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HIDE
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Title: El divorcio
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 Material Information
Title: El divorcio
Physical Description: 35 p. : ; 22 cm.
Language: Spanish
Creator: Tello, E
Publisher: Imprenta de El Pueblo
Place of Publication: Buenos Aires
Publication Date: 1901
 Subjects
Subject: Divorce -- Argentina   ( lcsh )
Genre: non-fiction   ( marcgt )
 Notes
Statement of Responsibility: por E. Tello.
 Record Information
Bibliographic ID: UF00075959
Volume ID: VID00001
Source Institution: University of Florida
Rights Management: All rights reserved by the source institution and holding location.
Resource Identifier: oclc - 53947597

Table of Contents
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    Primer Artículo
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    Segundo Artículo
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    Tercer Artículo
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    Quarto Artículo
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    Quinto Artículo
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    Sexto Artículo
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    Septimo Artículo
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Full Text





ELDIVORCIO


POR


AIJd-Q0. 1001


BUENOS AIRES
SImprenta de El. PEBJio, Maipil 73


1901


ILL
7,


F 7I


~.~LC~-







ELDIVORCIO

POR

:H. "-E S 1-M 0>


A.'TO 1901













BUENOS AIRES
imprenta de EL PUEBLo, MaipA 73
1901















EL DIVORCIO


No escribo para las personas ilustraday'



le ARTICULO

Las multiplicadas funciones del cargo que des.
empeho me absorben el tiempo, y apenas si podre
distraer pocos moments en escribir sobre el asun-
to reference al epigrafe, respondieido a la general
invitaci6n del senor don Carlos Olivera. hecha eu
su folleto titulado: publicado en el aiio actual; a pesar de r.conocer
la distancia que media entire mi obtusa inteligen-
cia y su f6sforo peri6distico, que admiro de veras,
menos cuando se pierde en el campo de la her-
meneutica y sale del apuro cortando por lo sano.
Y si no, aqui va la muestra: dice el sehor Olive-
ra en la pigina 11: ,Cristo enferm6 la humanidad:
mds bien dicho, fu6 el Evangelio y la ensefianza
de los ap6stoles, la formula de una degeneraci6n
terrible, que desde ent6nces, se opone d todo pro-
greso profundo de la moral.
Aquf si que nos hemos encajado hasta las cejas.
Ahora bien: ese palo,-quiero decir, ese pArra-
fo, no es podtico, ni digestive.
Es... No me sale la palabra. iNegar la divini-
dad de Jesu-cristo y de su Evangelio, sin un in-







-4-


dicio de prueba, para abonar la afirmaci6n...!,
precisamente cuando trata de convencer a este
pueblo cristiano...
Para dezir esa blasfemia,, no valia la pena de
quemarse las pestaifas veinte y cinco anos (1).
Ante todo: pienso que el senor Olivera no ha
tenido el niino dealzarse contra la constituci6n que
dice: inc. 15, art. 67. Es atribuci6n del Congreso
-proiover la conversi6n de los indios al catoli
cismo: art. 20. El Gobierno Federal sostiene el
culto Cat6lico, Apost61ico, Romano: art. 31. Esta
Constituci6n, las leyes de la Naci6n que en su
consecuencia se dicten por el Cdngreso y los tra-
tados con las potencias extranjeras son la ley su-
prema de la naci6n.
Trescientos millones de hombres del mundo ci-
vilizado veneran al Verbo humanado.
Diez y ocho millones de varones esforzados lo
han confesado con el sello de su sangre.
Sabios y buenos de todos los tiempos susten-
taron la misma doctrine.
Sin recurrir I la revelaci6n, ,no es verdad hist6-
rica y traditional que un humilde artesano, sin
powder material, enseha una moral desconocida que
brilla en medio de la oscuridad del paganismo,
conciente en el sacrificio de su vida para susten-
tarla, la propaga en el mundo por medio de doce
rudos pescadores, y al traves de dos mil ahos la
humanidad admiral las piginas del Evangelio?
4Qud pruebas podria presentarle, fiudado en la
historic y en el criterio de autoridad?
Veamos; y por cierto que cuanto diga no seri
de mi cosecha, porque en estas materials nihil no-
vum sub sole.
Dice Montesquieu: icCosa admirable! La religion
cristiana, que parece no tener por objeto sino la
felicidad de la otra vida, hace tambidn nuestra
dicha en dsta,,


(1) El senior Olivera dice qu, hace 25 afios se ejercita
en el periodismo.







- 5 -


sos tan pasmosos, pero lan s6lo desde el momen-
to de la predicaci6n del Evangelio, bien podeis con-
siderar la fe como una aliada que debe venir en
vuestra ayuda y no como un enemigo A quidn es
precise atacar. Debeis estimarJa y no temerla.*
Que la verdadera civilizaci6n dcl mundo, a cu-
ya cabeza marchd la Europa, se debe d la influen-
cia del catolicismo lo han demostrado entire otros
Chateubriand, Gaume, Balmes y Csar Cant*i, quien
dice: vilizadora. La santidad de sus dognias es demos-
traci6n que pertenece i otras ciencias; la historic
debe considerarla como religion de libertad y de
progress, y no creo insistir ninca bastante en en-
carecer el inmenso canibio que ha traido al mundo.,
Napole6n decia en Santa Elena: los hombres, y os digo qie Jesu-cristo no es
hombre.v Y a! general Bertraud sefalindole le di-
jo: os digo que de saberlo, no os hubie,-a hecho gene-
ral., Conversaciones religiosas de Napole6n, por
Beasterne.
Parece que son personas de calidad, que no pue-
den ser comprendidas en la calificaci6n de igno-
rantes.
Serd forzoso recorder lugares comunes de la
historic?
La grandeza de la antigtiedad estaba en Babilo-
nia, Ninive, Tebas, Atenas y Cartago; sobresaliendo
el Egipto por su sabiduiria, Grecia por la libertad,
y Rona por el poder.
En Egipto, el perro, el gato, el cocodrilo, la
mona, el buey Apis, otros animals y aun las ce-
bollas eran el objeto de su culto.
En Grecia el nimero de los esclavos era supe.
rior al de los hombres libres. AtInas tenia 40.000
esclavos y solo 20.000 citdadanos. El padre de
familiar tenia el derecho de vida y muerte sobre
su mujer 4 hijos. Los reyes disponian A su antojo
de la vida y fortune de los pueblos.







- 6-


En Roma el ciudadano tenia tambien el derecho
de vida y muerte sobre su mujer 4 hijos.
,A los hombres se les quitaba la vida para dar
mAs verdad 4 las representaciones trAgicas y por
puro pasatiempo,.
Esta era la Roma que habia devorado el mundo.
Por todas parties se veia como al nifo se ahoga-
ba, exponia, vendia 4 inmolaba. El prisionero era
esclavizado i obligado 4 inorir sobre la tumba de
los vencedores 6 en los anfiteatros.
El pobre era rechazado. El esclavo despedaza-
do A golpes y arrojado 4 las fieras. La mujer era
comprada y prostituida hasta en su propio cardc-
ter de mujer. Los esclavos no tenfan representa-
ci6n en la vida civil, no podian ser testigos en
ningin contrato, ni citar a nadie ante los tribuna-
les, ui testar ni heredar. El amo tenia facultad
de azotarle y matarle.
Las leyes imponian a los deudores morosos la
esclavitud, la pena de palos y la muerte:
Todas las naciones de la antigtiedad tenian una
legislaci6n desp6tica.
Ent6nces, seftor Olivera, apareci6 el cristianis-
mo con la nueva doctrine de amor, que determine
la modificaci6n de la sociedad; y la verdadera ci-
vilizaci6n prindipi6 con ella en la parte moral y
material.
El cristianismno cort6 de raiz este criminal des-
6rden, elevando 4 la mujer al rango de compaiera
del hombre, y saucionando la unidad 4 indivisibi-
lidad dl matirimonio, coa lo cual cur6 las dos
lepras de la familiar pagana, la poligamia y el di-
vorcio.
Desde que la Tglesia adquiri6 existencia legal
ante el poder civil, por la conversion de Cons-
tantino, pudo desplegar su solicitud en favor de
los oprimidos.
Destruido el imperio romano, cada uno de los
reinos que se formaron sobre sus ruinas, consti-
tuy6 su gobierno y dic.6 leyes, y como los bAr-
baros no conocian leyes escritas, se valieron para
us ordenanzas de los c6digos Teodosiano y Jus-







