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Group Title: Santo Domingo. Universidad. Publicaciones, v. 51
Title: Universidad y profesionalismo
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Title: Universidad y profesionalismo discurso de Orden pronunciado en el Acto Académico celebrado en el Paraninfo de la Universidad ed día 25 de Febrero del año 1946, con motivo de la investidura de graduandos
Series Title: Santo Domingo. Universidad. Publicaciones, v. 51
Physical Description: 18 p. : ; 24 cm.
Language: Spanish
Creator: Marchena, Enrique de
Publisher: Pol Hermanos
Place of Publication: Ciudad Trujillo
Publication Date: [1947]
 Subjects
Genre: non-fiction   ( marcgt )
 Notes
Funding: Publicaciones de la Universidad de Santo Domingo,
 Record Information
Bibliographic ID: UF00078374
Volume ID: VID00001
Source Institution: University of Florida
Rights Management: All rights reserved by the source institution and holding location.
Resource Identifier: aleph - 000216242
oclc - 24146845
notis - AAY3292

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UNIVERSIDAD Y PROFESIONALISMO



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UNIVERSIDAD DE SANTO DOMINGO


VOL. LI






ENRIQUE DE MARCHENA
Catedritico de la Facultad de DerecLo







UNIVERSIDAD Y
PROFESIONALISMO

Discurso de Orden pronunciado en el Acto Acadimico
celebrado en el Paraninfo de la Universidad el dia 25
de Febrero del ano 1946, con motivo de la
Investidura de Graduandos


POL HERMANOS ARZOBISPO MERIO CIUDAD TRUJILLO









IA-1



LATIN AMALK" GA














Senior Rector:
Sefiores Decanos y Profesores:
Sefiores Graduandos:
Damas y caballeros:

No reacciona siempre la mente con la puntualiza-
ci6n de las ideas ni tampoco con la justeza de concep-
tos, si como en este caso, se ha de traer aqui una luz
y una esperanza. Es 6ste, moment de diafana reali-
dad para aportar la modest contribuci6n que, agrade-
decida, sea al mismo tiempo la expresi6n de una intima
confesi6n de fe y de reafirmaci6n universitaria. Y
es que para los que hemos pasado al traves de 6stas
Aulas Ilustres, creadas hace ya siglos, la vinculaci6n es-
piritual tiene en lo profundo del alma, mayor respon-
sabilidad cuanto ella se agiganta por la significaci6n de
este acto emotivo, sensible e inolvidable.

Quisi6ramos, realmente, para dejar escapar jun-
to a la esperanza la revelaci6n de lo que sucede en nos-
otros, despojarnos de las obligaciones presents, y re-
trotraernos al instant mismo en que se nos cedi6 este
turno de orden, de ambiente acad6mico por tradici6n y
por devoci6n. Ante un honor tan inmerecido, porque
pertenecemos quizAs a la l6tima rama del arbol claus-
tral de nuestra Universidad, ha surgido un orgullo que
no escapa a nuestro sentir, y, fusionados en la alegria
y en la tonalidad verde-clara de suefios y divagaciones
que aletean en los graduandos -itanto camino por re-
correr!- hemos querido situarnos en un piano que li-
gue el pasado con el present, que sirva de puente se-
gurisimo entire lo que fu6 la Universidad, la de ayer







5 ENRIQUE DE MARCHENA
-jamas borrada de nuestros corazones- y la de hoy,
vivificada, active, plet6rica de entusiasmos; con ello,
como elements de tiempo y de espacio, de cultural y
de anhelos, queremos engarzar tambien el sentido de lo
professional y lo universitario -ya que en las rutas natu-
rales de la propia existencia han de perdurar lecciones-
consejos y experiencias.

La Universidad es, sefiores, catedra sempiterna de
pristine educaci6n amalgamada en proyecci6n inmuta-
ble de civismo y patriotism. No se llega aqui sino
por un 16gico process de depuraci6n intellectual. No
se saldrA de ella sino mediante una series de pruebas en
las cuales no priva solamente -porque errado seria el
afirmarlo- la excelencia de la asimilaci6n de studios
magisteriales, sino el valor moral y ciudadano de cada
graduado. Con estos factors la lucha que se abre
a todos los horizontes, y a cien distintos caminos, se-
rf entire hombres puros y conscientes de sus princi-
pios, deberes y destinos en la sociedad que les acoge.

