Title: Punto final
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Title: Punto final
Series Title: Punto final.
Uniform Title: Prensa firme
Alternate Title: Ediciones Punto final
Brigada (Santiago, Chile)
Physical Description: v. : ill. ; 26-42 cm.
Language: Spanish
Publisher: Ediciones Punto Final Ltda.
Place of Publication: Santiago de Chile
Publication Date: June 1971
Frequency: semimonthly
regular
 Subjects
Subject: Politics and government -- Periodicals -- Chile -- 1920-1970   ( lcsh )
Politics and government -- Periodicals -- Chile -- 1970-1973   ( lcsh )
Politics and government -- Periodicals -- Chile -- 1973-   ( lcsh )
POLITICA Y GOBIERNO -- PUBLICACIONES PERIODICAS -- CHILE -- 1965-1973   ( renib )
POLITICA Y GOBIERNO -- PUBLICACIONES PERIODICAS -- CHILE -- 1989-   ( renib )
Politique et gouvernement -- Périodiques -- Chili -- 1920-1970   ( rvm )
Politique et gouvernement -- Périodiques -- Chili -- 1970-1973   ( rvm )
Politique et gouvernement -- Périodiques -- Chili -- 1973-   ( rvm )
Genre: periodical   ( marcgt )
Spatial Coverage: Chile
 Notes
Additional Physical Form: Also available on microfilm.
Dates or Sequential Designation: Año 1, no. 1 (sept. 1965)-
Numbering Peculiarities: Suspended during Apr. 1969, between nos. 77 (Mar. 25, 1969) and 78 (May 6, 1969).
Numbering Peculiarities: Suspended 1974-1988.
General Note: At head of title: Ediciones, 1965.
General Note: Title from cover.
General Note: Has supplement with title: Brigada (Santiago, Chile), <Mar. 1968->
 Record Information
Bibliographic ID: UF00087321
Volume ID: VID00001
Source Institution: University of Florida
Rights Management: All rights reserved by the source institution and holding location.
Resource Identifier: oclc - 01763182
lccn - sn 91017696

Full Text

* I


LA MUJER CHILENA

EN LA TRANSITION

AL SOCIALISMO


Por VANIA BAMBIRRA


1


DOCUMfNTOS
Buplemento de la edici6n NO 133 de PUNTO
FINAL Martes 22 de junio de 1971
Santiago Chile.





An lisisi I


"Si no se incorpor a las mujeres a las funclo-
nes" pftblicas, a ha milicia y a la vida political, sl
no se arranca a las mujeres del amblente em-
brutecedor del hogar y la cocina, sera impossible
asegurar la verdadera libertad, sera impossible in-
cluso construir la democracia, sin hablar ya del
soclalismo".
Lenin, "Cartas Desde Lejos", Obras Comple-
tas Tomo XXIV Editorial Cartago.
E ha realizado en la iltima semana del
"' mes de mayo una Asamblea de las Mu-
(lvi) jeres Comunistas de Chile.
El diario "El Siglo", 6rgano official del Par-
tido Comunista, ha otorgado a este event
una gran importancia y entire otras referen-
cias ha dedicado a 61 su editorial del 3 de
junior.
En 6ste se destaca el discurso de Mireya
Baltra, resumiendo los planteamientos cen-
trales que fueron analizados por esta asam-
blea:
"Inlclamos un process revolucionario serio, que va
a transformar las estructuras capitallstas. Estamos
cumpliendo el program prometldo al pueblo".
"Es una .batalla de vida o muerte contra el im-
perialismo, las oligarquias criollas y el latifundio. Es
la lucha encarnizada contra las posiciones de la ul-
traderecha, que coloca obstlculos al Goblerno Po-
pular".
"Es un combat permanent contra todas las posi-
clones err6neas de la ultraizquierda, que dificultan
el cumplimiento normal del Programa".
"Las mujeres comunistas -agreg6 mAs adelante-
estamos dispuestas a jugarnos enters por el 6xito
de la revoluci6n":

"El Siglo" agrega:
"Y en esta lines de conduct, las mujeres comu-
nistas se esfuerzan por atraer a la mayoria de las mu-
jeres de nuestro pais a una efectiva participaci6n de
las tareas concretas de la revoluci6n chilena. Advier-
ten ellas que cada mujer puede cumplir una tarea
revolucionaria".
"Para poner un ejemplo de esto, las mujeres comu-
nistas recordaron c6mo las trabajadoras -especial-
mente las obreras- estan col orando hombro a om-
bro consucom a feris, en la mo l mi6n de
lra en l que s a illamado con us-
tTcta la I-aTalTa de la Produccidn".

Se destaca en la editorial la importancia
que tuvo "el studio de la actuaci6n de los
Centros de Madres" y se vuelve de nuevo a
citar el discurso de Mireya Baltra en done
se destaca:
"Debe ser un organism vivo, comprometido en los
Interests de la clase obrera y del pueblo; que nin-
gin problema le sea ajeno; debe estar present en
las transformaciones estructurales que se estan ope-
rando, en la soluci6n coordinada con los organisms
intermedios del gobierno... El Centro de Madres esta
llamado a ejercer una actitud vigilante en el con-
trol y fiscalizaci6n de los preclos para library junto
al Ooblerno la lucha contra la inflacidn, la especu-
lacl6n y el acaparamiento".

