• TABLE OF CONTENTS
HIDE
 Front Cover
 Half Title
 Title Page
 Cuatro dias que llevo
 Surgio la nueva rosa
 Milagroso Jesus
 Que ignorado camino
 Porque vivo de cosas
 Ah!, recuerdo, recuerdo
 Un amigo se acerca
 Bethania. Ahora el cielo
 Aqui, junto a la noche
 Con que docil arcilla?
 Ahora llega la voz
 Ahora pasa, vestida
 La he rogado: en tu tierra
 Amor! Para mi sean
 Hacian un cercano hito
 De pronto suena un ay
 Quien me hizo llorar?
 De las bocas ardientes
 Cuanta amargura ser
 Mañana sera pascua
 Deambulo sobre el polvo del...
 Index
 Back Matter






Title: Soliloquios de Lázaro
CITATION THUMBNAILS PAGE IMAGE ZOOMABLE
Full Citation
STANDARD VIEW MARC VIEW
Permanent Link: http://ufdc.ufl.edu/UF00081442/00001
 Material Information
Title: Soliloquios de Lázaro
Physical Description: 66 p. : illus., ; 24 cm.
Language: Spanish
Creator: Joglar Cacho, Manuel, 1898-
Tufino, Rafael ( Illustrator )
Publisher: Imprenta Venezuela
Place of Publication: Manatí, Puerto Rico
Publication Date: 1956
 Subjects
Genre: non-fiction   ( marcgt )
Spatial Coverage: Puerto Rico
 Notes
General Note: Poems.
 Record Information
Bibliographic ID: UF00081442
Volume ID: VID00001
Source Institution: University of Florida
Holding Location: University of Florida
Rights Management: All rights reserved by the source institution and holding location.
Resource Identifier: oclc - 19837390

Table of Contents
    Front Cover
        Front Cover 1
        Front Cover 2
    Half Title
        Page 1
        Page 2
    Title Page
        Page 3
        Page 4
    Cuatro dias que llevo
        Page 5
        Page 6
        Page 7
        Page 8
        Page 9
        Page 10
    Surgio la nueva rosa
        Page 11
        Page 12
        Page 13
        Page 14
    Milagroso Jesus
        Page 15
        Page 16
        Page 17
        Page 18
    Que ignorado camino
        Page 19
        Page 20
        Page 21
        Page 22
    Porque vivo de cosas
        Page 23
        Page 24
    Ah!, recuerdo, recuerdo
        Page 25
        Page 26
        Page 27
        Page 28
    Un amigo se acerca
        Page 29
        Page 30
    Bethania. Ahora el cielo
        Page 31
        Page 32
        Page 33
        Page 34
    Aqui, junto a la noche
        Page 35
        Page 36
    Con que docil arcilla?
        Page 37
        Page 38
    Ahora llega la voz
        Page 39
        Page 40
    Ahora pasa, vestida
        Page 41
        Page 42
    La he rogado: en tu tierra
        Page 43
        Page 44
    Amor! Para mi sean
        Page 45
        Page 46
    Hacian un cercano hito
        Page 47
        Page 48
    De pronto suena un ay
        Page 49
        Page 50
    Quien me hizo llorar?
        Page 51
        Page 52
    De las bocas ardientes
        Page 53
        Page 54
        Page 55
        Page 56
    Cuanta amargura ser
        Page 57
        Page 58
        Page 59
        Page 60
    Mañana sera pascua
        Page 61
        Page 62
    Deambulo sobre el polvo del camino
        Page 63
        Page 64
        Page 65
        Page 66
    Index
        Page 67
        Page 68
        Page 69
        Page 70
    Back Matter
        Page 71
Full Text


M. JOGLAR CACHO


SOLILOQUIOS

DE

LAZZ RO
POEMA


x
/IZ 8s/<.p
-J '~


ILUSTRACIONES
RAFAEL TUFINO


















UNIVERSITY
OF FLORIDA
LIBRARIES






.... AS BEEH

1 0 LIBRARIES.
: '~~iA '". uvrSIY
- i zrs































SOLILOQUIOS DE LAZARO























H>.S BsSE


TiIS









M. JOGLAR


SOLILOQUIOS

DE LAZARO


MA4ATI,


PUERTO RICO


1956


CACHO













Derechos reservados del autor.


Ilustraciones por Rafael Tufio.













SOLILOQUIOS DE LAZARO


"y habiendo dicho esto, clam6
en grand voz: "Lzaro, ven fuera.. ."
-San Juan, cap. XI, vers. 43.


I

uatro das que llevo

yacente, sepultado.

Cuatro das atado en esta tierra.

