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HIDE
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 En el huerto del hogar
 Dos mirasoles
 Amapolas del sendero
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Title: Inflorescencias
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 Material Information
Title: Inflorescencias poemas
Physical Description: 97 p. : ; 20 cm.
Language: Spanish
Creator: Valverde, José Antonio
Publisher: Imp. Metropolitana
Place of Publication: San José Costa Rica?
Publication Date: 1962
 Subjects
Genre: non-fiction   ( marcgt )
 Record Information
Bibliographic ID: UF00078425
Volume ID: VID00001
Source Institution: University of Florida
Rights Management: All rights reserved by the source institution and holding location.
Resource Identifier: aleph - 001136459
oclc - 25268763
notis - AFN5700

Table of Contents
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    En el huerto del hogar
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    Dos mirasoles
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    Amapolas del sendero
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wa; Qnbeaieo~ Vakclsd.


Poremas


4oa 196.2
























A Eloisa: compafiera perfect.

A don Alejandro Salazar Herrera: alma sublime.

A la Doctora Emma Gamboa, de quien recibi el mejor
estimulo para la creaci6n.














I
EN EL HUERTO DEL HOGAR









Amanecer en el Campo


iBelleza del campo!
iOh paz adorada
la de esta manana de mayo!
Abri6 las ventanas mi amada,
y el aire nos trajo
las notas aladas
de un coro lejano:
Es misica grata
que entonan los pijaros
saludando al alba
en una arboleda de mangos.
Danzando su danza
y abriendo sus hojas al cielo de cuarzo
las bambiies cantan.

;De nuevo en la casa de campo!
Yo deje esta casa
un dia mohino y lejano,
y hoy vine a buscarla
cantando... cantando...

iOh casa del alma!
iOh ambiente poblano!
iOh misica grata









que dicen los p4jaro.
junto -a la fontana '
en una arboleda de mangos!:
isois parte de zi tan preciada!
En mi coraz6n vais dejando
esta melodia que halaga,
y llena los iires del campo
de vaga emoci6n, de ansia vaga.









CrepHusealini


Santuario del amor et esta hora
es tu voz de majer, amante y para,
baando sueios a mi pemsmiento,
mientras velan los sauces frente al vieto
lejos ya de la tarde, en el riacaelo.

Y pienso aqui. sitirebdote ta mia
en la paz olorosa a namWajakles
que mis venas se nutren de tu sangre,
y que al partir a nuestro bogar, la lau
conmovida en su luz alambra an alma
que ocupa el espacio de dos caerpos.









Pastora y Anmanki


Yo no fui buen pastor.
En mis alcores
hubo pestes y buitres,
lobos negros,
inviernos despiadados,
ovejas cabizbajas,
y una mala cabana de cipreses
en el centro de un paramo sombrio.

Pero cuando llegaste
abrid mi coraz6n
los ojos a la vida.
Trabaji con fervor,
cuide el ganado
mimando mis ovedas como a ninas;
plant sauces y pinos a lo largo
del arroyo que fluye hacia el remanso,
y esparci mies de trigo bendecida
en un llano feraz del campo mio.

Han pasado los anos. Ya crecieron
en hileras las canas y los plAtanos
donde el viento del Norte se desgaja
produciendo una misica vernAcula.









En las nochAes ln anda,
mientras fuera, las notas del arroyo
se mezclan con las quenas de los pinos,
adentro de la calida cabana .
nuestras almas hermanas se entretienen
recorriendo el himnario de recuerdos,
y el amor a la vida va creciendo.

Mujercita rural, mi compahera:
td salvaste del lobo mis ovejas.
Pastorcita sencilla, alma sublime:
tu trajiste la paz a mi caba~a.









amino del Hogar


RJoy que vienes a mi, la vida empieza,
Llegas como las reinas de la noche:
inocente, sutil y perfumada.

Bendito Dios que protegi6 tus pasos
mientras andabas lejos de mi Ilanto.

Bendito barco el que rond6 despacio
las garzas anidando en los manglares
de mi espiritu triste.

Llegas a las riberas de mi alma,
y mis ojos se alegran de mirarte
a mi lado por fin, tya para siempre!









Por cudl camino, llgaste


iPor cudl caminito, amada,
por cual camino viniste,
a contemplar a mi lado
la aurora fresca de mayo
bajo una orquesta de pdjaros?

No era el arrullo del viento
sobre los pinos del valle;
era una voz: la voz tuya
que se adentraba en mi alma.

(Por cual vereda llegaste
companfera en canto y pena,
amiga de las palomas
y de las flores silvestres?

Ti, que caminas despacio
por no maltratar la hierba
cuando vamos de paseo
po' las orillas del rio.

Tt, que me pides silencio
cuando escuchas la fontana
oculta en los heliotropos;








que te emocionas y tiemblas
ante la idea de un nino,
y me cantas al oido
cuando te parezco triste,
eres mi luna si acaso
voy transitando la noche,
y el unico ser que existe
a quien yo bese las plants
de adoraci6n infinite.









Un trial y ina cabala


Me dije una noche clara
bajo mi estrella lejana:
voy a subir a los montes
done las flores son puras
y el alba baha las hojas
de alj6far inmaculado.
Voy a subir a los montes
donde los aires son frescos.
El camino es duro y largo
pero ire mirando el cielo.
Puede cansarse mi cuerpo,
no se cansard mi alma.

A la maiana siguiente
part al collado- del monte.
En la Cuesta de las Palmas
halle una mujer llorando
de hinojos sobre la hierba
que al verme suspira y dice:

--Para d6nde vas, buen hombre,
con tanto jiubilo y brio,
no ves que es duro el camino
y estA muy lejos el monte?-.









-Al vale de los hmide I
en pos de paz y pureza.
Es largo y duro el camino
pero voy mirando el cielo;
podra cansarse mi cuerpo,
no se cansard mi alma-.-

-Caminante misterioso
que tienes voz de milagro
y hablas en una lengua

que no entienden los profanos:
dijame enjugar ta rostro
con mi paiuelito blanco,
que siento luz en los ojos,
que siento al alma en las manos-.

-Virgen de las soledades
que intuyes tierna y htmilde
mi futuro de horizontes,
nifa de pecho sensible
que lloras sobre la hierba,
si enjugas asi mi rostro
sera impossible olvidarte--'

-Companero del instant
en la Cuesta de las Palmas:









dijame limpiar tuspies
dolorosos de guijarros
con un jir6n de mi falda,
que siento amor en el pecho
y mi soledad te llama-.

