• TABLE OF CONTENTS
HIDE
 Front Cover
 Half Title
 Title Page
 Introduction
 Lugar de nacimiento
 La teoria de Colon Español
 Sobre la supuesta raza hebrea de...
 Plan para realizar la idea de llegar...
 Errores historicos sobre el plan...
 Organismos que estudiaron el plan...
 El pretendido empero de las joyas...
 Certeza de que los restos del descubridor...
 Index
 Back Matter






Group Title: Publicaciones de la Universidad de Santo Domingo - Volumen XL
Title: Nueva revisión de algunos de los que fueron "problemas colombinos"
CITATION THUMBNAILS PAGE IMAGE ZOOMABLE
Full Citation
STANDARD VIEW MARC VIEW
Permanent Link: http://ufdc.ufl.edu/UF00078379/00001
 Material Information
Title: Nueva revisión de algunos de los que fueron "problemas colombinos" conferencia pronunciada en el paraninfo de la Universidad de Santo Domingo, el día 17 de abril de 1946
Series Title: Publicaciones de la Universidad de Santo Domingo
Physical Description: 27 p. (incl. cover) : ; 23 cm.
Language: Spanish
Creator: Alvarez Pedroso, Armando, 1907-
Publisher: Univ. de Santo Domingo
Place of Publication: Ciudad Trujillo
Publication Date: [1946]
Edition: [1. ed.]
 Subjects
Genre: non-fiction   ( marcgt )
 Record Information
Bibliographic ID: UF00078379
Volume ID: VID00001
Source Institution: University of Florida
Rights Management: All rights reserved by the source institution and holding location.
Resource Identifier: aleph - 000684378
oclc - 24146820
notis - ADM5402
lccn - 48012255

Table of Contents
    Front Cover
        Page 1
        Page 2
    Half Title
        Page 3
        Page 4
    Title Page
        Page 5
        Page 6
    Introduction
        Page 7
        Page 8
    Lugar de nacimiento
        Page 9
        Page 10
        Page 11
    La teoria de Colon Español
        Page 12
        Page 13
        Page 14
    Sobre la supuesta raza hebrea de Colon
        Page 15
    Plan para realizar la idea de llegar a la India por la via oeste
        Page 16
        Page 17
        Page 18
    Errores historicos sobre el plan de colon
        Page 19
    Organismos que estudiaron el plan de Colon. Las falsas conferencias de Salamanca
        Page 20
        Page 21
    El pretendido empero de las joyas de Isabel la catolica
        Page 22
        Page 23
    Certeza de que los restos del descubridor son los restos conservados en la catedral de Santo Domingo, de ciudad trujullo
        Page 24
        Page 25
        Page 26
        Page 27
        Page 28
    Index
        Page 29
    Back Matter
        Page 30
Full Text



PUBLICACIONES DE LA UNIVERSIDAD DE SANTO DOMINGO
VOLUME XL


NUEVA REVISION DE ALGUNOS DE
LOS QUE FUERON

PROBLEMSS COLOMBINOS"







Ji'rndario J1Alvauez Ledtoso


378.7295


V.4


POL HERMANOS CIUDAD TRUJILLO


POL HERMANOS


CIUDAD TRUJILLO
















i


UNIVERSITY

OF FLORIDA

LIBRARIES


THTS VOLUME HAS REEN
KICROFtLMED
BY THE UNIVERSITY rOF
FLCRITA LIBRARIES.























NUEVA REVISION DE ALGUNOS DE LOS
QUE FUERON PROBLEMSS COLOMBINOS"









CANMJE










UNIVERSIDAD DE SANTO DOMINGO


Vol. XL








ARMANDO ALVAREZ PEDROSO





Nueva revision de algunos de los que
fueron "Problemas Colombinos"
Conferencia pronunciada en el Paraninfo de la Universidad
de Santo Domingo el dia 17 de Abril de 1946


UNIVERSIDAD DE SANTO DOMINGO :: CIUDAD TRUJILLO





Z3 I'lla "



v,0
WATiN WAMBrCA
















Ia. edici6n
1946


O EIt-O CIU D R L


ARZOBISPb MERIRJO -CIUDAD TRUTJILLO


POL HERMANOS *























SEAN mis primeras palabras de esta noche para tes-
timoniar piblicamente mi agradecimiento al Excelentisi-
mo Senior Presidente de la Rep6blica Dominicana, Ge-
neralisimo Doctor Rafael Leonidas Trujillo Molina por
su invitaci6n para visitar esta noble tierra, testimonio
de gracias que a vosotros, senior Vice Rector, CatedrAti-
cos y profesores, hago extensive por el alto honor que
me significa dirigiros mi sencilla palabra desde la tri-
buna de esta Universidad, primada del Continente Ame-
ricano y cuatro veces secular.
Ingrato seria sino rindiese tambien las banderas
de mi gratitud ante el acucioso historiador Dr. Emilio
Rodriguez Demorizi, por las inmerecidas frases de elo-
gio que, en la presentaci6n de vuestro humilde servidor,
acaba de pronunciar.
Quisiera tambi6n, antes de entrar en mi tema, en-
viar mis gracias al senior Rector de la Universidad, que
por desgracia nuestra no puede acompafiarnos, debido a
la enfermedad que le aqueja.
A todos, muchas gracias.