Lleno de besos fros y de lgrimas.












M. JOGLAR CACHO


La tierra dice: "es mo!"

y debo ser de ella,

porque me aquieto en ella como un hijo

en el dulce regazo de la madre.




Me buscan las races ...

Subir por los rboles.

Maana ser flor, aroma, fruto,

o rama para nido de los pjaros.



Por mi tendr la rosa

una humana hermosura

y tendr mi vecino, el hortelano,

una abundante y prdiga cosecha.












SOLILOQUIOS DE LAZARO


Quin sabe! Ahora tengo

el dolor de la carne

ausente, desterrado, peregrino...

Ya me libr, muriendo, de sus garras.




All fuera... quin llora?

La tierra de mi tierra

hecha clamor doliente, desolada

ante la hoz que troncha las espigas.




Y alguien dice: "ilevanta!",

que abandon este oscuro

hueco que las tinieblas han tapiado,

donde mi voz se queda sin abejas.











M. JOGLAR CACHO


Levanta! El Nazareno

lo ha dicho. No podra

olvidarme de todo eternamente?

Quedarme aqu, desintegrarme en humo?




Es bueno el Nazareno.

l entr por las puertas

de un pesebre a la vida, a ese claustro

donde una eterna lgrima gotea.



Y l ya sabe, Dios mo,

que ceir de espinas

la frente donde nacen los caminos

por donde los creyentes van al cielo.












SOLILOQUIOS DE LAZARO 9



Volver por la ruta

milagrosa, a la vida.

Voy hacia Ti, Jess! Dame tu mano!

La necesito ahora ms que nunca!












SOLILOQUIOS DE LAZARO


urgi la nueva rosa

de mi vida, lozana.

Qu promesa de aromas en la rosa!

Qu resplandor de oro se vi en ella!











M. JOGLAR CACHO


Me quedaba del sueo

el ancla, all en el fondo

del pobre corazn, en quieta orilla,

inocente de toda desventura.




Me quedaba la sed

pequea, que creca.

Me bastaba una gota de roco . .

pero y mi sed ardiente de la tarde?




Me quedaba un deseo

de pan entire los labios,

una sustancia mnima en la ola

que corra en la linfa de mis venas.












SOLILOQUIOS DE LAZARO


Me quedaba una angustia,

una punta de espina

invisible, profunda, aqu en mi carne,

que era aguda raz de un dolor nuevo.




Me quedaba un afn

tomndome las manos

que habra de llevarme a extraos sitios

para borrar los lmites del sueo.




Me quedaba una sombra

sangrienta y peregrina,

una reminiscencia azul y vaga,

un relmpago eterno de puales.











14 M. JOGLAR CACHO



Me quedaba la vara,

la mochila, el talante

humilde y lastimero del mendigo

y este nombre simblico de Lzaro.











SOLILOQUIOS DE LAZARO


III



ilagroso Jess,

por qu volver mi voz

clara de amaneceres, hacia el da,

a picotear, hambrienta, espigas vanas?












M. JOGLAR CACHO


Y tener estas manos

esculidas, mendigas,

siempre en ruego, cayendo sobre ellas

slo el bien cotidiano de un mendrugo?




Y tener estos ojos

en bsqueda de rutas?

Y tener corazn, nauta sin norte,

en un mar de vacos caracoles?




Y tener estos pies

alertas como perros

para cobrar los pjaros heridos

que troncha de los rboles mi honda?












SOLILOQUIOS DE LAZARO


Y este andamio de huesos

en donde --enredadera-

mi barro sube ardiendo, enredadera

que de tanto enredar me enreda el alma?



Retrname a la muerte!

Retrname a ese sueo

en que sobre los labios cae la tierra

para sellar anhelos y palabras!











SOLILOQUIOS DE LAZARO


Su ignorado camino
le servir de cauce
al agua balbuciente y temblorosa

de este mi ro, ahora caudal nuevo?











M. JOGLAR CACHO


Y quin lo llenar

de espuma y arcoiris?

Qu cielo azul se mirar en sus aguas?

Cunto lodo querr ocultar al cielo?



Porque an el pecado

fermenta en mis sentidos,

qu bella flor, emblema de hermosura,

naufragar, llorando, entire sus ondas?



Y cuntas amarillas

y moribundas hojas

arrastrar mi fuerza vacilante

hacia la mar ahogndose en silencio?












SOLILOQUIOS DE LAZARO 21




Seor, Seor, que el cauce

ignoto de mi ro

me acune en el perdn que todo lava

para llegar a Dios libre de cieno!












