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 Preface
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Group Title: Mínima poesía
Title: Elegía a Jesús Menéndez
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Permanent Link: http://ufdc.ufl.edu/UF00076976/00001
 Material Information
Title: Elegía a Jesús Menéndez
Series Title: Mínima poesía
Alternate Title: Elegía a Jacques Roumain
Physical Description: 38 p. : ; 18 cm.
Language: Spanish
Creator: Guillén, Nicolás, 1902-
Publisher: Editorial Letras Cubanos,
Editorial Letras Cubanos
Place of Publication: La Habana
Publication Date: 1978
Copyright Date: 1978
 Subjects
Genre: non-fiction   ( marcgt )
Spatial Coverage: Cuba
 Notes
Statement of Responsibility: Nicolás Guillén.
 Record Information
Bibliographic ID: UF00076976
Volume ID: VID00001
Source Institution: University of Florida
Holding Location: University of Florida
Rights Management: All rights reserved by the source institution and holding location.
Resource Identifier: ltuf - ABR8668
oclc - 07256457
alephbibnum - 000292419

Table of Contents
    Half Title
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    Preface
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    Dedication
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Full Text


ELEGIA A JESUS MENENDEZ










EL. PRODU (TO DE LA VE NT.i
DE EFSTA ELE(G.A. DEDUCIDI)S LOS) G)A$fSTOS DE 1I1PREM,!>N
SERA El. Fo)NDo tNI(IA\L
DEL MIONUME.NTO A .iES-8 MENENDEZ.
.AL .111811o FIN
SE DEESTINARN LOS DLRECHOS DJt AUTHOR.




-------------- z

~Eag;;t~r ~*c JONAL,

."15; dab ~ul ~ub~
(I~ I. ':,lr, i:r ~






NICOLAS GUILLEN





ELEGIA

a Jesus Menendez

3Y 1lA SECpO


NATIONAL


IMPRENTA


D E C U B




















El asesinato de Jess Menndez fue como el prefacio al Gol-
pe de Estado Militar del 10 de Marzo, del mismo modo que el
asalto de Batista al powder puede considerarse el prlogo a la
Revolucin de Enero.
La muerte alevosa y criminal del gran lder de los traba-
jadores azucareros sell la division del movimiento sindical. So.
bre los cadveres, acribillados a balazos, de l y de Cabrera, Mon-
toro, Fernndez Roig, Amancio, Oviedo, Aracelio, ascendieron
a las directives de la CTC, de las Federaciones y de los sindicatos,
los traidores. oportunistas, gangsters y ladrones que tuvieron a
Mujal por smbolo y jefe.
La division del movimiento obrero, comenzada por la vio-
lencia gangsteril y fascist desatada por Prio-Varona bajo la pre-
sidencia de Grau, hizo possible el Golpe de Estado, abri el ca-
mino a la tirana que reg la Isla con miles y miles de muertos
y torturados.
La division del movimiento sindical y el asesinato de Jess
Menndez fueron impuestos por el imperialismo de Estados Uni-









dos y ejecutados por sus lacayos y servidores. El Golpe de Es-
tado que le sigui fue promovido y apoyado por los monopolios
y los millonarios norteamericanos que buscaban, con la una y la
otra accin. impedir la revolucin que se vea venir.
Cuando los monopolistas norteamericanos, los magnates azu-
careros, los politiqueros venales de la burguesia y los traidores
impuestos en el movimiento sindical ordenaron a un Casillas
cualquiera atentar contra la vida del querido combatiente prole-
tario, negro y comunista, esperaban asesinar la Revolucin. aplas-
tar al socialism, matar la conciencia y la combatividad de la
clase obrera, aterrorizar al campesinado, hundir el espritu pa-
tritico de la soberana y la independencia de la nacin.
La historic demuestra cun intiles, cun pocO eficaces y
cun contradictorios en sus efectos son los crmenes crueles. des-
piadados, infamens, de los imperialistas. de los contrarrevolucio-
narios y sus secuaces.
La historic demuestra que hagan lo que hagan los imperia-
listas y sus lacayos no pueden impedir la Revolucin, no pueden
impedir la soberana y la independencia de los pueblos. no pue-
den impedir el Socialismo, no pueden impedir el triunfo de la
causa de la paz.
El admirado luchador, muerto, se convirti en acta de acu-
sacin contra el rgimen, se convirti en bandera de combat y
de esperanza para todo un pueblo, se convirti en ejemplo y fuen-
te de inspiracin y de valor para miles y decenas de miles y cen-
tenares de miles y millones de hombres y mujeres.









