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Group Title: Poems
Title: Poesía
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Permanent Link: http://ufdc.ufl.edu/UF00081401/00001
 Material Information
Title: Poesía
Uniform Title: Poems
Physical Description: 70 p. : ; 25 cm.
Language: Spanish
Creator: Jiménez, Max, 1900-1947
Publisher: Círculo de Amigos del Arte
Place of Publication: San José, Costa Rica
Publication Date: 1936
 Subjects
Genre: non-fiction   ( marcgt )
Spatial Coverage: Costa Rica
 Notes
Statement of Responsibility: Max Jiménez.
 Record Information
Bibliographic ID: UF00081401
Volume ID: VID00001
Source Institution: University of Florida
Holding Location: University of Florida
Rights Management: All rights reserved by the source institution and holding location.
Resource Identifier: oclc - 12266314

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w





EDITADO
POR
EL CIRCULO DE AMIGOS DEL ARTE
SAN JOSE, COSTA RICA
1936


dOicX





















UNIVERSITY
OF FLORIDA
LIBRARIES


THIS Vg3Wlj' WAS BEEN
MICRO'r iLf'--
BY THE UNi'. _,rY OF
FLORIDA LIUb-osdES.



















POESIA






MAX jIMENEZ


POE


S


A


EDITADO
POR
EL CIRCULO DE AMIGOS DEL ARTE
SAN JOSE, COSTA RICA
1936






ca- R2i5 /,















Contiene poesas de los libros
GLEBA,
SONAJA,
QUIJONGO.











EN VERDE PAZ
SE EXTIENDE LA LLANURA...


En verde paz se extiende la llanura
y son recreo a los ojos
los mil caprichos de luz pura
que a trechos manchan la llanura.

Del campo se levantan frreas torres,
retn de invisibles visitantes
que por ondas se llegan palpitantes
en acero hecho encajes que levanta torres.

La cordillera se eleva en ritmo azul
y una torre parece que seala una estrella,
acaso un mensaje recibiremos de ella
descorriendo los velos de la existencia azul.

Ajenos los rebaos al arco de colors
y a las voces no vistas de las torres,
pastan la yerba que les da la vida
por la luz de la tarde en prpura teida.










GRIS


Cuual camina
lentamente
por la selva
oscura y fra
agua en plata
que se aleja
y que se queja,
va pasando
suavemente
el da gris
por el gris del alma ma...

Son cual agua
en fuente pura
que no brinda
su frescura
a la flor de la esperanza.

Y sentimos
en el gris
. de la maana,
cual de selva
fuente umbra,
que nos pasa
por el alma
y que deja








un cierto dejo
melanclico y sombrio.
Das tristes
que parecen
revividos
de la historic.
Son leyenda
que se turba
en la memorial.
Son cual sueflos
ya olvidados,
cual artists
marchitados
en espera de la gloria.

Ni una flor
que desentone
con el tono
del da gris.

Slo flores
marchitadas
nacen hoy
en mi jardn,
y el roco
prende llanto,
llanto amargo
en la flor
melancola
que ha brotado en mi jardn...












UN DIA GRIS DE REPOSO


Un dia gris de reposo,
un elevarse plido de montes,
una nube que se duerme
en el gris de la montafa.

Un descansar de los ganados
en el lecho que les brinda
el verde prado,
un paisaje tranquilo
que parece como sombras
evocadas del pasado.

Slo un rayo de luz pura
que se torna en arco iris
al filtrarse por las nubes
y deshoja en la llanura
siete flores de colores...












HE QUEDADO SIN RAMAS...


H e quedado sin ramas,
he quedado como rbol
que arrecia el huracn.

Cual hueco de la tierra
que no infunde terror,
cual crter apagado
de histrico volcn.

Cual mstil sin las velas
desnudo de esperanzas:
de osadas carabelas
mstil sin velas blancas.

Cual tronco ya sin brazos
cual rbol sin sus gestos
que azota el vendaval.










LAS HORMIGAS


Tres mil trescientos treinta y tres,
orden numrico que viaja en tres.
Negra infinite sucesin
de uno, otro y otro tres;
larga y movible peregrinacin
que traga viejas races de un ciprs.

El rbol les brinda hojas
que cargan como velas:
barquillas afanosas
en pos de su destino,
siguiendo su camino
de eterno trabajar,
con ese su gran fardo
ascienden la colina,
parece cada hormiga
nacida hija de Dios:
cual iba por el Glgota
el mismo redentor.

Acaso las hormigas
tras las reencarnaciones
sern la ms brillante
de las generaciones
por ese su perpetuo
afn de laborar.







O acaso castigadas
por haber sido ociosas,
por siempre condenadas
a eterno trabajar.

Dirase un mensaje
que va de la ribera
en vivo punto y raya
al fondo de la tierra.

Tres mil trescientos treinta y tres
uno, otro, y otro tres...










