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Title: Origen del Calendario nahuatl
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 Material Information
Title: Origen del Calendario nahuatl estudio presentado á la Escuela Internacional de Arqueología Americana, como representante del gobierno mexicano, septiembre 1910
Series Title: Origen del Calendario nahuatl;
Physical Description: 1 p. ℓ., 339-350 p. : illus., 4 plates. ; 28 cm.
Language: Spanish
Creator: Robelo, Cecilio Agustín, 1839-1916
Publisher: Imp. del Museo N. de Arqueologi´a, Historia y Etnologi´a
Imp. del Museo N. de Arqueología, Historia y Etnología
Place of Publication: México
Publication Date: 1911
 Subjects
Subject: Calendar, Mexican   ( lcsh )
Genre: non-fiction   ( marcgt )
Spatial Coverage: Mexico
 Notes
General Note: "Publicado en los Anales del Museo N. de Arqueología, Historia y Etnología."
 Record Information
Bibliographic ID: UF00088997
Volume ID: VID00001
Source Institution: University of Florida
Rights Management: All rights reserved by the source institution and holding location.
Resource Identifier: oclc - 24778950

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ORIGEN DEL CALENDARIO NAHUATL

STUDIO PRESENTADO POR EL

LIC. CECILIO A. ROBELO
A LA
ESCUELA INTERNATIONAL DE ARQUEOLOGIA AMERICANA, COMO REPRESENTANTE
DEL GOBIERNO MEXICANO.


SEPTIEMBRE 1910.





Publicado en los Anales del Museo N. de Arqueologia, Historia y Etnologia











MEXICO
IMP. DEL MUSEO I. DE ARQUEOLOGiA, HISTORIC Y ETNOLOGIA
1911


(O
&'


jls

































Si algdn territorio de la Repdblica ostenta monumentos referen-
tes a la historic precolombiana, es, sin duda alguna, el comprendi-
do en el Estado de Morelos. Aparte del grandiose Atrincheramien-
to military, como llam6 el Bar6n de Humboldt a Xochicalco, mAs si-
lencioso para los sabios que las mudas esfinges del Egipto; aparte
del altisimo teocalli de Tepoztlin, que guard en sus misteriosos
hipogeos los secrets de la tribu xochimilca; y, aparte, por iltimo,
del cicl6peo edificio recientemente descubierto en Chimalacatlan,
y que esta esperando la mirada pesquisidora de los mexicanistas,
se encuentra diseminada en toda la extension del territorio una mul-
titud de momoztli, donde estan enterrados los vestigios de las ra-
zas tolteca, tlahuica, xochimilca, y cohuixca, y que acaso ocultan,
a mayores profundidades los restos de los quinametzin. Siempre
que se explore alguno de estos misteriosos tzacualli, se descubren
fdolos, artefactos y esqueletos.
Ademas de estos monumentos, rico tesoro para los que cami-
nan por la repuesta send de la prehistoria, hay otros, grandes en
nimero, que forman como un catalogo de efemdrides, que podrfan
llamarse paleoliticas, no en el sentido que le de la Geologia a es-
ta palabra, sino en el puramente etimol6gico, y con las que, si se










