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HIDE
 Half Title
 Title Page
 Dedication
 Umbral
 Sirenas de cristal
 Romeria de recuerdos
 Mi corazon canta
 Vuelve a nosotros
 Verdad historica
 A Jose de Diego
 El padre Berrios
 Poeta, apostol, caudillo
 Soledad sonora
 Mi alcazar
 Caballero gentil
 La jibarita
 Fiesta de luz
 Misa pagana
 Primaveral
 Manantial
 ¿Te acuerdas?
 Nuestras nupcias
 Bajo tus arcos triunfales
 Dame besos
 Culto pagano
 Prision de ensueño
 Vals sonoro
 Alero evocador
 Luna, luna
 Cenizas de carnaval
 Mar enamorado
 Paso triunfal
 Temblor de palomas
 La tarde de los muertos
 La nueva conquista
 Pasaron los reyes
 Trova de amor
 Igualdad
 La queja del lisiado
 Puedes cenir caronte
 Index
 Back Matter






Title: Rosas y flechas
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Permanent Link: http://ufdc.ufl.edu/UF00078426/00001
 Material Information
Title: Rosas y flechas
Physical Description: 71 p. : illus. ; 25 cm.
Language: Spanish
Creator: Alegría, José S., 1887-
Publisher: s.n.
Place of Publication: San Juan P.R
Publication Date: 1958
Edition: 1. ed.
 Subjects
Genre: non-fiction   ( marcgt )
 Record Information
Bibliographic ID: UF00078426
Volume ID: VID00001
Source Institution: University of Florida
Rights Management: All rights reserved by the source institution and holding location.
Resource Identifier: aleph - 000745628
oclc - 25249994
notis - ADT8416

Table of Contents
    Half Title
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    Title Page
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    Dedication
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    Umbral
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    Sirenas de cristal
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    Romeria de recuerdos
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    Mi corazon canta
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    Vuelve a nosotros
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    Verdad historica
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    A Jose de Diego
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    El padre Berrios
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    Poeta, apostol, caudillo
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    Soledad sonora
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    Mi alcazar
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    Caballero gentil
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    La jibarita
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    Fiesta de luz
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    Misa pagana
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    Primaveral
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    Manantial
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    ¿Te acuerdas?
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    Nuestras nupcias
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    Bajo tus arcos triunfales
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    Dame besos
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    Culto pagano
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    Prision de ensueño
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    Vals sonoro
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    Alero evocador
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    Luna, luna
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    Cenizas de carnaval
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    Mar enamorado
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    Paso triunfal
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    Temblor de palomas
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    La tarde de los muertos
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    La nueva conquista
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    Pasaron los reyes
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    Trova de amor
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    Igualdad
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    La queja del lisiado
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    Puedes cenir caronte
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    Index
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    Back Matter
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Full Text











JOSE S. ALEGRIA ROSAS Y FLECHAS





















































Dep6sito legal: M. 7890.-1958.








JOSE S. ALEGRIA





ROSAS Y FLECHAS


ILUSTRACIONES DE C. MARICHAL


SAN JUAN DE PUERTO RICO 1958





LA /' #4



IATN

AMO.-CA
Derechos Registrados Es Propiedad Puerto Rico, 1958




















PRIMERA EDICION


IMPRESO EN ESPAIA PRINTED IN SPAIN



















A Nuestra Madre Celeste Ga-
llardo Veronne. Jose Esteban, Ma-
ria Antonieta, Felix Luis y Ricardo
Enrique Alegria Gallardo.



?.
:%


















UMBRAL




e UANDO regress a Puerto Rico en 1908, graduado de abo-
gado, se me nomin6 para juez, por eleccion, del Distrito
Judicial Municipal de Manati, integrado por este pueblo y los
de Ciales, Morovis y Barceloneta. Electo en noviembre de dicho
aflo, estableci definitivamente mi residencia en Manati. Al fina-
lizar mi t4rmino, abri mi bufete y ejerci mi profesidn hasta
el ailo 1916, que, ya casado, vine a residir en San Juan.
No era possible, entonces, vivir en Manati y no escribir
versos.
En el ligero boceto que escribi para cierre del libro "Tro-
vas de Amor y Gesta", de Enrique Zorrilla, dije esto:
"Evoco aquellos afios en Manati, cuando la poesia, a prin-
cipios de siglo, nos facilitaba la evasion por Ia puerta abierta
del ensuefio. Tiempo de armonia entire el ideal y el hombre.
"Un grupo destacado de literatos que sabian de la poesia
florecida de adivinaciones, en la que estaba la suma de la ver-
dad eterna e inmutable, daba renombre a la comunidad en
su obra ancha y avasalladora.
"Hasta los que estaban en esa gpoca hervorosa y sincere de
la adolescencia, se familiarizaban con la armonia y el esplen-
dor de la palabra y practicaban a diario el vehemente y soli-
tario ejercicio de combinar palabras que alarmaban de aventura
a quienes las oian.









"En aquella frondosidad gentil de poetas brindaron las mie-
les del madrigal Clemente Ramirez de Arellano, Enrique Zo-
rrilla, Felix C6rdova Dhvila, Epifanio Fernindez Vanga, Jose-
fino Pares, Juan Escudero Miranda. Leopoldo Sandoval, Arturo
Cortes, Basilio V6lez, Fernando Callejo, Regino Rosario, Ra-
mdn Gil Duefo, Angel Manuel Villamil... Al grupo de Manati
vinieron a sumarse Jose de Jestis Esteves, Luis Antonio Miranda
y Ernesto Avellanet Mattei."
En San Juan, Luis Muitoz Rivera, Jose de Diego, Eugenio
Astol, Tomds Carri6n, Manuel Zeno Gandia, Rafael del Valle
y otros, que sabian que no podian vivir incesantemente en el
mitin politico, tenian siempre un moment para el sue io y
otro para la poesia, para cantar en ella, mejor que en la tri-
buna, las transformaciones de su ser intimo, al mismo tiempo
que las de su clase y las de su pueblo, porque el poeta "goza
-como lo explica Baudelaire-del incomparable privilegio de
ser, a voluntad, 6l en persona y su prdjimo". S61o el poeta
puede gritar a su pueblo las palabras de Rimbaud: "Yo soy
los demds."
Ya desde el amanecer del siglo XX, Ruben Dario brillaba
esplendoroso en el cielo de la lirica castellana, y le habia hecho
a los pueblos de America la gracia de la mnisica de Francia,
que se estremecen de fecundidad lirica, como bien seiiala el
critic ecuatoriano Alejandro Carri6n. Pero hasta la segunda
decada del siglo no se produce en Puerto Rico un reverdeci-
miento de nuestra lirica: Luis Llorens Torres, Evaristo Ribera
Chevremont, Enrique Zorrilla, Jose de Jesuis Esteves, Neme-
sio Canales, Jesuis Maria Lago, Epifanio Fernindez Vanga,
Jos4 Perez Losada, Padre Juan Rivera Viera, Antonio Nico-
lds Blanco, Felix C6rdova D6vila, Antonio Perez Pierret, Carlos
N. Carreras, Antonio Coll Vidal, Gustavo Fort, Jose H. Mo-
nagas, Jose Antonio Ddvila, Luis Antonio Miranda, Luis Pales
Matos, J. I. de Diego Padr6, Concha Mel6ndez, Margot Arce,
Manuel 0. Garcia, Enrique Ramirez Brau, Arturo G6mez Cos-
ta, Matias Real, Francisco Negroni Mattei, Jose Joaquin Ri-
bera, Luis O'Neill, Francisco L. Amadeo, P. H. Hernindez,
Joaquin Monteagudo... y tantos y tantos mds en quienes su










