Group Title: Boletin Salesiano.
Title: Boletâin Salesiano
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 Material Information
Title: Boletâin Salesiano
Uniform Title: Boletâin Salesiano (Turin, Italy)
Physical Description: v. : ill. ; 27 cm.
Language: Spanish
Creator: Oratorio Salesiano
Publisher: Oratorio Salesiano
Place of Publication: Turin Italia
Frequency: monthly
regular
 Subjects
Genre: periodical   ( marcgt )
 Notes
General Note: Description based on: Aäno 7, n. 1 (enero de 1892); title from caption.
 Record Information
Bibliographic ID: UF00075624
Volume ID: VID00044
Source Institution: University of Florida
Rights Management: All rights reserved by the source institution and holding location.
Resource Identifier: oclc - 35918727
lccn - sn 96026719

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BOLETIN SALESIANO


Quien recibiere 4 un nifo en mi Debemos ayudar A nuestros her-
nombre, & mi me recibe. manos & fin de cooperar A la
(MATHT. XVIII.) difusi6n de la verdad.
(III S. JuAx, 8.)
Os recomiendo la nifez y la ju- (I Ju
ventud; cultivad con grande es- Atiende & la buena lecture, A la
mero su educaci6n cristiana; y exhortaci6n y a la ensenanza.
proporcionadle libros que le en- (I TIMOTH. Iv, 13.)
sefien A huir del vicio y & prac-
ticar la virtud. Entre las cosas divinas, la mas su-
(Pio IX.) blime, es la de cooperar con Dios
At la salvaci6n de las almas.
Redoblad vuestras fuerzas A fin
de apartar & la nifiez y juven- (. D .)
tud de la corrupci6n 6 incredu- El amor al pr6jimo, es uno de
lidad ypreparar asi una nueva los mayores y mrs excelentes
generaci6n. dones que la divina bondad
(LEON XIII.) puede conceder A los hombres.
(LN XIII.) (El Doct. S. FANC. do Sales)


--4-( DIRECCION en el Oratorio Salesiano Calle de Cottolengo N. 32, TURIN (Italia) )S-.


SUMARIO.
LA ASUNCI6N DE NUESTRA SERORA.
EL ILMO. SR. COSTAMAGNA K LOS PIES DEL SANTO
PADRE.
IMPRESIONES DE VIAJE. TUlrin (Italia).
ESPARA. MALAGA. Un paseo. Pdrrafos notables-RIALP.
SEVILLA.- So0emnfsimo8 cultos en honor de Maria Au-
ziliadora.
AMIRICA. SANTIAGO DE .CHILE. Escuela prdetiea de
Agriculture en Melipilla conclusionn). VILLA DE
CURA (Venezuela). Fiesta de Maria Auxiliadora. -
CONCEPCI6N (Chile). Talleres Salesianos.
NOTICIAS DE NUESTROS MISIONEROS. El Camarujo en
la Patagonia 6 el culto y4blico al esp(rito bueno y el
culto privado al espiritu malo, y su terminacidn. (Re-
laci6n de Mons. Cagliero). BRAS.I. Carta de Si
Exeelencia Reverend sima lmo. Sr. Luis Lasagna, en
su primer viaje al Matto Grosso (Conclusi6n).
GRACIAS DE MARIA AUXILIADORA.
EcoS DEL PRIMER CONGRESS INTERNATIONAL SALE-
SIANO.
NOTICIAS Y VARIEDADES.
HISTORIC DEL ORATORIQ DE S. FRANCISCO DE SALES.
BIBLIOGRAFIA.

v V v Y v v Y v v v vvY V V V V v v v Y v Y Y v

LA ASJNCION DE NUESTRA 8ENIORA


SPUVS que Cristo, como victorioso y
triunfador, fu6 recibido con tanta gloria
en el cielo, la Sma. Virgen, los afos que
vivi6 en Jerusal6n, parte se ocup6 en
altisima contemplaci6n de Dios y de los
misterios que El vestido de su came habia


obrado en la tierra; part en visitar aque-
llos santos lugares que su Hijo habia con-
sagrado con sus pi6s, doctrine y milagros;
y part en former aquella primitive Iglesia
del Sefior que se comenzaba 6 plantar y a
extender por el mundo: y habiendo pasado
su vida en estos divinos ejercicios y santas
ocupaciones, y guardAndola Dios algunos
afios para consuelo y bien de toda la Iglesia,
siendo ya de anciana edad y viendo florecer
la fe y el nombre de su Hijo, abrasada en
amor y encendida en deseos de verle, le
suplic6 intensamente que la librase de las
tempestades y congojas de esta vida, y la
llevase al puerto seguro de la bienaventu-
ranza, donde para siempre le viese y gozase
de El. Oy6 el Hijo los piadosos ruegos
de su Madre, y envi6le un angel con la
nueva de su muerte, y con una palma en
seal de la perfect victoria que habia al-
canzado del pecado, del demonio y de la
misma muerte. No se puede fAcilmente career
el jubilo que tuvo el espiritu de la Inmacu-
lada Virgen con tan alegre nueva, por ver
que se cumplia lo que tanto deseaba. Mand6
aparejar muchas velas, limpiar y aderezar
el aposento, componer su pobre cama para
hacer fiesta y aparejarse A la muerte y A
recibir en ella la visit del Autor de la
vida.
Luego que se supo en Jerusal6n la nueva
que la Virgen Sma. habia tenido del cielo,
y se derram6 por aquella comarca entire los


Publioadi6n mensual


AN~o x Ns. 8.


AGOSTO de 1895








- 170 -


cristianos, vinieron muchos de ellos y se
juntaron. en la casa de la Virgen Maria, que
era en un apartado de la casa de la madre
de San JuAn,. en el Monte' de Si6n, donde
Cristo habia cenado con sus discipulos 6
instituido aquella mesa real de su sagrado
cuerpo, y el Espirita Santo habia venido
en lenguas de fuego. Trajeron los fieles mu-
ehas velas, ungiientos olorosos y species
aromAticas, como los hebreos tenian de cos-
tumbre, muchos himnos compuestos y can-
ciones divinas, para celebrar su glorioso
trAnsito.
Habia la Bienaventurada Virgen deseado
ver, en esta hora A los sagrados ap6stoles,
que a la saz6n vivian y andaban predicando
las victorias y gloria de su Hijo por el
mundo, y echarles su bendici6n antes de
salir de 61, y el Senor, A quien todas las
cosas estan sujetas y obedecen, por minis-
terio de Angeles 6 de otra manera, se los
trajo para consuelo de Ella y de los mismos
ap6stoles que se hallaron presents, y con
ellos otros varones apost6licos.
Increible fu6 la alegria de la Virgen cuando
vi6 en su presencia aquella dichosa y santa
companiia; y despu6s de haber hecho gra-
cias 6 su precibso Hijo por haberla regalado
con ella, volvi6ndose A ellos con rostro
blando y con un semblante del cielo, les
dijo el deseo que Ella habia tenido de par-
tirse de esta vida, y que el mismo habian
tenido los espiritus ang6licos de verla a Ella
en el cielo; que Dies se lo habia concedido;
y que para esto los habia traido de dife-
rentes parties. Todos se enternecieron con estas
nuevas, aunque le dieron el parabi6n de su
gloria y bienaventuranza y encendieron las
velas; y la Virgen sacratisima se recost6
en su humilde cama, y mirAndolos A todos
con su aspect mAs divine que humane, les
mand6 que se acercasen y les hech6 su ben-
dici6n, suplicando A su Hijo que El la con.
firmase. ConsolAbalos y decia: Quedaos con
Dios, hijos mios muy amados, no lloreis por-
que os dejo, sino alegraos porque voy d mi
querido; y al ver A su divino Hijo bajar del
cielo acompafado do innumerable cortesanos
de su cbrte, con grande jfibilo de su espi-
ritu, le dijo la Madre purisima: Yo te ben.
digo, Seior, dador de toda bendici4n, y luz
de toda luz, porque te dignaste vestirte de came
en mis entranas. Bien segura estoy de que todo
.lo que ti dijiste so cumplird en mi. En di-
.ciendo esto se'compuso decentemente en su
cama, y llena de incredible gozo por ver A
,Su Hijo que la llamaba, alzando las manos,
le dijo: Gimplase en mi tu palabra; y di.
ciendo esto, como quien se hecha a dormir,
sin pena, ni dolor algurio, sino de puro
amor de su Amado y de un fervorosisimo
deseo de verle y abrazarse eternameate con
El, di6 su espiritu aquel Seoior 6 quien Ella
liabia dado su care. Muri6 la sacratisima
Virgen, no en pena del pecado, que no le


tuvo. sino porque habiendo muerto Jesu-
cristo su Hijo, no era raz6n que este privi-
legio se diese a su Madre ni & otra persona.
Al cabo de tres dias lleg6 Santo Tomas,
ap6stol, que no so habia hallado en la muerte
de la Sma. Virgen, y con grande instancia
y sentimiento pidi6 a los demas ap6stoles se
abriese el sepulcro, para que 61 tambi6n
viese y reverenciase el santo cuerpo; pues
no habia merecido. venir antes y verle, or-
denandolo Dies asi para que con esta oca.
si6n se descubriese la gloria de la Purisima
Virgen, porque abri6ndose el sepulero, no se
hall en 61 el sagrado cuerpo, silio sola-
mente los lienzos y la sAbana en que habia
side envuelto, y con esto entendieron que
habia resucitado: y tornando a cerrar el
sepulcro, del cual salia un olor celestial, se
volvieron A la ciudad llenos de incomparable
gozo, teniendo per cosa ciertisima que la
Reina de los Angeles y Sefiora nuestra ya
estabauen el cielo en cuerpo y alma, gozando
de la cara y bienaventurada presencia de
su Hijo, por quien, en solemne triunfo, fu6
presentada delante del Padre Eterno, reci-
bida de El come Esposa dulcisima y temple
suyo y coronada de gloria y constituida Em-
peratriz del universe y Reina soberana de
todas las criaturas:


EL ILMO. SR. COSTAMAGNA

los pies del Santo Padre,


Roma, 20 de Junio de 1895.
"N estos moments acabo de ser recibido
:1 en audiencia privada por Su Santidad,
habiendo durado aquella un cuarto de hora,
sin que, durante este tiempo, alguno me acom-
paiase. 1Qua consuelo!
Entr6 solo en su cAmara privada y al
hacer la genuflexi6n, Adelante, adelante, me
dijo el' Santo Padre, adelante, Mons. Costa.
magna; I cdmo estds ? Le bes6 el sagrado
pie y el anillo de si santa mano, y para
obedecerle me sent & su lade, pero no pude
permanecer de este mode much tiempo,
porque tanta majestad y bondad me anona-
daban; per lo que me arroj6 A sus pies
para responder A sus dulcisimas y amabili.
simas palabras.
Quiso le hablara much del pobre Ecua-
dor, en la actualidad en manes de una cruel
revoluci6n, y a continuaci6n de mi dificil
Misi6n entire los Jibaros, preguntAndome,
despu6s de algunas indicaciones mias, sobre
]a Repfiblioa Argentina, sobre el Sr. Saenz
Pela, A quien tanto estima, el Sr. Uriban, en
quien cifra sus esperanzas, sobre el future Ar-







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zobispo, Vicario Capitular Mons. Bononeo y
sobre nuestro querido Mons. Espinosa. Me
pregunt6 tambidn sobre todas nuestras Casas,
de Am6rica y en modo especial de las de
la Argentina, admirandose al saber que habia
mas de veinte, correspondiendo nueve a la
sola provincia de Buenos Aires. Se detuvo
algfin tanto sobre el deplorable estado de las
Repfiblicas Sudamericanas y las dificultades
por que en ellas atraviesa la Iglesia Cat6-
lica, arrugandose su noble frente y pintan-
dose la tristeza en su amable rostro, mien-
tras hacia estas reflexiones.
No es necesario que diga que ante el Papa
me record de mi sucesor en la direcci6n de la
Inspectoriaa Argentina, D. Jos6 Vespignani,
pues, accediendo A mis siiplicas, le bendijo
para que el Sefor le d6 fuerzas en su difi-
.cilisimo cargo, y benignamente le otorg6 la
facultad de dar la bendici6n papal en cada
una de las Casas salesianas 6 Hijas de Maria
Auxiliadora, de la Argentina. Nunca ni-en
ninguna part podr6 olvidarme de los Sale-
sianos que por tantos afios compartieron
conmigo las penas y las glorias de aquella
Misi6n y a los que siempre he amado, no
solo como A hermanos, sino como A queridi-
simos hijos. *,Como podia, pues, de ellos
no recordarme ante el Vicario de N. S.
Jesucristo? Pareciame verles a todos a mi
rededor, suplicando, gozando y llorando de
consuelo ante este milagro viviente del mori-
bundo siglo XIX. Tambi6n he obtenido una
especial bendici6n para los Cooperadores
Salesianos de Am6rica y para los Ilmos.
Sres. Cagliero, Lasagna y Fagnano y para
sus respectivas Misipnes.
DespuBs de todo esto, permitime presentar
A Su Santidad los obsequios del Emmo. Car-
denal Ferrari, en cuyo palacio me hosped6
poco hA cuando fui a dar una conferencia
en su ciudad de MilAn. El Santo Padre los
acogi6 con much complacencia y bendijo a
este valiente campe6n de la Religi6n a su
Clero, Seminario, al naciente Instituto Sale-
siano y A los Cooperadores Milaneses. Al
hablar del reposo festive recientemente ini-
ciado en Milan, el Santo Padre se animaba
y A sus labios asomaba un sonris lleno de
dulzura; lo bendijo para que persevere y
continue avanzando.
Le habl6 de los preparativos que en la
capital lombarda se hacen para el XIII Con-
greso Eucaristico, quo se celebrara en se-
tiembre, y al saber que yo asistiria, me
exhort A no desistir de mi prop6sito. -
Lleno todavia el coraz6n de los purisimos
goces probados en Bolonia, durante el Con-
greso Salesiano junto a la gran figure del
Emmo. Cardenal Svampa, no pude menos
de hablar tambi6n sobre este argument al
Papa, que se mostr6 muy informado de todo
y con gran satisfacci6n me decia: iOh, tra-
baja much aquel mi querido Cardenal! Si,
A 61 se debe el reciente triunfo de los cat6.


licos en las elecciones administrativas. Y a
prop6sito de esto, el Santo Padre continue
bablAndome con igual satisfacci6n de la no
menos expl6ndida victoria de los cat6licos
turineses, teniendo palabras de gran enco-
mio hacia la persona del Arzobispo Ilmo.
Sr. David dei Conti Ricardi. Es un Arzo-
bispo providencial, decia, y mny A prop6sito
para las necesidades de la Ciudad y de la
Archidi6cesis de Turin. Ama much A Turin
y A los Piamonteses, y es por ellos corres-
pondido, siendo al mismo tiempo ac6rrimo
defensor de la Iglesia y del Papa; por esto
os encomiendo much de llevarle mis saludos
y mis mas cordiales gracias.
Habi6ndole dicho al final que volvia A
Turin para celebrar la fiesta conmemorativa
de Don Bosco.y.la de Don Rfia, para el
que pedi una especial bendici6n como igual-
mente para todos los Salesianos y sus Coo-
peradores, Ah! Don R a, Don R-ia, esclam6
el Santo Padre con inefable complacencia,
si, le bendigo, y buenas fiestas a todos. En el
nombre del Padre, del Hffjo y del Espiritu
Santo. Igualmente bendijo A mi hermano
Luis, A su familiar y A todos los de Cara-
magna, mi pueblo.
Nuestro. estimado procurador general en
Roma Dr. D. C6sar Cagliero y D. Miguel
Fassio, misionero de Chile, fueron en este
punto admitidos A la aidiencia. El' Papa
escuch6 sus sfiplicas y les. bendijo A ellos
y A los niios del Colegio del Sagrado Co-
raz6n, los que, como prometi6 D..Cagliero,
hicieron al dia siguiente la Comunion por
el Papa. Su Santidad nos despidi6 con pa-
labras Ilenasde fe y de ternura, conffindo.
nos a la Omnipotencia y Misericordia del
Seflor. Deo et Marki gratias.
Afmo. in C.' J.
E SANTIAGo
Obispo titular de Colonia,
en la Armenia.



IMPRESIONES DE VIAJE.


