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ULTIMA VERSION DME HEIEN SAFfA
1./ Pgina (Tftulo y autores)
Hay una sintesis biografica de ella actualizado hasta el 89
y los coautores cubanos no se les seBala su nivel o curriculum..
Debe hacer de C/U su sintesis biogrifica.
ABSTRACT.
Este trabajo no puede evaluar el impact del trabajo sobre -
la mujer asalareada cubana, solamente sobre la nuestra de obreras
que ella estudi6.
Dice asl:
Este trabajo evadia el impact del trabajo asalariado en la mujer
cubana en el period postrevolucionario. El incremento en la par-
ticipaci6n laboral femenina en este perlodo ha side sustancial y
ha sido considerado un element clave de la politica.revoluciona
ria de Cuba. El studio se condujo S/ una pequeia muestra de muje
res trabajadoras textiles en 1986 en colaboraci6n con la Federa--
ci6n de iujeres Cubanas y evalu6 cambio a.nivel del hogar del tra
bajo la participation en organizaciones de masas. El studio -
concluye quemientras que han habido logros importantes para la
mujer cubana en todos :los 3 niveles come resultado del trabajo --
asalariado, ain confrAntan obsticulos materials e ideol6gicos --
para la plena igualdad. Estos obstaculos surgeon de la fuente iden
tificaci6n de la mujer con su rolldomestico, el cual se refuerza
por political en el centre laboral y a nivel estatal que no res-
ponden adecuadamente a las necesidades de la majer trabajadorar---
y contindan tratandolas come, trabajadoras secundarias en comparaci6n
al hombre.
OBuscar en cuestionario porque no puede medir que son obreras secun
darias
Estamos en contra de la ultima aseveraci6n, condideramos que el --
trabajo da argument@ que difieren de esta conclusion por ejemplo:
las obreras no piensan volver a la casa per ninguna raz6n, las hay
con ninos deben trabajar, el matrimonio no es raz6n para desincor-
porarse. En entrevistas a profundidad no recordamos alguna --
que haya argumentado este todo lo contrario, en algunas qued6 --
claramente demostrado que esta disyuntiva- siempre preferir quedar-
se con el trabajo. Es muy reduccioniista evaluar esto ante estas
sea y es simplista,superficial al tomar un s,1o ejemplo pa-
ra argumentar tal teoria.
Preguntamos 6Curles polltioas a nivel Estatal refuerzan la identifi-
cacion de la mujer con su rol domestico? Por otra part posibles ejem-
plos tomados en otras etapas no son arguments aotuales (Ej. Circulos
infantiles)
La mujer, la industrialization y la Polltica Estatal en Cuba.
La Revoluoion cubana en 1959 puso fin a la dominaoi6n norteamericana
y ocasiono oambios fundamentals a la estruotura socioeconomica de
la isla, que ban sido ampliamente desoritos en todas parties. (e.g.
Dominguez 1978: Mesa Lago 1981; Brudenius 1984. Esta inoluye la
promocion de la iguaadad de la mujer que se oonvirtio en element
olave de la political revolucionaria.
Incluye oambios en el status de la mujer, que es element olave de
la political revoluoionaria. La political estatal cubana ha instituido
por lo menos oinco cambios basioos en relaoion oon la mujer en el
period post-revolucionario: 1 Aumento en la fuerza de trabajo feme-
nina y de las mujeres en los puestos de direooion; 2- Eleva el nivel
educational de la mujer inoluyendo la eliminaoion del analfabetismo
y un important inoremento en el t~mero de mujeres profesionales y
tecnicas; 3- Bstableoimiento de servioios sooiales para aliviar la
carga del trabajo domestioo para la mujer como circulos infantiles,
oomedores esoolares y obreros, lavanderlas, transport y becasi 4- El
desarrollo de las organizaoiones de masas donde las mujeres partioi-
pan aotivamente como los Comites de Defensa de la Revoluoion (CDR)
el Frente Femenino de la CTC y la Federacion de Mujeres Cubanas (FMC)
especificamente para la mujer y 5- La aprobaoiln del o6digo de Fami-
lia en 1975 que estableoio los derechos y deberes del esposo y la
esposa en lo reference a las responsabilidades con los nifos y las
tareas del hogar.
Este trabajo intentara evaluar el impaoto de estos cambios sobre un
pequeko grupo de mujeres Textileras en Cuba.(Asi lo debe formular en
el Abstract).
Se centrara en la partioipaoion femenina en la fuerza laboral, quo
ha inorementado rapidamente en el perlodo post-revoluoionario del
13% en 1953 al 38,3% en 1987.
Bajo el Socialismo, el trabajo zxtaKzx asalariado es visto como la
o&ave(a la igualdad de la mujor, porque se supone que aumente su oon-
oienoia de clase y reduzoa su aislamiento dentro del hogar y d de-
peddencia del salario masoulino. Sin embargo algunos argumintan que
el trabajo asalariado puede meramente inorementar la carga de la mu-
jer y reforzar su subordinaoion dirigiendola hacia trabajos mal re-
munerados, como unioa alternative.
(P/SEste studio es un intent explorativo para examiner tanto las
oonseouenoias negatives y positives del trabajo industrial asalariado
sobre la mujer oubana on el period post revoluoionario. (LQjPuienasson
1a) c -qw-learubei)
Aunque existen otros studios aoerca de la partioipacion de la mujer
oubana, en la fuerza de trabajo, tanto por autores cubano- conGcgor
extranjeroa, :.:basdos. eng6ranume'dida en los datos dea;los oensos -s este
~ _j L *I -"-.... ...--........-.....-.-. .--- ..- ............. .-- --- .. .. .
1e primnrainten-de ana. W o-da tos primarios-,-Qa cambios oaqli-
tativos ~'en las arj ann.lcomoresulado.d! trabaogmu-.
nerapd e e iper.odo:prvgga 16 u'af ai o.El studio oomenzo en mayo
de 1986 por la Federaoion de Mujeres Cubanas en colaboraobin con la
Dra. Helen Safa de la UniverAidad de Florida, que ha realizado estu-
dios similares sobre las obreras en P.Rioo y Rep. Dominicana. Se es-
pora que las oomparaciones entire los tres pauses pueda indioar el im-
paoto distintivo del empleo industrial en las mujeres de un pals so-
oialista como Cuba y pauses capitalists como P.Rioo y Rep. Dominicana.
La comparaoion as mis valida por el heoho de que los tres passes com-
parten anteoedentes historicos y oulturales similares de aq"ift
el Siglo XX. No obstante, este trabajo se debe al analisis de los
datos de obao
Este studio tambien pretend abordar algunas orlticas de las feminis-
tas sobre la political estatal haoia las mujeres en los estados sooia-
listas en general y particularmente en Cuba (Mblyneux 1981, Benglesfort
1985, Nazzari 1986, Osmond 1985, Smith y Padula 1988)
Los oriticos acusan a los estados sooialistas de un sesgo produooio-
nista, que enfatiza los cambios economicos tales oomo el inoremento
de la participation de la fuerza laboral obviando el papel reproduc-
tivo de la mujer.
(1l Estudios cubanos sobre los oambios entire mujeres en el period
post revoluoionari* se han realizado pvr la-FMC, el Centro de Estu-1
dios Demografioos y el Grupo de Estudios para el Des. de la UH y el
CIPS de la Academia de Cienoias de Cuba.
Cuba al igual que otros estados socialists ha tratado de socializar
el trabajo domestic de la mujer a traves de los oircalos infantiles
y demas servioios de apoyo brindados por el estado, pero son oaros
y nunca satisfacen toda la demand. Como resultado, muchas traba-a-
doras permaneoen oargadas con el "dia dobF.e", espeoialemnnte en una
sociedad menos desarrollada en la que las areas domosticas require n
mws tiempo. El Estado cubano reconoce este problema como el primer
factor en el alto ausentismo y la deseroion de muchas trabajadoras
en los primeros aios de la Revoluoion, y Lo-me4 o na en el Dodigo de
Familia de Cubaes el unioo de las sociedades socialists que promulga
la division de las areas domesticas centre el hombre y la mujer, el
cuidado de los nifos y la responsabilidad finanoiera.
Los oritioos tambin han areaa que los alto indices de partioi-
pacionTen las sociedades sooialistas surgeon de la necesidad asi oomo
del-principio,,esto es, que la mujer es empleada para satisfacer las
necesidades del Estado, por su fuerza laboral en vez de por su pro-
s-
pia liberacion. Indudablemente hubo necesidad de la participation
de la fuerza laboral femenina en los perlodos iniciales de la Rev.
Cubana pero a finales de los 70, esta necesidad aparenta disminuir
y aun hubo tepor de la falta azjEEmak de sufioiente empleo para la
mujer ( ae 1983:260)
Sin embargo el de rujeres oabanas en la fuerza laboral continue
creciendo, impulsada no tanto por el Estado sine por las mujeres en
si misma. Las mujeres estaban motivadas por las polItioas estatales
tales como una mayor disponibilidad de bienes de consume propioiados
a traves del SDPE que es la nueva administration y sistema de plani-
ficaoion introducido a finales de los 70. El inoremento de oportunida-
des laborales y m sa-ztsiwawxx eduoaoionales para la mujeb tambien
jugo una parte ya que desde los 70 perlodo en el cual la mujer empe-
zo hacer cambios sustanciales haoia puestos de mayor nivel teonioo
y en oargos de direction (LorguLa y Dumoulen 1986)
La oreciente tasa de participation laboral femenina tambien saaba el
argument de Heavoare (1983) quo el cambio de incentives morales 4
materials en Cuba en los 70 ssSstss obstaculizaba las oportunida-
dos de empleo para la nujer,hazzari argument que este oambio a re-
quiere que las empresas resulten mas efectivas en los oostos y por
lo tanto pwxhsmqxxmwZ probablemente tiendan a promover y contratar
menos a mujeres que require mas apoyo de servioios alos hombres y
que ademas pueden estar sujetos altas tasas de fluotuacion y deX ausen-
tismo. ELAmay.rad ~c o s8.0 J eestos serve oioa ~deapoyo tales como
oirouloasn~n4n4i.e s F .dmat ernidad -ahora-s on-asumiidos -por-el-
Estador (SIEMPRE LO HA SIDO), pero oomo veremos ointinian habiendo
impedimentos tanto wwiwBrnmuwu ideologioos oomo materials que
obstaculizan la promooion de la mujer en el empleo industrial-en Cuba.
Nuestro analisis del impaoto del Empleo xras asalariado sobre el status
de la mujer on Cuba no se limitara al oentro de trabajo pero ademas
examinara cambios a nivel del hogar, en la participaoion political
fundamentalmente en organizaciones de masas. Nuestra information de-
en todos los 3 niveles, como resultado de la inoorporacion de la mu-
jer a la fuerza laboral, sin embargo la mujer cubana aun confront
fuertes obstaculos para la plena igualdad, lo cual evaluaremos en
este trabajo.
Los obsticulos son tanto ideologicos como estrme-ewScaes o como so-
fialo Vilma Espin (1986) en un articulo sobre la igualdad de la mujer
on Cuba, "objetivos" y "subjetivos". Provienen desde la fuerte iden-
tifioacion de la mujer con su papel reproductive y la carga de sus
areas domesticas. Tambien surgeon de las politioas en el centro de
trabajo y a nivel estatal que no se ditigen plenamente a las neoesi-
dades de la mujer y las siguen viendo como obreras secundarias en
oomparacion con los hombres. --- .
El studio se centra en la industrial textile, debido a su importancia como fuente de
empleo industrial para las mujeres en Cuba, y porque brinda una comparacion mayor qu
e anteriores studios a sobre is mujer trabajadora en las confecciones
txtines doe P. Rico y Rep. Dominican~.j Come nos interessba comparar el erlodo
post y prerevolucion rio, deliberadamente escogimos la f .brica textil mas ,antigu,
de la isle, Ariguanabo que se ;Lnstanro con capital novteamericano en 3 Y
que ya en 1940 empleaba Z mas de 4000 trabajadores, is msyorLa nmmbres. L fabrics
fue nacionalizdda en 1960. Se encuentra situada en la provlncia Habana aproximads
mente a 30 km de la capital.
dio. Por ejemplo en el periddo prerevoluoionario Ariguanabo tenja una
fuerza laboral oasi exalusivamente masculina. La Mtujer no comenz6 a
incorporarse a la fabrica masivamente hasta 1973, pero desde entondes
su % ha inormentado de forma mantenida, por lo que on el moment de
este studio en 1986 ellos representan aproximadamente el 33% de la
fuerza laboral. Un aib mas tarde, despues de lcambio an la hora de
los turns de 8 a 6 por lo cual result en que se emplearon trabja-
dores adicionales, Ariguanabo tenla un total de 5211 trabajadores, de
.os que el 35,6% eran muJeres (tabla I). La mujer esta bien represen-
tada en todas.las categorlas ocupaoionales except en la de cargos de
direocion, tema que reiomamos posteriormente.
y' 0 r
-7 r
TABLA 1.
Cantidad de trabajadores en la fabrica Ariguanabo. Sep/87
Catagoria Ocupaoional Hombres Mujeres Total
Trabajadores Produccion 2985 1610 4595
Trabajadores Administrativos 45 114 159
Tecnicos 103 101 204
Trabajadores de Servicios 60 24 84
iiuente: Archivo de la Fabrica.
Al soleccionar la muestra, se eliminaron los puestos de trabajo
de servicios, administrativos y de direction, con el fin de con
centraraos en los operarios y teonioos integrados directamente-
a la production. Se 'seleccionaron al azar 168 encuestadas de -
una muestra de 1289 obreras estratificadas segun la odad. Todas
las mujeres en la muestra eran trabajadoras de la production -
excepto 14 que eran .tecnicas.
Como nos interesaba obtener una adecuada muestra de mujeres con
experiencia de empleo .en el periodo prerevolucionario, t mamOvs-
In LmayeT-Iues -r -'mujeres mayores de 50 aios, de las que solo
habia 93 en la fabrica en 1986. Un 50% de la muestra de estas-
nmujeres mas un 10% de mujeres de 50 o ilenos nos dio ina muestra
total de 16 Hubo 33 casos de nAcuostadas que no pudieron loca
lizarse.
