• TABLE OF CONTENTS
HIDE
 Front Cover
 Order form
 Introduccion
 Imperialismo i capitalismo...
 Constantes en el estilo de la politica...
 Politica exterior China y la visita...
 Internacional
 La politica educativa del regimen...
 Coyuntura
 La politica y el comentario
 Historia i verdad
 El diablo en bolsa de plastico...
 Back Cover














Group Title: Sociedad y política
Title: Sociedad y política
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Permanent Link: http://ufdc.ufl.edu/UF00086904/00001
 Material Information
Title: Sociedad y política
Physical Description: v. : ill. ; 29 cm.
Language: Spanish
Publisher: s.n.
Place of Publication: Lima
Frequency: quarterly
 Subjects
Subject: Politics and government -- Periodicals -- Peru   ( lcsh )
Politics and government -- Periodicals -- Latin America   ( lcsh )
Genre: periodical   ( marcgt )
Spatial Coverage: Peru
 Notes
Dates or Sequential Designation: año 1- junio 1972-
 Record Information
Bibliographic ID: UF00086904
Volume ID: VID00001
Source Institution: University of Florida
Rights Management: All rights reserved by the source institution and holding location.
Resource Identifier: oclc - 01786166
lccn - 73642777

Table of Contents
    Front Cover
        Front Cover 1
        Front Cover 2
    Order form
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    Introduccion
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    Imperialismo i capitalismo de estado
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    Constantes en el estilo de la politica revolucionaria Cubana
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    Politica exterior China y la visita de Nixon
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    Internacional
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    La politica educativa del regimen militar
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    Coyuntura
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    La politica y el comentario
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    Historia i verdad
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    El diablo en bolsa de plastico con cartelito
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    Back Cover
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Full Text











A. QUIJANO
IMPERIALISMO Y CAPITALISM DE ESTADO

R. FAGEN
POLITICAL CUBANA

G. SOFRI
CHINA Y SU POLITICAL EXTERIOR

C. GERMANA
POLITICAL EDUCATIVA DEL REGIMEN

J. COTLER LA POLITICAL Y EL COMENTARIO H. BONILLA
HISTORIC Y VERDAD- J. RUIZ D. EL DIABLO EN


BOLSA DE PLASTIC CON CARTELITO




















AfO 1 REVISTA TRIMESTRAL No I JUNIOR 1972 LIMA PERU


DIRECTION: ANIBAL QUIJANO

COMITE DE REDACCION : HERACLIO BONILLA
JULIO COTLER
CESAR GERMANA
ERNESTO YEPEZ

COMITE ASESOR INTERNATIONAL:
SERGIO BAGU (Argentina)
FERNANDO HENRIQUE CARDOSO (Brasil)
AGUSTIN CUEVA (Ecuador)
SAMUEL LICHTEZTEJN (Uruguay)
EDELBERTO TORRES RIVAS (Guatemala)
RODOLFO STAVENHAGEN (Mexico)


INDICE:

SECCIONES:
PERU: Imperialismo y Capitalismo de Estad6
Anibal Quijano
AMERICA LATINA:
Constantes en el estilo de la political revolucionaria cubana.
Richard Fagen
INTERNATIONAL:
La Political Exterior China y La Visita de Nixon a Pekin
Gianni Sofri.
COYUNTURA:
La political educativa del regimen military
C6sar GermanA
La Polftica y el Comentario
Julio Cotler
CRITICAL Y RESERAS
Historia y Verdad
Heraclio Bonilla
El Diablo en Bolsa de Plstico con Cartelito
Jesis Ruiz Durand.


Nota: La responsabillded por el contenldo de los articulos
correspond a sus autore. La Revista solo es response
ble por las notes Editorlales. Today colaborecl6n que so
envie a la Revista sre binvenidl pero no se manton-
dra correpondencia sbre colaboraclones no solicit-
das debldo a la limltacn de nuestros recursos.












EMPRESA EDITOR SOCIEDAD Y POLITICAL S.C.R.L.

CAPITAL 8/. 20,000.00

SOCIOS:

Antbal Oumleno 8/. 10,000.00
Haraclo Boniia 5,000.00
Julio Cotler 5,000.00


Apartsdo 11154
Sta. Beatrlz
LIMA -PERU


Pars enviar scripcioes, por favor, dwglom el siguiente cup6n :


80CIEDAD Y POLITICAL
Apartedo 11154, Santa Betriz
Lime, Pr6.

Adjunto chequ por l uma d ............... .......................
omo susmrlpd6n por .............. alos a la Raeita.
SNombre .................................... ......................
Direcc6n .................. ....... .............. ..................
Ciudad .............. ........ Pals ................ ................


I ---- ---- -------































Ss une revists que pertenece a l I z-
qulerda socialists revolucionaria. Nace shore con la declarada
amblci6n de contrlbuir a la profundizacl6n y al desarrollo del
pensamlento y Is pr6ctica de Ia revolucl6n socialists on el Pero.
Con ese prop6isto,,la revista se propone cumpllr dos tameas
centrales: la cr(tice radical del capltalismo y el studio y pre-
sentaci6n, cr(ticos tambln, de la experlencia actual de cons-
trucel6n del soclallsmo y de construccl6n del movimiento re-
volu ionarlo contempornneo..
La profundlzaci6n y desarrollo del pensamiento revolucio-
nario on el Pero, requlere sobrepasar el estilo, que todavfa carac-
teriza en gran part a la actual izquierda revolucionaria, de crf-
tica political centrada en la denuncia de los efectos de la explo-
taci6n y la dominaci6n capltalistas, para avanzar hacia une crf
tics de la estructura y el movimiento profundos de este slstema,
de sus alternatives y process reales de cambio. Esto es, una
crftica radical.
S-La crltica de denuncia de los efectos de la dominaci6n ac-
tual, es sin duda important y debe ser hecha permanentemen-.
te, pues es justamente en esos efectos en que el capitalism se
manifiesta cotidiana y concretamente. Pero este nivel de cr(-
tica polftica, si no es respaldada y regida por la critical de las
. bases mismas del sistema en todos los terrenos, est6 inevitable-
mente colocada dentro del sistema, a pesar de las intenciones
radicales, y s61o puede tender por eso a los intereses y reivin-
dicaciones inmediatas de los dominados y no es suficiente pars
ayudarlos a construir una conciencia revolucionaria de class.
La crftica de denuncia puede producer un program de reivin-
dicaciones concretas, sobre problems espec(ficos importantes
en mayor o menor media, mientras la alternative revoluciona-
ria global s61o puede en tal caso ser aludida o ideol6gicamente
formulada en general, pero no construfda realmente. En eso se
fund el reformismo y el oportunismo de ciertas corrientes de la
izquierda en todas parties. De ese modo ha ocurrido que reivin-
dicaciones reclamadds por largos aftof en la lucha contra el im-
perialismo -estatizaci6n de tal o cual empresa- son cumplidas
par regirhenes capitalistas en el curso de cambio de sus moda-
lidddes de dominaci6n; pero el imperialismo capitalist se man-
tiee,,en tanto que se genera la confusion entire los trabajado-
res.
Es necesario, por todo eso, que hagamos todos el esfuerzo
de profundizar el analysis crftico del capitalism dentro y fuera
del Pero, de manera concrete y desde dentro de nuestra propia


I


situaci6n. Es a partir de ello que sera possible desentranfer Ias
tareas efectivas que implica la practice de la revolucl6n socia-
lista aqu( y shora, y las tareas concretas de la construcci6n del
socialism revoluclonarlo, despu6s y aqul.
Por otra parts, no tendr(s ning6n sentibo especular en tArmi-
nos abstractos acerca de la alternative revoluclonaria global al
capitalismo on el Pero y en Amdrica Latina, sin el respaldo
perma entemente desarrollado y redefinldo de la crftids radl-
cal al sistema. Pero, del mismci mode, esta area supone tam-
bi6n el anblisis crftico de la propia experience de la izquierda
revolucionaria peruana y latinoamericana, de las actuales expe-
riencias on la construcc6in del socialismo y de las expelienclas
y modal idades actuales de los movimientos revolucionarlos que
luchan dentro del mundo capitalista,
Lo anterior significa que el desarrollo del movimlento revo-
lucionarlo en el Pero, no puede prescindir del vigilante aniltsis
de las luchas de classes on el mundo'contemporlneo, ni dejar de
eprender de sus experiencias, sin correr el riesgo de caer on Ia
tramps de un chauvinismo reacclonaro que bajo el pretexto
de la originalidad, pretends el rechazo de las enseflanras que
las luchas revolucionarias de otros pueblos contienen pare lor
trabajadores peruanos.
Jose Carlos Mari6tegui, el Inmortal maestro de los revolu-

cionarios peruanos y latinoamericanos, nos ensen6 que la revo-
luci6n socialist peruana.no serA calco ni copia, sino creaci6n
her6ica, precisamente porque en nadie como en 6l fu6 tan in-
tenso el compromise con el internacionalismo revolucionario
de los trabajadores. La autonomfa revolucionaria de los explo.
tados del Peri es, en este precise sentido, part de su entrafia-
ble articulzci6n con la lucha de todos los explotados dI mun-
do. Su nacionalismo es un nacionalismo de class, y no cuales-
quier otro humanistt" o "comunitarista", t6rminos que em-
boscan los esfuerzos de los dominadoros para impedir el desa-
rrollo de la conciencia de clase de los trabajadores peruanos,
y de su capacidad de reconocer a sus enemigos de clase bajo,
us cambiantes ropajes
En el moment mismo en que se clerne sobre nuestro pue*
blo la sombra de un modolo corporativlsta de dominacl6n bur1
guesa, por la sustituci6n de las organizaciones de clase de los
trabajadores por un tipo de gremialismo corporativo en que es
trata de amalgamar a explotadores y explotados, y en que.las
grandes palabras revolucionarias son mistlficadas hasta Ifroites
ins6litos, los trabajadores y los revolucionarios sociallstas on su
conjunto, deberemos ser capaces de no sucumbir a la confusion
oportunista b al sectprlsmo, cars de una misma medall, y eso
no puede conseguirse sin-o s costa del incesante esfuerzo do
profundizaci6n de la cr(tica revoluclonaria de esta sociedad y
Sde la vigilancia de clase de sus alternatives y sus cambiantes mo-
dalidades, as( como del permanent esfuerzo de aprendizaje del
desarrollo revolucionario en el rest del mundo y de nuestra
solidaridad active con esas luchas.








A la prosecucl6n de estes tares, a us ordnnamlonto on un
programs efectivo de trahjao, estamos llamados todos los re-
voluclonarios socialists de este pn(s. Esta revista, pues, abre
sus p6gina a todos los quo pertupeclj n a esta luchl com(m, a le
canallai6n del debate en el sano do In icqutirds revoluclona*
riH en su conjunto, pare quo todos podnmos onsoinarnos mutua-
mente, nyudarnos a depurar y medurar nuestras alternatives,
y enfrenter y destruir la secreci6n ideol6gica del enomigo de
clase y de sus agents en el seno de los movimientos de los tra-
bajadores.
"Sociedad y Politica" no es In expresi6n de ningune organl-
zaci6n espec(fica'de loa zquierda peruana y no tiene otra leal-
.tad que at movimiento revolucionario socialist en su conjunto
y a las luchas concretas de los explotados del Peru y del mun-
'do. Los artfculos que aqu( so publiquen, son escogldos en fun-
ci6n de los prop6sitos antes seollados, es decir por su valor
I como contribuci6n a sl crftica radical del capitalism y en par-
tloular del quo existed en el Pert y al studio y crftica do la ex-
perlencia revolucionarria contempordnea, Independientemente.
de la adhesi6n particular de.sus autores a una u otra tendencia
y organizaci6n pol(tica dentro de la izquierda socialist revolu-
clonaria. No se excluye, tampoco, la posibilidad de que puodan
ser, eventualmente, publicados trabajos o documents que no
se originen en el campo de la revoluci6n, pero que contengan
thformaci6n o anAlisis que interesen a los revolucionarios.


Los art culos y ensayos que so entrognn en este primer n6-
mere, obedecen a esos criterlos. Unos pDlnteen algunas cue-
tlones que no putnden ser eludidos por Ia izquierda marxist-,
dondequlera quo radlque su particular adhosi6n organizativa,
otros contribuyen a establocer puntos de partida pare in anbil-
sis de close de la pol(tica reformist del regimen militar perua-
no, que dehen ser discutidos y desarrollados en posteriores tra-
bajos.

Quienes hemos asumido la responsabilidad de esta publica-
ci6n, proclamamos sin ambajes nuestra adhesion at marxismo
y nuestra incorporaci6n o pertenencia at movimiento socialists
revolucionario del Perti. Como nos fuera ensciado hace ya ca-
si cincuenta anios, en las pginas de Amauta, en la lucha entire
explotadores y explotados no se nos ocurre ser neutrales. En la
lucha entire el capitalism y. el comunismo, no quere-
mos un sustituto de revoluci6n con el pretexto de que
en la historic contemporAnea, las tompranas revoluciones socia-
listas no se dnsarrollaron en la direcci6n mas just. S6lo reclama-
mos un lugar en esta lucha, y la participaci6n de today la izquier-
da en la construcci6n y el desarrollo de esta revista, y su crf-
tica en6rqica pero leal y de buena fW.

LOS EDITORES


"La misma pulabra Revoiuci4n, en esta Amikica de las pcqitietas revoluciomies, se Presto
bastimte Iai eqluvoco. Tenemos que reivindicarla rigurosa e initrauisgeitemente. Teikenos
que restituirie ip sentido estricto y cabal. La revotucion tatintoamnericasia, serii iada niAs y
iiadai inenos que u na etapa, unua fuse de li revoluci~n mundiasl. Serd simple y oturameolte, la
revotuci6n soci:alista. A esta palabra, agregad. segiiml los casos, 1odos Ins adjcivos que
lueriis: aiiatimperialista", "agrarista", "naciimalista-revolucidiiaria"l El sociatistuo los
supone, los anlecede, los abarca a todos".







0SAO


ANIBAL QUIJANO


e Nacin y Clase en el
Capitalismo Imperlalista.


I imperialismo es; ante todo, un sistema de relaciones de
dominaci6n y de explotaci6n, entire classes. Sin embargo, como
en la historic contemporanea las relations centre classes estin
organizadas o tienden a serlo en naciones-estados, para la per-
cepcibn Inmediata el imperialismo aparece, en primer tirmino,
como un sistema de dominaci6n entire naclones.
El imperialismo se express, pues, en una double dimension.
La de clase es la fundamental y, en consecueftcia, es la deter-
minante del modo en que se constitute el problema national
-n este sistema. Pero su caricter subordinado, no convierte a
aquel en una mera aparlencia, no solamente porque es a traves
de 61 que se articulan y se expresan las relaciones de clase, sino
porque de allf sq derivan las forms espec(flcas en que dstas se
procesan y se configuran.
Este enfoque sobre el imperialismo esta contenido en las
t6sis leinnianas (1), degde que ellas caracterizar al imperialismo
como una etapa especifica en el desarrollo del modo de.pro-
dupci6n capitalist, la de predominio de la organizaci6n mo-
nopolfstica. No obstante ta vast dlfusi6n e indiscutible influen-
cia, de esas t6sis, en el tratamiento del problema del imperialls-.
mo no son tan frecuentes los trabajos que, desde la perspective
del mundo dependienteosubdesarrollado del capitalism, asu-
men coherentemente la posici6n te6rica y metodol6gica impli-
cade en las proposiciones leninianas.
El double caracter que presentan las relaciones imperialists,
da paso a dos vertientes de enfoque. Una centrada en la dimen-
si6n national y otra en la dimension de clase. De hecho, la
primer es 19 mAs generalizeda.
Es claro, sin embargo, que mientras en la perspective nacio-
nal de anblisis del imperialismo, el problema de clase no tiene
y no puede tener cabida efectiva, s61o a partir de la perspective
de clase puede iluminarse y precisarse, realmente, el contenido
del problema national implicado en estas relaciones.
En este enfoque, el imperialismo se constitute a trav6s de
dos tipos de relaciones de closes: 1) retaciones de dominaci6n
entire la burgues(a imperialist' y la burguesfa native. T6cnica-
mente, aqu( la explotaci6n no esta en juego. 2) relaciones de
explotaci6n, y, sobre esa base, de dominaci6n, entire la burgue-
sfa imperialista y native) y los trabajadores.
En la media en que la organizaci6n national, y las tenden-
cias a ello, suponen las relaciones de dominaci6n y explota-
cibn de la burguesfa native sobre los trabajadores, las retacio-
nes de dominaci6n que at birguesfa imperialista establece con
ta burguesia native, se constituyen per ese nmismo coeo rel-


clones de dominaci6n-explotaci6n sobre el conjunto national.
La dominaci6n national supone la dominacl6n de clase, pero
a su vez, dentro de ciertos I(mites, el problema necional impli-
cado atraviesa a todes las classes que so articulan en la necibn-
estado. Pdr eso, puede cobrar, en determinadas ocasione y,
bajo determinadas condiciones, una protuberancia especial y
presentarse a la percepci6n inmedlata como un problema au-
t6nomo.
En ambos tipos de las relaciones de close, existen contrad c.
ciones y por lo tanto conflicts. Pero es obvio que la naturaee-
za y la profundidad de las contradicciones y el limited de los
conflicts es, en cade nivel, diferente. El problems national es-
th, por lo mismo, implicado de muy distintas maneras on cade
caso.
La historic del imperialismo cobija ejemptos de iltuaciones
derivadas de los conflicts originados en cada uno de esos tipos
de relaci6n, acs como de situaclones en las cuales ambos tipos
aparecen entretejidos on dlversas d6sls. Por eso, las formulacio-
nes te6ricas o las proposlcior)ns politics sobre el problems del
imperialism, en que el contenido de clase no aparezce explici-
tado de manera efectiva, no pueden proporcionar Indicaciones
reales acerca de la profundidad en que, on la teorfa, se consti-
tuye el problema, o de los Ilmites qua, en la pol tica concrete,
conlleva.
Este as, hoy dfa, un foco de confusion que require ser ur-
gentemente despejado. Las p6ginas qua siguen son un intent
de contribuir a eso, sugiriendo algunas pistas de andlisis e inter-
pretaci6n de los m6s abultados rasgos recientes del Imperialis-
mo. Ilustradas por la experiencia peruana actual, podr an quitis
significar algo, tambi6n pars las tendencies de evoluci6n de si-
milares situaciones en otras parts del mundo subdesarrollado.




Imperlilismo
Neocolonialista y
Burguesfa Dependlente.

a tendencia central en las relaciones imperialistas en Ame-
rica Latina, especialmante desde la 6ltima guerra mundial, as
el neocolonialismo.
En lo fundamental, consist en: 1) desnacionalizaci6n del
control de los recursos productivos; 2) desnacionalizaci6n del
control de la orientaci6n, caracteristicas y limits del creci-
miento capitalist; 3) apropiaci6n por la burguesia imperlilas-
ta, de la mass mayor de to pusvatfa generade; 4) dlsnacm w-

(t V.t.Lenin: 9t hei ldNi f lm ees stiwr A Capldllths ~blwM
EfcoWeKM Edfiwer OtlPgre m 911,1s111u1


L~1DL



















lizaci6n del control del mercado intern significativo pare ls
realizaci6n local de la plusvalfa; 5) aumento de la tass de des-
capitalizaci6n de la econom(a latinoamericana.
Este process acarre6 consecuenclas profundas pare cada uno
de los tipos de relaci6n de clase, y por eso pare el problema na-
cional fundado en aquellos.
La modificaci6n de las relaciones inter-burguesas (imperia-,
lista-nativa) de dominaci6n, consist en: 1) el debilitamiento
y/o la reducci6n de las bases propias de poder econ6mico in-
terno de las burguesfas nativas; 2) Correlativamente, debilita-
miento y reducci6n de los mdrgenes de autonomfa relative,
econ6mica y political, de las burgues(as natives frente a la im-
perialists; 3) en ese sentido, la progresiva pdrdida del caricter
national de las burguesfas natives y su conversion en burgue-
slas neocoloniales.
Sin dude este process afect6 principalmente a lo qua, an
los I(mites del subdesarrollo capitalist, puede conslderorse co-
mo gran burguesta, Ia quo deven(a y deviene cada vez mas on
apenas moclo menor de la burgues(a Imperialista an la eampre-
sea quoa sta directaments posse o controls, Paro la median y
pequefa burguesfe natives, que no fueron enteramente absor.
bides, se reduce a empresas que financier y tecnol6gicamente
son incapaces de competir con las imperialists, y por eso mis-
mo tienen que someterse a una dominaci6n tanto mayor.
Esos cambios en las relaciones inter-burguesas, redefinen
tambidn las relaciones de explotaci6n de la burguesfa imperia-
lists con los trabajadores nativos. Anterlormente, Ia explotaci6n
de la burgues(a imperialist sobre estos trabajadores, se ejercia
a trav6s de un double canal. Uno director, en los "enclaves" pro-
ductivos bajo director control de aquella. Otro indirecto, a tra.
v6s de la ventajosa apropiaci6n de la plusvalia generate en las
empress controlades por la propia burguesa ,native, por los
conocldos mecanlsmos derivados de la divisl6n internaciohal
de trabajo impuesta, y los de la intermediacl6n commercial y fl-
nanciera. Pero el progresivo desplazamiento de ls propieded
y/o el control de las princlpales empress de la burguesfa native
a manos de la imperialists, entrana ta expansion y a la large una
clara hegemon(a de las relaciones directs de explotaci6n centre
la burguesfa imperialist y los trabajadores natives.
Este curso neocolonialists del imperialismo se llev6 a cabo en
Am6rica Latina, con grades y calendarios diferentes, segOn el
mode de insercl6n de cede pals en el mercado Internacional ca-
pitaliste, durante el perlodo postcolonial. Son muy claras, desce
este punto de vista, las diferenclas entire el min6rltario grupo
de pa(sas que antes de la iltime gran guerra alcanzaron un rela-
tivamente important creclmiento del capitalism industrial, y
aquellos donde esto factor no aparece con fuerza sino a partir
de la ultima postguerra. Eso no obstante, hay consenso ontre
los investigadores latinoamericanos, acerce de la generalizacl6n
de la tendencal neocolonialista de la dominacibn imperialist,
eo ambos grupos de pa(ses,-despuds de los anos cincuento
El process do neocolonizaci6n se Ilev6 a cabo tento mas
profunda y completamente, cuando mis d6bil era en cado pals
el desarrollo capitalist industrial y cuanto mis d6bil era, por


conslgulente, el desarrollo de clase de las respective burguesfas
natives. Ese fu6, por ejemplo, el caso peruano, donde eso ope-
r6 no s61o de manera mAs profundo y complete, sino tambi6n
desde muy temprano.
Ciertamente, el process se realize por la presl6n y/o la impo-
sici6n de la burguesfa imperialist. Pero todavia es necesario
enfatizar, para no alimentar el mecanicismo a6n muy vivo en
America Latina, que fuM tambidn la propia political de los bur-
gues(as natives la que di6 paso al fortalecimiento y a la crista-
lizaci6n definitive de la tendencia neocolonialista.
Tambibn en eso pueden observarse diferencias agudas entire
los dos mencionados grupos de pauses. Pues mientras quo en el
caso peruano, por ejemplo, el neocolonialismo fud engendrado
en much en sl congenita debilidad econ6mica y en la per-
manente desarticulaci6n political de la burguesfa native, y n ,
su correlative incapacidad pare concebir y organizer efectlve-
mente, otro proyacto naclonal qua no fuer elI de su crealente
somotlmlento a la domlnaci6n do sum allados Imperlales En lot
otro casoI (prlnclpalmente, Brasll, Argentina, Uruguay, Chile),
algunas traoclones de la burguem(a native tentaron la organize
ci6n aut6noma de su domlnacl6n naclonal, y tuvieron quo ser
desalojadas del poder por otres facclones burguesas natives
apoyadas por las imperialists. O regimenes Ilderados por sec-
tores sociales medios, con respaldo de las mesas dominates,
abrieron cauce a los intereses nacionalistas de algunas fraccio-
nes burguesas, y fueron tembidn desalojadas del poder en las
mismas condiciones.



SNoooloniallmo y Estedo
Naolonal Dependlente.



os proyectos de organizaci6n del Estado-Naci6n, on el lar-
go perfodo postcolonial, se distinguieron en Am6rica Latina
por dos principles rasgos: su car6cter dependiente y su conte-
nido ollg6rquico.
Lo primero, porque la slmultaneidad y la asocieclbn hlst6-
rices de la emancipacl6n anti-colonial con la inserci6nen la es-
tructura emergent del Imperlallsmo, llmit6 an estos passes ld
capacidadd ddesarrollo capitalists aut6nomo. En ese marco,
los grupos burgueses que hicleron valer su pretensl6n hegem6-
nice sobre la organizaci6n del Estado-Nacl6n, fueron precise
mente aquellos que pudieron asociarse con mis ventajla que
los otros con la burgues(a imperialist, Condicionedos de ses
modo, asumieron desde aI partida su situaci6n ubeordtuade,
e hicieron defender de ella su propio desarroHo de clae y su
control del powder. Ese caracter dependients de la naciente
burgues(a native, se expresara necesariamente en tas relacioes
de los Estados-Nacibn con eI poder mpertal, "tanto en el nival





IntOeratal eomn m d tke tr-eW nreM. El Etad-Niest
ema t, m.dede -mi iis is edid d bEad. ssait@o
ILo spndo, pm or sbitr m OeMs do NIm i metso ruolr se
LIno-oua *quo, ft obtanb U r ngile en at lMp plansIMr t
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Smprririst,. ors n concreto pwidwstrial, d c ster y d di.
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I, y pr to mlmo *1 center y los IfmHit d los conins
poeltloo'intmr todis sl, fabuftaban solamlnto is consrik
oln d& un estlo olig6quloo de dommInrln. Efto s., Id mono
polio do los grupos burgues mis vwtaljomnwate aocsIdos a
If burguwfa ImpOerllisto, en Is determinai6n do Is etructurir y
II condu del Estedo-NoeeIn qu a form ,o.
LU comWbincl6n do ambos regos n Ie contformapln do los
proyctos d Estdo-Neol6n, hito quo dte mentuviriw durant
muho tihpo uno contacturi prnron y dMblI, a la mndId, en
sode pals, del mayor o menor dosrrollo to etklv de t buprue
;iof ntitv y, per lo tnto, de Is wtruoturn eon6mmlsoo!ol
r epetive,
Cuendo alt a st poiteeionlel do Ito olecdd sh Amrin Li.
tinh, fud diesparslndo unto oon lI Injortnln do Is itoduo
l6n IndstrIal extreMtiv y 9lg mi tWrd do I mmufIturswr
ImnurgrIn proysoto no l lones son raglw preWnsonm a ter.
notlvi, TNl proyeoto snrtin Iniolelmints ncolado eon los men
ivs motor msdlo que Ia divrlflsde6n de I boe productive
ngmndri, y qu sprenderin muy pronto a oua ioenor I legit
mldad do It dmlnminsn oefgirquln y u uWberdlnol(6n of Ine1
pnrlellme, A me proyMtos parueerin Iosinda laI nUiva
elms tnrbf)dOr qu hmn parts dii prmsm do expnlMd
y modif)iMl6n del opltallme, on is eluded y on #I smpo, y
euye situNan en Mr momentf no Is 1 apbic ab pare on
bIr e prsI viblllusr proyotes neonilfs propili.,
II Istae*oNelenoiuDepondlents onitlturdi por Nf domlina
el6n oligrquise sumpfe, n ms prfodo pr vle A nieelonialli
me, uns dobM funel6n 1) GOrantlsat Is aooiolon #htrs It
burgureso (mperiolse t y is nativ pars Is epltaolmn y e deo
minsol6n sobra los irtbeadores, 2) Intrutwn ter Is defense io,
por lo minoe, l rMegs do In olndleonis dio -M sosil6n,
a deeir, d IW rawptlel6n dt bewheoles y de lo mArWgn do
autonfmlo, do is burfgusls native n l mI nro de c pe
In ol primer sentld, M tedo nMnoms ou eondlol6n do
pendlente, In fl sgundo, iu earotar nealona L. o snmplWat
dIlidtiloes ntre ambe tirminoe do em dobtl crateter del I'
todo-NMi6n, fu# determined per of primero doe lleo, pues s
lustnwnto an dl, on la condla b dependlents, n que prinol"
prment a mepress d r ter de alai de m tedo.
Por so, It profundliel6n del curso nocolonIeolita del Im-
perial moo n ro pirodo posterlor, conducet c oreolents die
qullibrio cntre imsbie funaionE do anr ftedo, privllegendo o
did on que m s burguaste nartives front perdindo Iou wc ter
nmlonal y soumrndo urn ondcl6n neocolonIrl, on were d ui
Intor d clas M, Estdo que rlli dominan tender tmblin
s comnertli gradismnte en un Estado Neo olonlre. Parid6&
iicamente, an parlencao, corresponderd a los grupos burguess
urbeno-ndustrisles mis quae los ollirquloos, el dudoso prl4
vilegio de fortalecr o tondenc.
Es decir, fud por suo interest de dce que Is buruiMfq
"modernes" do Am6ice Latin, fueron abxndonendo In drfen-
so d sus interest nacioneles, en beneficio di losr mperalirtas
y, on*A todo, de Ia burguesua norteamericao. El Estado-Na-
cidn que Ia burguesfas rlg6rqulcbs lvantaron como proayeco
nclonl, con mayor o menor fuerze n.on los pefes, divon
n numtiro p ses on intrumenfto do los proysctos nsooulo
aes dy d tourwuss indutrial-whi .


Es t pumfndu aeinl n d ortel r n~ i to m ni d1
Etkda M l ptklim, f si5mb 'm- tso "o "uOa"T^^
oinllkwo mar"ndO as N1 IFrMgeWatle. LU8-1- ,
Ilb ualie Wm hratl id e uw i ui.9wug
Ite rt i~ n m. elnkia 1 aim ir u WYie am dl
stgdi yd eI mble do Wse tulnemie WI hiu m*nlr Wn m
d perwodo d dctiv dvrstm in6It maVdrnmtei 6 dlb L
p eon6mnleoocim doi Msos peN e Monepindi tmbl1n dids
It tMndenole db *si noetntoMlinh, an em soipeM aeildi
podrf inrmMs qu fu en serviblo di at quo as prol o
frts tlmento. dt sprmto lstotel I empto6tn dk imbtt
do suopral6n.
Come Is Idek di Estods it hlstbrismants noslado tei
'ntlminmnt e s I de do NMi6n, n numtros pbftS a per -
ib.t ol desmrrollo isttuclnefl litado somd equveonti l
derrollo hselonl. Sin embargo; n ped. dolor d stl.rs'
quo qu n abrle I cautli6n nmoeesrl d li rersioen itro 1.
tedo y Nul6n, El posm noulonliat)l hi Implltbdo pm
s(li, I# prwd6|lo temdmiclo oI diarrflto del't si, i"d
spit bureartie, tent.e mns nuwrl fu d*I *indo,,;




Levo egro in hi.emin p.



^uess lond- fuee t deeds wmn01 eo pafetlq 1ig 1 1gn FpIRede



osw pets, sunque ol dM ltMemente y erWis reel dN &quille no
I urr nii en *ig d noaI n @r minm eslenderlo eir Ced
tie do silos,
II usnd esonemlent de is l enItlmldd df lti h emenw t or
girquia, #i 4emiens previo'o d t nueMov" Metor mOdN,
eon prGyioteesi sidins toinantligirqulees y elmif014111W
ptimper i Amls, mude mis qu da fe fr iutor prPrn pla s
dbrW gu modern sd cr,
ome M d46 IlIde inrrr )c hfmroM IHtfflu fr-







pNo obstns is orlei efootive d Is do minel n MoI gqodu

e y pollen dur oIs brellltumsn, eyns.uini dei er
ifurr nl6n doe wis product nli do mle gredusie doeplno
milentos do Is usoSlina do is burIuee Imp iisi lt con losW
principles grupos dd is netlve, prmitird is converginola potP
tioe di los, notores midlos oueionidore do If, domina i6n
oligirquis y prote ones hgm6nls do grupo bu
go uses ndustrli, (I noe. m
En comble on Is correolol6n do fuaerm potitlss, sord pro
fundlz do par is credoentr praenals domo Memisu dio 'is cla
domin(des, urbones principelment, prl d n Ioado pot atr uel-
vindIislones .InMd ae lades polfioeeiinte a lo pro_
yeCtos ant ogidsilderados par los sector medics.
m rduteilmqnte, Ii control del permit burocrtimo dil Estado?
fu6 bompartido por todWs Is prinmciplt froacndo es d IA buAr-
guesf, con una crecients partlelpcli6n d grupos medis tc- .
no-profsioneles, y con concsIlonw polftice y econ6min-sa
Ias prisons revindicatlvs del proletarlado urbewo-Industrial
y en menor lrwdide ro s dil cnpifslndoo .
.En gmnos palms do reltinvmfuiS inptls d rsltOe iho.n
di0 urtoeNO, a I precool OrWi ag* ls M fl- tow ta
ddoiedes c ~ Ua.-ibsbM darll In l 9 oi s







toria por su naturaleza de,clase, pero bajo el commando de los
Intereses de las mis dinimicas fracciones burguesas. Esos regf-
menes son denominados "populistas" y, en ese sentido, et t6r-
mino no tiene un contenido sino rem6tamente emparentado
con el que se refiere al movlmlento popullsta ruso, anterior a la
revoluci6n bolchevique. Ninguno de esos regme'nes fuh'dura-
dero.
La precarieded de estas combinaciones politicas, as( como
su corta presencia on regfmenes pfectlvos, de cuenta del hecho
de que en el moment mismo en que se hac(a totalmente mani-
fiesta la final debltidad de las bases de poder de las fracciones
olig6rquicat de la burguesfa, las fracclones competidoras de la
misma clase no hab(an alcanzado a4n la fuerza hecesaria para
Imponer sus prptenslones hegerm6nlcas, ni podfan ya opera
deolgades do todos los riesgos para la dominaci6n de la clase
enter, implicados an Ia presencia y presibn creclente de las ma-
sas dominades. /
Precisamente, ese situaci6n de crisis de hegemon(a political
Interburguesa, se hace maniflesta converglerdo con y profun-
dizindose por la tendencla de disociacl6n de las classes domina-
das, de los movimlentos politicos liderados par sectors medios
o por fracciones reformrstasde la propla burgues(a. Esa tenden-
cla Iniciada en los alos inas in de is dicada de los 50, alcanza
su plena expres(6n en Ia Oltima d6cada, expres6ndose on la di-
visiln de' prctlcamente todas las brganizaciones polfticas de
ese tpo, y su gradual pero creciente pdrdida de Influencia sobre
las mass trabajadores.
El impact ldeol.gico de acontecimientos como la revolu-
ci6n cubana, junto con acentuar la nueva dlsposici6n pol(tica
de las masas populares, contribuir, tambi6n a la radicallzaci6n
de algunos, importantes rrupos de los proplos sectores medloi,
en particular de los estullantes universitarios. Ellos tratarAn de
aparejar su acci6n a la de los nuevos movmiertos de trabajedo-
res urbano-rurales, y ante la lentitud del desarrollo politico de
istos, tenderin a producer interttos revolucionarios que siguen
la paute de Ia propla revoluci6n cubana.
Las luchss de clase van adquirlendo as( un nuevo nivel y sus
efectos atravetarin las propias instltuclones de legitimacl6n,
control y represi6n del Estado burguds. Universidades, Intelec-
tualgs, Iglesia, de un lado, Burocracia tecno-profesional y Fuer-
zas Armadas del otro, ingresardn en una etapa de diferencla-
ci6n ideol6gico-polftica centre sus miembros, en las modalida-
des y en los Ifmites impuestos por las propias caracterfsticas
ae aquellas institucibnes y grupos.
En este cuadro, las pretensions hegem6riicas de los grupos
urbano-indistriales de la burgues(a dependiente, no solamente
serin.trabadas por la propia debilidad relative de sus bases de
poder, sino cada vez m6s por el hecho de ser condicionadas y
enfrentadas por el cuestionamiento de la legitimidad ya no s6-
lo de la dominaci6n olighrquica, sino de la burguesia en su
conjunto, es decir, de la legitimidad de la sociedad y el estado
burguis como tal, por part de grupos importantes de-los sec-
tores tmedios y de las propias classes de tra6ajadores..
La crisis de' hegemon(a polftica en estos pa(ses,,.a partir de
entonces no c8nsiste ya solamente en la crisis de la hegemonfa.
oligarquica, sino en la.superposici6n de aquella con el cuestio-
namiento (ideol6gico y armado) de la legitimidad del orden
burguds entero.
Se Ilega de ese modo a una situaci6n crucial: ninguna de las
fracciones burguesas con pretensi6n hegem6nica tienen la fuer-
za necetaria para imponerse la una sobre la otra, mientras las
classes dominadas que comienzan a cuestionar la legitimidad de
la dominaci6n burguesa enter, no tienen tampoco todav(a el
desarrono politico necesario para disputar realmente el poder.
En el marco de esta situaci6n, los sectors de autoridad in-
termediaria del orden burgu6s, Fuerzas Armadas y Burocracia


Tecno-profeSional, amplian y profundizah su relatlo autoto
mia political e institutional dentro de este orden. En frare,
por igual, a la crisis de poder burguis y a los peligros no Inmi-
nentes pero potenciates visible de una explosl6n social revolt-
cionaria, esas instituciones y grupos de autorided Intermediarla
asumirtine powder o tendern a ello.
En el caso Ieruano en particular, el regimen emergido de esa
alianza eritre lat Fuerzas Armadas y los grupos tecno-profet-
nates, obtendr6 Un morgen de autonpmfs relative mty ample
frente aa debil dad political de (as cases basics; la educacton
ideol6glca nacional-desarrottists de embos grupos on el p6rl6do
inmediatemente previo, contribuirA a acehtuar ese margen.


ILa Covuntura Porumna: Carhctir
dNuevo W'royvottc Neolonal


n la medida en que el actual regimen peruano se fund en
una particular combinaci6n pol tica de grupos sociales pertene-
clentes a las instituciones de autoridad Intermediaria en el olden
burgu6s (Fuerzas Armadas V Burocracla Tecno-Profeslonal),
resultante de su relative autononizacl6n political an el cursb de
Ia crsiis de hegemonfa, este regimen no puede ser eslmilado a
ri modeto "popullsta". Este oper6, en todas parties, con la par.
ticipaci6n pol(tica direct de las frdcciones burguesas.con-pre-
tensibn hegem4nica antiollgarquice, aunque el liderazgo formal
pudo corresponder a determinados grupos de sectors medios
que encabezaban movimientos pbpulares.
En.este sentido es Imtportante diferenciar, por una part, a
Ops movimlentos popllistas y a, los reg(menes pdpullstas. De
otra part, las tecnicas populists de man'pulacl6n politics de
las mass, que pueden ser tambidn utilizadas pot reg(menet de
plara hegemonia political burgiesa, y las relaciones politics en-
tre las closes en que so fundan los' reg(menes populists.
'En el caso peruano actual, sobre.atodo en el perfodo Ipiclal
de este regimen, la participaci6n pol(tica direct de las "elites"
pol(ticas representatives de las fracciones no-oligirquicas de 1
burgues(a fud insignificant, y fui eso que permiti6 b los gru-
pos de sectors medios premunidos de la funci6n de autoridad
intermediaria, aparecer con autonom(a political suficiente co-
mo para desplegar en toda su amplitud las pretensions arbi-
trales de esos grupos centre las class bAsicas de ia sociedad, as(
como entire el Estado-Naci6n y los poderes imperiaies.
No es casual, por eso, que este regimen recupere la ortenta-
ci6n general de los proyectos nacipnales levantados antes por
jos sectors medios antioligArquicos y nacional-antimperialis-
tas, como el APRA. En buena media, este regimen es la reali-
zaci6n hist6rica de aquellos proyectos. Las peculiaridades de
esta realizaci6n, correspondent tanto a las condiciongs hist6ri-
pas de hoy, como a las especiales caracterfsticas de los grupos
medios, agents de las instituciones de autoridad intermediaria
en el orden burguds, a diferencia de los grupol medios que ha-
cia los afios treinta levantaron los primeros proyectos naciona-
les antioligbrquicos.
As(, mientras que hoy, este proyecto national se lleva a ca-
bo casi estrictamente como un acto administrative, este mismo
proyecto en su moment original y liderado tambi6n por sec-
tores medios pero exclufdos del rol de autoridad intermediaria,
no hubiera podido llevarse a cabo sino a trav6s de la acdi6n de
las masas mismas. Ahora, en cambio, ellas son cuidadosamente
mantenidas en una situaci6n de desmovilizaci6n polltica, duran-
te todo el period necesario para la institucionalizaci6n de las
reforms.







Todos esos elements, se colocan en el centro mismo de los
problems de deslinde del caracter y de los limits del nuevo
prayecto national y de exploraci6n de las alternatives de cam-
bio de las relaciones imperialistas.
En primer lugar, los anteriores provectos nacionales elabo.
rados por los sectors medios, por su orientaci6n antioligarqHi.
ca y antimperialista nacional-burgues, respondfan no solamen-
te a los intereses de los grupos burgueses no-oligarquicos, sine
:tambi6n a las mAs inmediatas reivindicaciones de las classes ex-
plotadas (campesinado y proleteriado). De manera similar, el
proyecto del actual regimen es fambidn efectivamente antioli-
gbrquico, y on la manera inconsecuente enpque la dimension
naci6n estA implicada, es tambien antimperialista. En tal senti-
do, las reivindicaciones mAs urgentes y mAs potencialmente
explosives de las cases explotadas, tienen lugar en este proyec-
to, aunque es tambidn claro quo los intercses hist6ricos de esas
classes y, ante todo, del proletariado industrial-urbano, estbn
Sexclu(dos y distorsionados.
As(, reform agraria, reform de la empresa, reform de la
educnci6n, principalmente, tienen un claro contenido antio-
llgnrqulco. Atienden a las relvindicaciones inmedlatas do los
explotados, pero tambl6n las de los soctores medlos y los de las
mas dinAmlcos grupos do In burgues(o Industrial-urbano.
La estatlzacl6n do Areas Importantos do Ie ecnom(a y de los
recursos naturales, son medldas que respond a lIs finalide.
des naclonales. Pero, al mismo tiompo, Ias medidas do
est(mulo a la burguos(a native IndustrialJ n todas las
Breas ocon6micas en que el Estado no asume la gestl6n direct,
y ol est(mulo a la hurguos(a Imperialists para asoclarso con el
Estado en la explotaoi6n do los recursos naturales y en Is pro-
duccl6n Industrial manufacturera,- muestran suflcientemente
que el proyecto naclonal on juego, no loega hasta la modifica-
ci6n radical del contenido de clase de los anteriores proyectos.
En ese sentido, el proyecto national del rflimeh militar-tec-
nocr6tico vigente, no puede ser reconocido como antiburgu6s
sino en el estricto I mite de antioligArquico; as( como no puede
ser reconocidocomo antimperjalista sino hasta el precise limited
en que se pone en cuesti6n el contenido lltimo de.clase en que.
se fund el capitalism imperidlista actual. Es decir, en iltima
instancia, se ,trata de un antimperialismo en el sentido nacio-
nal ,y no de clase.
Considerado en sus terminos econ6micos como proyecto
de desarrollo, el "modolo perdbno" se cohfigura como una
combinaci6n be la empresa privada industrial y de la empresa
estatal operando con criterios capitalistas, con la pectliaridad


(2) El concept de Capitalisno de Estado se usa aqul on referencia a
una economla capitalist en la cual la generacl6n, realizaci6n y acu-
mulacibn de plusvalla se Ileva a cabo predominantemente o total-
'mnte bajo la gesti6n y el control director del Estado. El concept no
abarca, por 10 tanto, a situaciones'en las cuales la plusvalia opera
predominantemente a trav6s de la empresa privada o ain en empre-
sas privadas con financiamiento e intervenci6n del Estado, aun cuan-
do este pueda harbor cobrado una funciln interventora y dirigista en
la economla y haya asumido la gesti6n direct de brea% Importantes
pero no hegem6nicas en la genoraci6n, realizaci6n y acumulaci6n de
plusvalia. En este Gltimo caso, que es ya bastante frecuente en el
capitalism actual (Inglaterra. Francia, Italia, Alemania, M6xico,
Brasil, Argentina, etc.), lo qua ei Estado hace en la pr6ctica es tomar
a su cargo el desarrollo y la gesti6n de las breas de infrastructure,
servicios, y producci6n de insumos para el capitalism privado, fa-
cilitando de ese modo la operaci6n y los beneficios capitalistas, y so-
cializando las perdidas de los empresarios privados al hacorse cargo
de empress o rubros de actividad de baja rentabilidad o diflcil fi-
nanciaci6n. Es claro, por eso, que cuando en este trabajo se subraya
el capitalism de Estado comb' una do las principles alternatives de
este process, no se estb afirmnaisdo que la situaci6n actual del Peru
correspond a este concept, sino la presencia de elements que con-
figuran la posibilidad de desarrollo de una tendencia en esa direc-
ci6n.


de que el sector estatal aparece 'con poslbilidad hegem6nica.
La burquesia imperialist, especificamente, aunque impedi-
da de actuar de modo totalmente incontrolado como en el
period previo, mantiene su presencia en los sectors privados
de la economla peruana, sea en asociaci6n con la burguesfa in-
dustrial native o con el Estado, as( como tambidn en los pro-
pios sectores estatizados de la econom(a en asociaci6n con el'
Estado. En este conjunto, la asociaci6n con el Estado surge
como la probable modalidad predominate de la presencia de
la burgues(a imperialist en la economfa del pais..
La emergencia del Estado en la gesti6n direct de areas im-
portantes de la economfa peruana (sobre todo en laifinanciera
V en las industries de base para las industries estrictamente ma-
nufactureras), y en la gesti6n asociada con la burgues(a imperial.
lista y la native (sobre todo en la explotacibn de recursos natu-
roles y en la manufacture), configure una tendencia a ea estruc-
turaci6n del capitalism peruano como Une economfa capita-
lista estatal-privada, con la posibilidad de predominio del sec-
tor estatal, a.largo plazo.
De otro lado, la introduccl6n de la propieded accionaria de
los trabajadores an las empresas y de une poslblo cogestl6n a
largo plazo, de equellos en las empresas prlvades, conlleva una
tendoncia neocapltallsta, como.un otro element de modlfice.
cl6n del'capitalismo an el PerO.
Por todo eso, se puede califlcar el proyecto peruano,de de-
sarrollo, como ol de una oconomfa capltalista estatal-privada,
con elomentds neo-capitalistas, y tendlendo a largo plazo al
predominio del sector estatal. Eso significar(a qua en la 16glca
del largo plazo, emerge la tendencip hac!a qn Capltallsmo de
Estado como dominant, y subordinado a 61 un capitalism
,privado cuya amplitud no puede'predlcarse apriori (2).