Como se desprende de alli (tanto como del
informed politico rendido por Maria Salgado
en la inauguraci6n de la Tercera Asamblea
Femenina publicada por "El Siglo" el 16/5),
se trata de reafirmar la incorporaci6n de las
mujeres n aca egori a a sea, oa
es a escaorunar1sponsao Nh dad compartl-
aal ME rt Rmtes e1ovar adelante elpro-
CEsoer olucin arnio. "
'esde esfte punto de vista nos parecen ba-
sicamente correctas las posiciones que salen
de la Asamblea de las Mujeres Comunistas.
Sin embargo, este anAlisis general refleja
los problems qi-, a julOc o ie ios comunis-

2


tas. son los cruciales en el actual momento
hi -ico y que teen que ser enfrentados
Or uebl. Pero, no han sido sufi-
cientementedesacados, por lo menos en la
prensa comunista, los roblemas esci
de las mujeres en cuanT ca-goia social es-
peclica. ea, las conclusions su -
rActer de necesa es ener
oianha er sali e a m
blea de p adores, d sincucatos e
Este hecno nos plan a un problema:
6No tendran las mujeres chilenas, en la
etapa actual del process de cambios sociales,
otros problems especificos y relevantes, ade-
mas de los que han sido planteados por es-
ta Asamblea, que merezcan ser tratados por
sus sectors de vanguardia?
Si no es asi, ,cual es el sentido haer
una asamireea 'dnciaaa s4l. e gres en es-
_De4? En otras palabras, realizar una reu-
nion de este tipo Lno refleja que, de he-
cho, las mujeres representan en cuanto ta-
les un sector social especial?
Si la respuesta es afirmativa, 6por que no
s6lo la Asamblea de Mujeres Comunistas si-
no en general la izquierda chilena ha ta-
Lati-a ian ppooracucaiMento no ha_ trata-
o0 re a ro en re-
imlnar ex lorato'rin losnroblemas -ese-
c icos que a mu r tendra ue enfrentar y
res er e anueva socieda que se preten-
te construir?
6Se debera a que estos problems son se-
cundarios?
Antes de contestar a estas preguntas es
necesario intentar definir cuales son estos
problems.

LA LUCHA POR LA LIBERATION DE LA
MUJER Y LA BASE OBJETIVA DE SU
EXPLOTACION

La lucha de las mujeres por la conquista
de los derechos civiles tiene un origen anti-
guo. En el siglo XIX empieza a desarrollar-
se especialmente en Estados Unidos (donde
desde sus origenes estuvo vinculada a la lu-
cha de los negros) y en Inglaterra. En las
dos primeras decadas del siglo XX se inten-
sifica en estos paises y se extiende a otros
passes europeos, principalmente estimulada
por la II Internacional.
Sin embargo, si bien toda esta primera fa-&' -0
se de las luchas de las mujeres adquiri6 mu-
chas veces aspects de enfrentamientos ma-
sivos y violentos, sus reiidicaciones concre-
tas eran limit das ura`nte un argo peno-
'o-se taron enla conquista del derech
Savt que solo se logra, en un numero ex-
presivo de praises, a partir de los afios 20)
y no ponian en primer plano la situaci6n
opresiva de la mujer, cuyo origen estA ligado
al nacimiento de las sociedades de clase y
cuyo desarrollo ha sufrido variaciones de for-
ma, sin que haya sido alterado su carActer
esencial bajo el capitalism.
Es s6lo a partir de los arios 60 que la lu-
cha de la mujer adquiere, por primera vez,
en los paises capitalistas desarrollados (es-
pecialmente en Estados Unidos, Canada, y
tambidn en various paises europeos) un con-
tenido nuevo que se express en el hecho de
que no. se trata s61o de reivindicar mayores






m p


conquistas sociales, sino que se orienta al
cuestionamiento mismo de las bases econ6-
mico-sociales de la dominaci6n en que se
asienta la situaci6n de explotaci6n de la mu-
jer, o sea, el cuestionamiento del sistema de
dominaci6n capitalist. En este sentido, aun-
que levantando sus intereses especificos, la
lucha de las mujeres, que adquiere un ca-
racter amplio de lucha de liberaci6n, tiende
a converger y a unificarse con la de todos
los sectors y classes oprimidas, como la de
los negros norteamericanos.
Margaret Benston (1) ha sistematizado un
excelente analisis marxista sobre a bases
econ6micas en las cuales se aienta i a ex-
Inotmulot auer en la sociedad capita-
taCreosque~- deido a su relevancia va-
le la pena citar ampliamente sus aspects
fundamentals.
La autora empieza planteando que "el sta-
tus de la mujer es claramente inferio-raT i el
homobre tanto entre las n e la cla-
se oerr om en re asdecase


"Al argumentar que las causes del status secun-
darlo de la mujer son efectivamente econ6micas, se
r puede demostrar que las mujeres como gruo tienen
en verdad una rdlacl -UF =na gcon'o me
pro uec n yquegsa ts erenoe a la de los hom-
s"..7 "Cada vez que se prepare una sopa o se
pegue un bot6n en una prenda de vestir, constitu-
ye produccidn, pero no es produccidn para el mer-
cado". ('...) "La mayor parte del trabajo casero en
la socledad capitalist (y en las sociedades socialis-
tas existentes, on lo que a esto se refiere) se man-
tiene epestado r rnemercantll. Este es el trbajt no-
Serado pa a as mu eres s en este hecho done
podemos encontrar la base para una definilcln de
la mujer".
"En mera cantldad, el trabajo casero, incluyendo el
culdado de los nifios, constituve una narto inmen-
.jele laproduccidn sc almnt necara em-
bargb, en una soctda basada en la producci6n de
mercancias (2), generalmente no se le consider co-
mo "trabajo verdadero", puesto quo se encuentra al
margen del comercio y del mercado. Es precapitalis-
ta en un sentido muy real. Esta designaci6n del tra-
bajo casero como funci6n de una categorfa especial,
"mujeres", significa que este grupo guard una re-
laci6n diferente con la producci6n que el grupo "hom-
bres". Intentaremos definir entonces a las mujeres
como un grupo de personas responsables de la pro-
ducciln de simples valores de uso en aquellas acti-
vidades asocladas con el hogar y la familla".
"Puesto que los hombres no tienen ninguna res-
ponsabilidad con tal producci6n, es aqui donde ra-
dica la diferencia entire los dos grupos. N6tese que
las mujeres no estan excluidas de la produccin de
mercancias. Participan en la labor asalariada, pero co-
mo grupo no tienen responsabilidad structural en
esa Area y su participaci6n por lo general es conside-
rada transitorla". (...)
"La base material del status inferior de las muje-
res debe ser encontrada justamente en esta defini-
ci6n de ellas. En una sociedad en la que el dinero
determine el valor, las mujeres constituyen un gru-
po que trabaja al margen de la economic del dine-
ro. Su trabajo no vale dinero, por lo tanto carece de
valor, y ni siquiera constituye verdadero trabajo. Las
mujeres que efectfian este trabajo carente de valor,
dificilmente pueden esperar valer tanto como los hom-
bres, que trabajan por dinero. En t6rminos estruc-
turales lo mas pr6ximo a la condici6n de las muje-
res es la de otros que estan o estuvieron al margen
de la producci6n de mercancias, vale decir, sirvientes
y campesinos". (subrayados nuestros).

