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Title: Punto final
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 Material Information
Title: Punto final
Series Title: Punto final.
Uniform Title: Prensa firme
Alternate Title: Ediciones Punto final
Brigada (Santiago, Chile)
Physical Description: v. : ill. ; 26-42 cm.
Language: Spanish
Publisher: Ediciones Punto Final Ltda.
Place of Publication: Santiago de Chile
Publication Date: February 15, 1972
Frequency: semimonthly
regular
 Subjects
Subject: Politics and government -- Periodicals -- Chile -- 1920-1970   ( lcsh )
Politics and government -- Periodicals -- Chile -- 1970-1973   ( lcsh )
Politics and government -- Periodicals -- Chile -- 1973-   ( lcsh )
POLITICA Y GOBIERNO -- PUBLICACIONES PERIODICAS -- CHILE -- 1965-1973   ( renib )
POLITICA Y GOBIERNO -- PUBLICACIONES PERIODICAS -- CHILE -- 1989-   ( renib )
Politique et gouvernement -- Périodiques -- Chili -- 1920-1970   ( rvm )
Politique et gouvernement -- Périodiques -- Chili -- 1970-1973   ( rvm )
Politique et gouvernement -- Périodiques -- Chili -- 1973-   ( rvm )
Genre: periodical   ( marcgt )
Spatial Coverage: Chile
 Notes
Additional Physical Form: Also available on microfilm.
Dates or Sequential Designation: Año 1, no. 1 (sept. 1965)-
Numbering Peculiarities: Suspended during Apr. 1969, between nos. 77 (Mar. 25, 1969) and 78 (May 6, 1969).
Numbering Peculiarities: Suspended 1974-1988.
General Note: At head of title: Ediciones, 1965.
General Note: Title from cover.
General Note: Has supplement with title: Brigada (Santiago, Chile), <Mar. 1968->
 Record Information
Bibliographic ID: UF00087321
Volume ID: VID00002
Source Institution: University of Florida
Rights Management: All rights reserved by the source institution and holding location.
Resource Identifier: oclc - 01763182
lccn - sn 91017696

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cOP01 \B
Uos'~~oPI








i* I



1'I

u:i
1 u




a*










SCORREO


EL TURNO DE LOS
POETAS


Compaero Director:

Realmente son pocas las opor-
tunldades que tienen los Jve.
nes que aspiran a creadores y a
revolucionarlos para dar a cono-
cer a otros compaeros lejanos
las obras suyas. Las oportunida-
des de concursos, critical, etc..
las brindan lo revistas como
"Paula", por ejemplo, evidente-
mente burguesas, representan-
tes de Intereses de las classes
dominates, que, por supuesto,
no tienen por qu brindar
oportunidades ni tribune a sus
enemigos de clase, los que. sl
son consecuentes ven fatalmen-
te llmitadas sus posibilidades
do dare a conocer. Las obras
que tratan de ser revoluciona-
rlas muchas veces se pierden
por falta de oportunidades. No
podria "Punto Final", u otra
revista de esta ndole, realizar
concursos de poesa o prosa que
nos dleran alguna oportunidad
a los que sentimos que tene-
mos cercadas nuestras posibil-
dades de realizacin y perlec-
cionamiento en este campo del
arte? Como muestra esta "cosa"

LOS POETAS LLORAN
Los poetas Iloran
la muerte de un clavel desbo.
(jado,
cado de su rama verde;
lloran la lgrima
de la nlia "bien"
que rutinarlamente
ama a su impossible,
lloran la cada eterna
del arcoiris inquiero
de la mariposa
-cuando ello sucede
o se lo Imaginan-
Ellos son poetas
y son aplaudidos.
Ellos son eelectos.
escogidos series
de corazon sensible
a la belleza
Ellos come si
prosaicos alimentos,
duermen siempre
en acogedores lechos
que descansan a ellos
del trabajo hecho.
Ellos ganan plata
por derecho de author
Y si los crilcos
de revistas burguesas
casi siempre "Lmparclales"
los acogen y les tiran flores
basta es possible -para algu.
(no, claro-
que la Central de Inteligencia
(Americana
les edite en s.u prestigious
(imprent.s
las obras poticas
de la duice belleza.
Los enfermos cansados,
proletarios
pasean su cirrosis,
su desnutricion
porque no hay suficientes hos.
(pitales
Los nifos negros
y los combatientes nifos viet
Snamitas
mueren de hambre y de plomo
y los nios del mundo


-la gran mayora-
tienen tambien frlo
y tambin tienen hambre
Los obreros trabajan
durante todo el dia
con rabia -cuando quedan
(fuerzas-
porque la produccln alcanzada
(por ellas
engorda a alguien que no hace
(nada.
El mundo sufre,
se retuerce
del dolor en el vientre de
que hablaba Fidel.
La Revolucion
sube, se levanta,
crece
y la clase obrera se apresta
a tomar el full
para defender a sus hijos
del robo sistemtico.
El mundo se estremece.
engarzado en polvora
y en sangre...
Los poetas dulces
les cantan a las rosas
y s hbasta hay algunos
que se cuelgan
de etiqueta elegant
un cartel que dice
"revolucionarlo" y
siguen cantndole
y entonces -dlsimuladamente-
se masturban
usando aostractos
para la friccin.
Las imprentas trabajan
y trabajan
sin parar Jams.
iOb, bellos poetas,
os rindo homenaje,
como hay que culdaros
para no tocar
no herir
no fender
a vuestra privilegiada casa
Intellectual,
pues,
Qu baremos nosotros
si os pasa algo
cuando nuestros pueblos
no tienen siquiera
protelnas an
para escribir as?

GUSTAVO ROJAS GARAY


TEATRO Y SOCIEDAD


Compaero Director:

Con el verano ha regresado
el teatro a Concepcin.
Se ha visto 'LA MADRE" de
Gorki, presentada por el Depar.
tamento de Teatro de la Uni-
versidad de Chile, y en el foro
abierto de la Ciudad Universita
ra se ha entregado al pbl.
co el Sexto Festival de Teatro
Ambos hechos ban confirmado
la stuacion de transicin de es.
ta expresin cultural.
El tearro sufre la crisis de no
poder recuperar el public, co-
mo consecuencia de la invasion
televisiva.
"LA MADRE". nos fue entire.
gada en un encuadre tcnico
y de actuacin acceptable, pero
que no logran borrar el recuer
do de presentaciones como
"LARGO VIAJE HACIA LA NO.
CHE" de O'Niill, all por el
verano del 59 No es que e plen.
se en sujetar la historic y el
recuerdo a una fijacion de cs.


pectador. Pero la verdad es que
los grupos universitarios no su-
pieron captar a tempo el pl.
pito de la sociedad en la que
desarrollaban su tarea. Esto en
lo que dice a la presentacin
de sus obras de cartelera cuan-
to a sus areas de difusin y
extension. Esa es la fall de los
teatros universitarios.
Brindaron teatro para la bur-
guesa culta y bajaron basta
las fbricas y la provincial con
un criterio paternalista.
El Festival de Teatro nos de-
j una sensacin de vacio y
frustracln. Las energas que se
emplean en desarrollar este
event no logran comunicar y
conmocionar al pblico. Se le
entrega un "teatro del subdesa-
rrollo". para tratar de hacer
career al espectador que se est
buscando la realidad social y
cultural de esta hora, rica en
connotaciones y cambios.
Ramn Riqelme A.
Concepcin.


COMUNICADO DEL
PARTIDO AFRICANO DE
LA INDEPENDENCIA DE
GUINEA Y CABO VERDE
(PAIGC)


En nuestro ltimo comunica-
do publicamos las consecuen-
cias de la fuerte derrota in-
fligida a las tropas colonialistas
cuasdo intentaron invadir el sec-
tor liberado de Mlors (Centro-
norte iel pas) entire el 20 y
26 de diciembre. Ahora presen-
tamos otras principles accio-
nes realizaoas por nuestras fuer-
zas armadas en el curso del l-
timo mes del alo 1971.
DOS AVIONES ABATIDOS.-
Un avion Dakota que sobrevo-
laba la region de Balana, en el
zur del pas, fue derribado por
el fuego de nuestras armas an-
tiareas. El avin Dakota fue
translormado por los colonia-
listas en un aparato que sirve
para bombardear los campos y
ilorestas con products toxicos.
Otro ailn, un Harvard T-6
fue derribado por el fuego de
nuestra infanteria en el fren-
te Ete Los dos aparatos ca-
yeron en el margen del rio Co-
rubal. Todos sus ocupantes mu-
rieron
83 ACCIONES PRINCIPALES,
53 de las cuales fueron en con-
tra de ios campos fortificados
Las ciuades de Mantoa (3 ve.
cesi y Farnm ial Norte), Cati
lal Suri y Gabu lal Este), fue-
ron severamente atacadas. Lo
mismo ocurri con Las Importan-
tes guarniciones de Santo Do-
mingo icuatro veces), Mansaba,
Olossato idos veces), N'Gor
Itres veces, y Bigene (al Nor-
te del pair; Guledge (tres
reces), Empada, Falacunda,
Kebo y Bedanda (al Sur); Pit-
che, CanquelIfa. Dara y Oan-
Jadudo (al Este). En el frente
Norte, los puertos fluviales de
Binta y Gantur fueron fuerte-

(A la contratapa siguiente)


S'
,'b :
.*. : .,. .-







ILcitOnhl


E N el moment de cerrar
esta edicin recin se
conocian los acuerdos
adoptados por la TUn:dad po-
pular en El Arrayn. No al-
canzamos a conocerlos exac-
tamente y, por lo tanto, no
podremos analizarlos en este
nmero. Sin embargo, esas
resoluciones fueron adelan-
tadas, a grandes rasgos, en el
discurso que el president
Allende pronunci en Con-
cepcin.
Se trata, en primer lugar,
de una caracterizacin de los
partidos opositores. Enemigos
y adversaries: entire los pri-
meros, el Partido Nacional, y
la Democracia Cristiana en-
tre los segundos. No se des-
carta por lo tanto la posibi-
lidad de acciones comunes
con-este ltimo partido. Res-
pecto del MIR: una confron-
tacin ideolgica frente a las
masas, buscando tambin
puntos de coincidencia, pero
rechazando todo tipo de ac-
ciones que sobrepasen los li-
mites pautados en el Progra-
ma de la UP. Junto con ello,
como resultado del anlisis
que ha hecho la Unidad Po-
pular de los primeros catorce
meses de gobierno, se toman
medidas que dicen relacin
con el manejo administrative,
Impulsndose una campaa
de desburocratizacin.
Preocupacin fundamental
ha merecido a la Unidad Po-
pular la actitud de las capas
media respect al gobierno.
En gran media los acuerdos
de El Arrayn obedecen al
deseo de ganarse a esos sec-
tores de la poblacin. Por
cierto, sobre este tema se ha
venido desarrollando una ac-



E A~ AL
ARO VI NO 151
Martes 15 de febrero de 1972
Precio del ejemplar en todo el
pals: E 10.-
Revista quincenal de asuntos po-
lticos, informativos y cultura-
les qug public Ediciones Punto
Final Ltda., Unin Central 1010,
oficina 1108, Santiago de Chile,
telfono 63290.
CONSEJO DE REDACCTON: Ma-
rio Diaz, Augusto Olivares, Ma-
nuel Cableses Donoa, Jaime Fal-
vovich, Augusto Carmona Ace-
vedo y Hernn Lavin Cerda.
DIRECTOR: Manuel Cableses
Donoso. GERENTE: Alejandro
Prez Arancibla. Dibujos: Eduar.
do de la Barra (Jecho). Secreta-
ris Administrativa: Hayde Mo-


*1<


', .
a .... *
ALLENDE: la UP redefine su
poltica.

tiva polmica entire sectors
de la UP, concretamente e]
Partido Comunista, y de la
izquierda revolucionaria. Es-
tos ltimos sostienen que la
linea fundamental del actual
process debe apoyarse en las
masas obreras y campesinas,
conquistando as el apoyo de
capas inestables, como la pe-
quea burguesa. De hecho
esta critica apunta a una re-
lativa debilidad del trabajo
revolucionario en el seno de
la clase trabajadora.
La aplicacin de una pol-
tica destinada a ganarse a
las capas medias, parece mar-
car el future prximo de la
actividad del gob.erno. Las
opinions al respect necesa-
riamente tendrn que aguar-
dar la verificacin de los' pa-
sos concretos que se adelan-
ten en ese sentido. La incor-
poracin al gobierno del Par-
tido de Izquierda Radical


reno. Presentacin grfica: En.
rique Cornejo (Penikej.
Colaboradores nacionales: Jai-
me Barrios, Julio Huasl Mario
Cerda, Clotarlo Blest, Melltn
Herrera (Ilick), Fernando Mires,
Victor Vaccaro, Jos Carrasco
Tapia, Jorge Silva Luvecce, Gla-
dys Diaz, Ernesto Carmona, Jos
Cayuela, Ellana Oea, Luca Se-
plveda, Enrique J. Pernndea,
Marlo Vera Valenzuela
Colaboradores extranjeros: Rbgis
Debray, Nicols GulUn. Roberto
Fernndez Retamar, Rcardo Ga-
dea, Hctor Bjar, Servicios Es-
peciales de Prensa Latina.
Suscripciones dentro del pals:
6 meses ............... a 120.-
Sa o ................. 9 240.-
Suscripclones en el extranjero
(via areaa.
Latinoamrica y fm. UU.l


(PIR). surgido de una esci-
sin de derecha en el Par-
tido Radical, se ha hecho en
funcin de esa line. Al PIR
se le han encomendado dos
carteras de enorme impor-
tancia, econmica una y po-
ltica la otra: Mineria y Jus-
ticia. La posibilidad de un
dilogo y de acuerdos sobre
* aspects concretos con la DC,
es otra resultante de esta II-
nea. Simultneamente el go-
bierno anuncia su propsito
de facilitar en todo lo posi-
ble la incorporacin de los
trabajadores a las tareas de
direccin en la produccin.
En sntesis, el process chi-
leno ha entrado a una etapa
de redefinicin, luego de los
resultados electorales adver-
sos. Se ha descartado, al pa-
recer, una modificacin ple-
biscitaria de algunas institu-
ciones del Estado, como el
Parlamento. Por el contrario,
se buscan formulas para que
la UP pueda afrontar con
lista nica las elecciones par-
lamentarlas de marzo de 1973.
O sea, en este sentido, la li-
nea es intentar el prximo
ao ganar una mayora par-
lamentaria que permit mo-
dificar el carcter de las Ins-
tituciones del Estado.
Creemos que los acuerdos
de la UP, tal como ha expre-
sado el propio compaero
Allende, deben someterse a la
discusin de las masas y con-
frontarse con el nivel de con-
ciencia-y de nimo combativo
de los trabajadores. Son
ellos, en definitive, los que
tienen la palabra respect al
ritmo y orientacin general
del process.
PF


* meses .............. 18 dlares
1 afo ................ 36 dlares
Europa, Aela y Africa:
6 meses .............. 24 dlaes
1 afo ................ 48 dlares
Las suscripciones deben sonUl-
tarse adjuntando cheque cruza-
do o giro a nombre de Ediciones
Punto Final Ltda., o personal-
mente tn nuestras oficinas.
Los artculos firmados por pF
representan la line editorial de
la revista. PF es una tribune del
pensamiento revolucionario y
acepta, por ende, colaboraciones
que no coincidan necesariamente
con la posicin de la reviata.
IMPRESORES: Prensa Latino-
americana 8. A. Root N9 S37,
Santlago-Ohile.


.?







Debate


Las capas media

y el poder de

los trabajadores
A consecuencias del sismo electoral de Li-
nares, O'Higgins y Colchagua, en los
debates Ideolgicos de izquierda se ha
puesto a la orden del da el tema de las capas
medias, o para mejor decirlo, de cmo ga-
narse a las capas medias para una alterna-
tiva revolucionaria.
No obstante, salta a la vista que el con-
cepto "capas medias" es por lo menos exce-
sivamente amplio. De ah que no sea muy
fructfera la tendencia de utilizarlo como
algo absolutamente establecido, un concept
tan difano que se vuelve premisa sin discu-
sin. Por eso, no es malo que, primero, trate-
mos de aproximarnos al significado del con-
cepto.
I
En un primer lugar dentro de este -bloque
social intermedio -ms heterogneo que ho-
mogneo- debemos distinguir entire:
1.-Las capas medias empleadoras,
2.-Las capas medias no empleadoras.
Tambin podramos hablar de:
1.-Las capas medias propietarias de me-
dios de produccin.
2.-Las capas medias no propietarias -y
tambin expropiadas por el decurso capita-
lista- de medios de produccin.
Era justamente en relacin a los pequeos
propietarios de medios de produccin que
Marx escribia en el Manifiesto:
"Los estamentos medios -el pequeo in-
dustrial, el pequeo comerciante, el artesano,
el campesino- todos ellos luchan contra la
burguesia para salvar de la ruina su existen-
cia como tales estamentos medios. No son
pues revolucionarlos sino que conservadores.
Ms todava, son reaccionarios ya que pre-
tenden volver atrs la rueda de la historic.
Son revolucionarios, nicamente cuando tie-
nen ante si la perspective de su trnsito in-
minente al proletariado, defendiendo asi no
sus intereses presents, sino sus intereses fu-
turos, por cuanto abandonan sus propios
puntos de vista para adoptar los del pro-
letariado".
De esta cita clsica podemos extraer dos
conclusions:
1.-Estos pequeos propietarios son esen-
cialmente reaccionarios en su lucha contra
la burguesa ascendente.
2.-Estos pequeos propietarios ante su in-
minente calda en el campo del proletariado
pueden convertirse en revolucionarios, pero,
adoptando el punto de vista del proletariado.
Resulta evidence que la primera aprecia-
cin de Marx es rigurosamente atingente a
un determinado period histrico: la lucha
de la burguesia en su conjunto para imponer
la vigencia en gran escala del modo de pro-
duccin capitalist. No es de reiterar aqu
que la perspective histrica de consolidacin
del capitalism ya est absolutamente fini-


quitada a nivel mundial. Que en consecuen-
cia no se trata, dado el grado de domina-
cin international del sistema, seguir su-
poniendo, en el ms puro estilo democrtico-
burgus, una contradiccin important entire
capas desarrolladas de la burguesia contra
vestigios correspondientes a modos de pro-
duccin pretritos.
Frente a la segunda apreciacin, cabe una
pregunta: Contra quines pueden hoy da
ser revolucionarios los pequeos propieta-
rios? La respuesta es, contra los monopolis-
tas de la industrial y el agro y en contra del
Estado. Eso nos lleva a plantear que su lu-
cha no es en contra del capital sino que en
contra de determinados usufructuarios del
mismo. No libran, en consecuencia, una lu-
cha en contra del sistema. Entonces pueden
ser revolucionarlos -o mejor dicho, jugar un
rol revolucionarlo- en sus luchas contra los
monopolios, en su ensueo febril de revivir el
idilio de la libre competencia y en su pugna
por ampliar la democracia burguesa? Por si
solas, evidentemente que no. Con el punto de-
vista del proletariado, afirma Marx. Juegan
pues un papel revolucionario cuando actan
en un context revolucionario donde ellas no
son los actors principles. Esto es, no siendo
esencialmente revolucionarias0 el grado de
contradiccin entire el pequeno capital acu-
mulado y el gran capital, al igual que la pug-
na por obtener mejor participacin en el
aparato del Estado, les permit convertirse
-coyunturalmente- en fuerzas auxiliares de
una revolucin obrero-campesina. De tal mo-
do pues que el papel revolucionario de los pe-
queos propietarios est condicionado por la
fuerza revolucionaria del bloque histrico
obrero-campesino,

n
Pero no olvidemos que tambin hemos ca-
racterizado a estos sectors como empleado-
res; esto es. como absorbedores de plusvala.,
en pequea escala. La mayora de los peque-
os y medianos propietarios de medios de
produccin, son tambin pequeos y media-
nos explotadores. De ah que debamos respon-
der la siguiente pregunta, en cierto modo,
punto crucial del debate ideolgico que la iz-
quierda hoy libra en Chile:
No existe acaso contradiccin entire el pa-
pel -necesario a nuestro entender- que los
estamentos intermedios y bajos de la burgue-
sia deben cumplir en la lucha contra el gran
capital y el papel revolucionario del proleta-
riado que justamente le trabaja a esos pro-
pietarios?
Desde luego existe y nadie podr resolver-
la colocndose en la vitrina del observador
imparcial, o de mero ejecutor gobiernista,
administrative o burocrtico. La solucin de
esa contradiccin, slo puede abordarse a
partir de un punto de vista de clase, de un
compromise de clase y de una responsabili-
dad de clase.


No es un misterio que el program del ac-
tual gobierno al estatuir un sector mixto y
otro privado de produccin capitalist, y no
plantearse como sociallsta, no contempla







Debate


ninguna agresin a los sectors medios de
la produccin. Por el contrario, por efecto de
la desconcentracin econmica, de la protec-
cin crediticia del Estado y del aumento en
el poder adquisitivo por parte de la masa
consumidora, estas capas iban a ver aumen-
tado el ritmo de sus ganancias. Efeetivamen-
te, asi ha sucedido. Sin embargo, el gobierno
hubo de llevarse una desagradable sorpresa,
pues pese a su intencin de dar proteccin a
estas capas, ellas volvianse rotundamente
antigobiernistas. Uno de los indices ms usa-
dos, el electoral, asi lo prueba. De- igual ma-
nera el dia en que el comercio par, hasta los
ms minsculos e insignificantes tenderos so-
lidarizaron. Cmo explicarse este fenmeno?
A nuestro entender hay algunas razones.
El capitalist, grande o pequeo, siempre
es capitalist. Por lo mismo, ms que su ga-
nancia inmediata, le interest su ganancia
potential. Eso significa que justamente por
actuar en busca de la acumulacin, preten-
de ampliar su espacio de inversin o sea cre-
cer en cuanto a capitalist. Las posibilidades
de inversin no pueden estarles aseguradas
por un gobierno que al fin y al cabo tiene a
un president socialist, con comunistas y
socialists en el gabinete. En su imaginacin
asustadiza, estas capas piensan que el pan
de hoy ser el hambre de maana. Y ese
miedo acrrimo, que no es ms aue el miedo
a perder su relacin con el capital, las vuelve
reaccionarias y caen en los brazos de los
partidos de la burguesa.
Por otra parte, no debe olvidarse que esas
capas, a la vez que productoras, son com-
pradoras. Frente a un consumo tradicional-
mente regulado por la burguesa, debieron
entrar de pronto a competir con sectors po-
pulares que por primera vez tenan acceso
relative al mercado.

