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 Dominicanidad de P. H. U.
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 Bibliografía de P. H. U.
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Group Title: Publicaciones de la Universidad de Santo Domingo, v. 49
Title: Dominicanidad de Pedro Henríquez Ureña
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 Material Information
Title: Dominicanidad de Pedro Henríquez Ureña discurso pronunciado en el acto académico celebrado el 29 de junio de 1946, para rendir homenaje póstumo al ilustre compatriota
Series Title: Publicaciones de la Univ. de Santo Domingo
Physical Description: 84 p. : group port. ; 24 cm.
Language: Spanish
Creator: Rodríguez Demorizi, Emilio, 1908-1986
Publisher: Pol Hnos.
Place of Publication: Ciudad Trujillo
Publication Date: [1947]
Edition: [1. ed.]
 Subjects
Genre: bibliography   ( marcgt )
non-fiction   ( marcgt )
 Notes
Bibliography: "Bibliografía de Pedro Henríquez Ureña": p. 41-77.
 Record Information
Bibliographic ID: UF00078370
Volume ID: VID00001
Source Institution: University of Florida
Rights Management: All rights reserved by the source institution and holding location.
Resource Identifier: aleph - 000139023
oclc - 24146785
notis - AAQ5118

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    Front Cover
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    Indice general
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PUBLICACIONES DE LA UNIVERSIDAD DE SANTO DOMINGO
VOLUME XLIX


DOMINICANIDAD DE
PEDRO HENRIQUEZ URENA






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POL HERMANOS


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DOMINICANIDAD DE
PEDRO HENRIQUEZ URERA









UNIVERSIDAD DE SANTO DOMINGO


VOL. XLIX























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En Ia Universidad de Harvard, 1941.








EMILIO jODRIGUEZ DEMORIZI
Catedrhtico de la Facultad de Filosofia






Dominicanidad de
Pedro Henriquez Urefia

Discurso pronunciado en el acto Acadimico cele-
brado el 29 de Junio de 1946, para rendir home-
naje pdstumo al ilustre compatriola.


POL HERMANOS ARZOBISPO MERINO CIUDAD TRUJILLO






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Ia. edici6n
9Q47


POL HERMANOS : ARZOBISPO MERIRO, 45 ': CIUDAD TRUJILLO, R. D.
















Sefior Rector de la Universidad de Santo Domingo,
Sefioras y sefiores:



No el elogio del sabio, ni la grandilocuente apolo-
gia del virtuoso, sino el sencillo encomio de la fervida
dominicanidad de Pedro Henriquez Urefia, ha de ser
el homenaje mis caro al espiritu que ya mora en la ex-
celsa mansi6n de los justos. Porque en su vida consa-
grada al humanismo, en lo hondo de sus inagotables
ansias de sabiduria, por encima de su alto magisterio
y de sus devociones esteticas, estaba su amor de patria,
amada con orgullo por sus glorias, querida con pena
por sus vicisitudes.
En Pedro Henriquez Urefia se cumplieron los cla-
ros vaticinios de la madre-poeta, la egregia mujer do-
minicana mis digna del mirmol. Corria el afio de 1887.
El infante apenas contaba tres abriles y ya la madre au-
gusta habia de inclinarse a recoger las tempranas in-
quietudes de su alma, como ante una flor abierta antes
de tiempo:

(Qu6 es Patria? cSabes acaso
lo que preguntas, mi amor?
Todo un mundo se despierta
en mi espiritu a esa voz.


eQu6 es Patria? De tu inocencia
al purisimo candor
para hablarle de la Patria
no hall el labio una expresi6n.









EMILIO RODRIGUEZ DEMORIZI


En mis ojos arder siento
de una ligrima el calor,
meditando lo que ansias
avanzar a tu raz6n:

que tan s6lo tres abriles
a tu frente dan su albor,
y te mueve ya ese nombre
a curiosa indagaci6n...



Al Ilegar a los seis afios revela el niiio precoz aus-
teridad, y con unci6n de madre y pitonisa la insig-
ne mujer le ofrenda sus postreros versos, su canto de
cisne, luces arrancadas al misterio del porvenir:

Mi Pedro no es soldado; no ambiciona
de C6sar ni Alejandro los laureles;
si a sus sienes aguarda una corona,
la hallart del studio en los vergeles.

ISi lo viirais jugarl Tienen sus juegos
algo de serio que a pensar inclina.
Nunca la guerra lp inspire sus fuegos:
la fuerza del progress lo domina.

Hijo del siglo, para el bien creado,
la fiebre de la vida lo sacude;
busca la Juz, como el insecto alado,
y en sus fulgores a inundarse acude.

Amante de la Patria, y entusiasta,
el escudo conoce, en Al se huelga,
y de una cafia, que transform en asta,
el cruzado pend6n trimulo cuelga.

Asi es mi Pedro, generoso y bueno;
todo lo grande le merece culto;
entire el ruido del mundo ir, sereno,
que Ileva de virtud germen oculto.







DOMINICANIDAD DE PEDRO HENRIQUEZ URERA


Cuando sacude su infantil cabeza
el pensamiento que le infunde brio,
estalla en bendiciones mi terneza
y digo al porvenir: ITe lo confiol

Dentro de esa 6rbita de la poesia maternal se mue-
ve imperturbable la vida luminosa de Pedro Henriquez
Urefia, como si 61 se empefiara en ser fiel a su destino;
a la noble aspiraci6n de que 61 fuese cabal hombre de
studio, amante de su patria. Eso fue siempre, sin una
sola y breve desviaci6n, el ilustre hijo de Salom6 Ure-
fia, en cuyo hogar se form su espiritu, se acendraron
sus gustos literarios, se afinaron sus sentimientos y ech6
races vigorosas su devoci6n por la tierra de sus mayo-
res. "Todo ello, decia Men6ndez y Pelayo refiriendo-
se a Horas de studio, es prueba de exquisite educaci6n
intellectual comenzada desde la infancia, y robusteci-
da con el trato de los mejores libros". "De ilustre pro-
sapia dominicana, encontr6 en su propia casa una alta
tradici6n literaria", afirma Chac6n y Calvo. "Creci6,
--dice el Dr. Americo Lugo-, bajo profetico influjo.
Fluctu6 primero entire dos mundos: la poesia y la cien-
cia. Pag6 tribute a la estirpe materna, y fue musage-
ta en Lo inasequible y Al mar, en Flores de Otofio y
Mariposas negras; pero rindi6le al fin el pujante tem-
peramento paterno, y ya en 1905 era el mas notable
critic dominicano".
En efecto, su formaci6n intellectual tenia sus bases
forjadas aqui mismo: para penetrarse de ello basta
leer su critical de la obra literaria de Nicolas Heredia, su
parffrasis de un soneto de Baudelaire, sus notas acer-
ca del teatro modern, publicadas a fines de 1900 y a
principios de 1901 en la revista Nuevas Piginas, ani-
nada por admirable grupo juvenile que encabezaban
Apolinar Perdomo, Porfirio Herrera, Juan Esteban Bu-
fiols y Bienvenido Iglesias.
Henriquez Urefia s61o contaba entonces diez y seis
afios, y ya nos daba a conocer el teatro de Ibsen, toda-
via ignorado en nuestra America, y hablaba de los es-








EMILIO RODRIGUEZ DEMORIZI


tudios literarios que habian de acometerse "con saber
y paciencia", temprana norma de sus propios afanes.
Su salida hacia el Norte, el 19 de febrero de 1901, en
viaje de studio, y su permanent radicaci6n en otras
playas, s6lo fueron para enriquecer y madurar los co-
nocimientos adquiridos y para darle nuevo y mas an-
cho fmbito a sus inquietudes espirituales. La raiz del
noble irbol quedaba aqui, muy honda, sin que pudiera
mixtificarse la inagotable savia, mientras las altas ra-
mas se extendian, movidas por las auras de la uni-
versalidad, hacia todos los horizontes.
En Horas de Estudio, publicada en Paris en 1910,
el autor reconocia la influencia, en sus aprendizajes ju-
veniles, de la atildada Leonor Feltz, a quien liamaba
su guiadora en la via de la literature modern. Y no
vacilaba en declarar que esa fu6 para 61 la epoca decisi-
va y que esa influencia continuaba presidiendo sus ho-
ras de studio, sus dias alci6neos. A la ilustre discipu-
la de Salom6 Urefia, quizAs el alma dominicana que ha-
ya sentido con mas hondo y silencioso dolor la muerte
del Maestro, Pedro Henriquez Urefia le dedic6 su libro,
pero tambi6n a la patria, que 61 Ilamaba entonces "pa-
tria lejana y triste, triste como todos sus hijos, solitaria
como ellos en la intimidad de sus dolores y de sus an-
helos no comprendidos".
Pero en la obra istos no son los unicos signos de
su entrafiable dominicanidad. En cuatro parties se divi-
de el libro y una de ellas se titula De mi patria. Las pri-
meras piginas son su voz de protest, desde M6xico,
para que no se continue la torre inconclusa de nuestra
Catedral. "IRespetad lo antiguo! Conservadlo; haced-
lo vivir contra la invasion destructora de la vejez; ha-
cedlo vivir con vida propia... Sabed amar lo incomple-
to! jAmad la Catedral sin torre! Sabed amar la Cate-
dral de Santo Domingo". Asi exclama el ausente, con
su angustioso amor por lo nuestro. Despubs habla ex-
tensamente de la Vida intellectual de Santo Domingo,
de nuestra Literatura hist6rica, de los poetas Jose Joa-
quin P&rez y Gast6n Deligne. Son ensayos de cAlido







DOMINICANIDAD DE PEDRO HENRIQUEZ URERA


acento dominicanista, escritos en La Habana y Mexico,
de 1905 a 1909.
Su profundo conocimiento de las mAximas crea-
ciones del arte y de las letras universales, desde los grie-
gos hasta Paul Valery, no le hicieron veleidosa y fAcil
presa del desd6n por lo nuestro, que era parte de su pro-
pia sustancia. Asi pasaba de Walter Pater y del teatro
griego, de los asuntos mis altos de la literature, a los
temas dominicanos, en un dulce y constant regreso a
si mismo, a lo suyo, a su patria, que 61 quizAs veria co-
mo una materializaci6n del espiritu de la madre aman-
tisima.
Desde que en la primera juventud se ausenta de
sus lares, en el mis largo viaje de studios que haya rea-
lizado ningin dominicano, siempre estA pendiente de
su patria: desde la bulliciosa Nueva York envia sus nue-
vos escritos acerca de Ibsen; en La Habana describe sa-
gaces juicios de la poesia de Gast6n Deligne; en M6xi-
co, en 1910, se da a la improba faena de recoger mate-
riales para la historic de la cultural dominicana: los iti-
les pero largos y enfadosos capitulos de la Biblioteca
de BeristAin, relatives a personajes de la Espafiola, que
reproducia aqui la espl6ndida revista Ateneo. En 1911
vuelve por escasos dias a la villa natal, y en la breve
estancia halla tiempo para recoger romances tradicio-
nales y para renovar afectos e impresiones de la patria.
Ha comenzado ya su brillante carrera de escritor,
y en todas sus creaciones va dejando los signos de sus
fervores patriots. En donde menos sospechemos encon-
trarle, alli esti el nombre de Santo Domingo. En La
utopia de America habla de M6xico, y agrega: "que co-
nozco tanto como mi Santo Domingo". Y refiri6ndose
a la obra educativa de Hostos y de Salom6 Urefia en
medio a la ominosa tirania de Ulises Heureaux, lanza
esta optimista exclamaci6n: "la pr6dica y la fundaci6n
de escuelas... en aquellas tierras invadidas por la ciza-
fia, rendian frutos escasos; pero ellos nos dan la fe: no
hay que desesperar de ningun pueblo mientras haya en
41 diez hombres justos que busquen el bien!"








EMILIO RODRIGUEZ DEMORIZI


En su obra Seis ensayos en busca de nuestra ex-
presi6n hallamos referencias y comentarios de nuestra
vida intellectual en la Colonia, de que 61 se sirve para
reforzar sus s6lidos juicios. En la antologia Cien de
las mejores poesias castellanas, incluye honrosament'
a tres poetas dominicanos: Jos6 Joaquin P6rez, Salo-
mi Urefia y Gast6n Deligne. En Plenitud de Espafia
abundan las afioranzas de la patria: la gesta de los do-
minicos de la Espafiola, siempre viva en su mente; los
versos oidos en su infancia; las reliquias arquitect6ni-
cas de Santo Domingo y de Santiago; la estancia de
Tirso de Molina en la vetusta Ciudad Primada. Son
recuerdos que enlaza en los asuntos mas apartados de
lo puramente americano, como si se complaciese en dar-
le sitio a su pueblo en el augusto banquet de la cultu-
ra, para rendirle culto, para fortalecer su espiritu, para
abrillantar au nombre.
En 1940 y 1941 dict6 el Maestro, en la Universi-
dad de Harvard, las memorables conferencias recogidas
en volume en 1945 con el titulo de Literary currents
in Hispanic America, --corrientes literarias de Hispa-
noamerica-, obra maestra en que esta patente, con el
fervor de siempre, la irrestricta dominicanidad del hu-
manista. "En mi native Santo Domingo", dice, en una
de las innumerables menciones de su patria, siempre
envuelta en aureolas de simpatia; habla con vivo en-
comio de sus monumentos, de su misica, de sus escri-
tores y maestros, y cita a poetas nuestros en moments
culminantes de la poesia hispanoamericana, desde la
mistica Leonor de Ovando hasta Gast6n Deligne, y has-
ta H6ctor InchAustegui, a quien nombra en el alto coro
de figures representatives tan notables como Borges,
Neruda y Cardoza.
Entre los trabajos de Henriquez Urefia hay uno
bien significativo, revelador de su entrafiable dominica-
nidad: Vida intellectual dominicana, que es de los capitu-
los de Horas de studio, escrito en 1908. Afios mis
tarde, en 1917, el trabajo aparece ampliado con el ti-
tulo de Literatura dominicana, y en 1936 el breve fo-







DOMINICANIDAD DE PEDRO HENRIQUEZ URERA


Ileto se refunde en la erudita obra La cultural y las letras
coloniales en Santo Domingo, dedicada a un dominica-
no: al Dr. Americo Lugo. El caso es tan sencillo como
significativo. Revela c6mo el ilustre compatriota, a
trav6s del tiempo, iba acumulando noticias de su patria
sin perder un solo dato, leyendo largas y pesadas colec-
ciones de documents, releyendo las Cr6nicas de In-
dias en minuciosa investigaci6n de lo nuestro, tras el
grano de arena con que pacientemente habia de levan-
tar la noble arquitectura. Sin embargo, no le bastaba
tan largo afAn, y dando una muestra mas de su ausen-
cia de pueril engreimiento, descendia hasta uno de sus
discipulos dominicanos en solicitud de alg6n dato que
la distancia no hubiese dejado llegar a su conocimiento.
El process de formaci6n de esta obra, tanto como su
contenido, es una de las mejores prendas de la honda
dominicanidad de Henriquez Urefia. En ella insisted en
revelar nuestras relaciones culturales con los demis pai-
ses del Continente en el pasado, de tal manera, puede
afirmarse, que no hay en la bibliografia hispanoameri-
cana ning6n libro como este en que sea tan marcado el
empefio en el fraternal enlazamiento de mentes y co-
razones y pueblos de los bellos tiempos de nuestra uni-
dad hispAnica.
Si Venezuela y Colombia se ufanan de haber pro-
ducido a Andres Bello y a Rufino Jos6 Cuervo, asi nos-
otros podemos sefialar en Pedro Henriquez Urefia al
mis docto continuador de ambos maestros. Ya lo de-
cia Gonzalo Zaldumbide en 1921: "61 renueva o mis
bien contribute a consolidar, porque ella era instable
o epis6dica, la gloriosa tradici6n de los Bello y de los
Cuervo".
Su obra Sobre el problema del andalucismo dialec-
tal de Am6rica, fundamental en la material, y El espa-
fiol en Santo Domingo, el de mayor aliento entire sus
studios filol6gicos, no s6lo son abundosas fuentes de
noticias dominicanas, sino constituyen tambien nues-
tra definitive consagraci6n como punto de partida y ma-
teria de examen inevitable, en el studio de la filolo-







14 EMILIO RODRIGUEZ DEMORIZI
gia hispanoamericana. El Espaiol en Santo Domingo,
en gran parte forjada con elements sustanciales toma-
dos directamente del lenguaje dominicano, recuerdos
de la primera juventud renovados en sus fecundas vi-
sitas a la tierra native, ocupa un lugar paralelo al de
las magistrales Apuntaciones al lenguaje bogotano, de
Cuervo, pero con las ventajas de las modernas conquis-
tas en el campo de la filologia, several y sugestiva cien-
cia hacia la cual deriv6, en los 6ltimos dias, el espiritu
inquisitive de Henriquez Urefia. Podemos, pues, enor-
gullecernos de algo mas que del gran saber del huma-
nista y del fil6logo: la aplicaci6n, la fervorosa dedica-
ci6n de su sabiduria a las cosas dominicanas.
Puede afirmarse que en Pedro Henriquez Urefia
el escritor vino a ser lo accidental. El era, por encima
de todo, un maestro de alta cultural. Nunca tuvo las
ansiedades del publicista; jamAs le aguijone6 prisa al-
guna en publicar un libro. Preferia desatar el ancho
rio de sus conocimientos, siempre claro y sereno, en el
Avido surco del discipulado. Por eso sus libros tienen
el reposado acento de la citedra. Por eso, tambien, de-
bemos agradecerle aun mas que la principal porci6n de
su obra escrita se refiera a su patria, parcial o totalmen-
te. En efecto, si el carActer distintivo de su producci6n
literaria y cientifica era la probidad, como sefialaba en
1928 Baldomero Sanin Cano, la parte afectiva que hay
-en sus libros, que hay en el fondo de toda obra del es-
:piritu, era su amor de patria, su desvelada dominicani-
,dad, su retornar constant a los deleitosos recuerdos de
la tierra amada. Eran los pensamientos placenteros de
que hablaba Montaigne, para quien el arte maximo de
la vida consistia en multiplicar esos pensamientos has-
ta donde fuese possible.
En sus obras Henriquez Urefia insisti6 siempre en
nuestra primacia como centro primigenio de la civili-
zaci6n americana, pero tambi6n sefialaba nuestros va-
lores modernos. En sus libros repite una series de afir-
maciones en que podria sefialarse una viva y apasiona-
da dominicanidad, sorprendente en un critic de juicio







DOMINICANiDAD DE PEDRO HENRIQUEZ URERA


tan severe y tan parco en la adjetivaci6n y en el enfa-
sis: dice, por ejemplo, -y es ya concept generalmen-
te aceptado por todos-, que las mejores obras de asun-
to indigena se han escrito en Santo Domingo y Uru-
guay; que Galvfn, es "uno de los primeros prosadores
castizos de Am6rica", y "Am6rico Lugo, el primer pro-
sador de la juventud antillana..." De La vuelta al hogar,
de Jos6 Joaquin P6rez, dice que "es el mis intensamen-
te lirico, el mas radiosamente optimista grito de jibilo
que ha lanzado la voz de la poesia antillana"; agrega
que el poeta es "esencialmente antillano y novo-mun-
dial" y le asigna, tambi6n en la poesia antillana, el mis-
mo papel de Tennyson en la poesia britanica y en gra-
do superior al de Longfellow en la de Norteam6rica. A
la poesia de Gast6n Deligne le da sitio entire la mfs se-
lecta del Continente, y dice del poeta que cre6 "su pro-
pio g6nero, unico en la Am6rica: el poema psicol6gico".
En 1909, hablando de su interns por la poesia de Delig-
ne, decia: internss que existi6, puedo decir, desde mi
infancia, pues en mi casa se me ensefi6 a admirarle, a
61 y a todos los altos espiritus del pais", y agregaba:
"Yo mismo, de no haber viajado, acaso pondria a nues-
tro poeta a la cabeza de todos los de nuestra Am6rica".
Una de las figures mis reverenciadas por l1, de la
que mas habl6 en sus escritos, fu6 Hostos. Y no ha-
blaba de Hostos sin colocarlo en el scenario dominica-
no, librando aqui sus mis nobles batallas por la cultu-
ra, como la mas alta cima desde donde, como Sinai de
sus apostolados, le di6 a la Am6rica las normas y le-
yes de su espiritu. Asi, sin vanos titubeos, le daba a lo
nuestro el rango que tantos otros se complacen en ig-
norar, en desdefiar o en destruir. Porque su dominica-
nidad era toda una permanent sucesi6n de ideas, de
sentimientos y de empefios constructivos, bien lejos de
la desalentadora tendencia del negador de cuanto hay
de bien y de belleza y virtud en nuestra casa.
Ya, por obra suya, no son escasos los libros que
nos llegan de la Argentina, de Mexico, de Cuba, de Nor-
team.rica, de Espafia, en que se habla de Santo Domin-







