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 Editorial: Hombres de nuestro...
 Trinchera politica: El congreso...
 Un gobierno para todos los...
 EL control de la natalidad
 Las juntas de vecinos
 Las americas
 Brasil a la deriva
 En la mitad del camino
 El juego de ajedrez
 Ideas y realizaciones del partido...
 El ritmo de nuestra revolucion
 Las exigencias del dialogo
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Política y espirítu
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Permanent Link: http://ufdc.ufl.edu/UF00087226/00001
 Material Information
Title: Política y espirítu
Physical Description: v. : ; 28 cm.
Language: Spanish
Publisher: s.n.
Place of Publication: Santiago de Chile
Creation Date: August 1966
Frequency: monthly
regular
 Subjects
Genre: periodical   ( marcgt )
serial   ( sobekcm )
Spatial Coverage: Chile
 Notes
Dates or Sequential Designation: año 1- (no. 1- ); jul. 1945-
General Note: "Cuadernos mensuales de cultura política y economía social."
 Record Information
Source Institution: University of Florida
Rights Management: All rights reserved by the source institution and holding location.
Resource Identifier: oclc - 02470069
lccn - 48019551
System ID: UF00087226:00001

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    Editorial: Hombres de nuestro tiempo
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    Trinchera politica: El congreso nacional de la democracia cristiana
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    Un gobierno para todos los chilenos
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    EL control de la natalidad
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    Las juntas de vecinos
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    Las americas
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    Brasil a la deriva
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    En la mitad del camino
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    El juego de ajedrez
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    Ideas y realizaciones del partido democrata cristiano
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    El ritmo de nuestra revolucion
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    Las exigencias del dialogo
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Full Text






PO--


m.mmi


Agoslo Sepliembre
/16










POLITICAL
Y
ESPIRITU


ARO XX N9 295

Agosto-Septiembre 1966




DIRECTOR

JAIME CASTILLO
VELASCO








Editada e impresa por
Editorial del Pacifico,
Alonso Ovalle 766, Ca-
silla 3547. Santiago de
Chile.







Los articulos firma-
dos no representan ne-
cesariamente la opinion
de la Revista. Se pc-r-
mite su reproduccion
citando la Revi;ti.


Editorial: Hombres de nuestro tempo ....

El Congress Nacional de la Democracia
Cristiana. por Jaime Castillo Velasco ..

Un Goblerno para todos los chilenos, por
Eduardo Frei Montalva ...... .........

F. control doe 1 natalidad, por Radomiro
Tonilc

Las Juntas de Vecinos, por Alberto Jerez
Horta .... ........ .. .....

Las Am ericas .. .......... ... .............

Brasil a la dlrlva. por Amarildo Trellez ...

En la mitad del carnno, por Manuel La-
rrain Errazuriz.. ...... .. ....

El Juego de Ajedrez, por Ana Helfant


DOCUMENTS


Ides y realizaciones del Partido Dem6-
cr.ta Cristiano. por Rafael Agustin
Gumucio ..... ....

El r:tmo de nuestra revolution, por Patri-
c o A ylw in .. .... .. ................ ....

Las exigenceas dtl didlogo, por Bosco
Parra






Sditori a



HOMBRES DE NUESTRO TIEMPO


El recuerdo de don Manuiel Larrain y del padre Lebret
nos present la imagen de dos aut6nticos valores de nuestro
tiempo. Surgieron en un period en que las transformaciones
political, sociales y culturalcs se sucedian con un ritmo sin pre-
cedentes en la historic y supieron entregar la riqueza de su pen-
samiento acompailada por el testimonio aut6ntico de una fi-
delidad total a la verdad, a la justicia y a la libertad.
Espiritus abiertos al mundo, siempre j6venes, valientes y
generosos, creyeron en la capacidad del ser human para su-
perarse, aun en las condiciones sociales mAs deterioradas. Lu-
charon por un mundo mas just y mas human sin temer la
incomprensi6n.
Don Manuel fue Obispo de la Iglesia, Sus palabras a los
cat61icos de Talca fueron oidas con respeto y admiraci6n, pri-
mero en Chile, luego en America latina, hasta donde llcv6 un
caudal de ideas nuevas para renovar la conciencia de los cris-
tianos, adormecidos en un orden ajeno al espfritu del Evange-
lio. Fue combatido incansablemente por los que pretendian
detener el curso de la historic, para conservar una situaci6n
de privilegio, postergando indefinidamente las posibilidades de
promoci6n social de obreros y campesinos.
Del padre Lebret conservaremos su imagen bondadosa v
la reflexi6n profunda, a travCs de libros y revistas que promo-
vi6 incansablemente para divulgar los trabajos de Economia
y Humanismo. Nos visitaba regularmente, siempre optimist,
aun con los sacrificios que le impopia la enfermedad que lo
acompafi6 hasta la muerte.
La revista Politica y Espiritu acogi6 siempre con interns
y admiraci6n el pensamiento de estos hombres que quisieron
poner al servicio de los mas pobres, el poder, la riqueza y la
ciencia. Al recordarlos, queremos reafirmar una vez mas la pri-
macia de los valores humans en la conquista de las aspira-
ciones por las cuales luchamos dia a dia.


1.-Politica, y...






TRINCHERA POLITICAL

EL CONGRESS NATIONAL

DE LA

DEMOCRACIA CRISTIANA



Jaime Castillo Velasco.




Lo Que No Debe Ser

Digamos, en primer t6rmino, lo que, a nuestro juicio, el
pr6ximo Congreso Nacional de nuestro Partido, no debe ser.

Primero: no ha de ser un Congreso de indole doctrinaria.
A la altura en que nos encontramos, la Democracia Cris-
tiana es un movimiento doctrinariamente definido y con per-
files bien acusados.
Hemos hecho una larga tarea en ese terreno. No somos
capitalistas ni colectivistas. Hemos formulado un pensamiento
que supera ambas posiciones tradicionales y que tiende a rea-
lizar la aspiraci6n de una sociedad orginica y pluralista. Des-
de el punto de vista politico, la llamamos una democracia
integral. Desde el Angulo social, la llamamnn, concepci6n co-
munitaria. Ella esti en vinculo director con la noci6n bisica
de la filosoffi; curiain:: la de persona. Si el hombre es per-
sona, la ,ocietl.d en que viva ha de ser comunitaria para rea-
lizar plenamente su naturaleza racional y moral.
Todas estas materials pueden ser desailolladas, explicadas
y difundidas. Pero, no estin en discusi6n. Algunos, desde fue-
ra del Partido, pretenden convertir este Congreso en una







pugna doctrinaria. Es decir, nos impulsan a una querella in.
terna sobre los fundamentos mismos de nuestra doctrine. El
objetivo politico de tal influencia es sacar la conclusion de
que estamos divididos hasta en la raiz de nuestras aspiracio-
nes. Otros, dentro del Partido, insisted en el mismo punto y
plantean la necesidad de un esclarecimiento doctrinario sobre
el comunitarismo.
Nosotros repetimos: discutir esta cuesti6n, como problema
que necesitara definici6n, es lo mismo que preguntarnos, des-
pu6s de tomar el poder, si somos o no democratacristianos.
No nos dejemos Ilevar por ese camino. Es evidence que nuestra
docluiinl: necesita precidionc.. esclarecimientos y explicaciones.
El encuentro de la doctrine y la experiencia nos da luces y,
al mismo tiempo, nos obliga a rectificar concepts. Pero, de
ninguna manera pone en duda el sentido esencial de nuestra
posici6n. Estimulemos, a partir de este Congreso, el anAlisis
de la doctrine comunitaria, resolvamos las diferencias y to-
memos las medidas del caso, pero no hagamos de un punto
doctrinario el tema bisico del pr6ximo Congreso.
Una palabra mis; algunos camaradas, estAn poniendo un
6nfasis excesivo en el empleo de la f6rmula "socialismo co-
munitario" como opuesto a la de "comunitarismo" Otros
piensan que esto revela una grave escisi6n doctrinaria. No hay
nada de eso. Los que hablan de "socialismo comunitario"
quieren decir lo mismo que los que usan el vocablo "comuni-
tarismo", pues ambos se refieren a una sociedad organica, fun-
dada en una trama de comunidades o asociaciones, en la cual
el interns de la sociedad enter prima sobre cualquiera otro y
en que los otros valores Cticos de la libertad, la igualdad y la
solidaridad entire compaiieros, son vividos plenamente. Pero,
es. verdad, nos parece que hay inconveniencia y falta de razo-
nes para utilizar un t6rmino que quita fuerza a nuestras po-
siciones y nos pone a la sombra de una noci6n tan discutida y
ambigua como es hoy la. de socialismo. Digamos pura y sim-
plemente comunitarismo y terminemos, al menos en los do-
cumentos oficiales, con una querella de palabras.

Segundo: El Congreso no ha de ser tampoco polemico.

La polemica destruye el advance del pensamiento comi6n.
Algunos camaradas creen que plantear debates y analizar crro-







res es una tarea vinculada al espiritu polemico. No lo pensa-
mos asi, Se trata, por el contrario, de partir de los hechos (erro-
res o aciertos), aprender de ellos, sacar las consecuencias alec-
cionadoras y pensar las maneras concretas e inmediatas de dar
soluci6n a las dificultades. Eso no require ni un solo inci-
dente, ni una sola voz airada. Aquellos que sean autores de
los hechos discutidos deben tener el mismo espiritu de analisis
de los demAs. Para todos la norma ha de consistir en asegurar
el progress en la etapa siguiente, pero no en la defense o
demolici6n de la tarea cumplida.
Esto mismo nos Ileva a otro punto important: el de la
perniciosa tendencia a aplicar casilleros ideol6gicos a todo lo
que hacemos. Algunos militants, por ejemplo, estAn formu-
lando enfoques en cuya virtud la obra realizada por .el Go-
bierno es neocapitalismo. Esta manera de expresarse nos pa-
rece arbitraria, teorizante y dogmAtica. En efecto, el sentido
final de dicha labor no puede ser descifrado por un mero
corte vertical de lo que hasta el present se ha conseguido.
Nadie ignora que los m6todos democrtticos obligan a mantener
la estructura formal de nuestro sistema social. Estamos cam-
biando las cosas, pero desde dentro. Ello no aparece de ma-
nera ostensible. Ademis necesitamos todavia poner en juego
factors econ6micos tradicionales. Eso significa que estos de-
ben laborar en una base stable. Solamente, la maduraci6n de
la nueva experiencia permitird que ella misma haga surgir los
cambios futures.
Por cierto, debemos analizar los hechos, tener una vision
de ellos, proceder con una directriz. Pero, en ningfin caso, pa-
rece 6til vivir en torno a casilleros hechos que no ayudan a
entender la realidad y, en cambio, nos llevan a una polemica
interminable sobre formulas, a veces convertidas en consignas.
Para nuestro analisis, necesitamos una sola cosa: saber que
hemos hecho algo. De este "algo" partiremos para afiadir el
resto de nuestro program. Quienes piensan que hasta ahora
no se ha hecho nada, como process de revoluci6n, deben, a
nuestro juicio, permitir que se jueguen a fondo las cartas
dentro de las condiciones dadas. No pueden plantear la sus-
tituci6n del program de 1964 por otro; ni tampoco detener
el curso de los hechos a traves de una esquematizaci6n ideo-
16gica que prejuzga sobre aquellos.






Tercero: El Congreso tampoco debe estar orientado hacia
una lucha de fracciones y hacia una propaganda en torno a
futuros dirigentes.

Estamos absolutamente convencidos de que, una vez mis,
los adversaries han influido sobre nuestros militants a pro-
p6sito de esta material. Hemos podido advertir c6mo quienes
mis fingen despreciarnos han cstado ocupados de dar a cono-
cer los diversos planteamientos, especialmente las diferencias.
Por esa via, el Congreso corre el peligro de transformarse en
un mero scenario para las candidaturas a la Presidencia del
Partido. Los delegados llegarian alli solo a preparar el terre-
no para lograr una victoria internal. Pero, a nuestro juicio, eso
no tiene sentido. Este Congreso se hace para otra cosa: la lu-
cha de sectors o fracciones, para "tomar el poder" dentro del
Partido, seria un acto de suicidio. Con raz6n, los camaradas
que fueron potulados a candidates a la presidencia de aquel
abandonaron la pol6mica iniciada. En verdad, dichas candi-
daturas no son anteriores al Congreso, sino posteriores. De-
berin surgir cuando se decide la linea por seguir. Entonces
sera possible buscar las personalidades que mds se adapten a
ellas. Para todos nosotros, la frase "ganar el Congreso" ha de
tener un solo significado: unir y fortalecer el Partido y a su
Gobierno.



Lo Que Debe Ser


Veamos ahora lo que el Congreso debe ser. Lo dicho nos
lo indica con claridad.


19-Un Congreso ProgramAtico.

Se trata, a nuestro juicio, de tener un torneo programd-
tico. En efecto, el II Congreso Nacional se verifica a casi dos
afios de estar el Partido en el poder. Su tarea esencial es la
de gobernar. Debe prepararse mejor para ello y fijar las ta-
reas que han de cumplirse en el period correspondiente, es-







to es, hasta el termino del Gobierno del Presidente Frei. Eso
es todo. Y, por cierto, es much. La via de un desarrollo so-
cial no capitalist, en las condiciones de la sociedad capitalis-
ta de 1966, debe quedar configurada en sus lines esenciales.
Tal perspective, en nuestro entender, no es solo la posici6n
del Partido, sino tambien del Gobierno. La clave del 6xito se
halla en que los militants que trabajen en el Partido y los
que est6n en el Gobierno se sientan igualmente comprometi-
dos en los acuerdos adoptados. Porque, en definitive, el Con-
greso es para decidir, no para hablar. La decision, por otra
parte, es acci6n conjunta, reflexiva y concrete. Ella se referi-
rA a la linea esencial y al significado de la march a seguir.
No debe haber dudas sobre ello. Y esta falta de dudas se re-
fiere a todos: el que carezca de fe en las resoluciones adop-
tadas, se halle en el Partido o en el Gobierno, tiene el deber
moral de permitir que las tesis se jueguen hasta sus 6ltimas
'consecuencias.
Creemos que lo dicho hace possible la soluci6n de otro
also problema. Algunos camaradas discuten sobre la autori-
dad maxima en el process de la revoluci6n en libertad. Las
opinions entire ellos estan divididas: unos piensan que el Par-
tido debe primary sobre el Gobierno; otros al revis. Unos de.
ducen de alli una discusi6n sobre si esta revoluci6n ha de
tener o no un jefe y el problema se ha transformado en po.
l1mica. Nosotros vemos las cosas de la manera que sigue:
El movimiento democratacristiano tiene principios doc-
trinarios y un prograna gubernativo que cumplir. Esta es la
base comun, tanto para el Gobierno como para el Partido
Ni este debe alterar el program ni aquel desoir las exigencias
doctrinarias.


2-Para fijar las metas de los pr6ximos afios.

Esta base comdn debe ser adecuada al hecho que el Par-
tido esta ahora en el Gobierno. Las relaciones entire el aparato
gubernativo y el aparato partidario han de mantenerse en
forma muy estrecha y constant. Pero no cabe duda de que
la (jo' itei,;a~ misma de la tarea corresponde mds al Gobierno
que al Partido. La responsabilidad official es de aquel.







En con.ecueincia el Partid o nosustitule al Gobietno en
la coia, de &sle. pero. en .iimbio, lo inslpia. Son homnbre' del
Pditido lo- qut ejeituan Il. lunci6nI de gobelnai.
Sin iembaigo, la l:iuea denocratrcri'tiana sobrepasa el
period dcil actual Gobierno. Este, sin duda, sabe que debe
resguardar el future, pero necesita pensar su labor present
casi como si ella fuese la realizaci6n complete del ideal, a fin
de que tenga verdadera eficacia. Por eso la necesidad de avi-
zorar el future, de dejar libre la perspective hacia adelante
corresponde mds al Partido que al Gobierno.
Los milit.ane-l que trabajen en este l6timo no deben pen-
sar que su labor esta amagada por el hecho de que el Partido
lo ,Iobitj.le en el plnte.imiento de metas futuras o en la
critics d la ituaiion present.
De este modo, nos parece, el entendimiento reciproco en-
tre Partido \ Gohie ino ,;i-. por diversas fases que petmitirAni
(tntIlc ni mejoi el. -in ludi. delicado problema de las relacio-
nes entire uno ) olio.
Lo anterior no ago.a ni de lejos los asuntos de este gran
C:ongrieo de nuesitt, Patido. No, p.iete, sin embargo, que su
c.atictetl iede puieE (Ii cl,: ca un torneo programatico,
con)ti ucliio. que asegura la tarea iniciada, la piolonga y la
lettilita, lij. las metas de los pr6ximos cuatro afios y esboza
la peItpjLaLi\a posterior. De paso acrecienta la madurez de
los militants y desarrolla profundamente la camaraderie in-
terna. Solamente en este caso tendri sentido. Estamos seguros
de que asi ocurrird.








UN GOBIERNO PARA TODOS

LOS CHILENOS





Eduardo Fiei Monmlha.




"La tarea del Gobierno, segun el concept
clhsico, indica que el gobernante se separa
de la gente que lo eligi6 y oue desde la
barrera del Gobierno comicnza a mirar las
cosas de una manera lmuy distinta de co-
mo las habia visto de candidate.
La verdad en mi experiencia es distinta.
El Gobierno no solo no me ha hecho cam-
biar mis puntos de vista, sino que los ha
reafirmado".
(El Presidente Frei ha pronunciado importan-
tes discursos politicos en sus visits a empleados,
obreros y campesinos. Reproducimos aqui sus
palabras a los empleados del Banco del Estado).





La Huella del Progreso


La tarea que ha realizado el Banco del Estado en este afio
y medio es trascendental. En juidi del afio 19',5 el Banco daba
a la .gi ,icILLIt.I un cr6dito por 252 millones de escudos y en
mayo de este afio estabamos dando 313 miill'.mic de escudos;







en el sector industrial, de 233 millones subimos a 279 millo-
nes; el Fisco ha disminuido sus colocaciones de 51 millones
a 40, o sea, en un 26%, lo que indica que no es tan efectivo
que el Estado esta absorbiendo el cridito y limitandoselo a
la actividad de los chilenos. En otros aspects, como atenci6n
a cooperatives y pr6stamos populares, de 47 millones hemos
legado a 94 millones, con un aumento del 97%. Es impor-
tante para el pais que el ahorro sea de un mill6n de escudos
diaries en dias habiles, lo que en el mes de junio signific6
un aumento neto de 24 millones de escudos. Los pr6stamos
populares, que en noviembre de 1964 eran de 9 millones de
escudos, han subido en junio de 1966 a 46 millones de escudos
y eso ha permitido a miles de families modestas comprar mi-
quinas de coser, cocinas, fitiles para su hogar, instruments
de trabajo. En abonos, en unidades de f6sforos el afio 1965
el Banco vendi6 11.400 tons. y en el afio 1966 ha vendido
23.600 tons. con un aumento global de ventas de 106%, y en
semillas vendi6, en 1965, 45.000 quintales y el afio 1966 ha
vendido en quintales 140.000, con un aumento de 200%. Es
tambi6n importantisimo lo que ha hecho el Banco en mate-
ria de creaci6n de Sucursales en La Vega, Jos6 Maria Caro,
San Gregorio y otros para servir a sectors hasta ahora nunca
atendidos.
Todo este trabajo se ha hecho en un clima de armonla,
de lealtad y de cooperaci6n de parte de los funcionarios para
esta tarea tan vital para el pais, ya que el Banco del Estado
es el principal instrument que tiene la naci6n para orientar
el cridito y realizar los planes que el Gobierno se ha propuesto.



Cumplimiento del Programa


El Gobierno esti cumpliendo con su program. Mucha
gente no se da cuenta del process que esti viviendo el pais
porque estamos actuando en tantos frentes, que le result
dilikil reflexionar y apreciar la n11aglitud de lo que estamos
hacienda.
En ninguna epoca de la historic de Chile, y yo creo que
en ninguna parte de America latina, tomando en cuenta







nuestra poblaci6n, se ha hecho el erutierio de mauenttr el gasto
en educaci6n de 500 millones de escudos a mil millones de
escudos en moneda deflactada de igual valor. El pais esta
gastando el double en educaci6n pdiblica; practicamente ha cu-
bierto todas las necesidades en cuanto a la educaci6n primaria
y secundaria y esta en vias de afrontar los problems que pre-
senta la educaci6n superior.
No hay tampoco cuilieinti. en el pais en cuanto al hecho
que antes gastibamos menos de 200 millones de escudos en
la agriculture y hoy dia estamos gastando cerca de 500 millo-
nes de escudos por inversion direct del Estado, sin considerar
los planes de la CORFO y el enorme esfuerzo en cuanto a
comercializaci6n agricola y de products de alimentaci6n que
estamos haciendo a travis de la Empresa de Comercio Agricola,
en volimenes que triplican y cuadruplican lo hecho hasta
ahora. A esto es necesario agregar las inversiones de CORFO
en frigorificos y mataderos, plants lecheras y los planes tri-
gueros, de ganaderia; avicola y porcinos basicos para la ali-
mentaci6n national.
Recibimos el Gobierno con una disposici6n de menos de
20 millones de arboles para plantar; este aflo vamos a plantar
mas de 140 millones y el pr6ximo afio pensamos legar a los
280 millones solo en viveros fiscales, sin contar la inversi6n
privada, que es decisive. Yo quiero recorder que siempre en
mis discursos dije que una de las bases fundamentals de
nuestro pais era defender las reserves naturales de la naci6n
que son el agua y la tierra, enormemente destruidas por una
ceguera e inconciencia que ha llegado a ser un crime na-
cional. Aqui mismo he saludado a gente venida de Coyhaique
y Aysen. Muchas veces los chilenos se preocupan -excusenme
la expresi6n- de la 61tima banal "copucha" sin fundamento
y no piensan que hace menos de 25 afios Puerto Aysen era
un puerto al cual llegaba un rio cristalino y en el cual podian
anclar los barcos y que, destruidas las reserves forestales de
esa region, el rio ha arrastrado millones de toneladas de tierra
que han embancado ese puerto y que ocho kil6metros mis
alli hemos tenido que hacer un nuevo puerto, hoy dia ame-
nazado, al igual que la ciudad de Aysen, por un rio que
derriba puentes y riberas ldiIt uMti-nd un inmenso capital na-
cional.







Proyecciones de la Politica de Gobierno


Estos esfuerzos que no rendirin tal vez sus frutos dentro
del period presidential, pero que a mi juicio estan consti-
tuyendo la raigambre de la future estabilidad y defense de la
tierra chilena, de la regularizaci6n de su sistema de agua y
hasta de su clima, son areas nacionales de inmensa trascen-
dencia, Libramos una batalla de mis de 14 6 15 meses para
sacar la Ley del, Cobre, y que si ella hubiera sido despachada
.en junio o julio y no en este aflo, ya se podrian estar invir-
iendo tl 40 millones de d6lares anuales y daindole ocupaci6n
a 10 6 20 mil trabajadores en forma direct y a mas de 40 6
50 mil en forma indirecta. Cuando algunos desde los diaries
reclaman porque hay brote de cesantia, yo les quisiera recor-
dar que ellos fueron Ios que obstaculizaron el paso de estas
leyes. Hoy dia pretenden que esos obreros cesantes que ellos
contribuyeron a crear se lancen contra el propio Gobierno al
cual le impidieron realizar sus planes con oportunidad.



Proyectos de Ley

Este Gobierno ha controlado las importaciones para traer
solo lo necesario y ha derogado los funestos bonos d6lares;
despach6 la Ley de Parcelaciones Agricolas, que es una de las
medidas mas dificiles y trascendentales en la historic del pals
en cuanto al advance social, porque significa impedir la par-
celaci6n de terrenos sin el visto bueno de la CORA y con la
participaci6n minima de un 40% de esa superficie para los
trabajadores campesinos. Hemos despachado otras leyes sobre
inullnoillid.ad, impuesto patrimonial y reforms tributaries.
Pero tambi6n hay algo mas important: en este instance en el
Congress Nacional hay un Proyecto de Reforma Constitucio-
nal para cambiar las estructuras political del pais, para que
nos permit poder apelar al pueblo en el plebiscite cuando
hay materials de extrema gravedad que paralizan el pals, ya
que es necesario que alguien defina y nadie mejor para ello
que el pueblo que elije al gobernante y al parlamento, y que
en 6ltimo trmino es la supreme base de la soberania national.







Nosotros no nos hemos retrasado en el planteamiento de
nuestras iniciativas. Ahi estin en el Proyecto de Reloi ma
Constitucional las bases para modificar concepts sobre el De-
recho de Propiedad. No es para amenazar la sustancia de este
derecho o para quitarle al hombre de trabajo y de empresa la
propiedad de lo que d. ha construido con su esfuerzo, con su
ahorro y con su constancia, pero nos va a permitir realizar la
Reforma Agraria y nuestro Programa Habitacional. Nos va a
permitir, en una palabra, colocar nuestra Constituci6n como
un instrument modern al servicio de un concept de pro-
piedad que no disminuya la validez de este derecho, pero que
le da al Estado un medio eficaz para que la propiedad Ilegue
a muchos miles y miles de chilenos que tambi6n aspiran a ser
duefios de una casa o a ser duefios de un pedazo de suelo para
trabajarlo y producer los alimentos para el pais. Pero pasan
los meses y la Reforma no sale.