IV

A muchos compaeros de la UP les pareci
que todo el problema se reducia a una de-
iciente labor de convencimiento. Se lleg al
superficialismo, Increible en personas con
aos de circo, de culpar a los medios de co-
municacin de masas y a los periodistas de
izquierda. Pero cualquiera piensa que los pe-
riodistas, encargados de difundir ideolgica-
mente las conquistas populares, son perio-
distas orgnicos, es decir que actan en re-
lacin a sus partidos u organizaciones po-
lticas, que traducen al nivel periodistico una
determinada estrategia poltica. Si ellos no
han funcionado, no es un problema tcnico
o de deficiencia professional, sino que politico.
Un problema de la estrategia political.
Y es en base a esa estrategia poltica que
se ha llegado a afirmar que para ganarse a
esos sectors de la pequeoburguesia se ha-
ce necesario frenar la movilizacin de los
trabajadores que estn bajo su dominio. Aqu
se produce la paradoja de que para ganarse
a la burguesia es necesario neutralizar al
proletariado, pero con esto ltimo ya no hay
quien pueda ganar a la burguesa, con lo que
a fin de cuentas tenemos que es la burguesia
la que ha ganado al proletariado a travs de
sus estratos intermedios y bajos. Y en tanto
el gobierno quede al albur de una alianza


sospechosa que Incluye fracciones del pro-
letariado con capas capitalistas, su apoyo se-
r cada vez menor; no ya gobierno de clase
sino gobierno entire dos classes, caminando
hacia cualquier parte, menos hacia la revo-
lucin, siendo por lo mismo nidero de bur-
cratas. segment que, como es sabido, cois-
tituye un apndice genrico de Ja misma
burguesia.
V
Pero, significa entonces que, para salva-
guardar la unidad del proletariado, hay que
resignarse a perder definitivamente a las ca-
pas medias? Por el contrario. Slo el fortale-
cimiento del proletariado es condicin y ga-
rantia de verdadera neutralizacin 5, capta-
cin de los sectors medios. Esto, que toma la
forma de una paradoja, no tiene nada de eso.
Expllquioslo:
Imaginemos que en un pueblo, como hay
tantos en Chile, el movimiento poblador, el
movimiento campesino y el movimiento obre-
ro. en la media que en sus respectivos ni-
veles cada uno cobra desarrollo, pueden lle-
gar a elaborar polticas de conjunto. Polticas
y programs del pueblo. Cmo se van a ne-
gar las capas medias, propietarias o no, a
adherir a programs que contemplen ms es-
cuelas, hospitals, farmacias, electrificacin
alumbrado pblico, etc.? Las fuerzas del
pueblo se han desarrollado gracias a la fuer-
za de los ms pobres del pueblo. Ahora bien,
a cualquiera que no est cansado con esque-
mas reformistas, le parecera que desarrollar
la political del pueblo partiendo de los sec-
tores medios, es una perfect imbecilidad. Pe-
ro hay moments en que el reformismo hasta
de la imbecilidad quiere hacer una via al so-
cialismo. Y aquello que puede ser vlido para
una aldea, pueblo o provincia, puede ser v-
lido a nivel national. La captacin de las ca-
pas medias se encuentra en estricta relacin
con el incremento del poder de los trabaja-
dores.
La captacin de los sectors medios hace
referencia al incremento de poder politico de
los trabajadores. Slo de esa manera, la lu-
cha econmico-relvindicativa y la lucha ideo.
lgica cobran real sentido.
Aquellos que obsesionados nicamente por
ganarse -a las capas medias elevan hacia
ellas polticas no proletarias, polticas espe-
cificas de clase media, olvidan o no conocen
el carcter universal del proletariado. Olvi-
dan que UNICAMENTE sus reivindicaciones
son las reivindicaciones de TODA la sociedad,
olvidan lo ms elemental del conocimiento
dialctico. Renuncian a la formacin por la
base del poder obrero-campesino, renunclan,
por lo mismo, a que el proletariado control
y genere poder politico, renuncian a la dic-
tadura del proletariado y eso quiere decir
que renuncian al socialismo. Dejan el process
librado al arbitrio de una burocracia enaje-
nada de las masas, sin control obrero y, en
consecuencia, permeable a todas las influen-
cias de la burguesia.
Y cmo se consuma esa aventura? A tra-
vs de la transaccin political.
Pero ser mejor que en otra ocasin hable-
mos de la DC y del papel que juega en el
actual process.
JUAN TAMAYO







La "Maffia" Poltica


El PDC "ordeaba"

al Banco del Estado.
U NA orden de detencin, dictada por el
juez del Segundo Juzgado del Crimen
de Santiago contra Alvaro Garcia
Alamos, ex president del Banco del Estado,
y Miguel Calvo Aguirre, financista de em-
presas de construccin y transportes, ech
otra vez al vuelo las campanas del escnda-
lo. El Partido Demcrata Cristiano titul
"venganza poltica" al informar en su diario
"La Prensa" la detencin de ambos persona-
jes. Entre los comprometidos en el nuevo es-
cndalo que afecta a la DC aparece Patri-
cio Silva Echenique, que fue el primer direc-
tor de "La Prensa" y Subsecretario de Re-
laciones Exteriores durante el gobierno de
Frei. silva Echenique no fue detenido por.
que previsoramente viaj a Estados Unidos.
Otros implicados seguan prfugos al mo-
mento del cierre de esta edicin. Ellos son:
Francisco Flux, Juan Cueto Sierra. Anto-
nio Cordero Diaz y Manuel Villanueva L-
pez, que junto con Miguel Calvo Aguirre
crearon una empresa fantasma, la Distri-
buidora y Financiera Oriente Ltda., para
sacar fondos al Banco del Estado que se
destinaban al PDO y a su candidatura pre-
sidencial. Los otros implicados formaban
parte del comit ejecutivo del Banco del Es.
tado junto con Alvaro Garca Alamos: Elias
Brugere, Julio Serrano Lamas, Patricio Sil-
va, Juan Mery y Juan Peigneguy Pinochet.
Ellos entregaban los prstamos -que segn
el vespertino "La Segunda"- alcanzaron a
19 millones de escudos para la inexistente
Financiera Oriente Ltda.
Radomiro Tomic, que fue candidate pre-
sidencial del PDC en 1970, entreg una de-
claracin ante las detenciones de Garca Ala-
mos y Calvo Aguirre, a los que calific de
"personas de conduct y honorabilidad inta-
chables". Dijo Tomlc: "Deseo puntualizar
claramente que ese crdito benefici los tra-
bajos de mi postulacin y las actividades
del Partido Demcrata Cristiano". Aadi
que "el saldo de ese crdito se encontraba
reducido a la suma de 4 millones 700 mil es-
cudos".
La prensa derechista pretendi sugerir
que existira un- compromise de parte del
gobierno en el sentido de no perseguir ju-
dicialmente los delitos cometidos por la DC
en el Banco del Estado. Naturalmente, esa
version no la cree nadie. El gobierno ha
asunciado que no permitir negociados y
escndalos. Aplicando esa orientacin se de-
nunci al Primer Juzgado del Crimen al ge-
rente de Promocin y Ahorro del Banco del
Estado, Eduardo Isla Nez, militant del
Partido Radical, que fue detenido junto con
cuatro industriales y comerciantes. Se ha-
ba coludido con ellos para obtener prsta-
mos en forma illegal.
La Democracia Cristiana convirti al Ban-
co del Estado en la "vaca lechera" de su pro.
pia tesorera, y en sombra protectora de un
grupo de la burguesa que creci al alero del
pasado gobierno. El primer escndalo de re.
sonancia que mostr los manejos de -la DC


PATRICIO
SILVA
ECHENIQUE:
fue el
primer
director del
diario "La
Prensa" del
PDC.


en el Banco del Estado, fue la tuga a Espaa
de Luis Pubill. Este hombre de negocios, in-
timamente ligado al ex Presidente Frei. hizo
vctima al Estado de un cuantioso fraude.
Pudo salir del pas y radicarse en Espaa
con nuevos negocios gracias a la vista gorda
ordenada por su comparere. Hace poco es-
tall otro escndalo de proporciones cuando
se conoci la fuga del empresario de la cons-
truccin, Pablo Gumucio Vives. Aunque Frei
neg sus vinculaciones con Gumucio, qued
en claro que ese financista oper con el Ban-
co del Estado gracias al visto bueno presi-
dencial, durante la pasada administracin, y
una parte substanciosa de sus ingresos fue
a parar a las arcas del PDC. Solamente por
deudas a una oficina del Banco (sucursal
Hurfanos), los tribunales conocen una que-
rella por Eo 2.582.748 contra Pablo Gumucio.
Miguel Calvo Aguirre, cuya empresa cons-
tructora est tomada por los trabajadores des-
de hace algn tiempo, fue uno de los grande
favorites del pasado rgimen. Su nombre
aparece en casi todas las operaciones. que
permitan a la DC "ordear" al Banco del Es-
tado. Por ejemplo, en la Hacienda Rucaman-
qui (una propiedad del Banco de 15 mil hec-
treas en uble), de cuyos fondos surgieron
los "excedentes" que permitieron al PDC
montar su aparato publicitario. Calvo Aguirre
fue gratificado mediante contratos para la
construccin de caminos interiores de la ha-
cienda y viviendas para los trabajadores. To-
do a precious superiores- a los reales. Calvo
Aguirre aceptaba letras que se descontaban e
iban a parar al PDC: era la parte que cobra-
ba la maffiaa" political. 'Como gerente de Ru-
camanqui, actuaba Julio Serrano Lamas, que
a la vez era director del Banco del Estado
en representacin de Frel. El "hoyo" que dej
en la hacienda alcanza a 40 millones de es-
cudos, que en parte sirvieron para comprar
la Sociedad Periodstica del Sur (SOPESUR).
Entre otros, esa empresa edita el diario "La
Prensa" de Santiago. Como president de SO-
PESUR aparece el mismo Julio Serrano. En







La "Maffia" Politica


el directorio de este trust editor figure Hc-
tor Fernndez de Miguel que de Rucamanqui
extraa jugosas comisiones por la comercia-
lizacin de la produccin de la Hacienda.
Sentado en su casa, Fernndez de Miguel re-
ciba el 3% de comisin. SI hacia alguna ges-
tin especial, su comisin suba al 6%. Fue
otro de los favorecidos por el cuerno de la
fortune bajo el anterior gobierno. SOPESUR
le adeuda al Banco del Estado una modest
suma: EO 1.347.000. An asi, "La Prensa" se
atreve a publicar que el actual gobierno "ame.
naza a la libertad de expresin".
Pero no slo SOPESUR y su cadena de pe-
ridicos fueron adquiridos por la 0DC usando
fondos del Banco del Estado. Hay tambin
otras empresas publicitarias, como la Corpo-
racin de Radio y Prensa C.P.A. Sus deudas
con el Banco del Estado alcanzaban a 1.768.000
escudos. En su directorio vuelven a aparecer
los mismos nombres democristianos que ha-
can las operaciones por cuenta de su partido:
Julio Serrano Lamas, Patricio Silva Echenl-
que, Alicia Garca-Huidobro Severin (esposa
de Patricio Silva), Miguel Calvo Aguirre, Ro-
sa Lamas de Serrano, Camilo Aguirre Serra-
no, Juan Cueto Sierra, Francisco Garca Puig,
Francisco Flux Guitart, Manuel Villanueva
Lpez, etc. Al mismo circuit de negocios DC
pertenece la Sociedad Productora de Cine y
Television Ltda. (PROCINE) que le debe al
Banco del Estado EO 3.558.322,75. (Esta era la
empresa que hacia las pelculas de Germn
Becker). La Sociedad Periodstica Chile Ltda.
(en cuyo directorio aparece nuevamente Hc-
tor Fernndez de Miguel) que debe EO 6.389.178.
La Sociedad Periodstica La Tarde S.A. (en di-
solucin) con una deuda de Eo 732.459,16 (en
su directorio tambin estaban Julio Serrano,
Miguel Calvo Aguirre, Hctor Fernndez de
Miguel, Juan Cueto Sierra, etc.). La Sociedad
Talleres Grficos Corporacin Ltda., Sociedad
Periodistica, que debe un milln de escudos y
en cuyo directorio estn Patricio Silva Julio
Serrano, Claudio Orrego, etc. La Editorial del
Pacifico S. A., antiguo negocio democristiano,
que debia EO 2.658.500, y donde el directorio
lo forman casi los mismos ya conocidos:
Patricio Silva, Julio Serrano, Juan de Dios
Carmona, Jaime Castillo, etc. Hay que contar
tambin la Sociedad Periodstica Andes Ltda.
C.P.A., la Corporacin de Radio y Prensa
Ltda. y la Maestranza Andes Ltda., que tam-
bin forman en el mundo de los negocios pu-
blicitarios que el PDC levant gracias a los
fondos del Banco del Estado.
Adems, el inagotable Banco del Estado en-
treg recursos a cuanto democristiano o ami-
go del anterior rgimen lo pidi. Es as como
hoy ese Bahco tiene cuentas que no ha lo-
grado cobrar, para lo cual ha debido recu-
rrir a los tribunales en muchos casos. Haba
recientemente cuentas chicas y grandes, des-
de las estratosfricas de Pablo Gumucio. has-
ta las miserables de un ex fiscal de INDAP,
Hamilton Hurtado Piffaut (EO 4.500), o de un
Jorge Ovalle Quiroz, el abogado que ha tra-
tado de impedir que la Ca. Manufacturer
de Papeles y Cartones S. A. pase al rea so-
cial. El ex senador del PN, Juan Luis Maurs
Novella, dej un rastro de EW 290.000 en Ca.
lama, y de otros ED 174.200 por "prstamos
agrcolas".
El ex diputado DC, Jullo Montt Momberg,


FREI y Radomiro Tomic: la DC formaba em-
presas fantasmas para sustraer fondos del
Banco del Estado.

deba modestamente Eo 215.000. Carlos Mon.
tero Schmidt, dirigente del sector latifundista
ms agresivo, se hace el pesado con una
deuda de EO 643.939,19. En la sucursal Man-
quehue del Banco, Jorge Johnson Edwards se
-'olvid" de pagar EO 228.467,16. Pubill y Cia.
todava aparece con un saldo pendiente de
Eo 80.000. El agresivo diputado Tolentino P-
rez Soto, deba slo EO 70.000, Jaime Garcs
Fernndez deba apenas E" 6.120.000. El dipu-
tado Jorge Santibez Ceardi, se qued reza-
gado con E 26.629 y Balbina Vera Albornoz,
con E" 23.070,72. Edmundo Prez Yoma dej
impaga una cuenta de EO 3.406,25 en la su-
cursal Quinta Normal del Banco y lo mismo
le ocurri a Enrique Cuadra Gazmuri por mi-
serables EO 2.250. En cambio, Ignacio Hurtado.
Echefique B.A. tiene "clavado" al Banco en
E" 1.899.345.08. Y Aerolineas Flecha Austral
Ltda., en EO 99.700. Benito Prez Zujovic, ape-
nas con EO 19.000 a la sucursal Antofagasta.
Y, etc., etc.
Lo cierto es que adonde se vuelva la mirada
en el Banco del Estado, aparecen los nego-
ciados democristianos. El que se les cobren las
deudas -que es lo mnimo que se les puede
pedir- original reacciones desvergonzadas,
como la del diario "La Prensa". Para el PDC
es una "venganza political" que los tribunales
hayan metido sus narices en este feo asunto.
Segn el criterio de los dirigentes democris-
tianos. las "garantas constitucionales" com-
prenden, adems, la impunidad para aquellos
que robaron descaradamente durante la pa-
sada administracin. Hay que admitir que la
historic poltica del pals no registra prece-
dentes de frescura igual. Por su parte, la reac-
cin indignada de Tomic frente a la deten-
cin de Garca Alamos (que Intent fugarse
cuando lo ubic la polica) y de Calvo-Agui-
rre, slo es explicable en el context de la
political traditional chilena, o sea, cuando
os negocios iban del brazo con la poltica.
REBECA GARCIA





,t& VV


El partido

de Baltra
EL Partido de Izquierda
Radical (PIR) tiene
dirigentes de lujo. Por
algo ya est en el gobierno y
nada menos que con las car-
teras de Minera y de Justi-
cia en sus manos. Entre los
dirigentes de la Izquierda
Radical (por qu se llamar
asi cuando, obviamente, est
a la derecha del Partido Ra-
dical?) figure el senador Al-
berto Baltra Corts, que casi
fue candidate presidential de
la Unidad Popular. Hombre
serio y estudioso, autor de
numerosos libros y de la par-
te econmica del Programa
de la Unidad Popular, el pro-
fesor Baltra merece gran res-
peto. Pero su idoneidad aca-
dmica, su conocimiento pro-
fundo de los paises socialis-
tas que ha visitado, su con-
tribucin a un Programa que
plantea iniciar la construc-
cin del socialismo (o fue
una concesin retrica?), etc.,
no han conseguido educar
ideolgicamente a otros diri-
gentes del PIR.
Por ejemplo, el diputado
Manuel Magalhaes Medling,
president subrogante del
PIR, que desde 1958 vino
apoyando la candidatura pre-
sidencial de la izquierda, ha
formulado declaraciones en
"El Mercurio" que son el des-
piporre. Veamos lo ms livia-
nito: "...No nos vengan con
cuentos de dividir al pas en
clases... Yo puedo decir que
los obreros no son una clase
con odios. Por el contrario,
el proletariado no politizado,
sobre todo, es tan human,
tan fraternal! No tiene odios.
Usted puede tener en su casa
una habitacion sin ocupar,
pero seguramente lo pensar
dos veces o dudar antes de
acoger a otra persona. Pero
yo he visto muchas veces c-
mo un obrero que vive en un
conventillo, acoge a otro que
est sin casa, le da un rin-
cn en su habitacin, y el
recin llegado asi se queda y
nadie le pide que se vaya por
dias y dias que pasen. Has-
ta con el perro lo reciben! La
fraternidad es muy grande
en la clase de ms abajo. Y
repito, no tienen odios".
Para decirlo con una frase
muy en boga en la political:


ALBERTO BALTRA: el PIR
niega hasta la existencia de
classes sociales.

bueno es el cilantro pero no
tanto.
Al diputado Magalhaes le
hace falta un cursillo ele-
mental del professor Baltra.
Por ms que el PIR quiera
imponerle al gobierno un es-
tilo socialdemcrata, es como
much que trate de borrar
las classes sociales. Es cierto
que el cisma del partido Ra.
dical se produjo, precisamen-
te. cuando su ltima Conven-
cin Nacional reconoci nue-
vamente (porque ya lo haba
hecho hace muchos aos, pe-
ro despus vinieron interva-
los politicos que mas vale ol-
vidar). la lucha de classes. El
PR se matricul en esa Con-
vencin junto a la clase tra-
bajadora y adopt el marxis-
mo como mtodo cientfico
de interpretacin de la rea-
lidad. De inmediato un nu-
meroso grupo de parlamenta-
rios, encabezados por los se-
nadores Luis Bossay y Alber-
to Baltra, abandonaron el
PR. Formaron la Izquierda
Radical que acus al PR de
haberse convertido en par-
tido marxista y que. por lo
tanto, ya no representaba los
intereses de la clase media.
De modo que, quirase o no,
el PIR se ubic a la derecha
del PR. "En el PIR -dice
Magalhaes- est la gente
que ha militado en la Izquier-
da durante muchos aos. En-
tindase, izquierda, no mar-
xismo". (Entre los militants
"piristas" figuran izquierdis-
tas tan conocidos como Ger-


mn Pic Caas y otros ex
radicales que estuvieron con
Jorge Alessandri en el pe-
riodo 1958 64). "Nosotros
-aade Magalhaes- nos
opondremos a todo lo que es-
te fuera de la Constitucin y
la ley. En eso somos term.
nantes y no transamos" (y
es que alguien en la UP le
ha hecho una proposicin
deshonesta al PIR para vio-
lar la Constitucin o las le-
yes?). "Trataremos por todos
los medios que se eliminen
los excess que se han produ-
cido (sic), que terminen las
tomas de predios, que se elli
minen los excess que se han
producido (sic, otra vez!),
que terminen las tomas de
predios, de departamentos, de
fbricas y de minas. Y todas
las que han sido tomadas en
contravencin a la ley deben
ser devueltas a sus dueos".
Este es el pensamiento po-
litico del president subro-
gante del PIR (el titular, se-
nador Bossay, sali a Paris a
renegociar la deuda externa).
Pero Bossay antes de viajar
dej firmado un document
-que por supuesto "El Mercu-
rio" public in extenso, como
todas las declaraciones del
PIR-, en que su partido se-
alaba por qu ingres al ga-
binete. Fue especialmente in-
vitado, afirma. y est en el
gobierno para vigilar que el
process no se desmande, para
que march pegadito a las
pretinas de la Constitucin y
de las leyes. El PIR no
aguantar "ultraizquier-
distas" dentro ni fuera de la
Unidad Popular. Y su aporte
es muy valioso, porque es
nada menos que el de las
capas medias. En este sentido
el PIR no le deja ni lds fal-
dones de una capa media a
la Democracia Cristiana. "Las
capas medias, somos noso-
tros", dice el PIR.
Con esta clase de argumen-
tos. el lector se explicar por
qu toda la prensa de dere-
cha celebr editorialmente
ese document del PIR. Y
tambin por qu la Juventud
Radical Revolucionaria emi-
ti una declaracin sealan-
do que el ingreso del PIR al
gobierno era un retroceso po-
ltico. Y por qu el diputado
socialist Mario Palestro dijo
ms o menos lo mismo. Y
por qu... bueno, por qu mu-
chas cosas.
FRANCOTIRADOR





-CONSEJOS FATALES


LL~i~ AI ~EPINC?


r~#cd~tl~






Entrevista


El caudillismo: un

vicio parlamentarlo


UNTO Final entrevist
Sal senador y dirigente
socialist Adonis Se-
plveda, sobre el actual
Parlamento. El dilogo con
el senador Seplveda fue el
siguiente:
Considera usted que el ac-
tual Congreso es representa-
tivo de los sectors popula-
res? Estima que la estructu-
ra del parlamento est ob-
soleta para el period de
cambios que est viviendo el
pas?
--La composicin del Par-
lamento actual no es repre-
sentativa ni de los sectors
populares ni de la actual co-
rrelacin de fuerzas polticas
del pals. Este Congreso fue
elegido durante el gobierno
del seor Frei y corresponde
a la situacin poltica de
aquella poca. Despus de esa
eleccin se produjo el triun-
fo de septiembre de la Unidad
Popular y su afianzamiento
social en las elecciones gene-
rales de regidores de abril de
1971. En este event se ma-
nifest una mayora absolu-
ta. Es cierto que en Valpa-
raso, Linares y O'Higgins y
Colchagua se baj del 50%,
pero stas son zonas donde
la izquierda no ha podido
an alcanzar una mayora,
pero si, por ejemplo, hubi-
semos tenido una eleccin en
Tarapac y Antofagasta, o
en Atacama y Coqulmbo o en
Concepcin, habriamos teni.
do triunfos aplastantes.
Ahora en cuanto a la se-
gunda parte de la pregunta,
sobre el parlamento mismo,
sobre su estructura y su vi-
gencia para el actual period
de cambios, se puede mani-
festar con franqueza que no
correspond en absolute a las
necesidades del present.
Este es un tpico Parla-
mento burgus que como
instrument de este sistema
est conformado para servir
a este orden. Tras el also
"juego democrtico" se es-
conde siempre la defense de
interests determinados de
clase. Este Parlamento nun-
ca ha dado nada al pueblo.
Lo que se ha legislado en
esta material ha sido.produc-
to de las luchas de aos de
los trabajadores. Hay leyes
que se han demorado ms de


20 aos en "salir", por ejem
plo, la de las enfermedades
profesionales. Por el contra-
rio, frente a una gran pre-
sin social o efervescencia de
los trabajadores hay leyes
que se han tramitado en 48
horas. pongamos un ejemplo
ms inmediato y concrete:
Por qu antes no se pudo
nacionalizar el cobre y en
este period, hasta los reac-
cionarios nacionales la apro.
baron? Es porque estos ca-
balleros estn realmente de
acuerdo con' esta media? O
es que ellos no se pudieron
sustraer a un estado animico
national, a una decision de
todo Chile de recuperar el co-
bre? Adems si todo Chile
estuvo de acuerdo en que era
necesario nacionalizar el co-
bre, es tambin porque du-
rante aos la izquierda ba-
tall creando conciencia so-
bre este problema.
Es evidence que este Par-
lamento es un poder del Es-
tado capitalista y como tal
le sirve a su clase, la burgue-
sia".
Cree una solucin la C-
mara Unica o hay otra for-
ma de hacer ms democrti-
co el sistema?
-"La Cmara Unica es un
paso hacia una autntica
Asamblea Popular, realmen-
te representative y democr-
tica, generada desde las ba-
ses sociales ms simples ha-
cia arriba, hasta llegar a sus
niveles nacionales, que tenga
powder efectivo de orden eco-
nmico y social. Una Asam-
blea de este orden debiera
general todos los poderes del
Estado. Es claro que llegado
a estas circunstancias, el Es-
tado tendra otro carcter y
tendra que llegar a ser tam-
bin no un rgano de las
classes dominates, sind la ex-
presin del pueblo en el ejer-
cicio del powder.
Pero la Cmara Unica no
es la Asamblea del Pueblo y
sin embargo debe abrir el
camino para pasar al museo
histrico este tipo de Parla-
mento que tenemos".
Se ha dicho que el actual
Congress Nacional es la pun-
ta de lanza del fascismo. Es-
t usted de acuerdo con esa
aseveracin?


