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Group Title: Mesas redondas y conferencias
Title: La mecánica de la dominación interna y del cambio social en el Perú
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Permanent Link: http://ufdc.ufl.edu/UF00087147/00001
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Title: La mecánica de la dominación interna y del cambio social en el Perú
Series Title: Mesas redondas y conferencias
Physical Description: 61 p. : ;
Language: Spanish
Creator: Cotler, Julio
Publisher: Instituto de Estudios Peruanos
Place of Publication: Lima
Publication Date: 1967
 Subjects
Subject: Social conditions -- Peru   ( lcsh )
Condiciones económicas -- Perú
Genre: non-fiction   ( marcgt )
Spatial Coverage: Peru
 Notes
Bibliography: Bibliographical footnotes.
 Record Information
Bibliographic ID: UF00087147
Volume ID: VID00001
Source Institution: University of Florida
Holding Location: University of Florida
Rights Management: All rights reserved by the source institution and holding location.
Resource Identifier: oclc - 01478448

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INSTITUTE DE STUDIOS PERUANOS







La mec~nica de la dominaci6n internal

y del cambio social en el Perd

por: Julio Coder


Serie:


Meams Redondas
y Conferencias

No. 6


Lima, enero de 1967
























LA MECANICA DE LA DOMINACION INTERNAL

Y DEL CAMBIO SOCIAL EN EL PERU


por: Julio Cotler








Serie: Mesas Redondas
y Conferencias


INSTITUTE


DE STUDIOS

Lima, enero de 1967


PERUANOS









La Mecdnica de la Dominaci6n Interns

y del Cambio Social en el Perd


por

Julio Cotler


En el Perd se encuentra bastante generalizada la ima-

gen que el pals present dos versions sociales muy dife-

rentes y simult6neas, o para decirlo de otra manera, que

la sociedad se caracteriza por su dualismo structural (1).

Esta imagen, ampliamente difundida, se basa en los contras-

tes socio-culturales que se observan b6sicamente. al nivel

de la costa y de la sierra, las dos regionse" de mayor im

portancia del pals,

En la costa se concentran los sectors de la actividad

economic de mas alta productividad, tales como la pesca y

la agriculture destinadas a la exportaci6n, las manufactu-

ras y los servicios financiers, con la consiguiente reper-

cusion en el ingreso y en la movilidad ocupacional de sus

pobladores. La costa, en 1961, contaba con el 47% de la po-

blaci6n total y contribula al ingreso national con el 61%,

en tanto que en la sierra las proporciones eran de 46% y

355 respectivamente. Esta participaci6n diferencial deter-


(1) Instituto Nacional de Planificaci6dn Infor.me sobre la-.
situacidn econ6mica y social 'el Perd, 1963-1964.






-2-


minaba que en la costa el ingreso promedio por persona fue-

ra 23% mayor al promedio national, mientras que en la sie-

rra era 29% menor al mismo (2).

Para aquella fecha, el 69% de la poblacidn costefia re-

sidia en greas urbanas, mientras que en la sierra lo hacia

el 261 de su poblacidn; el 79% de la poblacidn costefia ma-

yor de 15 anos era alfabeta mientras que sdlo lo era el 41%

de la poblacidn serrana, dentro de ese grupo de edad, (3)

contribuyendo para que en 1966 el 69% de la poblacidn elec-

toral correspondiera a los departamentos costeios mientras

que s61o el 26% a los de la sierra.

En la costa se edits y se consume la mayor parte de

l1s diaries, revistas y libros que se publican o se impor-

tan en el pais. La mayoria de las estaciones de radio y de

television se encuentran instaladas en la costa, de este mo-

do en 1966, solo el 04% de los televisores existentes en el

pals se encuentran en dos ciudades de la sierra (4).

Todos estos factors conducen a que en la costa se ma-

nifieste una intense comunicacidn intra y extra-regional,

situacidn que aunada a la temprana erradicacidn que hicieron

los conquistadores espaholes de las cultures autdctonas de

esta region y la integracidn de la misma al mercado capita-

lists international, ocurrida a principios del siglo, contri-


(2) Banco Central de Reserva: Cuentas Nacionales del Perd,
1950-1965. Lima 1966-

(3) Censo Nacional 1961.
(4) Walter Thompson: Perfil del Mercado Peruano, Mayo 1966.






-3-


buyers a la erradicaci6n de las formas culturales indigenas,

aculturando a la poblaci6n en una variante de la cultural oc

cidental-colonial, denominada culturala criolla" (5).

Estao cvrac-erlsticas han dado lugar al concept que

sehala a la costa como una region en "desarrollo, modern.

zante, occidental", mientras que sl sierra queda enmarcada

como la region "sub-desarrollada, traditional, indigena".

En la sierra, con excepci6n de los centros mineros, la

actividad predominante es la agropecuaria caracterizada por

su baja productividad, ocasionando asi que una gran parte

de su poblacion no participe en el mercado interno sino en

forms muy limitada y que resida en form disperse. Los li-

mitados medios de acceso a la region serrana y las forms

pre-industriales de production determinan que la comunica-

ci6n internal y la aculturaci6n sean precarias en la region,

constituyendose verdaderos bolsones que permiten la perdura-

ci6n de las lenguas quechuas y aymara asi como las forms

de organization social traditional a las que 6stas se en-

cuentran asociadas. En gran parte estos factors responde-

rfan al hecho que en la sierra las inversiones publicas son

seis veces menores a las que se realizan en la costa (6).

Mientras que en la costa se observe una relative di-

versificacion y movilidad ocupacional, conjuntamente con el

desarrollo de forms "industriales" de producci6n y de pro-


(5) Ozzie Simmons: The Criollo Outlook in the Mcstizo
Culture of Coastal Peru. American Anthropologist 1955,
vol. 57, pp. 107-117. Richard Morse: The Heritage of
Latin America en Louis Hartz: Founding of New Socie-
ties, Harcourt, Brace & World 1964, pp. 123-177,
(6) New York Times, 27 de Marzo de 1966.








piedad, en la sierra las formas pre-industriales son las.

predominates, con excoepcin de los contros miners que son

empresas organizadas y dirigidas desde el exterior del pais.

El sistsma d3 tonencia de la tierra en la sierra a di-

ferencia de lo que oourre en la costa, se caracteriza por

el predominio de dos formas pre-industriales de organizaci6n;

las comunidades indigenas y los "latifundios". Las primeras

constituyen organizaciones corporativas basadas sobre lazos

de parentesco que, al usufructuar tierras y agua en comdn,

mantienen funciones politico-.religiosss y lazos de solidari-

dad internal, Ios 'ilatifund.os" a su vez, se caracterizan

por las formas "l'-udale. de las resla:iones sociales y de

la produccidn, Estos estolecimientos, que hacen hincapid

en criterion do adacrip n, postulan el mantenimiento de

formas sociaies y culturale3s arcaicas",

La cisparidad anotads pen!tre la costs y la sierra es

parcialmente cierta, en la modid., que no discrimina las di-

ferencias que se origisnan internamente en cada una de estas

regionses, y trata de ha.;er -"esaltar la existencia de un

correlato entire una region geogr6fica y las forms de exis-

tencia socio-oultural,

Pero de today suerte, esta imagen estereotipada sirve

de fondo para conceptuar al pais, tal como se dijo anterior-

mente, como presentando situaciones cociales muy contrasta-

das, lo que favorece el arraigo de o.na percepci6n del Perd






-5-


en situacidn de "no integraci6n" ya que la sierra en gene-

ral estaria "al margen" del pals, representado este por la

region costeha. Este concept de falta de integraci6n na-

cional, ha llevaJo a algunos autores a percibir al pals

como un archipidlago social, o como una sociedad desarticu-

lada, pluralista o heterogenea (7),

Es indudable la capacidad ilustrativa que tienen los

concepts de no-integracidn, desarticulaci6n, marginalidad,

pluralismo, en tanto hacen resaltar las diferencias in-

ternas a traves de diversos indicadores como los menciona-

dos anteriormente. Pero es important destacar que dichos

concepts soslayan las relaciones que de hecho existen en-

tre las regions y sus estratos sociales, en la media que

contindan siendo afectados, aunque en diferente media, por

un mismo process hist6rico.

Si bien serial inexacto decir que la poblaci6n serrana

no se encuentra incorporada a la vida del pals, es necesa-

rio calificar dicha incorporaci6n seialando que ella se des-

taca por encontrarse englobada dentro de un marco de rela-

ciones sociales de dependencia. 0 para decirlo de otra ma-

nera, que los terminos del intercambio social existence entire

las dos regions y sus respectivos sectors sociales, resul-

tan francamente desfavorables para la sierra, en tanto que


(7) Jose Matos Mar: Idea v Diagn6stico del Perd. La plu-
ralidad de situaciones sociales v culturales. Insti-
tuto de Estudios Peruanos, Serie Mesas -edondas y Con-
ferencias No. 5, Lima, setiembre de 1966. Augusto
Salazar Bondy: La Cultura de la Dependencia, Institu-
to de Estudios Peruanos, Serie Mesas Redondas y Confe-
rencias No. 8, Lima, Octubre de 1966.






-6-


su poblacidn no cuenta con la posibilidad de acceder a los

oportunidades o a los recursos existentes en la sociedad

global, La sierra, in toto, no es que se encuentre al mar-

gen de la socJiedud, sino marginada por un sector de ella.

Tal como lo dice Frank (8).



"..,esta poblacidn 'marginal" o "flotante",
se encuey.tra en proceso o-, de hecLo, total-
mente integrad'a a la sociedad, en una form que
.perjudica su bienestar y las posibilidades O]e su
desarrollo personal, marcando al sector econdmico
rural o urban, la posici6n social y la region
economic localid:i cc:o sub-desarrollada.
Estas consideracion'ns sugieren que la sociedadla
tinoamericana no es una sociedad "dual" sino quJ
tiene rosgos de una sociedad "integrada"en la que
muchos de sus miembros no son "marginales" a ella,
sino que por desgracia, se encuentran integrados
a ella en una-forma que perjudica sus intereses
vitales.



Algunos autores han sugerido que asi como las relacio-

nes entire passes desarrollados y sub-desarrol'iados se plan--

tean en t'rminos de relaciones metropolitanss y coloniales,

en razdn de los tdrminos del intercambio que suponen, igual

analogia se puede establecer entire las regions desarrolla-

das y sub-desarrolladas de un mismo pais (9). Se podria a-

gregar que sumindose a esta estratificacion regional, en

cada una de las regions se produce relaciones de estrati-


(8) Andrew G. Frank: La participaci6n popilsr en lo rela-
Stiv-T a algunos objet.ivos econdmicos rurales, p.7 (Di-ttc).
(9) Francois Perroux: Consideraci ones en torn a la nocidn
del polo de crecimiento. Cuodernos de la Sociedad Vene-
zolana de Planificaci6n. Vol. II, No. 3-4 1963,
pp. 1-10. John Friedma-nn: Core Regin Strategy as an
Instrument of Development Policy, September 1966
(mimao).









ficacidn de la misma indole, que se pueden repetir sucesiva

mente, en formal arborescente. Es asi que en las propias re-

giones socisles "desarrolladas", se observan, a su vez, sec-

toreF: social's m-tropolitanos y colonizados, que pueden te-

ner, en conjunto, su propia zona de influencia convirtien-

dose de esa suerte en sectors sociales metr(.olitanos de

otros.



"La estructura esencial de las relaciones entire las
metropolis desarrolladas y la periferia subdesarro-
1sada del mercadn international, aparece en el cur-
so del desarrollo histdrico de America Latina den-
tro del continent, dentro de cada uno de sus pal-
ses y en forma interns dentro de sus regions.
Dentro de cada una de 6stas se cre6 igualmente un
centro metropolitan y su correspondiente perife-
ria subdesarrollada. Al mismo tiempo estas metro-
polis nacionales al igual que las metropolis mun-
diales, mantienen una relocidn econ6mica estructu-
rada con sus respectivss provincias perifericas,
que es una extension de la relacidn entire las me-
tr6polis internacionales y ella misma. En general
la misma relacidn puede ser observada, a su vez,
al nivel regional, cuyos centros comerciales se en-
cuentran en una situacidn economic desventajosa
de una periferia con resp-cto a las metropolis na-
cionales e internacionales pero que por su parte
son metropolis con respect a su periferia rural.
La relacidn metrdpolis-periferia al nivel national,
regional y en al2unos casos sectorial, al igual que
en el nivel international, present, tanto en el
pasado como en el present, las mismas caracteristi-
cas de transferencia de capitol de la periferia a
la metropolis y una determinacidn esencial del des-
tino de la periferia por la metropolis" (10).