Jess Menndez, el mrtir del proletariado, vive en la Re.
volucin; vive en los caaverales, vive en las granjas y las coope.
rativas, vive en las empresas socialists, vive en las escuelas de
instruccin revolucionaria, vive en el Ejrcito Rebelde y en las
Milicias Nacionales Revolucionarias, vive en los combatientes de
ayer y en los combatientes de hoy.
Sus asesinos han sido aplastados por la Revolucin.
Los fusiles de Che, como un simbolo, encontraron a Ca.
sillas en'Santa Clara.
Los monopolistas, los magnates azucareros, los politiqueros
venales de los explotadores, los gangsters y los traidores fueron
barridos por el advance incontenible de la ola revolucionaria. El
rgimen de los criminals desaparece; el rgimen de la vctima
se construye poderoso y firme.
La muerte fecunda del gran dirigente obrero encontr en
Nicols Guilln al gran poeta capaz de perpetuarla en toda su
profunda significacin, en todas sus trascendentales proyecciones.
En la Elegia -canto, funerario- palpita y vive, lucha y
combat Jess Menndez.
Antes de que la bala justiciera acabara con el asesino, el
verso lo haba ejecutado.
El poeta sac a Menndez de la Isla y lo llev al mundo,
traducidos sus versos a los idiomas de -los diversos pueblos. Y
con estos versos, retrato del ayer, va la Cuba de hoy y la promesa
del maana esplendoroso de nuestro pueblo y de la humanidad.

13 de Enero de 1962. BLAS RocA


9










ESTA ELE<(;,l
HAf SIDO TRlADUC IDA .A LOS r;1 UINSSE iDIoMAlS:




































A LZARO PEA









































Las caas iban y venian, desesperadas, agitando las manos. ..




















.. .armado
ms de valor que de acero.
GNGORA




L AS CAAS iban y venan
desesperadas, agitando
las manos.
Te avisaban la muerte,
la espalda rota y el disparo.
El capitn de plomo y cuero,
de diente y plomo y cuero te enseaban:
de pezua y mandbula,
de ojo de selva y trpico,
sentado en su pistola el capitn.


13











i;(on mII voz te llamaban.
te lo ldeian.


desesperadas.
agitando las manos!
lil estaba,
la boca lquida entreabierta,
el s-alto iprximno esculpido
bajo la piel elctrica.
sentado en su pistol el capitn.
All estaba.
las narices venteando
tus venas inmediatas.
casi ya derrainadas,
el ojo fijo en tu pulmn,
el odio recto hacia tu voz,
sentado en su pistola el capitn.
Caas
desesperadas
te avisaban,
agitando las manos.
T andabas entire ellas. Sonreas
en tu estatura primordial y ardas.


14.










Violento azcar en tu voz de mando,
con su luz de relmpago nocturno
iba de yanqui en yanqui resonando.
De pronto, el golpe de la plvora. El zarpazo
puesto en la punta de un rugido,
y el capitn de plomo y cuero,
el capitn de diente y plomo y cuero.
va en tu incansable, en tu maritima,
ya en tu profunda sangre sumergido.


15













'1

../


Valor ya cotizado una maana de la Bolsa..