-"No creo que el Parlamen-
to, por su carcter o por su
composicin, sea propiamente
la punta de lanza del fascis-
mo en el.' pas. Lo que si es
cierto es que se ha conver-
tido, por su mayora dere-
chista en un bastin de la
oposicin, cuyos sectors ms
retrgrados utilizan mtodos
fascistas para detener las
acciones del gobierno popu-
lar y hacerlo retroceder. Ms
que ser la punta de lanza del
fascismo, el Parlamento es el
instrument de defense del
orden capitalist. Ahora, que
el fascismo use para su poli-
tica este arcaico poder insti-
tucional es otra cosa".
Un obrero gana 30 escu-
dos al dia, un empleado po-
co ms de mil escudos al mes,
el President de la Repblica
y sus ministros alrededor de
16 mil escudos, en tanto que
los parlamentarios renen,
-con una serle de regalas, ms
o menos treinta mil escudos
al mes. Usted consider jus-
to ese privilegio?
-"Yo no justifico la alta
dieta, parlamentaria de nin-
guna manera, aunque no es
efectivo que llegue a E 30.000
mensuales; creo que son
21.000 mensuales, incluidas
las regalas. Pero yo creo que
el problema no est en la
renta que perciba, que indu-
dablemente es de privilegia-
dos, sino en lo que pasa a
ser en si el parlamentario. Be
convierte por si -solo en un
pequeo poder, a quien se le
abren todas las puertas. El
ciudadano comn y corriente
o el funcionario, lo miran de
abajo a arriba, con reveren-
cia. Es una pequea "oligar-
quia" por encima de la co-
munidad. Este status es fuen-
te de corrupcin, de caudi-
llismo, de envanecimiento.
Creo que la inmensa mayo-
ra de los parlamentarios de
los partidos populares esca-
pa a la corrupcin, pero no
as al caudilismo, al engrei-
miento; por lo tanto se es-
tancan en su formacin po-
ltica.
En todo caso debo mani-
festar con respect a la die-
ta de los parlamentarios po-
pulares, que en su gran ma-
yora la reciben sus partidos.
-El PC aplica esto hace mu-
chos aos y nosotros, los so-
cialistas, hemos establecido
en los Estatutos que la die-
ta es un bien del partido, y
es el C. C. el que determine
el monto que deben recibir








los parlamentarlos. En mi
caso personal, que he vivido
siempre modestamente, me
permit entregar a los orga-
nismos partidarios de la zo-
na que represent -Chllo,
Aysn y Magallanes-. sumas
mensuales fijas para el tra-
bajo partidario".
De acuerdo con el presu-
puesto que el Parlamento se
aprob para si mismo, cada
parlamentario cuesta al pas
un milln ciento cincuenta
mil escudos. 'No estima us-
ted como excesivo este valor
o es que se trata de un tra-
bajador superior al resto de
todos los chilenos?
-"De acuerdo con lo ex-
presado anteriormente, tan-
to por lo que debiera ser la
estructura de un Parlamento
popular, como por lo negati-
vo de la situacin privilegia-
da que se le crea al parla-
mentario, lo que cuesta al
pats cada uno es un exceso.
En un Parlamento que fuera
la expresin viva y direct
del pueb!o, cada diputado de-
biera seguir percibiendo el
salario o sueldo que tuviere
al ser elegido, conservar su
trabajo y volver a la "pro-
duccin" en todo receso le-
gislativo".
Qu solucin propondra
used para que en cada elec-
cin resultara electo el can-
didato ms idneo y no el
que tiene ms dinero para
contratar avisos de radlo,
diarios, revistas y television;
en fin el que maneja toda
una mquina electoral y es
financiado por los grande
empresarios?
-"Dentro del sistema de-
mocrtico-burgus siempre es-
tar vigente la posibilidad
que las classes dominantes
usen su poder, expresado en
mil formas de presin, de
coercion, de temor, de co-
hecho, etc. Ser siempre di-
fcil evitar que el hombre re-
presentante de sectors po-
derosos no utilice su fuerza
para ganar. Asi lo han hecho
siempre y lo seguirn ha-
ciendo. Slo cambiando la
naturaleza del Parlamento
puede eliminarse de raz este
mal inherente a la democra-
cla formal... y sta cambia-
r slo en la media que
seamos capaces de instaurar
un Estado obrero socialist,
es decir los trabajadores en
el ejercicio del poder, sin in-
hibiciones para expresarse,
liberados del temor y la in-
cultura, plenamente conscien-


Auuili burLL urLa: uaIJu-
go con PF.

tes de sus derechos huma-
nos".
Hay muchos politicos pro-
fesionales en el Congreso?
Cmo son y cmo actan?
Descrbalos, por favor.
-"No me gusta personificar,
aunque hay muchos que se
han comprado el titulo de
parlamentarlo con gran de-
rroche de millones de escu-
dos. Podra construirse una
poblacin obrera con lo que
e ha costado la senaturia a
ms de algn senador. Otros,
en cambio, son product de
la ola poltica o de los jue-
gos o transacciones politl-
queras. Lo desagradable en
todo caso es la actitud solem-
ne y formal de sus posturas.
Muchos hablan con voz engo-
lada y catedrtica, leyendo
un sesudo discurso que le
hizo un "staff" politico. As
deja expresado "su pensa-
miento" en la historic y...
en "El Mercurio".
Qu trascendencia tienen
a su juicio las acciones de la
derecha que ha acusado a
Toh, ha recortado el Pre-
supuesto y se une para pro-
pinar derrotas a la UP en las
elecciones? Qu papel his-
trico estn cumpliendo es-
tas alianzas?
-"La acusacin a Toh es
la culminacin de una ofen-
siva political de la oposicin
unida, tendiente a crear con.
diclones de inestabilidad que
puedan conducir a derribar
por la va constitutional al
President. Es obvio que en
esta acusacin no hay fun-
damento jurdico alguno. Su
objetivo es crear la imagen
de que el gobierno atropella
o abusa de las atribuciones


que tiene. Su vieja treta de
que defiende la libertad, la
democracia, los derechos hu-
manos, etc., se puso en juego
para acusar a Toha en un
libelo que en el fondo acusa
al gobierno popular. Lo que
les duele es que cierto volu-
men de su poder lo estn
perdiendo, que se cumple con
el program, que se profun-
diza la reform agraria, el
rea social de la economa, se
nacionalizan los bancos y se
empieza a tomar el control
de la distribucin. Desespe-
rados por estas realizaciones,
sin que sus cantos de sirena
o sus lgrimas de cocodrilo
hayan afectado a las fuerzas
armadas, han transformado
el Parlamento, a base de una
mayora espuria y vergon
zante, en una trinchera reac-
cionaria, obstruccionista.
En el fondo, estn defen-
diendo no una garanta ms
o una garanta menos de la
Constitucin. sino su sistema,
su orden. Por eso hay un. hi-
lo umbilical que une a los
nacionales, a la Democracia
Radical v al freismo dominan-
te en la Democracia Cristia-
na. La actitud de los nacio-
nales es lgica: defienden sin
ambages su sistema. Pero la
DC, que posa de "revolucio-
naria en libertad" se saca al
fin definitivamente su care-
ta. Es en esencia contrarrevo-
lucionaria, aunque agite un
program reformista bur-
gus. Pero se confirm en
Chile el papel que ha.jugado
en el mundo, de salvadora
del rgimen capitalist. Por
eso esta alianza va ms all
de un oportunismo electoral,
tiene trascendencia histrica:
es la conjuncin de fuerzas
polticas que defienden los
intereses de una clase, la su-
pervivencia de un sistema,
cualquiera que sea el barniz
con que recubren sus actitu-
des.
Es cierto que en la DC hay
sectors populares. No es el
primer partido extrao a los
trabajadores que se afianza
en ellos para defender en
esencia intereses contrarios
a las masas. Desde luego
siempre la oligarqua y la
burguesia han buscado Inser-
tarse en las masas. pero la
dirigencia freista sabe a dnde
va: son el obstculo para la
revolucin socialist y quie-
ren agrandar ese obstculo
para enfrentarse al gobierno
cuando crean que pueden
tener xito".
ELIANA CEA


YUlr







Planteamientos


Liberacin de

la mujer y

lucha de classes

i Este artIculo es una sintesis de una charla dc-
tada por Invitacin de la Federacin de Estu-
dintes de la Universidad de Concepcin, en octu-
bre de 1971.
La mayor parte de las consideraciones aqu he-
chas, en verdad, pertenecen a un consenso de los
que tratan de enfocar el problema desde una pers-
pectiva de izquierda. Sin embargo, aun siendo as,
muy pocos son los que se han preocupado hasta
ahora en Chile de tratar de dar una mas amplia
divulgacin, de estimular la discusin y de tratar
de profundizar la problemtica de la situacin de
la mujer en el process revolucionario.
Es por esto que, considerando la relevancia del te-
ma en la situacin actual que vive el pas, hemos
atendido al pedido de PUNTO FINAL, ocupando
nuevamente sus pginas con el asunto "mujer",
aunque no seamos especialistas en 1.

1.- LA CONCEPTION DE LA BURGUESIA
CHILENA EXPRESADA EN SU PRENSA.
L sistema capitalist, tanto en los pai-
ses desarrollados como en los depen-
dientes, ha sido incapaz de promover
una efectiva "liberacin de la mujer". Y si
bien este sistema ha liberado a la mujer del
yugo feudal, la ha sometido a nuevas forms
de dominacin.
En el capitalism se ha pretendido superar
la milenaria familiar patriarcal. Pero en la fa-
milia de la pareja, que la ha sustitido, la
mujer tambien ha encontrado un puesto su-
balterno; se ha quedado relegada a las labo-
res domsticas agotadoras y sin remunera-
cin; se ha tratado de incorporarla al process
productive, pero esta incorporacin ha sido
complementaria y restringida y, por lo gene-
ral, en condiciones ms expoliativas. En todo
caso, ha resultado en la double explotacin de
su trabajo, por cuanto a las labores fuera del
hogar se suman las domsticas. Finalmente, la
reduccin de la mujer a la categora de obje-
to nunca ha sido tan utilizada por un sistema
como en el capitalist, a pesar de todas las
"conquistas" que se han logrado como son al-
gunos derechos jurdicos.
Es por esto que los defensores del sistema
burgus no tienen autoridad poltica, social
ni moral para arrogarse el titulo de defen-
sores de la mujer en cuanto categora social.
Es tambin por esto que el tema "libera-
cin de la mujer" se ha puesto tan de moda
en los Estados Unidos, en Canad y en various
pauses europeos, y va empezando -poco a po-
co- a ponerse a la orden del dia en passes
como Chile.
La izquierda hasta ahora, por lo general,
tmidamente preocupada por el problema. s_.
da cuenta de su gravedad cada vez nue queda
en car el ervar o- seto-
reSe-emus, lo que a sid demostrado en
la maRcEa de las cacerolas" y una vez ms
reafirmado en los resultados de las ltimas
elecciones del 16 de enero.


Pero la derecha tambin se preocupa con
el tema y en los ltimos meses ha dedicado
una destacada atencin a l a travs de su
prensa.
Ejemplo muy expresivo de esto ha sido el
suplemento del diario "El Mercurio" (30-6-71)
que aparece con el gran titular: "Liberacin
de la Mujer". En este, se ha tratado de defi-
nir su posicin, o sea, la posicin de la bur-
guesia chilena sobre el problema, que debido
a su falta de perspective histrica no es si-
quiera capaz de desarrollar una concepcin
ms progresista y ms efectivamente refor-
mista, que estuviera de acuerdo con los Inte-
reses de expansion del sistema.
En ese suplemento aparece un "editorlall-
to" firmado por Ada MonglUo; sin ninguna
duda las ideas correspondent no slo a quien
las describe; fundamentalmente expresan el
pensamiento del diario que es un genuino re-
presentante de una clase.
Parece grotesco a la primera lectura, pero
sin duda important como exposicin de una
concepcin ideolgica de un sistema explota-
dor que, siendo incapaz de liberar a la pu-
jer, se aferra a sus valores decadentes para
encontrar en ellos la justificacin de la man-
tencin de una situacin opresiva.
Es por esto que lo vamos a citar y lo vamos
a tomnar en cuenta, como una buena ilustra-
cin de lo que entiende la burguesa chilena
por "liberacin de la mujer".
En l se empieza planteando que "dentro de
algunos aos. cuando los historiadores hablen
de nuestra poca, concedern gran importan-
cia a la conquista del espacio, pero no hay
duda que tambin harn resaltar algo que es
evidence en el mundo de hoy: la liberacin
de la mujer". (...)
La mujer "despus de haber recuperado un
retraso secular en poco tiempo (?) ha sabido
superar al hombre en no pocos dominios".
Aqu se parte de algo que realmente es evi-
dente: que nuestra poca ser la de la libe-
racin de la mujer (y lo ser tanto ms r-
pido cuanto ms lo sea la destruccin del ca-
pitalismo ...1. Pero se trata de estimular la
competencia entire los dos sexos? Aqu se in-
sina un cierto cotueteo con un planteamie
to femin-lsDacg p, que estasendb ellzznente
t~ Wo por los movimientos ms serious pa-
ra la liberacin de la mujer.
En el 'mismo "editorialito" se habla tambin
de la ignorancia poltica de la mujer y de sus
deberes patriticos, se hace referencia a la pa-
sividad y de repente se entra en un "otro te-
ma de actualidad": el del presupuesto do-
mstico. Se plantea que esta es una "respon-
sabilidad que en una gran mayora de casos
recae sobre la mujer. Esto le exige un mayor
conocimiento y formacin econmica y finan-
ciera. Parece prcticamente impossible equili-
brar un presupuesto si no se saben analizar
las posibilidades y realizar clculos exactos e
importantes. Lo imprevisible, como lo impre-
visto, ponen en litigio la gestin y obligan a
improvisar. Y no es raro que sea la mujer la
que se dedique a practicar gimnasia banca-
ria, con todos los riesgos que ella involucra".
Naturalmente estas consideraciones parece-
rian Increiblemente cnicas si no se tuviese
en cuenta que el diario en el cual esto se es-
cribe es dirigido esencialmente a la pequefa






Planteamientos


LA MUJER TRABAJADORA en el sistema capitalist est sometida a una double expio.
tacin, en su fbrica u oficina, y en el hogar donde se prolonga su trabajo.


burguesia y a la burguesia (aunque sta no
tiene que hacer "gimnasia bancaria"...). Pe-
ro, siendo asi... Seria burdo pretender que
las mujeres obreras, campesinas, de las classes
medias asalariadas, que componen la gran
mayoria, fueran a adquirir mayores conoci-
mientos econmicos y flnancieros con el ob-
jetlvo de controlar su restrict presupuesto
domstico y sus cuentas bancarias inexisten-
tes!
El problema del presupuesto domstico de
las classes explotadas no es del "imprevisible"
y de lo "imprevisto" sino de su estrechez,
product del sistema de explotacin de la
plusvalia, que hace que ste sea insuficiente.
Aqui queda en claro la total incapacidad
burguesa de presentar siquiera una concep-
cin modernizante respect a la situacin de
la mujer, desviando el aruna te-
mtica qen es la r levante. Aqu q a
cir-oque por ms que se empee el sistema
capitalist, nada ms tiene que ofrecer a es-
ta categora social supefexplotada. A la vez
0 e xo in dio i- nd
cuando trbajba tamca-
sa se a a e e misin" ue a -
7era se a mue tp" (otorga e esta for-
a exo eme ano la distincin de maso-
quista...). Y se reconoce que esta doublee mi-
sin" "no deja de complicarla en muchos as-
pectos (SIC!Y y tanto, que hay veces en que
se pregunta si esta LIBERACION (?) conse-
guida a fuerza de tantos sacrificios, valia la
pena...".
Entonces se dice:


"Y es aqui donde debe entrar en escena la
llamada "prensa femenina", que tiene la obli-
gacin de ayudar a las mujeres a adaptarse
constantemente a la evolucin del mundo mo-
derno, ya que exige conocimientos de especia-
lista que desbordan las enseanzas materna-
les". (iSIC!)
La preocupacin del editorial va dejando de
ser solamente con las cuentas bancarias, pe-
ro tambien se extiende a la preparacin: "pa-
ra emplear los aparatos cada vez ms com-
plejos, los products de limpieza, los alimen-
tos actuales, se necesita poseer una series de
conocimientos".
Se terminal diciendo que: "la prensa feme-
nina y familiar de maana, al acoger en sus
pginas todos los temas, abrir realmente
horizontes nuevos a las mujeres, y sobre todo
a las dueas de casa que salen muy poco del
estrecho marco de su hogar".
Por esto se percibe claramente que la "li-
beracin de la mujer" para la burguesia con-
siste en mantenerla como "duea de casa" en
el "estrecho marco de su hogar" y que la
prensa femenina burguesa tratar de abrir
"horizontes nuevos" acogiendo en sus pgi-
nas "todos los temas" que son de inters pa-
ra mantener la situacin de la mujer tal cual,
tratando de "modernizarla" en sus quehace-
res domsticos. Cules son estos "'temas"?
Basta recorrer las hojas del mismo suplemen-
to femenino de "El Mercurio":
1a pgina: "Horscopos".

(Pasaa la vuelta)







Planteamientos


iViene de la vuelta)
21 pgina: "La moda para el prximo In-
vierno".
3a pgina: "Prendas ntimas modernas y
refinadas".
4a pgina: "Para conservar un abrigo de
pieles"; "Novedades de la moda", etc.
5a pgina: "Perfume y maquillaje a travs
del tiempo".
6a pgina: "Ritual de belleza".
73 pgina: "Cmo imaginan los nios el
confort"; "Lesiones cerebrales y aprendizaje".
8a pgina: "El nuevo y modern ajuar del
recin nacido".
93 pgina: "Los cuatro grupos de alimen-
tos"; "Pollo al limn".
.10a pgina: "Qu hacer con los restos de
papel mural"; "Decoracin"; "Las plantss.
11 pgina: "El indispensable y agradable
bao diario".
Estos son los asuntos tratados en un suple-
mento que viene bajo el titulo i"Liberacin
de la mujer"!... Estos son los temas que la
burguesa consider que deben interesar a la
mujer! lEstos son los temas de la prensa fe-
menina! Y estos son los temas ms relevan-
tes no slo de la "prensa femenina" de "El
Mercurio", sino tambin los temas de todas
las revistas femeninas que existen en Chile.
(Y por lo general este tipo de prensa feme-
nina es predominant en todos los passes ca-
pitalistas). Estos son los temas que tratan
as revistas como "Paula", "Vanidades", etc.,
adems de que hay otros muy comunes como
por ejemplo la vida de los actors de cine,
que buscan impregnar el mundo femenino de
las pautas de conduct de los que "vencie-
ron en la vida", de los "famosos", lo que no
tiene nada que ver con la realidad cotidiana
de una "mujer comn", como es la gran ma-
yora.
Adems hay otros temas, como son los con-
sultorios sentimentales, o las secciones seu-
doinstructivas sobre las relaciones entire los
dos sexos, que buscan dar normas de conduc-
ta para la mujer con el objeto de hacer ms
soportable su condicin de objetd. En gene-
ral se basan en el "sentido comn", en el sen-
tido pragmtico del adaptarse a las circuns-
tancias en que uno vive, sin jams cuestio-
narlas. Hay siempre un tono bastante cnico
en los "consejos" de la prensa femenina.
Su caracterstica fundamental es que ella
se destina a la problemtica de la mujer bur-
guesa o pequeoburguesa. A la problemti-
ca de la "ltima moda", de las recetas culi-
narias, de los papeles murales, o de los pe-
queos dramas rutinarios y mediocres de los
que tienen tiempo para vivirlos. Pero aun
siendo a es e e.





tos son necesariamente distintos. De qu le
sirve saber "cmo cuidar un abrigo de pie-
les", si nunca lo ha tenido? De qu le sirve
saber cmo podra maquillarse, si no tiene
plata paa cosmticos? De e qu le sirve la


"preparacin para emplear los aparatos cada
vez ms complejos" si al hogar obrero y cam-
pesino estos aparatos no han llegado?
En la mujer obrera esta prensa femenina
de e r vocar frustracin, indignacin, y ha-
rgermnfar la sem a de la rebelda.
En las jvenes hijas de los obreros, esta
prensa es un estimulo a la prostitucin, al
tratar de buscar la ilusin de conseguir por
este medio tener access a los products que
la "sociedad de consumo" ofrece. Es obvio que
por ese medio nunca lo consiguen, pero una
vez que se empean en esto es prcticamente
impossible retroceder.
La "prensa femenina" es un arma muy efi-
ciente de la dominacin burguesa. A travs
de ella se contribute efectivamente a mante-
ner a la mujer de hecho como un ser infe-
rior; se logra restringirla al pequeo mundo
de las banalidades, y de esta forma ayuda a
mantenerla como un objeto pasivo y a la vez
como un agent active de la dominacin bur-
guesa.
te$bservar que esta rensa es adml-
otsm lre eo e oque
ta s
aa u ur como
r ejemp oecas unversiar asque por
lo general, todo as io'TInralca",n sigutera lle-
gana tener una acti ud crtica irenTea eia.
osa e eiiaa oae sa eco mismo de la
gran mayora de las militants polticas, pero
no tenemos muchos elements para ser muy
optimistas, sobre todo frente a la inexistencia
de otro tipo de prensa femenina.