(1) "Economia Politica para la Liberacin de la
Mujer", Monthly Review, selecciones en cas-
tellano, N9 67, 1969, Santiago-Chile.
(2) En la traduccin al castellano se decia "produc-
ci6n de articulos de consume" y a veces "de
articulos de uso". Es obvio que tratase de una
Squivocacl6n en la traducci6n, pues seguramen-
Ste la autora se refiere a la produocl6n de mer-
canclas.
^ ^'c '
.t'r


Anfilisis


Margaret Besnton procura tambi6n anali-
zar por qu6 la modern sociedad industrial ca-
pitalista no ha sido capaz de liberar a la mu-
jer de sus tareas del hogar y plantea que es-
to se debe a que "hasta la fecha ninguna so-
ciedad cuenta con la labor domdstica indus-
trializada". Y cita el planteamiento de Engels
que sefiala que "la primera premisa para la
emancipaci6n de la mujer es la reintroduc-
ci6n de todo el sexo femenino en la indus-
tria pfiblica... y esto se hace possible no s61o
como resultado de una industrial modern a
gran escala, que no s61o permit la partici-
paci6n de gran ntumero de mujeres en la pro-
ducci6n, sino realmente la reclama y, mas
aun, se esfuerza por convertir el trabajo do-
m6stico particular en una industrial pfLbli-
ca".

La misma autora advierte:
"El temor a que la introducci6n de la labor do-
m6stica en la economic pflblica de por resultado un
tipo de vida de cuartel military, viene a ser mas rea-
lista bajo el capitalism. Con una produccifn socia-
lizada, la elimlnacl6n del motivo de lucro y de su
labor subalterna alienada, no hay razsn para que,
en una sociedad industrializada, la industrializacl6n
de la labor dom6stica no habria de traducirse en me-)
jor producci6n, vale decir mejor comida, ambionte
mAs comfortable, un mts inteligente y carifioso cul-
dado de los nifios, etc., que en el actual nficleo fa-
millar".

De hecho, la familiar es una instituci6n har-
to funcional para el sistema capitalist y so-
bre esto Margaret Benston sefiala:
"La producci6n efectuada en casa es pagada por
medio de las entradas del marido-padre". (...). "La
mujer, a la que se le niega un lugar active on el
mercado, tiene poco control sobre las condiciones que
gobiernan su vida. Su dependencia econdmica se re-
fleja en dependencia emotional, pasividad y otros ras-
gos "tipicos" de la personalidad femenina. Ella es
conservadora, temerosa, resignada al statu quo".

Mas aBm-r
"Las mujeres funcionan como' un masivo ejorcito
laboral de reserve. Cuando el trabajo es escaso (los
comienzos de la industrializaci6n, las dos guerras
mundiales, etc), las mujeres forman una parte impor-
tante de la fuerza laboral. Cuando hay menos de-
manda de trabajo (como ahora bajo el neocapitalls-
mo) las mujeres se convierten en fuerza laboral so-
brante, pero por lo cual son responsables econdmi-
camente sus maridos y no la sociedad. El "culto del
hogar" que reaparece en dpocas de superavit laboral
es usado para alejar a las mujeres de la economic
del mercado". Ademas, la "igualdad de acceso a trae
bajos fuera de casa, siendo una de las condiciones
previas para la liberaclin de la mujer, no bastarA por
si misma para otorgarle igualdad; mientras el tra-
bajo dom6stico continue siendo material de produc-
ci6n particular y de responsabilidad de la mujer, es-
ta simplemente llevara una double carga de trabajo".

Todos estos analisis demuestran que, o la
mujer es super-explotada cuando trabaja
tambi6n fuera del hogar o, entonces, cuando
esto no se verifica, "la mantenci6n de su fa-
milia es una carga oculta del asalariado, su
sueldo compra la fuerza laboral de dos per-
sonas", y que esta "labor no pagada en el
hogar es necesaria para que todo el sistema
funcione".
La conclusion inica que se desprende de
este analisis es la de que "la sociedad debe
comenzar a tomar responsabilidades respec-
to a los hijos; la dependencia econ6mica de
la mujer y de los hijos del esposo-padre debe
terminar. El otro trabajo que se da en la ca-





