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HIDE
 Title Page
 Foreword
 Introduction
 Dominguez: Procedencia y desti...
 Dominguez: En alegria de juven...
 Dominguez: Politico y revoluci...
 Dominguez: Periodista y espiritu...
 Dominguez: Catedrático
 Dominguez: Hombre en potencia y...
 Dominguez: En su ruta lirica
 Dominguez: Y su influencia...
 Dominguez: En ultimos versos
 Dominguez: En hondura de muert...
 José Antonio Dominguez
 Obras del misma autor






Group Title: José Antonio Domínguez
Title: José Antonio Domínguez, su vida y sus obras
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 Material Information
Title: José Antonio Domínguez, su vida y sus obras
Physical Description: 57 p. : 21 cm. ;
Language: Spanish
Creator: Pagoaga, Raúl Arturo
Publisher: Impr. "Soto,"
Place of Publication: Tegucigalpa
Publication Date: 1947
 Subjects
Genre: individual biography   ( marcgt )
non-fiction   ( marcgt )
 Record Information
Bibliographic ID: UF00078429
Volume ID: VID00001
Source Institution: University of Florida
Rights Management: All rights reserved by the source institution and holding location.
Resource Identifier: aleph - 000137519
oclc - 25287625
notis - AAQ3594

Table of Contents
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    Foreword
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    Introduction
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    Dominguez: Procedencia y destino
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    Dominguez: En alegria de juventud
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    Dominguez: Politico y revolucionario
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    Dominguez: Periodista y espiritu de opulencia
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    Dominguez: Catedrático
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    Dominguez: Hombre en potencia y ternura
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    Dominguez: En su ruta lirica
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    Dominguez: Y su influencia literaria
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    Dominguez: En ultimos versos
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    Dominguez: En hondura de muerte
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    José Antonio Dominguez
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    Obras del misma autor
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Full Text


RAUL ARTURO PAGOAGA






JOSE ANTONIO DOMINGUEZ

SU VIDA Y SUS OBRAS












IMPRENTA "SOTO"
Tegucigalpa, D. C., Honduras, Centro America
1947















Su nifezfue muy triste: sin duda meditaba
ya porque en el silencio misterioso vivia;
en las noches de luna al jazminero hablaba
de su hermana sutil, el Hada Melancolia.

Su juventud fue triste: en el verso vaciaba
el llanto de su vida tan abatida y mustia;
en las maianas de oro con las rosas hablaba
de su novia silent y cercana, la Angustia.

Su plenitudfue triste: y un dia de amargura
insoportable y honda, dijo:-"La sepultura
tendrd un glorioso encanto para mi negra suerte".

Cuando pens6 hacer esto, la hoja de la Nada
en sus goznes di6 vuelta y una carcajada
de prismas le alumbr6 la via de la muerte.


MEDARDO MEJIA.


a~dk ~nto~cr Somirrgrua

















"El artist ve mis que los otros porque
ve lo interior y lo profundo .."
Enrique JosW Varona.














9.4 do


H ACE algon tiempo que tenia el prop6sito de rea-
lizar este trabajo -Ensayo Biografico de Jose Anto-
nio Domingeez-; y no ha sido sino hasta ahora que
impulsado por aquel anhelo, cristalizo la idea, quizd
no con la precision, el detalle y la galanura del bien
dotado decir; pero si he hecho todo lo possible a fin de
exhumar del olvido aquella 1dmpara azul, cuyo espiri-
tu tuvo rumors de fuente luminosa y que se lam6
JOSE ANTONIO DOMINGUEZ.
Este Ensayo no constitute propiamente una bio-
grafia; es apenas un cuadro de la vida y de la obra
de tan magnifico poeta. Y ya que me propuse hacer
este trabajo, hubiese querido trazar la ruta de tan alto
espiritu dentro de su cabal desenvolvimiento cultural,
que habria de culminar en la gloria que alcanz6 Jose
Antonio Dominguez.
Al realizar este ensayo, he tropezado con mil y
una dificultades, por la falta de noticias, sinceras
unas y verdaderas otras, sobre este personaje que nos
ocupa; sin embargo, con el estetoscopio de la buena
voluntad trat6 de auscultar y de localizar aquellos da-
tos mds precisos que para el pdblico lector fueran
necesarios e importantes.
Este pequeho ensayo -o documento- pueda que
invite a conocer con mayor penetraci6n los aspects
mds sobresalientes de Jose Antonio Dominguez. Desde
el moment en que el poeta se incorpora definitivamen-







INTROITO

te al gran cendculo de la cultural, iza en el asta de sus
emociones puras la luz de todas sus auroras que le
conquistaran la inmortalidad. Y es asi que cumpli6
fielmente con sus mandates interiors: para darnos de
su lira el verso que se califica de excelente, y el cual
vino a constituir el punto de uni6n, en Honduras, del
Romanticismo con el Modernismo, que mds tarde ex-
pandieran Juan Ram6n Molina y Luis Andr&s Za-
tiga.
Bien que estas frases justifiquen lo incomplete de
este mi pequefto ensayo, pero v4lga el esfuerzo.

RAUL ARTURO PAGOAGA.

















P/accedecW4ia y 5bedia



"Lo que labra en la coniencia es la faerza
de la acci6n". -Jos6 Enrique Varona.




fUNA EXTRANA AMALGAMA
de complicados detalles, los eua-
les tienen muy poco interns en la vida del lector, nos ofrecen
casi siempre ciertos ensayos biogrficos o biografias, cosa en Ia
cual no he querido caer, por considerarlas cansadas unas y
mon6tonas otras, a la vez que alejadas de todo valor social
y artistic.
Hablaremos a grandes rasgos en este breve ensayo biogrifi-
co, de la vida, de las obras y del destine de aquel personaje
ilustre, de aquella pupila diafana de ensuefios, de aquel espiritu
abatido que hizo de la lira tonalidades diferentes, y quien ademAs
de haber sido gran domeflador de la belleza, fue un alma de
lmparas encendidas que se aloj6 siempre bajo los aleros de las
corolas del periodismo militant. La Vida y la Obra de tan alto
Poeta y espiritu, merecedor de una corona de frescos laureles,
creo deben ser ampliamente conocidas, sino por todos los hondu-
refios, por lo menos por los hombres que estAn inscritos en el
registro de la gran repfblica de las letras.
Nosce te Ipsutm, reza la famosa inscripci6n latina del Tem-
plo de Delfos, que quiere decir: "Con6cete a ti mismo". Este
fue el lema de mayor importancia de tan ilustre portalira, quien







RAfL ARTURO PAGOAGA


supo ser un gran vigilante de los preceptos latinos y un apegado
a la inscripci6n de aquel gran Templo de luces, pues 61 se cono-
ci6 tan bien, al igual que conoci6 el propio milagro de un ensue-
io, que ligero y amable se sublimiza en la mfisica toda de un
trino; nada en Dominguez, fue product de acasos, todo lo supo
hacer con la seda de la verdad autintica y con la t6nica de su
fino temperament de artist, ya que 6l, llevaba en la mano la
limpara azul encendida de 6palos infinitos. En este ilustre Olan-
chano, tenemos una gloria national -por desgracia olvidada-
que con Salatiel Rosales, Froylin Turcios y tantos otros mis
olanchanos de la misma estirpe intellectual, cabalgaron en el
rocinante de la supreme belleza, formando opinion de panora-
mas y color que determinan calidades fundamentals.
Jose Antonio Dominguez es insuperable en sus obras -no
porque cobren vigencia de actualidad social- sino que, porque
con su Flauta Mdgica supo hacer del arte portico, mfsica de
ritmos y ritmos de mfsica trasvenada de arrullos donde palpitaron
las bodas de la Musa en claridad celeste de rocio... Aqui tene-
mos a un poeta abrazado a las llamas vivas de la inspiraci6n
genuine que le brindaba su gran espiritu, que era como una
linfa que corre cantando bajo las estrellas; y tenemos a un
periodista ilustre, que siempre repiti6 aquellas palabras inmorta-
les de Horacio.-Odi profanum vulgus, et arceo. Cuyas palabras,
son las del primer verso de la primer estrofa del Tercer Libro de
sus Odas: y que traducidas al castellano dicen: "Odio al profa-
no vulgar y lo aparto de mi".
Bajo su corona dialectica, Dominguez brill6 de emociones
aureas, apartando siempre de su lado al profano vulgar, tanto
en material de discusi6n, de arte como en sociedad. La poesia
tenia para 1l sabres divinales, y quien lo admire, sabrf que las
"Aguas de Leteo barlan su pid palido, para llorarlo".
Olancho, tierra de leyendas, tierra como pintada en un
paisaje, ha sido y es cuna de hombres ilustres y de mujeres que
han sembrado en el alma de la conciencia national, la semilla de
sus emociones Ifricas.
Aqui bajo este cielo de Juticalpa, donde arde eternamente
un sol en primavera, cuando apenas corrian 33 dias del afio de







ENSAYOS


1868, o sea el 2 de Febrero de aquel alo, nace bajo el ambient
dulce de esta ciudad, oreada de brisas de montanas virgenes y
empapadas de fragancias de campo, un nifio, el cual debia de
Ilevar por nombre de pila -Jose Antonio- sus padres.... ?-Don
Casimiro Dominguez- y dofia Juliana Zfniga-, esta dltima, mu-
jer muy humilde, pero de un coraz6n tierno y abnegado -como
toda madre- y de una honradez puesta a toda prueba. Don Casi-
miro Dominguez, padre de Jos4 Antonio, era hombre que perte-
necia a una fa-nilia muy honorable de esta ciudad. Un dia acaso,
cuando menos se espera el golpe rudo de la muerte, las Parcas
inexorables se Ilevan a Dofia Juliana, quedando asi aquel nifo,
hu4rfano del calor materno-; dos tias suyas, hermanas de Don
Casimiro, recogen a Jose Antonio, no s61o para librarlo de la
orfandad, sino que para criarlo y proporcionarle a la vez su
necesaria educaci6n. Al amparo y protecci6n de las Seforitas
Mercedes y Aurora Dominguez, sus tias carnales, el nifio va
creciendo. Mis tarde queda hudrfano del calor paterno, y es
entonces, que sus tias ven en el nifio toda la persona de su inico
hermano. Jose Antonio, va a la escuela, que por ese tiempo
dirigia con notable 6xito el Gran Pedagogo Cubano Francisco
de Paula Flores. Alli, bajo aquellas aulas de discipline, de luz y
cordialidad, Jose Antonio, da muestras de un escolar magnifico
e inteligente, a la vez que se siente ya, un contemplative de las
claridades virgilianas, y es por esto, que el Maestro Francisco
de Paula Flores, cuya memorial vive en el alma de todos los
olanchanos, reconociendo la capacidad intelectiva y la floraci6n
infantil de los rosales de Jose Antonio, no vacila en recomendar-
lo muy especialmente con sus benefactoras, las Senoritas Domin-
guez, a fin de interesarlas para que no desmayaran en sus lau-
dables prop6sitos de former aquel nilo; y ast Jose Antonio. que
ya despuntaba en promesa, adquiriera una profesi6n primero.
para convertirse en realidad despuds.
Jose Antonio Ziniga, que era por derecho materno su pro-
pio apellido, ya que era hijo natural, fu6 cambiado por el de Jos
Antonio Dominguez, apellido dste iltimo que le regalaron, no su
padre, sino que sus tias carnales, las Sefloritas Dominguez, en
carino y recuerdo de su hermano dnico, Don Casimiro.






