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 Dedication
 Prelude
 De la linea N. O.
 Campana de marzo y abril
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Group Title: Una campaña.
Title: Una campaña
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 Material Information
Title: Una campaña
Physical Description: 77 p. : ; 25 cm.
Language: Spanish
Creator: Cestero, Tulio M ( Tulio Manuel ), 1877-1955
Publisher: Imp. "La Cuna de América"
Place of Publication: Santo Domingo
Publication Date: 1903
 Subjects
Subject: History -- Dominican Republic -- 1844-1930   ( lcsh )
Genre: non-fiction   ( marcgt )
Spatial Coverage: Dominican Republic
 Record Information
Bibliographic ID: UF00077483
Volume ID: VID00001
Source Institution: University of Florida
Rights Management: All rights reserved by the source institution and holding location.
Resource Identifier: oclc - 21895144

Table of Contents
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    Dedication
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    Prelude
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    De la linea N. O.
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    Campana de marzo y abril
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    Lerfiles
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        Horacio Vasquez
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        Casimiro Cordero
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        Aquiles Alvares
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        Homenaje
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Full Text

10)


XTTLIO M-. CESTERO.


UNA CAMPANA.


















Santo Domingo. Imp, "La Cuna de Am6rica,"
1908.


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zacio %laqucz.


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'ez6fogao.
































AS erradas interpretaciones que se hacen en el Pais
Iss de cuanto ocurri6 en los alrededores de la Capital
en los iltimos dias de Marzo y en los primeros de Abril de
1903, me han inspirado el prop6sito de desglosar algunas
paginas de mi diario de cam5pana y contar lo que mis ojos
vieron en la Linea N. O. y luego desde Cafio Hondo A San
Carlos. No pretend que estas piginas contengan la verdad
absolute de todos los acontecimientos; pero reflejan lo que
observe de cerca en la campania, y ban sido escritas sin re-
servas mentales, sinceramente. No son un arma esgrimida
contra la actualidad political sino una ofrenda A la historic
de aquellos dfas dolorosos.
OjalA ellas sugieran algunas ensefianzas y sean una invi-
taci6n a la Paz. En esta hora incierta y desolada, el soci6logo
interroga al horizonte: ;si el sol que lo ilumina es el de un
alba 6 el de un ocaso? La guerra es una ley natural y eterna:
crea, fortifica, redime. El progress surge poderoso en las
tierras que reciben como abono y riego la care y la sangre
de los paladines. La Italia turbulenta, anArquica, del Quat-

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tiocento, presa de los odios, las ambiciones y los dolores de
mercadantes, prelados, artists y poetas convertidos en gue-
rreros, engendr6 la Italia gloriosa del Renacimiento. Hemos
hecho la guerra desde los dias del Descubrimiento. En el
alma national lidian la tristeza del indio, el dolor del negro
esclavo y la nostalgia del espafiol aventurero, terrible heren-
cia de odios que nos ha hecho un pueblo triste y levantisco.
Es tiempo ya de dejar enmohecer los aceros. Bajo la capa de
sangre que cubre nuestros campos duermen prodigiosos ger-
menes, y acaso esten proximas las horas de la transformaci6n
y del florecimiento; el instant precioso en que la Guerra pro-
duzca sus frutos de redenci6n y de progress. El oido pega-
do la tierra siente que un estremecimiento agita su vientre:
z sera un ser que nace 6 un ser que muere ? ; Ay de nosotros
los hijos de esta loba, que es la Reptiblica, si los germenes
podridos no tienen fuerza para engendrar una nueva vida!
Dedico estas paginas t los abnegados e infatigables de-
fensores de una causa que escribi6 en sus banderas: orden y
honradez. Si en las cimas del Poder no recibieron cabal rea-
lidad esos prop6sitos; si el medio hostile no se model en ellos;
si por la falta de energia del caudillo escogido el exito no
corona el esfuerzo; no son menos dignos de alabanzas los que
tan gallardamente cumplieron su deber y en el dia de la rota
no lamentaron la inutilidad del empefio, satisfechos y orgullo-
sos de haberlo emprendido.
El 18 de Abril de 1903 fueron vencidos unos hombres,
pero no la Causa. Ella no puede ser vencida nunca, porque
es el ideal de cuantos aman el Bien, no importa en que filas
formen, y alienta en el alma de la Reptiblica. No plugo al
Destino que fudramos los obreros de esa hermosa obra, mas
es nuestra la honra del intent generoso y del noble sueiio.
El patriota que edifique sobre las ruinas que cubre el Pais,
la mano que despierte amorosa los germenes que duermen en
la tierra profunda para library esa filtima batalla por la gran-
deza y la gloria de la Patria, escribira en sus banderas:
orden y honradez.

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.De lia ine,, 963, (2






























ANTES del 23 de Marzo de 1903, en el orden
cronol6gico, estl el 11 de Octubre de 1902, y no es
possible ocuparse en la campafia de Marzo y Abril,
sin esbozar siquiera ligeramente cual era la situaci6n
de la Linea N. 0.
El 11 de Octubre, se levant en armas en Mon-
te Cristy el General Andr6s Navarro, secundado en
Guayubin por el Gral. Demetrio Rodriguez; en breve
espacio la revoluci6n se aduefi6 de todo el Distrito.
Se pele6 sangrientamente en Dajab6n, Guayubin, La
Carbonera, y el 21 de Octubre las tropas del Gobierno
entran en Monte Cristy, cuyas calls estaban Ilenas de
muertos y heridos. Navarro fu6 capturado, y en los
dias siguientes los demds cabecillas acogi6ronse d las
garantias otorgadas por el Gobierno. La revoluci6n ar-
mada habia sido ahogada en sangre, pero el espiritu
revolucionario de aquel Distrito permanecia intacto.
Dias despues comenzaba de nuevo la lucha.
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Para quien no conozca la zona de la Rep6blica que
llamamos la Linea N. O. es casi inexplicable c6mo pudo
sostenerse un grupo de hombres frente a un Gobierno
no escaso de recursos y apoyado por los mejores ele-
mentos del Pais, y c6mo ese movimiento aislado lleg6 d
constituir un peligro cierto; pero quien, bajo el litigo
del sol, ha recorrido esas tierras ardidas, donde ni se
abre una flor ni madura una fruta, comprendera f cil-
mente la fuerza demoledora de aquella region. Terreno
fragoso y quebrado, propicio d las emboscadas, con el
vecino estado a una carrera de caballo, sin agriculture,
rico en ganado; la revoluci6n encuentra alli un medio
natural. Y asi como el agua toma la forma del vaso, la
revoluci6n se adopt A la naturaleza falaz del terreno.
Dividida en pequefios grupos, que merodeaban por los
lugares estrat6gicos, Escalante, Monte Grande, Saladi-
11o, La Baitoa, etc.; reunianse para ofender, cuando
habia seguridades de copar un parque conducido por
una pequefia escolta; combatian siempre emboscados;
no vencian nunca, jams conservaron su propio campo
y se retiraban siempre, pero causaban serious dafios al
Gobierno. El Distrito entero, los campesinos y los ha-
bitantes de los pueblos, los protegian; recibian avisos
y recursos, y cuando los jefes del Gobierno ignoraban
sus menores movimientos, ellos lo sabian todo. En
un mismo dia estaban en dos 6 m6s puntos distintos.
Disparaban sobre una column protegidos por el mon-
te, causaban unas cuantas bajas, se les buscaba, se les
perseguia, era initil; conocedores perfectos del terreno,
se escapaban de todos los cercos. Era un organism
incoercible aquella revolucion que presentaba un ni-
cleo de mas de 200 combatientes y horas despu6s se
disolvia en pequefios grupos merodeadores. Un dia se
advierte su presencia en Escalante, se la busca alli, no
esti; duerme en la Trinchera, toma rumbo A Puerto
Plata, por la costa, la persigue Bordas, el infatigable:
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tiroteada la column en Puerto Juanita, cambia de rum-
bo, toma por Agua Hedionda, cruza las sierras, pasa por
Hatillo y vuelve d Monte Cristy; terrible march reali-
zada en cinco dias, siempre con Bordas detras. Los
revolucionarios del Cibao acosados, iban alli i buscar
refugio; estuvieron Jacinto Velazquez y Perico Lasala.
Pero esa revoluci6n no tenia fuerzas para triunfar, no
eran suficientes para el 6xito la tenacidad de Desiderio
Arias y el valor de Higinio Arvelo, ni la malicia de
Tavarez ni la audacia de Carlos Morales; estaba ais-
lada, quebrantada, sin municiones, sin jefe, pero era
invincible.






Despu6s del 21 de Octubre el Gobierno cometi6 un
error irreparable ndo en la eficacia de sus prin-
cipios no utiliz B encer el espiritu revolucionario
algunos procedia que, acordados al medio, habrian
producido practicO 'resultados; habia alli aspiraciones
6 intereses que era prudent satisfacer y halagar. De
nuevo en armas la Linea, el Gobierno no ces6 un punto
en su prop6sito de pacificaci6n, pero sin concederle
nunca la importancia que el inovimiento tenia. La Li-
nea consumi6 al Gobierno sus mejores fuerzas: hombres
y dinero. En un ambiente hostile, todosle eran adversos
en los campos y en los pueblos. Las meretrices cam-
biaban d los soldados cipsulas por favl los revolu-
cionarios conocian todos nuestros movi 0i s. Llega-
ban tropas de todas parties de la Repablica, campesinos,
los cuales a los quince dias de la vida de canton, mo-
lidos por las marchas incesantes en persecuci6n de un
enemigo invisible; quebrantado el animo por las sor-
presas y las emboscadas, hastiados de aquella naturaleza

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esteril 6 ingrata, se desertaban en grupos, abandonan-
do las armas en los montes, sin temor a los castigos ni
a las largas travesias que debian realizar para regresar
a sus hogares.
El Gobierno estaba obligado a hacer la guerra del
lbrgr; reconcentrar en los pueblos i los vecinos de los
campos. ocupar todos los lugares estrat6gicos que ofre-
cian hogar invulnerable al enemigo, y tener a la mano
recursos abundantes. La guerra, del /ttgar era en si
misma peligrosa; el efectivo del ejercito no fu6 nunca
suficiente y los recursos solian no llegar con oportuni-
dad; a veces, durante tres dias, en las plazas, no habia
dinero para racionar. El Gobierno no crey6 nunca que
la Linea era un verdadero peligro.
Dajabdn fu6 atacado dos veces y ocupado una; Gua-
yubin tres y ocupado dos, y el dia en que el Gral. Casi-
miro Cordero, Ministro de lo Interior y Policia, lleg6 a
Monte Cristy, el enemigo estaba en la barca del Yaque,
venia d tomar la ciudad. La presencia del Ministro
Cordero en el teatro de los acontecimientos produjo be-
neficios ciertos: economic en los gastos, actividad en
las operaciones, harmonia en los pareceres, energia en
los procedimientos. A poner 6rden en la hacienda en-
camin6 todos sus empefios y obtuvo un 6xito relative,
para lo cual no fu6 extralo el ejemplo que daba 61 vi-
viendo mis que modestamente. Cordero evitaba los
rozamientos y rivalidades que pudieran ocurrir entire
los jefes en campafia, y fu6 siempre el punto de con-
ciliaci6n y el medio de acuerdo para todos los planes.
Se peleaba unas veces a diario; el enemigo cuando era
superior en mimero resistia, como aconteci6 el 17 de Fe-
brero en la Gozuela, donde el General Pedro A. Reyes
(a) Seibo, con una guerrilla de 50 hombres atac6 a la re-
voluci6n que contaba en sus filas 300, agot6 sus municio-
nes y desbandada su gente se retired del campo, no sin
causar bajas al enemigo; 6 como habia sucedido antes a
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Bordas y a Escoto en Macaboncito: algunos soldados se
bafiaban. otros dormian la siesta, cuando fueron sor-
prendidos; alli fu6 herido el viejo Lorenzo Escoto-quien
se batid como un leon-dice Bordas que es buen juez;
6 como sucedi6 mnas tarde al bravo Coronel Camacho,
sorprendido en la Baitoa por un grupo much mais
numeroso que sus 60 hombres; pero el triunfo fu6
siempre de nuestras armas. A dias de incesante com-
batir, seguian dias mis largos de calma. El soldado se
aburria en los cantones, los jefes se hastiaban en las
plazas, reprimiendo propagandists 6 en el campo per-
siguiendo al enemigo inaccessible.
El 15 de Marzo el Gral. Aquiles Alvarez, fatigado
por la inacci6n, sin soldados en su cuartel de Macab6n,
decide irse ti Puerto Plata, hasta que el Gobierno envie
la tropa de line que se le ha pedido. El enemigo ha
sido visto por Guayubincito, por la Maquina, por la
Laguna de Saladillo el 17. Epifanio y Demetrio Rodri-
guez y Bordas reunidos lo buscan. Se anuncia la lle-
gada de Eugenio Deschamps. El Gobierno necesita
que la revoluci6n se compact a las 6rdenes de un jefe,
para batirla de una sola vez; pero Deschamps no se
expondra al fracaso, ni podia acometer tamafia empresa.
El 18 desembarca de nuevo Aquiles Alvarez con 105
plazas del << Batall6n Ozama por Esterobalza, y el 21
la revoluci6n, posesionada en Juan Calvo, es atacada
por los Generales Alvarez, Bordas, Epifanio y Deme-
trio Rodriguez. Y at pesar de que ocupa una buena
posici6n y no es escaso su nuimero ni su parque, sufre
una nueva derrota, y abandon el campo dejando doce
muertos.
Cuando sucedio el golpe de mano del 23 de Marzo
en la Capital, el Gobierno habia dominado la revoluci6n
en la Linea, impotente ya para transvertir los limits
del Distrito que le era propicio; sin recursos, a pesar
de la eficaz complicidad de las autoridades haitianas










