Group Title: República cubana.
Title: La República cubana
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 Material Information
Title: La República cubana
Series Title: República cubana.
Physical Description: v. : ill. ;
Language: Spanish
Publisher: S.n
S.n
Place of Publication: Paris France
Publication Date: April 1, 1897
Frequency: weekly
regular
 Subjects
Subject: Politics and government -- Periodicals -- Cuba -- 1895-1898   ( lcsh )
Genre: periodical   ( marcgt )
Spatial Coverage: Cuba
 Notes
Language: In Spanish and French.
Dates or Sequential Designation: Año 1, núm. 1 (enero 23 de 1896)-
General Note: Title from masthead.
 Record Information
Bibliographic ID: UF00080955
Volume ID: VID00065
Source Institution: University of Florida
Holding Location: University of Florida
Rights Management: All rights reserved by the source institution and holding location.
Resource Identifier: oclc - 13280711

Full Text











,~


Patria y Libertad


SUPLEMENTO AL NMERO DEL 1 DE ABRIL DE 1897


SRETA


CUEBA


Los hombres generosos y de buena voluntad con-
templan con el mayor inters y con ansiedad cada
da ms creciente, el espectculo que ofrece la Grecia
interesada en la salvacin de un pueblo oprimido,
harto ya de sufrir vejmenes y martirios de sus
tiranos..
Europa toda se ha conmovido, y por humanidad...
6 por egosmo, ha tenido que resolverse poner coto
los crmenes del Sultn asesino, como lo ha lla-
mado Lord Gladstone, y debe esperarse que el resul-
tado de la lucha ser el haber sonado ya para los cre-
tenses la hora de su libertad.
1 Honor, pues, las grandes potencias, si en este
cambio radical en la vida de un pueblo merecedor
de todo lo bueno, acaban por consultar su voluntad
y acatarla! Gloria los cretenses, que empuando
las armas y aprestndose morir antes que rendirse,
han dado un ejemplo al mundo de que an hay
mrtires de la libertad, y admiracin para los griegos,
que sin reparar en sacrificios ni en peligros hasta
para su propia nacionalidad, han sabido resucitar en
estos tiempos el espritu de la Grecia antigua!
La Redaccin de La Repblica Cubana, que se
cuenta entire esos hombres de buena voluntad que
siguen con avidz los sucesos de Oriente, porque su
causa es la causa de Creta, cre que en moments
tan preciosos como los actuales, no es una ilusin de
su parte, si, levantando su voz, logra hacerla llegar
los dems hombres generosos y de buena voluntad,
para que en la tertulia ntima, en la prensa, en el
libro, en el club, en el meeting, en las Cmaras y en
los consejos de gobierno, y en donde quiera que
haya corazones que latan por las buenas causes, se
preocupen tambin por la suerte de otro pueblo
oprimido y vejado que, con algunas etapas, lleva
medio siglo luchando por sacudir el yugo de sus
opresores. Ese pueblo es el pueblo cubano.
Dos aos hace que, vuelto levantar en armas de
manera ms formidable que en la guerra anterior de
los diez aos, luchan hericamente los hijos de Cuba,
afrontan impvidos la muerte, y estn dispuestos
convertir, en ruinas su patria, antes que seguir bajo
la oprobiosa dominacin espaola, que ha sido la
mas tirnica de los tiempos modernos, segn expre-
sin del gran orador espaol Rios Rosas, en las
cmaras en i863.
Para saber, qu grado de titnicos esfuerzos
estn los cubanos dispuestos llevar su lucha, no
hay ms que recorder que la anterior, que sostuvie-
ron desde 1868 hasta 1878, cost, segn lo proclam
el general Jovellar al declarar la pacificacin de la
colonia, 200,ooo cadveres y 400 millones de pesos ;
que el gobierno espaol decret 4,422 embargo de
bienes y 950 confiscaciones de propietarios cubanos;
que la destruccin de la riqueza de los particulares
pas de 200 millones de pesos, y que el pas necesit
ms de diez aos para reconstituirse. Hoy, como
entnces, los cubanos no reparan en sacrificios,
tienen perfect conciencia de la magnitude de su em-
presa, y aunque la guerra la lleve Espaa contra
ellos en la misma forma brbara y sangrienta que la
pasada, aun as no cejan ni cejarn una linea de
la actitud en que se han colocado, que es la de ven-
cer morir.
De esto es de lo que La Repblica Cubana
quiere que tomen acta los pueblos de Europa. A
ellos se dirige para decirles que aquellas atrocidades
de la guerra anterior se estn reproduciendo en sta
con la saa feroz que acostumbran los espaoles, y
que hizo execrable su nombre en Flandes y en sus
antiguos vireinatos de Amrica. Como muestra, no
hay ms que recorder que en los cinco primeros
aos de aquella guerra, fueron pasados por las ar-
mas 8,913 prisioneros cubanos ; que en un slo dia
y en un solo buque, fueron enviados la Isla de Fer-
nando Poo, en el golfo de Guinea, 250 deportados, en
su mayor parte personas de distincin, sin que los
ruegos del entnces obispo de la Habana pudiera
evitar esa condenacin muerte lenta, dado el clima
mortfero de aquella Isla ; que en un dia de luto,
que recuerdan aun con pavor todas la madres cu-
banas. el 27 de Noviembre 1871, fueron fusilados en
la ciudad de la Habana ocho estudiantes inocentes,
de 20 aos el mayor y de 17 el menor, cuya inocen-
cia fu probada despus, para afrenta del pueblo y
de los gobernantes espaoles ; que en otro dia de
luto para las families cubanas del propio ao de
1871, fu quemada viva por soldados espaoles del
brigadier Acosta, toda la familiar de un valiente jefe
cubano,cuya nia ms pequea slo tenia dos aos;
que el coronel Gonzlez Boet, despus de una comi-
da la que haba invitado various cubanos de signifi-
cacin, hizo entrar en la sala del convite sus sol-


