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 El rio Amazonas
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Title: El río Amazonas y las comarcas que forman su hoya
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Title: El río Amazonas y las comarcas que forman su hoya vertientes hacia el Atlántico
Series Title: río Amazonas y las comarcas que forman su hoya
Physical Description: 68 p. : ; 19 cm.
Language: Spanish
Creator: Maury, Matthew Fontaine, 1806-1873
Publisher: Impreso por J.M. Monterola
Place of Publication: Lima
Publication Date: 1853
 Subjects
Subject: Inland navigation -- South America   ( lcsh )
NAVEGACION INTERIOR -- AMERICA DEL SUR   ( renib )
Amazon River   ( lcsh )
Commerce -- South America   ( lcsh )
POLITICA COMERCIAL -- BRASIL   ( renib )
RIO AMAZONAS   ( renib )
Genre: bibliography   ( marcgt )
non-fiction   ( marcgt )
Spatial Coverage: Peru
 Notes
Bibliography: Includes bibliographical references.
Statement of Responsibility: Matthew Fontaine Maury.
General Note: Translation of the author's The Amazon and the Atlantic slopes of South America; signed MANCO-CAPAC.
General Note: Cover title.
 Record Information
Bibliographic ID: UF00080566
Volume ID: VID00001
Source Institution: University of Florida
Holding Location: University of Florida
Rights Management: All rights reserved by the source institution and holding location.
Resource Identifier: oclc - 02672823
lccn - 02029955

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RJ1O. AMlAZONAS


V-ERTIENTES


HABPL.EL ATLANCTTI


;' IM At

IMPREgb POR JOsQ MAEtA MONTERqLw

S5 3
? . *


E.












EL



RIO AMAZONAS






ARCAS QUE FORMIAN SU H4


VERTIENTES HACIA EL ATLANTICO.









LIMA:

IMPRESO POR JOSE MARIA MIONTEOLA,

1853.


''"-'-'
"'


to










YA,






















4 -
il6]c -














EL RIO AiIAZONAS


LAS COMARCAS QUE FORMAN SU HOYA,


VERTIENTES HACIA EL ATLANTICO.





1.


La political del comercio y no la political de la conquista,
es la de la poca actual, y muy particularmente la de los Esta-
dos-Unidos.
El espritu de empresas particulares solicita cada dia nue-
vos campos en que realizar sus pacficos triunfos; y ningunos
lugares son mas propsito para empress de mayor fruto, que
los baados por los grades rios que cruzan la hoya deljigantes-
co Amazonas,- y mezclan con l sus aguas para desembocar en
el Atlntico.
Se habla much de Cuba y del Japon en estos dias; pero
ninguna question diplomtica es tan important como la libre
navegacion de aquellos rios, cuyas aguas permiten fcil acce-
so desde las playas del Ocano hasta lo mas interior del conti-
sente Sur-Americano.
Los paises baiados por el Amazonas, luego que hayan si-
do desocupados de salvajes y bestias feroces y reducidos culti-










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vo, producirn lo suficiente para alimenitr la poblacion del
mundo enter.
En aquellos passes rinde el arroz cuarenta por uno, se cose-
cha los cinco meses de sembradu, y puede senibrarse en ciul-
quier tiempo del ao. As el agricultor que siembra una fane-
ga de arroz, los cinco meses recojer cuarenta, que vueltas
sembrar le darn, cinco meses despues, mil seiscientas fanegas,
realizando en el espacio de diez me.es la ganancia de casi dos mil
por cada uno.
El trigo tambien puede sembrarse en cualquier tiempo,
cosechndose los tres meses; de manera que en el espacio de
un ao se obtendrn cuatro cosechas de trigo. No hay mas es-
tacion que una primavera perpetua, con una perpetual rotation
de coeechas.
La poltica del comercio, que com) hemos dicho es hoy la
poltica predominant, reclama la apertura de aquellos rios
la navegacion por vapor, y la de las comarcas adyacentes la
colonizacion y cultivo. La hoya del Rio de la Plata y la del
Amazonas son lugares en que la Naturaleza ha prodigado todos
sus doese, tanto en el reino vejetal, de singular grandeza in-
calculable variedad, como en el reino mineral, que reune y
amontona en breves espacios lo mas opulento de sus products.
En esas rejiones son muy contados los caminos de rueda:
no hay un solo puente, ni la idea de construir un ferro-carril;
y aunque el Plata riega paises tan grandes y much mas frti-
les que los que riega el Mississippi, siendo los que atraviesa el
Amazonas dos veces mayors, y los tributarios de este rio mas
.caudalosos que aquel, sin embargo la navegacion pur vapor es
un pioblema que apnas se intent resolve; as como aun no se
ha llevado all el primer arado que haya de romper la tierra.
SHace mas de trescientos aos que los europeos se han es-
tablecido en la. hoya del Amazonas, y hace tambien mas ae.









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trescientos aos que aquella es una complete soledad, sin una
huella que indique la presencia del hombre blanco.
Por ventura la diplomacia no tendr poder, ni el comercio
atractivos para derribar las barreras que impidan la navegacion
,de esos rios, el descuaje y cultivo de sus bosques, la coloniza-
cion de sus pampas?
Lo que ha hecho el comercio hasta el dia en Sur-Amrica,
es nada comparado con lo que puede hacer. Apnas ha tocado
las costas del continente colonizando y cultivando: el interior
permanece virjen; y sin embargo puede frecuentarse tan fcil-
mente como las costas martimas navegando por vapor los rios
,caudalosos que en toda direction se encuentran.
De estos pies queremos hablar, de la importancia de co-
lonizarlos y hacerlos vivir para la civilization enviando emigran-
tes, el vapor, ci hacha y el arado, nrensajeros y ajentes del co-
.nercio.
Debemos, por tanto, decir dnde se encuentran esas rejio-
aes, cules son su distancia y actual condition, para determinar
con acierto la poltica mas convenient que respect de ellas de-
ben adoptar las naciones comerciantes del mundo.
El continent de Sur-Amrica tiene casi la figure de nn
tringulo rectngulo. Su hipotenusa hace frente al Pacfico:
uno de los catetos se estiende desde el Cabo de Hornos hasta
el Cabo de San Roque: aqu se quiebra en ngulo recto para
former el.otro cateto, que se estiende desde el Cabo de San
Roque hasta el Cabo de la Vela ea el mar Caribe. El cateto
mas largo es el comprendido entire los Cabos de Hornos y San
Roque, midiendo tres mil quinientas millas jeog"fic.s de lonji-
tud. El otro cateto mide dos mil quinientas mills. Lahipote-
nusa, marcada por la cadena de los Andes, mide mas de cua-
tro mil millas dc lonjitud.
Esta configuration ejerce un poderoso influjo en los climas
Te Sur-Amrica, y determine su -sistema hidiogrfico, en tr.









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minos que los dos principles rios del continent, Amazonas y
Plata, son resultantes de la configuration del suelo. A causa de
hacer frente al Atlntico con el cateto mas corto en la por-
cion setentrional mirando al Nordeste, y causa de hacer fren-
te al mismo Ocano con el cateto mayor en la porcion meridio-
nal mirando al Sudeste, los vientos del Nordeste y del Sudes-
te, que barren el Atlntico, arrastran consigo los vapores de agua
llevndolos hasta las eimas nevadas de los Andes, donde se con-
densan y caen para former las fuentes del Amazonas, del Plata
y sus tributarios.
Los vientos del Nordeste, que por su regularidad podria-
mos llamar mercantiles, comienzan soplar cerca del trpico
de Cancer, y por la direction que traen atraviesan oblicuamen-
te el Atlntico, arrastran las nubes que alli se forman por [la
evaporacion, 6 incidiendo en ngulos rectos sobre la costa
Sur-Americana que se estiendo desde el cabo de San Roque
hasta el cabo de la Vela, llevan al interior del pais los agua-
ceros que suministran su caudal los rios Magdalena y Orino-
co, y los tributaries setentrionales del Amazonas. Estos
vientos, pues, acarrean las nubes y nieblas que convertidas en
aguaceros desarrollan la fertilidad en territorio de Venezuela,
una gran parte del de Nueva Granada, y los valles del Ecuador
vertientes sobre el Atlntico.
Los vientos mercantiles del Sudeste comienzan soplar
cerca del paralelo de treinta treinta y cinco grados Spr. Ellos
timbien atraviesan oblicuamente el Atlntico, incident perpen-
diculares sobre la costa Sur-Americana que se estiende desde
el cabo do San Roque hasta el cabo de Hornos; penetran en
el interior cargados de nubes y nieblas, de las cuales so des-
pojan ntes de pasar por encima de los Andes. La cantidad de
agua que trasportan sobre aquellos paises de estupenda fertili-
dad, puede calcularse por la que los rios del Plata y Amazo-
nas devuelven al Ocano. En suma, el mundo no present









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entre los trpicos ningunas rejiones que, como estas, tengan
delaute de si y bajo el dominio de los vientos mercantilesuna
extension igual del Ocano; de donde procede que no hay en
el mundo pais intertropical tan profusamente dotado de rios co-
mo la vasta hoya del Amazonas en Sur-Amrica.
La costa de los Estados-Unidos sobre el Atlntico, la costa
de la China y la de Nueva Holanda, corren en la direction
de los vientos mercantiles de aquellas rejiones, los cuales, por
consiguiente, se deslizan paralelos la tierra. En Sur-Amri-
ca soplan perpendicularmente al interior. El resultado es, que
ningun pais intertropical present tantos rios navegables, lagos
y arroyos como Sur-Amrica.
La costa del Africa Oriental tiene la misma disposicion que
la de Sur-Amrica: pero los vientos que all soplan no recorren
el espacio de mar suficiente' para acarrear vapores acuosos que
puedan alimentar rios navegables.
Los vientos mercantiles del Sudeste, cuando no los susti-
tuyen los monzones del Ocano indico, incident perpendicular-
mente sobre la costa oriental del Sur de Africa, como sucede
en la costa de Sur-Amrica; pero en esta soplan perpetuamen-
te, y en la A:ricana solo seis meses. Por tanto, apnas sumi-
nistran al Africa la mitad de los aguaceros que recibe la Amri-
ca del Sur.
En el cabo de Guardafi el angulo recto de la costa Afri-
cana es semejante al del cabo de San Roque en la costa Ame-
ricana, pero los vientos que incident en esta, en el cabo de San
Roque y el Istmo, han atravesado el Atlntico y el mar Caribe
llevando hcia la tierra gran cantidad de vapores acuosos, al
paso que en Africa los vientos del Nordeste que incident sobre
la costa desde el cabo Guardafui has el Istmo de Suez llevan los
vapores que han tomado en el Mar Rojo solamente: de donde
proviene que la cantidad de agua acarreada por aquellos vien-
tos al interior del Africa es much menor que la que- los vien-










tos del Atlntico llevan al interior de Sur-Amrica, en la uir'
,ma proporcion que es menor la superficie de evaporacion, que
present el Mar Rojo comparada con la que present el At-
lntico bajo elinflujo de los vientos mercantile.
Los dos sistemas de estos vientos, el del Nordeste y el del
Sudeste, coincide en el interior de la Amrica del Sur entire
el Ecuador y el Istmo de Darien. En este lugar reinan las cal-
mas y los grande aguaceros.
Las circunstancias mencionadas, y otros ajentes meteorol-
jicos, dividen las estaciones en la parte setentrional de la Am-
rica del Sur en seis meses de aguaceros constantes, y seis me-
ses de tiempo sereno.
No sucede as en la h'ya del Amazonas. La temperature
es suave en todo el ao, cayendo en algunos meses continues
aguaceros y lluvias ocasionales en los restantes.
Ahora bien, si despues de lo que hemos dicho se consultant
un mapa de estas rejiones intertropicales de Sur-Amrica, por
lo mnos de las grades vertientes hcia el Atlntico compren-
didas entire Panam y el paralelo de treinta treinta y cinco,
grados Sur, se conocer por qu razon tiene all su asiento el
clima mas notable del mundo. Hemos visto que el Africa Orien-
tal es el nico pais que en la disposition de sus costas se ase-
meja el que ahora describimos; pero carece de una prxima su-
perficie de evaporacion que le suministre gran cantidad do
aguaceros, y por consiguiente carece de rios, que son tan comu-
nes en Sur-Amrica.
En las otras rejiones intertropicales, como la India, el Afri-
ca Occidental, Nueva-Holnda y Polinesia, el ao se divide en
estacion de lluvias y estacion de seca, siendo esta tan rigurosa
que todas las fuentes se agotan, los animals perecen y el aire
se vicia, produciendo las desastrosas pestes que son el azote de-
aquellos paises.









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E1n la hoya del Amazonas nada de esto sucede. Los agua~'
ceros son copiosos pero benficos y b-stante frecuentes, sin que
- los acompaen los huracanes y torbellinos que en el cambio de
estaciones devastan la India.
El vulgo juzga del clima del Amazonas, porque est bajd
los trpicos, como si se tratase de otros clifhas tropicales, por
ejemplo el de la India: pero por las razones ya dichas, y por-
que la hoya del Amazonas no es batida por los monzones
otros vients irregulares que determine grande" aguaceroi en
una estacion y ausencia total de aguas en otra, hay tanta dife-
rencia entire los climas de la India y del Amazonas, como en-
tre los de Roma y Boston, en trminos que si lguien infir'ese,
que habia semejanza de climas entire Boston y Roma porque se
hallan en la misma latitud, no cometera un error menor que in-
firiendo que los climas de la India y del Amazonas son se-
mejantes porque mbos son paises tropicales;
Fcil es concebir cul ser la condition de una comarca in-
tertropical cuyas planicies reciben frecuentes aguaceros sin expe-
rimentar una sola borrasca durantesiglos de primavera perpe-
tua. No puede ser otra sino fertilidad y salubridad, pues en
clima semejante todo lo creado prospera. Por el hecho de set
all la vejetacion perpetuamente activa, de tal manera que la ho-
ja que cae es inmediatamente reemplazada por nuevas hojas,
hay una continue absorcion de gases, y el aire se mantiene en
un estado de pureza complete, resultando un clima tan delicio-
so como saludable;

II.

