• TABLE OF CONTENTS
HIDE
 Front Cover
 Editorial
 Concentracion del ingreso y autoritarismo...
 La coyuntura politica y las tareas...
 Back Cover














Group Title: Sociedad y política
Title: Sociedad y política
ALL VOLUMES CITATION THUMBNAILS PAGE IMAGE ZOOMABLE
Full Citation
STANDARD VIEW MARC VIEW
Permanent Link: http://ufdc.ufl.edu/UF00086904/00004
 Material Information
Title: Sociedad y política
Physical Description: v. : ill. ; 29 cm.
Language: Spanish
Publisher: s.n.
Place of Publication: Lima
Frequency: quarterly
 Subjects
Subject: Politics and government -- Periodicals -- Peru   ( lcsh )
Politics and government -- Periodicals -- Latin America   ( lcsh )
Genre: periodical   ( marcgt )
Spatial Coverage: Peru
 Notes
Dates or Sequential Designation: año 1- junio 1972-
 Record Information
Bibliographic ID: UF00086904
Volume ID: VID00004
Source Institution: University of Florida
Rights Management: All rights reserved by the source institution and holding location.
Resource Identifier: oclc - 01786166
lccn - 73642777

Table of Contents
    Front Cover
        Front Cover 1
        Front Cover 2
    Editorial
        Page 1
        Page 2
        Page 3
        Page 4
        Page 5
    Concentracion del ingreso y autoritarismo politico en el Peru
        Page 6
        Page 7
        Page 8
        Page 9
        Page 10
        Page 11
    La coyuntura politica y las tareas de la clase obrera
        Page 12
        Page 13
        Page 14
        Page 15
        Page 16
        Page 17
        Page 18
        Page 19
        Page 20
        Page 21
        Page 22
    Back Cover
        Page 23
        Page 24
Full Text


EDICION EXTRAORDINARIA


CONCENTRACION DEL INGRESO Y AUTORITARISMO
POLITICO EN EL PERU julio cotler
FLA COYUNTURA POLITICAL Y LAS
AREAS DE LA CLASE OBRERA anibal quijano











SOCIEDAD



YPOILICA


AFiO 1 REVISTA TRIMESTRAL


DIRECTION:


N 4 Setiembre 1973 LIMA PERU


Anibal Quijano


COMITE DE REDACCION:





COMITE ASESOR INTERNATIONAL:


Heraclio Bonilla
Julio Cotler
Cesar GermanA
Felipe Portocarrero
Ernesto Y6pez
Abraham Zevallos

Sergio Bagfi (Argentina)
Fernando Henrique Cardoso (Brasil)
Agustin Cueva (Ecuador)
Samuel Lichteztejn (Uruguay)
Edilberto Torres Rivas (Guatemala)
Rodolfo Stavenhagen (M6xico)


INDICE


EDITORIAL PAg. 1

PERU
Concentraci6n del ingreso y
autoritarismo politico en el Perui. Julio Cotler Pag. 6


COYUNTURA
La coyuntura political y las tareas de
la clase obrera Anibal Quijano Pag, 12


La responsabilidad por el contenido de los articulos corres-
ponde a sus autores. La Revista s6lo es responsible por las notas
Edorioales. Toda colaboracion que se envie a la Revista sera
bienvenida, pero no se mantendra correspondencia sobre cola-
boraciones no solicitadas debido a la limitacion de nuestros
recursos.
Publicacion y Distribucion: Empresa Editora Sociedad y Po-
litica. Suscripcion annual: En el Peru S/ 200.00. en el extranjero
USS Dls 1000. Para suscripci6n y .. ..r,, ,rwi r:. a
Socledad y Politica Ap. Postal 11154 L -ar.:, Lima Peru
Pertgraph Editores S. A. Francisco Lazo 1537


BMPRESA EDITOR SOCIEDAD Y POLITICAL S.C.R.L.
CAPITAL S/. 20,000.00
SOCIOS:


Anibal Quijano
Heraclio Bonilla
Julio Cotler


S/. 10,000.00
5,000.00
5,000.00


anrthdo 11154 St. Beatril LIMA-PERU











PEDI TOR IAL




LA RESPUESTA DE LOS TRABAJADORES


E n su -dilcurso del 28 de julio Altimo, el General Velasco defended a su regimen ha-
clendo una cuidadosa amalgama de las critics de su derecha reaccionaria y
de las posiciones de la izquierda socialist revolucioraria,. y como remote land una
desafiadora interrogacidn: "Por altimo, con respect a la denuncia de que constituimos
un regimen de cardcter burguds, feudal, capitalist y proimperialista, tan sdlo una pre-
gunta: si en realidad somos tal cosa, 4por qug la vieja derecha nos ataca diariamente y
por qud, entonces, el Per4 de hoy sufre el embate de la presi6n imperialista?" .().
Poco despuds, esa pregunta ha sido implicitamente contestada por uno de los mda
avanzados grupos del proletariado, en un reclente editorial de su pertidioo, done se
sostiene que: "La etapa actual de la luchac de closes estd marcada por el hecho que
desde 1968, se encuentra en el poder una burguesla que estd implementando una series de
reforms en la estructura econdmica de nuestro pals, Asl mismo, esta political reformist
de' la JMG ha generado luchas de orden secundarto con el imperialismo y sus agents na-
ctonales. Decimqs que estas luchas o conflicts son de orden secundarto, porque las re-
formas,- como su propio .nombre lo indica, no se plantean la expulsion del imperialismo y
sus agents nacionales, causantes principle del atraso econdmico del pals y del ham-
bre, miserla y explotaci6n de las mass popu'iares do nuestra patria, Mds ain, ceas reform.
mas estdn destinadas a reforzar el alstema capitalista, pero encuadrdndose dentro de una
politico reformista capitalista, En este altimo aAo esa political reformista do la JMG so ha
hecho present con much fuersa a travda de la participaoidn del Estodo en la producco6n
ortent&ndose hacia un Capitalismo do Estado, La estatisacldn de la industrial de aceite
y harina do peacado (anchoveta) y la muy possible compra de la Cerro de Pasco por el
gobterno mllttar estdn dentro do esta political reformist" (el subrayado es del original). (9)
Mds adelante, en el mismo Editorial, se afirma: "Por otro lado, esta politfca capital.
lista de la JMG, no sdlo ha sido llevada al terreno econdmico, stno que ha pasado a im-
plementar todo un plan de control de las masas proletarias y populares, con el objeto y
finalidad de frenar nuestras luchas reivindicativas y romper nuestra independencia political
de clase, para que nosotros y el pueblo apoyemos sus reforms capitalists. Para este fin,ha
sido creado SINAMOS y la CTRP y en esta tarea la CGTP ayuda con todas sus energies.
Cuando estos instruments del, gobierno y el gobierno mismo no consiguen quebrar las
luchas del pueblo, lanza una feroz represion, suprime las mds elementales libertades de-
mocrdticas del pueblo, como asi ha quedado demostrado en las luchas de .los pueblos de
Arequipa, Moquegua, Puno, Chimbote, etc." (el-subrayado es del original) (3).
Este dspero didlogo entire los representantes de ta burguesia y los del proletariado,
expresa con endrgica claridad el curso de profundizacidn de las luchas de closes en et
Peru, asi como el nuevo nivel alcanzado en el desarrollo de la conciencia revoluciopa-
ria de los trabaladores. Estos identifican, ahora, con rigurosa precision, el nuevo rostro
y la nueva organizaci6n de su enemigo de clase: el Capitalismo de Estado, asociado y su-
bordinado al capital imperialista, y su instrument de control politico sobre las masas po-
pulares, el Corporativismo.
Asi, la profundizacidn y la agudizacidn de los conflicts de close, corren parejas
con la clarificacidn definitive de los interests bdsicos a los que sirve el Gobierno Revo-
lucionario de la Fuerza Armada, como los signos distintivos de la nueva coyuntura en
que ingres6 el actual process desde comienzos de este aro, como to serialdrumos ya en
nuestra edicidn anterior.

(1) En la version de "Expreso", 29 de julio de .1973. Pg. 31.
(2) Las citas son del .editorial de "Raz6n". 6rgano de la Federacidn de Trabaladorer, de Cerre de
Pasco Corp., N' I, agoeto de 1973, pg. 2.
(3) Idem.


_I ___ _______I____________ ___1 _71____ _1__ _C








Ahora @s neoesario estableoor los factors cofneortos que alfmentan y, al miamo
tismpo, expresan las tendonota central@t dela actual E oyuntura, y las tarmas prinoipa-
les quo de all so derivan para los trabafadores y para te movtmtonto sooialista reveo
luctonario:
Sc debe seftlar, on primer lugar, la consolidact6n de ta tendencia bdstaa de la
political del rdgimen military: la asoclact6n entire el capital estatal y el capital monopolista
International, con la participacl6n minoritaria y subordinada de los nrncleoa mfs podeo
rosos del capital privado depoYdlente. Esto habta sido ya tndicado destd el primer na.
moro de Socledad y Politica, como el nuevo eal de realuste de las cohdoleones de la do.
minaci6n del capital imperialist on el Poer (4),
Esa tendencia implica la ampliael6n y el fortaloeimiento del drea de Capitallamo
de Estado en la ecornomlia peruana, allado y subordinado al capital imperialista, Pero, at
mismo titmpo, impltca una oratiente concontraci6n o monopollkacin del capital, ba/o
esa nueva modalidad de organtzacidn.
La expansldn del drea de Capitallsmo de Estado en la economic peruana, manifes-
tada desde el comienzo en las medidas sobre la banca, el comercio interconional, la le-
gislaci6n sobre las industries bdsicas, y mds recientemente con la estatizaci6n de la in.
dustria de aceite y harina de pescado y las negociaciones con la Cerro de Pasco Corp. para
la compra de sus empresas mineras, no require comentarlos adicionales.
La asociaci6n y subordinaci6n de ese nuevo capital estatal con el capital monop6d
lico international, estd igualmente de manifiesto en los contratos petroleros, minerob, la
formacion de empress mixtas on la industrial con la Bayer, la Massey Fergusson y Volvo,
los prdstamos otorgados por Wells Fargo, First National Bank, Chase Manhattan Bank,
la aprobacldn del Club de Paris a las necesidades de inversion y ftnanciamiento del rO-
gimen military, por carca do ochocientos millones do d6laros el afo pasado, y lttmamen-
to par cast dos mil millones do ddlares, las ntgourlaciones on curso con los monopolies lfa
poneses para la financiaci6n del oleoducto, la nueva posicin del Banco Mundial que aca-
ba de otorgar un crddito de 25 millones de ddlares. Frente a los hechos, los trabaladores
tienen todo el .derecho de proguntar, a su vez, 6a cudl presidn imperialist so refiere el
Jefe del Gobterno Revolucionario do la Fuerza Armada? (
De otro lado, coma on todo process de concentracidn o monopolizaci6n de capital,
los grupos de median y pequeAa burguesia son afectados desventajosamente, porque
son despojados de toda posibilidad do access 'al control de mayors recursos de produc-
clOn por los grupos que monopolizan esos recursos.
En el caso peruano, ese process de monopolizacidn de capital se lleva a cabo por
la esta.tizaci6n de una part important del capital, que el regimen military estd hacienda
en manifiesta asociacidn con la burguesia tmperialista internacion al y los grupos mds po-
derosos de la burguesta peruana dependiente
Debido a eso, conforme esa tendencia ha venido acentudndose y consoliddndose,
en el seno de la burguesia peruana dependiente ha venido desarrolldndose una marcada
diferenciacion de intereses especificos y de conduct political frente al regimen military,
entire los grupos mds poderosos directamente asociados a las operaciones del capital es-
tatal y del capital imperialist international, y, de otro lado, los grupos de median y pe-
queiia burguesia, ,crecientemente incapacitados por la limitacidn de sus recursos, para
sacar provecho de la nueva situacidn, especialmente en el sector industrial.
Si a los mecanismos de monopolizacidn de capital se aiiaden los problems deri-
vados del establecimiento de la "comunidad industrial", que afectan principalmente a
la median y pequenfa burguesia industrial, v la creciente presi6n reivindicativa de los
trabajadores, se tendrd una vision cabal de las dificultades de esos estratos de la burgue-
sia dependiente, que son colocados en una position de sandwich entire la concentrac'on
de capital, que reduce las posibilidades de acceso a mayores recursos de capital, y la pre-
si6n de los trabajadores, que repercute con mds dureza sobre esos estratos dada su me-
nor capacidad de concesion, agravada, precisamente por la creciente limitaci6n de re-
cursos de capital.
En cambio, los grupos mds poderosos no encuentran inconveniente alguno en aso-
ciarse ventajosamente a la alianza entire capital estatal y capital monopolista interna-
cional.
Estas tendencies han encontrado su mas clara manifestaci6n en la separacidn gre-
mial de la gran burguesia industrial del seno de la Sociedad de Industrias, formando re
cientemente la Asociaci6n de Exportadores, con lo cual la primer se convierte definiti-
vamente en una agrupaci6n de la median y pequefia burguesia industrial.
Es claro que, en esas condiciones,. los miembros de la Sociedad de Industrias so vean
empujados hacia posiciones cada vez mds critics frente a la political del regimen mili-
tar, al cual acusan de intentar' la total estatizaci6n de la economic. Y es tambidn expli-
cable 'que los miembros de la nueva Asociacidn de Exportadores no encuentren dificulta-
(41 Vease "Imperialismo y-Capitalismo de Estado" en Sociedad y Politca. N' 1. junio de 1972.


