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HIDE
 Title Page
 Dedication
 En la red del ensueno
 Futuro
 ¿En que mes vendra?
 Su retrato
 La palabra
 La respuesta
 La morada del hijo
 Poema de un dia
 Poema de las horas inutiles
 El eco de su voz
 Los tres regalos
 Cancion de cuna para el nino que...
 Back Matter
 Index














Group Title: Ofrenda al hijo soñado
Title: Ofrenda al hijo soñado
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 Material Information
Title: Ofrenda al hijo soñado doce poemas de ternura
Series Title: Ofrenda al hijo son~ado
Physical Description: 69 p. : ; 25 cm.
Language: Spanish
Creator: Iñiguez, Dalia
Publisher: s.n.
s.n.
Place of Publication: Santiago
Publication Date: 1937
 Subjects
Genre: non-fiction   ( marcgt )
Spatial Coverage: Chile
 Notes
Statement of Responsibility: Dalia Iñiguez.
 Record Information
Bibliographic ID: UF00078397
Volume ID: VID00001
Source Institution: University of Florida
Holding Location: University of Florida
Rights Management: All rights reserved by the source institution and holding location.
Resource Identifier: ltuf - AFG6153
oclc - 03943360
alephbibnum - 001081171

Table of Contents
    Title Page
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    Dedication
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    En la red del ensueno
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    Futuro
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    ¿En que mes vendra?
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    Su retrato
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    La palabra
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    La respuesta
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    La morada del hijo
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    Poema de un dia
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    Poema de las horas inutiles
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    El eco de su voz
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    Los tres regalos
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    Cancion de cuna para el nino que vendra
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    Back Matter
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    Index
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Full Text



DALIA INIGUEZ


OFRENDA

AL

HIJO SONADO


Doce poemas de ternura


SANTIAGO


1937


CHILE



















DEDICATORIA:





Para ti, que habrds de regalarme el hijo que he soiado.















EN LA RED DEL ENSUENO


















T ODO el oro del mundo se diluyc en el cielo aquella
tarde. Me ceiiste por el talle a tu escultura, y comenzo la
sinfonia de nuestros besos.
Junto a un muro blanquecino donde el musgo habia
puesto su matiz de esperanza, nos detuvimos un instant, y florecie-
ron en tu boca, entonces, esas palabras que ban pronunciado todos
los labios de los hombres; que han palpitado en todos los corazones
9








humanos y que vibran con una armonia distinta en el oddo de
todos los que aman.
La araia del ensueio comenzo a tejer su tela del future. Nues-
tras palabras fueron bordando en hermosisimos arabescos todas las
,etapas por donde debia pasar nuestro amor, hasta que vimos apa-
recer prendido en la red maravillosa un capullo apretado, esperanza
de una corolla en plenitud. Era la imagen del hijo so ado.
Se extinguio la ilamarada de la tarde, y antes que apareciera
bordada en la red la amenaza de nuestra primera arruga, nos
abraz6 la noche que venia cargada de luceros.















FUTURE
























ACE seis anos que te espero, y se que tardaras auin en
Uegar hasta mis brazos. iSon tus pies tan pequenos, y es
jtan largo el camino que te conducira hasta mil
Hace seis aios que te espero, y aun no ha legado el
codiciado moment de cantarte la cancion de cuna que Ulevo pren-
dida entire mis labios. Hace seis a;os que te espero, y estoy segura

13










de que algun dia te sentir6 medir el camino que te aproximara a
mi corazon.
Mis manos serin de seda, para que no te lastimen mis caricias;
serA mas tenue mi voz para arrullarte, entibiare mi beso, para que
no deje huella sobre el terciopelo de tus mejillas y apagar, los la-
tidos de mi corazon, para que al inclinar tu cabeza sobre mi pecho,
su apresurado ritmo, no altere la serenidad del sueio initial
de tu vida.
Mi debil naturaleza de mujer, tan acobardada ante el dolor,
sabra resistir, heroicamente, el dolor que me anunciara tu llegada.
Dos frutos en saz6n encontraras en mi pecho, que te aliviaran
la fatiga de tu peregrinaje.
Las notas disonantes de tu llanto primero, se quedarAn vibrando
para siempre en el pentagrama de mi existencia.
Me adornaris el pecho con tus lagrimas, y en el lado derecho
me florecera un nuevo corazon.