dados, dndoles la rden de que no dejaran uno
vivo, como as sucedi ; que el general Valmaseda
en 1868 di una rden para que todos los conspira-
dores, sus cmplices y encubridores, fueran pasa-
dos por las armas, y en 1869 dict su clebre pro-
clama, que el ministry americano Mr. Fish calific
de infame document, en la que disponia que todo
cubano de 5 aos para arriba que fuese cojido pri-
sionero, fuera inmediatamentefusilado,y que todo
casero no ocupado por los espaoles fuese incen-
diado ; que el mismo ao de 1869, el general Dulce,
lanzado de Cuba por los espaoles de la Habana por
demasiado dbil y'humano, di, no obstante, la r-
den, publicada luego por el general Pelez en Ma-
drid en un folleto que imprimi, de que todo mdi-
co, abogado, escribano maestro de escuela que
cayese en poder de los espaoles, fuese fusilado en
el acto : que en 1871 se repiti la misma rden de
muerte contra todos los prisioneros, alegndose
que el nico modo de acabar la guerra era acabar
con los cubanos; que en 1873, establecida la Rep-
blica en Espaa, no por eso fu sta ms benigna
con los cubanos, pues el general republican Pieltain
autoriz una circular secret para que no se hicie-
ran prisioneros; que tambin en 1873, siendo gobier-
no Castelar, fueron fusilados53 tripulantesy expedicio-
narios del vapor americano Virginius, bajo la falsa
acusacin de pirates, no continuando el jefe espa-
ol los fusilamientos, porque el almirante ingls que
la sazn estaba en el puerto de Santiago de Cuba,
en donde se verificaba tan tremenda carniceria ame-
naz con bombardear la plaza si continuaban las eje-
cuciones, y no hace an tres aos que en los peri-
dicos americanos se lean anuncios llamando las
vctimas para percibir las indemnizaciones que tuvo
que pagar el gobierno espaol; y, por ltimo, que
en 1877, siendo general en jefe del ejrcito de Cuba
el mismo general Martnez Campos, pas ste una
circular reservada ordenando que no se dejaca vivo
ningn prisionero cubano.
Esta brevsima relacin, que ampliada llenara
pginas para un grueso volmen, da slo una so-
mera idea de la ferocidad empleada por los espa-
oles contra nuestros compatriotas hace ms de
veinte aos, ferocidad que, por desgracia, es la misma
que hoy emplean en las dos guerras coloniales en
que estn empaados; que es caracterstica en el
nico pueblo del mundo cuyo espectculo national
son las corridas de toros, y que solamente cesaria
mediante la intervencin de poderes ms fuertes, que
los obligasen regularizar la guerra, como los exi-
gen los principios de humanidad y de civilizacin
con que se honra este siglo.
El general Martnez Campos, censurado por los
espaoles por su demasiada humanidad con los cu-
banos, declar que l no podia estremrar ms sus
medidas de rigor,porque los cubanos curaban los
heridos espaoles y devolvan los prisioneros, y que
de seguirse el camino que se quera seguir en Cuba,
se cumplira el apotegma histrico de que Espaa
perderia todas sus posesiones en Amrica por culpa
de los mismos espaoles. El general Mrtinez Cam-
pos fu relevado, y el gobierno mand Cuba al
general Weyler, de quien todo el mundo sabe que,
siendo brigadier en la guerra pasada, fu destituido
por el general Pieltain, porque su conduct era in-
digna del uniform que vestia, por los hechos de
violacin, asesinatos y abusos de confianza que
diario realizaba .
Desde entnces en el suelo cubano no se hace
ms que cometer horrores sin cuento: las crceles
estan repletas de sospechosos; los presidios de
Africa, atestados; el hijo del general Garcia, en pre-
sidio por el slo delito de ser hijo de un general
cubano; las cubanas de distincin van las mismas
prisiones que las meretrices ms inmundas, y all
quedan confundidas unas y otras; el Dr. ameri-
cano Ruiz, muerto palos en su prisin; el co-
ronel Fonsdeviela cortando las manos y la cabeza
al jven cubano Pastoriza y trece cubanos ms por
tener amigos en la Revolucin; el general Melguizo,
martirizando al Dr. Delgado y otros familiares su-
yos hasta dejarlos por muertos, siendo obligado des-
pus el gobierno espaol pagar una indemnizacin
por tratarse de un sbdito americano; el general
Molina, acribillando balazos un grupo de fujiti-
vos cubanos en Cayo Espino. Ningn prisionero es
respetado : todo cubano que se coje, es fusilado, y
fusilados tambin los vecinos pacficos de los cam-
pos, que inspiran la ms ligera sospecha los sica-
rios de Weyler: el nmero de fusilamientos hecho
saber al pblico hasta Diciembre ltimo por los pe-
ridicos adictos al gobierno, pasaba de 900: las ma-


