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USO DE LA MANO DE OBRA EN DOS ZONAS RURALES.
PLENO EMPLEO ESTACIONAL?
GeCmn Escoba P.
Kenneth Swanbe/g.
INSTITUTE COLOMBIANO AGROPECUARIO
SUBGERENCIA DE DESARROLLO RURAL
DIVISION DE STUDIOS SOCIOECONOMICOS
PROGRAM: STUDIOS REGIONALES
"La propiedad intellectual de este material pertenece al Instituto Colom-
biano Agropecuario ICA. El ICA autoriza la reproduccin total o par-
cial siempre y cuando se cite el ttulo y pgina de esta publicacin y
se indique que la obra se puede obtener directamente en el ICA,Aparta-
do Areo 151123 de Bogot, PROHIBIDA SU REPRODUCCION PARA FI-
NES COMERCIALES "
Tibaitat, Septiembre de 1976
USO DE LA MANO DE OBRA EN DOS ZONAS RURALES.
PLENO EMPLEO ESTACIONAL?
German Escobar P.
Kenneth Swanberg.
Tibaitat, Septiembre lo de 1976
CONTENIDO
Pag.
Introduccin ................................. ..
PARTE I
METODOLOGIA Y ANALYSIS DE LA INFORMATION 3.
1. Marco Terico de referencia.......................... 3.
2. Metodologa ........................................ 6.
2.1 Fuentes de informacin primaria .................. 7.
2.2 Fuentes de Informacin secundaria ................ 8.
2.3 Estimacin del Uso Actual de la mano de obra .... 8.
2.4 Estimacin de la oferta disponible de la mano de
obra ......................................... 9.
3. Uso Actual de la mano de obra en la region de Cqueza 12.
4. Retribucin de la mano de obra utilizada en Cqueza 19.
5. Clculo de Ingreso rural en Cqueza ............... 22.
6. Uso actual de la mano de obra para la Provincia de Gar-
ca Rovira.............................. ......... 24.
7. Retribucin de la mano de obra utilizada en la Provincia
de Garca Rovira .................................. 27.
8. Clculo del ingreso rural en Garca Rovira ........... 34.
PARTE II
EL USO DE LA MANO DE OBRA Y LAS RECOMENDACIONES
TECNICAS. 37.
9. Requerimientos de mano de obra segn las recomendaciones
tcnicas para Cqueza .....*........................ 37.
10. Requerimientos de mano de obra segn las recomendaciones
tcnicas para Garcia Rovira .......................... 42.
11. Demanda real de mano de obra bajo la adopcin del paque-
te de recomendaciones .............................. 45.
12. Interpretacin de los resultados ....................... 48.
BIBLIOGRAFIA ........................................ 53.
LISTA DE FIGURES
Pag.
Figura 1. Patrn de uso de mano de obra por mes Cqueza .... 13.
Figura 2. Patrn de uso de mano de obra por mes Cqueza .... 14.
Figura 3. Patrn de uso de mano de obra-Principales cultivos
Cqueza ........................................ 16-18.
Figura 4. Retribucin mensual de la mano de obra agrcola. C-
queza ...................................... .... 20.
Figura 5. Patrn de uso de mano de obra por mes. Garcia Rovi-
ra ................................ .............. 26.
Figuia 6. Patrn de uso de mano de obra por mes. Garca Rovi-
ra ........................................... 28.
Figur.a 7. Patrn de uso de mano de obra Principales cultivos
Garca Rovira ................................ 29.
Figura 8. Retribucin mensual de la mano de obra agrcola Gar-
ca Rovira ...................................... 30.
Figura 9. Empleo total con nueva tecnologa en maz y papa.
Dos fertilizaciones ............................ 39.
Figura 10. Impacto de la nueva tecnologa en el empleo de mano
de obra Cqueza .................. ............ 41.
Figura 11. Impacto de la nueva tecnologa en el empleo de mano
de obra. Garca Rovira .......... ............. 44.
Figura 12. Punto de eficiencia del factor mano de obra con la re-
comendacin tcnica Cqueza 1976. ............. 47.
INTRODUCTION
Uno de los objetivos de los Proyectos de Desarrollo propiciados por el ICA,
Institute Colombiano Agropecuario, es la generacin de empleo, toda vez que el
desempleo es un factor retardatario para el process de desarrollo de cualquier pas.
De otra parte, las relaciones de produccin incluyen como factor preponderante la
mano de obra que intervene en dicho process. En casos de agriculture a pequea
escala, que se da en reas de minifundio, el factor mano de obra cobra singular
importancia ya que tanto el capital como la tierra disponibles son, con frecuencia,
demasiado escasos. Estos puntos de vista, sumados a la funcin del ICA dentro del
complejo del desarrollo rural, hacen prioritario un anlisis del uso de la mano de
obra, de su damanda durante diferentes perodos del aio, de su intensidad de uti-
lizacin, as como sus relaciones con la disponibilidad de brazos en regions deter-
minadas.
Existen, por otra parte, formulaciones tericas que tratan de explicar los sis-
temas de economa dual, en los cuales el factor mano de obra en el sector tradicio-
nal tiene un papel de much importancia. Este ser el marco terico de referencia
para este trabajo. La idea es tratar de confrontar los resultados empiricos a luz de
estas teoras, sin pretender probar o refutar sus postulados.
Para ejecutar dicho anlisis se han tomado dos regions sujetas, por un lapso
mayor a tres alos, a la accin de Proyectos de Desarrollo Rural,con los cuales se
busca, entire otros objetivos, conocer y afectar positivamente las relaciones de produccin
de las actividades agropecuarias predominantes en la region.
Sobre este punto debe aclararse que si bien las dos regions tienen un deno-
minador comn de products minifundistas con bajos niveles de ingreso,dedicados
bsicamente al cultivo de products tradicionales de "pan coger" y con niveles
tcnicos de explotacin relativamente pobres, tambin divergen en algunos aspects
que por su importancia pueden ser significativos. Un factor de diferenciacin es la
ubicacin geogrfica de las dos regions: el rea de influencia de Cqueza est
en las proximidades de Bogot, mientras el gran centro de consumo de la provincial
de Garcia Rovira Bucaramanga queda a varias horas de camino. Este factor se-
guramente incidir sobre variables como el mercadeo de products, la provision de
insumos, la variacin de precious, la exposicin a la influencia de los centros urba-
nos, la capacidad de desplazamiento o el acceso a medios rpidos de informacin.
El anlisis que aqu se present consta de dos parties. Aunque ntimamente
relacionadas entire s, la.separacin se ha hecho con el fin de dar mayor claridad
sobre la situacin encontrada respect al uso actual y oferta disponible de la mano
de obra conforme a las prcticas actuales del pequefo agricultor. En los primeros
numerales se explica la metodologa del tratamiento de la informacin, los resul-
tados obtenidos en las dos zonas de anlisis, la comparacin entire actividades, la
oferta real y potential de la mano de obra en ambas regions y las retribuciones
por el uso de la misma. La ltima parte est destinada a analizar el ajuste del
paquete tecnolgico generado en cada region, a la oferta present de mano de
obra. Se comentan algunas alternatives y se hace un anlisis comparative fren-
te -i la disponibilidad de brazos.
PARTE I
METODOLOGIA Y ANALYSIS DE LA INFORMATION
1- MARCO TEORICO DE REFERENCIA
La teora del desarrollo econmico dual que se ha generado a partir de Lewis,
puede denominarse como de exceso de mano de obra segn los planteamientos de Fei
y Ranis, quienes parten del supuesto de que el valor del product marginal de la ma-
no de obra en el sector traditional agrcola es cero. Bajo tal condicin es possible
transferir mano de obra del sector agrcola traditional al sector no agrcola (indus-
trial-comercial), sin reducir la produccin. A su vez, la reducci6n de la demand
por alimentos en el sector agrcola da lugar a la formacin de un excedente que es-
tar disponible para ser transferido como inversin en el sector industrial, y que
ser enriquecido por el incremento de la productividad en el sector rural (11).