Turin (Italia).
Entre las muchas personas que continuamente
'visitan el Oratorio de Turin, se encontraba filti-
mamente un rico senior de M6jico, el cual, Ilegado
A su pais, trasmiti6 A uno de los principles dia-
rios las impresiones recibidas, que copiamos. A
continuaci6n, para conocimiento de machos de
nuestros lectores que ain no han podido visi-
tar dicho Oratorio.
o De cuanto he visto en esta capital, lo que mis
me ha llamado la atenci6n es el Oratorio de San
Francisco de Sales 6 Colegio de Don Bosco, fun-
dado por el c6lebre sacerdote de este nombre.
SNo hay obra pia que pueda comparArsele. Es-
tablecido para la educaci6n de niflos pobres y








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abandonados, ha venido A tender una necesidad
imperiosa de la clase proletaria y de la sociedad
inquieta y sacudida por el pueblo desmoralizado
p6r la impiedad. Si el cultivo del espiritu y la
formaci6n del coraz6n es el fin mas noble tanto
de las instituciones civiles como de las eclesiAs-
ticas, ninguna mas digna de aprecio que esta.
Las ciencias y las artes transforman & los indi-
viduos; y en pocos establecimientos esta transfor-
maci6n es mas grande y ben6fica que en los co-
legios de Don Bosco.
> El Oratorio de San Francisco de Sales educa
casi mil niios: unos estudianl la letras, otros
aprenden un arte di oficio, y todos se informan
en los santos principios y afecciones purisimas de
la religion. Es este Oratorio una como colmena,
una pequefia ciudad infantil lena de vida y
alegria. Dicen que la recomendaci6n mis frecuente
de aquel Santo a sus nifos era: x Estad siempre
alegres, > recomendaci6n que continian haciendo
los hijos de su institute; y en efecto, en el Ora-
torio Salesiano no se ven cars inustias, tristes
ni enfadosas: son plAcidas como la aurora y pa-
recen gozar de perpetual primavera.
En los talleres no hay lujo ni por sombra; pero
si much orden y diligencia. El vapor hace fun-
cionar las mAquinas de las diversas oficinas: diez
para imprenta, cuatro para fundici6n de tipos,
una para harina, etc., etc. Ademas hay allf li-
tografla, calcografia, encuadernaci6n, carpinteria,
taller de escultura, cerrajeria, sastreria y zapa-
teria. Serfa de no acabar si me pusiese a descri-
bir los trabajos de aquellos pequefios industriales
y artists, cuya sola vista produce la mrs intima
satisfacciLn.
Ese Oratorio, x Casa madre de los Salesianos,
contiguo al Santuario de Maria Auxiliadora, ha
dado origen a centenares de asilos y colegios,
donde se educan millares de nifios, y i various
centros de misiones en Patagonia, Tierra del Fue-
go, Ecuador y el Brasil, done se regeneran y
ganan muchas almas para el cielo.
SDespert6se en mi el mas vivo interns por conocer
el sistema de educaci6n y la clave de que los Sa-
lesianos se valen como de resort mAgico para
conseguir tan asombrosos resultados.
SNo necesit6 aguzar much el ingenio para com-
prender que tal sistema no es otro que el sefia-
lado por Nuestro Sefor Jesucristo mismo: la ca-
ridad. Por eso ha dicho con gran sabiduria un
ilustre prelado: x El mundo serA de aquel que mas
le ame y iejor sepa demostrarselo.
SCon la prActica fiel y constant de este sistema,
para lo cual es menester suma virtud y abnega-
ci6n, la Obra de Don Bosco toma de dia en dia
mayor incremento. Armonizadas en ella las letras
y las artes, la escuela y el taller; alternado el
trabajo con las recreaciones; amenizados los estu-
dios y faenas con paseos saludables, con escogidas
representacionies dramiticas y con las armonfas
de la mwisica y el canto la nifiez es santificada
por la religion, y sus dias se pasan ligeros, ino-
centes y gozosos. La mAxima que con caracteres
indelebles estamp6 Don Bosco en su institute fu6
la de San Francisco de Sales: ( Todo por amor;
nada por fuerza. >> x Ama, y haz lo que quieras, >
decia con San Augustin. Asi para el educador
Salesiano.el amor expansive afectuoso, ingenue,
paciente es el m6vil de todo, el imin con que
cautiva los corazones; y excluye no solo el retrai-
miento, la austeridad y las maneras imperiosas,
sino todo Aspero castigo. Nada mas evang6lico y
exquisitamente paternal.


> La Sociedad Salesiana ha sabido aprovecharse
de las virtudes y ensefianzas de su fundador y
cumplir su misi6n sublime. Por esto atrae sobre
si las bendiciones del cielo y los aplausos de los
hombres; y no hace much que recibi6 de Su
Santidad Le6n XIII una carta de felicitaci6n y
aliento por sus trabajos. El sujeto que Don Bosco
escogi6 para sucesor suyo es Don Miguel Rda, sa-
cerdote de gran virtud 6 inteligencia. Sus trabajos
rayan en lo incredible: sigue exactamente los
pasos de Don Bosco se inspira en sus mismas
ideas y es la bondad personificada.
SLa vida de Don Bosco no se ha publicado ain
por extenso. Se me asegura que la tiene ya
concluida su propio secretario, escritor distin-
guido, el Presbitero D. Juan B. Lemoyne, pero
que no la dard a la estampa hasta la terminaci6n
del process de beatificaci6n del siervo de Dios.
> Un Cooperador Salesiano (1) y el doctor d'Es-
piney han dado entretanto A luz dos biograffas
en las que, como testigos oculares, refieren intere-
santisimos sucesos y las cuales han obtenido la
aprobaci6n de la Sociedad Salesiana y gran acepta-
ci6n del pdblico.
SAmbas se hallan en lengua espafola y merecen
recomendarse como hermosa, edificante y rega-
lada lectura....


ESPASTA.


MALAGA.
"O-'
mT) :P.A&SWESO.

Llev6se a efecto el paseo largo dispuesto por
los PP. Salesianos y A 61 asistieron 150 niios del
Oratorio que aquellos dirigen.
Salieron de Malaga A las siete de la mafiana y
una vez en pleno campo, los pequefiuelos comen-
zaron 6 gozar las impresiones particulares de la
vida libre que da vigor y energia.
El trayecto hasta la barriada del Palo pas6 rA-
pido cual un vuelo de golondrina y los nifios le-
garon A aquella, alegres y sin cansancio, en com-,
pafia del director, Padre Epifanio, del P. Mau-
ricio y de dos estudiantes en teologfa que prestan
sus servicios en el Oratorio de San Enrique.
Luego de llegar A la barriada, los expediciona-
rios oyeron misa, que celebr6 el P. Epifanio y
en la cual cantaron los niios diferentes coplas.
La presencia de tan numerosos huaspedes en
la pequefia localidad, llam6 la atenci6n de los
vecinos y la multitud se aglomer6 A su paso,,
cnando se disponfan A seguir su escursi6n a la
hacienda del Oandado, propiedad del respectable
y elocuente abogado D. Arturo Torres.
El trayecto desde el Palo hasta el magnifico
predio se recorre en pocos minutes.
El dandado revela todo el buen gusto del Sr.m
Torres y hariamos aqui su descripci6n, pero el
deseo de ser breves, nos lo impide.


(1) D. Camilo Ortizar, Pbro.








- 173 -


En el Candado estaban A mas de la sefora de
D. Artiro Torres y otras distinguidas damas, los
Sres. D. Baldomero Ghiara, D. Ram6n P6rez
Costales, ex-ministro de la Repdblica, .D. Jos6'
Ruiz Blasco, D. Emilio Encinas, D. Juan Pareja,
D. Diego Delgado y D. Pablo Ruiz Picazo.
SEl agasajo del dfa para los nifios, (almuerzo,
comida y merienda) fu6 costeado por D. Diego'
Delgado.
El almuerzo se compuso de salchich6n, vino,
pan y frutas; la comida de care asada, baca-
lao, salchich6n, frutas y vino, y la merienda de
un bollo, dulce y ciruelas.
Antes y despuds de las distintas comidas, los
niios tuvieron en la hacienda expansion cumplida;
jugaron A sus anchas, treparon A las alturas,
descendieron 4 la playa y puede asegurarse que
el dia de campo residt6 para aquella infancia
completamente feliz.


Piarratos notables.
Copiamos los siguientes pArrafos de una no-
table comunicaci6n dirigida A uno de los diaries
de MAlaga, por juzgarlos de general interns.
< En el nimero 3.324 del peri6dico de su digna
direcci6n, aparece un suelto del mayor interns,
por tratarse del mis important de los asuntos
que preocupan 4 la humanidad civilizada; ello
es la educaci6n y sustento de los niios abando-
nados. Pero es el caso, que lo mismo en ese
suelto que en otros muchos publicados por la
prensa de todos los pauses, parece significarse,
que son ninos abandonados, solamente aquellos'
desgraciados que se hallan privados de todo cui-
dado y auxilio, y arrojados en medio del arroyo.
Este error de apreciaci6n, produce, A mi enten-
tender, los funestos resultados de que todos los
procedimientos que se emplean, sean ineficaces
para curar tan repugnant lepra moral que pa-
dece la sociedad por el abandon de los nifios
pobres.
) Todos estamos de acuerdo en que para com-
batir una dolencia fisica, es lo primero la exacta
ealificaci6n de ella para averiguar las causes, y
que sin verdadero diagn6stico, ocurre A veces que
el trabajo de curar ha dado por resultadoponerse
del lado del mal; y si esto ocurre en lo fisico,
Squ6 peligro no se corre en lo moral donde los
esperimentos se miran de ordinario con graves
prejuicios, necesitAndose siglos para comprobar
que la pasi6n ocup6 el lugar donde debi6 sen-
tarse la raz6n? Ocurre con el procedimiento de
los asilos para niflos pobres, que la sociedad no
fijAndose en las causes que produce el dafio,
cree solucionarlo recojiendo de mod6s various, A
los que siempre son inculpables, desde la crueldad
con que los lleva A una carcel A purgar culpas
ajenas, hasta la hipocresia con que los conducen
A un asilo montado por la caridad de algunos
Juanes de Robres, atendidos por piadosas y mAr-
tires mujeres dignas de ser empleadas en mejor
causa.
STodos esos asilos sin excluir ain aquellos fa-
mosos que la tiesa Inglaterra tiene perfeccionados
hasta admirarnos porque parecen una finisima y
complicada mAquina de relojeria, obedecen a un
also principio de moral y es de ello prueba evi-
Jente que las classes bajas de los civilizados pauses
del norte, se hallan hoy mis distanciadas de las
,lases directors, que en la bArbara edad media.
La causa de tal resultado se esplica fAcilmente;


esos asilos tienen casi siempre por objetivo el
privar A los opulentos del repugnante aspect de
la miseria y en honrosos casos de atenuar el sufri-
miento del misero, pero jamAs el m6vil es el
verdadero amor del pr6jimo. El verdadero amor
al pr6jimo ha de consistir en emplear todos los
medios a nuestro alcance, para hacer con los
nifios de las classes desheredadas lo que unos
buenos padres hacen con sus propios hijos, es
decir, manifestar con sus hechos la aspiraci6n de
que todos podamos ser iguales segin los m6ritos
de cada uno.
> Ahora bien; la obra de Don Bosco realize el
hecho por medio de su sistema 6ducativo moral
y econ6mico; en perfect armonia con las leceio-
nes del divino Maestro, los Salesianos dicen:
dejad venir d mi los niios, y los educan con ver-

dadero amor de padres bondadosos 6 instruidos.
No teniendo esta carta por objeto hacer el
panegirico de Don Bosco y su obra, sino censurar
las falsas bases 6 injustos procedimientos de edu-
caci6n social que conocemos, y tambi6n justificar
nuestro vehemente deseo de lamar la atenci6n
de las almas generosas al studio de un procedi-
miento que creemos eficaz, esperamos que en lugar
de aconsejar A los Salesianos lo que deben hacer,
se estudie y se analice su m6todo y la manera de
practicarlo; y del exAmen y detenida critical de
su trabajo, result la cooperaci6n de los que crean
en el hermoso resultado de tan perfect obra, 6
la demostraci6n de los defects, por los que de
otro modo la aprecien. >

------- ^^^)HS^|- -----

RIALP (L rida).

SREVYO. SR. D. MIGUEL RfiA.
Muy Rmo. Padre; deseando que la mis per-
fecta salud impere por esos para mi muy deseados
6 inolvidables recintos, cAbeme la dicha y ele-
vada honra de manifestar A V. Rma. que en Rialp
donde desde el 93 existed un Colegio Salesiano de
13 y 2a ensefanza, con nifios; que si bien monta-
fieses y por lo tanto no tan listos como. los que
pululan y medran en populosas y meridionales
ciudades, sin embargo tienen un coraz6n que ama,
cuyas chispas saltan cuantas veces se les present
ocasi6n.
Asi es que con el fin de festejar en sus dias al
Sr. Director del Colegio, D. Antonio Cometti, y
darle una prueba inequivoca del carifio que le
profesan cuantos alumnos ya internos, ya externos
se hallan en 61 congregados, abrieron una suscri-
ci6n para costear un objeto de capilla, como asf
se efectu6 comprandose una casulla de valor y
m6rito tan significativo, como laudable.
Por la crudeza del invierno y otras causes de
alguna monta se traslad6 la fiesta de S. Antonio
al de Padua, y no pudiendo celebrarse el 13 de
Junio por ser la fiesta del Corpus Christi y ade-
mfs sufrir los exAmenes en L6rida los matricu-
lados aquf en los tres primeros cursos del Ba-
chillerato, se difiri6 el festival para el 24 de Ju-
nio, conmemorando de esta manera el que fu6
onomastico del que desde el Cielo alienta y pro-
paga la Congregaci6n Salesiana, de nuestro muy
amado Padre y Fundador D. Juan Bosco.
Asi pues el 23 y como preparaci6n A la gran
fiesta se dedic6 al Sr. Director un acto recreo









-174 -


familiar en uno de los patios que tan solo para
internos existed, patio muy bello y artisticamente
adornado con mastiles que cubiertos de retama
unos y otros de multiples y variados papeles,
sujetaban vistosos gallardetes y.ricasbanderolas.
En el sitio presidential se improvis6 con bande-
ras de Sn Santidad, Espafia 6 Italia un hermost-
simo y muy vistoso pabell6n que ostentaba en su
centro un cuadro facsimil de D. Bosco.
A las 6 en punto se present el Sr. Director
acompafado del PArroco de Rialp, Mosen Fran-
cisco Picolo, D. Salvador Carrera, notario, ambos
muy entusiastas-admiradores y muy propagadores
de la Obra. de D. Bosco, y entire atronadores
vivas y calurosos palmoteos tomaron asiento.
Seguidamente el Salesiano D. Jos6 Puj6 acom-
pai6 con el harmonium el himno dedicado al
Sr. Director, composici6n de muy sorprendente
efecto, que fu6 muy bien aplaudida por la con-
currencia y no profana, como tambi6n el Orfa-
nello, II Marinaio y la Bondinella, habi6ndose
ejecutado con maestria y gran entonaci6n por los
niios anteriormente aleccionados.
Las composiciones que se leyeron en lengua
del Lacio, francesa, en la del divino Dante y en
la meliflua del inmortal Cervantes, como en el
peculiar lenguaje (dialecto) de Roger de Flor,
fueron una expresi6n verdadera de los sentimien-
tos, que de simpatia y carifio sincere & todos vi-
vifica para con el que es Padre amoroso y Di-
rector beloso jamAs olvidado y siempre amado.
El 24 a las 7 112 de su mafiana los del Colegio,
convencidos de que solamente se disfruta verda-
dera alegrfa con Jesus, se acercaron con devoci6n
y fervor, que admiraron sin duda los Angeles y
contemplaron los concurrentes, i la Mesa euca-
ristica, confortindose con el pan divino para pro-
seguir en las lides entabladas con los irreconci-
liables enemigos: mundo, demonio y came.
El oficio solemne celebrado a las 10 de la'
mafana, fue cantado con sentimiento y delicadeza
segfin dictamen emitido por las distintas classes
jerarquicas, que, previa invitaci6n, honraron el
acto con su presencia. Entre la numerosa y dis-
tinguida concurrencia figuraban las armas, Ma-
gistratura y ciencias m6dicas, representadas per
otros tantos padres que en el Colegio tienen sus
hij9s.
Por la tarde y i las 4 112 se.continu6 el mes
del Sagrado Coraz6n de Jesds, que termin6 con
la 'Bendici6n solemn. La escolanla del Colegio
procur6.dar el mayor realce possible cantando ya
motetes ya el Tantum ergo mAs c6lebres y arroba-
dotes de su bastante repleto repertorio, aunque
incipiente, cautivando con sus melodiosos acentos
6 impresionando vivamente A los que sintiendo
interns por los cantores, absortos estaban asis-
tiendo.
A las 6 en punto se di6 principio a la funci6n
teatral que el director de escena habia prepa-
rado; esta consistia en un drama titulado La casa
de la Fortuna, por D. Bosco. Todas sus parties
procuraron desempefiar sus papeles, teniendo pre-
sentes lo preceptos de Horacio, y nuestro Regla-
mento.
Los intermedios fueron amenizados con los
caatos del Marinaio, Bondinella, Himno al Sr. Di-
rector, que con mayor efecto que en el patio por
razones acisticas complacieron en gran manera a
la distinguida cuanto select concurrencia, por
espacio de dos horas.
Por la noche hubo iluminaci6n A la veneciana
n-rnos cohetes, experimentando todos y cada


uno una verdadera expansion de alegria que es-
exclusiva de la Obra de Don Bosco, pues todo es
amor y en ella todo respira carifio, en ellael Su-
perior es Padre, A veces amigo y.otras hermano-
segdn convenga.
Tal ha side la fiesta, que atendidas las. cir-
cunstancias de local, de dificil comunicaci6n y casi.
de absolute asilamiento, ha excedido en much A
lo que podia y era.de presumir, siendo precise
reconocer en todo la mano poderosa, la decidida.
y manifiesta protecci6n de Maria Auxiliadora a.
cuyo manto y sombra va desarrollandose y adqui-
riendo imponente cuanto atrevido vuelo este centre
de educaci6n salesiana.
En esta convicci6n esta el que reiterando a
V. Rma. los mAs expresivos afectos y saludos,
implore paternal bendici6n y s. m. b. su siempre.
hijo
T. M. S. P.
Rialp, 27 de Junio de 1895.





SEVILLA.