RAfPL ARTURO PAGOAGA


Jose Antonio, ha finalizado sus studios primaries y camina
ahora en aire de superiores ideales; pero el destino algo le reser-
vaba. Y es en la Administraci6n del Gobierno del Dr. Marco
Aurelio Soto, que se organize en la Capital de la Repfiblica-Te-
gucigalpa, una Escuela para Maestros, con alumnos que para su
formaci6n necesitaban el apoyo del Estado. Asi fue que un dia,
la Municipalidad de la Ciudad de Juticalpa, por mandate supre-
mo, escogiera y mandara a la Capital, a dos j6venes pobres, de
reconocida capacidad e inteligencia. Toc6les en buena suerte por
elecci6n, a Josg Antonio Dominguez y Alejo S. Lara, j6venes
6stos, que andando el tiempo, supieron corresponder a su elec-
ci6n; pues Lara, se destaca como un estudiante de primera
linea, adquiriendo despues el honroso titulo de Dr. en Medicina,
y quien a su vez, fue gran amigo de Juan Ram6n Molina, ya
que Lara, poseia una cultural que estaba acorde con aquella pl6-
yade de bardos que definian una 6poca, habiendo obtenido Lara,
de Molina, la dedicatoria que le hiciera de su gran poema "El
Aguila", Dominguez al igual que Lara, no detuvo su march de
buen estudiante, adquiriendo a su vez el Titulo de Maestro de
Instrucci6n Primaria el 4 de Noviembre de 1885, esto es a los
17 aflos de edad. El 16 de Febrero de 1886, se hace Bachiller, y
con alas potentisimas y numen exquisite, no tarda en domefar
dificultades y vuela a la Universiddad.
El 21 de Diciembre de 1890, o sea en 4 anos, se hace Licen-
ciado en Jurisprudencia, Ciencias Politicas y Sociales, esto es a
los 22 afios de edad. Al ano siguiente, el 2 de enero de 1891, la
Honorable Corte Suprema de Justicia, coloca -mediante lectura
de Tesis- la Toga, en hombros de Joa6 Antonio Dominguez, y
ahora, lo tenemos ya revestido de Abogado y Notario P6blico,
Eate ilustre hondurefo, duefo ya de los laureles de Apolo, se
present al gran eacenario de la vida hondurefa, con capacidad
cientifica y con un numen enriquecido de cantos. Dentro de su
Palacio de gran poeta, active en todas las cosas de la vida,
anticipindose al murmullo infinito de su 6poca. He aqui, el eco
de los ritmos cldsicos que determine la m6sica que pronto iba a
dominar en el ambient americano: su lAmpara la encendia para
alumbrar en paz; pero ah!, toda la trayectoria de este bardo, fue
un vuelo de inquietudes hasta perderse en las regions vagas







ENSAYOS


del no ser. En el ritmo rApido de su prosa flame cn gallardia
ciudadana la caballerosidad: jams ironiz6; tod Io aoaba deer
con su palabra rica de concepts elegantes y precisos, fuertes y
bellos, ya que 61 sabia saeudirse con today la fuerza de la emo-
ci6n que le brindaba pinceladas fecundsmas .... Pero se~i-
mentos pasionales por una parte, como el ambience egoista por
otra, atormentaron mis su espiritu ardientemente sincero, 7
antes de identificarse resueltamente con la vida se ident cf
con la muerte, que lo volvi6 tan triste, como si todas ias limita-
ciones de sus facultades tocaran a su fic.

1' *

Trataremos ahora de estudiar los diferentes asuectos de su
vida, en los cuales se sinti6 y se encontr6 con fuerza de sus
complejos animicos, los cuales lo hicieron elevarse y descender
en la diafanidad mistica de su verso, que Io comuniec con las
sombras de las noches infinitas....
Y sin saciar anhelos, enjoyed su existencia dentro de los
grandes joyeles tallados de sombras....
















gts A4e4ia d IwVeawd



"La belleza no estd en lo qu e as mir
sino en los ojos de los que la saben
ver".-Maria Rosa Gonzaez (chilena)


Jo KMINGUEZ, traspas6 los umbrales
de los veinte afios, llevando por de-
lante el Titulo de Maestro de Instrucci6n Primaria, y pr6ximo
a obtener el de Abogado, a la vez que un paisaje desbocado en
sus ojos, y donde a veces se le perdia el alma en confusion ama-
ble con su temperament de artist, desde que Ia nifez se le fue
de la care, se enmaran6 en un bosque de estrellas y se sinti6
como atraido en su alegria de juventud.
En su monedero, portaba monedas de ilusi6n con las que
compr6 en antojo suyo, todo lo que 61 quiso -me refiero- a
emociones que se sienten en perenne jdbilo de juventud, su es-
piritu que fue limpara encendida de luceros, camin6 hasta per-
derse en el ideal sublime de exquisite equilibrio que lo caracte-
riz6 como a un poeta de abundantes rosas y de intima e inagota-
ble raiz emotional; pero en medio de su alegria hurafa y de su
juventud, sinti6 algo muy hondo que lo desesperaba y que lo
volvi6 muy triste. Alguien ha dicho: "Por qu6 el que sabe es
triste.... ?" "Por qu6 la brasa consume al lefo que se ofrenda
y los ojos lloran despu6s de haber mirado el Sol.... ?" Todo
esto, naturalmente, es algo que se Ileva dentro del alma y que
s61o brinda inconformidad; y el poeta que es inevitable interro-
gaci6n, fuerza viva enamorado de la belleza, aliento de sonrisas








RAfL ARTURO PAGOAGA


y sangre, no puede escapar a ese algo, que es ansia de alcanzar
lo inalcanzable y de Ilegar a lo inallegable, y como un pedazo de
viento, el alma de Dominguez, se ubic6 entire lo real y lo irreal,
entire lo terrigeno y lo a6reo, sembrando ensuefios que florecie-
ron mfs tarde en magnolias de silencio. Toda la juventud de
este bardo, fue un surtidor de anhelos en anchurosa superaci6n
humana: de alli que su destiny estuviera forjado de tristeza en
perenne connubio con la emoci6n.... Dominguez, cultiv6 sus
rosales en redondeles de angustia y bajo cielos de un encanta-
miento de sorpresas, ya que como todo poeta de autentica fibra,
no tard6 en hallarse a si mismo, y asi se desliz6 su juventud en
posesi6n plena de su individualidad poetica.
Dominguez, ademds de haber confiado a su vision idealizada,
confi6 tambijn en la realidad objetiva, apartindose de aquella
manera a ratos de ese oleaje que en funci6n de sueflos se sangra
en arrebatos de inquietud, y paralelamente con su juventud, se
fue por la rica siembra del ensueflo, iluminando distancias, y el
arcano de su alma que como la de Dario, suplant6 el concept
"cuando una Musa te de un hijo queden las otras ocho encinta..."








43jb
IN00





















"Cada vez que despunta us hombre de mrito.
siento un vago comienzo de melancolia; y me
pongo a mirar por donde viene can la cieut
un Melito o un Anito, la envidia cdustica o la
indiferencia asfixiante.-Enrique Jose Varona.



DEBEMOS DE RECONOCER
que nuestra querida Honduras, des-
de su entrafia virgen se ha desenvuelto al calor de enormes tor-
bellinos de revoluciones intestines, que no tuvieron mAs tras-
cendencia que sembrar la semilla del exterminio, y asi por mis
de un siglo cosech6 -nuestra Patria- frutos amargos y flores
de luto; de alli que hombres que permanecian alejados de tales
luchas, fueron condenados de incitadores; y Jose Antonio Do-
minguez, que no tuvo ardor belicoso, sino que por el contrario,
trat6 siempre de liquidar la ignorancia en su double y perjudi-
cial aspect, ya que 61 era Maestro, y hombre que presentaba
mayor interns por el arte y la belleza de las cosas, anhelos 6s-
tos muy superiores al que pudo sentir por la political, no tard6
en alistarse para tomar parte active en la Revoluci6n del 93
Se alista y sale rumbo a Nicaragua, con todo el nficleo de j6ve-
nes que rodeaban al doctor Policarpo Bonilla, y donde natural-
mente debla reunirse con las huestes militants de aquella re-
voluci6n que llev6 al poder al doctor Bonilla. Domingewz co-
mo Francisco Cilix h. como Francisco Lobo Herrera, como
Policarpo Irias y como otros tantos j6venes que lucharon en







RA(TL ARTURO PAGOAGA


aquella jornada hist6rica, donde la voz de la raz6n se imponia,
supo ofrendar la fuerza de todo su cerebro, ya que l1 actu6 co-
mo secretario particular de aquel Estadista ilustre que se llam6
Policarpo Bonilla, y es al servicio del doctor Bonilla, que Do-
minguez, pone su numen de recio escritor, dando credito al flui-
do m;gico de un partido politico como era el liberal. Como di-
jimos arriba, Dominguez, se present en dsta face como politico
y como hombre revolucionario, no precisamante por un sentir
inherente en Bl, sino que acaso tal vez por la fuerza de los acon-
teceres, los cuales a veces son inevitable, ya que Dominguez,
no habia nacido para soldado, habia nacido, si, con un coraz6n
de aurora; habia nacido poeta; habia nacido para entregar por
todas parties sus ideales de belleza en francas nupcias con la
verdad; habia nacido con un coraz6n florecido de sonrisas artis-
ticas y de ritmos, que en fuerza de emoci6n, lo perfilaron en un
sentido de irradiaci6n humana con las admoniciones de la jus-
ticia, de las cuales fu6 Dominguez, un limpio var6n. De alli
que su temperament de artist y su atenci6n por las cosas be-
llas hicieran de l1 un espiritu quieto y triste, consumido dentro
de un ambiente letal que lo desalentaba a cada instant. Pleno
de una florescencia fragante de poeta, le sedujo la soledad para
trasmitir desde alli su mensaje de enaltecimientos humans.
Alejado Dominguez, de las agresiones infecundas, vuelve
de nuevo a contemplar los frescos pinares olanchanos y el mur-
murio de sus rios que tanto sofiara en sus horas lejanas.... El
Gobierno surgido de la revoluci6n del 93, llev6 a Jos6 Antonio
Dominguez, a las Sub-Secretarias de Instrucci6n Pfblica y Jus-
ticia, puestos dstos que acept6 en lo que tienen de ideal y reali-
zaci6n, y es en aquellos puestos tan delicados y tan lenos de
responsabilidad, que Dominguez sirvi6 a su pais con patriotism
y lealtad a la historic. Penetrado de su deber, posesionado de
los altos cargos que servia, puso en todos sus actos de verda-
dero hondureflo, el sello de una honradez acrisolada de funcio-
nario ejemplar, y por espacio de cuatro afios luci6 sus dotes de
hombre inteligente a la vez que desde aquellos altos puestos hizo
obra de verdadera hondureflidad, dando a la educaci6n nacio.
nal- con inteligencia sagaz- variaciones, con las que supo
orientar a toda una generaci6n. Siendo Sub-Secretario de Es-