Las entrevistas fueron eonducidas en las casas de las trabajado
ras por las Colaboradoras Cubanas en este trabajo, que son em -
pleadas profesionales de la FMC, La autora entreno este equipo-
especial de investigation en tecnicas de entrovistas y las ayu-
d6 a ddaptar el cuestionario utilizado con las trabajadoras de-
Confecciones de Puerto Rico a la si.tuacion Cubana despues de un
cuidadoso pretest con trabajadoras de Ariguanabo seleccionadas-
al azar. Por ejemplo, encontramos util obtener informaci6n edu
cacional y do empleo del periodo pro y post-revolucionario, con
miras a obtener una media precisa de los cambios ocurridos en-
este peraodo, Ademas se hicieron preguntas sobre su participa-
ci6n en las diferentes organizdciones de masas que no existen -
on Puerto Rico. El cronograma de la entrevista que duraba casi
.1
dos horas, oubrla su situacion laboral, vida familiar, actitu-
des political y partioipacion en las organizaciones de masas.-
Despues de terminar la investigation la Dra. Safa con la asis-
tencia do las colaboradoras oubanas realizaron encuestas de -
profundidad con una sub-muestra de 18 mujeres para obtener mas
i-aforrmaici6n cualitativa. Este dato no so analiza aqul, aunque
hay referencia a algunas entrevistas, tambien efectuamos varias
largas entrevistas con representantes de la Adm6n y del Sindi-
cato para obtener estadisticos y para debatir los resultados -
del studio y alguna de esta information esta inclulda aqua.,
Al analizar los datos, notamos que la muestra se dividia casi-
igual entire los tres grupos de edades: 17 a 29; 30-44 y is .-
de 45 ( tabla 2 ). Sin embargo como la ultima categoria inclu
ye las mujeres de mas de 50 anos las quo estuVieron sobre re -
presentadas, la muestra no refleja un desglose precise de las-
edades de las mujeres empleadas en Ariguanabo, la mayorla de -
las cuales eran menores de 30 aios. IIubiera sido preferiblo -
mantonerla con la categoria de mas do 50, separarla y no mez -
clarla con las mujeres de 45 o mis, pero es impossible rehacer-
el analisis en este moment. FBrrcualquier Indice, nos inte-
resa menos una muestra representative de las obreras de la fa-
brica que la causa de como sus edades, que representan diferen
tes estados en el ciclo de sus vidas, se correlaciona con las-
diferencias en la composition del hogar, las actitudes hacia -
el trabajo y la participation political.
Tabla 2
Muestra de Mujeres trabajadoras de Ariguanabo estratificadas por
edades.
Edad No. de Muestras Porciento.
17 29 61 36,3
30 44 45 26,8
+ de 45 62* 36,9
total 168* 100,0
SEsta categorla de edad esta sobrerepresentada porque muestrea-
neos 50% de aquellas que ten'an 50 afos o mas.
I* Include trabajadoras de producci6n y 14 Tecnicas.
Composicion del hogar y patrons de autoridad.
Al analizar la composicion del hogar de nuestras encuestadas valor
ramos las estadisticas tanto en terminos de edad como Status maria
tal. Como puede verse en la tabla No. 3 las dos variables estin-
cercanamente correlacionadas exceptuando las de mujeres cabezas -
de familiar, quest tienden a agruparse entire las mas jovenes y las-
mas viejas. La edad nos da una perspective sobre diferencias ge-
neracionales y tiene la ventaja adicional que los Crupos de edades
en la muestra estan distribuidos bastante equitativamente..
Sin embargo el Status marital es important, como vereimos, ayuda-
a determinar como las mujeres utilizan sus ahorros y el speBj-
de su contribuci6n sobre los patrons de autoridad en el hogar.
El area circundante de Ariguanabo ha experimentado un crecimien -
to considerable poblacional en el paraiodo post-revolucionario por
-por- lly,- dobido al desarrollo industrial.
En nuestras muestras de obreras, el 45% naci6O en la zona de -
Ariguanabo, y el resto proviene de otras zonas, algunas tan dis
tantes como oriented. Solo el 20% nacio en una ciudad, mientras
que el resto esta compuesto por los que nacieron en un pueblo -
de provincia o en una zona rural. Mas de la mitad de las
mujeres migrants lle6g al area cuando tenian menos de 20 afos-
algunas traidas por sus padres, mientras que otrqs llegaron -
siendo adultcqs, a menudo para trabajar en Ariguanabo o en otras
fabricas cercanas. En 1965 se inagur6 otra textilera grande a-
pocos kms de Ariguanabo como parte de la estrategia de la revo-
lucion para la sustitucion de importaciones. Todavia la mitad-
de la poblacion de la muestra ha vivido en sus residencias actual
mas de 10 aios, algunos toda su vida. Do esta forma, mientras-
que Ariguanabo esta oerca de La Habana, estamos tratando con -
una poblacion muy stable, no myy urbanizada.
Tabla 3
Status marital por edades en muestra do Ariguanabo.
Edad Casada* Mujeres J' Soltera Total
de familiar -X*
17-29 44,3 36,1 19,7 100
30-44 73,3 22,2 4,4 l00
45 y mis 53,2 43,5 3,2 100
Total M 93 55 16 168
% 55,4 35,1 9,5 100
SIncluye mujeres cagdas legalmente y union consensual.
** Incluye separadas, divorciadas y viudas viviendo o no solas
como jefas de familia.. Los % por encima o por debajo de 100 -
son debido a una aporiimacion.
El crocimiento poblacional en el area circundante de Ariguanabo
on el periodo post-revolucionario, debido en part al desarro -
llo industrial, ha influido en la escasez de la vivienda, lo -
quo es evidence porque el 38o de los hogares de la muestra tie-
nen 5 o mias miemibros. -El 42 tienen vivienda propia, mientras-
f #
que la mayorla esperan adquirir su casa a travps do su trabajo
como vivienda vinculada, pagando mensualidades durante 20 afos-
que se solicitan al precio adquisitivo. Sl6o pueden mantener -
su casa mientras trabajan para la fabric. Todas sus casas es-
tan bien equipadas, el 68% con lavadora y refrigerator, (tabla 4)
casi todas con televidor, radio. Sin embargo, lo enouestadoV-
sefalan que el principal problema es la vivienda, unido a la -
falta de agua ocasionada por la sequla y el crecimiento pobla -
cional en la zona.
En un intent de proporcionar mas vivienda para sus obroros, -
Ariguanabo abrio en 1974 un complejo de viviendas llamado Pueblo
Textil, que en 1985 albergaba 346 families. Aunque Pueblo Tex-
til esta situado cerca de la fabrica y los apartamentos son muy
modernos y estan bien equipados, los residents so sienten ais-
lados porque no estan situados en un pueblo y no tienen tiendas
y otras distracciones, aunque ahora se hacen esfuerzos para so-
lucionar estos problemlas. Por ejemplo, la administration de la
plant ha instalado recientemente una clinic media, asl como,
sorvicios de taxis para urgencias. La mayoria de los obreros -
viven en Bauta, el pueblo mas coroano, mientras que otros vienen
de tan lejos como La IIabana, Ariguanabo tione guaguas propias -
para transporter a sus obreros a diferentes pueblos dondo viven.
Tabla 4
Posci6n de articulos electrodomesticos por status marital en
muestra de Ariguanabo.
Pertenoncia de refrigerator y maquina de lavar.*
Status Lavadora Refrigerador Ninguno Total
marital Refrigerador de los dos
Casada 73,1 15,1 11,8 100
Caboza de Flia 61,0 15,3 23,7 100
ioltera 62,5 0 37,5 100
Total M 114 23 31 168
% 67,8 13,7 18,5 100
SEstas pertenencias fueron seleccionadas como las mIs deficita-
rias, 90% de los hogares tenian un radio y un televisor.
Trabajadoras mas jovenes.
Casi la mitad do la fuerza laboral femenina de Ariguanabo es mie-
nor de 30 afosr Naoida despues de 1956, representan a la nuova-
la
generacion de obreras cubanas criadas en/sociedad post-revolucio
naria. En nuestra muestra rmas de la mitad de esas jovenes obre-
ras conviven con extensas families de 5 o nas personas (Table 5)
Lo anterior refleja el hecho de que a menudo son part do la ca-
sa de los padres o de los suegros, a pesar de que menos del 20)
de estas mujeres son solteras (Tabla 3). La co-residencia tam -
bien se refleja en que la mitad de ellas viven en hogares inte -
grado por tres generaciones (Tabla 6), que a menudo incluye sus-
propios hijos en el caso de mujeres casadas o de mujeres jefas de
4
familiar. MIs de dos quintos de nuestra muestra vivoen en hogares
de tres generaciones,flo que refleja en gran media la several -
esca sez de vivienda en Cuba,
(4) El ternino Mujeres Jefas de IIoar inoluye todas las mu-
jeres separadas, divorciadas y viudas, aun si no son Jefa de -
los hogares en los cuales viven.
(5) En Cuba, soegn el censo de 1981, las families extensas re--
presentaban el 32,5 de. todas las viviendas privadas y tenian -
un promedio de 6 2 personas en coomparaoion con el 3,8 personas
en las families nucleares basicas. Las families numerosas son-
mas predominantes en las zonas urbanas, asociadas al problema -
de la vivienda ( Academia de Ciencias )
Tabla 5
Nuinero de personas en hagares por edad do la mnujer en imuestra -
de Ariguanabo,
3dad
17 29
30- 44
45 y la s
Total iN
Cf
Numero de personas en hogar
1 2 4
14,9 37,7
8,9 68,9
24,2 45,2
22 82
13,1 48,8
To tl-
100
100
100
100
5 +
57,4
22,2
30,56
64.
38,1
Tabla 6
Numero do generaciones on hogar por edad en muostra de Ariguana-
bo.
Nutilero de generaciones on hogares
Edad 1 2 3 Total
17 29 8,2 39,3 52,4* 100
30 44 6,7 64,4 28,9 100
45 y mlus 24,2 37,1 38,7 100
Total N 23 76 69 168
S 13,7 45,2 41,1 100
* Incluye seis hogares con cuatro generaciones.
Las families aUr-Wi-a-s con frecuencia tienen los mayors ingresos
(6)
por que hay muchos asalariados en el hogar. Cinco o ias personas
trabajan en aproximadamente %/ de los hogares de est.as jovones -
lo que muestra tambien su extenso taEaao y el alto l-iimcro de adul
tos (Tabla ) Las mujeres solteras contribuyen tioonos de sus -
salarios al hogar que las casadas, entire las cuales la gran ria-
yoria gastan todo su salario en gastos para el hogar (Tabla 8)
Algunas veces pagan a las madres o padres una cantidad fija y -
guardan el rest para sus propios gastos, o lo ahorran para casa
propia. Lqs jovenes tienen los mnis altos niveles de alhorros, el
72, tienen ahorro de 700 pesos ries, lo que represent m's de tres
mess de salario,
Tabla 7
Nmiero de personas trabajando on hogar por edad do la mujer eo
muestra de Ariguanabo.
Eda d
17-29
30-44
45 y mis
Total N
$
1
13,1
8,9
16,1
22
13,1
.2
27,9
62,2
29,0
63
37,5
3
16,4
11,1
19,4
27
16
4
18,0
13,3
22,6
31
18,5
5 6 mas
24, 6
4, L4
12,9
25
14, 9
Tota
100
100
100
108
100
(6) Desafortunadamente no se recopilo dato del incroso familiar.
Tabla 8
Contribucion de la mujer a gastos del holar por status marital
en !muestra de Ariguanabo.
Porciento del salario de la mujer constribuido a gastos de la ca-
sa.
Status
Marital
Casada
Cabeza de
Hocar
Soltera
Total N
S
Todo
65,6
50,8
25
95
56,5
50% 6
na s
26,9
30,5
25
47
28,0
IMenos del
50 %
7,5
18,6
50
26
15,5
Total
100
100
100
168
100
Cuancdo la irmujer joven continue viviendo con sus padres o suegrod
soil ;uy a menudo 6stos los que touman las decisions en el hogar -
y admuinistran los gastos. Por lo tanto son miembros claramente -
subordinados en el hogar aun si estan casadas y tienn hijos.
Mlas del 40. de estas jovenes siguen consultando los prohlemas per
sonales con st-pa* d res, aunque uiuchas estan casadas o separadas.
En rmns del 50% de los casos, la madre o la suegra cuidani los ni -
iios cuando ellas trabajan, que es una de las ventajas do los ho.a
res con tres ieneraciones. Mas de 2/3 de estas mujeres tienen -
un s6lo nifo pero todavia estan en odad fertil (Tabla 9). En Las
tareas dpnmesticas estan ademas compartidas con sus miadr'es o sue -
'Ier"as.
Tabla 9
NuLij ero de nifos por edad de las uiujeres on la muest-ra de -i~icUana
bo.
Nimero de nilhos.
Edad 1 2 3 1 5 o mas Total
17-2P9 7,6 29,7 2,7 100
30-4-4 30,0 45,0 20,0 2,5 2,5 100
5 y i.s 18,2 23,6 29,1 1 4,5 14,5 100
Total N 47 42 25 9 9 132 *
35,6 31,8 19 6,,8 100
-- xcluyen a las iujeres que no han tenido niios.
A pesar del codigo de,la familiar, es evidence que en las famili-as
de clase obrera, los hombres no comparten las tareas domtisticas -
ni las mujeres ponen much intores en 16 que hagan, auniquo ellas-
sean trabajaloras tambien. En realidad en los hogares de tres oe-
neraciones dondo hay varias mujeres para compartir las labores
del hear. En las families compuestas por treS generaciones -
tambien aumenta la influencia do los ins viejos, que general -
mento miantienen la autoridad en el hogar y mis valores tradi -
cionales. Es asi que las families numerosas tiendon a mantener
uis la division sexual traditional del trabajo t en el hogar-
on comparacion con las families nucleares mis poqueias en las -
que el esposo esta forzado a compartir mis sus rosponsabilidades
Las j6venes tienen niveles educacionales mas altos que las
de mas edad, lo que demuestra los avances de la educaci6n
en el period post-revolucionario. (Tabla 10) Tres cuar-
tos de ellas han asistido a la escuela secundaria (de 7mo.
a 9no. grado) mientras que la mayoria de los restantes han
cursado studios adicionales. Una de las principles razo-
nes de que estas mujeres abandonaran la escuela fue debido
al matrimonio o el embarazo. Aproximadamente 2/3 de ellas
se casaron y tuvieron su primer hijo antes de los veinte
aios de edad, el 28,6% se ha casado mas de una vez. Contra-
rio a los patrons demograficos comunes, el aumento de las
oportunidades ocupacionales y educacionales no han provocado
el incremento de la edad matrimonial ni el embarazo de las
j6venes, que al igual que las mujeres analizadas en la mues
tra, se siguen casando y teniendo hijos a edades tempranas.8
En realidad, se pudiera argumentar que el matrimonio tempra
no y el embarazo son factors primarioe limitantes del pos-
terior advance aunque ninguna de las mujeres incluidas en la
muestra abandon el trabajo permanentemente por esos moti-
vos. Un bajo nimero de ellas estudia porque segin argumen-
tan el horario de trabajo no se lo permit. En las entrevis
tas a profundidad, una joven nos dijo que tuvo que interrum
pir sus studios, e incluso una beca en la Uni6n Sovi6tica,
por un embarazo no planificado.
7. Entre 1977 y 1978, y 1986/87 el por ciento de graduadas de 9no. grado
aument6 de 36 a 48%, mientras que las graduadas de 12Q. subi6 de 3.9%
11.8% (Integraci6n Econ. de la Mujer Cubana a las actividades socio-
econ6micas y political, FMC, pag.35).
