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 La ofensiva capitalista y nuestras...
 El corporativismo contra la libertad...
 Entrevista a apolinario rojas:...
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 Asamblea CCUSC: Balance y...
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Group Title: Sociedad y política
Title: Sociedad y política
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Permanent Link: http://ufdc.ufl.edu/UF00086904/00006
 Material Information
Title: Sociedad y política
Physical Description: v. : ill. ; 29 cm.
Language: Spanish
Publisher: s.n.
Place of Publication: Lima
Frequency: quarterly
 Subjects
Subject: Politics and government -- Periodicals -- Peru   ( lcsh )
Politics and government -- Periodicals -- Latin America   ( lcsh )
Genre: periodical   ( marcgt )
Spatial Coverage: Peru
 Notes
Dates or Sequential Designation: año 1- junio 1972-
 Record Information
Bibliographic ID: UF00086904
Volume ID: VID00006
Source Institution: University of Florida
Rights Management: All rights reserved by the source institution and holding location.
Resource Identifier: oclc - 01786166
lccn - 73642777

Table of Contents
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        Page 1
    La ofensiva capitalista y nuestras tareas
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        Page 3
    El corporativismo contra la libertad de expresion popular
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        Page 5
    Entrevista a apolinario rojas: Del comite de lucha textil
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        Page 7
    Separemos el grano de la paja: Experiencia y conciencia de los trabajadores
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        Page 9
    Asamblea CCUSC: Balance y perspectivas
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        Page 12
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'Ir
ir,








LA OFENSIVA CAPITALIST

Y NUESTRAS TAREAS


i nmediatamente despuds del golpe de agosto de 1975,
y contra las ilusiones generadas por las primeras
medidas del gobierno de Morales Bermairez, denun-
ciamos en el N? 5 de SOCIEDAD Y POLITICA, que
el esencial sentido de la iniciaci6n de la "segunda
fase de la ttveluci6n peruana", implicaba la prepara-
ci6n de las condiciones para una mds profunda y
ruda ofensiva contra los trabajadores y principalmen-
te, contra el proletariado.
Seftalamos entonces que la extension de las luchas
reivindicativas de todos los sectors de trabajadores
y el advance de la conciencia de close en capas cre-
cientes de proletariado, imponia al capital la orga-
nizacidn de un Frente Capitalista para enfrentarse
a esa nueva coyuntura de las luchas de clase en el
pais.
La organizaci6n de ese Frente Capitalista, requerfa
la unificaci6n y coordinaci6n political de la burguesia
y la depurdci6n del regimen y de las fuerzas armadas,
de sus elements que, aunque de modo cada vez
mds vacilante y tibio frente al advance de las masas,
podian auin expresar las presiones de las capas me-
dias reformists y nacionalistas.
Conforme ambos process han venido desarrolldn-
dose, se ha acentuado y definido, particularmente
desde fines del afto anterior, una political de ofensiva
global contra los trabajadores, ponidndose en march
un complejo operative econ6mico, legal, ideol6gico y
organizativo, para ese propdsito. El contenido prin-
cipal de esa ofensiva es el progresivo recorte de las
conquistas democrdticas de los trabajadores, par me-
dia de una combinaci6n del aherrojamiento legal de
las acciones de los explotados y la represi6n abierta,
policial y patronal.
Este recorte de las conquistas democrdticas de los
trabajadores, de inequivoco signo corporativo, es,
naturalmente, la base para imponer a aqudllos, las
condiciones econ6micas del capital bajo la crisis: sobre-
explotaci6n y desocupaci6n.
El regimen military persigue, ademds, ablandar la
conciencia y la combatividad de las masas trabaja-
doras, e imponerles el dominion corporation del Esta-
do burguds. Para lo primero, y cuanto mds avanza
su political represiva contra el proletariado, pone dn-
fasis en proclamarse constructor de un "socialismo
peruano", cuya originalisima originalidad consistiria
en la condenacidn de las luchas de clase y la impo-
sici6n de la armonia entire el capital y el trabajo,
bajo la tutela del Estado!
Tratando de hacer pasar ese burdo contrabando, ha
llegado, inclusive, al intent de manipular las creen-
cias religoisas del pueblo, a fin de utilizarlas para
la renovada prddicq anticomunista, de sombrib tono
macartista, y como instrument de division de los
trabajadores.
Para lo segundo, esto es, para establecer una estruc-
tura corporativa del Estado, el abierto fracaso de los
intentos manipulatorios de los varies aparatos de cor-
porativizaci6r de las masas, incluido el ensayo del


llamado Frente de Defensa de la Revoluci6n Peruana,
por el rechazo active de los trabajadores, seria com-
pensado por la via legal, a travds de la nueva Cons-
tituci6n anunciada y cuya aprobaci6n, segfin recursos
histdricamente conocidos, seria hecha a travds de un
referendum, igualmente anunciado.

LA CRISIS Y LAS EXIGENCIAS
DE LA BURGUESIA

Entre tanto, la situaci6n de crisis de la economic
capitalist, subdesarrollada y dependiente, se agrava.
En la realidad, estamos ingresando en la fase aguda
de esta crisis, reflejada en un mayor estancamiento
productive industrial, el acentuamiento del deficit fis-
cal, no obstante el continuado crecimienco de la deu-
da externa e internal, y el empantanamiento del co-
mercio international de las materials primas, a pesar
de las ilusiones oficiales en la recuperacidn de los
precious de los minerales, porque esta no podrd en el
corto plazo proporcionar los recursos suficientes para
satisfacer las demands de importacidn de insumos
y. bienes de capital para la industrial, y de alimentos.
En estas condiciones, la burguesia, imperialista y
dependiente, presiona para una mds amplia depura-
cidn del regimen y de los cuadros de la administra-
cidn pilblica y de la prensa corporativizada, a fin de
consolidar el control director e inmediato del Estado,
y la imposici6n mds endrgica e inmediata de la "disci-
plina laboral", como precio para las inversiones in-
ternas, para ampliar la proteccidn financiera interna-
cional, y dinamizar algo mds el desanimado comercio
international de minerales. Y, al mismo tiempo, para
depurar el "modelo peruano" de sus. aditamentos de
conciliaci6n de closes, como la comunidad laboral, y
de otros oficialmente publicitados como socialistsas,
como la "propiedad social", a fin de que los unos sean
reducidos a lo que en realidad pueden ser: forms
de acumulaci6n capitalist complementaria en dreas
de baja rentabilidad, y los otros sean castrados para
usarlos, efectivamente. como mecanismos para obligar
a los trabajadores a levantar la productividad y la
produccidn, y para debilitar la lucha sindical.
Las necesarias consecuencias de la agravaci6n de
la crisis econdmica y de las demands de la burgue-
sia, bajo el commando de la imperialista, han de ser,
sin duda: a) La intensificacidn de la ofensiva political
contra los trabajadores, con formas de represi6n mds
abiertas y con nuevos recortes legales a los derechos
democrdticos conquistados antes. En este sentido, el
regimen military ya anuncia la proximidad, entire otras
medidas, de una nueva legislacidn laboral, destinada
sin dudaa eneuadrar, limitar y dividir las acciones y
organizaciones reivindicativas de los trabajadores.
b) La intensificacidn y la ampliacidn de la depuracidn
internal del regimen, de la administracidn ptiblica,
de los restos de grupos reformists de las capas me-
dias que todavia andan en la prensa y en el conjunto
del sistema de informacidn bajo control estatal, y de