Conviene describir ahora la condition actual de las grande
vertientes Sur-americanas, y compararla con su future impor-
tancia productora y commercial. Nos contraeremos los rios
Amazonas y Plata, sus tributarios y los valles que riegan.
2









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Por lo pronto nos ceiremos al Plata, y compararemos la estea-
sion del pais que recorren, con la de los que riegan los principles
rios navegables en otras rejiones.
La boya del Amazonas es la mayor del mun do: su sistema
de aguas no pertenece esclusivamente las secciones Norte y
Sur de la Amrica Meridional, sino toda ella, por lo cual no-
entrar en la comparacion propuesta. Escluido el Amazonas,
tendremos que el Mississippi riega la mayor de las hoyas en el
continent Setentrional; y el Plata la mayor tambien en el
Meridional. Entrmbos rios corren de Norte Sur, abrazando
cada cual muchos y diversos climas con la consiguiente varie-
*i dad de products, per diferencindose en que el uno corre h-
cia el Ecuador, y el otro desde aquella linea.
El rea de las principles hoyas de rios que tributan al
mar y son accesibles la navegacion, es la siguiente:
El Amazonas, rea 2,048,480 millas cuadradas, ..
Norte-Amrica.-El Mississippi, rea 982,000 millas cua-
dradas.
Sur-Amrica.-El Plata, rea 886,000 millas cuadradas,
Europa.-El Danubio, rea 234,000 millas cuadradas.
Africa.-El Nilo, rea 520,000 mills cuadradas.
Asia-[China.J-El Yang-tsi-Kian,rea 547,000 mills.
cuadradas.
India.-El Gnjes, rea 432,000 millas cuadradas.
Considerada, pues, el rea de las hoyas respectivas de es-
tos rios, se ve que el Plata ocupa el tercer lugar entire los del
mundo: que es dos veces mayor su hoya que la del Gnjes, y
mas de tres veces mayor que la de cualquier rio de primer r-
den en Europa.
En la hoya del Plata se comprenden todas las latitudes, y
aun mas, que las que se encuentran en las hoyas del Indo, del
Gnjes y del Irauadi, las mayores de la India, las cuales su-
pera en la variedad y abundancia de los frutos que all puede









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producir la agriculture. Sin embargo, la capacidad productora
del Plata permanece inerte en el seno de la tierra, 6 escondida
entire las abras de las montaas. Las aguas de este rio se des-
lizan al traves de climas favorables para la production de azcar,
t, caf, arroz, maiz, trigo, tabaco, algodon, ail, especias, dro-
gas, maderas de construction y cuanto pueda apetecer el agri-
cultor de todos les climas del mundo.
Como el rio de la Plata riega el estremo Sur de la Am-
rica Meridional, las estaciones reinantes en su hoya son opuestas
las de la Amrica Setentrional, Cuando en esta so halle el
agricultor preparando la tierra, el de la hoya del Plata se ha-
llar recojiendo su cosecha, y por consiggiente tendr por su-
yos y sin competitor los mercados del Norte durante seis me-
ses en cada ao.
El rio de la Plata, propiamente hablando, es un brazo de
mar comprendido entire losparalelos 330. y 360. de latitud Sur;
tiene de ancho mas de cien millas en algunos parajes, y lo
forman la union del Paran y el Uruguay, los cuales, con sus
tributarios, constituyen lo que hemos llamado hoya del Plata.
El Uruguay es un hermoso rio que nace en la provincia
brasilera de Santa Catarina, desde las vertientes occidentales de
la "Serra do mar." Corre al principio hcia el occidente y des-
pues hcia el sur, midiendo casi 700 millas de lonjitud, al
traves de paises ricos, frtiles y bastante poblados. Una parte
de su curso sirve de limits entire el Brasil, la Banda Oriental y
la Confederacion Arjenina.
El majestuoso Paran result de la union del Rio-Grande
y el Paranahiba, el primero de los cuales tiene su orjen cerca
del paralelo 200. sur, no ljos de la ribera del mar, y cerca de
la opulenta provincia brasilera de Minas Geres. El valle en
que se recojen las primeras aguas de este rio es sumamente bello,
midiendo 200 millas en su mayor anchor y 400 de lonjitud.
El curso del Rio-Grande se dirijo al principio hcia el Oeste









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,durante 500 mills hasta encontrar el Paranaliiba, que viene dei
Norte, mezclando all sus aguas para caer al Plata.
La poblacion de las provincial de` Minas Geres y Goiaz,
en las cuales nacen estos dos tributaries del Paran, llega un
million de habitantes en la primera, y ciento cincuenta mil en la
segunda. Respecto de los tributaries menores y da las rique-
zas naturales del suelo que riegan, no se han tenido hasta hoy
nociones claras, merced la politicala 'tenebrosa que ha impedi-
do la entrada aquellos paises para esplorarlos.
El Dr. Francia estableci en el Paraguay, hace aos, un
sistema de gobierno fundado en las tinieblas: .Rosas trat de
# iinitarlo mintras tuvo el poder en sus manosv el Brasil lo
ha practicado siempre. Asi es que los jegrafos tienen pocas
ideas respect de los tributarios brasileros del Plata, la facili-
dad que ofrecen la navegacion, y las ventajas mercantiles de
fas comarcas que atraviesan.
Segun el mapa del Brasil publicado en 1846 bajo los
auspicios de la sociedad jeogrfica de Rio Janeiro, el Paran,
durante las primeras 500 millas de su curso mas abajo de la
confluencia del Rio-Grande y del Paranahiba, recorre comarcas
despobladas de las provincias de Goiaz, Matto-Grosso y Sao Pau-
lo. Despues de estos desiertos entra en territorio hispano-ame-
ricano, por donde corre cerca de mil doscientas millas hasta caer
en el Plata. En esta part el pais se halla bastante poblado y
la agriculture floreciente, Montgomery Martin escribi hace
poco tiempo en su Atlas jeogrfico y estadistico estas palabras:
"Durante los seis ocho meses en que el Paran y el
Plata estuvieron abiertos al comercio europeo, se cambiaron
-cerca de diez y seis millones de pesos, valor de diversas merca-
derias, y esto sin haberse organizado establecimientos ni sistema
mercantil alguno. Un convoy de ciento diez buques y otro de
setenta y seis bajaron este rio bien cargados. Es cierto que este
grann movimiento mercantil se atribuy en parte la acumu-









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lacion de products cuya salida impedia el sistema de Rosas,
que l mismo se complacia en comparar con el del Dr. Francia,
y que habria convertido en un nuevo Japon el pais que domina-
ba."
Aun suponiendo que el clculo de Martin sea exajerado,
y que solo hubiese habido un movimiento de dos millones de
pesos duranto los seis ocho meses de la libre navegacion dec
aquellos rios, todavia es fcil concebir cul seria el movimien.to
mnercantil al cabo de seis ocho aos de constant navegacion
por vapor, que hubiese estimulado las producciones del pais y
desarrollado plenamente su capacidad industrial.
Dejando el Paran y continuando hcia el Oeste, se llega
al esplndido Paraguay, el cual es navegable hasta la distancia
de dos mil millas desde la costa del mar: es el Missouri de la
hoya del Plata.
Una persona fidedigna que residi various anos en la capital
de la Repblica del Paraguay describe aquel pais en los siguien-
tes trminos:
"Puedo hablar de estas rejiones con la mayor certidumbre,
pues todo lo he visto por m mismo. Casi dividida por el tr-
pico de Capricornio, su superficie es como un tablero de damas,
compartido en bellas praderas ybosques magnficos. No hay
en mi concept un pais mas adecuado para la morada feliz del
hombre. En los Estados Unidos la parte Oriental fu hallada
porlas primeros colonos completamente cubierta de bosques,
al paso que al Occidente del Mississippi solo se encontraban pra-
deras pampas sin un rbol que las diera sombra. Al Norte
del Brasil se encuentran tambien bosques continues y al Sur,
comprendidas la Banda Oriental, Entre -Rios, Corrientes y la Re-
pblica Arjentina, se hallan pampas interminables, que escasa-
mente suministran con qu encender un. fogon. No sucede as
enters y se hallan las mandleras mas preciosas que puede apete-









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cer el ebanista. Deade las cabeceras del Paraguay, el territorio
del Brasil produce oro, piedras preciosas, azcar, miles, cueros
de res de estraordinaria magnitud,'lana, cueros de gamo y de ti-
gre, maiz, arroz, trigo y las diferentes preparaciones que da ma-
teria la yuca. En el territorio de Bolivia se encuentra el oro,
piedras preciosas, plata, salitre, quinas y caf igual al de Moca."
Hllase tambien una profusion de yerbas medicinales, es-
pacialnente ruibarbo, zarzaparrilla, jalapa, bezonia indica, sasa-
fras, palo santo, sangre de drago, blsamo de copaiba, nuez
vmica, orosuz y otras no mnos estimables. Hay ademas una
gran cantidad de plants tintoreras, que produce colors vivos
y permanentes.
Los bosques suministran sesenta species de maderas de
primer rden para construction y ebanisteria, singularizndose
el Seibo, que cuando verde es lijero y blando como un corcho,
pero despues de seco se endurece hasta desafiar la action del
acero: el Palo de vibora, cuyas hojas son un contra venano infa-
lible para la mordedura de culebras: el Palo de leche, que en
realidad puede llamarse vaca vejetal: finalmente el Palo de
borracho, que destila un licor digno de su nombre. Otros mu-
chos rboles dan gomas y resinas de virtudes particulares y es-
quisito perfume, las cuales no son enteramente desconocidas en
el comercio, aunque en su.mayor parte permanecen intiles pa-
rala farmacia y las artes mecnicas. "Producen, dice Hopkins,
los aromas mas deliciosos que puedan imajinarse, y slidos bar-
nizes insolubles en el agua. Hay cedros que dan una goma
igual la arbiga, y se encuentran resinas que sirven para solda-
duras indestructibles"
Pastan en las praderas innumerables ganados de todas cla-
ses, fueite de riqueza perdida en las soledades por falta de ca-
min os.
El autor ntes citado concluye con las siguientes palabras
la description de aquel rico valle:









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"Hemos hallado bosques enteros que produce todo lo ne-
cesario para la conservation y comodidad de la vida, desde el
hermoso algodonero, que ofrece la material de los vestidos,
hasta las plants con que pueden teirse de esplndidos colors;
y desde las maderas aplicables la construction de casas y buques
al ornamento de muebles, hasta las yerbas apropiadas la cu-
racion de enfermedades al deleite del olfato. A esto se agre-
ga que el clima es favorable para la production de cuantas ce-
reales,'legumbres y frutas deliciosas pudieran desearse en la me
sa de un gastrnomo."
Desde la Repblica del Paraguay, residencia de Hopkins,
hasta la boca del Plata, solo se cuentan mil quinientas millas
de rio navegable. Subamos ahora mas all del Paraguay si-
guiendo el curso del rio por territorio del Brasil, y al traves del
distrito Dos Diamantes hasta la ciudad de Diamantino, para en-
contrar las fuentes de dicho rio en su lecho de piedras precio-
sas y arenas de oro, como se le ve brillar en les Cerros de Dia-
mantes.
Cuando sellega estos se encuentra el gran Divide, que
segun dicen, aunque es dudoso, separa las aguas del Plata y del
Amazonas. Es una cadena de colinas que corre de Oriente Oc
cidente por espacio de mas de dos mil millas jeogrficas. Da la
una banda las aguas corren hacia el Sur: de la otra corren hcia
el Norte; y en mbas lavan una tierra cargada de oro, diamantes
y otras piedras preciosas. Esta opulenta rejion mineral abra-
zamuchos grados de latitud sobre treinta de lonjitud. De ella
hablaremos despacio en otro lugar.
Jeneralmente se duda si las aguas del Plata y del Ama-
zonas se unen por medio de un canal natural, como sucede con
las del Amazonas y el Orinoco por medio del Casiquiare, en cu-
yo caso ofrecerian una navegacion interior desde Buenos-Aires,
35 grados Sur, hasta la desembocadura del Orinoco, 11 grades
Norte en el mar Caribe. Semejante navegacion enlazaria los









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productos de today la Amrica del Sur con los productos de ,
hoya del Mississippi, formando dos eslabones merdantiles cuya
grandeza parecer fabulosa los que no hayan esplorado. los
inagotables tesoros del continent Hispano-Americano.
Sea lo que fuere, haya no un canal natural de comunica-
cion, es licito anticiparse con el pensamiento los tiempos en
que las colonies, el vapor y la civilizacion 'se hayan posesionado,
de la hoya del Amazonas,-para ver abiertos los canales por cu-
yo medio el curso del rio de la Plata se hallar invertido en-
cierto modo, y su embocadura commercial situada bajo el Ecua-
dor done el Amazonas descarga sus poderosos raudales en el
Atlntico.
Casteln'au, esplorador enviado por Luis Felipe en 1843 para-
examinar el interior del pais, y que subi desde Rio Janeiro
hasta este Divide, desde all hasta Bolivia, desde Bolivia Li-
ma, y despues al traves de los Andes baj por el Amazonas'
hasta su desemboeadura, ofrece nuevos y valiosos informs so-
bre los praises que atraves, habiendo visto ya la luz pblica 1S
primera parte de sus viajes.
El objeto principal de es'.a espedicion, segun dice el viaje-
ro, era estudiar todos los accidents de la vasta hoya del Ama-
zonas, destinada representar un gran papel en la historic futu-
ra de Amrica. El descuido con que han mirado- esta rio las
naciones de Europa es inconcebible, y algun diallenar de sor-
presa al mundo commercial y poltico.
"Una es3ursion por la parte setentrional de la provincial
de Matto Grosso, dice Castelnau, nos suministr la oportunidad
de determinar la position de las fuentes del Paraguay y las del
Tapajos, y pudimos contemplar al mismo tiempo el principio-
de los dos ios mayores del mundo, Plata y Amazonas, al salir'
de las entraas de la tierra mezclndose el uno con el otro. Co-
mo si la naturaleza hubiese querido hacer mas interesante pa-
ra el hombre aquel lugar, coloc sus minas de diamantes es









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tiha region en que el valor de esas codiciadas piedras soet pe.
queo comparado con las ventajas que el comercio sacar algun
dia de la maravillosa union de los rios mencionados."
Fu en estas rejiones que el intrpido Joao de Souza ha-
ll un tnel natural abierto por el rio Sumidouro, as llamado
porque durante un cuarto de legua corre por debajo de un cerro
para llevar el tributo de sus aguas al Amazonas. Sali este via-
jero de Cuyab en 1746, baj por ei rio de aquel nombre hasta
el Paraguay, cuyas aguas remont hasta la embocadura del Se-
putuba. Continuando por el cauce de este hasta sus cabeceras
lleg un bosque de tres leguas de ancho, al traves del cual hi-
zo cargar su canoa embarcndose de nuevo en el Sumidouro,
cuyas aguas naveg hasta donde penetran por debajo de los cer-
ros. All se desembarc abandonando su canoa, y habiendo
tramontado los corros dirijindose al lugar por donde el rio
aparece de nuevo, tuvo la satisfaccion de ver que su canoa ha-
bia pasado por el subterrneo sin sufrir la menor averia. Em-
barcse de nuevo y descendi por el Arinas al Amazonas, y por
este hasta Par, donde se le redujo prison en castigo de sus
descubrimientos; porque tal era la poltica de Portugal, y tal es
la que sigue hoy el gobierno del Brasil, que se desvela por ocul-
tar los ojos del mundo los tesoros perdidos en aquellas ea-
plndidas soledades.

III.

La Repblica del Paraguay demora entire los 22 y 18 gra-
dos de latitud Sur. Por tanto, es un pais extra-tropical.
La provincia brasilera de Matto Grosso demora entire el pa-
ralelo de 7 grades Sur y el trpico de Capricornio. Es, por tan-
to, inter-tropical, y sus producciones difieren de las del Para-
guay bajo muchos respects. Esta provincia mide en su mayor
lonjitud y anchura 16 grades en cada uno de estos sentidos.









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Atraviesala en zigzag de Oriente Occidente el gran Di-
vide, que separa las aguas del Amazonas y del Plata. De un
estremo al otro de esta cadena de colinas, desde el Atlntico has-
ta los Andes, se hallan minas y lavaderos de oro, diamantes y
otras piedras preciosas.
De las vertientes setentrionales nacen los rios Tocantins,
Chingu, Tapajos y Madeira, tributarios del Amazonas y mayo-
res que cualquier rio de Europa. De all tambien proviene el
Paranahiba, que desagua directamente al Atlntico.
De las vertientes rneridionales brotan las cabeceras del Pa-
ran y el Paraguay, arrojando arroyos copiosos que se abren pa-
so al traves de una rica vejetacion y por entire arenas de oro
mezcladas con guijarros en cuyo seno se encuentran los dia-
mantes, y tributan reunidos al rio de la Plata.
Saliendo de la Repblica del Paraguay, aguas arriba del
rio de este nombre, en busca de las famosas minas de oro y
diamantes de Matt Grosso, se atraviesan comarcas risueas
en que las pampas y los bosques alternan con su perpetual ver-
dura. Las aguas del Mandingo, que viene del Oriente, ofrecen
80 millas de navegacion rio arriba hasta el pueblo de Miranda.
Los habitantes de este pueblo son industriosos. Crian
gran nmero de caballos y much ganado vacuno, y cultivan la
caa de azcar, el maiz, el algodon y otros frutos. El clima es
saludable y delicioso, vindose jentes que cuentan mas de cien-
anos de edad. All fu donde el botnico Weddell encontr el
Nicaya, de elegant follaje y fruto de forma oblonga, que contie-
ne una pulpa muy buscada por los indios.
En estas rejiones hay cantidades inmensas de maderas
preciossimas que los naturales usan como lea, pues aunque
de gran valor no saben trasportarlas al mar sino lomo de
mulas, sin aprovechar para ello los rios navegables que tienen
la mano.