ZEN QUE MES


VENDRA?
























N que mes, Se;or,
llegara a mis brazos el hijo que espero?
Lo traera escondido la luna de enero?
f iO lo traera Momo en una linda cesta,
tejida con cintas de su alegre fiesta?
No quiero que marzo lo traiga en sus dias:
el viento en cuaresma, lo despeinarla.

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Tampoco quisiera que abril lo trajera:
es much la lluvia, le dara tristeza.
iQue lo traiga mayo, como a mi me trajo!
iQue una rama verde traiga entire sus manos!
iQue florezcan rosas en todos los prados!
iQue todos los rios entonen su canto!
iY que Primavera me lo traiga en brazos!
iQue lo traiga junio en un claro dia
y un juguete raro le ofrezca la brisa!
iQue lo traiga julio con su sol radiante,
envuelto en el oro de una clara tarde!
iQue agosto lo haga brotar de una fuente:
para su piel final, el sol sera fuerte!
iLo traera septiembre arropado en nubes?
ZO tal vez octubre dorara una cuna
con hojas caldas de las ramas secas,
y lo traera en ellas al comps del viento?
No quiero que el niio llegue a mi en noviembre:
noviembre es muy triste, es mes de la muerte.
Mi corazon dice que vendra en diciembre,










una estrella grande me dara las senas,
traera una guirnalda de flores de Pascua
cenida a sus scenes,
y en su cuerpo blanco, que estara desnudo,
tejeran mis labios encajes de besos.















SU RETRATO




















AQUELLA noche, una luna redonda dejaba caer su
mancha de luz sobre el negro ropaje del mar.
Fije mis ojos en la 0 plateada de la noche, y en
ella surgio tu retrato. Y te vi sonreir con una risa blan-
ca, y vi tus rizos que fueron robados a la sombra, y vi tu cuerpo
que era un modelado de Fidias con la blancura de una magnolia
en embrion, y vi los jazmines de tus pies y tus manos, y tus
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labios como un rojo p&talo herido, y tus ojos que eran como dos
llamas negras.
Recuerdo que invent un nombre para llamarte; pero me lo
arrebato la brisa de los labios. Y cuando quise extender mis brazos
para estrecharte, la funa cansada de adornar el cielo, se cay6
en el mar.
















LA PALABRA


























U NA carta vereis esta noche en mi ventana, bondadosos
Reyes Magos; una carta muy breve, con un pedido
grande.
Yo quiero una palabra, bondadosos Reyes Magos, que
aun no se haya escrito, ni se haya pronunciado. Una palabra nue-
va que acaricie el oldo, una breve palabra que sea como un trino,
que suene como un arpa.

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Yo quiero una palabra para llamar al hijo que me vendra una
tarde, y que sea distinta a las otras palabras que han rozado los
labios de todas las madres.
Tal vez el viento pueda deciros la palabra, o la canten los pa-
jaros en alegre fermata; tal vez la traiga el mar entire su espuma
suave, o tal vez una flor al quitarse el ropaje. Tal vez la iluvia sea
como una lira grande y la traiga apresada en sus cuerdas de plata.
MaAana tempranito, cuando despierte el alba, estare en la ven-
tana buscando la palabra.
Cuando abri los cristales a la hora del alba, sobre un blanco
p'talo engarz* el rocio la luz de una lgrima. Era la initial de
aquella palabra, pero fue corta la noche para terminarla.
