EMILIO RODRIGUEZ DEMORIZI


go con exactitud perfect: asi en la obra de Cometta
Manzoni, acerca de la poesia indigenista en la Am6ri-
ca; en el erudito libro de Rosenblat, concerniente al es-
tudio de la poblaci6n del Nuevo Mundo; en la obra ar-
gentina de Cabrera acerca del caballo; en libros de Alfon-
so Reyes, Chac6n y Calvo y otros muchos. Es product
de la austera intervenci6n de Henriquez Urefia, en los
multiples aspects de la cultural hispanoamericana. Era
el silencioso anhelo de incorporar a su patria en todo
aquello en que 61 pudiese poner cerebro y coraz6n, aun
en las disciplines mis ajenas a las suyas, y nadie como
61 obtuvo tan fecundos resultados en el alto prop6si-
to. Fu6 asi el continuador de una gloriosa tradici6n do-
minicana: la de los ilustres dominicanos de los tiempos
coloniales que arrastrados por las desdichas de la Es-
pafiola fueron a otras playas a erigirse en forjadores de
cultural, particularmente en las Antillas, M6xico y Ve-
nezuela. lQuieran nuestros buenos hados que pron-
to surja entire nosotros la mente esclarecida que reanu-
de el luminoso hilo de tan esclarecida tradici6n; que re-
emprenda la cruzada del espiritu y de la dominicanidad
que el Maestro realizaba sin empeiio en que sus com-
patriotas lo advirtiesen, como la madre que aun dormi-
do el hijo le lleva a los labios el seno generoso!
No fu6 indiferente, ni podia serlo, a las luchas por
la liberaci6n de la patria, uncida al yugo de Norteam6-
rica. Acudi6 a prestarle los mejores servicios a la Jun-
ta Nacionalista del Exterior y auxili6 f6rvidamente a su
ilustre padre, el Presidente de jure de la Rep6blica en
receso, Dr. Francisco Henriquez y Carvajal. Asi lo re-
cuerda Fabio Fiallo, brevemente, en uno de sus libros:
"La Junta cont6 siempre con la entusiasta ayuda del
Dr. Pedro Henriquez Urefia, entonces catedratico de la
Universidad de Minnesota". Y es digno de recordarse
aqui este olvidado gesto del admirable compatricio. En
los dias iniciales de la infausta ocupaci6n americana,
cuando el Maestro se hacia cargo de su catedra, el Jour-
nal de Minnesota desliz6 una frase en que insinuaba
que 61 preferia los Estados Unidos a Santo Domingo.








DOMINICANIDAD DE PEDRO HENRIQUEZ URERA


La necesaria aclaraci6n no se hizo esperar y en carta
del 28 de septiembre de 1916 le decia al Journal: "Me
veo obligado a corregir la suposici6n de que yo pueda
preferir ning6n pais a mi propio Santo Domingo. Creo
que soy lo bastante cosmopolita para gustar de todos
los paises, -como en realidad gusto-, pero el mio,
pobre e infortunado como es, es el mio, para bien y pa-
ra mal, "right or wrong" como diriais vosotros mismos.
No me agrada entretenerme en comparar diversos pai-
ses; lo que me gusta de cada uno es su caricter indivi-
dual, su originalidad national. Para gustar de los Es-
tados Unidos no se necesita hacer comparaciones. En
cuanto a mi trabajo en la Universidad, no podia yo dejar
de venir despu6s de haber aceptado mi nombramiento,
y desde luego, celebro estar aqui.. ."
No quedaron ahi las cosas, y, en vista del escarceo,
le entrevist6 un redactor de otro peri6dico, el Minnea-
polis Tribune, que public este suelto el 19 de octubre:
"Mr. Henriquez declar6 no ser hyphenate. Nos dijo:
"Vosotros sois un pueblo grande y feliz; nosotros en
Santo Domingo somos un pueblo pobre e infortunado,
pero mi devoci6n es toda para mi propio pais. Se ha
dicho que prefiero los Estados Unidos. No es verdad".
En esa misma 6poca, 1918, Jacinto B. Peynado le lla-
maba "Nuestro primer hombre de letras"; y no le ha-
bria llamado asi de no verle participe de las desventu-
ras nacionales de esas noches aciagas.
No obstante su larga ausencia de la Patria, en am-
bientes bien propicios a sus afanes, en el coraz6n del
Maestro se mantenian vivos sus anhelos de retorno. En
1927 escribia: "No hallo, por desgracia, perspectives
favorables a deseos mios: la posibilidad de regresar al-
g6n dia, definitivamente, a vivir all& Aquella situa-
ci6n, enredada, por lo interno y por lo externo, parece
estorbar toda labor seria que aspire a ser sostenida. Sin
embargo... si fuera possible hallar alli trabajo y past
para mis actividades y hogar c6modo y seguro para mi
familiar, me iria". Poco despues se realizaba su deseo.
En 1931, con la altruista aspiraci6n de aprovechar los







EMILIO RODRIGUEZ DEMORIZI


conocimientos de Pedro Henriquez Urefia en el desen-
volvimiento de la educaci6n piblica, el Presidente Tru-
jillo le llam6 a la tierra native. Vino el Maestro y puso el
coraz6n en el empefio, no s6lo en la Superintendencia de
Ensefianza, sino tambi6n en la Universidad y en las ins-
tituciones culturales en que su presencia fu6 como la
de un modern Sefior Hostos, si menos agitado por las
ideas political que fueron obsesi6n y tortura del Ap6s-
tol, de mis cristiana mansedumbre.
Aqui, en el nuevo afanar, prepare la segunda edi-
ci6n de su obra La versificaci6n irregular en la poesia
castellana, con la que conquist6 "una nueva provincia
para la historic literaria", seg6n la autorizada afirma-
ci6n de Men6ndez Pidal. En la advertencia no se limi-
ta a una simple fecha, una sola cifra, sino a algo mis
que constitute un homenaje silencioso, un testimonio
de sus simpatias por esta casa de studios, quizas inad-
vertido: Universidad de Santo Domingo, noviembre de
1932. Ademis, en la obra magistral no falta la men-
ci6n de poetas dominicanos: de Domingo Moreno Ji-
minez, de Ram6n Emilio Jim6nez, de Andr6s Avelino,
de otros. Nada, pues, mis atinado ni mas just que la
plausible iniciativa del Presidente Trujillo de darle el
nombre de Doctor Pedro Henriquez Urefia al edificio de
aulas de la Facultad de Filosofia en nuestra Ciudad Uni-
versitaria.
Los testimonios extrafios de la dominicanidad de
Henriquez Urefia son innumerables, much mAs que
los nuestros: desde Menendez y Pelayo, quien al co-
rresponder a una carta del joven critic la califica de
"doblemente grata por su contenido y por venir firma-
da por un hijo de aquella insigne mujer que en la histo-
ria literaria de Santo Domingo represent el mayor es-
fuerzo de noble y elevada cultural hasta Enrique Diez-
Canedo, quien, en 1923, en la revista madrilefia Espa-
fia, le hace este elogio: "Amante, como el que mas, de
su patria; alejado de ella desde que se inicia su madu-
rez; viindola atravesar estoicamente los tiempos mas








DOMINICANIDAD DE PEDRO HENRIQUEZ URERA 19

isperos, sabe ofrecerle, de continue, el puro homena-
je de su labor diaria..."
Ahora, con el aciago motive de su muerte, en to-
das parties le liaman "el eminente humanista dominica-
no", lo que no empece para que en la Argentina, en
M6xico, en Cuba, le estimen como suyo. "Un domini-
cano que supo pensar y obrar como un ciudadano de
Am6rica", le consider el azteca Jos6 Luis Martinez;
y Alfonso Reyes, de los mas amados de sus amigos, le
llama "nativo de la hermosa isla antillana, la predilec-
ta de Col6n, brote de una familiar ilustre en la poesia,
en la educaci6n y en el gobierno". "Era entrafiable-
mente dominicano", dice de 61 uno de sus mejores ami-
gos argentinos, el docto professor Juan Mantovani. "El
humanista, el maestro, el escritor dominicano...; el
dominicano de acento universal.. .; uno de los espiri-
tus mas universales que ha habido en America.. .",
dice de 61 uno de sus mas devotos, el insigne ensayista
cubano Chac6n y Calvo.
A tan autorizado reconocimiento del patriotism
de Henriquez Urefia debemos agregar el de un domini-
cano, el de Americo Lugo: "lo que mas aprecio en 6l,
dice el autor de Heliotropo, es su dominicanidad. Des-
terrado voluntario a causa del imperative vocacional,
es cierto; pero de los de su generaci6n, nadie am6 mis
a su patria... Su nombre es glorioso; su modestia;
ejemplar; su patriotism, conmovedor. Ninguno de
nosotros, fuera de su patria, suspira por ella como 61,
ninguno trabaja para ella como 61; ninguno tal vez, des-
de lo extranjero, la honra tanto como 61. Conozco su
coraz6n. S6 que ni honors ni riqueza compensarin
jams en 61 el efecto de la ausencia del suelo natal. Es
tan dominicano, si cabe decirlo, como nuestra iglesia
cathedral, con quien podria comparArsele. S6 que su de-
seo mas profundo seri volver, callado; pegarse a los
muros de la ciudad sagrada que fue su cuna, besar sus
ruinas, y devolver al seno generoso de la tierra, cuando
su alma pase dulcemente, el maravilloso terr6n que la
contuvo. Su alto espiritu, al cielo pertenece; pero







EMILIO RODRIGUEZ DEMORIZI


la dulce tierra dominicana ansiosamente espera, para
guardar por siempre sus restos venerados". Bellas y
ciertas esas nobles palabras, porque no era de l6tima
hora la dominicanidad de Pedro Henriquez Urefia, ni
patriotera ni political, sino hondamente desinteresada y
espontinea, como raiz del propio ser, viva y permanen-
te. Asi habia de ser en un hombre de su estirpe, cons-
ciente de su calidad de hijo de Salome Urefia y de un
dominicano como Francisco Henriquez y Carvajal. Por
eso siempre invocaba su nacionalidad y jamAs quiso ser,
por halagos ni dineros, ni norteamericano, ni mexica-
no, ni argentino. En sus obras dej6 su alma escrita y
el sello de su dominicanidad, profunda y generosa.
Permitidme que ceda aqui a la ardorosa tentaci6n
de hablaros, siquiera fugazmente, de mis relaciones con
el Maestro: mis de diez afios de correspondencia sobre
cosas tiles, que era su medio de comunicarse con su
patria; una semana por las universidades, bibliotecas
y museos de Cambridge y de Boston y algunos dias mas
en Nueva York, desde la mariana hasta pasada la me-
dia noche en el invierno de 1941. I Qu edificantes pla-
ticas y que grato aprendizaje! No era el sabio intole-
rante y sentencioso, de enfadoso talante, sino el hom-
bre sencillo cuya sabiduria parecia fluirle al mismo tiem-
po del coraz6n y del cerebro.
En nuestras visits a los ricos museos de Boston,
por encima del extasis en la contemplaci6n de alguna
creaci6n maxima del arte, estaba en mi el gozo de ver-
le serenamente ensimismado ante la obra del genio, mi-
randola sin prisa, con mansa mirada escrutadora, como
si pasase, por todos los matices del lienzo o por todas
las cambiantes del marmol, una emocionada caricia de
su espiritu.
Todos nuestros males pasados los explicaba con
esta sola indulgente frase de consuelo: "jes que eramos
muy pobres!"
En realidad: por pobres estuvimos a punto de ser
franceses en 1844, como lo fuimos en Basilea en 1795;
por pobres caimos en manos del oscuro capataz haitia-







DOMINICANIDAD DE PEDRO HENRIQUEZ URERA 21

no; por pobres tuvimos en almoneda parte de nues-
tra casa, la Peninsula de SamanA; por pobres nos arrui-
naron los empristitos, plagas de Egipto que afectaron
nuestra hacienda, nuestra dignidad y nuestro espiritu.
Con esa simple palabra, pobreza, generosamente con-
soladora, el Maestro explicaba nuestras desdichas, sin
achacArselas a falta de virtud del pueblo dominicano,
uno de los pueblos mas nobles de la tierra. En sus jui-
cios de personas y cosas dominicanas, en que jamAs
asomaba una sola disonante palabra de desden ni me-
nos de odio, trascendia siempre su itica inviolada, y
asi a quien el le conocia las lacras del espiritu, le con-
sideraba incapaz de toda verdadera creaci6n, sana y per-
durable.
Tuve el desmedido privilegio de que me hiciese
depositario de su archive personal, tesoro inapreciable
en que esta viva, Ilena de sorprendentes revelaciones,
la intimidad literaria de nuestra America. Son cente-
nares de cartas de la flor y nata de la intelectualidad del
Continente y de Espafia: de Menendez y Pelayo, de
Antonio Caso, Alfonso Reyes, Gast6n Deligne, Diego
Rivera, Garcia Godoy, Americo Lugo, Chac6n y Cal-
vo, Justo A. Facio, de tantos otros. Todos se dirigen
a Henriquez Urefia como a un sabio maestro o a un ama-
do compafiero. Cada uno expone sus sentimientos e
ideas, proyectos y problems literarios, para que el di-
ga sus ansiados consejos, y hasta para que conjure las
audacias y malquerencias que a veces infestan el gre-
mio literario. De todo ese nutrido epistolario emerge
el aroma de amorosa amistad, porque el inspiraba a sus
amigos una veneraci6n profunda y carifiosa, como de
arbol que con la dulce fruta que sustenta la vida ofre-
ce el amor y la paz de su sombra. La publicaci6n de
ese archive, que me propongo hacer, causara sensaci6n
en los centros culturales de America. SerA el ultimo
libro dominicano de Pedro Henriquez Urefia, pero tam-
bien el mAs universal de todos; serA el retorno, a si mis-
mo, del alma que puso en otras almas; que nada llega







EMILIO RODRIGUEZ DEMORIZI


al coraz6n si no sale del coraz6n, como ensefiaba Pa-
racelso.
Quiso el Maestro que ese archivo, en que quizis
se encuentre el mas puro testimonio de lo que 61 valia
para los hombres de letras, tuviese el ufnico destino po-
sible para su dominicanidad: manos dominicanas. En
ellas ponia, constantemente, las cartas que recibia, jun-
to con manuscritos y originales de sus libros. Es el ho-
nor mis grande que pudo dispensarle al mas humilde
de sus discipulos, tan s61o por ser dominicano.
Un mexicano ilustre, Celerino Cano, acaba de de-
cir que si en estas horas de angustia en las que el mun-
do ansia reencontrar sus propios valores se pidiera el
ejemplo de un hombre a quien seguir, "La Am6rica
puede levantar como respuesta, si n6 el primero, si en-
tre los primeros el nombre de Pedro Henriquez Urefia".
Si como a Hostos ya comienzan a llamarle Ciuda-
dano de Am6rica, ec6mo habremos de llamarle nos-
otros, y qu6 hacer de su ejemplo? Como no estamos en
tiempo de vanas alabanzas, digamos de 6l, sencillamen-
te, que fu6 dignisimo hijo de Salom6 Urefia, y ha-
gamos de su espiritu, iluminado por el fuego de su acen-
drada dominicanidad, la antorcha que nos guie por los
claros caminos de la cultural, con la viva pasi6n por
lo nuestro que debe ser base de nuestras ansias de uni-
versalidad. Seamos dignos de la herencia spiritual
del gran dominicano.
Su voluntad testamentaria es resume y culmina-
ci6n de su dominicanidad. En ella se mezclan, enter-
necedoramente, la pasi6n filial y el amor de patria: que
le conviertan en un pufiado de cenizas y que le den asi-
lo postrero en el mismo sepulcro de su madre amanti-
sima, en nuestra noble Iglesia de las Mercedes. jQu6
ambici6n tan pura! iVolver al seno de la patria; vol-
ver como un nifio al seno de la madre egregia, a dormir
en la misma fosa que 61 mirara abrirse, entire lfgrimas,
en el mas triste de los dias!







DOMINICANIDAD DE PEDRO HENRIQUEZ UREIA 23

Aqui reposarh bajo su amado cielo dominicano,
cuyas noches oscuras seran, para nuestro dolor, los uini-
cos crespones dignos de su tumba.















APUNTES ADICIONALES


Nacimiento

Pedro Henriquez Urefia naci6 en la ciudad de San-
to Domingo, Repuiblica Dominicana, el 29 de junio de
1884, hijo del Dr. Francisco Henriquez y Carvajal, Pre-
sidente de la Repfiblica en 1916, y de la insigne poeti-
sa-educadora Salom6 Urefia de Henriquez. Su partida
de bautismo es la siguiente: "262.-Pedro Henriquez,
de Fco. y Salome Urefia.- En la ciudad de Santo Do-
mingo el dia veintisiete del mes de noviembre del afio
mil ochocientos ochenta y cuatro, el Muy Yltre. Sor.
Administrador Apost6lico de esta Arquidi6cesis, bau-
tiz6 solemnemente en casa propia al nifio Nicolas Fede-
rico hijo legitimo de los sefiores Francisco Henriquez
y Salome Urefia, que nacio en esta parroquia del Sagra-
rio de la Santa Catedral de mi cargo, el dia veintinue-
ve de junior iltimo; siendo padrinos los sefiores Fede-
rico Henriquez y Valentina Diaz.- De todo lo cual
doy f6.- Jos6 Anto. Costa M., Pbro. Cura Rector. (Ar-
chivo Eclesifstico Libro XXXVI de Bautismos, p.
237.- Est. B. Caj. 10 Leg. 2. Archivo de la Catedral
de Santo Domingo).

Studios

Recibe el grado de Bachiller en Ciencias y Letras
en el Instituto Profesional de Santo Domingo, 6 de fe-
brero de 1901. (Firman el Diploma, que poseo, el Ar-








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zobispo Merifio, Manuel de Js. Galvan, Dr. Apolinar
Tejera, Dr. R. Baez y S. Otero Nolasco); 1914: Licen-
ciado en Filosofia y Letras (M. A.), Universidad de
Minnesota, 1917; Doctor en Filosofia y Letras (Ph.
D.) Universidad de Minnesota, 1918, y revalidaci6n
del titulo de Doctor en la Universidad Nacional de Me-
xico, 1922.