Las Alternativas de Cambio de
las 'Rlaciones Imperialistas en

el Per6, dentro del actual Proyecto.,


e este cuadro pueden surgir alguqas alternatives mayores
para las relaciones imperialistas: 1) la s61a consolidaci6n de la
situacibn actualmente existence; es decir, la continuidad de la
presencia de la burgues(a imperialist en sectors privados im-
portantes de la economic, principalmente en la manufacture,
y en la asociaci6n con 1e capital estatal sobre todo para la ex-


Ciertos analistas superficiales, inslsten en que la ampliacion de la
intervenci6nr estatal en la economla y la reducci6n de la actividad
empresarial privada. Implican autombticamente una negacibn del ce-
pitalismocomo sistema de producci6n y de relaciones de produccibn.
Si bien os clerto que el capitalism se dosarroll6 bajo el control pri-
vado, en tanto que modo de producci6n el capitalism se fund an-
te todo en el predominio de la lev del valor y en la condlci6n de mer-
cancla tanto de los.productos eomo de los proplos elements de Is
prqducci6n, y eso puede operar tanto bajo la empresa privada, la
empress estatal, mixta o en las Ilamadas "autogestionarias". V6ase
on este sontido, el desarrollo reciente de las investigaciones de
Sweeze y Betleheim sobre todo.
Lo anterior no significa que en el process de construcci6n de una
economla sociallsta, la Icy del valor y la mercancia seran suprimidas
desdo la partida; pero es obvio'para los revoluclonarios soclalistas,
qua es a su erradicacl6n que se dirigen lot esfuerzos de esa cons-
trucci6n. La autogesti6n, como posibllldad de arradicacibn del capl-
talismo, consist por eso an la autogesti6n de la economla an su
conjunto por los trabajadores, y no meramente de empraesa particu--
(ares. Pare que eso pueda ocurrir, lot trabajadoras requleren tener
como conjunto, la autogosti6n del aparato del Estado. Por eso, la
revolucl6n socialist as, ante todo y sobrestbdo', una cuestl6n de po-
der de los trabajadores.






plotaci6n de recursos naturales. 2) Si ta tendencia al predomik
nio del capitalism de estado se fortalece, la reducci6n de la
presencla de la burguesfa imperialist en modalidades que no
seen las de su asociaci6n con el capital estatal, pero bajo esta
modalidad mantenidndose on todas las areas de activldad en
que hoy opera; 3) La complete focalizaci6n de la operaci6n
imperialists, en la explotacl6n de recursos naturales en asocia-
ci6n con el Estado. 4) Una alternative cualltatlvamente distin-
to a las anterlores, no debe omitirse: la reduccl6n del Ambito
do operacl6n de la burguesfa imperialist, a la condici6n de fi-
nanciadora de los proyectos del Estedo peruano, pero sin acce-
so a la gesti6n de las respectivas empress y, por lo tanto, reci-
biendo solamente los beneflclos derlvados de los interests y
emortizaciones del capital financier.
Todes esas alternatives contienen el supuesto del desarrollo
del capitalism de estado, como modalidad dominant en la
econom(a peruana, sin que eso implique necesariamente la de-
saparicl6n o la reduccl6n en tirminos absolutes de la empress
privada. De hecho, ambos elements est6n contenidos en el
proyecto del actual regimen, expresados in sus mis importan-
tea medldas legislativas.
As( mismo, tales alternatives constituyen el surgimiento pro-
bable de una nueva tendencia pare la configuraci6n de las rela-
clones imperiallstas en el Per( y susceptible de ser extendida a
otros poses de la regl6n. Esta nueva tendencla puede ser, a mi
julclo, calificada como neo-imperialista por las siguientes razo-
nes: 1) porque alters profunda, aunque no radicalmente, esto
es,on t6rmlnos de clase, las relaclones entire la economic perue-
no y el imperialismq, sustituyendo el previo curso neocolonia-
lists; 2) porque presupone el capitallsmo de estado como for-
ma dominant on la econom(a del pals y como la base princi-
pal de las nuevas relaciones con el imperialismo, en lUgar de le'
previa relacl6n directs entire la burguesfa privada native y la
imperialists; 3) porque entrail contradicelones mis profundes
on las relaclones Imperialista, pues a dlferenola de ouando is.
tas se basaban en las relaclones privodas dlrectas antre dos nli
vales de lI propil clase burguesa, las relociones centre un capi.
talismo de estado nacional-dependlente y la burgues(a impe-
rialista, pasan a defender de los agents sociales concretos que
pueden, eventualmente, hacerse presents en la determinaci6n
de laconducts concretldel Estado.
Actualmente, el relative debilitamlento de la hegemonla del
Estado norteamericano sobre los otros del nivel imperialist del
capltallsmo, la tendencle correlative hcia un pluricentrismo
on este raspecto, asl como la tendencia equivalent on el Area
socialists, son factors qua pueden permltir un margen de me-
nlobra bastante ancho pare las pretenslones y esfuerzos auto-
nomistas de la burguesfa y de la pequena burguesia de los paf-
ses subdesarrollados.
En este context international, esta igualmente posibilitado
un campo de maniobra important, para todo intent de este
tipo de reducir la subordinaci6n respect de una u otra bur-
gues(a nacionel-imperialista en particular -en este caso concre-
to, de la norteamericana- sin que eso suponga de modo necesa-
rio la rupture con el sistema en su conjunto. De hecho, esta es
la orientaci6n mas clara del regimen peruano actual.
Sin embargo, junto con las tendencies al pluricentrismo en-
tre los Estados Nacional-lmperialistas, esta es tambi6n la hora
de las tendencies hacia una mas consistent integraci6n de la
burguesfa imperialist como clase international, y son ya bas-
tante asim6tricas las relaciones entire la nacionalidad de los Es-
tados y la nacionalidad de los grupos que controlan los recursos
de producci6n on cada pafs.
En estas condiciones, todo proyecto de desarrollo national
que no se disponga en la practice a la rupture con la domina-
ci6n imperialists en t6rminos de clase, es decir, a la rupture con
el capitalism -viejo o nuevo- no poor(a tener otro camino con-


creto que mantener, con todas las modificaciones que sea ca-
par de ejecutar, las releciones de subordinaci6n con la burgue-
sfa imperialist, Las posibilidades de un desarrolto capitalist
aut6nomo, sea por la via de la empress privada, o por la de la
empress estatal o por la comblnaci6n de ambas, son hist6rlca.
mente nulas en las sociedades donds el capitalismo es depen.
diente y subdesarrolltdo hoy, puss los interses de clas de la
burgues(a, privada o estatal, imponen para su sobrevivencia la
pertenencie a Is cadena Imperialists, cualesquiere qua soan los
camblos en la posici6n relative de estos passes en ese engranaje.
Las Modiflcaolones en la Cadena Imperiallsta.-
En la evaluac6ln de las alternatives de un proyecto naolonal
como el peruano actual respect del imperialism, es impres-
cindible tomar en cuenta los cambios en Is estructura y en la
ideologla del imperialismo on su conjunto. Es de la dialectica
centre lo qua 6ste permit o traba y lo que un proyecto de desa-
rrollo national conlleva, de donde resultar6n gran part de los
I(mites y de los factors del desenvolvimiento de lss relaclones
con el imperlalismo. En este ensayo caben.solamente algunas
proposlciones generals acerce de esos cambios.
En primer t6rmino, desde el inlcio de la experienale nasseris-
ta hasta hoy, much agua he corrido bajo los pientes de la his-
toria. En aquel moment, el capltalismo imperialist no staba .
ni structural ni ideol6gicamente preparado, pare enfrentarse
flexible y ventajosamente con una sltuacl6n semejante. Fu&
probablemente Is rigidez y la violencia de la respuesta Imperia-
lists, lo que contribuy6 a profundizar y acelerer las medidas
nacionalistas, junto con el vecino apoyo de Is Unl6n Sovi6tics
y los problems derivados del conflict rrabe-lsraelf.
Desde entonces, sin embargo, el deserrollo de los Estados
Socialistas, el Impacto del creclente poder de China on partl-
cular, el desarrollo de los movimlentos nacionalistas on todoal
mundo domlnado del capltallsmo, en sums el desarrollo de los'
conflldtos neclonales y de class al Interior del Imperlslismo, y
centre Aste y el area soolaltlt, ha converqldQ con modificaclo-
nse aprecsables en ia estructu4e econ6 mic y polltica y an la
Ideolog(a del imperialismo. Td Idb o pual obliga, pero tambnii
permit, una mayor flexiblllded y capacided de ajuste de Ia do-
minaci6n imperialsts a las nuevas iltuaciones.
Los camblos estructurales an el modb de producci6n capl-
tallsta en los centros hegem6ntibs, y sus consecuenclas sobre
las relaciones de poder inter-burguls e inter-nacional Imperia-
lists, no solamente permtten sino tambidn requleren reajustes
profundos on las relaclones con las burguesfas dependlentes,
con los Estados NaclonalDependlentes y con sus trabajadores.
La organizadi6n empresarial'conglomerada y el tremendo
Incremento tecnol6glco, permit a las burguesfas Imperialistos
operar de manera mis diversificada en las economy fns dependien-
tes. Su volume y complejidad require la creciente racionali-
zaci6n y modernizaci6n de sus relaciones de dominaci6n. La
diversificaci6n de su 6mbito-de operaci6n, supone la necesidad
y la posibilided de flexibilidad, pues on tanto que sus intereses
no radican como entes exclusive W casi exclusivamente en un
s61o sector de producci6n o en una sola empress, Io que pier-
de o arriesga en un rubro puede ser ganado o recuperado en
otro. Su capacidad, tecnol6gica y las dificultades de rentabili-
dad de part de sus inversipnes en los centros hegem6nicos,
permit el desplazamiento de ramas productivas intermedias y
de tecnolog(a intermedia hacia los paises subdesarrollados, pare
beneficiarse de los bajos costs de producci6n y para, con in-
versiones relativamente bajas, acumular capitals importantes
a ser invertidos en los pauses hegem6nicos o reinvertidos en los
propios pauses subdesirrollados ventajosamente. Por todo to
cual, una nueva division international de producci6n es ye nb
s61o possible sino necesaria y esti de hecho en pleno process.
Los efectos de estol factors en America Latiis son bastan-
te visible. Es notorio, on efecto, que et proceso do tndv trli"-







zaci6n sustitutiva e intermedla en Is postguerra, ha sido aqu(
part del curso de neoculonizaci6n, con todas sus implicaclo-
nes sobre la internacioneaizaci6n del mercado interno de estos
passes, el control de la acumulaci6n generada o realizada aquf,
el aumento de la descapitalizacibn.

V'ero ese process ocurri6 bajo el control del capital monopo-
lista, cuyas necesidades de "racionalizaci6n" de la producci6n
y del mercado latinoameridano, permrtieron la iniciaci6n de la
"integraci6n econ6mica" de la region, hasta los I(mites compa-
tibles con los intereses monopolfsticos. Para que esa incipiente
"integraci6n" fuera viable, fud necesario tambi6n aceptar y aun
estimular la creciente intervencl6n estatal en la econom(a, alen-
tando a contrapelo las Ideolog(as estatistas de los grupos tecno-
profesionales y burocrAticos civiles a militares. Debe recorder-
se que el Pacto Andino, por ejemplo, la expresi6n mas avanza-
da de las tendencies de integracl6n y deosurgimiento de las pri-
meras formas de capitalism estatal, fu6 proyectado desde an-
tes que el regimen military peruano apareciera.

La aparici6n de conglomerados financieros especfflcamente
destinados a operar an las Areas subdesarrolledas, como ADELA
y DELTEC en America Latina, y los principles mecanismos
a instituciones internacionales de intermedlaci6n financiers
(BID, Banco Mundial), constltuye a su vez un possible canal im-
portante para contribuir a asegurar la continuidad privileglade
del capital imperialist sobre todo en situaciones como la
peruana. Aparte del. hecho de que los cr6ditos intqrnacionales
van en aumento en este regimen, como se verifica de la recien-
te decision del Club de Paris de recomendar el otorgamiento de
800 millones de d6lares pars proyectos estatales y prjvados del
PerO, merece considerarse en este caso una alternative possible
pare el imperialismo, si el capitalism de estado se desarrollara
como dfectivamente dominant en este pafs. Sweeze y Magdoff
(3) tienen probablemente raz6n en impugner la tesis segin la
cual el capital financiero esta vdlviendo a una postcin de privi-
legio en el capitalism mpnop6lico actual. Sin embargo, ad-
rrnitiendo provisoriamente la correcci6n de la,posici6n de esos
autores en lo que se refiere al capitalism de los centros hege-
m6nicos, la situaci6n podrfa prbsentarse de distinta manera en
lo que respects especlficamente a las relaciones con los pauses
subdesarrollados. Pues si en 6stos, por determinadas condicio-
nes, se fortalece la tendencia hacia el capitalism de estado, de-
berfa tambien esperarse la sustantlva reducci6n del ambito de
operaci6n del capital industrial privado, ya que la respective
Area de actividad tender(a a caer bajo el control estatal. Pero
las necesidades financieras y tecnol6gicas de este tipo de eco-
nomfas, podr(a tambi6n permitir la estrecha asociaci6n centre
el capitalism de estado y el capital financlero international,
el cual quedarfa de ese modo en una clara posici6n hegem6nica
sobre los dem6s en el mundo subdesarrollado. Podrfa as( ocurrir,
aunque con modalidades y mecanismos largamente diferentes,
una relaci6n imperialist equivalent en cierto sentido, a la for.
ma principal de dominaci6n imperialist en la primer etapa
postcolonial en Amdrica Latina, durante el siglo XIX.
Los desplazamientos de poder inter-nacional en el imperia-
lismo, fundados tanto en la tendencia de integraci6n empresa-
rial y structural del capitalism monop6lico, como en las di-
ficultades nacionales de la burguesia de los Estados Unidos,
cuentan tambidn de ma'nera decisive para las alternatives de
Aesarrollo de process como el peruano. De un lado, posibili-
tan'un campo mas ancho y mAs flexible de maniobras por la
tendencia al pluricentrismo nacional-imperialista, por el relati-
vo deterioro de la hegemonfa national de los Estados Unidos,
y de ese modo no estimulan Ia radicalizaci6n possible de agents
politicos de ambigua posici6n de clase frente al imperiaismno.


De otro lado, las dificultades internal de los Estedos Unidos,
junto con el factor anterior, de Idgun modo traban sl capacidad
represiva del imperielismo, tanto si se consider particularmen-
te al principal Estado Imperialista como a los demos y a la bur-
gues(a imperialist en su conjunto, si se tiene en cuenta, ade-
m6s, la ambigueded esencial de un process coma el peruano.
Esos 6ttimos,factores, no obstante, van asociedos a impor-
tantes cambios en la ideologia imperiatista, en grand part deri-
vados del ascenso de las luchas de claso y de las iuchas necio-
nal-antimperialistas an el mundo contemporhneo. La burguesia
imperialist como clase y los Estados Imperialistas, hen tenido
que enfrentarse crecientemente, sobre todo en los 'iltimos vein-
te aflos, con la perspective de explosions revolucionarias en
las cuales se arriesgaba la p6tdida total de sus interests, y a
admitir en consecuencia la necesidad de reajustes y reforms
profundas en sus modalidedes y mirgenes de dominaci6n, para
alejar o amortiguar el riesgo. A scepter y aun a preconizar la
flexibilizaci6n y Ia modernizaci6n tanto de su propla domina-
ci6n, como la de las burguesfas dependientes. Ese fu6, por ejem-
plo, el origen explfclto del proyecto de la Allanza para el Pro-
greso, frente'al impact de la revoluci6n cubana en Am6rica
Latina.
Este cambio en la ideology imperialists, no por interesado
as meros important o efectivo. Es bastante probable que fu6
precisamente por sus efectos, como resultado de sus pr6dicas,
quo en Am6rica Latina una buena part de los grupos tecno-
profesionales, as( como los miembros de instituciones como
las Fuerzas Armadas, hen venido aproximAndose a la admisi6n
de las reforms necesarias. En este sentido, no cable olvidar que
fu6la educaci6n desarrollista de los ofipiales del Ej6rcito Perua-
no, realizada a la sombre de la ideolog(a kennedista, on insti -
tucio.ies como el CAEM, Io que contrlbuy6 en gran medlda a
los cambios ideol6glcos que ahore se expresan en el present
regimen military. Y tampoco debe omitirse, en este rapido re-
cuento, que la conduct especialmente cautelosa y flexible de
la burgues(a y del Estado norteamericano frente al process pe-
ruano, no podrfa ser totalmente explicada sin considerar estos
cambios en la ideologfa imperialist. Fud muy otra, como se
recordarS, la actitud respect no solamente del regimen nasse-
rista, sino de intentos de lejos mAs modestos como el varguis-
mo-gularismo y el peronismo.
Todo esto permit afirmar que en la actualidad, el imperia-
lismo estA structural e ideol6gicamente preparado para enfren-
tar este tipo de proyectos nacionales, de mantra flexible y
cautelose, pars tratar primero de contenerlos sin violencia, den-
tro del marco del sistema, y reintegrar despuds en su seno, mo-
dalidades nuevas que, aunque molestas, pueden ser a la postre
compatibles con la propia 16gica de desarrollo del capitalism
imperialist mbs avanzado.
1M -


LUCHA DE CLASSES Y PROYECTO NATIONAL


Mleconocer que el actual regimen militar-tecnocr6tico, es
product de la autonomizaci6n relative de los grupos de auto-
ridad intermediaria en el Estado burgues, en el marco de la cri-
sis de hegemonia political inter burguesa superpuesta con el
cuestionamiento de la letimidad de esa hegemonia por las cla-
ses dominadas, ubica con claridad las races hist6ricas y el con-
tenido social de este regimen.


(3) Vease de Paul Sweeze y Harry Magdoft: The Resurg cy of Finan-
cial Control: Fact or Faney?, en The Dynamics of U.S. Capitalism,
de ambos autores, MR. Press, 1972, Nueva York.





Tat contenido correspond al de los sectors sociales medios'
de esta sociedad. Pero, por eso mismo, nadie puede pensnr
seriamente que de ellos pueda originarse un proyecto national
con autonom(a hist6rica alternatives los proyectos de La hur.
guesfa o alos del proletariado y el cpmpesinado.
Los sectors sociales medios son atravesados por todas las
corrientes ideol6gicas, que expresan los latereses sociales bAsi.
coa que se articulan en la socieded. Su conducts polftica no,
puede ser, por conslguiente, ni homogdnea pers cede uno de sus
grupos, ni consecuente pare uno cualesquiera de ellos. El pre-
dominlo de una determined conducts, en un determined mo-
mento, depends del predomlnlo que uno a mas grupos puedan
haber cobrado en esa coyunture y de la relacl6n political que
6stos tengan allf con les claset btsicas d la socleded,
Esa situaci6n, a su vez, es determlnade por el tipo de rela.
clones pollticasque tongan entire s( las closes basics an esa,
coyuntura, as( como de los mecanismos e Instituciones concre-
tas en que la influencia de cada una de aquellas, pueda elercerse
sobre los grupos media que marcan la Ilnea predominante de
conduct del resto de ellos e eese moment. No es, por eso.
id6ntica la conduct concrete que se puede esperar de los gru-
pos de autoridad intermediaria, como las Fuerzas Armadas y la
Burocracia Tecn'o-profesional, con la que puede esperarse de
otros grupos socialte medios no ligados a esas instituciones, a
peser de qua el contenido social de embos tipos de grupos me-
dio s es bsicamente el mismo.
SI colocamos ahora estas cuestiones, en relacl6n con los
condiclonemlentos y tendencies sofaladeas n el esquema prece.
dents sobre las alternatives do camiblo on la dominacl6n Impe.
rlallsta, so puede perclblr que la chance qua cada una de lis
alternatlves quo se ban subrayedo como las rmis Importantes
puedan leHgar a tener an el cso peruano, dependen, hoy dil,
ante todo del modo como se desenvuelvan las releclones poll.
ticas entire las class blsicas y, por lo tanto, del inodo c6mo
Astas*logren, a no, toner presence hegem6nlce on la determi.
nacl6n de la conducta'concreta del Estado peruano. En otros
tOrminos, del desarrollo de Is lucha de closes en costa socledad.
Clertos inteligentes observedores de lI actual situacl6n pe-
ruana, como el Prof. Eric J. Hobsbawm (4), no obstante reco-
nocer que la orientaci6n nacionalista de este regimen no ilega
hasta ser definilamente antiburguesa, puesto qua esta clerta-
mente en favor de un desarrollo capitalist native aunque bajo
el control de un sector estatal dominantt, concluye que la
inexistencia de una burgues(a naclonal y la debilidad de las em-
presas privadas, obligari a un crecimiento del sector estatal has-
ta equiparar a la situaci6n peruana a la que hoy existed en los pa(-
ses de Europa del Este. En tal caso, argue, podria ser perti-
nente discutir la deseabilidad de amplias burocracias estatales
en una sociedad subdesarrollada; pero a menos que se asuma
que to que hoy existe en esos passes (Bulgaria o Rumania, por
ejemplo) es el capitalism, esot problems no son suficientes
para calificar un regimen como "burgu6s-reformista" En tal
virtud, segun Hobsbawm, la estrategia de desarrollo que los ge,
nerales elaboran puede ter debatible, pero no puede ser califi-
cada de "proimperialista" y "procapitalista" (5).
La esperanza del Prof. Hobsbawm reposa, pues, no tanto en
las caracterfsticas reales del "modelo peruano" actual, sino en
una supuesta inviabilidad de este por la inexistencia de una
burguesla national. Sin embargo, tal vez no es prudent ir tan
ligero en este p(oblema. Porque, sin duda, un asunto es la
inexistencia de una burguesla national, cuyo hecho se ha trata-

(4)E.J. Hobsbawm: Peu: The Pecullar "Revolution", publlcado en
New York Review of Booki, 16 de dtciembre do 1971. (Ha sido trn-
ducldo y publicedo en Lima, on et Suplemonto Politico de La Cr6-
nice, diario oficinlista de Lima).
(5) E.J. Hobsbewm, op. cit.


do en estas piginas de mostrar y explicar por el curso neoceato
niialista del tmperialismo en este pals, y otro asunto enteramen-
to diterente as sa simple negact6n de ltburglesia en esta socile
dad,
O6hll como es, indudablemente, comparade con ta' raellefie
a meaicans, sl burguesfa peruena existed no, desde luego~ como
national, sino en tanto que burguesla neoselonild, salvo lo
estratos de median y pequefs burguesla urhana y rwal, sin
capacidad de competir con to anterior, Negar simplemnte fa
xistencla lde aquella burguesfa porque no es neolonal, serl
tamblin una mere "devaluacl6n del lenguele'" A menos natui
rtlmente, que el Prof, Hobsbawm probera que to que existla
on el Poro' antes del actual regimen, era solemente uh conjunto
de sectors medlos y de proletarledo y campesinado, y is iinice
bUrouesfa era la exirenjere imperialist,
Por otra part, no se ve porque debe descartarse eutom6i1i
Iimentela inviabilidad del fortalecimiento, denteo de ciertos If.
mites, de los grupos urbano-industrlales de la burgues(a native,
'sl al mismo tiempo se admite la palmaria realidad de los esfuer.
zos del regimen military, pare incentivor el crecimiento de la em-
presa privada native en todas las breas de activided no incluidlas
en el exdlusivo control estatal. Y eses no son de poca importan-
Scia: la industrial estrictamento manufacturers, la construcci6n,
el come.rclo interno y los servicios.
Se puede admitir sin dificultad, que el desarrollo de ls bur-
gues(a native privade, podrla no atcanter Is magnitude neoesaria
pare rigirse coma dominant frente al sector estatal,,si se man.
tiene In tendencia d ddesarrcllo del capitallsmo de estado. Pero
no so justlflce descartar, en la presents 6ircunttancaes, la poll-
billdad de une prolongada coexistencea en una economlf capi-
talists, de un sector estatal dbminante con un sector de emprte
se privida Importants aunque subordlnade el primero, y san,
smls, en estrecha roaolinl6n con 6il Y, ademls, ml blen desde el
punto de vista de IIs tendencies de largo plao, existen Ids ba-
us para avizorer el crecimiento del sector estatal, astai no son
slflcientes cbmo pare esperar que eso ocurra a un plazo p'6xl.
mo y sabre todo, en Is magnitud necesaria pare general una il-
tuacl6n analog a la que existed hoy en Europe del Este.'El
Prof. Hobsbawm adelanta, qui6As, dpmasidd sUts deseon 9pbre
la realidad.
Si. todos estos elements son puestos on relaci6n con la
tendencia del regimen military a asqciar a la burguesfa imnperla-
lists a los proyactos del Estado, no s6lo financieramente sino
en la producci6n misma y en la gesti6n de las empresas minass,
' petr6leo, principalmente, y en la comercializaci6n Internacional
de mineralss, la perspective propuesta por Hobsbawm aparece
, todavfa mis Incierta.
Por todo ello, el Prof. Eric J. Hobsbaw1n, brillante historia-
dor del capitalism britinico del siglo pasado, nb acierta al co-
locar en una apenas parcialmente correct vision de la realidad
peruana (inexistencia de una burgues(a national), o en el nivel
de la psicologfa de los generalesi("las intenciones de los gene-
rales no son dudosas"), sus buenos deseos pare ae curso "antim-
perialista" y "anticapitalista" de la "peculiar revolution" perua-
na.
SI, las intencionescuentan. Pero, como el propio Hobsbawm
admite, ni aquellas son tan claras ("Sin embargo, las medidas
de los generals no son intentados para ser anti-business"), ni
hay porqu6 olvidar el adagio de los antiguos chinos, que ense-
flaba que de buenas intenciones esta empedrado el carfino del
infierno.
Otra es pues la arena en la cual esta histbria sert decidida: la
de la luchade classes. Una vez m6s, de las relaciones political en-
tre la burguesla (imperialista y native) y el proletariado y el
campesinado, y do las relaciones politics que con cnrl: uno de
eHos tengan los especiates grupos medios qpe hoy detentcn
el poder, depended ta orientaci6n que en adaei e puea guiar
Ia conduct del actual regimen y ea cwrctr de) proceso en su






conjunto. La politics no results automtlicamente s61o de lIe
caracteristlcas socio-econ6mlcas de las clasb bIsicas, ni sole.
mente de ls ambigues intenclones de una burocracia,
La debillded political de las closes bislcas ya manifiesta on el
process mismo de crisis de hegemon(a politics, he sido muy
clararrente mostrade en la actual coyuntura. Eso as, justamen.
to, lo que explica al qxcepclonatmente ampllo margen de au-
tonom(a relative con qua han podldo operar los sctuates man-
dentes. Pero ni esa debllidad as compartlde equltatlvamente
por tales closes, ni la conduct de los grupos medios en el pe-
def, he sido uniforms pare con cade una de ellas, nl recfproca-
mente la de 6stas con aquellos.
En primer tOrmino, la debitldad politics de la burguesla as
largamente much menor que la del proletarlado y el campe-
sinado. Podr(a parecer.que la liquidaci6n de sus grupos ollghr-
.quicos por la reforms agraria, la debllita sun m6s; pero es exac-
tamente a la inverse.
Las medidas contrarieS a los grupos olig6rquicos de la bur-
guesfa en el Peru, mientras no van acompefaedasde ot'hs medl-
des contra los grupos urbano-industriales de esa class, produ-
cen un curso de homogepizaci6n socio-econ6mica y de cohe-
siln political de la burgues(a y la base de hegemonfa de sus
grupos monopolisticos asociados a los mis diaemicos y mo-
demos grupos de la burgues(a monopolfstica international,
organizados en corporaciones multinacionales.
Dentro del mismo context, la ampliaci6n de los grupos
medios tecno-burocrdtlcos, y de Ia pequena y median burgue-
s(a rural y de la pequeia y median burguesia commercial urba-
na, que son efectos necesarios del tipo de orgariizacibn de la
actividad econ6mica que ahora se desarrolla, no solamente son
convergentes con la renovaci6n de las caracteristicas socioeco.-
n61nicas concretes de la burguesfa peruana, sino que, sobre
todo, pueden fortalecer las bases sociales de la hegemon(a po-
1/tics burguesa, sea que.6sta est6 organizada sobre la base de la
empress privada o sobre una asociacl6n estrecha entire la em-
presa capitalist estatal y la empress privada.
Desde el pur)to de vista de la burguesia, pues, el resulted
principal de la r6gica mayor de ests process de reforms, con-
Ssiste ante todo en: 1) su homogenizacl6n socio-econ6mica qua
se derive del hecho de que sus bases econ6mlco-sociales son
.definidemente radicadas on el crecimlento de los settores ur-
bano-industriales de la econom(a del pa(s, vale decr de los sec-
tores mis niodernos de tsta. 2) su mayor capacidad de cohe-
sl6n political, derived de la llquidacl6n de las disputes hegem6-'
nicas entire los grupos oligirqulcos y los no-oligirquloos do Is
clase, puesto que las bases de powder de los primeros han sido
erradicados. 3) La possible ampliaci6n de las bases sociales.de as
dominaci6n politics burguesa, derivada del ensanchamiento de
sl medibna y pequena burgues(a urbano-rural, product a su
,vez de las medi(ts modernizadoras del regimen, y del ensan-
chamiento de los grupos medios tecno-profesionales y buro-
crAticos, que el process estimula tanto por la va de la amplia,
ci6n do las actividades estatales como de la empress privada. '
Estos cambios en el' contenido socio-econ6mico concrete
de la burguesfa peruana, y en las bases sociales de su dominion
bolftico, est6n asociados, ademas, a los cambios en las relacio-
nes con la burguesfa imperialist y con el aparato burocr6tico
del Estado. En el primer aspect, esas relaciohes tienden a ar-
ticularse con los m6s modernos y poderosos grupos monopo-
Ifsticos de la burguesfa international, y menos con los pulpos
tradicionales, y cuentan asf mismo con un instrument estatal
fortalecido, modernizado y racionalizado, que se prepare a
cumplir une funci6n de defense de una proporci6n mayor de
'los beneficios. El segundo aspecto, derived del hecho deque
Sales empress estatales siguen operando son criterios capittiis-


tas, implics no solamente una poilble asocielbn much mas
estreeha de la empress priveds y de sl empress estatal capital
lists, transferencis orginicas de recursos y de beneficlos, sino
tambldn uns min ventajosa Intermediacl6n del Estado entree
la burguesfa imperialists y ls native, derived de la croctente
y explicit tendencia de asoclact6n entire el area de capitalism
de eatado y Ias corporaclones multlnaclonales.
Es declr, no Onitcments so estan modiflcando las bases so.
clo-eqon6mlcas coneretes de la clasp burguesa por las reforms
antiollg6rquices, sino tamblin aIs condiclones concretes de sus
relaolones con el EStedo y con Ia burgues(a niperiallsta. Pero
todo ello apunte claraments no a un debilitamlento politico
de Il burguesfe, sino a su fortaleclmiento sobre bases concretes
muy diferentes qua en el per(odo anterior a este regimen.
No es 6ste, probablemente, el camino'mejor que Is propla
burguesfa habrfa preferido para cristalrzar las tendencies ya en
curso en lois ltimos decenios (8), si hublera terldg la capecl-
dad y la posibllided de realizarlo bajo su controldirecto. Pero
as, tambiin, efectivo, que a pesar de las molestias y desasosie-
gos que este estilo de process reformists e haya ocasionedo
en una primers etapa,, bajo la conducci6n de los grupos medics
en funciones de autoridad polftica intermedlaria, los resultados
Ilevan on definitive ague al molino de la dominaci6n capitalist.
Las closes domlnadas, proletarlado urban y rural, campe-
sinado minifundiario y capas pauperizadas de Is pequefla bur-
guesfa urbane, que conforman, las amplia mayor(a de la pobla-
ci6n del pals, estan en una situaci6n political que se compare
muy desvent josamente con la de Is burguesia.
Si bien al unos grupos minoritarios del proletariado rural y
del campesinado, hen sido beneficiaries pasivos de las reforms
antioligbrquicas, la gruesa mayorfa de esos sectors sociales no.
solamente no podrS tener access a esos beneficios (Hobsbawm
admit que alrededor del 80 o/o del campesinado quedard sin
tierra), sino que dads las tendencies del crecimiento y moder-
nlzacl6n de la economfa industrial-urbane, continuarfa su ac-
tual process de marginalizaci6n econ6mico-social, del cual son
igualmente v(ctimas los grupos peuperizedos do la pequefis
burguesfa urbane.
Tambi6n algunos segments minoritarlos del proletarlado
urbano-industrial, reciben por medio de la legislaci6n de refor-
ma de la empress que Incluye l Is lemadev "comunidedes la-
borales", la oferta de la co-propladad de 'es acclones y de la
co-gestibn de las empress, a lo largo de un process .cuyos me-
canlsmos y cuya duracl6n hacen de esa oferte una dudosa )-l
p6tesls. Pero lo que es mas important, a6n si esa posibllided
fuere mia clerta, su finallded expl(olta vocead en todos los to-
nos y en todas las ocasiones, ei preclsamente la de "suprlmlr"
pg ese medio la.Jucba. de classes entire el proletariado y la bur-
guse(a, emboscando con recursos jurfdicos las relaciones ec6-
n6mlco-sociales reales: Y el hecho de que esa finalidad sea, on
definitive, una utop(a reaccionarip, no disminuye el otro hecho
real de que la polftica concrete del regimen se endereza en6rgi-
tamente a reprimir la lucha do classes inevitable san bajo esos
nuevos mecanismos juridicos. Es decir, a la represi6n de la lu-
cha del proletariado contra la burguesfa.
Dentro de este cuadro, no obstante, lo que e. m6s significa-
tivo pars caracterizar la actual situaci6n polftica del proletaria-
do, es la marcada debilidad de su desprrollo politico, tanto de4-





*b) V6ase de Anfti Qul4no: Natu"ftla Situelan y Ta endwato te to
* Seteda d Pnsenve womto, en Peawmtoent CrftsIo, mayo 6t doe 18,
La Habaa, Cuba






de el punto de vista de u educ~d6n y organizaci6n political,
como sOn dede el punt de vite do ou organizac6n sindical.
La educecl6n polftioa dit proletarledo peroano fu heche
into todo on la luchas ant.ligrquicas, bio eo lideralgo con-
oreto y beio I Influenmca idot6lig de f r store medics re.
formistas, y o6lo gsepiets muy rdueldM de e clase recible-
roen I Influenol de a oorrntos nruelokanr sociallstas. El
Apra, on pti r luger, y mli tard at do efd popuismo de
Acci6n Popular (Sela6nd), furon los canes meyorem as ,
Inftuencla idot6gle burgwse y pVquueiAoburguaes.
Pwor son, a* gruoe del p@roIlstarc indUitrMutCrbno 'd
prts, emerge en prooo de class a le largo dl curso d expan-
i .6i d los ectoms urtbe-industrIalo de It economic on le
dos (ltimes d6eade. Cundo eate process ocurre ya of APRA
so ha pasado con armas y begjes al perque contrarlo, e Parti-
do Comunlsta Peruano (pro-Moc0) carece de Ia magnitud ne-
cesarla pare elircer una Ihfluencia massive, y en la (ttime d6ca-
de loi nuevos grupos revolucionerlos que surgeon tries lIs huetlas
do la revoluci6n cubana o como conscuencia de la rupture
chino-rus, o bien se dedicarln a lia guerrillas o blen se man-
tandrdn bisicamente encsrrados en los I(mites de la acci6n es-
tudlantil, con alguna Influencia en reducidos nOcleos campe-
sinos. Esto es, el nuevo proletaraedo que surge masivamente en
el rocimlento de la econom(e Urbano-Industrial, no tendr6
en verded canal alguno do educ cin political de clause, de mo-
villzacl6n y do organiMzaton polftioa con autonomfe de clase,
IIdol6gica,y orginicaments. No ful por cawualidad que el prin-
cipal oompetidor polftlco di, APRA haIst hace p6o, fuers
sutmrnente I ages chire del popultsmo belaundlita.
Es verded qua an los alos reolente, todes In organlzollones
popullsta y reformltas hen vnldo perdlendo su influenaol
sobri lIn mea, y quo In oorritntae Idlol6glo ravoluolonarlN
h an venldo ganndo terrmo en l eduaol6n polftlos de ls ma.
's domlnads. Pero, am Influenoi nueva de Is tendenhlae so.
clalists,, gorre por Ie moment ~ucho mis n venatra de los
movlmentos tradlolonals, ay arftl.c polfties dield sl as
lann un ew ofit di d dennol. d los efuttos mis que do
I dour,dI do i nel6n, y quea o reint 6n Ma he as una
posture nelonl"st geral, que haia ue posture antimpieria
Mt de lea1M.
El desarrofo del movlmlento sindclal dc los trbajadores,
ntramnpedo durantea largo perfodo en ls Ihstrumentecl6n
de Ias asreaciones reftrmista de loe sectors medios, muy len-
ts y 61o reelanteo nti est dando paso a una reorlentacl6n
quo trata d rescatar l autononfa de clan de las organlzaclo-
nes sindicals. Pero aun en este orden, la tclits disyuntlviw o-
locadb por ste regimen, entree Is "oomunldade laborales" y
los sindicatos, surge como un factor que no dear de obstaculi-
ar. el desarollo del movinmleto sindical y politico de clause,
obligando al proletariado a entramptrse en une lucha polftica
internal, mientras su qnemigo por el oontrario cencela sue pre-
Svias pugnas pol ticas entire sus grupos oligirquicos y sus grupos
no-oligkrqutcos.
La burguesfa privada retiene el control de sus medIos de co-
municeci6n massive, de todos los recuros de publicded y de
propaganda, que le permiten no solamente una persistentede,
fensa ideol6gica del sistema, sino tambien la expansl6n de los
models de vida del capitalism de consuno, mientras que et
proletariado no dcspone de nada equivalents. La tiurgueafa estO
renovando aceleradamente sus organisms de clase, mientras
que el desrrollo de as organilaciones del proletariado son in-
cipientes y d6biles, no solamente en fe niyel politico sino tam-,
biln en el nivel sindical, habida auenta, ademns de que en esto
S ltimo, las centrales sindicaies necionales nueves no logren a6n
sobreposer una conducts vacilante y ambigua trente al regimer
reformists.


