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Title: Archivos de Literatura Contemporanea.
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Title: Archivos de Literatura Contemporanea.
Physical Description: Book
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Bibliographic ID: UF00089412
Volume ID: VID00011
Source Institution: University of Florida
Holding Location: University of Florida
Rights Management: All rights reserved by the source institution and holding location.

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JUNTA PARA AMPLIACI6N DE STUDIOS E INVESTIGACIONES CIENTIFICAS
CENTRO DE STUDIOS HIST6RICOS


ANO II


ARCHIVES DE


NUM. VI


LITERATURE
CONTEMPORANEA








INDICE LITERARIO


6 / 9'


JUNIOR
1 9 3 3
-IN *







ARCHIVES DE LITERATURE CONTEMPORANEA

INDICE LITERARIO

Publicara al afio diez cuadernos, correspondientes a los meses
de enero, febrero, marzo, abril, mayo, junio, agosto, octubre, no-
viembre y diciembre. Se propone informer puntual y objetivamen-
te, a los estudiosos de nuestra literature y al public en general,
sobre la producci6n literaria espafiola contemporinea, dando re-
sefias o analisis sumarios de libros de reciente aparici6n, incluy6n-
dose asimismo, en su caso, en cada nimero de INDICE LITERARIO,
trozos de las critics mis importantes que hayan suscitado en la
prensa, al salir a luz, las obras resefiadas.
PRECIOUS DE SUSCRIPCION
ESPArA ........... .............. ........ 10 ptas. (afio).
EXTRANJERO...................... .......... 12 ( > ).
Espaiia.. 1,-
Nfimero suelto.................. Extranjero.. 1,25

CENTRO DE STUDIOS HISTORICOS.--MADRID
MEDINACELI, 4.


SUMARIO DEL NOMERO VI
PaginaB
1. 2. Resefias:
a) Novela y narraciones............... 151
b) Ensayos literarios .................. 161
c) Literatura para ninos ............... 162
d) Viajes ............... ........... 163
e) Poesia............................ 164

Literature hist6rica:
f) Historia literaria. ................... 165
g) Biografia ......................... 166
h) M emorias ........................ 171
i) Temas contemporAneos ............. 173







ARCHIVES DE LITERATURE CONTEMPORANEA


INDICE LITERARIO




Aro 11. NOM. VI. CENTRO DE STUDIOS HIST6RICOS JUNIOR 1933.
MEDINACELI, 4.-MADRID.




"ESPANA EN SU LABERINTO..."


Ha reunido Jos6 Bergamin en este su libro Mangas y capiro-
tes-Editorial Plutarco, 1933-tres ensayos sobre el teatro espa-
fiol del siglo xvi, que son la iltima consecuencia, por ahora, de
un curso de conferencias dado por el autor hace pocos afios en la
Residencia de Sefioritas de Madrid. Los tres ensayos estan, mer-
ced a un entrecruzamiento de sus 6rbitas, en intima relaci6n, o
dicho mis exactamente, en cada uno de ellos se desenvuelve un
tema central sobre un fondo de alusiones a los temas de los otros.
Nos hallamos, pues, a pesar de la aparente tripartici6n, ante un
libro de compenetrada, de rigurosa unidad.
Resulta asi este volume la empresa de mas aliento que Jos6
Bergamin ha emprendido hasta ahora. Surge este escritor a la lite-
ratura en el afio 1923 (tras de algunas apariciones en revistas) con
su libro de aforismos el Cohete y la estrella. Brillaban alli ya un
ingenio desaforado, una agudeza y una actividad verbal gracianes-
cas (a pesar de su enemiga contra Graciin), y una profunda pene-
traci6n, una iluminaci6n a relaimpagos de cosas y problems, pu-
ramente intuitiva o estitica. Estas mismas cualidades transfundidas
en unas someras acciones dramiticas son el rasgo distintivo de sus
triedricas Tres escenas en dngulo recto (1924) y de su Enemigo que
huge, intensificado aqui el estelar parpadeo aforistico por la velo-
cidad del dialogo, cortadisimo a veces, o por la acrobacia funam-
bulesca, vertiginosa, de los versos entremezclados aqui y alla.
Un advance notable en la carrera de Bergamin sefiala El arte










de birlibirloque (1930), explicaci6n matematica, justificaci6n astro-
n6mica y universal del localisimo arte de torear hispanico. Aqui
comienza la integraci6n y superaci6n del aforismo en una unidad,
por el luminoso, po6tico (tquim6rico,, diria el autor) entrelaza-
miento de los temas, variados precisamente para facilitar el punto
de enlace (temas con variaciones), t6cnica que en Mangas y capi-
rotes se proseguird, amplificada, mis tarde. Este a6reo engarce de
parties al parecer inconexas, este saber perderse para encontrarse,
este 4intrincarse dentro del propio laberinto, hacen de El arte
de birlibirloque uno de los libros mis agiles y graciosos que se han
escrito en castellano modern. Porque El arte de birlibirloque tiene
un double sentido: por un lado es el toreo y su arte, y por el otro
es el propio arte de ese escritor-torero que es Jos6 Bergamin, el
gran ranea.
Eran necesarias las anteriores consideraciones, como es nece-
saria la lectura de algunos de estos libros mas tempranos, antes de
llegar frente a las Mangas y capirotes de Bergamin. Porque la pro-
funda burla po6tica de este escritor, cada vez mis diiafana y mis
enmarafiada, dificilmente se entrega al reci6n llegado.
De un modo provisional podriamos decir que Mangas y capi-
rotes es al arte dramatico espaiiol del siglo xvi lo que El arte de
birlibirloque es al toreo hispinico. La gran comedia espaiiola del
Siglo de Oro ha atraido desde el xvim las miradas de los critics
de todo el mundo. Unas veces se la mide con el seudoaristotelico
rasero neoclisico de los Luzanes y los Nassames, otras con el con-
temporizador criterio post-romintico-realista de crificos aun de la
talla de Menendez Pelayo, pero siempre, salvo en el moment de
magnifica intenci6n totalizadora del romanticismo alemin, en el
pormenor y en la contigencia, en 16 que hay de particularista en
el localismo de nuestra escena, no en su esencia y su necesidad, no
en lo que hay de universal, de cat61lico en su hispanidad entra-
fiable. Por eso deciamos mis arriba que Mangas y capirotes viene
a hacer respect a la comedia clasica de Espaiia lo que El arte de
birlibirloque hizo con el toreo: Viene a situar, a fijar por primera
vez, de un modo tan atrevido como generoso, el arte dramitico
del siglo xvw dentro del espacio y el tiempo universales, prescin-
diendo de todo lo anecd6tico, lo pintoresco, la nota trivial y la
erudici6n acarreada.










El primer ensayo de los tres que constituyen el libro lleva por
titulo La pura verdad por el arte de vestir al mufieco,. Parte el
autor aqui de la para encontrar en seguida que teatro griego y teatro espafiol coin-
ciden en haber sido popularizados por la fe en lo divino, en lo divino era para Lope de Vega, el inventor por el pueblo y
para el pueblo, de este teatro, la fe cat6lica de Cristo-. Pero hay
una diferencia importante-seguimos exponiendo la teoria del
autor-entre teatro griego y espafiol: para el griego ,la raz6n era
su fe; , por eso cosas su pensamiento por la mirada para career en ellas". tiano, por el contrario, ve para career, para ver mis alli de lo que
mira... proyecta su pensamiento sobre ellas para traspasarlas de
luz, para atravesarlas como un luminoso proyectil lanzado hacia
un future eterno: para crearlas o poetizarlas, creindolas o poeti-
zandolas en el tiempo. Y asi, en el teatro cat61lico espaiiol, Kmien-
tras mis mira y no ve, se siente cantar en el coraz6n la fe. De
aqui result que namica de un movhniento en el espacio: funci6n pura de tempora-
lidad. En cambio, la funci6n po6tica del teatro para los griegos
era de pura espacialidad, de estatismo. La simetria entire el tea-
tro griego y el espafiol es Ilevada ingeniosamente por Jos6 Berga-
min a terminos a6n much mas amplios. Ambos surgeon de un pen-
samiento teol6gico, ambos tienen por lo menos en un moment de
su desarrollo un caricter sacramental. acto orgiistico representative, un acto de purificaci6n en el que se
proyecta luminosamente sobre el suefio apolineo de lo dramitico
el profundo canto de la embriaguez dionisiaca: la melodia. El tea-
tro griego fu6 por eso en su origen y en su finalidad, como el
teatro cat61ico espafiol del siglo xvu, un teatro melodramatico:
esto es, un teatro orgiistico o sacramental,.
En el segundo ensayo, de la muerte,, parte Jose Bergamin de la idea de que el placer del
morir es lizada o popularizada en Espaiia por Lope de Vega y Calder6n,
porque el placer del morir es lo fnico capaz de colmar esa deses-
perante impaciencia espafiola de lo eterno,. Y aplicando a su ar-
bitrio unas palabras de Lope, afiade: .La sclera de un espariol sen-
tado no se templa mis que a ese ritmo palpitante de eternidad en









su oido. La idea, el concept lirico de la muerte determine, segin
Bergamin, la creaci6n de un ideal de eternidad, del que es s6lo
reflejo la idea de la honra, que informa todo nuestro teatro. Y de
ese ansia de eternidad sale tambi6n la idea de la ley, y de la voli-
ci6n popular de Dios, representada en el viene el buen Rey.) Este ideal de eternidad, esta voluntad (,Santi-
sima voluntad) de forma del teatro espafiol, este deseo popular
de Dios, los encuentra Bergamin mejor representados que en es-
critor alguno en Lope, centro de nuestro teatro. En 61 se manifies-
ta mejor porque es una divina voluntad de morir para vivir eternamente>.
*Y asi todas estas comedies innumerables parecen una sola: la co-
media divina y humana de la fe cat6lica de Cristo..., porque todas
ellas son variaciones sobre ese tema vivo de nuestra humana tem-
poralidad y nuestra eternidad divina-.
El tercer ensayo es ras de la burlap. En 61 vuelve a tomar Jose Bergamin el tema de
El arte de birlibirloque. Lope es el .burlador por excelencia que
hace luego. como de una manga o capirote de fantistica prestidigitaci6n ce-
leste, todos esos mundos po6ticos que nos asombran>. Todo a
base de la ley de la velocidad teatral, que tan bien conocia: Hacia
pasar los tiempos con fantistica velocidad, haci6ndolos correr,
ante nuestra vista, para burlarlos, y para birlarlos en la claridad y
por la claridad de la inteligencia. -El c6digo est6tico de este tea-
tro es una verdadera sistematizaci6n imaginative de la burlap. Pero
si la mo en Tirso, mas copista que Lope mismo. Y hace Bergamin un
anilisis sumamente original del Burlador de Tirso, que compare
con el Leonido de La fianza satisfecha. Aqui se detiene el autor
en rechazar la interpretaci6n positivista, psicofisica., de Don Juan.
Don Juan toma en la interpretaci6n de Bergamin un aspect total-
mente distinto al de lujurioso o libidinoso, que ordinariamente se
le atribuye: -Lo que burla y birla el Burlador en su juego, no son
sentimientos ni pasiones, sino ideas, un concept moral: el honor,
la honra, sin que la sensualidad ni los sentimientos hayan interve-
nido en lo mis minimo, o solamente en lo mis minimo.... Despu6s,
la burla montada en c61era en el teatro de Lope, result 'mon-