REZAN EL ROSARIO


A coro responded: Dios te salve, Mara,
y el alma del muerto a Dios se confa.
De negro vestidas rezan el rosario
y en las manos cierran el devocionario.
Cada diez Salves y un Padre Nuestro
piden justicia al Divino Maestro.
El Santo est triste entire dos candelas,
acaso sintiendo del mundo las penas.
De negro las almas, de negro el vestido,
a Dios piden gracia por el que se ha ido.
A las lgrimas negras de la oracin
se unen cristalizadas las de la emocin.
Y de los labios el suave murmullo
hace a los odos del Creador arrullo...
Son flores de la tierra que van al Creador
para los jardines de Nuestro Seor.
A coro responded: Santa Mara,
y el alma del muerto a Dios se confa.
A los nueve das el rezo terminal,
pues se ha conseguido la Gracia Divina.










LOS RELOJES


I estn los relojes de las catedrales
vigas de un solo ojo sobre la ciudad,
con sus brazos largos de gestos extrafos
que se abren y oprimen la gran capital.

Anuncian severos
con mazo de hierro
que se van los das,
y caen las notas desde el campanario,
una, a una,
en el negro manto de la vecindad.

Relojes de las calls,
que marcan tranquilos
el pasar de todos:
desfiles de alegres,
de tristes,
de lujosos carros,
de pobres vehculos;
todo ello inconsciente
lo marca el reloj
que est en la avenida.

El entrecejo del reloj del puerto
anuncia partidas,
adioses de manos convulsas,








arribos que a veces
tambin traen dolor.
Ve al Ocano
con su cara blanca
y su gesto ese de severidad.

Relojes de mesa,
adornos de casa
que van sefialando tragedies
de vida interior.
...Y los relojes esos
que tanto queremos
porque fueron ellos
de series amados;
se apag la vida de quien los llevaba,
y l sigue
marcando,
en su obligacin several.
el tic-tac del tiempo...










MANOS


M anos toscas de trabajo,
* manos de pobre salario,
manos que han sido estropajo,
deuda del progress diario.
Manos de ojos marchitos,
manos de humildes quehaceres,
manos de hilo y de aguja,
manos de pobres mujeres.
Manos caritativas,
manos de santa hermandad,
manos puras, sensitivas,
manos de la caridad.
Manos que bucles enredan,
manos que frentes despejan,
manos de padres queridos,
manos que solos nos dejan.
Manos hechas de caricias
manos largas y sensuales,
plidas manos enfermas
por los placeres carnales.
Manos que el destino gula
manos de amor y placer,
no se escapa vuestra vida
del dolor de padecer.










MIS CAMPANAS


m i s campanas
son suaves,
son tristes,
acaso campanas que dicen adis...

Y en el horizonte,
al gemir del ngelus
agonizan grises,
se deshojan rojos,
se marchitan oros.

Mis campanas
son suaves,
son tristes,
no s de campanas de resurreccin.
Cuando doblan sobrio
siento que la vida
pesa much, mucho...
y al vibrar los bronces
el alma se inclina
bajo su oracin.

Mis campanas
son saves,
son tristes,
no saben de gloria: dicen simplemente adis...









10

MI ESCULTURA "EL BESO"


L os un para siempre en la eternidad
de un beso.
No existir para ellos la cruel posteridad.

Para siempre sintiendo del mundo el palpitar
en un beso,
no pasarn por las crueldades del forzoso olvidar.

Fu capricho de esttica esa eterna ilusin
de un beso,
unidos para siempre en perpetua pasin.

No sentirn las horas en su eterna corriente
porque un beso
es sin confin remanso que hace al agua la fuente.

Si furamos nosotros capricho de escultor,
y en un beso
fundimos con la amada en un eterno amorl...










RASTRAS


M al del pedazo mo de tierra,
mal del crepsculo
que enciende mi arboleda,
y hace de oro el cristal
de mi gergica ventana.

Mal del rio,
del ro que se crece
cuando llueve en la montaa,
y que rueda los pedrones,
y que arrastra los ganados
y los robles que rebotan
por riberas y cascadas,
entire ayes de races y de ramas.

Mal del ladrido de mi perro
a las sombras de los rboles;
a las ramas desprendidas
por el viento;
y tal cimbra la tierra hmeda
que parece que sintiera
la cada de los brazos
que desgarran la existencia
del gran cedro:
cuyos aos nadie sabe en el poblado.
Mal del vaho maanero de las vacas,








del mugido cuando bajan de la sierra
con sus odres apretados de tributo,
que deja en las manos del vaquero
el blanco olor de la existencia.

Mal de auroras,
mal de estrellas,
que sus prpados diluyen
en el sol de la maana;
mal del claro
de esa luna
que ata amantes por las manos,
y los echa a correr en la llanura.

Mal del patio con su gallo
gran seor en su perpetuo
escalar de las gallinas,
que se grifa, dando brincos
ante toda competencia del vecino.