Ceso que at Prof. Hobsbewm tendrA series dificutades pear
pobar que le burguesfa es inexistente en et PerO, y para prgbar
qe an Is actual relacl6n polfttie entire la burguesia y laI claes
minades, y ante todo el proletariado, aquf et las md dbil.
La copducta de los grupos de autorlded intermedlarla, buro-
craclC teoeo-profesional y butocraca .mlitar, que hoy deten-
tan el control de aperato del Estado, po ha sido polittcamenta
favorable liy clsn dominades, except hastl ifmlte *n qu
Irs mis Urgental relvlndaloalonaes l dletas do algunoi grupos
domlnedo han sido stendides y los Interesm de loI grupot mil
reoolonMrlo de o butlgueiW han ildo, por so mtsmo, affect
dos en ems nmlima medlde.
En aefoto, o qui a #I raego mi destnlado de Is conducts
. di eite ragin n en relaol6n alas ok basile, a que mientras
quo di h lIade o orradoib Iras bases de podsr de lop 0rupo1
bliirqufloo. de Is burgmuesr(i s obllgabi. los otros gr,upo'i
dmtitlr Is reform de l emprpo, del otro lado i ha lamntenll
db a las mam dominadas celousamntf daovllaldas, durinta
todo el tlampo necesaro par que ls reform fueran institu-
clonaitzadps sin la partloiphoi6n polftia ectlve y eonsclente do
las ases.
As(, por lo qu respects a Ias clats dominadas, mientras que
'egunos do sus segmentos minoritariot aplrecfan como recep-
tores pativoe do los benefielos de las nrformas antloligrquicas,
la srpla mayorfe fu6 obligada a aguentar el deterioro de sus
salJrlos real en rnombre di Une hlpotticca copropleded y
cogsston future di las empress, ya someterso a uin est4do de
dmsnovtiizecl6n political y do repre l6rt,aunque setectiv;, Vio-
lente, en cede ooasi6n en que han intehtado presionar por la
me)ora de se salaries y oondiciones de trabajo, o de presionar
por la nacionalzaci6n die as empress imperialisteas mi agresi-
vas oomo.la Cerro de Pasco, a as cuales el regimen tendrfa que
combetir junto a tle mesa, para ser consecuente con sus pro-
dcamaciones neoona.i tas.
Es important recorder que durente Ia huelga de maestros,
el gobierno parecI6 viclar entire una Ifnee represiva y una Ifne
de contemporlzacl6n, qije mostraba las contradicciones polf-
ticas en su seno. Pero cuando finalmente decidi6 la represi6n,
to hizo denunclando at existencia de una conspiraci6pf en mar-
pha, organizade por los grupos burgueses reaccionarlos y de cU-
yo complot la huelge maglesterial era un instrument. Si tat
comptoto exsti6 o o en a realided, debe saberlo el regimen so-
lamente, ya que sus detafles no fueron nunca comunicados al
Pueblo. Lo que es revelodor, sin embargo, es que la reprsi6n
recay6 exclusivament contra los tifders ms p itglados de
la laquirdeosmos HgeB Stnce, y eantr la dauisseoi de la E*







ge magisterial. A pesar de que se denunciaba Un complot de la
derechasolamente la izquierda fu6 reprimida.
Del mismo modo, numerosas veces los portavoces del regi-
men han denunciado la retracci6n inicial de inversiones priva-
des, como parte de una conspiraci6n btfrguesa contrarrevolu-
cionaria. No queda, sin embargo, seiial alguna de que esa con-
ducta de la burguesfa, fuera sometida a represibn, econ6mica o
polftica. Pero en cede ocasi6n en que los trabajadores han in-
tehtado hacer valer sus exigencias por medio de huelgas, la re-
presi6n no dej6 de ejercerse.
El regimen cede alas presiones de las mesas, como en el re-
ciente caso de los complejos agroindustriales de la Costa, o en
la huelga general de Arequipa, s6lo.cuando se hace visible la
masividad y la decision de la presi6n de mesas, pero tambibn
por lo menos hasta aqul- eh todos aquellos sectors en que sus
relaciones con la burguesfa imperialist, o con los grupos ma-
yores de la burguesfa native, no est6n abiertamente en riesgo.
La polftica frente a los trabajadores de lag cooperatives, que
trAs largas presiones de aquellos, decide otorgarles una mayor
participaci6n en la gesti6n de las empresas, es por eso bien di-
ferente de la que reprimi6 a los mineros de la Cerro de Pasco
que clamaban por la inmediata nacionalizaci6n de esa emprc-
sa. En todo caso, las masas han aprendido la lecci6n funda.
mental: s61o por su masiva movilizaci6n y combatividad,.pue-
den arrancar las concesiones necesarias.
Esto Oltimb oblige a preguntar al Prof. Hobsbawm, por el
significado de sus recomendaciones a los Ifderes militares, cuan-
do al mismo tiempo que les sefiala que shore es el tempo de
considerar la adecuaci6n de sus medidas a sus metas, les seiala
tambidn que son afortunados de no star sometidos a las pre:
sionesde latmasas, yaque el Perut no estc ahora a la vera de una
explosion social como entire 1958-63 ("En este moment el
Peri no esta en la vera de una explosion social, como parecia
estarlo entire .1958-63. Pero no hay raz6n para career que la ten-
si6n puede permanecer amortiguada permanentemente", y mbs
adelante, "Los militares peruanos han sido hasta aquf suficien-
temente afortunados pare planear y actuar sin otras constric-
clones que las de la debilidad y el subdesarrollo de su pals. Pare
ellop, el tiempo de considered si sus politics son adecuadas pa-
rea alcanzer sus objetlvos, as ahore") (el subrayedo es m(o).
,.Cree, acaso, el Sr, Hobsbawm, que as con el I derazgo de
grupos do autorlded Intermadiaria, di condlol6n burocritlcl,
y sin las preslones de lea males, qua une revolual6n puede do
veras Ilevrse a aobo? Qulen eas penaran, formal part di Ia du-
dose tendenoal de qulenes crren que aI pollble uni revoluelbn
"ordenead", sin Ia active y aut6noma presencle de lai mesas,
Una revolucl6n no es sole, nl princlpalmente, ol "camblo de las
estructu'as", como el proplo Hobsbawm admit. La revoluol6n
es una ouesti6n de poder do las mesas mismas de lab ollses do.
minades, su accl6n creadore y Ilberedore, la reconstruccl6n de
Is historic a su prople manera y bajo su comandp hlst6rlco. Su
ausenola an urrproceso hlst6rlco, no puede on caso alguno per.
mitir quo alguien sostenga, junto con proclamar sus simpat(as
revolucionarias, que los gobernantes son "fortunate enough"
de no haber estado sometidos a la presi6n y a la constricci6n de
las mass.
Sobre un tal modo de relaci6n pol(tica entire eSte regimen y
las classes dominadas, es decir, aislamiento y desmovilizaci6n
pol (tica de las masas, no se puede esperar que el regimen se man-
,tenga aislado en sf mismo y sin interlocutores politicos efecti-
vos. Si no son las masas dominadas, forzosamente habrdn de
ser las classes dominantes. Y eso es, exactamente, Io que hace
rato ha comenzado a ocurrir en el Peri.
Si bien regimen alguno lleg6 a tener inicialmente,, u tan
amplio margen de relative autonomfa frente a Ia burguesla,
en condiciones no revolucionarias, el aislamiento de las masas
populares, va dando paso'a un diblogo politico cada vez mfni


cordial y comprensivo entire el regimen y la burguesia native e
international.
Para mostrarlo estbn los cr6djtos blandos las empresas pri-
vadas, por la banca nacionalizada como en el caso de CUVISA,
la asociaci6n financier de COFIDE con empresas privadas,
como con las Empresas E16ctricas Asociadas, con grupos bur-
gueses internacionales para la fatricaci6n de brocas de perfo-
racl6n, con Pesquera San Bias, etc., las exoneraciones de im-
puestos a las exportaciones no-tradicionales, los recientes con-
tratos mineros y petroleros, y el creciente flujo de creditos e
inversi6nes extranjeras.
La etapa inicial de efectiva autonom(a relative, que el regi-
men us6 para eliminar las bases de poder de los grupos olig*r-
quicos de la burgues(a y para obligar a los restantes a aceptar
la reform de la empresa que include la "comunidad laboral",
mientras mantenfa vigilantemente la desmovilizaci6n pol(tica
de las mesas, actualmente esti cediendo el terreno a un crecien-
te entendimiento entre.la burgues(a native e international y el
regimen, que se express en el reciente rumbo de la polftica
econ6mica del Estado. Junto con el fin de los arrests doctri-
neros de los portavoces del reformismo, comienza a instalarse
on la political cotidlana del regimen, la preocupaci6n y la con-
signa b6sica de eficiencia, orden, productividad, al servicio de
esa political econ6mica.
El prof. Hobsbawm, conocedor de todos estos hechos, alien-
ta la esperanza, de que del Sistema Nacional de Apoyo a la
Movilizaci6n Social (SINAMOS), debe salir algo que permit
corregir los errorse" del regimen frente a Ids classes dominadas,
y reorientar el process en una direcci6n anticapitalista. El re-
conoce que las formulaciones sobre este particular son "nota-
blemente vagas", pero asume que "algo, se espera, podr6 de-
senvolverse" ("Something, it is hoped, will evolve").
SSf, no son muy claras las formulaciones oficiales all respec-
to. Peto no thnto. Por lo mehos lo que no se quiere, es muy
claro. No se quiere ninguna movilizaci6n polfticamente orga-
nizada, con autonom(a organizativa e ideol6gica respect de las
instituciones del Estado burguds, sino la incorporaci6n do las
mesas al ambito de operacl6n de las nuevas instituclones esta-
tales: oflcina naclonal de desarrollo de los pueblos )6venes, ofi-
cina naclonal de desarrollo cooperative, oficina naclonal de
desarrollo comunal, fondo naclonal de desarrollo econ6mico,
corporaolones reglonales de desarrollo, direcci6n general de
promocl6n comunal, dlrecl6n de organlzacl6n pcmpmilnea, dl-
recal6n de comunldadds oampeslnes, dlreol6n de promocl6n
y dlfusl6n de Reforma Agrarla.
As(, el verballsmo acerce de Impedir la manlpulacl6n de las
malms por los partldos pol tlico, oncubre una pol (tic do encua.
dramlento de las mease domlnades bajo Il control director de la
burocracla estatal. No parece accidental, en ese sentldo, la
eleccl6n de los tdrmlnos de "movlllzacl6n social" en luger de
"movllizacl6n polftica", y el cercano paernteqco de esa terml-
nologfa con clertas "toor(as" en boga de la clencle political m6s
reaccionaria de los Estados Unldos (Deutsch).
Nada es mejor verificado en la histdria revolucionaria, en es-
pecial en la de las revoluciones fallidas o derrotadas, que la ne-
cesidad de organizaciones polfticas aut6nomas de las classes
dominadas. Todo aquello que obstaculice el desarrollo de esas
organizaciones, no puede ser admitido en la misma Ifnea de
una revoluci6n socialist. O no, Sr. Hobsbawm? A los intere-
ses hist6ricos de qu6 classes cree Ud. que servird la frondosa bu-
rocracia del SINAMOS?
Los elements corporatistas impl(citos en ese sistema de
"movilizaci6n social" no han sidp observados solamente por la
izquierda peruana, sino tambi6n por otros sectors politicos
(Peruvian Times, Nos. 1622 y 1623, Febrero de 1972). La pre-
,















sencia de una tendencia corporativiste, no rgnlfcea ntecearia -
mente que todos los funcionarios del SIN AMOS est6n conscien-
temente disenando un modelo corporatita de organizeci6n po-
ftica para el PerO. Lo que significa es due a pesar de sus inten-
clonesverbales democracyca social de partlcipaci6n plena"), as
la naturaleza social del poder pal tico actual to que determinard
el curso real de las relaciones entire el Estado y las masas-er el
future pr6ximo. La conquista del poder por esas mass, no po-
dri hacerse a travis de la medlaci6n do agencies burocriticas
del proplo Estado burgu6s.


Izqulerda, Ultraizquierda y otras ospecals.


o era, pues, necesario, Prof. Hobsbawm, cadcaturizer tan
al extreme la poslci6n de la izqulerda revoluclonaria peruana
en el curso de este process. Ud. nos hace declr, ins6litamente,
que: "contra toda evidencia (la Izqulerda marxista) consider
las finalidades .declaradas del goblerno, como no much mas
due un senuelo, disenfdo oarajlacer la nueva version del capita-
lismo dependlente, mas palatable a las masesas".
No, no es as( tan ingenue la lzqulerda revolucionaria perua-
na. Esta no enfoca el actual process como el rostro do un truoo
maquilvlloo, sino oomo un oomplajo proceso an al oua tiona
qua sprender todos los dies a distingulir an' oade nAdld, an a-
de situaol6n, o6mo so sIrven lot Interpses do aul 'olqs y frl.o
*16a do dase, d6nde so sltan los linderos antra los Interasas y
oonflitots sounderlos y los Intereses y oonfilotos fundamente-
ls. Este as el terreno en el cual hay que i a buscar las "eviden-
cias" de la naturaleza de class de este regimen y de sus alterna-
tivas pol(ticas de desenvolvimiento. Ud., en camblo nos pro-
pone como todaya evidencia", extractos de los discursos ofi-
ciales.
La izquierda revolucionaria del-Peir serfa, en cambio, real-
mente ingenua, si admitiera simplemente que las medidas cum-
plidas y la proclamaci6n de intenciones traducidas en la
''meaningless phrase" de "ni capitalism ni comunismo", y
acompaitadas de una persistent condenaci6n de la lucha de icla-
ses, son bastantes para demostrar el cardcter genuinamente an-
timperialista, en un sentido anticapitalista, de este regimen, y
que hay que conformarse con esperar qua de elias nezca inevi-
'tablemente un derrotero socialist, porque la burguesfa perua-
na no es national.
Lo ser(a aun mis, si admitrera que to mis revdtucionario es
mantenerse en- los limites de un apoyo pashvo, con-salpicadu-
ras "criticas" a los "ertores" ya varies veces sangrientos con las
classes dominadas, u optare par cambiar su papal de agitadora
y organizadora pol(tica do los trabajadores, per el blen remu-
nerado papal de eminencia gris, idepl6gica o tecnocritica, del
regimen actual.


Desde luego, asf como no fatan social dem6crdtas blen inten-
cionados y optimists con el progresismo capitalist de los re-
formistas, tampoco faltan ultraizquierdistas sectarios y miopes
en todas parties. Casi slempre, aquellos son los m6s. Pero la Iz-
quierda revolucionaria peruana, organizada ya o en curso de ser-
to, sabe major que otros su actual debit dad, y mejor que nadie re-
conoce que este regimen contribuy6 a desocultar 6sta a fondo.
No puede hacerse la ilusl6n inOtil, de pretender que estA list pa-
re tbmar la alternative de poder hoy y aquf. No puede olvidar,
templco, que en sa present situacl6h perudna, no est6 entatQ a-
do solamente el pellgro de fortaleclmiento de la allanza pol(tice
entire la burguelsf natlva-lnternacional y la tecno-burocracia.es-,
tatal, de hoy, sino tambi6n el peligro de sustitucl6n de este regi-
men por uno detipo brasllefio, eunque una regimentacl6i auto-
ritaria de las mass pOede oh recuerir neceseria yifatetmente, la
nasividad y la brutalidad de la represi6n brastlefa.;
Sin embargo, la Izquierda revoluclonaria del Pero, sabe tamn
bl4n, que el mero apoyo brftioo detde el Interior del aparato
burocr6tico del regimen el Prof. Hobsbam verlflca que otra
clase de cr(tica no es tolerada de buena gena tampqco ser(a
suficlente pare Impedir Is materializaci6n de esos riesgos y
career que lo ser(a as, an verdad, algp mas que Ingenuldad. La
image de Is represl6n fascista a la braslleia, como la mds pro-
bable alternative inmediate al regimen actual sl 6ste. fuera sus-
titufdo, no puede ser admltlda como una suerte de'chantage
pare paraltzar la acci6n de la Izqulerda sing como un.problema
para cuyo enfrentamiento, as indispensable, predisampnte, le.
vantar urgentemente, la accl6n organizada de las masses


I


El terreno da la Itqulerda ravoluoionaria,-


(da pretensi6n de comparar la situaci6n de la itqtierda
peruana actual con la de Iodgrupos marxistas frent at peronis-
mo, tal como lo hace lIobsbawncarece de fundamentos s61i.
dos. Durante el regime peronista, las masas trabajadores mis-
mas eran peronistas, organizadas pot (tica y sindicalmente en res-
paldo de aquel regimen, porqu6 fud justamente por la organiza-
ci6n political de las mesa trabajadores de la ciudad y del cam-
pq, que el peronismo se enfrent6 a los grupos oligdrquicos de la
burguesfa y a los aliados imperialistas-de esos grupos. Muy at
contrario, pues, que Ip cuidadosa desmovilizaci6n,pol(tica de
las mass de trabljadores durante todo el perfodo reformist del
actual regimen peruano.
Si.el proletariado argentino ce hoy tiene, la capacidad y la
organizaci6n. polftica necesarias para enfrentar la dictadura
militar-burguesa, es precisamenfe porque, no obstante todas
las limitaciones e incongruencias de la idbolog(a del peronismo
traditional, los trabajadores pudieron organizarse con la auto-
nom(a de clase suficiente pars combatir no inicamente contra
el poder burguds mismo, sino tambi6n contra todos los agents
aue lo sirven desde los propios ranges de la burocracia sindical.








Todo ello, y esto debe ser establecido con claridad, no sig-
nifica que la acci6n de la izquierda revolucionaria peruana ten-
ga que orientarse en una direcci6n simplistamente anti-milita-
rista o anti-gobiernista. La acci6n se oriental y debe orientarse
contra las modalidades de dominaci6n burguesa nativa-imperia-
lista, tradicionales y nuevas, y desde ese punto de vista contra
todas las concesiones que se hacen o so puedan hacer durante
este regimen a esa dominaci6n.
La izquierda revolucionaria peruana sabe que con su actual
debilidad, que form part de la d6bil educaci6n y organizaci6n
revolucionarla de las mesa dominedas, require la sabidurfa y la
flexibilidad tactics necesarias pare no alejar aliados posibles a
indispensable, tambi6n centre los propios grupos tecno-profe-
sionales y mllitares. Pero debe seialarse con igual 6nfasis, que
la flexibilidad tactical s6lo puede tener justificaci6n si corres-
ponde a la rhs rigurosa inflexibilidad en los principals, esto
es, en la inflexible vigilanola del contenldo de clase do las me-
dldes concretes y de las conascuenolas do eras medides, a lea
ouales Ia acci6n politloa del regimen y de cade una de sus
fraeclones components aparezoa asoclada.
No es on nombre de una percepcl6n liberal sobre los mill-
tares, que la actual izquierda revolucionaria del Peru hace pre-
sentes sus proplas alternatives. No hay casi ejemplo de revolu-
clones socialists exitosas, que no hayan contado con el pase
de Importantes sectors de las fuerzas armadas a la cause de la
revoluci6n, puss esas instltuciones son como todes las demis,
etravesadas por la lucha de classes, especlalmente en los momen-
tos de la agudizaci6n de 6stas. Pero eso no es lo mismo que
decir que las mesas no tienen alternative mejor, bajo cuales-
quier circunstancia, que contentarse con seguir, como furg6n
de apoyo, las normas que establezcan las Fuerzas Arma es co-
mo Instituci6n en su conjunto. Ningun revolucionario debe ol-
vidar, en este sntido, que aquellas son, on tanto que instituci6n,
el esqueleto mismo del Estado burgu6s.
Ha quedado senalado en este trabajo, qua la pequena y me-
diana burgues(a peruena sufren tambi6n la dominaci6n impe-
rialista, con la complicidad de la gran burgues(a native. Cier-
tamente' do all( no so sigue automatlcamente quo aquellos es-
tratos tengan por eso una vocacl6n antlmperlallsta consecuen.
te, esto as, radical. Pero eso no excluye la posibillded de una
political revolucloneria-capaz de ganar II allanza, aun conside-
rads su Incongruencla, do algunos de sus grupos importantes
pare la cause de la lucha contra la domlnaci6n imperlalista bur-
guesa. Establecido eso, debe tambi6n senfalarse con mayor in.
fails, que s61o una direcci6n politics rigurosa y sistemitice-
mente adherida a los intereses hist6ricos de las classes explots-
das y funded on la acci6n de ellas, puede ser realmente capaz
de conducir a una rupture efectiva con la dominaci6n imperia-
lista e iniciar el transit a la construcci6n del socialism.
Los revolucionarios social istas de todas parties, sabemos por la
rica experiencia revolucionaria contempor6nea, que bajo deter-
minadas condiciones, regimenes surgidos dp la crisis del orden
burgu6s, pero con uh contradictorio contenido de clase, pue-
den profundizar esa crisis y abrir el paso a un process revolu-
cionario. Pero los revolucionarios socialists de todo el mundo,
sabemos tambidn que serfa un puro utopismo reaccionario en de-
finitiva, esperanzarse en que ese process revolucionario pueda
profundizarse y enderezarse en la via del socialism, mientras
las propias mass dominadas no hayan alcanzado el liderazgo
real del process, en nombre de sus propios interests hist6ricos,
con sus proplas organizaciones pol(ticas. S61o el poder politico
de los trabajadores mismos, puede realmente profundizar le
crisis del orden burgues y orientar el process en una direcci6n
revolucionaria. De otro modo, a despecho de las buenas y am-
biguas intenciones de los grupos medios, y de la acci6n de
eFninencias grises al servicio de ellos pero alejados de los movi-
mientos de mass, en el curso del process tenderan normal-


mente a re-engancharse los intercses de las classes dominantes
con la accibn political de regimenes que, inicialmente, tuvieron
la posihilidad de contar con algOn margen de relative autono-
mia respect de aquellas. Todo parece hoy d(a en el Peri, indi-
car que esta alternative est6 en pleno desarrollo.
El Prof. Hobsbawm se sorprende de que los minoritarios
segments de las masas dominadas, cuyas reivindicaciones in-
mediatas han sido atendidas a travis de las reforms antioligrr-
quicas, no demuestren ningCn entuslasmo por el actual regimen
milltar. No obstante, nadle en la izquierda revolucionaria del
Peri puede olvider, que on Ias actuales aircunstanelas, no so
trota do ii Ias maes apoyarAn o no a este goblerno, Olno ante
todo do al este goblerno seri o no capcn do apoyar las lushes
de ls mlsas contra sus domlnadores y de apoyarse en ellas pa-
re contribuir a Ia crisis definitive del orden burgp6s Imporlalis-
ta, y mis todavfa, para admitir an definitive el liderazgo his-
tbr,lco do Ils mesas dominadas y do sus prganizaolones, si as la
revoluol6n socialista la qua so quiere.
No es, por eso, revoluclonariamerite Ilclto, reclamar el apo-
yo de las mesa dominadas y de sus organlzaclones politics,
s6lo pare proyectos quo contemplan la satisfaccl6n parclal y
provisoria de las m6s urgentes relvindicaciones inmedlatas de
las mass, mientras de otro lado se reajusten y se renuevan los
mecanismos de la domlnacl6n y de la explotaci6n capitallsta.
Ram6n Collar advlrti6, al d(a sigulente mismo del golpe de
octubre de 1968 (7), qua le Izqulerda peruana no pod(a subes-
timer la actitud nacionalista de algunos nucleos de las fuerras
armadas y de sus aliados tecno-profeslonales,.y quo era su obll-
gacl6n ayudar a clarificar y a definir esa actitud en un sentldo
revoluclonario, es decir, on la direccibn de clase del prolata-
riado y del campesinedo. Pero advirtlb, tambi6n, que para lo-
grarlo hab(a que defender a toda costa la eutonomfa political
de los trabajadores, que no se podfa abandonar el lado de las
masas para pasarse simplemente a los cuadros burocrdticos del
regimen military. Sblo dentro de ese perspective, era possible
ayudar alaclarlficaci6n y a la deflnici6n polftica revoluclonaria
de los nucleos mas honestos dis naclonallstas reformists.
Aquella advertencia no he perdido, quizis, todav(a today su
vigencia. Pero an la etapa actual de este process, cuasdo el dli-.
logo entire los grupos de autorldad Intermedlarl que controlen
el Estado y la burguasla.de dentro y de fuera se va haclendo
mil estrecho y cordial, las bases coyunturales qua justlficaban
aquella proposicl6n, pueden ester debilitindose rdpldamente.
No obstante, la izquierda revoluclonaria no puede haoer a
un lado is posibilidad de que entire los propios grupos sociales
medifs quo hoy tienen el control del Estado y, sobre todo,
entire aqsellos que los apoyan polfticamente, ppr4a misma na-
turaleza social contradictoria de tales grupos, pueden existir
sectors ue vehiculan tendencies nacionalistas relativamente
pr6ximas al nacionalismo antiburguds del proletariado y del
cairpeirnddo. Las crecientes concesiones del regimen a la bur-
guesfa native e imperialist, son indicaciones importantes de que
la fuerza rplativa de esas corrientes nacionalistas dentro del ac-
tual regimen se estan debilitando, principalrnente en lo que se
refiere a su participaci6n en la elaboraci6n de la polftica eco-
n6mica del regimen. A pesar de eso y tambien po- eso mismo,
los minoritarios grupos con actitud mbs radical dentro'de las
fuerzas armadas y dentro de la burocracia, pero especialmente
entire los grupos de apoyo politico del regimen, no deben ser



(7) Ram6n Collar: El Golpe Millitr an el Por(i, on al cntexto do I rna-
lidad peruana y latinoamerlcana, Lima, Octubre de 1968 (Publica-
ci6n mimeografiada del Centro de Estudiantes de la Universidad
Agraria, reproducido en Pensamiento Critico, 27 de abril de 1969,
La Habana, Cube).






.ban~.mans abhinluepl e .ielt6gca v poftia detxburgues
doWn ser ayudded e a dpwru y a profundzar su tendency
naeetnifstu, en uns dkir i6n socialists.
Deatie do e e uedro eoyuntural, la Izquierde revoluolona-
ri no puede y no debe abandoner su acci6n movllizadore y or-
gmeendorn de la maeas del proletariado y del campeslnado,
princlpaelente; pero dade su debillded relative actual, esta for.
zado a evhtr un tipo do nferntamlento que no podr a sostendr
exhoiennmmt oon su actusaes fuerzas, ye qu de lo contrerlo
us ma or posiblldade de desarrollo an el pr6ximo future es
tarthn sarlemente omprometides. En este camino, as necesa
rki to alinza tictica con los sectors antes menclonados, la
convergnc e ntre los naclonalistas mWs radicals y los antim-
perialistas antlcaptaltstas que expresan los Intereses hlst6ricos
de la revoluc6n socialist.
'Sin embargo, en tanto que Is izquierde socialist revolucio-
naria, no puede y no debe abandonar el lado de las mass, esa
alanza y mo convergencia posibles y necesarias, dependent hoy
Sdfe much ms deo I propla acci6n, de Ia propia conduct d
Slos grup6s nacionalistas qua participan en el poder, en cuales
quidradesusniveles. La izqulerda socialist, emperor, debe ester
preparade para propiclar y desarrollar eoa convergenria polf.
tica, din secterismo pero sin concesibnes polfticas de til magni-
tud que puedan omprometer el curso revoluconario de media.
no y largo plaz. No al siatrlsmo, pero no Igualmente at opor
tunlsmo, No seri un comino ftcil, protiene' qua ser cons-
4trufdo.
I1 el ouro actual de Iitendlmlento creclente entree el regi-
men y Ia burguesif de dentro y de fuera del pals sd fortaloce,
(oe naoloneltas honatos que hay oooperan con el regimen y
.o reopalden deb~e saber que su disyuntiva es o termlnar so-
metldndoM, como o6mpllce deo male conclencla, a la renove-
Sol6n y ipensil6n do Is domlnsolon brmgue imperialists, o en
oaerrr Is nioa-ided dol I rupture, Es opol6n no es tan remots
como q1ul01 pareM adn I muohoe de lIlos, Pars saber optar a
tlimpo, tionen quoa prender short hmismo a defenders de la
obeil6n de califlcar a tode Is lzquierds qua no esta dispuesta a
Sadmitir el.abendono de las mass por una funci6n burocrAtica,
como una mere "ultra-izquierda". Tienen que aprender, ahora,
.a defenders de la presl6n ideol6gica de los sectors tecnocra
tlstas, portavoces y vehiculos seguros de la presi6n ideol6gict
V polftica de l& burgues(a y de la pequeoe burguesfa seguidis-
to. Y, sobre todo, tionen que aprender a desllndar diarlamente
l bclntenldo esnclel de clase de cads paso del regimen, de cada
,.dida, Esto.es, orienterse resueltamente en la v(a del inter6s


d clae do Iks deminakdo y no solamente de sue reivkndicacio-
hes de corto pleano,
Quienes creen de buena fe, que cumplen hoy uns funci6n
6evoluconaria at interior de los cuadros burocriticos del regi-
men, deben saber que si de verded quieren hl revolucl6n y no
un sustituto de oell, por to tanto precario y de corto allento,
tionen que admitir is nacesidad de Is allanza con la lzquierda
revoluplonaria on el propio terreno de data, on el terreno de las
rinass. Eso s61o puede hacerse efectivo, on tanto que ellos seen
japaces.de ayudar a ganar la autonomrf political de las mess
dominalds, a ganar para ellas el Ilderaago hlst6rico de la revo-
luci6n, e impedir por lo mismo, con todes sus fuerzas, el en-
cuedramlentb de sllas al control burocrdtico de un Estado que
laI mesa no controlan, que no las express en sus interests de
clase.
La revoluci6n peruana b61o podri decidirse en el terreno de las
mass mismas, en el desarrollo de su educaci6n y de su orgenj-
zaci6n polfticas de clase. Y, bajo las actuales ondiclones de es-
ta sociedad, s6(o puede triunfar como revoluci6n antimperialis-
ta Ilevada a cabo por las propias classes dominadas (proletariado
y campesinado, principalmente) conducida on la via de un pro.
ceso orientado hacia el socialismo. 0 notriunfert.
Noes por el camino de las conceslones y de Ia clege confian.
za an las intenciones ambiguas de sl pequefl burgues(a tecno.
crAtica transitorlamente on el mando, qu so puede profundi.
zar este process en sl dlrecci6n ~uerlda, nl se puede, en Io in-
mediato, gerrar el paso a Is amenaza do tendencies fascisted que
quislerera modiflcar el actual regimen y la actual situacl6n pol(-
tice dl prs.
Para In Jiquierde on su conjunto, la gran confusl6n Inlcial
esti tocando a su fin. Apenas quedarin unos pocos sectarios
que den Is raz6n a la caricature del Sr. Holbsbwm, sosteniendo
quo asq( no he pasedo nod y qua este regimen es pro-oligar-
quico y prolmperlallsts de Idntlas minor quo Ibs antprlores.
Pero temblln deban er muy pocos los oandldos que contlnien
asegurando que ste regimen st$t Inlolando une revolucl6n so:
cialist.
Este process contrlbuy6 a desocultar las debilidades de 16
izquierda. Pero de rebote, eso estimula ahora la seriedad con
que los j6venes emprenden la investigaci6n efectiva sobrb la
realidad peruana, el rigor y la pasi6n para construir una pers-
pectiva de clase en el'anilisis de los problems, el coraje para
admitir. t (ltica radical do nuestros previous errors. La ~vo-
Luci6n pupulna por realizar, tione onh a realidad social y en la
actitud nueva de la izquierda, un punto nuevd pero mas alto
de partide.





nos tooa per oejmplo sucitar
on a mayria del proletariado
peruano conoieneia de clase,
sentimiento do clase.


~" ~' ~' '~'


~1



















RICWARD R.FAGEN W


n las paginas siguientes evitare descripiones o analisis de
tallados de to que el goblerno revolucionario cubano ha inten-
tado hacer o de la forma en que to ha hecho. En cambio me
dedicate a tratar dos problems mas profundos, que se encuen-
tran interrelacionados: iBajo la marea.de planes, programs,
giros, vueltas e inconguencias del proceso y de la escena revo-
lucionarios, existed un cimiento de creendas, conductas e insti-
tuciones que pudieramos Ilamar el estilo politico cubano? (Es-
tilo se utiliza aqui en su acepcion de "foria caracteristica de
presentar, construir o realizar ...'. Si tal es el caso LDe que
manera podria ayudrnos la captacion de este estilo a com-
prender-programas y estrategias tan diversos como los com-
prendidos por los revolucionarios en estos ultimos doce anos?
Buscamos continuidades estilisticas que nos ayuden a ordenar
las complejidades retoricas y programaticas que, tarde o tem-
prano, tiene que enfrentar todo estudioso de la Revolucion
Cubana.
Evidentemente la continuidad mas obvia de la political cu-
bana bajo el gobierno revolucionario es Fidel Castro mismo.
De personalidad compleja e inteligente, hombre de actualidad
por excelencia, y la figure mas imponente de la historic cubana
(y tal vez. latinoamericana) del siglo veinte Fidel Castro tiene
en el process revolucionario un rol central que no cuestionan
ni sus enemigos (2). Pero limitarse a una afirmacion de la
centralidad de Fidel Castro en la political revolucionaria de
Cuba es arriesgar una superficialidad o una tautologia en la
comprension do otras continuidades. En otras palabras: aun-
que gran part de lo que reconocemos como continue en el
estilo politico cubano es moldeado por las opinions y el tem-
peramento de Fidel, este estilo tiene una vitalidad propia, con-
diconada por otros aspects de la historic, la cultural y la
experiencia revolucionaria de Cuba. De alli que en las siguien-
tes paginas Fidel, a pesar de today su importancia, no tendra un
tratamiento por separado respect de otras contihuidades de la
political revolucionaria.
LCuales son las caracteristicas generates del estilo politico
cubano? Aunque mis adelante cada una de ellas sera desarro-
lada en extenso, as bueno tenerlas en mente desde un inicio:

1) Richard Fagen es catedr6tico de Ciencia Politica
en la Universidad de Stanford, actualmente con licen-
cia para trabajar como Profesor Visitante en FLAC-
SO, Santiago de Chile. El present articulo ha sido
traducido del nimero correspondiente a abril de 1972
de la revista Monthly Review, pp. 24-48. (N. de R.)


1) el Ejercito Rebelde y la experiencia guerrillera; 2) el prag-
matismo, la flexibilidad y la adaptabilidad; 3) la busqueda de
una political de unidad y armonia national; 4) la b~squeda de
formas politicas apropiadas y 5) la transformaci6n humane y
los esfuerzos por la productividad.
N6tese que todas estas caracteristicas no se encup tran en
una relacion 1ogica de exclusion o en una de identidad. En
realidad, si lo estuvieran, seria dificil referirse a ellas como un
estilo, ya que un estilo evoca inevitablemente una interrelaci6n
de elements diferentes, e incluso opuestos o contradictorios.
Es asi comp el Ejercito Rebelde y la experiencia guerrillera son
realidades hist6ricas que proven a la revoluci6n de hombres,
models y ciertas maneras de contemplar el pasado, el present
y el future. El pragmatismo, la flexibilidad y la adaptabilidad
so refieren a maneras de Iievar adelante los asuntos politicos,
de tomar decisions y de ordenar prioridades. Y los ufltimos
tres topicos pueden ser considerados como problems que
acomparan a la revboucl6n desde ei principio. Otros problems
pudieron ser elegidos -nuestra relaci6n dista de ser exhausti-
va- pero estos tres tienen la profundidad suficiente como para
haber modelado la political revolucionaria, de formal mas o
menos continue, a lo largo de los iltimos doce alos. Mas aun,
ellos arrojan luz sobre algunas metas bsicas del gobierno revo-
lucionario, ya que los continues esfuerzos/por la unidad nacio-
nal por formas politics apropiadas, por transformaciones hu-
manas y por niveles de productividad se deben tanto a la ideo-
togia revolucionaria Castrista como a las inevitables exigencias
del desarrollo national.

m--------


El Ej6rcito Rebeldey la
Experiencia Guerrillera.


no de los rasgos mas persistentes de la political revolucio-
naria cubana es la continue preeminencia de los veterans de la
Sierra en las filas de la alta dirigencia. Comenzando con Fidel,
su hermano Rail, compafieros de armas como Guillermo Gar-
cia y Juan Almeida, tanto el Comite Central del Partido Comu-
nista de Cuba, como muchos otros altos cargos burocraticos y
partidarios, han pertenecido y siguen pertenecierido a miem-
bros de nrmero del Ejercito Rebelde. Si los integrantes de la
rama urbana del Movimiento 26 de Julio y las diversas faccio-
nes universitarias son tambien considerados legititros hijos de

2) El mejor retrato de Fidel Castro sigue siendo
Castro's Cuba, Cuba's Fidel, de Lee Lockwood. (Nue-
va York: Macmillan, 1967).


________~_ __i~






















la gloria y la trogathe de le ihcha centre Batista -como clerta-
mente debe serfo- wntences tenenos qua el primer y segundo
nivel de la diriget~ca wrolhonieria se encuentran totalmente
ocupados por persons juyas oredenciales fueron primero legi-
timizados durante *I persodo guerrlttoro. El surgimiento al pri-
mar piano orgalnetional y iuego la ripida caide de lot miem-
bros del vlefo pweito w l~~omm i, acontectmWietos ocurridos a
prlncilCpos de Ia dIcada del ~ 0, weo Iteron sino in intertudlo
que i1ter6 Tmeporimnto e 1 dtomifio casi total del grupo gue-
rrlterob. Y 'ia actll presMrola on los clirculos do s dirlgelncia
dsntrol de Oevatdo Dort'foMs, Rauil dba.y Coro 'Rafaei Rodr('.
geez, trees personas mayares crys .extraccl6n political no provi-
no de :leexperioncia 'luerriftera, 'no ppas de ser la excepcl6n
que Iprueba la ,relia. La Sierra y la resistencia urbana de finales
de 'to 50 constiluyermn It base de Ia educeci6n political de la
Inmensa mayori'a de 4os hombres y mujeres quo ahora ejercenr
el poder en Cuba. y de estos dos campos de lucha, sl sierra
sigue slendo el que dO una tonslldad especial al estilo revola-
clonario cubano.
ICuBles son tas tdeas del period guerrillero, el "complejo
guerrillero", quo 'etos 'hombres y mujeres sporteron a sl con-
ducciln de Is Cube fevoluclonarle? Las mis inmedlates fue-
ron Ia fe on Isla vabilded y pertinencia de Is lucha armada
como camino de liallberacln naclonal y el especial infasis quo
ms dioi al foco guerrillero en is taor(i quo luego elaboraron el
"Che" Guevara y Regis Debray, El volume de lo escrlto sobre,
esias ideas, su desarrollo a principles de Ia dicada del 60, su
prueba parcldl v 'coitoso fracaso on Bolivia, nos ahorra tods
necesidad de eearfilnalas aqui'. Lo que sin embargo si merece
ser enfatizado 'es oun Intensamente (provoca decir enteramen.
te) esta teoria'desEcas6 sobre Ia experiencia Castrista. Se trato
de una teoria construida sobre un esquema anal6gico cuyo
primer ternilno ra e'la Sierra Maestra de 1957-1958. Pocos han
violado la regia no generalizaris a partir de una experiencia
6nica" de manera ten complete come to hicieron Guevara,
Debray y sus compe flros cubanos. El hechizo de la Sierra fue
tan poderoso que lanzi una sombra creciente y finalmente
fatal, sobre digunos de los valerosos hombres que habian crea-
do los acoritemirilhntos originates. Diez afios mis tarde, las
realidades'de Cubaacebaron por ser losmitos de Bolivia.
Pero edta desdidhada historic de uno de los aspects del
complejo gu'errillero no debe arrojar sombras sobre la impor-
tancia de una triaMa de legados de caricter mas general, y
finalmente mis Jluraero que dej6 este period: el voluntaris-
mo, el igualitaftimo y el ruralismo (3). Voluntarismo es una
palabra formal ly ;lgo descolorida para expresar el expansive

3) Aquf vdlutiterismo es utilizado en su sentido
tcnico, signifiehoo'una filosoffa que consider a la
voluritad 'humtnt'como el factor determinante de la
experlencia, yipor tanto de ta historic. Este uso nada
tiene'que ver con la acepci6n de trabajo voluntario,
tal comoil'tatitizan tos cubanos mismos.


mntido de la eflcadc, Is copetwnci y t poder personal, que
ae genero durante el period gueardiero. La Fudha contra Bais-
ta fue la tipica situacl6n generadora de leyendas. Una y otra
vez Fidel y el diminuto grupo de sobrevivientes del Granma
eseaparon por un pelo a ts trariiin, a Is derrota y Ia muerte.
Luego, veinticnrco meses despuis del desevrbaroo nktal, SIat-
ta huy6, su ejlrcito quedo dlezmado y Castro fue li nldsputa-
do vencedor on la batalla por e1 control poti'tk~ o y wiltr de It
Isla. Los rebeldes marcheron sobre Lea Habna, totarmnte con-
vencldos de que, hablendo despachado a Batista no extis(a
problema del desarrollo o diflcultad political que ellos no pu-
dieran manejar con facilidad. Es fcill comprender Ia prevalon-
cla do tales sentimientos, ya qua los logros de las fuerzas Inti
Batista, an la cluded y en la Sierra, fueron verdaderamente
notables, como tribute a su valor, su tenacldd, su Intellgencia
y buena suerte.
Como era de esperarse, la ebulllci6n iniclal so entrli ante el
impacto de las duras realidades plariteadas por la problemitica
del desarrollo y de las relaciones internacionales. Por ejemplo,
el 26 de jullo de 1970 poco despubs del fracaso de la zafra de
los diez milllones, Fidel inicib6 u discurso diciendo "Hoy habla-
remos sobre nuestros problems y nuestras dificultedes, nues-
tros fracasos en lugar de nuestros triunfos" (4). Luego pas6 a
referlrs extensamente a los defector de organizacl6n, las inefl.
oaolas y las catistrofes scon6mlosl de coal todo tipo. Sin em-
bargo durante el mlemo dlscurso, come u1 y otros vionen he.
clindolo durante los iltimos dooe a'os, Castro relter6 la fe
revoluclonaria central do qua nada es lImposible cuando existed
la voluntad humana y la capacided pare realizer Is historla:
"No estamos ofreclendo soluoionesmigicas. Hemos expues-
to los problems que enfrentamos ylhemos dicho que s6lo con
el pueblo, s6lo con... la deterniinaol6n y la voluntad del
pueblo pueden resolverse estosiprdtltemas... Cuando esta Re-
voluci6n, a solo 90 millas del 'ferozwqpoderoso imperio, deci-,
di6 ser libre y soberano y desafi6 alosiimperialistas, se prepare
para enfrentar todas las dificultades,\yaeenrumbo por un cami-
no verdaderamente revolucionario, rmudhos dijeron que esto
era completamente impossible a causa'tte ifactores como la in-
fluencia cultural, political e ideoi6gica.FlPro'nosotros pensamos
que la batalla pod(a ser ganada con dlipueblo -y fue peleada
con el pueblo y ganada con el pueblo-".
As( como el "invencible" Batista :fue derrotado por una
tropa irregular compuesta por various 0ientos de hombres vale-
rosos apoyados por el. grueso de la'pdBlacion cubana, asi las
dificultades del memento cedenran antella determinacion y el
heroismo de las masas. La mayoria dellalpdblaci6n no siembre
ha vibrado con la intensidad de suslidteresffrente.a esta vision
del poder,de la voluntad y de la acoi6nlhumenas,ipero per el
moment este no es el punto importante.tLo'que!parece cierto


4) Grenma, Rovista Ssvnanlt (2 de aqa tok lie 1!9l)







hoy, como lo fue hace una decada, es el hecho de que, a pesar
de la creciente conciencia que han cohrado los li'deres de la
enorrnidad de los problems de Cuba, ellos mantienen la con-
viccion que encontrarain la manera de vencer las dificultades.
Con el lexico de un Promnteo del Curibe, encadenado- a su
roca, Fidel continue lanzando invectivas contra su torturador
del norte a la vez que insisted en que el fuego revolucionario
puede y debe mantenerse encendido.
El segundo legado important de la experiencia guerrillera
es el igualitarismo. Como enfatiza Guevara en sus escritos so-
bre la epoca,y como lo evidencian frecuentes referencias en los
discursos de Castro y de otros, la Sierra dej6 algunas lecciones
duras y duraderas. Una de ellas, claro esta, fue la comprension
de las demands del campesino de la Sierra (y por implication,
las de todos los campesinos), y la determinaci6n de hacer algo
por el desde el poder. Pero mas important para el desarrollo
de una etica igualitaria fue la ruda experiencia de la vida, la
lucha y la supervivencia en las montaias. Los hombres de las
ciudades pronto aprendieron que las habilidades y los habitos
creados por el medio urban no eran los mas tiles para la vida
en la Sierra. El guajiro, al principio poco apreciado y probable-
mente hasta denigrado por los guerrilleros urbanbs a causa de
sus costumbres risticas, gano su afecto y respeto conforme
iban 'participando de las condiciones de su existencia y aumen-
tando con su presencia los riesgos de ese campesino.
Mas aun, la vida extremadamente m6vil y en condiciones
siompre prinitivas de la tropa guerrillera, impidio el desarrollq
de diferenciaciones y privilegios interns. Los fusiles, las hama-
cas, las areas y los rangos eran distribuidos en base a la eficien.
'ia demostrada en la Sierra. Los uniforms eran, por decir Iq
menos, irregulares y el alto nivel de informalidad cultural que
.predomingba en el lenguaje y los modales cubanos, se acentuo
aln mas centre los guerrilleros. Es asi como se desarrollo, como
una concomitancia natural de la situaci6n en las montaias, un
fuerte sentldo de identification con y respeto por el campesi-
nado local, asi como una solid fe en lo correct de la "carrera
dbierta al talento. El guerrillero que major marchaba com-
batia y daba confianza a sus compaireros era el guerrillero que
ascendia en estima y rango. Asi fueran campesinos como Gui-
Ilermo Garcia o doctors como Guevara, todos los comandan-
tes guerrilleros eran hombres que se hab(an destacado de
acuerdo a los criterios de evaluaci6n utilizados en la Sierra.
Las ramificaciones y manifestaciones de este igualitarismo
en la Cuba revolucionaria han sido considerable. En los ele-
gantes clubs sociales, ahora abiertos a todos, en los criterios de
competencia vigentes para el ingreso al nuevo Partido Comu-
nista, -en los profundos esfuerzos por nivelar los desequilibrios
culturales y economics, en la difundida informalidad en la
indumentaria y en el trato, en el espectaculo de miembros del
Comite Central en el campo, sudorosos de cortar caia, en
muchos otros programs y actividades de la Revolucion, este
igualitarismo es pradticado y ampliado. Pero tambi6n debe se-
Aalarse que se trata'esencialmente de un igualitarismo basado
en la igualdad de opor'tunidades y la comunidad de penurias.
Trara de garantizar que todos cosechen los beneficios de la
revolution a la vez que comparten plenamente sus cargas. Sin
embargo ni el igualitarismo de la Sierra ni el de la Cuba actual
puede ser definido *como no-jerarquico o de plena participa-
cion. Asi como en 'las montafias los comandantes impartian
ordenes y las 'tropas dbedecian o eran sumariamente castiga-
das, as( en la Cuba 'revdlucionaria el poder de decision ha sido
intensamente concerttrado y el disentimiento ha sido estricta-
mente contrdlado. iEl concept de igualdad nacido en la Sierra
no incluye, a nivdl national, un igualitarismo en la participa-
ci6n o en la'tecisi6n, o siquiera una participacion significativa.
Como veremos mirs adelante, existe en la Revoluci6n Cubana


unj contratendencia que de tempo atras viene huscando y
explorando formas de participacion; pero es mejor examiner
usto al margen del tema del igualitarismo. Es asi como en Cuba
hay una asociaci6n entire un igualitarismo radical en lo econo-
mico, lo social y lo cultural, y una estructura de decisions
autoritaria y jerarquica. Los terminos de esta relaci6n no pare-
cen incompatible; de hecho se puede argumontar, y asi se ha
hecho en diversas teorias del desarrollo, quo lo primero requie-
re de to segundo.
El ruralismo as un corolario y una extension del igualita-
rismo..El principio esencial de este aspect del pensamiento
revolucionario es que el campo no se limita a ser el escenario
del mas intense esfuerzo de desarrollo, sino que es tambien un
deposito de valores y formas de vida que tiene much que
ensehar a cada cubano. Lo que se celebra en la forma de vida
rural es la simplicidad, la camaraderia, la lealtad, el trabajo
fuerte, la tenacidad, el valor, la generosidad y el sacrificio: una
idealizaci6n de la personalidad y conduct del guerrlllero-cam-
pesino. Los programs y las experiencias formativas que tienen
su origen director en estas creencias son innumorables: la cam-
paia alfabetizadora de 1961 que puso en contact a los jove-
nes de la ciudad y a los campesinos por meses, el movimiento
de "escuelas al campo" done classes enteras se trasladaron a
las areas rurales por largos periodos, et cordon verde de La
Habana done decenas de miles de habitantes urhanos han
plantado y cosechado, las excursions anuales que los trataja-
dores no agr'colas hacen a los campos de caha de azucar en
epoca de cosecha, los prolongados programs para jovenes en
Isla de los Pinos.
El desarrollo de tales actividades no es una simple extension
de la experiencia guerrillera, pues programs posteriores, tales
como la campaia alfabetizadora, modificaron la vision que
tenia la dirigencia sobre las posibilidades y los costs de un
desplazamiento de la ciudad al campo. Pero desde el principio
mismo han existido algunas constantes en la teoria y la prcti
ca del ruralismo. En primer lugar, el ruralismo contiene una
critica implicita, y a veces explicit, de los valores urbanos y
no se limita a ser una celebraci6n romantica de las virtudes
rurales. El tipo de igualitarismo que se ensefia implica un ird-
torno a las fuentes", poniendo a todos los cubanos en contact
con un medio en el que los logros y las habilidades que permi-
ten ocupar un puesto en los sectors mas "avanzados" de la
sociedad no abren puertas ni liberan de cargas. En segundo
lugar, el ruralismo, como forma de alentar la formacion indivi-
dual y el cambio cultural, se encuentra muy orientado hacia la
experiencia direct. Las lecciones del ruralismo no se aprenden
en libros ni en discusiones sino mas bien como una modfica-
cion de la conciencia a traves de una profunda y prolongada
confrontation personal con la vida y el trabajo rurales. (5) Y
en ultima instancia, a pesar de impilicar critics a ciertos valo-
res urbanos y encomiar formas de vida asociadas con el campo,
el ruralismo no tiene nada de primitivista. Es decir que la
suciedad, las malas condiciones habitacionales y el empobreci-
miento total que conforman la situaci6n de la mayoria, si no
de la totalidad, de los habitantes del campo, se consideran
inaceptables, al margen de los efectos saludables que tales con-
diciones pudieran tener para la conciencia de los habitantes de
la ciudad. La superacion de este atraso ha sido, desde el co-
mienzo, el reto principal de los planificadores del de sarrollo




5) Para un tratamiento mas detala-ul del tpr,. .a-
se Richard R. Fagen, The Transformation of Pulhmcal
Culture in Cuba (Stanford: Stanford University Pres,
1969), especialmente las pp. 148-150, y 169-179.







cuba no pero tambi6n ha subsistido el reto secundario de mo-
dernizar las areas rurales sin destruir los que se consideran
aspects beneficos del character y las relaciones sociales del
campo.