Analisis-


sa tambi6n debe ser ,cambiado -casinos co-
munales y lavanderias-, por ejemplo. Cuan-
do semejante trabajo sea trasladado al sec-
tor pliblico desaparecerA la base material pa-
ra la discriminaci6n de la mujer".
Claro es que este anAlisis se hace toman-
do en consideraci6n la realidad social de la
mujer en los paises capitalistas desarrolla-
dos. Sin embargo, es adecuada tambi6n para
Sla realidad de los paises dependientes en la
Smedida en que tambi6n aqui como alla las
Smujeres son productoras de valores de uso.
Entre las mujeres de clase media y alta es-
SW ta situaci6n en general es en buena media
aliviada o suprimida a trav6s de la explota-
ci6n del trabajo de las empleadas domdsti-
cas, que es possible debido a la existencia de
una gran oferta de mano de obra. De cual-
quier forma, esta transferencia de la explo-
taci6n de la mujer hacia las classes mAs des-
poseidas, que es muy usual en los paises de-
,pendientes, s6lo puede ser eliminada a tra-
pf bi v6s de la eliminaci6n structural de las con-
Sdiciones generals de la dominaci6n de la
mujer, o sea, a trav6s de la construcci6n de
una nueva sociedad, lo que supone la des-
Strucci6n del sistema capitalist.
Pero es necesario tambi6n sefialar que la
Slucha por la liberaci6n de la mujer en los
; paises capitalistas dependientes, aunque su
rl" contenido econ6mico esencial sea el mismo
que en los paises capitalistas desarrollados.
debe adoptar una forma political distinta. Por-
que el carActer de movimiento de liberaci6n
t Y e las mujeres que esta lucha ha adoptado,
on gran expresi6n especialmente en Esta-
Sdos Unidos, Canadd, etc., se explica y se jus-
Stifica como forma transitoria, fundamental-
mente por el hecho de que, como la lucha
revolucionaria de la clase obrera ha pasado
S(y afn no ha superado esta situaci6n) por un
gran period de contenci6n, cuyas causes no
cabe analizar aqui, tienden a proliferar for-/
V ) mas de lucha. por.sectores sociales, que cues-"
tionan el sistema en su conjunto, pero par-
Stiendo de un cuestionamiento que afecta a sus
/ interests en cuanto sectors en especial. Es
el caso no s61o del movimiento de liberaci6n
djde las mujeres, sino especialmente del movi-
ient ro.
Sy ora e en alos paises capitalistas de-
pendientes y en Chile en particular, en don-
de la lucha de classes no ha sido congelada,
sino que, muy por el contrario, adquiere un
Scaricter cada vez mas definido y radical, no
tiene sentido, a nuestro juicio, planter -mo-
AmIgentos de sectors sociales enfp.ififns a ls-
S lados del context general de la lucha de las
SJ cases oprimidas. 0 sea, 6stos tienen que es-
tar sometidos a la direccion- ai IEa clTas obre-
a a a ac on e sus i-
"os organmzaciones revo ucion rlas. Desde
ese punt isa, en principal son correc-
tos los planteamientos de la Asamblea de las
Mujeres Comunistas, en la media en que
sean correctas las orientaciones generals de
u partido, lo que no cabe discutir aqui.
Sin embargo, esto no exclu e qu no se in-
I cor orp en form c ara, definia y oncre-
Sat-os roblemas cruciales a ue enfrentan las
mje chilenas, en especial las obreras,
Scampesinas y tambidn las pequefio-burguesas,
en cuanto categoria social especifica, o sea,


w 4
L~r


I


"mujeres". Esobvi la resoluci6n de ellos
implica el lesarro lo e la uchade cases
en ene6f, P t aeaS. een ser pTani ados
y detacados en cuanto tales, incluso para
impulsar la dinAmica de esta misma lucha.
Esto porque en la media en que las muie-
res tomen conciencia de la situacon de ex-
sIg --n a que estan sometidas como tales,
en la media en que les muestre en d6nde
reside la raiz de esta explotaci6n, como en
general ocurre con todos los explotados, _s
potential revolucionario se transformara mu-
o mas men y con mas vigor, en
Taerr' revo lucioarT. En otras palabras,
las eres obreras tienen mas moti aim
re s ara ser revo ucionarias. Y
no hay ningn mo vo que jus ique, en nom-
bre de la revoluci6n, no plantear para ellas,
con today claridad, no s6lo sus problems de
clase, sino ademAs sus problems en cuan-
to mujeres.
LA CONDITION DE OBJETO Y LOS
"TIPOS DE MUJERES"
Teniendo en consideraci6n que en Chile no
se esta construyendo el socialismo, sino que
o que se re ene e s clear las bases para
su construction, 6cua es son os problems
'Jon, &cu- s son problems
especificos de la mujer chilena que deben ser
planteados, analizados y encaminados a su
resoluci6n dentro de la viabilidad y de las
condiciones del process de cambios en el pais?
Es necesario hacer previamente algunas
consideraciones, cuyo character no les impi-
de tener alguna utilidad en el sentido de le-
vantar hip6tesis para un posterior studio
mAs profundo de today una temAtica que, sin
duda, es muy relevant y que en general no
ha sido tomada como objeto de reflexi6n se-
ria por part de la izquierda revolucionaria.
SSin duda nos parece claro que la muier chi-
rena y. en s g cia lalase media -lo que tie-
ne relevancia, pues esta case es muy signi-
ficativa en Chile-, tiene una situacin rela-
tivamente privilegiada en comparacion con
Sque tienenia imuleres en los demas i-
s atinoamericanos. Privilegada porque, si
biein T ormas juridico-institucionales que
a ella se refieren, en general, aqui como en
los demAs paises del continent, reservan a
la mujer una posici6n de objeto en la socie-
dad cuyos sujetos son los hombres, sin em-
bargo le econ cen un minimo de conaus-
ta so es que, sn duda, nos parecen las
mas avnzadas ue existen en e contmente,
con Ia uiica excepclon de uba.
Estas conquistas tienen relaci6n con la
existencia de un sistema mas amplio, siem- *;,
pre en t6rminos comparativos con otros pai- r
ses del continent, de instituciones sociales
que les posibilitan me'ores "c nes arap -.
ererc rofesiones er r sto una re-
liva in en encia econ6micay olitica en
el nclo r. En ese sentido, e a par-
iacipa-ern orma propia en las decisions de
este nficleo y puede ademAs participar con 0
presencia propia en nficleos sociales mis am- -
plios, que van desde los formados en los cen-
tros de trabajo, pasando por los gremiales, 1, !
hasta los politicos-partidarios. ',
Una condici6n important para que esto se
cumpliera es la existencia de condiciones que,
awe^i
n Ji*





