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HIDE
 Front Cover
 Title Page
 Foreword
 Dedication
 El amor en el tropico
 El tropico civilizado
 Clara Lair y su obra
 El amor en su libro y los tres...






Title: Arras de Cristal y Clara Lair
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 Material Information
Title: Arras de Cristal y Clara Lair
Series Title: Arras de Cristal y Clara Lair
Physical Description: 1 v. (unpaged) : ports. ; 21 cm.
Language: Spanish
Creator: Cuchi Coll, Isabel, 1904-
Publisher: Cromos
Place of Publication: Trijillo, Republica Dominicana
Publication Date: 1938
 Subjects
Genre: non-fiction   ( marcgt )
Spatial Coverage: Dominican Republic
 Notes
Statement of Responsibility: por Isabel Cuchi Coll.
 Record Information
Bibliographic ID: UF00078387
Volume ID: VID00001
Source Institution: University of Florida
Holding Location: University of Florida
Rights Management: All rights reserved by the source institution and holding location.
Resource Identifier: ltuf - AAF6817
oclc - 00666050
alephbibnum - 000051935

Table of Contents
    Front Cover
        Front Cover 1
        Front Cover 2
    Title Page
        Page 1
        Page 2
    Foreword
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    Dedication
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    El amor en el tropico
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    El tropico civilizado
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    Clara Lair y su obra
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    El amor en su libro y los tres hombres de sus versos
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EDITORIAL,

Biblioteca de Autores Puertorriquefos Inc.

COOPEKiE a la realizaci6n de una gran obra de cultural
puertorriqutfla.
SUSCRIBASE alas publicaciones de la Biblioteca de
Autores Puertorriquefos, Inc.
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Biblioteca de Autores Puertorriquefios, Inc.
Apartado de Correos 522,
San Juan, P. B.

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blioteca, con derecho a recibir sus publicaciones durante el
afo 1938.39 Q..'Q 4 entendido que no recibird mas de cinco
libros al ano y que ninguno costari mas de un d6lar.

Nombre

Direcci6n
U. Em I





Arras
de
Cristal


-yClara
3"Lair


por


Isaibel
C(o lchii
E-EA D C,-


C.-tictac 'Ir-uji lo,"
Olstrito de Santo Oomingo,
Republioa Dominicana
1938.




























MIGUEL ANGEL GARCIA MENO-Z
Prest .iente de la C&mara de Represententes y
Autor del sigutente pr6logo que aparece en
"ARRAS DE CRISTAL".


PORTICO

Quien al conjuro tiatineante del bello titulo de este
libro, --es decir, 6bolo fragil y
cindido. cantarina fruici6n, fina bisuteria, evocaci6n su-
til de compases triunfales aromados de naranjos-haya
llegado hasta aqui, hasta este p6rtico, de paso hacia el
secret de las piginas que siguen, en busca de la prome-
tida sensaci6n placentera, peregrino de la emoci6n lim-
pida y dulce; quien al rumor de agua de un nombre ven-







ga con sus labios secos tras la linfa pura de la anuncia-
da fuente, bien que debe desde ahora desandar su cami-
no y olvidarse, que acaso jams, desde que la biblica
Noemi quiso llorando llamarse Sarah, se escondi6 tanto
dolor bajo la aparente alegria de unas alegres palabras
que ninguna raz6n tuvieron para juntarse.

Porque a tiempo os lo anuncio: este que vais a re-
correr no es el sendero de la ilusi6n florida, que abri6
estremecida de presentimientos inefables por entire arria-
tes de zinias y de rosas la joven caravana de todos los
que tuvieron un suefio que sonar, una estrella en el cielo
que seguir alucinado, una tibia cita que ir tremulos a
cumplir a los pies del blanco milagro de Afrodita des-
nuda. Si cant6 la alondra, si hubo rosicler de alborada
en el paisaje, si cruz6 fugaz un cendal que pareci6 de
hada, si se escuch6 una voz de esperanza, si cay6 de lo
alto la bendici6n del buen Dios, no fue ciertamente so-
bre las tierras desoladas, tristes, oscuras y tremendas
que vais a ollar con vuestra plant.

Caminante, 6sto te digo: si el dolor te arredra, si las
fibras de tu ser se desgarran al soplo del verbo encendi-
do de sufrimientos cruentos, detente y vuelvete. Sacu-
de sin dar un paso mAs el polvo de tus sandalias.