tada al aire en el de Calder6n, como en la gran burladora de
este teatro, La hija del aire, obra que analiza detenidamente y
exalta Bergamin. Esta burla tica este teatro>, asciende con Lopistas y Calderonianos, mientras
sigue imperando la ley de la velocidad. Cuando se pierde surge la
degeneraci6n, que dencia. Tal es lo que ocurre con Ruiz de Alarc6n.
No sale bien tratado Alarc6n de las manos de Jos6 Bergamin.
Ha llegado, por lo visto, una segunda 6poca de ataques para el
jorobadito. Valbuena, en su literature dramitica, los inicia, y ahora
Bergamin desde un punto de vista nuevo los segunda: tan justamente vituperado por sus contemporaneos, del intruso
Ruiz de Alarc6n, se nos ofrece ya tocado de esa especie de para-
lisis general progresiva..., por eso le silbaban en su siglo, por lo
mismo que le han alabado despues desde el xvin y en el xix los
naturalistas, psicologistas y caractericistas acostumbrados.
Pero en los atentos a la ley de la velocidad, en Lope y Calde-
r6n, el cielo cerrado de la noche de los tiempos, la laberintica es-
cena del mundo se puebla de miles de luces que van a rendir un
tribute sacramental a lo que constitute el centro teol6gico de esta
poesia. 4Hay que intrincarse en este laberinto-concluye Berga-
min-que unifica la historic y la poesia espafiolas totalizindolas,
como queria Lope y como concebia, o sofiaba, Calder6n. Tenemos
que intrincarnos en ese po6tico laberinto teatral, si queremos de
veras (de veras y de burlas) enterarnos y entendernos, por 61, de
Espafia y de nosotros mismos'.
Ojala haya muchos espafioles (y extranjeros) que quieran in-
trincarse en este laberinto que nos descubre Jos6 Bergamin. El
teatro espafiol habra dejado de ser ese dia un arte localista, rea-
lista y costumbrista (en el peor sentido de la palabra), para con-
vertirse en lo que debia haber sido ya (y estuvo a punto de ser con
el romanticismo, si no se hubiera interpuesto la 6poca positive): en
una de las masas mas densas, m6s profundas y extensas de belleza
que el mundo de los hombres ha producido.
Jos6 Bergamin ha entrado valientemente en este laberinto
a la luz de su fe. Porque para Jos6 Bergamin, cat6lico (de un
catolicismo arriscado y nada gregario; veanse los nimeros apa-
recidos de la revista Cruz y Raya que 61 dirige), constante-
mente se mezclan en los repliegues laberinticos de su advance la








150

luz po6tica y la claridad de su religion formando como una tinica
llama.
Ha entrado, ademis, mediante una Have maestra: la de su inge-
nio reflejado fielmente en su lenguaje. El inquieto pensamiento de
Bergamin se pierde infinitas veces en caminos laterales de noche
sombria, bucea, escapa, reaparece, vuelve, fuego fatuo deslumbra-
dor y ligerisimo. Y su estilo en perfect paralelismo is6crono con
su pensamiento, sujeto a una presencia de elements folkl6ricos
que aqui y alli sin cesar afloran, virtualizador o potencializador
del t6pico idiomitico, es tambiin un constant perderse para en-
contrarse, una delicia perenne de alusiones, un enzarzarse sin t6r-
mino de lo inesperado, donde el viajero, si a veces se desorienta,
nunca deja de sentir deleite. Porque Jos6 Bergamin es un estilista
que habrA que poner al lado de los mejores maestros del arte con-
ceptista del siglo xvii.









RESENAS
DB LIBROS PUBLICADOS DB MAYO A JUNIOR DE 19553



A) NOVELA Y NARRACIONES

APARICIO MIRANDA (Francisco).-La mujer de tu prd
jimo (novela).-Editorial Hernando, S. A., Arenal, 11.-Madrid,
1933.-376 piginas, 8.-Pesetas 6.
Forma el nudo de la novela la atracci6n que sobre el protago-
nista ejerce su madrastra. Este protagonista, Eduardo Abril, se ha
revelado desde los afios de su infancia como un caracter d6bil,
de sensibilidad en extreme agudizada. Un dia, ya mozo, tiene un al-
tercado violent con su padre; sale de su casa, y desde entonces
hace una vida de libertad absolute por el mundo. Durante esta pro-
longada ausencia muere su madre, y algo despues sabe Eduardo el
segundo casamiento de su padre con la monja que asistiera a aque-
lla en su fltima enfermedad. Desde entonces se hacen mis cordia-
les las relaciones entire padre e hijo, quiza por influjo de Victoria,
la segunda mujer, a la que Eduardo se imagine dulce, timida y cor-
dial. Todo esto le hace sentir la atracci6n de su antiguo hogar, y un
dia se present en casa de su padre. Alli encuentra las costumbres
patriarcales que el dejara, sustituidas por hibitos de refinamiento,
y en la mujer de su padre, a la que se habia imaginado dulce y hu-
milde, ve una gran dama bella, joven y altiva a quien sin saber
por que empieza a odiar, bien que, de otra parte, se sienta subyu-
gado por ella. De este modo larvado, sin percatarse de ello, va ena-
morandose de su madrastra. Ella, Victoria, si se da cuenta de las
reacciones sentimentales de su hijastro, y para entorpecer la mar-
cha de esta pasi6n pone cerca de Eduardo a Maruja, muchacha
bonita y graciosa. Eduardo siente por Maruja simpatia, pero no
pasa de ahi; en cambio, esta cada dia mds obsesionado por
su madrastra, con obsesi6n que cree nacida de su mismo
odio. Maruja, por su parte, se enamora de Eduardo, y este amor
la hace clarividente, haciendole conocer cuanto pasa por el joven.
Este, al fin, huye de si mismo, despues de la brusca acometi-
da de su pasi6n ante el cuerpo, que el cree dormido, de su ma-
drastra. Aquella noche, al llegar a su cuarto, Eduardo ve sobre la
mesilla de noche el rev61lver que su madrastra le habia quitado el
dia de su Ilegada, con promesa de devolv6rselo si algiin dia lo ne-
cesitara. Eduardo comprende el mudo mandato de la mujer, y,
obediente una vez mis a su fascinaci6n, se quita la vida. Antes de
que los habitantes de la casa, puestos en conmoci6n por el disparo,









Ileguen a la habitaci6n donde yace Eduardo, ya Victoria esta alli
para besar con pasi6n los labios del que ha muerto por ella y a
quien ella tambi6n amaba. [115]


FERNANDEZ-FLOREZ (W.).-Aventuras del caballero Ro-
gelio de Amaral (novela).-Primera edici6n.-Madrid. -Editorial
Pueyo, S. L.-Calle del Arenal, 6.-267 paginas, 8.-Pesetas 5.
Present el Sr. Fernandez-Fl6rez su nueva producci6n, no como
obra novelesca, sino como biografia, con pretensiones de ejemplar,
del caballero Rogelio de Amaral. El bi6grafo, amigo y admirador
reverente de su biografiado, se propone realzar, mientras los des-
cribe fielmente, algunos episodios de la vida de Amaral. La inten-
ci6n satirica del novelist, sin embargo, va guiando su mano. Gra-
cias a ello, la anatomia moral del personaje biografiado se nos
revela como hecha de t6picos sonoros y vacuos. Amaral es caballero-. Y le vemos, en su mocedad, de estudiante pigre; ejer-
ciendo luego la Medicina con ignorancia y desfachatez perfectas, o
consiguiendo en Marruecos laureles con no menor desenvoltura de
picaro. Al lado del descaro, se da en 61 un candor risible; prueba
de ello, el episodio de su matrimonio, que su bi6grafo refiere
con todas las tintas grotescas apetecibles. Mas tarde, Amaral sabra
de las infidelidades de su mujer, pero, caballerosamente, no se
dari por enterado de ellas, sin perjuicio de exigir de sus amigos
que, en trances andlogos, se comporten como hidalgos caldero-
nianos. Poseido por el demonio del juego, Amaral se arruina. Una
noche se juega a su mujer. La pierde. Cuando acude en su busca,
descubre que acaba de fugarse con otro hombre. Corre en su per-
secuci6n y da alcance a la infiel y a su raptor. Lejos de exigir a
6ste una reparaci6n inmediata, le expone el grave riesgo a que se
ve abocado: si su mujer no vuelve inmediatamente con 61el, quedara
como un mal caballero, por no haber satisfecho en el t6rmino de
veinticuatro horas una deuda de honor. Los culpables reconocen
la evidencia de tales razones. Y Amaral paga la deuda entregando
su mujer al ganador. Cuando su ruina econ6mica es complete, un
movimiento revolucionario le abre el camino de la fortune. Amaral
aprovecha los primeros moments de indecision para proclamarse
alcalde de la ciudad en que vive. La avidez con que se asigna
cuantos cargos lucrativos estin a su alcance, levanta contra 61 al
pueblo, que le expulsa de la alcaldia y de la ciudad. Pero el caba-
llero Amaral no se da por vencido. Vuelve sobre sus pasos y habla
por filtima vez a sus conciudadanos desde el balc6n del Ayunta-
miento. Es verdad que sobre ellos pesan abrumadoras calamida-
des. Mas todas esas calamidades desaparecerin gracias a una re-
ceta infalible que 61, Amaral, va a darles: bastara con que cada
ciudadano, mariana, tarde y noche, se ponga ante el espejo re-









pi-tiendo hasta treinta veces: somos!. La formula es aceptada y result sobremanera eficaz. Por
obra de su asiduo empleo cunde el optimism en la ciudad, y
Amaral conserve hasta la muerte el respeto y el carifio de sus con-
ciudadanos. son las palabras con que cierra su historic el bi6grafo. [116]

LOPEZ PRUDENCIO (J.).-[A B C. Madrid, 6 de agosto de
1933.]- proclame-es uno de los grandes maestros que hoy tiene nuestra
floreciente literature en el manejo del idioma. No tiene dste secrets
para 4l. Maneja todos sus opulentos recursos con tan insuperable
habilidad como fina elegancia en la elecci6n y aplicacidn de ellos
para cada caso, para cada situacidn, para cada intentado efecto
descriptive de viva e intense sensacion. El vulgo de los lectores,
absorto en los maravillosos efectos de su ingenio, fertil y lozano
siernpre, no suele reparar en estas singulares dotes expresivas, que
tan alta participacidn tienen en que no se malogre un solo quilate
de esta fertilidad ingeniosa. Es el ilustre escritor un insuperable
maestro de la palabra. Quisidramos que la obligada concision de
estas breves notas no nos impidiera subrayar, con reposada deten-
cidn, las comprobaciones de este alto mirito de nuestro escritor,
poco atendido por sus numerosos admiradores a causa de la domi-
nadora atraccidn que tiene sobre ellos el encanto del ingenio humo-
ristico.
-Es este ingenio otra de las excelsas dotes de que nuestro escri-
tor dispone en.grado culminante. La facultad de penetrar, con son-
riente, no siempre mug piadosa, pero comprensiva fruicidn, en las
taras y lacros de las costumbres, los hdbitos, los tdpicos admitidos
con escaso andlisis por las convenciones sociales, es tan vigorosa
en este escritor, que result temible cuando el objetivo de sus direc-
ciones-nadie es infalible-no estd certeramente elegido, o en la di-
reccidn o en el aspecto.