Mal del aire de mi patria
y del sol que alumbra mi sembrado,
aqu que las pupilas de las casas,
las ventanas,
no contraen sus retinas
por la luz que les da el Sol:
paisaje este de granito
prisin de mi interior.

Por moments me parece que el farol,
viejo esquinero,








va a ofrecerle sus servicios
al gran astro
que tambin en estas tierras
es costumbre llamar Sol.
La antorcha de mi tierra
llega a media combustion
como escombros de un incendio
que aun pretenden abrazar.

Mal, mal muy triste,
mal sin sol;
parece esto una mueca
de la lejana tierra
de donde vine yo...










SONAJA


(A.yes de pfano
en albornoz.)
Pasad, seores!...
iPasad, seenores!...
Danza de vientre!

Alguien se queja entire los saltos
que dan las manos sobre la ctara:
Es que las voces van en camello?
la caravana es de panderos y de lades.

Entre azulejos, con arabescos,
la bailarina mueve en el vientre
todo el Oriente,
y la serpiente, bejuco en vida,
en la lengilla saca su amor.

La pandereta
ms pan-dereta...
Son de sonajas!...

Ya viene el oso
le queda grande,
grande la piel;
el viejo oso








con las dos manos,
hace oratoria
pidiendo miel.

La bailarina hace una sierpe de cada brazo.
La verdadera vidria los ojos,
vibra la lengua,
se hace espirales en su prisin.

El pito gime,
y el tamborcillo
de calabazo
me palmotea en el corazn.

La bailarina entire ayes rtmicos
siente que bate el Universo.

Se ahog el del pito!
Caigo de Oriente.

La pandereta, de boca arriba
hace comercio.

Y la voz vuelve:
iPasad, seeores!...
ipasad, seefores!...
iDanza del vientre!









.13


VIEJO CACHARRO

Estoy viejo por dentro, como un viejo cacharro,
expuesto a la intemperie, de liquen patinado;
un ya viejo cacharro de balcn enrejado;
manos que usan alma, hacen joya del jarro,
porque una flor habitat en el viejo cacharro.

Venimos ya de ancianos a caminar la tierra
a tomar el progress por lo ms avanzado;
en vejez de mayores principia nuestra guerra
y somos como un nio nacido ya encorvado.

Yo estoy viejo por dentro, como un viejo cacharrol...










I-D-U


a i, es un mstil sin velas;
batuta de una iglesia
en el ritmo de estrellas.
En i, ren de nosotros
los otros que se olvidan
que estn sobre la tierra.

La d, es gran seora
soportando su vientre:
prefez de aristocracia.

La U, es noble imn
que habitat en la laguna
cuando riela la luna...

La , es una N
que ha levantado el vuelo.

La S, sensible sensitiva
como un trazo de sierpe.

La K, habla en kaki,
y hace "pose" de Kanguro.

La e, vieja achacosa.
La a, es lo que somos.

24








En la T, muri Cristo;
de angustias es teatro.

La X, son los caminos
que nos parten la vida,
X placer
llevo en mi nombre.

La Q no est resuelta
es ms incgnita que X.

La V, es todas, todas,
las heridas de la tierra:
v de lanzas y puAales...

La C, est incomplete.

Por debajo de la m
pasan todos los ros de la tierra.

La O, es la tragedia;
risa hueca de payasos:
iOh, admirable,
sucesin de tragedies!
o, pupils eternamente
abiertas de los muertos...












HOY 2


H oy es da de todos los muertos,
hoy es duelo de todos los vivos,
hoy es fiesta de todos los muertos.

Hoy pagamos tribute
a todos los que han sido
nosotros los que aun somos.

Un da dos de noviembre
har yo crculo de duelo,
y all en la otra vida...
estaremos de fiesta todos los muertos.











ESTA NOCHE EN EL SENA


Estn ya al dormirse las aguas del ro.
Arteria que ha perdido
su corazn en la noche.
Las luces de los puentes
se estn baando
en negra transparencia.
Las barcas en la orilla,
en el letargo de aguas
han perdido su razn de ser.
La luna est rota
entire un pao de arco-iris internal.
Las luces de la tierra
guian su ojo turbio de niebla.
El paisaje es una baha que descansa;
y mi alma es cuervo que vuela
entire las sombras del rio.
Ya, ya, est al dormirse el ro...










PAJAROS MODERNOS


Proyecto trunco
de abrazo al infinito.
Irradiacin de vas
sobre la bveda celeste.
Pjaros de cerebro human:
sois en las batallas
future de cadveres
que quiere llevar muertos.
Aguilas de los lagos...
Suicidio que aplaude
el espectador progress:
afos de premeditacin.
Negacin de toda
la atraccin de la tierra;
y cmo re en vientre negro
cuando sois hoja seca
desprendida del rbol
de los cielos.
Cruz que se tribute,
vacilando
sobre la eterna tragedia...