~ki~i~--i ----i------------ ~----1Xlr, --uir-arJlurrrlr--~~---n~--rrr~-r~r-- -I--~i;iiiiijiCi~i~iLliLCii*iilLP;L-i)


fi










des para identificar sus intereses con los que promueve el regimen military a traves del
drea de Capitalismo de Estado.
No es, pues, diflcil explicarse por qud en el mismo moment en que el Sr. Ray-
'mundo Duharte, president de la Sociedad de Industrias, atacaba en un acto piblico la
political econ6mica del rdgimren, y sobre todo la del Ministro de Industrias, dste viafaba
a Venezuela acompailado de un grupo representative de la Asociaci6n de Exportadores,
dirigidos por el Sr. Alejandro Tabini, para buscar nuevos mercados a la producci6n in-
dustrial controlada por ese sector de la burguesia. Y porqud, mientras el Sr. Duharte
atacaba la political de estatizaci6n del capital, el Sr. Tabini, en una reunion con los em-
presarios venezolanos, podia declarar con precision: "Para nosotros no existe ninguna
diferencia entire el sector privado y el sector estatal". Mds claro no canta el gallo.
Frente a esos hechos, los trabajadores pueden tambidn preguntarse: 4a cudl bur-
guesta se refiere el General Velasco, aludiendo a la "vieja derecha" que ataca diariamen-
te a su rdgtmen? 4A qud close social pertenecen el Sr. Tabini y sus asociados? En un
process de concentraci6n de capital, ,es acaso la median y la pequela burguesia las que
representan al conjunto de la clase y expresan los intereses conjuntos del capital?
Es en este mismo marco de analisis que debe ser situado tambidn el reciente con-
flicto en el diario "El Comercio y su secuela de enfrentamientos verbales entire algunos
de los ministros de este gobierno.
Los grupos de median y pequera burguesia industrial, asi como la median y pe-
quena burguesia agraria, en el Peru son los mds atrasados en lo que se refiere al nivel
tecnoldgico, de productividad, y de organizaci6n de las relaciones de trabajo dentro de
sus empresas. No estdn a su alcance los recursos que, al contrario, permiten a la burgue-
sta monopolista international y native, la constant modernizacion de sus operaciones
y la racionalizaci6n de las relaciones de trahaio.
Aquellos grupos son, por eso mismo, politicamente los mds conservadores. Ellos ex-
presan mds que los otros lo que todavia queda del viejo modelo de dominaci6n oligdrqui-
coimperialista. Tenderdn, pues, a asumir posiciones cada vez mds reaccionarias en este
process, enfrentandose al mismo tiempo a la estatizaci6n del capital y a las presiones de
los trabajadores; reclamarah con cr'eciente exasperacion una political represiva mds ruda
y mas sistemdtica contra los movimientos raivindicativos del proletariado.
Paralelamente, sin embargo, los trabajadores perciben ahora con claridad, que un
regimen que promueve el Capitalismo del Estado, como asociado y mediador del capital
monopolista international y dependiente, tiene que garantizar tasas altas de ganancia
para ese capital, asi como para el fortalecimiento del propio capital estatal, Converti-
do ahora en patron capitalist, el Estado, bajo el control de burdcratas (militares y civi-
les) y empresarios, require tener bajo su control politico director a las organizaciones de
los trabajadores, para garantizar esas altas tasas de ganancia y. asociar a esa political a la
burocracia sindical reformista.
El montage de un sistema de control politico corporativista, es por eso una necesi-
dad objetiva de este regimen military, y para eso han sido creados los aparatos del SINA.
MOS, la CTRP, las Ligas Agrarias, las Juntas Vecinales de las barrtadas, y la matoneria
a sueldo que bajo el membrete de Movimiento Laboral Revolucionario agredio a los tra.
bajadores de Chimbote (5).
Seme/ante sistema de control politico sobre los trabajadores y el pueblo en su con.
junto, require tambien el control de todos los servicios y recursos de comunicacion y
de information y producci6n ideol6gica: servicios de telecomunicacion, de radio, prcnsa y
television. El gobierno ha dado ya pasos claros en esa direcrmon al asumir el control de
la. mayoria de las acciones de las empresas de radio y television, y de una parte de la
prensa.
Una.parte de la prensa burguesa privada, canaliza la expression polittca dte los inie-
reses de la median y pequeria burguesia, y corresponde ajustadamente a la nostalgia de
estos grupos por la tradition oligdrquico-imperialigta de dominacion, como es el caso de
"El Comercio" Por esas caracteristicas, el regimen military puede aun presenter su cntren
tamiento con esos voceros del model oligdrquico de dorrunacion y de los interests actua-
les de la median y pequeria burguesia, como si fuera todavia parte de la lucha contra la
"oligarquia" Sdlo que, bajo las actuales condiciones, lo que pudiera aparecer ct,mo una
media antioligdrquica es ya, en el fondo, una media claramente coroorativista
Vdamos cdmo. En el reciente conflict de "El Comercio". los trabajadores han ini.
ciado una lucha legitima por la expropiacion'de la empresa, reclamando su entreqa al con
trol de los trabajadores, para ponerlo nl servicio de la lucha mayor por la destruccion
del domino del capital.
Sin embargo, el regimen military ha tratado de utilLzar esa legitima reivind:cacton
de los trabajadores, para Instrumentar sus necesidades de control de todos los medios
(;) La referencia sobre este asunto puode verse en "Expreso 21 de agosto de 1973. pg. 10.





N.
-I-N----


de information y de comunceacidn, tratando de legitimar, balo la accidn de los trabafaddo
res, un proyecto sabre cuyas; implicaclones nadle puede dudar: la organilacidn de un MI-
nisterlo de Informaciones, que contarta con su propia agenda de noticias nacionales e in-
ternacionales, su propia agencia de publlcidad commercial, y que tendria el control accio.
narlo y adminSstrativo de todos los medios de prensa, radio y television n el pals.
Para esas finalidades, el regimen no vacla en utilizar un profuso verbalismo seu-
dorrevolucionario, para alimentar centre algunos grupos de trabaladores las iluslones sobre
el reformismo, contando con el apoyo del oportuntsmo de la actual direccidn de la CGTP
y del PCP.
En el curso de este conflict, la cohesidni political del regimen se ha visto pgbllca-
mente afectada. .dando paso a una series de enfrentamientos .verbales de inusitada- aspe-
reza, entire quienes representan en el seno del gobierno los intereses de la median y pe-
quefna burguesia y las nostalgia del viejo modelo de dominacidn, y, de otro lado, que-
nes representan los intereses de la alianza entire el capital estatal y el capital monopolist
international y native, y el modelo corporativista de dominacidn political.
De esa manera, al mismo tiempo que el regimen en su conjunto enfrenta con cre-
ciente rudeza repiesiva a los trabaiadores, se abren en su propib seno enfrentamientos se-
cundarios derivados de la diferenciacidn de intereses especificos entire las fracciones de la
burguesia, y de las adhesiones a models diferentes de dominacion political sobre los tra-
bajadores y el pueblo del Per.
Es visible, no obstante, que los intereses de la alianza entire el capitalism estatal y
el capital imperialista son dominantes en la political del regimen military. Es por ese cauce
que se oriental lo fundamental de esa political Es, por eso, probable que los portavoces de
intereses menores y obsoletos, no tengan la fuerza suficiente para impedir la profundiza-
cidn de esa tendencia y la construccidn del corporativismo, que sus conductooes Ilaman
"profundizacida de la revolucidn". Quizds, inclusive, no la tengan para permanecer much
mds tiempo participando en -el powder. Los otros cuentan no s6lo con la mayor fuerza de
sus intereses, sino tambidn can la posibilldad de presenter sus medidas cozo "progresis-
tas" y "revolucionarias" ante los ojos de los trabaiadores y el pueblo, porque una parte de
dstos tiene adn dificultades para ver detrds de las palabras enroricas y de medidas con
ropaje antioligdrquica, a su viefo enemigo montado en una nueva maquinaria political: el
corporativismo.
Los trabajadores, sin embargo, no se dejardn engadar ni todos ni por much tiem-
po. En la actual coyuntura, han dado inequivocas pruebas de que su conciencia de clase,
su capacidad de organizacidn y de movilizacidn, han alcanzado un nuevo nivel que, en la
historic de la close en el Peru, constitute un outdntico salto histdrico; del populismo antio-
ligdrquico y nacionalista y del reformismo obrero, al socialism revolucionario,
Los trabajadores no pueden defar de pJrcbir que la l lqudacidn political do los res,
tos del modelo oligdrquico qe dominacidn, hoy dilo representados por la median y peque-
fa burguesia y sue drganos gremiales y de prensa, asi como por algunos miembros del
propio gobierno, se estd hacienda en favor de los intereses de la trenza entire el capitalis-
mo estatal y el capital imperialista, y en favor de un modelo corporativista de dominacidn
political al servicio de esos interests.
Asi, por ejemplo, en el caso de "El Comercio" u otros organos de la prensa burgue-
sa privada, los trabajodores tienen el legitimo derecho de luchar por su expropiacidn. Pero
esa lucha tiene que sostenerse -en el terrsno de los interests de clase del proletariado: el
control de esos recursos para usarlos en la permanent elevacidn de la conciencia de case
de los trabajadores, apoyando sus luchas, y su organizdcion para la destruccidn del poder
del capital. Por lo tanto, esa lucha enfrenta simultdneamente dos enemigos: 1) los empre-
sarios capitalistas privados, hoy dia dueios de esos recursos; y, 2) contra el intent del
Estado Capitalista de controlar esos recursos, para fortalecer su aparato de control corpo-
rativista sobre las masas populares del pais.
La clarificaci6n de los intereses fundamentals que el regimen military promueve, es
la base del enfrentamiento represivo, cada vez mas rudo y sistemdtico, contra los traba-
jadores. Asi lo demuestran los casos de Moquegua, Arequipa. Chimbote, Paramonga.
Ese es tambidn. sin embargo, el mismo marco que permit a los trabajadores ir des-
pojandose de ilusiones sobre el reformismo co m camino de solucidn de sus problems;
elevar su conciencia political e ir constituyendose como una clase politicamente revolucio-
naria. Han surgido ya importantes nucleos de ntro del proletariado que avanzan en esta
direcci6n.
Los trabajadores clasistas y el movimiento socialtsta revolucionaro, tienen ahora
un mds alto punto de partida para sus tareas en la nueva coyuntura: la ampliacidn de
las bases de las nuevas tendencies revolucionarias dentro de la clase, su consolidation
y su articulacidn organizada, como eje de una nueva conduccidn political de la close y
de los otros sectors dominados de la sociedad.
-'







- Viene de la pdgina 4


DEFENDAMOS A LOS OBREROS
El pretexto de un supuesto sabotaje en
la plant laminadora de Siderperu, permi-
ti6 al Gobierno iniciar una nueva forma
de represion contra los trabajadores: El
despido del trabajo con p6rdida de los Be-
neficios Sociales.
El Decreto Ley 20043 que da esa facultad
a la empresa y autoriza su reorganizaci6rt
se suma asi a las medidas represivas tradi-
cionales ya conocidas: prisi6n, destierro,
massacre, etc. La empresa y su Comisi6n
Investigadora no han podido probar en los
cuatro meses transcurridos, que los cc.
trabajadores de Sider tuvieran participa-
ci6n en la inund,.ci6n de la plant. Pero
igual los, obreros y empleados siguen en
la calle.
Y -como para demostrar que esa no era
una media aislada y con nombre propio,
38 obreros de Paramoniga fueron desp3-
didos acusados de sabotear la empresa. Y
tambi6n como en el caso de Sider, a los
despidos sigui6 la prisi6n de los dirigentes.
esta vez con la compafia del abogado de-
fensor. En ambos casos, los trabajadores
y sus dirigentes estuvieron a la vanguar-


DE SIDERPERU Y PARAMONGA
dia de las luchas contra las nuevas formats
de explotaci6n del regimen y de sus apa-
ratos de pcnetraci6n corporativista en las
masas: CTRP, SINAMOS, etc. Las medidas
del regimen no son pues casuales, ni seran
las unicas. De ahi que la movilizaci6n de
los trabajadores en defense do los press
y despedidos de Paramonga no s6lo deben
hacerse como un acto de solidaridad cla-
sista, sino tambien como una media de
auto-defensa, per ello la importancia de
las huelgas y mitines realizados hasta
ahora por la FETIM Pero esto no basta.
Hay que organizar la presencia masiva
de todos los trabajadores en estas acciones
nara derogar el D.L. 20043, la libertad de
los dirigentes, la reposici6n al trabajo, la
estabilidad laboral, la defense de las or-
ganizaciones sindicales y el freno a toda
media represiva. Que el regimen sepa
que no puede impunemente atacar a los
trabajadores y sus organizaciones sin te-
ner una energica respuesta. El destino
del movimiento sindical revolucionario
estA en juego y es un deber de todos im-
pedir que sea derrotado.


Un nuevo movimiento popular estd activamente en curso de formacidn en el Per(
Pero para que pueda desarrollarse en una direccidn efectivamente revolucionaria. es de-
cir contra el dominio del capital imperialista y sus socios y agents, es necesario quc
pueda ser dirigide politicamente por el proletariado revolucionario. Y para que asi sea,
es necesaria la constituci6n del proletariado como clase politicamente revolucionaria
Esto es, que se desarrolle en el seno del proletariado una amplia y fuerte tendencia or-
ganizada, asumiendo como bandera el socialismo revolucionario, y con la capacidad de
dotar de un program revolucionario a su clase y al movimiento popular en su conjunto.
Dos obstdculos principles deben ser enfrentados en esta tarea: 1) La embestida
del corporativismo que el regimen military intent imponer a los trabajadores, como un
sistema de control politico que permit garantizar las altas tasas de ganancia que el ca-
pital monopolista international require; 2) El reformismo obrero-burocrdtico, que el
PCP y la actual direccidn de la CGTP encarnan, y que trata de colocar al proletariado
como furgdn de cola de esa political del regimen military.
El primero es el enemigo de la clase y los trabajadores ya no tienen muchos equi-
vocos con el. El segundo, por su cbncepci6n oportunista de Una political del proletaria-
do, concilia con los intereses que promueve el regimen military.
Hay todavia un tercer obstdculo. La actual desarticulaci6n sindical y political de
los principles nucleos de trabajadores que se orientan claramente en una direcci6n so-
cialista revolucionaria.. Para que puedan sostener y desarrollar la tarea fundamental de
ampliar y consolidar sus bases y ser capaces de orientar y dirigir a la clase, para que
esta pueda dirigir el nuevo movimiento popular en formacidn, es, por lo tanto, indispen-
sable trabajar por la construcci6n de mecanismos de articulacidn organizada entire esos
nucleos, y de una plataforma de acci6n que ordene sus objetivos y su acci6n.
Bajo las actuales 'condiciones, con las actuales fuerzas, esa articulaci6n organiza-
da y esa misma plataforma de acci6n en la actual coyuntura, pueden tomar la forma de
un Frente Nacional de Trabajadores Clasistas, como organism centralizador y program
mador de la accidn de los n~ucleos ya constituidos de trabajadores clasistas, capaz de
actuar dentro y fuera de la CGTP, resistiendo la represion y la intromisidn corporati-
vista y erradicando la influencia del reformismo obrero, a~n predominante en un sector
important del 'proletariado.
En la construccion de ese Frente Nacional de Trabajadores Clasistas, no pueden
caber sectarismos. Hoy serian mds nocivos que en moment alguno anterior. No es el-
interes de tal o cual grupo, o de tal o cual tendencia lo que cuentc, sino la necesidad de
la acci6n unitaria y solidaria de la case contra sus enemigos.