La Reforma Agraria

Estai ahi nuestra Reforma Agraria, que a mi juicio serA
la piedra angular de este Gobierno. Yo quisiera recorder que
Balmaceda afront6 un problema constitutional el afio 91 y lo
mismo Alessandri el afio 1920 y quiero decir que esta Reforma
Constitucional es de mis profundas y trascendentales conse-
cuencias. Sin embargo, el Gobierno la estA levando adelante
con firmeza y decision, a pesar de que pasan los meses y se
mantiene at pais en una verdadera tembladera legal, no por
culpa del Gobierno que ha presentado su Proyecto o del Par-
tido que lo ha defendido, sino porque se prolongan las dis-
cusiones y hacen impossible que el program se lleve con la
celeridad necesaria. Yo creo que un Gobierno que impulsa
la Reforma Constitucional y la Reforma Agraria tiene dere-
cho a pasar a la historic y a llamarse revolucionario, porque
es cambiar las estructuras mis bAsicas de la Republica.
Hay mentecatos que por las calls preguntan:
iD6nde estA la Revoluci6n en Libertad?
Yo les digo: ahi esta la Reforma Constitucional, idespi-
chenlal, ahi esta la Reforma Agraria y cambiaremos la es-
tructura de la producci6n agraria de nuestro pais.






Estamos contando para ello no solo con el apoyo de los
campesinos y los pequefios propietarios, sino que con una mul-
titud de hombres de empresa agricola que se han dado cuenta
de que la Reforma Agraria es necesaria para que este pafs
se coloque en la vanguardia del progress en nuestra America
y respond a las necesidades tecnol6gicas y econ6micas y a la
Justicia Social. Pero no se ha contentado con eso este Go-
bierno. Ahi estin nuestros proyectos de la Sindicalizaci6n Cam-
pesina, de la Reforma al C6digo del Trabajo, en cuanto a la
orden sindical, de las Asignaciones y Prestaciones Familiares,
de la Ley de Accidentes del Trabajo y Enfermedades Profe-
sionales. Cada una de estas eyes que podrian justificar un
Gobierno, c6mo no van a justificar a este cuando estamos
ciertos que estas disposiciones al fin serAn Ley, porque estil
detras del Gobierno la voluntad national y porque estamos
ciertos que nuestro Partido en el Congreso les prestard su
apoyo.



Otras Iniciativas


Pero muchas otras iniciativas estin en march. Ahi estA
la Ley Automotriz, la Ley para Fomentar las Exportaciones,
la nacionalizaci6n de la Electricidad, la Ley Forestal, la Ley
Sidersirgica, la Medicina Curativa. Para qu6 seguir enumerAn-
dolas todas.
El Gobierno esti realizando el inmenso esfuerzo de Pro-
moci6n Popular para organizer a los trabajadores y al pueblo,
para que tenga una representaci6n just y adecuada, porque
la manera de cambiar las estructuras no es sobre la base det
paternalismo estatal, sino que sobre la base de que el pueblo
se organic y respond por sus propias tareas. Para eso tene-
mos en el Congreso la Ley de Juntas de Vecinos, tan atacada
por los mismos que se dicen sostener las aspiraciones popu-
lares, porque para nosotros la Promoci6n Popular no es un
instrument, sino que es algo mis, es una filosofia.
ICuinto esfuerzo popular detras de estas ideas
dSaben ustedes que las comunidades campesinas de Chile
con su trabajo y sin el aporte de un peso por parte del Estado







han construido en este afio y medio mis de 1.500 kil6metros
de caminos, o sea un camino que iria desde La Serena hasta
Puerto Montt con c-l i lb;ijo el esfuerzo popular?
Yo pregunto: ha medido el pais lo que este esfuerzo sig-
nifica?
4Ha medido el pais lo que significant los cientos de escue-
las construidas con eli trabajo comunitario y con la participa-
ci6n de la juventud?
iHa medido el pais lo que significa haber hecho 40 mil
casas extras, para afrontar el terremoto, sin pedir un pr6stamo
al exterior?



El Gobierno Popular y su Responsabilidad


Pero ocurre muchas veces en nuestros paises de Am6rica
latina, y por eso suceden tantas catistrofcs political, que a los
Gobiernos que no dan nada, nada le piden, pero a los Go-
biernos que son expresi6n popular y estin realizando estas ta-
reas le quieren pedir todo en un dia. Cuando se hace justicia
parece que la gente no midiera lo quc se ha hecho, sino que
solo esta midiendo lo que quiere que se hiciera ademis de lo
realizado, sin considerar las posibilidades econ6micas del pals,
el cuadro de las posibilidades internacionales, los riesgos y el
esfuerzo en acci6n. Es por eso que muchas veces en nuestra
Am6rica, durante largos decenios los Gobiernos Populares han
sido victims de la incomprensi6n de los mismos que los han
llevado al Poder, por sus exigencias inmaduras que son el peor
cancer de la propia democracia.
Pero por algo Chile es Chile, por algo tambi6n yo no hice
una campafia de promesas irresponsables. Dije exactamente
lo que iba a hacker y estoy haciendo exactamente lo que dije.
Gracias a Dios el pueblo y los trabajadores, muchas veces los
mis pobres, han comprendido esto y han demostrado la ma-
yor madurez y sentido del realismo y han sido los mis pa.
cientes y los mds comprensivos para respaldar esta tarea, que
no es area de un dia.






El Tiempo y los Planes


Es curioso que en la Rusia Sovidtica del afio 17 el Primer
Plan Quinquenal apareciera el aiio 29. Es curioso que hay otros
Gobiernos en America latina que quieren oponerse al nuestro
y que despuds de siete afios estin reci6n anunciando la ini-
ciaci6n de sus planes. No han hecho planes habitacionales ni
planes industriales. Se han limitado a un solo sector, el agri-
cola. Sin embargo, quieren critical a un Gobierno que esta
en un gran abanico, abarcando los problems educacionales,
los problems habitacionales, de Obras P6blicas, de Agricul-
tura, de Desarrollo Industrial, de transformaci6n de las es-
tructuras sociales del pais.
iCreen ustedes que esto se puede hacer en un afio y medio?
iCreen ustedes que los resultados se pueden ver en meses?
Ustedes que estan en un Banco saben lo que es cuando los
hombres de trabajo tratan de crear aunque sea una peque-
fiisima empresa. Concebirla, planearla, constituirla, organizarla,
tener los capitals, ponerla en trabajo hasta que crezca y tenga
consistencia. Todo esto, ise puede hacer en 15 dias o en tres
mess? y ipor qu6 algunos le quieren exigir imposibles a un
Gobierno que los represent y que debe vivir de la propia
confianza popular?
Si no hay madurez en la democracia y no hay respaldo
del pueblo, qu6 puede hacer un hombre que esta en el Go-
bierno y que quiere gobernar con el pueblo y para el pueblo?
Por eso lo declare: necesito la comprensi6n popular para
poder ejercer la autoridad y estoy convencido que el pueblo
quiere que la ejerza y que la ejerza duramente, porque en este
pais algunos creen que una Revoluci6n se puede hacer au-
mentando los dias feriados, recortando las horas de trabajo,
dando ventajas y no creando. Ni las casas, ni las industries,
ni la agriculture, ni la educaci6n se van a hacer con menos
trabajo. Se harin con mis trabajo, porque todas las revolu.
ciones del mundo han sido hechas con esfuerzo, con dolor,
con amarguras y hasta con sangre. Bendito sea Dios que no-
sotros la haremos en paz. Pero tenemos que tener la resoluci6n
para hacerla en el esfuerzo y con dureza. Lo demAs seria en-
gafiarse y engafiarnos.







EL CONTROL DE LA

NATALIDAD





Radomiro Tomic




Las responsabilidades de un gobernante son
muy diversas. Para la Democracia Cristiana,
los problems politicos implican valores huma-
nos que merecen tomarse en cuenta. El discur-
so del Embajador de Chile en los Estados Uni-
dos en la Conferencia, Nacional de Planifica-
ci6n de la Familia, el 5 de mayo de 1966, ann-
liza con profundidad los problems del creci-
miento de la Poblacidn, el Desarrollo Econd-
mico y el Control de la Natalidad.





He traido declaraciones escritas y concisas. Siguiendo el
sabio consejo de scrvir primero el vino bueno y despues el vi-
no Aspero, empezar6 con un informed sobre las actividades y
studios en material demogrifica y regulaci6n de la poblaci6n
que se llevan a cabo en Chile.
1.-El Servicio Nacional de Salud estA conduciendo una
campafia informative contra el aborto. Esta campafia, dirigi-
da por la Oficina de Asuntos de Poblaci6n del SNS, incluye
la difusi6n y la colocaci6n de artefactos anticoncepcionales en
las personas interesadas.






Seg~n. informacibn. privada, alrededor de 120,000 artefac-
tos an-ticoncepcionalcs. fueron colocados on '196.5, Anualmente
se registran en Chile 130.000 abortos, de :los cuales 100.000. son
abortos inducidos. Estadisticas series confirman que por cada
dos nacimientos hay un aborto. Cada afio, el.40% de las mu-
jer-es que mueren a causa de su funci6n piocrc:idolu. mueren
por aborto. Los gastos asistenciales que el aborto. ocasiona al
Servicio Nia. i,,:ilI de Salud se calculan en.un mill6n de d6lares.
2.-El Servicio Nacional de Salud y la Escuela de Medici-
na de la Universidad de Chile, con apoyo de la Fundaci6n
Ford, estan realizando investigaciones sobre diversos aspects
de la biologia de la reproducci6n.
3.-El Centro Latinoamericano de Demografia (CELADE)
ha estado efectuando investigaciones acerca de varies proble-
mas sociol'gio '.. de la natalidad (por ejemplo, efectos de las
migraciones internal en la tasa de natalidad, etc.).
4.-El Centro Latinoamericano de Poblaci6n (CELAP), de-
pendiente de DESAL, ha recibido ayuda financiera interna-
cional para investigar los factors del medio socio-cultural y
los aspects de la psicologia social que influyen mAs decisiva-
mente en las tendencies de la poblaci6n.
5.-La Escuela de Medicina de la Universidad, de Chile,
con el apoyo del "Population Council" de Nucva York, ha
inaugurado un curso para graduados latinoamericanos sobre
todos los aspects del "birth-control": problems de demogra-
fia, problems clinics, problems culturales, anAlisis de m6to-
dos anticoncepcionales, etc.
6.-En Chile se llevan a cabo studios demogrAficos des-
de hace muchos ailos. Como ejemplo, el studio de Juan Croc-
co sobre composici6n de la poblaci6n chilena aparecido en la
"Geografia Econ6mica de Chile" de la CORFO en 1950, es
und de los primeros analisis objetivos, cientificos y bien fun-
damentados de la realidad demogrAfica de un pais latinoame-
ricano.
7.-Asimismo, las encuestas realizadas por CELADE en
material de actitudes de la poblaci6n respect a cuestiones re-
lacionadas con la fertilidad, el aborto, el "birth-control", etc.,
fueron y son todavia -con la sola excepci6n de algunas-inves-
tigaciones efectuadas .n Puerto Rico- las primeras informa-
ciones concretas que se conocen en el context latinoameri-
oano sobre estos importantes problems.

2.-Politica y.. '17






Alora quisiera agieg al lgunos puntos de ia riiios, so-
bre '1 ecu4ci6n Poblaci6-De'. rrmllo Econ6nkico-Control de
Nataliicid.l. Hago cstas observaciones para dc(lmnlt n. precise evitar simplificaciones y generalizaciones que pueden
conducir a graves errors.
Naturalmente, si mi posici6n sobre "birth-control" no pa-
rece muy ortodoja, se debe sin duda a que tengo algtn pre-
juicio al respect. Despues de todo, soy padre de nueve hijos.
Quiero comenzar por delinir mi posici6n frente al fondo
del problema:
Hay un acelerado aumento de la poblaci6n en el mundo.
Sus consecuencias afectan ya a algunas naciones y afectarin a
todas en un future previsible. Es un problema de inmensa
magnitude y de muy compleja naturaleza. Soy partidario de
que se investigue sistemiticamente en sus varias dimensiones
y que se trate de llegar a una acci6n concertada de caricter
mundial. No obstante, es precise insistir en la complejidad de
la ecuaci6n Poblaci6n-Desarrollo Econ6mico-Control de Na-
talidad y en la variedad de situaciones concretas que diferen-
tes paises del mundo enfrentan en relaci6n con esta ecu.ci6n.
No teniendo autoridad en estos campos, s61o quiero adelantar
algunas observaciones para promover nuestra discusi6n.



El Crecimiento de la Poblaci6n es un
Subproducto del Progreso


uCuil es el origen del actual acelerado crecimiento de la
poblaci6n? Recordemos que el origen del problema no esta en
la derrota del hombre por la Naturaleza (disminuci6n del es-
pacio habitable, advance de una nueva era de Hielo, etc.), si-
no exactamente en lo contrario: el aceleramiento del creci-
miento de la poblaci6n es uina consecuencia del prodigioso
advance de la ciencia y la tecnica en el descubrimiento y con-
trol de las leyes que regulan la Naturaleza y, especialmente,
en medicine, higiene, la ciencia de la alimentaci6n y otras. Pa-
ra expresarlo en una frase simplificada: no nace mis gente
porcentualmente que antes; lo que ocurre es que muere me-
nos gente que antes y a una edad mns avanzada que antes. Es-






tirmo que es important diice- niir la indole del desafio. La .Iu-
manidad'no esti 6nfrentandol"ina batalla defcnsik Es' fisti'-
mente lo c6ntrai-io: el tircciiii.ntol acelerado de 'la pola( ini
.es un subproducto del Progreso, un subproducto de la etapa
actual del fascinante process por medio del cual la Natura-
leza estA siendo dominada y sometida a las necesidades del
hombre,



jContra el Aumento o Contra el Exceso de Poblaci6n?


No es lo mismo aumento de poblaci6n que exceso de po-
blaci6n. Es el exceso de poblaci6n -no el aumento, aun si es
acelerado- lo que es dafiino y debe combatirse. Cuiles son
los standards que deben aplicarse para dictaminar cuindo la
tasa de crecimiento de la poblaci6n se convierte en una des-
venija y debe ser considerada como un exceso perjudicial de
poblaci6n? (Es la riqueza econ6mica disponible actualmente o
la riquela potential representada por los recursos naturales de
una naci6n, mds la present coyuntura hist6rica, lo que debe
servir de nornia o regla para juzgar cuindo el aumento de
poblaci6n es un factor positive y cuando se transform en un
factor negative? Esta es una decision important y no siempre
clara.


La Mayoria de las Naciones no estin Saturadas
DemogrAficamente


Debe reconocerse que en nuestros dias (no estoy hablan.
do del future), hay solo una minoria de paises done existe
la satuiaci6n de poblaci6n: India, China, Jap6n, son los trcs
ejenplos clAsicos, si bien es cierto que no los uinicos. Sin em-
bargo, tambi6n es cierto que en nuestros tiempos la mayoria
de los paises del mundo no estin demogrAficamente saturados
en relaci6n con los recursos disponibles dentro de un plazo
de tietnpo razonable, y suponiendo que cuenten con una ayu-
d4 exterior eficiente, asistencia o solidaridad (como se quiera







llaniarla),. de parte de los paises desarrollados del resto del
urtsdo.
Los diez paises de Sudamerica son un ejemplo claro de
passes en que la escasez de poblaci6n -no el exceso. de po-
blaci6n- es un grave factor de debilidad econdmica.
Podria decirse, por lo menos en lo que se refiere a al-
gunos paises latinoamericanos, que no esti muy clara la co-
rrelaci6n entire una tasa baja de crecimiento de la poblaci6n
y una tasa alta de desarrollo econ6mico. En various casos la si-
tuaci6n prevaleciente es precisamente lo contrario. Algunos de
los paises con la mis alta tasa de crecimiento de poblaci6n son
tambien los paises con las tasas mas altas de desarrollo eco-
n6mico, y viceversa.
Por ejemplo, si tomamos como base los iiltimos diez afios,
1954-1964, puede decirse que pauses como Argentina, Uruguay
y Bolivia que tuvieron la tasa demogri-fica mis baja de Am6-
rica latina (1,8% en Argentina, 1,3% en Uruguay y 1,4% en
Bolivia) tuvieron tambi6n una tasa muy lenta de desarrollo
ecori6mico (escasamente superior al 1% en Argentina e igual-
mente baja en Uruguay y Bolivia).
Por otra parte, pauses como M6jico, Brasil y Venezuela,
que se cuentan entire los de tasa mis elevada de natalidad del
continent, tambitn se cuentan en el grupo que encabeza el
crecimiento per capita de GNP.
Cicrtamente no cometer6 el error de pretender q'ue estas
estadisticas prueban que para tener una tasa alta de creci-
miento del desarrollo econ6mico es precise que una naci6n
tenga una tasa alta de crecimiento de poblaci6n. Mi intenci6n
es simplemente mostrar la necesidad de evitar. generalizaciones
o simplificaciones apresuradas porque la ecuaci6n Poblaci6n-
Desarrollo Econ6mico-Control de Natalidad es ciertamente una
ecuaci6n muy compleja.


La Poblaci6n Dinamiza el Progreso


El desarrollo econ6mico o un standard de vida elevado
son, por definici6n, subproductos de la modernizaci6n de una
sociedad determinada. Requieren una base educational muy
amplia, un alto grado de movilidad social, un complejo me-






canismo administrative y econ6mico, un sentido de participa-
ci6n del pueblo en los destinos de la naci6n. Sc ha reflexio-
nado acaso cuidadosamente en el hecho de que 1,nb.ibl) men-
te el factor aislado mis important para dar impulse al pro-
greso de modernizaci6n de las sociedades o paises subdesarro-
llados, es precisamente la presi6n social creada por el creci-
miento.de la poblaci6n?
America latina, por ejemplo, no estA subdesarrollada en
comparaci6n con America del norte, porque los europeos. Ile-
garon alli mis tarde que aquf. Llegaron allA cien afios antes
que aqui. Tampoco porque America latina sea mis pobre en
recursos naturales que los Estados Unidos. Es el double en ex-
tensi6n y ciertamente tan rica en recursos naturales potencia-
les.,Ni siquiera, se trata de un problema de poblaci6n: en los
iltimos cien afios la poblaci6n de ambas parties del continen-
te ha sido muy semejante. Y hace un siglo y medio la part
Sur del continent estaba definitivamente mis adelantada que
la parte Norte: culturalmente, educacionalmente, tecnicamen-
te, econ6micamente.
XC6mo podemos explicar el agudo contrast actual? Mencio-
nemos algunos hechos: la Independencia cre6 una sola naci6n
en el Norte y veinte en el Sur; movilidad social aqui, contra es-
tructuras rigidas alli; una democracia substancialmente operan-
te aca contra una sociedad semifeudal alli; una enorme inver-
si6n de capital europeo en el Norte durante el siglo XIX, capi-
tal que vino para pernanecer, lo que no fue el caso del Sur.
Si es que estamos luchando por acelerar la modernizaci6n
de la sociedad como el uinico medio para alcanzar un mayor
standard de vida, ucuil seri el efecto de reducir las tensions
sociales debidas al crecimiento de la poblaci6n, en las socie-
dades semifeudales y oligArquicas de tantas naciones del Ter-
cer Mundo?
Se lograri la modernizaci6n por medio de exhortaciones
pias desde el extranjero? Hemos de career que las minorias
privilegiadas van a ser iluminadas repentinamente por la "Luz
de Damasco", como fue el caso de San Pablo, para ver la ver-
dad y renunciar a su actual status de privilegio?
iNo podria, en cambio, darse el caso de que una campa-
fia triunfante para el control de Natalidad llevara en si los ele-
mentos de autoderrota para su prop6sito principal de moder-
nizar la estructura social y las instituciones?







Soluciones Baratas no son las Mejores


Se ha escrito que 5 d6lares invertidos en Contiol de Na-
talidad equivalent a 90 d61ares gastados en ayuda econ6mica
para elevar el standard de vida de una naci6n subdesarrolla-
da. Aparece como cvidente que la decision deberia ser la de
escoger los 5 d61ares para Control de Natalidad en vez de los
90 para ayuda econ6mica. Permitanme manifestar que esto no
me parece tan evident.
(Por qu6 son preferibles los 5 d61ares para reducir el au-
mcnto de la poblaci6n en vez de los 90 d61ares para elevar
la tasa de desarrollo econ6mico? ,Estamos buscando una so-
luci6n barata o la soluci6n mejor? Estas no son necesariamen-
te coincidentes.
Eskimo que debemos escoger la soluci6n 6ptima, en un
context moral, social y econ6mico.
Es muy possible que, en cierto nimero de casos, el rendi-
miento 6ptimo nos impulsara a escoger los 90 d61ares para de-
sarrollo econ6mico como una soluci6n mejor que los 5 d61a-
res para Control de Natalidad.



El Armamentismo: Cien Billones de D6lares en un Afio


Naturalmente una pregunta se plantea de inmediato: Es-
tOin disponibles los 90 d61ares? La respuesta es muy clara: Si.
Basta con recorder que los passes pertenecientes a la NATO
y al Pacto de Varsovia gastaron el afio pasado mAs de cien bi-
Hlones de d61ares en la carrera armamentista.
Esto nuevamente supone la aceptaci6n de un nuevo enfo-
que del orden intcrnacional; de los reciprocos derechos y de-
beres de las naciones en lo que se refiere a la identidad esen-
cial de la Humanidad;.de la necesidad de expresar moralmen-
te, politicamente y juridicamente esta nueva verdad de nues-
tros tiempos; el inevitable destino com6n -para bien o para
mal- de los hombres que habitan el mundo.







La Lucha Contra el Egoismo


Hemov escuchado voces un tanto impacientes respect a
la lenta aceptaci6n de espirales, pildoras y otros m6todos de
Control de N.it:lidl.il en los paiscs subdesarrollados.
Me preocupa precisamente la situaci6n contraria: Hay un
peligro real en que estas campafias de Control de Natalidad
tengan un 6xito excesivo. La verdad es que, siendo lo que es,
la naturaleza humana reaccionard muy fLcilmente hacia.el ex-
tremo opuesto. Cuando las mujeres del mundo -especialmen-
te aquellas con menos educaci6n y enfrentadas a la pesada car-
ga diaria de criar nifios, sin dinero ni facilidades- se conven-
zan de que pueden evitar los hijos sin infringir reglas mora-
les o religiosas; sin ning1rn perjuicio para su salud y sin nin-
gun desembolso, el riesgo es que este nuevo enfoque del pro-
blema del embarazo se extienda como fuego en una pradera.
Es possible prever que en el lapso de tiempo de una genera-
ci6n el cuadro se vea totalmente alterado. Y los paises quc
necesitan mayor poblaci6n descubririn repentinamente que la
tasa de nacimientos ha llegado a ser mentor que la tasa de
mortalidad.
Si, segdn mi modest opinion, una campafia masiva, apo-
yada moralmente por la Iglesia, m6dicamente por el Estado v
los medios de informaci6n, puede llegar a tener un 6xito ex-
cesivo al trastrocar la tendencia de nacimientos y mortalidad.
Nunca he visto un studio sobre la siguiente, simple y
bAsica investigaci6n. De.qud manera esta mujer, aquella o la
de mis all, han concebido a sus hijos?
Seria sorprendente el descubrir qu6 porcentaje increible-
mente alto de los embarazos no fueron planeados deliberada-
mente ni aceptados gustosamente...
Es possible que en la mayoria de los casos, los nifios ha-
yan sido concebidos y llegado a nacer como consecuencia de
causes diversas, algunas respetables y otras no, pero no como
fruto del prop6sito deliberado y mutuamente consentido de
tener un hijo. Ignorancia de m6todos anticoncepcionales; fi-
delidladl a normas rcligii,,.i o morales; actos de impruden-
cia, de falta de control o de pasiva o forzada sumisi6n; cilcu-
los errados respect a los periods de fertilidad de la mujer;
temor ante los riesgos y el elevado costo de las operaciones







abortivas; dificultad pa.it. t'ici access a las pildoras anticon-
cepcionales o a los artefactos mecanicos o a los servicios m.-
dicos para la colocaci6n de espirales; timidez para antagoniiar
los standards morales prevalecientes en la comuiidad;,etc., es-
tas son, en una proporci6n enorme, las causes inmediatas qtr
motivan el nacimieito de un nimero incontable de nifios.
Si me atreviera a preguntar a las madres que se encuen-
tran en esta sala cuintos de sus hijos fueron deliberadamente
concebidos y cuantos fueron aceptados ex-post-facto, mas' con
resignaci6n que dentro de un espiritu gozoso, estoy seguro de
que mis distinguidos amigos del panel quedarian sorprendi-
dos. iUna campafia lanzada a escala mundial y apoyada pot
la Iglesia, el Estado y la opinion piblica, bien puede tener
un 6xito excesivo!
Existe ;ilt) que se llama el egoismo. Es connatural al hom-
bre. Lo prtueba la historic, la comprobaci6n social m'is ele-
mental y nuestra propia conciencia interior. Plies bien, por-
que existe el egoismo, hay que aproximarse a la ecuaci6n Po-
blaci6n-Desarrollo Econ6mico-Control de Natalidad, con agu-
da cautela. Es un problema que no puede ser usado como pa-
lanca para que el egoismo international de las naciones ricas
y avanzadas les permit eludir sus deberes de solidaridad y
asistencia a los pueblos en desarrollo. Tampoco para favore-
ccr el egofsmo de los grupos sociales minoritarios que hoy dia
disfrutan de privilegios excesivos en numerosos paises de la
tierra, mientras las grandes masas estan excluidas de una ade-
cuada participaci6n en las ventajas y responsabilidades del or-
den social. Tampoco para alentar el egoismo de individuos
-hombres y mujeres- a quienes es muy facil -imas facil de
lo que algunos parecen suponer!- convencer de las ventajas
de no tener sino uno o dos hijos, en vez de aceptar la noble
responsabilidad de una familiar cuyo ndmero no sea limitado
por el egoismo de los padres, sino por su capacidad razonable
para criar, educar y former itilmente "nuevos convidados al
banquet de la vida", seg6in la expresi6n del Papa Paulo VI
en su discurso en las Naciones Unidas el afio pasado.