Creemos sin lugar a equivocaciones, que entire la
Universidad, -cuajada de ilusiones, Madre que alberga
amorosamente todas las tendencies y todas las escue-
las-, y el profesionalismo, por necesidad y por convic-
ci6n, debe procrearse un fecundo lazo inmortal. Al
decirlo, nos atreverfamos a silenciar muchos aspects
que han sido, luego, material abonado para provocar
no s61o descontento, sino una herida perennemente
sangrante que ha de distanciar a los profesionales, des-
de el moment mismo de la investidura, de aquella no-
driza incansable que no podria tener mas que dar, por-
que ha sido dotada, al nacer, de todo cuanto necesita
para ofrendar.

En medio de todo este campo de acci6n y de re-
flexi6n debemos confirmar, como dijo un ilustre pensa-
dor, que "casi al mismo tiempo que el ensayo darwi-
niano, y product tambien de geniales atisbos, en se-







UNIVERSIDAD Y PROFESIONALISMO


guimiento field del divino afin de verdad en los hom-
bres, la verdad palpita y triunfa..." Este es nuestro ca-
so, no otro. La Universidad dominicana de antafio,
segin se dice, tenia raigambre intellectual y cultural
mis intima. Este intimismo no lo queremos desarro-
llar ni analizar en el sentido de amplitud cultural, por-
que necesariamente pertenece esa amplitud a la Uni-
versidad actual, que ha plasmado, con sabia directriz,
y especialmente con los impulses de 6sta Era cons-
tructiva, la tan necesaria confirmaci6n de los votos que
deben eternizarse entire sus hijos y el Alma Mater.
En el sendero universitario de antafio no habia si-
no dos grandes puertas: una para abrirse y otra para
cerrarse. Las excepciones volverian a entrar por las
ventanas, a much trastrueque y a much fuerza.
Goznes chirriantes, como si las cosas del espiritu en-
mohecieran, lejos de morir, dificultarian y estorba-
rian el camino de muchos graduados cuando diesen
una mirada retrospective a la que fuera anchurosa y
desinteresada, eminentemente modest y secularmen-
te Ilustre. De aquellas aulas, que afioramos tanto por-
que de ellas fuimos parte, came y coraz6n, salimos un
dia con un Veredicto de Calificaci6n y no mis. Fu6 nues-
tro caso y nuestro ambiente. A mas de esto, el honroso
titulo venia a nuestras manos sin ninguna palabra de
aliento ni de amparo spiritual. Estfbamos armados
par a laucha que habia de ser bien distinta en el cam-
po del ejercicio professional. No recordamos haber vuel-
to por la puerta grande sino en contadisimas ocasio-
nes, quizAs para muchos si en ninguna. Se despa-
rramaban los compafieros, j6venes o no, en una carrera
desenfrenada por el algo ignorado, lejano, que un dia
podria ser o el triunfo o el fracaso. Esa historic, sefio-
res graduandos, no es, afortunadamente, la de uste-
des, y no lo sera la de ningin otro que en el future lo-
gre alcanzar la meta de los studios.
Pero habia algo mas de dramitico y de doloroso.
La desvinculaci6n personal entire estudiantes y profeso-







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res, ya entregados al desarrollo de sus actividades, qui-
zas y sin quizas no tendria sino un minimo grado de
evocaci6n para las muchas horas transcurridas en la
cftedra misma. Todo aquello no era producido por
la Universidad en parte, sino por la ausencia del espi-
ritu universitario, que es alentado por la primera y
aventado hasta el infinite por los estudiantes. La fal-
ta de cohesion spiritual y profesoral habia de martillar
las sienes y clavar espinas en el corazon de la Augus-
ta Madre Intelectual, haciindola mermar en sus Glorias.

