Group Title: Boletin Salesiano.
Title: Boletâin Salesiano
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 Material Information
Title: Boletâin Salesiano
Uniform Title: Boletâin Salesiano (Turin, Italy)
Physical Description: v. : ill. ; 27 cm.
Language: Spanish
Creator: Oratorio Salesiano
Publisher: Oratorio Salesiano
Place of Publication: Turin Italia
Frequency: monthly
regular
 Subjects
Genre: periodical   ( marcgt )
 Notes
General Note: Description based on: Aäno 7, n. 1 (enero de 1892); title from caption.
 Record Information
Bibliographic ID: UF00075624
Volume ID: VID00041
Source Institution: University of Florida
Rights Management: All rights reserved by the source institution and holding location.
Resource Identifier: oclc - 35918727
lccn - sn 96026719

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ANO X -N. 5. Publioaoi6n mensual. MAYO de 1895


BOLETIN


Quien recibiere & un niio en mi
nombre, & mi me recibe.
(MATH. xvII.)
Os recomiendo la niaez y la ju.
ventud; cultivad con grande es-
mero su educaci6n cristiana; y
proporcionadle libros que le en-
sefen A huir del vicio y & prac-
ticar la virtud.
(Pio IX.)
Redoblad vuestras fuerzas & fin
de apartar A la nifiez y juven-
tud de la corrupci6n e incredu-
lidad y preparar asi una nueva
generaci6n.
(LEON XIII.)


SALESIANO


Debemos ayudar A nuestros her-
manos A fin de cooperar A la
difusi6n de la verdad.
(III S. JUAN, 8.)
Atiende A la buena lectura, : la
exhortaci6n y & la ensefanza.
(I TIMOTH iv, 13.5
Entre las cosas divinas, lamAs su-
blime, es la de cooperar con Dios
A la salvaci6n de las almas.
(S..DIONISIO.)
El amor al pr6jimo, es uno de
los mayores y mas excelentes
does que la divina bondad
puede conceder A los hombres.
(El Doct. S. FRANC. do Sales)


-.( DIRECCION en el Oratorio Salesiano Calle de Cottolengo N. 32, TURIN (Italia) )~+-
*tff~+ .... __* ...M*- .. *.. -^ .. .a .~


SUMARIO.
MES DE MARIA.
PRACTICES EN HONOR DE LA SMA VIIGEN.
MISERICORDIA DIVINA.
PRIMER CONGRESS INTERNATIONAL SALESIANO.
Viaje de Don Rua al Mediodia de Francia y 9 la Pa-
lestina.
EsPARA. Santander. El Carnaval en el Oratorio de Don
Bosco. Mdlaga. Una carta. Notas agents en favor
de los nifios desamparados. La infancia abandonada.
La Coruia. Los talleres salesianos. Gerona.
AMERICA. Santiago de Chile. Escuela protica de agri-
cultura en Melipilla (continuaci6n). Bogotd. Ora-
torio festive. Otrae noticias.
NOTICrAS DE NUESTROS MISIONEROS. Brasil. Carta de
Sn Excelencia Reverendfsima Mons. Luis Lasagna,
en su primer viaje al Matto Grosso (continuaci6n).
Tierra del Fuego. El vaporcillo para la Misi6n de
la Candelaria. Primera visit de Mons. Fagnano a
la Misi6n de la Candelaria. Consuelos y penas. De
salvajes convertidos en artists.
GRACIAS DE MARIA AUXILIADORA.
NOTICIAS Y VARIEDADES.
HISTORIC DEL ORATORIO DE SAN FRANCISCO DE SALES.
BIBLIOGRAFiA.
Cooperadores Salesianos Difuntos.


0O podia haberse dedicado al culto
especial de lapurisimaMadre delDi-
vino Salvador, otro mes, que el de
Mayo. Mayoes elmes de las brisas y
de las flores; es el mesdel ambiente tibio y per-
fumado; es el mes en que las decidoras ave-
cillas, atrevidas y bu-lliciosas, llegan por
manana y tarde hasta el tejado de la hu-
milde choza, hasta la enramada del jardin
dom6stico y muchas veces, hasta colocarse
en frente de sus compafieras que en Aurea
prisin, habitan los corrillos de aristocra-
tica mansi6n, entonando dulces himnos que
en concerto suave y languido, van A per-
derse en el espacio.
SOh! en Mayo, todo, es hermoso, todo es
sublime, todo es poesia... Las mafianas satu-
radas con el perfume de las flores; las tar-
des, con sus horizontes tefidos con rA-
fagas de oro y gualde que remedan an-
torchas de series fantAsticos que acompailan
al sepulcro, al luminar del dfa; las noches,
con sus millones de mundos luminosos, ro-
dando en silencio y ordenadamente, en la
inconmensurable inmensidad del infinito....


Publicaci6n mensual.


ANio x N. 5.


MAYMBO do 1895









I Las noches son demasiado cortas! No
parece sino que la- naturaleza,. tiene miedo
de vivir en medio de la obscuridad y se
dospierta muy temprano.
Mayo, con sus brisas y sus flores, con su
encanto y s'u poesia, parece decirnos constan-
temente, que no debemos vivir por mas tiempo
en medio de la prosAica obscuridad del vicio
y del pecado.
La Santa Iglesia, fiel int6rprete de las
determinaciones del Altisimo, ha querido
consagrar este mes al culto especial de la
Virgen Madre, para que todos los hombres
de buena voluntad acudamos al temple A
impregnar nuestras almas con el delicado
y cast perfume de la Rosa mistica de Je
ric6.
Nadie que visit nuestros temples en este
mes, puede dejar de sentir un grande atrac-
tivo. hacia la virtud y pleno aborrecimiento
A los vicios. Y quien hay que no se con-
mueva, que no se sienta inclinado al bien,
ante la pureza y la inocencia ? g QuB cosa hay
mas hermosa, que un humilde, pero aseado
altar, en cuyo centro se destaca, risueia y
placentera, la santa imagen de la Madre del
Redentor, A cuyos pies van A postrarse hu-
mildes los mismos Angeles en figure de niias
inocentes?
En verdad que no sabemos si el delicioso
aroma que en este mes envuelve nuestros
templos, procede de las flores 6 del cast
coraz6n de las nifias que las ofrecen. I Oh!
cuando vemos A aquellos Angeles del hogar,
postrarse ante los pies de la Virgen corre-
dentora, temblamos materialmente, las 16-
grimas acuden A nuestros ojos, vienen A
nuestra imaginaci6n las sangrientaS escenas
del Calvario. Por qu6 la inocencia y la cas-
tidad, se abaten hasta el polvo? gPor qu6
aquellas virgenes, cuya alma mAs blanca que
la misma nieve, y que jams se ha manchado
con la mAs leve sombra del pecado, se
postran a satisfacer delitos que no han co-
metido? Asi en otro tiempo.la santidad y la
pureza misma por esencia, Jesucristo Nuestro
Senor, se abati6 hasta el polvo y se postr6
A los pies de su Eterno Padre.
Es que la Iglesia Cat6lica, Apost61ica,
Romana, con ser la finica verdadera, es tam-
bi6n la finica que puede llenar el mundo con
la sublimidad y grandeza de sus ceremonies.
SY c6mo no habian de ser sublimes y con-
movedoras las ceremonies iempleadas en el
culto de la siempre Virgen Maria, de esa
figure inmensamente grandiose que se des-
taca en el cielo del cristianismo, cual astro
brillante de primera magnitude, cuyos reful-
gentes rayos encienden los corazones en el
santo amor de Dios, y son la guia constant
y inica que puede conducirnos al puerto de
eterna salvaci6n?
Mas como A la pureza misma no puede
ofrecerse cosa manchada, por eso es que las
madres cristianas acuden al temple en este


mes, llevando a sus niias pequeilitas, para
que A la par del aroma de las flores, ofrezcan
A la Virgen Madre, el aroma de sus ino-
centes corazones.
Si quereis convertiros al bien, si quereis
gozar de las verdaderas delicias que no
cansan ni fastidian, id al temple. < Todo
respira alli espiritualismo, todo habla al
coraz6n: la Virgen,. los cantos, las flores,
las niffas inocentes que ascienden y descien-
den, levando luces 6 esparciendo aromas;
las meditaciones son bellisimas, las oraciones
lenas de santa inspiraci6n. Con raz6n en
todo el mundo cristiano se congregan los
fieles en las iglesias y se empeian en cele-
brar con pompa extraordinaria el mes ma-
riano. >
Mas no todos podemos asistir al santo
temple para obsequiar 6 Maria, y sin em-
bargo ninguno que de si field hijo se precise
debe descuidar un punto la practice de este
Mes que especialmente la esta consagrado.
Loable y digna de imitaci6n es la santa
costumore de muchas almas piadosas, que
imposibilitadas de asistir al temple, en una
de las mas decentes habitaciones de la casa,
se forman un pequelo mas hermoso altar
con la imagen de Maria, y alli, en uni6n de
today la familiar, celebran, segfin su devoci6n,
este Mes. Pero tal vez habrA alguno de nues-
tros lectores que ni aun esto podrA hacer;
por lo que bueno serA advertirles que en
todas parties, aun en medio de sus diarias
ocupaciones, sin necesidad de interrumpir-
las, se puede hacer el Mes de Maria. Basta
dirigir breve sfiplica a Marfa al levantarse
por la mafana; ofrecer A gloria suya cuanto
en el dia se haga; entremezclar tal cual
pensamiento piadoso A la cotidiana labor;
desplegar mayor fervor en las prActicas dia-
rias de piedad, mas exactitud en la propias
obligaciones y mayor resignaci6n en los pa-
decimientos.
Pero lo que sobremanera debemos hacer
todos, el mejor obsequio que podemos y de-
bemos, si.queremos atraernos sus celestiales
miradas, ofrecer en este Mes A Maria, es la
abstenci6n de toda suerte de pecados. Sin
esto, impossible nos sera complacer ni agra-
dar A la Virgen de las Virgenes A la mAs
pura criatura, A nuestra Inmaculada Madre
Maria Santisima. Mas como para esto ne-
cesitamos fortalecer nuestra alma contra el
poder de las tinieblas, otro obsequio no me-
nos grato A Maria 6 indispensable para po.
der cumplir con el anterior, es ciertamente
la frecuencia de los Santos Sacramentos,
fuentes de toda gracia y santidad. Aun
cuando no recitAramos oraci6n alguna espe-
cial y todos nuestros obsequios se limitaran
6 estos, podemos star seguros que el her-
moso mes mariano habia de ser para noso-
tros manantial de bendiciones, copioso rau-
dal de gracias, prenda segura de la vida
eterna.


o8 8







99 -

Pedir la bendici6n d la Virgen Santisima
iF GjT c at acostarse y levantarse, d imitacidn de san
Estanislao de Kostka. Si hemos elegido A
ert hoIloto de 1t $1n Vifgeli Maria por Madre nuestra, nada mas propio
y natural que honrarla asi, como los buenos
hijos. & Qu6 podremos temer, por otra parte,
Meditar sobre la gloriosa Virgen y Madre si damos principio al dia y d la noche con
de Dios 6 pensar en ella. San Anselmo la maternal bendici6n de Maria que todo lo
asegura que despu6s de Dios, el pensamiento puede
de que la Virgen Santisima es Madre del San Estanislao de Kostka fu6 quizA el
Verbo, debe reputarse como el mis alto y primero que introdujo esta devoci6n practi-
m a s excelente, cada despues por
como la ocupa- muchos miem-
ci6n mas propia ,:.. bros de la Com-
de un cristiano pa ia de Jes is.
deseoso de s sa- Y eficacisima-
lud eterna. Quie- '-mente recomen-
nes, en vrdad dada plor nue-
no hayan olvida- J stro padre Don
do su destino en Bosco. Se refiere
el mundo, por q u e cuando el
poco quo consi- Santo Joven se
deren, advrtirn hallaba en Roma,
que sin el amor todos los dias,
, Maria nada a- mailana y tarde,
provechan; mas se arrodillaba
Ac6mo pueden a- vuelto el rostro Ct
marla si no la co- la Basilica d
nocen? ,y c6mo '- Santa Maria la
la conocerAn si Mayor para salu-
nopiensan jamAs l. dar A la Virgen
en ella con la a-'. : Santisima implo-
tenci6n debida? rando su bendi-
Lo que se ama, ci6n y ofreci6n-
estA siempre en dole sus servi-
la memorial y pen- cios
sar en ello es de- i OjalA que to-
licia verdadera. dos siguieran es-
Si queremos me- to ejemplo!, iDe
direlamorAnues- cuAntos males y
tra Santisima peligros se libra-
Madre, conte- rian los que acos-
mos los instantes tumbrasen esta
queen un dia, en prActica, que no
una semana 6 en ofrece dificultad
un mes, nos he- alguna y apenas
mos ocupado de require algunos
ella. Cualquiera instantesde aten-
fuese el resul- ci6n!
tado de este exa DON JUAN BOSCO Pro.
men, seria muy Fundador de los Salesianos, Hijas de I. Aux. y d3 los Cooperadores. --> c (-
fitil para la sal- (Copia do an ciadro do J. Rollini, antiapo a'uoma do Don Besco)
vaci6n,proponer-
nosmeditar sobre las grandezas de la Virgen
Santisima, al menos en sus festividades, y en el MISERICORDIA DIYINA
mes de Mayo enteramente Asu culto consagra-
do. Asi lo practicaban innumerable santos.
San Juan Damasceno asegura inefable gozo, Entrar en el cielo, por equivocaci6a, parece cosa
perpetual paz y tranquilidad adi dutrante la tan afortunada como impossible, y sin embargo
vida, los que acostumbren pensar con ha sucedido hasta cierto punto, segin verd el cu-
frecuencia en la Virgen Santisima. rioso lector.
El Abate Bar6n era un misioncro incansable.
Una noche de invierno, en que se hallaba cn
Douay rezaudo el Breviario, fu6 11amado para
asistir uuna buena majer que se moria y le lla-







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maba con urgencia. Acabar el rezo, echarse encima
el manteo y coger el paraguas, pues Ilovia a can-
taros, fu6 cosa de un instant.
Llega el buen misionero y penetra por un corre-
dor oscuro en la casa, sin hallar ni portero ni
persona viviente; sube a todos los pisos: llama
en todas las puertas, oye por toda respuesta algu-
nas malas palabras y recoge algunos sofiones.
Cuando al marcharse ya, descorazonado y seguro
de haberse equivocado de puerta, se cruza en la
escalera con una nifia que le dice que en tal nid-
mero de tal corredor hay una mujer muy enferma.
que vive con su marido.
Corre nuestro misionero, busca la puerta y llama
Un ciudadano de aspect repugnante y cara en-
furrufiada, abre, da un paso atrds, y fur'oso al
ver una sotana, pregunta qu6 es lo que quiere.
El sacerdote, que habia divisado al punto A la
mujer enferma en su lecho, por la puerta A medio
abrir, echa A andar sin hablar palabra; mas el
intratable inquilino le cierra el paso determina-
damente, y le amenaza con echarle por la escalera
abajo.
i Por amor de Dios! grita entonces la en-
ferma, senior Cura, no se vaya usted. i Yo no quiero
morir sin confesi6n! afade con voz angustiada.
i Escena digna de Homero! El misionero plant
la mano en el hombro de aquel salvaje, y con
acento fire y resuelto le dice:
Ya lo estA usted viendo, senior mio. Su mujer
me llama terminantemente, y ni yo tengo el de-
recho de negarle mi ministerio, ni usted el de
cerrarme el paso. En nombre de Dios, salga usted
al punto y dejeme solo con esta sefiora.
El birbaro sale refunfufiando, y el sacerdote se
dispone A cumplir con su deber.
La Virgen Santisima le ha traido A usted,
exclama llena de gozo la enferma.
Y a continuaci6n se queja al sacerdote de que,
hace diez afios, su marido no la deja poner el pie
en la iglesia, y de que so ha negado absoluta-
mente a que se lamase al Cura, A pesar de que
la vefa morirse.
Pero yo tenfa much confianza, aiade, por-
que todos los dias rezaba un Ave Maria c la
Virgen Santisima para que no me faltase un sa-
cerdote en mi iltima hora.
Acabada la confesi6n pregunta el misionero:
Pues, c6mo pudo usted al fin, enviarme el
recado que he recibido?
Qud recado, si yo no he mandado A nadie ?
Pues no es usted la sefora N...?
No, senor Cura.
Pues, h no es Bste el ndmero 30 de la calle ?
No seoor, que es el nimero 50.
Con la oscuridad de la noche el sacerdote se
habia equivocado de puerta, y habia, yor equivo-
cacidn, confesado A una pobre cristiana que iba A
morir sin Sacramentos.
El sacerdote, muy conmovido, se arrodill y di6
gracias al Seiior por tan grande misericordia. En
seguida corri6 al nimero 30, cumpli6 con su deber,
y volvi6 al instant.
Media hora habia trascurrido solamente: la mo-
ribunda acababa de espirar, y su marido, arro-
dillado la velaba al pie del lecho.
De manera que la Virgen Santfsima habia sido
muy field A la cita. Al cabo de diez aios, que
la infeliz que la invocaba no frecuentaba la iglesia,
ella acudia, como Madre de misericordia, justa-
mente en la hora misma de la muerte.
Cuinta confianza debemos pues, tender en aque-
Has hermosas palabras: i Ahora y en la hora!