La existencia de esta situacin no est claramente definida en Colombia, o
por lo menos no ha sido cuntificada. Sin embargo, la poltica de desarrollo del pas
al comenzar los arlos 70 fu canalizar el capital disponible hacia actividades no
agrcolas como la construccin, con el fin de general la mayor tasa de empleo po-
sible. La razn de tal planteamiento es el argument de que la mano de obra so-
brante en el sector rural que poda ser trasladada al sector no traditional con un
salario mnimo, y que la industrial de construccin tena una relacin capital/mano
de obra favorable. Este planteamiento es correct en la media que el Sector indus-
trial absorva la oferta de mano de obra.
En cierto sentido ese anlisis fu correct, porque desde 1964 hasta 1973
se ha observado una migracin neta del sector rural un poco menor al 1% por
ao, e.I las dos regions que se analizan en este trabajo (3).
En el modelo de economa dual de Jorgenson se encuentran modificaciones
moderadas a los planteamientos anteriores, an manteniendo el exceso de mano de
obra en el sector rural traditional. El valor del product marginal de la mano de
obra, es mayor que cero pero menor que su precio de mercado; sto es,se d una
situacin de sumbempleo de la mano de obra en este sector. La implicacin es que
la mano de obra no puede transferirse al sector no agicola sin sacrificar el produci-
do agricola. Unicamente mediante el cambio tecnolgico que incremente la produc-
tividad se puede compensar la transferencia de mano de obra (20).
El anlisis de las modificaciones de Jorgenson, ha sido una de las razones
para implementar Proyectos de Desarrollo Rural que persiguen incrementar la produc-
tividad agrcola para permitir la transferencia de mano de obra hacia el sector modern
no agrcola.
Hasta este punto existe un relative acuerdo entire los autores dedicados a de-
finir e interpreter las teoras de la economa dual (6), pero a partir de aqu surgeon
algunar divergencias. Segn Jorgenson, una vez que el exceso de demand de mano
de obra en el sector traditional ha sido transferido al sector urbano-industrial,aunque
la procuctividad agrcola se incremente como consecuencia del cambio tecnolgico,
el excudente alimenticio disminuye y los dos sectors empiezan a competir por los
5.
factors de produccin, esto ser cierto siempre que se incluyan los postulados
Maltusianos en el modelo de economia dual. En este moment la naturaleza del
dualismo se atrofia y la competicin en precious hace que los salaries en el sector
traditional sean competitivos con los urbano-industriales, dilatndose el dualismo
hasta ser reemplazado por una economa de un slo sector. Este estado de la eco-
noma de un pas deber coincidir con su estado de desarrollo. (20).
Las teoras de desarrollo de economa dual han sido objeto de muchas crticas.
Quizs el aspect de mayor debilidad es la ausencia de pruebas empricas contun-
dentes. En lugar, se dice que se tienen indicadores, que probaran lo contrario.
Esto ha dado origen, a su vez, a otras interpretaciones. Tal es el caso de los
autores que pertenecen a los corrientes "estructuralistas" que a travs de sus crticas
a los resultados de la Revolucin Verde, niengan implcitamente la posibilidad de
romper el dualismo manteniendo ciertas polticas de sustitucin de amparo industrial.
Las teoras de la "economa de dependencia", por su parte, dan interpretacin
a la teora de la economa dual diciendo que la validez de los supuestos se mantiene
en contra del sector traditional por el inters de las estructuras dominantes. Recien-
temente De Janvry sugiere que las estructuras sociopolticas ejercen fuerzas que im-
piden romper el dualismo de las economias de Amrica Latina. La separacin entire
el sector centralista y la periferia es susceptible de profundizarse debido a la apa-
ricin de las masas marginales que se caracterizan por la ausencia de relacin con
el process productive del sector avanzado (4). El sector centralista est orientado
hacia la acumulacin de capital y a travs del dominio de los servicios institucio-
nales mantiene trminos de intercambio desfaborables para la periferia a fin de
mantener el dualismo ya que "la agriculture traditional es preservada y expandida
en su nmero porque ello sirve para proveer mano de obra semiproletariaa bajo
cost para la agriculture commercial (que encuentra bajos precious para products
agiTcolas) y para la economa urbana" (5 p. 12).
Una manera en que la estructura centralista mantiene el dominio sobre la
periferia es a travs del "paradigma occidental" cuya teora identifica el desarro-
llo con el crecimiento del sector urbano-industrial. Bajo tales circunstancias lo que
sucede en la periferia es la desarticulacin sectorial y social, el mantenimiento de
la dependencia, el intercambio desigual, y el afianzamiento del dualismo. Acorde
con estas condiciones, el desarrollo tecnolgico se clasifica en tres tipos de progra-
mas de desarrollo rural, cuyas metas son la transformacin de los campesinos menos
pobres en pequefos agricultores comerciales, reforzar el dualismo functional y aliviar
la extrema pobreza rural. El comn denominador de tales programs es su incapacidad
de eliminar el dualismo ya que no ofrecen la posibilidad de controlar los recursos
de produccin y conllevan, por el contrario, los efectos negativos referidos en la
estructura de la periferia (5).
2- METC'DOLOGIA
El mtodo aqu descrito ilustra las maneras de recolectar la informacin y la
elaboracin de sta para su presentacin final.
2.1. Fuentes de Informacin Primaria
La informacin de fuente primaria fu obtenida mediante la aplicacin direct
de various tipos de formularios a los pequefos productores de las dos regions del
studio. Esta informacin fu recolectada para realizar diferentes studios cuyos obje-
tivos director no incluyen anlisis especficos del factor mano de obra. La informa-
cin vara de acuerdo a cada studio especfico para los cuales fu recolectada tal
informacin. Los datos que se utilizan en este trabajo son:
Proyecto de Desarrollo de Cqueza: Muestra de 400 casos en toda el rea para
establecer los ciclos en el uso de la tierra (rotacin de cultivos, cultivos en relevo,
en asocio e intercalados). Estudios especficos de los sistemas de produccin en los
siguientes cultivos: maz-frijol: 87 casos, maz-haba: 85 casos, maiz-fri jol-haba:
76 casos, papa-arveja: 66 casos, papa-frjol: 64 casos, cebolla: 153 casos, repollo:
87 casos, remolacha: 120 casos, arracacha: 36 casos, lechuga: 82 casos, vaca leche-
ra: 16 casos, cerdos de cra y engorde: 15 casos, ahuyama, sag, tomate y habichue-
la: 20 casos, y aves: 60 casos (15,18). Adems existen los resultados consignados en
el studio diagnstico socio-econmico, basado en una muestra total de 701 casos
analizados (7).
Proyecto de Desarrollo Rural de la Provincia de Garca Rovira: cinco municipios
fueron objeto de muestreo (Mlaga, Molagavita, Guaca, Miranda y San Andrs) con
un total de 450 observaciones. La informacin cubre las relaciones del process de
produccin, como quiera que est destinada a evaluar la accin del Proyecto (13).
Comc en el caso anterior, existe un studio de diagnstico socioeconmico en
el cual se empleo una muestra de 1.263 unidades de explotacin (14).
2.2. Fuente de Informacin Secundaria.
Para las dos regions, la fuente de informacin secundaria est representada por
estadsticas oficiales: censo national agropecuario de 1970, encuesta de hogares del
DANE, censo national de poblacin de 1973 y algunos boletines de estadstica. Va-
riables tales como la extension de tierra dedicada a cada actividad, la distribucin
de la poblicin por edad y por sexo, la ocupacin principal de las personas y las
migraciones temporales y definitivas fueron comparadas y complementadas con los
resultados de la informacin de campo existente.
