Group Title: Boletin Salesiano.
Title: Boletâin Salesiano
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Title: Boletâin Salesiano
Uniform Title: Boletâin Salesiano (Turin, Italy)
Physical Description: v. : ill. ; 27 cm.
Language: Spanish
Creator: Oratorio Salesiano
Publisher: Oratorio Salesiano
Place of Publication: Turin Italia
Frequency: monthly
regular
 Subjects
Genre: periodical   ( marcgt )
 Notes
General Note: Description based on: Aäno 7, n. 1 (enero de 1892); title from caption.
 Record Information
Bibliographic ID: UF00075624
Volume ID: VID00039
Source Institution: University of Florida
Rights Management: All rights reserved by the source institution and holding location.
Resource Identifier: oclc - 35918727
lccn - sn 96026719

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ANO X N. 3.


Publicaci6n mensual


MARZO 1895


BOLETIN SALESIAN0


Quien recibiere A un nifio en mi -Debemos ayudar i nuestros her-
nombre, A mi me recibe. manos A fin de cooperar A la
(MATiH. xvIII.) difusi6n de la verdad:..
(III S. JUA', 8.)
Os recomiendo la ni-ez y la ju-/. iJ
ventud; cultivad con grande es- Atiende A la buena lectura, & la.
mero su educaci6n cristiana; y exhortaci6n y & la ensefianza.
proporcionadle libros que le en-n I 1e z
sefien A huir del vicio y a prac- E j.'.iIIOTI IV, 13.)
ticar la virtue. -:iApr Entre las cosas divinas, lamas su-

(PIo IX.) blime, es la de cooperar con Dios
A la salvaci6n de las almas.
Redoblad vuestras fuerzas & fin ~ e '
de apartar A la nifiez y juven-
tud de la corrupci6n e incredu- El amor al pr6jimo, es uno do
lidad y preparar asi una nueva los mayores y mAs excelentes
generaci6n. ,dones que la divina bondad
(LEON XIII.) puede conceder A los hombres.
(El Doct. S. FRANC. do Sales)


-40( DIRECCION en el Oratorio Salesiano Calle de Cottolengo N. 32, TURIN (Italia) )ng+-


SUNMARIO.
PRIMER CONGRESS DE COOPERADORES SALESIANOS.
Su importancia y el por qun Bolonia Dios lo
quiere Junta de Sras. Cooperadoras Boletfn
Salesiano Adhesiones Circular a los Sres. O-
bispos Italianos Exposici6n Concurso Cir-
cular de la Junta Promotora Avisos Invitaci6n.
EL IDEAL DEL OBREnO (poesia).
DON CAMILO ORTfZAR.
ESPAFA. Sevilla. Fiesta de los nifios Salesianos. Md-
laga. Utrera. Fiesta de San'Francisco de Sales.
LA OBRA DE DON BOSCO EN EL EXTRANJERO. Italia.
Francia.
AMIRICA. Santiago de Chile. Escuela prrctica de agri-
cultura en Melipilla (Continuaci6n). Venezuela. Los
Salesianos en Caracas y Valencia. Otras noticias.'
NOTICIAS DH NUESTROS MISIONEROS. Uruguay. La
primera caravan para la Misi6n del Matto Grosso.
Ecuador. Vicariato de M6ndez y Gualaquiza. Una
excursion al Sur de Gualaquiza. Incendio. La Misi6n
de Gualaquiza. Patagonia. Tres meses de Misi6n
en la Cordillera. Doscientos sesenta y tres nuevos
Cristianos.
GRACIAS DE MARIA AUXILIADORA.
BIBLIOGRAFIA.
1. "-- .. -
.....A.......: ,... ............? : -. e ..-'.., ,*- .,.,,

PRIMER CONGRESS
DE COOPERADORES Y COOPERADORAS SALESIANOS

Su importancia y el por que Bo-
lonia Dios lo quiere Junita de
Sras. Cooperadoras- Boletin Sa-
lesiano Adhesiones Circular


A los Sres. Obispos italianos Ex-
posicidn Concurso Circular de
la Junta Promnotora Avisos -
Invitaci6n.

Como ya anunciamos a nuestros lectores, el primer
Congress de Cooperadores Salesianos, se ha de cele-
brar en Bolonia (Italia) los dias 23, 24 y 25 del
proximo Abril.
No me detengo A explicar qud scan los Coopera-
dores Salesianos, per que de esto, en mas de una oca-
si6n nos hemos ocupado en el Boletin.
En cuanto A la oportunidad 6 importancia de este
Congress, es tanta, cuanta es la importancia y opor-
tunidad de la Congregacidn Salesiana, fundada per
el San Vicente de Paul del siglo XTX, el immortal
sacerdote D. Juan Bosco, A quidn el cielo confid una
sublime misidn y i quidn el cielo sostuvo en su ti-
tiniha empresa. Con gran espanto y terror, vemos
levantarse en nuestros tiempos,.contra Dios y contra
la sociedad enter, al monstruo' del socialismo, cuya
principal causa es el materialism de una vida sin
Dios. Inmensas falanges de pobres 6 ignorantes obre-
ros, engafiados per los satelites y ministros de Sata-
nas, que, apartAndoles do Dios, les predican la li-
quidacidn social, atropeyando los' ms grandes y sa-
grados derechos de la naturaleza y de la religion,
parece como quo quieran aniquilarnos, para elevar
sobre nuestras ruinas la absurda y sofiada igualdad
que se imaginan. Al solo nombre del socialism, los
mIs firmes tronos so bambolean y los gobiernos tiem-
blan y se aterrorizan, sin que per esto traten de
opener un dique A su impetuosa corriente. Porque los







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gobiernos, dando ilimitada libertad A los sectaries
para arrojar por doquiera su perniciosa semilla, des-
preciando la ben6fica ayuda de la Iglesia, preten-
den, con sola la fuerza bruta, impedir los frutos de
tan maldito como postifero Arbol. Vano intent!
El socialismo, que no es mAs que el desborda-
miento de todos los malos instintos y pasiones que
se albergan y tienen origen en el coraz6n humane,
no puede ser destruido con sola la fuerza bruta. Es
precise apoderarse de ese coraz6n y cerrar y reprimir
A las innumerables fieras que en 61 moran; mas esto,
tan solo la Religi6n puede hacerlo.
D. Bosco, come d6cil instrument de los miseri-
cordiosos designios de la Providencia divina, funda
talleres, donde al mismo tiempo que forma habiles
obreros en todas las artes y oficios, desbasta, con las
herramientas de las verdades de nuestra santa reli-
gi6n, el coraz6n de los jdvenes, de todas la humans
pasiones y le adorna con los bellos ornamentos de
las virtudes cristianas. En los talleres de D. Bosco,
al mismo tiempo que el trabajo, se aprende A conocer,
amar y servir A Dios, A qui6n todo lo debemps. En
los talleres de D. Bosco se ensefia, juntamente con
el oficio con que ganarse honradamente la vida, la
conformidad A los designios de la divina Providencia,
que nos priv6 de la abundancia de bienes temporales;
asi como tambi6n el respeto y veneraci6n que A los
ricos y poderosos de la tierra se debe, como adminis-
tradores que son de las riquezas y bienes que, para
esto, el Senor puso en sus manos. Y, en una pala-
bra, los talleres de D. Bosco, son los destinados por
la divina Providencia para la resoluci6n del pavoroso
problema social, y para contrarrestar y deshacer el
desbarajuste quo en la sociedad obrera ban producido
las diabdlicas y disolventes doctrinas socialists.
Nada se escape al ojo previsor ni a la penetrante
mirada de D. Bosco, y para todo puso oportunisimo
remedio. Su Obra se extiende hasta los iiltimos con-
fines de la America meridional, donde tiene plantado
el centre principal de sus Misiones; y sus trabajos y
sus continues conquistas A la fe son asombrosos,
como ya muy bien saben los lectores del Boletin Sa-
lesiano.
< Donde quiera que los Salesianos han puesto el
esfuerzo de su colo cristiano y su en6rgica actividad,
dice un diario de Chile, las obras de ensefianza po-
pular prosperan y viven protegidas por Dios, mediante
la intercesidn del venerando fundador D. Bosco. Tes-
tigos de estos hechos son las Casas Talleres de San-
tiago, Talca y Concepcidn, donde los Salesianos en-
sefian oficios A miles de nifios pobres, preparando
asi obreros que sean orgullo de este pais. >>
Lo mismo pudi6ramos decir nosotros respect A
los Talleres de Sarria (Barcelona), al Colegio de N.
Sra. del Carmen, de 2.a ensefianza, de Utrera, (Se-,
villa), a la Colonia Agricola de San Isidro, en Ge-
rona y A los Colegios de. Santander, Sevilla, Barce-
lona (Hostafranchs) Rialp (L6rida), y Vigo y
MAlaga, de reciente fundacidn.
Y advi6rtase que lo mas admirable es que todas
estas obras se llevan tan solo A cabo, con el dbolo
de la caridad de sus Cooperadores y Cooperadoras,
pues que la Congregacidn Salesiana carece en absolute
de rentas; mas este dbolo nunca falta; porque los
Cooperadores Salesianos sabemos, decia poco ha uno


de sus mas ilustres de Barcelona, que < al favorecer
A la Obra Salesiana, construimos un antemural que
defienda A nuestras families y a nuestra propiedad;
de suerte que el auxilio que se presti A los Salesia-
nos, se asemeja al que demand el ej6rcito que de-
fiende nuestras fronteras, per cierto terriblemente
amenazadas per los que, con infernal rabia, maqui-
nan contra el alcazar de nuestra f6, A la par que con-
tra el Santuario de nuestras families y la propiedad
de nuestros bienes. Al hacer bien A los Salesianos no
olvidemos que, aparte del galard6n que espera A los
que practican la caridad, construimos potent para-
rayos que nos defienda de las chispas que se despren-
den de las densisimas nubes que sobre nosotros se
ciernen. >
< Pio IX, nunca bastante llorado, y Ledn XIII
jamAs encomiado come piden sus merecimientos, ama-
ron con amor intensisimo a Don Bosco; reconocieron
ser su Obra extraordinaria y sobrehumana, y abrieron
los tesoros de las celestiales gracias A favor de sus
Cooperadores y de la que constituyd el delirio de D.
Bosco, delirio sublime, cual el de Coldn al sofiar un
nuevo mundo al traves de los mares para agregarlos a
los dominios de Cristo. Mas que delirio, locura fu6 la
que tuvo D. Bosco para su Obra: locura de amor para
la salvaci6n de los infelices nifios huarfanos y abando-
nados, locura cual la de Teresa de Jesus y Francisco
Javier; la de la Beata Margarita y Estanislao de
Kostka; locura de todos los Santos; de todos los MAr-
tires que morian riendo: locura del mismo Cristo que
realize el mAs grande de los sacrificios A impulse de
infinite amor.
< Considerando el origen, desarrollo y los frutos
bien copiosos ya obtenidos de la Pia Congregacidn
Salesiana, no podemos menos de proclamarla, dice
el Pbro.'Sr. D. Antonio Colli, una de las mas asom-
brosas y espl6ndidas maravillas obradas per el Senor,
para la salud de nuestro siglo. >
Disp6nsenme mis lectores si me he extendido tanto
en este punto, pues lo creo muy necesario para Ilevar
A la generalidad de espatioles el conocimiento que
aun no tienen de una Obra de importancia capital
en nuestros dias; de una Obra tan considerada y
querida aqui en Italia, su cuna, en Francia, en Am6-
rica, donde tan extendida se hall y en todas aque-
llas parties de nuestra Espafia, que ya tuvieron la for-
tuna de poseerla, y do gustar de sus frutos.
Ahora solo me limitar6 A afiadir alguna otra ra-
zdn que justifique la celebracidn del Congreso, si es
que ya no queda suficientemente justificada con lo
anteriormente dicho.
Entre la agitacidn y turbulencia de pasiones y de
locas y horribles teorias que traen agitado al mundo,
el Le6n de JudA, desde la roca inconmovible de San
Pedro, dej6 oir su potent voz, cuyo fecundo eco,
esparci6ndose per el mundo, con fuerza repercutid en
el Vaticano. < Los enemigos de la Iglesia amena-
zan vuestra fe, defendeos. Obrad, mas sin turbulen-
cias; extended la esfera de vuestra acci6n A la de-
fensa de cuanto hay de mas sagrado: opened prensa
A prensa y reunion a reunion. Salvaos A vosotros,
salvad A vuestras families y a vuestra fe. >> Roma
habid, y sus hijos obedecen. A los turbulentos mee-
tings, se oponen pacificas reuniones; publicaciones
cat6licas y morales, A las impias y desmoralizadoras;








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y j los falsarios diaries el periodista cat6lico. Unos
A otros se suceden, Congresos Cat6licos, Congrosos
Eucaristicos, Congresos de aisladas asociaciones, todo
con el fin de aunar las fuerzas para dirigirlas contra
el comin enemigo. Vis unita fortior; funiculus
triplex difficile rumpitur. Por esto, dice Le6n
XIII en su reciente carta al Arzobispo de Tarra-
gona, Nos alabamos y exhortamos con todas nuestras
fuerzas a todos los Catl6icos A reunirse con frecuencia
en Congresos..... Nos invitamos con el mayor amor
a todos los Catdlicos A unirse lo mds estrechamente
possible al Pontifice Romano, que sore la tierra
ejerce la autoridad de N. Seiior Jesucristo. > Des-
pu6s de todo esto, ahabrA alguno quoe se extraiie 6
mire con apatia la celebraci6n del primer Congreso
de Cooperadores Salesianos?

*
Como ya anteriormente dijimos, Bolonia, cuyos
origenes se pierdeen n la oscuridad de los tiempos,
ciudad floreciente situada al norte de los Ape-
ninos en una extensa llanura, de unos 75.000 ha-
bitantes, industriosa, opulenta, con universidad
la mds antigua y ahora important de Italia, gran-
diosos edificios, hermosos museos y magnificas
iglesias, entire las que se cuenta el santuario de
la Madonna de San Lucas, que se une A la ciudad
por un porticado de 635 arcos, patria de hombres
ilustres por su saber, sede Arzobispal y cuna de
de varies Papas, entire ellos, de Benedicto XIV,
ha sido la elegida por la divina Providencia para
dar al mundo este grandiose especticulo de fe
cristiana y a los que con este motive de todas
parties A ella acudan, pruebas de su hospitalidad
y proverbial hidalgufa. He dicho que ha sido ele-
gida por la divina Providencia; y en verdad; de-
jando A un lado las palabras del Santo Evangelio
que nos ensefian que nada en el mundo sucede
sin la permisi6n de Dios, otra cosa no se desprende
de las siguientes palabras pronunciadas en una
reuni6n de la Junta de Cooperadoras, para el
Congress, por el Eminentisimo Cardenal Svampa:
< Abrigo la plena convicci6n de que el Congreso
tiene asegurado su 6xito. Volviendo la vista a lo
much que en tan breve tiempo, con entusiasmo
y amor se ha hecho, veo allanadas todas las difi-
cultades, por lo que me he persuadido mas y mis
de que Dios N. S. lo quiere y de que lo sancio-
nard de tal manera con su santa protecci6n que
ha de resultar glorioso para Bolonia y para la
familiar salesiana, ha de quedar indeleble en la
memorial de los que A 61 asistan y ha de ser ven-
tajosisimo para el mundo, en el que la Obra de
Don Bosco, va cada dia produciendo ben6ficos
efectos para la salvaci6n de las almas, especial-
mente de la juventud. '>
Y ya que hemos citado 6 la Junta de Coopera-
doras, no queremos dejar de decir tambi6n sobre
ella, al menos una palabra.
Durante el pasado Enero, se reunieron las Sras.
Cooperadoras de Bolonia, bajo la presidencia del
Cardenal y con asistencia de distinguidos sacer-
dotes y sefiores, para constituir una Junta de Se-
floras que ayudara en sus tareas a li: Promotora
del Congreso. Despuds de un discurso de intro-
ducci6n se levant6 el Pbro. D. Esteban Trione
que con suma precision y claridad expuso los tra-
bajos realizados y la organizaci6n de la Junta que
se constitufa, pasando despu6s al desarrollo de
los tres siguientes puntos, en los que se encierra
el circulo de acci6n de la nueva Junta.