PRIMER CONGRESS INTERNATIONAL

SALESIANO


~, L Santo Padre ha dirigido al Emmo. Cardenal
._g Arzobispo de Bolonia, un Breve que serA
leido en la primer sesi6n general del Congreso;
y el Cardenal Licido Maria Parocchi, Vicario de
Su Santidad y Protector de la Congregaci6n Sa-
lesiana, tambidn le ha dirigido la siguiente carta:
ExcMO. Y REVMO. SR.
Siendo el Protector de los Salesianos, muy grato
me seria poder asistir 6 su primer Congreso in-
ternacional, debido especialmente al celo de V. E.
Mis no si4ndome possible, con la present le
aseguro mi uni6n en espiritu con V. E. y con
nuestros venerandos Hermanos en el episcopado,
para promover, con la instituci6n del benem6rito
D. Bosco, uno de los mis grandes bienes que ha
proporcionado & nuestro siglo; cual es, la educa-
ci6n cat6lica de la juventud y la regeneraci6n
del obrero.
Tanto el uno como el otro intent, se consegui-
ran seguramente, por ]a poderosa comunicaci6n
de gracias, de que es dispensadora la bendici6n
del Santo Padre.
De todo esto me alegro desde ahora con V. E.
y con la Congregaci6n Salesiana, cuyo entusiasmo
y decision crecen al presentarse nuevos sacrificios
y trabajos.
Beso A V. E. humildemente la mano, ofrecien-
dome
De V. E.
Devotisimo Siervo
L. M. Card. PARROCCHI
Protector de los Salesianos.
Roma, 6 de Abril de 1895.


Sabemos que various Sres. de Barcelona sisti,-
rAn al Congreso en representaci6n de los aCo-
operadores Salesianos de dicha localidad, que
todos ban mandado sus adhesiones.
Un medio eficaz para cooperar al 6xito del Con-
greso, es la oraci6n; asi que los que no pudieren
asistir, pueden orar y orar much, para que Dios
proteja A los que asistan; no esta demds este en-
cargo A pesar de que cuando nuestros Cooperadores
reciban este nfimero, ya habrAn terminado las se-
siones, pues los frutos de este Congreso no se han
de recoger enseguida, sino despu6s de poner en
prActica sus conclusions; y por esto debemos
rogar much.
Las sesiones se celebrarin en la iglesia de Santa
Catalina, donde se conserve incorrupto el cuerpo
de la Santa.
Nuevos Obispos han prometido su asistencia:
pasan ya de 32.
La prensa cat6lica espafiola, como igualmente
la extranjera, tendri, en su mayor part, nume-
rosos representantes.
Cincuenta han sido los trabajos llegados para
el Concurso musical para un Himno Inaugural de
Congress. La Comisi6n Examinadora A este objeto
formada, despues de maduro examen y de dirigir
palabras de encomio para todos los autores, ha
juzgado como mejor, por responder i las cond.








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ciones prefijadas, el del eximio maestro de la Ca-
pilla de la Catedral de Macerata, Sr. D. ARESTE
LIVIABELLA.
Siguen a este los de los Sres. Alfonzo Milani, de
la de Bolonia; Jeremias Piazzano, de la de Ver-
celli; J. B. Urbano, maestro de miisica del Colegio
de Alassio; Jos6 Terraboschi, de Treviglio y A-
gustin Donini, de MilAn.
Damos A continuaci6n la traducci6n espafiola del
Himno del Congreso: nos ha sido remitida por
el Pbro. mejicano D. Gavino Chavez, Cooperador
Salesiano; A quien damos las mis cumplidas gra-
cias por su atenci6n.


HIMNO SALBEIANO


De Oriented al ocaso, mas bella que nunca
Irradia, Don Bosco, tu santa bandera:
Labor y Plegaria; la empresa es enter
Que el dedo del Sumo Pastor te traz6.
En torno C la insignia, ya acoje triunfante,
A ej6rcito inmenso, Maria Auxiliadora,
SAlzaos! que de gracia cercana es la hora,
Del dia mas felice la aurora naci6.
Del pueblo los hijos nos tienden la mano;
Nos Hlaman una a una las viejas naciones;
Del campo y ciudades acuden varones,
Ap6stoles nuevos que trae el Senor;
Y al triunfo se lanzan formando en batalla,
De nobles Prelados las cruces los gufan:
Al cielo sonoras sus voces envian:
A Dios solo gloria, f( imperio y honor!



VIAJE DE D. RUA

al Mediodia de Francia y A la Palestina


El dia 6 del passado Abril, llegaba al 0-
ratorio de Turin, despu6s de casi tres me-
ses de ausencia, nuestro muy amado Rector
Mayor Don Miguel Rfia, de vuelta de la vi-
sita hecha a la Casas Salesianas del Medio-
dia de Francia y de Palestina. Con gusto
nos ocupariamos en este nfimero en detallarlos
recibimientos que en todas parties se le han
hecho; y las muestras de carifo, veneraci6n
y respeto de que ha sido objeto. Mas no
si6ndonos possible ahora, esperamos poderlo
hacer en el pr6ximo nfmero.
Entre tanto de nos gracias al Sefnor y 4
Maria Auxiliadora, que sano y salvo nos
le han restituido, salvAndole de los various
peligros en que se ha visto, por parte de
los enfurecidos elements.


ESPAlTA_


SANTANDER


EL CARNIVAL

EN EL ORATORIO DE D. BOSCO.


.- NTES de dar algunos detalles acerca del Car-
d~ / naval pasado en el Colegio, que los RR.
i-L. PP. Salesianos tienen establecido en esta ca-
pital, permitaseme hacer una pregunta.
Qu6 es el Carnaval? FAcil es la respuesta
y much mas una vez analizadas las sucintas in-
dicaciones, que a continuaci6n se exponen.
1Qu6 es lo que busca la juventud? b Cudles
son sus ideales ? -- I Cual es el m6vil, que la im-
pulsa? No es otra cosa que el satisfacer esa
sed fren6tica de placeres, esos gustos del apetito
sensitive, que, ofuscando a los j6venes la raz6n,
distintivo tan sublime entire los demis series de la
creaci6n, los reduce al igual de los irracionales.
Verdaderamente no es menester fijar tiempo algu-
no para ir tras asse liviandades y desahogos del
hombre apasionado; pero ninguno es mis A pro-
p6sito que el que ofrece el Carnaval.
h Qu6 es, pues, el Carnaval en la modern so-
ciedad?. El tiempo de los desatinos, de la desver-
giienza, de la inmoralidad, de los ultrajes 6 in-
jurias 6 Dios y a los hombres. Esa innumerable
falange de j6venes, no atrevi6ndose antes a
hacer ni decir abiertamente obscenidades, ahora,
con el antifaz, y prescindiendo de toda supreme
autoridad, no titubean en ello, y desahogan y
dan rienda suelta a sus apetitos, creyendo que.ha
llegado ya su tiempo, en que todo les estA permi-
tido. Y como esos tres dias son cortos para ellos,
redoblan su ardor, satisfacen sus pasiones, hfr-
tanse do los terrenos deleites, dchanse en el cieno
de las humans concupiscencias, y de este modo
los que antes eran imAgenes vivas del Ser divino,
transf6rmanse en abismo do asquerosidades y en-
vil6cense mas que lo miss brutos. Al6janse de
Dios, y como ovejas descarriadas, no disfrutan mis
de aquel saludable past, que el buen pastor en
vano intent procurarles, sino que tragan a boca
Ilena el mortal venenio que, con la rapidez del
rayo, los conduce A la eterna perdici6n. 10 fatal
ceguera de la incauta juventud!
H6 aquf, en pocas palabras, lo que es el Car-
naval, en nuestros tiempos.
I 1 cudl es el Carnaval del Oratorio de Don
Bosco7 Enteramente contrario al que hemos
descrito. Conociendo esos buenos al par que ce-
losos Padres el inminente peligro 6 que se hallan
expuestos multitud de j6venes y nihos, preparan
joviales entretenimientos, con que tenerlos con-
tentos, y al efecto abren las puertas de su teatro
A esa juventud, avida de novedades y pasatiempos,
y alli, con morales representaciones, con juguetes
c6micos, al propio tiempo que estd alejada del con-
tacto corruptor, que invade plazas, calls y arra-
bales, ve cumplidos y satisfechos sus deseos; pues
goza, rie, disfruta, sin ofender al Sefior.
Tales fueron los entretenimientos, que los dfas








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24, 25 y 27 del pasado Febrero, tuvieron lugar en
el Oratorio de D. Bosco.
El domingo, 24, se puso en escena el grandiose
drama 4 Libertad, del Dr. Don Francisco Fe-
noglio, sacerdote Salesiano, obra de much m6-
rito, que honra admirablemente a su autor, y que
fu6 interpretada con maestria por los j6venes, que
en dicho Oratorio se educan. Enlos entreactos ]a
Banda de mnisica toc6 con gran afinaci6n y acierto
escogidas piezas de su select repertorio, las que
gustaron a los concurrentes y fueron muy aplau-
didas. En uno de los entreactos se cant6 el ju-
guete c6mico II Ciabattino (El Zapatero) acompa-
iiado al piano, mereciendo nutridos aplausos.
Despu6s del drama cant6se por los nifos del Ora-
torio un coro, Batapldn, alusivo al Carnaval, que
gust6 tambi6n much; y, A los acordes de un airoso
paso-doble ejecutado por la Banda de la Casa,
desfilaron, rebosando de la mayor alegrfa y rego-
cijo, cuantas personas acudieron A presenciar el
expectAculo.
Muchisimos bienhechores de aquel ben6fico esta-
blecimiento lo honraron tambi6n con su asistencia,
dando, por consiguiente, mayor realce y lucidez
a aquel honest y pdiblico acto.
Al dfa siguiente, 25, prepar6se otra bonita y
variada funci6n. Representironse los dos sainetes
Jatones en trampa y Los novenia y nueve duros;
repiti4ronse II Ciabattino y el Batapldn tan cele-
brados y aplaudido sel dia anterior; todo sa-
li6 gusto y satisfacci6n del numeroso piblico,
que de bote en bote llenaba el espacioso sal6n.
Y, como el primer dia, al s6n de la miisica, reti-
rAronse todos, con el mis perfect orden, A sus
respectivos domicilios.
El 27, iiltimo dia del Carnaval, pisose de nuevo
en escena el drama Libertad y el festivo Batapldn
que tan gratos recuerdos 6 impresiones ha dejado
impresas en el Animo de cuantos lo oyeron. La
concurrencia fu6 numerosisima, la interpretaci6n
de los papeles A cual mejor, la Banda de mrisica
lucidisima, y el content, general y entusiasta.
Nada dir6 de las funciones religiosas, pues A
mis de las misas y numerosas comuniones, el 27
estuvo el Sefior de manifesto hasta las 3 de la
tarde, hora en que se reserve, despu6s de cantarse
un precioso motete y Tantum Ergo, A lo que si-
gui6 la Bendici6n con S. D. M.
H6 aquf el Carnaval en el Oratorio de Don
Bosco. i Que contrast qnu oposici6n con el del
mundo! Aquel alegre; pero con la alegria ange-
lical y conform al cAntico de David: Servite
Domino in laetitia; 6ste, alegre, si se quiere; mAs
con la alegria mundana, es decir, pasajera, fugaz,
que siembra mis tarde en el coraz6n de sus adep-
tos profunda pena y congoja; aquel, inocente, ho-
nesto, segiin las leyes de la sana moral y preceptos
de Dios y de su Iglesia, 6ste malicioso, satdnico,
sin sujeci6n A ninguna ley divina ni eclesiAstica;
el primero estriba en la raz6n, ayudada por la
gracia, el segundo, en vez, en el capricho, antojo
y sensualismo.
SOh dichosos hijos del imponderable y gran
D. Bosco! i Invictos campeones de la religion del
Crucificado! Seguid constantes la send, que os
ha trazado vuestro insigne Fundador y Padre, que
muchos serdn los frutos que reportari la Iglesia
mediante vuestra piedad, abnegaci6n, desinter6s
y celo: muchas las victorias que alcanzar6is contra
el comiin enemigo, que en triunfo so pasea por
doquiera y que cual le6n rugiente intent seducir
A los inexpertos; enjugad, como hasta el present'
el lanto de tantos desvalidos, que, gimiendo bajo


el peso de la indigencia y miseria, imploran fer-
vientes ayuda y favor.
Dios, field remunerador, que vela y cuida de las
tiernas avecillas del campo, sabrA debidamente
recompensar tanto sacrificio, tanto desprendi-
miento, tanto amor.
AlFgrese Santander por tender en su seno una
Instituci6n, cuyas elevadas miras son la cabal y
peifecta educaci6n de la juventud, especialmente
pobre; el presenter una dia a la sociedad A esos
-niiios, que, ahora vagabundos recorren las calls
de nuestra poblaci6n, hechos honrados y laboriosos
ciudadanos, amantes de la Religi6n, de la patria
y de la familiar.
Aunamonos, pues, todos: contribuyamos con
nuestro 6bolo, y segdn lo permit nuestro estado
y condici6n, al sostenimiento de esa Fundaci6n
regeneradora, que extendida por casi todas las
parties del mundo, es el asombro y admiraci6n do
cuantos la contemplan. HagAmoslo ahora mAs que
nunca, considerando que es la voz de un sinnu-
mero de nifos, que, clamorosos, nos lo suplican,
la voz de nuestro esclarecido Prelado, que A ello
nos invita con reciente pastoral (20 de Febrero).
x Procurad, dice, refiriendose A los eclesiAsticos,
que todos gusten la suavidad del yugo de la ley
> de Dios, y las dulzuras de seguir A Jesucristo;
> y, sobre todo, cuidad de los nifios....... Si en
> alguna part ha ie hallar buena tierra la semilla
> de la fe, es en el coraz6n de los pequefios: y
si la sociedad ha de ser verdaderamente cristiana
Salgiin dia, por los nifios ha de comenzar. Lo
quo sean los nifios de hoy, serAn los hombres
d de mafiana. )
Ahora bien: qub no hacen por los nihos los
hijos de Don Bosco t h Que contratiempo, qu6
obstaculo es capaz de arredrarlos en su dificil.
area ? Ninguno. Por ellos viven continuamente
sacrificados sin mds recompensa que el agradeci-
miento de estos mismos nifios y el celeste galard6n.
Ayudemosles, pues, si queremos que Dios de-
rrame sobre nosotros y sobre nuestras families sus
gracias, y que al fin de la vida nos haga parti-
cipes de aquella gloria, que promote a sus files
hijos.
C. M. E.
Cooperador Salesiano.



M1ALAGA

Con la nueva fundaci6n de MAlaga, se han des-
pertado en su favor los nobles sentimientos de
los malaguefios; la prensa de dicha ciudad trabaja
activamente para que sea conociday se la proteja,
segin la atenta carta que A continuacibn pone-
mos y que diriji6 A todos los diaries el Sefioi que
subscribe A quien hacemos constar nuestro agra-
decimiento, como igualmente a la prensa de MA-
laga y la cat6lica de toda Espana, que en las
actuales circunstancias trabaja con noble desin-
teres por fin tan grande.

UlNA CAIRTA.

Sr. Director y Redactores.
Distinguidos Sres. y amigos mios: Creyendo
llenar un deber de civismo y de alta moral, me








- 103 -


permit lUamar su ilustrada atenci6n acerca del
Oratorio y refugio para nifios abandonados, que
trabajan por implantar en MAlaga los hijos de
Don Bosco, 6 sea la Congregaci6n de los c P P.
Salesianos. >
Initil relatar a Vdes. el fondo y forma de la
instituci6n. Porsu ejercicio de Vdes. ciertamente
habrAn hecho studios detenidos de esta Congre-
gaci6n tan cristiana y eminentemente social. Ya en-
tre las varias provincias de Espana que cooperan i
su desarrollo, tenemos la honra de que la de Bar-
celona cuente tres casas en las que reciben edu-
caci6n religiosa, literaria y artistic, 400 nifios
internos y mis de 1.200 externos.
Por ello, creo necesario y asi se lo ruego, que
esa ilustrada publicaci6n, haga una active pro-
paganda para despertar en esta Ciudad el celo de
las classes directors A fin de que protejan eficaz-
mente esta gran obra que si en principio es de
caridad para los nifios desamparados, es a la par
segura garantia para la evoluci6n pacifica del
progress human; y por tanto, a todos interest
y quizds doblemente a las classes privilegiadas por
los bienes de fortune, puesto que dicha obra lla-
mada es de modo evident A servir de cauce A
las corrientes sociales, que asi serAn manso rio en
lugar de asolador torrente.
De Vds. afectisimo amigo s. s. q. b. s. m.
B. GHIAnA.



