Group Title: República cubana.
Title: La República cubana
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 Material Information
Title: La República cubana
Series Title: República cubana.
Physical Description: v. : ill. ;
Language: Spanish
Publisher: S.n
S.n
Place of Publication: Paris France
Publication Date: March 11, 1897
Frequency: weekly
regular
 Subjects
Subject: Politics and government -- Periodicals -- Cuba -- 1895-1898   ( lcsh )
Genre: periodical   ( marcgt )
Spatial Coverage: Cuba
 Notes
Language: In Spanish and French.
Dates or Sequential Designation: Año 1, núm. 1 (enero 23 de 1896)-
General Note: Title from masthead.
 Record Information
Bibliographic ID: UF00080955
Volume ID: VID00061
Source Institution: University of Florida
Holding Location: University of Florida
Rights Management: All rights reserved by the source institution and holding location.
Resource Identifier: oclc - 13280711

Full Text























Patria y Libertad


REDACCIN Y ADMINISTRACIN SUSCRIPCIN EN FRANCIA
PARIS DcS8N6.
Un ao, pago adelantado ........ 20 fr. 22 fr,
20, Rue Saint-Vincent-de-Paul Ano PARIS Marzo I de 1897 N m. 60 Un sem ad ........ 11 fr. 11.50
Un trimestre, id. id. ...... 6 fr. 6.50
Telgrafo : REPCUBAINE EN EL EXTERIOR
SEn l -:B ET BLI C A. L OS JTETT EE S Un ano, pago adelantado................. 25 tr.
Un semestre, id. id. .................. 13 fr.
No se devuelven los manuscritos NMERO SUELTO..... O fr. 25 ets.


EL GENERAL SANGUILY


k on tan raras las vctimas cubanas
que han podido ser arrancadas
de la ferocidad insaciable del
gobierno espaol, que nadie
puede ni debe extraar la reso-
nancia que un hecho tal obtiene,
I; S ,y much menos todava, si la vc-
tima es de la importancia del general Julio San-
guily, quien acaba de ser puesto en libertad por
reclamacin del gobierno de los Estados Unidos.
Acostumbradas todas las naciones civilizadas
ver que la iniquidad de Espaa no ha respetado
la vida de hombres de los mritos, del general
Narciso Lpez, Joaqun de Agero, Plcido, Ra-
mn Pint, Goicoura, Jun Clemente Zenea y
tantos ms como llenan el martirologio cubano,
con justificado fundamento han esperado da
por da, durante dos aos, el desenlace que al
fin ha tenido el process del legendario jefe cuba-
no, pero desenlace que, en verdad, la mayora
no aguardaba, por lo mismo de ser otro el proce
dimiento espaol, segn ya dejamos dicho.
Y una vez que el preso ilustre se ve libre
en su patria de adopcin, es llegada la hora de
cumplir la promesa que hicimos hace algn
tiempo, de ocuparnos en su da de este asunto,
puesto que entonces consideraciones de much
importancia nos aconsejaban que debamos per-
manecer callados.
La prisin del general Sanguily, nadie, ni
por un slo moment, hubo de sorprender den-
tro ni fuera de Cuba. No era necesario que se
hallara complicado en la Revolucin actual: bas-
taba ser Julio Sanguily y ser dable reducirlo
prisin, para que el gobierno espaol no omitiera
el cumplimiento de media tan salvadora en
aquellas primeras horas de la guerra. El general
Sanguily pose una de las ms brillantes ejecu-
torias entire los veterans de Yara: valiente
con todo aquel valor que ignora por complete lo
que es el peligro: audaz y arrojado hasta la vio-
lencia, lo mismo para acometer que para defen-
derse; parte principalsima en unos y protago-
nista en otros de muchos hechos de la pasada gue-
rra: dolo de sus compaeros de armas; popular,
simptico y querido en today la isla de Cuba, ah,
cmo habia el vejete del general Calleja de per-
mitir que enemigo tan temible no estuviera con-
venientemente encerrado en el calabozo ms
pestilente, hmedo y obscuro de una fortaleza!
El motivo? la causa? la justificacin de aquella
media? Eso era secundario: se inventara un
delito, se formara un process, se dara largas
al asunto, y en tanto, Sanguily continuara pre-
so, si es que no mora tiempo, para descanso
y alegra de los espaoles.
Dos aos ha pasado el ilustre invlido en una


prisin y entire las manos de un fiscal espaol,
esa ave carnicera que constitute una especiali-
dad de Espaa. Dos veces ha ido entire bayonetas
ocupar el banco del acusado, y en ambas -
como no poda resultar de otro modo ha sido
condenado.
Mas el gobierno de los Estados Unidos ha sabi-
do con mano fuerte en guante ]lanco reclamar la
libertad de su sbdito, y el gobierno de Espaa
ha tenido que acordarla inmediatamente.
Pero de qu manera ha explicado la cues-
tin! i De qu modo tan falso hipcrita se es-
fuerza en que se crea que niicamente ha obede-
cido las buenas relaciones entire ambos gobier-
nos y la forma amistosa usada por los Estados
Unidos!
Tal parece que ha tenido por costumbre pro-
ceder de otra manera con los ciudadanos ameri-
canas, cuando
solamente basta
recorder la poca
en que fue preso
el general San- -
guily. Tambin
lo fueron por
aquellos das los
generals Agui- 1.-
rre y Carrillo, el
coronel Lpez Co-
loma y el perio-
dista Jun Gual-
berto Gmez; y
mientras
Aguirre y Carri-
llo se les pona
en libertad, re-
clamados por los
Estados Unidos,
Gmez se le
deportaba Ceu-
tay Lpez Co-
loma se le fusi-
laba en los fosos
de la Cabaa :
bien es cierto que
para desventura
de estos dos lti-
mos, el nico go-
bierno que poda
reclamarlos era
el mismo quelos
condenaba con crueldad tan inaudita.
Sin embargo, con raras excepciones, la prensa
de Espaa ha desaprobado la libertad del ge-
neral Sanguily, ms que por espritu de oposi-
cin, impulsada por el odio y por la sed de ven-
ganza, aunque ocultndose bajo una fingida in-
dignacin que dicen provocada por el acto hu-
millante que acaba de cometer Espaa. En su
clera, llegan hacer gran mrito de los indultos
concedidos los jvenes Zubizarreta y Jerz y
Varona, tal como si con ello se hubiera derro-
chado hasta la locura la decantada generosidad de
la metrpoli, y callando, por supuesto, que no
con mezquinas conmutaciones como la de esos dos,
sino con la libertad absolute de millares de pri-
sioneros espaoles, ha pagado el Gobierno Cu-
bano esa bien interesada y forzada nobleza de
que tanto se alardea.
Por su parte, La Epoca, entire las supuestas
razones con que maosamente pretend contes-


tar sus colegas, no ha olvidado hacer mrito
de una mera formula que no merece que nos
detengamos much en rebatirla. Piensa el diario
canovista, que es muy noble y que evidencia bue-
na fe alguna, exigir la palabra de honor un
preso acusado de complicidad en la causa que
ms puede honrar cualquiera, como es la de
la libertad de su patria, y por la cual ese mismo
preso ha combatido, ha derramado su sangre y
se ha cubierto de gloria? Cierto es que en la
teora y en la prctica del gobierno espaol, ha
jugado y jugar siempre gran papel el empleo
de today violencia moral y material, puesto que
la Inquisicin no ha sufrido en Espaa otro cam-
bio que el de hombres que la ejecuten; pero es
altamente ridculo que se ofrezca como razn
precisamente un hecho que no debe ni puede
exigirse en el caso que nos ocupa, por gobierno
ninguno que se
respete.
No han faltado
peridicos espa-
oles que hayan
calumniado al
general Sanguily
llamndole asesi-
no, tal vez, y sin
tal vez, preten-
diendo con esto
aligerar un tanto
Ia vergfienza que
pesa sobre los
compatriots del
conde de Valma-
seda y del carni-

as como otros se
han adelantado
anunciar que
Sanguily, (a pe-
sar de su palabra
empeada n, iri
muy pronto al
campo de la gue-
Srra reemplazar
>tal malogrado ge-
neral Jos Mara
Aguirre.
Aceptando -
aunque no es
verdad que el
gobierno espaol lo ha puesto en libertad sin
presin ninguna, y admitiendo que sea cierto
que Sanguily vuelva ocupar su antguo puesto
en los campos de batalla, pueden decirnos
esos peridicos, si han procedido de otra manera
los miles de prisioneros espaoles que de dos
aos la fecha viene poniendo en libertad nues-
tro Gobierno?
Vociferen cuanto quieran los espaoles, ya
para censurar, ya para justificar la media de
que ha sido objeto el general Sanguily. La opi-
nin pblica se hall bien al corriente de que la
gestin de los Estados Unidos, al reclamar la
libertad de uno de sus ciudadanos, ha arrancado
al patbulo espaol una vctima ilustre y ha de-
vuelto la independencia de Cuba una de sus
legtimas glorias.