NOSTALGIA EPICA


i nostalgia por mi sierra
de luz noble crisol:
nostalgia en esta tierra
en donde el alma yerra
sin encontrar el sol.

Nostalgia por la herida
en que se hunde el arado.

Despedida sin huida
del rincn de mi vida.
Oh huerto no olvidadol...

Aqu voy con mi Amrica
por niebla blanquecina.
Y trnase de histrica
mi roja sangre ibrica,
y asfixiase en neblina.












VERDEMAR


H ace un viento de oceano;
tal vez al doblar la esquina
me voy a encontrar el mar.
El viento de hoy es paisano
y dibuja una marina
bajo el azul ultramar.
Viento sano, viento hermano,
de factura campesina;
en el rbol: verdemar.
Por las ondas de la encina
tu siringa de silvano
sopla esencia de azahar...










DEL BAILE


Vengo con nostalgias, de perfumes y carnes,
y un amargo impossible aun siento palpitar,
las narices me tiemblan, se me enrosca el cabello,
y en la selva de carnes,
la sangre de centauro me abrasa el corazn.

Y el future me inspira un dolor de pasado,
transitar por perfumes, sin poderlos guardar...

Se impona la orquesta, con un ritmo tirano,
y temblaban los senos baados en son.

Yo estuve en el baile...
Mejillas de rosa, cinturas de palma,
perfuman mi vida como en un future,
que fuese un pasado, lejano, dolor...










21

ENTONCES


VCuando recuerdo que llevo la vida de prestado,

Sy tantos que se han ido!

Cuando veo al cario vestir las almas de colors

e interno que de amores me he de quedar escueto...

Cuando siento que se apagan las gentes de mi lado...

es entonces,

entonces,

cuando me aterra esta vida que llevo de prestado!












GENEALOGIA


M il generaciones curvan mis espaldas
y del tronco aoso en flexible rama
cuelgo fruto y flor.
Mil generaciones me legaron sangre
y en amor al arte de future historic,
se ensancha y se contrae mi propio corazn.
Mil generaciones curvan mis espaldas
y del tronco aoso la sensible rama
se inclina en dolor.
Mil generaciones, mil complicaciones
forman mi interior,
y mi mano de indio, viejo fetichista,
bajo negra capa acaricia un pomo
que en oro y en acero dibuja un len.










EL POEMA DE DOS PUNTOS
EN LA ESFERA


U n silbido
rasga el aire
y las almas
se contraen.

El gran monstruo, su pereza giratoria despereza,
y sus brazos alternando, va moviendo, va moviendo...
y las ruedas lentamente, ruedan, ruedan, ruedan, ruedan...

Movible palomar de mil ausencias:
se recogen albas manos y pafluelos en el tren.


Queda abierto el gran parntesis,
ahora rest la distancia;
y la sierpe con su acero a la cabeza
cobra alas por los campos
y contrast con lo plcido
y lo lento de la vida cuotidiana.

El silbido
hace una herida
en la vida
campesina.








Y ahora vuela y gana tierra
cual si huyera de s mismo
y tragarse pretendiera
el gran monstruo la va frrea.

Y ahora sigue, y persigue,
por trigales las dos lines
que se unen a lo lejos,
y que se abren generosas
a la march del gran viaje.

Corre,
vuela,
las ciudades se suceden,
ya la vista del mar dice
que se cierra el gran parntesis.
(El progress hace en la tierra
el contact de compases
que se hincaran en la esfera).

Se hace noche,
incandescencia se constela
en el poblado.

El acero cobra peso,
los dos brazos echan fuego,
y las ruedas a los frenos se rebelan.

El gran tren es ya lucirnaga sin alas
que regresa a su capullo con su fardo de esperanzas.












CREPUSCULO


Ptalo de porcelana
quince aos de vieja sala,
triste rosa de ventana:
blanca caricia de ala.

Con qu ojos me velas:
y en la copa de tu seno
cunta vida me ofrecias:
mas hice un claro en mi cieno,
y en prpura mi deseo
se fu a la tarde de fusias.
Por mi alma corra el Leteo.
T, no ves mis manos sucias










FLORECILLA


A quel da,
tambin lleg desnudo fray Junpero,
dej sus vestidos
entire las espinas de la necesidad.

Los santos monjes protestaron,
era ya demasiado
cubrir de pantalones
y de hbito
las carnes de mrtir
que usaba el hermano Junpero.

El haba aprendido en San Francisco,
a no cerrar la mano nunca
si ella oprimiese algo.
Mas la cuenta ya del santo monje
depasaba los limites de la caridad.
Era ya much restar al montn grande
para hacer uno pequeo.
Fu inolvidable la ocasin aquella
en que cuidando
la santa morada de nuestro Seor,
dej al altar sin sus borlas doradas
por una mano tendida y una cara hambrienta:
"Sin borlas doradas tambin servia el altar
para dirigirse a Dios".