NOTAS AGENTS

en favor de los ninos desamparados
------

EL ASILO DE LA CALLE DE REFINO

Redoblad vuestras fuerzas a
fin do apartar A la nifiez
juventud de la corrupci6n
incredulidad y preparer asi
una nueva generaci6n.
(LEON XIII.)
iSTAs bellisimas palabras salidas de labios an-
i gelicales, son por si solas titulos bastantes para
amar como A padre carifioso al sabio, benigno
y virtuoso anciano, que para dicha del linaje hu-
mano, rige la cristiandad.
Preciso de toda urgencia es para los cat6licos
corresponder con actos A tan elocuente arenga,
que no hay mayor obra agradable A Dios que la
caridad en su manifestaci6n de amor al pr6jimo;
pero me atrevo A asegurar que aun fuera del cato-
licismo, no puede haber quien no encuentre be-
Ilisima la frase y deje de acudir A tan saludable
llamamiento, reconociendo todo el orbe en suma,
que esas palabras son la voz divina trasmitida
por hijo predilecto.
i Oh! quien tuviera la dicha de ser elocuente,
para dirigr al pueblo de MAlaga el reflejo de
aquel raydode luz que part de Roma, en el ins-
tante en que aquellas sublimes palabras brotan de
los benditos labios del padre comin de los files.
Pero no es menester de ella: que la Providencia
divina nos facility los obreros para el trabajo que
recomienda el Vicario de Cristo.
Los hijos de Don Bosco han venido en este siglo
A servir para tan grande obra, la de recojer con


la carifosa solicitud de tiernos padres y honrados
directors, A los que el fiero egoismo de la socie-
dad abandon fisica y espiritualmente.
Asi, aunque el mis insignificant de mis conciu-
dadanos, me atrevo a invocar el socorro de classes
pudientes de MAlaga, no solo en contribuir con
recursos, sino de ocuparse en estudiar la obra del
humilde sacerdote piamontes, que silo hace, no
hay duda que la saludable y celestial simiente
que Jesds sembr6 y Don Bosco ha labrado con es-
fuerzo de alma refulgente de santo amor, fructi-
ficara para el bien del hombre y se irAn cumplien-
do las promesas del Salvador, cuando dando
su preciosa sangre por nosotros nos llevaba como
hermanos A ssr hijos dignos de su Divino Padre.

Un colaborador de D. Bosco.
(La Unidn IJercantil, de MAlaga).





LA INFANCIA ABANDONADA.



N rI:E las grande manifestaciones de la cari-
1i i.1, ninguna tan simpAtica yhermosa como
la que supone la protecci6n moral y material A la
infancia desvalida.
En lo que A MAlaga respect, se ha hecho cuanto
con su situaci6n econ6mica era compatible, para
alejar de sus calls el penoso espectAculo de la
mendicidad mis 6 menos efectiva y ocultado
con mano impaciente, cuantas miserias afligen A
las grandes poblaciones.
Rodeados del silencio, del que la virtud es tan
amiga, trabaja un pufado de heroes de la caridad,
con aquella constancia que solo imprimen las
grandes ideas.
Dejad d los niios que vengan 4 mi, exclamaba
el Redentor.
Dejad A esos nifios desvalidos y faltos de todo
amparo, que se acerquen A nosotros ; que supliendo
con nuestra f6 lo que falta A su desesperante si-
tuaci6n, sabremos apartarlos de su miserable estado,
y cuidando de su porvenir con la solicitud de
verdaderos padres, algiin dia sabrin lo que deben
A la sociedad, en la que parecian condenados A
ser su mis terrible azote, dicen los PP. Salesia-
nos, al pediros una limosna con el sublime pre-
texto de la caridad.
Un limitado nmimero de personas, dignas de
todo el respeto que merece su desinter6s y abne-
gaci6n, han llevado A cabo la gran obra de re-
dimir A la infancia abandonada de nuestra po-
blaci6n.
Ante esta poderosa iniciativa, solo rest que la
acompafie un movimiento general de las personas
pudientes, traducida en una contribuci6n que li-
bra A la conciencia de esta deuda social, y lleva
al espiritu la mis grande de todas las satisfaccio-
nes: El bien ageno.

(El Diario de Mdilaga.)








- 104 -


LA CORUINA

LOS TALLERES SALESIANOS


7A Atalaya, de Santander, ha traido un her-
4 moso articulo resefiando la vida de los discipu-
los de D. Bosco y sus asilados en aquella poblaci6n
y haciendo un panegirico entusiasta de la obra
de los talleres salesianos.
Al lado de esos elogios trae la prensa santande-
rina una nota triste. Institute tan ben6fico, tan
adecuado 6 las circunstancias presents, tan ne-
cesario como antemural del socialismo y la anar-
quia y como factor de gran valia para resolver el
problema de la miseria moral y material de los
tiempos presents, pasa grandisimos apuros y
estrechez tanta, que ni siquiera tiene casa en
aquella ciudad, y so ve obligado 6 pedir 6 la li-
mosna piblica un asilo para los pobres raquerillos
que alberga.
S< MAs de CUATROCIENTAS SOLICITUDES seguin
manifestaci6n de los Padres han sido despa-
chadas negativamente dice Ia Atalaya por
la absolute incapacidad del local.
Todas ellas iban escritas con la elocuencia de
los ruegos y de las l grimas y con la poderosa
recomendaci6n de la miseria, y pedian... la cre-
dencial que no puede negArsele a ningin ser hu-
mano: pan y educaci6n.
Y no son 6stas solas; los mismos < raqueros >
que, sin padre ni madre ni perro que les ladre,
pululan por los muelles, comen lo que les dan 6
lo que hurtan, duermen en los quicios de las
puertas 6 en los bancos de los paseos, lo ignorant
todo y van inconscientemente camino de la abyec-
ci6n y del presidio, los 4 raqueros > tambi6n
acuden 6 llevar, por si y ante si, y con perfect
derecho, su solicitud rogando a los PP.,Salesianos
que los recojan.
De esos, que tal vez constituyen una clase, hay
amparados en el Oratorio muy cerca de 40 indi-
viduos; 40, entire < raqueros > y hulrfanos que
no tienen a quien volver los ojos fuera do aquella
santa casa, abarrotada de nifios pobres.
i Pero ya no caben mis! Y con el vivo dolor
que comprenderan los corazones caritativos, hace
pocos dias, vieron los PP. Salesianos alejarse ca-
bizbajo de la puerta del Oratorio a un infeliz < ra-
querillo > que, hambriento y desnudo, les pedia
una plaza; ; infeliz < raquerillo > que, dias despu6s,
victim de una pulmonia, fu6 recogido en la calle
por los guardias y conducido al hospital! >
Y sin embargo, i cuAnta mies no habia que co-
sechar en esta poblaci6n, donde es necesario re-
mediar tantas miserias morales y materials!
i Quiera el Seiior mover el coraz6n de algdn alma
buena para que con medios holgados proporcione
6 la Corufia esos'talleres de tanta trascendencia y
de tan bienhechor influjo en el porvenir de los
pueblos!
Por eso el Excmo. Sr. Arzobispo ,en su iltima
visit a la Coruia, al proponerse la feliz idea de
la creaci6n en esta capital del Patronato de Obre-
ros, ha mostrado su vivisimo deseo de que las
Escuelas y Talleres salesianos sean la s61ida base
de este Patronato, a fin de tender de un modo
stable 6 la instr,ucci6n, educaci6n y amparo de
las classes desheredadas de esta populosa ciudad.
Esnecesario, pues, que las personas acaudaladags


se muestren generosas en estos laudabilisimos pro-
p6sitos de nuestro celosisimo Metropolitano, a fin
de poder llevar a cabo un obra de tanta trascen-
dencia para la prosperidad de la Corufia.
(Diario de Galicia.)


GERONA


-.I', :. Padres Salesianos de esta ciudad, en vista
-j del nimero siempre creciente de nifios asila-
dos, y de las muchas peticiones de entrada, han de-
terminado por faltarles ya local, arreglar el se-
gundo piso del edificio reci6n construido, a pesar
de tener ya una crecida cuenta pendiente con el
maestro de obras, siguiendo en esto el ejemplo de
D. Bosco, el cual cuando se trataba del bien de
los nifos pobres, no se amedrentaba por las deu-
das, y confiado en la Divina Providencia hacia
los gastos necesarios.
Los Salesianos de Gerona confiando en la gene-
rosidad.de los buenos gerundenses, amantes como
son de favorecer a todo menesteroso, principal-
mente cuando se trata de nifos pobres y desva-
lidos, de los cuales. en la actualidad cuenta el
asilo con el nimero de 29, han persistido en su
laudatorio fin.
A este objeto han abierto una suscripci6n, espe-
rando que seran muchas las personas que se harin
inscribir en ella, dando su limosna por una vez
tan solo, y los nifios asilados hardn oraciones
especiales para ellos.
Debemos ademas advertir a nuestros lectores
que pueden tambi6n favorecer A los niflos de este
establecimiento con prendas de ropa, aunque sea
usada.
(El Baluarte.)




3tlFRIaIA.


SANTIAGO DE CHILE

ESCUELI PRACTICE DE AGRIOULTURA EN MELIPILLA
(Continuaci6n)
DISCURSO
del Sr. Cura Pdrroco de Melipilla, presbitero
Don Antonio Fernandez Moya.
arissimi, diligamus nos invicem,
quia caritas ex Deo est.
I Joan. IV, 7
Caritas... diffusa est in cordibus
nostris per Spiitum Sanctum
qui datus est nobis.
Rom. v. 5.
Acabamos de presenciar la sencilla y 4 la
vez majestuosa ceremonia de la bendici6n
de la primer piedra que va 6 servir de
fundamento de un gran establecimiento. Ain
resuenan en nuestros oidos las dulces pala-
bras que la significant.
Esto no obstante en estos mementos so-








- 105 -


lemnes de indecible alegria para todos y prin-
cipalmente para la actual generaci6n de
Melipilla y de grandes resultados y copiosos
frutos para sus futuras generaciones, for-
mando especial contrast, sin titulo alguno
me present ante vosotros: y si tengo el
honor de dirijiros la palabra, es finicamente
obedeciendo a la voz de un deber que so
impone a modo de instancias repetidas.
Por eso espero de vuestra bendvola aten-
ci6n sabr6is disculpar el vacio que ha de
dejar este mi humilde sacrificio en la es-
pl6ndida y brillante manifestaci6n con que
hey se prepare una era de regeneraci6n mo-
ral y social, manifestaci6n que quedarA es-
culpida con caract6res indelebles en el co-
raz6n de todos, con caract6res de oro en la
historic de esta ciudad.
Si; hoy se dA principio a una obra grande
y bendfica, que dirigida por esos abnegados
religiosos de Don Bosco, contiene y desen-
vuelve la finica potencia que da valor A los
hombres para quo, formlindose en la virtue
de la caridad, amen con sinceridad A sus
semejantes, y hagan agradables y dulces los
oficios de una beneficencia reciproca. Esa
potencia nos revela el origen divino de la
caridad, que con su ejercicio super todos
los obst culos y constitute entire todos los
hombres grades y peqieios, ricos y pobres
una santa alianza, que ningiin motive ni in-
teres human puede romper 6 debilitar.
Y es porque la caridad nos hace sentir y
reconocer que Dios es el principio de todo
cuanto recibimos; ya en el 6rden de la na-
turaleza, ya en el 6rden de la gracia, todo
nos lo da y todo se lo debemos; y que este
Padre celestial que nos ama a todos, quiere
que todos nos amemos por ~l. Carissimi di-
ligamius nos inviccm, quia charitas ex Deo est.
Mas si este Padre de qui6n es la caridad
puede tener sus razones para repartir today
clase de bienes con mano desigual; puesto
que no son iguales los talents de todos, ni
igual la salud ni las fuerzas, y adn en el
cielo unas estrellas se distinguen de otras
por su brillo y magnitude, sic et resurrectio
mortuorum (1 Cor. xv, 42), quiere Dios sin
embargo que aquel L quien distinguio en la
distribuci6n no sea mAs que el ec6nomo que
en su nombre socorre al necesitado sin glo-
riarse del bien quo hace, sino reconociendo
que lo que dL lo ha recibido del Espiritu
Santo. Charitas... diit(lr.' est in cordibus nos-
tris per Spiritum Sanctum, qui datus est
nobis.
Del olvido de esta hermosa y celestial
doctrine ha brotado la pavorosa cuesti6n
social con todos sus horrores y errors, in-
cluso el socialismo y anarquismo, engen-
drado uno y otro A su vez por el egoismo
y sensualismo. Entre las causes del socia-
lismo figure en primer lugar la apostasia de
las naciones.
Y qui6n ha robado ]a fe de los pobres


obreros? j Qui6n ha sido el malvado que ha
trasformado esos desgraciados, de humildes
y sencillos, en monstruos feroces que, lie.
vando en una mano el pufial y la dinamita
en la otra, no respiran sus pechos sino odio
y venganza.
< La principal causa del socialismo, dice
el sLibio pArroco Wuintexer, es el materia-
lismo de una vida sin Dios... > Se ha ne-
gado la existencia del cielo y se ha procla-
mado el goce material y sensual como el fin
supremo de la vida. El socialismo ha acep-
tado este dogma y pide la igualdad de pla-
ceres para todos, reclamando el derecho de
las masas en el banquet de la vida mate-
rial. Y no podia ser de otro modo. Para el
socialismo que ha negado fi olvidado abso-
lutamente el filtimo fin del hombre, haciendo
de 6ste un mono perfeccionado y no un s6r
inmortal que ha de descansar completamento
en el Bien Sumo, lo present es lo esencial,
i diferencia del cristianismo, para qui6n lo
present es lo necesario y la vida eterna lo
important y lo esencial.
Y sin necesidad de acudir a los caminos
de esa vida sin fin, important y esencial,
o no hallaremos aqui abajo el remedio de la
enfermedad que padece la sociedad actual?
,No se podra encontrar la soluci6n del pro.
blema social en la ciencia positive y evolu-
cionista, en la fuerza armada 6 en las leyes
de represi6n?
N6, porque jams ha habido 6poca en que
las naciones se hallen tan armadas come
hoy y nunca los odios de unas classes contra
otras han sido tan profundos y al parecer
irreconciliables. No busquemos tampoco esa
soluci6n en las afirmaciones de Spencer ni
en la de los socialists afin mAs cientificos,
porque unas y otras tienen por principal
argument el ateismo, y ya sabemos lo que
es una sociedad sin Dios. No, en fin, en.la
leyes de reprensi6n, porque si queda en pi6
el sistema, subsistiendo las mismas causes,
irremisiblemente han de surgir los mismos
efectos.
Entonces g no hallaremos aqui abajo el
remedio A tanto mal? Oigamos; tiene la pa-
labra Julio Sim6n: < Hace algunos afios,
Francia parecia haber renunciado A Dios y
es menester que vuelva L El. .En esto es-
triba i nicamente la salvaoi6n.
> Mucho puede el freno exterior; pero el
interior es el finico que todo lo puede. >
< Esas naciones y esos gobiernos, decfa
ha poco otro politico insigne, a qui6n todos
conocemos, han visto y han visto bien que
para triunfar en esta lucha por el manteni-
miento del orden social, no bastaban ya ni
guillotine, ni la Siberia, que necesitaban de
fuerzas de muy distinta naturaleza y que el
dispensador Anico de esas fuerzas vive en
el Vaticano. >
Ahii es done la Iglesia tiene designado
su lugar. i Y sabemos por qu6 ? Porque







- 10 .