Solemnisimos cnltos en honor
de Maria Auxiliadora.
M oN el coraz6n henchido del mAs vivo entu-
?' siasmo y movidos al mismo tiempo por el
mis puro agradecimiento, sentimos una verdadera
necesidad de dar A conocer A todos, las hermosas
fiestas que se ban celebrado en Sevilla por los
Salesianos y sus buenos Cooperadores y Coopera-
doras en honor de Maria Auxiliadora....
Acostumbraban los antiguos grabar en los mAr-
moles con caract6res indelebles los hechos glo-
riosos realizados por sus decantados heroes, y
nosotros que llevamos en nuestro coraz6n el grated
recuerdo de estos dias; saturados de la alegria
mAs pura y de llenisimo gozo, intentamos tam-
bi6n comunicar A todos los amantes de Maria Au-
xiliadora y admiradores de la obra de Don Bosco,
las gratas impresiones que adin hacen latir dul-
cemente nuestros corazones y i todos animarles
para que honren, ensalcen y glorifiquen A la que,
es Auxilio poderoso.de los Cristianos.
Sentimos una verdadera necesidad de exclamar
como nuestro buen Padre Don Bosco: i CuAn
buena es Maria!
Si, buena, infinitamente buena es Maria Auxi-
liadora.
Ella es quien vino a despertar en Sevilla el mAs
vivo entusiasmo, el favor de su Obra, porque bien
podemos decirlo con orgullo y satisfacci6n que la
Obra de Don Bosco es Obra de Maria Auxilia-
dora.
Sevilla, la ciudad de los Recaredos y los Fer-
nandos; Sevilla la hermosa sultana de Andalu-
cia, el Ed6n de los moros la que se mece dulce-
mente sobre Ias aguas del Guadalquivir; Sevilla
con su artistic y suntuosa cathedral, con sus miles
de iglesias, con su esbelta Giralda, con sus torres y
miharetes, con sus alegres habitantes, con su azu-
lade cielo, con sus gloriosos hechos, con sus he-
r6icos recuerdos hist6ricos, di6 muestra patente
en esta ocasi6n tambi6n de ser por excelencia la
Ciudad de Maria.







- 175 -


El coraz6n Sevillano late por Maria, vive por
Maria y muere mil y mil veces per la gloria de
Maria. Sevilla fu6 conquistada por Maria, pues
luchaban los valientes campeones del Rey Santo
cobijados bajo el pend6n de Maria.
C6mo no tenfa pues que resultar solemne, im-
ponente, majestuosa la manifestaci6n de los nobles
Hijos de Sevilla en favor de Maria y de Maria
Auxiliadora 1

Llegada de la Imagen,
Se habia anunciado que la Imagen legaria
para los primeros dias de mayo. Habiase encar-
gado A los Talleres Salesianos de SarriA y se
esperaba con vivisimas ansias el memento deseado
en que podriamos contemplar la efigie de la que
nuestro buen Padre nos habia ensefiado A amar
con tanto afecto y conflanza. Los dias nos pare-
cian afios. Aquello era un continue preguntarse,
un deseo afanoso, un frenesi febril, ya no podia-
mos vivir sin la Imagen de Maria Auxiliadora.
A llenar nuestros deseos y a excitarnos al mas
vivo entusiasmo he aqui que el dia 6 de mayo se
eye un solo grito que circular con la rapidez de
la chispa telctrica: Ya estA ahi: Ha llegado Ma-
ria Auxiliadora. No es para describirse el jdbilo,
la alegria, el content que inund6 los corazones
de todos. Dejilremos la palabra al ilustrado Dia-
rio de Sevilla, que escribia en aquella ocasi6n.

Maria Auxiliadora.
< Quien so hubiera encontrado el dia 6 delco-
rriente entire los Salesianos instalados en el edi-
ficio de la Santisima Trinidad, A eso de la una de
la tarde, hubiera notado una animaci6n y movi-
miento ins6lito, una griteria alegre y bulliciosa,
un vaiv6n, un correr precipitado, un afanoso pre-
guntarse y i las mil preguntas una unisona, ale-
gre y rpida respuesta: Ya estA ahi. bY quidn
estaba? iOh, contestaban mil voces, Maria Auxi-
liadora! En efecto, habia llegado la artistic y
primorosa Imagen de la Protectora de los Sale-
sianos, obra acabadisima de los Talleres de Sa-
rriA dirigidos por los mismos Padres. Es una ver-
dadera joya de hermosura y de arte. Al desta-
parse el caj6n y aparecer la bella y querida Imagen
se levanta un entusiasta, fragoroso y prolongado
viva A Maria Auxiliadora mientras la banda Sa-
lesiana hace resonar los alegres acordes de la
march real. Aquello no es para describirse. Los
vivas, los gritos, las exclamaciones, las stplicas,
la alegria, el entusiasmo, el frenesi no tenian tir-
mine. Ya la tenemos, decia uno. Es nuestra
Madre, repetfa otro. Yo la quiero una atroci-
dad, afiadia un tercero mAs vivo que el azogue;
y era aquello un hermoso desahogo de los mis
tiernos afectos y sentimientos de aquellos juve-
niles corazones.
>> Se coloc6 sobre un trono provisional en donde
estarA expuesta hasta el dia en que empiece el
solemne triduo que piensan dedicar este afio los
Salesianos A su Excelsa Protectora.
> Nos consta que piensan hacer una gran fiesta
con una solemn procesi6n y nos halaga el pen-
sar que tomara gran incremento tambidn en Se-
villa esta devoci6n tan simpAtica y tan tierna.
> Mandamos mientras tanto la mAs cumplida
enhorabuena A la Congregaci6n Salesiana y A sus
Cooperadores y tendremos el gusto de dar mis
detalladas noticias acerca de la liermosa fiesta de
Maria Auxiliadora. ,


Ya teniamos la ImAgen de Maria Auxiliadora,
4ramos felices, un solo pensamiento nos afligia y,
enturbiaba el jdbilo de nuestros corazones. C6mo
podremos A media do nuestros deseos y con el
mayor esplendor honrar A Maria Auxiliadora, si
nada tenemos ?
Educados en la escuela de nuestro buen Padre
Don Bosco, solo nos quedaba un recurso pero efi-
caz, potente y seguro: L Cudl es el Salesiano que
en sus apuros no acuda A Maria Auxiliadora I Y.
en efecto, asi hicimos y el 6xito mas feliz vino A
confirmarnos una vez mas en nuestra confianza.
i Viva mil y mil veces nuestra buena fMadre !


Regalos a Maria Auxiliadora.

No teniamos nada. La ImAgen sin pagar, no te-
niamos altar en donde colocarla, desprovistos de
todo, pero gracias A Dios con sobradaconflanza.
Ella, dijimos, se encargara de todo, nada le fal-
tara; y asi sucedi6. Se puso A los pies de la Ima-
gen un cartel en el cual se indicaba sencillamente
todo lo que hacia falta para el altar de Maria
Auxiliadora, y todo lleg6. Siento no poder pu-
blicar los nombres, pues su humildad me lo im-
pide, de un matrimonio virtuosisimo cuya fe y
confianza en Maria Auxiliadora es .digna del miis
alto encomio pero si dir6 que desde el dia en
que tuvieron noticia de Maria Auxiliadora, que
creo fu6 en noviembre del pasado afo, no deja-
ron pasar ni un dia siquiera sin venir, con gran-
disimo sacrificio a veces, A visitar la pequeiia
Imagen que se veneraba antes en nuestra iglesia.
Pues bien, estos virtuosos tefiores se hicieron
cargo de hacer dorar y pintar un hermoso y gran-
dioso altar para Maria Auxiliadora.
Dos generosos cooperadores, cuyo afecto A la
Obra de Don Bosco se ha patentizado en muchas
ocasiones en que dieron muestra de generosidad
y caridad, se porfiaron santamente para pagar la
imagen de nuestra buena Madre.
Y despuds comenzaron A llegar hermosos can-
deleros costeados por generosos cooperadores,
cuyos nombres quisidramos publicar como el de
todas las demAs personas oferentes si no nos lo
impidiera su modestia, tan grande como su ca-
ridad. Y enviaron luego hermosisimos manteles,
preciosos jarrones y artisticos floreros. Una vir-
tuosa seiiora envi6 una hermosa lhmpara y otros
diferentes y hermosos regalos en agradecimento
de un sefialado favor que habia ulcanzado de
Maria Auxiliadora.
Llegaron despu6s dos hermosas casullas y un
artistico misal, diferentes juegos de sacras y atri-
les, algunas hermosas cruces, palmatorias y un
estuche que contiene un artistic y riquisimo cA-
liz con sus correspondientes vinageras. En fin,
como era de esperar, nada falt6 para el altar de
Maria Auxiliadora. Quisiera tambidn publicar los
nombres de otras insignes bienhechoras que con
generosa caridad nos ayudaron para hacer frente
i los grandes gastos de las fiestas.
A todas estas generosas personas damos las gra-
cias mAs sinceras y les aseguramos que nunca las
olvidaremos en nuestras oraciones A fin de que
Maria Auxiliadora les centuplique el bien que
estAn hacienda y del mismo modo que ellas con-
currieron A preparar un.hermoso trono A su efigie
aquf en la tierra, Ella sin duda les preparara un
excelso asiento alli en el Cielo.
Dames tambi6n vivisimas gracias A todas las
parroquias, iglesias 6 Institutes religiosos que ge-







- 176 -


nerosamente pusieron A nuestra disposici6n los
objetos de que careciamos para arreglar y ador-
nar nuestra desprovista iglesia.
No dejar6 de enumerar entire los regalos que
:se hicieron A Maria Auxiliadora el desprendi-
miento y generosidad de algunas pobres mujeres
de nuestro barrio que dieron muestra tiernisima"
de su amor A la Virgen Santisima. Vinieron las
pobrecitas para ver la imagen que tanto habian
ofdo ensalzar y quedhronse prendadas de su her-
mosura. Al ver luego los regalos que se habian
hecho A nuestra buena Madre dijeron con una fe
encantadora: nosotras no somos sefioritas, no te-
nemos nada que ofrecer a la Virgen y ya que no
podemos otra cosa, limpiaremos toda la iglesia y
Maria Auxiliadora nos agradecerA esta pequeia
uirenda. Madre mia, decia una pobre ancianita
con los ojos hechos dos fuentes de lAgrimas y
mirando con uina ternura indecible A la Virgen;
Madre mia, si he sentido en mi vida el ser pobre,
es ahora, pero Tu eres tambi6n madre de los
pobres y agradecerAs lo uinico que puedo ofre-
certe que es limpiar tu casa.
Y cu efecto pusi6ronse con un afin digno de
todo encomio i aljofitar nuestra gran iglesia in-
teroalando entire un cubo y otro de agua tierni-
simas y ardientes jaculatorias A la Virgen.
6no es verdad que el coraz6n sevillano late
por Maria!
Ell;i os pagara oh piadosas hijas de Sevilla,
vuestra caridad y el Sefior que tanto agradeci6
la pequena ofrenda, de la pobre mujer del Evan-
gelio, no dejara sin galard6n vuestro hermoso y
tierno ofrecimiento.
(Se continuard).





AM RICA.



SANTIAGO DE CHILE.


Escuela Prictica de Agricultura en Melipilla.


(Conclusidn).

Termina el discurso del Sr. Egafia, cooperador
salesiano (1).

Puesto que el mal de la hora present esta en
la p8dida de la fM, el finico remedio possible se
encuentra en el renacimiento de las creencias re-
,ligiosas. Hay que hacerlas brillar de nuevo en la
sociedad, para disipar estas sombras de culpa y
malestar que la envuelven; hay que hacerlas bri-
llar en el coraz6n del pueblo, sobre todo, que es
el que mas sufre al perderlas, y el que mas ne-
cesita, afin para su bienestar de abajo, la espe-
raniza de recompensas inmortales arriba. Porque
es mis amado de Dios, y porque encontrara sin
duda mayors compensaciones despuds, el pobre


(1) Vase el nimero de julio.


que no recibe A menudo en la vida mAs que la
part del trabajo y del dolor; sus pesares son
mAs inconsolables, sus decepciones mAs punzantes,
sus desamparos mAs sin refugio; no conoce las
ternuras del hogar que- suavizan las batallas de
la vida, ni las delicadezas del amor que suelen
transformar las 1grimas en sonrisas, las desespe-
raciones en esperanzas; ni los consuelos sin pa-
labra de las artes, que distraen al espiritu de las
preocupaciones y de los afanes materials.
Arrebatar al pueblo su f6, que es el inico ideal
de su existencia sin ilusiones, es matar en su co-
raz6n la consoladora idea de una justicia sobe-
rana que igualarA al fin todos los destinos hu-
manos; sin f6 en Dios, la vida se vuelve la mAs
cruel de las injusticias y el pobre que no hace
mAs que sufrir y que no aguarda compensaci6n
alguna, nos dira con raz6n que, puesto que le
quitamos el cielo, le demos su part de placer y
de ventura en la tierra. Todos los horrores de la
anarquia quedan justificados, y el socialismo se
torna no solo just, sino necesario. Arrebatar al
pueblo su fM es tambi6n apagar en su alma todo
fulgor de esperanza; y es cierto, sefores, es cierto
en las classes altas y en las bajas, que cuando
muere la esperanza es cuando sobre su tumba
suele nacer el vicio.
Los que no tienen ventura en la vida ni espe-
ran en la inmortalidad, buscan 16gica y natural-
mente el aturdimiento, que es la anestesia de
los pesares; y el pueblo, bien lo sabeis, no acierta
A buscar olvido mAs que en la embriaguez, en-
gendradora maldita de aquellas tragedies de es-
posas abandonadas, de nifos que mueren A mi-
llares, de hijos pervertidos desde que abren los
ojos A la luz, de hogares en que no se oyejamAs
una palabra de afecto 6 de ternura, porque la
boca que debiera pronunciarlas no despite mAs
que halitos de alcohol y de blasfemia.
Esta escuela serA como un lazo de uni6n del
pueblo con Dios y con la sociedad: levantada
con las donaciones de los ricos, es una ostensible
prueba de que estos aman al pueblo y trabajan
por su bienestar; fundada y dirigida por sacer-
dotes, ha de probar que la Iglesia cat6lica, madre
veladora y carifiosa, consagra sus mejores esfuer-
zos A los hijos del pobre, que son sus hijos .pre-
dilectos. Aquf recibirAn ellos, de maestros tan
excelentes que ni los hijos del rico los tienen
mejores, lecciones de trabajo que los coloquen en
aptitud de veneer honradamente en las batallas
de la vida, y lecciones de moral y de virtud que
abran su coraz6n A las dulces esperanzas y les
aseguren las inmortales recompensas de la patria
celeste. No puede depositarse ofrenda de mAs
valia ni mAs grata en los altares de Dios y de
la patria, que former obreros morales, inteligen-
tes, cristianos, que realicen la fortificante y fe-
cunda alianza del trabajo y de la f6; brazos ro-
bustos y corazones sanos, capaces de impulsar A
la patria por la senda del progress, y de former
hogares en donde el alegre rayo de sol, las plA-
cidas sonrisas y las intimas bendiciones del alma,
sean la prueba luminosa y risuefia de que la fe-
licidad en la tierra no es herencia esclusiva del
opulento, y que la fe cristiana, la creencia en una
patria inmortal para los buenos, hace iguales A
tpdos los hombres, no solo ante Dios, sino ain
ante las dichas verdaderas de la existencia.
La educaci6n vanamente abstract quo se dA
en la generalidad de las escuelas, tiene graves pe-
ligros, y ain diria irreflexivas crueldades para
los desheredados de la fortune. Los ramos de








- 177 -


simple y dislocado adorno, para los cuales no
encontrarin jam's aplicaci6n positive en el medio
social en que ban de vivir, solo sirven para
poblarles la imaginaci6n de anhelos sin forma, ]a
voluntad de deseos imposibles, ]a conciencia de
sublevaciones irritadas y desastrosas. Hay studios
que, siendo muy tiles y arin necesarios para los
favorecidos de la fortune, son para los que deben
vivir de sus manos tan perturbadores y perni-
ciosos como la lecture habitual de las novelas


llas consideraciones pdblicas y privadas que el
mundo tribute A los privilegiados del nacimiento
y la fortune. Esta Escuela serA una hermosa y
ancha puerta por donde pueden pasar hacia las
cumbres luminosas los que ban nacido en rinc6n
humilde y oscuro; y pues que el rico, A menudo
tan injustamente odiado, y el sacerdote, siempre
tan calumniado, se unen aquf para tender la
mano al pueblo, hbgase este digno de la Cruz de
Cristo, que le abre sus brazos protectores, y de la


Talleres Salesianos de Concepci6n (Chile).
(V. pdg. 178).


para los caracteres apasionados y las imaginacio-
nes sofadoras. Ellos les infunden disgusto por la
realidad, c6lera 6 desaliento ante las exigencias
de la vida, espiritu de rebeldia contra el orden
providencial establecido por Dios. La Escuela que
hoy se inaugura con brillante y merecida so-
lemnidad, salvarA eson escollos, ofreciendo una
educaci6n que, junto con dar al obrero todos los
conocimientos Aitiles A su estado, le ofrezca los
medios prActicos de vivir holgadamente y de
aspirar, por la honradez y el trabajo, a surgir A
las alturassociales. El cristianismo es la democracia
en el bien; hay, sefores, un fraternal y orde-
nado socialismo cristiano, que concede A la prActica
de las virtudes y a los m6ritos personales aque-


sociedad, que le ofrece los medios de hacerse Aitil
para la patria y para si mismo.
Esta serA la mejor recompensa A que puede
aspirar el virtuoso y abnegado fundador de esta
casa; serA el estimulo mis poderoso para hacer
ficiles y amables las tareas de los maestros que
van a dirigirla; y serA, por illtimo, lo que hara
que la escogida concurrencia que hoy solemniza
esta inauguraci6n, recuerde como un dia bien
empleado, como un gran dia, para la patria,
aquel en que vino aquf 6 poner esta primer
piedra.








