• TABLE OF CONTENTS
HIDE
 Abstract
 Methodology
 Composición del hogar y patrones...
 Trabajadoras más jóvenes
 Mujeres trabajadoras mayores
 Mujeres jefas de hogar
 Historia ocupacional y movilid...
 Posibilidades de promoción
 Servicios de apoyo
 Fluctuación laboral y ausentis...
 Nivel salarial de esposo
 Participación política y conci...
 Conclusion














Title: Women, industrialization and state policy in Cuba
ALL VOLUMES CITATION THUMBNAILS PAGE IMAGE ZOOMABLE
Full Citation
STANDARD VIEW MARC VIEW
Permanent Link: http://ufdc.ufl.edu/UF00078123/00003
 Material Information
Title: Women, industrialization and state policy in Cuba
Series Title: Working paper
Physical Description: 45 p. : ; 28 cm.
Language: English
Creator: Safa, Helen Icken
Federación de Mujeres Cubanas
Helen Kellogg Institute for International Studies
Publisher: The Helen Kellogg Institute for International Studies, University of Notre Dame
Place of Publication: Notre Dame Ind
Publication Date: 1989
 Subjects
Subject: Women -- Employment -- Cuba   ( lcsh )
Employment and unemployment -- Cuba   ( ltcsh )
Industrial policy -- Cuba   ( lcsh )
Textile industries -- Women -- Cuba   ( ltcsh )
Industrialización -- Cuba
Status of women -- Cuba   ( ltc )
Employment and unemployment -- Cuba   ( ltc )
Textile industries -- Women -- Cuba   ( ltc )
Política económica -- Cuba
Genre: bibliography   ( marcgt )
non-fiction   ( marcgt )
Spatial Coverage: Cuba
 Notes
Bibliography: Includes bibliographical references (p. 44-45).
Statement of Responsibility: Helen Icken Safa with the Federation of Cuban Women.
 Record Information
Bibliographic ID: UF00078123
Volume ID: VID00003
Source Institution: University of Florida
Rights Management: All rights reserved by the source institution and holding location.
Resource Identifier: oclc - 21655926

Table of Contents
    Abstract
        Page 1
        Page 2
        Page 3
        Page 4
        Page 5
    Methodology
        Page 6
        Page 7
        Page 8
        Page 9
    Composición del hogar y patrones de autoridad
        Page 10
        Page 11
        Page 12
    Trabajadoras más jóvenes
        Page 13
        Page 14
        Page 15
        Page 16
        Page 17
        Page 18
        Page 19
        Page 20
        Page 21
        Page 22
    Mujeres trabajadoras mayores
        Page 23
        Page 24
    Mujeres jefas de hogar
        Page 25
        Page 26
        Page 27
        Page 28
        Page 29
    Historia ocupacional y movilidad
        Page 30
    Posibilidades de promoción
        Page 31
        Page 32
        Page 33
        Page 34
        Page 35
        Page 36
        Page 37
        Page 38
    Servicios de apoyo
        Page 39
        Page 40
        Page 41
    Fluctuación laboral y ausentismo
        Page 42
        Page 43
        Page 44
        Page 45
        Page 46
        Page 47
        Page 48
        Page 49
        Page 50
        Page 51
    Nivel salarial de esposo
        Page 52
        Page 53
        Page 54
        Page 55
    Participación política y conciencia
        Page 56
        Page 57
        Page 58
        Page 59
        Page 60
        Page 61
    Conclusion
        Page 62
        Page 63
        Page 64
        Page 65
        Page 66
        Page 67
        Page 68
Full Text






ULTIMA VERSION DME HEIEN SAFfA


1./ Pgina (Tftulo y autores)

Hay una sintesis biografica de ella actualizado hasta el 89
y los coautores cubanos no se les seBala su nivel o curriculum..
Debe hacer de C/U su sintesis biogrifica.

ABSTRACT.

Este trabajo no puede evaluar el impact del trabajo sobre -
la mujer asalareada cubana, solamente sobre la nuestra de obreras
que ella estudi6.

Dice asl:
Este trabajo evadia el impact del trabajo asalariado en la mujer
cubana en el period postrevolucionario. El incremento en la par-
ticipaci6n laboral femenina en este perlodo ha side sustancial y
ha sido considerado un element clave de la politica.revoluciona
ria de Cuba. El studio se condujo S/ una pequeia muestra de muje
res trabajadoras textiles en 1986 en colaboraci6n con la Federa--
ci6n de iujeres Cubanas y evalu6 cambio a.nivel del hogar del tra
bajo la participation en organizaciones de masas. El studio -
concluye quemientras que han habido logros importantes para la
mujer cubana en todos :los 3 niveles come resultado del trabajo --
asalariado, ain confrAntan obsticulos materials e ideol6gicos --
para la plena igualdad. Estos obstaculos surgeon de la fuente iden
tificaci6n de la mujer con su rolldomestico, el cual se refuerza
por political en el centre laboral y a nivel estatal que no res-
ponden adecuadamente a las necesidades de la majer trabajadorar---
y contindan tratandolas come, trabajadoras secundarias en comparaci6n
al hombre.

OBuscar en cuestionario porque no puede medir que son obreras secun
darias
Estamos en contra de la ultima aseveraci6n, condideramos que el --
trabajo da argument@ que difieren de esta conclusion por ejemplo:
las obreras no piensan volver a la casa per ninguna raz6n, las hay
con ninos deben trabajar, el matrimonio no es raz6n para desincor-
porarse. En entrevistas a profundidad no recordamos alguna --
que haya argumentado este todo lo contrario, en algunas qued6 --
claramente demostrado que esta disyuntiva- siempre preferir quedar-
se con el trabajo. Es muy reduccioniista evaluar esto ante estas












sea y es simplista,superficial al tomar un s,1o ejemplo pa-

ra argumentar tal teoria.

Preguntamos 6Curles polltioas a nivel Estatal refuerzan la identifi-

cacion de la mujer con su rol domestico? Por otra part posibles ejem-

plos tomados en otras etapas no son arguments aotuales (Ej. Circulos

infantiles)

La mujer, la industrialization y la Polltica Estatal en Cuba.

La Revoluoion cubana en 1959 puso fin a la dominaoi6n norteamericana

y ocasiono oambios fundamentals a la estruotura socioeconomica de

la isla, que ban sido ampliamente desoritos en todas parties. (e.g.

Dominguez 1978: Mesa Lago 1981; Brudenius 1984. Esta inoluye la

promocion de la iguaadad de la mujer que se oonvirtio en element

olave de la political revolucionaria.

Incluye oambios en el status de la mujer, que es element olave de

la political revoluoionaria. La political estatal cubana ha instituido

por lo menos oinco cambios basioos en relaoion oon la mujer en el

period post-revolucionario: 1 Aumento en la fuerza de trabajo feme-

nina y de las mujeres en los puestos de direooion; 2- Eleva el nivel

educational de la mujer inoluyendo la eliminaoion del analfabetismo

y un important inoremento en el t~mero de mujeres profesionales y

tecnicas; 3- Bstableoimiento de servioios sooiales para aliviar la

carga del trabajo domestioo para la mujer como circulos infantiles,

oomedores esoolares y obreros, lavanderlas, transport y becasi 4- El
desarrollo de las organizaoiones de masas donde las mujeres partioi-

pan aotivamente como los Comites de Defensa de la Revoluoion (CDR)

el Frente Femenino de la CTC y la Federacion de Mujeres Cubanas (FMC)

especificamente para la mujer y 5- La aprobaoiln del o6digo de Fami-

lia en 1975 que estableoio los derechos y deberes del esposo y la

esposa en lo reference a las responsabilidades con los nifos y las

tareas del hogar.












Este trabajo intentara evaluar el impaoto de estos cambios sobre un

pequeko grupo de mujeres Textileras en Cuba.(Asi lo debe formular en

el Abstract).

Se centrara en la partioipaoion femenina en la fuerza laboral, quo

ha inorementado rapidamente en el perlodo post-revoluoionario del

13% en 1953 al 38,3% en 1987.
Bajo el Socialismo, el trabajo zxtaKzx asalariado es visto como la

o&ave(a la igualdad de la mujor, porque se supone que aumente su oon-

oienoia de clase y reduzoa su aislamiento dentro del hogar y d de-

peddencia del salario masoulino. Sin embargo algunos argumintan que

el trabajo asalariado puede meramente inorementar la carga de la mu-

jer y reforzar su subordinaoion dirigiendola hacia trabajos mal re-

munerados, como unioa alternative.

(P/SEste studio es un intent explorativo para examiner tanto las
oonseouenoias negatives y positives del trabajo industrial asalariado

sobre la mujer oubana on el period post revoluoionario. (LQjPuienasson

1a) c -qw-learubei)

Aunque existen otros studios aoerca de la partioipacion de la mujer

oubana, en la fuerza de trabajo, tanto por autores cubano- conGcgor

extranjeroa, :.:basdos. eng6ranume'dida en los datos dea;los oensos -s este
~ _j L *I -"-.... ...--........-.....-.-. .--- ..- ............. .-- --- .. .. .
1e primnrainten-de ana. W o-da tos primarios-,-Qa cambios oaqli-
tativos ~'en las arj ann.lcomoresulado.d! trabaogmu-.

nerapd e e iper.odo:prvgga 16 u'af ai o.El studio oomenzo en mayo

de 1986 por la Federaoion de Mujeres Cubanas en colaboraobin con la

Dra. Helen Safa de la UniverAidad de Florida, que ha realizado estu-

dios similares sobre las obreras en P.Rioo y Rep. Dominicana. Se es-

pora que las oomparaciones entire los tres pauses pueda indioar el im-

paoto distintivo del empleo industrial en las mujeres de un pals so-

oialista como Cuba y pauses capitalists como P.Rioo y Rep. Dominicana.

La comparaoion as mis valida por el heoho de que los tres passes com-

parten anteoedentes historicos y oulturales similares de aq"ift












el Siglo XX. No obstante, este trabajo se debe al analisis de los

datos de obao

Este studio tambien pretend abordar algunas orlticas de las feminis-

tas sobre la political estatal haoia las mujeres en los estados sooia-

listas en general y particularmente en Cuba (Mblyneux 1981, Benglesfort

1985, Nazzari 1986, Osmond 1985, Smith y Padula 1988)
Los oriticos acusan a los estados sooialistas de un sesgo produooio-

nista, que enfatiza los cambios economicos tales oomo el inoremento

de la participation de la fuerza laboral obviando el papel reproduc-

tivo de la mujer.


(1l Estudios cubanos sobre los oambios entire mujeres en el period

post revoluoionari* se han realizado pvr la-FMC, el Centro de Estu-1

dios Demografioos y el Grupo de Estudios para el Des. de la UH y el

CIPS de la Academia de Cienoias de Cuba.

Cuba al igual que otros estados socialists ha tratado de socializar

el trabajo domestic de la mujer a traves de los oircalos infantiles

y demas servioios de apoyo brindados por el estado, pero son oaros

y nunca satisfacen toda la demand. Como resultado, muchas traba-a-

doras permaneoen oargadas con el "dia dobF.e", espeoialemnnte en una

sociedad menos desarrollada en la que las areas domosticas require n

mws tiempo. El Estado cubano reconoce este problema como el primer

factor en el alto ausentismo y la deseroion de muchas trabajadoras

en los primeros aios de la Revoluoion, y Lo-me4 o na en el Dodigo de

Familia de Cubaes el unioo de las sociedades socialists que promulga

la division de las areas domesticas centre el hombre y la mujer, el

cuidado de los nifos y la responsabilidad finanoiera.

Los oritioos tambin han areaa que los alto indices de partioi-

pacionTen las sociedades sooialistas surgeon de la necesidad asi oomo

del-principio,,esto es, que la mujer es empleada para satisfacer las
necesidades del Estado, por su fuerza laboral en vez de por su pro-








s-
pia liberacion. Indudablemente hubo necesidad de la participation

de la fuerza laboral femenina en los perlodos iniciales de la Rev.

Cubana pero a finales de los 70, esta necesidad aparenta disminuir

y aun hubo tepor de la falta azjEEmak de sufioiente empleo para la

mujer ( ae 1983:260)

Sin embargo el de rujeres oabanas en la fuerza laboral continue

creciendo, impulsada no tanto por el Estado sine por las mujeres en

si misma. Las mujeres estaban motivadas por las polItioas estatales

tales como una mayor disponibilidad de bienes de consume propioiados

a traves del SDPE que es la nueva administration y sistema de plani-

ficaoion introducido a finales de los 70. El inoremento de oportunida-

des laborales y m sa-ztsiwawxx eduoaoionales para la mujeb tambien

jugo una parte ya que desde los 70 perlodo en el cual la mujer empe-

zo hacer cambios sustanciales haoia puestos de mayor nivel teonioo

y en oargos de direction (LorguLa y Dumoulen 1986)

La oreciente tasa de participation laboral femenina tambien saaba el

argument de Heavoare (1983) quo el cambio de incentives morales 4

materials en Cuba en los 70 ssSstss obstaculizaba las oportunida-
dos de empleo para la nujer,hazzari argument que este oambio a re-

quiere que las empresas resulten mas efectivas en los oostos y por

lo tanto pwxhsmqxxmwZ probablemente tiendan a promover y contratar

menos a mujeres que require mas apoyo de servioios alos hombres y

que ademas pueden estar sujetos altas tasas de fluotuacion y deX ausen-

tismo. ELAmay.rad ~c o s8.0 J eestos serve oioa ~deapoyo tales como

oirouloasn~n4n4i.e s F .dmat ernidad -ahora-s on-asumiidos -por-el-

Estador (SIEMPRE LO HA SIDO), pero oomo veremos ointinian habiendo

impedimentos tanto wwiwBrnmuwu ideologioos oomo materials que
obstaculizan la promooion de la mujer en el empleo industrial-en Cuba.

Nuestro analisis del impaoto del Empleo xras asalariado sobre el status

de la mujer on Cuba no se limitara al oentro de trabajo pero ademas

examinara cambios a nivel del hogar, en la participaoion political

fundamentalmente en organizaciones de masas. Nuestra information de-












en todos los 3 niveles, como resultado de la inoorporacion de la mu-

jer a la fuerza laboral, sin embargo la mujer cubana aun confront
fuertes obstaculos para la plena igualdad, lo cual evaluaremos en

este trabajo.

Los obsticulos son tanto ideologicos como estrme-ewScaes o como so-
fialo Vilma Espin (1986) en un articulo sobre la igualdad de la mujer
on Cuba, "objetivos" y "subjetivos". Provienen desde la fuerte iden-
tifioacion de la mujer con su papel reproductive y la carga de sus

areas domesticas. Tambien surgeon de las politioas en el centro de

trabajo y a nivel estatal que no se ditigen plenamente a las neoesi-

dades de la mujer y las siguen viendo como obreras secundarias en

oomparacion con los hombres. --- .