Mas... aquel da
la falta era grave
y a los pies del Gran San Francisco
oy decir su ira:
"Qu has hecho, fray Junpero?
SQu escndalo has dado!"

Y fray Junpero:
-Seor,
el hermano se moria,
y me dijo:
"Me servira de tanto consuelo
el que me buscases una pata de cerdo...",
y me ful a los cerdos del Seor,
que son ms de El que de su dueo,
y me arroj sobre uno,
y de las cuatro patas le cort
el alivio y content
del hermano enfermo.
Y el hermano se rea
porque yo imitaba
los saltos del cerdo.

Y San Francisco:
-Vete, y por santa obediencia,
humillate ante quien has hecho
semejante mal;
no sin razn han insultado
a todo el convento.







Fray Junpero tom el camino de Ass;
humildemente confes al hacendado
today su culpa.
Mas ste lo insultaba:
"Embaucador,
estpido,
malandrn."
Mas fray Junpero,
con el rostro radiante,
deca:
-Eso y ms merezco;
todo el mal lo he hecho
en el nombre de la Caridad.
Y abrazaba y besaba
a aquel rico de puercos...

El hacendado del pueblo
sinti un normal latido
dentro de su corazn
y gema y lloraba,
y al comprender su injusticia
con aquel rebao del Seor
mand que la bestia
que tan mal andaba
por causa del monje
fuera ofrendada a los hermanos
de la hermana pobreza.

Y en el santo convento,
a la hora de la grana en el cielo,
a la hora del pan y del vino,







hundiendo San Francisco
el usado filo
en la fiesta del da,
dijo considerando la santa simplicidad
y la paciencia para soportar las adversidades:
"Hermanos mos,
quiera Dios que de tales Junperos
tenga yo una selva."

Y se hizo santo regocijo
en alabanza de Jesucristo. Amn.











EL TROPICO EN OTOO


H oy el sol tiene quince afos,
tiene mano para mi alma
que acaricia mis rebafos.
En el sol ricen mis hojas.
Soy nacido con la palma
que es de tronco y flor de hojas.

A saltar, que hoy llevo fiesta;
traigo vida de las fuentes;
mi arboleda vive en cuesta;
traigo andanzas de montaas...
La cada de mis hojas
es bamb de mis entrafas.












EL MAL DEL TIEMPO


Ya te has hecho vieja, pasin de mis veinte aos;
mi mundo eran tus ojos, tus dos ojos castaos.
Qu dao el de los aos, pasin de mis veinte aosl

Sin ti, slo el vaco; sin ti, slo ansiedad;
de todas mis pasiones, la Santa Trinidad.
Qu tarde siempre llega la cruel eternidad

Sin ti, cunto he sentido la miseria de todo;
sin tus ojos, sin tu boca, sin aquel que era tu modo
a tu lado, todo cielo; nada, lodo.

Ahora, ya vieja, pasin de mis veinte aos,
quin se ve ahora en tus ojos, en tus dos ojos castaos?
SQu dao el de los aos, pasin de mis veinte aos!










LAS HORAS


L as horas son cncavas
y tienen el ritmo
que llevan los muertos.
Las horas son mazo
que da sobre el bronce...
Saudo es el puo
que lanza las horas
y escombran el pueblo.

Las horas son cncavas,
con voces de grito,
de un primer grito,
y siempre entire llanto.

Y nada est firme,
lo danzan las horas;
ni el blanco ni el negro
resisted esa danza.

Las horas son cncavas,
y rajan los bronces;
las horas no tienen
donde dar sus horas.

Las horas que vienen
de tierra de nadie,









con risa de huesos,
con risa de roca.

Y todo est puesto
en ritmo de horas.
Y todo rebota en su misma corriente
tambin el gran bronce
que sirve a las horas...











LA FRUTA PERDIDA


Y todas las noches, y hoy, y maana,
sola por mi calle te he de ver pasar,
ya ha dejado un algo de sus das de diana,
la fiesta de tu cuerpo que nadie ha de gustar.

Y todas las noches quedars dormida,
sintiendo que te estrecha la ilusin de un amor;
y todas las maanas de toda una vida
se irn tus esperanzas con el primer albor.

Y sentirs las manos, y sentirs la boca
del hombre que slo te prime el corazn,
y como si tu cuerpo fuera hecho de roca,
tendrs de tus pasiones que hacer resignacin.

Y todas las noches, y uno y otro da,
sola por tu puerta te he de ver entrar,
tramando ilusiones que el aura deslia,
hasta que te ahogues en tu sed de amar.












LA TARDE QUE ES MIA


E l nimo sin jugo,
cuando todo es lo mismo...
Cuando el sol nada prende
ni la noche hace noche;
cuando vamos con cscara
que no siente pulpa;
cuando el rbol no habla
de su oro de Otoo...
Cuando todo es lo mismo:
en el propio sembrado
regar la semilla,
dejar la cosecha.
Ni tedio ni humo,
ni llanto ni canto.
Los gestos en urna
que no dan palabra.
No ir tras los das;
dejar que en el tiempo
nos baen las horas...