-Doncella que triste yaces
en la Cuesta de las Palmas:
sera impossible dejarte
si tth has limpiado mis plants.
Toma mi mano, levantate


para continuar la march.
Tendremos hijos y flores,
un trigal y una cabana-.

Asi empezamos la march
camino de la montana.
El sendero ha sido duro,
la jornada ha sido larga.
Pero juntos llegaremos
hasta la cumbre montana,
donde las flores son puras
y corren limpias las aguas;
donde el aire es fresco, y huele
a praderas virginales.









Alegria de mi uida


Una tarde notf que tus palabras
se acercaban con gozo a mis oldos;
tu voz: un dulce arrullo de jilguero,
salia sublimada de tu boca,
y era que un hijo de los dos venia
tafendo unas campanas de alegria.

En el alba siguiente
mi coraz6n cant6 con los sinsontes;
me pareci6 que en el jardin las rosas
eran mas bellas,
y que todas las aves en el huerto
celebraban un double nacimiento:
mi alegria de vivir,
y esta hija de tu alma
y de mi alma.

Desde entonces
la vida tiene para mi ventura,
y el alma me renace cada aurora,
cual un rosal florido de esperanzas.









La primavera uiso hasta tus mmme


iAmada, despierta!
Ha invadido la alcoba
un coro de jilgueros y zenzk tles
en las frondas del sauce asmaiecidos.

Diez sombras de palomas,
al cruzar el crstat de la ventana
dibularon veinte alas en tu frente
.- y siguieron so uelo bacia el Oeste.

Hoy es el reventar de tus capfulos.
El aire est sofiando con tus rosas,
pues es la primavera de tu vida.
Has dado a luz tu estrella de esperawzas.
Como nacieron en tus manos flores
la primavera vino a ver tus manos.

Una vez yo canti bahias y puertos
desde la proa himeda de an bamco
y alabaron mi canto marinero:
mas si esta roy con que te busco ahora,
si este canto de mi alma para tu alma









Ao 4graa, trawsformar todo tau pecho,
en un herto de pomas encendidas,
no quiero mar, ni cantos ni alabanzas.

iOh, dijalo correr! Deja que cante
este matino manantial de amores
donde -Jebe tu sed agi~ita fresca,
y mirame los ojos, por si acaso
se parece la luz con que te miro
al resplandor etreo de tus suenos.

No import que -en la noche de tu infancia
un pajaro nocturno
se posara.a graznar sobre tus sueios.

Amaneci6 tu pubertad oscura,
pues que saliste al fontanal montano,
y un.cisne sedio un canto y cay6 muerto.

Pero dime, mujer, que al encontrarme,
hoy es ,el reventar de tus capullos
y has dado a luz tu estrella de esperanzas.









fsperanza Per&&


iEl tirano! iEl tirano!
Asesin6 mi coraz6n
enamorado de las aves libres,
porque quise cantar
la primavera sin fronteras
en la Amirica regia,
el aura sin dueAo,
y el sol qte alumbra
con el mismo amor universal,
la sonrisa del blanco,
el llanto silencioso de los indios,
y los negros que cantan
milenaria amargura
con el alma en los dientes.

;El tirano!
El tirano me mand6 confinado,
y he venido a los montes
para darle pureza de rocio
a mi alma humillada.

He clamado a los vientos mi palabw
buscando camaradas que me escucdew
esta voz de esperanza que no es m









es la voz de la America de- Juare,-
y de Lincoln gloriosos:
Ilibertad, libertad, democracia!

Pero nadie detiene su march.
El talador de robles
me mira fijamente,
y luego sigue el paso hacia la sierra
sin pronunciar palabra,
El cazador de venados
vino de la c;udad a distraarse
y no a escuchar palabras
que comprometen su dignidad de caballero.

Dejo la almena de rocas.
Bajo y suho promonlorias
cubiertos de arena y bojas
hasta ver en lontananza
cabafas de labradores,
un valle de milpas doradas
y huertos recign sembradox.
Yo pienso: los campesinos,
los labradores de la sierra
escuchar4n mi canto.
Los salvarO del tirana
que tiene patas de .cndor
y voz de laba familico.









Y les grito: iOb labradores, aimetI
Esta es mi voz de amor para vasotar.s
vuestra voz sdvadaoa quf e d~Ee:
ilibertad, libertad,. demrcracia!

Los perros Ladran a mi sombra.
UIo negro me muerde los tobilios.
Los niios vieene a veme, compasiwos,
y un viejo me levanta con un, consejo:
"Ve a tu casa y descansa,
tus hijos cuidaridn de tu tioura '.

Le bice caso, y aqui mR tienes
de musevo, compaiera.
Estjivhame a. tau pecho fuertemente.
prodgee en tus braz s.
Tau brazos son mi libertad del mundo,
y el beso cari,?o., de tu booa,
mi Ailtima espeanza de altelria.









a-ra Patricia


Hace dos meses, hija,
hace dos meses
la luz te trajo
del limbo hacia la vida.

Tu madre se olvid$ de las tinieblas
para abrirte los brazos,
y llegaste a dormir sobre su pecho:
cuna de rosas, algoddn y balsa,

Hoy te miro los ojos, esos ojos
que Dios quiso pinhtr color de celo,
con un amor y #n coraz6n tan grawnes
que apenas presintera sin tenerte.

Juego con los deditos de td s manos,
y a! rojtr con los wias tus rabellos,
me sonrfl a l miar que tI rakeza
cabe en el ruenco de una sola mano.

Cuando mejor puedas comprender, oa htja
estos versos do aMo; r ta enraizados
en lo mr4s sensitive de nmi niiuaia,
temIbar4s de /ernur, 4'41ii ,udO,
floor de carezo: mis r bellos capns.









Patr ernat

iHija! Yo no te bce.
Hqija! Yo no te heso
Pimes creo en ete xuivgre
de bhaevie rnioo natty.
Y el miedo de qxe se qw~w
I# Ianpotri:a de vidat.
me bhare uirrmwe AIar
y roalteetrme, de anw..









Iris Lucia

Hija del alma, llegaste
a nuestra casa de campo,
una manana de fiesta
azul en abril florido.

Tu madre es una princess
tierna y alegre, que sabe
cuentos de duendes, y versos
de ninos buenos que juegan
bajo la sombra del bosque.

Es una nifa graciosa
tu hermanita.
Cuando crezcas
te brindard compahia
caminito de la escuela.