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las aparatos corporativos. c) La profundizacidn de la
political de subordinaci6n a las exigencias del capital
imperialist tanto dentro de la asociadi6n entire dste
y el capital estatal, como en la inversion privada
direct, asi como de un mds pleno encuadramiento
de la political externa al bloque "geopolitico" impe-
rialista de America Latina, como ya fue admitido
oficialmente.
TRABAS AL MOVIMIENTO OBRERO
Frente a estas condiciones actuales y de las pers-
pectivas inmediatas de la ofensiva capitalist, los tra-
bajadores organizados no han cesado de resistir y de
movilizarse. Esa lucha es tanto mds heroica y nota-
ble, si se tiene en cuenta que tropieza con dos trabas
muy series.
La primer y la mds important, es la decision de
la actual direcci6n de la CGTP, la mds important
central national de los trabajadores peruanos, bajo
la hegemonia del reformismo obrero burocrdtico, de
replegarse sin resistir frente a la ofensiva capitalist,
alegando que las luchas obreras alientan la presidn
anticomunista de la burguesia, y que para sostener
al regimen "revolucionario" es necesario concentrarse
en el aumento de la producci6n, como lo exige el
yobierno y la burguesia.
Esta conduct oportunista, fundada en una impo-
sible caracterizacifn del regimen military como "re-
volucionario" y "nacionalista", lo que dado el curso
actual de la political del regimen ni siquiera las apa-
riencias podrian, como antes, respaldar, entrafian dos
graves problems para el proletariado y para el con-
junto de los trabajadores.
De un lado, el que siendo la CGTP, desde el punto
de vista legal e institutional, la central sindical *de
close de los trabajadores, esta conduct de su direc-
ci6n los dejan sin coordinaci6n y orientaci6n centrali-
zada. Y como no pueden dejar de luchar y resistir
la ofensiva de su enemigo de close, tendrdn que ha-
cerlo de manera dispersa, lo cual facility el advance
de la ofensiva capitalist.
De otro lado, el que en estas condiciones, se desa-
rrollen actitudes ultristas y desesperadas de algunas
tendencies dentro del movimiento de los trabajadores,
se ahonde el sectarismo y la division internal dentro
de este movimiento, originando una dindmica cuya
correcci6n y control no serd fdcil en adelante. Y,
sobre todo, que eso permitird, probablemente, at rd-
gimen y al frente capitalist, mds llanos pretextos
para descargar la represidn sobre todos los grupos de
trabajadores, de orientaci6n clasista consecuente.
La segunda traba important que dificulta la afir-
maci6n y el fortalecimiento de la resistencia organi-
zada de los trabajadores, es la dispersion organizativa
de las tendencies de la izquierda que tienen influencia
en los nicleos clasistas del movimiento obrero, debido
a la inmadurez del pensamiento y la prdctica political
de estas tendencies, y como cuya expresi6n se man-
tienen y afin se profundizan el sectarismo, el buro-
cratismo y la inclinaci6n a operar entire las capas
medias radicalizadas y con su estilo, en lugar del
paciente y oscuro esfuerzo dentro de las bases mismas
de los trabajadores explotados.

NUESTRAS TAREAS INMEDIATAS

Es, pues, dentro de esta situaci6n y frente a estos
problems, que es urgent ampliar y mancomunar el
esfuerzo de construir las bases organizativas de la
resistencia contra la ofensiva capitalist.


En primer lugar, definir e impulsar la organizaci6n
political del proletariado revolucionario, afianzando
su maduraci6n como el dirigehte de la clase.
Para que eso pueda hacerse, es necesario desarro-
liar mecanismos de articulacidn y de coordinaci6n en-
tre los nucleos y las tendencies que dentro de la close
obrera convergen en la perspective estratdgica de la
revolucidn socialist, aglutindndonos en un Frente
Socialista Revolucionario, como paso inicial para ca-
minar hacia la organizaci6n political partidaria del
movimiento socialist revolucionario que ha venido
surgiendo en el seno del proletariado.
En segundo lugar, y frente a la conduct de la ac-
tual direcci6n de la CGTP y a la dispersion del cla-
sismo revolucionario entire los trabajadores, es ahora
indispensable construir un organism de articulacidn
y orientacidn de las luchas de las bases clasistas de
trabajadores, fundamentalmente dentro de la CGTP,
como un foco de direcci6n alternative a la actual bu-
rocrdtico-reformista. Es en ese cardcter y en esa pers-
pectiva, que debe orientarse el CCUC.
Y, finalmente, en relacidn con lo anterior, tenemos
que impulsar la elaboracidn de una plataforma tinica
de reivindicaciones sindicales y democrdticas de las
bases, en cuyo tomrno se aglutine y se organic la lucha
de resistencia contra la actual ofensiva del enemigo
de close, y se construya una efectiva trinchera de
lucha en que converjan la mayoria de las bases tra-
bajadoras.
No por parciales son menos importantes las derro-
tas recientes de los trabajadores, a pesar de sus luchas,
debido a los problems que estas areas deben resol-
ver. Pero no es la conciliaci6n, ni los actos de lucha
aislados aunque her6icos, menos atin el repliege sin
combat, los que servirdn para enfrentar victorio-
samente al frente capitalist. Este es el tiempo de
la lucha, pero organizada y coordinada, sin abandon
oportunista de la trinchera, ni ultrismos sectarios y
divisionistas.
Dentro de esta perspective, ia necesidad de impul-
sar un paro national para detener la ofensiva capi-
talista y obligar al regimen military a que restituya
nuestros conculcados derechos democrdticos, tiene ple-
na vigencia. Pero implica un conjunto de tareas de
organizaci6n, de movilizaci6n, de informaci6n de coor-
dinaci6n, que impulsen a la mayoria de las bases
trabajadoras a parar organizadamente. Es necesario,
en consecuencia, desechar acciones burocrdticas y di-
visionistas, que s6lo conducen a pequefias y aisladas
movilizaciones y son mds fdcilmente derrotadas, pu-
diendo desmoralizar a las masas trabajadoras.
Tenemos que aprender a encontrar y a construir
una direcci6n proletaria de lucha contra el oportu-
nismo conciliador y contra el divisionismo sectario,
caras de una misma moneda, servidoras ambas de
los fines del enemigo de close.

20 de Abril de 1976


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EL CORPORATIVISMO
CONTRA
LA LIBERTAD DE EXPRESSION

POPULAR


d esdt la segunda quincena de marzo se ha desarro-
Ilado una verdadera ofensiva sobre la libertad de
expresidn popular, generada por un torrente de me-
didas oficiales como la despedida de periodistas de
Expreso y otros diaries corporativos, las crecientes
restricciones a la publicacidn de comunicados y de-
nuncias .de las organizaciones de los trabajadores, la
persecuci6n policial frente a los redactores de Marka,
la instauraci6n en la prictica de ana censura previa
a las publicaciones independientes (caso de la revista
Momento), 'etc. De ahi que se torne hoy mas urgente
que nunca el realizar un balance de la libertad de
expresi6n popular en el pals, desenmascarzrido la in-
tensa demagogia desatada por el regimen para justi-
ficar su control y sus intervenciones, despejando la
confusion creada por el Gobierno y sus ide6logos acer-
ca de la "socializaci6n de Ja prensa".

La expropiaci6n de los diaries y la "transferencia"'
manipulada .