4


1 \IC'TOlI: S DE LOS C'UBANOS
AGITACIN CARLISTA
WEYLER Y POLAVIEJA
FRACASOS DE ESPANA

Las ltimas noticias de la guerra, confirmadas
por diferentes conductos, anuncian que fuerzas cu-
banas han tomado la ciudad de Gines (provincia
de la Habana); otra fuerza ha atacado las posi-
ciones de los espaoles en la Vbora, poblado de
los alrededores de la ciudad de la Habana; y por
ltimo, en las montaas de Rub las tropas del ge-
neral Rus Rivera, muy bien atrincheradas, aca-
ban de rechazar victoriosamente los batallones al.
mando del general Surez Incln, quien tuvo que
ser reforzado por el general Obregn. Los espa-
oles confiesan que los cubanos eran muy nume-
rosos, que hicieron uso de la dinamita y que el com-
bate fu muy sangriento; pero nicamente declaran
haber experimentado como bajas setenticinco he-
ridos y veinte muertos.

Es ya un hecho que los carlistas se han lanzado
al campo de la guerra, aunque en pequeos grupos.
La agitacin es cada vez ms profunda en la prensa,
en los circulos politicos y en las provincias en que
predominan ms los partidarios de D. Carlos de
Borbn, y hasta se designan funcionarios impor-
tantes, de evidence complicidad. El gobierno, por su
parte, se esfuerza en near toda importancia al
movimiento.

Los generals Weyler y Polavieja han pedido
nuevos refuerzos, apesar de las victorias que diaria-
mente confan al telgrafo. Esto viene dificultar
sobremanera la situacin del gobierno espaol, pues
la par que los recursos faltan para esos envos, la
agitacin carlista obliga no distraer tropas que han
de ser imprescindibles muy pronto para la defense
de dicho gobierno en el interior de Espaa. Por eso
Cnovas del Castillo se ha visto forzado negarse
la peticin de Weyler, por ms que la de Pola-
vieja haya tenido que acceder contra todo su deseo.

Est confirmado que el proyecto de reforms
anunciado en Cuba, ha sido un complete fracaso.
Lo mismo nuestro venerable Presidente y nuestro
valiente General en Jefe, que el ltimo de los cuba-
nos que luchan en las filas del Ejrcito Libertador,
as como los que se hallan en la emigracin, todos,
absolutamente todos han rechazado y rechazarn
toda proposicin que no se base imprescindible-
mente sobre la complete independencia de Cuba.
En estos das ha fracasado una comisin de tres
individuos que fu Pinar del Rio proponer las.
reforms y la paz al indomable general Rius Rivera.
No solamente recibieron la negative ms categrica,
sino que se les advirti que serian condenados
muerte, como traidores, si volvan con otra propo-
sicin cualquiera bajo otra base que la de indepen-
dencia.
Otro fracaso acaba de sufrir el gobierno espaol.
Al llegar el plazo fijado, se ve que no tiene con qu
efectuar el pago del primer cupn del emprstito
interior celebrado hace muy poco tiempo. Esto,
como no poda menos, ha agravado considerable-
mente la situacin moral y material que reina en
toda Espaa, y viene hacer ms dificil el modo de
adquirir un poco de crdito en el extranjero.


*


~0\~9








MARZO 11, 1897.


PARA LOS HBRIBDOS ICBANOS

SUSCRIPCION ABIERTA POR


7me Lista :


M. C. S. M. Duval, rentista........ ....
M. Emcg~ ...... ..................
M"' A. B. C..........................
M"' Juana de Arco......................
M. Vailler, tailleur ................ ....
Una parisiense de padres cubanos........
M. Eugne Chatelain, ex-redactor en jefe
de la Revue Europenne.............
Un cubano ...........................


Francos.
20.00
5.oo
20.00
10.00
I.oo
S.00

2.oo
2.00


Total.......... ...... 61.oo
Total anterior........... 617.55

Total general............ 678.55

Nota. Los donativos deben enviarse al direc-
tor al administrator de La Repblica Cubana,
20, rue Saint Vincent de Paul, escribiendo con today
claridad los nombres; apellidos, profesiones y' can-
tidades, fin de evitar errors en las listas que pu-
blicamos. Todos los donativos que figuran en la
list que antecede han sido entregados al Sr. Doctor
Betances, Delegado del Gobierno Cubano en Paris,
y cuyo recibo tenemos la disposici6n de los
donantes. N. de la R.
--. I ---- *--- '


LAS REFORMS


Al fin, la olmpica magestad de D. Antonio Cno-
vas del Castillo se ha dignado hacer saber al mundo
atnito, hasta qu grado llega su generosidad con el
pueblo cubano, concedindole aquellas reforms
nunca vistas ni oidas que anunci enfticamente en
el parlamento espaol, y que haban de ser el asom-
bro de los mortales. Pobre Cnovas! A lo que ha
venido quedar reducido A una especie de cabeza
de turco que ms promueve risa que otra cosa
IY- eso llaman gran estadista en Ja tierra de los
frailes y toreros! Y eso llaman grande hombre
en la tierra de las castauelas y del repamplillao!
Asi va ello, y as seguir.
Pero tomemos la cosa por lo srio, y veamos lo
que son las tan famosas reforms.
Desde luego, ha de llamar la atencin de todo el
mundo esa marcada insistencia de Cnovas en el
prembulo y en sus interviews con los periodistas,
de que no hay nada de mistificacin ni nada de su-
perchera en las reforms, que l ha entrado en la
va reformista con toda sinceridad y dispuesto
cumplir su palabra. Y qu quiere decir esto? Qu
revela? Ah! quiere decir y revela, que como los
gobernantes espaoles en esto de reforms en las
Antillas no. han hecho ms que engaar los antilla-
nos, por eso el Sr. Cnovas muestra ahora tanto
empeo en que lo crean y en sostener que esta vez
la cosa va de vras. Tu dixisti. Vase ahora cunta
razn han tenido siempre los cubanos en decirse
engaados, y cun grande ha sido siempre
su candidez en estar creyendo sus opresores,
que durante aos y aos no han hecho ms que
supercheras bajo la capa de generosas reforms,
siendo la ms gorda, la del Pacto del Zanjn,
sobre la cual hasta el hoy marqus de Montoro
dijo en su dia, que no se haba cumplido los cu-
banos lo que en el Zanjn se convino, porque se
les haba dado una organizacin poltica distinta de
la que estuvo en la mente de todos, y ioh coinci-
dencia! fue el mismsimo Sr. Cnovas el autor de
la suplantacin. Por eso se afana tanto ahora para
que lo crean, y nadie duda de sus buenas inten-
ciones; pero el que hace un cesto hace un ciento,
dice un refrn de su tierra.
Entremos ahora en el exmen de las bases del
proyecto del clebre malagueo, el cual ser muy
somero, porque no tenemos tiempo ni lugar en el
peridico para hacer algo que tenga la extension
que el asunto require.
Todo el aparato de las reforms descansa en un
supuesto que encierra la ms perverse de las inten-
ciones. Este supuesto es que los electores para el
consejo de administracin, diputaciones y ayunta-
mientos, sern los mismos que hoy eligen estas dos
ltimas corporaciones, es decir, que el cuerpo elec-
toral, no se toca, que seguir siendo el mismo que
-hasta aqu. Y se quiere saber por qu? Porque ese
-cuerpo electoral est preparado de modo que el
,triunfo de los espaoles sea seguro; porque ese
,cueryo electoral es el que, por medio de los atrope-
llos ms inauditos, ha hecho que teniendo Cuba
800,000 cubanos y 16o,ooo espaoles, en su repre-
sentacin en Cortes, en las diputaciones y en los
ayuntamientos hayan sido siempre los segundos
los que han vencido los primeros; porque ese censo
electoral es la obra ms vil y ms infame en que
han venido poniendo su empeo los espaoles y el
gobierno para mangonear su sabor toda la admi-
nistracin de Cuba.
iY esta en la sinceridad de que blasona el Sr. C-
novas! Hipcrita! Bien sabe l que toda la palabre-


