• TABLE OF CONTENTS
HIDE
 Front Cover
 Title Page
 Introduction
 Historia del movimiento de...
 Programa
 Tesis
 Lineamientos estrategicos
 Bibliography
 Index
 Front Cover














Title: Movimiento de pobladores y lucha de clases
CITATION THUMBNAILS PAGE IMAGE ZOOMABLE
Full Citation
STANDARD VIEW MARC VIEW
Permanent Link: http://ufdc.ufl.edu/UF00087329/00001
 Material Information
Title: Movimiento de pobladores y lucha de clases balance y perspectivas
Series Title: Movimiento de pobladores y lucha de clases
Physical Description: 89 p. : ill. ; 21 cm.
Language: Spanish
Creator: Círculo de Estudios Alejandro Quijano
Publisher: Ci´rculo de Estudios Alejandro Quijano
Círculo de Estudios Alejandro Quijano
Place of Publication: Lima?
Publication Date: 1982
 Subjects
Subject: Rural-urban migration -- Peru   ( lcsh )
Urbanization -- Peru   ( lcsh )
Social conflict -- Peru   ( lcsh )
Urbanization -- Government policy -- Peru   ( lcsh )
Genre: bibliography   ( marcgt )
non-fiction   ( marcgt )
Spatial Coverage: Peru
 Notes
Bibliography: Bibliography: 1 leaf inserted between p. 88 and 89.
General Note: "Ediciones Voz Rebelde"--P. 4 of cover.
 Record Information
Bibliographic ID: UF00087329
Volume ID: VID00001
Source Institution: University of Florida
Holding Location: University of Florida
Rights Management: All rights reserved by the source institution and holding location.
Resource Identifier: oclc - 10849866
lccn - 82182889

Table of Contents
    Front Cover
        Front Cover
    Title Page
        Title Page 1
        Title Page 2
    Introduction
        Introduction 1
        Introduction 2
        Introduction 3
        Introduction 4
    Historia del movimiento de pobladores
        Page 3
        Page 4
        Page 5
        Page 6
        Page 7
        Page 8
        Page 9
        Page 10
        Page 11
        Page 12
        Page 13
        Page 14
        Page 15
        Page 16
        Page 17
        Page 18
        Page 19
        Page 20
        Page 21
        Page 22
        Page 23
        Page 24
        Page 25
        Page 26
        Page 27
        Page 28
        Page 29
        Page 30
        Page 31
        Page 32
        Page 33
        Page 34
        Page 35
        Page 36
        Page 37
        Page 38
        Page 39
        Page 40
        Page 41
        Page 42
        Page 43
        Page 44
        Page 45
        Page 46
        Page 47
        Page 48
        Page 49
        Page 50
        Page 51
        Page 52
        Page 53
        Page 54
        Page 55
        Page 56
        Page 57
        Page 58
        Page 59
        Page 60
        Page 61
        Page 62
        Page 63
        Page 64
        Page 65
        Page 66
        Page 67
        Page 68
    Programa
        Page 69
        Page 70
        Page 71
        Page 72
        Page 73
        Page 74
    Tesis
        Page 75
        Page 76
        Page 77
        Page 78
        Page 79
        Page 80
        Page 81
        Page 82
        Page 83
        Page 84
    Lineamientos estrategicos
        Page 85
        Page 86
        Page 87
        Page 88
    Bibliography
        Page 88a
    Index
        Page 89
        Page 90
    Front Cover
        Page 91
Full Text

M OVIMIENTO
m... OTO
DE
PO BIAOORE




S^ aBalance y
ni0er pectiva'
4rr r


3

*


CIRCULO DE EITUDIO/ ALEJIADRO OUUJANO





mOVImIEnTO
DE
POBLADORE/
V LUCHA DE
CLA/E/


Balance g
I ti Perrpectivar







INTRODUCTION


Nuestras primeras palabras estdn sirigidas a rendir home-
naie a Alejandro Juventud Quijano, militant del MIR ads-
crito al trabajo en el seno del movimiento de Pobladores
y Sub-secretario General de la Federaci6n Departamental de
PPJJ de Ancash; fallecido en el mes de setiembre de 1980,
y que encarna, con sus aciertos y errors la lucha por dar con-
duccibn y forjar una linea revolucionaria en el Movimiento
de Pobladores.

El present trabajo intent sistematizar nuestra experien-
cia de various anos en el trabajo de masas, y transformarla en
orientaciones political prdcticas a la luz del andlisis de nues-
tra realidad social concrete. Ello nos obliga a partir de un
recuento de la trayectoria de organizaci6n y de combat de
las masas urbanas sin techo; de su transformaci6n en movi-
miento organisado; y de su incursion en la coyuntura poli-
tica del pais.
Nuestra prescensia y parte de responsabilidad en lo que
boy existe como movmmiento de pobladores en los princmpa-
les centros urbanos del pals hace que asumamos much del
active y del pasivo de un balance necesario. Mds alld de
ello, sin embargo, nuestra actividad permanent nacida de
las exigencias concretas del trabajo, ha permitido ir tranfor-
mando en linea lo que en un principio fueron intuiciones, y
que se ha dejado expresar en orientaciones, actitudes, com-
portamientos, pero que solo hoy dia estamos en condicio-
nes de expresar en forma sistematizada en las tisis que
presentamos. Anotamos sin embargo que este trabajo tie-
ne un antecedente important en el document editado
por el Movimiento de Accion Proletaria en setiembre de
1979: Movimiento barrial-Ubicacidn estratigica y tdctica.

En cuanto al andlisis que desarrollamos en la present
edici6n, tenemos que partir por senalar el papel determi-
nante de los sectors urbanos boy en el pais, y su ubicacin
decisive en el marco de una lucha de tipo revolucionario;
asi mismo, debemos partir tambign por senalar el papel
de las masas en la revofuci6n como protagonists de supropia
historia; su trayectoria de lucha y organization en las ciu-
dades: el cardcter del Estado, sus metodos de dominaci6n,







y el papel central de la insurrecci6n en una estrategia de
poder para el pais.

En esto marcos, una tarea fundamental de la vanguardia
ha de ser organizer revolucionariamente a las masas urba-
nas, sentando las bases para la gestaci6n del poder popu-
lar, expresi6n concrete del Frente Revolucionario y de cu-
yos me'ores hijos se nutrirdn las milicias populares. Esta ta-
rea se ha de cumplir fundamentalmente en los barrios obre-
rosy populares: El movimiento de pobladores tiene respon-
sabidad central en este process.

Pero tiene, este movimiento, igualmente otro rol: El de
incidir en la coyuntura: Reivindicaciones explosives y ma-
sivas como el agua o las tierras pueden permitirlo efecti-
vamente: Es mas, la experiencia ha demostrado que los te-
rritorios en los cudles ha existido un movimiento de pobla-
dores fuerte y organizado, ban contado con Frentes de De-
fensa sdlidos y con capacidad de movilizaci6n.

Esta perspective que desarrollamos nos obliga a modifi-
car en forma radical nuestros estilos de trabajo y nuestros
mdtodos de construcci6n partidaria. En cuando a lo pri-
mero, se nos exige fortalecer las organizaciones autonomas
desde la base y en forma really consecuentemente democrdti-
ca evitando la substituci6n, el "hablar a nombre de... .",
el alentar una falsa representatividad, etc. Ello nos permi-
tird construir un movimiento fuerte y sano desde abajo.

Ello no quiere decir que abdiquemos de dar conduccidn
a las masas, pero si que tenemos que encontrar la forma de
ejercer una real direcci6n revolucionaria a partir de una rela-
cion correct vanguardia-masas.

Esta perspective nos exige igualmente transformer radi-
calmente nuestra perception de las organmaciones natura-
les del pueblo. Estas organizaciones, particularmente en el
seno del movimiento de pobladores, aparecen como gremia-
les pero tienen en realidad una gran potencialidad democrd-
tica y revolucionaria y que, en tanto esto, deberdn ser con-
ducidas hacia una perspective revolucionaria.

Esto no podrd lograrse si es que los actuales dirigentes
representatives del movimiento- que serdn los reales con







ductores de su pueblo en tareas de mayor alcance-, no dan
un gran salto de conductores gremiales a verdaderos dirigen-
tes politico-revolucionarios.

Finalmente, queremos anotar que este trabajo sale a luz
como product de un process de elaboraci6n mas o menos
prolongado. La oportunidad del moment de su edicion
la ubicamos en una double perspective.

1.- La necesidad de avaluar en sus justos tdrminos la im-
portancia del movimiento de pobladores, bajo conduccion
proletaria, en una perspective revolucionaria; y a partir de
ello, general un debate en la UDP y en el seno de la izquier-
da, que nos permit tomar conciencia colectiva del proble-
ma. Ello permitird ordenar nuestro trabajo en forma unitaria
en dsta perspective, que por su magnitude, exige del concur-
so del conjunto de fuerzas revolucionarias.

2.- Este objetivo, es, a su vez, parte de un objetivo mis
integral, cud~ es, aportar desde nuestra experiencia en la
construcci6n del camino de la revoluci6n, en un intent
de superar la crisis de perspective en la que se debate la iz-
quierda y que amenaza con desviaciones de izquierda o de
derecha y que a su ves Ilevan a la liquidacibn de cualquier
proyecto revolucionario.
Esperamos poder iniciar un debate esclarecedor. Ese es
nuestro propdsito y este nuestro aporte.









HISTORIC
DEL MOVIMIENTO
DE POBLADORES











ANTECEDENTES

Observar el desarrollo hist6rico de nuestro pais es asistir al paso
gradual de una sociedad basicamente agraria a otra caracterizada
por ser urbana, por concentrar en las ciul ades no s6lo a la mayoria
de los habitantes, sino -y especialmente por ubicarse aquf los sec-
tores mis dinimicos de la economic nad onal.
Paralelamente a la urbanizaci6n; la explotaci6n, la miseria y la
pobreza han ido tomando nuevos rostros en las ciudades con el flu-
jo de millares de campesinos a la ciudad a vender su inico bien, su
fuerza de trabajo. La ciudad entra a disputarle al campo el escena-
rio principal de la protest y la rebeldia de las masas populares. Se
desarrollaran nuevas trincheras en la lucha de classes: junto a la re-
sistencia campesina emergeri la presi6n obrera en las ciudades.
Posteriormente, tambi6n en la ciudad, se iniciarin movimientos de
pobladores sin techo que inauguraran con las tomas de terrenos un
espacion mis de la presencia popular.
Las lines que siguen buscan darnos a entender c6mo esta urba-
nizaci6n del pais fue acompafiada del predominio del modo de
producci6n capitalist y de la aparici6n de nuevas luchas populares
en la ciudad.

SIGLO XIX : UN PAIS DISPERSE
Al entrar el Peru a su etapa republican se caracteriza por ser un
pais basicamente agrario, con la existencia de diversas regions
econ6micas desarticuladas entire si, con una important porci6n
inexplorada del territorio y con profundos vacios del poder por la
presencia de caudillos militaristas que se turnaban en el gobierno.
A partir de 1840 el "boom" del guano y el salitre permitiri el
reestablecimiento de nuestro comercio con Inglaterra y Francia,
y el ingreso de capitals forineos. En 1845 recien se intentara or-
denar la administraci6n piiblica y se aprobara el presupuesto gene-
ral de la Reptblica.

En 1836 la poblaci6n national era calculada en 1'373,736 per-
sonas distribuidas de manera equilibrada a lo largo y ancho del
pais. Es decir, ninguna ciudad descollaba sobre otra en tkrminos de
concentrar mas personas. Los centros mas poblados estaban vincu-
5








lados a importantes zonas agricolas. Se destacan Cusco (40 mij
Arequipa (30 mil) y Huamanga (27 mil) en las ciudades del Sur u"
pafs. En la zona Norte las ciudades tienen poblaciones de alrede-
dor de 10 mil personas. La mayor parte de los peruanos viven en el
campo y no en las ciudades.
A mediados de la segunda mitad del siglo pasado Lima empieza
a recibir cierto flujo nmgratorio. De 100,000 mil personas en 1860
pasa a 120,994 en 1876, es decir, tiene un crecimiento poblacional
del 20 o/o en solo 16 afios. Sin embargo, la ciudad de Lima man-
tiene las caracteristicas de una aldea: recien en 1855 empieza a co-
nectarse el servicio de agua potable, en 1853 se instala el alumbra-
do pdblico y ni siquiera existia una guardia urbana, la que poste-
riormente naciera en 1881. Junto a este debil desarrollo urbanisti-
co, la ciudad combinaba espacios sociales diferentes: los sectors
adinerados viviendo en las casonas del centro de la ciudad y los po-
bres (obreros, artesaios, lavanderas y desocupados) habitando la
zona conocida como el cercado.
Entre 1860 y 1878 Lima empieza a transformarse. Surge una
nueva burguesia native a la sombra del "boom" guanero. Se em-
pieza la expansion fisica de la ciudad que reci6n transpone sus li-
mites coloniales graficados con las murallas otrora construidas para
preveer algun ataque pirata. Se establece el transport p6blico -via
ferrocarriles y traccion animal- hacia los balnearios de Chorrillos,
Magdalena y Miraflores. Surge un mercado fabril destinado a pro-
ducir bienes de consumes inmediato a la poblaci6n (cerveza, velas,
aguas gaseosas, textiles). Este desarrollo seria cortado por la derro-
ta military la invasion chilena entire 1880 y 1882. Posteriormente
se afianzard la penetraci6n del capital ingles desarrollindose hasta
50 empresas, destacando la rama textil. La clase obrera no solo
crece sino que empieza a organizarse y a luchar, Ilevando a cabo en
1896 la primera huelga de los textiles de Vitarte.

SIGLO XX: PRIMERAS DECADES
Durante los primeros 20 aios del present siglo Lima continue
pausadamente su desarrollo poblacional y espacial. La economic
peruana es basicamente agroextractiva y el desarrollo industrial
limeio es incipiente. Con todo, el centralismo administrative y
commercial determinaran que Lima sobresalga entire las dem6s ciu-
dades. Este fen6meno seria forzado en la decada de los afios vein-
te cuando nuestro pais pasa a defender d aramente del imperialis-
mo norteamericano. Bajo el gobierno de Augusto Leguia se desa-
rrollan grandes obras de infraestructura urbana, como la dotacion
de agua potable, que ain perduran pese a haberseles previsto un
servicio de 30 afios. Lima empieza a crecer hacia el Sur de la ciu-
dad, se desata la primera gran oleada migratoria del campo a Lima
6







y aparecen las primeras barriadas.


Mas que detenernos en la transformaci6n economic del pais
debemos hacerlo en el estilo de crecimiento espacial que va a tene r
Lima. Son dos basicamente las formas de expansion: una primera
forma normal que es el surgimiento de los negocios inmobiliarios,
vale decir, urla nizadoras; una segunda illegal y reprimida por las
autoridades: la toma de terrenos baldios.

LAS URBANIZACIONES Y LAS LEGISLACIONES ESTATALES
Las acciones del capital privado, a trav6s de las compafifas urba-
nizadoras de la epoca, nos muestra como ya se va reforzando la
contradicci6n entire la burguesia constructora y los intereses popu-
lares; asi como los fracasos del Estado ante las presiones de la bur-
guesia, en sus timidos intentos de normar y racionalizar la expan-
si6n de la ciudad.

Una de las caracteristicas de las compaiias urbanizadoras fue
construir barrios que carecian de los servicios elementales de infra-
estructura. La instalaci6n de estos servicios no era de alta rentabili-
dad econ6mica para el capital privado. Se trataba de las famosas
urbanizaciones piratess".

Para paliar este problema, en 1915, la Municipalidad de Lima
dio una ordenanza municipal que condicionaba la expedici6n de la
licencia de construcci6n al compromise por parte de las companies
urbanizadoras, a instalar los servicios esenciales.

Esta ordenanza constituy6 el primer intent de normar y racio-
nalizar la expansion de la ciudad. Sin embargo, su aplicaci6n fue li-
mitada puesto que seguian construiendose barrios carentes de ser-
vicios.

En 1922, bajo el gobierno de Leguia se cre6 la Direcci6n de Sa-
lubridad, encargada de controlar la expansion de la ciudad, y que
tenia la facultad de autorizar y prohibit la formaci6n de nuevas ur-
banizaciones. Este intent de control por parte del estado fue re-
forzado en 1924 con la creaci6n de la Inspecci6n T6cnica de Ur-
banizaci6nes y Construcci6nes, con los mismos objetivos: normar
la expansion urbana y comprometer el capital privado en la instala-
ci6n de los servicios esenciales.
Bajo estas normas y, principalmerite durante el regimen de Le-
guia (1919-1930), Lima se desarroll6 en forma impactante. Entre
las urbanizaciones construidas durante este period mencionamos:
Santa Beatriz, Jesus Maria (seginda etapa), Lobat6n-Risso, Orran-
tia, Barboncito, San Antonio, Magdalena Vieja, La Perla, Bellavis-
ta etc. Anteriormente ya se habian formado Chacra Colorada. Lin-







ce, Brefia, San Isidro, Miramar, JesSu Maria (primera etapa), etc.
Todas ellas surgieron en torno a los ejes viales de las avenidas Bra-
sil, Leguia (hoy Arequipa) y Progreso (hoy Venezuela).

Sin embargo, hacia los afios 1924 y 1931, surgieron conflicts
entire las compafiias urbanizadoras y los nuevos propietarios al exi-
gir estos filtimos que el costo de los servicios fuese asumido por las
urbanizadoras. Los propietarios -sectores de ingresos medios-, for-
maron un Sindicato de Propietarios y Poseedores de Lote para de-
fender sus intereses.

Asi, se genero un largo debate sobre la definici6n del rol del Es-
tado y de la burguesia en material de urbanizaci6n. La Burguesia se
opuso fuertemente al Reglamento de Urbanizadoras dado en 1941,
que contenia una series de dispositivos tendientes a controlar los
costs de la vivienda. En la practice este reglamento no llego a apli-
carse.
En este debate, la burguesia sali6 ganadora al lograr que el Esta-
do no ejerza ningun control sobre los costs de las viviendas, que
permit las ganancias, y que asuma 61 mismo la construcci6n de vi-
viendas para los sectors mis pobres. La burguesia se dedicaba a
construir viviendas con criterios de rentabilidad v de lucro.
FORMATION DE LAS PRIMERAS BARIflADAS,
La falta de recursos de los sectors populares para acceder a las
viviendas construidas por la burguesia, el incipiente process de tu-
gurizacin, la ausencia de una political de vivienda del Estado
orientado hacia los pobres de la ciudad, les oblige a buscar solucio-
nes propias a sus problems de vivienda.
Los pobres de la ciudad habitaban las zonas tugurizadas ubica-
das en los distritos de La Victoria, Lima y El Rimac, especialmente
La Uni6n, Monserrate, Barrios Altos, etc. Conforme la ciudad se
expandia hacia el Sur, las classes dominantes se desplazan fisica-
mente hacia otras casonas, subdividiendo las zonas centricas, for-
mando casas coloniales subdivididas (conventillos) cuya rentabili-
dad proviene del hacinamiento de sus ocupantes. Los altos costs
por los alquileres fueron fuente de conflicts entire los que se
destacan el paro por las subsistencias de 1919 donde la lucha se
aun6 a la protest organizada de la clase obrera. Igual ocurri6 en
1931 con el paro de la CGTP que acord6 suspender el pago de al-
quileres. Se desplegaron igualmente diversas medidas legales en de-
fensa de los inquilinos que fueron sistemiticamente violadas.
Mientra que la clase obrera se organizaba con movimientos huel-
guisticos formando la CGTP y el Partido fundado por Jose Carlos
Mariategui; emergia una nueva forma de acci6n del pueblo, aunque
8







restringida. Families sin recursos tomaban t errenos baldios, casi
siempre de propiedad estatal, cercanos al casco urban.
El nfmero de barriadas formadas entire 1940 y 1948 fue:
Pre-Sanchez Cerro (1900-1930) : 2
Sanchez Cerro (1930-1933) : 3
Benavides (1933-1939) : 8
Prado (1939-1945) : 8
Bustamante (1945-1948) : 16
Ellas fueron Armatambo (1928), Pueblo Nuevo en el Callao
(1928), Leticia (1933), San Cristobal (1933) y en la d6cada de los
cuarenta San Cosme, San Pedro, Santa Clara de Bella Luz y El A-
gustino.
En estos afios la barriada era un fen6meno aislado y su origen
era la ocupaci6n gradual de ciertos terrenos que luego de resistir al
desalojo culminaban estableciendose el arrendamiento del terreno,
muchas veces al margen de la legalidad vigente. En otros casos se
trataba de reubicaciones del propio Estado que desalojaba ciertos
terrenos de alto valor commercial y trasladaba a los cerros a sus ocu-
pantes.
En 1940 Lima llegaba a los 645 mil pobladores much menor
que otras capitals latinoamericanas en cuyos pauses se habia ob-
servado un period de sustituci6n de importaciones (Buenos Aires,
Montevideo, Sao Paulo, Santiago). La presencia de una burguesia
inmobiliaria que exclula a las mayorias trabajadoras de la "casa
propia" puso sobre el tapete el problema de la vivienda, sobre todo
cuando el terremoto de 1940 habia destruido muchos tugurios o
6stos ya no daban cabida a las oleadas migratorias que hulan de la
pauperizaci6n y miseria en el campo.
Esta situaci6n seri la antesala para la aparici6n de masivas y vio-
lentas ocupaciones de terrenos urbanos con agudos enfrentamien-
tos a las fuerzas policiales. El incremento de las barriadas determi-
naria que el Estado empiece a preocuparse por la vivienda popular,
creindose en 1946 via la ley 10722, la Corporaci6n Nacional de la
Vivienda.