Es verdad que a la Universidad de hoy se le criti-
can algunas normas modernas, obtenidas por la obser-
vaci6n y la experiencia pedag6gicas a media que
evolucionan los sistemas, normas que podrian origi-
nar la tesis de que los studios son menos intensos, la
capacidad menos atendida y el nivel de cultural del gra-
duando, en el moment mismo de su iniciaci6n en la
vida professional, inferior al de aquel investido hace
veinte afios o mis. El problema no puede ni debe ser
enfocado desde ese angulo. Los studios, en general
y en particular, dependent y van en relaci6n direct no
solamente del talent y la inteligencia, sino tambi6n
de la ordenaci6n moral y social del individuo. Es for-
zoso pues, rechazar toda critical a la Universidad, si
la de antafio fu6 mas generadora de hombres escogi-
dos. En aquellos tiempos el grupo universitario no se
movia sino en una virtual restricci6n de classes.

Para el mundo, conviene el nivel de instrucci6n
y de cultural en una forma mayoritaria, cuando puedan
ajustarse y cordinarse la capacidad general frente a la
especial, y cuando se determine, fijamente, la diferen-
cia que existe entire un graduado universitario y un pro-
fesional universitario.

Podemos llegar casi conclusivamente a expresar
que la Universidad de hoy recibe las pruebas del talen-
to y el interns por el saber, con igual dignidad y con







UNIVERSIDAD Y PROFESIONALISMO


igual tratamiento que en afios del pasado. Pero lo
que no puede la Universidad de hoy es responsabilizar-
se con el buen o mal exito del profesionalismo, ni me-
nos ser anatematizada cuando el graduado, ya profesio-
nal, no corresponde a la acci6n ni a la trayectoria que
debia tomar 61, y nadie mas que 1, en una comunidad
a la cual pertenece.

Puntualizando estos pensamientos llegamos a otros
mas c6nsonos con las realizaciones de los destinos uni-
versitarios de hoy. Las grandes portezuelas estan abier-
tas, abiertas a todos los vientos y a todas las ideas. Son
gigantescos arcos triunfales donde anidan, entire los
frisos y el cornisamento, las corrientes de una conti-
nua fusion entire el que jams ha dejado de ser hijo y
la que eternalmente seguira siendo Madre alta y fructi-
fera. Tanta es la sabia direcci6n en el temple de las al-
mas, que la contribuci6n de la moral universitaria, apa-
rejada a la amplisima libertad de cultures y de dog-
mas -libertad reflejada en el propio ego del estudian-
te- ha de afincarse en el ser que consciente de sus
destinos vaya a ofrecer, en contact dificil pero realis-
ta, las posibilidades de un intelecto formado en los afios
de studio.

La contribuci6n de esa political intellectual y es-
piritual viene ya advirti6ndose en el ambiente domini-
cano. Creemos que gradualmente van disolvi6ndose
las posibilidades de iniciar la rivalidad y el distancia-
miento professional en el moment mismo en que se
entrega el diploma universitario. Logrado esto, la
ganancia de una comprensi6n basada en la igualdad y
la estabilidad del pensamiento, reverdecerA los laureles
culturales de la Repiblica, aun mfs de lo que estan en
los dias que vivimos.

Debemos referirnos, sin embargo, a un punto in-
teresante en el desarrollo de 6ste discurso acad6mico.
Es precisamente a la obligaci6n en que estin los estu-







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diantes, antes y hasta la graduaci6n, y el universitario
ya togado y enfrentado a posibilidades que no tenia,
de revestirse de una personal seriedad intellectual. Co-
mo Profesores quisieramos drenar las lagunas de cul-
tura que advertimos en muchos j6venes Bachilleres,
resaltantes de inmediato, al s61o conjuro de una pregun-
ta de activaci6n pedag6gica. La preparaci6n mental
tiene un factor principalisimo de influencia en el por-
venir del hombre universitario. Los textos, pura y
simplemente los textos, no habrin de fundir la recie-
dumbre a menos que un marcado interns de progresi6n
o de superaci6n impere en la vida estudiantil.

No nos dirigimos a los que dotados de raras fa-
cultades, ya de extraordinaria inteligencia, puedan crear
en la Universidad, desde el comienzo de los studios
magisteriales, la convicci6n de que se esta frente a un
estudiante de porvenir. La Universidad no es, en el
criterio mas severe, creadora de intelettuales, pero tam-
poco dejara de interesarse por la plenitud y el desarro-
11o de los que lo son por naturaleza y por temperamen-
to. Es indispensable -y aqui me dirijo a estudiantes
y graduandos- procurar investirse de seriedad uni-
versitaria, la misma que anima la absolute verdad de
los conocimientos y la mfs esperanzada vision de quie-
nes deseen tocar el sefiero trono de los elegidos del
pensamiento.