2.- LA CONCEPCION PROLETARIA Y LAS
AREAS DEL MOMENT:
De acuerdo a la concepcin marxista, la
nica solucin para terminar definitivamente
con la explotacin de la mujer esa indu-
trializacin de la economa dome stca sto
e poslle ao capttT puede
ser logrado completamente en una sociedad
comunista. Porque la resolucin de tal pro-
blema supone una economa altamente plani-
ficada, supone una nueva orientacin en el
process de produccin y de distribucin (co-
mo por ejemplo la produccin prioritaria no
de articulos individuals para cada hogar
-aunque naturalmente esto se verificar en
varias lineas- sino en especial para tender
un conjunto much ms amplio de necesida-
des pblicas, tales como las lavanderas, los
casinos, etc.). Supone adems una revolucin
urbannta 1 E e n-e-" e n t e am
urban a v a en oson s -
acTo es p rael -
*parcim ^to r e a es,
e p rt as ac ivda es de service os do-
0 e as a3 n 0s E y
solo se unariamente en el amblente fami-

Es necesario, por tanto, tener en claro en
toda su extension y complejidad el problema,
para que se puedan trazar metas a corto, me-
diano y largo plazo, en el sentido de liberar a
la mujer.
En Chile no se ha alcanzado an el socia-
lismo y el comunismo es, sin duda, un ideal
distant. Se trata pues de poner en el orden
del da lo que es possible lograr a corto y







Planteamientos


median plazo sin perder de vista las metas
/ ms avanzadas.
gUmetaz:se deberian plantear las si-
19 La abolicin inmediata de todas las le-
es que son o resivas para la muIer.
Por lo general las leyes que dicen relacin
con la mujer tienen dos caracteristicas: o son
directamente opresivas, en el sentido que le
reservan una situacin subyugada y de obje-
to. o son leyes que las protegen, partiendo del'
supuesto que es un ser dbil, inferior, inde-
fenso, en suma, de nuevo un objeto.
Se trata, pues, de exigir la plena igualdad
jurdica y de lograr la legalizacin plena de
una series de derechos, como por ejemplo, en-
tre otros, del abo to, divorcio (que incluso
interesa tambi enal hombre etc. Tales de-
rechos, por lo dems, ya han sido logrados en
muchos paises capitalistas.
Es necesario tener en claro que la resolu-
cin legal de estos problems es siem re ar-
cial, limitada, formal. Sin e bargo e -
Tile que signifcau un gran paso adelante
yPque na sido alcanzado al cost de muchas
luchas.
Como lo planteaba Lenin despus de la vic-
toria de la Revolucin Rusa;,en 1919, "ningn
partido democrtico del mundo, en ninguna
de las repblicas burguesas ms avanzadas,
ha hecho, en este aspect, en decenas de aos
ni la centsima parte de lo que hemos hecho
nosotros en el primer. ao de nuestro poder.
No hemos dejado piedra sobre piedra en el
sentido literal de la palabra, de las vergon-
zosas leyes que establecian la inferioridad ju-
ridica de la mujer, que ponian obstculos al
divorcio y exigan para l requisitos odiosos,
que proclamaban la legitimidad de los hijos
naturales y la investigacin de la paternidad,
etc. En todos los paises civilizados subsisten
numerosos vestigios de estas leyes, para ver-
genza de la burguesia y del capitalism. Te-
nemos mil veces razn para sentirnos orgu-
llosos de lo que hemos realizado en este sen-
tido". ("Una Gran Iniciativa" Obras Esco-
gidas, T. II, pp. 229 a 254 Ed. Progreso,
Mosc, 1960).
Esto es area de la Unidad Popular, que si
ben ya aaempezado a enrentar la trans-
formacin juridica en lo que dice relacin con
la mujer, lo a echo hasta ahora en forma
uytim a.i rtare, pues,- iem-
pusrsuirevoucion con much ms rapidez
y atrevimiento, los partidos de centroo" y de
derecha, que se arrogan el derecho de ser los
defensores de la mujer y que encuentran en
el sector femenino gran parte de su respaldo,
tendrian que ir a la cola de la izquierda, o
desenmascararse ...
29 Que se empiece a implementar de forma
efectiva .una series de medidas, tales como la
creacin de una amplia red de servicios pu-
blcos, las guard S_"-co
g aav n ra restaura tes co-
ee tvos.e ec.
Estos son los pasos Iniciales para que la
responsabilidad en el servicio domstico y
con el cuidado de los nios vaya pasando a
ser sobre todo una responsabilidad social y s-
lo secundariamente ac a Iamrila y ce la mu-
jer. Esto es muy Importante porque:


slo est destinada a engendrar hijos, sino,
adems, a participar activamente en el pro-
ceso revolucionario.

a.- disminuye la carga de trabajo doms-
tico;
b.- crea las condiciones para la elimina-
cin de la situacin de servidumbre de las
empleadas domsticas;
c.- es un alivio en el presapuesto domsti-
co;
d.- ofrece al nio una educacin ms am-
plia, ms complete y socializada.
Las escuelas con seminternado, por ejem-
plo, adems de ofrecer al nio alimentacin
ms adecuada (almuerzo, cena), bao diario,
sistema de transport, libera mano de obra
femenina parp el trabajo productive sin que
la mujer tenga que someterse a estas tareas
que serian cumplidas por el servicio social. El
ideal incluso seria que los nios pudieran dor-
mir en las escuelas (internados) cuando los
padres tuvieran que salir en la noche para
reuniones o actividades culturales, etc. Nin-
gn mal hace a los nios el tener que quedar-
se en la escuela algunas veces, bajo el cuidado
de personas especializadas. Mucho mejor que
tener que someterse a las frustraciones de las
madres que son eternas prisioneras del ho-
gar o al cuidado de las empleadas domsti-
cas que por ser tan explotadas y adems en
la mayoria de los casos por no tener ninguna
formacin especial en el cuidado de los nios,
en muchos casos no los pueden cuidar bien.
Es obvio que la reaccin derechista frente a
los planteamientos anteriores gritar: "Quie-
ren destruir la familiar" .
Pero, a qu familiar se refieren los burgue-
(Pasa a la vuelta)







Planteamientos


(Viene de la vuelta)
ses cuando tan vehementemente tratan de de-
fenderla?
Por supuesto que no es la familia proleta-
ria! Se refieren a la familiar burguesa, pues
sta si tiene problems, pero de otro tipo...
Hay que distinguir a cul familiar se refie-
ren, porque existen diversos tipos de familiar:
la burguesa, la pequeoburguesa, la proleta-
ria. No son todas del mismo tipo. Son fami-
lias que correspondent a las clauses respectivas.
Claro es que la imagen pblica, la imagen
que se conoce de la familiar, sus valores fun-
damentales, son los de la familiar burguesa.
"Los valores dominantes son los valores de la
clase dominante. La burguesia trata de im-
poner su imagen al conjunto de la sociedad
para que las classes dominadas, en particular
la clase obrera, al mirarse a si misma no en-
cuentre sino la faz del opresor y de esta
forma se pueda identificar con l.
Sin la pretensin de hacer un anlisis de-
tenido de las caractersticas fundamentals
que distinguen las varias classes de families,
imaginmonos por un moment tires tis
bsicos de amllastratando de desacaren
-iCTamia burguesa es la que se rene al-
rededor de la mesa para comer, feliz, tran-
quila, descansada, con las empleadas sirvin-
doles. Puede pagar cuantos empleados nece-
sita (cocinera, niera, aseador, jardinero,
chofer, etc.). Los hijos fuertes, bien nutridos,
limpios, educados en los mejores colegios,
etc., no necesitan ninguna atencin pblica
especial.
La mujer burguesa, si Jien es cierto que en
cuanto categora social no puede escapar a
la categoria de objeto y a una posicin infe-
rior. no conoce el fenmeno de la eloacin
e sura o. reves, e la es servda en -
l necesita. Si quiere trabaja, o por
vocacin, o por entretenimiento. Un porcen-
tale e ueo trabaja. Vive- para cutivar
strivlaidl s e-a -via, para lucir el lti-
mo modelo, para "adornar" la casa.
La familiar pequeoburguesa pretend vivir
dentro de los padrones burgueses. Pero no
puede. La mujer vive en el drama de tener
que maftener la arencia ae a cas al s-
-ii buri s, pero, como por lo general cuan-
rde tener empleada es slo .. tiene
que, por un lado, explote a sta ntensiva-
mente (el pequefiorge s genera e es
lrSr-patrn que el burgus) y por otro lado,
tiene que trabajar much en el hogar. Cu -
do trabaa afuera, su ritm o
ues, tenso. a am a pequeoburguesa
mne que ahorrar desmesuradamente para
llegar a tener su "casita", su "cochecito", su
televisor, su refrigerator, aparatos todos que
caracterizan la "vida moderna. Tiene que
vestirse bien, veranear, mantener los hijos en
buenas escuelas, etc. El poco tiempo que le
sobra lo emplea en ponerse bonita, con los
peluoueros, las tiendas y modistas. Viven en
funcin de su pequeo mundo cerrado, me-
diocre, estril.
Como los ideales de su clase son los de as-
censin social, el pequeoburgus aspira
transformarse en burgus. Por lo generalen.
la mujerla ai ci6 n de afirmacin real-
a se cumpe a ray s mar o.
Enras e- a travs de r cuando, por


ejemplo, ste logra un ascenso o mayor pres-
tigio professional, etc.
Como las aspiraciones estn vueltas hacia
arriba, o sea, hasta llegar a ser parte de. la
olase dominant, esto hace que la pequea
burguesia sea temerosa a perder lo que ha
Logad o y ue cree ue pue e ograr.
mientras teme proletar zarse -o que objeti-
vamente tiende a pasar- se torna cada vez
ms r adora y apegada al status.
"- Elamujer pequeoburguesa estas carac-
teristicas se muestran en forma nitida: su
osici e d c Iad ee -




queoburgueses que se dirigieron hacia la
triste marcha de las cacerolas" en Santlago.
La familia proletaria tiene una problem-
tica radicalmente distinta. El obrero llega a-
gotado a la casa, la mujer que estuvo todo l
dia trabajando (en la casa o fuera de ella)
sigue trabajando hasta completar la labor do-
mstica, que slotermIna en lo avanzado de
jao -ch Eos hijos, mal almentados a
educados, mal vestidos, muy jvenes tienen
que empezar a trabajar, a ejercer alguna pro-
fesin, sin que hayan tenido condiciones de
optar por ella. Las nias van aprendiendo
desde temprano los quehaceres domsticos,
para cumplir el destino de dueas de casa.
Pero en la gran parte de los casos, ni siquie-
ra llegan a ser dueas de casa. Sus opciones
son muy cortas: obreras, emplea'artlfeS
cas u pjJSULs. anosaS uimo casos nl
siquiera pufeden tener el derecho a procrear.
Si son empleadas domsticas, el tener un hi-
jo es un drama. Son rechazadas por las pa-
tronas o entonces son ms explotadas an,
pues se les pagan sueldos ms bajos. Los
abortos se transforman en una rutina en sus
vidas.
La existencia de empleadas domsticas y
de la prostitucin son dos tipos de problems
que mereceran una atencion por parte del
Gobierno Popular.
En cuanto a las primeras, la meta por lo
me os a median plazo deberraser a
e-lm nar sTa o tIpicamen servil.
ero la co-wtonc para-- ue-esterTnrne es
primero la creacin de condiciones para que
es ontingente laboral ueda ser incorpora-
o en las s eras de la vida productva, y
segundo la creacin de condiciones para que
este tipo de trabajo se torne innecesario (lo
que ha sido planteado antes).
Sin embargo, mientras exista se puede de
inmediato reglamentar de la forma ms coD-
eleta eosilbe es l-o de trabajo, a tii de ga-
t zar que su jorna a e ajo, su suel-
do, etc., sean efectivamente cumplidos de
forma a aliviar una situacin increblemente
-explotadora.
En cuanto a las prostitutes, es cierto que su
eliminacin exige una transformacin de la
estructura econmico-social. O sea, la elimi-
nacin de la necesidad econmica que hace que
exista la oferta de prostitutes, y una transfor-
macin de los valores culturales, que haga que
termine con su demand.
Sin embargo, de inmediato se debe por lo






Planteamientos


menos buscar hacer efectiva una reglamenta-
cin que proteja este tipo de mujer mien-
tras l exista.
Pero es necesario tener present que la man-
tencin de esta "profesin" en las condiciones
de un Gobierno Popular, cuya meta es lograr
el socialismo, es algo inadmisible. En Cuba, por
ejemplo, este problema fue solucionado en po-
cos meses, antes incluso que se hubiera abierto
la etapa propiamente socialist de la Revolu-
cin. La tarea de incorporacin de estas mu-
jeres a la vida productive debe ser planteada
en Chile desde ahora.
Las conclusions que se pueden sacar de
todas estas consideraciones que hemos venido
desarrollando son las siguientes:
lbien la mu er en general vive e a
a i n n erior, sus pro emas es an -
ea cua te a mu er burguesa,
TUea-Stfimbi-n en una condicin de ob-
jeto, mientras hace parte de la categora mu-
jer, en lo esencial no tiene los problems que
tiene la mujer proletaria, pues sta si vive ple-
namente el fenmeno de la double explotacin
de su trabajo. Sin embargo, existen various
puntos en comn entire lo que se puede consi-
derar como reivindicaciones de la mujer pro-
letaria (y obviamente de la campesina) y la
mujer pequeoburguesa. Aun siendo los pro-
blemas much ms agudos para las proleta-
rias, no se debe perder de vista la importancia
que tiene en Chile la pequea burguesia. Esta
clase debe ser incluida en el movimiento revo-
lucionario cuando ste levante reivindicaciones
de la mujer. Pero, si bien el trabajo revolu-
cionario de concientizar y organizer a las mu-
jeres debe ser hecho fundamentalmente entire
las proletarias, ste debe ser llevado a cabo en
unidad con la pequea burguesa.
3. LA FORMA QUE DEBE ASUMIR LA LU-
CHA POR LA LIBERACION DE LA MUJER
La lucha por la liberacin de la mujer no
tiene adque er_ con el femenis No se
an me una lucha del
6enc rdel masculmo. Tal
cn n ur a y groes
La lucha por la liberacin de la mujer es
una lucha poltica y revolucionaria, que por ser
una lucha en contra del sistema capitalist, que
mantiene y necesita de la opresin de la mu-
jer, est inserta en el context de la lu-
cha de classes y tiene que ser dirigida por la
clase obrera, a travs de sus partidos y orga-
nizaciones de vanguardia.
En este sentido, no se trata tampoco de una
lucha de mujeres para su liberacin, sino que
de ana lucha de todos los explotados para Ii-
berar tambin a las mujeres. Esta es la forma
correct que debe asumir esta lucha y, por
tanto, ella tiene que ser trabada por todos los
revolucionarios, hombres y mujeres, aunque
nicialmente cabe a stas im ulsarla con ma-
ee6e, pues, comprometer de forma active
en esta lucha a todos los partidos y organiza-
ciones de la izquierda chilena. Es Importante
no perder de vista que en Chile los partidos
juegan un papel fundamental en la conduc-
cin de la lucha de classes y que una lucha de.
tal envergadura, tiene necesariamente que pa-
sar por la conduccin y movilizacin por parte


LA MUJER CHILENA necesita rebelarse con-
tra el sometimiento a que est relegada, In-
.m p o I -j u. ,



















cialismo.

de los partidos revolucionarios, los que hasta
ahora no se han empeado a fondo en esto.
Dada su profundidad y complejidad, es in-
dispensable buscar la convergencia de esfuer-
zos, no slo al nivel del frente entire los par-
tidos sino, sobre todo, del frente entire classes:
sectors de la pequea burguesa y proleta-
riado.
Por ltimo es necesario una vez ms insistir
que slo bajo la conduccin de la clase obrera
esta lucha puede realmente lograr sus objeti-
vos ms amplios. Esta clase tiene que com-
prometerse en liderar esta lucha.
Si se hace una gran movilizacin en torno
a la discusin de los problems de la mujer y
su organizacin, para empezar a resolverlos,
Inevitablemente slo la burguesa tendr que
perder con esto. Los revolucionaros no se
pueden olvidar de esta realidad: las mujeres
elalismo.

















obreras y trabajadoras tienen un le mo v
para serdo revolucionarias, loa as ue la
exadpa on de lases esty ompeidas a es nx-
ac 0ncuan o mujere "La teora cuando
pen ra en as e 5SNtorna fuerza mate-
rial". Hay que divulgar la concepcin mar-
xista sobre la mujer. Hay que romper defini-
tivamente los prejuicios que existen an entire
amplios sectors de la militancia political de
izquierda sobre el tema, hay que mostrarles
que el mantenimientod de una actitud mahista
y que leva a ridiculizar y a rechazar el en-
frentamiento de los problems de las mujeres,
es objetivamente una actitud de defense de los
valores burgueses y contrarrevolucionarios.
VANIA BAMBIBRA
VAN'LA BAM r RA







Polmica.


En pos de las

capas media


izquieida chilena, despus del resultado adverse de las elec-
ciones complementarias del 16 de enero. Una minuciosa po-
lmica -principalmente a travs de las pginas de El Siglo y Ul-
tima Hora-, ha fijado los contoinos de una discusin de mil aris-
tas. Los columnists de "El Siglo", rgano official del Partido Co-
munista. han traido a la polmica numerosos arguments. todos
ellos destinados a probar que una poltica de alianzas para este
period no excluye el diilogo con el Partido Demcrata Cristiano.
Esto no compromete, segn ellos, la march de un process que se
ha propuesto iniciar la construccin del socialismo en Chile.
Naturalmente esa tesis exige echar a la basura lo que susten-
taba el informed de Luis Corvaln al XIII Congreso del PC, en oc-
tubre de 1965. Entonces -bajo el gobierno democristiano- se sos-
tenia que "el objetivo que persigue la Democracia Cristiana es sal-
var el capitalism en Chile e impedir la revolucin popular y el so-
cialismo". Ese informed tambin destacaba los "vinculos con el im-
perialismo y la derecha" del gobierno democristiano. Ahora, sin
embargo, el diputado Jos Cademrtori sostiene que el PDC repre-
senta los interests de la pequea y median burguesia no mono-
polista, mientras la line del imperialismo y de la eligarqua es-
t representada por el Partido Nacional y otros grupos de extre-
ma derecha.
Si bien es cierto one los tiempos han cambiado, no es para
tanto. El papel de la DC como salvavidas del capitalism qued de-
mostrado sin apelacin en sus seis aos de gobierno. Su carcter
proimperialista -como deca Corvaln en 1965- qued "marca-
do a fuego con los convenios del cobre" y otras medidas que signi-
ficaron la entrada a saco del imperialism en la economa chi-
lena. Frente al gobierno de la Unidad Popular la conduct de la
Democracia Cristiana no ha hecho sino confirmar la apreciacin
que h:.ria el PC en 1965. Su apoyo a Allende en el Congreso Ple-
no estuvo condicionado a la aceptacin de un "estatuto de garan-
tas democrticas". Asumi asi la DC el papel de un gendarme
de la "democracia", que le ha permitido mantener en vilo el pro-
ceso durante sus primeros catorce meses. Los planteamientos re-
formistas avanzados de Tomic en la campaa presidential de 1970.
fueron abandonados por complete. La DC volvi a entablar rela-
ciones formales con la derecha y. apoyados mutuamente, obtuvie-
ron sendas victorias electorales en Valparaiso, primer, y en *'Hig-
gins, Colchagua y Linares. ms tarde. Finalmente. para demostrar
su powder Institucional. la DC hizo aprobar una reform de la Cons-
titucin que mete en un zapata chino el crecimiento del rea so-
cial de la economa, y. mediante una acusacin, hizo destituir al Mi-
nistro del Interior. Jos Toh. Caracterizarla, pues. como agent
poltico de la pequea y median burguesa na monopolista, es una
exageracin.
Aunque la DC ha definido esta posicin antizqulerdlsta y pro-
imperialista con today claridad -3y por ended un acuerdo con ella
slo puede Implicar aceptarle nuevas imniosiciones que comprome-
tan el proceno-. los compaeros de "El Siglo" se empean en
abrir el dilogo con ese partido. Esta posicin seguramente se ori-
gina en un double error: el carcter del process clhileno y la creen-
cia de que la DC represent a la peqiueia y median burguesa
no monopolista, cuando, en realidad, aunque control Ideolgica-
mente sectors populares, represent especificamente les intere-
ses polticos del imperialismo y de la burguesa. Eswto ltimo parece
bastante claro para la mayora de los militants de izquierda, me-
nos para los columnists de "El Siglo". Del primer error es de don-
de arranca la equivocad a politic de alianzas del proletariado que
propugnan los compaeros de "El Sielo". Sumado al olvido de la
just caracterizacin que hacan en 1965 de la DC. les lleva a con-
fundir al partido de Frel con los interests de classes o capas socia-
les que pueden ser aliadas de la clase obrera en un process revo-
lucionario.
El problema de una just poltica de alianzas ha Inquietado
siempre a los revolucionarios, comenzando por los fundadores de
la ideologia que sirve a la clase obrera de instrument de lucha
por el poder.