alma se transparent, clara y precise, en todos sus versos. Y
junto a estos poetas de la Capital, amorosa y desnuda, tierna
y limpia, mujer de amor y de dulzura, Clara Lair, la voz lirica
mds autgntica de la mujer de mi patria.
Ya teniamos, por fin, quienes no querian ser otra cosa que
poetas y florecian en sus labios los versos del santoral poetico
de aquella epoca: Rubin Dario, de Nicaragua; Jose Asuncidn
Silva, Porfirio Barba Jacob y Guillermo Valencia, de Colom-
bia; Luis G. Urbina y Amado Nervo, de Mejico; Jose San-
tos Chocano, del Perd; Julio Herrera Reissig, de Uruguay;
Leopoldo Lugones, de Argentina, y Juan Ramdn Jimenez, An-
tonio Machado y Francisco Villaespesa, de Espafia.
A estos poetas, a estos vates que poblaron de cantos nues-
tra isla, debemos el crecimiento de una gran lirica en esta
tierra nuestra, y el orgullo de saber que estuvieron siempre,
como diria Pazil Edouard, "situados en la region intermedia
entire los dioses y el pueblo, actuando desde ella como inter-
pretes y como anunciadores".
Para los griegos, evocar es vivir de nuevo un recuerdo.
En este manojo de versos humildes que escribi en ese pri-
mer cuarto de siglo en Manati y en San Juan, sin sofiar siquie-
ra que un dia aparecerian recogidos, en parte, en un libro que
hoy la carilosa iniciativa de mis hijos me proporciona, evoco
mis mejores dias, cuando en el ambiente ateniense de Manati
y en el inquieto y refinado de aauel San Juan de entonces,
pude mantener el didlogo de mi espiritu human con el espi-
ritu de las cosas, con aquella mi timida palabra poetica, tem-
blorosa, indecisa, recidn nacida. Si, en estos versos que ya ha-
bia olvidado, he podido viajar hoy, cuando mi sol estd en
declive; cuando he pasado del no-tiempo al tiempo ha sido.
Mis hijos recogieron este caracol que estaba abandonado
para que yo pueda, acercdndolo al oido, percibir el eco de
voces que todavia me son familiares y pueda devolverme el
rumor de ese mar que en las regions de mi espiritu rugia
al chocar con el arrecife o cantaba en la brisa marina.









iCuianto lo agradezco! En la que filu mi humilde senda de
poeta todo seria oscuridad y olvido si, de pronto, mis hijos
no hubieran encendido esta llama de afecto que me permit
volver a ver cosas que ilusionaron mi juventud cuando tan
fdcil me era entonces llenar de imdgenes mi oculto universe.
Bajo la frente al libro y lo ausente regresa. Vuelvo a oir
voces que creiamos extinguidas. El mds simple y humilde
de los poetas ha podido vivir la gracia de avanzar por la senda
de los recuerdos y traer en este libro la ofrenda de unos ver-
sos que son casi todo lo encontrado alli donde alcanzaron
sus redes.













...-- '- .=-- -. ,
~- -







SIRENAS DE CRISTAL





Wuin no ha visto
Al fulgurar las estrellas
En el cielo,
Encenderse las vidrieras
Con rubores
De mejillas picarescas?

(Quien no ha visto
Las vidrieras
Enfilarse
A lo largo de la acera
Como raros farolillos
De uns procesi6n chinesca,
Como enjambre de cocuyos,
Como sartas de cabezas
Con los ojos relucientes
Y las fauces muy abiertas?

iQui6n no teme?
Las vidrieras
Siempre han sido tentadoras









Con sus joyas y sus sedas,
Aliadas de DON JUAN
Sus triunfos siempre superan
A los triunfos
De la reja.

eQui6n no ha visto
Las vidrieras
Como gasas
De impecables transparencias,
Mostrar su pecho repleto
Del orgullo de sus sedas,
Del blancor de sus encajes
y las aguas de sus perlas?


iQuien no ha visto
A travds de sus claras transparencias
Contorsiones
De collares y cadenas;
El rosado
De las perlas;
El fulgor de los diamantes,
Donde la luz se quiebra
y arcoirisa
Al chocar con sus facetas;
El bostezo
De pulseras;
El verdor de la esmeralda
Como el de las aguas muertas;
El azul de los zafiros,
Un azul con la tristoza
De los ojos taciturnos
De romAnticas princess;
Y el titilar de topacios
Como pupilaa de fiera?

(QuiMn no ha visto
En los ojos de lab virgenes doncellas









Un florecer de deseos pecadcres
Cuando admiran las vidrieras?

Maiposas
Fascinadas por el brllo de las sear
De diamantes
Y de perlas,
Vuelan a quear sus alas
De pureza
Y de blancas castdades
En la luz de las idrieras.

tQuien no theme?
(Quikn no teme a las arenas
De Cristal
Que se enfilan a io large de la acera
Con los ojos relucientes
Y las fauces muy abiertas?

(Quien no teme?
Las vidrieras
Tienen risa de sarcasmo
Para el hambre v la triseza.
En sus ojos hay un guirw malicios
Y en su boca, una premesa
Para el goce del pecade.

Las vidrieras
Forjau sueios tieutaAdtcs,
Alimentan
El horror a los harapos;
La quimera
De un ia ida de players
Sin la peua
De las uoches de vigiha
Y los JAas de tistEca.









EQui6n no theme?
Las vidrieras
Siempre han sido tentadoras
Con sus joyas y sus sedas.
Aliadas de DON JUAN,
Sus triunfos siempre superan
A los triunfos
De la reja.





















ROMERIA DE RECUERDOS




L a abuela tiene un cofre de renegrido cuero
con grandes cerraduras y esquinas de metal;
en l1 guard secrets con el mayor esmero,
recuerdos del pasado en cajas de nogal.