I. Divulgar la noticia del Congreso y procurarle
adhesiones y simpatias, haciendo a todos conocer
que, desterrando la political, solo se ocupard de
buscar medios eficaces para difundir las obras de
Don Bosco.
II. Dar y recoger limosnas por insignificantes
que sean, para subvenir a los indispensables gastos
del Congreso y buscar y preparar alojamientos.
III. La oraci6n, que a todos es possible, A fin
de que Nuestro Sefior bendiga al Congreso y de 61
puedan emanar copiosisimos frutos para el bien
de la sociedad en general y de la juventud en
particular.
La Junta de Sefioras Cooperadoras qued6, pues,

constituida en esta reuni6n y desde este moment
no ha descansado un punto en el cumplimiento de
su noble y desinteresada misi6n.

Habiendo nombrado varias veces en el cuerpo
de estas pdginas al Boletin Salesiano diremos,
para terminar, tan solo dos palabras sobre 61 para
que los que aun no lo conocen puedan proporcio-
ndrsele; tan ficil es y tan sencillo. El Boletin
Salesiano tiene por objeto mantener vivo el espi-
ritu de caridad entire los Cooperadores Salesianos,
y darles A conocer las obras que la Pia Sociedad
Salesiana trae entire manos y en modo especial
las Misiones. Es pues, por asi decirlo, el 6rgano de
la Congregaci6n Salesiana. Al present se public
en italiano, espafol, francs, ingl6s y alemAn.
Para recibir mensualmente cualquiera de ellos 6
varies bastard que quien lo deseare nos made
bien determinada su direcci6n. Nada se exige por
la subscripci6n. Pues entonces, dird alguno, c6mo
so sostiene, siendo tan crecidos sus gastos, sobre
todo en el espafiol que tambi6n se espide A Am6-
rica? Hemos dicho que nada se exige por la subs-
cripci6n, y asi es; mds esto no quita que cada
cual en la manera que pueda, cooper a cubrir
estos gastos, destinando alguna pequefia cantidad
cada ano 6 cada mes con este fin; y el que nada
pueda, procurando aumentar el nimero de sus-
criptores entire sus parientes y amigos, pues con
esto contribuiran a la difusi6n del conocimiento
de la Congregaci6n Salesiana y A la participaci6n
de sus frutos. No ban faltado Cooperadores de
Francia, que se hayan encargado de cubrir todos
los meses los gastos del franqueo de su Boletin,
pudiendo asi este con mrs facilidad ensanchar sus
columns y mejorar sus condiciones. Otros Coope-
radores de otros puntos se encargan de los gastos
en total 6 en part de impresi6n 6 del papel etc.
etc. y en una palabra, procuran aliviarles de sus
enormes gastos, para que puedan, libres de tra-
bas, desarrollarse cada dia mis y mds a propor-
ci6n del continuado desarrollo de la Congregaci6n
Salesiana. No dudamos que estos ejemplos, apenas
conocidos, serin tambi6n imitados y tal vez supe-
rados por la generosidad propia de nuestro ca-
racter en pro de toda buena obra. Esperamos que
todos aquellos A cuyo conocimiento llegan estas
lines y que ain no estan subscritos, se subscri-
birdn al Boletin Salesiano 6 induciran a todos
cuantos puedan a hacer lo mismo, seguros de hacer
una buena obra en favor de la Religi6n y de la
patria. Toda la correspondencia nos la dirigiran
a Turin (Italia) calle de Cottolengo, n.O 32.
Tambi6n podran dirigir las peticiones de subs-
crici6n A cualquier Casa Salesiana.







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Los preparativos de la Junta Promotora del 1.er
Congress de Cooperadores Salesianos, adelantan
rApidamente. La noticia de la celebraci6n de este
Congress, ha sido recibida con indescriptible en-
tusiasmo, en todas las parties de Italiay aun, como
era de esperar, de nuectra querida Espafia. De
Venecia, Sena, Ivrea y de las principals ciuda-
des de Italia, llegan cartas y mis cartas llenas
de nobilisimos sentimientos y de adhesiones al
Congress. Tambi6n de varias parties de Espaiia
hemos recibido cartas y adhesiones llenas de los
mismos nobles y entusiastas sentimientos y espera-
mos recibir de dia
en dia otras nue-
vas. Deuna de estas
cartas tomamos las
siguientes pal a-
bras: < La idea de
la celebraci6n de
este Congreso, es
una verdadera ins
piraci6n del Cielo,
el cual, viendo la
actual depravaci6n
de los hombres y
en modo especial
de la juventud,
hace un llaamaien-
to, por medio del
Congress, al nume-
rosisimo ejercito
del inmortal Don
Bosco para que a-
cuda en su socorro
y la salve. ,
Que este Con-
greso respond A
las necesidades ac-
tualesy i los deseos
de todos los buenos
cat6licos, lo paten-
tizan notoriamernte
las muchisimas ad- -I.
hesiones que de to- ,- *
das parties se reci- ,
ben.
Tambi6n las Se- .
fioras Boloiesas *'
han respondido ad-
mirablemente al
llamamiento que el
Director de la Jun-
ta de Sefioras, les
ha dirigido, man-
dando A porfia sus
ofrendas.
La comisi6n en-
cargada de prepa- Mons. NICOLAS ZOCCOLI Oiispo
rar habitaciones
para albergar A los y Presidente de la Junta Pro
congresistas, ha re-
cibido ya bastantes ofrecimientos de distintas fami-
lias tanto dela aristocracia como de la clase media.
Todo esto hace esperar que el Congreso Salesiano,
cuyos preparativos comienzan con tan consoladores
auspicios, ha de tener un 6xito felicisimo, dejando
en todos imperecedero recuerdo.
Su Excelencia Reverendisima Monsefor Nicolhis
Zoccoli, Obispo titular de Sebaste, Vicario Gene-
ral de Bolonia y Presidente de la Junta Promo-
dora del Congreso, ha dirigido a todos los Obis-
pos de Italia la siguiente circular, que se hace
extensive A todos los de las demas naciones.


Ai
m0


Bolonia, y Enero de 1895.
REVERENDfSIMO SENOR :
En los dins 23, 24 y 25 del pr6ximo Abril, so
reunirin en Bolonia por vez primer en Congreso-
los Cooperadores Salesianos de D. Bosco, bajo la
presidencia honoraria del Illmo. Sr. Arzobispo
Cardenal Svampa y la efectiva del sacerdote Don
Miguel Rda, Rector Mayor de la Pia Congregaci6n
Salesiana.
Ilustres oradores hablardn sobre ]a ben6fica insti-
tuci6n de Don Bos-
co y propondrain
Ai la asamblea los
msis adecuados me-
dios para introdu-
cirla done todavia
no existe y bacerla
mas fructuosa don-
de ya se ha exta-
blecido.
Mas, para que el
Congress consiga
el fin que persigue,
es necesario que en
61 intervengan nu-
merosos Coopera-
dores Salesianos y
cuantos reconocen
en las obras de D.
Bosco un medio
para el moral rege-
neramientodelpue.
blo.
Para obtener es-
tos resultados, se-
rna utilisimno que en
cada di6cesis hn-
biera una persona
deputada por el Re-
verendisimo Ordi-
nario, la cual di-
rectamente se en-
1 tendiese con laJun-
S, I ta Promotora, que
tengo el honor do
presidir, y se ofre-
ciese A distribuir
las circulars y de-
m is comunicados
que les fucren en-
viados.
Esta persona po-
dria muny bien ser
el Director Dioce-
sano delos Coope-
uxiliar del Arzobispado de Bolonia radores Salesianos,
en las di6cesis don-
otora del ConFraso Salesiano. de le hubiere: y
en las que faltare,
un eclesiistico 6 seglar elegido por el Reveren-
disimo Ordinario.
Si Vuestra Excelencia Reverendisima se digna
indicarnos la persona que en sn di6cesis, puede
tomar este cargo, no solo usarA para conmigo y para
las dignisimas personas que component la Junta
Promotora, un acto de exquisite cortesia, sino lo
que es m:is, contribuird i asegurar un felicisimo
exito al Congreso.
Esperando que Vuestra Excelencia Reverendi-
sima acoger`d benignamente la sfiplica que Le di-
rijo, dAndole anticipadamente mis mtis cordiales








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gracias y besando el Santo Anillo, me profeso con
-el mas profundo respeto
De Yuestra Excelencia Reverendisima
Humilde servidor
El President de la Junta Promotora
D NICOLAS Obispo de Sebaste
Vicario General.
El Secretario Doctor SANTIAGO CARPANELLI
Parroco de la Sma. Trinidad.

A esta circular acbmpaiia una carta del Arzo-
bispo Cardenal Svampa, en la que de un modo
especial invita a todos los Sres. Obispos a tomar
part active en el Congreso.
Sabemos que varies han prometido ya su asisten-
cia. Entre estos se encuentra el ilustre Obispo de
Lieja (B6lgica) Mons. Doutreloux, Ilamado el O-
bispo de los Obreros, por el interest que se touma
por la pronta soluci6n de las cuestiones sociales,
como muy bien patentiz6 en la magnifica CartaPas-
toral que sobre este asunto escribi6 el afio pasado.
*
Durante el Congreso se exhibirin, en una sala
al efecto preparada, diversos trabajos de nuestras
tipografias de Europa y Am6rica, divididos en
tres secciones: Estampa religiosa y litdrgica -
Estampa para el pueblo Estampa parI las escue-
las. Si hubi6ramos podido disponer de mis tiempo,
se hubiera invitado a todas nuestras casas de Eu-
ropa, Asia y America y organizado una exposici6n
artistic.
Se ha abierto tambi6n un concurso pars un
Himno Inaugural y Commeinorativo del Primer
Congress de Cooperadores Salesianos, cuyas con-
d ESTIMADO SR. MAESTRO:
Perdone V. si nos atrevemos A molestarle presen-
t`ndole y recomednddndole el siguicnte
Llamamiento:
So ha albirto un Coacurso Musical para un Himno
Inaugural y Conmemorativo del primer Congreso de
Cooperadores Salesianos, que, Dios nmediante, se cele-
brarg en Bolonia los dias 23, 24 y 25 del pr6ximo
Abril.
El himno debe ser breve, facil y de gran efecto, se-
mejando un himno 6 march national 6 dos voices y
coro de nitos, sin que la nota mis alta pase del fa,
y que pueda adaptarse las Casas Salesianas, donde
ha de servir para recibir en solemnes ocasiones 6 ilus-
tres Cooperadores Salesianos.
La Comisi6n encargada de juzgar los trabajos que
se presented al Concurso, se encargari de la reducci6n
del himno para banda.
El tiempo fijado para la admisi6n de trabajos, espira
el 15 de Marzo y todos se dirigirdn'al infrascrito D.
Esteban Trione, Oratorio Salesiano, Turin (Italia).
Rogamos encarecidamente a todos los Srs. Maestros
de Misica acojan beniguamente este Llamamiento y
respondan con trabajos dignos de su studio 6 ingenio
6 la grandisima esperanza que en ellos pone el Con-
greso.
El mejor trabajo sera ejecutado en el Congreso, pu-
blicado y puesto en venta, quedando propiedad de la
Tipografia Salesiana de Turin.
La Comisi6n Examinadora destinar. algunos premios
para los einco trabajos qne serdn reputados como me-
jores, y en el Boletin Salesiano Italiano, Francs,
Espaffol, Ingl6s yAleman, se comunicard 6 todas parties
el nombre del autor y los mdritos del himno.
Soy 'de V. afno. S. S. y Capelldn
Por ]a Junta
ESTEBAN TRIONE Pbro.


Estrofas que hai de ponerse en misica.
No pudiendo, por amor 6 la brevedad, poner todas
las estrofas, se dard preference atenci6n 6 la primer
y filtima, repitidndose el himno con las restantes.


Dall'orto all'occaso piit viva del lampo
Rifulge, o Don Bosco, tua santa bandiera;
L'impresa vi splende Azione e Preghiera,
Che il Dito del Sommo Pastore vergb.
Ci accoglie vittrice -'intorno al vessillo,
Esercito immense, Del Ciel la Regina.
Siam pronti! Di grazia gia l'ora 6 vicina,
Dei giorni pii belli l'aurora spuntb.
Del popolo i figli ci tendon la mano,
Ci appellan per nome vetuste nazioni;
Tra glebe e officine fra mille garzoni
Apostoli nuovi ci addita il Signor.
Si muova al trionfo, si formin le schiere;
Dei Presuli nostri sion guida le Croci:
Si elevino al Cielo dci figli le voci:
A Dio sol l'imperio la gloria, 1'onor!
Las ideas aqui expresadas, son las signientes: g La
bandera del inmortal Don Bosco so alza de uno 6 otro
polo, llevando entire sus pliegues escrito por el mismo
Santo Padre; Oracidn y Trabajo, sintesis de la Obra
Salesiana. La Reina del Cielo acoge bajo su manto a
su inmenso ejdrcito dispuesto 6 adelantar la hora del
nuevo dia de gracia, euya aurora ya ha espuntado.
Los hijos del pueblo nos tienden su mano y todas las
naciones nos reclaman. El Sefor escoje entire multitude
de j6venes de la ciudad y del campo 6 sus nuevos
Ap6stoles. Corramos al triunfo; formemos nuestros ba-
tallones y la Cruz sea la guia de nuestros gefes; y e-
levemos al Cielo nuestras voices dindole 6 Dios solo,
el imperio, la gloria y el honor. >


Circular de la Junta Promotora.
ILUSTRiSIMO SENOR:
Unir con vinculos de amor 6 las diversas classes
sociales para obtener la observancia de sus pro-
pios deberes, su concordia y bienestar; hacer
conocedor al obrero de su dignidad y al mismo
tiempo de sus deberes; educar A la juventud para
que dignamente respond a las esperanzas de la
Religion y de la Patria: evangelizar 6 pueblos
todavia salvajes para que conozcan 6 Jesucristo
y su civilizaci6n; asistir i los emigrantes italianos
para hacerles menos amargo con los beneficios do
la Fe que aprendieron de los labios de su madre,
el recuerdo de la patria querida; he aquf el fin no-
bilisimo que el sacerdote Don Juan Bosco se pro-
puso y llev6 6 cabo.
Humildes fueron los principios de este aposto-
lado religioso y civil; alas su fecundidad di-
fundida en el mundo por medio de los Salesianos
y de sus benem6ritos Cooperadores y Cooperado-
ras (admirable y amplisima Asociaci6n interna-
cional fundada por este venerable Sacerdote para
sost6n y difusi6a de sus obras), al mismo tiempo
que manifiesta el eterno y divino vigor de la Igle-
sia Cat6lica siempre pronta, siempre apta para
socorrer 6, la sociedad segdn la varia indole de
las necesidades que la afligen, hace renacer la
esperanza en los corazones intranquilos por el fu-
ture.