El 27 de julio de 1974 se materializ6 una de las medidas
mas anunciadas y controvertidas del regimen actual:
la expropiaci6n de los mayoges 6rganos de prensa del
pafs, que despuds de un period de tiansici6n serian
transferidos a las "organizaciones sociales de base",
garantizandose de esta form una real libertad de
prensa, segfin los voceros oficiales.
La expropiaci6n asumi6 un double significado. Por
un lado, y en su aspect menos important a largo
plazo, esta media culminaba sl erradicacidn de la
fracci6n oligArquica de, la burguesia, privandola del
control del iltimo centrd de poder politico y econ6-
mico que aun conservaba. En este sentido constitufa
la prolongaci6n de las anteriores reforms que habian
conducido al establecimiento de un capitalism de
Estado asociado al capital imperialist y, en menor
media, al capital monop6lico native. De ahi el recha-
zc de los antiguos grupos oligArquicos, y de los secto-
res medios influidos por ellos, a la expropiaci6n, ies-
puesta que se manifest spectacular pero fugazmen-
te en las manifestaciones de la pituqueria miraflorina
a fines de julio de 1974.
Por otro lado, la expropiaci6n en su sentido mas
important contribuia a la forja de un mecanismo
decisive para impulsar el intent de control corpora-
tlvo del regimen sobre los trabajadores. En cfecto,
los diaries bajo el espejismo de la transferencia pasa-
rian a estar controlados por las organizaciones cor-
porativas establecidas y manejadas por el gobierno,


convirtidndose en meras cajas de resonancia de los
pronunciamientos y political oficiales. De este modo
se marginab a las reales organizaciones populares
y cuando se publicaban informaciones sobre las luchas
y movilizaciones de los trabajadores se deformaban
sus contenidos con el prop6sito de neutralizarlas y
utilizarlas en las pugnas internal del regimen.
En su primer afio la prensa "socializada" se hizo
eco de la creciente diferenciaci6n political que se de-
sarrollaba en el seno del regimen, entire los sectors
favorables a una imposici6n violent del control cor-
porativo sobre, los trabajadores, agrupados en la
camarilla que rode6 al president Velasco durante
los iltimos meses de su gobierno, y las corrientes
que pugnaban por obtener esta misma imposici6n
corporativa por la via del diflogo y de la pr6dica
ideoldgica de los postulados de la "revoluci6n perua-
na". La manifestaci6n mis clara de esta diferencia-
ci6n se express en la poldmica entire Ultima Hora,
bajo la direcci6n de I. Frfas, y Expreso, que consti-
tuian los portavoces mAs caracterizados de ambas po-
siciones.
Por su parte, en este mismo period el regimen
organize la transferencia de los diaries a las organi-
zaciones corporativas, manipulando las elecciones pa-
ra asegurarse d6ciles mayorfas. Al mismo tiempo, y
para cimentar adn mas su control, el gobierno pro-
long6 en un afio mis las funciones de los directors
nombrados por decreto, realizando una reestructura-
ci6n del personal periodistico para eliminar a los
supuestos "infiltrados", media con la cual fueron
desplazados principalmente periodistas mas cercanos
a las posiciones de la pequefia bUrguesia democritica.
El control cada vez mAs autoritario y vertical de la
pronsa y la creciente utilizaci6n de la represi6n pare
contener las movilizaciones populares marcaron los
uiltimos meses del regimen velasquista, encontrando
su expresi6n mAs prominent en el exilio, a principals
dp agosto, de dirigentes populares y de periodistas, asi
como en el cierre de la revista Marka.

La prensa "socializada" en la "segunda fase"

Dos hechos marcan la situaCi6n de la prensa desde
el 29 de agosto. Por un lado, se ha producido un rela-
tivo relajamiento del control estatal sobre los medios
de comunicaci6n, permitiendo la reapertura de las
revistas previamente clausuradas y la creaci6n de
nuevas publicaciones, creAndose asi un espacio polf-
tico que ha sido utilizado predominantemente por las
fuerzas conservadoras para propiciar la reunificaci6n
del frente del capital alrededor del regimen. Al
mismo tiempo, los sectors de la pequefia burguesia
democrAtica, ubicados mAs notoriamente en Expreso,


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tendfan a asumir posiciones algo mas radicales, con-
fiados en el apoyo de una supuesta corriente "pro-
gresista" al interior del regimen, intentado por esta
via subordinar las movilizaciones de los trabajadores
al compis de los conflicts, interns del bloque en el
poder;
Por otro lado, y expresando la tendencia funda-
damental de la segunda fase, se fortalecen los meca-
nismos de control estatal sobre los medios de comu-
nicaci6n, estableciendose un monopplio estatal de la
informaci6n a trav6s de la creaci6n de una agencia
official de noticias (ESIPERU) y del rol cada vez mis
preponderante quie asume la OCI en la conducci6n
de los 6rganos de comunicaci6n.
Es dentro de este context que se ubica la campafia
de los semanarios de derecha contra la prensa cor-
porativa y sus directors. Se trata para estos sec-
tores de desplazar a los iltimos representantes ideo-
16gicos de .las corrientes tecnocratico-nacionalistas,
generando una depuraci6n del regimen para intentar
cohesionar al frente capitalist y enfrentar en un
bloque sin fisuras a las crecientes movilizaciones po-
pulares. De esta manera se persigue utilizar el cam-
bio de directors y la transferencia para convertir a
los diaries en una expresi6n mAs orgAnica de las
fuerzas politics que integran el frente del capital.

El creciente recorte de la libertad dp
expresi6n popular

Desde las iltimas semanas de marzo se ha produ-
cido una aceleraci6n de la tendencia bbsica que se ha
sefialado. En efecto, el 15 de marzo se destituy6 a
los directors de los diarios reemplazindolos por ele-
mentos incondicionales del poder, que expresan la
orientacidn political fundamental del regimen de Mo-
rales. De esta manera la destituci6n se dirige sobre
todo a restringir y modular la presencia polftica de
los sectors de la pequefia burguesia democratic en
los diaries, afectando principalmente a Expreso, y. a
recortar y amputar la publicaci6n de los comunicados
y pronunciamientos de los trabajadores. Igualmerite,
con este fin han sido despedidos varias decenas de
periodistas, que constitufan los representantes mas
caracterizados de esta pequefia burguesia democrdti-
ca, generfndose un clima de amedrentamiento y ar-
bitrariedad para los trabajadores de los diaries.
Complementando estas medidas el 16 de marzo se
aprob6 un dispositivo legal que establece several res-
tricciones a la aparici6n de nuevas publicaciones,
completando el control omnimodo del Estado sobre
los 6rganos de nrensa independientes.
En los dias siguientes se materializaron una serie
de nuevos y graves antentados cotra la libertad de
expresi6n popular. Por un lado, los periodistas de
Marka fueron sometidos a una brutal persecuci6n
policial y enjuiciados ante el fuero military por su-
puestos atentados contra la Fuerza Armada. Asimis-
mo, y sin media justificaci6n alguna, se cancel el
program televisado "Encuentro" de R. Roncagiolo,
estrechAndose ain mns el ya estricto control del rd-
gimen sobre la radio y la TV. Por otro lado, y sen-
tando un nefasto precedent, el Ministerio del Interior
retras6 la publicaci6n del semanario Momento para
examiner cuidadosamente sus noticias, instaurdndose
asi en la prdctica la censura previa. Todas estas
medidas afectan a periodistas-'y publicaciones refor-
mistas, que desde sus propias perspectives political


recogfan l1s luchas y movilizaciones de los trabaja-
dores. De ahi que el movimiento popular deba luchar
por el mantenimiento de su legitimo derecho a la
libre expresi6n y protest por las arbitrariedades y
la represidn official que el regimen ha desatado en
su contra.
Estos recortes y atentados contra la libertad de
expresi6n popular no son un fen6meno aislado. For-
man parte de la ofensiva political y econdmica desa-
tada por el frente capitalist, y sus representantes en
el Gobierno, con el fin de descargar sobre los sectors
populares las consecuencias de la crisis y contener
sus legitimas movilizaciones por medio de la imposi-
ci6n del control politico corporative y de la represi6n.