Es asf que Stavenhagen al criticar el enunciado de so-

ciedades dualistas para America Latina, apunta que las re-

giones "desarrolladas' de estos parses han logrado dicho


(10) A.G. Frank: op. cit., p. 10






-8- -


estadio en base a la explotacion de las areas sub-desarro-

lladas: "Las regions sub-desarrolladas de nuestros pauses

juegan el papel de colonies internas y en lugar de planter

el problem Ce 13s passes de America Latina en terminos de

dualismo, convendria mejor hbblar de colonialismo interns"

(11). En el mismo sentido, el encorgado por el Alcalde de

Nueva York para la rehabilitacidn de Harlem; declaraba que

"Harlem tiene muchos de los rasgos de los praises sub-desa-

rrollados... la similaridad fundamental de Harlem con un

pals sub-desarrollado consist en que sus pobladores no con-

trolan la economic del area y per lo tanto la mayor parte

del ingreso generado intLernamente es exportado, asi como

son foraneas las inversiones que se realizan en el arean(12).

Ahora bien, diversos autores (13), han intentado pre-

sentar el estado de privaci6n en que se encuentran los sec-

tores indigenes de Latinoam6rica, sea en la region mesoame-

ricana como en la andina central, sobre la base de la depen-

dencia y dominaci6n en que se encuentran los indigenas en re-

lacidn al element superior inmediato, el ladino o el mesti-

zo. Asi, Bourricaud refiere el status indigena en relaci6n


(11) Rodolfo Stavenhagenv 7 thises erron6es sur 1'Amerique
latine. Partisans, No. 26-27, p '4
(12) New York Times, diciembre 11, 1966.
(13) F. Bourricaud: Changements a Puno. Etude de Sociologie
Andine. Institute des Hatues Etudes de 1'Amerique
Latino, P. Gonzfles Casanova: Sociedad Plural, Colo-
nialismo Interno y Desarrollo, Amdrica Latina, alo 6,
No.3, 1963, pp. 15-32. R. Stavenhagen: Clases, Colo-
nialismo y aculturaci6n. insayo sobre un sistema de
relaciones interdtnicas en Mesoamerica. Amdrica Latina,
ano 6, No.4, 1963, pp, 63-104.









a la dependencia que sufre del mestizo; Stavenhagen y Gonz6-

les Casanova, por su parte, define la situacidn del indige--

na como el de una clase colonizads o 'lumpenproletarizada"

por los lIdison.

Wolf (14), seals que la "marginalidad" de las comuni-

dades centroamericanas es l0 resultado de la evasion de los

indigenas a entrar en relocidn con Jos ladinos en tanto ella

supondria forms de dominaci6n: Bourricaud (15), por su par-

te, nos define a la comunidad, en 6ltima instancia, como un

dmbito que es aieno l mnestizo. La publicacidn de El Plan

Regional para el Desarrollo del Sur del Perd (16), menciona

que "los indigenes,., mis bien parecen que han conducido,

en muchos casos, una guerra de agotamiento consistent en

la resistencia pasivo, o de retire a las areas donde hay un

minimo contacto con las classes superiores",

Estos autores han procurado explicar las relaciones que

se observan en una region perifirica entire el estrato social

metropolitan y el perif6rico del mismo, sin explicar de qud

suerte esta situncion se encuentra engsrzada con la region

metropolitan y sus diferentcs sectors sociales. En otras

palabras, cabria preguntarse si, tal como lo afirman entire


(14) 'E, Wolf. Corporate Peasant Communities in Mesoamerica
and Java, Southwestern Journal of Anthropology, vol.15,
spring 1957.
(15) F. Bourricaud. op. cit.
(16) Plan Regional para el Desarrollo del Sur del Perd, vol.
V. PS/B/9, p. 20, 1959, de shora en adelante se refe-
rird come Plan del Sur.






-10-


otros Bourricsud y el Plan del Sur, el mestizo de Puno, es

el element domin'nte erj ess circunscripcion, ,en qu6 medi-

da su situaci6n sC encuentra sostenida y nl mismo tiempo de-

pendiente de la "ono y los esa;ratos sociales metropolitanos,

radicodos en la region costLeha? y de darse esas relociones,

,cugles son los mecanismos que les don a los mestizos esa

vigencia regional qu6 coiisecucocias acarrea dicha situa-

cion al sistema social en su corjunto y a los elements pe-

rifdricos de la costa?

El objetivo que este trabajo persigue es ofrecer algu-

nas respuestas tentacivas a esas preguntas, dentro del con-

texto peruano, soboe .a base de fuentes bibliograficas y en

algunos casos de fuentes prrimarias, a f.n de ilustrar los

supuestos que se tr abar de desarrolLar.



I, NDIOS 'Y MESTIZOS


Bourricaud caraceieria los indigenas y a los mesti-

zos como constituyendo giupoa sccio-culturales con atribu.-

tos particulares a -ada trno de ellos, y presentando de esa

suerte una linea de cast Estos atributos estarian refe-

ridos a rasgos tales como idioma, lugar de residencia, con-

sumo, ocupaci6n, asi como el prestigio de la misma, 'Asl,

el indigena solo hable quechua o aymara, siempre se encuen-

tra vinculado a las dreas rurales, tiene un estilo distinti-

vo de consume (que en general se cnracteriza por su reduci-

da vinculascin cor rl erosan9o siempre es pastor o agri-






-11-


cultor, es decir que ocupe las posiciones sociales de menor

prestigio social, El mestizo, por el contrario, siempre ha-

bla castellano ademrs de dominar clguna lengua aborigen; re-

side o tiene vinoulaciones con las areas urbanas, su consume

se encuentra vinculado al mercado, y nunca es pastor o pe6n.


"Nadie clasificara a un abogado o un mddico en el
grupo indigent,, ni tampoco a un official del ejer-
cito o de la polic'i... Ins ocupaciones que no re-
quieren instrucci6n previa son consideradas exclu
sivas de los indigenos,..inversamente podemos de-
cir que la cualidad de blanco o de misti.no es cQm-
patible con el ejericiio de ciertas actividades.
El pe6n de hacienda siempre es un indio. A su vez,
el misti adn el de mis bajo condici6n, ejercer6
una posici6n que le confiera un minimo de autori-
dod: ser6 al menos guardian o rodeante. Si cae en-
la condition de peXn, de golpe caerd en la situa-
cion de indio.,,podemos decir sin much riesgo a
equivocarnos que el indigent no ejerce nunca una
ocupacion que goco de alto prestigio..." (17).


Asimismo el Plan del Sur menciona que "En Puno en la

actualidad ixiste una dicotomia algo pronunciada entire la ma

sa mayor (85%) de la poblacion que vive en dreas rurales,

hable un idioma indiganc, hace trabajo manual y se le reco-

noce como una close (cosi una casta) aparte, y la sociedad

urbana dominante de tres closes intermedias que participant

en diferentes grades en la economic y culture peruana (18).

Pero, tal como sefnlan estos autores, dentro del grupo

ind"gena s'e observan diferencias interns, si se consider

el marco institutional dentro del que se ubica el status


(17) F. Bourricaud: op, cit,, p. 17

(18) Plan del Str, PS/B/9, p. 13,






-12-


indfgena. Si bien siempre el indigent es pastor o agricul-

tor, estas actividades pueden desarrollarse dentro de la ha-

cienda o de la comunidad indigena, que definen diferentes

structures ae control social en la relaci6n mestizo-indio,

Por otro lado entire los mestizos se observan diferen-

tes gradaciones socials, bssadas en criterins de clase,

como educaci6n, ocupacinn, prestigious ocupacional, ingreso,

lugar de residencia, etc., pero siempre tienen un element

comuin la dominaci6n a sl cual someten al campesino indige-

na. Las distinciones que se observan entire indios y mesti-

zos, son por lo tanto de corrcter discontinue, desde que

estos sectors a pesar de las diferencias que internamente

puedan presenter, se c-racterizan por cuanto siempre al in-

dio, cnlono o comunero, se encuentra subordinado al mestizo.


La region demonimada corrientemente comn as "mancha

india", comprendida por los departamentos de Ancash, Apurl-

mac, Ayacucho, Cuzco, Huancavelica y Puno, en 1961 alberga-

ba al 29% de la poblaci6n total del pais: de este porcenta-

je el 87% de los mayores de cinco aios se comunicaba en una

lengua indigena. La estructura de la ocupaci6n de la region

se destacaba porque el 69% de la pobloci6n econ6micamente

active, se dedicaba a actividades agropecuarias, mien-

tras que el promedio, en el resto del pais, dedicado a estas

ocupaciones era de 42%.

Estas condiciones ocupaciiolcs suponen obviamente uns

reducida diversificaci6n y repercuten en el ingreso prome-





-15-
--l -


dio de los pobladores del area, inferior en un 59% al prome-

dio national y 36,' inferior al promedio del ingreso del res-

to del pals.

La actividad agropecuaria se encontraba enmarcada por

una estructura de la propiedad caracterizada, por un lado

por una alta concentration de la tierra en manos de unos po-

cos propietarios, y una intensa fragmentaci6n de la mayoria

de las unidades productivas,, por el otro lado, situacidn

que no se diferencia en forma notable con la que existe en

el rest del pals,

CUADRO N'. I


DISTRIBUCION LE LA PROPTELDA DE LA TIERRA EI
LA "MNCHA INDIAiL." Y EN EL RESTODEL PAIS



Manchi ndia Resto del Pals

Uni.dades Unidades
Hectgreas Productivac (v Hras.()_ Productivas () Hrass (


0 4 87,5 7,8 79.3 5 8
5 9 6,6 2.7 11,4 3,3
10 19 2.5 2,0 4.6 29
20 99 1.9 4-6 3.5 6.2
100 499 0.5 8.5 0.7 7.2
500 + 0.4 60.7 0.2 65.I
Comunidades 0.03 1351 0.03 8 8
99.43 99.4 99.73 99 6


Fuente: Primer Censo Nacional P~-necuario, Lima 1961,


_~m~l___~_l__ ~_









Las Haciendas.-


Las haciendas de esta region se dedican en form prepon-

derante al pasteaje de lanares y en form complementaria a

las laborers agricolas. Miientras la lana se destina de pre-

ferencia al mercado international, la came de ovino se diri-

ge a las ciudades mSs importantes del pais. La produccidn

agricola pareciera estar destinada principalmente al consu-

.mo local o a circuitous comarciales limitados. En algunos

casos, sin embargo., csta dtima tiene una funci6n esencial,

especialmente en los casos de las haciendas situadas en los

valle sub-tropicales, donde el cultivo de la coca y la caha

de azdcar, para la prcducci6n de aguardiente, se destinan

al consumo de los in .ieeass, mientras que el cafe y el i

se dirigen al mercado internacional.

La abundancia de VI mano de obra existent en la zona,

desposeida de tierra c minifundista, favorece, centre otras

causes que seran tratadas posteriormente, el que sea un fac-

tor de la produccidi rolatinamente barato, utilizado en forms

intensive con la acrrespondients baja capitalizaci6n. Esta

abundancia de la mano de obra, per otra parte, explica que

las reinversiones se destined en forms predominante al au-

mento de la prcduccidn y no al incremento de la productivi-

dad de la mane de obra.

Esta estructura de la propiedad y de la produccidn da

lugar a que la poblawidn resida en su mayor parte en forms

disperse -especialmente en las zones de hacienda- y qua en








el drea existan pocos ;entros poblados de importancia. Asi

en 1961 en la region hable seis ciudades mayors de 20,000

habitantes que albergaban 6l 6f de su poblaci6n total, mien-

tras que el 77% residia en centro- menores de 2,000 habitan-

tes, a diferencia del promedio del rest del pais que era

del 31% y el 60c respectivamente (19).

Las condiciones de la estructura de sl propiedad y de

la producci6n, asociadas a la alta dispersion de ia potla"-

ci6n y la falta de diversificacidn ocupacional, parecen fa-

vorecer las relaciones que existen entire los sectors socia-

les mestizos e indios '.n la :nedida que el sistema no permi-

te alternatives di:-*':intcs a los del sistema de hacienda (20).

La mano de obra jndigeno desposeida de tierra se afinca

en las haciendas 1 e la r-gi6n a travEs de una form pecu-

liar de "enganche" generalmente denominado "colonato". El

colonato supone que el propietario mestizo ofrece en usu-

fructo indefinido una psrcela de tierra o de pastizales al

trabajador indigena a condicidn que 6ste Te retribuya con


(19) Censo Naoicnal de Poblacidn. Tomo I, 1961.