AnAlisis


si bien no atienden las demands de toda la
poblaci6n, se dan en forma expresiva en Chi-
le, tales como la existencia de Centros de
Madres, guarderias, etc., que permiten redu-
cir la carga dom6stica. Como se ha plantea-
do anteriormente, esta es una condici6n im-
prescindible para la liberaci6n de la mujer,
y el 6nfasis que sobre esto hacen las muje-
res del Partido Comunista es, sin duda, muy
important.
4-Claro es que estas conquistas de la mujer
o 'chilena estin direct n e "II iona ascon
eo a mano ora
Sa, por un lao, y o r o a
n exis encla de una vasta maquinaria burocrA-
Q tico-estatal que ha incorporado el trabajo de
la mujer. Esta ha sido la forma como el ca-
Spitalismo del Estado chileno ha tratado de
,dquilibrar el p!resupuesto de la familiar de
'.' clase media, en la que el sueldo femenino
v ompensa la estrechez de siuelrdo" mascu1no,
Sc nln a orma as presiones de
aumento del poder adquisitivo de estos sec-
tores.
Se puede tambi6n correr el riesgo de de-
cir que lam u ilena mar mu h ms
su z pres iaen cua_ to a, a ue las-mueres
e m s conmen e. For ejem-
f pIlo' I l aTcoqueehla, etc., que
cuanto mas desarrolladas, mAs profundo sin-
toma son de la subordinada condici6n de ob-
jeto a que la mujer esta sometida socialmen-
te; e J aJhJlna, si bien existen de mane-
ra iiscutible, no asumen una forma tan
i atPe como es comun en os as
raises. Otro ejemplo se puede buscar en las
a- relaciones hombre-mujer, en dnde la

I I 'lv'q ue en ios cemas passes, vale
Ueclque el papel que desempenfia tiende mas
a acentuar la igualdad entire los dos sexos, en
la media en que ella toma tambi6n inicia-
tiva que se expresan desde la relaci6n initial
del "pololeo". Como madre, sus criterios tam-
bi6n tienden a predominar, lo que incluso lle-
va al observador a considerar que acA llega
casi a existir un cierto matriarcado...
Sin embargo, una observaci6n que nos pa-
rece relevant: si bien en la vida political se
encuentra la presencia femenina y llega a
manifestarse al nivel de la political national,
en gran part de los casos se trata de las hi-
as, de lasobnas o de las ariente's de..
un politico im ortante. 0 sea, ambin en e
es e nive a presencia de la mujer aparece
muchas veces como comlementaria del hom-
bre, sostenida por el prestigio l e un hombre
que puede ser el padre, el tio o el hermano,
etc.
i En los cargo politicos de mayor responsa-
Sbilidad dificilmente se encontrarA una mu-
jer, sea en la direcci6n de los partidos, sea
P en las altas funciones de direcci6n guberna-
mental.
Lo mas interesante es observer que, si bien
S en la political national la mujer, de una for-
ma o de otra, marca su presencia, entire la
juventud 6sta es absolutamente irrelvantie.
Effc Imoivimfento ostudianfibpior ejemplo,
Sdesde las asambleas de las escuelas, pasando
Sport las taas s directives a nivel de centros de
alumnos, hasta llegar a las federaciones, su
Spresencia es prActicamente s61o un adorno.


Ademas, no se destacan tam oco laa mu-
jeres entre-los profesionales mas oe~ptua-
a6s~Q6ffnade-sTan la econoniista, la fil6so-
TI,' la soci6loga, la ingeniera, la arquitecta,
la matemAtica, la fisica, la agr6noma, etc.,
que realmente haya aportado el advance de
estas ciencias y t6cnicas en Chile? Hay uno 10
que otro caso, pero "la excepci6n confirm
la regla"); tampoco entire los lideres oppl icos
en el movimiento obrero, para no mencionar
et~ficaii~ipibiado E -harte y ait eratura
haa sic-o eh onS e mas se ha destacado y uno
piensa en una Gabriela Mistral, en Violeta
Parra, pero aun en este piano no son tantos
los casos si se consider que son actividades,
en general, permeables socialmente a la par-
ticipaci6n femenina; toda vez que se conside-
ra a la mujer como un ser sensible y, como
tal, apropiada para el arte.
La poca participacion de la mujr en to-
dabs sto5 pianos queo nmos venido mencio-
nando no e es ecifica de la situacion chile-
en eera e a n 10 0-
tA sometida en la sociedad actual.
Como hoy dia esta definitivamente dese-
chada la hip6tesis de su inferioridad para J
"ciertos tipos de tarea" o sea, para las tareas r
sociales mas relevantes, es obvio que su au- A-j-
sencia refleja una situaci6n objetiva de. dis- ,A),4^ .
criminaci6n y de sometimoeiT6 social. Claro\ c 9
es que taf a raifcin-aicifon e es-6jode en ba-) .-
se a un minimo de condiciones objetivas, va-
le decir que, si la mujer no ejerce determi- "i
nadas funciones es, en buena medidapor- 4LA"
que no esta capcita4a a A e elas. Pero esto
se verificah no porque esta no sea capaz, si-
no r el echo d que no ha sido social-
mente capacitada. Esto es obvio: las muj t.
re en generalsonmenos intelent e- -
nos creac ras. en u aara menos aptas. ( L
y q ailscrimlnacion encuentra ats su base
de racionalizaci6n. Pero si es asi, es porque
en nuestras sociedades la mujer es formada
como un ser mu limtad, para sr coque
-a, paraso'rsTupericia7T su funci6n no es
ejercitar y desarrollar su inteligencia, sino
ser agradable, atrayente, sumisa al hombre,
fiti dentro de ciertos limits, en una pala-
ora''"temenmla'^osea, objeto.
Su condici6n de objeto permea todos los WcIOMPA
niveles sociales y, aunque de forma jerarqui-
zada -con mas o menos acento en su con-
dici6n de objeto-, 6sta esta present en to- O a'qf T'
dos los "tipos" de mujer, que cubren una ex-
tensa variedad de matices, que van desde la
prostitute, la semi-prostituta, la duefia de
casa, hasta la mujer "independiente".
La prostitute es fundamentalmente la mu-
jer de origen obrero o campesino, o de cla-
se media baja, que por necesidad de super-
vivencia tiene que venderse; la semi-prosti-
tuta, que es fundamentalmente la mujer de
clase media baja, en muchos casos tambi6n
de origen de familiar obrera, que tiene una
profesi6n, pero que tiene que complementary
sus ingresos, o tiene que mantener su puesto
y, esto implica, muchas veces, tener que acep-
tar fatalmente relaciones sexuales con el je-
fe o el patron.
La existencia de estos tipos de funci6n fe-
menina o sea, la prostitute o semi-prostitu-