8. En Un studio extensive reciente de fertilidad y empleo en tres areas
de Cuba, la media de matrimonio estaba por debajo de 20 para todos los
grupos, exceptuando para la trabajadora en Ciudad de la Habana
(S. Catasus, et al.1988:72).
) C)
TABLA 10
Nivel educational por edad de las mujeres en la muestra de
Ariguanabo.
NIVEL EDUCAC IONAL
Edad Primaria Secundaria 10Q 6 mas Total
lQ al 6Q 7Q a 9Q
17-29 6,6 75,4 18,0 100
30-44 35,6 48,9 15,6 100
45 y mas 74,2 19,4 6,5 100
Total N 66 80 22 168
% 39,3 47,6 13,1 100
MUJERES CASADAS DE MEDIAN EDAD
Se encontraron pquefas families entire las mujeres de median
edad de 30 a 44 anos, de las cuales el 69% estA compuesta
por 2 6 4 personas (Tabla 5). Cerca de 3 6 4 de esas mujere-
res estAn casadas (Tabla 3) y viven mayormente en families
nucleares de dos generaciones con sus esposos e hijos
(Tabla 6). Pocas mujeres de median edad tienen mas de tres
hijos (Tabla 7), lo que refleja la extrema deeagwafglr An de la
fertilidad en Cuba en el period post-revolucionario. Desde
1975 hasta 1986, el grueso de la tasa de reproducci6n (hijos
nacidos por mujer) decreci6 de 1,3 a 0.83, una cifra extre-
madamente baja para America Latina y comparable con la de
muchos avanzados paises industrializados. Sin embargo la ta-
sa de declinaci6n ha estado disminuyendo en el grupo de j6-
venes, reflejando la relativamente alta tasa de ambarazos en
la adolescencia (Integraci6n econ6mica de la mujer, p.16).
Cerca de la mitad de estas mujeres de median edad han obte-
nido educaci6n secundaria (Tabla 10), la cual en muchos ca-
sos fue completada despu6s de la Revoluci6n, ya que muchas
dejaron la escuela desde temprano, en el period post-revo-
lucionario.
La principal raz6n para abandonar la escuela la primera vez
fue el matrimonio o el embarazo, como las mujeres j6venes,
pero en igual numero citaron las necesidades econ6micas, lo
que refleja las pobres condiciones econ6micas en el period
pre-revolucionario. Generalmente muchas no estan estudiando
porque el trabajo en la fAbrica no lo permit
debido a los turnos rotativos, lo que
impide las actividades programadas. Parece que el deseo de
estudiar tambi6n disminuye con la edad y la carga del hogar
y las responsabilidades en el trabajo.
El empleo remunerado parece tener na- ineidencia en los pa-
trones de autoridad, ya que mis de la mitad de esas mujeres
casadas afirman que han torado las decisions junto con sus
esposos, por otra parte pocas dicen que el marido ha decidi-
do solo. Constituye un cambio real de los patrons patriar-
cales tradicionales comunes a los hogares de la clase obre-
ra cubana, y probablemente refleja la importancia de que la
mujer trabaje y contribuya con el hogar. MAs de la mitad de
las mujeres casadas tambidn administran los gastos conjunta-
S "- r lj2A Gt( s c0 sfs
mente, y ambos contribuyen cen el hogar. La gran mayoria
contribute con todo su salario a la familiar (Tabla 6) como
hacen cerca de igual nimero de sus maridos. En m&s de la
mitad de los hogares una o mas personas ademAs del esposo y
la mujer, estAn trabajando, estos son usualmente hijos ma-
yores ar otrrs pni es. Estos matrimonios tienen los mejo-
res equipamientos domesticos (Tabl. 4) y cerca de la mitad
tienen sat%-aris por mas de 700 pesos.
Casi ninguno de los esposos le ha pedido a sus esposas que
dejen de trabajar, lo cual represent otro cambio radical
desde el period pre-revolucionario. Las mujeres casadas
tambien tienden a discutir los problems con sus maridos,
aunque en buen n6mero tambi6n consultant con sus madres o -
amistades. Muchas de las mujeres casadas discuten con sus
esposos, pero pocas han considerado el divorcio.
A pesar del hecho de compartir la autoridad, la esposa si-
gue realizando la mayor parte del trabajo dom6stico, con
ayuda de la madre o la suegra en caso de que vivan juntas.
En las 6nicas tareas domesticas que participa el hombre ac-
tivamente es el pago de Ieese ontas, la compra, y botar la
basura. En resume, la division sexual del trabajo ha segui-
do muy traditional a pesar de los cambios aparentes en los
patrons de autoridad. Los inicos hogares en los que los es-
posos parecen participar mas en el trabajo dom6stico son los
j6venes, las parejas con mas instrucci6n que viven solos y
no cuentan con un pariente que los ayude.
TABLA No.11
Quienes toman las decisions en la casa segin status mari-
tal en la muestra de Ariguanabo.
QUIEN TOMA LAS DECISIONS
Status Entrevis- Maridos Ambos Otros Total
Marital tados
casades 12,9 17,2 57,2 17,2 100
cabezas de
familiar 49,2 1,7 49,2 100
solteras 18,8 6,2 75.0 100
Total N 44 16 51 57 168
% 26,2 9,5 30,4 33,9 100
* sualmente se refiere a parientes o suegros.
MUJERES TRABAJADORAS MAYORES
Las mujeres de mayor edad 45y mas eran adults al moment de
la revoluci6n y han visto plenamente los cambios que produ-
jo la revoluci6n, lo cual es mas evidence en los cambios
ocupacionales que se discutirAn en la pr6xima secci6n y en
los mejores niveles educacionales. Antes de la revoluci6n
mas del 50% de las mujeres de la muestra no habian termina-
do la primaria (6to. grado) y el 6,5% eran analfabetas, lo
que es mas bajo que la poblaci6n femenina total en Cuba se-
gun el censo 1953. Despubs de la revoluci6n, se elimin6 el
analfabetismo, y cerca de 3/4 han concluido los studios
primaries, por otra parte, un quinto por ciento han asisti-
do a la secundaria. Un 50% han informado que tuvieron que
dejar la escuela cuando eran nifns por problems econ6micos.
Al igual que las mujeres de median edad, el 60% continue
sus studios despues de la revoluci6n, pero muchas no estu-
dian porque piensan que son muy viejas o no estan bien, etc.
Las mujeres mas viejas tienen los mas altos por cientos de
jefes de hogar aunque el 53% son casadas (Tabla 3). A menu-
do siguen viviendo con sus hijos y nietos en tres generacio-
nes (Tabla 6).
Esto ~exP a porque mas del 30% de esos hogares de mujeres
mayores tienen 5 6 mas miembros (Tabla 5) y por qu6 el 35%
de esos hogares tienen 4 6 mAs personas trabajando en la ca-
sa (Tabla 7). Por otro lado, cerca de 1/4 de las mujeres en
este grupo de mujeres mayores, vive sola, reduciendo el pro-
medio de trabajadores por hogares. No obstante los nimeros
mas altos de nifos se encuentran en este grupo de mayor edad
(Tabla 9). Muchos de estos ya son grandes y se han mudado y
tienen vida propia.
Si estan casadas, las mujeres mayores tienden a compartir
decisions y la administraci6n de los gastos del hogar con
sus maridos. Los esposos a esta edad tienden a contribuir
; Cr; rioa42,4% la mitad y mis. En comparaci6n, el 66% de las esposas
en esta generaci6n mayor aportan todos sus salaries al ho-
gar. Ellas algunas veces discuten sus problems con los ma-
ridos, pero en mayor media con sus hijos (ya crecidos) u
otros amigos o vecinos.
MUJERES JEFAS DE HOGAR
Los hogares encabezados por mujeres necesitan de una aten-
ci6n por separado ya que constituyen el 35% de la muestra e
ilustra el problema de la inestabilidad conyugal que actual-
mente es neta en Cuba La mayor parte estan separadas o di-
vorciadas, alguna viuda5, particularmente en el grupo de
las mayores.
Los hogares encabezados por mujeres en nuestra muestra est&n
divididos en el grupo de las mayores (45.8%) que generalmen-
te son las cabezas de familiar, y el grupo de las mas j6ve-
nes, menos de 30 (37,3%) que generalmente viven con y subor-
dinados a sus padres. Muy pocas de las mas j6venes, se en-
cuentran solas al frente de los hogares. La toma de desici6n
en los hogares cuyos jefes sean mujeres mas viejas que son
jefa de sus propios hogares toman las mayores desiciones,
mientras que las mas j6venes que viven con sus padres o sue-
gros se las dejan a ellos. Tres families generacionales cons
tituyen el 55,9% de los hogares encabezados por mujeres y
se encuentran tanto mujeres mas j6venes viviendo con sus pa-
dres como mayores viviendo con hijos o nietos. Una de nues-
tras encuestadas fue una abuela divorciada que vivia con
9. Las cifras de divorcios crecen rapidamente en el period post-revo-
lucionario y alcanzan un alto por ciento de 3.2 en 1986. En part
esto refleja la gran autonomia econ6mica que la revoluci6n ha brin-
dado a la mujer. Como resultado, el porcentaje de hogares encabeza-
dos por.mujeres en Cuba ha crecido de un 9,6% en 1953 a un 19,7%
en 1981. (Integraci6n de la mujer cubana... p. 20-21). El predomi-
nio de las mujeres jefas de hogares entire las mujeres mns viejas
generalmente puede apreciarse porcentaje mayor en esta nuestra
(Academia de Ciencias, p.17).
sus cinco hijos y nietos en un hogar donde habitaban un to-
tal de veintiseis personas. Por encima del 40% de los hoga-
res encabezados por mujeres estan integrados por cinco 6 mas
miembros.
A pesar de su alta membresia los hogares encabezados por mu-
jeres tienen menos ingresos econ6micos, con un 62% donde s6-
lo trabajan una o dos de las personas del nucleo familiar.
Ellas ademas tienen tasas de dependencia mas altas que las
^ wler<5 JeA Suf dljitc ; ti TienenR 'S PO ^^jo
muf casadas, ya que el 82% de lasfde 18 afos en sus hogares,
o sea cifra sustancialmente mas alta que la del 51% entire
las mujeres casadas. Entre las mujeres cabezas de familiar
h 'to S
de mas edad muchos de estos pudieran ser wlees.
Sin embargo 61% de los hogares estan equipados con lavado-
ras y refrigeradores (Tabla 4) y 2/3 de estos tienen ahorros
de 700%. La mitad de estos hogares son ademAs propietarios
de sus casas, comparada al 40,7% de mujeres casadas.
A pesar de su bajo poder adquisitivo un por ciento mas pe-
quefo de mujeres que son jefas de familiar aportan todo su
salario a la casa, que las casadas (Tabla 8). Estas son ge-
neralmente mujeres mas j6venes que viven con sus padres, a
los cuales le dan un aporte mensual para comida y otros gas-
tos del hogar, mientras que ellos sufragan sus propios gas-
tos y los de sus hijos. Muchas de estas mujeres reciben una
pension como viudas, mientras que las divorciadas o en ca-
lidad de mujeres separadas deben recibir penJi6n alimenti-
cia de los padres de los nifios, sin embargo muchas madres
solteras no reciben pension y prefieren mantener ellas a
sus hijos porque esto limita la autoridad que los padres
tienen sobre sus hijos. Las mujeres jefas de hogares en Cu-
ba no reciben pagos de bienestar social especiales del Es-
tado como en Estados Unidos o Puerto Rico, aunque a estas
se les da preferencia para ser empleadas y disfrutan de
otros subsidies en la educaci6n, salud que provee el Esta-
do. Se pudiera argumentar dAd; aikaAtt:aRciQ,
quel_e Ejitd5 -.Cuban p-,de s ea.'. eiv:It -37-_-6mjqv^e.h:L-ja__ i ds
hogares..senj b d6:jpor7,muj eres.:.
Una de las principles razones que influye en la formaci6n
de hogares encabezados por mujeres es el embarazo temprano.
Mientras la edad al casarse no difiere much, el 57,4% de
los hogares encabezados por mujeres tienen su primer hijo
por debajo de los 20 comparado con el 42,1 de las mujeres c
casadas (Tabla 2). Estas mujeres generalmente son muy j6ve-
nes para la responsabilidad de la maternidad y muchas veces
dejan esta responsabilidad primaria a sus madres, con quien
ain viven.
Las tareas dom6sticas se dividen entire ellas, sus madres y
alguna otra mujer de los parientes en la casa. En efecto,
estas mujeres continian viviendo como ninas en la casa de
sus padres, aunque tengan sus propios hijos. Los padres con-
tin6an tomando las decisions en el hogar y muchas de estas
mujeres j6venes acuden a sus madres para ver sus problems
personales. Las mujeres mayores jefas de hogares, sin embar-
go tienen que asumir muchas de las responsabilidades econ6-
micas y de toma de desiciones por si sola, aunque puede
serque acudan a vecinos y amigos para consejos.
En resume, es evidence que la edad y el estado civil tie-
nen un marcado efecto en el hogar, incluyendo la cantidad
de miembros de la familiar, cantidad de personas que traba-
jan, nimero de nifos, asi como las decisions del hogar y
tareas domesticas.
Pudiera parecer que en la media que la mujer trabaja estAn
asumiendo m&s autoridad en el hogar, como se evidencia por
el numero de mujeres casadas que comparten desiciones y gas-
tos domesticos con sus maridos. Por otro lado, la edad al
casarse y particularmente la edad en que la mujer ha tenido
su primer hijo se ha mantenido muy j6vener, y contribute a
la relativamente alta tasa de inestabilidad marital. El 30%
de todas las mujeres se han casado mas de una vez, mientras
el nivel es del 39% en los hogares encabezados por mujeres.
TABLA NO.12
Edad de la mujer al parir el primer hijo segin status mari-
tal en la muestra de Ariguanabo.
EDAD DE LA MUJER AL TENER EL PRIMER HIJO
Status Menos de Mas de Total
marital 20 20-25 25
casada 42,1 42,1 15,8 100
mujeres jefas
de hogar. 57,4 27,8 14,8 100
soltera 100 100
Total N 65 47 20 132*
% 49,2 35,6 15,2 100
* Excluye a aquellas mujeres que no han tenido hijos.
La inestabilidad conyugal tambien ayuda a explicar el por
ciento tan alto de las tres generaciones en los hogares,
pues muchas j6venes y madres no casadas se mantienen con
sus padres Sin embargo muchas de las parejas casadas j6-
venes estAn forzadas a compartir el hogar debido a la esca-
sez de vivienda. Las tres generaciones de familiar general-
mente incrementan el nimero de trabajadores en el nucleo
familiar, adicionando el aumento de los ingresos, y la ayu-
da a la realizaci6n de las tareas domesticas. No obstante
tambi6n tienden a mantener los patrons tradicionales en
los cuales la mujer es la responsible de la mayor parte del
trabajo domestico.