Naciste en la primavera.
Para ti canta el yigiirro
en la arboleda de mangos.
Es tuyo el verdor del bosque,
tuyas las flores de mayo
que brotan del suelo himedo.
Tuya la paz de esta casa,
y tu patria es Costa Rica.









Maniana Ventur os


Princesa, t; llegaste. Manana venturosa
en que floraban mayo y abril en mi ilusi6n;
hallaron tus antenas de dulce mariposa
un huerto de esperanzas y rosas en bot6n.

La virgen de la luna que guia las estrellas
proteja tu camino de todo sinsabor,
y que tus plants siempre se guien por las huellas
del bien. Que de tu pecho amor y mis amor.

Yo ensefard tus manos a acariciar las flores,
y aprenderds, de nina, la cdntiga del mar.
Deleite de tus ojos: la escala de colors

del iris y ese lienzo divino celestial,
invitardn tus mientes al gozo de soar,
con un amor sublime, vestido de ideal.












Hija de mi ilusi6n y mi esperanza:
enigame la cara
en este dia de muerte dolorosa,
mientras la dalia de mi sangre se deshoja.

Hija de mi ternura y de mi came:
guia mi nave,
en esta hora de dolor y estrago
con cisnes blancos, muertos sobre el lagod

Hija de mi tristeza envejecida:
sin ti ipara que sirve la vida?
Se ti mi camino y mi estandarte.
S6lo quiero la vida para amarte.

Soy un cisne aterido sobre el agua;
soy un ave caida de la rama.
Dale tibieza de tu pecho, hija,
a esta avecilla errante en la neblina.









Ad eli ta




iAdelita, Adelita!
Al partir de la tierra
dejaste un alma sola y afligida,
un coraz6n sin ti huerfano y triste.

II

Diez anos de vivir en la tristeza
tenia yo,
y sin tener d6nde guardar mis penas
tuve que verte, ipobres de mis ojos!,
el cuerpo inm6vil con el alma ausente,
en mi mds negra noche alajuelense.
4Pude llorar? No si, pero entendia
que lejos td, mi tltima esperanza,
no era facil amar en el ultraje
y era dificil comprender los cielos.

III

Han pasado diez anos de mi llanto.
He crecido Imes ves? Estoy alegre.









Tengo mi hogar tranquil, soy amada,
y amo dos hijas que recientemente
descubrieron mi larga cabellera
y mis ojos oscuros.


Este diciembre de hojas desprendidas,
de cielo azul nevando nubes blancas
y lloviznas de leve movimiento,
fuimos a San Isidro de Alajuela
para amar mas de cerca tus recuerdos.
En mitad del camino, sobre el puente,
estuve recordando tu alegria
de aquella vez cuando te retrataron,
abrazada en el fondo de ti misma
a la esperanza juvenile m4s bella...


Todo esta igual: los pinos en hileras
cantan himnos al viento de la tarde,
y la calle de tierra se adelanta
entire casas humildes como antaio.


Tambidn igual, idintico el recuerdo
de tu sonrisa a los dieciocho ailos,
me renace cial una floor silvestre
cada mailana de mi amor hogaiio.









Debajo de an cipris, ea La Lagmas
yo pienso en ti con an amor qe imspira
y es que comprendo que si te amo tanto
es porque fuistes Angel sin querero.

IV


Oyeme estas palabrai, Ade /a:
yo creo en Dios cota na fe sin mmacha
y en un lugar celeste mis ameno
que toda dicha terreatd furtiwt.
Alli tt gozaras de luz divia,
que fuiste buena y Dios es omnisciente.

S9 que puedes mirarme.
Sg que siempre
desde abi me diriges por la send
de la bondad y la justicia eternas.
4nica senda que da luz al alma.
Si tambiin que ha venido a consolarme
en las horas o.curas tu recuerdo.
Yo te he visto
acercarte a mi cama por las noches,
y acar ciar mis sienes con tus manos.
Eres igual que antes: tierna y joven,
Mas en vez de tu faz acongojada









cercana de la merte iaelwifible,
tiene s un sorrisa de azucena,

V

Hermana buena,
lirio aurora del cielo,
guardian de mi camino,
arroyo y sombra al margin del senderw
Amame siempre, sin tu amor no vivo;
cuidame bien y yo sere mds noble
por amor a las almas afligidas,
y alguna vez sere tu compaiera,
tu amiga field en el edin celeste.








Cumdo me Vapq

Cuando en la arena del pfuerto
te brace, madre querida,
no Ilores, pues nuuca ed tiempo
me alejard de ta vida.













II

DOS MIRASOLES









In Memoriam --odrmgo Facle renet-


El se fue de su tierra un alba clara,
a buscar horizontes luminosos
para sus ojos Avidos de estrellas.

Anduvo por el suelo americano
con las manos dispuestas a la siembra.
Esparci6 sobre values virginales
semillas de su mente frutecida.
Llen6 de juventud dridos campos
donde luego crecieron limonares,
y su voz de clarin bajo del cielo
invitaba los hombres a buscar
su espiritu cimero de la altura.

Los que vieron crecer su luz ardiente
lo creyenron lucero sempiterno.
Los que hallaron su voz, azul arriba,
lo llamaron egregio, claro y puro.

Mas un dia sus fuerzas fenecian.
Fallida su ilusi6n amargamente
habld junto del mar al aire vago,
con voz deseosa de acercar la patria:









- O-l0 Madre, patria mia, Costa. Rica!
Pienso que voy camino de la muerte
y no puedo abrazarme a tus montaias;
siento que se aliviana en el ambiente
la esencia de mi espiritu, que dejo
la carga material abandonada,
y no puedo besar tu primavera
una tiltima vez con cuerpo y alma.

0Oh Madre amada!
No me dejes partir sin el halago
de tu brisa marina conocida.
No me dejes morir sin la caricia
de tus montes y rios y mesetas
en mis ojos amantes del terruio.
No me dejes asi, casi olvidado
en un pais que no es el de mis hijos.
No me dejes zarpar haria lo ignoto
desde puertos extralos a tus mares.
No me dejes, par Dios, oh, no me dejes,
subir por otros aires menas gires,
menos lumineos que los de tu cielo.


Y la patria de luto le responde
sin lograr comprender la ineluctable:
-iEspiritu eiaiera, alma de lirio!









No camima tr vida kra A mawrte
ni el olvido ser to cripta infawe.