EN LAS BODAS


Vino, buen hijo;
porque el vino hace la fiesta.

Los ojos en que El
llevaba el mundo,
pensaron:
sin vino, no hay fiesta.
El peso de este mundo
lo borra la sangre de la vid.

Padre:
Permit que esta agua
se torne en la alegra
de estas gentes.
Que salga de la tierra
la embriaguez que necesitan
para lograr conciencia de la vida.

Gracias, buen hijo;
le has dado la vida.
El vino,
es el rojo disolvente de las penas.
Gracias, buen hijo;
porque el vino hace la fiesta.












SOLO TE PIDO

P ara qu las riquezas,
mezquinos bienestares que da el hombre.
Riquezas no te pido.
Tampoco quiero nombre
que no pueda sacar yo de mis fuerzas.
Slo te pido:
Que te lleves tu cuervo!,
que ese volar terco
ahuyentes de mi cerco.
Que me tornes aquellos que se han ido
y no me quites los que an conservo.












EL LAGO DEL PARQUE


Se tendi el lago
en su propia dulzura.
Los cisnes por el agua
se abandonan de s mismos
y engarzan con el cuello
los espejos de los rboles.
Un cisne agoniza de ser cisne
y muere en plumn blanco...
El viento acaricia
con afabilidad de abuelo
la eterna nifiez de las aguas.
Ese rbol
tiene el gesto severe
de morir por la tranquilidad del lago.












RENUEVO


A dnde irs cuando t mueras?
"Adonde estn las cosas por nacer."
All, a ser puado entire mis sacras eras.
Pero all, all tambin te he de querer.

Adnde ir yo cuando muera?
Donde los mos esperan su turno de nacer;
y otra vez, ya todos, todos juntos
dulce dolor fuera volver.

Que adnde ir cuando yo muera?
Hay un lugar que a m me espera
y acaso escriba Primavera:
Aqu, slo hay lugar para querer.











EL POEMA PERDIDO


N o te habremos de gustar?
Por ambicin sin media
el poema de la vida;
concluye sin terminar.

Porque slo un poema existe:
escanciarnos de la vida;
la fruta est ya exprimida,
primavera ya no viste,
quin habla de eternidad?

Qu ha sido, pues, del sentido
de la tan dicha existencia?
Cuando todo ya se ha ido
pretendemos empezar.

Si vivir ya no sabemos,
si la vida es vanidad,
si dicen de ti: Clemencia,
por qu mi poema existencia,
no me has dejado empezar?











CORAZON DEL MAR


En las jarcias de mi alma an puedes ensayar;
somos viejos amigos, viejo mar.
Yo s de tus tristezas,
yo s que las auroras no te logran consolar,
yo conozco tus penas, corazn del mar.

Aqu, donde las palmas arrullan tu tibieza,
all, donde las olas ven la aurora boreal,
tu mpetu se dobla, y cases en tu tristeza,
tu vida y la ma siempre ser otoal.

Para qu las estrellas y la luz llena de luna?
Tu alma y mi alma se vuelven a juntar
hoy que tienes aspect de indolente laguna
en donde un viejo albatros, unos listones negros
se ha puesto a dibujar...
Yo soy tu fiel amigo, corazn del mar...











LLUVIA CON SOL

Como lluvia de pueblo tengo yo el alma,
sintiendo por las venas toda una historic de melancolas;
como lluvia de pueblo tengo yo el alma,
me parece que fijos se han quedado los das.

Y todo me parece que antes lo he vivido,
y que el gris de este cielo pesa sobre mi vida,
y sin embargo, duelo de que todo sea ido,
y pido al Dios de todo que alargue mi- media.

A veces, la llovizna del claro sol se dora
en este da de invierno que el optimism cansa,
aun en estos das que no han tenido aurora
llovizna en la llanura el sol de mi esperanza.










TOLEDO


Quedo, por Dios, marchad quedo;
cruz haced de boca y dedo,
sabed que me acosa el miedo
porque vengo de Toledo.

La Puerta del Sol me puso
su manto de prehistoria,
cuatro siglos sobre el hombro
para mi entrada a Toledo.

Del ao trescientos tres
vino a mi Santa Leucadia,
con mano de Santa anduve
por la Calle de la Sierpe,
el Cristo de Calavera
y por el Hombre de Palo.

Estuve en el Mirandero,
en que mir Ins de Vargas,
y con el Cristo que jura
por el honor de mujer.
Donde hubo muerte de cuerpo
la Santa que es hoy mi amiga:
en el fondo del Alczar,
al pie de adarve y almena.
Y el alma se va alargando







en pincel de Theotocpuli,
se hace hoja de Toledo
con pufo de oro y acero.