uinicamente ella tiene en si el poder sublime
de opener un dique A ese torrent anarquico
y devastador; porque solo ella puede ins-
pirar A los ricos y pobres del siglo espirante
un sursum corda restaurador.
; Dios H6 aqui en una palabra sinteti-
zada today la cuesti6n social. i Caridad! H6
aqui el medio de que Dios quiere se valgan
los hombres y las naciones para que tengan
soluci6n satisfactoria las cuestiones interna-
ciollales, los pavorosos problems econ6mi-
cos y el socialismo en todas sus anarquicas
manifestaciones. Carissimi diligamus nos in-
vicem, quia charitas ex Deo est.
I Qui6n sino el clero y las 6rdenes reli-
giosas principalmente ]a Congregaci6n Sa-
lesiana, que es objeto de nuestra preciosa
6 inolvidable fiesta, podrd resolver el pavo-
roso problema social predicando a cada uno
sus deberes y amonestando A todos a que
no se dejen arrastrar por los bienes de la
tierra, sino que tengan fijos sus ojos, su co-
raz6n y su alma en el cielo ? i Dichosos los
que sufran con resignaci6n sus trabajos y
aflicciones! Porque escrito estA : i Bienaven-
turados los que Iloran porque ellos serin
consolados i Dichosos tambi6n los miseri-
cordiosos, porque ellos alcanzarAn miseri-
cordial
< El obrero, dice el docto sacerdote Hitze,
que no cree en la otra vida, no se halla.rA
jams content y satisfecho. > Por eso los
sacerdotes salesianos vienen hoy A nuestro
pueblo, no s6lo A former obreros en los pro-
gresos de la agriculture, industries, artes y
oficios, sino a former hombres en el santo
temor del Seilor y en el amor con que mfi-
tuamente debemos amarnos; porque la ca-
ridad precede de Dios. Carissimi, diligamus
nos invicem, quia charitas ex Deo est. Ellos
vienen a inculcar en el coraz6n de todos,
estas sencillas y consoladoras palabras: No
crio Dios al hombre para las cosas quebradi-
zas y caducas, sino para las celestiales y eter-
nas; ni nos di6 la tierra por habitaci6n per-
pitua, sino por lugar de destierro (Le6n XIII,
De condition opificum). Ellos vienen, en
fin, a predicar: que el altar exterior en que
se ofrece el sacrificio de la misa, aunque
respetabilisimo, no es mas que la figure del
coraz6n del hombre generoso, del hombre
que sabe conservar en su alma la caridad
difundida por el Espiritu Santo. Charitas...
diffusa est in cordibus nostris per Spiritum
Sanctum, qui datus est nobis.
No se diga por eso que van a promover,
a fomentar el socialismo; porque de ese
modo no se promueve ni fomenta el socia-
lismo anurquico, el socialismo disolvente; A
lo mas se tratarA de establecer, si se quiere,
un socialismo cristiano.
Enseiiando i cada uno sus deberes, la re-
signaci6n cristiana A los pobres y i los ricos
el ejercicio de la caridad, como aquella y
6sta proceden de Dios y verdaderamente se


refunden ambas en una sola virtud, segiin
aquellas palabras de san Pablo: La curidad
es paciente, es benign, no busca susprovechos,
todo lo sobrelleva, todo lo soporta, resultari
ese socialismo cristiano, en virtud del cual
se iran estinguiendo los odios de classes
contra classes, se acercarAn los de abajo con
los de arriba; uniranse todos en los vfncu-
los puros del amor divino formando un solo
espiritu y un solo coraz6n; y al fin y al
cabo, la sociedad quedarA asentada en un
pedestal de granite, cuya primer piedra
sera la caridad y su cfispide la vida eterna.
i Honor y gloria al Seior Nuestro Dios,
porque nos ha dispensado un gran beneficio
con la excelente adquisici6n de los Reve-
rendos Padres Salesianos, que r ayudarnos
vienen con su auxilio poderoso en la impor-
tante obra de la regeneraci6n moral y social
que todos anhelamos!
SGloria y alabanzas al sacerdote y caba-
lleros que con una constancia no comfin,
afrontando toda clase de dificultades ven-
cieron los mayores obstaculos para instalar
centre nosotros tan bendfica instituc'6n !
i Gracias y bendiciones mil A los que ge-
nerosamente, con su 6bolo 6 de alguna otra
manera. han contribuido A uno de los mas
grandes trabajos que en nuestra 6poca han
de influir ciertisimamente en el manteni-
miento del 6rden social amenazado!
i Parabienes, respeto y amor a la primer
y supreme autoridad eclesiAstica de la na-
ci6n, que con su prestigiosa presencia no ya
solo ha venido A dar brillo y realce A esta
hermosa y deliciosa fiesta, sino a inaugurar
una era de honra y gloria A Dios, de bien-
estar a la clase obrera, de paz A los hom-
bres de buena voluntad y de felicidad para
la patria!
(Se continuard)


BOG-OTA..

ORATORIO FESTIYO.


El domingo pasado so abri6 en esta ciudad, on
el establocimicnto de los Padres Salesianos lo co-
nocido en su Congregaci6n con el nombro de Orato-
rio Festivo. Consiste 6sto enla concurrencia de nifios
de fuera del Instituto, con preferencia, eso si, de
los de m6s mala indole, malas costumbres, character
discolo 6 insubordinado, los domingos y dias do
fiesta, con el objeto do establecer entire ellos juegos
inocentes y nada peligrosos, bajo la vigilancia de
uno 6 mas Padres y de otras personas, evitdndose
por este inedio el que on estos dias de asueto so
esten por las callCs, con alas compai as, ocupados
on convcrsaciones inconvenicntcs 6 quizi maiy da-
fiosas, 6 bien en rifias 6 :i lo menos en bruscos
juegos. Tras de aquel aliciente para los nifios,
quienes necesitan naturalmento del juego, viene








-t- 1o -


cl fin principal que so proponent los Padre Sale-
sianos que es el de irles formando el coraz6n 6
instruirlos en la cosa que les es n;is esencial: la
Religion; y asi, junto con la practice de la misa
y de una cortisima funci6n religiosa por la tardc,
so les hace una exhortaci6n doreligi6n, 6 una en-
. sianza explicada y con ejemplos, del catecismo,
6 so les cuenta una relaci6n moral.
Se saca tambi6n otra ventaja del Oratorio Fes-
tivo, y es el descanso para los padres de famlilia,
quienes no tienen ni un moment para si, por los
prolijos cuidados quo deben dispenser i sus hijos:
enviiindolos al Oratorio quedan librcs de la pesada
carga, siquiera sea por nn din.
Esta invenci6n salesiana del Oratorio Fcslivo,
llevada ii cabo por primera vez en Turin por el
bondadoso sacerdote don Juan Bosco, cl amigo
del pueblo, y establecida con el m6vil do apartar
4 los hijos de 6sto de los vicios on que pueden
caer y sobre todo para atraer di los ya caidos, ;i
la prictica de las virtudes y t las sanas costum-
bres, no puede mcnos de ser altamente encomiado
por los bicnes que trade, digna dcl clogio y buena
voluntad de todo coraz6n compasivo por la sucrte
de las classes infcriores de la socicdad y por los
nifios abandonados 6 perdidos de clla, y acrccdora
al dccidido apoyo do todo el que se interest por
cl verdadero bien del pais.
Es do desear que en esta capital, que bien
necesita del Oratorio Festivo, procuremos que asista
el mayor nimero possible de nifios, principalmento
de aqucllos quo scan de las condiciones arriba
indicadas.
Damos cl siguiento informed tornado en cl Ins-
tituto.
El niiio que desce asistir al Oratorio dcbe ir
con alguna persona de la familiar para el efecto
do inscribirse, 6 si no la tiene puede irse en filtimo
caso solo. Por medio do unos sellitos quo so poll-
drin en una libreta que se dari al niio, pueden
saber los padres si aquel ha concurrido t las tries
sesioncs dcl dia.
Aunque los Padres Salesianos cstin bien cscasos
do recursos, se proponen haccr un esfuerzo para
premiar al fin del afio con bccas dadas gratuita-
monte, a los cuatro nifics que hayan tenido miis
puntualidad en la asistencia y observado mejor
comportamiento.
Los nobles Padres Salesianos que pagan con
bienes y con esfuerzo en favor dcl pueblo, la in-
diforencia y frialdad con quo se les ha mirado,
y lo que es mis, las ofensas que on ocasiones han
recibido, esos abnegados saccrdotcs, decimos, no
piden en cambio del nuevo sacrificio quo ahora
expontineamente se imponen, sino nilios quo me-
jorar, Iinicamente niftos.
Permitasenos aprovechar esta ocasi6n para hacer
nuestros votos mas sinceros por la prosperidad de
los Talleres Salesianos, y porque llegue el dia en
que todos en. esta capital se convenzan, dcjando
algunas crradas, aunque quizd involuntarias preocu-
paciones, de lo inofensivo de la caritativa y celosa
Instituci6n que tiene .i San Francisco de Sales y
i Don Juan Bosco como bases fundamentals del
edificio.
Gracias scan dadas al senior doctor Rafael Nificz
que hizo venir i Colombia 6 esos Misioneros; gra-
cias tambi6n a ellos y en especial t su infatigable
Pastor, don Evasio Rabagliati, por la fecundisima
semilla que estan semibrando en elpafs. Dios quiera
concederles largos alios de vida entire nosotros.

(El Tlerlranmit.)


Villa de Cura (Venezuela).- Debido. al caso in-
cansable do la sefiorita Isabel Baez, ha hcchado hon-
das races en esta ciudad la dcvoci6n 6 Maria Auxi-
liadora, 6i quin todos miramos x como la hermosa
estrella de los Magos que nos ha de senalar, si
nosotros nos ponemos bajo su protecci6n el camino
que dcbemos seguir en las dificultades que a cada
moment se nos prcsentan, ya quo Ella ha. side
y es para cl mundo actual manantial perenne do
gracias y consuolos. ,
Las fiestas celcbradas con motive de la bendici6n
do la estatua de Maria Auxiliadora y del establc-
cimicnto piblico do su culto, han sido solemnisi-
nmas, concurriendo 4 cllas lo mas sclecto do la
villa que en la dcvoci6n a Maria, Auxiliadora, que
alli ha nacido con cl ano, ven un presagio de la
paz y tranquilidad quo durante todo 61 han do
gozar, pues < Ella despejart los negros horizontes
del porvenir. No hay, pues, que porderla do vista:
Ilespice stellar, voca Mariam. )>
**
1M rida (Yucat6n). Tambi6n en esta ciudad
so ha establecido la Archicofradia de Maria Auxi-
liadora, bajo la direcci6n del celoso sacerdote
Don Enrique P6rez Capetillo. Este digno ministry
del Seiior so aplica con verdadero ahinco en pro-
pagar la devoci6n it Maria Auxiliadora que cada
dia va tomando nuevo y mayor incremento. Con
igual celo trabaja para la moralizaci6n de los
niios, para los que tiene establecido un Oratorio
festive, quo es muy frecuentado, y en el que los
nifos encuentran toda suerte do inocentes diver-
siones, asi como tambien la proporci6n de ins-
truirse en las verdades religiosas y en el bello
arte do la mfisica.
Dios y Maria Auxiliadora recompensen larga-
mente t este noble y desinteresado sacerdote y
satisfagan pronto sus anhelosos deseos de estable-
cer en dicha ciudad una nueva Casa Salesiana.

A la Argentina. El 21 de Febrero par-
tian de G6nova en direcci6n 6 San Nicolds de los
Arroyos, cuatro nuevos Misioneros Salesianos,
guiados por D. Pedro Milano. Roguemos al Soenor
se digno concederles un feliz viaje,
*
*
Puebla (Mdjico). Acabamos de recibir una
carta de este punto, en la que se nos conmnica
la llegada de los Misioneros que partieron de
Turin en Noviembre iltimo; y las atenciones quo
durante su viaje fiicron objeto. Debido la mu-
nificencia del Sr. Marqu(s do Comillas, benem6-
rito Cooperador Salesiano, obtuvieron in rebaja
del 50 por 100. De Veracruz ;i M6jico, donde se
les recibi6 con muisica y alegria, un excelente
Cooperador mcjicano lcs pag6 el billete on pri-
mora clase. Al llegar i Puebla, t6rmino del viaje
de algunos de ellos, el recibimiento fue indes-
criptible; mirsica, iluminaci6n, fiestas y un so-
lemne Tedeum. Sentimos no poder, por falta
de espacio, publicar integra la carta en.que todo
esto so nos comunica.
*
La Marsa (Tiines). Tambidn hemos reci-
bido noticias de la llegada de los Misioneros Sa-
lesianos 6 Hijas de Maria Auxiliadora, que en
Diciembre filtimo partieron de Turin para fundar
la terccra Casa Salcsiana on Africa. Una espan-
tosa tormenta los tuvo por varias horas on an







- io -


gustiosos temores. c Mas, dice la carta, no solo
salimos sanos y salvos de este fuerte temporal,
merced indudablemente A las fervorosas invoca-
ciones que en aquellos supremos moments nues-
tras hermanas y todos los pasajeros dirigieron i
Maria Auxiliadora, sino que, lo que es mas,
fuimos acogidos en las playas africanas con mues-
tras de la mAs grande benevolencia y sincere
cordialidad. EclesiAsticos y Wlicos saludaron nuestro
arribo como un presagio de bienandanza, espe-
cialmente para la juventud abandonada. Nada le
dir6 de la paternal bondad de Su Excelencia
Mons. Tournier, bastando recorder que 61 mismo
fue en persona 6 Turin A pedirnos. Mons. Cle-
mente Combes, Arzobispo de Cartago y Primado
de Africa, es una de las figures mis simpaticas
que puedan imaginarse; siendo Clemente, m6s
de hechos que de nombre. Ya desde el primer
moment en que nos vi6 nos dijo estas confor-
tantes palabras: Nous vivrons en famille. Nous
ferons bon mna ge, soyez tranquille. La vencranda
Sor Josefina Civalleri, que desde hace catorce
anos so viene sacrificando por la jnventud pobre,
canta,ya el Nunc dimittis; itan. grande es su
alegria por la llegada de las Hijas de Don Bosco !


'. -,


NOTICIAS DE NUESTROS IISIONEROS,

BRHASIL




de Su Excelencia Reverendisima Mons. Luis Lasagna,
en su primer Yiaje al Matto Grosso


IT.
Los eazadores 1tie Indios. Ein-
cellltl'ro (le un1111 nLti'tOn llo aiigo.

cL capitAn del Mercedes, sobre el que mi
ac secretario yyo nosdirigimos al Paraguay
para alli esperar y unirnos A nuestros her-
manos, es un viejo genov6s llamado Esteban
Nocetti, muy buen hombre; y hace mas de
40 anios que navega sobre este rio. Antes
de encargarse del mando de esto vaporcito
y de otros que ha tenido 6 sus 6rdenes, na-
vegaba en barcos de vela. y llegaba hasta
el Paraguay, Corumba y a veces hasta
Cuyab6, empleando mas de ci4n dias en esta
travesia. Era una delicia oirle contar las
mil peripecias de sus largos viajes. Conoce
palmo por palmo el gran rio y todos los
terrenos adyacentes; pues quo cuando na-
vegaba 6 vela y le faltaba el viento, echaba
el Ancora y con su carabina bajo el brazo,
se internaba entire las selvas en busca de
caza. No le faltaban anades, perdices, cier-
vos, jabalies y muchos otros animals de


centre los innumerables quo pueblan estas
zonas. Muchas veces, sin embargo, se en-
contraba con lo que no buscaba ni queria
encontrarse; es a saber: con tigres, leopar-
dos, cocodrilos y serpientes de todas classes
y lo poor de todo, con salvajes armados de
venenosas flechas. Cuenta algunos hechos
que espeluznan.
Al present en la orilla derecha se han
establecido varias colonies; la izquierda es
tan baja hasta el Pilcomayo que son ente-
ramente inhabitables por hallarse sujetas a
continues aluviones y porque los anteriores
Gobiernos de la Argentina fueron tan des-
piadados con los salvajes, que los extermi-
naron casi por complete; asi que en todo
el inmenso y ,pantanoso territorio que se
llama el Chaco Argentino no se encuentra
un solo Indio. Las frecuentes eypediciones
militares los han destruido 6 arrojado a la
otra part del Pilcomayo, sobreel territorio
de la Repfiblica del Paraguay, que est lleno
de ellos.
No puedo ocultar el gran sentimiento de
tristeza que A todos nos domilaba, pensando
en las innumerable razas indigenas que
poblaban antes estas orillas y de las que no
queda ya aqui el mas minimo vestigio y
cuyos iltimos restos desparramados por las
florestas virgenes de la zona tropical, estan
condenados A desaparecer si los Misioneros
no se dan prisa A salvarles dela inmenente
destrucci6n que les amenaza. Preciso es
confesar, para vergiienza nuestra, que la
llamada civilizaci6n modern es verdadera-
mente despiadada con estos pobres salvajes
haci6ndoles con frecuencia inocente blanco
de sus mortiferos fusiles. Y no necesito fa-
tigarme much para encontrar ejemplos de
lo que digo; pues precisamente en aquellos
mismos dias de mi arribo al Paraguay, lle-
gaba tambi6n n Suizo que formaba part
de la expedici6n del Sr. Miiller para la ex-
ploraci6n al Chaco y que era por todos ala-
bado y conocido con el terrible nombre de
Cazador de Indios porque nunca con an ca-
rabina habia errado un golpe y porque en
el Chaco Argentino habia presenciado im-
pavido caer muertos ante 61 a mis de ci6n
desventurados salvajes. Son cosas horrible.
en verdad; mas que aqui se oyen con in-
diferencia.
Pero es mejor que continfie la interrum-
pida narraci6n de mi viaje.
El 12 de mayo Ilegamos 4 Diamantino,
pequeiio pueblo, pero que muy pronto lle-
gar4 a ser una important ciudad, ya quo
en 61 se han establecido varias colonies de
,Enropeos y su suelo es fertilisimo; apro-
vechando la parade del vapor, quise bajar
la tierra para telegrafiar al Sr. Obispo de
Parana6 donde pensaba llegar aquella misma
tarde 4 buen hora. En la parroquia, 4
donde me dirigi para visitar A N. Senior
sacramentado, me encontr6 con Don Jos6







- 109 -


Gonzilez que lace 1S anios era vice-parroso
de Las Piedras ciiando alli nos establecimos
nosotros. Me recibi6 con los brazos abiertos
y no me dej6 nr moment de st lado. Es
el finico sacerdote que hay aqui al cuidado
de m:s de 20,000 habitantes dispersos en
una gran extension. Me hizo visitar ; al-
gunas families italianas y no me permiti6
narcharmo sin ver 1un vasto editicio que co-
menz6 -, edificar el Gobierno para escuela


nuestra tardanza dejiudome unia carta en
la quo me saludaba y me autorizaba, en
nombre del Sr. Obispo, para ejercitar mi
sagrado ministerio en cualquier parte de
esta extensa diocesis, que es la mas grande
de la Repfiblica Argentina; raz6u por la
que el Obispo, a pesar de su celo, no podria
recorrerla today Ai no ser (que N. Selior le
liera alas.
Siu contar con los vastos territories de


LAS PRIMICIAS DE LA MISSION

de la Candelaria que saludan d Don Rua.


naval y que lo inejor par( las obras. Sus
paredes, aun no termiinadas, estii ya. casi
en ruinas. Ahora quisieran confiirselo a los
Salesianos para que establecieran una Co-
lonia Agricola; pero nos serial imposible
aceptarlo por falta do personal.