La alternative de los trabajadores.

Los cambios y la orientacidn que asume el control
creciente del Estado sobre los medios de comunica-
ci6n, asf como la profundizaci6n del recorte de la
libertad de expresi6n popular, no pueden dejar indi-
ferentes a los trabajadores ni deben ser solamente
objeto de un justificado repudio. Es urgente el desa-
rrollo de un active combat politico en este terreno,
sobre la base de una alternative clasista e indepen-
diente de los trabajadores.* Las Ifneas principles de
esta alternative, que forma parte esencial de la de-
fensa y ampliaci6n de las conquistas del movimiento
popular, son:
1.-La lucha por el respeto y ampliaci6n del dere-
cho a publicar comunicados y pronunciamientos de
las organizaciones sindicales y political de los traba-
jadores, que constituyen el medio fundamental para
el desarrollo de sus movilizaciones, configurando el
principal canal actual para la difusi6n de la prensa
obrera y popular. Este derecho se encuentra hoy
claramente amenazado por las uiltimas disposiciones
oficiales y por la censura a la que son sometidas an-
tes de su publicaci6n.
2.-E1 combat por garantizar las condiciones para
el desarrollo de la prensa obrera y popular frente a
los juicios, la represi6h policial y las trabas adminis-
trativas impuestas por el Estado, solidarizandonos y
defendiendo a los periodistas victims de estas medi-
das, comb en el caso de MARKA.
3.-La defense de la estabilidad laboral de los tra-
bajadores de los dia;ios frente a la ola de despidos
decretada por el regimen, asi como la defense del
legitimo derecho de expresi6n de los periodistas de
la pequefia burguesia democratic, en especial de
Expreso, ppr encima de nuestras claras discrepancies
political. En efecto, la expresi6n de estas corrientes
reformistas forma parte del terreno de la libertad de
expresi6n popular que los trabajadores debemos -e-
fender.
4.-Desenmascarar la farsa de la "transferencia de
la prensa" a las organizaciones corporativas contro-
ladas por el regimen y denunciar el total control
estatal sobre los medios de comunicaci6n (peri6dicos,
radio, TV), exigiendo que los diaries sean entregados
a las organizaciones populares realmente representa-
tivas como la CGTP, la CCP y el SUTEP, para que
la prensa de esta manera se convierta en el dominion
de los trabajadores gremiales'y politicamente orga-
nizados.
20 de Abril de 1976


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ENTREVISTA A

APOLINARIO ROJAS: DEL

COMITE DE LUCHA TEXTIL

N. de R.- Con dsta, iniciamos la publicaci6n de una series de entrevistas
a dirigentes de diversos sectors de trabajadores. Eso no significa que este-
mos de acuerdo, necesariamente, con sus particulares posiciones y puntos de
vista. Pero estamos seguros de que serd una eficaz manera de que, a travys
de sus dirigentes mas caracterizados, la clase de cuenta y se de cuenta de
sus experiencias y de sus perspectives de lucha.

APOLINARIO ROJAS, es actualmente "el Se
cretario General del Sindicato Textil Hilos Cadena
Llave y Presidente del Comit6 de Lucha de la Fe
-deraci6n Textil, enfrentado a la direcci6n aprista
de esa Federaci6n. Antes ha sido Secretario Gene
ral del Sindicato de Trabajadores Grificos de Lima,
y tambidn tuvo el mismo cargo en la Comunidad
de Villa El Salvador. Las experiencias del Comite
de Lucha que 61 encabeza en el proletariado textil
son sin duda, de las mas destacadas en el reciente
period de advance de la independizaci6n sindical
y political del proletariado, y merecen ser discuti-
das y reflexionadas por el conjunto de la clase.


S. y P.-- Cdmo evalia el Con-
greso de la CGTP? jCudl es la signi-
ficaci6n de los acuerdos tomados
para el movimiento obrero?

A. R. -El IV Congreso reuni6
tormalmente a los representantes de
la mayoria de las organizaciones
sindicales del pais. Se realize en un
ambiente cargado de enorme expec-
tativa, por cuanto el pais vive un
moment politico que obliga a la
dirigencia del movimiento sindical
a abrir un camino de lucha inde-
pendiente para la masa. Como pri-
mer paso en ese sentido, las bases
esperaban el acuerdo de un Paro
Nacional de 48 horas. Sin embargo,
no fue asi. Y no podia ser de otro
modo. Porque no era de esperarse
que la corriente political encabezada
por Gustavo Espinoza, dominant
en su direcci6n, cambiase radical-
mente de line. Y porque las co-
rrientes de opinion que vienen lu-
chando por imprimirle una line in-
dependiente al movimiento obrero
frente al gobierno, no llegaron al
Congress como combatientes cege-
tepistas, sino mds bien como frac-
ci6n ajena y extrafia a la vida in-
terna, a las luchas, a las experien-
cias y al espiritu de la CGTP. Sin
autoridad moral sobre la inmensa
masa de Delegados, quienes no lo
hablan visto combatir en su seno;
por el contrario, los habia conocido
identificado por el CCUSC, al que


efectivamente muchos de ellos per-
tenecian.
La votaci6n alcanzada a favor y
en contra del Paro Nacional no re-
flejan realmente las aspiraciones de
las masas. Revela sin embargo, el
fracaso de las posiciones de las co-
rrientes pequefio-burguesas que vie-
nen vendiendole a las masas obreras
sus consignas de: "centralizaci6n al
margen de la CGTP", "centraliza-
ci6n fuera y dentro de la CGTP",
"reconstrucci6n de la CGTP" des-
de fuera, etc. F6rmulas con las que
tratan de hacer crecer el CCUSC
en detrimento de la CGTP, apartan-
do a los* activists mis combativos
de las actividades mismas en el seno
de la CGTP, en unos casos, y en
otros, impidiendo su incorporaci6n
a ella.

La ratificaci6n de la political opor-
tunista de apoyo al gobierno y el
"rechazo abrumador" del plantea-
miento del Paro Nacional, en dicho
certamen, tiene pues una significa-
ci6n muy desfavorable, por que al-
canza a cabalidad el objetivo per-
seguido por el nacionalismo burguds
en la present etapa: desmoralizar
a los aguerridos combatientes cege-
tepistas, desorientar a las masas y
ahondar el estado de division orga-
nizativa e ideol6gica de la clase tra-
bajadora. La patronal ha consegui-
do pues todas las condiciones que
necpsita para descargar toda su


ofensiva sin encontrar una respues-
ta endrgica y centralizada de las
masas, ni siquiera una resistencia
minima.
Los demds puntos del temario,
han quedado como acuerdos de ru-
tina de los congress: en el papel.
S. y P -En su opinion, icudles
son las perspectives inmediatas del
movimiento obrero?
A.R.-Partiendo del nivel actual,
tenemos que convertir todo lo di-
cho anteriormente en una gran ex-
periencia y reagruparnos al interior
de dicha central todas las corrientes
socialists en una especie de un
endrgico Comitd de defense de la
CGTP, que impulse desde las bases
la lucha por objetivos precisos y
concretos que, entire otros, sefiala-
mos lo siguiente:

-Por un Paro Preventivo de 48 ho-
ras contra la ofensiva patrono-
gubernamental, exigiendo la li-
bertad de todos los press sindi-
cales y luchadores sociales, la re-
posicion de todos los trabajadores
despedidos, un aumento general
de sueldos y salaries, la derogato-
ria de todos los decretos que le-
sionan los derechos de los traba-
jadores, como el 21394 y los que
suspended la estabilidad laboral en
Pesca Perd, diaries expropiados,
industrial mineral, etc., etc.