fronterizas-he nombrado al Gral. Thionot Agustin,
Jefe de Ferrier-y eran duefos del campo Aquiles Al-
varez y Epifanio Rodriguez, Jos6 Bordas, Demetrio
Rodriguez, y un grupo de valientes oficiales entire los
cuales los Coroneles Camacho y Vicente Luna. Seis
meses de campafia y nadie estaba cansado: Tofio Jorge
herido, ansiaba volver 5. la faena; Agustin Baez, tan
prictico como valiente, estaba siempre dispuesto d acu-
dir 4 todas parties; Santos Garcia no desdefiaba oportu-
nidades; Seibo queria completar la acci6n del 17 de
Febrero; Antonio Calderdn se distinguia como bueno;
y Alfredo Nivar, el Comandante Chaves, herido en Juan
Calvo; Juan Grull6n, Jefe Comunal de Guayubin; Eva-
risto Rodriguez, bravo y leal; Arroyo, Bobadilla, Batis-
ta, Juan Andr6s Gat6n, Toilo Catalan, Berrio, J. M.
Abreu y Prebisterio Hernandez y tantos otros, rivali-
zaban en firmeza; nunca causa alguna en la Rep6blica
cont6 en sus filas mejores soldados, por su abnegaci6n,
su valor y su entusiasmo; pero el Gobierno habia co-
metido el error de no acudir oportunamente a sofocar
aquella tenaz rebeli6n con la rapidez necesaria, y por la
ancha herida abierta en el flanco, su sangre man6 a
raudales; habia consuinido sus mejores recursos, y des-
pues de una campafa tan larga y tan cruda, la revolu-
ci6n existia, quebrantada, aislada, dominada, pero in-
vencible.


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Oanlpaiiact e 07tlatzo Y (%Util.






























LDL 21 de Marzo de 1903, reunidos en Santiago
de los Caballeros los Generales IHoracio Vasquez y
Ram6n Caceres, por mutuo acuerdo convinieron en
renunciar el poder y recomendar a sus amigos un
candidate que a la circunstancia de ser un hombre hon-
rado aunara la de servir de garantia al grupo politico
por ellos representado; y en el primer moment sus
pensamientos se fijaron en el sefiorl Tomins Cocco, In-
terventor entonces de la Aduana de Puerto Plata. El
23 se encontraba el General Vasquez en Moca, cuando
por tel6grafo recibi6 la noticia de lo ocurrido en la
Capital; seguidamente se dirigiO a Santiago y en esa
misma noche a Puerto Plata.
El dia 23 en la mafiana habia regrdsado a Monte
Cristy, de Santiago, a donde fu6 a conferenciar con el
President VAsquez, el Gral. Casimiro Cordero; a las 7
p. m. recibi6 un telegrama de aquel, llamandole d Puer-
to Plata; a las 9 nos embarcamos en el crucero < Pre-
sidente >.


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Fui el 24, en Puerto Plata, cuando Cordero supo lo
acaecido. En Monte Cristy habia quedado un grupo
de oficiales que eran elements tiles por su valor y
por el conocimiento practice de los lugares para la
campafia que debia de emprenderse.
Desde el primer moment el General VAsquez de-
mostr6 repugnancia por la lucha; personalmente 61 no
tenia empefio alguno en continuar al frente del Gobierno.
por el contrario, estaba ansioso de abandonarlo; juzgaba
que era indtil combatir cuando la causa que 61 repre-
sentaba ya casi nada tenia que realizar en la casa de
Gobierno, desgarrado eomo habia sido por el medio
hostile su noble suefo. A las 3 de la tarde del 24 sali-
mos con rumbo a Sanchez en el crucero < Presidente >.
En el mar, el Ministro Cordero y yo cambiAmos impre-
siones: los compafieros, diseminados por today la Repfi-
blica, no podian ser abandonados A su propia suerte; era
precise, si se renunciaba A la lucha, retirarse, pero de-
jando a cubierto de todo odio partidario los intereses y
las vidas de cuantos no habian cometido otro delito, que
poner vidas 6 intereses al servicio de una causa que
amaron porque la creyeron capaz de salvar al Pais.
Mi opinion era: ir i Santiago, constituir alli el Gobier-
no y, 6 iniciar las negoeiaciones de paz, ( reunir gente
y marchar sore Santo Domingo; para lo uno 6 para lo
otro importaba much que el Gobierno entrara de nue-
vo en la plena posesi6n de sus fuerzas, que si bien
estaban minadas, eran las mas considerable del Pais.
El 25 llegamos a SAnchez; durante todo el dia se
estudi6 la situaci6n, se discuti6, y al fin el General
Vasquez, aunque sin entusiasmo, se resolved A empren-
der la campaign. Las tropas ]edidas a La Vega, Moca
y Macoris del Norte, que habian llegado a Sanchez, y
las de Samana enviadas A Sabana de la Mar, y una gue-
rrilla de Sanchez, sumaban hasta 360 hombres, parque,
un cafi6n de montana de calibre 6 y una cantidad de
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dinero no mayor de $ 5.000 oro en efectivo y $ 2.000 en
giros. Se dispuso desembarcar por Caflo Hondo en la
Bahia de Samani. Salimos de Sdnchez a las 11 p. m.
26 de MaWrco.---A las 6 de la maiiana da principio el
desembarque de las tropas y el parque en el muelle de
Calio Hondo, y despuds de comer la gente, desfila hacia
el poblado de San Lorenzo. Antes de salir de Sanchez,
se recib)i un telegrama de La Vega, informando que del
Cotuy anunciaba el Jefe Comunal que el Gral. Miguel
Andr6s Pichardo ( a) (;,elito, se encontraba con gente
peleando en los alrededores de la Capital; noticia que
produjo una agradable impresion. El crucero < Presi-
dente >, i las 6rdenes del senior Jos4 Dolores Alfonseca
hijo, se hizo rumbo i la mar con la misiin de vigilar la
costa desde San Pedro de Macoris a Azua, y era A la
vez portador de una comunicacidn para el Gral. Luis Pe-
letier ordenandole enviar tropas sobre la-Capital. Para
la conducci6n del parque y uso de los jefes superiors,
se hace necesario comprar al Administrador de la finca
de guineos de San Lorenzo, 40 animals, caballos y mulos,
por cuyo valor se libran giros a 30 dias vista contra la
Administraci6n de Rentas Unidas de Sanchez.
2d7 hacia El Valle, donde nos espera con alguna gente el Gral.
Eduardo Saldafia, Jefe Comunal de Sabana de la Mar.
A orillas del rio Yav6n, mientras se arreglan las car-
gas, Cordero y yo halblamos. El General Vasquez con-
tiniia indeciso entire la lucha y un entendido pacifico; y
yo apunto a Cordero la idea de resolve el problema
antes de derramar una gota de sangre; antes de comen-
zar una lucha que resultara infructuosa y cruel, y
dirigirse a los revolucionarios de la Capital, proponi6n-
doles el nombramiento de un Gobierno provisional,
comnpuesto, por los Grales. Alejandro Woss y Gil y
Wenceslao Figuereo y por otras personalidades afectas
i Vasquez y Jimenes y presidido por un hombre de fino

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tacto y conciliador, Casimiro N. de Moya, dice Cordero;
y cuya finica misi6n ser convocar las asambleas pri-
marias para que el pais elija sus gobernantes. Corde-
ro, que tambi6n quiere retirarse de la political, acoge
bien mi idea.
A las 10 de la mafiana llegimos al pueblo de El
Valle, donde se nos reune Eduardo Saldafia con algu-
nos oficiales y la gente enviada de Samand. A las 4
p. m. se continfa la march por un camino indescripti-
ble: lomas de pendientes violentisimas, pass estrechos,
lodo que atasca las bestias, que a duras penas conducen
sus cargas; es una empresa heroic transporter el par-
que por este camino, que hace pensar en la artilleria de
Napole6n cruzando los Alpes. Cordero y la tropa duer-
men en la loma, los hombres y las bestias despeados;
una jornada asi es una batalla perdida, las deserciones
comienzan. Y pensar que por San Pedro de Macoris la
operacidn era much mis r~pida; que en dos dias t lo
sumo estariamos sobre Guerra. El desembarco por
Cailo Hondo fu6 un gran error.
En Sabana Grande, donde acamp6 el General Vas-
quez con su E. M., se recibe una comunicaci6n de SAn-
chez, en la cual se dice que San Carlos y Pajarito estin
en powder del Gobierno.
S8 de lMurzo.-Salida de Sabana Grande a las 12 y
llegada A Pulgarin a las 5 p. i. A las 7 de la noche, el
General VAsquez acompafiado por mi y un grupo de
oficiales se dirige a Los Llanos, para comunircarse por
tel6fono con San P. de Macoris. A la una. Alfonse-
ca anuncia que ha sido capturado en Azua el crucero
< Independencia >, que estan press alli don Ricardo
Martinez, el Comandante Martinez Vifialet y la dota-
ci6n del buque; y que sale el Gral. V. Alcantara con
200 hombres de caballeria sobre la Capital. El General
Vasquez le recomienda volver a Azua y conducir a re-
molque el < Independencia >, si no es possible conseguir
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en San P. de Macoris gente que lo triple, y participar-
le al Gral. Luis Pelletier que ha sido nombrado Delegado
del Gobierno en el Sur. Se anuncia que el Gral. Julian
Zorrilla ha salido con tropas del Seibo, y que el Gral.
Zen6n Ovando esta acampado en la Boca de la Yeguada
con las fuerzas de Macoris. A iste se le ordena diri-
girse a la Mata del Cuero, para reunirse con las fuerzas
del Presidente.
29 de JMurzo.-A las 6 regresa el General Vasquez
a Pulgarin. Se reciben comunicaciones del Cibao por la
via de Sanchez anunciando la salida de 500 hombres de
caballeria que marchan sobre la Capital, al mando, entire
otros Jefes, del Gral. Pascasio Toribio. Salida de Pul-
garin a la 1.30 p. m.; llegada a la Mata del Cuero a las
6 p. in. Se le ordena al General Ovando activar la mar-
cha y verificar cuanto antes la reunion con nuestras
fuerzas. Alfonseca avisa que < dispa-
rd algunos tiros de caniin sobre la fortaleza de Santo
Domingo.
30 de iljlrzo.-En la mariana se verifica la reuni6n
de las fuerzas de los Grales. Julian Zorrilla y Zen6n
Ovando. El General Zorrilla, Gobernador del Seybo,
present a sus tropas al General Vasquez, qui6n diri-
gi6ndose a ellas dice: aqni me tiejen, dli.pqesto 4 morir
(/ lado de istiedes. Las tropas victorean con entusiasmo
al President. Todas las fuerzas reunidas ascienden a
650 hombres.
Se sabe positivamente que Guerra estd ocupado por
la revolucidn; pero se ignore el nAmero, posici4n, etc.
del enemigo. Entre 9 y 10 de la mariana se destaca una
column sobre Guerra, compuesta de 90 hombres al
mando del Coronel Tancredo Savifi6n y del Comandante
Santiago Alonzo, 100 hombres al mando del Gral. Zen6n
Ovando y la pieza de artilleria de montafia calibre 6'y
su servicio, con el Jefe de la Artilleria Parrefio. El
resto de las fuerzas continfia march y acampa en la