leyeran cuidadosamente, se formarfa una historic de extinguidas
6 agonizantes razas indfgenas. Nos referimos 6 la multitude de pie-
dras epigrdficas que se hallan en todo el territorio del Estado. En
la sima de profundas barrancas, en la cima de altas montaflas,
en las llanuras, en las margenes delos rfos, en el interior de las ca-
vernas, en todas parties, se encuentra una piedra basaltica 6 por-
firftica, mas 6 menos grande, en cuyas superficies estan esculpidos,
en alto relieve gastado por el tiempo, un objeto simb6lico, la figu-
ra de un animal, 6 el simbolo y ntimero de los aflos.
Un grupo de estas piedras epigraficas, acaso el mAs interesan-
te en la arqueologfa, por la grandiosidad que en ellas se vislumbra
a la, luz de la mitologia y de la prehistoria, habia permanecido ig-
norado por la gente culta que pudiera estudiarlo. S61o los lefiado-
res y los pastores, que, por raz6n de su ejercicio, penetran a los
lugares mas rec6nditos de las barrancas y de las montafias, ha-
bfan mirado tan interesantes piedras, y hoy se sabe que las desig-
naban con el nombre de -Piedras de los Reyes., Despuds diremos
por que las designaban asf. El capitan Dupaix, cuya escrutadora
mirada descubri6 tantos y tan preciosos monumentos en la explo-
raci6n que de esta regi6n hizo en el afio de 1805, no tuvo noticia de
estas piedras, pues, a haberla tenido, las hubiera descrito, y su hd-
bil dibujante Castafieda las hubiera pintado, y desde entonces se
hubieran hecho las investigaciones cientificas correspondientes,
como las que se han hecho en otros monumentos descritos y dibu-
jados por el mismo explorador Dupaix.
UC6mo y cuAndo se descubricron estas piedras?
El aflo de 1900, un vecino de la ciudad de Yautepec, conocien-
do mis aficiones a las antigtiedades de M6xico, me envi6 una ho-
ja de papel en que estaban dibujadas dos figures humans, y me
escribi6 lo siguiente: <(camente esculpidas en unas piedras que estan en un lugar llama-
-do Coatlan, lugar solitario y Ileno de maleza, que se encuentra a
(tas piedras, las llaman Piedras de los Reyes, tal vez por la espe-
,los retratos de los Reyes 6 Seflores que en remota antigiiedad
signo cronogrdfico, ni siendo perceptibles sus atavios, no me de-
tuve A estudiarlas, pues era casi impossible distinguir su origen his-
t6rico 6 mitol6gico.











LAMINA 1.


* 4..


(1P~


A-


Cipactonal.


Oxomoco.


ATL-AGUA.










Transcurridos algunos afios, lleg6 a mis manos el C6dice Ma-
gliabecchiano XIII, conocido hoy con el nombre de C6dice Nuttall,
y en la lAmina 11 observe el jeroglffico de Cipactli, y me pareci6
que era muy semejante a la figure que tiene en la espalda uno de
los llamados Reyes de Coatldn. Entonces pens6 que si esta figu-
ra era el jeroglffico del personaje esculpido en una de las piedras,
6ste podia ser Cipactonal, y me afirm6 mas en esta conjetura, al
ver que ]a figure de la otra piedra parecfa la de una mujer, y si
esto era asf, representaba a Oxomoco, la fiel compafiera que da la
mitologfa A Cipactonal. No eran, pues, reyes, sino deidades las fi-
guras de las Piedras de Coatldn. Comuniqud mi descubrimicnto
al Sr. Alfredo Chavero y le envid una copia del dibujo de las Pie-
dras; pero no se ocup6 en estudiarlas. No obstante este silencio,
que podfa atribufrse A la tacita desaprobaci6n de mis conjeturas,
yo seguf creyendo que las figures de Coatldn representaban a Ci-
pactonal y a Oxomoco, aunque no acertaba yo a explicarme por
que habian sido esculpidas estas deidades en aquel lugar hoy tan
solitario y abrupto, ni menos la edad de su existencia.
Transcurrieron de nuevo algunos aflos, y cuando estudiaba yo
el C6dice Borb6nico enla sabia interpretaci6n que de dl ha hecho el
ilustre mexicanista D. Francisco del Paso y Troncoso, unas figu-
ras que estAn en la lamina 21 sorprendieron mi vista. Son muy se-
mejantes A las de Coatldn, y subi6 de punto mi sorpresa cuando
observe .que el jeroglifico que estA a la espalda de la figure que
represent al var6n, es el mismo que tiene el var6n de la piedra,
esto es, Cipactli, luego la figure en ambos lugares representaba a
Cipactonal. Todavia tuve un motivo mAs de sorpresa, la figure
del C6dice empufla en la mano izquierda un punz6n y la de la pie-
dra tiene tambidn un punz6n y con el describe en una escuadra de
lines paralelas diversos caracteres. Esta filtima circunstancia nos
sirvi6 despuds para conocer la verdadera significaci6n de las figu-
ras de las Piedras. En la misma 4lmina del C6dice y sobre el cua-
dro que contiene las figures, estA un rengl6n manuscrito que dice:
' aeran) estas diosas de las donas.,
Si no hubidramos sabido de antemano que las interpretaciones
manuscritas que se encuentran en algunas laminas del C6dice son
inexactas y err6neas en su mayor parte, hubidramos crefdo que
la figure de la derecha no era Cipactonal, sino una diosa especial
de las parteras, y hubieramos desistido de nuestras primeras con-