tanzas aisladas de ancianos, mujeres y nios, son
frecuentes en toda la Isla, y muchos estranjeros,
como el francs Mr. Betharte y su esposa, han su-
frido igual suerte, no valindole de nada este rico
propietario el haber izado en su morada el pabelln
francs : los hospitals de sangre de los cubanos son
incendiados y los heridos pasados cuchillo : La
Cruz Roja tiene absolute prohibicin de socorrer
los cubanos, y llega ya un crecido nmero el de las
mujeres violadas por la soldadesca espaola.
Matar, matar, es la consigna dada por Weyler:
para eso lo pidi la opinion pblica en Espaa;
para eso est en la desgraciada Cuba; y si no
fuera por las complications internacionales que ya
han asomado los Estados Unidos, nada habria que
lo contuviese. Y como si toda esa hecatombe de
vctimas humans no fuera bastante para mostrar
cmo hacen la guerra en Cuba los espaoles, los
ltimos bandos del general Weyler coronan perfec-
tamente la obra de ruina y desolacin que se ha
propuesto llevar cabo. A virtud de esos bandos,
todos los habitantes de los campos de Cuba han
sido obligados por la fuer;a abandonar sus
viviendas, y presencia de ellos las tropas espa-
olas se las han quemado y han destruido sus plan-
tos y sus animals, dejando el. terreno yermo y
convirtiendo en desierto todo el suelo de Cuba por
donde pasan. En cuanto los miseros campesinos,
sin ms recursos que la ropa puesta son conducidos
brutalmente, como manadas .de carneros los pue-
blos, morirse de hambre, porque los municipios
no tienen recursos de ninguna clase para alimen-
tarlos, ni tampoco hay muchas provisions en los
pueblos, dado que los cultivos y las cosechas, han
sido abandonados ante la orden brutal de Weyler.
He aqu el cuadro que present hoy, all en el
Nuevo Continente, otra isla tan desventurada como
Creta: he aqu la situacin por que atraviesa un
pueblo culto y civilizado, que no tiene otro delito
que amar la libertad y detestar la tirania.
De hijos ingratos y desnaturalizados trata Espaa
los cubanos, porque se vienen rebelando contra
ella hace medio siglo; y para contestar semejante
cargo, no hay ms que recorder que desde el ao
1854 el general Concha, que gobern la isla con
gran aplauso de los espaoles, porque hizo fusilar
cincuenta espedicionarios americanos que acom-
paaron al general Narciso Lpez, cuando ste
intent en i85i libertar Cuba de la tirania de su
Metropoli, profetiz que de no abrirse para Cuba
una era de libertades, haba que temer una revolu-
cin . El general -Serrano, regente que fu de
Espaa, dijo tambin en 1865, que si no se otor-
gaban reforms Cuba, era casi seguro que la
guerra surgiria . El general Martnez Campos dijo
en 1878, en una carta official al president del con-
sejo Cnovas del Castillo, que las promesas
nunca cumplidas al pueblo cubano y los abusos de
todo gnero cometidos por el gobierno, dieron causa
la Revolucin >. El ministry de Ultramar Be-
cerra, dijo en el congress espaol en 1885,que taras
veces se haba levantado un pueblo con motivo ms
fundamental que el pueblo cubano. Y en cuanto al
movimiento actual, un general de los que hoy comba-
ten en Cuba en defense de Espaa, Arolas, dijo los
pocos meses de estallar la guerra, que la insurrec-
cin cubana no era un movimiento artificial, sino
la esplosin del disgusto, el recelo, la desconfianza,
y el malestar de una colonia que, considerndose
mayor de edad, haba perdido por complete la f en
su metrpoli . El Sr. Ordax Avecilla, actual gober-
nador de la provincia de Puerto Prncipe, una de las
seis en que est dividida Cuba, poco de estallar la
guerra dijo en un folleto que public, que el actual
conflict es hijo de la poltica torpe, malvada im-
previsora seguida por el gobierno de Espaa.
Castelar, en Enero, escribi en El Liberal estas pa-
labras : Hagamos un exmen de.conciencia y con-
fesemos nuestras culpas : harto las hemos expiado
en tres guerras terrible, y por lo mismo, debe la
expiacin redimirnos y regenerarnos. En Cuba detu-
vimos la evolucin. Inerte la tuvimos bajo el rgi-
men militar... y bien pronto se oy el grito de Yara.
Yo mismo tengo ahora remordimientos, pues si los
problems coloniales me hubieran interesado como
los metropolitanos y les hubisemos dado una solu-
cin anloga con la dada por nosotros estos
ltimos, quizs hubiramos conjurado las plagas
que sufrimos ahora y tuviramos derecho ms
serenidad de conciencia. Desde la paz del Zanjn
(1878) hasta nuestros dias, bien pudimos descentra-
lizar la administracin de Cuba, dividir los mandos,
conceder los naturales participacin en su propio