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Mata de la Piedra a las 12. Como se escucha un fuego
muy vivo hacia Guerra, y la column destacada no ileva
parque, el Gral. Casimiro Cordero sale a escape con 130
hombres y municiones. Lleg6 oportunamente, pues las
fuerzas del Gobierno, inferiores hasta ese moment en
niumero al enemigo, y agotadas sus municiones, estaban
a punto de retroceder, a pesar de la bravura de Zen6n
Ovando, quien lleg6 con un pufiado de hombres has-
ta la Comandancia de Armas, de Savinfin, de Alonzo y de
Parrefio. Cordero termin6 la acci6n comenzada. La
pelea duro dos horas: sufrimos 7 bajas, un muerto y
6 heridos no graves. El enemigo dejd en el campo 16(
muertos, 21 heridos, entire estos al General Ventura
de Vargas; un cafi6n de montana calibre 4 y parque, y
se le hicieron 36 prisioneros.
A las 4.30 entr6 el General Vasquez en Guerra. A
Sis 10 de la noche sali6 el Gral. Eduardo Saldaina, acom-
pafiado de los Generales Jos6 Amador. Marcos del Ro-
sario, Antonio IIernandez, Neftali IIermnndez y otros
oficiales del E. M. del Presidente, con gente de a pi6 y
de i caballo, t instrucciones de ocupar a Villa Duarte.
Cuando llegaron era ya de dia y la operaci6n se limited i
tirotear una guardian a la cual se le ocuparon tres 6
cuatro armas.
31 d(e J/(arzo.-Salida de Guerra a las 8 a. m. se
acamp6 en el potrero la Rubia Comunica Alfonseca
el ataque de Azua y el triunfo obtenido alli por el Go-
bierno.
Abril lo--Dispuesto el ataque a Pajarito, a las 7 se
levanta el eampamento y las tropas desfilan. La reta-
guardia con el parque se sitia en la Cruz de Mendoza:
sobre Pajarito salen, por los potreros: por la derecha,
una guerrilla de 50 hombres al mando del Coronel Tan-
credo Savifidn, apoyada por otra de 50 a cuyo frente el
Gral. Zendn Ovando; por la izquierda, una guerrilla de
50 hombres mandada por el Comandante Santiago Alonzo,
24










seguida de otra de 50 hombres lais drdenes de Miguel
Helerreo; y por el camino real, la pieza de calibre 6 y los
60 hombres de Parrefio, apoyados por una column de
200 que manda Casimiro Cordero, total 460.
A las 9 de la marlana se rompieron los fueg'os, a las
10 las tropas del Gobierno ocupaban a Villa Duarte y la
accion habia terminado, aun cuando desde la Capital se
hiciera un fuego nutrido sore Pajarito, causando algfln
danio a los soldados que fogosos e inexpertos so acerea-
ban ; la ribera del rio. Ese dia Casimiro Cordero,
como siempre, prodig6 su valor y su actividad; hubo
un moment en que 100 seibanos retrocedian, los alien-
ta, no lo escuchan, se van... compirometeri~n la accion
y al desbandarse produciran un desorden en la reta-
guardia de incalculables consecuencias. Cordero exas-
perado dispara su revolver sobre ellos, la violencia de
la ac-cin surte su efeeto, la gente se reanima y entra al
pleito. Yo lo vi solo, caballero en una mula, tranquil
en un instant critic, cuando llegaba yo, a la zaga
de una column de 100 seibanos, la reeibi6 y dici6ndo-
me: ,
tom6 por una callejuela, dio con esa gente fresca el
filtimo empuje y coron6 con un exito esa mariana san-
grienta.
Las bajas nuestras fueron numnerosas, y en su mna-
yoria no causadas por el enemigo, sino que los seibanos,
confundidos en las callejuelas del pueblo y olvidados del
arte de la guerra que en otro tiempo les di6 fama, se
herian unos con otros. Noticias posteriores fljan en
mas de 120 las bajas sufridas por las tropas del (Gobier-
no y de la Revoluei6n. De nuestra parte fu6 herido el
bravo Coronel Evangelista Paulino, de Moca.
A ]as 11 entr6 el General Vazquez en Villa Duarte:
ante 61 se presentaron el Jefe Comunal revolucionario
senior Pedro Pefia y el senior Torres del Avuntamiento
y algunos otros individuos de las filas revolucionarias

25










que en el moment de la derrota se ocultaron en las
casas. A las 3 p. in. regres6 el General VIsquez la
< Rubia > ocupando el pueblo con sus fuerzas y las del
General Ovando, como Jefe de Operaciones el Gral.
Julian Zorrilla.
Se recibe una comunicaci6n de los Grales. Eliseo
Cabrera y Pascasio Toribio, que estin en Villa Mella
con las fuerzas del Cibao, anunciando un encuentro con
tropas revolucionarias al mando del Gral. Angel Ma
Manzueta en Los Jobillos, habi6ndole hecho algunos
prisioneros y tomradole 5.000 tiros.
Ailril ,.-A las 4 p. m. se levant el campamento de
la < Rubia)> y se emplrende march con ruimbo d la
margen izquierda del < Ozama Se atraviesa el rio
por el lugar denominado < Paso de la Piedra >, muy
pr6ximo al caserio de <>. El remolcador
< Popi >, que remonta el rio, es detenido y su capitdn
accede 6 prestarnos su concurso para transporter ani-
males, carretas, el parque y la gente de una d otra
orilla, operacidn fatigosa que terminal despu6s de me-
diada la noche.
El General Vasquez se siente fuertemente quebran-
tado, su enfermedad cerebral aumenta.
.lbil 3.-Se emprende march i las 7 a. m. Un
buen espacio antes de la barca de Santa Cruz se presen-
ta al Presidente un official de la marina de los EE. UU.
el cual le entrega una comunicaci6n del Comandante
del crucero < Atlanta >, surto en el Estudios>, que dice asi:



Capital de Santo Domingo.
Santo Domingo, Marzo 31 1903.
Sefior:
T.eniendo informed de que existe en la ciudad de
Santo Domingo un estado de cosas que hace temer que









de un moment otro las autoridades que existen, 6
puedan existir, no podran imponer la ley ni el orden,
he resuelto echar a tierra una fuerza del barco
de los Estados Unidos bajo mi mando y situarla en el
Consulado General de los Estados Unidos con el objeto
de proteger las vidas de los ciudadanos americanos y
tambidn la propiedad contra acto de daio mal intencio-
nado.
No necesito 11amar su atencion sobre la necesidad
de haeer respetar la ley y el orden, pues cualquiera que
sea el Gobierno, y quien quiera que sea la autoridad,
sera considerada estrietamente responsible por el Go-
bierno de los Estados Unidos. Le convendria a used
tomar todas las medidas que tiendan d evitar todo dafio
A ciudadanos americanos. Y entire estos estin com-
prendidos los puertoriquefnos que son ciudadanos ame-
ricanos.
La fuerza de mi mando observard estricta neutrali-
dad entire los partidos opuestos y estard en tierra sola-
mente para el objeto arriba mencionado.
Muy respetuosamente

( firmado) W. H. TUNER.

Comandante de ]a armada national en servicio.
Mayor Oficial Presente.>


Abril .--En la madrugada llegimnos al Ingenio F6 >, done se establece el cartel general. Todas las
fuerzas reunidas ascienden d 750. Alas 4 p. m. llega
M. Louis Bornd, Encargado de Negocios de Haiti, quien
present al General Vasquez un proyecto de convenio
que puede servir para iniciar negociaciones de paz.
El General Vasquez, durante la conferencia, manifiesta
al senior Born6 que, libre de ambiciones, limpio de
odios, temeroso de no lograr devolver al [ais la tran-

27










quilidad y la paz que tanto necesita, esti dispuesto a
retirarse delPoder, y para entablar con el amistoso con-
curso del senior B.)rn6 neg'otiaciones de paz con la Junta
Revolucionaria de la Capital, ofrece enviar esta misma
noche un comisionado portador de sus proposieiones.
A las 8 de la noehe, el General Vgisquez, que estAi
hospedado en la casa del Capitin Adams, Administra-
dor del Ferrocarril de San Cristobal, etc. reune di los
Grales. Casimiro Cordero, Eliseo Cabrera, Arturo de J.
Guzman, Pascasio Toribio y Eduardo Saldaiia, y me en-
carga i mi, que actuaba como Secretario del Presidente
y Administrator de la column, de explicar el objeto de
la reunion. En nombre del General Vasquez expuse,
que: desprovisto de prop6sito personal en el Poder,
pues cuanto fu6 anhelo 6 ideal suyo habia sido modifica-
do 6 desgarrado por la realidad; deseoso de servir al
Pais, ansiando ahorrar sang're d)ominicana t:n infruc-
tuosamente derramada siempre y con la firme resolu-
ci6n de declinar el mando, una vez que entire en la ciu-
dad Capital, aun cuando el triunfo lo favorezea, creia
patri6tico entablar negociaciones de paz con la Junta
Revolucionaria, para terminal una lucha est6ril y de
resultados inalculablles. Expuse tambi6n cual era el
estado de cosas en la Linea N. (). y la situacidn econd-
mica del Pais y del Gobierno antes del 23 de Marzo,
agravada por los efectos y gastos de esta nueva revolu-
ci6n. Despu6s de dos horas, durante las que se cam-
biaron impresiones 6 ideas, resolve() enviarme cerea de
la Junta Revolucionaria con un proyecto de convenio
en la cual se pactaba, que: el General Visquez entraria
en la Capital y 15 dias despuds, resignaria el mando en
una Comisi6n Mixta nomblrada por el Presidente y la
Junta Revolucionaria de com in aeuerdo; y el Presiden-
te y la Junta al disolverse dirigirian al Pais sendos
manifiestos anunciando el primero que se retiraba del
Poder, y encaminado el segundo A que los revoluciona-
28










rios en arms las depusieran acogi6ndose a las amplias
garantias otorgadas; se convocaria a las Asambleas pri-
marias, y conservarian los puestos que desempeiaban
en el dia del arreglo, las autoridades del Gobierno y
las revolucionarias, hasta la instalaeiOn del Gobierno
constitutional.
A la una de la madrugada del 5 me present en las
avanzadas del General Pepin en San Carlos, acompana-
do de un official, y vendado y custodiado por cuatro oficia-
les fui conducido hasta el Mercado nuevo, done volvi
al uso de mis ojos. Me dirigi a la easa del senior Bornd
y en union de este distinguido caballero me present al
Gral. Alejandro Woss y Gil, que se encontraba en las
oficinas de la Golernaci6n. Se reuni6 la Junta para
conversar 6 acordar los pareceres. y a las dos y media
de la madrugada comenzo la conferencia. Estaban pre-
sentes: por parte del Gobierno el senor Tulio M. Cestero,
por la Junta, su Presidente el Gral. Alejandro Woss y
Gil y los Grales. Jos6 Dolores Pichardo B., Miguel Fe-
bles y Jos6 Brache y el senior Luis Born6 cuya amistosa
ititerveneidn habfa sido aceptada por ambas parties.
Present el proyeeto de onvenio del cual era portador,
6 hice present los sentimientos patridtieos y el des-
interds del General Vasquez, que con fuerzas suficientes
para obtener el triunfo no vacilaba en retirarse del
Poder para rendir de ese modo un servicio mas i la
Patria; .y para desvanecer una duda sugerida por el
General Gil acerea de la positive eficacia de lo que se
pactara, adverti que todos los amigos del Gobierno,
inspirados en Ins mismos prop6sitos, aceptarian sin va-
cilar lo convenido, especialnente el Gral. Iamin C(ce-
res, que desde el dia 21 de Marzo estaba resuelto A
separarse de la political. La Junta present un contra-
proyecto, del cual los puntos esenciales eran: que el
General VAsquez con sus tropas se retirara a Santiago
y desde alli dirigiera su manifestaci6n al Pais: que la










Comisi6n Mixta nombraria nuevas autoridades y que
las eleociones se verificarian g'ozando la ciudadania de
las garantias constitucionales que consagran la libertad
de pensamiento. de reunion, etc. Y habiendo hecho
present, que mis poderes se limitaban sostener el
proyecto del cual era portador, no diseutia el contra-
proyecto y simplemente A titulo de informaci6n lo haria
conocer del General Visquez; regresO a las 4 a. m. al
campamento.
Los documents que a continuaci6n se leerAn, son
relatives a las negociaciones de este dia.




Leqgtion de Ia Rlepjnhliqae <' lI,/ati.
,alo Dom ingo.

Santo Domingo, 4 de Abril 1903.

General:
Profundamente conmovido por las desgracias terri-
bles que amenazan actualmente vuestro pais, solicito de
la Revoluci6n, de la eual es usted Jefe, el medio de
acercarme al Gral. Horacio Vasquez para b)usca' con C1
una form de acuerdo patri6tico que ponga fin a esta
lucha dolorosa en la que se consume todas las fuerzas
de la Repiiblica y que mantiene todos los espiritus en la
mas cruel ansiedad.
Esperando la respuesta favorable que me permit
esperar la nobleza de vuestros sentimientos, os suplico,
General, recibir la expression de mi alta consideraci6n.

( firmado) LuIs BonN6.

Al Gral. Alejandro Woss y Gil. President de la Junta
Gubernativa.
Santo Domingo.

30










Santo Domingo, Abril 4 de1903.


Seior Ministro:

Tengo el honor de acusar ad used recibo de su aten-
ta comunicaci6n de la fecha de hoy.
Consultada la Junta de Gobierno que preside acerca
de los particulars que usted trata en dicha comunica-
ci6n, ha decidido conceder la autorizaci6n que usted so-
licita y proporcionar ~i usted los medios de hacer su
traslado sin ninglin contratiempo. La Junta se congra-
tula por las. pruebas de noble adhesion que demuestra
ousted hacia, la Repiblica Dominicana.
Con sentimiento del mayor respeto y consideraci6n,
soy de usted, senior Ministro, atto. s. s.