2.3. Estimacin del Uso Actual de la Mano de Obra'.
La estimacin de la mano de obra actualmente utilizada por los pequefos
agricultores se muestra a dos niveles: a) a nivel de cultivos y actividad agropecuaria
y b) a nivel agregado de cada region. En ambos casos, las estimaciones aparecen segn
las fechas (meses) en que el recurso es utilizado en el ao. A nivel de actividad se es-
tablecen las cantidades utilizadas para una unidad comn (una hectrea), las cuales,
multiplicado por el total de la extension en esa actividad result en el estimado total de
la mano de obra (medido en jornales de 8 horas/da) en esa actividad. Esquemticamente,
el clculo es:
Hi Pim J = Jim
donde:
i = hectreas/cultivo
Pim = porcentaje del total de jornales utilizado mensualmente por cultivo.
Ji = total jornales por poca/cultivo
Jim = total jornales/cultivo/mes
i = 1, ... n, donde n represent el nmero de los diferentes cultivos en cada zona.
m = 1, ... 12, que represent los meses del ao.
Para estas estimaciones se utilizaron datos estadsticos del uso de la tierra que
se present en forma de renglones de cultivos ajustados de acuerdo a los resultados del
anlisis de frecuencia de uso obtenida en el campo. Para ello se tom la proporcin de
cultivo, asociacin y la rotacin/relevo que se encontr en cada region. Tales resul-
tados son el vector Hi
A nivel de cada region, la estimacin del uso del factor es la consolidacin del
total de jornales por cada actividad, de acuerdo a las fechas de utilizacin; sto es:
12 n
S __ Jim
2.4. Estimacin de la Oferta Disponible de Mano de Obra.
La oferta disponible de mano de obra est dada por la poblacin permanent en
edad de intervenir activamente en el process de produccin.
S;n embargo, al definir la poblacin econmicamente active no existe unidad
de concepts. El DANE entiende que es "aqulla de doce y ms aos que durante el
ao censal ejerci una ocupacin remunerada en la produccin de bienes y servicios, y
y la que en condicin de ayudantes familiares trabaj sin remuneracin en la empresa
de su respective jefe de familiar o pariente, por lo menos durante 1/3 parte del tiempo
normal de trabajo" (1). Esta definicin excluye todas las personas que aunque no tienen
trabajo estn capacitadas por su edad para hacerlo. Esto implica que la denominacin
de "no ocupados" slo cobija estudiantes, ancianos, personas que buscan trabajo y
aquellas que no cumplieron el perodo de trabajo que estipula la definicin. Dadas
estas restricciones, este trabajo se consider que la disponibilidad de mano de obra en una
region es la poblacin de 14 a 64 aos que predominantemente deriva su ingreso de la
actividad agropecuaria, o aqulla que est en disposicin de ser ocupada en esta activi-
dad. De esta disponibilidad bruta de mano de obra es necesario descontar el nmero de
personas que dentro de ese rango de edad vive en reas rurales, pero se dedica a activi-
dades distintas de las labores agropecurias propiamente dichas. Ej.,tenderos, transporta-
dores, maestros, estudiantes, invlidos y otras personas que tienen dedicacin especifica.
De acuerdo a tal definicin, el total de mano de obra disponible puede expresarse as:
MOD = PEA PNA
Donde:
MODt = Total de mano de obra disponible
PEA = poblacin en edad econmicamente active
PNA = poblacin en actividades no agropecuarias
11.
En consecuencia, es necesario establecer la disponibilidad real de mano de obra
para cada region en un perodo de tiempo determinado, sto es, la cantidad de jornales
que realmente estn disponibles en un afo'. Para llegar a tal cifra hay que recurrir a
definiciones arbitrarias, pero que responded al conocimiento y experiencia en las re-
giones que se quieren estudiar. As, tomando como unidad de tiempo un mes, se han
sustrado del total de das, los siguientes: cuatro das de descanso y 5.5 das de activi-
dades no agrcolamente productivas (das de mercado, trmite burocrtico, consecucin
de insumos, venta de products, das de fiesta, actividades familiares, enfermedades,
etc.). Adems, se ha establecido que del tamaio promedio de la familiar debe descontar-
se un miembro, como dedicado exclusivamente a trabajos domsticos o no agrcolas, ya
que estas personas no fueron incluidas dentro de la categora de la poblacin en activi-
dades no agropecuarias. En resume, la disponibilidad real en da (jornales), de la
mano de obra estara expresada as:
MODr = MODt x das por mes
Donde:
MODr = Mano de obra disponible real/mes
MODt = Mano de obra disponible total
No. de das por mes = 20.5
De la MODr se desprende el concept de plena ocupacin que es el lmite
fsico de la mano de obra real disponible cuando est ocupada. Sobre esta base se mi-
de el desempleo con aqulla proporcin de la poblacin que result de sustraer, a la
cantidad lmite de pleno empleo, la cantidad de personas empleadas en un moment
dado en e! tiempo.
3.- USO ACTUAL DE LA MANO DE OBRA EN LA REGION DE CAQUEZA.
De aplicar la metodologa descrita a la region de Cqueza se generaron los resul-
tados que aparecen en la Figura 1 .
Como se ha previsto por los tericos del desarrollo, la ocupacin es cclica y va-
riante segn las pocas del ario. Para este caso, sta va desde el 29% hasta el 91% del
total establecido como plena ocupacin (la distincin entire plena ocupacin agrcola y
plena ocupacin general se encuentra en las definiciones presentadas en la metodologa).
Tomando el nivel de plena ocupacin agrcola, los resultados muestran que el promedio
annual de utilizacin de la mano de obra disponible es de 53%. Sin embargo, en el
period comprendido entire marzo y junio, el porcentaje de utilizacin se incremental, y
en los meses de abril y mayo existe marcada tendencia hacia el pleno empleo. Este hecho
es explicable ya que coincide con las pocas de siembra, abono y primer desyerbe del
maz y asociados, que ocupan el 63% de la tierra cultivada en la zona. En general, el
ciclo ocupacional est determinado por el ciclo annual de lluvias, ya que la gran mayora
de los agricultores mantiene agriculture de temporal.
Para complementary esta informacin se present la Figura 2, en la cual se observa
que los sistemas de produccin del niaTz y la papa absorben ms del 75% del total de los
jornales L.sados en la region. Sin embargo, sto no quiere decir que stos sean los siste-
mas que r.is mano de obra utilizan por unidad de explotacin. Cultivos como la cebolla,
el tomate y las hortalizas, en general, absorben mayor nmero de jornales por hectrea.
FIGURE 1
PATRON DE USO DE MANO DE OBRA POR MES
CAQUEZA
250-
miles
de jornales
200-
150-
100 -
50-
plena ocupacin
rural
plena ocupacin
agrcola
91%
EN. FE. MZ. AB. MY. JN. JL. AG. SE. OC. NO. DI.
FIGURE 2
PATRON DE USO DE MANO DE OBRA POR MES
CAQUEZA
50
I ,
40 / \ ." .
4 -'"-"'-4., S hortalizas
/ *i papa
o 'sl 1 4
30 4 .. II
I I
I I
% / ,
l l
11
20 /\
44. *
S\I t
maz
Si" ..* otras
10 ".. .. *:. -
0
io % .
Q ---------;------------------------
E F M A M
J J A S O N D
Es el rea total dedicada a estos sistemas la razn de que sean los que demandan
mayor nmero de jornales/ao. Igualmente, tomando las distribuciones mensuales del
uso del factor en los principles cultivos, tal como aparecen en la Figura 3, se observa
que el maz y la papa-frijol correndonden directamente al patrn general de utilizacin
de la mano de obra figurea 1). Por el contratio, as hortalizas muestran su pico de deman-
de de mano de obra en los ltimos meses del afo.
Dado que en ste Proyecto se han producido ajustes tecnolgicos que necesariamen-
te conllevan la reubicacin de los factors de capital y mano de obra, es benfico co-
mentar ms detalladamente la contribucin de los principles sistemas de produccin del
ciclo de uso de mano de obra en la region. As como muestra la Figura 2, en los meses
de abril y mayo, los sitemas que tienen maz como cultivo principal ocupan el 46% de
la cantidad de jornales demandados. Para los mismos meses, la contribucin de los sis-
temas que incluyen papa es del 30% y 28%, respectivamente.