gobierno, y no lo hemos lecho.... y el studio nos
dice que cuando se paran las evoluciones, sobre-
vienen las revoluciones en seguida. Y por ltimo,
un peridico de Madrid muy ledo, El Pas,
public en Septiembre de 1895 un artculo en donde
se le lo siguiente: Cuba ha sido para los
espaoles lugar apropiado para ejercer todo gnero
de cohechos, rapias y exacciones: alli han acudido
cuantos han sentido hambre y sed de riquezas, y los
medios con que las han adquirido no han podido
ser ms injustos: se le ha considerado como pais
conquistado y n como pueblo hermano. Y tanta
injusticia y tanta expoliacin como han sufrido los
cubanos, ha ido depositando con el tiempo tal sedi-
mento de odio y de venganza, que se ha desbordado
naturalmente. No nos alegramos de la insurreccin;
pero confesamos que nos parece muy natural y pro-
vocada por los gobiernos de la Restauracin .
Despus de estas citas, se puede decir con justicia
que son ingratos los cubanos? Y eso, que pasamos
por alto detalles que ellos slos justificara unarevo-
lucin, como el contenido en la clebre comunica-
cin del general Jovellar, del ao 1874, informando
al gobierno de Madrid de que la administracin
pblica en Cuba estaba tan corrompida que se
hacia necesario cambiar las tres cuartas parties de
sus empleados , y el revelado en la declaracin del
diputado Dolz en Madrid, el ao 1895, de que en
los ltimos veinticinco aos se habian defraudado
en la hacienda de Cuba ms de 200 millones de
pesos . i Y todava se llama ingratos los cubanos t
Recientemente, ltima hora, el Sr. Cnovas del
Castillo ha publicado en el rgano official del go-
bierno, un proyecto de reforms que dice sern apli-
cadas Cuba tan pronto como est pacificada la
mayor parte de su territorio ; y si se quiere saber en
punto reforms cul ha sido siempre la conduct
de Espaa con los cubanos, no hay ms que
reproducir las palabras del mismo Cnovas que
acaban de publicar los peridicos de Madrid: Nin-
gn espaol que por tal se tenga, ningn hombre
pblico que no quiera desacreditarse, puede pensar
que las reforms se falsen ni en su letra ni en su
espritu. Hay que interpretarlas con absolute since-
ridad, con una complete honradez. Slo as sern
tiles para la paz. Es preciso que todos los elemen-
tos liberals de Cuba se convenzan por los hechos de
la rectitud con que procede Espaa, y cualquier
obstculo que ello se oponga, tendr que desapare-
cer . Con lo cual se revela de la manera ms
evidence, que Espaa siempre ha engaado los cu-
banos y que son precisas todas esas solemnes pro-
mesas del Sr. Cnovas, para que los cubanos sepan
que ahora las reforms son una verdad y no una
supercheria, cosa qu Espaa ha hecho siempre.
Pero desgraciadamente, ya es tarde: es much la
sangre que separa hoy Cuba de Espaa, para que
sea viable una situacin que, aparte de estar cobi-
jada por unas reforms que cualquiera de las An-
tillas inglesas las tiene mejores, porque en cualquiera
su consejo de administracin es en totalidad elec-
tivo, el sufragio es una verdad y no un amao, y su
hacienda la manejan ellas mismas por complete,
parte de esto, Cuba espaola significara un pueblo
muerto," porque toda vida se estinguira ante la ne-
cesidad de pagar ella sla 400 millones de pesos de
deuda que Espaa ha contrado en nombre de ella,
pues nicamente los intereses arrastraran con todas
las fuerzas contributivas del pais y ningn rema-
nente babia de quedar para su fomento y progress.
Alea jacta este. Los que con las armas en la mano
luchan en los campos de Cuba por sacudir el yugo
de la dominacin espaola, lo acaban de decir por
medio de su jefe prestigioso el general Gmez y en
forma bastante esplcita: O nuestra independencia,
nuestro esterminio ; y los que los secundamos
en el Estranjero nos hacemos eco de tan grandiosa
resolucin, repitiendo unnimemente: O nuestra
independencia, 6 nuestro estermnio .
Spalo, pues, Europa, como ya lo tiene sabido
Amrica; y si para Creta y los cretenses ha'habido
en las naciones ms civilizadas de este Viejo Mundo
un movimiento de simpatia y una accin comn
para hacer de tan noble pueblo un pueblo libre, que
no olviden esas mismas naciones que all en el
Nuevo Mundo hay otro pueblo que merece con
igual razn y justicia ser un pueblo libre, y que el
inters de la humanidad y la civilizacin reclaman,
aun cuando no sea otra cosa, que se le reconozca la
razn que le asiste para conquistar su libertad.




