El studio se centra en la industrial textile, debido a su importancia como fuente de
empleo industrial para las mujeres en Cuba, y porque brinda una comparacion mayor qu
e anteriores studios a sobre is mujer trabajadora en las confecciones
txtines doe P. Rico y Rep. Dominican~.j Come nos interessba comparar el erlodo
post y prerevolucion rio, deliberadamente escogimos la f .brica textil mas ,antigu,
de la isle, Ariguanabo que se ;Lnstanro con capital novteamericano en 3 Y
que ya en 1940 empleaba Z mas de 4000 trabajadores, is msyorLa nmmbres. L fabrics
fue nacionalizdda en 1960. Se encuentra situada en la provlncia Habana aproximads
mente a 30 km de la capital.
dio. Por ejemplo en el periddo prerevoluoionario Ariguanabo tenja una
fuerza laboral oasi exalusivamente masculina. La Mtujer no comenz6 a

incorporarse a la fabrica masivamente hasta 1973, pero desde entondes

su % ha inormentado de forma mantenida, por lo que on el moment de
este studio en 1986 ellos representan aproximadamente el 33% de la
fuerza laboral. Un aib mas tarde, despues de lcambio an la hora de

los turns de 8 a 6 por lo cual result en que se emplearon trabja-

dores adicionales, Ariguanabo tenla un total de 5211 trabajadores, de

.os que el 35,6% eran muJeres (tabla I). La mujer esta bien represen-

tada en todas.las categorlas ocupaoionales except en la de cargos de
direocion, tema que reiomamos posteriormente.





y' 0 r







-7 r


TABLA 1.


Cantidad de trabajadores en la fabrica Ariguanabo. Sep/87

Catagoria Ocupaoional Hombres Mujeres Total

Trabajadores Produccion 2985 1610 4595

Trabajadores Administrativos 45 114 159

Tecnicos 103 101 204

Trabajadores de Servicios 60 24 84


iiuente: Archivo de la Fabrica.















Al soleccionar la muestra, se eliminaron los puestos de trabajo

de servicios, administrativos y de direction, con el fin de con

centraraos en los operarios y teonioos integrados directamente-

a la production. Se 'seleccionaron al azar 168 encuestadas de -

una muestra de 1289 obreras estratificadas segun la odad. Todas

las mujeres en la muestra eran trabajadoras de la production -

excepto 14 que eran .tecnicas.


Como nos interesaba obtener una adecuada muestra de mujeres con

experiencia de empleo .en el periodo prerevolucionario, t mamOvs-

In LmayeT-Iues -r -'mujeres mayores de 50 aios, de las que solo

habia 93 en la fabrica en 1986. Un 50% de la muestra de estas-

nmujeres mas un 10% de mujeres de 50 o ilenos nos dio ina muestra

total de 16 Hubo 33 casos de nAcuostadas que no pudieron loca

lizarse.


Las entrevistas fueron eonducidas en las casas de las trabajado

ras por las Colaboradoras Cubanas en este trabajo, que son em -

pleadas profesionales de la FMC, La autora entreno este equipo-

especial de investigation en tecnicas de entrovistas y las ayu-

d6 a ddaptar el cuestionario utilizado con las trabajadoras de-

Confecciones de Puerto Rico a la si.tuacion Cubana despues de un

cuidadoso pretest con trabajadoras de Ariguanabo seleccionadas-

al azar. Por ejemplo, encontramos util obtener informaci6n edu

cacional y do empleo del periodo pro y post-revolucionario, con

miras a obtener una media precisa de los cambios ocurridos en-

este peraodo, Ademas se hicieron preguntas sobre su participa-

ci6n en las diferentes organizdciones de masas que no existen -

on Puerto Rico. El cronograma de la entrevista que duraba casi





.1


dos horas, oubrla su situacion laboral, vida familiar, actitu-

des political y partioipacion en las organizaciones de masas.-

Despues de terminar la investigation la Dra. Safa con la asis-

tencia do las colaboradoras oubanas realizaron encuestas de -

profundidad con una sub-muestra de 18 mujeres para obtener mas

i-aforrmaici6n cualitativa. Este dato no so analiza aqul, aunque

hay referencia a algunas entrevistas, tambien efectuamos varias

largas entrevistas con representantes de la Adm6n y del Sindi-

cato para obtener estadisticos y para debatir los resultados -

del studio y alguna de esta information esta inclulda aqua.,


Al analizar los datos, notamos que la muestra se dividia casi-

igual entire los tres grupos de edades: 17 a 29; 30-44 y is .-

de 45 ( tabla 2 ). Sin embargo como la ultima categoria inclu

ye las mujeres de mas de 50 anos las quo estuVieron sobre re -

presentadas, la muestra no refleja un desglose precise de las-

edades de las mujeres empleadas en Ariguanabo, la mayorla de -

las cuales eran menores de 30 aios. IIubiera sido preferiblo -

mantonerla con la categoria de mas do 50, separarla y no mez -

clarla con las mujeres de 45 o mis, pero es impossible rehacer-

el analisis en este moment. FBrrcualquier Indice, nos inte-

resa menos una muestra representative de las obreras de la fa-

brica que la causa de como sus edades, que representan diferen

tes estados en el ciclo de sus vidas, se correlaciona con las-

diferencias en la composition del hogar, las actitudes hacia -

el trabajo y la participation political.














Tabla 2

Muestra de Mujeres trabajadoras de Ariguanabo estratificadas por

edades.



Edad No. de Muestras Porciento.

17 29 61 36,3

30 44 45 26,8

+ de 45 62* 36,9

total 168* 100,0

SEsta categorla de edad esta sobrerepresentada porque muestrea-

neos 50% de aquellas que ten'an 50 afos o mas.

I* Include trabajadoras de producci6n y 14 Tecnicas.



Composicion del hogar y patrons de autoridad.

Al analizar la composicion del hogar de nuestras encuestadas valor

ramos las estadisticas tanto en terminos de edad como Status maria

tal. Como puede verse en la tabla No. 3 las dos variables estin-

cercanamente correlacionadas exceptuando las de mujeres cabezas -

de familiar, quest tienden a agruparse entire las mas jovenes y las-

mas viejas. La edad nos da una perspective sobre diferencias ge-

neracionales y tiene la ventaja adicional que los Crupos de edades

en la muestra estan distribuidos bastante equitativamente..

Sin embargo el Status marital es important, como vereimos, ayuda-

a determinar como las mujeres utilizan sus ahorros y el speBj-

de su contribuci6n sobre los patrons de autoridad en el hogar.


El area circundante de Ariguanabo ha experimentado un crecimien -

to considerable poblacional en el paraiodo post-revolucionario por













-por- lly,- dobido al desarrollo industrial.

En nuestras muestras de obreras, el 45% naci6O en la zona de -

Ariguanabo, y el resto proviene de otras zonas, algunas tan dis

tantes como oriented. Solo el 20% nacio en una ciudad, mientras

que el resto esta compuesto por los que nacieron en un pueblo -

de provincia o en una zona rural. Mas de la mitad de las

mujeres migrants lle6g al area cuando tenian menos de 20 afos-

algunas traidas por sus padres, mientras que otrqs llegaron -

siendo adultcqs, a menudo para trabajar en Ariguanabo o en otras

fabricas cercanas. En 1965 se inagur6 otra textilera grande a-

pocos kms de Ariguanabo como parte de la estrategia de la revo-

lucion para la sustitucion de importaciones. Todavia la mitad-

de la poblacion de la muestra ha vivido en sus residencias actual

mas de 10 aios, algunos toda su vida. Do esta forma, mientras-

que Ariguanabo esta oerca de La Habana, estamos tratando con -

una poblacion muy stable, no myy urbanizada.



Tabla 3

Status marital por edades en muestra do Ariguanabo.

Edad Casada* Mujeres J' Soltera Total
de familiar -X*

17-29 44,3 36,1 19,7 100

30-44 73,3 22,2 4,4 l00

45 y mis 53,2 43,5 3,2 100

Total M 93 55 16 168

% 55,4 35,1 9,5 100

SIncluye mujeres cagdas legalmente y union consensual.

** Incluye separadas, divorciadas y viudas viviendo o no solas

como jefas de familia.. Los % por encima o por debajo de 100 -

son debido a una aporiimacion.














El crocimiento poblacional en el area circundante de Ariguanabo

on el periodo post-revolucionario, debido en part al desarro -

llo industrial, ha influido en la escasez de la vivienda, lo -

quo es evidence porque el 38o de los hogares de la muestra tie-

nen 5 o mias miemibros. -El 42 tienen vivienda propia, mientras-
f #
que la mayorla esperan adquirir su casa a travps do su trabajo

como vivienda vinculada, pagando mensualidades durante 20 afos-

que se solicitan al precio adquisitivo. Sl6o pueden mantener -

su casa mientras trabajan para la fabric. Todas sus casas es-

tan bien equipadas, el 68% con lavadora y refrigerator, (tabla 4)

casi todas con televidor, radio. Sin embargo, lo enouestadoV-

sefalan que el principal problema es la vivienda, unido a la -

falta de agua ocasionada por la sequla y el crecimiento pobla -

cional en la zona.



En un intent de proporcionar mas vivienda para sus obroros, -

Ariguanabo abrio en 1974 un complejo de viviendas llamado Pueblo

Textil, que en 1985 albergaba 346 families. Aunque Pueblo Tex-

til esta situado cerca de la fabrica y los apartamentos son muy

modernos y estan bien equipados, los residents so sienten ais-

lados porque no estan situados en un pueblo y no tienen tiendas

y otras distracciones, aunque ahora se hacen esfuerzos para so-

lucionar estos problemlas. Por ejemplo, la administration de la

plant ha instalado recientemente una clinic media, asl como,

sorvicios de taxis para urgencias. La mayoria de los obreros -

viven en Bauta, el pueblo mas coroano, mientras que otros vienen

de tan lejos como La IIabana, Ariguanabo tione guaguas propias -

para transporter a sus obreros a diferentes pueblos dondo viven.













Tabla 4

Posci6n de articulos electrodomesticos por status marital en

muestra de Ariguanabo.



Pertenoncia de refrigerator y maquina de lavar.*

Status Lavadora Refrigerador Ninguno Total
marital Refrigerador de los dos


Casada 73,1 15,1 11,8 100

Caboza de Flia 61,0 15,3 23,7 100

ioltera 62,5 0 37,5 100

Total M 114 23 31 168

% 67,8 13,7 18,5 100

SEstas pertenencias fueron seleccionadas como las mIs deficita-

rias, 90% de los hogares tenian un radio y un televisor.



Trabajadoras mas jovenes.

Casi la mitad do la fuerza laboral femenina de Ariguanabo es mie-

nor de 30 afosr Naoida despues de 1956, representan a la nuova-
la
generacion de obreras cubanas criadas en/sociedad post-revolucio

naria. En nuestra muestra rmas de la mitad de esas jovenes obre-

ras conviven con extensas families de 5 o nas personas (Table 5)

Lo anterior refleja el hecho de que a menudo son part do la ca-

sa de los padres o de los suegros, a pesar de que menos del 20)

de estas mujeres son solteras (Tabla 3). La co-residencia tam -

bien se refleja en que la mitad de ellas viven en hogares inte -

grado por tres generaciones (Tabla 6), que a menudo incluye sus-

propios hijos en el caso de mujeres casadas o de mujeres jefas de
4
familiar. MIs de dos quintos de nuestra muestra vivoen en hogares

de tres generaciones,flo que refleja en gran media la several -

esca sez de vivienda en Cuba,















(4) El ternino Mujeres Jefas de IIoar inoluye todas las mu-

jeres separadas, divorciadas y viudas, aun si no son Jefa de -

los hogares en los cuales viven.



(5) En Cuba, soegn el censo de 1981, las families extensas re--

presentaban el 32,5 de. todas las viviendas privadas y tenian -

un promedio de 6 2 personas en coomparaoion con el 3,8 personas

en las families nucleares basicas. Las families numerosas son-

mas predominantes en las zonas urbanas, asociadas al problema -

de la vivienda ( Academia de Ciencias )




Tabla 5

Nuinero de personas en hagares por edad do la mnujer en imuestra -

de Ariguanabo,


3dad

17 29

30- 44

45 y la s

Total iN

Cf


Numero de personas en hogar

1 2 4

14,9 37,7

8,9 68,9

24,2 45,2

22 82

13,1 48,8


To tl-


100


100

100

100


5 +

57,4

22,2

30,56

64.

38,1














Tabla 6

Numero do generaciones on hogar por edad en muostra de Ariguana-

bo.



Nutilero de generaciones on hogares

Edad 1 2 3 Total

17 29 8,2 39,3 52,4* 100

30 44 6,7 64,4 28,9 100

45 y mlus 24,2 37,1 38,7 100

Total N 23 76 69 168

S 13,7 45,2 41,1 100



* Incluye seis hogares con cuatro generaciones.


Las families aUr-Wi-a-s con frecuencia tienen los mayors ingresos
(6)
por que hay muchos asalariados en el hogar. Cinco o ias personas

trabajan en aproximadamente %/ de los hogares de est.as jovones -

lo que muestra tambien su extenso taEaao y el alto l-iimcro de adul

tos (Tabla ) Las mujeres solteras contribuyen tioonos de sus -

salarios al hogar que las casadas, entire las cuales la gran ria-

yoria gastan todo su salario en gastos para el hogar (Tabla 8)



Algunas veces pagan a las madres o padres una cantidad fija y -

guardan el rest para sus propios gastos, o lo ahorran para casa

propia. Lqs jovenes tienen los mnis altos niveles de alhorros, el

72, tienen ahorro de 700 pesos ries, lo que represent m's de tres

mess de salario,















Tabla 7

Nmiero de personas trabajando on hogar por edad do la mujer eo

muestra de Ariguanabo.


Eda d

17-29

30-44

45 y mis

Total N

$


1

13,1

8,9

16,1

22

13,1


.2

27,9

62,2

29,0

63

37,5


3

16,4

11,1

19,4

27

16


4

18,0

13,3

22,6

31

18,5


5 6 mas

24, 6

4, L4

12,9

25

14, 9


Tota

100

100

100

108

100


(6) Desafortunadamente no se recopilo dato del incroso familiar.



Tabla 8

Contribucion de la mujer a gastos del holar por status marital

en !muestra de Ariguanabo.



Porciento del salario de la mujer constribuido a gastos de la ca-

sa.


Status
Marital

Casada

Cabeza de
Hocar

Soltera

Total N

S


Todo


65,6


50,8

25

95

56,5


50% 6
na s

26,9


30,5

25

47

28,0


IMenos del
50 %

7,5

18,6

50

26

15,5


Total


100


100

100

168

100














Cuancdo la irmujer joven continue viviendo con sus padres o suegrod

soil ;uy a menudo 6stos los que touman las decisions en el hogar -

y admuinistran los gastos. Por lo tanto son miembros claramente -

subordinados en el hogar aun si estan casadas y tienn hijos.

Mlas del 40. de estas jovenes siguen consultando los prohlemas per

sonales con st-pa* d res, aunque uiuchas estan casadas o separadas.

En rmns del 50% de los casos, la madre o la suegra cuidani los ni -

iios cuando ellas trabajan, que es una de las ventajas do los ho.a

res con tres ieneraciones. Mas de 2/3 de estas mujeres tienen -

un s6lo nifo pero todavia estan en odad fertil (Tabla 9). En Las

tareas dpnmesticas estan ademas compartidas con sus miadr'es o sue -

'Ier"as.



Tabla 9

NuLij ero de nifos por edad de las uiujeres on la muest-ra de -i~icUana

bo.


Nimero de nilhos.

Edad 1 2 3 1 5 o mas Total

17-2P9 7,6 29,7 2,7 100

30-4-4 30,0 45,0 20,0 2,5 2,5 100

5 y i.s 18,2 23,6 29,1 1 4,5 14,5 100

Total N 47 42 25 9 9 132 *

35,6 31,8 19 6,,8 100

-- xcluyen a las iujeres que no han tenido niios.