Hay numerosos texts de Marx y Engels dedicados a este as-
pecto. Por ejemplo, en marzo de 1151, ambos redactaron el Men-
saje del Comit Central a la Liga de les Comunistas, que. como
ebserva el Instituto del Marxismo-Leninismo adjunto al CC del
PC de la URSS "formula la tesis de la revolucin permanent, que
Lenin enriqueci en la poca del Imperialismo. convirtindola en
la teoria del desarrollo y la transformacin de la revolucin demo-
crtico-burguesa en revolucin socialist" 'li.
En ese trabajo, Marx y Engels analizan una coyuntura preci-
sa, cul es la lucha revolucionaria en 1848 y 1849 en Alemania. Pe-
ro hacen algunas consideraciones de valer vigente sobre la peque-
a burguesa democrtica. "Muy lejos de desear la transforma-
cin revolucionaria de toda la sociedad en beneficio de los pro-
letarios revolucionarios, la pequea burguesia democrtica -escri-
ben Marx y Engels- tiende a un cambio del orden social que pue-
da hacer su vida en la sociedad actual lo ms llevadera y confor-
table". Luego de describir las reivindicaciones por las que lucha
la pequea burguesa democrtica, Marx y Engels sealan que
ellas "no pueden satisfacer en modo alguno al partido del prole-
tariado.... Nuestros intereses y nuestras tareas consistent en hacer
la revolucin permanent hasta que sea descartada la dominacin
de las classes ms o menos poseedoras, hasta que el proletariado
conquiste el Poder del Estado. hasta que la asociacin de los pro-
letarios se desarrolle, y no slo en un pais. sino en todos los pai-
ses predominantes del mundo, en proporciones tales que cese la
competencia entire los proletarios de estos paises, y hasta que por
!o menos las fuerzas productivas decisivas estn concentradas en
manos del proletariado. Para nosotros no se trata de reformar la
propiedad privada, sino de abolirla; no se trata de palliar los an-

i1 Carlis ar.x y Feaerlco Engela, Obra Escogldaa Tomo I. Edltora Poltica,
La Habana, 1963, pg. 10.


tagonismos de clase, sino de abolir las classes; no se trata de me-
jorar la sociedad existence, sino de establecer una nueva".
En ste como en otros textos, Marx y Engels insisted en sal-
vaguardar la independencia del partido del proletariado, sin per-
juicio de sus alianzas tcticas. "Los obreros -dicen- deberan lle-
var al extremo las propuestas de los demcratas, que. como es na-
tural, no actuarn como revolucionarios, sino como simples re-
fornistas.... Asi pues. las reivindicaciones de los obreros deben re-
girse en todas parties por las concesiones y medidas de los deni-
cratas". Y subrayan que el "grito de goueira" de los proletarios ha
de ser "la revolucin permanente. 121.
Per supuesto. Lenin desarroellria ampliamente el tema de las
alianzas del proletariad.o destacando siempre que el secret del
xito en la lucha revolucionaria consiste en que la clause obrera
retenga en todo instant la dieiccin del process. Lenin preconiz
atraerse a las masas campesinas para llevar a trmino la revolu-
cin democrtica, aplastando por la fuerza al feudalismo autocra-
tico que dominaba Rusia, para pasar luego a la revolution socia-
lista. rompiendo el poder de la burguesia. En ambas etapas Lenin
sealaba que el proletariado debia paralizar la inestabilidad de
la burguesia, en la primera fase, y de los campesinos y de la pe-
quea burguesia en la segunda.
De este planteamiento leninista, los compaeros del diario
"El Siglo" deducen que el process chileno encaia la etapa de una
revolucin antimperialista y antioligrquica. Para afirmar esta te-
sis, se sostiene la existencia de un feudalismo -por ejemplo en
el campo- donde en verdad hay relaciones capitalistas de pro-
duccin y. por lo tanto, una burguesia agraria. Chile estaria, pues,
en las condiciones de Rusia en 1905 y no en las de octubre de
1917, cuando Lenin se planted la levolucin socialist. En con-
creto, los compaeros comunistas acusan a la "ultraizquierda" de
pensar que en Chile hay una revolucin socialist y de formula
planteamientos condicionados a esa presunta realidad. Pero no es
as, sin perjuicio de la existencia de algn desatinado que pudie-
ra estar confundiendo esta situacin con el octubre ruso.
Le que ocurre es que tampoco Chile vive las condiciones de
una revolucin democrtico-burguesa. Los objetivos de una revo-
lucin de esa naturaleza no tendran suficiente asidero en Chile,
salvo completar la tarea inconclusa de la refoiina agiaria. El
PC ha definido ms exactamente la revolucin chilena como "an-
timperialista, antimonopolista y agraria con vistas al socialism"
(31. Explicando esta tesis, se ha dicho: "La levolucin antimpe-
rialista y antioligrquica que propician con toda decision los co-
munistas chilenos ys des at los dems partidos de la UP. significa, en con-
secuencia, un profundo paso revolucionario en la perspective del
socialism. La experiencia intei national muestra que el proleta-
riado, utilizando todas las posibilidades que brinda el gobierno
del pueblo, puede acelerar al mximo el period de transicin ha-
cia la revolucin socialist. Es ms Hoy por hoy cualquier revo-
lucin en Amrica latina que no derive en revolucin socialist se
frustra como revolucin" '4).
En la "aplicacin prctica de esta tesis, los compaeros comu-
nistas se plantean la formacin de un "frente nico" para la re-
volucin antimperialita list y ntioligrquica, formed por la clase
obrera, los campesinos, los estudiantes, las capas media y algu-
nos sectors de la burguesia national, que son las fuerzas motri-
ces de la revolucin, segn las identifican esos compaeros. Las
contradicciones entire esas fuerzas. sostiene el PC, son secundarias
frente al "inters comn en la lucha contra el imperialismo nor-
teamericano y las oligarquias". (51.
Es justamente en este punto donde las posibilidades de 'ace-
lerar al mximo el period de transicin hacia la revolucin so-
cialista" se reduce sobremanera.
La presencia de la "burguesia national" en este frente limit
todo tipo de medidas que afecten al capitalism, y. aun mis, en-
torpece las medidas antimperialistas. La existencia o no de una
"burguesia national" en Amrica latina, ha dado pbulo a una
larga discusin en el seno de las fuerzas revolucionarias. Los par-
tidos comunistas coinciden en apreciar su existencia y. por lo tan-
to, la necesidad de alianzas tcticas con ella para cumplir las ta-
reas de la revolucin antimperialista y antioligrquica.
(Pasa a la vuelta)
i2i Id., pages 103, 104. 105 y 11!
i3i Carlos Cerda, 'El lenBisimo y a vii,-orra popular", pag 131
141 Id. pag 133
i5i Luis Corrnin,. "Ualn de Las fuerzas revoliiilouriras y antimperiallatas n
Amarlo Latina". PP 33. Julio de 1967






Polmica

(De la vuelta)
En el caso chileno, creemos,
el gobierno democristiano
termin por demostrar que
esa burguesa .antimperialls-
ta no existe, al menos en
calidad independiente. La
avanzada del imperialismo en
Chile es precisamente la bur-
guesia. Es ella la que ha
construido una "muralla chi-
na" institutional en defense
del capitalism, oue es la
vinculacin orgnica e ideo-
lgica de la burguesia con el
imperialismo. De modo que la
revolucin chilena necesa-
riamente tiene aue afrontar
tareas anticapitalistas en es.
ta fase si desea eliminar la
dependencia de nuestro pals
del imperialismo. Esta inevl-
tabllidad hace que el process
chileno se vea obligado a
asumir caracteres de un de-
sarrollo continuado si desea'
evitar una frustracin. Pero
an ms, como lo estn de-
mostrando los hechos, el slo
cumplimiento del Programa
de la Unidad Popular engen-
dra un grado tal de resis-
tencia de la burguesa que no
continuarlo hasta su culmi-
nacin significa perder has-
ta la posibilidad misma de
una revolucin antimperla-
lista y antlollgrquica.
Afidase a esto que ade-
ms de los sectors de bur-
guesa media y alta ya in-
crustados en la Unidad Po-
pular, pero que al menos
aceptan de palabra su pro-
grama, los compaeros de
"El Siglo" proponen un en-
tendimiento con la Democra-
cla Cristiana, el mismo par-
tido al que en 1965 y 1966 de-
finieron como "salvavidas"
del capitalism y marcaron
a fuego por sus vnculos con
el imperialism. El contra-
sentido no puede ser ms ob-
vio. Incluso los compaeros
de "El Siglo" han tenido que
limpiar a la DC de la acu.
sacin de estar procediendo
contra el gobierno de acuer-
do a una tctica fascista.
Ms an: hoy sostienen que
el fascismo no es una ame-
naza real en Chile. Todo es-
to en beneficio de una am.
pliacin del frente nico en
el cual el proletariado urba-
no y agricola comienza a
quedar subordinado a los in-
tereses estratgicos de fuer-
zas que defienden el capita-
lismo.
Los compaeros de "El Si-
glo", en busca de argumen-


CARLOS MARX: la pequea
burguesia democrtica.

tos para su tesis, han tenido
que recurrir, incluso, al ejem-
plo de Vietnam pretendiendo
que la lnea -de los compae-
ros vietnamitas respaldaria
la poltica de alianzas que
ellos plantean para Chile.
Reprodujeron a este efecto
una cita de once lines de
Truong Chinh que hace Car-
los Cerda en su libro "El le-
ninismo y la victoria popu-
lar" (6). Se refiere a la es-
trategia para definir al ene-
migo principal y derrocarlo,
determinar los aliados de la
clase obrera en cada etapa,
etc.
El libro, de 141 pginas, de
Truong Chinh, es demasiado
rico en enseanzas revolu-
cionarias que los compaeros
de "El Siglo" pasan por alto.
"La experiencia de la revo-
lucin vietnamita en los cua-
renta aos pasados -seala-
demostr claramente que la
revolucin violent es el ni-
co camino just para lograr
la independencia national, la
democracia popular y el so-
cialismo. La forma funda-
mental de la violencia en la
revolucin vietnamita es la


(6) Truong Chinh, miembro del
Bur Politico del Partido de
los Trabajadores de Vietnam".
"Sigamos el camino trazado por
Carlos Marn", Ediciones en
Lenguas Extranjeras, Hanoi,
1969. Adems del prrafo cita.
do, que corresponde a la pg.
78 del libro de Truong Chinh.
Cerda incluye otros en las
pgs. 68, 69 y 70 de su propio
libro Los present agrupados,
aunque correspondent a las
pgs. 38, 78, 79, 83 y 85 del li-
bro del compafiero vietnamita.


combinacin estrecha de la
lucha political con la arma-
da; una y otra juegan el pa-
pel principal segn la situa-
cin concrete de cada nerio-
do o de cada region". (pg.
62).
En las condiciones de Viet.
nam (un pas colonial y se-
mifeudal), hay una contra-
diccin fundamental entire
el pueblo vietnamita y los
agresores imperialists que
ocupan la parte sur del pas.
La tarea antimperialista, en
este caso. es expulsar a los
imperialistas y la tarea anti-
feudal es derrocar a los te-

rratenientes y hacer la re-
forma agraria. Para enfren-
tar a imperialists y terra-
tenientes, los compaeros
vietnamitas plantearon la
revolucin nacional.democr-
tico-popular en el sur, en
vias de cumplirse con un
Frente Nacional de Libera-
cin, mientras en el norte se
desarrolla la revolucin so-
cialista. En ambos process
la direccin la ejerce la clase
obrera. "La clase obrera ---di-
ce Truong Ohinh- debe
mantener firmemente la di-
reccin de la revolucin na-
cional democrtico popular,
no puede dividirla con otra
clase, cualquiera que sea y
much menos puede dejarla
caer en manos de la burgue-
sla national" (pg. 43).
La experiencia vietnamita,
pues, debe asimilarse en tr-
minos positivos Un frente
amplio antimperialista, pero
sometido a la firme direccin
de la clase obrera. Eso, en el
sur ocupado por agresores
imperialists. Y el norte en
plena transicin al socialis-
mo. bajo una linea que con-
siste en "acelerar con rapidez,
rigor y seguridad el advance
hacia el socialismo".
Y en 'Chile? La preocupa-
cin central de algunos sec-
tores parece ser aumentar los
compromises con sectors de
la 'burguesia, cuyo peso espe-
cifico en la conduccin del
process aumenta a ojos vista.
Esa linea no significa sino
reforzar las lneas defensivas
del capitalism, dificultando
gravemente la posibilidad de
pasar a una etapa ms ele-
vada del process. No gana
"capas medias", sino. sim-
plemente, a los agents del
capitalism. A los que pre-
tenden abortar desde dentro
el process hacia el socialism.
MANUEL CABIESES D.







Teora y Prctica


Es "anticuada" la

lucha de classes?

II' INALMENTE, una causa muy impor-
Stante de discrepancies entire los mi-
litantes del movimiento obrero resi-
de en los cambios de tctica de las classes
dominantes en general y de la burguesa
en particular. Si la tctica de la burguesia
fuese siempre igual, o por lo menos, del
mismo tipo, la clase obrera aprendera r-
pidamente a responder a ella con una tc-
tica tambin igual y del mismo tipo. Pero,
de hecho, la burguesa en todos los pauses
establece, inevitablemente, dos sistemas de
gobierno, dos mtodos de lucha por sus in-
tereses y en defense de su dominion, mto-
dos que van alternndose o que se entrela-
zan en distintas combinaciones. Es, en pri-
mer trmino, el mtodo de la violencia, el
mtodo que no admite concesin alguna al
movimiento obrero, el mtodo que apoya a
todas las instituciones viejas y ya caducas,
el mtodo que rechaza rotundamente las
reforms. Esta es la esencia de la poltica
conservadora, que en Europa occidental de-
ja de ser, cada vez ms, la poltica de las
classes terratenientes para convertirse en
una de las variedades de la poltica gene-
ral burguesa. El segundo mtodo es el del
liberalismmo, el de dar pasos en el sentido
del desarrollo, de los derechos politicos, en
el sentido de las reforms, de las concesio-
nes, etc."
"Cuando la burguesa pasa al empleo de
uno u otro mtodo, no lo hace obedeciendo
a las alevosas intenciones de personas aisla-
das, ni tampoco por mera casualidad, sino
en virtud del carcter profundamente con-
tradictorio de su propia situacin. Una so-
ciedad capitalist normal no puede desa-
rrollarse con xito sin un rgimen repre-
sentativo consolidado, sin conceder ciertos
derechos politicos a la poblacin que no
puede dejar de distinguirse por sus exigen-
cias "culturales" relativamente elevadas.
Esta exigencia de un nivel cultural mnimo
es originada por las condiciones del propio
modo capitalist de produccin, con su tc-
nica elevada, su complejidad, flexibilidad,
movilidad, rapidez en el desarrollo de la
comptencial mundial, etc. Las oscilaciones
en la tctica de la burguesa, su paso del
sistema de la violencia al de las supuestas
concesiones son propias, por lo mismo, de
la historic de todos los pases europeos du-
rante estos ltimos cincuenta aos, con la


LENIN: sus ideas conservan plena vigencia.

particularidad de que, en determinados
period, los distintos pauses acuden con
preferencia a uno u otro mtodo".
"Cuando en 1890 se produjo el viraje ha-
cia las "concesiones", ste result ser, como
siempre, an ms peligroso para el movi-
miento obrero, engendrando un eco igual-
mente unilateral de la poltica burguesa
"de reformss: el oportunismo en el movi-
miento obrero. "La finalidad positive real,
que persigue la poltica liberal de la bur-
guesa -dice Pannekoek- es la de deso-
rientar a los obreros, sembrar la escisin
en sus filas, transformar su poltica en un
apndice impotente de la impotente, la
siempre impotente y efmera poltica de su-
puestas reformss.
"No son pocas las veces en que la bur-
guesa logra sus objetivos, durante cierto
tiempo, por medio de una poltica "liberal",
que es, como observa con razn Pannekoek,
una poltica "mas astuta". Parte de los
obreros, parte de sus representantes, se
deja engaar a veces por las aparentes
concesiones. Los revisionistas declaran "an-
ticuada" la doctrine de la lucha de classes o
comienzan a aplicar una poltica que, de he-
cho, significa una renuncia a la lucha de
classes. Los zigzags de la tctica burguesa
original un reforzamiento del revisionismo
en el movimiento obrero y. muchas veces
provocan en el seno de ste discrepancies
que suelen llevar hasta la escisin"
V. I. LENIN
Obras Completas, Tomo 16, p. 342
(Zvezdd, nm. 1, 16 de diciembre de 1910)


. ,iA







Documentos



El MIR responded los ataques


del Partido Comunista


D URANTE aos el Movimiento de Izquier-
da Revolucionaria (MIR), ha venido
siendo objeto de ataques injuriosos por
parte de la direccin del Partido Comunista.
En las ltimas semanas, a travs del diario
"El Siglo", la direccin del PC ha pasado otra
vez a la ofensiva, atacndonos e injurindo-
nos diariamente.
Durante todo el ltimo period, nosotros ha-
blamos sido en extremo cuidadosos, evitando
la polmica pblica y hablamos buscado siem-
pre conversar con estos dirigentes antes de res-
ponder a sus agreslones. En verdad, rara vez
fue possible hacerlo.
Tambin en esta oportunidad hubiramos
querido conversar con ellos antes de polemizar,
pero los dirigentes del Partido Comunista han
preferido conversar con el Partido Demcrata
Cristiano antes que con el MIR; han preferido
halagar a la DC e injuriar al MIR diariamente
por "El Siglo". Es asi como nos vemos obliga-
dos a responder publicamente.
Esperamos que esta vez la direccin del Par-
tido Comunista no acuda a las manoseadas
prcticas de acusar de anticomunista a todo el
que difiera de sus political o se defienda de
sus ataques.
Nosotros no hacemos lo que siempre hacen
algunos dirigentes del PC, que antes que la
discusin ideolgica, fraternal y respetuosa,
prefieren aprovechar los montajes publicitarios
que los reaccionarios han levantado contra el
MIR, acusndonos de estridencia, desquicia-
miento y extremismo.
Nosotros no caeremos en esas prcticas; ja-
ms discutiremos con los dirigentes d.i PC
aprovechando en nuestro favor las campaas
de propaganda anticomunista montadas por
los imperialistas y sus sirvientes nacionales a
travs de dcadas.
Ms claro an: el MIR slo guard enorme
respeto y admiracin por Vladimir Ilich Le-
nin, fundador del Primer Partido Comunista
del mundo, por Luis Emillo Recabarren, fun-
dador del Partido Comunista chileno, por los
mrtires gloriosos del Partido Comunista y por
los abnegados y sacrificados militants del
Partido y la Juventud Comunista chilenos.
Pero tampoco esta vez aceptaremos injuries
de parte de la direccin del PC. Nadie entire
los trabajadores tiene derecho a injuriar a los
revolucionarios, menos derecho y autoridad
moral tienen para hacerlo los generals y es-
trategas de los graves reveses que sufre hoy
la Unidad Popular.
Decimos esto pues nosotros estamos conven-
cidos, al igual que el PC, que el triunfo elec-
toral del fascismo en O'Higgins, Colchagua y
Linares, es un serio revs para el process. La
diferencia est en que el PC no lo reconoce
y elabora en cambio decenas de teoras y ex-
plicaciones. Nosotros pensamos que este re-
sultado debe ser enfrentado como un serio re-


vs, para reestudiar las politics aplicadas,
modificarlas y caminar entonces hacia la vic-
toria. Las ltimas elecciones parlamentarias
en el centro del pais deben constituirse en
"el naranjazo" que les seale a los trabaja-
dores el camino a la victoria y no debe elu-
dirse su significacin con explicaciones infan-
tiles, rebuscadas o desleales. Al pueblo le gusta
aprender de los golpes y no que le transfor-
men maosamente derrotas en victorias.
Ms an. lo que se ha producido no es un
desastre. Al contrario, nosotros como MIR
apreciamos un enorme crecimiento orgnico,
politico y de la movilizacin de los campesinos
para toda la Izquierda en Linares. Cuestin
distinta es exigirles a las elecciones ms de
lo que pueden dar.
Lo que se produjo fue un advance objetivo de
la izquierda entire los trabajadores del campo
y entire los pobladores, a la vez que la repre-
sentacin electoral de este fenmeno fue desfa-
vorable. Es possible que las .diferentes apre-
ciaciones driven de que nosotros estuvimos y
estamos trabajando en Linares y que los di-
rigentes del PC, en cambio, estuvieron casi
ausentes o llegaron a ltima hora.
Algunos dirigentes del Partido Comunista
han querido culpar al MIR de la derrota en
Linares. Nos limitaremos a responderles.
No deben existir confusiones: sta no es
una derrota de los trabajadores; sta es una
derrota de la estrategia political aplicada en
el ltimo ao, estrategia que es fundamental-
mente la estrategia del PC.
De.nada vale culpar a la publicidad, a las
mujeres, al MIR o a los sectors medios: una
estrategia es la que ha fracasado. Es la mis-
ma estrategia que Fidel Castro critic por sus
debilidades en el Estadio Nacional. Y es la
misma por la cual se autocritico el secretario
general del Partido Comunista por cadena na-
cional de radios en diciembre del ao pasado.
La estrategia criticada es vacilante en la
lucha ddeolgica. Es esa que no cuestiona las
libertades que los patrons otorgan al pueblo
para morirse de hambre, que no cueAtiona la
libertad de los dueos de los grandes funds y
fbricas para robar y explotar al pueblo, esa
que no combat la libertad de los dueos de
los diarios y las radios para mentir y engaar
al pueblo, esa que no cuestiona la legalidad de
los patrons y que, al contrario, compete con
los dueos del poder y la riqueza en asegurar
su eterna adoracin y respeto a ella.
La estrategia que fracas es la que primero
aplaude a la Democracia Cristiana como pro-
gresista y allada, confundiendo asi al pueblo
respect de quines son sus enemigos y que
luego, en las elecciones, pretend convencer a
los trabajadores que no voten por esa misma
Democracia Cristiana y lo hagan por la Iz-
quierda.
Es esa Inteligencia poltica la que hasta aqu


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Dnciimpntog

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4~
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MIGUEL ENRIQUEZ, Secretario General del Movimiento de Izquierda Revolucionaria (MIR).


le ha regalado la victoria a los democrata-
cristianos, primero en Valparaiso y reciente-
mente en el centro del pais. Entendmonos:
si se trata de establecer que en la DC hay tra-
bajadores y otros sectors engaados, ello no
es misterio para el pueblo y es entendido f-
cilmente por l; pero lo que si crea confusion
en el pueblo es no definir al PDC como un
partido que represent politicamente los inte-
reses del imperialismo y de los patrons. Si
existen sectors progresistas en el PDC, esos
slo abandonarn un partido que sea desen-
mascarado como fascista y reaccionario.
No han cambiado tanto los hechos en Chile.
O es que la sangre derramada por el freismo
durante su gobierno no cuenta? O es que la
puesta en venta de las riquezas de Chile por
el PDC es hoy considerada de carcter pro-
gresista? O es que el pueblo debe olvidpr y
perdonar las torturas que el freismo aplic a
los revolucionarlos? 40 se trata de que los
robos e inmoralidades del freismo se apre-
cian hoy como honestidades?
La estrategia que ha mostrado tan grandes
debilidades es la que sostiene que es preciso
ser mayora para despus avanzar y no, como
saben los trabajadores, que es necesario pri-
mero avanzar para ganar a la mayoria del
pueblo. Es la estrategia de los que no entien-
den que es necesario ganarse a los obreros,
Campesinos, pobladores y estudiantes, resol-
viendo sus aspiraciones, liderando los comba-
tes por sus intereses y contra sus enemigos. No
es frenando su advance por exigencia del PDC
como se gana a los trabajadores, al pueblo en
su conjunto.


Es Incredible que el PDC confunda y arrebate
a la Izquierda un sector del pueblo y que la
direccin del PC, en vez de ir al combat po-
litico e ideolgico, palmo a palmo con el PDC
para recuperar esos trabajadores, prefiera re-
conocer el liderazgo del PDC sobre ellos y ne-
gocie con el fascismo DC aceptando frenar el
pioceso o "consolidarlo" como hoy se dice.
El PC ha cdffundido el desarrollar la inicia-
tiva combative y movilizadora de las masas
con la proteccin a la iniciativa privada de
algunos grandes empresarios.
Lo ms grave no es slo que est cuestio-
nada una estrategia, sino que se persista en la
misma poltica y no se abra la discusin pol-
tica en el seno de la Unidad Popular, con un
sentido honest y autocritico. Ejemplo clari-
ficador de esto es la actitud tomada en Linares
donde toda la UP de la provincia, incluido el
PC y sumado el MIR, levantaron un program
campesino revolucionario en el que estaban in-
cluidos, es cierto, algunos de los puntos fun-
damentales del program agrario del MCR y
del MIR. El compaero Orlando Millas de la
Comisin Politica del Partido Comunista, en
vez de abrir la discusin internal con los sec-
tores de la UP y sus militants que aprobaron
ese program, y tambin con el MIR, prefiri
desconocer el apoyo de la UP de Linares al
program y responsabillzar exclusivamente al
MIR.
Nosotros, el MIR, estaramos orgullosos de
representar a todos los que apoyan un progra-
ma campesino revolucionario, pero ello no es
asi. Lo que ocurre es que algunos dirigentes
del Partido Comunista no quieren reconocer







Documentos


que sta no es una polmica entire el MIR y la
UP, sino una polmica entire las corrientes re-
volucionarias de la Izquierda -de las que el
MIR es slo una parte y en tanto que otra
parte important est dentro de la propia UP-
con una lnea ms moderada y pusilnime de
la Izquierda.
Como dijera un revolucionario ilustre, visi-
tante reciente en nuestro pais, los revoluclo-
narlos repudian la mentira, enfrentan con va-
lor y entereza la discusin Ideolgica y no la
deforman jams para comodidad ante sus ene-
migos de clase.
Con inusitada frecuencia el PC ha venido
sosteniendo que las formas tcticas de lucha
del MIR asustan a las classes medias, a los ofl-
ciales honestos de las FF. AA. y a sectors del
pueblo. Incluso han sostenido que nosotros
combatimos a las capas medias. Muy por el
contrario, el MIR siempre ha sostenido que los
trabajadores, en su combat contra'los dueos
del poder y la riqueza, requieren de aliados.
que tienen que ganarse a otras capas. Peto los
trabajadores no pueden ganarse a las capas
medias retrocediendo y mostrando debilidades.
SI por ganarse a las capas medias se frenara el
advance de los trabajadores no se estara en
realidad ganando a la pequea burguesa, sino
que la pequea burguesia estaria ganndose a
los trabajadores. Los trabajadores slo pueden
ganarse a las capas medias si son fuertes, si
estn unidos y avanzan firmemente defendien-
do los intereses de todo el pueblo, si avanzan
decididos golpeando a sus enemigos de clase, a
los enemigos de todos los trabajaderes.
Pero eso no es todo. Se nos acusa de entre-
garle armas al enemigo. Analicmoslo.
Qu aleja ms del campo de la Izquierda
a las classes medias y a los oficiales honestos
de las FF. AA.: el advance revolucionario de los
trabajadores o el lujo. la ostentacin y el des-
pilfarro? SI se quiere ganar a las classes medias,
a los oficiales y al pueblo, preocpense de mos-
trar una imagen cristalina de austeridad y
sobriedad.
Qu aleja ms a las classes media, el avan-
ce revolucionario del pueblo o la triste imagen
del cuoteo, de los enfrentamientos ftiles en-
tre los partidos por los cargos pblicos?
Qu tranquilidad o atraccin puede ejer-
cerse sobre las classes medias si ellas ven que
algunos dirigentes del PC liderean la perse-
cucin y el despido de militants de la Izquier-
da en los medios de comunicacin de masas
por el "delito" de diferir de sus polticas y de
negarse a aplaudir a los estafadores y crimi-
nales democratacristianos?
Cmo quieren ganarse a las classes media
si les prometen un mundo esplendoroso de alto
consumo que en la prctica no puede soste-
nerse, en vez de llamarlas a realizar sacrifi-
cios en aras de la construccin de un Chile
ms digno, ms human y ms just? Ms
grave an, cuando aparecen los primeros sin-
tomas del natural desabastecimiento de algu-
Snos products, en vez de explicar al pueblo
con entereza moral y valor las causes y los
culpables -la burguesia chilena que ha su-
mido nuestra economa en el atraso y que ha
arrendado el pas al extranjero- llamndolo
a comprender lo que ocurre, se premiere faltar
a la verdad y se niegan hechos objetivos que
miles y miles de personas aprecian en el diario
vivir.