- 54 -


Hacer, por lo tanto, conocer mis y m6s el espi-
ritu que informaba a "Don Bosco; hacer que pe-
netre y crezca principalmente en el Animo de los
Cooperadores y Cooperadoras Salesianos y multi-
plicar sus institutes, es una obra que responded
las necesidades de nuestros tiempos y por esto
digna de la mayor recomendaci6n.
A este fin se endereza el primer Congreso que
en los dias 23, 24 y 25 de Abril de 1895, celebra-
rAn en Bolonia (Italia), los Cooperadores Salesia-
nos. La idea de esta general asamblea, bendecida
por nuestro Eminentisimo Cardenal Arzobispo, fue
presentada por los abajo firmados al reverendi-
simo Sr. D. Miguel Rda, inmediato sucesor de
D. Bosco, el cual se dign6 aprobarla con la mds
viva satisfacci6n.
Algunos Eminentisimos Cardenales, various Exce-
lentisimos Arzebispos y Obispos, insignes perso-
najes eclesiAsticos y Micos de Italia y del extran-
jero, honrarin, con su presencia el Congreso y
con inteligencia y amor tratardn, bajo un aspect
esencialmente prActico, cuestiones que miran al
religioso y moral mejoramiento del pueblo.
Tendrd la presidencia honoraria Su Eminencia
Reverendisima el Sr. Cardenal Domingo Svampa,
Arzobispo de Bolonia; y la efectiva el Reverendo
Sr. Don Ria, sucesor de D. Bosco. Bolonia aco-
gerA con alegria y amor A cuantos se dignen vi-
sitarla.
A obra tan grande y saludable nosotros nos
hemos consagrado con gran aliento y confianza
en Dios. Pero a fin de que su feliz 6xito sea com-
plete, es necesario que nos presten su apoyo los
Cooperadores Salesianos y todos aquellos ciuda-
danos que solo en la reacci6n religiosa se prome-
ten dias mejores para la patria.
Venga pues V. a este primer Congreso de Coo-
peradores Salesianos, como ardientemente se lo
rogamos; difunda la noticia; d6 A conocer su fin,
su importancia y las ventajas que de 61 se espe-
ran; procdrenos adhesiones, limosnas, oraciones
y todo g6nero de auxilios. Eclesiasticos y ldicos,
ricos y pobres, grandes y pequeios dense en esta
ocasi6n la mano, pues que el fin que perseguimos
ofrece universales ventajas.
Con el mayor respeto nos profesamos
SDo V. Afmos. S. S.
Los Componentes de la Junta Proomotora.


-Bolonia, Enero de 1895.
Al mismo tiempo que aceptamos la presi-
dencia honoraria para el primer Congreso
de Cooperadores Salesianos que debe cele-
brarse en Bolonia, nos unimos cordialmente
A la present invitaci6n de la Junta Promo-
tora; 6 invocamos las mas copiosas bendi-
clones de Dios sobre todos los que se digna-
ren 6 ella adherirse.
i DOMINGO Cardenal Arzobispo.


Con todo nuestro coraz6n y con la mas
grande gratitud aplaudimos la obra benem6-
rita de la Junta Promotora, y damos las mis
vivas gracias al Eminentisimo Presidente
Honorario. Llenos de confianza esperamos


que con la ayuda de Dios, todo resultar4
a mayor gloria suya y desarrollo de las obras
de nuestro involvidable padre D. Bosco.
MIGUEL RAiA Pbro.



.A.VZISOS-
I. Pueden ser miembros del Congreso:
a) todos los Cooperadores Salesianos que comprue-
ben ser tales;
b) todos los que pertenecen A la Congregaci6n Sa-
lesiana de D. Bosco, y las personas recomen-
dadas por un Superior Salesiano 6 por un Di-
rector Diocesano de Cooperadores;
c) los miembros del Clero secular y regular;
d) los agregados a cualquier Junta 6 Asociaci6n
Cat6lica reconocida por la Autoridad Eclesias-
tica y que lo comprueben;,
e) todas las personas recomendadas por sus res-
pectivas Curias.
II. Los miembros del Congreso se dividen, se-
gAin la cuota, en tres classes:
a) Congresistas patrons con la cuota de 15 pts.;
b) Congresistas bienhechores con la cuota de 10-
pts.;
c) Congresistas con la cuota de 5 pts.
III. Las cuotas deberan mandarse 6 al Tesorero
de la Junta Promotora, Sefior D. Rafael Righi,
Bolonia, Calle de Azelio, n0 34 piso 20; 6 a los
Directores de las Casas Salesianas, los cuales les
remitiran la tarjeta de admisi6n segin su cate-
goria, en orden A lo establecido en el Art. II. A
los Congresistas de fuera de Bolonia, se les expe-
dird A su debido tiempo el necesario certificado
para obtener la rebaja de precious en los ferroca-
rriles italianos.
IV. Los que resident en Bolonia 6 a ella vengan
sin haber disfrutado de la reducci6n ferroviaria,
pasaran a recoger su tarjeta de admisi6n que lea
entregara el Tesorero 6 Secretario, llenando las
condiciones prescritas por los Articulos I y II.
V. Todo Congresista, al presentarse por vez
primera para ser introducido en el aula der Con-
greso, declarard A cual secci6n 6 secciones desea
pertenecer, dado caso que quiera incorporarse A
alguna.


Animo, pues, cat6licos espafioles; cooperemos a esta
gran obra; acudamos en gran numero A esta inter-
nacional asamblea religioso-social, para que al volver
A nuestra Espaila, cada uno en su esfera, difunda-
mos con celo las prActicas enseoianzas que de ella
han de brotar. No consintamos, nosotros espafioles,
ir A la zaga de otras naciones que con entusiasmo se
adhieren al Congreso y con solicitud se aprestan A
mandar A 61 sus representantes en gran nimero.
Nuestra Espafia ha de ser toda Salesiana; D. Bosco
que asi pensaba no se engafiard. Y no puede ser A
menos ni otra cosa puede esperarse de una Nacidn
cuyo mayor timbre de gloria es su acendrado cato-
licismo.







- 55 -


EL IDEAL DEL OBRERO


Reina una gran confusion
En el siglo del progress,
Y justamente por eso
Hay malestar y opresi6n.
Nadie quiere bajo estar,
Y esto es un hecho probado:
Si todos quieren mandar
h Quien tiene que ser mandado ?
Se habla much de derechos,
De libertad obligada,
Poco de cristianos hechos,
Y de los deberes nada.
Meetings A derecha 6 izquierda
Para arreglar la naci6n,
Y los que se arreglan son
Los que tiran de la cuerda.
Ap6stoles que al bien sordos
Meten el brazo en el saco,
Y cuando ellos estAn gordos
Nuestro pais esta flaco.
Fildntropos que al obrero
Le predican la igualdad
Con gran liberalidad....
Pero buscando el dinero.
Discursos de sensaci6n,
Juntas, proclamas, promesas,
Entusiasmo... ni por esas...
i Todo mentira, ilusi6n !
El pobre vive oprimido,
El trabajador padece,
El malestar sube ycrece,
Y el pueblo lanza un gemido.
Y es que cuando A Dios so olvida,
Y del mal va el hombre en pos,
La conciencia en esta vida
Recuerda al hombre que hay Dios.
. . .
Vuelve, obrero, tu mirada
HIcia ese santo modelo (1),
Que con fe, constancia y celo
Llev6 una vida apenada.
El, como tdi, trabaj6
En logar pobre y modesto,
Pero fu6 humilde, y por esto,
Dios su virtud coron6.
E1, del mundo despreciado,
En el fondo de un taller
Con su bendita Mujer
Vivi6 alegre y resignado.
SY fud su mayor consuelo
Ver que su misma comida
Sustent6 en aquesta vida
A Jesds, el Rey del cielo.
Trabaja, pues, resignado;
Desecha, obrero, esa idea
Que tu conciencia te afea,
Porque conduce al pecado.
Sigue, sigue el mismo ejemplo,
Que di6 el Patriarca Jose;
Deja el club y ten mis fe,
Y frecuenta mis el temple.
Huye de ese seductor
Que su maldad disimula;
Porque aquel que mas to adula
Es tu enemigo mayor.


(1) San Jos6.


Los que en la desgracia morrn
TendrAn su dicha cumplida,
Que Dies premia en la otra vida
A los que sufren y lloran.
Ten resignaci6n, obreio,
Y nada del malo esperes;
S6 ahora el filtimo, si quieres
Llegar A ser el primero.
Nada te apene en tu estado,
Todo lo vence la fd;
Tu rumbo ya esta trazado:
Tu ideal es San Jos6.





DON CAMILO ORTUZAR Pbro.


Como prometimos A nuestros lectores en el nfimero
anterior, les comunicamos en esto algunos datos bio-
grdficos sobre la edificante vida del hasta ahora di-
rector del Boletin Salesiano Espafiol, el Pbro. Don
CAMILO ORTUZAR.
De una piadosa al par que ilustre familiar, naci6
en Chile el 15 de julio de 1848. Habiendo recibido
en uni6n de sus hermanos una cristiana educaci6n,
se sinti6 atraido y dirigi6 desde pequefo sus pasos
al Santuario. Ordenado sacerdote, ocup6 por various
aflos un honrado puesto en la armada de su patria,
pasando despues como PArroco y Vicario A Iquique,
donde hizo un bien inmenso y levant una suntuo-
sisima iglesia.
Tenido como uno de los mis distinguidos y doctors
sacerdotes de Chile, escribid varias obras de gran
merito, entire las que se cuentan: un voluminoso Ca-
tecismo en ejemplos, del que se acaba de terminar
en Sarria-Barcelona la tercera edicidn, un Mlanual
de piedad y otro de la Primera Comunidn.
Viendo el gran aprecio que de su doctrine y vir-
tud se hacia y que por esto se le queria elevar A la
alta dignidad de Obispo, despues de haber provisto
A las necesidades de su extensa Parroquia, determine
dejar el mundo y hacerse religioso.
Habiendo ya en otras ocasiones visitado los Santos
Lugares y los principals Santuarios de Europa, pen-
saba en esta dirigirso a Lourdes y Roma y hacer
los Ejercicios Espirituales para reflexionar mejor so-
bre su vocaci6n.
Llegd A Turin y se dirigid & Don Bosco para con
1l especialmente aconsejarse. La respuesta de Don
Bosco fue que si se queria quedar con l6, le pro-
metia pan, trabajo y paraiso. Don Camilo, a some-
jantes palabras) suspendi6 su viaje a Roma, se qued6
centre nosotros y desde el primer moment comenz6
A mostrarse digno hijo de tal padre. Despuds de
alglin tiempo pasado en San Benigno Canavese, fu6
trasladado al Colegio de las Misiones de Valsalice,
donde ha pasado todo el resto de su vida. Fud de
los uiltimos Salesianos directamento aceptados por
Don Bosco y esta dicha la tuvo P. siempre como
una sefialadisima gracia del Sefior. El dia de la In-
maculada Concepcidn del aflo 1888 hizo sus votos
perpetuos y sus virtudes crecieron y embalsamaron
el ambient con el suave olor de sus perfumes.







- 56 -


La solicitud y amor con que desempefi6 el cargo
de Director del Boletin Salesiano Espafiol, que se
le confi6 desde un principio, pueden servirnos de ejem-
plar A todos en el desempefio de nuestros propios
deberes. Era tal la afeccidn que sentia hacia Don
Bosco, que no descans6 hasta dar Aluz su vida, que
se ha difundido much y producido un gran bien. Su
amor A Maria era ilimitado. En su honor escribi6 el
aureo libro titulado : Al Cielo por .Maria y otros
various opuisculos. Ultimamente, para mortificar su
amor propio, se firmaba en todos sus escritos con el
seuddnimo Domingo Abeja, que ya aparece en el oplis-
culo de Febrero de las Lecturas Cat6licas de Sarria
(Barcelona), para las que much ha trabajado y pro-
metia trabajar.
Acometido por una bronquitis que degenerd en pul-
monia lenta, dejaba de existir A la edad de 46 afios
en la Casa salesiana de Niza (Francia) el 8 de
enero d las 3 de la manana, fortalecido con todos
los auxilios de nuestra santa madre la Iglesia.
Su muerte fu6 como su vida, edificante. Solia decir
que la gracia de su vocacidn le era una prueba se-
gura de predilecci6n de la divina misericordia, que'
le confoitaba y fortalecia en aquellos supremos mo-
mentos. < Yo bendigo el dia en que vi por vez
primera d Don Bosco... El dia de mi profesidn
religiosa fud el mnds hermnoso de mi vida y ahora
lo serd el de mi muerte, en el que, libre de estas
prisiones, espero entrar en el cielo, >
El 8 de diciembre ricibi6, con pleno conocimionto,
la Santa Extrema-Uncidn. Acompailaba al minis-
trante en todas las ceremonies, uni6ndose A 61 con todo
su coraz6n. Despu6s del iiltimo Oremus exclamd:
Deo gratias! y ahora: Nunc dimitte !
En adelante, no queria so le hablara de otra cosa
que del cielo. Necesario es decir que disfrutaba de
la dicha de los santos, que su sacrificio estaba consu-
mado y que esperaba con alegria y tranquilidad la
muerto.
No nos olvidemos, sin embargo y A pesar de todo
esto, de encomendar al Sefior su alma en nuestras
oraciones. Fundada esperanza tenemos de que no lo
necesite, pero, esto no obstante, nuestras oraciones
aminoraran nuestro dolor por tan sensible p6rdida y
el de su piadosa madre que ain vive.
Imitemos su ardiente amor y practice devocidn A
la Sma. Virgen y su humildad profunda, para que
cuando llegue nuestra hora espiremos como 61 plA-
cidamente en los brazos del Sefior y de su Madre
Santisima.


