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HIDE
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 Frontispiece
 Half Title
 Title Page
 La partida para un nuevo exilio...
 Viaje y primera impresion de la...
 La ciudad, sus moradores,...
 La vida en la ciudad de provin...
 El paso de las columnas invasoras...
 La llegada de los guerreros
 La muerte de los mendigos
 La ciudad recien nacida
 La cllanura despues del alba
 Index
 Back Matter
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Group Title: Colección Benthos
Title: La llanura
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Permanent Link: http://ufdc.ufl.edu/UF00078411/00001
 Material Information
Title: La llanura
Series Title: Colección Benthos
Physical Description: 47 p. : ; 23 cm.
Language: Spanish
Creator: Martínez Matos, José, 1930-
Publisher: Ediciones Belic
Place of Publication: La Habana
Publication Date: 1964
 Subjects
Genre: non-fiction   ( marcgt )
Spatial Coverage: Cuba
 Notes
Statement of Responsibility: José Martínez Matos.
General Note: Poems.
General Note: Alternate pages blank.
 Record Information
Bibliographic ID: UF00078411
Volume ID: VID00001
Source Institution: University of Florida
Holding Location: University of Florida
Rights Management: All rights reserved by the source institution and holding location.
Resource Identifier: ltuf - AFN7988
oclc - 03546388
alephbibnum - 001138718

Table of Contents
    Front Cover
        Front Cover
    Frontispiece
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    Half Title
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    Title Page
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    La partida para un nuevo exilio dentro de una ciudad desconocida
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    Viaje y primera impresion de la llanura
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    La ciudad, sus moradores, el muro
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    La vida en la ciudad de provincia
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    El paso de las columnas invasoras y la promesa del pronto regreso
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    La llegada de los guerreros
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    La muerte de los mendigos
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    La ciudad recien nacida
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    La cllanura despues del alba
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    Index
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    Back Matter
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        Back Cover
Full Text

Jos6 Martinez Matos
LA LLANURA


























JOSE MARTINEZ MATOS, naci6 en
Guantanamo en 1930. S61o diez afios
contaba cuando se inici6 en las labo-
res tan duras como la recogida de
caf6 y los cortes de cata. A los diez
y ocho aios ingresa en el Instituto de
su ciudad natal participando en las
luchas estudiantiles contra la tirania
de Batista.
Al calor del triunfo de la Revoluci6n
public sus primeros versos. En el IV
Concurso de la Casa de las Americas
recibe una menci6n por su libro de
poemas "DIAS DE FUTURO" aue aca-
ba de ser publicado por la Uni6n de
Escritores y Artistas de Cuba. Sin
abandonar su estilo director y el prin-
cipio de delicada belleza aue hasta
ahora ha regido sus versos. puede se-
fialarse que su poesia ha ganado en
profundidad, abordando los problems
que conciernen al hombre como en-
tidad colectiva. Ha publicado en la
colecci6n "SEMILLAS" la Dlaauette
"PARA TRATAR ACERCA DE TU
RISA".


THIS VC'( '- S BEEI

BY THE ES
FLORIDP LI1


Caricatura de F. FRESOUET










LA LLANURA






Josd Martinez Matos


LA LLANURA


















2
Colecci6n BENTHOS
La Habana
1964








ESTE CUADERNO
N' 2 DE LA COLBCCI6N BzNTHOS.
PERTENECE A
LAS EDIIONES BELIC,
BAJO EL CUIDADO DE
PEDRO DE OR










LATIN AMERICA


c/ Ediciones BELIC


IMPRESO EN CUBA
















LA PARTIDA PARA UN NUEVO EXILIO
DENTRO DE UNA CIUDAD
DESCONOCIDA



No hay en esta dudad de vientos retorcdos
una pared que guard la ternura
ni un arbol oloroso que proteja nuestra sangre.

Eramos afin recien partidos de la infancia
y ya habiamos cruzado todas las edades.

< Cada dia se acercan a-tu ventana.
Son ingeles vestidog die punzones azules;
sus enemigos ojos acechan tus pasos.

Tienen la dudad rodeada de su p61vora extranjera,
aterrada con sus visions.
Odian tus ufias, tu sexo y tu sombra.
La voz mala palabra.

Luego un golpe mortal en los cabellos
y muerdes el viento
escuchando sus manchadas sonrisas.
V-
Por eso tienes que partir
a la luz de las sombras;
no lieves los papeles ni las Ilaves.











Deja que la mosca dance en los anuncios luminicos
y que el viento se enrosque en tu partida.
Oye por iltima vez las bocinas de los barcos:
La niebla en la bahia duerme aun
sobre las gaviotas destrozadas.