LAS JUNTAS DE


VECINOS





Alberto Jerez Horta






La aprobaci6n, por la CAmara de Diputados, de la ley de
Juntas de Vecinos y demas organizaciones comunitarias, ha
sido empafiada por la controversial surgida de la escisi6n de la
Conferencia Nacional de Municipalidades en su uiltimo Con-
greso de La Serena.
No cabe duda que el otorgamiento de 'un estatuto legal
a estos organismos populares, conteniendo derechos y atribu-
ciones amplias y eficaces, deberA anotarse a la cuenta de las
realizaciones mis positivas en el esfuerzo del Gobierno y de
la Democracia Cristiana por capacitar al Pueblo y proporcio-
narle instruments para su propia liberation.
Tanto el Proyecto primitive, del ex-senador Radomiro
Tomic, como el que conoci6 definitivamente el Parlamento,
por nuestra iniciativa, conjuntamente con otros Diputados de-
mocratacristianos, partieron ante todo de una definici6n de
carActer politico y social: "La Ley reconoce a las Juntas de
Vecinos como una expresi6n de solidaridad y organizaci6n
del pueblo en el ambito territorial y -se agrega- como cola-
boradoras de la autoridad del Estado y de las Municipalida-
des". Primeramente son organismos de solidaridad y organi-
zaci6n popular, sin perjuicio de su necesaria relaci6n con la
autoridad y el poder. En la discusi6n de la ley suscitada en la







cnmii6on de Gobierno Interior, nosotros quisimors insistir pe-
eilntolia cente en el ontiel )o Ic cl ibOl; bo.ti')n, .,tbrnidin.ini.L
a este, la opinionn de quienes procuraban destacar la sujet ini
de las Juntas a la autoridad municipal.
Nunca ha estado en tela de juicio la autoridad ni las
atribuciones de los municipios, pero no nos cabe duda de que
se debe abrir paso a un. nuevo sistema de interrelaci6n, mas
dintmico y con mayor participaci6n de la coniunidad orga-
nizada.
Habiendose adoptado todos los resguardos paria'&itaIa
existencia de mis de una Junta de Vecinos en cada sector de-
limitado por la propia municipalidad, y establecido un siste-
ma de relaciones que, respetando la autoridad, confiere, a la
vez atribuciones expeditas a las juntas, no se justifica la
oposici6n de las municipalidades ni su recelo por aquella linea
de: relaci6n que se establece entire las Juntas y el Poder Eje-
cutivo.
Nada mas just que dar estatuto legal a un organismo que
en el Ambito territorial ha llegado a constituirse en un ins-
trumento de lucha popular, tan indispensable y eficaz como
lo es el sindicato en el Ambito laboral. Dos terceras parties de
la vida de un trabajador se desenvuelven en su barrio o pobla-
ci6n y es aqui donde transcurre la existencia de su familiar e
intereses mis humans y director.
Nada mis razonable que vincular a estos organismos de
base al Poder Ejecutivo, en un pais donde los municipios ca-
recen de recursos y atribuciones para ordenar efectivamente el
progress de la comunidad, en tanto que el Gobierno dispone
en mayor media de esos recursos y atribuciones. Naturalmen-
te esta realidad actual no es inmutable ni insuperable y, por
el contrario, conscientes del rol que le cabe al Poder Munici-
pal declaramos nuestra convicci6n de que ella ha de ser modifi-
cada.
Nada, en fin, mas convenient para las propias munici-
palidades que dispolnc de la colaboraci6n de los oigani'imos
comunitarios, capaces por si solos de libear todas las ener-
gias y el generoso afan de superaci6n latentes en los poblado-
res, deportistas, artists y mujeres, multiplicados por millones
y que solo desean encontrar un cauce de expresi6n.
Es initil pretender que los municipios con una estruc-
tura arcaica, mAs propia de los cabildos coloniales, apun, para







servir a conmunidades de no mis de cinco, diez o' einte .mil
habiiantes, puedan adaptarse a las necesidades de comunas e?
las cuales, a veces, una sola poblacio6n, suele contender en la ac-
tualidad veinte, cincuenta o cien inil series huinifios. Su adapta-
ci6n es un process que require tiempo, studio y recursos,
pero la organizaci6n del pueblo no puede seguir postergada.
Es important destacar que la ley de Juntas de Vecinos
y organizaciones comunitarias serviri, tambien, como un:po-
deroso instrument de educaci6n political y movilizaci6&ipo-
pular.
Los pobladores partirin contribuyendo a fiscalizar los
precious y asegurar los abastecimientos en su respective comu-
nidad, pero tarde o temprano el peso de los hechos los obli-
garA a dirigir su punteria no contra el modesto comerciante
de barrio, sino en contra de los grades monopolies o indus-
triales inescrupulosos, verdaderos causantes de las alzas y en-
carecimientos.
Asimismo, si los pobladores parten luchando en contra
de los loteadores por sus titulos de dominio, por urbanizar y
equipar sus poblaciones, tarde o temprano se.convertirin en
eficaces agents en la lucha por una Reforma Urbana efecti-
va y por el abaratamiento de los materials de construcci6n,
elements indispensables para, que cada familiar chilena dis-
ponga de una vivienda adecuada.
Por ello, y encuadrando este process en el ambito general
de la promoci6n del pueblo, estamos seguros que en pocos
afios mis el tema de la ''alianza Obrero-Poblador" seri uno
de los grandes aportes latinoamericanos a la modern teoria
revolucionaria.
Finalmente, cabe destacar que todas estas iniciativas que-
dan dentro de la tentative por reintegrar a los marginados
al sistema social: del cual fueron expulsados en virtud de la
existencia de esa estructura dualista de que hablan los soci6-
logos, estructura que hace que en un mismo pais coexistan
dos naciones: la naci6n rica y la naci6n pobre. No se trata,
eso si, de reintegrarlos a las actuales estructuras, viciadas e
incapaces de dar soluci6n a los problems de los series hu-
manos, sino a aquellas que no solo acojan el regreso de los
socialmente expatriados, sino fUiind.illenti:i ueie sea una ga-
ran~aa de aut6ntica y perdurable democracia.




















Nuevos Presidentes


Por la via pacifica de las elecciones o por el camino de
la violencia anticonstitucional, various pauses de America la-
,tina tienen nuevos mandatarios. Poseen entire ellos muchas di-
ferencias y un punto de contact comfin: todos deberAn afron-
tar graves problems socio-econ6micos,
Asi, Argentina vio caer a su president constitutional,
Arturo Illia, en una nueva fase de la vieja lucha entire man-
datarios civiles y generals, ante la impavidez de su pueblo.
La democracia no fue precisamente dignificada por Illia
ni demostr6 en sus manos ser un instrument de progress so-
cial. Por el contrario, semejaba ser, y lo era en efecto, un
anciano caballero del siglo 19, de los que pensaban que o los
problems se arreglan solos o no se arreglan nunca. Ello, su-
mado a la influencia de los militares, acentuada desde 1930 y
a un nacionalismo agresivo que compensa una intrinseca de-
bilidad,argentina, cual es la de ser un gran pais; pero ,una
d6bil naci6n (ya lo dijo insuperablemente Manuel GAlvez:
"Somos un pueblo cosmopolita, una modern Babel, cons-
truida con fragments de otros pueblos"), explican en gran
media la actual situaci6n de Argentina, que conlleva graves
problems.
En efecto, como pais monoproductor, ha visto debilitarse
persistentemente su principal fuente de divisas, la ganaderia,
divisas cuyos valores han disminuido en un 10 por ciento; la


LAS A ERICA







tasa de .onstrucci6n de viviendas cay6 a fines del decenio
: 1950/1960 y ni yueltd a iccuperarie (eni 1964, la indui.tria
de la construcci6n ocup6 nada-mis que entire el 40 y:el 50 por
ciento de su capacidad instalada) ; entire 1961 y 1964 las en-
fermedades ~;Iexiadtls a la inexistencia o deficiencia de los
servicios de agua potable y alcantarillado han aumentado; en
el period 1950/1964 el crecimiento promedio del ingreso por
persona apenas ha superado el uno por ciento, es decir, es in-
ferior' al aumento poblacional. (2 por ciento annual) y, last
but not least, la ihflaci6n y la carestia de la vida han con,
tinuado.
En Bolivia, en unas elecciones mis o menos tranquilas
y que fueron precedidas por un clima de desinteres, el General
Ren6 Barrientos fue elegido Presidente a principios de julio.
Hace afios que las elecciones han perdido su interns en el
pais del altiplano, pues sus resultados son siempre previsibles
y como ocurri6 en mayo de 1964, cuando Paz Estenssoro fue
reelegido por el 90 por ciento de los sufragios, ahor lo fue
el General Barrientos por el 80 por ciento. El nuevo manda-
tario era Vicepresidente bajo el Iltimo gobierno de Paz Es-
tenssoro, a quien derrib6 seis meses despues de ser elegido *y
co-Presidente en la Junta Militar que se form luego. Tam-
poco elpueblo reaccion6 cuando Paz fue derribado.
El nuevo Presidente deberd afrontar muy series proble-
mas. El 73 por ciento de la poblaci6n urbana y el 90 por cien-
to de la rural se halla alojada en forma inadecuada, segdn
cAlculos del Consejo Nacional de Vivienda. Hay altas ta-
sas de morbilidad y mortalidad; El promedio de vida de
aproximadamente 50 afios sigue siendo uno de los mAs bajos
de America latina. El analfabetismo alcanza al 63 por ciento
de la poblaci6n adulta, seg6n el informed de 1964 del Mini,-
terio de Planificaci6n. El product interno bruto por per-
sona, calculado en 1964 en 126 d6lares, es uno de los miis
reducidos del hemisferio y perrnanece por debajo del nivel
de 1952.
Tampoco ofrecen much interns las elecciones en Colom-
bia, desde que en diciembre de 1957, se aprob6 una enmien-
da constitutional seg6n la que "En las eletciones populares
que se efectiten para elegir corporaciones pdblicas hasta el afio
de 1968 inclusive, los puestos correspondientes a cada circuns-
cripci6n electoral se adjudicarin por mitad a los partidos tr'a-







diciomale.. el colibe C\al o y elliberal". De esta manera, solo los
conerl ddoitl y libeirles se:Alternan en el poder.
': Eu las reciences elecciones:en que triunf6 el liberal Carlos
Lleras. Restrepo, se abstuvo el 70 por ciento de la poblaci6n
electoral. Y ello no solo en los campos, sino en la propia ciu-
dad de Bogota. Desde much antes, se sabia ya que el senior
Lleras, distinguido representante de la oligarquia colombia-
na, seria elegido.
La poderosa oligarquia de Colombia es la responsible en
gran me dida de los graves problems que debera afrortar Lle-
ras-al.asumir el mando a principios de agosto. Hay una serial
situaci6n habitacional, pues mas del 25 por ciento de las ha-
bitaciones urbanas tiene pisos de tierra; mAs del 33 por ciento
catece de abastecimiento de agua por tuberia; mAs del 50 por
ciento carece de bafio y mAs del 35 por ciento no dispone de
alumbrado. La esperanza.de vida es tambi6n una de las mis
bajas de la region, 50,5 aflos, reveladora de las malas condicio-
.nes de existencia del colombiano comin, pues, en general, la
poblaci6n es( mal nutrida y subalimentada. Siendo la dieta
adecuada de unas 2.640 calories como minimo, el consume pro-
medio es de solo 2.070. El 37% de la poblaci6n dispone de
abastecimiento de agua y un 6 por ciento de servicio de desagiie,
lo que explica que las gastritis y las enfermedades de la prime-
ra infancia sigan ocupando los primeros lugares en las causes
de las defunciones. MAs del 37 por ciento de la poblaci6n es
analfabeta.
Julio C6sar Montenegro, que asumi6 el poder en Guatemala
a principios de julio y Joaquin Balaguer, que lo hizo en Santo
Domingo, tambi6n a principios de julio, afrontaran igualmente
anchos problems. Asi, Guatemala exhibe la mis alta tasa de
analfabetismo despues de Haiti, que alcanza en el sector
rural indigena al 91 por ciento. Su economic de monoproduc-
ci6n sufre los altibajos propios de esta estructura. Las rpservas
netas de divisas declinaron de 48 millones de d61ares en 1960:a
31 millones en 1962; en 1964 alcanzaron a 39 millones para subir
a 45 millones en 1965 y bajar a 26 millones en septiembre de ese
aflo. Por su parte, Santo Domingo, muestra uno de los indices
mis acelerados de expansion demogrifica mientras el ritmo de
su economic march a la zaga, lo que determine que el ingreso
por persona descendiera de 222 d61ares en 1960 a 218 en 1964,
es decir, es uno de los mAs bajos de la region,






'* Comn 06e ve, los nuevos m'andatarios no transitaran pot
ftciles caminos.y si a ello se agrega que, en la mayorfa de.los
caros, o la democracia no esti present o es simplemente una
formula, nada di'icil tiene predecirIes graves problems.



Las Vicisitudes de la Conferencia de Buenos Aires.


Desde que el president constitutional de Argentina, doc.
tor Arturo Illia, fue derribado por los militares, la Tercera
Conferencia Interamericana Extraordinaria que debe reunirse
en Buenos Aires a fines de agosto, ha sufrido algunas vicisitu-
des.
En efecto, desde los primeros moments que siguieron a
los sucesos argentinos diversos paises plantearon su repugnan-
cia a asistir a esa reuni6n en Buenos Aires. Seguramente se
recordaban las grotescas situaciones a que dieron lugar las
conferencias interamericanas verificadas en 1954 en Garacas
-bajo la cerril dictadura de P6rez Jiminez- y en: 1965 en
Rio de Janeiro -bajo la no menos ferrea tirania de Castelo
Branco-, en las cuales la mayoria de los passes latinoamerica-
nos se juntaron con panamericana solemnidad a hablar- de so-
lidaridad y de derechos humans, mientras las diLtaduras lle-
naban las circeles de press politicos, cancelaban derechos ci-
viles y cerraban universidades.
De consiguiente y para "evitar una honda division, que
trajera como probable resultado la ausencia de various paises
hermanos en la conferencia extraordinaria", como dijo el de-
legado de M6jico, el Consejo de la OEA aplaz6 la Conferencia
sine die y debera volver a reunirse el 10 de octubre, a fin de
determinar, en definitive, una nueva fecha. Esta resoluci6n
abre uin period de enfriamiento y la posibilidad de nuevas
negociaciones que pueden conducir a un eventual traslado de
la sede.
El process de reform de la Carta de la OEA se ve asi
obstaculizada, pues la Conferencia de Buenos Aires -o donde
sea- debe tratar el articulado de una nueva Carta elaborada
en PanamA, a principios de este afio y completada por el






Consejo Interamer-icano .Econmico y Social (GIES) er. su reu-
rni6n de- mayo.
; La cuesti6n fundamnenal que surje, una vez mAs, ante las
vicisitudes de esta reuni6n es si una nueva Carta va a poder
resolver las graves carencias y aspects negatives del Sistema
Interamericano. Ello podria ser possible si los gobiernos lati-
noamericanos y Estados Unidos fueran capaces no solo de
acordar, ntuevos, mnitL;niiino, sino tambin. nuevos principios.
Entre ellos dos son de particular interns y que el gobierno de
Chile ha planteado reiteradamente: en primer lugar, es pre-
ciso, elaborar un. nuevo concept de la soberania, pues el que
hoy preside, la .rganizaci6n de los' Estados latinoamericanos
puede ser que haya sido buena en el siglo pasado; pero. no
hoy dia, en pleno coraz6n de una.nueva era y, en-segundo lu-
gar, el de la coexistencia pacifica, abandonando peligrosas
teorias de fronteras ideol6gicas.
Si: ello no es asi, no parece que la political de reform de
la OEA tenga future. Y, en verdad, la batalla entire quienes
desean que esos principios sean. la base de la future convi-
vencia americana .y. aquellos que ven en los axiomas de la
soberania absolute y de la discriminaci6n. ideol6gica la ga-
rantia para -en iiltimo t6rmino- seguir violando impune-
mente los derechos humans y la democracia, es la verdadera
lucha que existe tras las vicisitudes de la Conferencia de
Buenos Aires.



Informes Inquietantes


Entre tanto, la economic de America latina, luego de
cinco afios de Alianza para el Progreso,. sigue desmejorando.
Diversos eximenes e informed asi lo confirman. El de mayor
relieve es, sin duda, el dado a conocer en mayo por la CEPAL.
Se establece alli que la incidencia de diversos factors, entire
otros la evoluci6n poco favorable de las exportaciones, hizo
que continuara descendiendo la participaci6n de America la-
tina en el comercio mundial. Esta disminuci6n fue particu-
larmente grave en los Estados Unidos y en el Canada y en
'menor media en Europa occidental, Solo con respect a






Estados Unidos signific6 una menor entrada de 900 millones
de d6lares. La deuda externa, por el contrario, aument6, obli-
gando a contraer las importaciones, mientras la ALALC exhi-
bia alarmantes sintomas de fatiga, pues su tasa de expansion
fue solo del 13 por ciento en 1965 mientras en 1963 y 1964
alcanz6 a un 30 por ciento.
El problema de los precious de nuestras materials primas,
sigui6 agravindose en su conjunto. La CEPAL afirma que "En
1965 el poder de compra de nuestras exportaciones disminuy6
considerablemente", lo que "se reflej6 de inmediato en una
caida important de la tasa de crecimiento y del ingreso".
Esta grave situaci6n ha impulsado al gobierno de Chile
a proponer una cita de presidents americanos, destinada a
acelerar la integraci6n regional y a buscar soluciones de alto
nivel para estos problems.
Mas allA de divergencias political mAs o menos hondas
los paises latinoamericanos pueden y deben encontrar un te-
rreno propicio al entendimiento y a la solidaridad. Alli estan
la defense de nuestras materials primas, la de nuestro comer-
cio, limitado por diversas medidas de las naciones industria-
lizadas, el regreso a un aut6ntico sentido cooperative que la
Alianza para el Progreso va perdiendo dia a dia, mientras se
diluye en socorros de menor cuantia.
Si de veras la integraci6n aspira a expresar los intereses
reales del pueblo latinoamericano y no se reduce a simple
ampliaciones de mercados, deberA cargarse de sentido a la vez
prActico y popular. De otra manera, carecerd de audiencia y
un nuevo instrument para la liberaci6n de America latina
se habr, roto.




EXPRINTER S. A.
Organizaci6n Mundial de Viajes y Turismo


AGUSTINAS 1074 PRAT 895
SANTIAGO VALPARAISO


3.-Politica y...







BRASIL A LA DERIVA





Amarildo Tr6llez







I

La prensa brasilefia y las agencies informativas extranje-
ras afirmaron que el Presidente Constitucional del Brasil em-
pez6 a resbalar por el camino de la subversi6n, dejAndose en-
volver por los comunistas que ocupaban altos cargos en su
gobierno. Las fuerzas "democrAticas" del pais atajaron el "ro-
dado" antes que adquiriera una velocidad incontenible. El
golpe military habria sido un remedio (desagradable, pero ne-
cesario) para "salvar la democracia".
La complejidad del problema de Brasil no parece ser
compatible con la excesiva simplicidad de esta version este-
reotipada para la propaganda del nuevo regimen military. La
facilidad sorprendente con que el golpe derroc6 a un gobierno
que parecia tener s6lido apoyo en las masas populares, tiene
que levar al observador a una bilsqueda mAs profunda de las
causas.
El problema que debemos analizar es otro.
Brasil vivia en el afio 1963 un clima de tension realmente
impresionante. Las huelgas, las manifestaciones callejeras, las
insubordinaciones de los militares, las "invasiones de tierras"
-hechos diarios en los titulares de la prensa- podrian con-
ducir a la idea de una inminente "irrupci6n" ie\oliucionali
de tipo popular. Sin embargo, en 48 horas solamente, algmnas






guirniciones miliiares pusieron punt final a today est& "gi-
tacion, dcnlotaron, al gobie no que las permitia y hasta las
estimulaba, sin que la masa pudiera tener la ocasi6n de reac-
cionar.
Este es el problema real que debe ser estudiado, mis alli
de las causes inmediatas del golpe.



II


Goulart hered6 una inflaci6n acumulada desde Kubist-
chek. Al asumir el poder, esta inflaci6n adquirfa un ritmo in-
tenso. No le era fdcil -como hombre popular y de avanzada--
adoptar una political de restricciones, que se reflejaria nece-
sariamente en una congelaci6n de salaries y en un desempleo
creciente. Sin embargo la adopt6, al menos en parte, aun
cuando las medidas tenian que afectar los intereses de las
classes productoras y, a la larga, deberian alcanzar a los obre-
ros, creando al gobierno una situaci6n inc6moda. Para salvar
su fisonomia popular, Goulart prometia reforms: Reforma
Tributaria, Reforma Agraria, Reforma Bancaria, etc. Las re-
formas excitaban los suefios de la masa y constituian la pesa-
dilla de las classes ricas.
La situaci6n political no era menos grave. Una encuesta
parlamentaria denunciaba que mis de 100 diputados elegidos
en 1962 habian sido "estipendiados" por un "loobysh" deno-
minado IBAD (Instituto Brasilefio de Acci6n Democrttica)
con el objeto de constituir en el Congreso un frente anti-
reformas. El IBAD mantenia programs de radio y television
en todas las emisoras del pais y controlaba casi toda la prensa
escrita. Ademis -como si esto fuera poco-, la encuesta indic6
que el financiamiento de IBAD era de origen extranjero.
Goulart se vio obligado a actuar, pero para hacerlo debi6
luchar contra la prensa, la radio, la television, porque estaban
comprometidas.
Una ripida mirada a las "soluciones" que el golpe military
va a dar a estos problems permit ver con claridad sus causes.
El' gobierno aplica una violent political antiinflacionis-
ta, congelando los salaries y dictando una ley que piohibe las
huelga',







La encuesta parlamentaria del IBADA es achivada y los
diputados que la habian solicitado son expurgados de la CA-
mara y sus derechos politicos son anulados por 10 afios.
Pero tratar el problema de Brasil en este piano no es
suficiente. S610 aclara algunos aspects del ajedrez politico de
nuestro tiempo, en donde el "maquiavelismo" adquiere fuero
de institucionalidad 6tica.



III


Si habia un pais en America latina, al empezar la d6cada
de 1950, que parecia poder superar la etapa del subdesarrollo
y caminar hacia una cierta madurez econ6mica y political, este
era Brasil.
El process de industrializaci6n adquiri6 en esa fecha una
velocidad impresionante. Un inmenso parque industrial se
form de la noche a la mafiana, dando la impresi6n de que
Brasil surgiria al fin como un estado national. Durante el pe-
- gente "pololeaba" con su pais, sus industries, sus represas, su
linda capital, sus interminables carreteras, su fitbol, su sam-
ba, su carnaval.
En 1961, esta euforia terminal. El crecimiento econ6mico
se estanca. La inflaci6n aumenta. El costo de la vida castiga
a la poblaci6n. Janio Quadros renuncia. El cuadro politico se
deteriora. Estalian las huelgas, las manifestaciones callejeras,
las invasiones de tierras, las insubordinaciones militares.
Dos ailos despues Brasil se "sambulle" en la noche oscura
de la dictadura military.