_ ~_


~---


- ---~ ~ --------------- -----------------












iNGRE TOiTRS






.- de dichas instituciones, a pesar de contar. coa

el apoyo de la autoridad y por su intermcj'.
de los medios de comunicaci6n y de propa-
ganda, que el gobierno ha tenido que recurrir
a Ids tradicionales m6todos represivos a fin
de atajar las presiones populares, despidien-
do, aprisionando y deportando a trabaiado-
d res, Ifderes sindicalistas y dirigentes politicos.
urante,los filtimos mess mds de un ob- Es decir que el Gobierno Revolucionario de la
servador del process politico he croido Rpre- Fuerza Armada ha dejado al descubierto .u
ciar el desarrollo de una sitfuci6n quo tisne precariedad political, en la media que las ins-
apariencia de una parado'., psro quo en ver- tituciones gubernamentales se encuentran in-
dad resilta ser la expresi6n del nuevo carAc- capacitadas para aislar, canalizar y amenguar
ter"que adopt la lucha de clc.es on ol mo- las luchas populares.
mento actual. Esta supucsta parado-a con- La paradoja se plantearia ast en today ou
sistiria en el hecho que, mientras al Gcbierno crudeza. Este gobierno sostiene que "ha he-
Revolucionario de la Fuerza ArrmndG avanza cho mss que ningin otro por el pueblo p!-
en la reorganizaci6n del Est~do y del apa- ruano" pero se encuentra incapacitago ptrh
rato productive, propun.i"n -r i *v' : -t: ccn".regnr, mraiva y organizadamente el apo-
inicialmente anti-olig.lrquico ~'r.r,! ,:-, '*. fe de las classes p-onulares, debiendo hrncar
sarrollo va conformando un .r:y'-.. uc. crLa dia en forma mis ablerta, de Ins
Estado en asociaci6n con i:. m iK-dI rapreslvcs.
nacionales, crece la presiEn --'.h'i- ~6mo oaplicsr *sma aparente contradic-
dad de las classes populrez ... ci d la ci6n? La buro. '. y cus 6rganos informer.-
burguesia y del gobierno. C,-., ,ons :;,. tUvos se ha :- 'o con rapilez a los "ar-
tAn dirigidas a sobrepa~ze: n- giionta" qw. m:' irobablemente, cr:-
las reforms que impla~L. ::- o nc ka organhm'.s -.: a.eguridad del Estado.
marcadae en el engranal -1 -. Pe-n llks esta co:nLr cid6i s61o debe tenor
grar la autonomizac;6n pacf::.- c .c: tr'.b, e &sntido po. la "aCitciud" political de la ulthr
jadores. Las masivas m~rio:i.?.-- i;.'pula-' tquieord, del Apr v, :iependiendo de la
res desarrolladas en mr~yo ; 1u cr .."o,:e- simpatles y filicinoes, d.! Partido Comunistn.
gua, Arequipa, Chimb L. :.r:: r. *"-'- La eo~ioncla d- conflictos de interns de oca
trash indiscutibles de es rt-:: .' (v.-- *.. -. I t ~otr e an en cstas consldcraciones, puort
te rpspecto la secci6n "Pe!"_. .:r. trial) que son "indeseabies" en la perepectiva ideold-
S'Ademas, a raiz de la cr~ mt -'.i. :-.:. ':-*. dF e aparelo cllcial. En Iltima instancji:
de las classes populares :t l. ; .- s- i la aovoOzrci6n popular .:' reduciria a s r -
nudo un element clave C .':' .-"Tents rta aoci6a do unos pocos "malos" que quic-
paradoja. Este consiste en L Ira-i.- .it ran qm3U.'-.is~ la pelicula a los "buonc.-".
las instituciones de tinted cc.-, C- '. C's ti, is bur-craclia y sus 6r .L -b
plantara el goblerno pr.o. c.-. ..- I. ./ e-predfei rvpiten, ir6nicamente, los misranro
,trolar los conflicted sociales. Sir '-TP, '' c". ata quo "La Prensa'" y "El Comercio"
las Ligas Agrarina pu'd-n r- ... .:-' i o aido ofreciendo durante d6cadas r
eficaces para reclutar .*,L.'. :. a .. l'-ar la represldn popular..
apludan a las figures ofic'.!-: :r : i' r~ntr- Pero osta infantiles proposiciones qus -
mas anti-oligArquicas llevadss a cI abo pro se funden una percepci6n demonfaca de la cr;:-
muestran francamente incr.;.,: par .cum- tencia social, tropiezan con dificultades i-
plir 'con la funci6n corporxtivizsavcrs .i.ra. vencibles. LQu6 magia, qu6 poder omnimr d
las que fueron destinadas. Y !-io., fundamen- tienon esos minnsculos grupos -al decir do
talmente, porque los trabajadeore van descu- los representantes oficiales u oficiosos del ie-
briendo en la prActica cotitdianac 6d IT lucha bierno- que no cuentan con medios masivo
de classes la necesidad de prS_, -r y :-n- de difusi6n escrita, hablada ni televisada, ni
zar su autonomia y definir lpolf.-t ente S s tamnpoco con medios millonarios de proern- n
especificos interests como c.lse d minxsd. da. qu6 poder tienen -repetimos-- para t-







llviantar aquellos sectors que de acuerdo al
gobierno, serlan precisamente los beneficia-
rios de las reforms?
O bien estos "grupisculos" tienen una ca-
pacidad invencible para lavarles el cerebro
a las classes populares y donvencerlas que no
son beneficiaries de las reforms, o bien, el
pueblo peruano es ingrato, ciego y sordo a las
acciones que el Gobierno de la Fuerza Arma-
da despliega en su favor. Ni lo uno ni lo otro
El gobierno ha recibido en varias ocasiones
muestras de apoyo masivo por la ejecuci6n
de medidas que significaban el triunfo popu-
lar despues de d6cadas de violentas y deses-
peridas luchas contra la oligarqufa y el im-
perialismo. No se trata entornces de incapaci-
dad de reconocer las acciones del gobierno.
Ni tampdco de reducir el problema a la "psi-
cologia del peruano" en boga entire algunos
inteligentes funcionarios.
La explicaci6n de esta' aparente paradoja
debe examinarse e la luz del caracter de clase
de las reforms. En este sentido sostenemos
que las reforms econ6micas, debido a la
naturaleza de clase del capitalism de Estado
que estr en curso en el pals, tienen una inci-
dencia muy limitada en la redistribuci6n del
ingreso y de la riqueza en favor de las classes
populares. En segundo lugar, que las refor-
mas anti-oligtrquicas no se han acompafiado
por una profunda democratizaci6n political,
sino que, muy al contrario, el gobierno per-
sigue restringir la expresi6n y articulacl6n
political de las classes populares, a fin de impe-
dir que se constituyan en factor aut6nomo
de poder, con capacidad political para inter-
venir active y directamente en la conforma-
ci6n de un Estado que las represent.
Es decir, que el nuevo car&cter de la lu-
cha de classes en el Pert consist en que las
classes popilares se enfrentan en la esfera eco-
n6mica, a medidas muy limitadas que no sa-
tisfacen ni sus necesidades inmediatas y en
la political a un aparato que persigue impe-
dir que alcancen una organizaci6n que les


Si se parte del supuesto que estas propor-
ciones no variaron significativamente hasta
1969. cabe preguntar de qu6 manera la re-
forma agraria, industrial, mineral y pesquera.
que constituyen las medidas mrs radicales del
gobierno, han afectado dicha piramide dis-
tributiva.


permit romper dichas limitaciones. En suma
a un enemigo de clase que opera con nuevas
modalidades. VeArhoslas por separado.




1. EL ALCANCE DISTRIBUTIVO
DE LAS REFORMS ECONOMICS


as reforms llevadas a cabo por el Go-
bierno Revolucionario de la Fuerza Armada,
desde el punto de vista' econ6mico, lo hemos
dicho en otra oportunidad, se caracterizan
por su orientaci6n segmentaria. Es decir, por
que los beneficios que se derivan de ellas no
se generalizan al conjunto de las classes popu-
lares, sino que privilegian a determinados
segments, que son aislados del conjunto.
Pero, adem&s, cuando se analiza cuantitava-
mente el alcance, que tienen las mAs impor-
tantes medidas es sorprendente observer que
ellas tienen un impact muy liniitado, Y esto
iltimo debido a que, tal como se ha venido
insistiendo, dichas reforms afectan en for-
ma tangencial el nUcleo dominant de la es-
tructura capitalist dependiente, y en cambio
atacan en forma modular a las Areas y a las
modalidades operacionales de la estructura
traditional del pafs.
Dos studios permiten sostener estas hip6-
tesis (1). El examen de la distribuci6n de los
ingresos le permit apuntar a Webb que, en
terminos generals, la desigualdad y la con-
centracidn existente en 1961 era mts pronun-
ciada en el Pera que en muchos de los llama-
dos palses sub-desarrollados. De acuerdo con
los cAlculos del autor, el 10% de la poblaci6n
que tenia el mayor ingreso concentraba el
50% del ingreso national, mientras que el
10% mtts pobre percibia solamente el 1% de
dicho ingreso, estableci6ndose una diferen-
cia de 50 veces entire esos grupos.


(1) Richard Webb; Distributive Policy in a Dualistic
Economy; y, tambi6n, Trends 'in Real Income in
Perni 1950-1968. Adolfo Figueroa: "El Impacto de las
reforms actuaes sobre la distribucidn de los in-
gresos en el Peru" Cisepa Universidad Cat6lica,
1973.


DISTRIBUTION DEL INGRESO. 1961
% del
% de la Ingreso
Ingresos anuales por habitante poblacidn Nacional

De menos 2.000 5.000 soles 37 6
5.001 10,000 ,, 25 1l
10.001 20.000 ,, 22 20
m&s de 20.000 ,, 16 62

Fuente: Elaborado sobre la base de los datos de R. Webb







En primer lugar estas medidas favorecen la
redistribucl6n del ingreso internamente a ca-
da sector econ6mico de la producci6n, de tal
manera que las actividades de mayor pro-
ductividad, como es el caso de la mineria, por
ejemplo, no transfieren beneficios a los de
menor productividad, la agricultural. A su vez,
con excelci6n de la mineria y de la pesque-
ria, la redistribuci6n dentro de cada sector
se realize, a su vez, en el interior de cada
unidad de producci6n, determinando ast una
segunda fase de segmentarizaci6n de la po-
blaci6n y la fragmentaci6n de la percepci6n
de los intereses sociales.
En lo que concierne a la Reforma Agraria,
Adolfo Figueroa dice lo siguiente: "Eq rigor,
la redistribuci6n del ingreso que se genera a
trav6s de una redistribuci6n de la propiedad
toca s6lo al excedente econ6mico que antes
se apropiaba el terrateniente: la renta impll-
cita de la tierra y la utilidad neta... Luego la
transferencia del ingreso es 'del 14% del va-
lor agregado agricola. El 14% de 7.859 millo-
nes de soles -que es el valor agricola afec-
tado- nos da cerca de 1.200 millones de soles,
casi el 1% del ingreso national de 1986. Esto
es lo que redistribuye globalmente la Refor-
ma Agraria... Si este porcentale se redlstri-
buyera igualltariamente, la Reforma Agraria
aumentaria en 1/2% el ingreso de los campe-
sinos que constituyen el 25% mas pobre del
pals. Pero asi como se viene implementando
la Reform Agraria, ni siquiera este efecto es
previslble".
La raz6n de Ia iltima afirmacl6n so debe-
ria al hecho que "1a Reforma Agraria no s61o
redistribuye ingresos dentro de cada sub-sec-
tor. Para una cuarta -y tal vez la mitad-
de la poblaci6n rural el process redistribu-
tivo es 'doblemente sesgado en su contra: se
le hace participe en la redistribuci6n en el
sector de mAs baja productividad y dentro de
cada sector, del sub-sector mas atrasado". De
donde el autor consider que "la conclusion
de este studio es que el sector agrario ha.
sido segmentado en la estrategia de la redis-
tribuci6n del ingreso"
Ahora bien, si se acepta el supuesto que el
"problema central en la distribuci6n del in-
greso en el Perfi, es que el sector agrario es
determinante del perfil distribution" la con-
clusi6n que se obtiene es que la incidencia de
la Reform Agraria es muy limitada en la
transformacion de la estructura del ingreso
del pais.
Ademas. como un studio conducido por
H. Van Wettering (2) lo sehala, de acuerdo
a la modalidad existente en la afectaci6n de
las tierras, alrededor de la quinta parte de la
poblaci6n rural del pais recibir6. las tres cuar-
tas parties de las tierras, dejando fuera de
today posibilidad de lograr este recurso para
la'inmensa mayoria de dicha poblaci6n (3)
Ademss, este mismo trabajo sefiala que la.
mayor parte del magro' ingreso que pueden
recibir los campesinos, serA transferido al
sector commercial e industrial, es decir, donde
se concentra el nficleo del capitalism mo
derno (4).


La Ley General de Industrias sigue la mis-
ma pauta sefialada para la Reforma Agraria.
Figueroa sefala a este particular lo siguiente:
"La ley afecta al sector manufacturer que
genera aproximadamente el 15% del ingreso
national y ocupa el 5% de la fuerza laboral.
De este 15% la ley se centra en las utilidades
netas de estas empresas que pueden estimar-
se en 30% del ingreso generado en el sector
industrial. Es decir la ley afecta el 4.5% del
ingreso national y transfiere el 10% de este
rhonto 1/2% del ingreso nacional- y en for-
ma Ifquida el 15% en forma de propiedad que
se acumula a nombre de los trabajadores" y
que vendrfa a constituir otro medio por cien-
to del ingreso national. Pero nuevamente,
atun esta participaci6n se realize en forma
fragmentaria en tanto que "el 10% de la rent
neta'que la ley favorece a los trabajadores se
dlstribuye'el 5S' a porrata y el otro 5% en
-forma directamente proporcional a las remu-
neraclones personales"
Ahora blen, los ejecutivos do las,empresas,
que tambidn forman parte de la comunidad
industrial tienen un sueldo promedio slete ve-
ces mayor que el salario de los obreros.,De alli
que "para 1071 hay estimados quo la partcil-
paciln del 10% de la renta neta signifi6e un
aumento en el ingreso promedlo annual de 2.611
soles por cada trabajador; es decir, un aumen-
to del 4%, sin embargo, CumpliEndo con. las
disposiciones de la ley, este porcentaje no se
reparti6 en forma igualitaria entire todos los
trabajadores de las empresas".


(2) La Reforma Agraria: un enfMqe dtrigido a medir
su impact en la economic regional. Lima, 1970.
(3) Preclsamente como una manera de amenguar es-
tas limitaciones, se viene implantando los Progra-
mas Integrales de Asentamiento Rural, pero.de cu-
yas experlencias y resultados, come acontece en
todas las areas del gobierno, se conoce demasiado
poco debido a que se mantionen en la esfera del
secret de Estado.
(4 Es necesario hacer una advertencia para no dar.pie
a malentendidos. Ninguno de los autqres citados,
ni el que describe esto persiguen desarrollar estos
arguments a fin' de invalidar la importancia de
la Reform Agraria. sino para puntualizar sus li-
mitaciones. Si biep la Reforma Agraria es una con-
dici6n necesaria para elevar el nivel de vida de los
campesinos, es claro que no es una condici6n su-
ficiente. Esto ultimo depend e a modalidad par-
ticular que ella tiene y la retaci6n que el campo
guard con el conjunto de la economfa. Asi por
ejemplo, Figueroa y Webb seftalan de qu6 manera
la political de precious agricolas y la de importa-
ci6n de alimentos restringen notablemente los be-
neficios que, de otra manera, ppdria obtener la'
poblaei6n campesina quese encuentra al margen
de la, agriculture de.exportacimn.
En efecto, el ihecho qlue no 'se naya afectado las
bases del sistema capitalista -el mercado- con-
leva necesariamente a esta situaci6n. Vfase a este
respect la diferei)cia entire la reform agraria en
Cuba y en M6jico.






Por ~ltimo, Figueroa es terminante en ouan-
to al reducido Impacto redistributivo de las re-
formas en la minerfa y en la pesquerla: "Las
eyes de pesqueria y mineria afectan el 2% y
el 8% respectivamente del ingreso national y
si supcnemos que la renta neta es del 50% do
estos porcentajes... de este 1% y 4% se redis-
tribuye a su vez el 8% y el 4% como ingreso
a los trabajadores, se puede ver que ]a cifra
global a redistribuir es pricticamente nula".
Es asi como los trabajadores de la pesca reci-
bieron en promedio, alrededor de 2.500 soles
correspondientes al afo 1972, como ingreso por
los beneficios de la comunidad de compen-
saci6n.
Por ultimo, es necesario recorder que la re-
forma industrial, mineral y pesquera favorecen
a una pequefia fracci6n de la poblaci6n traba-
jadora que no alcanza el 10% de la fuerza labo-
ral del pals, En estas condiciones la poblacl6n
desempleada y subempleada de las ciudades'
que, segOn los mismos datos oficiales, consti-
tuybn entire el 40%' y el 50% de la poblaci6n
econ6micamente active quedan excluidas de
dichas reforms.
Si a todas estas consideraciones se aiade
que, de acuerdo a informaciones extraoficiales
la tasa de inflacion que el pals tendrd este afio,
de seguirse las tendsncias de los primeros seis
meses, sera del 26%, se puede concluir que el
beneficio real que las classes populares reci-
ben como resultado de la reorganizaci6n del
Estado es muy reducido. Es decir, la pirdmide
de ingresos que se present anteriormente no
ha sido afectada sustancialmente. De allf que
Webb concluya de la siguiente manera. "En
verdad los cambios que se requieren Ilevar a
cabo son de tal magnitude y tan diferentes de
las actuales medidas, que ello implicaria una
revoluci6n"
Las limitations de la redistribuci6n del in-
greso se deben explicar, repetimos, por el ca-
rActer de clause de las medidas impuestas ellas
afectan tangencialmente al nkcleo hegem6ni-
co constituldo cada vez mas por el capital que
control el Estado y las empresas internacio-
nales. (S61o en vias de ilustraci6n: si las co-
munidadqs industriales recibieran de inmedia-
to la mitad de la propiedad, el incremento del
ingresc de los trabajadores favorecidos no so-
ria del 4'' sino del 25%, de acuerdo a los calcu-
los de Webb). Es precisamente este hecho el
que invalid el impact distributivo de las re-
formas antioligarquicas. En efecto, estas al in-
cidir sobre los sectors tradicionales, propor-
cionan un margen muy estrecho de redistribu-
ci6n entire las cases populares:
Es por ello precisamente que las luchas de
classes que se viene desatando a partir de 1969
tienen un carActer novedoso. Hasta entonces
las presiones populares se dirigian a buscar la
erradicaci6n de las formas oligarquicas y tra-
dicionales de dominaci6n, y debido a ello te-
nian una fuerte carga populist que se exte-
riorizaba por el liderazgo pequefio-burgu6s
Hoy en dia, y debido al process de modern
zaci6n en curso, las presiones populares ata
can al capitalism en sus versions modernas
o modernizadas, destacandose de esta manera
su naturaleza clasista.