(20) Algunas descripciones del sistema de hacienda en el
area se encuentran entire otrCs en: P. Bourricaud:
Changements a Puno, op, cit.; Carlos Ferdinand Cuadros
y Villena: El Arriendo y la Reforma Agraria en la Pro-
vincia de la Convenci6n, Fordm sobre desarrollo econ6mi-
co, Sociedad de Ingenieros del Perd, pp. 61-99 (1966).
Gustavo Palacios P.; Relaciones de trabajo entire el pa
trdn y los colonos en los funds de la provincial de Pau
cartambo, Revista Universitaria del Cuzco, aio XLVI,
No. 112, 1957, pp. 174-222. Mario Vdzquez La Antro-
pologia Cultural y Nuestro P-:blema del Indio. Perd
Indigena, II. 5-6, junior 1952. Ibid,, Hacienda. Peona-
je y Servidumbre on los Andes Peruanos. Editorial Estu
dios Andinos, Lima, 1961.






-16-


ciertas "obligaciones''. La retribucidn que debe prestar el

indigent es variada: tr3bajar gratuitamente las tierras de

la hacienda durante un nur-ero de dias a la semana, pastear

los animates de la mism~a, prestar servicios domesticos en

la casa-hacienda o en La residencia urbana del propietario,

venderle a este y al precio que come patron establece, los

excedentes que pueda lograr el colono-indigene, etc. En

el caso de los trabajadores de los valleys sub-tropicales

esta ultima obligacion es basica, logrando asi el hscenda-

do no s6lo trabajadores casi gratuitos, sine tambi4n el mo-

nopolio de la conerciaLizsaci6n de art:iculos que pueden te-

ner altas cotizaeclcnes. cmo aes el caso del cafi o del td.

Esta relaci6n que se estableoe entire propietario y co-

lono determine cue este ~1-ltimc se encuentre en un estado de

permanent inseguridad desde que no puede anticipar con cer

tidumbre la indole de sus obligaciones, y no tiene el tiem-

po necesario para levar a cabo ninguna tarea que escape

a aqul las : "- abh el- escar-

be de la papa laboran p-ara la hacienda todo un mes, per

esta raz6n no lea alc.anzaba el tiempo para trabajar sus ma-

nays" (21). Es asi que las posibilidades con que cuentan

los colonos para migrar terporalmente fuera de la hacienda

estd'n.severamente limitades, puestn que ello implicaria in-,


(21) T.C. Cevallos Valencia: Informe cobre Chawaytiri,
1965, (ms), Instituto de Estudios Peruanos, Estudio
de Cambios Rurales del Per'.






-17-


cumplir con ls obligaciones y por lo tanto, perder los "de-

reehos" sobre la parcels que usufructuan.

La situaci6n de inseguridad que caracteriza el colono

ha llevadc a alganos autores c pensar que 6ste bordea una

condici6n patol6gica. El temor que el amo lo expulse de la

parcel de tierra o que se apodere de sus animals, el mie-

do a enfermarse y no poder cumplir entonces con sus obliga-

ciones, ni cuidar de su parcel, envuelve la condici6n del

indigena en un complejo de temores y de represiones (22).


"El siervo del feudo de Vicos sufria de multiples
formas de temor, tantas y frecuentemente tan in-
tensas que tenemlos ciertas dudas si la sub-cultu-
ra local desarroll6 algunas formas de evasion,
permitiendo a los siervos gozar, en algun moment,
de un estado de tranquilidad. En los tErminos
mas generals de las interacciones personales,
el siervo percibia todas las relaciones humans
como hsotiles en tanto que ellas tenian un pro-
p6sito de dominacion (power oriented) (23).


En ests situacion, el patron es percibido como la fuente

todopoderosa con la que el colono debe congraciarse a fin de

mantener, al menos, la situaci6n de inestabilidad en los la-

zos de reciprocidad (asimitrica) propuestos por el patron,


(22) Allan Holmberg: Relationships between Psichological De
privations and Culture Change in the Andes. Trabajo
presentado al Cornell Latin American Year, Conference
of the Development of Highland Communities in Latin
America, march 21-25, 1966. Jacob Fried: Social Orga-
nization and Personal Security in a Peruvian Hacienda
Indian Community: Vicos. American Anthropologist, Vol.
64, No.4, August 1962, pp. 771-780.
(23) Ralph Klein: The self image of Adult Males in an Andean
Culture.' A clinical exploration of a Dynamic Persona-
lity Construct. University Microfilms. 1963, p.113,
citado por A. Holmberg, op, cit. p.2






-18-


en la media que el colono no cuenta con otras posibilida-

des de existencia a su alcance. Para cumplir este prop6si-

to.,. el colono busca establecer lazos de compadrazgo con el

patr6r y c'cn los figures de autor'.dad on general, a fin de

comprometerlos en ona si-tuac.dn que le ofrezca una situa-

ci6n preferencial en relation a los restantes colonos. Un

compare del patron t?1 ve0 tenga menores obligaciones,

tel vez pueda obtener cierta iJ:idulgenci& en caso de incum-

plimiento de las obligaciones o, en el mejor de los casos,

podra ser toomado coimo aombre ce confianza del patr6n (24).

Por el otro ladoc el po'-tron so apro-'echa de las limitacio-

nes.que encLtentre ei c !.oioo, para lograr por medio del com-

padrazgo reafir ar loo. .1.os de lealtad personal del colo-

no, subrayar su situaci,:o ,xcepcional y constituirse de

esa suerte en fuente e6. i.dntifiaci6n de sus colonos, im-

pidiendo la formaocion d iden-iificac.ones de clase (25).


"Entre los hacsidados y lo, japas puede decirse
que hay una ideologis en comdn. Los primeros
se consideran- pro-',:~:ores de los indios a quie-
nes los lasman ide 'hijitos". lea brindan seguri-
dad economics en Jpoo`:s 0.0 hambruna y seguridad
social cua-eio tienen que comparecer ante las au-
toridades locales por faltas o delitos cometidos.
Por su parte los indios llaman a los hacendados
patronn" a veccs los consideran como a sus padres
y protectors, No se sienten mencspreciados.,..


(.24) G. Foster: The Dyadic Contract in T:intzuntzan.
*Patron Client Relationship, II: Am-rican Anthropo-
logist, Vol. 65, 1962, pp. 1280-1294.
(25) W. Mangin: Estratificacidn Social en el Callejcn de
Huaylas en Fsgtudios sobre 1 .aul~2ura Actual del Peru,
Universidad de San Marcos, Lima 1964, pp. 298-305.









... al ser llamados sirvientes, por el contrario
en ciertas ocasiones se identifican con sus patro-
nes" (26).


Dadas estas condiciones de control y de identificaci6n

social, las formas culturales proscriben formas de agresivi-

dad hacia el patron y en camnbio prescriben que estas se diri-

jan hacia los o-ros colonos, competidores por los favors

del patron, determinando que considered su bienestar en re-

laci6n a la privacijn de los o-ros colonos (27). Es asi

que se desemboca en una situacidn de desconfianza y envidia,

caracteristica de la ':amoral idad familistica" descrita por

Banfield (28) que origiiw& ina fragmentaci6n social. La fal-

ta de articulacion social de los indigenas, azuzada por la

figure dominanTe, sobr e la base de servicios y recompensas

personales, que permiten dividir a la poblacidn colon e im-

perar sobre ella, dete:::_ire el establecimiento de relacio-

nes diadicas entire patron y colono (29) intransitivas y asi-

m'tricas, (30) sugiriendo la es stencia de multiples radios

inconexos que conv(ergen e3n un solo vertice.


(26) C4sar Fonseca y Juan Murrugara: Huaychao, en Sociedad,
Cultura y Economia en 10 creas andino-peruanas. Minis-
terio de Trabajio y Comunidades, Instituto Indigenista
Peruano, Lima, octubre 1966, pp. 36-37.
(27) G. Foster Peasant Societey and The Image of Limited
Good. American Anthropologist, Vol.67, No,2, 1965
pp, 293-315.
(28) E. Banfield: The moral basis of the backward societies,
Free Press, 1958.
(29) Foster- The Dyadic Contract...o cit.
(30) Stanislaw Ossowski: Class Structure in the Social Cons-
ciousness. The Free Press 1963, p,14-9.






-20-


Esta situaci6n de dependencia structural y normativa

de los indigenes frente a los "mistis", es causa de la exis-

tencia de la considerable distancia social y cultural mani-

fiesta entire ambos sectors de poblaci6n. Si para el mesti-

zo "el indio es el animal que mds se parece al hombre", el

indio, por otra part, interioriza su condici6n de subordi-

naci6n. Asi, de 499 entrevistados en seis comunidades de

indigenas y en una hacienda del departamento del Cuzco, el

52% se encontraba de acuerdo con la afirmaci6n que "los in-

dios han nacido para servir y obedecer al "misti" (31).


Lasccmunidades de indigenas.-


Conjuntamente con la hacienda, la comunidad de indige-

nas es el otro tipo de organizaci6n social rural caracteris-

tico del area. Las comunidades de indigenas, (a diferencia

de lo que acontece en las haciendas, present una alta den-

sidad de poblaci6n y una incipiente diferenciaci6n ocupacio-

nal.

Tal como se dijera anteriormente, las comunidades de

indigenas se caracterizan por los lazos de solidaridad in-

terna que existen en su sen o lo cua hace que susmiembrcs se

contemplen como una colectividad particular, es decir, que

las identificaciones que se desarrollan en estos centros ten

gan un cardcter local-familistico, al punto que pueda reco-



(31) Instituto de Estudios Peruanos; Estudio de Cambios
Rurales en el Perd, Marginales,





-21-


nocerse la pertenencia de un individuo a una determinada co

munidad por determinados signos distintivos de su vestimen-

ta.

Pero a pes&r de existir esta solidaridad internal, la

situacidn de las comunidades no deja de ser precaria. Por

lo general las comunidades ocupan las peores tierras de cul-

tivo -en las laderas de los cerros- que presentan ademas un

elevado grado de erosion. Asimismo, como consecuencia de

la distribuci6n de las tierras de cultivo comunales entire

sus integrantes, se observe un alto grado de fraccionamien-

to y de dispersion de aque'l".es, derivado del hecho que es

la principal, s.in. ii dLnica, fuente de capitalizaci6n.

Esta situaoi6n ob_!.-ga a Lca comaneros a buscar tierras en

las vecindades, observa.dose casos de comuneros que combi-

nan su status con el de colonos, o tambie' de comuneros

que arriendan tierras de las haciendas, para subarrendar-

las a su vez a otro3 coloncs, quienes entonces deben pres-

taro bligaciones a la hacienda y al comunero-arrendatario

(32). Otra modalidsd puede ser la de una comunidad que se

encuentra integrada, on forna colectiva, al sistema de ha-

cienda, de donde la denominacidn de "comunidad dependiente

o cautiva" (33).

Otra alternative que los comuneros pueden escoger fren-

te al problema de la escasez de tierras es la de emigrar,


(32) Cevallos, _op.o it,, Virgilio Landdzuri: Informe sobre
el problema de los arrendires del valle de La Conven-
ci6n, 1960 (ms),
(33) Rodolfo Vizcardo Arce: Paoaicasa, una comunidad de
hacienda. Tesis para optar el grado de Bachiller en
Antropologla Social. Universidad Nacional do San riat6
bal de Huamanga, Ayacucho 1965.







sin que ello les afecte sus dereonos en la comunidad ni su

afiliaci6n con la misma, a diferencia de lo que acontece

con los colonos (34).