Los dias en que el tedio la acosa y la persigue,
la abuela se refugia junto a su viejo arc6n,
su mano temblorosa el cofre abrir consigue
y salen los recuerdos en una procesi6n.

Las niveas azucenas y los albos jazmines
que en las fiestas de mnyo lucieron su blancor
en las piadosas manos de rubios querubines,
ofrendan palideces entire cartas de amor.

La tfinica de seda, un diminuto guante,
un escarpin de raso que aprision6 su pie
la noche que un poeta la proclam6, galante,
la diosa de la Gracia, la Reina del Minue.

Los tules transparentes que al busto se ciieron
y fueron sobre el seno de nieve y de coral









como sutiles nubes que a montes descendieron
cuando finge la tarde florecido rosal.

Abanico sonoro que supo del secret
de amantes confesiones y chismes de sal6n,
su varillaje tiene sonido de esqueleto...
ipara 61 la abuela tiene su gran predilecci6n!...

Diadema de rubies, ajorcas de diamantes,
sortijas de esmeraldas, pendientes de coral:
todo lo que lucieron sus cares deslumbrantes,
Sy fu6 siempre su came de las piedras rival! ...

Pafiuelo de batista que ostenta un monograma,
un rizo prisionero en iurico joyel,
un manojo de cartas, y el verso que proclama
su frescura de rosa, su aliento de clavel.

La cinta color malva que sujet6 los mares
de sus rubios cabellos que el sol lleg6 a envidiar,
y el velo y la corona de blancos azahares,
en que cii6 su frente, cuando se fue a casar...

Los labios de la abuela se posan reverentes
en una miniature pintada en el marfil
de un viejo relicario... iy brota de las fuentes
de sus ojos un llanto de ternura infantil!



La senda del recuerdo cans6 tanto a la abuela,
que se qued6 dormida junto a su viejo arc6n,
y el nieto, revoltoso, que viene de la escuela,
juega con las reliquias de su veneraci6n...





















MI CORAZON


Cuando el mar estd en tinieblas,
Cuando estalla
La tormenta,
Cuando el rayo repercute en la montaia,
Cuando el rio se desborda en la pradera
Y sus aguas
Como fieras
Alocadas
Saltan, rugen y se encrespan;
Hay un ruisefior que canta
Su canci6n mis placentera
En las ramas
De una encina gigantesca
Que da sombra a mi ventana.

Cuando el turbi6n de las penas
Se desata
Sobre mi frente altanera,
Cuando el rayo de las iras me amenaza,
Cuando la pasi6n rastrera
Quiere herirme con sus zarpas,









Cuando a mi jardin florido de azucenas
Los gusanos de la envidia lo devastan,
Y parece que acrecienta
Mi desgracia,
Se oyen las dulces cadencias
De sonata
Placentera:
Es mi coraz6n que canta
Al fragor de la torment ...
Como el ruisefior que afina su garganta
En la encina gigantesca
Que da sombra a mi ventana.
















?/ II 'K/




VUELVE A-NO-SlbOS




En el primer amversario de la muere
de Luis Muiioz Rivera.


Amado Maestro, tf que en ios alcores
De tu campo duermes el suefo sereno
Bajo el manto etero de las frescas flores ...
Retora a nosotrcs como el Nazareno.

Retora a nosotros a extirpar rencores,
A matar envidias, engendros del cieno,
A que reverdezcan los viejos amores,
A ahuyentar la sierpe que de;6 el veneno.

Retora Maestro, que los mercaderes
Profanan el temple y roban tu ofrenda;
Tu ofrenda que es gloria de lo que i eres ...

Tu ideal amado que es todo blancura,
Solitaria estrella que alumbra la senda
Por la que irn al triunfo la patria future.






















VERDAD HISTORIC




7ulio 25 de 1898.

Son6 el clarin del fuerte que vencfa;
Mi patria sometiase a su fall
Y el pend6n de Castilla descendia,
Como dala arrancada de su tallo.

La bandera de franjas y de estrellas
Luci6 en el asta sus colors vivos:
Lanzaron los fusiles sus centellas
Y entonaron un bimno los natives ...

En el pefi6n dormido entire dos mares
Y bajo aquella ensefia sin mancilla,
Que ofreci6 libertad a nuestros lares,

Del mundo entero con pesar y asombro,
EstA el cordero, en tierra la rodilla,
Con la cruz del martirio sobre el hombro.






















A JOSE DE DIEGO





Por rendirse al ex6tico sicario,
Comprador de sentires y de amores.
No se acoge el servil a los colors
Del pend6n de tu sueio libertario.

Mas no import, Poeta visionario,
Que en tu Isla, pese a esclavos y traidores,
Tremolaran los dioses protectores
La bandera que Ilevas por sudario...

El cielo azul ofrendari sus lines
Para el tridngulo azul de tus afanes,
Y la tarde su estrella mensajera:

Y en el tenue blancor de los casinos,
Rojos se tomarin los flamboyanes
iPara hacer que contemples tu bandera! ...























EL PADRE BERRIOS


In fide, fortissimus
In spe, pervidens
In caritate, immpar.

Este santo pastor todo ternura,
Que pas6 por la vida mansamente
Como un rio que ofrece su corriente
Al que quiere beber su linfa pura,

Se ha dormido mirando hacia la altura
Caminar su rebafio, lentamente;
Y hay un nimbo de luz sobre su frente
Y en su rostro beatifica dulzura.

Al dejar de la tierra los umbrales
Y cruzar las regianes siderales,
Las rosas esparcieron sus olores;

Una nube baj6 para envolverle
Y el sol quebr6 su luz para tenderle
El arco de sus magicos colors (*).

(*) En el moment en que expiraba el Padre Berrios, se
tendi6 en el cielo un inmenso arco iris que asombr6 a la mul-
titud que se encontraba en la gruta de Lourdes, en Trujillo.
Este soneto lo ley6 su autor en el cementerio la tarde del
entierro.
24





















POETA, APOSTOL, CA iq,.-





Muri6 el divino Poeta
Y su lira enmudeci6.
La que encord6 con la tripa del cordero de Borinquen
Y con la guedeja hirsuta de un le6n;
La que tuvo
Para la patria irredenta
Su mis sentida canci6n
Y un ap6strofe vibrant para castigar la ofensa
Del fuerte dominador

(Qui6n le cantara a la patria
Como el divino cantor?



Muri6 el Ap6stol glorioso
Bajo efluvios de otro sol;
En tierra que por ser libre
Nunca ser suya sof6,
Y en el libro de su credo
Con una estrella fulgente una pigina marc6









Donde esti escrita con sangre
Nuestra historic de dolor
Y esti marcada una send luminosa que nos Ileva
Hacia nuestra redenci6n.

eQui6n seguiri por la send
Que el Apostol nos traz6? ...