A pesar del codigo de,la familiar, es evidence que en las famili-as

de clase obrera, los hombres no comparten las tareas domtisticas -

ni las mujeres ponen much intores en 16 que hagan, auniquo ellas-

sean trabajaloras tambien. En realidad en los hogares de tres oe-














neraciones dondo hay varias mujeres para compartir las labores

del hear. En las families compuestas por treS generaciones -

tambien aumenta la influencia do los ins viejos, que general -

mento miantienen la autoridad en el hogar y mis valores tradi -

cionales. Es asi que las families numerosas tiendon a mantener

uis la division sexual traditional del trabajo t en el hogar-

on comparacion con las families nucleares mis poqueias en las -

que el esposo esta forzado a compartir mis sus rosponsabilidades












Las j6venes tienen niveles educacionales mas altos que las

de mas edad, lo que demuestra los avances de la educaci6n

en el period post-revolucionario. (Tabla 10) Tres cuar-

tos de ellas han asistido a la escuela secundaria (de 7mo.

a 9no. grado) mientras que la mayoria de los restantes han

cursado studios adicionales. Una de las principles razo-

nes de que estas mujeres abandonaran la escuela fue debido

al matrimonio o el embarazo. Aproximadamente 2/3 de ellas

se casaron y tuvieron su primer hijo antes de los veinte

aios de edad, el 28,6% se ha casado mas de una vez. Contra-

rio a los patrons demograficos comunes, el aumento de las

oportunidades ocupacionales y educacionales no han provocado

el incremento de la edad matrimonial ni el embarazo de las

j6venes, que al igual que las mujeres analizadas en la mues

tra, se siguen casando y teniendo hijos a edades tempranas.8

En realidad, se pudiera argumentar que el matrimonio tempra

no y el embarazo son factors primarioe limitantes del pos-

terior advance aunque ninguna de las mujeres incluidas en la

muestra abandon el trabajo permanentemente por esos moti-

vos. Un bajo nimero de ellas estudia porque segin argumen-

tan el horario de trabajo no se lo permit. En las entrevis

tas a profundidad, una joven nos dijo que tuvo que interrum

pir sus studios, e incluso una beca en la Uni6n Sovi6tica,

por un embarazo no planificado.





7. Entre 1977 y 1978, y 1986/87 el por ciento de graduadas de 9no. grado
aument6 de 36 a 48%, mientras que las graduadas de 12Q. subi6 de 3.9%
11.8% (Integraci6n Econ. de la Mujer Cubana a las actividades socio-
econ6micas y political, FMC, pag.35).

8. En Un studio extensive reciente de fertilidad y empleo en tres areas
de Cuba, la media de matrimonio estaba por debajo de 20 para todos los
grupos, exceptuando para la trabajadora en Ciudad de la Habana
(S. Catasus, et al.1988:72).





) C)





TABLA 10


Nivel educational por edad de las mujeres en la muestra de

Ariguanabo.




NIVEL EDUCAC IONAL



Edad Primaria Secundaria 10Q 6 mas Total
lQ al 6Q 7Q a 9Q


17-29 6,6 75,4 18,0 100

30-44 35,6 48,9 15,6 100

45 y mas 74,2 19,4 6,5 100

Total N 66 80 22 168

% 39,3 47,6 13,1 100

MUJERES CASADAS DE MEDIAN EDAD


Se encontraron pquefas families entire las mujeres de median

edad de 30 a 44 anos, de las cuales el 69% estA compuesta

por 2 6 4 personas (Tabla 5). Cerca de 3 6 4 de esas mujere-

res estAn casadas (Tabla 3) y viven mayormente en families

nucleares de dos generaciones con sus esposos e hijos

(Tabla 6). Pocas mujeres de median edad tienen mas de tres

hijos (Tabla 7), lo que refleja la extrema deeagwafglr An de la

fertilidad en Cuba en el period post-revolucionario. Desde

1975 hasta 1986, el grueso de la tasa de reproducci6n (hijos

nacidos por mujer) decreci6 de 1,3 a 0.83, una cifra extre-

madamente baja para America Latina y comparable con la de

muchos avanzados paises industrializados. Sin embargo la ta-

sa de declinaci6n ha estado disminuyendo en el grupo de j6-

venes, reflejando la relativamente alta tasa de ambarazos en













la adolescencia (Integraci6n econ6mica de la mujer, p.16).


Cerca de la mitad de estas mujeres de median edad han obte-

nido educaci6n secundaria (Tabla 10), la cual en muchos ca-

sos fue completada despu6s de la Revoluci6n, ya que muchas

dejaron la escuela desde temprano, en el period post-revo-

lucionario.


La principal raz6n para abandonar la escuela la primera vez

fue el matrimonio o el embarazo, como las mujeres j6venes,

pero en igual numero citaron las necesidades econ6micas, lo

que refleja las pobres condiciones econ6micas en el period

pre-revolucionario. Generalmente muchas no estan estudiando

porque el trabajo en la fAbrica no lo permit


debido a los turnos rotativos, lo que

impide las actividades programadas. Parece que el deseo de

estudiar tambi6n disminuye con la edad y la carga del hogar

y las responsabilidades en el trabajo.


El empleo remunerado parece tener na- ineidencia en los pa-

trones de autoridad, ya que mis de la mitad de esas mujeres

casadas afirman que han torado las decisions junto con sus

esposos, por otra parte pocas dicen que el marido ha decidi-

do solo. Constituye un cambio real de los patrons patriar-

cales tradicionales comunes a los hogares de la clase obre-

ra cubana, y probablemente refleja la importancia de que la

mujer trabaje y contribuya con el hogar. MAs de la mitad de

las mujeres casadas tambidn administran los gastos conjunta-
S "- r lj2A Gt( s c0 sfs
mente, y ambos contribuyen cen el hogar. La gran mayoria

contribute con todo su salario a la familiar (Tabla 6) como

hacen cerca de igual nimero de sus maridos. En m&s de la













mitad de los hogares una o mas personas ademAs del esposo y

la mujer, estAn trabajando, estos son usualmente hijos ma-

yores ar otrrs pni es. Estos matrimonios tienen los mejo-

res equipamientos domesticos (Tabl. 4) y cerca de la mitad

tienen sat%-aris por mas de 700 pesos.


Casi ninguno de los esposos le ha pedido a sus esposas que

dejen de trabajar, lo cual represent otro cambio radical

desde el period pre-revolucionario. Las mujeres casadas

tambien tienden a discutir los problems con sus maridos,

aunque en buen n6mero tambi6n consultant con sus madres o -

amistades. Muchas de las mujeres casadas discuten con sus

esposos, pero pocas han considerado el divorcio.


A pesar del hecho de compartir la autoridad, la esposa si-

gue realizando la mayor parte del trabajo dom6stico, con

ayuda de la madre o la suegra en caso de que vivan juntas.

En las 6nicas tareas domesticas que participa el hombre ac-

tivamente es el pago de Ieese ontas, la compra, y botar la

basura. En resume, la division sexual del trabajo ha segui-

do muy traditional a pesar de los cambios aparentes en los

patrons de autoridad. Los inicos hogares en los que los es-

posos parecen participar mas en el trabajo dom6stico son los

j6venes, las parejas con mas instrucci6n que viven solos y

no cuentan con un pariente que los ayude.













TABLA No.11


Quienes toman las decisions en la casa segin status mari-

tal en la muestra de Ariguanabo.



QUIEN TOMA LAS DECISIONS

Status Entrevis- Maridos Ambos Otros Total
Marital tados

casades 12,9 17,2 57,2 17,2 100

cabezas de
familiar 49,2 1,7 49,2 100

solteras 18,8 6,2 75.0 100

Total N 44 16 51 57 168

% 26,2 9,5 30,4 33,9 100

* sualmente se refiere a parientes o suegros.


MUJERES TRABAJADORAS MAYORES


Las mujeres de mayor edad 45y mas eran adults al moment de

la revoluci6n y han visto plenamente los cambios que produ-

jo la revoluci6n, lo cual es mas evidence en los cambios

ocupacionales que se discutirAn en la pr6xima secci6n y en

los mejores niveles educacionales. Antes de la revoluci6n

mas del 50% de las mujeres de la muestra no habian termina-

do la primaria (6to. grado) y el 6,5% eran analfabetas, lo

que es mas bajo que la poblaci6n femenina total en Cuba se-

gun el censo 1953. Despubs de la revoluci6n, se elimin6 el

analfabetismo, y cerca de 3/4 han concluido los studios

primaries, por otra parte, un quinto por ciento han asisti-

do a la secundaria. Un 50% han informado que tuvieron que

dejar la escuela cuando eran nifns por problems econ6micos.












Al igual que las mujeres de median edad, el 60% continue

sus studios despues de la revoluci6n, pero muchas no estu-

dian porque piensan que son muy viejas o no estan bien, etc.


Las mujeres mas viejas tienen los mas altos por cientos de

jefes de hogar aunque el 53% son casadas (Tabla 3). A menu-

do siguen viviendo con sus hijos y nietos en tres generacio-

nes (Tabla 6).


Esto ~exP a porque mas del 30% de esos hogares de mujeres

mayores tienen 5 6 mas miembros (Tabla 5) y por qu6 el 35%

de esos hogares tienen 4 6 mAs personas trabajando en la ca-

sa (Tabla 7). Por otro lado, cerca de 1/4 de las mujeres en

este grupo de mujeres mayores, vive sola, reduciendo el pro-

medio de trabajadores por hogares. No obstante los nimeros

mas altos de nifos se encuentran en este grupo de mayor edad

(Tabla 9). Muchos de estos ya son grandes y se han mudado y

tienen vida propia.


Si estan casadas, las mujeres mayores tienden a compartir

decisions y la administraci6n de los gastos del hogar con

sus maridos. Los esposos a esta edad tienden a contribuir

; Cr; rioa42,4% la mitad y mis. En comparaci6n, el 66% de las esposas

en esta generaci6n mayor aportan todos sus salaries al ho-

gar. Ellas algunas veces discuten sus problems con los ma-

ridos, pero en mayor media con sus hijos (ya crecidos) u

otros amigos o vecinos.











MUJERES JEFAS DE HOGAR

Los hogares encabezados por mujeres necesitan de una aten-

ci6n por separado ya que constituyen el 35% de la muestra e

ilustra el problema de la inestabilidad conyugal que actual-
mente es neta en Cuba La mayor parte estan separadas o di-

vorciadas, alguna viuda5, particularmente en el grupo de

las mayores.


Los hogares encabezados por mujeres en nuestra muestra est&n

divididos en el grupo de las mayores (45.8%) que generalmen-

te son las cabezas de familiar, y el grupo de las mas j6ve-

nes, menos de 30 (37,3%) que generalmente viven con y subor-

dinados a sus padres. Muy pocas de las mas j6venes, se en-

cuentran solas al frente de los hogares. La toma de desici6n

en los hogares cuyos jefes sean mujeres mas viejas que son

jefa de sus propios hogares toman las mayores desiciones,

mientras que las mas j6venes que viven con sus padres o sue-

gros se las dejan a ellos. Tres families generacionales cons

tituyen el 55,9% de los hogares encabezados por mujeres y

se encuentran tanto mujeres mas j6venes viviendo con sus pa-

dres como mayores viviendo con hijos o nietos. Una de nues-

tras encuestadas fue una abuela divorciada que vivia con









9. Las cifras de divorcios crecen rapidamente en el period post-revo-
lucionario y alcanzan un alto por ciento de 3.2 en 1986. En part
esto refleja la gran autonomia econ6mica que la revoluci6n ha brin-
dado a la mujer. Como resultado, el porcentaje de hogares encabeza-
dos por.mujeres en Cuba ha crecido de un 9,6% en 1953 a un 19,7%
en 1981. (Integraci6n de la mujer cubana... p. 20-21). El predomi-
nio de las mujeres jefas de hogares entire las mujeres mns viejas
generalmente puede apreciarse porcentaje mayor en esta nuestra
(Academia de Ciencias, p.17).












sus cinco hijos y nietos en un hogar donde habitaban un to-

tal de veintiseis personas. Por encima del 40% de los hoga-

res encabezados por mujeres estan integrados por cinco 6 mas

miembros.


A pesar de su alta membresia los hogares encabezados por mu-

jeres tienen menos ingresos econ6micos, con un 62% donde s6-

lo trabajan una o dos de las personas del nucleo familiar.

Ellas ademas tienen tasas de dependencia mas altas que las
^ wler<5 JeA Suf dljitc ; ti TienenR 'S PO ^^jo
muf casadas, ya que el 82% de lasfde 18 afos en sus hogares,

o sea cifra sustancialmente mas alta que la del 51% entire

las mujeres casadas. Entre las mujeres cabezas de familiar
h 'to S
de mas edad muchos de estos pudieran ser wlees.


Sin embargo 61% de los hogares estan equipados con lavado-

ras y refrigeradores (Tabla 4) y 2/3 de estos tienen ahorros

de 700%. La mitad de estos hogares son ademAs propietarios

de sus casas, comparada al 40,7% de mujeres casadas.



A pesar de su bajo poder adquisitivo un por ciento mas pe-

quefo de mujeres que son jefas de familiar aportan todo su

salario a la casa, que las casadas (Tabla 8). Estas son ge-

neralmente mujeres mas j6venes que viven con sus padres, a

los cuales le dan un aporte mensual para comida y otros gas-

tos del hogar, mientras que ellos sufragan sus propios gas-

tos y los de sus hijos. Muchas de estas mujeres reciben una

pension como viudas, mientras que las divorciadas o en ca-

lidad de mujeres separadas deben recibir penJi6n alimenti-

cia de los padres de los nifios, sin embargo muchas madres

solteras no reciben pension y prefieren mantener ellas a












sus hijos porque esto limita la autoridad que los padres

tienen sobre sus hijos. Las mujeres jefas de hogares en Cu-

ba no reciben pagos de bienestar social especiales del Es-

tado como en Estados Unidos o Puerto Rico, aunque a estas

se les da preferencia para ser empleadas y disfrutan de

otros subsidies en la educaci6n, salud que provee el Esta-

do. Se pudiera argumentar dAd; aikaAtt:aRciQ,

quel_e Ejitd5 -.Cuban p-,de s ea.'. eiv:It -37-_-6mjqv^e.h:L-ja__ i ds

hogares..senj b d6:jpor7,muj eres.:.


Una de las principles razones que influye en la formaci6n

de hogares encabezados por mujeres es el embarazo temprano.

Mientras la edad al casarse no difiere much, el 57,4% de

los hogares encabezados por mujeres tienen su primer hijo

por debajo de los 20 comparado con el 42,1 de las mujeres c

casadas (Tabla 2). Estas mujeres generalmente son muy j6ve-

nes para la responsabilidad de la maternidad y muchas veces

dejan esta responsabilidad primaria a sus madres, con quien

ain viven.


Las tareas dom6sticas se dividen entire ellas, sus madres y

alguna otra mujer de los parientes en la casa. En efecto,

estas mujeres continian viviendo como ninas en la casa de

sus padres, aunque tengan sus propios hijos. Los padres con-

tin6an tomando las decisions en el hogar y muchas de estas

mujeres j6venes acuden a sus madres para ver sus problems

personales. Las mujeres mayores jefas de hogares, sin embar-

go tienen que asumir muchas de las responsabilidades econ6-

micas y de toma de desiciones por si sola, aunque puede

serque acudan a vecinos y amigos para consejos.