El President de la Junta.

(firmado) A. W. Y GIL.
Sefior Don Luis Born6, Enviado Extraordinario y Mi-
nistro Plenipotenciario de la Repilblica de Hayti.






Ingenio La F6, Abril 4 de 1903.

Muy senior mio y amigo:

El senior Tulio M. Cestero lleva el encargo de pre-
sentar ai used las proposiciones mias que deben servir
de base al convenio de paz.
De usted atento s. s. y amiigo.

(firmado) HoJAcIo VASQUEZ.

Al sefor Luis Born6, Encargado de Negocios de la Re-
puiblica de Haytf.










Abri 5.-A las 5 a. m. di cuenta al General Vas-
que de mi comisi6n; y se dirigi6 al senior Born6, la
siguiente comunicacidn:


Ingenio La F6, Abril 5, 1903 (6 a. m.)

Senior Luis Born(, Encargado de Negocios de IIayti.
Capital.

Muv seiior mio:

Invitado por used en nuestra entrevista de ayer
tarde, a celebrar un convenio pacifico con la denominada
Junta Revolucionaria de la Capital, no vacild en oir sus
proposiciones, porque para mi la Paz es bien supremo y
ante olla ofrendaria mi personalidad political, si des-
apareciend o yodel Poder no se derrama una gota mas
de sangre en la Reptibliea.
Sobre las proposiciones iniciadas por usted, formu-
1e cinco bases de arreglo y las confide al senior Tulio 1M.
Cestero, mi representante, y las cuales no han sido
aceptadas pot los sefiores de la imencionada Junta, que
a su vez ban formulado otras bases. Y eomo cualquier
convenio que no contenga las bases que he formulado es
inaceptable para mi; si no es usted portador de nuevas
proposiciones, por mi parte declaro terminadas las ne-
gociaciones. Y al efecto aguardard su contestaci6n
hasta hoy A las 12.
Ie used atto. s. s.
(firmado) HTOIAC'TO VASQTTZ.

Antes del plazo fatal fijado, se present de nuevo en
nuestro campamento el senior Borno, habla con el Gene-
ral VAsquez, y este accede A celebrar una conferencia
con el Gral. Jos( D. Pichardo B. d las 2 p. m. La con-









ferencia con el General Pichardo B. dura hasta las
4 p. m., y reunidos los Generales Vasquez, Cordero,
Pichardo B., y los sefiores Born6 y Cestero, se redacta
un nuevo proyecto de convenio en el cual se expresa:
lo, que la Revoluci6n con sus fuerzas se reconcentrard
en la Fortaleza y Gobernaci6n de Santo Domingo y el
General Vasquez con sus fuerzas ocupard a San Carlos:
20, nombramiento de una Comisi6n Mixta, compuesta
de cuatro miembros, dos por cada parte: 30, la Comi-
si6n licenciard las fuerzas del Gobierno y de la Revolu-
ci6n, y el General Vasquez, mientras permanezca en la
Capital, conservard un E. M. de 25 oficiales: 40, se
mantiene en sus puestos a los empleados existentes el
dia de firmado el convenio. La Comisi6n Mixta nom-
brard en cada provincial una persona que ejercerd con-
juntamente con los Gobernadores actuales las funciones
del cargo: 5o, la Comisi6n Mixta convocard inmedia-
tamente 6 elecciones generals. y estas se verificaran
ejerciendose por la ciudadania las garantias constitu-
cionales que consagran la libertad de pensamiento, de
reunion, etc.
A las 12 de la noche se recibe una comunicaci6n
del sefior Born6 que dice:


Abril 5 de 1903. (8 p. m.)

Sefor Gral. Horacio Vasquez, Presidente del Gobierno
Provisional.

Ingenio <.

Sefior Presidente:
La Junta Revolucionaria de la Capital acepta, en
principio, las bases del acuerdo que yo le he propuesto
despu6s de la entrevista de usted con el Gral. Jos6 D.
Pichardo B. La Junta piensa que, antes de firmar este

33









acuerdo, es indispensable consultar los ciudadanos que
serAn designados para former la Comisi6n Mixta de
Gobierno, A fin de saber si ellos aceptan esta misi6n y
de que manera creen possible desempefiarla.
Al trasmitiros esta proposici6n. me creo obligado d
repetiros que estoy absolutamente dispuesto a todas las
diligencias que sean tiles, inspirado por el gran inte-
res que me merece vuestro pais.
Os suplico recibir, senior Presidente, el testimonio
de mi respetuosa consideraci6n y de mi especial sim-
patia.
(firmado) Luis BORN6.

El General Vasquez contest en seguida, es decir,
despuds de las 12 de esa noche:


Ingenio , Abril 6 1903.

Senior Luis Born6, Encargado de Negocios de Hayti.'

Capital.
Muy senior mio y amigo:
Acuso a usted recibo de su atenta comunicaci6n de
fecha de ayer.
Como en contestacion i las proposiciones formula-
das despu6s de mi entrevista con el Gral. Jose D. Pi-
chardo B., y de las cuales fu6 usted portador, exigia yo
una contestaci6n definitive de la Junta Revolucionaria
de la Capital y 6sta no ha sido dada, me consider des-
ligado de todo compromise y declare terminada la ne-
gociaci6n.
Me es grato dar 6 usted las gracias por los servicios
que, inspirado por un alto interns hacia nuestro pais, ha
prestado usted en esta ocasi6n.
De usted atto. s. s. y amigo.


(firmado) HORACIO VASQUEZ.










( Esta comunicaci6n fu6 recibida por el senior Bor-
n6 en la Gobernaci6n y en presencia del General Woss
y Gil a las 8 a. m. del dfa 6 de Abril).





Abril 6.-Resuelto el ataque d San Carlos, a las 8
a. m. sale una column de 100 hombres al mando de los
Grales. Eliseo Cabrera y Arturo de J. Guzmdn por los
lados del Esperill6n, y otra de igual nimero de plazas,
mandada por los Grales. Pascasio Toribio y Antonio
Hernandez y el Coronel Neftali Hernandez, por Galindo.
Se libr6 un combat breve, que no dur6 mds de 20 mi-
nutos, y d las 11 a. m. San Carlos era ocupado por las
fuerzas del Gobierno. Nuestras filas se abrieron para
dar paso d dos valientes que caian heridos, el joven
Ignacio Romero, que muri6 al dia siguiente, y el Co-
ronel F6lix Abreu. La Revoluci6n perdi6 ese dia d
los Generales Pedro Pepin, Juan Rojas, Pel6n G6mez
y Manuelico Est6vez muertos, y Pedro Mota herido
y prisionero. Se hicieron otros prisioneros, entire
los cuales el Coronel Mundo Martinez y el Comandan-
te Rogelio Desangles, que se incorporaron d nuestras
fuerzas.
El General Vasquez lament sinceramente la muer
te del hombre trabajador y valeroso que era Juan Rojas,
a quien la political, aprisionindolo en sus redes, habialo
arrancado i sus faenas, transformando en sus manos
encallecidas el machete de rozar en sable manchado de
sangre.
Como he oido afirmar que, en la mafiana del 6 de
Abril el senior Born6 estuvo en nuestro campamento
de y las tropas del Gobierno, aprovechando
el regreso del senior Born6 a la Capital, se partieron
detrds de 61 y cayendo de improvise sorprendieron las

35










fuerzas revolucionarias situadas en San Carlos; dirigi
una carta al senior Born6 suplicdndole informarme lo
que existiera de cierto en el particular, para que su de-
claraci6n, que 6 nadie puede merecer dudas, fije la ver-
dad y limpie de esa macula la reputaci6n de unos sol-
dados que si cometieron otros excess, fueron siempre
leales y generosos en el campo. El senior Born6 con-
test6 mi carta asi:


Santo Domingo, 10 de Agosto 1903.

Sefior Tulio M. Cestero.
Ciudad.

Estimado senior Cestero:
El 6 de Abril no sali de la ciudad. La vispera en
la tarde celebr6 una conferencia con el General Vds-
quez acompafiado del Gral. Jos6 D. Pichardo B. El
proyecto de convenci6n emanado de esta conferencia fud
sometido esa misma tarde d la Junta Revolucionaria,
que lo acept6 en principio 6 hizo algunas observaciones.
Me apresur6 a trasmitir inmediatamente esas observa-
ciones al General Vgsquez. Al dia siguiente 6 de Abril,
g las 8 de la mafiana, encontrandome en el local de se-
siones de la Junta con su Presidente el Gral. Alejandro
Woss y Gil y & presencia de 6ste, fu6 introducido un
expreso que me entreg6 una carta del General Vasquez.
La lei inmediatamente. El Genera] Vasquez declaraba
en ella que, no habiendo dado la Junta Revolucionaria A
las proposiciones formuladas la vispera la contestaci6n
definitive que esperaba, 61 consideraba la negociaci6n
terminada. Entregu6 la carta al General Gil, quien la
ley6; quedando convenido que desde ese moment, las
dos parties asumian de nuevo su plena y cabal libertad
de acci6n.
El expreso regres6 inmediatamente. Mi misi6n,

36









en cuanto d mi estaba terminada; lo habia intentado
todo para evitar nuevos desastres al pueblo dominicano:
mis esfuerzos habian sido est6riles y no tenfa ya nada
que hacer en la lucha.
Di aviso d algunos de mis colegas y regres6 i mi
casa. Como dos horas despu6s sonaron las descargas
en San Carlos.
Puede usted hacer de estas declaraciones el uso
que desee.
Os estrecha la mano.

(firmado) LuIs BORN6.


Abril 7. -Llegan d GItibia los Grales. Manuel Ve-
lIzquez y Antonio Ortiz con 180 hombres de Azua y
Bani, y d < La F6 >, el Gral. Manuel Santana con 130
del Este.
Comunicaciones de esta fecha.


San Carlos, Abril 7 1903.

M. Luis Born6, Encargado de Negocios de Hayti en

Santo Domingo.
Honorable y distinguido senior:
Conociendo los que suscriben la elevaci6n de sus
sentimientos humanitarios y en vista del horrible es-
pectdculo que present el pueblo de San Carlos lleno de
heridos y muertos, d consecuencia del combat que tuvo
lugar hacen ya doce horas, que no han podido ser re-
cogidos por la temeraria resistencia del enemigo ence-
rrado dentro de los muros de la Capital, venimos a im-
petrar su valiosa mediaci6n, aun cuando tenga que ser
apoyada por sus demis honorables compaiieros para
que soliciten la salida de la Cruz Roja a recoger las vic-

37










timas del combat referido, 1 fin de que los prime-
ros puedan recibir los auxilios necesarios y los segun-
dos ser humanamente sepultados.
Con toda consideraci6n y en espera de que sus
buenos oficios obtengan el resultado que deseamos, se
suscriben de usted attos. s. s. s.
(firmados) C. CORDERO.
PASCASIO TORIBIO.
ARTURO DE J. GUZMAN.


No 39.
Capital, Abril 7 1903.


Al General C. Cordero.
San Carlos.

General:
Me he acercado A la Junta Revolucionaria de Santo
Domingo con objeto de obtener, conforme a vuestra so-
licitud, el armisticio necesario, d fin de permitir A la
Cruz Roja recoger las victims del uiltimo combat de
San Carlos.
Y me apresuro d anunciaros que la Jnnta ha acogi-
do favorablemente mi petici6n y se compromete a sus-
pender toda acci6n hostile mientras tanto la Cruz Roja
est6 ocupada en sus deberes humanitarios; pero la Jun-
ta desea saber, de antemano, si usted se compromete
d suspender toda acci6n durante el intervalo. Debo
agregar que el Presidente de la Cruz Roja, Doctor Baez,
ha declarado a la Junta que le es absolutamente imposi-
ble realizar su misi6n, a menos que sea general la sus-
pensi6n de hostilidades en toda la linea. Esta condi-
ci6n es tanto mas esencial, y asi lo hace notar el Doctor
B6ez, cuanto que los servicios de ambulancia de los bu-
38










ques de guerra americano y alemAn acompafiarAn d la
Cruz Roja en su misi6n i San Carlos.
Inmediatamente reciba vuestra contestaci6n preci-
sa d la present comunicaci6n, yo os hard saber A que
hora saldrd la Cruz Roja.
Os suplico recibir etc. etc.

LUIs BORN.


San Carlos, Abril 7 de 1903.
M. Luis Born6, Encargado de Negocios de Hayti en

Santo Domingo.

Honorable y distinguido senior:
Acuso d usted recibo de su atenta comunicaci6n y
plceme manifestarle que desde ese moment he tora-
do todas las medidas tendentes d la suspension de hos-
tilidades, mientras dure el servicio de tan humanitarian
instituci6n. Debo participarle, no obstante, que de la
Capital no han cesado auin los tiros, condici6n sumamen-
te esencial para el pacto.
Saluda a usted con toda consideraci6n.