Precocidad intellectual

Si la vocaci6n humanistica de P. H. U. despert6
bien temaran6, cierto es tambi6n que 61 tuvo desde el
amnaecer t mas propicio ambiente: el hogar en que
ardia con mas fuerza la llama de la cultural en el pais,
alimentada por sus padres, ambos maestros, consagra-
dos al culto de las ciencias y de la poesia. Fuera del
hogar, el adolescent hallaba el mismo ambito, de en-
cendida espiritualidad, en la culta Leonor Feltz, disci-
pula de Salom6 Urefia. Asimismo junto a su tio y pa-
drino, el Dr. Federico Henriquez y Carvajal, que siem-
pre fu6, como le llamaba el devoto sobrino, grann difun-
didor de cultural .
(C6mo seria la vida para el niiio, de mente y co-
raz6n despiertos al alto gozo de las letras, junto a Sa-
lome Urefia? Esa maternal convivencia, ese enraiza-
miento en la vida de la egregia mujer, constituyeron en
P. H. U. un inexpresable estado de alma, tan vivo y en-
trafiable que fu6 en 61 parte de su propia naturaleza,
signo y explicaci6n de su caricter, parte de sabio, par-
te de santo, parte de patriota.
En la formaci6n literaria de P. H. U. es necesario
tener en cuenta la direcci6n de su padre, el Dr. Francis-
co Henriquez y Carvajal, verdadero hombre de estu-
dios. Evidencia de esta afirmaci6n es la corresponden-
cia de ambos. En las cartas a su hijo, (cuya custodia
nos habia confiado P. H. U. y ahora en manos de su
hermano Dr. Max Henriquez Urefia) el Dr. Henriquez
y Carvajal le daba constant y segura orientaci6n. In-







DOMINICANIDAD DE PEDRO HENRIQUEZ UREA


sistia, por ejemplo, en que P. H. U. "no debia ser un
G6mez Carrillo", un cronista, un simple literate, sino
un hombre de studios, consagrado a series disciplines,
como las que ocuparon siempre su coraz6n y su cerebro.
Es digna de observarse la precocidad intellectual
de P. H. U. Desde 1900, es decir, a los diez y seis afios
de edad, ya public frecuentemente poesias y articulos
de critical literaria. En 1904, Gast6n F. Deligne le di-
ce que nadie ha estado tan "al hito" de su poesia y
agrega: "Permitame, pues, que me regocije, al celebrar
una sagacidad critical national como la suya; de la que
espero legitimamente un Saint Beuve, un Zola, un Tay-
ne: sin lisonja!"
No olvid6 el Maestro esos lejanos ensayos de su
iniciaci6n literaria. En este recuerdo hay como un go-
zoso retorno al ambiente suyo del novecientos: "Has-
ta en ciudad pequefia y arcaica como Santo Domingo,
--decia hacia 1940 (Revista de Filologia Hispanica,
afio II, No. 1, p. 61),- existia en 1900 el culto de Ib-
sen, con su centro en el sal6n de Leonor y Clementina
Feltz, y alli se publican las primeras versions castella-
nas, parciales, de Juan Gabriel Borkman (1900) y de
Cuando despertamos (1901)... La escena II del acto
III de Juan Gabriel Borkman, que traduje de la version
francesa de Prozor, se public en la revista Nuevas Pa-
ginas, de Santo Domingo, 15 de noviembre de 1900,
y la escena final de Cuando despertemos, que traduje
de la version inglesa de Archer, con ayuda de la fran-
cesa de Prozor, en la Revista Literaria, de Santo Domin-
go, a principios de 1901 (alli di tambien un extract
del articulo de William Archer The true Ibsen, repro-
ducido luego en La Cuna de America, de la misma ciu-
dad, 4 de septiembre de 1904").
Uno de los primeros y mas autorizados juicios
acerca de P. H. U. es el siguiente, de D. Am6rico Lu-
go (Bibliografia, S. D., 1906, p. 110): "Principia su
carrera P. H. U. ocupando el primer puesto entire los
critics dominicanos. Su primer libro ha sido bien aco-
gido por la prensa hispanoamericana. Poeta de abolen-







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go, aunque falto, hasta ahora, de originalidad, es hijo
de aquella aguila de nuestra poesia que se llam6 Salo-
mi Urefia de Henriquez quien, en su composici6n poe-
tica Mi Pedro, predijo la gloria que comienza a circundar
la frente del autor de Ensayos Criticos".
P. H. U. se inici6 en las letras como poeta. Des-
de los 14 afios de edad escribi6 versos. Los publicaba,
al menos, desde 1898 a 1909, en las revistas dominica-
nas. Entre esas poesias, que hemos recogido, se cuen-
tan: ilncendiada!, Fiez-vous, La belleza, Mariposas ne-
gras, Intima, Miisica modern, Ensuefio, Ante el mar,
Escorzos, El pinar, La serpentina, A un vencido, A un
poeta muerto, Despertar, En la cumbre, Aqui abajo.

Cargos
Official Mayor de la Secretaria de la Universidad
Nacional de Mexico, 1910-14.
Profesor de la lengua espaiiola en la Escuela Su-
perior de Comercio y Administraci6n, M6xico, 1912.
Catedritico de literature espafiola e hispanoameri-
cana en la Escuela Preparatoria de la Universidad Na-
cional de Mexico, 1912-13.
Catedritico de literature inglesa y de historic de
la lengua y la literature espafiola en la Escuela de
Altos Estudios de la Universidad Nacional de Mexico,
1913-14.
Representante especial del Heraldo de Cuba en
Washington, 1914-15. (En la 6poca en que lo dirigia
el gran cubano Manuel Marquez Sterling, public, ba-
jo el seud6nimo de P. Gardufio, una series de articulos
sobre los temas mfs various de la cultural. Colabor6
entonces en el Figaro y polemiz6 con Enrique Jos6 Va-
rona).
Redactor de Las Novedades, Nueva York, 1915-16.
Catedritico de la lengua y la literature espafiola
en la Universidad de Minnesota, 1916-19-20-21.
Catedritico del curso de verano de la Universidad
de California, 1918.







DOMINICANIDAD DE PEDRO HENRIQUEZ URERA


Catedritico del curso de verano de la Universidad
e Chicago, 1919.
Redactor de la Revista de Filologia Espafiola, en
el Centro de Estudios Hist6ricos, Madrid, 1919-20.
Director fundador de la escuela de verano de la
Universidad Nacional de Mexico, 1921-23 y de su De-
partamento de Intercambio Universitario.
Catedratico de la Escuela de Altos Estudios, Uni-
versidad Nacional, Mexico, 1921-24.
Catedritico de la Escuela Preparatoria de la Uni-
versidad Nacional de Mexico, 1921-22.
Director General de la Ensefianza P6blica en el
estado de Puebla, de la Rep6blica Mexicana, durante
el gobierno de Vicente Lombardo Toledano, 1923-24.
Catedratico de lengua espafiola y literature, co-
legio de la Universidad Nacional de La Plata, 1924-31.
Catedratico de literature argentina e hispanoame-
ricana, Instituto Nacional del Profesorado Secundario,
Buenos Aires, 1925-31. (Se public en breve opus-
culo de 7 pfginas, Buenos Aires, 1927, su "Programa
de literature argentina y americana", tercer afio, del
Institute).
Catedratico suplente de literature de la Europa sep-
tentrional, Facultad de Humanidades, Universidad Na-
cional de La Plata, 1928-31 (en licencia en 1931).
Secretario del Instituto de Filologia de la Univer-
sidad de Buenos Aires, 1930-31.
Catedratico del Colegio Libre de Estudios Supe-
riores, Buenos Aires, 1931.
Superintendent General de Ensefianza de la Re-
pdblica Dominicana, 1931-1933.
Catedritico de la Universidad de Santo Domingo,
1932-1933.
Catedratico de las Universidades de Buenos Aires
y La Plata, 1933-46.
Catedratico en el curso 1940-1941 de la Charles
Eliot Norton Chair en la Universidad de Harvard.
Miembro fundador de la Sociedad de Conferencias
de Mexico, 1907-09. (Pedro y Max Henriquez Ure-







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fia vivian en la ciudad de Mexico, en 1907, calle 7. de
Soto, No. 4, junto con los hermanos Castillo Led6n.
Desde su Ilegada a Mexico, P. H. U. di6 a conocer
alli a Hostos, que equivalia a difundir el nombre y las
cosas de su patria, ya que la vida y la obra de Hostos
pertenecen a Santo Domingo en su parte primordial:
no podia hablar del sabio antillano desvinculado de la
tierra de sus antepasados que fu6 su scenario y sepul-
tura. Como Hostos, P. H. U. aspiraba a que la Rep6-
hlica Dominicana se Ilamase Repfblica de Quisqueya.
Asi lo decia en Literatura dominicana, 1917. Quizas
esta fu6 opinion pasajera, en la que no insisti6. Hostos
fu6 la figure antillana, quizas la americana, mis reve-
renciada por P. H. U. Tambien di6 a conocer en M6xi-
co a Gast6n F. Deligne).
Miembro del Ateneo de Mexico, 1909-14, y de la
Universidad Popular de Mexico creada por el Ateneo,
1912.
Socio active de la Sociedad Mexicana de Geogra-
fia y Estadistica (19 septiembre 1913).
Miembro Correspondiente de la Hispanic Society,
de New York (26 de julio de 1916). Miembro active
en 1933.
Trabaj6 en la campafia nacionalista durante la
ipoca de la intervenci6n de los Estados Unidos en San-
to Domingo, 1916-21.
Represent a su pais como Delegado de la Liga
Nacional de Estudiantes, en el primer Congreso Pana-
mericano de Estudiantes celebrado en M6xico, 1921,
sa de la Repfblica, entonces militarmente ocupada por
los E. U. de A. Habl6 del caso dominicano, junto con
el periodista M. M. Morillo.
Como miembro de la Universidad de M6xico, for-
m6 parte de las comisiones que la Repfiblica Mexicana
envi6 al Brasil y a la Argentina en 1922.
Miembro fundador Vice-presidente de la Asocia-
ci6n de las Artes de La Plata, Argentina, 1929.







DOMINICANIDAD DE PEDRO HENRIQUEZ URERA


Representante de la intelectualidad dominicana en
el homenaje a Juana de Ibarborou, Montevideo, 1929.
Delegado de la Universidad de Santo Domingo en
el Congress Universitario de Montevideo, 1931. Acer-
ca de su misi6n v6ase el suelto Universitaria, en Listin
Diario, S. D., marzo 1931.
Doctor en Leyes, Honoris Causa de la Universi-
dad de Puerto Rico (10 mayo 1932).
Electo Miembro de Numero de la Academia Do-
minicana de la Historia el 19 de agosto de 1932. Al
ausentarse del pais pas6 a la categoria de Miembro Su-
pernumerario y le sustituy6 Andrejulio Aybar.
Academico Correspondiente de la Academia Ar-
gentina de Letras, Buenos Aires, (5 abril 1934).
En 1942 fu6 designado para former parte de la
Comisi6n que debia formular un plan para implantarse
en el curso superior para los alumnos de las Facultades
e Institutes de la Universidad de La Plata.
Perteneci6 al Comit6 de colaboraci6n de Liber-
tad Creadora, revista de cultural militant, de Buenos
Aires.
Jurado del Club El libro del mes. Buenos Aires.
Miembro honorario del Instituto Mexicano de In-
vestigaciones Lingiiisticas.
Miembro del Comit6 Argentino de Rapports Cul-
turels Franco-Americanas, 1942.
Miembro del jurado del Concurso poetico en ho-
menaje a Julio Herrera Reissig, Montevideo, 1943.
Miembro Correspondiente de la Academia Nacio-
nal de la Historia, Buenos Aires, 1944.

Proyecto de restablecimiento
de la Facultad de Letras

En marzo de 1915 fue P. H. U. designado Pro-
fesor Numerario de la Facultad de Filosofia y Letras
de la Universidad de Santo Domingo, cargo que no lie-
g6 a ejercer. Desde antes habia intervenido en el pro-







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yecto dominicano de restablecer la citada Facultad en
nuestra Universidad. Al respaldo de una carta del 20
de julio de 1913 que le dirigi6 Arquimedes P&rez Ca-
bral (entonces en empefios culturales), hay el siguiente
apunte de P. H. U. que contiene una sintesis de sus
ideas de c6mo habia de formarse la Facultad:

FACULTAD DE LETRAS EN SANTO DOMINGO

Historia de la lengua y la literature castellanas. 3
afios: Manuel Arturo Machado.
Lengua y literature latinas. 3 afios: Apolinar Te-
jera.
Literature griega y studio breve de las orientales.
Literaturas europeas modernas (aparte de la cas-
tellana): Tulio M. Cestero:
a) francesa
b) inglesa
c) italiana, alemana y otras.
Literature dominicana y studio breve de la his-
pano-americana: Federico Henriquez y Carvajal.
Nociones de filologia.
Historia general, con nociones de geograffa hist6-
rica: Andres Julio Montolio.
Historia patria: Casimiro N. de Moya.
Historia del arte (artes plasticas y musica): Dr.
Arturo Grull6n.
Filosoffa general: Aristides Fiallo Cabral.
Est6tica: Dr. Jose Lamarche.
Ciencia y arte de la educaci6n: Felix E. Mejia.

Proyecto de antologia dominicana

P. H. U. trabaj6 en 1915-1916 en la preparaci6n
de una Antologia de la poesia dominicana. Era un pro-
p6sito de la adolescencia, interrumpido. Los materia-
les, poesias y diversas piginas acerca de los poetas que
pensaba incluir en su obra, los don6 al Museo Nacional,







DOMINICANIDAD DE PEDRO HENRIQUEZ URERA


de Santo Domingo, en 1932. Entre los interesantes
manuscritos hay valiosas cartas, acerca del proyecto,
de Emilio Prud'Homme, Federico Henriquez y Carva-
jal, Max Henriquez Urefia. Tambien hay cartas de
P. H. U. relatives a envios de libros (centenares) de su
biblioteca particular, a la Universidad de Santo Domin-
go, al Museo Nacional y a otras instituciones cultura-
les dominicanas, en 1923 y 1932. En el Museo Nacio-
nal hay, donado por l1, un extenso cuaderno manuscri-
to de los dias de su primera mocedad: el proyecto de
Antologia antes aludido: Poetas dominicanos. Colec-
ci6n de poesias precedidas de algunas notas biogrfficas
y bibliograficas de sus respectivos autores. (En carta
al Dr. Alcides Garcia Lluberes, de 1923, le ofrecia en-
viarle, para la extinta revista Claridad, una series de Car-
tas a mi patria).

Anhelos de retorno

Quiso P. H. U. volver a su patria, en 1927, pero
sus ansias no tuvieron eco. En el excelente peri6dico
Patria, (No. 78, 12 feb. de 1927), que dirigia el Dr.
Americo Lugo, se public la siguiente carta, del 8 de
diciembre de 1926, sin indicaci6n de destinatario:
"Hago como usted con los peri6dicos leidos: le
mando de todo un poco, y de todas parties, esperando
que asi tenga usted vistas variadas, aunque a veces los
materials no valgan much. Los peri6dicos de Santo
Domingo me mantienen la vision elara de alli. PA-
TRIA es una gran cosa. No hallo, por desgracia, pers-
pectivas favorables a deseos mios: la posibilidad de re-
gresar algin dia, definitivamente, a vivir alli. Aquella
situaci6n, enredada, por lo interno y por lo externo,
parece estorbar toda labor seria que aspire a ser soste-
nida. Sin embargo... Si fuera possible hallar alli tra-
bajo y past para mis actividades y hogar c6modo y se-
guro para mi familiar, me iria. '
"En la Argentina, en cambio, se puede tener exi-







34 EMILIO RODRIGUEZ DEMORIZI
to intellectual y material; pero el exito no es mAs que
una satisfacci6n egoista, y se siente la relative inutili-
dad de colaborar en una obra que de todos modos estA
bien encaminada, con muchos buenos trabajadores, y
donde nadie hace individualmente much falta, porque
el n6mero empieza a bastar.
"Entre tanto hay paises, como Santo Domingo,
donde la labor de uno solo puede servir y hasta hacer
falta, porque no son tantos los que trabajan.
"En el orden intellectual la Argentina crece asom-
brosamente. Este afio -el 1926- ha sido el afio de
las novelas y de los cuentos. Han aparecido libros
de imaginaci6n de Lugones, de Gerchunoff, de Cance-
la, de Galvez, de Rodriguez Larreta, de Giiiraldes, de
Quiroga, de Payr6, entire docenas de otros, y todos han
alcanzado exito. Las ediciones de Los desterrados de
Quiroga, de Zog6ibi de Larreta, y Don Segundo Sombra
de Giiiraldes se agotaron en el primer mes. La de La-
rreta era de 10.000 ejemplares; en seguida se agot6
la segunda edici6n de 20.000; y se ha hecho una terce-
ra de 40.000. Pero el gran libro ha sido el de Giiiral-
des, vidas de gauchos, contadas con gran sobriedad y
hondura.
"El presupuesto federal de instrucci6n piblica sal-
tara, en 1927, de setenticinco a ciento veinte millones de
pesos, -o sea 50,000,000 de d6lares (P. H. U.)"-.

Superintendente General
de Ensefianza, 1931-1933

P. H. U. lleg6 a su native ciudad de Santo Domin-
go el 15 de diciembre de 1931 a bordo del vapor Coamo,
llamado por el Gobierno, para encargarse de la direc-
ci6n de la Educaci6n Piblica como Superintendente Ge-
neral de Ensefianza. Fue recibido en el muelle por las
autoridades escolares, por los planteles de ensefianza
y por una enorme multitud, en la cual figuraban pro-
minentes ciudadanos. Los discurso de salutaci6n y








DOMINICANIDAD DE PEDRO HENRIQUEZ URERA


bienvenida estuvieron a cargo de O. BAez Soler, Dr.
Fabio A. Mota y R. Emilio Jim6nez.
Desde el muelle hasta la Universidad, donde P.
H. U. agradeci6 emocionado la calida recepci6n, el des-
file revisti6 carActer apote6sico. Se aloj6 provisional-
mente en el hogar de su hermano Max, entonces Secre-
tario de Estado de Relaciones Exteriores
En 1932, mientras ejercia sus funciones de Supe-
rintendente General de Ensefianza, dict6 en la Univer-
sidad de Santo Domingo un Curso de Literatura Espa-
fiola, que constituy6 el primer paso hacia el restableci-
miento, en la Universidad, de la Facultad de Filosofia
y Letras. V6ase al respect la exposici6n del 13 de ene-
ro de 1932 al Rector de la Universidad, firmada por el
Dr. Americo Lugo, P. H. U. y otros, y diversos docu-
mentos relatives al mismo asunto, en Revista de Edu-
caci6n, S. D., No. 13, marzo de 1932, p. 30-34. En la
sociedad Acci6n Cultural dict6 un curso breve acerca
de la Historia del teatro en Europa y Amirica, en los
dias 11, 15, 18, 22, y 25 enero, y 5, 8, 12, 15, 19 y
22 de febrero de 1932. El 9 de enero pronunci6 en el
Club Nosotras una conferencia sobre La mfisica popular
en las Antillas, con ilustraciones musicales y recital de
composiciones criollas.
Acerca de su labor realizada como Superintenden-
te General de Ensefianza de la Repfblica Dominicana,
v6ase Revista de Educaci6n, S. D., Nos. 13-17, 1931-
1933, dirigida por 61 en ese period. (Como separates
de la revista inici6 una series de folletos: pfginas para
la historic de la cultural dominicana). Su ejercicio se ex-
tendi6 desde diciembre de 1931 al 15 de junio de 1933
en que se le concedi6 licencia para ausentarse del pais.
Embarc6 por Puerto Plata el 29 de junio, en el vapor
francs Macoris, hacia Francia. (Su breve carta de des-
pedida en Listin Diario, S. D., del 19 de julio).