Hacia finales del aio, la contribucin de estos sistemas y cultivos sufre un cam-
bio. Mientras que los sistemas en que aparece Maz nicamente utilizan el 15% de la
cantidad de jornales demandados en noviembre, los sistemas basados en papa contribuyen
con 30% y las hortalizas alcanzan el 41% del total de mano de obra utilizada. La expli-
cacin de estos cambios puede encontrarse en el hecho de que el maz es un cultivo manual,
en tanto que la papa y las hortalizas tienen un period biolgico ms corto y en las par-
tes altas de la region, que disponen de riego, se dan muchos casos de cultivos en el se-
gundo semestre del ao.
FIGURE 3
PATRON DE USO DE MANO DE OBRA-PRINCIPALES CULTIVOS
CAQUEZA
rf
MAIZ HABA
total 68
SE F MA M J J A S O N
PAPA FRIJOL
total 176
MAIZ FRIJOL
total 60
20-
jornales
AIF'i
E FMAMJ JASO N
MAIZ
total 63
20-
jornales
E FMAMJ J A SOUND
MAIZ FRIJOL HABA
total 61
20-
jornales
. .. ..- I
- E F MAM
40-
jtrnales
30-
40-
jornales
...... !
Fi-~i
J J A SON O
I,
FIGURE 3
PATRON DE USO DE MANO DE OBRA PRINCIPALS CULTIVOS
CAQUEZA
40-
jiales
40-
jernales
total 187
CEBOLLA
total 176
LECHUGA
M -i
- M AM A S O O
o- E F M A M J J AS 0 ND
40-
jermales
40-
jleMiS
PAPA ARVEJA
total 152
PAPA SOLA
total 164
FIGURE 3
PATRON DE USO DE MANO DE OBRA PRINCIPLES CULTIVOS
CAQUEZA
REPOLLO
total 91
u
E F M A M J AS N D
REMOLACHA
40- total 185
jornales
r
40-
jornales
30-
20-
10-
HABICHUELA
total 221
40-
jornales
30-
20-
10-
0-
40-
jornales
30-
20-
n--,_
19.
4- RETRIBUCION DE LA MANO DE OBRA UTILIZADA EN CAQUEZA.
La importancia econmica de la utilizacin de la mano de obra debe analizarse en
base a la retribucin de la unidad de trabajo en el process de produccin. Aunque tales
estimaciones varan sustancialmente con el tipo de sistemas y cultivos que se traigan al
anlisis, en el present caso se busca un estimativo agregado de la region. El sistema
seguido para computer la retribucin a la mano de obra es:
RMOt = VVP _-(CEi+ UT + ICi)
TJi
Donde:
RMOt = Retribucin a la mano de obra total utilizada
VPi = Valor de la produccin de la actividad i
CE. = Costos en efectivo de insumos en la actividad i
UTi = Costo del uso de la tierra para la actividad i
ICi = Costo de inters imputable al capital excepto tierra)
empleado en la actividad i.
TJi = Nmero total de jornales utilizados en la actividad i.
La Figura 4 muestra la distribucin del retorno a la mano de obra a travs del ario.
Consecuentemente con la distribucin del uso de la mano de obra, los meses de mayor re-
tribucin regional abril y mayo correspondent a los meses pico de utilizacin. Sin em-
bargo, las distribuciones que aparecen en las Figuras 1 y 4 no son idnticas. Esto se debe
a que algunos cultivos que no siguen el patrn de utilizacin de mano de obra del maz y
FIGURE 4
RETRIBUCION MENSUAL
DE LA MANO DE OBRA AGRICOLA
CAQUEZA
costo de oportunidad de
plena ocupacin agrc.
EN. FE. MZ. AB. MY. JN. JL. AG. SE. OC. NO. DI.
millones
$ 10 -
_ __ _ I_
__ ____ __I __
la papa tiene un retorno mayor por cada journal invertido. Sin lugar a duda, los
products hortcolas (cebolla y tomate) ofrecen retribuciones mayores haciendo
que los meses de julio, agosto y septiembre no sean diferentes a marzo o junio en
cuanto a la retribucin de la mano de obra.
Conocidas las cifras de retribucin por labores agrcolas es necesario com-
pletar el anlisis con los ingresos o retribuciones por labores pecuarias. Sobre el
particular debe advertirse que el uso de mano de obra en las actividades pecuarias
es muy disperse a travs del afo y la cantidad por da/cabeza no tiene mayor signi-
ficado. Por ello se ha considerado que ese tiempo no tendra ningn costo de opor-
tunidad y, en consecuencia, no cuenta para los clculos de plena ocupacin. Sin
embargo para estimar el nivel de ingreso real debe conocerse el retomo de laborers
extras a la jornada de trabajo; sto es, el aporte de algunos miembros de la familiar
que cubren las necesidades de las labores pecuarias.
Para los clculos pertinentes se toman los siguientes promedios encontrados
por actividad. Vacunos: 8 jornales/animal/ano; cerdos y ovinos: 4 jornales/animao
ao; y aves: 2 jomales/animal/ao. La tabla 1 registrar los datos obtenidos para la
region de Cqueza.
TABLA 1. Total de jornales y su retribucin en las principles actividades pecuarias
en Cqueza. 1973.
Actividad Jornales Jornales Retribucin Retribucin
por mes Total Jornal Total
Aves 26.449 317.382 31 9.838.842
Vacunos 17.688 212.256 70 14.815.469
Porcinos 1.241 14.888 152 2.259.998
Ovinos 861 10.328 68 706.435
Totales 46.239 554.854 50 27.620.744
Promedio
Como la retribucin calculada en la Tabla 1 no es peridica sino distribuida
equitativamente mes por mes sobre el ao, simplemente se divide el total por 12 y se
agrega a la Figura 4. La retribucin neta a la mano de obra en actividades pecuarias
represent el 23% del total de retribucin a la mano de obra en las actividades agro-
pecuarias.
5. CALCULO DEL INGRESO RURAL EN CAQUEZA
Conocidas las retribuciones a mano de obra utilizada, es possible estimar los nive-
les reales del salario rural. Para ello es necesario tener en cuenta las retribuciones al
capital, tierra y el ingreso para el trabajo no relacionado directamente con las labores
agrcolas que realize cierta proporcin de la poblacin rural. El valor asignado a las
labores no agricolas fue el mismo nivel de salaries de la region, por considerar que es
equivalent al mnimo de una actividad alternative. La Tabla 2 contiene los clculos
de los ingresos totales.
TABLA 2. Total de Mano de Obra y Clculo del Ingreso Rural en Cqueza, 1973.
Fuente Total jornales Total retri- Retribucin
empleados buciones $ promed/jornal
Mano de obra en
agriculture
Mano de obra en
pecuario
Retomo a capital
usado en agriculture
Retomo a capital usado
en actividades pecuarias
Retomo atribuiddal uso
de la tierra
Retribucin atribuida
al trabajo fuera finca
Totales
1.563.008
554.854
326.400
2.444.262
90.667.027
27.620.744
14.386.906
18.083.518
11.810.646
9.792.000
172.360.841
*/ El salario agricola fu $30/jornal.
Segn los resultados totales de la Tabla 2, el salario real rural por journal se
calcularia as:
TR/TJ
donde:
= $70
TR = total de las retribuciones
TJ = total de jornales empleados, incluyendo los atribuidos a trabajo fuera de la
finca.