- 178 -


\VENET ZUE L A.


VILLA DE CURA.


Fiesta de Maria Auxiliadora.


Fruiciones inefables experimentan los corazones
que laten A impulses de sentimientos elevados,
cuando presencian los actos con que nuestra
religion ofrece A los humans las magnificencias
de la Divinidad.
Para aquellos que han aspirado desde la in-
fancia una atm6sfera saturada de buenos consejos,
de educaci6n escogida, de ejemplos moralizadores
y de instrucci6p bien encaminada, formuindose
organismo moral y religioso capaz de soportar
las influencias de las falsas creencias, del indife-
rentismo y de la imitaci6n. ridicule, encierran
estos moments indecible dicha.
Gracias A las generaciones anteriores, adn se
conservan guardadas con celo evang6lico las se-
millas del bien y cel6branse con la esplendidez
que so merecen las manifestaciones de amor de
la creature al Supremo Hacedor.
Nos complacemos, pues, en admirar la venera-
ci6n y respeto con que la mayor part de esta
piadosa poblaci6n concurre A festejar en nuestro
temple lo que dA realce y preeminencias A las
sublimes creencias cristianas, que viene A ser
como un reto A los descreidos, A los que imbuidos
en ideas del libre-pienso, y de otros sofismas, que
ni aln comprenden, no hacen otra cosa que de-
nigrar A la religion del amor sublime para ver
de implantar en los espiritus d6biles sue ridicules
6 inexplicables pensamientos.
Numeroso concurso de fieles ha recibido la
gracia celestial, y los escogidos por Dios para
servirle de mediadores entire El y la criatura han
cumplido con la divina misi6n formando cora-
zones dispuestos para el bien y la virtud, teniendo
la especial satisfacci6n de haber oido la profesi6n
de f6 cat6lica A un venerable anciano A quien la
Providencia ha iluminado el buen camino, des-
viAndole asi de la send extraviada que segufa.
Feliz 61, que aunque ya en el ocaso de su vida,
ha ontrado en la gracia de Dios.
Gratas, muy gratas emociones fueron sentidas
por las almas nobles que presenciaron la suntuosa
fiesta con que el dia 24 de mayo el centro Sale-
siano, cuya director es la Sta. Isabel BAez, que
por sus virtudes es preciada gala de esta respe-
table sociedad, entire la que ha promovido el fer-
voroso culto 6 Maria Auxiliadora, consiguiendo
despu6s con grades esfuerzos y perseverante vo-
luntad hacer venir de Europa la preciosa image
que se ostenta en magnifico altar de estuco de
bellisima form arquitect6nica, imitaci6n de ex-
quisitos mArmoles y de cuyo cuidado ella misma
con diligent celo vela, rindi6 A Maria Auxilia-
dora, en la santa iglesia parroquial, los tributes
de su veneraci6n y de su amor.
En el altar mayor lucia la preciosa image, en
medio A una decoraci6n sencilla pero bella y
atractiva; la iglesia contenia una concurrencia
contrita y piadosa que asistia A demostrar su f6
A la Corredentora del g6nero human; la mrisica
en raudales de bellas melodfas se esparcia por el


sagrado recinto; los cAnticos, modulados con voz
sonora por gargantas privilegiadas en combina-
ci6n con notables composiciones religiosas, con-
movian de manera halagadora las fibras mis in-
timas del coraz6n; la oratoria sagrada present
rasgos sublimes, suma elocuencia y dicci6n fAcil
y correct que dejaron admirado al auditorio, cosa
no extrafia, sabiendo que el orador fu6 el senior
can6nigo Doctoral de Caracas, Dr. Arteaga, y las
potestades eclesiastica y civil, personificadas en
el Sr. Arzobispo de Caracas y en el Excmo. Sr.
President del Estado, se unieron en estos so-
lemnes mementos como para presentar al Dios de
las naciones la significaci6n de la armonia que
existed en nuestra Patria, entire la Iglesia y el
Estado.
Con sentimientos como los que acabamos de
relatar a vuela pluma, prueba esta poblaci6n que
sus creencias, sus costumbres y sus prActicas,
descansan sobre base que ha de resistir como la
Piedra del Evangelio, los embates de las pasiones
humans sin ser derribada.
Nos permitimos dirigir nuestras cordiales feli-
citaciones A los encargados de llevar A feliz tbr-
mino la festividad expresada, asf como. A las
personas que con sus facultades y dotes especia-
les contribuyeron A realzarla.
R. G. G.
Mayo 25.-1895.






CONCEPTION (CHILE). -.


Talleres Salesianos.

En el important diario El Pais, de dicha ciu-
dad, leemos con gusto lo que sigue:
< Hemos tenido la oportunidad de hacer una
visit al establecimiento que dirigen los Rvdos.
Padres Salesianos de esta ciudad, y merced a la
amable invitaci6n que nos hizo uno de ellos, pu-
dimos recorrer dicho establecimiento, apreciando
el magnifico pie en que se encuentra y los im-
portantes progress que ha realizado en ui corto
espacio de tiempo.
SNunca nos imaginamos, ni siquiera por un mo-
mento, que una obra que hace pocos afios se
levantaba protegida dnicamente por la caridad
cristiana, hubiese alcanzado A tocar los limites A
que ha llegado la Obra Salesiana en Concepci6n.
Instalados los Padres Salesianos el afo 1887 en
un modesto asilo, capaz apenas para dar cabida
en su interior A un reducido nmmero de alumnos,
y faltos, casi por complete, de los elements de
trabajo indispensables para llevar 6 cabo las em-
presas que pretendian realizar, parecianos eso
imposible; crefamos que no pasaban de ser ilu-
siones de exaltada fantasia, imposibles de Ilevar
A la realidad.
SEmpero: icuAn equivocados estAbamos!.. Aque-
llas empress han visto su desarrollo, y han ve-








- 179 -


nido 4 demostrarnos, de una vez por todas, qie
para el trabajo y la constancia no hay vallas que
-se puedan opener.
Desde aquel ano hasta la fecha, los Talleres
Salesianos han aumentado su primitive edificio
con recientes y magnificas construcciones, en las
cuales se ban instalado toda clase de maquinarias,
que proporcionan a los alumnos diversos trabajos,
a fin de que cada uno opte per el que crea mAs
convenient aprender; siendo ese el que le ha de
proporcionar despu6s el pan que sustente su vida
y la de sus hijos, mientras llegan estos A adqui-
rir tambi6n los medios de pod6rselo proporcionar.
> Actualmente, se esta terminando la construc-
ci6n de una parte nueva, al lade norte del edi-
ficio.
SEn ella tuvimos oportunidad de ver dos mag-
nificos salones dormitories, en los cuales, consi-
derando la extenci6n y la ventilaci6n inmejorable
de que estAn dotados, pudimos compreiider que
estarAn los alumnos completamente desahogados
y libres de toda enfermedad que, en otras cir-
cunstancias, pudiese sobrevenir.
SVimos tambi6n la c6modas salas destinadaspara
las classes y studios de los educandos; los hi-
gi6nicos lavatories de agua corriente que, en po-
cos dias, quedarfn terminados etc.; y todo esto,
de una construcci6n que en nada deja que envi-
'diar A los mejores establecimientos de la Repii-
blica.
Si Y pensar que todo esto es obra pura y escln-
siva de unos cuantos celosos sacerdotes, que acep-
tan como norma de su vida, la consagraci6n com-
pleta de ella, al alivio de ajenas necesidades!!
SVerdaderamente que la Sociedad de Concepci6n
debe sentirse orgullosa de ostentar en su seno A
una asociaci6n como la que se distingue con el
modesto pero honroso titulo de Congregacida de
San Francisco de Sales.
STrescientos nifios que, sin medios para propor-
cionarse siquiera una escasa educaci6n, vivian en
medio de la corrupci6n del mundo, espuestos A
aparecer quizd algun dia deshonrados ante la so-
ciedad; encuentran alli en los Talleres Salesianos
un hospitalario abrigo que, no solamente les pro-
porcionara educaci6n ,sino que les ensefiarA un
honroso oficio, que asegurarA el porvenirde sus
vidas.
SSin tiempo paraenitrar en suscintas relaciones,
nos concretamos, por ahora, A enviar nuestras
mas sinceras felicitaciones A los Padres Salesianos
de esta ciudad, por las grandiosas empresas que
han logrado realizar; y felicitamos, al mismo
tiempo, la] sociedad penquista, por los auxilios
que haya podido prestar a la Obra Salesiana. Con
satisfacci6n puede ver con cuanto acierto 6 inte-
ligencia han sido aprovechados.


NOTIIAS:DE NUESTROS MISIONEROS.


Con sumo placer publicamos la present rela-
ci6n, que nos envia nuestro muy amado Monse-
fior Juan Cagliero, Vicario Apost61ico de la Pata-
gonia.
Es una descripci6n de.las fiestas del Camarujo,
6 rito supersticioso de los Indios de la Pampa,
de la Patagonia y de Chile, que ahora, gracias
a Dies, se ha podido impedir, para dar lugar a
las solemnidades y ritos sagrados de nuestra
santa religion.


EL CAMARUJO
ENT LA PEA.TAGONIA
6
el culto piblico al Espiritu bueno y el culto
privado al espiritu malo, y su termina-
ci6n.

I.
Ti. Camarujo es el rite religioso de los Indies
SPampas, de los Thehuelches de la Patago-
nia, y de los veeinos Araucanos de Chile. No es
propiamente idolAtrico; la superstici6n es su ele-
mento predominante.
Ellos no tienen sacerdocio, ni temples, ni ido-
los, ni dogmas, ni, un sistema de doctrine moral
6 religiosa con que puedan rendir homenajes $i
la Divinidad. No saben leer ni escribir y tratan
con los civilizados y cristianos por medio de sus
int6rpretes.
Cada cacique, 6 capitanejo, 6 tribu tiene los
suyos, y los estiman en much. Ellos no poseen
ni libros ni piblicos manuscritos. Se gufan por
los primeros dictamenes de ]a ley natural, segin
sus leyes tradicionales y acordes con algunas re-
miniscencias antiguas de origen asidtico; y todo
su credo 6 f6 estriba sobre dos principios A guisa
del dualismo maniqueo.
Creen en un Espiritu Bueno que otorga todos
los favors y beneficios de que necesitan; y en
un Espiritu male (gualichu) autor de todos los
males, de todas las enfermedades y causa de la
muerte.
Los Indios sin darse cuidado del Espiritu bueno
que poco conocen; aunan todas sus fuerzas y co-
nocimientos para aplacar y conjurar al espfritu
male que temen much.
Despu6s que los Misioneros salesianos pene-
traron en la Patagonia, los Franciscanos en la
Araucania, y los Indios se familiarizaron con los
cristianos, poseen alguna noci6n de Dies, y
saben que Gualichu (Lucifer) es enemigo de Dies
y del hombre. Careciendo de sacerdotes, cada
tribu tiene su Perimontdn 6 pitonisa que es adi-
vina y cura las enfermedades.

Culto al espiritu bueno.
Para los Indios, el tinico acto de culto piiblico
y solemne es el Camarujo, 6 acci6n de gracias al
espfritu bueno per los beneficios recibidos; 6 de
petici6n y rogativa para impetrar mercedes y
gracias.











. Intervienen al logro de este fin todas las fami-.
lias de la tribu, y A veces tanbi6n las de las
tribus liiftrofes, y entonces se cuentan por miles
los concurrentes.
A falta de temple, escogen una llanura, 6 un
oasis del desierto cercano A cualquier rio 6 lago
poblad6 de verdes sauces (llorones), dohde plan-
tan sus toldos A guisa de .ollado:~ acnIauII.ipads..
El Gamaiujo dura various dias, en los cuales
atruenan los,aires con gritos salvajes y cantos
desentonados; hacen libaciones de agua, y se ro-
:cfan con la saingre exprimida del coraz6n de un
ternero degollado por el cacique.
A la estruendosa algazara suceden vertiginosos
bailes de los hombres, de las mujeres, de los ni-
fios y de las nifias repartidos en cuatro grandes
circulos, y separados los hombres de las mujeres,
asi como los nifos de las nifias.
En pos de los bailes.siguen las orgias, las ba-
canales depravadas, y las borracheras con bre-
bajes alcoh6licos y adulterados de suerte que los
hacen dormir por dos 6 tres dias. i Piense cada
uno como queda paradara la moralidad!

II.
Culto A Gualichu-Pitonisa.

-. L cuLTO A Gualiclhu no es tan solemne; re-
,_i viste mAs bien un carActer privado. Toman
parte en 61 los miembros de una familiar que
tenga un enfermo, y los veeinos acosados por
epidemias 6 enfermedades contagiosas, talcomo
la viruela, las fiebres tifoideas, la influenza etc.,
etc. Consiste en los conjures y extravagantes
exorcismos que hace la machi, curandera y peri-
montdn 6 pitonisa.
Para intimidar a Gualichu, ella manda izar dos
lanzas sobre el toldo 6 choza del enfermo para
que no entire.
Cuando la enfermedad es grave y theme que ya
haya entrado, entonces echa mano a tizones en-
cendidos, y corre al rededor de la choza emi-
tiendo gritos desesperados y levantando A lo alto
6 bajando los mencionados tizones A derecha 6
izquierda, mientras que dos j6venes robustos lla-
mados por ella, con las lanzas en ristre, azotan
el viento y traspasan los aires.
Si sana el enfermo, es un indicio certero de que
han expulsado a Gualichu; si muere, es seal que
Gualichu ha vencido; y entonces queman el told
y emigran de aquel fatidico paraje infestado por
el demonio.
No solamente qubman el toldo y huyen despa-
voridos del sitio donde creen que haya penetrado
Gualichu, mas si por desgracia dudan de que la
pitonisa (machi) est6 poseida por Gualichu, y de
que los enfermos mueren por causa suya, entonces
A imitaci6n de las antiguas costumbres orientales,
le dan caza como A una maldfica hechicera y la
.matan despiadadamente (1;
Cabalgando por el desierto, nod es cosa rara dar
con alguna plant que descuella entire los demAs
arbustos, las ramas cargadas de andrajos de ves-

(1) Mientras escribo, visitando las cAirceles pAblicas de
Viedma, capital de la Patagonia setentrional y lugar de nues-
tra residencia, hall A cinco indios tortorados con esposas y
grilloa y condenados por haber munerto bMrbaramente unna
machsi 4 cuarenta leguas de distancia de nosotros, con la eon-
vicci6n de quo en ella estuviese Gualichn. Y para que saliese
realmehto de sn cuerpo, con todo y ser ya cadaver; pisote6-
ronle el vientre-hasta.reducirla a una aglomeraoi6 de care
podrida.


tiduras, pedazos de estofas, trapos de pieles y
otras zarandajas por el estilo, en seal de voto
que los Indios ofrecen y consagran a Gualichu.
Esta plant es para ellos sagrada, pues entrania
la virtud de apaciguar al enemigo, y hacerle A
lo mends inofensivo.
Cuando muere algdn jefe de familiar, le envuel-
ven en una mortaja de cuero y lo entierran con
su lanza y sus boleadoras; si fuere ademAs capi-
tanejo 6 cacique, entierran tambi6n su caballo
para: que en su largo trayecto hasta la eternidad
no le falte con quB viajar, cazar y sustentar la
vida. Luego se entregan al llanto por ocho dias.
Por la mafiana al despuntar el sol, y por la tarde
hacia el crepisculo, dada la cara al oriented, gi-
men y hacen resonar el desierto con d1gubres
cantinelas y plafidos como los que described de
Raquel los libros santos, plorans filios suos..A f-
que dichos cantares traspasan el coraz6n y lo em-
bargan de dolor y melancolia.
Yo mismo he oido esos plaiiidos con el P. Mi-
lanesio, el P. Panaro y con el catequista Zan-
chetta en el afio 1886, mientras nos hallbamos
en la misi6n de Chichinal A cien leguas de la
residencia central de Viedma y Patagones y en
la circunstancia en que habia muerto el jefe de
una numerosa parentela de Sayuhueque.
Ann me acuerdo que aquellas Idgubres y des-
compasadas cantinelas en medio al silencio del
pdramo, producian en mi coraz6n emociones nue-
vas que no habfa nunca experimentado en Eu-
ropa, escuchando la bellas y artisticas armonias*
do nuestros c6lebres compositores, de suerte que
durante ocho dias, por la mariana y por la tarde
salfa de mi choza y escuchaba solito el lejano eco
de sus quejas y lamentos.. -

III.
Camarujo impedido en la tribu de Yancu-
che y disuelto en la del cacique Sayu-
hueque.
4 ud cabalmehte en esta misi6n que supimos
por primer vez lo que era el Camarujo.
Unos meses hacia que seguiamos en la tarea de
instruir y catequizar A estas dos tribus: ya ha-
biamos bautizado y confirmado A todos los chi-
quillos; los niios y las nifias mas adults, habian
recibido tambi6n *el S. Bautismo, y las mujeres
aguardaban A qu~ los hombres, estuviesen de re-
greso de la caza del guanaco y del avestruz pa-
tag6nico, para recibir la gracia de la f. Llegaron
en efecto con arias tropillas de caballos carga-
dos de pieles, plumajes y de care secada al sol
y salada con las aguas salobres que abundan por
estos desiertos.
Para festejar la llegada de sus boleadores y dar
gracias al Grande Espiritu por la abundante caza
obtenida y por su afortrnado regreso A las faiii-
lias, surgi6 en mnibas tribus el proyecto de cele-
brar con pompa los ritos tradicionales. Los que
componian la tribu de Yancuche, capitaneada por
el buen caudillo Miguel Yancuche, reci6n conver-
tidos y bautizados en nimero de trescientos, pidi6-
ronme licencia para hacer la confesidn a Dios,
esto es, la fiesta del Camarujo; y sospechando
nosotros de que fuera un rito extrafo y supers-
ticioso, como lo era realmente, los persuadimos A
que desistiesen de semejante proyecto, y lo al-
canc6, por lo que todos *asistieron A la S. Misa,
que celebr6 en acci6n de gracias al verdadero Dios


-; i80 -
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"` ""' ~"-- "^""~I~"-'"'I~"''" `';~"~1' :~"""~'"











'Duefio del cielo y de la tierra y dispensador' do
todo bien.
No tal sucedi6 con el cacique Sayuhueque, quien
temiendo recibir una negative, como habia sido
dada A la tribu de Yancuche, prepare la fiesta A
la callandita y reunidronse en" nimero de qui-
nientos.