El pragmatismo, la Flexib-.

SIded y la Adaptabllidad


nclusive qulenes simpatlzan plenamente con le Revoluci6n
so ven obligados a admitir que Fidel y sus lugartenientes hen
conducido a Cuba -y en ocasiones at mundo entero- a travel
de un aturdidor, y a menudo cbntradictorlo, eseenario de pro-
mesas, programs, allinzas y aventures. cQud hemos de pensar
de un sistema politico cuya dlrgencia de la blenvenida a la
ayuda t6cnlca Israeli mientras apoya abelrtamente a lee guerri-
lias Palestlnas; declare que el cultlvo de la cana do aztucr ha
desvlado la economic del pais y luego siembra mis caa quo
nunca; rehabllitaa las prostitutes y morallza la video publlca a
la vez que reconoce oflcialmente y edmlnistra las posadas don-
de los hombres ilevan alas mujeres que no pueden Ilevar a
casa? La list podria Ilenar varias paginas y penetrar on cada
sector de la actividad gubernamental.
XC6mo explicar la compleja maranl que son doce alos de
political cubana? Una respueste seria que no estamos sino
frente a la variant cubans de las contradioclones y faltas de
16gice que caracterizan los actos p(blicos de cualquler gobler.
no. Otra f6cil y frecuente hip6tesis, describe a la political cuba-
na como una proyeccl6n al escenarlo naclonal, y on ocaslones
al International, de Ia impulsive a Inconstante (o desde otro
punto de vista vigorosa y fertil) condlci6n de FIdel Castro.
Ambas respuestas capturan una parts de la verdad, pues clerta.
mente el gobierno cubano ha utllizado su cuota minima de
Ilogicidad y la dlsposici6n y las perspectives personales de Fi.
del Castro son, sin duda alguna, elementos clave de In political
official.
Pero sl nos aproximamos al fondo del asunto veremos quo
con excepcl6n de algunas cuestiones corradas y no negoclables
-soberani'a naclonal, propiedad puiblica, et derecho del grupo
de Castro pare gobernar- casi todos los otros aspects de la
teoria y la practice del gobierno revolucionario pueden ser
considerados como "a manejar". Claro que este meollo de
cuestiones no negociables es de gran importancia, y ellas son la
fuente de las que inexorablemente manan muchos de los pro-
gramas y las political del gobierno. Pero Igualmente impresio-
nantes son las cuestiones ablertas al debate: Casi today la vida
institutional y organizacional del. gobierno Revolucionario,
que include aspects claves como el rol del Partido Comunista,
se encuentran libres de las trabas convencionales que imponen
la teoria o el dogma (6). Asimismo la estructura bisica de las
relaciones economicas ha sido forjada en la practice, sin los
beneficios o las limitaciones que so derivan de una teoria (por
no hablar de un plan detallado) del sistemQ econ6mico. Es asi
como la vida plblica se ve constantemente influida por una
poderosa fibra de pragmatismo y experimentaci6n. En muchas
areas -a veces tan diferentes como la lucha armada en el he-
misferio o la agricultura- la primera regia parece ser "prueba-
lo; si no funciona, aband6nalo y prueba otra cosa". La pasi6n
6) Esta caracteristica del Castrismo se vio muy re-
forzada por la bancarrota de las viejas instituciones
political. Los dirigentes actuales han tenido una rela-
tiva libertad para experimentar con formas political
debido a que el antiguo orden casi no dejo institucio-
nes u organizaciones legitimas o cuasi legitimas. El
contrast con Chile es notable.


y la convicci6n con la que los revolucionarios emprenden un
nuevo curso de accion, la creencia de que "esta vez se encontro
el camino", conduce a los observadores a sobreestimar la im-
portancia de la doctrine y el dogma en el estilo cubano de
tomar decisions. Sin embargo esa misma pasion y esa convic-
ci6n sirven tambi6n pare rechazar los planes y programs del
dia anterior. La pasi6n es un asunto de temperament politico
mlentras que la Incesante experimentation es un asunto de
estilo politico; el segundo aspect es much mas importante.
Las consecuencias politics de estos elements de estilo son
mis vislbles en los grande problems internaclonales y domes-
ticos. No podemos acusar de dogmatica o inflexible a una
political exterior que acepta relaciones diplomiticas y comer-
clales con gobiernos y grupos tan diversos como China Popu-
lar, Espala, Inglaterra, el Frente de Liberaclin de Vietnam del
Sur, Israel, Eglpto, Francis, la Union Sovitica y et Vaticano,
SI afladimos a esta tista las releciones informales, pero amisto-
sas, con goblernos como la actual junta mllitar del Pera, vere-
mos eflorar el dlselo de una political exterior igil pare adapter-
se, dentro de los limited Impuestoe por el moollo do valores
menclonados mis arriba, a la visl6n quo tlene la 6lite aeorca de
los interses nacionales cubanos y las exigencies de la situaol6n
mundial. Igualmente, los acusados virajes en las politics grfoo-
la e industrial do is primer dcada de la revolucl6n no sa
revelan como la Implementaci6n de un gran disMeo, sino mls
blen como los torpes y costosos tanteos de une dirlgencia inex-
perta y antitebrica, pero pragmatics y de mente relatlvamente
amplia. La frecuente repeticlin que hace Fidel de Ia frase "sl
Revoluclon as nuestra gran maestra" de cuenta del emplrismo
del estilo, pero no es suficlente para enfatizar los oostos do un
aprendizaje a travis de la practice, reallzado de manera tan
rude y amplia(7).
Las consecuencies de estos elements, de estilo so manifies-
tan, de manera menos acusada, pero igualments penetrante, an
las actitudes revolucionarias frente Ia planeamiento y Is imple-
mentacibn de programs, Ya'ddeade o princlplo de la revolu.
clbn se dio curso a amplios programs de desarrollo quo no
ten'an la planificacl6n y organizaci6n necesarias para mante-
nerlos en march. Desde el punto de vista revoluclonario, lo
important era comenzar; las tareas de planlflcaclin y organi-
zaci6n debian ser realizadas despubs, no antes, de este compro.
miso-a-traves-de-la-accl6n. Se pensaba qua el Intento, el esfuer.
zo mismo, abrirna posibilidades y generaria recursoe que no
podian ser imaginados o tornados an cuenta antes de la batalla.
El corolpeio negative de esta creencia es que demasiada ospecu-
lacion previa sobre las posibles consecuencias de un programs
tiende a erosionar la voluntad y el coraje revolucionarios. De
alli que "Ia planificaci6n ha de convertirnos a todos en cober-
des" puede considerarse casi un lema de la dirigencia revolucio-
naria, a pesar de la aparente anomalia que implica una ideaasi
en el seno de una revoluci6n ya comprometida con una masiva
intervenci6n estatal en la sociedad y la economic.
Aunque el tiempo ha refinado esta vision de la planificaci6n
y la organizaci6n que alguna vez tuvieron los dirigentes, ella no
ha sido completamente rechazada. Por ejemplo, en el estallido
de actividad ocasionado por la slembra del cordon verde de La
Habana en 1967 y 1968 se pasaron por alto algunos datos
elementales de la vida agricola. La movilizacion de los habane-
ros durante la limpieza y el sembr'o de la tierra fue impresio-
nante, pero el deshierbaje, el regadio y la cosecha fueron a
menudo descuidados. Asimismo el frenesi por limpiar la tierre
7) Pero debemos reconocer que on diversas ocasio-
nes Castro se ha referido extensamente a las conse-
cuencias de la inexperiencia de los dirigentes revolu-
cionarios y los costs que supone el aprendizaje por la
prictica. V6ase, por ejemplo, su discurso sobre el fra-
caso de la cosecha de 1970, Granma. Revista Senanal
(2 de agosto de 1970).





y sembradra Impidi6 que se dedcara suficiente atenl6n a los
asectos de compatibltzar loe sembrios con fos terrenes, tos
mitodos de cultivo al clma. Como resultado de istas y otras
negligencias, el cord6n no pudo ser t exhibic6n que la did-
gencia hubiera deseado. En eo tipo de ciculo de cstos utHtiza.
do por los revoluclonarlos es probable que el cordon verde
hayassido considerado un 6xkto, mis por su frutos pol4tcos y
formativos, que por los productivos y nutrtivoa (8). Nada des-
deNable, aunque dificil de medir, es efdeagestaeque esto cause
en el apoyo popular: los trabajadores que.han invertdo part
de su tempo lbre, su sudor, su cuote de buena voloktad revo-
Sluctonaria an la siembra de un campo de arbustos de cafe, no
toleran con facilided el especticulo de se mwsmo campo, tres
moese mis tarde, quemindose bajo el sol tropical, sin rjego,
descuidado y muriindose. Es as" como impresonantes inver.
Stones de tlempo, energ(a y recursos, frectentemente sufren el
desgaste ocasionado por la fatta de culdados en la planlficaci6n
y ea organizeci6n. La ambivelencia de la posture cubans frente
a la planificaci6n.y la organlzaci6n, tan itractiva y liberadora
an un moment del process de desarrollo, a menudo acarrea
consecuencias posteriores qua son el desperdicio y el debillta-
miento. El genio cubano para inventorr" sl revoluci6n sobre la
march, sin no ha sido debidamente acoplado a la maqulnarla
de planifltacl6n, organizaci6n y admlnlstraclon, Indispensable
Sen el camino de derarollo que s ha trazado.


La BLa queda de una PolftI.
M de UnkldI y Armones'


omo muchos otros aspects del estilo revolucionarlo, ta
bilqueda de tima political de uhidad, tiene ra(cis profundas en
la experlencla prerrevolucionarla. Los heroo de lots llmos 100
anos de la hitoria cubane, comenzando por Maceo y Marti
han propugnado Una vaiiante incluslvista del pensemlento na-
clonalista. En li nad6n cubana que ellos aviloraban, las Identi-.
dadee y dlferencias basades en criterios raciales, de case, reglo-
nales o de nacimlento, debian ser subordinates an un orden
Social arm6nlco. today persona, hombre o mujer, que puslera
los Intereme de ie patria por enctna de los peronates o de
grupo podia mr Integrado on ta socleded naclorn. Erta vi6n
Idealizada do una socledad octuve ntra intg ia annt6 los
planteamientos Fidelistas sobre el future revolucionerio, daii.
doles un tono caractelistico. Desde su discurso "La historic me
absohlera" haste sus mas reclentes pronunclamientos, el pensa.
mlento de Fidel se ha mostrado notablemente desprovisto de
la ret6rica y el aparato conceptual del anAlisis de class Marxista
conventional, Por supuesto que el y otros trazan diversas dife-
rencias entire los amigos y los enemigos de la Revoluci6n, pero
estas diferencias .estin basaias en la conduct dentro del con-
texto contemporineo, y no en criterios de clase o en otras
formas de estratificaci6n, social.
Pero mis important que las diferencias trazadas es la conti-
nua b6squeda de una political de unidad. Los dirigentes cuba-
nos screen que (as divisions sociales, culturales, de organiza-
cion y etnicos obedeceh, de alguna forma bisica, a causes "ar-
tificiales", que son el product de un pasado imperfect y de
una experiencia revolucionaria imperfect aun. Esta vision de
la armonia natural (una vez que se sobrepasen ciertas contra-
dicciones) tambnin se encuentra presented en pensailento
Marxists cldico, pe rto vision cubane es much mis inmedla-
to y mnos preocupeds per fee formaliddes do a doctrine y laI
nociit de qu to armnona puede prodecrse iwnweamente tras et
desarroto de un diletade proco his6ricq. As, e'4guatares-


mo y el rura smo antes descrito dsdibul tn os JinM de else
sin Itegar a enfrentarse te6ricarnte at problemu de dtaie",
Los esfuerzos por former un partide politico rev6orui arIe (Wt
ORt, e1 PURSC, al PCC), a menudo tumultUosos y eeVletl-
Vos, hen estado desde ea prinliplo basados en la proemIs de qoe
personas provenientes de los mis diversos campos politlcos =-y
elgunas inclusive sin antecedentes politlcos- podie setr inte'
grades en una organlzacion Marxtsta-Lentista. Aslmismno los
oontinuos, aunque poco pubficitados, esfuerzos pare untr a' le
estudlentes y las autoridades unritertaris por sobre sus tradi,.
olonales rivalidades, no se imittan a ser Intentos de controtar fa
protests y recionalzar los recursos pare rt desarrotto, sine qua
reflejan una fe on quo el conflicto nrlversitarloso he vuelto
obsoteto a partir del triunfo do ta Revoluc6n.
Otras menffestaciones de esta continue b(iqueda de una
politics de unidad pueden verse en imres tan diversas como la
vision hemisferica del regimen, su doctrine de orgaelzacl6n
masiva, sus relaclones con los artistal a intelectuales, sus actltu-
des frente el nacionalismo negro, A peser del alslemlento diplo-
mitico y ecdn6mico decretedo por la Organizacion de Estados
Americanos, debido a manlobras norteamerleanas, Cuba ha se-
guido expresando su solidarided pon los "pueblqs" del haeyis-
ferio. En ocasiones esta expresimn ha sido simb6lice y poetics,
come n el sigulente caso:
Hermaho Brasilefo: tu mano.
Carpintero Argentino: tu mano,
EstibadorPeamnetno: tu mano.,
Banneero Honduref;o:,tU meno.
Minero Boliviano: tu mano.
Vaquero Chlleno: tu mano ...
Unidad. I Unidedhermanorl
Pare que no rios domine la reaccl6n (9)
En otras ocasiones esta expresiln ha sido Inmediata e
material, como in el caso del anvfo de sangre, v(vores y equl.
pos medicos destinados a las yictimps del terreinoto de 1067
en el Peru. Pero slempre el mensa as el mismo: ml noaxistle-
ran las dlvislones que nop Impor)en (a Amirla Latlne) e Impe.
rtallsmo, el capitalismo y sue alladodon lstlcos, la hermandad
y united latentes en el hemisferlo podrfan aflrmarse y aflorar.
Razones obvies hacen que las organizacohes de mesas dl
Goblerno Revolucionario sean ef terreno mia propicloi pera a
experimentaci*n e implementacion de las poticas de unidad.
Tratase de juventudes, mujeres, grenjeoo, trabajadores b vedin
dorlos n general (Cormitt de Defens de do Revoluci6n, CPR),
tlb organizaciones de mass haanid sid empre irclusivas antes
que exctusives.(lo) Las consecuencias de esta fiiosofi'a de ta
organizaclsn se revelan mas dramiticamente en los COR, don-
de en 1965 uno de cada dos cubanos adults era, por (o me-

8) El cord6n verde, fue iniciado en part para des-
truir et mercado negro y la autonomna econbmica de
los pequefios ranjeros de la zona, a-la vez,que tos
incorpor.aba a la revoluci6n a travss de incentives ma-
terlales y de organizaci6n. En dste sentldo, el cordbn
parece haber tenido 6xito, por lo menos cuando con-
t con el auxilio de la ofensiva revolucionaria de la
primavera de 1968.
9) Para el poema complete y la cita original v6ase
"The Cuban Revotution:, Enemies and Friends", en
Enemies in Politics, de David J. Finlay, Ole R. Ho1lS
y Richard R. Fagen (Chicago: Rand McNaly, 19671,
pp. 201-202.
10) Esto se aplica inclusive a ta Juventud Comunls-
ta, la inica organizacibn de masas que no aceuta ato-
m;tlcamente a cualquler postuiante queo o injao
requisites demnogrificos y unra AmfniM MPACitfo
buen cituads$e. En medes come Ias escuales ese e
Hzadas, cerca de 90 por cltete r asD ldie ado s
encuentfa afitide a ta Jwventu Cosmewist. v-ear
ues rpma poitr de so sistetm do IgreCso paspfalme-
e competi1vo0, 1a or givet 6 tc buca tone la mRaYe
cantidad d idtograntes poaslles.






nos, miembro nominal. En 1961 en el primer aniversario de la
fundaci6n de los CDR, Castro puso enfasis en el hecho de que
todos, jovenes y viejos, mujeres y hombres, estudiantes y amasi
de casa, intelectuales y campesinos, podian pertenecer a ellos.
La unica prueba para su ingreso debia ser la actitud frente a la
Revolucion. Despues de todo, prosigui6. la Revoluci6n es "la
gran union de todas las personas honestas, de todas las perso-
nas tiles, de todas las personas estudiosas, de todas las perso-
nas dignes, de todas las personas que produce para el pue-
blo". En efecto se trata de unA list large e inclusive, que solo
excluye a "los enemigos del pueblo, a los enemigos de las
masas, a los parasitos, a 16s explotadores, a los haraganes, a
aquellos que no trabajan, a aluellos que viven del trabajo de
los demas". Los criterios de evaluaci6n del esfuerzo revolucio-
nario no se aceptan de manera unanime, ni en todas parties. Sin
embargo, dentro del context de las organizaciones de masas,
el conc6pto de "la gran uni6n de todas las personas honestos"
ha sido interpretado con evidence generosidad. En este caso se
ha buscado la armonia a traves de la inclusion dentro de la
estructura de la organizaci6n de todo individuo dispuesto a
integrarse, que no estuviera marcado por una oposicion decla-
rada al gobierno revolucionario.
Como es de esperarse, la busqueda de una politica de armo-
n'a es severamente puesta a prueba en las relaciones del r6gi-
men con los artists e intelectuales. Si el gobierno Ileg6 a tener
una politics cultural oficiel durante la decada del 60, vista fue
promulgada en 1961 en un discurso durante el cua. Fidel hizo
y luego contest la siguiente pregunta: lCuales son los dere-
chos de los escritores y artists, sean revolucionarios o no?
Con la Revoluci6n todo: contra la Revoluci6n nada". (11) En
arquitectura, arte grafico, y en gran part en el cine, este pro-
riunciamiento ha sido ampliamente interpretado; y por lo gene-
ral los edificios, los afiches, las estampillas y las peliculas que
se ven en Cuba son obras llenas de color, inventive y buen
gusto. Hay en Cuba una grata ausencia de los excess visuales
propios del realismo socialist -aunque habria que exceptuar
tel vez los remanentes de un period anterior, que leg6 alginos
murals con temas epicol atn visibles en algunos edificios pt.
bllcos. Sin embargo en el campo de la literature el acuerdo
entire el regimen y los escritores ha sido mis dificil, y en mu-
chos casos inexistente. La literature de todo tipo implica pro-
blemas especialmente di.ficiles, ya que el planteamiento de Cas-
tro no proporciona una guia operative o fronteras precisas a
los territories del pensamiento critico. Una cosa es permitir y
alentar el color, la inventive y el buen gusto en representacio-
nes visuales que Ilevan mensajes de claro apoyo a la Revolu-
ci6n.' Otra es permitir (y menos aun alentar) una expresi6n
escrita que explore las contradicciones, las ironias, las dificul-
tades, las alegrias y las tragedies de un period revolucionario.

11) Fidel Castro, Palabras a los Intelectuales (La
Habana: Ediciones del Consejo Nacional de Cultura.
1961), p.11. Esta breve cita no hace justicip a la'posi-
cibn desarrotlada por Castro sobre el fenomeno cultu-
ral en esta ocasibn (30 de junior de 1961, al finalizar
un semwnaio de tres dias con los artists e intelectua-
les). Ver tambien el intercambio entire Castro ( Lee
Lockwood en el libro de este ultimo (ver nota 2) pp.
126-131. En abril de 1971, mientras el poeta Herber-
to Padilta era liberado del confinamiento y efectuaba
su autocritica, que despertb tanta atencion en los
circulos literarios-internacionales, los cubanos Ileva-
ban adelante el Primer Congreso Nacional de Lduca-
cion y Cultura. Las declaraciones finales y resolucio-
nes del Congreso, publicadas en Granma, Revista Se-
manal (9 de mayo de 1971), contienen las mas impor-
tantes declaraciones oficiales sobre political cultural
de los ultimos tiempos.


Usando una variant del clasico argument de situationn de
emergencia", los dirigentes Cubanos han declarado: "en este
moment historic no podemos permitir que los escritores ha-
gan preguntas dificiles, pues las masas acm no estin listas o
preparadas para responder tales preguntas o para defenders de
las consecuencias de la duda".(12) Es asi como la bisqueda de
una political de unidad conduce, en waste caso, a restricciones
pare quienes podrian introducir mayores Incertidumbres en un
sistema ya sobrecargado por multitud de problems y desafios.
Y par 6ltimo, las actitudes oficiales frente al nacionalismo
negro en Cuba ilustran otra consecuencia de la blsqueda de
una political de unidad. Aunque la ubicaci6n socio-cultural y
econ6mica del negro en la Cuba pre y post-revolucionaria es un
tema sumamente complejo por lo menos un aspect de la si-
tuaci6n actual esta claro: tras una veloz y efectiva movilizacion
contra las manifestaciones institucionalizadas de racism (o
prejuicio) en la isla, el gobierno revolucionario ha resistido
todas las tentaciones y presiones que podian haberlo conduci-
do a reconocer en los negros un grupo merecedor de atencio-
nes o programs especiales.(13) Los negros, en cuanto se en-
cuentran ubicados de forma desproporcionada entre los secto-
res sociales menos favorecidos, se beriefician much con los
programs de salud, educaci6n, empleo y de participaci6n des-
tinados a esos sectors. Pero la noci6n de oportunidades "espe-
ciales" pare los negros dentro del context revolucionario sig-
nificaria pare la dirigencia Cubana una profunda violacl6n de
las normas igualitarias y de unidad national. De alli que los
circulos dirigentes hagan oldos sordos a los murmullos, propios
o importados, de algin nacionalismo cultural negro. iPor qu6
la Revoluci6n ha de alentar o apoyar movimientos que tiendan
a re-fragmentar la poblaci6n en grupos radiales, se pregunta la
dirigencia, cuando el proposito del esfuerzo revolucionario es
justamente forjar una nueva identidad y una nueva naci6n que
se encuentre por encima de la diferencias de clase, de raze y de
region? Mas amn, sigue diciendo este argument, estos nacio-
nalismos sub-culturales, quake ueden ser muy necesarios an el
medio hostile de las sociedades racists, dejan de tender valor tree
la destrucci6n de la estructura Instltuclonal del racism ocurri-
da an Cuba. As', aunque existen programs oficiales etnografi.
cos y folkl6ricos pare descubrir y conserve forms religioses y
culturales Afro-Cubanas, no hay apoyo de ningin tipo pare
quienes quisieran reavivar un movimiento de Negritud Cubana.
Mis ai:n, quienes agitan por el reconocimlento de una naturale-
za singular de los problems del negro en Cuba; tritese de
Cubanos o Norteamericanos, son advertidos de manera nade
ambigua que quienes apoyan esta tendencia se oponen a la
corriente central de la teoria y la practice revolucionarias, ya
que crea diferencias alli done no existed, ni debe existir, ningu-
na.

12) En 1966 tuve una apasionada discusibn sobre
estos asuntos con un comandante de las Fuerzas Ar-
madas Revolucionarias, un hombre muy inteligente
de origen relativamente humilde. Luego que hubimos
discutido extensamente sobre los posibles beneficios
que podian derivarse de una ventilacibn public de
algunos de los temas planteados en privado por mu-
chos escritores, artists y periodistas, me empuftb de'
las solapas, desesperado para hacerme comprender y
dijo: "iCoho! iNo somos una naci6n de catedrAti-
cos! "
13) Recien se ha comenzado a ventilar las comple-
jidades de esta situation de forma comprensiva, pero
ciitica. Ver, por ejemplo, el agudo reportaje de Eliza-
beth Sutherland en "Colony within the Colony", una
parte de su libro The Youngest Revolution (Nueva
York: The Dial Press, 1969). Suth"-!and anota :ue la
mayor parte del material escrito y graficu -c;, que
entran en contact los cubanos minimize e inclusive
ignore la presencia de elements y contribuciones de
los negros en la sociedad cubana.

























La 86squeda do Formas

Po~ftte Apropiadu.


"' ustra areaa, dljo Che Guevare a un reportero an 1961,
"ea ampliar la democracla en el meo (je'la revoiucibn tanto
como Me potble,.. Sentlmos quo Iq principal funcl6n del
goblerno es pp ibilltar canalea para Ia expreld6n de laIyoluntad
popular. Afn no posmoe afirmar qQi forms tomara ista.
Ello dependeri del eistema politico que so elabore".(14) Uha
d6oada mil tarde el sistema politico al que se hab(a referido
Cho Guevara s encontraba ean on process de elaboraci6n, Los
canales de expresl6n de Ia volunted popular se entontraban
air an estedo embrionarlo, y adernis aun no st habia elabora-
do, y menos puestd en prictica, una doctrine especiflce, sobre
(as reltclones entire dirigentes y dirigidos. I
'Sin embargo serial equivoado considerar la visl6n del Che,
de una political revoluclonarla sensible a las eass como unn
mero camuflaje verbal para una prcicc autoritaria y joerrqul-
ca. Ciertamente as verdad que la b squeda Cubdna de formas
politlcas apropladds no so ha encaminado hasta ahore on direc-
cin de un debate popular critico sobre las alternatives y las
political nacionales. Como comentaba un observador bisica-
mente identificado con la revoluci6n, "hasta ahora los revolu-
clonariat Cubanos han hecho poco por establecor instituciopes
qua paranticen Iq posibilidad de que el consenso revolucionario
tolere la formaci6n y difusi6n de puntos de vista opuestos; que
permitan la.discusi6n de alternatives significativas; que hagan
possible la iniciacin e irplementaci6n de diversas pol'ticas por
la ciudadania an general".(15) Las amenazas exterria e internal
han subordinado la tendencia, siempre frigil, de convertir el
Sprceso revolucionario en "una escuela de pensamiento sin
trabas" a Il busqueda de une political de unidad. Pero contra
esta tendencia existed otra, mas apegada a la vision democratic
y generalmente menos evidence, a causa del contexto dentro
del cual se manifiesta. Especificamente tenemos en Cuba -y
hemos tenido desde el inicio de la Revolucion- lo que podria
Ilamarse una sub-cultura de democracia local.
No es dificil ver por que esta subcultura ha recibido relati-
vamente poca atenci6n: en primer lugar, una elemental familia-
ridad con le democracia political dirige la atencion al nivel
national, especialmente a las formas que tiene la ciudadania
pare hacerse oir, representar y tener el control de los dirigentes
en relacion a los principles aspects de la political. Mas ain, la
retorica Cubana ha reforzado alan mis este foco de atencion
national al softener, de manera algo mistica, que Fidel y otros


lideres comprenden :e Interpretan of pueblo a travel 'de meca.
nismos que -a peasr del frecuente uso de Ia imngen del "ditlo.
go"- permanecen bastante Informdles.y oscuros, Aunque los
mllitantes de bar del Partido Comuntsta, is inttituci6n pdliti-
ca mis national, son selecclohadoe por sue compdfieros do tra-
bajo on asembleas ablertas, en la prictlca el partldo represents
al goblerno'ante lea.masms y no al revis. NI puedi aftrmarse
que las organliaclones de mames, a piyer de ser oritlcamente
importantes on el #ortaleoimlento de lI Identiflcaclon,bludadq-
na con el Estado y para syudar an la Movllliacl6n de l1 record
sos para el desarrollo, contrlbuyan efectlvemente a incremen.
tar la preil6n ejeroide por los g0barnedos sobre sue dirlgente
naclonales. Asi tonpmos que mlentras la political naclonal' ab
sorbe la atencl6n y el inters othtico de Cubanos 9 pxtrarjeros
por igual, cdando so trata de verificar Is adecuation o eflcacie
de las instltucionei y prietioas do tipo national los resultados
siempre dejan much qua desear.
SEs asi como para comprender la naciente subculture de Is'
democracia en la Cuba revolucionaria debemoS "pservar de
cerce aquellas actividades que se realizan a pequefla escala,,
Instituciones y pricticas quo comprometen al cludadano con
decisipnes directamente vinculadas al veclnderlo o al lugar de
tribajo. La mis deiarrollada de estas ihstltuciones locales as el
tribunal popular. Los prlmbros tribunalee populares s orgeni-
zaron en 1966 on tambien en las cludades. Ideados para acelterr la administra-
ci6n de justicia on quetellas y transgresiones menores, desmisti,
ficar y popularizar la lay, educar y comprometer a los cluddae-
nos con la justicia y la moral revolucionaries, los tribuetles
tiencn acusades caracten'sticas de democracia y participa-
ci6n. (16) No s6lo tres jueces son legs seleccionados entire los
ciudadanos de la zone y entrenados despues de la selecci6n,
sino que los juicios mismos generalmente cuentan con un nu-
trido p6blico que discute y argument. A pesatr e que todo el
sistema se encuentra sujeto a la guia de asesores, profesionales
del Ministerio de Justicia due tamblen se encargan de las apela-

14) De una entrevista con Maurice Zettlin, citado
en Zeitlin, "Cuba's Workers, Workers' Cuba, 1969",
en Revolutionary Politics and the Cuban Working
Class (Nueva York: Harper Torchbooks, 1970).
15) Ibid. V6ase tambidn la crftica en el Capitulo
11 de Socialism in Cuba, de Leo Huberman y Paul M.
Sweezy (Monthly Review Press, 1969).
16) If/ase el artfculo de Jesse Berman, "The Cu-
ban Popular Tribunals", Columbia Law Review (di-
ciembre de 1969), pp. 1317-1354. Las observaciooes
de Berman, basadas en investigaciones realizadas en
Cuba durante 1968, refuerzan las mias, basadas en
experiencias mas superficiales de un ano despu6s. To-
dosos que han visto un tribunal popular en funclona-
miento parecen impresionados por la especial mezcta
de humanidad, justicia y participaci6n que prevatece
en 61.






clones, hay un fuerte element de control comunitari, sobre
la march diaria de los tribunates. El igualitarismo de la revolu-
cl6n se express aqu( an un mecanismo que no se limlta a
igualar a todos ante la ley, sino que descentraliza la justicia,
haciendola mis acorde con las condiciones locales, comprome-
tiendo a la comunided local con la interpretaci6n y aplitaci6n
de los estatutos revoluclonarlos.
Aunque en ninguna otra situacibn esto es tan visible como
en los tribunales, los elements de descentralizaci6n, de parti-.
cipaciln popular en la toma de declsiones, de debate abierto
de las cuestiones, de sensibilidad por los problems y las consi-
deraciones locales, estin muy dentro del estilo Cubano. Trite-
se de une discusimn sobre reglas de dormitorio an un campa-
mento juvenile, de consultas para determiner quien ha de recibir
los nuevos barcos pesqueros envlados a una cooperative, de
una discussion laboral sobre las causes y los remedies pare el
ausentismo, o de una reunion ablerta del CDR pare distribuir
las responsabilidades de la comunidad, la cantidad y la varie-
dad de las actlvldades de partlcipaci6n en Cuba son impresio-
nantes. (17) En poodo ceaso, si an alguno, ls cuestlbnes en dis,
cusi6n son asuntos que, vistos de lejos, puedan tender gran Im-
portancia. En tales situaciones as improbable escuchar argu-
mentaciones abstractas acerca de la libertad do expresl6n, dis-
cuslones sobre los sistemas alternos de goblerno national in.
temporeles formulas ret6ricas sobre el signiflcado de la liber-
tad. Lo que se oye y so ve a a los trabajadores y cludadanos
enfrentados de manera directs y hbnesta con problems de
Importancla local y de Inmediatas consecuencias. Como este
estilo de tome de dacislones y, las altuaolones an que se mani-
flestan tienden a no ester estructurados ni Instituclonalizedos,
as dif ici disoernlrlos en un sisteme donde en otros momentol
prsvaleoen la formal jerirqulcas, autoritaries y burocritioas.
Pero en Ia modlda quo nos Vemos acercendo a los nlveles de
diclsl6n de la base -y, por Impllcacl6n, a las realldades de la
gran mayor de los Cubanot- cade vez con mis frecuencla
nos e0contramos con la contratendencle de participaci6n de-
mooritica. Pare miles de granjas, tiendas, pueblos y villorios as
praclsament el furiclonamlento de esta subculture de practice
democritica el quo ancarna la vida political de la qomunidad.
Sin la protection de garantias establecidas ni la indtituclonall.
zacl6n an una constltuci6n, esta subculture funclona, sin em.
bargo, como un poderoso contrapeso a la jerarquia, la burocra-
cia y el autorltarismo a todo nivel.
Durante el verano y el otoflo de 1970 se prest6 gran aten-
clin a la necesidad de extender y formalizar los elements de
la subculture democratic. Parte de las reflexiones y delibera-
clones que siguieron al fracaso de la zafra de los 10 millones las
dedido Castro a un detallado comentario del tema de la partici-
pacion popular en la toma de decisions. En sq discurso del 26
de jujio, y luego en los discursos pronunciados en agosto y
setiembre ante la Federaci6n de Mujeres Cubanas y el Consejo
Nacional de la Confederaci6n de Trabajadores Cubanos, Castro
puso enfasis en el control que debian tender las comunidades
locales sobre sus propios asuntos, la sustituci6n de los procedi-
mientos burocraticos por procedimientos consultilos, y la di-
recta responsabilided de los funcionarios ante los ciudadanos y
trabajadores a cuyo servicio se entiende que estan.(18) Hablando
a los trabajadores sobre las pr6ximas elecciones de la CTC,
dijo:
"Debemos decir claramente que cualquier funcionario pue-
de ser destituido en cualquier moment. Puede ser destituido a
traves de una eleccion, asi que nadle debe pensar que por
haber side elegido un dia tiene derecho a pasar un afio hacien-
do lo que le de la gana. A los tres meses, o en cualquier otro
moment, puede haber otra n(ieva asamblea o elecci6n, y el
funcionario sale, y otra persona entra al cargo. Pero todo esto


debe realizarse a traves de procedimlentos democraticos. SI el
movimiento popular no es democratic, entonces no sirve para
nada".
Claro que falta ver c6mo las ideas desarrolladas an iste y
otros discursos serin llevadas a la practica.(19) Por lo menos
an la administraci6n de las fibricas y en el movimiento sindi-
cal, las anteriores promesas de apoyo el'desarrollo de la subcul.
tura democritica no se hen visto concretadas de manera orge-
nizacional o slquiera informal. Pero nunca antes ha side la
dirigencia Cubana tan france en su reconoclmiento de que el
sistema de control burocritico que domine la producci6n y la
distribuci6n no ha funcionadq blen. Asi, los vinculos filoifi-
cos que la dirigencie pudlera tener con tl subculture democri-
tica so hen visto fortalecidos por poderosos motives pragmitil
cos. Resumiendo, muchos sienten que la incapacidad de los
mrtodos jerarquicos, burocriticos y autoritarlos pare admtnis-
trar y coordlnar parties del esfuerzo revoluclonario, deben aho-
ra conducir a un ensayo pare lograr aI descentralizacl6n de las
decisions y alcanzer forms mis genuinas de particlpaci6n
popular. Asi la experiencia y la filosofia de los tribunales po-
pulares puede ser extendida a otros imbitos, en la continue
busqueda de nuevas soluciones pare viejos dilemas.




SLa Transformaol6n Humana y los
Esfueraos por la Productlvided



n ninguna Instancle el radlcallimo de los dlrlgentes Cuba.
nos ha sido mis evident que en su deterrlnacl6n de crear une
nueva socleded a trevis de lI transformeal6n del hombre co-
miun an hombre revoluclonario, as declr, un hombre desprovis-
to de egoismo, guiado por la conolenela, dedlcado a poner los
interests do la sOciedad por enclma de los proplos. Las frecuen-
temente repetides palabras di Castro en el d6cimo qulnto ani-
versarlo del Cuartel Moncada muestran estaeadhesibn a la per.
fectibilidad socio-politica del hombre, palabras cargedas de to-
hos ut6plcos a la vez Marxistes y Cristianos:
"Ninguna sociedad humana ha alcanzado ain el Comunls-
mo. Los senderos hacia uni form superior de sociedad son
muy dificiles. Una socledad comunista es una sociedad donde
el hombre ha alcanzado el grado mas elevado de conciencia

17) Este aspect de la revolucl6n cubana no ha,
side formalmente estudiado. Los ejemplos que se uti-
lizan aqu( han sido tomados de la experiencia perso-
nal. Una y otra vez, cuando se preguntaba,a los res-
ponsables locales sobre la manera en que habian Ilega-
do a cierta decision, siempre respondieron, con algu-
.nas variaciones, "hablamos con los compareros". Es-
to no pareci6 ser pura ret6rica, como pueden atesti-
guarlo quienes han presenciado tales seslones. Come
reportaje Ilustrativos vdase Sutherland, op. cit., yJosd
Iglesas, In the Fist of the Revolutlbn (Nueva York:
Panteheon, 1968), especialmente el Capitulo 10.
18) Los tres discursos pueden ser consultados (nte-
grosen tres nCimeros de Granma, Revista Semanal (2
de agosto, 30 de agosto y 20 de setiembre de 1970).
Estos temas han s do peribdicamente enfatizados en
los discursos de Castro, pero nunca con tanta exten-
si6n.
19) A finales de 1970 se realizaron elecciones en
los centros laborales de toda la Isla. En esas elecciones
163 000 trabajadores fueron elegidos como dirigentes
de 35,000 locales de sindicatos. V6ase el Informe de
Jorge Risquet, Ministro de Trabajo, publicado en
Grinma Revista Semanal (24 de octubre de 1971).
Parecer(a que ha comenzado la "traduccl6n a la prAc-
tica".






social. En una sociedad Comunista el hombre habra logradd
tanta comprension, cercania y fraternidad como la que ahora a
veces logra dentro del reducido imbito de su propia famllia.
Vivir en una sociedad Comunista es vivir sin egoismo, vivir
entire el pueblo y con el pueblo, como si cada ciudadano fuera
en realidad nuestro hermano mi querido".(20)
En los programs educacionales, en el trabajo de las organi-
zaciones de mesa, en el funclonamiento del partido Comunis-
ta, o an Is polemica entire incentives morales y materlales,
puede sentirse Ia Influencla -a voces atenuede- de esta viil6n.
Un esfuerzo masivo, continue, y que aberca today la sociedad,
por la transformaci6n de la persona humane donna el taplz
revoluclonario, anudando sus dispares elements, tons y tax-
turas.
Part Integral de esta visl6n del mundo y el sentldo quo
deben taner sus transformaclones, as Is conslderacibn de los
problems econ6micos como problems priclpalmento rela-
clonados con la tranformacl6n humana. Aunque call todas las
teorias del desarrollo econ6mico rinden homenaje a los cam-
bios sociales y psico-culturales qua son concomitantes o requi-
sitos del crecimlento econ6mico, los Cubanos hen elevado la
cuestln de la transformacl6n humana a una posicl6n central
an su modelo de deurrollo. En una linea de penuamlento quo
so remonte a la experlencla guerrlller, los Impedlmentps con-
venclonales del deorrollo (falta de recursos, capital, Infrres-
tructure, capacldad Instalada, mercados, etc) son minlmlzados,
mientras qua la participacl6n de las m6sas, la determinacl6n, el
desapego, el entusiasmo y sl fe son vistos como mecanismoa y
cualidades qua, presents en centidades suficientes, pueden ll6
var adelante la economiaEvidentemente esta es una forms
grosera de explicar la forms en que han sido encarados algunos
problems especificos del desarrollo, pero lo cierto es que axis-
te entire los mis elevados circulos de decision una fe profunda
y generalizada sobre la viabilidad de un progress econ6mico a
traves de la formacl6n y utilizaci6n del hombre revoluclonario.
El foco operacional clave y la prueba de esta doctrine del
desarrollo econ6mico se den en el terreno de la productividad.
Si la vision revolucionaria de un nuevo orden societal ha de ser
viable, el trabajador comiin debe entregar sus energies y talen-
tos-generosamente, ain si no se encuentra motivado por las
inseguridades econ6micas convencionales o las expectativas de
lucro personal. Es precisamente en este punto critico que con-
fluyen la political y la economic para definir la cuesti6n central
que enfrenta la dirigencia revolucionaria: LEs possible compro-
meter las mejores y mas continues energies de la poblacion
para la producci6n sin recurrir a los sistemas convencionales de
incentivaci6n econ6mica, recompense y castigo? (Pueden las
masas ser elevadas a ese in6dito niyel de conciencia donde el
trabajo se compromete con la colectividad, la capacidad perso-
nal se disocia voluntariamente del consume personal, y la pro-
ductividad y la calidad son mantenidas a traves de mecanismos
disciplinarios politicos, pero no coactivos? (21)
Solo los mas apasionados defensores de la Revolucion Cuba-
na podrian sostener que ta actualidad present respuestas posi-
tivas a estas preguntas. Por el contrario, el rendimiento de la
economic Cubana ha sido variado y erratico, y serfa relativa-
mente ficil descartar el experiment Cubano de desarrollo por
la transformaci6n humana como un fracaso. Pero si las celebra-
clones no se justifican, las oraciones finebres son prematuras.
No solo es imposible aisatr los efectos independientes produci-
dos por el sistema motivacional vigente, de otros factors que
afectan la production economic, sino que desde cualquier
punto de vista historico una d6cada es poco tiempo para sus-
tentar la evaluacion de un experiment tan profundo como el
Cubano. Lo que si puede alirmarse con cierto enfasis es que
hacia finales de 1971 el compromise de la dirigencia con un


deserrollo ecjn6mic a traves de una estrategia iocio-polltice
de transformaci6n humana seguia en pie, a pesar de la atenci6n
qua se estaba prestando a variables convencionales de la politl-
c d d desarrollo. Asi, la preocupacin tecnica por la baja pro-
'ductividad y el mal funcionamiento de sectors claves como el
transport ibe unida a la reafirmaci6n de que tales problems
provenian "biicameonte de factors de tipo moral, factors
qua tienon que ver con la conclencis".(22) Igualmente, la re-
duocl6n de los elevados -costos asociados a los altos niveles de
aumsntlimo, a travis de la promulgacln de una nueva legisla-
cibn que norma sla alstercia, fue vista seuncialmente como un
problems de formaci6n, un problems relecionado con una le-
gitlaci6n "qpe sea educaolonal, una lay que, en lugar de condu-
clr a colonies enters de vagos, enormes cireales lenes de va-
gos, logre lo exactemente opuesto"(23) La tensl6n y sl ironia
inherentes at cheque entire las dures exigencies del deserrollo
econ6mico (a travis de una productivldad aito y la discipllna)
y une socleded organized on torno de principlos mis humans
y fraternos, sigue on pie. Como respondl6 Castro a las quejas
de un trabajador de la salud:
"Tal vez nuestro mayor Idealilmo sea habor credo quo una
looledad quo opens acabe de empeaer a vivir on un mundo
quo por mlles de aroa habit( vivldo bajo la lay de "ojo por ojo
y dlente por diente", Ia ley de la sppervlvencla del mis apto, Ia
lay del egolimo, la lay del ingafo y la ley do at explptacl6n
podia, s6bltamente, sar convertlde on una socledad donde to-
dos so comportaran de una manere itica, moral".(24)
No tomer en cuenta el grado an quo este Idealismo as el
combustible quo aliments el esfuerzo del desarrollo Cubano as
arrlesgrsea el error. NIngin aspect particular de la political
cubana es'tan Importante como este compromise con Ia crea-
Sl n de un hombre revolucionario y la enmarafMda relaci6n de
est compromise con el desarrollo econ6mico en general. El
potential de tragedia y de triunfo qua contiene debe ser consl-
derado, no s6lo como una guia pare la compronsi6n del pase-
do, sino como un presagio on )a exploraci6n del future.











