• TABLE OF CONTENTS
HIDE
 Front Cover
 Half Title
 Table of Contents
 Title Page
 Portico
 A Cristo
 Benvenuto Cellini
 A Francisco Villaespesa
 A Emilio Carrere
 Elegia a Wifredo Fernandez
 A Jose Santos Chocano
 Yo
 Envio
 Obras del autor






Group Title: libro de las elegías
Title: El libro de las elegías
CITATION THUMBNAILS PAGE IMAGE ZOOMABLE
Full Citation
STANDARD VIEW MARC VIEW
Permanent Link: http://ufdc.ufl.edu/UF00081269/00001
 Material Information
Title: El libro de las elegías
Physical Description: 29 p. : ; 21 cm.
Language: Spanish
Creator: Pereda, Diego de
Publisher: A. Muñiz
Place of Publication: Habana
Publication Date: 1937
 Subjects
Genre: non-fiction   ( marcgt )
 Notes
General Note: Author's holograph presentation note to Angel Angier on fly-leaf.
 Record Information
Bibliographic ID: UF00081269
Volume ID: VID00001
Source Institution: University of Florida
Rights Management: All rights reserved by the source institution and holding location.
Resource Identifier: aleph - 001148920
notis - AFP8666
oclc - 20406219
oclc - 24238108

Table of Contents
    Front Cover
        Front Cover
    Half Title
        Page 1
    Table of Contents
        Page 2
    Title Page
        Page 3
        Page 4
        Page 5
        Page 6
    Portico
        Page 7
        Page 8
    A Cristo
        Page 9
        Page 10
        Page 11
        Page 12
    Benvenuto Cellini
        Page 13
        Page 14
    A Francisco Villaespesa
        Page 15
        Page 16
        Page 17
        Page 18
    A Emilio Carrere
        Page 19
        Page 20
    Elegia a Wifredo Fernandez
        Page 21
        Page 22
        Page 23
        Page 24
    A Jose Santos Chocano
        Page 25
        Page 26
    Yo
        Page 27
        Page 28
    Envio
        Page 29
    Obras del autor
        Page 30
Full Text











































































al




.~- .4


V." 7 "
f"~** .~


-cr~~


El Libro de las Elegias,





















CONTIENE:


Pdrtico
A Cristo
Benvenuto Cellini
A Francisco Villaespesa
A Emilio Carrere
Elegia a Wifredo Ferndndez
A Jose Santos Chocano
Yo
Envio








0
Diego de Pereda












El Libro de E


1937


? -~ '. .i. -~P
i
















LAtoMmod

























Al Dr. Josd Manuel Cortina, que
le da a Cuba la palabra del mds
alto orador de la America actual.
Homenaje de una amistad pro-
funda.

DIEGO DE PEREDA.


















P6rtico

Al Dr. Tomds Felipe Camacho


Este libro de espiritu suicide
lo describe un hombre con la sangre helada;
itiene un horror tremendo por la vida
y un amor infinite por la nada!

La negra cabellera encanecida,
el viejo coraz6n sin una amada;
blanco espectro de faz descolorida
y la palida frente macerada!

Honda tristeza le darA consejo,
pues siendo joven prefiri6 ser viejo,
teniendo aliento quiso ser inerte.

Y atento a la promesa que le halaga,
lleva su mano tr6mula en la daga
ipensando s61o en conquistar la muerter

1937.


















A Cristo


Al Dr. Santiago Rey Perna


Sefior: sd que no fuiste mds que un hombre;
pero hall tan magnifica tu historic,
que nada s6 de ti que no me asombre!

Hubo tal cantidad de vil escoria
en la voz criminal de la ralea,
que tu resignaci6n troc6 en victoria!

Como a todos los h6roes de la idea
con su crueldad te corona de gloria
el sangriento pufial de Galilea!

Y en la grandiosidad de tu calvario
espanta la ignominia de tu muerte
en la cruz del madero legendario.