Tanto los documents que nos permiten recons-
truir la vida y hechos del Gran Almirante de Mar Oc6a-
no Don Crist6bal Col6n, como los que nos revelan las








ARMANDO ALVAREZ PEDROSO


vicisitudes y exacto paradero de sus despojos mortales,
han sido tratados por los investigadores e historiadores
de Col6n de las siguientes formas:
A.- Sin que todos fueran tomados en conside-
raci6n bien por desconocimiento de la existencia de al-
gunos de ellos o por indebidamente restArseles inpor-
tancia a otros.
B.- Analizindoles aisladamente la mayoria de
las veces sin sospechar en algunos casos o no acertar
a ver en otros la relaci6n, ora estrecha y direct o ya le-
jana pero determinante, que mantienen entire si dichos
documents como exponentes de diversos moments
de una sola vida.
C.- Sin que se tratase de penetrar a fondo el ca-
rActer, espiritu y psicologia del personaje y la 6poca a
que se refieren tales documents, interpretfndose he-
chos y causes, razones o motives de los siglos XV yXVI
seg6n normas y puntos de vistas de la vig6sima centuria.
D.- Tergiversando, interpretando torcidamente y
dAndole distinto valor a los hechos que contienen, bien
intencionadamente para acomodar la verdad unica con-
tenida en los mismos a falsas y preconcebidas tesis, o
por falta de suficiente juicio o sentido hist6rico-critico
en otros casos.
En la mayoria de los casos, en esas cuatro formas
puede asegurarse que han sido estudiados los documen-
tos hist6ricos relacionados con el Gran Almirante, dan-
do por resultado la aparici6n de los llamados "Proble-
mas Colombinos", o sean puntos de la historic de Co-
16n considerados como obscure sin serlos en lo absolute.
En la historic del Descubridor de Am6rica s6o1
existen algunas lagunas en determinados moments de
su vida, por falta de noticias o documents, lagunas que,
por lo demis, no impiden la apreciaci6n total de su
existencia.
Pero apartando en el studio de los documents
colombinos los vicios de anilisis, studio, investigaci6n








PROBLEMS COLOMBINOS


e interpretaci6n arriba mencionados, no tropezaremos
con "problema" alguno. Arribaremos a una vision cla-
ra, complete y veraz del Descubridor de Am6rica.
S6anos permitido ahora revisar puntos de la his-
toria del Descubridor que han sido considerados otros
tantos problemss colombinos".



I

LUGAR DE NACIMIENTO

Crist6bal Col6n naci6 en Genova, entr diltimos
de Agosto y primeros de Octubre de 145i. La docu-
mentaci6n probatoria constitdyenla actas notariales y
documents fehacientes donde aparecen repetidas ve-
ces el abuelo, el padre y sus hermanos, tio y primos y
el propio Col6n, expresindose en todas ellas el origen
ligur de la familiar.
Relacionemos brevemente dichas escrituras.
El primer document notarial que se refiere a la
familiar Col6n esta otorgado en Genova, el 21 de Febre-
ro de 1429, unos 63 afios antes del Descubrimiento de
Am6rica, y en 61 consta que Giovanni de Columbo de
Moconexi coloc6 a su hijo Domenico, de 11 afios de
edad, como aprendiz de tejedor de patios, en casa de
Guillermo de Bravante.
Por otro, se expresa que Domenico de Colombo
"hijo de Giovanni", ya mayor y tejedor de pafios, to-
ma a determinado joven de aprendiz. Es de fecha pri-
mero de Abril de 1439.
Al afio siguiente, el 6 de Septiembre de 1440, en-
contramos a Domenico Colombo, "tejedor de patios,
hijo de Giovanni", aceptando del Monasterio de San Es-








ARMANDO ALVAREZ PEDROSO


ban, en Genova, la cesi6n a censo de un terreno en la
Via Oliviella. En los libros del Monasterio se observan
diversos saldos deudores de Domingo, por raz6n de
pensions de dicho censo, en los afios 1456, 1457,
1458, 1459 y 1460.
El 20 de Abril de 1448 aparece nuevamente Do-
menico en uni6n de su hermano Antonio, hijos del fa-
llecido Giovanni, obligindose por el resto de la dote de
su hermana Battistina.
Observamos hasta aqui: que existi6 un Giovanni
o Juan de Colombo, que fu6 natural de la Villa de Mo-
conexi, en el valle de Fontanabuona, pr6ximo a G6no-
va (donde tambi6n se encontraban los poblados de Te-
rrarossa y Fontanarossa) y que tuvo ademas de Dome-
nico, otros dos hijos: Antonio y Battistina.
Domenico se encuentra posteriormente en Geno-
va en distintos actos registrados oficialmente en las si-
guientes 6pocas: 26 de Marzo de 1451; 18 de Enero
de 1455; 4 de Junio de 1460; (aqui aparece en uni6n
de Antonio para colocar a un hijo de este, Ilamado Juan,
de aprendiz en el taller de cierto sastre; este Juan de-
bi6 ser el Juan Antonio Colombo que afios mis tarde
irA a Espafia a reunirse con su primo, el Gran Almiran-
te); 15 de Marzo de 1462 y 17 de Enero de 1466. El
2 de Marzo de 1470 reside en Saona el viejo Domenico
Colombo, y aparece como tejedor de paiios y tabernero,
pero el 22 de Septiembre de 1470 comparece en G6no-
va con Crist6foro, su hijo, para nombrar ante notario
un arbitro en las diferencias que tenian con Ger6nimo
de Portu. La sentencia tambi6n la conserve la historic,
pues consta que el arbitro nombrado la dict6 el 28 del
mismo mes, condenando a "Domenico de Columbo y
Crist6foro, su hijo" al pago de 35 liras a Ger6nimo de
Portu. El future Descubridor de Amirica recordarf
esa deuda en su iltimo testamento.