S20) Granma, Revista, Semanal, (28 de julio de
1968).
21) Estos asuntos tienen un sesgo especial en la
realidad cubana, done gran parte de los empleos son
aun de tipo agr(cola o industrial semi-calificado, o no
calificado, es decir ffsicamente duros, repetitivos e
intelectualmente insatisfactorios. La polemica "incen-
tivos materials contra incentives morales" esta clara-
mente relacionada con estos asuntos, aunque tampo-
co agote sus impticaciones. El gradoen que las sancio-
nes econ6bnicas convencionales (refenci6n de pago,
pdrdida de trabajo, etc.) han caldo an desuso en Cuba
se ve documentado en Zeitlin, op. cit. y en las discu-
siones y los discursos del encuentro national de la
CTC cubierto por Graima, Revista Semanal (20 de
setiembre de 1970).
22) Del discurso de Castro aparecicto en Granma,
Revista Semanal (20 de setiembre de 1970).
23) De un discurso del Capithn Jorge Risquet, Mi-
nistro Cubano de Trabajo, aparecido en Granma, Re-
vista Semanal, (20 de setiembre de 1970).
24) Ibid.


28









?otiicnexRxtenor ejKna


S"c)
21011 M& Mobamlbm Amakeh


GIANM 80FR1


He equf algunas reflexlones V ligunas preguntes, Ing6nuas o
Impertlnentes, a ser sometidas a los camaradas lin6iogos (pero
tamblnn asquellos quo no to son), .S.,




I I.. La Politica Exterior China: El Pro



a polftioa exterior china conoce actualmente extreordlia-
rios sucesos. Para comprenderlos, hay qua tenderr muy present
la situacl6n de la China haste hace algunos meses. Era una 1s-
tuaol6n extremadamente peligrosa, Un aislamiento y un encer-
camlento casl absolutos,
A lo largo,de la frontera notee, existl, y existed slempre la
ameneza de la Uni6n Sovi6tica. Una amenate muy concrete si
se plensa en las 45 divisiones rusas, es decir, en el mill6n de
soldados desplegados justamente detrds o on las proximidades
inmediatas de la frontera chiha. Los dirlgentes sovi6ticos, por
sus tomas de posici6n oficiales y por intermedio de su prensa,
tienden, desde hace un buen tiempo, a crear en la opinion pu-
blica sovi6tica una histeria colectiva, peligrosamente tefida de
racism, frente a los chinos, asimilbndolosa las hordas de mon-
goles que invadieron Rusia en el siglo XIII. Ademds de lo que.
se puede leer en los diaries, todos aquellos que visitan Rusia
vuelven impresionados por el clima ps(col6gico fuertemente
antichino, artificialmente creado y mantenido en la pobla-
ci6. ,(1) Es claro que una intense propaganda de este tipo
apunta igualmente a habituar a la opinion public mundial a la
idea de una "respuesta" sovi6tica ante amenazas o peligros
Sprovenientes de China. Un especialista clertamente muy poco
sospechoso de maoista, Neville Maxwell, ha puesto de relieve
una series de hechos inquietantes: c6mo los sovieticos desnatu-
ralizan, con la mas perfect mala f6, las tesis chinas sobre el
problema de las fronteras; c6mo ellos han rehusado siempre


(x) Este articulo ha sido torado de Les Temps Modernes (enero
1972, NO 306, pp. 967-1000), revista que a su vez al reprodujo,
actualizado por un post-scriptum; del numero de otoflo de
Quaderni Piecentini. El author es un militant de Lotta Continua,
y su libro" El Modo de Producci6n Aslltico he sido publicado en
espafiol por Ediclones Peninsula (Barcelona 1971). (N.d.R.)


(1) Puesto que'Eutushenko, cantor oficiat de fa po6mica contra Chi-
na y los "grupsculos"; tambln se he detdcado a esto, deseame
que Ie otorguen un premio literartO por s 6ttimas creaciones.


Uno nogoolaol6n quo oudrfo resotver ibtos problmels; c6mo
an reallded los sovletloos to ereglan pare deolr an suspenso
un problems quo podr(a, dado l oaso, constltuir un protexto
Otil, Siempro segon Maxwell, las 45 divisions sovlitloes, con
su armamento modern y sus reoursos Irnportantes, otin an
medide do aloanear el corea6n do Is oconomfe y Is organlzis
cl6n del ,ositdo ohino (a rlesgo de hundreds ensegulda anti is
resistencle armada de la poblacl6n enteran los chinos, *l con,.
trarlo, son movllizados con clerts serenidad y lip histerla, so-
bre posiclones pumameote defensive. Su capacidad de respues-
to podrfa alcanzar, por el mominto, las cludades y los puertos
de Siberia, pero no la Rusia europea. Es un riesgo qua los gene-
rales y bur6cratas sovi6tlcos tienen ciertamente on cuenta. La
teorfa de los "Halcones" americanos, que se esouchaba toda-
v(a hace pocoqtiempo y que preve(a golpear a China antes qua
6sta estuviera en condiciones do alcanzar lo ooentrO vitales de
los Ebtados Unidos, as tambln *quells de los "Halcones" so-
viYtlcos. Todo ello provoca an las fronteras del Norte de.la Chi-
na una sltuaci6n extremadamente tense (2).
Esto para el Norte. Al Este la situaci6n no es nada major. La
economfa japonesa ha tonocido estos iltlmos a los une expand,
si6n incontrdlada que los Estados Unidos ha favorecido por,
todos los mealos (al precio de las contradicciones quela crisis
monetaria ha hecho explotar); su intencl6n era la de hacer so-
portar al Jap6n una part important de las cargas do la defen-
sa del "mundo libre" (es decir del dapitalismo) en el Extreme
Oriente. Aquellos que vefan en un reinicio progresivo de los
intercambios comerciales con China la salida mAs deseable de
la expansion econ6mica japonesa, han sido morhenthneamen-
te vencidos. Las tesis que preyalecen son aquellas que prevent
la implementaci6n de una zona de expansion que abarca Corea
del Sur, Formosa, las Filipinas, Vietnam del Sur, Tailandia.
ellas confleren al Jap6n el rol de gendarme. Estas tesis aceptan
y favorecen el renacimiento de los grandes monopolies y'del
militarismo, reclaman, sin ambages, el derecho, para.el Jap6n,
de dotarse de un armamento at6mico. Este reinicio de la ex-
pansi6n y del militarismo japonds no puede dejar de inquietar
seriamente a los camaradas chinos.


(2) El excelente art4culo de Neville Maxwell fu6 publicado por pri-
mera vez por la revista japonesa de lengua inaesa Pacific
Community de junio de 1970. Recientemente ha sido retomado
bajo el titulo "Russie-Chine, le coqflit in6luctable" en el numero
20 de la nueva -y muy 6til- revista francesa La Nouvelle Chtne de
mayo de 1971, pp. 17-25. Maxwell ha sido corresponsal del
STimes y ha escrito un libro sobre eo conrficto sino-ind6; el trI-
baje en el Instituto del Commonwealh do la ULhn ferlid de"
Oxford.






At Oeste y at Sur-Oete, esti Is India. Si pare los occiden
tales la magen de la indl ha sido quell, mistificeate, de
Gandhi y de sl no-viotencia, nade cae hoy dfe n eer wror.
La India no es mis, s Io ha sido alguna vez, el pals qua ls pro-
paganda burguese del mundo entero, poco preocupida de los
millones de hindues que mueren de hambre, presentabar hacs
poco todavfa, como contraposo aslitico a la Influencia china,
como al modelo de un desarrollo "libre y democrdtico" frente
at "totalitarismo" chino. Todos saben hoy d(a quo detrds de
la fachada "democrltica" cade vea mas tambtalonte de ta India,
aparecen fuerras reaccionarias, milltaristas y expansionistas. De
hecho, los.chinos considerap al I ndta'como un peligro secun-
dario en la media en quo ella no peede por si sola, ser una ame-
naza seria pare la China. Pero tell puedetlegar a serio con ae
apoyo de los Estados Unidos y de la Uni6n Sovi6tica, en corn-
plot una ver mrs. Elto explica por qud, en .e Sub-continente
indlo, los chinos se han eafortado on activer lts contradiocores
interest del enemigo, en particular par ef apoyo la Pekistin on
su rol entithind6.
Finalmbnte en el Sur, loI Estados Unldos hen corrado el
c(rculo interviniendo directamente. En el Vietnam y en Laos,
sus aviones pasan cotldianamente a pocos kil6metros del terri-
torio Chino. Ademis, hace poco tiempq todav(a, el hundlmien-
to progresivo de los americanos en el oenegal vietnamita hac(a
plausible la hip6tesls do una escapada hacia adelante, as decir,
un staque director contra la China considerada como la rtae-
guardia do los revoluclonarios Indochinos y la base Irreductlble
de todo process revolucionario.
Si, a este anillo cada vex mis cerrado V mis peligroso, se
agrega el aislamlento diplomdtico y politico, puede apreciarse
muy blen hasta qud punto la situsao6n Internacional de Ia Chi-
na debfa parecer hasta estos ltimos meess precaria y peligrosi
a sus dirigentes. No tener on cuents todo esto, as condenarse
a no comprender Ia significact6n protunds do sus 1ltimas acclo.
nes, tome do. posici6n e Iictativas concretas:
a) Ante la amenese sovltica so dearroll6 una ofensiva diplo-
mitica prudent y firms a Ia vex, destined a minor laI bases
del impale soviitico, a rear o a profundlzsr slu contradicclo.
'nes Internes, a presionerla sobre If tablero mundial, a suscltar
progresivemente el alslamiento politico y diplomatico de la
U.R.S.S.
El primer ejemplo es Ia proysctada visits de Chou En-Lai a
Rumanfa. El hecho de que no so trate sino de un proyeoto to-
davtr no confirmado, no ha impedldo una reacli6n durs y re,
bloss de Moscu.
Los sovi6ticos han visto eo.a y con raz6n, como usn uetlieo
namiento de los acuerdg db Vatta sobre los cuales so funds ao
imperio. No es por aerr qms so habla de intervenci6n armada.
SI esta eventualidad o ire~ zara, los chinos podr(an reaccioner
dificilmente con otrararmas que la propaganda; pero, esta vez,
las repercusiones aMefan much ms gravs g quae n el caso de
H4ngrfa y de Cheesedovequla: la dominaci6n de la U.R.S.S.
sobre Europa oriental saer fuertemente sacudida. La visits de
Chou En-lai es un dsaffo de Ceausescu a la U.R.S.S.; es tam-
bi6n una apuesta que lt URSS esti condenada a perder en to-
dos los casos, acepte o no el desaflo. Por el contrario, el 6xito
chino estb fuera de duda.
Otro ejempto: Sudltn. All( donde la pol(tica de la URSS o
de sus files es n frecaso, la China vigils, lists a utilizer este
fracaso on su prapo provecho. Y esto se reproducirA cada vez
mis frecuentemente. Dicho de otro modo, se tienen buenas re-
zones pars penser que ta China se va a presenter en competen-
cia directs y sin escropulos eon, a influences sovi6tica en el Me-
dio Orients, en Africa, en Asies en Amrrica Latina y hasta en
Europa. En apoyo do esta thsis, se puede citar tambien el pro-
blema paquistivo, que he obehgdo a los dirigentes sovi6ticos


a strde au reserve eq@cuvoea | gidese estreehemnte a ta tn-
die reactonrwia.
1 06r t e' ggmplemirN teres afte dei aS mrrn ers nto se t
dlp*emcti china ha trtunfads estos otknIos tiemnpos en etar
y vencer a la Unl6n Sovidtica, es seguremente el Vietnam. Du-
rents muchos afos, los sovi6tioos han tratedo, sin #xlto alguno,
de abrir ta via do las negoacleones. Durante este tempo, los
chinos apoyaban sin reserve l luche armada del pueblo viet-
namite. Ahorae n el moment an que la lucha armada del pue-
blo vietnamits ha,derrotado vislblemente al coloso amerloano,
los chinos aprueban las negociaclones. Desde este punto de
vista, la propuesta de pza de la Bra. Binh y Ia invltaci6n china
a Nixon no son contradiotorias -como quieren hdeerlo career los
revisionistas-;' muy por el contrario, propuesta de paz e invite-
.ci6n a Nixon son el ultimo acto do una large colaboracibn fra-
terral (3). No obstante que Ia situaci6n no est6 bloqueade y
qu todes las soluciones sean todavfa possible, las negoclcio-
nes perecen estar esta vez destlnsads at dxito. No sera una nue-
va confetencia de Ginebra: son los vietnemites quienes disou-
ten y decldirin do su suerte. Pero serd claro pare todo el mun-
do que una satida tal seri deblda a lI actltud do la China. La
China sparacern como una gran potencia mientras que los
sovliticos apareceran doblemento vencidos; por su fr caso on
imponer las negoclaciones, do un lado, y por la ausencla de la
negociaol6n cuendo Is victoria del pueblo vietnamita (y do Is
China) Ia habrd Impuesto.
Existe raturalmonte un riesgo important en Is nusva actl-
tud china qua consisted en ponerse ablertamente on competencla
direct con sa URSS: ver a Il URSS atacar Is China antesque
se pulverice su propia potencia mundial y antes que la China no
Ilegue a sar Io suficientements fuerte para ser pricticamente-
Instacable. Pero es un riesgo calculado que los dirigentes chi.
nos estiman que deben correr alternando audecia y prudencia y
recordando sin cesar a setecientos millones de chinos que la gue-
rraas una eventualidad para Ia cual hay que estr slempre lists.
b) Hay quo selir del aislamiento. Las luchas de los explotados
contra sus explotadores, luch,as a las cuales s dirigen la sim-
pat(a y el allent6 de los camaradas chinos, expectadoras curio.
sos de Io qu pasa n los cuatro rlncones del mundo; es una oo-
se; las relaclohes Internclionales entree Estadod son un asunto
completamente dlferente. Aquf, no so trats mis de invocar las
contradliclones internal del imperialismo a una edic6ln al gus-
to del df( de Ia teor(f do las burgues(as nacionales. Mis simple-
mente, led relaclones con el Canada, Italia, Etlopfa, Grecia,
Austria y consortes, tienen como contrapartlda votos an la
SONU, buenas relaciones pol ticas, culturales y comerciales, el
fin dal alslamlento y el desarrollo de (a influencia china sobre
el conjuntodel tablero mundial. A este nivel, los exitos de Is
diplomacia china, astos 6itlmos meses, son Innegables, yo dirfi,
SInchsive extraordinarioi.
c) Pete el axito mAs important es el viaje de Nixon. Puss as
un Nixon derrotado que va a Pekin a implorer la ayuda china
pare salire del. avispero Vietnamita sin perder demasiado la
cars. Pero losCtinos nopueden decirlo claramente; puss si ellos
no hacen el juego, el otro jugador podr(a retirarse. Nixon nece-
sita salvar las apariencias y tembien ser reelegido. Es la raz6n
por la cuMl los chinos hapen decir a trav6s de Kim II Sung to
que no pueden decir bien alto ellos mismos.



(3) Es comprensible y natural que los vletnamitas desconflon de que
Is paz no sea discutida y decidlda en Pekin mri been qua en
Vietnam. Es lo qua expllca so reserve al anuncio del viale de
Nixon.
Pero por ahora, no hey nada, ni inticiativa ni toas de poseci6n,
que puedan heoer penl r en tun "saCi o" de i exigenciMe
fundamentals. de lo vietnarltas.


30






iCudl seri el preclo que Nixon deberi pager, verdadera.
mente?
.En primer lugar, el, Vietnam. Para ser reolbido en Pek(n, Ni.
xon deber6 haber retirado sus tropes. La reunltfaole6n del Nor-
te y del Sur podra retarderse mis tempo, pero este problma
no atane sino a los vletnamites, Entre tento, los americanos de-
ber6n haber dejado Indochina.
Pare TalwAn tambiln, lto chinos alternan firmere y poolen.
cie. Lo que les imports, es que las tropes americanes doen
Taiwan. Pero ellos saben'blen que le opinion p6blicl ameritcan
gradess a ls fuerte persuaol6h del lobby de Teheng Kelichok)
no esth dispuesto a scepter Ia coada intempeotliv de Taiwan
en las. manos de los "rojos". Hay quo tender on ouents todo
aquello, por que hey qua dejer slempre una puerta de sold al
adversarlo. Se le hace comprender que,.allf tamblin, la reuni-
f)caci6n tomear todav(a algun tempo, que no pasarb ndae
dram6tico, Al mismo tempo, ms tranquilize a los habitantes de
Taiwan. No se afecter6n nl sus Ingresos, nl i6 s larlos y tempo.
cq serdn abrumados por los Impuestos. No solamente se dera
emnist(a a los miembros del Kuomlngtang refuglados on For.
mosa, sino que so lee recompenurm i ,ellos vuelven a China, Y
ademas no olvidemos que Tohang-Kal-chek tione despuis de to-
do 84 anos y que'al acaboer par morir alg4n dia. Su eded 'vlne.
ruble, la deterioracl6n progresiva del regimen nacJonaltsta, ha.
can quo el tlempo tribal en favor de li China, Es suflclente,
n r resume, moattrarse sflolentemente paclente, sin forzar los
Aconteclmientos. Lo que Importa, es que to teconozca qua
Taiwan es Chino y perteneoe a Il China. Los detallis tionen po.
ca impbrtancia (4).
Finalnente, el Jap6), En ls, avlt6 lnt la1nzade a Nixon.
Au Un golps muy duro sobre la pol tlca pro-americana y pro-ru. '
s' conduolde por al goblerno Sato con un objetivo anti.chino;
ella refuerta tamblin las corrlentes mas favorable a un acerca-
mientd con la China. Adems,' la China se esfuerza en hacar
comprender a los Estadoi Unidos que ambos tienen de ahora
,eh adelante intereses comunes frente al Jap6n, d masiado in-
fluyente y amenazador en el Pac(fico. En resume, es un guiflo
a la vez para los EstadoS Unidos y para la oposici6n japoneSa.
En conclusion, sin recapitular todo'lo que acabamos de ver,
no es absolutamente necesario ser un adivino para prevvr que los
pr6ximos manuales de diplomacia dedicarin un lugar especial
a la political exterior china' del arid que acaba de terminar; ha-'
r6n de ella un model de pol(tica exterior coronadadde axito.
Perd queda un pequeilo detalle a agregar; dentro de todo esto,
iq#6 hay de la revoluci6n mundial y del comunlsmb?


31.- LtA POLITICA
EXTERIOR CHINA:,
EL CONTRA


rente al anuncio del viaje de Nixon a China, muchos de los
obreros revolucionarios han debido cerrar los puftos de rabia.
Estoy seguro que ese ha sido el caso en todas parties, en Fran-




(4) Ver a prop6slto los artfculos muy documentados y perspicaces
de Robert Guillain, en Le Monde del 10, 11 y t2 deagosto ti-
imo. ,


cia, en los Estados Unidos, en Palestin, en Potonla come on
Italia. LPor qud? iPor falts de prepfrac 6n te6rica?. iPor In-
capacided de captor tas postolonei chins? &Pof extresmsaro?,.
Hay un poco de todo eso. LPero es oo sufkiente para expicar
et sentimiento de frustraci6n y Ia c6lera do los obreros? Un ca-
marada a guise de hwumr naro decia que 61 tenis an Ie cabeoe
la imagen de millones de chinos, suspirantes, aritando on fin-
nOmro de paquefas banderas emerticane y chines tobre la ple-
za Tien An Men, acogelndo a "Nixon Asesno", aquel nismo
cuyas visited a Rome, Paors y doquclra on ef mundo, estbn mar.
cades por manifestaclones, encuentrom can at potlcia, muertos
y heridos. Hay algo que no enoale. Tretemor de vor que:
a) La poetic exterior china, deelamo s I n mdit d de center
diplom-tica. IPero de cull diplomeaco? DoleI dtptomneoia tra-
dicional que hen practicado slempre tlo gobknos del mundo
enter, Do una diplomecia incomprensille pare tas means, qua
so desarrolla on el secret de los gabinetes, on el Curso de con.
Versaciones privedas, do esa diplomacia qua se operce mAs a un
partido de p6ker que a Una lucha por la construcc6in del co.
munismo. .Qud plensan a prop6slto V que pensardh las mesas
chinas? lQu6 as lo quo se les he dicho? LY el restableclmien-
to de la primacal de loIpolftico, d6nde esti? iD06de estq Ie
lucha para la transformacl6n de los hombres, quo so debe con-
duclr paraeleamente a la luchq per el powder?
) Sudan, Bolivia, Bengala, Palestine, Ceylln y Is Europe de
despufs de la crisis del d6ler: quilts "la tendencia general as la
represi6n"? Ciertamente, la China no ei responsible. No he.
gamos melodrama, 3resent6ndonos como vfctimas perp6tues,
'Pero es Innegable que el viaje de Nixon a Pekin de nuevas ar*
mas a Is represl6n contra las vanguardlas del mundo enter;
nosotros podremos, y c6mol constatarlo ma y ims. No creemos.
que los chinos seen Ingenuos al punto de no haber v)slo las con.
secuenclas de sus actos. Elios los proven y los sopasan. Es sobre
esta base que hay que discutir.
Tomemos los Estados Unidos. Primero pongamos las cosas
bien en claro: no es absolutamente segUro que el viaje de Ni-,
xon sea coronado de 6xito, Los chinos son quizis muy amables
pero, una vez mns, ellos no son est6pidos. Si Nixon busca do-
minarlos (es decir en el caso en que 61 se encontrara confron-
tado a contradicciones insuperables), dl regresara a su case con
el rabo entire las piernas. Por el moment, nada se ha jugado to-
dav(a. La guerra en Vietnam puede todavia eterni arse y los
americanos pueden todavia muy blen decidir atacar la China.
, Sin embargo es muy improbable. Lo quo es probable, es la ree-
lecci6n de Nixon gracias a los votos.chinos. Pero el escbndalo
no esti all(, Gracias a las "revelaciones" del "New York Ti-
mes", todo el mundo sabe que el fascist Goldwater proponfa
a los americanos. aquello que Johnson ya habia comenzado
a hacer en secret. Es entonces del todo initil tomar partido
por, Mc Govern, Muskie o Lindsay contra Nixon: son caballos
del mismo establo. All( no esta el problema. Pero se estaba dan-
do, por la primer vez, en los Estados. nidos algo diferente.
Con el lanzamiento de la oposici6n a la guerranacia una verda-
dera vanguardia revoluci9naria que no se contentaba mas con'
los slogans pacifistas o d4 desobediencia civil, sino que tomaba
conciencia del fen6meno imperialist. Da la impresi6n de que
los Chinos han seguido muy atentamente estos process con el
Onico objetivo de aprovecharse del moment en que, grave-
merite minado al interior, el enemigo buscarfa una tabla de sal-
vaci6n. En otras palabras, ellos no habr(an explotado la crisis
social y political que sacud6a los Estados Unidos sino en el in-
teres de sus propias relaciones con 6stos y no en la perspective
de.la revoluci6n mundial. La nueva izquierda revolucionaria '
arericaria no va a ver la tierra moverse bajo sus pies?
Cuidado: no me hagan decir aquello que yo no he dicho:
no es Is paz en Vietnam (paz victorlosapara tos Vietnamitas y







pers aquolles que tU apovtrent to que pane on tristi a io Is W iw;-
do aerieoans. Nadie ha ponaeedo Wams quoe lo enmpousims
vietriamitMe d(en continue haeldnde masraT y soporter iw
pea de Is revoluC n mfundattl haste la Rmurte. S luOha pioh
veneer y vivir y no para mortr, Y la lu hs armada no asi per
ato psMada de model et psi no ImptCa, at cont faR o, quo hays
liedo d e tempo do let aoutlbrlei dipteomtlos v do to ooexisz
tenela peeffleal Solo lot cameradNe incorewgibflmento esque-
mitloos y soctarlo pueden pensar quae i luoch armada y las
negoolaciones sean totalmonta contradiotorlas, Haits el enfren
tamiento final (que otd proboblemente muy leoano todav(a),
ais dos sern necesaries. En realided lo quo as Importante as ne-
goclar cuando se as prkctlcamente vencedor, como to hacen los
chinos y loI vietnamltas ahora. El fin del conflict indochino,
quo todoi deseamos, as una gran victoria del pueblo vlitnamita
,y de la revoluci6n, mundlal. Pero el viaje de Nixon a China, as
otra coast. lEra evitable o no? Francementa yo soy Incapaz de
responder a esta pregunta,
Hableremos mis tarde de Bangala. Hablemos primero de Su.
din. Yo preflero, y de lejos, los chinos a loI sovitlcos y me
alegro de los Ixitos logrados por loi primeros sobre los segun-
dos. Pero me gustarfa qua ellos so reallzaran un tanto diferen-
temente (por elemplo mostrando a d6nde puede Ilevar el apo-
yo acordado por la URSS a los goblernos militares que so pre-
lentan bajo el disfraz progresista). Yo,no sere de aquellos que
protestan sin motive per el grado de revolucionarismo y de au-
tonomfe frente a Ips directives revisionists de los camarades
Mahjoub y Chafei el Cheikh. 'Eso me import poco. Lo qua
importa, es que centeneres de miles de militants comunistas
sudeneses han sido masacrados, torturados, aprisionados por un
goblerno fascist que ninguna dial6ctica en el mundo lograri
jams revestir de dorados visos nacional-democrdtlco-progresis-
t~s. Qua los camaradas chinos hayan aplaudido a dos manos a
limelry y adeptos, que allos le haybn ofrecido su ayuda, es al-
go que no puede sino rebelar a todo comunista. IAI diablo los
votos en la ONU y ei aislamlento de los revisionistasl Los ca-
maradas vietnamitas, que han etacado duramente aoNimelry,
hen sido much mis claros y coherentes.
d) Es possible que "crear dos,.tres, muchos Vietnams" sea un
slogan err6neo, que I estrategia corrects sea avanzar peclente-
mente, de lo mis cercano a lo mas lejos, hacienda presl6n so-
bre la contradlcci6n principal y concentrandp todas sus fuerzas
sobre el eslab6n mas dibll. Pero vLyan entonces a decfrselo a los
obroros Flat, Pirelli b. Renaulti Vayan pues a explioarles que
actualmente hay quo apoyar el Mercado Comun contra al im-
perlaJismo yankee y que hay queoavorecer hasta la entrada de
Gran Bretaefl. Ltulin les impedir6 ver en allo una rbedlol6n
revisada y correglda de la "defense de Is patria del socialism"
de viss estallnlanos? .
Yo se blen-y no hay nocesldad do recordirmalo. que los chl-
nos ha declarado siempre, quo as a las msase oprimides de ca-
da pl(s a qulen corresponded hacker la revolucl6n on su paes. Y
yo soy do equellos qua hen apreclado slempre que los chinos
no Hayan querido crear una Quinta Internacional o alguna coast
del mismo gdnero, que ellos hubleran domlnado forzosamente.
No se les pide substituirse a los revolucionarios europeos o
americanos. En Oltimo caso, no se les pide ni siquiera ayudar-
los (pero por qud no en el fondo? ). Se les pide slmplemente no
ponerles piedras en el camino, no hacerlos retroceder, tenerlos
en cuenta. No fuhdar una Quinta Internacional no constitute
en s( una prueba suficiente de que no se persigue la misma po-
I(tica que la Tercera.
e) Hay que abordar shora un punto.importante y delicado.
Parece, de manera general, sea por falta de informaci6n, sea
por conviccl6n te6rica (pero se necesitarfa entonces explicitar
mejor), que los camaradas chinos sub-stiman la fuerza y la im-


porteania do las luehe rev tue taeries que so desomatoien tele
do sVw fronteref, espeoalmenHte an te parties desI rro tmdeI do
urpe de Amy tl do Am elee d Nolu Pareoe que 01ie no fran
atl( gran eoe y no leo t@oma serlawenit n e oeniideracino Hai
e aegunoe adto, aprobaban (modeoradmnente, S verded), a upn
tew com Psse y Dinueel, Wat eome a osu homilogti ftrans'
me, bOigae, et,. Foleamnnte so hen dEdoe eueta a tiemnp que
ite no veiH la pmena Poterteormente, iota doieeucn n la he i
vado a er muy maopticoi, earounepaeoto, avearo die pi yuda
a los movlmlentos revolucionarloi deJ mundo entoro. Haste
aquf, paw. Pero lo quo daea perpleoo, as qua lo chinos no par.
can habersi dado muy blen cJenta del dsesrrollo de Is tuoha do
closes etos trees ultimos atos, an Europe Ocqidental par elem.
plo. iEs possible qua Europe no les Interese sino an la medlde
en qua el mercado comun puede signiflicar argurno pinchazos
a los Estados Unldos, a blen on la medide an que las grande ma-
use populares protestan all(, de tempo dn tempo, contra el Im-
perlallsmo? Pues as sto lo que result de I lecture de sus re.
vistas. En estas condlclones, nuestra tarea es la de esforzarnos
en demostrar, per todos los medlos, a los camaradas chinos que
ellos so equivocan: o blen, pregunt6mosles sobre que furidan
e(loi\su aprecclo6n. Ahora que los chinos viajan fuera de Ia
China y qua tienen mis y mis ambajadas, estos Intercamblos
de Informaci6n y de ideas podr(an tambi6n resultar mis ficiles.
f) Aun un problems ligado al precedent. Serls tieompo de
preguntarse, yendo al fondo de las cases, 19 que los camaradae
chihos entienden per "imperialismo". Estldiando sus textos
se tiene frecuentemente la Impresi6n que el imperialismo as
una cosa entire Estados: Estedos imperialists (del Primer Mun-
do) y social-imperialistas (del Segundo Mundo) explotan y
dominant a otros Estados (del Tercer Mundo). En consecuen-
cia, la atenci6n se central siempre spbre los golpes que se pue-
den dirigir al imperialismo al nivel de los Estados (as declr, sl
explotaCi6n que "e puede hacer de las contradicciones internes
a los imrperialistas, contradicciones centre los Estados Burgues
, soclal-revisionistas, contradicciones centre 6stos iltimos y los
Estados progresistas del Tercer Mundo deseoso de paz y de '
independencia); ela se central raramente sobre los golpes in-
flingidos'al imperialismo por la lucha de clase on el interior de
los passes Imperialistas. Si esta hip6tesis es buena, nosotros
no estamos de acuerdo. Imperialisr)o y capitalism son una
misma y sole cosa. Golpear at uno equivate oues.golpear tam-
bl6n al otro, Es la misma lucha la que une a los campesinos
vietnamitas y angoleses, Jos obreros italianos y franceaes, los
Negros amerlcanos. Su enemigo as el mismo. Es eso y eso sola-
mante, el vardadaro santldo del internaclonalismo proletarlo,
Y ,llo conclerne a las mesas prolatarias explotades y no a sus
goblernos.
g) Hace poco tempo todavia, los camaradas chinos I)rsist(an
sobre Ia diferencla entire pueblo y goblerno.. Esta difareinila,
allos la hacen todav(a, de pasada, pero su signlficaci6n aparece
cade vez monos claramente: los cemarades chinos parecan II-
garse cade vez r hs a los goblernos, cade vez menos a loa pus-
blos. Par ejemplo, no ms aprecia muy claramente a qu6 ns ref te
reanellos cuando escriben que "el pueblo palestino y los otros
pueblos Brabes" continuan vallentemente su lucha contra el
imperialism israelo-americano. Mas precisemente; se compren-
de esta declaraci6n on to que concierne a los palestinos, por
que se trata Ciertamente de un "pueblo" que busca luchar
contra el genocidio y por la reconquista de su propia entidad
national, que Ileva en su seno y hace madurar una vanguardia
de class, -revolucionaria y anti-imperialista. Pero los "Otros
pueblos arabes"? Nosotros sabemos que ellos tambi6n poseen
una alta potencialidad revolucionaria que, aun cuando este hoy
dfa reprimida y mkstificada, so qoncretizara probablemente
en un future mas o menos lejano (to qua confirman tos i tttmos
acontecimientos de Htuan). Pera en general, Ia mnes irasb






asiten actuatpwnte come n pep edoms hmpotentes a nmlf.-
des, a las tuches paleeaps qu* so dosarroftan to inmrno on et
Cairo como en Khartoum, en Damasco y en Case Blanca mhs
amn, ellas sufren enseguida la represi6n de los vencedoret, Por
consigulente, hay quo pregunterse si los "Otros pueblos ra-
bes" no son simplemente Sadate; Nimeiry, Khedef Assd o at-
go peoftodav(a, con los uales los chinos mantlenen buenas reta-
clones diplomaticas.
Es inquietante ver que a nombre de une pretendida tlcha
anti-imperlalista com0n, so pongen sobre un mismo piano
aquellos que tienden a presentarse como 'l vanguardia revolu-
clonaria de todo el mundo brabe y aquellos que buscen, cade
vez m6s clarampnte, sofocar este misma vanguardia, on compli-
cided, mas o menos ablerta, con los relnos, feudeles-petroleros,
con los Estados Unidos y con Ia URSS (5).
La teorfa de las burgues(as nacionales fue, durante decenlos,
el cabello de betall de los revisionlstas (y es todav(a el suyo,
con aspects cede vez mBs masoqulstas). Los chinos la adbptd-
ron tambien, en Indonesia, y all( ellol dejeron las plumes. Y
advertencias de este g6nero variadas pero con cierta concor-
dancia, hay cast todos los dfas, de Torres a Nimeiry. Puede te-
nerse todav(a conflqpza en las burgues(as nacionales y on las
revoluclones "por etapas"? (6).


BENGALA, CEYLAN Y
LOS CAMARADAS SINOLOGOS


So confieso pue, desde hace algCn tempo, los escritos de
nuestros camaradas sin61ogos me hac6n saltar. Lamento tener /
que hablar de eilo, pues eh general so trats de amigos y de ca-
maradas a los cuales yo debo much, qu e e han enseiaedo mu.
cho y corjtinnan hacl6ndolo. Pero me quedo perplejo detlnte
de los osfderzos quo ellos despliegan pare justifloar todo eque-'
Ilos que hacen los chinook, pars sor mas maoistes, m6s sutilmen-
te maoistas que e. mismo Mao.
Asl, Enrica Collotti-Pischel, eminent sin6loga y sinol6fila,
hi prodycldo un informed de 53 plginas mlmlografladas (71 pa-
re explicarnos c6mo y por qud lot chinos no podfan actuar do
otra manera en e* problema paquistanda, Es Un Informs reio a
Interesente, por qua Ia autora se datlene largmente sobre las
reoes hllst6rics del conjunto do Ia situel6 n n e sub-continen-
to Indlo, Pero today Ia argumentecl6n pro-china repose, a ml
parecer, sobre una atirmsci6n err6nea porque no as dialedtica
(y eso nbs preocupa un poco de part de un disc(pulo de Mao).
Enrica Collotti describe: "El verdadero problema en relaci6n al
Paquistin es este: "A qui6n beneficial o beneficiaba aest se-
cesi6n, realizada bajo esta form, por stas fuerzas. La reoiues-
to es: "Ella beneficia a la Ihdia" No al pueblo hindO, no a las
masas hindues, no a los oprimidos'de la India (. ) sino mas




(5) Habria que decir aqul algo sobre el apoyo chino al AlFatah, apo-
yo que se insert en una lnea que tiende a privilegiar el aspect
national rrAs bien que el aspect de clase de la resistencia pales-
tina y, que encuentra buenos "loros" (repetidores) entire los
"realistas" de cierta part de nuestra izquierde mas o menos
extra-parlamentaria. Ahora, mientras que las tendencies,capitu-
leras y derrotistas de la direcci6n del AI-Fatah aparecen mis cla-
ramente, aun los hvos d especlalte del Manifeto comlenzan
a toner algunas dudas y a "deascubrlr" el FPLP y el F.O.P.L.P.


bIem l oble eno indo ( .)." Pero mw pareo quM eats s-.
0i6u no existed, que tos aonotecwcmi tom eb Bengt dsbdu w
vistas como un process an curso en el cual intervinen n On r
numnero de components estrachamente mezclados. Claro estl,
Mujbur y la Liga Awani representaban los interests de to pe-
LteMa burgues(a bengair, Interaees qua empujaban a la autono.
m(e (Bengala oriental ha quedado todav(a como una especle
de colonla intern en Paquistan. Este aspect to pasa por alto
E. Collotti). Y as la radicalizacl6n progreslve de las masai quo
ha empujado a Rahman a tomer una poslcl6n mas Intransigen-
te en lIs negoclaclones con Yahia Khan, luego a proclamar la
Independence, as declr a tener, at final, un comportamianto
bestante aventurero (hasta ahf estoy de acuerdo con Collotti),
debido justamente a que la Liga Awami, por su car cter de cla-
se, no hable hecho nada para preparer las mesas a la lucha. Ella
no las habfa armado y cuando la hora de combat lIeg6, los
bengalfes so ehoontraron desormados fronts a los masecrado.
res del ejlrcito paqulstano. Por otra part, la Izquierde pro-chi-
na, que existle sin embargo desde hace mucohs alos en Ben.
bala oriental, habla estado paralizada largo tempo por las bue- '
nas relaciones centre China yel gobierno paqulstano y no habfa
podido captar el potenclal revolucionarlo presents (confuse-
mente si se quiere) en las aspiraciones a Ia independencia de
las mesas bengalfes. As(, cuando las mesas bajaron a la calle, Is
Izqdierda no estbvo en condiciones de disputir la direoct6n del.
movimlehto a la, Liga Awami. El caricter extremadamente dc'
bit, apenas embrionario de la direcci6n revplucionaria de Ben-
gala oriental, es todav(a un punto sobre el cual yo estoy de
acuerdo con mi amiga Enrica. Pero esq no era un factor ina-
movible, En el moment mismo en que se desencadenaba una
lucha armada de extreme violencia, el conjunto de esta sltub-
ci6n estaba destinada a modificarse. No se necesjta ser profeta
pare afirmar to que sigue, por que ello se ha producido ya va-
rias veces: con el desarrollo de la lucha Is direcci6n paquenlo
burguesa se habrfa desconcertedo rApldamente y:una nueva,
dirdoci6n, capez de expresar la concieniae revoluclonaria de las
mass, habrfa tenido probablemente tiempo de madurer. P6r
to demis, as esto lo que paseo actualmehte, dentro de los Ifmites
permitidos por una de las represiones mas sangrientas de la his-
toria. Par terminar con el problena paquistano, no es suficlen-
te denuncier la ausencia de'un partido marxlste-lenlniste co-
paz de diriglr la lucha. Ur partldo revolucionari9 no to cream,
sino qua nace y madure a travel de lt lucha. 1EI Partldo Co.
munlsta Chino nac16 eh 1921 o an lai monteflat do Klangll?.
Yo .6 quo ml discurso pace de slmpllfloacl6n excesiv, Pero
equello quo me parece mll err6nso, preolsements dede tin
punto de vista maolsta, s doclr: tel die, a tal hora, existed Un
movimlento dirlgido par la derecha: ergo, no puedo sino con-
denarlo. Recuerden Reggio de Calabria yla ligereza criminal
con la que se le dej6 en las manos de los fachirtasl
Hay mis aOn. lEstamos seguros de que Ia saesi6n bengal(
se tornarfa en venteja exclusive pare India? Alli tambl6n, so-
gun ia formula de Mao, "uno so divide en dos". Clertamente,
sl la.secesibn se hubiera desarrollado de manera mas o menos,




(6) Esas cosas, s# las dejaremos al honorable Pajetta (dirigente del
P.C.I.) que defiende a ultranza la alianza con las burguesfas na-
cionales; pero el honorable Paletta estuvo un poco decepcionado
por la suerte reservada a Mahjoub y a Chafei-el-Cheik y esta preo-
cupado por la suerte reservada a All Sabri y sus colegas (per
Sedate ser6 probablemente monot duro y menos birbaro que
Nimeiry).
(7) La Questione Pakistna-Analisl Storlce della society e dea clsta
nell Penisola indiana. editada y difundida por el Comit4 Viet
nam de MJlan.







pacifica bajo la 6gida irrecusable de la Liga -wami, !a India se
habria adjudicado un gran 6xito: la derrot, de su enemigo de
siempre, PaquistBn, el nacimiento de un cstado destinado en
realidad a convertirse en un vasallo de la India, etc. Pero, con
la radicalizaci6n de la lucha, las masas de Bengala orientlI ha-
brian podido desprender una directi6n revolucionaria capaz de
minar el poder de la Liga Awami, y entonces otros problems
igualmente graves se le habrian planteado a la India. La rebe-
li6n en Bengala oriental habria podido encender la mecha en
Bengala occidental y en otras regions indias, donde existed ha.
ce tiempo una situaci6n bastante conocida que se puede cali-
ficar de pre-revolucionaria sin temor a equivocarse. Los dirigen-
tes indios estaban muy conscientes de todo ello, como lo de-
muestra la extrema prudencia con la que, a pesar de todo, han
actuado.
QOu6 tiene que ver todo aquello con la China? Collotti con-
cluye asi: "En consecuencia, si se comprende que los chinos
no hayan aprobado la aventura separatist del Sheik Mujibur,
parece sin embargo impossible decir que este no-apoyo al sepa-
ratismo bengal( haya implicado algjin perjuicio a una lucha de
clase y de masas en curso, en lo que concierne al peso de los
factors externos en ese momento. Esto me parece exageradol.
En efecto (y en este caso no habr(a casi nada que agregar), los
chinos no se hen contentado con decir a la India: "Saquen las
manos de Bengala. Es un problema interno del Paquistan, a
arreglarse entire paquistaneses". Enviaron mensajes de apoyo
a Yahia Khan, y han condenado abiertanente la secesi6n. Ellos
permitieron realmente al gobierno paquistands salir del aisla-
'miento en que se encontraba; y .este hecho, socav6 la acci6n de
la izquierda revolucionaria de Bengala. iC6mo puede no verse
que inevitablemente la actitud de la China redujo en propor-.
clones inquietantes la confianza de las masas bengalies en los
marxistas leninistas pro-chinos? No comprender todo ello es
hacer de avestruz. Nadie pedia a Chou En-lai enviar armas y
voluntarios a los "naxalistes" bengalfes, o ain a Maulana Ba-
shani (personaje bastante equivoco). Le era suficiente callarse
o hablar menos.
Yo tengo sin embargo mis dudas sobre si los dirigentes chi-
nos han razonado como Enrica Collotti. Creo que ellos sabian
muy bien que la crisis de Bengala era un detonante en potencia
para todo el sub-continente indio. La verdad, a la luz de su estra-
tegia international, es que ellos juzgaban que no habia en es-
to caso ninguna oportunidad que aprovechar. Un vietnam
en Bengala oriental (poniendo de lado las dificultades practi-
cas de sostenerlo) habria perturbado su ofensiva diplomatica
tendiente a dividir a sus enemigos, a hacerse de muchos amigos
y a salir del aislamiento. Ademas, los chinos han debido estimar'
que, en la partida en juego, sus cartas eran bastante buenas, pe-
ro no ofrecian el 100 o/o de garantia. Ciertamente ellos han
reflexionado durante algunos d(as (to que corresponde a su si-
lencio iniciaLque nos daba tantas esperanzas), luego decidieron
que era mejor pasar la mano. Se arriesgaba, en suma, echarse
sobre la espalda a Pakistan y permitir un exito diplomatico de
la U.R.S.S. Por tanto, solidaridad con Yahia Khan, y ninguna
consideraci6n por los millones de bengalfes exterminados u
obligados a emigrar hacia los campos de concentraci6n y el c6-
lera. i Deplorable, todo eso! .
Como quiera que sea, el episodio bengali nos ha hecho corp-
prender que la diplomacia china, si bien es active sobre tires
frentes (U.R.S.S., Estados Unidos y el Jap6n), ha elegido para el
sub-continente indio la via del statu quo y del aislamiento de
la India. Asi se explica el episodio de CeylBn, extremadamente
doloroso tambi6n y no solamente a causa del mensaje chino
de felicitaci6n enviado (con un pr6stamo de 25 millones de d6-
lares) a la Sra. Bandaranaike en el moment en que la repre-
si6n cobraba miles de victims entire los estudiantes y campe-
sinos. No s61o a causa de ello, sino tambi6n a causa de una car-


ta de Chou-En-lai a la dama susodicha, carta que no ha sido se-
qin parece publicada (y con raz6n) sino'por el gobierno cin-
gal6s, (8) no por los chinos, pero que, que yo sepa, no ha sido
desmentida por nadie. Esta carta estaba escrita en un lenguaje
que nosotros creiamos era de exclusividad de nuestros comi-
sarios "Estamos contents de constatar que, gracias a los es-
fuerzos de Vuestra Excelencia y a los del gobierno de Ceylin,
ha sido possible dominar la ca6tica situaci6n creada por un pe-
queeo grupo de personas que se definen como "guevdristas"
(en realidad es la policia de Ceylan que los define con ese t6r-
mino) y entire quienes se han infiltrado espias extranjeros. Por
nuestra part, estamos enteramente de acuerdo con la just
posici6n tomada por Vuestra Excetencia, y que consist en de-
fender la soberan(a del Estado y a ga antizarlb contra today in-
gerencia extranjera". IEstamos lejos de la celebraci6n del cen-
tenario de la Comunal .
Pero volvamos a nuestros camaradas sin6ogos. Vettt d'Est
ha publicado en su numero 22 un art(culo de la redacci6n de la
revista (acomparfado de interesantes documents) que se des-
taca como de costumbre, por su seriedad, cosa bastante rara
en los rangds de los sin61ogos. Pero tampoco en este caso pue-
do disimular mis dudes. Aparte de que-el art(culo retoma la
interpretaci6n, a mi manera de ver esquemitica y err6nea, de
Collotti sobre el problema paquistands, trata sobre todo de ex-
plicar que no hay que ser sectario, que para derribar al enemi-
go principal hay que salir del aislamiento y crear contra 61 un
vasto frente unido (9). Es lo que segin parece se propone ilus-
trar la series de documents publicados en el ap6ndice, rela-
cionados al "Viraje de Sian" y a la formaci6n del frente unido
anti-japon6s. Solo que los chinos invitaron a Nixon a Pequf(r,
cuando el artlculo de Vent d'Est ya hab(a sido escrito. Yo
crefa que el enemigo principal, aquel que hay que aislar y ven-
cer, eOd el imperialism americano, del cual Nixon es el s(m-
bolo viviente. Por eso, la comparaci6n con el viraje de Sian no
me es muy clara. Me lo hubiera explicado mejor si, en 1937,
los camaradas chinos hubieran invitado a H-iroito a Yenan.
Pero tregua a la ironia. Quisiera hacer solamente algunas ano-
taciones. La primer, es que los camaradas de "Vent d'Est" ha-
cen esftoerzos meritorios para conciliar la polftica exterior de
la China, la teorfa maoista y la revoluci6n mundial; pero estos
esfuerzos no Ilegan siempre a resultados convincentes porque
tienen por punto de partida una posici6n defensive y justifi-
catoria. Cada vez que los chinos hacen algo, se inscribe el
acontecimiento dentro de un vasto plan general que se les atri-
buye y que se identificarfa con la estrategia de la revoluci6n
mundial. Temo que las cosas ocurran un poco diferentemente;
creo que los chinos decide sus actos en el cuadro de una es-
trategia international que less propia, pero que no puede iden-










(9) Mme. Macciocchi, durante su largo viaje a China, ha creido com-
prender argo similar a las ideas que sostienen los camaradas de
Vent d'Est. "Creo, dice ella, de todos modos, que los diploma -
ticos chinos estan persuadidos hoy dfa qua today fall que se pro-
duzca en el bloque dirigido por los Estados Unidos es un 6xito
para la China y una derrota para los Estados Unidos ( .) La
China consider a los Estados Unidos como su enemigo princi-
pal. Es por ello que hace todo lo possible para debilitar sus posi-
ciones pollticas americanas. Es en este cuadro, creo yo, que el
reconocimiento reciproco de la China v de Italia ha sido conside-
rado como un exito". (De la Chine, ediciones Seuil, Paris 1971,
las negritas son miss, G.S.)






tificarse (y esto no es culpa suya) a'a estrategia de to revolu.
cl6n mundlal. SI se quiere, so puede agregar qua los chinos, tie.
non una estrategla Internacional, mlentras que nosotroB, los
occidentales, no tenemos sino fragments. Y alI( esta precise-
mente nuestra tarea: pertir de un andlllis correct de la lucha
de closes eth nuestros palses, pars Ilegar luego a situarla en el
cuadro de una teor(a revoluclonaria algo menos provincial que
aquellas que estan en curso actualmente. Comprender tambinn
un poco major ciertos problems que frecuentemente, los ca-
maradas chinos tienen el merlto de planter. Por ejemplo, esta
cuesti6n de las Contradio0cones inter-impariallstas, sobre Ia cual
noda convlncente puede leerse.
Tomemos la, recent Frisis monetary., Por un lado, ella pa-
race confirmar,. par su explosion, la toorfa de las contradiccio.
nes Inter-imperlelistas; pero, per otro lado, ella tiende a mos,
trar, inversamente, la rapldez con la cual so reconstruyen los in.
tereses generates del imperialism mundial bajo la direcci6n de
los grande monopolies multi-necionales. Se necesitaria saber
much mas. AsF mismo, habrfa que esforzarse en comprender
major to que pasard actualmente, luego de este verano ten
agitado. En pocas palabras, es probable que el retire gradual
de los Estados Unidos fuera de Indochina y la reestructura-
ci6n del Imperialismo luego de la crisis del d6lar, permitan
prever una acentuaci6n de la tension en Europa, sector-que pre-
c(samente los camaradas chinos hen descuidado mas hasta
aquf. No pedlmos, clertemente que los camaradas de "Vent
d'Est" nos expliquen estas coass. Al contrario, tendr(amos el
derecho de pedirles otras expllcaciones, porque su competen-
cia y los medioA de' nforracl6n de que disponen los ponen en
oondiciones de proporcionar Indlcaclones Importantes. Por
ejemplo, me gutarfa saber algo mas precise sobre el estado ac.
tual do is lucha de lmres y de la lucha Ide616gica on China,
puss me Inclino a pensar que el IXO Congreso ha devuelto to-
do a su lugar. Con ello no quiero decir qua los revisionistas es-
ten volviendd discretamente al poder y que la "nueva" diplo-
macia china es obra suya. Al contrario, soy de aquellos que
consideran que no hay une ruptura esencial en la pol(tica ex-
terior china, aun cuando, en el pasado, yo mismo y muchos
otros (lo temo) no comprendimos a fondo ciertas implicancias.
Mas que los chinos, son los demis to que han cambiado de
polftica creo yo.