Muri6 el invicto Caudillo
Sin un grito de dolor
Y fu6 su muerte apacible
Como una puesta de sol.
No maldijo a su verdugos,
No delat6 su traici6n,
Porque su pecho fu6 siempre
Florido rosal de amor.

En su solitaria tienda
Esti el noble pabell6n
que con arrogancia y brios
Tantas veces tremol6.

Tres franjas color de grana,
Dos son de niveo blancor
Y un triingulo azul celeste
En el que brilla una estrella de fulgente resplandor.

La bandera es nuestra historic
Que el Caudillo nos narraba tembloroso de emoci6n;

Las dos franjas de inmaculada blancura,
Carne de crucifixi6n;
Sus tres franjas color grana, tres heridas que se abrieron
Por las que mana la sangre del hidalgo coraz6n;
Y la estrella en el trifngulo celeste
Como en una azul pupila, es l1grima de dolor.










tQui6n a tremolar se atreve
Este amado pabell6n
Como lo hiciera el Caudillo
Que jamAs lo profan6? ...




























Suene el tiple, mi doliente
compafiero de retire,
y traduzca mi suspiro
para Ulevarlo a la ausente.

Suene el tiple, quedamente,
y digala que deliro
por mirarme en el zafiro
de su pupila esplendente.

Suene el tiple, suene triste,
que el canto con que se viste
la soledad del bohio,

Es un canto que semeja
de la t6rtola la queja
junto a su nidal vacio.





















MI ALCAZAR





Jibaro soy, mi bohio
Es un nido entire el pomposo
arbolado suntuoso
de un pomarrosal umbrio.

A su vera corre el rio
entire el malangar frondoso
que recama su verdoso
follaje con el rocio.

Y en esta quietud querida
donde se ama la vida
sin que se tema la muerte,

Hace tiempo que aprendi
"a que me duerma el coquf
y el pitirre me despierte".





















CABALLERO GENTIL





Es mi gallo un caballero
de afilados espolones
y gentiles aficiones
a lios de gallinero.

En su clarin vocinglero
lanza al aire sus pregones,
y defiende sus blasones
con sus espuelas de acero.

Si al batey de la vecina
va detris de una gallina
en porte de seductor,

Tiene mi gallo el talante
del caballero galante
de la espada y de la floor ...





















LA JIBARITA





Del bohio, alia en la cuesta,
Y en la tarde rumorosa,
La jibarita graciosa
Con su vestido de fiesta,

Ya empolvada y peripuesta,
Se arroja al batey, radiosa,
Como un capullo de rosa
Desprendido de una cesta.

La campesina galana,
Por lo pura y por lo sana,
Es el inico crisol

Donde hierve todavia
Mi raza noble y bravia
Al calor de nuestro sol.






















FIESTA DE LUZ





Mayo le trajo sus flores
A la hermosa campesinaz
Y el velo de la neblina
Arranc6 de los alcores.

Alegr6 a los labradores,
Que al venir de la fajina,
Contemplan que la vecina
Choza es toda resplandores.

Es que el bohfo parece
Que se incendia y estremece
Para la Fiesta de Cruz,

Cuando en la plata del rio
Salta el calor del bohio
Hecho viruta de luz.




























Desnuda la maiana,
perlada de rocio,
entr6 por la ventana
del rdstico bohio
para acercarse al lecho
en donde yo dormia.

Con sus dedos de luz vQlc6 en mn pecho
el cofre de su rica pedreria
y alej6 de mis parpados cansados
al tirano del suefio
que en sus brazos esclavos los tenia.

Llev6me por los frtiles sembrados
que enverdecen los prados
para que viera celebrando el dia
su misa en los solemnes presbiterios
de la amplia y augusta lejania
cuando el cielo pone sus misterios
y la tierra su nuhil pagania.









La misa precursor
de la diaria faena redentora
cuando comulga el alma de las cosas
con el vino fulgente de la aurora
en el ci iz abierto de las rosas.

Majestuoso altar el del oriented
bajo la combat azul y apalescente
de la nave infinite de los cielos,
con las rojas cortinas de la aurora
y los flotantes velos
de la gasa sutil de la neblina
que en el beso del iris se colora...

Qu6 dulce y que sonora,
qu6 sutil y qu6 final
la flauta de la fuente cristalina
y qu6 dulce el violin que toca el rio
bajo los arcos del palmar umbrio ...

Es la misa en que el ave
canta en el alto coro del palmar,
acompafiada con la nota grave
de las pipas del 6rgano del mar.




Y yo miraba absorto
la hostia refulgente
con que oficiaba el orto.

Y vi que la arboleda reverent
se inclinaba con hondo misticismo
en actitud de orar,
mientras en el oriented,
mirando hacia el abismo,









con la magia pomposa de ritual,
el sol resplandeciente
abra su misaL




Oh la misa de laz
de la alborada rosa
sin la amarga isteza de una cruz
y sin el Ilano de una Dolorosa ...




La misa ha terminado,
tirando del arado
reanuda la faena
mi yunta laboriosa,
mi yunta generosa
y humanamente buena.





















PRIMAVE L '




Este mi coraz6n ayer cubierto
Con la nieve de crueles desengafios,
Torna, en las soledades de mi huerto,
A lucir los verdores de otros afios.

Entre sus ramas reconstruye el nido
La pareja de amantes ruisefiores
Que ya no entona su canci6n de olvido
Porque preludia su canci6n de amores.

Yo bendigo la risa de tu boca
Porque en mi pecho transform la roca
En rumoroso y fresco manantial,

Y bendigo el fulgor de tu mirada
Que convirti6 mi noche en alborada
Y el cipr6s de mis penas en rosal ...






















MANANTIAL




Proclamando la dicha deseada,
El rojo de tu traje fue divisa;
Mensajera de amor fue tu sonrisa,
Y alborada de luz fue tu mirada.

Se poblaron mis selvas de armonia,
El ruisefior cant6 su serenata
Y alli la luna en su fulgor de plata
Volc6 el cofre de argentea pedreria.

Amor, divino amor: iPor fm ilegaste!
Y el caudal de tus miles escanciaste
En los secos panales de mi boca;

Vuelve a mi, abeja zumbadora,
Que ya despunta mi nupcial aurora
iY brotaran las aguas de mi roca! ...






















JTE ACUERDAS?





Ofreciste la concha sonrosada
De tu oreja a mi labio palpitante
Y al escuchar mi ruego suplicante
Abati6se hasta el suelo tu mirada.

Y luego, ruborosa y conturbada,
Del amor al impulse delirante,
Sobre tu blanco seno deslumbrante
Dejaste mi cabeza reclinada.