C. CORDERO.

No 40.
Capital, Abril 7 1903.
General Casimiro Cordero,

San Carlos.
General:
He trasladado vuestra comunicaci6n A la Junta. Se
darn inmediatamente las 6rdenes para que cese el
fuego en toda la linea. Entendi6ndose, hace observer

39










la Junta, que la suspension durarA todo el tiempo que
la Cruz Roja necesite para cumplir su humanitario
deber, y que, durante ese tiempo, los dos ej6rcitos per-
manecer.n estrictamente en las posiciones que actual-
mente ocupan.
Y al expresaros la viva satisfacci6n que experimen-
to contribuyendo al present acuerdo, os suplico Ge-
neral, recibir la expresi6n de mi atta. consideraci6n.

LUIs BORN.


No 41.
Abril 7 1903.

General C. Cordero.

San Carlos.
General:
Se ha informado a la Junta Revolucionaria que
vuestra caballeria aprovecha el armisticio para ocupar
posiciones que no son las mismas ocupadas en el mo-
mento del acuerdo. Y en consecuencia, la Junta ha
puesto obstdculos 6 la salida de la Cruz Roja.
En tales condiciones me veo obligado a declinar en
lo sucesivo mis servicios y dejar d los dos adversaries
su complete libertad de acci6n.
Os suplico recibir, etc.
LuIs BORN.


San Carlos, Abril 7 1903. (5 p. m.)

Sefor Luis Born6, Encargado de Negocios de Hayti.

Capital.

Muy senior mio y amigo:
Acuso d usted recibo de su atenta comunicaci6n de
la fecha, que he recibido en este moment. Es absolu-

40










tamente falsa la noticia que ha sido puesta en conoci-
miento de la Junta Revolucionaria: nuestras fuerzas no
han avanzado un solo paso mis alli de las lines que
ocupaban en el moment del acuerdo. Atribuyo la
noticia d que hayan podido observarse algunos movi-
mientos efectuados por grupos de caballeria que se
reconcentran en este pueblo, 6 que vienen y van a los
diferentes puestos militares colocados en los alrededo-
res de la ciudad, pero estos movimientos se efectfian
dentro de las lines ocupadas en el moment del acuer-
do y no significant ni un advance ni un cambio de po-
siciones.
Le incluyo una comunicaci6n para que tenga la
complacencia de hacerla llegar al campamento del Ge-
neral Zorrilla en Villa Duarte, siempre que la Junta
Revolucionaria no ponga obstaculos a la salida de la
Cruz Roja y la suspension de armas continue.
De usted atto. s. s. y amigo.

C. CORDERO.


No 42.
Abril 7 de 1903.


General C. Cordero,

San Carlos.

General:
A causa del incident relative a los movimientos de
vuestra caballeria, los dos partidos en lucha fueron
declarados libres de todo compromise y en plena capa-
cidad de renovar las hostilidades. Ante vuestras ex-
plicaciones la Junta desea que usted le haga saber,
desde que hora debera comenzar el armisticio, si usted
pide que se efectie esta noche 6 mariana. Vuestra
comunicacidn debe Ilegar a mis manos de modo que la

41









Junta pueda tener tiempo de avisar i los diferentes
puestos, es decir, por lo menos una hora antes del mo-
mento en que comience el armisticio. Hasta que no
llegue vuestra contestaci6n, la Junta consider abierta
las hostilidades.
Os suplico, etc.
LuIs BORN6.

P. S.-Una vez que haya recibido vuestra comuni-
caci6n, la participar6 d los Generales Zorrilla, Veldz-
quez y Ortiz.


San Carlos, Abril 7 1903.

Sefor Luis Born6, Encargado de Negocios de Hayti.

Capital.
Muy senior mio y amigo:
En cuenta de las gestiones por usted realizadas en
favor de la paz y deseoso de evitar nuevo derrama-
miento de sangre, le invito por la present d emplear
sus influencias para hacer comprender d los sefiores
que componen la Junta Revolucionaria de la Capital, lo
initial de una tenaz resistencia, que sera infructuosa en
absolute, porque las numerosas fuerzas del Gobierno
acampadas hoy en San Carlos, Villa Duarte y Gilibia,
entraran en la Capital sin que sean suficientes a evitar-
lo las fuerzas revolucionarias.
En mi ferviente deseo de obtener la paz no vacila-
ria en someter a prueba las fuerzas del Gobierno para
que la Junta Revolucionaria se convenza de la inutilidad
de su resistencia y sea propicia a mi prop6sito de evi-
tar d la ciudad Capital, los horrores de una entrada a
sangre y fuego.
Espero de los nobles sentimientos humanitarios de
usted eficaces gestiones, y en caso de que ellas sean
42









infructuosas, que asuma quien le corresponda las res-
ponsabilidades de las desgracias que sucedan.
De usted atto. s. s. y amigo,

El President del Gobierno Provisional,

HORACIO VASQUEZ.

Nota.--(Esta comunicaci6n despachada de San Car-
los el 7, fu6 recibida por el senior Born6 el 8 al medio
dia).


Abril 8.-Suspensi6n de armas para que la Cruz
Roja pueda recoger y conducir al Hospital de la ciudad
los heridos del combat del 6.
Comunicaciones del dia:


San Carlos, Abril 8 de 1903.

Sefor Luis Born6, Encargado de Negocios de Hayti.

Santo Domingo.

Sefor Born6.
Tengo el honor de corresponder a su comunicacidn
fecha de ayer, para avisar por su 6rgano a la Junta Re-
volucionaria, que a causa del estado de putrefacci6n
fu6 necesario dar sepultura anoche en una fosa comfin
los Generales Pedro Pepin, Juan Rojas, Manuel Est6-
vez, Pel6n y otro cuyo nombre desconozco, de modo que
si la Cruz Roja puede venir para llevarse los heridos al
Hospital para prestarles los auxilios que demand su
estado, queda acordado el armisticio, debiendo comen-
zar desde las 8 de esta mariana. Mientras recibo contes-
taci6n no hostilizaremos.
De Ud. atto. s. s. y amigo,

C. CORDERO.
43










No 43.
Abril 8 de 1903.

General C. Cordero.

San Carlos.

General:
Acuso recibo de vuestra comunicaci6n de la fecha
en la cual me avisais que el armisticio comenzard a las
8 de la mafiana de hoy. Y queda entendido que durard
todo el tiempo necesario d la Cruz Roja para cumplir su
deber, y que las hostilidades no comenzardn de nuevo
sino cuando ambas parties hayan recibido participaci6n
de que este deber ha sido cumplido.
He escrito en ese sentido a los Generales Zorrilla,
Vel6zquez y Ortiz.

Os suplico, etc. etc.,

LuIs BORN.



No 44.
Abril 8 de 1903.


A los Generales Zorrilla, Velazquez y Ortiz.

Generales:
Les aviso que el armisticio empieza hoy d las 8 de la
mariana y durard hasta que la Cruz Roja haya acabado
su servicio humanitario, lo que les participar6.
Estd entendido que durante el armisticio las tro-
pas permanecer6n rigurosamente en las posiciones ocu-
padas actualmente.
El Decano del Cuerpo Diplomitico y Consular.

LuIs BORN.
44










No 46.
Abril 8 de 1903.


Senor General Horacio Vasquez, Presidente del Gobier-
no Provisional.

San Carlos.

Senior Presidente:
En mi ardiente deseo de lograr un acuerdo entire
Ud. y la Revoluci6n, he emprendido activas diligencias,
aprovechando que la Junta no se niega d tratar. Acep-
taria usted prolongar el armisticio hasta mafana i las 10
a. m.? Ante las disposiciones militares que se preparan
a tomar las tropas extranjeras, me parece que es nece-
sario agotar todos los medios posibles de encontrar una
soluci6n pacifica. Espero vuestra contestaci6n.
Os suplico aceptar, etc.

LuIs BORN6.



San Carlos, Abril 8 de 1903.

Sefor Luis Born6. Encargado de Negocios de Hayti.

Capital.

Muy senior mio:
Acuso a Ud. recibo de su atta. comunicaci6n de la
fecha.
Acepto la prolongaci6n del armisticio hasta mariana
a las 10 a. m.
Y es la oportunidad de llevar al conocimiento de
Ud. que hoy durante el armisticio, violAndolo, los fuer-
tes de la Capital han tiroteado dos 6 tres veces y que no
estoy en modo alguno dispuesto a consentir que ese pro-
cedimiento se repita.










Le suplicoavisar a los Generales Zorrilla y Ortiz la
prolongaci6n del armisticio.
Con sentimientos, etc. etc.

El President del Gobierno Provisional.

HORACIO VASQUEZ.



San Carlos, Abril 8 de 1903. (12j p. m.)

Sefior Luis Born6, Encargado de Negocios de Hayti.

Capital.

Muy senior mio y amigo:
Acuso a Ud. recibo de su comunicaci6n de la fe-
cha con cuyos terminos estoy en perfect acuerdo.
De Ud. atto. s. s. y amigo.

C. CORDERO.

P. S.-De acuerdo con el Presidente de la Cruz Ro-
ja se ha fijado hasta las 5 de la tarde el plazo del ar-
misticio.-CORDERO.



Villa Duarte, Abril 8 de 1903.

Sefor Luis Bornd, Decano del Cuerpo Diplomitico y
Consular.

Capital.

Muy senior mio:
Me he impuesto de la comunicaci6n que el Ciudada-
no Ministro de lo Interior tuvo a bien dirigiros en fe-
cha de ayer, y que Ud. se ha dignado enviarme hoy, con-
forme su atenta esquela de esta fecha. Queda entendi-
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do que el armisticio conforme la orden del Ciudadano
Ministro de lo Interior, y que Ud. me comunica, ba em-
pezado d las 8 de la mafiana de hoy, mientras la Cruz
Roja llena su misi6n humanitarian, sin anunciarme cuan-
do terminard.
Tenga la seguridad, seflor Encargado de Negocios de
la Repfiblica de Hayti y asi puede asegurarle al Ciuda-
dano Ministro, que sera respetada dicha suspension por
esta Jefatura de Operaciones, mientras el Ciudadano
Ministro lo tenga resuelto.
Saluda d Ud. muy atentamente.

El Jefe de Operaciones,

JULIAN ZORRILLA.


Comunicaci6n del Comodoro alemin Scheler, del
Crucero del Comandante Van der Sande La-
coste del Crucero holand6s y del Comandante
T. Orsini del Crucero italiano
de informar d Ud. que se adhieren completamente d la
comunicaci6n del Comandante del Crucero de los Esta-
dos Unidos < Y, en consecuencia, le avisan
que, en el caso de que la ciudad sea tomada por las fuer-
zas del gobierno, ellos no permitirin que sean violadas
las leyes generals de la Civilizaci6n y de la Humanidad,
impidiendo cualquier atentado contra la propiedad y vi-
da de los habitantes.>
A esta. comunicaci6n se adhiri6 en fecha posterior
el Comandante del Crucero francs Y en su
contestacidn i la nota colectiva, el Gral. Vasquez ex-
pres6: como en todos los casos, serian estrictamente respeta-
das las leyes permanentes y sagradas de la Humanidad
y la Civilizaci6n,>

47










No 47.
Abril 9 de 1903.


Sefior General Horacio Vasquez, Presidente del Gobier-
no Provisional.
San Carlos.

Sefor Presidente:
Tengo el honor de acusaros recibo de vuestra comu-
nicacidn deayer, por la cual Ud. se ha dignado, i soli-
citud mia, aceptar la prolongaci6n del armisticio hasta
hoy 4 las 10 a. m. Tengo la satisfaeci6n de anunciaros
que los sefiores C6nsules de Francia, de Holanda y de
Espaiia, unidos por los mas generosos sentimientos, han
ofrecido espontineamente sus buenos oficios, a fin de
buscar un medio de acuerdo entire Ud. y la revoluci6n.
Me complazco en career que un acuerdo definitive
sera el resultado de esta intervenci6n amistosa, evitdn-
dose asi desgracias irreparables al pueblo dominicano.
Os suplico, et. etc.

El Decano del Cuerpo Diplomitico Consular,
LuIs BORN6.


Se present una Comisi6n compuesta de los sefiores
Luis Born6, Encargado de Negocios de Hayti, Aime
Martin, Encargado de Negocios de Francia al interim,
Jose M. Leyba, C6nsul de Holanda y Silvestre Aybar,
C6nsul General del Ecuador y vice-C6nsul Encargado
del Consulado de Espafia, y despues de una conferencia
con los Generales Vasquez y Cordero, se redactan pro-
posiciones para un convenio pacifico. Las principles
son: conceder amplias garantias d los revolucionarios;
continuar el senior Pedro Ma Mejia en la Gobernaci6n
de la Provincia Capital, y convocar d elecciones en un
termino de 30 dias.