Enl In. lioecsisi! <1<" atnti'uns nt nmaravillns.
Llegamos :~ Parana~ bien entrada la noche.
El Vicario General que nos habia estado es-
peraudo largo tiempo, se retire en vista. do


lRosario y Santa Fe cuya populacidn en tan
grande, abarea hI inilensa zona limitada
por el Parauna y Uruguay, dividida en las
provincias de Entre Rios y Corrientes y en
el llamado Territorio de las lisiones que se
encuentra entire el Paraguay y el Brasil.
; Cuantas veces remontando el Uruguay
para visitor Ai Paysandfi, dirigia tristemento
mi mirada hacia aquel vasto territorio del
que apenas me separaba el rio y saludaba
desde lejos las bellas poblaciones de Guale-
guaychli, Concepcidn, San Jos6, Concordia
y otras, en las que so encneiitran tantos in-
felices emigrantes sin sacerdote, sin guni y







- 110 -


sin consuelo! gHabrA ya sonado para ellos
la hora de socorrerlos ?
El actual Presidente de la Repfiblica Ar-
gentina, Sr. Don Luis Saeuz Pe ia, hombre
de gran coraz6n y much experiencia, es
admirador de la Obra de Don Bosco; y ha-
oiendo sabido por Mons. Cagliero que yo
debfa emprender este tan largo viaje, quiso
verme, me colm6 de cortesias y me inst6
much para que cuanto antes estableciera
Misioneros Salesianos en dichas regions.
Me di6 cartas conmendaticias para los Go-
bernadores de aquellas parties y me pro-
meti6 su apoyo personal y official para el
establecimiento en ellas de los Salesianos.
Despu6s de tres dias enteros de navega-
\ci6n legamos a Corrientes, capital de la
provincia de su nombre y sujeta, como he
dicho, al Obispo de Parana. Me esperaban
el senador Carlos Avalo y el sacerdote es-
pailol Sr. Arachevaleta, que me acompaiia-
ron A visitar al Gobernador a quien entregu6
la carta del Sr. Saenz Peiia. Hablamos lar-
gamente sobre las necesidades de la pro-
vincia y la Obra de Don Bosco; mas no
crei convenient tomar compromise alguno;
pues que el servicio religioso de dentro y
fuera de la ciudad lo prestan dos Conventos
de Franciscanos, que tambidn visit. En uno
de ellos, dependiente de la Congregaci6n de
la Propaganda de Roma, todos los religiosos
son italianos, asi que puede V. figurarse
cual seria la satisfacci6n de todos al encon-
trarnos i tantas leguas de la patria.
Despues de tres horas dejamos A la de-
recha el rio Parand, que so internal prime.
ramente entire la Argentina y el Paraguay
y despuds se repliega mas hacia el oriented,
liasta perderse de vista en las florestas del
Brasil, y arribar a sus fuent3s entire las
cadenas de montafias vecinas al Oc6ano
Atlintico. Bajando desde Corrientes, la na-
vegaci6n sobre el Parana so hace dificil por
dos dias y despues completamente impossible
per sus frocuentes saltos, majestuosas cata-
ratas y horribles precipicios. Es aqui preci-
samente done sus mArgenes comienzan a
ser pobladas por numerosas tribus salvajes.
Es aqui donde en los pasados siglos los Je-
suitas obraron aquellos prodigies de celo y
de heroismo que han sido y seran la admi-
raci6n de las jentes. A la entrada de estas
florestas se desoubren todavia los restos de
sus renombrados colegios y las ruinas de
sus doradas iglesias y soberbios torreones.
Mas en vano procura el coraz6n despertar
los concertados ecos de aquellos himnos y
cantos que un dia se alzaban al cielo de
miles de simples y sencillos corazones; en
vano busca la vista aquellos campos culti-
vados por millares y millares de Indios ga-
nados por su inimitable celo A la Religi6n y
A la civilizaci6n cristiana. Todo ha desapa-
recido; todo ha sido destruido. Los Indios
tornAndose 6 su primitive estado, de nuevo


so internaron en las selvas y aquellas majes-
tuosas y solitarias ruinas sirven de albergue
a las fieras y A venenosas serpientes.


III.

Sobre el Paraguay. I-Iorrible fi-
gura del cocodrilo. En la capital
del Paragul-y.

L amanecer del dia 16 de maIHo, desl]pus do
-,j celebrada la santa Misa, salimos A admirar
las bellezas del rio Paraguay, sobre cuyas ondas na-
vegabamos hacia ya mas de diez horas. El pano-
rama era encantador. Si bien a la izquierda era
todo pantanoso, A la derecha 'se extendia el florido
suelo de la Reptiblica del Paraguay. Al fondo
aparccfan vastas colinas y montafias, vestidas de
pomposa vegetaci6n.
Las aguas del rio se habian disminuido y clari-
ficado muchisimo, y nosotros pudimos contemplar
bajo los inclinados arboles de la orilla, la horrible
figure de grades cocodrilos, aqui llamados joca-
ris, que salen a flor de agua para calentarse al
sol. EstAn inmobles, con los ojos abiertos, cual
si fueran de granite. Desde proa les disparamos
yarios tiros, mas si no se acierta A tocarlos no
se mnueven, ni tuercen un miemnbr y contindan
impasibles. Tienen las escamas tan duras, que si
la bala no ls de do lleno, salta sin hacerles nial
alguno. Entonces se enderezan perezosamente so-
bre sus cuatro patas y con movimientos desagra-
dables se deslizan bajo el agua. Estos rios y sus
afluentes estin llenos de tales animaluchos, y
cuanto inms se va hacia el Ecuador son nucho
rmas numerosos, hasta cubrir el lecho de los rios,
torrentes y lagos adyacentes.
Solamente los indios los aprovechan cazandolos
y devorando sus pestilentes carnes, por lo quo
ellos mismos exhalan un olor insoportable.
La presencia de estos cuadrdpedos hace lmuy
peligroso el bafio en estas aguas; puesto que su-
cede con frecuencia que el cocodrilo aferrando
improvisadamente con sus dientes a los incautos,
los arrastra al fondo y los devora. *
Narraba el capitan Nocetti a este prop6sito, quo
hace algunos afios llevaba A bordo como mozo a
un discolo hijo de un intimo amigo. En las horas
iads abrasadoras de un dia de verano, aprovechando
la ocasi6n de que el vapor se habia detonido por
falta de vientos, aquel desaconsejado se desnud6
y descendiendo la escala se tir6 al rio para re-
frescarse. Todavia no se habia sumergido complle-
tamente cuando di6 un horrible grito: corrieron
todos los mariners y lo vieron retorcorse deses-
peradamento entire las mandibulas de nn cnornne
cocodrilo. El capitan le apunt6 con su infalible
carabina ymat6 almonstruo y juntamente al joven.
i Al menos, me decia, tristemente, pudimos ente-
rrarlo en tierra firm! D6bil consuelo para sus
desolados padres.
La corriente de estos rios arrastra consigo gran
cantidad de plants, las que algunas veces se aglo-
meran en tal nimero y de tal modo compacts
que forman verdaderas islas en la superficie.
Los rios Paraguay y Parana forman muchas
islas y algunas muy extensas, quo en pocos afios
se cubren de verdes plants y frondosos Arboles.
Cuando vienen grades avenidas sepultan las islas
existentes para formar otras nuevas: minan las








- 111 -


orillas, se abren nuevos casinos, arrastran troncos
de Airboles gigantescos, quo van A former nuevos
bancos y nuevas islas. Por esta causa, ningfin
ge6grafo puedo precisar el verdadero curso de
estos rios que n 'sus tan caprichosos rodeos cam-
bian su forma y profundidad A cada moment.
Por esto, todo buque que quiera navegar por estas
aguas debe tomar por guia un piloto especial, que
much m`is quo con la ciencia nafitica, sepa, con
muy praictico ojo, conocer y casi diria adivinar
todos los caprichos y sorpresas de estas corrientes
tan variables como impetuosas.
En nuestro viaje, el vapor so detuvo algunas
horas en Hlumaita, primer pueblo del Paraguay y
despu6s en Villa del Pilar. Desdo aqui mand6
telegraficamente un saludo al Presidente de la
Repfiblica del Paraguay Sefior Gonzilez y al Re-
verendisimo Administrador Diocesano D. Arria.
Los terrenos de la orilla izquierda pertenecen
Ai la Argentina, la que se los apropi6 como tierras
de conquista despuds de la fainosa guerra que sos-
tuvo con el Paraguay do 1864 al 1870, sostenihda
por el Brasil y el Uruguay. El Brasil por derccho
de conquista trasport6 sus confines al rio Apa, y
la Argentina los dilat6 hasta el Pilcomayo.
Sobre la embocadura del Pilcomayo, los Argen-
tinos tienen uua fortaleza con algunos soldados
de guarnici6n. Todo aquel inmenso territorio que
desciende hasta Santa F6 y se extiende hasta la
provincial de Santiago del Estero y do Salta, pan-
tanoso, bajo, malsano, sujeto A largas inunda-
clones, esta casi completamente despoblado, si se
exceptiian dos 6 tres puntos algo elevados y ocu-
pados por empresas coloniales, quo invierten su
capital y algfin miller de brazos en cultivar la
cafia do azdcar.
Asumpci6n, capital de la Repiblica, no dista
niucho del Pilcomayo, asi que, llegamos cl 27 do
Mayo A la una de la tarde, nueve dias despuds
do nuestra salida de Montevideo.
No me detengo A describirle los cordiales reci-
bimientos que me hicieron, los trabajos quo em-
prendi y los proyectos que prepare, pues me pa-
rece hab6rselos ya notificado en otra carta quo lo
cscribi. Tanto mais quo dentro de poco deber6
volver para visitar A los indios del Claco y luego
atravesar toda aquella Repiiblica, para conocer
mis do cerca la c6lebre tribu de los Kaingua y
llegar al Parand y Ai las aguas del alto Uruguay,
sobre las cuales espero descender poco A poco hasta
PaysandAi y luego a Montevideo.
Es necesario que yo me forme una idea clara
y precisa de las necesidades y de los peligros que
ofrece el inmenso campo que se abre 4 nuestra
Misi6n, para proveer con tiempo los medios que
serAn mAs aptos al buen 6xito de la empresa.
Es un viaje largo, penoso y Ileno de dificultades,
pero de extraordinaria importancia, y espero que
Maria Santisima Auxiliadora me ayudarAi A llevarlo
ii cabo felizmente, para de este modo seilalar con
mi paso los nuevos caminos que deberan frecuentar
nuestros amados Misioneros Salesianos.
Y ahora, vosotros i oh j6venes electos, que sentis
harder en vuestrb pecho la llama del cielo, vosotros
que os sentis llamados por Dios A altas y Arduas
empresas por la salvaci6n de los pueblos y la
gloria de Jesucristo! volved aqui vuestra vista,
enderezad A estos lugares vuestros pasos. N6, no
os faltar` ciortamente abundant mies, sacrificios
y triunfos, punzantes espinas y celestiales conso-
laciones, la corona de la victoria 6 la palma del
martirio. Nuevos horizontes se abren A los intrd-
pidos ap6stoles do los salvajes, nuevos mlqndos


abren sus puertas Ai los Angeles i.a-';i..l"i.. de
hI cristiana civilizaci6u, ai los heroes del Evan-
gelio. De vosotros tambidn cantaran las genera-
ciones presents y futures: i 0 quam spcctosi pe-
des evangelizaatium pace, ecangelizanttum bona!


IV.
Las dos orillas del rio. IEn la zona
torrida. Los pobres indios del'
Chaco. Corutibd, munila do la
capital del 31atto Grosso.

I, oN el vapor Dianaintino llegaron el 4 de ju-
nio al Paraguay el amado Don Solari, Don
Arturo Castelli, el cl6rigo Colli y el catequista Juan
Bautista Ruffier, con su Director el celoso Pbro. Don
Antonio Malan, quo eran los escogidos para e-
char los- fundamentos do la dificil Misi6n del
Matto Grosso.
Hemos preferido establecer en-6l nuestro punto
de partida, porque siendo la part mas central de
la Am6rica del Sur y encontrdndose por todas
parties rodeado de hordas salvajes, nos parece el
mans apto y estratigico para cmprender en todas
direcciones una vigorosa y general campafia para
la conversion do estos indigenas.
Me uni, pues, con nuestros amados hermanos
sobre el-pir6scafo brasilefio el c Diamantino que
en la mafiana del 6 lev6 anclas para ir nuova-
mente contra las plAcidas ondas del rio Paraguay.
Me acompafiaron A bordo el Ministro do Cultos,
el Administrador Diocesano, el Rector del Semi-
nario, los hijos del Embajador Argentino, varies
celosos Sacerdotes, y el Presidente de la Confe-
rencia de S. Vicento de Padl, Senor Sambonini
y otros muchos amigos. Y hubieran venido muchos
mAs, si en aquella misma hora no hubiera tenido
lugar la solenme sepultura del senior Ricardo
Garcia, Embajador del Uruguay, que espir6 entire
mis brazos el dia anterior despues de recibir de
mis manos los supremos auxilios de nuestra Santa
Religion.
Desde nuestro encuentro, fu6 grande y visible
la protecci6n que nos dispensaba el Sefor. Tam-
bi6n sobre el Diamantino podiamos libremente
celebrar misa en privado, todos los dias y en los
festivos celebrAbamos una en el sal6n para como-
didad de los viajeros, alegrandola con cantos y
mfisica,, pues el buen Don Solari viajaba con su
armonium portAtil, que debera ser un dia la de-
.licia de los. pobres salvajes.
En tanto principiaba el calor a dejarse sentir
con mayor fuerza; estdbamos ya en el grado 24
de latitud austral, y al siguiente entrdbamos en
la zona t6rrida. A la derecha teniamos las her-
mosas orillas del Paraguay. De tanto en tanto
apaiecian entire las sombras de corpulentos irboles
modestas cabafias de pastors y labradores que
viven alli casi en perpetual soledad. i Pobrecitos!
en case urgent, i cuanto tiempo deberian emplear
sobre frAgiles barcas para llegar A la ciudad!
Por tierra les es completamente impossible, no
existiendo caminos ni sendas abiertas entire las
selvas, ni puentes sobre los grandes torrentes que
vienen A dar el tribute de sus aguas al gran rio.
En la part opuesta, esto es, A nuestra izquierda,
continuaba siempre el suelo bajo y pantanoso del
Claco, poblado casi exclusivamente de Indios
errantes, que en tiempo de grades Iluvias so re-








- 112 -


tiran poco 4 poco lasta el pie de las grandes
montafas de la Bolivia.
El suelo se hall cubierto de impenetrable bos-
ques, palmas, cedros, chebracho y jacarandd y
de cidn otras plants estimables.
Cuando llegamos aqui, las aguas se habian ya
retirado on gran parte, de modo que los pobres
indios prinoipiaban A acercarse A ln orilla; noso-
tros tuvimos ocasi6n de ver algunos grupos antes
de llegar & nuestro destino.
Llegamos di las 7 ai Villa Concepci6n. Multitud
de indios casi desnudos y pintarrajeados de en-
carnado vivo y negro lustroso, rodearon nuestro
buque pidi6ndonos galleta y algunos regalos que
estinian nmucho. Estos indios del Chaco, frecuentan
much este puerto para cambiar las pieles de tigre
y otras fieras, con sal, de que much necesitan,
y aguardiento quo les gusta 'demasiado. A mi
vuelta deseo detenerme aqui cinco 6 seis dias para
ver de hacer nn poco de bien y conocer miis a
fondo a estos indios, entire los quo pienDo dentro
de poco internarme.
En Villa Concepci6n nos detuvimos poco; ense-
guida emprendimos de nuevo nuestro viaje, hasta
que finalmente el 10 al anochecer llegamos al
Puerto de Corumb6.
A media que ascendiamos, el calor se hacia
mus sofocante y la sed insufrible.
Solo at lo lojos se divisaban algunas montafias,
mas a nuestros alrededores no se veian sino pan-
tanos, 6 interminables bosques casi sumergidos
en las aguas estancadas.
Por dos 6 tres veces nos detuvimos en algunos
pequefios promontories, dondo trabajaban mezela-
dos algunos centenares de indios y blancos, en
cortar los vetustos drboles de la floresta, que los
buques trasladan t Buenos Aires, d Montevideo
vy Europa. De esta clase es el ilamado Puerto
Casado, nombre del propietario, riquisimo Es-
paiol, que compr6 en el Chaco un territorio que
tal vez es tan grande come la Espaiia enter.
Pero d de que le sirve si es por complete inhabi-
table ?
Hallamos tambi6n en nuestro camino el Puerto
Pacheco, 6 Bahia Negra, que es la Siberia del
Paraguay. No ya por el frio, puesto que el calor
tropical es intensisimo, sino porque aqui son tras-
portados los borrachos incorregibles, los malhe-
chores etc. etc.
Siendo estos los confines con el Brasil, cstin
ocupados por un presidio military, quo vigila a
aquellos encarcelados. Hasta aqui lleg6 en su audaz
exploraci6n nuestro llorado hermano Don Angel
Savio, y yo no me entretendr6 on describirselo
pues ya lo hizo 61 mismo a su tiempo.
Dir6le solamente que senti con todo mi coraz6n
ver correr a la orilla a tantos hombres y mujeres
embrutecidos, y tantos salvajes desnudos comple-
tamente entire la precoz soldadesca. i Qu6 extrafio
es vivan como fieras, no teniendo ni iglesia, ni
un sacerdote, ni freno que les contenga!
Le he dicho que llegamos el 10 de junior al
Puerto de Corumba. Aunque esta es la segunda
ciudad del Matto Grosso, en poblaci6n 6 impor-
tancia rivaliza con la capital Cuyabi; no crea sin
embargo que Corumba sea como uno de nuestros
puertos; apenas podria parangonarse i los m6s mo-
destos pueblecitos de nuestra patria. Excoptuados
los soldados de guarnicion, son unos'tres mil habi-
tantes. Tiene la Aduana del Estado y aqui se
detienen los vapores; porque mds arriba el agua
decrece tanto, que para navegar es necesario tomar
pequeino vaporcitos do ruedas ligeras y la mayor


parte de las vecesni ailu estos pueden proseguir-
En tal caso se trasborda sobre barcas chatas, y
empujadas no por velas, ni por remos, sine i
fuerza de poals quo hombres robustos clavan en
el fondo de rio. Y esta suerte nos toc6 tambi6n
ai nosotros.
Eih Corumb:i sali6 a recibirme el Parroco, Don
Constantino Tarzio el c6nsul de Bolivia. Al dia
siguiente descend ii tierra para visitar la Iglesia
al Comandante de la plaza coronel Horacio y al
d6nsul Italiano senior Carcano, que luego me acom-
canaron 4 bordo, precedidos de la banda del Re-
gimiento. El viejo Parroco esta solo y cuenta bajo
su jurisdici6n m~s de ci6n leguas de territorio.
Solamente una escuela para nifios y otra para
nifias dirigidas por religiosos y religiosas respecti-'
vamente, podria con el tiempo mudar el espcto
de aquella ciundad fundata sobre rocas calcAreas
calentada por un sol abrasador, y sin tender
ii otra cosa que al trafico de la vida material.
, Podremos nosotros contribuir un dia a esta obra
de regeneraci6n? i Dios lo quiera!
(Se continuard)



TIERRA DEL FUEGO


El vaporcillo para la Misi n de la Candelaria.