De eats sue:'.te las comunidades en la mancha indfgena

constituyen un reservorio de mano de obra para las hacien-

das, bien sea para cuando estas requieran ampliar las dreas

de trabajo o pera reemplazar a ics colonos existentes en

una determinada propiedad,

Por otro lado, el intense fraccionamiento y dispersion

de las tierras de labranza de los comuneros, favorece la

existencia de un permanent estado de ansiedad entire ellos,

manifiesto en multiples conflictos interns, Estas mismas

circunstancias sirven para explicar los conflicts que exis

ten entire comunidades; por otro lado, a esto se agrega sus

identificaciones etnoodntricas, favoreciendo asi el desa-

rrollo de un trifico judicial interminable (35). Ademas

tampoco existen nuevas oportunidades o(upacionales, cir-

cunstancias todas que se ven agravadas .por el crecimien-


(34) Esta posibilidad parece encontrarse r-jndicionada a la
importancia relative del sistema de hacienda en una
determinada circunscripcijn. Es asf que es possible
sugerir la hip6tesis que cuento mayor extension de
tierras se encuentre en poder de las haciendas, menor
serd la tasa de emigracidn. En cambio, no parece exis
tir relaci6n entire dicha tasa y el ndmero de comunida-
des ni de comuneros que tenga un determinado departa-
mento. Asi, por ejemplo, el 21% de los nacidos en
Ancash, Apurimac, Ayacucho. y Huancavelica han emigra-
do de estos departamentos, mientras que el 11% de Cuz-
co y Puno han tomado esta alternative. Paralelamente,
en los cuatro primeros departamentos el 50% de las tie
rras se encuentran concentradas en propiedades mayores
de 500 hectdreas (descontadas las comunidades), mien-
tras que en Cucoo y Puno este porcentaje se elev"a"al
80%.
(35) Uldrich P. Ritter: Comunidades indigenas v cooperati-
vi-smo--en el Perd. Studios sobre la economic iberoame
ricana, Ed. Deusto. Bilbao 1965.





-23-


to demogrdfico.



Bajo estas condiciones se present una nueva modali-

dad de dependcencia del indigena, esta vez comunero, frente

al mestizo, en la media que para resolver positivamente

los casos judiciales el indigena procura conseguir los fa-

vores de un mestizo para por su intermedio obtener una so-

luci6n judicial favorable, ya que el indigena desconoce el

castellano, es analfabeto y existe un reconocimiento genera-

lizado que los tramites judiciales no se encuentran someti-

dos a criterios de indole universalista. Asi el 56% de 499

entrevistados en el Cuzco consideraba que los falls de los

jueces se basan en la influencia personal y en el dinero de

los demandantes (36).


"El indigena busca al de la clase media como una
protecci6n y sobre todo, como un factor de in-
fluencia para inclinar la justicia a su lado en
los frecuentes litigios que mantiene con otros
indigenas o con gente de estratos superiores
(37).


El papel de intermediario y "protector" del mestizo se

extiende no s6lo a los casos judiciales, sino a todas las

relaciones que el indigena requiera establecer con institu-

ciones oficiales. En esta condicidn los comuneros se en-

cuentran en situaci6n de clients de los mestizos, en tanto


(36) Instituto de Estudios Peruanos, op. cit.

(37) Plan del Sur PS/B/11, p. 28.





-24--


tienen que retribuir en formal personal, los servicios presta

dos por aqulllas, Se comprometen tdcitamente a venderles sus

products, convirtiendose asi cn dependientes de los "ataja-

dores", son eclutados gratuitamente para realizar faenas

de ndole privada y para reaii.zar los trabajos "pdblicos" en

las capitals de district so pretexto de las retribuciones

a favors que el mestizo puedsa '.orgar. Est-e recluu-

tamiento se hace por intermedio de las av.oloridades indigenas

de las haciendas ode I.- comunidades.. Es asi que contraria-

mente a lo que a]gunos "indigenistas" suponen, la autonomfa

de las comunidades es espirea, en tanto las autoridades in-

digenas canalizan las drdenes del patron o de las autorida-

des distritales y la solicitud de favors, ademas de que

los comuneros, independ entemente, son clients de los mesti-

zos de los pueblos.,


"En las comunidades o en las haciendas los indige-
nas tienen sus propias autoridades tradicionales,
designadas anualmente por los comuneros que tie-
nen como funcidn la de mantener las relaciones
dentro del sistema vigen-ce, recibiendo 6rdenes
de los mistis y haciendo que ellas sean ejecuta-
das, o bien represent ndo al "comdn" y busoando
obtener los favors del mestizo" (38),


Dadas las condiciones estructurales y normativas de de-

pendencia en que colonos y comuneros se encuentran frente al

mestizo, se' configura al nivel de su personalidad rasgos de

fatalismo, de abulia political y de incapacidad para'modifi-'


(38) Cevallos, p2,D. cit. Sobre las autoridades en las-hacien-
das ver, Mario Vdzquez: Autoridades en una hacienda
Andino-Peruana. Perd Indigena, Vol, X, Nos. 24-25,
1963; pp. 24-36.








car dicha situation, ys que los designios de los mestizos

aparecen como incontrolables, percepci6n que se manifiesta

en un comportamiento "servil", general, por otro lado, de

los grupos subordinados,



IID LOS MESTIZOS Y EL SISTEMA NATIONAL


Si bien la propiedad es una condicidn suficiente para

establecer la relacidn de dominacidn con el indigena, esta

condici6n no es necesaria en tanto que, tal como se ha vis-

to, los comuneros que no guardian relacidn direct con el sis

tema de hacienda tambifn se encuentran envueltos en el mismo

tipo de vinculaci6n, La condici6n necesaria y suficiente

del sistema de dominacicn de scrito estaria en funcidn de la

posibilidad que tiene el mestizo de acceder al sistema de

autoridad a travis de su conocimiento del castellano, de su

alfabetismo, que le permit elegir o ser elegido, o.bien de-

signar o ser designado para ocupar posiciones dentro del sis-

tema de autoridsd nationall", o dentro de la administracidn

pdblica, contando de esa manera con los recursos estatales

para legitimar la line de cast y de dominaci6n sobre la ma-

sa indigena.

Tal como se estipulara anteriormente, el mestizo no

s6lo es el prupietario o administrator de la hacienda: tam-

bidn es el abogado, el tinterillo, el juez, el gobernador,

el policia, el comerciante. Repitamos la cita de Bourricaud.

"...el misti, ain el de mAs baja condici6n ejercerS una posi-

ci6n que le confiers un minimo de autoridad.,."




-26--


MonolingUismo y analfabetismo.-

En 1961, el Perd tenia 1.8 millones de habitantes, ma-

yores de cinco asios, que hablaban quechua o aymara y de los

que el 87% se concentraba en la mancha india, constituyendo

el 19% de la poblaci6n total del pals dentro de ese grupo

de edad (39). Obviamente estos departamentos encabezan, es-

pecialmente Huancavelica, Apurimac y Ayacucho, la relaci6n

de departamentos por su grado de analfabetismo, en la medi-

da que existe una correlaci6n de .84 entire los que hablan

castellano y los que tienen instrucci6n (40).


CUADRO NO 2


DISTRIBUCION DE IA POBLACION POR SU ANALFAB:TIS1MO TOTAL,
RURAL Y POR SU GRADO DE ALFABETISMO FUNCTIONAL (x)


dc de los mavores
de 15 ahos en la
jpoblacidn total
aue son analfabe-
Deoartamentcs tos

Ancash 51
Apurlmac 76
Ayacucho 72
Cuzco 72
Huancavelioa 66
Puno 64


d de los mayor o de alfabe-
dg 15 anos en tismo funcio-
areas rurales ue nal
son snalfabetos


19
10
10
16
9
10


Promedio 65 81 12
Promedio
national 59 78 31

Puente: Censo Nacional de Poblaci6n, 1961, tomo II.



(a) El Censo Nacional, de acuerdo con las estipulaciones de
Unesco, consider alfabetos funcionales a los que tienen
un minimo de cuatro asos de instrucci6n.
(39) Censo Nacional de Poblaci6n, 1961, tomo III.
(40) Censo Nacional, 1961, Vol. III, p. VIII.








A pesar del peso relative de las lenguas indigenas en

la poblacidn del pais, las personas que las utilizan se en-

cuentrai discriminadas de todas las esferas de la vida ins-

titucional dtl pafs. El sistema educational ignore el que-

chua o symara imponiendo el monolingUismo espaeol. Los maes-

tros que se envisn a la mancha indigena, en la mayoria de

las ocasiones, ignoran las lenguas indigenes y en caso de

conocerlas -como nestizos que son- las usan s6lo en sus re-

laciones personales en las que invocan su situaci6n privi-

legiada, El concurso que prestan las instituciones guberna-

mentales o universitarias para el studio de los idiomas in-

digenas es insignificant y los pocos investigadores de la

material se encuentran subvencionados por fundaciones extran-

jeras,

Los mismos indigenas parecen reconocer que su descono-

cimiento del castellono y su falta de instrucci6n se encuen-

tran asociados a su status. De 495 entrevistados en el

Cuzco el 76% oonsiderd que si los indios tuvisran la misma

educaci6n que el mestizo estarian en igualdad de condicio-

nes para desempekar cualquier ocupaci6n, y el 91% declar6

estar de acuerdo que "por medio de la educaci6n un hombre

puede llegar a ser lo que quiere" (41). Asimismo, Mario

Vazquez (42) atestigua en el mismo sentido:



(41) Instituto de Estudios Peruanos., op. cit.

(42-) M. Vizquez. Cambios en la estratificacidn social en
una hacienda andina. .Perd Indigena. Vol. VI, Nos..
14-15, julio de 1957, p. 85.





-28-


"En otras palabras los vicosinos reconocen la impor-
tancia del castellano como instrument de comunica-
ci6n y de conocimiento, pues el castellano actual-
mente constitute la principal barrera entire el in-
dio y el mestizo y tal vez es una de las causes
para el aislamiento y atraso cultural de Vicos. Co-
rroboran nuestro acierto las siguientes opinions:
Tengo miedo de ir a otros pueblos porque no se ha-
blar castellano...Me da verguenza no poder respon-
der cuando me hablan en castellano...Muchos nos re-
prochan cuando no podemos responderles dicidndonos
para que vienes a estos lugares sin saber hablar
el castellano...,si supiera castellano no tendria
miedo porque me sentiria igual que los otros...Los
mestizos tienen mayores oportunidades para obtener
dinero, porque ellos trabajan mis con los ojos,
miehtras nosotros tenemos que pasarlo en las cha-
cras...Si supiera el castellano tal vez tendria mds
coraje y los que saben no me humillarfan".


La Administraci6n Publica no cuenta con los mecanismos

necesarios para comunicarse con esta poblaci6n. El Ministe-

rio de Trabajo y Comunidades, cuenta s6lo con un traductor

official del quechua o aymara en el Instituo Indigenista del

Perd. En la administracidn de justicia la situaci6n llega

a tener contornos patdticos ya que los indigenas acusados

no tienen posibilidades de conocer sus casos, debido a que

los mismos se desarrollan en una lengua extranjera para

ellos. Ni que decir que los indigenas no tienen medios para

informarse sobre sus derechos, encontrandose desamparados

frente a los mestizos, sus intermediaries obligados.


El sistema electoral.-


Debido a la reglamentaci6n electoral existente en el

pals, que estipula que s6lo los alfabetos tienen dereoho a

elegir y ser elegidos, la poblaci6n indigena se eneuentra





-29-


fuera de los posibilicddes de acceder -1 voto y ser repre-

sentada. Pero, y siguiendo Is misma regl-mentacidn, si

son tomados en consideracidn para computer el ndmero de re-

presentantes quo cads circunscripcidn envia al Parlamento,

pues para ello se determine 1, poblacidn total que cuenta

cada department. De done result que la manchn indigena

que cuenta con el 29% de Ic pobl!cidn total del pals, tiene

el 14' de la poblacidn electoral, en vista que s6lo uno de

cada cinco de sus pobladores mayores de 20 ahos se encuen-

tra facultodo pare ejercer el derecho n votar. Est, frao-

ci6n de la poblaci6n, sin embargo, elige a 50 de los 185

representnntes que constituyen el Parlamento. Asimismo,

estos departamentos requieren, en promedio, cinco veces me-

nos electores para elegir un representante que los que se

necesita en el departamento de Lima, que es el que tiene

la ma
ya que son ciudldanos el 86- de su poblacidn mayor de 20

anos.

Este mecanismo electoral contribute no sl6o a discri-

minar a los poblsdores de la manche indigena, sino tambi6n

en general a la poblacidn rural del pais, se encuentre bien

sea en departomentos serranos o costeios, en la media que

el 78% de la poblacidn rural, mayor de 15 aios, es analfa-

beta. Es asi que existed una correlacidn positive de .83

entire la poblacidn econdmicamente active dedicada a la ac-

tividad agropecuaria y la poblacidn analfabeta y una corre-

lacidn negative de .87 entire la poblocidn dedicada a las la

bores agricolas y la poblacidn electoral, a nivel national.





-30-


El desconocimiento del castellano, la fuerte incidencia

del analfabetismo rural, la dispersion que caractcriza a la

poblacidn de la mancha india, la situaci6n de dcpendencia

structural y norma.tiva que el indigena vive en relacidn al

mestizo, son factors todos que sugieren que los electores

y los elegidos son mestizos, institucionalizgndose de esta

suerte la autoridad mestiza y la marginaci6n de la poblacidn

indigena de los recursos institucionales.