SCiertos grupos monopolistas han empezado a interesarse en
una perspective de'largo plazo, en la apertura de nuevos mer-
cados; ciertos gobiernos burgueses (el Canada, pero tambidn
Italia) han visto la utilidad de ampararse sobre su izquierda en
mementos en que se preparaban a golpear a las vanguardias re-
volucionarias y/o a introducir a los revisionistas en las esferas
gubernamentales. Los Estados Unidos han buscado una via de
salida del pantano vietnamita y de su crisis econ6mica y social.
Los chinos se han contentado con sacar provecho de la situa-
ci6n. Pero meparecequeexiste una sensible diferencia de inten-
sidad cuando se comparan sus documents antiguos con los nue-
vos. Despues, hay un episodio curioso que quizas no deja de
tener importancia. Wilfred Burchett ha publicado en "Afri-
casia" sensacionales revelaciones (retomadas luego en muchos
peri6dicos) sobre un grupo de extrema izquierda que, durante
la Revoluci6n Cultural, habria amenazado peligrosamente la
direcci6n maoista, dirigiendo sobre todo su acci6n contra el
Ministro de Relaciones Exteriores. Si estas revelaciones pare-
cen sensacionales, esto no es por casualidad, teniendo en cuen-
ta que este episodio es perfectamente conocido desde hace mu-
cho tiempo. Esmein le consagra un largo capftulo en su libro
sobre la Revoluci6n Cultural. Ahora bien, Burchett es un perio-
dista notablemente bien informado, bien relacionado en Pek in,
que da frecuentemente la impresi6n de decir to debido en el


moment oportuno. iPor qu6 es'hoy dif que resurge este po*
1IAmca contra los extremists do izqulerda, aventureros an po-
I (tica exterior?
Creo quo los camaradw do "Vent d'Eit' at mismo tumpo
que continuon Informdndonos sobre las escuelas chinas y la
comune de Tatchal, podrfen trotar de decirnos mas sobreeste
asunto y, que se me permits decirlo, consagrar, minos esfuer.
zos en querer justificar y conclliar todo. (10).
Nos queda hablar del "Manifesto". Comenzard por un fla.
granted error cometido por una tal Violette Rineldlni quien, at
moment do estallar el problema bengali, no encuentra nade
major que entrevister a All Bhutto, uno de los personaees mls
desacreditados de la polftica asitlca (Rossana Rossanda as vi6
obllgada a apresurarse a reparar lo daeos, tan grave ere el
error). Luego del anunclo del viaje de Nixon, loI "i, pero" de
Karol han afternado con art culos de fondo en los cuales la apro-
baci6n "de oficio" de la posici6n china disimuleba mal las per.
turbaciones y temores. Pero sobre todo, los redactores del "Ma.
nifesto" no han desperdiciado le ocasi6n de repetfr que hay que
abandonar las Ilusiones fidiles, que hay much quo hacer, que
la ruts es larga y dificll (ipero quien ha credo jams que ella
ser(a corta y ffcil? ). Con lo que se verifice justamente uno de
los efectos secundarios previsibles del viaje de Nixon, es decir
el riesgo de que.sea utilizado en un sentido oportunista. Per-
sonalmente, prefiero este camarade obrero que so ha contenta-
do con agregar una estrofe a una canc6n: "Y si la China nos
da el fusil/Guerra civil, Guerra civil/ Y sl ella no nos lo de/
Revolucl6n de todos modos so hard".




IV.- PERMANENCIA DEL COMUNISMO EN CHINA Y DE-
SARROLLO DE LA REVOLUTION MUNDIAL.


n los dos parigrafos precedentes, mi.intenci6n ha sido in-
ventariar -las principals objeciones que se pueden hacer, y que
los militants hacen, a los camaradas chinos. Pero aquello que
hay que comprender bien, para mi, es lo siguiente: es err6neo,
moralista, abstract, hacer distingos diciendo que aproba-
mos ciertos puntos de la political china, otros no, que estamos
de acuerdo en cuanto a Vietnari pero no sobre Pakistan. Todas
las iniciativas ch'inas son perfectamente coherentes centre ellas
en el seno de un plan general y org6nico. Los casos particulars
nos dan luces sobre el plan de conjunto y nos hacen com'pren-
\derlo, pero es el plan en su conjunto lo que hay que discutir.





(10) Otro pedido a hacer a los camaradas sin6logos, as una documen-
taci6n ms' precise (si es possible) de la situaci6n econbmica de la
China. sobre la necesidad que tienen los chinos de recurrir la
comercio exterior para obtener materials primes y medios tecni-
cos necesarios a su desarrollo econ6mico. Una do las numerosas
limitaciones do este articulo, as que no tiene cuenta an absolute
estos aspects on el annIisis de la political exterior china. Pero esta
limitaci6n dificilmente podia ser evitada: los studios hechos en
passes occidentales sobre la economic chine son todavia insufi-
cientes y raramente salen de las generalidades (el reciente y
sinembargo muy 6til libro de J. Deleyne, La Economla Chinoise,
Paris 1971, no escape a estas caracterlsticas, aan cuando contiene
un capitulo interesante sobre "Las Relaciones econ6mlcas exte-
riores").







Nosotros no podemos contentarnos con critical el apoyo otor-
gedo a Nimeiry o Is cart a la SeAora Bandaraneihe.
Tomemos e eejemplo quizAs mis claro, la invitaci6n de Ni-'
xon. Muchos camaradas razonan as(: de acuerdo, dicen aslos,
sabre la nocesided de negociar, de lograr la paz er Vietnam, do
SIntntar to reconquista do Formosa. Pero Lpor qua justamente
Nixon a Pekin? Elios podrian enoontrarn que yo eops,
m anIa Filipinas, organizer un oonfarnola da mlnistros, de role-
lones exteriores todo, en sume, pero no l saorioeglo quo oons-
tituye un ylaje del tirno Nixon a I capital moral del oomunia-
mo Intarnalonal. Hay quo observer, sin embargo, que los chinos
van probablements lai oase do mnera.un tanto difernto: un
enemigo viene a lu pals porque ha comprendido qua le a neco-
srio dieoutir aon sil problem mundlas important, luego
do habrse nagdo rotundaments durante doe kargos dacenIos,
a reconooar su existernel. Deod est punmto d vidta, la Invl-
, ti6n hmoha a Nixon parso rMativements monoa grave quo
to qua werf, por oJen o,.un eventual viaje d Mac a Washing-
ton. No hay, area, l~igr a dude aobre oa punt.
Pero, sobre todo, kar olaro quo a Nixon quien he pedldo
wr Invitado y ha haoh d aesta lnvltal6n un preambulo a laI
naoeleolones. No as quoe I quiere, oomo un pequeflo abogs-
do advenedlio oondu6ir a us hljos a practiser una former daie-
oostumbreds da turlumo, sino porque 61 stribuye a un gesto d
ate indole (Ie a su rosultdoe eventuates) un valor do propg.
mnda oapes d permitlr su raelsol6n a !a preskdenol Impul.
er lu politics Intelor. Los ohines han penudo on todoe to y
aetiman quea o quoe juegs as demaelado Important par no
soepter. El vils a Pekin are Otll a Nixon, a 61 .y no a Rogers o
a otros. 81 pudiera asparer a camblo conoslones important
on al Vietnam, Pormose, is ONU, Jap6n, Lpor qu6 rehusir
sle?.
Es, pues el plan general, Is 16gic* do oonjunto de Is polfttica
exterior chin qe h qu a ab order ahore pare tratar do comr
prenderia y 6rltklorla. M pmaro quo lo chinos razonan mbi o
menos some sigup: "En *I mundo entero, hay xplotedos y
explotedoe, luchas do olam, miesa quo luohan contra usI p-
tronoe, eto, Pero, ho podemos center muho oon aco (a parts
de Indochina quo nos ronlorne direstamente como hao tiem.
po Corea, porque ils -sti an nuestras fronterae). Nadli, a pe.
war da Ia mejores Intnmlones, eatl on posiol6n do yudernos.
En consoeousol, debeamo manmernos come podemos, con Ism
medios quo teenmos, puss salver Is Chins, as prerver, para el
porvanlr, los destiny del comunismo mundlal. Los pueblos del
mindo haran algin d(a mu revolucl6n, pero como ese dir pue
de ester muy lejano, no podemos sumlr el rieago de quo haste
entonces los Estados Unldos,'la URSS y el Jap6n estrangulen
nuestra revoluci6n. Nosotros debemos al oontrario romper el
enclirro, fortalecernos, divider al enemigo, concentrar juiciosa-
mente nuetras fuerzes alli done o1 es mis d6bil, vencerlo en
betallNa sucesivas. Debemos tambian extender la Influencia del

(11) Ests ertioulo stabs ecrito yacuMndo It Manifo Mpubliab en
dos parts (8 y 9 de ethembre) Is troduocl6n de un artculo del
Comit provincial del Hupeh del P.C.C., titutldo "Unir al pueblo,
destruir l enemgoa", aparecido en La Bandere Rol. luego en
Pekin-Informa. So trote de un comentaio de un texto de Mao de
1940, "Sobre nustra Politico", an el cuIl edi dedicaba Ia pro-
blema de Ia allanas y sosten(a quo hay que "explotar las con-
trediccionse eanar aI mayorsa, luohar contra la minorfa de explo-
tadores y destrulr a lo onemigos uno despu6s de otro"; y trn-
bWin "sacr provocho de todes les luchos, di todos los conflictos
do tode lIa contradicciones quo existen on el compo anmligo,
pear tornadis contra nuestro principal enmigo del momento.
Etamos plenaments cownvncdos: test ideas son una de Iao en-
flnaas fundamontales del moolimo. Pero el problema es el isgulen-
te: Lqui6n debe ser ahora el isuto portador de este tipo do estra-
togia definide por Mao? Debe ser la China (solo la China), o at
contrario el frone interneclonal de los oprlmidos y de los explo-
tados y sus brganizaclones revoluctonaries? En la primer hi-
p6tBsts por muclo quo uno recurred at episodio de Slan, al frente
unido anti-aponis, a la "nueva democracla", un peligro subshste


comunismo y de la revoluci6n haste el hundimiento del ensmi-
go. Si tenemos quo dear victims en el camino, qua Inports,
hay que resignarse a eio. Eso quarra decir quo los tiempos no
staban maduros atn y que hab(a quo pager ese precio".
Si esta interpretaci6n no esti erred, qui so puode respon-
der? La pregunta aes mberaszo. La historic del movlmlento
obrero e rleo on dislumones t6ribsl ( iaqulla sobre Brest-
Litovsk y otras depuds) paro las experenolies rltes.(URSS.,
Cuba) dojen sin rospuste, per l moment, el problema si.
guaete: Les possible ooncillr l pormanmenci del oomunismo
on un- pais on el dearrollo dl (t revorucl6n mundial? Por ml
part, creo quoe i soluat6n no puade vonir sino do li praitioa, as
dear, justaments, del desaroto do sl revoluclin mundill por
SI formalon y al robusteomianto do otros pole doe iraoi 6n
avolucionria. Me par eao tons (an i esto par'ce banal
wv idnt)' quo la primere repumeta quo Is vanguardle rovo-
haloners puedn y dbn asoer a los eamradaes chinos,. s
unm rospuesta priotica: ifar to rvoklualnn an e. Es Oniea.
noent doe t manrea que in s ons onquistedes podrin con-
vertirm on bases rola de donde ,M partird at staque, on lugar
de or trinohras y fortifelsolones dtefnsives. Es sohnmente pe
quo Mo tla podrd (Igar entre Os pars former una vardeders In.
trneolonrl revoluolpnerla.
Pero hay todevti otr coau quo responder a los cameraded
phinos. Do istre n alelnt, las ohine no ctitn ms sloie, a
manos queo aM qulra resonar on trmlnoe do goblernos y no de
pueblos. Es noosearl quo siloo to oomprendan, Es necea rlo
quo comprendan quo l Imperlalismo on su oorljunto ntl minl.
do, straveazdo por mcludidl interne (y no solamentoe n lao
zones doe arfrntamlnto con el Teroer Mundo) par une do Ias
crisis mis profunde de la history. La madurlai6n doe eta crl-
itl puode durqr much tiempo, paro no durari Indeflnldemen-
tt.
Sin mberg, la estrategia do los camaradec chinos oorrel .
ril(go de retardaril, Y n sllo hey un ron pollgro no solemn
to para nosetres eno pmas aoi mismos. La diplorniaol china,
piad Ir doe 6ito an ixlto, Irmnorablement hlots Iq victorli
final. Pere nads noo garantis quoa I oemunlsmo seldrA venca
dor, y nq solamento China. Es do tomer quo entree tento un di
vorolo no Intervenge centre uno y otre. (11).
No oreo quo Il political xterior chlna me contra-revoluolo:
naria o eta a punto doe sero. Creo qua ella o as da facto
on mis do une ocasl6n, dobldo a is drmaiticas leccl6n qua los
cameradae chinos heaen, consclntemente, front a las contra-
diociones reules quo, como nomotros, allows debn afrontar. Esta
eleci6n as tmbidn, lo tomo, l resultedo de ciertes incerti-
dumbre ti6rlcas (toor(a del mperialismo, teorfa de la burgue-
sif national) y de falss informaciones, insuficlentes, y unile-
terals sobre I situact6n de clae de los diferente passes. Y eso
nos bblig a discutir, critical, y no a justificar, esperar o ca-
llrnmas.

quoa ia victoria de It Chins puedan no Identiflcarse a aqualls de
a revolucl6n mundial y on clertos cows elldt s oponen ablerta-
mente.
Hay que hacer an seguida dos observaclones:
1) En 1937, a podr concebir, sobre la base de un anblists do cla-
s dc l C hina, un front unldo de ls fuerzas ?ntl-imperiallstas
chinas, belo to direadi6n proletaria garantizads par el P.C.C. So
tratabt entonces, en cierta etapa del process revoluctonario, de
bsnar ai lames quoe, por el hecho de su situact6n.objetiva y sub-
letive, podlan entrar on ea frente urido. Hoblar hoy d(i de un
frente unido a esca Internacional, as otra.cosa, bastante com-
pleai y quo no esti fibre de confusiones: Is grimera confusion as
que loI protagonistas de esta nueva political de tllanzis son Elta-
dos y no clauses.
2) En cuanto at articulo de Banders Roja, todo hace penar que
ha sido escrito para una discusi6n internal en el P.C.C., en rela-
ci6n a las iniciativas recientes de lt polftica exterior china. Con-
tiere. on esencia, un IJamado a no desculdar la,"flexibilidad" y
a cuidarse de los peligros opuestos del oportunismo de derecha
y, sobre todo, do izqulerda.










M CONCLUSIONS (QUE NO LO SON)




e disculpo ante mis lectores. Este articulo es un articulo
"abierto" (para no decir desordenado). El expone diferentes
hip6tesis, diversas Interrogaclones para someterlas a los cama-
radas sinblogos y tambibn a los dembs, porque ello compete a
todo el mundo y no solamente a los experts. Yo me disculpo
por no hacer algo mas pero no tengo ideas suficientemente
claras. Temo adembs que nadie las tenga, al menos la gente con
la cual yo discuto o que leo habitualmente. Quisiera enumerar
to que me parece ser los Cuatro Peligros Principales para hablar
como los chinos (Los Tres Art(culos m6s lefdos; Las Cuatro-,
cientasochenta Graves Advertencias a los Estados Unidos, etc.)
a) El Primer Peligro, es ponerse a jugar a los antichinos a
ultranza, sobre posiclones ultra Izquierdlstas. Me aflige la Idea
de un jovencito que teniendo detrds de el un aPlo o dos en el
movlmiento estudiantil y que se lanza a tratar de vendldos y de
traidoresa Mao Ts6.toung, Chou En-lai y a los demas dirigentes
chinos. No lo dlgo por respeto a la autorldad sino porque esos
hombres hen dirlgido desde hace cincuenta eaos la mds grande
revolucl6n del siglo, y contlntan hacldndolo en medio de difl.
cultades de todo g6nero, Ademas, antes de crltlcar, primero hay
que estudlar y comprender, Comprender cual era la situacl6n
real cuando los chinos comenzaron a construir el, comunismb
en su pals. Comprender que, para ellos, el peligro de guerra no
ha dejado nunca de existir, que existed todavia y que ellos lo
han afrontadto siempre con serenidad y valor, sin histeria.
Comprender que el problema de la relaci6n entire un Estado so.
cialista, que es un Estado entire los Estados, y la revoluci6n
mundial es forzosamente un problema complejo, Ileno de con-,
tradicciones, en muchas dimensions, como lo ha demostrado
ampliamente la experiehcia de la U.R.S.S. y de la Tercera In-
ternacional. Es un problema para el cual no existen recetas he-
chas, un problema hecho de equilibrios dificiles, ef meros, fre-
cuentemente dolordsos. Actualmente, muchos de nosotros te-
nemos la impresi6n de queel e4uilibrio entire diplomacia y revo-
luci6n en la polftica de los camaradas chinos se estS rompien-
do en favor de la primera. Pero nadie puede decir con certeza
"lo que hubiera hecho en su lugar".
b). El Segundo Peligro, es jugar, a los prochinos a ultranza.
Justificar todo aquello que hacen no es ttil a ellos ni a
nosotros. Tenemos hecesidad' de comprender mejor nuestros
problems y -nuestras dificultades. Tenemos necesidad de una
teor(a que suria de nuestra pr6ctica, aqu( y ahora. Y los ca-
maradas chinos necesitan ser criticados por gentes que viven
situaciones diferentes y lejanas en relaci6n a aquellas que ellos
mismos conocen directamente. Cuando nuestros diferentes,
grupos marxista-leninistas, U.C.I. y O.C.I., saludan el viaje de
Nixon como una gran victoria del pueblo chino, ellos hacen un
gesto absolutamente improductivo y, ademAs, grotesco. Hay
que hacer lo contrario, es decir tener el coraje y la clarividen-
cia (que estamos lejos de haber adquirido) necesarios para pro-
veer a los camaradas chinos informaciones, objeciones, criti-
cas. Today forma de temor reverente queda aqu( fuera de sitio.
Un camarada me dec(a un d(a que algunas de nuestras critical
a los chinos lo hacian pensar en la Repiblica de San Marino
levantando le. voz contra la China. Me parece haber leido luego
(en junior si no me equivoco) que la Rep(blica Popular China
y la Repiblica de San Marino se han reconocido mutuamente


y han firmado un pacto de respeto mutuo algo parecido. No
es mss que una anrcdota, pero no veo por qu6 debiera uno ca-
Ilarse sus critics si uno piensa que ellas son fundadas. De otro
modo, se corre el riesgo (esperemos que no) de caer de las nu-
bes un buen dia, como les.sucedi6 en el pasado a legiones de
adoradores de Stalin y de la Rusia Sovidtica y con ello Ilegamos
al:
c) Tercer Peligro, estrechamente ligado al segundo, que con-
siste a no logrer desembarazarse completamente del complejo
edflico del Estado-Gufa. Es un complejo t(pico entire muchos
mas camaradas de los que uno plense. Cada vez que China hace
o dice alguna cose que les disgust, esta gentle cae en la mbs
amarga frustraci6n y suspender la venta de escarapelas de Mao.
Cuando penosamente elios logran recuperarse, se abocan en
cuerpo y alma a demostrar, con un lenguaje digno de Pangloss,
que todo ya por lo major, y que no podfa ser de otro modo,
para recaer en una frustraci6n ean m6s profunda Ia sigulente
vez. Haste que finalmente ellos no logran mbs salir de su con-
fusi6n y deciden que no hay nada mas que hacer que regresar
a la vida privada o, en el mejor de los casos, a estudios te6ricos
que eportarin sus frutos a largo plazo, en beneficio de las ge-
neraclones futures. Esta actltud as sabre todo equella de Ids es-
tudlantes, de los intelectuales. Los obreros tienen on general
una reacci6n mis sane: se encolerisan y al die siguiente, en la
fdbrica, emprenden el ataque con sl cabeza bja.
Hay que convencerse en realized y de una vez por todas de
que el Estado-Gu(a no existed. La China nos as querlde a todos
porque ella staca sistemitlcamente a sus enemlgos que son
huestros proplos enemlgos (pese a quo, desgracledemente, los
golpes que ella proplna se vuelven a menudo contra nosotros).
Pero ella tiene sus propios problems, sus propias dificultades
y ella debe afrontarlos. En la media de lo possible, se esfuerza
en actuar de manera que la curve de sus iniciatlvas de. Estado
no se aleje de aquella de la revoluci6n mundial pero no lo logra
siempre. El problema sin duda'no tiene hoy soluci6n y no la ten-
dri mientras existan en el mundo Estados con reg(menes dife-
rentes (o mientras existan Estados).
En .cuanto a la estrategia de la revolucibn mnundial, es algo
mbs complicado que toma cuerpo no frente a un escritorio
(en Pekin, Turin o Nueva York), sino en la'vivencia de Una se-
rie de experiencibs que las vanguardias revolucionarias constru-
yen, aplican algunas veces con 6xito y. otras no, en cada lugar
del mundo. Que los chinos no pueden hacer la revolucibn en lu-
gar nuestro, lo sabemos todos. Hay que convencernos de ello
de una vez por todas. No es justamente Mao quien ensefia a
"contar con sus propias fuerzas"? (12).
d) Y he aquf el Cuarto Peligro que consist mas o menos en
decir: "En suma, hay que terminar coh las ilusiones; la China
es.una gran potencia como todas las otras y tiene una political
de gran potencia". Estoy seguro que algunos de mis lectores
me atribuirdn un juicio de este tipo (qua consider al contrario
como unilateral y limitado). Esta forma de razonar tiene como
corolario la idea siguiente: como la polftica exterior no puede




(12) La ultima de estas circunstancias se deliria estos dias con el anun-
cio de un viaje a Pek In de Haild S6lassid, cuya "influencia" sobre
los gobiernos africanos de derecha interest evidentemente a los
dirigentes chinos. Que 6stos no hayan proporcionado ning6n apo-
yo al Frente de Liberaci6n de Erythria es sin duda une invenci6n
interesada de la prensa burguese. Pero hoy dos coeos seguras"
1. Que personages tan desacreditados como el Negus Neghesti
podrn hacker turismo de V.I.P. en Pekin; y 2. Qua los yuerrtteros
erytreanos no estarin particularmente contentos con este viaje.























weparars de la polftica Interna, as probable dqsde shora quo la
experiencia china (como ya squalls de la Uni6n Soviltica o de
SCuba) termlnarr mal. Pero hay algo do lo m6s esenclal qua los
camaradas chinos nos hin ensefnado: quo lo real es contradic-
torlo, que las contradicciones nodeosaparecen con la tome del
poder sino que estln destinads a quedar latentes durante muy
largo tiempo. La politics exterior do la RepOblica Popular
China, Estado socialist, as un oajmplo y su relaci6n con la po-
I(tica Interne debe Mr enfocadea n su complejidad y dial6ctice-
mente: atribuir la reciente ofensiva diplomitica china a una re-
vanche do los vencidos de la revoluci6rl cultural o al naclmlen-
to de una nueva oposiclbn a Mao serfs por lo menos una sim-
plificaci6n grosera a infundada. NI adn on China existed con-
quiste Irreversible; pero rientras nuestros camaradas sin6logos
no nos digan lo contrarlo, nosotros continuaremos viendo a
China como un model do construccl6n del comunismo: el mis
coherent, al mns conscience, el mAs rico y el mils avanzado do
nuestro siglo. Naturalmenti, nosotros sabemos blen quo el pro-
blema do la construcci6n del comunlsmo se presentari pare
nosotros bajo aspects diferentes, porque son diferentes on
nuestro pals las base. materlales, las tradiciones culturales, el
modo do vida, etc. Pero hey cosas quoa on y quo permanecon
como conquistas unlversales. La lucha contra Ia divisl6n del
trabajo, la fibrica ablerta, el est(mulo a I nlcitlva de Ia
mass, Ia luoha contra is doelegol6n del poder, al burooratismo
y .l individualismo: as rsta nuestra China, aquelal do todos y
nosotros esperamos quo ella permanecerl active aplastando sus
enomigos internos y extemos (13).
Una palabre mis antes de concluir. Chou En-lai ha invitado
a Nixon a Pek(n y es por supuesto un hecho politico impor-
tante, Ileno de consecuencias. 1Pero qui6n nos asegura que el
viaje ferminarh en un acuerdo? Este iltimo tiempo Chou En-
lai no ha desperdiciado ocasi6n alguna pare clarificar Ias exigen-
cias por las cuales los Chinos lucharin, sobre qu6 puntos serin
conciliadores, sobre que puntos seran intransigentes. Nixon y
sus colaboradores evolucionan de una manera mas contorsio-
nada y no es possible prever sobre que puntos querran (o po-
drin) ceder, pese a la absolute necesidad de salir del pantano
vietnamita, de reactivar su econom(a, de frenar el drecimiento
de la oposici6n revolucionaria. En fin de cuentas, no queda



(13) Aquella China no as un mito, sino une realized viviente sobre lI
cual tenemos testimonlos y descripciones recientes, gracls, por
elemplo, el valioso facsi mil especial de Vent d'Ert 12021) qua
contlene les notas de viaje de un grupo de camerades; gracias tam-
bl6n a los artfoulos de Lisa Foe que se cuentan entire los textos
mis penetrantes, pol Iticamente, qu e hays podido leer sobre el
theme on estosultimos tiempos (plenso por ejemplo en "Retour de
un voyage en Chine", No 25 de Glovmne Critics, asi como a la
Introducci6n del libro dt Lisa Foe y Aldo Natollo, La line di
Mao, Barl 1971).


exclu(do que Nixon vuelva de Pekin sin resultados, quo no
sea reelegido, que las tropes amerlcanes so queden on Vietnam
y on Formosa. Imag(nese la cara qua pondrin aquellos quo
dan por perdlda la China (entonces desde el punt do vista de la
revoluci6n, evidentemente) y tambi6n equellos qua so agotpn
por demostrar quo la China apuesta siempre sobre un buen ca-
ballo (dosdi el punto de vista de la revolucl6n, evldentements).

20 de Setlembre de 1971


Post-Scriptum:

.: 4 de enero de 1972. Los acontecimlentos que ms han pro.
ducldo despu6s de que escrlb( este articulo exigen algunat re-
flexlones complementarlas.
1.. El aconteolmiento njs important de estos I0timos me-
ss as sin lugar a dudes is guerra centre India y Pakistan. La Inter-
pretaci6n quo puede dirsele confirm en gran part, me parece,
lo dioho por mf anteriormente. Pero asta guerra confirms igual-
mente el character extremadamento contradlctorlo do una situs-
'16n quo autorlza hlp6tasls muy diforentes en cuanto'el desa-
rrollo future.
Abstracol6n heoha do today oonslderaol6n do Mohpolitlk,
ai causa de Bengali Independlents era una cause just, desds al
ounto de vista moral como decade el punto de vista hist6rico
(suponiendo qpe pueda separarse ambes cosas). Con el fin de
presionar a la Iddia y a la U.R.S.S., los chinos adoptaron prema-
turamente la t6sis del gobierno paquistands, abandonando as(
la defense de la cause bengalfia los hindies y a sus aliados (1).
~1 resultado era inevitable: puesto que ninguna dominaci6n
.ue se fund s61o sobre la represi6n y el genocidio puede man-
tenerse. Lacausa de Bengela independiente ha ganado, sin que
Su victoria fuera debida a unr guerra del pueblo, a una lucha
Srevolucionaria. Ella triunf6 gracias a las bayonetas y canones
del ej6rcito hind(. La India se encuentra a la cabeza de un
nuevo estado vasallo do 70 millones'de habitantes. Sometiendo
a Bangle Desh a los burgueses de la Liga Awami, la India he im-
oedido, por el moment al menos, que Ii lucha rAvolucionaria



(1) Me he sentido muy satisfecho al constatar que ml interpretaci6n
del problems de BengBle oriental se ve confirmada por Hamza
Alavl ("Le Bangla Dash et la cruise pakistanaise", Les'Temps
Modernes No 299-300) y por R. Glass ("Note del Bengali",
Monthly Review, ediciOn italiana, NO 11, noviembre 1971).




















de Bengali orlental'se conjugue con la de Bengela occidental.
La India y su principal allado, la U.R.S.S., hen obtenido as(
un Innegable 6xlto diplom6tico que pone fin a una large serle
de reveses. La China y.su aliado paquistands resultan vencidos
bn esta pruebe. Esta derrota no hubiera podido evltorse o II-
mitarse sno por'una Intervencl6n milltar cuyos riesgos eran
demailado grande pare que los Chinos la decidan. Bengela
oriental se encuentra as( en las manos de burgueses pro-hin-.
dOes y pro-sovieticos (pero, tambl6n, prooccidentales mis bion)
de Ia Liga Awami. Y sa leccl6n de esta historic es la siguiente:
acabamos de registrar la primera crisis de una polftica exterior
Schina que renunclaba a apostar por los movlmientos revoluclo-
nerlos para privilegiar mis blen las relaclones con los gobler-
nos. Ahora blen, esta politics ha fraacsado sobre 'lo dos pld-
nos a sl ves: equal de la relacl6n con los goblernos y equal de
la releal6n con loI pueblos (2).
Pero tongemoi culdado. MQUa vf a suceder ahora? La Liga
Awaml he triunfado pero wsncuentrea snte problems muy gr e.,
vea Debo reptablooer el orden an un pats daevuetado y agltado
por una masere y per unea guerra, per la miseria Inaudite, per
lo eantagonlimos itnloos y rellglioso, por el odlo naclente con.
tra lob nuevos amos hindOes, por la emergencla revoluclonaria
de las mass explatedas. La India trlunf6 pero lu victoria esta
envenanada y el goblerno do la Sra. Indira Gandhi comiense a
descubrlr quo deberl pager un preclo elevedo por el mentenl-
miento de un goblerno.a su sueldo y de un ej9rcito de ocupa-
cl6n. En suma, las contradicciones centre bengal(es y bengalies
estln lamadas a agravarse. Ademds, Bengale occidental so man-
tlene como un polvor(n. Todo el sub-continente indio puede
Sarder. La victoria de la Sra. Gandhi es tdctica y no estrat6gica.
En cuanto a Pakistan, la p6rdida de su ap6ndice oriental
podria, segun clertos comentaristas, dar un nuevo impulse al
desarrollo de la part occidental del pals y reforzarlo en lugar
de debilitarlo. All Bhutto serfa empujado a tomra posiciones
cada vez mas radicales por la crisis social, por la c6lera popular
contra los responsables de la derrota. Algunos lo comparan
. y a Norodom Sihanouk dejando entender que los dirigentes
chinos habr(an hecho un c6lculo maquiavelico que estarfa a
punto de verificarse. Pero la comparaci6n con Sihanouk es du-
dose por dos razones: la primer, es que Ali Bhutto no puede
dejar de buscar un apoyo sovi6tico que contrapesarfa la influen-
cia china; la segunda es que el Pakist6n ha salido definitivamen-
to mutilado de la prueba. -
2. Hemos le(do de todo sobre la China, estos (iltimos tiem-
pos: aviones caldos'en Mongolia, luchas por el poder en duelos
a pistol, etc. Desde los Autores de politica-ficci6n hasta los
pokin6logos anglosajones mas refinados, todo el mundo ha tra-
tado de explicartodo sobre Lin Piao, Chen Po-Ta, Kang Sheng,
etc. Los Onicos ~ue ni siquiera han intentado dar alguna expli-
caci6n son los camaradas chinos. Y asf es c6mo rehusando career
enrelucubraclones de los diarlos burgueses. e incapaces de lee


entire I neas los raros documents chinos, no hemos compren-
dldo node todavfa. 0 mas bhn, hemos comprendido que Lin
Plao, Chen Po-Ta y algunos otros hen sido sperados del powder
y qua is "Izquierde" (o la "ultra-izqulerda") no as ectualmente
blan vista on China. En cuanto a lo_.ue quiere la dereche, la
Izqulerds o el centro, no sabemos nada. No sabenios cuales son
las dlferenglas y los deiacuerdos politicos; nl cuales son las fuer-
zas sociales, de clase que el confllcto pone en juego. Decir que
atgulon so ha incrustado hipbcrltamento en los recovecos del
poder para bolcotear la revolucl6n o qqe otros enarbolan la
bandera roja pare combatir a la bandera roja no significa gran
cosa. Aquello signlficarXnicamente quo ean cuando as he puesto
"a la politlca en el puesto de comandq", el nlvel de i1 dlscull6n
pol tl al n ls mIesa no parece muy eslivdo todeav a n China:
on materl do pol(tlda exterior at menos. En aete compo, es vl-
sible que ninguna "tome del poder" por el proletarlado he to.
nido lugar a.n,
Ello me llev a preclear o, si preflere, ocorregir clorta
aflrmacloneo qu hice on Is ultime parts do ml aftfulo. Al
leerlo elgun po podn pensar.que yo iuparaba dernalasdo abler-
tamente Ia politics exterior do Is politico intern y quo yo me
Incllnabi a daci: Ia poltlica exterior china dos dqja, clertamen
to, perplejos pero, en revancha, la China s mantlena como ur,
modelo perfect de comunlsmo, luego so Is perdone todo. No
es eso lo quo yo. ntlendo. Primeramente, el comunlsmo no
existed todavia; lo que existed, as Isa ucha de closes por el comu-
nismo. Luego, no pretend entrar equ( en une discusibn te6rl-
ca sobre ls relaci6n centre la political exterior y la political inter-
na. Creo en clerta autonomfa de labprimera y creo que, por re-
zones evidentes, la political exterior sera el (ltimo sector don-
de los pioletarios tomarhn el powder (lo que no quiere decir evi-
dentemente que ellos ocuparan los ministerios de relaciones
exteriors o quemaran las embajadas de los pauses imperialis-
tas). Lo que quiero decir es, mas bien esto: el nivel de la discw-
si6n pol(tica en las maass chinas -tr6tese de polftica exterior o
(que se sepa) de las recientes luchas internal centre dos "lfnbas"
diferentes- no puede dejar de ser percibido como una deficien-
cia lue limit seriamente la construcci6n del comunismo en
China en la fase actual.





(2) Los redactores del "Manifesto" no hen hecho ning6n esfuerzo
por enalizar y comprender este hecho. A lo largo del conflicto
Indo-paquistan6s su diario a adoptado totalmdnte las thls paqul-,
tanesas y chinas,'preocup6ndors exclusivamente dedenunclar a
la U.R.S.S. y sin tender jambs culdedo on seMa!ar las contrarlccto-
neo de la sltuac6n. Rossnao Rossanda ha publicado lsn embargo
un comentarlo penetrate, prudentemente cr(tlco an relacl6n a
Ia political exterior china; pero alia no lo ha publcado on ae
"M.aniesoo" sinon a NO 23 de "Vente delt ".






En cuanto al misterio de Lin Piao y at actual conflict en ea
seno del PCC es probable que las rezones deban ser buscadas
en et perfodo de lt revoluci6n cultural y que ellas pongan en
juego importantes problems Internos, tales como la relicl6n
partido-ejercito. Es igualmente possible (pero habr(a, aqui tam-
bi6n, que saber algo mas) quea fase actual conlteve aspects
positives: disminuci6n del culto a Mao, difusl6n de la Ideologio
Marxista en las masas, etc. Me parece, sin embargo, evident que
la discusibn sobre la pol(tica exterior ha,por lo manos precipi-
tado el conflict. La direccl6n china, en suma, no era (y no as)
monolltica. Aquello deberfa hacer reflexlonar a todos aquellos
que estiman que estA fuera de lugar discutir la pol(tica exterior
china y sobre todo, criticarla.
3. Las principles actitudes qua se tiende a adopter frente
a la polWtica exterior china, pueden ser resumidas como sigue:
a) Negar que existen contradicciones y querer demostrar a to-
da costa que la diplomacia china y la revolucibn mundial van
de la mano. Esta actitud, muy extendida entire los "marxistas-
leninistas", me parece no solamente contrary a la realidad sino,
mas ain, esteril y poco maoista. (3).
b) Reconocer que hay una contradicci6n, que por lo demds es
inevitable, (mientras haya Estados habrd que tener en cuenta
su existencia), pero olvidar enseguida la din6mica de esta con-
tradicci6n e interpretarla como un element objetivo e Inalte-
rable. Lo que equivale a,decir: bueno, hay una contradicci6n y
iqu6 pueden hacer ustedes? De esti manera, uno terminal por
justlficar todo y por no hacer justicia a los camaradas chinos.
Yo creo que todo partldo revolucionarlo que Ilegue el poder
no puede dear de sentir, haste el desgarramiento, la contra-


dicci6n entire el hecho de que as comunista, de un lade, y, de
otro lado que dl es un Estedo entire otros, pare buscar en con-
Sseauencle, las soluclones manos per)udlciales a la expansion
de la revolucl6n mundial. No reconocer qua los cemaradas chi-
nos experimentan esta tension polftice y morel, considerarlos
solamente como buenos gerentes de su pol(tica de pbtencia (asf
come de sut conquistas comunistas en el Interior: pero esto
tomb$in me parece usn contradiclc6n) es verdBdefatmente ser
"anti-chino" en exceso. Es justamente porque los chitos son
un Estado y que son comunistas que nosotros dtscutimos so-
bre ellos y sobre su political exterior.
c) La actitud que me parece mas just consisted en discutir,
sin reserves ni embarazo la political exterior (e interior) de los
camaradas chinos, esforzandose antes que nada -lo que as
obvio- estudiarla y comprenderla a fondo. Mas aun si las inicia-
tivas de los camaradas chinos modifican profundamente el
context politico an el cual nosotros tenemos que actuar. Es
en esta I(nea qua yo he tratado de reflexionar y de ofrecor mis
reflexiones a los militanies que'querrdn y sabrAn discutir el
tame.
tema.






(3) Entre los escritos franceset qua he leldo estos Oltimos tempos,
uno de lot articulos mes representatives de elta actltud me pare-
ce ter el de K. Mavraki, "La polltliue a l'6gard du Pakistan el
La Nouvelle Chine, No 3, Julio 1g71.











iCUIDADO TANIAS DEL MUNDO!


"'Mientras evoco su recuerdo pienso en todas las Tanias del mundo, en
la URSS, en Estados Unidos; en Asia, en Africa, en Latinoambrica y en
o tras parties" (Del discurso de Nixon en Leningrado).


- I I LI ____.___~


I L r I II_._ '"_rL __~__.
















CESAR GERMA


espu6s de mbs de tres afios de preparaci6n se ha promulga-
do la Ley General de Educaci6n. La importancia de la Lay para
la lucha del movimlento etudiantll y pare la Izquierda revolu-
olonarla, hoe Impreso)ndlble un ampollo debate obre su natu.
ralza vy sys Impllcadones sobre la structure social, econ6mica
y pol tica de Is socledad peruana, Estl demons decir que la am-
pitud del tema y la problemitica quo Implica hace imposlble
tratarlo (ntegramente on estas pocas pdgines, pot lo quo s6lo in:
tentamos presenter algunas reflexiones que puedan contribuir
a dicho debate.