ENSAYOS


tado en el Gobierno del doctor Policarpo Bonilla, fue nombrado
delegado para representar a Honduras, juntamente con los doc-
tores Adolfo Zfziiga, Federico Ucles, Jer6nimo Zelaya, Alberto
Membrefio, Antonio Reina, Julio C. Dur6n, Isaac Reyes, Basilio
Chac6n, Julian Baires, Timoteo Miralda, Don Cornelio Valle y
el doctor Francisco Cdlix h., quien a su vez desempefiaba este
iltimo la Sub-Secretaria de la Guerra- en la Asamblea que
tuvo lugar en Managua, la cual promulg6 la Constituci6n de la
Repfblica Mayor de Centro America, golpe de luz surgido de la
mente del doctor Policarpo Bonilla, el 20 de Junio del afio de
1895. Dominguez, juntamante con Calix h. en aquella revolu-
cionaria Asamblea, se comporta como un verdadero represen-
tante de una Patria, que ha dado hombres como Lempira y
como Valle; sus amplios y profundos studios, tanto del derecho
como de otras ciencias, como tambidn el dominio ilimitado que
tenia de las letras, ya que era un literate de primera magni-
tud- lo erigi6 en idolo de aquella magna Asamblea. Domin-
guez, juntamente con Calix h. se hicieron acreedores a la devo-
ci6n mis clara y comin de aquella hist6rica Constituyente del
95,- donde este iltimo fue electo por unanimidad de votos, pri-
mer Secretario de tan Augusto Cuerpo, y quien dias despuds
falleci6. Dominguez, antes de partir para Nicaragua, trabaj6
juntamente con Francisco Calix h. por el mejoramiento de la ins-
trucci6n pidblica y contribuyeron en gran parte a la fundaci6n
del Colegio "La Fraternidad" de la ciudad de Juticalpa, insti-
tuci6n dsta que ha dado verdaderos frutos a la Patria.
Dominguez, como poeta, es sencilla estructura de existencia
etirea, pues, el tiempo va respetando su memorial, la cual vive
hoy grabada en el marmol hist6rico de nuestra literature na-
cional.
En 1900- fu6 nombrado Magistrado Suplente de la Hono-
rable Corte Suprema de Justicia, precisamente el afio en que el
doctor R6mulo E. Dur6n, publicaba su (Antologia) "Honduras
Literaria" en la cual fue incluido 6ste finisimo y delicado
bardo olanchano. Como Abogado fue Dominguez, de lo mas
distinguido, no en lo que toca a pleitear, ni a cartular, pues el
sentia odio a la chicana, al vericueto y a la vulgaridad; fue buen







RAftL ARTURO PAGOAGA


Abogado en lo que a la realizaci6n de la justicia respect, pues
61 respet6 con toda estrictez el derecho que le asiste a todo ciu-
dadano honrado; pero Dominguez con todo y esto; antes fue mis
hombre de letras que Abogado propiamente y que politico; pues
antes queda dicho, que accidentalmente lleg6 a ser politico y
revolucionario, con todo y haber puesto al servicio de una causa
political, su apostolado de hombre de letras en aquel moment
hist6rico, ya que 61 era un poeta de magnifica inspiraci6n y de
una sensibilidad muy delicada; y que como dice Milton. "Sofia-
ba que el hombre Ilegaria a ser, tan solo gracias a una esmerada
educaci6n: Legislador en la paz, soldado en la guerra, y en todo
tiempo y en toda ocasi6n, sutil en el juzgar y resuelto en el
obrar...."















Pe'sioik c 4 21p4itu, de Ofudeswcia



"El mayor crimn que puede cometer
un hombre, entire nosotros, es sobresa-
lir en algo". Enrique Jose Varona.


JOSE ANTONIO DOING UEZ
Sfu6 un espiritu opulent, de persua-
siva elocuencia, que se signific6 en el periodismo verniculo
por su positive labor encaminada en los anhelos mns altos de
equidad y justicia,- Dominguez, sabia del periodismo genera-
lizar como sintetizar la noticia, y ya en la revista, donde 61
colabor6 como en el peri6dico, dej6 en care viva su franqueza
de hombre superior, a la vez que el motive trascendente que
encarnaba interns para las colectividades; jams hizo Domin-
guez, de la prensa un nido de las mis insanas pasiones political,
motivo 6ste que ha deformado al Cuarto Poder, hasta to inde-
cible, desviindolo del cauce de su noble y constructive misi6n.
Y no es esto lo peor, lo mis deplorable es que aquel extravio,
en fuerza de traginarse en l6, se hizo hibito entire nuestra gen-
te de letras hasta el punto de convertir a la prensa en ctedra
de la injuria y de la calumnia personales.
Dominguez, en el personal process de la vida, dirigi6 con
opulencia intellectual, el ano de 1896, Ia celebre revista cienti-
fica-literaria, "Juventud Hondure.ea". Organo de Sociedad del
mismo nombre, y en la cual figuraban Froyli Turcios y otros
distinguidos olanchanos que infundian respeto en el amplio
campo de las letras. En aquel vivir de su espiritu-Dominguez







RAOL ARTURO PAGOAGA


supo imprimir con sangre de sus venas al grupo que capitanea-
ba desde las columns de la revista que dirigia, la pujanza de
sus ideas y la acci6n encauzadora de su risuefia mentalidad;
jams hizo Dominguez escuela de pseudo-prensa; antes bien,
supo ser un buen vigilante de la buena march de nuestra cul-
tura. El 22 de Febrero del afio de 1902, el Congreso Nacional
de Honduras, convoc6 al pueblo hondurefio a elecciones de Au-
toridades Supremas. Dominguez, firme en su credo politico, fue
gran partidario del doctor Juan Angel Arias, y quien para aque-
lla lucha, fund un peri6dico que llevaba por nombre "El Com-
bate", vocero de informaci6n critical y de glosa political. Domin-
guez, opt6 por suprimir aquel adalid de prensa sana, solamente
por un insulto que injustamente le lanzara el doctor Timoteo
Miralda; y Dominguez, que camin6 siempre por los senderos de
]a grandeza, no contest aquel insulto; he aqui el orgullo y la
superioridad de aquel gran espiritu- que se llam6 Jose Antonio
Dominguez, y que en un lance de nobleza -sintesis de mis hon-
dura intelectual- prefiri6 suprimir su peri6dico, antes que co-
rresponder en la misma forma inculta al periodista que le lan-
zara en graves insultos cargos injustificados. Es que en Domin-
guez, habia madera de periodista, como lo habia de maestro y
lo habia de poeta, como habia tambi6n un espiritu de amplia
cultural, ya que en su peri6dico enviaba la cr6nica nerviosa y
agil de la vida national primero y political despues, sembrando
de aquella manera en la conciencia del pueblo, la verdad con
argumentaciones bAsicas. Jamis hizo de la polemica armas de
insulto: por consiguiente, en Dominguez, siempre estuvo la-
tente su gran espiritu, tanto de autentico poeta, como de ga-
Ilardo escritor; su gran espiritu que era todo latidos, sin suefios
y ave en locura de astros, no descendi6 al fango como lo hicie-
ron algunos de sus colegas.... y como lo hacen hoy aquellos que
no tienen dignidad civica, ni horizontes morales ni much me-
nos la elocuencia que deviene en cauce de pensar, y asi contem-
plaba las multiples manifestaciones de la vida bajo el cristal de
la belleza y de la sinceridad....
Dominguez con frecuencia se encerraba en su crcel lirica,
para no condenar a nadie y tambidn para que nadie le lan-
zara o declinara responsabilidades injustas, pues su tempera-







ENSAYOS


mento, hurafio, delicado, se ajustaba a los amplios horizontes
de su dtica que le impedia convertirse en un H&rcutes. He aqui
el aspect general de la vida de aquel gran espiritu, que se lla-
m6, Jos6 Antonio Dominguez, y quidn domefi6 con gallardia y
en un afanar de convicci6n y respeto los torbellinos malficos
en los cuales se vi6 envuelto.
Dominguez, supo poner muy en alto su palabra, limpia de
concepts inmundos. Su palabra, que fue luz de su espiritu,
jams la torci6 en equilibrio de convencionalismos y en el te-
rreno de la dignidad ciudadana hizo avanzar su paso alentado
de penetraci6n y observaci6n met6dica.
Jos6 Antonio Dominguez, a decir de algunos entendidos,
cultiv6 un periodismo que reg6 con sangre calierce de ap6stol,
ya que en 61 habia vida y realidad de todo lo que se sabe contar
y lo que se sabe ver; jams se apart de su humana cordialidad,
Ilena de bondad para todos, pero su vida melancolizante, casi
o nada lo dejaba ir por caminos que no fueran los del hombre
que a todas horas piensa con diafanidad de sinfonia....
En sintesis, fuN Jos& Antonio Dominguez, una riqueza ina-
gotable de inteligencia, con un espiritu sensible y despierto al
periodismo de grandes principios, el cual lo orient6 dentro la
mrs alta de las ideologias que culminan en bien de la colecti-
vidad. Su pluma evidenci6 al artist que hizo obra de belleza
dentro de un movimiento literario; que di6 literatos que viven
perennemente en la historic de nuestra literature patria
Testimonio concluyente- de lo que arriba dejo dicho- esti
alli el peri6dico "El Combate", y la revista literaria "Juventud
Hondurefia", que 61 dirigiera con personalidad de buen escritor.
afuer de otras publicaciones, donde su talent tuvo que in-
tervenir. Dominguez tanto en el periodismo como en su produc-
ciones puramente po6ticas, puso de relieve su sentido de auto-
critica, haciendo de aquella manera, el andlisis de sus propios
actos visible. Sus dudas y contradicciones l1 mismo las expo-
nia con juicios, reveladores de su clara inteligencia.





















"Educmr ro es ,ac der carrera p~-e
irrir, es templarela l alma par ide".
-Jos4 de la Luz Cabalero.