Estas que te ofrecen su borroso horizonte son las
tierras volcinicas del espiritu; 6stos son los secos eriales
de la vida; 6stas son las negras selvas hondas, de palpi-
taci6n misteriosa, de murmullo sordo y difuso, en cuya
apretada urdimbre se qued6 sin penetrar hasta el hu-
mus de las raices el parpadear de las estrellas; mundo
desigual desfigurado; mutilado mundo de quejidd y he-
catombe. Lo que en 61 pudo haber de campifia verde,
lo aplast6 bajo el filo de las rocas una violent sacudida
geol6gica, lo que pudo haber de trino en sus ramas, lo







estrangul6 el frio anillo de hierro de la serpiente. lo que
se perfil6 como remanso, lo destruy6 con su lItigo de
espuma el furor del oleaje; y el cielo que se tendi6 glo-
riosamente azul arde en una cArdena crucifixion de re-
Iampagos Hasta el gozo, hasta la risa, hasta el beso,
hasta lo que pretend ser euforia y frenesi lo hallards
mojado de amargor de lagrimas, con sabor a refugio in-
quieto descubierto en la huida loca; lo veras como una
iltima aspiraci6n frustada, como el patetico esfuerzo de
la mariposa que atravesado el pecho ain llena el aire de
polvillo de oro en el postrer batir de sus alas ag6nicas.

En este cosmos de pesadilla, residue product de
una catastrofe gigantesca, resultaria pueril preguntar por
un ritmo, que no lo tuvo el torrente; ni por una media,
que no la tuvo el salto de la cantera; ni por una secuen-
cia, una raz6n, una 16gica, una pauta. Aqui tienes sola-
mente ante ti la belleza, la belleza terrible, la belleza
desconcertante, la belleza pavorosa del dolor, la belleza
atrabiliaria, retadora, mayestatica, imponente del dolor
que se retuerce, se despedaza y resurge y llora y canta.
Asi, en el silencio de 6sta soledad inmensa, sentiras de
repente un grito; y en la negrura impenetrable de esta
noche sin fin te cegara de sutbito las pupilas un fulgor
de Ilamarada. Es la fuerza avasalladora del dolor que
alza su protest al cielo; es el dolor que arde sobre su
lecho de cenizas, entire las rojas lenguas de fuego de su
hoguera eterna.

Peregrino de la emoci6n, caminante que te has de-
tenido un moment en el umbral de 6ste p6rtico; prepa-
ra todas las reserves de tu espiritu y toda la fuerza de
tu coraz6n para que conserves el alma serena cuando
ventures la curiosidad de tus pasos por estos parajes
retadores.







Porque te doy, martirizada y sangrando, espantada
*y convulsa, sollozante e impaciente el alma herida de
una mujer......Mujer de hondo sentir; mujer que con-
sigue la belleza desnuda en la expresi6n; taumaturga
mujer tras cuyos versos palpita inconfundible un talent
rebelde con matices de himalaya espiritual...........

MIGUEL A. GARCIA MENDEZ.

Nov. 1937.























Is








TRIBUTE:

todes las mujeres que hasta
por humor de razes o de espiril

LA AUTORd


,ABEL CUCHI COLL


0;'


mi lie-
tu......

\A. .


Pars
guen


















EL AMOR EN EL TROPICOo







(iAllg afuera es la luna y el murmullo del mar
en la fragua del tr6pico brillnndo por quemar!
iAllW afuern es la esencia-veneno del jardin.
y los p6rfidos astros
avivando, encendiendo azabachp, alabastros
en care negra y blanca: la caldera sin fin
del tr6pico.
trasmutando los cuerpos al corto cielo er6tico....!)

Duerme, mi niflo grande; duerme, mi nifo fuerte;
que eljuego del amor rinde como la muerte.

LULLABY MAYOR--CLARA LAIR.


La novela, el cuento, la leyenda, la pelicula.....
Todo lo que literature y arte crearon para trasmitir la
expresi6n humana a travys de los tiempos, han encendi-
do junto al Amor en los paises tropicales "ascuas peren-
nes de pasi6n y misterio....

Puffales y rosas, serenatas y anatemas, tormentas y
rayos de lnna, formaron comunmente el marco literario
y artistic del amor tropical, especialmente para las is-
las que el mar rodea y bate....

Los habitantes de esas islas acogieron la reproduc-
ci6n romAntica de sus problems y costumbres con son
risa esc6ptica a veces, otras, con suspiro nostAlgico.