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Volviendo al. Paraguay, los paisajes se hallan animados
por innumerables rebaos pastando la siempre verde grama de
los campos. El valor de las reses so estima en aquellos lugares
por lo que vale el cuero.
El pueblo de Pocon, en la embocadura de Cuyab, es el
mas floreciente do los del interior del Brasil, y algunos de sus
habitantes son dueos de 8 10 mil cabezas de ganado cada
uno.
Pasado Pocon y tomando el brazo izquierdo del rio que
conserve elnombre de Paiaguay, se llega, con 150 millas do
navegacion, al fuerte fronterizo brasilero de Villa-Maria.
Los caones de este fuerte fueron trasportados rio arriba
por el Amazonas hasta el Tapajos, despues por este rio y por el
Arinas, de all por tierra al traves de la rejion de los Diaman.
tes al Cuyab, en seguida al Paraguay, y remontando este
Villa-Maria.
Hcia el Occidente hay various rios caudalososque nacen
en Bolivia y en el Brasil y desaguan en el Paraguay mas arriba
de la embocadura del Cuyab. Varios de estos rios entrelazan
su corriente con las cabeceras del Madeira, que respect del
Amazonas es lo que el Missouri respect del Mississippi. Mas
adelante volveremos hablar de estos tributarios, de los frtiles
valles que riegan y de la extension de su navegacion.
Villa-Maria se halla en medio de campos cubiertos de lii-
pecacuana pertenecientes Matto-Grosso. En 1814 Francisco
Real fue enviado esplorar la rejion de los Diamantes en esta
provincia; pero sin fruto por los obstculos que se le opusieron.
*Por rica en diamantes que sea aquella tierra, siempre las ri-
quezas del reino vejetal sobrepujarn las del reino mineral.
Los campos de hipecacuana miden mas de tres mil mills
cuadradas. La cosecha es perenne y puede hacerse todo el ao
sin interrupcion. Un trabajador esperto recojo 15 libras do esta
raiz en un dia, vendindose en Rio Janeiro peso la libra. Los










jornaleros comunes recojen cinco libras al din, y el journal nunca
pasa de cuatro pesos al mes.
Castelnau calcula que desde 1830 37 se esportaron do
aquella provincial 800.000 libras de dicha raiz, lo cual hizo ba-
jar su precio, Por una singularidad muy frecuente en elBra-
sil, esta raiz se cosecha en las mrjenes rde un caudaloso rio, y
sin embargo la llevan los puertos maritimos en recuas de
Mnulas que tienen que caminar 1200 mills.
Oigamos ahora la relacion que hace Castelnau de su viajo
al pais de los diamantes y al Divide *que separa las aguas del
Paraguay y del Tapajos; relacion que estractaremos para abre-
var.
Subiendo el Cuyab, que es el principal tributario brasile-
ro del Paraguay, las 150 millas se encuentra la floreciente
ciudad de Cuyab, capital de la provincia de Matto-Grosso, con
una poblacion de 7000 habitantes. Mantiene un comercio ac-
tiyo con el Janeiro por medio de recuas de 200 300 mulas
cada una. Este comercio consiste en cueros de res, de tigre y
de gamo, polvos de oro, diamantes, hipecacuana y otros artcu-
los de menor valor, El flete al Janeiro es 15 pesos por carga de
100 libras.
Entre las maravillas de que estn llenas las grades hoyas
de estos rios Sur-Americanos, la mas admirable es, sin duda, la de
que una ciudad, capital de una provincial tan grande como los
trece estados antiguos de la Union Norte-Americana, y ocupan-
do en las riberas del Plata la mismaposicion relative que ocupa
la ciudad de San Luis en las riberas del Mississippi, haga su co-
mercio no por medio del vapor y la navegacion, sino lomo de .
mulas, y atravesando tal distancia para llegar los puertos de
mar, que cada recua emplea 10 6 12 meses enir y venir. Que
este rden de cosas exista en mitad del siglo 19, en el centro de
la Amrica del Sur y las orillas de los mejores rios navegables
del mundo, cuyos afluentes pertenecen cinco naciones diversas









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uise nada hacen para obtener la libertad de esos rios, es, lo re-
petimos, una maravilla que los hombres venideros apnas po-
drn career.
Para caracterizar de una vez los procedimientos mercanti-
les del Brasil, baste saber que tiro de piedra de la capital del
Imperio, y sin ningun obstculo intermedio, corren las ondas
majestuosas del Amazonas; y sin embargo, tal es el terror que
inspire al gobierno brasilero la idea de que la navegacion por va-
por en aquellas aguas revele al mundo las riquezas incomensu.
rables de los territories que atraviesan, que el Amazonas se
mantiene intil para el trfico, ofreciendo nuestros propioR
ojos un ejemplar de political escluyente y adverse today empre-
sa de comercio ycivilizacion, que deja muy atras la proverbial
poltica de losjaponeses. Y entindase que la grande y compli-
cada hoya del Amazonas, con su primavera perpetua y sus ina-
gotables cosechasde los frutos mas ricos de la tierra, es mayor
que todo el continent europeo, y capaz de sustentar en la abun-
dancia una poblacion mas numerosa.
Cuyab se hall en el centro de una rejion de oro, el cual se
encuentra en vetas, entire los guijarros de los arroyos y regado
como arena en la tierra cultivable; en trminos que despues de
un aguacero los esclavos y los nios recojen oro en las calls mis-
mas de Cuyab.
En las cabeceras del rio de este nombre se hall el famoso
distrito brasilero de los diamantes; y aunque en estos dias de po-
sitivismo nose puede decir que la ciudad de Diamantino, la
principal del distrito, tiene sus calls empedradas con diamantes,
con todo es cierto que all se encuentran estas piedras precio-
sas mezcladas con la tierra como el oro en los Placeres de Cali-
fornia. Poco ntes de la llegada de Castelnau un vecino que
quisoenterrar una estaca para atar su mula, encontr un dia-
mante de nueve carates.









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Estas piedras se hallan en el fondo de los arroyos y de los
rios, particularmente en el Ouro, el Diamantino, el Santa-Ana,
el Arinas, el San Francisco y aun en el Paraguay, por largo tre-
cho desde sus cabaceras. Un espaol llamado D. Simon lav
las arenas del Santa-Ana en la estacion del verano durante cua-
tro aos, y sac siete mil carates de diamantes. Castelnau cal-
cula que el Brasil habia producido en aquellas piedras hasta fi-
nes de 1849 cerca de 80 millones de pesos; riqueza que unida
la del oro comprendida entire las vertientes del Plata y el Ama-
zonas, ha sido convertida por la codicia en una maldicion para el
Brasil.
Antiguamente los diamantes pertenecian la Corona y
nadie le era permitido visitar aquellas minas, en las cuales ha-
bia constantemente partidas de soldados para guardarlas. Los
efectos de esta media se podrn apreciar suponiendo qu seria
de California si los Estados Unidos hubieran situado alli guar-
dias militares para impedir que el pueblo labrase las minas de
oro.
La poltica del Brasil no se ha reducido ahuyentar el co-
mercio, sino ademas impedir toda especie de esploracion que
pudiese revelar las riquezas del pais. Todavia existe en Rio Ja-
neiro el original de una rden espedida cuando Humboldt via-
jaba por la Amrica del Sur, mandando prender aquel grande
hombre y arrojarlo del pais si pisaba el territorio brasilero: y
no hace much tiempo que el Gobierno del Brasil neg al de
los Estados Unidos el permiso de enviar una comision cientifica
que estudiase la hoya del Amazonas. Pero volvamos la des-
cripcion de los rios.
Al Norte de Diamantino, Castelnau pudo ver las fuentes
del Plata y del Amazonas, que brotaban casi en el mismo pun-
to.
"Hall, dice, el verdadero nacimiento del Amla, tributario
del Cuyab, corriendo hcia el Sur, des le una pequea eminen-









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cia que hay en la estancia del Estivado, con la singul5ridad de
verse muy prximas las fuentes de los dos mayores ros del
mundo, el Amazonas y el Plata. Con el tiempo ser muy fcil
establecer una comunicacion entire estos dos rios jigantescos;
y en prueba de ello, el dueo de la estancia nos mostrb un ca-
nal de irrigation que habia abierto, en el cual ss mezclaban les
aguas de los dos rios. Las cabeceras del io Estivado, que
forma el brazo principal del Arinas, se encuentran en una que-
brada profunda, al Norte, 650 pis de la casa de la estancia;
y 275 pi6s al Occidente brotan las aguas del Tombador, tri-
butario del Cuyab. Por tanto, la estancia del Estivado se hall
precisamente en la linea de separation de las aguas hcia el
Norte y hcia el Sur, habiendo ocurrido ya el caso de pasar una
canoa desde las aguas del Cuyab las del Arinas."
La, ciudad de Diamantino mantiene comercio director con
Par por los rios Arinas, Tapajos y Amazonas. El puerto se
halla diez leguas distant de la poblacion, y en el viaje de ida
y vuelta se emplean 8 meses. Las mercaderias extranjeras que
llegan Diamantino por esta ruta, estn vendidas de antemano
con un recargo de 850 por ciento sobre sus precious en el ParA,
los"cuales son el double de los que iguales mercancias tienen en
Nueva York. Por ejemplo, el fierro se vende 25 pesos el quin-
tal, sean 550 pesos tonelada: la sal 18 pesos quintal: la ha-
rina de trigo 40 pesos barril. Castelnau estima que los pre.
cios en Par Diamantino tienen el 34 por ciento de recargo
sobre los precious primitivos; pero tenemos datos para decir
que el recargo sobre los precious que esos articulos de comercio
tienen en los mercados de los Estados Unidos, sube 850 por
ciento; efecto necesario de la political que llamarmos Japona,
observada por el gobierno brasilero en la navegacion de sus
rios.
Desde que Castelnau se traslad de aquel bendito pais
Bolivia, not que entraba en pueblos de carcter muy diferente.









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Los industriosos y activos bolivianos que habitan las irjeneI
del Pilcomayo y del Madeira, suspiran por la libre navegacion
del Plata y del Amazonas.
El Pilcomayo nace al pi de las murallas del Sur de la lin-
da ciudadde laPlata, como suelen llamar Chuquisaca, y all
cerca nace tambien el Bermejo, que es otro tributario del Plata,
los cuales rios, despues de un curso de mil millas hcia el Sur y
el Oriente, mezclan sus aguas con las del Paraguay. El Go-
bierno de Bolivia, persuadido dela importancia de estos rios, ha
ofrecido un premio de diez mil pesos al primer vapor que re-
monte el Pilcomayo.
Chuquisaca se halla las faldas de un cerro que forma la
division de aguas del Pilcomayo y el Madeira. Este rio nace
al Norte de la ciudad, y recibiendo un tributario que le viene
de Cochabamba se dirije al Sur, despues al Este, y finalmente
recobra su curso primitive alNorte, engrosado por muchos tribu-
tarios, pasa por la ciudad de Santa Cruz, y se arroja caudaloso
al Amazonas.
La distancia que ofrece este rio desde Cochabamba hasta el
mar, comprendiendo la navegacion por el Amazonas, es de dos
mil millas, la mitad de las cuales estn en territorio boliviano.
El clima de Bolivia es delicioso, y los relieves del suelo lo ha-
cen variar en trminos que se pueden producer los frutos de
todas las zonas. Colocado el espectador al pi de una montana,
mira en torno suyo todos los suculentos frutos tropicales, y
desde el pi hasta la cima, coronada de nieves perpetuas, se
desarrollan por escalones la vejetacion y los frutos de los climas
intermedios desde el caliente hasta el glacial. Entrando por
campos cubiertos de chirimiyas, pifias, naranjas y vanilla, con-
forme se sube se atraviesan bosques de olivos, vifedos, duraznos
y peras, hasta que, subiendo aun mas, se han recorridolas s-
ries de la vejetacion caracterstica de las zonas trrida y templa-











da, llegando la frijida, done solo se encuentran los ilmsgoO
y liquenes de las rejiones polares.
Casi lamitad del territorio de Bolivia est en la hoya del
Amazonas, una cuarta part en la hoya del Plata, y el resto en
la cuenca del lago de Titicaca, especie de mar interior en que
tuvo su orijen la civilizacion de los Incas peruanos.

IV.

Bolivia no tiene mas que un puerto en el Pacifico: la rada
de Cobija, desabrigada y mala, con unm poblacion miserable en
el estremo del gran desierto de Atacama. El camino que
conduce de este lugar los distritos agricultores de la Repblica
es tedioso, spero y tan malo, que jamas ser una ruta mercan-
til. La direction apetecida por Bolivia para llevar sus produc-
tos los mercados estranjeros es la que le marcan sus rios
navegables, tributarios del Amazonas, y las aguas de este has-
ta el Atlntico, para realizar lo cual el Gobierno hace lauda-
bles esfuerzos. La Providencia dot aquel pais con una at-
msfera de salud y copiosos canales naturales para beneficio de
sus habitantes, quienes ven en esto un mandato de la naturale-
za que les previene hacer participes de aquellos does todos
jos hombres industriosos del mundo.
Bolivia y las otras naciones independientes, dueos de log
tributarios principles del Plata y el Amazonas, pero no de las
bocas de estos rios, tendrn derecho al uso inagotable" de esos
canales para salir al mar?-Y la poltica mercantile no acon-
seja el apoyo de aquel derecho en cuanto interest la suerte de
]as naciones ribereas del Amazonas, y el comercio de todo el
mundo?
Nos haremos cargo de estas cuestiones; pero ntes de ma-
nifestar quin es el que pretend fundar en Sur Amrica una
poltica semejante la del Japon, cerrando para todos el ingre-
4


-_-









-26-

so los mas bellos paises de la tierra, demostraremos que NI
libre navegacion del Amazonas no es una question abstract
sino de importancia realmente prctica, puesto que all se reunen
todos los elements de un comercio estenso, provechoso y flore-
ciente. Por tanto, enumeraremos en resrmen los principles
products de aquellas comarcas.
En Puna, distrito boliviano, se encuentra el llama, la vicu-
a y la alpaca, y en las praderas pastan innumerables rebaos
de ovejas.
Chuquisaca se halla situada, como dijimos ntes, entire las
cabeceras del Amazonas y el Plata. Cerca de Chuquisaca est
el Potos, rejion de la plata y del azogue.
Desde el descubrimiento de la minas de Potosi, se han sa-
cado nada mnos que 1600 millones de pesos. Las vetas no
estn agotadas, pero no se trabajan con fruto por falta de m-
quinas poderosas que solo el comercio puede suministrar.
Los montes de Bolivia que miran hcia el Atlntico prodn-
cen las mejores species de quina, aun sobro las orillas de los
rios navegables; y sin embargo, los cargamentos de cascarilla
se ponen sobre mulas y asnos para trasportarlos por un camino
de 600 millas atravesando los Andes hasta el Pacfico. El
valor medio de las quinas que anualmente se sacan de Bolivia
asciende dos millones de pesos; base suficiente para alimentar
la nevegacion por vapor en el Amazonis y sus afluentes bolivia-
nos. Bolivia cuenta million y medio de habitantes activos
industriosos, cuyas necesidades serian mpliamente satisfeehas
por esa nueva ruta; y la capacidad del pueblo boliviano como
consumidor est indicada por el hecho de que una sola de sus
ciudades (Potos) ha gastado tres millones de pesos en la cons-
truccion de un acueducto.
Los products de los valles orientales de Bolivia son consi-
derables. Castelnau los describe en los trminos siguientes:









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i Son en estremo variados los products natuarles en este
pais. La caa de azcar llega al estado de madurez a los
ocho meses de sembrada en la provincial de Cercado. Los cafe-
tos, cultivados en esta provincia y la de Chiquitos, dan fruto
los dos aos sin requerir un cultivo muy cuidadoso. Los cacao-
tales dan cosecha los tries cuatro aos. El tamarind es
muy abundante, y los rboles fructifican los. cinco aos. La
cosecha de algodon es annual, habiendo dos species, el blanco
y el amarillo, mbos de superior calidad.
En la provincia de Valle-Grande crece el tabaco casi es-
pontneamente, constituyendo un artculo principal de comercio
Hay tres species de ail cultivado, y una de ail silvestre. El
maiz produce cada tres meses, cosechndose con abundancia en
Cercado. La yuca se cosecha los ocho meses de sembrada,
distinguindose dos species, dulce y amarga: la primera susti-
tuye ventajosamente las papas y nun al pan: la segunda sir-
ve para fabricar el almidon. Hay muchas variedades de pl-
tanos, que produce al ao de sembrados, y se cultivan espe-
cialmente en la provincia de Cercado. En esta y en la de
Chiquitos abunda el arroz colorado y blanco, que rinde su cose-
cha los seis meses.
Las vias prosperan en las tierras altas, donde antiguamen-
te eran cultivadas, pero se han abandonado desde la poca de
la Independencia, siendo probable que en lo future se restablez-
ca este valioso cultivo.
El maiz y las papas se produce perfectamente en las pro-
vincias de Chiquitos, Cordilleras y Valle Grande: y otro tanto
puede decirse de la coca.
En punto frutas no es menor la variedad, hallndose
profusamente naranjas, limones, cidras, higos, papayas, grana-
das, melones, sandias, chirimoyas y otras muchas, entire las
cua!es merece particular mencion el maraon, de agradable gus-
to y raras virtues medicinales.