Entre humillantes r6probos sin suerte
se desarrolla el biblico glosario
de la tragedia de tu horrenda muerte...









La corona de espinas que traspasa,
la hiel amarga que la copa vierte,
y la ironia del que te la pasa!

Sefior! esplenda para ti la luz:
la turba que de hinojos hoy te adora,
la misma fu6 que te clav6 en la cruz.

El mundo arrepentido reza y lora,
porque recuerda el barbaro gentio
que te acus6 con voz atronadora...

Simulando el ingente vocerio
la onda palpitante y rugidora
con que se estremeciera un hondo rio!

Y mi alma, como td, su cruz espera;
he conocido el mismo pueblo ateo,
la misma turba vil que vocifera.

En el rojo Inri que en tu frente leo
debi6ramos los dos quedar unidos,
porque igual, como td, yo soy un reo..

A mi tambi6n me ha roto los oidos
con la algazara de su clamoreo
y el ronco trepidar de sus rugidos.

Pero yo he sido pecador, y fuera
mAs pecador, si yo pudiera serlo;
si mi alma no esperara lo que espera!

Pero ti fuiste bueno; pudo verlo
el villano y el santo, y lo pudiera
mirar un ciego. Basta con quererlo...









Tu mistica sonrisa fu6 una rosa;
y tu bondad azul, una quimera...
tu castidad fu6 blanca y vaporosa!

La daga de tu herida fu6 la daga
que cercen6 la flor de tus bondades
por cercenar tu fe, ferviente y maga.

Tu agonia-~agonia de piedades--,
qued6 como una s6plica que vaga
en la onda del Lago Tiberiades!

Y se extiende el ejemplo de tu vida,
desafiando el rumor de las edades;
nunca se acaba de cerrar tu herida!

Siempre tu plant se apart del lodo;
del maldito placer de las mujeres;
de todo cuanto yo busqud... de todo!

Desechaste los fAciles placeres
que te did Magdalena; de igual modo
que a Maria quisiste las mujeres!

Y sentimos los dos la misma espada,
td, Sefior, porque ya lo hiciste todo,
y yo, Sefior, que ain no he hecho nada!

Bajo la cruz se arremolina toda
la soldadesca cruel y despreciable,
para. azuzarte en la sangrienta boda!

Se dispute el soldado miserable
el ofrecerte hiel en vez de vino;
ni uno que en tu favor se yerga y hable.









El viento se hace una oraci6n; tu sino
es morir en un lefio miserable,
y esta list la lanza de Longino!

A falta de blandones y de cirios
en medio del horror que esti a tu lado,
las manos de Maria son dos lirios...

Y al penetrar la lanza en tu costado,
tu, Sefior, contuviste dos martirios:
el de morir y el de no haber pecado!

Como dos Cristos contendrA la vida...
Somos, tti el que muri6 crucificado,
y yo el que un dia moriri suicide!


Habana,
Semana Santa, 1936.



















Benvenuto Cellini


Al Dr. Juan Bautista Gutierrez Quirds



I

Artifice del crime, qu6 genio te did esencia
cuando gan6 tu orgullo prestancia de asesino,
y las manos papales bendijeron tu sino
en el soberbio nombre del arte de Florencia?

Mago cincelador regocijado y pulcro,
que del enigma artistic penetraste el secret,
a tu egregia memorial tallar6 mi soneto
y en sus catorce versos te cavar6 un sepulcro!

Te enterrar6 tal como se entierra un gran artist,
con epitafio negro de un genial marmolista
y luctuosas rimas del uncioso Mancini.

Y bordar6 mi verso cual si fuese una seda,
de modo que quien lea al fin decirme pueda:
iEn tu soneto yace Benvenuto Cellini!









II


A vivir otra edad lleg6 mi fantasia
entire egregios artistsa, mitrados Cardenales,
y en donde las sagradas manos episcopales
manejaban la daga que en la sombra fulgia...