Nuestro pais por ese entonces, de acuerdo a los datos del Censo
de 1940, era basicamente agrario siendo s6lo el 25 o/o de la-pobla-
cion considerada como urbana. El 60 o/o de la Poblaci6n Econ6-
micamente Activa desenvolvia sus actividades en el campo. La po-
blaci6n rural era de mis de 4 millones frente a la urbana que que-
daba en 2 millones. El Peri, pues, era un pais agrario con el pre-
dominio de relaciones de producci6n precapitalista, con una eco-
nomia exportadora primaria, incipiente desarrollo industrial y una
estructura oligarquica en el poder.












1

L f


Li ; -


4r:;


-i-i










PRIMER PERIOD : El surgimiento

(1945-1950)



CARACTERISTICAS GENERALS


Es a partir del regimen de Bustamante y Rivero (1945-1948)
que las invasiones de terrenos surgeon como lucha direct de las ma-
sas.
En el gobierno se encontraba el Frente Democratico Nacional,
dirigido por Bustamante representando la alianza de las fuerzas po-
liticas anti-oligarquicas tales como el Partido Socialista Peruano, el
Partido Comunista, el Partido Aprista y sectors independientes.
Dentro de las medidas de este gobierno que favorecieron al movi-
nmepto popular hay que recordar la apertura democratica aue per-
mitio el reactivanmeno del movimento sindcal con la CTP y la
mitio el reactivamiento del movimiento sindical con la CTP y la
creaci6n de la Confederaci6n Campesina del Peru. En lo urban,
este gobierno dio una ley de congelamiento de alquileres que bene-
ficiaba a sectors medios y populares, muchos de estos iltimos ha-
bitantes de los tugurios del centro de la ciudad. Sin embargo, las
medidas tomadas por el Frente no lograron encarar en forma efi-
caz la agudizaci6n del problema de la vivienda, para los crecientes
pobres de la ciudad. Es asi que asistimos a un cambio sustantivo en
cuanto a las invasiones de terrenos.



LAS INVASIONES Y SUS CARACTERISTICAS

,A partir de 1945, las barriadas no se forman por traslados de
poblaci6n o por tomas graduales de terrenos. Se trata de invasiones
masivas, espectaculares que cuestionan el orden establecido y la in-
capacidad del sistema en tender al problema de los sin techo, que
sobresaturan los tugurios centrales, fuente de rentas para los terra-
tenientes urbanos.








Si consideramos los casos representatives de aparici6n de ba-
rriadas, vemos que entire 1945 y 1949 se dan tomas espectaculares
de terrenos, fruto de la espontaneidad de las masas, sin descartar
una presencia de los partidos populistas. Asi se tiene San Cosme
(1946). El Agustino (1947), Mirones y Tarma Chico (1949) que
marcan esta fase espontaneista.
Mis que un anAlisis detallado de estos casos conviene enfati-
zar sus caracteristicas:
a) Son movimientos masivos, con prictica de acciones violentas
y de resistencia al desalojo policial y a las decisions del Poder Ju-
dicial, sin que exist claramente un conductor politico director, ni
una intervenci6n del Estado.

b) Son movimientos que atentan contra la Estructura Urbana de
la ciudad, el respeto a la omnipotente propiedad privada, y consti-
tuyen un desafio al orden legal y judicial y un enfrentamiento al
poder represivo del Estado (desalojo policial).
c) Son movimientos que ponen de manifiesto el grado de heroi-
cidad y creatividad de las masas. Ello se expresa en la manera en
que desarrollan sus luchas: invasiones masivas por las noches, la in-
faltable bandera peruana, la resistencia al desalojo, marchas al Pala-
cio de Gobiero o al Parlamento y, a nivel organizativo, la consti-
tuci6n de los Comites o Asociaciones de pobladores.
d) Dentro de su carncter espontaneo, estos movimientos aprove-
cahn la coyuntura political favorable a nivel del gobierno, por la
presencia del Frente Nacional, y a nivel urban por la existencia de
amplios terrenos debido al poco crecimiento de Lima Metropolita-
na.

En lo sustancial, se trata de movimientos espontAneos, sin una
clara direcci6n political, y que por lo mismo no derivan en un mo-
vimiento contfinuo. Sobre esta base la labor de penetraci6n del o-
driismo se vera facilitada.

Los enfrentamientos entire el Frente Democratico Nacional y la
oligarqufa llevarin al golpe de Estado del General Odria en 1948,
que inagura un regimen represivo al movimiento popular y anula
las medidas antioligarquicas adoptadas por el anterior gobiemo.
En sintesis, durante el gobierno de Bustamante las tomas de te-
rrenos marcadas por un caricter espontaneo no podrfn ser frena-
das por las classes dominantes. SerA la dictadura odrifsta quien exi-
tosamente ensayara una nueva estrategia. Apoyar la formaci6n de
barriadas, pero subordinando politicamente a los pobladores.
12








Con la iniciativa direct y colectiva de tomar terrenos y levantar
sus viviendas, las masas urbanas igauguran asf una nueva forma de
lucha urbana, abriendo con ello un nuevo espacio de la lucha de
classes en la sociedad peruana en el context de su ubicaci6n obje-
tiva en la estructura social.





















^
''

Ai. 'i~-"'-


'?..








SEGUNDO PERIODO. a subordinacidn

a las classes dominantes
(1950-1970)


CARACTERISTICAS GENERALS DEL PERIOD
Este period esta marcado por el asentamiento del modo de
produccti6n capitalist, como modo de producci6n dominant, en
la sociedad peruana que sefialari el ingreso de nuestro pais a una
nueva epoca caracterizada por su urbanizaci6n.
A partir de la d6cada del cincuenta, asistimos a una mayor pene-
tracion del capital imperialista, al desarrollo del process de indus-
trializaci6n via sustituci6n de importaci6n, y a la acentuaci6n de la
crisis structural en el campo. Asimismo surge una fracci6n de la
burguesia industrial, vinculada desde su origen con el capital impe-
rialista y monop6lico y se desarrolla en forma significativa el prole-
tariado urban Se produce una "integraci6n" capitalist de las
regions del pafs, y la emergencia de sectors medios urbanos.
En el campo, desde afios atras, la penetraci6n del capitalism en
la agriculture habia generado fuertes enfrentamientos entire campe-
sinos y hacendados, pugnando los primeros por impedir los desalo-
jos, recuperar sus tierras y librarse de la opresi6n intensificada de
los terratenientes.
La tierra estaba concentrate en un nimero infimo de propieta-
rios. En efecto, el 4 o/o de los propietarios poseian el 95 o/o de las
mejores tierras del pafs; y el 830/o de los pequeios propietarios te-
nian tan solo el 5.50/o de las tierras. La distribuci6n internal de los
beneficios del agro quedaba en manos de la gran burguesia agro-
exportadora y secundariamente en los terratenientes rentistas.

Estos factors unidos al deterioro de la economic de subsisten-
cia, en las zpnas donde penetraba el capitalism, provoc6 la expul-
si6n de gran proporci6n de la poblaci6n campesina hacia las ciuda-
des. Despojados de sus medios de producci6n, convertidos en tra-
bajadores libres, los campesinos inician el explosive process migra-
torio del campo a la ciudad. Se desata un acelerado process de ur-
banizaci6n que cambiarA la fisonomia del pais. Crecen algunas ciu-
dades costeras del pafs, pero es fundamental Lima que ser~ afecta-
da por este process de migraci6n en la d6cada del cincuenta, y se-
senta, tal como no los indica el cuadro siguiente.








Poblaci6n de Lima:
1940 1961 1972
645,000 1.850,000 3.300,000

Sin embargo, las caracteristicas del desarrollo industrial capita-
lista sometido a los intereses del imperialismo impedia la absorci6n
de toda esta nueva fuerza de trabajo.
Los migrants debian soportar las dificiles condiciones de vida
impuesta por la desocupacion, el sub empleo, los salaries bajos, el
deficit de viviendas la creciente tugurizaci6n etc. El Area urbaniza-
da de Lima era controlada por un grupo oligarquico de 66 families.

Las empresas constructoras se dedicaban a construir con crite-
rios de rentabilidad y lucro. El Estado carecia de political de vi-
vienda realmente adecuada a las necesidades crecientes de las classes
populares.
Ante este cuadro desolador, los pobres de la ciudad retoman la
iniciativa direct y colectiva de ocupar masivamente y en forma or-
ganizada los terrenos eriazos y levantar sus viviendas.


LA BARRIADA COMO PRINCIPAL FORMA DE
ASENTAMIENTO POPULAR

Considerando el period comprendido entire 1948 y 1968 sos-
tenemos que en estos afios la barriada pasa a convertirse en el prin-
cipal asentamiento de los pobres de la ciudad, por encima de los
tugurios y formas de vivienda convencionales, debido a los limits
de la ciudad capitalist que se va formando. Limites que empiezan
en los intereses inmobiliarios al servicio de minorfas rentables; cru-
zan con la ineptitud del Estado y la ausencia de political sociales
de vivienda popular y concluyen en las luchas de pobladores por
un techo. El resultado de este process complejo, inserto en el cora-
z6n del desarrollo de nuestras ciudades sera el predominio de la ba-
rriada y la gesta de movimientos de pobladores.
Aproximarse 'a Ta explicacion de este fertomeno social y politico
de tanta trascendencia puede hacerse desde diversos aspects. Los
desarrollaremos por separado s6lo como parte del analisis ya que
en realidad se trata de process inicos que se condicionan mutua-
mente. Nuestros puntos de tratamiento serin:
1) La expansion barrial en Lima y el pais.
2) La relaci6n Estado-pobladores interns privado








3) Gobierno's y political urbanas
4) Lucha y organizacion de ppbladores.
5) Fuerzas political y pobladores.
6) Balance del movimiento de pobladores.

1. La expansion barrial en Lima y en el Pais

Considerando al period 1948--1968 abordaremos la expansion
barrial distinguiendo Lima, donde el process es gigantesco, del res-
to del pais.
EXPANSION DE LIMA METROPOLITAN

Durante la primera mitad de la d6cada del cincuenta la expan-
si6n barrial se realize en trono a dos ejes que lega practicamente a
copar: el crecimiento por la margen izquierda del rio Rimac hacia
el Callao con el surgimiento de Mirones Alto, Mirones Bajo, El Pla-
neta, Carmen de la Legua, Reinoso; y la margen derecha con la for-
maci6n de la gran barriada "27 de Octubre" luego lRamada Fray
Martin de Porres. Es segundo eje son los cerros de la Victoria, El
Agustino y el Rimac ( mdependiente Castilla, Tarma ) que
lRegan tambien a coparse. Ambos ejes fueron ocupados en zonas de
poco valor commercial y con el apoyo solapado de la dictadura mili-
tar odriista.
En la segunda mitad de los afios cincuenta se aperturan otros
dos ejes que a la larga serfan los mis importantes en el crecimiento
barrial de Lima. En 1954 se invade Ciudad de Dios al Sur de la
Ciudad que seria seguida por la formaci6n de Villa Maria del
Triunfo Pamplona, Los Brillantes, etc. en un desarrollo que antes
de 1968 lego hasta los limits de la actual Villa El Salvador. En
1956 se inicia la expansion hacia el Cono Norte con la invasion de
la Pampa de Comas que seria seguida por la de Collique, Pampa de
la Cueva y otras menores que practicamente coparan este cono allA
por 1965.
La daci6n en 1961 de la "Ley de Barrios Marginales" que porhi-
bia futuras ocupaciones urbanas no pudo parar las tomas de terre-
nos. En 1961 Lima cuenta con 192 barriadas con una poblaci6n de
494,226 habitantes. En 1970, y pese a la ley 13517, tenia 273 ba-
rriadas con 762,000 habitantes.

BARRIADAS A NIVEL NATIONAL

Si bien Lima desarrolla importantes zonas barriales, las principa-
les ciudades del pais tambien seguir~n este can ino. Pese a la ausen-
cia de studios a nivel provincial sobre el desarrollo de las barria-
17








das, estamos en condiciones de afirmar que hubieron ciudades en
que el crecimiento fue, sino exclusivamente por lo menos en un
90 O/o de barriadas. Es el caso extreme de la ciudad de Chimbote
que creciendo en base a la industrial anchovetera y las conserveras
vi6 a sus proletarios hacinarse en las barriadas. En Arequipa la se-
gunda ciudad m6s poblada del pais, surgieron decenas de barriadas
en un process similar al de Trujillo y Chiclayo. Es tambien en este
period que surgeon espectacularmente barriadas en ciudades me-
dianas como Huamanga de Ayacucho o Iquitos. En el Cusco se
tiene la particularidad que, pese a algunas barriadas constituidas en
1950 por un terremoto, predomina el desarrollo de Asociaciones
pro Vivienda con caracteristicas urbanas similares a las barriadas.

Este rnpido repaso nos muestra que el fen6meno barrial lejos de
ser algo exclusive de Lima es un fen6meno que se reitera en las
ciudades grandes y medianas del pais. En todos los lugares se a-
tiende el process de pauperizaci6n del campo y de las migraciones
que, por etapas, buscan legar ciertamente a Lima. Este hecho no
escape a las estadisticas: en 1961 habian 348 barriadas con 670
mil habitantes que pasaron en 1970 a ser 610 barriadas con
1.517,000 personas, segin datos oficiales de Ministerio de Vivien-
da y Construcci6n.

2. Relaci6n Estado -pobladores-interes privado

En el period estudiado, la creatividad e iniciativa de las masas,
su capacidad de lucha para conquistar su derecho a un terreno han
impuesto la barriada como manera de solucionar el apremiante
problema del espacio para los sectors populares. Sin embargo, es-
ta iniciativa de las masas populares ha sido rapidamente aprove-
chado por los gobiernos de turno y las classes dominantes por inte-
reses politicos y econ6micos.

Si bien la mayoria de las invasiones han sido fruto de la iniciati-
va de las masas, conviene sefialar el rol jugado por el Estado y las
classes dominantes en la formaci6n de un gran n6mero de barriadas
Veamos:

Durante el regimen de Odria, muchas de las invasiones han sido
apoyadas directamente por la Dictadura que busca, bajo esquema
de clientelaje politico, generarse una base social de apoyo para
contrarestar la influencia del APRA y del PC en las masas. Como
ejemplos de invasiones fomentadas y dirigidas por agents odriistas
tenemos la formaci6n de Huascar6n, Castilla, Villa de Fatima, Tar-
ma Chico, "27 de Octubre" etc.

Los gobiernos que han sucedido a Odria no han tenido quizas
una intervenci6n tan notoria como la del dictador, pero si han apo-
18








yado la formaci6n de numerosas barriadas. La tolerancia del Esta-
do frente a todo el process de invasiones de terrenos se explica;

a) por que ante su propia incapacidad de solucionar el proble-
ma de la vivienda popular, la creaci6n de las barriadas apareci6n
como una respuesta inmediata a las exigencias de las masas, a pesar
de todos los problem s posteriores que generaron las barriadas
de todos los problems posteriores que generaron las barriadas
(crecimiento anarquico de Lima, problems de infraestructura,
transport, etc.).

b) por que permitia a los gobieros desarrollar political de
clientelaje y ganarse el apoyo de amplios sectors populares, o por
lo menos neutralizarlos.

c) por que la creaci6n de las barriadas se veia como un medio
para facilitar el desalojo de los pobladores de los tugurios del cen-
tro de Lima, favoreciendo asi los intereses de los grupos inmobilia-
rios y permitiendo la especulaci6n de terrenos c6ntricos.

La intervenci6n del Estado se hacia de diferentes maneras: a tra-
v6s de la intervenci6n informal de alg6n sector del gobierno para
fomentar la formaci6n de un grupo de invasores, en determinadas
tierras; en la indicaci6n de terrenos especificos cuya invasion no
provocaria represi6n; a trav6s de una autorizaci6n pfiblica, esto
principalmente en casos de reubicaci6n de excedentes, damnifica-
dos, etc.
Intervenci6n de agents de las classes dominantes:

No solo el Estado apoy6 ciertas invasiones, sino grupos urbani-
zadores encontraron en la invasion de tierras eriazas una manera
para valorizar terrenos de su propiedad ubicados en zonas adyacen-
tes; asi mismo grandes financistas encontraron un medio para desa-
rrollar instituciones financieras en base al sistema de ahorro y a la
motivaci6n de la poblaci6n para conseguir algdn prestamo para su
vivienda.
Como ejemplos de formaci6n de barriadas dirigidas por agents
de las classes dominantes citemos a Ciudad de Dios (1954) que ser-
vir~ a Pedro Beltran para promocionar la autoconstrucci6n y el Sis-
tema Mutual. Asimismo la barriada 27 de Octubre (1954) (hoy
San Martin de Porras), permit valorizar terrenos cercanos de pro-
piedad de Leon Velarde.
En la zona Norte, por ejemplo, terratenientes ligados a compa-
fifas urbanizadoras han propiciado invasiones con el fin de obligar
al Estado a invertir en la infraestructura (carretera, servicios) para
19








abaratar los costs de urbanizaci6n de sus terrenos. El resultado es
muy claro. Luego de various aios, tenemos ahora una series de PP.JJ
en el lado derecho de la Av. Tupac Amaru y una series de urbaniza-
ciones a su lado izquierdo, valorizadas por la infraestructura y ser-
vicios existentes en la zona, frutos de las exigencias y de los bolsi-
los del pueblo, puesto que las obras les fueron cobradas.

3. Gobiernos y political Urbanas

Mientras se agudizaba en forma cada vez mas dramatic el pro-
blema de la vivienda y de las condiciones de vida de los pobres de
la ciudad, los diferentes gobieros que se han sucedido en este pe-
riodo han mostrado su incapacidad en resolver con political efica-
ces los problems de los sectors barriales. Las political o acciones
de los gobiemos han sido, por lo contrario, orientadas:
- a beneficiary bajo diferentes modalidades a la burguesia construc-
tora y a los terratenientes urbanos. ( Odria, Prado y Belainde)
- a neutralizarlel movimiento barrial bajo una political de clientela-
je y de populismo (Odria)
- a buscar sin exito, la integraci6n de las barriadas al sistema ur-
bano, bajo la ley 13517 (Prado, Beladnde)
- y a fortalecer la penetraci6n de la ideologia capitalist via dife-
rentes political o acciones asistencialistas (Odria, Prado y sobre
todo Belainde)

A continuaci6n, presentamos brevemente las caracteristicas ge-
nerales de las political urbanas, bajo los diferentes gobiemos que
se han sucedido en el poder durante este period del movimiento
de pobladores. Esto viene para situar mejor las luchas y las caracte-
risticas del movimiento de pobladores'

EL GOBIERNO DE ODRIA
La political de este gobiemo contiene, como lo hemos sefialado
anteriormente, una orientaci6n populista, clientalista y paternalis-
ta, cuya finalidad es ganar una base social de apoyo bajo un esque-
ma clientalista; es decir, buscar que el poblador apoye al gobiemo
esperando algo a cambio. Este objetivo se ejecuta por diferentes
medios: utilizaci6n de sus agents en las masas para realizar las in-
vasiones; control de las Asociaciones de Pobladores; programs a-
sistencialistas que van desde la formaci6n de Centro de Asistencia
Social para las barriadas hasta la entrega de viveres, ropa o envio
gratuito de agua potable en camiones cistemas, la acci6n "benefac-
tora" de la esposa del dictador Maria Delgado de Odria, etc.
20








Al nivel de vivienda urbana, Odria crea dos organismos que te-
nian entire sus finalidades ocuparse de la problematic de la vivien-
da: el Fondo de Salud y Bienestar Social, y la Junta de Obras Pu-
blicas del Callao. Estos organismos desarrollaron acciones comple-
mentarias a las puramente asistenciales ejecutadas en las barriadas.
Es asi que se efectuan programs de construcci6n de vivienda
como las unidades vecinales (tales como Matute, Rimac, Unidad
Vecinal No. 3 etc.) agrupamientos residenciales que serviran a re-
ducidos sectors de la poblaci6n.
GOBIERNO DE MANUEL PRADO

La presi6n de las masas populares expresada en las invasio-
nes de tierra en el campo y en las ocupaciones de terreno por parte
de los pobres de la ciudad hacia peligrar la estabilidad de la oligar-
quia. Buscando aliviar esta situaci6n, el gobierno de Prado consti-
tuye la Comisi6n para la Reforma Agraria y la Vivienda dirigida
por Pedro Beltrmn fiel representante de la burguesia agro-expor-
tadora. Sin embargo, las recomendaciones de esta Comisi6n, ni al
nivel agrario, ni al nivel de la vivienda lograron aportar soluci6n a
los agudos problems de los pobres del campo y de la ciudad.
Por el contrario, en material de vivienda, las sugerencias de la
Comisi6n han contribuido a fortalecer la presencia de la burguesia
constructora, desarrollando el sistema financiero y la promoci6n
inmobiliaria. Como resultado de las recomendaciones de la Comi-
si6n fueron creados el Banco de la Vivienda, el Banco de la Indus-
tria de la Construcci6n y el Banco Peruano de la Construcci6n. A-
simismo se di6 un important impulse a las Cajas Sociales y al
Sistema Cooperativista que canalizan, a escala masiva los endebles
ahorros de los pobladores mientras otorgan prestamos a muy po-
cos de ellos.

La aparici6n de la Cfmara Peruana de la Construcci6n en 1958
muestra la consolidaci6n de una fracci6n burguesa constructora
cuya 16gica esta asentada sobre la rentabilidad y la ganancia.

En resume podriamos afirmar que parte de la political urba-
na del gobierno de Prado, significa un serio intent de racionalizar
y modernizar la industrial de la construcci6n, logrando articular los
intereses de la burguesia constructora con los de los terratenientes
urbanos y el capital financier. Expresi6n espacial de esta political
fue el crecimiento horizontal de Lima Metropolitana, con la ex-
pansi6n de las urbanizaciones convencionales de uno o dos pisos, y
las barriadas en las zonas perifericas. Esta political posteriormente
acelera el agotamiento de terrenos en Lima.
Las recomendaciones de la Comisi6n de Reforma Agraria y
21








Vivienda han inspirado a la ley 13517 sobre los "Barrios Margina-
les".