7 -

tiniano, y por consiguiente del espiritu del cris-
tianisno. Y asi las ideas religiosas se hallan mez-
cladas con las institucioues political en las leyes
de los visigodos, anglo-sajones, lombardos, ale-
manes, francos, etcetera.
Para rescatar a los cautivos, la Iglesia sacri-
ficaba sus bienes, eitaudo prevenido por nume-
rosos chnones, que, si fuese precise, se yen
diesen para ello lasalhajas de las iglesias y hasta
los mismos vasos sagrados, aun cuando fuese ne-
cesario desatender otros servicios, y ]a misma re-
paraci6n de los templos
Autes que la Europa civilizada reprobase el
trifico de negros, antes que las potencias firmasen
el tratado de Londre., hacia ya mnuchos siglos que
lo habia condenado la Iglesia.
En el siglo VI habia impuesto excoinni6n a los
que atentasen contra la libertad de las personas
para cautivarlas 6 veuderlas.
En el siglo XI, el Papa Pio II repiti6 la pro
hibici6n.
De la misma manera condenaron el trdfico de
indios Paulo III en 1537, Urbano VIII en 1639,
Benedicto XIV en 1741, Pio VII y Gregorio XVI
en el siglo pasado.
En China donde no ha penetrado formalmente
la luz del Evangelio, ascendiau a setenta mil los
nifios expuestos cada ario en los rios del inmenso
imperio.
Si esto que es hist6rico tampoco pesa en su ani-
mo, perdone un argument que no es ad hominen.
aNo es verdad que los diputados nacionales han
jurado por Dios y sus santos Evangelios cumplir
con los deberes del alto cargo?
Esos Evangelios consagrau la indisolubilidad del
matrimonio; luego, estrafa que un diputado (1)
diga que los Evangelios son la formula de una dege-
neracz6n terrible, que se opone d todo progress pro-
fundo de la moral.

(1) El Seiior Carlos Olivera es diputado national.







-8-


El sehor Olivera admirador del protestantismo,
a pesar de haberse formado en el seno de la reli-
gi6n cat6lica, de la que se ha separado, sirvase to-
mar nota de esta anecdota:-Un embajador que
visitaba a la reina Victoria, de la Gran Bretaia,
en el dia de su jubileo. le pregunt6: I.A que se
debe la prosperidad de Inglaterra? Ella, ent6nces,
omando la Biblia y enseh6ndosela le contest: A
esto se debe.-Pero, por la unidad del articulo he
arribado 6 estas conclusions, cuando mi animo
se refutarlo en el 6rden de sus acertos, como paso
a intentarlo.

20 ARTICULO

En la p6gina 4 de su folleto, dice el sehor Oli-
vera: Bismarck y Glasd-,tone, por ejemplo, eran
mis religiosos qie cualquier latino de los que no
salen de la iglesia, pero cadmitieron, y i lucharon,
por las reforms 'mas liberals en la organization
political de sus pueblos.
Esto se llama hablar por aproxiumaci6n, pues di-
ver-o fue el criterio que gui6 la conduct de am-
bos, respect de la libertad de la iglesia y del
divorcio.
Bismarck, con todas sus reforms political y so-
ciales, y 6 pesar de haber protcstado en puiblico
parlamento que no iria como Enrique IV, de Ale-
mania A Canosa, es decir que no aceptaria la le-
gislaci6n de ]a Iglesia en el imperio Alemin; A
pesar de eso, convencido dei que el antagonism
con la Iglesia, seria disolvente para el Estado, de-
sisti6 de su persecuci6n a los c it6lico, dejindoles
en liberlad, porque sapientium est mutare consilium.
Glasdstone, 6 pesar de su liberalism, al tratar-
se del divorcio en Italia, le escribia al juriscon-
sulto italiano Gabba en carta de 11 de noviembre
de 1890 lo siguiente: Os deseo de coraz6n un fe-
liz exito en viestra empresa de excluir de Italia
la calamidad social y religiosa de los segundoa
inatrimonios 6 consecuencia del divorcio.r







-9-


A mi vez, permitame que le endilgue algunas
autoridades y hechos, tambien de origen liberal.
Thomasio, Pufendorf, Legouve y el mismo Vi-
lla, paladin del divorcio en las cimaras italianas,
reconoceu que el divorcio es un mal, y lo piden
bajo el pretexto de evitar males mayors, sin que-
rer reconocer que mayor mal es mantener en una
cruel situaci6n a la gran mayoria de las mujeres
que viven honestamente.
El sehor Legonve, aunque divorcista, en la lu-
cha gigante de Inocencio III con Felipe Augusto,
sostenida duraute doce anos, hasta que el rey ce-
di6, sale con estas palabras: Augusto e Inocencio III, no son una mujer, un
marido, un cura; son la esposa, el esposo, y el
civilizador.
El ministry Chimirri en las cdmaras italianas,
discutidndose la ley sobre el divorcio, (que fue re-
chazada) afirmaba: El iltimo puntal de esta civi-
lizaci6n es la indisolubilidad del matrimoniid.
El liberal Bonghi, fil6sofo italiano, decia de esa
ley: 'La peor de las desgracias del bel paese.,
El mismo Benthan, estoico inglds y divorcista,
en sus Ouivres, confiesa, que la indisolubilidad
del matrilnouio es mas conforme a la naturaleza,
mias itil 4 la familiar y mas propia para la sociedad.
Guillermo de Alenmaia, en una entrevista con
unos frailes cat6licos, no ha much, dijo, que don-
de quiera que haya algo que promueva el espiritu
religioso, alli estard la protecci6n imperial.
El sehor Olivera que consider tan hacedera la
sanci6n de su proyecto de divorcio, sirvase tomar
nota de las dilaciones que viene sufriendo un pro-
yecto andlogo en Italia, en cuyo parlamento no
hIay clericales y cuya naci6n es la mas facil para
las reforms liberales:-E! 23 de Noviembre de 1872
present el dipulado Mazzolini un proyecto de pre-
cedencia del imatritnonio civil al religioso, y ni
siquiera mereci6 los honors de la discusi6n.
El 3 de Diciembre de 1873 fue nuevamente pre-
sentado por los ministros Mancini y Vigliani, con
iddutico resultado. El 19 de Diciembre de 1878,







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preseiit6 otro proyecto el ministro Conforti, y no
obtavo 6xito. El 19 de Mayo de 1879, nuevo pro-
yecto del diputado Liego Tajani, que fau aproba-
do en la cnimara de dipulados y rechazado en el
senado. Y el ano 1881 fue rechazado otro del mi-
nistro Villa. Desde entcnces hasta el afio pr6ximo
pusado no se iutent6 la presentaci6n de seinjante
proyecto.

En la pagina 5 dice el Sefior Olivera, que la cd
tedra sagrada se ha apresurado d lanzar el anate-
mi.n contra los que simpaticen con la reform de la
ley de matrimonio.
Es verdad. El Concilio de Treuto fulmina exco-
muni6n contra el que sostenga que el contrato ma-
trimonial es divisible del sacramento.
Lo cual no es cosa niieva, por que el Concilio
no ha inventado, sino que ha declarado como dog-
ma (cortando toda controversial) la doctrtna que
siempre ha regido en la Iglesia, desde Jesucristo
hasta el siglo XVI, epoca del Concilio.
En esta controversial algn'os concilios particula-
res de los primeros siglos, como el Arrelatense y
Arrelianense, y algunos apologistas como Tertu-
liano en el siglo II y Origenes mas tarde, inter-
pretaron en favor (de divorcio el texto de San Ma-
teo. Sin que la interpretaci6n de esos concilios ob-
tuviese la sanci6n del Papa.
Midntras que, la totalidad de los Santos Padres,
el Concilio Eliberitano (6 D'Arles) en el anio 314,
los Cdiones Apost6licos y los Pontifices Ciricio,
Inocencio I, Le6n, Esteban y Zacarias en sus Epis-
tolas Decretales, estigmatizaban el divorcio, hasta
que suprimi6 toda controversial el Concilio de Tren
to, declaraudo que la indisolubilidad era doctrine
Cat6lica y Apost6lica, es decir, que emana del
mismo Jesucristo.
Es claro que para quien conserve todavia algin
respect por la autoridad de la Iglesia, el anate-
ma es una pena que le causard zozobras; y no asi
al descreido 6 recalcitrant.