LA RESPUESTA























la Virgen de la tez morena, llegue una tarde, Ilevando
en mi alma una interrogacion. Le conte mis desvelos, le
Aconte la agonia de estos dos brazos mios, que se obstinan
en abrazarlo todo, esperando el moment de estrechar al
hijo que algun dia ha de venir. Le conte la inquietud de mis labios
j6venes, que ensayan noche y dia el beso perfect que he de deposi-
tar en la frente de ese hijo que me concederi la vida.

3'








Por mis labios se desliz6 esta oracion: eSeAora de la morena
faz, iconcedeme la gracia de una respuesta que devuelva a mi espi-
ritu su perdida serenicad! T1, que tienes el powder inmenso de
atisbar el future de los series, dime si algun dla he de ver aparecer
en el camino que recorro, la flor que tantas veces te he pedido.
cInicia una sonrisa, haz que el viento desvie las llamas que te
iluminan, apaga el fulgor de las joyas que te adornan; acentua el
aroma de las flores que te perfuman, y yo sabre encontrar, en una
de esas seas, tu respuestaD.
Entonces, una rosa blanca que lucia su hermosura a los pies de
la Virgen de la morena faz, silenciosamente vertio su llanto de pg-
talos sobre el altar.















LA MORADA DEL HIJO
























L LEGA pronto, lijo mio, no le falta un detalle a la regia
morada que te acogera. Sera todo tan suave, que ni sospe-
Lchar"s las penas y angustias que la vida trae.
Llega pronto, hijo mio. Una nube dorada alfombrara
la estancia que te espera ya. He recortado la superficie de dos
lagos serenos, y he formado con ellos las paredes que, a tu paso,
retrataran tu faz.
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Me di6 el arco iris sus siete colors, y caprichosamente los he
entretejido para adornar el lecho done reposaras. El canario ha
aprendido un nuevo trino y las flores de encendidas corolas
te perfumaran. Con piel de duraznos, te hare unos juguetes: un
osito Ambar, un gato montes, un leon mansito y un perrito fiel.
Ven pronto, bijo mio, ya todo te espera. Si tardas, la nube
dorada se desvanecera, se enturbiaran los lagos, el bello arco iris
se pondra a Uorar y el canario, cansado de regular trinos, enmu-
decer,. iHasta los juguetes de piel de duraznos, silenciosamente se
destrozaran!
Pero... no apresures tu paso, hijo mio: es duro el camino y te
fatigaris. Llega a mis brazos, cuando Dios te envie, que siempre un
regazo tibio encontraras. Bien se que si tardas no hallaras ni nu-
bes, ni lagos ni trinos, y que la morada que te he preparado en
ruinas estara. Pero habra otra casa que tendras dispuesta y al sen-
tir tu llegada se estremecera. Esa casa plena de amor y ternura mi
corazon sera.















POEMA DE UN DIA
























I


OY vino la manana
de esperanza vestida,
con diadema de soles
y sandalia florida.

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Hoy vino la manana,
luciendo sus violetas,
mirandose en las linfas,
igual que las coquetas.


Hoy vino la manana
embriagada con trinos,
Iaciendo encajes de oro
por los verdes caminos.


Esmalt6 la maiana
con plumaje los cielos,
en un vuelo de garzas
como niveos panuelos.


Pastoreando sus nubes
hoy vino la manana
con un rumor de esquilas
y una voz de campana.









Como un zafiro claro
hoy vino la manana,
envuelta en el estucle
de una nube temprana.


Hoy vino la manana,
pero no te ha traldo,
ique alborozo tendria
si tu hubieras venidol





II


HA Ilegado la tarde
dorando las colinas,
se mecen en sus tallos
las rubias clavellinas.









Ha Ilegado la tarde
luciendo su acuarela,
reflejando en el agua
su cromatica estela.


Ha llegado la tarde
como un regio topacio,
vertiendo luz dorada
en el lumpido espacio.