Y
I:
ii
"r'





















. hubo muchos valores que se des-
tacaron.
NEW YORK HERALD TRIBUNE
(SECCIN FINANCIER)




A L FIN sangre solar cada,
disuelta en agrio charco sobre azcar.
Al fin arteria rota;
sangre anunciada, en venta
una maana de la Bolsa
de Nueva York. Sangre anunciada, en venta
desde esa cinta vertiginosa
que envenena y se arrastra como una
vbora interminable de piel veloz marcada
con un tatuaje de nmeros y crmenes.


17










Ttulos que mejoran
o bajan medio punto.
Bonos sin vencimiento que ganaron
hasta el cinco por ciento de inters en un ao.
La Cuban Atlantic Company,
ayer martes,
oper, por ejemplo,
a veintinueve y medio con baja de dos puntos.
1a Punta A legre Sugar Company.
cerr con alza de un octavo de punto.
El Wall Street Jtrnal anuncia
que la Minnesota and Ontario Paper Company
gan cuatro millones
nums que el ao anterior. (El .Newr York Times
hate palmas y chilla: \I amos hien )
Dotw jones comunica por un hilo exclusive
que la Fedders Quigan Corporation
ha retirado su propuesta para
advertir las acciones comunes.
La C(uban Railroad C(omlpny
estuvo active v fire.
l.a i ullings Mlanufacturing companyy
recihi del Ejrcito
iun colosal ledido


18











para fabricar proyectiles de artillera.
En fin, cotizaciones varias:
Cuban Company Communes:
abre con 5 puntos,
cierra con 5 3%
West Indies Company,
abre con 69 puntos,
cierra con 69 %.
United Fruit Company,
abre con 31 puntos.
cierra con 31 1/8.
Cuban American Company.
abre con 21 puntos,
cierra con 21 3/4.
Foster Welles Company,
abre con 40 puntos.
cierra con 41 /%.
De repente
un gran trueno cuartea el techo frgil,
un rayo car
desde aquel bajo cielo sulfrico
hasta el saln congestionado:
Sangre Menndez. hoy. al cierre.
150 puntos 7/l con tendencia al alza.


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El coro all de
comerciantes
usureros
papagayos
linchadores
amanuenses
policas
capataces
proxenetas
recaderos
delatores
accionistas
mavorales
Strnimanes
macrtures
eunlluco
bufones
tahures
fl coro all de gente
seca
sorda
ciega
dura;
el coro all junto a la abierta espalda


20










del alto atleta vegetal, vendiendo
borbotones de angustia, pregonando
cogulos cotizables, nervios, huesos de aquella
descuartizada rebelda:
una mordida
no ms en el pulmn ya perforado.
Y el capitn detrs de las medallas.
concavo en la librea.
el penlsamiento en la plopina.
la \oz a ras con las espuelas:
-Please. plese! C('.oe on, ladies and gentlemen:
Oh please! (Come on.. come on. come o !
Finalmente, este cauteloso suspiro de angustia se escap de un
diario de la tarde:
"Aunque las gananctis ayVer fueron imnipresitoantes. vi column
relaticamente Ibjo de un milln seiscientas mil acciones da mo-
tiro para reflexionar,. A pesar de la uaredad de razones expre-
sadas. parece muy probable que la mejora haya sido de
naturaleza tcnica, y puede o no resultar de Iun 'iraje de la
tendencia reciente. dependiendo de que los promedios logren
penetrar sus maxim fs anteriores...
El capitn parti rumbo al cuartel
con una aguja de cuajada sangre
pinchndole los ojos.


21






































Mirad al Capitn del Odio...






















. si no hay entire nosotros
hombre a quien este brbaro no afrente?
LOPE DE VEGA




M IRAD al Capitn del Odio,
entire un buitre y una serpiente;
amargo gemido lo busca,
metlico viento lo envuelve.
En una rfaga de plvora
su rostro lvido se pierde;
parte a caballo y es de noche,
pero tras l corre la Muerte.