48










San Carlos, Abril 9 de 1903.


Sefiores Luis Born6, Encargado de Negocios de Hayti,
Aim6 Martin, Encargado de Negocios y C6nsul
General de Francia ad interim, Jos6 M. Leyba,
Cdnsul de Holanda y Silvestre Aybar y Niilez, C6n-
sul General del Ecuador y vice-CCnsul encargado
del Consulado General de Espafia.

S. M.

Honorables sefiores:
Como una prueba ostensible de mi empefio por el
restablecimiento de la Paz y de que, no alimentando ren-
cores contra nadie, deseo utilizar los buenos servicios de
cuantos dominicanos est6n en capacidad de prestarlos, y
como un medio de conciliaci6n, ofrezco 4 ustedes que, al
reconstruir el Gabinete del Gobierno Provisional, llama-
r6 4 former parte de 61 & dos personas notables del gru-
po revolucionario.
Con sentimientos de alta y distinguida considera-
ci6n, saluda A ustedes.

El President del Gobierno Provisional.

HoRnAco VASQUEZ.


En la tarde vuelve la Comisidn y las proposiciones
de la mailana suf ren modificaciones. Se propone: que
el Gral. Vasquez nombrard Ministros a dos personas
designadas por la Junta Revolucionaria; nombrar al se-
flor Mariano A. Cestero Gobernador de Santo Domingo;
decretar amnistia general; recomendar el Gral. Vasquez
a la Constituyente que active sus trabajos a fin de que en
un t6rmino de 15 dias sea promulgada la nueva Consti-
tucion, y en otro t6rmino de 15 dias convocar 4 eleccio-

49










nes generals; respetar todos los actos politicos y admi-
nistrativos realizados por la Junta Revolucionaria.
El senior Francisco Aybar, Presidente del Ayunta-
miento de la Capital, se dirigi6 al Gral. Vasquez invitdn-
dolo a un arreglo pacifico de acuerdo con las proposicio-
nes formuladas el dia 5 de Abril. El Gral. -Vsquez con-
test6 con la siguiente comunicaci6n:




San Carlos, Abril 9 de 1903.


Ciudadano Presidente del H. Ayuntamiento de Santo
Domingo.
Capital.

Ciudadano Presidente:
Acuso a usted recibo de su comunicaci6n fecha de
ayer.
En mi ferviente deseo de dar la paz a la Repdblica
y de evitar a la Ciudad Capital el tristisimo espect6au-
lo de una entrada a sangre y fuego, propuse a la Junta
Revolucionaria, por el 6rgano del senior Luis Bornd,
Encargado de Negocios de Hayti, y del Gral. Jos6 D. Pi-
chardo B. las bases de acuerdo a las cuales se refiere us-
ted en la comunicaci6n que contest. Entonces podia
obrar libremente efectuando el sacrificio de mi persona-
lidad political, ofrenda de mi amor al Pais, y de mis
prop6sitos de paz; pero antes del ataque y toma del pue-
blo de San Carlos, contraje compromise con los jefes de
mi ej6rcito que impiden que sean propuestas de nuevo
las bases aludidas.
Pero siempre en mi ferviente deseo de obtener la
paz, y como amo al pais y no odio a ningfn dominicano,
ofrezco amplias garantias ; todos cuantos han tomado
50










las armas contra el Gobierno que presido y respetar los
hechos realizados por la Junta Revolucionaria.
Espero, Ciudadano Presidente, que este ofreci-
miento leal y la convicci6n de que el triunfo ha de favo-
recer a mis numerosas fuerzas en el caso del ataque d
la ciudad, inclinarin a un acuerdo i la Junta Revolu-
cionaria.
Con sentimientos de alta y distinguida considera-
ci6n saluda a usted.


El President del Gobierno Provisional,

HORACIO VASQUEZ.





lbril 10.-Viene la Comision de C6nsules acompa-
fiada de los sefiores Ricardo Martinez, Jos6 Brache y
Enrique Henriquez, en representaci6n de la Junta Re-
volucionaria. Los Generales VAsquez y Cordero y el
senior Tulio M. Cestero, hacen aclaraciones y explicacio-
nes en respuesta A las objeciones presentadas por los
representantes de la Junta, y despu6s de discutir y di-
vagar acerca de los puntos controvertidos, la Comisidn
se retire sin que las bases formuladas ayer sufran mo-
dificaciones.
A las 4 p. m. se presentan de nuevo los C6nsules
en compania del Gral. Jose D. Pichardo B. Este mani-
fiesta que A juicio de la Junta las garantias ofrecidas no
son bastante eficaces para protege A los revolucionarios
que no vivan en la Capital, y que deja al Gobierno que
busque una formula que satisfaga a todos. Conforme a
proposici6n el General Vasquez dirige A los sefiores
Cdnsules que forman la Comisi6n una carta, que fu6
redactada por el General Pichardo, y que dice asi:
51










San Carlos, Abril 10 1903.


A los sefiores Luis Born6, Encargado de Nogocios de
Hayti, Aim6 Martin, Encargado de Negocios y
C6nsul General de Francia ((1< interim,, Jos6 M.
Leyba, Consul de Holanda, y Silvestre Aybar y
Nifiez, C6nsul General del Ecuador y Vice-C6nsul
encargado del Consulado General de Espafia.

S. M.

Llevado el General Vasquez por el deseo vehement
de terminal la convulsion political que ha conmovido la
ciudad Capital, por medios verdaderamente generosos,
no s6lo compromete su lealtad para sostener las garan-
tias plenas que expresan las convenciones del pacto
que se estudia, sino que ademas tambi6n estd dispuesto
a particularizar cada garantia que sea necesario expedir
con todas las seguridades del caso. Si necesario fuere
harA llamar la ciudad Capital al Gobernador de la
Provincia en que quiera vivir cada uno de los que du-
den de la firmeza de sus ofrecimientos, y en presencia de
los sefiores representantes extranjeros que han amis-
tosamente intervenido, el General VAsquez asegurard
las garantias poni6ndolas bajo la salvaguardia de su
pundonor y del honor y dignidad de sus Gobernadores,
haciendo jueces severos de su conduct 6 los represen-
tantes extranjeros ya expresados.
AdemAs, y de comnin acuerdo con todos aquellos
que van a disfrutar de las garantias consabidas, el Ge-
neral VAsquez aumentard la seguridad y firmeza de sus
garantias hasta done lo desee el mismo garantizado,
siempre que lo que se pida est6 61 en capacidad ver-
dadera de concederlo.
El General VAsquez quiere demostrar por todos los
medios que no aborr.ee a nadie y que estima uitiles A
52










todos los dominicanos que deseen contribuir con 61 al
sostenimiento de la paz.

(firmado) HORACIO VASQUEZ.


La Comisi6n se retire d las 6 p. m. y queda enten-
dido que el arreglo es un hecho, de tal modo que el
senior Cestero advierte que la preeminencia de firms
corresponde al General Vasquez.
Ablil 11.-A las 2 p. m. se recibe una comunicaci6n
de los seiiores Born6, Leyba, Martin y Aybar y Nifiez,
notificando que no habiendo obtenido sus gestiones como
resultado un arreglo pacifico, las dos parties en lucha,
volvian d su plena libertad de acci6n.
Comuuicacion del General Gil d la Comisi6n Diplo-
matica:


Santo Domingo, Abril 11 1903.

Seilores Luis Borno, Encargado de Negocios de Hayti,
Aim6 Martin, Encargado de Negocios y C6nsul
General de Francia atd iferimn, Jos6 M. Leyba,
C6nsul de Holanda y Silvestre Aybar y Nfiiez,
C6nsul General del Ecuador y Vice-C6nsul encar-
gado del Consulado General de Espana.

Seiores:
Al dar conocimiento i la reunion de Generales del
resultado de las negociaciones entabladas por vuestro
conduct entire el General Vasquez y la Junta Revolu-
cionaria, la citada reunion de Generales no ha apreciado
bien encaminados nuestros actos en punto a las bases
sobre que se pactaba ]a paz. Y por tanto, la Junta Re-
volucionaria queda de este modo sin character para con-
tinuar negociando y obligada a declinar las responsabi-

53










lidades que esas mismas negociaciones le habian im-
puesto.
Esperando que otros mis afortunados que la Junta
que presido logren una soluci6n mis favorable a los
intereses del pais, tengo el honor de saludarles muy
atentamente.

A. W. Y GIL.


A las 3 p. m. abrieron sus fuegos los fuertes de la
Capital.
Abril 12.-De 10 A 11 de la mailana una guerrilla
tirotea el fuerte de la >, se efect'ia una
escaramuza en la cual muere el Comandante Rogelio
Desangles y son heridos Santiago Guzmin, de Santiago,
y Ram6n Guzmin, de San Francisco de Macoris, que fuW
hecho prisionero.
Rogelio Desangles, un adolescente, en cuyas venas
la sangre impetuosa entonaba los mis vibrantes cantos
b6licos; alegre, aquel nifio, iba hacia el peligro con una
impavidez asombrosa; herido avanza, otra vez herido,
avanza siempre, hasta que una tercera bala lo mata, y
cae, suavemente. Bello como un marmol en su tosco
ataWid, sonrefa a la Vida, como si aun ardiera la sangre
en sus venas. Yo habia coronado de laurel y rosas
aquella frente que guardaba avara el secret de un
destino glorioso.
Una granada cae en la Casa de Piedra de San Car-
los, done acampa el cuerpo de Barbero, y entire muer-
tos, heridos y contusos causa 10 bajas; otra mata al
Coronel Isidro Lanfraneo, Jefe de la gente de Cevicos,
que en la noche se va en masa, 60 hombres; dos dias
despu6s, del cuerpo de Barbero (125 hombres) queda-
ban 15.
A las 8 de la noche se rompieron los fuegos, se
asaltaba el fuerte de la < Concepci6n >, que fu6 tomado,

54









recuperado por los revolucionarios y tornado de nuevo
por nuestras fuerzas. Esa noche sera inolvidable: uh
fuego de fusileria incesante llenaba el aire; San Carlos
en llamas era como una gran antorcha que iluminando
aquel campo trigico, sefialaba su camino a la muerte.
El General Casimiro Cordero orden6 al General Deme-
trio Garcia tomar 20 hombres y ocuparse en apagar el
incendio; vano esfuerzo, el fuego era senior de esas hu-
mildes casas de madera y yaguas y haria su obra sin
que los hombres entregados a la tarea de matarse pu-
dieran evitarlo. Voces acusadoras se han levantado
luego, para atribuir la causa de ese incendio a los dos
bandos en lucha; pero a fuero de imparcial, pienso que
es apasionado cualquier cargo que se formula contra las
tropas del General Vasquez 6 de la Revoluci6n. Nadie
hasta ahora esta en posesidn de la verdad. j, Fu6 una
mano de hombre 6 fu6 el acaso quien inflam6 esa ho-
guera'? A mi solo me cumple afirmar que la orden no
la di6 Horacio VAsquez ni Casimiro Cordero; que des-
truidas aquellas casas, nuestras tropas perdieron todo
un sistema de defenses, que le servia de abrigo contra
el fuego de fusileria de los fuertes, y que desde enton-
ces estuvo siempre en peligro la vida de los que tran-
sitabamos por las calls, y que en nada nos aprovech6
el incendio de San Carlos. En esa noche hubo tres
sucesos igualmente tragicos: el asalto, el incendio y la
desesperaci6n que 6ste causara en el alma de Hora-
cio Vasquez.
Abril. 13.-Como d la una de la madrugada el Gene-
ral Vasquez escribi6 a Cordero aconsejandole la concen-
traci6n de la gente que ocupaba el fuerte de la <(Concep-
ci6n> detras de la iglesia de San Carlos, que fuera reti-
randose en grupos de 25 hombres, ya que a eausa de la
falta de municiones era impossible conservar las posicio-
nes tomadas. Hasta las 5 a. m. los nuestros ocuparon
el fuerte, el fuego ces6 a las 7.