PROBLEMS COLOMBINOS


El 31 de Octubre de 1470, en acta otorgada en
Genova ante el notario NicolAs Raggio, consta que Cris-
t6foro de Colombo, hijo de Domenico, mayor de dieci-
nueve afios, en presencia y con el consentimiento de
su padre, se declar6 deudor de cierta cantidad por res-
to de una partida de vinos.
Por document notarial de 25 de Mayo de 1471
hace su aparici6n en la historic Susana Fontanarossa,
consignfndose que era "mujer de Domenico de Colom-
bo, tejedor de pafios de lana".
El dia 7 de Agosto de 1473 un document mencio-
ciona a Susana en uni6n de Crist6foro y Giovanni
Pelegrino, hermano del Descubridor, muerto prematu-
ramente.
El 5 de Noviembre de 1476 Domenico de Colom-
bo otorga otra escritura piblica y unas semanas des-
pu6s, el 23 de Enero de 1477 lo hace nuevamente su
esposa Susana, para dar su consentimiento en la venta
de una casa.
Continua la larga series de escrituras otorgadas por
la familiar Colombo, cuya menci6n haria demasiado ex-
tensa esta lista; bAstenos recorder una, la que ha sido
lamada "Documento Assereto", Acta Notarial exten-
dida en G6nova el 25 de Agosto de 1479, hallada por
Ugo Assereto en los archives de G6nova en 1904, de
la cual se desprende la fecha aproximada del nacimien-
to de Crist6bal Col6n por declarar 6l, en dicho docu-
mento, tener veinte y siete afios de edad cumplidos.
Los mencionados documents autenticos y otros
tantos que se extienden a fechas posteriores al Descu-
brimiento de America, constituyen la prueba palpable,
rotunda y fehaciente de la nacionalidad genovesa de
Col6n y sus ascendientes, asi como del humilde origen
de la familiar.
Pueden estudiarse los documents genoveses en
la Racolta di Documenti e Studi pubblicati dalla R. Com-
missione Colombiana pel quarto centenario dalla sco-







ARMANDO ALVAREZ PEDROSO


perta dell'Amirica, Roma 1892-1896, 14 vols. y I
ap6ndice. Han sido publicados los documents en la
parte segunda de dicha Colecci6n, tomos I y II, a ex-
cepci6n del llamado "Documento Assereto", reproduci-
do modernamente en la obra editada por la Ciudad de
G6nova, en 1932 titulada Crist6bal Col6n. Documentos
y pruebas de su origen genov6s, donde puede estudiarse.
Si no fuera possible consultar la Raccolta, v6ase el
extract que de dichas escrituras hizo D. Angel de Al-
tolaguirre y Duvale, en el tomo LXXII, cuaderno III,
correspondiente a Marzo de 1918, del "Boletin de la
Real Academia de la Historia", de Madrid. Dicho ex-
tracto fu6 reproducido a su vez por D. Luis Astrana
Marin en su obra Crist6bal Col6n. Su Patria, sus res-
tos y el enigma del Descubrimiento de Am6rica. Madrid
(e 1929?) (Segunda parte, capitulo LVI.)




II
LA TEORIA DE COLON ESPANOL

Durante los cuatro siglos posteriores al Descubri-
miento de Am6rica jams se neg6 el origen ligur de Co-
16n. Poco tiempo despu6s de la celebraci6n del Cuarto
Centenario, en 1892, las pasiones y un mal entendido
nacionalismo nublaron en algunos el espiritu sereno, jui-
cioso, 16gico e imparcial que debe siempre acompafiar
a todo historiador, creando ciertos investigadores la teo-
rfa del Col6n espafiol. El gui6n de la anti-hist6rica con-
cepci6n lo fu6 D. Celso Garcia de la Riega, en studios
comenzados en 1898 y culminados en 1914 con su obra
Col6n espafiol. Su origen y su patria, compuesta con
afirmaciones improcedentes, yerros geogrificos, papeles
ap6crifos, documents raspados, palabras retocadas, le-








PROBLEMS COLOMBINCS


tras enmendadas y manipulaciones perceptibles aun pa-
ra los menos experts.
Pronto la verdadera erudici6n sali6 al paso y cor-
t6 el vuelo a tan lamentable teoria. Los propios espa-
fioles se encargaron de revelar al mundo las grandes
inexactitudes que contenia. Don Manuel Serrano Sanz,
erudito pale6grafo y CatedrAtico de la Universidad de
Zaragoza, hizo un studio detenido de los trece docu-
mentos fotografiados por La Riega en su Col6n Espa-
fiol. Del an6lisis, diez resultaron ap6crifos, uno dudo-
so y dos aut6nticos. De 6stos se deducia algo que nun-
ca se puso en duda: la existencia en Galicia en epoca
posterior al Descubrimiento, al igual que en diversas
otras parties de Espafia, de individuos con el apellido
"de Col6n", sin relaci6n alguna con el Descubridor.
El studio fud publicado en la "Revista de Archivos,
Bibliotecas y Museos" (nimero de Marzo-Abril de
1914) y en el Capitulo VIII, pagina CCXLIV del estu-
dio "Los amigos y protectores aragoneses de Crist6-
bal Col6n", ensayo hist6rico comprendido en la obra
Origen de la Dominaci6n Espafiola en America, del
propio Serrano Sanz, tomo I.
La Real Academia Gallega tambien intervino en
el asunto. El miembro de la misma Don Eladio Oviedo
y Arce, emiti6 un extenso informed, contrario a la te-
sis, publicado en el "Boletin" de la corporaci6n corres-
pondiente al primero de Octubre de 1917. Fu6 ratifi-
cado y aun agravado el informed de Serrano Sanz, Ile-
gfndose hasta a la observaci6n microsc6pica.
La investigaci6n no se detuvo ahi. En iltima ins-
tancia y dAndole el golpe de gracia a la desdichada in-
venci6n, la Real Academia de la Historia de Madrid,
public en dicha capital, en 1929, su "Informe sobre
algunos documents utilizados por D. Celso Garcia
de la Riega en sus libros La Gallega y Col6n Es-
pafiol", dictamen que habia sido aprobado por la Aca-