jeturas; pero el jeroglffico Cipactliy la actitud que guard la figu-
ra sobre su asiento, propia de los hombres, nos convencieron de
que no era diosa dicha figure, sino dios. Sobre todo, para alejar
cualquier duda, ocurrimos a la interpretaci6n de Paso y Troncoso,
y alli leimos lo siguiente:
llos colocados encima de una gran estera. Sentado en cuclillas,
-a la derecha, esta el viejo Cipaktdnal, cuyo nombre se ve detras
de su cabeza bajo la forma del animal fantistico Cipaktli, que
uno de los comentadores del C6dice traduce por vejez, lo cual
.quiere decir que aqufse trata de un viejo, como en realidad de ver-
.dad lo era el personaje. Con la mano derecha empufia el tlemditl 6
.incensario, que despite llamas y humos producidos por ]a combus-
iti6n del copal sobre las brasas: el zurr6n del copal trdelo colgado
crificio. Enfrente se halla la vieja Oxomoko, tambidn sobre su
banquillo, pero en la posici6n propia de las mujeres, quiere decir,
cajete y de -l avienta 9 mafces que van caycndo sobre la estera:
de tantos maices cuantos son los Acompaflados de la noche. El
choque de los mafces, tal vez, es el que determine el surtimiento
de agua que de la estera se desprende. Concluir6 con decir que
los viejos, hombre y mujer, tienen marcada su calidad de achcduh-
do, puestos arriba, determinan su condici6n de penitentes. Am-
bos, como es bien sabido, eran Sefiores del Arte adivinatorio, y,
segin tradici6n conservada por los indios, habfan sido los inven-
tores del Calendario, por lo cual qucdan colocados aquf enmedio
(de las figures que revelan una de las combinaciones mas compli-
cadas del c6mputo.,
La lectura de este pasaje de Paso y Troncoso afirm6 nuestra
creencia de que las figures de las piedras representan a Cipacto-
nal y a Oxomoco, y nos trajo a la memorial lo que habfamos lefdo
en el P. DurAn, sobre que el calendario habia sido hecho en Cuer-
navaca. Aun cuando las piedras de Coatlan no estan en Cuerna-
vaca, sino muy cerca de Yautepec, sin embargo, como el nombre
de Cuernavaca se extendfa a toda la region tlahuica, estaba com-
prendido Yautepec en esta denominaci6n. De aquf pudimos in-










ferir, ya sin ninguna duda, que las Piedras de Coatlin son un mo-
numento conmemorativo de la invenci6n del calendario, esto es,
del Tonaldmatl, y que, por consiguiente, confirman la verdad de
la tradici6n conservada por los indios, a que se refiere Paso y
Troncoso, de que Cipactonal y Oxomoco eran los autores del ca-
lendario, y confirman tambi6n la aseveraci6n del P. Duran de que
fue hecho en Cuernavaca. El Cipactonal de Coatlan nos da otro
dato importantfsimo en apoyo de la verdad. Dice Paso y Tronco-
so, que el punz6n que empufia Cipactonal significa que es el peni-
tente que esta pronto al autosacrificio; pero nosotros no participa-
mos de esa idea, porque esa significaci6n la tienen, como dice el
mismo Paso y Troncoso, los dos punzones de hueso de venado que
est~n arriba del cuadro. En las Piedras, Cipactonal describe con
el punz6n unos caracteres en una escuadra formada con dos If-
neas paralelas, y esos caracteres y la disposici6n que guardian, no
son sino los signos y el modo con que expresaban los Tlacuilos
los dfas del afio.
Satisfechos con el resultado de nuestras investigaciones, s6lo
pensamos en dar A conocer al mundo de los arque6logos elmonu-
mento de Coatlan, hasta hoy ignorado, y nuestra interpretaci6n.
Para alcanzar nuestro prop6sito, hicimos fotografiar las Piedras,
ruda labor que desempefiaron los Sres. Juan Reina yJos6 Escalan-
te, cuyos retratos se encuentran en una de las pinturas que ilustran
este studio. Ninguna ocasi6n mas propicia para hacer llegar al
mundo de los sabios mexicanistas nuestro descubrimiento, que la
que ofrecen la reunion del XVII Congreso de Americanistas y
la instalaci6n de la Escuela Internacional de Arqueologfa America-
na, ambas en la ciudad de M6xico, en el mes Septiembre, en el que
se celebra el 1.er Centenario de la Proclamaci6n de nuestra Inde-
pendencia.
Para hacer complete este studio, de modo que pueda hacerse
extensive al mundo profano, esto es, a las personas que no estan
familiarizadas con las aridas lucubraciones de la Arqueologfa, ha-
remos una breve recapitulaci6n de lo que Cronistas 6 Historiado-
res han dicho sobre la formaci6n del Calendario, asf como tambien
sobre los mfticos Cipactonal y Oxomoco, inventories de 6l.
Cipactonal se compone de Cipactli y de tonalli, dia, asf es que
significa: Respecto del primer component Cipac-
tli, no estan de acuerdo los autores ni en su etimologfa, ni en su
significaci6n.
Boturini dice que es una sierpe; Torquemada, el pez espada;
Betancourt, el tibur6n; y otros autores lo llaman espadarte; en una