GARCITORAL (Alicio).-Pasodoble bajo la lluvia (nove-
la).-Editorial Castro, S. A.-Carabanchel Bajo.-Madrid.-
218 paginas, 8.-Pesetas 4.
El Sr. Garcitoral describe en esta novela la existencia de una
familiar humilde, abrumada de deudas, que apenas puede mal
vivir. El padre es marine mercante y ademas maestro de escuela,
pero ambas ocupaciones no dan para sacar la familiar adelante, a
causa del character desigual e indolente del jefe de la casa. La ma-
dre, mujer resignada, energica y animosa, obrera en una fabrica
de tabacos, Ileva sobre si todo el peso de las preocupaciones, en
las que empieza a tomar parte el hijo mayor, Esteban, nifio de









once afios, que admira y quiere a su madre casi tanto como teme a
su padre. Esteban, dotado de aguda inteligencia y afinada sensibili-
dad, es el que va contando, a lo largo de la obra, las amarguras de
su pobre existencia. A sus ojos de niiio no se ocultan los defects
de su padre, causa principal de la pobreza en que viven, ni tam-
poco las virtudes de su madre, que en las 6pocas mis duras sostie-
ne por si sola a la familiar. El, Esteban, tambi6n ayuda cuanto pue-
de: limpia la escuela, da lecciones mis tarde, es recadero en una
oficina. El nifio recuerda tiempos anteriores, cuando su padre na-
vegaba y en la casa reinaba el bienestar. Por eso, cuando el padre
cierra la escuela y anuncia su prop6sito de embarcar de nuevo, el
proyecto es acogido con alegria, porque todos esperan remediar
su situaci6n. No mejoran, sin embargo. El padre muere lejos de
ellos. -La vida-dice el protagonista-se nos aparece mis pesada
y mis ligera a un tiempo mismo. Una mfisica... funeral nos empuja.
Pero su eco se convierte en el pasodoble incomplete, pero cons
tante, de nuestra march bajo la lluvia de nuestras calamidades....
Estas calamidades, las mismas siempre, no los abandonan, parece
que nacieron con ellas. Hasta que Esteban inculca en su madre y
sus hermanitos el deseo de emigrar a otras tierras donde la vida
sea acaso mas suave. Y asi entran un dia en la ciudad, sin que se
sepa si al fin cambi6 su suerte. [117]



HERNANDEZ-CATA (A.).-Cuatro libras de felicidad.-
Editorial Renacimiento.-Madrid.-307 piginas, 8:o-Pesetas 6.
El Sr. Hernindez-Cati-cubano de adopci6n, pero incorpora-
do desde los comienzos de su carrera de escritor a las letras y a la
vida literaria espafiola contemporineas-acrece con un nuevo
libro-Cuatro libras de felicidad-su producci6n de cuentista.
Hasta catorce narraciones integran el volume, que de la primera
de ellas recibe su titulo; catorce histories en que el autor va crean-
do ambientes diversos, presentando figures de hombres y mujeres
de diferentes razas, que viven ante los ojos del lector, en breves
paiginas, rapidos dramas en que a veces se condensa una vida
entera. [118]
*

INSIJA (Alberto).-El complejo de Edipo (novela).-Socie-
dad General Espafiola de Libreria.-Evaristo San Miguel, 9.-Ma-
drid, 1933.-284 piginas, 8.-Pesetas 5.
Forman la parte primera del libro los recuerdos que va resu-
citando el autor de su amistad primera con Rogelio Circer, que
ha de ser el protagonista de la novela. Le recuerda en La Corufia










juntamente con su madre Avelina, cuya juventud y belleza impre-
sionaron al novelist, nifio entonces, que la veia por primera vez.
El autor de la obra y su familiar Ilegan a Espafia desde La Haba-
na. En La Corufia, la primera amistad del novelist es Rogelio,
con quien estudia el uiltimo afio de bachillerato, viniendo
despues ambos amigos a hacer su carrera a Madrid. En los
afios que dur6 esta amistad-terminada a causa del brusco
cambio de caracter que se opera en Rogelio-, nada pudo adi-
vinar el autor del drama que entrafiaba la vida de su amigo.
De este drama, que no es otro que su complejo de Edipo,
Ilega a enterarse treinta afios mas tarde, el dia en que Rogelio
llama a su puerta para poner en las manos del autor de fama, en
que se ha convertido el niiio que con 61 curs6 los primeros estu-
dios, la historic de su vida. En estas Memorias se revela el prota-
gonista como un nifio de despierta imaginaci6n y de sensibilidad
exaltada, aterrado siempre por miedos nocturnos y a quien s6lo la
presencia constant de su madre tranquiliza en los moments de
exaltaci6n. De estos temores nocturnos arranca el drama de su
vida, el acendrado amor del hijo por su madre, de tal manera
exclusive, que Ilega a sentir celos de su propio padre. Cuando
6ste muere, y mas tarde, cuando muere su abuelo, el nifio se
siente feliz. entire mi madre, juvenile y bonita, elegant y graciosa, y yo no
existiera... nadie. No obstante, hasta ese moment ning6n ele-
mento impuro se ha insinuado en esta adoraci6n del hijo por la
madre. Esto viene mas tarde en Madrid, donde 61 se halla cursando
su carrera. Por entonces aparecen sus suefios de contenido sexual
incestuoso, en los que para nada intervene la intenci6n, reduci-
dos casi siempre a sofiar que es ninio y que se halla en la alco-
ba de su madre, y en los que su conciencia aparece siempre a
punto nos dice 61 mismo, lo mds important fu6 la revelaci6n sexual,
revelaci6n que, al ir mas tarde acompafiada por el desengafio, le
cierra el camino a toda pasi6n er6tica, atandole para siempre a su
gran pasi6n alma. Cuando Rogelio se da cuenta del element impuro que hay
en su carifio de hijo, lucha con todas sus fuerzas contra 61, pero
no consigue destruirlo como quisiera, sino solamente refrenarlo.
En esta lucha atroz, el hijo se desvia de su madre, procura no estar
con ella mis que lo indispensable, en presencia de extrafios casi
siempre. La madre no puede menos de notar este cambio en
un hijo que fu6 siempre carifioso, y un dia, inocente, le reprocha
este alejamiento. Rogelio no puede resistir mas y su pasi6n brota
en palabras. La madre, Avelina, se aterra, y se separan. Poco des-
pu6s, ella se casa con Moscoso, su adorador constant a trav6s de
toda su viudez. Este segundo matrimonio, en el que ella nunca
pensara, la hace madre de nueve hijos, sin que entire la madre y
Rogelio vuelva a mediar mds relaci6n que la de algunas cartas dis-









tanciadas. Cuando, muchos afios despu6s, muere su madre, este
hombre que fu6 una victim de su complejo de Edipo, pero que
triunf6 de el, se supera en su triunfo y viene a ser el tutor de los
hijos de su madre y de Moscoso. [119]

A[LFARO] (J. M).-[El Sol. Madrid, 29 de julio de 1933.]-
.... La sexologia modern se ha valido de esta fdbula griega (el
mito de Edipo)-que no de su significado sobremanera hermoso
por universal-para designer una fatalidad orgdnica, cuyos supues-
tos pertenecen por entero a la patologia. La expresidn -el complejo
de Edipo. design cuando menos un deseo segin el cual el pacien-
te o demented se ve empujado a emular a conciencia la propia bio-
grafia de Edipo... Por ello se colegird el duro drama de erotismo
perturbado, sin dispute el mds terrible a los ojos normales, que Al-
berto Insda plantea en su novela El complejo de Edipo. Solo con
pinzas-que tambidn las hay literarias, o debe haberlas al menos
para estos casos-se puede acometer un asunto de este orden, en
cuyos pormenores hemos de ver, si entramos en pormenores, el lodo
de una anormalidad atroz, complacido en mancillar, uno tras otro,
los mds delicados sentimientos.
) Alberto Insia-adelantamos esta verdad-ha conseguido des-
lizar en esta obra, sin menoscabo de sus intenciones literarias, la
realidad del gada de personajes familiares, muy entretenida en pinturas locales,
muay decimondnica y muay de hoy tambien. Al fondo-o en primer
tdrmino, puesto que la obra adopta la forma de memorias-, un
personaje nos relata sus impresiones delicadas de infancia, adoles-
cencia y mocedad. ,Qud de particular tiene, segtin es de normal en
sus comienzos, este amor del protagonista por su madre? Tal como
debe darse en la realidad patoldgica, Insia va descubriendo uno
por uno los sintomas inequivocos del demente. Y parte por tdcnica
novelistica (sostener de continue el interns, dejar al lector pendiente
y anhelante del.siguiente capitulo), parte acaso por repugnancia (re-
pugnancia legitima a acometer el desenlace, tan terrible, de la en-
fermedad), el autor dilata en su novela el final obligado. Cuando
Ilegamos a iste, un esguince de hdbil novelist hurta a los ojos del
lector la consumacidn del >Es justicia observer que un tema como iste, propio para zambu-
llirse en el y no salir de su fango con una pdgina limpia, le ha servido
a Ins6a para escribir una de sus mds excelentes novelas. Personajes,
fdbulas, situaciones, didlogos, pinturas de ciudades a otra luz que
la actual, logran un coeficiente evidence de pulcritud e interns.
Aunque sea el propio paciente quien nos relate el caso, iste corre
en la novela soterrado, oscuro, casi imperceptible; si brota al final,
lo hace para desaparecer en seguida, condenado por la pluma del
escritor*.