ra de las reforms son papeles mojados teniendo
en sus manos el censo electoral.
Por eso aparece tan echado hcia adelante'y tan
liberalote. Esa era precisamente la prueba ms
grande de su sinceridad; pero buen seguro que la
hubiera dado, porque l sabe perfectamente lo que
se trae entire manos. Ya lo dijo Sagasta y ya lo dijo
Labra: sin el sufragio universal, que existiendo
en Espaa debiera existir en Cuba para que los cu-
banos fueran iguales los espaoles y no de una
categoria inferior, no hay reforms de verdad: la
mistificacin salta la vista; el engao'es mani-
fiesto.
Prosigamos nuestro exmen. Los hombres polti-
cos de Madrid estn gritando en todos los tonos
que Cnovas ha ido ms all de la autonomia pro-
vincial y municipal, puesto que lo que concede las
diputaciones y municipios cubanos, es una verda-
dera independencia. Pues ya lo creo 1 Se trata de
una independencia que iace'.muerta, y el impertur-
bable malagueo dir: Ahi me las den todas. Y
en efecto, calculemos. Antes del ltimo brillante
emprstito national, en que lo que ms brilla es la
generosidad de los espaoles dndole dinero la
patria al 6 p. o/o y con garantias de la renta mejor
de la nacin, la deuda de Cuba, segn dijo el n-
clito Romero Robledo, ascenda 333 millones de
pesos, de modo que despus del emprstito que ha,
sido, de 80 millones, ha subido 413 millones, que,
al 5 p. 1oo de inters represent 20 millones de pesos
anuales que tendr que pagar Cuba, yndose, ade-
mas, ese dinero del pas, porque toda esa enorm-
sima deuda est situada en el Extranjero en la Pe-
nnsula.
L. D.
(Continuar.)




Y AHORA?


Se sabe que en el bombardeo de Creta, la escua-
dra alemana dispar proyectiles de melinita.
Un telegrama del da 7 participa que los cristia-
nos trataron de volar con dinamita una posicin en
Malaxa.
Pues bien: cuando naciones como son Alemania
y Grecia, emplean para combatir dos de los explo-
sivos ms destructores que se conocen, con qu
justicia, ni derecho, ni razn se ha osado repro-
char los cubanos el uso de la dinamita contra los.
espaoles? Por qu no se llama ahora asesinos y
bandidos los alemanes y griegos, puesto que hacen
la guerra como los cubanos ? Y si aquellos no lo son,
por qu han de serlo estos?

------ .--- --


EL GENERAL MACEO


ITALIA Y CUBA
Los italianos nos vienen demostrando desde hace
algn tiempo sus simpatas. Los. cubanos agradecen
vivamente esas manifestaciones honrosas. Honrosas
por venir de quien vienen, del pueblo ms grande
de la historic, por su genio guerrero, por su
arte incomparable del renacimiento y hoy por la
revolucin que ha iniciado en la antropologa
criminal y en el derecho civil. Pero dejemos la
pralabra La Tribuna de Roma, el peridico de
ms circulacin en la Ciudad Eterna:

Por Cuba
A la memorial de Maceo
En el teatro Esquilicio, plaza Vittorio Emanuele,
se han congregado hoy las dos ms de mil
personas.
En el escenari, entire estandartes de varias
asociaciones de Roma y la ensea cubana, se desta-
caba un busto cubierto de seda verde.
A la entrada estaban Bovio y el cubano Caymar
aconpaados de los miembros del Comit Central
Italiano por la Libertad de Cuba. Entre otras perso-
nalidades advetimos alli las siguientes : Barjelai,
Zuccari, Ferrari, Frotti, el coronel Gottoro, Felice
Albani, el consejero Nissoluir y otras muchas nota-
bilidades de la democracia romana. En los palcos,
muchas damas.
Los caballeros mostraban en el ojal de la levita
la insignia cubana. Entre los representantes de la
prensa figuraban algunos corresponsales alemanes.
Laorquestatocaba el himno cubano, mientras el p-
blico aplauda frenticamente.
El doctor Falco pronunci algunas palabras para
dar cuenta de los trabajos de propaganda del
Comit Central. Repetidas muestras de aprobacin
interrumpieron al orador, principalmente cuando se
refiri la importancia de la Repblica Cubana en
el progress de la humanidad.
El seor Caymar, por medio del cual enva Italia
al pueblo cubano un fraternal saludo, se levant
gritando: Viva Italia! En medio del ms delirante
entusiasmo, al son del himno de la redencin cuba-
na, todo el pblico en pie, se descubri el busto,
en bronce dorado, de Maceo, obra del escultor Va-
lente. El doctor Falco ley los telegramas de adhe-
sin recibidos de distintas parties de Italia.


Despus habl Bovio. Resumir su monumental
discurso es impossible. El filsofo napolitano trat
maravillosamente la cuestin de Grecia y la de Cuba.
S- ....... .......... ...... ... ..... .... ..........i
De Mace dijo que sus hazaas lindaban con la
leyenda. A Mart le llam el Mazzini cubano. Su
discurso, lleno de fuego, de amor por la humanidad,
de admiracin por el pueblo cubano que sostiene
herica lucha contra la monarqua espaola, electri-
z al distinguido concurso. La figure de Maceo te-
na vida y movimiento al conjuro de su palabra elo-
cuentsima.
La concurrencia se precipitaba para felicitar y
abrazar a Bovio, mientras resonaban nuevamente
en la sala los acordes del himno cubano.
A las cuatro, disuelta la reunin, el pueblo acla-
maba en la plaza Vittorio Emanuele Bovio y
Caymari, haciendo votos por el triunfo d la Revo-
lucin Cubana.
Con qu palabras dar las gracias alilustre Bovio,
honra y pres de la ciencia italiana, por la hermosa y
desinteresada propaganda que hace en favor de la
redencin de la Gran Antilla?
Cunto nos consuela y fortificael espectculo que
da Italia en estos moments de augustia para los
cubanosl
No, no estamos slos. El coraz6n de ese gran
pueblo de artists y pensadores late al unsono del
nuestro.





EL SR. BARNET

Aunque tarde para poder anunciarlo en'nuestro
ltimo nmero, hemos tenido el sentimiento de
saber que el da 4 dej de. existir,en esta ciudad el
respectable compatriota Sr. Jos Barnet, jefe de una
familiar distinguida de la cual forma parte su hija la
seorita Mara Josefa, escritora ventajosamente co-
nocida por su colaboracin en El Almendares y
otras publicaciones de la Habana.
Damos los desconsolados deudos del Sr. Barnet
nuestro psame ms sentido.