rueda del mes mexicano, llamada de Valadds, la figure del dfa
primero, esto es, de Cipactli, es muy semejante 6 la de un lagar-
to; Clavijero, en su rueda del mes, adoptando la interpretaci6n de
Betancourt, coloc6 en el primer dfa del mes la cabeza de un tibu-
r6n; en el C6dice Feger Vary estA representado el primer dfa del
mes con la cabeza informed de un lagarto; y en el noveno dfa, que
es Atl, estA el dios Tlaloc, noveno acompafiado de la noche, para-
do sobre un cocodrilo que es Cipactli.
Con todas estas representaciones no se obtiene ninguna luz so-
bre el simbolismo del animal.
Nosotros creemos que se di6 el nombre de Cipactli al animal
que se conoce con el nombre de Iguana, y ampliaremos esta ase-
veraci6n mas adelante.
En una teogonfa nahoa que traen ZumArraga y Fr. Bernardi-
no, se dice que los dioses supremos, Tonacatecutli y Tonacaci-
huatl, su mujer, tuvieron cuatro hijos, Tezcatlipoca, Camaxtle,
Quetzalcoatl y Huitzilopochtli; que despues de seiscientos afos de
inactividad, estos dioses hicieron varias creaciones, y, al iltimo,
dentro del agua hicieron un gran pez llamado Cipactli, el cual pez
fue transformado en la Tierra, con su dios Tlaltecutli (Tierra seflor,
6 el var6n), al cual pintan tendido sobre el Cipactli, en memorial de
su creaci6n. Con esto sabemos ya que el Cipactli, aunque primi-
tivamente pez, fue despues la Tierra-mujer, 6 hembra Tlalcihuatl.
En el Tonalamatl president la primera trecena el Cipactli y
Quetzalcoatl 6 Echecatl, esto es, el aire. Orozco y Berra, aludien-
do a esto y a que los dioses crearon el Cipactli en forma de pez en el
agua, dice que la presencia del agua, del Cipactli y de Quetzal-
coatl autoriza a career que por la fuerza del viento sobre las aguas
aparecid la tierra.
En el C6dice Feger Vary hay una pintura en que Quetzal-
coatl, sentado y con las manos extendidas, evoca al Cipactli que
esta delante, en figure de caiman: parece una creaci6n, el princi-
pio de las cosas; y por esto Orozco y Berra dice que Cipactli debe
significar origen, comienzo, principio. La verdad es que es muy
obscure todo esto; pero sin embargo, a travds de tanta confusion
se adivina una cosmogonfa mas interesante que la de Moises.
Chavero, penetrando en las tinieblas del obscure mito, encuen-
tra la luz, pero no metaf6ricamente, sino en realidad, y entona un
himno..OigAmoslo: tarde, hicieron a un hombre y a una mujer, Cipactli y Oxomoco, y
luego formaron los dias. Despues fueron creados los cielos y los
dioses de los muertos y al fin los hombres macehuales .... ..




















































Ome Tochtli.--Aro DOS CONEJO. Cipactonal.
PIEDRA DE COATLAN. PIEDRA DE COATLAN.





















































PIEDRA DE COATLAN, 1NDESCIFRABLE. O Oxonloco.
/Sera la Chalchinhicileye? PIEDRA DE COATLAN.