LINARES BECERRA (Concha).-Por que me case con el
(novela).-Num. 228 de La Novela Rosa.-Editorial Juventud, So-
ciedad An6nima.-Provenza, 101.-Barcelona.- 128 paginas, 8.o
Pesetas 1,50.
Al morir el hombre a quien ha considerado siempre como su
padre, Mari6n de Santurce descubre la verdad de su nacimiento:
hija de padres desconocidos, el hombre que acaba de morir y su
esposa la sacaron de un hospicio, reconociendola como hija legiti-
ma, con todas las ventajas inherentes a tal reconocimiento, cuyos
efectos redundan en perjuicio de otra persona, ia misma que re-
vela a la joven su verdadera condici6n. El orgullo mueve a Mari6n
a renunciar a sus bienes y derechos. Por otra parte, el egoismo es
causa de que, al ver su triste situaci6n, desmayen los brios amoro-
sos de un galan que la corteja; y Mari6n, renunciando tambien al
amor, decide ganarse la vida con su trabajo. Pero su belleza y lo
oscuro de su nacimiento la exponen de continue a las asechanzas
de los hombres. La muchacha llega a desesperarse. Un dia lee en
la prensa cierto anuncio en que un extranjero manifiesta sus de-
seos de casarse con una espaiiola. De este modo entra en relaci6n
con lord Ricardo Forvidges y Ilega a ser su esposa. Una vez ce-
lebrado el matrimonio, se trasladan a Inglaterra, donde Mari6n co-
noce a la familiar de su esposo y se entera de tristes intimidades.
Su felicidad-no bien afirmada aun, cuando pesan todavia sobre
los dos esposos recelos e incomprensiones-, se ve un moment
amenazada por los manejos de una muchacha despechada, que am6
en otro tiempo a lord Ricardo. Pero el amor acaba por salvar to-
dos los escollos, y lord Ricardo y Mari6n, en el colmo de la felici-
dad, ven 6sta aumentada por el espectaculo de la dicha de los que
les rodean. [120]



LOZANO (Enriqueta).-Mdrtir del alma (novela).-Nume-
ro 223 de 101.-Barcelona.-139 paginas, 8.-Pesetas 1,50.
Novela que reune en si todas las caracteristicas de la novela
romintica: hay en ella suplantaciones de personalidad, amores per-
seguidos, duelos, matrimonios celebrados en secret, etc. Carlos
Martel, musico pobre, tiene un hijo a quien adora, Ilamado Artu-
ro. La casualidad hace que este mtisico asista en una posada a la
muerte del conde de San Valerio, emigrado politico que llega a
Espaiia a reunirse con su esposa, que esta demente, y con su hija
Estrella, muy niiia auin. Carlos Martel cambia sus papeles con los
del moribundo, y, despues que este muere, el, duefio de los docu-
mentos que le acreditan como conde de San Valerio, llega a la que










desde entonces sera su casa, donde la demencia de la joven que ha
de pasar por su esposa y los cortos aiios de su hijita contribuyen
a que nadie se d6 cuenta de la suplantaci6n. Algfin tiempo despues
muere la infeliz demente, y Carlos Martel trata de volver de nue-
vo al amor de Paola, madre de Arturo, con quien habia celebrado
un matrimonio secret, dejandola abandonada despues. El fin
que persigui6 el mtsico al efectuar aquella suplantaci6n de perso-
nalidad fu6 lograr para su hijo Arturo las riquezas del conde de
San Valerio; por eso, cuando Arturo y Estrella se hallan en edad
convenient, quiere casarlos. Mas como esto es irrealizable, por-
que Estrella ha efectuado ya su matrimonio secretamente, Martel,
desesperado y vengativo, hace career que esti loca y la encierra
en un manicomio, aprovechando la ausencia del esposo de Estre-
lla, Mauro de Sandoval. Cuando 6ste regresa, despues de una cor-
ta ausencia, y se encuentra con el nuevo estado de cosas, hace
cuanto esti en su mano para libertar a Estrella de su cautiverio.
La muerte de Carlos Martel, que ocurre por entonces, facility sus
prop6sitos, y Estrella sale del manicomio para vivir feliz con su
esposo, eficazmente ayudados ambos por Arturo, que siempre am6
a Estrella, y por Paola, madre de Arturo y esposa de Carlos Mar-
tel, que nunca transigi6 con la especial moralidad de su marido.
[121]




MADRID (Alfonso).-Hoja de otoiio (novela).-Nuevas Gri-
ficas.-Madrid, 1933.-200 paginas, 8.'-Pesetas 4.
Afirma el novelist, en el pr6logo de su obra, que 6sta es fiel tra-
sunto de la realidad vivida por personas que 61 conoci6 en otro tiem-
po, y con algunas de las cuales mantuvo relaciones de amistad.
Hoja de otoiio desenvuelve la dolorosa existencia de Rosarito
Diaz, que, casada con un hombre sin moral y sin escriipulos, ve
c6mo, a poco de casarse, la fortune por ella aportada al matrimo-
nio se deshace entire las manos del marido, vago y derrochador.
Por otra parte, la madre y los hermanos de Charito evitan en lo
possible su trato, para de este modo mantener a distancia a Ricar-
do, que los abruma con sus continues peticiones de dinero. Sin
fortune ya, y sin la ayuda de su familiar, Rosarito, para hacer fren-
te a la miseria que se ensefiorea de su casa, se ve obligada a tra-
bajar, primero como manicura, dando lecciones de piano des-
pu6s, y por iltimo, durante un verano, se convierte en sefiorita de
compaiiia de la rito regresa a Madrid, se encuentra con que su marido se ha
marchado'a Africa. Dirigese entonces a su madre en busca de
protecci6n; pero esta sefiora, dando oidos a la calumnia que se ha









cebado en la fama de Charito durante su ausencia, la echa violen-
tamente de su casa, y Charito acaba su existencia sola, segin se
desprende de las lines del pr6logo ya citado. [122]




MARTINEZ ALONSO (Isidoro).-Marta y Susana.-Ra-
fael Caro Raggio, editor.- Mendizabal, 36.- Madrid, 1933.-
78 piginas, 8.-Pesetas 2,50.
En esta novela tratada en forma lirica, el autor, eludiendo la
descripci6n y la narraci6n directs, acude al artificio del mon6logo
y recoge asi las sugestiones que han despertado en la sensibilidad
del protagonista de su obra Marta y Susana, las dos figures de
mujer que se han sucedido en su amor. La primera parte, ta>, esta dedicada a la mujer que lleva este nombre y a las evo-
caciones de su amor, asi como la parte segunda gira en torno a
Susana, hermana de Marta. Susana, pilida y enferma, muere pron-
to. El personaje masculine se duele de la falta de un retrato que
perpet6e los rasgos de la muerta, y 61 mismo trata de construir
ese retrato buscando los rasgos de Susana en el rostro y el cuer-
po de Marta, a quien s6lo le faltan los cabellos rubios y el vesti-
do azul de aquella. A la vuelta de una breve ausencia, encuen-
tra a Marta rubia, vestida de azul, con lo que viene a ser de este
inodo Marta y Susana en una sola mujer. [123]




PEREZ Y PEREZ (Rafael).-La Sefiora (novela).-Nume-
ro extraordinario de Provenza, 101.-Barcelona, 1933.-175 piginas, 8.-Pesetas 2.
El autor traza en esta novela un cuadro de costumbres
de un lugar de la provincia de Alicante. Sobre fondos de pai-
saje, en unos casos, o en el marco que forman las antiguas ca-
sas solariegas, en otros, desfilan los variados aspects de la vida
rural: las preocupaciones de los labriegos por el estado del tiem-
po y por las cosechas, luchas caciquiles, murmuraciones, etc. En
medio de esta vida lugarefia se desarrolla la trama novelesca de
la obra, de la cual es figure central Dofia Leonor Descals de la
Pontera, la Senora, como la llaman en el pueblo respetuosamente.
Esta sefiora, adinerada e intrigante, tiene dominado al pueblo en
el orden politico. Dentro de su familiar, este affin de dominion la
lleva a querer imponer a su sobrina Maria Teresa un matrimonio de









interns. La joven, aun repugnindole el proyecto, y todavia mas la
persona del candidate a su mano, quizA hubiera llegado a aceptar
tamaiio sacrificio en aras de la felicidad familiar. Pero no es nece-
sario. El amor viene a redimir a la muchacha en la persona de Jose
Maria Descals de la Pontera, mayorazgo de la familiar, que se pren-
da de su prima y la hace su esposa, con gran satisfacci6n de la
Sefiora, que abandon sus hibitos de dominion al suave influjo de
Jos6 Maria, su sobrino, en cuyas manos deja la direcci6n political
del lugar. [124]




VILLASECA (Rafael).-Las brujas de Montecarlo.-Boce-
tos venecianos.-Las horas de Florencia y otras peregrinaciones.-
Jos6 Maria Yagiles, editor.-Madrid, 1933.-299 paginas, 8.-Pe-
setas 5.
Bajo el titulo comin de Las brujas de Montecarlo se agrupan
en este libro las impresiones de viaje del autor a trav6s de distin-
tos paises. Uno de los lugares por l61 visitados es Montecarlo, adon-
de Ilega juntamente con sus compafieros de viaje, entire ellos
alguna , que luego, en el casino, ante las mesas
de juego, ha de amontonar sus apuestas. Estas viejas son las bru-
jas de Montecarlo, que acuden alli desde los lugares mas aparta-
dos de la tierra. Sucesivamente nos va dejando el autor sus recuer-
dos de Milan, Venecia, Florencia, Pisa, Paris, algunas ciudades de
los Pirineos, etc. De todas ellas sefiala su caracteristica actual en
paisaje, edificios, etc., sin descuidar la emoci6n artistic que mu-
chos de estos lugares tienen para el lector. Asi, MilAn, insepara-
ble de Leonardo de Vinci; Venecia, Ilena de recuerdos hist6ri-
cos del tiempo de los Dux. En Florencia es inevitable la visit al
convento donde se halla el Museo de Fray Ang6lico, y en la mis-
ma ciudad se ofrecen por doquier sugerencias de los M6dicis, del
Renacimiento y de la obra de Miguel Angel, Boticelli, Dante, etc.
En las se contienen datos acerca del Barrio La-
tino, una visit a los cementerios parisienses, y se sefiala asimismo
a grandes rasgos la obra de algunos artists espaiioles estableci-
dos en Paris. Cuenta tambi6n en esta obra el autor la entrevista
que tuvo en el palacio madrilefio del Duque de Alba con Howard
Carter, el descubridor de la tumba de Tut-Ank-Amen, merced a lo
cual Ilegan al lector detalles de aquel important descubrimiento.
Finalmente, en forma dialogada, fingiendo una conversaci6n con
cierta persona reci6n Ilegada de Rusia, se trazan en breves lines
various aspects de la Uni6n sovi6tica. [125]









B) ENSAYOS LITERARIOS


BERGAMIN (Jose). -Mangas y capirotes (Espaiia en su la-
berinto teatral del xvi).-Editorial Plutarco.-1933.-223 pagi-
nas, 8.-Pesetas 6.

V. INDICE LITERARIO, II, ntim. VI, pags. 145-150. [126]

A[LFARO] (J. M.).-[El Sol. Madrid, 28 de julio de 1933.]-
-...La razdn era una pasidn para el griego: una pasi6n humana -dice
Josd Bergamin en Mangas y capirotes-. -La pasidn es una razon
Spara el cristiano: una razdn divina. De este modo se le representa-
Sba al griego en su teatro una verificacidn de la muerte por la ra-
zd6n, que es el desesperado y desesperante sentimiento trdgico de
Ala vida, como le ha llamado Unamuno: mientras que al espahol
Sdel XVII lo que se le represent en su teatro es una verificacidn de
Sla vida por la fe, que es una esperanzada y esperanzadora concep-
Sci6n lirica de la muerteA. En la alternative de las frases anteriores
se encuentra la mddula del podtico correr de Bergamin a lo largo de
nuestro teatro del XVII, ya que Bergamin, al adentrarse en su labe-
rinto, hace de cada uno de sus pasos came de poesia; came y san-
gre-cabria aradir-de la poesia, que apasionadamente le va ga-
nando el terreno.
E Fn Mangas y capirotes, pues, se juega a la poesia y por la
poesia. El libro se ofrece a su final coma un total de podticas exd-
gesis. Quien ha conducido el hilo del laberinto es la poesia, y, por
tanto, la razdn que se desprende grdvida es la podtica. De ahi la
dificultad, la resistencia del libro, que no se ofrece sino a aquel que
entra ganado por la pura vocacidn de una poesia que hace de todo
*mangas y capirotes).