55










El asalto produjo consecuencias desastrosas: se
perdi6 la mejor oportunidad de ocupar la ciudad; caye-
ron dos bravos, muerto el uno, Comandante Santiago
Alonzo, herido el otro, Coronel Neftali Hernandez, y el
espiritu de la tropa sufrid hondo quebranto; perdido el
entusiasmo, comenz6 d formarse la conviccidn de que
era inexpugnable la ciudad y i temerse a los fuertes.
Abrld. 1l;.--Llegan los Generales Aquiles Alvarez y
Luis Maria HIernndez, por tierra; el primero del Cibao
con 40 hombres, el segundo de San Pedro de Macoris
con 35 oficiales; y en el crueero < Presidente >, el Senior
Paco C6rdova, con un grupo de oficiales, 60.000 tiros, un
cation Krupp calibre 12, municiones y $ 2.000 oro, im-
porte de igual suma en giros que habian sido enviados i
descontar Sanchez. Con la llegada de Aquiles Alva-
rez, la gente, molida, hastiada y acobardada por el ince-
sante caioneo se anima un poco y se escuchan algunos
vivas.
Abril. 17.-Llegan 75 hombres de San Francisco de
Maeoris al mando del General Josd Paredes y alguna
gente de Villa Duarte. El crucero < sale
para Azua i buscar 100 hombres.
De acuerdo Casimiro Cordero y Aquiles Alvarez,
resuelven el ataque a la Capital; Luis Maria Hernmndez
no participa de esta opinion; el General Vasquez, cuya
enfermedad cerebral le impide dirigir las operaciones,
la acepta mal su grado.
El ataque era una probabilidad, el sitio una certi-
dumbre de 6xito. Pero contra el sitio militaban varias
razones: las continues y numerosas deseeciones, que
habian reducido grandemente las tropas, a tal punto
que para el ataque s6lo se contaba con un efectivo de
400 hombres; la falta de dinero, pues de San Pedro de
Macoris, que atendia d los gastos de Azua y Barahona,
s6lamente habiamos reeibido $ 2.000 oro; la falta de noti-
cias exactas acerca de la situaci6n de la Linea N. O.,
56









cuya revolucidn habia sido reforzada y abastecida por el
General Navarro, y el temor de que ocurrieran levanta-
mientos en todo el pais, una conflagraci6n que ahogaria
al Gobierno.
Nada, casi nada se sabia de lo que ocurria en la
Capital; noticias vagas; se ignoraba la posici6n y ni-
mero de las tropas enemigas; el estado de los espiritus
en la ciudad; la existencia de provisions, &, datos y
noticias que habrian -aconsejado la prolongaci6n del si-
tio. Los amigos callaban, s6lo cinco j6venes se nos ha-
bian reunido: Ostermin Lamarche Delgado, J. Ram6n
Aristy, Antonio de la Cruz, F. Ripley y Francisco Mar-
tinez; s6lo una comunicaci6n se recibi6 escrita en clave
y firmada por los Diputados Savifiln y Acevedo. Elplan
de que ha hablado en un document piblico el General
Miguel A. Pichardo no lleg6 i nuestro campamento.
En esas condiciones, con gente sin entusiasmo, temero-
sa, se resolvid el ataque, convencidos los jefes de que
se libraba una acci6n definitive i la cual se encomen-
daba la suerte del Gobierno.
-1bril. 18.-A las 4 de la madrugada llegan ~ San
Carlos los Generales Vasquez y Hernandez, con sus
E. M. Cordero y Alvarez habian salido ya con 1-! co-
lumna de ataque, 300 hombres. Las tropas tienen como
divisa, llevar la cabeza descubierta; y divididas en co-
lumnas de 100 hombres entrardn i paso de carga por
las calls < Santo Tomis, > Padre Billini> y ricordia. >
Los Generales Vasquez, Herrnindez y Pascasio To-
ribio, con la retaguardia, estin frente d la puerta Ma-
yor de la iglesia de San Carlos. i.Qu sueedi6 en Ciu-
dad Nueva? Las versions son tantas y tan distintas,
que es prudent no acoger ninguna. Acaecieron hechos
innegables y desgracias irreparables: una parte de
nuestra gente entr6 en la ciudad, y Casimiro Cordero,
Aquiles Alvarez y Antonio Herndndez quedaron en el

57










campo: como buenos fueron y como mejores cayeron.
El General Zen6n Obando recibi6 ties heridas; el Gene-
ral Eliseo Cabrera, una contusion en el vientre; el Co-
ronel Tancredo Savifi6n una herida en la cabeza, y tan-
tas otras bajas sensibles ...
Perdida la jornada, el panico hizo presa en nuestra
gente, que llegaba fugitive A San Carlos y se desbanda-
ba en masa. Los oficiales, los jefes mismos, solicitan
licencias para regresar A sus casas, por motives bala-
dies, risibles. No hubo alli una energia, la mano fuerte
y dominadora de un jefe para contener, enfrenar aquella
ola de gente que al regresar sus hogares llevaria,
cual un microbio de peste, a todos los animos el miedo.
A las 3 p. i. el General VAsquez me comunic6 su
resolucidn de retirarse al Cibao; pensaba embarcarse en
el reflexidn mia le hizo preferii el embarque por San Pe-
dro de Macoris. A las 5.30 p. m. salimos bajo la lluvia;
iban con Ics Generales VAsquez y HernAndez, sus E. M.
y algunos oficiales. Aun quedaban en el Ingenio < La
Fe, > los Generales Eliseo Cabrera, Pascasio Toribio,
Arturo de J. Guzman, algunos oficiales y soldados que
esperaban las sombras de la noche para emprender
la march.
Antes de llegar a Sabana Grande (Villa Mella), el
General Vasquez resolvi6 continuar viaje por tierra al
Cibao por el camino del Cotui. En Villa Mella nos divi-
dimos: el general Luis Maria Hernandez se diriji6 a San
Pedro de Macoris por el camino de La Victoria.
A/ril. 19.-A las 3 de la madrugada emprende mar-
cha el General VAsquez, acompafiado del senior Paco
C6rdova, 6 oficiales de su E. M., entire estos el Capitin
A. Sanabia, que fud herido en Guerra, Rafael Mieses y
yo. Dormimos cerca del Cotui.
No es oportuno hablar aqui de las penalidades de
este viaje mio, en un caballo cansado, teniendo que re-
58









correr i pie un largo espacio del camino, dormir en el
monte en una noche lluviosa, y sobre todo torturado el
animo por el convencimiento de que todo esfuerzo seria
infructuoso, iniltil.
lbril. 20.-A las 3 p. m. me reuni con el General
Vasquez en el lugar denominado El Pozo (San Francis-
co de Macoris.) Llega el General Ram6n Caceres, De-
legado del Gobierno en el Cibao y Gobernador de San-
tiago, y despu6s de conferenciar con el General Vasquez
se resuelve: que el General Vasquez se dirija a Sinchez
a reunir dinero 6 inmediatamente se traslade al Cotui
a esperar la gente fresca que le serA enviada de Santia-
go, Moca, Macoris, & para marchar de nuevo sobre la
Capital. El General Caceres regresa a Santiago.
Abriil. 21.-A las 5 a. m. salimos para Moca; llegi-
mos a las 10 a. m. Se recibe la noticia del pronuncia-
miento y ocupaci6n de Sanchez y abandon del Bonao
por las autoridades del Gobierno.
lbri/ 2..-Despues de las 3 p. m. salimos de Moca
para Santiago; llegamos d las 6 p. m.
Atlril S3. -Los Generales Horacio Vasquez y Ra-
m6n Caceres, a pesar de que aun tienen en sus manos
fuerzas bastantes para descargar un rayo sobre la Re-
puiblica, decide abandonar la lucha. No tienen ambi-
ciones personales que satisfacer, venganzas que realizar,
y la Patria necesita reposo, paz, para curar sus graves
heridas, para reponer en las venas vacias tanta preciosa
sangre vertida, y en las areas exhaustas el oro derrama-
do. Se ordena a los Gobernadores de Moca y al de San
Francisco de Macoris, que se ha reconcentrado en Mo-
ca, que se dirijan a Santiago; al de La Vega se le comu-
nica la misma orden; pero en el moment en que el
General Caceres la trasmite, cortan el alambre telef6-
nico. De Puerto Plata avisan la llegada del crucero
, y que a su bordo se encuentran los Ge-

59










nerales Luis Ma Hernandez y Julian Zorrilla, Goberna-
dores de San Pedro de Macoris y del Seybo.
A las 7 p. m. el General Vasquez reune en la Go-
bernaci6n L los seiores Generales Jose de J. Alvarez,
Emilio Cordero y Aristides Patifio y les confia el en-
cargo de constituirse en Junta y asumir el mando en
la Provincia de Santiago. A las 10 de la noche los Ge-
nerales Vasquez, Ciceres (Ramin y Manuel), Francisco
Rodriguez y un grupo de Generales y oficiales se di-
rigen a Puerto Plata por el ferrocarril central. Un
gran nfimero de amigos los acompafian A la estaci6n,
les suplican que no se vayan, que contindien la lucha,
los victorean. El General Vasquez entrega a los sefio-
res Alvares, Cordero y Patifo, para su publicacion,
este manifiesto, que aulnque fu6 escrito a escape, era
int6rprete de los sentimientos del General Vasquez:

AL PAIS.

Inspirado por un vehemente amor a la Patria, lle-
gu6 a las cimas del powder en la Republica, con el lnico
prop6sito de realizar un ideal de bien pdblico, de poner
en accidn las ideas y principios que crei capaces de sal-
var el pais. Los sucesos que han venido ocurriendo,
han dilatado cada dia la realizacidn de mis prop6sitos,
y hoy, cuando las pasiones politics, en lucha intermi-
nable, amenazan continual anegando en sangre la Re-
piblica, como una ofrenda a la Patria, que reclama de
todos sus hijos el bien supremo de la paz, retiro de mis
hombros la carga ponderosa del poder, que no ambi-
ciond nunca para satisfacer innobles ansias de medro,
ni torpes vanidades.
Mi vida pliblica, el patriotism que inspire siom-
pre mis actos, me prestan autoridad suficiente para en
esta hora solemn, alzar mi voz por cima de las ideas,
las pasiones y los intereses en lucha 6 invitar a amigos
60










y adversaries a deponer las armas y d empefiarse en
buscar en la paz la grandeza de la Patria. A mis com-
pafieros en las laborers del Gobierno y d mis amigos me
dirijo especialmente para reclamarles, en nombre de la
Patria atribulada, el sacrificio del powder que ejercen. Y
al efecto he reunido en esta fecha, en esta eiudad, a los
Gobernadores de las Provincias y Distritos de Moca,
La Vega, San Francisco de Macoris, San Pedro de Ma-
coris, Seybo y Santiago, los cuales hacen suya la pre-
sente manifestacidn.
Orgulloso y satisfecho vuelvo a la vida privada, de
la cual saliera un dia memorable para poner al servicio
del pais mi vida enter, con la esperanza de que no se
derramard mns sangre en la Reptlblica, y que, aleccio-
nados duramente por la experiencia, los dominicanos
se entregaran sin descanso a reconstruir la Patria, y
de que en dia no lejano la vere como la he descado en
mis anhelos patrioticos, grande, rica, feliz.
Y al retirarme de esta ciudad, he invitado a los
dignos ciudadanos Emilio Cordero, Aristides Patifio y
Jos6 de J. Alvarez para que, asumiendo el poder en la
Provincia, garanticen la tranquilidad y los intereses de
la ilustre Santiago.
HORACTo VASQU;EZ.

Santiago, Abril 23: de 1903.


Declaraciones sinceras de un hombre que arrojaba
de sus manos el rayo de la guerra y abria los brazos
en un amplio gesto de amor a sus conciudadanos, y cuya
verdad habrd de mantener siempre para su mayor gran-
deza hist6rica.
Abril 24.-A las 2 de la madrugada llegamos a
Puerto Plata. El General Vasquez envi6 un aviso al
Gobernador Limardo y al General Federico Lithgow, y
de la estaci6n del ferrocarril se dirigi6 al muelle, em-