IV


Cuando la vieja oligarquia cafetalera cay6 en 1930, el
cuadro politico brasilefio adquiri6 un, carActer bastante am-
biguo. El, pueblo an6nimo de las ciudades emerge en el esce-
nario. Pasa a tener vida propia y a lo largo de 30 afios se







convierte en una masa agitada, reivindicativa y dispuesta a
integrarse definitivamente en las estructuras del pais.
Se pierde asi la estabilidad del "antiguo regimen" y el
process adquiere nuevos polos de definici6n: las masas urba-
nas y el Ejercito.
Se acuerda un nuevo pacto de poder. Los sectors tradi-
cionales (terratenientes y burguesia mercantil) tienen que re-
distribuir su poder entire los nuevos industriales y la clase me-
dia, con el objeto de continuar dominando el cuadro politico.
Sin embargo, esta nueva "alianza" es a6n demasiado precaria.
Ella tiene que "legitimarse", lo que quiere decir que debe
realizar alg6n tipo de acuerdo con las masas urbanas. El Es-
tado, otrora oligirquico, pasa a ser el instrument de este
acuerdo. Se desliga en cierto modo de la oligarquia y pasa a
actuar como un arbitro entire las distintas fuerzas que confor-
man el esquema dominant, y entire estas y el pueblo.
Los sectors tradicionales conservan el Poder Legislativo
y el Poder Judicial, pero el Ejecutivo pasa a ser del pueblo,
por medio de lideres elegidos mediante el sufragio director. La
political adquiere un ritmo "pendular". La presi6n de las ma-
sas propicia la modernizaci6n de la economic y de la sociedad.
El caricter reaccionario del esquema dominant contrarresta
esta tendencia y permit la subsistencia de los privilegios y de
los rasgos basicos del regimen anterior. El cuadro es ambiguo
e inestable. Getulio Vargas en 1950, al anunciar su nuevo Mi-
nisterio a sus amigos, declara: "Gobierno popular: Ministerio
reaccionario. Por much tiempo a6n, tendrA que ser asi".
En este panorama, el Ej6rcito se convierte en una especie
de fiador de la nueva legalidad. Interviene todas las veces que
aparece amenazada por alguno de los grupos. Asi, en 1954
depone a Getulio Vargas, para impedir el crecimiento del
"poder sindical" y de una ola nacionalista que iba mis alli
de lo permitido. Pero en 1955, retira el poder a la derecha
y lo entrega a Kubistcheck, quien represent nuevamente la
"alianza" con el pueblo. En 1961, con ocasi6n de la renuncia
de Quadros, contiene a la Derecha y mantiene el pacto entre-
gando el poder a Goulart. En 1963 depone a Goulart cuando
este aparece decidido a romper el pacto en favor de las masas
populares.










Este acuerdo tan ambiguo prolpici6, sin embargo, algunos
avances hist6ricos importantes. Es cierto que los intereses fun-
damentales de las classes dominantes no fueron afectados, a
pesar de la transformaci6n structural que pas6 Brasil. Pero
permiti6 que, progresivamente, sectors crecientes de las ma-
sas urbanas participaran de los beneficios del des.laiollo.
En el hecho, las dos metas pasaron a constituir los limits
extremes de todas las negociaciones political. Eliminar los pri-
vilegios de los grupos dominantes o excluir totalmente a las
masas de un cierto margen de consume pasan a constituir in-
fracciones, a partir de las cuales el Ej6rcito intervene.
Este precario sistema de fuerzas funcion6 con mis efi.
ciencia de lo que se podia prever. Durante 30 afio- fue el
marco dentro del cual un innegable process de crecimiento
econ6mico y social se pudo Ilevar a cabo. Pero este marco se
revela inadecuado cuando sus supuestos se agotan, esto es,
cuando:
La situaci6n econ6mica se deteriora y la economic ya
no genera excedentes para ser redistribuidos a los sectors po-
pulares, sin tener que alterar la cuota de los que dominant
en el reparto de la torta;
Las reivindicaciones de las masas s61o pueden ser aten-
didas si se realizan cambios estructurales que afectan pode-
rosos intereses internos o externos;
Sobre todo, cuando la continuaci6n del process de des-
arrollo econ6mico -condici6n bAsica del pacto- solo puede
alcanzarse mediante un cambio en la estructura rural, dicho
en otros terminos, mediante una aut6ntica Reforma Agraria.



VI


La explicaci6n real del golpe military del Brasil tiene que
buscarse en esta lista de problems. Fue la soluci6n catas'tr6-
fica para un modelo de acuerdo social y de crecimiento eco-
n6mico que habia agotado las soluciones de compromise po-
sibles, dentro de sus marcos basicos.







El golpe military fue dado cuando el pacto dej6 de inte-
resar a los dos sectors extremes. Si su continuaci6n hubiera
dependido de una transformaci6n structural, o sea, de una
Reforma Agraria, de una Reforma Bancaria, de un nuevo
sistema de tributaci6n que afecte realmente a las classes pro-
pietarias, de una discipline para las inversiones extranjeras,
de una political international que pusiera en riesgo la llamada
"solidaridad continental", entonces este acuerdo dejaba de in-
teresar a los poderosos sectors dominantes en el interior y en
el exterior del Brasil.
Si la continuaci6n del acuerdo supone un period de res-
tricci6n econ6mica, de contenci6n de salaries, de disminuci6n
del consume, de mantenci6n de una elevada concentraci6n de
la riqueza y de los ingresos, entonces este acuerdo tampoco
intere3a a los sectors populares.
Los lideres populares ponen a la masa en la calle. La De-
recha monta su maquina de propaganda y su campafia anti-
comunista. .
La "Izquierda" habla de los comicios... La Derecha cons-
pira en las Embajadas y en los cuarteles...
En estos dos afios, Goulart busc6 desesperadamente un
nuevo compromise. Quizis fuera el finico que creia todavia
en el pacto. Busc6 la transacci6n, transigi6, concedi6, amenaz6.
De hecho cay6 porque en este lapso no pudo encontrar la
f6rmula salvadora que le permitiera ampliar la vigencia del
pacto de 1930. Como en el refran popular, Goulart no queria
"ni que el ganado muriera, ni que el le6n pasara hambre".
Mientras el atormentado Goulart buscaba formulas y cam-
biaba ministros, la Izquierda queria definir una political social
en favor de las masas, lo que asust6 a las classes medias y al
Ejercito. La Derecha prefiri6 conspirar cuidadosamente, den-
tro y fuera del Brasil.
En 1963, la tensi6n provocada por esta situaci6n lleg6 al
mAximo. El diilogo de 30 afios se habia interrumpido. Ambos
bandos se desconocian y se temian. Brasil era una gran in-
c6gnita. Pero ninguna de las fuerzas se atrevia a dar el primer
dilpato. "El que saque la cabeza afuera, serd guillotinado. ."
.En este clima, Goulart intent desesperadamente un sis-
tema de marchas y contramarchas. Primero, para ganar tiem-
po, despu6s para mejorar su correlaci6n de fuerzas, luego para







hacer que la Derecha "sacara afuera la cabeza", finalmente,
solo para maniobrar. En una de esas maniobras "sac6 la ca,
beza afuera..."



VII


El golpe revel6 muchas cosas: la eficacia de la conspira-
ci6n, su cuidadosa t6cnica, la madurez de los viejos "zorros"
de la political brasilefia, la realidad de un nuevo "big stick",
la hipocresia de las convicciones democriticas de la Derecha.
Realidades concretas que deberian estar en la libreta de los
que se preocupan del desarrollo latinoamericano.
Revel6 tambien la debilidad de las masas ante las situa-
ciones de fuerza, la limitaci6n y la impotencia bAsica de las
political de tipo populista, basadas en una manipulaci6n de
masas desorganizadas, la falta de preparaci6n de la mayor
parte de la Izquierda brasilefia. Otras tantas realidades que
deberian constituir el eje de las preocupaciones de los que
luchan en America latina por alcanzar cambios reales.



VIII


Faltaria responder una pregunta: dSe resolvi6 el impasse
con el golpe military?
Hoy dia, en Brasil no hay vestigio de agitaci6n popular.
No hay huelgas.
El desempleo castiga terriblemente al obrero urban, pero
se mantiene disciplinado y sin protestar,
La inflaci6n, no estancada, continda deteriorando ios pre-
supuestos de las families obreras. Las classes medias se man-
tienen en silencio y por ahora no se ven las grandes marchas
"de la familiar con Dios, por la libertad y la democracia".
Los campesinos perdieron las conquistas -minimas por
cierto- que habian alcanzado en los tiempos de Goulart, pero
no hay invasiones, ni actividad en las "ligas" de Juliao.







Mientras tanto, el anhelado desarrollo econ6micoino lle-
ga, ni las esperadas y salvadoras inversiones extranjeras. El
Gobierno tampoco se atreve a llamar al pueblo a elecciones.
Algunos fen6menos curiosos preocupan a las mentes bra-
silefias mds inquietas:
1. La actitud irreconcilable con el regimen military de los
estudiantes.
2. La oposici6n total de los intelectuales.
3. El inquietante silencio del pueblo.
eSeri possible lograr el desarrollo y la estabilidad political
de Brasil, sin la juventud, sin los intelectuales y sin los tra-
bajadores?
Vencer el mutismo, la no resistencia, el intransigente des-
precio parece ser area mis dificil que terminar con las huel-
gas, las invasiones y las insubordinaciones.
Sin embargo, el problema de los actuales gobernantes del
Brasil parece ser otro: buscar desesperadamente una f6rmula
para hacer retroceder la historic.


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EN LA MI TAD


DEL CAMINO





Manuel Larrain Eltlizurit




Este mensaje podria haber quedado como
su testamento. Fue sin embargo, solo una car-
ta a Monsefior Francisco Vives escrits en 1946,





Tiene la vida de provincia sus compensaciones y agrados
y es que, como en aquel poema del "bordado inconcluso" que
ti y yo recitibamos, hace treinta afios, con emoci6n, "ella
rueda olorosa, timida, inocente, Ilora un cantar, rezonga una
campana y las tardes se apagan mansamente".
En la mansedumbre de una de esas tardes provincianas
he querido dejar a un lado sesiones y compromises y conver-
sar coi~igo sobre alIguno puntos que desde largos afios a ti
y a mi nos son tan queridos.
Cuando ya se ha pasado "il mezzo del camin di nostra
vita" se comienza a mezclar por parties muy iguales el recuer-
do con la esperanza. El uno nos da el f uto maduro de la ex-
periencia recogida y la otra el acicate inquietanie del anhelo
no realizado.
Quiero, pues, mezclar, en esta conversaci6n, pasado con fu-
turo y pueda que de ello salga un poco de luz para el present.







Tuvimos ambos laIdicha, o mejoi dicho, la gracia, de sa-
ber recoger las inquietudes de nuestra generaci6n.
Junto a los libros, Dios nos depar6 los hombres y entire
ellos "c-6m1 no recorder a ese ser de vision extraordinaria (que
por paradoja era tuerto), el Padre Fernando Vives?i



Verdades y Errores de una Epoca


Sentimos muy hondo algo que hemos ido confirmando,
nuestra edad se edificaba sobre algunas verdades cristianas y
sobre un conjunto de errors sociales. Habia algo que salvar
en ella, pero habia muchas otras cosas que era necesario mu-
rieran. No podriamos mezclar lo eterno con lo caduco, lo cris-
tiano con lo pagano, ni dar nuestra vida por ideales que de
tal solo tenian el nombre. Y cuando, guiados por los que el
Sefior nos puso cerca, pudimos penetrar en el hondo sentido
del Syllabus de Pio IX (recuerdas el libro de Keller?), de la
Rerum Novarum de Le6n XIII y de las lines democriticas
cristianas de Pio X, comprendimos cuan lejos del pensamien-
to cristiano estaba nuestra edad y qu6 poco "orden" era ese
que leiamos y nos hacian escribir con mayfscula.
Cuando la Providencia me llev6 a Roma en 1924 a 1928,
tuve muy cerca de mi a un hombre extraordinario, el Padre
Veermerch y bajo su guia pude penetrar en el concept de
justicia social y sus consecuencias en la mente de los Padres
de la Iglesia y en los documents de trascendencia social ili-
mitada de los iltimos Pontifices.
iCon qu6 ternura recuerdo al buen viejito que con su mi-
rada, mezcla de bondad y de malicia, nos respondia a todas
nuestras inquietudes de joven estudiantel Dicen (no he podi-
do comprobarlo, pero lo creo) que a 61 encomend6 S. S. Pio
XI el studio preliminary de la Quadragesimo Anno.
Llegu6 a Roma cuando el fascismo y Mussolini ntuIhban11
a su period de apogeo. No faltaban cat61icos, ni s:.:ti qci lo miraban como un salvador, "defensor fidei". Habia
puesto el Crucifijo en las escuelas, habia alejado al comunis-
mo, las calls respiraban orden y tranquilidad, los trenes (su-
blime argument) legaban a su hora, y como si esto fuera po-







co, sus reforms sociales iban hacia el corporativismo, el an-
tiguo ideal de los gremios medioevales y aspiraci6n fundamen-
tal de la sociologia cristiana.
Joven, recien legado de Chile a Roma, deslumbrado co-
mo huaso a la capital, yo pensaba lqu6 dicha para un pueblo
el tener tales gobernantes! (mientras los aires de "Giovinezza"
me hablaban de esta primavera de belleza). Pero no dur6 mu-
cho mi deslumbramiento. Una vez mas, el Seiior ponia junto
a mi a un hombre de gran visi6n y de principios: el P. Rec-
tor del Colegio, que me hacia ver toda la falsia de un r6gi-
men que tomaba ideas cristianas como el corporativismo, pe-
ro desfigurindolas, y que en su filosofia encerraba el mas bru-
tal paganismo. Nunca olvid6 esa lecci6n y de ella me qued6
algo que ha sido fundamental en mi vida: el saber distinguir
lo autenticamente cristiano de lo decorativamente tal.
Despues, tW y yo hemos caido en el horrible pecado de
leer a Maritain y lo que es adn peor, gustar de 61 y admirar-
lo. Nunca olvidar6 la impresi6n que me hizo la lectura de su
"Religi6n y Cultura"; era como aflorar de algo que sentfa hon-
do, pero que en mi torpeza no sabia expresar. ICuantas per-
sonas piadosas habrin rogado por nuestra conversi6n'
El Cardenal Mercier, junto con Maritain, Clerissac y Guar-
dini, nos han dado en sus diversos aspects el sentido del Cris-
tianismo y la misi6n del Cristiano. En nuestra pequefiez, he-
mos logrado entrever, en esta vocaci6n de nuestra generaci6n,
que lo que Cristo necesita son "testigos y no demostradores",
como decia Le6n Bloy.
De esta, para mi rapida incursi6n por el pasado de mi
vida, saco una conclusion, y es que por los hombres, libros e
ideas que Dios puso en nuestro camino, hemos podido sentir
la crisis de nuestra edad, comprender las faltas terrible de la
organizaci6n social present y ser desde hace mas de 25 afios
exageradamente fieles a los principios democraticos cristianos
bebidos en las ensefianzas pontificias. Lo digo esto sin jactan-
cia ninguna, porque s6 que no lo debo a mi mismo, sino "Dei
donum est" al contrario, la comprobaci6n de tste hecho me
pone ante un severe y estricto examen de conciencia.






Mirando al Futuro


Creo, querido Pancho, que estos recuerdos y la compro-
baci6n de estos hechos, nos autorizan para que, asi como he-
mos mirado algo al pasado, contemplemos el future y conver-
semos c6mo ha de realizarse en este moment hist6rico este
ideal democritico cristiano.
La frase estd de moda y no cabe dudaque lo mis "chic"
y "up to date" en este moment es ser democratic cristiano.
Temo un poco por estos entusiasmos que cuando nacen
sin madurez pueden ser tan s6lo hijos del "snobismo" cuando
no de... otros ismos. Las ideas son de gestaci6n larga (algo
mas de nueve meses) de alumbramiento doloroso y de cuida-
doso desarrollo. Tertuliano, en el siglo III, hablaba con no-
ble arrogancia de la rdpida difusi6n del Cristianismo. Pero me-
diaban entire su fundaci6n y su tiempo cerca de 200 afios y
sobre todo mediaba la sangre del Dios humanado y la de mi-
llares de sus mirtires, es decir, sus testigos.
Creo que, sin esperar tanto, el mundo esta propicio para
que la democracia cristiana lo salve, a condici6n de que esta
lo sea de verdad.
Por eso, mirando el future, quiero decirte en esta carta,
que mas que tal es conversaci6n en alta voz conmigo mismo,
c6mo comprendo y siento la democracia cristiana.
Las notas caracteristicas que veo en ella son las siguien-
tes: ruptura con el regimen capitalist y su sustituci6n por un
regimen human; democracia econ6mica, como complement
indispensable a la democracia political; la funci6n social de
la propiedad realizada no solo como un deber del que posee,
sino como un derecho, hecho realidad a alcanzar su posesi6n;
reconocimiento prActico de la accesi6n del pueblo al poder y
normas constantes de justicia social y caridad cristiana para
enfrentar y resolver los problems sociales y econ6micos que
se presentan.
No voy a poner aqui un tratado de sociologia, ni a re-
cordar principios que tA y yo conocemos y profesamos, sino a
decirte c6mo veo deben realizarse en la practice en Chile las
notas que antes te sefialaba.
Me parece en primer lugar innecesario afirmarte que hoy
predomina en Chile y en el mundo el regimen capitalist. iIn-






terpreta el ideal de la democracia cristiana? Yo sostengo, que
no. Hace pocos dias un diario public unos articulos que "por
especial intercesi6n de la Providencia" (como el ejemplo del
espafiol) no ha continuado. Se llamaba modestamente "Bri-
jula en mano". Temo que el instrumcntb estuviera desiman-
tado y tampoco me pai ece que estaba en la mano. Ahi, "pa-
ra ilustrar la conciencia cat61ica" lei afirmaciones como "que
el regimen que no es capitalist no es cristiano" y, por con-
secuencia su proposici6n contraria: que todo regimen cristia-
no es capitalista (!!).
El autor confundia el factor capital con el regimen capi-
talista. Olvidaba que el capital en cuanto factor de produc-
ci6n es legitimo, pero que el capitalism en cuanto regimen
es solo un product del siglo XIX; que el capitalism ni es
eterno, ni universal y que si la Iglesia no le condena en su
esencia misma, no quiere decir que lo aprueba; menos ain,
que lo exija, y muchisimo menos que pretend que un orden
que quiera llamarse cristiano se base sobre 61. Olvidaba tam-
bi6n el articulista de la brijula, que si de la teoria descende-
mos a la practice, a lo que el regimen capitalist ha signifi-
cado de inhuman e injusto, un cat6lico no tiene el derecho
de declarar moral la situaci6n actual en este terreno.



Para una Auttntica Democracia Cristiana


Si se quiere para Chile un regimen aut6ntico de demo-
cracia' cristiana, es necesario ir a la suplantaci6n de ese r6gi-
men capitalista por uno human. Y como a veces las frases
repetidas poco dicen, conviene recorder que si lo que consti-
tuye la nota distintiva del regimen capitalist es el que la fun-
ci6n trabajo esti separada de la funci6n capital, su su-titu-
ci6n tiene que ser la uni6n de ambos factors. De donde la
participaci6n de los obreros en la empresa, el accionariado
obrero, los consejos de patrons y operarios, lejos de ser idea.
les comunizantes, son expresi6n concrete de estos principios
ya sefialados;
Ti y yo hemos crecido leyendo y oyendo de huelgas y
lockoouts que se renuevan y multiplican en forma reciente. No






nos dice esto que el Iggimnen que los produce esta enfermo?
NNo vemos en ello y en otros signos la expresi6n de la crisis
del capitalism como sistema y la necesidad de reemplazarlo
por otro de servicio comdn, de mancomunidad de esfuerzos,
de equitativa distribuci6n de los intereses entire ambos facto-
res que hoy distan much de ser tales? No olvidemos la fra-
se de la Quadragesimo Anno: "El Capital ha por largo tiem-
po logrado el arrogarse ventajas excesivas", frase a la cual ha-
ce complement esta otra: "las riquezas creadas en tan gran
abundancia en nuestra 6poca de industrialismo estin mal re-
partidas y no son aplicadas como convendria a las necesida-
des de las diferentes classes .
El primer punto, pues, de una democracia cristiana au-
t6ntica es ir a la creaci6n de un regimen no capitalist y a la
instauraci6n de otro donde el factor hombre, sus derechos, el
respeto a su personalidad, su just progress y elevaci6n, sean
plena y totalmente amparados y promovidos, no solo por le-
yes (quid leges sine moribus?), sino por realizaciones efectivas.
Consecuencia inmediata de esta idea es la orientaci6n de
la economic, no hacia el lucro como actualmente lo cs, sino
hacia el consume, o sea, hacia la satisfacci6n de las necesida-
des del hombre. :.
Estlamoi hartos de "slogans" y frases hechas, cansados de
oir que el mejoramiento del pueblo esti en producer mAs. Yo
les digo a esos sefiores que tal aseveraci6n es falsa. No es la
mayor producci6n lo que da el bienestar, pues puede mafiana
(y de hecho hoy se hace) dedicarse parte considerable de la
producci6n a materials de exportaci6n, sino la posibilidad que
el pueblo tiene de.consumir dichos products.
Aqui, mi querido, Pancho, es donde hallamos una de las
mayores monstruosidades econ6micas de nuestro tiempo. He-
mos olvidado la gran tesis cristiana que desde el Genesis has-
ta Plo XII ha sido ensefiada, y es que "Dios dio la tierra y
susproductos a todos los hombres para que todos vivieran de
ella". Dentro de esta tesis, la nuestra, se produce para consu-
mir y solo accidentalmente para lucrar.
Solo cuando este concept predomine en la economic po-
demos decir que estamos ante una economic de inspiraci6n
cristiana. Mientras se trate de parchar las lacras de una eco-
nomia orientada 4nicamente hacia la ganancia y que hace ca-
so onisd del hombre, con pequeios remedies que no tocan a:







raiz del mal, no haremos sino pegar remiendos y agravar mis
el mal; dilatando su soluci6n.
La democracia cristiana no. es un sentimentalismo romin-
tico, ni un "ponerse al dia con los tiempos", es algo mas se-
rio, es la decision honda de curar en su raiz los males socia-
les y no "ponerse al dia", sino al contrario, volver a los prin-
cipios tradicionales que los Padres de la Iglesia y los Escolis-
ticos nos dieron sobre los bienes de la tierra y su recto uso.
Democracia cristiana debe significar democracia econ6mi-
ca. Nada se saca con arrojarles al pueblo los oropeles de un
poder politico que no disfruta, o llamarlo "pueblo soberano",
cuando la snica soberania que sobre 61 se cierne es la de la
miseria. La igualdad political es ilusi6n si no existe la econ6-
mica, no en el sentido de poseer igual, que es algo impossible,
sino el de hallarse en condiciones iguales para adquirir la po-
sesi6n de los bienes.



Derecho de Propiedad y Sindicalismo


Una democracia cristiana debe hacer que la propiedad des-
empefie el papel que le corresponde; porque si es verdad que
la propiedad privada es necesaria para el perfeccionamiento
de la personalidad del, hombre, entonces es tambi6n verdad
que un orden en el cual solo un grupo reducido posee y la
gran mayoria depend para su vivir de la propiedad de otros,
es algo esencialmente contrario a la ley de Dios y de la na-
turaleza. La accesi6n del mayor n6mero possible de hombres a
la propiedad, sin caer en el error comunista, es querido por
la Iglesia y esto exige para realizarse el cumplimiento de la
funci6n social, de la propiedad privada fijAndosele los limits
en que debe ser usada.
Hace ya ocho afios que vivo en esta Di6cesis, regi6n emi,
nentemente agricoln. Vengo tambien de familiar de agriculto-
res. Creo conocer algo el problema campesino de mi tierra. Lo
vivo y lo sufro como una terrible espina pastoral. Hay en el
campo chileno reserves formidable de cristianismo y de las
mas puras virtudes humans. Pero el campo esta moral y es-






piritualmente postrado. Las causes son varias, pero para mi
una de las mas graves es el sistema social que ahi impera. Hay
que ir a una reform agraria, honda, just, sin demagogias,
sin atropellos, pero hay que hacer dicha reform.
Yo no puedo pensar que una democracia cristiana impe-
re en Chile mientras no se haya abordado este problema, que
reconozco dificil, que s6 complejo, pero que ni su compleji-
dad o dificultad quitan el deber de ser abordado y resuelto.
La Democracia Cristiana, como ti bien sabes, reposa co-
mo pilar basico sobre la organizaci6n gremial. El sindicato
puede constituir un peligro, pero es un derecho innegable,
mas ain, es el medio que el obrero tiene para su triunfo. El
contact con la clase obrera se realize hoy a trav6s del sindi-
cato. La Democracia Cristiana debe ser de base sindical, sin
mis limitaciones que las que la ley moral y el bien comnin le
impone.
Yo s6 que hay razones de "prudencia", que muestran sus
dificultades y pcligros. Las conozco y no las niego. Pero ni
aun asi creo possible el limitar un derecho que reposa en la
naturaleza humana, que la Iglesia ha defendido y defiende v
que si puede dar lugar a algunos abuses, siempre serAn me-
nores que los provenientes de su no existencia.
La Democracia Cristiana es algo mls que subir los, sala-
rios en un tanto pot ciento o hacer viviendas higi6nicas, es
mezclarse con el pueblo, con sus dolores y, sobre todo, con
sus justas ansias de redenci6n. La "redenci6n del proletaria-
do" -la frase es de Pio XI- es comprender las ansias de li-
beraci6n y justicia del pueblo y servirlas sin claudicaciones ni
distingos.
La Democracia Cristiana no pucde ser emplasto para ador-
mecer heridas, pues es la continuaci6n en el siglo XX del mo-
vimiento renovador del I. El Cristianismo estA hecho a base
de inconformismo "et nolite conformari huic saeculo".
La Democracia Cristiana tiene que situarse en lo que va
a redimir: el pueblo. No se dicta desde citedras. Se la vive
en la lucha angustiosa y dura donde la clase obrera combat.
Hay que mezclarse con ella y, a veces, cuando la justicia estA
de por medio, estar "topogrificamente" al lado de otros mo-
vimientos no cristianos, pero que en ese caso determinado lu-
chan por una causa just.