-6 -






-Por la democratizacidn de la vida
internal de la CGTP, abriendo aus
puertas a la incorporacidn a Cen-
tromin, Fesideta, Sutep, CCP, etc.
-Por la realizaci6n de uh Congreso
de Trabajadores de Lima, dentro
de los marcos de la CGTP, pars
fortalecerla y centralizar las lu-
chas a nivel de la Capital.
-Por la nacionalizaci6n de todas las
empresas imperialistas, sin indem-
nizaci6n y bajo control sindical.
-Por la Central Unica en torno a
la CGTP.
-Por una linea sindical indepen-
diente de la patronal, del gobier-
no y de las corrientes ideol6gicas
de la pequefia-burguesia.

S. y P.--Cudl es la situacidn
actual del gremio textil? ZCudles los
principles problems que afronta?

A.R.-La ofensiva general de la
patronal y del gobierno ha golpeado
mas duramente al gremiQ textile que
a cualquier otro. Basta mencionar,
para darnos cuenta, que las 30 mil
families textiles han sido excluidas
por el gobierno de los "beneficios"
de esos miseros 840 soles de asigna-
ci6n, con el pretexto de que "goza-
mos" de reajustes salariales auto-
mAticos. Al mismo tiempo que se
ordena congelar el page del aumen-
to automAtico por el llamado costo
de vida" desde el 16 de Noviembre
de 1975. Todo esto con .el apoyo y
el aplauso de la patronal y sus sir-
vientes, la camarilla aprista entor-
nillada en la directive de la Fede-
raci6n Textil. Este es el anico y
6ltimo organism sindical legal con-
trolado -aunque s6lo burocratica-
mente- por el Apra.
Para que la Federaci6n Textil
cumpla con sus funciones de orga-
nismo centralizador de las luchas y
se enfrente a la patronal, es nece-
sario el derrocamiento de la cama-
rilla aprista. Hemos llegado ya ha
plantearnos esta tarea, por cuanto
las previas las hemos cumplido: ha
sido barrido en el 99% de las bases
sindicales y hemos anulado todo es-
fuerzo divisionista y pro-gobiernista
en el seno de las masas textiles.
Sin embargo debemos confesar que
la oportunidad, para acabar con el
Apra, que se nos present durante
el Paro de 48 Horas por los 5 PUN-
TOS aprobados en Asamblea de De-
legados la perdimos debido a que
los cuadros mas combativos agrupa-
dos en el- Comitd de Lucha, victims
de la influencia de las corrientes
pequefio-burguesas, dudaron en la
vispera de la misma, hasta se resis-
tieron a reconocer la justeza del Paro


Textil. Este estado de Animo impi-
did concretar oportunamente las
medidas pricticas para el derroca-
miento del Apra y la recuperaci6n
de la Federaci6n, durante el curso
del paro de los 30 mil textiles.
Nos toca ahora, para liquidar al
Apra, organizer desde las bases la
realizaci6n de un Congreso Extra-
ordinario de la Federaci6n Textil,
para reorganizarla, centralizar sus
luchas en torno a un program cla-
ro y precise, con una sola direc-
ci6n, consecuente y que tenga apoyo
efectivo de todas las bases. Este
congress lo Ilevaremos a cabo in-
cuestionablemente antes de la fecha
de la presentacidn del Pliego Unico
de Condiciones de Trabajo, que se
vence el 31 de Noviembre del afio
en curso.
S. y P.--Han ratificado las ba-
ses el acuerdo de efectivizar la huel-
ga general indefinida del gremio
textil? jCudles los puntos centrales?
A.R.-En la Asamblea de Dele-
gados realizada el 25 de Marzo, se
did cuenta del pronunciamiento por
escrito de 38 sindicatos que habian
realizado sus respectivas asambleas.
De estos se pronunciaron a favor
de Plazo Legal para la huelga 33
Sindicatos. Solamente 5 bases, pe-
quefias y sin actividad dieron cuen-
ta de su oposici6n a la huelga gene-
ral. Los delegados. asistentes, de las
bases que no habian realizado asam-
bleas, se adhirieron a la mayoria.
Ante este hecho, la camarilla aprista
introdujo gente extrafia, a horas 11
p.m., apagaron varias veces las lu-
ces, fomentaron tumulto y convir-
tieron en borrascosa la asamblea.
En este estado de desorden se llev6
a efecto la votacidn que ellos alega-
ron habernos ganado por 4 votos,
y abandonaron la sala antes de que
la asamblea sea levantada. Para
conseguir dicho objetivo habian so-
licitado la presencia de la policia
y organizado la concurrencia de sus
matones.
Los puntos centrales de la lucha
textil estan contenidos en el acuer-
do de la asamblea del 29 de Enero
y agregado 2 puntos en la Asamblea
del 18 de Marzo. Estos puntos son:

-Aumento general de 8 soles dia-
rios a las bases salariales.
-Pago de los 840 soles de asigna-
ci6n, independiente y sin afectar
el aumento por cost de vida.
-Derogatoria de los decretos de
los afios 1956 y 1960 que prohiben
la presentaci6n del pliego sobre
aumento de bases salariales para
los textiles.


-7 --


-Derogatoria del Decreto Ley
21494.
-Derogatoria del D.S. Antihuelga
de 1913.
-Reposicidn de todos los trabaja-
dores textiles despedidos.
-Nacionalizaci6n de las empresas
textiles en poder del imperialis-
mo.

S y P.- jCudl es la posici6n del
Comitd de Lucha Textil frente al
CCUSC y su anunciada II Asamblea
Sindical Nacional?

A.R.-E1 Comit6 de Lucha de la
Federaci6n Textil como organizaci6n
.no ha tratado este problema. Pero
si hay muchos sindicatos que indivi-
dualmente han definido su posici6n
frente al CCUSC. El Sindicato de
Hilos Cadena Llave que represent,
formula su posici6n en forma clara
e inequivoca, la misma que fue pu-
blicada en su 6rgano "Fuerza Tex-
til".

S. y P.--iQu es, c6mo se orga-
niza el Comite de Lucha por la Uni-
ficaci6n del Gremio Textil?

A.R.-El Comit6 de Lucha textil
emerge en noviembre del afio 1974
como expresi6n de una corriente
clasista impulsada desde las -bases
del Sindicato Textil Hilos Cadena
Llave, que enarbola la unificaci6n
y centralizaci6n del gremio textil,
luchando contra dos corrientes infil-
tradas en el movimiento textil: una,
oportunista pro-gobiernista (alianza
PC-Sinamos), y otra, aunque d6bil,
ultraizquierdista pequefio-burguesa
que pretendian, aprovechando el sa-
no descontento de las bases con la.
direcci6n aprista de la Federaci6n,
desarrollar su political divisionista,
intentando crear una segunda Fe-
deraci6n Textil, beneficiando en la
prdctica a la patronal y fortalecien-
do al Apra.
Nuestro Comite constitute la di-
recci6n de las luchas de las bases
textiles, que viene encauzando los
impulses de los trabajadores en su
repudio a la permanent political
pro-patronal de la camarilla aprista
apernada en la direcci6n del gremio,
cuyas acciones s61o han servido pa-
ra traicionar los intereses de los tra-
bajadores.
En 1968 esta camarilla es la fir-
mante del Convenio Tripartito, que
concede la rebaja de nuestros sala-
rios, y la facultad de la patronal de
despedir a cualquier trabajador. En
1971, la misma dirigencia aprista
firm un nuevo Convenio Cplectivo
en el que se estipula la suspension
(sigue en la pdg. 9)







SEPAREMOS EL

GRANO DE LA PAJA:

EXPERIENCIAY CONCIENCIA

DE LOS TRABAJADORES


q uienes militamos en el movimiento socialist re-
volucionario del proletariado, tenemos la obligaci6n
de rescatar los elements centrales de las recientcs
experiencias de las luchas de los trabajadores y con-
tribuir a traducirlas en la conciencia concrete de la
clase.
En esta ocasi6n y con ese prop6sito, es necesario
resaltar algunos de los mis importantes aspectos de
las recientes experiencias political del proletariado


Las ilusiones reformistas-nacionalistas: Conducen al
final a un callej6n sin salida para el pais, a un endu-
recimiento de la ofensiva capitalista contra el prolc-
tariado y contra el conjunto de los trabajadores.