*
grase un domingo del mes de diciembre, que
en este hemisferio austral es caluroso como nues-
tro mes de junio alli, y despuds de la comida es-
perAbamos, come de costumbre, que los nifios y
las nifias viniesen A la doctrine cristiana; pues
siempre solian acudir en cuadrillas de A treinta,
cuarenta, ochenta, ciento 6 doscientos. Viendo
que no parecian, salimos de nuestra choza; ten-
dimos nuestra mirada en cuanto abarcaba por el
horizonte sensible j oh estupor!... Columbramos
en el fondo del valle mAs cercano, una mancha
que eclipsaba los fulgentes reverberos del sol,
mientras entire torbellinos de polvo agitabase y
lormigueaba per todas parties, una multitud de
Indios, centelleaban las lanzas y cruzabanse ca-
ballos, jinetes y pedestres sin ndmero.
Come nada sabiamos de aquella reunion, roga-
moes tires jovencitas que se dirigian hacia aquella
muchedumbre, que se apearan; y habi6ndonos
satisfecho, por ser ellas de las mis instruidas
y, asiduas al Catecismo; nos dijeron que se cele-
braba la fiesta del Camarujo. Luego al punto
mand6 preguntar por Sayuhueque para que sin
demora se presentara A la casa de la misi6n
adonde lo llamaba el Obispo.
Vino en seguida acompafiado por los lanceros,
sus dos hijos y otros dos int6rpretes. Pregunt6le
entonces porque aunara tanta gentle y.celebrara
festividades sin invitar a sui amigo el Obispo; y
que por eso mismo habianme acometido sospeohas
de que asi la reunion come la fiesta fueran malas.
Le hice observer que su tribu, habiendo sido bau-
tizada en part, y otra siendo ya catectmena, no
podia mis tomar part en aquellos rites supersti-
ciosos; y que tratAndose de una reunion religiosa
para dar gracias A Dios de la abundante caza
hecha, cumpliale al ministry de Dies, al obispo
con sus sacerdotes misioneros, presidir la festivi-
dad, no ya al cacique.
Estaban conmigo el P.. Milanesio, el P. Panaro
y el catequista Zanchetta, un teniente de divi-
si6n y tres sargentos mayores legados en el
mismo dia, de la pr6xima guarnici6n de Roca.
Por de pronto, viendo el cacique Sayuhueque que
el Obispo estaba rodeado de un Estado lMayor
harto mas noble y fuerte que el suyo, dej6 su
native fiereza, y me suplic6 que permitiera la
fiesta solamente por aquel dia y aquella noche.
Mas conjeturando nosotros los des6rdenes que
por ended seguirian, me mantuve inflexible exhor-
tandole A no querer apesadumbrar A su amigo el
obispo, que habia venido de su lejana residencia
para instruir A sus hijos y A su tribu en la f6
cristiana y en la civilizaci6n.
Prometi6 discover el Camarujo que ya habia
empezado con danzas, sonidos y gritos salvajes,
mientras corrian las cuadrillas de los lanceros A
caballo A guisa do un gran torneo.
Pero temiendo que Sayuhueque 6 no quisiera
escucharme, 6 no pudiese ya tener A raya a la
turba, di orden de preparar nuestros caballos; y
revestido de las insignias episcopales, mont6 A
caballo.'Vinieron conmigo el P.' Milanesio y el


P. Panaro; y A galope tendido fuimos en la di-
recei6n del Camarujo con Animo resuelto A disol-
verlo. Buena ventura di6nos la Providencia, pues
en cuanto nos vieron, los nifios escaparon pronto
y se retiraron en los toldos, las mujeres abando-
naron las danzas, y Sayuhueque con sus lanceros
fuese mohino, no querienido acarrear disgust A
su amigo el Obispo.
Desde entonces ac4, no se habl6 mis de este
acto de piblica superstici6n, y las mismas fami-
lias ya no Ilamaban A machi, pitonisa, para los
exorcismos contra Gualichu.
(Se continuard).




BRASIL.


Carta de Su Excelencia Reverendisima llmo. Sr.
LUIS LASAGNA, en su primer viaje al Matto
Grosso.

(Conclusi6dn).
IX.
Vuelta de CuyabtA El P. iMariano
de lBagnalia Caza de Indios -
El Ciacique .Guazi.
Montevideo, 17 de Setiembre de 1894.
AMADisIMO PADRE;
'~ONTINUANDO las noticias anteriores, el 22 de
Sjulio sali de Cuyaba con solo mi secretario
para-desandar el largo y fatigoso viaje descrito
en mi carta anterior. Hasta el rio nos acompafia-
ron el ilustre senior Presidente del Estado, el
ilustrisimo Sr. Obispo y una gran muititud de
pueblo, de entire los cuales mAs de doscientos
nifos de los mas pobres y necesitados de la
ciudad, de quienes iramos ya cordiales amigos.
No podian separarse de mf y me preguntaban
con las 16grimas en los ojos: i Cuando volvera
a vernos? AbracB y bendije todo conmovido A
nuestros queridos hermanos, me despedi de aque-
llos sefiores y de tan buena gentle que reverente
nos saludaba, y luego nos colocamos en la famosa
barca chata, que no nos moli6 tanto porque, llevada
por la corriente, descendia a buen paso sobre el
OuyabA.
Al dia sigtiente A mediodia alcanzamos al va-
porcillo Ooxip6, que, no obstante sus estrecheces
6 incomodidades, nos pareci6 un palacio en com-
paraci6n de la barca, y el dfa 17 eatAbamos ya de
vuelta en CorumbA.
Acompafiado'por el pArroco, per el consul ita-
liano y por otros sefiores, volvi a visitar la ciudad
y sus alrededores, para examiner el sitio en que
un dia deberAn plantar sus. tiendas los Salesianos,
y entire otras cosas vi la construcci6n, ya bastante
adelantada, do una bonita iglesia dedicada A
Santa Ana, y cuyos trabajos ha ya veinte afios
estan suspendidos, raz6n por la que las paredes
del presbiterio y un hermoso arco ya concluido
amenazan ruina. Inici6 esta obra un buen Capu-
chino italiano, el P. Mariano de Bagnalia, el que
fuB Misionero entire estos salvajes de la floresta


_i_-I. ._ -~.I-_-~(_CI--~Y-











por cuarenta afos, formando algunas aldeas que
al present estAn ya completamente derruidas.
Los Indios, vi6ndose solos y sin defense, y ame-
nazados de ser hechos esclavos por algunos civi-
lizados sin entrafias que les preparaban embosca-
das para sorprenderles y venderlos como esolavos.
en los mercados de la ciudad, se internaron de
nuevo on las impenetrables florestas del Matto:
Grosso, para conservar su libertad y volvieron A
sue costumbres salvajes. Y no debemos maravillar-
nos de tales tropelfas de los civilizados, en tiem-
pos en que todavia la horrible plaga de la escla-
vitud reinaba en el Brasil; pues estas mismas
nefandades se repiten hoy en dia, A pesar de que
hA ya site afios que la esclavidud estA abolida.
En este viaje me eneontr6 con un Doctor de
Curitibi, quien, huyendo de una muerte cierta,
como que era uno de los cabecillas de la tan
desaconsejada y mal parada revoluci6n contra el
Gobierno actual del Brasil, atraves6 las florestas,
llegando descalzo, andrajoso y muy mal parade
A la ciudad de Concepoi6n del Paraguay, desde
las costas del AtlAntico, habiendo empleado trees
meses en la travesia, alimentAndose con frutos
salvajes y de caza, cuando podia hallarla, y pi-.
diendo limosna A las varias tribus de salvajes,
que hall6 en, su camino, las que siempre lo reci-
bieron bien. Ahora bien, este Sr. me contaba
que en un sitio Ilarmada Vaccaria, poco distant
de la afluencia del Parapanenia con el ParanA,
vive un cruel oficial,del ej6rcito, que en uni6n
de otros perdidos, cazan A los Indios para ven-
derlos por 25 duros A las factories de criaderos
de bestias. A aquellos sitios tan'lejanos llega
muerta 6 muy debilitada la acci6n del'Gobierno,
por' lo que todavia se deploran tan enormes:
abuses.:
Volviendo A nuestro querido P. Mariano, estuvo
algunos aflos como pArroco en Corumbd, y ya
viejecito se retir6 a Rio Janeiro para concluir sus
dias en un convento. Al pasar por Montevideo,
doce afios hace; se detuvo algunds dias con nos-
otros en Villa Cdl6n, donde admirados oiamos a
narraci6n de sus aventuras y de sus fatigas apos-
t6licas. Cuando Ileg6. A Rio Janeiro dej6se llevar
nuevamente de su celo, y coadyuvado por el
P. Sabino volvi6 a la Misi6n de los Indios del
Estado de S. Pablo, donde, cinco afios hace, tuvo
una trAgica muerte. iQue Dios premier A aquella
alma generosa I
Cortesmente invitado por el Coronel, visit el
arsenal de guerra por 61 dirigido y que se en-
cuentra A dos millas de CorumbA, hacienda el
trayecto en un hermoso vaporcito, con que mand6
A recibirme. Trabajan en 61 mAs de trescientos
obreros, y la poblaci6n del caserio anexo, A mis
del cuartel, es de cerca dos mil quinientas per-
sonas, de los que un buen ndmero son italiauos.
IPobrecillos I hace doce afios que no tienen ca-
pellAn y viven completamente abandonados A si
mismos. ELanmable Coronel, que hA poco lleg6
allf, y la oficialidad, me colnaro.' de atenciones,
y todos me suplicaron les mandata un Mikionero,
prometi6ndome que lo amarfan de todo coraz6n
y 1o ayudarian con todas sus faerzas.
Al dfa siguiente por la mafiana, estAbamos ya
A bordo del Ladario, grande y c6modo vapor
brasilefio que A las once levaba anclas y nos
conducfa hacia el Paraguay. Esta vez el vapor
tocaba de dia ciertos puntos que la vez anterior
pasamos de noche, por lo que podemos ver nue-
vos sitios y nuevas 'cosas. AcA y acullA so veian
grupos de Indios qie flecha on mano se acerca-


ban A la orilla. Generalmente son de latribu,de
los Chamacocos que ban ya depuesto.su:fereza.
Donde quiera sque habite alguna familiar cristianai
,que negocie con animals, ellos van de tanto en
tanto A prestar algdn servicio, y en cambio de
,largo ,y. pesados tral.ajos, reciben algin pan,
vizcocho, anzuelos, cepos, 6 alguna otra. friolera
de ningun valor, y las mujeres si pueden adqui-
,rir alguna sAbana, se envuelven estrechamente
en ella. Al tercer dia el vapor se detuvo un pq1o
para caarga dos bueyes para el consume de A bordo;
salt A tierra para visitar A los anios de la fac-
toria y A los pobres .Indios que se acumulaban
alli para vender' A los pasajeros una especie de
abanicos tejidos con hojas de palma. Tambidn yo
les compr6 uno, para tener ocasi6n de hablarles
y les regali medallas y otros objetos; mas no
pude. entenderlos, porque hablan un a lengua en-
diablada. Estos Indios son muy desventurados y
no mens, que ellos lo son los cristianos que se
aventuran A vivir sobre las orillas de estos rios,
pues en la enorme distancia que media enitre Co-
rumba y Concep6i6n del Paraguay, no hay i un
Sacerdote, ini siquiera un Misionero I Y esto que
se pasan Ids fortunes de Ladario, de Coimbra, de
Olimpo, de Bahia Negra y i tantas y tantas fac-
torfas de cristianos y tantas tolderias de salvajeal
iPobres almas y ihay de qud admirarse si con
sus costumbres se hacen semejantes A las bestias?
El viernes 20 'de julio el vapor se detenia frente
A Co6nepci6n. Nos despedimos del buen capitAn
y de los compafieros de viaje y saltamos A sierra
sobre la barea de la capitania del puerto. yarios
sefiores nos salieron A recibir y nos condujeron A
la casa del Sr. Ildefonso FernAndez, uruguayo de
origen, y que aqui es un .rico senor, proietario
de extensos territories y de numeroson rebaiios.
Habia 1legado el dia anterior de su factoria, con
su sefiora y un hijo, y nos column de atenciones.
Yo lo necesitaba, pues mis dolores reumAticos
iban aumentando tanto que me hacian pasar pd-
simas noches, y de dia con gran dificuldad podia
mover los miembros.
Me detuve apenas trees dfas, .vidndome conti-
nuamente asediado.por la multitud A quien ma-
fiana y tarde administraba la Confirmaci6n y la
palabra de Dios. Esta ciudad;estA en relaci6n con
la capital por medio de un vaporcito que hace el
viaje una vez A la semana, por lo que si yo hu-
biera perdido la salida del domingo, habria' de-
bido esperar 'una semana enter; pero renun-
ciando A visitar el Chaco, prefer prepararme para
salir el domingo por las razones que expongo a
eontinuaci6n.
. Entre la ciudad y.el Chaco hay una gran ria,
para atravesar ]a cual se necesitan al menos trees
horas de barea., contando con-buenos remeros.
Esto no obstante, todas las mafianas llegan nu-
merosos Indios, pordioseros la mayor part, y
otros que negocian en pieles. Estos son los mAs
paefficos del Chaco y pertenecen A la tribu de
los Lenguas. Son serviciales y de buena indole,
y me dicen que entire ellos el robo es rarisimo:
entran en las casas, patios, tiendas, pero nunca
se apropian nada .pidiendo en cambio hasta fasti-
diar. Al ponerse el sol los soldados los obligan A
retirarse A la otra part del rio.
SEl segundo dia recibi en casa al cacique Guazd,
cabeza de estos salvajes, excoltado por cuatro de
sus Indios abigarradamente pintados, llevaban ape-
nas un andrajo que les cubria part del cuerpo,
quedando el' rest completamente desnudo.- S
hubiera visto, i qud pedazo de gigante era aque









- 183 -


Indio! Me pasaba de mAs de un palmo, tenfa la
mtusculatura de H6rcules, derecho, con la cabeza
y espaldas algo hacia atrds, tenia el aire de un
formidable guerrero. Chapurreaba un poco el es-
pafiol y venia a felicitarme por mi llegada y t
invitarme a su tienda. Me prometfa leche y uvas
muy buenas. Queria & todo trance llevarme con-
sigo, y lleg6 ya d tomarme por un brazo con sus
sucias manos. Tenia la canoa preparada y sus
cuatro ayudantes de campo me aseguraban que
eran valientes remadores y tan experts nadah-


riales, cargado de deudas, que agravan mi Mi-
si6n, ante el especticulo de tantas necesidades
que no se pueden remediar, yo me sentia caer
de Animo.
AdemAs debe saber, amado Padre, que en esta
tribu se ha ya establecido una Misi6n protertante,
expl6ndidamente sostenida por la Sociedad Biblica
de Londrea. Todos me dicen que es impotent y
est6ril; mas 6 quiei no ve que esto ser un te-
rrible obsticulo al Misionero catrlico ? Los pro-
testante. nos ban preoedido, t~oaron 14 van-


Taller de Carpinteria Concepci6n (Chile).
(V. pdg. 178).


does, que me habrian llevado sobre sus espaldas
hasta la orilla opuesta del gran rio.
Les hice buenos regalos y amablemente me
despedi de ellos y se fueron algo disgustados y
con la cabeza baja. ~Qu6 habrA pensado entire si
aquel ihfeliz hijo de la floresta? i Si 61 hubiera
podido leer en mi coraz6n habria visto que -mis
grande era mi tristeza y dolor por no poderle
acompailar! En aquellos moments yo me desha-
cia por un lado en deseo de ayudarles, y por
otro me adoloraba el pensar que por ahora y tal
vez por muchos afios no podr6 prestarles auxilio
alguno. Buscaba dentro de mi algtin recurso,
haci cAlculos imaginarios, mas sin poder llegar
A nada positive. Sin personal, sin medios mate-


guardian para sembrar la cizafia; y nosotros men-
sajeros de salud llegaremos tarde y tal vez i qui6n
sabe cuando podremos llegar! Cuando, cuando
amanecera el dia, en que tambi6n sobre estas
tierras, como en las regions patag6nicas, se
puedan multiplicar los Misioneros, Hermanas de
Maria Auxiliadora, buenos catequistas y honestos
agricultores para plantar la civilizaci6n y salvar
A estas desgraciadas]tribus ? A aquel Dios que sabe
sacar de las piedras hijos de Abraham, y ablan-
dar los corazones empedernidos, suplicamos nos
made cuanto antes buenos Misioneros y limosnas
para sostener con fruto estas cristianas empress
y para conquistarle A estos pobres hijos de la
floresta.








- 184 -


X.