.-

ELSPA-NA


Fiesta de los niios Salesianos.
El domingo tuvimos el gusto de asistir &
la fiesta que, para honrar al Inspector de
las Casas Salesianas de Espaiia el virtuoso
6 ilustrado padre senior D. Felipe M. Rinaldi,


celebraron los nifios que, en el edificio de
la Trinidad, educan los hijos de Don Bosco.
Digna de admiraci6n y del apoyo de todos
los buenos es la obra que estAn realizando
los Padres Salesianos en Sevilla.
Coger 6 muchachos, que hasta ahora solo
se ocupaban en desesperar A sus families,
en no hacer caso de sus padres, burlarse de
los mayores, pelearse con sus iguales, im-
provisar batallas A pefiascazo limpio, romper
faroles, molestar al vecindario y ser siempre
material dispuesta A terminar en una rifia 6
en un presidio, y educarlos, hacerlos sumi-
sos, d6ciles, respetuosos, desarrollar en ellos
el amor al trabajo, el gusto al arte y con-
vertirlos en excelentes obreros que sirvan
de provecho A sus families y a la sociedad,
es empresa que merece ser aplaudida y ayu-
dada por cuantos amen A la religion, A la
,sociedad, 6 la familiar y a la clase obrera.
El domingo, cuando veiamos un verdadero
batall6n de obreritos jugando en el espacioso
patio de la Trinidad y, luego, silenciosos en
el sal6n de recreo presenciando la funci6n,
6 con sus juveniles voices entonando himnos,
prorrumpiendo en aclamaciones, declamando
y, descubri6ndose y besando la mane de los
religiosos, sentiamos admiraci6n y agrade-
cimiento, como cat6licos .y como sevillanos,
hacia los hombres que tan gran bien estAn
haciendo al pueblo.
A las dos el magnifico sal6n, donde los
nifos de Don Bosco tienen su teatrito,.es-
taba lleno de distinguida concurrencia. Poco
despu6s, acompaiado por varies religiosos,
entr6 el P. Rinaldi, atravesando el local en
medio de aclamaciones y, al ocupar la pre-
sidencia con varies eclesiAsticos, cantaron
los alumnos un precioso himno dedicado al
sabio y celoso Inspector.
DespuBs de recitar una sentida composi-
ci6n uno de los alumnos, siete obreros sa-
ludaron al P. Rinaldi en site idiomas di-
ferentes y, acto seguido, pfisose en escena
el tierno drama El Seise mdrtir, en cuyo
desempefio sobresali6 el niio que tuvo A su
cargo el papel de protagonist y que no
obstante su corta edad, hizo derramar 16-
grimas A mds de un concurrent. Termin6
el drama con una bella apoteosis que se re-
piti6 A instancia de la concurrencia.
Luego representaroh un chistoso sainete
y una pieza muy original y d prop6sito para
obreros, en la que estuvo perfectamente el
j6ven que la cant6, mereciendo los aplausos
con que el piblico premid su trabajo.
La agradable fiesta termin6 con el himno
al P. Rinaldi, abandonando este el local ro-
deado de la concurrencia que deseaba cono-
cerlo y besarle la mano.
Quiera Dios que la obra de Don Bosco
alcance el incremento que, para bien de la
clase obrera necesita en Sevilla.


(Diario de Sevilla, 15-1-95).










S(Malag'a

Despu6s de superar innumerables obstai-
culos y dificultades suscitadas por el inferno,
y merced al celo infatigable y al amor del
Ilmo. Prelado de la di6cesis, se ha podido
abrir la Casa Salesiana de MAlaga que de
dia en dia es mis frecuentada. Ya se han
empezado algunos talleres con solo uno 6
dos nifios. Humildes principios, es verdad,
como todas las Obras de D. Bosco; pero que
por esto mismo dan much que esperar,
pues es cosa experimentada que a tan hu-
mildes principios suele corresponder extra-
ordinario desarrollo. Quiera Dios que asi sea
para bien de esta ciudad tan necesitada y
que tanto excasea de Instituciones Religiosas.
A su inauguraci6n asistieron las autori-
dades y su Ilma. que pronunci6 un elocuente
discurso alusivo al acto.




FIESTA DE SAN FRANCISCO DE SALES


Utrera, 3 de Febrero do 1895.
MUY REVDO. SI. D. MIGUEL Elh&:
Creo hacer cosa muy del agrado de V. R.
escribi6ndole dos renglones dandole algunos
detalles de la Novena, que sus hijos los
R. PP. Salesianos y los Cooperadores de
Utrera, han celebrado para honrar y fes-
tejar al melifluo Doctor de la Iglesia san
Francisco de Sales, tan simpatico para la
piadosa Utrera. Novena en la que si bien
no hubo nada de bombo, no falt6 lo mejor
que es la piedad, que es lo que mas im-
porta y se desea; y en comprobaci6n de esto
sirva el que las piadosas personas que asis-
tieron A ella no necesitaron de muchos re-
piques de campanas sino que fue bastante
el anuncio de la convocatoria, y d pesar del
temporal que rein6 en casi todo el tiempo
que dur6 la Novena, hubo todas las noches
bastante auditorio A quien poder dirigir la
palabra de Dies. Dir6 mas, una noche en
que el temporal arreci6 mas que nunca y la
lluvia caia de un modo espantoso, 6 pesar
de la falta de alumbrado on la calle un
crecido nfmero de almas piadosas despre-
ciando los vanos temores de que en casos
semejantes so hacen esclavas las personas
delicadas cuando se trata de asistir A la
iglesia, asistieron d la Novena.
Respecto 4 ila predicaci6n tanto los Pa-
dres Salesianos como un Padre de la Com-
pailia de Jesfs se atuvieron rigurosamente,
ai las enseianzas recientemente emanadas
de la Santa Sede Apost6lica.


Despu6s que los Padres Salesianos nos,
dijeron quo con la fe y la paciencia se san-
tific6 Francisco de Sales, el Padre Jesuita
nos dijo que para asegurarnos la protecci6n
del Santo es menester imitarle en su modo
de corresponder a las inspiraciones de la
gracia, conform'ar nuestra vida con la suya,
demostrando despu6s lo necesario que nos
es hacerlo de ese modo; para esto explan6
aquel texto de san Pablo: Non habemus hic
manentem civitatem, de lo que concluy6 quo
estamos aqui de viaje y como peregrinos, y
debemos por lo mismo tender siempre a la
verdadera patria que es el cielo, cuyas puer-
tas no se franquearan sino i los que en este
destierro han seguido las huellas de los
Santos.
Le he dicho que la Novena no era de
bombo pero si piadosa; y en efecto queda
esto comprobado por el gran nfimero de co-
muniones y por la piedad y devoci6n con
que todos los nifios del Colegio y gran nii-
mero de personas externas se acercaron a
la mesa de los Angeles. El quo celebr6 la
misa de Comuni6n general, que fue el refe-
rido Padre Jesuita, no solamente qued6 edi-
ficado sino grandemente conmovido de ver
la devoci6n y compostura de los comulgan.
tes y los frutos de la devoci6n que Utrera
profesa a s. Francisco de Sales.
En la Misa solemn cautada por los ni-
ios del Colegio, que, adiestrados por el So-
fior D. Jose Biestro, organist del referido
Colegio, desempenaron muy bien su papel,
tuvimos el gusto de oir la autorizada pa-
labra del muy elocuente Sr. D. Juan Pa-
dilla, cura propio de la de Sta. Maria de
la Mesa y Arcipreste del partido de Utrera.
Las simpatias a que dicho Seiior so ha he-
cho acreedor enel pilpito atrajo gran nil-
mero de oyentes 6 la funci6n. El asunto
quo trat6 en el panegirico fue muy digno
del Santo. < En Francisco de Sales, decia,
se pueden contemplar como en el Tabor, la
ciencia representada en Jesfis, la dulzura
en Mois6s, y el celo en Elias; explan6 y
comprob6 su tema con los principles ras-
gos de la vida del Santo, el cual, segfin el
orador, no quiso estudiar ni saber sino cien-
cia divina, la cual poseia en grado eminent,
devor6 oprobios y humillaciones para adqui-
rir la dulzura y mansedumbre que lo carac-
terizan, y no fueron bastantes para embotar
su celo para la gloria de Dios y el bien de
las almas, ni las afrentas, ni los peligros
ni las persecuciones de los herejes mds fa-
n aticos.
Por la tarde, ;i la hora indicada en la
convocatoria, tuvo lugar la Conferencia 6
los Cooperadores Salesianos en la que el
Director del Institute Salesiano de Sevilla,
despuns de habernos descrito 6 grandes ras-
gos los asombrosos adelantos de la Congrega-
ci6n Salesiana, nos present como en un
cuadro el estado moral de la sociedad, in-


:_ 5







- 58 -


vocando para remedio de tan triste situaci6n
en que se hallan los niios pobres, nuestra
cooperaci6n no solo con medios materials
sin6 que tambi6n con la oraci6n.
Por la noche tuvimos el gusto de asistir
al teatrito del Cologio, donde se represent
un drama en cinco actos, cuyo asuuto es el


Terminar6, M3. R. P., bendiciendo a Dios
y A Don Bosco, y pidi6ndole que nunca se
olvide en sus oraciones de este entusiasta
admirador de la Obra salesiana, de la cual,
aunque indigno, me precio de former part
por ser como soy
Uu Cooperador Saulsiauo.


Mons. ANDROS CARLOS FERRARI
Cardeinal Arzobispo du MilAin.


descubrimiento de America por Col6n, es-
crito por el dignisimo professor del Colegio
del Carmen Dr. Francisco Fenoglio. Aqui
como en la iglesia aprendimos algo para
nuestro provecho spiritual, y es lo que el
author puso como de relieve; la lucha titinica
que tienen que sufrir por part del inferno
y del mundo todos aquellos que emprenden
alguna obra quo redunde en gloria de Dios
y en bien de las almas.


LA OBRA DE D. BOSCO EN EL EXTRANJERO


Italia.
Milain. El dia de la Epifania se daba prin-
cipio en los salones del anltiguo Oratorio de San
Esteban, galantemente cedidos a los hijos de Don
Bosco por la Junta de Cooperadores, al Oratorio









-59 -


Salesiano de San Ambrosio en Milan. Quisi6ra-
mos disponer del suficiente espacio para dar a
nuestros lectores al menos una vaga idea de los
trabajos realizados por la digna Junta de Coope-
radores en pro de esta fnndaci6n, asi como tam-
bi6n de la solicitud con que las Sras. Coopera-
doras poveyeron de todo lo necesario al culto
divino y al mueblaje de la casa, de todo lo que
los Salesianos, en su pobreza, carecian. Baste
decir que dichas Seiioras renovaron los tiempos
en que nuestro querido padre Don Bosco trataba
de bendecir la grandiose iglesia que on honor de
Maria Auxiliadora habia erigido en Turin. A la
solemne inauguraci6n, :i mais do nuestro superior
Don Ria y de casi todos los Cooperadores y Coo-
peradoras, se dign6 asistir el Cardenal Ferrari
Arzobispo de dioha cindad, quidn pronunci6 un
elocuentisimo discurso, en el que patentiz6 la
viva alegria que posefa su coraz6n por el esta-
blecimiento de los Salesianos en su cindad y las
grandes esperanzas que ponia en su obra salva-
dora. i Quiera Dios que estas esperanzas no
queden, como esperamos, defraudadas!
*
Monferrato (Piamonte). Nuestro sacer-
dote Don Tomis Pentore, que ha recorrido los
principles puntos de esta provincia dando Con-
ferencia a los Cooperadores Salesianos, ha que-
dado plenamente satisfecho del espectaculo de fe
cristiana y amor de estos habitantes hacia la
Congregaci6n Salesiana Ya Don Bosco hab'a va-
rias veces recorrido estos pueblos, de los que re-
Cibi6 los primeros recursos para su Obra que co-
menzaba. Basta llamar A la puerta de su coraz6n
para que se presten a los mds grandes sacrificios.
En un sobre que le fai6 consignado al conferen-
ciante, se lefan estas conmovedoras palabras:
Con esta pobre oferta, quisiera poder ofrecer
todas mi fuerzas, today mi sangre i losb u6rfanos
y A los misioneros de Don Bosco. >, Una pobre
mujer le decia: 4 Yo no puedo disponer de di-
nero, pero le dar nuna camisa 6 una sabana para
que se la manden a los salvajes de la Patago-
nia. >,

Lignria (GOnova). Tambidn los Coopera-
dores de la Liguria acudieron al lanmamiento que
el mismo conferenciante les hizo, para subvenir
Ai las necesidades de nuestras misiones. Muchos
de los asistentes, habiendo estado en Am6rica y
conocido 4 los misioneros de Don Bosco, pudie-
ron confirmar lo que Don Pentore les decia sobre
-el bien inmenso que los misioneros hacen princi-
palmente en el Brasil, Uruguay y Repilblica Ar-
gentina, a los emigrants italianos. i Dios pre-
mie a estos benem6ritos Cooperadores el bien que
hacen on favor de la Obra de Don Bosco!



FI'ancia


Nizas (Montpellier). En estos ultimos dias
acaba do fundarse en Nizas una Colonia Aricola,
1)ajo la advocaci6n de San Juan Bautista. Esta
nueva casa so debe A la generosa caridad de la
Srm. Vda. Soulanges. De esperar es que todos
los .habitantes de aquellos alrededores contribui-
":in con n cooperaci6n 4 la pronta construcci6n


del edificie que ha de salvar tantos infelices
nifios, y 4 la prosperidad de una obra que tan
6ptimos resultados promote.
*
*
Ruitz (Pas de Calais). Leemos en uno do
los iltimos nfimeros de la France Chrdtienne.
SHace cosa de tres anos que los RR. PP. Sale-
sanos fundaron en Ruitz la Colonia Agricola de
San Jos6. En la casa, bastante reducida por cierto
reciben actualmente educaci6n unos 20 j6venes
estudiantes y 15 dedicados A la agriculture y
jardineria. Es verdaderamente digno de admira-
ci6n el celo con que estos religiosos, en bien de
la juventud menesterosa, fundari sus colonies ain
en aquellas parties donde, como aquf a tan alto
precio se venden los terrenos. Debido 6 impor-
tantes iniciativas, la municipalidad ha acordado
subvencionar A la Colonia de Ruitz con 200 fran-
cos. >

..- F, -. -, -,


AMIThRICA


SANTIAGO- DE CHILE


Escnela prictica de agricultural en Melipilla.
(Continuaci6n).
Como estaba anunciado, el domingo se
llev6 a efecto en Melipilla la bendici6n de
la primer piedra de la Escuela PrActica de
Agriculture due luego ha de elevarse en
aquel lugar y que ha de ser regentada por
la Congregaci6n Salesiana, con el esplendor
que podia esperarse de ]a entusiasta acti-
vidad de sus organizadores.
Desde. las doce del dia comenzaban a le-
gar A ]a estaci6n central de los ferrocarriles
del Estado los numerosos invitados & este
acto inaugural y tomaban colocaci6n en el
tren especial de antemano preparado.
Por tener quo esperar la Ilegada del ex-
preso de Valparaiso, de donde venian nu-
merosas personas que debian unirse a la
comitiva, el tren, compuesto de dieciseis co-
ches, repletos de distinguidas personas, s61o
pudo ponerse en march a la 1,20 minutes
de la tarde.
Tambi6n tomaron colocaci6n en uno de los
coaches del convoy la banda de mfisica del
regimiento de artilleria y la de los talleres
salesianos.
Entusiasmo y alegrfa dominaban en aquel
convoy que en menos de una hora salv6 las
dieciseis leguas que separan 4 la capital
de la ciudad de Melipilla.
Los viajeros pudieron gozar de aquellos
hermosos campos que muestran su lozanfa
y belleza.
Cuatro estaciones, en una de las cuales
se detuvo, y otras tantas con sus edificios







- 60 -


on construcci6n y que en breve' se pondran
( disposici6n del piblico, atraves6 el convoy
para llegar i, las dos y media de la tarde da
la estaci6n de Melipilla, en donde esperaban
a la comitiva, que fu6 saludada con grandes
salvas, distinguidas y respetables personas
de aquella localidad, la comisi6n organiza-
dora de las fiestas, los miembros del Muni-
cipio 6 inmenso concurso de pueblo.
Tan pronto como ]leg6 el tren, la comi-
tiva se dirigi6 al lugar donde iba a verifi-
carse la ceremonia, como a dos cuadras de
la estaci6n.
Tanto la estaci6n co'mo el local de las
fiestas, estaban engalanados.
La gran carpa ostentaba numerosas ban-
deras, guirnaldas y coronas de array4n, es-
cudos etc., etc.
En los asientos de honor tomaron coloca-
oi6n: el Ilustrisimo y Reverendisimo senior
Arzobispo de Santiago; miembros del Con-
greso, los padrinos, las autoridades de Me-
lipilla y otras distinguidas personas.
Se di6 principio al acto con la solemne
bendici6n de la primera piedra, en que
ofici6 el Ilustrisimo y Reverendisimo senior
Arzobispo, acompaiado de su secretario y
de algunos otros sacerdotes.
Terminadas las ceremonies litfirgicas fu6
firmada el-acta por los numerosos padrinos
y madrinas que se encontraron presents,
por los funcionarios pfblicos y algunos ca-
balleros, guardindola despu6s en an frasco
de vidrio dentro de la piedra.
Entre los padrinos se encontraba el Sr.
President de la Republica, various senadores,
diputados y otros muchos y muy distinguidos
seiiores de Santiago.
El siguiente es el texto de dicha acta:
En el lugar de << Lo Godoy >, a inmedia-
ciones de la ciudad de Melipilla, a 18 de
noviembre de 1894, siendo Sumo Pontifice
Su Santidad Le6n XIII; Arzobispo de San.
tiago el Ilmo. y Revmo. doctor D. Mariano
Casanova, y Presidente de la Repiblica el
Excmo. senior Don Jorge Montt, el Ilmo. y
Revmo. senior Arzobispo de Santiago ben-
dijo la primer piedra de la Escuela Prrc-
tica de Agricultura que se va a establecer
bajo la direcci6n de los reverendos Padres
Salesianos en dicho fundo y en el de << La
Varges >, comprado con erogaciones parti-
cnlares.
Firman esta acta, con el Ilmo. y Revmo.
senior Arzobispo de Santiago, los miembros
de la Comisi6n promotora de esta obra, se-
nior presbitero don Manuel de la Cruz Flo-
res, senior don Rafael Gonzalez Errazuriz,
selfor don Enrique Richard Fontecilla y los
padrinos y madrinas de la rnueva escuela-de-
nominada San Isidro. (Siguen las firmas).
.Despu6s del acto de la bendici6n, el cura
parroco de la localidad, presbitero don An-
tonio Fernandez Moya, pronunci6 un elo-
cuente discurso.