SOLILOQUIOS DE LAZARO


Porque vivo de cosas

que tal vez tienen alma;

porque la vida quiere much vida,

vivo matando rosas y palomas.












M. JOGLAR CACHO


Y las cosas que mato,

y las cosas que mueren,

qu te dicen, Dios mo, qu te dicen

cuando en silencio pasas a su vera?




En la fruta madura

que cog de la rama

y com, no he matado algn rbol?

Sin el rbol, no hay pjaros sin nidos?




Por qu dejas entonces

que yo viva, Seor?

Mi angustia es comprender que est mi vida

hecha con la tristeza de las cosas!












SOLILOQUIOS DE LAZARO


VI




h!, recuerdo, recuerdo

muchas cosas ahora.

La casa que entreabre sus ventanas

con una pena de ojos que han llorado;












M. JOGLAR CACHO


el rbol de la huerta;

la faena empezada;

el olvidado cntaro vacio

con su tonada hmeda de oasis;




la perdida herradura

del humilde pollino;

el remiendo en la red abandonada

sobre la duna mvil de la arena.




Y la nave varada

en la quieta baha,

la que por m quien sabe est esperando

para salir en busca del maana.












SOLILOQUIOS DE LAZARO


Ah!, recuerdo, recuerdo

muchas cosas ahora.

Antes que se derrumbe el claro da

y me cubran las sombras de la noche,




quiero volver al sitio

donde la buena tierra

me alz moldeado barro sensitive

que era a la vez relmpago y antena.




All, tornado alas,

que prosiga mi sueo,

y d su ltimo toque a mi escultura

el escultor eterno de la vida!












SOLILOQUIOS DE LAZARO


VII



n amigo se acerca

y saluda: me trae

una pequea ddiva de sol

que yo guard en el fondo de mi pecho.











M. JOGLAR CACHO


Pero estn sus palabras
tan hmedas, tan llenas
de compasiva angustia! La mirada
busca en vano crepsculos alegres.

Mi corazn exprimo
y salen de mis ojos
dos fugitivas lgrimas: tributo
con que acreciento el llanto universal.

La mano de mi hermana
me tiende su pauelo.
Mano y pauelo: nave que iza velas
y acude hacia el naufragio de mis ojos.












SOLILOQUIOS DE LAZARO


Vm



ethania. Ahora el cielo

en la tierra comienza.

Nunca se vi en el surco tanto oro,

ni en el campo se vieron tantas rosas.












M. JOGLAR CACHO


Ni se vieron las jarras

tan colmadas de vino,

ni en las redes cayeron tantos peces,

ni se miraron tantas maravillas.




Bethania. Ahora el cielo

en la tierra comienza.

Nunca fu, como ahora, tan liviana

la carga, ni tan suave toda espina.




Ni se vieron los das

tan vestidos de jbilo,

ni escucharon los hombres la palabra

tan paloma, tan nardo, tan abeja.











SOLILOQUIOS DE LAZARO


Ahora, ahora el cielo

en la tierra comienza.

Un resplandor divino llena el mundo,

que sube desde el barro y llega a Dios.


PrJP












SOLILOQUIOS DE LAZARO


IX



qu, junto a la noche

oscura, junto al da

claro, sobre las hojas amarillas,

junto a la sustancia que se integra












M. JOGLAR CACHO


a mi cuerpo y se fuga

otra vez a la tierra --

me alzo de los escombros de la vida

tornado alas, impetus, relmpagos.




Un buril afilado

pule mi corazn,

y otro buril taldrame la frente

buscando mis mejores pensamientos.




Y cae del cuerpo mio

un asco polvoriento,

mientras mi alma revuela prisionera

lo mismo que una frgil mariposa.












SOLILOQUIOS DE LAZARO


x



on qu dcil arcilla,

con qu agua lustral
ha de crecer la msera estructura

para que pueda recoger estrellas?












M. JOGLAR CACHO


Me he sentido crecer

hacia arriba, hacia arriba,

hacia la inmensidad azul del cielo,

hacia donde se orientan los caminos.




Pero no estoy intacto:

algo falta a mis ojos,

algo falta a mi alma vacilante,

algo falta a mis alas temblorosas.




Yo s que si estuviera

en plenitud mi ser

de los puros y nobles atributos

llegara hasta Dios mi propia sombra.












SOLILOQUIOS DE LAZARO


XI



horaa llega la voz

del dulce Nazareno,

que resuena fijando guardarrayas

a mi pecho, a mi frente, a mis sentidos.












M. JOGLAR CACHO


Y me acerco, asustado

pecador, hasta El

y beso el leve ruedo de su traje

con la esperanza de alcanzar el cielo.