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All done anda su revolver
en dilogos con su machete
y le velan cuatro fusiles
el pesado sueo que duerme.
libre prisin un alto muro
su duro asilo le concede.
Oh capitn, el bien guardado!
Pero tras l corre la Muerte.
Quien le cuajara en nueve lunas
el violent perfil terrestre.
si doce meses lo maldice,
tambin lo llora doce ineses.
LU angustiado puente lquido
de rojas lgrimas le tiende:
lo pasa huyendo el capitn,
pero tras l corre la Muerte.
Quien le engendr dientes de lobo
sondole anglica veste,
el ojo fijo arder le mira
v en lenta baba revolverse.
Baja, buscndole enl el bosque
cubil seguro en que esconderle:
huye hasta el bosque el capitn.
pero tras l corre la Muerte.


24


Y_










L i inozo de dorado bozo,
ile verde tronco y hojas verdes.
derrailla (11 el ilento mit voz,
llora por la sangre lque tiee.
;Ay, sang.re (.sollozanlio dlice)
,coio il ue (i filas me t liiel.t
El ciapitin htui e en un grito.
pero tras l corre la M uierti.
Quirie de sus rosa, amiloro.SUs
le regal la de nmis fiebre.
teje uiia cruel corona osuira
Ses con0 vergtiiZenza como teje.
I.e resplaindece el corazn
en la gran noche de la frente:
huye sin v'erla el cap~itiin,
pero tras el corre la Muerte.
En medio de las caas foscas
galopa el hirsuto jinete:
va con unii ltigo de fsforo
y el odio cuando pasa enciende.
Jess Menindez se sonre,
desde su lpulhnon amanece:
huye de un golpe el capit~in,
pero tras l corre la Muerte.


25

























3


Jess brilla a veces con ojos tristes y dulces..



















Un corazn en el pecho,
de crmenes no manchado.
PLCIDO




J ESUs es negro y fino y prcer, como un bastn de bano, y
tiene los dientes blancos y corteses, por lo que su boca se
abre siempre amanecida;
Jess brilla a veces con ojos tristes y dulces; a veces yese bramar
en sus ojos un agua embravecida;
Jess dice carro, ro, ferroccrril, cigarro, como un francs renuen-
te a olvidar su lengua de nio, nunca perdida;
pero es cubano y su padre habl con Maceo; su padre, que llevaba
en el hombro una estrella de oro, una ardiente estrella
encendida;


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aglln;a vez anduve con Jess transitando de sueio 'en sueo sU
gran provincial llena de hombres que le tendan la micha
encallecida;
su gran provincial llena de hombres que gritaban Oh, Jess!,
como si hubieran estado esperando largamente su venida;
visele entonces hablarles sin tribune y tan cerca de ellos que les
contaba los poros y les ola la piel agria y repartida;
se le vio luego sentarseles a la mesa de blanco arroz y oscura
care: a la mesa sin vino ni mantel, y presidirles la
comida;
Jess naci en el centro de su isla ) all se le descubre desde el
mar, en los das claros, cubierto de nubes fijas;
i subid, subidlo y contemplaris desde su frente con qu fragor
hierve a sus pies y se renueva en ondas interminable
la vida!


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Vuelve a buscar a aquel que lo ha herido.
y al punto que mir, le conoca.
ERCILLA




L os GRANDES muertos son inmortales: no mueren nunca. Pa-
rece que se marchan; parece que se los llevan, que se pudren, que
se deshacen. Pensamos que la ltima tierra que les llena la boca
va a enmudecerlos para siempre. Pero la lengua se les hincha,
les crece; la lengua se les abre como una semilla brbara y ex-
pulsa un rbol gigantesco, un rbol duro, cargado de plumas y
de nidos, Quin vio caer a Jess? Nadie le viera, ni aun su
asesino. Qued en pie, rodeado de caas insurrectas, de caas
colricas. Y ahora grita, resuena, no se detiene. Marcha por un
camino sin trmino, hecho de tiempo sutil, polvoriento de ins-