Largas fueron las horas de embeleso,
La pena al separarnos fu6 muy honda ...
Y al decirnos adi6s en largo beso

La alondra de Julieta deslefa
La canci6n de las nupcias en la fronda,
SY el sol en tus pupilas sonrefa! ...





















NUESTRAS NTPCIAS





Es tiempo de cantar nuestros amores
De que luzca verderes mi pradera.
No tiene el alma acaso pr-avera
Para ocultar la pena centre sus Sres? ...

Que vuelvan lcs alegrs ruiscfcres
A entonar su sonata placenta;
Que florezca la verde enredadera,
El arco de mis sueies triuniadcr.

Nuestras nupcias seran ba~o sus ramas;
El sol bendecira nuesrro hiaenlce
Y al sol le juraras cuanto me amas.

Y yo al impulse de mi fiebre Ioca
Brindare al astro el vino del deseo
En el caliz purpdreo de tu beca.





















BAJO TUS ARCOS TRIUNFALES





Yo tengo un bandolin sonoro y terso
Y un enjambre de abejas rumorosas
Que les hurtan las miles a las rosas
Para hacer los panels de mi verso.

Con mi curvado bandolin sonoro
Y con la sed de tu piedad humana,
He venido hasta ti, Samaritana,
A beber en tu cAntaro de oro.

Tu alfombraris con rosas mi camino
Y harks brotar las aguas cristalinas
Para saciar mi sed de peregrmo;

SY cuan feliz sere si t7 me dejas
Descansar al calor de tus pupilas
Bajo los negros arcos de tus cejas... I





















DAME BESOS





Dame besos, que suefo todavia
La gloria conquistar entire tus brazos,
Bebiendo de tus labios la ambrosia,
Recibiendo el calor de tus abrazos.

Dime besos que auyenten mis dolores
Y apaguen del placer el ansia loca;
Ven mujer a sellar nuestros amores
Con el lacre carmineo de tu boca.

(Temes tid que los besos me hagan dafo?
eTemes td que me maten por exceso
Del placer que me causan tan extraio?

eY qu6?... Feliz Petronio se sentia
Al dar su vida en amoroso beso,
Cuando en brazos de Eunice se moria.





















CULTO PAGANO




Bajo un verde naranjo florecido
Nuestra tienda de amores levantamos
Y en copas de delirios escanciamos
El vino del placer y del olvido.

Fu6 nuestro 6xtasis de afrodicias leno
Y tu rostro cubierto de sonrojos,
Al sentir la caricia de mis ojos,
Tembl6 de gozo y se musti6 en tu seno.

Nuestra union por los dioses bendecida
Iz6 al viento sus m6gicas banderas
Proclamando los triunfos de la vida

Y no hubiese la tienda levantado
A no ver que el capuz de tu ojeras
Ensombraba tu pirpado rosado.






















PRISON DE ENSUENO





Mi tienda en el desierto, abandonada
Dej6, para buscar en el camino
Un manantial sonoro y cristalino
Que saciara mi sed nunca apagada.

En mitad de la 16brega jornada
Se detuvo el sediento peregrine
Para saciar su sed, come d Rabino,
En los chorros de luz de tu mirada.

Y tuvo tu mirar dardo certero
Desde entonces yo vive prisionero
En el negro zarzal de tus pestaias,

Donde atisban mis besos, escondidos,
Para hurtar a tus labios encendidos
Miel que endulce mis liricas hazadas.






















VALS SOM RO /




Vals sonoro
Que penetras
En las almas
Y a tu influjo emprimaveran.
Eres ritmo que amoroso
Lentamente nos acercas.

Al conjunto de tus notas
Y el embrujo de tus quejas,
Nuestras almas se remnen
Para celebrar sus fiestas
En los values florecidos del recuerdo
Donde siempre es primavera.

Vals sonoro,
Ritmo suave que despiertas
La ilusi6n que dormitaba
Como prometida enferma
De pesares
Y tristezas.









Yo te amo, vals sonoro,
Porque s6 que en tus cadencias
Nuestras almas se refnen,
Se refnen y se besan.
Dulce amada,
Tu recuerdas
Cuando escuchas
Sus cadencias,
Tenue roce
De unos labios que te besan
Y susurran a tu oido
La canci6n de una promesa.






















ALERO EVOCADOR





Hace tiempo que te busco,
hace tiempo, y no te encuentro,
para saber si en tus ojos
yace muerto tu deseo;
si se borr6 en tus pupilas
la imagen de mi recuerdo
y el recuerdo venturoso
de tus besos y mis besos ...

Y a pesar de que te busco
no te encuentro, no te encuentro.

Ya en tu balc6n florecido
no me muestras el misterio
de los claveles que estallan
en tu boca como besos,
ni el temblor de las alondras
que se arrullan en tu pecho.

Ya no surges como un astro
en tu balc6n romancero









donde fines, si en la tarde,
sol que muere en un incendio;
si en la misteriosa noche,
la brillantez de un lncero;
si en la manana, la arora
sobre s carro de fuego.

Es que las rosas de esto
se estn helando en invierno?




Esti el balc6n solitario
y en el florecido alero
afanosas tejen nidos las aves de mi recuerdo.

Que hace tiempo que te busco,
much tiempo, y no te encuentro,
para saber si en tus ojos
yace muerto mi recuerdo.
(Emigran las golondrinas.
del amor y del deseo
al sentir la helada escarcha
que va entrindose en tu pecho? ...






















LUNA, LUNA





Vamos huyendo de aquella luna
que nos persigue sin descansar.
PAlida luna, enamorada
que no se cansa de caminar.
jPobre lucero que la acompafia
a toda parties a donde val
iPobre lucero que implora un beso
y que la luna no le ha de dar

Luna gitana que oculta el rostro
entire las gasas de su almaizar,
luna que ambula por los caminos
y en cada rio se va a bafiar
y en las quebradas brufie con plata
las verdes hojas del platanal,
y en los bateyes de los bohios
como un buen perro se suele echar.

Luna que llega hasta la cama
donde mi amada suele sofiar
la cubre toda con sus caricias









y centre sus brzos Ia hace rembiar;
wC march luego par las rendijas,
cubierto el rostrO con s ablmnaizar,
y en los caminos y en las weredas
va deshojando su a2ahar.






















CENIZAS DE CARNAVAL





Colombina: yo deseo
Embriagarme de alegrfa
Y vestir el alma mia
Con traje de carnaval;
Quiero ser grito estridente
De tu loca algarabia
Y ritmo en la sinfonia
De tu mdisica infernal.

Que tus cr6talos de oro
Pongan en fuga mis penas
Y elaboren mis colmenas
La afrodisia de un panal;
Que al conjuro de tu risa
Sean mis noches serenas
Y a correr vuelva en mis venas
Una sabia de rosal.