Y habitat en San Nicols
el Santo Cristo de Luz,
de pie, sangriento, sin clavo,
porque veneno le untaron
y El puso al lado de un beso,
beso era de buen cristiano.
El mismo Cristo que an sangra
por herida de judos,
el mismo Cristo que un dia,
habiendo sido escondido,
de corvas puso el caballo
en que Alfonso cabalgaba,
saliendo as desde el fondo
de ingrata y oscura cueva.

Y en la enorme Catedral
la Virgen, que es pequeita,
de fiesta se arropa en manto
marino de tantas perlas.

El primer oro de Amrica
Custodia de Dios se hizo,
sol que sale en la capilla
con las manos amarradas
por el templo de Toledo.








Rugidos de fieras se oyen,
por qu gimen los cristianos?
Son las piedras que an recuerdan
lo que fu un circo romano.

En la Puerta de las Zarzas
dejo el manto que me agobia.
Sonre Santa Leucadia,
gesto de paisaje el dedo,
curva que corre en el Tajo,
esmeraldas que se alejan,
diadema de prehistoria.

Mas, quedo os pido, por Dios,
quedo, por Dios, marchad quedo,
que estn doblando en mi alma
las campanas de Toledo.











TROPICO


L a tarde se diluye
en la vida campesina.
El sol, con su fiesta,
alimenta la boca
insaciable del horizonte.
Una tarde que se duerme
en su propia voluntad.
Unos pjaros,
apaciblemente,
se ponen agua de celajes
por unas plumas
de aurora tropical.
Y la tarde se alarga
en su tibieza de cario.
El Creador se ha hecho magia.
Atardecer que se tribute al infinito...











NIEVA

E sta tierra negra
contrae esponsales,
por ella los cisnes
se estn desplumando.
A esta tierra negra
los cisnes del cielo
le dan de su pecho
las plumas ms blancas.
Acaso Natura empufa su brocha
y cal est dando.
Aqu, en el Retiro,
al rbol de invierno
le asiste alma blanca.
Hay duelo en el parque,
mas, es duelo blanco...











VENDIMIA


Implorar Implorar?
Si esto no dura, es como agua en las dos manos;
si nos estamos yendo, todos esfuerzos vanos.
Si cada primavera cubre un tronco ms viejo.
i Oh, zumo el de las vides que ms vive de aejo!

Implorar... Implorar...
Al que esta noche misma me quita un haz de vida...
Acaso a mi me importa que venga otra cosecha?
Acaso porque imploro se ha de parar la vida?
No queda ms que el lloro
en esta obligada y miserable brecha...












QUIEN?


in te vera?
As con estos ojos que traigo del Oriente,
con esta suave calma en que no existe duda...
Quin te verla?
Con este mi legado, que traigo desde Buda,
con estos mis dos ojos de pebetero ardiente.

Y quin te estrechara?
ms fuerte que estos brazos,
con ese sentimiento de dos eternos lazos,
con la firme caricia que te han dado mis manos,
que saben los secrets de los dioses paganos.

Y quin te besara?
as, con esta boca de la fruta prohibida.
Y quin?
Quien .por ti dara,
en un gesto de amor hasta la misma vida...












ORO


A s recogido,
sabiendo yo solo
lo que llevo dentro.
Como un viejo avaro
que guard el tesoro
porque es su content.
Sin nadie,
yo solo,
hundiendo las manos
en mis onzas de oro...










LOS VIEJOS ESCALONES


Todas fueron saliendo,
la casa poco a poco
se fu quedando sola.
Haba fiestas,
limosna para el pobre,
media aristocracia.
La casa de ellas se nombr
en florescencia.
Se han ido desgranando...
Todas fueron saliendo.
Los muebles que eran viejos
ha deshecho la infancia.
El piano con su cola
ahora es esqueleto
de dientes ya cariados.

Mi alegra de nio
corra adonde ellas
por escalones de cario.

Haba fiestas,
limosna para el pobre,
un mstico cario
que se ha llevado el tiempo...








Todas fueron saliendo,
se quedaron conmigo:
las manos que eran mas,
la voz de mi consuelo...












VERSOS


A tender en renglones
lo que llevo por dentro
y ser en mis pasiones
andas del Sacro Encuentro.

A dar, cual dan dos pechos
la vida de su cra,
versos que llevo hechos
dentro del alma ma...

Quiero or de m mismo,
porque el egosmo
de mi melancola...











VENTANILLA DE TREN

IDel mundo el atropello
mi pupila no siente,
mis ojos son de Oriente
con gesto de camello.

En dnde yo dejara
mi eterno descontento?
Viajero de Sahara
sin un oasis de aliento.

Mi mundo fu gastado.
Yo estoy siempre recluido
como un nilo asombrado.
iEl globo se me ha ido!












DIVINA ACTUALIDAD


Vida, Seor,
que sea como ese mar
que va a la rompiente,
que con ser su final
regresa eternamente.
Amor sin otofal,
T que todo lo puedes, Redentor!