4.-Politica y...






Temores


Tal como te dije, al hablar de los iecueidos. que la pluma
se me habia ido, me ha acontecido ahora al tratar del future:
Pero es que tengo temor, querido Pancho, y por eso dese,
decirmc a mi mismo c6mo es la democracia cristiana que sue-
flo, que busco y a la cual le he dado desde hace mis de 25
aiios mis entusiasmos, no por m6viles terrenos, que.no persigo,
sino por ver en ella la c.cprlid6n material,del orden cristiano
que anhelamos.
Tengo temor que hoy.se llame "democracia, cristiana"
cualquier anhelovago de mejoramiento popular. Temo que
se la tome por un poco mis de generosidad hacia el pobre
uinicamente. Temo que no se yea en ella un sistema coheren-
te y total, que tiene sus bases doctrinales, sus postulados,,sus
expresiones pricticas, su posici6n definida, su mistica y, con
ella, sus sacrificios.
Temo que se la tema y, por este temor, se laparcele o
disminuya. No olvidemos la frase del Salmista que "poiqllr:
las verdades fueron atenuadas por los hijos de los hombres, el
just defeccion6".
Temo a los que le ponen reloj y metro y van diciendo cuan-
do es el tiempo de predicar estas verdades y cuil su media,
advirtiendonos hasta d6nde Ilega la democracia cristiana y ol-
vidando que -por democrAtica y cristiana- lleva con ella la
vasta amplitud de "la libertad de los hijos de Dios".
Hay amores que matan y hay abrazos que ahogan si en
ellos no hay convicci6n honda y, por consecuencia, sinceridad
plena. Herodes quiso ir a ''adorar al Nifio (utt et ego veiens
adorem eum). Pero Dios habl6 en suefios a :Jos para que se
refugiaran en tierras de Egipto, y asi solo los Magos venidos
de lejos y guiados por la estrella fueron los inicos que pu.
dieron ofrecerle sus presents.
jPor que te digo todo esto? Precisamente porque quiero
el tii itnf de ,estas ideas sea cualesquiera el grupo o sector el
que las enarbole. Pero por este mismo triunfo, que no vaya
a lanzarse un movimiento democritico cristiano si todos y ca-
da uno de los hombres que han de dirigirlo, no estin penetra-
dos antes de la hondura de esta idea que toca las races del







Evangelio y de su trascendencia que abre un horizonte ilimi-
tado a esta nueva edad que nace.
Seria comprometer en Chile y para muchos afios sus me-
jores esperanzas.
Porque deseo I inamn ie que este movimiento democraitico
prospere, he recordado contigo c6mo lo conocimos y lo ama-
mos cuando no era glorioso, ni grato, ni c6modo el hacerlo,
y por eso, desordenadamente te he expresado c6mo estimo de-
be asegurarse su future.
Hemos acariciado cono suefio de juventud estas ideas, la
edad madura nos ha confirmado en ellas y no quisibramos cc-
rrar los ojos sin entonar antes el "nune dimittis" de verlas
realizadas.
Entretanto, como dice el Salmista, mantengamos el anhe-
lo de estos ideales y "contra spem in spem" clamemos "satin-
bor cum apparuerit gloria tua".
En uni6n de oraciones te abraza tu amigo de siempre.






Manuel Larrain E.
Obispo de Talca.







EL JUEGO DE


AJEDREZ



(Comentarios acerca de un concurso)




Ana Helfant





Solo el anacoreta o el ermitafio pueden vivir en soledad.
Los demals series humans buscan la compafiia de sus semejan-
tes, su presencia. Es cierto que el estudioso o el pensador tra-
tarat de encerrarse solo, para satisfacer su necesidad de concen-
traci6n sobre el objeto o la idea que le preocupa. Pero a la
vuelta de largas horas de studio, volverA al seno de la fami-
lia, de sus amigos y a falta de estos, en la mesita de una fuen-
te de soda, tratara de conversar con el vecino de mesa.
Posiblemente esa necesidad de comunicaci6n del hombre
con otro hombre ha sido el engranaje que ha movido a tra-
v6s de los siglos a toda la humanidad. Sus formas de expresin6
son multiples: A trav6s del arte, que es una comunicaci6n "in-
alambrica" y un medio trascendental; a traves de la vida fa.
miliar, que es un medio afectivo y pasional; a trav6s de la lla-
mada "vida social", de la cual han disfrutado desde hace si-
glos las capas mis acomodadas de la sociedad o los intelectua-
les y artists -f6rmula esta que estaba regida por un c6digo de
buena usanza hasta hace no muchos aiios todavia-. Si bien es







cierto que se guiaban por convenciones bastante rigidas y apa-
rentemente absurdas, estaban orientadas a facilitar la convi-
vencia siempre problemitica de los individuos entire si.
Pero, lque es la humanidad para un ser? En primer lu-
gar es l1, su yo frente a los demis hombres. Ese yo no esti
al lado de los demis hombres, sino frente a ellos. Si se pier-
de la conciencia de ese enfrentamiento, se esti frente a Dios,
cosa que lo encuentran fAcilmente los misticos o con mis' fre-
cuencia frente a la nada, al vacio. Alguien ha definido la rea-
lidad como aquello con lo cual uno choca. Al chocar el indi-
vidub se da cuenta no solo de su propia existencia, sino tam-
bien de la existencia de los objetos y sobre todo del los demis
series, la presencia' del "otro".
Necesidad de comunicaci6n con el "otro", mi semejante,
y choque a la vez. He aquf el gran drama de la humanidad
y de la cual tal vez el relate biblico de la Torre de Babel es
uno de sus simbolos. Surge, entonces, la imperiosa obligaci6n
de poner en orden, de codificar esa imprescindible presencia
del "otro". lC6mo? iLas leyes? No se puede legislar para in-
dicar, por ejemplo, c6mo se debe saludar en la calle a una
persona conocida, ni tampoco la obligaci6n de corresponder a
una invitaci6n. De ahi la necesidad de las convenciones, que
hacen la vida mas amena aunque muchos se quejen de esa es-
clavitud. En este siglo rebelde y ansioso de inconvencionalis-
mos, gran parte de las normas antiguas de aquello que los fran-
ceses llaman "politesse" se han borrado. Pero el resultado es
que nunca como en este siglo el ser human se ha sentido mAs
desolado y desesperadamente solo como ahora. Rotas las ama-
rras y entregados a sus instintos espontAneos, no es el amor ni
la amabilidad lo que brota, sino el odio y el tedio.
El juego, o, mejor dicho, las distintas formas de juegos,
son todavia maneras vigentes para aproximarse al "otro" (lla-
marse ese juego de naipes, ajedrez, billar, deportes, etc.). Ca-
da juego tiene su reglamento, el cual se debe respetar y mien-
tras ese convencionalismo se respete, los juegos serin una for-
ma de convivencia y comunicaci6n, aunque no sea mis que
por breves horas.
El juego, una forma de comunicaci6n con el "otro" in-
trascendente, mientras que el arte es la formula trascendental.







Es el yo que se comunica hoy y siempre a trav6s de los si-
glos con los hombres. Dos formas, diferentes, pero coil Ln fon-
do ( t mnjaintc: yo y, mi contact con el "otro".
"Henos aqui instalados en plena partida, en pleno fer-
vor del juego, y no nos parece extrafio, de ahora en adelan-
te, que toda la humanidad tenga asignado un puesto en el
tablero, como una suerte de danza general. Si hay: mucho de
juego en nuestra vida, bien habri que poner much vida en
este juego", dice Braulio Arenas en uno de los comentarios pu-
blicados en el libro sobre el ajedrez.
La Editorial Lord Cochrane ha presentado en el Museo
Nacional de Bellas Artes los trabajos que figulaloI inscritos
en el concurso patrocinado por esa editorial, cuyo motive era
el juego de ajedrez. Las obras fueron publicadas en fotogra-
fias en colors y las acompafian comentarios del poeta y escri-
tor Braulio Arenas. Algunas de las piezas presentadas en el
concurso tienen originalidad. Hubo dos premios y varias men-
clones honrosas. Creemos que las obras de Mario Tapia me-
recian siquiera una menci6n honrosa, desde el punto de vista
escult6rico.














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Valparaiso: Condell 1478
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Coquimbo: Melgarejo esq. Plaza Prat






DOCUMENTS




IDEAS Y REALIZACIONCS

DEL PARTIDO

DEMOCRAT CRISTIANO





Rafael Agustin Gumucio




Democratacristiano

Con anticipaci6n a la celebraci6n del Congreso Naclonal del
Partido Dem6crata Cristiano, he creido que es de mi deber
com6o Sehador de la provincla exponer a usted, en su calidad
de dirigente provincial, algunas de las opinlones que personal-
mente sustento en el orden politico, para que, si.ellas son ver-
tidas en el Congreso. tengan el conocimiento previo de las bases
de la provincia que represent.
Muchas veces la prudencia, el horror de exponer en pfiblico
los desacuerdos, se conjugan para negar conflicts que tienen
existencia real. Es mejor tener su exacta media que obsti-
narse en negarlos. No todos los conflicts o desacuerdos son







perjudiciales para las colectividades. Hay oposiciones positives
pero tambi6n hay uhanimidades que no llevan a ninguna part.
Recalcar los puntos discrepantes no significa disminuir el
dinamismo global, sino todo lo contrario: ponerlos en el tapete
de la discusi6n puede significar dejar de lado los desacuerdos
pasionales para dar paso a los importantes.



La Idea y su Evoluci6n


La idea democratacristiana durante sus treinta afios de vi-
vencia en Chile ha estado siempre sujeta a zonas de influencia
concentricas de importancia variable.
Lanzada la idea y traducida a un comportamiento politico,
sufri6 la gravitaci6n indudable de la edad, el medio de vida y
el nivel cultural. Fue la expresi6n intellectual tomada por un
grupo de j6venes cat6licos de clase media, que declaraban la
ruptura con el orden establecido, la disoclaci6n de lo spiritual
y lo reaccionario, la aspiraci6n a una democracia vital y no
formal, y, por ultimo, una expresion de anticapitalismo.
En las etapas siguientes ha sido el comportamiento politi-
co el que ha sefialado la evoluci6n de la idea. A grandes ras-
gos, podriamos determinar tres etapas vividas, donde el 6nfasis
en la acci6n ha tenido diferencias notables.
La primera, donde el enfasis se ubic6 en la defense del
orden legal y la democracia political, seriamente amenazadas
por dictaduras castrenses o de otra indole, imprimi6 caricter,
aun cuando no nubl6 una vision de lo que debe ser una demo-
cracia vital, sustancial y comunitaria.
Tuvo, sin embargo, esta primera etapa el defecto de no
haber sefialado fronteras definitorias, porque, en defense de la
democracia political, tambien se movilizaban los sectors, par-
tidos y colectividades mis antag6nicos.
Los afios siguientes determinaron un advance doctrinario
important, donde el Wnfasis se puso en las posiciones tomadas
para ubicar la idea dentro del campo concrete de las fuerzas
political en juego. La tonalidad esencial fue de una avanzada
social de Izquierda. En ese period, se proclam6 la vocaci6n
popular del movimiento y se particip6 en la C.T.Ch. Se tuvo







flrmeza por parte de los militants cat6licos de enfrentar a la
jerarquia ecleslAstica en los intents de, invasion delcampo
temporal, reafirmnndose en el no confesionalismo del partido.
Al mismo tiempo, se expresaba una afinidad ideol6gica con
los partidos democratacristianos europeos, pero se manifestaba
una notable diferencia entire el conservadorismo progresista de
algunos de ellos y la actitud rupturista del nuestro. Chile fue
tal vez el unico pais donde un partido de conformaci6n cris-
tiana adheria a la idea naciente de un personalismo comuni-
tario planteado por la Izquierda cat6lica francesa, con Mounier
a la cabeza.
En otras palabras, la idea pasaba de ser una afirmaci6n
Intellectual y abstract a una actitud militant y concrete con
fronteras definidas.
Vino despu6s la etapa que podriamos definir de la idea-
poder, etapa que estamos viviendo y que ha sido presidida pdr
el esfuerzo en ajustar esta a formulas econ6mlco-sociales acor-
des y tiles para un mundo en revoluci6n.
Necesariamente el partido tuvo que abrirse, poni6ndose a
prueba la dureza de los militants antiguos, esencialmente doc-
trinarios. Llegaron los tdenicos, por lo general, apoliticos; quie-
nes aplicaron formulas tambi6n tdcnicas, que son vAlidas para
cialquier sistema que quiera provocar el desarrollo econ6mico.
Ambos factors: el ingreso indiscriminado de militants y los
tdcnicos, desdibujaron el rostro del partido y borraron nueva-
mente las fronteras que se habian disefiado en la etapa doc-
trinaria.
Como contrapartida, hay que reconocer que hemos llegado
al poder y se ha hecho una political de masas. Al Gobierno y
al Partido correspondent evitar una frustraci6n y nuevamente
sefialar fronteras.
Sin perjuicio de lo anterior, ya se disefia una nueva etapa
para la idea, en perpetua evoluci6n. En el Congreso tendrdn
que analizarse los antecedentes ideol6gicos que justifiquen otras
posiciones.
La urgencia de nuevas posiciones es mis urgente, much
niit que apremiante, en los movimientos de inspiraci6n cris-
tiana que en los marxistas. Y la raz6n -aunque sea doloroso
confesarlo- radica en que el cristianismo adolece de la ten-
dencia a dejarse tomar por civilizaciones o sistemas que le son
antag6nicos. Es el caso ocurrido durante el siglo XIX con el







capitalism y estA empezando a ser el caso que present el
neocapitalismo, tambi6n llamado capitalism popular..
Nadie dispute la forma extraordinariamente habil como el
capitalism se esfuerza por amoldarse al nmundo modern. Una
de sus formas es el neocapitalismo que, con su pragmatlsmo an-
te el rol del Estado, desorienta e infiltra doctrinas que son su
antitesis.
Su acci6n disimulada provoca una falsa sensaci6n de esta-
bilidad social, pero, en el fondo, lo que ofrece es siempre un
mundo maravilloso, donde el dinero es rey y la apariencia, la
norma.
Francamente creo que muchos militants ban sido ya vic-
timas inconscientes de una desviaci6n ideol6gica frente al ca-
pitalismo. Y eso se comprueba en los hechos, cuando concep-
tian la participaci6n del pueblo en la direcci6n de la economic.
Eso, que ya ocurre en la mentalidad de algunos de los nuestros,
es, ain imis acentuado en el sector que podriamos denominar
de "derechistas progresistas", que fueron freistas y hoy. por
desgracia, ocupan cargos claves en la Administraci6n .Pblica.
El nuevo paso que debereros dar en defense de las fron-
teras ideol6gicas sera el de la definici6n concrete y precisa de
un comunitarismo socialist.
No podemos tomar las pa abras por su sentido literal y
pensar que cuando se habla e comunitarismo socialist se
pretend plantearlo como adhsi6n a la doctrine marxista.
Los t6rminos han sido magistralmente precisados por S. 8.
Juan XXIII, quien, al usar la palabra "socializaci6n", lo hizo
en forma consciente, slendo esto tan verdadero que, ante la
protest del Episcopado espahol por el empleo de ese t6rmino,
insisti6 en 61.
Por lo demAs, plenso que, despu6s de la discusi6n en el
Parlamento acerca de las enmiendas al articulo 10, N9 10, de la
Constituci6n Politica del Estado, en cuyos debates intervinie-
ron representantes de nuestro partido para defender el con-
cepto de propiedad colectiva, y, sobre todo, despu6s que el Go-
bierno envi6 el proyecto sobre Reforma Agraria -iniciativa
legal tendiente, entire otras finalidades, a crear instituciones
que correspondent a un principio de socializaci6n-, los escrupu*
los ya no tienen raz6n de ser.
Pero, camarada, no seria franco si no le confesara que mt
interns consiste -como, por lo demAs, puede colegirse de estos






planteamienilo en iniciar un esfuerzo para que la future eta-
pa que viva la Democracia Cristiana sea la de constituir una
Tzquierda en Chile clue. tomando valores socialists. reafirme
ol personali.mo cono base de respeto a, la libertad y dignidad
del hombre.
iMas adelante. al hablarJe del cuadro politico que visualize,
insi-tire acercn del peligro que se cierne sobre nuestro Partido
si. al correr del iemipo. pasa a reemplazar una Derecha fene-
cida. Ese peligro se hace present no tan s6lo por la compo-
sici6n pluriclasista del Partido, sino, fundamentalmente, por la
lubicacion de Chile dentro de la 6rbita occidental y, en conse-
cuencia, de su propio Gobierno, el que, aun cuando en lo inter-
nacional sustente una position de independencia ante el impe-
rialismo norteameiricano, sus posibilidades para impulsar una
political de de.arrollo economiico cstun sujetas a un equilibrio
en las formas que, en upariencia al menos, pueden aparecer
como una actitud derechista.





La Idea y los Hombres que la Viven



Nada se sactrtia con sustentar una gran idea si los hom-
bres que la expresan no la sienten con intensidad ni la com-
prenden en todos sus contornos.
Hoy, m6is que nunca, eatamos obligados a intentar un and-
lisia de.carnado de la mentalidad de los hombres que nos re-
presenton dei:sdc el Golierno o desde el Partido. Por sus acti-
tudes o resoluceoncs dan. ante la opinliln pIlblica. la image
de la etlcacia de las icdea y su ubieacion ideologica.
Resultaria muy dilicil emntir un juicio global sobre la men-
talidad de los nulitantes del Partido. siendco 6ste -cimo dje--
de tipo pluriclasista. PFro no lo es tanto si el ianlisis se cir-
cunscribe a lo, dingentes del Partido y a los personeros del
Gobierno.
Por regla general c-,os dirigentes y personeros son hombres
de clage media. Tienen. cmtonces. las mismas virtudes y los
mismos defcctos que todo ese estrato social chileno, Sin em-







bargo, los distinguia, en el psaldo. alo mry especial: estaban
exentos del arriulsmo Social, sentiaii d(lsprecio por el dinero y
por las apariencias. En esas grandc.e virludels y renuncinialen-
tos se basaba la posibilidad de hacer una revolution sin bur-
guesismo.
Lo anotado anteriormente iImpldio que florecieran ambicio-
nes c(esmedidas. Por lo mismo, no hubo compromises lmita-
tivos. Con todo, hubo discrepancies para apreclar realidadeu
political y las posiciones por adopiLr. Casi desde la primer
etapa de partidismo, frecuentemente se advirtieron matices que
se defendian con calor. En el fondo, las discrepancies surgian
respect a la aceleraci6n del process de ruptura con el orden
vigente. Habia una ala moderada y otra de avanzada y, como
c(s 16gico pensar, las referencias discordlante eran siempre ubi-
cadas en los extremes de la politics: Derecha e Izquierda. El
equilibrio lo producia la tesis del aislamiento: cuando el sector
moderado advertia el peligro de un pacto. alianza 0 actitud
favorable a la Izquierda, luchaba por la soledad, y viceversa.
Despuds, la realidad political determine la conveniencia de
la soledad, y se produjo la unanimidad. Es necesario reconocer
que esa tdctica nos ha dado los triunfos de todos conocidos.
La lhoinor3neidad humana, no obstante, se ha deteriorado.
La necesidad de abrirse ha traido como consecuencia el ingreso
de militants con poca o ninguna doctrine. Y, por lo que res-
pect a al Gobierno, tienen gravitaci6n definitive una series de
"tdcnicos" y personajes que no son cleinocratacristianos. Mas
afn, los hay que no tienen la menor simpatia por el Pnrtidn.
Decididamente, pienso que muchas de las personas que aho-
ra figuran colaborando con el Gobierno, en especial quienes se
califican de "empresarios prugreilatas", carecen de una men-
talidad revolucionaria y no sustentan al reapecto idea similar
alguna. Son, cuando mAs, neocapitalistas o algo p.irecido. De-
bemos tener la franqueza de reconocer que clertos militants
demiocLrataejrstianocs han tenido lo que se denomina *exlto eco-
n6mico" y que hoy ocupan cargos de alta responsabilidad.
Para ser just, debo expresar que no concede al hecho ano-
tado una mayor importancia, no obstante la just preocupa-
ci6n que les causa a muchos de nuestros militants. A mi no me
inquitta -digo- porque conozco la personalldad del Presidente
de 1:i Repflblica, a quien sB, ante todo, un politico doctrinario,
aun cuando le apiasioJna el papel de adiniiistrodor ejecutlvo.







Lo que verdaderamente tiene gravedad en si es la menta-
lidad que pueda dominar en la directive del Partido. En estos
moments, en los que se juega su porvenir y, mAs que eso, su
ubicaci6n en el cuadro politico, seria de desear que sus cargo
fueran ocupados por quienes slentan la necesidad de buscar
metas mas ambiciosas y que sientan la urgencia de dialogar
con otras fuerzas political.
Muy en especial, la mentalidad de los dirigentes que sean
elegidos tendrA repercusi6n en las bases, las que estAn ansiosas
de recibir un hAlito renovador. Desde que llegamos al poder,
han vivido en el abandon mas absolute. Tal abandon no se
refleja por el ndmero de veces que asiste o deja de asistir el
dirigente o parlamentario, sino por la carencia de motives de
lucha. Es francamente desolador, al asistir a reuniones de ba-
ses, escuchar solamente reclamos, justificados, por lo general,
sobre c6mo se "boycotea" la acci6n del Gobierno por funcio-
narios designados por el actual regimen, que pertenecen a otros
partidos. Se han llegado a dar casos concretos de persecuci6n
a militants democratacristianos. En verdad, ese clima morboso
se evitaria si existleran grandes incentives de proselitismo y de
lucha.
Las resoluciones de las mas altas directives nacionales no
son nunca el resultado de una elaboraci6n democrAtica internal.
Por lo general, se theme discutir las posiciones y se exageran los
peligros que puede traer el conocimiento pablico de esas dis-
cuslones de base.
Por otra part, se ha abandonado la labor del Partido en
las poblaciones y el esfuerzo se ha trasladado a benemeritas
instituciones para-politicas. El militant s6lo lejanamente co-
noce el detalle de esa acci6n y, sea por temor, sea por pereza,
ha abandonado el magnifico esfuerzo desplegado otrora: antes
y durante la campafia presidenclal.



Balance de un Aiio y Medio de Gobierno



Todos coincidimos en apreciar como positive la gestl6n de
un afio y medio de Goblerno. Por eso, tal vez casi no hablamos
de ello, sino que enfatizamos las critics.







En plazo tan breve, otros Gobiernos, que se han considerado
mAs revolucionarios, no habrian sido capaces siquiera de esbo-
zar una planificaci6n.
De extraordinario merito ha sido el esfuerzo para dar cum-
plimiento a los puntos programAticos ofrecidos a la ciudadania
en la campafia presidential. Ello se ha procurado, en el Ambito
legislative, mediante una series de leyes fundamentals, las que
han sido objeto de una tramitaci6n obstruccionista en el Seriado.
Por regla general, casi todos los proyectos de ley fueron
enviados por el Ejecutivo en la forma y fondo con que primi-
tivamente se concibieron y en la elaboraci6n de muchos de ellos
participaron efectivarmente miembros del Partido.
No podriamos decir igual cosa del proyecto aprobatorio de
los Convenios del Cobre. La elaboraci6n y discusi6n se mantu-
vieron en un nivel donde no hubo participaci6n partidista. Tan
asi fue que, durante el debate de estas materials en el Senado
-donde el proyecto sufri6 modificaciones sustanciales-, el pa-
pel de los parlamentarios tuvo que ser asumido por el Ministro
y los funcionarios. Lo anterior no quiere decir que estime a los
convenios como algo perjudicial para el pais. Al respect he
hecho plena fe en quienes los han estudiado.
De lo que si dudo es de la oportunidad en que se enviaron
al Congress. Ha sido tal la pasi6n con que se les ha combatido,
tanto por la Izcquierda como por la Derecha, que, a mi parecer,
la discusi6n del proyecto respective ha dificultado el despacho
de otros, muy vitales.
Tambidn es just reconocer que se han realizado medidas
e iniciativas ejecutivas de algun dinamismo revolucionario. No
es del caso detallarlas, pero algunas merecen especial menci6n,
como las tomadas a raiz de cataclismos, los esfuerzos para dar
educaci6n, la political monetaria del Banco Central, las medi-
das globales para mejorar el nivel de vida campesina, etc. Y,
por lltimo, el magnifico desempefio del Ministro de Relaciones
Exteriores.
Sin perjuicio de todo lo anterior, que, como dije, todos re-
conocen, persiste en las bases y en muchos parlamentarios un
pesado pesimismo respect del espiritu revolucionario del equi-
po gube-rnativo. nun cuando se sefialan excepciones brillantes.
En lo intimo de las conciencias, subsiste la duda de cue lo que
se realize no pasa de ser un esfuerzo reformist valioso.