Yo quiero hacer de mis brazos
Una ardiente serpentina
Que se enrosque a tu divina









Henmosra de muer,
Para ver c6mo ea m bca
Mi vida today tnrmin
En la uni saci divin
De an inufimn plac=

Quieo scar cuntin a mis
Junto a maco de lilii
Y sntirte que vacias
Y mes prma de mi afin;
Qriero avivar con mi abrazo
La esencia de rts a7ilas
Y ver brilar tns puilas
En mi copa de champan.

No me descubras ta rcsto
Pues no me importa uidn ees:
Seducen mas las meres
Ocultas en on disfrsz;
Yo mismo no me conoceo,
Pues para hablar de quereres
Y gozar de tus placeres
Heme puesto un anifaz.















-7-
-.,--- Q,

-T; ) ^







MAR ENAMORADO





Mar inquieto, porque siente
el deseo de abrazarte
y con su espuma besarte
en los ojos, en la boca y en la frente.

Mar potent,
que, al lograr aprisionartc,
quiere temezas cantarte
al hervor de la rompiente ...

Mar que encubre en sus cristales
los encantos virginales
de tu juventud en flor.

Y, al arrullo de sus tiernas barcarolas,
te destaca de sus olas
En un brindis al Amor ...





















PASO TRIUNFAL




Cuando pass triunfadora,
Te va siguiendo el arrullo
Codicioso del capullo
De tu boca seductora,

Del mArmol de tu hermosura,
Del trigal de tu cabello,
De las nieves de tu cuello
Y la mid de tu ternura.

Quienes me ven silenciwo,
Sc admiran de mi reposo
Y mi falta de desco

Al verte pasar ...ICUITADOS!
SLos tesoros codiciados
Yo tan solo los poseol























TEMBLOR DE PALOMAS





L-0 recuerdas, Colombina?
A tu came sonrosada
Se enroc6 Isa serpentine
De mi ardoroba mirada;

Y bajo Ia blonds fins
I)c tol mraibcaa encarnada,
Mi boca hurt/ Ia divine
Mirl dt toi hoca wahelude.

Y, al librlrbc Cl befro Paso
16n Ci palpiia"ir ratio
ID) IIjII cutsb UaI*IcIio,

ME beitaroni amowrowsaa
I.ab iualjosioua cnblorab
(tie' bc aort.llune Ce1 III b flI.









.. .......










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LA TARDE DE LOS MLF3ZOS





Enla I&tam de la ikssa que v.=> yim- =scrca
Vigilando el casr se k is 'a na-
Doblan tristts Ila .s ;vc 's 4 a -t-zot
Que phblab4 nu>sua sd A1 '- ia r-4a

IN.-1st trisses lWs cAaFtB ice .s atCes AiTess
C'upa vida few un osval % -t Eiws v riv zclsat


Lh\u las Ignte-s thoultis i
Que wa f tnt v iMivhavl mta ;Tt :';a*cc e
Y p uo per I* ^KU, c\Ws wSo kSt NU tt*A\t


yn a1u 6f. kkAustwaks *1 A .hM to






C 14444 A liak I .t6U t %AtV\O N'U\ WA. S aii*
L'eumst yrra rs rtots wahee~t aaaNw** Wl









Doblan tristes las campanas por el noble visionario
Que agitaba su bandera sin temer a su calvario ...

Es la tarde de los muertos, de responses y plegarias,
De los tristes cementerios con flores y luminarias ...




La tristeza de la tarde se filtr6 en las galerfas,
Puso sombra en los cipreses y temblor en las bujias ...

A la sombra de los nichos, sobre humilde sepultura
Pobre nifia se arrodilla a ilorar su desventura;
Sin hogar y sin abrigo,
Con harapos por vestidos, con un perro por amigo
Que la sigue en su VIA CRUCIS compartiendo sus do-
[lores;
Y al mirar lucir las tumbas como bfcaros de flores,
La nifia pone en la fosa que guard pobres despojos,
Dos violetas empapadas 'en rocio de sus ojos ...

Y el milagro de la luz
La silueta de una cruz
Proyect6 sobre la fosa,
Y en el rostro de la nifia palpit6 un fulgor de rosa ...




Oscurece, por las tumbas veloz corre el gran mis-
[terio
Y se queda solitario y en quietud el cementerio ...

Y en la torre de la iglesia que cual viejo centinela
Vigilando el caserio se levanta en la plazuela,
Por las almas ya lejanas
Doblan tristes las campanas ...





















LA NUEVA CONQUISTA




Al Poeta Francisco Villaespesa.


Los viejos leones se fueron de Amdrica
Y vi6 tu bandera su puesta de sol
iY nada quedaba de la hazafia homdrica
De aqu6l Don Juan Ponce, el Conquistador!

Dejaron tus huestes mi tierra y mis mares,
Dej6 de escucharse su viejo tambor
Y luci6 sus galas en los almenares
El pend6n de estrellas del nuevo invasor.

iHa muerto Castilla!... iQud viva Castilla!
Grit6sele al pueblo Ileno de dolor,
Y naci6 de nuevo en la noble Antilla
Un reino de Espafia, que es reino de amor.

Pretendese en vano, con rudeza artera,
Matar a tu idioma y a tu religion ...
La nueva conquista, por mis que lo quiera,
Penetrar no puede en el coraz6n.










Aiin qnue& co flcots del Gran Caballero
La n Ita f oci m o de smor;
dd iofio Agaehm i el fmpeto fiero
Ydgel roel-ado de Som Mayor.
.A_ ctx las g1kxias de Esp~aa;
Como tfi senfrmos so gran aflicidn
Y a orguilo trmems la gloriosa hazafia
Que realiz6 Cnantes Cist6bal Col6n.

Fueroo .us abulos los conquistadores
De recia coraza y reio espad6n,
Mis abuelos fueron los misnos seniores:
Tu sangre es mi sangre, sangre do le6n.

Por eso yo siento arder en mis venas
El tanto coraje y el noble dolor
Al ver c/nao hermanos besan las cadenas
Y Wlzan las botas al dominador.

ermwanio, potta, queremos la honiricua
(-icrda de tu lira y tu coraz6n
Pami la ctnquista de la misma Amdrica
CQia aytcr ctqwijiiara Ponrce de LUk

RIti-irrda. ptota, qut en estos palmareb
iii4ft1A itIlI vara hajn nuebato bol
7 uw iidit IIijo cc rlore LIo cantareb
I hil I-a!. ut fir Ialva y dedl a ranw-0

Ilia ci, tag nil tirfra tctcuoda y hneraa
Amaiojb an bnl o ell ad nole ideal
Ir 'cr cii al vicilO la pr%2jpia handera
E Juk u fihtibai ni etbirrila riclanidoe cil cnuni I






















PASARON LOS E.--~1





Anoche
los Reyes pasaron
Lras la blanc-a estella
que guia sus pass.