,Pues quidn es ese Cipactli creado antes que los cielos, antes
S que Mictlantecutli, es decir, antes que el sol se ocultase detras de
la tierra......? Los cronistas nos dicen que es una figure A mane-
ra de espadarte, y nada nos explican; pero los jeroglfficos nos re-
velan el misterio.,
ve en primer t6rmino al Tonacatecutli 1f Ometecutli, al sol como
creador. El dios estA sentado en un teoicpalli 6 silla de los dioses;
estd representado por el caracter figurative hombre; se le contem-
pla lujosamente ataviado y se distingue por su tocado, que lo for-
ma la misma figure del Cipactli. En esta parte del C6dice Borgia-
no se trata de las diversas creaciones, pues mas adelante se ven
la de la estrella de la tarde, la de la luna, etc. La primera creaci6n
fu6 Cipactli, y Cipactli era el atributo del creador: qu6 es, pues,
ese sublime mito que distingue al hacedor nahoa y que es lo pri-
mero que sale de la nada? Es la luz, el sol considerado como luz;
es el primer dia de la creaci6n, los primerosrayos que, atravesan-
do las espesas nubes que rodeaban la tierra naciente, cayeron so-
bre los mares que empezaban a extender en calma sus azuladas
ondas, mientras la vigorosa vegetaci6n brotaba en los islotes co
mo rica esmeralda en un lecho de turquesas. Entonces en cl cielo
se despleg6 el manto azul del infinite; lo que antes era noche fue
vida; y por eso los nahoas hicieron de la luz la primera creaci6n;
inventaron tambien su fiat lux, y con ella coronaron a su dios
creador. iQu6 himno! La luz formando el tul del cielo, dejando ver
por vez primera las aguas de los mares y los bosques de la tierra,
y en sus sublimes vibraciones haciendo sonar el nombre del Crea-
dor, luz; mientras el primer sol, saliendo de la primera aurora, da-
ba el instant de vida a nuestra pobre tierra! Ese poema es Cipac-
tli.,
~iQud es entonces esa figure de Cipactli, que por extrafia ya la
llamaban una culebra retorcida, ya una cabellera, ya la mandfbu-
la de un espadarte? Es un rayo de luz desplegAndose y vibrando
en el infinite.,
Con raz6n alguien ha dicho que los poetas falsean todas las co-
sas, que desfiguran todos los concepts y que se crean un mundo
que s6lo existe en su fantasfa. Es verdad que las mitologfas estin
envueltas en la espl6ndida veste de la poesfa; pero arrancada es-
ta envoltura, siempre se descubre una realidad, aunque muchas
veces s6lo sea abstract, que nunca pugna con la verdad y siem-
pre excluye lo absurdo y lo impossible. Si Cipactli fu6 la prime-
ra creaci6n, cc6mo alumbr6 los mares, c6mo hizo visible los
ANALES. T. 111-44.