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Por todas parties se encuentra jalapa, quina, znrzaparrillh.
vanilla, sag, hipecacuana, caucho, copal infinitas resinas
olorosas.
Son innumerables las maderas de construction y de puli-
mento, algunas de ellas realmente preciosas.
En muchos lugares, y sobre todo en las provincias de Va-
Ile-Grande y Cordillera, hay fierro y mercurio. Las montaas
de Colco contienen minas de plata. Finalmente, D. Sebastian
Ramos, gobernador que fu de Chiquitos, asegur de una
manera official que en las quebradas de Santo-Corazon habia
diamantes de primera calidad.
Para completar el cuadro de los recursos, atractivos y ri-
queza de este pais, afadiremos que Tolula posee baos terma-
les de admirable virtud, y que las ruinas de Samaipata y Tia-
guanaco revelan una civilization superior la de los conquis-
tadores que vinieron del antiguo Per, si se ha de juzgar por la
hermosura de los tallados, smbolos y jeroglficos que contienen.
No obstante cuanto habia visto Castelnau en su viaje desde
l Rio Janeiro hasta Chuquisaca, le llenaron de sorpresala her-
mosura y fertilidad de las vegas del Madeira, cubiertas de una
vejetacion rica y variada.
Los risueos values de Cordilleras, en queso produce la co-
ca, escitaron tambien el interest do aquel viajero. Esta plan-
ta, dice, tiene propiedades tan maravillosas, que los indios
les basta mascarla para soportar marchas forzadas de cinco y
seis dias sin necesidad de tomar otro alimento. El Dr.
Tschudi menciona, en sus viajes por el Per, un indio de 62
aos de edad, empleado por l en rcias labores, y que durante
cinco dias no tom mas alimento que la coca, ni dormia mas de
dos horas en la noche. Terminado su trabajo hizo un viaje de
cien millas en dos dias, manifestando que si lo daban mas coca
estaba dispuesto repetir el viaje.









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La importancia del comercio de la coca va disminuyendo
conforme desaparecen las tribus de indios. Desde 1785 hasta
1789 el onsumo de aquella plant en el Virreinato de Lima
subr tres millones y medio de libras, estimadas en million y
cuarto de pesos; y el consumo en el Per y Bolivia se apreci
en dos millones y medio de pesos. La libre navegacion del
Amazonas propagaria, indudablemente, el comercio de esta va-
liosa plant en todos los mercados del mundo.
En tl provincial de Lipaz, de clima frio y cultivadora do
trigo y cebada, abundant los gamos, llamas, vicuas, alpacas y
chinchillos. Encuntrase tambien una piedra may estimada que
llaman lipaz, y ademas amatistas, y una planicie de 18 mills
de ancho y 120 de largo cubierta de sal blanqusima. El Pa.
rai, tributario del Amazonas, es navegable hasta Cuatro-Ojos,
punto que dista 30 legnas de la capital de Bolivia. Por estos
mismos parajes'sita la tradition las minas perdidas de Urucu-
maguan, cuya riqueza igual la fabulosa opulencia de la ciu-
dad de Manos. En las riberas del Madeira hay playas cuyas
arenas lavadas de prisa dejan dos y tres onzas de oro al dia.
Las laguna interiors contienen sal: los rios abundant en peces,
y los bosques en caceria de todo linaje.
La mayor parte de estas comarcas bolivianas permanece
desconocida, y lo que de sus riquezas se refiere es tan deslum-
brador, que el Europeo, acostumbrado labrar un suelo bastan-
te avaro en la producccion de sus frutos, se resisted dar crdito
las relaciones de los que han visitado aquellos passes.

V.

Casi la mitad de Bolivia, las dos terceras parties del Peri,
la cuarta part del Ecuador y la mitad del ter ritorio de la Nue-
va-Granada pertenecen al sistema fluvial del Amazonas y sus
tributarios. Por ftlta de vapores que naveguen las aguas de









-30-


aquellos rios, los products de las rejiones que baan tienen que
ser trasportados en mulas hasta los puertos del Pacfico, donde
los reciben los buques para emprender un viaje de diez mil mi-
llas doblando el Cabo de Hornos y encontrarse entnces frente
la boca del Amazonas. Fcil es concebir lo que aumen-
tar los costs de trasporte est intil y largo rodeo; siendo
evidence que si hubiese vapores en el Amazonas, todos los pro-
ductos de su hoya serian llevados hasta la desembocadura por
l. que cuesta trasportarlos en mulas al traves de los Andes
al Pacifico.
Por tanto, la libre navegacion del Amazonas es question
de importancia vital para las Repblicas ribereas; y la intro-
duccion de vapores, que seria seguida de una inmigracion nu-
merosa, trasformaria esas intiles soledades en esplndidas pro-
vincias.
La de Cajamarca, que se hall sobre la hoya del Amazonas
en el Per, tiene 70,000 habitantes y un clima en estremo sa-
ludable.
En 1792 existian alli 8 personas, cuyas respectivas eda-
des eran 114, 117, 121, 131, 132, 141 y 147 alos. Montgo-
mery Martin da testimonio de una persona que falleci en Caja-
marca la edad de 144 aos 7 meses y 5 dias, dejando 800
descendientes vivos.
Sobre la hoya del Amazonas quedan en Bolivia las ciu-
dades de Chuquisaca, Cochabamba y Santa-Cruz: en el Per la
famosa ciudad del Cuzco, Huancavelica clebre por sus ricas mi-
nas de azogue, Tarma, Cajamarca y Moyobamba; en el Ecuador
las ciudades de Jaen, Loja, Riobamba, Ambato y Latacunga; y
en Nueva-Granada todas las poblaciones que constituyen el
Territorio del Caquet.
La revolution que en el comercio de Oriente produjo el des-
cubrimiento del paso por el Cabo de Hornos, no puede compa-
rarse en magnitude con la que producir en el comercio de esas









-31-


cuatro Repblicas la libre navegacion del Amazonas, que en
breve tiempo haria de ellas pueblos distintos do lo que son
hoy, aun cuando no aumentasen sino muy lentamente los ocho
millones de habitantes que cuentan.
La mejor description que podemos dar de la portion pe-
ruana de la hoya del Amazonas la encontramos en una carta
que el seor Herndon escribi 1851, habiendo recorrido por
motivos de comercio aquellas rejiones.
"Apnas habia caminado sesenta millas desde la costa del
Pacficohcia el interior, cuando traspuse las cumbres que divi-
den las aguas vertientes al Pacfico do las que vierten al At-
lntico; tan rpido as es en este pais el trnsito desde los lu-
gares conexionados con el comercio de un Ocano los que
la naturaleza ha relacionado con el otro. Hallbame en un
punto en que un bajel que se dejara ir aguas abajo, descende-
ria el Amazonas, atravesaria el mar Caribe, pasaria por Yuca-
tan y entrando en el golf de Mjico, y siguiendo las corrientes
marinas, saludaria en breve las aguas del Mississippi. Cunta
riqueza, cunto movimiento, cunta civilizacion harian brotar
en estas esplndidas soledades unas pocas chimeneas de vapor
que viniesen desde las fuentes del Missouri, y en su trnsito
se enlazaran con la line de los grandes vapores que animan
el comercio de Europa y la Amrica del Norte! Delante do
mi se desarrollaban campos inmensos, vestidos con el ropaje
de una perpetua primavera: detras me quedaban las cimas de
los Andes cubier tas de nieves eternas: mi alrededor saltaban
arroyos bulliciosos y comenzaban su curso rios serenos en cuyo
lecho brilla el oro, pero cuyas riberas no han sido aun saluda-
das por la voz del hombre.
Vastas y frtiles son estas rejiones, su clima variado hasta
recorrer today la escala del termmetro, y sus producciones se-
rian las del mundo entero concentradas en breves espacios. Es
ahora incalculable la importan:ia que para el comercio universal









-32--


tendria lacolonizacion y cultivo de la hoya del Amazonas: basti
decir que se reunirian aqu todos los frutos de la India Oriental
pocos dias de navegacion de Europa y d_ los Estados-Unidos.
No muy ljos se encuentra el famoso distrito minero del
Pern, que ha suministrado la mayor part de la plata que cir-
cula en el mundo. La navegacion del Amazonas y sus tribu-
tarios pondria en labor estas minas de plata, la cual, esporta-
da directamente al Atlntico, iria equilibrar el rio de oro que
hoy derraman sobre los Estados-Unidos y Europa, California
y Australia."
El Amazonas, mintras corre por territorio peruano, lleva
el nombre de Maraon. Nace bajolos 11 grados Sur y corre
al N.N. O. por cerca de 500 mills, torciendo despues al Orien-
te para former la frontera entire el Per y el Ecuador por
espacio de 800 millas, durante el cual recibe various tributaries,
distinguindose entire todos por su magnitude el Huallaga.
El pueblo de Tarapoto est situado sobre la orilla izquier-
da del Hnallaga, y hasta l puede mantenerse fcilmente la
navegacion desde el mar. Dista 130 leguas de la ciudad de
lunuco y 24 de Moyobamba: su clima es saludable y se
halla libre de insects incmodos.
El asiento de Tarapoto es una hermosa llanura cruzada
por muchos arroyos y sumamente frtil, done se produce con.
abundancia algodon, caf, azcar, ail, cacao y today especie
de grants alimenticios. Los platanares crecen sin necesidad
de otro cuidado que limpiarlos algunas veces de malas yerbas,
mantenindose en plena production por mas de 60 aos. El
algodon da cosecha los seis meses de sembrado, el arroz
los cinco meses, y el ail es silvestre. Los ganados prosperan
y so multiplican rpidamente. En 1848 se numeraban 5,350
habitantes; y una prueba evidence de la salubridad del clima es
que en aquel ano nacieron 235 individuos y solo 40 fallecie-
ron.











El trasporte desde Tarapoto Moyobamba, que cientM
15,000 habitantes, se hace espaldas do indios. La carga di
un indio son 75 libras, y el flete seis varas de tela de algodqn
ordinaria.
Desde Tarapoto Cliasuta, pueblo situado tambien en las
mrjenes del Huallaga, el trasporte es fcil, pasndose por los
pueblos de Juan-Guerra y Sapaya. Desde Chasuta hasta la
boca del Amazonas se miden 3,000 mills de navegacion, con
fondo suficiente para flotar sin riesgo una fragata de 74 cao,
ne3.
Yunimguas -se hall 24 leguas mas abajo de Chasuta.
Es lugar frtil y sano, distant 30 leguas de Moyobamba. Stu
cesivamente y cortas distancias se encuentran various pue-
blos pequeos hasta desembocar en el Amazonas, llegndose al
de Urarinas, lugar important por los innumerables rboles de
copal que crecen en las cercanias.
Siguiendo por el Amazonas abajo, y dejando atras los
pueblos de Paranari y San Rejis, se llega Nauta, capital del
distrito, situada en la ribera derecha y 46 leguas de la embo-
cadura del Huallaga.
Nauta es el lugar hasta donde, segun el Tratado de 1851
entire el Brasil y el Per, han de llegar los vapores brasileros
viniendo desde Par, en la boca del Amazonas. A esta linea
de navegacion se pretend dar un privilejio esclusivo por 30
anos, es decir, un monopolio indefinido, y ademas subvenciona-
do con 100,000 pesos durante los 15 primeros aos. Nauta
se halla tambien cerca de la embocadura del Ucayali, tributa-
rio del Amazonas, y mayor todavia que el Huallaga. -
Continuando por el Amazonas abajo se pasan los pueblos
de Omaguas, Iquitos, Irau, y se llega la boca del rio Napo,
grande afluente del Amazonas que atraviesa el territorio del
Ecuador. Mide 200 varas de anchura en su boca, y es na-
vegable para buques mayors por espacio do 300 mills. Sus











arenas son abundantes de oro, y habitan sus mijenes, cubier-
aisi de zarz.iaarrilla y otras plants preciosas, tribus de indios
enemigos. de la raza blanca, pero industriosos y dados al comer-
eio.
Trenta leguas mas abajo de la boca del Napo se encuen-
fpra -I pueblo de Pebas, habitado por indios mansos, amigos
de la. blancos,, quienes ofreeen en cambio de products eu-
i.Apeps cera blanca y negra, zarzaparrilla, vanilla, estoraque,
kbhabira, hamaeas, pescado, copal, incienso, pez-rubia, leche
vejetal y otras muchas curiosidades.
Todavia mas abajo, y dejando atras cino. pueblecitos, se
ll]ga Loeoo, pequefo pueblo :situado 160- leguas del tr-
miao .de la navegacion del lIliaJgi.
N.arayacu ets en la ribera derecha del Ucayali, 300 mi-
lIsa, te la desem~bqadura de este en el Amazonas, siendo un pun-
to important en mitad de una region fertiliisima.
Diezmilas mas arriba de dicho pueblo, el Ucayali recibe
las, aguas, del Ahuitia, el cual riega vegas cubiertas, de zarza;
parrilla, que en aquellos lugares vale peso elquintal, en Pa-
r 25 pesos y en Europa de 40 60 pesos segun el mercado_
bien entendido que en los pueblos de Amazonas no hay mone-
da, y en los cambias hace las veces de tal cualquier jnero de
algodgln Pondremos un ejemple para esplicar ese raro sistema
d4 comercio y las utilida4es que deja.
Un mercader buhonero compra en Nueva-York Li-
verpQol 4 yaldas de tela de algodon, que le cuestan 25 cen-
tavos, Las embarca y las lleva, dando la vuelta por el Cabo
de Hornos, al Callao donde paga los derechos de Aduana y
sigue para Lima, en cuya plaza cada vara de tela, con ol recargo
de fletes, comisiones y derechos, represent el valor de 50 centa-
vos. En Lima entrega, su mercancia un arriero para condu_
oirla al traves de los Andes hasta la embocadura del Ucayali-
tardando doce meses en llegar este punto desde Nueva-York









-35-

6 Liverpool, y quince dias mas por agua desde alli hasta Sara-
yacu. Una vez en este mercado cambi las cuatro varas d
tela por 100 libras de zarzaparrilla, que espedidas porolA Ama-
zonas abajo valen 9 pesos en Nauta, 11 en T-batinga, 25 en Pa-
ra, y 50 60 en Nueva-York Liverpool. Realiza, pues, el
mercader una utilidad mas que suficiente para compensar la
lonjitud y molestias del viaje. Es evidence que si el Peri y el
Brasil abrieran sus rios al comercio universal, y este se hicie-
ra directamente por el Amazonas, los productores de zarza-
parrilla obtendrian en cambio de cada 100 libras de aquella
raiz 400 varas de tela de algodon en vez de cuatro.
Dificil seria-presentar un ejemplo mas palmario de las
ventajas que derivaria el Per de la adoption de un sistema de
poltica mercantil franco y liberal, estableciendo puertos de co-
mercio en laboca del Maraon, que es il principio de la nave-
gacion del alto Amazonas, en Ohasata, donde comienza la nave-
gacion del Huallaga, en el Ucayali y en el Nauta, centro del
comercio interior. Asi tambien el Ecuador podra establecer ven-
tajosamente puertos de comercio sobre ei Napo y si.u principa-
les afluentes, cuya navegacion se internal hasta las cercanas de
Quito. La Nueva-Granada entablaria pronto el comercio acti-
vo do sus provincias del Sur con el Atlntico por medio del Pu-
tumayo y elCaquet, los cuales reciben el tributo de mueho .y
caudalosos rios que bajan de la cordillera oriental de leo Andes,
Granadinos. (1)
Ahora bien si las Repblicas Sur-Americanas que todavia
no han abierto sus rios al libre comercio del mundo, como 16
han hecho recientemente Bolivia y la Nueva-Granada; adhiriesen