Patrie et Libert


SUPPLEMENT AU NUMRO DU 1r AVRIL 1897


LA


CREATE


ET


CUBA


Les homes gnreux et de bonne volont con-
templent avec le plus grand intrt et avec une
anxit tous les jours croissante le spectacle qu'offre
la Grce intresse au salut d'un people opprim,
las de souffrir les vexations et les martyres que lui
infligent ses tyrans.
SL'Europe entire s'est mue et, par humanit...
ou par goTsme, elle a do se rsoudre a mettre fin
aux crimes du sultan assassin, ainsi que l'a appel
M. Gladstne, et il faut esprer que le rsultat de la
lutte marquera pour les Crtois l'heure de la libert.
Honneur donc aux grandes puissances, si en ce
changement radical dans la vie d'un people digne
d'tre heureux elles finissent par consulter sa volont
ou par la respecter; gloire aux Crtois qui, saisissant
les armes'et se prparant mourir plutt que de se.
rendre, ont montr au monde qu'il y a encore des
martyrs et admiration pour les Grecs qui, sans se
proccuper des sacrifices et du pril pour leur natio-
nalit mme, ont su ressusciter a notre poque l'es-
prit de la Grce antique.
Le Rdaction de La Rpublique Cubaine suit
avec anxit les vnements d'Orient, parce que la
cause cubaine est la cause de Crte. Nous croyons
donc qu'en un moment aussi opportun, ce n'est pas
une illusion de notre part d'lever la voix et d'essayer
de nous faire entendre de tous les hommes gnreux
et de bonne volont afin que dans les runions in-
times, dans la press, dans le livre, dans le cercle,
dans le meeting, dans les Chambres et dans les
conseils de gouvernement, partout o battent des
coeurs pour les bonnes causes, on se proccupe
aussi du sort d'un autre people opprim et humili
qui, avec quelques moments de rpit, lutte depuis
un demi-sicle pour secouer le joug de ses oppres-
seurs.
Ce people est le people cubain.
Voil deux ans que,de nouveau soulevs en. armes
d'une fagon plus formidable que lors de la guerre
prcdente de 1o ans, les fils de Cuba luttent h-
rotquement, affrontant la mort impassibles et avec
la resolution de transformer leur patrie en un mon-
ceau de ruines plutt que de subir plus longtemps
le joug ignominieux de l'Espagne don't la domina-
tion-a t la plus despotique des temps modernes,
ainsi que le dclara le grand orateur espagnol Rios
Rosas devant les Corts en i863.
Pour savoir jusqu' quel degr de gigantesques
efforts les Cubains sont dcids a porter la lutte, il
suffit de rappeler que la guerre prcdente qu'ils
soutinrent de 1868 1878 a cot, d'aprs le gnral
Jovellar lorsqu'il dclara la colonie pacifie, 200,000
hommes et 400 millions de pesos; que le gouverne-
ment espagnol dcrta 4,422 saisies de biens et 95o
confiscations de proprits cubaines; que la destruc-
tion de larichesse,des particuliers dpassa 2oomillions
de pesos et que le pays eut besoin de plus de dix
ans pour-se reconstituer. Aujourd'hui comme alors,
les Cubains n'pargnent aucun sacrifice. lis ont
parfaitement conscience de la grandeur de leur
entreprise, et bien que l'Espagne ait pouss la guerre
au mme point de barbarie et de fureur que la pr-
cdente, ils ne modifient et ne modifieront en rien
leur ligne de conduite ; ils restent rsolus a vaincre
ou a mourir.
C'est de cela que La Rpublique Cubaine veut
que les peuples d'Europe prennent acte. II s'adresse
A eux pour leur dire que les atrocits de la guerre
prcdente se reproduisent aujourd'hui ainsi que la
rage froce don't les Espagnols sont coutumiers et
qui rendit leur nom excrable dans les Flandres et
dans leurs anciennes vice-royauts d'Amrique.
A titre d'exemple, il suffit de rappeler que, pen-
dant les cinq premieres annes de cette guerre,
8,913 prisonniers cubains ont t passs par les ar-
mes; qu'en un seul jour et surun seul navire furent
envoys dans l'ile de Fernando Poo, dans le golfe de
Guine, 250 dports, personnel de distinction en
majority, sans que les pritres de celui qui tait alors
.vque de La Havane aient pu viter cette condam-
nation mort lente, tant donn le climate mortel
de cette ile; qu'en un jour de deuil, don't se sou-
viennent avec terreur toutes les mres cubaines, le
27 novembre 1871, furent fusills dans la ville de La
Havane, huit tudiants innocents don't le plus ag
avait 2o ans et le plus jeune 17. Leur innocence fut
dmontre plus tard pour la honte du people et des
gouvernants espagnols; qu'en un autre jour de
deuil pour les families cubaines, au course de la m-
me anne 1871, fut brle vive par des soldats espa-
gnols du brigadier Acosta, toute la famille d'un
brave chef cubain don't le plus jeune enfant tait
une fillette de deux ans; que le colonel Gonzlez
Boet, aprs un repas auquel il avait invit plusieurs
Cubains de marque, fit entrer ses soldats dans la
salle en leur donnant l'ordre de ne pas laisser un
seul Cubain vivant..L'ordre fut excut; que le g-
nral Valmaseda, en 868, donna l'ordre de passer