De la misma manera, el ingreso rural se deriva de la Tabla 2 por el siguiente
clculo:
1/
TR/TPR = $3.403 = US$ 142
donde:
TPR = total de la poblacin rural
Si se compare el monto del salario real rural de la region con el salario mnimo
que para el ao de studio se pag en las reas urbanas considerando ste como el
costo de oportunidad de la mano de obra no calificada para labores urbanas se observa
que el salario real para la poblacin rural que permanece en esas reas es mayor, Com-
parando ingreso agrcola por jornales (90 millones) con el costo de oportunidad de la
poblacin disponible para agriculture (89 millones) la diferencia es apenas de uno por
ciento. Esta observacin contribute a la idea de que existe un equilibrio migratorio en
Cqueza ya que la nueva fuerza de trabajo sale, pero existe un cierto nmero, deter-
minado por plena ocupacin agrcola, para los cuales la retribucin a la mano de obra
agrcola es igual a su costo de oportunidad en plena ocupacin.
6- USO ACTUAL DE LA MANO DE OBRA PARA LA PROVINCIA DE GARCIA ROVIRA
Aplicando la misma metodologa que en el caso anterior, el rea de studio en
la Provincia de Garca Rovira .muestra una distribucin del agregado del uso de la ma-
1/ Calculando el precio del dolar a $24.oo piara 1973.
no de obra tal como aparece en la Figura 5.
Esta distribucin corrobora el uso cclico de la mano de obra en el sector rural
de minifundio. A diferencia de los datos correspondientes a Cqueza, la distribucin
es bimodal, lo cual es consistent con el uso de la tierra y con las caractersticas cli-
mticas que permiten dos cosechas al ano, como en los casos de maz, frijol, maz-
frijol, papa, trigo y cebada.
El uso de la mano de obra a travs del aio va de 22% del total disponible para
labores agrcolas hasta el 94% que es su punto de mxima utilizacin. Esto arroja un
promedio de utilizacin permanent del 57%, a travs del ao. La distribucin de la
Figura 5 ensefa que los meses de mayor demand regional son febrero, marzo, abril y
mayo en el primer sementre, y agosto y septiembre en el segundo. El hecho de que los
porcentajes de utilizacin en la primera mitad del ao sean mayores indica que el rea
con double cultivo vara por semestres; de hecho, a principios de ano se da comienzo a
los cultivos anuales en la generalidad de los casos.
En orden de importancia, la contribucin mayor la tiene el cultivo del maz
(contando maz slo y su asociacin con frjol). Durante los meses de mayor utilizacin
de mano de obra en el primer semestre este cultivo require el 64.7% del total de joma-
les empleados. Durante los dos meses ms altos del segundo semestre, el maz demand
el 43.3% de la mano de obra utilizada. Durante este perodo otros cultivos como la
papa, caia y tabaco tienen participacin mayor (14.1%, 10.3% y 10.4%, respectiva-
mente).
FIGURE 5
26.
PATRON DE USO DE MANO DE OBRA POR MES
EARCIA ROVIRA
250-
miles
de jornales
plena ocupacin
rural
200- plena ocupacin
93% 9 agrcola
80%
150- 73% :.
67%
. ... *.. ... .*.*.*
L L .:.*: *. . :: .:.: .. 050%
100- ::::. :::::::-
E F M A M J J A S O N
La Figura 6 complement la observacin sobre la distribucin del uso de la mano
de obra. El patrn de uso de los seis products ms generalizados en la zona permit
observer diferencias en cantidades y pocas. Visto el conjunto del ciclo annual, el maz
y el mafz frjol determinan el patrn de utilizacin de mano de obra, ya que consume
un poco ms del 56% del total de jomales empleados. Sin embargo, repitindose el
caso encontrado en Cqueza, estos sistemas de produccin no son los que ms mano de obra
requieren por unidad de tierra explotada. Cultivos como tabaco (124.9 jornales/Ha),
papa (108 jornales/Ha.), trigo y cebada (98.3 jornales/Ha.) son ms intensivos en mano
de obra que el maz (47 jomales/Ha.) y el frjol (53 jomales/Ha.).
En la Figura 7 aparecen los principles sistemas de produccin de la zona y sus ne-
cesidades actuales de mano de obra por meses. Todos los cultivos muestran un patrn bime-
dal, pero el maz y el maz-frjol concentran su utilizacin de mano de obra en siembra,
fertilizacin y deshierba, mientras la papa y asocios usan una mayor cantidad de mano
de obra mensual para la cosecha.
7- RETRIBUCION DE LA MANO DE OBRA UTILIZADA EN LA PROVINCIA DE GARCIA
ROVIRA.
Siguiendo la metodologa establecida, los clculos de la retribucin de la mano de
obra, agregada para la Provincia de Garca Rovira, se presentan en la Figura 8. Seme-
jante al uso de la mano de obra, la distribucin de los retornos por pocas del afo es
bimodal, en trminos generales,aunque se present una cada en el mes de octubre cau-
sada tal vez, por algunos products que no registran el uso de mano de obra en ese mes
( pltano, fique, cebolla, millo y frutas). Por otra parte el cpltivo de gran demand
FIGURE 6
PATRON DE USO DE MANO DE OBRA POR MES
GARCIA ROVIRA
8
1
I\
I \
60 1
I \
I \
II \
I \
I l
I I
I l
40
1'
I
Ii
Ii
E F M A M J J A S O N D
popa yuca
maz.frijol
tabaco.
cua-caf
FIGURE 7
PATRON DE USO DE MANO DE OBRA-PRINCIPALES CULTIVOS
GARCIA ROVIRA
total 47
-h li
FRIJOL
total 53
-. J 1 In,
MAIZ FRIJOL
10-
jornales
5-
rll_ I:LiL
1"
4
TRIGO
total 41
10-
lornaes
jornales
1-1-
10-
jornales
TABACO
total 125
10-
jornales
5- r
MAIZ
10-
jornales
total 47
10-
jornales
I~1
i. ......
0 ' ".
i t-Fi
FIGURE 8
RETRIBUCION MENSUAL DE LA MANO DE OBRA AGRICOLA
GARCIA ROVIRA
9 costo de oportunidad
de mano de obra
,agrcola
8-
millones de $
7-
6-
5-
4-
... .....:.........:
3-
2 .: : : : : : : ...... .. . .
... .
1~:::~:: 7 1::~~': ::
E F M A M J dA S N D
en esa poca es la cana que ofrece una retribucin de slo $14.06/jonal.
Como consecuencia de la distribucin del uso del factor, la retribucin agre-
gada para la region sigue el patrn de los cultivos principles en rea de explotacin
(maz, frjol-maz y papa). Sin embargo, existen diferencias que deben buscarse
en las retribuciones individuals de los products, su respective hectareaje y los
perodos de los ciclos biolgicos segn semestres. Esas relaciones explican una re-
tribucin baja para el mes de julio porque la mayor contribucin al uso de mano de
obra, recae en tabaco y cana, cuyas retribuciones por journal son muy bajas. Para
el mes de octubre, el maz aparece como el mayor consumidor de mano de obra,
pero su retribucin promedia apenas si sobrepasa los $10.0/jornal.
Un aspect que cabe destacar en Garca Rovira es la baja retribucin de
la mano de obra, observda en el conjunto de las actividades agrcolas. Si se com-
para con las cifras encontradas en Cqueza, la retribucin promedia para Garca
Rovira es ligeramente menor a la mitad de la retribucin de Cqueza en trminos
reales. En Garca Rovira, la retribucin a la mano de obra agrcola es 28% del
salario rural, mientras que en Cqueza es 72%. Algunos de los factors determinantes
de dicha situacin deben ser buscados en los costs de capital. Los valores imputados
al uso de la tierra, as como los costs de produccin de algunos cultivos juegan un
papel muy important. Ambos factors no slo son altos, sino que guardian una rela-
cin mayor con los valores de la produccin respect a la otra region de studio;
sto es, que el costo de la tierra es relativamente muy alto respect al valor de
produccin. Un ejemplo de este fenmeno es el tabaco: la relacin valor de
la produccin/costo uso de tierra es de 2.38. La relacin valor de la produc-
cin/costos en efectivo es de 2.68. Estas relaciones son significativas si se com
paran con las de papa que son, respectivamente 6.59 y 3.33, para la misma zo
na de studio. En Cqueza la relacin valor de produccin/costo uso de tierra
para papa fu de 19.41.