ORTEGA (Tedfllo).-Brand, hijo de Ibsen.-por...-Biblio-
teca Nueva.-Lista, 66.-Madrid.-39 paginas, 8.'-Pesetas 2.
Al frente del folleto Brand, hijo de Ibsen recoge el autor una
an6ecdota del dramaturge escandinavo a prop6sito de su Brand. En
el ensayo general de la obra, Ibsen encuentra su poema dramatic
hermoso, pero de dificil comprensi6n; s6lo Dios y 61, el autor de la
obra, alcanzan su sentido. Mas al salir del estreno rectifica: su
obra es, en realidad, hermosa, pero mis dificil de lo que hasta ese
moment se le habia aparecido a 61 mismo; fuerza le es reconocer
que solo Dios puede entenderla. D. Te6filo Ortega no aspira a
entenderla, sino a iluminar, en los nueve breves ensayos que inte-









gran su Brand, hijo de Ibsen, a proyectar otros tantos hacecillos de
luz sobre el gigantesco personaje ibseniano, en torno al cual pasea
sus intentos de interpretaci6n divagatoria, confrontando a Brand
con una paribola del Evangelio segun San Mateo, o con el paisaje
castellano, sefialando, frente a las hormigas que son los mis de los
hombres, las heroicas virtudes del gigante Brand, pero tambi6n su
falta capital: conducirle en sus labios y transportarle en su conduct, le falt6 a
Brand eso: caridad.* [1271


C) LITERATURE PARA NI1OS

RODRIGUEZ -CASONA* (Alejandro). Flor de leyen-
das.-Lecturas literarias para nifios por...-Premio Nacional de
Literature 1932.-llustraciones de Rivero Gil.-Primera edici6n.-
Espasa-Calpe, S. A.-Madrid, 1933.-194 piginas, 8. (cart6n).-
Pesetas 2,50.
Al componer su Flor de leyendas con destino a los Concursos
nacionales de Literatura, en que ha obtenido el premio, ha busca-
do el autor, seguin declara en las oPalabras preliminares de su
obra, hacer un libro de lectures literarias, atento a la escala de in-
tereses del niho, y guidn de su educacidn y cultural estitica. Por sa-
bido que las obras maestras de la literature universal pueden ser
acercadas al alma del niiio. Pero las mis de las veces, como sefia-
la el autor de Flor de leyendas, ese acercamiento, en su realiza-
ci6n, ha ido a estrellarse contra cualquiera de los dos mds visible
peligros que lo bordean. El primero de ellos esta en no pasar de la
mera antologia, de ofrecer al nifio fragments sueltos de la alta li-
teratura con absolute respeto de la forma original. De donde se si-
gue, para el lector infantil, considerable merma, cuando no total
anulaci6n, de el interns del contenido. El riesgo contrario esta en
que quien acomete la composici6n de un libro de lectura para la
infancia se limited a contar para los ninios las grandes fabulaciones
literarias, desnuddndolas de todas sus galas formales y reducidndo-
las al frio relato de arguments, sin vida ni paisaje, sin desarrollo
adecuado y sin estilo. Por su parte, el Sr. Rodriguez ,Casonao em.
prende un nuevo intent: el de sintesis literarias que conserven,
con la trama de la fabulacion, su sentido y su esencia, el ritmo y
tono del lenguaje, equilibrando en estudiada media la acci6n y el
ambiente. Los materials sobre que ha operado con este prop6si-
to en su obra ha ido a tomarlos al tesoro de la literature antigua
y medieval, escogiendo sus moments y realizaciones de mis acaba-
da belleza, fijando su elecci6n conforme a los tres grandes ciclos de
interns que se escalonan sucesivamente en la historic spiritual de










los pueblos, y que, por otra parte, van dindose parejamente, tras-
puestos al piano de lo individual, en la evoluci6n del alma pueril.
Reflejando este criterio, sefialanse en Flor de legendas tres dife-
rentes parties, a saber: 1. LO MARAVILLOSO. Ciclo primitive.
Cosmogonias, magia, mitos; en el alma infantil: primer interns es-
tetico del niio ... fantasia sin freno de realidades analizadas, inerte
y contemplative, vagamente esperanzada en lo impossible. En las
paginas del libro halla este ciclo cabal expresi6n en las narracio-
nes: El anillo de Sakuntala--trasposici6n a forma narrative del
drama del viejo poeta indio Kalidasa-, Nala y Damayanti-epi
sodio del Mahabaratha, de Vyassa-, La muerte del niiio Muni-
-tomada del Ramayana, de Valmiki-, la Historia del pajaro
que habla, del irbol que canta y del agua de oro, de Las mil y
una noches, y Lohengrin la leyenda medieval del Caballero
del Cisne. 2.a LOS HEROES. Ciclo del impetu y de las literatu-
ras dpicas: edades de exaltaci6n humana, de lucha y de conquista,
a que corresponde, en la vida del niio, la segunda etapa de creci
miento, de eclosi6n fisica y de interns predominante por la accidn,
el movimiento y la aventura. Ilustran este ciclo segundo leyendas
que van poco a poco desprendiendose del lastre maravilloso, desde
la Iliada (oH6ctor y Aquiles) y Los Nibelungos (4I.-Sigmundo.
II.-Sigfrido y el Drag6n. III.-Amor y muerte de Sigfrido), re-
sueltos adn entire mitologias, y a travis de los Cantares del Cid
(-El destierro de Mio Cid,) y de Roldin, sobriamente humaniza-
dos ya, hasta el heroismo democrdtico, sin deslumbres de cortejos
bdlicos, como en el Guillermo Tell de Schiller-de que incluye Flor
de leyendas un animado resume. La tercera y 1ltima parte del li-
bro (oDioses y gigantes) nos da, con el fragmento de Los Hdroes
de Carlyle que lo forma, una muestra del Ciclo alegdrico, segfin lo
denomina el seleccionador: Literatura de apdlogos y formas indi-
rectas, de simbolos y ejemplarios, encaminada a la lectura reflexiva
y en busca del comentario y la interpretacidn. El libro entero cum-
ple el program apuntado en sus Palabras preliminares, respon-
diendo, como en 6stas se promote, en la selecci6n y ordenaci6n
de los textos, a un criteria estrictamente pedagdgico, y en su reali
zacidn, a la mds pura discipline literaria. [128]


D) VIAJES

MARTORELL TiLLEZ-GIRON (Ricardo).- Trece crdni-
cas de viaje por China, Mongolia, Japdn, Filipinas, Bali, Siam y
la India.-Ilustradas con 97 grabados en el texto y 31 liminas.-
Estanislao Maestre, editor.-Pozas, 14.-Tel6fono 13713.-Ma-
drid, 1933.-485 piginas, 8.0-(S. p.)
El Sr. Martorell ha dejado registradas en estas trece cr6nicas









sus impresiones de viajero por diversos paises. Estas cr6nicas
son en si muy variadas, pues abarcan desde las impresiones pura-
mente de paisaje hasta aquellas otras que hacen referencia a cos-
tumbres caracteristicas de los pueblos visitados o a su grado de
cultural y civilizaci6n. Esta diversidad se echa de ver tomando al
azar cualquiera de las Lamas, nos pone en contact con una de las religiones mas an-
tiguas profesadas en China, mientras del grado de perfeccionamiento que este pueblo ha alcanzado en
el arte de la jardineria. Es particularmente interesante todo lo que
se refiere al Jap6n, del cual da el libro del Sr. Martorell numerosas
noticias acerca de su espiritu traditional, del especial concept del
amor en este pais, concept que va variando merced al influjo del
progress occidental, que ha alterado las viejas costumbres nipo-
nas. Otros pueblos menos conocidos, como el aint o el de los igo-
rrotes, estAn comprendidos asimismo en estas cr6nicas. Termina
el autor su recorrido en la India, con notas varias, entire otras, las
que hacen relaci6n al movimiento iniciado por Gandhi contra In-
glaterra. [129]


E) POESIA


DICENTA [Joaquin (hijo)].-El corazdn viajero.-Poema
del recuerdo.-Editorial Latomia.-Imprenta Siez Hermanos.-
Martin de los Heros, 65.-Madrid, 1933.-137 piginas, 8.-Pese-
tas 4.
Poema del recuerdo, itinerario sentimental revivido liricamente
en la memorial, la nota en 61 predominante es-como suficiente-
mente indican titulo y subtitulo-la elegiaca y amorosa. El cente-
nar de composiciones que integran el volume aparece repartido
en secciones de extension y caracteristicas diferentes. En casi to-
das ellas se advierte constant, sin embargo, una line central, ver-
dadera medula poemitica de la obra, desarrollada en una series de
sonetos-de once o de catorce silabas, en versos octosilabos a
veces-, ligados entire si por la unidad de tono y un evidence en-
cadenamiento de temas, y, paralelamente a ella, una sucesi6n-en
que la continuidad es menos patente-de poesias mis breves, mis
libres tambien en el aspect formal, a modo de rapidas notas po6-
ticas que apresan y fijan, como al margen del poema mismo, ima-
genes, apuntes de paisaje, reflexiones del poeta. No se limita 6ste,
por otra parte, en el dilatado mon6logo elegiaco que constitute el
espinazo lirico de su obra, a rememorar mon6tonamente el amor
perdido. En su poema reconstruye, como ya queda dicho, sus pre-
t6ritas andanzas sentimentales, cruza paisajes concretos o los ve









huir desde la ventanilla del tren o de la diligencia, atraviesa pue-
blos y tierras bajo la noche o a las luces del crepusculo, se detiene
ante el mar o recorre caminos, en dialogo con una sombra, y hace
de todo ello el scenario animado, vivo, de su poesia, incorporan-
do a su sentimiento las voces, los fugaces contornos, con todas las
sugerencias del mundo que ahora resucita en el recuerdo, doloro-
samente, El corazdn viajero, resumiendo al fin, en las cuatro com-
posiciones que cierran el poema, las solas y amargas ,ensefianzas
del camino,. [130]