par les armes, tous les conspirateurs, leurs com-
plices et ceux qui les cachaient et qu'il langa, en
1869, sa clebre proclamation que Mr. Fish, le mi-
nistre amricain, qualifia de document infdme. Dans
cette proclamation, le gnral Valmaseda dcidait
que tout Cubain de quince ans et au-dessus, qui se-
rait fait ,prisonnier, serait immdiatement fusill
et que toute habitation non occupe par les Espa-
gnols serait ncendie; qu'en la mme anne 1869,
le gnral Dulce, rejet de Cuba par les Espagnols
de La Havane comme trop faible et trop human,
donna, cependant, l'ordre, public aussitt en bro-
chure par le gnral Pelez a Madrid, defusiller im-
mdiatement tout mdecin, avocat, notaire ou
maftre d'cole qui tomberait entire les mains des
Espagnols; qu'en 1871, I'ordre de mettre mort
tous les prisonniers fut renuvel sous prtexte que
le seul moyen d'en finir avec la guerre tait d'en finir.
avec les Cubains; qu'en 1873, la Rpublique procla-
me en Espagne ne se montra pas plus bnigne pour
les Cubains. En effet, le gnral rpublicain Pieltan
approuva une circulaire secrte recommandant de
ne pas faire de prisonniers; qu'en 1873, lorsque
Castelar occupait le pouvoir, 53 hommes et expdi-
tionnaires du vapeur amricain Virginius furent fu-
sills sous la fausse accusation de piraterie. Le chef
espagnol ne fit cesser les executions que parce que
l'amiral anglais, qui se trouvait cette poque dans
Sle port de Santiago de Cuba o avait lieu cette pou-
vantable boucherie, menaga de bombarder la place
si les excutions continuaient; il n'y a pas encore
trois ans, on lisait dans les journaux amricains des
annonces appelant les hritiers des victims tou-
cher les indemnits que le gouvernement espagnol
dut payer; enfin, qu'en 1877, le gnral Martnez
Campos, tant gnral en chef de l'arme de Cuba,
envoya une circulaire secrte ordonnant de ne laisser
vivre aucun prisonnier cubain.
Ce trs bref expos qui, plus complete, remplirait
assez de pages pour un gros volume, ne donne
qu'une ide sommaire de la frocit employe par
les Espagnols contre nos compatriotes depuis plus
de 4ingt ans. Par malheur, cette frocit est la mme
que celle don't ils font preuve dans les deux guerres
coloniales actuelles. Elle est caractristique chez le
seul people du monde ot le spectacle national est la
course de taureaux et elle ne prendrait fin que par
l'intervention de pouvoirs plus forts obligeant les
Espagnols & faire la guerre rgulirement ainsi que
l'exigent les principles de l'humanit et de la civilisa-
tion don't notre sicle s'honore.
Le gnral Martnez Campos, blm par les Espa-
gnols pour son excs d'humanit l'gard des
Cubains, dclara qu'il ne pouvait pousser plus loin
les measures de rigueur, parce que les Cubains soi-
gnaient les blesss espagnols et rendaient les pri-
sonniers. II ajouta que si l'on continuait suivre
Cuba la ligne de conduite qu'on voulait adopter,
s'accomplir l'apophtgme historique, que l'Espagne
perdrait toutes ses possessions en Amrique par la
faute des Espagnols. Le gnral Martnez Campos
fut rappel et le gouvernement envoya Cuba le
gnral Weyler lequel, ainsi que tout le monde le
sait, avait t, lors de la guerre prcdente, des-
titu de son grade de brigadier par le gnral
Pieltain parce que sa conduite tait indigne de
l'uniforme qu'il portait a cause des violations, des
assassinats et des abus de confiance qu'il com-
mettait tous les jours. Depuis lors, sur le sol cu-
bain les horreurs commises ne se competent plus;
les prisons sont remplies de suspects; les bagnes
africains bonds; le fils du gnral Garcia est envoy
au bagne pour le seul dlit d'tre le fils d'un gnral
cubain ; les Cubaines de distinction sont envoyes
dans les mmes prisons que les matronnes les plus
immondes et l restent confondues avec elles; le
docteur amricain Ruiz est tu coups de bton
dans sa prison; le colonel Fonsdeviela coupe les
mains et la tte au jeune cubain Pastoriza et
treize autres Cubains coupables d'avoir des amis
parmi les rvolutionnaires ; le gnral Melguizo mar-
tyrise le Dr. Delgado et plusieurs de ses families et
les laisse pour morts, ce qui oblige le gouvernement
espagnol a payer une indemnit, caril s'agissait d'un
citoyen americain ; le gnral Molina crible de bales
un group de fugitifs cubains & Cayo Espino.
Aucun prisonnier n'est respect; tout Cubain pris
est fusill et l'on fusille galement les habitants pai-
sibles, les paysans sous le plus lger soupcon ins-
pir aux sicaires de Weyler; le nombre des excu-
tions par les armes public jusqu'en Dcembre der-
nier par les priodiques du gouvernement dpassait
neuf cents ; les meurtres isols de vieillards, de
femmes et d'enfants sont frquents dans l'ile entire
et de nombreux trangers tels que le Frangais
Betharte et sa femme ont eu le mme sort que les
Cubains. Ce riche propritaire n'a pas russi se
sauver en arborant sur sa demeure le drapeau fran-