LA LEY 13517

En efecto, en febrero de 1961, se promulga la ley 13517
que intent:

a) regular el reconocimiento de las barriadas y prohibit la forma-
ci6n de nuevas barriadas.
b) remodelar sanear y legalizar las barriadas con la finalidad de
convertirlas en Urbanizaciones Populares de Interns Social, e inte-
grarlas al sistema urban.
c) exigir que los pobladores asuran los costs de los servicios e
introducir la ideologia de la auto-ayuda.
Asimismo esta ley determine que se la "Corporaci6n Nacio-
nal de la Vivienda" la que efect(e el catastro y los pianos de los
barrios, siendo este organismo el inico autorizado para former
nuevos barrios o urbanizaciones populares de interns social. La ley
prevee la adquisici6n por los pobladores de viviendas populares
mediante un sistema de venta a largo plazo; el titulo de propiedad
solo serfa entregado despubs del pago total de la vivienda.
Esta ley que reconoce las barriadas, y crea organismos esta-
tales destinados a la cuesti6n de la vivienda popular constitute un
advance important para los pobladores. Asimismo expresa una rea-
lidad ya notoriamente significativa en nuestra sociedad: la incapa-
cidad del Estado de eludir totalmente las presiones y reivindicacio-
nes de las masas pobres de la ciudad.
EL GOBIERNO DE LA JUNTA MILITARY (1962-1963)
1. Este gobierno crea la Junta Nacional de la Vivienda (JNV)
en reemplazo de la Corporaci6n Nacional de la Vivienda, y empie-
za a dar los primeros pasos para la implementaci6n de la Ley
13517.

EL GOBIERNO DE FERNANDO BELAUNDE (1963-1968)
Durante el regimen de Belafinde, los prog amas de vivienda del
Estado se orientan fundamentalmente a satisfacer la demand en
vivienda de los sectors de clase media, que en terminos politicos,
constituyen una important base de apoyo al gobiemo de Acci6n
Popular. Esto implica postergar las demands de los sectors popu-
lares y aceptar la barriada como alterativa al problema de la vi-
vienda popular y como una modalidad de crecimiento de Lima.
22







Grandes cr6ditos internacionales fueron utilizados para imple-
mentar proyectos de vivienda de sectors ra dios dados los nive-
les de ingreso minimos solicitados.

Se estima que el 91 O/o de las inversiones del gobiemo belaundis-
ta fueron destinados para viviendas de las classes medias altas (ejem-
plo: Residencial San Felipe, Residencial Santa Cruz, etc.). Solo el
9 O/o de las inversiones fueron destinadas a los sectors de bajos
ingresos econ6micos. El caso del program de vivienda de Caja de
agua ilustra bien las limitaciones de estos cr6ditos otorgados a los
sectors populares. En este caso el ingreso mensual mimmo reque-
rido para poder acceder al prestamo era de 10 0 dolare por mes. Es
Asi que muchas families de Cantagallo fueron marginadas del pro-
grama y reubicadas a Collique, en la zona Norte.
En lo que se refiere a las barriadas, concretamente, el regimen
de Belainde implement la ley 13517: inicia el reconocimiento de
los PP.JJ., desarrolla alguna infraestructura urbana, otorga algunos
cr6ditos, asesoria t6cnica, etc. A trav6s de Cooperaci6n Popular,
intent canalizar las reivindicaciones de los pobladores, aunque su
incidencia fue minima en las ciudades.

A lo largo del Gobierno de Belafinde, se van reduciendo las par-
tidas destinadas a la Junta Nacional de Vivienda. Concretamente,
este hecho signific6 la paralizaci6n de obras para servicios, el desa-
rrollo de solo 5 proyectos de urbanizaciones populares, la no re-
modelaci6n de los barrios, la no entrega de los titulos de propie-
dad puesto que no se cumplian los requisitos legales para acceder a
ellos que eran justamente los de los que dependian una ayuda esta-
tal que no llego.

El regimen de Belafinde esta marcado tambi6n por una fuerte
penetraci6n de instituciones"benefactoras" en las barriadas. Insti-
tuciones propiciadas por el imperialismo u fracciones de la burgue-
sia native que contribuyeron a influir ideol6gicamente a los pobla-
dores y a neutralizar sus luchas y reivindicaciones.

Estas acentianpu labor despues de la Cof erencia de Punta del
Este, donde naci6o. la Alianza para el Progreso, nueva mascara del
imperialismo que busca parar el desarrollo de movimientos popu-
lares. No tardaron en hacerse presents en las barriadas los "Cuer-
po de Paz" y toda una series de organismos ccn una finalidad deter-
minada: orientar ideol6gicamente a los pobres de la ciudad. Desa-
rrollaron un trabajo en la poblaci6n orientado a la bisqueda de al-
ternativas individuals, del esfuerzo propio, desarrollo comunal etc
Es indudable que la presencia de estas agencies pro-imperialistas
contribuy6 en forma significativa a bloquear el desarrollo de una
conciencia popular y democritica en las masas populares.







4. Lucha y Organizaci6n de los Pobladores


Dos pueden ser los grandes moments que enfrentan los pobla-
dores de las barriadas peruanas frente al conjunto social que condi-
ciona sus miserables condiciones de vida. Ellos marcan en singular
media la naturaleza de sus organizaciones. El primer moment es-
ta constituido por los niveles de organizaci6n previous a la ocupa-
ci6n del terreno, Ilegada de los "invasores", elecci6n de fechas a-
propiadas, averiguar la propiedad del terreno, etc. Estas acciones
permiten no s6lo develar la presencia de lideres entire los ocupan-
tes sino el desarrollo de los "Comiths de Invasores".

Estos comites son los primeros intentos de organizaci6n de los
pobladores, reclutan a las families, eligen el sitio a invadir, impo-
nen la discipline y preparan la defense del lugar frente al desalojo
policial.

Este moment dura lo que dura conseguir de parte del Estado la
aceptaci6n de la toma del terreno, el desalojo brutal o la reubica-
ci6n. Mayormente las ocupaciones consiguieron su objetivo de per-
manecer en el terreno. Es aquf cuando es precise tener una organi-
zaci6n mis stable que norme las actividades internal de los ocu-
pantes. Este tipo de organizaci6n que surgi6 fueron las Asociacio-
nes de Pobladores, aparecidas por iniciativa popular mediante a-
sambleas generals que elegian su directive central, la que renovaba
su mandate cada afo. Se elegian al secretario general, secretario de
economic, de prensa y propaganda, etc. La generalizaci6n de las
Asociaciones llev6 a que fuera reconocida su existencia juridica-
mente en 1961 con el reglamento de la ley 13517. Pero, antes y
despubs de esta ley -1961- ya los partidos politicos conservadores
habian advertido la convemencia de captar politicamente a los po-
bres de la ciudad. La Unibn Nacional Odnista surgida al amparo
del dictador (1948-1956) capt6 numerosas Asociaciones de pobla-
dores como una forma de contrarrestar la presencia sindical del
Partido Aprista. Este, sin embargo, tambidn entr6 a organizer a las
barriadas teniendo una "Secretaria de Barrios Marginales". Su in-
fluencia creci6 y desplaz6 al odriismo durante el gobiemo pradista
que convivia con el APRA (1956-1962). No obstante, ambos parti-
ospartian de una concepci6n similar de ayuda asistencia a los
barrios y lo que les importaba era mas desarrollar el aparato parti-
dario que tender lo especifico de las reivindicaciones. Por esta ra-
z6n ambas organizaciones, mis Acci6n Popular posteriormente,
trataron siempre de conectarse con las agencies norteamericanas
que penetraban en los barrios. Esta presencia conservadora lleg6 a
tener una presencia important en las Asociaciones de Pobladores,
hecho que tuvo funestas consecuencias para la vida internal de los
barrios. Expliqu6monos:








En la media que la UNO, AP y el APRA querian desarrollar sus
estructuras partidarias bajo el clientelismo politico parlamentario;
y en la media que ninguna cuestionaba la penetracion imperialista
en los barrios, su influencia vecinal era de "aparato"o "cascar6n"
sin entrar a luchar por los servicios. Este desinter6s no tard6 en
mezclarse con las estafas y corruptelas a las bases. Muchos dirigen-
tes desaparecian con los ahorros vecinales generando desconfianza
en los moradores. Igualmente, durante el primer gobierno de Bela-
finde, la creaci6n de distritos de barriadas (Comas, Villa Maria del
Triunfo, El Agustino, Independencia) sumado a la convocatoria de
elecciones generals para designer alcaldes y concejales municipales
llev6 a desarrollar los "circos electorales" en los barrios. Espanto-
sa comedia en que los candidates obsequiaban a sus futures electo-
res analgesicos materials de construcci6n, brindaban atenci6n mb-
dica gratuita, ofrecian puestos de trabajo etc.
Fueron pues los partidos de la burguesia quienes comprendieron
la importancia political de los pobladores de barriadas, considera-
dos por los dianos oligirquicos de la 6poca, como marginales que
vivian en "cinturones de miseria". Se multiplicaban los locales par-
tidarios meses previous a las contiendas electorales, las esposas de
los candidates se retrataban al lado de nifos pobres, se obsequiaba
ropa vieja a los pobladores. Es decir, se desarrollo todo aquello que
conocemos como el clientelismo y el paternalismo politico. Parte
de este process fue la capture de las Asociaciones de Pobladores y
la creaci6n de municipios en las zonas de barriadas.
Las organizacones de izquierda estuvieron practicamente al mar-
gen de la vida de los barrios. Con estructura partidarias debiles y
con enfasis en el trabajo sindical valorizaron a los barrios como
una forma de organizer al pueblo.
Este dominio de la derecha sobre las organizaciones de poblado-
res expresaba cierto pasivismo en la vida de los barrios, lo cual no
era mas que una apariencia ilusoria puesto que a pocos afios de ex-
pedida la Ley 13517 -en 1961- moradores de Lima y del pais en su
conjunto se levantaron contra el gobiemo exigiendo la entrega de
titulos de propiedad. Fue un caudillo como Enrique Le6n Velarde,
"equidistante" de la derecha y de la izquierda en ese entonces, quien
supo aglutinar los intereses de los barrios y desplegar numerosas y
concurridas marchas que obligaron al gobiemo belaundista a auto-
rizar que un municipio -San Martin de Porres- entregara titulos de
propiedad. El movimiento pudo haber continuado se habia inclu-
so programado la Gran Marcha de las Barriadas al Parlamento que
no se realize por el golpe military de 1968.








5. Las fuerzas political y los pobladores


Descartada la izquierda, en el period que analizamos es conve-
hiente resaltar la particularidad del trabajo en barrios que tuvieron
la UNO, el APRA y AP.

La Uni6n Nacional Odrifsta b el Partido Aprista Peruano y Ac-
cion Popular son los principles partidos politicos de la derecha
que han buscado orientar y desmovilizar al movimiento de pobla-
dores a trav6s de la participaci6n de sus agents en las organizacio-
nes de los pobladores.

LA UNO:

La UNO actuo principalmente en base al Gobierno de Odria,
buscando instrumentalizar las Asociaciones de Pobladores, contro-
lar directamente las directives barriales, neutralizar las masas a par-
tir de programs asistenciales y de diferentes tipos de promesas:
entrega de titulos de propiedad, dotaci6n de servicios esenciales,
escuelas, postas medicas etc.
El objetivo de Odria era claro: generarse un a base social de apo-
yo e impedir la autonomia del movimiento de pobladores y con-
trarestar la influencia de otros partidos prince ipalmente el APRA.
La UNO, despu6s del gobierno de Odria, logr6 mantener un cier-
to apoyo en las barriadas por lo menos hasta las elecciones de
1963, pero no logro consolidar una corriente que fuer mas alla que
un simple apoyo electoral.
EL APRA

A partir de la formaci6n de las grandes barriadas, el APRA logra
controlar las dirigencias de varias Asociacicn es de Pobladores, y
asentar su presencia partidaria en los barrios marginales.

Planteamiento y acciones principles del APRA:
La influencia del APRA se debe a la popularidad de este partido
en las masas populares, a pesar de haberse iniciado el viraje hacia
las classes dominantes, a la ausencia de una alternative popular re-
volucionaria y a su gran capacidad, como partido, de organizaci6n
y direcci6n.

En los barrios, como en otros sectors, el APRA no solo busco
controlar las Asociaciones de Pobladores, sino que busco, con cier-








to exito, influir en las diferentes capas de la poblaci6n barrial con-
solidando asi su influencia partidaria.

El APRA supo dar a los dirigentes barriales una formaci6n que
les permitiese desarrollar diferentes tipos de actividades utiles o
requeridas por los pobladores (elaboraci6n de memoriales, organi-
zaci6n de comites pro-servicios, gestiones art e parlamentarios,etc)
Actividades estas que permitia a los apristas demostrar ante las ba-
ses una capacidad de direcci6n y de organizaci6n.

Asimismo el APRA se empefi6 en desarrollar un trabajo con los
jovenes, de las barriadas, las madres de familiar, los hombres. Con-
tribuyo a organizer estos sectors (clubs deportivos, asociaciones
culturales, clubs de madres, etc.) respondiendo a algunas reivindi-
caciones especificas e inmediatas de los diferentes sectors de la
poblaci6n. I

Al mismo tiempo que trabajaba en las bases, los militants a-
rpistas se dedicaron a la tarea de captar y former nuevos cuadros
partidarios, capaces de ubicar las reivindicaciones mas sentidas de
los pobladores y de movilizar las bases en torno a dichas reivindi-
caciones.
La presencia aprista en los barrios, por su forma de traba-
jar no debilit6 la relaci6n de clientelaje politico. Por lo contra-
rio, la presencia de diputados o senadores en el Parlamento, la
busqueda de apoyo electoral, permitio ampliar las relaciones de cli-
entelismo entire los partidos politicos y las organizaciones de los
pobladores.
ACCION POPULAR:
La llegada de Acci6n Popular en la escena political llevo a este
partido a entrar en competencia con las otras fuerzas political pre-
sentes en las barriadas. Sin embargo es a partir del primer gobiemo
del Arq. Fernando Belafinde que A.P. logra sentar mayor presencia
en los barrios.
Cooperaci6n Popular sera utilizado, sin mayor exito, como ins-
trumento de penetraci6n partidaria en las barriadas.A trav6s de
Cooperaci6n Popular, A.P. busca canalizar las reivindicaciones de
los pobladores mediante la realizaci6n de contratos con las Asocia-
ciones de Pobladores para la materializaci6n de algunas obras de
infraestructura basica.
Sin embargo la acci6n limitada de Cooperaci6n Popular en las
barriadas, las restricciones de las political de vivienda y el desarro-
llo de la infraestructura barrial contribuyeron a restringir la influ-
27








encia de AP en los barrios y a hacer fracasar los proyectos de orga-
nizar politicamente a los pobladores a trav6s de Cooperaci6n Po-
pular.

Acci6n Popular no logro movilizar y organizer al movimiento de
pobladores como en el caso del APRA, pero si contribuyo a neu-
tralizarle, a desmovilizarle, directamente o indirectamente a trav6s
de los organismos de "ayuda extranjera" en las barriadas, cuya pre-
sencia era propiciada por el Gobierno de Belainde.

6. Balance del movimiento de pobladores.

El movimiento de los pobladores gesta en los afios 45-50.
En este period la agudizaci6n de los problems de la vivien-
.da urbana empujan a los pobres de la ciudad a desafiar el orden so-
cial establecido, ocupando terrenos estatales o privados, buscando
asi una respuesta inmediata a su problema de vivienda.
En el curso de la d6cada del d ncuenta y del sesenta
(1948 1968) el mov. de pobladores logra desarrollarse y te-
ner una presencia permanent. Pero su des arrollo tendra como ca-
racteristica principal el hecho que esta supe ditado a las fuerzas po-
liticas de la derecha.
El movimiento de pobladores en esta segunda etapa (1948-68)
se desarrolla porque:

Actua dentro de una realidad urbana en la que las contra-
dicciones objetivas en cuanto a espacio, vivienda, y servicios son
cada vez mis fuertes debido al desarrollo capitalist de nuestra
sociedad.
Porque implement acciones que no solo cuestionan el
ordenamiento de la ciudad sino que en el curso de los afos se van
imponiendo como manera de solucionar el problema de la vivienda
para los pobres de la ciudad.
El mov. de pobladores se desarrolla igualmente porque
moviliza a grandes masas de pobres sin techoi que, agrupados en
torno a reivindicaciones comunes y precisas, buscan defender su
derecho a la vivienda.
Conviene precisar que las invasiones de terreno y su resultante la
vivienda familiar no responded a una aspiraci6n pequefia burguesa
de la casa propia, sino a una exigencia vital en una ciudad donde el
espacio para los pobres esta reducido casi exclusivamente a los tu-
gurios superpoblados y deteriorados de la ciudad.
28








El movimiento cuestiona el ordenamiento de la ciudad e
impone una forma peculiar de crecimiento de Lima.
Cuestiona la estructura urbana desafiAndo el orden esta-
blecido (represi6n policial, desalojos, etc.); asimismo cuestiona el
mito de la mtocabilidad de la propiedad ajena, sea estatal o priva-
da.
A partir de 1961, con la vigencia de la Ley. 13517, que
prohibe la formaci6n de nuevas barriadas, el desaffo al poder esta-
blecido seri mis evidence. Las nuevas invasiones duestionan la le-
galidad misma de esta Ley.

La amplitud del movimiento de pobladores obliga el
estado a reconocer legalmente la existencia de las barriadas. Y a
comprometerse a participar en su saneamiento, remodelaci6n y
legalizaci6n.
El mov. de pobladores, desde su inicio, como lo veremos
m4 adelante, tiene un cierto nivel de organizaci6n que se express
en la Asociaci6n de Pobladores. Aunque debil y dispersa, esta or-
ganizacion esta legitimada por las masas barriales y gozara de re-
conocimiento legal a partir de la daci6n de la ley 13517 y su re-
glamento.
El hecho que ciertos regimenes hayan apoyado o fo-
mentado invasiones, o que las classes dominantes hayan aprovecha-
do ciertas invasiones para la especulaci6n etc. no niega la existen-
cia de un movimiento de pobladores. S6lo confirm la capacidad
de las fuerzas de derecha de montarse en un movimiento que po-
tencialmente puede hacer peligrar sus privilegios.

Se confirman dos cosas:

a) Que el Estado ha encontrado en las barriadas respuesta a su
incapacidad de dar soluci6n global a los problems de la vivienda.

b) Que el bajo nivel de conciencia de las masas barriales. Y sus
apremiantes necesidades, han permitido a las fuerzas political de
derecha el control de este movimiento para neutralizarlo impedir
que se convierta en oposici6n masiva o en amenaza polftica a los
intereses dominantes. (oligarqufa urbana, burg. constructora,
etc.)

























L k~


ibs~

4r $.
I~:r A7
a,' l~


1r









TTRCER PERIODO:, de la subordinacion

hacia la independencia del movimie.nto

(1970-1977)

CARACTERISTICAS DEL PERIOD

El period politico que se inicia en 1968 con Velasco marca un
hito important en la historic political del Peri. Este gobierno
surge como alternative a la crisis oligArquica que Belainde no pudo
resolver. Las FF.AA. esta vez entran al gobiemo cumpliendo un
nuevo rol: sentar nuevas bases estructurales para un desarrollo ca-
pitalista dependiente y aplicar su nueva concepci6n de la "Segu-
ridad Nacional".
A partir de ese afio, se produce en el pais diversas transforma-
ciones que, sin cambiar en lo sustancial las tendencies estructura-
les de nuestra sociedad y por lo tanto sin cambiar las races de la
miseria y explotaci6n del pueblo peruano, las reubica de una ma-
nera nueva.
Las caracteristicas generals que marcan este period son las
siguientes:
- Se terminal con las formas de dominaci6n oligarquica que es-
taban en crisis ya desde la d6cada del 50.
- Al salir del poder la oligarqu-fa (agro-exportadora), se intent
una redefinici6n de las relaciones con el capital imperialista.
- Estas nuevas relaciones con el capital, orientadas bajo el mo-
delo de industrializaci6n que propugna el gobierno de Velasco.
Sin romper con el capital extranjero, establecen con 61 deter-
minadas reglas de juego y condiciones, dando lugar a nuevas
formas de presencia de este: ej. empresas mixtas, pr6stamos,
etc. que a la larga significant la acentuaci6n de nuestra depen-
dencia al capital imperialista.
Nuestra economic sigue dependiendo del mercado externo, ge-
nerando al mismo tiempo algunos mecanismos de acumulaci6n m-
terna controlados por el Estado, a partir de los cuales se buscaba
la expansion y dinamica del mercado intemo.
Dos medidas durante la "primera fase" tendrin una incidencia
especial en las condiciones objetivas: la Ley de Industrias y la Re-
forma Agraria.








LA LEY DE INDUSTRIAS (julio del 70) intent impulsar y
racionalizar la industrializaci6n, reservando como en otras areas
de la economic, un sector estatal; se formari entonces un capita-
lismo de Estado para las industriess basicas".

Se acentfa los rasgos de una industrial de uso intensive del capi-
tal, con tecnologia, maquinarias, insumos extranjeros que absor-
be poca mano de obra y permanece orientada a la producci6n de
bienes para capas altas y medias, y no a los requerimientos de con-
sumo basico de las amplias masas.
El Gobierno emite leyes laborales como la ley de Comunidad
Industrial y permit cierto ascenso salarial.