Tambi6n contribute a la inestabilidad conyugal debido a la
presi6n de vivir tan ligadas a sus padres.
El efecto m&s notable de la revoluci6n es el dramAtico au-
mento en los niveles de educaci6n entire las mujeres mas j6-
venes y sus hijos. Esto tambi6n se evidencia comparando el
nivel educational de las encuestadas con el de sus hijos.
Entre aquellos niflos que no han completado sus studios,
mas de la mitad de los hijos y mas de las 2/5 parties de los
hijos han cursado studios superiores a los de secundaria
basica, incluyendo algunas que han ido a la Universidad.
10. El studio de la Academia de Ciencias (p.21) expone que las families
incompletas "tienen gran tendencia a vivir con families numerosas.
Mientras las families inconpletas pueden incluir hogares encabeza-
dos por hombres solos (sin esposa) esto no es comin. Los hogares
encabezados por mujeres que viven con sus padres u otros parientes
pueden estar incluidos en el censo no como encabezados por nujeres,
pues la definici6n segin el censo dependerd de la conposici6n total
del hogar. Por tanto el por ciento total de hogares encabezados
por mujeres puede estar disminuido. (Estas dos ultimas oraciones
estAn en la version anterior y deben dejarse).
Esto ha resultado en mayores logros ocupacionales, con un
numero de hijos incursionando en los campos de direcci6n y
especificamente tecnicos (Tabla 13). Evaluaremos los cambios
en el status ocupacional entire las mujeres trabajadoras de
nuestra muestra en la pr6xima secci6n.
TABLA No.13
Categories ocupacionales de hijos e hijas* en la muestra de
Ariguanabo.
Categoria hijos hijas
Ocupacional
Dirigentes 3,6 2,5
Administrativos 3,6 12,7
Tecnicos 20,0 22,8
Obreros 40,0 20,3
Servicios 10,8 12,7
Amas de Casa 18,9
Otros 22.0 10,1
Total N 55 79
% 100 100
* Representa s61o a los hijos e hijas que han completado su
ensenanza.
HISTORIC OCUPACIONAL Y MOVILIDAD
Las mujeres trabajadoras en paises capitalistas son comun-
mente consideradas como fuerza de trabajo secundaria y a
sus necesidades no se les da la misma prioridad que a los
hombres, los que todavia son vistos como el principal .sos-
ten del hogar. Como resultado, las mujeres trabajadoras
industriales son utilizadas fundamentalmente como una reser-
va laboral barata y mantenida sin alternatives en trabajar
no calificadas con altas tasas de fluctuaci6n y un salario
bajo (e.g. Humphrey 1987). Veremos como esta situaci6n se
compare con la de Ariguanabo.
Posibilidades de promoci6n:
En sentido general en Cuba la mujer ha obtenido avances
ocupacionales significativos en el period post-revolucio-
nario, como puede evidenciarse en el marcado viraje de ocu-
paciones de servicios no calificados hacia trabajos profe-
sionales y de un mayor nivel t6cnico. En 1986 las mujeres
eran mayormente representadas en sectors tales como educa-
ci6n, salud pfblica, finanzas y seguros, considerados una
aristocracia laboral debido a su alto nivel de calificaci6n
y de pago. Las mujeres no trabajaban masivamente en la fa-
brica hasta 1973 cuando 800 mujeres fueron empleadas. Este
fue ademAs el period en que la mujer comenz6 a entrar en
la fuerza.laboral en grandes cantidades en Cuba en sentido
general. Desde entonces el numero y por ciento de mujeres
trabajadoras en Ariguanabo ha incrementado de forma mante-
nida, desde 31,5% en 1980 a 37,3% en enero de 1989.
TABLA No.15
Perfiles ocupacionales en Cuba por genero y categoria ocupa-
cional, 1986.
.Categoria % por g6nero % en Sectores
Ocupacional Ocupacionales
Mujer Hombre Mujer Hombre
Obreras 25,4 65,9 19,1 80,9
T6cnicas 30,0 14,2 56,4 43,6
Administrativos 17,0 2,2 82,9 17,1
Servicios 22,2 8,3 62,1 27,9
Dirigentes 5,4 9,4 26,2 73,8
Total 100 100 38 62
frente: Integraci6n de la mujer cubana a las actividades
sociopoliticas FMC pag.24.
Este aumento de la mano de obra femenina en las industries
textiles cubanas represent el reverse de la mayoria de los
patrons de empleo que se aplican en esta industrial en Ame-
rica Latina donde el por ciento de mujeres ha descendido co-
mo resultado de los avances tecnol6gicos.
Ariguanabo tambien ha sido modernizada considerablemente en
el period post-revolucionario desde el punto de vista de
instalaci6n y de maquinarias, aunque esto no ha llevado al
despido de las mujeres. En realidad, la administraci6n se
queja del cambio de personal debido, en parte, a las otras
posibilidades adicionales de empleo que ofrece el area ta-
les como el rest de las industries textiles, una vaqueria
y otros trabajos agricolas. La fluctuaci6n es ademas atri-
buida a los ascendentes niveles educacionales, que prepare
35
a los j6venes para puestos de mayor nivel. Es possible que
la existencia de mayores posibilidades de empleo para los
hombres en la regi6n haya permitido a Ariguanabo emplear m&s
mujeres.
Muchos hombres de edad avanzada que trabajaron en el perio-
do pre-revolucionario tambien se retiraron en la d6cada del
70.
El creciente numero de mujeres trabajadoras tambien repre-
senta una estrategia consciente por parte del gobierno cu-
bano para estimular el empleo femenino.
4En 1980 el Estado adopt un cierto tipo de political de ac-
ci6n afirmativa (Resoluci6n 511 del CETSS) a trav6s de la
cual en cada centro de trabajo algunos puestos serian decla-
rados puestos preferentes para la mujer La decision en re-
laci6n al numero y tipo de trabajos para la mujr es tomada
por la administraci6n y los dirigentes sindicales en cada
centro de trabajo en consult con la FMC y supuestamente de-
be ser aprobada en una Asamblea de Trabajadores.
De acuerdo a estadisticas dadas por la Administraci6n, en
el moment de nuestro studio casi la mitad de los trabajos
en Ariguanabo habian sido declarados puestos preferentes pa-
ra la mujer, pero cerca de 35% de 6stos estaban realmente
ocupados por hombres. Generalmente estos consistent en traba-
jos masV^hRmae como controls de la calidad, encotador y dt-
vanadora, etc.
El nimero de mujeres en puestos t6cnicos, administrativos y
de servicios generalmente se ajustaron a las metas designa-
das, pero habian menos mujeres en'ciertos trabajos de la
producci6n y especificamente en labores de direcci6n. En
1987 s6lo 7 de 169 dirigentes en Ariguanabo eran mujeres
(Tabla 1), aq4dq gu j~i'Ideestbs pu1st nhabi sid
declarados~;preferetfp-sZ para la mujer
Una raz6n por la falta de promoci6n de la mujer hacia pues-
tos superiores en Ariguanabo es la forma en que las traba-
jadoras de producci6n son insertadas en el process laboral.
La mayor cantidad de puestos para la mujer como trabajado-
res de la producci6n son como: encayilladora, enonoratlM
y tejedoras al extreme que existen comparativamente pocos
hombres en ninguno de los dos puestos anteriores lo cual
puede resultar en una possible nueva forma de segregaci6n
ocupacional. No hay mujeres trabajando como mecanicas los
que tienen las mejores oportunidades para promover porque
tienen una mayor vision de todas las fases del process de
producci6n. Ademis estos ganan mas y hasa se convier-
ten en Jefes de Secciones o ttrnos o de una nueva brigada
integral, mientras que no .hay mujeres jefas de tfrno o sec-
ciones, 13 de los 94 jefes de brigada son mujeres, pero es-
tas no son consideradas posiciones de direcci6n.
Aunque las propias mujeres han mostrado muy poco interns en
convertirse en mecAnicas, la administraci6n tampoco ha he-
cho much esfuerzo por calificarlas como tal.
Resulta evidence que la administraci6n se rige a6n por prin-
cipios sexistas tradicionales que subestiman la habilidad
fisica de la mujer y la magnifica por su apariencia
(Ej: manos gragientas). Como sefialara el director de la plan-
ta: "Las manos de una mujer no son iguales que las de un
hombre, para cortar cafa, para la mecAnica, para andar con
el martillo, muchas cosas las pueden hacer y las estan ha-
44
ciendo las mujeres.
Mientras que las mujeres realizan otros trabajos sucios en
Ariguanabo, tales como la limpieza y el engrase de las mA-
quinas. Por la ley estatal (Resoluci6n 512) las mujeres es-
tan ademis eliminadas para ciertos trabajos que el Ministe-
rio del Trabajo mantiene como dafinos para la salud, parti-
cularmente a las funciones reproductivas de la mujer.
Esta political ha sido fuertemente debatida por la Federa-
ci6n de Mujeres Cubanas y el numero de tales puestos de tra-
bajo prohibidos para la mujer ha sido sensiblemente reduci-
11
do. (Perez-Stable 1987:61).
Los puestos prohibidos incluyen aquellos que requieren un
trabajo manual fuerte y otros dafos para la salud.
11. La Resoluci6n 40 redujo el n6mero de puestos cerrados para la
mujer pero mantuvo el principio de la pred e6n. La preocupaci6n
estaba mayormente con la fertilidad de la mujer y por lo tanto ac-
tualmentelel C6digo del Trabajo en- la prgdueion es solamente rela-
tiva a la mujer embarazada o en edad fertil. \po;Clo
Una political que esta bajo consideraci6n es la ubicaci6n de
tecnicos calificados o universitarios en estos puestos de
direcci6n.
En Ariguanabo en 1987 las mujeres integraban mas de la mi-
tad de los tecnicos de la fabrica, y cerca de 1/3 de los in-
genieros, los que han recibido todos grades cientificos
avanzados, a menudo en la URSS o en otros paises de Europa
del Este. Pero esto ain no le daria a la mujer, en posiciones
de menor nivel una oportunidad para promover.
La raz6n fundamental del por qu6 las mujeres de nuestro
muestreo no eran promovidas, era que la administraci6n pre-
fiere hombres, mientras que algunas mujeres j6venes y de
median edad plantean que la mujer no es valorada. Esto in-
dica que algunas mujeres estAn conscientes de la discrimina-
ci6n de g6nero en la fAbrica, aunque algunas tambi6n argu-
mentan que sus deberes domEsticos no les permiten calificar-
se ni dedicar tiempo al trabajo en altos puestos. Aqui ve-
mos los efectos negatives de la pesada carga domEstica que
estas mujeres tienen que soportar. Las mas j6venes son por
lo general mas optimistas con respect a la promoci6n en la
fAbrica (Tabla 16), ya que tienen un mayor nivel educational
y tienen nuevas responsabilidades dom6sticas. Muchas de las
mujeres mAs viejas sienten que no estan calificadas para
puestos de superaci6n o simplemente estan interesadas.
TABLA No.16
Posibilidades de promoci6n en el trabajo percibido por la
mujer por edad en muestra de Ariguanabo.
POSIBILIDADES DE PROMOCION PERCIBIDAS EN EL TRABAJO
Edad Positivo Negativo N Total
17-29 52,9 47,1 51 100
30-44 30,5 69,5 46 100
45 y mas 23,0 77,0 61 100
Total N 55 103 158* -
% 34,8 65,2 100
Las encuestadas que respondieron que no sabian no fueron incluidas.
El nivel educational no parece ser una limitante al advance,
ya que el nivel educational de la mujer en Ariguanabo es'0Gvi5
0 superior al del hombre. De acuerdo a estadisticas dadOpor
la fAbrica1al final de 1985, el por ciento de mujeres a ni-
vel pre-universitario y especialistas a nivel tecnico era
mayor que la de los hombres, mientras que el por ciento
que llegaba a la educaci6n primaria era much menor (Tabla
17). Sin embargo, las mujeres no han sido empleadas en la
fabrica por'el mismo espacio de tiempo, ya que la -aa de
ellas ingres6 en los afos 70.
Aunque se recolect6 informaci6n sobre el tiempo de trabajo
empleado en s6lo aproximadamente la mitad de nuestra mues-
tra, entire estas encuestadas mas del 65% ha sido empleada
312
10 anos 6 menos.2
TABLA No.17
Nivel educational de todos los hombres y mujeres trabaja-
dores de Ariguanabo.
1985
Hombres Mu j eres
N % N %
Primaria 377 22,8 49 3,8
Secundaria 52,7 611 47,6
Educ. Tecnica 74 4,5 785 14,4
Preuniversitario 293 17,7 415 32,3
Universitaria 39 2,3 24 1,9
Total: 1655 100 1284 100
Fuente: Archivo fabrica.
Otro factor fundamentalmente que explica la falta de promo-
ci6n de la mujer en Ariguanabo es el trabajo por turno. Los
turns cambian semanalmente, por lo que los obreros siem-
pre trabajan diferentes horas. Si bien los turns son nece-
sarios para la plena utilizaci6n de la capacidad fisica de
la plant, tambi6n representan mas de un problema a las mu-
jeres que tienen una gran responsabilidad domestica. Los
turnos han sido reducidos recientemente de 8 a 6 horas, lo
12. Desafortunadamente el dato sobre el tiempo empleado en Ariguanabo
se omiti6 de forma inadvertida de la encuesta, pero se coleccion6
en 81 encuestadas sobre lo cual se basa este estimado. Como sobre-
representamos las mujeres trabajadoras mayores en nuestra muestra
el tiempo promedio en que las mujeres de Ariguanabo han trabajado
es probablemente menor.
que reduce la tension para muchas mujeres. No obstante los
turnos rotativos hacen dificil la asistencia regular a cla-
ses programadas para una mayor calificaci6n y a veces ade-
mas reuniones del Sindicato y otras actividades. MAs de la
mitad de las mujeres que rotan turnos plantean que esto no
les crea problems, aunque tambien citan los turnos como
una causa fundamental del ausentismo y como una de las co-
sas que menos les gusta de la fabrica. Una mujer joven se-
parada del esposo que vive sola con su hijo de 9 afos lo
deja solo cuando tiene que trabajar el turno de la noche.
Servicios de Apoyo
Ariguanabo provee a los trabajadores con una amplia gama
de servicios de apoyo que grandemente trascienden much mas
allA que los encontrados entire trabajadores industriales
en otras parties del mundo (e:g. Sofa:1989; Humpherey:1987).
Estos incluyen transportaci6n hacia y desde el trabajo, un
circulo infantil, servicios medicos, licencias de materni-
dad, comedores obreros, viviendas e instalaciones recrea-
tivas incluyendo un campo de pelota, un centro comunitario,
y bailables.