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Advierto que lo anteriormente expuesto, no impor-
ta eutrar de lleno 4 la discusi6n del divorcio. La
hard en los articulos subsiguientes. Ahora, signien-
do el plan del folleto mencionado he tocado mici-
dentalinente el asunto para restablecer y exponer
la verdad hist6rica


En la minisma pgina 5, acusa a los cat6licos de
soldados enervados, que ofrecerdn la mediacidn de
la cruz y la humildad, entire el pueblo y suts ene-
migos exteriores.
c,D6nde ha encontrado soldados mis esforzados
que los cristianos de las legiones romanas dl la
dpoca de los emperadores?
La legi6n Fulminaute y la legion Tebea, entire
otras, eran el terror de los enemigos.
Peleaban por fidelidad A sun Datria y A su em-
perador, 4 pesar de ser infield, y 4 pesar de que
no eran guerras religiosas, sino de conquista.
L)s autiigulos apologistas se gloriaban de que los
cristianos eran los mejores soldados del imperio:
valientes, sufridos y disciplinados.
Bajo Clodoveo y Carlo Maguo los fraucos lu-
charon coino leones por la civilizacida europea,
contra las hordas del Norte.
El soldado cat61ico hall en su religion los mo-
tivos mas eficaces para escitar su entusiasmo y va-
lor, porque le fortaleee con sus sacramentos y espe-
ranzas. Midntras que el soldado irreligioso, no
luchara sino por la inmortalidad de la fama, que
es una quimera.
6Quidn no conoce la influencia de las 6rdenes
religiosas y militares en la edad media.
,La 6rden de Malta protegia en el Oriente al
coinercio y la navegaci6n, y durante mAs de un
siglo fud el inico baluarte que impidi6 A los tur-
cos arrojarse sobre Italia. La 6rden Teut6nica,
subyugando en el Norte los pueblos errantes de
las costas del Baltico, apag6 el volchn de aque-
lHas terrible erupciones que tantas veces desolaron








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la Europa. Las 6rdenes militares de Espaha, pe-
Jeando sin tregua coLtra los moros, debilitaron su
poder, asegurando la indepeudencia de la patria;
y evitaron a Europa terrible catistro'es.
AY cono se explica que el sefor Olivera se hall
olvidado del here de las Cruzadas, Godofredo do
Bull6n, que inspire el mids bello peoima de Tasso:
La Gerusaleme liberate; de don Juan de Austria
en las aguas de Lepanto; de don Juan Sobieski en
el sitio de Viena, que con setenta mil soldados
cristianos derrota a trescientos mil turcos y libra
para siempre 6 Europa del oprobioso islamnismo?
Por fin: & quien debemos la libertad de cuatro
repdblicas, sino al soldado argentino, netamente
cat6lico?
Es seguro que los cat6licos argentinos, para de-
fender la integridad de la patria y las autoridades
de que Vd., sefor Olivera, form parte, servirdn
de came de cafin, si el desgraciado caso llega.
Si, pues, el soldado cat6lico obedece, no dispute.
Cuando va a la guerra, pelea por deber.
Y si sucumbe, de ante mano sabe que no sola.
mente no ha pecado, sino que ha obedecido y que
Dios le premiard el sacrificio de la vida..
Y Vd. que no tiene fd ni religion, 6que puede
prometerle al soldado para despues de so muerte?
La nada.-El que nada espera despuds de esta vi-
da, es cobarde para morir.


En la misma pagina 5, dice el senor Olivera:
iHasta done nos arrastrard la zntolerancia reli-
giosa?
,Que entiznde, sefor, por intolerancia religiosa?
Los principios religiosos son invariables, porque
emanan de Dios eterno; y no cambian; coIo no
cambian los teoremas algebraicos ni las leyes de
la naturaleza.
En material de fe y de moral ensefadas por Je-
sucristo, no puede haber tolerancia.
En el mundo, todo ha variado: la filosofia, la







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fisica, la quimica, la astronomia, etc; lo uinico
que no ha variado ni puede variar son los dogmas
y la moral, auuque los libre pensadores repitan
siempre la hueca frase de que la Iglesia vive cris-
ializada en sus dogmas.
AY que me dice de su admirador, el ap6stata
Lutero, que movi6 la guerra ilamada de los trein-
ta ahos 6 de los rfsticos en su persecuci6n A los
cat6licoi, pereciendo mArs de cien mil hombreb?
AEsto era tolerancia?

3~r ARTICULO

En la pigina 7 del mencionado folleto del se-
Aor Olivera se lee: Nuestra constitucidn consagra
explicitamente la liber/ad de culto; pero en la prdc-
tica, se impone el culto catolico a todos los disiden-
fes, pesto que nuestro derecho civil mantiene la
instituci6n del contrato conyugal indisoluble, aun
para los que pertenecen d cultos que admiten el
divorcio, y que no han aceplado la intervenci6n de
la iglesia roman.
GSegin esto, el Estado debe sancionar el divor-
cio, A fin de complacer A las personas que no per-
tenecen 4 la comuni6n cat61ica?
Si, pues, para que sea la ley del embudo; puesto
que 6 fin de beneficiary 6 !a iinoria, be inferior un
agravio A la mayoria que rechaza como anticat6-
lico el principio de la disolubilidad, y porque con
ella ve un peligro social.
A mi vez me permit observarle que la Consti-
tuci6n antes de garantir la liberlad de cultos. con-
sagra en el art. 2 la preeminencia en favor del
culto Cat6lico, Apost6lico, Romanto.
Pero, vale la pnoa de analizar con deteuci6n el
punlo.
Principiard por decir que ley, como se sabe, es
una ordenacion del soberano conform A la raz6n,
dispuesta para el bien de la comunidad.
En este caso, una ley semejante iria contra las
creencias religiosas y el fundanmento social dc in







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mayoria, y contra la voluntad de las partes que
quierau unirse a perpA.tuidad. Colocando asi B las
per.onas en condiciones inferiores i las cosas, que
puteden poseerse A perpetuidad. Y limitando el libre
albedrio .en ton acto permitido por la misma ley.
El Doctor Velez Sarfield, author de nuestro codi-
go civil, dice A prop6sito en su nota al art. 167,
que solo a las personas que no profesan religion
algun, piiede salisfacer el matrimonio civil (ldase
divorcio para nuestro caso), y que una ley que lo
impusiera en el estado de nuestra sociedad, desco-
noceria la misi6n de las leyes, que es sostener y
acrecentar el powder de las costumbres: que su im-
plantaci6n, seria incitar A las personas cat6licas A
desconocer los preceptos de la religion, sin resul-
tado alg-uno favorable a los pueblos y A las families,
Segiin esto, el divorcio, 6 sea la invitaci6n A los
maridos para que dejen sus inujeres y tomen otras,
implicaria un des6rden; y no puede haber civiliza-
ci6n sin 6rden.
La inmensa mayoria del pais es cat6lica, y la
Iglesia casa solamente a perpetuidad. Ahora bien:
ala Constituci6n national ampara ese derecho?
Dentro de sus prescripciones no cabe la prohi-
bici6n de las prActicas del culto cat61ico; por el
contrario,-domiua en ella el espiritu religioso.
En el preaimbulo se invoca A Dios como fuente
de toda raz6n y de toda justicia.
Despuds del art. 1. en que se organize la naci6n
adoplando la form political de su gobierno, viene
el art. 2. en que declara que ese miiso gobierno
sostiene el culto Call6ico, Apost6lico, Romano.
En presencia de la latitude de esta declaraci6n,
no puede sostenerse que el ejereicio del eulto ca-
t61ico puede ser liinitado en sus practices dogmA-
ticas, y minos como lo pretend el art. 4. del
proyecto de divorcio del senior Olivera, que dice:
-No puede renunciarse en las convenciones matri-
mnoniales la facultad de pedir el divorcio al juez
competente. "
Ademas:-El president y vice presidente"'de la
Reptiblica tienen que ser Cat6licos, Apost6licos, Ro-