EMILIO RODRIGUEZ DEMORIZI


Resumen itinerario (*)

Nace, 29 junior 1884. (En la segunda casa que
ocup6 el Intituto de Sefioritas de Salome Urefia, calle
de la Esperanza No. 27, esquina a Los Martires, hoy
Luper6n esquina Duarte. Edificio de dos plants luego
adquirido por Ulises Heureaux).
El 26 de agosto de 1892 salieron de Santo Domin-
go hacia Puerto Plata, en el vapor Saginaw, dofia Sa-
lome Urefia de Henriquez y sus hijos Pedro y Max. En
la escala de various dias, en Sabchez, se hospedaron en
casa de don Jose Demorizi. Regresaron meses despubs.
Durante la estancia en Puerto Plata se constituy6 alli
la Sociedad literaria Siglo Veinte. La presidi6 Salom6
Urefia de Henriquez y figure como Secretario P. H. U.
Public sus primeros versos, 1898: Aqui abajo.
Grad6ase de Bachiller en Ciencias y Letras, San-
to Domingo, 6 de febrero de 1901.
En viaje de studios hacia Nueva York, en el va-
por New York, el 19 de febrero de 1901. (No volvi6
al pais hasta 1911). Ya ha publicado en su patria ver-
sos, articulos, sus primeros ensayos.
En La Habana, 1904-1906. (Publica su primer li-
bro, Ensayos critics, La Habana, 1905).
En Mexico, 1906-1914.
El 16 de mayo de 1911 lleg6 a Santo Domingo en
el vapor francs Abd el Kader. El 19 hizo una visit
al Listin Diario. Regres6 a Mexico, via Cuba, en el
vapor cubano Julia, el 22 de junio de 1911. Acerca
de su llegada hay suelto de La Cuna de Am6rica, No.
7, 21 mayo, y fotografia en el No. 9, mayo 1911.
Se graduia de abogado, Mexico, 1914.
La Asociaci6n Cristiana de J6venes le ofrece un
t6-concierto con motivo de su viaje a Europa. Mexico,
14 de enero de 1914.
En La Habana, julio 1914.
(*)-Viaj6 por las principles ciudades de Europa y por casi todas
las de America.







DOMINICANIDAD DE PEDRO HENRIQUEZ URERA


En los Estados Unidos de Am6rica: en Washing-
ton, (Sefias: 1417 calle K) 1914-1915; Nueva York,
1915-1916; Minnesota, 1916-1919-1920-1921.
En Espaiia, 1917.
En California, 1918.
En Chicago, 1919.
En Madrid, 1919-1920.
En Mexico, 1921. (En Puebla, 1923-1924). En
1924 dej6 la Universidad de M6xico y fu6 a residir en
Buenos Aires.
Mexico; 23 mayo 1923. Matrimonio con Isabel
Lombardo Toledano. Hijos: Natalia, 26 de febrero 1924,
Mexico; y Sofia, 10 abril 1926, La Plata.
En Buenos Aires y La Plata, 1924-1931, y 1933-
1946.
En Montevideo, 1925.
En Santiago de Chile, 1927.
En Montevideo, 1929.
En Rosario, Argentina, 31 octubre 1931.
En Santo Domingo, 15 diciembre 1931-1933. (San
Pedro de Macoris, oct. 1932; el Cibao, 1932).
En Francia, 1933.
En Buenos Aires, 1933, hasta su muerte, 11 de
mayo 1946, salvo breves salidas.
Universidad Popular despite a Pedro Henriquez
Urefia (La Plata, septiembre 1940). Homenaje. Via-
je de P. H. U. a los E. U. de A., 1940-1941.
En las ciudades de Cambridge, Boston, New York,
1940-1941.
En La Habana, enero 1941.
25 abril 1941. Embarca en New York en el San-
ta Elena, rumbo a Valparaiso. El 27 pasa entire Cuba
y la Isla de Santo Domingo. Ve, por vez ltima, lps tie-
rras de su patria.
11 mayo 1946. Muere repentinamente en Buenos
Aires. Su cuerpo es incinerado. Su 61tima voluntad:
que sus cenizas reposaran junto a las de su madre, Sa-
lome Urefia de Henriquez, en la Iglesia de las Merce-








EMILIO RODRIGUEZ DEMORIZI


des, de su pueblo natal, Santo Domingo, Rep6blica Do-
minicana.

Archive de Pedro Henriquez Urefia
Un tesoro. Asi puede calificarse el valiosisimo
Archivo personal de P. H. U., cuya custodia me hizo
el grande honor de confiarme. Son centenares de car-
tas de singular valor literario y a la vez politico, par-
ticularmente la political de su patria, de Cuba y de
M6xico, acerca de la cual hay curiosisimas noticias que
solo podian figurar en la correspondencia privada de
amigos intimos y de parientes. El archivo se extiende
de 1898 a 1946. (Recibi la custodia del archive en
1934, pero P. H. U. sigui6 desde entonces remitiendo-
me peri6dicamente la correspondencia que e1 recibia
de todas parties. Las cartas de su gran amigo Alfonso
Reyes, quizis el mas intimo y fraternal, alcanzan, des-
de 1907 a 1944, a 155, por lo general bien extensas, has-
ta de veinte pliegos, jugosas, cordiales, sabias). Para
conocer su importancia basta sefialar la procedencia de
algunas de esas cartas: Santo Domingo, su patria: Leo-
nor Feltz, Mercedes Mota (desde 1898), Ramona Ure-
fia, Americo Lugo, Gast6n F. Deligne, Valentin Gir6,
Francisco y Federico Henriquez y Carvajal, Francisco,
Camila y Max Henriquez Urefia, Americo Lugo Ro-
mero, Federico Garcia Godoy, S6crates Nolasco, Enri-
que Apolinar Henriquez, MAximo Coiscou Henriquez,
Jesusa Alfau, Francisco Jos6 Peynado, Arquimedes Pe-
rez Cabral, Osvaldo Bazil, Tulio Cestero, Gustavo Ju-
lio Henriquez, Manuel Lamarche Garcia, Enrique Des-
champs. M6xico: Jos6 Vasconcelos, Alfonso Reyes,
Bernardo Reyes, Antonio Castro Leal, Manuel Tous-
saint, Enrique GonzAlez Martinez, Antonio Caso, Xa-
vier de Villaurrutia, Xavier de Icaza, Julio Jimenez Rue-
da, Diego Rivera, Julio Torri, Luis G. Urbina, Luis
Lara y Pardo, Vicente Lombardo Toledano, Jesus Va-
lenzuela, Genaro Garcia, Martin Luis Guzman, Luis
GonzAlez Obreg6n, Miguel Forner, Isidro Fabela, En-








DOMINICANIDAD DE PEDRO HENRIQUEZ UREA


rique Fernandez Ledesma, Genaro Fernandez Mc. Gre-
gor, Concha Romero James, Enrique Vasconcelos, Jo-
si de J. N6fiez y Dominguez, E. Rebolledo, Eduardo
Villasefior, Carlos Pellicer, Alfonso Pruneda, NicolAs
Rangel, Carlos Pereyra, Carlos Gonzalez Pefia, Daniel
Cosio Villegas. Cuba: Enrique Jos6 Varona, Mariano
Brull, Juan Marinello, Jos6 Maria Chac6n y Calvo, F&-
lix Lizaso, Carlos de Velazco, Jos6 Antonio Ramos, Ni-
colas Guill6n, Rafael Montoro, Ml. Marquez Sterling,
J. A. Gonzalez Lanuza, Homero Seris, Enrique Pifiey-
ro, Luis Felipe Rodriguez, Juan Antiga. Estados Uni-
dos de America: L. S. Rowe, Carroll Marden, W. R. She-
pherd, H. R. Lang, Grinswold Morley, Walter Pach,
John D. Fitz-Gerald, J. D. M. Ford, E. W. Olmsted, Ar-
cher Huntington. Argentina: Ricardo Levene, Emilio
Ravigniani, Jos6 Ingenieros, Jorge M. Furt, Alfredo L.
Palacios, Eduardo Mallea, Raimundo Lida, Ernesto Mo-
rales, Francisco Romero, Julio No6, Alberto Baldrich.
Uruguay: Jos6 Enrique Rod6, C. Deambrosis Martins,
Juana de Ibarborou, Pedro Figari, Julio Lerena Juani-
c6, G. Gallinal, V. P6rez Petit. Centroambrica: Justo
A. Facio, Garcia Monge. Periu: Victor Andr6s Bela6n-
de, Francisco y Ventura Garcia Calder6n, Edwin El-
more. Venezuela: Gil Fortoul. Ecuador: Gonzalo Zal-
dumbide. Brasil: Silvio Julio. Chile: Gabriela Mistral,
Arturo Torres Rioseco. Colombia: Baldomero Sanin
Cano, German Arciniegas. Puerto Rico: Concha Me-
16ndez, J. Padin, Manuel Fernandez Juntos, C. Perea,
Eugenio Carlos de Hostos. Espafia: Ram6n Men6ndez
Pidal, TomAs Navarro TomAs, Federico de Onis, Ama-
do Alonso, Rafael Altamira, el pintor L6pez M6zquita,
Andr6s Gonzalez Blanco, Enrique Moreno, Jos6 More-
no Villa, Miguel de ZArraga. Inglaterra: Fitz Maurice-
Kelly. Francia: E. Martinache, R. Foulche-Delbosc, Ar-
turo Farinelli.
Entre esta voluminosa correspondencia hay algu-
nas cartas de P. H. U. a sus amigos. Tambien conser-
vo las cartas que me escribi6, de 1934 a 1946, asi como
manuscritos originales de diversas obras suyas, entire








EMILIO RODRIGUEZ DEMORIZI


otras, La cultural y las letras coloniales en Santo Domin-
go, 1936; El espafiol en Santo Domingo, 1940; El es-
pafiol en Mejico, los Estados Unidos y Am6rica Central
(Hills, Semeleder, etc.) 1938; etc.
QuizAs no haya mejor fuente que 6sta, para el co-
nocimiento de la intimidad literaria de Am6rica. Entre
las cartas dominicanas, las de Ramona Urefia, tia mater-
na de P. H. U., son una revelaci6n: iqu6 espiritu, que
inquietud intellectual ya en el linde de la ancianidad
En las cartas mexicanas, -principalmente Alfonso Re-
yes y Antonio Castro Leal-, y en las dominicanas,
-Ramona Urefia, Leonor Feltz-, es donde mejor se
contempla la tremenda lucha entire el intellectual y el
politico: uno aferrandose al otro, para poder subsistir,
pero s6lo a cambio de anularse, de desmedrarse o co-
rromperse. Este Archivo es una ancha fuente, amar-
ga a veces, a veces deleitosa, pero siempre profundamen-
te aleccionadora. Es la esencia de muchos espiritus es-
clarecidos, abiertos y desnudos en su acendrada devoci6n
y acercamiento a Pedro Henriquez Urefia.



















Bibliograia de Pedro Henriquez Ure~a*


a) Folletos y libros

Ensayos critics. Habana, Imp. de Esteban Fer-
nandez, Compostela No. 73, 1905, 116 p.

-Trabajos acerca de D'Annunzio, Wilde, Ber-
nard Shaw, J. E. Rod6, Wagner, Lluria, R. Strauss, J.
J. Perez, R. Dario, Hostos. Los tres fltimos figuran en
Horas de studio, Paris, 1910. El trabajo acerca de
Hostos figure tambien en Erique Deschamps, La Repii-
blica Dominicana, Barcelona, 1907; en Puerto Rico Ilus-
trado, San Juan, P. R., No. 734, marzo 1924; en Clio,
C. T., marzo-abril 1939; en Amirica y Hostos, La Ha-
bana, 1939, p. 149-155.

El ensayo sobre Jose Joaquin Perez aparece, ade-
mrs, en La Cuna de Am6rica, S. D., No. 6, 10 febrero
1907 y como Pr6logo en la obra de Perez, La Lira, S.
D., 1928.
(')-La bibliografia de P. H. U. es algo compleja. Hay que tener
en cuenta, para el mejor conocimiento de su obra, las nume-
rosas reediciones de sus studios, en que casi siempre hay re-
toques, supresiones, adiciones y a veces refundiciones comple-
tas. Estos apuntes bibliogrificos no podrian ser exhaustivos,
realizados tan lejos de los principles centros de la actividad li-
teraria de P. H. U.: M6xico y Buenos Aires. Hemos subdivi-
dido estas notas, para su mejor utilizaci6n, sujetas a ordenaci6n
cronol6gica. Otros completarin esta bibliografia. Es home-
naje esperado de sus discipulos y amigos de Cuba, M6xico y
Argentina. Esta es, al menos, una contribuci6n al studio de
la vida y la obra del gran humanist dominicano.








EMILIO RODRIGUEZ DEMORIZI


Estudios griegos. (Traducci6n de la obra de Wral-
ter Pater) Edici6n de la Revista Moderna de M6xico,
1908.
Jos6 Enrique Rod6. (En el vol. Conferencias del
Ateneo de la Juventud). Mexico, 1910.
Antologia del centenario. Estudio de la literature
mexicana durante la 6poca de independencia (1800-
1821). En colaboracion con Luis G. Urbina y Nicolis
Rangel. Mexico, 1910, 2 vols.
-Habla del dominicano Villaurrutia, p. LVI-LVIII
1011-1013.
Horas de studio. Estudios critics de filosofia y
literature. Paris, 1910, 333 p.

-En parte formado con trabajos ya insertos en
Ensayos critics, 1905. Algunos de los studios han
sufrido reelaboraci6n. Las paginas preeliminares, Dias
alci6neos, aparecieron antes en La Cuna de America,
S. D., No. 77, 21 junio 1908, y el ensayo relative a Ga-
laripsos, de Deligne, en Revista Moderna, M6xico, vol.
XI, octubre 1908. El studio dedicado a Deligne, re-
visado por P. H. U. en 1946, pocos dias antes de su
muerte, aparece como pr6logo del vol. III de la Biblio-
teca Dominicana: Gast6n F. Deligne, Galaripsos, C. T.,
1946. Comentarios acerca del trabajo relative a Gala-
ripsos, en carta de Deligne a J. B. Peynado, inserta en
Gast6n F. Deligne, Piginas olvidadas. Colecci6n de E.
Rodriguez Demorizi. C. T., 1944, p. 30-34. Acerca de
Horas de studio v6anse escritos de Menendez y Pela-
yo, Garcia Godoy, etc.

Tablas cronol6gicas de la literature espafiola. Me-
xico, 1913. (Segunda edici6n, aumentada y corregida,
Boston y Nueva York, 1920, 73 p.)
-Incluye al poeta dominicano Francisco Mufioz
del Monte.

La ensefianza de la literature. Mexico, 1913, 24 p.







DOMINICANIDAD DE PEDRO HENRIQUEZ UREIA


Traducciones y parifrasis de la literature mexica-
na de la 6poca de independencia, (1800-1821), Mexi-
co, 1913. Separate de Anales del Museo Nacional
de Arqueologia, Historia y Etnografia, tomo V, 1913).
Don Juan Ruiz de Alarc6n. Conferencia. En re-
vista Nosotros, M6xico, marzo, 1914. Reimpreso: La
Habana, 1915, folleto; en Revista de la Facultad de Le-
tras y Ciencias, La Habana, 1915; en Buenos Aires,
1928, como parte, con retoques y reducido a lo esencial,
en el libro Seis ensayos en busca de nuestra expresi6n;
y en M6xico, 1932, en la revista El libro y el pueblo,
tomo X, No. 2. Traducci6n al francs en la Bibliotheque
Americaine, de la Universidad de Paris, 1924. VWase,
tambi6n, version taquigrAfica del curso dado en el Co-
legio Libre de Estudios Superiores de Buenos Aires,
en Cursos y Conferencias, B. A., afio I, No. 1, 1931,
reproducida en El libro y el pueblo, M6xico, tomo X,
No. 6, 1932.
Estudios sobre el Renacimiento en Espafia: el
maestro Hernin Pirez de Oliva. Edici6n de Cuba con-
temporinea, Habana, 1914, 44 p.
-Escrito en 1910. Tambi6n figure En la Orilla:
Mi Espafia, M6xico, 1922, y en Plenitud de Espafia,
Buenos Aires, 1940.
El primer libro de escritor americano. En Roma-
nic Review, New York, 1916.
-Hay separate, N. Y., 1916. Reproducido en Bo-
letin de la Biblioteca Nacional de M6xico, 1916; tradu-
cido al ingl6s en la revista Inter America, de Nueva
York, 1916; y en La Cuna de Am6rica, S. D., No. 27-28,
diciembre 1919. Ampliado y rectificado en trabajos
posteriores. Sus ideas finales acerca del tema, en La cul-
tura y las letras coloniales en Santo Domingo, B. A.,
1936, piginas relatives a Alonso de Espinosa.
El nacimiento de Dionisos. Ensayo de tragedia a
la manera antigua. Nueva York, Imp. de Las Nove-
dades, 1916, 46 p.







EMILIO RODRIGUEZ DEMORIZI


Literature dominicana. (Estudio sobre la Cpoca
colonial) Paris, 1917, 26 p. En Revue Hispanique, To-
mo XL, New York, Paris, 1917. Reproducido en Bo-
letin de la Uni6n Panamericana, Washington, abril
1918. VWanse extensas rectificaciones en Apolinar Te-
jera, Literatura dominicana, Santo Domingo, 1922.

Antologia de la versificaci6n ritmica. San Jos6 de
Costa Rica, 1918. (Segunda edici6n, Mexico, 1919).

La versificaci6n irregular en la poesia castellana.
Pr6logo de Ram6n Menendez Pidal, Madrid, 1920. (Se-
gunda edici6n, Madrid, 1933, 369 p.)
-En la Advertencia se enumeran las principles
resefias acerca de la primera edici6n de esta obra. En
carta del 21 junio 1944 nos dice: "Aqui (Buenos Aires)
voy a reimprimir La versificaci6n irregular cambiandole
el titulo y poni6ndole otro mis propio: La poesia caste-
lana de versos fluctuantes. Cuando tenga lugar, pre-
parar6 nueva edici6n de La cultural y las letras coloniales
en Santo Domingo, tengo muchas cosas que agregar.
Si Ud. tiene cosas que deban afiadirse, comuniqueme-
las". Entre las menciones de la obra se cuentan las si-
guientes: R. Men6ndez Pidal, Poesia juglaresca y ju-
glares; Cejador, La verdadera poesia castellana; H. Ga-
vel, Homenaje a Men6ndez Pidal; M. Grammont, en
resefia del libro de Meillet sobre Metros indoeuropeos,
en Revue des Langues Romances, 1923, t. LXII, p.
476; S. Griswold Morley, La modificaci6n del acento,
en R. F. E.; C. Carroll Marden, Libro de Apolonio, II,
p. 32 y 35; A. M. Espinosa, en R. F. E., 1925, p. 415;
J. Dominguez Bordona, edici6n de Castillejo, clasicos
de La Lectura, pr6logo al tomo I, 1927; J. J. Montesi-
nos, pr6logo y notas al tomo I de Poesias liricas, de Lo-
pe (La lecture).

Observaciones sobre el espaiol en Am6rica. Ma-
drid, 1921. (Separata de la Revista de Filologia Espa-
fiola), Madrid, 1921, tomo VIII, p. 357-390. Nuevas







DOMINICANIDAD DE PEDRO HENRIQUEZ URERA


separates del mismo tema, de 1930, (8 p., tomo XVII,
p. 277-284), y 1931 (XVIII, p. 120-149).

Rubin Dario y el siglo XV. (Separata de la Re-
vue Hispanique, Paris, 1921, vol. 50, 4 p.)
En la orilla: mi Espafia. Viajes, fantasias y estu-
dios. M6xico, 1922.
La utopia de America. La Plata, ediciones de
"Estudiantina", 1925, 22 p.
-Articulos La utopia de America, y Patria de la
justicia. Reproducidos en Analectas, S. D., vol. I, No.
12, 1933 y vol. III, No. 9, 1934.

El supuesto andalucismo de America. Buenos Ai-
res, 1925, 6 p. (Instituto de Filologia, Buenos Aires,
Cuadernos, tomo I No. 2, p. 117-122).