* 2. EL AUTORITARISMO POLITICO


1 conjunto de las reforms antioligarquicas
y que se derivan en la conformaci6n de un
capitalism de EstLdo se han empalmado con
el desarrollo de aspiraciones y expectativas de
los sectors populares que, a su vez, fueron
fomentadas por la fogosidad de los articulos,
discursos y proclamas oficiales que nos ase-
guraban que el dia de la liberaci6n nacional. y
de las classes populares esta a la vista, ac6 y
ahora, El contrast existente entire los limit.
dos beneficios reales que perciben los sectors
populares y la propaganda acerca de las po-
sibilidades abiertas con la revoluci6n de la
Fuerza Armada favorecen,'sin duda alguna,
para que se desarrollen una-serie de movimien-
tos para hacer realidad dichas posibilidades.
Precisamente para contender esta moviliza-
ci6n popular que en forfna consciente e in-
consciente, direct o indirectamente, atenta
contra las restrictivas medidas redistributivas
del gobierno, es que este se ve precisado a
actuar en forma burocratica y autoritaria so-
bre la poblacion popular de manera de impe-
dir que ella se constituya en un foco de poder
y se "desboque" rompiendo las. limitaciones
a las que se encuentra sujeta. De esta suerte
la estrategia political del gobierno se orienta
a impedir que las classes dominadas Ileguen
a ser el suieto protagonico de su propia exis-
tencia social sino a lo sumo, a ser objeto del
que los tecn6cratas cuidan con "benevolencia"
paternal,
Si se abrleran las compuertas que contlenen
la poslbilldad de expresi6n political de las as-
piraclones y necesidades,populares, se desata-
rta un process de democratlzact6n political que,
sin duda alguna, harla saltar en pedazos to.
dos los organigramas v todos los planes tac-
ticos elaborados por el Gobierno Revoluciona-
rio de la Fuerza Armada (5).
Es por ello precisamente que el gobierno
tiene que desenvolverse en un ambiente car-
gado por el secret de Estado, burocrAtica-
mente y persiguiendo el control de las organi-
zaciones de los trabajadores. Es indudable que
la naturaleza military del regimen favorece
en una important media esta situacion, pero
no la explica. La explicacion corresponde a los
interests de case a los que sirve.




(5) La proposici6n, emitida por ide6logos y otros fun-
cionarios, relative a que la entrega de la propie-
dad de la tierra o la constituci6n de las comunida-
des laborales constituyen actos de "tinsferencia"
del plder politico es de. un simplismo conmovedor.
AC6mo se explicaria entonces que en cada oportu-
nidad que los trabajadores, a los que se habria tras-
pasado ese objeto que seria el powder, no aceptan
los dictados de la autoridad son deportados, en-
carcelados y sometidos a la justicia military?







Es on vato marco quo so cemprende que una
enermo predueei6n d: informtes, bolotines y
estudio llevan el lello do ,:tsereto", "confl-
denclil", "do Ciftciiacinn .t'ettringida" y OtVa9
tniificaciones. igndalmoente ugerentoe, La poll-
tica do "agouridad naianial', a cuya ideol@6ta
reapond@ @ote r4gimoni,; eaAloeva el monopolio
do a, information, reotringiondo la vida poli-
tiea a las "ltas direccoens" y a organisms
especializados de las Fuerzas' Armadas quo
ofrecen al piblico las versions quo consideran
convenientes. Do alli que la proclama de Gon-
zalez Prada, "es tempo do romper el pacto
infame de hablar a media vor" nunca como
hoy tenga plena vigencia.
Hace algunos mess un perlodista oficialista
dedic6 algunos articulbs proponlendo el esta-
.blecimiento de un bancoo international de da-
tes" a fin de examiner emplricamente los pro..
blemas mundiales. Resultaba una ironla -del
peor gusto.- hacer una proposicl6n semejante
cuando los peruanos no cuentan con ninguna,
posibilidad de conocer los informes secrets <
que produce las distintas dependencias ofi-
ciales, 4Por qu6 no proponer en cambio la
creaci6n do un centro de documentacidn dondo
se concentro dicha producci6n, a fin que los
peruanos y los trabajadores en particular se
enteren, por ejemplo, de las conclusions a las
que arrib6 la comisi6n encargada de examiner
la situaci6n de la Cerro de Pasco; por qu6 no
hacer publico el estado de negociaciones con
la Grace; po'r que to conocer los datos y los
studios sobre las cooperatives y las SAIS y
asi sucesivamente?
,Se tiene temor al juicio que emita la po-
blaci6n sobre la march del gobierno o tal vez
el Gobierno Revolucionario de la Fuerza Ar-
mada consider que los sectors populares,
son enbmigos potenciales?
El mismo periodista, acto seguido, volvia so-.
bre otra proposici6n igualmente cinica: el es-
tablecimiento de un Institute Nacional de Opi.
ni6n Publica que estudiara el parecer de la
poblacion sobre el estado de cosas del pais. En
una situaci6n en que la informaci6n sobre los
asuntos trascendentales son secretes de Esta-
do; en un pais en el que no se puede saber
que es lo que realmente ocurre, a menos de
estar situado en uno de los circulos donde se
concentran los actors centrales de la buro-
cracia; en un pais en el que los medios de
comunicacion, por decir lo menos, autocensu-
ran las informaciones, hasta un punto de con-
vertirse en ecos de "El Peruano", en un pais
asi sobre que bases se puede opinar? Ademas
en- una situacion en la que cunde el miedo.
por aquello de Panama, o por ser acusado de
saboteador y ser pasado a la zona policial, es
virtualmente un insulto solicitar la existencia
de un organismo dedicado a sondear la "opi-
ni6n publica. (6)
Es en este ambient de secret, de miedo y
de oncertidumbre en el que renace con un
esplendor desconocido -lo que es bastante
decir para Lima- el rumor y el chisme de
toda indole y que no dejan en buen pie a los
mismos dirigentes del pais. De esta manera, la
cultural political oligarquica,' en el que unos
pocos privilegiados tenian conocimiento del


acentocor politico pormaneee y so robustoce
on este regimon que ha roalizado las refor-
mas antieligarquieas, En una palabra, gi bien
la ffraei6n eligarqulia de la burguesia ha side
olimiada, su hostile politico permanoco final=
terado.
Per Vltime, on un s.eeiedad gobernada per
el secr@to politico, cabria proguntarso do qu@
manera so pud@o croar una "dem cracia eso
cmal de participacl6n plena", En ufa sociodad
gobernada por un grupo burocrat o que con-
trola en forma exclusive la informiacln y las
decislones, de qu6 manera so pretend crear
el "hombre nuevo". En efecto, un rasgo funda-
mental que singulariza la demosratlzacl6n, po-
litica supone la dlfusi6n masivu y pablica de
la Informacidn referente a todos los problems
que interesan a la Repiblica y, fundamental-
mente, a sus sectors explotados, a fin de dar
paso a su libre expresi6n y participaci6n en la
march de la vida political del pats.
La monopolizaci6n de la informacifn se en-
cuentra estrechamente ligada al caracter bu,
rocrAtico de la vida political del pais, Es decir,
Sa l imposido6n por decreto de la forma do or.
ganizact6n do la vida econ6mlca y social del
pals, sin que alli tengan ninguna participa-
ci6n los organismos populares, ni siquiera en
forma simbl6ica. La consideraci6n que es "in-
deseable" e ilegitima la presi6n de las rMasas
y sus confrontaciones conflictivas y que, en
cambio, al igual que la vida del'regimiento
la poblaci6n deberia aceptar "sint.dudaS..ni
murmuraciones" las ordenes impartidas por
la superioridad conlleva, necesariamente, al
creciente aislamiento entire el gobierno y la
sociedad,
Los ejemplos abundan. Hoy en dia en el
seno de la burocracia se discute en.pequehos
comites, la conformacion del sector "social'
que seria el prioritario en la estructura eco-
nomica del pais. Pero en dichos pequenos co-
mites, no tienen nada que hacer.los mas in-
teresados: los trabajadores. Los diferentes mi-
nistros tienen a su vez sus comisiones aseso-
ras formadas por tecnicos y empresarios, don-
de las aspiraciones, preocupaciones, exigen-
cias de los sectors populares ni siquiera se
encuentran representadas. Nucvamente, el cri-
terio que los' asesores deben ser individuos
"debidamente preparados" no hace sino insis-
tir sobre el character tecnocratico de la political
De esta suerte se pretende confundir la poai-
tica con el acto administrative.


(6) Se vocea en forma insistente la creaci6n del Mi-
nisterio de la. Ipformaci6n. Esta nueva depen-
dencia so fundaria sobre la base de la\Direcci6n
de Difus'ion del Ministerio del Interior. Una de las
principles funciones del nuevo Ministerio seria
la creacion de una agencia de publicidad que
centralizaria las actividades propagandisticas del
GobiArno y una oficina de noticias. Estas, con-
juntamente con el control sobre la radio y la
TV, daria al Estado una capacidad aplastante
de canalizar la "opinion public" y muy en espe-
cial ia de las classes dominadas.


10








Seria en este marco como se podria com-
prehder la supuesta paradoja que se plantea-
ra al inicio. Si este gobierno cada vez se en-
cuentra con menos capacidad de envolver al-
rededor suyo a las masas populares ello no
se debe a que es un "gobierno military" sim-
plemente. Sino porque existe una contradic-
ci6n structural -alrededor de la que se des-
envuelve la lucha de clases- entire el carac-
ter de clase de las reforms econ6micas y la
democratizaci6n political. Los principles rec-
tores del pais tienen plena conciencia a este
respect -vease por ejemplo las reiteradas de-
claraciones del Ministro de Economia- La
participaci6n active de las classes populares
en la vida political del pais pondria en peli-
gro la modalidad de las reforms y su ritmo.
La participaci6n political de las classes popula-
res y el desarrollo del poder popular -y es
esto precisamente de lo que se trata- daria
cabida para que los "politicos" pudieran mo-
dificar el proyecto del Gobiernc Revoluciona-
rio de las Fuerzas Armadas.
A este particular es ilustrativo el caso chi-
leno. El gobierno de la Unidad Popular ha po-


dido desarrollar las importantes medidas que
lo caracterizan, gracias a encontrarse susten-
tado en las classes populares. Debido a la na-
turaleza-limite de la lucha de classes, Chile
atraviesa por uno de los mas agudos process
de inflaci6n que conoce la historic contempo-
rAnea. Sin embargo, el apoyo que la Unidad
Popular recibe de las classes populares es in-
cuestionable. Alli, precisamente debido a que
el gobierno se sostiene sobre el poder politico
de las classes populares, los obreros son capa-
ces de decir que "este gobierno es una mierda,
pero es mi gobierno" Dificilmente se encon-
traria en el Peru sectors populares que pu-
dieran repetir semejante afirmaci6n.
La creerrcia tecnocrttica de que el cambio
politico se puede realizar al margen del desa-
rrollo de la lucha de classes, como un acto
administrative, conlleva al desarrollo de una
political represiva y que deja al descubierto la
precariedad political del gobierno peruano.
Pero esta situaci6n no es coyuntural sino que
define, estructuralmente, la naturaleza del en-
frentamiento de clase que se desarrolla en el
pals hoy en dia.









LN COYUNTURM


POLiTiCk Y LkS T RS DC


LA CLAC B0 RERA
Anibal Quijano


8
Se ha sefialado ya en otros trabajos (1),
que el "Gobierno Revolucionario de la Fuerza
Armada" surgio en una coyuntura political
bien determinada: de un lado, los aparatos
politicos de la burguesia habian entrado en
complete bancarrota, enfrentados a podero-
sas movilizaciones campesinas y a moviliza-
ciones del proletariado y de capas medias
asalariadas que pugnaban por conquistar la
autonomia de sus organizaciones respect del
predominio aprista. Del otro lado, esas movi-
lizaciones campesinas habian sido sangrien-
tamente derrotadas por la represion de las
Fuer:/as Armadas; y los movimientos de los
trabajadores urbanos, tambien reprimidos
con violencia, no habian alcanzado todavia
un desarrollo politico suficiente.(2)
Las disputes por las hegemonia political en-
tre las fracciones oligarquicas y las fraccio-
nes modernistas de la burguesia, habian de-
sembocado, asi, en una crisis political abierta,
frente a la movilizaci6n de los dominados.
En ese marco, los grupos sociales incorpo-
rados a las instituciones que cumplian fun-
clones de autoridad political intermediaria en
la estructura de poder, o sea las Fuerzas Ar-
madas y la burocracia tecno-profesional, ha-
bian ampliado su relative autonomia dentro
de la subordinacion general a los intereses
del capital. Al mismo tiempo, se habian ido
modernizando y eran influidas por las ideo-
logias desarrollistas en pleno auge durante
todo ese period.
Al asumir el control del aparato politico y
administrative del Estado, con el golpe de oc-
tubre de 1968, esos grupos que correspondian
a los sectors sociales medios, pudieron con-
tar --en esas condiciones- con un margen
muy amplio de autonomia political relative.
Esto es, surgieron con las manos libres para
actuar, precisamente porque los partidos po-
liticos de la burguesia estaban en descompo-
sicion, y los movimientos de los trabajadores
del campo y de la ciudad, no habian logrado
aun el desarrollo politico necesario para in-


tervir de modo decisive en esa coyuntura de
crisis de poder en el pals.
Por su origen social, por su educaci6n ideo-
16gica desarrollista, estos grupos de autoridad
political intermediaria, llegaban al poder im-
buidos de una ideologia compuesta por elemen-
tos contradictorios, como corresponde a gru-
pos sociales medios. Esa ideologia se expresa-
ba en ung pretension de colocar al Estado en
una position arbitral entire las classes domi-
nantes y las dominadas y entire las fracciones
de la clase dominant, no solo a nivel nacio-