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manos para powder desempefnar su cargo.-El jura-
mento de fidelidad y de lealtad que ellos pres-
tan ante el congress, debe hacerse jurando tpor
Dios Nuestro Seiior y los Santos Evangelios,;
siendo igual la formula que han prescrito las dis-
disposiciones reglamentarias para el juramento de
los senadores, diputados y ministers de la supre-
ma corte de justicia federal.
ligi6n Cat6lica, Apostolica, Rornana; porque seria
absurdo obligar al gobierno federal al sostenimien-
to de tin culto falso.>
Y como el matrimonio indisoluble, entire los ca-
t6licos, es no solamente contrato natural, sino
tambiZn de institucion divina y sacramento, y
siendo los sacramentos la base de la religion,-no
puede limitarse ninguno de sus actos. De lo con-
trario, con el inismo derecho con que se reglamen-
ta el sacramento del matrimonio en cuanto &i su
indisolubilidad, podria reglamentarse los otros,
imponiendo por este medio creencias que la con
ciencia rechaza, lo que implicaria la negaci6u de
la libertad.
Es la 16gica, aunque bien se, que una sociedad
que reconoce al poder civil el derecho de unir a
los contrayentes, no puede negarle el derecho de
desligarlos.
Por otra parte: en la legislaci6n civil no hay,
ni puede haber inds contratos que los reales y per-
sonales. Como en la celebraci6n del mnatrimonio
no hay contrato real, porque no se trata de cosas
ni hay contrato personal, porque no se trata de
locaci6n de servicios 6 cosa aniloga, resulia que
una ley sobre disoluci6n del matrimonoo, no es
parte del c6digo civil y de consiguiente escape i
las funcioues legislativas.
Lo que se prueba tambidn, teniuedo en cuenua,
que el matrim )nio es uu contrato natural indepen-
diente de la ley civil, pot que aun cuando no exis-
tiera 4sta, la unidn conyugal subsistiria, porque
la familiar existii antes que la sociedad, cuando no
existia la ley civil; luego no es la ley civil que se







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posterior al contrato natural la que da origen ai Ia
naturaleza y condiciones inherentes ai ese contrato,
sino el nismo coutrato natural, elevado centre los
cat6licos a la dignidad de sacramento. Y si se hi-
zo lo uno, es decir, legislar sobre el matrimonio,
no es forzoso que se toque las extreinos, legislan-
do tambi6n sobre la indisolubilidad.
Lo dicho nu implica near que el congress tiene
la facultad de legislar sobre el matrimonio, con-
forne al art. 20 de la Constituci6n; pudiendo le-
gislar sobre el regimen del matrimonio, en cuanto
a sus efectos civiles, sin que result oposici6n al
art. 2 de la misma Constituci6u; lo cual es consi-
liable, comno sucedi6 anteriormente en qup la ley
daba ciertas reglas al respect, sin que se haya
levantado una sola observaci6n de parte de la Igle-
sia. porque no habia invasion de su dominio.
Por otra parte: la ley civil no prohibe el matri-
monio religioso que es indisoluble, antes bien lo
ampara al respect. Y la declaraci6n de que pue-
de disolverse el vinculo matrimonial, implicaria la
vulneraci6n de la libertad religiosa: importaria
sostener que qcon arreglo a la Constituci6n y den-
tro de sus prescripcioues, cabe la prohibici6u de
las prActicas del culto cat6lico.,
Y por lo nismo que la Constituci6n sostiene el
rulto cat6lico, sus sacerdotes deben estar ampara-
dos en el ejercicio de su ministerio.
Mientras que con el divorci:) se atacarfa la li-
berlad de cjiiciencia y 1a libertad Je la- prActicai
del culto; ) que seri a la negacidu de la libertad,
cono se dijo anteriormente.


Eu la pAgina 15 dice: La Iqlesia de Oriente. ald-
'nite el divorcio. Las iglesias luter nas, que son
las del mundo ands denso, mds civilizado if mas
moral, las iglesias gr. inuiicII'. y anglo-sajonas, ad-
miten el divorcio.
Que la iglesia de Oriente y los protestantes ad-
mitan el divorcio, nada prueba en el concept ca-







- 17 -


t6lico, porque estin fuera de la comuui6n de nuestra
Iglesia; y ya se sabe que ellos colectiva 4 indivi.
dualmente interpretan la Biblia como les parece;
de tal modo que para un protestante es blanco lo
que para otros es negro.
Que esas iglesias sean mis morales que la cat6-
lica,-niego; y much podria decirse al respect;
pero para no fatigar, s6lamente apelard al buen
sentido sobre los funestos efectos que el protes-
tantismo produce en .la moralidad. ,Negada la
necesidad de las buenas obras, es natural qne .e
pierda la afici6i d hacerlas. Admitido el princi-
pio de la sola fe justificante, no se necesitan bue-
nas costumbres. Negada la libertad del hombre,
vienen necesariamente los deplorables efectos del
fatalismo, lanzAndose A todos los excesss,
Su caridad ces tan ftil para producer ruido cuan-
do no hay peligro, como incapaz de preslar ser-
vicios abnegados cuando una epidemia hace estra-
gos 6 cuando empieza el estruendo del caf6n.>
Agregare que la felicidad de los racionalistas ain
cuando Ileven impropiamente el nombre de cat6licos,
consiste en proporcionarse muchos placeres; y cnando
sobreexcitados los deseos han crecido las necesida-
des sin medios de satisfacerlos, se arrojan sobre
el que come.
Con igual fortune 6 iguales medios, el cristiano
verdadero es met6dico y sabe Ilevar con resigna-
ci6n la desigualdad social.
El racionalismo, en una palabra, excluye la re-
ligi6n cat6lica, y los gobiernos en presencia de las
muchedumbres hambrientas, apelan al recurso de
la fuerza material, porque la ley no ejerce influen-
cia-positiva sobre hombres que nada temen des-
pids de esta vida.

40 ARTICULO

Pero poco intes, en la pAgina 14, dice el senior
Olivera: somos libres de vvir done, como, y con
quidn nos encontremos c6modos.
iApareci6 la madre del corderol







- 18 -


Esto se llama el- amor libre: hacer del mundo
un gallinero, y de preciar el valor de los cuernos,
con el aumento del articulo..
Asi va bien: sin componendas. A beber, A beber,
y apurar la copa del placer.
Eu calle Junin hay grupos de seiioritas que opi-
nan del mismo modo, en cuanio 4 vivir d6nde,
c6mo, y con quidn le sea mins cA~modo.
Despuds de este descurbimiento, asera possible
que haya Inujeres que suscriban el proyecto de
divorcio?
No puedo career que tengan ganas de casarse a cada
rato con hombres del sexo masculine.
Ahora, reduzcamos la proposici6n A la forma
silogistica para ver qiid sale.
El amor libre es una exigencia de la moral y
del 6rden public.
Las pricticas del catolicismo se oponen al amor
libre.
Luego, la religion cat6lica es inioral y contra-
ria al 6rden piblico.
Es un silogismo sin vicios, porque la premisa
menor est4 comprendida en la mayor.
Con semejante argument de peso, hay para des-
lomar un mulo.
En cuatro palabras ha sintetizado toda la cues-
ti6n, que require piginas para abordarla, lo' que
voy 6 intentar.
El matrimonio es pleno 6 semi pleno.
Lo iltimo importa decir que los esposos pueden
divorciarse por motives: determinados, sin quedar
disuelto el vinculo matrimonial; estando la Iglesia
en esto, de acuerdo con la ley vigente. Y el men-
cionado proyecto pretend modificarla, estable-
ciendo el divorcio que disuelva el matrimonio
pleno.
Las naciones civilizadas como Inglaterra, Ale-
mania, Francia, Suiza, Norte Amirica, y tambidn
el Paraguay que se ha colocado ,i la vanguardia
de la civilizaci6n sudamericana, sustentan el prin-
cipio de la disolubilidad; pero las demais naciones
el de la indisolubilidad. ,