El caracter de clase de la politic educativa del gobierno
La crisis de la educaci6n as una de las mAs cargadas de impli-
caciongs en la sociedad capitalist en su conjunto. No s6lo abar-
ca a alumnos y profesores (en los distintos niveles del sistema
educativo escolarizado) sino tambien a todos los mecanismos
de reproducci6n de los roles sociales y de los models de pen-
samlento y de orientaci6n vai6rica. Por lo tanto, afecta a un
nOcleo principal de la division capitalist del trabajo, y de sus
mecanismos de legitimaci6n.
En la sociedad peruana, especificamente, esta crisis es la de
un sistema post-oligbrquico de educaci6n, que corresponde a la
acentuaci6n de la crisis de la dominaci6n oligArquica en nuestra
sociedad. Asimismo, corresponded a la crisis de la estructura de
la division del trabajo y de legitimaci6n ideol6gica de esta fase
particular del subdesarrollo capitalist de la sociedad peruana.
La Ley General de Educaci6n constituye el intent del ac-
tual regimen para resolver esa crisis, adecuando el sistema edu-
cativo en su conjunto en el pa(s, a las caracter(sticas y a las ne-
cesidades de la nueva estructura del capitalism que va surgien-
do de las otras reforms bIsicas en curso, tanto en I estructura
productive como en la estructura pol tica.
Por eso, a diferencia de los various intentos de reform educa-
cional del pasado, que se Ilevaron a cabo de modo aislado y
fragmentario, la actual reform que comienza es perfectamente
coherente cor la polftica general de este regimen; esti asociada
organicamente a sus otras reforms, y afecta Integramente al'
sistema educativo.
En este sentido, las finalidades de ta Ley General de Educa-
ci6n son, principalmente, las siguientes:
a. Adecuar el sistema educativo a las necesidades del aperato
productive especf ico de la nueva estructura del cepitalismo
an et pas.


__ __ ______
I I


'U


ox


b. Renovar los mecanismos y los contenidos ideol6gleos
sistema educative, erradicando aquello quo are herencia
perfodo oligbrquico, e incorporando aquello qua requlei
expresa el capitalism modern, el de le eflcacla y Is ra
nalizaci6n de los monopolies.
c. Ampliar la participaci6n de las classes dominadas en el nul
sistema educativo, de modo que la nueva modalided cap
list en desarrollo, pueda ganar el consenso activo deo
vastos-sectores de la poblaci6n y uha mayor legitimid
Lo primero, se present an la Ley como la rtgania016n
un slitema educatlvq orlentado a* trabajo y *I desarrollo
clonal, Lo segundo, comb una eduoacl6n desallenedora y nri
nalista, Lo tercero, como lI democratlzaci6n de la edUceal
El contenido de clase burguds de Is reforms educacloi
no logra ser ocultado por las' efuslones terrhlnol6gicas de
lde6logos de los sectors medios, que han producldo esta I
y que expresan las amblgOedades polftlcas de los intelectui
de eSte tipo, sus crfticas a la burguesfa y su lealtad a ella
iltima instancia.



Los rasgos generals de Ia t



La concepci6n integral del process educati

a Ley General de Educaci6n concibe a la educaci6n cor
un todo "coherente" y completeo". Comprende "tanto
acciones que se cumplen en los centros educativos como aqi
lHas que se cumplen en el seno.de la familiar y 'de la comunida
(Art(culo 10). Es decir, abarca el conjunto de element
-escolarizados y no escolarizados- que toman part en
processo de socializaci6n de los miembros de una .
ciedad, en un moment dado. Por lo tanto cualquh
de los niveles, ciclos o modalidades, que la Ley introduce, tien
que definirse con respect a la naturaleza del proyecto gene
del gobierno.
Democratizaci6n dentro del marco burgu6s del process

Uno de los principios fundamentals que la Ley planted
la democratizaci6n de la educacl6n. Para ello busca la racior
lizaci6n del sistema educative, para lograr su maxima eficie
cia. Racionalizaci6n y eficiencia para ".. .responder a l ca
ciente demand de servicios educativos de nuestra pob
ci6n. ." Esto es, la Reforma de la Educaci6n, lb.sca una nra
va incorporaci6n popular a s proyecto defitindotea* .
democratizacl6n. En la ExposkCi do MotvS so sgafeit k
malmente el derecho a Ie edwseu6n de tode e ko peawe


-IQ


L~RI(~





". .el principio de la obligatoriedad de la Educaci6n bAsica y
el de la gratuldad de la educaci6n a cargo del Estado estan orien-
tados a asegurar una adecuada atenci6n educative a toda la po-
blaci6n peruana". Esta "democratizaci6n" de la participaci6n
en estos servicios educativos Implica la abolici6n de todos los
mecanismos formales de seleccl6n, de discriminacibn. Asimis-
mo, implica la utilizacl6n de los medios de comunlcaci6n de
mesass (Ttulo XXV de la Lay) para ".. .alcanzar una cobertura
en el servicio educative impossible de lograr con los sistemas
tradicionales de la escuela".
Otra dimension de esta "democratizacl6n" de la educacibn
es Ia partlcipaci6n de los profesores, estudiantes, padres de fa-
mille y de Ia "comunided" en la direcci6n y control del proce-
so education. Se trats, pues, do hacer conciliar intereses ant.a
g6nlcos en una supussta "comunldad", done pertlcipan explo-
tadores y explotados.
La authentic comunlded seri aquella formada por hombres
con Interese, velores a Ideles Iguales. Y no Il "comunldad" de
Indlvlduos de closes dlferentes.

Modernlazel6n de los m6todos de enseflnza

La raclonalizacl6n y la eficiencia va a significar, tambien,
". ..ofrecer una calidad de educaci6n adecuada a la vida mo-
derna". Lo cual va a demander la modernizaci6n de los conte-
nidos y metodos de ensenfanza. As(, se setiala en los consideran-
dos de la Ley que ". .es necesarlo reformar el conjunto de la
educacl6n national, introduciendo nuevos principles, conteni-
dos y m6todos concordantes con los retuerimlentos del pals y
el advance de las ciencias pedag6gicas y sociales .. "So trata dela
modernizacibn de los metodos de ensefianza y de su contenido
sin modificar la funci6n bAsica del sistema; es decir, ser el sur-
tidor de los roles profesionales y de los models de valor y pen-
samiento que la sociedad capitalist modernizada requlere.


Ligoabn de Ia Ley con el modelo de desarrollo capitalist

El nexo entire los principles que orientan la Reforma de Ia-
Educaci6n y la polftica general del goblerno, esth dado por el
fin que persigue la Ley General de Educaci6n: el desarrollo na-
cional. As(, en la Exposicl6n de Motivos se dice: "Se compren-
de que la Reforma, por ser profundamente humanist, tiene
que definirse como un movimiento orientado al desarrollo y
al cambo structural de la socledad peruana y, por consecuen-
cia, a la lberecl6n y afirmacl6n de nuestro ser national". La
escuela y la universidad como instituciones renovadas deben
contribuir al desarrollo national, entendido 6ste en la perspec-
tiVa de una modernizaci6n capitalist de la sociedad peruana,
tel como lo planted el mode(o del Gobierno de las Fuerzas Ar-
madas.



La Enseflanzae Superior y
La Universidad en la Ley.

La Dectinaci6n del papel de la Universidad.

a Ley General de Educaci6n, lejos de fortalecer las univer-
sidades las debilita, reduclendo el lugar que hasta ahora tenlan
en la ensefanza superior del pals. No solamente porque admite
la tendencia de sacar de las universidades la enseflanza y la in-
vestigpci6n que Hleva al doctorado, as( como la investigaci6n
cientffica avanzada, sino tambi6n porque relega la formaci6n
professional y t6cnica requerida por la nueva fase del capitalis-


mo en el Peru, a las Escuelas Superiores de Educaci6n Profesio-
nal, a donde normalmente deberAn afluir los estudiantes de
origen popular en su gran mayorfa.

A pesar de que la Ley permit que tambien las Universidades
puedan tener ciclos doctorales e investigaciones, el hecho es
que el Instituto Nacional de Altos Estudios y el Consejo Na-
cional de Investigaciones, estin concebidas en la ley principal-
mente como entidades a desarrollarse fuera de las universida-
des. Si ello se cumpliera, las universldades se convertirlan es-
trictamente en una fibrica de profesionales pare el sistema y no
en uri centro de reflexi6n e investigacl6n necesariamente crf-
tica.
Por otro lado, la ley posibillta (art. 154), la implementaci6n
por part del MInisterlo de Educecl6n, do instituciones qua
puedan otorgar tltulos y grades correspondents la segundo ci-
clo de Educacl6n Superior, lo cual constltuye el canal de cree-
cl6n de instituclones de educacl6n de site rilvel bajo el control
dlrecto e Inmedlato del Estedo burguis, y llgdos a los Interese
concretos del capitalism.
La lay, puss, conserve Iss unlversidedes pero procure al mis-
mo tempo la reducci6n de su lugar en la educaci6n superior, y
de su funci6n critical ejercida a lo largo de los cincuenta 1iti-
mos anos, tratando de convertlrla on una tipica universidad de
clase media, bien integrada a las necesidades e intereses concre-
tos de la produccl6n y la acumulaci6n capitalistas.

El mantenimiento formal y la p6rdide real de la autono-
mia universitaria.

La Ley General de Educacl6n apunta a un sistema educati-
ve directamente capaz de cumpllr su papef' re relroductor de
determinados roles ocupacionales y sociales pare la sociedad ca-
pitalista. Este contenido se express con mds clarldad en el mo-
do en que se concibe y ordena la fase terminal del sistema edu-
cative, la educacl6n superior. Pero en este nivel aparece tam-
bl6n con claridad la base de diferenciaci6n clasista en que se
apoya esta lay.
Dos aspects de este problema interest reliever aqul. Prime-
ro, la estratificacl6n en la educaci6n superior, que pone de ma-
nifiesto la estructura de closes del sistema econ6mico-social.
Segundo, la p6rdida real de autonomfa universitaria y en su con-
junto de la educacl6n superior, frente a la empresa privada y al
Estado, todo Io cual muestra el tipo de control politico-social
que se impone sobre la universidad, pare el mantenimiento de la
funci6n de clase que se le asigna.
En los altimos aflos se ha ido produciendo en el pals un pro-
Seso de estratificaci6n entre las universidades y al interior de
cada una de ellas entire las profesiones que ofrecen, Esta estra-
tificaci6n se produce en raz6n de los recursos que poseen y que
demandan at estudiante. De este mode, las universidades pri-
vqdas organizadas como aut6nticas empresas capitalists y al
director servicio de la formaci6n de las profesiones actualmente
necesitadas por la expansion del capitalism y su moderniza-
ci6n,- se han colocado bien por encima de las universidades na-
cionales a las cuales el Estado regatea recursos que, sin embar-
go, entrega a muchas universidades privadas, con el. inevitable
resultado del empobrecimiento de las universidades naciona-
les. Estas no tienen recursos ni ffsicos niprofesionales que ase-
guren un trabajo acad6mico solvent especialmente en todas
aquellas carreras a done afluye la gran mayorla de la pobla-
ci6n estudiantil de bajos ingresos.
De otra part. al interior de las universidades nacionales.
las profesiones de tipo ticnico mis inmediatamente requeridas
en el mercado de trabajo de ingresos altos y medios, son carre-
ras costosas y largas. de tal modo que la mayorfa de los pstu-





diantes pobres que provienen de las closes dominedes, se van
forzados a egruparse en aquellas carreras que no demanded al-
tos costs o en aquellas qua pueden permitir estudiar y al mis-
mo tiempo genarse el sustento propio y familiar. Y lo quo aquf
es especialmente duro, as qua buena part de estos estudiantes
quizis racionalizar6n ests situacl6n coma "vocac16n";
Ademls, acuerdos reclentesentre el poder central del Esta-
do y lae Unlverldedes pora I formacl6n do determinades pro-
fesiones y de determinadas investigaclones, contrlbuyen a que
en la reallded so reduzoa constantemente Ia autonomfa unlver-,
sitaria y s eahonde lb estratlfioacl6n entire unlversldades pobres
y ricas y entire carreras pobres y ricas.
Haste ahore las universidades -con algunas excepciones- he-
bfen resistido el control director del Estado y de la empresa pri-
vada, a pesar de todos los esfuerzos do ambos para conseguirlo .
Tal autonomfa, duramente lucheda, ha permitido la perma-
nencis y el deserrollo de movimientos doecrtics contra lI siste-
ma y el enfrentamiento del movlmiento estudlantH y de elgunos
alilados ncleos del profesorado, contra Ia dominacl6n Imperie-
lista y la dominac6n olighrquica.
La Lay General de Educacl6n conserve formalmente esa au-
tonomfa y a6n devuelve a los estudlantes el derecho de inte-
grar an un torclo los organismos de goblerno de las universide-
des. Paro ddntro del actual context descrlto, en medio del pre-
dominio de las universidades rice -prlvadas o naclonales some-
tida a convenlos con el Estado, laseimprems privedas y les fun.
daciones Imperllistas- y del empobrecimlento do laI demis
mayorltarles, no solamnente la autonomy( real de la unlversidad
front al Estado y a a nipresi priveda so plorde oade vas mas,
sino quo tamblin o estableoen todos loI efoctos do Is dlvlal6n
do olaim dentro do lai univerldodes entree carriers ries y corrd.
res pobres. As( Isa utonomfa unlvereltorla pass a sr uns for.
mallded legal quo second@ su sulsol6n real a los control do po.
der burgufs y Ia demooratlzol6n del oaso a la univernldad
result on una dlferenclacl6n social ablorta.
nsefllmansa perior y meroodo do trabaor
SSlendo libre al Ingreso a las ESEP (y slendo coda veo mayor
la presi6n do los nuevos grupos sclales por partlclpar de la edu-
oacl6n superior), eumentarA Is oferts do traboao callficado. Lo
que'deri luger a l formeai6n do un "oeJrolto profeslonal de
reserve", quo provocard un abaratemiento do Ii mano do obra
altamente callficads: Y, de otro lado, on las ESEP so aoentuard,
pues, la contradicci6n entire la oferts de t6cnicos y profesiona-
les graduados y sus posibilidades de empleo, debido a Ia limi-
tade capacidad de absorci6n de mano do obra del aparato pro-
ductivo. Esto se traducirb en la subutllizaci6n do las capacda-
des productive de la socleded. As( todo esto determlnarfique
muchos de los problems quo existen on la unlversidad seen
trasldados a las ESEP.
Asimismo, la nueva estructura de la educacl6n superior ex-
presarb la nueva estratificaci6n social de la sociedad peruana
post-olighrquica. La diversificaci6n de la structural productive
-quo ha sigrtfficado el predominlo de la industrial fabrll y del
sector terclario en el conjunto de la economfe- he dado lugar a
la diferenciacl6n de la estructura social. Han emergido nuevos
.grupot sociales y han doolinado otro'. La educacl6n superior
reproducird este nuevo perfil de la estratificaci6n social. Los
sectors de las closes populares se irnn quedando en los niveles
inferiores del sisteme education. No tendrin access (real y no
solamente formal) ni a las universidades ni al INAE. A lo mrs,
alcanzarAn a participar en algunas modalidades no regulars de
calificaci6n (educaci6n basica laboral, por elemplo).
Inclusive los alumnos que alcancen ta educaci6n superior, y
dentro do ets, las universidedes, so encontrarin con otro tipo
do selcci6n. So encontraran con Is paradoJl, do quo los largos


atos de studio los conducirin a profesiones, que por el tlpo
de estratificaci6n de las universidedes y de las profestones -a la
quo hemos hecho alusl6n mis arribe-, los Ileyarin a desempeflar'
.ocupaclones secundarias on Ia dIvisi6n capitalist del traba bl
pues solamente habrin alcanzedo los niveles mis bojos de dit
che estratificeci6n. As( se tlene la paraddja de que la Lay af
mismo tiempo qua amplfa Is participaci6n on el sisteme educa
tivo, haoe ms selective il educaol6n, espeolalmente on el ilvel
superior.
Estado, emprsu privada, univeridad y autonomy a'
Las unlversidades pare subsistir necesltarin el apoyo del Es-
redo y de la empresa priveda. Y el Estado y la empress privada
s6lo apoyarin a aquellas universidades quo correspondent a sus
Interests. De lo contrarl su luger en la educaci6n superior seri
meramente decorative. He allf el dilemma de lee universiddes
en el moment present: o so someten al model de desarrollo
del goblerno, a progresivamente Irnn declinando hasta desapa-
racer, por haberse atrevldo a ser expresl6n de los interests de
los grupos explotados de nuestra sooleded.
La iqvestlgaci6n -quq es el nOcleo central de la vida univer-
sitaria- so encuentra en Is misma disyuntlva.O se liga estrecha-
mentp d Estado ye a la epresa privada, lo cual signiflicari su des
pendenea a las necesidedes del capltallsmo en expansion y al
Estado estrechamente Imbricedo con dl; o terminal slendo une
tares socUndaria, sin may6res proyecclones.
La Ley as bastgnto clara en cuento a la polftica teonol6gloa
y clentfflca que propone ellgoblerno. "El Estado -s dice on Ia
Exposicl6n do Motivos: forentari priorltarlaemnto lI educecl6n
olent(floa y teanol6gleo, dentro de une polftloa nactonal do Il
eolania y la toonologf(, do aquardo a Is planiflealos nt dl dsI
rrolle nealonal" (Subroyado ri(o) Eito a, Io trate do artloular
Ia Investlglol6n an Ia unlverslad a Ila exigelnols de Ia moder.
nlsaol6n oaptitllsta do lI sooladed peruana.
AiK, pues, Is Investigaol6n quoe e do utlllded para los secto
'rs explotedos, no podr ser realized nl en is unlversldad nl In
lI INAE. La lnvetlgaol6n estari al, serviclo del Estado, do Ia
empress privada y del Imperlplismo, on squellas unlversldides
n Institutes particuleragl o ue nten con los reoursos econ6ml-
cos necesarlos; medlant? oonvenloa con fUndacloneo Imperialis-
tas, aon las Instltuclones Oblice o con las empress privedas.
En todos lo casos at serviolo de susInteresee.

El hoarotor burguis de la "demoor,atlaol6n"

Limitaeiones de la "democrattiaci6n" burguese
La escuela reformada no puede garantizar por si misma la
democratizacibn elective de la educail6n. La limitaci6n de el-
gunos mecanismos selectlvos en el sistema educate, o (recuirde-
se las garantfas que la Ley ofrece en su Art(culo 50 a la educa-
cl6n privada, basada on la llamada libertad de educaci6n) no
significa la eliminaci6n de la desigualdad en la socledad. AGn
en la perspective de la Ley, Is democratizaci6n de la educacl6n
no puede ser reali;ada pueato que acepta la desigualded real de
los hombres. En la media en que la escuela refleja las contra-
dicclones de la sociedad, la escuela expresarf las profundas di-
ferencias qua existen entire los individuos y quo limitan sue po-
slbilidades de particlpar en Igualdad de condiciones en el siste-
ar education (no todos los individuos -por su diferente situa-
ci6n de clase- tendrbn la popibilidad de Ilegar a los altos niveles
del sistema educative, a pdsar del ingreso libre, formalmente
consagrado por la Ley).
La desigualded social, caracterfstica basica de la sooiedad
capitalist, determinari que s6lo los hijos do I-, cases superio-
res puedan ascender en el slstema educativo. Asi, sc tienf. i. pe-
radoja de qua una gruese tajadp de la plusvwala social producida
por Is close obrera, sirve pare mentoner una cresiente pobla-




















ci6n escolar, que estudia mal e Jnutillente, que generatmente
proviene do las clses soclales media y altes y que so serviri
del studio para conseguir un trabalo rhejor remunerado.



DOemocratizaci6n y cambio de las relaclones sociales

Hay un sentido much mbs profundo de la democratizacibn,
que la democratizaci6n burguesa. Ya no se trata de una amplia.
ci6n de los servicios educacionales que sirven a la sociedad bdr.
guesa, a una cada vez mas vasta poblaci6n escolar. Se trata del
contenido mismo de la educaci6nn n la que se busca participar.
La democritizaci6n tei coma la Ley la plentea significa la
incorporacibn de los individuos a los roles ooupacionales y mo.
delos de Valor del sistema byrgu6s; lo que implica, por elem.
plo, la separacl6n entire trabaio manual y trabeao intellectual, Es-
to s61o es possible por el mentenimiento del powder por part de
la burgues(a y, conseclencta de elld, la division capitalist del
trabajo, Oea sea strata de que la escuela respond a las necesi-
dades del sistdma capitalist,
La verdadera democratizaci6n de la educaci6n significa la
demdcratizaci6n de ia sociedad. Es decir, el cambio de las rela-
ciones sociales que hacen posibles la sociedad burguesa. Como
consecuencia de esta democratizacibn cambiard radicalmente
el papel y el significado de la escuela. La sociedad basada en la
dominaci6n de la burguesfa, dejar6 paso a una sociedad bajo
el control del proletariado. La escuela no serb ajena a este pro-
ceso.
Asi, pues, la "democratizaci6n", ni siquiera como amplia-
ci6n del numero de personas que participan en los servicios
educativos no podrh lier conseguida en el marco de una socie-
dad bajo el dominio de la burguesfa, por las trabas que impiden
el acceso a los grupos popylarbs a la educaci6n; sino que, aun
siendo eliminadas esas trabas -lo cual supone la transformaci6n
de las relaciones sociales bisicas- nq sera possible una verdadera
democratizaci6n sin la transformaci6n radical del contenido
mismo de esta educaci6n.



LA LUCHAPOR UNA ALTERNATIVE
SREVOLUCIONARIA EN LA EDUCATION


La critics radical del sistema actual
iendo el papel de la escuela garantizar la reproducci6n de
los roles ocupacionales de la sociedad capitalist (y, por lo tan-
to, la division capitalist del trabajo) y, de otro lado, reprodu-
cir y transmitir los modelosde valor y de pensamiento; fa lucha
del movimiento estudiantil no debe ser s6lo la defense de fos in-
tereses inmediatos de los estudiantes, tal como lo plantean las
pol (ticas estudiantiles reformistas y reivindicacionistas ("demo-


cratizacibn" de la enseflanza, rmejres condictones de estudi,
rtc.); o de ciertas pol(ticas de mass (de contenido anticap.
taiista y antireformista) sino I laucha contra ei tipo mismo de
escuela como nucleo reproductor de los roles, modos de pen-
sar y valorar de la sociedad capitalist.
No proponemos un modelo de escuela realizable hoy, en es-
to sociedad, sino una Ifnea de lucha que hoy y en esta sociedad
comience aponer en cuesti6n aJ sistema educativo; sa crftica ra.
dical de los roles que ella produce, De esa critical se hard un
instrument pare combatir at sistema y proponer una saltena-
tiva concrete. Se trata de definir, por to tanto, una cr(tica no
puramente "ideol6glca" a la division capitalists del trabajo, que
tiene en la escuela reformada par la Ley General de Educe-
ci6n el mecanismo concrete pare su reproducct6n, en las, ir-
cunstancies actuales. As(mismo, se busca compronwter a estu-
diantes y profesores, o par' lo meoos a un inportante sector
de ellos, en esta lucha.

Rethio' de los roles oeupaclonates qua ofrece Is eu qta

Hay dos problems que surgeon al definir los objetivos concre-
tos due podrian movilizar a los estudiantes y a determinados
sectors de los profesores, en-la perspective que ya hembs se-
fialado.
El primero se refiere al progresivo desmantelamiento de la
escuela como productora de los roles sociales para el capitalls-
mo. Lo cual significa su verdadera integraci6n a Ja sociedad, a
travys de un double movimiento: la incorporaci6n del control
obrero-campesino en la escuela; y, de otro, el ingreso en la es-
cuela de la realidad circundante: econ6mica, polftica, sindical,
cultural, etc. como contenido de la enseilanza. Lo primero va
a significar que la escuela respond a los intereses de los grupos
dominados de la sociedad. Lo segundo,'signlficarb eliminar el
aislamiento de la escuela con relaci6n a los problems mds im-
portantes de la sociedad.
Igualmente, la Oniversidad debe ser desmantelada, para que
pueda cumplir con el principle: "ningun estudiante a tiempo
complete, ninguin trabajador a tiempo complete". Lo que sig-
nificar6 el inicio de la superaci6n de la division capitalist del
trabajo: division entire trabajo intellectual y trabajo manual.
Un segundo problema que se tiene que tender en cuenta pare
superar la crftica puramente "ideolbgica" de Is division capita-
lista del trabajo, se'refiere a la desmistificaci6n del rol social
de las disciplines acad6micas medicinea, sociologia, arquitectu-
ra, economla, etc.) y de la estructura social en la cual se inser-
tan. Se trata de considerar los contenidos culturales que la
estructura social les determine. Sobre todo, descubrir el modo
concrete a trav6s del cual la sociedad determine los roles ocu-
pacionales que la escuela reproduce.
La lucha contra la division del trabajo no puede venir don-
de se aplica el trabajo; un rebhazo de los roles sociales no puede
partir de an rechazo abstract de la estructura en la cual esos
roles estan inserts. As( como la lucha de los obreros es la lu-
cha contfa la organizaci6n del trabajo en la fbbrica; asi, la ,'I-


















cha bontra la dlvisi6n capitalist del trabajo tiene tambi6n su
epicentro en la escuela y como protagonist al movlilento es.
tudlantll. So trata de una luche contra la divlsi6n del trabajo,
n0cleo do is ,organlzacl6n d la socleded capitallita..La lucha
de los estUdiantes y de los profesores r insert, por lo tanto,
junto a los otros sectores soclates on la luche por la destrucci6n
de la sociedad capitalists. Es por eso quo considerambs a Ia lu-
che del movimlento estuda ntif como un element esencial pare
el duarrollo real del front anticapitallsta.'


I


Las taress del movimiento estudiantil


a primer area del movimiento estudiantil es la do tener
conciencia crarasdel lugar quo ocupap en la esttuctura social.
Un analisis de su situacin de close y de sus interests reales, as(
como de sus motivaciones y aspiraciones, puede orientar con
bastante realism la lucha del movimiento estudlantil. De lo
contrario se corre el riesgo -como lo evidencian muchos ex-di-
rigentes estudiantiles- de utilizar al movimiento estudiantil, pa-
re el ascenso personal. Se es revolucionario cuando se estb en
la universidad; pero se'trabaja para aquellos a quienes se ataca-
ba al terminal su carrera. Por eso es indispensabe hacer un exa-
men profundo del*movitniento estudiantil, de lo que ha signi-
ficado y de sus posibilidades. En funci6n de tas-caracteristicas
de los estudiantes, de sus interests en cuanto grupo social, y
de las posibilidades de movilizaci6n.
El movimiento estudiantil tiene que reconstruirse utilizan-
do las contradicciones que el mismo sistema ofrece. A pesar de
la coherencia de la polltica educative del gobierno, existen en
Sell muchos vaclos y ambiguedades, que pueden ser utilizados
para poner eh cuestibn no s6io el sistema.educativo -como pro-
ductor de roles ocupacionales- sino a la division capitalist del
trabajo en su conjunto. Partiendo de un an6lisis de los intere-
ses de los estudiantes y de los pr6fesores; y utilizando las con-
tradicciones de la Ley, se puede avanzar en la formulaci6n de
una estrategia de lucha del movimiento estudiantil que tienda
a plantear una alternative revolucionaria en todo el sistema
educative.
En esta perspective se situa la investigaci6n, la ciencia y la
transformaci6n revolucionaria de la sociedad. La investigaci6n
-especielmente la ciencia social- cumple un papel fundamental
en la toma de conciencia de la realidad social. Se trata de com-
prender los process fundamentals de nuestra sociedad para
poder transformarlos. Teorfa y pr6ctica estbn unidas en el tra-
bajo de profesores y de alumnos. Este trabajo hace parte de la


prictica revoluclonaria, para transfdrmar at soclided.
Para construir una alternative revolucionaria en la educ .
cl6n, el movlmiento estudiantll require emprender tambi6n
la lUcha contra las tendencies a su burocratizaci6n. Eito d a
impedir la formaci6n de camarillas qua traten,de manipular a
las mass estudlantlles v quo Impidan la permanent presencia
de 6stas an el control y la direccl6n del movlmiento, Eso signl I
fica tambiln quo la propia estructua ,de la organizacl6n del
movlmiento estudlantil en el Per6 retulere ser replanteado a
fondd. La herencia de los perfodos prevails en quo el movlmlen-
to popular fu6 liderado por grupos quo expresaban lb6s Irtere.
ses de los sectors medios antioligdrquicos, pero oh definithva
aleaes al capitalism modern, y que impUso su estllo do orga-
nizaci6.n en cada uno de los sectors del movimferito do mass,
incluldo el movimiento estudiantil, no puede ser mis apto pare
las necesidades de un movimiento que se orients hoy d(a A lIa
cr(tica radical y a Ia transformaci6n del orden burguis cbmo.
tal, y no solamente su modalidadolig6rqu ca.,
Del mismo modo como el control del Estado por las class,
dominadas supone la modificacl6n radical de id structural mls
madel aparato estatal, en los movimientos populares revolucld.
narios, y el movimiento esttdiantil es capaz de asumir esta,
condici6n, mds all de la repeticikn de Un lenguaje de protesta,
la presencia de las masas en el control y la direccl6n reaf de sut
movimientos require la transformaci6n de la estructura misma
de sus organizaciones.
Esta es tambi6n una condici6n central para la ligaz6n efec-
tiva de las rnovilizaciones estudiantiles con las de los trabajado-'
res de la ciudad y del campo; en la media en que una buena
part de la poblaci6n estudiantil proviene de estos sectors so-
ciales, sus miembros en las universidades y en todos los otrol
cuerpos de la educacibn del pals, pueden canalizar los intere-
ses de las classes dominadas en la educaci6n y estabonat la lucha-
estudiantil con la lucha de los trabajadores.
La combinaci6n entire el esfuerzo de construir Una critics
radical del sistema educative actual y de su contenidp de clase,
con la critical radical del orden enter de dominaci6n burgue-
sa; entire el esfuerzo de disputar con la burguesfa y la pequef a
burguesfa seguidista el predominio ideol6gico en cada uno de
los frentes de masas, y la participaci6n real en las luchas de los
dominadas fuera del Ambito universitario, require no solamen-
te la profundizaci6n y el desarrcalo de larcrtica ideol6gica, si-
no tambidn la del tipo de Organizacion y movilizai6n heredado
de las previas etapas de las luchas populares bajo el comando
pequefo-burgubs reformista.

Asi mismo, la ligaz6n real del movimiento estudiaritil con
las luchas de los trabajadores, pasa por el caming de aprender
a expresar los intereses de dstos an el terreno especifico de la
universidad y de la educaci6n en general. Por eso mismo, no
puede atenderse solamente a sus interests inmedittos -acceso
mayor a los servicios educacionales de este sistema y participa-
ci6n mayor en sus roles ocupacionales mejor remunerados- sin





ante todo a lo que significant los interests de clase, esto es,
hist6ricos, en el terreno propio de la educaci6n. En eso consis-
te, bisicamente, el esfuerzo de construir una critical radical del
sistema educational que ahora se impone. Y eso no afecta so-
lamente ni sobre todo a las dificultades para participar shore
en este sistema, sino a la modificaci6n del contenido misino de
clase de la educaci6n y a la presencia de los trabajadores en el
control del aparato educativo, en contra de la participeci6r6
"comunitaria" en que se trata de encuadrar a explotadores y
explotados, en un modelo tlpicamente corporativlsta.

Las masas trabajadores podrAn as( reconocerse en las luchas
de los estudlantes y apoyarlas. De otro modo, los domlnado-
res tendrAn el campo ablerto para imponer su caracter(stica po-


litica de paternalismo-clientela y extender 9 mantener le con-
fusi6n ideol6gica entire las masas de trabajadores y estudiantes.
Hasta ahora, el profesorado universitario del PerO no ha casi
participado en las luchas por la construcci6n de una alternative
revolucionaria en la educaci6n y en la sociedad en general, a
pesar de que muchos de ellos provienen de las flies de la dri-
gencia universitaria de perfodos previous. El movlmiento estu-
diantil tiene la responsabilidad de gariarlos pare tu cause. Ni
ellos ni otros sectors equivalents, pueden ser abandonados co-
mo past de la influence ideol6gicay pol tica del modelo cor-
porativista que ahora se inicia. Pero esta es tambi6n una respon-
sapilidad propia del profesorado. Este ho puede continue co-
mo haste hoy en la terea -ni siquiera esa bien Ilevada- de for-
mar a los profesionales y t6cnlcos de este sistema.


EL NEOCAPITALISMO:

"El neo-capitalhmo present los sigulentes rasgos especficos:
I.- Un aumento considerable del rol econ6mico del Estado, tanto mas mrcado d I
concentrci6n capitalists en un pats ddo es mas ddbil en relad6n al poder detentado por
b oligarqufa monopoista americana.
"2.- La Intlma interpenetracl6n del alto commando de las grande empreas prvades y de
los grupos dirgentes del Estadd, en beneficlo del capital monopolista.
"3.- Un esfuerto de coordinaci6n de la economfa y de la macro-programaci6n bajo la
direcci6n del Estado. !
"4.- En el orden politico, una tendencia a sustraer la administracl6n del Estado a los
aperatos de los pertidos polfticos tridicionales y a sustituirlos por un cuerpo de funciona-
rios tecno-profesionales. Paraelamente, el neo-capitalismo tiende a sacrificar la democra-
da parlamentaria burguesa en favor de regimenes de tipo autoritario, ann si la preal6n
ejercida sobre vl Parlamento por las fuerzas populares es debil.
"5.- En el domino social, alienta la smbicl6n de integrar el mundo obrero al sistema"..
Jean Dru. "De L'Etat Socialiste"
Julliard, 1968. Francia.














RdL


JULIO COTLER


urante el transcurso del eno, et gobierno peruano ha veni-
do consotidando las tendencies que hab(a establecldo desde sus
inicios. En este sentido debe inscribirse, la nueva relaci6n
del Gobierno Revolucionario de la Fuerza Armada con las ern-
presas multinacionales, por intermedio del Banco Mundial, asi
como las acciones que el Sinamos viene desarrollando en el
campo estrictamente politico..
La principal noticia econ6mica del alo la constitute, sin lu-
gar a dudas, la recomendaci6n que otorg6 el grupo consultor
del Banco Mundial a los passes prestatarios del Peri para'que,
en vez de refinanciar su deuda externa, le ofrecieran pr6stamos
cercanos al monto total de dicha deuda. Es as( como despuds
de una corta reunion realizada en Paris durante el mes de febre-
rd, on el que se revis6 la polftica fiscal del gobierno peruano,
el mencionado grupo cohsuttor recomend6 a los pauses "indus-
trializados" la doncesi6n de pr6stamos al PerO por valor de
$780 millones, r,epartidos en tres altos, suma que constitute
el 40 o/o de las necesidades financiers que el gobierno requie-
rd pare Ilevar a cabo el plan quinquenal 1971-1975.
La polftica fiscal y monetaria del goblerno peruano, emi-
nentemente fondomonetarista se ha visto coronada de 6xito
al recabar dicho auspicio, Pero este respaldo del Banco Mundial
so debe explicar no s6lo'por la conservadora political fiscal, sino
tambi6n por otros factors. En primer lugar el descubrimiento
de petrdleoeri la selva peruana y la suscripci6n por Petroperu
de slete contratos de exploraci6n y explotaci6n petrolera con
otras tantas companifas extranjeras, ha creado una gran expec-
tativa mundial, que le ofrece al gobierno peruano una carta de
cr6dito bastante amplia. El New York Times comerotaba a este
respectoque as de esperar que para fines de esta d6cada se in-
viertan en el pals alrededor de 1.000 millones de d6lares an el
rubro petrolero.
El segundo factor que favorece el auspicio del Banco Mun-
dial se refiere a la complacencia con la que algunos de los sec-
tores m6s Idcidos del imperialismo, miran las reforms sociales
y econ6micas implantadas por el gobierno peruano a fin de eli-
minar las irrupciones revolucionarias. Tat como lo seofa-
lara el "Expreso" (16 de abril), McNamara, Presidente


i-r I


del Banco Mundial y ex-Secretario de la Defensa del go-
bierno de Kennedy, reconoci6 t6citamente las virtudes de la
"revoluci6n peruana" al recoinendar a los pauses sub-desarro-
Ilados reunidos en la Unctad 3, la conveniencia de realizar re-
formas sqciales y econ6micas que propendieran a la estabilidad
polftica, la c(ue a la postre dar'a frutos en sU desarrollo eco-
n6mico.
Asimismo diferentes empresas multiriacionales han modifi-
cado notoriamente sti political de inversiones oodcillando sus
interests con los objetivos nacionalistas del gobierno peuanno.
Es decir, establecer una relaci6n triangular compuesta por Cor-
poraciones-Banco Mundial V Estado. oue reemn azara las tra-
dicionales formal de inversiones de tipo enclavee", Tal como lo
han expresado varlos voceros de didhas empresas, la intermedia-
ci6n del Banco Mundial, permit la "despolitizaci6n" de las
inversiones, at mismo tienpo (Ue las oarnntiza allf dond~,el
goblerno norteameridano no puede hacerlo, debido a conside-
raciones de political international,
La nueva modalidad ei las relaciones entire las erpresas
multinacionales y el Estado peruaho, 'permitirla el establec.-
miento de fdrmulas estables y seguras, en tanto se baser(an en
reglas consideradas converlientes pOr ambas parties. A partir de
esta nueva disposici6n se supone qde no cabrfa la posibilldad
de acusar la presencia de dichas empresas por theer un character
imperialista o de fabricar situaciones de dependencia, en tanto
"ambas parties ganarfap por igual" y tu intervenci6n estarfa
controlada y fiscalizada por el Estado.
Durante los 61timos mess de 1971, varias publicaciones ofi-
cialistas desataron una cambafna en contra del Banco Mundial
y contra el Banco Interamericaro de Desarrollo como instru-
mentos del imperialismo, debido a las dificultades que ellas
pon(an para otorgar cr6dltos Il gobierno peruanp. Cuendo el
General Morales regres6 de Pariscon su carts de triunfo, las mis-
mas publicaciones tuvieron que regonocer el camblo de ac-
titud que se hab(a producldo en el BM, con respect al PerO.
Cambio que se deberia a que dicha instituci6n habia tenido que
reconocer las bondades de la revolucl6n peruana. Este version
pareciera repetir la femosa frese deHaya: "No es que nosotros
hayamos cambiado, as que el imperialismo ha dejado de serlo".
En el terreno estrictamente politico se desteca la acci6n de
Sinamos pare contender la movilizacibn political popular y en-
cuadrarla en moldes de tipo porporatlvo. La deflnici6n de las
actividades que le cortesponde cumplir a Sinamos fue estable-
cida por la ley organic dictada a principios de abril: encue-
drar a la poblaci6n pare "su active participaci6n" en estructu-
ras funcioneles: laborales, vecinales, juveniles, estudiantiles,
etc. A rafz de los diversos comentarios en el sentido que SI-
namos serfa el embri6n del future partido pol tico official, sus
jefes y sub-jefes se han desggflitado afirmando que Sinamos no
tiene ningun prop6sito politico y que lo inico que se perslgue


xQ Tbiibm























con 1l, es organitar y canaliza4 la participacl6n de la poblac16n
a fin de; crear "una democracia social de participaci6n plena".
De donde se conclude que (a participaci6n plena que persigue
Sinamos no as pofltica. Efectivamente ya se pueden anticipar
los designios de Sinamos: fragmentar toda posibilidad de organic.
zaci6n y de conciencia de clase de los sectors populares.

A principles de alo y debido a las huelgas que se desataron
en los complejos agro-industriales el gobierno intervino en la
administraci6n de estas cooperatives y aprisionb a 22 lideres
sindicales. Las acusaciones menudearon contra el Apra, la oli-
garqufa, el imperialismo, los ultras, como responsables de pre-
tender desbaratar la revoluci6rn peruana.

Algunas comentaristas m6s agudos, agregaron a esta expl).
caci6n que debido a la reticencia del gobierno para organizer
manipularr?) a la poblaci6n trabajadora de los complejos, se ha-
brfa creado la posibilidad para que otros sectors se dedicaran
a Ilenar ese vacfo. Despu6s de un largo tiempo de studio y
postergaci6n, y despu6s de una de las mas largas reuniones del
Gabinete, el Ejecutivo djo el past a Slnamos. Su puesta on mar-
cha es sin duda alguna un golpe de tim6n muy important an el
desenvolvlmlento de este r6gimen politico y no ser(a de extra-
far Importancla polftica del pals dominando el panorama nacio-
nal. Despues de tanto arar, el grupo de "ide6lopos" ha logrado
su triunfo mas important.

En forma inmediata y vista la situaci6n en el norte azucare-
ro, Sinamos logr6 que se le entregara en custodio las coopera-
tivas. agro-industriales y que el Servicio de Asesoramiento y
Fiscalizaci6n de dichas cooperatives, comandado por el jefe
military de la zone, pasara a defender de 1l. Acto continue el
General Rodriguez, jefe de Sinamos y en cbmpa ifa de sub-jefes,
se aperson6 y debati6 (7 ) el problema huelgu(stico con los tra-
bajadores, empleados y t6cnicos, saliendo a relucir que las huel-
gas se debfan en iltima instancia a la falta de participaci6n de
los trabajadores en el gobierno de las cooperatives y la intro-
misibn gubernamental.
El gobierno habia sido reacio a.convocar a elecciones de-
mocr6ticas en los complejos azucareros debido a que anticipa-
ba el triunfo del Apra y de otras organizaciones no simpatizan-
tes con el process "revolucionario", las que se dedicarfan a
entorpecer la march del.gobierno.
Pero frente a la nueva situaci6n planteada y probablemente
por la presi6h argumental de los ide6logos, se desech6 las f6rmu-
las represivas y al contrario se convoc6 a elecciones democrbti-
cas en las cooperatives, en las que el gobierno no tendr(a inter-
venci6 directe..


Pero, desde el primer moment er que el gobierno hizo en-
trega del reglamento de las elecciones se de)6 perfectamente es-
tablecido que ellas no tenfan y no debfan tener hingun cariz
politico. En un coniunicado official publicado en El Comercio
(15 de abril), se lee en el tercer acipite que ". .De Igual ma-
nera ninguna list debe ser polftico-partidarla, tehiendo an cuen-
ta los principios bisicos del cooperativismo consagrados por la
Ley General 15260". Por otro lado, el General Zavaleta, Jefe
del Sistema de Asesoramiento y Fiscalizaci6n "exhort6 a los
trabajadores azucareros para que el pr6ximo domingo 16 emi-
tan un voto de conciencia, un voto que consagre como dirigen-
tes a los mas responsables, a los mds eficientes, a los mbs hones-
tos, a los mAs capaces, y a los mbs leales a la cause del coopera-
tivismo revoluclonario" (La Cr6nica 12 de abril). MBs claro
no se puede decir acerca del character "anti politico" que ani-
ma al regimen, Incluso, en algunas cooperatives se lleg6 al ex-
tremo de prohibir en forma explfcita toda campafia que tuvie-
ra contenido politico.