--------- ^. ---------


EL MODO DE GUERREAR EN CUBA


Dicen que es guerra de partidas. Norabuena; ms
no por eso deja de ser tambin guerra de fuerzas or-
denadas.
Las fuerzas francas, los simples guerrilleros, las
partidas sueltas, no dan batallas en campo raso, co-
mo las de Peralejo y Coliseo; ni acometen y destru-
yen en cerco metdico y regulado una y ms lneas
de fuertes; ni dan cargas de caballeria que obligan
former el cuadro, ltimo extremo del combat de-
fensivo que no se apela sino en caso de inminente
derrota, qne debe haber sido el caso ordinario en
esta lucha, porque cada moment nos ha dicho el
telgrafo que los espaoles se haban visto forzados
aqu y all former el cuadro.
A periodistas y diplomticos les es dado decir lo
que piensan 6 no piensan; pero los hombres del
arte de la guerra no les permit su conocimiento
tcnico el afirmar antojadizamente la excelencia de
accin de una guerra, sin motivos fundamentals para
decirle, y sin pruebas con que autorizar lo dicho.
En Santiago, capital de Chile, territorio en donde
estn Chacabuco, Maip y Pudeto, nombres fami-
liares los eternos vencedores de los americanos,
hay un cuerpo de oficiales superiores, que tiene una
positive cultural military.
Son buenos jueces en la material: preg.nteseles,
y cuanto ms inteligentes sean, tanto ms viva ad-
miracin confesaran la direccin y conduct de la
guerra en Cuba.
En Berln hay un Club Militar, various clubs: el
telgrafo cont que uno muchos, asombrados de
la habilidad de los enanos en su lucha con los gi-
gantes, haban resuelto estudiar la causa de la supe-
rioridad mostrada por los pequeos contra los gran-
des,
Otro pueblo inteligente, de los nuestros, casi par-
cial de Espaa, fuerza de tener que ser circuns-
pecto con la masa espaola que alberga, tiene tam-
bin clubs dedicados solaz y studio de los hom-
bres de armas: ahora mismo, convencidos de que
alguna gran razn hay, y no ideolgica, sino tcnica,
lgica y metodolgica, en esa estraa superioridad de
los inferiores en todo, mnos en entendimiento y
cultural, han decidido poner en studio los motivos
razonados de lo que ellos no han vacilado en consi-
derar carcter cientfico de la guerra de Cuba.
Aun sin autoridades, uno que haya aprendido
andar sin andaderas, ve con los ojos que la organi-
zacin del ejrcito de Oriente por Maceo, enfrente y
perseguido de un enemigo disciplinado; que la orga-
nizacin del ejrcito del Centro, llevada cabo por
Mximo Gmez, en medio de columns volantes di-
rigidas contra l; que la march Occidente, por en
medio, y veces 'a la vista de cerca de cuarenta mil
soldados estacionados para evitarla; que la ocupacin
de Pinar del Rio; que la donosa desocupacin, hecha
como por arte de magia, de esa misma comarca le


gendaria; uno que tiene vista ve que no es de guerra
de partidas el conjunto de esos hechos militares.
Guerrilleros, por supuesto, y de los que mejor han
imitado los que contra Cartago, contra Roma,
contra los Godos, contra Carlo Magno, y antes y
despus de este gran frahko, contra los rabes de
Toledo, de Crdoba y de Granada, contra los aus-
triacos en la primera guerra borbnica de Sucesin;
contra los franceses en la ltima guerra de Indepen-
dencia; contra los cristinos y alfonsinos en la segun-
da y tercera guerra de sucesin borbnica, han en-
seado la guerra del dbil contra el fuerte, del iner-
me contra el armado, del subyugado contra el yugo.
Peto no slo guerrilleros: son un verdadero ejr-
cito de operaciones regulars, con planes de cam-
paa muy ms precisos certeros hasta ahora, que
los concebidos por los generals espaoles.
Como los espaoles en las guerras de Indepen-
dencia que tan amables los hacen en la historic de
esas guerras; como los flamencos contra los espa-
oles; como Pez contra Boves; como Manuel Ro-
drguez contra Marc, contra los soldados de
Marc; como todo ejrcito de ciudadanos contra
todo ejrcito de soldados, los cubanos repiten la his-
toria, porque, para mostrar la correlacin de causes
y efectos, la historic se repite.
Haciendo lo que han hecho todos los pueblos que
se levantan poner dique una dominacin, se han
acojido en el 'primer moment las montaas: tan
incapaz se es de conocer el papel de las montaas
en la historic? Cuando falta la montaa, se toma
la cinega: se ignora el papel de los pantanos en
la historic military y poltica de Roma, de Germania
Magna, de los sajones contra los normandos en In-
glaterra? Cuando falta la cinaga, la manigua. Se
olvida que, en la ley de procedimiento cosmolgica
que la llama adaptacin, todas las vidas son ampa-
radas por la naturaleza contra las fuerzas que pue-
den destruirlas, dndoles colors, formas, aspects,
albergues, concordes con su necesidad de preservar-
se de las contingencies de su debilidad.
Usar de la manigua contra los espaoles, como
los espaoles usaron de los matorrales de la sierra de
Jaca contra los rabes;: contra un ejrcito organizado
mansalva en cuarteles, escuelas y academias, como
pobres moriscos perseguidos por la estuitidez
fantica se enseorearon de las Alpujarras; ampa-
rarse en la cinaga de Zapata, como los defensores
sajones de Inglaterra se ampararon en los pantanos
del Neu y del Ousa, ljos de ser motivo de menos-
precio, es motivo de alabanza para la historic.
Y cuando de esos recursos de adaptacin se saca
partido para una guerra de diez aos, contra un
ejrcito de ms de doscientos mil soldados regulars
y ms de ochenta mil voluntarios, hecho que se rea-
liz6 en el decenio; obra de eunucos ser la historic,
si no tiene clamores de admiracin para esos dbiles.
Y si, como sucede ahora, el conocimiento perfect y
el fcil y omnmodo manejo de esos recursos da
los dbiles el gobierno del suelo, el uso total del te-
rritorio no dominado la vez por fuerzas de mar y
tierra, el libre movimiento por toda la zona no lito-
ral del pas, psimo historiador ha de ser el que no
induzca de estos hechos la existencia real, efectiva y
positive de una fuerza tan organizada como la re-
querida por el embrionario derecho de gentes para
asegurar la beligerancia de un combatiente.
La fuerza est organizada, y perfectamente orga-
nizada: en primer lugar, como unidades tcticas y
estratjicas, segn las necesidades y conveniencias
inmediatas de la guerra de recursos; en segundo
lugar, como institutes militares preparados de
antemano para el uso y manejo de un arma deter-
minada.
Unidades tcticas, los escuadrones, batallones y
subdivisions de cada u.no de los cuerpos en que
est distribuido el Ejrcito Libertador; unidades
estratjicas, cada uno de los cuerpos de ejrcito,
situados en posiciones estratjicas: uno en la parte
Oriental de la isla, fin de tener en jaque las fuerzas
espaolas de Santiago de Cuba, Guantnamo y
Bayamo; otro en el Centro, fin de contrarrestar
las fuerzas del' Camagey, de las Villas y Coln;
otro en las cercanas de Matanzas, fin de amenazar
la Habana por Oriente; otro, en fin, en la ms
eminentemente estratjica posicin de esta guerra,
en Pinar del Rio, fin de inmovilizar una parte del
ejrcito espaol, y fin de mantener inquieta la
capital de la Isla, centro de atraccin y meta del
Ejrcito Libertador.
Al rededor de la Habana, para hacer ms eficaz la
accin de las fuerzas de Matanzas y de Pinar del
Ro, operan autonmicamente las partidas necesa-
rias fin de distraer la atencin de las fuerzas
espaolas; mantener viva la excitacin de las pobla-
ciones circunstantes, aprovechar coyunturas favo-
bles ; en suma, desempear la funcin de explora-
dores, que ahora se sabe por las prticas y teoras
de la guerra cun important funcin es, tal, lo
que veo de lejos, es el papel de esas partidas.
De ese modo, no hay nada en el estado actual de
las fuerzas militares de los independientes, que
autoriza nadie hablar como de guerra de parti-
das, de una guerra perfectamente organizada.
Perfectamente, n. De los cuatro institutes nor-
males en la organizacin de un ejrcito modern,
falta la artillera. A escepcin de los cuatro caones
tomados por el general Serafin Snchez en el cerco
y toma de los fuertes de Taguasco ; escepcin de