Para completar las cifras de la retribucin de la mano de obra en Garca
Rovira, se presentan las estimaciones de ese factor en las labores pecuarias, en
la Tabla 3. Como en el caso de Cqueza quizs como en todas las regions de
minifundio con caractersticas similares, la mano de obra absorbida por las labo-
res constitute una ocupacin extra a la dedicacin usual de este factor. Es una
actividad familiar que por el tiempo y el horario especial requeridos debe con -
tarse en trminos de retribucin como adicional al patrn de uso de mano de
obra de los miembros agrcolamente activos en cada familiar.
La informacin resumida en la Tabla 3, ha sido elaborada sobre las espe -
cies con mayor frecuencia en la region.
Se nota en general que las retribuciones por journal por cada especie en
Garca Rovira son relativamente semejantes a las de Cqueza, pero los niveles
de retribucin en trminos reales son ms bajos para todas las species exceptuan
do porcinos. Tambin hay diferencias en concentracin de especie. El rengln
preponderante en nmero total de jornales en Cqueza result ser el de aves,
TABLA 3. Total de jornales y su retribucin en las princi-
pales actividades pecuarias en Garcra Rovira, 1975.
Actividad Jornales Jornales Retribucin Retribucin Total
por mes Total por journal
Aves 10.503. 126.046. 51. 6.428.346.
Vacunos 19.092. 229.104. 48 10.996.992.
Porcinos 569. 6.828. 240. 1.638.720.
Ovinos 2.863. 34.356. 72 2.473.632.
TOI ALES 33.027. 396.334. 21.537.690.
PROMEDIO 54
mientras que en Garcia Rovira juegan ms papel los vacunos. Como porcen-
taje del total de las ganancias obtenidas, los ovinos en Garca Rovira son
ms importantes que en Caueza. Es curioso anotar que el nmero de jorna
les pecuarios es, en promedio igual en ambas regions.
8 CALCULO DE INGRESO RURAL EN GARCIA ROVIRA
En la misma forma que en el numeral 4, se agregaron todos los ingresos
rurales para calcular el ingreso por journal e ingreso per-cpita en la region.
El salario real en promedio fu de $78 pesos, tomando todos los ingresos
divididos por todos los jornales, En trminos reales (convirtiendo a dlares,
US). la retribucin por journal en Garca Rovira ($2.36 US) fu 23% menor que
el calculado para Cqueza ($2.93 US). El ingreso per-cpita result ser de
$4.168 pesos por persona. Con la tasa de cambio de 1975*, ste fu de US
$126 dlares, 13% menos de lo encontrado en Cqueza. Si se toma la cifra
de Cqueza para el ingreso per-cpita, $3.408, y se multiplica por la tasa de
inflacin a un nivel de 20% por ao, la diferencia entire Garca Rovira y C
queza es de 18% para 1975.
En la Tabla 4 sobresale que la contribucin por uso de la tierra es ms
alta en Garca Rovira (34%) que en Cqueza (17%). Adems, se encuentra
que la retribucin de la actividad pecuaria es relativamente ms alta compare
da con la actividad agrcola en Garca Rovira. La relacin de la retribucin
por journal pecuario sobre retribucin por journal agrcola es de 1.59 en Garca
TABLA 4. Total de mano de obra y clculo del Ingreso Rural en la Regin de
Garca Rovira, 1975.
Fuente Total jomales Total Retribucin
empleados retribuciones Prom ./jom.
Mano de obra
en agriculture 1.330.499 44.716.000 34*
Mano de obra
en pecuaria 396.334 21.537.690 54
Retorno a capital
usado en agriculture 9.352.000
Retomo a capital usado
en actividades pecuarias 15.434.229
Retomo atribuido al
uso de la tierra 51.850.000
Retribucin atribuida al
trabajo fuera de la finca 264.000 11.880.000 45
Total 1.990.833 154.769.919
* El salario agrcola fu de $45/jornal.
Rovira comparasa a 0.86 para Cqueza. Esta observacin concuerda con las
conclusions del studio diagnstico de Garca Rovira, donde se sugiere una
concentracin an mayor hacia la produccin pecuaria en lugar de la pro -
duccir, agrcola de granos y hortalizas (14).
* Calculando el precio del dlar a $33. para 1975.
PARTE II
EL USO DE MANO DE OBRA Y
LAS RECOMENDACIONES TECNICAS
9- REQUERIMIENTOS DE MANO DE OBRA SEGUN LAS RECOMENDACIONES
TECNICAS PARA CAQUEZA.
El process de ajuste de la tecnologa a las condiciones y sistemas de' produc-
cin ha generado estimaciones de consumo de mano de obra por hectrea. Bsica-
mente, los sistemas que incluyen maz y papa, cultivos principles de la region".
En consecuencia, las estimaciones de uso de mano de obra siguen el mismo patrn.
Tales cifras se presentan en la Tabla 5 en la cual se hacen comparaciones con el
uso presented, bajo condiciones de la tecnologa propia del agricultor.
TABLA 5. Estimacin del uso de mano de obra, segn las recomendaciones tcnicas,
para Cqueza.
Sistemas Jornales/Ha. con re- Jornales/Ha. con tec. %
comendacin tcnica nologa traditional Cambio
Maz y Aso-
ciados 111 43 + 258
Papa y asociados 185 164 + 11
Los datos consignados en la Tabla 5 dan evidencia de incremento en el uso
de la mano de obra por requerimiento del paquete de recomendaciones tcnicas.
La implicacin de este hecho en el patron de la demand de mano de obra, a
* Estimaciones basadas en extrapolaciones lineales (15 y 18)
nivel regional, es muy significativa dado el hectareaje dedicado a esos sistemas
de produccin. Sin embargo, por las caractersticas mismas.de la recomendacin,
los aumentos afectan la demand total de diferente manera: La recomendacin para
los sistemas que incluyen papa se basa en el cambio de variedad: En consecuencia,
el incremento en el uso de mano de obra recae principalmente en las pocas de
cosecha. La recomendacin para los sistemas que incluyen maz require una muy
buena parte del aumento de la mano de obra para labores de fertilizacin y des-
yerba que coinciden con las pocas pico de utilizacin de la mano de obra en la
region (abril y mayo). Estas relaciones se representan en la Figura 9.
La relacin de los incrementos en mano de obra y el patrn de demand para
la region, puede apreciarse en la parte superior de la Figura 10, la cual muestra
la demand total en cada perodo si la recomendacin tcnica es adoptada por los pro-
ductores que se dedican al cultivo de cualquiera de los sistemas que tienen maz o
papa.
Evidentemente la demand de mano de obra esperada sobrepasa la oferta total,
llegando a una situacin ms alta que la de pleno empleo en la poca pico. En
otras palabras, la restriccin del factor mano de obra estara forzando dos situacio-
nes, por lo menos, igualmente indeseables: a) el future de la adopcin de la reco-
mendacin tcnica para maz y sus cultivos asociados tiene amplias posibilidades
de ser parcial o totalmente rechazada por los agricultores, o b) los costs de pro-
duccin se vern fuertemente afectados, como quiera que las alternatives de ocupar
FIGURE 9
EMPLEO TOTAL CON NUEVA TECNOLOGIA
EN MAlZ Y PAPA-DOS FERTILIZACIONES
plena ocupacin
rural
plena ocupacin
agrcola
E F M A M J J A S 0 N D
EMPLEO TOTAL CON NUEVA TECNOLOGIA
MAIZ Y PAPA-UNA FERTILIZATION
plena ocupacin
agrcola
E F M A M J
300 -
200 -
100 -
0-
300 -
jornales
200
100
0
J A S O N D
mano de obra no dedicada a labores agrcolas o el trasladar mano de obra de otras
regions, implica una alza en el precio del journal lo suficientemente adecuada pa-
ra hacerlo competitive con los costs de oportunidad de tales jornales potenciales.