(1) VWase, del mismo autor de estas notas, Naciona-
lismo, Neoimperialismo y Milita'ismo en el Peri,
Eds; Periferia, Buenos Aires 1971. Imperialismo y
Capitalismo de Estado, en Sociedad y Politica, N'
1, Junio de 1972. De Julio Cotler: Las Bases del Cor-
porativismo en el Perd, en Sociedad y Politica, N9
2. Setiembre de 1972.
(2) En 1963, al comenzar el regimen de Belaunde, se
alineaban, de un lado, la alianza Acci6n Popular y
Democracia Cristiana, con la participaci6n de los
restos del Partido Social Progresista; del otro lado,
la Coallci6n APRA y Uni6n National Odriista. AP-
DC, tenfan el control del Poder Ejecutivo, mien-
tras APRA-MNO dominaban el Parlamento. Pero
ya-en 1963, el APRA sufri6 una escision impor-
tante al abandonar el nartido una fracci6n de cua-
dros medios que rechazaban el pacto con la UNO.
Entre 1965-68. la DC romoe con AP: 6ste se divide
en Acci6n Popular Belaundista y Acci6n Popular
Seoanista, cada una muy reducida en sus efecti-
vos; la UNO se divided en dos grupos y la Coalici6n
APRA-UNO se disuelve. En el moment inmedia-
tamente anterior al Golpe de Octubre, se intent
una nueva alianza political, denominada el APRO-
CARLISMO.
Las sangrientas represiones de la Junta Militar
de 1962 sobre el movimiento campesino del Sur,
permiten el aislamiento y prisi6n de Hugo Blanco
y sus compafieros y la invasion military de los va-
lies de La Convenci6n y de Lares. En enero de
1963, una vasta re'dada de militants de izquierda
Ileva a mAs de mil de ellos a la prisi6n del Sepa,
en plena selva. La gran huelga de los obreros me-
talirgicos en 1964, se terminal con la destrucci6n
de la Federaci6n de Trabajadores Metalirgicos
(FETIM) y la expulsion de 90 dirigentes y traba-
jadores metalfirgicos de sus centros de trabajo. La
gran huelga bancaria del mismo afto, se terminal
igualmente por la expulsion de cerca de 600 traba-
jadores bancarios de sus centros de trabajo. Esas
represiones permiten que los nucleos mAs radica-
les de trabajadores sedn desalojados odel liderazgo
de la lucha por una nueva central sindical nacio-
nal, y que el reformismo obrero-burocratico enca-
bezado por el PCP tome el commando del movimien-
to y ocupe la direccin de la CGTP que se formarA
en 1968, poco antes del Golpe de Octubre.







nal sino tambien international.
De ese modo, el process politico puesto en
march con el golpe de octubre de 1968, tenia
que desarrollarse necesariamente con impul-
sos contradictorios y su historic no podia de-
jar de consistir en el process de depurcci6n
de esas contradicciones, dependiendo de c6mo
iban a comportarse las classes sociales mismas
y las relaciones que en cada moment asumi-
ria el regimen respect de cada una de ellas.
Esa historic ha tenido hasta aqul tres etapas
principles:
1) La etapa del intent de arbitraje centre
las classes, tratando de construir una estructu-
ra de conciliaci6n de sus interests, que dura
desde octubre de 1968, hasta aproximadamen-
te mediados de 1971.
2) La etapa de gradual desplazamiento
ideolgi'co hacia una postura desarrollista tec-
nocritica, que sobre la base de las medidas
tomadas en el moment anterior, buscaba un
nuevo modo de integraci6n de la economic
dependiente en el orden imperialista, y la or-
ganizacidn de una nueva estructura political
de caracter corporativista. Dura hasta fines
'de 1972:
3) La etapa en la cual las contradicciones
generadas en el process, desembocan en ten.
siones crecientes que fuerzan una depuraci6n
del contenido ideolbgico y social del re6gmen
military. En esta etapa Ilegan a su limited las
posibilidades y las bases de una political de
arbitraje y de conciliaci6n entire las classes,
asi como el important margen de autonomia
relative que el regimen pudo tener frente a
la burguesia, tanto imperialist como depen-
diente. Esta etapa estA, ahora, tocando a su
fin,


BALANCE DE LA PRIMERA ETAPA


res elements definen, principalmente, las
caracteristicas de ese primer moment del re-
gimen military:
1) La puesta en march de un conjunto de
reforms cuyos limits y formas de ejecuci6n
estan inspiradas en una pretensi6n arbitral
entire las classes: reform agraria, reform de
la empresa y reform de la educaci6n.
2) El 6nfasis en una ideologia de concilia-
cifn de classes, que se express en la formula
de "ni capitalism ni comunismo", y que afec-
Sta tambien la conduct del regimen frente a
la burguesia imperialist.
3) El esfuerzo de mantener a las masas do-
minadas en una situaci6n de desmovilizacl6n
political, mientras se llevan a cabo las refor-
mas por medios puramente administrativos y
con una conduct autoritario-paternalista
frente a las masas.
Este ultimo element deslindaba, desde la
partida, el character de clase bAsico de las re-
formas que el regimen emprendia; es decir,
el servicio de los intereses del capital. En efec-
to, al impedir a las masas dominadas interve-


nir active y organizadaini -. en el process.
el regimen trababa el desarrollo politico de
aquellas y el rebasamiento de los limits de
clase de las reforms por la acci6n de las ma-
sas. Asi, se ponian al descubierto los prop6-
sitos reales de esas reforms: eliminar las cau-
sas mis inmediatas de los conflicts sociales,
sobre todo en el campo, y terminar con las
disputes de hegemonia dentro de la burgue-
sia.

Sin embargo, la presencia de una ideologia
de conciliaci6n de classes conllevaba, por su.
carActer ut6pico, ciertos extremes que reque-
rian hacer algunas concesiones a limitados
segments de los trabajadores del canipo y
de la ciudad, para los fines de expansion de
las bases de la acumulaci6n capitalist en el
pals. De ese modo, no obstante sus limits y
sus contradicciones, la reform agraria erra-
dicaba energicamente las bases de poder de
las fracciones declinantes de la burguesia oli-
gArquica, tanto imperialista comb dependien-
te, interesadas en el mantenimie,nto de un
modelo ya insostenible de acumulaci6n semi-
colonial. Y se ,favorecian. los iritereses de las
fracciones modernistas de la burguesia impe-
rialista y dependiente asociada, que busca-
ban desde hace rato la ampliaci6n y la con-
solidaci6n de un nuevo modelo de acumulo-
ci6n capitalist, de base urbano-industrial.
La reform de la empresa, al introducir la
"comunidad laboral", buscaba establecer las
bases de una impossible conciliaci6n de inte-
reses entire las fracciones de burguesia urba-
no-indubtrial y un limitado, segment de los
trabajadores, en aras de un supuesto interest
nacional common a esas classes,
Este modelo peruano" se coronaba, por el
moment, con un amblcioso proyecto de re
forma educativa, cuya iddologia especifica
elaborada pot- un grupo de intelectuales. ex-
apristas y socialprogresistas, expresa las ca-
racteristicas contradicciones de las expecta-
tivas de esos grupos, en sus critics y en su
sumisi6n a los interests del capital Y cuya
prActica se dirige, en definitive, a destruir
los restos de la ideologia oligarquica en la
educaci6n y a reproducir la de las mas mo-
dernas formas de dominaci6n burguesa, asi
como al establecimiento de las bases institu-
cionales de un sistema educativo mas apto
para la producci6n del surtidor de t6cnicos y
profesionales necesarios para la. nueva es-
tructura capitalist dependient3, incorporah-
do a ese sistema a mAs amplias capas de In
poblaci6n.
Las fracciones de burguesia terrateniente
y de terratenientes sefioriales (gamonales)
no pudieron hacer en ese moment otra cosa
que ensayar moderadas protests. Las demas
fracciones de la burguesia se mantuvieron
pasivas. Despues de todo, reform agraria y
estatizaci6n de la IPC, eran ya problems
muy debatidos, y su rea!izaci6n una necesi-
dad, si bien con metodos no muy de su agra-
do. Pero, sobre todo, los aparatos politicos de
la burguesia estaban en crisis y su instru-
mento de defense, las Fuerzas Armadas ejer-
ciendo un poder con pretensiones arbitrales







que, en esa coyuntura precisa, no carecian
de alguna base,
Solamente al promulgarse la legislaci6n In
dustrial que establecia la "comunidad labo-
ral", la burguesia protest en coro, apelando
inclusive a la folkl6rica drgf'mentacion del
derecho divino de la propiedad. La "comuni-
dad laboral" no afecta de modo radical sus
intereses. Pero la utopia reaccionaria de la
conciliaci6n de clases,'que inspiraba esa me-
dida, habia permitido otorgar legalmente a
esa "comunidad", junto con Ia hipot6tica ',o-
propiedad progresiva, algunas posibilidades
de fiscalizaci6n en las empresas. La .burgue-
sia --al reves de los grupbs sociales medios-
no es proclive al sueiio de la conciliacion de
classes. Sabia y sabe que, en una economic
como la peruana, esas medidas no podrian
dejar de convertirse en factors de tension y
de conflict con los trabajadores, en contra
de las intenclones de los legisladores.
La burguesla no estaba, sin embargo, en
condiclones de Impedir la puesta en march
de esa reform, Y los components del regi-
men military, en su totalidad, apareclan aun
poseldos del entusiasmo de descubrldoies da
un "modelo peruano", esto es, sobre la'viabi-
lidad perdurable de un proyecto ideoldgico
de conciliaci6n de classes dentro del cual el
Estadp era colocado en una posici6n de arbi-
tro entire las class, como una entidad ticni-
ca e independiente de ellas,
El General Velasco, en su discurso frente al
CADE 70, declarara que los interesea del Ca.
pital ,y del Trabajo no son Irroconcliables, y
,que la "comunidad Industrial" os gl meoanis-
me adecuado para 'demostrarlo, Y l s princi.
pales portavoces idool6gicos del reglmen, en
ese moment, proclamarAn con gran Onfasis
el inefable disparate de que con la Y.comuni-
dad industrial" desaparecerian las classes so.
ciales. (3)
Los trabajadores, por su parte, en esa etapa
no estaban, en su mayoria, en condiciones de.
sacudirse mas prontamente de la confusion
political que la energia de las reforms, la pre-
dica ideologica del regimen y del reformismo
obrero-burocratico del PCP alimentaban. De-
rrotados sangrientamente en el campo: antes
de 1968, en la ciudad venian apenas comen-
zando a salir del prolongado predominio ideo-
logico y politico del Apra y de otros populis-
mos., Y su principal corriente, political. el re-
formismo obrero que el PCP y la direction de
la CGTP encarnaban, proclamaba su pleio
respaldo al regimen military.
Por todo aquello, aunque sin dejar de pre-
sionar dispersa y aisladamente por salaries
v empleos, la mayor part de los trabajadores
mantenia aun una expectativa important so-
bre las posibilidades de profundizacion de las
reforms. Sin embargo. esa era una expecta-
tiva pasiva y sobre todo profundamente des-
confiada. Y si bien esa situacion permitia al
regimen military mantener a los trabajadores
desmovilizados, tnmbien ie impedia uia facil
y masiva capitalizacion political de esas niia-
sas.
Centenares de huelgasobreras. en defense
de la estabilidad en el empleo y en demand


do mayores salaries, congelados desde ei7,
dan cuenta del gran malestar entire los. tra.
baladores en esa otapa, Estas huelgas tenian
en -ese moment un contenido enteramente
economicista. Pero preparaban la experiencia
de las masas trabajadoras para una nueva
conciencia political sobre el significado de cla-
se del regimen actual.
I -L


LA SEGUNDA ETAPA Y SUS
CONTRADICCIONES


Desde mediados de 1971, el regimen military
ingresa en upa segunda fase, marcada per
los siguientes elements principles:
1.) Un esfuerzo de consolidar, sobre la.base
de las reforms comenzadas, una political eco-
n6mlca de claro corte desarrollista y tecno-
crAtico, en la cual sobresalian las consignas
de eflciencia .y de productividad,
2) Un esfuerzo maslvo para persuadir a la
burguesia imperialist international y-a la
-burguesla dependiente, de que las nuevas
bases econ6mlcas eran largamente mas efica-
'ces para la ampliaci6n del desarrollo capita-
lista y para garantinzr altas tasas de gnnancia.
3) La puesta en march de la organlzaci6n
de un sistema de control politico de character
corportitvista sobre los t:'abaladores de la
cludad y dcl cumpu, Apareceran, aas, tl triste-
mnnto celebre SINAMOSi como ale rentrnil de
ueo sistema t'allldo Movimlento Laboral ReH
voluciunario; 1a CTRP, las Ligus Agrarias, las
Juntas Vecinales en las barrladas. Inclusive
se haran algunos tanteos no muy sostenidos
para organizer las Asociaciones Gremiales In-
dustriales, que la legislacibn industrial esta-
blece en lugar de la Sociedad (ex-Nacional)
de Industries.
4) El gradual agotamiento de la confusion
generada entire los trabajadores por la predi-
ca de una ideologia de conciliacion de classes
Eso fue manifestandose en la ampliacion y la
profundizacion de las movilizaciones reivin-
dicativas; pero, sobre todo. en la creciente de-
cision de,los trabajadores de conquistar.y de-
fender la autonomia de clase de sus organi-
zaciones, frente a los intentos de control cor-
porativista y tambicn. on la creciente rebel-
d'ia de las principles bases sindicales. fren
te a la political oportunista y conciliadora que
el reformismo obrero-burocratico del PCP ha-
bia impuesto a la direccion de la CGTP.
El primer element estaba claramente en
funcion del interest del regimen military de
superar los efectos de la practice paralizacion
de la economic. que se prolongaba desde 1967
P.ero, obviamente, las nuevas consignas de efi-
ciencia, orden. productividad, que ahora eran
permanentemente raclamadas por los conduct:
stores de la political economic official, entra.
bup en conflict con los electos de las medi-

(3) V6ase: Carlos Delgado: "%Conciliacidn de Closes?"
SOIGA, N' 487 y 488.







das previas inspiradas en la ideologia de con-
cillaci6n de class y en la protonsidn arbitral
del Estado, particularmente en el caso de ]a
"comunidad industrial" Esta, a posar de su
utopismo, estimulaba a algunos grupos de tra-
bajadores a aprovechar stis fhcultades lega-
tes de fiscalizact6n de las empresas, mientras
que los empresarios se amparaban en la ne-
cesidad de fomentar la actividad econ6mica,
para comenzar a preslonar sobre el regimen
para imponer, a los trabajadores una discipli-
na laboral mas estricta,
El intent de corporativizaci6n de las orga-
nizaciones de trabajadores, resistido en6rgi-
camente, por 6stos desde la partida, entraba
tambien secundariamente en conflict con los
intereses de algunas fracciones de la burgue-
sia dependiente, y de la pequeia burguesia,
porque la predica de los ide610oos del SINA-
MOS, sobre todo, la hacia aparecer tambien
como una posibilidad de coactar algunas de
las propias organizaciones gremiales de esos
grupos de la. burguesia y de la pequefia bar-'
guesia, coloc4ndolas bajo la tutela inmediata
del Estado.
.El esfuerzo de atraer la inversion privada
tuvo un exito desigual. Si bien entonces la
cautelosa actitud de reticencia que la burgue-
sia imperialist international habia manteni-
do frente al regimen en el period previo, co-
menz6 a cambiar, produciendose un flujo de
inversion y de financiamiento que ha ido cre-
ciendo cada vez mas, la conduct de las frac-
ciones industriales de la burguesia dependien-
to ha sido aR o distinta.
En efecto, ha sido en esa etapa que se esta-
blecieron los principles convenios centre el
regimen military y los mAs grandes monopo-
lios petroleros; el contrato con ia Bayer; el
contrato con Massey Fergusson y Volvo; los
representantes de las grandes corporaciones
que se agrupan bajo el nombre de Club de
Paris acordaron inversiones, y financiamiento
por casi 800 millones de d6lares; otros pro-
yectos cristalizaron en empresas mineras es-
tatales con financiamiento imperialist y en
forma de empresas mixtas, amen de varies
otros proyectos menores en los que inter-
viene 'el capital imperialist.
Contrastando con esa nueva conduct de
la burguesia imperialist international, las
fracciones industriales de la burguesia depen-
diente, tras un corto moment de incremen-
to de inversiones, fueron practicamente para-
lizando sus inversiones en el curso de 1972.
Y las tensions entire la Sociedad (ex-Nacio-
nal) de Industrias y el regimen fueron ha-
cidndose mAs agudas.
SCCual es la exp!icaci6n de esta divers con-
ducta de la burguesia?. La afluencia de las
inversiones directs y del financiamiento im-
perialista a los proyectos del regimen military,
viene enteramente protegida de las dificulta-
des que la legislaci6n industrial origin a la
burguesfa dependiente industrial, por la via
de la "comunidad industrial"
El, capital imperialist viene en asociaci6n
con el capital estatal, y en esa condici6n lle-