Sin embargo pudiera parecer que algunas de las facilidades
ofrecidas por la fabrica, tales como el comedor obrero y
el circulo infantil estAn mejor disefados para las necesi-
dades de los trabajadores de ce+Fre blanco en los puestos
administrativos, servicios o hasta t6cnicos que a los tra-
bajadores de la producci6n que rotan turnos.
El circulo infantil por ejemplo esta abierto desde las
6 a.m hasta las 6 p.m y no puede dar servicios a mujeres
que rotan turnos. Casi 30% de nuestras encuestadas envia-
ban sus hijos al circulo infantil, fundamentalmente entire
las de median edad, mientras mAs de las j6venes dependent
de sus madres para que le cuiden sus hijos. Mientras que
esto refleja el hecho de que las mujeres mas j6venes son
mas dadas a vivir con sus madres, puede ademAs reflejar la
escasez de circulos infantiles en aios recientes. Mas del
80% de nuestro muestreo piensa que se necesitan mas circu-
los infantiles, incluso las de avanzada edad que tienen hi-
jos grandes. En 1975 se planific6 ampliar la capacidad de
niTos a 15,000 en circulos infantiles pero en 1980 s6lo se
habia llegado a 90,000 (PErez-Stable 1987:63). Sin embargo,
como parte de la campafa de rectificaci6n comenzada en 1986,
los circulos infantiles han recibido un 6nfasis renovado,
particularmente, en la Habana, donde se construferon 54 en
1987, previendose la construcci6n de 50 mas para 1989
(Smith and Padula 1988:49). A finales de 1988, se arrib6 a
un total de 210 circulos infantiles en Cuba con una capaci-
dad para 129,817 niTos.
La administraci6n reconoce que el cuidado de los nilos es
un problema para las madres trabajadoras aunque no ha en-
contrado una soluci6n adecuada. Ellos mantienen que un es-
tudio experimental fue conducido en Circulos Infantiles
abiertos las 24 horas aunque aparentemente las madres pre-
fieren dejar a sus nifos durmiendo en casa. Indudablemente
esta es una tradici6n muy arraigada en la familiar cubana,
es possible que ahora haya cambiado con el aumento del por
ciento de madres que trabajan. La administraci6n de la fA-
brica trata tambi6n de ubicar a las mujeres con nifos pe-
quefos en turnos fijos, aunque no ha sido capaz de satis-
facer la demand. Un total de 1400 personas o aproximada-
mente i/A de la fuerza laboral trabaja en turns fijos.
(Tabla 18). Sin embargo los hombres ain predominan en tur-
nos fijos, y s6lo la mitad de las 400 mujeres en turnos fi-
jos trabajan en la producci6n. La mayoria del 20% de nues-
tra muestra que rotan turnos son tecnicos y otro personal
especializado.
TABLA No.18
Tipo de turnos de trabajo de todos los hombres y mujeres
trabajadoras en la fabrica de Ariguanabo.
1 9 8 9
Tipos de M u j e r e s H o m b r e s Total
turnos de trabajo N % N % N %
Turno fijo 400 18,9 1000 28,3 1400 24,8
Turno rotativo 1706 81,1 2533 71,7 4239 75,2
Total: 2106 100.00 3533 100.00 5639 100.00
Fuente: Archivo de la fabrica.
Casi la mitad de las obreras en nuestro muestreo se queja del
horario de trabajo de la fabrica el cual incluye no s6lo el
trabajo por turnos sino el trabajar los sabados. Esto ha me-
jorado algo desde que en 1988 se redujeron los turnos a 6 ho-
ras, sin embargo, tambi6n tienen que trabajar bajo una mayor
presi6n para cumplir sus normas, las cuales, durante el perio-
do de studio en 1986, estaban siendo ajustadas a menor can-
tidad de horas. Tambien se quejan de las condiciones de tra-
bajo, que incluye el comedor y la falta de ventilaci6n, asi
como los ruidos, algo comun en las industries textiles. Exis-
te un comedor para todos los trabajadores pero a muchas muje-
res no les gusta la comida que oferta, ni tampoco la instala-
ci6n. El horario de apertura del comedor tampoco satisface las
necesidades de muchos trabajadores que rotan turnos. Muchos
de estos obreros prefieren comer en sus casas antes de mar-
charse para el trabajo, y s61o tienen una merienda durante la
jornada que se les lleva a la fabrica.
El estado provee a la mujer con la ley de maternidad, aunque
esto antes era responsabilidad de las empresas de forma indi-
vidual. Las mujeres trabajadoras reciben licencias de mater-
nidad paga por 18 semanas y puden extenderla hasta un afo sin
retribuci6n.
Las mujeres embarzadas son separadas del trabajo por turno en
su tercer mes de embarazo, y pueden disfrutar de la licencia
de maternidad en el 7mo. Sin embargo una vez que se incorpo-
ran al trabajo tienen tambien que trabajar por turnos, aun-
que como se planted anteriormente, se hacen algunos intentos
por ubicarlas en turnos fijos.
Fluctuaci6n laboral y ausentismo
La fluctuaci6n laboral puede ser un problema en una sociedad
socialist ya que el incentive para trabajar no esttan grande
donde los servicios tales como la salud y la educaci6n son
proveidos ___.__gratuitamente, por lo que los trabajadores
no estAn forzados a buscar empleo asalariado para satisfacer
todas sus necesidades. En Cuba, la fluctuaci6n entire la mujer
en los primeros afos de la Revoluci6n era particularmente
prevalente, ya que la mujer confrontaba la carga adicional
del trabajo domestico y del cuidado de los hijos. Esta es una
de las razones por la que las mujeres trabajadoras fueron pro-
vistas con servicios de apoyo adicionales, asi como de incen-
tivos materials para hacer mas atrayente el empleo asalaria-
do.
A finales de los afos 70, el Estado Cubano centr6 un mayor
6nfasis en incentives materials, especialmente con el nuevo
Sistema de Planificaci6n o Direcci6n o SDPE, parte disefa-
da para maniobrar con los problems de discipline laboral y
baja productividad prev~amtan
Antes, en el sistema de estimulaci6n moral, a los obreros se
les pagaba una tarifa fija diaria y no eran estimulados
materialmente por trabajar mas o mejor. Los obreros deben
cumplir, si sobrecumplen las normas pueden recibir primas aun-
que estas fueron reducidas en muchas areas con la campaia de
rectificaci6n en los afos 80 (Zimbalist 1989:81).
Como la fAbrica esta ahora abierta 6 dias a la semana con
cuatro turnos de trabajo de 6 horas esta produciendo mAs que
antes con 3 turnos de 8 horas trabajando 5 dias.y medio. Adi-
cionalmente fueron empleados 700 nuevos trabajadores. En 1988
Ariguanabo sobrepas6 su meta y el tercer afo consecutive,
produciendo 62 mn de tela tejida. Sin embargo la Adm6n. plan-
tea que a6n necesita mejorar la eficiencia, que ahora estA en
aproximadamente un 70%, especialmente en Tejtduria. Parte del
problema se debe a una alta tasa de fluctuaci6n, que con este
turno de 6 horas, se ha venido reduciendo recientemente de
un 30 a un 25%. La mayoria de los que se van son nuevos inge-
nieros que decide irse antes de los 6 meses de trabajo. Esto
represent una gran inversi6n en calificaci6n para aproxima-
damente 1200 personas anualmente. Para contrarestar este pro-
blema la administraci6n haciendo un mayor 6nfasis en la esta-
bilidad como criterio para el reclutamiento buscando personas
que no s6lo est6n calificados pero que demuestren responsabi-
lidad. Esta administraci6n tratando de gratificar a buenos tra
bajadores especialmente en puestos de alta calificaci6n los
cuales son dificiles de hallar, ubicAndolos en puestos fijos
y proveyEndoles con casas y otros bienes. Escalafones basados
en la antiguedad pueden a lo mejor soslayarse para incentivar
particularmente a los trabajadores de la producci6n. S~niji
bargo c a si~3 / 4 spar-teaside:d3:.t icu os -es ci'a-" ;:
fones son respetad ee-. l fabi'-car La ley estatal cubana
consigna que hombres y mujeres trabajando en el mismo trabajo
reciban el mismo pago.
En Ariguanabo el por ciento de mujeres trabajadoras seleccio-
nadas como obreras destacadas ha incrementado de forma mante-
nida, y en 1986 constitute mas de un 70%. Casi el 70% de los
entrevistados han recibido incentives materials o morales
como estimulo por su buen desempefo en el trabajo, lo cual se
mide por tales casos, la falta de ausentismo, cumpliendo las
metas consecuentemente, haciendo trabajo voluntario, etc. La
mayoria de estos incentives han consistido en diplomas de van-
guardias o regalos tales como efectos electrodom6sticos, dine-
ro, o viajes pagos dentro de Cuba. La vivienda es tambi6n un
incentive y, como se sefal6 anteriormente, se estA utilizando
para estabilizar la fuerza laboral. Sin embargo solo una de
las encuestadas ha recibido vivienda como un incentive a pesar
de la evidence necesidad entire las mujeres casadas y las ma-
dres solteras que viven agregadas con sus padres o suegros.
Tal parece que los hombres en puestos altamente calificados
aun reciben preferencia en la vivienda.
La necesidad para estabilizar la fuerza laboral para reducir los cos-
tos e impulsar la producti&ibdad aparentemente toma prioridad sobre la
satisfaccion de las reivindicaoiones especiales de la mujer, aunque
pudiera argumentarse que la fluotuaoion centre las mujeres trabajadoras
refleja una atenoion inadecuada a sus necesidades. La administration
dice qje la fluotuacion es mas alta centre la juventud, mucha$de los
u:males son mujeres, pero no queda claro que las tasas de fluotuaoion
:;'eienina sean mAs altas que las masoulinas. La admon. planted que al-
;uls jovenes son indisciplinados y que no necesitan trabajar porque
iven en sus casas y pueden defender de sus padres. Sin embargo en nues-
tra muestra se evidenoia una fuerte dedioaci6n haoia el trabajo entire
estas mujeres jovenes aun cuando estan viviendo en sus casas. Ms del
50% de nuestra muestra plantea que prefieren trabajar aunque necesita-
ran o no el dinero.
La mujer frecuentemente tiene mas altos niveles de ausentismo debido a
que tienen que ausentarse por razones familiares, porque su hijo esta
enfermo o neoesita ser kLevado a la clinica. asta recientemente sola-
mente la mujer podia acompalar a un nifo enfermo al hospital, pero por
la presion de la FMC esta regulation ha sido cambiada recientemente .'
para incluir a los hombres. En nuestra muestra, enfermedad (personal y
familiar) a falta de o=rculos infantiles y el trabajo rotativo son oi-
tadas por la mujer como las razones primaries para el audentismo. IA
enfermedad o problems familiares son tambien las razones principles
por las que estos trabajadores han pedido licencias de sus trabajos
en la axsa fabric en el pasado aunque el \ 30% planted que nunca
han pedido licenoia. Aunque pueden ser aplioadas sanoiones morales y
materials, la admon plantea que es muy difocil despedir a nadie de la
fAbrica a pesar de ausencias repetidas.
Razones para trabajar e historic Ocupacional.
Las mujeres txad:8tarxax de clase trabajadora generalmente trabajan
dobido a neoesidades economicas, en contrast a las olases medias don-
de la realization personal puede ser el objetivo primario. En Cuba de
forma parecida mas de la mitad de nuestras enouestadas atua citaron
la necesidad eoonomica oomo la razon principal....
p: ra actual enpleo (Tabla 19). Sin embargo en Cuba el empleo feme-
S:,u o es la base para la sobrevivencia de la familiar, como hemos
. .-:ntr'L.do e-. otros studios de mujeres obreras de las confecciones
SIlep)blica Dominicana e incluso en Puerto Rico, (Safa 1989). La
e.p ain de obtoner dinero se incrementa en los hogares encabezados por
a je res, especialmente cuando ellas son las unicas proveedoras de sa-
l;rio, y explica por que en nuestra muestra cubana un mayor porcenta-
j-., de las mujeres en estos hogares dicen que trabajan por necesidades
e-onomicas que lo que declaran las mujeres casadas o solteras. Sin em-
bargo muchas de nuestras cubanas encuestadas trabajan para mejorar
su nivel de vida a traves de adquirir un mayor numero de bienes de
consume o para ayudar a enfrentar el incremento en el costo de la vi-
da, que tambien se acelero en SDPE. Muchas tambien indicaron que su
razon principal para trabajar es que lo prefieren a permanecer en la
casa, o porque consideran que su trabajo es util a la sociedad (Tabla
19), un valor enfatizado en la sociedad socialist.
T..BLA 19
Razones para trabajar en .a actualidad por Estado Civil en la
muestra de Ariguanabo,.
Razones para trabajar
Estado Util a la Necesidad Prefiere Otras Total
Civil Sociedad Economica trabajar
Cnsada 24,6 41,8 26,9 6,7 100
J' de Pami- 12,2 73,0 9,5 5,4 100
lia.
iltora 52,9 35,3 11,8 100
T tal 42 119 49 12 225*
18,7 52,9 21,8 6,6 100
asado on respuestas multiples por lo que el total excede al n:iuero
de encuestada.
2
La edad y el estado civil tienen un impact en los papeles que dosem-
pefian las mujeres tanto en los puestos de trabajo como en los hogares.
Para la mayoria de las mujeres jovenes este es su primer empleo y
comenzaron a trabajar entire las edades de 17 y 19 afos. Cuando con-
cluyeron la escuela (Tabla 20) muchas de las mujeres mas viejas, sin
embargo, empezaron a trabajar antes de los 17 ahos, y casi todas por
necesidad economic, lo que refleja las pobres condiciones que exis-
tian en el periodo pre-revolucionario. Mas del 20% de estas mujeres
mayores obtuvieron los empleos en la fabrica a traves de la FMC, aun-
que la mayorfa de las mujeres lograron sus empleos a traves de con-
tactos personales. Las mujeres de median edad y las mayores, que te-
nian mas de 20 aios cuando comenzaron a trabajar generalmente no te-
nian empleos provechosos en el perlodo pre-revolucionario.
F3JA UtIA IIOJA EIN M, ILwES ORI l-AL FAG. 28
Mientras que el 85% de las mujeres de nuestro muestreoioanaba cuando
oomenzo a trabajar en la fibrica de 85 a 99 pesos mensuales, el 65%
percibe on estos moments mas de 200 pesos mensuales lo que rffleja
un aumento en los salaries. Este es un salario relativamente alto en
Cuba donde el salario promedio en 1986 era de 188 pesos (Anuario Es-
tadistico de Cuba 1986:198)
Eficientes trabajadorss de la produocion a muadla menudo pueden ganar
mas quo mujeres en puestos administrativos, espeoifioamente puestos de
oficinas que tienen un salario fijo.
TABLA 20
Edad en la cual comenzo a trabajar por edad de la mujer en muestra de
Ariguanabo.