Sus altos cametlks
coon su lnto paw,
en la via lac:a
dejaroa etl phvo Aoado
,que l-arca su taftw.

I oa teve>
paaduol'
y tiada
dleju\uk
a los am s ~tu~n.,
a los dlatickosi

que vtcl aximuk%
cUUO \llllUAS tt.Uc f La dkl i4i U

I k KReY:Vs Jt iAdMe

cu mu"ius do 1sA









v en fios zapatos,
sus ricos presenters
sus belos regalos
para los dichosos
y alegres muchachos
que duermen tranquilos
soiando
que pasan
los Magos,
entire ricas mantas y finos bordados ...

Su suefio es sereno,
poblado
de alegres visions:
uno escucha un canto
que viene del cielo;
otro ve querubes de pelo dorado
jugar en las nubes con arcos de luna
y cubrir los lagos
con flores de estrellas;
otro en los castillos de enenos
penetra y recorre salas
buscando
el cuerpo gracioso de la princesita
que tiene embrujado
el genio hechicero
de un mago.

SSon ast los suefos
de los que la dicha de todo ha colmado I




Maiiana de Reyes,
ciedo azul y claro,
cada niiio alegre
muestra su regal









y habla jubiloso
de los Reyes Magos,
y al son de clarines suenan sus tambores:
y al son de sus pianos
danzan, revolrosas, las niis
Hevando,
sobre la promesa de un fecundo seo,
la muieca rubia que les trao de Mago




Pasaron los Reyes.
Sus pasos
no dejaron huellas
junto a los bohios donde duermen flicidos,
dulcemente tristes
entire los harapos,
los niios con cara de angustia
y pilidas manos.

Su suefio, a veces,
poblado
de negras visions
y de sobresaltos:
uno ve a su padre ocultar el rostro
anegado en Uanto;
otro ve a su madre gemir desolada
al sentir los golpes de un hombre borracho;
otro ve a los guardian que conducen preso
a su pobre hermano
que escal6 la casa
de algun potentado
y rob6 un mendrugo que Uevo a su madre
que desfallecida moxia de hambe entire los harapos;
otro ve a su hermana que se arroja al vicio
que al horror del hambre prefixio el pecai*.








i Son asi los suefios de los nifios pobres,
de los nifios tristes, de los desdichados ...



Mafana de Reyes
con nieblas de Ilanto.
Cada niio pobre
muestra sus harapos
y mira, envidioso, desde los portales
los muchos regalos
que a los nifios ricos
trajeron los Magos ...





















TROVA DE W`




Lema: Estoy muy cansado
Y enfermo de amores.


Oh bella princess de pelo dorado,
De manos de seda, de cutis rosado.
Reclina en mi pecho tu linda cabeza
Y escucha arrobada mi trova de amor.
Que bese tu boca, madura cereza,
Tu esclavo sumiso, tu field servidor.

Yo vengo, princess, con hondas heridas,
La fe y la esperanza a ratos perdidas;
Muriendo de tedio, enfermo de amores.
Arranca del pecho tan duro puial,
Enjuga la sangre, seca mis sudores
Con el blanco lienzo de tu delantaL

Aqui, sobre el cisped del belo jardin,
Pulsar6 las cuerdas de mi mandolin.
Escucha mi trova: Yo soy un romero
Que voy para el temple del dios del amor,









De penas sufridas me sangro y me muero,
Cura mis heridas, mata mi dolor.

Deja que contemple tu faz sonrosada,
Que aliento recobre bajo tu mirada.
Tus ojos azules me causan delirios,
Tus ojos son versos de dulces poetas,
Miosotis silvestres, brillantes zafiros
Que se relinaron sobre dos violetas.

Yo vengo, princess, de tierras lejanas,
Salvando montafias, cruzando sabanas;
He visto los Andes de picos nevados;
Oi los susurros de verdes palmares;
Me di6 el limonero sus frutos dorados
Y arom6 mis ropas con sus azahares.

Escuche en las selvas cantar ruisefiores;
Oi las palomas arrullarse amores,
Y en lagos de plata con ondas azules,
He visto peinarse sus bucles la luna,
Hacer de las nubes sus gasas y tules
Y rondar las calls en la noche bruna.


Oh Am6rica bella, de hermosas lanuras
Llenas de perfumes, llenas de verduras.
Mi sed he apagado en sus cocoteros,
Guste del aroma de sus tabacales,
Comi de sus plitanos y en copas de higueros
He bebido el nectar de sus cafetales.

Sus montes escalan aguilas caudales
Y silban las boas entire sus brefiales
Y al ronco estampido de la catarata
Del Niagara undoso que alli en las alturas
Semeja un suicide que fiebre arrebata,
Sofie con mis glorias y dichas futuras.










Rasgu6 con mi nave la linfa serena
Del gran Amazonas y del Magdalena,
EscalM la cumbre de Sierra Nevada,
Y extasiado a veces pude contemplar
Del sol de los tr6picos, la bella alborada,
Y de sus mujeres, la gracia sin par.





He visto en Espafa las bellas gitanas:
Son leche y canela sus cames lozanas
Y van por las calls con much salero
Leyendo en las manos; o en las romerias
Rasgando guitarras, tocando el pandero
Al son de palmadas y copas vacias.

Y ya tras la reja o ya en los balconies
He visto manolas escuchar canciones;
Mas Ilega altanero el novio arrogant,
Con faca luciente, con ojos de fiera,
Y en lucha de celos con su contrincante,
Empapa la calle con sangre torera.

Del Rhin a la orilla soi con princess
De cutis de armifio y ojos de turquesas,
Que esparcen al viento su aurea cabellera
Y narran alegres leyendas de amor,
Y escancian los vinos de aquella ribera,
Cual Hebes sublimes brindando el licor.

Las rusas estepas holl con mi plant,
El sol no calienta, el ave no canta.
Impera la nieve, sudario de muerte
Que todo lo cubre, que todo lo enfria ...
iSu cielo esti triste, el Volga esti inerte,
Se ausenta del alma la dulce alegria!










Ain tengo en mi mente la bella Turquia:
Con goces de harenes suefio todavia.
Recuerdo sus tardes de tonos rosados
Que tifien las aguas del B6sforo azul,
Por donde navegan en caiques pintados
Las damas veladas del rico Estambul.

A orillas del Tiber que bafa la Italia,
Que ayer fue del mundo fuente de Castalia,
Sofid, bajo el cielo, con versos del Dante,
Con cuadros de Vinci, con sus trovadores
Que en g6ndolas suaves y en trova galante
Cantaban las cuitas de tristes amores.