AQub base tienen esas critics? LEn que aspects se ha sido
d6bil? &Es problema dehombres y mentalidades? 6Han sido
insalvables los obstdculos o han sido superiores a los que tu-
vieron otros Gobiernos? Debemos analizar con buena fe estas
interrogantes, libres, sobre todo, de apasionamiento.
Para partir. pienso que la critical tiene base, aun cuando
s6 positivamente que slenpre habrA impaciencias, por muy re-
volucionario que sea un Gobierno. Existe un clima de frustra-
ci6p que seria absurdo negarlo para evitar que los enemigos
lo perciban. MAs vale enfrentar la critical con un analisis frio
y, luego, rectificar lo que haya que rectificar.
En primer lugar, un regimen que proclama una revoluci6n
en libertad estA mas apremiado por el tiempo y mAs obligado
a la radicalizaci6n de las medidas que uno que proclama una
revoluci6n matando,la libertad. Tremendamente corrosiva es la
critical oposicionista que amplia las deficiencies. En un regi-
men de dictadura, esas critics son calificadas de contrarrevo-
lucionarias.
La falla en el punto sefialado ha radicado en el exceslvo
temor a las represalias de orden econ6mico que podrian tomar
los grupos que controlan la producci6n y el comercio y, muy
en especial, al concept del inversionista "flor", que se decide
o se retrae de la inversion, segfin se altere o no un status fi-
nanciero o econ6mico.
Personalmente, soy un convencido de que, en una sociedad
que se mueve por el lucro, no hay, mientras dste subsista, ries-
gos de paralizaci6n econ6mica. Un capitalist empedernido rea-
liza, a lo mejor, la filtima transacci6n entire la celda y el ca-
dalso. En nuestro tiempo, las finicas paralizaciones graves son
las derivadas de crisis de orden international o las que resultan
de una dependencia tambi6n international.
Pero la peor falla que da motivo a la critical democrata-
cristiana es una falla humana y se refiere al hecho de que el
regimen no haya side capaz de crear un estilo nuevo, distinto,
en los funcionarios que lo representan.
Esta muy lejos de mi animo el constituirme en un "mora-
lista". Tal actitud presupone desconfianza del hombre por el
hombre, contrapuesta a nuestra doctrine. Pero de ahi a no te-
mer que el espectro del burguesismo nos est6 rondando, hay
bastante diferencia.







Lo tipicamente burgu6s es el amor al dinero y a las apa-
riencias. La clase social no tiene, entonces, mayor influencia.
El process corruptor tendrd distintas etapas en un arist6crata,
en un hombre de clase media y aun en un obrero, pero, a la
larga, significara el compromise que ata y limit.
Se podrd decir que exagero al extenderme en este punto.
Sirvame de justificaci6n la desilusionante experiencia que reco-
gi siendo funcionario de regimenes que ofrecieron un camblo
a] pueblo. Me refiero, en particular, al process radical. Sus
hombres, que partisan llenos de ilusl6n doctrinaria, a poco an-
dar, eran invadidos por un afan de arribismo social y ansias
de dinero que fatalmente terminaban por transformarlos en
derechistas laicos.
Aun cuando sea nimio, hay apariencias a las cuales los
funcionarios de un regimen revolucionario deben renunciar, por-
que dan la sensaci6n de falta de sobriedad. 861o por via de
ejemplo, debo declarar que me produce una reacci6n penosa
ver a nuestra gente, sobre todo a los j6venes, ostentando ban-
das inmensas de condecoraciones que se otorgan en el mundo,
a granel, a viejos pretenciosos. Usense, si no otra cosa permit
el protocolo, pero en forma de un distintivo prudent. Mayor
es el sentimiento de pena que dan esos j6venes cuando se exhi-
ben fumando cigarros puros, cuyo precio alcanzaria para ali-
mentar durante dos dias a una familiar obrera, o viajando en
autos conducidos por choferes, a quienes se obliga a esperar
horas y horas mientras duran las recepciones, comidas o c6c-
teles.
Lo anterior se refiere al mundo de la apariencia, que cier-
tamente es menos dafiina que la tolerancia para que subsista
en Chile el cancer de la "combinaci6n financiera".
La expresi6n anterior de lo que significa el sistema capl-
talista en un pais subdesarrollado la da la tendencia de una
minoria que control el dinero o se dedica al negocio de la
distribuci6n, o a la comisi6n o a la habilidosa manera de tre-
parse a los directories de sociedades para quedarse con la gran
parte de las utilidades que corresponderian a los acclonistas.
Ese sistema tuvo su mayor auge en el regimen pasado.
A trav6s de la combinaci6n financier se desvia la inver-
si6n, la cual no va a la producci6n de bienes basicos: agricul-
tura, mineria, industrial pesada, etc., sino al negocio bancarlo,
seguros, etc. Ahora, si esa minoria llega a aventurarse en in-







versions de bienes de producci6n y le va mal en el negocio,
pide el amparo del Estado, por muy liberals que sean, corrien-
do la CORFO con las perdidas, como es el caso de las pesqueras
y otras industriales.
Terminar con el sistema es una tarea revolucionaria, para
la cual hay que fomentar conciencia en el funcionario y exigir
al dirigente politico una actitud tajante al respect. Hay que
poner extraordinario cuidado, porque todos los negocios a que
aludi necesitan cierta protecci6n del Estado y entonces los in-
teresados recurren a la influencia de los hombres que pertene-
cen al partido de Gobierno. Estos fltimos, si caen en la ten-
taci6n, que siempre en apariencia es legitima, recurren, a su
vez, al funcionario a quien desorientan con un aval de hones-
tidad que le da su partidismo.
Existe un acuerdo del Consejo del Partido que prohibe a
los dirigentes aceptar directories o asesorias de sociedades an6-
nimas, a no ser que aporten efectivamente capitals. Me estoy
documentando sobre el cumplimiento de ese acuerdo, para
proceder con justicia, y, desde luego, ser6 de los primeros en
exigir su cumplimiento, caiga quien caiga.
Por filtimo, en el aspect que se refiere a los funcionarios
del regimen, sean o no democratacristianos, 6stos deben cam-
biar la tendencia de creerse unos incomprendidos del Partido,
constituy6ndose, como defense, en un clan cuya misi6n es tu-
telar la linea del Partido y aun llegar a la insolencia de cali-
ficar el grado de apoyo que los dirigentes deben al Gobierno,
para destacar a unos y rebajar a otros. Estariamos perdidos
si las resoluciones soberanas del Partido son manifestadas por
funcionarios que tienen el poder.
Dentro de un balance de un afio y medio en el Gobierno,
es necesario referirse especialmente a las political econ6mica
y laboral. Estimo mis claro tratarlas por separado.



Political Econ6mica y Financiera


Es un hecho claro, definitive y contundente que, si en un
period de tres o de cuatro afios, se terminal con la inflaci6n,
todo lo demas se dari por afiadidura.


5.-Politica y...







La gesti6n del Ministro de Hacienda --ms que del Ministro,
del propio Presidente de la Repfiblica- ha sido francamente
exitosa. Los obsticulos que se han tenido que veneer han sido
enormes. Se ha mantenido la inversi6n fiscal, pese al desastre
de los ingresos pfiblicos, luchando contra la ortodoxia finan-
ciera del Fondo Monetario y, por si fuera poco, haciendo frente
a gastos extraordinarios derivados de catastrofes, sin endeu-
darse por ellos. Se han distribuido los ingresos y la renta na-
cional y se han empezado a tomar medidas de control mone-
tario, como las de fomento de las exportaciones.
El hecho grueso y definitive es que, de un afio para otro,
se ha bajado el nivel de inflaci6n y ese paso se ha dado en
forma s6lida y no artificiosa como lo hizo el regimen de Ales-
sandri.
Para ser frio y objetivo, debo, eso si, declarar que las ci-
fras positivas que arroja el balance antinflacionista hay que
dejarlas algrn tiempo en invernadero, porque en el pasado y
en regimenes de Derecha, por periods breves, tambien se vi-
vieron etapas de relative estabilizaci6n. Claro es que, como lo
dije, tengo fe en que ahora esos son los resultados de una pla-
nificaci6n econ6mica que antes no existia.
Como en todo hay tambi6n un reverse de la medalla, tam-
bien lo hay respect de la political econ6mica seguida. Y son
dos cosas: el precio politico que debe pagarse por ella y la
enfatizaci6n dogmdtica en ciertos aspects que hacen que la
political econ6mica aparezca como continuista.
Ambas cosas se refieren al sacrificio que deben hacer los
asalariados para contender la inflaci6n. Se ha insistido en exce-
so en la importancia que tiene una political de salaries, para
detener la inflaci6n; y al Partido se le ha exigido mds de lo
que se debe en ese aspect.
Como ejemplo tipico, se puede sefialar la idea del arbitraje
obligatorio para conflicts ocasionados por pliegos de peticiones
por mas del 100% del aumento del costo de la vida. Esa idea,
aparte ser contraproducente para lo que se buscaba, ya que
todos los sindicatos sabian desde la partida que debian pedir
mas del 100% para jugarse la chance del arbitraje -o sea, el
Gobierno, a la postre, terminard por arbitrar todos los conflic-
tos-, tenemos que la idea en referencia es contraria a una
posici6n anticapitalista. Mientras subsista ese sistema y los
obreros no participen en la gesti6n de la empresa, no es just







limitarles la posibilidad de lucha contra el patron. El problema
es c6mo hacer que aumentos superiores al 100% no graviten
en los costs, sino en las utilidades.
Asi como una vision de conjunto es favorable en lo que
respect a la political antinflacionista, asi tambi6n existen du-
das sobre la voluntad de destruir algunos centros de poder fi-
nanciero que son la espina dorsal del sistema econ6mico que
hay que cambiar. Concretamente, y cueste lo que costare, hay
que ir a la modificaci6n de la Ley de Sociedades An6nimas y
de Bancos. En dias pasados, se public en "El Mercurio" una
iniciativa de un grupo de camaradas en que proponen un anti-
proyecto de modificaci6n del sistema bancario. Espero que esa
iniciativa prospere, ya que, entiendo, fue elaborada, como entire
otras, por funcionarios democratacristianos del Sanco Central,
como Pedro Felipe Ramirez. Si asi fuera, querria decir que la
S reuni6n de Cartagena fue positive en sus resultados.


La gran inc6gnita en la 6rbita econ6mica la constitute el
rol que estd desempefiando el Ministerio de Economia en lo
que se refiere especialmente a la political de precious. Si su papel
fuera s6lo el de cuidar que los margenes de alzas se encuadren
dentro de los limits planificados para el afio, lo estaria ha-
ciendo bien, ya que dichos margenes se han respetado. Pero,
si se consider que su rol es mds amplio y alcanza a una po-
litica de distribuci6n y abastecimiento, su acci6n podria ser
considerada menos que regular. Por eso, encuentro plausible la
inquietud demostrada por un grupo de Diputados, como Pedro
Stork y Fernando Sanhueza, que han dinamizado algunas in-
tervenciones antimonop6licas. Como tambien hay que sefialar
la labor abnegada y entusiasta de otro Diputado: Mario Ha-
muy, con su CONCI, que por much que se le encuentren de-
fectos como organizaci6n, ha significado un paso important
en el esfuerzo de coordinar el poder consumidor de la masa
popular.
Sobre este tema, me referir6 muy brevemente a la Refor-
ma Agraria. Creo que serd la piedra angular de todas las po-
sibilidades revolucionarias de la Democracia Cristiana. Alrede-
dor de ella tendremos que jugarnos totalmente.
No debemos permitir que, por demagogia, el FRAP deforme
las cosas en tal forma que trate de hacernos aparecer como







reacios a una iniciativa que es nuestra y que ellos no fueron
capaces de promover en otros gobiernos en los cuales partici-
paron.
Nuestra consigna tendra que ser: a) apoyo a los funcio-
narios que la concibieron y desarrollaron, ante los ataques de
que estan siendo victims (J. Chonchol, Rafael Moreno, Hugo
Trivelli); b) cabeza fria para calificar las reforms que vaya
teniendo el proyecto en su tramitaci6n, particularmente recha-
zar las transaccionse de fondo y aceptar las que no sean fun-
damentales, pero que hagan viable la Reforma Agraria, y c) vo-
luntad para no cejar en la acci6n campesina.



Promoci6n Popular


La promoci6n popular, otra de las palancas vitales de la
revoluci6n en libertad, naci6 en condiciones muy dificiles: falta
de medios financiers; vaguedad en la planificaci6n de su ac-
ci6n, etc., pero tengo la sensaci6n de que hoy dia entr6 a una
etapa de definitive consolidaci6n.
Frente a ella debe haber opinions claras de orden interno
en el Partido. Personalmente, sostengo que el peor error que
se podria cometer con la promoci6n popular es sectarizarla.
Para que se consolide como instituci6n fiscal, debe prestigiarse
sirviendo a todos los sin recursos por igual. Naturalmente, esto
no significa que seamos tan ingenuos como para dejar que nues-
tros enemigos politicos sean quienes la sectaricen.
El otro aspect bastante fundamental es apoyar la posi-
bilidad de centralizaci6n, en la Promoci6n Popular, de muchas
iniciativas "poblacionales" que hoy constituyen una acci6n du-
plicada en muchos aspects.



Politica Laboral


Ningfln tema ha sido mAs controvertido que la political la-
boral del Gobierno. Para analizarlo, no puede dejar de consi-
derarse paralelamente la situaci6n sindical partidista.







Lo que ahora sucede, tanto en el Partido como en el Go-
bierno, es consecuencia 16gica de toda una political errada de
orden tActico que viene sigui6ndose desde hace algunos aios.
En material sindical, desde luego hay que dilucidar una dis-
tinci6n que ha pasado a ser algo asi como una segunda natu-
raleza: me refiero a la diferencia entire lo sindical y lo politico.
En apariencia hay cierta 16gica analitica en separar la acci6n
sindical y la acci6n political. La primera se preocupa en prin-
cipio de las reivindicaciones estrictamente profesionales; busca
simplemente mejorar los salaries y las condiciones de trabajo.
La segunda, en cambio, tiene por objeto defender al trabajador
frente al Estado o conquistar para el trabajador el acceso al
poder.
Esa distinci6n es irreal y carece de fundamento en la evo-
luci6n actual de los problems. Por lo demds, no la consideran
las fuerzas antag6nicas a la nuestra. Luego, se imponia una
soluci6n definitive: o se resolvia que el Partido fuera una co-
lectividad obrera, en la que los intelectuales aceptaran un rol
semejante al que tienen los intelectuales en el Partido Comu-
nista -esto es, colaborar para hacer conciencia en los prole-
tarios de su condici6n de explotados- o nos decidiamos a
mantener la estructura actual, en la que los sindicalistas son
una de las ramas del Partido, con una influencia relative o
minima.
En el hecho, se ha seguido el segundo camino y, por lo
tanto, no podemos quejarnos de la idiosincrasia de nuestros
dirigentes sindicales. Ellos dan el mAximo que pueden dar en
un partido donde sus problems no tienen la primera jerarquia,
sino la segunda o la tercera.
Lo anterior se refiere finica y exclusivamente al plano in-
terno del Partido. Fuera de 61, consider que la distinci6n entire
political y sindicalismo hay que mantenerla, dada la situaci6n
concrete de Chile. De tal modo que seria un error tender a la
fundaci6n de una central de trabajadores de indole confesional
o political.
Iniciado el Gobierno que dio la Cartera de Trabajo a Willy
Thayer, se confirm la orientaci6n intelectualista del Partido.
Se pens6 que el eje del problema residia en la modificaci6n
del C6digo del Trabajo. Naturalmente, en esa iniciativa juegan
las teorias, las tesis y los arguments juridicos, pero los obre-







ros poco saben de todo eso y han vivido esperando el santo
advenimiento.
Entretanto, el Ministro del ramo sent el principio de que
l1 estaba al frente de esa Cartera para servir la political anti-
inflacionista del Gobierno y para orientar una gran political
sindical. El resultado fue la ausencia de los dirigentes sindi-
cales del Partido en la genesis, desarrollo y soluci6n de los con-
flictos laborales.
La situaci6n descrita ha hecho crisis y corresponde al Go-
bierno y tambien al Partido tomar caminos de rectificaci6n que
leguen al fondo del problema. Las medidas por aplicar al res-
pecto son, a mi modo de ver, las siguientes:
a) Participaci6n mayoritaria del sindicalismo en la direc-
tiva political dpl Partido;
b) Renovaci6n de la actual directive del Departamento Sin-
dical para entregarla a dirigentes sindicales que actualmente
representan bases;
c) Delimitaci6n de un program de proselitismo sindical
por etapas (grandes sindicatos pequefios sindicatos);
d) Relaciones con la CUT, o bien, impulse a una nueva cen-
tral que nazca democrAticamente de federaciones y sindicatos
no afiliados a la CUT, siempre que esta nueva entidad no sea
confesional ni partidista;
e) Una vision clara sobre internacionalismo sindical cris-
tiano;
f) Cambio del Ministro del Trabajo;
g) Jerarquia administrative para los servicios del Trabajo
(Direcci6n General del Trabajo);
h) Modificaci6n del papel subalterno que juegan los parla-
mentarios en los conflicts.
Entre dos puntos he colocado las relaciones con la CUT.
Al respect quiero ser muy claro. Personalmente, coincide en
estimar que esa Central ha llevado una political que es into-
lerable para todos los sectors de trabajadores que no son mos-
covitas. Coincido tambien en que estA muy desprestigiada. Pu-
blicamente, me he referido en el Senado a la torpe actitud
de algunos de sus personeros, como Oscar NIfiez. Sin embargo,
debo reconocer, al mismo tiempo, que no tengo un criterlo de-
finido respect a dar el fltimo paso, que signifique la renuncia
total de nuestra parte a participar en la Central Unica de
Trabajadores.







No puede dejar de hacerme fuerza la necesidad de la uni-
dad del movimiento obrero. Durante cien aios, los obreros han
luchado por esa unidad y, en realidad, las posibilidades de una
revoluci6n profunda -no de un simple reformismo- resident
en gran parte en esa unidad. LNo seria possible que en Chile,
pais que posee una clase trabajadora evolucionada, se pudiera
llegar a un sistema de garantias reciprocas en que cada co-
rriente o movimiento tuviera la certeza de no ser aplastado
por otro movimiento o por otra corriente u obligado a suscribir
declaraciones doctrinarias contra su voluntad?





Relaciones Partido-Gobierno


En Cartagena se inici6 un debate sobre este tema. Por
desgracia, no fue possible agotarlo, debido a que el sistema de
discusi6n imponia relatores designados con anterioridad por la
directive. Esde esperar que en el Congreso exista mas libertad
para exponer criterios.
Corrientemente se sostiene que el Partido y el Gobierno son
una misma cosa; dos entidades en teoria, pero una sola en la
practice. Fuera del error contenido en esa afirmaci6n, debo
destacar que Partido y Gobierno deben ser dos cosas distintas,
pese a nuestra clara responsabilidad ante el 6xito o el fracaso
del Gobierno.
Abundando en este aspect, es necesario reconocer que,
desde el mes de noviembre de 1964, el Partido empez6 a sufrir
un principio de,franca decadencia. Una de las causes de esa
situaci6n consiste en que ahora las grandes resoluciones se to-
man en La Moneda y no en Alameda 540.
No deseo herir sentimientos ni rebajar la calidad de quie-
nes integran nuestra directive. De ellos tengo la mas alta idea,
en especial de su Presidente, Patricio Aylwin, pero los conside-
ro, en verdad, poco 1itiles para la hora que vive el Partido.
El President del Partido, por temperament y configu-
raci6n psicol6gica, como, asimismo, por la tendencia, que nun-
ca ha ocultado intimamente, es un hombre que nunca impul-







sarf acciones political de real envergadura. Su concept de la
lealtad lo leva al extreme de asumir responsabilidades aun
respect de materials en las cuales no esti de acuerdo con el
Gobierno, debido a lo cual aparece, despues, en el Partido,
compartiendo opinions que no son las suyas, y, por lo tanto,
cooper, en general, al papel de mero ratificador de resolucio-
nes que juega el Partido. Al mismo tiempo, tambidn por razo-
nes de temperament, no le es fccil dialogar con otros sectors
politicos.
Seria un absurdo sostener que para demostrar independen-
cia haya siempre que estar en desacuerdo con lo que resuelva
el President de la Republica. Lo que nunca podemos aceptar
es la political de los hechos producidos. Un ejemplo claro de
esto ultimo es lo que pas6 con la political de "la mano dura",
que nunca fue objeto de discusi6n tActica dentro del Partido,
pero debi6 sufrir 6ste las consecuencias en el campo sindical.
En resume, el Partido debe plantear metas mas lejanas y
amplias que el Gobierno, si quiere conservar el poder. Al Go-
bierno compete desarrollar un program durante seis afios y,
para hacerlo, con frecuencia deberd medir lo possible y hasta
transar. Ello no ocurre a un partido, que siempre debe estar
atento a captar nuevos anhelos y esperanzas del pueblo.