(1) El COngreso de VNueva-Graniada espidi en, 7 de Abril
de 1852 una ley declarando libre la navegacion de los rios de le
Repblica en buques de vapor estraijeroi, bajo su propia &ba-
dera a









-36-

ese-, sistema do political ilustrada y itil, entnces el Brasil no
Bodraisostener su politicajaponesa, y tendra que dar paspor
el Amazonas los bajeles Europeos que se presentasen desti-
nados comerciar con la] mencionadas Repblicas.
.Tabatinga es una pequea poblacion brasilera ,fronteriza
sobre el Amazonas, remontando el cual puede hacerse una con-
tinua navegacion por espacio de 630 millas, pasando por la
frontera meridional del Ecuador, y llegando hasta las comarcas
mas:centrales del Per; por manera que un vapor puede subir
desde el Atlntico hasta el pi mismo de la cordillera de los
Andes. No ha faltado quien haga este viaje con un objeto pu-
ramente cientfico. Tenemos la vista una carta escrita, hace
poco tiempo, desde aquellos parajes, de la cual nos parece
oportuno trascribir los siguientes prrafos:
"El Amazonas mide 500 metros de ancho en el lugar
done recibe las aguas del Iuallaga. El curso del rio, silen-
tculo sublime; pero cuando su turbio y poderoso caudal hacia
desplomar algun barranco 6 desarraigaba un rbol jigantesco,
cuya ruidosa caida levantaba olas, 16 sublime se convertia en
temible -Estos grandes ruidos interrumpian de cuando en cuando
el silencio que me rodeaba, y producian en mi.nimo una im-
presion que no acierto esplicar.
Viaja metido en una canoa por espacio de 700 millas y
.esperaba encontrarme ceea del Oceano; pero no habia hecho
mas que comenzar mi peregrinacion: el rio parecia intermina'-
,ble, cada vez mayor, cada vez mas turbio y poderoso, y mi pe-
queo bajel flotaba como un tomo sobre aquella masa corriente,
tuyas riberas apnas divisaba.
La capacidad de este rio para la navegacion y el comercio
es inealculablemente grande: su future industrial deslumbra-
,or; y el dia que comienzee jirar all las ruedas de un vapor,
la colonizacion y el cultivo se esparcirn por las hoy solitarias











vegas, y breve tiempo la hoya del Amazonas se trasformara
en el pais mas rico y encantador de la tierra. De las monta-
as vecinas se sacar el oro, la plata y el fierro, la hulla, el cobre,
el azogue, el zinc y el estao; las arenas de los rios tributarios
darn tambien oro y diamantes: los bosques ofrecern drogas
preciosas, esquisitos aromas, gomas y resinas utilsimas, sustan-
cias para teir con los colors mas brillantes, maderas incorrup-
tibles para las construcoiones civiles y otras aun mas bellas que
la caoba y el bano para las obras del ebanista; todo esto en
medio de una primavera perpetual, y rodeado de sementeras y
cosechas perennes."

VL

El Amazonas desemboca en el Atlntico por nn delta.
Los principals tributarios que le vienen del Sur son, comenzan-
do desde la embocadura, el Tocantins, el Chingu, el Tapajos,
el Madeira, el Coari, el Tep6, el Yuruba, el Yatai, el Yavari, el
Ucayali y el Huallaga, algunos de ellos mayores que el Mis-
souri. Del lado del Norte le entran el rio Negro, el Caquet
Yapur, el Putumayo, el Napo, el Tigre y el Pastaza, los tres
primeros muy caudalosos.
Todos estos rios tienen raudales mas. menos impetuo.
sos, que ofrecen obstculos para la navegacion por vapor, pero no
invencibles.
* Para no repetir descripciones darmos como tipo comun,
en material de products y navegacion, la del rio Tocantins.
Entrando por la boca meridional del Amazonas, la primer
que se encuentra como tributaria es la del Tocantins, rio de cur-
so casi recto, que nace en las provincias de Matto-Grosso y Go.
yaz y atraviesa la de Par. Este rio pertenece enteramente al
Brasil, y fu6 esplorado hasta el puerto de Barra por Castelnau'
en 1844.









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Rieg.i I:.).n.iro productoras de oro y diamnutes, y de ad -
mirable fertilidad, cuyo benigno clima no cesade ponderar aquel
viajero.
La ciudad de Goyaz, que cuenta SO00 habitantes, es -lIJ a-
pital de la provincial, y tiene su asiento en las mrjenes del Ver-
millo, clebre por sus arenas cargadas du oro. Es navegable y do
bastante caudal por espacio de mas de mil mills. La poblacion
de la provincia asciende 125,000 habitantes, de los cuales
30,000,son esclavos. Esta poblacion se hall repartida en al1
deas y, villas numerosas, entire las cuales se hace notable Salinas,
as llamada por la esten.a esplotacion de sal jema que ase hace
en sus cercanias, donde tambien se encuentra el Lago de las
Perlas, bellsimo estanque natural lleno de aves acuticas y ro-
deado por una vejetacion de incomparable lozania. Debe su nom-
bre este lago las conchas de perla.que contiene.
En esos lugares fu done hall Casteluau una multitud
de plants raras y tiles, entire ellas la que produce tinta negr-
sinia, y la que contiene en sus races el mas puro color de. ama-
rillo de oro.
Abunda en los bosques un rbQl cuya corteza sirve para
curtiembre, con tanta eficacia que en el espacio de un mes
cualquier cuero queda convertido en el ante mas suave. iOul -
tivanse dos species de yuca, que una vez sembrada no require
cuidado para propagarse profusamente: la cara de azcar, que
puede cortarse los ocho meses de embrada: los frisoles ne-
gros, hermoso grano que constitute la base del alimzento de l]s
naturales y rinde cuatro cosechas al ao. En una palabra+ y
slu ninguna ponderazion, puede asegurarse que la naturaleza
produce de por s ea aquellos lugares todos los medios de subsis.
tencia.
Hay minas de oro que en un tiempo daban ocutpasion
miles de esclavos; pero la verdadera riqueza de esta provirnci
est en su agriculture, pues la tierra es susceptible de producer









-39-


copiosas cosechas de algodon, caf, azcar, tabaco, ail, vairfilla,
zarzaparrilla, maz y otras muchas species de granos propios pa-
rala esportacion; que se agrega una gran variedad de go_
mas, especias y maderas preciosas.
Las vegas de los rios ofrecen past permanent para la
cria de ganados: sus aguas abundan en delicados peces. El rei-
no mineral no es mnos rico.
Con todo, la industrial se halla en su infancia. Las espor-
taciones consistent principalmente en cueros sin curtir: las im-
portaciones en jneros y caldos europeos. El trfico se hace en
balsas y buqueeitos de vela, que gastan cinco meses en subir
desde Par, costando el flete de cada cien libras de carga cua-
tropesos en la subida, y un peso en la bajada del rio.
As pues, un tributario del Amazonas, tan cercano al mar
que el agua salad llega hasta su embocadura, todavia no ha
visto humear la chimenea del mas pequeo vapor. Si esta insig-
nificante mejora habido impossible para las fuerzas y la intelijen-
cia del Gobierno del Brasil c6mo podr realizar la navegacion
de tres mil millas del Amazonas, y enviar vapores hasta las
aguas del Per? Dicen que las orillas del Tocantins se hallan
pobladas de indios hostiles, y alegan esto como causa del atraso
de la navegacion; pero la disculpa es contraproducente, puesto
que los vapores nada tendrian que temer de los indios, y sin em-
bargo nunca los han establecido.
.Ray doce rios mas, tributarios del Amazonas, que se ha-
Jun en el mismo caso que el Tocantins en cuanto facilidad
de navegacion y riqueza de products de los valles que riegan;
por manera que un comercio activo en aquella sola rejion ten-
dria un movimieuto annual de tres millones de pesos, valor de los
products locales solamente.
Si el Brasil hubiese de seguir algun dia un sistema de
poltica previsora, declararia la libertad de navegacion no solo
para el Amazonas, sino para todos sus tributarios brasileros.









-'---

Ls1 ojilcide. los products recojidoq en la hopy. ie-tel
rio, desde las comarcas mns m crieiles Je Boli~ia hasta El -fJ ,
puntoate reunion para, todos, haria de ese ligir, hoy compara-
tivamente miserable, un emporio merqantil y un gran centro de
prospedidad, riqueza y poblaciou .ivilizada.
Desde que los brasileros no se han hallado capaces deeesta-
blecer la navegaciou por vapor en los mencionados' rios; A b
ria#u.4 p, tirq'ug la eniprLeditrar.n realizararn las nl n ,cit .o.j-
mrteiantes'de Europa y de la Amrioa Setentrional. Entbnces
los agr'ie1tltores ribereos hallarian continue salida y'dhplicadaq
precio para sus cosechli is de.il'. Anilada l.a agricuiltiia cenlu-
plicaria:sis products, y se conrertiria en una fuientl. inagottable
de riqueza para los moradores y para el Gobierno mismo, ipues
cuauto iras rico es in pueblo, mayors contribuciones ,pIuede
pagar sin quebranto de sus capitals.
Respect del Amazonas resalta mas todavia la coadnin-
cia y la justicia de abrirlo i libre naeg.~scion diJ todas la n'a-
cioers, pues con ella est enlazada la prosperidad futura n'o solo
dil Brasil, sino de ciuco. Reptblicaie Hispano-A iericanas, cuyos
te'rritoiios orieitales no tienen otio m.;dio de comunicacioi cdE1
el Oeano, sino el que lcs prroporci..iian sus inos tributarios dlel
Amazonas. Lfis condiciones tisicas de la grande hoya de e.sb
inaje.ituoo canal inmpeliir'n ror siglos que sus morad:ores se
encarguen de su propio comercio sobre el mar. L.i Prodiden-
cia.ha dispuesto que ellos sean cultivadorus y.ganaderc plf- '
que 'l hombre rodia.do Je go,:es y bian hallado ea tIn.iftierr*
de-aromnas y dliciosos frutos,.jamas la dejar para enuegaseo
le. rcias llbores, privaciones y peligros dir mariners. EL
pan brota de los rboles en esas reji.:.nes: la miel destiltW'en Il.
bosques; y allr mismo creeu otro rbol de cuya corteza, lijes"
mnn t tallada, sailtan chorros de un liquid ent.rmnobte ituial'
laleche.. La temperatura de la intmnsfern, la suavitrsla d-tag
brisas, la puieza de las aguas y la serenidad fe aquel cielo irn-









.,. '









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ca oscurecido por tempestades, completan este eaadro dc felicidad
que nada tiene de exajerado, y hacen resaltar su contrast conl
la azarosa existencia de los hombres de mar.
En vano se pretenderia trastornar las leyes que la natura-
leza haescrito en la faz de la tierra, y que determinan el sister.
ma de vida de los habitantes en cada region. Pocos serin los
pueblos que puedan encargarse da todas las ocupaciones in-
dustriales que constituyen el bienestar de las naciones cultas.
Y ljos de mirar esto como un mal, debemos reconocer en ello
una sabia precision del Creador, que por tales medios ha es-
tablecido la necesidad del comercio y comunicacion reciproca de
todos los pueblos, dividiendo entire ellos el trabajo y las como-
didades.
Para que un pueblo sea marino es menester que el mar lo
bata de frente, y que sus olas encuentren en la costa entalles
y remansos donde reposar.
Comprense las costas rocallosas, y en su mayor parte riji-
das, de la Amrica del Sur con las costas abiertas, profunda-
mente talladas de la Amrica del Norte, y se comprender que
la naturaleza ha establecida con toda la fuerza de la necesidad
el hecho de que la Amrica del Sur, desde la linea del Ecuador
hasta el Polo Austral, jamas ser potencia martima. Contm-
plense las riberas del Bltico, el Mediterrneo y el Mar Negro
con sus golfos y senos, y se comprender que los pobladores su-
perabundantes de aquellos paises de clima severo estn predest-
nados lanzarse' los mares para vivir del comercio, viajar en
busca de mejores climas.
EstUdiese la configuration del Mar Rojo, del Golfo Prsico,
de los golfos de Bengala, Siam y Tnquin, el Mar Amarillo y los
mares del Japon y Oknotsk, baando estensas costas, insi-
nundose hasta lo interior de la tierra, la cual abre su vez
sus brazos protectores como para invitar al navegante; comp-
rese con la configuration de las costas de la Amrica del Sur, el
O









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Afiica del Sur y la Nueva-Holanda, y se comprender que si
aquellos paises tienen una vocacion martima, estos no se la
concedi la naturaleza.
Toda la Europa, una parte del Asia, la mitad de Africa,
casi toda la Amrica del Norte y dos terceras parties de la Am-
rica del Sur, se hallan bajo el influjo del Atlntico,al cual tribu-
tan los tres mayores rios del mundo, que riegan las hoyas mas
estensas y mejor situadas. Un estrecho canal separala Europa
y el Africa del Nuevo Mundo. Por tanto, en los futuros desti-
nos mercantiles del hemisferio Americano, representar un gran_
dioso papel el Ocano Atlntico; y entire las rejiones que mas
contribuirn este movimiento se contar la hoya del Amazo-
nas.
La colonizacion de esa hoya y la libre navegacion de los rios
que la riegan son, pues, materials de profundo interest para el
mundo: la iniciativa de ese movimiento pertenece de pleno de-
recho las naciones que, inspiradas por el cristianismo, han re.
cibido el apostolado de la fraternidad universal.

VII.