-1 1J -


Para conocer cutl de los dos sistemas tiene de
su parte la raz61n, de.)en sentarse como premises
invariables, que formml el objeto del matrimcnio,
primero, la satisfaction i de una necesidad del co-
razon y de la nature ,eza, y como consecuencia la
reproducci6u; segun i, la conservaci6n y educa-
ci6u de la prole; lt -,'ro, el mutuo auxilio de los
esposos, especialmeiite en la vejez; y cuarto, la
administration de l1 iniereses domdsticos.
He dicho, la sati.a';cci6n de una necesidad del
coraz6n y de la n;aitraleza, etcetera; luego, acep-
tando el principio en absoluto, se impone la po-
ligamia y la poliandria. En consecuencia, el hom-
bre puede tomar todas las mujeres que satisfagan
la necesidad que arda en su coraz6n y que satis-
fagan una necesidad de la uaturaleza. A su vez,
la mujer puede hacer lo mismo; quedando asi es-
tablecido el amor libre.
Por los efectos veamos si el amor libre estA de
acuerdo con la naturaleza.
Principiando por la reproducci6n, es un hecho
averiguado que la poliandria impide la fecundidad.
La poligamia si bien no la impide, ni en prin-
cipio es intrinsecamente contra natural; pero eri-
gida en sistema, seria muy possible el abuso, lo
*que tenderia a un estado patol6gico desfavorable
A la generact6n; implicaria en repetidos casos la
injusticia de'crear series relativamente desgracia-
dos que se les pena por delitos no cometidos.
Ya parece que oigo repudiar como falaz esta
filtima tdsis. Y para ponerme A cubierto, debo
declarar que estoy extremando desde el punto de
vista fisiol6gico, ante la possible desarmonia de la
prole, para probar que es mejor a manera que
nos aproximamos a la unidad, en lo general.
Y para demostrarlo, supongamos que el mundo
ya estuviera henchido por poligamos. Despuds de
algunas generaciones, una parte' considerable de
la generaci6n vendria efectuandose entire consan-
gufneos, lo iqe traeria como consecuencia una
raza degenerada; lo cual no podia suceder en los







- 20 -


tiempos primitivos, por el element sano que
actutba.
Este hecho patol6gico lo estamios observando
diariamente en los irracionales. Los nimlodos zoo-
teinicos de reproduccion por medio del mestizage
y de la selecci6n, esta probado que no dan resul-
tado perimanente, si no se combinau con el cruza-
miiento peri6dico.
Es tan sabido, que el criador de ovinos, si no
renueva cada cuatro afos los padres, cosecharai
lana inferior y en mnnos cautidad. Lo mismo pa-
sa con la siemb'ra de trigo si no se cambia la se
milla.
Es entendido que hablo a condici6n de que el
origen dtnico no repudie su aclimataci6n, como su-
cederia por ejamplo donde por el clima se desgas-
tan los resorts de la via respiratoria.
Aun cuando la vida de los irracionales no obe-
dece a las mismas reglas de la del hombre, pero
se nota una marcada analogia.
La desarmonia en el mnndo poligamo se mani-
festarfa por el raquitismuo, la sifilis, tuberculosis,
el hiterismo, alcoholism, herpetismo, cancer, etc.,,
apart del detrimeano de lis facult;ades inentales,
corno consecuencia de las enferlnedades v del des-
gaste nervioso A causa del exceso en el element
reproductor.
Se me ohjetara que es inverosimil la hip6resis,
porque los hombres no abusarian.
Convenido; pero ya he dicho que estoy extre-
mando desde el punto do vista fisiologico); no sien-
do inverosimil que colocado el mundo en esta al-
hagiefia pendiente, se precipite hasta el fin, por
aquello de que quien hace un cesto, hace ciento. Ya
el modern historiador del matrimonio Eduardo
Westermarck, nos habla de una regi6n done ha-
bia hombres que se vanagloriaban de haber repu-
diado hasta cudrenta nmjeres.
A pesar de todo, si se piensa que sitilizo dema-
siado, elimino el argument y sigo adelante, que
lo mismo me da sin el.







- 21 --


En cuanto A la conservaci6n y educaci6n de la
prole:-En general seria deficiente 6 mala, porque
faltaria la unidad domCstica.
El mutuo auxilio de los esposos, especialmente en
la vejez:-No subsisteria, porque ha desaparecido
la unidad con la variedad, y porque alguno de
ellos estard desligado de su esposo quiza ya acha-
coso.
La administracidn de los intere.,es domesticos:-
Aqui estriba una seria dificultad, porque la gene-
ralidad de las personas son pobres, y quedaria la
prole expuesta A la miseria 6 4 la corrtipci6n.
Luego, midntlras mias se repitan las unions,
pueden resultar mayores inconvenientes; siendo
ins conforiue con la naturaleza que sea una para
uno; es decir que quede indisoluble el vinculo
matrimonial.
Es la 16gica, y solamente con lo sentimental
que es irrational podrA objetarse en contrario;
siendo insubsistente en lo reference al matritionio
el principio de que los que libremente se unen, tienen
el derecho de separarse libremente; desde qie no
podran lenarse debidamente los fines ennnciados.
En el siguiente articulo ampliard el punto.

5 ARTICULO

Para robustecer lo expaesto en el articulo pre-
cedente, continuard en eie 6rden de consideraciones
filos6ficas, enteudiendo por tales, las que no leven
4 un conocimiento cierto, verdadero y evidence de
las cosas naturales por sus causas; observando que
algunas he tornado del Abate:Bollo.
El matrimonio es aaunto que pertenece mns 4 la
mujer que al hombre; de consiguiente el titulo de
su posesi6n le pertenece a ella inas que al marido;
luego, con el divorcio ad vincubum, peligra esapo-
sesi6n con ienioscab6 de ella, desde que el marido
divorciado con serva sn integridad rela'ivn; nidntras







- 22 -


que la mujer ha sufrido gran detrimiento y qneda,
dire, como flor marchita; lo que es manifiestamente
injusto, desde que se le ha quitado lo que no puede
devolversele.
Para dernostrar que el matrimonio es natural-
mente asunto mIs femenino que del hombre, baste
recorder, que donde esta ella, estd el hogar: que
desde la nifiez se ejercita en los deberes propios
del hogar: y que tratindose de la maternidad, da
mas de su naturaleia. Midutras que el hombre, no
formna hogar, no se ejercita en actos paternales, y
sus inclinaciones son mis bien en el sentido del
comercio.
Podria objetarse que no se le infiere agravio a
la mujer, siempre que ella tambien consienta en
el divorcio.
Es una argucia.-Sabido es que la mujer sola-
mente es bella y fresca durante pocos ailos. Y uno
de los c6nyugdes siendo mins fuerte por su natura-
leza, el otro sufre la ley de aqudl. Y no le faltarAn
medios para que ella se decide tambidn por ese
ext.reno; 6 incurra eti 4l.
Siendo miiy possible el extreme, si el matrimonio
ha sidd coutraido por motivos puramente sensuales
6 guiiad por intereses pecuniarios; pues pronto se
produicirt el hastio, luego la repulsi6n y finalmente
el divorcio; porque ha desaparecido el dinero 6
los encantos de la belleza.
Pe)ro, acabemnos. CGuiAl es la raz6a que se invoca
para sostener la couveniencia del divorcio?
La de que entire inarido mujer que se odian
iiortalm.ente no queda otro recurso.
SSe invoca com)- necesidad la excepcio6. Ya sa-
hemos qie si se.tonasen en cueita las excepciones,
el progress no poseeria la electricidad, .el vapor,
la 1,6lvora, muchas drogas, ete, porque tambidn
hacen-,sus victims.
,.Se ret;lieicAi, que una regla en favor de las ex-
cepciones, beneficial sia perjuicio de tercero.
Error.-Siendo temporal el matrimonio se pro-
voca A profanarlo 6 ai debilitarlo; midntras que la