Ha Ilegado la tarde
con musica en las ramas,
en una danza de oro
se lucen las retamas.


Ha llegado la tarde
con sueios escondidos,
y se duermen las flores
y se llenan los nidos.









Ha llegado la tarde
trayendo al sol herido,
una negra mortaja
la noche le ha ofrecido.


Ha llegado la tarde
y tampoco has venido.
iQue feliz estaria
si te iubiera traido!




III


H A llegado la noche
asesinando trinos,
enlutando las ramas,
sombreando los caminos.









Ha llegado la noche
con su broche prendido,
y un cortejo de luces
a un tiempo se ha encendido


Ha Ilegado la noche
con sus sombras alejas
y florecen idilios
junto a todas las rejas.


Ha llegado la noche
con su traje estampado,
gui;ando sus mil ojos,
esta el cielo estrellado.


Ha llegado la noche
con su llanto de estrellas,
con su negra sonrisa,
con sus platas mas bellas.









Ha llegado la noche
como tn onix inmenso,
con la luna incrustada
en su negror intense.


Ha 11egado la noche
pero tui no has llegado,
ien el negro camino
tal vez te has extraviado!















POEMA DE LAS HORAS INUTILES
























LA sunas vino sola
envuelta en negro manto,
con una voz sombrla
le regale su canto.
+9










Las edoss vinieron juntas;
tocando sus campanas
de la esfera de oro
saltaron las hermanas.


Tres ligrimas enormes
el reloj La llorado
y en la estancia en penumbra
su dolor Lan volcado.


Dos parejas sonoras
el silencio ban quebrado
y en su lecho de sombras
las dos se ban acostado.


Han llegado las scincoD
despertando a las aves,
coloreando a las nubes
con los tons mas saves.









Las seis9 aparecieron
montadas a caballo,
y horado la maiana
el cantico de un gallo.


Y legaron las esiete)
con el sol en los brazos
levantando a los hombres
de sus tibios regazos.


Han venido las cocho8
por el cesped, bailando;
por el agua del rio,
el sol va retozando.


Han sonado las tnueves
en la iglesia cercana;
se le ha quitado el sueio
a la bella manana.










Una canciun muy breve
el reloj ha cantado,
un canto de diez notas
de su esfera ha brotado.


Con un lenguaje raro
el reloj se ha expresado.
Con once palabritas
la hora me ha anunciado.


Y Ilegaron las doce
con sus doce campanas.
Cada dia a esta hora
se mueren las mananas.


(Toda la noche, en vela,
esperandote he estado.
iLas horas no han querido
traerte hasta mi lado!









Dios me dira al oldo
la hora deseada
y otra estrella de oriented
me anunciarA tu entrada).




aa p -,ae c~f".- ^ "


EL ECO DE SU VOZ



















S IENTO envidia de todo, Senor: Del rosal retouado, de
las ramas cargadas de frutos, de los nidos con musica y de
todo ser capaz de crear una vida nueva.
Siento pena, Senor, de los campos esteriles, del arbol
marclito, de las piedras, del polvo y de todo lo que no fructifica.
Siento pena de mi misma, Seior; de mis pobres ojos desvelados,
de mis labios adoloridos por ensayar tanto el mis suave de todos
-7









los besos; de mis manos cansadas de prodigar caricias imaginarias, y
de este pobre cuerpo mio que no La sentido ais el infiito goce de
concebir esa vida nueva que habra de completar la dicha de mi
existencia.
iSiento pena, Seior, de mis veinticinco aios infecundos!
No niegues, Senor, a mi plenitud, la prolongaci6n de mi propia
vida, el desdoblamiento de mi alma y de mi cuerpo.
No me niegues, Seior, la luz de esos ojos que serin iguales a
los mios, ni el terciopelo de esas manos que tendran exactamente la
forma de estas que se elevan hasta ti en el ruego mis devoto.
No me niegues, Seior, el placer de acariciar sus cabellos, morenos,
como los mios, ni el dise7o de sus labios, que han de ser identicos
a estos que pronuncian ahora tu nombre tan fervorosamente.
No niegues a este corazon mio el placer de dictar sus latidos a
su corazon peque7o, y deja que de mis labios se desprenda la can-
ci6n de cuna que tengo prisionera.
Deja que germine mi maternidad en potencia, para que en mis
oldos resuenen las nuevas armonias de sus llantos sus risas.
Haz que mi vida joven modele otra diminuta vida, y dejame
sentir el goce eunico, de que me Ulamen imadre!