Consideraremos ahora, bien que someramente, las medidas
que deben emplearse para que la Amazonia no continue de-
sierta intil, sino que forme part del mundo culto.
Los triunfos dcl comercio son esencialmente pacficos: sus
conquistas se cifran en difundir la civilizacion, en regar las se-
millas de la libertad relijiosa y civil, y en esparcir sobre los in-
dividuos y los pueblos la prosperidad y la riqueza.
La Amazonia con su vasta extension, sus poderosos in-
finitos rios, su'benigno clima, su esplndida profusion de valio-
sos frutos, no debe permanecer mas tiempo agreste y solitaria,
contrarindose con la pollica mezquina de los hombres los
designios de la Providencia. El comercio ha de ir all con ban-









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deras desplegadas, con sus vapores, sus emigrantes, la imprenta,
el hacha y el arado, para despertar de su letargo esas rejiones,
prometido asiento de la felicidad humana.'
Pocos esfuerzos se necesitan (para ello. Existe una linea
de vapores entire Inglaterra y el Janeiro, y otra que relaciona
este con Marsella. El Brasil mantiene comunicaciones entire el
Rio de la Plata y la boca del Amazonas. Falta otra line de
vapores entire los Estados-Unidos y el Par, que se prolongue
hasta Montevideo; empresa en que ha pensado ya el Congre-
So Norte-Americano, y la cual los ltimos sucesos realizados
en la Repblica Arjentina han asegurado la mitad de los buenos
resultados que de ella espera el comercio de los Estados-Uni-
dos, puesto que el Rio dela Plata y sus caudalosos tributarios se
han abierto por fin la navegacion libre de los buques de to-
das las naciones.
El Brasil ha celebrado contratos para establecer] dos lines
de vapores desde la boca del Amazonas hasta cerca de sus
fuentes. Estos vapors debern hacer un viaje mensual en-
tre el Par y la Barra (embocadura del rio Negro) recorriendo
una distancia de 900 mills. Desde aquel lugar hasta Nauta,
puerto peruano prximo la embocadura del Ucayali y distant
casi 3,000 mills del mar, navegarn los vapores de la segunda
linea, haciendo tres viajeis en el primer ao, cuatro en el se-
gundo y seis en los sucesivos. Este seria un primer paso eficaz
para efectuar una revolution mercantile en la hoya del Amazo-
nas, si estipulaciones accesorias no lo hubiesen desvirtuado de
todo punto.
"El territorio peruano baado por el Maraon Alto
Amazonas, dice Casteluau, reune la mayor belleza la mayor
fecundidad imiajinable. All se encuentra el precioso rbol de
la seda, que produce copos parecidos al algodon, pero de hilos
brillantes y suaves: all el journal de un tr.bajador se paga con









-44-


dos varas de tela ordinaria; tan abundantes son los medios de
existencia, y tan escasos los products d., las fbricas europeas."
La libre navegacion del Plata se debe casi directamente
los esfuerzos del Brasil; hecho que honra su Emperador y se-
r el mejor de sus timbres si tiene el buen sentido de serconse-
cuente con los principios que pareci profesar en esta cuestion.
Rosas dominaba la embocadura del Rio de la Plata: el
Brasil, Banda-Oriental, Paraguay y Bolivia, Estados soberanos,
dominant las cabeceras y principles afluentes de aquel rio; pe-
ro Rosas les impedia la comunicacion libre con el mar, y por
consiguiente el uso pleno y fructuoso do aquellos canales na-
turales. El Brasil declar hizo la guerra contra Rosas, contri-
buy espulsarlo del pais que tiranizaba, y el primero y
mas important fruto de esta victoria fu la libertad de las
aguas del Plata.
Pero el mundo mercantil no se halla dispuesto conceder
al Gobierno brasilero today la gloria de aquel bello triunfo.
Jzgase, y asi es la verdad, que Bolivia, Paraguay y Banda
Oriental tenian tanto derecho como el Brasil para exijir la li-
bertad del Plata por razones poderosas de comercio y de pol -
tica; de manera que si el Emperador hubiera pedido Bue-
nos-Aires privilejio esclusivo para navegar el Rio de Plata en
premio de haber espulsado Rosas, no solo las Repblicas ve-
cinas habrian alzado el grito contra semejante pretension, sino
que las grades potencias mercantiles habrian impedido que
se consumara un acto de egoismo tan incalificable.
Debe creerse que el Gobierno brasilero procedi liberal-
mente en la question del Plata, no porque siguiera sus propias
inspiraciones, sino porque no le fu possible hacer otra cosa. En
prueba de ello, ah est el Amazonas, respect del cual D.
Pedro es un Rosas. Domina la embocadura del Amazonas, y
cierra este rio todo el mundo. Cinco Estados soberanos 6
independientes son dueos del Alto-Amazonas y sus mayores










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tributaries, sobre cuyas mrjenes tienan pueblos y provincial;
pero no pueden llaimar sus puertos fluviales el comercio este -
rior, ni pueden atraer la inmigracion europea: el Brasil, y solo
el Brasil, les prohibe relacionarse con el Ocano.
Los intereses del comercio, la justicia, el espritu del siglo
actual, todos los principios del Derecho Internacional, todo lo
que es ley para los pueblos, porque es necesario para su conser
vacion y progress, demandan el libre uso del Amazonas; y
seria una monstruosidad moral que el Brasil hubiese procedido
segun estos principios en la question del Plata, y persistiese en
proceder segun principios totalmente contrarios en la question
Amazonas.
Hubo un tiempo en que los Estados-Unidos tuvieron tam-
bien su Rosas en la embocadura del Mississippi; pero no vaci -
laron en exijir el paso libre, y en notificar que lo obtendrian
de grado, por la fuerza de las armas.
Cuando estaba todavia pendiente la question de libertad
del Plata, el Gobierno de los Estados-Unidos ofreci al del
Brasil sus buenos oficios cerca de Rosas para conseguir la ape-
tacida libertad y evitar la guerra. Seguia en ello y apoyaba un
principio de justicia; y como esta debe ser invariable para todos
l)s casos iguales, intent negociaciones con Bolivia Per, Ecua-
dor, Nueva-Granada y Venezuela, para obtener la entrada de los
bajeles Norte-americanos en los tributarios del Amazonas, y el
comercio fianoo en los puertos fluviales que se designasen. De
ninguna manera podia esperarse oposicion de parte del Brasil,
precisamente cuando pedia la libertad de las aguas del Plata;
pero ljos de ser consecuente el Gobierno brasilero, envi apre-
suradamente Ministros diplomticos al Per, Bolivia, Ecuador
Nueva-Granada y Venezuela, con el encargo de obtener de'
aquellas Repblicas el derecho esclutivo de navegar el Ama-
zonas y sus tributaries.












Por cierto qu correspondia los portugaeses, que han pa-
seido durante siglos la hoya del Amazonas y no han acertado
estampar en ella la menor seal de civilization, ni cruzar sus
aguas con el mais paqueno vapor; por cierto, repetimos, que
les pertenecia el ir ofrecer las cinco Iepblicas ribereras,
que de un dia para otro el Brasil se encargaba de realizar la
nategacion de todos los rios amaznicos! Merecieron que las
altivas Repblicas le hubiesen contestado r.pitiendo aquella res-
puesta clebre en la historic: "Decid vuestro amo, que
siendo l dueo de Atenas la embellezca primero."
El pensamiento secret de las negociaciones lo hallamos
'evelado en el "Observador," peridico brasilero que parece im-
puesto de las intenciones del Gabinete del Janeiro.
"El plan de navegacion del Amazonas, dice, progress poco
poco. El Gobierno del Per, por una convention firmada el
23 de Octubre de 1851, s- obliga sostener la empresa del
Brasil, ausilind)la con una sum: que nunca ser menor de
20,000 pesos. El Emperador ha nombrado Ministro Residen-
te con mission estraordinaria cerca de los gobiernos de Vene-
zuela, Nueva-Granada y Ecuador al Sr. Miguel Maria Lisboa.
El objeto de esta mission es celebrar tratados sobie la navega-
cion del Amazonas, porque se teme que los Estados-Unidos in-
tentan celebrar otros para la nvcegacion de los tributaries, y de
esa manerapretender el derecho de entrar por nuestro rio, segui
lo indican los peridicos de Neva- York y -N. Orleans. Nos
hemos descuidado en este, y ahora es preciso apresurarse. Esa
nacion de piratas, comzo today su raza, se propose desalojar de
anmb:s Amnricas todo lo que no sea anglo-srijon.
Esto no necesita de comentarios. El objeto de las negocia-
ciones del Sr. Da Ponte Ribeiro en el Peri y Bilivia, y del
Sr. Lisboa en Venezuela, Nuesa-Granada y Ecuador, qued ma-
nifiesto.


-4t6-











Llevaron el encargo de frustrar toda tentative de las Po-
tencias comerciantes cerca de esas Repblicas respect de la li-
bre navegacion de sus rios.-Llevaron el encargo de retardar el
progress do las democracies hispano-americanas, y de obstruir
las arterias de su comercio con un monopolio dictado por el
egoismo. En suma, llevaron el encargo do perpetuar en la
hoya del Amazonas el silencio y la muerte industrial que han
mantenido alli por siglos enteros. Intencionalmente olvidaba el
Brasil que lo que reputaba just al Sur del trpico de Capri-
cornio debia ser just tambien bajo el Ecuador, y que los mis-
mos arguments que hizo valer para demandar la libre nave-
gacion del Plata, eran forzosamente aplicables la libre nave-
gacion del Amazonas.
Bolivia rechaz esas pretensions declarando francamen-
te que ljos de temer que la civilization europea llamase
sus puertas, lo deseaba y le ofrecia libre hospedaje en las ribe-
ras de sus rios. El Ecuador, cuya prosperidad future est vin-
culada en la colonizacion de su territorio amaznico, no comete-
r el error, equivalent un suicidio, de adherir la poltica
escluyente y medrosa del Brasil, prohibiendo la navegacion del
Napo. El Congreso de la Nueva Granada espres en una ley la
opinion del pas abriendo los rios nacionales cuantos buques
quieran navegarlos, sin restricciones ni absurdos temores. Ve-
nezuela tiene todo su porvenir mercantil, en material de navega-
cion interior, sobre la hoya del Orinoco, y el espiritu liberal
de aquel pueblo se inclina mas bien la franquicia que la
clausura de los rios superiores que enlazan el Amazonas al Ori-
noco por medio del Casiquiare. El Per, en un desgraciado
moment de ofuscacion, ha sido el nico pueblo hispano-america-
na que ha suscrito los planes del Brasil, ha contrariado sus
verdaderos intereses, y al firmar el Tratado de Octubre de 1851
se puso en una situation embarazosa respect de Inglaterra
y los Estados-Unidos, con quienes tiene tratados que se hallan









-48-


en abierta contradiction con aquel; y se habria puesto adema ,
en una situation poltica escepcional, separndose de los princi-
pios de libertad mercantil que profesan las otras Repblicas ami-
gas suyas y aliadas naturales, si el previsor Decreto de 15 de
Abril de 1853 no hubiera espresado que el Per conservaba
integra su soberania inmanente, comprometida por el Tratado
de Octubre de 1851.
Partiendo de dicho Tratado como de una base, el cual en
realidad no es sino un pretesto, el Gobierno del Br sil celebr
un contrato con Ireneo Evanjelista de Souza para establecer la
navegacion del Amazonas por buques de vapor. El prem-
bulo de este contrato asienta que para facilitar Souza la for-
macion de una compaia, se le concede por 30 aos el privi-
lejio ecslusivo de comerciar y navegar en el Amazonas bajo las
siguientes condiciones:
la. El capital de la compaia no ser menor de 600,000
pesos.
2a. Se establecern dos lines de vapores: una desde el
Par, en la boca del Amazonas, hasta Barra, en la boca de
Rio-negro, tocando en los puntos intermedios; y la otra desde
Barra hasta Nauta, cerca de la del Ucayali en el Per, tocan-
do tambien en algunos puntos intermedios.
3a. La primera linea recibir un subsidio annual de 80,000
pesos durante los quince primeros anos: la segunda line reci.
bir anualmente los 20,)00 pesos que el Per se ha obligado
pagarle segun el Tratado de comercio y navegacion fluvial
mencionado arriba.
4a. La compaia se obliga verificar con los buques de
la primer line un viaje mensual de ida y vuelta, y con los
buques de la segunda linea tres viajes al ao.
Entre otras obligaciones accesorias se encuentra la de
fundar en el Amazonas v sus tributarios 60 colonies de indios
de inmigrados de las naciones que determine el Gobierno Impe









-49-


rial! Esta clusula parece tener por objeto complicar la cuas,
tion de la franquicia del Amazonas, si las Repblicas hispano.
americanas la suscitan.
Para quien canoce cmo andan las cosas en el interior del
Brasil, es material de admiracion que las pretensiones de aquel
Gobierno hubiesen encontrado en el del Per tan fcil y favora-
ble acojida. En efecto, cuando el Brasil ofrecia introducir la
navegacion por vapores en los rios peruanos, no podia presentar
como prueba de su capacidad para esta empresa la existencia
de un solo vapor en el Tocantins, magnifico tributario del Ama-
zonas cercano su embocadura, que atraviesa mas paralelos
de latitud que el Mississippi, y corre desde el principio al fin
por territorio brasilero: las riberas de este rio y sus afluentes
se hallan habitadas por 125,000 sbditos del Imperio, en cuyo
corazon tiene sus fuentes distancia de 500 millas del palacio
del Emperador; y sin embargo aquel gobierno no ha tenido la
habilidad ni el poder de cambiar las brbaras balsas que se ar-
rastran pesadamente en el Tocantins por un pequeito bote de
vapor. Habia, pues, algo de estrao y sospechoso en ese viaje
de un Enviado del Brasil, que pasaba por la boca del Tocantins
embarcado en una balsa navegando razon de siete millas dia-
rias, y trasponiendc los Andes mula venia hasta la capital del
Per ofrecer al Gobierno que el Brasil se encargaba de es-
tablecer la navegacion por vapores en los rios peruanos tributa-
rios del Alto Amazonas! Aqu es tiempo de repetir. "Decid
vuestro amo, que siendo l due2 de Atenas la embellezca pri-
mero!"
Ademas del Tocantins, el Brasil tiene otros rios navega-
bles que bajan de las Montaas de los Diamantes y arras-
tran oro entire sus arenas; y no solo no estn navegados, sino
que sus orjenes se hallan tan desconocidos, que los astrnomos
tienen mas ideas de la jeografia de la Luna que las que los
filsofos y estadistas brasileros poseen de las comarcas que
7 .


_1











riegan aquellbs rios. Estraa y sospechosa propuesta, volvemos
decir, la que un Gobierno que mantiene su propio pais ent
aquella condition, hizo otro Gobierno de establecer la navega-
cion por vapores en rios ajenos!
Tambien hay por all un rio llamado San Francisco, que
desagua directamente al mar, cuyas cabeceras se hallan en una
cadena de colinas detras de la capital del Imperio, y cuyas aguas
virjenes no han sido jamas sacudidas por las paletas de un va-
por; y sin embargo, los dueos de ese rio faeron los que ofre-
cieron al Gobierno de una nacion distant que le llevarian va-
pores y se encargarian de la navegacion active de rios aje-
nos....
Bajo tales auspicios, en material de esperanzas, se celebr el
Tratado de que hemos hecho mencion. En cuanto las intencio-
nes, que aun duermen en el fondo de este negocio, podian encon-
trarse en una frase que el Ministro brasilero dijo una persona
caracterizada en Lima: "El Brasil tiene por regla no hacer
tratados con naciones mas poderosas que l; porque el mas po-
deroso hace prevalecer siempre la interpretation que le conviene
en los pactos que celebra, siendo vctima de ella el mas dbil."
Ora emanasen estas palabras de instrucciones imperiales, ora
fuesen la opinion particular del Ministro, el hecho es que lo que
enuncian se ha realizado en el Tratado con el Per. Segun ese
document, cada una de las parties contratantes queda obligada
dar anualmente una suma no menor de 20,000 pesos para
sostener la navegacion de vapores en las aguas del Amazonas.
Ahora bien, segun el contrato Souza el Brasil percibe 20,000
pesos peruanos y los entrega un sibdito suyo para que esta-
blezca una lnea de vapores con bandera brasilera desde la boca
del Rio Negro hasta Nauta; es decir, para naveqar 1,500 mi-
llas por territorio brasilero, y detenerse aopnas comience la nave-
gacion por territorio peruano. Pero hay todavia mas: la linea
brasilera desde Rio Negro hasta Par se apropiar todos los fle-









-51-


tes de la l uea superior entire Rio Negro y el Ucayali. Esto, ea
trminos claros, significa que el Per costear buques brasileros
que naveguen 1,500 mills por los rios de aquel Imperio, sin
mas compensation que la de que esos mismos buques naveguen
250 mills por rios peruanos; y como esta navegacion solo ten-
dr lugar tres veces al aro, sumando las distancias recorridas en
los tres viajes redondos resultan 1,500 millas navegadas por
los vapores brasileros en las aguas peruanas, al costo de 17 pesos
por milla. Orijinal contrato!
Causa enojo analizarlo en sus pormenores y consecuencias;
pero es evident que el Brasil se propuso trastornar el porvenir
de la Aminzonia, impidiendo el ingreso de la civilization en
aquellas privilejiadas comarcas, intentando sellarlas con el
sello de la supersticion y la ignorancia. Las ciencias, el comer-
cio, las artes, la cultural, el cristianismo, que comprende todos
los bienes, claman por su admission en esos paises; y en vano se
opondrn ello el egoismo y el espritu aejo: el Amazonas ha
de ser, debe ser, y sEA. un rio libre para el mundo civilizado.
Los tratados quo el Gobierno del Per habia ce!ebrado
anteriormente con Inglaterra y los Estados-Unidos contienen
clusulas contrarias al monopolio pretendido por el Brasil, y
servirn de barreno para abrir el camino las demas naciones
comerciantes.
El Per mismo, que con laudable liberalidad habia invita-
do desde 1850 todos los hombres industriosos que se apro-
vecharan de las riquezas minerales que contiene la provincia de
Carabaya, el Per, decimos, ha comprendido que no es dando
la vuelta al Cabo de Hornos y atravesando los Andes por done
le vendrn los inmigrados para convertir en provincias opu-
lentas sus desiertos del Oriente. El decreto de 15 de Abril de
1853, apoyndose en pactos internacionales vijentes, llama sobra
la portion peruana de la hoya del Amazonas la inmigracion, el
trfico y la industrial de los pueblos europeos. A este respect