-- 23 --


indisolubilidad, asegura la paz, porqlie el mejor me-
dio de enfrenar uiia pasi6n es dejarla sin esperanza.
Es cierto que en el coraz6n del homnbre hay mas
energia, ,que lo induce a solicitar, a lo que se agrega
que.hay pocas inujerei perfectas, y esas mnismas
jy no presentan los atractivos de la n6bil; despuds
de esto, ,qud puede esperarse con el incentive del
divorcio?
En el inejor de los casos, es decir, en el supnesto
de que por respetos humans Ai otros niotivos
no se realice el divorcio, suceder6 que la mijer en
los various incidents de la vida, estarA con la es-
pada de Damocles sobre su cabeza: sucedera que
en las noches de insomnio y partictlarmente dii-
raute los contrastes del consoi'te, sospeche con el
coraz6n oprimido. si acaso estart pasando por la
mente de su esposo la idea del divorcio. Y esta
frccueute espectativa, ,no serA un agiij6n que
anuble los dias de su vida? Este suplicio que se
inflinja A un inocente en nombre de la ley, no
sera una injusticia? ,D6nde estard la dignidad de
esa mujer humillada? 'D6nde la altivez de la naci6n
formada de las families que se nutren de las im-
presiones maternas?,
Tampoco es de inenor fuerza la consideraci6n de
que afecta A la dignidad el hecho de que una mu-
jer divorciada contraiga nuevas nupcias, por ser
instiutivo ann entire las bestias, que no hay acci6n
que mis exaspere al hombre, como que otro par-
ticipe de la mujer A'quidn le di6 su coraz6i y su
onombre.
Se 'objeta ididiendo quie en los paises donde existed
el divorcio no. ,on muchls los divorciados, lo que
prueba quie es infiindado el telmor del abuso.
SEs contr'aprodideente el argument, porque pre-
cisamenete los esclavos porqliue son esclavos no se
. u bhle ;ii y, sau d6ciles: la mujer sabiendo lo tqie
le espera, afectara una conducta conci-iadora hasta
la huniilacci6n:. y pori su pai'te el marido reftroce'
,derai ante las ',.i l' li, quel se opoienii al dispenr-
i so1.tram.ite del juicio de dk~oreio.
4i.ou ielaiwatrurn ni6 iii'hdisonihle, /'s ,po*r. son







- 24 -


nis cantas para comprometerse; y con el matri-
inonio de duraci6n facultativa, dominard la idea
del divorcio, procedi6ndose con relative liviandad,
quiza para apagar el fuego de ]a pasi6n y despude
renovar las pruebas, aun cuando queden perturba-
dos los hogares.

En las mismas paginas de Ia 14 A la 15 dice:
Pero esta misma Iglesia, hasta el siglo XII tuvo
ap6stoles casados. Despues de Benifacio VIII, los
sacerdotes no se casaron mds: pero tuvieron con-
cubinas, como las t;enen hoy.
No es cierto que hasta el siglo XII hubo ap6s-
toles casados.
Desde Jesucristo hasta el siglo XII que com-
prende la epoca de los Santos Padres, existia y ha
seguido existiendo el celihato sacerdotal.
S61amente San Pedro fud casado, lo que se infie-
re de las palabras de Jesucristo que habla de so
suegra; pero seguramente era viudo cuando lo
inici6 en el apostolado, porque no consta que en-
t6iices tuviera mujer. De los demrs ap6stoles, no
consta que hayan sido casados. Lo que si consta
de la historic eclesiastica, es que la Iglesia siem-
pre ha sostenido el celibate del clero.
San Ger6nimno asegura en el siglo V, que el celi-
bato del clero era observado rigurosamente en las
iglesias de Egipto y de Siria.
San Epifanio lo afirna de la iglesia en general.
San Anmbrosio, de la iglesia de MilAn, y San
Agustin de las de Africa.
Los Concilios de Elvira y Neocesarea, en loa
aftos 306 y 314. el de Clermont en el afo 535, lo
prescribed A o1s sacerdotes, y el Toletano en
527 para los subdiiconos..
Coino en todas las cosas, ha habido abusos, con-
tra los scales protest la Iglesia en todos los tiem-
pos, y especialnente cuando fue victim de la si-
nomia e incontinencia de una parte del clero, a
causa de la initromisi6n del poder seglar, que en los
siglos X y XI se habia apoderado de los beneft-







- 25 -


cios, de las elecciones e investiduras eclesiasticas.
De ahi la lucha herculea del monje Hildebrando 6
Papa Gregorio VII contra los principles y reyes
alemanes, y contra Enrique IV principal causa de
estos abusos; alcanzando a restablecer ]a discipli-
na del celibato en los ministros del Santuario.
Si despu6s aparecieron nuevos abuses, aparecie-
ron tambidn las protests de los pontifices, de los
obispos y de los mismos fieles; pudiendo citar en-
tre otros, a los obispos galos y espafioles en el
siglo once, y el hecho de Milan bajo el pontifica-
do de Alejandro II, en que el mismo pueblo arro-
ja de los altares a los sacerdotes concubinarios
El grande historiador Cesar Cant'i dice a pro-
p6sito: que si ]a Iglesia no ha perecido en aque-
Ilos siglos de universal depravaci6n, es porque era
instituci6n divina y tenia asegurada la promesa de
Jesncristo, su divino fundador, por la cual las
puertas del inferno no prevaleceran contra ella.
Y los cismas y herejias de Oriente y Occidente,
tuvieron por causa el incesto del Cesar Bardd eu
Bizancio, el divorcio de Enrique VIII en Inglate-
rra, y el sacrilegio del ap6stata Martin Luthero en
Alemania.
En cuanto 4 los griegos unidos, guardaron el
celibato hasta el Concilio de Trullo en el siglo VIII.
Despuds del cisma los convertidos pretendieron
conservar sus costumbres, y la Iglesia latina tole-
r6 y tolera que se ordenen sacerdotes entire los
casados; pero despuds de la ordenaci6n, ninguno
puede casarse.
Eu cuanlo 4 los obispos y monjes, guardian la
pelfecci6n del clibato, y son ellos los que ejer-
cen casi todas las funciones del ministerio sacer-
dotal; quedando reservado para los casados la
administraci6n del bautismo, el ejercicio de sa-
cristanes y el de enterrar los muertos, porque
son tenidos como de clase inferior, en poco mds
que sus vecinos popes cismdticos.







26 -

6 ARTICULO

Eu las mismas piginas de la 14 a la 15 dice el
senior Olivera: El pacto de Mo.:ss con Jehova
habia sido el tcreced y multiplicuaos, 1 lo.s deccn-
dientes de Adan y Eva se multiplicaron aun entire
hermanos, y se repudiaron cuando habia esterilidad.
Cristo mismo sequn San Mateo, admiti6 el divor
eio por causa de adulterio. La Iglesia ha pensado
intes, pues, de modo diferente que ahora.
Las dos iltimias afirniaciones son err6neas, y las
primeras no deben toinarse aisladamienie, porquc
es regla elemental de interpretaci6n, considerar en
conjunto y no por separado el context de su.s
parties.
Para proceder cou m4todo, principiarc por ex
poner la doctrine de la Iglesia, e ire presentando
las deducciones que fluvan.
La Biblia dice: Cre6, pues, Dios al hombre A
imigen suya: a inmagen de Dios le cre6, cre6los
var6n y hembra, V. 27 Cap. I. u bendici6n, y dijo: Creced y multiplicaos, y en
chid la tierra, y ensehoreaos de ella.
En el creced y muiltiplicaos,, hay, es verdad,
el mandate de que se propague laespecie humana;
pero bajo la forma de monoigamia indisoluble, pues
to que enseguida dijo: El hombre dejara i su
padre y 6 su madre y se unird a su nmujer y se-
ran dos en una came. Gin. 2. 23. Y cono Adin
y Eva no tenian padre ni madre, claro est, que
el precepto de la unidad 4 indisolubilidad se refe-
ria ai la colectividad. Luego no es cierto que de
bamos propagarnos como bestias en un corral.
Si Dios hubiera querido establecer coio regla
la poligamia, nada le hubiera costado crear para
Adan muchas mujeres, y asi la multirlicaci6o se
simplificaba.
De modo que en el hecho de no haberle dado
sino una mujer, para que se fundan en uca sola
care, estableci6 la monogamia e indisolubilidad
como lo iis perfect.
Tampoco ha habido pacto, y de haberlo seria









del superior con el inferior, de Jehova, con Moi-
s6s y no de Moisds con Jehova, como dice el sehor
Olivera, a qui6n por eierto, no le agradaria qne su
sirviente pacte con Il.
Moises lo que hizo fu4 escribir aquello que le
dictaba Jehova (Dios), y narr6 la creaci6n del
mundo, donde estA el creced y multiplicaos quo tan-
to le gusta al senior Olivera.
El creced y multiplicaos, en absolute, es una ob-
jecion de los sensualistas contra el celibato, absur.
da por cierto, cornm so prueba con San Pablo A
los Corintios A quienes les decia: celibes y A les vindos que es bueno se queden en
tal estado, como yo., c. 7. v. 8. Y respect de la
virginidad les decia: tEl Sehor no me ha dado
precepto alguno; mAs la aconsejo 4 los que estdn
en ese estado. Pues yo lo digo como ministry su-
yo y porqne expongo fielmente su pensamiento.,
ibid 25.
No puede ser de otro modo, porque si el matri-
inonio fuera un precepto absolnto estaria obliga-
do A casarse todo el mundo, contrariando las le-
yes sociales, econ6micas y fisiol6gicas.