Tus edifidos tan amados
se han apagado de repente.

Mas guard la esperanza:
esta ciudad sern hermosa algin dia.

Tu silenco te acompafie
















0












2


VIAJE Y PRIMERA IMPRESSION
DE LA LLANURA



La orilla de la lanura es gris:
cadiveres de rosas oxidadas por el tiempo veaidero,
parece que no vive.

Luego viejos irboles nos anuncian sus limits
y nos viene a la memorial
una inmensa mariposa de sangre dorada
y amarilla reposando sobre el mundo.

Bajo las hojas
una fluvia con sol
moja dulces angeles subterrineos.

Los muertos no estin conformes,
se remueven en la luz de sus huesos.

El ganado inm6vil sobre la lanura
lentamente abre y derra
sus grandes ojos neutros.

Mas ali,
nos cuenta un oscuro hombre,
entire el humo azul y la mirada negra,
hay porciones perdidas no visitadas
ain por la plant del hombre,
aguas donde nunca un rostro human abrev6 su sed:
agua lavada por un tiempo corrompido.











Oyi con sus brazos de vientos
bebe luz de los relimpagos amados,
mientras Oba vigila de entire las aguas
la miel perpetua en los hombros de Ochnm.

Pero esto s6lo son leyendas
que en las sombras se recuerdan.
S61o en ella extrafios bueyes vagan sin nombre
bramindole a la luna:
seiiores de esta tierra linguida y precise.

Nadie la atraves6 nunca de sur a norte
de este a oeste
ni siquiera los vientos ni la mala lluvia
que desnuda los pijaros ain adolescents.
Region fronteriza entire dos ciudades
negadas para el hombre
iquien pudiera habitarte con dulzura!

El verano habia legado
aquel afio de repente
y el sol como un pijaro perdido
quemaba con violencia
hojas y pirpados por igual.
La hierba como un gigantesco hongo verde
se removia en el agrio sonido de la tarde.

El hombre habia partido para otro exilio
y estaban llenos sus huesos de amargura.












3


LA CIUDAD,
SUS MORADORES,
EL MURO



Una leve mancha gris:
cadiveres de mariposas perdidas en el tiempo
y de pronto la ciudad.

La Iluvia azul muerde el musgo de las tejas
y en silencio corre a los abismos.
El viejo olor a tiempo detenido
es lo primero.

Una dudad de estrechos vientos
y desnudas calls
vigiladas por ojos asesinos:
ciegos animals se pasean a oscuras
tentando los pulmones.
Sin embargo afin hay esperanza
porque puedo confundirme en las paredes
o inventar un nombre falso.

Los hombres de esta ciudad ic6mo son?
Les robo el acento, sus viejas formas coloniales,
sus oscuros silencios.

Ha cesado la Iluvia iSe abriran las rosas en el agua?

Los miro tranquilo
contra mi no pueden nada. (Por ahora)











Hay un muro muy alto donde golpea el viento
tanto que no me deja ver la estatura del dia,
por eso llega la noche sin saberlo.
Noche del primer dia en esta cudad de provincial:
Una fria linea de estrellas, nada mis.

Se callaron todos los ruidos,
todos los olores de la noche.
SEs qua, d6nde, d6nde estin
los hombres, las mujeres, los ladridos
de los perros? MD6nde la Ilanura
que rodea y sujeta a la dudad
como a una isla de sombra?
MD6nde?
















LA VIDA EN LA CIUDAD
DE PROVINCIA



Abro,
salto el muro,
corro perseguido por las calls,
grito.
Nadie me responded;
enormes ojos me acechan.
Los angeles azules dotados de terror
doblan las esquinas.
Me aplasto de nuevo tras el muro.
jPara que sirven tantas iglesias?


Luego llega el tibio olor del sol
entire los Arboles
del pan y el preg6n de los viandantes.
Oigo de nuevo el ritmo de las cosas
y pienso que todo fue un mal suefio
de mis ojos rotos
y que ani hay paz para el hombre.

Ella,
leve gesto tras el muro,
sonrie.
Cometo mi primera falta contra los muertos
que se amontonan en la ciudad
y que me gritan desde los polvos.











Rodearla,
perseguirla en el viento,
romperle el suefio a media noche
cuando vaga el miedo por sus pirpados cerrados,
en el moment mismo de las alucnadones.

El hombre subterrineo no puede nada de eso.

Hoy estuvieron en mi cuarto,
miraron mis papeles,
trataron de descifrar mis cosas.
Ahora saben uno de mis nombres.