Se beneficiaran con estas medidas redistributivas una minoria
dentro del conjunto de masas urbanas trabajadoras, de las que bue-
na parte no tiene acceso ni al salario mnimo, ni a la sindicaliza-
ci6n y ni a un trabajo stable.
En el campo, la REFORMA AGRARIA iniciada en 1969, ex-
propia los grandes complejos agricolas de la costa desplazando a la
gran burguesia agro-exportadora y parte de los latifundios de ma-
yor rentabilidad en la Sierra eliminando a un vasto sector de terra-
tenientes. Pasa a ser desde entonces el papel del Estado central en
el agro, impulsindose formas empresariales asociativas como las
CAPs y las SAIS, en las cuales intent dirigir la producci6n. El
campesinado "beneficiado" (que es s6lo la cuarta parte) no solu-
ciona sus problems pues los t6rminos en que se da la comercia-
lizaci6n de los products agricolas siguen siendole perjudiciales y
en cambio enriquece a la larga a una burguesia industrial y comer-
cial (privada y estatal: EPSA) a lo que se afiade los impuestos y la
deuda agraria cuyos efectos pesan sobre el campesinado. La Re-
forma Agraria no alcanza al parcelario o pequefio productor man-
teni6ndose asi el desamparo de la pequefia propiedad que no ob-
tiene la ayuda t6cnica y crediticia indispensable.

En sintesis la Ley 17716 de Reforma Agraria no resuelve el
problema agrario: la tierra no esta sustantivamente en manos
campesinas.
La estructura productive permanece orientada a la exportaci6n
(las mejores tierras y las mis productivas produce lo que sale del
pais) expresando la contradicci6n entire los intereses imperialistas
en la divisionn international de la producci6n" y de sus aliados
nativos por un lado, los del pueblo peruano (producci6n y alimen-
taci6n de acuerdo a sus propias necesidades), en el otro.
La contradicci6n campo-ciudad se mantiene, descapitalizan-








dose al agro a favor de un modelo de acumulaci6n capitalist en
otros sectors de la economia y enriquecimiento de fracciones
dominantes a trav6s de mecanismos especulativos. Se saca asi del
campo, y no se reinvierte en 6l. El intercambio desigual (el cam-
pesino compra caro insumos, fertilizantes, etc. de empresas ca-
pital-imperialistas, en combinaci6n con el Estado y vende bara-
to sus productss, beneficiando asi a otros sectors a expenses
de 41.

En estos afios, los partidos burgueses no logran expresarse
directamente al ser separados del juego politico. Hay pugnas en-
tre los sectors "modernos" de la gran burguesia que manifies-
tan un apoyo al regimen y los sectors medianos y pequefios in-
dustriales de posiciones cavernarias que en la Sociedad de Indus-
trias logran hegemonia y que encabezados por Duharte significant
una position burguesa "radical" al gobierno.

Las contradicciones en el regimen corporativo dinamizarin
la organizaci6n gremial y popular iniciindose una nueva forma de
encarar el problema de las barriadas.

EL MOVIMIENTO POPULAR

Primero veremos la respuesta del movimiento popular en gene-
ral a esta nueva political para ver a continuaci6n lo que ocurre
en el sector barrial.

Podemos sefialar tres moments:

1) Un moment donde predomina la expectativa. Es al comien-
zo del process. Las masas estin fundamentalmente a la espera
de los efectos de las reforms anunciadas y estan marcadas por
el impacto politico e ideol6gico del process. Ubicamos esta
etapa entire octubre del 68 hasta fines del 69 (nacionalizaci6n
de la IPC y Reforma Agraria).
2) Un segundo moment de dinamizaci6n de la vida political del
pais y de las classes. Se da un mayor desarrollo y creaci6n de
nuevos sindicatos, desplazamiento del Apra; y el aprovecha-
miento de las propias medidas reformistas (Ley de Industrias
y Comunidad Laboral, Reforma Educativa, continuaci6n de la
Reforma Agraria).

3) Un tercer moment a partir del 74 en el que aumentan las pug-
nas al interior del Gobierno y donde la linea corporativista tie-
ne la hegemonia imponiendo sus organismos paralelos para el
control del movimiento popular.







La respuesta del movimiento popular es significativa por el for-
talecimiento de sus organizaciones y el auge de las huelgas. Se dan
combates importantes contra el MLR y una mayor presencia de la
izquierda. Sin embargo se tienen dificultades para la centraliza-
cion de la clase obrera y el campesinado.
La mayoria de los movimientos sociales son espontineos y
reivindicativos.
En todo el perfodo se da un advance en el movimiento obrero:
se legitima la CGTP, activandose con el mayor reconocimiento
de smdicatos. Habra un auge huelguistico, produciendose un
efectivo incremento del sindicalismo clasista, en especial en aque-
llos sectors que serin ganados en la perspective de la izquierda
revolucionaria como los mineros, bases metalirgicas, federacio-
nes departamentales (Ancash), etc.
El desarrollo organizativo y la acumulaci6n de las experien-
cias de lucha serin decisivas para avanzar en el process de rup-
tura frente al Apra, los demas partidos de deiecha y el Gobier-
no. La pugna por la hegemonia se centrari entonces entire la iz-
quierda revolucionaria y el PC Unidad.
En el movimiento campesino habri tambien un desarrollo de las
fuerzas clasistas con la revitalizaci6n de la Confederaci6n Campesi-
na del Perfi (CCP) en 1974. Bajo este impulse se superari el re-
flujo que se venia dando en el campo desde algunos afios atras.
Asimismo, habrin luchas significativas que radicalizan las carac-
teristicas de la ley (Ej. Huando) y se producirin tomas de tierra
en Andahuaylas, Piura, etc. En este caso es necesario sefialar que
el Gobierno tendri cierto 4xito con la constituci6n de la CNA, la
que sin embargo despues se iri radicalizando por el hecho que la
Reforma Agrana del Gobierno no solucion6 el problema de la tie-
rra y de la democracia del campesinado.
Tambien sectors de la pequefia burguesia de sectors asalaria-
dos como el magisterio asumiran posiciones clasistas (SUTEP)
en desmedro de las posiciones revisionistas (FENTEP).
Igualmente habran mayores niveles de articulaci6n locales y
regionales con la constituci6n de los frentes de defense y consi-
guientes luchas que afectaron coyunturalmente al gobierno mili-
tar. En este sentido, se destacan los casos del Cuzco, Puno, Are-
quipa, Chimbote, etc. (afios 72-73).
En la izquierda revolucionaria, inicialmente hubo descon-
cierto por las particularidades de las medidas reformistas. Ello
le impidi6 tomar la iniciativa y convertirse en alternative, logran-







do posterigrmente precisar sus posiciones, ligarse al movimiento
popular y contribuir al desarrollo del clasismo.


LA EXPANSION BARRIAL:
OCUPACIONES Y REUBICACACIONES

En 1970, al iniciarse este nuevo perfodo del Movimiento Ba-
rrial, habian en el pais 610 barradas en las que habitaban
1'516,488 personas. 273 de estas barriadas estaban concentradas
en Lima con una poblaci6n de 761,755 habitantes.

En los primeros anos del regimen military, el Gobierno expre-
s6 claramente su intolerancia frente a las invasions enfatizando
el respeto a la propiedad. Se redujeron el nfmero de invasio-
nes, no se formaron nuevas barriadas y s6lo hubo ocupaciones
progresivas a los bordes de los PP.JJ. ya existentes.
Algunos intentos de invasiones fueron duramente reprimidos y
sus pobladores desalojados. Tal fue el caso de una invasion reali-
zada en Talara, en octubre de 1969, a un aio de la toma del po
der por los militares. En esta ocasi6n, un grupo de pobladores,
aprovechando la visit del general Velasco a Talara, mtent6 for-
mar la barriada "9 de Octubre".
Intentos de invasions se produjeron en la misma 6poca en
Chosica, La Oroya, Chimbote, con el mismo resultado: repre-
si6n y desalojo. La misma suerte corrieron los invasores de la
Ladrillera Conde de la Vega (cuadra 11 de la Av. Argentina).
Afios despues en 1972, las masas organizadas "rescataran"
este terreno.

Villa El Salvador
A fines de abril 1971, decenas de miles de families realizan la
famosa invasion de Pamplona en la zona sur de Lima. La repre-
si6n es violent. Un invasor, EDILBERTO RAMOS, es asesinado
por las fuerzas policiales. Los invasores capturan a un comandan-
te de la policia, soltandolo despu6s de su promesa de intervenir
para impedir el desalojo.
A raiz de la intervenci6n brutal de la policia, el Obispo Auxi-
liar de Lima, Luis Bambar6n, express publicamente su apoyo a
los invasores de Pamplona. El Ministro del Interior, Gral. Artola
ordena su detenci6n. Con la consipuiente protest de la Iglesia y el
repudio popular ante la repression ocasionando una crisis que
produce la caida de Artola.








El traslado de los invasores al gran arenal de Villa El Salvador,
y la creaci6n del Sinamos algunos meses despu6s de la invasion
de Pamplona, marcaran, como lo veremos mas adelante, un cam-
bio important respect a las invasiones y a la political barrial del
regimen military.

Los Rescatadores

A fines de 1972, se suceden una series de invasiones cuya carac-
teristica principal es la toma de terrenos ubicados en la zona ur-
bana industrial. Algunas de ellas al darse en terrenos de "propie-
dad privada" provocan contradicciones con terratenientes urba-
nos como Pope, Larrain, Maduefio Espantoso, etc. La prensa es-
crita desarrolla una campaia ideol6gica acerca de la "propiedad
privada", de la existencia de agitadores, pidiendo represi6n y una
definici6n al Gobierno de que no habri reform urbana.

El 1 de setiembre de 1972, se invade el Mont6n, el 29 de se-
tiembre, Chacra Puente; el 1 de octubre el Rescate, en diciembre
Playa Rimac. El 18 de enero de 1973, Gambetta (en la zona del
cono a6reo). Se reactiva el movimiento barrial. Las masas urbanas
rompen asi el muro de contenci6n a las invasiones que el Gobier-
no pretendia imponer, y desafiando la l6gica burguesa de desa-
rrollo urban, imprimen su propio sello en la fisonomia de la
ciudad.

Esto lleva a que a los pocos meses, el 26 de junio de 1973, el
gobierno military promulgue el D.L. 20066 mediante el cual nue-
vamente se prohiben invasiones. Dicho decreto dispone que
quienes orrganicen, fomenten, dirigen o propicien las invasiones...
ion autores intelectualees del delito de usurpaci6n y se les repri-
miri de conformidad con lo dispuesto en el Art. 275 del C6digo
Penal.

Con decreto o sin decreto, las masas volverin una y otra vez a
realizar estas acciones directs, reivindicando su derecho a la vi-
vienda.

Las ocupaciones masivas obligaran al Estado a desplegar su
political ambivalente ante los barrios, aceptAndolos irremedia-
blemente como la finica soluci6n viable a la vivienda popular.
Pero esta aceptaci6n, en el marco de una ciudad como Lima
que agota sus terrenos de expansion, se realize controladamen-
te, autorizindose la ocupaci6n de Villa El Salvador, una zona
de poco valor commercial.









POLITICAL URBANAS


A. Aspectos Generales.- La creaci6n del Ministerio de Vi-
vienda y Construcci6n (1969) bajo el regimen de Velas-
co significa un intent de racionalizar la administraci6n
urgana y constituir un aparato estatal modern. Sin em-
bargo las acciones del MVC no alteraron los intereses de la
burguesia de la construcci6n, la dinimica del sector o la
dotaci6n de vivienda. Por el contrario, contribuyeron a
fortalecer las ganancias de la burguesia constructora or-
ganizada en CAPECO, o de terratenientes urbanos, tal
como lo muestran los siguientes elements:
a) No fueron modificados los criterios clasistas y discrimina-
torios que orientan la industrial de la construction en nuestra
sociedad. Programs como el de las viviendas de interns so-
cial, con exoneraciones tributaries importantes para las em-
presas constructoras e inmobiliarias, se revelaron totalmente
fuera del alcance de los sectors populares y de las classes me-
dias pauperizadas.

b)Asimismo fue mantenido el sistema financiero capitalist
para la vivienda, sistema que permit a la burguesia de este
sector grandes ganancias en corto plazo y captaci6n del aho-
rro popular en beneficio de los intereses burgueses.
c) Las zonas tugurizadas de las ciudades en manos de unos cuan-
tos especuladores con la miseria del pueblo quedaron practi-
camente intocados. Los proyectos de remodelaci6n de tugu-
rios se limitaron a la zona del Porvenir (La Victoria) y Manza-
nilla.

En la practice los sectors casatenientes mis tradicionales y es-
peculadores de la ciudad fueron dejados en amplia libertad de
explotar a sus humildes inquilinos.

Aspectos Barriales
Sin embargo, en material de political barrial propiamente dicha,
se realizaron cambios o iniciativas que han tenido incidencias en el
movimiento barrial. En este sentido hay que dar una especial aten-
ci6n a dos aspects de esta political: la planificaci6n del crecimien-
to barrial y los intentos de organizaci6n corporativa de los pobla-
dores.








PLANIFICACION DEL CRECIMIENTO BARRIAL


La presi6n de los sin techo de la ciudad oblig6 al Gobierno de
Velasco a encontrar una salida a las invasiones que se extendian a
pesar de ser prohibidas. Esta alternative fue la de la reubicaci6n
de los invasores, la llamada political de los bolsones, en terrenos
previamente reservados y destinados a ello. Estos terrenos, tales
como Villa El Slvador o Canto Grande, ubicados lejos de la ciu-
dad, con poco o ningin valor commercial eran previamente traza-
dos para recibir a los invasores de terrenos urbanos privados, con
cierto valor commercial.

Esta political permiti6 reforzar la ya existente segregaci6n del
espacio urbano: el pueblo en los arenales en terrenos lejanos y
no urbanizados, y la burguesia y clase media alta en los mejores
terrenos previamente urbanizados.

Es asi que en 1971, los invasores de Pamplona son reubicados
en Villa El Salvador.

En este context, el D.L. 20066 dado en junio de 1973 que
prohibe nuevamente las invasiones busca obligar a los sin techo
a habitar los terrenos ya reservados para ellos, impedir que se ocu-
pe terrenos en zonas internal y consolidadas de la ciudad, al mis-
mo tiempo busca impedir que se reproduzcan invasiones exito-
sas como las de El Rescate.

ORGANIZATION Y CONTROL IDEOLOGICO
En su objetivo corporativo el gobierno military cre6 dos instan-
cias estatales y una forma organizativa en los barrios, como pasa-
mos a ver:

La Oficina Nacional de Desarrollo de los PP.JJ.
Con los objetivos de fomentar la autoayuda comunal en las ba-
rriadas y combinar la acci6n del sector pfiblico, del sector privado
y de los pobladores para el desarrollo de las barriadas y para orga-
nizar la poblaci6n en funci6n de estos objetivos, el regimen de Ve-
lasco crea en 1968 la Oficina Nacional de Desarrollo de los PP. JJ.
(ONDEPJOV).

La ONDEPJOV oficializa el nuevo nombre de "pueblo joven"
en lugar de "barriada" o de "barrio marginal", sefialando que asi
se refleja "su reciente formaci6n, la juventud de su poblaci6n y
el deseo de sus habitantes de mejorar sus comunidades".








Este organismo enfatiza el valor de la autoayuda comunal e
intent impulsarla, para el desarrollo de diferentes proyectos.
Cuenta con el apoyo de Acci6n Comunitaria, institution creada
por Acci6n International de Nueva York, que fomenta programs
de desarrollo comunal en various paises latmoamericanos. Acci6n
Comunitaria pasari luego a control del sector empresarial perua-
no (es interesante notar que entire los miembros fundadores de
Acci6n Comunitaria se encuentran Jorge Grieve, Genaro Delgado
Parker, Guillermo Wiese, y en su junta directive, Walter Piazza,
gran empresario ligado a la construcci6n y accionista de COSAPI.
El Comit6 Ejecutivo de ONDEPJOV estA formado entire otros
por profesionales y pobladores ligados a Acci6n Comunitaria, y
uis Bambaren, llamado el Obispo de los PP. JJ. Los cargos de
direcci6n de las regions de ONDEPJOV a nivel national y metro-
politano son ocupados por militares.
La orientacion modernizante de este organismo entra rdpida-
mente en contradicci6n con el estilo paternalista, de corte tradi-
cional implementado por el Ministro del Interior, Gral. Artola,
quien copiando el estilo de Odria, se dedica a repartir panetones
y frazadas en las barriadas.

Estas contradicciones entire una linea paternalista y otra linea
desarrollista y modernizante de la ONDEPJOV se zanjaron en
1971, con la eliminaci6n del Gral. Artola de la escena political.

SINAMOS
En junio de 1971, ante la creciente y notoria necesidad por
parte del gobierno military de contar con un respaldo politico de
as masas a nivel national se crea el SINAMOS (D.L. 18896), que
intent articular los diversos organismos estatales vinculados al
movimiento popular en un ainico sistema.

La intervenci6n de Sinamos en los PP. JJ. se realize a trav6s
de las respectivas regions militares; para Lima Metropolitana
se crea en 1972 con la ley organica de Sinamos, una region espe-
cial para los PP.JJ.: la D6cima Regi6n.
La funci6n ideol6gica de Sinamos en los PP.JJ. era precisa:
general una base social de apoyo al regimen mediante la movi-
lizaci6n de los pobladores y el desarrollo de obras de infraes-
tructura y un control vertical de la poblaci6n. Para esto combine
el apoyo tecnico legal con la "concientizaci6n" de los promotores,
asi como la integraci6n de la organizaci6n de los PP JJ dentro de
la estructura formal del Estado.








De los objetivos de Sinamos antes mencionados, es importan-
te por su incidencia en el movimiento barrial la organizaci6n ve-
cinal.


La Organizaci6n Vecinal
Sinamos organize a toda la poblaci6n barrial dentro de la Or-
ganizaci6n Vecinal, recogiendo experiencias anteriores de la or-
ganizaci6n aut6noma de las masas y generalizando asi el modelo
organizativo iniciado por ONDEPJOV.


La l6gica de esta organizaci6n era la de organizer a los poblado-
res desde la base por comites, los que tendrian sus representantes
en el Comit6 de Promoci6n y Desarrollo, el cual a su vez elegia una
directive que pasaba en la practice a conformar parte del cuerpo
organizativo de la Regi6n de Sinamos correspondiente. De esta
manera, el Estado, en un inicio, tenia injerencia en la elecci6n
de dirigentes; en su formaci6n y en su conducci6n political. Estos
pasaron muchas veces a ser inversamente a lo deseable, represen-
tantes de Sinamos ante la poblaci6n. Para ello, este organismo es-
tatal se cuid6 bien de medir las atribuciones democraticas de la
organizaci6n popular: El COPRODE estaba conformado por los
coordinadores de los comites; era este organismo el que elegia a
la Junta Directiva Central (y no la asamblea general por voto uni-
versal y director ; los comites discutian solo lo de "su comitk",
crefndose espiritus de grupo; las luchas populares se transforma-
ban. en gestiones al Sinamos; la centralizacion barrial se hacia via
Sinamos, etc.

La incapacidad de Sinamos de dar alternative real a los proble-
mas de la poblaci6n; su actitud burocratica, autoritaria y represi-
va; la propia agudizaci6n de las contradicciones globales de clase
y el progresivo desarrollo de la conciencia de clase de los poblado-
res, hizo a poco de inaugurado, afiicos este sistema. Independiente-
mente de la voluntad del gobierno, la misma forma organizativa
tendia a democratizar la vida de la poblaci6n y a alentar la parti-
cipaci6n de las bases en la toma de decisions. Los comites se
transformaron en trincheras de lucha clasistas; los COPRODES se
ampliaron con la participaci6n de nuevos delegados; la estructura
de cada junta directive fue ampliada de acuerdo con cada realidad;
los dirigentes fueron elegidos por voto universal y director. Con un
movimiento de masas en ascenso no era viable estructurar con
posibilidades de 6xito un proyecto corporativo. La historic se
encargaria de demostrarlo.








CARACTERISTICAS DEL MOVIMIENTO
DE POBLADORES
Una vez explicado el caracter del gobierno military, sus princi-
pales dispositivos y su political urbana, es necesario reflexionar
sobre los aspects mis saltantes del movimiento de pobladores.

Existen diversas formas de estudiar el movimiento desple-
gado por los pobladores de los pueblos j6venes, pero entendemos
que el criterio central es partir de las luchas urbanas que su acci6n
gener6. En ese sentido destacan principalmente las luchas por la
ocupaci6n de terrenos urbanos que tiene su hito mis important
en la lucha de los rescatadores; y en menor media con la inva-
si6n en Pamplona que dio origen a la political estatal de bolsones
barriales. Este tipo de acciones, especialmente en el caso de los
rescatadores, ponen de manifiesto la accion organizada de las or-
ganizaciones marxistas en las luchas barriales. Si bien anterior-
mente hay moments en que se da esta fusion de la izquierda con
los pobladores -Comas en 1970, FIJA en El Agustino, FREJUR
en el Cusco, etc.- recien a partir de 1972 puede sefialarse que la
izquierda empieza un process de reflexi6n sobre la importancia
de trabajar en los barrios.
Junto a la toma de terrenos emerge un nuevo campo de acci6n
desarrollado por los pobladores establecidos especialmente. Nos
referimos a las presiones al Estado por conseguir la instalaci6n
de servici6s en condiciones favorables al pueblo. Aqui resultan
importantes las firmas de convenios colectivos por las instalacio-
nes que Sinamos auspici6, que posteriormente dieron pie a que el
pueblo dejara de pagar debiendo asumir los costs el Estado,
arrastrindose fuertes conflicts sociales. Tenemos los casos del no
pago de las redes troncales de los PP.JJ. del Sur de Chimbote, la
instalaci6n gratuita en "Liberaci6n Social" de Trujillo, el no pago
por la electrificaci6n en la III Zona de Collique, la no cancela-
ci6n de las deudas al Sinamos en el Cusco, etc. Mencionamos los
casos sin entrar en detalles mayores ya que ello llevaria a un estu-
dio de cada lucha.