IRIARTE (Maria Luisa de).-Romances de amor antiguo
y otras composiciones.-Editorial Reus, S. A.-Preciados, 1 y 6.-
Apartado 12.250.-Madrid, 1933.-95 paginas, 8.-Pesetas 5.
Poesia apasionada e ingcnua a la vez, expresada en verso rico
en imagenes e informado por las mas modernas corrientes liricas
castellanas. La nota amorosa es la que con mayor insistencia re-
suena en sus paginas; pero al lado de ella encontramos tambien
otras-poesia del paisaje, de la luz y el sonido, etc.-que acaban
de dar su fisonomia a este primer libro de versos. En cuanto a la
forma, la autora emplea de preferencia el romance y la d6cima
-no la decima clisica, sino la trasplantada modernamente por
Jorge Guill6n a la po6tica espaiiola-, verliendo otras veces su
inspiraci6n en formas libres, usando de la misma libertad en lo
que a la rima se refiere. El libro va prologado por D. Luis Jim6-
nez de Astia. [131]



LITERATURE HISTORIC:

F) HISTORIC LITERARIA


AMIGOS DE ZORRILLA (Valladolid).-Coleccidn de ar-
ticulos dedicados al poeta.-Imprenta Castellana. -Valladolid,
1933.-134 paginas, 8.o m.-(S. p.)
La agrupaci6n de tAmigos de Zorrilla,, poco hace constituida
en Valladolid, rinde su primer homenaje a la memorial del poeta
con la publicaci6n de este volume. Int6granlo diversidad de en-
sayos en torno a la obra y la vida de D.Jos6 Zorrilla, debidos unos
a autores de lengua espafiola (Francisco de B. San Roman: Zorrilla
en la Universidad de Toledo; Angel G. Palencia: Sobre El Vapor,
periddico de Barcelona; Jos6 A. Rodriguez Garcia: Casos de los Re-









cuerdos de Zorrilla, que tocan a Cuba; Jos6 M. de Cossio: El tema
de Margarita la Tornera en la tradicidn popular; Eduardo Juliia:
Toledo visto por Zorrilla; Narciso Alonso Cortes: Zorrilla y Cla-
rin>. Zorrilla y Velarde. El padre de Zorrilla en la Audiencia va-
Ilisoletana; Joaquin de Entrambasaguas: La legenda de Rosamun-
da), y otros a la pluma de eruditos extranjeros (Alfredo Giannini:
Recuerdos e impresiones italianos en Jose Zorrilla; E. Allison Peers:
Zorrilla y Victor Hugo; L. Pfandl: Wie Johannes Fastenrath den
Don Juan Tenorio uebersetzte; Jean Sarrailh: Notas sobre Sancho
Garcia y Sofronia). Cierra el volume una lista de los donativos
(aut6grafos del poeta, documents y obras referentes al mismo,
muebles y otros objetos) hechos a la . [132]


G) BIOGRAFIA


NOVAS CALVO (Lino).-Pedro Blanco el Negrero (Vida
novelada de Pedro Blanco Fernaindez de Trava).-Vol. 7 de la Co-
lecci6n cVidas Extraordinarias-.-Espasa-Calpe, S. A.-Madrid,
1933.-254 paginas, 8. m.-Pesetas 8.
La vida del pirata negrero malaguefio Pedro Blanco, tal como
nos la present Lino Novas Calvo, justifica plenamente su inclu-
si6n en una series de existencias extraordinarias. Por su riqueza de
peripecias y accidents, por la variedad de tipos que desfilan pa-
gina tras pagina y, sobre todo, por presentarnos en torno al per-
sonaje central uno de los mas impresionantes y dramaticos aspec-
tos que la historic de la codicia humana, traspasados ya los limi-
tes del comercio honest, puede ofrecer en el transcurso de los
tiempos: la trata de negros en los primeros afios del siglo xix. Pe-
dro Blanco naci6 en Malaga; recibi6 de un d6mine unas cuantas
lecciones de geografia y latin, y un tio suyo, protector del mucha-
cho, le hizo asistir a classes de la Escuela Nautica. Pero, ya desde
niiio, la afici6n a mezclarse con mariners y contrabandistas pare-
ce marcar el rumbo de su destino, y lo decide bruscamente un es-
candalo que estalla en la familiar y que determine todo el future
de Pedro Blanco. Su hermana Rosa, con la que vivia Pedro en gran
intimidad y que no habia tenido novio alguno, aparece un dia en-
cinta. Todo se descubre y Pedro huye, dejando abandonada y mar-
cada de infamia entire las gentes a su hermana Rosa. Ya no le que-
da mas recurso que el que le ofrecen los caminos del azar. Se em-
barca como poliz6n en un velero; vive protegido por una mujer, a
quien encuentra en el barco, unos dias en Barcelona; pero 61 no
esti hecho para aquella vida, y un dia se escapa y comienza su
aprendizaje de aventurero, rodando de barco en barco, de puerto
en puerto, por Tinger, Baleares, Palermo, en contact con gentes










de la peor condici6n, a cuyos usos y peligroso modo de vivir se
acostumbra friamente. Pronto comienza a conocer los barcos ne-
greros, y despues de un viaje a Terranova, repleto de riesgos y
adversidades, en que se va templando cada vez mas la energia del
muchacho, entra este en Lisboa en relaci6n con uno de los cen-
tros de trata de negros, dirigido por una extrafia mujer, Maria
Cruz, que ha de jugar un papel important en su vida. Pedro se
embarca en un negrero y va rumbo a Africa, y en Ajuda contrae
unas fiebres y alli es abandonado por su compaiieros. Entra de
contador de un singularisimo personaje Ilamado Cha-Cha, brasile-
fio y analfabeto, duefio de una de las factories de mayor importan-
cia en Africa, verdadero reyezuelo con ejercito, harenes, etc., y
que lleva una vida entire barbara y refinada. Blanco hace un viaje
al Dahomey y observa c6mo se reclutan las manadas de negros
para la trata. Descontento de la vida. sedentaria, embarca en -El
Veloz>, y comienza ya asi su experiencia direct de los barcos ne
greros. Toda la vida de Blanco es una ininterrumpida series de dra-
maticas peripecias, a trav6s de las cuales su temperament pacien-
te, resuelto y energico, de espantosa crueldad a veces, se afirma
camino de la meta que se ha trazado: capitin de barco negrero.
Por fin logra serlo, pero su ser de aventura y su codicia no se de-
tienen ahi. Sus expediciones de negrero no son, en various casos,
sino un modo de disfrazar aventuras de pirateria. A Blanco le atrae
mis robar negros que comprarlos. La biografia esti sembrada de
tragicas escenas donde las cargas de care negra son maltratadas
con feroz crueldad, victims de castigos o de enfermedades que a
veces los devoran a todos; de abordajes y luchas entire pirates y
negreros; de persecuciones, por los cruceros ingleses, de los bar-
cos destinados a la trata, pues el infame comercio se va haciendo
cada dia mis dificil. Pedro Blanco vence todos los obstaiculos, lo-
gra sus ideals, dirige expediciones. Pero a6n le queda un paso
que franquear en su vida. Hacia 1822 se establece en el estuario
de Gallinas, en la costa de Africa, uno de los centros donde estin
instaladas factories para la compra de negros del interior y su
traspaso luego a los barcos que vendran a buscarlos. Parece como
si Pedro Blanco quisiera acercarse cada vez mis a la entraiia mis-
ma de este terrible trifico, a su material primera. Durante algunos
aiios lucha con tenacidad y energia incalculables, para afianzar su
prestigio, con comerciantes rivals y con jefes de tribu; pero poco
a poco se convierte en el mis poderoso senior de la costa, organi-
za un pequefio ejercito, adopta un sistema de sefiales a la moder-
na, tiene barcos propios, crea, en suma, un pintoresco imperio mi-
n6sculo. Como supremo reconocimiento de su poderio, pide la
mano de Elvira, la hija de aquel otro famoso reyezuelo negrero,
Cha-Cha, de quien habia sido contador. Cha-Cha, al concedersela,
acata implicitamente la superioridad de su antiguo criado. La fac-
toria de Gallinas conoce una 6poca de prosperidad, a pesar de la
lucha cada dia mis several de los cruceros ingleses contra el co-










mercio de negros. Pero la estrella de Pedro Blanco va declinando.
Hace venir de Espafia a su infortunada hermana Rosa; mas, a
pesar de que la instala suntuosamente, languidece en aquel am-
biente enervante y triste, y cuando ya Pedro ha decidido abando-
nar todos sus negocios y retirarse a Cuba con ella y con la hija
que ha tenido de Elvira, Rosa muere. Pedro hace que prepare su
cuerpo como el de una momia, y con ella y con la nifia escapa un
dia de Gallinas y de toda su vida anterior. Permanece en Cuba al-
g6n tiempo, y entire tanto los cruceros ingleses entran en la facto-
ria de Gallinas y destruyen en algunas horas todo aquel efimero
imperio negrero. En 1843 se nombra a Pedro Blanco Intendente
de la Armada Espafiola, aunque pronto le retiran los honors, y
muere el fantastico aventurero en su torre del barrio de San Ger-
vasio, en Barcelona, despu6s de dos afios de locura, con la camisa
de fuerza puesta.
La biografia, novelada como reconoce el autor, reune habil-
mente todo un sentido literario de la aventura, de la peripecia mo-
vida y atractiva, con una constant impresi6n de extravios y baje-
zas morales que crea una atm6sfera opresora y densa en todas las
paginas de la obra. Tipos como el de Maria Cruz, el de Mongo
John, de Cha-Cha, de los tratantes de Cuba, verdaderos anormales,
cruzan, como otras tantas interferencias de vidas nada ordinarias,
6sta de Pedro Blanco el Negrero. [133]




VILLAURRUTIA (Marques de).-Cristina de Suecia.-Vo-
lumen 8 de la Colecci6n S. A.-Madrid, 1933.-269 paginas, 8.0-Pesetas 7.
Con Cristina de Suecia, publicada despu6s de su muerte, pro-
yectaba el marquis de Villaurrutia cerrar la series de sus studios
sobre mujeres de antafio. El bi6grafo hace protests, desde el
primer moment, de que no va a escribir ni un panegirico ni un
libelo, y, por otra parte, de que su libro tendra mas de historic
que de novela. Asi, cada paso de su relato esti cuidadosamente
apoyado en testimonios fidedignos. La figure de la reina de Sue-
cia atrae desde el primer moment por sus contradicciones, por
su voluntad f6rrea unida a un animo tornadizo, por su entendi-
miento y entereza varoniles en un cuerpo de mujer histerica y es-
casa de gracias fisicas..Al nacer, en la noche del 8 de diciembre de
1626, su cuerpo renegrido y cubierto de vello, sus broncos vagidos,
hacen que las damas que asisten a la esposa de Gustavo Adolfo
tomen por var6n a la reci6n nacida, y asi corren a comunicarselo
al padre. Este, deshecho el error, toma en brazos a su hija dicien-
do: hombre, y que ha de ser lista, pues que asi nos ha engafiado ya a