Y clamo: Si pudiera

amansar estos pjaros

que vuelan en la jaula de mi pecho!

Si pudiera amansarlos con su voz!




As, jams iran

mas all de los lmites

del florecido rbol de la vida

que para Dios madura frutos buenos.












SOLILOQUIOS DE LAZARO


XII



hora pasa, vestida

de azucenas y rosas,

una bella mujer goteando miles,

que ha turbado la paz de mis colmenas.











M. JOGLAR CACHO


Salom? Sulamita?

Acaso otra Mara?

Qu belleza atrayente en la moldura

donde el human barro se moldea!




De su carne ha salido

una fuerte llamada

que dice suplicante: "por mi puente

ha de pasar el agua de tu ro!"




Y he sentido el deseo

de correr a su encuentro.

Cmo podr, Seor, huir de donde

me ha impulsado la fuerza del instinto!












SOLILOQUIOS DE LAZARO


XIII



a he rogado: en tu tierra

deja sembrar un grano

fecundo, de mi ser adolorido,

para que nazca ms all del tiempo.











M. JOGLAR CACHO


Mas no dejes, Amada,

que se afane mi amor

entire arrullos de trtolas-sirenas,

entire sirenas-trtolas de olvido.




Djalo ah tan slo

hasta que mire el fruto

de la siembra. Despus deja que siga

hacia donde cantando van los rios...




He rogado: en tu surco

cuida, mujer, mi grano!

Mira que en l renuvase este sueo

con escultura de hombre que va a Dios!












SOLILOQUIOS DE LAZARO


XIV



mor! Para m sean

tu cancin y tus rosas,

tus sonrisas, tus miles y la abeja'

que me endulza los labios y los ojos.












M. JOGLAR CACHO


Mos tus azahares,

mo el reminiscent

sabor ultraterreno de manzana

y esta ausencia tan dulce en las costillas.




Ma la muelle paz,

el remanso hogareo

y la costura ntima en que coses

los estambres que enhebra el alma ma.




En tu apacible orilla

se ha quebrado la noche.

Amanece. Sonre otro Beln.

El hombre vuelve al crculo en un nio.












SOLILOQUIOS DE LAZARO


XV




acia un cercano hito

encamino mis pies.

All un mortal pronuncia unas palabras

y otro mortal pregntale: "lo juras?"












M. JOGLAR CACHO


Jurar! De esta manera

se volver moneda

de buena ley, las voces que t acuas,

hombre de quien tu hermano desconfa?




Una escondida brasa

le quema. Y en sus ojos

se arrodilla una splica, diciendo:

creede, seor, creedme!" Y l habra




jurado por su Dios,

si no hubiera triunfado

su actitud de hombre exacto en su media,

que hace valer por ciertas sus palabras.












SOLILOQUIOS DE LAZARO


XVI




De pronto suena un ay

que crece como un tallo

sangriento, que terminal en amapola.

Mis ojos se han posado sobre l.












M. JOGLAR CACHO


Un cuchillo madruga

-pual fro, acerado-

por un tnel de care roja y viva.

De la rama interior cort la rosa.




Ante esa rosa tiemblan

otras rosas hermanas.

Cae una lluvia amarga de los ojos

y hay una voz clamando en los metales.




iOh, el impulso rebelde!

Oh mano alucinada

que sueltas de la mano cuidadosa

de Dios, y todo rompes y arrebatas!











SOLILOQUIOS DE LAZARO


XVII


Suin me hizo llorar?

Quin me clav la espina

y ha roto el frgil vaso donde vierto

el raudal escondido de mis lgrimas?












M. JOGLAR CACHO


Fu una palabra aguda

que rompi con su onda

la humedecida onda de mi pecho

donde juega mi alma con jazmines.



Porque mi sueo era

tan callado remanso,

las hojas amarillas que en l caen

de sbito desatan la tormenta...











SOLILOQUIOS DE LAZARO


xvmI



De las bocas ardientes

o exanges de los hombres

salen palabras malas como avispas,

salen palabras buenas como abejas.











M. JOGLAR CACHO


El secret? Buscadlo

en el panal oculto:

hay el panal que ennobleci la miel

y hay el panal estril, seco, agrio.




Aqu, en alegre pecho,

est la florecida

rama, donde el amor se balance

y canta y re y al Seor bendice.




Aqu, en doliente pecho,

quien sabe est la rama

seca, bajo la espina torturante

de un odio, de una envidia o de una pena.











SOLILOQUIOS DE LAZARO


Qu cuelga de la rama

oculta de mi pecho?

El panal bendecido de la miel?