ARMANDO ALVAREZ PEDROSO


demia en sesi6n de 19 de Octubre de 1928. En dicho
informed se asientan las siguientes gravisimas frases
"... los documents examinados han sido objeto de
una manipulaci6n sistemitica, dirigida a modificar o su-
plantar various nombres propios de personas que figura-
ban en documents pontevedreses correspondientes a
los afios 1437 a 1525... los citados documents, en lo
que se refiere a los lugares alterados carecen absoluta-
mente de valor, y no es possible, por tanto, admitirlos
como fundamento ni en apoyo de una seria investiga-
ci6n hist6rica".
Muri6 asi la teoria del Col6n gallego. Los otros
pretendidos fundamentos de la tesis: idioma del Almi-
rante y nombres impuesto por Col6n a los lugares des-
cubiertos, han sido tambi6n estudiados, analizados y
desechados en lo absolute: el espafiol hablado por Co-
16n, Ileno de idiotismos portugueses, como aprendido
en Portugal, hace aparecer como gallegas palabras que
no son sino portuguesas. VWase Como hablaba Col6n,
studio hecho a nuestro ruego por D. Ram6n Men6n-
dez Pidal y publicado en la "Revista Cubana", nimero
de Julio-Diciembre de 1940 y del propio autor: La
Lengua de Crist6bal Col6n. Buenos Aires, 1942. Fu6
tambien publicado el mencionado studio del sabio fi-
16logo espafiol en el "Bulletin Hispanique", XLII (Ene-
ro-Marzo 1 940) y las observaciones paleogrificas en el
"Correo Erudito", de Madrid, 1940.
Sobre los nombres puestos por Col6n en las Anti-
lHas, falso puntal de la invenci6n, haci6ndolos aparecer
como nombres exclusivos de Galicia, ya ha demostra-
do el doctor miembro de la Real Academia de la Histo-
ria de Madrid Don Angel de Altolaguirre y Duvale, en
su obra iCol6n Espafiol? (Madrid, 1923) donde vuel-
ve a negar la tesis, que dichos nombres estin esparci-
dos por toda Espafia y no pertenecen 6nicamente a la
citada region, demostrando tambi6n el propio autor que








PROBLEMS COLOMBINOS


los nombres de los buques expedicionarios del Almiran-
te no ofrecen tampoco pie para la tesis Rieguista. (Cap.
V y VI, ob. cit.)
El infundio gallego y el supuesto origen sevillano
extremefio, catalAn o francs del Almirante son anali-
zados y rebatidos en mis de una obra hist6rica, y con
gran minuciosidad y fuerza probatoria por D. Luis As-
trana Marin en la obra arriba citada.




III

SOBRE LA SUPUESTA RAZA HEBREA DE COLON

Don Crist6bal Col6n ha querido ser presentado co-
mo de origen hebreo por algunos pseudo historiadores,
principalmente por Don Salvador de Madariaga. Bases:
dudas sobre su condici6n de cat6lico practice; trato y
conversaci6n con judios; ser judio "de espiritu" y "ju-
dio converse"; su sentido prof6tico y uso de las profe-
cias; el aspect contractual de sus empresas; la firma
que empleaba; y otras varias de tan nulas races como
aquellas.
Col6n fu6 cat6lico prActico y muy devoto. Desde
pequefio ingres6 en la Cofradia Cat6lica de Santa Cata-
lina, en G6nova; su palacio, en Santo Domingo, con-
taba, para su uso, un oratorio privado; fu6 terciario de
San Francisco; recuerda el Padre Las Casas que Co-
16n, en cada cosa que hacia y decia o queria comenzar
a hacer, siempre anteponia: "En el nombre de la San-
ta Trinidad hare esto o vernA 6sto, o espero que sera
esto" y en cualquier carta o escrito suyo ponia en la
cabeza: "Jests, cum Maria sit nobis in via". Cum-
plia con los ayunos impuestos por la Iglesia; confesa-
ba y comulgaba muy a menudo; era muy devoto de








ARMANDO ALVAREZ PEDROSO


Nuestra Sefiora y del "Serifico Padre San Francisco",
seg6n recuerda el citado Padre Las Casas y por iltimo,
hasta rezaba todas las horas can6nicas, como los ecle-
siasticos o religiosos.
(Hubiera hecho algo de esto un hebreo? Ademis
en plena 4poca de persecuci6n y expulsion de los judios
de Espafia, jams tuvo dificultad alguna en ese senti-
do. En cuanto a las siglas o iniciales de su firma no tie-
nen ellas niguna significaci6n hebrea: representan los
titulos inherentes a sus dignidades. Cons6ltense las
pruebas concluyentes que destruyen las teorias del Co-
16n hebreo en nuestro ensayo: "Crist6bal Col6n no fue
hebreo" ("Revista de Historia de Am6rica". M6xico,
Diciembre de 1942) y en el capitulo XXIII, titulado
"Raza de Col6n", de nuestra obra Crist6bal Col6n.
Biografia del Descubridor. Habana, 1944.