En resume, es evidence que la edad y el estado civil tie-

nen un marcado efecto en el hogar, incluyendo la cantidad

de miembros de la familiar, cantidad de personas que traba-

jan, nimero de nifos, asi como las decisions del hogar y

tareas domesticas.


Pudiera parecer que en la media que la mujer trabaja estAn

asumiendo m&s autoridad en el hogar, como se evidencia por

el numero de mujeres casadas que comparten desiciones y gas-

tos domesticos con sus maridos. Por otro lado, la edad al

casarse y particularmente la edad en que la mujer ha tenido

su primer hijo se ha mantenido muy j6vener, y contribute a

la relativamente alta tasa de inestabilidad marital. El 30%

de todas las mujeres se han casado mas de una vez, mientras

el nivel es del 39% en los hogares encabezados por mujeres.



TABLA NO.12

Edad de la mujer al parir el primer hijo segin status mari-

tal en la muestra de Ariguanabo.




EDAD DE LA MUJER AL TENER EL PRIMER HIJO

Status Menos de Mas de Total
marital 20 20-25 25

casada 42,1 42,1 15,8 100

mujeres jefas
de hogar. 57,4 27,8 14,8 100

soltera 100 100

Total N 65 47 20 132*

% 49,2 35,6 15,2 100

* Excluye a aquellas mujeres que no han tenido hijos.












La inestabilidad conyugal tambien ayuda a explicar el por

ciento tan alto de las tres generaciones en los hogares,

pues muchas j6venes y madres no casadas se mantienen con

sus padres Sin embargo muchas de las parejas casadas j6-

venes estAn forzadas a compartir el hogar debido a la esca-

sez de vivienda. Las tres generaciones de familiar general-

mente incrementan el nimero de trabajadores en el nucleo

familiar, adicionando el aumento de los ingresos, y la ayu-

da a la realizaci6n de las tareas domesticas. No obstante

tambi6n tienden a mantener los patrons tradicionales en

los cuales la mujer es la responsible de la mayor parte del

trabajo domestico.


Tambi6n contribute a la inestabilidad conyugal debido a la

presi6n de vivir tan ligadas a sus padres.


El efecto m&s notable de la revoluci6n es el dramAtico au-

mento en los niveles de educaci6n entire las mujeres mas j6-

venes y sus hijos. Esto tambi6n se evidencia comparando el

nivel educational de las encuestadas con el de sus hijos.

Entre aquellos niflos que no han completado sus studios,

mas de la mitad de los hijos y mas de las 2/5 parties de los

hijos han cursado studios superiores a los de secundaria

basica, incluyendo algunas que han ido a la Universidad.





10. El studio de la Academia de Ciencias (p.21) expone que las families
incompletas "tienen gran tendencia a vivir con families numerosas.
Mientras las families inconpletas pueden incluir hogares encabeza-
dos por hombres solos (sin esposa) esto no es comin. Los hogares
encabezados por mujeres que viven con sus padres u otros parientes
pueden estar incluidos en el censo no como encabezados por nujeres,
pues la definici6n segin el censo dependerd de la conposici6n total
del hogar. Por tanto el por ciento total de hogares encabezados
por mujeres puede estar disminuido. (Estas dos ultimas oraciones
estAn en la version anterior y deben dejarse).












Esto ha resultado en mayores logros ocupacionales, con un

numero de hijos incursionando en los campos de direcci6n y

especificamente tecnicos (Tabla 13). Evaluaremos los cambios

en el status ocupacional entire las mujeres trabajadoras de

nuestra muestra en la pr6xima secci6n.



TABLA No.13


Categories ocupacionales de hijos e hijas* en la muestra de

Ariguanabo.



Categoria hijos hijas
Ocupacional

Dirigentes 3,6 2,5

Administrativos 3,6 12,7

Tecnicos 20,0 22,8

Obreros 40,0 20,3

Servicios 10,8 12,7

Amas de Casa 18,9

Otros 22.0 10,1

Total N 55 79

% 100 100

* Representa s61o a los hijos e hijas que han completado su
ensenanza.



HISTORIC OCUPACIONAL Y MOVILIDAD

Las mujeres trabajadoras en paises capitalistas son comun-

mente consideradas como fuerza de trabajo secundaria y a

sus necesidades no se les da la misma prioridad que a los

hombres, los que todavia son vistos como el principal .sos-

ten del hogar. Como resultado, las mujeres trabajadoras












industriales son utilizadas fundamentalmente como una reser-

va laboral barata y mantenida sin alternatives en trabajar

no calificadas con altas tasas de fluctuaci6n y un salario

bajo (e.g. Humphrey 1987). Veremos como esta situaci6n se

compare con la de Ariguanabo.



Posibilidades de promoci6n:

En sentido general en Cuba la mujer ha obtenido avances

ocupacionales significativos en el period post-revolucio-

nario, como puede evidenciarse en el marcado viraje de ocu-

paciones de servicios no calificados hacia trabajos profe-

sionales y de un mayor nivel t6cnico. En 1986 las mujeres

eran mayormente representadas en sectors tales como educa-

ci6n, salud pfblica, finanzas y seguros, considerados una

aristocracia laboral debido a su alto nivel de calificaci6n

y de pago. Las mujeres no trabajaban masivamente en la fa-

brica hasta 1973 cuando 800 mujeres fueron empleadas. Este

fue ademAs el period en que la mujer comenz6 a entrar en

la fuerza.laboral en grandes cantidades en Cuba en sentido

general. Desde entonces el numero y por ciento de mujeres

trabajadoras en Ariguanabo ha incrementado de forma mante-

nida, desde 31,5% en 1980 a 37,3% en enero de 1989.













TABLA No.15


Perfiles ocupacionales en Cuba por genero y categoria ocupa-

cional, 1986.



.Categoria % por g6nero % en Sectores
Ocupacional Ocupacionales
Mujer Hombre Mujer Hombre

Obreras 25,4 65,9 19,1 80,9

T6cnicas 30,0 14,2 56,4 43,6

Administrativos 17,0 2,2 82,9 17,1

Servicios 22,2 8,3 62,1 27,9

Dirigentes 5,4 9,4 26,2 73,8

Total 100 100 38 62

frente: Integraci6n de la mujer cubana a las actividades
sociopoliticas FMC pag.24.


Este aumento de la mano de obra femenina en las industries

textiles cubanas represent el reverse de la mayoria de los

patrons de empleo que se aplican en esta industrial en Ame-

rica Latina donde el por ciento de mujeres ha descendido co-

mo resultado de los avances tecnol6gicos.

Ariguanabo tambien ha sido modernizada considerablemente en

el period post-revolucionario desde el punto de vista de

instalaci6n y de maquinarias, aunque esto no ha llevado al

despido de las mujeres. En realidad, la administraci6n se

queja del cambio de personal debido, en parte, a las otras

posibilidades adicionales de empleo que ofrece el area ta-

les como el rest de las industries textiles, una vaqueria

y otros trabajos agricolas. La fluctuaci6n es ademas atri-

buida a los ascendentes niveles educacionales, que prepare




35







a los j6venes para puestos de mayor nivel. Es possible que

la existencia de mayores posibilidades de empleo para los

hombres en la regi6n haya permitido a Ariguanabo emplear m&s

mujeres.


Muchos hombres de edad avanzada que trabajaron en el perio-

do pre-revolucionario tambien se retiraron en la d6cada del

70.


El creciente numero de mujeres trabajadoras tambien repre-

senta una estrategia consciente por parte del gobierno cu-

bano para estimular el empleo femenino.


4En 1980 el Estado adopt un cierto tipo de political de ac-

ci6n afirmativa (Resoluci6n 511 del CETSS) a trav6s de la

cual en cada centro de trabajo algunos puestos serian decla-

rados puestos preferentes para la mujer La decision en re-

laci6n al numero y tipo de trabajos para la mujr es tomada

por la administraci6n y los dirigentes sindicales en cada

centro de trabajo en consult con la FMC y supuestamente de-

be ser aprobada en una Asamblea de Trabajadores.


De acuerdo a estadisticas dadas por la Administraci6n, en

el moment de nuestro studio casi la mitad de los trabajos

en Ariguanabo habian sido declarados puestos preferentes pa-

ra la mujer, pero cerca de 35% de 6stos estaban realmente

ocupados por hombres. Generalmente estos consistent en traba-

jos masV^hRmae como controls de la calidad, encotador y dt-

vanadora, etc.












El nimero de mujeres en puestos t6cnicos, administrativos y

de servicios generalmente se ajustaron a las metas designa-

das, pero habian menos mujeres en'ciertos trabajos de la

producci6n y especificamente en labores de direcci6n. En

1987 s6lo 7 de 169 dirigentes en Ariguanabo eran mujeres

(Tabla 1), aq4dq gu j~i'Ideestbs pu1st nhabi sid

declarados~;preferetfp-sZ para la mujer


Una raz6n por la falta de promoci6n de la mujer hacia pues-

tos superiores en Ariguanabo es la forma en que las traba-

jadoras de producci6n son insertadas en el process laboral.

La mayor cantidad de puestos para la mujer como trabajado-

res de la producci6n son como: encayilladora, enonoratlM

y tejedoras al extreme que existen comparativamente pocos

hombres en ninguno de los dos puestos anteriores lo cual

puede resultar en una possible nueva forma de segregaci6n

ocupacional. No hay mujeres trabajando como mecanicas los

que tienen las mejores oportunidades para promover porque

tienen una mayor vision de todas las fases del process de

producci6n. Ademis estos ganan mas y hasa se convier-

ten en Jefes de Secciones o ttrnos o de una nueva brigada

integral, mientras que no .hay mujeres jefas de tfrno o sec-

ciones, 13 de los 94 jefes de brigada son mujeres, pero es-

tas no son consideradas posiciones de direcci6n.


Aunque las propias mujeres han mostrado muy poco interns en

convertirse en mecAnicas, la administraci6n tampoco ha he-

cho much esfuerzo por calificarlas como tal.


Resulta evidence que la administraci6n se rige a6n por prin-

cipios sexistas tradicionales que subestiman la habilidad













fisica de la mujer y la magnifica por su apariencia

(Ej: manos gragientas). Como sefialara el director de la plan-

ta: "Las manos de una mujer no son iguales que las de un

hombre, para cortar cafa, para la mecAnica, para andar con

el martillo, muchas cosas las pueden hacer y las estan ha-
44
ciendo las mujeres.



Mientras que las mujeres realizan otros trabajos sucios en

Ariguanabo, tales como la limpieza y el engrase de las mA-

quinas. Por la ley estatal (Resoluci6n 512) las mujeres es-

tan ademis eliminadas para ciertos trabajos que el Ministe-

rio del Trabajo mantiene como dafinos para la salud, parti-

cularmente a las funciones reproductivas de la mujer.


Esta political ha sido fuertemente debatida por la Federa-

ci6n de Mujeres Cubanas y el numero de tales puestos de tra-

bajo prohibidos para la mujer ha sido sensiblemente reduci-
11
do. (Perez-Stable 1987:61).


Los puestos prohibidos incluyen aquellos que requieren un

trabajo manual fuerte y otros dafos para la salud.









11. La Resoluci6n 40 redujo el n6mero de puestos cerrados para la
mujer pero mantuvo el principio de la pred e6n. La preocupaci6n
estaba mayormente con la fertilidad de la mujer y por lo tanto ac-
tualmentelel C6digo del Trabajo en- la prgdueion es solamente rela-
tiva a la mujer embarazada o en edad fertil. \po;Clo











Una political que esta bajo consideraci6n es la ubicaci6n de

tecnicos calificados o universitarios en estos puestos de

direcci6n.


En Ariguanabo en 1987 las mujeres integraban mas de la mi-

tad de los tecnicos de la fabrica, y cerca de 1/3 de los in-

genieros, los que han recibido todos grades cientificos

avanzados, a menudo en la URSS o en otros paises de Europa

del Este. Pero esto ain no le daria a la mujer, en posiciones

de menor nivel una oportunidad para promover.


La raz6n fundamental del por qu6 las mujeres de nuestro

muestreo no eran promovidas, era que la administraci6n pre-

fiere hombres, mientras que algunas mujeres j6venes y de

median edad plantean que la mujer no es valorada. Esto in-

dica que algunas mujeres estAn conscientes de la discrimina-

ci6n de g6nero en la fAbrica, aunque algunas tambi6n argu-

mentan que sus deberes domEsticos no les permiten calificar-

se ni dedicar tiempo al trabajo en altos puestos. Aqui ve-

mos los efectos negatives de la pesada carga domEstica que

estas mujeres tienen que soportar. Las mas j6venes son por

lo general mas optimistas con respect a la promoci6n en la

fAbrica (Tabla 16), ya que tienen un mayor nivel educational

y tienen nuevas responsabilidades dom6sticas. Muchas de las

mujeres mAs viejas sienten que no estan calificadas para

puestos de superaci6n o simplemente estan interesadas.













TABLA No.16

Posibilidades de promoci6n en el trabajo percibido por la

mujer por edad en muestra de Ariguanabo.



POSIBILIDADES DE PROMOCION PERCIBIDAS EN EL TRABAJO

Edad Positivo Negativo N Total

17-29 52,9 47,1 51 100

30-44 30,5 69,5 46 100

45 y mas 23,0 77,0 61 100

Total N 55 103 158* -

% 34,8 65,2 100

Las encuestadas que respondieron que no sabian no fueron incluidas.


El nivel educational no parece ser una limitante al advance,

ya que el nivel educational de la mujer en Ariguanabo es'0Gvi5

0 superior al del hombre. De acuerdo a estadisticas dadOpor

la fAbrica1al final de 1985, el por ciento de mujeres a ni-

vel pre-universitario y especialistas a nivel tecnico era

mayor que la de los hombres, mientras que el por ciento

que llegaba a la educaci6n primaria era much menor (Tabla

17). Sin embargo, las mujeres no han sido empleadas en la

fabrica por'el mismo espacio de tiempo, ya que la -aa de

ellas ingres6 en los afos 70.



Aunque se recolect6 informaci6n sobre el tiempo de trabajo

empleado en s6lo aproximadamente la mitad de nuestra mues-

tra, entire estas encuestadas mas del 65% ha sido empleada












312
10 anos 6 menos.2


TABLA No.17

Nivel educational de todos los hombres y mujeres trabaja-

dores de Ariguanabo.


1985



Hombres Mu j eres
N % N %

Primaria 377 22,8 49 3,8

Secundaria 52,7 611 47,6

Educ. Tecnica 74 4,5 785 14,4

Preuniversitario 293 17,7 415 32,3

Universitaria 39 2,3 24 1,9

Total: 1655 100 1284 100

Fuente: Archivo fabrica.