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tantes menudos, como una arena final. No esperes a que Jess
te bendiga y te oiga cada ao, luego dle la romera v el sermn
y la salve y el incienso, porque el no espera tanto tiempo para
hablarte. T' habla siempre, comio 1111 dios cotidiano, a quien
puedes tocar la piel hmeda temiblorosa de latidos, de pequeas
mariposas de fuego aletendoll en las venas: te habla siempre
comrio un amigo puro quIe no desaparece. El desauareido es el
otro. El vivo es el muerto, cuya persistencia mineral es apenas
una cada anticipala, un adelanto lgubre. El \ivo es el mu erto.
Hojo de sangre ajena, habla sin voz y nadie le atiende ni le oye.
El vivo es el muerto. Anda de noche en noche v amenaza en el
aire con un puo de agua podrida. El vivo es el muerto. Con
un puio de limo y cloaca, que hiede como el estmago de una
hiena. El ivo es el muerto. ;Ah, no sabis cuantos recuerdos de
metal le martillean a modo de pequeos martillos le clavan
largos claioO en la-s sienes!


Caa Manzanillo ejrcito
bala yanqui azcar
crime Manzanillo huelga
ingenio partido crcel
dlar Manzanillo viuda
entierro hijos padres
v enganza Manzanillo zafra.


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Un torbellino de voces que lo rodean y golpean, o que de
repente se quedan fijas, pegadas al vidrio celeste. Voces de ma-
cheteros y campesinos y cortadores y ferroviarios. Asperas voces
tambin de soldados que aprietan un fusil en las manos y un
mollozo en la garganta.

Yo bien conozco a un soldado,
compaero de Jess,
que al pie de Jess lloraba
y los ojos se secaba
coin un paoln azul.
Despus este son cantaba:

Pas una paloma herida,
volando cerca de ni:
roja le brillaba un ala,
que yo la vi.

Ay, mi amigo,
he andado siempre contigo:
t ya sabes quin tir,
Jess, que no he sido yo.
En tu pulmn enterrado
alguien un plomo dej,
pero no fue este soldado,


31













































Pas una paloma herida, volando cerca de m...











pero no fue este soldado,
Jess,
por Jess que no fui yo!

Pas una paloma herida,
volando cerca de mi
rojo le brillaba el pico,
que yo la vi.


Nunca quiera
contar si en mi cartuchera
todas las balas estn:
nunca quiera, capitn.
Pues faltarn de seguro
(de seguro faltarn)
las balas que-a un pecho puro,
las balas que a un pecho puro,
mi floor,
por odio a clavarse van.


Pas una paloma herida,
volando cerca, de mi;
rojo le brillaba el cuello.
que yo la vi.


33











Ay, qu triste
saber que el verdugo existe!
Pero es ms triste saber
que mata para comer.
Pues que tendr la comida
(todo puede suceder)
un gusto a sangre cada,
un gusto a sangre cada,
caramba,
y a lgrima de mujer.


Pas tina paloma herida,
volando cerca de mn:
rojo le brillaba el pecho,
que yo la vi.


I.n sinsonte
perdido muri en el monte,
y vi una vez naufragar
un barco en medi del mar.
Por el sinsonte perdido
ay, otro vino a cantar
y en vez de aquel barco hundido,
y en vez de aquel barco hundido,


34










n ielije,
otro saili a inaegar.