El gamonalismo.-


Es asl que a travys del dominio del castellano, do la

educaci6n y de la discriminaci6n de estos recur.sos a la po-

blacidn indigena, los mestizos logran controlar los recur-

sos econ6micos, politicos, judiciales, represivos y culture

les: son los diputados y senadores, propietarios o adminis-

tradores de las haciendas, son los prefectos, sub-prefectos

y gobernadores; son los jueces y los maestros, dominando,

gracias a la articulaci6n unicamente local-famillstica de

la masa campesina, todas las esforas de la autoridad, lo que

define el sistema "gamonal".

Ahora bien, si recordamos que hemos insistido que la

situacidn de dominaci6n en quo se encuentran los indigenas

por los mestizos, los distancia a uno de otro marcando una

line de cast, podemos advertir que tanto el grupo mestizo

como el indigena suponen un grupo de referencia o de afilia-

cidn en la media que la pertenencia a uno de ellos delimits

claramente las orientaciones valorativas, sus actividades





-31-


y sus-relaciones, de donde se podria concluir que la acti-

vidad del mestizo en el Parlamento, en la burocracia, en

los tribunales, etc., estarg dirigida a solventar la posi-

ci6n de su grupr, de pertenencia.

De esta suerte, los mestizos, en relaci6n a su situa-

cidn de clase, tienen access a las decisions de nivel lo-

cal, regional y por su intermedio al nivel national, sin

que para ello tengan que tomar en consideraci6n a una masa

dominada, es decir, sin capacidad para gestionar y dirigir

sus propias iniciativas en form aut6noma.

Es asi que se observe la existencia de una privatiza-

cidn del poder en los distintos niveli;,, sea el de la ha-

cienda, del distrito o de la provincial, en tanto que el

grupo de status mestizo se encuentra en libertad de actuar

de acuerdo a sus propias iniciativas, reinterpretando in-

cluso las disposiciones que pudiera recortarles el ambito

de sus atribuciones.


"En la hacienda Chawaytiri (del Cuzco) a raiz de
un movimiento que propici6 la sindicalizaci6n de
los colonos, las autoridades distritales nombra-
ron a un colono leido como teniente gobernador...
Para hacer valer y poner en conocimiento del pro-
pietario su nombramiento, se present en el case-
rio y expuso el caso al propietario quien le dijoa
"Quien era 41 para hacerse nombrar de teniente
gobernador, que a 41 no lo conocia...que en la ha-
cienda no puede haber teniente gobernador ni otra
clase de autoridades y que su nombramiento se lo
guardara para empapelar su casa y que debia saber
que en la hacienda las unicas autoridades que exis
tioin las nombraba 61 (el propietario)" (43).


(43) Cevallos, op. cit., p.17







Ademds, el propietario o su administrator, sen sin con-

tar con ningun cargo politico, por el control que ejerce so-

bre los colonos, por sl afinidad y cercania de los que ejer-

cen los cargo de autoridad, deseTnpena en la realidad fun-

ciones de esa naturalezao


"El hacendado hasta hace tres ahos era la mdxima
autoridad political social y judicial. Cuando se
suscitaban rencillas, robos y hasta crimenes, el
Administrador o su representante era el primero
que intervenia. Si el caso requeria la interven-
cidn de la autoridad competent lo remitia a 4sta.
Las autoridades locales tradicionales eran nombra
das y juramentadas por el Administrador, no baja-
ban a la Gobernaci6n de Pisac, a fin de recibir
la jaramentaci6n del caso" (44).


La privatizaci6n del poder llega a tener connotaciones

de Indole geogrdfica. Landgzuri (45) menciona que en la

Convenci6n, en muchas ocasiones la capital del distrito no

es otra cosa que el caserfo de una hacienda y que la sede de

la autoridad no es otra que la casa-hacienda.

Debido a la falta de diversificacion social que se ob-

serva en la mancha indigena y a la ausencia de articulacidn

de la masa campesina, regions enteras pueden encontrarse

bajo el dominion gamonal, de alli el dicho que "Abancay es

la dnica hacienda con Prefectura", express una realidad en

tanto que un distrito, provincial e incluso un departamento

puede ser dominion de srlo una familiar o de un grupo de fami-

lias (46).


(44) Cevallos, op. cit,, p.19.

(45) V. Landazuri, o_, cit.
(46) M. Vgzquez- Hacienda, Servidumbre y Peonaje, op. cit.
p,18.






-33-


De esta suerte,es muy amplia la posibilidad de expan'-

sion de los recursos econ6micos por el grupo mestizo ya sea

a travis de medios coercitios, "'ilegales", o de medios "le-

gales", entree lo que se encuentran como de importancia espe

cial el arrendamien-o de propiedades del Gobierno, congre-

caciones religioses, Beneficencias Pdblicas, Universidades,

Colegios, etc, Efectivemente, existen extensas propiedades

de estas instituciones que son arrendadas en "pdblica subas-

tas por precious que nc han variado desde hace varias ddcadas.

Asi, el Mi.nisterio de Educacion Publica "descubri6" a media-

dos de 1966 que era propietario de cerca de un million de

his., que se encontraban arrendadas a precious irrisorios.

Ahora bien, para participar en dichas subastas se require

entire otras cosas, ser ae fabeto. tener libreta electoral y

poseer una garantia commercial, requisitos que solamente los

mestizos de cierta case pueden lograr,


LD clientKl e 1 . -'.-


Una de las manifestaciones de la rigidez del sistema

social existente en la mancha india se destaca por la consis-

tencia que guardian los diferentes criterios clasificatorios

de la poblaci6n: riqueza (tierras y/o ganado), educaci6n,

lugar de residencia, tipo y prestigio ocupacional, ambit.....

de influencia van asociadoso Mientras los indios se encaen-

tran desposeidos de tierras o son minifundistas, siempre se

dedican a laborers agropecuarias, son monolingues o analfabe-







tos, residents en ireas ruraies; su gmbito de influencia

personal se reduce a la de sus correligionarios o familia-

res. En cambio, en la media que se asciende en la escala

de los mestizos, a mayor riqueza se observa mayor educaci6n,

menor dedicacidn a las actividades relacionadas con la agri-"

cultura, residencia en dreas urbanas cada vez mas importdn-

tes, donde desempefian posiciones que tienen un gmbito de in-

fluencia political cada vez mas amplio,


"Las classes sociales tienen una participaci6n politi-
ca circunscrita a las categories geogrdficas dentro
de las que se exit:: nde el area de su influencia per-
sonal. La clase mis bajo (indios) se circunscribe a
la comunidad, la parcialidEd y el barrio: la clase ba-
ja o chola se encumbra jerdrquicamente y funciona en
form dindmica en la politico de la aldea o del villo
rio, mientras que la clase media se desenvuelve en 1a
political provincial, con un buen grado de participa-
ci6n en la political departmental" (47).


Asi, los grandes propietarios resident en las ciudades,

capitals de departamentos como Arequipa, Cuzco, Puno, Hua-

raz o en Lima, donde ocupan posiciones importantes en la Ad-

ministracidn Pdblica, Magistrstura, Parlamento, dedioandose

en menor proporci6n al comercio. De alii que diferentes

autores destaquen la existencia en las ciudades provincia-

les de la mancha indigena de un grupo "blanco" con linaje,

dinero, educacidn y posiciones de prestigio que se encuen-

tra intimamente vinculado a Lima (48)c


(47) Plan del Sur, PS/B/11, p,28
(48) W. Mangin: Classification of Highland Communities in
Latin America. Trabajo presentado al Cornell Latin
American Year, Conference of the Development of High-
land Communities in Latin America, March 21-25, 1966.





-35-


Por ejemplo, el distrito de Pisac (49), en el departa-

mento del Cuzco, cuenta con 10,000 habitantes, de los que

el 84% son indigenes, En el distrito los pobladores recono-

cen la existencia de cuatro estratos sociales: los hacenda-

dos, los mestizos, la cholada y los indios, En el distrito

existen 10 haciendas, una de ellas de un congregacidn reli-

giosa y quince comunidades regadas en las laderas de los ce-

rros y que administrativamente constituyen anexos de la capi-

tal del distrito. Los haoendados tienen en arrendamiento o

en propiedad las haciendas, pero no resident en la capital

del distrito sino en la capital del departamento, donde son

jueces, altos funcionarios de la Administraci6n Pdblica o pro-

fesores en la Universida dejando sus propiedades on arriendo

o en adminisl-r- i -.t Estos ejercen la actividad

econ6mica por procuracidn, formando parte de la clase alta del

poblado conjuntamente con los pequehos y medianos terratenien-

tes, comerciantes y funcionarios pdblicos, quienes mantienen

estrechos contacts con la clase alta a nivel provincial o de

partamental, a fin de oonseguir, por su intermedio, asegurarse

las vias political de a.'censo social (50). Es asi que, debi-.

do al mecanismo electoral, y la forms particularista como se

design a las autoridades judiciales s- politics, los mesti-

zos de Pisac se convierten en figures political en base al

apoyo de los mestizos de "clase alta".


(49) F. Garmendia: Informe sobre Pisac, Instituto de Estu-
dios Per-uanos, 1965, (ms )
(50) Cabrio p-res p- eL'-crsp si In baja productivida --
de las haciendas del area, no guard relacion con el he-
cho que ellas son concebidas por sus propietarios prince
palmente como recurso politico, mSs que econ6mico, pues
por su intermedio logran posiciones politics que les
facultara enriquecerse y obtener prestigio social.








"Taraco es un distrito,..y como tal la autoridad den-
tro de 61 est ejercida por un gobernador, quien es
nombrado por el prefeoto del departamento a propues-
ta del sub-prefecto, de la provincia, para lo cual
Iste propane a aquel tres "vecinos" entire los cuales
escoge a uno para el ejercicio de dicho cargo.. En
cieria 2orua, el requisite principal para ejercer
el cargo de goberncdor es ser un "vecino notable"
del distrito, es decir ser mestizo notable resident
en la capital del mismo y tener cierto prestigio en
el seno de la agrupacidn que constitu on los mesti-
zos; pero los ejerce auel que tiene relaciones amis-
tosas con el sub-prefecto o con el prefecto (51).


Por otro lado los parlamentarics son los que consiguen

los nombramientos para maestros, empleados de correos, jue-

ces, prefectos y sub.-prefectos, administradores de riego,

etc., es decir las :ioiones claves a nivel local y regio-

nal, contentando de esta manera a personas deseosas de pro-

mover su status por Ia via political y que se desempesardn

por procuracidn --tcita- :-. aue rotper esos Inzoo

los dejaria en situaoidn de desamparo.

Este sistema de reclutamiento y de promocidn en la Ad-

ministracidn POblica no se rsstringe al nivel de las deci-

siones locales o regionales, en la media que los grandes

propietarios colocan (recomendar es el eufemismo usado co-

rrientemente) a sus allegados en posiciones que tengan in-

gerencia en las decisions a nivel national. De esta suer-

te podria pensarse que en la Administraci6n Pdblica peruana,

podria presentarse un fen6meno de"clientelismc, similar a


(51) H. Martinez: La sub-area quPchua de Tqraco,'Instituto
Indigenista Peruano, Prograwn Puno-Tambopata, Marzo
1958 (ms), p.98.





-37-


las "panhelinas" brasileiias (52) en tanto que la existencia

de un burdcrata estg en funci6n de la protecci6n personal

que pueda lograr de una persona de influencia y al que es

necesario retribuir en form igualmente personal. Por otro

lado, las figures patronales se encargan de distribuir favo-

res entire sus allegados o personas de confianza en la inteli-

gencia que 4stos, colocados en situaciones claves, les servi-

rdn no sdlo para reforzar su propia condicidn sino tambidn

para conectarse con nuevas entidades,logrando expandir sus

oportunidades econdmicas y politics.

Si el reclutamiento de la burocracia y de las posicio-

nes de autoridad se realize entire los clients de ]as figu-

ras patronales, puede concluirse que la burocracia no sdlo

se caracteriza por su origen sino tambidn por su orientacidn

clasista y que la identificacidn con los patrons y la dis-

tancia que los separa de los sectors dominados favorece-

ra su asociacidn a la situaci6n y a la cultural de dominaci6n.

Es decir que las orientaciones valorativas de los empleados

pdblicos se caracterizaran por su discriminacidn a los in-

digenas en particular y a todos los sectors en situacidn

de privaci6n en general.