Estos son los dos ejes centrales de las luchas de los movimien-
tos de pobladores. En general podemos sefialar las siguientes ca-
racteristicas:

a) Pese a los intentos corporativistas del Sinamos los pobladores
asumen una actitud expectante pero sin comprometer su
apoyo al gobierno. Esto no niega ciertamente que en algunos
barrios funcionarios del Sinamos hayan logrado arrastrar a








oradores a marchas y mitines gobiernistas. Pero en esencia,
queremos expresar que la aceptaci6n del esquema de orga-
nizacion vecinal no deriv6 mecanicamente en un apoyo al
reformismo.
b)Se desarrollaron luchas urbanas dirigidas por sectors inde-
pendientes que apelando al propio discurso demag6gico del
Gobierno demandaban una series de obras que el Estado no po-
dia asumir. La presencia de la izquierda marxista es ain debil
en estas organizaciones pero muchos dirigentes empiezan a
ser ganados a posiciones revolucionarias gracias a los circulos
juveniles y culturales que empiezan a impulsarse.
c) La implementaci6n de las organizaciones vecinales en reem-
plazo de las Asociaciones de Pobladores sera un process que no
tendri mayor resistencia de los pobladores, salvo casos como
Comas. Pero en general, las organizaciones modificarin sus ba-
ses manteniendo dirigencias o renovindolas. En muchos casos
el cambio de organizaci6n permiti6 desaforar de las dirigencias
a personas derechistas y corruptas que habian practicamente
desaparecido la organizaci6n; como en el caso de El Agustino.
d) En algunos casos se desarrollan luchas por la elecci6n democri-
tica de dirigentes vecinales y contra las tendencies fascistizantes
como es el caso de la Federaci6n de PP.JJ. del Santa-Casma, que
derrota al MLR.

e) No existen mayormente instancias de centralizaci6n barrial
intermedia pese a los esfuerzos estatales en este sentido. Sina-
mos constitute algunas oficinas burocriticas que desaparecen
ripidamente (Cusco, Piura, Lambayeque) quedando en vigencia
solo la de Casma y Santa. De otro lado, por iniciativa de los po-
bladores existia la Federaci6n de Barrios en Ayacucho y la Aso-
ciaci6n de Urbanizaciones Populares de Arequipa (AUPA) sin
que pueda en consecuencia sostenerse la existencia de un proce-
so de centralizaci6n barrial en niveles departamentales.


BALANCE DEL TERCER PERIOD

1. Se mantienen vigentes los problems fundamentals de los
pobladores y sus determinaciones estructurales:
a) No resuelto el problema agrario y priorizindose la ciudad sobre
el campo, la migraci6n rural-urbana continua como tendencia
(6.5 o/o annual de crecimiento urban por 0.5 o/o de crecimien-
to rural).








b) No encarados los problems basicos de la producci6n y del tra-
baio, subsiste la situaci6n de desocupaci6n y/o baja remunera-
cion de la fuerza de trabajo, asi como la reivindicaci6n de con-
sumo de las masas (vivienda, servicios).
2. El movimiento barrial en el context de las contradicciones
desarrolladas durante el gobierno da sus primeros pasos co-
mo un movimiento que escape al control del Estado,
]ugnando por su independencia de clase. En este advance in-
fluyen:

a) Las expectativas que el mismo gobierno genera y que al no
cumplirse radicalizan a una poblaci6n que ha asimilado desde
sus propios intereses elements ideol6gicos que el mismo go
bierno habia difundido.'

b) El mayor desarrollo del clasismo en el movimiento obrero y su
necesaria incidencia en el seno de la poblaci6n barrial.
c) Los avances de la IR dentro del movimiento popular que empie-
za a valorar el trabajo barrial asumiendo las luchas reivindica-
tivas y tratando de vmcularlas con las contradicciones mis glo-
bales del sistema en su conjunto. Debemos reconocer que fuei
un process lento y parcial.
3. Las formas de lucha y organizacion clasista del movimiento,
si bien cuantitativamente no se han generalizado al conjunto
del mismo, forman ya parte de 61 y sefialan una tendencia
que marca los inicios de una etapa de ruptura y de subordi-
nacion al enemigo y de camino a su independencia de clase
y articulaci6n con el Movimiento Obrero Popular.
4. Las masas urbanas, en algunos casos, rebasan los cauces que
el Estado pretend imponerles y logran arrancarle reivindi-
caciones de acuerdo a su propia logica, opuestas a las de la
l6gica burguesa de desarrollo urban.
5. No obstante eso, el advance en las masas populares barriales
es mayor en el nivel de las luchas que en el de la conciencia
de clase. Hay un predominio de lo espontAneo y reivindica-
tivo, con algunos g6rmenes de toma de conciencia de clase.













MW
.... .. - - -


........ ....... ...








-ew










AM,

-mo




qW
WIN

IN,





TO








CUARTO PERIODO: El Movimiento Barrial
como parte del Movimiento Obrero-Popular
en el context de la crisis

(1977-1980)

Entre marzo de 1976 y julio de 1980 asistimos a una etapa de la
dictadura military caracterizada por el desmontaje de las reforms
de Velasco, la expulsion de las tendencies de izquierda al interior
de la tecno-burocracia y el desarrollo de la represi6n hacia las orga-
nizaciones gremiales y political del pueblo.
La opci6n liberal frente a la crisis econ6mica hizo recaer sobre
los trabajadores un costo social que tuvo que ser equilibrado con
la restricci6n al maximo de los derechos sindicales. En este camino
se desmont6 la comunidad industrial, se modific6 la polftica ex-.
terior, se detuvo la reform educativa, se devolvi6 los diaries hacia
sus antiguos propietarios de la oligarquia, se despidi6 a mis de
5,000 dirigentes populares, se mantuvo al pais bajo un regimen de
excepci6n sin garantias individuals, etc.
Todas estas disposiciones se hacian en funci6n del process de
transferencia anunciado por el General Morales Bermudez, uno
de cuyos hitos fue la convocatoria a una Asamblea Constituyente
que redactara una nueva Carta Magna en reemplazo de la del afio
933.
Esta transferencia busc6 asegurar la continuidad burguesa en el
poder en un period caracterizado como pre-revolucionario por
la resistencia obrero-popular al paquete hambreador de la dicta-
dura que en determinados moments, como los paros nacionales,
parafizo la vida cotidiana del pais y ubic6 a la clase obrera como
dirigente del movimiento popular y como la principal opositora
a la dictadura y defensora de la democracia. La soluci6n electoral
fue exitosa para la burguesfa basicamente por la deficiente actua-
ci6n de la izquierda revolucionaria y por su debilidad oranica;
ademas de factors externos al pueblo como la dura repression, el
papel del reformismo, la demagogia de la derecha, la alianza del
APRA con la dictadura, etc.
La political de transferencia que aludimos signific6 que la dicta-
dura asegurara una continuidad burguesa en los diferentes campos
de acci6n estatal, incluyendo por cierto las polfticas urbanas y el
tratamiento a las barriadas.








LA POLITICAL URBANA DE LA TRANSFERENCIA


Sostenemos que en este perfodo la dictadura de Morales inicia
un process de mayor desentendimiento del Estado hacia los pro-
blemas barriales y de vivienda popular, tratando de municipalizar
los asuntos barriales y buscando una conducci6n de derecha en e-
Ilos. Esta opci6n consideraba la eliminaci6n de los pueblos j6venes,
la destrucci6n de sus organizaciones vecinales y, en esencia, la de-
fensa de las empresas capitalistas en el control del espacio de la
ciudad. La defense al capital, auspicio al retorno derechista en ba-
rrios y la represi6n political caracterizan el comportamiento del
Gobierno. Todo este "paquete urban" fue, como veremos, res-
pondido abierta y fuertemente por los movimientos de poblado-
res, alcanzando potencialidades inusitadas hasta entonces.
Este "paquete urban" se caracteriza por lo siguiente:
a) Mantenimiento de la political de "lotes sin servicios" o
"bolsones barriales" como una forma de ubicar a los pobres de la
ciudad en zonas de bajo valor commercial asegurando las mejores
tierras para la urbanizadoras capitalistas. De esta forma, ocupacio-
nes urbanas como las de "Puente Huascar" en 1976 y "Cbntigo
Perfi" en 1978 fueron desalojidas y reubicadas en camiones del
Ejercito (incluso violentamente en el segundo caso) en las zonas
de Canto Grande y Fundo Marquez. Estos "bolsones" como Can-
to Grande sirvieron como vilvula de escape a otras ocupaciones
menores y al hacinamiento en determinados barrios. Aparte del
Canto Grande no se han formado otros bolsones (el otro es Villa
El Salvador) porque en 6stos afin hay espacio. Este element de
la political urbana combine la represi6n con la transacci6n.
b) Legalmente se busca la desaparici6n de la modalidad de los
pueblos jovenes mediante el D.L. 22612. Este dispositivo sostie-
ne que se otorgara titulos de propiedad cuando los barrios es
ten con lote tizado y pasan a former parte de la "ciudad legal"
perdiendo algunas concesiones como exoneraciones tributaries
y responsabilidades estatales en la dotaci6n de infraestructura
urbana.
c) Modificaciones al interior del aparato estatal buscando que
los problems barriales sean gradualmente asumidos por los muni-
cipios. Un primer paso fue la desaparici6n del SINAMOS en 1977
y el traslado de sus funciones t4cnicas al Ministerio de Vivienda y
Construcci6n (MVC). Posteriormente en 1979 la dictadura expe-
diria el D.L. 22250 conocido como la ley organica de municipa-
lidades que planteaba el reforzamiento de los gobiernos locales en
su relacion a los PP.JJ. se trataba de un esfuerzo por desentender
al gobierno central de sus responsabilidades frente a la vivienda
46








popular, dejando 4sta funci6n en manos de los d6biles concejos
municipales. Era una tarea que a la par que descargaba ciertos gas-
tos fiscales al Estado permitia una neutralizaci6n de los movimien-
tos de pobladores, en el supuesto que la derecha gane las eleccio-
nes municipales y se desarrolle una relaci6n de clientelismo poll-'
tico entire municipio y pobladores.
d) Retrocesos frente a las concesiones anteriores otorgadas a
los barrios. Tenemos el desconocimiento de la elecci6n democrfti-
ca de las juntas vecinales, la presi6n por obstaculizar su funciona-
miento la eliminaci6n del cobro de tarifa diferenciada en los ser-
vicios de agua potable y luz el6ctrica, la eliminaci6n de la exonera-
ci6n de arbitrios municipales.
e) Finalmente, el regimen de la I Fase permit el retorno de
agents sociales de derecha, especialmente de las agencies benefac-
toras, como OFASA, que buscan neutralizar politicamente a los
pobladores. Incluso estas agencies se ligan a partidos de derecha
(AP, PPC, APRA) que regresan a los barrios en visperas a los actos
electorales.

LUCHAS BARRIALES

En este period el movimiento barrial caracterzase por la agudi-
zaci6n de las luchas de los pobladores. Este auge se da en diversos
niveles mostrando que hay niveles intermedios de conciencia que
aparecen en los barrios, donde ya no s6lo se combat por el terre-
no o la luz electrica y agua, sino que tambi6n los cc. pobladores
luchan apoyando a la clase obrera, a los maestros del SUTEP,
etc. Por esta raz6n es que sostenemos que se ha dado en los il-
timos afios una diversificaci6n de la plataforma y las luchas barria-
les. Veamos los elements centrales:

Las luchas por el terreno.
Las luchas de las masas urbanas se han seguido desarrollando
por sus reivindicaciones expresindose en ellas la vigencia y acen-
tuaci6n del problema de la vivienda y cada vez mis las consecuen-
cias de la descarga de la crisis economic sobre el pueblo. La gi-
gantesca toma de terrenos en Puente Huascar en Enero de 1976
expresa esa lucha espontfnea por el derecho a la vivienda. El go-
bierno en este caso, no responded con la represi6n siendo mis bien
esta invasion utilizada demag6gicamente por Morales. Esta ocupa-
ci6n no produce enfrentamientos con intereses privados dadas las
caracteristicas del lugar y ante ella el gobierno present la altema-
tiva del "bolson": se traslada a la poblaci6n a la zona de Canto
Grande, otro gran arenal donde se formarf una UPIS (*) con algu-
nos rasgos semejantes a Villa El Salvador. No obstante el gobiemo
47








toma sus precauciones para evitar que suceda lo de Villa El Salva-
dor, es decir, el desbordamiento de la organizaci6n barrial frente
al Estado por eso desde los primeros moments infiltrari sus agen-
tes entire los pobladores; estos soplones a sueldo tratarin de ocupar
cargos directives para impedir la influencia de las posiciones clasis-
tas y de todo organismo democritico independiente surgido desde
las bases. Pero todo esto seri rebasado por la tendencia democriti-
ca present en la poblaci6n y por el ya definitive arraigo del clasis-
mo en el seno del sector barrial.
Este mismo afio el 10 de febrero, cientos de families tomarin
terrenos al lado del establo de Condevilla en el area usurpada por
la "Cooperativa" Ama Quella. Al afio siguiente el gobiernoenviarA
las fuerzas represivas a este Pueblo Joven denominado "10 de Fe-
brero", intentando desalojarlo faltando pocos dias para que se
cumpla el afio de la ocupaci6n. Alli sera asesinado el poblador
JUAN DOMINGO TRUJILLO. Pero la poblaci6n proseguira su
lucha y permanecera en el lugar.
En los primeros meses del 76 se suceden varias tomas de poca
magnitude: en Campoy, en la Av. Materiales (detris de la Av.
Argentina) y en el Km. 22 de la Av. Tipac Amaru, la policia
reprime a los pobladores, los desaloja y detiene a various de ellos.
Aqui se manifiesta por un lado el caracter espontbneo y desarticu-
lado de estas luchas, sin aprovechar experiencias del movimiento
barrial, lo que se hace evidence en la toma de la canchita Palermo
detras de la Av. Argentina que no recogi6 la experiencia de otros
pueblos j6venes vecmos, como Rescate. El 22 de enero de 1978 se
realizara una nueva toma significativa en Lima, 2,500 families ocu-
pan terrenos ubicados en la Av. Faucett, muy cerca al aeropuerto
formando los PP.JJ. "Contigo Perfi" y "Todos Unidos", desde sus
inicios en su organizaci6n se manifestarin con intensidad las pug-
nas entire los agents APRO-gobiernistas y las fuerzas clasistas;
mientras los primeros se someten al planteamiento del gobiero de
trasladarse a Ventanilla, los segundos pelean tenazmente por per-
manecer en el lugar o ser reubicados en una zona cercana. A lo lar-
go de los 8 meses hasta su traslado por la Fuerza al Fundo Mar-
quez, camino a Ventanilla, combatiran por esta reivindicaci6n asi
como por el advance en organizaci6n democrftica y de masas, hoy
desde el Fundo MArquez los pobladores siguen enfrentAndose con-
tra la ofensiva del gobiemo y de la burguesia que atenta contra sus
intereses e intent manipular sus organismos.

En San Borja, Surquillo (Enero 78 Lima) y Chiclayo (Lambaye-
que 1979) tambien hubo tomas de terrenos siendo desalojadas las
dos primeras.

Otra forma de lucha ha sido la remodelaci6n acorde con los in-
tereses populares como en la sexta zona del Agustino.
48








Lucha por los servicios


La lucha por los servicios moviliza una y otra vez a la poblaci6n.
El 23 de abril del 76 se realize la gran march de Villa el Salvador,
movilizando alrededor de 20,000 pobladores que salieron con sus
pancartas agitando sus reivindicaciones por el precio del agua, con-
trataci6n de maestros y entrada de los Ikarus. Los pobladores de
los PP.JJ. del cono sur se solidarizan con ellos. Despu6s de haber
sido dispersados por la represi6n lograrAn reconcentrarse en la Pla-
za de Armas entrando una comisi6n a presentar el pliego a palacio;
como resultado obtendran de promesa del primer punto y la ejecu-
ci6n de los dos iltimos; posteriormente los pobladores de Villa El
Salvador y de todo el Cono Sur proseguirin una larga lucha por el
agua la que sera tambien realizada en Comas, en el Cono Norte, en
Huascar, etc.
Asimismo sugirin luchas en Arequipa Lima y Piura, contra el
pago del auto-valuo estipulado por el decreto 17803, las moviliza-
ciones contra las alzas de los arbitrios se extenderan tambi4n en
diversos barrios.
La lucha por las libertades democrAticas
En este period forma parte important del movimiento barrial,
el derecho a elecciones de dirigentes sin manipulaci6n; la defense
de los dirigentes y de sus organizaciones vecinales y otras, contra la
represi6n, las calumnias y atropellos por parte del gobierno y otras
fuerzas reaccionarias, son ya aspect cotidiano de la lucha de los
pobladores. El enemigo infiltra sus agents para fiscalizar y con-
trolar al movimiento. La tenacidad y la fuerza del sentimiento de-
mocritico de las masas les sale al frente exigiendo al mismo tiempo
el aprendizaje de nuevas formas de autodefensa. Los casos del ex-
pueblo joven N6stor Gambetta, hoy Alberto Paez del Callao donde
primero es secuestrado (29-3-76) el Secretario de organizaci6n apa-
reciendo 3 meses despubs, luego de ser victim de fuertes torturas,
y luego del Secretario General, JESUS ALBERTO PAEZ, desapa-
recido desde el 10 de Agosto de 1977 hasta la fecha, son unos de
los signos mis crudos de la acci6n tenebrosa del enemigo para so-
focar el movimiento barrial.
La lucha electoral

Las elecciones burguesas a la Asamblea Constituyente, y los re-
sultados de la votaci6n en los pueblos j6venes, nos expresan los
avances en la conciencia de los pobladores dado el significativo
porcentaje alcanzado por la Izquierda y sobre todo por la Izquier-
da Revolucionaria. Obviamente, no hay que aislar este hecho del
conjunto: a ello ha contribuido el context de crisis econ6mica,
asimismo la existencia de alternatives political electorales de iz-
49








quierda, lo que es nuevo en el pais etc., pero es important con-
trastarlo (si bien aim persiste la influencia de los partidos reaccio-
narios) con el signo de las votaciones en pueblos j6venes en deca-
das pasadas.

En la ciudad, el peso principal de los votos de la izquierda se
concentr6 esta vez en los pueblos j6venes y barrios populares.
Lo electoral emerge asi como otro terreno de la lucha de las
masas.

LA CENTRALIZACION BARRIAL
La idea de constituir una "Confederaci6n de PP.JJ. Nacional"
nace en la II Convencibn de Poabladores de Villa El Salvador en
setiembre de 1975, nombrindose una Comisi6n Organizadora
en manos de sectors reformistas. No obstante de manera casi
paralela conocidos dirigentes apristas de Villa Maria del Triunfo
plantean la "Oficina de PP.JJ".
En el desarrollo de un movimiento barrial clasista y democri-
tico, la I Convenci6n de PP.JJ. y UUPP de Lima y Callao realiza-
da en Enero de 1976 marca un hito important:
Por un lado se desbarataron los intentos de grupos gobiernis-
tas en barrios de subordinar el movimiento barrial al regimen mi-
litar.

Luego de dos postergaciones, los dias 24 y 25 de enero se rea-
liza la I Convenci6n de PP.JJ de Lima y Callao enfrentindose dos
lines political:
a) Las posiciones clasistas con el apoyo de las fuerzas de la
Izquierda Revolucionaria que consideran reformistas al gobierno,
sefialan que los problems fundamentals de la sociedad peruana
subsisten y plantean una Federaci6n aut6noma, democritica y cla-
sista.

b) Las posiciones reformistas, que considerando "revoluciona-
rio" al gobierno plantean el "apoyo" a 6ste por parte de la Fede-
raci6n.
Se imponen las posieiones clasistas y los reformistas, mostrando
su verdadera cara antidemocratica y divisionistas, se retiran de la
convenci6n y, efrain Corrales va a "llorar" a los diarios parametra-
dos la presencia de agentss infiltrados" en la Convenci6n. Las ba-
ses clasistas en su mayoria no son capaces de articular una political
correct y con el tiempo apagan la posibilidad de former la federa-
50







cibn. Con lo cual tienen much que ver las political hegemonistas
que impiden la unidad, asi como la no existencia de una coordina-
cion adecuada de las otras fuerzas. Asi, no pudo formarse la Fede-
raci6n de PPJJ de Lima y Callao, pero quedo demostrado c6mo los
sectors barriales habian asestado un duro golpe a las posiciones
que atentaban contra la independencia de clase del movimiento y
en las luchas posteriores se expresar la fuerza creciente del clasis-
mo y de una orientaci6n aut6noma y democritica en el movimien-
to barrial. Desde entonces, las fuerzas clasistas optan por desarro-
lBar un trabajo mayor en cada zona o cono, sentando las bases para
la posterior gestaci6n de una Federaci6n de Masas.