todos>. Desde ese moment, todo su empeiio esti en hacer de su
heredera -la Semiramis del Norte>. Cristina cobra ya en sus pri-
meros afios creciente aborrecimiento a las ocupaciones y trajes
propios de su sexo, demostrando, en cambio, extraordinarias apti-
tudes para los deportes viriles-hasta llegar a ser el mejor jinete
de Suecia-y para el studio de las lenguas y de las ciencias.
Hu6rfana a los seis afios, la educaci6n que recibe no hace sino
acentuar sus hombrunas inclinaciones. Aplicase con verdadero fre
nesi al studio y a los ejercicios fisicos, consagrando hasta doce
horas diarias al trabajo intellectual y durmiendo apenas. Al mismo
tiempo que la ambici6n y que el ardor er6tico, apunta temprana-
mente en ella la aversi6n al matrimonio. Declarada mayor de edad
a los dieciocho afios, desde el primer moment tiende a desarro-
llar una political propia y a imponerse a cuantos la rodean. Prome-
te respetar las leyes y mantener en sus reinos la religion luterana,
pero se resisted a las indicaciones del Senado en el sentido de que
tome esposo, declarando que aun no sabe que hara hasta cefiir la
corona, cuya sucesi6n promete, de todos modos, al marido que le
proponen-su primo Carlos Adolfo. Entrada en su mayoria de
edad, llama a su Corte a sabios de toda Europa-entre ellos, al
fil6sofo Descartes-, y, por otra parte, se entrega a devaneos
amorosos. La maledicencia sefiala, incluso, entire sus sucesivos
amorios, los que tuvo con alguna de sus damas. En el fondo de su
espiritu va apartandose poco a poco del pietismo luterano. La ca-
sualidad hace que conozca a un jesuita portugu6s, Antonio Mace-
do. Sus conversaciones con el jesuita la llevan al catolicismn. El
rey de Espafia, Felipe IV, no deja pasar la ocasion, y ayuda a
ganar para el catolicismo a Cristina, enviando a 6sta un embaja-
dor extraordinario, D. Antonio Pimentel de Prado. Tras una series
de forcejeos con sus consejeros, la reina, reservandose determina-
dos derechos y pingiies rentas, acaba por abdicar en 1654, pasa a
Flandes, abjura el protestantismo en Innsbriick, y va a establecer-
se en Roma, donde es recibida con gran fausto. En la Ciudad
Eterna encuentra decidida protecci6n por parte del Papa, y, sobre
todo, la que habia de ser la gran pasi6n de su vida: el cardenal
Azzolino. Este, hombre de grandes dotes, logra contener los en-
tusiasmos de Cristina dentro de los limits de una intachable amis-
tad. Lo que no siempre acierta a contener es su arrogancia y sus
pretensiones. Cristina ha renunciado a la corona de su pueblo por
ser incompatible con la nueva fe que ha abrazado y a la que ha de
guardar, mientras viva, ahincada fidelidad; pero, al mismo tiempo,
pretend que en Roma se le reconozcan preeminencias y derechos
de reina, y, por otra parte, intriga sin descanso, empefiada en
mover los hilos de la political universal: intervene en elecciones
pontificias, se present como candidate a la corona de Polonia,
hace de mediadora entire el Papa y el rey de Francia, u ofrece si-
multineamente a 6ste y al de Espaiia sus servicios. Sus caprichos
y violencias estan a punto de acarrearle serious disgustos en mis









de una ocasi6n, como en el caso en que, dando oidos a ciertas
acusaciones contra uno de sus servidores-Monaldesco-, se erige
en juez del mismo, y lo hace asesinar en el patio de su palacio, en
el curso de un viaje por Francia. No le basta, sin embargo, con los
halagos de Roma, donde cuenta siempre con la protecci6n de los
papas. Por dos veces vuelve a Suecia, con exigencias y reclamacio-
nes, por toda satisfacci6n de las cuales recibe engafios que ella, siempre ilusa, convertia en purisima gloria y re-
sonantes triunfos. No son much mis provechosos sus dos viajes
por Francia. Entre unos y otros, su vida transcurre en Roma, don-
de reune en su palacio una academia frecuentada por cardenales,
sabios y diplomaticos. Un curioso episodio de sus iltimos afios es
su amistad con Molinos, el espafiol padre del es condenado por la Inquisici6n, y Cristina se aparta a tiempo de
la amistad del hereje-al que, por lo demrs, envia a la prisi6n,
durante su process, ropas y comida. En 1689 cae en cama con un
fuerte ataque de erisipela, que la pone a dos dedos de la muerte.
Consiguen salvarla los m6dicos; pero, no bien repuesta, recae a
consecuencia de un disgusto. La erisipela se complica con una
pulmonia, y poco despu6s muere Cristina, que es enterrada con
gran pompa, ostentando corona y cetro. En su testamento dispo-
nia se le diese humilde sepultura. A pesar de ello, el papa Inocen-
cio XI-con quien no habia estado en muy buenas relaciones Cris-
tina, que, entiree otras tachas, le ponia la de tacafio-, orden6 que
el cuerpo de la una dia reina de Suecia fuese trasladado a la Basili-
ca de San Pedro, donde se le erigi6 un suntuoso sepulcro, como
a hija fiel de la Iglesia. [134]

P.-[El Sol. Madrid, 28 de junio de 1933.]-.... Con mil fisono-
mias entra en la posteridad la reina (Cristina de Suecia). Obra
maestra de maquiavelismo se dice que fud su obra. Obra aqui vale
tanto conmo vida. Quien se document sobre ellos en las epistolas al
cardenal Azzolino, que el baron de Tild did a la estampa, atempe-
rard su juicio. La diversidad de nimenes que Cristina capta desde
su adolescencia no consiente veredictos sunarios. El marques de
Villaurrutia se aficion6 a esta vida, en la que supo destilar con el
mismo delete bdlsamos y venenos. Que el moralista jazgue des-
pues, pero que el historiador no se le adelante.


-El marquis de Villaurratia habia tratado de Cristina en otro
tiempo. Revolviendo papeles, encontrd en el archivo de la Embaja-
da de Espafia uno que tenia por rdtulo: < Origen de los disgustos de
la reina de Suecia con los espaholes el aio de 1666-.
>Public6 y anotd Villaurrutia este papel en un libro sobre < Co-
sas de Italia-, aderezado con la salsa de los archives de Barrio-
nuevo, aunque no sean siempre fidedignos.
>Despierta mi curiosidad-escribe el inolvidable embajador y









' acaddmico-, lei despues much de lo que se ha escrito y publica-
" do sobre la reina de Suecia, y, por 6ltimo, para poner en claro el
Sincidente relative a su dispute con D. Antonio de la Cueva, su
Scaballerizo mayor, y su ruptura con los espaholes, acudi al Archi-
'vo general de Simancas, tesoro inagotable e indispensable para. el
Sconocimiento de la historic patria en el reinado de Felipe IV. En-
contre en Simancas los datos que buscaba...> (etc.)
>Narra Villaurrutia cuanto ocurrid a la reina, y pone al servi-
cio de la empresa las cualidades que la singularizuron: sabiduria,
don de observacidn, acuidad y desgaire....



H) MEMORIES


COLL (Andres).-Memorias de un deportado.-Con 16 foto-
grafias y dos pianos.--Aldus, S. A. de Artes Graficas.-Santan-
der.-221 paginas, 8.- Pesetas 6.
El autor, arcipreste en MAlaga, figure entire los detenidos y de-
portados luego a Villa Cisneros a consecuencia de los sucesos del
10 de agosto de 1932. Al trazar ahora la cr6nica de su deporta-
ci6n, hace protests del espiritu imparcial que ha de guiarle. -... No
he de mojar la pluma-advierte-mas que en las aguas de la ver-
dad vista por mi, o de la verdad ajena, escrupulosamente depu-
rada y contrastada., El libro en que recoge sus recuerdos y
observaciones consta de tres parties, en la primera de las cuales se
da una lista de los deportados, haciendo historic de su detenci6n,
y siguiendo sus peripecias hasta que embarcan en el Espaiia nt-
mero 5-, con rumbo a Villa Cisneros. El cronista concede particu-
lar atenci6n, en esta primera parte de la obra, a la vida que el y
sus compafieros llevaron en la carcel, consignando incidencias
y an6cdotas curiosas, como es el episodio referente a la confecci6n
de Un peri6dico carcelario-La Hora de la Verdad-, redactado
y compuesto por los detenidos. La segunda parte esta consagrada
principalmente al desembarco de los deportados, a sus primeras
impresiones del lugar a que iban destinados, sintiendo como el
mayor dolor la constant incertidumbre en que vinieron a hallarse
desde el instant de su detenci6n y encarcelamiento. La parte ter-
cera constitute propiamente las memories de la deportaci6n; en ella
se narra la vida que hacian en Villa Cisneros los deportados, su
organizaci6n y ocupaciones, etc. Por illtimo, en capitulo aparte, el
autor se ocupa de la evasi6n de los veintinueve deportados que
lograron huir de Villa Cisneros el 31 de diciembre de 1932. En un
apendice se incluyen: la relaci6n de los gastos hechos de su bolsi-
lo por los deportados para subsanar las deficiencies de su instala-










ci6n; la reproducci6n fotografica de una carta de Dofia Cristina y
Dofia Beatriz de Borb6n, y varias fotografias fuera de texto.
[135]



FRANCO BAHAMONDE (Ram6n). Deciamos ayer...-
Tipografia Maucci. Mallorca, 166-168.-Barcelona.-479 paginas,
8..-(S. p )
En este libro corrige y amplia el comandante Franco una de
sus obras anteriores-Madrid bajo las bombas-, que califica de
el destierro, en febrero de 1930, y publicada poco despues ocon
el s6lo fin de recaudar fondos para tender a los emigrados y para
ayuda de la revoluci6n. Triunfante esta, al cabo de dos afios de
Repuiblica, Deciamos ayer... sale a luz, constituyendo la detallada
relaci6n de las andanzas political de su autor desde su ruptura
con el rey y la Dictadura, en 1929, pasando por su encarcelamiento
y su sensational fuga de Prisiones Militares, y su intervenci6n en
el intent revolucionario del 15 de diciembre de 1929, en que
Franco vol6 sobre Madrid, arrojando proclamas desde su avi6n;
siguen el relato de su huida al extranjero, su actividad en Paris y
en B61lgica, su regreso a Espafia una vez proclamada la Republica,
su gesti6n como jefe de la Aviaci6n, y, por uiltimo, sus disensiones
y su separaci6n definitive respect de los gobernantes republicans
y socialists, a los que hace objeto de duros ataques y acusa-
ciones. [136]