EN la relaci6n official sobre las Obras Salesianas
que nuestro Reverendo Superior general Don Ria
hizo en el pasado onero, di6 ya la consoladora
noticia de que Monsefior Fagnano, Prefecto Apos-
t6lico do la Ticrra del Fuego, habia podido ad-
quirir el tan necesario vaporcillo para las varias
Misiones de la Tierra del Fuego. He aqui la carta
que le trajo tal anuncio.

Puntarenas 23 de Julio 1894.
REVMO SEROt DON RtiA:

t1 IN~ MI Ml. hemos obtenido el tan suspirado
\ al...d.1llo, que nos hard mis fAcil el visitar
y socorrer ti nuestros hermanos, especialmente i6
los de la Candelaria. Lleg6 el martes (17 de julio),
con mis de una semana de retardo.
Venia de Buenos Aires, done lo habia con-
tratado nuestro Prefecto Apost61ico Don Fagnano;
en el trayecto el mal tiempo le oblig6 ;i refugiarse
en el 1" '1.' r'' puerto Le6n, donde lo esperaba la
Providencia para ejercitar una obra de caridad.
Pocos dias antes, un buque de vela cargado de
grano labia. side arrojado contra la costa y alli
esperaba alglin auxilio del cielo: digo del cielo,
porque por tan pequefio puerto no suele pasar
ninguin vapor. El nuestro fuO su salvaci6n, y con
esta obra de caridad principi6 su nueva Misi6n.
Es un hermoso vaporcillo en la forma y muy
econ6mico en el consume; de doscientas cincuenta
a trescientas toneladas; do construcci6n fuerte,
con cuarenta y cinco caballos do fuerza y 4i dos
h6lices para poderlo volver en mls breve espacio,
y por lo tanto muy aprop6sito para nuestra Misi6n
del Rio Grande. Se contrat6 en 60.000 duros ar-
gentinos, suma que tomamos di empr6stito del
Banco de Chile: esperamos .que ]a Providencia
vendrim pronto en nuestra ayuda para powder pagar








- 113 -


esta gran deuda. Le pusimos por nombre Torino,
de la Sede principal de nuestra Pia Sociedad.
Dos dias despu6s de su llegada carg6 unos treinta
.alimales que llev6 A la Isla Daws6n para servicio
de aquella Misi6n; luego carg6 maderas y viveres
en abundancia y en la tarde de ayer, llevando A
bordo A Monsefior Fagnano, A Don Pistone y al
hermano Forcina, lev6 anclas con direcci6n al
Rio Grande. Les deseamos un feliz viaje.
La Misi6n de la Candelaria nos costara muchos
sudores y muchisimo dinero. Necesitamos sobre-
manera que la Providencia venga abundantemente
en nuestro socorro. Grande es nuestra conflanza
en ella, puesto que se trata de una obra santisima,
de la salvaci6n de muchas almas. Si esperamos
todavia un poco, i cuantos pobres salvajes morirAn
bajo el cuchillo de los crueles gauchos! Su cabeza
-estA puesta al precio de una libra esterlina. I Po-
bres salvajes! i y pensar que tal barbaric es obra
de gente civilizada, de protestantes, para salvar
sus ganados Cosas son que gritan venganza ante
el conspecto de Dios; y que al mismo tiempo
excitan A nuestro Monsefor Fagnano a sacrificar
cuanto sea necesario para poder salvar el mayor
mnimero possible de estas infelices almas.....

Devotisimo y obligadisimo en Jesucristo
MAGGIORINO BORGATELLO, Pbro.
---- ^ K----



PRIMERA VISIT DE MONS. FAGNANO

a la Misi6na de la Canldelacia


Puntarenas, 19 de Agosto de 1894.
AMADiSIMO Su. DON RUiA;

S :'o hace que he llegado de la'Misi6n de la
Candelaria sobre el Rio Grande de la
Tierra del Fuego, despu6s de un fatigoso viaje do
veintiocho dias.
Apenas lleg6 de Buenos Aires nuestro nuevo
vaporcillo, hicimos los preparativos necesarios
para la Misi6n, y el dia 22 de julio nos embarea-
mos Don Pistone, el hermano Forcina y yo.
Tuvimos diez dias de continues borrascas, de
modo que el tiempo nos oblig6 6 retirarnos varias
veces A los pequefos puertos de estos canales, y
.solamente el dia 10 de Agosto pudimos llegar a
la entrada del Rio por el Atldntico.
Eran las nueve, hora de alta marea en aquellos
sitios, cuando el capitan principiaba A dirigirse
hacia la entrada. Se veia una especie de cord6n
espumoso, que partiendo del Cabo Sunday (Do-
mingo) al norte, llegaba al Cabo Penia al sur;
era un juego de los flujos que daban contra las
varias puntas de los escollos que se avanzan en
el mar por toda la part oriental de la Tierra del
Fuego. Frente a nosotros, esta blanca cadena se
interrumpia por espacio de cerca trescientos metros:
era la boca del Rio Grande.
El vapoicillo viajaba con un cuarto de su fuerza,
y toda la tripulaci6n estaba sobre el puente pronta
it cualquier maniobra. A cada minute se oia el
grito del capitAn que anunciaba la pronfundidad
del agua y en todas las cars se vefa pintada la
ansiedad acostumbrada en los casos de peligro.
El fondo disminuia A media que nos acercAba-


mos a los escollos de la entrada, que yo conside-
raba como otras tantas columns de H6rcules; y
cuando los tuvimos cerca y oi gritar: i Cuatro
metros! i cuatro y medio! con las ligrimas en los
ojos exclam6 tambi6n A alta voz: Viva Dios!
i Viva Maria Auxiliadora! Nos hallAbamos ya
en el rio, fuera de peligro, estAbamos en el puerto
del Rio Grande. Llor6 de consolaci6n, pues que
si nuestro vaporcillo puede entrar en este Rio,
estA segura la Misi6n de la Candelaria y asegu-
rada la conversion de los desventurados Onas, que
al present son objeto de cruel caza por part de
una sociedad que adquiri6 del Gobierno de Chile
una grande extension de terreno para dedicarla
al past.
Entrado en el rio, el vaporcillo hech6 anclas
por haber cesado la alta marea; pero yo descend
A una -canoa y me dirigi la casa provisoria de
la Misi6n que se veia a unos cinco kil6metros de
distancia sobre la orilla izquierda del Rio, y donde
con ansiedad me esperaban nuestros amados her-
manos.
La casa que habitan tiene dos pequefias habi-
taciones en la plant baja y un pequeno desvAn,
Una de estas habitaciones sirve de escuela, de re-
fectorio y de dormitorio para los hermanos; y la
otra de studio, de almacin para todas las cosas
necesarias A la Misi6n y de dormitorio para el
Director Don Beauvoir. Don Delturco que le hacia
compaiia, habia ya vuelto A Puntarenas.
El hermano Juan Ferrando es el mayordomo
de la Misi6n; Jacinto Villacura, ayudado por dos
indios ,Miguel Calafate y del pequeio Pedro Gama,
bautizado el pasado abril, tiene el cuidado de las
bestias para el servicio de la Misi6n: Cesario Vi-
llabos es cazador y panadero. El horno lo tiene
excabado A la orilla del rio y su caza se dirige
especialmente contra el guanaco, sirviendose del
fusil, de los perros y de los caballos.
Cuando yo llegud, rodeaban la casa Misi6n como
unos setenta indios. Otros muchos que habian
llegado en los pasados meses, se habian alejado
en busca de viveres. Pero no se han debido ale-
jar much puesto que se descubre no muy lejos
el humo de sus hogueras. Antes bien, un buen
nuimero que volvieron el catorce de este mes, ase-
guraron que otros estaban para volver.
For esto es necesario pensar en levantar casas
para los indios, para los Misioneros, para las Hijas
de Maria Auxiliadora, escuelas, talleres, una vasta
capilla, un hospital, etc., etc. Si el Sefor nos
bendice y nuestros Cooperadores nos ayudan con
sus limosnas, esperamos poder fabricar todos estos
edificios de Setiembre A Mayo pr6ximo venidero
y former en breve tiempo un hermoso lugarcito.
Para mayor facilidad en el desembarco, ne pa-
reci6 oportuno trasladar la casa, que es toda de
madera, mas vecina A la embocadura del Rio
Grande. Al present la casa se coloca junto A un
pequefio puerto 6 reparo que forma el mismo rio
y en donde no corre tanto peligro de encallar el
vapor como lo correria subiendo mAs arriba. A
poca distancia del Rio nacen varias fuentes de
agua potable, este es A no dudarlo el sitio mis
apropiado para establecer la nueva colonia de
indios.
Con el tiempo podremos tambi6n ir al Cabo
Pefia, distant pocas horas, donde estariamos
mas defendidos de los fuertes y continues vientos
que reinan en el Rio Grande. Mas por ahora la
prudencia nos aconseja no exponernos A indtiles
peligros.
Hay all un hermoso valle circundado de mon-








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tecillos cubiertos de bosques; pero estos montes
y bosquecillos favorecerian A los indios para ha-
cernos mal si quisieran, por lo que por ahora es
mejor sufrir un poco de viento y tender segura la
vida. Donde estamos presentemente, es un sitio
muy descubierto desde donde so ven todos los al-
rededores perfectamente y A larguisima distancia.
Don Bernab6 prepare gran cantidad de madera
que cargara sobre nuestro vaporcillo para princi-
piar la fabricaci6n de cuanto le dejo dicho. Ahora
solo pienso construir cien casitae para los indios,
pero tal vez no bastarAn. Necesitamos much de
la ayuda del Sefior y de su amorosa Providencia,
por que a mas de estas construcciones, es nece-
sario que pensemos tambi6n en mantener infini-
dad de families que acuden A la Misi6n. El pa-
sado es una esperanza del porvenir; por lo que
no dudo que no nos faltarAn los medios materials.
Nuestros benemeritos Cooperadores continuarin
ciertamente dAndonos pruebas de la bondad de
Dios.
Reciba, amado Sefor Don Rda, las cordiales
felicitaciones de todos estos mis amados hermanos,
unidas a las de los indios de la Candelaria y es-
pecialmente de Felipe, Matias, Joaquin, Benito
Sunday, Pedro Gama, Sim6n Delfrio y Juan
Matha, que estin recogidos en la casa Misi6n bajo
la asistencia y cuidados del hermano Ronchi y
que por mi medio le mandan su fotografia. Ben-
diganos y no se olvide de socorrer 6 su
Afectisimo en Jesis y Maria.
JOSt FAGNANO, Pbro.
PREFECTO APOST6LICO.


CONSUELOS Y PENAS


Puntarenas 27 de agosto de 1894.
REVERENDISIMO' SR. DON RA4;

Ni ARIAS son y diversas las noticias que debo
I-.-. darle; unas buenas y malas otras.
Ayer tuvimos una gran consolaci6n; dos j6venes
de unos diez y ocho afios vistieron el habito de las
Hijas de Maria Auxiliadora. Son cinco ya las hijas
de Puntarlnas que se consagran al Sefor en la
vida religiosa, y que con otras cuatro de Chile,
se unieron A las Hermanas que vinieron de Eu-
ropa para ayudarnos en el apostolado. Esto nos
prueba que el terreno no es tan ingrato, ni com-
pletamente est6ril, como parecia en un principio.
Esperamos que Dios N. S. nos mandard nifos
en nuestra ayuda. iLo necesitamos tanto! 0Oh
cuanto mal intent hacer el demonio en esta ciu-
dad y en estas regionss. Atemoriza el pensarlo!
Cada vapor que lega A este puerto, pone nuevos
obstAculos A la obra moralizadora del Misionero.
Si el Sefior no pone remedio, la cosa va mal.
Encomendamos encarecidamente en sus oraciones
y en las de nuestros amados Cooperadores a nos-
otros y A estas pobres almas tan insidiadas por
el demonio, que hace cuanto puede para no de-
jarse arrancar este extreme confin de la tierra,
donde ya de tanto tiempo ha fundado su reino.
El martes de la semana pasada A las diez de
la noche, con tiempo borrascoso, con viento frio
y nieve, Monsefior Fagnano, apenas de vuelta de
la Misi6n de la Candelaria, en compaiia de Doni


Pistone y de Don Scagliola, con el mismo vapor
Torino parti6 para la Isla Daws6n,. con el fin de
trasladar iA aquella Misi6n doce indios que nos
confiaron pocos dias antes y para levar viveres
4 nuestros hermanos. A aquella noche sigui6 un
dia todavia peor para viajar; el viento helado
continue por todo el dia y cada media hora venian
ondas de helada nieve. Nuestros pobres hermanos
pasaron todo aquel tiempo en viaje; pues el
jueves por la manana, con un tiempo no menos
perverse, estaban ya de vuelta con Don Bernab6
que se prepare para ir al Rio Grande.
Trajeron buenas noticias de la Misi6n de San
Rafael. La pequeia iglesia esta ya terminal y es
muy hermosa; le falta solamente la torre. Inau-
guraron el muelle que es muy c6modo y tuvieron
el consuelo de ver venir nuevos indios, entire los
cuales un ciefto Jacinto, compafiero del Capita-
nejo Antonio, que es el mds indiferente hasta el
present para con nosotros y fu6 el que cooper
mAs eficazmente a la triste insurrecci6n contra
Don Pistone en 1891; vino con toda su familiar
decidido a quedarse para siempre en la colonial;
fu6 recibido muy cortesmente y se le asign6 una
casa. La escuela de muisica va progresando como
tambidn progress el espiritu de religion entire los
salvajes. En resume, esta Misi6n principia ya a
darnos algunos consuelos.
Aquf,,en Puntarenas, aunque la estaci6n sea
propicia para fabricar, por falta de medios y con
grande dolor nuestro, hemos debido suspender los
trabajos de la nueva iglesia, que tanto necesita-
mos. La capilla actual, ademris de ser privada,
es completamente insuficiente para una poblaci6n
de mds de tres mil almas. Los gastos hechos ya
para esa nueva construcci6n pasan de diez y
siete mil seiscientos pesos, de los que hasta el
present, solo hemos podido reunir diez mil qui-
nientos, y todavia serian necesarios al menos'otros
veinte mil.
Y & debere ocultar a V., amadisimo padre, que
estamos cargados de deudas? Todavia estAn por
pagar los quince mil pesos por el viaje que el
vapor Amedeo hizo el afio pasado a la Misi6n de
la Candelaria; otros tantos hay por provisions'
necesarias para los dos colegios de Puntarenas;
luego para la Misi6n de Daws6n, para esta nueva
iglesia, para la Misi6n de la Candelaria; en una
palabra, nos hallamos tan cargados de deudas,
que dan much que pensar A Monsefior, porque
no sabe como podremos pasar adelante. Pobre
Monsefior! Confia tanto en la Divina Providencia,
que estamos ciertos que no nos faltard en las
presents estrecheces.
En tanto que admiramos la grande conflanza en
la Divina Providencia de este nuestro amado
Prefecto Apost6lico, nos edifica sobremanera su
gran espiritu de sacrificio. Animado del mayor
celo por la gloria de Dios y por la salud de las
almas, se muestra siempre intr6pido y no le arredra
peligro alguno. La semana pasada cuando des-
embarc6 en el Rio Grande, con intensisimo frio
y nieve en abundancia, no pudiendo la canoa
llegar A la orilla, se descalz6 y se dirigi6 A tierra
con el agua y fango hasta las rodillas. Antes de
salir de Puntarenas para aquella Misi6n, yo le
habfa provisto de un buen par de zapatos; mas
a su vuelta no vi en sus pies que unas viejas za-
patillas. Que habia hecho de los zapatos? Con-
fesando en aquella capilla, vi6 al indio Calafate
que perdia los pies entire dos viejos zapatos; no
le permiti6 su compasivo.coraz6n dejarlo ir en tal
estado a recibir la santa Comuni6n; se quit6 los








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zapatos y se los regal6 al joven indio. Tales
actos de abnegaci6n y sacrificio le atraen grande-
mente las simpatias hasta de los mismos salvajes,
y d nosotros nos sirven de grande estimulo para
soportar con alegria cualquier sacrificio.
Reciba, amadisimo padre, mis afectuosos salndos
y le ruego se digne exterderlos A todos esos digno
supriores. Bendigame y me permit besarle con


treinta metros de largo y muy fuerte, por lo.que
al desembarcar no nos hemos de mojar los pies
como antes. Desde el muelle una larga y derecha
calle conduce A la elegant iglesia, capaz de algu-
nos.centenares de personas, con su convenient
coro y ahora su Via Crucis. Una gran cruz, le-
vantada en medio de la amplia plaza de la iglesia,
parece quiera abrazar toda la nueva colonia, la


Banda de Musica compuesta de Indios: Isla Dawsdn.


respeto la mano y profesarme con aprecio, afecto
y reconocimiento
De V. S. Rev.ma
Humilde y devoto hijo
MAGGIORINO BORGATELLO, Pbro.