Naciste, hijo, de mi part entra~i
con ojos y destino de lacero.
Creciste con los arsaies qu Ilenaf
de nmsica vaitvn los verdes -LLanos:
bueles a cafetal de abriL florJa.
a resina de pinos tayrg~s.
Tu suave roz tiene el color del lino,
pu-reza de fontana. n~elodia de nachuelo.

Oh grande v claro. tA, hijo del alma,
mirasol de mis Ilanos. roble macizo
que fuiste cuerda del lazid del monte!,
ees ta muerte la meta del espiritu?

Tu espiritu sera siemnpre lucero:
creceers en mi propio crecimiento,
y en este viento que acaricia al pino,
y en este pino trovadwo del valle,
y en este valle done da mi sangre
mazorcas de maiz pava mis hijos,
s.entirdn tus hermanos cual un halito,
una muisica grata que los Ilena,
una voz superior que los redime,
una mano guardian que los protege.









Oda a Rukn Dari.


Al poeta y amigo entrafiable
Jorge Emillo Regidor Matef.

Bardo fecundo de la raza hispana
nacido en tierra indigena, Orfeo de America.
Retofo egregio de la Madre Espana
cantando montes de la Espana Nueva.

Cruzaste por la vida:
bajel bogando en aguas tempestuosas
pero alumbrado por un sol naciente.
Eminente titin, dios en la aurora
del dia de un continent.

De pie frente del regio monument
que los nicas hermanos erigieron
rememoro tu vida de misterio.
Me tiembla el corazdn dentro del pecho
si mirando hacia el lago,
veo que adornan, divinas, el estero,
morenas garzas y palomas blancas.

Magnate egregio,
heredero de Pan, hijo de Palas:
boy se eleva tu gloria hasta los cielos









igual a tu volcn el Momotombo.
Tus compatriotas honran tu recuerdo
buscando tus canciones mis que al oro,
y en alas de los mis bellos poemas,
va tu nombre sonoro
besando bocas por el mundo enter.

Porque fuiste cantor de arpa pujante
te llor6 Nicaragua y toda America.
Pero aunque nos dejaste para siempre,
en el ambiente de tu patria amada
resuena el ditirambo de tu verso
mientras tu musa alborozada danza.

iDario: bardo fecundo de la raza hispana
nacido en tierra indigena, cantor de America!
Eminente titin, dios en la aurora
del dia de un continent, salve!
Mi humilde lira te saluda
frente a tu regio monument,
mientras mi mente reverencia
tu recuerdo.


i













Ill

AMAPOLAS DEL SENDERO









Cual un Amanecer de Primnfera


Sutil y claro,
cual un amanecer de primavera
con cantos de jilgueros en el sauce
es este sentimiento
que me acerca a tu vida.

No le temo a tu nombre...
Mi voz no puede
vagar eternamente en el silencio
por estas soledades de palabras
donde vivo sojando.

Si es un error amarte
no me han de perdonar quienes camprendan
que s6lo para ti son mis miradas.

Que me perdone el drbol del camino
en cuyo tronco apoyo mi cabeza
para sonar, mirando tu ventana,
y la nieve que piso
cuando voy en tu busca.

En estio,
que la noche serena me perdone









. cada vez que profane su silencio.
con mis pasos tardios
sobre el cisped brillante de rocio,
y la luz de la luna
a mi sombra que hiere
su plenitud de plata sobre el campo.

Si es un error llamarte
que ya mi mente a comprender no alcanza,
c6dmo escuchar la voz que me lo diga?

Yo s6lo puedo comprender que te amo,
y que el sollozo intense
que me quebranta el respirar tranquil,
nacid en mi afin por alegrar tu vid.a









Td, toda de Almibar y de Albahaca


iNo! No mires el mar tan en silencio
desatando ilusiones en tus ojos,
que de pena y amor en este dia
se me escapan los coros de los pijaros
y olvido las sirenas de los barcos.

Cabes toda en mi amor. Tti desvaneces
mi afici6n por los puertos extranjeros,
y en el valle tu voz fresca supera
la cancidn navidera de los pinos.
Pero debo partir aunque te quedes.

Abrumado de noches y tristezas
yo celebro la aurora en tu presencia.
Pesaroso de inviernos y borrascas
yo festejo el cantar de las cigarras
aunque sea este mi ultimo verano.

Eres toda de almibar y de almendras.
Eres toda de pastos y de palmas
susurrando una danza en la colina.
Eres today de pijaros cantores.
Eres toda de fuentes matutinas.









Si pusieras Ius manos en rn Arbol
los colibries no construyesen nidos.
Si abrieses las ventnas de tu alcoba
no cruzaran las aves el ocdano -
buscando dias de sol y frutos nuevos.
Si vivieras debajo de los arboles
cobijaran tu cuerpo las torcazas,
y tus brazos livianos en el alba
se Ilenaran de verdes mariposas.

Si eres toda de almendras y de albahaca.
Si eres toda de prjaros y palmas.
Si andas llena de auroras y de arroyos
esparciendo tu olor por los caminos,
ecdmo, dime, vencer este deliquio,
si sabes que me voy cuando te quedas?









Nosr Amdbamos Tanto!


Y me amabai entonces con ternurras angilicaf; -
porque mi alma desnuda te grab en las pupilas,
la emoci6n de mis manos arrullando tui'alas-'
que iniciaban el vuelo'sabre liiios y rosal.'

Y me amabas entonces con amor cristalino,
porque todas mis ansias dormitando en tus manos,
semejaban palomas en un calido nido,
prisioneras y amantes de tan albas prisiones.


iY te amaba yo tanto! Pues amores si tuve,
pero nunca tan puros y sonrientes de altura,
que me, hicieran intuir al travis de su esencia
las mansiones del cielo, el volar de algtin angel,
una mano divina, una voz sobrehumana;

y escuchar a la sombra de la noche callada,
desvelado de amores, suspirante de anhelos;
recorriendo caminos a la luz de la luna,
el idioma que hablan las lejanas estrellas,
el poema del trigo tiritando de viento,
y el cantar de los rios bajo las arboledas.








Y te amaba yo tanto, que boy me daelen los ojos
de saberte lejana, al final de los mares,
florecida de besos, temerosa de olvido,
acercindote a Dios para que me proteja.

iCdmo pude venirme con las manos vacias
y los ojos sin Ilanto, si te amaba yo tanto?









S iE tla Primera Mailana --

Amaneci6 la manana
tan triste, Ilorosa y fria;
tan cansada, tan cansada
de nubes sobre los aires
que el alma se me congela
oscurecida de llanto.