~aP~Fi~u~c~,a C1;SE~iirap








MARZO 11, 1897;


otros seis ocho torados en alguna otra funcin de
guerra, la nica artillera de que disponen los liber-
tadores de Cuba son dos tres Hawkins, una dos
mquinas de propulsion de melinita y dinamita,.
quiz algn otro incomplete instrument de esa
especie; cuerpo de artillera propiamente tal, no
existe para ellos.
En cambio, los espaoles disponen de cuantos
recursos puede disponer el institute de artillera en
un ejrcito de antiguo organizado. No ha.mucho,
en la batalla de Segura, debieron la artilleria el no
ser derrotados: la posesin de la Habana, eso la
deben.
Pero, de la desigualdad de fuerzas y de la signi-
ficacin efectiva del esfuerzo hecho por Espaa al
anviar ms de doscientos mil hombres Cuba, ya
dir las palabras necesarias.
Ahora, vase, en dos tres hechos de la guerra
actual, la manera de combatir.
Combaten, como Fabio: reservan sus fuerzas,
esquivan todo encuentro en que no son superiores;
atacan siempre que se conocen superiores, y siempre
que pueden arrebatar recursos, vituallas abaste-
cimientos al contrario. Esa es la tctica fabiana, y
tanto es de grupos partidas, como de masas mi-
litares.
Combaten como Lautaro: cansar al enemigo,
fatigarlo, postrarlo, igualar de ese modo las dife-
rencis, oponiendo fuerzas 'fragmentadas, primero
un grupo, luego otro, siempre alguno, cuando ya
est jadeante el enemigo. Esa es la estratejia lau-
tarina.
Como se acaba de ver por todo el mundo, en
Pinar del Ro, otro de los procedimientos tcticos
de los cubanos es dispersar sus fuerzas, siempre que
son superiores las contrarias, y operar contra ellas
como el rompe-olas contra la fuerza contraria; de-
sunidola. Al contrario, como se vi en la.occupa-
cin de las Villas, concentran sur fuerzas, siempre
que as igualan . superan las que necesitan do-
minar.
Si eso no es organizacin, y si esa organizacin
no. es digna de studios, cuando se trata de conocer
todos los factors de esa nobilisima lucha por la
independencia, que se diga, ahora qne hay hechos
que pueden servir de base un juicio. Las palabras
son palabras ; todos los das las trae el telgrafo y
las lleva.
Eugenio M. Hostos.

-------^ Z ~i-----


i ATENCION, CAPITALISTS !


Para que los capitalistas vayan abriendo los ojos,
copiamos lo siguiente de El Diluvio de Barcelona:
Siguen los 'que se prestaron concurrir al
ltimo emprstito, en la misma situacin que
tiempo atrs, es decir, sin haber hecho efectivas an
las facturas de los cupones y amortizacin corres-
pondientes al primer trimestre, que venci el da
15 del mes pasado, y continan tambin sin cobrar
los tenedores de las facturas de cupones que ven-
cieron en i' de Octubre del ao pasado y en i. de
Enero del present. Y hallndose como se hallan
sin cubrir estas atenciones, pesar de la afirmacin
gratuita de la prensa oficiosa, de que todas las fac-


turas que se haban recibido en la direccin general
estaban despachadas, se habla ya de que el gobierno
tiene el propsito de hacer una ampliacin de
emprstito para tender los gastos de las guerras
de Cuba y Filipinas.
Quin ser el cndido que se preste concurrir
con su ahorro la ampliacin del emprstito, viendo
de qu modo el gobierno cumple sus compromises?
Porque si no ha podido el gobierno hacer frente
al primer vencimiento, aydenme ustedes sentir lo
que ocurrir con-los dems.

-----m a ----


CHOTEO


La Epoca y El Globo de Madrid calumnian cobar-
demente al Dr. Betances.
Como la mayoria de los politicos espaoles es una
piara de ladrones, se figure que todo el mundo roba.
Hay gentes que juzgan del mundo por lo que pa-
sa en su barrio:
Mandan Weyler Cuba para que mate, y Wey-
ler no slo mata, sino que roba.
Romero Robledo hace chanchullos con la Tra-
satlntica.
Bosch y Fustegueras se queda con medio ayun-
tamiento. Ah est Cabriana, que no me dejar
mentir.
Castelar predica la paz para seguir sus enjuagues
con Mr. Tood y Castaieda.
No hay peridico espaol, si se excepta El Nue-
vo Rgimen qu. no est subvencionado por la
Casa Real, por los ministerios... iHasta por las casas
de cita! Hay vergenza en Espaa?
Si la hubiera no consentiran que los Estados Uni-
dos los pisotearan como los pisotean, con todos sus
heroismos del Dos de Mayo y todos sus Bailenes, y
que Inglaterra permanezca en Gibraltar.
En Espaa no hay ms que retrica huera, vani-
dad ridicula y.olor pis, como dicen en Madrid.
Y artes de volver hablar del Dr. Betances, enjua-
gaos la boca un elixir, grandsimos granujas, sin
ctis, y puede que hasta sin madre. Y perdone
el lector.


De una correspondencia de Cuba El Liberal de
Madrid:
A esta hora vuelven oirse los alaridos de door
y los ayes lastiremos de un atacado por accident
histeroepilptico. El paciente no es el pasajero del
jueves, sino el preso. Le auxilia la guardia civil. No
hay mdico bordo.
La guardia civil haciendo las veces del mdico.
Han oido V. V. algo semejante?
Claro, que el preso era un cubano.
iCuando digo que estos espaoles soo ms salvajes
de lo que parecen!


De El Liberal:
En casa del Sr. Castelar hubo anteanoche bdn-
quete en honor de los seores marqueses de Apez-
tegua.
De dnde saca D' Emilia, digo, D. Emilio, para
esas comilonas lo Vitelio?'
A m que no me vengan con que Pofra Suave


gna con sus libros, porque nadie le ya al pala-
brero tribune, sonoro y hueco como un tambor.
Castaeda y Mr. Todd acaso podran decirme de
dnde saca dinero el ilustre Pofra Suave.


La agitacin carlista contina.
En todos los pueblos las revoluciones tienden al
progress.
En Espaa, al retroceso. Monarqua absolute
estas horas!
Qu ms natural, despus de todo, que un pue-
blo de frailes suspire por el Santo Oficin?
Que se tuesten entire s. A mi qu?

1 0*
Y aade El Liberal:
Durante el banquet, servido con la esplendi-
dez que es proverbial en casa del ilustre orador, se
habl ms .de literature que de poltica.
Hubo un slo brindis del Sr. Castelar. Por la
pan.
por el chanchullo. Verdad, Emilia?


Vuelta hablarse en Madrid del relevo de Weyler
(a) El to Gindama (i).
Que manden otro bizarro. Y qu?
Seguir la situacin
de Espaa en Cuba muy mal,
que el cambiar de general
slo es cambiar de ladrn.
*
**
La prensa espaola contina llamando Mximo
Gmez el titulado generalsimo .
Si llaman el titulado
Gmez, que es un valiente,
Weyler, que no ha peleado,
pero que, en cambio, ha robado,
qu le llamar esa gente?
m.'-
Hasta La Epoca censura el brbaro procedimien-
to del titulado general Weyler para sofocar la re-
belin .
Que conste que hasta La Epoca califica Weyler
de incendiario.
Y que no haya quin le atice este to un esta-
cazo!
Tesifonte Gallego (que figure en la nmima como
nodriza y barrendero) historiando la guerra de Cu-
ba, dice lo que sigue:

Fueron Cuba remesas de hombres y dinero:
la Revolucin avanz siempre triunfante, sealando
su paso una siniestra lnea de fuego; invadi pro-
vincias, quem fincas, destruy caseros.......... .
Con que la Revolucin avanz siempre triun-
fante? No era el mismo. Tesifonte quien telegrafia-
ba el Heraldo aquellas grandes victorias de Mar-
tinez Campos?
Dentro de pocos meses, cuando El tio Gindama
est en Madrid, ya leern V. V. cosas estupendas.
Por de pronto, dirn que Weyler no gan una sola
batalla, que asesin Maceo y que se trajo media
isla en el bolsillo.

(r) Gindama, en cal, quiere decir miedo. N.
del A.


Ah, y que la prisin de Morote es una fbula!
Como que lo es.
iMorote hroe! Ji, jil

Cnovas anda loco buscando quin darle el sa-
blazo de un nuevo emprstito.
A qu le pasa lo que al jugador con el Cristo del
cuento?
A corte de cuentas, corte de manga.

Vamos, -Cnovas, no seas terco; deja la isla y
casa, que llueve -
As podrs pulsar la lira y emprenderla de nuevo
con la pobre Elisa.
iOh, Petrarca de peseta,
de las pobres Musas, coco,
t no tendrs de poeta,
ms de estadista, tampoco!