DE SALVAJES CONVERTIDOS EN ARTISTS

Puntarenas 25 de setiembre de 1894
REv.m" Sn. D. RdUA

L dia 10 de los corrientes fui a la Misi6n
de San Rafael, isla Daws6n, para colocar eu
aquella iglesia, con la debida autorizaci6n el Via
Crucis que faltaba. Not6 grandes progress.
Hall ya construido un hermoso muelle de unos


que va de dia en dia aumentando sus edifieios
para los nuevos civilizados. La iglesia, la casa de
los Misioneros y la de las Hijas de Maria Auxi-
liadora, se hallan ya circundadas de hermosos
edificios para las escuelas, los talleres y dormi-
torios de los nifos y de las nifias, y hasta para
las viudas. Ademds, la escuela de mfisica, el hos-
pital, la panaderia, el matadero y, poco distant
del muelle, se hallan algunos grupos de casas si-
m6tricas que forman calls derechas, donde ya
habitan varias families de indigenas. Distante de
las casas y A la otra part del rio se halla el ce-
menterio. Los indios acogidos en la colonia son
muchos mis; y deleita el ver lo bien educados
que se muestran. A mi llegada, vinieron muchos
A darme la bien venida, A saludarme y preguntar
por los otros Misioneros de Puntarenas, & agasa-
jarme y darme la mano como a un intimo amigo.
Alegra sobremanera el ver A estos indios, tan
groseros en la apariencia usar modos tan gentiles
y expresar bastante bien sus sentimientos en es








- 116 -


pafiol, A pesar del poco tiempo que hace que se
hallan en la colonia. Dios visiblemente bendice
esta Misi6n, y da grande incremento a las fatigas
de los pobres Salesianos.
Al volver a Puntarenas, traje conmigo los nifios
indios de la escuela de miisica, que vinieron A
alegrar con sus instruments las fiestas patrias
que se celebraron en los dias 17, 18 y 19 de los
corrientes. Apenas han pasado siete meses desde
que tomaron el instrument y ya lo manejan con
grande maestria. Tocaron various trozos de misica
religiosa en la iglesia durante las sagradas fun-
ciones; y otros durante la distribuci6n de premios
6 los niiios de las escuelas y dieron todos los tres
dias gran concerto en la plaza que arrancaron
entusiastas aplausos y excitaron en todos grande
maravilla. & Quien habria dicho, tres afnos hace,
cuando estos j6venes salvajes descendian de los
montes que en tan breve tiempo serian tan ex-
pertos artists? Parece. un suefio y no obstante
es una realidad tan cierta y segura, que, mientras
Rlena el coraz6n del Misionero de inexpresable
consuelo causa grande admiraci6n A cuantos cref-
an que era impossible la civilizaci6n de los sal-
vajes fueguinos.
Estos amados indios de la Isla Daws6n, en los
pocos dias que estuvieron entire nosotros, nos edi-
ficaron grandemente con su devota compostura en
las sagradas funciones. A mas de uno de estos
habitantes arrancaron ligrimas de consuelo con
el ang6lico, recogimiento con que se acerca-
ban A recibir la santa Comuni6n, y con la pre-
cisi6n con que servian la santa Misa, vestidos de
sotana y roquete como tantos monaguillos.
i Oh amados fueguinos, vuestras oraciones tan
bien hechas, son aceptas al trono de Dios, si, y
cada dia descienden las divinas misericordias sobre
esta vuestra tierra y sobre vuestros infelices her-
manos! Pocos dias hace, nos entregaron otros
nueve indios procedentes del Canal Schmid, que
iran con vosotros A aumentar la poblaci6n de la
Isla Daws6n; con vosotros irAn A participar de
los grandes beneficios de la Religi6n, y de la ci-
vilizaci6n. Oh! quiera el Sefor conceder esta
gracia 6 todos vuestros hermanos errantes por
estas playas.
Antes de que estos valientes misicos volvieran
6 la' Isla Daws6n, les fotografiamos, y su retrato
se le mando, Reverendisimo Sefor Don lRia, para
que pueda conocer a estos nuestros amados indios
convertidos en artists. Bendiganos, amado padre,
6 nosotros, a nuestros salvajes, nuestras misio-
nes: encomiendenos al Sefior todos los dias en
el santo Sacrificio de la Misa, y encomiende en
mode especial al que le describe, que tiene el
honor de profesarse su
Devoto y obligadisimo hijo
MAGGIORINO BORGATELLO, Pbro.





'- ,' ,,-j


GRACIAS DE MARIA AUXILIADORA.

Confianza en Maria. A fines del pa-
sado diciembre un niiio de diez y siete me-
ses, 6 causa de una grave pulmonitis, estaba
en gran peligro de perder la vida, pues
todos los remedies que el arte aconseja para
tales enfermedades eran inftiles. Grande-
mente afligidos sus padres, pero llenos de
confianza en Maria Auxiliadora, hicieron
voto de hacer una novena de oraciones en
su honor. IOh bondad de la Santisima Vir-
gen....! El primer dia de la novena principi6
el nifio 6 sentir un sensible mejoramiento,
y en pocos dias cur6 perfectamente. Reco-
nocidos sus padres por tan senialada gracia,
mandan una pequena, pero sincera y devota
oferta.
VERRARIS PREVOSTO, Pbro.
Lucedio, 29 de Enero de 1894.


Nuestra senora del perpetuo socorro.
- Un nuevo prodigio obtenido por laintercesi6n
de Nuestra Senora del Perp6tuo Socorro tenemos
quo registrar en Espafia.
La Revda. Madre Maria Josefina, Superiora del
Colegio de los Santos Corazones en Torrelavega
(Santander), doce afios venia padeciendo del est6-
mago con tal acerbidad, que los cuatro primeros
los pas6 postrada en la cama, y la viscera lleg6
A ulcerarse, y aunque en los ultimos seis aios'
parece que 6sta desapareciera, dej6la en un estado
de absolute imposibilidad para alimentaoi6n que
no fuera la vegetal muy reducida. El distinguido
medico que la asisti6 durante esta larga enferme-
dad crey6 en estos ltimos dias que debia pres-
cribirla algfin alimento mas substancioso, y le ad-
ministr6 algunas gotas de peptona disueltas en un
poco de agua, y otro dia media yema de huevo;
pero en ambas ocasiones fueron tan fieros los do-
lores de est6mago, que, no permitiendola retener
ese exiguo alimento, la dejaron en el estado mAs
deplorable. Se anunciaba un desenlace funesto.
En tales circunstancias lleg6 al convento el 9
de Diciembre un Padre Redentorista con el fin de
dar ejercicios A las nifas educandas, y enterado
de quo cerca de dos meses habia, la enferma
estaba en cama con un catarro general de carAc-
ter gripal, dominant a la saz6n, agotadas ya
sus fuerzas, y resistiendo la aeci6n, delos medica-
mentos y de la alimentaci6n mis sencilla, propuso
a la reverenda Madre tomara en tres dias conse-
cutivos una miniature de Nuestra Sefiora del Per-
p6tuo Socorro, enteramente resignada en las manes
de Dios, pero oon una ilimitada confianza en el
poder de Maria, 6 la cual habia de rezar cada
vez tres Avemarias.
La enferma acept6 gustosa 6 hizolo con f6. El
dia 10 per la noche, sin embargo, parecia que el
padecimiento se habia agrabado notablemente. Su
aspect inspiraba compasi6n. Sinti6ndose tan'mal,
dijo al senior m6dico: < Parece que me faltan tres







- 117 -


dedos de frente; > y a Hermana que la asistia,
le asegur6 que en tal estado le parecia que Nuestra
Sefiora, mas bien qIe curarla, iba A llevarsela
consigo. Lleg6 el dia 11, y a las nueve de la ma-
fiana tom6 la iltima miniature en presencia del
Padre, elcual la dej6 luego. Tres cuartos de hora
despuns llama A la Hermana enfermera, y con
rostro alere dice:' < La Santisima Virgen me ha
curado copletamente. ) Era un hecho.
Sin embargo, no acertaban las hermanas A
creerlo. La enferma se levant. Llamados el re-
ferido Padre y el sefor Capellan, hallIronla sen-
tada en su silla, pero con aspect de perfect
salud. El dicho sefor. Capellin la invit6 6 bajar
ila capilla, y con paso fire descendi6, con sor-
presa de todos. La noticia se comunic6 rApida-
mente A toda la casa, y las dos comunidades de
religiosas y educandas corrieron alborozadas; y
en medio de la mas viva alegria cantaron A la
Santisima Virgen en acci6n de gracias su propio
himno del Magnificat; y desde ese dia su salud
es perfect.
Las sustancias mis refractarias al est6mago de
la dicha religiosa, y que, 4 juicio de los m6dicos,
fundado en repetidas experiencias, debieran pro-
ducir en 61 efectos de un caustico, son ya la base
do su actual alimentaci6n. Su aspect, sus fuerzas
y la aplicaci6n & los ejercicios de su estado y oficio
de Superiora, son, despues de solos tres dias, cual
de una persona que jams hubiera sufrido que-
branto en su salud.
Estudiando 4 Benedicto XIV, profundo 6 indis-
cutible maestro en la material, A cuatro pueden
reducirse los caracteres esenciales de toda curaci6n
milagrosa: edta debe ser sibita, complete, durable
6 impossible de realizarse naturalmente en las con-
diciones de su manifestaci6n, h Qui6n podrd negar
todo esto en el echo que acabamos de presenciar ?
Sin embargo, A la Iglesia toca su aut6ntica apro-
baci6n; mas nosotros sin adelantarjuicio alguno,
faltariamos 6 la conciencia si ante suceso tal no
dij6ramos, de acuerdo con el senior m6dico: Di-
gitus Dei est hie, es decir, si no reconoci6ramos a4
Jesucristo interviniendo en 61 para glorificar A su
Divina Madre en su amable advocaci6p del Per
p6tuo Socorro.
H.
Torrelavega, 14 de Diciembre de 1814.


Un suceso prodigioso. En la prensa ca-
t61ica de Salamanca leemos el siguiente relato de
un hecho prodigioso acaecido recientemente:
< La Religiosa profesa en el Instituto de Siervas
de San Josd, de esta ciudad, Hermana Dolores,
venia padeciendo hacia ya cinco afios una enfer-
medad cr6nica que le hacia sufrir agudisimos do-
lores en todos los miembros. De quince meses A
esta part la dolencia se habfa agravado en tales
terminos, que ya no podia dicha Religiosa aban
donar el lecho, y todo su cuerpo estaba paralitico.
El pasado mi6rcoles, uno de los dfas en que mis
fuertes habian sido los dolores, la Rda. Madre
Superiora exhort6 4 la Religiosa A tener gran con-
flanza en la Sma. Virgen, a quien conflaba su
curaci6n. Sor Dolores recibi6 con tanta alegria
esta nueva, que tomando en sus manos la Medalla
Milagrosa que pendia de su cuello y una estampa
que tambi6n era imagen de dicha medalla, comenz6
a dirigir tiernas jaculatorias A la Reina del cielo.
> Las demas Religiosas, de rodillas en torno


del lecho de Sor Dolores, rezaron con todo fervor
la Letanfa y la Salve, mientras que las niias de
las escuelas dirigidas por las Siervas de San Jose
se recogieron en la capilla del establecimiento
para unir sus plegarias & las de sus dignas profe-
soras.
> El favor del cielo no se hizo esperar; media
hora despu6s, y al despertar de un ligero suefio,
Sor Dolores pedia su ropa y abandonaba el lecho
buena y sana, siendo la admiraci6n de sus Her-
manas en Religi6n, que no cesaron de alabar 6
Dios, dirigi6ndose inmediatamente 4 la capilla
para entonar un Ted6um.
>> Sor Dolores cant6 con voz vigorosa cual si
nada hubiera tenido, y desde aqnel instant
(mi6rcoles 10 de Enero de este afio, 4 las tres de
la tarde) ha practicado todos los actos de comu-
nidad sin sentir la menor molestia.
> Si este hecho es 6 no milagroso, resu6lvalo la
Iglesia; nosotros, como files cronistas, lo referi-
mos, no sin dar gracias por el portento A la Sma.
Virgen. ,






NOTICIAS Y VARIEDADES


El centenario de San Felipe 1eri. -
Grandes son los preparativos que en Roma se
hacen para el tercer centenalio de San Felipe
Neri que se celebrari en dicha ciudad el dias 26
del corriente Mayo. Si todos los cat6licos deben
aplicarse con celo al feliz 6xito de este glorioso
centenario, con mucho m4s motive los j6venes y
sus maestros. Todos los colegios, escuelas, orato-
rios festivos y circulos y asociaciones dej6venes,
deben por lo tanto prepaiarse 6 celebrar con
pompa y jibilo este feliz acontecimiento.
No dirigimos esta invitaci6n solamente 4 las
Casas Salesianas y 4 todos los Colegios cat6licos,
sino tambi6n A los Cooperadores Salesianos, los
que, por el espiritu que Don Bosco infundi6 en
su Asociaci6n, son educadores natos de la ju-
ventud.
Educar santamente A la juventud y salvarla,
es la mds grande necesidad de estos tiempos y el
sublime apostolado a que N. Senior nos llama.
Recurramos, pues, conflados A San Felipe para
que nos preste su ayuda en esta que fue su em-
presa predilecta, 6 imitemos sus ejemplos. Re-
comendemos A nuestros lectores la vida de S. Fe-
lipe que en el present mes publican las Lec-
turas Catolica de Sarria-Barcelona.
*
Conversion. Un repartidor de libros pro-
testantes de Madrid, gracias A la lectura de los
folletos de propaganda cat61ica popular que public
el Apostolado de la Prensa, se ha convertido A la
Religi6n que profes6 en su infancia. H6 aqui
los frutos de las buenas lectures y un fuerte argu-
mento para desplegar cada dia mas nuestra energia
y celo en pr6 de la propaganda cat61ica en todas
sus formas, sin perdonar trabajo ni sacrificio al-
guno.
*
Mas vale mana que fuerza. De una


-- 117 --







- 118 -


carta de nuestra Casa de Malaga, copiamos el si-
guiente edificante hecho: < Hacia algdn tiempo
que un nino ya grandecito queria quedarse con
nosotros y viendo que no podia conseguirlo, pues
ya V. sabe las estrecheces de la Casa, cierto dia
se col6 dentro y como quien no quiere la cosa,
con much disimulo dej6 legara la noche, que
era muy oscura y tempestuosa. Al abrirsele la
puerta para que se marchara 4 su casa, en tono
lastimero, Padrecito, me dice, done quiere V.
que vaya si no tengo casa? Nosotros tampoco
disponemos ahora de cama para ti. No import;
yo dormir6 bien en cualquier rinc6n.
No pudiendo resistir mis, el Sr. Director se
quit6 una manta de su cama y nosotros, uno el
jerg6n y otros otra cosa, quedando asi todo arre-
glado. Pas6 muy bien la noche y amaneci6 mis
alegre que el alba. Ya esti todo cambiado; por
fuera, con una limpieza general, y por dentro,
con la confesi6n y comuni6n. Se porta bien y
estd coitento. >

Un recibo para el Paraiso. Un indio
del Canada, al abrazar la fV cat6lica, so confess
con el Ropa-Negra (asi llaman al sacerdote cat6-
lico) de haber robado algdn tiempo antes doce
pesetas A un pastor calvinista de la yecindad, y
se le advirti6 que debia restitnirlas. Este buen
salvaje, Ilamado Juan Bautista, se di6 prisa a
cumplirlo. Se present, pues, en casa del ministry,
y le dice:
Mi te haber robado. Ropa-Negra decir 4 mi:
Juan Bautista, vuelve el dinero robado.
h Qu6 dinero?
Doce pesetas robadas a ti por mi, mal salvaje;
pero ahora buen indio, tener agua del Bautismo
sobre la frente, mi ser hijo del Grande Espiritu.
Toma tu dinero.
Esta bien, no hurtes mAs. Buenos dias Juan
Bautista.
i Buenos dias no basta; mi querer otra cosa
Y qu6 quieres?
Mi querer un recibo.
i Un recibo y para qu6 necesitas td un re-
cibo? tte ha dicho acaso el Ropa-Negra que lo
pidas
Ropa-Negra no dice nada; es Juan Bautista
querer un recibo.
t Y para qu6 lo quieres ? Til me has robado,
ti me has restituido: esto basta.
No basta: tu viejo mi j6ven: td morir sin
duda primero, mi morir despuds de ti. & Lo en-
tiendes ?
N6: I que quieres decir con estoe?
Escucha mds: esto querer decir much: esto
querer decir todo. Mi llamar A la puerta del cielo,
el gran jefe San Pedro abrir y decir: Eres td
Juan Bautista? y 4qu6 quieres? Mi responder:
Mi querer entrar en la casa del Grande Espiritu,
Y 61 decir A mi; kY tus pecados? Mi responder:
Ropa-Negra haber perdonado -A mi. San Pedro
afiadir : 6 Y tu hurto al ministry I I Has restituido
el dinero ? Ensfilame tu recibo. Ahora, pues, tu
ves la situaci6n del pobre Juan Bautista, pobre
nidio sin recibo, obligado para poderlo hallar, A
gilopar por todo el infierno.