5


-













-I


OA)


laSisi


r r


j'. ta, responded a dos tipos distintos de necesi-
dades:
on / y1.- De parte de la mujer que se prostitu-
' 'j ye, aunque puedan existir casos rarisimos de
-- amoror a la profesi6n", o casos patol6gicos,
como las ninfomaniacas, indiscutiblemente
SA J'ia gran mayoria busca condiciones minimas
kde supervivencia, que no pueden ser obteni-
das de otra forma, o una forma de remune-
v raci6n mayor para suplir no propiamente ne-
cesidades vitales, sino para tener acceso a un
Mayor consume, o sea un nivel de vida mIs
/ alto para satisfacer necesidades extras crea-
das por la propaganda del sistema. En ambos
casos, la necesidad econ6mica es la explica-
ci6n fundamental.
2.- De la parte masculina, este tipo de re-
laciones se dan para satisfacer las necesida-
des sexuales que en general no pueden ser
resueltas a trav6s del matrimonio por si so-
lo. Esto porque, en la media en que la mu-
jer es objeto, o sea, despersonificada, pasiva,
poco inteligente, sus atractivos para el hom-
bre son efimeros. Ademas, toda una series de
pre cios que tienen que ver con los valo-
res familiares imn n uchas veces que las
relaciones entire las parejas puedan ser las
mtcomii~tay saTiIfactorias TEsto incluso
iexplica por que lIa coicurlencia a prostibulos,
por parte de j6venes, tiende a decrecer en la
media en que, en determinados ambientes
j~/o ,culturales, se logra romper en cierta forma
{-". i^ algunas pautas de conduct tradicionales y
./ ,V / desarrollar entire la juventud relaciones mas
D, completes y por tanto mas satisfactorias). La
t,.; mujer tiende a adaptarse mis ficilmente, va-
S, le decir, esta mas condicionada por las pre-
siones sociales que se ejercen sobre ella a
L aceptar su condici6n de esposa fiel, a desa-
rrollar una actitud conformista. El hombre
busca complementary su insatisfacci6n a tra-
v6s de relaciones semi-clandestinas, extra-
matrimoniales. Ademas, en una sociedad "ma-
chista" es factor de rrestiglo social teer
"av nturas",amantes, etc. Hay aun otros fac-
tores com', p r eemplo, lo que es muy re-
/ levante, la utilizaci6n que la Tphliidad._po-
mercial del sistema hace de la fi ura feme-
ninga, o10 u-ijThT otorgado a nuestra epoca el
titulo de "la civilizaci6n de la mujer". Tam-
bien desde este punto de vista, la subyuga-
ci6n de la mujer es funcional al sistema ca-
pitalista. Los llamados sexuales se mezclan
y se confunden con los de consume y son de-
formados y utilizados por 6stos. El efecto es
grande sobre los hombres, pero tambien ac-
tuia de forma disgregadora sobre las mujeres.
O sea, en la media en que la figure feme-
nina impregna todos los ambientes y es siem-
) pre la dominant, tiende a desarrollar entire
las propias mujeres la super-valorizaci6n de
iie ( a r, lo que tienT a e sTam mular el Tlesbi
nismo encubierto, que es contenido por ba-
rreras morales muy fuertes, pero que de cual-
quier forma tiene sus efectos deformadores.
Este fen6meno incluso se encuentra en fran-
co desarrollo en various de los paises capita-
listas desarrollados y en general el hecho in-
controvertido de que "la mujer en general se
arregla para las mujeres" es un sintoma ex-
presivo de esto.
La duefia de casa es la mujer cuyo servicio
domestico no acarrea ninguna remuneraci6n.