Era la Edad de Oro! Era la orfebreria
que ornaba las lunas de los lechos papales,
y repujaba cAlices, sortijas y misales
con fulgente y artistic luz de la pedreria!

Es en las claras tardes de aquel siglo divino
que perforando el oro de un lucero distant
su ctispide en las nubes encaja el Aventino!

Y del fuelle encendido a la luz estallante,
Benvenuto cincela un pufial florentino
engastdndole al puiio esmeralda y diamante!


















A Francisco Villaespesa

Para la Srta. Margot Cuenca


I

iFrancisco Villaespesa! Porque fuiste
un suave y gran esteta,
y todo--juventud y amor--lo diste
en profundo holocaust del poeta.

Porque al fin te quedaste, solo y triste,
con la sangre repleta
de amargo vino; porque en cuanto hiciste
vertiste el alma con unci6n secret.

Y, sofiador sobre todas las cosas,
te mordi6 la miseria de la vida,
te acuchillaron palabras odiosas.

Te vertieron vinagre por la herida;
y en el sepulcro de tus blancas rosas,
pereci6 tu ilusi6n desvanecida!












iFrancisco Villaespesa! Porque late
tu sangre en los rosales de Granada,
y en el rojo granate
de sus cArmenes duerme tu balada!

Porque tu verso sufrag6 el rescate
de la Alhambra, y en cada pincelada
librabas un combat
por tu Jerusal6n reconquistada!

Y porque en el altar de la belleza
fundiste tu serAfica pureza
y quemaste tu espiritu de artista...

Porque el amargo t6sigo apurado
el dulce coraz6n te ha testrozado,
y en cada verso se qued6 una arista!



III


Porque pasaste el tragico rosario
'de tu dolor sin una queja vana,
y te encerraste en el mortal santuario
del sedante nirvana!

Porque tu vida, igual que un relicario,
encerrando el azul de la mariana,
fue incienso y mirra en Atico incensario,
y fue luz y agua clara en la fontana!









Porque no hubo en tu voz la voz col6rica;
porque tuviste la piedad cristiana,
y una viril resignaci6n hom6rica...


Porque Santa Teresa fu6 tu hermana,
y apuraste tu ciliz en America,
te alza su altar la tierra americana!






IV


SFrancisco Villaespesa! Porque amaste
con pasi6n la belleza de la vida,
y tenias el alma sonreida
en la copa de amor que prodigaste.


Porque fuiste sincere, y adoraste
el paganismo de la edad florida,
y adoraste la fruta prohibida,
y ia mujer fu6 lo que mds besaste...


Porque amaste con suefio de poeta
la final cabellera de Beatriz
y los ojos obscuros de Julieta!


Porque ti mismo te habrfas jugado
toda la juventud en un desliz,
y en las llamas ardientes de un pecado!












Porque fuiste espahol y americano,
cuando apretaste la raiz iberica
con el vigor de la raiz de Am6rica,
al cruzarse tu mano y nuestra mano!


Porque fuiste un Maestro y un hermano
bajo la azul constelaci6n hom6rica;
porque tuviste una vision esfdrica
del arte y de la vida, y fuiste human!


Porque esta tu alma entire las mAs piadosas,
la esperaran los lirios y las rosas,
y todo cuanto en esta vida am6...


Los carmenes floridos de Granada;
de las mujeres, la mujer amada,
y tu blanco rosal de Jeric6!


Mexico, 1936.



















A Emilio Carrere


Para don Laureano Ldpez


Con el turbado coraz6n de hinojos
recitan las estrofas de tu verso,
las mujeres de lindos labios rojos,
los hombres del hispanico universe!

Te abrumaron titinicos abrojos,
dulce poeta del amor adverse,
cuando te sepultaron los enojos
al homicide golpe del perverse!

Pero es dulce la carga que te pesa!
Una generaci6n llen6 tu nombre;
afn el ritmo de tu mente late.

Y fuiste a trasponer la sombra espesa,
sin que la daga del Terror te asombre,
como el heroe viril en el oombate!


