Djame mis pecados
que tiempo habr de cuenta;
dejarme sin pecados
es vida en osamenta.

"Ahora" lo que has de darme,
"i Divina Actualidad! ",
que nada he de llevarme;
desnudo de pasiones ir a la Eternidad.












EL ETERNO NOCTURNO


Cuando este sol no alumbre en la pupila ma,
cuando el azul del cielo no me d su color,
cuando este da se apague, este da, mi da,
cuando todo se oculte y no exista alegra,
esperanza, ni dolor.

Porque es lo inevitable, todo habr de pasar,
porque ahora lo digo, y es un minuto ms.
Es dnde estn los otros, los que yo quiero amar?
Se llevaron mis mieses, me dejaron sin haz.

Si el paso por la vida pudiramos grabar;
si hubiese un alma amiga, de suyo en la bondad
que, palabra a palabra, el Eterno Nocturno volviese
a recitar,
tal vez lo que es la nada, se tornara en caricia
de suave claridad.










VIAJES


A bandonan el campo
llevando an en el pico
la semilla que el hombre
no les pudo quitar;
los avienta la siega,
los recoge el capricho,
y carrillos de viento
les sopla bajo el ala
bocanadas de ausencia
que a mejores simientes
los ha de transportar.
Son puntos suspensivos
en un gris sin palabras
los pajarillos negros.

Empaa la neblina
la rpida esperanza
que abre todo camino,
entire rboles de musgo
oxidados de invierno,
entire un fiel sucederse
de postes con sus hilos
que estiran las palabras
hasta la gran distancia
de esclavizado eco...








Una luz en villorrio
me sacude a la vida;
una luz que parece
el mirar de la Virgen
de los Siete Puales;
casero tan triste
que parece dormido
en el sueo,
que al fin nos produce
la pena de ausencia.

Un ir entire ruedas
que deja perdida
la cuenta del tiempo,
con alma de mquina
que arrolla la cinta
del largo camino...












NOCTURNO


A s, sin darme cuenta, como llevo mi alma
te llevo por la vida, Nocturno Tropical,
porque he sido lechado en tu apacible calma;
el mar que he vivido deshoja rosas blancas en
explosion sensual.

Este mar que se pasa tejiendo hilos de luna,
este mar que mis pasiones an deben recorder,
ojos todo carifo, suave presin de mano al border
de mi cuna.
Palma que sin ti se marchita. Nocturno, divina
leccin de amar.



















INDICE











1. En verde paz se extiende la llanura ....
2. G ris .......... ........ .............


Paginas

5
6


( 3.
S4.
5.
6.

98.
19.
L 10.
11.
12.
13.
14.
15.
16.
17.
18.
19.
20.
21.
22.
23.
2-1.
25.
i 26.
27.
& 28.
29.
S30.
31.


Un da gris de reposo ...............
He quedado sin ramas...............
Las horm igas .............. .........
Rezan el Rosario ......................
L os relojes .......... .................
M an os ................................
Mis campanas ............. .........
Mi escultura El beso .................
Rastras ...... .....................
Sonaja ........... ...................
Viejo cacharro. ..................
I -D -U .................. .........
H oy 2 ................................
Esta noche en el Sena...............
Pjaros modernos ....................
Nostalgia pica .................. ....
Verdemar ........ .................
Del baile .................. ...... .
Entonces ..... ......................
Genealoga .......... ...............
El poema de dos puntos en la esfera ....
Crepsculo. ... ...... ........ ....
Florecilla ..........................
El trpico en Otoo ..... ...........
El mal del tiempo ....................
L as horas..... ..... ................
La fruta perdida ....... ...........
La tarde que es ma .................
En las bodas ....................... .












32. Solo te pido..


33.
34.
35.
36.
37.
38.
39.
40.
41.
42.
43.
44.
4.5.
46.
47.
48..
49.
50.


. . .. .. 48
. ........... 49


El lago del parque ..
Renuevo ............
El poema perdido.....
Corazn del mar .....
Lluvia con sol. .....
Toledo ...............
Trpico..... ........
N ieva ................
Vendimia ............
Quin? ..............
O ro ............... .
Los viejos escalones...
Versos ...............
Ventanilla de tren....
Divina actualidad .....
El eterno nocturno ...
V iajes ......... .....
Nocturno .......... .






THTS VOLUME HAS BEEN
MICROFILMED
BY THE UNIVERSITY OF
FLORiDA LIBRARIES.


Es propiedad del
Circulo de Amigos del Arte
San Jos, Costa Rica.


E ste volume ha sido compuesto a mano con oaracteres Antigua.
Acabse de imprimir en San Jos, Costa Rica, el 20 de Marzo 1936,
por el Maestro-Impresor Juan Arias E. (Imprenta Alsina).











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Last updated October 10, 2010 - - mvs