campos de esmeralda de la vegetaci6n? Como disip6 las tinieblas
en los bosques? Si todo esto existfa cuando brot6 el primer rayo
de luz, Cipactli no fue laprimera creaci6n. Ademas: el mismo Cha-
vero dice que los dioses crearon a la estrella de la tarde y despuds
a Cipactli. Siendo esto asf, no fue Cipactli la primer creaci6n, si-
no la estrella, y entonces tampoco fud Cipactli la luz, porque la es-
trella debe haberla emitido antes. Resulta que Cipactli no fu6 la
luz, ni la primera creaci6n. No hay, pues, ni himno, ni poema, ni re-
sonancia vibrant del nombre del Creador.
En la cosmogonfa nahoa no hay como en el G6nesis mosaico,
el Fiat lux. Los nahoas crearon various soles, y para ello fud nece-
sario que algunos de ellos se arrojaran al fuego para convertirse
en el luminar del dfa.
Chavero, en apoyo de su nueva concepci6n mitol6gica, acude
a la filologfa, y cree haber penetrado en los misterios de la reli-
gi6n nahoa. Oigamosle.
el temple de los misterios de la religion nahoa.,
Asf i-xi son los ojos, 6 i-ztli es la obsidiana, cuya punta semeja
los rayos del sol, por lo que significa tambien la misma luz. Pac es
una preposici6n (posposici6n) que quiere decir encima, arriba. Asi
ipac es la luz de lo alto, y este nombre se da a la luz de la luna. Si
le interponemos (anteponemos) el numeral ce, uno, nos dard Ce-
ipac y por contracci6n Cipac, que es la primera luz de arriba, la
primera luz creada. Agregando el sufijo tli para significar un ser
viviente, personificaremos la luz en el dios Cipactli, y si en lugar
de ese sufijo agregamos la voz tonal, dfa, tendremos Cipactonal,
el dia en que alumbr6 la primera luz, el primer dfa.de la creaci6n.
Y como el sol es el.astro que da la idea perfect de la luz, el sol
fu6 Cipactli, y bajo otro aspect Cipactonal fu6 el dfa.,
Todo este process filol6gico merece una critica. No seremos
nosotros los que la hagamos. Dejardmosle la palabra al eminente
cuanto infortunado nahuatlato Macario Torres.
vaciones sobre la etimologfa de Cipactli.
SVeamos la etimologia de esta palabra sagrada que nos abre
,,el templo de los misterios de la religion nahuatl.
mi cantabo et nobile bellum, de Horacio.>
La letra i--,continla--es la raiz de luz en mexicano. Asi










,i-xi son los ojos d i-ztli es la obsidiana cuya punta semeja los
Srayos del sol.,
no de luz, sino de palabras que encierran alguna idea de luz. En
este supuesto, debi6 haber citado otras voces que mas corrobora-
ran su aserto, como i-lhuitl, luz, dfa, i-ztac, blanco, etc. Nosotros
no participamos de su opinion, sabiendo que muchas palabras co-
mienzan con aquella vocal, sin que signifiquen nada luminoso, como
i, beber, i-tetl, barriga, i-cxitl, pie, etc., etc. Sin embargo, demos
por sentado que i es la rafz mencionada.,
--que significa encima,
arriba: asi ipac es la luz de lo alto .......
Pacnoesnadaenmexicano; pero en caso de que fuera prepo-
sici6n, ipac significarfa mas bien sobre il, porque el pronombre
posesivo i, su, suyo (que tampoco tiene nada de lumiAoso), se con-
vierte en personal, compuesto con postposicidn.>
(Si le anteponemos--afiade--el numeral Ce uno, nos dard
Ceipac y por contraccidn cipac, que es la primer luz de arriba.>
no es lo mismo que primero, ni encima es lo mismo que arriba,
cambiando insensiblemente el matiz de las ideas, se lega a dar la
etimologia mas absurd. Primero se dice en mexicano iniccc, y
arriba se dice acco.,
'Agregando el sufijo tli, para significar una persona-- cluye--personificaremos la lus en el dios Cipactli.>
iiC6mo!! stan pronto olvid6 el Sr. Chavero la teorfa que sobre
el tli final nos di6 en la biograffa de Tenoch? Le recordaremos
sus propias palabras.,
-Ahora bien- -dice, -conforme d las reglas gramalicales los
-nombres acabados en tl pierden estas dos letras en composi-
ci6n ..... Pero CONFORME A LAS MISMAS REGLAS, los nombres termi-
(En vista de tan evidence contradicci6n no es possible saber a
qud atenerse, y el Sr. Chavero tendra que confesar que, 6 anduvo
ligero en mutilar <. nombre Tenochtli, 6 no supo compondrselas
con el tli de Cipactli. -Nosotros vemos en toda esa larga explica-
ci6n solamente un c1imulo de ideas caprichosas, forzadas, que dan
por resultado una etimologfa de sonsonete, de manera que aun no
se abre A nuestros ojos el temple de los misterios de la religion na-
huatl. Ademas -y esta raz6n filol6gica no se oculta a nadie- es
necesario distinguir en los idiomas las races y las letras radicales:










el element primitive es la rafz, a 6sta se agregan las radicales, y
en seguida, por medio de prefijos y sufijos la palabra queda forma-
da; pero nunca la rafz es de por sf una palabra que pueda figurar
en composicidn con verdaderas palabras. Un ejemplo lo explicard
mejor. Supongamos que un azteca, siguiendo el m6todo etimol6-
gico del Sr. Chavero, trata de interpreter la palabra espafiola una.
Ya nos parece oirle raciocinar de este modo: d en espaflol es la
rafz de todas las voces que entralian idea de amor; si le antepone-
mos el numeral un tendremos una, esto es, el primer amor, etc.
SSerfa acceptable semejante discurso?,
Esta crftica, por several que sea, es justfsima.
Desechada la opinion de Chavero, para nosotros, aunque se ig-
nore la etimologfa, Cipactli es, como dice Orozco y Berra, sfmbo-
10 del principio, del origen, del comienzo de la Tierra, y Cipacto-
nal es el dfa en la Tierra, personificado.
(Por qu6 materializaron esta idea abstract en un animal, ya
sea tiburdn, espadarte, cocodrilo, sierpe 6 iguana? No es facil ni
vislumbrar el process de la encarnacidn del concept. En cuanto
a Oxomoco, no existe ninguna etimologfa, asf es que no hay ningdn
dato'filol6gico que pudiera traer luz para conocer la naturaleza
del personaje, sus funciones y su sexo.
En nuestro concept, Cipactonal, ya sea dios 6 semidios, es la
personificaci6n del Dia, que alternando con la Noche, forma el
tiempo, y por esto lo consideran como autor del calendario en
uni6n de Oxomoco, personificaci6n de la Noche.
Los autores antiguos se muestran various y hasta contradicto-
rios cuando tratan de este mito. Unos dicen que Cipactonal es
hombre y que Oxomoco es su mujer, y otros, por el contrario, atri-
buyen a 6sta el sexo masculine. Los autores modernos se limitan
a copiar lo que dijeron los antiguos, sin arrojar algdn rayo de luz
en medio de tanta obscuridad. S61o Chavero ha emitido una opi-
ni6n propia, de la que ya nos hemos ocupado.
En el MS. de Fr. Bernardino se dice que los dioses crearon el
fuego y luego un medio sol que alumbra un poco, que siguieron
con la creaci6n del hombre Oxomoco y de su mujer Cipactonal,
dandosele a 61 orden para cultivar la tierra, y a ella de que hilase
y tejiese, y ciertos granos de mafz para hacer adivinaciones; y,
por iltimo, se dice tambidn que cstos consortes inventaron la cuen-
ta del tiempo y del calendario.
Mendieta es mas explfcito en cuanto a la formacidn del calen-
dario por Oxomoco y Cipactli. Dice asf: ,Dicen (los indios) que co-
mo sus dioses vieron haber ya hombre criado en el mundo, y no











LAMINA 4.


SR. ING JUAN E REYNA. SiR. JosE ESCALATE PLANCARTE.
Los FOTOGRAFOS DE LAS PIEDRAS DE COATLAN.