Dice el sefor Olivera: Y los descendientes de
Adan y Eva se multiplicaron atn entire hermanos,
y se repudiaron, cuando habia esterilidad.
Y si no so casaban entire hermanos, 4con quidn
debian casarse?.
Pero pasada esa primera necesidad; debia impe-
rar el pudor que es natural.
En cuanto A que se repudiaron cuando habia
esterilidad, es una acersi6n gratuita del senor
Olivera, porque hasta Nod, consta solo el es-
candalo dado por Lamech, hijo perverse del
inAs perverso de los padres, Cain; tomando dos
mujeres, lo cual es poligamia y no repudi6; pues
tenia A las dos simultineamente, con escAndalo de
todos y del mismo bigamo Lainech; que pervirti6
el 6rden establecido por Dios, sin otra raz6n que
la passion.







- 28 -


Despuds de Nod sabemos de algunos patriarcas,
cuyas mujeres est6riles les presentaban algunas de
sus siervas, para que les dieran hijos, porque de
su descendencia naceria el Mesias promelido por
Dios.
Y asi sucedi6 con el patriarch .Abrahim, conti-
nuando Sara de legitima esposa.
Consta, pies, que en los dos mil aius que traus-
currieron desde Adan hasta el patriarch Abraham
ningfn repudio ha habido.
Despues vino la ley de Moisds y restringi6 el
abiso del repudio, sujetAndolo A condiciones que
hacian dificil su ejecuci6n. Y si no lo prohibit en
absolute, fud como dice Jesuristo, ad duritiam,
cordis corum; para que la naturaleza corrompida
vuelva gradualmente a la perfecci6n de su origen.
Tan dificil era el repudio, que desde Mois6s has-
ta Jesucristo, ha habido muy pocos, porque el
marido debia preparar el libellum repudui y presen-
tarlo ante dos Rabinos de los mis sabios y virtuo-
sos, con diez testigos sin tacha; por lo cual las
mds de las veces, el que pedia el repudio desistia
y se reconciliaba con su imnjer.
Despues vino Jesucristo A perfeccionar la ley,
y con su autoridad de legislator restableci6 en
absolute la unidad 6 indisolubilidad del matrimo-
nio, que es mas conforme con la naturaleza y mAs
itil para la familiar y la sociedad, y lo elev6 A la
dignidad, de sacramento, que lo hace indivisible.
De donde result que para los bautizados, el ma-
trimonio es indisoluble, ami mis como sacramen-
to que como contrato natural.
Por la oportunidad paso 6 exponer la doctrine
de la Iglesia sobre la indisolubilidad del matri-
monio.
Quod Deus conjuncit, homo non separet. Lo que
Dios uni6, el hombre no separe, dice Jesucristo
en el Evangelio de San Mateo. Y en el de San
Marcos dice: Qui dimiserit uxorem suam, et alliam
duxerit, moechatur. El que dimitiere a su mujer, y
tomare otra, se iancha de pecado. El Ap6stol en
la carta A los Romanos dice: Que la mujer esta







- 29 -


sujeta A la ley mi4utras vive el marido.-Mulier,
viiente viro, alligata est legi. Y en la primer A
los Corintios dice: Es un mandamiento divino que
el marido no se aparte de su mujer. Prcecipuo non
ego, sed Dominus, uxorem a viro non discedere.
Si prescindimos de estos preceptos, mutilamos
el Evangelio y dejam)s de ser cat6licos.
Desde el mismo punto que un matrimonio es
cierto, vdlido y legitimamente consumado, ninguna
autoridad de la tierra tiene poder para disolverlo.
Hay matrimonios nalos, es verdad, que jamAs
han sido vdlidos. Son estos de catorce diferentes
especieu, que la Iglesia ha dispuesto en los si-
guientes versos muemotegnicos:
Error, condition, votum, cognatio, crime
Cultus disparitas, vis, ordo, ligament, honestas.
Amens, affiuis, si consummare uequibis,
Si mulier sit rapta, loco nec reddita tuto,
Si parochi, et duplicis desit prwesentia testis
En resume; cuando hay error 6 mala fd, exis-
te nulidad en todo gdnero de contratos; refiridndo-
se a esto los catorce casos propuestos..


El sector Olivera dice despuds: Cristo mismo, Se-
gu n San Mateo, admitio el divorcio por causa de'
adulterio. La Iglesza ha pensado intes, pues, de
modo diferente que ahora.
El texto de San Mateo di que se refiere es el 5,
31 y 32 que dice: Ego autemo dico vobis quia omnis
qui dimiserit uxorem siam, exepta fornicacionis
causa facit earn mechari, et qui dimisain duxerit
adulterat
En el articulo 20 he tratado extensamente el
punto hasta dejar demostrado que Cristo en este
testo, siendo consecuente con los relatives enun-
ciados, habla de la separaci6n quoad thorum y no
del repudio.
La Iglesia jams ha tolerado ni permitido el
repudio, y no se citart6 un s6lo ejeuplo en contra-
rio durante los veinte siglos que van transcuirriendd







- 30 -


desde que Jesucristo elev6 el matrimonio ~ la dig-
nidad de sac'amnento.
Ya en el citado articulo 2 demostre esta ver-
dad, y por su oportunidad recordar4 algunos de los
principles actos de inflexibilidad de la Iglesia con-
tra los poderosos.
El Papa Urbano II y Pascual II se opusieron
valerosanente al divorcio de Felipe I rey de Francia.
Celestino III fulmina censuras contra el rey
Alfonso de Le6u.
En el aito 860 el Papa NicolAs excomulg6 al rey
Lotario de Lorena por haber repudiado A Fier-
herga, su legitima esposa, unidndose con su concn-
bina Valdrada a la cual amaba escandalosainente.
Anul6 la senlencia de alguuos obispos adietos mis
al rey que al Papa, los cuales, bajo el pretext
de unos concilios, sin autoridad para ello, y de
la err6nea interpretation de algunos pasajes de la
Sagrada Escritura, habian permitido el divoreio al
rey.
Su sucedor Alrianu II renov6 la sentencia de su
antecesor y depuso a aquellos obispos que habian
favorecido el escandaloso divorcio de Lotario.
Inocencio III se resisti6 al potente, aunque be-
neingrito de la Iglesia, Felipe Augusto que preten-
dia repudiar 6 Igelburga.
Clemente VII anenazado de cisma por Enrique
VIII de Inglaterra, por oponerse a sus pretenciones
de divorcio, prefiere perder la Tsla de los Santos,
con tal de salvar la integridad de la familiar y la
santidad del matrimonio.
Pio VI y Pio VII sufren, el uno la muerte y el
segundo el destierro; inds no ceden en los divorcios
intentados por Napoleon I y su hermauo Ger6nimo.