Tras de casi ocho afios de experiencia con un pro-
ceso marcado por esas ilusiones, el pais se debate en
la peor crisis econ6mica de su historic; se ha modifi-
cado -es cierto- pero tambien se ha profundizado
el dominio del capital imperialista en nuestra eco-
nomia, ante todo a' trav6s de su asociaci6n con el
capital estatal, a pesar de que este fue presentado
como simbolo del nacionalismo. Y, cada vez mis, se
refuerza la ofensiva capitalist, econ6mica y political.
contra los trabajadores.
Ya lo decia Mariategui: "Que cosa puede opener
a la penetraci6n imperialista, la mis demag6gica pe-
quefia ourguesia? Nada, sino palabras. Nada. sino
una temporal borrachera nacionalista".
Para el proletariado y para todo el pueblo trabaja-
dor, la conclusion es clara: s6lo la revoluci6n socia-
lista puede destruir, efectivamente. la dominaci6n
imperialista. Hay que terminar con la "borrachera
nacionalista".


La predica de la conciliaci6n de clase La armonia
entire el capital y el trabajo, es la cobertura ideol6gica
de la burguesia y de sus agents pequefioburgueses,


para adormecer la conciencia de los trabajadores y
mientras se organize el dominio corporativo del Esta-
do burgues sQbrc los trabajadores. Y eso engendra
el fascismo como respuesta a la resistencia de las
masas explotadas.
Durante todo el velazquismo, el regimen y su corte
de aduladores y propagandistas se dedic6 a machacar
en nuestros oidos las virtudes de la armonia entire
los empresarios y los trabajadores, y a tratar de inte-
grarnos en sus aparatos corporativos. Ante el fracaso
de esos itentos. finalmente lanz6 a sus hordas del
MLR y la represi6n fascista contra los trabajadores
y la izquierda revolucionaria.
Despuds, en la "segunda fase", se reorganize poli-
ticamente al conjunto de la burguesia y al regimen
military en un s61o frente capitalist, se desencadena
una brutal ofensiva economic, se recortan nuestros
derechos democriticos, se reprime a nuestros dirigen-
tes y asesores legales y tecnicos, sin parar de repetir-
nos que el Estado va a imponer la armonia entire el
capital y el trabajo, bajo una estructura corporativa
del Estado. Inclusive se ruega, a los empresarios en
el discurso de Morales Bermddez, que considered
a "sus" trabajadores como hermanos, y se reclama
a los trabajadores que no vean en los empresarios a
sus enemigos.
El proletariado y todos los trabajadores explotados,
saben ahora. sin embargo, que solamente conquistan-
do y defendiendo la total independencia ideol6gica y
organizativa de la clase, se puede avanzar en la lucha
contra la explotaci6n capitalist, y .ue los capitalis-
ta- y sus agents politicos, son sus enemigos de clase
contra los cuales hay que luchar a muerte v sin con-
ciliaciones.

Lucha Sindical y Lucha Politica.- La actual ofen-
.iva econ6mica y laboral de la burguesia y de su
Estado, no puede imponerse sin recortar y, si es nece-
sario, eliminar las conquistas democriticas de los tra-
bajadores y del pueblo en su conjunto. Por eso, hoy
ee recorta diariamente nuestros derechos de ex-
presi6n, de informaci6n, de organizaci6n, de huelga.
La nolitica de masas del gobierno es. pues, instru-
mento de su political econ6mica. La political es deter-
minada nor la economic. Como Lenin decia: la poli-
tica es la economic concentrada.


- 8 -








Eso significa que la lucha del proletariado por sus
reivindicaciones econ6micas, no puede restringirse a
la lucha sindical, ni 6sta puede ser separada de la
lucha political. Si no defendemos nuestras conquistas
democraticas, no podemos luchar por el salario, el
empleo, mejores condiciones de trabajo. Y la lucha
por las conquistas democrAticas es una lucha political.
Lo fundamenttal, pues, es la lucha political.
Y la lucha political no puede hacerse plenamente
s61a a traves de los sindicatos. Es indispensable orga-
nizarse politicamente, es decir en partido politico.
Para el proletariado, la lucha political comienza por
la conquista y la- ampliaci6n de sus derechos demo-
craticos, para garantizar sus reivindicaciones econ6-
micas. Pero para garantizar las conquistas democrd-
ticas y ampliarlas y consolidarlas es necesario tener
el poder politico. Es decir, controlar el Estado, lo
que permit destruir la explotaci6n capitalist en sus
bases. Eso es la revoluci6n socialist.
Por eso, solamente un partido politico del proleta-
riado, que se oriented firmente hacia la revoluci6n
socialist, es tambi6n el linico que puede, efectiva y
consecuentemente, conducir a la clase en la lucha in-
clusive por sus libertades democrAticas, y sus reivin-
dicaciones sindicales. Actualmente, a pesar de que
exibten embriones e intentos, afn no hcmos logrado
forjar ese partido del proletariado revolucionario.
Tenemos que empefiarnos en la lucha por organizarlo,
unificando a los mas avanzados nicleos de la clase

Lucha conjunta, pero bajo direcci6n proletaria.-Al
recortar las libertades y conquistas democrAticas del
proletariado y de los demas explotados, la burguesia
y su gobierno afectan, necesariamente, tambi6n las
libertades democrAticas de las capas medias refor-
mistas, partictilarmente de las que se han radicalizado
mAs, aunque todavia mantengan sus vacilaciones en-
tre la burguesia y el proletariado.
Este es, actualmente, el caso, por ejemplo, de la
expulsion de los periodistas que, aunque conciliando
y defendiendo al regimen, para impulsar el reformis-
mo se veian obligados a informer y, a veces inclusive
a defender, las luchas sindicales y a denunciar la
represi6n. De ese modo, cumplian una funci6n par-
cialmente progresista. Parcialmente, porque de otro
lado, su predica ideol6gica era confusionista y no
ayudaba a la plena emancipaci6n ideol6gica del pro-
letariado.
Por .eso, la lucha del proletariado y del conjunto
de los explotados en defense de sus conquistas demo-
craticas, tiene que hacerse e impulsarse sosteniendo
tambien los derechos democrAticos de esas capas
medias.


Sin embargo, la condici6n de que esa tarea se
desarrolle correct y exitosamente para el proletaria-
do, es ir atrayendo a esas capas medias hacia la
perspective estrategica de la revoluci6n socialist, es
decir a organizarse bajo la direcci6n del proletariado
revolucionario. Para eso, la lucha ideol6gica del pro-
letariado contra la conciliaci6n y el reformismo, asi
como sus luchas practices defendiendo las conquistas
democraticas populares, sirven tambien para demos-
trar en la practice a esas capas medias vacilantes,
que s6lo el apoyo del proletariado y finalmente s6lo
la revolucion socialist puede garantizar la amplia.
ci6n y la efectiva consolidaci6n de los derechos de-
mocraticos.