La base de la cultural no esti precisamente en la
posesi6n del titulo universitario, ni siquiera en la cultu-
ra professional o en la carrera que se ha escogido, pe-
ro serb de fundamento si a las disciplines del Derecho,
la Medicine, las Ciencias Exactas y otras ramas de los
studios que aqui se cursan, se agregan los conocimien-
tos normales que todo hombre debe alcanzar, y jun-
to a ellos, los que ya en raz6n de la carrera misma de-
berin adjuntarse como consecuencia de los primeros. Y
es que todavia, por much tiempo, rechazaremos la
cultural especializada, pura y simplemente, si no esti







UNIVERSIDAD Y PROFESIONALISMO


edificada y apoyada en la cultural general. Creemos
que, por tradici6n intellectual, no podriamos los domi-
nicanos conformarnos con saber solamente un aspec-
to de las Ciencias M6dicas u otra ciencia cualquiera,
sin powder abordar temas de la ma s general material de
ilustraci6n. Por esto mismo asegurariamos que el pro-
fesional dominicano est& en much mejores condicio-
nes de especializacion, y en un piano mis apropiado,
para desplegar sus actividades si se tratase de comparar-
le en grado de intelectualidad a otros de muchos cen-
tros universitarios continentales.

El hecho de gozar de una privilegiada situaci6n
que todavia se debe a un cierto tradicionalismo, nos
hace pensar que en el estudiantado de hoy, como en
los graduandos, persiste y persistir el anhelo de desdo-
blar la personalidad y dotarla de elements de cultural,
clAsicos y modernos, en la extension que sea possible.
Si la Universidad de hoy llena a cabalidad su fun-
ci6n generadora de una mejor comprensi6n entire lo
cultural y lo social; y si ella es, por encima de todo, la
privilegiada fuente de perfeccionamiento, no abando-
nara su condici6n de. rectora al entregar a ustedes, se-
fiores graduandos, los atributos del desposorio uni-
versitario y las credenciales para la vida professional.
iCu6ntos quizis no abracen esta ultima y queden sola-
mente como universitarios integrales, rindiendo otra
misi6n 6til y honrosa, en el conglomerado social al
cual pertenecemos I

Cierto es que no hay tregua, -ni destrucci6n to-
tal- como tampoco deja el hombre de pensar, vibrar
y anhelar. En uno y otro piano siempre vivirA ya la
especie que genera la Universidad misma. De todos
modos existe el pensamiento. Y nada es tan dificil co-
mo pensar, sobre todo pensar con tranquilidad inaudi-
ta, con la serenidad que retrotrae y espasma. Se ha di-
cho por ello que el pensamiento en soledad, es sin-
embargo, la unica elevaci6n possible hacia la realidad"







14 ENRIQUE DE MARCHENA
y esto nos fuerza a discurrir justamente, para no tender
una valla entire los graduandos que van a dedicarse
al profesionalismo y los que han de entregarse a otros
senderos, sin ambandonar ni consignas ni ligazones,
ataduras espirituales que no serin olvidadas ni poster-
gadas.

En el campo del profesionalismo parecenos mas
necesario que nunca el recuerdo universitario. La ca-
tedra ha sido siempre sincera, revestida de altos con-
ceptos de moral y 6tica intelectuales y profesionales. Si
es en Derecho, por ejemplo, no se ensefi6 al alumno la
regresi6n, ni el concept heterodoxo, menos el reac-
cionarismo. La Democracia y las Libertades, en su
forma filos6fica o juridica, imperaron en el intimo con-
sorcio de profesores y alumnos, como valores inma-
nentes e inmutables. Y asi lo hemos entendido nos-
otros cuando un dia, por honrosa designaci6n, nos vi-
mos atados a la vida palpitante y enhiesta de la Uni-
versidad, de la cual quince afios antes habiamos salido
con el triunfo por escudo y las interrogaciones del por-
venir cual flechas ani sin lanzar a los espacios.