~"~+~Brs~~aq~C~as lTV~









El dia en que escuche su palabra primera sera cada uno de mis
poros un oido invisible, y todo mi cuerpo se convertirl en una gi-
gantesca caja de resonancia.
Cuando por vez primera sus labios me reclamen, me parecera
sentir en su voz el eco de la mia; entonces, mientras en la pincelada
roja de sus labios florece una sonrisa, habri un nudo de emocion en
mi garganta y un brillo impreciso en mis pupilas.













LOS TRES REGALOS
























HOY me ban regalado la media de tus pies pequenos.
Dos botitas de oro como dos estuches guardaran el tesoro
de tus plants de seda. Dos botitas de oro te preservaran
del frio, y con ellas recorreras el camino de mi cuerpo. Y
te subiras a las colinas de mis hombros, te mecerls en la hamaca de
mis brazos, agitaras tus piececitos rubios en el aire y pareceran tus
botitas de oro dos espigas danzando al conjuro del viento.
C3









Para tus labios me regalaron plata. Una cucharita rutilante y
pequeia endulzara la fresca corola de tu boca y te llevara el
suave manjar de mis besos.
El petalo plateado de tu cucharita rutilante y pequea Ue-
vari a tus labios el zumo de las fresas, el jugo dorado de las
mandarinas y la came perfumada de las rosas.
Tendras oro para tus pies, plata para tus labios y el re-
galo de mis besos, que prendere como flores, entire la morena
fronda de tus cabellos.














CANCION DE CUNA PARA EL NINO
QUE VENDRA
































LANCO jazmincito
que florec! yo,
cuando entire mis ramas
se enred6 el Amor.

67










Cierra tus ojitos,
que ya se fue el sol
como un rubi grande,
como una gran flor.


El viento cansado
de jugar con ramas,
se qued6 dormido
oyendo a las ranas.


El sapito verde
y el grillito gris,
cantando a dos voces
velaran por ti.


Y vendra la luna
con veinte luceros,
a ponerle ronda
de luz a tus sue;os.









bormira a tu lado
tu osito de felpa,
tu raton Mikito,
tu corneta nueva.


iQue cuento prefieres,
jazmincito tierno?
El1 del perro enano?
MEl del mono bueno?


Duermete, cari~o,
pequenita flor,
que un angel muy bello
mandara el Sejor.


Blanco jazmincito
pequenita flor,
dormido pareces
el Ninito Dios.






























De
este libro
se han firado
especialmente dos-
cientos eiemplares en Papel
plume holand6s, numerados del
1 el 200, y 800 ejemplares numerados
del 201 al 1.000 en papel pluma national.




Se acab6 de imprimir esfe libro en los falleres
Iipogr6ficos "Nescimenfo" a los siete
dies del mes de Marzo del ano
de mil novecienfos freinfa
y siele en la ciudad
de Santiago
de Chi-
le.
















INDICE





Pig.
En la red del ensueso ........................... 7
Futuro ......................................... 11
En que mes vendra............................... 15
Su retrato ...................................... 21
L a palabra..................................... 25
L a respuesta..................................... 29
La morada del hijo.............. ............ 33
Poema de un dia. ............................... 37
Poema de las horas initiles...................... 47
El eco de su vo ............................... 55
Los trees regalos ................................ 61
Canci6n de cuna para el n;io que vendrai........... 65




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