E L A'O DE 1897. por aeuerdo Mi-
nisterial. fue nombrado eatedrati-
co de Literatura Preceptiva en el Instituto Nacional Central
de Tegucigalpa, el poeta Jos6 Antonio Dominguez. eatedra que
desempefn6 con verdadera eficiencia. El hoy conrotado literate
Dr. JuliAn L6pez Pineda. fue su alumno. Como professor -seg-~n
me lo han informado- el poeta Domninguez, no tuvo rival: no?
era fogoso, pero si era suave y persuasive: su voz no le ayudaba
para imponerse ante el auditorio de sus alumnos, pero en cam-
bio poseia un caudal de noticias asombrosas y una fuerza convmn-
cente que empleaba en sus arguments, a la vez que con facilidad
recordaba el dato peregrino, la fecha exacta de tal o cual acun-
tecimiento, la cita indispensable para comprobar una afirmacin:
en fin Dominguez, que tambien sirvi6 aquella misma asignatura
en el Colegio "La Fraternidad" de la ciudad de Juticalpa, die
muestras de gran maestro y de un literato exquisite. El, con su
voluntad en acci6n, ayud6 grandemente para la fundacion del
Colegio "La Fraternidad", institution esta que ha dado a la
Patria el fruto deseado. )Domiinuez, sigue viviendo en el alma
de muchos que fueron sus alumnos, y asi como poseia un alna
de verdadero maestro, que en classes sabia inyectar a sus alum-
nos toda la esplendorosa luz de su espiritu, asi poseia un alma







RAfTL ARTURO PAGOAGA


de poeta que la eclosionaba al beso de una aurora deshecha en
infinitos relfmpagos, y asi se desliz6 poniendo en cada una de
aquellas almas que aprendian, much de sus ideales. La cAtedra
que desempefi6 este ilustre poeta y maestro a la vez, fue cuna
de sinceros prop6sitos y de una magnifica orientaci6n literaria.
Dominguez, como maestro, represent en aquella dpoca de
transici6n ideol6gica, la superaci6n de fuerzas que iban acaban-
do con los arcaicos sistemas de educaci6n popular, y afianzaba
el pedestal de una positive labor educational.
En la Sub-Secretaria de Educaci6n a su cargo, como en la
de Justicia, que desempenara con toda dignidad en el Gobierno
del Dr. Bonilla, alent6 grandes principios en torno a la renova-
ci6n de nuevos sistemas educativos. Su juventud vigorizada de
ideales y de privilegiada inteligencia lo hacia ver con mds pene-
traci6n fundamentdndose en arraigo de nobleza y en anhelos
de justicia.
Afirmamos esta idea, en lo que tuvo de noble y de grande
Jose Antonio Dominguez, pujanza de ideas, corriente de auroras,
diffana ensofiaci6n, que en algunos de sus cantos se adivina el
precursor de la nueva hora.













5bomI4nslw4

diamr^ en Paote.cnia o T7umma



"La Mujer es la poesia de todos los
tiempos; sin ella, no hay poesia..."


DOMINGUEZ, como es natural,
sinti6 en el alma arder el en-
canto y la esperanza que se aflora bajo el influjo gricil de la
mujer, y en Angulo de la vida de aquella alma de poeta,
apareci6 por fin una linea liberadora: el amor; el poeta se trans-
forma y ama entrafiablemente a una mujer muy digna y muy
apreciable de la mejor sociedad de esta ciudad de Juticalpa. Di-
cha seforita mis tarde cas6 con otro joven, eminente ciudada-
no y de avanzadisimas ideas, que se hizo notar por sus rele-
vantes m6ritos de gran intellectual, quien a su vez era hijo de
esta tierra olanchana exhibera y fecunda en p6lenes de espe-
ranza; Dominguez, terrateniente de soles y auroras, supo cose-
char de su amada impossible, la flor divina de sus labios- el be-
so- que musicaliz6 de cantos tallados en sonetos aflorados de
ritmos y encendidos de llamas inextinguibles... Todo el espiritu
de Jos6 Antonio Dominguez fue un puerto hospedador de sue-
fos, que conoci6 de la mfsica tierna de las palabras que se pre-
senta sin traje de enganfos, y am6 y fue amado. De aquel ro-
mance tan delicado y tan inico, no queda mas expresi6n ni re-
cuerdo que lo prolongue, que algunos versos que escribiera el
poeta en memorial de aquella borrachera corazonal. La Aurea
amada de su coraz6n y Musa de su inspiraci6n, es hoy honora-
ble matrona que vive del cariflo de cuatro hijos. Dominguez,







RAUL ARTURO PAGOAGA


claveteado de dolor, am6 mas la muerte que el coraz6n de una
mujer cerffica de sinceridad. La fragancia de los p6lenes de
color y con alma, bafiaron perennemente la g6ndola de plata
de aquel espiritu, que un dia se fue por los caminos de la sole-
dad, sin Ilevar en su brazo de bardo consagrado, el brazo de su
amada, que reclamaba el calor de sus mfisculos. De este roman-
ce pasional, sufri6 desengafios, que lo hicieron vivir sobre el p6-
talo de un ensuefio en complete connubio con la tristeza, des-
trozando de aquella manera sus versos en la emoci6n mfs pu-
ra.... y asi se fue por la vida regalando su alma en cantos y
regalfndola en flor.... a la vez que arrebujdndola en un negro
pesimismo, sedimento de aquella pasi6n amorosa que culmin6
en incurable decepci6n. He aqui un Soneto que intitul6 Amo-
rosa. Y que como dice el doctor Julian L6pez Pineda. "Es un
dechado de romanticismo puro, un expresivo mensaje de refi-
namiento y delicadeza, un homenaje que se deshoja como ma-
drigal a los pies de la amada...." He aqui el Soneto:

AMOROSA

"Yo te he visto en esa hora fugitive
en que la tarde a desmayar empieza
doblar cual lirio enfermo la cabeza,
la cabeza adorable y pensativa.

Y, entonces, mds que nunca, sugestiva,
se ha mostrado a mis ojos tu belleza,
como en un claro-obscuro de tristeza
con palidez de luna que cautiva.

Y es que en tu corazdn antes dormido
el ave del amor ha hecho su nido
y entona su dulcisimo cantar.

Y al escucharla, en ondas de ternura,
languidece de ensueios tu hermosura
como un suave crepasculo en el mar."













bomiwme^

,o da Rda 14i&ca



"Los poetas no queremos que el secret
de nuestros versos sea conocido".


1 OETA NASCITUR, ORADOR
FIT.-Asi reza la frase celebre de
Cicer6n "El poeta nace y el orador se hace". De alli que este
sea acaso el aspect que mfs nos interest en la vida del poeta
Jos6 Antonio Dominguez; porque el artist, continuamente va en
bfsqueda de la grata idealidad y de la estetica mis pura que
est4 acorde con la realidad del moment hist6rico en el cual se
vive. En el alma de este altisimo poeta, no podia existir la nube
densa que manchara la diafanidad de sus emociones, ni tampoco
su particular modo de ser; ya que Dominguez, fue por los cuatro
rumbos cardinals, espuma canora que supo escanciar con gala-
nura en la copa de HEBE, el vino sagrado de la belleza que lo
embriag6 de azul y de infinite, y de aquella manera cant6 el
himno a las floraciones con voz de tierra fecunda.
El verso que brotaba de su alma en expresi6n profunda y
gracia lirica, lo musicaliz6 de imAgenes y lo deshil6 en la eurit-
mia de los ritmos profundos. Trataremos de ponernos guante
blanco para tallar este aspect, acaso el mas importantedel poe-
ta en el cual, el hombre generalmente se present mis delicado
y sutil.
Dominguez, al despuntar en joven, sinti6 arder y extreme-
cerse dentro su potencialidad de artist toda la poesia del mundo,







RAJL ARTURO PAGOAGA


y comenz6 a escribir versos, los que mis tarde coleccion6 en
libros. que son una clarinada de elocuencia, de angustia y sole-
dad. Sus primeras producciones no las public, aCaso por modes-
tia....? o por quJ los crey6 demasiados superficiales, sin fondo
y sin trascendencia.... ? de ello no tenemos noticia; s6lo diremos
que esa misma determinaci6n tuvieron otros grandes poetas y
acaso hasta los que no han sido grandes. En peri6dicos y revis-
tas de la capital hondurefia, public much de sus versos, los
cuales algunos de ellos se hallan reunidos en el libro Antol6gico
"Honduras Literaria" del Dr. R6mulo E. Dur6n, mientras los
demis viven en los anaqueles olvidados y enfermos de no poder
viajar, ni mostrarse a los ojos de los que saben escanciar el roeio
que ofrendan las cosas divinas.
Mis tarde el poeta Dominguez, se di6 a la tarea de reunir en
tres libros, sus mejores producciones en verso, los cuales viven
y palpitan bajo el silencio inedito del cielo de Juticalpa y en po-
der de familiares suyos, lo que constitute una desgracia para
nuestra bibliografia national, no porque en ellos se encierre en
su totalidad el just motivo de contenido social, sino que por
salvar la obra de un poeta que fue todo fuerza vital de nuestro
romanticismo hondurefto y que tambidn devino en fase revolu-
cionaria, pues Dominguez, sin seguir a Dario, fue el puente en-
tre el romanticismo y el modernismo hondurefio segdn lo afirma
el poeta Luis Andrds Zifiiga. Los libros en referencia son tres.
Ellos son: ((FLORES DE UN DfA, escrito en Tegucigalpa el aino
de 1889. (PRIMAVERALESs, escrito en 1893, propiamente cuando
el pueblo hondurefo se debatia en medio de una revoluci6n que
llev6 al poder al Dr. Policarpo Bonilla. Y por iltimo escribi6 en
el afo de 1902, su obra final que la bautiz6 con el singular
nombre de ULTIMOS VERSOSA. En estos tres libros, se encuen-
tra todo el bordado lirico de su inspiraci6n, dentro de una ener-
gia personalisima y romfntica que evidenci6 con aquella escuela
en los albores de su decadencia.
Y por que ese nombre (Ultimos Versos), para tan hermoso
libro..? Acaso su angustia lirica iba a dejar de palpitar, o el
arte portico que tanta devoci6n le profesara iba a emigrar de
su espiritu sensible, o ya no escogeria de entire su ensuefio la