SIL domingo 22 de julio, acompafiado de much
gL gentle, me embarcaba en el vapor Pingo que
se dirigia A la capital del Paraguay. Muchos In-
dios Lenguas se revolvian en canoas entorno al
vapor y me miraban no s6 si por curiosidad 6
por desconsuelo. Yo partial con el ardiente deseo
de volver luego A aquellos lugares A dejar Misio-
neros. Tanto mis que al Este de Concepci6n, A
la part opuesta del Chaco, hay otras tribus de
Indios, mAs dignos de compasi6n y de socorro
que los otros. Estos son los KaiguA, vulgarmente
llamados CaimoA. De las lejanas montafas de
Amambay y de Maracayfi muchos de ellos han
descendido A las llanuras y A las colinas pr6ximas
A Concepci6n. Estos salvajes conservan tradiciones
de orden, moralidad y trabajo y esto les hace
superiores a los otros. Conservan vestigios del
Evangelio predicado A sus antepasados por los
Jesuitas. Cuando ven A un estranjero,- levantan
en alto una tosca cruz en, seal de paz.
Todas las tardes al caer el sol, el Cacique reune
su tribu, y con las manos levantadas entona un
cAntico, que vuelven A repetir todos juntos al
despuntar del alba; se sabe que este cantico es
el Pater noster traducido en la antigua lengua
guaranitica, desconocida hoy dia, pues la que
habla el vulgo en todo el Paraguay es un gua-
rani degenerado, un dialecto que casi no tiene
semejanza alguna con la antigua lengua de las
Misiones de los Jesuitas.
Los KaiguA son pacificos, de buen 'coraz6n y
de una moralidad maravillosa. He aqui una prueba.
Durante la guerra que el sanguinario tirano L6pez
sostuvo con las potencias aliadas del Brasil,-Uru-
guay y Argentina, no content con fusilar A los
personajes que por razones infundadas le parecian
sospechosos, aprisionaba a sus mujeres 6 hijas y
las trasportaba A estas florestas, condenandolas A
morir de hambre.
En el afio 1869, de una sola vez, mand6 mAs de
mil. Descalzas, mal vestidas y rodeadas de las
lanzas de viles soldados, se las obligaba A caminar
doscientas y mas leguas sin descanso ni alimen-
tos, siendo dejadas en medio de espesos bos-
ques, abandonadas A si mismas, para que murie-
ran de hambre. Las pobrecitas se alimentaban
con raiees y frutos silvestres y especialmente con
ciertas naranjas muy amargas, que se crian en
los montes. Dormian sobre el duro suelo, espues-
tas 6 los vientos, A las lluvias torrenciales, y en
peligro de ser devoradas por las fieras. Y ay de
la que intentara hutui pues un cord6n de sol-
dados las impedfa el paso. Algunas sucumbieron
A las fatigas y al hambre; otras murieron deses-
peradas, pero muchas, jqui6n lo creeria? fueron
salvadas por los salvajes. Los KainguA de las
montafias lejanas, al saber cuanto sufrian aque-
llas infelices criaturas, cautamente se acercaban
A los soldados, con caza y buenas frutas, y se
lIevaban consigo, rohbndolas, unas cincuenta cada
vez, para quitar toda sospecha A los orueles cen-
tinelas del tirano; y 6 trav6s de los bosques, con
largas 6 interminable caminatas, las conducian
al campamento del ejercito enemigo, que las re.
cibia y mantenia en sus tiendas. De este mode
estos Indios KainguA 6 Caimoa salvaron *casi A&
la mitad, y yo mismo he hablado varias veces y
largamente con las .senoritas Bedoja y con la
viuda del ex-presidente Gil, que fueron de las
afortunadas arrancadas 6 una muerte cruel por
la piedad de los salvajes. Y ellas mismas me ase-


guraron conniovidas que en el trato con aquellos
Indios, en cuyo poder estuvieron mas de dos
mess, habian admirado tanta caridad y pureza
de costumbres, que quedaron altamente maravi-
1ladas. Facilmente se adivinard, pues, con que
instancias y con que acentos me suplicaron man-
dara algdn Salesiano para bautizar aquellos pobres
Indios y asi premiarlos con el tesoro de la fo por
la gran caridad que habian usado con ellas.
Al anochecer, el vapor echaba anclas frente a
unas casitas escondidas entire los Arboles, done
debia cargar lefia para la miquina. Yo miraba
sobre el caserio para observer un numeroso grupo
de Indios que desnudos estaban recostados A la
sombra de un Arbol. El senior, que es argentino,
de la provincia de C6rdoba, al vernos, corri6 al
mayordomo del vapor, cierto Domingo Savio, ge-
nov6s, rogandole intercediera conmigo para que
fuera A bautizarle un nifio de seis meses. Lo hice
muy' gustoso y Don Balzola prepar6 lo necesario en
una salita. Vinieron las mujeres, los curiosos y
Ia funci6n principi6. Entonces se separ6 del grupo
de los Indios un hombrazo, desnudo, todo sucio
y con sus largos cabellos en confusion subi6
A bordo, y acercandoseme, me hizo compren-
der que tambi6n 61 y todos los suyos que-
ran ser cristianos, pedian el bautismo. iPobre
Indio! Supe que era uno de los Caciques de la
tribu de los Lenguas, tan numerosos en el Chaco.
Le hice comprender que antes debia instruirlo,
prepararlo bien, y que no teniendo tiempo ahora,
volveria otra vez. Tambi6n mi secretario intent
con signos y con gesticulaciones hacerle un poco
de catecismo, y trasmitirle la idea de Dios, que
desde el cielo gobierna el mundo y que tambi6n
se cuida de ellos y proveerA A su necesidad. Di6
A entender que habia comprendido, y content
de los regalos que le hicimos, descendi6 A tierra,
donde los suyos le rodearon para oir el 6xito de
su embajada; nosotros, partimos.
Antes de despedirse de nosotros, aquel Indio
gigante, en prueba, de su gratitud, se sac6 de sus
orejas el mAs hermoso ornamento.que tenia y se
lo entreg6 como recuerdo A Don Balzola. j Qu6
cosa era? Un palillo de madera de. seis centi-
metros de largo y cinco de diAmetro, que ilevaba
atravesado en un enorme agujero echo, en la
parte inferior de la oreja. i Bien divers por cierto
del que usan nuestras mujeres de Europa para
los pendientes! i Aquel era una abertura horrorosa I
No obstante aquellos infelices lo tienen como un
adbrno, como una belleza, y todos van 6 porffa
A cual le lleva mAs grande. Tambien este her-
moso objeto lo mandar6 A Turin para nuestro
museo de ValsAlice.
Veo que no concluiria nunca, amado Padre, si
quisiera darle aunque no fuera mAs que un bos-
quejo de las numerosas tribus salvajes que ya de
siglos esperan.un Misionero, que los levante .de
supostraci6n y los saque de suembrutecimiento.
Son razas tan desventuradas, tan decaidas y
degradadas por la ignoraneia y por la supersti-
ci6n, que muchos civilizados desnaturalizados
screen poder justificar los asesinatos 6 infamias
que cometen contra ellos, con decir que no. son
hombres, que no son series de nuestra especie.
j Oh si supiese cuantos horrors, cuantas nefan-
dades execrandas se cometen, amparandose en
estas impias razones!
Tristemente cAlebre fu6 la espedici6n de.Cre-
vaux, que en 1882 explorando el rfo Pilcomayo y
siguiendo su cauce atraves6 todo el Chaco- lle-
gando hasta las montafias de Bolivia, siendo ho-








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rriblemente asesinado con toda su gentle por los
Indios Tobas. Cual fu6 la causa de este crimen?
El ingeniero Verniaud, que se aventur6 en medio
de aquellos Indios y que entire ellos estuvo nueve
meses consecutivos para rescatar al menos el ca-
daver del explorador Crevaux, me dijo 61 mismo
que los fieros Tobas habian cometido aquella bar-
baridad para vengar el honor de sus mujeres 6
hijas, desvergonzadamente ultrajadas por el audaz
explorador y por su gente.
ftNo hablo de los Guayaquis, de los Matacos, de
los Guaycurus y de otros muchos; Ilegard tiempo
en que nuestros Misioneros podrAn darle noticias
mAs detalladas y relaciones mis consoladoras. Mi
coraz6n se angustia A la vista de tantas miserias
que no puedo socorrer como quisiera. Me en-
cuentro tan impresionado que no tengo valor
para proseguir por este afo mis exploraciones.
Tanto mds que en la Asunci6n tendria que en-
tenderme con un nuevo Gobierno y con 61 tomar
nuevas medidas para el largo y peligroso viaje,
ya anteriormente concertado, pues una revuelta
military hech6 A tierra al Gobierno del Sr. Gon-
zAlez, desterrando A este y A sus principles par-
tidarios. Hasta mi salud en Imedio a tantos mias-
mas palddicos ha empeorado much, y mis dolores
reumAticos me hacen temer que un dia 1A otro
me quedar6 postrado sin movimiento en algiin
desconocido rinc6n de estas lejanas tierras.
Ademis recibi en Asunci6n un telegrama en
que se me notificaba la dolorosa noticia de la
inesperada muerte de nuestro amado hermano
Don Carlos Cipriano, hombre de much expe-
riencia y prudencia, que durante mis viajes go-
bernaba en mi lugar las Casas del Uruguay.
i Cuanto lo sent, qu6 terrible y grande aflicci6n
para mi coraz6n !
Tambi6n de Nictheroy y de San Pablo recibi
noticias graves, que me hicieron apresurar mi
vuelta. Muy bien pens6, cuando decidi dejar para
otra ocasi6n mis excursions A. traves del Para-
guay, del Alto Parand y del Alto Uruguay, y re-
solvi apresurar mi vuelta A Montevideo para tratar
de las cosas de aquella Misi6n y cuanto antes
volver A salir para Rio Janeiro.
En Asumpci6n orden6 en la catedr;l A dos
nuevos sacerdotes paraguayos, administer la Con-
firnaci6n, reanudd con el nuevo Gobierno los
asuntos para la future fundaci6n de nuestras Mi-
siones, y despidi6ndome de Monsefor Bogarin,
preconizado Obispo del Paraguay (1), de Monsefior
Arrda y de otros amigos que quisieron acompa-
fiarme A bordo del Centauro, el 29 de julio sali
del Paraguay en direcci6n A Montevideo.
i Bendito sea el Sefor que me ha conducido
salvo en medio de mis amados hermanos, despues
de haber tocado con mis propias manos lo pro-
fundas que son las llagas de estas pobres pobla-
ciones del Alto Paraguay y del Matto Grosso! A
esta vista desconsoladora, nace expontineo un
grito de reconocimiento al Sefior, que me di6
por cuna, no tierras salvajes,' sino la Italia, tierra
clasica de la religion y civilizaci6n, cuna de las
bellas artes y de toda ciencia verdadera; tierra
privilegiada, donde resplandece inmortal la cA-
tedra de San Pedro, donde el Papado irradia en
cada ciudad, en cada aldea y aim en los mAs

(1) Este nuevo Prelado de Asumpci6n del Paraguay
fu6 consagrado Obispo per el mismo Monsenor La-
sagna, el domingo 3 de' febrero del presented ano.
Asistieron la solemne fuuci6n el Presidente de la Re-
publica, los Ministros y todo el cuerpo diplomatico.


obscures rincones -de nuestra patria tanta luz..de
verdad, tanto calor de vida y de virtud cristiana;
donde A millares florecieron los heroes y los santos
dejAndonos A nosotros una preciosa herencia de
ejemplos inmortales y de gloria imperecederas.
A estas enormes distancias, circundados de la
barbarie y de la soledad, oprimidos por las pri-
vaciones, icon qu6 santo amor recuerda el Mi-
sionero su amada patria! icon qu6 santo ardor
nuestra alma se levanta A Dios y reconocida im-
plora cien veces al dfa sobre la lejana patria,
sobre sus amados amigos y bienhechores todas
las bendiciones del Cielo!
Diga V. A todos los buenos que no se olviden
de estos pobres Misioneros, esparcidos por este
grande continent americano para ganar almas a
Dios y extender los confines de la civilizaci6n
cristiana; digales que rueguen por nosotros, que
nos ayuden, y que se asocien con su caridad A
nuestras apost6licas fatigas, A nuestras civiliza-
doras empresas.
Si affmo. hijo en J. C.
(S LuIs
Obispo Titular de Tripoli.


GRACIAS DE MARIA AUXILIADORA,


SR. DON MIGUEL REuA.

Estimadisimo Seifor:
Un sagrado deber hacia la Sma. Virgen Auxi-
liadora me pone en el caso de distraer A V. de
sus muchas ocupaciones, contando con que la
bondad de V. me dispensary. En el mes de enero
del present aio, encontrdndose mi hermnano An-
tonio G6mez gravemente herido por un enemigo,
en su establecimiento de Campo Alegre, hice yo,
Mercedes G6mez, la promesa de mandarle decir
un Misasa Maria Sma. Auxiliadora en su santuario
de Tuifn y de hacerle una novena para que mi
hermano recobrase su salud, y asi me lo conce-
di6 y desde el primer dia que empec6 A hacerla
se not6 la mejoria y al terminarla estaba com-
pletamente bueno. Hago esta manifestaci6n para
probar una vez mas las gracias de Maria Auxi-
liadora que nunca abandon A sus devotos, siem-
pre que la imploren con fe y devoci6n.
Tambidn le pido a V. que me encomiende en
sus oraciones y le ruege a la Sma. Virgen por la
paz de mi casa y la uni6n de mi familiar.
MERCEDES G6MEZ
Venezuela, 1895.

+*
MUY RDO. P. D. MIGUEL REA:
Beverendo Padre:
Hace algdn tiempo escribf A S. R. suplicAn-
dole pidiese a la Santisima Virgen Marfa Auxi-
liadora, por la conversion de un hijo mio. La
Virgen Sma. me ha hecho el milagro, pues des-
puds de una'grave enfermedad que le lev6 A las
puertas del sepulcro, recuper6 milagrosamente la








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salud del cuerpo, y con esta la salud de su alma;
por lo cual doy gracias incesantemente 4 la San-
tfsima Virgen.
Su atenta S. que besa S. M.
Una devota de Maria y
Cooperadora Salesiana.
Caracas, 30 de abril de 1895.
*
*
Maria, me ha salvado. Hace algu-
nos meses quo me asalt6 una ardiente fiebre que
muy pronto degener6 en malignas viruelas. El
medico. asustado, puso sobre aviso a mis amados
Superiores para lo que pudiera sobrevenir; lo
que, yo advirtiendo, comenc6 una fervorosa no-
vena A nuestra comitu Madre Maria Auxiliadora,
durante la cual, mi Sr. Director D. Luis Piscetta,
que me visitaba' todos los dias, me daba la ben-
dici6n de Maria Auxiliadora.
El primero y segundo dia de la novena arreci6
tanto el mal, que creimos que nuestras oraciones
me disponfan para el tremendo paso de la muerte;
mas al tercer dia se inici6 una sensible mejoria
que continue rdpidamente, hasta quedar comple-
tamente bien en pocos dfas. No es esto solo; aco-
metido tambi6n por un agudisimo dolor de oidos
y agotados los recursos de la ciencia, acudf A
Maria y desaparecieron los dolores.
i Gloria sea siempre dada A la Salud de los en-,
fermos y Auxilio de los cristianos por sus conti-
nuas bondades en favor de sus devotos! No nos
olvidemos nunca que Maria, come dispensadora y
acueducto de las divinas misericordias, esta siem-
pre pronta a escuchar nuestros ruegos en cual-
quier necesidad en que estemos, tanto en favor
nuestro, como en el de otras personas, por quie-
nes con fe y confianza, la pidamos.
ADOLFO MARIA TORO.
Valsalice (Turin), julio de 1895.

*
Urgel, 2 do mayo de 1895.
Bdo. P. Superior de los Talleres Salesianos
Sarrid (Barna).
MlUY APRECIADO Y RDO. PADRE:
Hace meses pedi una gracia especial A nuestra
bondadosisima Madre Maria Auxiliadora, prome-
tiendo repartir cincuenta ejemplares de la her-
mosa obrita La Virgen de Don Bosco, y publi-
carlo en el Boletin Salesiano si alcanzaba lo que
pedia. Despues de encomendarme con gran con-
fianza 6 la Santisima Virgen, reparti los libritos;
y habiendo la Sefiora acogido benigna mis slipli-
cas, concedi6ndome la gracia pedida, espero de
la amabilidad de V. so dignara hacer pfiblico mi
agradecimiento A las finezas de tan carifiosa
Madre.
Sirvase V. aceptar la limosna que le mando
para la iglesia en construcci6n de Maria Auxilia-
dora, y disponga como guste de su afmo. S. S. y
Capelldn.
Q.B. M.
JOAQUfN SOLANS, Pbro.
Cooperador Salesiano.


**
Rdo. P. Director de los Talleres Salesianos
de Sarrid.
Barcelona, mayo de 1895.
MI RESPECTABLE P. Y SEOR :
Habiendo visto amenazadas mis rentas de grave
disminuci6n, implore la protecci6n de Maria Au-
xiliadora al objeto de que me.librara do tal que-
branto si. esta era su santa voluntad. Pocos dfas
despu6s, gracias A Maria Auxiliadora, me fu6 fa-
vorablemente otorgado tan singular favor. Al pe-
dir la gracia, entregu6 25 pesetas de limosna para
invertirlas en la construcci6n de la iglesia que
en esa Casa esta en proyecto; ahora que ya la
tengo recibida, mando A V. la cantidad de 250
pesetas, con destine al propio objeto.
Tengan la bondad R. P., V. y asilados, de ayu-
darme A dar gracias A la Abogada de causes di-
ficiles y, si como espero, alcanzo nuevos favorss.
se complacerA en ayudarles con su 6bolo esta su
humilde S. S5.
Q. S. M. B.
Una Cooperadora salesiana.