.7- ARTICULO

En ta pagi a 24 de su folleto, el senior Olivera
cal fica al clero de refractario i los progress de
la hiianidad. Y agrega con ironia:
Pero no rehusais, en la prcictica, los beneficios







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de ciertos descubr'imientos que han tenido gran in-
/IIf',u.nc sobre el desarrollo positive de la moral hu
mans, como el jabou, la vuacunaci6o contra la
viruela, el telegrafo, los ferrocarriles, etc.
Es gratuity el cargo.
El clero al predicar el inmrito de la pobreza, no
aconseja la siciedad.
El clero cat6lico ha cultivado siempre y espe-
cialmente en la Edad Medii, las ciencias racionales,
morales, unturales, exactas, la historic, literature,
las bellas artes, la agriculture y las obras pfiblicas.
Pretender averiguar el niiuero de los progress
realizados por el clero catolico, seria casi imposi-
ble; pues solaniente la Comipaiia de Jesus ha dado
inds de duce ail escritores de nota.
Pero no estarA de nis que cenumnere algunos
deFcubrimientos importantes del clero.
A San Anatolio. Obispo de Laodicea se debe el
calendario astron6mico de las pascuas.
A Dionisio el Pequefio, mnonje escita, el ciclo que
leva ,u nombre y que estableci6 el principio de la
era cristiana.
A Boezio, la invenci6n de los 6rganos con tubos,
los pozos artesianos, los cimientos hidrdulicos y la
primera esfera terrestre.
A Alcuino, la ocultaci6u de los planets.
A Roggerio Baccon, el telescopio y escritos que
segin Mlantuela, en ]a historia de las matemlticas,
contienen los principios de (antas invenciones ma-
ravillosas.
A Vincenso de Bovy, la ntracci6n central, como
raz6n de equilibrio de la tierra en el aiqe.
A San Alberto Magno, el zinc y el arsenico.
Al Monge Schuwartz, la p6lvora de caf6n.
A Arn6 de Villanueva, te6logo y midico, el arte
de la destileria.
A Ricardo Warlingfort, Abad de San Albano, el
primer reloj astron6mico.
Al Monge Gerbert, que fni papa con el nombre
de Silvestre II, los relojes' ide rueda, el :cnadrante
de Magdeburgjy los priucipios de la, ,riquiua A
vapor.







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A San Juan Damaceno el sistema decimal.
Al Diacomo Gioja, el iinmn y la brfijula.
A Spina, de la 6rden dominicana, los anteojos
y los leutes.
A Basilio Valentin, tambien dominicano, la pri-
mera aplicaci6n de la quimica, i la medicine.
Al Padre Clavius, jesuita, el calendario grego-
riano que ahora la Rusia quiere adoptar.
Al Can6uigo Copdrnico, el sistema planetario.
Al Padre Bartolomn de Gusmos, jesuita portu-
gids, la invenci6n del primer globo aereostdtico.
Al Pabre Kircher, jesuita, el catalogo de los
eclipses.
Al Padre Grimaldi, jesuita, la refracci6n de la
luz:
Al Padre Campani, jesuita, el arte de cortar las
piedras preciosas.
A Juan Butemo, Superior general de los mon-
ges de San Antonio, los signos algebraicos.
Al Abad Chappe, el teldgrafo aereo.
Al Diacono Nollet de Prinpre, el honor de ha-
ber esplicado las huracanes por la electricidad de
las nubes, dos ahos autes que Franklin.
Al abad La Caille, el nivel.
Al Padre Boscovick, la media del ecuador.
Al Abad La Condamine, la atracci6n de la plo-
mada de las montaias.
A Juan Wallis, la aritmdtica infinitesimal.
A Monsehor Rendu, el movimiento de los hielos.
Monsehor Gabonille, Arzobispo, fu4 el primero
que escribi6 sobre trigonometria.
Al Padre dl'Hoste, se le debe la tictica naval.
Al Padre Lana, jesuita, el cailculo infinitesimal.
A! padre Mareils, la clasificaci6n de los f6siles.
Al Padre Secchi, jesuita, el mejor tratado sobre
el sol.
El Padre Denza estableci6 la red de observato-
rios astron6micos en el mundo, dando nombres
t&cnicos i las nubes, etcetera.
La marina italiana utili'a ahora los escritos del
padre dominico Guglilmotti, sobre niutica.







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Los sacerdotes Perosi y Hartman, cdlebres mni-
sicos.
A los buenos cat6licos Col6n, Cervantes y Pas-
teur se les debe respectivamente, el descubrimiento
de Amdrica, las bellezas de nuestra lengua caste-
lana y el cultivo del microbio de la rabia.
Ya ve, pues, por esta muestra, que los frailes
no han pasado la vida panza al sol.


En la pagina 27, dice el senior Olivera: Mante-
ner el matrimonio forzoso, es impulsar al asesi-
nato.
Es el argument que se present, como de ma-
yor peso.
Mientras tanto, en las cr6nlcas policiales, rara
vez se lee que uno de losc6nyugues atente contra
el otro en el hogar.
Antes bien, Io que con frecuencia se ve es que,
en las unions autorizadas 6 no autorizadas, una
vez separados del hogar, si el hombre sabe que la
mujer con quien vivi6 esta ya unida A otro, aten-
ta contra la vida de ella. Lo que se explica res-
pecto de la mujer, porque la libertad le es un incen-
tivo; y respect de di, porque no hay delito que
mAs subleve al hombre, como el de que otro po-
sea la mujer 6 quien en un tiempo le entreg6 su
coraz6n.


El senor Olivera escarnece la confesi6n y se
mofa de la Iglesia, porque dice que condena la
libertad de imprenta.
4A qu6 viene esto, que parece traido de los ca-
bellos?
Pero,'dirg de paso:-La confesi6n es buena pa-
ra los cat6licos, como puede parecerle ridicule al
racionalista,: por mas que sea un acto natural;
pues un hombre no estd en su quicio midntras no
ha comunicado A otros sus cuitas, con la diferen-
cia de que este hace pdblico el secret, y el sa-
cerdote lo mantiene bajo absolute reserve.







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En cianto A la libertad de imprenta, la Iglesia
lo que condena es la licencia, el abuso. Y el es-
tado de sitio que el congress acaba de declarar
con su voto, aqud efecto ha producido? El de sen-
sura previa de la prensa. Y la policia, qud hace
en presencia de los libelos inmorales? Los supri-
me. Luego, ale parece malo en la Iglesia, aquello
mismo que hace el estado?
Vea senior: con este motive le recordard, que en
el espacio de veinte siglos la Iglesia ha sufrido
veinte crueles perseenciones generals y muchas
parciales, sin que haya perecido: que no es dif.cil
hallar algunos homnbre que den sa vida por un princi-
pio en la esperanza de que los compadezcan 6 los ad-
miren; pero si es dificil hallar quien la de en medio de
los tormentos y del desprecio piblico, pudiendo evi-
tarlo, como les ha sucedido A diez y ocho millo-
nes de cristianos; y que, siendo la religion el ma-
yor bien del hombre, le confiere el mejor derecho
de defenderla contra los que la atacan; siendo no
s6lamente un derecho sino un deber que nace de
]a obligaci6n de conservar la gloria y el honor de
Dios, con preferencia A todos los bienes.
Finalmente, el senior Olivera aglomera afir-
maciones, y como si fueran axiomas, dedu-
ce consecuencias acomodaticias. El sefor Olivera
consecuente con su sistema de hacer odiosos el
clero y la Iglesia, les cuelga las desgracias socia-
les. El sefor Olivera represent a una parte de la
humanidad subyugada por la Iglesia, y descarga
martillazos sobre la cabeza de ese clero que a su
juicio es retr6gado y absorvente. El folleto del
senior Olivera es un kaleidoscopic en que desfilan
escenas felices donde la humanidad goza todo gene-
ro de placeres en medio de los progress realiza-
dos, y luego viene la Iglesia, viene ese fraile fati-
dico; con la tea de la discordia, luchando por des-
baratar los banquetes donde se rinde culto al amor
El sefor Olivera que ha sido periodista veinte
y cinco aifos, sabe herir la cuerda sensible del co-
raz6n y representar escenas con todos los atavios
de la frase, para hacernos saborear el elixir del








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placer, y luego pinta el catolicismo con los instru-
mentos del martirio en una mano y la copa de
acibar ei la otra.
Asi, dejando de un lado las demAs afirmaciones
del seflor Olivera, por ser redundancias unas, 4
inoportunas otras, termino declarando que a pesar
de mi incompetencia, he querido aportar un grano
de arena A la discusi6n; y agrego, que si en todo
lo expuesto se ha deslizado algo contrario A las
doctrinas de la Iglesia, me retracfo, porque ante
todo, Ella es maestra infalible, conform A la pro-
mesa de Dios.

E. TELL.

Viedma, Agosto de 1901.




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