Con suspiro nostAlgico ... porque es bello todo eso;
bello, y sobre todo, extraordinario.

En un muudo asfixiado por el materialismo y el in-
dustrialismo quedaba el amor en ios tr6picos como un
simbolo rodeado de los elements y las cosas que las
gentes creen emocionantes y bellas....







Puerto Rico, isla del mar Caribe, con una historic
atada a la conquista y la civilizaci6n espaniolas de cua-
trocientos afios, y a la civilizaci6n norteamericana de
cuarenta, no escape a la sugestiva leyenda del amor tro-
pical literario y artistic, entire palmas, serenatas,
pufiales y luna....

amor de novela
amor de pelicula
amor primitive
amor mitad medieval.


















EL TROPICO CIVILIZADO.







iOh tr6pico! i Deja siempre la palma ante el mar!
Mientras marullo y nubes chocan en el pleamar......
Mientras la ronda Idbrica mi gato hace al azar...
iQue mis brazos vacios sean como el desvelo
de una palma de mar que se rasga hacia el cielo.....!

Nocturno-Tr6pico-CLARA LAIR:



La verdad es que en la isla, tropical por excelencia,
batida sin reposo por el mar, pr6diga en rosas y palmas
y opulenta en luna, el amor es aparentemente como en
cualquier sitio civilizado o a medio civilizar del orbe.

La clase alta ama. Se casa. Tiene hijos. La clase
baja ama, se casa o no . y tiene hijos. Junto al Amor
velan la religion, con su brdjula de moral cristiana, y la
economic, con su reloj matematico inalterable.

La atracci6n biol6gico-sentimental de los sexos, ru.
da en una clase, mas o menos refinada en la otra, sigue,
al parecer, en esta parte del tr6pico, el mismo rumbo
que encualquier sitio del universe, de pauta y tonalida-
des similares o parecidas.


















CLARA LAIR Y SU OBRA.







De abolengo espafol, educada en las escuelas ame-
ricanas del pals, Clara Lair en su libro cArras de Cris-
tal quiere revelar el conflict del amor en esta parte del
tr6pico civilizado, entire los elements verdad de la isla.
La naturaleza no es en sus versos un adorno o una
bambalina: es una tentaci6n. La tragedia surge espon-
taneamente, entire la ansiedad emotional y la mezcla del
ambiente y de la raza, y el control civilizado-social del
ambiente y la tradici6n de la raza.
Los versos de Clara Lair ban tocado un punto vela-
do y sensible. En ascension literaria sorprendentemen-
te breve, sus poemas de amor recogen hoy el elogio in-
telectual de la critical y la acogida sentimental del cora.
z6n femenino.
Analicemos la mujer que produce esta obra: sin cpo-
seO, sin aristocracia artificial si bien de apariencia com-
plicada, sin posici6n estudiada, sin siquiera un analisis
de ella misma, femenina sin complejidad, sometida por
complete al Hombre.
Este sometimiento al Hombre, que. se ve en todos y
en cada uno de sus poemas hasta en aquellos por don-
de cruza una rafaga de soberbia o en donde existe una
frase de rebeldia, no excluye de los versos de Clara Lair
la modernidad femenina: modernidad, no obstante que
en ningiin moment refleja sino el sexo normal con sus
impulses de pasi6n, celos, amargura, hastio, dominados
a veces por el analisis del intelecto.
Este sometimiento al Hombre es (parad6gico pare-
ce) el exito fundamental de sus versos en el sentir feme-
nino. Sometimiento que toma a veces la forma de pro-
testa y anatema para caer enseguida en el quejido del va-
cio: de la vida sin amor, o en el refugio del nuevo amor i-
maginado... El triunfo de los versos de Cla% a Lair, prue-
ba la aserci6n en que son acordes poetas, fil6sofos, bi6lo-
gos y psic6logos: el amor es la base de la vida de la mu-
jer, y fuera de esa base, la vida de la mujer es ruina.

