El program, salvo pequefios detalles,
tuvo exacto cumplimiento.
La obertura y la march < Venecia > por
la orquesta del Patrocinio de San Jos6 fue-
ron muy aplaudidas.
Basta solo enunciar los nombres de don
Rafael Egaiia y de don Jos4 Ram6n Gutie-
rrez para comprender que los discursos de
estos caballeros fueron i, cada paso interrum-
pidos por estruendosas salvas de aplausos, los
que tambidn se prodigaron al discurso del
alcalde de la Municipalidad de Melipilla,
don Daniel Rodriguez.
La estudiantina de seiioritas conquist6 en
la fiesta del domingo, por la esmeradisima
ejecuci6n y admirable maestria con que supo
ejecutar la polka << Flora y el vals << El
Colibri >, espl6ndidos triunfos, como so lo
signiflc6 la concurrencia, haciendo repetir
esta part del program en medio de conti-
nuados y entusiastas aplausos.
En seguida pas6 la concurrencia al local
preparado al efecto, donde se le sirvi6 un
espl6ndido lunch, en que rivaliz6 la obse-
quiosidad de los organizadores con el buen
servicio y excelentes viandas.
Tanto 4 la llegada de la estaci6n como en
diversas parties de la fiesta contribuyeron a
amenizarla las bandas de milsica que habian
ido con este objeto, las cuales tocaron las
mas escogidas piezas de su repertorio.
Cerca de las seis de la tarde regres6 el
tr6n con la numerosa comitiva, que arrib6
a esta capital a las 7,30 de la tarde, des-

pues, de haber pasado un dia de campo y
contribuido a solemnizar un acto que tan
ben6ficos resultados ha de traer para la in-
dustria agricola al mismo tiempo que da
vida y animaci6n 4 un importaute departa-
mento de esta provincia.
(El Porvenir noviembre 20-94).
A continuaci6n copiamos los discursos del
Sr. Cura Parroco y del Sr. Egaiia.
(Se continuard)



VENEZUELA


Los Salesianos en Caracas y Valencia.

Carae.s, 10 de diciembre de 1894.
RVDItO. Sn. D. REA :
Cumplo con la promesa quo hice S. R. de
enviarle una detallada relaciOn dela cordialisima
acogida que tuvimos 6 nuestra llegada i la ca-
pital de Venezuela. Eran las 7 do la mafiana del
19 del pasado mes cuando, despues de un feliz
viaje, el vapor < Rosario, > de la Compafida ita-
liana < La Veloce, ) entraba en el puerto de La
Guaira; los viajeros, casi todos do 6ptimos- sen-







- VU -


timientos cat6licos exclamaron con aquel entu-
siasmo que siempre se experiment al ver mani-
fiesta y extraordinaria la bondad de Dios Nuestro
Senior, i Bendito sea Dios! Expresi6n que el senior
Dr. Amenodoro Urdaneta, ornamento y decoro del
Estado Venezolano, supo revestir con las galas
de la poesia, traducindola en los versos si-
guientes:
iGracias, gracias, Sefor! El fragil pino
Llevado por tu mano omnipotente,
Al fin triunf6 del pidlago inclemente,
Y abri6 en las ondas salvador camino.
Rey de la eternidad, ti solnmente
Eres duefio del tiempo y del destiny;
i Doblad ante el Espiritu divino,
Temerario mortal, la altiva frente !
Dios de inmensa bondad, doquier to miro
Ya del volc`in ardiente en la pujanza,
Ya del c6firo leve en el suspiro,
En el mar, en la luz y en la bonanza,
To alto poder y tu grandeza admiro,
Y admire ta bondad en la esperanza.
Apenas las numerosas personas que nos espe-
raban con impaciencia en el puerto nos pudieron
divisar, dieron- sefales de suma satisfacci6n y nos
saludaron de mil maneras; en la falfia del Res-
guardo Nacional que nos visit a bordo, entraron
comisiones de los Centros Cat6licos de La Guaira
y Maiquetia para darnos la mas cordial bienve-
nida. Cuando el vapor hubo atracado al muelle,
pasaron 61l los Rvdos. seiiores Pbro. Dr. Ri-
cardo Arteaga, Can6nigo Doctoral, y Pbro. Dr.
Francisco Almeida, Can6nig6 de Merced, a quie-
nes el Vble. Capitulo Metropolitano de Caracas
habia comisionado para que nos recibiesen; a-
compafiaban A estos seiores el Vble. Cura y Vi-
cario de La Guaira, Pbro. Br. Santiago Garcia,
el bachiller Eduardo Vasquez, cura de Maiquetin,
el Br. Carlos Chuecos, cura de El Yalle, el Pres-
bitero Antero Delgado, Capellan del Carmen, y
otros varies sefiores que serial prolijo nombrar y
que nos honraron con su visit como cooperado-
res y entusiastas de la Obra salesiana. Pasados
los primeros saludos y presentaciones, desembar-
camos en la falfia del Resguardo que puso ,a
nuestra disposici6n el muy estimable jefe senior
GuzmAn Sanabria. Al poner pies en tierra, lo
primero que hicimos, despu6s de pasar i la Ad-
ministraci6n de la Aduana donde el senior Ad-
ministrador, Dr. Unda nos recibi6 cortesmente
y anunciO nuestra llegada al Ilmo. y Rvmo.
Sr. Arzobispo y al Excmo. Sr. President, fue ir
al temple, en cuyo atrio nos esperaba una or-
questa compuesta de nifios, que bajo la direcci6n
del hbbil maestro de mfisica Sr. Rafael Flores
ejecutaba trozos escogidos. El temple estaba ocu-
pado por numerosisima concurrencia, y nosotros
fuimos colocados en el presbiterio al lado del
Evangelio. Acto continue subi6 al ptilpito el
Vble. Sr. Vicario, quien con entusiasmo anun-
ciaba nuestra llegada A sus buenos feligreses,
nos colmaba de bendiciones y nos deseaba el
mejor 6xito en nuestra empresa de beneficencia
y de salvaci6n de la juventud menesterosa. Ter-
minada esta oraci6n, el Sr. Can6nigo Arteaga, asis-
tidopor los sacerdotes enton6 un solemn Te Deum
y las prices pro gratiarum action, que adompanf6
magnifica orquesta en el coro. Acabada la funci6n
pasamos 6 la modest pero linda morada del
Sr. Vicario Garcia, el cual tuvo la bondad de
obsequiarnos finamente, mientras la ya indicada
orquesta infantil seguia recre:indonos con sus festi-


vos acordes. Nos despedimos al fin de tan esti-
mable sacerdote, que es Cooperador salesiano,
como todos los demAs sefiores que he nombrado
antes, y pasamos A descansar al Hotel Neptuno,
donde la Comisi6n del Vble. Cabildo Metropoli-
tano nos tenia preparado c6modo alojamiento. A
las tres de la tarde, acompafados de los digni-
simos sacerdotes nombrados y del Rvdo. P. D.
Domingo Lamoya, nuestro compaiiero de viaje
desde Barcelona y amigo nuestro muy decidido,
fuimos A visitar el pueblo de Maiquetia, para
nosotros de muy tristes recuerdos, pero que no
podiamos dejar de visitar, pues alli falleci6 y
estd sepultado el hermano Jose Eterno (Q. E.
G. E.). El Sr. Cura Br. VAsquez, su teniente el
Pbro. Morales y numeroso concurso de files nos
aguardaban en la estaci6n, y entire los alegres
repiques de las campanas y las detonaciones pi-
rot6cnicas de numerosos cohetes llegamos al tem-
plo parroquial que, por cierto, revela en todo el
celo del dignisimo sacerdote que lo rige; alli nos
recogimos en una devotisima capilla de la Virgen
de Lourdes, donde se cant6 una solemn Salve A-
la Virgen Santisima, seguida de las Letanias de
la misma celestial Sefiora. Visitamos despues el
hospital de San Jos6 cuidado por las Hermani-
tas de. los Pobres. fundaci6n del Pbro. Don San-
tiago Machedo, sacerdote muy ilustre y benem6-
rito por su celo para toda buena obra: en esta
santa casa fu6 asistido con el mayor esmero
nuestro pobre Eterno y en ella Dios Nuestro Se-
iior, dispuso que terminase el curso de su vida
angelical. Sn retrato se conserve en la sala de
-recibo del mismo Instituto. Pasamos despues al
Cementerio, haciendo el viaje en coche por estar
bastante retirado de la poblaci6n : alli encontra-
mos numer6so pueblo pero nuestra atenci6n so
dirigi6 A una modest A la par que elegant
tumba, adornada de coronas y luces, en la que
se leia el nombre do nuestro inolvidable Eterno,
y la fecha de su entierro: sobre esta tumb. ora-
mos con los sentimientos que V. R. puede figu-
rarse, y despuds de cantar un solemn response
en sufragio del alma del que fue el primer Sale-
siano que fij6, siquiera fuese por la muerte su es-
tancia en el suelo venezolano, nos retiramos con
el coraz6n oprimido por el triste recuerdo que
despertaba en nuestra mente aquel lugar de fi-
nebre descanso. De regreso A Maiquetfa, como
estaba ya pr6xima la caida de la tarde, fuimos
obsequiados por el Sr. Cura con una comfortable
comida : comisiones del Centro Cat61ico y de la
Juventud Cat6lica se apresuraron A visitarnos
para darnos la bienvenida, asl como otras varias
personas de distintas classes sociales, todas muy
atentas y adictas A la obra salesiana. El 20, ha-
biendo celebrado la santa Misa en sufragio de
nuestro Eterno en la Iglesia parroquial de La
Guaira, emprendimos el viaje para la capital. El
tren que va de La Guaira a Caracas recorre un
camino de continue subida por espacio de mis
de 2 horas, hasta elevarse A la altura do 900 me-
tros sobre el nivel del mar: la line del ferro-
carril estA situada al borde de continues despe-
iiaderos que horrorizan al verlos si bien dicen
que no ha habido que lamentar ninguna desgra-
cia desde que fue instalada dicha line.
A las 10 112 de la mafiana llegamos, por fin, A
la capital de la Repfiblica : habria A esperarnos
como unas 800 personas: numerosisimo Clero,
presidido por el Sr. Teniento Provisor, Monsefior
Dr. Luis F. Esteves, Protonotario Apost61ico,
sanli6 4 recibirnos, y en cochoes preparados de an-








- 62 -


temano, fuimos llevados Ai la Santa Iglesia Metro-
politana. Era imponente el espectculo que se
ofrecia a nuestra vista : el pueblo Ilenaba todas
las avenidas de ]a Catedral v el interior de esta
no podia contender mis. gente. Todo el Venerable
Capitulo, presidido por el muy ilustre Sr. Defin,
Monsefor Dr. M. A. Bricefio, Prelado DomDstico
de S. S. y Gobernador del Arzobispado, nos dis-
pens6 el honor de recibirnos A la entrada de la
Catedral. Colocados en el presbiterio al lado del
Evangelio. el muy Reverendo Can6nigo Dr. Ar-
teaga, que no se habia apartado un moment de
nosotros desde que
nos vi6 Ilegar al
puerto de La Gnai- I
ra, ocup6 el pill-
pito;, en medio
de un religioso si-
lencio, prueba del
agrado con que so
le ofa pronuncio
un elocuentisimo
discurso en el que
di6 rienda suelta
al climulo de a-
fectos que embar-
gaba su coraz6n efi-
cacisimamentes sa-
lesiano, desde que
tuvo noticia de
nuestra obra, que
fue en 1876: felicity
con elegantes fra-
ses d todos los ve-
nezolanos que tan
cordial acogida ha-
cian A los Hijos del
inmortal D. Bosco,
y nos dese6 a nos-
otros, con expre-
siones llenas de
afecto y ternura,
las mayores ben-
diciones de Dios .
y de Maria Auxi-
liadora. Al acabar
el discurso, cant6se
un solemn e De-
iun y las prices pro
gratiarum action,
oficiando el susodi-
cho Monsehor Luis
F. Esteves. Termi-
nada la funci6n,
fuimos conducidos
A la casa-colegio de
lassefioritaslierma- TUMBA DEL CLERIO0
nas Chitty, insig-
nes Cooperadoras en ,aiquet i
salesianas, done el---
Dr. Arteaganosobsequi6 con un exquisite almuerzo.
Nos acompanaban various sacerdotes, ocupando los
dos pnestos de preferencia Monseior Esteves v
Monsehor Rodriguez, dignisimo Obispo preconi-
zado de Barquisimeto, quien tuvo la bondad de
poner a nuestra disposici6n, para nuestros actos
religiosos una hermosa iglesia consagrada al
culto del Sagrado Coraz6n de Jesuis. TambiDn nos
honraba con su presencia Monsefior Pedro Brios-
chi, Secretario de Mons. Biffi, Obispo de Carta-
gena, que se dign6 acompaliarnos hasta el fin
de nuestro viaje oaprovechando la escala del va-
por on el puerto de La Guaira. Mons. Esteves