ENSAYOS


violeta mAs humilde; su lira que tantas tonalidades de motives
fluyera en cauce de sinceridad iba a romperse sobre los angules
de una piedra fatal, o su palacio de ilusiones donde albore6 en
milagros iba hacer destruido...? S61o diremos, segdn se nos ha
informado, que Dominguez, era amante de la muerte, y que
a cada paso recomendaba que si el Dr. Pclicarpo Bonilla, no
prologaba sus libros que dejaba escritos, que nunca se dieran a
la publicidad. La orden fue cumplida: el Dr. BoniIa, escribi6
un pr6logo, pero el tiempo, entire su mar de indiferencia, lo ha
extraviado... mientras tanto los libros del poeta Dominguez
siguen durmiendo la tranquilidad infinite que el olvido les
brinda.
"El arte -ha dicho alguien- no tiene opinions que se
contradigan, es simplemente asunto de est6tica, y la est6tica
varia segin la psicologia del artista. De aqui que el tempera-
mento de Dominguez, fue propenso a la melancolia enraizada de
una tristeza sin limits, no precisamente por lo que queda defi-
nido el arte, sino que por su natural modo de ser, mejor dicho
por su estado psicol6gico que lo incorpor6 bajo los edificios de
una soledad que hicieron de 61 un hombre timido y hurano hasta
consigo mismo...por eso sus versos Ilevan esa marca, oen otras
palabras, trazan toda la epopeya de su vida. Hojeando sus li-
bros, hemos encontrado devocionarios de verdadera belleza liri-
ca. Esto en lo que se refiere al verso de Dominguez, el cual tiene
impregnado toda esa poesia que salta desbordada del alma en
victoriosa glorificaci6n con sus virtudes esenciales. Los libros
como ya dije, duermen el sueno del olvido bajo este cielo de Ju-
ticalpa; ellos son: "tres templos liricos, tres bellos edificios musi-
cales", que se afloran en una franca confesi6n con los versoss
cargados de aromas letales abiertos a la grandeza romantica..."
Un amigo muy suyo y muy sincere que fue del poeta Jose
Antonio Dominguez, nos ha hecho esta confesi6n: que las com-
posiciones po6ticas (Tus Manosu, que aparece como de Juan Ra-
m6n Molina y Desesperaci6n, imitaci6n de Espronceda, cono-
cida como de Carlos Caceres Bustillo, son de Jos Antonio
Dominguez: Tanto Molina, como CAceres Bustillo, representan
dignamente las letras patrias, y decir que ellos publicaron bajo







AIUL ARTAURO PAGOAGA


sus re-pectivas firmas esos joyeles de la literature national, en
nada aminoramos sus indiscutibles meritos. Molina y Ciceres
Bastillo. no tnvieron necesidad de semejante rapto literario, ya
que ellks fueron -dentro de un movimiento literario- monta-
fias de crital banadas con el Sol de la gloria.
Con respecto a sus trabajos literarios, Dominguez, fuN un
modesto consumado; jams hizo alarde de su talent, pues con
frecuencia decia que el 'no era poeta con todo y haber aprendi-
do el lenguaje celeste de las madrugadas tibias de ensueiio. En
las obras p ticas de este bardo olanchano, encontramos toda
esa emo:ividad de su cordaje lirico, el cual en el iris de un anhe-
lo lo dej6 estampado en tres bellos libros, los cuales hemos visto
ya y los que cumo dije: duermen olvidados bajo sdbanas de
silencio... En estos tres libros de poesias del poeta Dominguez,
palpita el door en camino de muerte; su dimension emotional en
fragments de sollozvs, el reflejo just de su temperament, el
cual salta como en un fatigar de milagros, los cuales nos impulsa
a seguir estudiandolo bajo este otro aspect, por cierto escabroso,
por sernos un tanto dificil su anAlisis. Sin embargo, bastanos
un poco de intuici6n literaria para seguir el camino por nosotros
trazado y de aquella manera decirle a la universalidad de los
hondurefaos que sus libros son el baluarte de su personalidad
literaria.





4,.
9- --













bomisa44e,

sa 2fsjluenci4 I dewuia



"La Obra de Arte que no parteares a ?m pve-
ca, ia traicioa a.-Antonio Msranex Bze.


SN EL CAPITULO ANTERIOR
hemos visto al poeta Domwingez
en su ruta lirica, ahora vamos a verlo en este aspect --ss
influencias.
Como es sabido por personas que se dedican al estudio iite-
rario, America, recibia casi a fines del siglo pasado toda la in-
fluencia del romanticismo frances -fruto del laamado romanti-
cismo europeo, -el cual, segin Van Tieghem. "No obstanme
conservar la tradici6n clasicista. por lo que respect a Ie t&enic
de la poesia. seflala e impone rumbos innovadores. sustituyendo
a la frialdad de la raz6n el ardor del sentimiento, llegando c"n
frecuencia hasta las lindes de la melancolia y la desesperanza".
Toda aquella corriente romantic estaba ya en agovia y
comenzaba a nutrirse en venaa Americanas la musicaIidad mo.
dernista en una sola dimension on cauce abierto que hizo de
Ruben Darlo el milagro de un Continente. Sin embargo it4im-
guez, no puede substraerse de la influencia romantica, la Cual a
lo largo de cineuenta anos habia imperado en America y la cual
adn hace sus extragos todavia, pues tenenmos que en is nueva
corriente po6tica del moment actual, hay poetas que siguen
formalizando ensuenos en cauda de intras endencia. Kra pre-
cisamente el aino de 1884, cuando el maestro Frau~isc Ga\i-







RA(XL ARTURO PAGOAGA


dia- salvadorefio ilustre- daba a la estampa su libro "Ver-
sos"- el que con la traducci6n de "Stella"- de Victor Hugo,
se inicia la reform que tanto nombre le diera a Dario, pues
Gavidia, describe los primeros exymetros castellanos, con la mis-
ma media de los exametros griegos. Antes, en 1882, habia
trasvasado el alejandrino frances a la metrica espafiola- piedra
angular de Dario para su gran revoluci6n. Mientras tanto Do-
minguez, amaba el ritmo y el dolor intensisimo de Byron, las
melancolias entristecedoras de Stechen, Sully Proudhmme,
Peter Altenberg, Edgard Allan Poe. Todos estos grandes poe-
tas deslumbran a Dominguez; ama su t6nica y lo vuelven triste,
pues aquel contact de universalismo hicieron de 61 un poeta de
expresi6n. que lo identific6 definitivamente con el romanticismo
esencial de un siglo que nos habla de cosas verdaderamente
perdurables.
Dominguez, juntamente con los poetas Carlos Gutierrez
Lardizibal, Manuel Molina Vigil, Ilegan a constituirse en Hon-
duras, cordilleras liricas, dignos representantes de aquella es-
cuela de divagaciones y ensueflo; Dominguez, identific6 su vida
con su poesia, pues hay en ella ciertos bajos de pesimismo que
caracterizaron aquella vida, que se entristecia por todo, maxi-
me cuando sabia de los sufrimientos ajenos y no podia reme-
diarlos, y regalaba con cariflo cuando la mendicidad se le acer-
caba.... Asi es, pues, que su obra literaria tenia que Ilevar
aquel sello, y como los grandes poetas, escanci6 el vino de la
gloria, el minute de oro que dijera Alfonso Daudet.
Este es el milagro en raz6n de influencias que recibiera el
poeta Jose Antonio Dominguez, quien se libr6 un poco de aque-
lla enfermedad endemica que fue muy exclusive del romanti-
cismo. -La egolatria-: de ella estaba impregnado el poeta
Juan Ram6n Molina, pues decia en cendculos de amigos, que 61
era el primer poeta de Centro America, en tanto que Domin-
guez era timido y hurafo, pero muy cordial con todos. Cuando
de raro en raro mostraba sus versos a Molina, dste, con impetu
de orgullo, se los destrozaba y le decia "no sirven" -y Domin-
guez, bajo la mafiana azul de sus emociones, jamAs le ripost6
a Molina; antes bien el romintico de la clAsica estrofa se sumia







ENSAYOS


bajo su palacio de silencio en maridaje con la primavera y sus
retoiios verdes.... y su voz se abrazaba a las alas del viento vi-
gorizante de esperanza.
Imaginariamente Dominguez, fue un turista que escalaba
montafias bafiadas de sol y visitaba ciudades donde el cendculo
literario se impone a toda luz. De regreso de sus alados viajes,
vuelve a ser amante de la muerte, no por influencias literarias,
sino que por su natural modo de ser. En ese campo, fue dema-
siadamente libre para llegar a obedecer a los que le senalaron
ciertas rutas en las cuales debia de abandonar su mal entendido
pesimismo....
Dominguez, se asoma con un poco de timidez, a las puertas
del modernismo, y es mis, como para prolongar su obra y su
vida se transform en un vidente de gran contenido social; pe-
ro su esfuerzo fue inftil, el romanticismo infiltraba en su deli-
cado espiritu grandes batallas, el cual, al primer descuido, lo
llev6 al suicidio; el veneno romintico de la soledad termin6 con
aquella vida, que hace hoy el primer ndmero en una "Antologfa",
(del poeta Jesfs Castro) en la cual se apunta o se fija la anti-
gua y modern poesia hondurefla. Asi es, pues, que tanto en
la parte filos6fica -que desnudo y vertical- recibiera toda la
influencia de Augusto Compte, como en la puramente literaria,
Dominguez, recibi6 todo el afloramiento de las influeneias ro-
mfnticas, las cuales lo Ilevaron a parar su canto de esperanza
y hacerle mas agudo el dolor que lo llev6 a otros mundos en
complete protest contra la vida. El modernismo avanzaba en
tierras de AmBrica, en sucesivos oleajes de contradicci6n sin
interpreter el sentimiento de una nueva revoluci6n literaria,
que no actuaba en falso, sino que iba avanzando entire voices de
sinceridad y normas de positive valor ideol6gico, tal como su-
cede en la actualidad con el Vanguardismo, que el reacciona-
rismo -mejor dicho- los que siguen amando y defendiendo
los canones rominticos o clasicos, es porque desconocen de un
todo el concept de lo social en el arte, por una parte, y por
otra, que la literature, pugna por interpreter los sentimientos
artisticos de actualidad.







rACL, ARTURO PAGOAGA


Desde el moment que el artist abandon el campo ultra-
terrenal -como dice Plejanov- y entr6 valientemente al cam-
po de lo real. eneontrara siempre un arsenal de "cuestiones has-
ta ese moment insospeehadas, que le dard mayores alas a su
inspiraci6n artistic. Desde entonces aplicar cualidades artis-
tieas e interpreter realidades tal y como ellas son, ha venido
constituyendo la categoria de lo social. Revolueionario seria
un paso superior en la evoluci6n del artista" Y Dominguez,-
poeta de hondura, camina paralelo no con los que daban sus
pass tejiendo paisajes modernistas ni forjindose un destino,
sino que con aquellos que buscaban la evasi6n de la realidad,
hostile y mezquina, la amenaza de las guerras intestines, las
contiendas civiles, los prejuieios sociales y religiosos, la limita-
ci6n econ6mica, todo hacia una aguda y mAs clarividente su
pesimismo, y quien no encontr6 mis soluci6n que la muerte,
que es tambien una especie de fuga.... Su line orientadora la
fij6 en moldes de interiors preguntas, acaso entire una alegrfa
que lo volvi6 mis triste, dentro de un ambiente desesperante,
pues alli esta la historic de sus obras, la que nos dice que al
travel de todas los moments, se sinti6 sangrar por las venas
de sus emociones que se devanaban en versos de legitima tra-
gedia. De aquella emoci6n que se di6 en nube, en perfume y
en viento, s6lo nos queda de Dominguez, tres libros, que toda-
via duermen tranquiiamente bajo el cielo de su ciudad natal-
Juticalpa.













abomuse^

wu jimoW.S V6o4


"El lector quierev r en el posta a ux pwtQr
de la vida, a x swr que piesa., que ema, que
tiene concicia, pasid6 y arrTpestimiento."