IV
PLAN PARA REALIZAR LA IDEA DE LLEGAR
A LA INDIA POR LA VIA OESTE

El plan de Col6n no fu4 un mero "poner proa al
Oeste" pensando que alcanzarian de todos modos las
costas de la India, por ser redonda la Tierra.
Col6n, frente al problema del viaje al Oeste actu6
como verdadero hombre del Renacimiento, forjando
un plan de acuerdo con el ideal y la t6cnica de aquella
gloriosa 4poca; el ideal, extrayendo de la antigiiedad:
la Biblia, los Profetas, Plat6n y Arist6teles el substrato
de su teoria; la t6cnica, sometiendo el plan al mis se-
vero examen critic y apoyindolo en la ciencia contem-
porinea.
Nada que tuviera relaci6n con su organizado plan








PROBLEMS COLOMBINOS


para el viaje al Oeste dej6 Col6n de someter a several
compulsa. Preparaci6n, studio, metodo, organiza-
ci6n, comprobaci6n, ordenaci6n y calculo detenido pre-
cedieron al Descubrimiento de America.
El mis ilustre marino de todos los tiempos traz6,
hace 450 afios, el mis admirable plan que podia el
hombre hilvanar entonces para emprender la arriesga-
da, fabulosa, aventurera y peligrosa hazafia de salvar,
por via y forma nueva, la desconocida ruta maritima oc-
cidental entire Europa y Asia.
Veamos el plan de Col6n.
Para llevar adelante su plan, Col6n debi6 resol-
ver algunos problems y despejar otras tantas inc6gni-
tas. Eran ellas:
1.- Extensi6n de la tierra, con vista a fijar la del
Atlantico. Acepta, en principio, despu6s de considera-
ciones y studios, la sefialada por Ptolmeo, en su "Al-
magesto", que daba a nuestro planet una extension
de 22,500 millas romanas nAuticas (de 1480 metros
lineales cada una) por la Equinoccial. El future Almi-
rante comprueba esa media en sus viajes por la cos-
ta del Africa, tomando la altura del sol y la rectifica,
reduciendola a 20,400 millas pues encuentra que a ca-
da grado le correspondian cincuenta y seis y dos tercios
millas, produciendo los 360 grades de la esfera las se-
fialadas 20,400 millas.
2.- Anchura del Atlantico y posibilidades de na-
vegar dicho oceano. Consulta a Ptolomeo, Arist6teles
y Plinio, hallando un tanto vagas sus respuestas a la
latitud del indicado mar. Encuentra no obstante la
contestaci6n a su pregunta repasando la Vulgata, Bi-
blia de la 6poca. En el Libro IV, tenido hoy por ap6-
crifo, versiculos 42 y 47 del capitulo sexto, halla que
-para el Profeta Esdras- solamente la s6ptima par-
te del mundo estaba cubierta por las aguas.
Basado en los dichos de los te6logos de la Iglesia








ARMANDO ALVAREZ PEDROSO


estudia la personalidad de Esdras como Profeta y ter-
mina dindole entero crd&ito a su opinion geografica.
Continda entonces edificando su plan sobre dicho pun-
tal.
Sobre las posibilidades de navegar por el Atlan-
tico, los ge6grafos y sus mismos viajes por las costas
del Africa le hacen ver que ella es practicable.
3.- Medida del Atlintico, de latitud, entire Euro-
pa y Asia. Este problema lo resuelve dividiendo la alti-
tud de la Tierra, por la Equinoccial, por la siptima parte
mencionada por Esdras. El resultado le da 728 leguas y
fracci6n. Esa era la distancia que deberfan surcar sus
naves para llegar a la India.
4.- Datos fisicos sobre noticias de tierras al Oeste.
Son de todos conocidas sus conversaciones con mari-
nos y gentes de los pueblos costeros y las noticias que
tuvo sobre hallazgos de cadiveres, plants y restos que,
del Oeste, trafa el mar a las costas de Europa. En Gal-
way, Irlanda, ve personalmente los cadaveres de un
hombre y una mujer, de extraiio aspect, en una em-
barcaci6n a la deriva.
No habia dudas: Al Oeste habia tierras habitadas.
5.- Carta nautica o piano para la navegaci6n que
faltaba a Col6n. Escribe al gran Toscanelli, el famoso
matemAtico, astr6nomo, ge6grafo y lingiiista florenti-
no pidi6ndole el derrotero. Conocemos la corresponden-
cia cruzada entire ambos y consta que el sabio italiano
complaci6 a Col6n, remitiendole la carta nAutica solici-
tada.
Con esos datos Col6n forja su plan, que sintetica-
mente, es 6ste: Siendo la media de la tierra de 20.400
millas o 5.100 leguas por la equinoccial y alcanzando a
s6lo la s6ptima parte de esa media la superficie cu-
bierta por las aguas, navegando un poco mis de sete-
cientas leguas se alcanzarian las costas orientales del









PROBLEMS COLOMBINOS


Asia, las costas de la India, el feudo del Gran Kan.
Ese fud el plan de Col6n, que siempre mantuvo
en secret por miedo a ser traicionado.




V

ERRORS HISTORICOS SOBRE EL PLAN DE COLON

1.- El de que navegando 40 dias al Oeste encon-
traria tierra. Ese era el fundamento que -para algu-
nos- tenia Col6n. Se basaban en el dicho Solino y
Estrab6n, ge6grafos de la antigiiedad. Cr6ese que era
el plan de Fernan Dulmo, portugu6s contemporineo de
Col6n, que fracas6 en su empefio de hallar tierra na-
vegando 40 dias al Oeste.
2.- Que Col6n sigui6 la ruta ideada por Martin
Alonso Pinz6n, basado en carta nautica que 6ste trajo
de Roma, y a tenor de la cual quiso Pinz6n cambiar el
rumbo tomando "la cuarta del Oeste, a la Parte del Su-
doeste", poco antes del hallazgo de tierra. En los plei-
tos de Don Diego Col6n contra el Estado Espaiiol se
prob6 que la tal carta nautica nunca existi6, que Pin-
z6n nunca tuvo conocimiento del "Mar Oc6ano" ni de
las Indias, y que el cambio de ruta hecho por Col6n se
llev6 a efecto por seguir el rumbo de las aves -que
volaban en tal direcci6n- y hacia donde presumi6 Co-
16n que estaba situada la tierra.
3.- Que Col6n se gui6 por las noticias que le di6
un fantastico piloto, muerto en sus brazos, a la vuelta
de las costas americanas. Crean los mantenedores de
este plan, una tormenta de una extension tal que co-
mienza en Europa y terminal en Am6rica, arrastra la
nave del piloto, mueren todos los tripulantes a excep-