gais; les ambulances cubaines sont incendies et les
blesss achevs coups de couteau. II est absolu-
ment interdit La Croix Rouge de secourir les Cu-
bains, et le nombre est dja grand des femmes vio-
les par la soldatesque espagnole.
Tuer, tuer toujours : telle est la consigne donne
par Weyler. C'est pour cela que l'opinion publique
espagnole a rclam sa nomination; c'est pour cela
qu'il se trouve dans cet infortun pays; n'taient les
complications internationales qui se sont dj pro-
duites avec les Etats-Unis, rien ne le contiendrait;
et comme si toute cette hcatombe de victims hu-
maines ne suffisait pas montrer comment les Espa-
gnols font la guerre Cuba, les dernires ordon-
nances du gnral Weyler couronnent parfaitement
l'oeuvre de ruine et de dsolation qu'il s'est propose
de mener a bien. En vertu de ces ordonnances, tous
les habitants des campagnes de Cuba ont t obli-
gs par la force abandonner leurs demeures et,
en leur presence, les troupes espagnoles les ont
brles en mme temps qu'elles dtruisaient leurs
plantations et leurs troupeaux, laissant la terre nue
et transformant en dsert tout le sol de Cuba sur
lequel ils passent. En ce qui concern les misrables
paysans, sans autre resource que les vtements qui
les couvrent, on les conduit brutalement, comme
des troupeaux de moutons, dans les villes o ils
meurent de faim, les municipalits n'ayant aucune
resource pour les nourrir, et les provisions tant
fort rares dans les villes depuis que les cultures et
la rcolte ont t abandonnes sur l'ordre brutal de
Weyler.
Voil le tableau que prsente aujourd'hui, dans le
nouveau continent, une autre ile aussi malheureuse
que la Crte ; Voil dans quelle situation se trouve
un people cultiv et civilis qui n'a commis d'autre
dlit que d'aimer la libert et de dtester la tyrannie.
L'Espagne traite les Cubains de fils ingrats et d-
naturs parce qu'ils se rvoltent contre elle depuis
un demi-sicle. Pour rpondre & cette.accusation, il
suffit de rappeler que ds l'anne 1854, le gnral
Concha, qui gouvernait l'ile ef qui fut applaudi par
les Espagnols pour avoir fait fusiller cinquante ex-
pditionnaires amricains qui avaient accompagn le
gnral Narciso Lpez quand celui-ci avait tent, en
i85, d'affranchir Cuba de la tyrannie de sa mtro-
pole, le gnral Concha prdisait que si l'on n'ou-
vrait pas pour Cuba une re de liberty, il fallait
craindre une revolution . Le gnral Serrano, qui
fut rgent d'Espagne, dit galement, en 865, que
si on n'accordait pas des rformes Cuba, il tait
presque certain que la guerre se produirait . Le
gnral Martnez Campos dit, en 1878, dans une
lettre officielle au president du conseil, M. Cnovas
del. Castillo, que les promesses jamais tenues faites
au people ciubain et les abus de tout genre commis
par le gouvernement donnrent raison a la Rvolu-
tion . Le ministry des colonies, M. Becerra, dit au
congrs espagnol, en 885, que rarement un peu-
ple s'tait soulev pour des raisons plus fondes que
celles du people cubain . Et en ce qui concern le
movement actuel, un gnral qui combat en ce
moment Cuba pour l'Espagne, le gnral Arolas,
a dit quelques mois aprs que I'insurrection avait
clat : L'insurrection' cubaine n'est pas un mou-
vement artificial; elle est I'explosion du dgott, de
la fatigue, du manque de confiance et du malaise
d'une colonie qui, se considrant comme majeure, a
perdu compltement la foi en sa mtropole. M. Or-
dax Avecilla, le gouverneur actuel de la province de
Puerto Principe, une des six qui forment Cuba, dit
dans une brochure qu'il a publie que le conflict
actuel est n de la politique stupid, perverse et im-
prvoyante du gouvernement espagnol; Castelar
qui, en janvier, crivait dans El Liberal: Faisons
un examen de conscience et confessions nos fautes :
Nous les avons suffisamment expires en trois guerres
terrible, et par cela nme l'expiation doit nous
racheter et nous rgnrer. A Cuba nous avons
arrt l'volution. Nous avons maintenu l'ile inerte
sous le regime militaire... et bientt le cri de Yara
se fit entendre. Moi-mme j'ai cette heure des
remords; si, en effet, les problmes coloniaux
m'avaient intress comme les problmes mtro-
politains et si nous leur avions donn une solution
analogue celle que nous avons donne a ces der-
niers, peut-tre aurions-nous conjur les maux
don't nous souffrons aujourd'hui, et aurions-nous
droit plus de srnit de conscience. Depuis la
paix du Zanjn (1878), jusqu' nos jours, nous au-
rions pu dcentraliser administration de Cuba,
diviser le commandement, accorder aux fils du pays
une participation dans leur propre gouvernement,
et nous ne I'avons pas fait... et l'tude nous dit que
lorsque l'volution s'arrte la revolution survient
aussitt , et, dernirement, un journal trs r-
pandu de Madrid, El Pais, a public, en septembre
895, un article dans lequel on lit : Cuba a