De todo ello deducimos que el element que con-
viene dentro de nuestro sistema social, refiriendonos
a todos los que hoy ven la culminaci6n de ensuefios, se-
ra aquel que dentro o fuera del profesionalismo deje su
coraz6n y procure conquistas en nombre y por el pres-
tigio de la Universidad a la cual tanto deben, y de la
cual dependeran en cierto grado; la misma que un dia
puede llamarles a cerrar filas entire el Profesorado; la
agradecida, que honrara; la siempre eterna, que da-
ra luces a sus hijos y a los hijos de sus hijos.

Perdurable como es la funci6n social universita-
ria, ha de impulsar el profesionalismo sincere, pleno en
nobleza y en alturas, para que la Patria toda pueda
recibir el aporte y la proyecci6n de cultural y de servicios
como se condensan en el plan general de studios del







UNIVERSIDAD Y PROFESIONALISMO


mas alto centro docente de la Rep6blica. Forjadora co-
mo es de voluntades, escultora y artifice al mismo tiem-
po de la juventud -carne y espiritu- de la tierra
dominicana, la mas antigua Universidad de America no
dice un adi6s porque no lo pronunciaria nunca la men-
tora eternal. Ella respiraria fuerte, como estoy hoy,
aventando sus pulmones, a plena emoci6n, y enton-
ces... la espera! La separaci6n, en 6ste episodio, no es
el arbol tronchado que no puede rehacerse y retofiar.
En nuestro ambiente -6ste mismo que hemos tratado
de describir y que no es otro que el que en su nuevo
rumbo tiene la Universidad de Santo Domingo- po-
drA haber palabras, pero tambi6n existen sobrados mo-
tivos para fundamental el brote de las semillas y el cons-
tante mirar retrospective de quienes no podrAn -co-
mo acontecia enantes- olvidar... sino recorder.

Tiene para nosotros el cruce de ese gran puente
tendido entire la vida universitaria y la professional, no
solamente un sentido emotional, sino el de promesas,
ain las vanas y sujetas a disolverse en el infinite, o ya
la devoluci6n de lo just y lo humanisimo: el triunfo
intellectual!
Profesionalismo, sefiores graduandos, no es li-
bertad plena de actuaci6n en el campo de la actividad
que ha sido escogida para la vida de relaciones sociales;
no es ni en Ciencia Juridica, ni en Medicina, ni en cua-
lesquiera otros de los grades magisteriales, el derecho a
alas infinitamente poderosas que nunca habrian de ex-
perimentar el cansancio fisico. Por el contrario, sin-
tetiza un deber de considerable aspects y mas que
un deber, un sacrificio que se ensancha y desdobla en
multiples facetas; sacrificio merecido o inmerecido, ala-
bado o no, reconocido o menguado, pero al fin de cuen-
tas, el que ha de mantener inc6lume el prestigio de la
que todo lo di6 y ofrend6, y de quien tambi6n pudo
ser brote y parte de una funci6n social inevitable.







16 ENRIQUE DE MARCHENA
El universitario professional lo serL mejor cuanto
mayor sea su comprensi6n hacia los problems y ha-
cia las tendencies de la labor desarrollada en las aulas
donde nutri6 su mente. Podra o no, ser tambi6n un
ejemplo o una vergiienza. Pero, en tanto, tiene por
delante -a partir de la graduaci6n- el ineludible des-
tino de ensanchar su propia vida, de imprimirla nuevos
rumbos, evitar caidas y tropiezos, y en teni6ndolos,
levantar la testuz a tiempo para no perecer en el cam-
po de las contiendas que original la posesi6n del Diplo-
ma universitario.

Al mismo tiempo, tan digno sera el universitario-
pofesional como quien no lo league a ser, siempre y
cuando 6ste iltimo alcance la meta de sus aspiraciones
sin mengua de sus aptitudes! CuAntas veces hemos pre-
ferido no tener bufete o gabinete, creyendo evitar las
alternatives del profesionalismo o la lucha que 61 jus-
tifica y exige. Sinembargo, la comuni6n de ideales, de
tendencies, de lanzas que se quiebran por el progress
del pais y por el desenvolvimiento cultural de la Reput-
blica, nos reclama la unidad y la perfecci6n. iA nos-
otros mas que a ningunos! Es entonces cuando debe-
mos volver nuestras caras y nuestros corazones hacia
la Universidad y cuando debemos apretar de nuevo las
manos de muchos o de todos los que por afios compar-
tieron los bienes y los recuerdos, las nostalgias y los
entusiasmos que ahora, asi, de golpe, en el acto mis-
mo de la Investidura, vienen a clausurar el libro de la
Vida Universitaria.