ga no solamente protegido de los efectos ut0-
picos de la ideologia de conciliaci6n de cla-
ses, sino tambien beneficiado de Incentivos
tributaries, creditors privilegiados, mercado
monop6lico, y libre disponibilidad de una
parte cuantiosa de los beneficios.
Nada resalta mas que eso, lo que consti-
tuye el coraz6n mismo de la 16gica de este
process de reajuste de las condiciones de la
explotaci6n imperialist en el Peri: la alian-
za ertre el capital estatal y el capital impe-
rialista international. Eso in plica la amplia-
ci6n y consolidaci6n del area de Capitalismo
de Estado, como bisagra basica del nuevo
modo de integraci6n de nuestra economic en
el orden imperialista, y a cuya alianza las
fracciones dependientes de la burguesia en el
Perfi se articulan de manera subordinada y
minoritaria.
En otros terminos. el process de concentra
ci6n y de monopolizaci6n de capital en el
Peru, se ensancha y se profundiza, pero su
canal central es esta alianza entire el capital!
estatal y el capital imperialista internacio-
nal. Y, necesariamente, algunas fracciones
industriales de la burguesia dependiente, so-
bre todo aquellas no directamente asociadas
al capital imperialista aunque enfeudadas a
61, son afectadas en este proceso, en su condi-
cion de burguesia media en relacion al gran
capital monopolista international.
En este context, esas fracciones de bur-
guesia industrial dependiente que no pudie-
ron impedir el establecimiento de la "comu-
nidad industrial", comenzaron a poner en
prActica un conjunto muy variado y nume-
roso de mecanismos para burlar los derechos
formales asignados a los trabajadores,en la
legislaci6n, muy en particular sobre el pro-
blema de la participaci6n de la "comunidad"
en la gesti6n empresarial y sobre el destiny
de los beneficios.
Las autoridades oficiales hicieron todos los
esfuerzos necesarios para persuadir a esas
fracciones industriales de la burguesia depen-
diente, que la "comunidad" era una base fir-
me para la expansion de las empresas y el
aumento de los beneficios. El propio Minis-
tro del ramo, en occasion de un Seminario so-
bre Comunidades Industriales destinado a los
empresarios puso enfasis en que, despues de
todo, no habia razon para alarmarse ya que
la "comunidad industrial" no es sino un nue-
vo impuesto sobre la renta, compensado ade-
mas en casi un 50% por medio de incehtivos
tributaries.
Si bien para una proporcion important de
medianos y pequeios empresarios, esa es una
dificultad efectiva, para los mAs grandes. el
problema de fondo consiste en las facultades
de fiscalizacion; que la ley otorga a los traba-
jadores y que les permit, al menos te6rica-
mente. cuestionar los balances y asi poner al
descubierto las trampas de los empresarios
contra los derechos de los trabajadores: De
alli que los empresarios hayan puesto parti
cular insistencia en el asunto del "mando uni-
co" en las empresas, mas que en el problema
de la hipotetica copropiedad y en la distri
bucion de utilidades.








Por eso los empresarios agrupados en la So
ciedad de Industrias, dondo ahora el predo-
minio es de los empresarios medianos, a la
vez. que utilizaban todas las trampas nece-
sarias para hacer ihoperante a la "comuni-
dad industrial", en el cursor del alo 72, fueron
levantando las presiones sobre el regimen pa-
ra obtener una political laboral mAs clara-
mente adecuada a sus intereses, frente a las
presiones de los trabajadores por hacer ope-
rativas las facultades legales que la ley in-
dustrial les otorgaba.
La "comunidad laboral" disehada como ins-
trumento de conciliaci6n de classes, y como
trampa para confundir a los trabaladores
mientras se montaba un sistema do control
politico corporativista, se hab(a convertido
Inevitablemente on un foco de tensions en-
tre empresarios y trabajadores on la mayor
part de las empresas, y centre osoe grupos de
ompresaribo y el r6gimen,
Varias veces la prensa burguesa -"El Co-
mercio" especialmente con ocasi6n del contra-
to Bayer- aludl6 a la didcriminaci6n que se
hacfa a los empresarios industriales peruanos
respect de los extranjeros. Pero los empro-
sarios no estaban preslonando sobre el r6gi-
men para que no se. hagn coonceaons a la
burguesla imperiallsta, sino para quo el r-
gimen depurara su political laboral de los
efectos de la tdeologia de concillacidn de cl.
ses del primer moment, para qua hiclera
inoperantes en la prctic a ics mecantfmos do
la "comurfidad" y contuviera maW enbrgica-
mente las demands salarales y do.e tabt. i
lidad laboral de los trabajadores.
Cada vez mas, estas preslones de la bur-
guesia industrial dependtonto fueron ganando
terreno en la political labordl del r4gimen.
conform fueron creciendo las vresfonoa co-
rrespondientes de los trabajadores por la de-
fensa del salario y la estabilldad en el em-
pleo; las reiteradas quejas de los dirigentes de
las "comunidades industriales" sobre las tram-
pas de los empresarios, han ido quedando
totalmente desatendidas por las autoridades
oficiales.
Las otras fracciones de la burguesia depe~-. L
diente -en el comercio, la banca, los servi-
cios, el transport, la construcci6n- no han
tenido mayores dificultades en este process,
puesto que para esos sectorss no se han pro-
mulgado leyes que pudieran causarles moles-
tias. Lejos de eso durante esta etapa la cons-
trucci6n, principalmente, pero igualmente los
otros sectors, han alcanzado las proporcio-
nes de un verdadero "boom", largamente ma-
yor que en otros periods anteriores, hasta el
punto de que el crecimiento de la construc-
ci6n fue la base de las cifras que el r6gi-
men ha presentado sobre el crecimiento glo-
bal de la economic del pais.
SPor lo mismo, estos grupos burgueses in-
dustriales han mantenido pr6speramente sus
negocios, no solamente porque pudieron lo-
grar que todas sts trampas contra la "comu-
nidad" quedaran impunes. sino tambi6n por-
que el regimen fue oponiendo una resistencia
cada vez mAs energica a las demands sala-


rialC,. y do .~st.biijidrl laboral de Ios traba-
jadores: y, porque, adtemcs, esa burguesia pu
do c6modamente ir desplazando el capital
no invertido en In industrial, sino muy par-
cialmento, a los otros sectors done no elis-
ten dificultades, y tendiendo a operar en ne-
gocios de fAcil y corta rentabilidad. Eso per-
mite tambi6n explicarse por que mientras los
empresarios agrupados en la Sociedad de In-
dustrias tenfan intermitentes tensions con el
regimen, las otras fracciones agrupadas on
otros organismos (CONACO, especialmente
mantuvieron en esta etapa su pleno respaldo
a la obra y a la political econ6mica del Go-
bierno sin dear de seclalar la noce'Aidard '"
acentuar ol control sobro las prcsionuei do lot;
trabajadores.
El Gobierno military, quo comonzaba a tenor
claro 6xito on su political do atraer al capi.
tal imperialist en cantidades cada vez mayo-
res, so esforz6 tambidn en esta etapa en pro-
clamar permanentemente su decision de man-
tener el clima de "conflanza" para la inve'-
si6n de capital y, consecuentemente, fue ace-
lerando lop intentos de penetraci6n corpora-
tivista sobre las organizaciones sindicales de
los trabajadores y reprimlendo con creciente
dureza las disperses movilizaciones de los do-
minados. La necesldad de garentizar las altas
tasea de ganmacia que el capital imperialist
require ore cumplida en forma cada vez mAs
abierta y expicita por sl political laboral del
regimen. que se esforzaba por mantener la
paz social, reprimiendo a los trabaladores
y tratando d lograr si control orgAnico
per medio del SINAMOM sl CTRP, las Ligas
AsJf a, de ese modo las presiones de la
propla burguesfa dependiente iban alcanzan-
do an dito creciente que se reflejaba en esa
endurecida resistencia del regimen a las de-
mandaa obreras.
Sin embargo, en el curso de la segunda mi-
tad del Saio 72. un conjunto de factors estaba
.srguiado como elements de agudizaci6n de
.3. onartradicciones insertas en este procaso.
En primer lugar, la irrational -para el pais
pero muy racional para el capital- extrac-
ci6n exhaustive de la anchoveta fue llegando
a su agotamiento, llevando a la paralizaci6n
de la actividad de fabricaci6n de harina de
pescado. Esta proveia alrededor del 30% de
las divisas del pals, daba empleo a cerca de
30 mil trabajadores, sin contar con las acti-
vidades conexas de reparaci6n, fabricaci6n de
embarcaciones, aparejos, redes, etc.
En segundo l,ugar, por efectos climAticcs
que ponian de manifiesto la ineficiencia de la
political y de los mecanismos de comercializa-
ci6n de products agropecuarios para el mer-
cado interno, se vefa venir un mal afio agri-
cola que originaba dificultades no solamente
a los trabajadores del campo, sino a los de la
ciudad por los efectos de esa crisis sobre los
precious urbanos.
En tercer lugar, el agotamiento de la de-
manda. privada en la construcci6n, tanto de
viviendas como de infraestructura en las mi-
nas, una masa important de trabajadores
iba quedando sin trabajo y sin salario, engro-







sando las filas de Ia abultada proporcl6n do
desocupados y subocupados de la fuerza de
Irabajo.
Esa reduccion de la masa salarial y la baja
persistent de los salaries reales por el con-
tinuado aumentc del costo de vida, influian
en la disminuci6n relative de la producci6n
de bienes de consume popular Solamente los
products de consume duradero --propios de
los sectors sociales de medios. y altos ingre-
sos- continuathan crecindo,' evidenciando
uria reconcentracion del ingreso en manos de
los sectors medios y burgueses.
En tales condiciones, los trabajadores de !a
ciudad y del campo, asi como grupos impor-
tantes.de profesionales y empleados-asalaria-
dos, fueron movilizandose de manera cada
vez mas active y energica, y a traves de la
resistencia del regimen y de los empresarics
para tender sus demandas, los trabajadores
than saliendo de la gran confusion inicial so-
bre la real naturaleza de clase de este gobier-
no.
Hacia fines de 1972, era totalmente visible
que el process ingresaba a un period de
agudizacion de lensiones sociales, en cuyo
marco el rIgimien military serial forzado a re-
velar mas abiertamente su political de clase,
al reducirse las bases de una political fundada
on ]a pretension arbitral del Estado sobre las
classes y servicia per una ideologia de concilia-
cion ya bastanie deterioradas y maltrechas
ambas a lo largo de esta seyunda etapa,
Estimuladas sobre todo pur los efectos do
Jas dificultades ocon6mlcas, las movillzaclones
de los'trabajacloreb mostrabarn que el Impacto
confusloni'st de a ldeulogia "nl capitalista ni
comunlsta' se agotaba sin remedlo, Y an esa
situacl6n, Ila, embestida corporativista del SI.
NAMQS, de la CTRP, de las Ligas Agrarias,
del Movimiento Laboral Revoluci'onario, se es-
trellaba por todas parties contra la resistencia
de los' trabajadores. Hasta la direccibn obrera
reformist de la CGTP y del, PCP. que apoyan
al regimen. se veia obligada a a dennciar la
politicala antiobrera y antilaboral de! SINA-
MOS" y los otros organismos corporalivistas.
El magisterio. rebelde a la imposicion ofi-
cial, tras la represion del afo 71 y la division
de su sinclicato por obra de una camarilla de
profesores drrigidos por el PCP, habia reor-
ganizado su Sindicato (SUTEP), habia forta-
lecido sus bases y la lealtad de ia gran mayo-
ria del magisterio, y volvia a la movilizacion
reclanando aumento de salaries y rechazan-
do la political de penetracion corporativista.
El movimiento estudiantil universitario, pa
ralizado y confundido durante la etapa ant3-
rior, se reorganizaba y recomenzaba su bata-
Ila contia el caduco sistema universitario y
contra el auturtularisimo lielicaz de la Iyv urn
versitaria de 1969. La dacion de la nueva Ley
de Educacion, habia abierto las puertas a la
reactivacion del debate universitario y en la
Comision Estatutaria Nacional, una fraction
de estudiantes y- profesores habian logrado
imponer una prientacion que sobrepasaba las
limitaciones de la ley promulgada
En el campo, tras el momentaneo apaci-


guamlento de los conflicts con los trabaja-
dores de los complejos agro-industriales, por
la cesi6n del regimen a una nueva eleccion
de los cargos directives en las cooperativess"
los trabajadores eventuales de esos cotple-
jos presionaban por ser incorporados a la tie-
rra y al empleo stable; los campesinos semi-
proletarios y minifundiarios comenzaban a le-
vantar otra vez su lucha por la recuperacion
direct de la tierra, haciendo invasiones de
tierras en various lugares, y realizando congre-
sos campesinos organizados independiente-
mente de la tutela official.
Como consecuencia, las capas de median
y pequefia burguesia agraria comenzaban a
mostrar su irritaci6n frente a lo que ya cali-
ficaban de un intent de "colectivizaci6n" de
la agriculture, sobrepasando la ley de Refor-
ma Agraria, acusando a algunos grupos de
funcionarios de estimular esas nuevas tnovi-
lizaciones del campesinado.
En las minas y en las ftbricas, numerosas
y prolongadas huelgas agudizaban las tensio.
nes entire el regimen y el proletariado urbano-
minero, frente a la energica resistencia de las
autoridades ,laborales del regimen para aten-
der a esas demands, La mayor parte de esas
huelgas se dilulan sin 6xito, mientras las Cen-
trales Sindicales, y en especial la CGTP tra-
taban de frenar y de obstruir esas huelgas
para no daftar su political de apoyo al r6gi-
men corporativista,
Conforme esa nueva y renovada presi6n de
los trabaladores aumentaba, no obstante su
dlspersi6n y su aislamiento -ausente una di
reccldn slndical o political national, clasista-
todas las fracclones de la burguesia fueron
tambl~n levantando sus preslones, sobre todo
el regimen, acicateandolo-a endurecer su po-
Ultica laboral contra los trabajadores.
Asi, a pesar y en el moment mismo en que
obtenia cumplido exito en arreglar una nue-
va base para la inversion imperialist en el
pais, las contradicciones acumuladas en el
process, y las dificultades economics inter-
nas, enfrentaban cada vez mas abiertamente
al regimen con los trabajadores y permitian
a la burguesia -de dentro y de fuera- redo-
blar sus .presiones para una final depuraci6n
de la political del regimen military.