'El character desmovilizador o despolitizador se encontraba
puesto en evidencia. En efecto, lo que se persigue con estas
elecciones democrAticas es que los trabajadores deleguen sUs
representantes en a1 admlnistraci6n de las cooperatives para vl-
gllar su march, pero sin qua dicha particlpaci6n'tehga noda
que ver con los intereses globales y concretos de Is clase traba-
Jadora a nivel national, interes~ndolos an su excluslvo biones-
tar. El objetivo prescrito en la ley org6nica de Sinamos de divi-
dir a la poblaci6n trabajadora en terminos segmentarios con
el control desde arriba, desde blen arriba, de cada una de esas
parties e impidiendo su enlace on terminus de clase, tomaba for-
ma. La participaci6n popular, democritica, al interior de cada
segment, sin consideraciones de objetivos de'clase se cifie al
model "comunitario", implantado en la industria, pesquer(i,
minerfa, y segOn un l6timo anuncio del Ministro de Energfa, en el
sector electricidad y petroleo. Asi, la segmentarikaci6n de la po-
blaci6n trabajadora, el oomunitarismo demdcrata cristiano y*
cursillista, result ser una nueva version corporativista.
El siguiente acto de Sinamos, la disoluci6n por dictados su-
premos y sin que tuviera que ver con la movilizaci6n campe-
sina, de la Sociedad ~jacional Agraria sigue ja polftica anti-oil-
gdrquica del regimen. Pero la sustituci6n de esta por una Con-
federaci6n Nacional Agraria, reglamentada por otro decreto
Aupremo, se ciire al model politico corporativo puesto eneje-
cuci6n.
En efecto, a raiz de una denupcia de Il SNA que conocidos
agitadores izquierdistas que 4e hacan pasaer pr sinamkta re-
corrian el campo buscando entorpeemr fa pat sociM y de -4w
nuncia de la mismew SNA contr des feeces d~ fr wita Akgat
per presuces aMcs ihegat s, so e- Nk mbe arw Ssptwrea


49






dioludc6n legal. La Confderacl6n Nacional de Agricultores
quelso usttuir estar6 contitufda por various escalones, que van
dmode'sl nivel local hests of national, posqndo por distritos.
provincial y depertanentot. En el caso de la costa ademAs se
contituirln federaciones de valley en las que todos, asalaisa-
dos, cooperativistas, pequefos y medianos propietarlos se aso-
claran y registraran an el Ministerlo de Agricultura. Asi, los
campesinot estaran juntos y revueltos sin powder percibir inte-
rem d clda, sno i6lo "lntereses colectivos" a secas.
LOQuenes constltuirdn los servicios de asesoramiento y fis-
calizacl6n de los diferentes grupos que constituirfn la CNA .
LLos funcionarios del Miniterio de Agriculture, de Onde-
coop, o los jefes del puesto de la gyardia civil y de la PIP?. No
lo sabetmod an, haste que no salga el reglamento qua Sinamos
debe conteccionar.
De seguirse on la direccl6n establecida, y como contra golpe
a la reaccionarias declaraciones del flamante president de la
Socelded Nacional de Industries, podrfamos ester en visperas
de la disoluci6n de ella y su sustitucl6n por la Confederacl6n
National do Industries, on que empresarios y qomuneros indus-


trials participaran, todos a una, enla march del sector indu-
trial, y luego, otra de Miner(a, y otra de Petroleo y tra de dPe-.
quer(a, y asi sucesivamente, englobando a today ta piblaci6n
organizada en parcelas sin ninadn designio politico V.coordina-
das por el super ministerio de Sinamos. Lb fragmentaci6n
de clase y la despolitizaci6n, constituirif el resultado final. Que
cada uno se preocupe por lo suyo, parece que estuviramos
esduchando a sus ide6logos, y en la comuni6n de todos los
intereses parcelados se podrA alcanzar el blenestar general, que
nosotros sabemos cual as. Somos nosotros los sinamlstas los que
velpremos por cada uno de ustedes.

Las multiples veces que todos los ministros, ain lohsnS r.a
dicales, han reiterado que las nuevas forms Intituclonales quo
se han instaurado, como las comunldedes laborales, no estin
destihadas a ser instruments de la lucha de clasessino-al con-
trario,de armonizaci6n entire ellasde conciliaci6n centre el capi,
tal y el trabajo desemboca en lo que estamos cnrtemplando, el
nacimiento del corporativismo perueno. A estas alturas no hay
posibilidad de dudas y nadia puede Ilamarse a engafo.


"En condudi6n somos antimperialistas porque somos marxistas, porque some revolucio-
narlio, porque oponemos al capitalism el socialismo como sistema antag6nico; lamado a
sucederlo, porque en la lucha cohtra los imperialismos eAtranjeros cumplimos duestros
4bees de solidaridad con las mesas revolucionarlas de Europa".

J .C. Mariitegui


I 01M












istoERAC iBONraA

HERACIO bONtM(A


a publicaci6n reciente del libro La Independencia on el Pe
ru por el Instituto de Estudios Peruanos, ha provocado comren-
tarlos indignados de part de algunos Generales en retire, cier-
tasdames de la sociedad limeia y uno que otro professor univer-
sitario. En verdad no debiera perderse el tiempo ni hacer perdei
el tempo de los lectores discutiendo comentarios que revelan
una ignorancle cast absolute de los problems de fondo de la
Independencia. Pese a ml reticencla inicial ppt6 romper mi si-
lenclo al constatar que todas estas rpacclones estuvleron orquoes
tades y finalmento utilizedas por El Comerolo pare reclamar
ablirtamente (editorial del 3 do mayo de 1972) la represl6n de
todo pensamibnto cr(tlco. A la fuerza de los rgurnentos se pre-
tends responder puss, con el argument de la fuerza, a la di-
fusl6n de las luces de la raz6n, ton la imposici6n de las tinleblas.
Todo lector qua haya le(do el libro con clerta inteligencie
debe haber quedado estupefacto al observer los tdrminos en los
cuales se Iba desarrollando la campaia de "El Comercio". A un
libro que basicamente trata de formular interrogantes, elabo-
rar hip6tesis y concepts, pare finalmente integrarlos en und
suerte de nuevo modell" para pensar o repensar el problema
de la Independencia del Peri en 1821 se Ie responded prestamen-
te con el anatema y con el chantaje fAcil. A una invitaci6n abler-
ta para reexaminar el process y el problema de la Independen-
cia secontesta con la amenaza macartista. Si la Historia que nos
ensenaron tradicionalmente on la Escuela, los Colegios y Uni-
versidades satisfaciera nuestras curiosidades, si ella nos ayu-
dara a comprender y hacer frente alas inquietudes del presen-
te, no habrfa necesidad alguna de reexaminar el pasado. Pero
aquella historic, la traditional, como se ha mostrado en el li-
bro La Independencia en el Pers, adolece de series deficien-
cias.
Frente a estas reacciones desmesuradas, a estas amenazas
veladas o abiertas, uno se pregunta 1por qu4 se toma todo in-
tento de revision crftica de la Historia del Peru como una vio-
laci6n de un recinto sagrado? iAcaso la burgues(a teme que
la Historia so vuelva contra ella o que del pasado surjan, como
en una pesadilla freudiana, los fantasmas que cobrarAn contra
la burguesia una cruel revancha? iEn quu tipo de socie-
dad estamos para que la clase que ejerci6 el poder absolute so-
lamente hasta antes de ayer se sienta hoy insegura de la tegiti-
midad de su dominaci6n? Con much raz6n se sostiene que
los pueblos que no pudieron hacer la historic, o cuya historic
les fue escamoteada, se vengan escribiendola.


iEi -r- 1'


Clue los ide61ogos de aquelle clase utllcen Is plume pare
defender los Inconfesables secretos de un coto corrado es mis
o menos comprensible. Que desvirtuen la discusl6n clent(fle
y la reemplazon por Un pobre debate ideol6glco, no lo es mn-
nos. Pero lo quo as verdaderamente sorprendente es que algunos
de los hasts ayer respetados profesores universitarlos utillcan
on su discul6n, a su vez, arguments slmllares a los de las no'
menos respetables seforas de Insula. Es el caso, per ejemplo,
del doctor Alberto Tauro del Pino, historlador y catedr6tic?
sanmarquino desde hace varlas d6cadas. Sus arguments ine
obligan a confirmar la crisis total de ol Historla official y
universitaria y a separarme, con tristeza, de quien fuera haee
algunos aos mi maestro on San Marcos. Pero today rupture exi-
ge una expflicacl6n.
Los principles arguments del doctor Tauro del Pino (vea-
so "El Comercio", 6 de mayo de 1972, pg. 5) is ilmitan a sos.
tenor qua el lIbro reune studios do "extr'njeros que mlrmn la
historla latlnoamericans (y por ended preuana) deoda una afc-
tada superlorlded: y no s6lo no la entlhndon, sino quo lI defor.
man", para prosiguir diclendo "la Influenola (e refflre a Ia del
libro) .. qua esti destinada a ejerder, as absolutamente negae
tiva". Refirlindose espec(flcamente ae ensayo qua suscrlbf
conjuntamente con K aflrma que centre algunos de nuestrds asertos, qua el doctor
Tauro idel Pino callfica elegremente de "absurdos", so cuen-
tan: "a) El Peri colonial no estuvo compuesto de peruanos;
b) En la bese de estaescala (social) so encontraba situado un grU-
po m6s o menos heterog6neo de la poblecl6n, urbane: mendi-
gos, vagabundos, jornaleros y los ladrones y bandidos"; c)
"La Blite peruana no luch6 por la Independencia" y d) "En el
Per( de la Independencia, su Blite y sus closes populares no
hicieron sino asistir impasibles a la decision de sus destinos, Is
primer con miedo, las litimas on silenclo". Aquf, eldoctor
Tauro del Pino no s6lo olvida mencionar que la palabra perua-
nos figure en nuestro ensayo entire comillas ("peruanos", pg.
19 de La Independencia on el Per6) sino, Io qua as m6s grave,
que la categorizaci6n de los estratos mas bajlo de le sociedad
urbana (nuestro absurdo 'b') ha sido arbitrariamente extraida
de su context, convirtiendo la referencia aludida on une afir-
maci6n desprovista de un significadO mas complete. Estos pro-
cedimientos, es to menos que puedo decir, son tmuy pee "urri-
versitarios".
Con todo, despubs de este resumeen. esperabr qu0e t dec-
tor Tauro del Pine, me demostrara con argumentos cientficos
el c6mo y el porqut de nuestros "absurdes" Pore en kugar do
ello y para mi amarge decepci6n este distingukio historiador
recurre a su vez a la mismu amenaza #aecartista. Aflrma, en
efecto: "Cabe Hamer at atenci6n bhcia los lamentabtes equi-
vocos y en la tendencia anarquizante que denote to exp4ea-
ci6n (p6g. 62) en torn a ta idea de Patr~i". Come "pruebas"
de nuestra "alarmante ignorancia", per otra part, nc<:sI o ius-
tre censor seFlal el hecho de quo Karen SpatdWng y ye hayames






indicado que la rebeli6n de Hutnuco ocurri6 en 1811 (en lugar
de 1812) y que Mateo Pumacahua es mencionado como caci-
que de Chincha. Cierto, en honor a la respetable verdad hist6ri-
ca y para que los "hechos" dst6n contados correctamente de -
bo reconocer que la rebeli6n de Hudnuco ocurri6 en 1812 y que
don Mateo Pumacahua no fue cacique de Chincha sino de Chin-
cherost En este Oltimo caso ta imprenta debi6 agregar el. .eros .
V.. .despuis? Todo esto, reatmente, es poco serio. Y sl no,
Ipuede decirnos el doctor Taur'o del Pino on qu6 meditd estos
errors tipogrMficos afteran la tbgica de a argumentacl6n cien-
t(fica?
El historiador sanmarquino at reproducir la conclusion de
nuestro trabalo ("La independencia del Peru, a diferencia de
to que corrientemente se sostiene, no hizo sino acentuar la
desorganizaci6n interne y reforzar su articulacibn asimitrica
con las potencies dominatess" me hizo pensar pot un mo-
mento que dada la verdad tan obvia que encierra aquella afir-
maci6n iba, pot to menos ella, a merecer la aprobaci6n de un
juez tan severe. Pero mi estupefacci6n ha sido grande at cono-
car su desacuerdol Escuch4mosle: (la afirmaci6n anterior)
". .implica otra forma de negacibn de la obra cumplida por
los libertadores y sugtere la conveniencia de una rectificaci6n
actual, enderezada tal vez a procurar la articulaci6n simbtrica
con las potencies dominatess. No, doctor Tauro del Pino, no
se trata de buscar una "simetrfa" en las retaciones de explota-
ci6n. Simple y Ilanamente se trata de constatar que la obra de
nuestros libertadores fue inconclusa y trunca. Desespera
saber que en nuestro medio el actual pensamiento po-
litico de nuestros gobernantes sigue siendo much mbs
avanzado que el de estos profesores universitarios y que
San Marcos, mi vieja y gloriosa case de studios, sea tambi6n
el reducto de pensamientos reaccionarios de este'tipo.
WMerece perder mas tempo comentando argumentaciones
de tal naturateza? No lo creo. S61o quistere permitirme recor-
dar al doctor Tauro del Pino elgunas nociones elementales qua
todo estudiante serio de HIstoria estt obligado a conocer: 1)
Pierre Chaunu, Tullo Hatperin Donghi, Eric J. Hobsbawm y
Pierre Vilar, como sug0eren sus apellidos, son efectivamente
"extranjeros". Despu6s de todo uno siempre es el "extranjero"
para alguien. Pero ellos son tambien las primeras autoridades


en laCiencia Hist6rica. Sus trabajos reunidos en La Independen-
cia an el Perfi no "deforman" nuestra historic sino que ayudan
a comprender. major la historic de las sociedades humans.
2) La palabra "peruanos" sirve pars qesignar a los habitantes
del Peru. Pero la RepOblica Peruana hace con la tndependen-
cia. En labios de los historiadores olig6rqulcos esta palabra as
utilizada para oculttr, debeo 'de una igualdad aparente, los
intereses de raza, de class, de caste, de grupo que separaban y
que oponlan a los "peruanos" de la 6poca colonial, con el ob-
jeto de hacer Incomprensible la dinimica interne de aqUella
sociedad. 3) La tndependencia, como es blen sabido, fue tral-
da en la punta de las bayonetas de los ej6rcItos de San Martin
y de Bolvar, pero no porque el puebko peruano careciera de
voluntad para decidir su destine. Al contrario. Porque su volun-
tad, su noble herofsmo, sus espiraciones, fueron reprimidos y
ahogados an sangre por la site colonial, as decir, la misme Blite
que naci6, creci6 y se robusteci6 at abrigo del estatuto colo-
nial. 4) La sangrienta represi6n de la rebeli6n de Tupac Amaru
liquid a la clase genuinamente revolucionaria y nacionalista,
imposibilitando que ella pudiera dirigir las luchas por la Inde-
pendencia. La Blite Criolla, por otra part, no podfa abatir un
sistema que hizo de ella la principal beneficiaria; tampoco pu-
do recurrir a la movilizaci6n de las classes populares, por conocer
perfectamente que no hab(a entire ellas ningon punto de con-
tacto y por el temor de que la adhesi6n de las classes populares
la obligue, a la Blite Criolla, a establecer una RePfiblica aut6n-
ticamente social y no solamente formal. 5)
La dominaci4n ejercida posteriormente por Gran Bretaft y por
los Estados Unidos sobre la economfa y sociedad peruanas as
efectivamente much mas profunda y complete que la domina-
ci6n hispanica. De este hecho emerge la exigencia insoslayable de
conquistar nuestra genuine Independencia V de rechazar con
e"ergfa y con coraje today predica reaccionaria que quiera hacer-
nos career que-ya somos libres.
Una confesi6n final, obligado por ta present campaia me-
cartista que me adjudice todo' tipo de internciones. La formula
con pudor y con graveded. Despus de haber trabeajdo site
afos en Europa decide regresar a ml palt pare contribuir a evi-
tar que la grotesca tragi-comedia do una clae se convierta en al
Historia del Peru y pare haeer de la Historia, en el Per(, una
ciencia combative at servicio de la llberacl6n de su pueblo.
















dep~~n CDDcoAnrtoh


JESUS RUIZ DURAND


ada fue un movimiento de choque contra la falsedad y el
fariseismo de la cultural occidental, que en esos moments em-
pezaba a desarrollar o' que ser'a un largo process de crisis y
contradicciones. Un movimiento iniciado por estudiantes uni-
versitarios, con todas las caracteristicas de la payasada histri6-
nica que emprendia a bofetadas sonoras y fuegos artificiales
contra los valores consagrados y las instituciones que las sos-
tenian y defend 'an Fue la carcajada histerica del juglar que se
burla del amo, cuando 6ste salta sobre su cabeza.
SDespues del movimiento Futurista italiano, que fue tranqui-
lamente engullido por Mussolini, Dada fue el detonador que
hizo estallar los muros de la torre de marfil que cobijaba al
arte, protegi6ndolo de la "contaminaci6n" de la vida political y
economic de fa sociedad. Los movimientos artisticos que lo
precedieron, no fueron mas que cambios de estilo e innovacio-
nes especificas en el campo puramente est6tico y artistic.
Pada atacaba la estructura political y cultural, pretendia des-
truirlo todo, para "construir lo nuevo que va'a venir"; pero fue
un manotazo anirquico, done lo 6inico claro y dpfinido que
existia era el enemigo, en cuyas largas filas, ellos mismos se
incluian. Sus actividades y escandalos no duraron mudho y
produjeron gran cantidad de basura al mismo tiempo que una
veta riquisima de la cual han florecido y siguen floreciendo
vigorosos frutos que mantienen viva la vanguardia artistic en
sus diversas manifestaciones.
Uno de los frutos de Dada fue el Surrealismo, formado en
su mayor part por j6venes desertores de las feroces e indoma,
bles huestes dadaistas, s6lo que esta vez se prasentaban algo
cambiados: estaban muy bion painados y afeitados, vestian
elegantemente. Habian abandonado, ya olvidados, sus juguetos
explosives y pestilentes en los armarios. Publicaban revistas,
libros, folletines, organizaban exposiciones, se angustiaban por
la cotizaci6n de sus obrasen el mercado de arte, se excomulga-
ban y bendec;an entire s'; muchos de ellos fueron asimilados a
la conservadora academia y algunos otros intentaban vanamen-
te conciliar los postulados y la practice de la revolutionn
surrealista" con los de la revoluci6n socialist del proletariado.
Un buen nimero de ellos produjeron obras de excepcional
valor y conquistaron nuevos territories desconocidos a la cul-
tura occidental, mientras que otros utilizaron el movimiento
para iniciar una descarada carrera mercenaria. La exposicion
que ha venido a Lima, incluye cuadros y objetos que pertene-
cen al movimiento Surrealista (tambien hay unas cuantas pie-


zas que no pertenecen a ninguno de los senaledos). La plancha
con tachuelitas, el banco con la rueda de bicicleta, la miquina
de coser envuelta en un trapo (faltaron algunas perlas: un pa-
quete de excrementos y el urinario de loza(1)) son objetos
dadaistas que fueron realizados y concebidos originalmente,
entire otras cosas, para enfatizar la critical y la burla dadaista
hacia la actitud est6pida de la culture official para con la "obra
de arte": su comercializaci6n, su fetichizaci6n, su domesti-
caci6n, su esterilizaci6n y encarcelamiento en los museos y
colecciones privadas. El objeto dadaista constituia en si, la
critica mas direct hacia la falsificaci6n y alteraci6n de los
objetivos humans del arte, hacia la cada vez mas grande dis-
tancia entire las palabras eruditas y bienintencionadas, frente a
la contradictoria constataci6n en la realidad. Una cr'tica con-
tra la manipulacion y burla del esfuerzo creative del hombre,
contra el divorcio entire la vida cotidiana y el arte. Estos objetos
dadaistas, encerraban una fuerza explosive muy grande, la sufi-
ciente para hacer; temblar toda la vestusta estructura del arte
respetado y la cultural establecida y hacer rodar, al mismo tiem-
po las penumbrosas paredes de los museos, academics, bibliote-
cas y galer'as de arte.
Visita al mausoleo para contemplar el cadaver del que fue
otrora peligroso guerrillero cultural y politico, enemigo decla-
rado de las exposiciones y museos, de las visitss guiadas" de
los "Institutos", y coctelitos entire otras cosas. Cincuenta mil
personas desfilando ante los inofensivos restos de "las consa-
gradas obras de arte dadaista" cuyas corrosivas ponzoias fue-
ron cuidadosamente neutralizadas y desmontadas por eficien-
tes conservadores y curadores de obras de arte, en este caso,
del prestigioso Museo de Arte Moderno de Nueva York en el
moment de su ingreso, obteniendo asi, el pasaporte consagra-
torio de "obra de arte" con todo lo que esto significa ahoral
Trigico: proyectiles dirigidos para destruir y caricaturizar las
debilidades de la "obra de arte", los museos y galeri's, resultan
convertidos precisamente en aquello que debian destruir,
Cuentan que durante los trabajos de montaje. d la exposlci6n
an el local del museo de arte Itallano, un empleado poco Infor-
mado (felizmento), al desempacar el objeto dadaista titulado
"El enigma de Isidore Ducasse" (2) que consist en una vieja
maquina de coser envuelta en un trapo sucio amarrado con
pita, tuvo la natural y saludable iniciativa de desenvolver el
paquetito, pero por supuesto que los gritos e indignaci6n de la
professionall del arte" que custodiaba la muestra, no se dejaron
esperar ante la inminente profanati6n, ante el atentado sacrile-
go contra la "obra maestra", contra el fetiche intocable.


(1) A Duchamp le impidieron exhibit un urinario de loza en un
prestigioso museo; actualmente, la series de urinarios que firm
son disputados por los museos y coleccionistas ofreci6ndose
sumas fabulosas.
(2) Isidore Ducasse, conde de Lautreamont:. "bello coo el en-
cuentro fortuito de una maquina de coser y un paraguas en una
mesa de disecci6n".






Los objetos dadaistas hen sido blenvenidos y entuslasta.
mente dlsputados por los mis prestiglosos museos y colecclo-
niltas, han sldo adqulrldos en miles de d6lares, y sus seguros
cubren cifras astron6micas y se hn convertido an part del
tesoro artistlco que, por ejemplo, un pat's Imperiallsta muestra
generoso en giras de buena voluntad a los miseros e ignorantes
pailse subdesarrollados. Estas son las bondades digestives del.
gran monstruo del sistema establecido, que puede tragarlo to-
do y digerirlo apaciblemente. El sistema capitalist se las arre-
gla para poner la sancadilla just a sus pequefos agresores: la
vanguardla artistic se alza contra la mercantllizaci6n y el trifi-
co' lucrative del esfuerzo estitico del hombre, sin embargo
termlna embarcandose c6modamente en dicho trafico. La van-
guardia combat la esterilizaci6n de las obras de arte en los
museos e instituciones, pero el fin de la historic siempre es el
mismo: un empolvado lugar con cartelito en el museo: nicho y
lipida mortuoria a la vez. Y si a~n queda el consuelo de que de
aquellas cenizas ha de resucitar transformado y revitalizado, a
trav6s de otras obras y movimientos, (como asi sucedi6 con el
"action/paiting", informalismo, pop-art, arte p6vera, arte mini-
malista, happenings, arte-conceptual, etc.), el consuelo aquel
no durara much, porque no tardaran en ser engullidos una vez
mis. IEI colmol : el reciente arte "conceptual", surgio tratan-
do de eliminar totalmente el "objeto de arte" vendible, trafica-
ble comercializable o encerrable en los museos y salas privadas.
Replantearon- la ideologia cultural en torno al arte y la activi-
dad creative, pusieron 6nfasis en una trascendente conduct
vital cotidiana en las experiencias grupales, en las creaciones
colectivas en la expansion perceptual, en la integraci6n de la
experiencia creative con la vida domestica, en la idea generado-
ra y en la acci6n inmediata. Sus experiencias y sus "obras son
realmente valiosas e invendibles; pero el sistema no tardo en
echarles el guante: publicaron ediciones de lujosos volumens
escritos e ilustrados de "arte conceptual" para nutrir los estan-
tes de libros de los burgueses y ratones de biblioteca, que
victims de una penosa deformaci6n professional, han sustitui-
do la vida y la experiencia por palabras y palabras, libros y-
preceptos inmaculados. La vanguardia contemporanea va con-
tra la cultural libresca y acumulativa, carente de contact vice-
ral con la realidad y los sentidos; pero el sistema se las ingeni6
para aplastarlos en las paginas de libros, comercializarlos, fi-.
charlos y por ultimo encerrarlos en bibliotecas y estantes.
El museo y el trafico lucrative del arte, representan los dos
mecanismos claves, que hacen del aparato digestive de la cultu-
ra burguesa capitalist, un eficiente asimilador y domesticador
de las fuerzas rerolucionarias de cualquier vanguardia art'stica.
En el museo se acumulan los empolvados esqueletos de las
obras de arte, done los visitantes los contemplan desinteresa-
damente, pasivamente, contemplativamente, receptivamen-
te,... mente... mente, en un ambiente asceptico y ordena-
do. La exiperiencia del contemplador de museos, est6 muy lejos
de la experiencia artistic, es mas bien la negaci6n y empobre-
cimiento del hecho est6tico: el hacinamiento de objetos inuti-
i les, respetables, sagrados, expuestos para su consume mediante
recetas digeridas y visits guiadas. El arte burgu6s no concibe al
arte sino bajo la apariencia del objeto material inocuo, domes-
ticable, possible victim de los peores atentados deshumanizan-
tes.
Es facil comprobar a traves de todos estos hechos que los
verdaderos personajes principles de la vida cultural de una
sociedad, no son los artistsa" e intelectuales que la produce,
tampoco los funcionarios que la administran, o los voraces
traficantes, ni los pasivos consumidores, sino LAS CON DICIO-
NES, REGLAS DE JUEGO Y MODOS DE PRODUCTION,
DISTRIBUCION Y CONSUMO de las ideas y products cultu-
rales; estas condiciones constituyen un complejo y solido siste-


me, que intimamente Onido a la estructura econ6mica de (a
sociedad, decide, define y condlclona su vida cultural. ,
La smillla amblgua qua enclerra el vanguardism6, as slem-
pre forzada por el slstema capltallsta, pare enular su caricter
revoluclonarlo y explotar al m6lximo los girmenes reacclona.,
rios que IIeve dentro de si (Toda Ie ague pa' ml iollno). En las
vanguardias artisticas, convive una dualldad antagonica que,
constitute la expresi6n de la revolucl6n y de la reaccl6n, anti.
cipa el future y prolong el pasado, se conduce como cdmpro-
miso y como evasion, es trascendente y trivial, agude y epid6r.
mica, minuciosa y negligente, aplicada y displicente, precise y
nebulosa; todo esto a la vez. Un arte de masssa" solo es post.
ble dentro de una estructura socializada donde las mesas ac-
tuan y tienen acceso, el artistt" protecci6n y su actividades
estimulada y enriquecida por el sentido que le confiere la mis-
ma situation; de otra forma, es absolutamente irreal si se trata
de un medio done no se cuente con ninguna de estas situacio-
nes, mas aun si las circunstancias political y econ6micas son et
polo opuesto al anterior, muchos de sus artists e intelectuales
no pueden sino.desenvolverse, contradictoriamente, en el mun-
do de la burguesia, cayendo en todas sus tentaciones y tram,
pas, hasta convertirse en cinicos permanentes.
Las bienvenidas al dadaismo y a las otras vanguardias d los
museos y academics, son hechos complementarios -inmedia-
tos- simultaneos a sus Ilegadas a los sucios pupitres de los
rebates internacionales y a las manos de los traficantes del
mercado artistico. Museo y mercado son dos puertas del mis.
mo edificio, el arte es rebajado a la categoria de objeto comer-
cial y de evasion de impuestos, luego de haberse elevado hasta
"las alturas del olimpo de los clasicos" donde flotan inofensi-
vos, canonizados, en estado de inmaterial santidad, exentos ya
de su rebeldia y .vitalidad original. En la solemnidad almidona-
da del museo, se consagran las obras, mientras que en la tras.
tienda, los escandalos y las trampas de los comerciantes se
desenvuelven estrepitosamente.
Todo el mundo ha quedado sattsfecho con la muestra
surrealist, fue un grann poroto", y se diri, que Lima ha vivi-
do, por lo menos momentaneamente, una intensea vida cultu-
ral" y art'stica.



E Si, Existe una Polftica Cultural


ontrariamente a lo que se suele sostener, la presencla de
una political cultural urbana y rural en el Peru, rebasa todo
timite, esti vigente desde hace much tiempo y se mantiene.
inalterable hasta el moment. Despliega una definitoria y efec-
tiva tarea permanent a travis de dos frentes:
1) LAS INSTITUCIONES 2) LA IDEOLOGIA CULTURAL
Existe un n6mero bastante grande de instituciones estatales
y privadas, entire cuyas principles funciones estan: la forma-
ci6n, salvaguarda, promoci6n, producci6n y administraci6n de
la culture y el arte culturala y arte, son tomados en este caso,
en su acepci6n traditional, paternalista). En las instituciones
de educaci6n escolarizada y acadimica, existen programs,
"cursos'", asignaturas de dibujo, pintura, actividades, extension
y apreciacion art'stica, misica, coro, etc. Luego vienen las
instituciones administradoras difusoras y promotoras de ia
cultural" : institutes, casas de la cultural, museos; bibliotecas,
galernas de arte, cinemas, canales de TV (tambiin). Por otro
lado, estan las instituciones especializadas en la formaci6n de
los "profesionales" productores de arte: escuelas de "bellas
artss, artes plasticas, conservatories de misica, escuelas de






teatro, danza, alguna universidad privada que se las ingenia
para atraer alumnado y ensefarles a hacer cine y television en
la pizarra y on el papel. 6Sabia usted quo existed desde hace
tiempo toda una escuela estatal de artes grafices? Hasta existed
todo un pomposo programa acadimico de artes" en la Uni-
versidad de San Marcos (OQu4 forman alli? ).
Todas estas instituciones canalizan la precaria eficiencia (en
algunos casos) o la torpeza y deformaci6n (en la mayoria) de
sus actividades, guiados y dirigidos estrictamente, por lo que
hemos Ilamado "Ideolog'a Cultural".
La ideolog'a cultural esta constituida por el transfondo de
concepts, valores, ideas y actitudes, consciente o inconscien-
temente aceptados y ejercidos por nosotros; los mismos que
hacen possible el funcionamiento de las estructuras culturales-
artisticas; las mismas que justifican y respaldan a las institucio-
nes, a los modos de producci6n, distribuci6n y consume de la
culture, y contribuyen a que este tipo de mecanismos y nor-
mas, se perpetuen y estabilicen.
Este omnipresent tel6n ideol6gico, que constitute el tabu
respetado y ejercitado a trav6s de las classes dirigentes y la
"intelligentzia" de nuestra sociedad, Ileva el sello denigrante
del colonialismo, agregandose a ello, un segundo agravante:
nuestro colonizador es un 'dolo de pies de barro cuya inminen-
te ca(da se hace cada vez mis pr6xima. Somos vasallos de una
cultural en estado de descomposici6n. Hemos erigido en leyes y
normas de valor intangible, todo el conjunto de dudas, contra-
dicciones, desvalores y frustraciones de la culture occidental.
Nuestra larga tradici6n de colonial econ6mica, political y cultu-
ral, ha determinado nuestra concepci6n artistic y nuestra con-
ducta cultural, pare concebirlas como actividades que consis-
ten principalmente en la repetici6n, resonancia, retransmisi6n
y consume de products, valores y desvalores culturales aje-
nos. Nosotros mismos nos encerramos en la celda, y tiramos la
Ilave por la ventana. Cuando hablamos de arte y culture, lo
inico que se nos viene a la cabeza, son los clisicos, los museos,
galerias, concertos, argollitas, libros, cuadros, cachivaches; y
sobre todo, aquello que ocupa la actividad elitist, solitaria,
pasiva, verbalista y narcisista, todas ellas tomadas de la mano
en una alegre ronda en torno a la repetici6n, al consume pasivo
y al arribismo. Disefiamos nuiestras instituciones y realizamos
culturea y arte" encerrados entire las estrechas paredes de nues-
tra limitaci6n y condicionamiento ideologico.
El esclavo no es s6lo\creaci6n, invenci6n y product del
opresor; en la relaci6n colonizado-colonizador, el oprimidq
acepta decididamente su situaci6n de vasallo para poder seguir
viviendo. La dependencia y el etnocentrismo fabric simulta-
neamente colonialistas y colonizados. La conciencia oprimida
del colonizado se transform en una primitive caja de resonan-
cia del colonizador. En nuestro encierro ideol6gico, solo existed
el paradigrmpipn6tico de la arcaica imagen de la culture y el
arte renacentista, con todas sus caracteristicas elitistas y bur-
guesas.
Los conservadores sostienen que la soluci6n del problems
psta en la aplicaci6n y en el esfuerzo individual, en establecer
poncur'so, en la multiplicaci6n de los museos, bibliotecas, en
las ediciones baratas, teatro, recitales de poesia, conciertos y
exposiciones pare pobladores de barriadas y campesinos, y co-
pas por ae estilo, mientras qua sm "izquierda" propone no muy
EOferen.tes afternativas, mejoradas en *gunos aspeCtos aun-
que con ;erias iHmitaciones, per ejermpnt, un articulo, de Fran-
pisco Monetee pubicado on eo deerio E xpres, empieza bastan-
te bien, pere al final se hace present ae sell incorrfundible del
etnocentrismo cotenial y cfesista: preflere cincuenta mit cam-
pesinos "pintando tos domingos" que un genie encerrado en su
taller; este suene bien, nparentemente; sin embargo, no es mis
que la manifestaciin paternatista de nuestra ieo4log'a cultural.
LPer que empezar metirndolos a "pintar los domingos"? a lo


mejor la experiencia artistic de pintar cuadritos, (desde hace
ya un buen tiempo, la pintura tiene series dificultades pare
canalizar satisfactoriamente el riquisimo universe plistico y
visual) sobre todo "los domingos", comparado con otras mani.
festaciones "arti'sticas" (dale con el etnocentrismo) de los in-
dios, no vienen a ser sino un pasatiempo esporidico puerll y
superficial, muy propio de la culture decadent urbana tan
preocupada por rellenar su aburrimiento dominical. Nos cree-
mos poseedores de un aut6ntico tesoro cultural que debe ser
repartido generosamente a los ignorantes, pero no nos hemos
detenido a examiner exhaustivamente su valor real y su conte-
nido y sobre todo, no hemos hecho una apreciaci6n critical de
Snuestra situaci6n y de nuestra ideologia, que al fin de cuentas
no es mis que un c6mulo desordenado de prejuicios caducos y
decadentes. A pesar del grado de miseria fisica on la que se
hall todavia sometido el indio, su vida "cultural y artistic"
forma part de su vida cotidiana y esti present en todas sus
actividades, el "arte" cumple una decisive funci6n social para
mantener y reforzar el espiritu comunitario y grupal de su
cultural. En cambio, en nuestra cultural urbana, el arte y la
cultural son elements que acenttIan y expresan las diferencias
y la estratificacion social, econ6mica y cultural de la pobla-
ci6n; hemos separado el arte de nuestra vida, Io hemos conver-
tido en un objeto y en una actividad suntuaria, prescindible,
comercializable, en una experiencia esporadica, aislada y ence-
rrada en institucionesl asequibles a una minoria, hemos alenta-
do y desarrollado solamente la funci6n receptive y acumulativa
de los pocos "espectadores" y gustadores del arte, hemos susti-
tuido el acto creative por el hibito de consumer el objeto
consagrado como "obra maestra" seg(n formulas y recetas li-
brescas; actitudes y hechos 6stos, que garantizan y consolidan
nuestra promoci6n social y prestigio cultural. Toda actividad o
experiencia trascendente, que no quepa en los estrechos y lus-
trosos cajoncitos que contiene a las "obras de arte", son margi-
nados, menospreciados, segregados e ignorados, son considera-
dos como actividades indignas de la atenci6n y accl6n de los
artistsas.
Los indios campesinos y otros grupos marginados poseen en
su propia cultural, una latente y vigorosa vitalidad humane, que
super en muchos aspects, las ridiculas vivencias artisticas de
nuestras ciudades. Nuestros ligeros esquemas politicos y cultu-
rales, no ofrecen muchas garantias de que sean (dichos esque-
mas) precisamente los que el "pueblo y los indios necesitan
para Ilegar a una verdadera liberaci6n. Quizas nuestro grado de
alienaci6n, en este campo, sea mis alto y much mas dramati-
co que el de aquellos a quienes pretendemos salvar y "civili-
zar". Esto es peligroso, porque a nombre de una bienintencio-
nada acci6n cultural liberadora y civilizadora, puede ester ocul-
ta la funesta figure del etnocidio. El resultado de nuestra des-
cuidada buena intonci6n podria resultar siendo nada mis que
la ampliaci6n del campo de acci6n de nuestras limitaciones,
enfermedades y errors. Tamppco se trata de hacer populismo
demag6gico o folklorismo, tampopo se trata de repetir el paseo
tur'stico pequeflo burguis del fracasado "Indigenismo" pater-
nalista y exotista. Existen muches otras alternatives menos ro-
minticas y elitistas, que nacen precisamente de la conciencla
critical de estos hechos y de la-lestruccitn de nuestros condi-
cionamientos ideol6gicos de close, precedidos de a lrevol ci6n
radical de las estructuras econ6micas.
La acci6n y la omisi6n: dos cares de la misma moneda.
Todo aquelto que ai political cultural, haste ahera inalterable,
promociona, preserve, cultivar y realize y paraetlemente, todo
otro aquello que menosprecia, ignora, omite, o contrtbuye a si
extincien, no es mas que ha materializacien de la ideeogi
enfermiza que nos invade e inspire. Ideotogi'a que orfenta nues-
tros esfuerzos, organize nuestras necesidades, sefiala las priori-
dades a impregna today la atm6stera cutural present, con les






funestos caracteres del patwma#tmo, cotmoialsmo, racaimo,
etnocentrismo, pasadismo, arribismo, efttlmo, mesianisne,
consumismo, posivismo... Imo,. ... tsam, y sigue te twg
letania de ismos negatives destlando an n gra teWon de on-
do donde slempre esto present el eqspritu y la hegmonia de
clause. El saldo a favor, si es quo exists, as rfalmonte inahe.
Las races de esta ideologia cultural, son te mniwsas quo las dat
sistema econ6mico de dominacion e Injusticia que las sustenta.



La Mass y La Maai-
floacin do le Cultura


oda political cultural burguesa populist que trata de ata-
car el problema "a fondo" ve cono unica soluci6n de primer
mano, la masificaci6n de su culture: ampliar el restringido pu-
blico y poner el arte y la cultural al alcance de las "mayorias".
Para ello, la industrial y la tecnologia ofrecen cada vez mejores.
recursos de reproducci6n y multiplicaci6n de objetos cultura-
les, en forma de libros, reproducciones, copias, grabacionds,
etc. Supongamos que las antiguas, nuevas y grades realizacio-
nes en el campo de la literature, misica y artes visuals co-
miencen a invadir las casas, colegios, cocinas, tugurios, fibricas
y campos de cultivo; una bien montada publicidad, impulse a
adquirir y user dichos objetos a precio reducido; todo esto, y
hasta este punto es lo que Ilamaremos "masificaci6n cuantitati-
va", cuyo mayor peligro esta en el descuido y falsificaci6n del
hecho cultural, en no crear la necesidad de experiencia artisti-
ca como acto de ejercicio y busqueda de la libertad que exige
una constant creatividad, agudeza perceptual, conciencia
cr'tica, fantasia y sensorialidad; y en haberse limitado a crear
la necesidad de poscsi6n, de acumulaci6n, de exhibici6n, es
decir de consume de objetos. El peligro no esti en la multipli-
caci6n del plblico a trav6s de la producci6n masiva, o en la
publicidad para conseguirlo, sino en la sustituci6n de la expe-
riencia acti\a del arte; por el consume paslvo y la posesl6n de
objetos. El hombre urban de clase media, conformist, intere-
sado en su estabilldad y en su comodidad, preocupado en con-
sumir mis, adormecido por la publicized, la informaci6n y
diversion manipulada, engafiado por la falsa libertad, mal pue-
'de ejercer el acto de aut6ntica libertad, critical, rebeldia y agu-
deza sensorial que demand una obra de arte. Su alienaci6n lo
ciega para entender y usar el arte como acto, como experiencia
y no como objeto; esta imposibilitado pare comprender que la
viv encia artistica, que el acto cultural verdadero, as incompati-
ble con la realidad alienante y el sistema de explotacibn, en
que se hall sumergido y al cual refuerza afanosamente, anri sin
quererlo.
Las soluctones cuantitatlvas como la mesificaci6n, si' no es-
tin acompaliadas de soluciones cualitatives estructurales, cons-
tituyen la negaci6n del acto cultural. Lo que Ilamaremos "ma-
sificaci6n cualitativa", parts de la priorldad de considerar el


aeto cviwal, y la expiewwon acWsf tn, coame sAe Ntmem,
come caenhwet. croestiv dCo .ermeswCrs vTigiK y wglmo, eawso
ia eewwaM e traodsedste a fi dhauorm ya 0to s~itar a t.
deusoiomwiuu do tos eams"O tW rMS ( to eladwo, w *a 4 dsb4li
dad 'OcOtwal y seselat peede dEue Yq NIPr mleMageWO yd
aprMderl de* i vide uhe. El adso .Or Vis*y Eir *
rwmtaci6n coswtmte, in ngalol6n k to r(Qpe w1i y mt,
namwiWta, la culture cromo at dibtol del hombon lltt con a
naturaleza y su amblente social.

"Estas formal de m eaaltccibn io61o dpdrn rea~tm te eon.
tribukr a la llberacibn cultural, en una socledad previamente
defonida por el powder de las makes nmsmes'y donde, per eo
mismo, elas fueran protagonistas y no sotimente espectederas
de la culture. Pero este no es, hoy, nuestre caso en oe Pera. Le
cultural dominant es une culture colonial Que, a su vez, celent-
za y prime a otros grupos y cultures que formalmente "com-
parten" esta "nacionalidad". Por eso, el hecho de confiar uni-
camente en la masificaci6n como activador cultural y libe-
rador a6n contando con la presencia y realizaciones de la "ma-
sificacion cualitativa", constitute una actitud que tiende a pre-
servar, perpetuar y consolidar los valores de la class dirigente y
de poder. La acci6n.solitaria de las dos masificaciones, Ileva
impllcita la afirmaci6n de que el grupo dirigente es el inico
capaz de producer valores culturales respetables, que luego de-
ben ser epositados en los receptores pasivos que onrstituyen la
masa. Negando y desconociendo lb capacidad de 6sta mesa
para producer culture, reforzando de esta form, ain mis, la
opresi6n econ6mica que soportan. El mayor defecto, lo consti-
tuye la 'ciega superposici6n de una culture sobre la otra, para
extinguirla o asfixiarla; superposici6n ejercida por una class
social que niega toda posibilidad de desarrollo de la potenciall-
dad creative de la clase oprimida; que no conoce, no reconoce,
ni consider valederos los canales culturales de ta masa; quo
s6lo confiere Idgitimidad a las realizaclones y modos de pro-
ducci6n cultural de su class, para luego, on nombre de istq
legitimidad, desvirtuar y extinguir la vigorosa vena cultural 6on
que se dispone, respaldada por las situaciones de explotacl6n y
dependencia persistentes.
Pare nuestra socledad, la masificaci6n, aun Ilevada a cabo en.
su 6ptimo grado, es s6lo una condicl6n necesaria, pero no
suficlehte. Mientras persistan, en nuestras estructuras socio-
econ6micas los vestigios de dominaci6n, explotaci6n y opre-
si6n de una minoria sobre el resto de la sociedad, cualquier
intent renovador en el "aislado" mundo de la culture, no seri
mas que una circunstancia solitaria, un paliativo mis. La revd-
luci6n cultural, no as mis que el product natural de la autin-
tica revoluci6n socio-econ6mica.
En consecuencia, la alternative revolucionaria paso por el
camino de la destrucci6n de la structural cultural imperante, y
que constituye on s( mismo un orden de dominacibn mis, que
express e Instrumenta la dominacl6n de class, y que por eso
implde el desarrollo de la capacidad creadora de los domina-
dos. Las alternatives parten de este punto y sus acclones se
dirigen a facllitar el camino de su reallzacl6n.










ESCRIBEN EN ESTE NUMERO: ANIBAL QUIJANO, peruano, actualmente es director del Centro de Estudios e Investiga-
clones Sociales, del Peru. Public recientemente: Nacionalismo, Neoimperialismo y Mi-
litarismo en el Peru (Periferia 1971, Buenos Aires) y esti preparando otro studio sobre
el actual process.

RICHARD FAGEN, norteamericano, actualmente enseiia como professor visitante en
Flacso (Santiago, Chile), es autor de Political Transformations in Cuba (Stanford Univ.
Press).

GIANNI SOFRI, italiano, militant de una de las organizaciones de la izquierda en su pais,
reside en Bolonia y enseina Historia en la Universidad.

CESAR GERMANA, peruano, es actualmente professor e investigator del depto. de so-
ciologia de la Universidad de San Marcos. Prepara un studio sobre el Estado en el Per6.

JULIO COTLER, peruano, investigator del Instituto de Estudios Peruanos, actualmente
esti preparando un libro sobre el regimen military.

HERACLIO BONILLA, peruano, historiador, enseia e investiga en la Universidad Cat6-
lica y en el Instituto de Estudios Peruanos, y actualmente investiga la formaci6n del prole-
tariado minero.

JESUS RUIZ DURAND, peruano, pintor y diagramador, esti dedicado actualmente a
experimentar con t6cnicas de animaci6n cinematografica. Es professor en la Universidad
Cat6lica.


Impreso en: Tecni Offset Ica 820


Una Publlcacl6n de la Empress Editors "Socledad y Po-
litica". Distrlbucl6n: Fondo Editorial Popular. Suscrlpcl6n
Anual: En el Per6 S/.200.00; an el extranjero: $10.00.
Apartado Postal: 111B54, Sta. Beatriz, Lima, Peru.





"Hasta ahora los hombres han tratado,
de diversos modos, de interpreter el
mundo. Pero de lo que se trata es
de transformarlo". K
Karl Marx


Precio %/.25.00




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Last updated October 10, 2010 - - mvs