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las ideas del Gobierno del Per nada tienen de comun con las
del Gobierno del Brasil.'
Se ha iniciado, pues, la question de la libre navegacion del
Amazonas, deseada por todas las Repblicas hispano-america-
nas, y rechazada solamente por el Imperio del Brasil. Por f.,r-
tana ya es una question resuelta en Derecho.
En Europa la navegacion del Rhin se ha declarado comun
todos los pueblos. En Norte-Amrica est reconocida la li-
bertad de navegar los rios con cuyo curso estn conexionados
algunos miembros de la Federacion, como sucede con el Mis-
sissippi. Tjas, desde el principio de su existencia poltica, tuvo
expedito el uso del Rio Colorado sin necesidad de pedirlo al Go
bierno de la Union. Si este hubiera juzgado til la navegacion_
del San Lorenzo, anulada por los ferro-carriles que terminan en
Sandy Hook, la practicaria libremente sin resistencia del Gobier-
no britnico.
En Sur Amrica ofrece un ejemplo de aplicacion de esta
doctrine la franquicia del Rio de la Plata, solicitada y obtenida
por el Brasil titulo de Estado superfluvial.
As pues, la Federacion Norte Americana ha sostenido y he-
cho valer en aquel continent el principio de libertad de nave-
gacion en los rios comunes various E;tados, cuyo camercio
esterior y progress econmico padecerian de lo contrario. El
Brasil ha sostenido y hecho valer el mismo principio en Sur
Amrica respect de las aguas del Plata, de uso necesario para
cinco Estados soberanos. Las teoras del Derecho Internacional
en esta material tienen, para entrmbas Amricas, el apoyo de
hechos consumados que alejan toda dispute y condenan toda
resistencia en opuesto sentido.
Tratndose del Amazonas la question es tanto mas grave,
cuanto mayores son los intereses comprometidos. El porvenir
mercantil de cinco Repblicas est vinculado en la navegacion
franca de este rio singular por su grandeza, singular por ser el










-53-


e ntro de un estenssiio sistema de comunicaciones fluviales
tendido c.imo una red sobre todo el continent Sur-Americano,
y singular por la esplendidez de los territories que forman su
hoya jigantesca.
En los tiempos pasados la guerra formaba el principal
asunto de la poltica international, permaneciendo aislados los
pueblos causa de la malevolencia recproca cnjendrada por
aquel sistema, segun el cual el fuerte se esmeraba en rodear de
barreras y mantener en dependencia al dbil. Los mares mis-
mos, creados para la fcil comunicacon de las naciones, fueron
objeto del pretendido dominio dealgunas en perjuicio de las de-
ms y en dtin del comercio, entnces casi nulo, y abatido
hasta reputrsele oficio de villanos-Ea la edad present las
armas han cedido el paso al comercio ennoblecido, y la poltica
se ha hecho esencialmente mercantil. Los maies se han decla.
rado libres para todos: las vias de cjmunicacion se multiplican:
las naciones eristianas se miran como miembros de una fami-
lia; y si ninguna de ellas puede'segregarse de esta communion sin
comprometer su propia existencia, ninguna le es lcito inten-
tarlo respect de otra cerrndole los caminos del trfico universal,
ora sean vias terrestres, ora sean mares porciones de mar, ora
rios cuya magnitude y enlaces con territories de diversas nacio-
nes los asemejan al mar en cuanto son medios de sostener co-
neircio con el esterior.
Desde que la China se prestJ entrar en relaciones mer-
cantiles con los pueblos cristianos, el Japon, que se interpone
entire ella y el Ocano, ha debido franquearle el paso, y tendr
que hacerlo. Impelirlo seria situarse fuera de la sociedad de
las naciones: lo ha impedido, y estas tienen el derecho, puesto
en uso ya por los Estados-Unidos, de hacerle entender que
ningun pueblo puede abusar del territorio que ocupa compor-
tndose como si no formara parte del mundo.









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Las Repblicas Sur-Americanas necesitan el libro paso por
el Amazonas para desarrollar y fomentar su trfico esterior; pe-
ro el Brasil quiere representar en la puerta de esa via el papel
que represent el Japon al lado de la China. No quiero usar,
dice, el Amazonas, ni permitir que otros lo usen: es mi voluntad
que los territories superfluviales permanezcan fuera del alcance
del comercio estranjero.
Consentirn esta poltica las grandes naciones mercantile?
Sin duda que no, porque en el fondo es una poltica contraria de
todo punto la paz: una especie de guerra contra el comercio,
es decir, contra la suma de los intereses sociales del mundo mo-
derno. Importa poco, y en nada modifica el carcter de esta
question, que el Brasil sea dueno de dos mil millas del Bajo
Amazonas, que solo dominara en aquel rio por espacio de
dos mills: el derecho no prevalece se invalida por las distan-
cias materials en que haya de ejercerse, sino por la justicia
injusticia de su fundamento. -
Por tanto, si el Brasil persistiera en esa linea de poltica
escepcional, correria peligro de verse envuelto en una discussion
sobre la naturuleza de sus derechos respect del Bajo Amazo-
nas, y sobre si estos derechos no son de aquellos que se pier-
den por el no-uso.
De todas maneras es cierto que la libertad commercial del
Amazonas y la colonizacion de los paises que forman su hoya
son ya cuestiones pblicas de no pequea importancia, tanto
por los principios trascendentales de Derecho Internacional que
establecern, cuanto por la grandeza 'de los resultados que su
resolution producir en el mundo culto. Mas por lo mismo
que constitute un litis entire la barbarie representada ,or el
monopolio y clausura del mayor rio del mundo, y la civilization
representada por el comercio, que necesita y quiere llevar all el
cristianismo, las cieneias y la riqueza; no ha do ventilarse con el
violent apoyo de las armas, sino con las luces de la intelijencia,









-55-


con la sabiduria de la diplomacia, con las promesas benficas
de la paz, y mediante la persuacion de ]os que por un error
singular pretenden seguir en este siglo una conduct que solo en
las tinieblas de la Edad-mdia podia tener lugar bajo el am-
paro de la fuerza.




CONCLUSION.

Segun el Tratado que celebr el Brasil en 1851 con el Pe-
r, se comprende que los Ajentes diplomticos enviados por el
Emperador las Repblicas de Venezuela, Nu eva-Granada y
Ecuador para negociar sobre lmites y navegacion fluvial, lle-
varon el mandato de incorporar en los Convenios que celebra-
sen la declaration de que el derecho de navegar el Amazonas y
sus tributarios pertenece esclusivamente las naciones ribereas;
mandato que revela, por par:e del Brasil, la pretension de eri
jirse en Potencia directriz de la political Sur-Americana en las
cuestiones de interest continental.
Si el Brasil tuviera mejor sistema de gobierno y contara
con una poblacion homjenea, enijica y emprendedora, po-
dria realizarse aquella utopia; pero en las presents circunstan-
cias el Gabinete del Janeiro no puede ignorar que la nation
que gobierna carece de los medios, la capacidad y la enerjia ne-
cesarias para llevar cabo un estenso plan de navegacion inter-
na, con el consiguiente desarrollo de las inagotables riquezas
que yacen latentes en las rejiones comprendidas entire el Par
y los Andes. El advenimiento de pobladores- empresarios y
capitals europeos es lo nico que puede realizar la deseada
trasformacion de la hoya del Amazonas.
Si este rio y todos los que le tributan se hallaran dentro
de los dominios del Imperio, el derecho esclusivo de navegarlos,









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y el de fundar un sistema de poltica mas mnos japonesc
no podrian disputrsele al Brasil, el cual, semejanza del
avaro que describe Horacio, seria libre de permanecer inerte en
perpetual contemplacion de sus tesoros, y sin cuidarse deljuicio
del mundo:
"Populus me sibilat, at mihi plaudc
Ipse domi: simal ae nunrmos conte:n plor i arca '
Pero como el Brasil no es el nico dueo de aquellos
rios y territories, sino que en su mayor part e pertenecen las
Repblicas hispano-americanas, no es acceptable bajo ningun res-
pecto el mohopolio brasilero.
Las productivas y estensas comarcas que las menciona-
das Repblicas poseen en la hoya superior del Amazonas, ser
hallan segregadas del Pacifico por un ramal de los Andes que
no consiente la construction de caminos propiamente mercanti-
ies; sien .'o clear qua .os pobladores de dichas comarcas se ha-
llarian divorciados del resto del mnndo si no tuvieran el uso
libre, ilimita.lo, y comun para las otras naciones, de navegar
los rios que les relacionan con el Atlntico, no obstante que
una tercera Potencia sea dueo dela part inferior del gran rio
en que se reunen todos los demas.
Sin el pleno uso de ese derecho, las naciones que poseen
territories en la Amazonia superior se verian privadas del ejer-
cicio de uno de los mas indisputables atributos de la soberana,
cual es el de former relaciones de comercio con otros gobiernos;
y el poseedor del Bajo Amazonas ejerceria de hecho una espe-
cie de absolute tutela sobre sus vecinos, mermando radicalmen-
te su independencia. Por tanto, el derecho de trnsito ilimi-
tado por las aguas del Amazonas, es para los ribereos su-
periores un derecho perfecto y absolute, porque, en el uso de
61 se fund el porvenir industrial y politico de provincias ente-
ras, y se fundan tambien las lejitimas esperanzas de mejora y
progress que abrigan las Repblicas hispano-americanas; y









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q'uien dice mejora y progress, dice hoy en dia existencia y con-
servacion, pues Lks pueblos estacionarios si no se modifican pe.
recent.
Tan evidence y reconocido ea lo perfect y absoluto del de
recho que los ribereos superiors tienen al libre paso por la
embocadura de un rio comun, que al zanjarse en Europa los de-
bates sobre navegacion libre del lRlin, el Elba &a., no se enun-
ci la menor duda respect del derecho de trnsito que hcia el
mar y desde el mar tenian los ribereos y aquellos otros pueblos
del esterior con los cuals habian celebrado pactos de comercio:
lo nico de que se trat fu del wodo en que aquel derecho debia
ejercerse sin p2'juicis para las naciones ribereas de la part
inferior de los ios en question. As pines, el principal objeto
de aquellos tratados no fu definir el derecho de navegacion, si-
no regularizar la policia de los rios comunes.
Si la mejora y el progress de una parte considerable de ca-
da Repblica Sur-Americana depend de la franquicia deljAma-
zonas, nico medio de establecer relaciones econmicas con los
pueblos del esterior, es evidence que nada justificar la clausura
del Amazonas ni el monopolio que en l pretend ejercer el
Brasil; porque ningnaa nation tiene derecho para retardar
impedir el proyreso, la civilizacion y el engrandecimiento pa-
cfico de otros pueblos, lo cual seria, en el fondo, un atentado
contra la existencia de las naciones as oplimidas respect de
su comercio esterior, impedidas de traer su seno las artes,
en cuyo ejercicio se funda la riqueza pblica.
Siendo, pues, el Anmazonas la nica via mercantil que
conduce desde el Ocano, al traves del territorio brasilero,
as comnarcas poseidas por otr.as Potencias, estas tienen no solo
el derecho de libre rnsito para si mismas y para las otras na-
ciones con las cuales desean comerciar, sino el do insistir en que
el Gobierno del Janeiro design, en las riberas del Bajo Ama-
zonas, los lugares convenientes para recalada y depsitos, presu-









-58-


pesto del pago delas gabelas 6 peajes que de comun consenti-
miento se prefijen.
Hblase much, por part de los brasileros, depeligros va-
gos de usurpacion, refirindose los Gobiernos europeos, y
marcando especialmente al de los Estados-Unidos, con el inten-
to de hacer antiptica para los incautos que reflexionan poco,
la doctrine de libre navegacion del Amazonas: las malas cau-
sas echan mano siempre de las pasiones, porque no cuentan con
el apoyo de la razon.
Si el Gobierno de los Estados-Unidos abrigara miras usur-
padoras, las habria realizado con manifiesto provecho sobre el
Istmo de Panam y sobre las huaneras peruanas; pero ljos
de eso, aquel Gobierno estipul con el Granadino en el artculo
35 del tratado de 1846, que "garantizaba los derechos de sobe-
"rania y propiedad que la Nueva-Granada tiene y posee so-
"bre el territorio del Istmo:" y en la question reciente acerca de
las Islas de Lobos no solo reconoci sin vacilar la soberania del
Per en dichas Islas, sino en todas las fronterizas la costa de
esta Repblica.
Por otra parte, seria muy fcil usar de retorsion victoriosa
contra los escritores brasileros si quisiramos descender al esca-
broso terreno de las inculpaciones. As es que de pronto, y
sin mas que estender la mano sobre las "Noticias Secretas de
Amrica," encontramos en el tomo 10. parte 2a., captulo 50.
estas palabras.
"Previendo el Padre Fritz (jesuita) las malas consecuen-
"cias que se habian de seguir contra las Misiones del Per por
"el demasiado atrevimiento de los portugueses si no se toma-
"ba con tiempo alguna providencia para contenerlos, y habien-
"do comunicado el caso con el Padre Enrique Richler, Vice-
"superior.de las Misiones, y con el Gobernador de Mainas D.
"Jlernimo de Vega, se determine, con parecer de entrmbos,
"que pasase el Padre Fritz en persona Lima para informal









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"al Virrey verbalmente del estado en que se hallaban las Mi-
"'siones y del peligro que las amenazaba, para que arbitrase el
"modo de contender los designios de los pottugueses."
Las dilijencias del Padre Fritz cerca del Virrey Conde de
la Moncloba fueron infructuosas, no obstante "los adelanta-
*'mientos que los portugueses iban haciendo ea los dominios
"de Espaa, y de los que nuevamente amenazaban today aque-
"lla Mision, que se estendia desde la boca del rio Napo hasta
"la del Rio Negro." En prueba de que era cierto ese plan de
sordas usurpaciones, hallamos en las "Cartas Edificantes y cu-
riosas escritas desde las Misiones estranjeras," tomo 80. pjina
50, esta noticia de los autores. "El Padre Samuel Fritz, que
"nos di el mapa y particularidades del rio de las Amazonas,
"desapareci y volvi en fin parecer cuando no se le esperaba, y
"la opinion quetenian de su muerte hizo que le mirasen como un
"hombre resucitado. Se supo del Padre, que el Gobernador de
"una plaza portuguesa le habia preso, y habindole encerrado
"por dos aos en una estrecha crcel, con gran dificultad, des-
"pues de tan larga prison, habia podido salir de ella."
La raza que compete tales actos, no es la mas pro-
psito para manifestarse santamento indignada contra la pre-
tendida improbidad de las otras: much mnos cuando, preva-
lindose de la confianza del Gobierno peruano, hizo regular por
el Tratado de 23 de Octubre de 1851, los lmites entire el Per
y el Brasil desde los 640. 50' lonjitud occidental, hasta los
700. 15', avanzando hcia el Pacifico 5," 25' cercenados del
territorio peruano.
Pero no degrademos con inculpaciones odiosas el noble
asunto que, sin otra mira que el bien de la Amrica y el bien
de nuestros hermanos de Europa, hemos tratado de dilucidar
en estos artculos con la imparcialidad y decencia que conviene,
no hablando las pasiones sino al entendimiento.