Esto est demostrando la necesidad de estudiar y analizar los factors que
dentro de la funcin econmica del pequeo agricultor pueden constituirse en res-
tricciones insalvables para el cumplimiento de la accin y los objetivos de desarro-
llo rural.
El conocimiento empririco que genera el exceso de demand de mano de obra
sobre la lnea de pleno empleo, di lugar a que el equipo tcnico del Proyecto
enfrentara esta restriccin tratando de adoptar las recomendaciones tcnicas a aqu-
lla. En consecuencia, despus de analizar los primeros resultados de la adopcin de
las recomendaciones de maz, se encontr que el segundo abonamiento no se efectu,
en la mayora de los casos (8). De aqu naci una modificacin en el paquete de
recomendaciones: se cambian las dos fechas de abonamiento, quedando el cultivo
con una sla dosis de fertilizacin. Con este cambio, el requerimiento de mano de
obra por hectrea decrece en 11 jornales respect a la anterior recomendacin,
sto es, el aumento con respect a la tecnologa traditional es de 37 jornales/Ha.,
en lugar de 48 jornales/Ha. que implica la recomendacin con dos pocas de fer-
tilizacin(16).
Relacionando este cambio en las recomendaciones con la demand de mano de
obra a rivel regional, se obtiene la representacin inferior de la Figura 10 que
FIGURE 10
41.
IMPACT DE LA NUEVA TECNOLOGIA
EN EL EMPLEO DE MANO DE OBRA-CAQUEZA
20- MAIZ
15 -
10 -
5-
0 i '
E F M A M J J A S O N D
20 PAPA
15 -
10- -
5-
o-
E F M A M J J A S N D
muestra una diferencia apreciable respect a su parte superior. Bsicamente, el cam-
bio en la frecuencia en el uso de fertilizantes elimina la inconsistencia inicial entire
los requerimientos de mano de obra del primer ajuste tecnolgico y la restriccin del
recurso a nivel regional en el mes pico (abril). Con el nuevo ajuste tecnolgico se
logra justamente la situacin de pleno empleo para el mes de mayo, al tiempor que
se aumenta ms equitativamen te la demand de la mano de obra a travs del ao
(comparar figures 1 y 10, parte inferior).
Sobre el particular debe anotarse que el segundo ajuste tecnolgico para los
sistemas que incluyen maz se logr despus de cuatro aos de pruebas demostrativas-
experimentales. Este hecho refuerza la idea de que es necesario estudiar los factors
restrictivos oportunamente para evitar obvious desaciertos en la tarea de aumentar la
productividad en regions de pequeos agricultores. Este ejemplo podra ser generali-
zado a otras restricciones a las que est sujeto el minifundista, tales como el incre-
mento en los costs de produccin en relacin con su capacidad de aceptar riesgos,
su access al crdito y el costo real que debe pagar por su uso, entire otros.
10.- REQUERIMIENTOS DE MANO DE OBRA SEGUN LAS RECOMENDACIONES
TECNICAS PARA GARCIA ROVIRA
Como en el caso anterior, la adaptacin de la tecnologa incluye estimativos
sobre requerimientos de mano de obra, para aquellos cultivos ya que disponen de pa-
quetes de recomendaciones. La informacin correspondiente y su comparacin con el
uso de muno de obra de la tecnologa traditional, se resume en la Tabla 6.
TABLA 6. Estimacin del Uso de Mano de Obra segn las Recomendaciones Tcnicas
para la Provincia de Garca Rovira.
Cultivos Jornales/Ha. con tec- Jornales/Ha. con re- %
y/o sistemas nologa traditional comendacin tcnica Cambio
Ma z 46 75 +63
Maz-Frjol 47 82 +74
Papa 110 153 +39
Frijol 51 69 +35
Cebada 58 50 -14
Trigo 43 50 +16
Es evidence el aumento que debe tener la demand de mano de obra en la
region si se consigue introducir el cambio tecnolgico entire los productores de la
region. Esto es especialmente cierto para los cultivos de maz, frjol, papa y el
sistema maz-frjol, ya que stos constituyen la mayor rea de labores agrcolas en
Garca Rovira. Por otra parte, la recomendacion para cebada, que estima un recorte
de 8 jornales/Ha. respect a la tecnologa traditional, no tiene mayor incidencia no
slo por la proporcin numrica, sino por la importancia relative del cultivo en la re-
gin.
La Figura 11, parte inferior, present la demaida estimada de la mano de obra,
bajo el supuesto de adopcin de los paquetes tecnolgicos. Esta situacin se compare
con la parte superior de la figure que es simplemente la demand con los requerimien-
tos de la tecnologa traditional.
FIGURE 11
IMPACT DE LA NUEVA TECNOLOGIA EN EL EMPLEO DE MANO DE OBRA
GARCIA ROVIRA
200 -
miles
de jornales
150 -
100-
50-
0-
plena ocupacin
rural
plena ocupacin
agricola
E F M A M J J A S N
200- -
miles
de jornales
150 -
100 ...
50- :
EoF. 1 AM-,- J-.---.--.
E F M A MJ J 1A S O N O
11- DEMAND REAL DE MANO DE OBRA BAJO LA ADOPCION DEL
PAQUETE DE RECOMENDACIONES
Pgr la accin del Proyecto de Cqueza, se han detectado productores
que han adoptado las recomendaciones tcnicas para maz, porque son par
ticipantes en el plan de produccin de maz realizado a nivel experimen-
tal en el rea del Proyecto*.
Un studio que actualmente se adelanta mide el uso de la mano de obra
y la adopcin del paquete tecnolgico. Contando los productores que han
adoptado el 90% o ms del paquete tecnolgico medido por cada componen
te del mismo el uso de la mano de obra se ha establecido as:
T.M.O. = 86 jornales/Ha (promedio)
La comparacin de esta cifra con la tecnologa traditional implica un
aumento de 23 jornales/Ha. Sin embargo, si se compare con el uso espera
do segn el paquete tecnolgico, el uso actual con las condiciones de la
recomendacin es menor en 28 jornales/Ha.
Esta situacin, aparentemente contradictoria, explica la diferencia en
tre calcular un mximo de produccin y el punto ptimo del process pro -
ductivo. El uso del factor entire los adoptantes se ha cambiado de un pun
*Informacin suministrada por Agustn Cobos, I.A. Datos recolectados en
1975 para su trabajo de tesis para ser presentado en la Escuela de Gra-
duados ICA-UN.
to de ineficiencia econmica por subutilizacin en el patrn de la tecnolo-
gia traditional, a otro de sobre utilizacin que tiene lugar, posiblemente,
por la escasez relative del factor en ciertas pocas del ao. De acuerdo
a los resultados de un trabajo sobre la eficiencia econmica del uso del
factor, el productor adoptante se encuentra en la situacin representada en
la figure 12 (10).
A pesar de que UA2 est fuera del punto de eficiencia, el retorno por
journal empleado por los agricultores adoptantes es de $82. Esta cifra es
considerablemente mayor al retomo encontrado bajo las condiciones de la
tecnologa traditional que era 26 pesos p.or journal en maz Este hecho
refuerza la afirmacin de que la actividad agrcola en esta region ofrece
una alternative mejor al productor, porque sus retornos son mayores que su
costo de oportunicbd.
En un studio recientemente reseado por Singh y Day (17), se mues-
tra que en una zona de la India el exceso de mano de obra es estacional
y que en algunas pocas del ao se ha llegado a sobrepasar la plena ocu-
pacin. Este fenmeno se debe a la adopcin de la nueva semilla de arroz,
que tiene mayor productividad y mayor frecuencia de doubles cultivos. Esto
implica una exigencia mayor de mano de obra en ciertas eocas. La deman
da de mano de obra que sobrepasa a la oferta en un tiempo dado, dicen
Singh y Day, es la justificacin a la mecanizacin. En cierto sentido, s-
ta puede ser la sugerencia para la zona de Cqueza, si fuera possible intro
FIGURE 12. PUNTO DE EFICIENCIA DEL FACTOR MANO DE OBRA
CON LA RECOMENDACION TECNICA. CAQUEZA 1976.