Pongo mi sien aterida
en mis manos solitarias,
tan solitarias sin ese
calor que ya me hace falta.
Es la primera maanan
que salgo al campo sin ella
sintiendo que atris despliega
su soledad el camino.

Es la primera manana
que busco en las rosaledas
los pitalos deshojados
sin que me ayuden sus ojos.

Es la primera manana
que salgo a vivir sin ella.
La vida me dice: iVive!
Mas yo le contest: ;Muero!









Esperando tu Mds Tiernb Caricia


En este instant,
mientras el aire anochecido
da descanso a los drboles soleados,
sufre mi coraz6n al recordarte.

Busco puertos lejanos en los mapas,
trazo lines uniendo paralelos,
y al mirar la distancia que nos une
siento miedo del mar y de perderte.

Pero si volverds. Ahora mismo
veo el tiempo que pasa presuroso,
y siento en mi ilusi6n fortificante
que los dias de espera se aminutan
y las horas del tiempo se asegundan.

Si volveras a recostar tus sueios
en mi hombro de ternura.
Vecinos a la mnsica del alba,
ti pondrds una pluma entire mis dedos
para que escriba mis mejores versos,
en tanto las palomas mafianeras
repetirdn tu nombre, complacidas,









adornal t Omaoas, aboard s
para ser el palacio de las aves.

En este mismo instate,
mientras el aire se anochece,
Ilora mi coraz6n las soledades
de tantas lunas mias,
tristes de sufrimiento al no alumbrarte.
Mas presiento que en tu saeio peremie
te adelantas al ruego, y a mi vienes
para darme tu mas tierna caricia.









Me di a tian do


Herida por el sol de la manana
la nieve derramaba sobre el campo
las ligrimas postreras del invierno,
y los nihos jugaban en las calls
abrigadas sus blondas cabelleras
con bonetes de lana.

En tanto yo indeciso meditaba
desde la alcoba abierta al horizonte:
tus bellos ojos, tus miradas tristes
obstruidas a menudo por el llanto,
y mi pena future sin reemdio
cuando ya te hayas ido...









.. Tu- Llegede


iCompaiera!
Esperi tu ltegada
con un verso de amor robre lor labios.

Te espere con el ansia de los puertos
por los barcos antiguos.

Con la sed de los pijaros de mayo
cantdndole a la lluvia
que tarda en visitar las arboledas;
como los arrozales al agua del arroyo;
como el mar a los rios caudalosos:
como el jazmin florid
al zumbido sonoro de la abeja;
como la cigarra al verano;
o el niio que construye papalotes
a las auras del Norte alia en mi tifra.









Eres Come rn Canto de Mis Sauces


Amiga bienamada: tuyas todas
las flores mis fragantes de mi vida.
Tuyo mi 4mgor a la nalurale:a.
y a ti mi vocaci6n de jardinero.

Eres como el sonido de mis aguas
y el canto de mis sauces.
Eres como el ,calor de nis palomas
y mis sueios de luz ante la aurora.
Porque vires en mi,. porque respiro
donde quiera que voy.tu olor silvestre;
por toda mi ternura, que en la vida
no podrds igualar con la de nadie,

no quieras nunca ver que mi esperanza
se desliza sin cauce. Dame abrigo
en mi estaci6n de amor, que me hace. falta,
para vivir, tu coraz6n amigo.









En "The Old Taberm"


Finales del otoao...
El frio lena los campos de soledad y calma.
Los drboles cansados de tanto botar hojas
contemplan en silencio las calls de la aldea
sofando con un tibio rumor de primavera.

De pronto ante la puerta:
-Posadera graciosa de la Taberna Antigua,
abre, que tengo frio; abre, que tengo hambre.
Soy un viajero errante de America que busca,
un rinc6n donde el alma pueda tejer sus sueios.

He caminado much. Los labios virginales
llenaron de deseos mis ojos. Pero siempre,
tras el cdlido beso se marchit6 mi sueio,
y floreci6 la rosa de angustia sobre el alma.

Chiquitina graciosa, posadera, equi esperas?
Al travis del cristal me miras y sonries
como asiendo mis manos al hilo de tus ojos.
Abre pronto la puerta, que la noche es muy negra,
y el viento del otoio va a deshojar mis suenos.









baOe Ma mad 'de rino. Luego un platq
cotn, 'as manzanas cortadas por tus manos.
No te rayas, preciosa. Es dulce tu voz fina,
y calidas tus manos, y tu boca divina.
Cbiquitina hechicera de la Taberna Antigua:
esioy enamorado. ,No ves? IQuiero tu ruerpo!









Si Conoces- de Twinud P


Era mfo el edid de tar caricias...
pera ahoa tu nombre .... recordarlo ....
Hoy te Itamas aasencia. lejania
olvdo, numca mns, desesperanza.
Por eso es que mis noches son tan frias.
asi es como mis labios poco hablan.

Si conoces de tafdes desoladas
y de noches de invierno en la penumbra,
comprenderns estas palabras claras
que forman mi alarido:
-Tierna amiga:
es tremendo el celaje de la tarde
povque me anuncia noches de t'igilia:
no hay auroras de amor sin tu sonrisa,
ni plenilunios sin tu compalia.-










-HueUas de Duende

Eres tan delicada
que celebras cantando
el rayito de aurora
que penetra en tu alcoba.
Y las aves que escuchan
tu cantar guaranie,
prolongan el silencio
de la noche pasada.

Eres tan pequefiita
que al cruzar la nevada,
dean huellas de duende
tus zapatitos blancos.

Eres tan adorable
que he perdido el camin,
conductor de mis pass
por andar de tu mano.

Asi eran mis poemas
antes de tu partida.

Este es un nuevo invierno.
Y el duendecillo mio
se engaha dulcemente,
que ya nunca he de verte
cruzar sobre la nieve.









' D" invPiesr

Es octubre: niebla y lluvia.
Se agrandan en lontananza
los faroles de la calle,
y mrs lejos, en los sauces,
la noche cansada y triste
se profundiza en lamentos,
como si el viento llorara
lastimado por las ramas.

Yo s6lo pienso en tus ojos,
yo s6lo pienso en tus manos.
FD6nde estaras, compagera,
en este invierno de l4grimas,
mientras las noches mojadas
lamentan bajo los sauces,
haber perdido, sin culpa,
rayitos de blanca luna?

dDdnde estaras esta noche
vistiendo larga aforanza
bajo el peso de las horas?

iAy, que amargura es no verte!
iAy, mis veredas de lgrimas,
sin manos blancas y tiernas
con paiuelitos de lino!