J0
a


hizo uso de la palabra, contestindole este su ser-
vidor.
Despu(s de la recepci6n fuimos A visitor al
Excmo. Sr. Ministro de Instrucci6n Pfiblica, Dr.
Luis Ezpelosin, que nos recibi6 c'on toda clase de
atenciones, hasta acompafiarnos personalmente A
visitar la Escuela de Artes y Oficios, fundada por
el Gobierno, y que se desearia que estuviese A
cargo de los Salesianos. Pasamos, por fin, despu6s
de un par de dias de descanso, A fijar nuestra
morada en una casita, donaci6n que es de una
virtuosa familiar de Cooperadores salesianos, si-
tuada cerca de una
hermosa capilla en
un punto llamado
Rinc6n de E1Valle,
qune estA A muy
corta distancia de
Caracas, tanto que
partenece A la mis-
ma ciudad. El Sr.
SProvisor del Arzo-
bispado nos encar-
g6 el culto de di-
cha capilla, en la
que pronto desco-
Ilard una hermosi-
sima estatuadeMa-
ria Auxiliadora que
trajeron de Francia
unos buenos Coo-
peradores de esta
misma localidad.
Empezamos, pues,
nuestra tarea y di-
mos A la iglesia en
cuesti6n el mayor
culto possible; des-
de luego, se hacen
en ella todas las
funciones de una
pequefia parroquin,
pues por estar bas-
tante retirada la
iglesia parroquial,
A veces tenemos
que hacer hasta
bautizos y entie-
rros, adem6s de a-
sistir enfermos y
administrar los ill-
timos Sacramentos
A los moribundos
(1). Hacia 5 dias
que estibamos en
nuestra residencia
SlE ETERNO, SALESIANO fija cuando lleg6 el
Rev."m 6 Ilustri-
(Venezuela). simo Sr. Arzobispo
de Caracas, y antes
que tuvi6semos noticias de su ilegada, nos dispens6
el honor de visitarnos en nuestra casita, repiti6n-
donos la visit el dia siguiente, acompaflado por el
Sr. Can6nigo Dr. Arteaga. Nosotros devolvimos la
visit A Su Sefioria Ilma. en su mismo Palacio Ar-
zobispal, y tuvimos el consuelo de reconocer en el
Rvmo. Prelado un verdadero Padre cariflioso, dis-
puesto i todo para favorecer nuestras obras en su
(1) Al primer nifio que ,auntic6 en nuestra iglesia,
por encargo del Sr. Cuera Pirroco, le fue imluleto por
ioiTmnbre el de Jan: de esto ine alegr6 mtmcho, pues
asi recordamos el nombre dle inuestro veneraldo Padre
y Fundador.








.- 63 -


vasta Archidi6cesis. El 5 del actual fue dia desti-
nado por el benem6rito general Joaquin Crespo para
recibirnos en audiencia : fuimos, pues, 6 visitar
al Exemo. Sr. President de la Repiblica, acom-
pafiados por el Sr. Dr. Arteaga, y encontramos
en la persona del Jefe del Estado un verdadero
amigo nuestro, dispuesto A prestarnos su valioso
apoyo en today necesidad nuestra.
Ahora, Rvmo. Sr. Don Rda, estamos sentando
las bases de nuestra humilde fundaci6n en Ca-
racas; por de pronto, seguimos en nuestra casita
atendiendo al culto de la mencionada capilla,
organizando catecismos para j6venes de ambos
sexos, y esperamos poder instalar muy pronto
una escuela en nuestra misma casa, hasta que
Dios Nuestro Sefior nos concede, come esperamos
con el favor de Maria Auxiliadora y de nuestros
buenos Cooperadores, levantar un edificio en los
alrededores de la ya construida (A lo menos en
parte) iglesia, en la cual podamos proporcionar
asilo y educaci6n a tantos niios que estdn en la
extrema necesidad de ser recogidos en gran nd-
mero.
H6 aqui, pues, Reverendisimo Sr. Don. Ria, la
relaci6n de nuestra llegada y primera estancia
en la capital de Venezuela; much mis extensa
hubiera debido ser si no hubiese dejado de nom-
brar numerosas otras personas que nos honraron
con su visit, ofreci6ndose para todo lo que fuese
de su parte, como lo hicieron repetidas veces los
RR. PP. Capuchinos y distintas comisiones de
asociaciones cat6licas, quo seria prolijo nombrar
per extenso: 6 todos estos buenos amigos y de-
mds adictos y Cooperadores, tenemos que dar las
m6s encarecidas gracias por su finas atenciones,
y aseguramos a todos que los tenemos muy pre-
sentes en nuestras pobres oraciones para de-
searles de Dios Nuestro Sefior, y de Maria, Au-
siliadora de los cristianos, las mayores bendi-
clones.
Concluyo llamando la atenci6n de V. R. sobre
cl especial encomio que merece el Venerable Ca-
bildo Metropolitano de esta capital, pues hizo de
su part todo lo que pudo para dar el mayor
realco y la solemnidad mas grandiosa a nuestra
recepci6n; como tambi6n lo merece el Reveren-
disimo Sr. Can6nigo Pbro. Doctor Arteaga, que
fue para nosotros, en todo este tiempo, no dir6
amigo inseparable, sino padre afectuosisimo que
prevenia todas nuestras menores necesidades
para remediarlas al punto, y esto d pesar de una
indisposici6n que le sobrevino en esos mismos
dias en que anduvo con nosotros, y que fue qui-
zas consecuencia de las muchas ocupaciones que
le suele acarrear su ilimitado celo para todo lo
que mira 6 la gloria de Dios v bien de las al-
mas. Asi mismo no puedo menos do recorder 4
V. R. al Rdo. P. Victor Arocha que merece today
nuestra gratitud.
Sirvase, Rvdmo. Padre, ayudarnos 6 pedir a
Dios, Nuestro Sefior, que premie con creces a
tantas buenas personas, y bendecirlas a todas,
como tambi6n 6 estos sus afectisimos hijos los Sa-
lesianos de Caracas Q. B. S. M., y en particular
6 su affmo. hijo en J. C.,
ENRIQUE RIVA Pbro.
Salesiano.

Para completar las anteriores noticias, toma-
imos de otra correspondencia lo que sigue:
< Aqui, en Caracas, nuestra caravaria debi6 divi-
dirse en dos; cuatro de nuestros hermianos babian


ya llegado 6 su destine; los otros cuatro volvimos
aquella misma tarde 4 ]a Guaira, y embarcdndo-
nos, continuamos nuestro viaje hasta Puerto Ca-
bello, donde desembarcamos 4 la mafiana si-
guiente. Comimos en la casa de aquel buen Pa-
rroco y despu6s emprendimos nuevamente nuestro
viaje,.en tren hacia Valencia. A la mitad del
camino nos encontramos con una Comisi6n do
sacerdotes de la ciudad, que habian salido 6 re-
cibirnos. La estaci6n estaba llena de gente del
pueblo y de eclesiasticos que nos recibieron con
grades muestras de entusiasmo y alegria. Una
larga hilera de lujosos cocheS nos acompafiaron
ii la iglesia de la Divina Pastora, donde nuestro
amadisimo amigo Don Victor Julio Arocha pro-
nunci6 un espl6ndido discurso cantandose luego
un solemne Te Deum y dindose la bendici6n con
el Santisimo, al alegre sonido de las campanas y
campanillas segin uso de estos pueblos. Con-
cluida la funci6n, con los mismos coaches nos con-
dujeron a nuestra casa provisoria que hallamos
con todo lo necesario.
> Viniendo ahora a nuestras necesidades le dird
que la casa que actualmente habitamos, bien que
aseada y c6moda para una familiar, no es apta para
Colegio, por lo que nos deberemos buscar otra. Las
peticiones son muchas; el entusiasmo es grande
en todos; lo malo es que nosotros siendo pocos
no podremos corresponder A lo que de nosotros
se espera. Conflamos en la protecci6n de Dios v
de Maria Auxiliadora y en las oraciones que
nuestros hermanos y amigos harin por nosotros.
Bondiganos a todos, amadisimo Sr. Don Rfia, v
especialmente al que tiene el honor de profesarse
El udltimo de sus hijos
F. A. BERGERETTI, Pbro. >>

Una visit A la Escuela Agpron6mica
de oirilbelarrea. Escribe un Sefor al Cris-
tobal Colds de Buenos-Aires lo siguiente : < He
visitado la Colonia agricola que, junto 6 Buenos
Aires, confl6 el Sr. D. Miguel Uribelarrea a los
RR. PP. Salesianos. Aun cuando esta obra esta
aiin en embri6n, he quedado verdaderamente ad-
mirado al ver seis pares de bueyes con los que
seis nifios, con una seriedad y gravedad impropia
de sus aiios, araban, tirando surcos pasablemente
derechos. Entre ellos se distinguia uno, que des-
pues supe se Ilamaba Garay, el cual ponia tanta
atenci6n y cuidado para hacer bi6n su trabajo,
quo parecia un viejo labrador. El Sr. Uribelarrea,
que acompafiado de otros Sefiores observaba con
no oculta complacencia este trabajo, exclam6:
Espero poder ver dentro de muy poco cincuenta
pares guiados por esos mis muy cars j6venes
que tanto honor hacen d sus Sers. Maestros. -
;Qu6 obra mas grande ejercen en las sociedad los
que so emplean en la educaci6n y formaci6n de
buenos agricultores, que tan necesarios son en
todas parties! >

La Isla de Daws6n. Un diario de Chile
habla de los grades progress de la Misi6n Sale-
siana de la Tierra del Fuego y en mode especial
de la Isla de Daws6n cedida por veinto afios al
Muy Rdo. D. Jos6 Fagnano, Vicario Apost61ico
de dichas Misiones. Vista desde la bahia present
un delicioso aspect. Tiene una pequefia iglesia
y una gran casa donde suelen reunirse los indios
y donde tambidn est:in las escuelas y los talleres
para ensefiar un olicio i los niios de los indios







- 04 -


(on. los quo ya se ha formado una pequoia banda.
Las escuelas de nifas son dirigidas por las Hijas
do Maria Auxiliadora.
*
Bolivia. En esta reptiblica activanse las
diligencias para el establecimiento de los Sale-
sianos en ella. Su digno Presidente, con una cons-
tancia y tenacidad dignas del mayor encomio,
ha puesto en juego todos los resorts imagina-
bles, hasta interesar en su favor a la Santa Sede,
para lograr cuanto antes la realizaci6n de sus an-
siados y laudabilisimos deseos de dotar A su p5-
tria de centros verdaderamente cristianos para
la educaci6n de la juventud obrera, pobre y aban-
donada. Muy pronto se abririn dos Casas, ya
aceptadas.

El misionero Don Santiago Costa-
inagna. Despuds de diecisiete arios de apos-
tdlicas fatigas en la Repiblica Argentina, donde
deja imperecederos recuerdos de su ardiente celo
y extraordinaria actividad, Don Santiago Costa-
magna, Inspector de las Casas Salesianas de di-
cha Repiblica, so embarcaba a la vuelta de Eu-
ropa, llamado por Don Ria, llegando entire nos-
otros la noche de Navidad, durante la celebra-
ci6n de los divinos oficios. Parece ser que nuestro
superior Don Ria, do acuerdo con la Santa Sede,
quiere confiarle la dificilisima Misi6n de los Ji-
baros de MWndez y Gualaquiza (Ecuador), eli-
gi6ndolo al efecto, para Vicario Apost6lico de
dichas regions. Ya se prepare una nueva legion
de Misioneros, que serd capitanoada por Don Cos-
tamagna.

Lazareto de Agua de Dios (Colomn-
hia). En cartas que de aqui nos llegan lee-
umos con plena satisfacci6n las consolantes noticias
del restablecimiento de Don Unia, merced a los
exquisitos cuidados que le han sido prodigados
por uno de nuestros buenos Cooperadores que le
recibi6 y cuid6 on su propia casa. Don Unia,
pues, ha tenido el dulce consuelo de reanudar
sus interrumpidos trabajos centre sus queridos le-
prosos. i Loado sea Dios! Don Evasio Raba-
gliati, Superior de la Casa Salesiana de Bogota,
ha presentado al Gobierno un proyecto para el
establecimento de un grandiose y unico lazareto,
refundiendo asi los dos ya existentes. Si este pro-
yecto se efectuara, se instaria vivamente a todos
los infectados, ricos y pobres, para que el1 se
retiraran, cortando asi el horroroso incremento que
va tomando el contagio. En 1888 existian, en el
departamento de Santander, 1419 leprosos; y al
present suman la respectable cantidad de 6 d 7000,
de los'que solo 1509 se hallan repartidos en los
dos lazaretos existentes.
Por estos datos fAcilmente conoceran nuestros
lectores la urgencia 6 importancia del proyecto
altamente humanitario presentado por D. Raba-
gliati al Gobierno, que sin duda lo aprobard en
vista de la gravedad, para el bien de la Repuiblica,
de los hechos oen que se fund.
*

Los Talleres de Don Bosco en
Montevideo. Cuando en el pasado
aiio el Presidente do la Repfiblica del Uru-
guay visitaba el Colegio Salesiano de Villa
Col6n y admiraba sobre todo lo bien orga-


nizado que estA el Observatorio Meteorol6-
gico, en alguno de. los discursos que se le-
yeron se alababa i los Salesianos por haber
habierto talleres en la capital. Los Talleres
de D. Bosco en Montevideo se inauguraron
el aflo 1893 y comenzaron con 50 nifios po-
bres que gracias i Dios se van aumentando.
Hasta el present s61o existen talleres de
imprenta, encuadernaci6n sastreria zapa-
teria y carpinteria.


NOTICIAS DE NUESTROS MISIONEROS


URUGUAY


La primer caravana para la Misidn
del Matto Grosso (I)

EEVMo. Sl. D. i. a:
Villa Col6d, 29 de mayo (e 1894.
En este mismo moment en, que comienzo d
escribir, acabamos de celebrar una de las mas
hermosas y conmovedoras funciones, de las
muchas que alegran y recrean nuestras Ca-
sas. Cinco do nuestros hermanos nos daban
el adids de despedida para dirigirse A Cu-
yaba, capital del casi desconocido Estado
del Matto Grosso, en el Brasil. Es la se-
gunda vez que-en nuestra pequefa capilla
se celebra una fiesta semejante. La primer
tuvo lugar el aio 1883 cuando partieron al
Brasil los primeros Salesianos para abrir la
casa de Nictheroy. Mas me parece que esta
filtima ha de tener ma s resonancia en la
historic de nuestra Congregaci6n y de esta
Inspectoria, por el fin que se propone, cual
es, de iniciar las Misiones entire los Indios
que pululan por las selvas do aquella in-
mensa region. i Cuantas paginas de gloria
tendran, sin duda, que escribirse en la his-
toria de esta important Misi6n! La par-
tida de nuestros hermanos despert6 en nos-
otros un singular entusiasmo. Dejaban a
Col6n, primer campo de sus evangelicas ta-
reas, donde per vez primera inmolaron la
Ostia de Paz y de Propiciaci6n, lugar de
sus mis gratos recuerdos, come un dia lo
fad para nosotros el Oratorio de San Fran-
cisco de Sales de Turin. Monsehor Lasagna
se les habia anticipado 15 dias, por lo que
me toc6 a mi dirigirles la uiltima palabra.
i Solemne moment aqu6l! 1 El mis duro co-
raz6n se hubiera conmovido! Los alumnos
veian partir 6 sus maestros, a los amorosos
padres que les habian educado; y a su vez
los Misioneros estaban para dejar aquel sa-.
(1) V. el liolctbn do febrcro.