Cuando trabaja fuera de casa desempefia la
double funcl6n de empleada domestica y de
complementaci6n del presupuesto familiar.
Su punto de referencia emotional es, por re-
gla general, el marido (y/o los hijos) y sus
posibilidades de realizaci6n humana en el
sentido social mas amplio son siempre limi-
tadas por las "tareas del hogar" Esto es in-
dudablemente una forma harto frustradora
de existencia, aunque exista toda una series
de mecanismos de racionalizaci6n social pa- f ,
ra enaltecer la funci6n de duefia de casa. Pe-
ro, de hecho, como lo planteaba Lenin, "(...)
los pequefios quehaceres domdsticos, que la
convierten en cocinera y en nifiera, que mal-
gastan su actividad en un trabajo absurda-
mente improductivo, mezquino, enervante,
embrutecedor y fastidioso, la mujer continfla L,
siendo una esclava domestica". (...) "Estos
(quehaceres) son, en la mayoria de los ca-
sos, los mas improductivos, mas b.rbaros y
mas penosos de cuantos realize la mujer. Es-
te trabajo es extraordinariamente mezquino,
no contiene nada que contribuya de algfin
modo al progress de la mujer".
Despu6s de todo lo expuesto anteriormen-
te, creemos innecesario hacer mayores con-
sideraciones sobre la condici6n de duefia de
casa.
Finalmente, la mujer "independiente" es la
que con familiar o sin familiar no esta subyu-
gada a la condici6n de duefia de casa; tiene
independencia econ6mica y es capaz de deci- -
dir por si misma sobre su actuaci6n en los
diversos niveles sociales en los cuales parti- r -
cipa. Pero, de cualquier forma, no logra re-
huir su situaci6n de objeto, por cuanto su in-
dependencia es relative en la media en que ve
no pueda dear de ser considerada com
er debil icuya posibl dad de afirmacin en '
cua quier sector en que este en una sociedad '
fundamentalmente "machista", es limitada
por ser del "sexo d6bil". La mujer tiene ue
luchar much mas para i r am un
enifls ~ caos,~ iguadi _e condiciones 4jc-
iicas o rofesionales con el "sexo fuerte". La
F lila Tduahde se eor s sie pre lati-
. a en enera su e a a resrcciones, ca-
ras o encuertas, y sempre lene que enfren-
tar mayores limitaciones, que son o de orden
social o moral much mas rigidas que en re-
laci6n al hombre. La competencia con 6ste
se da siempre en un terreno desventajoso pa-
ra la mujer y esto no se verifica solo en aque-
llas funciones, o que son es ecii et n-
sideradas mas como Temeniiias, que en gene-
raI 1on Eambien r as a mal remuneradas
como por ejemplo las de proesoras, o en aque-
llas funciones en que logra afirmarse no pro-
piamente por su capacidad tecnica, sino so-
bre todo por su condici6n de objeto, en la
cual se espera que la mujer sea adem.s agra-
dable y amiga del jefe o del patron. La mu
jer "independiente" cuando tiene hijos, s6lo
puede serlo a travs de lexplQtacaii de.otr
hujer, o sea ad e l adAd omm stica.
dpO'esini de otra, paga el precio de la con
quista de esta "libertad".
~EN QUE CONSISTE EL CREAR LAS
BASES PARA EL "HOMBRE NUEVO"?
Che Guevara, a trav6s de toda la autori-
dad moral, de la mistica y de la fuerza de






A ;;1-


ejemplo que su figure contenia, ha puesto en
el orden del dia la tarea de creacl6n del hom-
bre nuevo. Y 6sta pas6 a ser yna de las con-
signas mas utilizadas por la izquierda en el
continent. El contenido general de esta ta-
rea es implicitamente claro, en el sentido que
supone la liberaci6n del hombre -en el sen-
tido de ser humano- de sus limitaciones mas
agudas, materials y morales, que estdn da-
das por el caracter de dominaci6n y opre-
si6n del capitalism. Significa, por lo tanto,
construir un hombre nuevo en una sociedad
nueva, en base a valores revolucionarios, so-
cialistas y proletarios, a travrs de la liquida-
ci6n de las trabas sociales e individuals pa-
ra la construcci6n de relaciones comunitarias,
de la realizaci6n del individuo a trav6s de la
comunidad en un sentido amplio.
Esta seria una estrategia general de desa-
rrollo human, resultado de toda una series
de cambios profundos en las relaciones eco-
n6micas y sociales existentes, a partir de las
cuales iria emergiendo una nueva concepci6n
del mundo, de la sociedad, de los individuos.
Pero, como product del desarrollo de la
lucha de classes, su materializaci6n n un e-
riodo historic lQaro, proye tado acla e fu-
'nro- implica el cumplimiento de pasos o ta-
reas intermedias, si se quiere tdcticas, que
tienen que ser planteadas y definidas por las
vanguardias revolucionarias. Esto quiere de-
cir que este planteamiento tendria roesi-
vamente que ir paspndo del ivel general en
n.rihasta noy hasido6formulado yadgIrin-
do d vez" ayores niveles e- concreci6n.
sto supone una expctacioni iibcho as
S amplia de las conquistas al nivel superestruc-
tural que se quieren lograr, y esto significa
,Aue la actuaci6n sobre la dindmica de la su-
r perestructura tiene que ser much mas pla-
neada y debe buscar atingir no s6lo el aspc-
to de los cambios al nivel poliico pro men-
te -aLinoalnivel cultural en el sentid *
amplio. 0 sea, no bastaa que la form e
T~' cnciencia revolucionara es centrada en
a on ea ass romnan tes, de
us man aciones ie ro y de poder
econ6mico y politico, en la denuncia de la
utilizaci6n que 6stas hacen de los aparatos
juridico-institucionales, y de sus ideologias,
en el sentido general. 0 sea, aunque sea fun-
damental esto. no es todo, y nos parece n-
cluso insuficiente ya para captar hoy dia la
adhesion de amplios sectors sociales, como
los juveniles y en especial los femeninos.
Es necesario tambi6n mostrar que estos
mecanismos de dominaci6n encuentran for-
mas de organizaci6n y de expresi6n que
Spermean la vida social en todos los niveles,
que van desde los valores y la forma de or-
ganizaci6n familiar hasta las formas cultura-
les mas amplias, como por ejemplo a trav6s
del arte (las canciones, el cine, etc.). Esto
porque, como la crisis del capitalism es tan
aguda y profunda, esta tiende cada vez mas
a manifestarse en los aspects del sistema
que habian sido mas resguardados: se mani-
fiesta en el interior de las igleslas, de la en-
sefianza, de las relaciones en los grupos tra-
dicionales, hasta las relaciones entire las per-
sonas. Claro es que esta crisis es much mas
profunda en los paises capitalistas desarro-
llados pero, debido a la existencia de una