ARMANDO ALVAREZ PEDROSO


ci6n de Alonso Sanchez quien logra regresar y vuelve
solo a Espafia. Tal fantasia se destruye por si sola.
4.- Que, por ser redonda la Tierra, con solo to-
mar rumbo al Oeste se Ilegaba al Asia. La redondez de
nuestro planet era algo conocido de antiguo, luego
otros pudieron emprender la travesia. Pero nadie lo hi-
zo, porque faltaba conocer: distancia, ruta a seguir,
pruebas de la existencia de tierras al Oeste, carta nau-
tica, etc., etc. La distancia se creia inmensa y se des-
conocian los otros factors apuntados. Por eso ni los
navegantes portugueses, ni alg6n otro marino antes de
Col6n intent seriamente el viaje. Sin los fundamen-
tos del gran genovis este no parecia viable.
Los errors de esos pretensos fundamentos de Co-
16n estuidiense en el Capitulo XVIII de nuestra obra
Crist6bal Col6n. Biografia del Descubridor, arriba citada.




VI

ORGANISMOS QUE ESTUDIARON EL, PLAN DE COLON.
LAS FALSAS CONFERENCIAS DE SALAMANCA

El proyecto de Col6n lo trat6 en Portugal la "Jun-
ta de Cosmografia y Descubrimientos" o "Juntas de
Matemiticas", en 1484, siendo rechazado al cabo de
various meses.
En Espaiia, primero oy6 los planes de Col6n el
Real Consejo de Gobernaci6n y Justicia en la primave-
ra de 1486, pero siendo el tema de caricter t6cnico se
pas6 el asunto a una Junta de Notables, organizada por
Fray Hernando de Talavera, Prior del Monasterio del
Prado, en Valladolid y confesor de los Reyes. A fi-
nes de 1486 la Junta rechaz6 los planes de Col6n.








PROBLEMS COLOMBINOS


En 1489 o 1490 Bartolome Col6n decide presen-
tar el proyecto de su hermano al Rey de Inglaterra y
parte a esa naci6n, quedando Don Crist6bal en Espa-
na.
De nuevo, en la primavera de 1491, obtiene Co-
16n, por medio de Fray Diego de Deza, que su proyec-
to sea una vez mAs sometido a studio en Espaiia. Vuel-
ve a ser rechazado al cabo de alg6n tiempo.
Col6n retorna a la RAbida, con la idea de pasar a
Francia. Fray Juan P&rez le detiene y logra de la Rei-
na que el asunto sea estudiado de nuevo. A principios
de 1492 se reunen en Santa Fe, a dos leguas de Grana-
da, la llamada "Junta de Santa Fe", que rechaza por
l6tima vez los planes de future Almirante.
Col6n abandon el pueblo, pero en las afueras es
alcanzado por un Alguacil de la Corte, ordenindole
viera a la Reina.
Esta a instancias de Fray Juan, Quintanilla, Ca-
brero y Santingel decide apoyar a Col6n.
El 17 de Abril de 1492 se firman las Capitulacio-
nes. Los Reyes apoyaban el proyecto de Col6n.
No hubo pues tales Conferencias de Salamanca.
Puede verse el origen de ese infundio en el tema V del
Capitulo XXVII de la obra de este autor arriba citada.
Motivo para ese error debi6 ser tambien la enorme
popularidad de que disfrutaba la Universidad de Sala-
manca en 6poca de Col6n, haciendo career a los historia-
dores que nada que tuviera carActer cientifico podia
existir sin nexo con dicha instituci6n.
La Universidad de Salamanca tenia fama mundial
y a ella acudian estudiantes de todas parties de Espafia,
de Irlanda, de Francia y de Italia, para disfrutar de los
atractivos que brindaba la ciudad estudiantil y de las
classes que se ofrecian en sus citedras de Derecho Ca-
n6nico, Leyes, Medicina, Teologia, L6gica, Filosofia,
Astrologia, M6sica, Lengua Caldea, Hebreo, Grie-








ARMANDO ALVAREZ PEDROSO


go, Ret6rica, Gramatica, Matemiticas, etc. por los
monjes de los colegios eclesiasticos mis varia-
dos: jer6nimos, minimos, carmelitas calzados, agus-
tinos, franciscanos, premonstratenses de Santa Susa-
na, dominicos de San Esteban y benedictinos de San Vi-
cente. En la "Reina del Tormes", como era conocida,
tenian ya lugar hechos estudiantiles que han Ilegado a
nuestras universidades en la 6poca actual: novatadas,
diversiones, teatro universitario, rifias, galanteria y el
consabido fuero peculiar del estudiante, refugiandose
en el asilo universitario al ser perseguido por cualquier
delito, escapando asi a la acci6n de la justicia comGn
pudiendo ser juzgado inicamente por autoridades aca-
dimicas.
Pero en ninguna de las dependencias de la Univer-
sidad de Salamanca se trat6 jams del plan de Col6n
para el descubrimiento de las Indias por la via del Oeste.