Un hombre puede estar muerto
o estar siempre contra el muro
esperando que le doblen los ojos,
o simplemente puede sofiar en vano
que un dia la ternura le acompafie
y no le pasa nada.
Pero si se sabe solo,
sin una mfisica que le cubra el suefo,
gritari en la noche
contra todas las laderas
y serin terrible sus ojos
escarbando sombras
y su frente seri negra
y cargada de lamentos
como noche subterrinea.












5


EL PASO DE LAS COLUMNS INVASORAS
Y LA PROMESA DEL PRONTO REGRESO



Un dia a la ciudad
lleg6 un rumor quebrado por el viento:
Extrafios hombres vulneraban la desnuda lanura.
alguien los vio doblar las hierbas
bajo la luna rota.
Esto es s6lo un rumor entire la lluvia nocturna
que se extendi6 hasta el alba,
un susurro de labio a labio prisionero.
Dormian bajo la caliente sibana del sol,
caminaban de noche,
los ojos como estrellas haciael oeste.
Alimentibanse de valor porque la llanura
es s6lo una delgada hoja corrompida.
Esto es s61o un rumor.
Pero desde entonces miribamos el viento,
escrutabamos las piedras con premura.
La montafia puede,
la montafia es secret,
un hombre puede entrar en ella y salir transfigurado
de sus cavernas donde se forja un tiempo delicadamente
tiemo.
La llanura es simple, una hoja de agua o viento,
el amarillo past para el silencio,











o agua podrida,
agua sola,
agua.
La llanura es otra cosa.

El que hace el pan de madrugada
atiz6 de nuevo el horno
y luego se durmi6 pensando en la esperanza.
El que hace los espejos
recogi6 la luz que guardaba en sus ojos mis puros
y la puso bajo la almohada.
Hubieramos no creido
si no legaban
por tierra, aire,
por todos los conductos de la muerte
los perfectos devoradores de la libertad.
< La Ilanura es grande >
Oh, si yo tuviera un verso de alas claras
un agua perfect en mi ternura,
no este yambo negro
que me sube a los ojos,
estos ojos l1enos de polvo sin sentido.
Oh, siento la l1anura subir a mi alabanza.

Bajaron la rebeli6n como un rio de la montafia
hasta el vientre de la isla.
Os lo digo
no fue s6lo la grada crecida entire sus barbas,
ni el valor atado a la cintura,
fue un golpe de belleza dado sobre el mundo.

La p6lvora enemiga s61o quem6 aires amarillos,
perform hojas y arboles azules,
los ojos lineales de las mariposas.











<(Porque nuestro fin no es habitar la llanura,
asi que marchamos a las montafias,
pero os decimos: algfn dia bajaremos
a levantar una p61vora tan grande
que os dart la libertad
a vosotros y a vuestros hijos.
Os dejamos el testimonio de la furia entire los arboles >>.

Ahora sabemos que no eres s6lo el past de la muerte,
la guarida est&ril de los vientos.

Luego todo fue silendo
y leyendas contadas por el fuego.












6


LA LLEGADA
DE LOS GUERREROS



Era ya el tiempo del inviero,
flores frias deambulaban en la tarde amarilla y rota,
el ancho olor de la tierra
como un ser enigmitico esperaba las respuestas,
la dulce hierba sin luz en los bordes
destrozaba su silencio en el cielo barroco de la sangre.
SQuien avivarA su fuego en la estaci6n mis pura?
Hermano, ihueles el sol
como nosotros olemos los huesos de los muertos sobre
el polvo?
ru labio esti azul llamando a las fronteras
del tiempo destruido.
Nadie nos escucha,
no mis fronteras que estos nimueros negros
persigui6ndonos el suefio
y estas lines perseguidas en el viento.
Aviva la tempestad en los puios guardados al silendo.
Nadie nos responded.
Una llama negra consume la frescura de la brisa
que se forja entire los mares
Y oh, mariposas intactas de las sombras
qud bien dibujais paisajes importunos
en el duro viento flajelado.

Este es el recuerdo que tenemos al final del otofio:
El azul verdadero manchado.
Nunca mis tendremos dones?











Y ti, extranjero que pasas en silencio
descuchas ahora las voces en el polvo,
no ves brotar las ramas degas de la tierra?
iSe restaurari alguna vez el orden sobre las aguas?

pero de ahi que la l1anura se llen6
con hombres de grandes voces verdes
de p6lvora engrandecda hasta el suefo.
Hombres de las montafias,
de las ciudades perseguidas, manos de grandes calls
llenos.de luz, de romanticos ojos para el alba.