Otro factor fundamentalmente que explica la falta de promo-

ci6n de la mujer en Ariguanabo es el trabajo por turno. Los

turns cambian semanalmente, por lo que los obreros siem-

pre trabajan diferentes horas. Si bien los turns son nece-

sarios para la plena utilizaci6n de la capacidad fisica de

la plant, tambi6n representan mas de un problema a las mu-

jeres que tienen una gran responsabilidad domestica. Los

turnos han sido reducidos recientemente de 8 a 6 horas, lo





12. Desafortunadamente el dato sobre el tiempo empleado en Ariguanabo
se omiti6 de forma inadvertida de la encuesta, pero se coleccion6
en 81 encuestadas sobre lo cual se basa este estimado. Como sobre-
representamos las mujeres trabajadoras mayores en nuestra muestra
el tiempo promedio en que las mujeres de Ariguanabo han trabajado
es probablemente menor.












que reduce la tension para muchas mujeres. No obstante los

turnos rotativos hacen dificil la asistencia regular a cla-

ses programadas para una mayor calificaci6n y a veces ade-

mas reuniones del Sindicato y otras actividades. MAs de la

mitad de las mujeres que rotan turnos plantean que esto no

les crea problems, aunque tambien citan los turnos como

una causa fundamental del ausentismo y como una de las co-

sas que menos les gusta de la fabrica. Una mujer joven se-

parada del esposo que vive sola con su hijo de 9 afos lo

deja solo cuando tiene que trabajar el turno de la noche.


Servicios de Apoyo

Ariguanabo provee a los trabajadores con una amplia gama

de servicios de apoyo que grandemente trascienden much mas

allA que los encontrados entire trabajadores industriales

en otras parties del mundo (e:g. Sofa:1989; Humpherey:1987).

Estos incluyen transportaci6n hacia y desde el trabajo, un

circulo infantil, servicios medicos, licencias de materni-

dad, comedores obreros, viviendas e instalaciones recrea-

tivas incluyendo un campo de pelota, un centro comunitario,

y bailables.


Sin embargo pudiera parecer que algunas de las facilidades

ofrecidas por la fabrica, tales como el comedor obrero y

el circulo infantil estAn mejor disefados para las necesi-

dades de los trabajadores de ce+Fre blanco en los puestos

administrativos, servicios o hasta t6cnicos que a los tra-

bajadores de la producci6n que rotan turnos.












El circulo infantil por ejemplo esta abierto desde las

6 a.m hasta las 6 p.m y no puede dar servicios a mujeres

que rotan turnos. Casi 30% de nuestras encuestadas envia-

ban sus hijos al circulo infantil, fundamentalmente entire

las de median edad, mientras mAs de las j6venes dependent

de sus madres para que le cuiden sus hijos. Mientras que

esto refleja el hecho de que las mujeres mas j6venes son

mas dadas a vivir con sus madres, puede ademAs reflejar la

escasez de circulos infantiles en aios recientes. Mas del

80% de nuestro muestreo piensa que se necesitan mas circu-

los infantiles, incluso las de avanzada edad que tienen hi-

jos grandes. En 1975 se planific6 ampliar la capacidad de

niTos a 15,000 en circulos infantiles pero en 1980 s6lo se

habia llegado a 90,000 (PErez-Stable 1987:63). Sin embargo,

como parte de la campafa de rectificaci6n comenzada en 1986,

los circulos infantiles han recibido un 6nfasis renovado,

particularmente, en la Habana, donde se construferon 54 en

1987, previendose la construcci6n de 50 mas para 1989

(Smith and Padula 1988:49). A finales de 1988, se arrib6 a

un total de 210 circulos infantiles en Cuba con una capaci-

dad para 129,817 niTos.


La administraci6n reconoce que el cuidado de los nilos es

un problema para las madres trabajadoras aunque no ha en-

contrado una soluci6n adecuada. Ellos mantienen que un es-

tudio experimental fue conducido en Circulos Infantiles

abiertos las 24 horas aunque aparentemente las madres pre-

fieren dejar a sus nifos durmiendo en casa. Indudablemente

esta es una tradici6n muy arraigada en la familiar cubana,












es possible que ahora haya cambiado con el aumento del por

ciento de madres que trabajan. La administraci6n de la fA-

brica trata tambi6n de ubicar a las mujeres con nifos pe-

quefos en turnos fijos, aunque no ha sido capaz de satis-

facer la demand. Un total de 1400 personas o aproximada-

mente i/A de la fuerza laboral trabaja en turns fijos.

(Tabla 18). Sin embargo los hombres ain predominan en tur-

nos fijos, y s6lo la mitad de las 400 mujeres en turnos fi-

jos trabajan en la producci6n. La mayoria del 20% de nues-

tra muestra que rotan turnos son tecnicos y otro personal

especializado.


TABLA No.18

Tipo de turnos de trabajo de todos los hombres y mujeres

trabajadoras en la fabrica de Ariguanabo.


1 9 8 9



Tipos de M u j e r e s H o m b r e s Total
turnos de trabajo N % N % N %

Turno fijo 400 18,9 1000 28,3 1400 24,8

Turno rotativo 1706 81,1 2533 71,7 4239 75,2

Total: 2106 100.00 3533 100.00 5639 100.00
Fuente: Archivo de la fabrica.



Casi la mitad de las obreras en nuestro muestreo se queja del

horario de trabajo de la fabrica el cual incluye no s6lo el

trabajo por turnos sino el trabajar los sabados. Esto ha me-

jorado algo desde que en 1988 se redujeron los turnos a 6 ho-

ras, sin embargo, tambi6n tienen que trabajar bajo una mayor

presi6n para cumplir sus normas, las cuales, durante el perio-

do de studio en 1986, estaban siendo ajustadas a menor can-

tidad de horas. Tambien se quejan de las condiciones de tra-











bajo, que incluye el comedor y la falta de ventilaci6n, asi

como los ruidos, algo comun en las industries textiles. Exis-

te un comedor para todos los trabajadores pero a muchas muje-

res no les gusta la comida que oferta, ni tampoco la instala-

ci6n. El horario de apertura del comedor tampoco satisface las

necesidades de muchos trabajadores que rotan turnos. Muchos

de estos obreros prefieren comer en sus casas antes de mar-

charse para el trabajo, y s61o tienen una merienda durante la

jornada que se les lleva a la fabrica.


El estado provee a la mujer con la ley de maternidad, aunque

esto antes era responsabilidad de las empresas de forma indi-

vidual. Las mujeres trabajadoras reciben licencias de mater-

nidad paga por 18 semanas y puden extenderla hasta un afo sin

retribuci6n.


Las mujeres embarzadas son separadas del trabajo por turno en

su tercer mes de embarazo, y pueden disfrutar de la licencia

de maternidad en el 7mo. Sin embargo una vez que se incorpo-

ran al trabajo tienen tambien que trabajar por turnos, aun-

que como se planted anteriormente, se hacen algunos intentos

por ubicarlas en turnos fijos.



Fluctuaci6n laboral y ausentismo

La fluctuaci6n laboral puede ser un problema en una sociedad

socialist ya que el incentive para trabajar no esttan grande

donde los servicios tales como la salud y la educaci6n son

proveidos ___.__gratuitamente, por lo que los trabajadores

no estAn forzados a buscar empleo asalariado para satisfacer

todas sus necesidades. En Cuba, la fluctuaci6n entire la mujer

en los primeros afos de la Revoluci6n era particularmente

prevalente, ya que la mujer confrontaba la carga adicional

del trabajo domestico y del cuidado de los hijos. Esta es una













de las razones por la que las mujeres trabajadoras fueron pro-

vistas con servicios de apoyo adicionales, asi como de incen-

tivos materials para hacer mas atrayente el empleo asalaria-

do.


A finales de los afos 70, el Estado Cubano centr6 un mayor

6nfasis en incentives materials, especialmente con el nuevo

Sistema de Planificaci6n o Direcci6n o SDPE, parte disefa-

da para maniobrar con los problems de discipline laboral y

baja productividad prev~amtan


Antes, en el sistema de estimulaci6n moral, a los obreros se

les pagaba una tarifa fija diaria y no eran estimulados

materialmente por trabajar mas o mejor. Los obreros deben

cumplir, si sobrecumplen las normas pueden recibir primas aun-

que estas fueron reducidas en muchas areas con la campaia de

rectificaci6n en los afos 80 (Zimbalist 1989:81).


Como la fAbrica esta ahora abierta 6 dias a la semana con

cuatro turnos de trabajo de 6 horas esta produciendo mAs que

antes con 3 turnos de 8 horas trabajando 5 dias.y medio. Adi-

cionalmente fueron empleados 700 nuevos trabajadores. En 1988

Ariguanabo sobrepas6 su meta y el tercer afo consecutive,

produciendo 62 mn de tela tejida. Sin embargo la Adm6n. plan-

tea que a6n necesita mejorar la eficiencia, que ahora estA en

aproximadamente un 70%, especialmente en Tejtduria. Parte del

problema se debe a una alta tasa de fluctuaci6n, que con este

turno de 6 horas, se ha venido reduciendo recientemente de

un 30 a un 25%. La mayoria de los que se van son nuevos inge-

nieros que decide irse antes de los 6 meses de trabajo. Esto

represent una gran inversi6n en calificaci6n para aproxima-










damente 1200 personas anualmente. Para contrarestar este pro-

blema la administraci6n haciendo un mayor 6nfasis en la esta-

bilidad como criterio para el reclutamiento buscando personas

que no s6lo est6n calificados pero que demuestren responsabi-

lidad. Esta administraci6n tratando de gratificar a buenos tra

bajadores especialmente en puestos de alta calificaci6n los

cuales son dificiles de hallar, ubicAndolos en puestos fijos

y proveyEndoles con casas y otros bienes. Escalafones basados

en la antiguedad pueden a lo mejor soslayarse para incentivar

particularmente a los trabajadores de la producci6n. S~niji

bargo c a si~3 / 4 spar-teaside:d3:.t icu os -es ci'a-" ;:

fones son respetad ee-. l fabi'-car La ley estatal cubana

consigna que hombres y mujeres trabajando en el mismo trabajo

reciban el mismo pago.


En Ariguanabo el por ciento de mujeres trabajadoras seleccio-

nadas como obreras destacadas ha incrementado de forma mante-

nida, y en 1986 constitute mas de un 70%. Casi el 70% de los

entrevistados han recibido incentives materials o morales

como estimulo por su buen desempefo en el trabajo, lo cual se

mide por tales casos, la falta de ausentismo, cumpliendo las

metas consecuentemente, haciendo trabajo voluntario, etc. La

mayoria de estos incentives han consistido en diplomas de van-

guardias o regalos tales como efectos electrodom6sticos, dine-

ro, o viajes pagos dentro de Cuba. La vivienda es tambi6n un

incentive y, como se sefal6 anteriormente, se estA utilizando

para estabilizar la fuerza laboral. Sin embargo solo una de

las encuestadas ha recibido vivienda como un incentive a pesar

de la evidence necesidad entire las mujeres casadas y las ma-

dres solteras que viven agregadas con sus padres o suegros.

Tal parece que los hombres en puestos altamente calificados

aun reciben preferencia en la vivienda.







La necesidad para estabilizar la fuerza laboral para reducir los cos-

tos e impulsar la producti&ibdad aparentemente toma prioridad sobre la

satisfaccion de las reivindicaoiones especiales de la mujer, aunque

pudiera argumentarse que la fluotuaoion centre las mujeres trabajadoras

refleja una atenoion inadecuada a sus necesidades. La administration

dice qje la fluotuacion es mas alta centre la juventud, mucha$de los

u:males son mujeres, pero no queda claro que las tasas de fluotuaoion

:;'eienina sean mAs altas que las masoulinas. La admon. planted que al-

;uls jovenes son indisciplinados y que no necesitan trabajar porque

iven en sus casas y pueden defender de sus padres. Sin embargo en nues-

tra muestra se evidenoia una fuerte dedioaci6n haoia el trabajo entire

estas mujeres jovenes aun cuando estan viviendo en sus casas. Ms del

50% de nuestra muestra plantea que prefieren trabajar aunque necesita-

ran o no el dinero.

La mujer frecuentemente tiene mas altos niveles de ausentismo debido a

que tienen que ausentarse por razones familiares, porque su hijo esta

enfermo o neoesita ser kLevado a la clinica. asta recientemente sola-

mente la mujer podia acompalar a un nifo enfermo al hospital, pero por

la presion de la FMC esta regulation ha sido cambiada recientemente .'

para incluir a los hombres. En nuestra muestra, enfermedad (personal y

familiar) a falta de o=rculos infantiles y el trabajo rotativo son oi-

tadas por la mujer como las razones primaries para el audentismo. IA

enfermedad o problems familiares son tambien las razones principles

por las que estos trabajadores han pedido licencias de sus trabajos

en la axsa fabric en el pasado aunque el \ 30% planted que nunca

han pedido licenoia. Aunque pueden ser aplioadas sanoiones morales y

materials, la admon plantea que es muy difocil despedir a nadie de la

fAbrica a pesar de ausencias repetidas.

Razones para trabajar e historic Ocupacional.

Las mujeres txad:8tarxax de clase trabajadora generalmente trabajan

dobido a neoesidades economicas, en contrast a las olases medias don-

de la realization personal puede ser el objetivo primario. En Cuba de

forma parecida mas de la mitad de nuestras enouestadas atua citaron

la necesidad eoonomica oomo la razon principal....










p: ra actual enpleo (Tabla 19). Sin embargo en Cuba el empleo feme-
S:,u o es la base para la sobrevivencia de la familiar, como hemos
. .-:ntr'L.do e-. otros studios de mujeres obreras de las confecciones
SIlep)blica Dominicana e incluso en Puerto Rico, (Safa 1989). La
e.p ain de obtoner dinero se incrementa en los hogares encabezados por
a je res, especialmente cuando ellas son las unicas proveedoras de sa-
l;rio, y explica por que en nuestra muestra cubana un mayor porcenta-
j-., de las mujeres en estos hogares dicen que trabajan por necesidades
e-onomicas que lo que declaran las mujeres casadas o solteras. Sin em-
bargo muchas de nuestras cubanas encuestadas trabajan para mejorar
su nivel de vida a traves de adquirir un mayor numero de bienes de
consume o para ayudar a enfrentar el incremento en el costo de la vi-
da, que tambien se acelero en SDPE. Muchas tambien indicaron que su
razon principal para trabajar es que lo prefieren a permanecer en la
casa, o porque consideran que su trabajo es util a la sociedad (Tabla
19), un valor enfatizado en la sociedad socialist.


T..BLA 19


Razones para trabajar en .a actualidad por Estado Civil en la
muestra de Ariguanabo,.


Razones para trabajar

Estado Util a la Necesidad Prefiere Otras Total
Civil Sociedad Economica trabajar

Cnsada 24,6 41,8 26,9 6,7 100
J' de Pami- 12,2 73,0 9,5 5,4 100
lia.
iltora 52,9 35,3 11,8 100
T tal 42 119 49 12 225*
18,7 52,9 21,8 6,6 100


asado on respuestas multiples por lo que el total excede al n:iuero
de encuestada.








2


La edad y el estado civil tienen un impact en los papeles que dosem-
pefian las mujeres tanto en los puestos de trabajo como en los hogares.
Para la mayoria de las mujeres jovenes este es su primer empleo y
comenzaron a trabajar entire las edades de 17 y 19 afos. Cuando con-
cluyeron la escuela (Tabla 20) muchas de las mujeres mas viejas, sin
embargo, empezaron a trabajar antes de los 17 ahos, y casi todas por
necesidad economic, lo que refleja las pobres condiciones que exis-
tian en el periodo pre-revolucionario. Mas del 20% de estas mujeres
mayores obtuvieron los empleos en la fabrica a traves de la FMC, aun-
que la mayorfa de las mujeres lograron sus empleos a traves de con-
tactos personales. Las mujeres de median edad y las mayores, que te-
nian mas de 20 aios cuando comenzaron a trabajar generalmente no te-
nian empleos provechosos en el perlodo pre-revolucionario.