En este mismo Puerto


Por los railes del tren viaja mi mente
buscando un nombre de mujer amada
que huy6 de mi memorial y de mis labios
una tarde de olvido y displicencia.

Amo al pasar la luz de los paisajes,
las arboledas virgenes de ceibos,
la vida en paz de las palomas juntas
que no saben lorar dichas pasadas
ni sufrir por ausencias venideras.

Miro cabezas crespas, ojos negros que salen
de la pobreza del hogar sin muebles
a distraerse con el tren que pasa.

El mar llega a vaciarse por mis ojos.
Los muelles me parecen, desde lejos,
naves ancladas en un mar de gentes
que van y vienen sobre las arenas.
Y yo tambign camino, busco hermanos,
hallo amigos de antano, vago, sigo,
buscando entire las jdvenes mujeres
un vestido de playa conocido
y unas huellas pequeias en la arena.









Pero ti~, id6nde estis, bajo qud almendro?
ien medio de cu4l bosque de palmeras
lamentas no haber sido mariners?
Busco tu nombre de mujer amada
que huy6 de mi memorial y de mis labios
sin poder abrazarlo.

Ya no podremos ser un solo canto,
ni el mismo sueno anudard mis brazos
a tu cuerpo marino.

iAh dolor, ah dolor, al fin tan mio!
Es muy tarde esta vez para llamarte,
aunque sd que me buscas en este mismo puerto,
en este mar eterno de la vida,
con un deseo que sueha con la esencia del lirio,
mientras mi mente abriga lamentos de torcaza.









Compaiera e Via*esW


Compa~era de viajes
a travis de los suenos.
Bogadora del alma,
adorable remera:
cuando tu me querias
el bajel de mi vida
no esquivaba ni brisas
ni corrientes marinas;
pero ahora que zarpo
voy con miedo y con pena,
y me duele el silencio
palpitando en tu ausencia.









De Vi.efe


La viefa locomotora
se 'deja lenta del pxeblo,
con an q"ejido de raises
y an tiste adi6s de humo negro,
como sintiendo el presagio
de no volver a su puerto.

Yo voy en ella, callado,
ocultando mi tormento:
este de irse una tarde
en sn viaje sin regreso,
mientras Iloran allj lejos
dos ojitos sin consuelo...









En mi Estania Desierta


Estin tristes, en mayo, mis ideas..
Y no es que en la arboleda .mds cercana
haya muerto aterido y silencioso
el yigiirro cantor de mis auroras.
Es que revive en mi fe tus suenos,
y al buscarte con manos temblorosas,
en mi estancia desierta sdlo encuentro
los pentagramas de tu voz vacios.









Y Volaste al -Ba6n de mis Ensueios...


Era triste mi vida, cual un nido
sobre la rama ya sin primavera;
como la almena aaosa del casttilo
sin piar de golondrinas en la tarde;
igual al despertar del huerto ameno
sin zumbido de abejas aurorales
ni mariposas &erribando flores.

Fue por eso que quise detenerte:
ave sin rumbo traspasando cielos
ya cercana al celaje vespertino.
Y volaste al balc6n de mis ensue os,
para entibiar mi pecho lastimero
que anhelaba sol de alba y cantos de ave.









Triste y Alegrel


En este double instante de mi vida
en que estoy aqui solo, y a tu lado
sobre frngiles ondas: en mis suehos,
es dificil la paz, facil el llanto.

Y veo por la ventana con sorpresa
que las aves alegres en el huerto
festejan la segunda primavera,
primavera segunda de tu ausencia.

Ausencia que me busca cada noche
a la hora del suefo;
hora del sueno, nebulosa triste:
tristeza de mi amor en el destierro.

En los doubles instantes de mi alma:
alegre frente al gozo de quererte,
triste al reconocer que te he perdido,
va viajando mi vida hacia la muerte.










Como Awes Vertmeras


Amada:
no me escribas
para decirme que amas
los astros de tus noches,
porque la luz va en fuga
delante de mis ojos
como aves veraneras
temerosas de inmierno.













iAh, dolor de mis dolores!
Ai corazdn de viajero .
lament haberte perdido.
Soledad, octubre, miedo...
Lamenta haberte perdido
mi coraz6n de viajero.









Rtpr'oche

En la l~nguida noche de 1wis o)os
las lagrimas cayeron cual rocio,
*"" pero tus manor nunca se juntaron
Spara rezar at Angel de los tristes.








En Csper de 1TI

Yo esperard con aasia tu regreso,..
Mas sere solamente algaien que espera,
porque id no has de ver mis ojos tristes
contemplar con afin los mavegantes.








Recuerdos JTuyo

Yo quiero darles la bienvenida
a tus recuerdos de lino y luz.
Sin ti no tiene color mi vida,
contigo vivo en un mundo azul.









A di6 s


Amor de mi entraia,
nadie te ha querido,
nadie te amaria
tanto como yo









Romance a tus Ojos

iQug no hiciera yo por ti,
.por merecerte, zagala,
con tus ojos de montana
y con el alma tan blanca!
A veces, cuando despierto
te pienso desde mi cama,
te acarician mis ideas
con una ternura santa.
Y me levanto content
con las misicas del alba
para buscar en las hojas
sopladas por pares de alas,
el recuerdo de tus ojos,
de tus ojos de montana.
Versos dicen tus pupils,
tus bellas niaas miradas,
versos y versos y versos
que son el himno de mi alma.
Versos que son tu inocencia
de ternura acompaiada,
versos que son el poema
con que tus ojos me hablan.
Por eso, virgen, te escribo
el himno puro de mi alma,
con versos que yo he copiado
de tus ojos de montafa.










tonde Sembrer'-ecuerdot como Urfos


Tu recuerdo es el amo de mis suefos
porque estis, como Dios, en todas parties,
Me hablan de ti las viejas avenidas
de la ciudad, lindadas de laureles,
las sombras nocturnales de los sauces
en el parque de todos los amantes,
y en mi pueblo natal, la paz del campo,
mas allA de la calle enzacatada,
la tranquera de caias, la verdad
cenicienta de enero, el rio y el valle..

Porque estas como Dios, en todas parties
donde sembr, recuerdos como lirios,
hoy te sueia mi alma y te bendice.