SERORES GRADUANDOS: Nos toca el inmen-
so honor de patentizar la confianza de la Universidad
y su Claustro en la trayectoria que habeis de reco-
rrer en el future. Esa confianza esti fundamentada,
principalmente, en el espiritu universitario, que ha si-
do, por encima de todas las vicisitudes estudiantiles, la
llama eterna vivificada por la dominicanidad, para con







UNIVERSIDAD Y PROFESIONALISMO


ella iluminar los Destinos de una Patria hoy enalteci-
da, dignificada y engrandecida cual nunca lo fue al tra-
v6s de nuestra Historia.

Hemos querido plantear la delimitaci6n, si puede
asi afirmarse, entire la Universidad y el Profesionalismo,
y con ello puntualizar los caminos que se abren con
el affn de superaci6n y de studio, de servicio y de ci-
vismo. Porque lo contrario seria dar alientos a una
innecesaria frontera que no tiene justificaci6n y que no
lo puede ser en el campo de la cultural. Lo esencial
sera el vincularnos en mente y en espiritu a la que nos
alberg6 por un lustro y mis, y di6 alma, savia, rutas,
arpplios dictados de reflexi6n y de concepts, en nom-
bre de la Patria misma, golpeando nuestros sentidos en
las flaquezas y aplaudiendo nuestras ejecutorias en los
triunfos.

Seamos, en fin, Universitarios de una misma recia
envergadura, salidos de un mismo crisol y lanzados a
la vida revestidos del ideal humanisimo de mejoramien-
to por el studio y los altos conocimientos adquiridos
y por adquirir. Asi entendemos este desposorio que
realizamos hace afios, y que hoy realizan los nuevos to-
gados de las Ciencias que aqui se alcanzan.

En el panorama de la Rep6blica, el professional uni-
versitario ha evolucionado y se encuentra gravemente
comprometido con el desarrollo social, politico y cul-
tural, sin el abandon intellectual que antes era por co-
m6n, indiferente. No aspira la Universidad a hacer,
de cada uno de sus graduados, un hombre-tipo del
cual se esperen triunfos altisonantes. Pero, en las lu-
chas civilistas, como en las sociales y en las del saber,
la preparaci6n -sobre todo la moral y ciudadana- es
asidero, column y sost6n de un future que nadie pue-
de prever. Estos dos factors, inevitable y fatales,
son los que queremos enfocar, antes de terminar, co-
mo principios inmanentes del graduando que se lanza







18 ENRIQUE DE MARCHENA
a la conquista de un nombre y una posici6n.
Los deseos de quien fu6 en un tiempo, como us-
tedes, actor y testigo en el mundo universitario, no se
contraen solamente a una felicitaci6n. Hemos de apro-
vechar la oportunidad para formular en cada concien-
cia, el breviario que nos ha de ligar eternamente a la
Universidad, y que nos hard estar en ella espiritualmen-
te. Ese breviario tendra una sola norma y una s6la di-
rectriz, sintetizada en los concepts de hombria y de
moral.

Y al expresar no el adi6s, sino simplemente el deseo
de 4xito, porque 6ste lo exigen la Universidad y la Pa-
tria, nos place quedarnos a la espera, la espera tranqui-
la y confiada por los hijos que abren las puertas gran-
des del Alma Miter, y que un dia cualquiera volverin
a encontrarlas tan abiertas y tan orgullosas como lo es-
tin hoy para dejarlos escapar -pl6yade de corazones
ambiciosos de gloria- por ambitos dominicanos que
han de ser, en el trinsito de la vida, el scenario princi-
pal de sus Destinos.

































Se acab6 de imprimir en
los talleres Pol Hermanos,
calle Arzobispo Merifio
nfm. 45, de Ciudad Tru-
jillo, Repfiblica Dominica-
na el dia 20 de marzo de
1947 y estuvo al cuida-
do de la SECCION DE
PUBLICACIONES de la
Universidad. La tirada
consta de 300 ejemplares.




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