De otro lado, los acuerdos de las bases clasistas presents expre-
san una 6ptica distinta a la forma traditional de enfocar los proble-
mas barriales. Asi, por ejemplo, la lucha por los servicios se ubica
al interior del character capitalist dependiente de nuestra sociedad.
Al mismo tiempo los acuerdos plantean medidas concretas para la
situaci6n actual, a manera de banderas de lucha; por ejemplo, exi-
gencia de subsidies, no pagar los impuestos por la instalacion de
la luz electrica, servicio de salud gratuito, etc.
Estas consideraciones reflejan que al interior de los barrios ya
se consolidan cuadros de pobladores clasistas y fogueados, cuyo
papel de vanguardia muestra que se avanza en la conciencia del
movimiento barrial, porque es clara la diferencia con anteriores
conciencia del movimiento barrial, porque es olara la diferencia
con anteriores concepciones de la poblaci6n, inmediatistas y que
se subordinan a la penetraci6n de los partidos reaccionaros.
En segundo lugar debemos considerar que los avances en los
PP.JJ tambi4n se han manifestado en la busqueda de una cen-
tralizaci6n a nivel national. es decir. la forja de una Confedera-
ci6n Nacional de PP.JJ. Se han dado basicamente dos intentos,und,
dirigido de manera burocritica por las fuerzas political reformistas
y otro impulsado por los sectors clasistas que buscamos un traba-
jo que part de las bases. Veamos el desarrollo de estas dos pers-
pectivas:
De un lado, en agosto de 1978 se constituy6 la llamada Confe-
deraci6n Nacional de PPJJ (CONAPJUP) hegemonizada por la
PC-Unidad y constituida por dirigentes que en la Convencion de
1976 no permitieron former la Federaci6n limefia. Este congress
se caracteriz6 por excluir a las bases clasistas e inflar delegaciones
adictas. De 6sta manera las bases de la CONAPJUP son muy po-
bres, s6lo algunos barrios de Lima, sin autorizaci6n de bases en su
mayoria, algunos PPJJ de Ica y la Asociaci6n de Urbanizaciones
Populares de Arequipa (AUPA). En este congress los c. clasistas
asistieron y pidieron que se trate s6lo de un conversatorio prepara-
torio dada la ausencia de bases representatives para luego realizar








uno convocado con mayor representatividad, al no ser esto acep-
tado se retiraron, San Juan de Lurigancho, CCLUB, Margen Iz-
quierda del Rio Rimac, etc.
Como respuesta al intent reformista, a partir del Congreso de
la Federaci6n de Chimbote la Federaci6n del Santa, la de Lam-
bayeque, el CCLUB y el Comite Pro-Federaci6n de Trujillo se
comprometen a impulsar la centralizaci6n a partir de las bases para
luego Ilegar a la Confederaci6n Nacional. Un afio despu6s de este
intent vemos objetivamente que se avanza, con la constituci6n de
las Federaciones de Cajamarca, del Cusco, de los comit6s pro-fede-
raci6n en Piura, Lima; asi como los intentos que se gestan en Iqui-
tos, Puno, Pucallpa, etc.
El caso de Lima Metropolitana merece una atenci6n especifica,
debido a que concentra a la mayor parte de la poblaci6n barrial
del pas y a que su crecimiento por la via barrial continiua con la
political de los "bolsones". En el mes de mayo de 1977, bajo el
impulse de lo que habia constituido la Convenci6n de 1976, las
coordinaciones posteriores y recomponiendo el CLB (Comite de
Lucha Barrial), se crea el Comitd Coordinador de Lucha Barrial
(CCLUB) que con avances y limitaciones estarin present en co-
yunturas barriales y populares importantes y contribuira a propa-
gandizar la necesidad de las Federaciones e impulsar luchas concre-
tas de los pobladores. Sin embargo no logra adquirir fuerza. Luego
sobre la base de los acuerdos de la III Convencion de Villa el Salva-
dor y del CCLUB se constituyo la Federaci6n Departamental de
PPJJ y UUPP de Lima y Callao en noviembre de 1979 con la asis-
tencia de 130 bases.'

Con los avances de la centralizaci6n a nivel national, la perspec-
tiva clasista dio grandes pasos adelante, siendo uno de los principa-
les aspects positivos el hecho que la casi totalidad de las federa-
ciones o comites pro-federaci6n integran los Frentes de Defensa
de los Intereses del Pueblo (Ayacucho) o los comites de Coordina-
ci6n Sindical Popular (Ancash, Piura, Cusco).
De igual manera, la centralizaci6n da cuenta que la conciencia
de los pobladores hay una preocupaci6n que va mas alli del pro-
blema reivindicativo de su barrio en particular, asi como de la ne-
cesidad de la uni6n gremial y su vinculaci6n al conjunto del movi-
miento popular.
ARTICULACION CON LA CLASE OBRERA Y OTRAS
ORGANIZACIONES POPULARES

En esta parte consideramos las acciones desarrolladas por los
movimientos barriales en conjunci6n con las luchas de la clase








obrera y otros sectors del pueblo cuya maxima expresi6n son los
Paros Nacionales.

Con la clase obrera, Fundamentalmente es a partir de 1976
cuando se da una articulaci6n entire las luchas obreras y las barria-
les, bajo el caracter de apoyo barrial. Es el caso de los pobladores
de Vitarte quienes en mayo y junio de 1976 enfrentaron a la repre-
si6n defendiendo a los obreros de FAM y MANYLSA. En Chimbo-
te, los combativos pobladores de esa ciudad apoyaron la her6ica
huelga del proletariado siderurgico, integrando los Frentes de De-
fensa organizando "ollas comunes" y enfrentando a la represi6n
cuando impedia sus movilizaciones. Tambien es destacable en
1979 la formaci6n en los barrios de Lima de los comites de solida-
ridad con los ccs. de Cromotex masacrados por la policia.

Con el conjunto del pueblo: Esta acci6n se ha percibido, de un
lado con el apoyo y participaci6n en los Frentes de Defensa Re-
gionales que han surgido en numerosas provincias, tales como Aya-
cucho, Cusco, Chimbote, Pucallpa, Iquitos, etc.
De otro lado, el apoyo combative al magisterio clasista del
SUTEP en sus grandes huelgas de 1978 y 1979. El apoyo consis-
ti6 en movilizaciones internal, tomas de locales escolares, acuer-
dos en asambleas de no enviar a sus hijos al colegio, organizaci6n
de "ollas comunes", etc.
Este tipo de acciones muestran c6mo el camino de su indepen-
dizaci6n frente al Estado capitalist es, a la vez, el de la vincula-
ci6n combative con el conjunto del pueblo y la clase obrera, aun-
que ciertamente puede apreciarse que se ha dado un apoyo barrial
a los obreros, mas no la situaci6n mversa. Es decir, incorporaci6n
de las reivindicaciones barriales por parte de las organizaciones sin-
diales obreras.
LOS BARRIOS EN LOS PAROS NACIONALES,
Los 4 Paros Nacionales (1977-79) significaron los puntos mis
altos de la trayectoria del movimiento popular peruano. Ellos han
de incorporarse a la memorial colectiva de las masas, no como un
recuerdo tan solo de lo que se fue capaz, sino como aprendizaje,
del cual se extraigan conclusions para los futures combates.
A continuaci6n intentamos una series de conclusions respect a
los Paros referidos al movimiento barrial:
1 En la ciudad, los barrios se convierten, junto a las zonas fa-
briles, en eje territorial de operaciones del movimiento popular y
sus enemigos. En ellos se concentraron las acciones de masas que
garantizaron su 4xito ampliando su caracter exclusivamente "la-
boral". En ellos se desplegaron tambien ininterrumpidamente y
bajo diferentes formas, las fuerzas represivas.
53








Esto nos muestra en forma contundente la importancia de los
barrios populares en la lucha urbana y exige ser torado seriamen-
te en cuenta en la estrategia revolucionaria, tanto en lo politico
como en lo military.
2. Los barrios se manifiestan como trinchera desde la cual la
clase obrera se enfrenta junto con otros sectors populares, con
el enemigo de clase.
3: La decision de la clase obrera organizada sindicalmente res-
pecto a la adopci6n de la media de lucha determinara en lo esen-
cial, el que las masas barriales se plieguen a 6sta. Esto no s6lo tiene
que ver con la convocatoria por parte de las centrales (lo que fue
notorio en el fracaso del 20 de setiembre 77) sino con la resolu-
ci6n de las bases sindicales y no solo las cGpulas respect a la juste-
za de la media, a su moment (lo que fuera deramiticamente ma-
nifiesto en enero 1979). Pero esta determinaci6n no actua sola
sino en relaci6n a las medidas econ6micas que afectan al pueblo
(de alli que el 19 de Julio 77 y Mayo 78 fuesen entire otras razones
mas "populares" y Febrero 78 menos, por lo que se le caracteriz6
como paro "laboral").

4. La mayor part de organizaciones barriales que aglutinan al
conjunto de los pobladores (organizaciones vecinales, asociaciones
de pobladores) no se pliegan aun en cuanto tales a los Paros. Por
tanto, estos se preparan organicamente sobre todo desde los fren-
tes que agrupan a los clasistas y que seran quienes conduzcan las
acciones, donde las masas participan.
Esto tiene que ver con la trayectoria de la organizaci6n barrial
a la cual se le habia asignado un papel referido a las cuestiones de
vivienda y servicios y vmculandola mas con el Estado que con la
clase obrera organizada. Junto a ello, intervene la a6n incipiente
fuerza de la IR y del clasismo en las dirigencias. En los casos de
conducci6n clasista de la organizaci6n vecinal se logr6 que el
barrio como tal se pliegue al Paro y organic las acciones a nivel de
masas.
Esto tiene relaci6n con la tarea de impuslo a la organizaci6n
clasista y democratic en los barrios, con el desplazamiento de di-
rigentes seguidistas de la burguesia y los amarillos. Al mismo tiem-
po un factor important es la centralizaci6n barrial democritica y
de masas que convoque y prepare unitaria y articuladamente las
medidas de lucha; esto contribute al fortalecimiento de las coordi-
naciones populares sindicales-barriales (germenes de Frente de De-
fensa) a nivel zonal para que sean no solo de las vanguardias sino
de masas.

5. El contenido de las movilizaciones, de las consignas y de la
54








plataforma levantada en los barrios rebas6 rotundamente la direc-
ci6n organica sindical de la CGTP. Pero este advance a nivel agitati-
vo y de movilizaci6n encontr6 las siguientes limitaciones:

a) el desfase entire el alto nivel de movilizaci6n alcanzado y
una direcci6n (aunque debil -pues la espontaneidad la desborda-
ba) democratic revolucionaria en 6stas- y el saldo a nivel global,
por cuanto la direcci6n organica de la principal central sindical no
se inscribe en una perspective revolucionaria.

b) la no agitaci6n de alternatives organizativas inmediatas con-
cretas para las masas. Ni a nivel gremial ni a nivel politico. No se
agitaba suficientemente la question de la Federaci6n de PPJJ; por
otro lado, en los dos iltimos Paros, donde ya existed UDP FOCEP,
al conducirse no se logra precision sobre como compatibilizar el
trabajo de Frente con la presentaci6n de una alternative political,
a las masas.

c) el no correct enlace entire las reivindicaciones planteadas en
la Plataforma de lucha general levantada para el Paro y las reivindi-
caciones particulares propias del barrio o zona.

6. La gran creatividad de las masas en las acciones de bloqueos,
en su forma de burlar a las fuerzas represivas, etc. el aprendizaje en
estos enfrentamientos.
Los limits que encuentra 6sta cuando no se articula con una di-
recci6n revolucionaria capaz de elevarla a nuevos niveles.

Esto se hizo notorio en Enero 1979 cuando el enemigo mostr6
cuAnto habia aprendido de las luchas en los paros anteriores y con
su superioridad tecnica y military convirti6 ya en rudimentarias y
desfasadas las formas por ejemplo de bloqueo anteriormente utili-
zadas.

Aqui se revela en lo esencial la falta de un Partido revoluciona-
rio y del tratamiento del problema material y military de la lucha.

BALANCE DEL CUARTO PERIOD

La crisis econ6mica y la political con que se encara, atraviesa los
barrios agudizando al extreme los problems de trabajo y de con-
sumo de la poblaci6n.

El movimiento barrial pasa a la primera plana de la escena po-
litica, convirti6ndose en un protagonista active del ascenso del
movimiento obrero y popular urban, cuyos intereses se unifi-
can y cuyas luchas tienden a articularse.








Como parte de 6ste, en el movimiento barrial se manifiestan los
avances y las debilidades del movimiento popular.

La plataforma de la lucha de los pobladores se diversifica y am-
plia.

Sus formas de lucha y organizaci6n se elevan (movilizaciones y
marchas tomas de locales, defense de dirigentes clasistas y de elec-
ciones democrAticas bloqueos de pistas en los paros, etc.) entran a
former parte del movimiento barrial y se realizan con una line de
clase no recuperable por el enemigo. (Los Frentes y Comites de-
mocriticos surgidos desde el seno de la lucha significant niveles su-
periores de organizaci6n democratico-popular).
Se pone sobre el tapete la tarea de la centralizaci6n national y
departmental del movimiento barrial avanzandose hacia ella.

Las fuerzas de la IR van ganando una mayor adhesi6n polftica
en la poblaci6n barrial.
























(*) UP1S, Urbanizaci6n Popular de Inter6s Social, es una denominaci6n que
las autoridades dan a los nuevos asentamientos populares (Canto Grande-
Huascar, MArquez) para evitar mis PP.JJ. quitindoles las pocas ventajas
que contienen aquellos.















'Q61 t(66

/ K2-


*lb :'
--


A &
1(











QUINTO PERIODO: Situaci6n actual
(1980-1982)




A un afio aproximadamente de encontrarse en el poder Acci6n
Popular en alianza con el Partido Popular Cristiano se dibu jan los
principles elements que constituyen su political urbana, modifi-
candose gradualmente diversos dispositivos legales y administrati-
vos. Antes que entrar por la descripci6n de estos dispositivos va-
mos a sefialar los elements de esta political e incluir alli los dispo-
sitivos novedosos, asi como aquellos que se mantienen de la "poli-
tica de la transferencia" de la anterior dictadura military.
Una political liberalista respect a las inmobiliarias y los
propietarios privados del suelo urban. Este element mantiene las
caracteristicas de los gobiernos anteriores, casi sin excepci6nes, ex-
presindose en la urbanizaci6n de terrenos de alto valor commercial
al Este de la ciudad en la zona de la Molina y de la Carretera Cen-
tral. En esta linea el Estado busca reducir su presencia normativa
en el terreno de la construcci6n que estaria en manos del capi-
tal privado. En ese sentido, el decreto legislative 143 convierte al
Ministerio de Vivienda y Construcci6n s61o en Ministerio de Vi-
vienda.
Paso de las oficinas pfblicas dk- servicios a organismos de
caricter empresarial. Este element tiene un primer paso con la
creaci6n de la "Empresa de Servicios Nacional de Abastecimiento
de Agua Potable y Alcantarillado" (SENAPA) mediante el decre-
to legislative 150. Esta empresa integraria en un s6lo organismo a
las empresas de saneamiento de Lima, Arequipa, Trujillo y a las o-
ficinas provinciales de la Direcci6n General de Obras Sanitarias del
MVC. El caricter empresarial significa sujetarlas al regimen de la
empresa privada (sociedades mercatinles) pudiendo permitir su
"reprivatizaci6n" que seria la base para que actiwen bajo criterios
de rentabilidad antes que "sociales". Esto puede perjudicar espe-
cialmente a los pueblos j6venes que tendrian mayores trabas para
obtener la dotaci6n, asi como por la subida de tarifas que ya se ob-
serva, que afecta a los sectors de menores ingresos.







Promoci6n estatal para la edificaci6n de conjuntos multi-
familiares para sectors de medianos y altos ingresos. El Gobierno
busca paliar el problema de la vivienda para sectors medios con
proyectos de vivienda ligados a FONAVI (Fondo Nacional de Vi-
vienda), Como los de "Pando", "Torres de San Borja", "Santa Ro-
sa", "Limatatmbo", etc. Demas esti decir que en un pais donde
s6lo 1 o/o de la PEA supera los 100,000 soles de ingreso mensual
(Ministerio de Trabajo) los pobres de la ciudad no pueden ni sofiar
con adquirir estas viviendas. Es Estado busca cubrir una oferta de
viviendas para sectors medios impedidos de accedera las viviendas
ofrecidas por el capital inmobiliario.

Una gradual desatenci6n a la problemitica de los PP.JJ. y
su traspaso a los ambitos municipales o de "gobiernos locales".
Se esta confirmando las denuncias populares en el sentido que el
Estado busca olvidarse de la problematica barrial y transferir estos
asuntos a las municipalidades. Ello se confirm con la desaparici6n
en la estructura organizativa del Ministerio de Vivienda de un area
especifica para los pueblos j6venes. Mientras, de otro lado, el de-
creto Legislativo No. 51, "Ley de Municipalidades", confiere a los
municipios su control sobre los PP.JJ. hecho rafirmado con el re-
glamento de dicha ley (resoluci6n supreme o26) expedido en oc-
tubre de 1981.
Esta desatenci6n tiene un significado mayor que el de un cam-
bio formal respect a los aparatos del Estado que se ocupen de los
barrios. En esencia es un proyecto de political urbana que afecta
gravemente a los PP.JJ. y a los pobladores sin techo que buscan un
terreno donde vivir. En esta line sefialamos lo siguiente:

a. La political de lotes tizados o "bolsones" pareciera culminar
con Villa El Salvador y Canto Grande. No en el sentido que los sin
techo vayan a los terrenos de poco valor commercial, sino mas clara-
mente en el hecho que habra que pagar por habitar en ellos a sec-
tores privados. Esto es facultado por la resoluci6n ministerial 008
del MVC en 1980 que autoriza la compra de arenales y pampas en
manos privadas para ser lotizadas y vendidas sin la previa instala-
cion de servicios. En otras palabras, se venderin las barriadas. Este
hecho afecta a los pobladores sin techo y en particular a los so-
brantes y excedentes de los actuales PP.JJ. que cada dia se hacinan
mas.

b. Una political de servicios claramente antipopular que se agra-
varA con la possible "reprivatizaci6n" de las empresas publicas. Sa-
bido es hace un buen tiempo que las tarifas diferenciadas por servi-
cios han desaparecido, que 6stas se incrementan groseramente va-
rias veces en un mismo ano, que el Estado no da facilidades crediti-







cias para la instalaci6n de servicios como los creditos blandos en
las 6pocas del SINAMOS, que han desaparecido los contratos con
la directive central y reemplazados por individuals con responsa-
bilidad penal, que se obliga a los pobladores al autofinanciamiento
o al endeudamiento con mutuales de ahorro, que el credito del
Banco de Vivienda tiene una tasa de interns del 23.5o/o, que los
programs de instalaci6n de servicios esperan de creditos de la
banca mundial, que el deficit de servicios se agrava, que el Estado
cobra por servicios que no brindan, que juntan en un s6lo cobro el
de la luz el6ctrica y de los arbitrios para cobrar compulsivamente,
que el transport pdblico sometido a la l6gica del pequefio capita-
lista perjudica a los PP.JJ., que las postas medicas y escuelas deben
ser autoconstruidas por los moradores, que existe una anarquia gu-
bernamental para la tramitaci6n de servicios como una forma de
cansar a los dirigentes y colmar la paciencia de los pobladores etc,

c. El Estado ha desechado construir viviendas populares y op-
tando por la autoconstrucci6n en barriadas da pocos incentives a
los pobladores. Dispositivos como el Banco de Materiales de Cons-
trucci6n o la hipoteca social son programs con pocos beneficia-
rios, limitados a algunas ciudades, exigiendo ingresos mensuales fa-
miliares de unos 150 mil soles, dando poco apoyo concrete (no al-
canzan para construir siquiera dos cuartos) y siendo utilizados por
la verborrea demog6gica del gobierno como una manera de con-
fundir a la poblacion y beneficiary a las dirigencias vecinales de de-
recha, especialmente del partido gobemante.

d. Desatenci6n total al reconocimiento, calificaci6n, empadro-
namiento y titulaci6n en los PP.JJ. Son pocos los titulos de pro-
piedad otorgados y, recientemente, los municipios deben asumir
estas tareas sin que se les de las partidas presupuestales para llevar
a cabo tales tareas.

e. El 6nfasis en programs asistencialistas de dimensions meno-
res que buscan nuetralizar a los pobladores. El propio Estado con
el desarrollo de Cooperaci6n Popular y las actividades de Violeta
Correa de Beladnde; y las agencies privadas como OFASA que pe-
netran libremente en los barrios. Se generaliza la entrega de ali-
mentos como migajas para fomentar la autoconstrucci6n.
d. El desconocimiento sistemAtico de las organizaciones vecina-
les de los barrios. Los funcionarios del MV no han prestado la aten-
ci6n debida a los cambios de directives, auspiciando, en algunos ca-
sos ( El Agustino, por ejemplo) dirigencias proguberamentales. Se
trata de quitar piso a este tipo de organizaciones ignorindolas co-
mo es el caso de Cooperaci6n Popular que entra a los barrios des-
conociendolas. Ni hablar respect al reconocimiento de las Federa-
ciones distritales, departamentales o la Confederaci6n General de








Pobladores del Perfi que han sido ignoradas. Este es un element
clave en la political belaundista pues busca desarticular la lucha
desde los barrios. En igual sentido proceden los municipios, espe-
cialmente, aquellos cooptados por los partidos de derecha, es decir
en la mayoria de los concejos.
EL MOVIMIENTO DE POBLADORES

Durante el segundo gobierno de Belainde existe la afirmacion
de algunos elements del period anterior pero tambien un en-
trampamiento y reflujo en las movilizaciones barriales.
En este period, pese al bonbardeo sistemitico y demag6gico de
la burguesia y los partidos de derecha, la izquierda ha sabido man-
tener su influencia en los barrios populares. Despues de la baja vo-
taci6n en Mayo de 1980, las elecciones municipales de noviembre
del mismo afio muestran que las lists de Izquierda Unida tienen
mayoria en algunos barrios sobre los partidos de derecha habien-
dose conseguido alcaldes provinciales (Arequipa, Pucalpa, Puno,
etc. ) y distritales, como El Agustino, Comas, Carmen de la Legua,
Carabayllo, Ate-Vitarte en Lima Metropolitana. Estos resultados
muestran que la izquierda tiene una presencia important en los
barrios populares, llegando a ser identificada politicamente como
Izquierda Unida.
En t6rminos organizativos hay avances en los diferentes niveles.
A nivel de base en muchos barrios las directives vecinales siguen
siendo de izquierda pese a la oposici6n -incluso electoral- de los
partidos de derecha. Tambi6n se ha sabido en algunos casos impo-
ner condiciones a Cooperaci6n Popular (El Planeta, por ejemplo)
evitando su libre acci6n. A nivel de las instancias intermedias, las
Federaciones departamentales han mantenido su vigencia aunque
con dificultades para centralizar las luchas. En Lima y Callao la
FEDEPJUP mantiene su existencia taniendo local institutional, a-
poyo legal y tecnico habi6ndo acompaiado las principles luchas
de los barrios, publicado su peri6dico y elaborado -junto a la CG-
PP- el proyecto de ley de Comunidades Urbano Populares. Con
mayor vida organica se tiene la Federaci6n del Cusco y la reactiva-
ci6n de la Federaci6n de Lambayeque (FEDEPJOL), la Federaci6n
del Santa y Casma, etc. Sin negar sus debilidades es important
que estas Federaciones mantengan su vigencia. Fruto de su trabajo
paciente en julio de 1980 estas bases (mis otras de Piura, Iquitos,
Pucallpa y Trujillo) constituyeron la Confederaci6n General de Po-
bladores del Peri~ (CGPP) que si bien ha estado present en ciertas
medidas de lucha, ha publicado su 6rgano informative, aim no lo-
gra cuajar como instancia centralizadora. En todo este esfuerzo
centralizado esta i present el trabajo de los militants de izquierda
y de las dirigencias democraticas y populares de los barrios.