Cmo pretenden ganarse a los sectors me-
dios si todo el pais sabe y conoce que el PC,
movido slo por mezquinos y sectarios intere-
ses de partido, en el moment en que toda la
Izquierda concentraba sus esfuerzos en el cen-
tro del pais para enfrentar al fascismo DC-PN,
el PC prefera concentrar sus cuadros en la Fe-
deracin de Estudiantes de Concepcin para
arrebatarle a una organizacin revolucionaria
de la izquierda la direccin de esa Federacin,
abriendo asi divisions y enfrentamientos se-
cundarios en el seno del pueblo y de la Iz-
quierda, que a todos desconciertan?
Por otra parte, el temor a no definir clara-
mente quines son los verdaderos pequeos
propietarios, disfrazando asi a los grandes pro-
pietarios de pequeos, mediante la Ley de Re-
forma Agraria democratacristiana, limit e
hizo lento el advance sobre los grandes funds
de la burguesia agraria. Asi, fue la propia po-
litica agraria del PC la que cre las condicio-
nes objetivas para que los pobres del campo
tuvieran que luchar por si mismos, recurriendo
a su propia iniciativa, para conquistar la tie-
rra de los grandes propietarios. Estas luchas,
que la UP se neg a conducir, fueron la mayor
parte de las veces lidereadas por el MCR. Al
mismo tiempo, por ese procedimiento pusil-
nime, por esa falta de decision political, se
crearon las condiciones para que algunos cam-
pesinos, en su lucha espontnea, golpearan
erradamente a pequeos propietarios. Nunca
el MCR o el MIR encabezaron movilizaciones
contra pequeos propietarios, a los que slo
buscamos proteger. Al contrario, si el MCR y
el MIR no hubieran asumido la direccin de
esas luchas que espontneamente daba el cam-
pesinado, la lucha de classes en el campo po-
dria haber derivado en anarqua.
Toda la responsabilidad del alejamiento de
algunos sectors de pequeos propietarios en
el campo debe recaer sobre estos estrategas de
la derrota.
Todas esas son armas entregadas al enemigo
de clase, de much mayor importancia sobre la
conciencia de la pequea burguesa propietaria
y no propietaria, que toda la confusion que
pudiera crear el advance revolucionarlo de los
trabajadores.
Este es un moment en el cual el conjunto
de la Izquierda, todos los militares de la Iz-
quierda, deben abrir la discusin claramente.
Este es un moment de grandes definiciones
politics: o se frena el process para "ganarse
las classes medias", alindose con el PDC y
rompiendo con las corrientes revolucionarias
en el seno de la Izquierda, o se profundiza y
radicaliza el advance de los trabajadores, se
denuncia al PDC como partido de los patrons
y fascistas y se establece la ms frrea allanza
de los revolucionarios en la Izqulerda. Es un
moment en el que la critica a ciertos mtodos
de trabajo, a estilos, imgenes pblicas y ac-
titudes, adems de las polticas de fondo, de-
ben someterse rigurosamente al anlisis cri-
tico.
Lo que de fondo est ocurriendo en Chile es
que la Unidad Popular se ha ido deteriorando,
en la media en que no se decide a ganar
fuerza movilizando a las masas, sealndoles
el enemigo y avanzando sobre los funds y
fbricas. .Ms an, mientras ms concesiones
se hagan al PDC, mientras ms se frene el pro-
ceso, mientras ms se negocie con los partidos







Documentos
.. ~ .


EL MIR PLANTEA una conduccin de masas que difiere de la lnea que ha planteado el PC.


de los dueos de los funds y fbricas, mayor
ser la debilidad de la Izquierda y mayor for-
taleza adquirir la clase dominant. Esta y
sus socios extranjeros han pasado a la ofen-
siva desde hace algunos meses: no se deten-
drn por ms concesiones y halagos que se les
haga, por ms agresiones que se desaten con-
tra el MIR y las masas revolucionarias para
satisfacer al PDC. Asi no se detendra la
ofensiva de la clase dominant y el imperia-
lismo.
Se confunde al pueblo cuando se aplaude y
saluda al PDC. Todo Chile sabe que los due-
os del poder y la riqueza estn decididos a
derribar al gobierno y reprimir a los trabaja-
dores. Todo Chile sabe que la clase dominant
desarrolla su ofensiva a travs de un sector
golpista, el PN, que toma las iniciativas ms
agresivas contra el gobierno y de un sector ne-
gociador, el PDC, que siempre en los moments
ms dificiles le tiende la mano al gobierno
a cambio de concesiones, hasta ahora.
Quines le siguen el juego no saben o no
quieren entender que el fascismo es un mo-
vimiento de masas, un bloque de capas y cla-
ses con intereses distintos, contradictorios, y
que por eso el fascismo recurre al engao y a
la mentira, levantando reivindicaciones popu-
lares que slo creen los Ingenuos y que, una
vez en el poder, jams las cumplen.
No es en las negociaciones, en las desleal-
tades y en los pasillos donde se encontrarn
las formas de frenar al fascismo. Es en el
seno del pueblo, es en la movilizacin de las
masas, en la elevacin de sus niveles de con-
ciencia y organizacin, en la lucha a partir de
sus intereses de modo que se les permit
avanzar y golpear a sus enemigos de clase,
donde se ganar el combat contra el fascism
DC-PN. No es en los pasillos y en las nego-
ciaciones donde est la solucin, sino en cada
fbrica, en cada fundo, en cada poblacin.
universidad y liceo.
Por ltimo, claramente dicho: el MIR desea
y buscar por todos los medios la ms frrea
unidad de toda la Izquierda y de todo el pue-


blo para avanzar, para golpear con la fuerza
de las masas movilizadas a los enemigos del
pueblo.
Pero, al mismo tiempo, queremos fijar p-
blicamente nuestro pensamiento acerca de la
unidad en este moment.
Jams habr unidad para frenar el advance
del pueblo,, aunque se lo disfrace de "consoll-
dacin".
Jams habr unidad para negociar el advance
del pueblo con el PDC.
Jams habr unidad para desmovilizar a los
trabajadores.
Jams habr unidad para amparar a gran-
des empresarios agrarios e industriales dis-
frazndolos de medianos.
Jams habr unidad para perdonar desfal-
cos aduaneros de los reaccionarios, para es-
conder robos y estafas de los freistas democra-
tacristianos o para dar garantas crediticias a
explotadores, por exigencia del PDC.
Jams habra unidad para desalojar campe-
sinos de funds que les pertenecen a ellos y a
todo el pueblo.
Siempre habr unidad para golpear a los
dueos del poder y la riqueza.
Siempre habr unidad para golpear y de-
nunciar al fascismo del PDC y PN.
Siempre habr unidad para hacer propiedad
de todo el pueblo las grandes fbricas y fun-
dos.
Siempre habr unidad para avanzar supe-
rando las limitaciones que imponen el Parla-
mento fascista, la justicia de classes y la lega-
lidd de los patrons.
Siempre habr unidad para organizer y mo-
vilizar a los trabajadores del campo y la ciu-
dad.
Siempre habr unidad para defender la es-
tabilidad del gobierno ante las agresiones fas-
cistas.
Secretariado Nacional
MOVIMIENTO DE IZQUIERDA
REVOLUCIONARIA (MIR)
Santiago, 29 de enero de 1972.






Teatro


Caminos para un

arte en gestacin


ARA un espectador de
teatro venido de fuera
de Chile, la actividad
escnica de nuestro pais no
ofrecera variaciones al ob-
servar la cartelera de las dis-
tintas salas. Pareceria que
desde el gobierno de Alessan-
dri o de Frei, en el plano
artstico no hubiera sucedi-
do nada. Similitud en los
programs, el mismo o me-
nor pblico en las salas. Re-
pertorio a base de angustia
y desesperanza tpicas de
una burguesia en decaden-
cia o los recursos fciles pa-
ra impactar, del uso del des-
nudo, exhibicionismo ertico
o imgenes deformantes por
efecto de drogas. Para ejem-
plo, basta ver avisos de "EL
MERCURIO" a toda pgina,
anunciando la exhibicin de'
un grupo hippie, que muestra
su trayectoria en comn, cul-
minando en un desnudo co-
lectivo. Todo a un precio de
centenares de escudos por
espectador.
Es que no ha pasado na-
da en,el plano cultural? Si-
guen nuestros trabajadores
subordinados al mundo del
consume, donde es necesario
el cartel, el ditirambo, la fo-
tografa vendedora o el elo-
gio en cualquier product
subcultural tipo revista "Rit-
mo"? Ms an, en un verda-
dero circulo vicioso, las di-
versas compaas capitalinas
se desgastan, salvo excepcio-
nes, por satisfacer esa bur-
guesia que paga. ofreclndo-
le lo que pueda ser vendedor.
Ello no Obsta para que da
a da, ese mismo pblico dis-
minuya y se refuge en el
facilismo de una television
donde "Simplemente Maria"
marca el ndice ms alto de
la deformacin y -venta de
product subcultural.

UN TEATRO POPULAR

Esa es una cara. La exter-
na, publicltada, commercial, de
consumo preferente para la
burguesia. Pero est la otra,
silenciosa, experimental, afi-
cionada. Labor annima, pe-
ro cuya tarea va formando
paso a paso, la base de una


nueva cultural afincada en el
proletariado y campesinado.
Ya 1971 comenz a entregar
los primeros resultados. La
CUT organize un "Concurso
Nacional de obras de teatro
social". De 36 textos recibi-
dos, 14 de ellos fueron consi-
derados por el jurado como
dignos de premiarse, publi-
carse o representarse. se han
multiplicado los elencos po-
blaclonales, slndicales, gre-
miales, campesinos, obreros,
de empleados, de estudiantes.
etc. Los concursos llamados
por la Universidad de Chile
y por la Universidad de
Concepcin el ao pasado
pusieron nfasis en sus ba-
ses, de que los autores debe-
ran enfrentar la nueva
realidad chilena y responder
como artists recrendola o
testimonindola. De alli sur-
gieron, en el caso primero,
"CHILOE. CIELOS CUBIER-
TOS", expresin dramtico-
potica de la zona sur escri-
a por Maria Asuncin Re-
quena, en un intento de ex-
presar las caractersticas m-
'ticas y legendarias de la zo-
na y una obra sobre una fi-
gura mapuche, ambientada
en la llamada "Pacificacin
de la Araucania" a fines del
siglo pasado, texto de Osval-
do Obregn. En el segundo
caso, una version chilena del
tema de Aristfanes. "LISIS-
TRATA GONZALEZ", con
contenido de lucha- social
campesina, en creacin de
Sergio Arrau. Sumemos a
ello, numerosos textos de
creacin colectiva, discuti-
bles a veces, pero no por ello
menos encomiable en esta
bscueda de un teatro que
realmente exprese la dinmi-
ca en un process de cambios.
"'Pare, mire y escuche" del
grupo ATEF (Ferrocarriles
del Estado) fue uno de tantos
casos.

DEFINICIONES
ESTUDIANTILES

Durante el mes de junior
de 1971, los estudiantes de
teatro y grupos teatrales afi-
clonados de todo el pais, In-
vitados por el Centro de


Alumnos de Teatro de la
Universidad de Ohile, reali-
zaron una convencin para
enfrentar la posicin de los
estudiantes respect al pro-
ceso chileno. Sus resultados
sirvieron de base a la revision
de los planes de studio en
las distintas especialidades
teatrales existentes en la
Univers:dad de Chile. Una de
las conclusiones refrendadas
por el Consejo Unico del De-
partamento de Teatro con-
sisti en la necesidad de que
los diversos cursos fueran a
trabajar en terreno, dentro

de los sectors trabaiadores,
conociendo esa realidad, re-
crendola, enfrentando el
product artistico con el me-
dio que habia servido de ba-
se a su elaboracin, perfec-
cionando y desarrollando
con intensidad este tipo de
trabajo.
Las dificultades surgieron
de inmediato. Como es de
suponer no existia una pre-
paracin previa, se enfrenta-
ba una experiencia absoluta-
mente distinta. unido ello a
escasa formacin ideolgica.
Sumado a la extraccin de
clase del alumnado, la como-
didad de estar estudiando y
trabajando en locales cn-
tricos, los problems de tras-
lado y distancia. Y adems.
dentro del profesorado, el
choque de dos posiciones. La
que respaldaba esta nueva
experiencia con los riesgos
que involucra toda bsqueda
y la de aquellos que soste-
nan la necesidad de una for-
macin tcnica previa, im-
prescindible para todo crea-
dor, labor que deba reall-
zarse dentro de los locales es-
colares. La discusin se tra-
dujo en que los diferentes
cursos aplicaron los planes
segn estas diferentes posi-
ciones. Al terminar e] se-
mestre, se entremezclaron
resultados tradicionales con
experiencias nuevas.

EL CAMPAMENTO "NUEVA
HABANA"
El Tercer Ao de Actua-
cin, luego de analizar las
posibilidades de trabajo en
tres poblaciones, eligi para
su experiencia el Campamen-
to "Nueva Habana". Su orga-
nizacin, caractersticas pro-
pias, permita a los alumnos
iniciar un trabajo de acuer-
do a los enunciados de los
nuevos planes de studio. Al
comienzo el trabajo no fue


A> ~,






Teatro


fcil. Exista escepticismo
frente a los estudiantes. An-
tes y de manera espordica
Ssin constancia, estudiantes
aban comenzado intentos
que luego abandonaban irres-
ponsablemente. Ganar la
confianza de los pobladores
se constituy en tarea pri-
mordial. Pero ello se obtiene
. en el trabajo, en el dilogo,
en compartir problems y
vas de solucin. Los estu-
diantes empezaron a traba-
. Jar en los variados frentes
de accin de los pobladores.
Muchas veces no se ensay
porque era ms important
construir aceras, letrinas, le-
vantar construcciones, escri-
bir para el diario mural. In-
cluso los alumnos debieron
superar disensiones internal
minoritarias, por existir po-
siciones divergentes dentro
del grupo frente al quehacer
politico. Superada esa etapa
initial, creada la confianza,
el trabajo se desliz con
agilidad.
Los actors, junto a un jo-
ven dramaturgo, estudiante
de la U. Catlica, Rodrigo
Gonzlez, fueron conversan-
do y recreando mediante im-
provisaciones primeras las
experiencias narradas por
los pobladores. Algunos de
los habitantes del campa-
mento se convirtieron tam-
bin en actors complemen-
tarlos. Lo improvisado toma-
ba forma escrita en el author,
que luego representado por
los muchachos enfrentaba el
juicio critico de los poblado-
res. un trabajo .de cuatro
meses entire octubre y enero
inclusives. 'La coordinacin
estuvo a cargo de un egre-
sado de la escuela, Ivn san
Martin, que con interpreta-
cin personal de canciones
sociales iba enlazando el
tranlcurrir dramtico.

HASTA LA VICTORIA FINAL

El trabajo se tradujo en
la creacin de la obra "HAS-
TA LA VICTORIA FINAL",
estrenada a fines de enero.
La obra, a lo largo de casi
una hora y media sin Inte-
rrupcin, va contando episo-
dios del Campamento, donde
se entregan facetas colectivas
como la lucha por los terre-
nos que hoy ocupa, as como
situaciones individuals: po-
bladores alcohlicos, alguno
traidor a su clase y vendido
a los sectors fascistas, la


ASI VIO el
derecho a
voto de las
mujeres,
hace ms
de 20 aos,
el dibujan-
te Personne
(Penike) en
el diario
ULTIMA
HORA. Sus ,,
sospechas
se han
confirmado.



ADAN.- Prim
y despus



lucha por la discipline indi-
vidual y de grupo. Tambin,
.el alejamiento del campa-
mento de uno de sus lderes,
de origen mapuche, que par-
te a Cautn a luchar por la
recuperacin de tierras roba-
das a los araucanos y muere
en un enfrentamiento. Cos-
tumbres, detalles del com-
portamiento familiar, la
convivencia y una profunda
conciencia ideolgica, com-
pletan y definen el texto.
Aplausos, comentarios, van
Interrumpiendo la represen-
tacin. En el comedor popu-
lar, y como teatro circular,
donde los pobladores rodean
a los Jvenes actors, el local,
estrecho para contener un
pblico vido de conoci-
miento y de participacin.
Energa que luego vuelca en
el foro con que finalize la re-
presentacin. Y all. sorpren-
de el grado de conciencia po-
ltica y de combatividad, es-
pecialmente en las mujeres.
Decision revolucionaria, que
proyectada a nivel national,
aceleraria con incredible ra-


-'. ,';:, ^ ar-I

ero pequ comiendo la manzana
olvi a pecar dndote el voto.



pidez el process de transfor-
macidn. Seria tarea para los
partidos populares.

UNA NUEVA EXPERIENCIA

Para los estudiantes de
teatro, el inicio de una expe-
riencia que acentuarn y en-
riquecern en cantidad y ca-
lidad durante 1972.
Para el teatro chileno, la
apertura a un camino de re-
novacin de posibilidades in-
sospechadas. Hay un pblico
potential extraordinario que
necesita verse en el escena-
rio y expresarse a travs del
teatro. La area no puede
quedar slo en el marco estu-
diantil, sino envolver a los
trabajadores del teatro. De
su enfrentamiento con la
nueva realidad ha de inten-
sificarse su propia transfor-
macin, que los convierta no
sld en mejores actors, sino
en intrpretes del process
histrico.
ORLANDO RODRIGUEZ B.


DE ERROR EN ERROR...







r r bna, n


Tribuna


Hacia dnde vamos?


AN sido muchos y varlados
los hechos que se han pro-
dueido en estos casi 15 meses
de gobierno, algunos positives pa.
ra la lucha revolucionaria y otros
absolutamente negativos y reidos
gn los ms elementales principios
el marxismo leninismo.
En 1958 hablbamos de mayor
democracia, mas bienestar social
mayor desarrollo econmico y ma-
yor independencia national.
Eran nuestras consignas del mo-
mento y el pueblo se iba paulati
namente ubicando dentro del con-
texto de clase explotada y se abran
ante sus ojos las posibilidades de
suprimir la clase explotadora.
Nuestra voz despertn muchas
conciencias, el Norte y el Sur se
estremecieron, los campesinos des-
pertaban, los miners se aceraban
an mas, los pobladores y obreros
en general se organizaban; todos
tras las banderas liberadoras levan.
tadas por el Frente de Accln Po-
pular (FRAP). Estuvimos a un pa-
so del triunfo en las urnas, el que
no fue possible debido al trnsfuga
que reneg de sus principios, ven.
dli su conciencia y con el dinero
que le entreg la derecha conquis.
t6 al "lumpen" y algunas desca-
rriadas almas que su voto le die-
ron.
Pasaron seis diffelles aios para
la Izquierda chilena, donde hubo
persecucin, apaleos, flagelaciones,
encarcelamlentos y muertes. En
cada caso, se recrra al Ministerio
del Interior; se haran declaracio-
nes pomposas y graves y, por lti-
mo, se solicitaba permiso para se-
pultar a los mrtires-de la clase
trabajadora.
Mientras tanto, Amrica se estre-
meca ya que naca brillante y
clara, una estrella, la Revolucin
Cubana, y nosotros viramos nues-
tra vista y fijamos en esa Revolu-
cin nuestra concordanela y nues-
tra Inquietud.
La derecha, aglutinada en su con-
eepcin clasista Junto a su "primo
hermano", la Democracia Cristiana,
y a su "to", el Imperialismo nor-
teamericano, ve con horror el que
pueda en Chile abrirse una posibi-
lidad para Instaurar un gobierno
socialist y logra, gracias a la ms
grande y costosa campaa publicl-
tarta Jams conocida, basada en la,
calumnia y la mentira, triunfar con
el slogan de "revolucin en libertad'.'
Era la misma vaina con distinto
bitoque, ya que unos y otros, usu-
fructuaron del poder. Unos, el po-
der poltico, y, los mismos, suma-
dos a los otros, el poder econmico.
La izquierda habia perdido una
gran batalla y ya se notaban, en
el fragor de la lucha electoral, las
elaudicaelones frente al enemigo,
haciendo ver que existian posicio-
nes de franca critica a la Revolu-
cin Cubana e, incluso, posiciones
dispares y adversas frente a OLAS.
El confusionismo fue mayor cuan-
do, en un afn de conquistar las
capas medias, se suben al carro del
FRAP connotados personajes de la
derecha econmica chilena y del
Partido Radleal, quienes, possible.
mente, muchos de ellos hpicos,
creyeron jugar a ganador.
En esas condiciones, la derecha
crea haber "aplastado" definitive.
mente a la Izquierda y serlan 30
aos de reinado, lo que significaba
un process Irreversible y Jugaran
para siempre a la "blroca", o sea,
al que le toca le toca.