EL AMOR EN SU LIBRO

Los teyres e ss vse
Los tres aosibres de ~ s ver os







Exaltadas por los versos mas dramaticos que regis-
tra la poesia femenina puertorriquefia, desfilan por las
piginas del libro cArras de Cristal> las figures elusivas
en realidad, dominates en imaginaci6n, de tres hom-
bres: PETRONIO, PARDO ADONIS, y el hombre
brusco y tosco del poema PERDON. El del poema 4IMPRONTU>:

ciEspaflol de America!
iIndoespafiol!
iFruto pardo y velloso de la selva y el sol!
Tu, que tienes la tara quimerica
de llevar al triunfo el nombre que no es tuyo:
irompe en ola este torpe murmullo
de mi inquietud hist4rica! ....

solamente recibe de la poetisa un gesto de manos ex-
tendidas hacia la emoci6n.

cDON JUAN)
cLlegaste al fin......ya muerta mi ternura....
llegaste frfo, cinico, fatal.... >

podria ser cualquiera de estos tres hombres, en su
distinta categoria personal y social, PETRONIO acaso;
asi podria serlo tambien el amado del poema (FRIVO-
LIDAD,:


y el cnifio grande y fuerte> del LULLABY MAYOR.

Estos hombres viven, respiran, alientan, los senti-
mos pulular en nuestro ambiente.

Son tipos sellados en nuestros paises tropicales, brd-
julas de las psiquis femenina.







No son hombres imagioarios y metaf6ricos, que han
de traer o negar a ia mujer la felicidad aromada de aza-
har del noviazgo y el matrimonio perfect. A la ver-
dad, el amado de los versos de Clara Lair es lo que lla-
man las mujeres (el hombre malo>, y sinembargo mu-
chas desprecian bre maloi. El amado de los versos de Clara Lair es
futrte y blando, valiente y d6bil, impetuoso y falso. Es
el hombre que abunda en los tr6picos, en las Antillas,
en Hispanoamerica.











PETRONIO.

(A ALFONSO LASTRA CHARRIEZ)

Mejor que en el rosal
la rosa estaba en su ojal ..
Y era amante
de todo lo precioso, de todo lo brillante....
Sus ojos eran s61o para el matiz subido,
para la flor abierta, para el metal bruflido....
Y su amor,
para la pompa roja en cardeno esplendor....

Habia en e1 un ansia amorfa de poscerlo todo;
el palacio de marmol, el estanque de lodo,
la mujer superfina y la hembra rumiante;
la emoci6n exquisite, la sensaci6n asqueante....
Y porque era bello, y fuerte, y afortunado,
era querido por lo que otro hubiera sido odiado.

Yo lo encontr4 en mi via oboecado y perdido;
enfermo de un mal raro que nadie ha padecido:
salpicando de cieno las rosas y angustiado
de ver luego que el cieno las rosas ha manchado....
Atropellando el bien y contrito del mal.
Con impulso de rayo y choque de cristal!

Por 61 quise el milagro de encender la tiniebla;
de emblanquecer el cuervo, de alquitarar la niebla ...
Por 61 hice el esfuerzo de estrujar el gusano
que.habia en su alma de loto.... iy me mordi6.1a mano!


( -pags. 77-78)







Fascinante y peligroso, sentimental y libertino, ar-
bitro de elegancia externa como el legendario romano
de quien toma el nombre, PETRONIO es la condensa-
ci6n del tipo social masculine de muchos espafioles de
la clase alta nacidos en Am6rica. Mis alli de esa ele-
gancia externa, con que atrae sexualmente en el disimu-
lo refinado de su clase, PETRONIO es ademas un tipo
que se arraiga en las ramas de la vida de los paises his-
panoamericanos, un tipo de casta, de hAbitos, de idiosin-
cracias generals y ancestrales.

Su ambici6n llega mAs alli del simple amor biol6
gico de los sexos. Es el conquistador desorientado, fun-
cionando en un circulo artificioso en el que naci6 y del
que no tiene valor ni energia para salir.

Su Donjuanismo tiene reproche; el reproche que
proviene de su educaci6n cristiana. El viejo aforismo
de nuestra raza de que en amor la mujer es quien pier-
de y no el hombre, tiene un simbolo en PETRONIO,
poema que saltarA por encima de nuestro mar a tierras
y gentes que nos son parecidas. PETRONIO es el
hombre; 61 mancha o limpia; 61 es duefio de salpicar de
cieno las rosas y duefio de angustiarse o no por ello.
PETRONIO es, ademAs, irredimible. Las mujeres
aman tanto su perversion como la lloran. Es un maes-
tro en el arte intrigante del sexo. Por eso, cuando la
poetisa en la iltima estrofa clama:

que habia en su alma de loto.... iy me mordi6 la mano!....

PETRONIO, fiel a su norma de 6xito, ha rechazado
todo aquello que tendia a arrebatarselo.