En cuanto a las luchas barriales se nota una baja en las moviliza-
ciones y se mantiene lel caracter disperse. Se han dado ocupacio-
nes de terrenos en Lima (Heroes del Pacifico, San Genaro, Villa
Violeta, Puente Palomar) que han resistido en ciertos casos a la re-
presi6n policial. La dotaci6n de servicios ha tenido matices conflic-
tivos, especialmente el problema del agua potable que llev6 a una
march de 20 mil pobladores en Canto Grande. Tambien otros ba-
rrios han protestado por el problema del agua, como Pamplona,
Comas, en Chimbote, Do, Iquitos etc. Otros problems como el
transport pfiblico han levado a movilizaciones en El Agustino,
Canto Grande, Iquitos, Cusco, etc. Sin embargo, hay que sefalar
que las luchas no son tan intensas como en la dictadura military y
que se refuerza su caracter disperse y localista, en parte explicable
por la debilidad de las Federaciones y la CGPP (que no anula que
su vigencia sea un logro) y en parte por las caracteristicas propias
de las luchas barriales.
En otro orden de conflicts, se han mantenido las luchas por la
democracia en las directives vecinales y pedidos de fiscalizaci6n a
algunos municipios. No obstante, se ha reducido la ligaz6n entire
los barrios y los sindicatos obreros tal como quedo de manifiesto
en dos frustrados paros nacionales.




























































14I












CENTRALIZACION



La formaci6n de la Federaci6n de PP.JJ. de Lima y Callao en
1979 y de la Confederaci6n General de Pobladores del Peru (C-
GTP) en 1980 constituyen hitos importantes en el process de cen-
tralizaci6n de los movimientos de pobladores y merecen un capitu-
lo aparte.

LA FEDEPJUP

El deseo de organizer a los PP.JJ. federativamente era una idea
que se remonta al interns del SINAMOS. Es asi que en 1976 se in-
tenta constituir una federaci6n bajo los dictados del SINAMOS.
No obstante, ese intent fracasa porque la mayoria de los dirigen-
tes mantenian una posici6n de independencia y hasta de rechazo
al gobierno military. Las dirigencias clasistas y democriticas que
frustaron el intent corporativo del SINAMOS formaron en mayo
de 1977 el Comit6 de Coordinaci6n y Lucha Barrial (CCLUB) que
cay6 posteriormente en desactivaci6n, aunque logrando mantener
ciertos nficleos democrAticos. En 1979 resurge la idea en una Con-
venci6n de Villa El Salvador y bajo el acicate del rechazo a los ob-
jetivos del D.L. 22612 se realizan asambleas en los PP.JJ. y se
constitute una Comisi6n Organizadora que convocaria al Congre-
so del 9, 10 y 11 de noviembre de 1979 en El Ermitafio.
Este fue un Congreso bastante representative pues asistieron
110 dirigencias barnales que representaban casi un tercio de los
PP.JJ. reconocidos oficialmente. Este congress fue fruto de una
movilizaci6n contra el D.L. 22612 que buscaba destruir la organi-
zaci6n vecinal que habfa rebasado al reformismo.

La poblaci6n barrial limeiia agrupa a mis del 50 o/o de los PP.JJ
del pafs. Por otro parte, en Lima Metropolitana se encuentra el
70 o/o del proletariado industrial. La gigantesca tarea de centrali-
zar a las organizaciones poblacionales, que incluyen tanto al prole-
tariado -el cual habitat en su mayor parte en estos barrios- como
a amplios sectors semiproletarios y de pequefia burguesia empo-
brecida, responded a la urgencia de unidad de las masas, que requie-








re de un organismo amplio y democritico que parta de sus reivin-
dicaciones mas sentidas y les permit afrontar en mejores condicio-
nes las luchas venideras.
La plasmaci6n organcia de la Federaci6n Departamental de Li-
ma signific6 para los pobladores el dotarse de una herramienta in-
dispensable de defense y lucha por sus intereses. Los altos y gene-
ralizados combates librados por el movimiento barrial en los ilti-
mos aiios, quedaban ain como hechos dispersos y coyunturales.
Los multiples problems que agobian a los pobladores venian sien-
do enfrentados en forma mayormente aislada y espontbnea. Sus
diversas formas de lucha con el conjunto del moviemiento obrero
y popular: apoyo a huelgas obreras, Sutep, etc. y fundamental-
mente su active papel en los hist6ricos Paros Nacionales no encon-
traba correspondencia con un nivel de centralizaci6n que permi-
tiese elevar su incidencia, articulandolas y mitificAndolas de mane-
ra mis permanent.

Al mismo tiempo, la Federaci6n de Lima y Callao, se convierte
en un puntal decisive para la centralizaci6n national de los PP.JJ



En el trecho hasta hoy recorrido, en relaci6n a las luchas Urba-
nas, la FEDEPJUP se ha movido en tres campos de lucha. Primero
en la denuncia contra el D.L. 22612 y la movilizaci6n hacia el Pre-
sidente Belainde exigiendo su derogatoria sin que haya habido res-
puesta del gobierno. Sin embargo, este repudio, sumado a las nego-
ciaciones tenidas con el Ministerio de Vivienda y Construcci6n de-
tuvieron un masivo plan de entrega de titulos de propiedad en con-
diciones desfavorables a los pobladores. Un segundo campo ha sido
el apoyo a la lucha por servicios urbanos, mas especialmente por el
agua potable. La FEDEPJUP acompafi6 y busco coordinar bajo u-
na plataforma comin las diversas luchas como las de Pamplona Al-
ta, Canto Grande, Comas, etc. Si bien las luchas partieron de orga-
nizaciones de las bases, la Federaci6n intent ser la cabeza negocia-
dora ante el gobierno, Ilegando a sostener conversaciones con la E-
SAL. Asimismo, se sacaron informes sobre el problema del agua.
Finalmente, en tercer lugar, la Federaci6n, se solidariz6 y brind6
apoyo organization a las tomas de tierras ultimas, como son las de
Heroes del Pacifico de Villa, San Genaro, Kil6metro 14.5 de Co-
mas, etc. y tambi6n en las luchas contra el desalojo de PP.JJ. de El
Agustino y del Callao. Se intent constituir un "Comite de Pobla-
dores sin Techo" que desapareci6 luego de ser reprimidas por la
policia las ocupaciones de terrenos practicadas en el Callao.









Esta intervenci6n de FEDEPJUP no ignora que las luchas urba-
nas son dificiles de centralizar debido a su caracter local (luchas
por servicios) o espontineas (ocupaciones) Ello se ha conseguido
con las negociaciones con el Estado. Desprendiendose del elemen-
to anterior se tiene que la FEDEPJUP ha ganado legitimidad ante
instancias publicas habiendo sido escuchada su voz en el dialogo
con el Presidente de la Reptblica, Ministerio de Vivienda, ESAL,
Ministerio de Transportes, etc. Esto es important, puesto que si
bien el gobiemo no reconoce la organization intermedia de los PP.
JJ. se ve presionado a aceptar la representatividad de la Federa-
ci6n.
A la luz de la daci6n del 22612 y de la creaci6n, como respues-
ta popular, de FEDEPJUP en noviembre de 1979, los PPJJ de Li-
ma aceleran sus process de organizaci6n y centralizaci6n interme-
dios. Asi se crea en Enero de 1980 la Federaci6n Distrital de
PPJJ de El Agustino que hoy agrupa a casi 30 PPJJ de la zona; an-
tes, el 4 de noviembre de 1979 se habia conformado la Federa-
cion de PPJJ del Cono Oeste (Lima y Callao). Posteriormente los
PPJJ de Chaclacayo se integran a este process a mediados de
1980; lo mismoque los de Surco, Chorrillos, Pamplona y Canto
Grande. La redoblada ofensiva de la burguesia contra el movi-
miento de pobladores que habria de profundizarse en 1981 con la
ley de municipalidades y su reglamento, encontraba asi un muro
de contenci6n en la organization para el combat de los pobres
de la ciudad.
A dos afios de creada FEDEPJUP, constatamos su significado
real y ptencial en la conducci6n democritica y de masas de mo-
vimiento barrial. Real, pues los pasos dados -en un context de
redoblamiento de la ofensiva estatal y burguesa respect a los
PPJJ--a ratifican como maximo organismo representative de los
pobladores: ante las bases y dirigencias de los distintos Conos y
como interlocutor con el Estado. Potencial, pues el gran reto que
se le plantea es llegar a convertirse en el eje movilizador del mov--
miento barrial que permit a 6ste salir al frente a la actual ofensi-
va orientada a aniquilarlo; que ejerza una presion efectiva arran-
cando al enemigo conquistas basicas y que devenga canal de ac-
ci6n de las amplias masas barriales metropolitanas, en una perspec-
tiva revolucionaria.

En este sentido, el fortalecimiento de los niveles intermedios de
centralizaci6n se constituyen en decisivos. Es solo desde ellos
que FEDEPJUP podri vertebrar solidamente lo sefialado.








LA CONFEDERACION GENERAL DE POBLADORES DEL
PERU
La CGPP fue constituida en el Congreso Nacional de PP.JJ. y
UU. PP. llevado a cabo en Lima el 4, 5 y 6 de julio de 1980. Los
antecedentes de la Confederaci6n se remontan a setiembre de
1978 al finalizar el Congreso de la Federaci6n del Santa-Casma,
cuando esta organizaci6n junto al CCLUB de Lima, la Federa-
ci6n de PP.JJ. de Lambayeque y el Comite pro Federaci6n de
Trujillo se comprometieron a realizar una centralizaci6n national
desde las bases, que atravesaba por la constituci6n primera de fe-
deraciones departamentales.
Estos acuerdos fueron una respuesta a la formaci6n en agosto
de 1978 de la "Confederaci6n Nacional de PP. JJ. y UU. PP."
(CONAPJUP) impulsada politicamente por el PC-U y el PSR (Leo-
nidas) y que planteando una centralizaci6n que partia del aparato
a nivel national, en realidad buscaba aduefiarse de una hegemonia
que carecia a nivel de los barrios. Por esta raz6n es que ambas li-
neas de centralizaci6n transitaron por caminos opuestos. Asi, la
centralizaci6n desde las bases auspiciada por la Izquierda Revolu-
ionaria empez6 a dar sus frutos con la formaci6n de las Federa-
ciones Departamentales de PP. JJ. en Lima y Callao, Cusco, Ca-
jamarca, el reforzamiento de la Federaci6n de Lambayeque y los
comit6s de PP. JJ. en Chulucanas, Iquitos, Pucallpa, Ica, etc. De
otro lado, la CONAPJUP perdia bases en Lima y su unica Fede-
raci6n -la AUPA de Arequipa- empezaba a cuestionar a esta
Confederaci6n.
La constituci6n de la CGPP es la coronaci6n de un trabajo de
organizaci6n de various afios desde abajo al calor de los combates
librados por el Movimiento de Pobladores. En este trabajo las dife-
rentes vertientes del MIR tienen participaci6n y responsabilidad
hist6rica que es necesario evaluar.
Desde la expulsion del MLR de la Federaci6n de PPJJ de Chim-
bote en 1975, pasando por la Primera Convenci6n de PPJJ de Li-
ma y Callao en 1976;por la Convenci6n de Lambayeque y la con-
formaci6n del Comite pro-federaci6n de La Libertad, en 1978,
nuestro objetivo principal fue en todo moment lograr este nivel
national de centralizaci6n barrial. El curso de los acontecimientos
haria de este objetivo la dinimica general de la izquierda revolu-
cionaria en los barrios populares. Fue esto lo que permiti6 la forja
de la CGPP en julio de 1980.
Este objetivo tenia para nosotros una raz6n political central: La
importancia del movimiento de pobladores en las coyunturas po-
liticas y en la estructuraci6n de un proyecto revolucionario global.








De ese tiempo a esta parte, la CGPP ha centrado su accionar en
ordenar filas, reemplazar el espontaneismo por direcci6n, y ganar
un espacio en la vida political del pais. La juventud de la CGPP y
la magnitude hist6rica de sus tareas han permitido avanzar con
lentitud. Esta sigue siendo fundamentalmente una potencialidad
que se desarrolla en moments dificiles de ofensiva burguesa. Es
urgente fortalecer esta potencialidad. La izquierda tiene la pala-
bra. Nosotros estamos hist6ricamente comprometidos en ella.










PROGRAM










PROGRAM PARA LOS BARRIOS


LUCHAMOS POR UN GOBIERNO REVOLUCIONARIO DEL
PUEBLO QUE DERROTANDO A NUESTROS OPRESORES
NOS LLEVE A SER DUEROS DE NUESTRO PERU.

1. POR ORGANIZACIONES DE PPJJ Y BARRIOS POPULA-
RES CON VOZ Y VOTO EN LAS ASAMBLEAS LOCALES
DEL GRP EJERCIENDO ASI EL PODER DE NUESTRO ES-
TADO POPULAR, DONDE:

- Vamos a elegir y controlar a nuestros representantes.
- Vamos a planificar, legislar, administrar, hacer justicia y defen-
demos.
- Tendremos libertad de organizaci6n, expresi6n y critical.
- Las armas estarin en nuestras manos pues las fuerzas armadas
sernn del pueblo. No habra mis tanquetas ni balas contra el pue-
blo, ni guardias de asalto ni helic6pteros, ni represi6n ni tortura
contra nosotros. Las fuerzas armadas populares defenderin al
pueblo.

2. POR TRABAJO STABLE Y BIEN PAGADO PARA TODOS:

- Los salaries de acuerdo con el costo de vida.
- Se crearin industries en el campo.
- En la ciudad, se crearin nuevos turnos y puestos de trabajo.
- El uso de las maquinas no irA en contra del empleo.
- Se protegerf a los ambulantes y pequefios comerciantes; a los
trabajadores independientes y pequefios productores.
- La mujer tendra iguales derechos laborales.
- Los nifios y j6venes no dejarin de estudiar por tener que traba-
jar.
- En todos los trabajos, incluido el dom6stico, se respetard la jor-
nada maxima de 8 horas la estabilidad laboral, el derecho a
reunion huelga y asociacion, y condiciones dignas de trabajo.

3. POR UNA BUENA ALIMENTACION Y SIN ESCASEZ.

- En el campo el campesinado sera de verdad duefio de su tierra
y se producirA mis y mejor, pues el Estado Popular facilitari las
semillas y el abono, los desinfectantes, las maquinas y los pros-
tamos.
- Los cultivos de las empresas agricolas serin primeramente para
alimentaci6n del pueblo peruano y no como hoy, para exportar-
los al extranjero. Igual haremos con el polio, el pescado y la car-
ne.








- Vamos a expropiar la gran industrial de alimentos (leche, aceite,
fideos harinas, conservas) que hoy estin en manos de grandes
capitalistas, muchos extranjeros. ProducirAn en mayor cantidad
para todo el pueblo y no para que se enriquezcan unos cuantos.
- El Estado organizari comedores populares en los barrios, fibri-
cas, colegios.
4. POR UNA VIVIENDA DIGNA:
- Expropiaremos los terrenos de los terratenientes urbanos y los
entregaremos al pueblo que lo necesite.
- El Estado Popular construirA viviendas al alcance del pueblo y
exporpiark, de manos capitalistas, la gran industrial de materia-
les de construcci6n, abaratindolos y acabarA con las grandes ur-
banizadoras que hacen su negocio con la construction y venta
de viviendas costosas.
- Se darn pr4stamos con facilidades al pueblo para sus casas, es-
tatizando la banca y las mutuales que hoy s6lo dan cr6dito a los
que tienen altos ingresos.

5. POR UN PUEBLO CON SALUD:

- El Estado planificari una medicine preventive social en benefi-
cio del pueblo.
- Expropiando los grades laboratories imperialistas, las medici-
nas no serdn mas un negocio sino un servicio social para el pue-
blo y las medicines recetadas estarin a nuestro alcance.
- Habri un sistema inico de salud; habri atenci6n hospitalaria pa-
ra todos, ya que no permitiremos que mientras en chnicas de lu-
jo sobran camas, en los pueblos j6venes y barrios populares mu-
chos mueren por falta de internamiento hospitalano.
- En los barrios habrin postas funcionando regularmente con a-
tenci6n m6dica y medicamentos basicos a bajo costo.
- Habri seguro social familiar; atenci6n materno-infantil; protec-
ci6n a la nifiez, los ancianos e invflidos.
- Se dari orientaci6n sobre c6mo prevenir enfermedades y prime-
ros auxilios y c6mo tender las enfermedades mis frecuentes de
los nifios recogiendo la experiencia popular en el uso de yerbas
medicinales y medicine casera.

6. POR UN TRANSPORT COMODO Y BARATO:

- Expropiando las grandes empresas automotrices, en lugar de fa-
bricas autom6viles de lujo, produciremos principalmente 6mni-
buses y microbuses para que el pueblo viaje con comodidad a
sus centros de trabajo y studios.
- Congelando el precio de la gasoline para el transport masivo,
los pasajes costarin baratos.
72








7. POR SERVICIOS EFICIENTES:


- El Estado instalari el agua y desagiie, luz, postas, escuelas, cu-
nas; pistas, veredasparques, tel6fonos, correos, canchas deporti-
vas en los pueblos jovenes y barrios populares.

8. POR UNA CULTURAL NATIONAL Y POPULAR

- Haremos que todos lean y escriban.
- La educaci6n integral nos servira para vivir mejor.
- Desarrollaremos nuestra musica, nuestros bailes folkl6ricos y
tradiciones.
- Conoceremos nuestra propia historic de lucha y liberaci6n sella-
da con tantos mirtires del pueblo:
- Tendremos en cuenta la sabiduria popular referente a la salud y
alimentaci6n.
- Celebraremos las fiestas y events del pueblo.









TESIS








1 El problema urban como expresi6n de una formacibn so-
cial concreta.-

La ciudad y los barrios son la expresi6n espacial de una deter-
minada estructura social, es decir, de una formaci6n social concre-
ta con un modo de producci6n dominant. En el caso de las ciu-
dades peruanas debemos reconocer el hecho que su actual estruc-
tura ha sido determinada por la mayor insercion de nuestra econo-
mia al sistema capitalist mundial, el que, gradualmente, va a asu-
mir una posici6n hegemonica.

Cada una de las nuevas etapas del desarrollo capitalist demand
nuevas exigencias en el uso del espacio urban, adecuandose las
ciudades a los requerimientos de una economic subordinada y de-
pendiente de factors externos.
En el Perf, durante la dominaci6n colonial espafiola las ciuda-
des de la costa-y algunas de la sierra- cumplian una funci6n de
nexo administrative commercial con la metr6poli.
Posteriormente, en el siglo XIX, durante la repiblica, este papel
de la ciudad se prolonga con Inglaterra a la cual exportamos pro-
ductos primaries y de la cual importamos maquinarias para la pro-
ducci6n primaria y articulos de lujo para el consume de las 1lites
dominantes intermediaries.
Es reci6n a partir de la segunda guerra mundial que se desarro-
la un process de industrializaci6n y substitucibn de importaciones
con intensas inversiones norteamericanas convirtiendo a la ciudad
de Lima en centro de concentraci6n productive capitalist y admi-
nistrativa.

Juntamente a las modificaciones de las caracteristicas urbanas
--desarrollo de algunas ciudades y crisis de otras- de manera cons-
tante va a observarse una segregaci6n social en la apropiaci6n del
espacio urban. El desarrollo y consolidaci6n del capitalism im-
pondrA la mercantilizacibn de la economic. La liberaci6n de ma-
no de obra del campo asi como la producci6n de, los bienes que
consumirin los habitantes de la ciudad devendrAn en mercancias.
En este sentido emergen dos constataciones: de un lado, la na-
turaleza dependiente del capitalism marcari niveles mayores de
expolotaci6n y de baja valorizaci6n de la fuerza de trabajo; de otro
lado, los elements necesarios para la producci6n de la fuerza de
trabajo -viviendas, infraestructura, servicios-,seran mercaderias
expuestas al mercado, generindose una demand solvente mino-
ritaria, y una gran cantidad de personas que al no poder adquirir
viviendas al precio de mercado serin condenadas al hacinamiento
77








en los tugurios o en las barriadas. Asi, las classes dominantes y una
estrecha franja de sectors medios gozarin de viviendas c6modas y
de terrenos de mayor valor permitiendo ganancias para los propie-
tarios de terrenos en zonas de expansion urbana y todos aquellos
que participan en la producci6n de la vivienda: urbanizadores,
constructores, propietarios de las industries de materials de cons-
trucci6n, empresas inmobiliarias, etc.
Para ellos serin las urbanizaciones, balnearios, edificios etc.
Es a partir de la decada del 50 con los process migratorios, la
industrializaci6n, la crisis del agro y la urbanizaci6n, que las ciuda-
des tenderloin a crecer y se generalizarA la creaci6n de barriadas co-
mo lugar de vivienda para las masas trabajadoras.