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grado recinto en el que habian saboreado
las dulzuras de un reciproco y verdadero
amor. Uno de ellos, hijo de esta Repfiblica, y
que poco hacia habia dicho su primer Misa,
se despedia tambi6n de su patria, de sus
padres y de toda su familiar. Al presenciar
esta escena, so agolpaban A nuestra mente
los recuerdos de aquella iltima funci6n que
antes de nuestra partida y en iguales cir-
cunstancias, se celebraba en Turin en la
iglesia de Maria Auxiliadora y en la que
recibiamos el abrazo de nuestros buenos su-
.periores y hermanos, la Altima bendici6n y
el postrer saludo. i Dulces y santos recuer-
dos! El Colegio en masa acompai6 A los
Misioneros hasta la estaci6n, y al partir el
tren nuestros ojos les siguieron... a esto su-
cedi6 un moment de misterioso silencio.
Mailana se embarcarAn en el vapor Diaman.
tino que navega sobre el Parana. Al pasar
por la Asunci6n se les unirA Mons. Lasagna
y en quince dias, si el Cielo, como espera-
mos, les asiste, Ilegaran A Corymba y en otros
tres A CuyabA. El deseo de Monsefior de
dar una misi6n en el Paraguay, fu6 la causa
de que se les anticipara en su viaje. En la
Asunci6n so le hizo un espl6ndido recibi-
miento y el mismo Presidente de la Repfi-
blica le acompafi6 en varias ocasiones.
El mismo Monseior describe que probable-
mente se abrirA una casa en Villa Concep.
ci6n como punto adactadisimo para las mi-
siones a los Indios; en Asunci6n nos ofrecen
un antiguo palacio para que establezcamos
talleres de artes y oficios.
Muchas gracias debemos A MIaria Auxilia-
dora por sus muchos favors y por la sin-
gular protecci6n que este afo nos ha dis-
pensado. La escasez de personal, dA much
que pensar A Mons. Lasagna; esperamos
que V. no permitirA nos falte. El 27 cele-
bramos con especial solemnidad la fiesta de
Maria Auxiliadora. El Obispo Diocesano,
que tanto nos ama, distribuy6 el Divino
Pan A los nifos y asisti6 de pontifical A la
misa solemne que cant6 Mons. De-Le6n. El
Rdo. Mons. Luquese, Vicario general de la
Di6cesis, hizo un magnifico panegirico, ha-
blando admirablemente sobre Maria Auxi-
liadora, demostrando la raz6n que el pueblo
tiene llamAndola: La Virgen de Don Bosco.
A pesar del mal estado del tiempo, la fiesta
fu6 bastante concurrida. Muchos respetables
seiores, amigos .nuestros, se dignaron visi-
tarnos en dicho dia, sin que faltara el senior
Pifoeyro, Ministro del Exterior y Cultos.
El colegio sigue bien, gracias A Dios. Por
ahora no hay ninguna otra cosa de impor-
tancia que comunicarle. No me queda, pues,
mAs que besarle con singular afecto su mano,
renovAndome

Su afmo. hijo
AMIBROSIO M. TURRICCIA, .Pbro.


ECUADOR

Vicariato de M ndez y Gualaqpiza (1)

Una excursion al Sur
de Gualaquiza.
AMADiSIMO PADRE :
Cuenca, 15 de abril de 1891.
En el pasado marzo, como ya V. sabe,
abrimos definitivamente la casa de la misi6n
de Gualaquiza, estableciendose en ella dos
Sacerdotes, dos Catequistas, dos carpinteros,
un cerrajero y varies albabiles que debian
ayudarnos A la construcci6n de la capilla y
del colegio.
A los pocos dias de nuestra Ilegada y
cuando ya todo estaba preparado para em-
pezar los trabajos, recibi una carta de Don
Calcagno, en la quo me rogaba emprendiese
un viaje hacia el sur y oeste de Gualaquiza
para terminar el mapa geogrAfico del pais,
afi casi por complete desconocido, para po-
derlo presentar al Congreso que se debia
reunir en Quito durante el mes de mayo, y
que sin duda se habrA ya celebrado cuando
V. reciba esta. Yo habria partido al mo-
mento, mAs nos encontrAbamos en Semana
Santa y A mi superior D. Mattana le pareci6
convenient no partiera hasta pasada la
Pascua de Resurreecci6n; y con much mAs
motive, pues los Jibaros aquellos dias ce-
lebraban, A su bArbara manera, la solemn
fiesta de una Shanza, con la cabeza de una
pobre india, que los Jibaros de Zamora se
habian traido consigo de una espedici6n be-
licosa al rio Pastara, y A la que los de Gua-
laquiza mataron algunas semanas antes de
nuestra llegada, para vengarse de injuries re-
cibidas, ha muchos anos, de los padres de la
infeliz cautiva. Cinco dias duran estas fies-
tas, 6 por mejor decir, estas horribles mani-
festaciones de la barbarie; durante ellas,
dificil, por no decir impossible, era encontrar
un jibaro que me acompafiase. Sin guia, es
una temeridad y locura ponerse en camino
A peligro de perderse al moment entire
aquellas solitarias y frondosisimas selvas.
Tuve, pues, forzosamente que esperarme y
partir el lunes de Pascua, despues de reci-
bir la bendici6n con S. D. M. y de despe-
dirme de Don Mattana y del hermano Ju-
rado. D. Spinelli habia partido el Sabado
Santo A San Jos6, para proporcionar A sus
habitantes la comodidad de cumplir el pre-
cepto pascual.
. Debo confesarle, carisimo Padre, que em-
prendia mi viaje con un poco de tristeza,
no por el temor de las incomodidades y pe-
(1) VWanse los Boletines de enero, jalio, agosto y
setiembre de 1891 y el de enero del present ano.







- 66 -


ligros del viaje, sino por que partia solo,
sin que ninguno de nuestros hermanos me
acompaiase. i Dios sostuvo mi valor I Me
dirigi A pie hacia el sur, en compaiia de
dos robustos hombres que llevaban las pro-
visiones y algunas otras cosas de primer
necesidad, con Animo de visitar el Pongo y
M6ndez. Pasamos la primer noche en casa
del Jibaro que debia guiarnos. Otros Jiba-
ros de M6ndez, que alli se encontraban,
quisieron aprovecharse de la ocasi6n y en
nuestra compaiia, se dirigieron A su patria.
Yo tengo para mi que los Jibaros son la
gente nAs vocinglera del mundo; por una
cosa de nada, gritan como desesperados y
arman una algarabia de mil diablos. Asi
que, entire el chillar de los hombres, el
Ilanto de los chiquillos y el ladrido ince-
sante de los perros, no pude pegar el ojo.
A la maiana siguiente, necesit6 Dios y a-
yuda para moverles y ponernos en camino.
Llegamos al rio Bomboiza donde nos espe-
raban dos canoas, con las que pudimos
adelantar algtinos kil6metros; mas no todos
de una vez, pues 6ramos much gentle, y a
cual mas ibamos cargados. Cada uno de mis
dos cargueros, levaba sobre sus espaldas
un peso de 30 kilos; y yo, A mAs de las
mudas suficientes, del teodotito (1), de va-
rias chucherias para los Indios y de la in.
dispensable carabina, llevaba sobre las mfas
mAs de 20 K. Asi que, fu6 much el tiempo
que se debi6 emplear para transportar todo
el cargamento hasta donde empieza un ca-
mino que sigue la orilla izquierda del rio.
Despu6s de algunas horas de camino, la mayor
part de nuestros acompailantes estim6 mas
convenient dirigirse per la derecha 6, sus
casas, quedando con nosotros tan solo una
familiar.

Incomnodidades del viaje. -Fin del
Misionero al referir sus penali-
dades y fatigSas.
No me detengo a describirle estos lugares
per que tengo pensamiento de mandarle to-
dos mis apuntes geogrAficos, con su corres-
pondiente mapa, despu6s que D. Calcagno
los baya presentado al Congreso. Afn es-
tames muy distantes de las Ilanuras del
amazonas; nos encontramos en medio de
profundos valles rodeados de gigantescas
montafias, cuyas cimas se elevan A unos tres
mil metros de altura absolute. RApida y tu-
multuosamente so precipita el Zamora en
uno de estos valles, abri6ndose un estrecho,
pero profundo Albeo en las duras rocas de
p6rfido y granite. El sendero que llevamos,
sigue su izquierda ribera y es tanta la maleza
que lo cubre y su estrechez, que 6 no ser per
el ojo prActico y avezado de nuestro guia,
(1) Instrumento topogrgfico que costa de dos circu-
los y anteojos perpendiculares, para medir today clase
doe ingulos.


no nos hubiera sido possible dar ni un solo
paso por 61: en ciertos puntos apenas si se
distingue en medio de tantos arbustos, tron-
cos y ramas rotas, espinos y malezas; es
indudable que por aqui no pasan sin6 ra-
ramente series humans y casi puedo ase-
gurar que ningfn europeo 6 americano ci-
vilizado lo ha atravesado ain. Con frecuen-
cia tenemos que descender A estrechos y
profundos valles y de aqui pasar a la part
opuesta por tan empinados sitios que nos
vemos obligades A gatear agarrAndonos A las
raices y arbustos y A trepar como las ca-
bras. A~Adese A esto lo ardiente. y abrasa-
dor del clima que A los pocos minutes nos
obliga 6 bafiarnos y empaparnos de sudor,
A pesar de caminar casi siempre bajo la
sombra de afiosos y frondosos Arboles. Por
fortuna se encuentran 6 cada paso fuentes
en que apagar la ardiente sed que devora
y martiriza. Pasamos various rios con el agua
hasta el cuello, con todo de haber tenido
la suerte de encontrarles muy decrecidos
por no haber llegado afin la estaci6n de las
Iluvias. Mas todo esto, no era mAs que el
comienzo; muy superiors y bien distintas
y penosas eran las fatigas, los trabajos y
peligros que mAs adelante nos esperaban.
Pero 1A qu6 narrar todo esto? Tal vez
para encontrar consuelo ? No ciertamente,
pues poco syudaria & mi alma. Los motives
que me inducen A contarle los trabajos y
peligros A que, por cumplir con la obedien-

cia, me he expuesto,. no son otros que el
saber que escribo 6 un Padre que desea co-
nocer lo que sus muy amados hijos hacen
en las lejanas tierras donde se encuentran;
y un deber de gratitud hacia Maria Auxi-
liadora que me .ha dado salud y fuerza, y
que me ha librado en muchas ocasiones, deun
modo maravilloso, de los inmensos peligros
de que me he visto rodeado. De aqui que
sienta dentro de mi mismo come un pode-
roso estimulo que me impulsa 6 magnifi-
carla publicando sus bondades.

Como se pasa el dia y donde so
duerme de noche. Los jabalies
nos abastecen de buena y sabro-
sa care.
Al despuntar del dia y despu6s de tomar
un poco de desayuno que nos servia tam-
bi6n de comida, emprendiamos el camino
que continuAbamos hasta la puesta del sol,
con muy pocas interrupciones y tan solo
para aliviarnos un tanto de la carga que so-
bre nuestras espaldas llevabamos 6 para res-
pirar un poco sobre todo al ilegar A la cima
de las montafias despu6s de una dificil, pe-
nosa y fatigosisima subida.
Al anochecer sentAbamos nuestros realesi
siendo nuestro primer cuidado construirnos
un rancho 6 choza donde pasar la noche y pre-
servarnos de las frecuentes lluvias. Despues







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de cenar y rezar todosjuntos las oraciones, nos
acostabamos sobre un mont6n de hojas secas
y una maleta A otra cosa por almohada, de-
jando por guardian a nuestro Angel Ous-
todio, encargandole nos defendiera de las
fieras y serpientes de la floresta y nos pro-
tegiera contra cualquier otro peligro. Un
poco mds abajo de estos sitios, la tempera-
tura es como la de Gualaquiza, asi que nada
molesta el airecillo de la noche ni aun
cuando es necesario dormir con las ropas
humedecidas per el calor y la Iluvia. Como
precauci6n, dejabamos siempre encendida
una hoguera para alejar 4 las fieras espe-
cialmente a los osos que habitan estos lu-
gares.
Esta fu6 nuestra Vida durante cinco dias
consecutivos, sin que nada de extrordinario
nos acaeciese y sin encontrar rastro ni ha-
bitaci6n de ser human. En una ocasi6n nos
encontramos de improvise con una infinidad
Sde jabalies que al oir nuestros disparos hu-
yeron A la desbandada, sin ni ain siquiera
intentar volverse contra nosotros. Estos ani-
males suelen hacer frente los cazadores,
los cuales si no estan bien armados y no
se suben pronto sobre un arbol son en un
moment hechos pedazos; como sucedi6 no
hd much a un pobre Jibaro que se encon-
traba solo contra unos cincuenta de ellos.
Muy fitil nos fu6, gracias 6 Dios este en-
cuentro; pues uno de los perros de los in-
dios aferr6 fuertemente A una cria y 4 pesar
de las heridas que recibia, no la solt6 hasta
que llegamos nosotros y dimes muerte al
jabali con un enorme cuchillo. Su came
fresca, nos proporcion6 una sabrosa y abun-
dante cena.
Unos cuantos pavos de Indias y otras
aves que pude yo matar con mi escopeta,
contribuyeron tambi6n, con sus carnes, dar
variedad y exquisite gusto 6 nuestra frugal
comida.
Al acercarnos A una pequefia aldea, nues-
tro guia nos dijo que a toda costa queria
volverse, porque alli vivia un su enemigo
que indudablemente vengaria en 61 la muerte
que su padre habia dado A un hermano
suyo. Mis palabras no fueron suficientes
para detenerle; nos recomend6, sin em-
bargo, A dos Jibaros y 61 se volvi6 con su
hijo a Gualaquiza.