ECOS DEL 1. CONGRESS INTERNATIONAL

SALESIANO.

Comenzaramos en este nimero A trasladar
A estas columns algunos de los mAs nota.
bles discursos pronunciados por insignes ora-
dores en las diversas sesioned del Congreso y
antes par6cenos convenient dar a conocer
alguna que otra de las muchas adhesiones
ilegadas de Espafia y Am6rica.


BARC ELONA.

Adhesi6n de los ooperadores.

EMro. SR.
Imposible fuera A la Junta de Cooperadores Sale-
sianos de Barcelona permanecer' indiferente ante la
pr6xima celebracidn del Congreso.
El lazo de cristiana fraternidad que con sus ifii-
ciadores nos une, la indole de las cuestiones en que

el mismo debera ocuparse y el fin nobilisimo A que
se encaminarAn sus areas, habian de despertar, como
en realidad han 'espertado, simpatia vivisima y ad-
miraci6n entusiasta. entire los cooperadores con que
en Catalufia y en Espafia toda, cuenta la obra sal-
vadora del inmortal D. Bosco.
Esta'Junta, al saludar muy cordialmente al pri-
mer Congreso Salesiano, se adhere A sus resoluciones
y con gran rendimiento implora de la que es Auxilio
dulcisimo del pueblo Cristiano, que derrame gracias
copiosisimas sobre esa egregia Asamblea.
Besan, con el mayor respeto, el anillo de V. Emi-
riencia y suplican su bendici6n.
La junta,
(Siguen las firmas).








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Adhesi6n de las Cooperadoras.


Eminentisimo Seior Cardenal D. Domingo
Svampa, Arzobispo de Bolonia y Presidente del
primer Congreso Salesiano.

EMiINENTiSIMO PRINCIPE:
Cosa cierta es que el espiritu de las tinieblas, en
su constant afan por abatir la dignidad humana,
encadenando al hombre A su dominio, suscita a cada
paso contra la sociedad obstdculos sin cuento que
obstruyan su march y la alejen de su tdrmino y
destine, que no es otro que la posesidn del reino
celestial, finico fin de su agitada vida. Asi, en todas
las 4pocas y paises ha procurado soliviantar las bas-
tardas pasiones que, come recuerdo del barro vil
que sirvi6 de material A su existencia, anidan en
el fondo del corazdn humane, ya suscitando errors
que obscurecieran la luz de la verdad, hija del cielo,
ya fomentando el espiritu do rebelidn, hijo del or-
gullo y del odio que naturalmente engendra, ya pro-
vocando persecuciones horrorosas para quebrantar la
costancia y energia de los files y detener el vuelo
prodigioso de los grandes atletas, continuadores de
la obra divina del Crucificado. Mas no es menos cierto
que Dios Nuestro Seilor, en su infinita misericordia,
vela constantemente como Padre amorosisimo por su
criatura predilecta y a su impulse incontrastable,
brotan por modo maravilloso en el fecundo jardin
de la Iglesia, invencibles campeones que, con la luz
esplendorosa de su inteligencia y con el indomable
esfuerzo de su voluntad, desafian, [cual cedros secu-
lares del prodigioso Libano, el furor de las tormentas
y desbaratan para siempre los planes del inferno,
reduciendo A la impotencia su astucia y su poder.
Uno de estos adalides victoriosos, uno de estos atletas
invencibles es sin duda alguna nuestro glorioso
Padre y fundador D. Bosco.
Hoy como nunca la rabia destructora del averno
amenaza do muerte A la humana sociedad: los ene-
migos declarados de Dios rigen. los destines de las
naciones ; hallase reducido A prisidn el Padre coman
de los files ; odiada y perseguida la Religidn, ca-
lumniados sus ministros, pervertida la ensefianza,
solo y sin freno el principio do autoridad y de tal
modo trastornados los fundamentos del orden social
y religioso, que la anarquia mis espantosa domina
en todas las esferas, hasta el punto de convertirse
el hecho de la fuerza bruta en derecho de las turbas
desenfrenadas, y de tributar incienso de adoracidn
al padre de la mentira que en todo tiempo habia
sido considerado cono raiz y fundamento del mal
y causa y origeri de todas las humans calamidades
y miserias.
En tan tristes circunstancias, y para hacer frente
a tan horrendas calamidades, suscitd la divina Pro-
videncia uno de sus hombres escogidos, que con la
alteza de su intendimiento y el fuego sagrado de su
coraz6n supiera elevar una barrera infranqueable al
mal tipico del siglo, que no es otro quo ese terrible
socialism, cuya uiltima manifestacidn es la anarquia
destructora, verdadero remedo del inferno. Con su


mirada de aguila, descubrid el nuevo Apdstol del
siglo xix al terrible enemigo de la 4poca, midid sus.
fuerzas, aquilat6 su poder, reconocid sus trincheras
y dirigi6 contra 61 la certera punteria de sus tiros,
creando, como acertadamente dice uno de sus admi-
radores una de las mds asombrosas y espldndidas
maravillas para salud de nuestro siglo.
Mas, creada su obra, era necesario que se arrai-
gase y propagase en el seno de la doliente huma-
nidad para que el hombre pudiera aprovecharse de
sus frutos de salvacidn y de vida; y he aqui la
razdn de ese Congreso de Cooperadores Salesianos,
de cuyos fecundos trabajos tantos y tan grande
bienes esperamos. Roma habl6 y sus hijos obedecen;
por la boca del Vicario de Jesucristo habla la di-
vina Sabiduria: Los enemigos de la Iglesia ame-
nazan vuestra fe; defendeos. Obrad, mas sin tur-
bulencias; extended la esfera de vuestra accidn d
la defense de cuanto hay de rmis sagrado ; opened
prensa a prensa y reunion d reunion. Salvaos d
vosotros, salvad d vuestras families y d vuestra fd.
La Junta de Sefioras de las Obras Salesianas d&
Barcelona (Hostafranchs) aplaude, pues, con todo el
alma el Congreso Salesiano de Bolonia, consideran-
dolo como salvaguardia avanzado de la sociedad ; se
adhiero con entusiasmo a todas sus tareas y deci-
siones, que recibira como drdenes y avisos del cielo
para la propagaci6n de la grandiosa obra A la que
se ha consagrado, y eleva fervorosos votos a Dios
misericordioso para que sea fecunda, provechosa y
bienhechora su salvadora actividad.
Besa respetuosamente el Pastoral anillo de Vuestra.
Eminencia
La Junta.
(Siguen las firmas).



Adhesi6n de las Sras. "Roperas.,,


Eminentisimo Sr. Cardenal Svampa, Presidente
honorario del Congreso de Cooperadores Salesia-
nos. Bolonia.

EMINENTISIMO SENOR.
Las s'efioras que suscriben faltarian A uno de sus.
mas sagrados debores si.a las muchisimas adhesiones
que de todas las parties del Globo se elevan A V. E.
Rdma. con ocasidn del primer Congreso de Coopera-
dores salesianos, que tendra lugar en Bolonia los.
dias 23, 24 y 25 del pr6ximo Abril, no unieran la
suya, aunque la mas sencilla y humilde.
Las sefioras sobredichas unidas en un mismo sen-
timiento y animadas de unos mismos deseos de coo-
perar a la obra del inmortal D. Bosco, se impusie-
ron la voluntaria y caritativa obligacidn de consa-
grar algunas horas de la semana, horas que tenian
para su solaz y recreo, para recomponer las prendas
de ropa de los muchos pobres huerfanos y abando-
nados que se educan cristianamente en las Escuelas
salesianas de Sarria (Barcelona), haciendo en esta








-- 188 -


pequefia parte el oficio de madres carifiosas de unos
series verdaderamente dignos de lastima y compasi6n.
En hacer esta obra de misericordia de vestir al
desnudo, nos cabe la dicha de ser files imitadoras
4e la primera mujer de que se valid la divina Pro-
videncia para ayudar al Fundador de la Congrega-
cidn salesiana a soportar tantos sinsabores y superar
miles y miles de dificultades como se presentan a los
principios de una obra como la Salesiana. Esta mujer
fuerte ha sido Margarita Occhiena, madre del mismo
D. Bosco.
a Quidn ha sido la madre de los primeros huerfa-
nitos recogidos por Don Bosco en el oratorio de Tu-
rin? La madre era Margarita; asi la llamaban a-
quellos pobres nifios; ella despu6s de tender a los
quehaceres de la casa, la tarde se la pasaba arre-
glando la ropita de sus acogidos, pasando asi todos
sus afios en una continue vida de privaciones.
Ademas nos consuela el pensamiento de que somos
las primeras en Espafia que nos ocupamos en esta
caridad, esperando que a las pocas que ahora nos
liallamos reunidas para un fin tan laudable, vendran
otras a engrosar el nimero y se formaran juntas de
esta indole alli done hay casas salesianas, especial-
mente de aquellas sefloras y sehoritas que no saben
en que ocupar las horas del dia.
Nosotras, pues, con toda nuestra alma nos adhe-
rimos al Primer Congreso Salesiano y prometemos
dar a conocer entire nuestras relaciones la important
obra de D. Bosco y continuar sienipre, con la ayuda
de Dios, la empresa que hemos empezado de coope-
rar, segdn la media de nuestras fuerzas, al bien do
la pobre juventud abandonada.
Y a fin;de que sean fructuosos nuestros trabajos,
suplican a V. E. Rdma. su Pastoral Bendicidn estas
sus humildes hijas.
(Siguen las firmas).




NOTICIAS Y YARIEDADES.


Las misiones catdlicas. La Memo-
moria trimestral de las:misiones protestantes de
Batavia, contiene el testimonio siguiente en fa-
vor de los misioneros cat6licos :
No se puede negar que la Iglesia de Roma
hace progress alarmantes en las Indias. Unidos
en un cuerpo como una falange maced6nica, los
cat6licos avanzan siempre y ganan victoria sobre
victoria.
> Como Iglesia, la Iglesia Romana cria una
impresi6n favorable. Al menos ofrece el espec-
tdculo de una Iglesia que es verdaderamente una.
Lo que uno profesa como articulo de fe, el
otro no lo niega. Por su organizaci6n nos sobre-
puja much. El superior de nuestro estableci-
miento eclesiastico es nombrado por el Gobierno
y es ordinariamente algdn funcionario del Estado.
A la cabeza de las misiones romanas se hall un
Obispo nombrado por el Jefe de la Iglesia cat6-
lica y reconocido por el Gobierno. Este Obispo


es generalmente un misionero que ha envejecido
en el pais y posee una autoridad real.
SEl desinter6s de los sacerdotes romanos es
verdaderamente admirable.
> Las misiones cat6licas tienen escuelas en to.
das las ciudades. Esas instituciones son magni-
ficas bajo mas de una relaci6n. Todo el mundo
las admira, y muchos protestantes no vacilan en
instruir a sus hijas en los conventos.
> Las religiosas educan d las nifias que les son
confiadas, con much tacto; y es raro hallar una
de sus discipulas que no hable de sus maestras
con gran afecto.
>) El celo con que los sacerdotes romanos visi-
tan los hospitals y las prisiones, merece todo
elogio. Los pobres proclaman undnimemente su
caridad y su espiritu de sacrificio. De ahf viene
que el piblico y el Gobierno tengan de ellos una
opinion tan favorable. >
Terrible expiaci6n. Al terminarse
la revoluci6n francesa, un respectable sacerdote
entr6 en las salas de un hospital, y se acerc6 a un
enfermo que, sumido en pobre lecho, disfrutaba
al parecer de una paz y' alegria envidiables.
Parece que seguis bien, le dijo el sacerdote.
SCuAl es vuestra dolencia 7
Oh heridas muy graves, contest el en-
fermo.
Esperareis verlas en breve cicatrizadas, pues
vuestra calma me dice que muy pronto podreis
salir de aqui.
El pobre enfermo se puso a sonreir.
Mire V., Padre. & Porqu6 no levanta V. un
poco la sabana
Levant6la el sacerdote y se estremeci6 al ver
que al enfermo le faltaban los dos brazos.
i Qu repuso el enfermo, A se espanta V.
de tan poca cosa 1 levantela V. un poquito mds..
Asi lo hizo el sacerdote. Al infeliz le faltaban
tambi6n las dos piernas.
Oh! exclam6 el sacerdote, i cuanto os com-
padezco!
A Compadecerme muy merecido lo tengo.
Asi trat6 y puse yo la imagen sagrada de Jesu-
cristo crucificado. Un dia mis canaradas y yo nos\
encontramos una imagen del santo Cristo en
mitad de un camino, y empezamos a hacer burla
y mofa de ella. Animado por las bromas de mis
compaieros, quise aventajarme a ellos, y me subi
A la cruz como mejor pude, rompi d la Imagen
los brazos y las piernas, y el tronco se cay6 al
suelo. Al poco tiempo entramos en fuego. A la
primera descarga del enemigo qued6 yo de ma-
nera que para salvar mi vida se hizo possible po-
nerme en el deplorable estado en que me veis.
Asi castig6 Dios mi sacrilege ultraje, y confio
que me concederd expiar mi crime en, este
mundo, para concederme el perd6n en la otra
vida.
; Dichoso aquel 4 quien castiga la justicia di-
vina con penas temporales y que sabe aprove-
charse de ellas para evitar las penas de las eter-
nidad!








- 189 -


*
**
Dios se lo pague. En el mes de Marzo
de 1880, Don Bosco, encontrindose de paso en
Niza (Francia), reuni6 A sus Cooperadores en la
modest capilla que tenfa entonces el Patronato
de San Pedro; ante una numerosa y escogida
concurrencia hizo una interesante exposici6n de
su Obra y de los resultados obtenidos, 6 hizo en-
seguida personalmente la colecta.
Dios os la pague, dijo A un caballero que le
daba una moneda de oro.
i Oh! si es asi, contest el caballero, que me
pague un poco mAs; y puso en la bandeja otra
moneda semejante.

*
Pensamientos Eucaristicos.
Este es el Pan de cada dia: recibidlo, pues,
cada dia, para que cada dia os haga el provecho
apetecido; pero es de todo punto indispensable
que vuestra vida est6 de tal modo arreglada, que lo
podais recibir dignamente todos los dias.

S. Augustin.

*

En los primeros siglos del Cristianismo admi-
tiase indistintamente A la Comuni6n diaria A los
niiios y 6 los adults: de ella procedia aquella
vigorosa savia de la vida cristiana, aquel espiritu
de fe, de oraci6n y de fervor, que di6 A la Igle-
sia tantos Santos y Mdrtires de diez, doce y quince
afios.
Segur.




HISTORIC DEL ORATORIO

DE SAN FRANCISCO DE SALES.


CAPITULO XVI (1).
(Continuacidn).
En la primer clase del bachillerato, donde en-
sefiaba el cl4rigo Celestino Durando, el caballero
Gatti pregunt6 sobre la geografia y limits de
Italia, entire otras, hizo 4 un alumno estas pre-
guntas:
En cuantas species se divide el gobierno
monArquico?
En dos: en gobierno monArquico absolute y
en gobierno monirquico moderado 6 constitu-
cional.
CuAl de estos dos gobiernos es el mejor?
El pobre nifio al oirse hacer una pregunta tan
superior A sus fuerzas no supo contestar. Lo not6
Gatti, y como si bramara por oir una expresi6n
contraria al gobierno constitutional, que vige
entire nosotros, le hizo esta insinuaci6n:


(1) Vease el Boletin de Mayo.