( los extranjeros instalados en esta morada
serin a su vez echados >.

Pastoreando entire la hierba
el lento sonido de los pajaros del alba
en esta clara mafiana de promesas.
Viento de montafia, de ciudad y oh, ilanura
con tus voces magneticas y tus signos universales.
Conversemos con el viento,
61 es cAlido ahora,
viene silbando luz de la llanura,
voces que nos hablan de una p6lvora amiga,
lento en el claro tiempo de la dulce mariana
arrastra pijaros sencillos, melodies
y es como un rocio que nos lavara los parpados
hirvientes,
como un double element agil y sereno;
mfisica lavada en otros tiempos soplamos sobre el polvo,
sobre nuestras voces secas.
Luego otro viento negro
forjado en las noches amargas
en los cuarteles, circeles
iglesias, cementerios,











en los caminos de la sangre rota,
engulle el viento nuevo
y es como el sonido de la fuente que se apaga
en la delgada costumbre de los suefios.

El hombre, bajo un arbol transparent del camino
come la ternura al medio dia
en su mano clandestine
y el sonido de sus dedos entire la hierba
cubre de espanto el enemigo.

Anoche la radio nos anunci6 grandes batallas favorables.
A veces nos llegan daros mensajes cifrados:
< que no sea lavada con nuestras voces
ni un leve grano de sol que no sea salvado.
Arboles vuestra ternura seri restaurada
y dareis dulce sombra a los verdes suefios de los
hombres.
Mirad nacidndole luz a las piedras.
Enemigos, vuestras dudades caerin
y vuestros ojos serin quemados al fuego vivo,
dormid pues vuestra iltima noche
que vuestro tiempo jams sera vivido >.
















LA MUERTE
DE LOS MENDIGOS



Otto dia, lanzados tras el alba
salimos habitantes de la cudad
y de otras provincial
buscando los despojos.
Ayer en la llanura
nos llegaron enemigos
batidos por la p6lvora fragante.
Eran s6lo el alarido de las sirenas en la tarde
pero todos sabiamos que nuestra sangre peligraba.
Alli estaban,
ciegos animals en la noche
habian abandonado.
Los vimos a6n con el 61timo
rocio de la mariana en los pirpados azules.

Del primer mendigo
nacerin los nuevos potros de la lanura.
Del segundo mendigo
crecerin azules mariposas
en el centro de la real primavera.
Del tercer mendigo
se elevart una estrella
que alumbre definitivamente
la ternura corrompida de los hombres.















ANUNCIO
DE LA LIBERATION



iC6mo fue la mafiana?
IC6mo temblaban las hojas en el aire de la vida?
iC6mo cay6 la iltima sombra?
iCon que trompeta fue anunciada?

Abro los-jos: tumulto en el viento,
abro los ojos transparentes,
un peso muy grande he perdido de la frente rota,
el muro ha sido derribado
y ahora diviso la apacible llanura.
Afuera esta cayendo luz
de un irbol muy antiguo.

Esta cayendo luz de entire los vientos,
mientras los hombres se lavan el rostro dentro del alba.
( Traen sus cabellos bafiados de rocio
<(Hombre -me dicen- levanta tu sangre,
la cudad es tuya, mueve sus luces por ti,
ad6rnate
en esta tersa mafiana de relampagos azules.
Los que sangraban tus cabellos
que hermosos son ahora pudriendose bajo el sol >.

Corro de hombre en hombre,
de vocal en vocal.











< Hombre es necesario que construyas
todo el triste silencio de tu rostro.
No eres hombre de p6lvora,
eres el de los grades silencios
y las palabras azules,
toma pues tus instruments mis dulces
y canta junto al alba que comienza>>

Dan ganas del estrechar todas las manos que comienzan.
(Los muertos maduran bajo la hierba).

c Testifico por mi nombre:
Nunca mas comers la soledad de tu sonrisa
ni en lamentables exilios viviras,
lava pues tus cabellos en el dulce viento del oeste .
















LA CIUDAD
RECIEN NACIDA



Es amable la ciudad:
olor joven entire los vientos y las luces que se expanded
sobre los pararrayos.
Ojos dulces se percben.
He visto reir a los ancianos,
ni un grano de terror,
ni un instrument fatal,
se pasean bajo el sol
o bajo las banderas que dan sombras de colors.
He visto reir al viento joven
que circula entire los irboles.

construye pues el mundo de manera
que nunca mis te falte la belleza >.