Acrecenti mi amor ya sublimado.
Olvide tu color y tu sonrisa
por recorder el trino de tu boca.
Me olvidg de tus manos y tu cuerpo
por recorder el aura que soplaba
desde el fondo infinite de tu espiritu.
Me olvide de tus besos y tus senos
por recorder tu busqueda del cielo.

Porque estds como Dios, en todas parties,
boy te suefa mi alma y te bendice.









Te -Reecerdo en las Tardes ..

Te recuerdo a lo largo de las tardes mojadas...
Tu recuerdo despierta mis palomas antiguas
que se van a buscarte, canto y canto en la selva;
mis palomas retornan con los picos cerrados
y la lluvia en lasalas; pero ti no regresas
oh myjer, a mis ojos.
Seialaste la puerta de la aurora a mis suenos
y dejaste en mi alma una flor de la noche;
pues te fuiste en silencio.

Les pregunto a mis pasos: Gumil camino?
iQud rumbo sin murciilagos muertos
en las noches del tunel?

Le pregunto a mi alma: i~Qu sera de tu lira
cuando callen los pinos por mi mal enlutados,
y el jilguero, de frio, no amanezca en el drbol?

Te pregunto con pena: eQui caricia, qui ensueho?
iQue esperanza, que estrella,
cual fragancia, que esencia,
cuando ti te hayas ido para siempre de mi alma?

Cuando ya te hayas ido para siempre a la muerte,
ic6mo habre de morirme pronunciando tu nombre!










Para Amarte en Sieneio


Me detengo en el margen del camino
bajo el roble florido, para amarte
frente al monte triunfal de tus recuerdos.


Siempre busco la paz de los caminos
divisorios de predios y arboledas,
para amarte en silencio
entire cosas que amabas.


Te gustaban, recuerdo,
el celaje estival del calinguero
recubriendo esmeraldas en la loma,
el olor de la abeja en el naranjo
y el vuelo de las aves musicales.


Hoy tu vida es un loto en crecimiento
y no cantan las fuentes a mi vera,
o de tanto ser buena has alcanzado
el orto de algin dios en movimiento.
Mas te amo desde aqui, triste sin verte,
con el alma hecha floor y el pensamiento
convertido en palomas mensajeras.









Llora el- cielo de amor sobre la tierra ,
y se es'cdchai' cantata los labradores
contemplando las tardes abrilefias.
Mas si fuese possible conmoverte
mis Ilorase por ti mi pensamiento,
que he buscado las fuentes cristalinas,
y hoy tu vida es un loto en crecimiento,









btsde el Camp Florido


Si has oido tu nombre como en cantos
es mi voz que te llama
desde el campo florido
para amarte en silencio
bajo la primavera de los drboles.

Mientras el alba fresca
sonrosaba las nubes
he formado una alfombra
con guirnaldas silvestres,
para que tj reposes muellemente,
sofando con la luz y el agua pura
que parla con los pijaros de mayo.

Bajo el cerezo en flor de la quebrada
hace dias te espero...
ZEs que nunca vendrds a ver los nardos?









Canto de Amor entire las Roses


No te vayas de mi, clara esperanza,
vision de mi postrer encantamiento.

Ahora que mis angeles sonrien
y mis lirios marchitos se levantan
al ruido de tus pies sobre la hierba,
no dejari que salgas del aprisco.

He forjado tu nombre sobre el verso
mis tembloroso y claro de mi espiritu,
en dias oscuros y mohinas noches
para tenerte cerca de mis ojos.

He pulido tu imagen sobre mi alma
a fuerza de mirarte las pupils,
para vivir asido a tu recuerdo
cuando no seas aqui, y yo est triste.

Virgen alegre, virgen de las rosas;
nihia de mi poster encantamiento:
yo te acaricio la cabeza en suenos
cuando beso los lirios del arroyo,
y eres mia en la hora de mis ixtasis
cuando miro los blancos heliotropos.









Ta nombre es mi violin ernamnoado,
la emocion del instant, y la luz de la idea.

Hoy te vine a soar: virgen rosada
con olor a pensiles mont.araces;
y he de soiiarte aunque mi boca nunca,
sienta la gloria de aspirar tu aliento.

Amor es la palabra de estos dias.
La percibo en el aire y en las rosas.
La percibo en el canto del jilguero
y en la flama nupcial de las luciirnagas.
Con este amor, para halagar tu oido,
mi pecho tienmbla y canta dulcemente
un salmo spiritual a tu belleza.

No te alejes de mi, luz y esperanza:
mas all de tu pecho estd la tundra.

Nifia de mi postrer encantamiento:
mas alli de tu vida estd lo acre.

Si estds aqui, mi vida tiene lumbre:
mas alli de tus ojos sigue el limbo.

Tu palabra es cantar de amanecida:
mis alld de tu voz sigue la noche.

Gloriosa floor en el pensil florido,
divina Dafne en mi vereda angosta:
he de cantarte aunque tu boca nunca,
me di la gloria de aspirar tu aliento,
82









Y Ifenar mi Ansiedad en un Instante


Que anhelo es este de buscar tu nombre
para estrecharlo al coraz6n amante?

Ansias son de ampararme a tu carifo
estas que siento en noches de tristeza.
De sentarme a tu vera bajo un sauce
a recibir el aura de la tarde.
De quedarme dormido en tu regazo,
y Ilenar mi ansiedad indescifrable
de placer y dolor en un instant.

Cuando rezo, delante de tus pass
pequenitos el alma se arrodilla,
y es que en esta tristeza de mis ojos,
busco a Dios y me encuentro tus recuerdos.
Tu recuerdo es de nieve,
de jazmines reales,
florecillas silvestres
y amapolas humildes.

iAh, que lejos estis de mi destino!
Juro a Dios no reir mds mientras viva,
porque nunca hallare placidas horas
sin lo cAlido y tierno de tus manos.

















IV
VARIAS









Hombre del Porenir

Al Profesor don Rafael Cort6s Chac6i

La patria espera ansiosa tu llegada,
hombre del porvenir, alma sublime.
Con el filgido sol de la manana,
los trinos de los pdjaros alegres
y el cdntico del agua,
celebrard Natura
tu alborada.

Un arco iris de mar a mar abierto
anunciard con luz tu advenimiento.

Los ninos pobres y las madres tristes
quitardn los harapos de sus cuerpos,
y desnudos irin a recibirte.