RIVAS SANTIAGO (Natalio). Politicos. gobernantes y
otras figaras espaiiolas.-Paiginas de mi archivo y apuntes para
mis memorias.-Pr6logo del Dr. Gregorio Marafi6n.-I.-Primera
edici6n.- Francisco Beltran, Libreria Espaiiola y Extranjera.-
Principe, 16.-Madrid.-281 paginas, 8. m.-Pesetas 10.
El subtitulo puesto por D. Natalio Rivas a su obra-Pdginas
de mi archivo y apuntes para mis memorias-indica ya desde la
cubierta del volume el double character de su contenido. De una
parte, el autor acude a sus archives, a su colecci6n de documents,
y extra de ellos datos nuevos o curiosos, con ayuda de los cua-
les traza el retrato de una figure espafiola o alguin episodic de
nuestra historic poco conocido. Su galeria de retratos y cuadros
hist6ricos se enriquece asi con figures de politicos, gobernantes y










otros grandes espafioles, y con sucesos del siglo xviii (desde el rei-
nado de Carlos III) y de los dos primeros tercios del xix. Por otra
parte, en fin, con los apuntes para mis memorias-entremezclados
con los restantes escritos de que el volume se compone-, pone a
contribuci6n el Sr. Rivas sus recuerdos personales, completando
esta primera series de figures espaiiolas con las de politicos y escri-
tores mas cercanos a nuestros dias, como Sagasta, Salmer6n, Burell
o Cavia. En el prdlogo, el Dr. Marafi6n estudia las causes de -el
gusto actual de los lectores de todos los paises, por la literature
hist6rica', y sefiala la posici6n, que califica de cionadora>--liberal de siempre... pero detenido correctamente en
el umbral de su ideologia liberal; hosco, pues, por raz6n tempera-
mental y por impulso de las circunstancias, ante los excess revo-
lucionarios como ante la rigidez arbitraria de la discipline fascis-
ta...>-, del autor, cuya semblanza traza a continuaci6n. 1137]

LOPEZ PRUDENCIO (J.).-[A B C. Madrid, 16 de julio de
1933.]-<... No estdn colocadas las narraciones por orden cronold-
gico. Forman asi una amena misceldnea, que el lector saborea sin
fatiga, pasando de unos a otros escenarios cronoldgicos, con gusto-
sa variedad de ambientes y climas espirituales.
SDon Natalio Rivas es un verdadero maestro en el arte de la
evocacidn. Curioso acopiador de noticias, de documents, de refe-
rencias, y claro conservador de detalles y matices de cuantas esce-
nas y cuantos acontecimientos ha vivido, dispone de una insupera-
ble destreza para manejar esos materials en la confeccidn de estos
encantadores cuadros, que permiten al lector, contempldndolos,
trasladarse al moment en que fueron realidad viviente y tangible.
-.Hay entire ellos algunos-los que el escritor ha vivido, sobre
todo-que dan la sensacidn plena de lo real, revivido con exacta
plasticidad y fiel exactitud. No se siente sdlo la objetiva fidelidad
de la reproduccidn, sino que, ademds, se ve la escena, el suceso,
con la luz de su moment; porque el narrador, actor o testigo, pro-
sigue vividndolo, sin que el andar de los alos haya tenido eficacia
para modificar la tonalidad ideol6gica que envolvid al suceso en
actors y espectadores.
*Nuestro escritor, en estas narraciones, nos da no solo el hecho,
sino la vision y apreciacidn que de el tuvieron sus contempord-
neos...,


I) TEMAS CONTEMPORANEOS

MARINi (Enrique).-El moment de Espafia-visto por-
Alba, Alvarez (Melquiades), Besteiro, Calvo Sotelo, Carabias, Cas-
trillo, Companys, Domingo (Marcelino), Feced, Franchy Roca, Gil
Robles, Goicoechea, Hidalgo (Diego), Largo Caballero, Lerroux,









Marafi6n, Martinez de Velasco, Nin, Ossorio y Gallardo, Pildain,
De los Rios, C. de Romanones, Unamuno, Vallina y Ventosa.-
M. Aguilar, editor.-Marques de Urquijo, 43. Madrid.-1933.-
191 paginas, 8.-Pesetas 4.
Considerindose promoter mas que autor de su libro, el Sr. Ma-
rin6 explica en unas cuartillas 'a manera de pr61logo> los motivos
que le movieron a componer su obra y sacarla a luz. Intensamente
preocupado, como todo espafiol-dice-, por la suerte de su patria,
y sintiendose, por otra parte, sin autoridad para hablar por su
cuenta sobre el tema que asi le inquieta, ha preferido acudir, pi-
di6ndoles su parecer, aspect (el politico) de la vida national>, los cuales son, sin dispu-
ta, quienes con mas derecho y mas libremente pueden exponer sus
juicios y sus pron6sticos acerca de los asuntos piiblicos. Formado
con este criterio, a base de una series de consultas hechas a perso-
nalidades eminentes, toma deliberadamente el libro, de la primera
pagina a la iiltima, caracter de reportaje. En el se pretend auscultar
la actualidad piblica espafiola y las consecuencias que en un pr6xi-
mo future han de derivarse de ella Con este fin, el autor somete a sus
preguntas a hombres de las mas opuestas significaciones: politicos
gubernamentales, jefes de minorias de oposici6n o figures que en
la oposici6n se han destacado, intelectuales apartados de toda
banderia political, como Unamuno o Marafi6n, componiendo asi el
cuadro complete de tendencies que integran el moment politico
actual de Espafia, cuya sintesis queda al cuidado del lector atento.
Por lo que se refiere a algunas figures cuyas respuestas pudieran
echarse de menos-D. Jose Ortega Gasset, D. Felipe SAnchez Ro-
man, D. Manuel Azafia, entire otros-, el autor expone, en las su-
sodichas piginas -A manera de pr61logo, las causes que le han
impedido incluir en su obra las opinions de los hombres piblicos
ausentes de ella. Cada consult o intervii va encabezada con unas
breves lines, a modo de gui6n, que resume claramente sus rasgos
esenciales. [138]



ZAMARRO (Alejandro).-Precursores'de la Repdblica. Los
sucesos de Ciudad Real, por un condenado a muerte.-Primera
edici6n.-Madrid, 1933.-292 paginas, 8.'-Pesetas 5.
En la introducci6n a su obra declara el autor paladinamente
que el no es escritor, sino tun hombre sincero que rinde culto a la
verdad>. Convencido de que cuantos hayan sido victims de injus-
tas persecuciones por parte de la Dictadura deben alzar su voz y
lanzar su piedra contra los dictadores y quienes con ellos colabo-
raron, a ese fin responded, en primer lugar, el libro que ahora pu-










blica, y que escribi6 hace un lustro, en los dias de su prisi6n. Pero
otro objeto le mueve, y en la misma media que el ya expresado:
explicar, justificar la actitud de sus compaiieros de Arma, los arti-
Ileros, en los afios de la Dictadura, defendi6ndose, primeramente,
de las rencorosas acometidas del dictador, y alzando al fin, fran-
camente, bandera de rebeli6n contra la tirania. El autor, que tom6
parte active en los acontecimientos que dan titulo a su obra, fu6
por ello encarcelado, condenado a muerte y, conmutada luego esta
pena por la de ocho afios de reclusi6n, amnistiado al encargarse
del Gobierno el general Berenguer. Pero mis que recorder sus pro-
pios hechos y los agravios que como ciudadano y como military reci-
bi6, le importa hacer historic de la actuaci6n del Cuerpo de Arti-
lleria, a que pertenece, en tres moments del period dictatorial
que marcan otros tantos jalones en la lucha del pueblo espafiol por
recobrar su libertad. A cada uno de esos tres moments o episo-
dios esta consagrada una parte del libro. Iniciase la primera de
ellas con un resumen hist6rico de la artilleria espafiola., aposti-
Ilado con una series de consideraciones sobre la importancia de
dicha Arma y su significado a lo largo de nuestra historic military.
Estudiase a seguida lo que se llam6 secuencia inmediata fue el movimiento de rebeldia de los artilleros
contra la Dictadura, en septiembre de 1926. La segunda parte de
la obra esta dedicada a la Rebelidn de los alumnos de la Academia
de Artilleria, o causes que anticiparon el movimiento revoluciona-
rio del 29 de enero de 1929. Porque no se trata de movimientos
independientes entire si. Sofocada la que pudo empezar como pro-
testa aislada de un Arma contra quienes trataban de privarla de
derechos tradicionalmente reconocidos-derechos, y no privile-
gios-, el descontento latente entire los artilleros cobra cada vez
mayores brios y se funde con el ansia unanime de libertad y lega-
lidad del pueblo espafiol. Buena prueba de ello son los aconteci-
mientos resefiados en la tercera y fltima parte de la obra del senior
Zamarro. Como es sabido, al frente del movimiento que habia de
iniciarse en Valencia, contra la Dictadura, el 29 de enero de 1929,
se puso D. Jos6 Sanchez Guerra, desembarcando en la citada ciu-
dad en la noche del 28 al 29 de enero. La guarnici6n, no obstante
los compromises suscritos por sus jefes, se vuelve atras. En vista
de ello, D. Jose Sanchez Guerra se entrega a las autoridades. Las
guarniciones de otras ciudades se comportan lo mismo que la de
Valencia. Fuera de algun chispazo aislado e infecundo en conse-
cuencias, solamente en Ciudad Real-donde a la saz6n se encon-
traba destinado el autor del libro, desde antes de esa fecha ene-
migo declarado de la Dictadura-se encuentran hombres resueltos
a cumplir sus compromises y echarse a la calle para devolver a
Espafia sus libertades. En esta parte de su obra estudia detenida-
mente el Sr. Zamarro la intervenci6n de las provincias en el movi-
miento, la preparaci6n y desarrollo de los sucesos, al final de los
cuales, reducidos a prisi6n los sublevados, no vacila el dictador en







176

inducir a la indisciplina a los soldados de la guarnici6n de Ciudad
Real, incitindoles a que prendan y aun fusilen a sus jefes. Juz-
ga a estos un Consejo de guerra, que condena a muerte a unos,
a reclusi6n perpetua a otros, a penas menores a un reducido ni-
mero de ellos, y absuelve al resto. Por espacio de un mes pende
la sentencia sobre los condenados a muerte. Al fin se les nombran
nuevos defensores. Vista nuevamente la causa ante el Tribunal Su-
premo, 6ste rebaja la cuantia de las penas. Al autor de Los suce-
sos de Ciudad Real, condenado a muerte, se le conmuta la pena,
como ya queda dicho, por la de ocho afios de reclusi6n. La caida
del dictador trae al Gobierno al general Berenguer, que concede
una amnistia, de que benefician, despues de todos los trabajos
por. que han pasado, los procesados por los sucesos de Ciudad
Real. Con su salida de prisiones y su viaje a Madrid-en cuyo tra-
yecto fueron entusiasticamente aclamados por el pueblo, que al
fin se veia libre de la Dictadura y se disponia a acabar, un afio
mas tarde, en unas simples elecciones municipales, con la monar-
quia, implantando la Republica-, cierra su libro el Sr. Zamarro.
[139]







PUBLICACIONES PERIODICAS
DEL CENTRO DE STUDIOS HISTORICOS





REVISTA DE FILOLOGIA ESPANOLA
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ESPANA, 20 pesetas anio. EXTRANJERO, 22 pesetas aio.
Se public en cuadernos trimestrales, que forman al aifo un
tomo de unas 450 paginas. Van publicados dieciocho vol6me-
nes, 1914-1931.





ARCHIVO ESPANOL
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ESPARA, un aiio, 30 pesetas. PORTUGAL y AMERICA, 35 pesetas.
Otros paises, 40 pesetas. Nilmero suelto, 15 pesetas.
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