tener libro por donde se rigiese, estando en tierra de Cuernavaca,
S en cierta cueva dos personajes, marido y mujer, del nfmero de los
dioses, Ilamados por nombre el- Oxomoco y ella Cipactonal, con-
sultaron ambos a dos sobre esto. Y pareci6 a la vieja serfa bien
tomar consejo con su nieto Quetzalcoatl, que era el fdolo de Cholu-
la, dandole parte de su prop6sito. Pareci6le bien su deseo, y la cau-
sa just y razonable: de manera que altercaron los tres sobre quidn
pondrfa la primera letra 6 signo del tal calendario. Y cn fin, tenien-
do respeto A la vieja, acordaron de le dar la mano en lo dicho. La
cual andando buscando que pondrfa al principio de dicho calenda-
rio, top6 en cierta cosa Ilamada Cipactli, que la pintan a manera
de sierpe, y dicen andar en el agua, y que le hizo relaci6n de su
intent, rogandole tuviese por bien ser puesta y asentada por pri-
mera letra 6 signo del tal calendario; y consintiendo en ello pinta-
ronla y pusieron Ce Cipactli, que quiere decir tuna sierpe.> Sigui6
el marido de la vieja, luego Quetzalcoatl, y asf alternando prosi-
guieron hasta rematar la cuenta.>
Si se compare este pasaje de Mendieta con el de Fr. Bernardi-
no, se llega hasta el colmo de la confusion. En el primero se dice
que los dioses crearon a Cipactonal y a Oxomoco, y entire estos
dioses creadores estia Quetzalcoatl; y en el segundo se dice que
los consortes consultaron a su nieto Quetzalcoatl. C6mo el crea-
dor puede ser nieto de la creature?
En cuanto a la cueva de tierra de Cuernavaca, en que dice Men
dieta que se form6 el calendario, dijimos en nuestro Diccionario
de Mitologia Nahoa, lo siguiente:
Existe en un punto llamado Coatlan, en el camino de Cuernava-
ca a Yautepec, una gran piedra en que estan cinceladas las figures
de Cipactonal y Oxomoco, tales cuales las pintan en los c6dices. Al
actual Director del Museo Nacional, Sr. Francisco Rodrfguez, le
dimos una copia de esas figures, y conservamos otra en nuestro po-
der. Probablemente a ese lugar se refiere la relaci6n de Mendieta.,
Segan una de las mejores tradiciones sobre los primeros pobla-
dores del Anahuac, ha afios sin cuenta, que los primeros poblado-
rcs vinieron en navios por la mar, y desembarcaron en la costa
que se llam6 Panutla 6 Panoayan, conocida hoy por Panuco (Ta-
maulipas), caminaron por la ribera de la Mar, guiados por un sa-
cerdote que trafa al dios, hasta la provincia de Guatemala, y fue-
ron.a poblar en Tamoanchan. Vivieron aquf much tiempo con
sus adivinos lamados amoxoaque. Estos sabios no permanecie-
ron en Tamoanchan, pues tornaron a emb.arcarse llevandose el
dios y las pinturas, hacienda promesa de volver cuando el mundo










se acabase. En la colonia quedaron cuatro de los amoxoaque:
Oxomoco, Cipactonal, Tlaltetecui y Xochicahuaca, quienes inven-
taron la astrologfa judiciaria, el arte de interpreter los sueflos, el
arreglo del calendario y de los tiempos.
En esta tradici6n Cipactonal y Oxomoco dejan de ser mitos y
se convierten en personajes humans. Ya no son hombre y mujer,
sino dos sacerdotes del sexo masculine.
El P. Sahagiln se refiere tambidn a esta tradici6n, aunque des-
figurandola un poco y dandole un character fantAstico-religioso
que la aleja much de los lindes de la historic, pues despues de re-
ferir el desembarco de los amoxoaque en Panuco, agrega: Esta
.gente venfa en demand del parafso terrenal, y trafan por apelli-
-do tamoanchan, que quiere decir buscamos nuestra casa, y po-
Ya hemos visto ]a interpretaci6n que Paso y Troncoso da a la
lamina XXI del C6dice Borb6nico. Las figures que se encuentran
en dicha Ilmina, cuya identidad con las de las Piedras de Coatldn,
hemos demostrado, nos dan d conocer con toda certidumbre que
Cipactonal y Oxomoco, aunque sfmbolos, eran, el primero, hom-
bre, y la segunda, mujer, y que ambos estan intimamente ligados
con el c6mputo del tiempo 6 sea el Calendario, y que este fu6 in-
ventado en tierras de Cuernavaca.
Fu6 la verdadera invenci6n del Calendario la que se obtuvo
en Coatlan?
Fue alguna nueva Era la que se inici6 en aquel lugar por los
Toltecas 6 por otra tribu anterior 6 posterior?
Fud la reform hecha al Calendario bajo el reinado de Mo-
teuczuma Ilhuicamina, en 1354?
Hay una piedra junto a las de las figures de Cipactonal y Oxo-
moco, la cual represent el signo cronografico
OME TOCHTLI
ANO DOS CONEJO;
pero ni con el auxilio de esa fecha n ,s hemos atrevido a estudiar
las cuestiones expuestas.
Queda, pues, sometida la soluci6n a la sabiduria de los miem-
bros de la. Escuela Internacional de Arqueologfa Americana que
comienza a funcionar en Mexico.




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