PARDO ADONIS
(IN MEMORIAN)

De la uva exhaust de mis cinco sentidos exprimo
en tu honor, pardo Adonis, 6sta gota de vino ...
iVino de tedio into!
iHincha a solas el rio seco de mi instinto!
iHincha y suelta mi rio hacia el bosque perdido
de lo desconocido!

El dia, pardo Adonis, donde mi tedio estanco,
es todo blanco......
iTedio de la blancura, del color sin color....!
iPor tu cuerpo y la noche, de mis ojos lo arranco!
i Mis ojos quieren sombra!
i Mis ojos quieren triste resplandor!
Mi pena quiere alfombra
y cortinaje negro....
Mi pena quiere frente a si el allegro
de miscars de tu reir sin fondo....
iTu risa, flor de hiel!
De mi guards, la raza, fugitive me escondo,
y un extasis mi alma a tu cuerpo le roba....
Extasis hondo
de selva de caoba, de canela, de miel......

De la uva exhaust de mis cinco sentidos exprimo
en tu honor, Pardo Adonis, esta gota de vino....
iMi orgullo rancio en 61 te doy!
Td.. que quisieras ser lo que yo soy:
ino adviertes de mi estrella el menoscabo?
Td.... que fuiste mi esclavo:
Ino palpas la carcoma de mi raza?
Td.... a quien yo quem6 la piel y di mordaza...
ino gozas en el rictus de mi alma quebrandose,
el espasmo salvaje de tu alma vengindose?


(Arras de Cristal--pags.-41-42)







La tentaci6n de la figure extrafia, dolorosamente
verdad en nuestros ambientes del tr6pico, de PARDO
ADONIS, se descoyunta sin realizaci6n cierta del ele-
mento-hombre en el resto de los poemas.

Bajo el titulo de PARDO ADONIS, Clara Lair es
cribe un . PARDO ADONIS ha muer-
to. Las mujeres que se exalten calladamente a las fra-
ses m6rbidamente sensuales del poema, no podrAn fijar
el curioso cquien es) entire los puertorriquefios de la in-
dole del hermoso mestizo. PARDO ADONIS ha muer-
to. Pero el problema que envuelve, la tentaci6o que
inicia desde el poema cANGUS'TIA en su verso sigi-
loso:

((Y el hombre de la esquina, ojitorvo y moreno,
.... que no mira a mis ojos y que mira a mi seno;
Que masculla entire dientes una frase lasciva
cuando paso a su lado, desdefiosa y altiva....)

(cAngustia---Arras de Cristal, pag. 35)


habri muerto con 61?











PERDON


Yo nunca me ref cuando tdi te refas
ni Iloraste a mi Ilanto; tu no me comprendfas....
iEra tan poco lo que td pedias
a la vida! Un pan, un techo, una mujer cualquiera;
cualquiera que pasara, la primera......
;Y yo.... ? Yo no era nada de lo que td querfas.

Y te perdi sin lIgrimas, sin frases y sin nada....
Sin s61o una mirada......
Ti no me comprendias iqu6 te asombra?
Y seguiste lo mismo tras la mujer cualquiere;
cualquiera que pasara, la primera..
tY yo ...? Yo s61o sigo tras mi propia sombra.

iQue risa rara vierto a nuestra historian
iQu6 rey, que principle tiene en mi memorial
tu sitio de silencio y de fracaso......!
El eco duro de tu frase tosca;
tu brusca mano, hosca
al brillo de mi alma enredado a tu brazo....

iEra tan poco lo que td pedfas a la vida y te diera....!
Un pan, un techo, una mujer cualquiera....
9Y yol.... Yo lo he tenido todo, de la gloria a la herida..
Y te fuiste inmutable lo mismo que viniste.
4Y yo....? iYo no estoy triste!
Yo estoy plena y vacia de nada, como la vida.


(PER DON --Arras de Cristal- pags -61-62)