FLORES DE UN DIA es su primo-
g6nito libro PRIMA VERALES
es su segundo g6nito; de estos dos libros -arriba apnttados-
no haremos comentarios, ya que ellos estin intimamente vincu-
lados con su autor; s61o diremos que hay en ellos un nutrir de
emociones, donde palpitan en suenos vivos, la angustia super-
sensibilizada en la alegria y el aliento de la frescura de aquel
espiritu que fue relAmpago de profunda afirmacion, que supo
enflorar los campos con la simiente rubia de su potente numen.
Vamos a ver ahora su ltimo libro que escribiera y que intitul6
ULTIMOS VERSOS.
Amanece el ano de 1902 y bajo el palio do aquel nuevo
anto, siente Josa Antonio Domingues, mayores entusiasmos y
mayores inquietudes y de nuevo toma su lira para dejarnos
como un regalo final un nuevo libro, encendido con el azul de
su inspiraci6n y con la tibieza de toda su sangre, e! cual intitul6
ULTIMOS VERSOS, y los cuales ancl6 como sus anteriores libros,
en la bahia del tiempo que no debia de moverlos. Y por que
ese nombre tan singular, para un hijo de sus joyeles espiritua-
les- rocio bendecido de santidad.....? Acaso su vida iba a ser
encaminada por los desfiladeroa de la tragedia....? Su musa, ya
no iba a sentir el amable encanto de la emoci6n divina....? Aca-







RAf L ARTURO PAGOAGA


so l1, dentro de su intimo razonamiento y en fuerza de despre-
ciar la vida busearia su evasi6n.....? Ah, dejimosle al tiempo
que dicte su fallo dentro su march ruda y procelosa. Principia
el libro, con el gran poema "NERON". El deseo del C4sar ro-
mano de hacer una epopeya triunfal como la Iliada lo-impulsa a
quemar la ciudad imperial. Dominguez, en este poema se valori-
za y despedaza su emoci6n en la roca hist6rica que jams rompe
sus ligaduras. "EL CONDOR" es otro poema enorme, que si no
tiene las dimensions del "AGUILA" de Molina, tiene en cam-
bio la fuerza de sus potentes alas que se convierten en un
atrevimiento de secrets andinos. DOLOR SIN NOMBRE. AVATAR.
LA JOVEN CAUTIVA. MISTERIO TRAGICO. LA DAMA BLANCA. SENO-
RA SANTA. ELEGIA CREPUSCULAR. MARIA STELLA. PAGINA DAN-
TESCA. TO HELLEN, de Edgar Allan Poe. RESURREXIT. Todos
son poemas grandiosos que Ilenan de majestad olimpica el al-
ma. En 6stos poemas, puede observer el lector todo el vigor
imaginative y docto del poeta Josg Antonio Dominguez; porque
Dominguez, no s61o se preocup6 por los studios literarios, sino
que tambi4n por los filos6ficos y sociales. De ahi que su espi-
ritu vivia dominado por una gran fuerza de conocimientos cien-
tificos, que aunados con su su temperament de artist, levan-
tavan sonante su idea, El paeta Dominguez, dentro de sus vir-
tudes ideales se fecundiz6 de sentimientos que lo impulsaron a
desdefar la vida y a vera con lentes de un pesimismo fustigado
de tristeza.... El dolor, la meditaci6n, el logr6 por desarraigar-
se de una tragedia en acecho, hacian del poeta Dominguez, un
embriagado de fulgores en positive derrota romAntica.
Indiscutiblemente que Dominguez, en sus pequeftos y gran-
des instantes, se siente capitular en la escena de la vida y ama
la muerte asi como se ama la gloria. Pero l1 amaba la muerte
definitiva...
Ahora nos ocuparemos brevemente, de su colosal HIMNO A
LA MATERIA que tambien forma part d# epte libro,que nos ha
venido ocupando ULTIMOS VERSsos, Esta bella, como grande
composici6n. se destaca en !a literature hpndurena- y acaso
hasta en la Indo--Americana, como finica en su genero, la cual
Ilegando a su verdadero analisis, se puede, sin lugar a duda,







ENSAYOS


dar una conclusion afirmativa. Ella es: que el HIMNO A LA MA-
TERIA es poema de aguda lirica modern, donde la inspiraci6n
del Bardo Olanchano, volc6 todo su vuelo en aires de los torbe-
llinos sublimes y obscuros de la metafisica.

"Oh, material sublime, eterna y varia,
que con el gran prodigio de tu esencia
y el arcano infinite de tus formas,
como madre perenne, siempre joven,
a quien su propia fuerza fecundara,
Ilenas la inmensidad del Universo,
y eres causa y efecto misterioso
de cuantos series bullen y rebullen
con aspects de vida en los espacios,
desde los vastos mundos y los soles,
que por la noche brillan como antorchas
suspensas en el 6ter cristalino,
hasta los invisibles infusorios
que habitan en miriadas y millones
en el fondo irisado de una gota
de rocio....!
iOh prolifica y sagrada
material que en el vasto meeanismo
de la augusta creaci6n tienes tu imperio
de omnimodo poder, y a todas horas
ordenas y ejecutas por ti misma
las leyes admirables que president
la vida universal, divers siempre
del coro de criaturas que en ti nacen
y a ti vuelven al fin: obras perfectas
en cuanto cabe serlo en lo infinite
que ora inmensas cual moles desmedidas,
ora medianas, ora imperceptibles,
de ti el cuerpo reciben y el aliento
que sujeta sus 6rganos y hace
que cumplan por lo menos el destiny
de nacer y morir....!







RAfL ARTURO PAGOAGA


iSalve mil veces
oh material infinite y soberana!
De la que surge sin cesar creadora,-
ordenindolo todo con maestria,
la fuerza, ese milagro portentoso,
especie de alma-mater de tu seno
que incontrastable, inteligente v pura,
cual si Dios mismo su poder rigiese
produce los fen6menos mis grandes,
combine los agents mfs fecundos,
da vida a los primaries elements
y organize la vida de los series
que brotan en los mundos, de igual modo
que hace que giren 6stos en sus 6rbitas,
por la atracci6n tan sl6o suspendidos
alrededor del sol.

En tf reside,
de ti dimana y hacia ti refluye
la vida universal que no se agota
y es como inmenso genesiaco rio
que al recorrer tu seno lo fecunda,
porque Ileva en sus ondas la simiente
de que brotan en magicos regueros
las vidas de que surgeon nuevas vidas
que al Ilenar su misi6n dejan el germen
de nuevos series que al vivir difunden:
porque en el laboratorio de lo creado
en tanto que unos mueren otros nacen
y la vida se extiende y se derrama
buscando nuevos moldes y por fltimo
se transform y renace de la muerte
cual fabuloso fdnix.

iOh material!
Td eres lo (nico eterno; tW no acabas;
td no aumentas, ti no disminuyes:
eres principio y fin de cuanto existe;







ENSAYOS


de ti depend todo y a ti torna.
Eres la misma aunque diverse siempre
pues tu esencia supreme, indestructible,
es tan compleja y a la vez tan una
que recorre una escala interminable
de formas, de organismos y de vidas,
y en labor incesante por doquiera
renueva sus creaciones y persiste
esparciendo destellos de ti misma
que encarnan nuevas vidas, cual si fueses
ioh material! alma y vida del gran todo
Ilamado Creaci6n.

Td solamente
no has tenido alborada ni podrias
tener jams ocaso. Cuanto alienta
lo mismo en lo pequeio que en lo grande
esta sujeto al tiempo: vive y muere;
es decir, se transform y en ti queda;
pues la vida del sdr s61o es fen6meno
de resplandor fugaz. Los mismos soles
y los mundos de fibrica tan s6lida
tienen su fin: tras incontables afos
llega el dia en que extinto su cal6rico,
giran en los espacios insondables
cadfveres helados e insepultos,
en tanto que quizAs en otros cielos
nuevos mundos se forman donde pronto
brotarAn nuevos series.

iOh prodigio!
Mas si la vida individual es breve
y pasa como un suefo y luego se hunde
en la noche espantosa del olvido,
no asi la vida universal. En vano
la muerte apaga con su helado aliento
las llamas de la vida una tras otra.
Una vida, en verdad, es casi nada;







RAftn ARTLTAO'` PAGOAGA


pero el conjunto inmenso de las vidas
que forman el vastisimo Universo
eso es algo magnifico y grandiose
que no puede abarcar el pensamiento,
que no puede extinguir soplo ninguno,
que a todo cataclismo sobrenada
y en inmortal cadena se prolonga
llenando lo infinite.

Lo que el hombre
llama muerte y le teme a eada instant,
es s6lo una apariencia, un accident
que prepare, iOh material! tus deshechos
a nuevos organismos, sin que pueda
amenguar el poder de tus creaciones
porque previsto se halla y much sirve
el plan colosal de sus sistemas.
La muerte para ti s61o es acaso
como un abono que te das t( misma
tal vez por mantener Agil e inc6lume
de tu vigor el germen potentisimo;
o quizA como un bafio en cuyas aguas
rejuveneces tus gigantes miembros
por cuyas venas corre siempre nueva
savia de eternidad.

La muerte nunca
destruye, ni podrf de modo alguno
la mAs minima parte de tu masa;
ella es quizA el agent mis active
que en el taller inmenso de los series
esparce los raudales de la vida
que de ti mana en incansables ondas.
Ella no mata: en realidad: divide,
y separa elements que bien pronto,
al combinarse en prodigiosas mezclas,
dan vida inesperada y repentina
a extrafios organismos que se forman







ENSAYOS


como por ley fatal, pero que es siempre
la providencia eterna de las cosas
que tambidn es corona deslumbrante
de sus grandes virtudes.

iOh material
Sin duda cuando creas y transformas,
cuando enciendes la antorcha de una vida
o cuando apagas esa antorcha, no haces
ni bien ni mal; o al menos no meditas
tan extraios efectos que anonadan
la obscurisima mente de los hombres,
reside en ti la perfecei6n supreme
de la inconsciencia, que por ley divina,
bajo el influjo de potentes causes,
lo mismo crea a un mundo prodigioso
que da vida a un insecto. Eres hermosa,
eres sublime cuando das la vida
lo mismo que al quitarla en apariencia
sin que te imported a quien.

SSabes acaso
que el hombre. ese pigmeo miserable,
te desprecia creynd.ose en la tierra
el rey de.lo creado, un ser distinto
y superior a ti, que tiene un alma
en donde se concentrAilo infinite
y eterno de Jas cosas, viva chispa
que no P uede morir; porque su origen
arranca del alianto luminoso
del divinp,arquitectode los mindos,
del que sac6 del fondo de la nada
el principio de todo, el caos mismo,
que al condenaarse y adquirir contornos
te di6 el cuerpa y la esencia que transmites
a cada ser que ep la extp ionn vacia
se despierta a vivir?