Si bien el "favoritismo" en la Administracidn Pdblica

se encuentra generalizado entodo el pais yentodos los nive-

les sociales, es indudable que pierde el cariz de "cliente-

lismo",en la media que el ambito social present una mayor

diversificacidn y aumenta la movilizacidn social de la po-


(52) A. Leeds: Brazilian Careers and Social Structure: A
Case History and Model, en D. Heath and R.N. Adams (eds.)
Contemporary Cultures and Societies of Latin America,
Random House 1965, pp. 379-404.






-38-


blacidn. En efecto, en estas condiciones es possible alter-

nar con diferentes fuentes de influencia y la poblacidn pue-

de desarrollar recursos institucionales que limiten el poder

de las figures. patronales.



III. LA NEUTRALIZACION DE LOS PARTICIPANTSE"


Los sectors participantse" o integrados de la socie-

dad nationall" es decir, los obreros de manufactures, de la

mineria, de la agriculture; los empleados de gobierno y del

sector privado, los profesionales, es decir aquellos secto-

res urbanos, que tienen acceso a la educaci6n, al voto, que

se encuentran incorporados al mercado interno, que partici-

pan en organizaciones sindicales o politicas, en una pala-

bra, que tienen medios de representaci6n, han levantado una

brecha considerable con la masa rural no organizada y espe-

cialmente con la indigena, asi como con la poblaci6n desocu-

pada o sub-empleada de las ciudades, precisamente por contar

con esos recursos.

La distancia socio-cultural entire los sectors parti-

cipantes y los marginados explica que las reivindicaciones

que los primeros procuren alcanzar les sean particulares,

ignorando cualquier tipo-de redistribuci6n masivD, que arec-

tarao en forma .inmediato su-consumo,"resultando asi:'que sus

aspir-cioncs se cioen a un estilo B vida propuesto por los

sectors de close superiores.





-39-


La incorporaci6n segmentaria,-


De esta maners se expanded los privilegios del sistema

de dominaci6n incorporando segments de la poblacidn a dicho

sistema, ampliando el nimero de sectors sociales que se be-

nefician direct o indirectamente de la marginaci6n campesi-

na. Es asi que se podrja argumentar (53), que si bien el

problema basico que confrontan las sociedades "sub-desarro-

lladas" es el de crear los medios para que nuevos sectors

de la poblaci6n accedan a los recursos sociales y politicos,

podria agregarse que en la media que esta incorporaci6n

es parcial progressivee" ) favorece el mantenimiento del sis-

tema de dominaci6n, en tanto expand el sector afecto al

mismo, y neutralize las actividades de los "nscendidos"

sl distcnci.-:rlos de los mrrginadons

Al peraeguir mejor'r los .ingresos de sus i-rtegronte- los

sindicatos obtienen tales ventajas en desmedro de los secto-

res no organizados, pues;o que 1, prusi6n que orignPa

en las empress determine una mayor tecnificaci6n en 4stas y.

una estabilizacidn del ndmero de empleos,


"La reducci6n o al menos la estricta limitaci6n
de personas empleadas es muy probablemente la
contrapartida de las ventajas que obtienen los
obreros agricolas mejor pagados -y mejor organi- ....
zados-. Su situaci6n privilegiada es muy grande
si se les compare con la suerte de sus camaradas
no sindicalizados y mrs aun si se piensa en ....


(53) Gino Germani: Politica y Sociedad en una 6poca de tran-
sicidn. De la sociedad traditional a la sociedad de
masas. Editorial Paidos, Buenos Aires. Ver en especial
capitulo 5: Anlisi de la Transicidn.





-40-


los que habrian podido emplearse en la explota-
ci6n azucarera y no lo han podido hacer debido
a la tecnificaci6n, teniendo que quedarse en
sus miserasparcelas" (54).


Si bien los obreros y empleados sindicalizados han lo-

grado un cierto grado de autonomia del contorno patronal,

manifiesto por las reivindicaciones logradas, tales como

seguridad social., condiciones de trabajo y salaries mis exe-

vados que los no sindicalizados (55), paraddjicamente han

desembocado en nuevas forms de dependencia ya que

sus exigencies pnrr. lc obtenci6n de mejoras y benefi-

cios estan dirigidas en favor unicamente de los sindicali-

zados, sin tomar en consideracidn el context national. Por

ejemplo, los sindicatos agricolas de la costa norte, asi

como los sindicatos mineros del Centro, despuds de largas

y penosas luchas sindicales han logrado obtener altos sala-

rios relatives, a la par que condiciones de vida much mas

favorables por medio de disposiciones legales que obligan

a alojarlos, prestarles atencidn medio3, educaci6n, etc-. que

configur:n i esas emprcoss en un'' "company town". De eita

manero abandoner 1a empress supone perder el derecho a uuu--

fructo de eso- servicios -pdblicos, pero en verded priv-doe;




(54) F. -Bourricaud: Syndicalisme et Politique: le cas
peruvien. Sociologie du Travail. No.4, 1961, PP.48-49
Paris.
(55") D. Chaplin: A Discussion of major issues arising in
the recruitment of Industrial Labor in Peru (ms.)
James Payne: Labor and Politics in Peru. Yale Uni-
versity Press, 1965.









puesto que son de "'prcpiedaaO d6e la empresa (56). De hecho

todavia subsisten lugares en los que ee necesario tener un

permiso especial para ingr~oer a elsc11

En la media que. e*m:os sae:lores organizados no apuntan

a una apertura general de sis-tem~, sino s6lo a beneficios

exclusivistasr determinisn la :igiOez do coi prcpias posibili-

dades en tOrminos dc merswioq de consume., e produccidn y de

empleo, ocasionindose asi un t-jo grado de movilidad ocupa-

cional, mas evidence aun porquc la demand de empleo aumen-

ta. AKi el reclutan_.ientuo -n las euiiresas se basa en razones

de favoritismo y cO o:1.:.c I :n.ijres, hacienda possible

que en ella: sc. ci .s.&Lv u nPmbia.nt a familiar-regional, al

mismo tiempo que un.a r :;.r arciorn en. la que las relaciones

entire patron y trab ojado: ,resentc -i una rnue~v version del

viejo cuno (57).

Las relvinldi c;adi do ~;re:os y empl edos, orienta-

das segmentariarente, i:nsi-,ei. ern q''e lI.s inversiones esta-

tales se destined n oc-as e Gce arollo urban, principal-

mente en la region PMt; t 6aicte rminando no s61o un mayor

distanciamiento soio-oultural entree aI Costa y la Sierra,

sino tambi6n que el estonconientc de la produccidn agricola

se agudice y a que a la mayor demand urbana se opone

una rigidez en la oferta de alimentos, Asi, las cre-


(56) Luis Soberons' Cerro de Pasco, Ciudad-Empresa. Sevis-
ta del Instij'to de Planeiamireto de Lima, Universidad
Nacional de l:genieria: No.1, pp. 27-35, Lima, 1966.
(57) ). Chaplin,..op. cit.






-42-


cientes demands de los sectors participants por mejorar

su consume, sin que ello implique medidas redistributivas

a escala national, especialmente en el sector rural, desem-

bocan en una presi6n inflacionaria que se revierte contra

sus propias aspiraciones.





La marginacidn de los sectors rurales y la orientacian

segmenteria de los sectors participantses, dean el campo

libre a los que tienen acceso a la gran propiedad al con-

trol de la producci6n y comercializacidn de los products

de exportaci6n y del credito rubros en los que tiene una

ingerencia muy importonte el capital extranjero- quienes

se encargan de establecer las restricciones econ6micas del

juego politico, privatizando la political econdmica del Esta

do (58).


Lo que explica que la economic peruana se fundamente

en las exportaciones de materials primes es la ausencia de

un movimiento masivo que abogue por un desarrollo econ6mico

national, conjuntamente con una redistribucidn del ingreso

y de la riqueza a esa escala, y que al mismo tiempo procure

nacionalizar el gobierno, otorgindole los recursos necesa-

rios para ejercer el control del desarrollo industrial y

agricola referido al bienestar general.


(58) F. Bourricaud: Observaciones sobre la Oligarquia Pe-
ruana. Revista Eco, Noviembre Diciembre 1966, Bogo-
ta.






-43-


Los Partidos Pollticos.-


La tendencia a la segmentarizaci6n y su corolario en

la privatizeonidr estatal ha sido y sigue siendo favorecida

por los partidos politicos. Estas organizaciones se carac-

terizan por reclutar a sus miembros y orientar sus activida

des en funcidn de los sectors participants, insistiendo

exclusivamente en las medidas conducentes a mejorar su in-

greso. Por ejemplo, ningdn partido en Ia actualidad consi-

dera el voto universal como punto de su plataforma political.

En una oportunidgd solicitamos a un dirigente sprista el

por que ese partido no habia tratado de organizer a las ma-

sas indigents, siendo la respuesta que: "o..no existia in-

teres en vista que los indios no cuentan politicamente pues

to que no votan..." Una respuesta similar obtuvimos de

otro lider esta vez de Accion Popular: "...existe poco in-

teres en tocar el tema porque despertaria much oposici6n...

Internamente en el partido muchos se opondrian a tal medi-

da...seria antipopular una reivindicacidn de tal media y

recibirfamos muchas critics y principalmente la oposici6n

del Ejercito".

Durante cerca de 25 asos, e] Apra procure agregar a

diferentes capas de la poblaci6n: obreros agricolas y urba-

nos, a los que ayud6 a sindicalizarse, empleados, estudian-

tes y profesionales, a fin de romper el control que la "oli-

garqufa" ejerce sobre el gobierno. Esta situaci6n cont6 con

una oposicion tenaz por parte del binomio 'Tuerzas vivas"- fu-er






-44-


zas armadas ya que la consecuci6n de los objetivos que per-

segula el Apra, se traducirla en la emergencia de esos sec-

tores sociales al poder estatal y 1n consiguiente saubordi-

noci6n-de 104 fucrzes nrm-od8s 2 l1. cutorid-d civil.



Vista la tenaz oposicidn del binomio mencionado, el

Apra retuvo una finalidad segmentaria a fin de lograr el

consentimiento de las fuerzas -vivas y armadas para acceder

al poder, por intermedio de coaliciones con dichos secto-

res, bajo el supuesto que su participaci6n implicaba una

acomodaci6n a las reglas de incorporacion segmentaria y un

rechazo a todo intent de masificaci6n de la sociedad. Los

nuevos partidos que se han formado en la dltima dccada, se

han ajustado a las mismas reglas, resultando en lo que en

la jerga periodistica se denomina la "superconvivencia".

Al incorporarse los partidos politicos al sistema po-

litico,. otorgando representacion a los sectors partici-

pantes y con ello ofreciendo una nueva legitimidad al Es-

tado, ha resultado en formal institucionalizada la mecanica

de la segmentarizaci6n, manifiesta por ejemplo, a travds

de las "iniciativas parlamentarias "y las eyess de nombre

propio", Las iniciativas parlamentarias, consistent en la

facultad con que. cuenta cada representante para movilizar

personalmente una determinada asignaci6n del Presupuesto

para los prop6sitos que 1d determine. Las leyes de nombre

propio, se refieren a aquellas que afectan en forma exclu-

siva, beneficiando o perjudicando, a una determinada persona







natural o juridica, o a un sector particular de la pobl -

ci6n. Es asi que mediante estos dispositivos legales se

confecciona el Presupuesto national buscando beneficiary

a una determinado "clieftela political" sin tener en consi-

deracidn los requerimientos nacionales. Se podria decir

que en verdad existen dos Presupuestos, el que confeccio-

nan los representantes a fin de neutralizar y ganar un de-

terminado segment socially otro basado en los empr6stitos

internacionales, que se destiny a obras de infraestructu-

ra orientadas a abrir nuevas posibilidades para que nuevos

sectors se "incorporen", segmentariamente, a la vida "nacio-

nal".



IV. LA DINAMICA DEL CAMBIO SOCIAL


No obstante la dependencia de la masa campesina, espe-

cialmente la indigent, la orientacion segmentaria de los

sectors participants y la privatizaci6n del poder por

la "oligarquia", principles ejes del sistema social, Aste

presencia la formacidn de nuevas fuerzas sociales, dentro

de un context de movilizaci6n social y political (59) que co

mienza a presenter visos de enfrentamiento organizado y

cononiente de las limitaciones de la organizaci6n social

imperante.