61










barcandose en seguida en el nador Limardo no vino a bordo, si estuvieron los Gene-
rales Lithgow, J. M. CGspedes y Carlos Ginebra: el pri-
mero resolvi6 embarcarse con nosotros. los segundos
regresaron a tierra i ocupar sus puestos y .1 capitular
honrosamente.
Al amanecer el > zarp( con rumbo a
Monte Cristi. Una vez anclado en este puerto, el Ge-
neral Vasquez envi6 6 tierra una comisi6n compuesta
del senior Tulio M. Cestero y del General Pedro A.
Frias, con el encargo de participar a los jefes de la pla-
za los acontecimientos ocurridos. Reunidos en las ofi-
cinas de la Delegaci6n el senior Modesto Rivas, Delega-
do; el Gobernador, General Epifanio Rodriguez; los Ge-
nerales Demetrio Rodriguez, Jos6 Bordas y Rail Ca-
brera, Jefes de Operaciones; el General Evaristo Ro-
driguez, Comandante de Armas, y los Generales Anto-
nio Calder6n y Pedro A. Reyes, el senior Cestero expli-
c6 detalladamente todos los sucesos acaecidos desde el
23 de Marzo a la fecha, y ofreei6, en nombre del General
Vasquez, el Crucero a los jefes que desearan dirigirse
al extranjero. Los Generales Demetrio Rodriguez y
Quirico Feliui se embarcaron.
El 22 de Abril, se pele6 por uiltima vez en la line:
fuerzas mandadas por Bordas, Rauil Cabrera y Deme-
trio Rodriguez libraron una refiida accion; fu6 en ella
herido en una pierna el General Quirico Felii, Jefe
Comunal de Mao. En la plaza de Monte Cristi habia
mas de 700 hombres, y 250 en Dajab6n, y Guayubin y
Sabaneta estaban en powder del Gobierno.
El Crucero > zarp6 a las 4 p. i. con
rumbo a Santiago de Cuba.
I bril ) J.- Fuertemente quebrantado el General Vas-
quez y no pudiendo permanecer imis tiempo a bordo, or-
den6 al Comandante del Crucero, entrar en el puerto de
Caimanera, en la bahia de Guantanamo. La presencia










a bordo del Crucero de 35 personas, el estado de guerra
del pais dominicano, etc., crearon algunas dificultades,
agravadas por la inexperiencia de los empleados de la
Administraci6n cubana.
Y es el moment de mencionar al Comandante y d
los oficiales del Crucero , hombres dignos,
que cumplieron su deber con entusiasmo; leales, en una
era en la cual la infidencia tiene prima en el mercado
politico. Y es just escribir sus nombres, para que no
sean olvidados: Comandante Aurelio Ortori; segundo
Comandante, Alvaro Filpo; Teniente de Artilleria, F.
Anibal Roldin; Teniente Eugenio Saladin; Contador Vir-
gilio Lamarche, y primer Maquinista Don Jorge A.
Troott.
El 26 los Generales Vasquez, Caceres (Ram6n y
Manuel), Hernandez, Zorrilla, Rodriguez y various mis
se dirigieron a Guantanamo; otros permanecieron a bor-
do del Crucero, esperando ocasidn para trasladarse &
Santiago de Cuba.
La ruda camparia habia terminado: para unos empe-
zaba el exilio, siempre acerbo; para otros la campafia,
transformi ndose, cambliaba de form, para continual no
menos dolorosa y acaso igualmente esteril.
De esa hermosa bahia de la Caimanera, que la ban-
dera dc las barras y de las estrellas asombra, guard
esta impresidn inolvidable.l
Una tarde, en el muelle, contemplaba el sol, que co-
mo una rosa de sangre se deshojaba en el muar6 azul de
las aguas tranquilas; entire las piedras el mar entonaba
melan6elicas cantinelas; se acere6 A mi una chiquilla,
que ha floreeido en catorce primaveras, habldmos, habia
vivido en La Vega, y siendo cubana ansiaba ser domini-
cana. Oh! gracias, adorable; tu voz se derram6 en mi
como un bAlsamo milagroso, y puso un halo de tristeza
en mi frente v en mi alma la Primavera.


63























Te fi lej.






























HORACIO VASQUEZ.


Una intelectualidad dominicana, que fu6 un adver-
sario de Horacio Vasquez, me ha dicho: < su caso es
digno de una tragedia de Esquilo >. Y en verdad que es
cruel el destino de un hombre que asciende at Poder
con el espiritu inflamado de amor d las mis altas y
nobles ideas, anhelante de hacer el bien, y v6 cada dia,
vencidos sus esfuerzos, caer mustias sus ilusiones
como los petalos de un rosal sacudido de viento tem-
pestuoso.
En 1886 este hombre combatio contra la revoluci6n
que ha sido uno de los mis fuertes impulses del alma
national, y luego, cuando el amor ilumin6 plenamente su
conciencia, se le vi6 erguirse contra su propio error.
En el ostracismo se inicio en el culto de las ideas. Esas
simientes fueron arrojadas en terreno fecundo, aunque
no convenientemente cultivado. Am6 las ideas absolu-
tas; exalt( su alma hasta transformarlas en ideal; pero
como i la bondad de sus sentimientos no correspondia
67










la cultural de su pensamiento, no le fu6 dable analizar el
medio y estudiar los hombres entire los cuales debian
fructificar. Y he ahi que en el powder se le viera empe-
fiarse ardorosamente en su triunfo, vacilar y modifi-
carlas: anhelO ser un Presidente constitutional y fu6
un Dictador.
Este hombre tiene el alma buoelica: nacido para
vivir en la serena calma de los campos fecundados; com-
placido viendo que cada arbol que erece y cadal fruta
que madura es un esfuerzo de su brazo, no pudo respi-
rar el aire envenenado de las eminencias del Poder y
las llamas de las pasiones encendidas en torno suyo
calcinaron en su alma la floor de la alegria.
La Naturaleza, de la eual emana un soplo de la eterna
verdad, le ensef)id ser sincere: el l Sol i amar la luz; el
Agua a ser ingenuo. No podia, pues, concebir qud men-
tiras ascendran las multitudes ignaras; cuales marti-
rios padecen en su larga pereg'rinaeian las ideas hasta
imponerse, cuintos matices tienen, y el caudal de ener-
gia necesario para transformer en acci6n un suefio.
No ha sonado la hora de juzgarle. Yo que le vi ale-
jarse triste del powder, no por el efimero bien que aban-
donaba, sino por cuanto en 61 moria, levanto mi voz sin-
cera para decir: es digno de respeto y amor. Muri6
con los soldados caidos en los campos de batalla; pa-
decid los dolores de la Prensa enmudecida: estuvo pre-
so con los cautivos. y cuando so alzd un eadalso, tambidn
fu6 ]a victim.
Por qu6 acusarle? Las voices que claman contra
ese gran vencido de si mismo no son mis amargas que
su propia voz, que implacable le reproeha no haber rea-
lizado todo el bien que anhelaba; no haber correspondi-
do con glorias a la grandeza que la Patria le diera.
Mas no es just near la reetitud de sus inteneiones, la
bondad de sus prop6sitos y su honradez indiscutible.
Horacio VAsquez es un espiritu dehil y noble. Si
68










hubiera sido un hombre en6rgico, desde la cima roja de
la Dictadura habria hecho el bien de la Patria. Pudo
perpetuarse como un sol en el zenit, y entire su aurora y
su ocaso apenas si transcurrid un instant. Desapareci-
do del horizonte politico, llevandose en sus vncilantes
manos de caudillo una bandera desgarrada, yo que he
visto en su frente los sig'nos de la antigua Fatalidad, es-
cribo su nombre en la Historia y digo con uno de sus ad-
versarios:

69





























CASIMIRO CORDERO.


Los tiempos modernos no son propicios a los He-
roes. El vapor, el tel6grafo, las armas de tiro rapido
han suprimido esas individualidades eminentes; esas al-
mas en las cuales nace la flor del fuego; hombres que
pasan por la Vida impetuosos como dardos, cantando
con sus hazafas un lirico 6 un trajico poema.
Casimiro Cordero, y mi pluma tr6mula describe su
nombre, porque sabe como ese espiritu energico era una
promesa de gloria. Visto de lejos, las lines rectas de
su character y de su figure repelian; mas observado de
cerca y una vez comprendido se le amaba. Era senior
de la fuerza sujestiva de los dominadores; su mano ha-
bria podido hacer el gesto que doma las multitudes re-
beldes.
Surji6 en aquel crepissculo de Julio, cuando la san-
gre del condottieri admirable, abominable y formidable
fu6 vertida para bautizar una causa. Sus compafieros
dicen que en esos dias aciagos, en el monte erizado de

71










peligros, nadie most( mas serenidad ni mims resoluci6n.
Diputado, en el Congreso, la voz de su entusiasmo se
alz6 siempre en defense de las mejores ideas. Minis-
tro, asumid con altivez todas las responsabilidades de
los actos del Ejecutivo.
Sus adversaries apasionados le califican, claudicante
y ambicioso. Y no les asiste la raz6n. Si en el Gobier-
no los procedimientos del Ministro de lo Interior y Po-
licia no se convencieron con los pensamientos del Dipu-
tado, no fu6 por que encontrara provechoso olvidar las
ideas que habia defendido y que amaba siempre, sino
que ante la realidad brutal comprendi6 que no pueden
imponerse de sibito ideas que no han sufrido para en-
trar en la conciencia del pueblo y que su misi6n era rea-
lizar una part de su ideal de bien. Y en su puesto de
soldado de una causa, debi6 sentir muchas veces cuan-
to es absolute esta verdad del Cardenal de Retz: < necesario a menudo cambiar de opinion para permane-
cer en su partido. >
Ambicioso' Si; pero de altas y nobles cosas, no de
un powder efimero. Si hubiera sido un ambicioso vulgar,
uno de esos que se desvelan por asaltar el Palacio Na-
cional, habria evitado los peligros y no partiera su tiem-
po entire las laborers del ministerio y sus studios de
Derecho. En San Carlos nadie se empefn6 con mis sin-
ceridad por llegar a un acuerdo de paz con la Revolu-
ci6n; en t6rminos conciliadores que hacian padecer i
su orgullo, le habl6 una vez a Enrique Ienriquez y sa-
bia 61 que la guerra era un bosque de laurel y en la ho-
ra del triunfo ascenderia a todas las cumbres.
IIonrado y valiente. El oro no manch6 sus manos.
Su valor lo proclaman estas acciones: El Cafe, Guerra,
Pajarito, el 18 de Abril. Yo le vi en la maiiana del 17
de Febrero de 1903, en Monte Grande, sorprendido por
un grupo revolucionario de mas de doscientos hombres,
palido de coraje mandar pie tierra a los doce hombres
72










que lo acompaii~bamos. Sdlo tres obedecimos la orden
temeraria y cuando 61 dando el ejemplo ataba su caballo,
una bala tronch6 el ramo; de haber permanecido unos
minutes mis, cereado por todas parties, aquel grupo de
hombres en medio de un camino estrecho flanqueado por
un monte falaz, habria rendido la vida.
Casimiro Cordero, muriendo sin gloria en una calle
de Santo Domingo de Guzman, cuando el entusiasmo no
florecia en su alma; ofrendando generoso la vida :i su
causa, 61 que era senior de la fuerza sujestiva de los
dominadores y cuyas manos habrian podido hacer el
gesto que doma las multitudes rebeldes, recuerda al
prodigioso mancebo italiano Alejandro Cantelmo, pinta-
do por Leonardo da Vinci cerca de una estatuilla de Pa-
las y de una ardiente floor de granado, que se < nutria de
medulas y n6rvios de le6n> y desaparecido como un
semi-dios en la trajedia de un campo de batalla.
Oh! hermano de elecci6n que eres mi orgullo, cuan-
do el plomo rompio tu craneo, hogar de un bello suefio
herdico, con vuelo poderoso se alz6 hacia el Sol que des-
de el cielo impasible derramaba g6rimenes de nuevas vi-
das sobre la tierra roja, un pensamiento de paz y de
am1or.


73






























AQUILES ALVARES.


Muchas veces he visto en la sala de exhibiciones del
contemplar el retrato de Aquiles Alvarez, ya muerto;
atraidos por sus rasgos de audacia, de bondad y de no-
bleza que hacen pensar en las fisonomias de grandes ca-
pitanes y de obscuros soldados perpetuados por el arte
en las medallas.
No fu6 un intellectual ni un repliblico: era un gerre-
ro. Teniente de una Dictadura, el mis distinguido en
aquella sangrienta campafia, i las necesidades imperio-
sas de la guerra acord6 sus actos. En derredor suyo
sentiase la presencia de una fuerza de atracci6n que le
grangeaba el afecto de subalternos y enemigos. Detris
de l1 se iban siempre los suyos, seguros de la victoria,
agradecidos a sus cuidados, seducidos por su franca ri-
sa que ponia una luz singular en su mostacho de oro.
Su valor era impetuoso como el del hrooe griego.
Perpicaz, poseia el rdpido golpe de vista qui permit en
75










un instant estudiar un campo, notar el mis ligero mo-
vimiento y apreciar un hecho en todos sus detalles; no
tenia la serenidad ni la prdetica en el arte de la guerra
que son ricos dones en Guelito Pichardo; mas por su
lealtad, por la abnegaci6n devota de su causa l6 enra ?n
ol1dado de la Kdadc Media.
Invicto, confiando en su sino y en su dama, prodi-
gaba su valor hasta la imprudencia injustificable; se
arrullaba con la sinfonia macabra de las balas, g'ratas
su oido y sonrefa, sonreia. El dia de su llegada d San
Carlos, una granada estall6 a muy pocos pass de 61, se
volvi6d mi y con la faz iluminada de la luz alegre de su
risa me dijo: me .aludau.
Como el rey bearnes 1l podia decir a sus soldados,
en el camino del honor y de la gloria > y cuando cay6,
aguila abatida, sonreia pensando que su Dulcinea, < era
la mis fermosa. >


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HOMENAJE.


Aquel mozo ingenuo, las barbas y el coraje de un
magiar, que amaba la Espada y el Verso, Manuel J.
Echenique; y ese suave, discreto, de muerte cual un
canto homerico, Antonio Hernandez; y este flexible y
duro como un estoque, la frente cefiida de victorias,
Santiago Alonzo; cuyos nombres inolvidables viven en
esta pajina en homenaje de admiraci6n.
Almas piadosas que rogais en sus tumbas, que el
mirmol ni el bronce ilustrarAn, vuestras lI~grimas no
harAn florecer los rosales: planted laurels.


Santo Domingo, ()ctubre de 19(0:.






NOTA.-En la pagina 25, ldo el d(lice el sefor Pedro Penii, liaisr l sefor
Janil Pefa,

77




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