Las trampas del "velazquismo de izquierda".- En
el moment actual, todavia esas capas medias, junto
con el reformismo obrero-burocratico del PCP y de
la direcci6n de la CGTP, tratan de mantenerse en el
terreno de la conciliaci6n reformista con la burguesia
y con el regimen military, atrincherAndose en la de-
fensa de las bases de la "revoluci6n peruana", y acu-
sando timidamente al actual gobierno de estar aban-
donando esas bases y derechizAndose. Tambidn hay
otros sectors minoritarios dentro de la izquierda
revolucionaria que vacilan en esa direcci6n. Esto, en la
practice, significa una posici6n "velazquista de iz-
quierda" .
Sin embargo, el conjunto de la experiencia de este
process muestra que el velazquismo s6lo fue la ante-
sala, la base misma, de la actual conduct political del
regimen military. No tiene, pues, sentido seguir con-
ciliando. Eso s6lo sirve, de hecho, para tratar de
mantener a los trabajadores como furg6n de cola del
reformismo y del nacionalismo pequefio burgues, pro-
longa la "borrachera nacionalista".
En la practice arrastra al proletariado y al conjun-
to de los explotados, a luchar por las libertades de-
mocraticas y las reforms, en el terreno de concilia-
ci6n con las capas medias, y no ayuda a 6stas a
definirse en favor de la causa del proletariado, ni for-
taloce la direcci6n proletaria de las masas populares
en su conjunto. Frena el camino hacia la revoluci6n
socialist, y no sirve, por eso, siquiera para una lucha
consecuente por las libertades democrAticas.
Tenemos pues, la imperative tarea de luchar a fon
do contra estas desviaciones. Hay que recoger ple-
namente, como conciencia political concrete, la rica
experiencia de nuestras luchas durante este process
y orientarnos firmemente en el camino de las luchas
por la revoluci6n socialist.

20 de Abril 1976


(viene de la pag. 7)
por tres afios de todo Pacto de Con-
venio. En 1975, aprovechindose de
la suspenci6n de garantias decreta-
da por el gobierno, vuelve a traicio-
narnos al firmar un Pliego de Con-
diciones de Trabajo por dos afios,
a pesar de la exigencia de la totali-
dad de las bases porque este tuviera
vigencia por un afio.
En su camino, por la defense de
la unidad de la Federaci6n Textil,
del Pliego Unico en reemplazo de


los pliegos por empresas, y de su
independencia political frente a la
patronal y su .gobierno, la line del
Comite de Lucha tambien significa
la derrota en las bases de las posi-
ciones oportunistas y conciliadoras
del P.C.
Sin embargo, cs precise sefialar
que el saldo del trabajo del Comite
de Lucha es b6sicamente ideol6gico,
no organico, adn no hemos logrado
construir la organizaci6n propia de


nuestra line clasista y revolucio-
naria. A pesar de su debilidad or-
ganizativa, y luchando en medio de
la confusion y ol desbande ideol6-
gico, el Comite ha abierto ya el
cause de la unificaci6n y centraliza-
ci6n clasista del gremio textil. Su
segunda etapa sera la construcci6n
organizativa sobre la base de su
line clasista ya generalizada en las
bases.
20 de Abril de 1976


-9-







II ASAMBLEA CCUSC:

BALANCE Y

PERSPECTIVES


e CCUSC es, sin duda, una conquista de la clase
obrera, nacida como product de la exigencia political
de lIs luchas de los trabajadores. En efecto, a rafz
de-la agudizaci6n de la lucha de classes en nuestro
pais, entire los afios 71 y 73, los sectors mis avanza-
dos de los trabajadores ademis de identificar en el
Estado y el gobierno al enemigo de clase, identifican
de manera' cada vez mis clara el papel conciliador
de la dirigencia de la CGTP, controlada por el PC.
Es asi como, frente a las limitaciones y desviaciones
impuestas por la direcci6n de la CGTP, en el plano
sindical, y a la dispersi6n organizativa y a las insu-
ficiencias del desarrollo de las tendencies revolucio-
narias socialists, en el piano politico, en la perspec-
tiva de la centralizaci6n clasista de las luchas de los
trabajadores, se cristaliza la I Asamblea Nacional
Sindical Clasista. Esta I Asamblea constituy6 un hito
muy important en el advance de la conciencia de
clase de los trabajadores y se logr6 un nuevo nivel
organizativo para sus luchas con la formaci6n del
CCUSC.
Este intent recogia un hecho de vital importancia:
la articulaci6n y funcionamiento democrAtico de to-
das las tendencies clasistas que operaban en el mo-
vimiento obrero y popular. El CCUSC cobraba asi
el caracter de un Frente de los Trabajadores Clasis-
tas, tanto de los que estaban dentro como fuera de
la CGTP, con naturales contradicciones internal, perch
que en la lucha misma podian ser superadas, para
enfrentar unidos al enemigo de clase.
Hegemonismo y sectarismo: La desvirtuaci6n
del CCUSC

Sin embargo, este primer nivel de organizaci6n y
de coordinaci6n ha sido momentaneamente truncado
por el mantenimiento de los vicios de sectarismo, de
manlpulaci6n burocritica y hegemonista por parte
de ciertas tendencies politico-sindicales, lo que difi-
culta la movilizaci6n de los bases y la genuina de-
mocracia de clase en nuestra lucha en comiin.
Despu6s de la I Asamblea Sindical Clasista, se asen-
t6 en la dirocci6n del CCUSC una tendencia de origen
pequefio-burgues radical, no proletaria; imponiendo
su propio estilo de trabajo burocrdtico y prActica sec-
taria convierte el CCUSC en un apendice de su grupo
partidario EF.te hecho se produce, ciertn, por la im-
posici6n de dicho aparato partidario detras de la
tendencia politico-sindical de la mayoria del CEN
del SUTEP, pero fundamentalmente por la inconstan-


-10-


cia y la vacilaci6n permanent de los otros sectors
clasistas que permitieron el asentamiento definitive
de esa tendencia como direcci6n burocratica.
Precisamente por ello, por la political sectaria im-
puesta desde el CCUSC, por el alejamiento de la
perspective de un funcionamiento de frente al inte-
rior del CCUSC, y por las vacilaciones reformistas
de algunos sectors de la izquierda socialist, emerge
el intent paralelista del COPAPOL, instrument de
coordinaci6n de las luchas de todos los sectors en
contra del recorte a las libertades democriticas, que
en otras circunstancias y en adelante deberia ser
parole natural de las actividades conjuntas del CCUSC,
a fin de que esas luchas se den no sobre el terreno
;e la conciliaci6n con el reformismo de las capas me-
dias, sino en la direcci6n de la hegemonia crecic-te
del proletariado revolucionario.
Es decir, pues, lo que habia nacido como coordina-
ci6n democritica de las tendencies mas avanzadas de
los trabajadores, a pesar 'de haberse mantenido como
un foco de conducci6n politico-sindical alternative
al reformismo obrero burocratico, fuc deformado por
la political sectaria de la tendencia que logr6 imponer
hegemonistamente su control en el seno del CCUSC.
La perspective de un, frente clasista habia sido ya,
por las propias deficiencies y taras de las corrientes
clasistas, frustrado.
El process de asentamiento y a la vez aislamiento
de las tendencies hegem6nicas en la direcci6n del
CCUSC culmina con los trabajos preparatorios de la
TI Asamblea Naconal, en la bfisqueda de crear buro-
criticamente la mayor cantidad "de organismos
CCUSC zonales, regionales, etc. en el claro intent
de acumular representaciones que le asegure una ma-
yoria absolute en la II Asamblea, precisamente por su
inocultable debilidad real en el seno del movimiento
obrero y popular.
Esta actitud intent ser resistida por las otras ten-
dencias de la izquierda socialist, permitiendo el nu-
cleamiento de estas, como foco de oposici6n, en el
CCUSC Lima. Sin embargo, dicho intent carecia
de la fuerza y maduraci6n necesarias, tanto asi que
iun sector important del proletariado aglutinado en
la Federaci6n Minera, afin no habia definido su po-
.ici6n, aunque era utilizada, sin embargo, para avalar
la posici6n de la tendencia que asumi6 el control del
CCUSC, dindole el peso proletario que precisamente
no tenia, y que lo obligaba a acudir con mayor vic-e
lencia a sus practices burocriticas y sectarias.
Lo anterior ha llevado a razonar a ciertos sectors
en los siguientes terminos:
La tendencia que control el CCUSC national pue-
de ser hegemonista y sectaria pero es mas radical y
"revolucionaria" que las que se agrupan en el CCUSC
Lima, que son mis reformistas. Por lo tanto, es ne-
cesario y correct apoyar la tendencia del CCUSC
national por ser mAs "consecuentes" y "revoluciona-
rios".