V.T.P.(Tecn.)
VT.P. (trad.)
Precio del
Factor
Mano de
Obra
L1 L2
= Valor total de la produccin tecnificada
= Valor total de la produccin traditional
= Valor del product marginal con nueva tecnologa
= Valor del product marginal con tecnologa traditional
= Punto de equilibrio con tecnologa traditional
= Punto de equilibrio con nueva tecnologra
= Ubicacin actual de la mano de obra con tecnologa traditional
= Ubicacin actual de la mano de obra con nueva tecnologa
(Tecn.)
(Trad.)
(Tecn.)
(Trad.)
V.T.P.
V.T.P.
V.P.M.
V.P.M.
El
E2
U.Al
U.A2
ducir maquinaria, sin embargo, dado que por el moment sta no es una al
temativa viable, las posibilidades actuales son: 1) Introducir tecnologas
ajustadas a las condiciones de oferta de mano de obra en cada region, y
2) Promover el aumento en la eficiencia del uso de la mano de obra exis
tente.
12 INTERPRETATION DE LOS RESULTADOS
Los resultados del anlisis de la informacin pueden entenderse, cuan-
do menos, desde tres puntos de vista: Mirando el patrn de uso a nivel de
la region, la demand por mano de obra es estacional a travs del ao.
Esto es, la demand coincide con los ciclos biolgicos de los cultivos prin
cipales. En contraposicin a la idea de abundancia del recurso en zonas
rurales, la estacionalidad de la demand hace el factor escaso en las po-.
cas pico, en las cuales existe tendencia hacia el pleno empleo de la ma-
no de obra disponible para labores agropecuarias.
Desde el punto de vista de la transferencia de tecnologa, los datos
demuestran que es necesario tener en cuenta que el factor mano de obra
no es un recurso ilimitado. Por el contrario, puede convertirse en un li-
mitante insalvable en el corto plazo para que se produzca la adopcin de
la tecnologa, si la disponibilidad de riego no se da. La generacin y el
ajuste de la tecnologa deben ser compatibles con las restricciones del
adoptante potential. Para ello los recursos de tierra, capital y mano de
obra deben estudiarse para que esa compatibilidad sea real. Cambios en los
patrons tecnolgicos o cambics en la disponibilidad de los recursos sern in
dispensables para asegurar mayores probabilidades de xito en los programs
de generacin, difusin y adopcin de tecnologa mejorada.
Finalmente, los datos de campo y las estimaciones presentadas en este
trabajo demuestran perfect coincidencia con los planteamientos tericos de
los models de economa dual.
Tomando el modelo de Jorgenson como el ms aproximado a lo que po
drfa comprobarse en el sector traditional, se puede comprobar que en las
dos regions el valor del product marginal de la mano de obra en los cul
tivos tradicionales bajo la tecnologa del agricultor es menor al nivel de sa
lario rural agrcola (9, 10, 14 y 19). Sin embargo, esta relacin no se
comprueba en cultivos de mayor rentabilidad como los hortcolas (19).
Respecto a las teoras mas recientes sobre el afianzamiento del dualis-
mo en sistemas econmicos como los latinoamericanos, as como el manteni
miento de dependencia del sector centralista sobre la periferia y las rela -
ciones de los programs de transferencia de tecnologa, los resultados pre-
sentados en este trabajo son an, menos claros. Tomando el sector tradi -
cional como el minifundista en este caso, las condiciones no son correspon
dientes con el modelo terico. Lo que se encuentra en Cqueza es que los
salaries, la retribucin a la mano de obra agrcola, la retribucin al capi-
tal invertido y la retribucin al factor tierra est a- niveles competitivos con
los correspondientes en el sector no agrcola. Dada la tasa de migracin ne
ta existente, estos resultados hacen pensar en un estado de competencia con
el sector urbano, porque a pesar del desempleo estacional que caracteriza al
sector traditional, el salario real rural es ligeramente mayor que su costo de
oportunidad en el sector urbano industrial.
Por el contrario, esta situacin no se present en la region de Garca
Rovira. De aqu podra pensarse que existen zonas rurales tradicionales en
las que la productividad internal del sector aumenta en s, y en consecuen-
cia, contribute directamente al desarrollo econmico del pas. Lo que su-
cede es que las actividades agrcolas se han desviado de los cultivos tradi -
cionales de baja productividad hacia actividades en cultivos ms rentables
como los products hortcolas, al tiempo que se mejoran las condiciones pro
ductivas de los primeros cultivos mediante la introduccin del cambio tecno
lgico. Pero este fenmeno no se observa tan obviamente en Garca Rovi-
ra. Seguramente, el factor de influencia de un polo de crecimiento como
Bogot con altos aumentos en la demand por alimentos est influyendo los
niveles de precious, lo cual hace responder a los agricultores con incremen
tos en su produccin. Los cambios agregados en la demand parece que
no son rpidamente transferidos a zonas relativamente apartadas como Gar-
ca Rovira. Adems, es bien factible que por precious inferiores y por cos
tos comparativamente altos, los riesgos de la produccin y el mercadeo
sean mayores en estas zonas, lo cual trae como consecuencia, un acceso ms
restringido al capital. La trampa de la baja productividad, tiene bases ms
fuertes en Garca Rovira que en Cqueza.
Dados los puntos anteriores, aqu se sugiere la hiptesis de que existen
alrededor de los grandes polos de crecimiento unas zonas agrcolas, que a
pesar de contener algunas caractersticas que las identifican con el sector
traditional de las economas duales, presentan una productividad que crece
a una tasa tan alta que la naturaleza de la economa dual desaparece. Es
tas zonas estn contribuyendo directamente al desarrollo econmico general
y an ofrecen precious competitivos a la mano de obra urbana en las pocas
en que la demand por este factor iguala o supera la oferta absolute regio
nal. Ms an, las posibilidades tan amplias que tiene el cambio tecnol
gico de aumentar la rentabilidad de la actividad agrcola hace pensar en
que el sector rural (minifundista) en estas zcnas aumentar tanto su produce
tividad que podra empezar a absorber parte de los desempleados urbanos.
Las demostraciones empricas de Yhi-Min Ho en el process de transfer
macin econmica de Taiwan dan an ms nfasis al potential del sector
rural traditional en los pases en desarrollo. Ho sugiere la posibilidad de
optar por una poltica de desarrollo basada en que el sector traditional au
mente su poductividad independientemente del sector modern, sin que ha
ya que pasar por el period de transferencia del sobrante de mano de obra
del sector traditional al modern, a travs de la introduccin de cambios
tecnolgicos que se concentran en un alto uso de la mano de obra (12).
Se tratara entonces de buscar un tipo de alternative con tales carac
tersticas, para las regions como Garca Rovira que operan su funcin pro
ductiva bajo condiciones de la estructura econmica y social que no les
permit romper el dualismo.
Finalmente, la interpretacin de los resultados de este trabajo sugiere
la dificultad terica de clasificar una economa en crecimiento de su sec
tor rural en una dicotoma. Si bien el camino de las aseveraciones em-
pricas es an largo y require much investigacin, podran ponerse a
tema de discusin algunas de las concepciones tericas sobre las interpre
taciones de los sistemas de economa dual, diciendo que existe entire el
sector modern y el traditional, un sector que bajo la influencia de los
grades centros ha atrofiado su cardacter de agriculture traditional, porque
no cumple con los supuestos econmicos que se le atribuyen. Por el con
trario, est en process de completar su ciclo de desarrollo hasta consti -
tuirse completamente competitive con el sector no traditional.
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Publicacin del I.C.A.
Cdigo 00-2.3-043-76
Mecanografa : BEATRIZ E RAMIREZ E
Impresin : Div.Comunicacin Rural
Tibaitat
Apartado Areo : 151123 (El Dorado) Bogot
Tiraje : 200 Ejemplares
Se termino de imprimir el 10 de Septiembre de 1976
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