RAIL ARTURO PAGOAGA


iHas heeho caso
jams de sus abstrusas ambiciones,
engendros del delirio de su mente,
que a comprender no alcanza cosa alguna
de cuanto encierra el panorama espl6ndido
de la naturaleza que es tan s61o
como un movible espejo de sus forms
diseminadas infinitamente
por los incalculables horizontes
apenas sospechados, porque nunca
la ciencia humana explorara el misterio
de tu extension ni encontrar la clave
que la ayude a explicarse los enigmas
que ve por todas parties, ni siquiera
conocerA la esencia milagrosa
del atomo mas leve?

El hombre iluso,
nacido del calor de tus entrafias
e hijo tuyo a toda hora, no comprende,
no quiere comprender, que su existencia
es como todo lo que alienta y vive
en la esfera del orbe, solamente
el resultado de fatales fuerzas
que por virtudes propias, al fundirse
produce el fen6meno que inform
la gran vitalidad de un organismo
no comprende que salvo la excelencia
de ciertas facultades que requieren
medios propios en 41 para externarse,
su vida se equipara por complete
a la de tantos series multiformes
que como 61 tambi6n viven.

No comprende,
en su orgullo satAnico engreldo,
que su vida es levisima burbuja
que el roce mas ligero despedaza;







ENSAYOS


no comprende que 61 es menos que un grano
de arena que se pierde y se confunde
en las inmensidades de un desierto:
atomo del oceano infinite
que se piensa ioh blasfemia imperdonable!
imagen de Dios mismo. iAcaso ignora
que hay en el eter incontables mundos
superiores mil veces a la Tierra,
mundos que han de poblar sin duda series
mis perfectos que el hombre, ya en figure,
ya en fuerza y facultad o porque tengan
mfs nobles atributos?

Pobre hombre,
infeliz individuo condenado
a ser el habitante de un planet
de los mas inferiores que gravitan
en el 4ter azul de lo insondable,
alrededor de un sol, como si fuesen
enormes colibries revolando
en torno a inmensa flor. El hombre vive
sobre un planet opaco y pequeiisimo
donde la vida es corta y sin objeto:
gusano miserable que se suena
muchas veces gigante, y por desdicha
despierta de su sueflo de locura
para eaer en seguida en otro sueflo,
y asi pasa entire sombras y quimeras
hasta que muere al fin.

SAcaso tiene
misi6n alguna individual el hombre?
SNo es verdad que a pesar de cuanto digan
sobre la triste tierra el hombre pasa,
en perpetua nifiez y luego se hunde
en la tremenda noche ineserutable,
sin dejar ni la huella de su paso
porque implacable con su mano el tiempo







RAfL ARTURO PAGOAGA


todo lo borra al fin? ZCunA es entonces
el destino del hombre? iPor que vive?
iA que viene a este valle de miserias
si no es a perpetrar sin proponerselo
su propia imagen que al vivir prosigue
en la misma ignorancia, fatalmente
transmitiendo la vida sin pensarlo
a nuevos infelices?

iAh! La vida,
la vida individual es para el hombre
una cosa tristisima: hasta es just
dejar que el pensamiento se solace
sofando nueva vida tras la tumba.
iEs tan triste vivir breves moments
para morir despues, que a ser possible
fuera mejor exterminar la especie
e impedir que el dolor la perpettie
vedindole al amor reproducirse!
iAy, infeliz del que por suerte cae
en el circulo odioso de la vida,
porque juguete de inclementes hados,
iri sin rumbo padeciendo siempre
hasta hallar su sepulcro...!

Mas... con todo
a pesar de que el mundo de los hombres
no nos brinda la dicha ni podemos
hallar un alto fin que satisfaga
nuestra osada ambici6n, es indudable
que el mundo, el Universo, cuanto existe
si no nos dan felicidad alguna,
tal vez porque jams nos conformamos,
son un bello espectAculo; una cosa
tan grande, tan magnifica y sublime
que muchas veces sin quererlo el labio
lleno de admiraci6n se abre entusiasta
para entonar un himno laudatorio







ENSAYOS


al estupendo autor de tanto hechizo,
de tanta maravilla incomprensible
y de tanto esplendor.


Cuando extasiado,
contemplo la hermosura de un paisaje,
en la hora misteriosa del crepusculo,
o admiro por la noche el firmamento
constelado de ardiente argenteria;
cuando absorto y suspense me divago
recordando en mi espiritu el efecto
de los magicos cuadros que a mi vista
Ilenaron de estupor, ya en pleno bosque,
ya en las cspides altas, o bogando
sobre el dorso del mar; yo me deleito
con transportes de goce indefinible;
yo me alegro en verdad de la existencia
para ver y sentir, y dentro el alma
encontrar la certeza de algo grande
que eleva el coraz6n.


Cuando asi pienso,
cuando el escepticismo se adormece,
a trav6s de la fe yo miro el mundo
como amable mansion y hallo la vida
en conjunto de todos los hermanos
como un vasto taller de donde surgeon
para la sociedad inmensos bienes,
el progress constant, el noble imperio,
de la fraternidad, la dicha misma
brindando su porci6n a cada uno,
todos unidos en grandiose anhelo
cumpliendo algdn destiny se figuran
ver a Dios que les ve tras de las nubes
y les sonrie como padre amante
con entraflable amor.







RAfL ARTURO PAGOAGA


Pero todo eso
es s6lo un espejismo de la mente:
todos los series que lo creado encierra-
s6lo somos visions muy fugaces.
Todo fenece al fin, la vida es suefio
que se pierde entire dos noches obscuras.
La muerte misma es ilusi6n. Ti sola,
oh material grandiosa, ilimitada,
persistes sobre todo eternamente.
iEres hija de Dios? lEres Dios mismo?
Yo no se que eres td, ni a ti te importa
que yo crea o que dude. Inexorable
y muda a mis preguntas permaneces
como si fueses sorda o insensible.
SQu le importa al coloso formidable
lo que piense una oruga?

Td sin duda
no debes ni pensar. No te hace falta
porque tus pensamientos son acciones.
Eres tan grande, en realidad tan grande,
que delante de ti todo es pequeilo.
Y pensar que muy pronto yo si acaso
soy Atomo que piensa porque vive,
dejar6 de alentar para perderme
y fundirme en tu seno hecho particular
que al combinarse ban de dar vida luego
ora a viles insects y gusanos,
ora a yerbas y arbustos, al mezclarse.
;Pensar que este fen6meno radiante
de mi vida infeliz ha de extinguirse
cual si no hubiese sido!

iQub tristeza!
El hombre es en la tierra cual sonambulo
que dirige fantAstico destino
o torpe acaso sin raz6n ninguna;
mas no le escarnezcamos, que no es just:







ENSAYOS


su desgracia fatal culpa es de nadie;
pues nada en realidad es malo o bueno.
Por eso resignado y conmovido,
yo te canto ioh material despiadada!
Eres monstruo a la vez que santa madre;
mezela de sombra y luz; conjunto inmenso
donde todo comienza y todo acaba
como en terrible mar. iSalve mil veces
cuna y sepulcro de los mismos astros!
Digna obrera de Dios: imil veces salve!

Asi principia y terminal ese monument de inspiraci6n, que
se va en velocidad hasta darse en una forma correct, armo-
niosa y viril. Pueda que Dominguez, con todo y haber sido un
poeta de raigambre romantic y de angustia resignada, se ubi-
cara en el alba de la revoluci6n literaria, que tanta fuerza de
gloria le deparara a Dario, ya que este poema no ha sido ni su-
perado, ni igualado en nuestra tierra hispfnica; en este poema
HIMNO A LA MATERIA -gravita toda esa literature tremenda
que para America reserve el porvenir, pues en ese gran poema
de grandes dimensions, esta aprisionada la material que ni el
tiempo destruye ni el espacio limit.
Jose Antonio Dominguez, fue un poeta de magnificas cre-
denciales, y quien prolog6 su obra poetica con la fuerza porten-
tosa de su inspiraci6n. Cuando se haga revision acusiosa de
nuestros valores literarios, o se escriba la historic bien detallada
de nuestra literature national, o un critic bien informado, ilus-
tre, y aquilate la obra del poeta Dominguez, dentro de los mar-
cos de la escuela que Dominguez profes6- podri decir, sin
temor, que Josa Antonio Dominguez, fue un pceta que se pue-
de considerar como uno de los regeneradores de la poesia his-
pana, tal su HIMNO A LA MATERIA- que capta en estrofas abis-
males, fulgores revolucionarios de una poesia que cobra caric-
ter permanent, donde salt un Universo todo Ileno de luces
y de sombras....
Ademds, el poeta Dominguez, como dejo dicho, se anticipa
a su dpoca, y adopt un nuevo canon en su canto, senalando de







RATL ARTUTRO PAGOAGA


aquella manera un puesto de combat a los portaliras en las
ideas sociales. He aquf aquel acerto del revolucionario que ha-
bia en Dominguez- con todo y ser un consumado romantico.
En el SONETO LA MUSA HEROICA di6-como dice el doctor Ju-
liAn L6pez Pineda- su nuevo Evangelio.

LA MUSA HEROICA

Si quieres que tu canto digno sea
de tu misi6n, del siglo y de lafama,
no derroches el estro que te inflama
en duke pero in4til melopea.

Lanza las flechas de oro de la idea;
dep6n el culto de Eros y proclama
otro mejor. La lucha te reclama:
yerguete altivo en la social pelea.

No enerves tu vigor con el desmayo
delfemenil deliquio. Ya no es hora
de ldgrimas y besos; doquier mira:

Hoy la estrofa compite con el rayo,
la inspiracion es lava redentora
y clava en manos de Hereules la lira.


He aqui lo evolucionado que habia en el poeta Dominguez,
y lo confirmamos con lo que dice el doctor JuliAn LApez Pineda.
"Que Dominguez, es el fnico poeta hondureno en cuyo espiritu
se anticipara el fulgor de un rayo de redenci6n en el cual se
insinda la lucha por los reivindicaciones sociales...."
Dominguez, desde su torre resplandeciente de soles y den-
tro su montafia de emociones artisticas, enmarcadas de paisa-
jes Aureos, se desenvuelve, no como un romAntico de pura cepa
y de luces en agonia, sino que como un vidente de superiores y
futures luchas.... En ese Soneto di6 el verdadero contenido
que Plejanov proclama del arte.
















Cos ,4u4ada dae AMfe4.