Elegia a Wifredo Femandez

Para el Dr. Rafael Guds Incldn



Hubo un hombre, Sefior, de espejuelos obscuros,
jque diab6licamente hizo muchos conjures!

Con la cabeza blanca, con el bigote cano,
y el ademAn pausado de monje franciscano!

L6brego, misterioso, litdrgico Mefisto,
,dijo la gente...
Pero 61 tuvo mAs de Cristo.

El tenia alma hel6nica y espiritu romano,
y eran los instruments propicios a su mano

la espada toledana lo mismo que la pluma:
con cualquiera sacude el peso que le abruma!

Hered6 las edades antiguas; de su esencia
fortalecido, tuvo su honda reminiscencia!








... Y su jipi, que ondula sensible al pensamiento,
es ligero, y flexible, y leve, como el viento.

Digno de los museos igual que final prenda,
este sombrero hist6rico de lustrada leyenda,

impuesto a coronar la frente altiva y recia,
a 1l le vino bien. El jipi que desprecia

las cabezas cobardes y las tests ambiguas,
jcubri6 al iiltimo h6roe de las razas antiguas!

Asi el pagano rito conquist6 un afiliado,
y a fe que en los antiguos no hall mejor soldado t

Cuando vi6 que en los templos el hombre sonrefa,
con gran escepticismo abraz6 la ironia...

Coraz6n victorioso en todos los combates
fu6 repujado en oro de dieciocho kilates!

Conocedor de que 6se que a los pueblos halaga.
no tendrd que caer al golpe de su daga,

guardar una verdad su espiritu perturba:
y en todos los instantes se hombre6 con la turba!

A veces se dormia de la lucha vencida
y del placer sexual que nos brinda la vida,

como si a su espiritu a que acude el cansancio,
le abrumara la honda fatiga de Bizancio!

Como aquel caballero de la figure enteca,
se pas6 muchas noches en su gran Biblioteca.








Ley6 a Cervantes, Lope, Calder6n y Argensola,
y le ofreci6 su pluma a la lengua espafiola!

Con su sereno espiritu enemigo de alarmas,
se pas6 muchos dias en su sala de armas;.

para velar el reto de sus pufios de acero
tuvo al cinto la espada como otro mosquetero!

Con una indiferente negligencia, elegant;
osado en la contienda, con la dama galante,

como el buscador de oro 61 buscaba el placer:
y lo hallaba en la lucha... o en la dulce mujer!

Tenia este aguerrido y mundano Cirano
de Bergerat que amaba a Chopin en el piano,

todas las aptitudes del leal caballero!
De sus manos filtraba en chorros el dinero;

-las monedas de oro mejor que las de cobre,
se las reparti6 siempre hasta con el mAs pobre.-

Con su clara conciencia de los series humans,
no se forj6 ilusiones al tenderle las manos.

Conoci6 la mudable naturaleza humana,
y la quiso de hermana.

Asi fu6 este esc6ptico: parad6jicamente,
descreido y creyente!

Un dia la hecatombe produjo sus estragos:
el delirio homicide rubric6 sus amagos.








Y 61 que se prodigaba con todos sus amigos,
mir6 triste a su lado... Y se hall6 sin testigos!

Sonri6 acerbamente... Dibuj6 una sonrisa
ir6nica y sutil que se perdi6 en la brisa!

Hombre propenso s61o al titinico empefio,
honraba su desd6n por todo lo pequefio!

Seguro de la ins6lita grandeza de su sino,
con tremendo desprecio, despreci6 lo mezquino!

Y apel6 al convertirse en martirio su vida,
al supremo derecho de llamarse suicide!

Con su pulso certero partiera un medall6n:
grave y serenamente se parti6 el coraz6n!

Descubri6se al morir, maestro en dar ejemplo,
para entrar a la Muerte como se entra a un temple!

(El mentor de la paz se destroz6 la vida:
iya la turba rugiente estarA complacida!)