situaci6n de dependencia que nos une estre-
chamente a ellos, sus efectos se transfieren
a los paises perif6ricos y encuentran acA un
f6rtil terreno para desarrollarse en la medi-
da en que tambi6n existe una crisis profun-
da del capitalism dependiente.
El hippismo, por ejemplo, en cuanto forma
de cuestionamiento de los valores cultura-
les y sociales, ha sido un product originario
de los paises capitalistas desarrollados; sin
embargo, ha sido transferido hacia los pai-
ses dependientes, asimilado por vastos secto-
res juveniles, reelaborado e incorporado y ha
pasado a ser, sin duda, aunque su carActer
especifico pueda ser temporal, una de las for-
mas de cuestionamiento de valores viejos y
un intent -si bien frustrado en buena me-
dida- de construcci6n de toda una series de
nuevos valores. Sin duda el capitalism es
un sistema con una gama amplisima de re-
cursos de sobrevivencia y mantenci6n de sus
intereses. Frente a fen6menos parciales y li-
mitados de este tipo, trata de incorporarlos,
ajustarlos, y hacerlos funcionales. Es asi que
se desarrolla toda la industrializaci6n del hi-
ppismo; por ejemplo, a trav6s de la moda, que
ha expresado una cierta renovaci6n y flexi-
bilidad de las pautas de consume.
Todas estas consideraciones son para plan-
tear que es area de las v gu as ilenas
desarrollarc mas-unprograma de cam-
cufu '-ales- de manera iensa ri t -mi-
ca. 'La izquier-da--o -pu-tdeja-e r tque Ta -ur-
guesia manipule y utilice en provecho pro-
pio las formas, muchas veces espontaneas,
que surgeon del cuestionamiento de las insti-
tuciones. De hecho esto ocurre en la media
en que el movimiento revolucionario no en-
tiende y no estA capacitado para ofrecer una
alternative program6tica superior a estas ma-
nifestaciones de descontento. En este senti-
do, la tendencia es caer en el esquematismo
y en la simplificaci6n de los problems que
en particular afectan a la juventud, por ejem-
plo. Volviendo de nuevo al problema del hi-
ppismo, muchas veces la actitud de la izquier-
da es la misma que la de la burguesia: se
aprovecha de 1l en la media en que lo in-
corpora como moda, como renovaci6n de pau-
tas de conduct, y a la vez lo rechaza tra.-
tando como un problema de patologia social
el que result ser al final un problema poli-
cial. Entremedio hay toda una series de lu-
cubraciones "profundas" sobre la responsabi-
lidad de los padres, de las escuelas, etc. Vas-
tos sectors de la izquierda tienden a encon-
trar la respuesta fAcil de que la soluci6n pa-
ra que esto termine es que se reclute a los
j6venes para la militancia politica... Otros
sectors estan sencillamente preocupados de
problems mis trascendentales...
Y asi, se combat la marihuana a la vez
que se promueve el alcohol, de la misma for-
ma que muchos combaten la prostituci6n en
el dia, practicandola en la noche; como se
combat la inmoralidad hippi en nombre de
la preservaci6n de los valores morales de la
juventud, pero a la vez se promueve, a tra-
v6s de los peri6dicos, como ideal para la mis-
ma juventud, la "choreza" de las vedettes del
BIM BAM BUM, o sea, se difunde sistemati-
camente, en especial en la prensa de izquier-


A 11 1Y1






orb/J4 ~alJji


fr~//


S0 U
da e izquierdizante los valores de la mujer-
"rffii~tBu`-"-c--^---------_^--
'-1e"hecho, no se nota preocupaci6n, para
no decir esfuerzo, por parte de las organiza-
clones de izquierda, a trav6s de las formas
de comunicaci6n que utilizan, por tratar de
elevar por lo menos el nivel de conciencia del
pueblo y de sus propios militants, sobre la
necesidad de superaci6n de toda una series
de problems sociales, que si bien no se pue-
ce visualizar sino en un largo plazo, de cual-
quier forma el tratamiento que a ellos se les
dispensa tiende a foster ar para un future
aimn mas ea o, eso ucion pir erfroceso
reolVIorT --mr --
Sabemos que en definitive la creaci6n de
un hombre nuevo tendrA que ser product de
una profunda revoluci6n en la superestructu-
ra. Sabemos que mientras esto no ocurra se
verifica una gran paradoja en el process de
cambios, porque la transformaci6n en el ni-
vel de las relaciones de producci6n son pre-
vias y no se hacen acompafiar, en el mismo
ritmo, de transformaciones igualmente rele-


~L-c~h~&e cv~)v Ao-t


Impresores: Prensa LatinoamerLana S. A. Root 537 Santiago


vantes de las relaciones sociales generals. Y
siempre es inevitable que, en cualquier proce-
so revolucionario, coexistan transformaciones
profundas en el nivel econ6mico con carac-
teristicas sumamente viejas y reaccionarias
en las formas mas preliminares de conviven-
cia social, como por ejemplo la mantenci6n
por un cierto period de la condici6n de ob-
jeto de la mujer.
En Chile, en donde no ha habido una ver-
dadera revoluci6n social, sino un process de
cambios partiendo de la legalidad burguesa,
la tendencia a la perduraciIn de institucio-
nes yvalores de corte reaccionario es muy
uerte so o puede ser contrarresa en-la
media enque realmente stos pasen a ser
oBJeTTao e lapreocupaclon y centre _e actua-
ci6n de los sectors mas revolucionarios.
En este sentido consideramos de gran im-
portancia abrir la discusi6n, sobre todo este
problema, y es con la intenci6n de colaborar a
ello que escribimos este articulo.
VANIA BAMBIRRA.




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