LA TERCERA ETAPA.
FIN DEL ARBITRAJE
Y DE LA CONCILIACION
1973 se inaugur6 con un alza generalizada
de los precious de un 25% en promedio. El re-
gimen military, reaccion6 disponiendo un con-
trol de precious que, aunque inicialmente aca-
tado, fue en definitive casi enteramente ino-
perante, aparte de sucesivos aumentos con-
cedidos a various grupos.de mercaderias.
Este hecho, al agradar las ya muy preca-
rias condiciones de vida de los trabajadores,
mostro dramaticamente la falacia sustentada
por el regimen sobre la magnitude de la dis-
tribucion de ingresos que las reforms del
primer moment habrian conseguido. (Vease








sobre esto el articulo de Julio Cotler en este
mismo numero),
Numerosos grupos de obreros y de capas
medias asalariadas, se movilizaron inmedia-
tam'ente buscando defender sus niveles de vi-
dappor aumentos salariales (Vease en-el N 3
de esta revista la enumeraci6n de las princi-
pales huelgas de los tres primeros meses de
este ano).
El gobierno reprimi6 esas movilizaciones,
ilegalizando numerosas huelgas y enviando
a prisi6n a numerosos dirigentes, y tambiln
aprovechando la situaci6n para exilar del
pals, en perfect silencio, al principal diri-
gente de una db las agrupaciones marxistas,
Ricardo Napuri y al principal dirigente sin-
dical de Cuajone, HernAn Cuentas,
El etfrentamiento centre el regimen y los
trabaladores, que ya on el afo anterior venia
profundizandose, se agudizaba asl visiblemen.
te, poniendo al descublerto la ineficacia de los
instruments de control corporativista y obli-
gando al gobierno a recurrir a una ampliaci6n
de la represi6n sobre los trabajadores.
El agudizamiento de estas tensions, coinci-
did con algunos cambios previstosen la com-
posici6n del Gobierno Revolucionario de la
Fuerza Armada. el cambio del General Er-
nesto Montagne por el General Mercado Ja-
rrin, en calidad de Primer Ministro, Ministro
de Guerra y en esa condici6n Jefe de la Junta
Revoluciongria, conformada por los respecti-
vos Ministros de cada una de las ramas de la"
Fuerza Armada. No por previsto, este cam-
bio dej6 de producer una ola de especulacio-
nes sobre los efectos del mismo sobre la fu-
tura conducci6n political del regimen.
No obstante, tue un factor inesperado el
que dramatiz6 el comienzo de la nueva co-
yuntura: la enfermedad del General Velasco,
Jefe del Gobierno Revolucionario de la Fuer-
za Armada y visible centro de poder y de uni-
dad del regimen, en el precise moment en
que los conflicts sociales entraban en una
fase de agudizaci6n y muy poco despues de
la asunci6n del nuevo Primer Ministro.
No han trascendido al conocimiento piiblico
los efectos de la enfermedad del principal li-
der del regiinen military, en la correlaci6n de
fuerzas entire las varias orientaciones incorpo-
radas al gobierno y a las propias Fuerzas Ar-
madas. Sin embargo, que tales efectos exis-
tieron, y que las tensions entire esas varias
orientaciones no estuvieron ausentes, puede
colegirse de por lo menos dos hechos claros.
El primero, un comunicado de la Junta Re- ,:
volucionaria dando cuenta de que esta asumia,
el poder y encargaba al Primer Ministro fir-
mar sus acuerdos y resoluciones. Ese comuni-
cado fue seguido poco despuds por uno nuevo,
esta vez con la firm del General Velasco,
limitando los efectos del primero hasta el 31
de marzo, fecha en la cual se esperaba la
reincorporacion del Jefe del Gobierno a sus
funciones habituales, lo que en efecto ocurrio.
El segundo, sin duda much mas impor-
tante, la pronunciada disparidad de criterios
sobre la orientacion politicala basica del regi-
men, que result de una series hasta hoy no
interrumpida de discursos y declaraciones de


sus principles figures, y que en determine
dos moments cobraron el character de todo un
enfrentamiento politico, mientras se insistia en
la profunda unidad y coherencia de criterion
entire todos los miembros del Gobierno.
Los comunicados en referencia, fueron se
guides por un mitin de apoyo al General Ve-
lasco, organizado por algunas organizaciones
de sosten del regimen, como el Frente Unicc
Expreso-Extra, la CTRP, la CNT, la CGTP 'y.
la Confederaci6n de Comunidades Industria-
les. Ese acto de masas, que cont6 con un im-
presionante despliegue de propaganda, con
transport gratuito y paralizaci6n de las ac-
tividades en fAbricas y oficinas desde las 4 de
la tarde de ese dia, fue ciertamente una rnai.
nifestacidn caudalosa, Frento a ese mitin, el
Primer Ministro pronunci6 tn discurso en el
cual dej6 constanela de que el poder residia
en la Junta Revolucionaria, la que habia otor
gado al General Velasco la calidad de aban
derado y que ahora se la confirmaba como
reconocimiento a la labor cumplida en ese
puesto.
El General Velasco fue recuperando la sa-
lud en los plazos previstos por sus medicos
y poco despues se reincorporo a sus labores
como Jefe del G6bierno.
Sin embargo, la agudizacion de las contra
dicciones internal del regimen y de las lu:
chas sociales en el pais han seguido su curso
de profundizaci6n.
En primer termino, una sucesion de pres-
tamos y cr6ditos provenientes de various con-
sorcios financieros imperialistas, en una mag
nitud con -pocos precedents en nuestra his
toria, (Vdase la nota respective en la seccion
"La Politica y el Comentario", en esta misma
edici6n), dan cuenta de la profundizacion de
la alianza entire el capital 'estatal y el capital
imperialist international, a traves de contra-
tos de empresas mixtas y de financiamiento
masivo de los proyectos del regimen military
En segundo lugar, las presiones de la bui
guesia dependiente y de various grupos de pe-
quela y- median burguesia rural, sobre la
conduct political del regimen han ido cre-
ciendo y agudizandose constantemente. Tales
presiones se dirigen a tres objetivos: a) a con-
seguir una political laboral que resist con
mayor energia a las demands de los traba-
jadbras por mayors salaries y por la estabi-
lidad en el empleo; b) a conseguir que. se man-
tengan inoperante en la practice las disposi-
ciones legales sobre los derechos de fiscali-
zacion de la "comunidad laboral", frente a las
trampas de los empresarios; c) a la contend
ci6n y posterior 'erradicaci6n de la ya decli
nante influencia ideologica de ciertbs grupos
comprometidos con la political de arbitraje y
de conciliacion entire las classes, como los de
Expreso-Extra y otros nucleos menores que se
expresan en la prensa o la television.
Esas presiones que en las previas etapas del
process, so)o se expresaban desde fuera del
Gobierno mismo, y que encontraban una res-
puesta externamente cohesionada de este, ac-
tualmente tienen ya explicitas resonancias
dentro del propio equipo gobernante y han
logrado dividir de manera cada- vez mas pro-







fund a los 6rganos do pronsa que apoyar,
especlficamente al regimen military,
En efecto, a las frecuentes declaraciones
de algunos mismbrOs del Gobierno Revoluclo-
nario de la Fuerza Armada, insistiendo en lu
defense de la "civilizaci6o occidental v cris
tiana", debe aAadirse la energica declaraci6n
del propio Ministro de Economia y Finanzas.
que conduce la political respective, reclamrandc,
la necesidad de que el Gobijrno defi~iera .su
political econ6mica, (en un moment en que
ciertos sectors adictos al r6Lini.n eran acu=
sados por la prensa burguesa, de crear con-
fusion y perturbar el clima Fde confianza neo
cesario para la march econ6mica) e insis-
tiendo en que la prolongaciOn de esta situa-
ci6n permitia la extension de la influencia de
la extrema izqulerda en el pals, Esa declare-
ci6n la hizo poco antes de partir a las reunio-
nes con el "Club de Paris", representaci6n de-
llos grande monopolies imperlalistas, parLt
buscar la aprobaci6n de un conjunto de pro-
yectos de Inversl6n por tres mil millunes d'
d6Bares, de los cuales casi dos mil milloneo
tienen que ser financlados pur ueso monou
polios. Tuvo pleno exito en la mission,
El mismo Ministro, ademts do otros, .ha
6ostentdo en otras declaraciuons, que no .s
debiera otur4ar aumontos salariales a los tra.
baladores sin correlativos aumentos de la
produccibn.
En el caso de los, organs de prensa adictos
al Goblerno, el mas deotacado sign del di-
vorelo politico ertre ellos, es la reclente y poco
decorosa polemica entree OIGA y EXPRESO
El p'rimero, semanario oficialJsta que se adhie-
re a los reclamos 'de los empresarios y de la
prensa burguesa, sobre la necesldad de depu-
rar el process de los remanentes ideol6gicos
y politicos del Intento de conclllacl6n de cla.
ses. El segundo, comprometido sin pausa con
esa ideologia de conciliacion y de arbitraje.
entire las classes, y que, en esa posici6n, funge
de "ala izquierda" entire los sostenedores del
actual regimen,
Estos hechos, que son del domino public
en el Peru, permiten una inferencia clara:
el margen de relative autonomia political, muy
amplio al comienzo y decreciente cada vez
mas, que este regimen pudo disfrutar durdnte
estos arlos frente a la burguesia, tanto impe-
rialista como dependiente asociada, y aubre
rVCya base pretendid una politico arbitral
frente a los trabajadores, esta evidentemente
tocando a su fin.
La consolidaci6n de una asociaci6n entire el
capital estatal y el capital monopolist inter-
nacional, con la participaci6n minoritaria y
subordinada de los principles grupos de la
burguesia dependiente, implica para esto re-
gimen la necesidad objetiva de garantizar
las altas tasas de ganancia que esa Inversi6rn
requlere Y eso, en una economla como laf
peruana, solo puede ser cumplido de dos ma
neras, distintas pero conectadas: por una par:
te, obligando a los trabajadores a Incremen-
tar su productlvidad; do otra part, conte
Miiendo, tanto como sea possible las deman
das salariales de los trabaladores. Es dechil


en conjunto, sometlindolos a una sobre.
explotacl6n,
Para que todo ello pueda ser Ilevado a cabo,
es tambien objetivamente necesario para estc
regimen forzar a los trabaladores a someter
se al control do los organlsmos corporatlvoe-
va creados para oso; y frente a la ya demos
trada decision de los trabajadores de defer.
der la autonomla de clase de sus organizacio
nes de continuwar movilizAndose por sus reivin
dicaciones de salarlo y de empleo, una repre
si6n mAs energica y sistematica sera la pun
tual compaiera de la politics corporativista.
Los recientes casos de Chimbote y de Para-
monga, muestran que esa tendencia esta yrc
en operaci6n,
Ciertamente, en una sociedad donde el do-
minio de estilo oligarquico fue tan profundu
como prolongado, un regimen como el actual
.puede atzn poner en escena medidas destina-
das a tratar de compensar, en areas impor-
tantes aunque no sustantivas, los efectos de
su politic represiva, derivada de sus nueva's
responsabllidades on la gestl6n del capital
Los nuirgpnes de flexibllizaclin del slterma
pueden ser todavia importantes- n esta
Bsoiedad,
Asi, por. ojemplo, .o ha hecho sabehr qu
una nueva ley de Inqulllnato t.-.uriw fn pro
paractin, ast comnr la'drganizacl6n d tin sis
tema de mediclna "sociallzada" Y so mantle.
ne la expectatlva creada en torno de la orga-
nizacl6n do empress de "propiedad social",
nombre bajo el cual se cobilarian emrpresas
administradas por sus trabajadores, pero ob.
vlamente sometidas a la 16gica del capitalls-
mo monopolista, dominant en la economic
global,
Todas esas modldas u otras equlvalentes
pueden tomarse sin afectar, en nada fund.
mental, los intereses del capital monopolist
international, operando bao .las huevas mo-
dalidades; ni la de los principles grupos de
la burguesia dependiente asociada a la impe-
rialista, sea de manera privada o a trav6s dr;
capital estatal,
P-eWW---------Hi

LA REPRESION SOBRE
LOS TRABAJADORES

or todo aquello, no es dificil comprehder
porque en el curso de los ultimos meses, el
regimen military hd tenido, que enfrentarse a
una vasta ola de huelgas en todo el pais, la
que ha movilizado a dlversas capas de traba
adores y, principalmente, al proletarlado, de
manera cada vez mAs amplia y cads vez me-
nos aislada y disperse. Y porque, en esta situa
cl6n, este regimen ha respondldo a esas movi-
Ilzaclones con una represi6n cada vez mas vlo-
lenta, que culmina por el moment con la me-
aacre do los trabaladores de Chimbote, en la
que hubleron dos muertos y velnto heridos,
Traq esa masacre, el Goblerno lanzO uir
decroto autorizando a la Empresa Sideror.
Rica Estatal ISIDERPERU) n expulaar a to








dos los trabajadores que considerara inde-
seables pasando por encima de toda la legis-
laci6n laboral vigente, Como resultado, han
sido despedidos 48' trabajadores, incluidos to-
dos los dirigentes Sindicales, con pdrdida de
todos sus beneficios sociales, y una docena de
ellos estan actualmente en prisi6n sin que,
despu6s de mas de un mes, se les iaya podido
acusar de nada mayor que de una "altera-
ci6n del orden publico"
Muy poco despues una huelga de los traba-
jadotes de la empresa imperialist Grace and
Co., en Paramonga, fue objeto de una repre-
si6n policial violent y, otra vez, 24 traba-
jadores han sido expulsados de ese centro de
trabajo y sus dirigentes estan en prisi6n.
Asi, 'cancelando las iitimas prolongaciones
de la inicial political de arbitraje y de con-
ciliaci6n de classes, el regimen military desnuda
ahora energicamente, su esencial subordina-
ci6n a los intereses del capital monopolista
internationall y de sus socios menores en el
pals, y en defense de esos intereses se en-
frenta abi'ertamente a los trabajadores.
La ilegalizaci6n de muchas de las huelgas
obreras, que suman mas de medio miller en
el semestre; la suspension de las garantias
constitucionales en cada ocasi6n y en cade
zona'en que se movilizan los trabajadores; la
prisi6h de numerosos dirigentes y activists
sindicales; la deportaci6n arbitraria de diri-
gentes sindicales y politicos de izquierda;, el
abaleamiento y el asesinato de trabaladores
e hijos de trabajadores; la ocupaci6n de loca-
les sindicales por las fuerzas represivas y gru.
pos de choque de los organismos corporctivos:
la expulsi6n masiva de trabajadores de sus
centros de trabajo, contra toda la legislaci6n
laboral vigente; la expulsion de profesores y
estudiantes de educaci6n secundaria y t6cni-
ca, por protester de la deficiencies materia-
les y administrativas, coronan brutalmente el
fin del reaccionario suefo de la conciliaci6n
de classes y desenmascaran, definitivamente,
la base de claie del regimen military, ahora
brazo ejecutor de la mAs amplia invasion de
capital imperialist en el pais, despues de los
ainos veinte de este siglo.
Todos aquellos grupos y corrientes politi-
cas de este pafs y, de fuera de 61, que ale-
gando posiciones revolucionarias creyeron ver
en este regimen la encarnaci6n misma de una
revolucion social genuina, o, por lo mends, de
una posibilidad real de reducci6n del dominion
del capital imperialist en nuestra sociedad;
todos aquellos que lo calificaron de nacio-
nalista, reformist burgues, antifeudal y an-
timperialista, etc., reclamando el apoyo de los
trabajadores y el apoyo criticc" de la izquier-
da revolucionaria socialist, deben sentirse
bien servidos.
Nada, quizAs, ilustra mejor la inquietud de
algunos de estos grupos, que los tardios ale-
gatos -jun mes despuest- que algunos can-
dorosos periodistas de "Expreso" publican aho-
ra, acusando a "las malas autoridades" de ha-
ber caido bajo las presiones de la burguesia
reprimiendo a los trabajadores de Chimbote.
Olvidan, sin pudor, que mientras la represion


golpeaba a esos otros grupos de trabaja-
dores, se permitieron inclusive insinuar la co-
nexi6n de los dirigentes sindicales revolu-
cionarios con la CIA y azuzaron la represi6n.
El proletariado no extraviar, su memorial.
M --