Romances tradicionales en Mexico. Madrid, 1924.
(Separata de Homenaje a Men6ndez Pidal, vol. II, p.
375-390). En colaboraci6n con Bertram D. Wolfe.
-Agrega datos acerca del romance en Santo Do-
mingo.

El libro del idioma. Lectura, gramatica, compo-
sici6n y vocabulario. Buenos Aires, 1927. (En cola-
boraci6n con Narciso Binayin. Hay ediciones sucesi-
vas. En colaboraci6n con el mismo: Guia para el uso
del Libro del Idioma, B. A. s. a., 144 p.)

Apuntaciones sobre la novel en la America. Bue-
nos Aires, 1927, 16 p. (Separata de Humanidades, B.
A., Tomo XV, p. 133-146).
-Menciona a dos dominicanos: Villaurrutia y A.
Sanchez Valverde.

Notas sobre literature inglesa. La Plata, 1928, 22:
p. (Separata de Humanidades, Buenos Aires, 1928).







EMILIO RODRIGUEZ DEMORIZI


Cien de las mejores poesias de la lengua castella-
na. Selecci6n. Buenos Aires, 1929, 289 p. (Segunda
edici6n, Buenos Aires, 1939, 305 p.)
-En la primera edici6n incluye a dos poetas do-
minicanos: Salom6 Urefia y Jos6 Joaquin Perez. En
la segunda a estos y a Gast6n F. Deligne. Resefia de
esta obra, por Amado Alonso, Revista de Filologia Es-
pafiola, 1932, XIX, p. 433-434.

Seis ensayos en busca de nuestra expresi6n. Bue-
nos Aires, 1928, 198 p.
-Conferencias y studios publicados anteriormen-
te, como indica en las Palabras finales; y posteriormen-
te reproducidos: El descontento y la promesa (en Re-
pertorio Americano, San Jose de Costa Rica, No. 22,
1926; La Naci6n, Buenos Aires, 1926; en Patria, S.
D., Nos. 65-68, noviembre 1926; y Analectas, S. D.,
vol. I, No. 3, abril 1934).

Aspectos de la ensefianza literaria en la escuela
comfn. Conferencia. La Plata, 1930, 13 p.
-Reproducido en Revista de Educaci6n, S. D.,
No. 16, diciembre 1932, p. 60-71; en Washington,
1932; y Repertorio Americano, San Jose Costa Rica,
No. 17, mayo 1933.

El lenguaje. La Plata, 1930, 21 p. (Separata de
Humanidades, tomo XXI, p. 107-125, La Plata, 1930.
-Reproducido en Boletin de la Academia Do-
minicana de la Lengua, C. T., No. 21, 1946.

Sobre el problema del andalucismo dialectal de
Am6rica. Buenos Aires, 1932, 136 p. (Biblioteca de
Dialectologia Hispanoamericana, Anexo 1 de la Facul-
tad de Filosofia y Letras de la Universidad de Buenos
Aires, Instituto de Filologia).

El espafiol en M6jico, los Estados Unidos y la Am&-
rica Central. Trabajos de Hills, Semeleder, Marden, Re-







DOMINICANIDAD DE PEDRO HENRIQUEZ URERA


villa, Nykl, Lentzner, Gagini, Cuervo. Con anotacio-
nes y studios de P. H. U., Buenos Aires, 1936, 526 p.

La cultural y las letras coloniales en Santo Domin-
go. Buenos Aires, 1936, 191 p.
-El capitulo Las Universidades, reproducido en
Anales de la Universidad de Santo Domingo, C. T.,
1937, p. 70-77. La obra esti dedicada a Am6rico Lugo.

Antologia clisica de la literature argentina. Se-
lecci6n de Pedro Henriquez Urefia y Jorge Luis Bor-
ges. Buenos Aires, (1937), 445 p. (Segunda edici6n,
Editorial Kapelusz, B. A., 1940).

Para la historic de los indigenismos. Buenos Ai-
res, 1938, 147 p. (Contiene los siguientes trabajos pu-
blicados anteriormente: Papa y batata. (En R. F. H.,
afio VI, No. 4, p. 388-394, y parcialmente en La Na-
ci6n, B. A., junio, julio, septiembre 1938). El Enigma
del aje. (Buenos Aires, 1938. Separate de Revista
Argentina de Agronomia, Buenos Aires, tomo 5, No.
4, p. 209-223). Boniato, Caribe y Palabras antillanas.
(En R. F. E., 1935, XXII, 175-186). Debe preferirse
esta edici6n a las anteriores, por haber sufrido retoques.

Gram.tica castellana. Primer curso, B. A., 1938,
238 p. (En colaboraci6n con Amado Alonso).

Gramitica castellana. Segundo curso. Buenos
Aires, 1939, 239, p. (Segunda edici6n, Buenos Aires,
1940). En colaboraci6n con Amado Alonso.
El espafiol en Santo Domingo. Buenos Aires,
1940, 301 p. (Tomo V de la Biblioteca de Dialectolo-
gia Hispanoamericana).
-Desde hacia afios se proponia publicar esta obra,
que es el mis important de sus studios filol6gicos. En
su trabajo escrito en colaboraci6n con Bertram D. Wol-
fe, Romances tradicionales en M6jico. (Homenaje a
Men6ndez Pidal, vol. II, 1924, y separate, Madrid,






EMILIO RODRIGUEZ DEMORIZI


1924), decia: "Al iniciarse el proyecto de homenaje
a D. Ram6n Men6ndez Pidal, ofreci contribuir con un
trabajo sobre La lengua de Santo Domingo, donde el
espaiiol se conserve con matices arcaicos y ha adquiri-
do matices tropicales dignos de studioo. Debe referir-
se a alguna ampliaci6n del trabajo del mismo titulo pu-
blicado en Revistas y libros, Madrid, III, 1919.

Plenitud de Espafia. Estudios de historic de la
cultural. Buenos Aires, 1940, 178 p. (Otra edici6n am-
pliada: Editorial Losada, Buenos Aires, 1945.
-Trabajos publicados anteriormente, seguin se in-
dica en la Explicaci6n, p. 176-177: Espania en la cultu-
ra modern (1935) Rioja y el sentimiento de las flo-
res (1914), Lope de Vega. Tradici6n e innovaci6n
(1935) y Esplendor, eclipse y resurgimiento (1935);
Hernin P&rez de Oliva (1914); Cultura espafiola de
la Edad Media figurea en Historia de la naci6n argen-
tina, edici6n de la Academia Nacional de la Historia,
Buenos Aires); Poesia traditional. (En Bahoruco, S.
D., No. 278, 21 diciembre 1935 p. 36-37, 45); La Ce-
lestina (1938); Los matemiticos espafioles del siglo
XVI (1927); Las novelas ejemplares (1939); Las tra-
gedias populares de Lope (1938); Tirso de Molina
(1939); Calder6n (1939); G6ngora (1939); Luis Ca-
rrillo y Sotomayor (1929).
-En carta del 25 de noviembre de 1944 nos dice:
"Quisiera hablarle muchas cosas mis, pero ya es hora
de ir a mi trabajo de la Editorial (Losada). Estoy tan
ocupado en mil cosas, que no he podido darle los toques
finales a una colecci6n de ensayos sobre cosas de Am6-
rica colonial (todo viejo y ya publicado en peri6dicos)
que quiero dar en Losada. Plenitud de Espafia se ha
agotado, y se reimprimira agregando El Arcipreste de
Hita".

El endecasilabo castellano. En Boletin de la Aca-
demia Argentina de Letras, Buenos Aires, No. 49, oc-
tubre-diciembre 1944, tomo XIII, p. 725-824. Separa-







DOMINICANIDAD DE PEDRO HENRIQUEZ URERA 49

a, Buenos Aires, 1945, 104 p. En parte reconstruc-
i6n de uno anterior, publicado en la Revista de Filo-
ogia Espafiola, Madrid, 1919, y en parte enteramente
uevo. (Tambien hay separate de 1919).
La literature en los peri6dicos argentinos. Buenos
,ires, 1944 (Separata de la Revista de la Universidad
e Buenos Aires, tercera 6poca, afio II, No. 4, p. 245-
258. En colaboraci6n con Dora Guimpel y Maria
ufioz Guilmart.
Literary currents in Hispanic America, Cambrid-
ge, Massachusetts, 1945, 345 p.
-Conferencias pronunciadas en la Universidad
le Havard, 1940-1941. VWase articulo de Jos6 Maria
Chac6n y Calvo.
Piginas escogidas. Pr6logo de Alfonso Reyes. Se-
ecci6n de Jos6 Luis Martinez. Biblioteca Enciclopedica
Popular, vol. 109. Mexico, 1946, 96 p.

b) Articulos (*)
De poesia. Aprop6sito de la obra de Nicolas He-
redia, La sensibilidad en la poesia castellana. En Nuevas
piginas, S. D., No. 5, 1 diciembre 1900.
Editorial, de Nuevas piginas, S. D., No. 7, del 19
enero 1901. Reproducido, con elogios para el autor,
P. H. U., por el peri6dico La Lucha, S. D., enero 1901.
Belkiss. En Revista literaria, S. D., No. 4, mayo
1901.
-Articulo escrito en Nueva York, abril 1901.
Virginia Elena Ortea. En La Cuna de Am6rica,
S. D., No. 5, 3 mayo de 1903.
(*)-Resultaria dificil hacer una resefia complete de los articulos pe-
riodisticos de P. H. U. Hay trabajos suyos, dispersos, en nu-
merosas publicaciones, como en The Tribune (tjulio? 1916);
El Dictamen, de Veracruz, 1906; El Heraldo de Cuba; La Pren-
sa y Las Novedades, Nueva York, Cuba Literaria (1904-1905). y
otros peri6dicos de Am6rica y de Espafia.







50 EMILIO RODRIGUEZ DEMORIZI
Hostos. (A su muerte). En Listin Diario, S. D.,1
29 septiembre 1903 y en Eugenio M. de Hostos. Bio-
grafia y bibliografia. Santo Domingo, 1905, p. 143-
145. (Escrito en New York, 1903).
-Sus trabajos acerca de Hostos pueden reducir-
se a tres: el de Ensayos critics, 1905, reproducido en
Horas de studio, 1910; el de 1903; y el publicado en
La Naci6n, de B. A., que mal traducido al francs figu-
ra en Essais, de Hostos, 1936.

Literature norteamericana. En La Cuna de Amiri-
ca, S. D., No. 47, 22 mayo 1904.
.El verdadero Ibsen. Del inglis. (La Habana, I
1904). En La Cuna de America, S. D., No. 62, sep-
tiembre 1904.

Letras cubanas. El romanticismo en Espafia, por
Enrique Pifieyro, Paris, 1904. En La Cuna de Amnrica,
S. D., No. 65, 25 septiembre 1904.

Sobre la antologia. En La Cuna de America, No.
73, 20 noviembre 1904. Reproducido en Analectas,
S. D., vol. VII, No. 5, feb. 1935.

Reflorescencia. En La Cuna de America, S. D.,
No. 77, 18 diciembre 1904.
-Acerca de este articulo relative a la poesia de
Deligne vase carta de este, a P. H. U., inserta en Gas-
t6n F. Deligne, Galaripsbs, C. T., 1946, (Biblioteca Do-
minicana, vol. III).

Marti, escritor. En La Discusi6n, La Habana, 25
octubre 1905. (Reproducido en Archive de Jos6 Mar-
ti, afio IV, mayo-diciembre 1943).

Vencido. (Sintesis). Para Bienvenido Iglesias. En
la revista El Ibero-Americano, S. D., No. 10, noviem-
bre 1905, p. 2-4.







DOMINICANIDAD DE PEDRO HENRIQUEZ URERA


-Pinta la vida de un artist dominicano y su es-
tado de alma y fin en el poco propicio ambiente de su
pais. Es sorprendente revelaci6n autobiogrifica de P.
H. U., podria decirse, adelantAndose a su destino.

Educaci6n cientifica. En El Ibero-Americano, S.
D., No. 11, 19 diciembre 1905, 4-5.
-Relativo a Santo Domingo.
Cuba. En Revista Critica, M6xico, mayo 1906.
Jesus E. Valenzuela. En La Cuna de America, S. D.
No. 22, junio 1907. (Reproducido de M6xico Moder-
no y de Revista Moderna, Mexico).
iUn libro! Carta a Enrique Ap. Henriquez. En La
Cuna de America, S. D., No. 24, junio 1907.
-Acerca de Gast6n F. Deligne: Dice: "Dar a co-
nocer lo nuestro! Lo ensayo, cuando puedo y como pue-
do... A casi todos mis amigos (de Mexico) les he re-
citado Aniquilamiento, que ha causado una sensaci6n
de asombro..."

Conferencias y tis. Carta a Enrique Ap. Henri-
quez. En La Cuna de America, S. D., No. 34, 25 agos-
to 1907. (Acerca del movimiento literario del M6xico
de entonces).

Julio Florez en Mexico. Carta a Enrique Ap. Hen-
riquez. En La Cuna de America, S. D., No. 37, 15 sep-
tiembre 1907.
Fernando A. de Merifio. En la revista Cr6nica, de
Guadalajara, M6xico, 1907.

"Poesias" de Unamuno. En La Cuna de Am6rica,
S. D., No. 57, 2 febrero 1908.

Alocuci6n. Pronunciada en el Sal6n de Actos de
la Escuela Nacional Preparatoria de Mexico, en la ma-
nifestaci6n conmemorativa del educador D. Gabino Ba-







EMILIO RODRIGUEZ DEMORIZI


rreda. En La Cuna de Amrica, S. D., No. 72, 17 mayo
1908.

Sobre Deligne. Carta a J. Humberto Ducoudray
(M6xico, 25 noviembre 1909). En Ateneo, S. D., mar-
zo 1910. (Se refiere a Galaripsos, de Deligne). Vea-
se, al respect, En el margen de una carta, articulo de
A. J. Montolio, en Blanco y Negro, S. D., No. 81, abril
1910; y articulo de Ducoudray en La Cuna de Amiri-
ca,S. D., 17 oct. 1909.

Marginalia. El exotismo. En La Cuna de Amirica,
S. D., No. 95, 25 octubre 1908.

La Moda griega. En La Cuna de America, S. D.,
No. 106, enero 1909; y La Habana, 1909.

Las cien mejores poesias. En La Cuna de America,
S. D., No. 112, marzo de 1909, p. 3-4.

Desde Mexico. En La Cuna de Amirica, S. D., No.
124, junio de 1909. (Carta a Fed. Garcia Godoy. Ex-
pone su tesis acerca del process de intelecci6n de la idea
national). Viase la contestaci6n de G. G. en La Cuna
de America, S. D., No. 128, julio 1909.

Cuestiones m6tricas. En Revista Critica, Mexico,
1909.

La leyenda de RudeL Mexico, 1909. (eEn Revis-
ta Critical )

La muerte de Clyde Fitch. Mexico, 1909. ( En Re-
vista Critica?)

Profesores de idealismo. Acerca de la obra de Fran-
cisco Garcia Calder6n. Trabajo leido en Ateneo de la
Juventud, Mexico. En Ateneo, S. D., No. 7, agosto
1910.







DOMINICANIDAD DE PEDRO HENRIQUEZ URERA


Notas, en la obra de Francisco Garcia Calder6n,
Profesores de idealismo, Paris, 1910.

Cultural antigua de Santo Domingo, La Espafiola.
En la revista Ateneo, Santo Domingo, Nos. 10-12, 14,
17, 21 de noviembre, 1910 y septiembre 1911.
-Se trata de extractos, precedidos de una nota
explicativa, de lo relative a Santo Domingo de la obra
de Beristain de Souza, Biblioteca Hispano-Americana
Septentrional ..., 1816-1821, de gran importancia pa-
ra el conocimiento de la historic de America. P. H. U.
realize este fatigoso trabajo en M6xico, en 1910, cum-
pliendo promesa de allegar datos para la historic inte-
lectual de Santo Domingo.

Desde Mexico. Carta a Gustavo J. Henriquez acer-
ca de su libro de poesias Trinos. En Ateneo, S. D., No.
15, marzo 1911.

Carta abierta. A Federico Garcia Godoy, acerca
de su libro Alma Dominicana. Mexico, 15 de marzo
1912. En Ateneo, S. D., No. 28 abril 1912. Reproduci-
do en La Cuna de America, S. D., No. 5, mayo 1912.

Las ideas sociales de Spinosa. En La Cuna de Am-
rica, S. D., No. 8 y 9, mayo y junio de 1911. Repro-
ducido en Trapalanda, Buenos Aires, septiembre-octu-
bre 1933.

La decadencia de la literature descriptive. En La
Cuna de America, S. D., No. 38, enero de 1912.
Sobre la literature descriptive. En La Cuna de Ame-
rica, S. D., No. 15, julio de 1912. (Carta a Charles
Lesca, Mexico, abril 30 de 1912).
-Acerca de su articulo La decadencia de la lite-
ratura descriptive, 1912.

Romances en America. En Cuba contemporinea,
La Habana, diciembre 1913, p. 345-366.







EMILIO RODRIGUEZ DEMORIZI


-Romances recogidos durante su visit a su pue-
blo natal, Santo Domingo, en 1911. Trabajo escrito en
M6xico, en 1913.
En pro de la edici6n definitive de Sor Juana Inis
de la Cruz. En la revista Mexico, No. 2, M6xico, 1914.
La Inglaterra de Menindez y Pelayo. En La Cuna
de America, S. D., No. 30-32, febrero de 1914. (Mixi-
so, 1912).
Rioja y el sentimiento de las flores. En Revista de
Amirica, Paris, 1914. (Reproducido en la revista Es-
pafia, Madrid, 1920. Tambi6n figure en En la orilla: Mi
Espafia, 1922, y en Plenitud de Espania, Buenos Aires,
1940.
Acerca de la poesia de Enrique Gonzilez Martinez.
En El Figaro, La Habana, 1914. (Estaba destinado a
servir de pr6logo a la obra del poeta, La muerte del cis-
ne).
Espafia y los Estados Unidos. En La Cuna de Ame-
rica, S. D., No. 17, mayo de 1915.
Sutileza. (Acerca de Ml. Guti6rrez Najera). En
Revista de Revistas, 1 agosto 1915.
La necesidad del 6xito. La Habana, 1915. ( En
Heraldo de Cuba? Ahi public diversos articulos).

La Repfiblica Dominicana. En Cuba Contempor&-
nea, La Habana, No. 1, tomo XV, sept. 1916, p. 38-46.

Un problema literario. (Carta de Enrique Jos6 Va-
rona a P. H. U. y contestaci6n de este, acerca de Sor
Juana In6s de la Cruz). En la revista La Primada de
America, S. D., 15 diciembre 1917; y en Cuba Con-
temporinea, La Habana, 1917, X, 251-256.
Bibliografia de Sor Juana Ines de la Cruz. En Re-
vue Hispanique, Tomo 40, No. 97, p. 161-214, Paris,







DOMINICANIDAD DE PEDRO HENRIQUEZ URERA


1917. (Reproducido con notas de Ermilo Abr6u G6-
mez, en El libro y el pueblo, M6xico, tomo XII, Nos. 2-8,
febrero-agosto 1934).

Campoamor. En Revue Hispanique, Paris, vol. 41,
1917.

Las "nuevas estrellas" de Heredia. New York,
1918. (Separata de The Romanic Review, New York,
IX, 112-114, 1918).

Jane Austen. En El Figaro, La Habana, 1913, y
en La Cuna de Am6rica, S. D., No. 7-8, junio de 1919.

La lengua de Santo Domingo. En Revistas y libros,
de Madrid, III, 1919. (Rectificaciones a Meyer-Liibke).
Reproducido en Repertorio Americano, San Jos6 de
Costa Rica, 1920.

Lacrimae rerum. En La Cuna de Am6rica, S. D.,
No. 31-32, enero de 1920.
-Breve pAgina literaria.

De la prosa castellana. En La Cuna de Am6rica,
S. D., No. 6, agosto de 1920.