-60-


Respecto del esterior median corsideracinnes de otro lina-
je, pero que tambien aconsejan la libertad de los rios Ama-
znicos.
El Gobierno que manifiete miedo la comunicacion Am-
plia y omnmoda con los otros pueblos, da irrjen que se
crea que teme las comnparaciones y no cuenta con la buena
voluntad de los nacionales. Si esto fuera cierto, no mereceria
existir, pues hoy los pueblos no son apndic e de los gobiernos
sino seores, en cuyo dano no deben prcvalecer la holganza
de los mandatarios ni sus fraudes politi"o-: si no fuere cierto, es
una prueba de lastimosa celueold gubernativa en materia de
relaciones esteriores, 6 un indicio de tendencies dminadl'.ras
estupendamente ridiunlas en los tiemp,.s actuales respect de las
democracies Americanas.
Decimos que el sistema de miedo y esclusion para con los
estranjeros demuestra, cuando m6nos, ceguedadl gubernativa,
porque es evidence que con l se suscitan icuestiones peligrosas
en que la debilidad fisica del Gohierno medroso se une la ca-
rencia de todo derecho para dfeiider su nmala causa; trayendo
el fatal resultado do una derrota inevitable la par que vergon-
zosa, sea en el debate doctrinario, sea en los acts, materials
Por el contrario una poltica fran.a, decidida y abierta en
cuestiones de interest universal, como la de libre navegacion del
Amazonas, obtendr las simpalias de los gobiernos cultos, y
afianzar de una manera slida la posesion territorial que se
juzga erradamente en peligro. Hasta 18-6 observ el Gobier-
no de Nueva-Granada respect del Istmo de Panam la mis-
ma conduct que el Brasil observa respeto del Bajo-Amazonas,
sin otro resultado que la nulidad social del Istmo y un perpe-
tuo susto de verlo caer en manos estranjeras; porque lleg el
dia en que las Potencias comerciantes, es decir, los centenares de
millones de hombres interesados en el libre paso del Atlntico al
Pacifico, se dispusieron notificar al Gobierno Granadino que










-61-


s:i labusaba de la posesion del Istmo cerrando ese camino nece-
sario al comercio del mundo, era indigno de poseerlo. Pero la
Nueva-Granadase apresur a celebrar en 12 de diciembre de
1846 un Tratado con los Estados-Unidos abriendo el Istmo al
trnsito de todas las banderas, y por primer fruto de esa con-
ducta liberal obtuvo la garartia positive dada por el Gobierno
de W-ashington de que el Istmo eontinuaria siendo part inle-
grantoede la Nueva-Granadi, una vez que nadie tenia motivo
para desear que mudar,i de condition.
La political liberal salv al Istmo: la poltica de exclusion y
miedo lo habria perdido. Franqueado el paso todas las na-
ciones, cada cual da ellas desea, por propia conveniencia mer-
cantil, que aquiel pu,-tte del comercio universal permanezca en
manos neutrales, y la rivalidai, de convenieinias ha establecido
de hewho un equilibrio de garantias indestructibles para la
Nueva-G:,manAda. El Istmo, pues, por la igualdad de franqui-
cias conceiidas todos los pueblos comerciantes, y por la na-
taraleza de su nacionalidad que nadie infunde recelos, ser
siempre Granadino.
La capacidaJ merca'itil de la hoya del Amazonas y la
magnitude del sistema d_, navegacion fluvial que ofrece, dan
esos paises, para el comercio, una importancia igual la del
Istmin, y aun tal vez mayor por su aptitud singular para reci-
bir como inmigrantes millares de hombres tiles que en la
vieja Europa carecen del pan cotidiano. Por tanto, la cues-
tion Amazonas debe tratarse y resolverse como se trat y re-
solvi la question Istmo: en el sen.ido de la libertad y la fran-
quicia para todas las naciones.
Persudase el Brasil, poseedor nominal de la Amazonia
inferior, que si contina aferrado su political escluyente, muy
pprecida la avaricia, espone su dignidad y arriesga su tesoro.
Nada de privilejios esclusivos ni para s por ilusorios y de azarosas
consecuencias, ni para una sola Potencia estranjera par pelh-










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gross. Libertad de navegacion PARA Tonos: concurrencia DE
TODOS sobre la hoya del Amazonas; que si el Gobierno brasile-
ro no cree en la probidad poltica de los otros, creer por lo
mnos en el contrapeso de celos recprocos, en fuerza de los que
ninguno podr cometer usurpaciones porque cederian en dao
de sus rivals y est-:s no las tolerarian. As de la absolute fran-
quicia nacela seguridad, como la esclusion meticulosa produci-
r peligros tanto mas amenazadores, cuanto vendrn de gran
nmero de agraviados unidos por el periuicio comun.
La political franca y jenerosa es siempre la mejor: la tor -
tuosa y suspicaz produce frutos de amargura y deshonra tarde
temprano: tal es el imperio infalible de la ley de Diosi

MANCO-CAPAC.




APENDICE.

NAVEGACION DEL AMAZONAS.

Jos Rufino Echenique, Presidente de la Repblica.

CONSIDERANDO.

I. Que es una de las atenciones mas privilejiadas del
Gobierno procurar la esplotacion y poblacion de las frtiles
llanuras que riegan el Amazonas y sus tributarios en los ter-
ritorios de la Repblica.
II. Que ademas es de necesidad provocar el estmulo de
los hombres laboriosos, que intenten ejercitar su jnio y adelan-
tar por medio del trabajo, procurndoles facilidades para esta-
blecerse en esos lugares.









-63-


III. Que la inmigracion extranjera, de lo que tanto ne-
cesita el pais, no puede procurarse de un modo mas til y efi-
ez que promoviendo la colonization y establecimiento de fa-
milias en esos lugares.
IV. Que de este modo se har por medios verdadera-
mente sociables y conformes con nuestras instituciones la reduc-
cion la vida civilizada de las tribus salvajes del Este del Per.
V. Que sin perjuicio de lo que el Congreso con mayors
medios pueda hacer en obsequio de los fines indicados, la prxi-
ma entrada de buques de vapor en las aguas interiores que
riegan esos territories, hace urjente dictar algunas medidas que
inicien el desenvolvimiento de sus mejoras que para la comuni-
cacion y el trfico commercial debe proporcionar la navegacion
del Amazonas y sus tributarios, prvio el acuerdo prestado por
el Consejo de Estado en 21 de Febrero fltimo.

DECRETO.

Art. 10. Se declare, conforme al Tratado celebrado con
el Imperio del Brasil de 23 de Octubre de 1851 y durante su
trmino, espedita la navegacion, trfico y comercio de los bu-
ques y sbditos brasileros por las aguas del Amazonas, en toda
la parte del litoral perteneciente al Per hasta el punto de
Nauta en la boca dcl Ucayali.
Art. 20. Los sbditos y ciudadanos de otras naciones que
igualmente tienen tratados con el Per por los cuales pueden
gozar de los derechos de la nacion mas favorecida, quienes
sean comunicables los mismos derechos en cuanto comercio
y navegacion, conforme dichos tratados podrn, en el caso
d obtener la entrada en las aguas del Amazonas, gozar en el
litoral del Per de los mismos derechos concedidos los bu-
ques y sbditos brasileros por el artculo anterior.









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- Art. 30. Para los efectos de los dos artculos preceden-
tes y con arreglo ellos, se declara puertos habilitados los de
Loreto y Nauta para el comercio extranjero.
Art. 40. Conforme la ley de 20 de Noviembre de 1852:
no se pagarn derechos fiscales de importac;on ni do exportacion
en dichos puerton habilitados, por las mercaderias y frutos que se
introduzcan extraigan por ellos; no entendindse esto de los
derechos meramente municipales que los pobladores se fijaren
para objetos de utilidad local.
Art. 50. La esploracion de los ros interiores del Per
que desaguan en el Amazonas, se har por los buques de vapor
mandados ya construir por el Gobierno para este servicio.
Art. 60. El Gobernador de Loreto, como jefe, tendr
jurisdiccion civil y military, independiente de la Prefectura de
Amazonas, sobre todo el territorio que comprende las circuns-
cripciones distritos de que habla el artculo siguiente, en los
que se colocarn Gobernadores dependientes de aquel, y con la
misma jurisdiccion civil y military en el distrito que gobiernen.
Art. 'o. Se erijen los distritos dependientes de los expre-
sados Gobernadores en el rden siguiente:

Sobre el Amazonas y el Maraon..

1o. De Loreto Camucheros, con residencia del Go-
bernador en Loreto.
20. De Camucheros Pebas cnn residencia en Pebas.
30. De Pebas Oran, con residencia en Oran.
40. De Oran Nauta, con residencia en Nauta.

Sobre el'Hluallaga.

lo. Desde la Laguna Yurimaguas, con residencia en la
Laguna.










20. De Yurimaguas Tarapoto, con residencia en Tara-
poto.
30. De Tarapoto Pachiza, con residencia en Pachiza.
40. De Pachiza Tingo Mara, con residencia en este
ltimo.
Sobre el Ucayaly.
lo. En los pueblos de Nauta y Sarayacu, con residencia
en Nauta.
20. En Catalina y Tierra-Bianca, con residencia en Cata-
lina.

Art. 80. El Gobernador Jeneral, cuya residencia es Lo-
reto, queda facultado, por esta vez para poder con inspection de
los lugares hacer provisionalmente y hasta la aprobacion del
Gobierno, las variaciones que con respect estas circunscrip-
ciones y residencia de los gobernadores de territories le sujiera
su propio conocimiento.
Art. 90. El Gobernador Jeneral queda igualmente fa-
cultado para cuidar de la policia de los lugares dando cuenta
al Gobierno de las reglas que dictare en este sentido, fin de
mantener el rden, cuyo efecto se pondr su disposition
una fuerza suficiente, ademas de la que ya tiene sus rdenes,
bien entendido que esta fuerza por ningun motivo ser emplea-
da en reduciI ni hostilizar las tribus indijenas, las cuales po.
drn ser atraidas la ccmunicacion y trato por los medios del
comercio y la persuasion, que se recomienda emplear en el sen-
tido mas pacifico, mas benvolo y mas liberal.
Art. 10. El Gobernador Jeneral queda facultado para
conceder gratuitamente todos los que quieran establecerse en
esos lugares, sean nacionales extranjeros de cualquiera proce-
dencia bajo la dependencia national y subordinacion las le-
yes y las autoridades, ttulos de posesion de terrenos con-
forme la ley de 21 de Noviembre de 1832, desde dos hasta
cuarenta fanegadas en proporcion las facultades, los medios
y posibilidad de cultivar y families de los que se establezcan, y










segun el nmero de individuos de que estas consten. De esta
concesiones ir dando cuenta para que se confirmed por el Go-
bierno, expidiendo los titulos de propiedad.
Art. 11. Los gobernadores locales podrn hacer conce-
siones de terrenos de dos cuatro fanegadas con conocimiento
del Gobernador Jeneral, quien dar igualmente cuenta al Go-
bierno.
Art. 12. Las concesiones mayores de territorio para fun-
dar colonies, pueblos y haciendas, se harn por el Gobierno
titulo gratuito, pero mediante contratos con los empresarios,
en los que se fijarn las condiciones de esta colonizacion.
Art. 13. Toda concession de tierras hecha individuos
6 families conform los artculos 10 y 11 ser caduca, si en
el trmino de diez y ocho meses no se hubiese emprendido la-
brarla edificarla.
Art. 14. En las concesiones de territories hechas por el
Gobierno para empresas de colonizacion sobre grande escala,
conforme al artculo 12, se observarn en cuanto al tiempo en
que deba labrarse, edificarse poblarse, los trminos que
conste en el decreto contrata de concession.
Art. 15. Ademas de las primas que la ley de 17 de No-
viembre de 1849 concede los buques o empresarios que con-
duzcan colonos, el Gobierno se coinpromete dar los que
vengan destinados los terrenos valles del Amazonas y tri-
butarios de este en el Per pasaje hasta los lugares, instrument
tos y semillas, todo gratuitamente, para lo cual se pondrn
los depsitos suficientes cargo del Gobernador Jeneral de
Loreto.
Art. 16. Un buque del Estado ser destinado al servicio
de conducir los que siendo naturales del pais, emigrados
extranjeros, quieran ir esos lugares para establecerse: y des-
pues de puestos en IHuanchaco, el Prefecto de la Libertad pro-
veer su march hasta dichos lugares, mintras se esplora
y pone expedite la march de los inmigrados y pobladores del
Huallaga.










Art. 17. Conforme la ley de 21 de Noviembre de
1832, los terrenos cultivados y casas. edifibadas gozarn de la
exencion de contribuciones y de los dems privilejios que las
leyes cotceden los poseedores de tierras eriazas.
Art. 18. Los nuevos pobladores no pagarn contribucieo
alguna por el espacio de 20 aos segun la ley de 24 de Mayo
de 1845, as como los Catlicos tampoco pagarn derechos
obvencionales 6 parroquiales, siendo los curas que all. se esta-
blecieren rentados por el Estado. Asi mismo sern exentos
todos los nuevos pobladores del impuesto de papel sellado, pu-
diendo usar del comun para sus peticiones y contratos.
Art. 19. Todos los pensionistas del Estado, civiles mili-
tares, que no estn en actual servicio y quieran residir en esos,
territories, gozirn ademas de las concesiones de esta ley de
sus respectivos haberes, que se les pagarn en esos lugares,
cuyo fin la Prefectura de la Libertad remitir los fondos necesa-
rios al Gobernador Jeaeral de Loreto, con cargo las respecti-
vas dependencias.
Art. 20. El Gobierno facilitar el transport y estable-
-eimiento de sacerdotes conversores, y demas que para el objeto
de propagar la f para el servicio del culto relativamente
los Catlicos que all se establezcan, destinedn los prelados ecle-
:sisticos.
Art. 21. Se permitir en las nuevas poblaciones que los
individuos que las formen se reunan en corporaciones munici-
pales bajo la presidencia del Gobernador del respective distrito'
territorio para arreglar lo relative la administration local,
sin que los Gobernadores nombrados por el present decreto
intervengan en afectar sus derechos do todo jnero en el r-
den de la libertad individual, cuidando solo de la conservation
del rden pblico y la de la autoridad national conforme las
leyes. Los estatutos de estas corporaciones sern sometidos
la aprobacion del Gobierno.
Art. 22. Por la razon de ser aquel territorio un estable-
cimiento nuevo y no haber autoridades judiciales, se permitit4









-68-

que-para la tdniinistracioni de justi;ia inomii.rea luos inuv po
-bladores su jueces delegados, elijindlus en la torma nisa'.ob
veniente, hasta que el Congres: esta:tuya lo que dlc, obserJj
se relativamente la adininistracion do jur4lstic., ,si (ouo a la
municipal.
A&t. 23. T'leiend'o las explora:iones de l.-,s rios int.ri,-
res del Per por uno de 'us principaltes jl.et:os eltablecer la
comiinic.iiou con las insioiies del l'uzzuzo, el Inritendente Jrne-
ral de diclha relacliones obsorvaiir en su jiiris.Jieeion lis dis-
posiciones do este decret.o, enteudlieno:,se con el G1ubi.erno' di-
rectamennte.
ALt. '24. El Inltndente Je reducciones hara la distribu-
cion dal teiritrio ile in mi...- mas arrel-iado., dan.lo ienta de
las adjudicaionq-s uhe baya he.:ho pa.r ,.,-,fri:rm:rl:a S para
variarlas, si no fuesei n contbrimies a e.- dee-:to.
Asit 2. Etando Jdil':u..-u pur la ley de 24 de Mayo de
1843, que s.e abran iJ._ camiinos, lde Paeo al Pu..uzo y lI.- Po-
zuzo ;l M:air:, el E.t td.o pr[ 1'.r'e;..t ir,: l.s : n..,s necesrias '?
para que Ipr el IntenDlente d..l Iozuzo e eC,..rullet..-n estas
obras baj. la direction do este jfarciouario I. inmaor ,Bwove-n


I Art.. 2#i. LosJ Goberna.jresi localha actuales de las mi-
siones alta y b .-ja, y *Jain.i-, trrit.,ri' pirtfr ;',ifr]te a ,l FL ep-
-t, blic:a cn la iirj-ri eepte"'i'rional dL l Amaz)onra: y el Mar.ion,
seguirn ejerciendo, la iautri.d ,J qu, e t.;nern b:ji li ..lep u..leecia
de la Prelectura de Amaizonas, lnmi.i'ats p.o:r Je.rets especia-
les se Ji.tellineIt: l eonvelieinte p.,aii: el mas espedito iljimi en n
dicha .aiit del territory:, .
Art. -27. Del presenjt.e decreto se dar cuenta oportuna-
mente nl Coigreso.
f... El Miuistr.:, de Estado en el Despac;iho da Gobierno y Re-
lacionts Exteriores quii'ed:t erneargado .le l.i ejeciuIion de ete
decreto y d haelirl.o publicar y ciruilar.-Dadl o enla Casa det
Gobierno en Lirua, 15 de Abril de 1853.-Jos R,fino
.,ch.nique--Jos Manuel Tirodo.

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