F3JA UtIA IIOJA EIN M, ILwES ORI l-AL FAG. 28

Mientras que el 85% de las mujeres de nuestro muestreoioanaba cuando

oomenzo a trabajar en la fibrica de 85 a 99 pesos mensuales, el 65%

percibe on estos moments mas de 200 pesos mensuales lo que rffleja
un aumento en los salaries. Este es un salario relativamente alto en
Cuba donde el salario promedio en 1986 era de 188 pesos (Anuario Es-

tadistico de Cuba 1986:198)

Eficientes trabajadorss de la produocion a muadla menudo pueden ganar

mas quo mujeres en puestos administrativos, espeoifioamente puestos de

oficinas que tienen un salario fijo.

TABLA 20
Edad en la cual comenzo a trabajar por edad de la mujer en muestra de
Ariguanabo.


EDAD EN QUE COMENZO A TRABAJAR

Edzd Menos de 17 17 19 20 o mas Total

17 29 9,9 63,9 26,2 100
30 44 24,4 20,0 55,6 100

45 y mas 41,9 12,9 45,2 100
Total N 4~ 55 69 168

% 25,6 33,3 41,1 100


Anteriormente mencionamos la fluctuaoi6n seotorial de las mujeres ou-

banas de trabajos de servioios no oalifioados hacia labores profesio-

nales y de mayor nivel teonico. Este oambio es evident cuando miramos

los primeros trabajos de las mujeres mayors de 30 en nuestra muestwa

LTabla 21l
La mayorld de estas mujeres de median y mas edad trabajaron inicial-

mente en la agriculture, en el trabajo domestico y en otros puestos

de servioio, trabajo que era extremadamente extenuante y mal pagado.
En el ultimo oenso realizadp antes de la revoluci6n (1953), % de todas

las mujeres estaban empleadas en el servicio domestic (Largula y Du-

molin 1986:346)que es aun el empleo mis numeroso' para la mujer en

















muchos de los praises de America Latina. Bespues de la revoluoi6n,

las sir$vientas domesticas fueron capacitadas para puestos de mayor

calificaoion, y en la actualidad no existen como grupo ocupacional.

Tambien se pueden apreciar cambios en la historia ocupaoional de las

padres de las mujeres de nuestro muestreo.En el perLodo prerevoluoio-

nario casi Pel 42% de sus padres eran obreros agrioolas, mientras

que el 25 %rabajadores, cifra que alcanz6 el 46% en aquellos padres

que viven y trabajan despues de la revoluioon. El cambio mas asombroso

sin embargo esta en el nivel de empleo, mientras que en el period

pre-revolucionario habia un 32% de padres empleados temporalmente,

despues de la revolution el 85% de aquellos que a.in vivian o que no

se hablan retirado trabajan a tiempo complete. Los cambios en las mu-

jeres de esta generation no fueron tan dramaticos, con la reduooion

del porciento de amas de oasa de un 62% a un 53%.
rfrr fr r.T,_





5-0


TABLA 21

Primer Empleo que de las encuestadas por edad es la muestra de Ari-
guanabo.


PRIEIR ELMPLEO


Pabrica Otras
2dad Ariguanabo Pabricas Agricult. Servicio Otros IT.

17-29 72,1 8,2 3,3 4,9 11,5 61 100
30-44 33,3 8,9 20,0 22,2 15,5 45 100
45 y mas 19,4 11,3 21,0 27,4 20,9 62 100

Total T 71 16 24 30 27 168 100
42,3 9,5 14,3 17,8 16,1


El 60Z de los maridos de las entrevistadas tambien son obreros de
fabric y de ellos el 58% trabajan en Ariguanabo, fundamentalmente,
tambien como obreros vinculados a la produccion
Los maridos tienen niveles educacionales similares a los de sus es-
posas; aunque mas de ellos sobrepasaron la enseianza secundaria, Lu-
chos de ellos tambion comenzaron a trabajar antes de los 17 aros,
sobre todo como obreros de fabrica o agrlcolas. En muchos casos se
conocieron'trabajando en la fabrica y muchas mujeres tambien tenian
padres, hermanos, hermanas p otros parientes que trabajan actualmente
o que han trabajado en Ariguanabo, reforzando la fuerto sensation de
una comunidad obrera en el area, Cuando 9l i:marido y la mujer trabaj-a
en Arisuanabo muchas veces lo hacen en turnos diferentes para compar-
tir la responsabilidad de cuidar a los niios. Esta political es prorno-
vida por la adaninistracion para promoter que los hombres participen
mas en el cuidado de los ninlos y tambien disminuye la demand pa:c
Circulos Infantiles,


3sta claro de los datos (Tabla 8) que las mujeres realizan importantes
2ontribuciones a las economies de los hogares y no son simplemente
]anadoras de salario suplementario, De hecho en nuestra muestra el
5';' de los maridos gana 200 pesos o mas al mes en comparacion con el
38j de sus esposas (Tabla 22), lo que sugiere que la mayoria de estas
iujorres no ocupan empleos menos calificados que sus maridos, como re-
.:ultado el numrero de casos donde la esposa gana mas que su marido su-
pera a los cases donde el marido gana mas que su esposa,









Esto es aun mas sorpoendente cuando uno toma en ouenta su similitud

" en niveles educaoionales. Sin embargo, esto no es representative

de la fabrica en sentido general, en la que los hombres generalmente

estan mejores representados en trabajos calificados y de dirigentes

que tienen mejores salaries. Adioionalemnte los hombres ganan mas tra-

bajando mas horas y turns doubles, lo cual es mis difLoil para la mujer

con responsabilidades domesticas.

TABLA 22

Nivel salarial de encuenta4 por nivel salarial de marido en muestra

de Ariguanabo.










NIVEL SALARIAL DE ESPOSO



Nivel salarial de menos de 150 199 200 o mas No sa Total
las encuestadas $ 150.00 pesos pesos be.
N N N N N,

Menos de $150.00 1 1 9 2 13 14,6
150 199 peas 5 4 7 1 17 18,3

2c3 3 mas pesos 16 17 26 4 63 67,7

Tctal N 22 22 42 7 93

% 23,7 23,7 45,1 7,5 100


Notar que el numero se refiere al present numero de dasos mas bien

que a poroientos. Inoluye solamente mujeres encuestadas casadas.

Actitud haoia el trabajo y haoia el sindicato.

A psor de lo acotadtor do 1a doblo Joralda, a la mayorin do -
lai ua'ero.L los Cujta ou trabaju po':-,quo .o enouatnran ostablo
a interests, crztue aprocia= r., u.) o1maaiioro do trabaj.o y
ooausid~ajin oL CaUaro, u1til e la ronla,"ud, Ea, Cube,, 0013o p0xxta-
do ua 4IL ua oual'3ita, so cntat?..' ol apoEto d4l trabc-jo i'..
da.viLcua~ 2 bio Joluotivo y oo e)pora quo 2.lc obaN.~ro oc utrir
buyrna oou trubajo extra no rotribuidoe almuizoo dominga&Loo, ci "*-
como ooa bt'.aa formal de txtraba~ o volutCtari 1ntro loa oumbioo
posi.tivyo que so Iha ox-.orjiontado oz lhU i.~raio lo0 oIbra03ro-
cuo iniAua la forWC oi=A doe Ina bi:.tixtdv in oc4r-loB@ El Luw.iou=co
nal-rial y 14 intirodtw&a do nurvac o quW.nL rmuialhs do o.Ui~
im-porvada do la Unib& Sovi6tioa, Las bri lduas intocta.1lou o
ovrszi- on ea ol ootor Jiduvtria l y a13oLla'-~ del pASls con -!
Ol objetivo do olovar la calidtlL y la catidLad do la prdon>--
oLtia u dv6s 40o la fom-ci.a2 l Ui' iiupo s ta,%le do tV-iajida-o
dura quiL.now olaboran ou p4rpio plan do t:abajo, rociboii pr i
uLw y pueda ovovntr mo.ratc ounvtrtirtro an 1)oeponaoablos do suz
!ropiaa fiWn11n=i (Codin= 198711-33-4). IaO bricdo rorrosa i--
ten otro Lor.f't=oj ',o epo o01 oufuorzo rpou' dozooautralianr la
produooiobI y a;;otar los outtuuloo y larticip~oin obroa,
aunquO aa a61bl atbc-o-a un. p iUuoia poroiouto do los obrcrua -
del :pas (aiabyailis.it '.99 9:87) .'"



Casi todas las mujeres piensan trabajar indefinidamente, a diferenoia

de la mayoria de las mujeres en el period pre-revoluoionario que no
trabajan despues que se casaban.

Mi4chas han pansado trabajar hasta el retire (55 aios para la mujer

or Cubajy solo una dra planted dear de trabajar ouando so case. Es-

to indica que ellas han hecho un fuerte compromise de trabajo, que




2-3




refleja las ventajas economics de trabajo y su interiorizaoion de

vna fuerte ttioa de trabajo que es enfatizada por la political esta-

ial.

Las mujeres tambien sienten que el :rabajo retribuido ha elevado su

cionoepto sobre si misma, Mas del 90% de las mujeres entrevistadas

:;ienten que el trabajo ha repercutido positivamente en ellas lo que

las hace sentir mas independientes, experimentadas y capaoes. El tra

bajo tambibn ha contribuido a cambiar la aotitud haoia la familiar.

Las 3/4 parties de nuestro ~amq muestreo esta a favor de la mujer tra

bajadora ain ouando tengan hijos pequeios, lo que refleja un importa

cambio con relaoion al perlodo pre-revolucionario. Casi todos entien

que la education es tan important para varones como para hembras, y

esto se refleja en el alto nivel educational logrado por sus hijos,

especialmente para los hijos,llas esperan que sus hijos estudien y

ocupen mejores puestos. Alrededor del 70% no desea que sus hijos e

hijas trabajen en la fabrica auqque las mujeres mayors tienen una
aotitud ligeramente mas favorable. De los hijos que ya trabajan, el

double tanto hembras como varones han oontinuado trabajando en la fa-

brica, ubxanom aunque los % que se han empleado en ramas teonicas o

cargos de direocion es muy similar (tabla 13)

Bl auoento tol porotonto do mujoros on lan uors;a-zo lboia ;l, -
alto inUlioo on los puestos tooioo3, profoeio-iLulo o OuLLAiz3
trativoa, ou nivel do calario ralattvamonawo alto y ou firto-
0oopcromJ.o do trr.bajr oontradLoo ol planutoaionto do Mra'sri,
(1936t260) do d' t "la nujor on Cuba so utilima oomo una ronoor.
va labonrl. No obstanto pudiox CrLa c ontt roe qu-.el oiznafioatod
y laratmUtmatravi&z. ai~un suboatImando a las muJoroo traZbx-a
dOrcsa dobido a a on froaao on ol trataozuto adcouadodo loo.,
introoso fremninioa. Ya hobos dobatido. ol dfLioit do clroulaa-
tfantil y otr i Mala ionrsw a{ Como los poos loina do -
proiooN i do 14 inujor an la fa o Estos oon los oDroblouan.
oa los quo ol oindioato dobe po~oyeotarao4. 1a muJojro' oatiV n -
bioan rOYprsetadadA 0i onl itudioato quo 9ormc pxrto do la Co4
fodarsaoa& do Trbadjadora do Cuba o C1'o, cExiaton 473 dirican
toz nawn1ir.nlfta do loa oubloo cI 37,4 son mujpxvs (icual a aoll
pVoroioto O f3a tUewia laboral do la ibrica) Ua nadUdlantra
dCao t=tZbi,& divrie e.l e o coniMio del Sindioato. A paoaV?
do oe"t fuert r'oproeontaoL fnwaming., ol oeoretario conoral
dol alddioato on 14 fibrioa ronfiri no vor La nooosidad do -
ua frohto fam=WRlnO OOparado y oousjideorba qlo lan noooaidado3
doila 4 muj pugdo= .or atondtida por ua oindioato interal--
&2100#-- -- -"









Pudiera parecer que el Frente femenino no esta respondiendo adecuada-
mente a las necesidades de las mujeres en Ariguanabo.

Las mujeres se quejan que no se les esouchan on las reuniones sindi-

oales y existe una insatisfaooion considerable oon el sindicato, fun-

damentalmente en las mujeres mayors.
Sin embargo casi el 61% de$ la muestra siente que el sindioato ha me-

jorado la situaoion del trabajo para la mujer espeoificamente en re-

lacion a oambios reoientes referidos a turnos mas cortos, mejores con-
diciones de trabajo y la renovaoion del coroulo infantil. Al pregun-
tarsds qua escojan quien ha 7acho mas por la mujer trabajadora mas

mujeres dieen que el sindicato que la admon o el PCC (Representantes

del PCC asi oomo de la CTC y el frente femenino y la admon oonforman

la jjunta directive de la fabrica) No obstante la mayoria de las mu-
jeres plantean sus problems de trabajo a la admon. en vez de al Sin-
dicato o al PCC, ya que la admon. es la via normal para canalizar

las quejas de los trabajadores en Cuba. Solamente si la admon no aborc
satisfactoriamente eskos problems se dirigirian al sindicato o al Pa3

tido.
Parte del problema pudiera ademas estribar en el powder del Sindicato

Versus Admon.
Ea su ostudio sobrz ol peol. do lo- aindicatoo en los oontro
do trabajo On Cuba, P r (u1q6 ) indi quo dosdo 1970 l1o -
sindicJatoo titeI 4a autaoma paro so rooonooo ommanmonto-
quo oaut oirvyao 1to 0unfaimntun para trxansttir &rdoaw Ia a
oia abajo, v quo omo vohouloa a trLv4 de loo ooualoo loo
o oros puod=u pn toa~ oua quooa 0 y quZorniCiajL So oapora -
que loa oindioatoa juoa i=a papldo do oontr parftida no anta-
enioa oxo ut iapootor do la ndmin.atraDviD, sin oabarco --
FullO roporta quo loa obrrono no quoa o do quo alcunoo vOdd-
niatxrdoroa fr n. al at na Ato n 0sto Sntido. A la faduini
trauoio so lo ha dado podor sobro la diaoiplina laborSl =
ooa la opobaoi&i do una loy =o 1980 quo liiata los doroohb&-
do loo oonajos do trabaojo do plantoar ro*vindicaoionoa Esot-
loy rOcfloj loo problena do dieotplina laboral seoaladoo -
aQtortormX=tos, y tarib&i la nooowidad do ua oonloJ, Lau on -
tr sto oQn ol oatabloo"malito do ua nuov o aistemn do diroo -
oiu y L)2iaO64ay el SDPE a finaloo do loo afioo 70 (Fu -
llor 1986l4< 7).








Este nuevo sistema administrative pudo haber difioultado mas abordar

las necesidades de la mujer. El SDPE incrmento la presi6n sobre las

empresas para reduoir los oostos y evidencian gnxanija gananoias lo

cual pudiera hacer que las empresas sean mas m KtaiHzH reticentes pars

emplear a mujeres trabajadoras que requieren servicios especiales de

apoyo y que tengan tasas mas altas de fluctuaci6n y ausentismo- como

planted Nazzari (1983:262) Sin embargo como hemos visto, el % de mu-

jeres empleadas on Ariguanabo so ha incramentado de forma mantenida,

quizas auxiliada por el hecho que el costo de los servioios tales co-

mo la ley de maternidad fueron transferidos al Estado.