*,-" *. i :


1VECROLOGIA




EL CARDENAL BENAVIDES


El sabado, 30 de Marzo, poco despu6s del medio-
dia, entreg6 su alma a Dios el eminentisimo senior
D; Francisco de Paula Benavides, Cardenal Arzo-
bispo de Zaragoza. En su larga agonia, el Carde-
nal di6 muestras de much conformidad y gran-
deza de animo, edificando 4 los que le rodeaban
y cuidaban, hasta que, consumados sus dias y
cargado de mdritos, hecha la recomendaci6n del
alma y oyendo la exhortaci6n del Obispo auxiliar
de la di6cesis, el Cardenal dobl6 tranquilamente
la cabeza y se present ante el juicio de Dios.
Era el decano de los Prelados espaioles; pre-
sidi6 en Madrid y Zaragoza los dos primeros Con-
gresos cat6lico-nacionales; cre6 el Seminario de
estudiantes pobres y tom6 parte active en otras
obras de celo y propaganda religiosa, distingui6n-
dose por caridad, que le ha dejado pobre de re-
cursos materials, pero rico en merecimientos.
Amaba y favorecfa a los hijos de Don Bosco y
era Cooperador Salesiano.
Hayale recibido benigno y amoroso Nuestro
Sefior Jesucristo; y por si necesitara de los su-
fragios de los vivos, ayidennos nuestros amigos
en la piadosa obra de ofrecerlos por su alma
R. I. P.


... ++++.......+... +.+.. +.+. ++++T



HISTORIC DEL ORATORIO

DE SAN FRANCISCO DE SALES


CAPITTLO CXVI.
(Continuacidn)

Hasta el present han provisto en part
Don Bosco y su madre, vendiendo sus po-
sesiones, y la caridad de piadosas personas.
Mas, hoy dia se puede decir que todos nues-
tros recursos consistent en las limosnas de
nuestros bienhechores.
Quibnes son estos bienhechores?
A muchos no los conozco, y otros no
quieren que los hagamos conocer, y por esto
no me hallo en estado de powder satisfacer d
la pregunta.
; D6nde tienen el dinero ?
No tenemos ni siquiera caja, porque







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apenas llega alguna limosna, la destinamos
6 cubrir deudas.
Estas concienzudas y veridicas respuestas
de nuestro buen prefecto no fueron des
agrado de los agents. A estos, prevenidos
por sus jefes, se les habia ocurrido que Don
Bosco poseia gran cantidad de dinero en-
viado por el Papa y por los principles des-
tronados, bajo el pretexto de socorrer a los
niiios, pero en realidad para asalariar sol-
dados y promover la guerra contra el go-
bierno. Esta idea era alimentada por los
malos diaries. En aquellos mismos dias habian
tambi6n sido requiridos 6 injustamente en-
carcelados algunos Jesuitas residents en
Turin; por lo que la imprenta sectaria publi-
caba 4 cuatro vientos la falsa noticia, de que
el fiscal habia hallado entire ellos grandes
tesoros y documents importantes, que reve-
laban la existencia de una vasta conjura-
ci6n. Mas Don Bosco esta en relaciones con
los Jesuitas, iban diciendo nuestrosenemigos;
por lo tanto en su institute se debe hallar
material delincuente. Embebidos en tales jui-
cios, los tres inquisidores pretendian 6 toda
costa que Don Alasonatti les indicara el te-
soro; por lo que Masnardi para infundirle
miedo le dijo:
V. nos engaila; V. tiene un tesoro y
nos lo quiere ocultar; V. es un Jesuita; pero
nos veremos.
A tan villanos tratamientos aquel hombre
de Dios, que estaba siempre lleno de ocu-
paciones y poco bien de salud, se sinti6 des-
fallecer.
Pero yo, seiores, no os hago mal al-
guno, dijo, y se desmay6. Este inesperado
deliquio hizo avergonzar a aquellos ilustri-
simos, que notando haber obrado no ya
como honestos empleados, quisieron, reme-
diar el mal hecho, sosteniendo al desfallecido
y colocandolo en una silla.
Dios mandaba en aquel moment d Don
Bosco, el que, entrando en la habitaci6n y
viendo en aquel deplorable estado a su que-
rido y digno ayudante, sintio vivisima pena.
Acercandose, le tom6 por la mano y le llam6
por su nombre. El buen Don Alasonatti i6
la palabra de Don Bosco pareci6 volver en
si, y con flaca voz respondi6: Ay-ideme,
Don Bosco.
No se afane, le contest este; ahora
estoy yo, y tomo el cuidado de todo: ani-
mese : Vim patior, afiadi6 debilmente el buen
prefecto.
Veo que sufre violencia, continue Don
Bosco, y de cora.z6n le compadezco; mas
acu6rdese que regnum coelorum vim patitur
et violenti rapiunt ilud.
Dichas estas palabras de aliento al pa-
ciente, Don Bosco se volvi6 A los agents y
justamente indignado: Vosotros, les dijo,
abusais de vuestro poder; debeis ser jueces
y os haceis verdugos. Este proceder no os
proporcionard ni las bendiciones de Dios, ni


el aprecio de los hombres; si no una infame
pagina en la historic Sois enviados para
buscar cosas que puedan interesar al fiscal?
Cumplid en buen hora vuestro encargo, mas
no seMis opresores de los honestos ciuda-
danos en su pacifico domicilio. Yo protestar6
contra vosotros ante el ministry, ante la
misma persona del rey, y espero que no serAn
insensibles a mis quejas.
A estas energicas palabras, el caballero
Gatti, con humilde y cort6s exterior, Se~or
Don Bosco, respondi6, esciusenos; nosotros
no hemos venido para hacer mal a nadie:
no hemos hecho otra cosa que pedir aclaia-
ciones.
Las aclaraciones se piden a quien puede
darlas. Superior responsible de este institute
soy yo: A mi pedidme aclaraciones y no d
los subalternos.
Escfisenos, dijeron a su vez el senior
Masnardi y el professor Petitti; y persuadase
que lo ocurrido fu6 contra nuestra intenci6n.
Y asi concluy6 el suceso.
Entre tanto, invitados los inquisidores a
la habitaci6n contigua, expusieron tambi6n
a Don Bosco que tenian la orden de explorer.
la casa y visitar las escuelas, mas de hacerlo
todo amigable y cort6smente.
Si teniais el encargo de hacer las cosas
de un modo amigable y cort6s, observe Don
Bosco, no era necesario que os hicierais
acompaiar por un piquete de polizontes
para atemorizar a mis pobres nifios.
Est6 cierto, respondi6 el sefor Masnardi,
que las guardias no tocaran ni un cabello a
ninguno de los suyos, y que han venido
segin las disposiciones de estilo.
Las guardias de pfiblica seguridad, los
soldados y los carabineros, replic6 Don
Bosco, no acostumbran comparecer en las
casas de los particulars sino para arrestar
a los malhechores. Me parece impossible que
hombres de inteligencia y constitucionales,
cuales deben ser los seiiores ministros, sin
ninguna prueba puedan career que en este
colegio existan malhechores, poniendo bajo
los pies los articulos de la ley que garan-
tizan la inviolabilidad del domicilio y la
inmunidad de las personas.
Este modo tan franco de hablar descon-
cert6. algfin tanto al triumvirate, que luego
di6 a entender que hacia muchas cosas a
su arbitrio; puesto que despu6s de la obser-
vaci6n de Don Bosco, las guardias se ale-
jaron de nuestra habitaci6n la una despu6s
de la otra y se fueron A colocar en los de-
siertos campos que en aquellos tiempos cir-
cundaban el Oratorio.
La conversaci6n de Don Bosco con aque-
llos seiores se prolong por media hora, y
los inquisidores tuvieron de 61 todas aque-
llas informaciones que podian convencerles
que de nuestro institute el gobierno nada
tenia que temer; pues nada hallaron. Espe-
rando al menos descubrir alguna cosa, de que








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se pudieran gloriar ante sus jefes, pidieron
visitar las escuelas, y Don Bosco los com-
placi6. Los quiso acompanar el mismo Don
Alasonatti ya vuelto en si.
Aqui conviene notar que el caballero Gatti,
que era encargado en modo especial de vi-
sitar las escuelas, sabia poco de latin y de
griego, pues habia side simple professor de
geografia 6 historic en el colegio national,
y al present tenia en el ministerio de pi-
blica ensefanza el oficio de inspector de las
escuelas elementales. Por lo que se limitaba
A preguntar a los alumnos sobre la geografia
y la historic, y 6 hacerles algunas mal
intencionadas. El senior Masnardi sentado a
la cabeza de los bancos hacia 6 los nifos
vecinos preguntas confidenciales; y el profe-
sor Petitti ya tomaba notas, ya examinaba
los cuadernos en limpio y los en borrador.
Parecfa que su intenci6n fuese el arran-
car de la boca de 'los escolares una res-
puesta, 6 el hallar escrita una palabra,
que pudiera interpretarse contraria al rey 6
& las libres instituciones, para despu6s acusar
d Don Bosco, como si aquf se diera una
instrucci6n daiosa 6 peligrosa al Estado.
Dar6 aqui un pequefo resfimen de las pre-
guntas que hicieron.
(Se continuard).


BIBLIOGRAFIA

El Catecismo en ejemplos del pres-
bitero don Camilo Ortuizar.
Es, a nuestro juicio, uno de los libros mas fitiles 6
interesantes que se hayan escrito destinados A lI en-
selanza de la rellgi6n.
El autor ha sabido realizar el viejo precepto de
Horacio, de unir lo itil y lo agradable, amenizar la
ensefanza con una variada y oportuna colecci6n de
ejemplos, que no solo la hace comprensible a la in-
teligencia del mns rudo, sino tambi6n interesante y
prictica. Es sabido el interns que despiertan, espe-
cialmente en los niios, las historietas y narraciones
de cualquier g6nero que consiguen mantener cautiva
su volitil imaginaci6n. Aplicando este sistema a la
ensefianza de1 cateoismo, se consigue hacerlo amable
y proveehos ; pues, al par que el nilio goza con el
ejemplo, retiene por largo tiempo la doctrine moral 6
dogmatica que va unida A 61.
Difundir la ensefianza religiosa es uno de los grandes
bienes reclamados por las necesidades de nuestra 6poca,
en que el studio de la religion ha dejado de ser obli-
gatorio en los colegios del Estado y en que con las
reforms irreligiosas se ha tratado de hacer despre-
ciable la religion a los ojos del pueblo. De aqu la
necesidad de instruir bien a los niios, avivaries el
sentimiento religioso y former cristianamente su co-
raz6n, tan sensible 6 las impresiones del bien como
6 las del mal. Harto conocidas son las palabras de
Leibnizt: o Reformad la educaci6n de los ninos y re-
formareis el mundo. > Don Bosco deofa en Confirma-
ci6n de esta verdad: < 4 Cual es el origen de tantos
males y aberraciones como presenciamos en los mismos
paises cat6licos? La educaci6n pagana que se da ge-
neralmente en las escuelas. > Y agregaba: batido mi vida enter contra esta perverse educaci6n/
que marchita el espiritu y el coraz6n de la infancia;
y ya viejo y extennado, muero .con el dolor de no


haber encaminado del todo la obra de la reform de
la educaci6n 4 instrucci6n, sin la cual ib llegaremos
jams & tener una juventud enteramente cat6lica. >
Y lo peor es que, al mismo tiempo que se descuida.
en ciertas classes sociales la lectura de las obras de
religion y de controversial cat6lica, se difunde la
lectura de novelas y publicaciones inmorales en que
la impiedad derrama el veneno a manos Ilenas.
Los ataques contra la religion tienen ordinariamente
por causa la profunda ignorancia de sus dogmas, de
su moral, de su culto y de su historic; pues el mayor
mimero de los quo la atacan solo la conocen en las
obras escritas por sus enemigos, sin tomarse el tra-
bajo de leer A sus apologistas y defensores. Pretender
conocer la religion por este medio, es como pretender
estudiar la filosoffa en la historic de los delirios y
aberraciones del espiritu human.
Conocer la religion es ordinariamente lo que basta
para amarla, pero para conocerla es precise estudiar
concienzudamente el cafe(rismn. Y este studio sert
tanto m ls provechoso ,iu.it pars la inteligencia y able al 'corazdn con miis per-
suasiva elocuencia, pues dicho estl que q la f6 nace
del coraz6n, > fuente y origen de todo lo bueno y de
todo lo nalo que hayen el hombre.
Es lo qune se props y consigui6 el autor del
Catecismo en ejemplos, con una laboriosidad digna de
todo encomio, poniendo ante los ojos de sus lectores
la moral en acci6n con rasgos hist6ricos, tan oportunos
como elocuentes. Uno solo de estos rasgos obra muchas
veces con mas efoiacia en el coraz6n, que muchas pd-
ginas de Arida doctrine. Por esta raz6n es un libro
utilfsimo para los catequistas y demis personas que
por su ministerio se ocupan en la ensefianza de la
religion i los nifios y al pueblo, y de gratisimo solaz
para todos.
No dudamos que los cat6licos sabrAn aprovechar en
bieli de la religion las ensefianzas estampadas en este
precioso'libro, fruto del encendido celo de un coraz6n
sacerdotal y de la sufloiencia 6 ilustracidn de un dis-
tinguido sacerdote.
El Catecismo en ejemplos, del que se acaba de hacer
la tercera edioidn, consta de 1010 paginas y se vends
al preoio de 4 ptas. en rdstica y 6 puadernado. -
Librerfa Salesiana de Sarid-Barcellona y principles
librerias catolicas.



COOPERAOORES SALESIANOS OlFUNTOS


Emmo. Sr. Cardenal Don Francisco de Paula Bena-
vides, Arzobispo de Zaragoza.
Exmo. 6 Ilmo. Mons. Jos6 Ignacio Ord6fiez, Arzobispo
de Quito.
S > > Isidoro Barriga, Obispo de Gua-
yaquil.
Sr. Don Juan Le6n Mera Ambato (Tungurahua).
Facundo Peralta Quito (Pichincha).
S >> Daniel Escobar Quito (Pichincha).
>) Joaquin Andrade Cotacachi (Imbabura).
Sra. D.a Mercedes LeonorAlmeida -Quito (Piclincha).
> > Petrona Ramirez Quito (Pichincha).

Suplicamos encarecidamente & nuestros lectores se sirvan
avisarnos de la muerte de algdn cooperador para incluirlo en
esta list. Igualmente les suplicamos no se olviden n sus
cotidianos ejercicios de piedad, de estas almas con quienes
en vida estuvimos unidos con el vinculo de la cristiana caridad.
Acord6monos que Ia caridad de que usaremos hacia las ben-
ditas Almas del Purgatorio, Dies dispondra se use con noso-
tros despu6s de nuestra muerte.
REQUIEM AETERNAM DONA EIS DOMINE.
PATER, AVE, REQUIEM.


Coa aprobacibn de la Antoridad Eclesiistica Gerente JOSi GAMBINO.
Turin Tipograffa Salesiana.




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