AMi en el Oriente, yo vi japonesas
de ojos rasgados y labios de fresas,
Con trajes bordados de plata y de oro,
Piedras de Golconda y perlas de Ormuz,
Que cogiendo lotos lucen su tesoro
Y dan con los ojos dulzuras de luz.

Cruck, peregrino, por la Tierra Santa
Que el genio de Cristo todavia canta.
La voz afn se escucha del profeta Elias,
iY el Tabor nos habla del gran Redentor
Que en Belen naciera, entire escarchas frias,
Para dar al hombre su vida y su amor!

Yo vi las pirAmides; la esfinge grandiosa;
Las ruinas de Tebas-ciudad hermosa-
El Nilo que corre bordando el paisaje;
Los grandes desiertos que las caravanas
Atraviesan lentas en penoso viaje,
Quemadas por vientos de aquellas sabanas.









Que cesen mis cuitas, mis hondos suspiros;
Retrate mi rostro tus claros zafiros.
Reclina en mi pecho la rubia cabeza
Y denme tus labios sus besos de ardor:
No quiero mis gloria, no quiero grandeza,
Tus besos me bastan, me basta tu amor.

Deja que contemple tu faz sonrosada,
Que aliento recobre bajo tu mirada,
Y canten sirenas y Venus sonria.
iQue Hebe nos brinde el grato hcor,
Y huyan las Parcas, y en loca alegria
Cantemos gozosos un himno de amor!

(1911)





















IGUALDAD




En memorial del "Titanic"


En su viaje de nupcias y conquista,
Sin temer de las sirtes los azares,
Deja el "TITANIC" al cruzar los mares,
Azahares de espumas en la pista.

Nada a su bordo el Animo contrista,
Y entire risas y juegos y cantares,
Retornan los viajeros a sus lares,
Que ban de surgir risueios a su vista.

Silbito, de los ambitos glaciales
Llega la mole, formidable ariete,
Que hunde al TitAn en el azul sudario.

Y en talamo de perlas y corales,
Yacen juntos el misero grumete
Y el noble y opulento millonario.






















LA QUEJA DEL LISIADO





La plaza se convierte en una pajarera
rosada por los tintes del sol crepuscular;
los nifios todos juegan, tan s61o yo en la acera,
con hierros y muletas contemp!o sin jugar.

Cada pierna sujeta con una abrazadera:
el polio fu6 inclemente y no me deja andar
como a los otros nifios. Madre, Ecuando yo muera,
los Angeles del cielo me dejaran jugar?

De mi se burlan todos, me acosan como a fiera
y a veces me torturan hasta hacerme Ilorar;
me llaman el lisiado. Madre, ecuando yo muera,
los Angeles del cielo me dejarin jugar?

cPor qu6 seran tan malos? (Por qu6 me lanzan fuera?
cAcaso tengo culpa por no poder andar?
No llores, madre mia, y di, Ecuando yo muera,
los angeles del cielo me dejarin jugar? ...





















PUEDES .E...g M-





Entre los pafiales de mi blanca cuna
celebr6 esponsales con la muerte un dfa
y mi novia horrenda cuando se marchaba
me grit6 burlona: iVolverd algin dial ...

Mi madre angustiada temblaba a mi lado
si mi cuerpo endeble por la fiebre ardia,
y con su rosario musitaba quedo:
no dejes que venga, joh, Virgen Marial ...

Escuch6 la Virgen a mi santa madre,
alej6 la muerte que me persegula
y al darle las gracias, postrada de hinojos,
crey6 ver la imagen que le sonrefa.

Un dia mi madre se fu6 hacia el Cielo
y se que no tarda en Ilegar el dia
en que con su barca Caronte, inclemente,
me grite de lejos: deja la poesfa

y ven a la orilla, mi barca te espera.
Yo ser6 en su barca la sana alegrfa


-~1=--~-1.









mis alli de Estigia y del Aqueronte,
sin que de sefiales de melancolia.

La vida fu6 buena, me colm6 de does
y una primavera siempre sonrefa;
tuvieron mis cielos fulgores de estrellas
y luna que hizo de mis noches dia.

Caronte, no temo que league tu barca.
Ha tiempo la esper6 porque no queria
que los muchos afios me nublen la mente
decir no pueda mi iltima poesia.

(Febrero 1956)























I N D I C E
INDICE






D edicatoria ... ...... .. ... .. .. ... ... ... 7
Umbrai ... ... .. .. .. ...... 9
Sirenas de cristal .... ... ... ..... ... 13
Rorneria de recuerdos ............... ..... .. 17
Mi corazdn canta ....... .. ... .......... 19
Vuelven a nosotros ...... .................... 21
Verdad hist6rica ... ...... ... .... ... ...... 22
A Jose de Diego ..... .. ..... ............ 23
El Padre Berrios ............... .. ... ....... 24
Poeta, apdstol, caudillo .................. ..... 25
Soledad sonora ............ ..... ...... ... ... 28
Mi alczar ................. ............... 29
Caballero gentil ......... ........ ......... .. 30
La jibarita ... ... ... ... ... ... ... ... ... ... 31
Fiesta de luz ... ... ... .. ... .. ... 32
M isa pagana ...... ...... ... ... ... ... ... 33
Primaveral ................. .............. 36
Manantial .......... .. ................... 37
eTe acuerdas? ... ... ........... ......... ... 38
Nuestras nupcias ... ... ... .. ...... ... 39
Bajo tus arcos triunfales ...... ......... ... 40
Dame besos ...... .. ... .. .. ... 41










CuIlt pagano ... ... .. ... ... ... .. .. ... 42
Prision de enmueno ......... ... ... ... ... 43
T'Va sonnro ... ........ .. .... ... ... 44
Aler e candor ... ............ ... ....... 46
Luna. una ... ... .. .. .. .. ... ... ... 48
Ccenia dc Carmnal ....... .......... ... 50
M ar enamorado ...... ... ... .... ... ... 52
Paso triunfal ...... ... .............. ... ... 53
Temblor de paornas ... ... ...... ...... 54
La tarde de los muertos .................. ... 55
La nuea conquista ............... .. ...... ... 57
Pasaron los Reyes .................. ... ... .. 58
Trova de amor .................. ... ..... ... 63
Iguaidad ... ... ... ... ... .. ...... ... ..... ... 68
La quea del lisiado ............... ... .. .. ... 69
Puedes venir. Caronte ............... ... ...... 70





























Acab6se de imprmir esta obrs
ROSAS Y FLEC-AS
de Jose S. Alegria
en los talleres de GRA~iCAs CONDOR, S. A.,
de Madrid, el dia 14 de agoso de 1958,
vispera de la festividad de la Asuncion
de Nuestra Sefora.




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