VII

EL PRETENDIDO EMPENO DE LAS JOYAS DE
ISABEL LA CATOLICA

Al reconocerse la repulsa que la Junta de Santa Fe
di6 a los planes de Col6n, los intimos de 6ste en la Cor-
te, Santangel, Quintanilla, Cabrero y Fray Juan Perez
insistieron a la Reina, una vez mis, que ayudara al ge-
nov6s en sus proyectos. Sabido es que la Reina acce-
di6, pero rogando se demorase un tanto la ejecuci6n de
ellos para rehabilitar la Real Hacienda; al insistir San-
tVngel, la Soberana orden6 que se pidiera prestada la
suma necesaria, ofreciendo sus joyas en garantia del
prestamo. Lo que sucedi6 despu6s nos lo refiere el
Padre Las Casas, en su Historia de las Indias, de ma-








PROBLEMS COLOMBINOS


nera tan clara que no acertamos a comprender c6mo
ese pasaje hist6rico fu4 luego desfigurado. Dice el re-
ferido historiador: "Sefiora Serenisima contesta San-
tngel) no hay necesidad que para esto se empefien las
joyas de Vuestra Alteza; muy pequefio serA el servicio
que hare a Vuestra Alteza y al Rey mi Sefior, prestan-
do el cuento de mi casa, sino que Vuestra Alteza man-
de a enviar por Col6n, el cual creo es ya partido". Don
Luis de Santangel prest6 en seguida, de los fondos de
la Santa Hermandad. Un mill6n ciento cuarenta mil ma-
ravedies; Col6n negoci6 el resto de 360.000 marave-
dies, pues la expedici6n costaba mill6n y medio.
No hubo pues necesidad de empefiar las reales al-
hajas para sufragar los gastos del Descubrimiento de
America.
La tergiversaci6n de este hecho tendria su base en
que anteriormente y con posterioridad al Descubrimien-
to, en varias ocasiones los Reyes Cat6licos acudieron a
prestamistas judfos y cristianos en busca de fondos,
dando sus joyas, y aun las coronas reales, en garantia.
Cierta vez estuvieron depositadas las joyas de la Rei-
na en el Monasterio de San Jer6nimo, en C6rdoba. Su-
cedi6 por los afios de 1487 a 1488. En 1498 estuvie-
ron empefiadas en la ciudad de Valencia; prestamos a
particulares, sin garantia, se tomaron por la Corona en
1496, 1498 y en otras varias ocasiones.
Pero es just consignar que ni Santingel o Fran-
cisco Pinelo, ambos tesoreros de la Santa Hermandad,
exigieron garantia alguna para el pr6stamo hecho a Do-
fia Isabel, torado por 6sta para sufragar parte de los
gastos del primer viaje de Col6n.
El error hist6rico del empeiio de las reales joyas
estA refutado por el gran investigator e historiador es-
pafiol Don Cesireo Fernandez Duro en el capitulo ti-
tulado "Investigaci6n del fundamento hist6rico en que
estriban el ofrecimiento de las joyas de Isabel la Cat6-








ARMANDO ALVAREZ PEDROSO


lica para costear el viaje de Crist6bal Col6n", de su
obra Tradiciones infundadas, Madrid, 1888. Trata ade-
mas de este hecho D. Manuel Serrano y Sanz en el pa-
rrafo XII del Capitulo III de su studio "Los amigos
y protectores aragoneses de Crist6bal Col6n", que for-
ma parte de la obra Origenes de la Dominaci6n Espa-
fiola en Am6rica, tomo I, Madrid, 1918.



VIII

CERTEZA DE QUE LOS RESTOS DEL DESCUBRIDOR
SON LOS RESTOS CONSERVADOS EN LA CATHEDRAL
DE SANTO DOMINGO, DE CIUDAD TRUJILLO

Si existe un hecho hist6rico comprobado hasta la
saciedad no es otro que el de reposar en la Catedral de
Santo Domingo, de Ciudad Trujillo, los despojos mor-
tales del Descubridor de Am6rica Don Crist6bal Col6n.
No acertamos a comprender c6mo pudo alguien
en ningun moment dudar de un hecho que para pro-
bar su veracidad contaba con absolutamente todos los
medios justificativos que acepta la Historia.
Hemos expuesto las vicisitudes de los restos del
Gran Almirante, presentado las pruebas de su autenti-
cidad y examinado esas pruebas en el mas extenso de
los capitulos de la parte analitica de nuestra obra prin-
cipal sobre el Descubridor, varias veces mencionada, y
no cansar6 la atenci6n de los que siguen mis palabras
repitiendo lo alli expuesto. Voy solamente a presentar
un esquema de dicha prueba para que se puedan apre-
ciar de conjunto y observer su armonia viendo c6mo la
armaz6n probatoria que indudablemente existe, man-
tiene y sostiene con verdad y justicia que los autdnticos
restos de Col6n son los que se encuentran, desde hace








PROBLEMS COLOMBINOS


mis de cuatro siglos, en la Catedral de Santo Domingo,
en Ciudad Trujillo.
Los metodos de prueba por excelencia son, en la
Historia, el document fehaciente y la tradici6n no
interrumpida.
En esos dos s6lidos y amplios pilares basan su au-
tenticidad los huesos del Primer Almirante conservados
en Ciudad Trujillo.
Los documents nos dicen: Que, fueron traidos
a La Espafiola los huesos de Col6n, pruebas: reales ce-
dulas de 2 de Junio 1537, 22 de Agosto 1539 y 5 de
de Noviembre de 1540; asi como el testamento de Do-
fia Maria de Toledo, nuera del descubridor, de 1548 y
la Cr6nica de Don Alfonso Fuenmayor, manuscrito de
1549. J
Al declarar Oliver Cronwell la guerra a Espafia y
ser atacada Santo Domingo por la escuadra de Sir Wil-
liam Penn, el Arzobispo Francisco Pio de Guadalu-
pe, hizo retirar las sefiales de la tumba de Col6n para
evitar profanaciones de los corsarios en los huesos del
Descubridor, que, seg6n hizo constar el Arzobispo, se
hallaban en el Altar Mayor de la Catedral, del lado del
Evangelio. Tal ocurre en Abril de 1654.
En document impreso, fechado el 5 de Noviem-
bre de 1683 referente a una reuni6n del Sinodo Epis-
copal se ratifica de nuevo la existencia de los huesos
"en una caja de plomo" en el lugar sefialado, afiadien-
dose que al otro extreme del propio altar se hallaban
tambi6n los huesos de D. Luis Col6n.
Debemos mencionar tambi6n que en el ya citado
testamento de la nuera del Gran Almirante se habia se-
fialado el hecho de estar tambi6n enterrados en el Altar
Mayor de la Catedral los despojos de D. Diego Col6n.
Varios documents aut6nticos de fecha posterior
ratifican la permanencia en la Catedral de dichos tres
cadfveres, precisamente en el suelo del prebisterio.