LA AUtiONOMIZACION POLITICAL
DEL PROLETARIADO


n el marco de esta coyuntura, en el mo-
vimiento obrero ha ido surgiendo un nuevo
caracter, factor detisivo de la profundizaci6n
de la lucha de classes, que es indispensable
destacar en toda su importancia hist6rica, a
pesar de que estA todavia por consolidar y
desarrollar: el comienzo definitive de la auto-
nomizaci6n political de la clase.
El movimiento de clase del proletariado, 'so-
metido al dominio ideol6gico y politico del
Apra y otros populismos menores durante
mas de treinta aios, venia pugnando en today
la iltima decada por sacudirse de esa costra.
Dio un paso important en esa direcci6n al
constituirse la CGTP (Confederaci6n General
de Trabajadores del Peru) como la mas im-
portante central sindical'nacional.
Sin embargo, la represi6n que sucesivos re-
gimenes ejercieron contra los nicleos mas ra-
Sdicales de dirigentes obreros, permiti6 que una
una corriente de reformismo obrero-burocrA-
tico pudiera apoderarse de la dirccci6n de la
nueva Central, Bajo el actual regimen poli-
tico, esa direcci6n de la CGTP -cuyo control
monop6lico mantiene el PCP por mdtodos ti-
picamente burocrAticos- hipotec6 la conduc-
ci6n del movimiento obrero a una posici6n
de "apoyo critic" al regimen military, dedi-
cAndose consecuentemente a conciliar los in-
tereses y las reivindicaciones obreras con la
political de este gobierno.
Semejante posici6n pudo tener para mu-
chos trabajadores, una apariencia de justeza,
durante todo el period en que la eliminaci6n
de las bases de poder de las fracciones oli-
garquicas de la burguesia, y la reconversi6n
de los "enclaves" de capital imperialist en
operaciones asociadas con- el capital estatal,
daban pie a la confusion de muchos sectors
sobre la real naturaleza de clase del "mo-
delo peruano" que se escondia bajo la pre-
dica de la conciliaci6n de classes. Pero los fac-
tores que se han sefialado en este articulo,
fueron cambiando la pasiva y desconfiada ex-
pectativa de los trabajadores en la political del
regimen, en una actitud de creciente rechazo
a su political laboral y de resistencia resuelta
a la pepetraci6n de los organismos corpora-
tivistas en las organizaciones sindicales.
Ese process de agotamiento de la confusion
political entire los grupos mejor organizados
del proletariadd, fue uno de los elements
centrales de la fase que termin6 hacia fines
de 1972. Desde entonces, ese process ha ido
llevando a esos grupos,a consolidar su resis-
tencia a la political laboral del regimen mili-








tar, poniendo en cuesti6n cada vez m6s ex-
plicitamente el significado de clase del con-
junto de la political de este regimen.
Y, en cursor de profundizaci6n de esta nueva
conciencia del proletariado, grupos cada vez
mas amplios se han encontrado inevitable-
mente enfrentados a la orientaci6n concilia-
dora, oportunista, que la actual direcci6n ha
impuesto a la CGTP.
Esta nueva actitud de los trabajadores se
manifiesta tambien en otro aspect de sus lu-
chas. Mientras que en las fases anteriores de
este process, las movilizaciones obreras te-,
nian un contenido inequivoco de reivindica-
ci6n gremial, y surgian aisladas y dispersas,
en el, curso de la actual coyuntura esas movi-
lizaciones emergen cargadas de motivaciones
political de clase y desarrollando formas de
articulaci6n y de solidaridad active. Las huel-
gas generals de Moquegua, Arequipa, An-
cash, los paros de la Federaci6n de Trabaja
dores Metalfrgicos, de la Federaci6n de Tra-
bajadores Mineros etc. (vease la resefia respec-
tiva en la secci6n "La Politica y el Comentario",
de esta misma edici6n), no han mostrado sola-
mente una mayor articulaci6n y solidaridad
de clase de. los trabajadores, sino tambi6n una
nueva conciencia political, pues se levaron a
cabo en protest por la political laboral, con-
tra la represi6n y la amenaza a las conquis-
tas democr&tlcas de los trabajadores y pro-
clamando de modo explicito el rechazo a la
dominaci6n del capital,
El proletariado ha alcanzado un nuevo ni-
vel en su desarrollo politico como clase revo-
luctonaria, Un nuevo punto de partida tiene el
movimiento socialists revoluclonario en el
Peru,
Sl hubfera estado presented una direccl6n
national, aindical a political de la clase, esta
movilizaciones regionals hubieran desembo-
cado indudablemente en una movilizaci6n
nacionalmente articulada, en protest por los
despidos masivos, la deportaci6n y prisi6n de
los dirigentes, la intromisi6n del SINAMOS.
de la CTRP y del grupo de matones a sueldo
que en Chimbote actuaron bajo el nombre de
Movimiento Laboral Revolucionario. Pero la
unica capaz de hacer esa coordinaci6n na-
cional, la CGTP, fue trabada sistemAticamen-
te por su actual direcci6n, a pesar de que su
propio Secretario Nacional de Prensa, Espi-
nola, cafa bajo las balas de la represi6n.
Y fue, precisamente, por esta raz6n que los
trabajadores de los grupos mejor organiza-
dos, fueron encontrandose objetivamente en
la necesidad de cuestionar el significado poli-
tico de la orientaci6n impuesta a la CGTP
por los dirigentes del PCP, y arribar a la con-
clusi6n de que el reformismo obrero-burocrd-
tico cumple ahora el rol de aliado del enemigo
de clase en el seno mismo del movimiento
obrero, a pesar de su pertenencia a este
Como consecuencia, sobre todo despues de
los sangrientos sucesos de Chimbote, las ba-
ses sindicales mejor organizadas de todo el
pais, pero sobre todo en Lima, entraron en
una fase de intense debate politico acerca
de la situaci6n de su central sindical nacio-


nal, del significado de la actual conducts del
regimen, y han comenzado un process de
reagrupamiento desde las bases, para empren-
der la lucha contra dos frentes: contra el ene-
migo de clase, representado por la burguesta
imperialista y dependiente asociada, servida
por el actual regimen y sus organisms cor-
porativos como CTRP, SINAMOS, MLR, Ligas
Agrarlas; y en el otro frente, contra el refor-
mismo obrero-burocrdtico enquistado en la di-
reccidn de la CGTP, y que ahora cumple el
rol de aliado del enemigo de clase dentro del
movimiento obrero, a pesar del ropaje verbal
revolucionario, en la media en que mantiene
una political de conciliaci6n con el regimen
military y, por ese medio, con los interests del
capital.
Es decir, el movimiento obrero ha comen-
zado a luchar dentro y fuera de la CGTP, or-
ganizAndose pars la reconquista de la direc-
ci6n de esta central para los fines del prole.
tariado, asi como para la resistencia a la am-
pliaci6n de la represi6n del regimen contra
los trabajadores.
Es imperioso pars todos los trabajadores y
para todo el movimiento socialist revolucio-
nario peruano, adquirir y desarrollar la ma-
xima conciencia sobre este nuevo nivel al-
canzado por el proletariado en su desarrollo
de clase, Es por la primers vez en la historic
enter de esta clase en el Peru, que se Ilega
a esta posibilidad de movilizaci6n organizada
en torno de una consign fundamental de la
clas6e la autonomla frente al Estado burgu6s,
frente a la burguesia y, todavia mas, luchan-
do contra la presencia del reformismo obrero
dentro del movimiento sindical y politico de
la clase. Este es un aute'ntico salto hist6rico,
cuya trascendencia para el prolotariado revo-
lucionarlo y para o1 entero movlmiento popu-
lar, debe ser,relievada no obstanto el carActer
reciente de este paso atn por consolidar.
El proletariado peruano ha comenzado asf,
definitivamente, su process de constituci6n
political como clase revolucionaria. La repre-
si6n puede reducir y aun demorar su desarro-
lo; pero sera impotent para destruirlo. Est&
es la base objetiva, de la tarea central del
movimiento revolucionario socialist del Perfu:
la construcci6n y la organizacion political del
proletariado, como el eje ideoldgico y politico
de un nuevo movimiento popular revoluciona-
rio, en que los otros grupos sociales dominados
puedan encontrar una direccidn y un pro-
grama, que, partiendo de las reivindicacio-
nes de las maaorias (semiproletariado rural
y urban, campesinado explotado, capas me-
dias asalariadas pr6ximas al proletariado),
pueda abrirse camino hacia la destruccidn
del dominion del capital imperialista y depen-
diente asociado, para ela construcctdn del so-
cialismo en el Peru.
La organizaci6n de un Frente Nacional de
Trabajadores Clasistas, como la forma organi-
zativa del proletariado en esta coyuntura, pa-
ra dotar al movimiento obrero de una pla-
taforma y de una organizaci6n capaces de
orientar su lucha por la erradicaci6n del refor-
mismo obrero de la direcci6n de la CGTP, y








por la resistencia contra el corporativismo y
la represi6n del regimen military, es por todo
eso una tarea objetivamento indispensable.
En el esfuerzo de construir este Frente, el
proletariado podra'irse constituyendo politica-
mente como clase revolucionaria, y adquirien-
do la capacidad de ofrecer un program y de
liderar a los otros grupos sociales dominados,
en el process de desarrollo de un nuevo mo-
vimierto popular revolucionario. Revoluciona-
rio por la hegemonia political del proletariado,
de sus programs para los otros grupos do-
minados, de su estilo de clase en la conduc-
ci6n concrete del process dce desarrollo de ese
movimiento.
En otros terminos, podra ir surgiendo una
organlzaci6n political del proletariado, de ma-
yor envergadura que la de un Frente. Pero
6ste es ahora un paso tactico indispensable
a cuya construction debemos destinar todos,
trabajadores y militants revolucionarios, el
integro de nuestras energies, sobre la base
de una minima plataforma comun y por en-
cima de todo sectarismo, mas nocivo ahora
que en cualquier otro moment previo





I LAS PERSPECTIVES FUTURAS


as contradicciones y los conflicts politico
sociales que se van profundizando en el pais,
manif'standose tanto fuera como dentro del
propio. r6gmen military muestran que las ba.
ses cle poder 'de este son menos consissontes rl,
lo que podria parecer. Pero, ademas, esa pre,
cariedad do las bases political del regimen no
dependent solamente de lo que ocurre dentro
del context national.
Este gobierno se fund ahora, objetivamen-
te, en la asociaci6n entire el capital estatal y el
capital monopolist international, a la cual se
iptegr'a, minoritaria y subordinadamente, el
capitall de. los grupos mas poderosos de la
burguesia dependiente.
Ese hecho implica la necesidad de incorpo
rar a la perspective del analysis, el problema
de la agudizacion de la crisis delcapitalismo
imperialist y de sus posibles efectos sobre
la actual estructura de dominacion en el Peru.
Los problems de sobreacumulacion en los
niveles mas avanzados,del sistoma, la caida
international de la tasa de ganancia, la cadta
vez mas rapid sucesion entire moments de
recesin .y de expansion econdmicas en todos
los principles centros imperialistas, la cre
ciente ,nflaciin international principalmente
en los Estados Unidos, ele central del poder
imperialists; los profundos desequilibrios co
merciales y monetarios; la reactivaci6n de las
luchas socials on los principles passes capi
talistas, el desarrollo del autoritarismo tec.
nocratlco de los principles estados Imperia
lists, forman un conlunto de claras ihdica


clones de que el'capitalismo imperialist ha
ingresado en uh period de crisis, cuyo carAc-
ter es -mAs lrofundo que el de una crisis
ciclica o de coyuntura, y que afecta a las ba-
ses fundamentals del sistema,
Para un pais y para un regimen politico
tan profundamente dependiente del capital
imperialista, today coyuntura de agravaci6n
de esa crisis significara, de modo necesario,
in factor de desequilibrios economicos, socia-
les y politicos igualmente profundos.
Del mismo modo como la crisis financiers
de 1929, desencaden0 en el Peru y en Ameri-
ca Latina la crisis political de los aihos treinta
produciendo la primer gran coyuntura revo
lucionaria de nuestra historic postcolonial, la
pr6xima agudizaci6n de la crisis actual del
imperialismo, no puede dejar de repercutir
violentamente sobre la estructura actual'de
dominaci6n en nuestra sociedad, done ahore
las contradicciones son mas profundas y deci-
sivas, por la depuraci6n de la lucha de classes
y el desarrollo de la constituci6n del proleta
riado como una clase politicamente revolucio-
naria.
La coyuntura revolucionaria de los afios
treinta, termin6 con la derrota del movimien-
to popular en el baflo sangriento de las ruinas
de Chan-Chan y otros lugares, porque el re.
formismo populist que el Apra encarnaba y
que predominaba en la orientaci6n de.aquel
movimiento, fue incapaz .de proporcionar a
este una direcclon eficaz.
Por eso, mas que en moment alguno des
pues de 1930, el movimiento socialist revolu
cionario peruano require desarrollarse y con
'solidarse rapidamente. Por eso, la constituci6n
dol proletarialo como el dirigente politico del
nuevo movlmiento popular que est& naciondo
cs, la area central de'la actual coyuntura
Pr eso, es impostergable la necesldad de
construlr una direcci6n political capaz de'ela-
borar Iel program y la conduccin concrete
de ese movimiento. Por eso, en fin, la necesi-
clad de destruir la influencia del reformismc
obrero-burocratico en el senu del proletaria.
do y de luchar sin tregua contra Ia penetra.
cion corporativista.
'El proletariado debe llegar a la crisis que
viene, con la conciencia el program, la capa
cidad de movilizaci6n y la organizacion poll
tica necesarias,- para orentar, y aglutinar en
su torno a.todos los otrcs grupos sociales do;
minados de esta sociedad o el monstruo del
fascismo impondra sus pezuflas sobre la de
rrota sangrienta del prcletarlado y del movi,
miento popular,
Estas.son, ahora, las perspectives. Estas las
areas. Los trabajadores y todos los revolu.
cionarios peruanos, todos los que hoy die
sabemos que el capitalism imperialist es ye
una enfermedad social de.la humanidad, que
debe ser violentamente erradicado de nuestra
sociedad, tenemos que aglutinar fuerzas en
este empeifo No tenemps much tiempc
Pero si la orgpllosa certeza de la capacided
revoluclonarlt de las masas trabajadoras del
Peru
Limna, 25 de Julio de 1P73














RECADO A LOS LECTORES


Hace justamente dos afios de eso. El regimen military,
confisc6 la edici6n del nfmero 4 de SOCIEDAD Y POLI-
TICA y desterr6 al Director y a un redactor de esta
revista.
Durante este tiempo, SOCIEDAD Y POLITICA no fue
publicada. Sin embargo, no se podria decir que ha estado
ausente. Lejos de eso, sus principles proposiciones de
analisis y de acci6n no s6lo forman parte del debate poli-
tico, sino que son recogidas por la acci6n de nucleos cada
vez mas amplios del movinniento socialist revolucionario
de los trabajadores.
Por ello hemos considerado necesarioa ue se difundan
los principles materials del nulmero 4, que entregamos
sn esta Edici6n Extraordinaria, para que no solamente los
lectores puedan restablecer el movimiento de nuestras in-
vestigaciones y reflexiones, sino ante todo para que los
trabajadores y revolucionarios confronten hasta que punto
la realidad ha confirmado o rechazado, durante estos dos
afios, el curso de nuestras proposiciones.
MAs adelante entrarA en circulaci6n el numero 5 de
SOCIEDAD Y POLITICA. En su nueva etapa, la revista
asumird un nuevo carActer, como expresi6n cabal del he-
cho de que durante estos afios de tumultuoso silencio, ni
nuestras ideas ni nuestros actos estuvieron ni por un mo-
mento al margen de las luchas concretas del proletariado.

Los trabajadores y todos los lectores saben que esta pu-
blicaci6n se autofinancia con su venta. Por eso, llama
mos a todos ellos, a apoyar pronta v permanentemente
]a base material de nuestra tarea. Testimoniamos aqui
nuestro reconocimiento a todos aquellos que en la hora
de la represi6n y en adelante, en el Peru y en el extran-
jero dieron pruebas de su fraterna solidaridad.

Cordialmente

SOCIEDAD Y POLITICAL





OCTUBRE 1975


Precio S/.25.00
























































I-


PORTADA ORIGINAL DEL N? 4 DE "SO-
CIEDAD Y POLITICAL" DEL CUAL HEMOS
TOMADO PARA ESTA EDICION EXTRA-
ORDINARIA LOS ARTICULOS QUE AQUI
ENTREGAMOS.


:1




University of Florida Home Page
© 2004 - 2010 University of Florida George A. Smathers Libraries.
All rights reserved.

Acceptable Use, Copyright, and Disclaimer Statement
Last updated October 10, 2010 - - mvs