El Cuadro Politico


La estabilidad de un cuadro politico es muy relative. Los
hechos mas imprevisibles lo pueden alterar; de tal manera que
es altamente peligroso pronosticar cuAles seran, en lo future,
las lines que habran de seguir los partidos politicos. Sin em-
bargo, es necesario interpreter una realidad political con los
antecedentes que se tienen a la mano.
Como siempre, sigue siendo previo a cualquier analisis po-
litico averiguar el grado de interpretaci6n que dan los partidos
a los anhelos, deseos y esperanzas de la gran masa de opinion.
Las encuestas de opinion pfiblica persisten en sefialar que las
reacciones frente a los problems de la vida diaria son del todo







diferentes en los partidos con relaci6n a las masas. En estos
moments, las preocupaciones primordiales de la opinion son la
inflaci6n y la desocupaci6n. Ahora bien, si se examine el dn-
fasis que ponen el FRAP y la Derecha en sus planteamientos,
se vera que no concuerdan con esa preocupaci6n masiva.
El FRAP, constituldo por dos partidos revolucionarios, con-
sidera la labor parlamentaria como algo meramente accesorio:
una de sus muchas trincheras. Sin embargo, realize una opo-
sici6n netamente parlamentaria y juridicista. Durante este il-
timo tiempo, ha centrado sus fuegos en el antimperialismo; en
la Conferencia Tricontinental de La Habana, etc. ISe ha pre-
guntado algun "frapista" qud eco tiene la famosa Triconti-
nental en el pueblo? Tengo casi la certeza de que al pueblo
poco o nada le importa esa conferencia international y que
poco o nada sabe siquiera a este respect.
La Derecha, por su parte, piensa que el tema con el quo
puede vibrar la masa ciudadana es la inviolabilidad del derecho
de propiedad. tPuede algfin propietario obrero llegar a temer
por la inviolabilidad de su media-agua? CCutntos son los pro-
pietarios?
Tenemos, en seguida, que la gran masa permanece divor-
ciada de los partidos politicos, por lo cual presta su apoyo al
Gobierno con un sentido tradiclonal de presidencialismo. Cree
en Frei; pero, sin duda, bastante menos en el Partido Dem6-
crata Cristiano, aunque tenga mayor fe en 6ste que en los
restantes partidos, como lo demuestra la encuesta realizada en
abril, reci6n pasado.
Si no existieran principios ni la obligaci6n de respetar la
Constituci6n, cualquier gobierno, por reaccionario que fuera, po-
dria fMcilmente conservar la adhesion de la masa y constituirse
en dictadura. Lo que es improbable determinar seria la dura-
ci6n de semejante regimen. Por suerte, conocida la personalidad
del camarada Frei, jams habrA peligro de una dictadura de
esa especie.
Queda pendiente una inc6gnita: la estabilidad del estado
de animo colectivo. Este se expresa en las elecciones de regi-
dores y de parlamentarios, elecciones que habrAn de influir en
la pr6xima lucha presidential. 6Hasta que punto los partidos
politicos son capaces de producer cambios en la opinion pfi-
blica? No cabe duda que si un partido politico, con tenacidad,
procura interpreter a la masa, puede hacer que 6sta cambie







de opinion. El propio Partido Dem6crata Cristiano lo ha expe-
rimentado.
Por lo anterior, es interesante analizar los objetivos que
persiguen nuestros opositores.
El FRAP, en cuanto a combinaci6n de partidos, tiende a
consolidarse definitivamente. Para el Partido Comunista es fun-
damental mantener, a toda costa, su unidad con los socialists,
ya que sin esa unidad quedaria expuesto a los graves peligros
del ostracismo politico. Por lo demAs, su alianza con los so-
cialistas, dentro del FRAP, en nada molesta la acci6n del Par-
tido Comunista, tanto mAs cuanto que es el partido que domina
en esa combinaci6n. Por eso, ed ut6plco pensar en cualquier
entendimiento con el Partido Socialista sin el consentimiento
del Partido Comunista.
Ambos partidos ven en la Democracia Cristiana un compe-
tidor en el campo popular al que deben expulsar de las barri-
cadas que nosotros conquistamos durante la campafia presi-
dencial.
Separadamente considerados, hay entire comunistas y socia-
listas diferencias apreciables de orden pasional y ttctico frente
a la Democracia Cristiana. Mientras el Partido Socialista sigue
siendo una colectividad dirigida por un grupo cerrado, integra-
da por algunas personas relevantes, por cierto, que imponen
su criterio al circulo que los sigue, result en la realidad que,
en conjunto, actfia fanAtica y sectariamente, lo cual no quita
que sus dirigentes sean, humanamente considerados, personas
respetables y dignas de aprecio.
El Partido Comunista, en cambio, es impersonal y frio;
sus posibles divisions internal son llevadas con sordina, pero
hacia el exterior aparece sirviendo lines de orden internacio-
nal en forma implacablemente disciplinada. En la prActica, pue-
de permitirse las mayores contradicciones, caer en debilidades
que lo son finicamente en apariencia, y hasta renuncios, debido
a su ubicaci6n de extrema Izquierda, que es perseguida en el
mundo occidental, pero lo que no puede permitirse es el esno-
bismo ni tolerar a la Democracia Cristiana.
El trato con el Partido Socialista podrd obedecer a las cir-
cunstancias o al "climax" de sus dirigentes. El trato con el
Partido Comunista siempre estarA sujeto a un encuadre dentro
de las grandes lines tacticas que haya acordado ese partido.
Sabemos que tales lines pueden ser para "tiempos de paz"







o para "tiempos de guerra". Su fltimo Congreso insisti6 en una
political de frentes amplios. De ahi provendri la buena acogida
que Ilegue a tener por parte del Partido Comunista todo en-
tendimiento con el Partido Radical y ello explica el cuidado
puesto al sefialar fronteras en lo que los comunistas llaman
sectors progresistas, en los cuales incluyen a las bases demo-
cratacristianas. Por lo demks, la tActica de frentes amplios,
considerando a todas las classes sociales, responded a los con-
sejos impartidos por Lenin en su famoso discurso "La enter-
medad infantil del comunismo".
Soy el primero en convenir en que, por ahora, hay una rea-
lidad political: no existe, hoy por hoy, ninguna esperanza de
concertar alianzas o pactos con el FRAP. S6 positivamente que
hay razones de todo orden que hacen impossible ese paso. Pero
consider, asimismo, que es convenient y viable un dialogo
que permit planificar los limits de las concordancias y de las
discrepancies alrededor de ciertos puntos bAsicos en el process
de cambios en que esta empefiada la Democracia Cristiana.
Si ese dialogo se desarrolla en forma piblica, serA el pueblo
quien habrA de juzgar la conduct de los sectors politicos de
avanzada. Por ejemplo, si en torno del proyecto de Reforma
Agraria el FRAP ha anunciado su apoyo, es 16gico que se es-
tudie en conjunto con la Democracia Cristiana el modo de
realizar esa reform, sin que el afan proselitista ni la dema-
gogia desprestigien la obra. Nada podria ser mas perjudicial
para el 6xito de un aut6ntico cambio de estructuras que la
tActica maquiav6lica de tratar de que quien propone las re-
formas aparezca como un reaccionario ante proposiciones mas
radicales, pero impracticables o nocivas. Es el caso de la ocu-
paci6n de los funds antes de aprobarse la ley sobre reform
agraria, maniobra ejecutada con fines de agitaci6n proselitista
y no con motive de conflicts colectivos derivados de peticiones
justas.
Hasta el moment, el Partido Radical, consciente de que
en el Senado ocupa una situaci6n clave, estA dispuesto a man-
tener una actitud de cerrada oposici6n. Dicha postura, tan
hostile hacia nosotros no puede explicarse sino por la angustia
que vive un partido que perdi6 su privilegiada situaci6n de
centrismo y la consiguiente extraordinaria movilidad political
que de ella derivaba.







Dentro del Partido Radical hay quienes creen que el pro-
ceso de distanciamiento entire la Democracia Cristiana y el
FRAP hard que este Altimo vuelva a mirar como possible el apo-
yo a un candidate radical a la Presidencia de la Repiblica.
Pese a que esa creencia de algunos radicales no vaya mas
all de la simple ilusi6n; no obstante que el Partido Radical,
hist6ricamente habrA de seguir declinando, se mantiene casi
intacto su potential electoral y, por lo tanto, no debe consi-
derarselo como un sector que ya no cuenta en el cuadro poli-
tico.
La Derecha political ya virtualmente desapareci6. Es muy
dificil, por lo demAs, que pueda surgir el nuevo partido que
agrupa a las restantes fuerzas de esa tendencia: al nacer, ya
trae en su seno los g6rmenes de destrucci6n, como es, por
ejemplo, el consistent en la amalgama o mezcla de facismo y
liberalism con el independientismo fosilisado.
La Derecha pudo ser politicamente fuerte porque la re-
presentaron partidos con doctrinas propias y respetables. Ello
no ocurre en otras parties de America Latina. En cambio, el
nuevo partido que agrupa a aquellas entidades otrora vigoro-
sas, no poseerA mas doctrine que el autoritarismo personalis-
ta; y seguramente pretenders su administraci6n la corriente
de Jorge Prat.
Con la mis absolute franqueza, debo declarar que el cua-
dro politico, tal cual se present ante la Democracia Cristiana,
es inquietante para lo future, no s6lo respect de nosotros,
sino con relaci6n a la estabilidad democrAtica del pais.
La "guerra santa" que nos ha declarado el Partido Socia-
lista, arrastra al Partido Comunista. Ambos, en definitive, se
espefian en desprestigiar los cambios por nosotros propiciados.
Pretende hacernos aparecer ubicados en la Derecha, en cuan-
to a la correlaci6n de fuerzas que deseamos lograr.
Lo grave es que, ante la posibilidad de un fracaso de la
Democracia Cristiana, surge la alternative de una dictadura
castrense. Nadie duda en America Latina que, producido ese
hecho, se repetirA el caso de Cuba.
Una sola conclusion se impone para nosotros: alterar el
cuadro politico. Para obtener el logro de esa finalidad s6lo
cabe abrir y mantener, por lo menos ahora, un diAlogo franco
con la Izquierda y con el Partido Radical.







Se me diri, que lo propuesto es ut6pico por cuanto una de
las parties que debe dialogar no quiere hacerlo. Pero 6sta no
es una meta impossible cuando se tiene fuerza y valor para for-
zar el diAlogo, o, en su defecto, dejar en evidencia la actitud
remisa de quien se niega a participar en empresas de bien co-
mun.
Falso o verdadero, quieri6ndolo o no, damos, en cierto mo-
do, una impresi6n de prepotencia que nuestros enemigos in-
terpretan como fascist. Esa imagen nuestra, deformada, por
cierto, proviene, en parte, de nuestra propia inhabilidad para
ser acogedores y para dar paso al trato human. Debemos,
pues, rectificar esa nociva tendencia nuestra a la introversi6n
political.



Algo muy Personal


Antes de terminar con un resume de las conclusions en
que pueden sintetizarse las ideas vertidas, debo hacer una de-
claraci6n personal.
Diversas informaciones de prensa han comentado la posi-
bilidad de que mi nombre se postularia como Presidente del
Partido. Quiero aprovechar la ocasi6n para manifestar que,
en caso de que tal cosa sucediera, no aceptar6 esa conflanza
que pudieran dispensarme mis camaradas.
Acept6 ser Presidente del Partido durante casi cinco afios,
en un period muy dificil, lapso que, por la realidad de la
lucha que ddbamos, se ajustaba a mi personalidad. Ahora, con
absolute franqueza, afirmo que no me consider el mas ade-
cuado para asumir la direcci6n del Partido, lo cual implica
un cifmulo mayor de responsabilidades, por ser este un par-
tido inico de Gobierno.
Prefiero limitarme a cumplir bien el cargo de Senador que
desempefio, y hacerlo a conciencia. En el fiel desempefio de
este alto cargo espero dar un nuevo aporte de lealtad y de
esfuerzo en favor de la idea y, al mismo tiempo, mantener una
actitud vigilante dentro de la discipline, para impedir toda
desviaci6n que signifique defraudar los anhelos del pueblo.








EL RITMO DE NUESTRA

REVOLUTION





Patricio Aylwin A.






En medio del intercambio de opinions previas al Congreso
del Partido Dem6crata Cristiano, el periodista Luis Hernandez
Parker entrevist6 al Presidente, Senador Patricio Aylwin. El
texto de esta entrevista fue publicado en "Ercilla" a mediados
de julio.


"Rechazo la afirmaci6n de que "afn no em-
pezd en Chile la Revolucidn en Libertad". El
PC es mds realist en sus juicios que nuestros
inconformistas critics interns. El PDC debe
ser incondicional hacia afuera y autocritico ha-
cia adentro. El Congreso de agosto no puede
trazar una line para "despues de Frei". Debe
apoyar hoy a Frei y mafana al que continzie su
political .
(Patricio Aylwin, en sus declaraciones a ER-
CILLA, y refutando los pensamientos de Ra-
fael A. Gumucio y Bosco Parra).



SON LAS 10 DE LA MANANA del viernes 8. Desde el otro
lado del hilo telef6nico, es el president del PDC quien habla
y me dice:
-Acepto que los preparativos ideol6gicos de nuestro Con-
greso se realicen a la luz del dia y con las puertas abiertas de
par en par. Su revista ya dio a conocer los pensamientos ma-

78







trices de Gumucio y Parra. Creo que yo tambi6n tengo algo
que decir. iConforme?
-Por supuesto.


Llego a su casa el domingo. Vive en Arturo Medina 3684 y
me explica que "es una calle sumamente oficialista, aunque por
casualidad". Es vecino de su concufiado Hugo Trivelli, el Mi-
nistro de Agricultura, y del Ministro del Trabajo, William Tha-
yer.
--Oficialista; no le incomoda el remoquete?
-Al contrario. Me siento orgulloso de serlo. Por voluntad
del PDC y del pueblo que lo eligi6 por abrumadora mayoria,
el jefe de la Revoluci6n es Frei; nosotros desempefiamos tran-
sitoriamente la direcci6n del Partido de esa misma revoluci6n.
ZPuede haber mayor coincidencia en los fines, en los medios y
en el trato human de todos los dias? Hace 27 afios que un
mismo grupo de mujeres y hombres estamos empefiados como
muchachos, lo hemos obtenido como hombres maduros. AVa-
mos ahora a modificar nuestra conduct de casi 30 afios en el
minute supremo de la victoria y de la posibilidad de realizar
lo que aspirAbamos? Si el lider de nuestra causa sigue siendo
el mismo, nosotros con mayor raz6n jams lo podriamos aban-
donar o criticarlo desde un c6modo sill6n parlamentario, imi-
tando a los comentaristas deportivos despuds de un match de
fitbol. iEs harto fAcil sentar cAtedra desde una caseta del
Estadio Nacional comi6ndose una empanada! Pero iqud dife-
rente es haber corrido en la cancha durante 90 minutes ponien-
do en juego todo el impetu y la destreza!



Ritmo de una Revoluci6n


Patricio Aylwin, mientras habla, tiene a su alcance la "Car-
ta de las bases" de Gumucio y las declaraciones de Bosco Parra
a ERCILLA. Precisa:
-Me gustaria empezar por esta afirmaci6n de Bosco Parra
y su equipo de que lo que se estd haciendo en Chile "no es to-
davia la Revoluci6n en Libertad". No la encuentro injusta, sino







ciega. "Tienen ojos y no ven". La Revoluci6n en Libertad no es
un process en preparaci6n. Es una realidad ya. Basta ponderar
lo que significant la expansion educational; la reform al dere-
cho de propiedad; la Reforma Agraria; la promoci6n del cam-
pesinado y la organizaci6n del sector poblacional, para enten-
der que nos hallamos frente a nuevos y trascendentes hechos de
la historic, y que, aunque mariana desapareci6ramos, ya no
podrian ser olvidados. En todo este siglo de la cr6nica profunda
de Chile se produjeron tres sucesos claves: en 1920, con Arturo
Alessandri, fue la mayoria de edad para la clase media. 1938,
con el Frente Popular de Pedro Aguirre Cerda, signific6 la ma-
yoria de edad para el proletariado industrial, y 1964, con Frei
y la DC, es la mayoria de edad para el campesinado y para el
subproletariado urban de las poblaciones marginales. Estos
dos grupos representan el 50% de la comunidad chilena. Hemos
Ilegado, pues, a esa mitad de los chilenos de ambos sexos que
habian sido postergados y olvidados. Ellos estdn con nosotros,
iY con ningin otro!, y este solo factor nos asegura el poder
por muchisimos afios. Un poder no para disfrutarlo, sino "para
agonizarlo", para sufrirlo y para sacrificarnos por 61, usando la
frase de Unamuno.
"Los inconformistas, al critical, sefialan hechos: por ejem-
plo, que el Presidente dialoga demasiado, y no deberia hacerlo
nunca, con los grandes sectors empresariales de la SNA, SFF,
Camara Chilena de la Construcci6n y Conf. de la Producci6n
y del Comercio.
"Es infantil suponer que un Mandatario debe cerrarse a
esos y otros grandes sectors empresariales. Los escucha, pero
no capitula. No hace transacciones. Pero la afirmaci6n adem"s
acusa ignorancia o ligereza, porque es inmensamente mayor el
tiempo que les dedica el Jefe del Estado a los pequefios y me-
dianos empresarios y a los dirigentes de los obreros y empleados,
centros de padres, comites de pobladores y campesinos. Quizas
alguien pueda saltar y decirme: "Pero no ha recibido a la CUT".
Y fue trdgicamente al reves. Esa misma CUT de comunistas y
socialists que se apresur6 a reconocer los triunfos de Ibdfiez y
Alessandri, se neg6 hasta a saludar al vencedor de septiembre
de 1964. Es curioso que el despecho de unos pocos, que se cre-
yeron seguros vencedores y fueron vencidos, lo hayan traspa-
sado a quienes se autoproclaman "genuinos representantes de
loo trabajadores chilenos". A nosotros la CUT no nos qulta el







suefio. Sabemos perfectamente el nAmero de zapatos que cal-
za, y que ya no pasa de ser una etiqueta con much autobom-
bo.
"Pero al otro lado de la CUT no hay nada o bien poco...
"Es verdad. Constituye una de nuestras grandes fallas.
Hasta ahora nos quedamos en la estadistica. En reconocer que
"s6lo el 10% de los trabajadores estan afiliados en sindicatos".
No hemos pasado de la comprobaci6n a la tarea concrete de
iniciar la sindicalizaci6n del 90% restante. Pero retomando el
hilo, afirmo categ6ricamente que Frei se refine peri6dicamente
con los representantes de todos los gremios, cuy6s dirigentes,
por encima de la political partidista, cumplen con su deber de
defender las conquistas de sus asociados.
--jDe suerte que usted discrepa del concept de Bosco Pa-
rra de que "ni aun por razones de tactica political se debe
dialogar con los grandes empresarios"?
-Naturalmente, Ya lo he dicho: dialogar no es capitular.
Creo que no tenemos nada en comnin con la vieja empresa ca-
pitalista, que finicamente persegula fines de lucro. Pero si nos
detenemos a examiner lo que son nuestros empresarios, nos lle-
varemos mas de alguna sorpresa. Entre ellos hay de todo, y
no caben generalizaciones. Muchos de ellos -yo diria que la
mayoria- estan dispuestos a colaborar desde su punto de vista.
Comprenden que los tiempos han cambiado y que los asalaria-
dos que trabajan para ellos tienen derecho a una participaci6n.
Que muchas veces son mas fuertes que ellos. Adembs, hay va-
rios tipos de empresas que no pueden ser sino grandes. Ejem-
plos: las plants de celulosa, la industrial automotriz. Si no ad-
mitimos empresas grandes en el sector privado, tendria que
acometerlas el Estado. Pero el Estado chileno ya control di-
recta o indirectamente demasiadas empresas para embarcarse
en otras. En el petr6leo, la electricidad, acero, cobre, carb6n y
ferrocarriles, tiene ingerencia el Estado. El mismo cr6dito de
los Bancos particulares depend de la political que quiera im-
primirle el Estado a traves del Banco Central, de la Superin-
tendencia y del vuelo que toma el Banco del Estado. De modo
que los revolucionarios no debemos asustarnos frente a los gran-
des empresarios del sector privado. LAcaso la Unt6n Sovi6tica
no esta llamando a los mas grandes capitalistas del mundo oc-
cidental, particularmente de Francia, Italia, Canada, EE. UU.
y Gran Bretafia? 6Va acaso a significar que esos capitalistas


6 -Politica y ...







dictarAn la political del Kremlin, o, al rev6s, que tendrAn que
amoldarse a las condiciones que les fije el Kremlin? Ahi esta
todo el problema.
-Gumucio y Parra hablan de que sectors del partido se
estan "aburguesando".
-Es possible como excepci6n. No somos perfectos. Somos
exactamente iguales al resto de los series humans. Somos vic-
timas de las mismas debilidades, y en algunos casos compren-
sibles, aunque no justificables. Teniamos camaradas que como
trabajadores agricolas ganaban Eo 300 al mes; hoy son diputa-
dos y su dieta pasa de los Eo 2.000. Que estos camaradas algin
dia "se hayan dado el gusto" al cenar "como burgueses" en un
linajudo restaurant del centro, es bien possible. El caso que
relata "Rafa" (Gumucio) del dirigente que hizo esperar a su
chofer hasta "altas horas de la madrugada", es cruel; sabe que
se trata de un correligionario que estA imposibilitado fisica-
mente de conducir un autom6vil. "Rafita" me podria segura-
mente citar otros casos. Pero a mi me basta con sefalarle la
otra cara de la medalla. Yo le preguntaria: "Camarada Gumu-
cio, ousted podria citar como "actos de aburguesamiento" los
casos de los Ministros Santa Maria, Molina, Gabriel Vald6s,
Trivelli? Ellos en su profesi6n ganaban antes 4 y 10 veces mas
que en la sacrificada "pega" que desempefian. 6Es por "abur-
guesamiento" que Rail Saez desdefi6 cargos en el extranjero
con 5 mil d6lares mensuales por los 3 mil escudos que gana en
la CORFO? 6Es por "aburguesamiento" que el Dr. Patricio Ro-
Jas trabaja 14 horas diarias en la Subsecretaria de Educaci6n,
caso id6ntico al de Juan Hamilton, quien tenia excelente clien-
tela como abogado? Acaso Edmundo PBrez Zujovic no renun-
ci6 a pingiies utilidades de empresas que form con su esfuerzo,
para colaborar con Frei en una material que domina y que le
pagan con el salario del sacrificio y hasta de la incompren-
si6n? Usted esta contabilizando a los pocos camaradas que
"ahora fuman grandes cigarros puros"; yo contabilizo a los mu-
chos que dejaron de hacerlo por espiritu de cruzados. Estoy
seguro de que le gano. Yo tengo fe en mi partido y en su gente.
Yo me emociono cuando conozco casos de muchos intendentes
y gobernadores. Para citar uno solo: Alfonso Urrejola. Abogado
de excelente clientele en Concepci6n, que ha tenido que redu-
cirse al modesto sueldo de intendente. 6Podemos seguir ha-
blando de "aburguesamiento"? Ademas en el Partido existe vi-







gilancia. Todos los camaradas estAn alerta y, ante cualquiera
denuncia concrete, la directive y el Tribunal de Disciplina ac-
tilan. Pero, a diferencia de las 6pocas del PS en el Frente Po-
pular o del PR desde 1938 a 1952, yo desafio a Gumucio a que
me sefiale un caso, uno solo, de algfin militant que por su con-
dici6n de tal y despu6s de noviembre de 1964 hubiera sido de-
signado director de alguna sociedad an6nima, o se haya hecho
socio del Club de la Uni6n o cosa parecida.



El DiBlogo y la Autocritica


-Se habla de que no existen "canales de double via" entire
la directive y las bases; que la directive informa, pero que las
bases no se dejan oir.
-Esta observaci6n es a medias verdadera. Convengo que
la intercomunicaci6n debe perfeccionarse; pero existe. La me-
sa del Partido trata de mantener el maximo contact con las
bases del pais entero. De un modo personal y director y por me-
dio de circulares en las cuales no solo se les da cuenta de cada
uno de nuestros actos, sino que se plantean preguntas que los
consejos provinciales deben responder. Desgraciadamente, solo
la cuarta part de ellos absuelven las preguntas, Faltan equi-
pos. Pero nuestra falla principal es que hemos sido incapaces
de movilizar a nuestras bases y a los sectors populares en las
tareas concretas. En esto concuerdo 100% con la observaci6n
de Bosco Parra. Durante las campafias presidenciales y parla-
mentaria que le sigui6 forjamos un Movimiento Popular, que
toc6 las capas mas hondas y postergadas de la poblaci6n. Aque-
lo estA abandonado y principalmente lo estA por part de nues-
tros parlamentarios. Hemos planteado que con 60 diputados
"de guardia en la CAmara", bastan. Los demAs deberian star
en contact vivo con la gente, como lo hace Mario Hamuy en
el CONCI o Lorenzini en el campo. Pero es infitil. El vicio par-
lamentarista es un imAn que subyuga a muchos. Los mismos
que reclaman "un estilo nuevo y mAs velocidad en la acci6n",
no han sido capaces de imprimir ese estilo nuevo a su propia
acci6n. Para mi es dramAtico el caso de los que afirman que
hay "mas Libertad que Revoluci6n", y, sin embargo, estAn re-







clamando, al mismo tiempo, mAs "diAlogo" con la oposici6n y
"m6todos audaces para entenderse con el FRAP". Yo creo que
la tactica es justamente la contraria. Si todas las encuestas se-
fialan que el 90% de los encuestados creen en la sinceridad del
program de Frei, significa que tenemos que trabajar much
mas con ese 90% y no con el otro 10%, que, de todos modos,
estar4 en la trinchera opuesta a nosotros.
-Se afirma tambi6n que no se fomenta el pleno ejercicio
de la autocritica.
-No creo que exista en America un partido con mayor au-
tocritica que el nuestro. Hemos nacido y, hasta nos hemos en-
viciado aplicAndola en todos los niveles. Usted sabe que nuestras
reuniones se prolongan por dias y noches enteras. Nos acosta-
mos al alba por culpa de estos menesteres. En el PDC todo se
analiza, se desmenuza y se critical. La autocritica, pues, forma
parte de nuestro existir.
--Debe limitarse?
-Jamas. Pero debe entenderse y practicarse de un modo
cabal. Estamos haciendo una revoluci6n. El jefe de ella -por
decision libre del partido y del soberano pueblo, despuds que
la ratific6 en las urnas- es Eduardo Frei. El partido de la
Revoluci6n es la DC. En ese sentido no pueden ser dos cuerpos
distintos, sino uno solo. Hay camaradas que se incomodan por-
que se les tilda de "oficialistas". Yo me declare orgullosamente
oficialista, porque formo parte de un partido que desde el poder
estA realizando una empresa hist6rica sin precedentes y revo-
lucionaria. Todos los democratacristianos somos, pues, oficia-
listas, y el que no se siente asi, es porque dej6 espiritualmente
al Partido.

--Ser oficialista significa ser incondicional?
-Inoondicional para el exterior, si. Incondicional en el in-
terior del Partido, no. Me explico: todos tenemos que defender
al Qobierno ante el adversario comirn, porque el PDC es el ins-
trumento para que el Gobierno (que es nuestro, que esta for-
mado y forjado por nuestros militants) alcance las metas que
todos nosotros hemos acordado. Pero la incondicionalidad cesa
cuando se trata de analizar en casa los avances, las debilidades
y los retrocesos. Ahi, todos nos debemos sentir militants: con
los, mismos dereclTos y deberes.