EL HOMBRE DE cPERD6N,


El estipido, tosco, inferior, el iltimo de los tres,
pero acaso el mas dramatico de ellos, el hombre cuyo
ainico anhelo era: quiera .. Yo he buscado a ese hombre perdido en la
multitud. Pacientemente, inditilmente. Lo he buscado
en la humillaci6n de encontrar en las paginas de un li-
bro, lo que la mujer en amor probablemente no le dijo
ni le ech6 en cara nunca: su tosquedad.
Mis dramatico que PETRONIO, que tenia puerta de escape
en su narcisismo, el hombre de PER DON es el punto mis ex.
traflo y doloroso del sentir de la poetisa. LQue llev6 6sta mujer
a este hom bre? series, unieron quizas por efimeros moments a Clara Lair y al
hombre tosco y plebeyo de "PERDON"? 4Qud quedaen lapsiquis
femenina durante toda la vida, en el sedimento que cuajan anhelos
y desilusiones, lo bastante fuerte para arrastrar el lirismo, ls
exaltaci6n final de Clara Lair, hacia la brutal y plebeya contextura
del hombre de "PERDON"? IDe qud desilusiones no seri capaz
el horn bre social, en su narcisismo y en su giro vanidoso alrededor
de todas las mujeres. al extreme de hacer sitio a su lado al hom-
bre primitive, biologia nada mas, (pan, techo, y una mujer cual-
quiers), a cuyo brazo tosco se enred6 el brillo de la poetisat
Y, sin embargo, aqui hay una resignaci6n y una
piedad que no encontramos en PETRONIO, ni en nin.
gd~ otro poema. Ya no culpa al hombre. Este D(ON> mas bien que al amante que defrauda, parece di-
rigirse a la propia vida, que defrauda. En un gesto de
piedad que casi parece ternura, la poetisa cierra la puer-
ta al pobre bruto:
cyY yo..? Yo lo he tenido todo, de la gloria a la herida....
Y te fuiste inmutable lo mismo que viniste ...
AY yo..? iYo no estoy triste!
Yo estoy plena y vacia de nada, como la vida!
La vida, que hizo torpe e inferior at hombre amado
es NADA....








Y EL AMOR CATEDRATICO?


Aunque iste articulc no intervene con el merito li-
terario de la obra de Clara Lair, la lectura de este libro
nos deja una sensaci6n de angustia, que no s6lo provie-
ne del desgarramiento del amor de la poetisa, sin6 de la
orientaci6n misma de este amor. No pasa una sombra
viril capaz de recoger emotivamente el tesoro lirico.

Lejos queda el hombre de letras, el artist, el com-
paftero de la poetisa. a quien hubiera podido ella lamar

No has de quitarme todo para dejarme nada!-
(FRIVOLIDAD- -Arras de Cristal, pag. 58)

Con ilusi6o poetica buscamos para ese
una frase lirica, la frase que el pobre bruto de cPER-
DON, y el inquieto narcisismo de PETRONIO, no su-
pieron comprender. La hallamos, pero en un poema
que no aparece en el libro, el poema INSOLENCIA,
publicado por la Revista del Ateneo en el affo 1936:

CiOh vida, cielo y tierra!
Antes que el feo invierno me selle con su mueca..
dame a tocar, de igual a igual, el polvo extrafo -
con que forms la bellezar
Dame un vino raro, un vaso raro,
para mi iltima regia borrachera.

Amante extra sexual y superc6smico,
que tocas mi misterio sin materia...
yo crispara a tu Hamlet
mi locura de Ofelia....
yo abatiera en tu Hamlet
mi insolencia de Hedda....








CUAL DE ELLOS?

De los tres hombres que inspiraron estos poemas,
cuil pasa a la inmortalidad lirica que Clara Lair define pa-
ra el Amado en sus Nocturnos del Amor y de la Muerte?
PETRONIO, la rosa en el ojal, en su Donjuanismo
amargo y su narcisismo inquieto; la sombra tentadora
y m6rbida de PARDO ADONIS, o- el hombre vulgar
del poema ?
Los versos de Clara Lair ban sido impulsados con
vehemencia, copilados, impresos y propagados por tres
j6venes ateneistas cuyos nombre aparecen frente a las
dedicatorias de los poemas de :
Manuel Garcia Cabrera-Jorge Font Saldana-Emilio S. Belaval
El que no se encontr6 para lograr la
leyenda y al romance del amor con e1, lleg6 a tiempo
de grabar y pasar al romance y a la leyenda de la lite-
ratura, el amor a otro.
cQuizas td, torvo amante, despiadado y perverse
que roce oomo a rosas y cual pufal me heriste....
por la gloria insofiada de quedar en mi verso
seras en esa noche un poco bueno y triste- ..
(Nocturnos del Amor y la Muerte)
:pegs. 81-82.
En Santurce....
1938....






JOSE DAVI441 R1C0i
Prestdesnte de la Brblitoteca de
Autores Puertorrtquefios


I / I



































MANUEL GARCIA CABRERA


EMILIO S. BELAVAL


JORGE FONT SALDANA


t; -Vo




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