El SDPE ademas elimin6 los servicios estatales do apoyo a la mujer,

como se evidencia por la disminucisn en la construocion dd corculos

infantiles hasta recientmente. La construction de viviendas disminuyo

bajo el SDPE y las microbrigadas voluntaries que ayudaron en la cons-

truccion fueron abolidos, pero han sido reimplantados reoientmente.

1l1 nuevo enfasis en la estabilizacion de la fuerza de trabajo on

jxriguanabo puede ademas debilitar el apoyo a las necesidades de las

iYgSXX~i mujeres trabajadoras de la produooion, Iastasr fundamenbal-

uente si se le da prioridad a puestos altamente calificados on los

que predomina el hombre.

:Endudablemente, la provision do servicios especiales de apoyo ha

echo quo la mujer cubana sea mas cara para emplear que los hombres,

que agudamente contrast con los passes capitalist conPuerto Rico

y Rep. Dominicaba constituye una reserve laboral barata (Safa: 1989)

Pudiera parecoer quo si las mujeres no estan provistas con servicios

de apoyo adecuados para reducir la carga de la double jornada, pierden

su ventaja como una fuente de trabajo barato, aunque en Puerto Rico

tambien algunos de estos servioios son provistos por el Estado. A

pesar de su ventaja deo oosto, sin embargo, la discriminacion sexual

a la quo esta sometida en estos passes capit&listas es muoho poor

quo en Cuba, on terminos de niveles salariales, estabilidad en el

empleo, y aun en posibilidades de promoci6n. Por ejemplo on Brasil

las mujeres oasadas son pocasveces empleadas en las fibrioas o pue-









ceni ser despedidas al estar embarazadas, a fin de evitar el ausentism<

) page de la ley de Maternidad (Humprey 1987 78-75) por lo que mien-
tras que las mujeres trabajadoras pueden estar aqui subvaloradas en

comparaoion al hombre, ellas reciben muoho mas apoyo del Estado que

las mujeres trabajadoras de passes capitalist.

Participacion Politica y Conciencia.

Lcu; orcaissaoiooo do Lutiaa ro:oaa.i. u 1 ol .4oci.L;iL q Sa -
voihroulo fuaid=1atal do C. prouiL&i dO 1`* aatiuipacioi u9.suu
tio ', ou u, Sa=VQJLoulo travsa( dol ca-1 ol0 pueblo ynintio cxl;
oaZr ouJ dooiio0o, CW4 O1oO un ; cc.n'1~.~M;o o0 ol cual o outLU
do socialiat puodo ctilizar crupeo oolocifcicc c. aj yoo -
la rovolUoo) "

L. orttioas hIoca ua iL rovoluoin Cut naa ha ou'tisgulo Ii=-
l0o -0aUoral la fui.aoi&1 i:oViliuador'a, a.t.ueo u1.llov Vl$C) aul'
atc. qco los o103ilicatw o Lon mioo r.ai .:ioorto0 y rW at"ivQe-
on la dcfonoa do loo doroohos do lou tratujLdoro4 q4uo Lucui.;y
la i1ri ov'a dooada do 3la rovoluoizai. Do iO ual Cfoan, Lutj'uwx -
(nod.) onaL o outudio dol PodoroPopua1z' oi1f-ti olC iLpoz'tiuau
Caubi o laoi2a unL cayoI adescentralizaci6n y partioipacion que-se

ha realizado con la instituoionalizacion de la Revolucion cubana

en los afios 70.
-,- Nuootroo dato no oo prootati par; ILco' iLua "valouvi
SoiLtotioa do oato do'oato. AunIuo tr.=turo:oa do .cir 'a: ti -
que un~to La major tarbijoddow pJrAt-icip)? oi 1 oc;uiousio.'Jus^..
do ,...ac y ci eollbo oionton nuo outcO o, n cio :
alo yo) oLoza


^x~i~tci vaQrias oricZn0toli do LaUa a nivo1 do barrio ILo.-
CoitS do oDfonsa do la .ovoloi~ a o CDR), oi l0 o -ont0-e* du
trx'ajo (a COTC o Confodoraoi& do Tl"Tajado0ou do CL.) y -
Lat cuo rEpCosoitan intorooos oupooialo0 coo *la F:2 o Pudoi...
3iLn do Mujoros Cubanfa. Casi tod-r la uujrce ca"truvitcuLed
x'taonaouon a out=a tron orCaaiuiacolnoa aLaltuo .;u 'tioAb..-
Dioc vaUriaU loas uioisr:y tionona ol IL0dico do *uiciou^ia JL 'l-
o alas 3r uniowoo oindicaloo, j lo *cual pudiera ser reflejo de la

importancia creoiente que ellos le atribuyen a su aotividad laboral.

La partioipaoion en las tres organizaoiones es bastante alta tomando
en cuenta las presiones de tiempo y altas responsabilidades que es-

tas mujeres ya confrontan Adicionalmente mas de la mitad de las

mujeres han tenido cargos en una de estas organizaoiones, especial-

mente la FMC y el CDR, pero el # de los que actualmente tienen

cargos es considerablemente menor (Tabla 23) Las mujeres jovenes
tienen muy pobre experiencia en cargos de direoooin: 70,5% de estos

no tienen aotualmente cargos y 57,4 % nunca lo han tenido. Mientras










orga-


que esto pudiera indicar.un menor interest en partioipacion en


nizaoiones de masas centre los mas jovenes, lo mas probable es quo

no hayan adquirido los afos de experienoia requerido.
f -FONG F l La aodoptado st poltlo I)r=- os
cilaraL' uttijouoe jons a ooupar pu4otos YPof sionalo= D
d'-,oooi& on al ovjnianotiJn 3o0 quLo a atido cono rosultado-
Utn aIan.to .o 0Lo ouIdro s do1nwa xinlo3 ;profo.iCaILo2 ncLorcO iL.do
023 a3.oo do CuI 16% Qa 1985 a .34 o% 1S883 L. odld proiodo 'do
0otao3 mdJeros ouadroa -ofouiaonaoo o 31,5 a univol munreLOa .
y ,6 a nvol (TABA 24)

"ABLA 23



Partioipaoi6n femenina actual en organizaoiones de masa on muestra

de Ariguanabo.



Nivel de partioipacion


Partioipa
regularmente


42,8

87,5

41,7


Partioipa
ooasionalm.


56,0

10,01

56,5


No parti-
oipa


1,2

2,4

1,8


TABLA 24


Cuadros profesionales en la FMC por edad


27 y menos 28-35 36-45 46-55 +55 Total


1985

1988


39 15

25 6,7


1

0,3


100

100


]'uente: Ofioina estadistioa de la FMC


CDR

CTC

FMC


Total


100

100

100


Tienen
cargo


11,9

10,7


~ __


_ _~










Al prVOuaZt Iuo oy0uLai oi& ha1Ab7 looh! i.o L o l. :U JO-3 w
txabaojuos la l roiuStL i-orltoariu fuo la Vodorac. C- do :a
^0os Cao130. 3If a Aia0oio do ai qC0uo .tmaja *2 diroo-
t"oanto 0om la LPjor. So an~l o ooao logos flundacontloo -
do la .M lo0 ob.r-0ul, IUna=n.tilQs y ol ol loo, los cn1~los n.t
roa orl4inaloJinto maLotooos do la B"OC y quo ahbora baL= c44-
a otros tbitoris dol G o io2o Loi ofroulos iLfanftilo3 zs3~
v'.L.too 0c=o 01 b anaioo c i or-tarbo brtiuado por lar I
a14 dujer trazbajadcior so.uido por xlI. po3ibilidad do o loo y
o3rvLioloS do kpoyo a1 txacIzo dol *CQr (talooi ooCo lvaaxo-.
yaob, horas oapooltloa do ooc az para lau tfrabazLc.dora, ot c)1
Auquo cwstoa scrv4oioS on InodudablaoLcto importnt o 1=ra lLa-
trawbjadovra, o 01nf3sio on ol onroulo idfantil y oa loU so3c'
violoo do caoyo doan IQa monao do X -L, onon -a o00i4;.ct&.
do Edonioarvialhrinotulcto a 0o._O rLO do c4 noC100


TABLA 25

Logros peroibidos y objetivos deseados de la FMC en muestra de
Ariguanabo.


< logros peroibidos Objetivos d
por encuestadas seados por
encuestadas


Circulo infantil 43,5 64,9
empleo 44,6 24,8

promotion personal 26,8 14,9
Servicios de apoyo al hogar 8,3 25,0

igualdad 30,4 16,7
salud 15,5 1,8

education para hijos 22,0 9,5

logros politicos ideologioos 16,7 10,7
Otros ** 22,6 21,5
total N 390* 335*


Debido a multiples respuestas, el numero de respuestas, ek mayor
que el total de encuestados. Sin embargo los % estan calculados so
la base de 168 encuestados.
** Inoluye legislation, deported y aotividades oulturales y otros.

S.0 roalxi.uto juo ui dapol iLp~ortuato cu ls. ~~~icorporc.oi
nlioial do la uoje(r a? la fuor a lxaboral on los a 70, tnPue0C
al Inranoaitcuroo 0l Un&oro do zauJorou *trCLabCjadoCQa(= C Xaol-
00. hU lijiwtaulo ijayorfioumto lar cuLo do caus.a







Ea 1974 el frente femenino de la CTC se responsabiliz con la mujer

t-abajadora, aunque existent comisiones oonjuntas FMC-CTC para coor-

dinar political sobre la mujer y el trabajo. Este cambio puede haber

contribuido a la actual identificaoi6n de la FMC con muchas necesida-

des domesticas. Sin embargo a nivel national 42% de los m=~kxm miem-

bros de la FMC son mujeres trabajadoras, comparado a un 37% de amas

do casa integrationn eoonomica de la mujer cubana ....* p 53) lo cua:t

sugiere que la mujer trabajadora constitute una,parte important de

la organization.

La FMC ademas desarrolla un trabajo ideologico important do a

incrementar la ooncienoia femenina a traves de charlas, lectures y

otras aotividades. Sin embargo, on nuestra muestra esta tarea ideolo-

gica se le da xpzaxgaimua aparentemente un menor enfasis, aunque el

30% de las mujeres mencionan la igualdad como un logro important de

la organization, mientras que un # sustanoial ademas menciona su tra-

bajo en los logros politico ideoloticos (Tabla 25). De forma similar,

mientras que las mujeres de nuestra muestra daban un gran apoyo al

Codigo de la familiar, han heoho anxramuh muy pooo para implementarlo

olI sus propias vidas. Pudiera parecoer que como en las soc. capitalis-

ts las mujeres de la clase obrera estan fundamentalmente interesados

( r' las necesidades praoticas e inmediatos de la mujer que con sus in-

tireses estrategicos de genero tales como la igualdad de generous.

(cf. Molyneux 1986)
Los mujeres tambien ven la igualdad como uno de los logros importan-

tes de la revolucion conjuntamente con el empleo. Como planteara una

de las mujeres de mas edad: "antes eramos esolava". Todas las mujeres

entrevistadas estuvieron de aouerdo de que la revolucion ha elevado

la condioi'n de la mujer y citaron tambien los logros en la education

y una mayor atencion a los niios. La mayoria de las mujeres de nuestra

muestra son bastante. optimistas en tanto el 85% de estas dicen que

sus vidas han mejorado en comparaoion a la de sus padres mientras que

todas piensan que sus hijos viviran aun mejor que ellos.

Muoho del progress de Cuba se atribuye al PCC, ya que la mayoria de









n iestras encuestadas peroibe que estt ha mostrado preocupaoion por

1 necesidad de la mujer trabajadora. No obstante a esto, el 69%

n conoclaf la plataforma para la mujer aprobada en el III Congreso

O Partido an 1986. M as del 90% de nuestras entrevistadas recono-

cl a Vilma Espin como Presidenta de la FMC, cargo que ooupa desde

la fundaoion de la organization en 1960, aunque solo un 15% la reco-

nooio como recien elegida miembro pleno del Buro Politico. Casi to-

das nuestras entrevistadas ven la television y oyen el radio y la

mayoria tambien lee periodioos y revistas, por lo que deblan estar

mejor informados, pero solo el 11,9% de las mujeres entrevistadas

portenencen al PCC, mientras que otro 9,5% pertenecen a la UJC (para

monores de 30 afos). La membresia de estas organizaoiones political

es solo atraves de propuestas y se basa principalmente en la aotuacion

en el oentro de trabajo. El Partido en 1988 se comprometio a inoremen-

tar la membresia para reflejar la participation femenina laboral y

las mujeres constitulan el 22% de la membresia partidista en 1984-5

(Perez- Stable 1987: 56)

La Organization fundamental encargada de resolver los problems de

la vecindad es el Poder Popular el oual fue oreado en 1976 en un es-

fierzo por descentralizar la toma de decisions y aumentar la parti-

oipacion popular. Es un organoX electoral con asambleas a nivel de

base, provincial y national. Las mujeres tienen por lo general poca

rlpresentacion en estas asambleas (Ibid:55) aunque la misma ha aumen-

t do sustancialmente durante estos afos a todospf Aos niveles.

Slo uno de nuestras entrevistadas ha ocupado cargos en el Poder Popu-

1lr pero casi la mitad de las mujeres plantearon que asisten regular-

mcnte a las reunions. El Poder popular es visto como el recurso fun-

dtimental para solucionar problems de la veoindad tales como proble-

mL.s de vivienda o escasez de agua citados por las mujeres como pro-

blemas fundamentals den Ariaguanabo. Sin embargo el 35% de nuestras

entrevistadas refirio que no se dirigen a nadie con estos problems,




6/





de la comunidad lo oual sugiere que muchas sienten que los mismos no

son tratados adecuadamente,

En su analisis del POder Popular, Lutjens (1987:770) argument que

h> sido efectivo para desoentralizar la identification del problema

y en el incremento de la participation local en la toma de decisions.

Su analisis de partioipaoion comunitaria a traves del Poder Popular

ei las escuelas cubanas muestra que la elaboraoi'n de politicas dsta

c. ntralizada paro ello argument que la partioipacion local no puede

~ r solamente juzgada sobre la base de la oposioion a la politioa

central, ya que en Cuba el concenso entire los niveles odntrales y lo-

o;les sobre objetivos generals es tan alto.

Tfl concenso se logra en part a traves de la amplia discussion de las

nuevas leyes y mecanismos de gobierno como el Poder Popular a nivel

provincial y de base antes de que se aprueben formailmente en los con-

gresos del partido. Indudablemente, nuestras entrevistadas admitieron

uninimemente los logros obtenidos despues de la revoluoion no solo

por la mujer sino por los de tbda la sooiedad. Su apoyo a la revolu-

oion se evidenoia en su partioipaoion en las organizaciones de masa

y el poder popular y en su aprobacion a todo lo q-e el partido oomu-

nista y la Federacion de Mujeres Cubanas. Pero como hemos visto, al-

ginas mujeres tambien sienten que algunos aspectos como el Ciroulo

Infantil, la vivienda y los servioios de apoyo a la majer no han sido

adecuadamente tratados tanto en el centro de trabajo oomo en la ve-

cindad, Indudablemente, la necesidad de tales servicios ha aumentado con

la creciente incorporation de la mujer a la fuerza laboral y a las

actuales limitaciones eoonomicas del pals que no han permitido a la

ofarta satisfacer la demand (Perez Stable 1987:63) En nuestra con-

cLusion resumiremos las implicaviones del aumento de la fuerza labo-

ril femenina para la political estatal dn Cuba.