El panal seco, estril, de la avispa?




Quien me escucha y me trata

contest mis preguntas:

si goza miles su alma soadora,

no dir nunca avispas idir abejas!











SOLILOQUIOS DE LAZARO


XIX


Sunta amargura ser

y estar sobre esta aguja

de arena movediza y polvorienta

siempre en fuga perenne hacia la mar!












M. JOGLAR CACHO


Me revela el espejo

de las cosas cercanas

y se empea en borrarme del espejo

una mano invisible, torpe y cruel.




Pero debo existir!

Para que no me lleve

el ro fugitive que va al mar,

me agarro de races y de espinas.




Y porque no me borre

del espejo la mano,

estoy siempre mirndome, asomado

al borde reluciente del cristal.











SOLILOQUIOS DE LAZARO 59



Y sangro gota a gota

igual que el Nazareno.

El pasa caminando hacia la Cruz.

Yo con la Cruz por todos los caminos!











SOLILOQUIOS DE LAZARO


XX


aana ser Pascua.

LV'L Del jbilo, la llave
ya entreabre las puertas del recuerdo.

Hay eslabones rotos en la arena.












M. JOGLAR CACHO


Maana ser Pascua.

El velln de la oveja

rodar para gloria del telar.

Hacia un pesebre azul ir la mula.




Maana ser Pascua.

La Cruz ser ms alta,

florecer cual rbol, y por ella,

ascendern los ngeles cantando.


4
1












SOLILOQUIOS DE LAZARO


XXI



Deambulo sobre el polvo del camino

ante el pual del viento,

ante el pual del agua,

ante el pual del fuego...












M. JOGLAR CACHO


Ante tantos puales,

por qu el rbol sensible de mi cuerpo

an florece en las ramas

por las que sube el sueo?




Desde aqu miro el Glgota encendido,

el Bien crucificado en el madero,

mientras el sol en cofres de la tarde

esconde sus monedas de oro viejo.




Debo decir espera!
y deshojar las flores del silencio.

Ya hay revuelo de pjaros y abejas...

Cancin y miel reciben mis empeos;












SOLILOQUIOS DE LAZARO


Cancin? Con la cancin

en las almas penetro

y me lleno de gracia de los xtasis

en que se escucha el cielo.




Y la miel? Con la miel

untar los panales ya resecos

de toda agradecida mansedumbre

que llegar gozosa hasta mi pecho.




Debo decir espera!

con una voz piadosa como un rezo,

con una voz que sea voz de agua

que se brinda al sediento.












M. JOGLAR CACHO


Debo decir espera!

y que tenga mi voz el sabor bueno

de suave miel que antes que la boca

se apresura a endulzar el pensamiento.



Espera, hermano, espera!

Ya sobre la alta Cruz est el Maestro.

Espera que te diga unas palabras:

no lo mates de nuevo!



















INDICE
(DE LA PRIMERA LINEA DE CADA FRAGMENTO NUMERADO)
























Pdgs.
I Cuatro das que llevo...------------- 5
II Surgi la nueva rosa... ------------ 11
III Milagroso Jess,... ---------------- 15
IV Qu ignorado camino... -------- 19
V Porque vivo de cosas... __--------------- 23
VI Ah!, recuerdo, recuerdo... ---------_ 25
VII Un amigo se acerca... ------------------- 29
VII Bethania. Ahora el cielo... -- ------- 31
IX Aqu, junto a la noche... ----------, 35
X Con qu dcil arcilla... ----------------37
XI Ahora llega la voz... ---- -------_- 39
XII Ahora pasa, vestida... _-----------41
XIII La he rogado: en tu tierra... -------- 43
XIV Amor! Para mi sean... ---------- 45
XV Hacia un cercano hito... _----------- 47
XVI De pronto suena un ay... ---------49
XVII Quin me hizo llorar?... ---51
XVIII De las bocas ardientes... --------- 53
XIX Cuanta amargura ser... ---------- 57
XX Maana ser Pascua... --------------61
XXI Deambulo sobre el polvo del camino... ----- 63
























Se termin la impresin de
"SOLILOQUIOS DE LAZARO"
el da 29 de diciembre de 1956
en los talleres grficos
de la
IMPRENTA VENEZUELA
en
San Juan de Puerto Rico



THIS VOLUME HPS BEEN
iCROF ILMED
1BY r UNIVERSITY OF
FLORIDA LIBRARIES-




University of Florida Home Page
© 2004 - 2010 University of Florida George A. Smathers Libraries.
All rights reserved.

Acceptable Use, Copyright, and Disclaimer Statement
Last updated October 10, 2010 - - mvs