Ruralizacidn urbana y urbanizacidn rural.-

En los dltimos 25 asos el pals ha sufrido un notbrio

crecimiento urban y ana important movilidad residential

(59) Karl W. Deutsch: Social Mobilization and Political
Development. American Political Science Review, sep-
tember 1961.






-46-


de la poblacidn. Mientras en 1940 la poblaci6n urbana -con-

siderada como la resident en localidades de mas de 2,000

habitantes- comprendia el 25% de la poblaci6n, esa propor-

ci6n asciende hoy en dia al 42%, con una tasa annual de cre-

cimiento trees veces superior al de la poblaci6n rural, y

que se opera a expenses del movimiento migratorio provenien-

te de las zonas rurales (60),

La migraci6n parece caracterizarse principalmente por

partir de las zonas rurales y serranas y dirigirse a las ur-

banas y costefias, principalmente a aquellas de la zona cen-

tral, teniendo a Lima como foco principal (61). Asi, en

1961 alrededor del 15% del total de la poblaci6n del pais

residia en departamentos diferentes a los de su nacimiento,

y en una proporci6n muy important se encontraba en el con-

junto de Lima-Gallao. De este modo, en los ultimos 25 afos,

Lima ha visto triplicar su poblacion de la que cerca de la

mitad estd constitufda por .migrantes do 13 primers genera-

ci6n. Asimismo, el pais ha visto el surgimiento de dos ciu-

dades, Chimbote y Huancayo, compuestas fundamentalmente por

inmigrantes y que se encuentran compitiendo en importancia.

con aquellas otras que -con excepci6n de Lima- tienen funda-

ci6n hispanica.


(60) Servicio del Emploo y Recursos Hum7nos: Diagndstico y
Progreimccin de-los Recursos Humanos, Poblacidn del Perd
Marzo 1965.

(61) Ibid. Diagndstic6 de l Situacir'n de los Recursos'-H~ume
nos. Instituto Nacional de Planificaci6n. Enero 19667





-47--


El crecimiento urban debido a la migraci6n internal,

ha produciuo la "ruralizacidn de las ciudades", fendmeno

consistent en que las forms rurales de ccmportamiento so-

cial y polit-co se adecdan, sin desarraigo, al nuevo habitat,

en la media que el trabajo industrial, que caracterizaria

al mundo urban y modernn" (62) ocupa a un ndmero muy re-

ducido de esos migrants puesto que el reclutamiento indus-

trial es selective para los alfabetos y personas provenien-

tes de dreas urbanizadas.


"Muy pocos obreros textiles provienen de las dreas
rurales densamente pobladas o de las minas o plan-
taciones, La mayoria vienen directamente de areas
urbanas...o de otro trabajo mecanico.. El creciente
ndmero de migrants rurales en Lima y en Arequipa
se encuentran, tal como era de esperarse, principal-
mente en ocupaciones no-industriales, de "ingreso",
tales come la construcci6n, servicio dom6stico y las
las fuerzas armadas" (63).


Si bien los inmigrantes se ocupan fundamentalmente a

actividades de servicios o artesanales de cardcter familiar,

encontrAndose en una situaci6n de sub-empleo, debido a la

presi6n political que su sola presencia acarres el Estado

se ha visto forzado a desarrollar la construccion de vivien-


(62) Alex Inkeles: Industrial Man, The Relation of Status
to Experience, Perception and Value. The Bobbs-Merrill
Reprint Series in the Social Sciences S-131.
(63) D. Chaplin, p, cit.; ver igualmente Stillman Bradfield-
Some Occupational Aspects of Migration, Economic Deve-
lopment and Cultural Change, vol. XIV, No. 1, oct. 1965,
p. 10; G. Briones y J. Mejia V.: El Obrero Industrial,
SAspectos.sociales del desarrollo econ6mico del Perd.
Institute de Investigaciones Sociol6gicas,. Universidad
de San IMarcos, Lima, 1964; pp. 29-30.








das, especialmente destinadso para los sectors de ingresos

altos y a conceder facilidades para la instalaci6n de indus-

trias, a fin de crear empleos estables y remunerados. De

esta suerte, peite de esta poblsci6n migrantt" se incorpo-

ra a la vida sindical y political, originando en ella un in-

teres clasista.e ideol6gico, Pero incluso, esta nueva ocu-

paci6n y la participaci6n pclitica que favorece no sustrae

a este sector de sus relaciones con las zonas rurales, bien

porque tiene cargas familiares en dichas dreas, o porque la

llegada de otros inmigrantes que ellos atraen las refuerzan.

Este hecho i plica que las areas rurales, especialmen-

te las comunidades sign siendo fuentes de identificaci6n

social para los migrants, observindose asi que en las ba-

rriadas se recrean las formas de re3iprooidad tradicionales,

de trabajo cooperation y de fiestas, que se traducen en un

refuerzo de la solidaridad regional y comunal original, ma-

nifiesto tambidn en la participaci6n de las "asociaciones"

regionales y locales provincianas con residencia en Lima

(64), Asimismo, Is inestnbilidad ocupacional de estos sec-

tores, las pertenencias que preservan en las comunidades de

origen y los lazos de solidaridad familiar y communal que

mantienen,coinciden para lograr una mo ilidad residential

temporal muy fluida, que incide sobre las identificaciones

rurales.


(64) W. Mangin: Clubes de Provincianos en Lima, en Estudios
sobre la Cultura Actual del Peru, Universidad de San
Marcos, Lima 1964; pp. 298-305.





-49-


.Asi, muchas de las barriadas se caracterizan por agrupar co-

terrdneos y families extensas, agrupacidn que parece combi-

narse con una especializacidn ocupacional. Por otro lado y

debido a ia oituacidn de marginaci6n en que se encuentran

las "barriadas marginales'" y dado el marco de movilizacidn

social y political que ocupon dentro de 1: ciuC(ad, di-

chos pobladores tienden a interesarse cada vez mis en los

problems de caricter local, expresados por las "asociacio-

nes de pobladores".

De esta suerte este nuevo tipo de proletariado urban

tiene oportunidad de socializarse politicamente a distintos

niveles, combinando el context de clase y de partido con

los locales, urbanos y rurales, desarrollando y combinando

identificaciones y lealtades multiples, y favoreciendo que

su movilizacion social y political no tenga una orientacidn

de.caracter segmentario lo cual lo diferencia de los parti-

cipantes tradicionales. Es asi que, por ejamplo, la organi-

zacidn que agrupa a los obreros de la construcci6n se desta-

ca en el mundo sindical por ser unp de los mis beligerantes

a dos niveles simultineos: en el reivindicativo y en el cam-

bio politico que propugnan a nivel national.

Como resultado de esta ruralizaci6n urbana, se observe

sl creciente "serranizaci6n" de la costa, en razdn de que la

numerosa poblacidn proveniente de esa regi6n,residente en

la costa,da lugar a que un gran ndmero de estaciones de ra-

dio y television dediquen un mayor espacio de sus programs

a propalar noticias y music de la mancha indigent, a reali-






-50-


znr propaganda en quechus, 3 forjor estereotipos indigeness"

urbnnizndoc: que la producci6ndisquern de Adsico serrona ten

ga un volume considerable, que los programs folkldricos

serranos Lengnn un creciente interns y que se combine, por

primer vez, con los conjuntos criolloss".

Est' nuevo proletoriado urban favorece en gran medide

el process inverso a lI ruralizocidn urban: "la ur-

bnnizaci6n rural", Los cstrechos vinculos que mcntienon

los migrantes con sus lugares notales hcce possible que se

d.ifundan nueS-vs modclidcdes sociasls, culturlcs y politics

en nls Vreas rurales y que produzcn un raudal de innov"cio-

nes socials en esos 4mbitos, propaganda nuevas tecnologfas

y estilos de consume, difundiando nuovos medios ce comunica-

cidn de mcsa, como los aparatos de radio a transistores, y

recreando l-s identificncioncs con ln sociedad rural por

medio de un nuevo estilo cultural, en el que conjuntamente

con los valores trradicional:s se inside sobre su determins-

ci6n por forjor,dentro del context national y en forms su-

tdnomo,una posicidn de igualdad civic.

Asi, estos migrantes difunden nuevas forms organizati-

ves e ideol6dicos que insisten in la combinacidn de pueblo

y pals, de la familin y In situacidn del campesinado en ge-

neral, que han repercutido en formal muy divers logrando

qua el Estado, l' Iglesio y otras organizaciones internacio-

nales envien a sus representantes para canalizar esta movi-

lizacidn social. Cooperacidn Popular, los misioneros nor-






-51--


teamericanos o canadienses, el Cuerpo de Paz, al presentar-

se en las dreas rurales, incident sobre el mismo process de

urbanizaci6n del campo, favoreciendo el desarrollo de una

diversificacion social y de nuevas modalidades de estrati-

ficacidn social.

De otro lado, debido a las exigencias ocupacionales

de los pobladores urbanos y de la urbanizacidn del campo,

el Estado se ha visto precisado a desarrollar una politico

de obras pdblicas, principalmente de infraestructura, abrien

do nuevao regions a las facilidades de la comunicaci6n y

asalariando a un mayor ndmero de sectors rurales. Por il

timo, el mismo incremento de la poblaci6n urbana repercute

en las dreas rurales, en la media que los centros urbanos

requieren de un mayor nimero de insumos agricolas, que a pe

sar de no ser satisfechos sino en forms muy parcial en ra

z6n de la estructura de la propiedad y de la producci6n (65),

sirve igualmente para producir transformaciones tecnol6gicas

diversificando ocupacionalmente las rreas rurales, especial-

mente aquellas prdximas a los centros poblados y libres del

peso de las haciendas tradicionales.


Los marginados urbanos y el Estado.-

La movilizacidn social y political que caracteriza a

los marginados urbancs tiene asimismo una repercusi6n espe-


(65) CIDA: Peru, Tenencia de la Tierra y Desarrollo Socio-
Economico del Sector Agricola, Union Panamericana.
Washington, D.C., 1966.








cial en la indole de sus relaciones con las autoridades y

con el Estado. Dado el tipo masivo y multiple de sus re-

clamaciones, asi como la existencia de numerosas esferas

que compiten para satisfacer y clientelizar los requeri-

mientos de los pobladores de las barriadas marginales,

4stos logran escaper a la situacidn de dependencia, en vis-

ta que pueden alternar con diferentes presuntos patrons.

Si bien las asociaciones de pobladores tratan de acogerse

a intermediaries influyentes a fin de conseguir sue recla-

maciones, los terminos de reciprocidad que se desarrollan

como consecuencia de esta vinculacion no resultan en iden-

tificaciones o lealtades personales.

Ademss, esta poblsci6n reinterpreta y acomoda a sus

propios intereses los lazos surgidos de la prestacidn de

servicios, a fin de eludir relaciones que pudieran desembo-

car en su dependencia o en la restricci6n de sus activida-

des. Es asi que funcioncrios gubernamentales, partidos po-

liticos y figures "notables" se han visto defraudados por

las reacciones de esta poblacion despues de otorgarles cier-

tos ser-'icios.

Debido al tipo y a la magnitud de las exigencias de

esta poblaci6n s61o las entidades estatales pueden ofrecer

una respuesta convincente, en la que la figure del interme-

diario se desvanece.





-53-


La Cholificaci6n.-


Como resultado de I2 confluencia de la ruralizaci6n urba-

na y de la urbanizacidn rural, se observa en la mancha indi-

gena un cambio en las modalidades de la estratificaci6n so-

cial que pone el acento en un process de liquidaci6n de la

line de casta. Estas nuevas formas de estratificaci6n so-

cial procede en la mancha indigent a trav6s del fendmeno

de la "cholificaci6n" (66).

La movilizaci6n social que afecta a la poblacidn urba-

na y rural determine que cada vez sean mis los indigenas

que por su contact con las areass urbanas puedan aprender

el csstellano y se ilfqbeticen, desempeiando rievns ocupu-

ciones, esta vez independientes del p.otronazgo del mestizo.

Es asi que el Plan del Sur estimaba en 1959 que los cholos

constituian el 70% de la poblaci6n urbana y el 13% de la

poblsci6n del departamento de Puno (67).