CCNCLUSIONES


Sin lugar a dudas, la incorporacion de la mujer a la fuerza laboral

ha sido un element olave en la political de desarrollo de Cuba, como

lo es en la mayorfa de los passes socialists. De acuerdo a la teoria

olaiica del "Socialismo cientifico", el empleo femenino retribuldo

no solamente satisfaoe la necesidad de fuerza de trabajo del pals sine

que integra a la mujer al process uevolucionario y eleva su conciencia,

reduciendo su aislamiento en el hogar e imbuyendola de nuevos valores

oolectivos (Kruks, Rapp and Young 1989:9)

Lcs dates en este informed nos brindan alguna evidencia del nivel de

arito de esta political. Numerosos studios sobre la mujer en Cuba

aiuntan quo ha habido un impresionante aumento de la participacion de

mI.jeres on la fuerza-iaboral oubana y un marcado oambio en su distri-

b; cion secturial. Aqul comenzamos a apreoiar la repercuei6n de estos

cimbios a nivel del hogar. Es evident que la mujer esta haciendo gran-

dis aportes a la familiar y esto esta llevando, en algunos casos, a es-

tttblecer relaciones mas igualitarias mas profundas en la pareja. El

etpleo famenino ha aumentado el ingreso de la familiar y en muchos casos

sus hogares estan bien equipados y ouentan oon ahorros sustanciales.

Las mujeres tionen un fuerte compromise de trabajo y ya no piensan de-

jar de trabajar, ni defender del salario de sus esposos cuando se ca-

sun o tienen hijos. Esperan que sus hijos estudien y trabajen en mejores

piestos que ellas y esto se aplioa por igual tanto a hembras como a va-

rones. Todod esto implica un oambio fundamental del papel de la mujer

con el perlodopf prerevolucionario.

Mientras el empleo retribuido le ha dado a la mujer un nuevo sentido

do auto-estimaoion, este no ha alterado sustanoialmente la division

traditional del trabajo en el hogar. A pesar de la existencia del C'-

digo de la Familia y la inoorporaci6n masiva de la mujer a la fuerza

laboral, el papel del hombre on el hogar no ha cambiado much. Las











nicas families que se aoercan al ideal oonceptializado en el Codigo

,,o la familiar son los nuoleos familiares jovenes que son relativomente

_ndependientes de su familiar y donde el esposoj y espeoialmente la

;sposa tiene mejor nivel educational y frecuentamente ocupan puestos

:ecnicos y de direccion. Mientras que los hombres aceptan la idea de

que sus esposas trabajen y que probablemente tambien reciban con agra-

do ese nuevo ingreso, la mayorla de ellos no oomparte las labores do-

tiesticas y el cuidado de los hijos, ni sus esposas pareoen estimular-

Los. En part, esto es el resultado del alto % de hogares de tres ge-

neraciones contemplados en nuestro muestreo lo que enfatiza los pa-

irones tradicionales de autoridad y trabajo domestico.px xtxaxx=xaxMJ

las mujeres agregadas en families numerosas tambien pueden brindar

tna important ayuda a las padres trabajadoras en el cuidado de los

niios y en otras tareas del hogar, pero desalientan a los hombres on

asumir mayor responsabilidad.

Esto deja a la mujer oon una pesada oarga de responsabilidades domes-

licas fundamentalmente si tienen niios pequefos. Esta es la primer

razon que nuestras entrevistadas reiteran constantemente para la apre-

Lante nocesidad de circulos infantiles y de otros servicios de apoyo

: lrn ujer trabajadora. Result interesante el hecho de que estas mu-

ros sc proocupan constantemnte porque el estado les brinda estos

SvicioJ, mas que per la responsabilidad a tomar por sus esposos co-

s. so indica en el Codigo de la Familia,Esto puede derivarse de todos

3 s servicios que el estado ha brindado a la mujer lo que las ha l-e-

vado a reourrir a este para la solucion de sus problems antes que

padirle mas a sus esposos. La mayorla de las mujeres de nuestro mues-

treo parecen identificar la igualdad de genero con la obtencion de

mai mas servicios del estado, de las organizaoiones de masas come la

FA I mas que con una transformation de rol de genero a nivel del hogar.







EiL Cuba las demands de las mujeres se supone sean oanalizadas a tra-

v's de la Federacion de Mujeres Cubanas y otras organizaciones de ma-

sis como el Frente Femenino creado por el.Estado para promoter la

igualdad de la mujer. A diferencia de America Latina donde los movi-

mientos femeninos autonomos de base han aumentado significativamente

en estos alos, en Cuba la mujer luoha dentro y no contra el Estado,

para ejercer presion por sus reivindidaciones. El tema de la mujer

trabjadora ha sido ampliamente debatido on los Congresos de la FMC

y en el de los Partidos Comunistas, indicando que la lucha por la

isualdad de la mujer no esta confinada a la mujer. Vilma Espin president

ta de la FMC ha planteado firmemente on muchas ocasiones sobre temas

tales como la discrimination de la mujer on el empleo o el de compar-

tir las responsabilidades de la casa y del cuidado de los nifios.

Espin (1986:61) ademas ha criticado a la mujer por no tener mis concien-

cia oobre estos temas, sefalando que la mujer y el hombre, a menudo

hablan de que los hombres "ayudan" en las tareas domesticas mientras

qAe deben hablar sobre oomprtir.xa Espin a-ckaTUM: las costumbres

arraigadas no pueden justificar acttaoiones inoorrectas, tales atra-

- s deben ser enfrentados con valentia y hacer prevalecer la raz6n

. -bre semejantes injusticias que atentan contra los principios de la

1 L v Cluoion.

Spuesar de estos esfuerzos, esta claro que la lucha por la igualdad

3 gene-ro no esta completamente ganada en Cuba, debido fundamental-

nante a la continue identification de la mujer con su rol domestic.

Aanque ahora la mujer percibe el satza sx trabajo asalariadp como un$

compromise de per vida que no cesa ni con el matrimonio ni con la

maternidad, ellas continuan identificcandooe com madre primero y en

segundo lugar come trabajadora.

Easta una de las dirigentes femeninas de Ariguanabo argument: Aqul

nosotros mismas las mujeres nos discriminaos un poco, yo te lo digo

a punto de que ya soy didigente y no so que pero en un moment determi-

cado con mis hijos, mira primero mis hijos y primero es mi casa, primer

es esto, ientras que las mujeres continue percibiendo el trabajo asa-

lariado menos important que su rol domestic probablmente seran ma's








dtidas a continuar asumiendo mayor responsabilidad por las areas do-

mastioas lo cual debilita sus posibilidades de adquirir la igualdad

con el hombre en el centro de trabajo.

P3ro part de la razon por la continue identifbacion de la mujer con

si rol domestic surge de pollticas en el centro de trabajo que re-

fuerzan el status secundarios de las mujeres como trabajdores, Mientras

que en Ariguanabo se han hecho esfuerzos para reclutar a la mujer a

traves de la direcci6n de puestos preferentes, programs de califica-

cion, ampleando a mujeres tecnioos, etc, las mujeres que entrevista-

nos so quejan de que no tienen iguales oportunidades para promover y

c~e sus necesidades en cuanto a servicios de apoyo no se tratan ade-

<-idaatinaLe. Indudablemente zsxxmpaIzaixm esto refleja la neceaidad

'tduzir los costs a traves de la implantacion de un nuevo sistema

: irocion y Planificacion de la economia a finales de los afos 70,

-o quo intonsifico el cambio de estimulacion moral a material. Nazzari

(1983) predijo que este oambio traeria un efeoto negative en el empleo

famenino, pero el % de mujeres en la fuerza laboral cubana continue

en ascenso, axizxx'a atraidas por las nuevas oportunidades de empleo

y la disponibilidad de bienea$ de consume asi como un aparente incre-

n.ento en el costo de bienes.

3ndudablemente, las altas tasas de fluctuaci6n y la presi6n para lograr

nayor productividad han hecho que la admon de Ariguanabo le do priori-

dad de primer orden a la estabilizacion de la fuerza laboral. Sin em-

targo, yo argumentaria que prestandole mayor atenoion a las necesida -

des de la mujer pudiera ser una forma adicional de estabilizacion de

la fuerza laboral a la cual no se le ha prestado suficiente atencion.

I'or ejemplo: DAndole mayor preferencia para la vivienda a mujeres con

nijos que actualmente viven agregadas con sus familiares o ubicando zxm

a mas mujeres con hijos pequeoos on turnos fijos, aliviarian muohos

ie sus problems. Las limitaciones ideologioas a la promooion de la

c;ujer deben ser tambien atendida. Las mujeres han sido reclutadas a

:a fuerza laboral relativamente no hace much en la fabrica, que

iene una gran tradition de trabajodores masoulinos. Pienso que esto




or A


he conducido a quo el sindicato y la administration subvaloren a las

t jeres trabajadoras al oompararlas con los hombres. Las mujeres obre-

r s de la production parecdn ser reolutados para trabajos de menos ni-

vcl, y no se les dan oiertos trabajos como el de meoanicos que ofre-

( n los mejores salaries y las mayores posibilidades para promover. La

d_ scriminacion sexual no es intentional, pero surge de percibir a la

m jer trabajadora oomo poseedora de una menor habilidad fisica y meoa-

s. .qu la del hombre. Como en estulios recientes de la Industria$

:til on otros passes latinoamericanos tales como Baasil, Chile o Ni-

o cnagea n l genero es integrado en la estructura jerarquioa reproducdioin

(t.f. Humprey 1987 Glvez and Todaro 1989: Perez, Martfnez and Wid-

mt ir 1989)

LE admwn puede que este dando respuesta a reacciones negatives de hom-

bies trabajadores que estan amenazados por el incremento continue de

l1.s mujeres trabajadoras de Arigianabo. Como Humprey (1987:198) aporta

en su studio de los trabajadores industriales en Sao Pablo donde la

proporcion de mujeres trabajadoras tambien aumento rapidamente en los

70, los hombres trabajdores tratan de defender sus status superior en

la fabrica impidiendo el acceso a las mujeres a puestos de mas presti-

gio y devaluando el trabajo que estos hacen. Mientras que no tenemos

eoidenoia direct que esto esta sucoediendo en Ariguanabo, pudiera sor

ui factor en la protection de la administration de los privilogios

mcscuuinos en terminos de acceso a puestos de mayor nivel y otros in-

c ntivos.

Lcs Estados Socialistas deben star en una mejor position para comba-

tir la discrimination sexual en el trabajo porque ellos no tienen que

airontar las resistencias del sector privado. Ciertamente, no ha habido

a i falta de voluntad political por part del Estado en Cuba para pro-

Sretr la igualdad de la mujer, en el centro de trabajo pero el Estado

e enfronta a demands competitiras. En el Socialismo, exists una ften-

c 6n constant entree la productividad y la eaxidix equidadp, entire un

i arowmento en la production como la industrial y lapxFmaniEn provision

dc los servicios sociales. Se evidencia la misma stencion en relai6on

a la famLlia~a entras que el Estado cubano aplaude la creciente auto-




,Iwi **-


n;mia cconomica de la mujer, est~ alarmado por el incremento de las

t. sas de divorcio y el incremento del poroiento de embarazos an ado-

l, scentes. Por ende, el Estado adopta politicas que enfatizan el pa-

pcl reproductive de la mujer, tales como prohibiendo a la mujer de

c:-ertos is trabajos peligrosos, lo cual a su vez reafirma la divi-

si6n traditional del trabajo. De acuerdo a Benglesdarf (1985) aun el

C0digo de Familia, 8auqeun itaxx disefado para compartir responsabilidad

dontro del hogar, esta tambien dirigido al fortalecimiento de la fami-

lia y para aliviar al Estado de la carga de la Socializacion total. Una

ranzn fundamental para el apoyo socialist para la familiar es la falta

do recursos del Estado para responder a todas las neoesidades de la

reproducci6n social. En el amttam socialism asl como en la Soc. sapi

Capitalista contribucion que hace la familiar a la reproduoci6n social

alivia grandemente el papel del Estado en este sentido.

No obstante, los estados soci&listas se responsabilizan much mas por

la reproduction social que los estados capitalistas y esto so puede

aprociar cuando comparamos la political de Cuba haoia las trabajadoras

con la de Puerto Rico y espeoialmente con la Repiblica Dominicana.

A imismo en estos pauses la participacion de la mujer en la fuerza

1 .bo~al se ha elevado sustancialmente debido al aumento de la indus-

t ializaci6n para la exportacion, pero en contrast a Cuba el trabajo

w l rrujer es por lo general 'e base del sosten familiar (Safa:1989)

1 a vlujer esta haciendo una acertada contribuoion al hogar la que se

t3rna mas important con la elevaoion del cost de vida y las rebajas

en los servicios que ofrece el gobierno como resultado de la actual

crisis econ6mica. En las zonas de procesamiento para la exportacion

en Republica Dominicana no existen sindicatos y los obreros cafecon

do seguridad laboral asl como de atencion medica adecuada. En Puerto

Rico, done las oostureras que estudiamos estaban sindicalizadas, las

condiciones de trabojo eran much major y el Estado como en Cuba,

brinda amplios programs educaoionales y de salud. A pesar do esto,

Jos trabajadores puertoriquefos tienen el axaas t constant temor de









harder sus empleos debido a la amenaza de la fabric de trasladarse a

3Jgaros donde la mano de obra es mts barata, como muchas lo han hecho

f, y ni el sindicato ni el estado tienen poder para tenerlas. Debido

Sla rfut.cza del sector privado en Puerto Rico y en Republ:oa Dominicanm

*o cn el caso de zonas procesadoras para la exportacion agrupa mayor-

inicc a uiultinaoionales norteamericanas, el estado puede hacker menos

.jdavia por los trabajadores que- en Cuba.

1I: estos tres passes, la mujer trabojadora tiene que combatir mas la

3agalidad cultural de la discriminaoion de sexo, pero el estado cu-

tano ha hecho mas para apoyar a la mujer en su lucha que Puerto Rico

y que Republica Dominicana. No obstante Cuba ha obtenido evidentes lo-

gros, todavia quedan importantes obstaculos ideologicos y estructura-

las para lograr la igualdad de la mujer. Los obstaculos ideologicos

son mas dificiles de veneer, ya sea en sociedades capitalistas como

en sociAlistas, pues ellas estan impregnadas en una division sexual

del trabajo culturalmente definido que continue aoentuando el papel

reproductor de la mujer, a pesar de su creciente importancia en la

fuerza laboral. Esto no significa negar la validez de restrichiones

financieras y de otro tipo en la consecucion de la igualdad de la

mAjer em Cuba. ~arqxsm Aunque el reconocimiento ideologico de la mujer

como trabajadora al iga&l que el del hombre result vital para su con-

tLnua interaction al process revolucionario.




University of Florida Home Page
© 2004 - 2010 University of Florida George A. Smathers Libraries.
All rights reserved.

Acceptable Use, Copyright, and Disclaimer Statement
Last updated October 10, 2010 - - mvs