El Comunitarismo


--Estf de acuerdo con la definici6n de Bosco Parra y sus
amigos de que el comunitarismo es "el socialism sin estatlza-
ci6n", o sea, Ilegar al socialismo sin la tutela del Estado?
-No. Tal definicl6n es ut6pica y no se aviene con nuestros
principles. AEs poslble que las masas populares por si mismas
lleguen al socialismo por sus propios medios, sin estar guiadas
por nadie? Impossible. Por otra part, ese concept es redun-
dante al poner dnfasis por partida double en lo social, pero se
olvida del hombre.
-6C6mo define usted la sociedad comunitaria?
-Nosotros asplramos a instaurar una sociedad humanista,
personalista y comunitaria. Humanista, porque la organizaci6n
social estA al servicio del hombre para su desarrollo pleno. Esto
significa que los valores humanos prevalecerAn sobre los valo
res materials: el trabajo prevalecerd sobre el capital. El Es-
tado existird para el hombre; no este para aquel. Hablar de
un socialismo sin el Estado es ut6pico y es anarquismno.
--Por qu6 personalista?
-Personalista, porque reconoce en cada hombre y en todo
hombre a una persona. Un sujeto llamado a un destiny supe-
rior. Por eso que la persona no puede ser atropellada en sus
derechos esenciales. Por eso el PDC rechaza todo tipo de tira-
nias.
-6Y comunitarlo?
-Comunitario en double sentido: porque persigue como fin
el bien comin, y porque se afirma en la organizaci6n del pue-
blo en comunidades naturales a trav6s de las cuales participa
activamente en la lucha por su propio bienestar y en el pro-
greso social. Es decir, que el hombre no se enfrenta aislado, sino
integrado en tal cantidad de organizaciones comunitarias que
hace al hombre fuerte y seguro.
--Cumunitarlsmo es lo mismo que propiedad comunitaria?
--No. La propiedad comunitaria es solo un aspect de la
sociedad comunitaria. La propiedad comunitaria se eneamlna
a la participaci6n del trabajo en las utilidades, gesti6n y pro-
piedad de la empresa. En cambio, la sociedad comunitaria es
la organizaci6n social que reconoce tanto a los organismos que
actian -bajo la direcci6n del Estado- como al hombre que







participa. Esta es nuestra diferencia esencial con el socialismo
que persigue el marxismo. Este se olvida del hombre y de su
derecho esencial, que es la libertad.
-dY los m6todos son parecidos entire ustedes y los marxis-
tas?
-Totalmente diferentes. Toda revolucibn presupone un
m6todo, una tactica. El m6todo traditional (y no solo de los
marxistas) ha sido el de la tirania populista. Plenos poderes
en manos de un lider (Lenin, Stalin, Mao, Fidel Castro). Luego
la movilizaci6n del pueblo como masa an6nima que se utiliza
como instrument de presi6n por medio de la mistica y el
miedo. Tambi6n la supresi6n de toda oposici6n internal y ex-
terna. El que discrepa es eliminado.
"Nosotros, en cambio, estamos haciendo una revoluci6n por
el metodo de la libertad. Es decir, que el hombre alcanza su
emancipaci6n por la senda democrdtica, sin pasar por la es-
clavitud. Sin dictadura del proletariado.
-Pero la libertad plena, aplicada tambidn al instrument
que es el PDC, conduce a lo que usted esta criticando. A la
discrepancia que del Interior se escape al exterior. Y de la dis-
crepancia al fraccionalismo y a la division no hay sino dos
pasos.
-Buena observaci6n. Para evitarla es que debe lograrse la
unidad en la direcci6n. Identidad total entire el Gobierno de la
Revoluci6n y el Partido de la Revoluci6n. Yo diria mis: entire
el Jefe y el Partido. Entre Frei y el Partido.
-En Cartagena un diputado dijo que el jefe debia ser el
president del PDC, y Frei, quien obedeciera, en este caso, a
usted.
-Pamplinas. El PDC design a Frei como jefe de la Re-
voluci6n al elegirlo candidate. Esta designaci6n fue ratificada
en forma abrumadora por la mayoria de la ciudadania. Tiene
double titulo.
-Entonces, al rev6s de lo que piensan los "parristas", us-
ted cree que el pr6ximo Congreso debe perfeccionar su progra-
ma para apoyar a Frei, al Gobierno actual. No trazar la linea
"para despu6s de Frei". LCorrecto?
-Correcto en lo actual. Debe apoyar a Frei hoy y en forma
incondicional hacia el exterior, sin perjuicio de que se prepare
para la pr6xima etapa de apoyar al democratacristiano que
suceda a Frei en 1970. Esto es lo primero.







"Lo segundo que debe encarar ei Congreso es la moviliza-
ci6n del pueblo con 3 finalidades: a) Toma de conciencia de
los objetivos de la Revoluci6n. Es decir, que el PDC haga suyos
tales objetivos. b) Que el PDC se organic para tomar parte ac-
tiva en los diversos organismos de la vida econ6mica y social
(sindicatos, juntas de vecinos, ligas campesinas). c) Que parti-
cipe en las tareas de estos organisms y de otros que ya lo
estin hacienda, como el INDAP, la Promoci6n Popular, el Co-
mando Nacional de Trabajadores.
-Usted mencion6 "el vicio parlamentarista".
--Es la tercera decision fundamental que, a mi juicio, debe
aprobar el Congreso. El respeto a los derechos esenciales del
hombre, nuestro amor por la democracia, no puede conducirnos
a una mera sujeci6n a un legalismo formalista; tampoco a la
aceptaci6n pasiva de todo lo que realize la oposici6n con ex-
clusivos fines obstruccionistas. Asi en el Senado, en una comi-
si6n especial, estd dando bote la reform constitutional al de-
recho de propiedad. Para hacer tiempo se esta escuchando a
todas las instituciones,' a todos los profesores universitarios.
-6Usted cree que el Gobierno y el PDC han sido d6biles
con la oposici6n?
-Si. Debimos haber empezado por obtener de este Con-
greso un instrument previo; mas important que los propios
Convenios del Cobre: las Reformas Constituclonales, compren-
dido ahi el plebiscite. Si este era rechazado le permitia a Frei
convocar al electorado "a un plebiscito para el plebiscite". No
se hizo. Por desgracia no se puede volver atras en la historic.
--Tiene confianza en que del Congreso salgan aprobados
"criterios para,la acci6n", y no se transform en una antesala
de postulados a la direcci6n del PDC?
-Por el nimero de delegados (mis de 2.000), tengo con-
fianza en lo primero; pero no oculto mi preocupaci6n por lo
segundo, cuando veo ya entablada la lucha internal en torno
de personas. Lo ideal seria que, como consecuencia de la line
aprobada en el Congreso, se eligiera el equipo que aplicara di-
cha line.
-&Usted no es protagonista en esta lucha internal?
-Imposible no serlo como president del PDC. Pero si su
pregunta significa si yo tambien postulo a mi reelecci6n, le
contest que dl 3 razones para que se me permit el relevo.
-4Y esas 3 razones?







-Que tengo una familiar numerosa que tender; la dieta
no les alcanza y debo volver a ejercer mi profesi6n de abpgado
aunque sea dos horas diarias; que tengo que ser leal con las
provincias que me eligieron con la primer mayoria y servirlas.
Finalmente, que seria muy saludable para el PDC que Ilegaran
a la responsabilidad maxima, los hombres de la "tercera hor-
nada".
--Esto significa Bosco Parra, Maira, Sergio FernAndez, Sota
o Alberto Jerez, Julio Silva?
-Hombres y mujeres de la generaci6n de los camaradas
que usted ha mencionado.







LAS EXIGENCIAS DEL


DIALOGO




Bosco Parra.


En sus declaraciones a "Ercilla" del 13 de julio el camarada
Patricio Aylwin se refiere a varias de mis ideas expuestas a la
misma revista en el nimero anterior.
Creo de interns para los militants examiner los capitulos
de esa entrevista en que se critical mi posici6n. Ello puede to-
marse como un dialogo escrito sobre aspects de nuestro tra-
bajo en los que siempre es necesario ahondar.



iQu6 Significa la Revoluci6n en Libertad? Se ha hecho o no
se ha hecho la Revoluci6n en Libertad?


Toda revoluci6n es un process. Empieza por un paso ele-
mental: la toma del poder por las classes y el partido que
desean transformer la sociedad.
Continfia con los actos mediante los cuales se dan las bases
materials y culturales para que se realicen transformaciones
sucesivas impulsadas por el trabajo politico de las classes popu-
lares y de su organizaci6n political.
Siguen las etapas en que la propiedad, los juicios de valor,
las inspiraciones morales, pasan a ser fundamentalmente los que
general los nuevos protagonistas de la historic, el proletariadG
y demas classes laborales. En nuestro lenguaje, esto filtimo co-
rresponde a Sociedad Comunitaria.







Ahora bien,, iqu6 ha pasado en Chile? Hemos torado e[
powder. y, entire otras empresas,, iniciamos la Reforma Agraria,
y hemos dado impulso a la educaci6n y a la actividad popu-
lares. O sea, estdn echadas las bases para que el process con-
tinue.
Esto, es aquello toda la Revoluei6n en Libertad? No. No
es toda la Revoluci6n en Libertad. Por eso dijimos en "Ercilla":
Solo estamos en la "primera etapa, en la construcci6n de una
sociedad que debe significar, a la postre, la liquidaci6n del
capitalism national y la liberaci6n de las fuerzas sociales".
Pensamos que faltan etapas que recorrer. ISignifica eso que
queremos que todas las etapas que faltan por recorrer deban
ser cumplidas en este gobierno? NO. Hay problems que serdn
resueltos en un pr6ximo gobierno. Hay otros que podrdn ser
atacados en el actual, siempre que el Partido estd en condi-
clones de aglutinar mAs fuerzas activas, en apoyo de los nuevos
cambios, que las fuerzas que se movilizarAn para .impedirlos.
Patricio Aylwin afirma: "La Revoluci6n en Libertad no es
un process en preparaci6n. Es una realidad ya". Eso me parece
discutible.



Diilogo con los Empresarios y los Dirigentes de las Sociedades
de Grandes Productores y Comerciantes del Pais


Se dijo por nosotros: "...no aceptamos dialogos amistosos
con las sociedades de los grandes empresarios".
Agregamos que no queremos "ninguna alianza" con ellos.
Pero el camarada Aylwin se refiere a estas opinions de la
siguiente manera: "Los inconformistas... setialan... que el
President dialoga demasiado, y "que no deberia hacerlo nunca
con los grandes sectors empresariales de la SNA, etc."
SNo he dicho que el Presidente no debe recibir nunca a los
grandes empresarios! Es natural que los reciba. Pero, 6para
que? Para sefialarles el comportamiento a que deben cefiirse
para cumplir sus deberes frente a la comunidad. Con tal efec-
to, las audiencias pueden -y a lo mejor deben- ser frecuentes.
Pero no creo que eso tenga que constituir un "diAlogo amis-
toso". Porque en political (y el problema y los que opinan son






politicos) solo pueden ser "amistosos" los dlilogos desarrollados
entire aliados. Nosotros no queremos que esas personas que son
recibidas en audiencias en las que se les suministra orientacl6n
se conviertan en nuestros "aliados". En political, ni la urbani-
dad ni la cortesia son sin6nimos de la amistad. Amistad, si, es
sin6nimo de alianza.
A nosotros nos preocupaba que se pudiera proyectar una
imagen exterior distorsionada. Nada mAs.
A muchos dirigentes sindicales se les ha recibido despuds
que el Gobierno ha impuesto sobre ellos el peso de la autoridad.
Eso me parece bien. No tendria por qu6 reaccionar de distinta
manera si el Presidente decide conceder audiencia a los grandes
empresarios para imponerles su autoridad.



El Vicio Parlamentarista


Dice el Presidente del Partido que este vicio parlamenta-
rista es "un imAn que subyuga a muchos". Querria que los
parlamentarios fueran todos como Lorenzini y Hamuy. Pero no
siguen ese ejemplo porque el vicio los subyuga a todos. En otra
parte hace alusi6n a las dietas. En otra a la comodidad de los
sillones.
Yo sd positivamente que este es un tema y un ataque que
agradan f6cilmente a las bases y a la gente en general. Pero
entendAmonos. En cuanto al cumplimiento de los deberes de los
militants de cualquier categoria, el Presidente del PDC no
tiene necesidad de "opinar" en "Ercilla". Que ejerza su auto-
ridad, que made, que pida castigos. Pero no me parece lo mas
adecuado que haga declaraciones que gustan a la galeria.
Agrega: "Los mismos que reclaman" un estilo nuevo y mis
velocidad en la "acci6n", no han sidd capaces de imprimir ese
estilo nuevo a su "propia acci6n". Esa es una referencia direct
y especial a. Maira, a FernAndez y a mi mismo.
De antemano, ante mis camaradas del Partido, estoy dis-
puesto a aceptar que esa durisima critical puede ser just en
lo que se refiere a mi caso personal. Y ello porque puedo haber
aceptado demasiadas designaciones en el trabajo interno y en
el Parlamento, hasta clerto punto incompatible entire si. De







ello puede derivarse que haya cumplido deficientemente algu-
nas funciones. Por ejemplo, a insinuacl6n reiterada del cama-
rada Aylwin ful nombrado Director del Departamento de Ca-
pacitaci6n. Acept6 a condici6n de que el Consejo Nacional ges-
tionara ante el Primer Distrito la renuncia de mi cargo de
President Distrital. Esa gesti6n nunca se hizo. De ahi que pue-
da haber habido problems para desempefiarlos. Solo yo de
entire los que efectuaron declaraciones merece ese durisimo
juicio del Presidente Nacional de la Democracia Cristiana.
Pero consider que en el caso de Maira y Fernandez, ello
constitute una injusticia absolutamente inaceptable. Ellos han
sido, por orden de nuestros comitbs, voceros frecuentes y te-
naces en la CAmara.
Por designaci6n de los comites les ha tocado desempefiarse
en la defense de los mas espinudos problems que ha tenido
el Gobierno en relaci6n con el Parlamento, junto al resto de
los parlamentarios.
Me refiero en especial a estos dos camaradas porque ellos,
repito, son aludidos directamente en las declaraciones de Ayl-
win. Por eso no cito a otros.
Aylwin reprocha la "crueldad" de Gumucio. Pero, si esas
palabras reflejan su sentir verdadero, Aylwin tambidn es "cruel".
Los diputados trabajan en el Parlamento porque esa fue la
funci6n que les asign6 el Partido. Y ademAs han mantenido una
vinculaci6n constant y productive con la comunidad,



El Diilogo con la Oposici6n y la Blandura


Yo no quiero entendimientos politicos con el FRAP. He di-
cho a alguna publicaci6n que las alianzas political con fuerzas
extrafias son ahora imposibles y, por tanto, innecesarias. 4Qud
mas claro?
Insisto, eso si, que el diAlogo con las fuerzas sociales y
gremiales que han estado en contra del Gobierno debe enta-
blarse como una de las formas de accion para producer un cam-
bio en su actitud.







Otra manera de obtener ese cambio en su actitud es la
organizaci6n mejorada de nuestras propias fuerzas, para que
las nuestras sean superiores a las de ellos. Supongo que todo
el Partido esta de acuerdo con este postulado.



Oficialismo. Cuando uno Debe ser Oficialista y CuAndo no


"Hay camaradas que se incomodan porque se les tilda de
"oficialistas", dice nuestro Presidente Nacional. Me reflero a
esta frase suya por si se refiere a mi.
En verdad, no me gusta que un militante me dirija ese
t6rmino. Porque, para el consume interno, es oficialista quien
est .dispuesto a sanoionar toda media, por discutible que sea,
siempre que venga desde el Gobierno. No acepto tal aetitud.
Colaborar significa, entire otras cosas, representar las deficien-
cias con el maximo de claridad. Los Anicos limits para ello
son el deber de ser fraternos con los compafieros que cumplen
responsabilidades en La Moneda y de no provocar desorienta-
cidn en la opinion pfblica. 6En cual de mis critics hay falta
a la fraternidad? En ninguna. Cada vez que he podido pro-
ducir desorientaci6n, he estado dispuesto a precisar mis con-
ceptos.
En todo caso, para afuera, con respect a los adversaries,
4hay quien pueda decir que algin democratacristiano se sienta
incomodado o avergonzado por el Gobierno de nuestro cama-
rada Frei? Eso, yo al menos, no lo pienso ni siquiera de los
compafieros llamados "duros", a los mismos que, sin embargo.
suelo reprochar cierta severidad excesiva en su enjuiciamiento
del Gobierno.



El Comunitarismo


Nosotros usamos a este prop6sito la expresi6n "socializa-
ci6n sin estatizacl6n". El Presidente del Partido tiene que estar
informado de que en varlos textos de studio actualmente di-







fundidos en el PDC se usa esta expresi6n. Que ella tambi6n
la emplean en sus charlas todos los divulgadores actuales de
nuestra doctrine.
6Qu6 se quiere decir con esta frase? Que la propiedad de
los medios de producci6n debe pasar a manos de conjuntos
de trabajadores de amplitud variada y no se convierta total-
mente y para siempre en una herramienta del Estado. Se trata
de que en definitive no se reemplace la hegemonia de los pro-
pietarios del capital por la hegemonia absorbente de un Estado
centralista y burocratizado. Se trata de que la propiedad y la
gesti6n del Estado solo se aceptan en aplicaci6n del principio
de subsidiaridad. O sea, que ellas se radiquen en el Estado
mientras la sociedad de base no est6 en condiciones de hacerlas
suyas. En consecuencia, durante toda la etapa de trAnsito, el
papel del Estado puede extenderse a zonas importantes de la
propiedad y la gestion. Por eso el llamado de atenci6n sobre
la peculiaridad que adoptara nuestro sistema de practice usan-
au la frase "no estatizaci6n". Son los comunistas sovi6ticos
los que laman a este process "anarquismo" y "utopismo".
Pero hay un aspect en que me alegro sinceramente de
coincldir con el Presidente Nacional del Partido.
Proceso revolucionario, process de socializaci6n, camino ha-
cia el comnuntarismo sin Escado es, electivamente, ut6pico. Los
urganismos comunitarlos, aurante el camino revolucionario, de-
ben, tal como ei companero Aylwin senala, actuar "Dajo la
careccion ael Estado".
Il isstaao airigiao por los revolucionarios no es un orga-
mIsmo neutru, que promueve a todos y content a todos. No.
i vswaaco airige acLvamente, aentro ce la estera de su propia
responsaDiliuaa, el camino por el que los explotados toman
cuulnencia Cle su conaicion aiiterior ae 6ales y ae la posibilidad
ue cejur de serlo mediante la lucha political y social. O sea, el
Lenior por la "estatizacion", que preocupa a tantos, debe ser
torado con beneficio de inventario. Si el organismo estatal que
entrega nuevos servicios a los trabajadores no demuestra que
tales prestaciones solo pueden efectuarse porque se arrincona
a los capitalistas y a los reaccionarios, esa entidad del Estado
no dirige a los organismos comunitarios como exige nuestro
President. Ese organismo estatal pero antiestatista estaria, en
alguna forma, al margen de la revoluci6n.







Estamos de acuerdo con el camarada Aylwin: "las masas
populares no pueden llegar al socialismo por sus proplos me-
dios, sin estar guiadas por nadie". Efectivamente, se llegard
a la sociedad comunitaria si las masas son guiadas institucio-
nalmente por el Estado y, desde el punto de vista politico e
ideol6gico, por el Partido Dem6crata Cristiano.



"JEFES" con Maydscula. eEs esto lo mismo que Unidad en
la Direcci6n?


Dice el camarada Presidente Aylwin: "Identidad total entire
el Gobierno do la Revoluci6n y el Partido de la Revoluci6n.
Yo diria mas: entire el Jefe y el Partido. Entre Frei y el Par-
tido".
Ninguno de los fundadores del Partido ha pretendido ni ne.
cesita ser para nosotros un "JEFE" con mayiseula. Sinceramente
creo que esas expresiones, como simbolo, son peligrosas. Son
apropiadas para movimientos de otra indole.
Pero vayamos al fondo, al problema de la unidad en la
direcci6n.
En este aspect creo estar de acuerdo con Aylwin, sl es que
sus palabras de "Ercilla" no lo interpretaron bien. El problema
se debatira en el Congreso. Por ahora basta con formular prin-
ciplos sencillos.
Hubo una etapa primer: conquistar el poder. Esa era una
misl6n del Partido, obviamente. Si en la campafia ella se realize
mal o bien, lo que import es saber para otra vez c6mo deben
ser las cosas. La conquista del poder, la obtenci6n de nuevos
Presidentes son tareas del Partido, dirigidas por sus autoridades
internal. El program y la campafia deben ser disefiados por el
Partido, no por el Goblerno ni por el Presidente. El pais no to.
leraria otro cuadro.
Segunda etapa: cumplir el Programa, administrando al Es-
tado, manejando las instituciones pablicas. Nadie duda que el
responsible evidence de este process es el Presidente de la Re-
pfblica. ZAbsolutamente solo? No. Necesita la colaboraci6n, la
critical fraterna, las proposlciones y la asesoria political del
Partido.







Tercera etapa: conservaci6n de las perspectives futures del
movimiento revolucionario, enriquecimiento de su ideologia, di-
sefio de nuevos programs para futures gobiernos. El respon-
sable director y preferente de esta etapa es el Partido. SSin que
el Gobierno juegue ningin papel? No. El Gobierno debe trans-
mitir sus conocimientos, suministrar experiencias, ayudar a me-
dir los riesgos.
Pero en este esquema no encaja un "JEFE". Los "JEFES"
nombran herederos, determinan el future, administran a su
antojo lo present. Yo afirmo: Frei no quiere ser un "JEFE",
Frei quiere ser el Presidente de la Repfiblica con el apoyo muy
active y leal de su Partido. Y nosotros todos queremos apoyarlo
active, leal, sacrificadamente. Al pais le basta con eso.



Mi Interpretaci6n Politica de las Declaraciones del Presidente
Nacional


No puede haberlo guiado sino una preocupaci6n muy ho-
nesta: asegurarle al pais que el Presidente de la Repdblica no
esta solo, que el PDC lo apoya. Que no deseamos repetir ex-
periencias anteriores, en que partidos de gobierno fragmen-
tados y sin cohesi6n moral internal privan de sustentaciOn al
Estado y debilitan la confianza de todos. Sinceramente creo
que esa era la intenci6n del Presidente Nacional.
De igual manera pienso que no era necesario hacerlo en
los t6rminos que us6 para "Ercilla".
Porque sus declaraciones parecen destinadas a destacar, re-
machar, a veces inventar diferencias que lo separen de even-
tuales adversaries.
El Partido y la opinion pdblica dicen (y no siempre de
manera respetuosa) que, entire los diversos matices de la DC,
mi postulaci6n represent la que con mayor interns trata de
buscar un buen entendimiento entire Gobierno y Partido para
que nuestro trabajo arroje el mAximo de resultados.
Pero 6c6mo quiero lograr esta conformaci6n 6ptima de
fuerzas? Haciendo que la Directiva del Partido interpreted el
estado de Animo real, verdadero de los militants de base.







Y este animo liga indisolublemente dos disposiciones. Una
consiste en comprobar y reprocharnos mutuamente varias de-
ficiencias, en hacernos ver unos a los otros los problems pen-
dientes y que pueden ser solucionados en este Goblerno. La
otra disposici6n es la do hacer cualquier sacrificio por sacar
adelante al Gobierno.
El Partido estd con su Gobierno. Pero no quiere que el
Gobierno ni nadie lo ofusque con la enumeraci6n de los bue-
nos dxitos y lo hagan olvidar -transitorlamente- los obsthcu-
los todavia no vencidos.
El Partido quiere critical y revisar. Pero no desea que la
enumeraci6n estridente de lo que no hemos hecho todavia
debilite -ni en nosotros ni el pais- la conflanza que el Go-
bierno necesita.
Repito, para terminar, una idea:
Si se quiere que los militants den lo mejor de si para
defender la Revoluci6n, entonces, entendamos, representemos
y oigamos a nuestra gente tal como es y tal como piensa.
Pero no actuemos como si el militant supiera lo que
hace solamente cuando aplaude. No tratemos de convencerlo
de que cuando critical con claridad y con respeto, no pasa de
ser un "ciego", "un ignorante", un "ligero", un "comentarista
deportivo", un "apoltronado", un "ut6pico", un "anarquista",
segfn las expresiones que us6 el camarada Aylwin en su de-
claraci6n.


7.-Polltica y..








S Una ferrea tradici6n

en la vida commercial

de la capital de Chile

La *Ferreterfa Santiago.. se encuentra
incorporada al espiritu mismo de la Ca-(
pital, porque sus normas comerciales.
rectas y progresistas, le han granjeado
la simpatia y el respeto del Piblico
La .Ferreteria Santiago" sirve a la pe.
queia y a la gran Industria, a los Talle.
res de Mecbnica y Reparaclones, a la
Agriculture, a los Artesanos y tambl6n
al Hogar, a trav6s de sus Secciones:
MAQUINARIAS
CARBORUNDUM
HERRAMIENTAS
PERNOS y QUINCALLERIA
SANITARIOS
S MENAJE


FERRETERIA SANTIAGO A
OSTERTAG y Co.
TEATINOS 240. SANTIAGO