La Izquierda le neg a la dere-
cha la sal y el agua. Pero, para s-
ta, no -le signific gran cosa, ya
que el Parlamento les pertenecia e
hicieron lo que quisieron y como
quisieron.
En la Izquierda se perfilaban dos
caminos: uno de la convivencia,
sostenido y mantenido por el Par-
tido Comunista desde antes de
1964, y el otro, de la va direct,
sin pronunclarse muy a fondo so-
bre el problema de la va armada,
ni teniendo tampoco una concien-
ela muy clara con respect a este
camino, posicin sustentada por el
Partido Socialista.
Se llega finalmente a la campa-
a electoral de 1970 y gracias al te-
sn, perseverancia y deseos de ser
President, como el propio compa-
iero Allende lo ha manifestado
tantas veces, se. logra Juntar el
agua, el aceite, la mermelada y de
un cuantoal en la Unidad Popular.
La Izquierda Revblucionaria, don-
de se ubicaron no slo el MIR, van.
guardian armada, sino tambin fuer-
tes sectors del Partido Socialista
y otros movimientos revoluciona-
ros, conceba una estrategia to-
talmente distinta a la de la Uni-
dad Popular y consideraba, ade-
ms, que, debido a la falta de unl-
dad ideolgica de la UP, sumado
a esto la gran campaa publicita-
ria de Alessandri, este seria inde.
fectiblemente el ganador. Nadie, ho-
nestamente, crey en el triunfo de
Allende, y Justo es reconocer que
se debe el triunfo a Radomiro To-
mic, quien en los ltimos 15 das
de campaa despleg tal actividad,
moviliz tal cantidad de poblado.
res y campesinos, gest tal campa-
a publicitaria, que muchos parti-
darios de Alessandri creyeron que
la carta era Tomie y por l vota.
ron.
Ante el inslito triunfo, todas las
fuerzas de izquierda ofrecieron su
concurso para defender lo conquis-
tado y durante esos 60 das que
precedieron hasta la entrega del
mando, la Izquierda consciente se
preocup de atajar la sedicin y
vigilar que se cumpllera con el
mandato legal, mientras la izquier-
da Inconsciente y oportunista, aL
gunos nacidos el 4 de septiembre
en la noche, sl61o se preocupaban
de asegurarse una pega o sumarse
a los "amigos personales" que cun-
dieron como hormigas en poca de
verano.
Los difciles y amargos das has-
ta llegar a ese 3 de noviembre, ser.
viran para escribir muchas pgi-
nas dhras y dolorosas.
IAL FIN EN EL PODER!
Por primer vez en la historic de
la humanidad, un marxista asu-
ma la Primera Magistratura de
una nacin, a travs de una vota.
ec6n libre y democrtica, basada
en una Constitucin burguesa.
El pueblo era gobierno, y aunque
espectador solo ese dia de fiesta,
no pudo participar directamente
en los festejos de Palacio, ya que
stos estaban reservados para invi-
tados oficiales y altos personeros y
seoras de maxi o midl; pero en
cambio, pudo tener su "show" en
la Alameda, el mismo que ha ve-
nido viendo por tantas generadco.
nes. Terminan los festejos y hay
que trabajar, lo que signiflca es-
tructurar todo el aparato adminis-
trativo y colocar los "peones" que


movern la maquinaria gubernat-t
va.
Empieza el forcejeo y la repartl-
ja lgica entire los distintos parti-
dos de la Unidad Popular y al pue-
blo tambin se le vienen a la me-
moria los gobiernos radicales o de
Ibez, a cuyo simbolo, la escoba,
el pueblo no le vio ni el chongo.
Los CUP entraron a funcionar
como agenciess de empleos" y los
partidos politicos tenan que cerrar
sus puertas, como las tiendas cuan-
do hay liquidaciones forzosas y se
atestan de pblico, ya que las pe.
gas. eran pocas y los candidates
muchos.
Vienen las presiones demcrata.
cristianas y a cada presin se ce-
de, ya que el pluralismo, la convi-
vencla, la democracia representatt.
va, la conquista de las capas me-
dias, etc., etc., hacen necesario ce-
der. Es como el "Lambeth Walk".
La derecha an asustada, no re.
puesta, se esconde, huye, apaga las
luces de su casa temprano. El pue-
blo goza viendo a esa derecha que
tirita de miedo y, aunque discre-
pe con muchas cosas de la UP, es-
tA feliz.
Asi pasa el tempo, vienen las
elecciones de regidores y se mantie-
ne la paridad entire las fuerzas, UP
y la oposicin, lo que constitute
-para ambos bandos- un triunfo.
Sucede, luego, que grupos ultras
asesinan a Prez Zujovic y este he-
cho marca un "hiLo" muy Impor.
tante de referencia en este gobier-
no, al igual que aquel que marca-
ra el da que a Frel le fue dene.
gado el permiso para viajar a los
EE. UU.
Lamentable y censurable lo su-
cedido con Prez Zujovic, pero as
como la Izquierda vio la reaccin
de Frel a la negative del Congreso
para que viajara a los EE. UU., as
tambin la derecha vio la reaccin
de Allende ante la muerte de P-
rez Zujovic.
En ambos casos se vio que situa-
ciones, aunque tan dispares y dis-
tintas, fueron afrontadas sin la
energa necesaria.
Si Frel pasa por encima del Con-
greso, la UP no estaria hoy en el
gobierno y seguirla el reinado de.
mcratacrlstlano, incluso basado
en la Constitucin y ceido a to-
das las leyes.
La actitud de Allende frente a
las cmaras de television y las de-
claraciones posteriores de los altos
personeros de la UP, concibieron
una Imagen que mostraba debilidad
y se sindicaba a los asesinos como
vulgares criminals comunes.
Cosechareis los frutos de lo que
sembrastis, dice la Biblia. Jvenes
desubicados animicamente coneL
bieron una estrategia poltica sin


:







Tribuna


UNO DE LOS ACTOS ms importantes del actual gobierno ha sido la nacionalizacin del
cobre. El Presidente Allende anunci esa media en la Plaza de los Hroes en Ran-
cagua, moment que registry la foto.


sentido, que a Juicio de ellos po-
da precipitar el process de cam-
bios y endurecer el camino, pero
en ningn caso eran delincuentes
comunes.
Luego vinieron represalias, alla.
namientos, situaciones de hecho si-
milares a las de gobiernos anterio-
res y, por ltimo, la muerte de dos
detectives, muerte que signific se
le rindiera un minuto de silencio
y duelo national, sin entrar a
analizar quines eran los detect.
ves muertos y qu posicin haban
tenido antes frente a la clase tra-
bajadora.
El tiempo sigue corriendo y ya la
derecha y la Democracia Cristiana
no conciben una fiera, sino un tL
gre de papel; saben que mientras
tengan voz y ronquen, aqu no pa-
sar nada.
Vienen los problems lgicos de
distribucin, abastecimiento y otros,
ya analizados en PP, y se sigue por
el camino de conquista de capas
medias y se empiezan a perder to-
das las elecciones. El desastre em-
pieza por Valparaso, sigue por las
elecciones sindicales, gremiales, es-
tudlantiles, etc. El pluralismo hay
que llevarlo adelante y hay que in-
corporar nuevos y vastos sectors de
la ciudadana al gran movimiento
que devolver a Chile su dignidad.
La derecha, coludlda ya con la
Democraela Cristiana, acusa al Mi-
nistro Toh y vemos nuevamente
las gestiones a alto nivel, que in-
cluyen conversaciones con Tomle.
Lelghton y Fuentealba, a fin de
conseguir el voto que falta. La ma-
niobra fall debido a que la derecha
pide votacin pblica y el "votito"
no puede revelar su Identidad. Toh


casi se salva, pero quin sabe a
qu precio.
Sigue la historic y nos prepara-
mos para una nueva eleccin, lle-
vando como candidate a senador
por O'Higgins y Colchagua a un
gran companero, luchador de la zo-
na, militant socialist. Pero nue-
vamente la political de conquistar
las capas medias hace caer en rei-
teradas claudicaciones y los dirLi
gentes mximos de su campaia son
hombres venidos de tiendas tan dis-
pares y distintas a la socialist co-
mo el PTR, el MAPU, el PSD, el
CEN Radical, el API, la Izquierda
Cristiana, etc.
En Linares se lleva como candi-
data a diputada a la companera
Mery, cuyo principal mrito es el
haber sido hermana de Hernn Me-
ry, vilmente asesinado por los te.
rratenlentes llnarenses.
En Linares, al igual que en
O'Higgins y Colehagua, se allfia una
ensalada rusa, se esgrime una es-
trategia de lucha, se firm un do-
cumento llamado "Pacto de Lina.
res" y hasta el MIR se sube al ca-
rro, no se agarra bien y al primer
barquinazo se cae y, por supuesto,
es la vctima que paga los plates
rotos en la derrota.
Se pierden, como era lgico su-
oner, ambas elecciones y vienen
uego los cubileteos de cada partl-
do y las declaraciones que dan la
impresin que todos ganaron.
El Ministro del Interior de turn
detect el sismo como grado 4 y
crey que el pueblo comulga con
ruedas de carreta.
Para analizar los resultados de
esta eleccin, tendramos que ad-
mitir que los grades derrotados


han sido el Partido Comunista, el
Socialista y el MIR.
Los otros partidos o movimientos
de la UP, incrementaron sus fuer-
zas y su posicin frente a las ma.
sas, ya que fueron ellos los con-
ductores de las campanas y los
partidos marxistas aparecan como
apndices.
En ese afn de conquistar las ca-
pas media se han usado partidos
nacidos de la burguesa. Gran error
de la izquierda traditional, que
piensa que a travs de esta polti
ca conciliatoria, conquistarA esas
capas medias que tabto anhela.
Puede que por ese camino se con-
quisten las capas medias, pero se
pierda al pueblo.
Creemos absolutamente necesario
rectificar rumbos y que sean los
autnticos partidos proletarios los
que tomen en definitive la direc-
cin poltica y econmica del go.
blerno.
Experimentos en Chile ha habido
muchos e incluso podramos decir
que la "revoluci n elibertad" fue
una experience, en muchos casos
tambin positive, con el agravante
de Oue ellos sabian que iban a ser
gobierno y se prepararon durante
2 afos. construyendo giles cua-
dros empresariales que manejaron
econmicamente al pas.
Esa Inslita experiencia puede
slo quedar en la mente de unos
pocos, en el bolsillo de otros tantos
o en ambiciones que destruyen y
matan. De todos modos y aunque
en el anonimato ayudemos a em-
pujar y luchemos por aquello en
que creemos, no dejamos de hacer.
nos la pregunta: hacia dnde va-
mos?
J-TLIO DONOSO L.






Entrevista


Seguir avanzando,

golpear juntos,

no conciliar

CARLOS Lorca Tobar, secretario general
de la Juventud Socialista y miembro
del Comit Central del PS, recientemen-
te designado president del Comando Juvenil
de la Unidad Popular, naci en Santiago el
19 de noviembre de 1945.
Ingres a la JS en 1965, primer ao de la
administracin freista; en 1969 lleg a ser
president del centro de alumnos de la fa-
cultad de Medicina' de la Universidad de
Chile, y en 1970-71 fue vocal de la Federa-
clin de Estudiantes (FECH).
Carlos Lorca obtuvo el titulo de mdico y
fue designado para la secretaria general de
la JS en la Vigsima Conferencia de esta ju-
ventud poltica, celebrada en Concepcin en
septiembre de 1971.
PF lo entrevist para registrar sus opinio-
nes sobre laactual coyuntura poltica chile-
na yesta es la version textual del dilogo:
PF: A su entender, cmo se manifiesta el
enfrentamiento de classes en el plano juvenile,
y qu advances han registrado tanto la izquier-
da como la derecha en ese nivel?
oARLOS LORCA: La juventud est inmer-
sa como toda la sociedad en la lucha de cla-
ses y por lo tanto no puede escapar a sus
leyes, aunque caractersticas propias del pe-
riodo vital le dan un sell particular. Ala -
ramos que para los marxistas no rige la lla-
mCda lucha generational, ya que la lucha de
classes impone su sello en todo orden de cosas.
Ahora que la izquierda chilena hace un ba-
lance de lo realizado en este perodo de
transformaciones revolucionarias abierto con
la conquista del gobierno por los trabajado-
res, no podemos dejar, de mirar con ojo cr-
tico la actividad de la izquierda en el plano
juvenile. Han surgido sntomas peligrosos que
obligan a rectificar rumbos. La penetracin
en sectors juveniles por -la organizacin fas-
clsta "Patria y Libertad", que predica que el
"nacionalismo" (lase fascismo) es misin de
juventud; la conservacin de posiciones de
la juventud del Partido Nacional en el plano
universitario y la mantencin y an el cre-
cimiento de Influencia democratacristiana en
algunos sectors juveniles (su conquista de la
direccin de la Federacin de Estudiantes Se-
cundarlos de Santiago (FESESI, por ejemplo),
son hechos que deben imponernos una seria
evaluacin critical y autocrtica.
Por otro lado comprobamos que la izquier-
da control las. organizaciones juveni-
les obreras y campesinas 7 la inmensa ma-
yora de las federaciones estudiantiles uni-
versitarias y de ensefianza media. La recien-
te victoria de la Unidad Popular en la Fe-
deracin de Estudiantes de la Universidad
de Concepcin (FEC), (donde otra fuerza de
izquierda obtuvo la segunda mayora, N.R.);
la 'victoria de los candidates de Izquierda en


las elecciones complementarlas pasadas en
las mesas nuevas, donde los jvenes tenan
muy altos porcentajes de votacin, nos de-
muestra que la juventud constitute una in-
mensa reserve revolucionaria que no hemos
sabido explotar en la debida forma en la lu-
cha por el poder, arrebatndole al enemigo
de clase la cuota fundamental de poder que
conserve y utiliza en su ofensiva antipopu-
lar.
De todo esto se desprende que la agudiza-
cin extraordinaria de la lucha de classes que
se produce en Chile, se refleja tambin en la
juventud, que se vuelca hacia definiciones
clasistas, y que sectors importantes que an-
tes permanecian marginados de la lucha po-
ltica active hoy se suman al frente reaccio-
nario, muchos por su extraccin de clase
burguesa.
PF: Existe una ofensiva fascist? Quines
la encabezan, cmo se manifiesta en la ju-
ventud y cules serian las tareas de la iz-
quierda para enfrentar al fascismo?
CARLOS LORCA: A los socialists no nos
cabe ninguna duda de que existe una ofensi-
va fascista. Las classes dominantes, frustra-
das en sus intentos de impedir que el com-
paero Allende asumiera la presidencia luego
del triunfo electoral del pueblo en 1970, y
frscasadas sus tentativas de arrastrar a las
Fuerzas Armadas a un golpe reacciondrlo, se
-han orientado en este ltimo period al ganar
apoyo de masas para una aventura sedicio-
sa. No cabe duda que lograron xitos de
cierta importancia, y agitando demaggica-
mente valores que se apropian, como los con-
ceptos de patria, libertad y democracia, logra-
ron engaar a importantes'sectores de capas
media y an sectors populares, que por su
situacin de clase deberian participar del
process de cambios revolucionarios.
Otro xito que ellos consiguieron es la
aglutinacin de los partidos burgueses divi-
didos en el comicdo presidenclal de septiem-
bre de 1970, y lo lograron gracias al -control
absolute que el freismo, de reiterada vocacin
contrarrevolucionaria y golpista, ha conquis-
tado sobre el Partido Demcrata Cristiano,
derrotando y aislando "en la lucha internal a
sus sectors reformists. En la ofensiva fas-
cista iniciada en la llamada marcha de las
cacerolas", no cabe duda de que no fue el
PDC sino los sectors ms agresivos y extre-
mistas de la reaccin quienes tomaron la ba-
tuta. Significativamente, cuando Frel deba
regresar de los Estados Unidos, donde fue
invitado por dos meses por el Consejo de Re-
laciones Exteriores, dirigido por los altos
circulos militares y financiers que orientan
la poltica international norteamericana, sig-
nificativamente, digo, en ese moment el cre-
ciente frente derechista, desde el freismo del
PDC hasta los fascistas confesos de "Patria
y Libertad", pasando por el Partido Nacional
y la Democracia Radical, lanzaron una gran
escalada contra el gobierno.
Teniendo claro entonces que es Prel y su
grupo la punta de lanza del fascismo en Chile,
no es correct, a nuestro juicio, definir en
bloque a la oposicin como fascista. Uno de
los problems fundamentals que se debate
en la Izquierda es caracterizar cientiflcamen-







Entrevista


te al PDC. Creemos que sobre esto se come-
ten dos errors bastante serious. Por un lado,
definirlo como un partido de la pequea y
median burguesia, y por lo tanto, un aliado
estratgico segn la alianza de classes plan-
teada por la UP, olvidando el papel con-
trarrevolucionario que ha jugado y juega la
DC a nivel international, y el liderazgo que
hoy ejerce de la oposicin reaccionaria. El
otro error es caracterizarlo como un partido
fascista, dejando de ver que en su interior
existen sectors democrticos y que en sus
filas hay muchos militants que, por su ex-
traccin de clase, desean avanzar por el ca-
mino de los cambios, y que es nuestro deber
histrico ganarlos para la causa del socialis-
mo.
Las tareas para enfrentar al fascismo pa-
san a nuestro juicio, por el cumplimiento
acelerado del Programa Popular, particular-
mente de las- medidas econmicas que au-
mentan la base social de apoyo, estrujando
al mximo todos los recursos legales que
otorga el sistema. Pensamos que es precise
utilizar el mecanismo de la intervencin en
latifundios y monopolios para acelerar el de-
sarrollo de la Reforma Agraria y la amplia-
cin del Area de Propiedad Social. Junto a
ello est el impulsar medidas que nos per-
mitan cambiar la correlacin de fuerzas, co-
mo -por va de ejemplo- una redistribucin
de bienes de consumo, preferentemente hacia
las capas populares, evitando el desabaste-
cimiento en esos sectors; la rectificacin
urgente de la ineptitud administrative y el
combat implacable contra la burocracia y la
corrupcin de algunos funcionarios pblicos;
la lucha ideolgica en el seno de las masas.
mostrndoles a sus verdaderos enemigos, y el
peligro mortal que entraa el desarrollo del
fascismo y la utilizacin de toda la capacidad
represiva del Estado en contra de los secto-
res fascistas. A este respect, pensamos que
no es possible seguir tolerando, a vista de la
opinion pblica, la existencia de hampones,
matones y delincuentes a sueldo que se agru-
pan en "Patria y Libertad".

PF: Cul es su pensamiento respect a la
unidad de la izquierda y tambin en cuanto
al fenmeno negative del sectarismo, para
llevar adelante las transformaciones revolu-
cionarias y para defender al gobierno de la
escalada sediciosa del freismo y la ultrade-
recha que usted menciona?

OARLOS LORCA: Creemos que el problema
de la accin comn de la izquierda no se
puede resolver con invocaciones lricas a la
unidad. La unidad debe darse en torno a un
program just para una situacin determi-
nada. que precise cules son los enemigos
fundamentals en esta etapa y adece los
mtodos de lucha y los pasos tcticos a dar
a esta concepcin general. A puestro juicio, el
Program de la Unidad Ponular plantea con
precision contra quines debe dirigirse el gol-
pe principal hoy: el imperialism, la gran
burguesa industrial, commercial y financiera,
y la oligarqua terrateniente.
Las fallas de la UP no radican, entonces,
en su concepcin global, sino en problems
de mtodos de trabajo, de estilo, de ritmo, pa-
ra llevar adelante las transformaciones revo-


CARLOS
LORCA,
secretario
general de la
Juventud
SSocialista,
entrevistado
por PF.





lucionarias. Nos parece valioso el debate que
en el seno de la izquierda se ha producido
como consecuencia de las recientes derro-
tas electorales, porque puede determinar el
rumbo del process y permitirnos corregir las
insuficiencias que se observan, asi como em-
pujar a una definicin a sectors que no
tienen un pronunciamiento claro sobre el
Program de la UP y dudan de si calificarlo
de reformista o revolucionario.
Respecto al sectarismo creemos que ste
efectivamente existe y que es un vicio que
debemos extirpar, pero que no puede servir
de pretexto para ocultar indefimclones poli-
ticas. Para ser francs, hay falta de trabajo
unitario en la base de la propia UP, y esto
es grave, porque aqu hay un program comn
que nos une. La unidad con otros sectors
revolucionarios pasa por una definicin fren-
te a las tareas fundamentals del moment,
si bien estamos ciertos que existe una volun-
tad comn de defender al gobiefno de la es-
calada sediciosa. *
Es, por tanto, nuestro anhelo tratar de lle-
gar a un acuerdo global con sectors revo-
lucionarlos que estn al margen de la UP, de
modo de golpear -juntos- a nuestros ene-
migos comunes, y un paso hacia ello es el in-
tercambio franco de nuestros puntos de vista,
el debate ideolgico fraternal, que sin hacer
concesiones de principios, no reemplace los
arguments por eptetos.
PF: Sectores derechistas gustan opinar que
la extrema izquierda actu como factor ne-
gativo en la votacin popular en la eleccin
complementaria de Linares. Cul es su opi-
nin y dnde radicarian las causes del Ila-
mado retroceso electoral de la izquierda all?
CARLOS LORCA: En nuestra opinion, la
pregunta est mal formulada. Son sectors de
a Unidad Popular los que han emitido juicios
acerca del papel del Movimiento de Izquierda
Revolucionaria (MIR) en las elecciones com-
plementarias del 16 de enero )asado para cu-
rir dos bancas parlamentarias en tres pro-
vincias. Los socialists no compartimos la
fcil explicacin de que la culpa de la de-
rrota la tuvo la extrema izquierda "que asus-
t a las capas medias. Hay razones de fon-
(Pasa a la vuelta)