t pour les Espagnols un lieu appropri pour
I'exercice de toutes les subornations, de toutes
les rapines, de toutes les exactions. La se sont jets
tous ceux qui ont eu faim et soif de richesses, et les
moyens par lesquels ils se sont satisfaits ne pouvaient
tre plus injustes : on a considr Cuba comme un
pays conquis et non comme un people human. Les
injustices, les exploitations sans nombre don't les
Cubains ont souffert ont dpos peu peu un tel
sdiment de haine et de vengeance que le dborde-
ment a eu lieu naturellement. Nous ne nous r-
jouissons pas de l'insurrection; mais nous confes-
sons qu'elle nous parait trs naturelle et provoque
par les gouvernements de la Restauration.
Aprs ces citations, peut-on dire avec justice que
les Cubains sont des ingrats?
Et nous ngligeons quantit de dtails faits pour
rendre une Rvolution lgitime; par example: la
clbre communication du gnral Jovellar, en 1874,
informant le gouvernement de Madrid que l'admi-
nistration publique Cuba tait si corrompue, qu'il
tait devenu ncessaire de remplacer les trois quarts
des employs; et la rvlation du dput Dolz,
Madrid, en 1895, que pendant les derniers vingt-cinq
ans, plus de 200 millions de pesos avaient t sous-
traits au Trsor de Cuba . Et l'on persiste a traiter
d'ingrats les Cubains.
Rcemment, la dernire here, M. Cnovas del
Castillo a public dans l'organe official du gouverne-
ment un project de rformes qui, dit-il, seront appli-
ques Cuba des que l'ile sera pacifie en grande
parties. Veut-on savoir quelle a toujours t, en ma-
tire de rformes, I'attitude de l'Espagne l'gard
des Cubains ? II suffit de reproduire les paroles de
M. Cnovas lui-mme, paroles que viennent de pu-
blier les journaux de Madrid: Aucun Espagnol se
tenant pour tel, aucun home public dsireux de
conserver son credit, ne peut penser que les rformes
soient fausses en leur lettre ou en leur esprit. II
faut les interpreter avec une sincrit.absolue, avec
une loyaut complete. C'est seulement ainsi qu'elles
seront utiles la cause de la paix. I1 faut que tous
les lments libraux de Cuba se convainquent par
les faits de la rectitude avec laquelle l'Espagne pro-
cede et tout obstacle.qui se prsentera devra dispa-
raitre. I1 rsulte de ces paroles de la fagon la plus
vidente que toujours l'Espagne a tromp les Cu-
bains et qu'il ne faut rien moins que ces promesses
solennelles de M. Cnovas pour que les Cubains
sachent que maintenant les rformes sont chose s-
rieuse et non une de ces supercheries don't 1'Espagne
est coutumire.
Malheureusement, il est trop tard. Le sang qui
spare Cuba de l'Espagne est trop abondant pour
que puisse tre viable une situation appuye uni-
quement sur quelques rformes infrieures a celles
don't les Antilles anglaises jouissent, puisqu'elles
ont un conseil administration en totalit lectif,
qne le suffrage y est une vrit et non un leurre, et
qu'elles gouvernent elles-mmes leurs finances.
SD'autre part, Cuba espagnole ne reprsenterait plus
qu'un people mort, puisque toute vie s'teindrait
devant la ncessit ot l'ile se trouverait de payer
seule une dette, 400 millions de pesos de dette con-
tracte en son nom, par l'Espagne. Les intrts
seuls tariraient toutes les forces contributives du
pays et rien ne lui resterait pour son dveloppe-
ment et son progrs.
Alea jacta est. Ceux qui, les armes la main,
luttent dans les champs cubains pour secouer le
joug de la domination espagnole, guids par un.
chef plein de prestige, le gnral Gmez, l'ont dit
dans une forme suffisamment nette: Ou notre in-
dpendance, ou notre extermination. Et nous qui
les secondons l'tranger, nous nous faisons l'cho
d'une si grandiose resolution et nous rptons tous:
Ou notre indpendance, ou notre extermina-
tion.
Que 1'Europe le sache donc comme le' sait djb
I'Amrique ; et si pour la Crte et les Crtois, il y a
eu chez les nations les plus civilises du vieux
monde un movement de sympathie et une action
commune pour faire d'un people si noble un people
libre, qu'elles n'oublient pas, ces mmes nations, que
l-bas, dans le nouveau monde, il existe un autre
people qui mrite, avec autant de raison et de justice,
d'tre un people libre, et que l'intrt de l'humanit
et de la civilisation, pour n'en pas dire plus, exigent
la reconnaissance du droit qu'il a conqurir sa
liberty.



L'Administrateur-Grant: FOURREAU.

TROYES. Imprimerie G. ARBOUIN, rue Thiers, 120'


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