Del Hera.ldo:
No conocemos,, en estas materials, nada tan in-
tempestivo como las declamaciones. Espaa necesita
mantener su concept de pueblo civilizado con algo
ms que con estrofas lricas.
Lo de las estrofas lricas, va con Cnovas. Lo
de pueblo civilizado, es una broma. Demasiado
sabe el Heraldo que Espaa est an en el pero-
do paleoltico, que, segn traduccin de la Pardo
Bazn, equivale palo y piedra. Paleo, palo, y
litico, piedra. Vamos, un pueblo quien hay que
tratar palos y pedradas.

De un periddico republican espaol:
Somos un pueblo sin dignidad.
No tanto, no tanto.

De El Imparcial:
La Lucha, peridico de la Isla de Cuba, opina
que el viaje del Sr. Morote ha sido fraguado por los
reformistas, con quienes sostienen los redactores de
El Liberal la ms estrecha unin desde que lle-
garon la Habana.
Cre que la excursion del seor Morote al cam-
po rebelde se ha realizado con posibles seguridades
personales, y no ha tenido el xito de la informa-
cin, puesto que todo cuanto ha dicho se saba ya
por la prensa yankee, que tan al corriente est de lb
que.pasa en el campo insurrecto.
Cuando yo deca que todo era una filfa!
Por muy zote
que se sea,
puede haber alguien que crea
en el valor de Morote?


Los espaolas pintados por si mismos.
Copio del Heraldo de Madrid:
Por unas otras causes descargamos todos los
rigores de la ley sobre los dbiles. Herimos menu-
do en lo bajo, nunca en lo alto. Cuando alguna vez
no se pudo excusar la sentencia de personas de ca-
lidad, el indulto evit que la sangre de la aristocra-
cia insurrecta fuera confundirse con la de los ne-
gros annimos y los guajiros sin padrino, que han
caido centenares bajo las sanciones del cdigo mi-
litar.
Qu confesin! Fuertes con los dbiles y humildes
con los fuertes.


FOLLETN
DE

a 1 zi


PAGINAS DE LA GUERRA






Episodio de los Maceo





(DE UNA CARTA AL GENERAL GMEZ)

El Salto, 29 de Septiembre de 1877.

. . . . ... .. . . . . . . . .. . . . ..*
Y tanto te equivocaste, que ms bien debiste en-
viarme la enhorabuena, y aun de bendecir la hora
en que se me ocurriera tener anzuelo-convoy en
aquel punto para que el enemigo pudiera entrete-
nerse en desplumar gallinas, leer las cartas de mis
amigos y algunos borradores de'las mas: todo lo
que di tiempo para que el asistente Guapo Latoi-
zn, que haba ido buscar la botella de leche
para Maceo, hubiera vuelto, pero volando, darnos
el aviso de que se nos iban venir encima, con las
intenciones de siempre, que t sabes cuales han si-
do desde que se formaliz esta guerra de Agarra, y
cuyo aviso tambin di algunos minutes de tregua
para que nuestro amigo Antonio Maceo, mal bien
se lavantara, y para que su hermano Jos, sin preo-
cuparse del conflict, pudiera recoger las tres pare-
jas, nicas con que poda contar y con las cuales,


despus de empezado el fandango, tiro limpio y
sostenido con la algazara de costumbre, les fuera
cortando los bros al enjambre de azules abejones,
que se desbordaban por aquel monte, persuadido
de que nos iban coger sin resistencia ni defense;
pues de antemano saban dnde estbamos, debido
la familiar de la mulata Eduarda y el maestro Justo
de los Santos, que se les haba presentado en los In-
dios, noticindoles que Maceo estaba medio muerto
de results de sus heridas y de tenerlo yo mi cui-
dado junto con su esposa Mara y muy poco perso-
nal para que no se encontraran rastros.
El conflict, amigo Gmez, era srio, extremado,
gravsimo, por que con Maceo, sin poder andar, los
prcticos Liberato Portales y Cosme Pereira en una
pesquera por el Cauto, y Jos Maceo con slo seis
nmeros para contener el mpetu de tanta gente, en
medio de un espantoso fuego de reboble, parecia
materialmente impossible el que dejaran de acribillar-
nos despus de .entablada la persecucin, que dur
desde las primeras horas de la tarde hasta bien ce-
rrada la noche.
Y sin embargo, fu milagroso que no nos hicieran
ningn dao, pero no por oraciones ni encomien-
das, sino porque Jos Maceo con su Winchester y
los otros de la escolta con sus carabinas, cada vez
que se detenan en escalones favorecidos por los r-
boles, para disparar sobre los del montn persecu-
tor, les redoblaban las bajas, llenando de heridos y
de muertos el sendero que iban abriendo en confuso
tropel para alcanzarnos y cazarnos.
Con la obscuridad de la noche nos quedamos en
un sao, como una legua del punto donde nos ata-
caran; oyendo por intrvalos en el resto de la misma
el reclamo de la magiiica, que producan los mo-
vilizados juntando las manos, como si fuese una
seal convenida para reunirse y volver al centro del
cuartel de la column; y en esta situacin nos man-
tuvimos en vela hasta el naciente crepsculo, en que
hacienda el general A. Maceo un supremo esfuerzo
de voluntad, le vimos incorporarse del suelo donde
pas la noche, para dar rdenes al prctico Liberato
Portales, que por fortune se nos habia incorporado
en la retirada, para marchar de nuevo en busca de
las aguas del Bio, pero con rumbo al potrero de la
sabana de San Miguel.
En march haciendo eses caminamos lentamente.
es decir, paso paso por el fatal estado de Maceo,


que segua falto de fuerzas y con sus pulmones heri-
dos, aunque en vas de cicatrizacin.
Todas la veredas que cruzamos las vimos pojadas
por el enemigo, que an nos buscaba con empeo;
pero al fin llegamos al limited del potrero, sin otra
novedad en la march que la de haber hallado al pa-
so la cabeza y dems huesos de la vaca y del terne-
ro, con cuya carne se haban regalado la noche an-
terior.
Ya en el potrero, que fu recorrido, nos corrimos
por el fondo hasta hacer alto un kilmetro del ro;
y,en aquel punto crey Maceo que poda permane-
cer, confiado en que no deba estar lejos el teniente
coronel Maya Rodriguez, que poda auxiliarnos con
los pocos nmeros montados qu tena, y en ese
estado pasamos la noche tranquilos, con el nico in-
conveniente de tener que dormir en ayunas.
Mas apenas empez el sol levantarse, empeza-
mos oir algunos disparos con la pareja de nuestra
guardia, la que fu sostenindose y replegndose
hasta reunrsele Jos Maceo, que con ms agilidad
que nunca volvi entrar en fuego con aquel ene-
migo que mejor aleccionado le veamos derramarse
por todos los trillos del potrero para converger so-
bre el frente del fondo en medio de un aguacero de
descargas, que eran acompaadas de terrible jura-
mentos y de picantes chanzonetas como la siguien-
tes: Alto, morndigos! lLes seguiremos hasta
Guinea! Entrgate, Maceo, que te vamos curar!
Te cojeremos vivo muerto!...
El espacio de montaa virgen por donde nos reti-
rbamos, era de mal terreno; cuajado de sartenejos
y enmaraado de bejucos que era preciso ir cortan-
do para abrir paso. Mara, la inseparable esposa de
Antonio Maceo, le segua al pi, sin sustos, confian-
do en el valor y destreza de su cuado Jos, que iba
cubriendo nuestras huellas, hiriendo de muerte
los ms osados en el empeo de perseguirnos, con
su terrible Winchester. As la persecucin, pero sin
ninguna desgraeia para nosotros, pudiendo ganar
el cauce del Arroyo de la Municin, por el que f-
cilmente salimos al camino de Barajagua, en el que
pidi el general Maceo su caba!lO al asistente Sera-
pio, que lo llevaba de la brida, y en cuanto se lo
acerca y lo monta, sin ocuparse de sus dolorosas
v descuidadas heridas, se fu corriendo hasta per-
derse en las vueltas y revueltas del camino que de-
j de seguir tan pronto hallara la entrada de una