EDAD EN QUE COMENZO A TRABAJAR
Edzd Menos de 17 17 19 20 o mas Total
17 29 9,9 63,9 26,2 100
30 44 24,4 20,0 55,6 100
45 y mas 41,9 12,9 45,2 100
Total N 4~ 55 69 168
% 25,6 33,3 41,1 100
Anteriormente mencionamos la fluctuaoi6n seotorial de las mujeres ou-
banas de trabajos de servioios no oalifioados hacia labores profesio-
nales y de mayor nivel teonico. Este oambio es evident cuando miramos
los primeros trabajos de las mujeres mayors de 30 en nuestra muestwa
LTabla 21l
La mayorld de estas mujeres de median y mas edad trabajaron inicial-
mente en la agriculture, en el trabajo domestico y en otros puestos
de servioio, trabajo que era extremadamente extenuante y mal pagado.
En el ultimo oenso realizadp antes de la revoluci6n (1953), % de todas
las mujeres estaban empleadas en el servicio domestic (Largula y Du-
molin 1986:346)que es aun el empleo mis numeroso' para la mujer en
muchos de los praises de America Latina. Bespues de la revoluoi6n,
las sir$vientas domesticas fueron capacitadas para puestos de mayor
calificaoion, y en la actualidad no existen como grupo ocupacional.
Tambien se pueden apreciar cambios en la historia ocupaoional de las
padres de las mujeres de nuestro muestreo.En el perLodo prerevoluoio-
nario casi Pel 42% de sus padres eran obreros agrioolas, mientras
que el 25 %rabajadores, cifra que alcanz6 el 46% en aquellos padres
que viven y trabajan despues de la revoluioon. El cambio mas asombroso
sin embargo esta en el nivel de empleo, mientras que en el period
pre-revolucionario habia un 32% de padres empleados temporalmente,
despues de la revolution el 85% de aquellos que a.in vivian o que no
se hablan retirado trabajan a tiempo complete. Los cambios en las mu-
jeres de esta generation no fueron tan dramaticos, con la reduooion
del porciento de amas de oasa de un 62% a un 53%.
rfrr fr r.T,_
5-0
TABLA 21
Primer Empleo que de las encuestadas por edad es la muestra de Ari-
guanabo.
PRIEIR ELMPLEO
Pabrica Otras
2dad Ariguanabo Pabricas Agricult. Servicio Otros IT.
17-29 72,1 8,2 3,3 4,9 11,5 61 100
30-44 33,3 8,9 20,0 22,2 15,5 45 100
45 y mas 19,4 11,3 21,0 27,4 20,9 62 100
Total T 71 16 24 30 27 168 100
42,3 9,5 14,3 17,8 16,1
El 60Z de los maridos de las entrevistadas tambien son obreros de
fabric y de ellos el 58% trabajan en Ariguanabo, fundamentalmente,
tambien como obreros vinculados a la produccion
Los maridos tienen niveles educacionales similares a los de sus es-
posas; aunque mas de ellos sobrepasaron la enseianza secundaria, Lu-
chos de ellos tambion comenzaron a trabajar antes de los 17 aros,
sobre todo como obreros de fabrica o agrlcolas. En muchos casos se
conocieron'trabajando en la fabrica y muchas mujeres tambien tenian
padres, hermanos, hermanas p otros parientes que trabajan actualmente
o que han trabajado en Ariguanabo, reforzando la fuerto sensation de
una comunidad obrera en el area, Cuando 9l i:marido y la mujer trabaj-a
en Arisuanabo muchas veces lo hacen en turnos diferentes para compar-
tir la responsabilidad de cuidar a los niios. Esta political es prorno-
vida por la adaninistracion para promoter que los hombres participen
mas en el cuidado de los ninlos y tambien disminuye la demand pa:c
Circulos Infantiles,
3sta claro de los datos (Tabla 8) que las mujeres realizan importantes
2ontribuciones a las economies de los hogares y no son simplemente
]anadoras de salario suplementario, De hecho en nuestra muestra el
5';' de los maridos gana 200 pesos o mas al mes en comparacion con el
38j de sus esposas (Tabla 22), lo que sugiere que la mayoria de estas
iujorres no ocupan empleos menos calificados que sus maridos, como re-
.:ultado el numrero de casos donde la esposa gana mas que su marido su-
pera a los cases donde el marido gana mas que su esposa,
Esto es aun mas sorpoendente cuando uno toma en ouenta su similitud
" en niveles educaoionales. Sin embargo, esto no es representative
de la fabrica en sentido general, en la que los hombres generalmente
estan mejores representados en trabajos calificados y de dirigentes
que tienen mejores salaries. Adioionalemnte los hombres ganan mas tra-
bajando mas horas y turns doubles, lo cual es mis difLoil para la mujer
con responsabilidades domesticas.
TABLA 22
Nivel salarial de encuenta4 por nivel salarial de marido en muestra
de Ariguanabo.
NIVEL SALARIAL DE ESPOSO
Nivel salarial de menos de 150 199 200 o mas No sa Total
las encuestadas $ 150.00 pesos pesos be.
N N N N N,
Menos de $150.00 1 1 9 2 13 14,6
150 199 peas 5 4 7 1 17 18,3
2c3 3 mas pesos 16 17 26 4 63 67,7
Tctal N 22 22 42 7 93
% 23,7 23,7 45,1 7,5 100
Notar que el numero se refiere al present numero de dasos mas bien
que a poroientos. Inoluye solamente mujeres encuestadas casadas.
Actitud haoia el trabajo y haoia el sindicato.
A psor de lo acotadtor do 1a doblo Joralda, a la mayorin do -
lai ua'ero.L los Cujta ou trabaju po':-,quo .o enouatnran ostablo
a interests, crztue aprocia= r., u.) o1maaiioro do trabaj.o y
ooausid~ajin oL CaUaro, u1til e la ronla,"ud, Ea, Cube,, 0013o p0xxta-
do ua 4IL ua oual'3ita, so cntat?..' ol apoEto d4l trabc-jo i'..
da.viLcua~ 2 bio Joluotivo y oo e)pora quo 2.lc obaN.~ro oc utrir
buyrna oou trubajo extra no rotribuidoe almuizoo dominga&Loo, ci "*-
como ooa bt'.aa formal de txtraba~ o volutCtari 1ntro loa oumbioo
posi.tivyo que so Iha ox-.orjiontado oz lhU i.~raio lo0 oIbra03ro-
cuo iniAua la forWC oi=A doe Ina bi:.tixtdv in oc4r-loB@ El Luw.iou=co
nal-rial y 14 intirodtw&a do nurvac o quW.nL rmuialhs do o.Ui~
im-porvada do la Unib& Sovi6tioa, Las bri lduas intocta.1lou o
ovrszi- on ea ol ootor Jiduvtria l y a13oLla'-~ del pASls con -!
Ol objetivo do olovar la calidtlL y la catidLad do la prdon>--
oLtia u dv6s 40o la fom-ci.a2 l Ui' iiupo s ta,%le do tV-iajida-o
dura quiL.now olaboran ou p4rpio plan do t:abajo, rociboii pr i
uLw y pueda ovovntr mo.ratc ounvtrtirtro an 1)oeponaoablos do suz
!ropiaa fiWn11n=i (Codin= 198711-33-4). IaO bricdo rorrosa i--
ten otro Lor.f't=oj ',o epo o01 oufuorzo rpou' dozooautralianr la
produooiobI y a;;otar los outtuuloo y larticip~oin obroa,
aunquO aa a61bl atbc-o-a un. p iUuoia poroiouto do los obrcrua -
del :pas (aiabyailis.it '.99 9:87) .'"
Casi todas las mujeres piensan trabajar indefinidamente, a diferenoia
de la mayoria de las mujeres en el period pre-revoluoionario que no
trabajan despues que se casaban.
Mi4chas han pansado trabajar hasta el retire (55 aios para la mujer
or Cubajy solo una dra planted dear de trabajar ouando so case. Es-
to indica que ellas han hecho un fuerte compromise de trabajo, que
2-3
refleja las ventajas economics de trabajo y su interiorizaoion de
vna fuerte ttioa de trabajo que es enfatizada por la political esta-
ial.
Las mujeres tambien sienten que el :rabajo retribuido ha elevado su
cionoepto sobre si misma, Mas del 90% de las mujeres entrevistadas
:;ienten que el trabajo ha repercutido positivamente en ellas lo que
las hace sentir mas independientes, experimentadas y capaoes. El tra
bajo tambibn ha contribuido a cambiar la aotitud haoia la familiar.
Las 3/4 parties de nuestro ~amq muestreo esta a favor de la mujer tra
bajadora ain ouando tengan hijos pequeios, lo que refleja un importa
cambio con relaoion al perlodo pre-revolucionario. Casi todos entien
que la education es tan important para varones como para hembras, y
esto se refleja en el alto nivel educational logrado por sus hijos,
especialmente para los hijos,llas esperan que sus hijos estudien y
ocupen mejores puestos. Alrededor del 70% no desea que sus hijos e
hijas trabajen en la fabrica auqque las mujeres mayors tienen una
aotitud ligeramente mas favorable. De los hijos que ya trabajan, el
double tanto hembras como varones han oontinuado trabajando en la fa-
brica, ubxanom aunque los % que se han empleado en ramas teonicas o
cargos de direocion es muy similar (tabla 13)
Bl auoento tol porotonto do mujoros on lan uors;a-zo lboia ;l, -
alto inUlioo on los puestos tooioo3, profoeio-iLulo o OuLLAiz3
trativoa, ou nivel do calario ralattvamonawo alto y ou firto-
0oopcromJ.o do trr.bajr oontradLoo ol planutoaionto do Mra'sri,
(1936t260) do d' t "la nujor on Cuba so utilima oomo una ronoor.
va labonrl. No obstanto pudiox CrLa c ontt roe qu-.el oiznafioatod
y laratmUtmatravi&z. ai~un suboatImando a las muJoroo traZbx-a
dOrcsa dobido a a on froaao on ol trataozuto adcouadodo loo.,
introoso fremninioa. Ya hobos dobatido. ol dfLioit do clroulaa-
tfantil y otr i Mala ionrsw a{ Como los poos loina do -
proiooN i do 14 inujor an la fa o Estos oon los oDroblouan.
oa los quo ol oindioato dobe po~oyeotarao4. 1a muJojro' oatiV n -
bioan rOYprsetadadA 0i onl itudioato quo 9ormc pxrto do la Co4
fodarsaoa& do Trbadjadora do Cuba o C1'o, cExiaton 473 dirican
toz nawn1ir.nlfta do loa oubloo cI 37,4 son mujpxvs (icual a aoll
pVoroioto O f3a tUewia laboral do la ibrica) Ua nadUdlantra
dCao t=tZbi,& divrie e.l e o coniMio del Sindioato. A paoaV?
do oe"t fuert r'oproeontaoL fnwaming., ol oeoretario conoral
dol alddioato on 14 fibrioa ronfiri no vor La nooosidad do -
ua frohto fam=WRlnO OOparado y oousjideorba qlo lan noooaidado3
doila 4 muj pugdo= .or atondtida por ua oindioato interal--
&2100#-- -- -"
Pudiera parecer que el Frente femenino no esta respondiendo adecuada-
mente a las necesidades de las mujeres en Ariguanabo.
Las mujeres se quejan que no se les esouchan on las reuniones sindi-
oales y existe una insatisfaooion considerable oon el sindicato, fun-
damentalmente en las mujeres mayors.
Sin embargo casi el 61% de$ la muestra siente que el sindioato ha me-
jorado la situaoion del trabajo para la mujer espeoificamente en re-
lacion a oambios reoientes referidos a turnos mas cortos, mejores con-
diciones de trabajo y la renovaoion del coroulo infantil. Al pregun-
tarsds qua escojan quien ha 7acho mas por la mujer trabajadora mas
mujeres dieen que el sindicato que la admon o el PCC (Representantes
del PCC asi oomo de la CTC y el frente femenino y la admon oonforman
la jjunta directive de la fabrica) No obstante la mayoria de las mu-
jeres plantean sus problems de trabajo a la admon. en vez de al Sin-
dicato o al PCC, ya que la admon. es la via normal para canalizar
las quejas de los trabajadores en Cuba. Solamente si la admon no aborc
satisfactoriamente eskos problems se dirigirian al sindicato o al Pa3
tido.
Parte del problema pudiera ademas estribar en el powder del Sindicato
Versus Admon.
Ea su ostudio sobrz ol peol. do lo- aindicatoo en los oontro
do trabajo On Cuba, P r (u1q6 ) indi quo dosdo 1970 l1o -
sindicJatoo titeI 4a autaoma paro so rooonooo ommanmonto-
quo oaut oirvyao 1to 0unfaimntun para trxansttir &rdoaw Ia a
oia abajo, v quo omo vohouloa a trLv4 de loo ooualoo loo
o oros puod=u pn toa~ oua quooa 0 y quZorniCiajL So oapora -
que loa oindioatoa juoa i=a papldo do oontr parftida no anta-
enioa oxo ut iapootor do la ndmin.atraDviD, sin oabarco --
FullO roporta quo loa obrrono no quoa o do quo alcunoo vOdd-
niatxrdoroa fr n. al at na Ato n 0sto Sntido. A la faduini
trauoio so lo ha dado podor sobro la diaoiplina laborSl =
ooa la opobaoi&i do una loy =o 1980 quo liiata los doroohb&-
do loo oonajos do trabaojo do plantoar ro*vindicaoionoa Esot-
loy rOcfloj loo problena do dieotplina laboral seoaladoo -
aQtortormX=tos, y tarib&i la nooowidad do ua oonloJ, Lau on -
tr sto oQn ol oatabloo"malito do ua nuov o aistemn do diroo -
oiu y L)2iaO64ay el SDPE a finaloo do loo afioo 70 (Fu -
llor 1986l4< 7).
Este nuevo sistema administrative pudo haber difioultado mas abordar
las necesidades de la mujer. El SDPE incrmento la presi6n sobre las
empresas para reduoir los oostos y evidencian gnxanija gananoias lo
cual pudiera hacer que las empresas sean mas m KtaiHzH reticentes pars
emplear a mujeres trabajadoras que requieren servicios especiales de
apoyo y que tengan tasas mas altas de fluctuaci6n y ausentismo- como
planted Nazzari (1983:262) Sin embargo como hemos visto, el % de mu-
jeres empleadas on Ariguanabo so ha incramentado de forma mantenida,
quizas auxiliada por el hecho que el costo de los servioios tales co-
mo la ley de maternidad fueron transferidos al Estado.
El SDPE ademas elimin6 los servicios estatales do apoyo a la mujer,
como se evidencia por la disminucisn en la construocion dd corculos
infantiles hasta recientmente. La construction de viviendas disminuyo
bajo el SDPE y las microbrigadas voluntaries que ayudaron en la cons-
truccion fueron abolidos, pero han sido reimplantados reoientmente.