2 Las contradicciones del capitalism en el terreno de la vivien-
da.
En el capitalism la burguesia se apropia del product social del
trabajo, de la riqueza generada por los trabajadores y reinvierte sus
capitals buscando obtener una ganancia. El capital busca reprodu-
cirse, pero lo hace entrando en contradicci6n con las necesidades de
la reproducci6n de la fuerza de trabajo. La burguesia desarrolla
mecanismos de explotaci6n y sobreexplotaci6n que sumen en la
miseria a las mayorias urbanas. Se valen, en esta political, del ej6r-
cito industrial de reserve que a la vez que permit mantener bajos
salaries por el mecanismo de la oferta y la demand, aseguran un
bajo nivel de los trabajadores.


La vivienda al no ser considerada como un servicio para los habi-
tantes, sino una mercancia mas que debe dar ganancias al que la
produce, no se encuentra a disposici6n de los trabajadores. De esta
manera nuestra tarea central es encontrar soluci6n al problema de
la vivienda de las mayorias no vi6ndola como fuente de ganancia,
lo que no sefiala que el acceso a una vivienda digna conlleva a rom-
per con los marcos del capitalism.

En el campo de la vivienda encontramos pues una situaci6n in-
justa que conlleva el desarrollo de la lucha de classes en este cam-
po. Los capitals no buscan dar soluci6n a este problema Corres-
ponde al Estado capitalist evitar la anarquia generada por los ca-
pitales aislados asi como buscar amainar las contradicciones que
se dan en este campo.

Las acciones que desarrolla para buscar una planificaci6n y fre-
78







nar el descontento genericamente lo que entendemos por politi-
ca urbanas.
En este campo el Estado busca tapar los huecos product de la
irracionalidad del capitalism. Un punto important en este accio-
nar son todos los rubros conocidos como politico-sociales. Asi,
por ejemplo, el Estado busca o tiende a asumir la dotaci6n de ser-
vicios indispensables (escuelas, hospitals, dotaci6n de agua pota-
ble y luz el6ctrica, etc.) que en su conjunto no son asumidos por
los capitals, sino de una manera sesgada y elitista, debido a que
no le proporcionan rentabilidad al tratarse de mercancias con len-
ta rotacion de capital (demora much recuperar la inversion ini-
cial) y de consume colectivo que le dan particularidad en el mer-
cado al ser usados por muchas personas.


3 Reflejo de esta contradiccibn capitalist en el Perii.
Este problema structural de la vivienda adquiere formas par-
ticulares en el Perui como consecuencia de su condici6n de pais ca-
pitalista dependiente.
A partir de la segunda guerra mundial el Imperialismo Yanqui
experiment un important advance de sus fuerzas productivas y a-
cumulaci6n de capitals que lo obliga a trasladar parte de su es-
tructura menos retable a los paises llamados "atrasados" aprove-
chando la existencia en estos paises de una gran cantidad de mano
de obra barata.
Este process de industrializaci6n dependiente Altaa concentra-
ci6n de capitals, tecnologf a e insumos importados producci6n
fundamental de ensamblaje, etc.) subordinando a la 6rbita del ca-
pital imperialista y no partiendo del desarrollo interno de las fuer-
zas productivas, tendri muy poca capacidad de absorver mano de
obra.
Este fen6meno se desarrolla en el Per(i en moments de debilita-
miento de la estructuraci6n agraria traditional que genera un efec-
to important de expulsion de mano de obra alentado ademfs por
el mismo process de industrializaci6n.

4 La dinnica de la expansion urbana.- El papel del Estado.
La dinimica de la expansion urbana mantiene un caricter de
clase marcado por los intereses de la burguesia conjugados con los
de los terratementes urbanos. Su 16gica es la rentabildad no enca-
rando las minimas necesidades de vivienda para el pueblo, asi co
mo el consume colectivo







Cuando se inicia el process de industrializaci6n dependiente y
comienzan las migraciones en masa, el Estado, que dentro del sis-
tema se ocupa normalmente de crear las condiciones fisicas indis-
pensables para el desarrollo capitalist, y de atenuar los conflicts
sociales, carente de una political urbana, retrae su actividad norma-
tiva del crecimiento de la ciudad. De esta manera el Estado perua-
no dej6 a iniciativa del capital privado la implementaci6n de servi-
cios claves lo que gener6 un modelo anarquico de crecimiento de
la ciudad de acuerdo con los criterios de la rentabilidad y el lucro.
Se fortalececieron asi los sectors financieros de la burguesia,
lo terratenientes urbanis, la burguesia constructive y los casa ten-
dientes, mientras el Estado oficializaba la barriada como element
de distencibn de la problemitica urbana, normAndola de acuerdo
con sus intereses e intentando darle un cause legal y "ordenado"
(Ley 13517, 1961.)
Las exigencias del desarrollo capitalist y la creciente presi6n
de las masas urbanas, obligard posteriormente al Estado a imple-
mentar politicos urbanas que "regulando" la expansion capitalis-
ta, Io convierte tambi6n en director implementador en el equipa-
miento urban.

5 Tendencias a la agudizaci6n del problema urban.
Tanto el crecimiento explosive de las ciudades como la poli-
tia de la burguesia, marcan una tendencia objetiva hacia la agudi-
zacibn del problema de la vivienda y conformaci6n de nuevos a-
sentamientos urbanos, a lo que se suma el acelerado process de tu-
gurizaci6n de las barriadas.
El fenbmeno de las barriadas es extensive a todas las ciudades
de cierta importancia en el pais. En las provincias, la carencia de
los servicios es particularmente grave, afectando no solamente a las
viviendas populares, sino a los propios centros comerciales, por e-
jemplo.
El caso de Lima metroplitana es particularmente notorio, por-
que a la carencia de los servicios se afiade el agotamiento de zonas
de expansion urbana.


6 El Movimiento de Pobladores.
En respuesta a esta situaci6n en el curso de las iltimas d6cadas
fue gestandose y desarrollindose un movimiento de pobladores ex-
presado fundamentalmente por los sectors barriales que controla-








dos en un primer moment por los gobiernos de turno, fueron
conquistados niveles de autonomia, organizaci6n y centralizaci6n
independiente en la lucha por el espacio, por vivienda, por servi-
cios y por un conjunto de reivindicaciones democrAticas que.em-
piezan a cuestionar en determinados aspects el sistema urban e-
xistente, planteandose banderas tales como el derecho a participar
en los gobiemos municiaples, fiscalizaci6n de los organismos pfbli-
cos y privados, etc: que objetivamente cuestionan la organizaci6n
social capitalist, aunque esto no deriva mecAnicamente en la con-
ciencia de los moradores.

En todo este process el sector barrial demuestra una important
capacidad de organizaci6n y de combat, que aunque relacionada
con la movilizaci6n del conjunto del pueblo en coyunturas deter-
minadas mantiene ain una dinimica particular, parcial y esporadi-
ca no integrada a un proyecto estrattgico mis amplio y definido y
afectando centralmente a elements de vanguardia.

7. Caracteristicas del movimiento de pobladores.

El caracter de este movimiento esta definido por el tipo de rei-
vindicaci6n, enemigos a los que se enfrenta, composici6n de clase
formas de lucha y organization y por sus formas de ligaz6n con el
conjunto del movimiento obrero y popular.

1.- El tipo de revindicaci6n de vivienda y de consume colectivo
no cuestionan directamente la situaci6n de miseria de los trabaja-
dores y del pueblo, expresada en la esfera de la producci6n. Es
pues una contradicci6n secundaria que debe ir intimanente ligada
al problema del trabajo, por lo que podemos afirmar que este mo-
vimiento juega un rol complementario en la lucha political.

2. La lucha de los pobladores los enfrenta directamente con los:
terratenientes urbanos (que especulan con los terrenos), la burgue-
sfa de la construcci6n (que invierte fundamentalmente en los sec-
tores de alta rentabilidad), la burguesia financiera y los casatenien-
tes.

En los barrios obreros y populares el Estado y sus empresas pui-
blicas es el principal interlocutor que enfrentan los pobladores en
la lucha por sus reinvindicaciones, constituy6ndose en "enemigo


(*) Para 1930 el 29 o/o de la poblaci6n de Lima provenfa de provincias; en
1961 esta cifra ascendi6 al 41 o/o. En 1967 fue de 65 o/o, Ilegando la po-
blaci6n migrant de Lima a ser en 1972 cerca del 75 o/o de la poblaci6n
total (tres millones de habitantes)








principal", lo que no sucede en los sectors turizados, en su gran
mayoria inquilmos que por lo general se enfrentan directamente
con los sectors privados sefialados mis arriba. De esa manera, si
no lo gramos encontrar la forma de ligar globalmente en la cues-
ti6n urbana la relaci6n capital privado-estado, el movimiento no
podrA unificarse en forma efectiva.
3.- La composici6n de clase de los barrios populares es hetero-
genea. En ellos se combine la presencia del proletariado, semipro-
letariado y pequefia burguesia pauperizada, variando la proporci6n
entire 6stos de acuerdo al lugar e incluso el period y coyunturas
econ6micas y political en el pafs.

El movimiento de pobladores es pues una nueva trinchera de or-
ganizaci6n y combat de la clase obrera en el marco de una alian-
za de sectors de clase explotados amplia y que lucha por reinvin-
dicaciones de vivienda y de consume colectivo. Es un movimiento
pues INTEGRANTE y no auxiliar de la lucha del proletariado.

Al mismo tiempo, constitute el dnico canal de lucha y unifica-
ci6n de amplios sectors populares no organizados que carecen de
instancias de unificaci6n sindical.

Es important tomar en cuenta la incidencia political ideol6gica
que tiene el origen mayoritariamente campesino de los pobladores,
para nuestros m6todos y estilos de trabajo (partir de las experien-
cias, tradiciones y expresiones culturales propias de los pobladores
para hacer avanzar su conciencia en una perspective proletaria.
4. Los barrios populares como lugar de concentraci6n de las ma-
sas trabajadoras en las ciudades, son terreno propicio para la lucha
ideol6gica. En ellos las masas reciben el bombardeo cotidiano del
enemigo mediante su control sobre los medios comunicaci6n, las
agencies asistencialistas, sectas religiosas, fomentando en ellas va-
lores capitalistas y utilizando aspects atrazados de su ideol6gica,
precapitalista y de sus propios valores culturales ancestrales.

Nos toca a las fuerzas revolucionaarias difundir y arraigar la i-
deologia proletaria en los pobladores, creando desde la lucha un
esilo de vida solidario y democrftico y con valores socialists, res-
catando asimismo las tradiciones culturales y los valores de nues-
tro pueblo, convirtiendolos en armas de combat para la revolu-
cion.

5. Las formas de lucha del sector barrial se han caracterizado
fundamentalmente por las tomas de terrenos y la movilizaci6n de
los diferentes barrios ante las instituciones privadas y del Estado,
para reclamar por sus reinvindicaciones especificas, especialmente









los servicios urbanos. Las tomas son hasta ahora en lo fundamen-
tal, explosions espontaneas sin conducci6n definida y sin coordi-
nacibn adecuada, que se desarrollan como respuestas inmediatas a
las exigencias de la poblaci6n urbana. Las movilizaciones se han
implementado a partir de una conducci6n mis definida pero no
han sido siempre desarrolladas en forma sostenida. Las condiciones
de la lucha no pusieron a la orden del dia la generalizaci6n de otras
formas de lucha como la toma de locales, la ocupaci6n de arteries
de la ciudad, las huelgas de la poblaci6n etc.

En los filtimos tiempos se han destacado tambi6n luchas por el
respeto a la organizaci6n y su conducci6n democratic, siendo
muy importantes desde el punto de vista ideol6gico.
6. Las formas organizativas del sector barrial, que empiezan a
ser asumidas de manera muy parcial todavia por otros sectors del
movimiento de pobladores, han demostrado ser efectivas formas
de organizaci6n democritica cuando el movimiento de pobladores
conquista su autonomia. Las Asambleas de COPRODES, las ac-
tividades conjuntas, la elecci6n democritica de dirigentes, la to-
ma colectiva de decisions, constituyen en la experiencia de las or-
ganizaciones vecinales elements reales de ejercicio democritico
de las masas. Estos hechos revelan la potencialidad de las organiza-
ciones vecinales en una perspective revolucionaria.

7. Las formas de ligaz6n del movimiento de pobladores con el
conjunto del movimiento obrero y popular se han dado fundamen-
talmente por:
a.-La ligaz6n institutional a partir de las direcciones de las di-
ferentes organizaciones populares.
b.- La coordinaci6n en la base del sector barrial con las organiza-
ciones populares.
c.- La vinculaci6n practice en los moments de lucha.
La experiencia nos ha demostrado que estas formas son comple-
mentarias, teniendo mayor importancia cada una de estas de acuer-
do a las circunstancias y caracteristicas de cada lucha concrete. E-
lo no ha tenido sin embargo su correlate en una articulaci6n del
movimiento popular y el movimiento sindical con las luchas de los
PP.JJ., por falta de una adecuada direcci6n political en este senti-
do. Esta ausencia explica la disociaci6n entire luchas obreras y ba-
rriales, pese a que ambas cuestionan la l6gica capitalist de la ciu-
dad, actuando a nivel de la reproducci6n de la fuerza de trabajo.
Superar este vacio require modoficar viejos estilos de trabajo y
perfilar concretamente el rol de los FEDIPS.









8 La centralizacibn del Movimiento de Pobladores
La centralizacibn del movimiento de pobladores es una tarea
hist6rica que se inscribe en la linea de convertir el movimiento es-
pontneo y defensive de las masas en un movimiento revoluciona-
rio. Este engloba a vastos sectors urbanos del pueblo peruano
dentro de los que se inscriben fundamentalmente el sector barrial
como eje motor del mismo, asi como el conjunto de otros sectors
que padecen el problema de la vivienda, los servicios, etc.
Es en esta lucha por la centralizaci6n e integraci6n en torno a
un solo eje del con)unto del movimiento de pobladores que .ste
entra en escena political como contingent organizado, posibilitan-
do su incorporacion a la lucha revolucionaria en la ciudad, articu-
lado con el conjuntodel pueblo.
Los obsticulos a la centralizaci6n provienen de la falta de ho-
mogeneidad en los sectors afectados, a ser unos barrios peor do-
tados que otros. Superar esta debilidad require dotar a los orga-
nismos centralizados de un "aparato" capaz de ayudar a las masas
y hacer sentir su necesidad. Igualmente es precise crear objetivos
de lucha mas all& de aspects aislados. Por ejemplo, luchas por ca-
non de producci6n.

9 Tesis sobre Municipalidadesi

Planteamos que el eje de la lucha urbana este constituido por
movimientos de pobladores aut6nomos del Estado, cualesquiera
sean sus aparatos. El papel de los gobiernos municipals, bajo con-
ducci6n de izquierda, es estar al servicio de las luchas urbanas legi-
timfndolas y reconociendo sus organizaciones. Consideramos inco-
rrecto enfatizar al municipio sobre la lucha de los pobladores co-
mo sostienen algunas fuerzas political. Asimismo no creemos que
pueda dotarse al municipio de una autonomia que la enfrente al
poder central, puesto que es un aparato del Estado burgu6s, cuya
estructura debe ser atacada globalmente y no ganada gradualmen-
te.









LINEAMIENTOS
ESTRATEGICOS







1 La ciudad como espacio de concentraci6n de las mayorias po-
pulares.
Observaynos en el desarrollo del pais la tendencia a que la mayor
parte de la poblaci6n habite en las ciudades, despoblandose el cam-
po. Se consolidan tanto las grandes ciudades (Lima, Trujillo Are-
quipa, Chimbote, Chiclayo en la costa, Cuzco, Ayacucho y Huan-
cayo en la sierra y Tarapoto e Iquitos en la Selva), como ciudades
intermedias que son nexos en los process migratorios.

El aumento de la poblaci6n urbana genera una series de ocupa-
ciones laborales que permiten afirmar la existencia de trabajadores
en el rubro de servicios que siendo la mayoria deben responder a
la conducci6n de la clase obrera, espacialmente afincada tambi6n
en las ciudades.

2 El espacio Urbano como scenario de la lucha de classes.
La division de la ciudad, por un lado por espacios monopoli-
zados por la burguesia y por otro, por amplios sectors popula-
res, han definido en los filtimos afios un scenario de combat po-
pular que va desde las movilizaciones en las zonas perif6ricas has-
ta la ocupaci6n y capture de calls y plazas. El pueblo puede hoy
dia en potencia, movilizar una ciudad, paralizarla, asfixiarla me-
diante el bloqueo de sus centros nerviosos, vias de comunicaci6n,
fuentes de energia, etc.; e inclusive poder controlarla en determi-
nados moments y en determinadas condiciones.

3 El espacio Urbano y el Movimiento de Pobladores.
Las luchas urbanas como motors importantes y como nexos
entire la lucha revolucionaria de la ciudad y del campo tienen co-
mo scenario de combat los marcos fisicos de la ciudad y tienen
en la organizaci6n y movilizaci6n, su herramienta de lucha orien-
tada por la clase obrera y el partido proletario.
El movimiento de pobladores como una de las formas de expre-
si6n del movimiento obrero y popular engloba en la prActica a un
amplio contingent de las masas urbanas, muchas de ellas sin capa-
cidad de organizaci6n gremial, que pueden ser movilizadas en tor-
no a una plataforma unica de lucha partiendo de reivindicaciones
generals de vivienda y consume colectivo. El movimiento de po-
bladores debe en su lucha, unificaci6n y fortalecimiento cuestionar
la estructura urbana capitalist vigente. En esta linea, espacialmen-
te pueden constituirse Frentes de Defensas locales, regionales que








aglutinen a las organizaciones vecinales sindicales, profesionales,
etc.
Este movimiento como tal se transform en revolucionario
rio cuando se incopora a una estrategia definida de movilizaci6n
popular en la perspective del Frente Revolucionario dirigido por el
partido proletario. Para que cumpla este papel es necesario su s6li-
da organizaci6n, el desarrollo de una conciencia clasista y demo-
critica y la contmuidad en sus luchas.

4 El Espacio Urbano y el Poder Popular.

La organizaci6n vecinal, cuyos niicleos existen en los barrios,
pueden constituirse en determinados moments en elements deci-
sivos del poder popular. Esto porque la ciudad es determinante en
la lucha revolucionaria. Las organizaciones para el combat deben
darse a niveles territoriales.
Las organizaciones vecinales deben auspiciar mediante su trans-
fomaci6n el desarrollo, de los Frentes de Defensa, las milicias po-
pulares, etc.
Por ello, en la actual coyuntura, son saludables las luchas en su
defense. En la ligaz6n de las organizaciones vecinales con otras or-
ganizaciones populares se debe encarar la construcci6n del poder
popular.










BIBLIOGRAFIA URBANA


En la realizaci6n de este trabajo se han utilizado la siguiente bibliograffa
que por razones de exposici6n no han sido citadas en su moment.

1) CALDERON, Julio : "La Batalla de los pueblos j6venes" en la revista
"QUEHACER" No. 2, DESCO, 1979.

2) CALDERON, Julio y Luis OLIVERA : "Manual del Poblador de Pue-
blos J6venes", Lima, 1979 DESCO.

3) COLLIER, David : "Barriadas y Elites : de Odria a Velasco"
Lima, IEP, 1978

4) DELER, Jean Paul : "Aspectos del crecimiento de la capacital perua-
na, Lima 1940 1970" CIG, Lima, 1975.

5) HENRY, Etienne : "La Escena Urbana" PUC, Lima, 1978.

6) HENRY, Etienne : "La centralizaci6n barrial entire 1979 y 1980" en
Cuaderos CIDAP No. 3, Lima 1981.

7) MATOS MAR, Jos6 : "Las barriadas de Lima 1957", IEP, Lima 1978,
segunda edici6n.

8) PONCE, Fernando : "La ciudad en el Peri" INIDE, Lima, 1975.

9) RIOFRIO, Gustavo : "Se busca terreno para pr6xima barriada", DES-
CO, Lima, 1978.

10) RIOFRIO, G. y Alfredo RODRIGUEZ : "De invasores a invadidos
(2) DESCO, Lima, 1980.
11) RODRIGUEZ, A., RIOFRIO, G. y WELSH, E. : "De invasores a invadi-
dos" DESCO, Lima, 1974.

12) SANCHEZ LEON, A. y CALDERON, J. : "El Laberinto de la Ciudad"
DESCO, Lima, 1980.



















INDICE


Introducci6n

Historia del Movimiento de Pobladores 3
Antecedentes 5
Primer Perodo (1945 1950) 11
Segundo Periodo (1950 1970) 15
Tercer Periodo (1970 -1977) 31
Cuarto Periodo (1977 1980) 45
Quinto Periodo (1980 1982) 58
Centralizacibn 64

Program 69

Tesis 75

Lineamientos Estrat6gicos 85




































EDICIONES VOZ REBELDE
p




University of Florida Home Page
© 2004 - 2010 University of Florida George A. Smathers Libraries.
All rights reserved.

Acceptable Use, Copyright, and Disclaimer Statement
Last updated October 10, 2010 - - mvs