Sefior, tal fu6 Wifredo: mor6 entire los grandes
imponiendo su hidalga corpulencia de Andes!


















A Jose Santos Chocano

A don Anletto Battisti



Chocano fu6 un poeta de altisimo decoro,
burilando su estrofa, engastAndola en oro!

Hijo de los Caciques y de los Capitanes,
era su sangre c6smico aluvi6n de volcanes!

(Pasan por el tropel de sus versos vibrantes,
de la entrafia terrestre esmeraldas tremantes!

Los corceles olimpicos, que ain quieren piafar;
el poema de amor sabiamente zurcido,
nubes vagas del cielo, rudas olas del mar...
Y el 6pico soneto desafiando el olvido!)

Marcial el firme paso, como de hombre de arrojos;
arrogante la testa, levantada la frente,
fingia su pupil amatista luciente
de vivaz altivez en los clAsicos ojos!









Benvenuto le did sus secrets nupciales,
y desde entonces fu6 portador de pufiales!

El Maestro inmortal de la antigua Florencia
infiltr6le en su espiritu la raz6n de su ciencia!

-Vive con el orgullo -como yo he vivido -
de un artist que fuese caballero y bandido!

Y Chocano ador6 sobre todo la vida,
con suntuoso ardor de presunto suicide!

Y cansado de todo y quiza de si mismo.
deseoso tal vez de llegar al abismo,

con la hoja empufiada, el cantor de lo fuerte
provocaba el peligro, desafiaba la muerte!

Al fin, quien, elegant portador de pufiales,
en las s6rdidas carnes de rugientes chacales,
noblemente irritado, sepultaba el pufial
de su pulcro, sonoro y magnifico verso,
de sus instantes tuvo un instant adverse,
y rod6 ensangrentado a los pies del chacal!


Habana, 1935.





) / i

















Yo


Yo soy un hombre triste, rebelde y pesimista,
con much de epicdreo, esc6ptico y sensual;
y se cifra el orgullo de mi mejor conquista
en que hable en mi balanza tanto el Bien como el Mal!

Yo s6 que fu6 mi siglo, el siglo diecinueve,
de pendenciera espada en cien lides triunfal;
con el ropaje antiguo y la estocada aleve
de una filosofia imprecisa y dual!

Creo en el hosco Nietzsche que en la fuerza descuella;
cat6lico y creyente, tambi6n creo en la estrella
que alumbr6 sobre el dulce Retablo de Bel6n...

Y cual buen sibarita seguir6 por la calle,
rumiando mis creencias y esperando a que estalle
el sonoro disparo que me rompa la sien!


















Envio


Al Dr. Horacio Ferrer



Horacio Ferrer: Ti que tienes en la cara
la condecoraci6n que el plomo te dejara

en los 6picos campos de la heroic manigua,
con tus finos oidos mi palabra atestigua:

Oye la ruda voz de un artist que labra:
quiere que sea espada noble cada palabra...

(Yo jur6 por el brillo fulgente de mi acero,
en todos los instantes lamarme caballero!)

Pero que sea espada... espada que taladra,
hidalga y pendenciera como a los hombres cuadra...

Asi ha de ser mi espada... mi palabra es asi,
hoja que lleva al pufio incrustado un rubi!


Toma en tus braves manos el libro de eleglas:
que sean tuyas tambien, pues que tambi6n son miasi




















OBRAS DEL AUTOR:



America, Patria de Cain (prosa pol6mica).
Confesiones de un Hijo de Otro Siglo (prosas).
A an Enemigo Invisible (pol6mica y ensayos).
El Libro de las Elegias versoss).


PR6XIMAS:

1933 (piginas de pol6mica y de Historia sobre los (1-
timos seis afios de Cuba, 1930-1936).
El Libro del Suicida versoss).




University of Florida Home Page
© 2004 - 2010 University of Florida George A. Smathers Libraries.
All rights reserved.

Acceptable Use, Copyright, and Disclaimer Statement
Last updated October 10, 2010 - - mvs