Esta ciudad es amable,
no hay una dura espiga entire la sangre,
un atomo de furia
sino la dulzura que unta los ojos de belleza
y transfigura el rostro.
Una comarca resplandeciente la circunda.
( JTe quedards para siempre entire sus lumbres? )

El tiempo huele a virtud
mientras sus enemigos cuerpos
hieden ya en el limpio azul del mediodia.











El guerrero ic6mo es,
d6nde forj6 su p6lvora colerica,
d6nde nutri6 sus ojos con semillas frescas,
en qu6 rama bebi6 luz,
c6mo protegi6 su cuerpo contra tanta muerte?
Nada sabemos de esas cosas
los hombres hechos para el tumulto
de las auroras interiores
o las palabras Ilenas de aromas bebidas en el viento.
Dejemos que el guerrero nos cuente
como forj6 las Haves de la aurora:
< Simplemente teniamos que avanzar hacia el future >.

El fuego arde en las manos,
el soplo azul de luz se reparte para todos los ojos.

< Porque velamos en los umbrales del sol
que vuestro suefio no sea mis
la sombra del perfume de la no vida .












10


LA LLANURA
D.ESPUES DEL ALBA



Abro los ojos avizores a la llanura,
fresco lecho de sonrisa,
ni una sombra letal scbre la hierba,
ni un paso misterioso en el Icve sonido de las aguas,
luz en los dorados lomos de los bueyes,
los ojos reposando en el verde silencio,
el agua dulce en su flexible reino
y las piedras recin lavadas por los suefios,
los arboles azules desnudando su ternura
bajo las estrellas satisfechas.

Ya pas6 el siglo de la p6lvora,
el viento lentamente
se arrulla de pijaros dorados y amarillos,
el sol, el sol como un hombre antiguo
tiende su capa de hermosura
sobre la ternura del crepfisculo.
Vagan lentas hojas de oro
entire las briznas de musicas
y la huella del hombre
sobre el musgo se hace llama.

El gran alado, el que no habit6
nunca las cavernas de las sombras
desnudo bajo el sol vigila las promesas.











Ahora crecerA el arroz bajo el agua
y el past florecera para el hombre,
el mineral que brota, rojo del suefio de la tierra,
la temprana caiia fina y susurrante bajo el viento
darn su voz mis dulce en este invierno.
El aguila que te devora la luz
sera molida y extirpada.

Cantarin entire los Arboles los pajaros
llenos de albas.

El hombre, este pedazo de historic
sera el duefio absolute de tu risa.

Llanura, te digo ha comenzado
a florecer la historic entire tus aguas y tus pastos.

Oh, llamadme, llamadme de nuevo por mi nombre.






















INDICE



1 La Partida para un Nuevo Exilio
Dentro de una Ciudad
Desconocida / 7
2 Viaje y Primera Impresi6n
de la Llanura / 11
3 La Ciudad,
Sus Moradores,
El Muro / 15
4 La Vida en la Ciudad
de Provincia / 19
5 El Paso de las Columnas Invasoras
y la Promesa del Pronto Regreso / 23
6 La Llegada
de los Guerreros / 29
7 La Muerte
de los Mendigos / 35
8 Anuncio
de la Liberaci6n / 37
9 La Ciudad
Recien Nacida / 41
10 La Llanura
Despues del Alba / 45


















































Se termin6 de imprimir
este cuaderno
LA LLANURA,
de Jose Martinez Matos
el dia 1' de julio de 1964.
en la Empresa Consolidada de Artes Grificas
Taller 210-05 "Marcelo Salado".
Lindero Nfim. 1 esquina a Llinis,
en La Habana. Cuba.
Territorio Libre de America.






UNIVERSITY OF FLORIDA

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Ediciones Belic
ha publicado:
Jose Martinez Matos
LA SONRISA DEL PUEBLO PEQUERO
Cuademos Gir6n, N9 1
Carlos Galindo Lena
SER EN EL TIEMPO
Cuadernos Gir6n, N9 2
Otto Fern6ndez
LOS DIAS REPARTIDOS
Serie Leva, N9 1
Artemio Fern6ndez Padr6n
SUEFIO Y VIGILIA
Serie Leva, N9 2
Adigio Benitez
ELEGIA A MANUEL ASCUNCE
Ediciones Especiales Belic, N9 1
Carlos Galindo Lena
HABLO DE TIERRA CONOCIDA
Colecci6n Benthos, N9 1
Jos6 Martinez Matos
LA LLANURA
Colecci6n Benthos, N9 2












I







































Ediciones
BELIC




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