vereda que marcaba el otro del arroyo de Pantezue-
la, donde en el resto del dia se le fueron reuniendo
los que le cuidaban y defendan que, aunque atrasa-
dos en la march por hacerse pi, podan seguir
sin descuidar las huellas del caballo como la mejor
gua para encontrarlo.
El enemigo tambin lleg al camino de Barajagua,
pero en las malas condiciones en que le tena Jos
Maceo, y all le dejamos enredado con Maya Rodr-
guez, que lo entretuvo el tiempo suficiente para ma-
tarle algunos hombres, los cuales, despus de tanto
vociferar tendran que ser encamillados para que los
condujeran aumentar el crecido nmero de bajas
que el .primer da les causra Jos Maceo, en esta
jornada que yo he bautizado ya con el nombre de
La Tremenda, por lo que pasamos en tan porfiada
persecucin, como consecuencia de los malditos
informes dados por la familiar de la mulata Eduarda,
los que slo han servido para desengaar al enemi-
go de que no debe perseguir heridos; y para pro-
barle de que este general Maceo, como todo insu-
rrecto de buen calibre, mejor se cura con agua, con
fierro y con fuego, que con blsamos y ceratos;
mientras que su mdico sigue tomando notas para
si se salva del Agarra y sobrevive, preguntar los
sabios de las academias y los .profesores clnicos, si
puede ser possible que en esta tierra del pasmo y del
paludismo, un hombre postrado en uno rstica ca-
ma de cujes, mal acolchonada con guajaca y sin
forro de tela; teniendo sus pulmones interesados
por el plomo de una bala de Remington y el hierro
de la manzana de un revolver hecha pedazos; y he-
ridos los dedos de la mano, como tambin el ante-
brazo derecho en su parte anterior y media, puede
levantarse en medio de la gravedad de sus heridas,
caminar leguas pi, no comer ni dormir en tres
das, cruzar ros, montar caballo, correr y decir al
cabo de tan violentas fatigas, que se encuentra mu-
cho mejor, y que espera acabar de. curarse para
salir tomar la revancha, en la que har por co-
brarse y con intereses, la deuda que con l han con-
trado los defensores del absolutismo colonial y de
la esclavitud.


Dr. Flix Figueredo.


ua~-rawpiiasnaais~i~aaisasrssll-~~iMus -~ :~nc-L-- ~---s-i~-~~Jis-ii ----- -~ic~,. --- Iii -__L --~- as~(~


1;P~~.~F~'~E r c~s







MARZO 11, 1897.


Se quejarn todava de que diario se les califi-
que de cobardes y asesinos?
Ellos mismos lo dicen: matamos centenares
.guajiros indefensos y negros annimos.
Pero si se trata de un ciudadano americano....
;guarda, Pablo, que es podenco!
La cara das al humilde
Y al arrogante el trasero;
Y quieres que el mundo entero
de cobarde, no te tilde !

Telegrafan al Heraldo de Madrid, desde la Ha-
bana:
Afirmo categricamente quo las reforms no
han producido ningn efecto en el campo ene-
migo.
Tiene la palabra Morote, para rectificar.
***
Otro telegrama del Heraldo:
En el lugar del combat, estas tropas hallaron
46 cadveres de los nuestros, los que dieron sepul-
tura abriendo zanjas.
De los 46 muertos, 26 eran blancos, 6 mulatos y
el resto negros. Sucumbieron, entire ellos, tres sar-
gentos y cinco cabos.
Pero no dicen V. V. que los cubanos no pelean?
Donde dice 46 cadveres lase 3oo.
Conocemos la aritmtica espaola.
Grito de Yara.

*--------- *--------

SOLIDARIDAD CUBANA

El Club Bravo y Ma:eo de Puebla (Mjico) nos
ha favorecido remitindonos para su publicacin la
digna y levantada protest que, paia responder la
bastarda treta espaola conocida por Reformas,
ha lanzado al pblico aquel centro patritico.
Pero en la imposibilidad de poder insertarla today,
por faltarnos espacio, lo hacemos con los siguientes
fragments, que dicen bien cunta es la solidaridad
que preside en todos los centros revolucionarios
cubanos:
....... ..................... ............. .
El deber sagrado antes que nada nos obliga
protestar con entereza y unirnos la opinion
unnime de todos los cubanos : hemos jurado una
bandera y un program ante el mundo, hemos per-
dido hombres de utilidad suma, y en la lucha em-
peada de la guerra ha habido slo un camino
prctico, una sla formula de avenencia, un slo
ideal en el que todos los corazones libres han fijado
su mirada : Patria y Libertad !
Despus de los desaciertos que Espaa enlosocial
ha lanzado los cubanos sobre sus rostros, creed
digna su aptitud ? n, y mil veces n, no cabe alguna
componenda desdorable nuestro credo, daosa
nuestros principios, y muy por debajo de los sacrifi-
cios de hombres y de dinero.
Ahora cren los acrbatas autonomistas de la
Habana, que si Espaa ofreciese Cuba la autono-
ma verdadera, se podra esperar razonablemente
que se llegara sobre esa base la paz ?
...................................... ..
Los cubanos permanecern fieles su bandera,
su legtimo orgullo les hace protestar, y esa pro-
testa just nos unimos.
---- ----- -- ----


VICTORIA ESPANOLA

Varios peridicos de Paris han publicado el tele-
grama siguiente, venido de Espaa :
< Comunican de la Habana que han tenido lugar
importantes operaciones en la provincia de Pinar
del Ro. Los campamentos y los hospitals de los
rebeldes fueron muertos y hubo un gran nmero de
heridos .
Ya ven nuestros lectores como el mismo gobierno
espaol ha concluido por confesar sus verdaderas
victorias : matar campamentos y hospitals cuba-
nos.
Quieren ustedes un general ms valiente que el
Scarnicero Valeriano?

-* *E R .-


Dice El Correo de Madrid, refirindose la
.derrota que sufrieron los espaoles en el ingenio
San Antonio (Santa Clara) :
Dos das despues de esta catstrofe la column del
teniente coronel Linares hall el cadver del cabo
Antonio Gravilla, con un papel al cuello que decia:


La Repblica Cubana no perdona los cubanos
que estn al servicio de Espaa.
Lo han ledo ustedes bien,
Manuel Serafn Pichardo,
Arnaut y los dems
De la Patria escarabajos?


A Mariano de Cabria se le antoja lamenta-
cin sentimental la comunicacin Valeriano
que dej el coronel Aranguren sobre el cadaver
del traidor ahorcado cuando la capture .del tren
de Guanabacoa.
Dos disparates en una lnea Decr que es la-
mentacin el parte severamente military de Aran-
guren! I Y nada menos, que sentimental I Dn-
de habr visto el de Cabria lamentaciones que
no lo sean?
Y pretenden luego critical los escritores
latinoamericanos!


Tiene la palabra El Liberal de Madrid:
Parecen las provincias de Pinar, de la Habana y
de Matanzas las nicas en que la insurreccin da
seales de existencia, juzgar por el nmero de es-
caramuzas que los parties oficiales registran en ellas
estos das.
Pero, hombre! no son esas
Justamente las provincias
Que el bribn de Valeriano
Dijo que estaban tranquilas?


Clama El Diluvio de Barcelona:
Todava ms hombres y todava ms dinero! Y
sin saber los espaoles por qu medios y qu hora
esa orga patritica tendr fin. iBuena, buena es
nuestra situation!
La historic de la otra guerra
El Diluvio la ha olvidado:
Mndame dinero, padre,
Mndame, que estoy ganando.


De un artculo del Heraldo de Madrid:
En nombre de Dios, de la humanidad y de nuestra
desdichada Espaa, venga un remedio para el mal
que en Cuba padecemos.
La independencia, no hay otro,
Aunque la Espaa le pese;
Y mientras eso no venga,
Machete, y slo machete!


De El Nuevo Rgimen, de Madrid:
Rechazan la paz los insurrectos de Cuba, segn
afirman los peridicos que tienen para saberlo me-
jores medios de informacin que nosotros.
As es, seor P y Margall. Slo que esa inde-
pendencia de carcter y esa imparcialidad de


Vd., es rara avis en Espaa y le produce cli-
cos la caterva canovista.


En una de sus cartas en El Liberal, dice
Morote:
Y despus de tan horrendos peligros, el marqus
de Apeztegua liquidaba sus operaciones mercan-
tiles, cerraba su balance con un beneficio limpio de
i 131 pesos! 131 pesos! de beneficio toda la
zafra del 96! 131 pesos de beneficio que arrojaba
la zafra de un ao, como inters de un capital de
cuatro millones de pesos !
Y esto es lo que ha producido el afamado
baluarte agrcola-industrial de Espaa en Cuba ?
Pues ya puede suponerse,
Y tendr much que ver,
La fisonoma que ha puesto
El hacendado marqus.