Este razonamiento, simplista en extreme. no recoje
la necesidad de la unidad clasista como una exigencia
pulitica de la clase. No se trata dc que el conjunto
de las tendencies converjan en todos los aspects para
efectivizar la unidad. En las condiciones actuales de
la ofensiva capitalist, frentc a un repliegue de la
direcci6n de la CGTP en el piano sindical, y a la dis-
persi6n or~gnizativa del proletariado, en el piano po-
litico, es imprescindible la unidad, la constituci6n de
un frente de trabajadores clasistas, en cuyo interior
se discutan los diversos criterios politicos, pero uni-
dos por la lucha comdn contra el capital y su gobier-
no, y contra el reformismo obrero burocritico de la
direcci6n de la CGTP.
En otras palabras, la centralizaci6n clasista signifi-
ca tambidn un process de depuraci6n proletaria, un
intense process de lucha internal por la superaci6n
tanto de las desviaciones y vacilaciones reformistas
comb de los estilos burocraticos y sectarios de raiz
pequefio burguesa. Sin embargo, este process tiene
como condici6n primer y fundamental la unidad cla-
sista, la constituci6n de un frente de trabajadores en
el que puedan integrarse y expresarse con plenitud
las tendencies clasistas del movimiento sindical.

La II Asamblea: culminaci6n de un process, punto de
partida para un replanteo

En el context de la coyuntura actual, esta 1II Asam-
blea constituia un compromise hist6rico de las mAs
avanzadas corrientes de los trabajadores, para dotar-
se de una direcci6n centralizada y democrAtica, en la
perspective de un Frente de trabajadores clasistas,
en el precise moment en que arrecia la ofensiva del
Frente capitalist y se repliega la direcci6n oportu-
nista de la CGTP.
Sin embargo, lo que se presenci6 fue politicamente
irresponsible, para decir lo menos... Por eso y en
esta oportunidad es necesario recordarlo: iLa Eman-
cipaci6n de los trabajadores s6lo puede ser obra de
los trabajadores mismos!
La preparaci6n de la Asamblea, la implementaci6n
de un Reglamento de claro contenido hegemonista y
sectario, y la antidemocrAtica marginaci6n de dele-
gaciones enteras de importantes bases obreras y cam-
pcsinas (FETIEMCOS, SIMA, ETERNIT, etc., etc.)
dividi6 las fuerzas del movimiento sindical, antes y
durante la realizaci6n del event, alrededor de dos
posiciones: la imposici6n sectaria y burocrAtica de la
tendencia hegem6nca, de un lado, y la lucha por la
democratizaci6n de la misma, por otro. Es decir el
reforzamiento de la desvirtuaci6n del CCUSC o el
Frente de Trabajadores.
Esta discusi6n y la acci6n political misma releg6
a un segundo piano los problems de la clase y sus
areas; y era obvio, de no ilegarse a imponer el ca-
racter democrAtico de la Asamblea y del CCUSC, los
acuerdos de acci6n y lucha corren el peligro de que-
dar como tales: letra en el papel.

El desarrollo de la Asamblea confirm las predic-
ciones mis pesimistas: el grupo hegem6nico, no pro-
letario, al no retroceder en sus pretenciones sectarias,
castr6 las perspectives de desarrollo de la centrali-
zaci6n clasista y convirti6 al CCUSC en una cascar6n
burocrAtico. La aplanadora partidaria funcion6 a la
perfecci6n y acall6 sin la menor consideraci6n las vo-
ces que pugnaban por una presencia demorcratica y
representative. La chata e infantil mentalidad politi-


ca de estos compafieros evaldf este resultado come
un triunfo de su posici6n, y ls victoria de la posici6n
correctt" sobre las otras tendencies socialists. Lo
lque irresponsible y ciegamente olvidan es que han
aplastado tambidn las posibilidades reales inmediatas
de fortalecer y centralizar las luchas de los trabaja-
dores, en moments en que las condiciones estan
dadas y la ofensiva del Frente Capitalista asi lo exige.
Sin embargo, y esto es lo mis important, come
respuesta a esas prActicas, de la misma II Asamblea
National surgeon los elements para una efectiva
centralizaci6n clasista que supere los vicios hasta hoy
presents. En efecto, la actitud y posici6n de las ba-
ses obreras, campesinas y la mayoria de las otras
tendencias de izquierda en el movimiento sindical,
encabezada por la Federaci6n Nacional de Mineros y
Metalirgicos del Peri, no s61o dej6 sin sustento pro-
letario a la posici6n hegem6nica del CCUSC, sino que
tambien sent las bases de un posterior desarrollo de
una verdadera centralizaci6n, precisando el carActer
de Frente de la misma.
Asi, la permanent presi6n por mantener la unidad,
los intentos de forzar a retroceder al hegemonismo en
aras de la constituci6n del Frente, tuvo como correct
y consecuente culminaci6n en la declinaci6n de la
Federaci6n national Minera en hacer parte de un
Comit6 Coordinador de evidence carActer hegem6nico
y sectario.
Estan pues dadas, y de manera renovada, las bases
de- la efectiva unidad y centralizaci6n de las luchas
de los trabajadores, sobre la base de la predominan-
cia y presencia proletaria. Es impostergable la critical
inflexible a la direcci6n national hegem6nica del
GCUSC, sin que esto signifique caer en una guerrilla
burocratica, pues la cuesti6n fundamental es hoy
construir la unidad clasista, el Frente clasista en for-
ma real y efectiva. El CCUSC no es propiedad de
nadie, es y serA el punto de contact y articulaci6n
de un verdadero Frente de Trabajadores, que sea
efectivamente un poderoso frente de bases, que per-
mita el desarrollo de acciones movilizatorias de cen-
tralizaci6n, coordinaci6n y conducci6n de las luchas
sindicales y political de los trabajadores clasistas
dentro y fuera de la CGTP.
De la misma manera, es tambi6n de la mayor im-
portancia hoy la construcci6n de un program de ac-
ci6n y lucha concretas, que permit la unidad en la
lucha clasista de los diversos sectors avanzados de
!a clase. En este proceso el piso de la unidad clasista
podra ser fortalecido y el desplazamiento de las co-
rrientes hegem6nicas y sectarias sera possible.
La clase exige de nosotros, hoy mas que nunca, el
mayor esfuerzo en esa direcci6n.


20 de Abril de 1976


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