ARMANDO ALVAREZ PEDROSO


Al cederse a Francia, por el tratado de Basilea,
suscrito el 22 de Julio de 1795, la parte occidental de
La Espafiola, el Duque de Veragua decidi6 trasladar los
restos del Descubridor a La Habana. Y asi, el 20 de
Diciembre de 179"5, sin mas trmites que el de abrir
la primera b6veda que hallaron en el presbiterio y ex-
traer ciertos restos humans esparcidos por la tierra,
sin indagar ni tratar de probar que fuesen los buscados
despojos, fueron remitidos a La Habana esas partiess
de alg6n difunto", como se le llam6 en el acta levanta-
da. Tales restos, al cesar la soberania espafiola en Cu-
ba, fueron remitidos a Sevilla.
El pueblo dominicano no acept6 que los restos ha-
Ilados hubieran sido los del Descubridor. La tradici6n
conserve la verdad e individuos de las mis disimiles
classes sociales: un antiguo esclavo, un Notario de la
Curia, escritores y presbiteros rechazaban de piano que
los huesos llevados a La Habana fueran los de Don Cris-
t6bal Col6n. La tradici6n cruz6 el mar: hasta peri6-
dicos de Londres y New York se hicieron ecos de ella.
He aqui el caso de una tradici6n inclusive comprobada
con documents.
Pronto los hechos comprobaron la tradici6n. El
14 de Mayo de 1877 al colocarse una imagen en un lu-
gar de la Sacristia de la Catedral de Santo Domingo con-
tiguo al Altar Mayor se hall una caja de plomo con
restos humans. Las inscripciones de la caja expresa-
ban que se trataba de los huesos de Don Luis Col6n,
nieto del Gran Almirante.
Lse hallazgo y el estarse haciendo obras en la Ca-
tedral anim6 al Can6nigo Don Francisco Javier Billi-
ni a indagar la certeza de la tradici6n de estar aun en
la Catedral los huesos del Descubridor.
El 9 de Septiembre de 1877 se encontr6 una b6ve-
da debajo del dosel arzobispal, del lado del Evangelio,
pero estaba vacia.








PROBLEMS COLOMBINOS


Al dia siguiente, al lado de aquella, se hall otra
b6veda y en su fondo una caja de plomo, con huesos
humans. La caja estaba grabada con la inscripci6n
"Primer Almirante" y otras varias que no dejaban a
dudas de ser los hallados los aut6nticos huesos del in-
mortal navegante Don Crist6bal Col6n, siendo por tan-
to los de su hijo Don Diego los encontrados en 1795
y remitidos a La Habana.
Asi lo informaron a su gobierno el C6nsul de Es-
pafia en Santo Domingo y un official enviado desde Cu-
ba para investigar, junto con docenas de autoridades,
diplomiticos y personas de relieve.
El gobierno dominicano permiti6 libreinente cuan-
tas investigaciones se quisieron realizar: de various no-
tables pale6grafos europeos para estudiar las inscrip-
ciones de la caja, de historiadores y experts. Todos,
a excepci6n del Gobierno Espafiol y organismo oficia-
les, aparte de algin que otro investigator por aquel
designado, convinieron en que eran los aut6nticos res-
tos de Crist6bal Col6n los hallados en Santo Domingo
el 10 de Septiembre de 1877.
Pero las pruebas de todas classes, la documentaci6n
fehaciente, la tradici6n y la relaci6n y concatenaci6n
tan estrecha entire documents y hechos no dejan lugar
a dudas y sin vacilaci6n alguna podemos afirmar que
los restos de Don Crist6bal Col6n reposan en la Cate-
dral de Santo Domingo, en Ciudad Trujillo, desde hace
mis de cuatro siglos, siendo de su hijo Don Diego, Se-
gundo Almirante de las Indias, los conservados en Se-
villa.




















INDICE




1.- Lugar de nacimiento . . . 9

II.- La teoria de Col6n espafol . ... 12

III.- Sobre la supuesta raza hebrea de Col6n 15

IV.- Plan para realizar la idea de Ilegar a la India
por la via Oeste .............. 16

V.- Errores hist6ricos sobre el plan de Col6n 19

VI.- Organismos que estudiaron el plan de Col6n.
Las falsas conferencias de Salamanca . 20

VII.- El pretendido empefio de las joyas de Isabel
la Cat6lica ................. 22

VIII.- Certeza de que los restos del Descubridor son
los restos conservados en la Catedral de Santo
Domingo, de Ciudad Trujillo ...... 24






































ESTE FOLLETO SE ACABO DE
IMPRIMIR EN LOS TALLERES
POL HERMANOS, CALLE AR.
ZOBISPO MERINO NUM. 45,DE
CIUDAD TRUJILLO. REPUBLI-
CA DOMINICANA, FL DIA 1 DE
AGOSTO DE 1946 Y ESTUVO
ALCUIDADO -DE LA Secci6n
de Publicaciones DE LA UNIVER-
SIDAD. LA TIRADA CONS-
TA DE 600 EJEMPLARES




University of Florida Home Page
© 2004 - 2010 University of Florida George A. Smathers Libraries.
All rights reserved.

Acceptable Use, Copyright, and Disclaimer Statement
Last updated October 10, 2010 - - mvs