En la orilla. En La Cuna de Am6rica, S. D. No.
10, agosto 1923. (Acerca de la "ley de aceleraci6n).

La patria de la justicia. Palabras en el homenaje
a Carlos Sanchez Viamonte, La Plata, 7 marzo 1925.
En Repertorio Americano, San Jos6 de Costa Rica, No.
7, abril 1925.

Garcia Godoy. En Patria, S. D., No. 16, 21 de no-
viembre 1925. (Contiene duros concepts acerca de la







EMILIO RODRIGUEZ DEMORIZI


ocupaci6n military norteamericana de Santo Domingo,
que consideraba "inexplicable, injustificable").
Eramos cuatro... En Patria, S. D., Nos. 29-30,
20 febrero y 6 de marzo 1926. (Narraci6n).
Acerca de la Antologia de Julio No6. Buenos Ai-
res, 1926.
En busca del verso puro. En Cursos y conferen-
cias. Revista del Colegio Libre de Estudios Superiores.
Buenos Aires, afio IV, No. 3, p. 225-249.
-La primera version se public en Valoraciones,
de La Plata, 1926-1928, Nos. X-XII. Reproducido en
Repertorio Americano, San Jos6 de Costa Rica, No. 13,
octubre 1926. Otra version en Homenaje a Enrique Jo-
s6 Varona en el cincuetenario de su primer curso de fi-
losofia, (1880-1930). Miscelinea de studios literarios
y filos6ficos. La Habana, 1935.
La antigua sociedad patriarcal de las Antillas. Mo-
dalidades arcaicas de la vida en Santo Domingo duran-
te el siglo XIX. En Patria, S. D., Nos. 71-72, 20-25 di-
ciembre de 1926. Conferencia en la Facultad de Cien-
cias Econ6micas de la Universidad de Buenos Aires,
con la cual concluy6 el ciclo sobre Tipos americanos de
organizaci6n social, del que hay extractos en Revista
de la Facultad de Ciencias Econ6micas, de B. A., re-
producido en la Revista de Educaci6n, S. D., No. 16,
1932).
Cultura argentina. En Patria, S. D., No. 78, 12
febrero 1927. (Contiene carta de P. H. U. a un amigo
dominicano desde La Plata, 8 dic. 1926).
G6ngora, hijo del Renacimiento. En Patria, S. D.,
No. 108, 10 sept. 1927. (De Martin Fierro, Buenos Ai-
res).
Los matemiticos espaioles del siglo XVI. En Va-
loraciones, La Plata, 1927. Reproducido en Plenitud








DOMINICANIDAD DE PEDRO HENRIQUEZ UREA


de Espafia, B. A., 1940. (Acerca de la obra de Julio
Rey Pastor).

Veinte afios de literature en los Estados Unidos.
En Patria, S. D., Nos. 144-149, 26 mayo, 2, 16, 23 y
30 junio y 7 julio 1928. (De Nosotros, Buenos Aires).

Bibliografia literaria de Santo Domingo. En Re-
pertorio Americano, San Jose de Costa Rica, Nos. 9-1 1,
del 7, 14 y 21 de septiembre de 1929.

Apuntes sobre poetas antillanos. En Archipiela-
go, Santiago de Cuba, No. 14, julio 1929, p. 242. Re-
producido en Lumen, S. D., No. 2, octubre 1929.
-Breve pagina.

Mfsica popular de Amirica. En Conferencias, Pri-
mer ciclo, 1929, vol. I p. 177-236, de la Biblioteca del
Colegio Nacional de la Universidad de La Plata, La
Plata, 1930. (Refi6rese a las Antillas y M6xico.
Contiene diversas ilustraciones musicales. Con el titulo
de Danza y canci6n de Am&rica, se public extenso ex-
tracto en el diario La Naci6n, Buenos Aires, fines de
1929).
-Conservo el ejemplar del autor, con adiciones
y enmiendas suyas, manuscritas, que conviene tener
en cuenta en una nueva edici6n. La parte mis impor-
tante del studio se refiere a Santo Domingo.

Observaciones sobre el espafiol en America. (II
extract de la revista de Filologia Espafiola, 1930, 8.
p.; y III extract, 1931, tomo XVIII, p. 120-148).

Datos sobre el teatro en la America Latina. En
Monterrey, Correo literario de Alfonso Reyes. Rio de
Janeiro, Nos. I y 2, junio y agosto 1930.

Marti. En Sur, Buenos Aires, Mayo 1931. (Re-
producido en Revista Bimestre Cubana, y Repertorio







EMILIO RODRIGUEZ DEMORIZI


Americano, San Jose de Costa Rica, tomo XXIII, p. 33).

Clasicos de America: Sor Juana Ines de la Cruz.
En Cursos y Conferencias, B. A., 1931; en El libro y
el pueblo, M6xico, tomo X, No. 7, 1932; y en Analec-
tas, S. D., vol. II, Nos. 9-10, diciembre 1933.

Heroes de sacrificio. Palabras en el homenaje a
Duarte, Sanchez y Mella, el 20 de marzo de 1932. En
Revista de Educaci6n, S. D., No. 13, marzo 1932. Re-
producido en Homenaje a Pedro Henriquez Urefia, C.
T., 1946. Edici6n de la Secretaria de Estado de Educa-
ci6n y Bellas Artes.

Alarc6n y el espiritu mexicano. En El libro y el
pueblo, M6xico, abril, 1932. (Acerca de este trabajo
vease articulo de Francois de Miomandre, en L'Esprit
Frangais, Paris, Octubre 1932).

Heredia y los pinos del Ni&gara. En Repertorio
Americano, San Jos6 de Costa Rica, 1932, tomo XIV,
p. 124.

La inconveniencia de los eximenes espectaculares.
En Repertorio Americano, 1932, tomo XXIV, p. 206.

Palabras en la investidura de bachillepes de la Es-
cuela Normal de Santo Domingo. En Revista de Educa-
ci6n, S. D., No. 16, diciembre 1932, p. 56-57. Reprodu-
cido en Homenaje a Pedro Henriquez Urefia, C. T.,
1946. Edici6n de la Secretaria de Estado de Educaci6n
y Bellas Artes.
Raza y cultural. Palabras en nombre de la Univer-
sidad de La Plata, el 11 de octubre de 1933. Festividad
del Dia de la Raza. En Repertorio Americano, San Jo-
sd de Costa Rica, No. 1 enero, 1934.

Raza y cultural hispinicas. En Analectas, S. D.,
vol. III, No. 8, febrero 1934.







DOMINICANIDAD DE PEDRO HENRIQUEZ URERA


La colecci6n latinoamericana (de la Biblioteca de
la Universidad de La Plata). En Boletin de la Universi-
dad Nacional de La Plata. Tomo XVIII, 1934, No. 4,
p. 192-195.
Conferencias. (Acerca de las dictadas en el Ate-
neo de la Juventud, de M6xico, hacia 1908). En El li-
bro y el pueblo, Mexico, tomo XII, No. 5, 1934.

La poesia popular (dominicana). En la revista Ba-
horuco, Santo Domingo, Nos. 189-191, 14 y 21 abril
1934.

Bernard Shaw. En Cursos y Conferencias, B. A.,
1934, Afio III Nos. 6, 8, 11. Reproducido en Reperto-
rio Americano, San Jos6 de Costa Rica, Nos. 17, 19, 21,
mayo 1936.

Guillermo Valencia. En Boletin de la Academia
Argentina de Letras, Buenos Aires, No. 43, julio-sep-
tiembre 1934, p. 617-618.

Observaciones sobre el espafiol de Mexico. En In-
vestigaciones lingiiisticas, M6xico, Nos. 3-4, julio-oc-
tubre 1934, p. 188-194.

Comienzos del espafiol en America. En Cursos y
conferencias, B. A., 1935, Afio IV, No. 12, p. 1234-
1259.

Espaia en la cultural modern. En La Naci6n, Bue-
nos Aires, 1935; y, retocado, en Cursos y conferencias
del Colegio Libre de Estudios Superiores. Reproduci-
do en Plenitud de Espafia, Buenos Aires, 1940.

Poesia de la Edad Media y poesia tradicionaL En
La Naci6n, Buenos Aires, 1935. Reproducido en Ple-
nitud de Espafia, Buenos Aires, 1940.
-Acerca de la obra de Damaso Alonso.







EMILIO RODRIGUEZ DEMORIZI


Eugenio Maria de Hostos. En La Naci6n, Buenos
Aires, mayo 1935. (Prefacio de Hostos, Moral Social,
1939; y Prefacio de Essai, de Hostos, Paris, 1936).
Palabras antillanas en el diccionario de la Acade-
mia. En Revista de Filologia Espaiola, XXII, 1935, p.
175-184. Reproducido en Boletin de la Academia Do-
minicana de la Lengua, S. D., No. 7, abril 1942.
Poesia contemporinea. En La Naci6n, B. A., 1935.
Reproducido en Repertorio Americano, San Jos6 de Cos-
ta Rica, No. 21, junio 1935.
-Acerca de la obra de Federico de Onis, Antolo-
gia de la poesia espafiola e hispanoamericana, Madrid,
1934. Sefiala la omisi6n de Gast6n Deligne y Juana
Borrero.
Escritores espafioles de la Universidad de M6xico.
en Revista de Filologia Espafiola, 1935, XXII, p. 60-65;
y en Clio, S. D., julio-agosto 1935, p. 103-105.
El peso falso (Cuento). En Bahoruco, S. D., No.
263, 7 septiembre 1935.
Esplendor, eclipse y resurgimiento en Lope de Ve-
ga. En Listin Diario, S. D., 12 octubre. 1935 (Los es-
tudios acerca de Lope reproducidos en Plenitud de Es-
pafia, el primero en Sur, y el segundo en La Naci6n, de
Buenos Aires.

Casa de ap6stoles. En La Naci6n, B. A., 18 no-
viembre 1935; y Repertorio Americano, San Jos6 de
Costa Rica, No. 11, 16 marzo 1935.

Erasmistas en el Nuevo Mundo. En La Naci6n,
Buenos Aires, 8 diciembre 1935; Bahoruco, S. D., No.
287, 22 feb. 1936; y Cuadernos dominicanos de cul-
tura, C. T., No. 2, 1943.

El teatro en la Am6rica Espafiola en la 6poca co-
lonial. En Instituto national de teatro, Cuadernos de







DOMINICANIDAD DE PEDRO HENRIQUEZ URERA


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Problems del verso espaiol. En Cursos y confe-
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Sobre literature colonial en Am6rica. (R. F. E.,
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Naci6n, Buenos Aires, 15 marzo 1936. (Reproducido
en Revista Cubana, 1936; y en Bahoruco, 1936).

Paisajes y retratos. En La Naci6n, B. A., 31 mayo
1936. (Acerca de Col6n, del P. Las Casas, etc.)

Enrique Jos6 Varona: el maestro de Cuba. En La
Naci6n, Buenos Aires, 15 marzo 1936. (Reproducido en
Revista Cubana, 1936; y en Bahoruco, 1936).

El supuesto andalucismo dialectal de America. En
Cursos y conferencias, Revista del Colegio Libre de Es-
tudios Superiores. Buenos Aires, noviembre 1936, vol.
5, p. 815-824.
-Reproducci6n con retoques y nuevas notas del
trabajo publicado en Cuadernos, del Instituto de Filo-
logia de la Universidad de Buenos Aires.

Cultura espafiola. En Cursos y conferencias, B.
A., Afio VII, No. 9, 1937.

La cultural espafiola desde Alfonso el Sabio hasta
los Reyes Cat61icos. En Ricardo Levene, Historia de la
naci6n argentina, B. A., 1937, vol. 2, p. 175-209.
El espafol en Mexico y sus vecindades. En La Na-
ci6n, B. A. 5 sept. 1937, p. 3-4.
La America Espafiola y su originalidad. En Euro-
pa America Latina. Comisi6n argentina de Cooperaci6n
intellectual. Buenos Aires, 1937, p. 183-187.






EMILIO RODRIGUEZ DEMORIZI


-Contiene la Septima Conversaci6n de la Orga-
nizaci6n de Cooperaci6n intellectual de la Sociedad de
las Naciones, realizada del 11 al 16 de septiembre de
1936. Participaron, entire otros, Duhamel, Sanin Cano,
Emil Ludwig, Keyserling, Alfonso Reyes, Reyles, J.
Remains, S. Zweig. Hay diversos pArrafos, en los En-
tretiens, de P. H. U. Hay edici6n francesa con el titu-
lo de Entretiens. Europe Amnrique Latine.

Bibliografia de la literature en la Am6rica Espafiola.
En Boletin del Instituto de Cultura Latino-Americana,
Buenos Aires, Nos. 4, 6, 7, 8, 10, 12-14,40, 1937-1943.

El idioma espaiiol y la historic political en Santo
Domingo. En Segundo Congreso international de His-
toria de Am6rica, B. A., 1938, vol. 3, p. 667-677.

La plant enigmitica. En La Naci6n, B. A., 4 sep-
tiembre 1938.

Bibliografia literaria de la America Espafiola. Juan
Ruiz de Alarc6n y Mendoza. En Boletin del Instituto
Cultural latinoamericano. B. A., 1938, afio 2 No. 7,
p. 60-70; No. 8, p. 74-78; No. 10, p. 97-103.

Biografia minima. Eugenio Maria de Hostos, 1839-
1939. En Boletin del Instituto de Cultura Latino-Ameri-
cana. Universidad de Buenos Aires, B. A., No. 13, ene-
ro-febrero 1939.
-Breve pagina acerca del Centenario de Hostos.

Ello. En Revista de Filologia Hispanica, Buenos Ai-
res, Vol. I, No. 3, julio-septiembre. 1939, p. 209-229.
(Reproducido en Boletin de la Academia Dominicana
de la Lengua, C. T., No. 8-9, julio-noviembre 1942).

Cosas de las Indias. En La Naci6n, B. A., No.
24626, 4 febrero 1940.
-Ejemplos de nombres europeos aplicados a co-






DOMINICANIDAD DE PEDRO HENRIQUEZ URERA


sas americanas y penetraci6n de nombres americanos
en descripciones del Nuevo Mundo.
Santiago Prampolini, Historia Universal de la li-
teratura. B. A., 1941. En el vol. XII, capitulos adicio-
nales de P. H. U. sobre literature dominicana, puerto
rriquefia y centroamericana).
Ricardo Levene, Historia de America. B. A., 1941
(Capitulo de P. H. U., en el vol. XI, sobre historic con-
temporinea de la Isla de Santo Domingo; y capitulos
acerca de Puerto Rico y de Haiti).
Barroco de Amirica. En La Naci6n, B. A., 23 ju-
nio 1940; y La Naci6n, C. T., 6 julio 1941.
La versificaci6n de Heredia. En R. F. H., afio IV,
No. 2, abril-junio, 1942, p. 171-172.
Influencia del descubrimiento en la literature. (En
la revista Sur, Buenos Aires, noviembre 1942, p. 11-
15).
-Sintesis de la primera conferencia de P. H. U.
en la Universidad de Harvard, 1940-1941, que figure
en su obra Currents literary in Hispanic America, 1945.
Rufino Jos6 Cuervo. Discurso. En Boletin de la
Academia Argentina de Letras. B. A., tomo XIII,
No. 49, 1944.
Pasado y present. En La Naci6n, B. A., 25 fe-
brero 1945; en Letras de M6xico, abril de 1945, p. 55,
y Cuadernos Dominicanos de Cultura, C. T., No. 22,
1945.
-Trata de la obra De la conquista a la Indepen-
dencia: tres siglos de historic cultural hispanoamericana.

c) Traducciones, ediciones y pr6logos
Juan Gabriel Borkman. Drama de Henric Ibsen.
Traducci6n del francs y nota preliminary de P. H. U.






EMILIO RODRIGUEZ DEMORIZI


En Nuevas Piginas, S. D., No. 6, 15 diciembre 1900.
El verdadero Ibsen. Del ingl6s. En Revista litera-
ria, Santo Domingo, No. 3, mayo 1901 (Traducci6n
firmada en Nueva York, 1901).
[Rubin Dario] Eleven poems of Ruben Dario.
Translation, by Thomas Walsh and Salom6n de la Sel-
va. Introduction by Pedro Henriquez Urefia. New York,
1916.
Mariano Brull, La casa del silencio. Madrid, 1916.
Pr6logo de P. H. U.
C. Fontaine. En France. Nueva York, 1918. (Li-
bro de ensefianza idiomftica, edici6n francoespafiola a
cargo de P. H. U.)
Oscar Wilde, Huerto de Granadas, El retrato de
Mr. W. H. y Salom6, en los vols. IV y V de las obras
escogidas de Wilde. Madrid, 1920. Biblioteca Nueva.
Traducci6n de P. H. U. con el seud6nimo de E. P. Gar-
dufio.
Jos6 Moreno Villa, Florilegio. San Jos6 de Costa
Rica, 1920. Selecci6n y pr6logo de P. H. U.
Lenin, El Estado y la revoluci6n proletaria. Bi-
blioteca Nueva. Madrid, 1920. (Traducci6n del ingles
en colaboraci6n con Carlos Pereyra y Alfonso Reyes).
Pedro Henriquez Urefia, Lecturas: teatro, siglos
XIX y XX. Selecci6n y notas. Madrid, 1920, 102 p.
(Junta para ampliaci6n de studios. Institute Escuela
de Segunda Ensefianza).
Adolfo Salazar, Andr6meda. Mejico, 1921. (Acer-
ca de misica) Pr6logo de P. H. U.
Juan Ruiz de Alarc6n, Los favors del mundo.
Edici6n, prologo y notas de P. H. U., cotejada con el
texto original de 1628. Mexico, Editorial Cultura, 1922.







DOMINICANIDAD DE PEDRO HENRIQUEZ URERA


(Resefia de Daniel Cosio Villegas, en R. F. E., 1923,
X, 192-193),
Juan Ram6n Jiminez, Poesias M6jico, 1922. Se-
lecci6n y pr6logo de P. H. U.
H6ctor Ripa Alberdi, Obras. Buenos Aires, 1926.
Pr6logo de P. H. U.
Jos6 Joaquin P6rez, La Lira. Santo Domingo, 1928.
Pr6logo de P. H. U.
Luis Carrillo Sotomayor, Fibula de Atis y Gala-
tea y Sonetos. La Plata, 1929. (Edici6n en colabora-
ci6n con Enrique Moreno).
Nicolas Urefia de Mendoza, Poesias. Colecciona-
das por Pedro Henriquez Urefia. Santo Domingo, 1933,
30 p. mime6grafo.
Emiliano Tejera, Palabras indijenas de la Isla de
Santo Domingo. Pr6logo de P. H. U. Santo Domingo,
R. D., 1933.
Mario Irle, Plenitud de goce y ligrima. Buenos
Aires, 1934. (Poesias. Breve prologo de P. H. U.)

E. M. de Hostos, Essais. Traduit de l'espagnol por
Max Daireaux avec un avant-Propos de Pedro Henri-
quez Urefia et une Notice biographique de A. S. Pe-
dreira. Paris, 1936, 282 p. (El Prefacio de P. H. U., en
las p. 7-13).

Sor Juana Ines de la Cruz, Obras escogidas. B.
A. y M6xico, 1938, 177 p. Colecci6n Austral. (Selec-
ci6n de P. H. U. y Patricio Canto).
Las cien obras maestras de la literature y del pen-
samiento universal. Editorial Losada, Buenos Aires.
Grandes escritores de Am6rica. Colecci6n dirigi-
da por P. H. U. Editorial Losada, Buenos Aires. (Obras.