P>as i.mna palonia herida.
%-olaiinlo verca de iiii:
ha volandoiv, volalido,
voilandto, que yo' 1,1 vi-


35














































Norteamrica alza una copa de negro




















Y alumbrando el camino de la fcil conquista.
la Libertad levanta su antorcha en Nueva York.
RUBN DARIO




ESS trabaja y suea. Anda por su isla, pero tambin se
sale de ella, en un gran barco de fuego. Recorre las caas mseras,
se inclina sobre su dulce angustia, habla con el cortador deso-
llado, le anima y le sostiene., De pronto, llegan telegramas, no-
ticias, voces, signos sobre el mar de que lo han visto los obreros
de Zulia, cuajados en gordo aceite, contr las veces que el balan-
cn petrolero, como un ave de amargo hierro, pica la roca hasta
llegarle al corazn. De Chile se supo que Jess visit las sombras
oficinas del salitre, en Tarapac y Tocopilla, all donde el viento
est hecho de ardiente cal, de polvo asesino. Dicen los bogas del


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Magdalena que cuando lo condujeron a lo largo del gran ro.
bajo el sol de grasa de coco, Jess les record el pltano servil y
el caf esclavo en el valle del Cauca, y el negro dramtico, aco-
rralado al borde del Caribe, mar pirata. Desde el Puente Rojo
exclama Dessalines: Traicin, traicin todava!" Y lo present
a Defile, loca y trgica, que le vel la muerte haitiana llena de
moscas. Hierven los morros y farelas en Ro de Janeiro, porque
all anunciaron la llegada de Jess, con otros trabajadores, en el
tren de la Leopoldina. Puerto Rico le ensea sus cadenas, pero
levanta el puo ennegrecido por la plvora. Un indio de Mxico
habl sin mentarse. Dijo: "Anoche le tuve en mi casa". A veces
se demora en el Pert de plata final y sangrienta. O bajando
hacia la punta sur de nuestro mapa, jntase a los peones en los
pagos enrgicos y les acompaa la queja viril en la guitarra
decorosa. A dnde vuela ahora, a dnde va volando, ms all
del cinturn de volcanoes con que Amrica defiende su ombligo
torturado por la United Fruitr desde el Istmo roto hasta la line
azteca? Vuela ahora, sube por el aire oleaginoso y correoso, por
el aire grasiento. por el aire espeso de los Estados Unidos, por
ese negro humo. Un asto estrpito le hace volver los ojos hacia
las luces de WSashington y Nueva York, donde bulle el festn
de Baltasar.

Ah ve que de un zarpazo Norteamrica
alza una copa de negro metal;


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la negra copa del violent hidrgeno
con que brinda el To Sam.
Lbrico mono de pequeo crneo
chilla en su mesa: Por la muerte ra!
Crepuscular responded un coro multiple:
S1la por la muerte, por la muerte ra!


Aire de buitre removiendo el guila
mira de un mar al otro mar:
encapuchados danzan hombres fnebres.
baten un fnebre timbal
y encendiendo las tres letras fatidicas
con que se anuncia el Ku Klux Klan.
lanzan al Sur un alarido unnime:
la por la muerte, por la muerte ra!


Arde la calle done nace el dlar
bajo un incendio colosal.
En la retort hierve el agua qumica.
Establece la asfixia el gas.
Alegre est Jim Crow junto a un sarefago.
Lo viene Lynch a saludar.
Entre los dos se desenreda un ltigo:
; l t por la muerte, por a muerte ra!


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Fijo en la cruz de su caballo, Walker
abri una risa mineral.
Cultiva en su jardn rosas de plvora
y las riega con alquitrn:
suea con huesos ya sin epidermis,
sangre en un chorro forrencial;
bajo la gorra un pensamiento brbaro:
i 'Va por la muerte, por la muerte va!