El corresponsal que tiene en Cienfuegos La
Voz de Galicia, le comunica que el general Pn
marchaba Espaa por disentimientos con el
general Weyler.
Es cierto que hubo ria
Entre dogo y mastn:
De Pn y Valeriano,
De Valeriano y Pin.

-----**~------

LA OPINION EN ESPAA

El Mercantile Valenciano: Compara El Correo
de Madrid los parties de Cuba con los que pudiera
dar la funeraria; pero nosotros creemos que sera
ms exacto compararlos con los de un matadero.
En Pinar del Ro hemos matado tantos insur-
rectos; en Matanzas tantos, y en Habana tantos. Y
al da siguiente lo mismo, con la natural variacin
de cifras y lugares; y tambin lo mismo al otro; y
as van pasando semanas, y meses, y tal vez pasen
aos. En esa guerra, tal y como result de los parties
oficiales, no pasa nada de lo que ocurre ordinaria-
mente en las dems guerras: todo se reduce matar
gente con ms menos monotona, Ni se toman ni
se pierden ciudades y pueblos; no se realizan movi-
mientos estratgicos en grandes y decisivas combi-
naciones; no se hacen prisioneros; apenas se hacen
heridos al enemigo; no se cojen ste caones, ni
fusiles, ni banderas; ni siquiera hay verdaderas
batallas donde pelean ms de doscientos cincuenta
mil hombres; todo se reduce, segn los parties,
matar tantos cuantos hombres hoy, otros maana
y otros pasado maana, y asi sucesivamente.
Claro es que la guerra de Cuba no es eso, sino
que aparece asi por efecto de la conduct del
gobierno, empeado todo trance en omitir la
verdad.y en mantener la nacin en la ms santa
ignorancia.

Diario de Barcelona: Ni siquiera uno! iNi el
formal y severo Polavieja ha podido librarse de esa
prodigalidad de recompensas que comunica nues-


COLECCIONES
DE









Participamos al pblico que tenemos de venta colecciones de

W^ ^ SS y comprendiendo el primer ao, al precio de 33
francos para la Francia y 36 para el extranjero.

En este peridico ilustrado, que es el nico rgano cubano en
Europa, hallar el lector la informacin ms exacta y complete
respect la historic de la guerra de Cuba.


PRIMA EXTRAORDINARIA

La Administracin ofrece una rebaja de 20 por 100, lo que reduce el costo de la
coleccin los precious de 26 francos 40 cntimos para la Francia y 28 francos
80 cntimos para el extranjero, saber:
lo A los actuales suscriptores que desen obtener la coleccin.
2 A los nuevos suscriptores por ao.
El tiempo fijado para obtener dicha rebaja, es:
1o Un mes para Francia (Enero de 1897).
20 Dos meses para Europa (Enero y Febrero de 1897).
30 Tres meses para Amrica (Enero, Febrero y Marzo de 1897).


El precio del franqueo correr cargo de la Administracin.
Los pedidos deben venir acompaados de un mandato postal y
dirigido al Administrador-Gerente, 20, rue Saint-Vincent-de-
Paul, PARIS.

NOTA.-La Administracin advierte que no servir pedido ninguno de coleccin grtis.


tro ejrcito la apariencia de una legin de merce-
narios que pelean nica y exclusivamente por el
botn! La cosa ha llegado ya al extremo de que se
pidan los ascensos por telgrafo y se exija que se
otorguen por el mismo conduct! Qu pensarn de
nosotros las naciones militares de Europa, las
cuales tratamos de asombrar con el valor de nues-
tros soldados? Es una tontera pretender que el
valor sea una cualidad exclusive de los soldados
espaoles: son valientes los soldados de todos los
pases cuando lo son los que los mandan. Pero del
valor natural de los nuestros dudarn los que vean
ese afn de recompensar actos vulgares de la vida
military que cada da toma mayores proporciones
entire nosotros. Pasan de cinco mil las recompensas
otorgadas en menos de dos aos los que han ido
Cuba, donde hasta ahora no hubo ms que esca-
ramuzas. Estamos seguros de que Alemania no di
tan gran nmero de recompensas los que llevaron
sus banderas hasta Pars. Lo que se ha hecho en
Cuba deja atrs las prcticas de las repblicas ameri-
canas. Hemos de career que se consider como
accin meritoria el haber visto el Morro de la
Habana, pues hay individuo que, sin ms que esto,
vuelve la Pennsula con ascenso.
En vista de estos abusos, que van convertir
nuestro ejrcito en una baraja en que todos los
naipes son ases, los extranjeros se preguntarn: Es
valiente un ejrcito cuyo valor se necesita estimular
con recompensas tan exageradas y numerosas? Es
patriota un ejrcito que no se bate sino por el
lucro? Qu papel represent el pundonor military
done no se consider prudent retardar las recom-
pensas?

Si es necesario seguir este sistema, hay que
cubrirse el rostro y dejar de aspirar ser un pueblo
respetado; si no es necesario, por qu se nos pone
en ridculo y se desorganiza el ejrcito?



SELLOS CUBANOS

Ponemos en conocimiento de nuestros lectores,
que contina de venta la coleccin de sellos de la
Repblica Cubana, en la Administracin de este
peridico, 20, rue Saint-Vincent-de-Paul.
La componen cuatro de diferentes colors, pero
de dibujo igual y 25 centavos.
la reproduc- Sabemos, ade-
cin que pre- ms, que circu-
sentamos. lan por el co-
Dichos sellos rreo de Fran-
son de 2, 5, 10 cia. Por ltimo,
advertimos que las rdenes deben venir acom-
paadas de su imported, y que el precio de la
coleccin, incluyendo el franqueo, es de dos
francos cincuenta cntimos.
NOTA. No se admiten en pago otros sellos
que los franceses.


PROPAGANDA CUBANA


Libros de venta. Precios al contado.
La Invasion Occidente.- Partes oficiales publi-
cados por el C. Toms Estrada-Palma. -
Con un plano de la invasion y varias notas. 2 5o
Cuba centre Espagne.- Par Enrique Jos
Varona, ex-dput Cortes: grtis, menos
el franqueo........................... o oo
Jos Marti y la Revolucin Cubana. -
Discurso por Manuel Sanguily............ I 25
Cuban Belligerency.- Petition of Toms
Estrada Palma: grtis, menos el franqueo. o oo
La Question Cubaine et le Conflit His-
pano-Amricain. Par V. Mestre Am-
bile................ ................. 2 oo
Apuntes Histricos. Propaganda y mo-
vimientos revolucionarios cubanos. Por
E. Trujillo. Un volmen de 223 pginas. 7 50
Carlos Manuel de Cspedes. Por Car-
los Manuel de Cspedes y Quesada. -
Un volmen de 343 pginas con el retrato,
el autgrafo, y gran parte de la correspon-
dencia official y privada del caudillo de
Yara ................ ................. o oo
Cuba y sus jueces.- (Rectificaciones opor-
tunas). Por Raimundo Cabrera. Oc-
tava edicin, ilustrada con 107 grabados,
aumentada con notas y un apndice y for-
mando un volmen de 335 pginas lujo-
samente impreso....................... 3 5c
La Voz de Cain. Cartas abiertas Rafael
Montoro. Por Eduardo Yero Budun.. i 25
La Revolucin de Cuba y las Repblicas
Americanas. Discurso pronunciado la
noche del lo de Octubre de 1896 en la
solemnidad celebrada en Chickering Hall,
en conmemoracin del vigsimo octavo
aniversario de la Revolucin de Cuba. -
Por Manuel Sanguily................... I 25
Primera jornada de Jos Marti en Ca-
yo Hueso.- Con dos lminas......... I 25
La Lotta di Cuba e la Solidariet Italia-
na. Pagine di Francesco Federico Falco,
con prefazione di Giovanni Bovio. Ro-
ma. S ab. Tip. Italiano. 1896. -'Un
folleto de 87 pginas, con un plano y 17
grabados.............................. 1 25


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Last updated October 10, 2010 - - mvs