El cholo se caracteriza por su situacidn incongruente:

por su origen social y el prestigio que dimana de su ocupa-


(66) Jose Maria Arguedas: Puquio, una cultural en process
de cambio, Revista del Museo Nacional. Tomo XXV,
pp. 184-232,, Lima, Ibid. Evolucidn de las Comunida-
des Indigenas, El valle del Mantaro y la ciudad de
Huancayo: un caso de fusion de cultures no comprometi-
das por la accidn de las instituciones de orden colo-
nial. Ibid.. Tomo XXVI, p. 140-194. P. Bourricaud;
"Aparition du cholo" y "Cholification" en Changements
a Puno, op. cit., pp. 25-27; 215-228. Plan del Sur,
op. cit.. Anibal Quijano: La emergencia del grupo cho-
lo y sus implicaciones en la sociedad peruans. Tesis
Doctoral, Facultad de Letras, Universidad de San Mar-
cos, Lima, 1965. Mangin: Classification of Highland
Communities in Latin America, o2. cit.
(67) Plan del Sur, PS/B/9, p.16






-54-

cidn, se aceroa el indigena5 pero en t irminos de sus ingre-

sos, del tipo y la independencia ocupacional que tiene fren-

te al mestizo, se aleja de estos grupos etnico-sociales.

For otro lado su grupo de referencia es ambiguo en tanto

mantiene rasgos indlgenas y ha adoptado algunos mestizos,

otorg4ndoles a todos ellos un nuevo contenido, adn no defi-

nido. Si bien el cholo .e asienta sobre sus propias bases

locales y el trabaio agricola, alterna con ocupaciones que

impliquen movilidad residential ya que 6stas le proporcio-

nan medios para obtener mayors ingresos y descubrir nuevas

oportunidades, despreocupan.ose por el caracter sacro de

la agriculture, de las relaciones de solidaridad communal,

lo que determine el aflojamiento de las relaciones con la

familiar extensa, tlpica de la estructura familiar indigenE.

En la media que el sistema social mestizo bloquea al

indigent las posibilidades de obtener prestigio. riqueza

y poder por las vias tradicionales de acceso a la autori-

dad y la propiedad, el indio "emtigrs' socialmente a la si-

tuaci6n chola sin perder sus raices originales, por inter-

medio del desempehio de nuevas ocupaciones libres del patro-

nazgo del mestizo: obrero en las obras pdblicas, chofer de

cami6n, vendedor ambulante, comerciante en care y lana.

Estas ocupaciones le ofrecen al cholo la liquidez y el sta-

tus por los que puede destacarse ante los ojos de sus fami-

liares, amigos-y correligionarios que contindan en la con-

dici6n de clase indigena y ante los mestizos pueblerinos,

mediante un comportamiento agresivo y mdvil que lo diferen-






-55-


cia del mestizo "bien educado" y del indio "servil" y "abd-

lico".

Este nuevo tipo social se present con mayor frecuen-

cia en los lugares litres del dominion de la hacienda -el

valle del Hantsro por ejemplo-desempefendo una intense acti-

vidad comerciol, y contribuyendo a la formaci6n de nuevos

centros pcblados que tie-nen un tinte original, cuya maxima

expresidn, fuera del Area, cs Is ciudad de Huancayo.


"Es sianificativo en este sentido observer que en
Sicuani, done sc note mUs el process de cholifi-
caci6n, no existen muchns haciendas, hay cierto
alejamiento del control del Cuzco y un movimiento
commercial de much importancia. Semejante process
guard much semejanzs con lo ocurrido a fines de
la Edad Medic, cuando surgieron oportunidndes para
el comercio a la arteseani y el siervo se convir-
ti6 en ciudadano libre"' (6 ).


Pero debido a ls limitaciones politico-econ6micas de

In mancha india, las oportunidades sociales de los cholos se

7en constreiidos a diferencip de lo que econtece en el vallo

del Mantaro. Este bloqueo mestizo a los cholos de la menchc

india, sirve para que estos "inmigrantes internos" orienten

su agresividad a las actividades sindicales y politics pro-

curando masificar e] sistema. La cercania del grupo cho-

lo a los indfgenas por su origen social y sus conexiones



(68) Plan del Sur, PS/B/9, p.18






-56-


familiares fundamentalmente y la distancia del mestizo ha

determinado que la activiOad political que desarrolla se di-

rija a movilizar la masa rural, comunera y colona. La cre-

ciente importancia political que el sector cholo ha ido ad-

quiriendo en el area ":tomando la iniciativa political como

representantes de la m;sa indlgena rural con miras a domi-

nar las classes superiors" (69) le ha oonferido una situa-

ci6n de prestigio a los ojos de ciertos sectors de la cla-

se baja mestiza, que favoreceria el desarrollo de una "pre-

si6n tendiente a la amalgamaci6n de la clase media para

abajo y la clase chola para arr.iba" (70),

Esta situaci6n hacc- possible sugerir que ha sido el

grupo cholo el que ha organizado y dirige el movimiento

campesino existent en la mancha indig.-no (71) y que deter-

minara una ola de invasion's de haciendas por porte de las

comunidades y de huelgas de los colonos, que tuvieron que

enfrentarse a la represi6n mestiza (72),

La importance political de los cholos de Puno se desta

ca por el 6xito que logr6 el Frente de Trabajadores y Campe

sinos, organization regional que agrupa mayormente a este

sector de la poblaci6n, en las elecciones municipals real

zadas en diciembre de 1966.


(69) PS/B/9; p.18
(70) ibid.
(71) A. Quijanoa El Movimiento Campesino Peruano y sus Li
deres. Amdrica Latina, aho 8, No. 4, oct.-dic., 1965.
(72) Hugo Neira Cuzco, Tierra Vy Iuerte, Editorial Populi-
bros Peruanos, Lima, 1964. Wesley W. Craig, Jr., The
Peasant Movement of La Convenci6n, Perud Dynamics of
Rural Labor Organization (mimeo).






-57-


en las que triunf6 en todas las provincial a excepci6n del

principal bastion mestizo, is ciudad de Puno.

Al tomar un caricter politico este nuevo movimiento

sindical agrario que se hs formado en la region indigena,

en la media que persigue la distribuci6n de la propiedad

y del poder regional, -a diferencia del caracter reivindi-

cativo gremial de las organizaciones sindicales de la cos-

ta-, condiciona l articulaci6n o "grupalizaci6n" (75)

del campesino indigent, que de esta suerte parcce que estu-

viera en trance de romper las forms de dominaci6n descri-

tas anteriormente.

Por otro lado, la insurgencia del sector cholo en la

actividad econ6mica y politics, creando nuevas ocupaciones

y simbolos do prestigio a la par que procura organizer

y agregai a grupo indigent, he traido consigo senales de

competencia con los mestizos de las aldeas y de los pueblos,

pues 6stos dltimos no siempre pueden competir adecuadamentc

con el cholo ni en t6rminos de consume, ni on trrminos poll

ticos. De alli que los pequek'os y medianos propietarios

del drea, frente a la situation de inseguridad que lJs a-

menaza, decidan emigrar a las zonas urbanas corteass de

preforencia-, done tratorin de ocupar posiciones subalter-

nas en la burocracia estatal o en el pequeho comercio, gra-

cias a sus conexioncs familiares y amicales, despuds de ven-


(75) A. Quijanos Los movimientos campesinos contempor6-
neos en Amdrico Latina (ms).





-58-


der, parcelar, o abandoner sus propiedades, a fin de evitar

ver reducida su situaci6n social. Otra alternative es la

de ingresar a las filas de los partidos politicos oficiales,

enfrentando is! ai articulacion campesina con el apoyo

proveniente de dstos.

Este debilitamiento de los mestizos en la mancha india

implica por otro lado que vaya siendo eliminado el sustento

con que contaban de sls classes altas mestizas, y 4stas a su

vez de la "oligarqufa" limei a, hasta el punto que voceros

de la Sociedad Nacional Agraria hayan declarado pdblicamen-

te la necesidad de parcelor los latifundios de la sierra

sur.

Es asi que en la media que el debilitamiento de los

mestizos en las dreas rurales se pone de manifiesto y la

imagen de omnipotencia que goza entire los campesinos se

va relajando, el status de cholo se acrecienta a los ojos

del indigena y constitute un nuevo modelo de comportamien-

to social.


Las Guerr~las.-


Simultaneamente a es'ta emergencia campesina, iniciada

y dirigida aparentemente por el sector cholo de la mancha

indigent, cabe destacar el refuerzo que ella recibe y la

influencia que tiene en la conformaci6n ideological y en

las actividades de algunas agrupaciones izquierdista-s--ur-

banas.






-59-


La Revolucion Cubana y el conflict sino-sovidtico han

contribuido, cntre otros factors que no es del caso consi-

derar, a que algunos sectors de izquierda, principalmente

de extracci6n intellectual, hayin rechazado las modalidades

reformistsa" de los partidos politicos, especialmente del

comunista y se hayan adheridc a lo lineamientos "pekine-

ses".

La filiacion de estos nuevos grupos se ha visto refor-

zada por las invasion-s, hualgas e insurrecciones campesi-

nas que desde hace algunios a'_os viene ocurriendo en la re-

gi6n, ya que consideran la violencia revolucionaria de este

campesinado como la dnica 7via de transformaci6n social. En

cambio, los pequeiios y midianos propietarios, obreros, em-

pleados y profesionales se encontrarian "aburguesados" o

neutralizados segun nuestra denominacidn. Es asi que Hugo

Blanco decleraba on la prisidn: "los campesinos de la Con-

vencidn son "pequeios burgueses"; los futures levantamien-

tos se realizarin en la sierra y no en La Convenci6n" (74).

Las frustradas actividades guerrilleras en las serra-

nias del sur, si bien no han logrado su prop6sito final,

han contribuido a la movilizaci6n political de los colo-

nos y comuneros y al continue resquebrajaamiento de- la de-

pendencia structural y normative que estos sufren del

mestizo. Asi, parece ser que uno de los grupos guerri-

lleros se dedic6 mis que a actividades belicas, a destruir


(74) Citado por W. COrci, op. cit., p. 33








la imagen de-omnipotencia que el patron tiene sobre los

siervos, al vejarlo y distribuir los signos de su autori-

dad, reivindicando de paso las autoridades locales.

Si bien las guerrillas han sido debeladas esta.acti-

vidad, asi como la articulacidn campesina, contribuyen a

que en diferentes circulos politicos, intelectuales, econ6-

micos e inclusoa ilitares se "descubra" la existencia de

este "otro" pais con las limitaciones y peligros que su

existencia tiene para la estfuctura social, presionando

para que el Estado intervenga en s1 region, no s61o a tra-

ves de acciones represivas, sino tambi4n por intermedio

de aqudllas.que sirvan para destruir la dependencia que el

indio sufre del mestizo, Reforma Agraria y medios de comu-

nicaci6n en la region permitirian la incorporaci6n de esta

poblacidn al mercado national y al grueso de los sectors

"neutralizados",

Pero tales medidas se yen continuamente postergadas,

aun en sus manifestaciones m's timidas, en la media que,

tal como se ha pretendido establecer, se requeriria de cier-

tas medidas previas de reorganizaci6n internal del aparato

estatal que implicari la lace-Gructuraci6n del sistema so-

cial en su conjunto.

El nuevo.aproletariado urban y su contrapartida en el

cholo de la mantha indigena irrumpen, cada uno por su lado

y en formal combinada, contra la dependencia structural

y normativa de la masa indigena sl movilizarla social y po-






-61-


liticamente. Esta mcvilizaci6n supone el cambio de la ar-

ticulaci6n local-familiar de los indigenas en otra que

tiene connotaciones clssistas. De esta suerte, el enfren-

tamiento con el sistema mestizo se establece especialmente

en el terreno propiamente politics, puesto que este tipo

de recurso se enouentra en la base de la situaci6n de cla-

se del mestizo, Asi, la "crisis de acceso' del campesina-

do supone en form inmediata, cuestionar la legitimidad de

la line de cast y por lo tanto los clivajes econ6micos,

sociales, politicos y culturales que ella supone.

Si la marginacidr_ rural da cabida a la neutralizacidn

de los sectors actualmente participants y la privatiza-

ci6n del poder estatal, la creciente incursion del campesi-

nado en los recursos politicos, exige cada vez con mayor ur

gencia una nuevs modalidad de integrac.in social basada,

esta vez, en la participaci6n plena de los diferentes sec-

tores de la poblacidn en la distribuci6n de los recursos

sociales, conformando un "pluralismo participante. 0 para

decirlo de otra maners, ests crisis persigue la "nacionali.-

zaci6n" de la sociedad peruana.

Es asi que, en dltima instancia, la crisis de partici-

pacidn que se observe en' el pais, procura desechar el con-

senso basado sore criterios de dominacidn para establecer

otro sobre la base de la participaci6n ciudadana de los di-

ferentes sectors de la o.tcedod.


JC/go.




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