No te parece que sea mejor el gobierno
absolute, en que el rey hace por si solo, lo que
le parece y gusta?
A tal insinuaci6n el professor Durando se crey6
en deber de observer a Gatti quo tales preguntas
no eran para un nifio del primer afio del bachi-
lerato. i C6mo puede pretender de un nilo, le
dijo, una respuesta adecuada a una pregunta, que
daria seriamente que pensar A una persona ,an-
ciana y profunda en political?
Mas el niio c6mo si hubiera recibido la inspi-
raci6n de un Angel, respondi6:
Me parece que cualquier forma de gobierno
es buena, cuando son honrados los gobernantes.
Una respuesta tan bien apropiada sorprendi6
much 4 Gatti y a sus colegas, y fu6 por muchos
dfas el tema de nuestras conversaciones.
Las preguntas mis capciosas fueron hechas en
las classes 4a y 5a del bachillerato, en las que en-
seiaba el cl6rigo Juan Bautista Francesia. Un
alumno de 5a fu6 interrogado y respondi6 del
modo siguiente:
Has estudiado la historic romana?
Si, sefor; he estudiado aquella parte, que
segdn el program escoldstico, sera material del
examen final.
Me sabrias decir por qui6n fu6 muerto Julio
Cesar?
Julio C6sar fu6 muerto por M. Bruto y por
otros conjurados.
Bruto, procedi6 bien matando A aquel opre-
sor de la libertad, a aquel tirano del puebloW
t qu6 me dices?
Digo que Bruto procedi6 mal, porque un
subdito jams debe rebelarse contra su soberano,
y much menos quitarle la vida.
Y cuando un soberano obra mal?
Si obra mal, serA juzgado y castigado por
Dios, mas los sdbditos lo deben respetar.
Pero dime: no se podrfa atentar contra
Victor Manuel, para que deje en paz a los reli-
giosos, a los sacerdotes, a los obispos y al PapaT
Sefor, dijo entonces Don Alasonatti, estas
preguntas no son para un nifio; esto mis bien
que examen es una trama.
El pesquisidor insisted, no dindose por enten-
dido, y el niio respondi6 :
No, senior, -no se puede. Si un Iey no obra
bien, A su tiempo darA cuenta a Dios, pero los
sibditos no pueden en conciencia hacerle mal
alguno. Antes bien, deben rogar al Sefor tenga
de 61 misericordia, le toque el coraz6n y le con-
vierta, entire tanto, paciencia.
Si debemos rogar al Sefor le toque el cora-
z6n y le convierta, luego es malo; no es asi?
- Yo no he dicho que el rey sea malo; hablo
en general y nada mAs. Dichas estas polabras
el alumno todo turbado se puso A llorar, y Gatti
le pregunt6:
Porqu6 lloras?
El alumno le dijo entire sollozos, lloro por-
que V. me pregunta cosas que no pertenecen A
historic, y temo responder mal.
No te turbe, concluy6 Gatti; me has res-
pondido muy bien. Y tal vez A pesar suyo, po-
demos afirmar nosotros, el examinador no podia
decir otra cosa.
En la misma clause a un alumno de 4a el Ca-'
ballero le pregunt6:
,Conoces al rey?
No lo he visto nunca, pero s6 que es nuestro
soberano.
--Soberano perverse, que persigue A los sa.-







- 190 -


cerdotes, a los religiosos y a la Iglesia, no es
verdad?
Estas cosas no pertenecen 4 la historic que
debemos estudiar, y por esto no se que respon-
derle.
Si no las estudiaste en la historic, se las
habris oido A alguno.
Jamis las he oido; antes, por el contrario,
la historic de Italia escrita por Don Bosco, que
nos sirve de texto, elogia 4 Victor Manuel y 4
sus antecesores.


nadie ciertamente podia haberse imaginado que
V. me hiciera tales preguntas.
En la clase 3a del bachillerato donde ensefiaba
el clerigo Juan Turchi, las preguntas fueron sobre
la geografia de Italia, y el examinador qued6 sa-
tisfecho de las prontas y adecuadas respuestas
del niio Luis Yarak, hijo de un docto rabino de
Ivrea, que con su padre habia sido instruido en
la religion y bautizado poco tiempo antes.
Mas 4 los alumnos que verdadcramente pusie-
ron en tortura fueron A los de la 2a clase del


Patio de los Talleres Salesianos de Concepcion (Chile).
(V. pdg. 178).


Pero, en resume, los perseguidores de la
religion son unos malvados; Victor Manuel es un
perseguidor de la religion; luego es un malvado.
V., senior, conoce los hechos mejor que yo,
y podr4 razonar asi; pero yo jamAs he dicho ni
oi decir d Don Bosco ni A mi professor que el rey
sea un malvado. Tan s6lo se que hace algin
tiempo, habiendo enfermado el rey, Don Bosco
orden6 se rezara por su restablecimiento y por
el bien de su alma; yo tambien rogue por 61.
Pero tu me estas diciendo cosas que alguno
te ha sugerido.
No, senior, respond lo que me dicta el co-
raz6n. Nadie me ha sugerido cosa alguna, porque


bachillerato, que tenian por maestro al cl6rigo
Segundo Pettiva que ya paso6 la eternidad. En
esta clase los perseguidores hallaron por fin de
que gloriarse. Visitando los cuadernos en limpio
de los alumnos, hallaron que el professor les habia
dictado por trabajo un trozo de una carta latina
del Papa Pio IX, que ya habia visto la luz
pdblica.
C6mo? pregunt6 Gatti; se dictan I los
nifos las cartas del Papa?
Observe, senior, respondi6 el maestro, que
no es una carta, sino tan solo un trozo; y es un
texto de pura latinidad, que parece extraido de
una obra de Cicer6n.








- 191 -


El Gatti, que no sabia much de latin, sin mi-
rarse en nada replic6:
De cualquier modo que sea, no son estos
los autores que se deben explicar en las escuelas.
Yo no he indicado a mis alumnos, como
cliaicos, los escritos del Papa; les he dictado so-
lamente algunas lines para que las tradujeran
como trabajo de prueba. Para esta clase de tra-
bajos que se dan una vez por semana, general-
mente elijo temas aislados: cay6 en mis manos
este trozo, que juzgu6 adaptado A la capacidad
de mi clase, y lo dict6. Creo no haber violado
con esto ninguna ley escolAstica.
Tales razones no sirvieron para nada; los tres
pesquisidores, juzgando haber por fin hallado el
hilo de la temida conjuraci6n, quisieron examiner
uno a uno todos los alumnos de aquella clase;
mas como los nifios debian ir d comer, lo dejaron
para la tarde.
Era ya mediodia. Cl6rigos, asistentes, maestros
de ensefanza y de oficio y los nifios se fueron d
comer, y los pesquidores acompaiiados por Don
Bosco, que habia reemplazado a Don Alasonatti,
aprovecharon aquel tiempo para inspeccionar la
casa en busca del quim6rico delito. No dejaron
rincon ni escondrijo sin visitar; todo lo que in-
fundia la m4s minima sospecha era atentamente
examinado. Entraron en el refectorio estando co-
miendo los nifios, examinaron lo que comian y
preguntaron A algunos si padecian hambre. Des-
pu6s visitaron la cocina, la bodega, los dormito-
rios, los talleres y por equivocaci6n 6 por dema-
siado celo, abrieron hasta los lugares comunes.
En la cocina miraron las hollas, hicieron abrir los
armarios y su vista escudrifiadora lleg6 hasta la
tinaja del aceite y el saco del arroz. Y el Gatti,
que era el que se mostraba mis celoso, viendo
en el pavimento un ladrillo colocado hacia poco,
sospech6 se hubiera alli escondido el cuerpo del
delito, y acercindose a 61 le golpeaba con el pie
y escuchaba a ver si algiin vivo 6 muerto le con-
testaba. En el mismo sitio habriendo una alacena
saltaron dos ratones y Don Bosco se puso A reir.
Porqu6 se rie? le pregunt6 el senior Mas-
nardi.
Verdaderamente, respondi6 Don Bosco, de-
beria mejor.lamentar lo much que rebajais vues-
tra dignidad y autoridad con tan pueriles inda-
gaciones; pero me rio porque espantais 4 los ra-
tones.
En la bodega indagaron no solo por los rin-
cones mis obscures, sino tambi6n dentro de los
toneles. Viendo una grand cuba, el senior Mas-
nardi pregunt6 si estaba bacia 6 llena.
Desgraciadamente esta bacia, respondi6 Don
Bosco.
Entonces el senior Masnardi subi6 sobre la cuba
y mir6 dentro, sospechando que estuviera llena
de dinero 6 de armas, 6 tal vez de conjurados
como el caballo de Troya. Sucios y disgustados
por no hallar lo que buscaban, los tres pesquisi-
dores se animaban mutuamente dici6ndose:
Sc nos ha asegurado que algo existed en esta
casa; i or lo que, buscando, lo debemos en-
contrar.
Yo os aseguro, aiiadi6 Don Bosco, que en
esta casa no ha habido ni hay cosa alguna
que os interest, y por esto no lo hallareis aunque
lo busqueis hasta el dia del juicio.
Ya no faltaban mis que los dormitories. Alli
palpaban y examinaban los jergones; pero los
polrecillos no pudieron hallar mas que alguna
pulga y llevarsela consigo a pesar suyo.


Eran ya las dos de la tarde. Los nifos, con-
cluida su congojosa recreaci6n, se dirigieron i
sus respetivas escuelas y talleres.
Entonces los tres pesquisidores cesaron de su
indecorosa ocupaci6n y volvieron i emprender el
examen de los estudiantes para el que se mos-
traban mis gustosos. Aqui les dej6 Don Bosco
para ir 6 tomar un poco de alimento.
Para star mis a sus anchas, los examinadores
tomaron asiento en la anteedmara del prefecto, 6
hicieron pasar uno i uno i todos los alumnos de
la 2a clase del bachillerato y a otros, poni6ndoles
en tal tortura con sus preguntas, que era una
barbaridad y bajeza.
De esto nos da una prueba el interrogatorio
siguiente, hecho 6 uno de aquellos pobres nifios:
Con qui6n te confiesas?
Con Don Bosco.
HIace ya much tiempo que to confiesas
con 61?
Desde hace dos anios que estoy en esta casa,
pues siempre me he confesado con 61.
Y qu6 te dice de bueno en la confesi6n?
Me da buenos consejos.
Dime alguno; itengo tauto deseo de cono-
cerlos !
He oido decir que las cosas oidas en confe-
si6n no es bueno decirlas a nadie. Ademis, si
V. desea buenos consejos, puede ir a confesarse
con Don Bosco, y estoy cierto que le dard cuantos
quiera.
Ahora no tengo tiempo. Pero dime: no te
dice que el Papa es un santo?
Dice que el Papa se llama Santo Padre; y
yo creo muy bien que es santo, porque es muy
bueno y es el Vicario de Jesucristo.
4 No te dice que son malvados los que le
han quitado sus Estados?
Estas cosas no pertenecen d la confesi6n.
Pero estas cosas, no son pecados?
Si son pecados, pi6nsenlo los culpables
cuando van a confesarse. Yo, no habi6ndolos co-
metido, no estoy obligado A confesarlos.
Por esto cada cual podri deducir lo demas. El
senior Gatti insistia en preguntar qu6 habia dicho
el professor al dictar el ya citado trozo de carta
pontificia; mar todos afirmaban con verdad, que
no habia afiadido nada.
Ya fuese por el cansancio 6 por la convicci6n
de no poder hallar el quim6rico delito, los pes-
quisidores, despu6s de casi 7 horas de indtiles
pesquisas, desistieron de tan ignominiosa tarea y
se retiraron. Empero se Ilevaron un paquete de
cuadernos que tomaron en las escuelas para exami-
narlos mejor en sus oficinas: el Gatti uni6 ade-
mis un ejemplar de la Vida del joven Domingo
Savio, hallada a un alumno de la clase la del
bachillerato; y Don Bosco para completar la me-
dida afadi6 tambi6n las reglas de la casa, adn
todavia manuscritas. En estas reglas, les dijo
al entregdrselas, veran los sefiores ministros sobre
qu6 principios y maximas morales se apoya la
educaci6n que doy a mis niiios, y podran persua-
dirse de que ecte institute lejos de causar fasti-
dios al gobierno, cooper al bienestar de las fa-
milias y de la sociedad, formando buenos hijosy
sabios ciudadanos. Espero por lo tanto, afiadi6,
que nos dejarin en paz d mi y A mis nifos. -
Mas por la malignidad de algunos indignos em-
pleados esta esperanza qued6 fallida.

(Se continuard).








- 192 -


BIBLIOGRAFIA.



Studios Literarios. En los Talleres
Salesianos de Sarri6 (Barcelona) acaban de editarse
bajo el titulo gen6rico de Estudios Literarios, tres pri-
morosos articulos gramaticales y un breve epitome
de galicismos, por el P. Ortdzar, de la Congregaci6n
de D. Bosco, bajo el pseud6nimo de Abeja. Son sus
epfgrafes: La lengua y el arte, La lengua y el uso, La
lengua y el abuso, y contienen finas observaciones pro-
pias sobre el arte de la palabra en general y mis
particularmente sobre el idioma castellano, que pu-
dieron muy justamente haber merecido 6 su malogrado
author, lugar muy sefalado entire los tratadistas de
mis valia Lo corto de este sustancioso opdsculo hace
deplorar no haya tenido ocasi6n el perspicaz critico
y erudito fil6logo de desarrollar tal material en mis
amplio volume. De venta en la Librerfa Cat6lica,
Pino, 5, Barcelona y librerias salesianas.
F. Sardd y Salvany.

*
La Semana Cat6lica de Barcelona. Revista
semanal dirigida por D". Antonia Rodriguez de Ureta,
con la.colaboraci6n de insignes escritores..
Esta importantfsima Revista se hall en el s6ptimo
afo de su publicaci6n. De humildisimos principios,
gracias a la extraordinaria actividad y reconocido
m6rito de-su digna y virtuosa Directora, ha logrado
ponerse 6 la altura de las mejores publicaciones de
su g6nero. No siendo otro su fin que el de cooperar,
con otras no menos importantes Revistas, como la de
Madrid, Valencia y Salamanca, 4 poner valla 6 tanta
Revista inmoral como se viene publicando en Espana,
no dudamos serg favorecida por cuantos de cat61icos
se precien. Se suscribe al m6dico precio de 5 pts.
anuales, en la calle del Bruch, 90, 3 y en las prin-
cipales librerfas cat6licas de Espafia.

*
La voz del Pulpito. Excelente Revista de-
cenal, interesantisima a todos los sacerdotes, en 40
menor, papel fuerte y diecis6is piginas. Public:
lActos de la Santa Sede, y fallos de los tribunales.
2 Sermones y panegfricos originals. 30 Ejemplos his-
t6ricos, sagrados, religiosos y profanos. 40 Respuestas
a las consultas hechas por los subscriptores. Su precio,
6 ptas. al alo en la Penisula, y 8 en Ultramar y pai-
ses de la Uni6n Postal; pago adelantado. Puntos de
subscripci6n: Huesca, D. Jos6 Banzo, director de la
Voz del Pilpito.
*
Propaganda Cat6lica, por D. F1lix Sard6
y Salvany, Pbro., Director de la Reviata Popular de
Barcelona.
Acaba de publicarse el TOMO vIII, en el que se
dan reunidos varies de los articulos del Sr. Director
de la Bevista Popular, que mis permanent interns
ofrecen para la- controversial de nuestros dias, y que
pueden considerarse casi siempre como otros tantos
opdsculos, no indignos de figurar entire los mis di-
fundidos del referido escritor. V6ndese, al igual de
los site precedents, 4 cuatro pesetas en rdstica, seis
lujosamente encuadernado en tela y plancha dorada y
7,50 con la misma encuadernaci6n y corte dorado, en
la Libreria Cat6lica, Pino, 5.


El Difamador. Novela original de Da. Anto-
nia Rodriguez de Ureta.
Esta notable obra, cuyo 6xito ignalan pocas, ha
merecido los plcemes a su autora de los hombres mas
eminentes en las letras, y sobre todo, una bendici6p
apostdlica de Sn Santidad Le6n XIII, cuya augusta
persona tantos alientos ha dado a doia Antonia Ro-
driguez de Ureta, a fin de que continue trabajando,
cual lo hace, en pro de la difusi6n de sanas y esco-
gidas obras literarias. V6ndese al precio de dos
pesetas en rdstica, y tres elegantemente enouader-
nada en tela, en Barcelona y en las principles libre-
rias de Espafa y Ultramar.
*
Pequeiio Catecismo de la Mlisica,
para uso de los Colegios y Oratorios festivos, por
el Pbro. Antonio Metalli, Cura Vicario de Vinces.
Quito, Tipografia Salesiana.
Agradecemos la bondad con quo su author se ha
dignado remitirnos un ejemplar del Pequeho Cateoismo
de la midsica, que recomendamos a nuestros lectores,
especialmente a aquellos que estan al frente de algdn
Oratorio festive, pues en pocas piginas y de una ma-
nera sencilla y clara, como quien A niifos se dirige,
di las mas importantes nociones de tan bello arte y
simplifica sobre manera el trabajo de los que en los
oratorios festivos 6 colegios tienen a su cargo ense-
farle los nifios.
*
***
Catecismo Salesiano, por el Pbro. D. Ga-
bino Chivez. Puebla (M6jico), Tipografia Salesiana.
Entre los muchos Catecismos que sobre diversos
asuntos religiosos ha dado a la Propaganda Cat6lica
el celoso sacerdote Sr. Ch6vez, se encuentra el de que
ahora nos ocupamos, dedicado 6 la Obra Salesiana.
Dividelo el author en tres parties; en la primera habla
del Obrero, 6 sea de Don Bosco, detallando a grandes
rasgos los hechos m6s culminantes de la vida del va-
r6n de Dios, hasta los primeros anos 'de su aposto-
lado; trata en la segunda de la Obra, diciendo ser
obra de Dios, por reunir las cuatro sefales por las quo
estas olras se distinguen; a saber: 1a. La nada de
sus principios y de sus instruments; 2a. La especial
intervenci6n de la Virgen Maria; 3". La porsecuci6n
de la tierra y del inferno, de los hombres y de los
demonios; 4a. La rapidez y extension de su~desarrollo
en el mundo: dedica, por iltimo la teroera, 6 los
Coopeiadores Salesianos. Consta de 55 pag. en 160
y es muy 6 prop6sito para la propaganda cat6lica.
Agradecemos al author su atento envio.


Las Vlisiones Catdlicas. Publicacidn
quincenal ilustrada que contiene ameno 6 interesante
texto formado por conmovedoras cartas de Padres Mi-
sioneros, relaciones de atrevidos viajes, progress de
las distintas cristiandades, etc. etc. acompafando a
las relaciones preciosos grabados. Cada afo forma nn
elegant tomo en folio mayor de mis de 500 p6ginas
con cerca de 400 grabados. Precio de subsoripci6n en
Espana 6 islas adyacentes: 14 pts. al afio, 6 7 pts,
semestre. Puede remitirse el imported en libranza del
Giro Mutno, letra de f6cil cobro 6 sellos de franqueo,
certificando en este easo la carta. Se subscribe en la
Redacci6n y Administraci6n, Libreria y Tipografia
Cat6lica, Pino 5, Barcelona, y en casa de los seflores
corresponsales de la misma.

Con aprobacidn de la Autoridad Eclesiastica Gerente JOSE GAMBINO.
Turin Tipografia Salesiana.




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