Y entonces, bajo el Ambito celeste
de nuestra Madre Patria,
sobre la tierra toda cultivada,
habra voces alegres y canciones al Sol,
alabanzas sin fin a tu palabra
llena de amor y salvaci6n.

Hombre del porvenir de nuestra patria:
esperando tu voz todos estamos.









Tts m s cultivenido las pradaeras
nos mostrarin la vida honrada y buena.

Tu vida en la pureza y el decoro,
seri ejemplo a la vida de nosotros.









HUis Marineros


-Maribel, Juan y Tom4s,
ead6nde mis niiios van?

-A ver, madre, a la orilla
del mar los barcos pasar.

--Os gusta el mar y los barcos?

-Oh, si, madre, much mis
que las carretas con bueyes
y los caballos. Veris:
cuando estemos grades grandes,
tan grandes como pap4,
compraremos un gran barco
para recorrer el mar.

-Hijos mios, mariners:
y quien serd el capitan?

--Iuan!

-dQui;n hard de timonel?

-.iTimonera Maribell









i-eQui hlas tvelas /izara?

-Nuestro hermanito: iTomis!

-Maribel, Juan y Tomis:
marines en blanco barco
sobre las olas del mar;
Dios proteja vuestras vidas,
del viento y la tempestad.









I,1 Nnii'o


MAESTRA: td que sabes de lirios y de rosas,
de la santalucia celeste de los campos,
de tiernas avecillas y verdes mariposas,
del musical encanto en las hojas de los pldtanos,

dsabes de un ser mls dulce que el higo y que la poma,
mds grato que .las aves y mis puro que el lirio;
mds tierno que el arrullo sutil de la paloma,
a cuyo paso deja huellas de lo divino?

El todo es alegria y claridad de aurora.
El todo es esperanza, amor y sueho nitido.
Una sonrisa fresca sobre su rostro asoma.
MAESTRA, td lo sabes: ihablaba yo del niro!









Otouiw fenf el Valle

Porque el otoio se qued6 enredado
sobre las copas de los arboles
voy buscando paisajes y metiforas.

Si aparece la aurora sobre el valle
y en el olmo amarillo canta un ave,
o si el sol que ilumina la mahana
baua en oro los cerros de colotes,
yo me siento poeta y en mi canto,
exalto el colorido del otono
que da belleza al drbol del sendero.

Este cielo lumineo de aires cilidos,
este viento que apenas se percibe
en el vuelo de frondas desprendidas,
el continue susurro de las plants
sobre el cesped con hojas amarillas,
y el celeste horizonte en lontananza
que parece former el fin del valle,
han sembrado en el surco de mi vida
bajo arcos de luz, paz y esperanza.

Si al tornar a mi patria me pidiesen
una imagen sencilla del otofo:
-es hermoso y fugaz como la aurora,
camarada del sol, mas enemigo
del verdor natural yo les diria.









El Retorno de las Aues


Con Abril que encendid luz en los aires
regresaron del Sur las tiernas aves.
Se poblaron los lagos de alcatraces
y de paros silvestres.
Hoy los vi navegar sobre sus remos
desde el tren, que al pasar cerca del agua
sollozaba de esfuerzo, conteniendo
su ansiedad de gigante fugitivo...









Prim uier a I


Idas ya las nevadas invernales,
en las largas bileras de manzanos
la primavera sacudi6 sus manos,
y el intense verdor de los trigales,
ofrece la esperanza de sus granos
a la mirada azul de los zagales.









Canto a mi Puebo


iMORAVIA.: feraz tierra de huertos y arboledas,
lugar de mis ensuenos, encanto de mi nifez;
de lo bella que antes fuiste s6lo queda tu recuerdo,
y mi amor, por ti de luto, ddbilmente vive en el.

Los jilgueros y torcazas abandonan tus praderas
y en tus viejos beneficios hay pobreza de cafe.

Los sonoros platanales no se yerguen vigorosos
ni es tu verde panorama ya tan verde como fue.

Yo venero ti recuerdo: el recuerdo de tus calls
que boy apenas estan vivas en las plants de mis pies.
Tus vergeles hoy son barrios de families de extranjeros,
que hacen fdbricas de vino y que hablan en ingles.
En las noches los faroles fulgen mds que las estrellas,
bailan, juegan en los clubes, been en los cabarets.

Yo te anw cuando eras joven y sencilla.
Yo te ami cuando tus calls solitarias cubria el cisped.
Yo te ami cuando eras madre de labriegos y pastors,
en los tiempos del arado bajo el yugo de los bueyes.
Ami m4s: las leyendas de tus tiempos primitivos
escuchadas del abuelo al calor de alguna Idmpara de acete.









Ya de mazo, row p6aiBr s ambeles ea el alma,
am4i el cto de as predios con el viento en los cipreses,
y el sile~aio de uts noches con lI luna en el cenit.

Yo jugui en los serriones con jilgueros montaneses,
con somrdo de cristales alredor del fontanal.

11oy la gracia de tus flores se deshoja sobre el campo.
Cow el pecho hediendo el aire de tu cielo;
los jilgueros tan de ,iaje tras la fruta
donde esculpe la montlaa su nuralla contra el viento:
eso son Las Tres Marias,

Tierra mia: iOh la tierra de mis suenos,
oh la tierra de los lirios y amapolas,
oh el aroma de los blancos jazmineros
y los campos azulados ton la azal santallia,
de lo bellos que antes fuisteis sdlo qfedan ios recuPedos,
y mi amor. asi de uIto, al recuerdo vive field,

Partire: me ir muy leoS;:
lejos de tus calls dolorosas de gfijarros;
lejos de tus barrios de extraneros,
que ban ienido a reemplazar las iiejfa cwasai coUloniles.
Yo no quiero oir el rido de i pueblo;
me fatiga que los gtilos en el patio del Colegio EraiCscan
le profane el siletwji a i# bhlaci cementerio.









x no quiero que tus verdes cafetale rean desmtaidua
para que las monjas hagan monasterios y colegior.
Yo no quiero, al pasar por la calle de la Lincoln
oir "boys and girls" que parla orgullosos de su acento.

MORAVIA, tierra mia;
me iri lejos de tus campos y caminos.
Yo no quiero star aqui cuando tu encanto
por complete esti destruido.
Mas no temas que olvide tu pasado.
Por lo menos el recuerdo de tu oyer ird conmigo.
Uevard tu nombre amado en la memorial,
y tambign el nombre claro de tu rio,
para dares un ser nuevo donde vaya.

























51594 IMP. MITROPOUTANA




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