1l1 nuevo enfasis en la estabilizacion de la fuerza de trabajo on
jxriguanabo puede ademas debilitar el apoyo a las necesidades de las
iYgSXX~i mujeres trabajadoras de la produooion, Iastasr fundamenbal-
uente si se le da prioridad a puestos altamente calificados on los
que predomina el hombre.
:Endudablemente, la provision do servicios especiales de apoyo ha
echo quo la mujer cubana sea mas cara para emplear que los hombres,
que agudamente contrast con los passes capitalist conPuerto Rico
y Rep. Dominicaba constituye una reserve laboral barata (Safa: 1989)
Pudiera parecoer quo si las mujeres no estan provistas con servicios
de apoyo adecuados para reducir la carga de la double jornada, pierden
su ventaja como una fuente de trabajo barato, aunque en Puerto Rico
tambien algunos de estos servioios son provistos por el Estado. A
pesar de su ventaja deo oosto, sin embargo, la discriminacion sexual
a la quo esta sometida en estos passes capit&listas es muoho poor
quo en Cuba, on terminos de niveles salariales, estabilidad en el
empleo, y aun en posibilidades de promoci6n. Por ejemplo on Brasil
las mujeres oasadas son pocasveces empleadas en las fibrioas o pue-
ceni ser despedidas al estar embarazadas, a fin de evitar el ausentism<
) page de la ley de Maternidad (Humprey 1987 78-75) por lo que mien-
tras que las mujeres trabajadoras pueden estar aqui subvaloradas en
comparaoion al hombre, ellas reciben muoho mas apoyo del Estado que
las mujeres trabajadoras de passes capitalist.
Participacion Politica y Conciencia.
Lcu; orcaissaoiooo do Lutiaa ro:oaa.i. u 1 ol .4oci.L;iL q Sa -
voihroulo fuaid=1atal do C. prouiL&i dO 1`* aatiuipacioi u9.suu
tio ', ou u, Sa=VQJLoulo travsa( dol ca-1 ol0 pueblo ynintio cxl;
oaZr ouJ dooiio0o, CW4 O1oO un ; cc.n'1~.~M;o o0 ol cual o outLU
do socialiat puodo ctilizar crupeo oolocifcicc c. aj yoo -
la rovolUoo) "
L. orttioas hIoca ua iL rovoluoin Cut naa ha ou'tisgulo Ii=-
l0o -0aUoral la fui.aoi&1 i:oViliuador'a, a.t.ueo u1.llov Vl$C) aul'
atc. qco los o103ilicatw o Lon mioo r.ai .:ioorto0 y rW at"ivQe-
on la dcfonoa do loo doroohos do lou tratujLdoro4 q4uo Lucui.;y
la i1ri ov'a dooada do 3la rovoluoizai. Do iO ual Cfoan, Lutj'uwx -
(nod.) onaL o outudio dol PodoroPopua1z' oi1f-ti olC iLpoz'tiuau
Caubi o laoi2a unL cayoI adescentralizaci6n y partioipacion que-se
ha realizado con la instituoionalizacion de la Revolucion cubana
en los afios 70.
-,- Nuootroo dato no oo prootati par; ILco' iLua "valouvi
SoiLtotioa do oato do'oato. AunIuo tr.=turo:oa do .cir 'a: ti -
que un~to La major tarbijoddow pJrAt-icip)? oi 1 oc;uiousio.'Jus^..
do ,...ac y ci eollbo oionton nuo outcO o, n cio :
alo yo) oLoza
^x~i~tci vaQrias oricZn0toli do LaUa a nivo1 do barrio ILo.-
CoitS do oDfonsa do la .ovoloi~ a o CDR), oi l0 o -ont0-e* du
trx'ajo (a COTC o Confodoraoi& do Tl"Tajado0ou do CL.) y -
Lat cuo rEpCosoitan intorooos oupooialo0 coo *la F:2 o Pudoi...
3iLn do Mujoros Cubanfa. Casi tod-r la uujrce ca"truvitcuLed
x'taonaouon a out=a tron orCaaiuiacolnoa aLaltuo .;u 'tioAb..-
Dioc vaUriaU loas uioisr:y tionona ol IL0dico do *uiciou^ia JL 'l-
o alas 3r uniowoo oindicaloo, j lo *cual pudiera ser reflejo de la
importancia creoiente que ellos le atribuyen a su aotividad laboral.
La partioipaoion en las tres organizaoiones es bastante alta tomando
en cuenta las presiones de tiempo y altas responsabilidades que es-
tas mujeres ya confrontan Adicionalmente mas de la mitad de las
mujeres han tenido cargos en una de estas organizaoiones, especial-
mente la FMC y el CDR, pero el # de los que actualmente tienen
cargos es considerablemente menor (Tabla 23) Las mujeres jovenes
tienen muy pobre experiencia en cargos de direoooin: 70,5% de estos
no tienen aotualmente cargos y 57,4 % nunca lo han tenido. Mientras
orga-
que esto pudiera indicar.un menor interest en partioipacion en
nizaoiones de masas centre los mas jovenes, lo mas probable es quo
no hayan adquirido los afos de experienoia requerido.
f -FONG F l La aodoptado st poltlo I)r=- os
cilaraL' uttijouoe jons a ooupar pu4otos YPof sionalo= D
d'-,oooi& on al ovjnianotiJn 3o0 quLo a atido cono rosultado-
Utn aIan.to .o 0Lo ouIdro s do1nwa xinlo3 ;profo.iCaILo2 ncLorcO iL.do
023 a3.oo do CuI 16% Qa 1985 a .34 o% 1S883 L. odld proiodo 'do
0otao3 mdJeros ouadroa -ofouiaonaoo o 31,5 a univol munreLOa .
y ,6 a nvol (TABA 24)
"ABLA 23
Partioipaoi6n femenina actual en organizaoiones de masa on muestra
de Ariguanabo.
Nivel de partioipacion
Partioipa
regularmente
42,8
87,5
41,7
Partioipa
ooasionalm.
56,0
10,01
56,5
No parti-
oipa
1,2
2,4
1,8
TABLA 24
Cuadros profesionales en la FMC por edad
27 y menos 28-35 36-45 46-55 +55 Total
1985
1988
39 15
25 6,7
1
0,3
100
100
]'uente: Ofioina estadistioa de la FMC
CDR
CTC
FMC
Total
100
100
100
Tienen
cargo
11,9
10,7
~ __
_ _~
Al prVOuaZt Iuo oy0uLai oi& ha1Ab7 looh! i.o L o l. :U JO-3 w
txabaojuos la l roiuStL i-orltoariu fuo la Vodorac. C- do :a
^0os Cao130. 3If a Aia0oio do ai qC0uo .tmaja *2 diroo-
t"oanto 0om la LPjor. So an~l o ooao logos flundacontloo -
do la .M lo0 ob.r-0ul, IUna=n.tilQs y ol ol loo, los cn1~los n.t
roa orl4inaloJinto maLotooos do la B"OC y quo ahbora baL= c44-
a otros tbitoris dol G o io2o Loi ofroulos iLfanftilo3 zs3~
v'.L.too 0c=o 01 b anaioo c i or-tarbo brtiuado por lar I
a14 dujer trazbajadcior so.uido por xlI. po3ibilidad do o loo y
o3rvLioloS do kpoyo a1 txacIzo dol *CQr (talooi ooCo lvaaxo-.
yaob, horas oapooltloa do ooc az para lau tfrabazLc.dora, ot c)1
Auquo cwstoa scrv4oioS on InodudablaoLcto importnt o 1=ra lLa-
trawbjadovra, o 01nf3sio on ol onroulo idfantil y oa loU so3c'
violoo do caoyo doan IQa monao do X -L, onon -a o00i4;.ct&.
do Edonioarvialhrinotulcto a 0o._O rLO do c4 noC100
TABLA 25
Logros peroibidos y objetivos deseados de la FMC en muestra de
Ariguanabo.
< logros peroibidos Objetivos d
por encuestadas seados por
encuestadas
Circulo infantil 43,5 64,9
empleo 44,6 24,8
promotion personal 26,8 14,9
Servicios de apoyo al hogar 8,3 25,0
igualdad 30,4 16,7
salud 15,5 1,8
education para hijos 22,0 9,5
logros politicos ideologioos 16,7 10,7
Otros ** 22,6 21,5
total N 390* 335*
Debido a multiples respuestas, el numero de respuestas, ek mayor
que el total de encuestados. Sin embargo los % estan calculados so
la base de 168 encuestados.
** Inoluye legislation, deported y aotividades oulturales y otros.
S.0 roalxi.uto juo ui dapol iLp~ortuato cu ls. ~~~icorporc.oi
nlioial do la uoje(r a? la fuor a lxaboral on los a 70, tnPue0C
al Inranoaitcuroo 0l Un&oro do zauJorou *trCLabCjadoCQa(= C Xaol-
00. hU lijiwtaulo ijayorfioumto lar cuLo do caus.a
Ea 1974 el frente femenino de la CTC se responsabiliz con la mujer
t-abajadora, aunque existent comisiones oonjuntas FMC-CTC para coor-
dinar political sobre la mujer y el trabajo. Este cambio puede haber
contribuido a la actual identificaoi6n de la FMC con muchas necesida-
des domesticas. Sin embargo a nivel national 42% de los m=~kxm miem-
bros de la FMC son mujeres trabajadoras, comparado a un 37% de amas
do casa integrationn eoonomica de la mujer cubana ....* p 53) lo cua:t
sugiere que la mujer trabajadora constitute una,parte important de
la organization.
La FMC ademas desarrolla un trabajo ideologico important do a
incrementar la ooncienoia femenina a traves de charlas, lectures y
otras aotividades. Sin embargo, on nuestra muestra esta tarea ideolo-
gica se le da xpzaxgaimua aparentemente un menor enfasis, aunque el
30% de las mujeres mencionan la igualdad como un logro important de
la organization, mientras que un # sustanoial ademas menciona su tra-
bajo en los logros politico ideoloticos (Tabla 25). De forma similar,
mientras que las mujeres de nuestra muestra daban un gran apoyo al
Codigo de la familiar, han heoho anxramuh muy pooo para implementarlo
olI sus propias vidas. Pudiera parecoer que como en las soc. capitalis-
ts las mujeres de la clase obrera estan fundamentalmente interesados
( r' las necesidades praoticas e inmediatos de la mujer que con sus in-
tireses estrategicos de genero tales como la igualdad de generous.
(cf. Molyneux 1986)
Los mujeres tambien ven la igualdad como uno de los logros importan-
tes de la revolucion conjuntamente con el empleo. Como planteara una
de las mujeres de mas edad: "antes eramos esolava". Todas las mujeres
entrevistadas estuvieron de aouerdo de que la revolucion ha elevado
la condioi'n de la mujer y citaron tambien los logros en la education
y una mayor atencion a los niios. La mayoria de las mujeres de nuestra
muestra son bastante. optimistas en tanto el 85% de estas dicen que
sus vidas han mejorado en comparaoion a la de sus padres mientras que
todas piensan que sus hijos viviran aun mejor que ellos.
Muoho del progress de Cuba se atribuye al PCC, ya que la mayoria de
n iestras encuestadas peroibe que estt ha mostrado preocupaoion por
1 necesidad de la mujer trabajadora. No obstante a esto, el 69%
n conoclaf la plataforma para la mujer aprobada en el III Congreso
O Partido an 1986. M as del 90% de nuestras entrevistadas recono-
cl a Vilma Espin como Presidenta de la FMC, cargo que ooupa desde
la fundaoion de la organization en 1960, aunque solo un 15% la reco-
nooio como recien elegida miembro pleno del Buro Politico. Casi to-
das nuestras entrevistadas ven la television y oyen el radio y la
mayoria tambien lee periodioos y revistas, por lo que deblan estar
mejor informados, pero solo el 11,9% de las mujeres entrevistadas
portenencen al PCC, mientras que otro 9,5% pertenecen a la UJC (para
monores de 30 afos). La membresia de estas organizaoiones political
es solo atraves de propuestas y se basa principalmente en la aotuacion
en el oentro de trabajo. El Partido en 1988 se comprometio a inoremen-
tar la membresia para reflejar la participation femenina laboral y
las mujeres constitulan el 22% de la membresia partidista en 1984-5
(Perez- Stable 1987: 56)
La Organization fundamental encargada de resolver los problems de
la vecindad es el Poder Popular el oual fue oreado en 1976 en un es-
fierzo por descentralizar la toma de decisions y aumentar la parti-
oipacion popular. Es un organoX electoral con asambleas a nivel de
base, provincial y national. Las mujeres tienen por lo general poca
rlpresentacion en estas asambleas (Ibid:55) aunque la misma ha aumen-
t do sustancialmente durante estos afos a todospf Aos niveles.
Slo uno de nuestras entrevistadas ha ocupado cargos en el Poder Popu-
1lr pero casi la mitad de las mujeres plantearon que asisten regular-
mcnte a las reunions. El Poder popular es visto como el recurso fun-
dtimental para solucionar problems de la veoindad tales como proble-
mL.s de vivienda o escasez de agua citados por las mujeres como pro-
blemas fundamentals den Ariaguanabo. Sin embargo el 35% de nuestras
entrevistadas refirio que no se dirigen a nadie con estos problems,
6/
de la comunidad lo oual sugiere que muchas sienten que los mismos no
son tratados adecuadamente,
En su analisis del POder Popular, Lutjens (1987:770) argument que
h> sido efectivo para desoentralizar la identification del problema
y en el incremento de la participation local en la toma de decisions.
Su analisis de partioipaoion comunitaria a traves del Poder Popular
ei las escuelas cubanas muestra que la elaboraoi'n de politicas dsta
c. ntralizada paro ello argument que la partioipacion local no puede
~ r solamente juzgada sobre la base de la oposioion a la politioa
central, ya que en Cuba el concenso entire los niveles odntrales y lo-
o;les sobre objetivos generals es tan alto.
Tfl concenso se logra en part a traves de la amplia discussion de las
nuevas leyes y mecanismos de gobierno como el Poder Popular a nivel
provincial y de base antes de que se aprueben formailmente en los con-
gresos del partido. Indudablemente, nuestras entrevistadas admitieron
uninimemente los logros obtenidos despues de la revoluoion no solo
por la mujer sino por los de tbda la sooiedad. Su apoyo a la revolu-
oion se evidenoia en su partioipaoion en las organizaciones de masa
y el poder popular y en su aprobacion a todo lo q-e el partido oomu-
nista y la Federacion de Mujeres Cubanas. Pero como hemos visto, al-
ginas mujeres tambien sienten que algunos aspectos como el Ciroulo
Infantil, la vivienda y los servioios de apoyo a la majer no han sido
adecuadamente tratados tanto en el centro de trabajo oomo en la ve-
cindad, Indudablemente, la necesidad de tales servicios ha aumentado con
la creciente incorporation de la mujer a la fuerza laboral y a las
actuales limitaciones eoonomicas del pals que no han permitido a la
ofarta satisfacer la demand (Perez Stable 1987:63) En nuestra con-
cLusion resumiremos las implicaviones del aumento de la fuerza labo-
ril femenina para la political estatal dn Cuba.