EMILIO RODRIGUEZ DEMORIZI


capitals escritas en el Nuevo Mundo: Jose Hernmndez,
Hostos, Marti, etc.)

d) Resefias ()

El modelo estr6fico de los "layes, decires y can-
ciones" de Ruben Dario. (Acerca de studio de J. M.
Cossio). R F E, XIX, 1932, p. 421-422.
S. M. Waxman, A Bibliography of the belles-let-
tres of Santo Domingo. Harvard University Press, Cam-
bridge, 1931. Adiciones y correcciones a esta obra, en
colaboraci6n con G. SAnchez Lustrino, en Revista de
Filologia Espafiola, 1934, XXI, p. 293-308.
Problems del espafiol en M6xico. En Investiga-
ciones lingiiisticas, M6xico, vol. 4, p. 56-57. (Acerca
de Jes6s GonzAlez Moreno, Etimologias del espafiol,
Mexico, 1936).
Halfdan Gregersen, Ibsen and Spain. Cambridge,
1936. (R F H, Afio II, No. 1, p. 58-64).
Los jueces de Castilla (Lope de Vega), y Hora-
cio en Mexico, notas R F H, afio VI No. 3, p. 285-286.
La cuaderna via. (Acerca de los trabajos de Ha-
rrison Haikes Arnold relatives a la Cuaderna via) R
F H, afio VII, No. 1, p. 45-47.
Georgiana Goddard King, Heart of Spain. Cam-
bridge, 1941 (R F H afio IV, No. 3 p. 292-294).
Jos6 Ferrater Mora, Diccionario de filosofia, M6xi-
co, 1941. (R F H, afio III No. 4, p. 396-398).
Emilio Rodriguez Demorizi, Vicisitudes de la len-
gua espafiola en Santo Domingo. Discurso de ingreso
(*)--61o se registran aqui algunas de las resefias de libros de P.
H. U. publicadas en Revista de Filologia Espafola (R F E),
y Revista de Filologia Hispinica (R F. H). V6anse otras rese-
ias en R F E, VIII, 386; VIII, 376 c; y R F H, VII, 72-74.







DOMINICANIDAD DE PEDRO HENRIQUEZ URERA


en la Academia Dominicana de la Historia. Contesta-
ci6n de Virgilio Diaz Ord6fiez. C. T., 1944. (R F H,
afio VI, 4, p. 409-410). Reproducido en Boletin de la
Academia Dominicana de la Lengua, C. T., No. 20 1946.


e) Conferencias (*)

Un clhsico del siglo XX, Gabriel y Galin. Confe-
rencia en Sociedad de Conferencias, M6xico, 26 de ju-
nio de 1907.
La obra de Jose Enrique Rod6. Conferencia en
Ateneo de la Juventud, 22 de agosto de 1910.
Motivos de Proteo. Conferencia. Ateneo de M6-
xico, 1910.
El Moliere del siglo XX. Conferencia. En la Aso-
ciaci6n Cristiana de J6venes. M6xico, 7 de enero de
1914.
Conferencia acerca del Panamericanismo. Minnea-
polis, 1916.
Jose E. Rod6. Conferencia en el Ateneo de Barce-
lona, 1917.
Serie de Conferencias, en Montevideo, 1925, pa-
trocinadas por el Ministerio de Instrucci6n P1iblica del
Uruguay.
Conferencia acerca de la pintura de Pedro Figari.
En el Ateneo Estudiantil de La Plata, 17 de julio de
1926.
Curso de su especialidad en Escuela de Verano de
la Universidad de Santiago de Chile, enero 1927.
Clasicos de America. Curso en Colegio Libre de
Estudios, Buenos Aires, 1931.
(*)-Tambi6n se hace notar que esta es una resefia incomplete.







EMILIO RODRIGUEZ DEMORIZI


En torno a Ibsen y Tolstoi. Conferencia. San Pe-
dro de Macoris, octubre, 1932.
Conversaciones pedag6gicas. Ensefianza de la lec-
tura y la escritura. Escuela Normal de Santo Domingo.
Enero 1933.
Curso sobre ciencia del lenguaje y filologia espa-
fiola. En Escuela Normal de Santo Domingo. Iniciado
en febrero 1933. El Programa inserto en Revista de
Educaci6n, S. D., No. 17, 1933, p. 39-41.
Disertaci6n acerca de Luisa Ozema Pellerano.
Santo Domingo, 28 de marzo de 1933.
Tradici6n e innovaci6n en Lope de Vega. Confe-
rencia en la Universidad de Buenos Aires, 22 octubre
1935.
Poetas olvidados. Conferencias (dos). En el Cen-
tro Correspondiente Argentino de la Uni6n Ibero-Ame-
ricana, B. A., 22 junio y 6 julio 1936.
Gilberto K. Chesterton. La Inglaterra de Chester-
ton. Conferencia en el Colegio Libre de Estudios Supe-
riores, B. A., 8 agosto 1936.
El romanticism en Am6rica. Ideas y sentimientos,
vida privada y vida pfiblica, naturaleza, pasado y presen-
te. En Colegio Libre de Estudios Superiores, B. A.,
11 octubre 1937.
Calder6n, la cena del Rey Baltasar. Lectura. En
Amigos del Arte, B. A., 24 septiembre 1937.
Las teorias sociales de Baruj Spinoza. Conferen-
cia en la Sociedad Hebraica Argentina, B. A., 28 abril
1938.
Hostos: el educador antillano. Conferencia en la
Biblioteca Florentino Ameghino, B. A., 14 mayo 1938.
Teatro antiguo de America. Conferencia en Tea-
tro del Pueblo, Buenos Aires, 5 julio 1938.







DOMINICANIDAD DE PEDRO HENRIQUEZ URERA 69

Significado social de la literature de Amirica. Con-
ferencia en la Asociaci6n Tombs Espora, La Plata, 26
agosto 1938.
Introducci6n a la literature. Caracterizaci6n de
una 6poca literaria: los siglos de oro espafioles. Clases
en abril mayo 1939 en la Universidad Popular Alejan-
dro Korn.
Coloquio sobre el problema de la ensefianza secun-
daria, entire los profesores P. H. U. y Francisco Rome-
ro. En la Universidad Popular Alejandro Korn, La
Plata, Argentina, 22 de junio (c1939?)
Acerca del problema de la creaci6n poitica. El
misterio del genio artistic. Conferencia en la sociedad
femenina Lyceum, La Habana, 18 enero 1941.
Primicias de la Cultura en nuestra America. Cur-
so monogrifico. En Seminario de Investigaciones His-
t6ricas, La Habana, 20, 22, 25 y 27 enero 1941. (Tam-
biWn habl6 entonces en Le cercle des amis de la cultu-
re franchise de La Havane).
Palabras sobre la cultural francesa. En el Circulo
de Amigos de la Cultura Francesa, La Habana, 29 ene-
ro 1941.
La expresi6n de Am&rica. Cursillo en Universi-
dad Popular Alejandro Korn, La Plata, 1941.
Evoluci6n de la cultural de nuestra Am6rica. Cur-
sillo de ocho classes en la Universidad Popular Alejan-
dro Korn, La Plata, 1941.
Bernar Shaw. Curso en Colegio Libre de Estudios
Superiores, B. A., mayo, 1941.
El descubrimiento de Am&rica en la imaginaci6n
de Europa. Conferencia en el Instituto Frances de Es-
tudios Superiores, Buenos Aires, 14 de septiembre de
( 1941?)








EMILIO RODRIGUEZ DEMORIZI


La ensefianza de la lengua materna y de su litera-
tura en la educaci6n de los adolescents. Conferencia
en el Colegio Libre de Estudios Superiores. B. A., no-
viembre 1941.

Un Nuevo tipo de bachillerato en los EE. UU. El
plan de los cien libros. Conferencia en el Colegio Libre
de Estudios Superiores, B. A., 12 noviembre 1942.

El Arcipreste de Hita. Conferencia en Instituci6n
Cultural Espafiola, B. A., 16 septiembre 1943.

Dos moments en la historic cultural de Santo Do-
mingo. Conferencia, 6 mayo 1944, en su calidad de
Miembro Correspondiente en la Repiblica Dominica-
na en la Academia Nacional de la Historia, B. A., en
el homenaje a la Republica Dominicana con motivo de
su Centenario.

The discovery of America in the imagination of
Europe. Conferencia en ingl6s en el Instituto Cultural
Argentino Norteamericano, B. A., 15 junior 1944.

Poetas Antillanos. Conferencia en el Ateneo Ibe-
roamericano, de B. A., 27 julio 1944.

f) Escritos acerca de P. Henriquez Urefia (*)

Algunos juicios critics sobre el filtimo libro de
Pedro Henriquez Urefia: Literary Currents in Hispanic
America, 1945. En Sur, B. A., 1946, marzo, p. 11 1-112.
Extractos de articulos de Donald D. Walsh (Hispania);
Milred Adams (rev. The Nation, New York); Bertram
(*)-Solo se resefian aqui, ademis de otros trabajos, algunos de los nu-
merosos articulos y noticias acerca de P. H. U. con motive de
su muerte, publicados en toda la America. VWase en los pe-
ri6dicos dominicanos, particularmente: La Opini6n, C. T., ma-
yo-junio 1946; La Naci6n, C. T., mayo-junio 1946; La informa-
ci6n, Santiago, 15 y 22 mayo 1946; El Porvenir, Puerto Plata,
23 mayo 1946; Luz y Acci6n, Las Matas de Farfin, 30 mayo
1946; Revista de Educaci6n, C. T. No. 82, abril-junio 1946.







DOMINICANIDAD DE PEDRO HENRIQUEZ URERA


D. Wolfe (The New York Times); Angel Flores, (New
York Herald Tribune).
Avelino, Andr6s.- Pedro Henriquez Urefia, hu-
manista y fil6sofo. En Juventud Universitaria, C. T.,
No. 15, julio 1946.

Aybar, Andr6s Julio.- Discurso de ingreso en la
Academia Dominicana de la Historia. (Elogio de P. H.
U., a quien sustituy6). En Clio, S. D., julio-agosto 1936.
Bazil, Osvaldo.- Minutero. En La Naci6n, C. T.,
21 mayo 1946.
Bibliografia. (Reproduce articulo de Cultura es-
pafiola, de Madrid, 1906, acerca de Ensayos critics,
1905). En La Cuna de Am6rica, S. D., No. 2, enero
1907.

Cien de las mejores poesias castellanas, Buenos Ai-
res, 13 p. (Breve opisculo de propaganda de la obra
de P. H. U. del mismo titulo, publicado por la Editorial
Kapelusz, de Buenos Aires, con opinions acerca de
P. H. U. de: Menendez Pelayo (en Ateneo, Santo Do-
mingo, 1911); Men6ndez Pidal (en el Pr6logo a La
versificaci6n irregular en la poesia castellana, 1920 y
1933); E. Boutroux (en El Imparcial, M6xico, 1913);
O. W. Firkins (en The Nation, New York, agosto
1917); Americo Castro, (en Revista de Filologia Es-
pafiola, Madrid, 1916); E. Diez Canedo (en la revista
Espafia, Madrid, 1923; J. E. Rod6 (en Las Noveda-
des, Nueva York, 1916); Jorge Luis Borges (en La
Palabra, Buenos Aires, 1928); Julio No6 (en Nosotros,
Buenos Aires, 1922); B. Sanin Cano (en El Especta-
dor, Bogota, mayo 1928); Alfonso Reyes (en su obra
Simpatias y diferencias; Jose Vasconcelos (en La Cr6-
nica, Lima, julio 1916); Francisco Garcia Calder6n (en
Pr6logo a Cuestiones est6ticas, de Alfonso Reyes, Pa-
ris 1911); Armando Donoso (en La Naci6n,' Buenos
Aires, 1923); Gonzalo Zalumbide (en Bulletin de la








EMILIO RODRIGUEZ DEMORIZI


Biblioteque Americaine, Paris, 1921); Francisco Con-
treras (en Mercure de France, Paris, 1927; version cas-
tellana en Repertorio Americano, San Jose de Costa
Rica); Manuel Marquez Sterling (en El Figaro, La Ha-
bana, 1911); Federico Garcia Godoy (en Ateneo, San-
to Domingo, 1911); Suplemento literario del Times,
(Londres, 18 agosto 1921); diario La Naci6n, de Bue-
nos Aires, (agosto de 1928).
Coiscou Henriquez, Maximo.- La cultural y las
letras coloniales en Santo Domingo, en su obra Histo-
ria de Santo Domingo, C. T., 1938, p. 29-61.
Cordero, Armando.- Pedro Henriquez Urefia.
Editorial de El Progreso, La Vega, 26 diciembre 1931.
Chac6n y Calvo, Dr. Jose Maria.- El uiltimo libro
de Pedro Henriquez Urefia. En Diario de la Marina, La
Habana, 12 mayo 1946. (Acerca de Literary Currents
in Hispanic America, 1945).
Chac6n y Calvo, Dr. Jose Maria.- Un maestro
de la cultural. Pedro Henriquez Urefia. En Diario de la
Marina, La Habana, 16 mayo 1946.
Chac6n y Calvo, Dr. Jos6 Maria.- Una carta de
don Am&rico Lugo. En Diario de la Marina, La Haba-
na, junio 1946.
Donoso, Armando.- Henriquez Urefia y la eru-
dici6n. En su obra La otra America, Madrid, 1925.
Ducoudray, J. Humberto.- Meditando. Carta a
P. H. U. En Listin Diario, S. D., 14 junio 1911.
Ecos de los homenajes tributados a Pedro Henri-
quez Urefia en Argentina, M6xico, Cuba y Uruguay.
Notas en Juventud Universitaria, C. T. No. 15, 1946.
Ensayos critics. En Listin Diario, S. D., 8 abril
1906. (Se refiere a articulos relatives a la obra apa-
recidos en El Dictamen, de Veracruz; El Figaro, Diario







DOMINICANIDAD DE PEDRO HENRIQUEZ URERA


de la Marina (Joaquin N. Aramburn); La Discusi6n;
Letras (Nestor Carbonell); Cuba y Amirica (Ramiro
Hernandez Portela); El Nuevo Pais, de La Habana).
Escudero, Alfonso.- Acerca de Pedro Henriquez
Urefia. En Ateneo, Santiago de Chile, 1931. (Se refie-
re al proyecto de P. H. U. de escribir una Historia de
la literature hispanoamericana).
Garcia Godoy, Emilio.- El gobierno y los herma-
nos Henriquez Urefia. En La Opini6n, S. D., 17 de
Diciembre 1931.
Garcia Godoy, Federico.- G6nesis Nacional. En
La Cuna de Amirica, S. D., No. 128, julio de 1909.
(Contestaci6n a la carta de P. H. U. inserta en La Cu-
na de Am6rica, No. 124, junio 1909. Reproducido en
la obra de G. G., La hora que pasa, S. D., 1910, p.
229-245).
Garcia Godoy, Federico.- Horas de studio. En
su obra Piginas efimeras, S. D., 1913, p. 217-244. (Re-
producido en La literature americana de nuestros dias,
Madrid, Biblioteca Andris Bello, que es segunda edi-
ci6n de Piginas efimeras. Originalmente publicado en
Ateneo, S. D., No. 11-12, diciembre, 1910).
Garcia Godoy, Federico.- Conferencias del Ate-
neo de la Juventud. (M6xico). En su obra Piginas efi-
meras, S. D., 1913, p. 147-172. (Reproducido en La
literature americana de nuestros dias, Madrid, Biblio-
teca Andres Bello).
Garcia Godoy, Federico.- La ensefianza de la
literature. En su obra De aqui y de all, S. D., 1918,
p. 189-195.
Garcia Godoy, Federico.- Acerca de La versifi-
caci6n irregular en la poesia castellana, Madrid, 1920.
En la revista Letras, S. D., 1920.
Garcia Godoy, Federico.- Mi Espafia. En La Cu-
na de Am6rica, S. D. No. 43 marzo 1923.







EMILIO RODRIGUEZ DEMORIZI


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Urefia. En Juventud Universitaria, C. T. No. 13-14 ma-
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Goico C., Manuel de Jesus.- Pedro Henriquez
Urefia, el maestro distant. En Juventud Universitaria,
C. T. No. 15, julio 1946.
Gonzalez, J. Natalicio.- Vida y grandezas del
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GonzAlez Pefia, Carlos.- Pedro Henriquez Ure-
ia. En Ateneo, S. D., No. 13, enero 1911.

Henriquez Urefia, Max.- Panorama hist6rico de
la literature dominicana. Rio de Janeiro, 1945.

Herrera, Cesar A.- Pedro Henriquez Urefia, pr6-
cer de la cultural Americana. En La Naci6n, C. T., 28
mayo 1946.
Homenaje a Pedro Henriquez Urefia. Secretaria
de Estado de Educaci6n y Bellas Artes. Ciudad Truji-
1lo, R. D., 1946, 8 p. -Contiene: Mensaje del Presi-
dente de la Repuiblica, Generalisimo R. L. Trujillo, del
13 de mayo de 1946, proponiendo a la CAmara de Di-
putados se le de el nombre de Doctor Pedro Henriquez
Urefia al edificio de aulas de la Facultad de Filosofia
y Letras en la Universidad de Santo Domingo; Noticia
bio-bibliografica de P. H. U.; Selecci6n de escritos de
P. H. U.; PArrafos de Aspectos de la ensefianza litera-
ria en la escuela coming; Homenaje a Antera Mota, pa-
labras en la inauguraci6n del Mausoleo de la educado-
ra puertoplatefia; Palabras en la investidura de bachi-
ileres de la Escuela Normal de Santo Domingo; Heroes
de sacrificio, palabras en el homenaje a Duarte, SAn-
chez y Mella, el 20 de marzo de 1932; y la poesia Mi
Pedro, de Salom6 Urefia de Henriquez.







DOMINICANIDAD DE PEDRO HENRIQUEZ UREIRA


Homenaje en M6xico a la memorial de Henriquez
Urefia. Resefia en Novedades, M6xico, 1 junio 1946,
reproducida en La Naci6n, C. T., 8 junior 1946.
Hostos, el educador antillano. En La Prensa, B.
A., 7 mayo 1938. (Suelto acerca de esta conferencia).
Jiminez, Miguel Angel.- 1932 en Santo Domin-
go. En Repertorio Americano, San Jos6 de Costa Rica,
No. 14, abril 1933.

Juventud Universitaria.- Universidad de Santo
Domingo. C. T., afio II, No. 15, julio 1946. (Edici6n
de la revista, dedicada a P. H. U., Trabajos de E. Ro-
driguez Demorizi, Andr6s Avelino, Flrida de Nolas-
co, Manuel de Jesus Goico C., R. Raf. Casado Soler,
Carlos Federico Perez, L. E. Pifia Puello, notas e ilus-
traciones).

Lamarche, Jose.- Horas de studio. En La Cu-
na de Amirica, S. D., No. 10, junio de 1911.
La prensa americana y el Dr. Pedro Henriquez
Urefia. Listin Diario, S. D., 3 noviembre 1916.
Lizaso, Felix.- Homenaje. Francisco Jose Cas-
tellanos. La Habana, 1938. (Ediciones de la Direcci6n
de Cultura).
Mantovani, Juan.- Pedro Henriquez Urefia. En
La Naci6n, C. T., junio 1946. (Publicado antes en Gua-
temala).
Martinez, Mario.- Elegia por la muerte y por la
gloria de Pedro Henriquez Urefia. Poesia. En Revista
de Educaci6n, C. T., No. 82 junior 1946.
Mejia de Fernandez, Abigail.- Pedro Henriquez
Urefia o el maestro de la juventud. En Listin Diario, S.
D., 19 de febrero de 1932.