Jess oye el brindis, las temibles palabras, el largo trueno,
pero no desanda sus pass. Avanza seguido de una cancin ancha
y alta como un pedazo de ocano. Ay, pero a veces la cancin
se quiebra en un alarido, y sube de Martinsville un seco humo
(le piel cocida a fuego lento en los fogones del diablo! All abajo
estain las amargas tierras del Sur yanqui, done los negros mueren
quemados, emplumados, violados, arrastrados, desangrados, ahor-
cados, el cuerpo campaneando trgicamente en una torre le
espanto. El jazz estalla en lgrimas, se muerde los gordos labios
de msica y espera el da del Juicio Inicial, cuando su ritmo en
sncopa ciia y apriete como una cobra metlica el cuello del
opresor. Danzad despreocupados, verdugos crueles, fros, asesi-
nos! Danzad bajo la luz amarilla de vuestros ltigos, bajo la
luz verde de vuestra hiel, bajo la luz roja de vuestras hogueras,
bajo la luz azul del gas de la muerte, bajo la luz violcea de


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vuestra putrefaccin! Danzad sobre los cadveres de vuestras
victims, que no escaparis a su regreso irascible! Todava se
oye, oimos todava; suena, se levanta, arde todava el largo rugido
de Martinsville. Siete voces negras en Martinsville llaman siete
veces a Jesus por su nombre y le piden en Martinsville, le piden
en siete gritos de rabia, como site lanzas, le piden en Martins-
ville, en site golpes de azufre, como siete piedras volcnicas,
le phlen site veces venganza. Jess nada dice, pero hay en sus
ojos un resplandor de grvida promesa, como el de las hoces
en la siega, cuando son heridas por el sol. Levanta su pue po-
deroso como un seguro martillo y avanza seguido de duras u,ar-
gautas, que entonan en un idioma nuevo una cancin ancha v
alta, como un pedazo de ocano. Jess no est en el cielo, sino
en la tierra: no demand oraciones, sino lucha: no quiere sa-
cerdotes, sino compaeros: no erige iglesias, sino indicators:
Vadie lo podr mnatar.


41











































llegar, General de las Caas.




















Apriessa cantan los gallons
e quieren crebar albores.
POEMA DEL CID




I VE DEDOS tiene, cuntas
uas salindole del sueo! Brilla
duro fulgor sobre la hundida zona
del aire en que quisieron destruirle
la piel, la luz, los huesos, la garganta.
Cmo le vemos, cmo habr de vrsele
pasar aullando en medio de las caas,
o bien quedar suspenso remolino,
o bien bajar, subir,
o bien de mano en mano


43










rodar como una constant moneda,
o bien arder al filo de la calle
en demorada llamarada,
o bien tirar al ro de los hombres,
al mar, a los estanques de los hombres
cauciones como piedras,
que van haciendo crculos de mrica
vengadora, de msica
puesta, llevada en hombros como un himno!


Su voz aqu nos acompaa y cie.
Estrujamos su voz
como una floor de insomnio
y suelta un zumo amargo,
suelta un olor mojado,
un agua de palabras puntiagudas
que encuentran en el viento
el camino del grito,
que encuentran en el grito
el camino del canto,
que encuentran en el canto
el camino del fuego,
que encuentran en el fuego
el camino del alba.


44










que encuentran en el alba un gallo rojo,
de plvora, un metlico
gallo desparramando el da con sus alas.


Venid, venid y en la alta
torre estaris, campana y campanero:
estarenmos, venid,
metal y huesos juntos que saludan
el fino, el esperado amanecer
de las races: el tremendo hallazgo
de una sbita estrella:
metal y huesos juntos que saludan
la paloma de vuelo popular
y verde ramo en el aire sin dueo:
el carro ya de espigas
lleno recin cortadas:
la presencia esencial
del acero y la rosa:
metal y huesos juntos que saludan
la procesin final, el ancho squito
de la victoria.
Entonces llegar,
General de las a(aas, con su sable
hecho de un gran-relmpago bruido:


45









entonces llegar,
jinete en un caballo de agua y humo,
lenta sonrisa en el saludo lento:
ento0ces llegar para decir,
Jess, para decir:
-Mirad, he aqu el azcar ya sin lgrimas,
Para decir:
-He vuelto, no temis.
Para decir:
-Fue largo el viaje y spero el camino.
Creci un rbol con sangre de mi herida.
Canta desde l un pjaro a la vida.
La maana se anuncia con un trino.

La Habana. 1948-51.


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