CCNCLUSIONES
Sin lugar a dudas, la incorporacion de la mujer a la fuerza laboral
ha sido un element olave en la political de desarrollo de Cuba, como
lo es en la mayorfa de los passes socialists. De acuerdo a la teoria
olaiica del "Socialismo cientifico", el empleo femenino retribuldo
no solamente satisfaoe la necesidad de fuerza de trabajo del pals sine
que integra a la mujer al process uevolucionario y eleva su conciencia,
reduciendo su aislamiento en el hogar e imbuyendola de nuevos valores
oolectivos (Kruks, Rapp and Young 1989:9)
Lcs dates en este informed nos brindan alguna evidencia del nivel de
arito de esta political. Numerosos studios sobre la mujer en Cuba
aiuntan quo ha habido un impresionante aumento de la participacion de
mI.jeres on la fuerza-iaboral oubana y un marcado oambio en su distri-
b; cion secturial. Aqul comenzamos a apreoiar la repercuei6n de estos
cimbios a nivel del hogar. Es evident que la mujer esta haciendo gran-
dis aportes a la familiar y esto esta llevando, en algunos casos, a es-
tttblecer relaciones mas igualitarias mas profundas en la pareja. El
etpleo famenino ha aumentado el ingreso de la familiar y en muchos casos
sus hogares estan bien equipados y ouentan oon ahorros sustanciales.
Las mujeres tionen un fuerte compromise de trabajo y ya no piensan de-
jar de trabajar, ni defender del salario de sus esposos cuando se ca-
sun o tienen hijos. Esperan que sus hijos estudien y trabajen en mejores
piestos que ellas y esto se aplioa por igual tanto a hembras como a va-
rones. Todod esto implica un oambio fundamental del papel de la mujer
con el perlodopf prerevolucionario.
Mientras el empleo retribuido le ha dado a la mujer un nuevo sentido
do auto-estimaoion, este no ha alterado sustanoialmente la division
traditional del trabajo en el hogar. A pesar de la existencia del C'-
digo de la Familia y la inoorporaci6n masiva de la mujer a la fuerza
laboral, el papel del hombre on el hogar no ha cambiado much. Las
nicas families que se aoercan al ideal oonceptializado en el Codigo
,,o la familiar son los nuoleos familiares jovenes que son relativomente
_ndependientes de su familiar y donde el esposoj y espeoialmente la
;sposa tiene mejor nivel educational y frecuentamente ocupan puestos
:ecnicos y de direccion. Mientras que los hombres aceptan la idea de
que sus esposas trabajen y que probablemente tambien reciban con agra-
do ese nuevo ingreso, la mayorla de ellos no oomparte las labores do-
tiesticas y el cuidado de los hijos, ni sus esposas pareoen estimular-
Los. En part, esto es el resultado del alto % de hogares de tres ge-
neraciones contemplados en nuestro muestreo lo que enfatiza los pa-
irones tradicionales de autoridad y trabajo domestico.px xtxaxx=xaxMJ
las mujeres agregadas en families numerosas tambien pueden brindar
tna important ayuda a las padres trabajadoras en el cuidado de los
niios y en otras tareas del hogar, pero desalientan a los hombres on
asumir mayor responsabilidad.
Esto deja a la mujer oon una pesada oarga de responsabilidades domes-
licas fundamentalmente si tienen niios pequefos. Esta es la primer
razon que nuestras entrevistadas reiteran constantemente para la apre-
Lante nocesidad de circulos infantiles y de otros servicios de apoyo
: lrn ujer trabajadora. Result interesante el hecho de que estas mu-
ros sc proocupan constantemnte porque el estado les brinda estos
SvicioJ, mas que per la responsabilidad a tomar por sus esposos co-
s. so indica en el Codigo de la Familia,Esto puede derivarse de todos
3 s servicios que el estado ha brindado a la mujer lo que las ha l-e-
vado a reourrir a este para la solucion de sus problems antes que
padirle mas a sus esposos. La mayorla de las mujeres de nuestro mues-
treo parecen identificar la igualdad de genero con la obtencion de
mai mas servicios del estado, de las organizaoiones de masas come la
FA I mas que con una transformation de rol de genero a nivel del hogar.
EiL Cuba las demands de las mujeres se supone sean oanalizadas a tra-
v's de la Federacion de Mujeres Cubanas y otras organizaciones de ma-
sis como el Frente Femenino creado por el.Estado para promoter la
igualdad de la mujer. A diferencia de America Latina donde los movi-
mientos femeninos autonomos de base han aumentado significativamente
en estos alos, en Cuba la mujer luoha dentro y no contra el Estado,
para ejercer presion por sus reivindidaciones. El tema de la mujer
trabjadora ha sido ampliamente debatido on los Congresos de la FMC
y en el de los Partidos Comunistas, indicando que la lucha por la
isualdad de la mujer no esta confinada a la mujer. Vilma Espin president
ta de la FMC ha planteado firmemente on muchas ocasiones sobre temas
tales como la discrimination de la mujer on el empleo o el de compar-
tir las responsabilidades de la casa y del cuidado de los nifios.
Espin (1986:61) ademas ha criticado a la mujer por no tener mis concien-
cia oobre estos temas, sefalando que la mujer y el hombre, a menudo
hablan de que los hombres "ayudan" en las tareas domesticas mientras
qAe deben hablar sobre oomprtir.xa Espin a-ckaTUM: las costumbres
arraigadas no pueden justificar acttaoiones inoorrectas, tales atra-
- s deben ser enfrentados con valentia y hacer prevalecer la raz6n
. -bre semejantes injusticias que atentan contra los principios de la
1 L v Cluoion.
Spuesar de estos esfuerzos, esta claro que la lucha por la igualdad
3 gene-ro no esta completamente ganada en Cuba, debido fundamental-
nante a la continue identification de la mujer con su rol domestic.
Aanque ahora la mujer percibe el satza sx trabajo asalariadp como un$
compromise de per vida que no cesa ni con el matrimonio ni con la
maternidad, ellas continuan identificcandooe com madre primero y en
segundo lugar come trabajadora.
Easta una de las dirigentes femeninas de Ariguanabo argument: Aqul
nosotros mismas las mujeres nos discriminaos un poco, yo te lo digo
a punto de que ya soy didigente y no so que pero en un moment determi-
cado con mis hijos, mira primero mis hijos y primero es mi casa, primer
es esto, ientras que las mujeres continue percibiendo el trabajo asa-
lariado menos important que su rol domestic probablmente seran ma's
dtidas a continuar asumiendo mayor responsabilidad por las areas do-
mastioas lo cual debilita sus posibilidades de adquirir la igualdad
con el hombre en el centro de trabajo.
P3ro part de la razon por la continue identifbacion de la mujer con
si rol domestic surge de pollticas en el centro de trabajo que re-
fuerzan el status secundarios de las mujeres como trabajdores, Mientras
que en Ariguanabo se han hecho esfuerzos para reclutar a la mujer a
traves de la direcci6n de puestos preferentes, programs de califica-
cion, ampleando a mujeres tecnioos, etc, las mujeres que entrevista-
nos so quejan de que no tienen iguales oportunidades para promover y
c~e sus necesidades en cuanto a servicios de apoyo no se tratan ade-
<-idaatinaLe. Indudablemente zsxxmpaIzaixm esto refleja la neceaidad
'tduzir los costs a traves de la implantacion de un nuevo sistema
: irocion y Planificacion de la economia a finales de los afos 70,
-o quo intonsifico el cambio de estimulacion moral a material. Nazzari
(1983) predijo que este oambio traeria un efeoto negative en el empleo
famenino, pero el % de mujeres en la fuerza laboral cubana continue
en ascenso, axizxx'a atraidas por las nuevas oportunidades de empleo
y la disponibilidad de bienea$ de consume asi como un aparente incre-
n.ento en el costo de bienes.
3ndudablemente, las altas tasas de fluctuaci6n y la presi6n para lograr
nayor productividad han hecho que la admon de Ariguanabo le do priori-
dad de primer orden a la estabilizacion de la fuerza laboral. Sin em-
targo, yo argumentaria que prestandole mayor atenoion a las necesida -
des de la mujer pudiera ser una forma adicional de estabilizacion de
la fuerza laboral a la cual no se le ha prestado suficiente atencion.
I'or ejemplo: DAndole mayor preferencia para la vivienda a mujeres con
nijos que actualmente viven agregadas con sus familiares o ubicando zxm
a mas mujeres con hijos pequeoos on turnos fijos, aliviarian muohos
ie sus problems. Las limitaciones ideologioas a la promooion de la
c;ujer deben ser tambien atendida. Las mujeres han sido reclutadas a
:a fuerza laboral relativamente no hace much en la fabrica, que
iene una gran tradition de trabajodores masoulinos. Pienso que esto
or A
he conducido a quo el sindicato y la administration subvaloren a las
t jeres trabajadoras al oompararlas con los hombres. Las mujeres obre-
r s de la production parecdn ser reolutados para trabajos de menos ni-
vcl, y no se les dan oiertos trabajos como el de meoanicos que ofre-
( n los mejores salaries y las mayores posibilidades para promover. La
d_ scriminacion sexual no es intentional, pero surge de percibir a la
m jer trabajadora oomo poseedora de una menor habilidad fisica y meoa-
s. .qu la del hombre. Como en estulios recientes de la Industria$
:til on otros passes latinoamericanos tales como Baasil, Chile o Ni-
o cnagea n l genero es integrado en la estructura jerarquioa reproducdioin
(t.f. Humprey 1987 Glvez and Todaro 1989: Perez, Martfnez and Wid-
mt ir 1989)
LE admwn puede que este dando respuesta a reacciones negatives de hom-
bies trabajadores que estan amenazados por el incremento continue de
l1.s mujeres trabajadoras de Arigianabo. Como Humprey (1987:198) aporta
en su studio de los trabajadores industriales en Sao Pablo donde la
proporcion de mujeres trabajadoras tambien aumento rapidamente en los
70, los hombres trabajdores tratan de defender sus status superior en
la fabrica impidiendo el acceso a las mujeres a puestos de mas presti-
gio y devaluando el trabajo que estos hacen. Mientras que no tenemos
eoidenoia direct que esto esta sucoediendo en Ariguanabo, pudiera sor
ui factor en la protection de la administration de los privilogios
mcscuuinos en terminos de acceso a puestos de mayor nivel y otros in-
c ntivos.
Lcs Estados Socialistas deben star en una mejor position para comba-
tir la discrimination sexual en el trabajo porque ellos no tienen que
airontar las resistencias del sector privado. Ciertamente, no ha habido
a i falta de voluntad political por part del Estado en Cuba para pro-
Sretr la igualdad de la mujer, en el centro de trabajo pero el Estado
e enfronta a demands competitiras. En el Socialismo, exists una ften-
c 6n constant entree la productividad y la eaxidix equidadp, entire un
i arowmento en la production como la industrial y lapxFmaniEn provision
dc los servicios sociales. Se evidencia la misma stencion en relai6on
a la famLlia~a entras que el Estado cubano aplaude la creciente auto-
,Iwi **-
n;mia cconomica de la mujer, est~ alarmado por el incremento de las
t. sas de divorcio y el incremento del poroiento de embarazos an ado-
l, scentes. Por ende, el Estado adopta politicas que enfatizan el pa-
pcl reproductive de la mujer, tales como prohibiendo a la mujer de
c:-ertos is trabajos peligrosos, lo cual a su vez reafirma la divi-
si6n traditional del trabajo. De acuerdo a Benglesdarf (1985) aun el
C0digo de Familia, 8auqeun itaxx disefado para compartir responsabilidad
dontro del hogar, esta tambien dirigido al fortalecimiento de la fami-
lia y para aliviar al Estado de la carga de la Socializacion total. Una
ranzn fundamental para el apoyo socialist para la familiar es la falta
do recursos del Estado para responder a todas las neoesidades de la
reproducci6n social. En el amttam socialism asl como en la Soc. sapi
Capitalista contribucion que hace la familiar a la reproduoci6n social
alivia grandemente el papel del Estado en este sentido.
No obstante, los estados soci&listas se responsabilizan much mas por
la reproduction social que los estados capitalistas y esto so puede
aprociar cuando comparamos la political de Cuba haoia las trabajadoras
con la de Puerto Rico y espeoialmente con la Repiblica Dominicana.
A imismo en estos pauses la participacion de la mujer en la fuerza
1 .bo~al se ha elevado sustancialmente debido al aumento de la indus-
t ializaci6n para la exportacion, pero en contrast a Cuba el trabajo
w l rrujer es por lo general 'e base del sosten familiar (Safa:1989)
1 a vlujer esta haciendo una acertada contribuoion al hogar la que se
t3rna mas important con la elevaoion del cost de vida y las rebajas
en los servicios que ofrece el gobierno como resultado de la actual
crisis econ6mica. En las zonas de procesamiento para la exportacion
en Republica Dominicana no existen sindicatos y los obreros cafecon
do seguridad laboral asl como de atencion medica adecuada. En Puerto
Rico, done las oostureras que estudiamos estaban sindicalizadas, las
condiciones de trabojo eran much major y el Estado como en Cuba,
brinda amplios programs educaoionales y de salud. A pesar do esto,
Jos trabajadores puertoriquefos tienen el axaas t constant temor de
harder sus empleos debido a la amenaza de la fabric de trasladarse a
3Jgaros donde la mano de obra es mts barata, como muchas lo han hecho
f, y ni el sindicato ni el estado tienen poder para tenerlas. Debido
Sla rfut.cza del sector privado en Puerto Rico y en Republ:oa Dominicanm
*o cn el caso de zonas procesadoras para la exportacion agrupa mayor-
inicc a uiultinaoionales norteamericanas, el estado puede hacker menos
.jdavia por los trabajadores que- en Cuba.
1I: estos tres passes, la mujer trabojadora tiene que combatir mas la
3agalidad cultural de la discriminaoion de sexo, pero el estado cu-
tano ha hecho mas para apoyar a la mujer en su lucha que Puerto Rico
y que Republica Dominicana. No obstante Cuba ha obtenido evidentes lo-
gros, todavia quedan importantes obstaculos ideologicos y estructura-
las para lograr la igualdad de la mujer. Los obstaculos ideologicos
son mas dificiles de veneer, ya sea en sociedades capitalistas como
en sociAlistas, pues ellas estan impregnadas en una division sexual
del trabajo culturalmente definido que continue aoentuando el papel
reproductor de la mujer, a pesar de su creciente importancia en la
fuerza laboral. Esto no significa negar la validez de restrichiones
financieras y de otro tipo en la consecucion de la igualdad de la
mAjer em Cuba. ~arqxsm Aunque el reconocimiento ideologico de la mujer
como trabajadora al iga&l que el del hombre result vital para su con-
tLnua interaction al process revolucionario.
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