EMILIO RODRIGUEZ DEMORIZI


Menendez y Pelayo, Marcelino.- Carta a Pedro
Henriquez Urefia, Madrid, 23 noviembre, 1910. En Ate-
neo, S. D., No. 13, enero 1911, p. 25.
Men6ndez Pidal, Ram6n, Historia del arte en Ame-
rica. Carta de P. H. U. y R. M. P. En Clio, S. D., julio
1933, p. 100-101. (Propuso a Menendez Pidal que al-
gin erudito espafiol emprendiese viaje a America pa-
ra hacer la historic complete del arte espafiol en el Nuevo
Mundo, ya en vias de realizarse con la actual presen-
cia en America del Profesor Diego Angulo Ifiiguez).
Morinigo, Marcos A.- Los studios lingiiisticos
en la Argentina. En el diario La Naci6n, Buenos Aires,
19 enero 1939, secci6n 5a., p. 2.
Millan, Enrique.- Evoluci6n filos6fica de la
Am6rica espaiola. En Revista de las Indias, Bogota,
1945, No. 75, p. 351.
-Trata de P. H. U. y de Hostos.
Nolasco, Fl6rida de.- Pedro Henriquez Urefia,
fil61ogo y folklorista. En Juventud Universitaria, C. T.,
No. 15, 1946.
Novo, Salvador.- Mexico siempre. En Fibula,
Mexico, marzo 1934. Reproducido en Repertorio Ame-
ricano, San Jos6 de Costa Rica, No. 21, junio 1935.
(Interesantes noticias acerca de la vida de P. H. U.
en Mexico).
Padin, Jose.- Pedro Henriquez Urefia en Har-
vard. En El Mundo, San Juan, P. R., 27 octubre 1940.
(Dice: "Desde que muri6 Hostos, dudo que haya ha-
bido otro hispanoamericano mejor capacitado que P.
H. U. para decirle a las tres Americas las cosas que les
conviene saber y meditar si han de ser buenas vecinas").

Palabras americanas en la despedida de un buen
americano, Pedro Henriquez Urefia. Publicaciones de
la Universidad Popular Alejandro Korn, La Plata, 1940,







DOMINICANIDAD DE PEDRO HENRIQUEZ UREglA


8 p. (Refirierese al viaje de P. H. U. a los Estados Uni-
dos, 1940-1941).
Pedro Henrique Urefia. En el peri6dico La Capi-
tal, de Rosario, Argentina, 31 oct. 1931.
Pedro Henriquez Urefia. (Articulo necrol6gico).
En La Prensa, Buenos Aires, 12 mayo 1946. (Y demas
peri6dicos de B. A. y La Plata, etc.)
P&rez, Carlos Federico.- Perfiles de Pedro Hen-
riquez Ureiia. En Juventud Universitaria, C. T., No.
15, julio 1946.
Pifia Puello, L. E.- Pedro Henriquez Urefia el
hombre, ha muerto. En Juventud Universitaria, C. T.,
No. 15, julio 1946.
Romero, Francisco.- Es la hora de los buenos.
americanos. Carta a P. H. U. Repertorio Americano.
San Jos6 Costa Rica, No. 24, noviembre 1940.
Rosa, Pablo.- Don Pedro Henriquez Urefia. En
La Tribuna del Este. Hato Mayor, No. 30, 15 julio
1946.
Serrano Poncela, Segundo.- Pedro Henriquez
Urefia, el humanista. En La Naci6n, C. T., 8 junio
1946.
Troncoso L6pez-Penha, Maria Alicia.- Pedro
Henriquez Urefia o un ilustre dominicano. En Heral-
do Normalista, C. T., abril-mayo 1946.
Villalba, Domingo.- Acerca de La Utopia de
America. En el diario La Opini6n, S. D., mayo 1927.
Villaurrutia, Xavier.- Henriquez Urefia, huma-
nista modern. En La Opini6n, S. D., 18 de julio de
1931.
Vitier, Medardo.- Del ensayo en Am6rica. M6xi-
co, 1945. (Capitulo dedicado a P. H. U.)
Vitier, Medardo.- Pedro Henriquez Urefia. En
Diario de la Marina, La Habana, 24 enero 1941.















INDICE DE PERSONAS


Abrru G6mez, E.: 55.
Adams, Mildred: 70.
Alarc6n: 58.
Alejandro: 8.
Alfau, Jesusa: 38.
Alfonso el Sabio: 61.
Alonso, Amado: 39, 46, 47.
Altamira, Rafael: 39.
Angulo fliiguez, Diego: 76.
Austen, Jane: 55.
Antigua, Juan: 39.
Aramburo, J. N.: 73.
Arciniegas, German: 39.
Archer, Wiliam: 27.
Arnold, Harrison H.:66.
Abelino, Andr6s: 18, 71, 75.
Aybar, Andr6s Julio: 31, 71.


B

Baez, Ram6n: 26.
Baez Soler, 0.: 35
Baldrich, Alberto: 39.
Barreda, Gabino: 51.
Baudelaire: 9.
Bazil, Osvaldo: 38, 71.
Belatinde, Victor Andres: 39.
Bello, Andr6s: 13, 73,.
Beristain de Souza: 11, 53.
Binayin, Narciso: 45.
Borges, Jorge Luis: 12, 47, 71.
Borkman, Juan Gabriel: 27, 63.
Borrero, Juana: 60.
Boutroux, E.: 71.
Brull, M.: 39,64.
SBufiols, Juan Esteban: 9.


Cabrera: 16.
Calder6n: 48, 68.
Campoamor: 55.
Cancela: 34.
Cano, Celerino: 22.
Canto, Patricio: 65.
Carbonell, Nestor: 73.
Cardoza: 12.
Caro, Antonio: 21.
Carrillo Sotomayor, Luis: 48, 65.
Casado Soler, Rafael: 75.
Casas, Padre las: 61.
Caso, Antonio: 38.
Castellanos, Francisco Jos6: 75.
Castillo Led6n, Hermanos: 30.
Castro, Am6rico: 71.
Castro Leal, Antonio: 38, 40.
Cejador, J.: 44.
Cesar: 8.
Cestero, Tulio M.: 32, 38.
Coiscou, Miximo: 38, 72.
Col6n: 19, 61.
Contreras, Francisco: 72.
Cordero, Armando: 72.
Cosio Villegas, Daniel: 39, 65.
Cossio, J. M.: 66.
Costa M., Jose Antonio: 25.
Cruz, Sor Juana In6s de la: 54,
58, 65.
Cuervo, Rufino Jos6: 13, 14, 47,
63.
Chac6n y Calv, Jos6 Maria: 9,
16, 19, 21, 39, 49, 72.
Chesterton, G. K: 68.








EMILIO RODRIGUEZ DEMORIZI


D'Annunzio: 41.
Daireaux, Max: 65.
Dario, Ruben: 45, 64, 66.
Deambrosis Martins, C.: 39.
Deligne, Gast6n F.: 10, II, 12,
15, 21, 27, 30, 38, 46, 50,
52, 60.
Demorizi, Josi: 36.
Deschamps, Enrique: 38, 41.
Diaz, Valentina- 25.
Diaz Ordofiez, Virgilio: 67.
Diez Canedo, E.: 18, 71.
Dionisos: 43.
Dominguez Bordona, J.: 44.
Donoso, Armando: 71, 72.
Duarte: 58, 74.
Ducoudray, J. Humberto: 52, 72
Duhamel: 62.


E

Elmore, Edwin: 39.
Espinosa, A. de: 43,44.
Espora, T.: 69.
F
Fabela, Isidro: 38.
Facio, Justo A.: 21, 39.
Farinelli, Arturo: 39.
Feltz, Clementina: 27.
Feltz, Leonor: 10, 26, 27, 38,
40.
Fernandez Juncos, Manuel: 39.
Fernandez Ledesma, Enrique: 38.
39.
Fernandez Mc. Gregor, Genaro:
39.
Ferrater Mora, Jose: 66.
Fiallo, Fabio: 16.
Fiallo Cabral, Aristides: 32.
Figari, Pedro: 39, 67.
Firkins, O. W.: 71.
Fitch, Clyde: 52.
Fitz-Gerald, John D.: 39.


Flores, Angel: 71.
Flores, Julio: 51.
Fontaine, C.: 64.
Ford, J. D. M.: 39.
Forner, Miguel: 38.
Foulche-Delbosc, R.: 39.
Furt, Jorge M.: 39.


G

Gabriel y Galin: 67.
Gagini: 47.
Galvin, M. de J.: 15, 26.
GClvez: 34.
Gallinal, G.: 39.
Garcia, Genaro: 38.
Garcia Calder6n, Francisco: 39,
52, 53, 71.
SGarcia Calder6n, Ventura: 39.
Garcia Godoy, Emilio: 73.
Garcia Godoy, Federico: 21, 38.
42, 52, 53, 55, 72, 73.
Garcia Lluberes, Alcides: 33.
Garcia Monge: 39.
Cavel, H.: 44.
Gerchunoff: 34.
Gir6, Valentin: 38.
Gil Fortoul: 39.
Goico C., M. de J.: 74, 75.
G6mez Carrillo, Enrique: 27.
G6ngora: 48, 56.
Gonzalez, J. Natalicio: 74.
Gonzflez Blanco, Andres: 39.
Gonzalez Lanuza, J. A.: 39.
GonzAlez Martinez, Enrique: 38,
54.
Gonzalez Moreno, Jesfs: 66.
Gonzalez Obreg6n, Luis: 38.
Gonzalez Pefia, Carlos: 39, 74.
Grammont, M.: 44.
Gregersen, H.: 66.
Grull6n, Arturo: 32.
Guill6n, Nicolas: 39.
Guimpel, Dora: 49.
Giiiraldes: 34.
Guzmin, Martin Luis: 38.









DOMINICANIDAD DE PEDRO HENRIQUEZ UREA


H

Henriquez, Enrique Apolinar: 38,
51.
Henriquez, Gustavo Julio: 38, 53.
Henriquez, Natalia: 37.
Henriquez, Sofia: 37.
Henriquez y Carvajal, Federico:
25, 26, 32, 33, 38.
Henriquez y Carvajal, Francisco:
16, 20, 25, 26, 38.
Henriquez Urefia, hermanos: 73.
Henriquez Urefia, Camila: 38.
Henriquez Urefia, Max: 26, 29,
33, 35, 36, 38, 74.
Heredia, J. M.: 63.
Heredia, Nicolis: 9, 49.
Hernindez, Jose: 66.
Hernfndez Portella, Ramiro: 73.
Herrera, Chsar A.: 74.
Herrera, Porfirio: 9.
Herrera Reissig, Julio: 31.
Heureaux, Ulises: 11, 36.
Hills: 40, 46.
Hita, Arcipreste de: 48, 70.
Horacio: 66.
Hostos, Eugenio C.: 39.
Hostos, Eugenio M. de: II, 15,
18, 22, 30, 41, 50, 60, 62,
65, 66, 68, 76.
Huntington, Archer: 39.

I

Ibarborou, Juana de: 39.
Ibsen: 27, 62-64, 66, 68.
Icaza, Xavier de: 38.
Iglesias, Bienvenido: 9, 50.
Inchastegui, H6ctor: 12.
Ingenieros, Jose: 39.
Irle, Mario: 65.

J

Jim6nez, Juan Ram6n: 65.
Jim6nez, Miguel Angel: 75.


Jim6nez, R. Emilio: 18, 35.
Jimenez Rueda, Julio: 38.
Julio, Silvio: 39.


K

Keyserling: 62.
King, G. Goddard: 66.
Korn, Alejandro: 69, 76.
L
Lamarche, Jose: 32, 75.
Lamarche Garcia, Manuel: 38.
Lang, H. R.: 39.
Lara y Pardo, Luis: 38.
Lenin: 64.
Lentzner: 47.
Lerena Juanic6, Julio: 39.
Lesca, Charles: 53.
Levene, Ricardo: 39, 61, 63.
Lida, Raimundo: 39.
Lizaso, Fl6ix: 39, 75.
Lombardo Toledano, Isabel: 37.
Lombardo Toledano, Vicente:
29, 38.
Longfellow: 15.
L6pez Mezquita: 39.
L.udwig, E.: 62.
Lugones, Leopoldo: 34.
Lugo, Americo: 9, 13, 15, 19,
21, 27, 33, 35, 38, 47, 72.
Lugo Romero, Am6rico: 38.

LL

Lluria: 41.

M

Machado, Manuel Arturo: 32.
Mallea, Eduardo: 39.
Mantovani, Juan: 19, 75.
Manzoni, Cometta: 16.
Marden: 46.
Marden, C. Carrol: 39, 44.
Marinello, Juan: 39.
Marquez Sterling, M.: 28, 39, 72.









EMILIO RODRIGUEZ DEMORIZI


Marti, Jos6: 57, 66.
Martin, Jos0: 50.
Martinacce, E.: 39.
Martinez, Jos6 Luis: 19, 49.
Martinez, Mario: 75.
Maurice-Kelly, Fitz: 39.
Meillet: 44.
Mejia, Felix E.: 32.
Mejia de FernAndez, Abigail: 75.
Melndez, Concha: 39.
Mella, Ram6n: 58, 74.
Menendez y Pelayo, 9, 18, 21,
42, 54, 71, 76.
Men6ndez Pidal, R.: 18, 39, 44,
45, 47, 48, 71, 76.
Meriflo, Fernando A., 25-26, 51.
Meyer-Lubke: 55.
Mistral, Gabriela: 39.
Millan, Enrique: 76.
Miomandre, Francois: 58.
Moliere: 67.
Montaigne: 14.
Montesinos, J. J.: 44.
Montolio, Andres Julio: 32, 52.
Montoro, Rafael: 39.
Morales, Ernesto: 39.
Moreno, Enrique: 39, 65.
Moreno Jim6nez, Domingo: 18.
Moreno Villa, Jos6: 39, 64.
Morillo, M. M.: 30.
Morinigo, Marcos A.: 76.
Moreley, S. Griswold: 39, 44.
Mota, Fabio A.: 35.
Mota, Mercedes: 38.
Moya, Casimiro N. de: 32.
Mufioz Guilmart, Maria: 49.
Mufioz del Monte, F.: 42.


N

Navarro Tomas, TomAs: 39.
Neruda: 12.
No6, Julio: 39, 56, 71.
Nolasco, Fl6rida de: 75, 76.
Nolasco, S6crates: 38.


Novo, Salvador: 76.
Nufiiez y Dominguez, Josi de J.:
39.
Nykl: 47:
0
O
Olmsted, E. W.: 39.
Onis, Federico de: 39, 60.
Ortea, Virginia Elena: 49.
Otero Nolasco, S.: 26.
Ovando, Leonor de: 12.


P

Pach, Walter: 39.
Padin, Jos4: 39, 76.
Palacios, Alfredo L.: 39.
Paracelso: 22.
Pater, Walter: 11, 42..
Payro: 34.
Pedreira, A. S.: 65.
Pellerano, Luisa 0. 68.
Pellicer, Carlos: 39.
Perdomo, Apolinar: 9.
Perea, C.: 39.
Pereyra, Carlos: 39, 64.
P6rez, Carlos F.: 75, 77.
Perez J. J.: 10, 12, 15, 41, 46,
65.
P6rez Cabral, A.: 32, 38.
P6rez de Oliva, H.: 43, 48.
Perez Petit, V.: 39.
Peynado. F. J.: 38.
Peynado, J. B.: 17, 42.
Pifia Puello, L. E.: 75, 77.
Pifieyro, Enrique: 39, 50.
Prampolini, S.: 63.
Prozor: 27.
Prud'Homme, Emilio: 33.
Pruneda, Alfonso: 39.


Q


Quiroga: 34.









DOMINICANIDAD DE PEDRO HENRIQUEZ URERA


R


Ramos, Jose Antonio: 39.
Rangel, Nicolas: 39, 42.
Ravigniani, Emilio: 39.
Rebolledo, E.: 39.
Revilla: 46.
Rey Pastor, Julio: 57.
Reyes, Alfonso: 16, 19, 21, 38,
40, 49, 57, 62, 64, 71.
Reyes, Bernardo: 38.
Reyles: 62.
Rioja: 48, 54.
Ripa Alberdi, H.: 65.
Rivera, Diego: 21, 38.
Rod6, Jose Enrique: 39, 41, 42,
67, 71.
Rodriguez, Luis Felipe: 39.
Rodriguez Demorizi, E.: 42,
66, 75.
Rodriguez Larreta: 34.
Remains: 62.
Romero, Francisco: 39, 69, 77.
Romero James, Concha: 39.
Rosa, Pablo: 77.
Rosenblat: 16.
Rowe, L. S.: 39.
Ruiz de Alarc6n, Juan: 43, 62,
64.


S

Saint-Beuve: 27.
Salazar, Adolfo: 64.
Sfnchez, F. del R.: 58, 74.
Sanchez Lustrino, G.: 66.
Sanchez Valverde, A.: 45.
Sanchez Viamonte, Carlos: 55.
Sanin Cano, Baldomero: 14,
39, 62, 71.
Selva, S. de la: 64.
Semeleder: 40, 46.
Seris, Homero: 39.
Serrano Poncela, Segundo: 77.


Shaw, Bernard: 41, 59, 69.
Shepherd, W. R.: 39.
Spinoza, B.: 53, 68.
Strauss, R.: 41.


T


Urbina, Luis G.: 38, 42.
Tejera, Apolinar: 26, 32, 44.
Tejera, Emiliano: 65.
Tennyson: 15.
Tirso de Molina: 12, 48.
Tolstoi: 68.
Torres Rioseco, Arturo: 39.
Torri, Julio: 38.
Toussaint, Manuel: 38.
Troncoso L6pez-Penha, Alicia:
77.
Trujillo, Rafael L.: 18, 74.


U


Urbina, Luis G.: 38, 42.
Urefia, Ramona: 38, 40.
Ureiia de Henriquez, Salome: 9,
10-12, 20, 22, 25, 26, 28, 36,
37, 46, 74.
Urefia de Mendoza, N.: 65.


V

Valencia, Guillermo: 59.
Valenzuela, Jesus E.: 38, 51.
Valery, Paul: 11.
Varona, Enrique Jos6: 28, 39,
54, 56, 59, 61.
Vasconcelos, Enrique: 39.
Vasconcelos, Jos6: 38, 71.
Vega, Lope de: 48, 60, 66, 68,
Velazco, Carlos de: 39.
Villalba, Domingo: 77.
Villasefior, Eduardo: 39.









84 EMILIO RODRIGUEZ DEMORIZI


Villaurrutia, Jacobo: 42, 45.
Villaurrutia, Xavier: 38, 77.
Vitier, Medardo: 77.


W

Wagner: 41.
Walsh, D. D.: 70.
Walsh, T.: 64.
Waxman, S. M.: 66.


Wilde, Oscar: 41, 64.
Wolfe, B. D.: 45, 47, 70.


Z

Zaldumbide, Gonzalo: 13, 39, 71.
Zarraga, Miguel, de: 39.
Zola, Emilio: 27.
Zweig, S.: 62.













INDICE GENERAL



DOMINICANIDAD DE P. H. U ............ 7
APUNTES ADICIONALES .............. 25
Nacimiento ............... .. ... 25
Estudios . . . . . 25
Precocidad intellectual . . ... 26
Cargos . . . . . 28
Proyecto de facultad de Letras . . 31
Proyecto de antologia . . . 32
Anhelos de retorno . . .... 33
Superintendent de Ensefianza . ... 34
Resumen Itinerario . . . 36
Archivo de P. H. U. ............... 38
BIBLIOGRAFIA DE P. H. U.
a) folletos y libros .... .. ... .... 41
b) articulos . . . . 49
c) traducciones, ediciones, pr6logos . .. .63
d) resefias .. .. .. .. . .. 66
e) conferencias ................. 67
f) escritos acerca de P. H. U. . ... 70
INDICE DE PERSONAS . . .... 79







Date Due




















Se acab6 de imprimir en
los talleres Pol Hermanos,
calle Arzobispo Merifio
num. 45, de Ciudad Tru-
jillo, Republica Dominica-
na, en el mes de enero de
1947 y estuvo al cuida-
do de la SECCION DE
PUBLICACIONES de la
Universidad. La tirada
consta de 1000 ejemplares.




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