"Un dia sent la Belleza en mis rodillasy la
encontre amarga y la injurig".-Rimbaud.


f EMOS visto en capitulos anteriores,
que venenos romAnticos y tambi6n
politicos, Ilevaron al poeta Dominguez, a una fatal determina-
ci6n, y fue precisamente en la frontera de 6ste siglo, cuando
Dominguez, poeta que poseia un alma toda canci6n de prima-
vera, y su espiritu era todo un grito de tristeza, que se acerc6
a la orilla de la vida, para de nuevo sentir su natural clamor de
angustia, el cual retozaba en su alma con fuerza de torbellino;
y pens6 en la tragedia la cual vendria a cegar su vida de 35
aflos. Su espiritu que sabia hacer de las ligrimas diamantes y
de los diamantes lfgrimas, que se identificaban con las floracio-
nes de su n6men, quiso ir a cantar a los supra-terrenos del mAs
allA y asi como dijo el poeta Reiner Maria Rilke, No: Dijenme
Morir Mi Propia Muerte,-asi demostr6 Dominguez, su acti-
tud frente a las cosas inevitable -y muri6 su propia muerte-.
Factores de indole psicol6gica por una parte, y politicos por
otra -tempestades muy intimas- contribuyeron poderosamente
a tan fatal determinaci6n, que 61 en fuerza de despreciar la
vida tomara. Dominguez, era de esos hombres demasiado hu-
milde como para tomar la actitud de un Dios y profundamente
altruista para pensar o hacerle un mal a tal o cual persona.
Tuvo alas de c6ndor para volar y traspasar picachos enormes,
mAs no el pico ni las garras para destruir, y asi el ambiente de







RAjTL ARTURO PAGOAGA


sorda agresi6n e indiferencia fueron minando lentamente su
espiritu, castificado de grande y magnifico poeta, pues en nues-
tro medio, el merito del hombre se mide y se pesa generalmente
por la posici6n que le deja al individuo la political militant en
triunfo; y Dominguez se encontraba caido -politicamente-. El
Candidate doctor Juan Angel Arias, habia sido derrotado en
aquellos comicios de 1902. Raras veces el merito del individuo,
se aprecia por las cualidades que valorizan la actitud y la acci6n
del hombre hondureflo y este acerto casi o nada lo hemos visto
en prfctica.
Cuando el hombre Ilega a los treinta aflos, esta en el pre-
ciso deber de orientarse definitivamente -en cualquier ramo
de las ciencias a que se haya dedicado- para asi llevar en el
alma y en la conciencia el orgullo definitive de saberse hombre.
Este es el moment en que los suefios y las ambiciones de la
primera juventud adquieren forma plAstica. El amor, la poli-
tica, la gloria, el acaparamiento de riquezas, son motives para
vivir intensamente, tal como Teodoro Roosevelt, lo aconsejaba.
"Vivir por algo y para algo, para las ciencias, y las letras, para
el amor de una mujer, para los negocios del Estado, para ate-
sorar, pero tener siempre interns en cualquier cosa, un anhelo,
un rumbo fijo". Dominguez, lleg6 en sus iltimos dias -segin
me lo han referido- a ser un desarraigado, a tener una indife-
rencia absolute por todas las cosas. Era un especie de Kief
contemplative, sintoma funesto y mortal; primer acto de la tra-
gedia, y Dominguez, sigue su vida asi; camina sin detener su
paso arrastrado por una fuerza misteriosa que lo llev6 hacia
otros escenarios....

Un dia bajo la ge6rgica tranquilidad de su casa y cuando
ya en 41 no tenia raz6n de ser la vida; cuando habia razgado
paisajes y habia escanciado vinos en la copa de las auroras, em-
pufi6 su pistola tal vez para poner punto final a su vida o glori-
ficar el suicidio, y la hace disparar contra si mismo, y de aque-
Ila manera se abri6 el alma para ensefiar lo que tan delicada-
mente guardaba en ella; el proyectil le atraves6 el pecho y el
canto de la p6lvora le ilumin6 de sangre su coraz6n. Habla, y
en su voz iltima se oye una orquestaci6n de alondras que melo-







ENSAYOS


dizan aquella hora trdgica. Recitaba sus propios versos. Era
un Domingo de Ramos 5 de Abril del afio de 1903. En aquel
instant de lfgrimas, de rumor y de inquietud, poesia y poeta
se pierden..... Su vida se fue por el mar proceloso que Ileva al
fltimo silencio, el de la muerte. Y asi ancl6 en el mar del mis
alli su temperament de exquisite poeta. En su pasi6n de al-
tura nos dej6 versos que por siempre perdurarfn. Y con la vis-
ta en alto se fue persiguiendo a la nube evasiva de sus suefios...
Y como dijo el gran Pericles: "El ahio ha perdido su mejor pri-
mavera"; asi podemos repetir nosotros: Honduras perdi6 en
Dominguez, su mejor primavera. Y Juticalpa toda se enluta y
Ilora a uno de sus mas grandes poetas que con tanto ardor
cantara en los afios iltimos del siglo pasado.... Asi termin6 la
vida del Poeta y Abogado Jose Antonio Dominguez, cuyo ta-
lento vuela con orgullo y con gloria bajo el cielo literario de
Honduras nuestra Patria. "Los hombres asi, desaparecen sfibi-
tamente en lo mas brillante de su gloria y de su grandeza, co-
mo astros deshechos por ignoto cataclismo en el apogeo de su
luz...."
La publicaci6n de sus libros, sera sin lugar a duda el re-
cuerdo amable para su gloria definitiva....
En nuestro pequeflo Ensayo-, falta la flor que complete
la corona finebre de Jose Antonio Dominguez. Lo mismo carece
en gran parte del detalle acucioso -que a veces es indispensa-
ble- como para expresar temperament de magnifica calidad.
Por consiguiente, para los que miran el horizonte de los pro-
blemas sociales bajo un cielo matizado de materialismo, este
nuestro Ensayo-, no tendrA trascendencia; pero para los que
saben ir mas alli, -me refiero- a los que reconocen siquiera
el esfuerzo, nuestra voz, expandida en la buena intenci6n-
tendrA vigencia, repercusi6n y destiny. Ya que el poeta Jose
Antonio Dominguez, ocupa sitial destacado y preferente entire
los hombres que se acercan a la inmortalidad y han dignificado
el solar patrio, pulsando la lira; esa lira que dignifica; esa lira
que enorgullece; esa lira que inmortaliza....
Dignifiquemos al artist que sdlo l1 salvard el mundo.













/oa" 4Mdwia- -a% -- I


Poeta, td que fuiste un libro abierto,
un libro, de piginas hechas de p4talos
de oro que cantan
la clasica estrofa de tu sentimiento,
un libro de corolas que encarnan la eterna belleza
diluida en perfumes de suefios,
en finisimos rayos de un diamante de Golconda,
en encantos de plateados boscajes,
en la ondulante nota de una "cabellera blonda"
y en las cien graves filosofias de clfsicos lenguajes
deja que tu silencio se haga mdsica de cascada
en la onda evolucionada del verso.

Tu lira, que fue hecha de emociones y armonia
resume las mil notas de Pindaro el cantor,
y en estrofas inmortales
perfumadas y musicales,
hiciste vibrar los ensuenos humans
como Fidias, cuando hizo de los marmoles frios
sollozos de angustia y de belleza.

De tu alma de poeta, se escuch6
el ritmo suave de la tristeza, de la angustia y el dolor,
la oraci6n que musita el llanto,
la queja dolorosa del alma de las rosas,
el temblor sollozante de las orquideas
que en mil interrogaciones a la Naturaleza
se hizo mdsica armoniosa
de azulina fantasia
que en fulguraciones dispersas







RAOL ARTURO PAGOAGA


recogi6 tu lira florecida de Alondras,
de perfumes femeninos trasvenados de poesia,
de crenchas niveas de mar,
de sutiles mariposas
y de rayos de cristal de un hemistiquio lunar.

Poeta, en cada interrogaci6n
de vida y amor que a la Naturaleza hiciste
se ondul6 por los espacios de tu espiritu
la verde llama de los puntos suspensivos,
esos puntos, divinos, lirales
que envueltos caminan en el sagrado manto de la luz del dia
haciendo cabalgar tu pensamiento
sobre un infinite desierto
y por las negras pupilas de unos ojos pensativos
puestos en la curva interrogante
que nos brinda la vida
a la hora de morir las tardecitas....

Poeta, td fuiste un rayo luminoso de sol,
un alma venida de los Reinos de Apolo,
una llama viva que en cicl6pea emoci6n
tu espiritu encarn6 de las albas
los ritmos vitales de la esencia que duerme en cada cosa
y la ebriedad de las arpas
que se melodizan en la escala de una rosa....

Tu lira fue fecunda en imagenes bellas,
en imagenes que hablaron lo que dicta el coraz6n
al cantarle a la MUJER.... luz infinita de inspiraci6n
y al cantarle a la material
acido humedecida de dolor.

Poeta del amor y del dolor,
tu lira que fue noble, orgullosa, sensitiva y gigante,
se ocult6 entire las rosas de Aristogist6n







ENSAYOS 57

para no herir con satira amargante
aquel hombre de enfermo coraz6n
que interrumpir quiso en tu vida
el paso de tu espiritu vibrant.

Tu, inspirado Apolonida
que con tu lira create imigenes bellas
bajo el plaf6n ideal del ensuefio,
hiciste del Universo
un jardin divino de amor,
y de las temblorosas estrellas?
un perfumado verso,
y de la MUJER....?
La Reina Universal,
Y de la Materia....?
el himno infinite de la vida....!

Rail Arturo Pagoaga.





- _7 r M t .a.




PUBUCADAS

Rumboa Nuepos (;Hacia d6nde va Honduras?)
Ensayo crftico, politico y social de nuestra vida hondu-
reia. Publicado en 1941.
Carlos Izaguirre (Su multiple actividad mentall.--1947.
Jols Antonio Domingtue (Su vida y su obra).-1947.

POR PUBLICARSE
Mi Olancho Lirico
-Monografia lirica del departamento de Olancho. Pe-
quefias semblanzas de sus m&s altos valores intelectua-
les, con algunos cuentos y versos.- 1937.
Isla de Ensueios.-Prosas y versos. (Motivos varios).-1939. '
En el Silencio de mis Tristezas
Versos. (Cantos de Esperanza y Soledad). Con un poe-
ma a Morazan.--1940.
Balcones de Julieta
Sonetos de Amor. (Interpretacionesde mi vida intima)
1942.
Sinfonia de Soledad .
Prosas y versos (Evocacionesde motives idos).-1944.
Antologia de Poetisas y Escritoras Hondurefias
Contenido: las mejores prosas y versos de nuestras
mujeres hondurefias, que se han destacado como escri-
toras y poetisas.-1942.

ENSAYOS
Maria Luisa Herradora Alcdntara.--Su vida y su obra.-1943.
CONFERENCIAS
La Mujer Hondurefia Bajo el Cielo del Arte,
de la Ciencia y su Influencia Social
Dictada en el Institute Hondurefio de Cultura Inter-'
americana, el dia 11 de febrero de 1946.
La Mujer Hondureila y su Labor -engfica
Dictada en la ciudad de Juticalpa.-Diciembre, 1945.
Disertaci6n pronunciada en el Colegio Espiritu del Siglo.-1932
Cinco Poetas J6venes Hondureios
Dictada en los Salones de la Biblioteca y Archivos
Nacionales (Midrcoles Literario) 27 de Agosto, 1947.




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