Entrevista


*(De la vuelta)

do que explican este retroceso relative de la
izquierda fundamentalmente en capas me-
dias, mujeres y campesinos, ya que la clase
obrera entreg su slido respaldo al gobier-
no, como lo demuestra la votacin en las co-
munas de Sewell y Machali, que dieron un
amplio triunfo a la izquierda.
Creemos que las razones fundamentals
fueron: primero la falta de una poltica
agraria clara, solo definida por la UP des-
pus de casi un ao de gobierno, con el agra-
vante que no se trabajaba unitariamente en
su ejecucin, y que su puesta en prctica
estaba en manos de los funcionarios del agro,
en su inmensa mayora de la DC, que slo se
dedicaban a desprestigiar al gobierno. Se-
gundo, la extraordinaria ineficiencia de la
burocracia estatal, que es un mal canceroso
que corroe al gobierno. Baste decir que en
muchas comunas no se habia repartido la
leche gratuita para los nios desde hacia
various meses, y nadie se haba preocupado
de resolver el problema. Tercero, por la ine-
ficacia de nuestros medios de propaganda
que fueron incapaces de plantear correcta-
mente la lucha ideolgica y de contrarrestar
las imgenes que cre la derecha. Cuarto, por
la conduccin de la campaa. La propaganda
y la agitacin fueron en torno a personas
ms que en torno a postulados politicos.
Quinto, la votacin femenina respondi al
impact de la propaganda sobre el problema
de la Inseguridad y el desabastecimiento que
fueron los grandes temas de las candidaturas
de la derecha unida.
De' tal manera que nuestro anlisis no pa-
sa por la aseveracin de que el trabajo del
MIR haya sido el factor fundamental de la
derrota, ya que la baja electoral de la UP
se dio tanto en Linares, donde hubo presen-
cia de los compaeros del MIR, como en
O'Higgins y Colchagua, donde no la hubo.
No se trata de buscar falsas explicaciones. El
resultado de las ltimas elecciones comple-
mentarias tiene que, necesariamente, produ-
cir un remezn en la vida political del pas.
Lo ha producido en parte: se ha consolidado
la unidad poltica de los enemigos del pue-
blo, se ha producido un reajuste ministerial,
los partidos han emitido declaraciones, pero
hay que entender que se debe llegar ms all.
PF: Ante las agresiones armadas de la de-
recha en el sector agrario, y las manifesta-
ciones del mismo tipo y los sabotajes de la
misma derecha en otros sectors, qu acti-
tud debe tomar la juventud de izquierda?
CARLOS LORCA: En este ltimo tiempo se
han venido reiterando, por parte de sectors
latifundistas, agresiones armadas contra cam-
pesinos indefensos, y en otros frentes de la
lucha de classes tambin la derecha ha mos-
trado creciente agresividad. La respuesta del
pueblo y su juventud no puede consistir en
acciones aisladas o espontneas. Eso seria
hacerle el juego al enemigo. Nuestra res-
puesta debe pasar por el desarrollo de las or-
ganizaciones de masas populares, por el cre-
cimlento de su influencia, por la puesta en
prctica de una vigilancia de masas que cer-
que al enemigo y ate las manos de los ultra-
derechistas, y por las tareas generals que


exige la defense de un process revoluciona-
rto.
Las acciones aisladas -hasta ahora- de
los sectors latifundistas, responded a una
actitud de clase tomada por ellos, como res-
puesta a la aplicacin consecuente del pro-
grama de la UP. Estamos convencidos que
esas actitudes se Irn generalizando y arras-
trando a otros sectors de las classes domi-
nantes. De alli que es imperioso que el pro-
letariado cuente con mecanismos eficientes
para derrotar la eventual contrarrevolucin
armada; el principal de ellos es su organi-
zacin, la constitucin de miles de comits
de defense de las industries, de comits de
vigilancia, consejos campesinos y otras for-
mas de poder popular.
La experiencia es muy rica para probar que
muchos process que se iniciaron fueron frus-
trados por la reaccin ante la incapacidad de
la direccin revolucionaria para enfrentarla
eficazmente: Guatemala. Brasil, Santo Do-
mingo v Bolivia son ejemplos muy claros
en Ja historic reciente de Amrica latina y
experiencias fundamentals que el proleta-
riado chileno debe aprender.
PF: Cmo definira la creciente unidad del
freismo y la ultraderecha traditional? Ante
sus exigencias de freno a la aplicacin del
program de la UP, cul deberia ser la res-
puesta de la izquierda: hacer concesiones o
fortalecer la base popular de apoyo al gobier-
no y avanzar en su cumplimiento?
CARLOS LORCA: No hay duda que una de
las conclusions principles de la eleccin
complementaria es la de que permiti con-
solidar la unidad de la oposicin. Esta con-
clusin, clara y rotunda, se demostr en las
consignas de la gran prensa pronorteameri-
cana local: "la democracia unida jams se-
r vencida". Lo probaron en Valparaso- en
julio pasado y en O'Higglns, Colchagua y Li-
nares en enero. Renn Fuentealba, el presi-
dente del PDC, lo ratific en una entrevista
que dio a un peridico brasileo. "El Mercu-
rio" predica cada dia sobre "la importancia
de unirse" en -un frente para defender la
"libertad y la democracia".
En los ltimos meses del ao pasado se
unieron en la Universidad, en la marcha de
las cacerolas", en el "rea privada", en el ac-
to del Estadio Nacional organizado por el
PDC, pero cubierto en parte por la ultrade-
recha traditional, en la reduccin del pre-
supuesto national, en la acusacin al Minis-
tro Toh y su destitucin. Ms que cien con-
cilibulos, importa el movim'ento prctico y
lo que se hace. Dentro del PDC esta victoria
tiene importantes repercusiones. A nuestro
juicio, fortalece al freismo; muestra a Frei
como lder de la contrarrevolucin, sella de-
finitivamente el destino de ese partido junto
a la ultraderecha. Nuestro partido est con-
vencido de que hay que seguir avanzando,
que no puede haber dilogo con la directive
DC en torno a concesiones del Programa, que
no es sta la hora de la conciliacin, sino el
moment de acabar con el latifundio, avan-
zar en la ampliacin del rea de propiedad
social, y todo ello con la participacin deci-
siva de los trabajadores.
JULIO HUASI







The American Way


Sonra
N O. Slater Corporation se llama la firm.
Hacen cosas en el mundo de la publl-
cidad. Cosas importantes -llaveros,
encendedores, almanaques, calcomanas, dis-
tintivos. Gente inteligente, creative. De fino
olfato commercial. Atentos a la demand, a las
necesidades. De pronto, se dan cuenta que la
gente quiere -necesita- sonrelr. Y asl surge
el distintivo Smilie. Dos ojillos ovalados y una
amplia y simptica sonrisa. Porque el mo-
mento, evidentemente, es de sonrer.
"Washington, septiembre de 1971. Las ondas
de conmocin desatadas por el osado cam-
bio econmico de Richard Nixon reverbera-
ron a travs de la nacin y alrededor del
mundo. Su "Nueva Poltica Econmica"
-congelacin de precious y salaries en el
rea domstica y la liberacin del dlar de
su dependencia al oro allende los mares-
ha sido, sin duda, la decision ms atrevida
de su period presidential. Pero la euforia
inicial se llen de sombras por una cre-
ciente sensacin de confusion y gritos aira-
dos de quejas. Como expresara el Secreta-
rio del Tesoro, John Connally, "hemos des-
pertado fuerzas con las cuales nadie est
familiarizado"...
El moment, evidentemente, es de sonrer.
Y el botoncillo Smille, creado por N. G. Slater
Corporation, cumple a las maravillas con esa
funcin. Se prende en la solapa... y ya. Se
le sonre al mundo con optimism.
"... la congelacin de salaries y precious ha
inmiscuido al gobierno en el mercado do-
mstico en una forma ms coactiva que en
cualquier otro moment desde la guerra de
Corea. La suspension de la garanta de con-
vertir dlares en oro a $ 35 la onza, cercen
abruptamente el pasador principal que es-
labonaba entire si a las monedas ms im-
portantes del mundo. Desunidas, muchas
,de ellas parecan encaminarse hacia un
precario process de flotacin, buscando
nuevas tarifas de cambio -devaluando el
dlar en el proceso..."
Mientras tanto, la figure del botoncito Smi-
lie sigue cautivando al pblico. Smilie se po-
pulariza. Se venden millones. La gente de
N. G. Slater Corporation -gente imaginati-
va- incorpora la graciosa figurilla a otros
artculos.
El mercado se inunda de Smilles estampa-
dos en camisas... en las esferas de relojes...
impresos en encendedores... en calcoma-
nas... en yugos de oro que se venden a $80
el par en la famosa tienda Bergdorf Good-
man de Nueva York... aparece en collares...
incluso -no faltaba ms- en brassieres,
Smilie sonre desde cualquier ngulo. Smllie


es un xito. La gente lo pide, lo exige, lo ne-
cesita. Smllie, la figurilla risuea, smbolo de
la alegrla, se pone de moda.
"... la imposicin del Presidente de un im-
puesto del 10% en la mayora de las im-
portaciones, empuj cuesta abajo a la Bol-
sa de Tokio y provoc que las principles
naciones exportadoras comenzaran a ha-
blar, malhumoradas, de una guerra comer-
cial..."
El espritu festivo del botoncito Smilie tras-
ciende. Impregna la nacin. Una cadena de
supermercados lo acoge como smbolo. La re-
vista Look lo utiliza en una promocin. El
candidate presidential, George Mc-Govern, lo
adopt tambin. Smile refleja el espritu de
una nacin que est de fiesta.
"... los jefes del trabajo organizado se en-
furecen por lo que consideran un sacrificio
desproporcionado que se le exige al traba-
jador... lo que ha irritado ms a los sin-
dicatos es la sensacin de que el nuevo en-
foque econmico de Mr. Nixon represent
muchos ms beneficios para los hombres de
negocios que para los trabajadores. Mien-
tras los salaries y los precious permanecen
congelados, los dividends y las ganancias
se mantienen Igual que antes..."
El botoncito Smilie salta de gozo de solapa
en solapa. La gente lo quiere, lo busca, lo ne-
cesita. Es un smbolo de felicidad, de bienes-
tar, de seguridad.
"La gente necesita una excusa para son-
rer" -explica R. Slater-, Director de Mar-
keting, de N.G. Corporation.
Y lo dice sonriente, con la mano en el bol-
sillo y con su botoncito Smilie en la solapa

H. ZUMBADO
Prensa Latina







CAMERAA. LATINA 1


El golpe ms audaz de

la guerrilla argentina


EN la noche que Iba del
sbado 29 de enero al
domingo 30, dos coman-
dos del Ejrcito Revoluciona-
rio del Pueblo IERP) consu-
maron el ms audaz, impor-
tante y spectacular golpe de
la guerrilla argentina, al co-
par las instalaciones del
"Banco Nacional de Desarro-
llo" y expropiar 402 millones
de pesos argentinos, un equi-
valente a 418.000 dlares.
El golpe de los guerrilleros
del ERP confirm que esta or-
ganizacin mar.xista-leninista
creada por el Partido Revolu-
cionarlo de los Trabajadores
(PRT) en julio de 1970, es en
la actualidad la ms podero-
sa y eficaz de las agrupacio-
,nes que ejercen la lucha ar-
mada en la Argentina.
La expropiacin al "Ban-
co Nacional de Desarrollo"
(BND) determine una movi-
lizacin de. esfuerzos milita-
res verdaderamente impresio-
nante de parte del ERP, pues-
to que no menos de 15 com-
batientes coparon las insta-
laciones y concretaron el
operativo, calculndose que
otros tantos ocupaban posi-
ciones estratgicas a la espe-
ra de sus compaeros.
Este banco est ubicado en
el centro neurlgico de la
'City" bonaerense, un con-
glomerado donde se agrupan
la mayora de las nstitucio-
nes de crdito, casas de cam-
bio y edificios centrales de
las grande compaas ex-
tranjeras, a slo 125 metros
de la Casa de Gobierno y a
nada ms que 80 metros de
los cuarteles generals del
"Servicio de Informaciones
del Estado" (SIDE), todopo-
deroso organismo de espiona-
je y represin poltica.
El texto del primer comu-
nicado guerrillero, luego del
operative, ,dice -textualmente
asl:
"Los Comandos LUIS PU-
JALS y SEGUNDO GOMEZ
coparon en la madrugada del
da 30 la sede del Banco Na-
cional de Desarrollo (ex
Banco Industrial), expropian-
do para la causa del pueblo
una gran suma de dinero y
documentacin que prueba el
escandaloso fraude que sec-
tores de la gran burguesia


han cometido contra el pals.
En las prximas horas re-
velaremos la cantidad de di-
nero expropiada y pondremos
al descubierto los negociados
hechos a espaldas del pue-
blo.
Desde ya nos compromete.
mos a que el botin sea de-
vuelto a nuestro querido pue-
blo. Ser empleado para
continuar desarrollando la
guerra revolucionaria.
Con el ejemplo del Che a
vencer o morir por la Ar.
gentina!
Ejrcito Revolucionario
del Pueblo (ERP)"
,Segundo Telsforo Gmez
era un combatiente del ERP
y fue asesinado a balazos
por la pollca el 12 de enero
pasado, durante un enfrenta-
miento ocurrido en Rosario,
300 kilmetros al norte de
Buenos Aires. Pocas horas an-
tes de morir, Gmez fue de-
tenido por la polica, la que
intent hacerle confesar por
la ,fuerza y llevarlo a un re
fugi9 operative de su organi-
zacion. Al enfrentarse con
los guerrilleros que ocupaban
dicho refugio, la policia ba-
le a quemarropa -entro de
un patrullero- a Gmez.
Luis Enrique Pujals fu
secuestrado el 17 de septiem-
bre de 1971 por elements
policiales que lograron des-
cubrir una base operative del
ERP. No se equivocaron: Pu-
jals era responsible military
del ERP en Buenos Aires y
miembro del Comit Central
del PRT, uno de los hombres
ms queridos y respetados
dentro de la organizacin re-
volucionaria. Nunca ms se
supo de l: fue -torturado sal-
vajemente y luego ejecutado
por la polica de Lanusse.
fDe este modo, el EHRp rin-
di homenaje a sus cados,
bautizando a sus comandos
con el nombre de quienes
murieron combatiendo.
El asalto al BDN tiene, por
otra parte, una importancia
muy significativa, al margen
de los 402 millones de pesos
expropiados. No se trat de
una accin tpicamente "mi-
litar", en el sentido que el
operativo no gir alrededor


de una accin de violencia
pura. sino que la "clave" fue
un principio poltico.
En efecto, el asalto fue po-
sible porque dos trabajado-
res del BND pertenecientes al
ERP, facilitaron desde aden-
tro el operativo, pasando
luego a la clandestinidad.
Convene subrayar que los
dos guerrilleros no eran
"white collars" (trabajadores
de cuello blanco), sino que
desempeaban labores poco
calificadas dentro de la em-
presa. El hecho que haya sido
su conviccin political lo que
les llev a permitir el asalto,
explicitando de tal modo su
pertenencia al ERP, es consi-
derado como un triunfo po-
ltico de esta organizacin,
que suele caracterizarse como
"politico-militar". antes que
puramente guerrillera.
El Ejrcito Revolucionario
del Pueblo (ERP) es la nica
organizacin de-guerrilla que
combine sus actividades es-
trechamente con las del par-
tido que lo cre, el PRT. La
idea central a partir de la
cual se desarrolla su estrate-
gia es la de la guerra popu-
lar de larga duracin, un
concept que elimina todo
"foquismo" militarista y que
basa la eficacia de su accin
en la asuncin por parte de
las masas del concept de
enfrentamiento armado con
el enemigo.
En los anales del ERP se
trata de la segunda gran ex-
propiacin realizada por sus
combatientes: el 12 de febre-
ro de 1971 fue interceptado
un camin blindado del
"Banco de la Provincia de
Crdoba", en la provincia del
mismo nombre, 800 kilme-
tros al norte de Buenos Ai-
res, apoderndose la guerri-
lla de 121 millones de pesos,
que en ese moment equiva-
lian a 300.000 dlares.
Nada autoriza a -suponer
que las actividades del ERP
habrn de decrecer en un
future inmediato. Mientras la
polica afirma que la organi-
zacin agoniza, el mismo da
30 del asalto al BND fue co-
pado en Crdoba el hospital
de la Fuerza Area, siendo
desarmados los guardias que
lo custodlaban. El secretario
general del PRT, Mario Ro-
berto Santucho, est encar.
celado en Buenos Aires des-
de hace various meses.
JOSE RICARDO ELIASCHEV


.. :.. a ...i......... .. .. ., .









Correo-Extra


(De 13 contratapa interior)

mente dafados por nuestra ar
tillerla.
27 EMBOSCADAS Y OTROS
CHOQUES IMPORTANTES. con
relieve para las acciones realty.
zadas en las carreteras de Man.
saba a Farim i2 camiones des
truldos, 9 muertos), Nhacra a
Mansoa (3 camiones destruidos.
12 muertos), Mansoa a Mansa.
ba (4 camiones destruldos, 16
muertosl. En los comoates en
los sectors de Pltcbe. Cufar.
Buruntuma, Cachen y Mores los
enemigos perdieron decenas de
hombres.
23 CAMIONES y otros ve
hiculos militares fueron destru
dos. Sus ocupantes fueron
muertos.
2 BARCOS fueron hundidos.
otros tres fueron fuertemente
damnificados en el rio Geba.
El mes de diciembre fue uno
de los peores para las fuerzas
colonlalistas portuguesas: 213
muertos.

AMILCAR CABRAL
Secretario General


EL ELN DE COLOMBIA


Compafero Director:

Hace poco menos de 200 anos
-en 1781- cientos de campe
sinos bajaban de las verten
tes y de los ros del nororlente
colomblano y en un caudal hu
mano que creca cada vez m.
se diriga a la capital en fran
ca rebelin contra el poder es
paiol. La paciencia de toda es.
ta gente humilde se habla ago-
tado con los lilmos impuestos
al estanco y al cultivo del ta-
baco. El lugar donde se origi-
no la revuelta era el Socorro.
pequeo poblado de las mon
taas nororientales. department
to de Santander. y su dirigen.
te pertenecia a la clause explo
tada: era Jos Antonio Galn.
quien revolucionarlamente supo
Interpreter a los tabacaleros y
agricultores pobres. Por eso se
dirlgleron a Santa Fe de Bogo-
t, la capital. Este movimiento
revolucionario se Uam en ese
entonces, y an figure as en
la historic, como el Movimlen-
to de los Comuneros y su grito
de lucha era: INI un paso atrs
Y lo que ha de ser que Lea!
Jos Antonio Galn no pudo
lograr su objetivo pues al lle
gar a Zipaquir -'a unos 100 ki-
lmetros de Bogot- fue trail
clonado por los pequeoa bur
gueses de ese tiempo, los crio-
llos, quienes luego de entregar
el movimiento por promesas hi-
cieron desmovilizar a los cam
peeinos para ms tarde Incum-
pllr con todo lo dicho Galn
fue fusilado en Zlpaquir Jun
to con todos sus compaeros di.
rigentes y aun con quienes los
traicionaron. A pesar de ello. el
Movlmiento de los Comuneros
marc eL Inicio de la guerra con
tra el colonlaje espaol, guerra
que fue continuada por Slmnn
Bolvar hasta lograr la expul.
aln del ltimo espaol Sin em-
bargo, la Colombia pobre sigui
siendo explotada y no consigui
su liberacin porque al poder
espaol sigui el domino crio.


Ilo y luego tambin el dominion
yanqui.
Mais de siglo y medio ms
tarde, en septiembre de 1964 en
La choza de un campesino po.
bre en las montaas del mis-
mo departamento de Santander
rolvi a resurgir el grito de
gderra de los Comuneros con el
nacimiento del Ejercito de LI
beracin Nacional y su conslg.
na. Ni un paso atrs. Liberal
rion o muerte! El 4 de septiem
bre de 1964 sale de esta choza
!a primer march. Cuan equil
ocados estn quienes Imaginan
uniformes verde oliva, fuertes
botas y armas modernas Los
hay quienes influidos por la
propaganda reaccionaria todavii
screen en dlares, bombres y
armas U'-gadros de Cuba, China
o la URSS, etc., para hacer la
revolution latinoamericana. Pa-
ra los hombres fundadores dei
ELN de Colombla sus uniform
mes fueron las mismas ropas de
trabajo agricola, sus botas, las
alpargatas que siempre usaron,
por armas las escopetas que
amarradas can alambre utiliza-
ban en caza menor y por mochl
las las mismas bolsas de fique
que llevan cuando siembran o
desmontan. Sin embargo, te
nlan aigunas propiedades. Diri-
gido desde su fundacin por
Fabio Vasquez Castao., el ELN
naciente tenia como patrimonio
una fe luquiebrantabi. en el
pueblo, conciencia de la necesl-
dad de la creacin de un ejrci-
to del pueblo para dar las bata-
llas luturas de la revolution y se-
guridad en el triunio ilnal. Para
esta primer column 'guerrUlle
ra no hubo necesidad de espe
rar que "las condlcines ma-
auren", ni que se formara un
numeroso partido, nl que hu-
biera en el Parlamento o el
Congress personas "progresis-
tas" Para ellos lo fundamental
era saber cual era la meta y co
mennar
Tampoco hay que pensar que
el ELN se establece en el cam.
po nicamente por la debilidad
relative ael ejrcito reacciona.
rio all. Esta condicin eE to
mada muy en cuenta, pero tam.
bien como factored importantes
se tomo. el mayor porcentaje
de poblacin campe.ina en re-
lacin con la poblacin urbana,
el atraso politico, temporal y
relative de la clause obrera co
iomblana y sobre todo las tra-
diciones de lucha del campest
nado, tradiciones que se remon.
tan a Jos Antonio Galn, que
le reflejan en la resistencia ar-
mada a la violencia y el terror
de los partiaos liberal y conser-
vador gobernanies entire 1948 y
1953 y que hace que en 1953
precisamente hayan 36000 cam-
pesinos alzados en armas si bien
es cierto que desorganizados.
diseminados por todo el pals Y
con fines mayormente defensi-
vos que finalmente los hacen
fracasar. Otro punto Importante
es la abstencin electoral al "le.
galismo burgus" que en Co-
lombla toma caracteres graves
para la ollgarqula pues de he-
cho el pueblo rechaza toda com.
ponenda o pretendida solucin
electoral a sus problems y se re-
iEre a aceptar como suyas ar
mas que son de la burguesa. Es
asi como la suma total de votos
en Colombia Jams ha llegado


al 30", de la gente que debe
votar. Siempre ha estado entire
el 20 y el 28~:-. esto a pesar de
las millonarlas campaas para
combatir el abstencionismo, a
pesar aun de las Intensas campa-
as polticas del PC de Colom.
bla llamando a votar. Y es que
necesarlaminte cuando el pue-
blo rechaza las "vas legales"
burguesas es porque acepta, sim-
patiza o busca otra salida a sus
problems. Esta salida es la que
interpret el ELN, la lucha ar-
mada. tal como lo indicara Ca-
milo Torres en su proclama des-
de Las montaas: "En Colom-
bia las vas legales estan cerra-
das Hagamos pequeos trabajos
en los que la ticrorla sea segura.
Ni un paso atrs, Liberacin o
muerte"

J. M.
Santiago


DEFENSE DE
LOS PRESS


Compaero Director:
Como es de conocimiento p-
blico. existed en la actualidad
un nmero apreciable de pre-
sos politicos pertenecientes, la
mayoria de ellos, a las organi-
zaciones que conforman la Iz-
quierda Revolucionaria, entire
elas, las FAR. la VOP, el MR2,
la VR, el MIR y del propio
Partido Socialista.
Various de estos compateros y
compaeras, estn siendo pro-
cesados por la Justicia Militar
y Civil a la vez, mlentras el
rest, est acusado de haber In-
frineldo la Ley de Seguridad
Interior del Estado, entire ellos,
algunos campesinos. Slo en
Santiago. hay cerca de 60 dete-
nidos y procesados.
El diario de la reaccin chi-
lena "La Tribuna". de fecha 19
de febrero. lamenta que el Fis-
cal Militar no hava aplicado la
PENA DE MUERTE a cuatro de
estos compaeros y s61o pide
pena perpetual en su reempla-
zo. Como se puede apreciar, la
reaccin burguesa est dispues-
ta a luchar porque su "JUSTI-
CIA", que es la que Impera en
el pals, caiga implacablemente
y como de costumbre, sobre
LOS DE ABAJO.
Con el objeto de impedir que
la burguesia cumpla sus pro-
posltos, Ee ha organizado el CO-
MITE DE DEFENSE DE LOS
PRESS POLITICOS, el que
desde ya hace un llamado p-
blico a todas las organizaciones
de la clase trabaladora, tanto
polticas como sindicales, entire
ellas a la Central Unica de Tra-
bajadores, para que se sumen a
la defense de estos compaeros,
cui.a situacin actual es una
resultante ms del process de
la lucha de classes en el pafs.
Pedimos a las organizaciones
de los trabajadores que en sus
asambleas considered nuestro
llamado y hagan pblicas sus
resoluciones.
Por el Comit de Defensa de
los Presos Polticos.
FRESIA SALCEDO
DE BASUALDO
Secretaria General




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