En Indanza. El capital Sancimna.
Deseos del Bautisio o. Neee-
sidad y conveniencia de una Ca-
sa-1Misi6n.
En tanto nos acercabamos A Indanza, pe-
queuo lugar habitado por algunas families
de Jibaros, y donde reside el llamado ca-
pitdn Sancima. El Jibaro mIs robusto de
nuestra comitiva, se adelant6 para dar la
noticia de mi arribo al capithn, que sali6 A
nuestro encuentro con una gran calabaza


I


de chicha, con juca, platano y otros regales.
Le encontramos en un ranchito que 61 y
los suyos suelen frecuentar para tomar el
natema 6 bebida de las visions.
Sancima es un hombre de unos cuarenta
affos, de median estatura, esbelto y mem-
brudo y de vivo y resuelto aspect. Habla,
6 mejor dicho, se hace entender en caste-
llano. Lo que me pregunt6 antes de todo,.
fu6 si padecia alguna enfermedad. Le res-
pondi que estabamos muy cansados, pero
que ni mis compaferos ni yo padeciamos
enfermedad alguna, pues de lo contrario no
hubidramos podido emprender un tan penoso
viaje. ~ Qu6 buscas, entonces, por estos
lugares ? He venido aqui, le dije, y pienso
ilegarme hasta el Pongo y M6ndez, para
visitar 4 los Jibaros y enseliarles el medio
para ser felices en este mundo 6 irse con
Taita Dies despu6s de la muerte. Y Lcudl
es ese medio? Si ti lo deseas saber, yo
volver6 aqui con otros Padres; os traeremos
camisas, pantalones, cuchillos, lanzas y tra-
piches (molinos de azucar); te enseiiaremos
4 rezar y vivir como buen Jibaro; te
bautizaremos si lo deseas, y asi, despu6s de
tu muerte, ti iris con Taita Dies. Me
respondi6 al memento que ya estaba bauti-
zado, pero que desea much que vayan los
Padres para que le ayuden cultivar su
huerto; que les regalaria much juca, pla-
tano y chicha: de estoi me present un
gran barrenio. Enseguida, nos llev6 a su
casa.
En la casa del capit4n Sancima, que es
mas grande que todas las demss, viven
unas cuarenta personas, divididas en cuatro
families. El capitdn tiene dos mujeres, como
igualmente su sobrifo. Inftil es decir que,
apenas me vieron entrar, todos me rodearon
llenos de curiosidad, y en modo especial los
j6venes, que, con su rfistica familiaridad, se
me acercaban para medirse conmigo a ver
cuanto les llevaba de estatura, y se queda-
ban admirados viendo que el mas alto de
entire ellos era amn dos 6 tres dedos mAs
bajo que yo. Me tiraban despu6s de la barba
y me la median con sus dedos; confrontaban
el color de su piel con el de la de mis bra-
zos..... parecian nifios de solo unos pocos
ainos. Su maravilla subi6 de punto cuando
vieron mi reloj, con los minuteros, con los
reguladores que se movian por si mismos...
todos querian acercArsele al oido y despu6s
unos a otros se decian: tic, tac, tic tac.....
Quisieron saber c6mo se llamaba aquello y
se lo dije; despu6s les pregunt6 qu6 nombre
le darian ellos. Pensaron un poco y ense-
guida dijeron: hidnendei, 6 sea corazdn. No
falt6 de entire ellos qui6n preguntara si el
reloj tenia verdadera vida, si tenia co-
raz6n...
Mas otra cosa era, sin embargo, lo que
ellos esperaban : los consabidos regalos. Co-
menz6, por lo tanto A distribuirselos. Al ca-







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pitAn le regal un bonito cuchillo; despu6s,
6 uno una aguja; A otro un poquito de hilo;
A este un eslab6n; a aquel otro un espejito
y, en una palabra, a todos les dej6 alguna
cosita. La voz de que los cristianos de Gua-
laquiza regalaban muchas cosas, habia lle-
gado hasta aqui; asi es que se disgustaron
algo al ver que era muy poco lo que yo lle-
vaba, como asi era en verdad. Procure,
como pude, animarles, dici6ndoles que vol-
veria pronto, y bien provisto de todo.
Comenz6 6 enseijar 6 los nifos el signo
de la santa cruz; los demAs quisieron imi-
tarles, asi es que, en poco tiempo, casi todos
lo aprendieron. A la vista del Crucifijo que-
daron asombrados y me preguntaban con
instancia qu6 era aquello y que cosa repre-
sentaba. Me ingeni6 como pude para hacerles
entender que, habiendo side malos nuestros
primeros padres, todos nosotros debiamos ir
A quemarnos con Iguanci (el demonio); pero
que Taita Dios, de qui6n tienen alguna vaga
idea, compadecido de nosotros, mand6 del
cielo a4 su Hijo para que con su muerte nos
llevara a todos alli. Les dije, por filtimo,
que si ellos lo querian, podian ir a ser para
diempre felices con Taita Dios. Todos me
respondieron que tenian muchos deseos de
ir con Dios al cielo, y querian que bauti-
zara A los que afn no lo.estaban. Les res-
pondi que, dentro de poco, volveriamos A
bautizarles & todos. Esperamos que este
deseo sea un llamamiento del Senor y n6 un
pasajero entusiasmo.
Aqui nos detuvimos un dia entero y dos
noches para restablecernos un poco de las
fatigas del viaje. Despues visitamos algunas
casas esparcidas por aquellos contornos: en
todas parties encontramos sobre poco mds 6
menos las mismas costumbres, la misma be-
nevolencia y grandes deseos de instruirse
en la religion. Cuando despu6s se trate de
reformer sus barbaras costumbres, entonces
sera otra cosa. Para tomarse especial cui-
dado de los j6venes, seri necesario fundar
una Casa-Misi6n.
Muy convenient seria tambi6n para nos-
otros abrir en esta region una Casa, pues,
segfin me aseguraron various Jibaros, el rio
Santiago comienza 6 ser navegable un poco
mns abajo. Desde aqui se podria construir
iiua pequeila ensenada que comunicara con
el Maraii6n; y por lo tanto, nos pondriamos
en comunicaci6n con el Atlantico. A mas
de esta, hay otra no muy pequefia ventaja;
pues una Casa aqui, serviria de estaci6n
para MIndez, que se encuentra A pocos ki-
16metros. Pero afin hay mis; various Sres.
de Gualaceo, a una jornada de Cuenca, se
estAn constituyendo en sociedad para la for-
maci6n de una line que directamente lleve
algo mas abajo de Indanza, donde fundardu
varias haciendas: de este modo se podrd
former una hermosa provincia como Guala-
.quiza. Si este proyecto se realizara, nuestros


misioneros, ain los de Cuenca, podrian muy
c6modamente venir por el Maraii6n, con
gran ahorro de tiempo y de dinero, y que-
daria resuelto el problema que tanto di6 que
pensar a nuesto amado D. Sabio (q. e. p. d.).
Yo espero pronto esta soluci6n, mayormente
si V., Sr. D. Rfia, nos manda grande auxi-
lios de personal y dinero, sin cuyos requi.
sites nada se podra hacer con los Jibaros.
Nue.stros- guias se niegan d seguir
adelante ; es necesario, por lo
tanto, cambiar de direcci6n. -
Barbaros civilizados. -; Cuantos
peligros se eneuentran !
Visitadas las casas de Indanza, pensaba
dirigirme al Pongo; mas dificultades insal-
vables me obligaron a cambiar de direcci6n.
La entrada en la estaci6n de las lluvias fu6
uno de los principles obstAculos. Las selvas
del territorio amaz6nico son en extreme
abundantes de corrientes de agua; de las al-
tisimas montafias de los Andes, se despren-
den una infinidad de rios mas 6 menos
grandes que, reuni6ndose en los inmediatos
valles, forman esos grandes rios que, a6n
en la region en que me encuentro, a unos
1.000 m. de altura absolute, corren de una
vertiginosa manera. En la estaci6n seca,
pueden vadearse con facilidad; mas en la de
las lluvias, espantan: el pobre que en este
tiempo quedara sorprendido entire dos de
estos grandes rios, como nos hubiera pasado
6 nosotros, no tendria mas remedio que que-
darse allA prisionero y verse por meses y
meses pirivado de todo consorcjo human,
sin poder salir por ningin lado de aquellas
espesisimas selvas y expuesto A morir de
hambre.
Otro no menor obsthculo, se nos present
por part de los Jibaros; pues ninguno co-
nocedor de la region del Pongo se prestaba
a companarnos; porque temen much 6 los
Indios Pacumas, que, dicen, son muy fe-
roces y que, de algunos aiios a esta parte,
son el terror de los pobres Jibaros que
forman el territorio del Santiago. La causa
principal de este terror, por las frecuentes
matanzas en ellos ejecutadas, son los blan-
cos, los que se llaman civilizados y civiliza-
dores de los pueblos. Gran nAmero de co-
merciantes peruanos, brasilenos y aun eu-
ropeos, que se ocupan en la estracci6n del
cauchuc y que poseen grandes haciendas
con inmensas plantaciones de caf6, cacao, etc.
se establecieron en Ichitos, Borja y otras
poblaciones del alto Maraf6n. Tropezando
con la dificultad de encontrar con facilidad
operarios suficientes A sus trabajos, recorrieron
las riberas del Napo, el Pastaza y otros gran-
des rios de este vasto territorio, robando, ma-
tando y apresando, como feroces pirates 6
aquellos infelices Indios, para llevarselos
consigo y condenarles 6 trabajos forzados
en sus haciendas. Con los Indios Andoas,








- 69 -


Zaparos y Canelos, este medio les surti6
efecto; mas no fu6 asi cuando se trat6 de
hacer lo mismo con los Jibaros, que son
bien distintos de estos otros y que muy bien
supieron defenders contra esa manada de
lobos encarnizados y rapaces, civilizados.
Mas la astucia humana 6 mejor dicho diab6-
Slica, encontr6 otro medio ain mAs vil y bajo,
si cabe, que el anterior. Se dirigieron 6 los
Indios Patacumas, los Jibaros mis feroces,
y les ofrecieron remingtons y otros fusiles de
reciente invenci6n, con tal de que les sumi-
nistraran esclavos. Deseosos como son todos
los Indios de poseer armas de fuego, no
hubieron necesidad de muchos ruegos para
asolar las regions comarcanas con sus fre-
cuentes correrias, incendiando las cabafias,
matando i6 los que les resistian y entregando
los prisioneros, entire los que tambi6n se
cuentan las mujeres y los niflos, 6 aquellos
p6rfidos mercaderes fildntropos y amigos de
la civilizaci6n y del progreso. Los Jibaros que
debian servirme de gufa hasta el Pongo,
respondieron a mis ofertas, que por nada
del mundo me acompaiarian, pues que, de-
cian, 6 morirdmos A sus manes 6 seremos
vendidos 6 los blancos como esclavos, por
unas capsulas, un fusil 6unacajita dep6lvora.
Con estos hechos me cerciord una vez mas
de ]a gran necesidad de abrir en Patacumas,
quo ain es territorio de nuestra misi6n, una
casa para tratar de poner un freno A tan
desenfrenada barbaric. Oh, si, amadisimo
Padre! m6ndenos prontos recursos de per-
sonal y dinero para hacer stable ]a misi6n
de Gualaquiza y fundar una estaci6n en
Indanza desde donde volar al Pongo y poner
en acci6n los mds apropiados medios para
combatir y arrojar al demonio de aquella
roca hasta ahora inexpugnable.
Oponinddose tantas dificultades A la eje-
cuci6n de mis proyectos de expedici6n al
Pongo, juzgu6 convenient y oportuno dife-
rirlos hasta el pr6ximo verano, en el que,
Dios mediante, espero poder contar con ma-
yores recursos pecuniarios. Me volvi, pues,
de nuevo 6 las montafias, siguiendo un ca-
mino abierto per uno de Gualaceo que pocos
mess antes habia bajado alli 6 establecer
una hacienda. iVAlgame Dios, qu6 camino!
si malisimos habian sido los hasta aqui se-
guidos, este era much peor y casi en abso-
luto impracticable. Hasta los mismos Jibaros
me decian que ni ain los osos podrian atra-
vesarlo en esta estaci6n de las lluvias. Solo
tres de ellos me acompanaron dia y medio,
con un hacha en la mano para abrirnos paso
por centre los arboles que nos lo impedian:
al ver los grande peligros 6 que se expo-
nian siguiendo tan mal sendero, no quisieron
seguir adelante y se volvieron. Mis compa-
fieros de viaje se opusieron 6 dejar tan mal
camino, lisongeandose con la esperanza de
que fuera mejor mis adelante; pero triste.
mente se desengafiaron muy pronto. De dia


en dia se empeoraba; nos encontramos en
medio de espesas arboledas, cuyos arboles y
arbustos entretegidos no nos permitfan el
paso sino 6 costa de trabajos indecibles; su-
biamos las montaiias, valiendonos de las
races como de estribos; y con frecuencia
nos vimos precisados 6 tejer ramas de ar-
boles formando cuerdas de que nos servia-
mos para subirnos los unos 6 los otros, con
peligro de caernos en algfin barranco y ma-
gullarnos los huesos.
En tales peligros, yo recurria con fre-
cuencia i Maria Auxiliadora y a nuestros
Santos protectores. Y estos nuestros celestes-
amigos no han dejado de ayudarnos, librAn-
donos de grandisimos peligros. Muchas li-
geras caidas, infinidad de arafiazos en la
cara, en las manos y en las rodillas, contu-
siones por todo el cuerpo; mas ni una sola.
herida grave.
Tras de dificiles subidas, se nos presenta-
ban horribles y espantosas bajadas, el paso-
del correspondiente rio, que con frecuencia
iba bastante crecido, y, como complementos,
una no interrumpida luvia que penetraba
basta los huesos y un frio tan intense, en
las fltimas noches sobre todo, que no nos
dejaba un moment de reposo.
Lo peeor de todo era que tan desastroso
sendero no parecfa tener fin entire aquellas
escarpadas y solitarias montaiias, y yo temia
nos faltaran los viveres antes do terminar
nuestro camino. Gracias 6 Maria Auxilia-
dora, ni afu por medio dia carecimos del
necesario sustento: el iltimo pedazo de ja-
m6n, que un Jibaro compr6 en Indanza, ]a
acabamos al pie de la iltima Cordillera, &
eso de las 3 de la tarde; y 6 Ia 9 de la noche
llegiAbamos A Gualaceo, donde el buen Parroco.
se esmer6 en nuestro cuidado y asistencia.
La tarde del siguiente dia, merced A la
bondad de dicho Parroco, que me prest6
un caballo, me encontraba ya en nuestra
casa de Cuenca y en compania de nues-
tros queridos hermanos que me confundian
con sus fraternales solicitudes. iCudn dulce
y consolador es hallarse, despu6s do un
largo y fatigoso viaje, en medio de personas
amigas, entire hermanos que nos aman y
prodigan today suerte de cuidados!
Mas ahora advierto que, a pesar de mi
buen deseo, he sido bastante largo. No ter-
minar6, sin embargo, esta carta, sin suplicar
de nuevo a V., Sr. D. Rfia, y esos buenos
Superiores, acudan pronto en nuestra ayuda
con los tan deseados recursos de personal y
de dinero. i Si viesen cuantas necesidades
nos rodean! Acu6rdense siempre Vds., jun-
tamente con los hermanos y nifios del Ora-
torio, ante Maria Auxiliadora, de las ne-
cesidades de esta Misi6n y en especial de
quien tiene la dicha de poderse ofrecer de V.
Afectisimno y obediente hijo
JACINTO PANCHIERI.








- 70 -


INCENDIO.

Sobre esta Misi6n, leemos en un diario que aca-
bamos de recibir de Quito (Ecuador): ( Horrible
desgraeia es la que ha acontecido a los RR. PP.
Salesianos en Gualaquiza. El 17 de Diciembre a
las 6 de la tarde, un gran incendio ha destruido
la casa de vivienda y los talleres, quedando los
RR. PP. sin viveres ni vestidos; es esta la raz6n
por la que los referidos padres se hallan enCuenca
implorando la caridad piblica. Deploramos el su-
ceso y deseamos que los habitantes del Azuay y
los de toda la Repdblica, no escatimen susW limos-
nas en bien de las misiones de Oriente. > En
Cuenca se ha distribuido la seguiente circular para
recabar nuevos recursos de aquellos habitantes:

LA MISilO OE MlODEZ Y GUALAQUIZA.
No hace un afo todavia que la ilustre Congre-
gaci6n Salesiana de Turin se encarg6 de tan im-
portante como irdua Misi6n, y merced a4 las in-
toles, prinmipiaba ya Gualaquiza 4 ser una
positive y brillante esperanza para la Religi6n
y la Patria. Varias families se habian trasladado
6 aquellos f6rtiles territories, donde ban hallado
todos los recursos de nuestra Religi6n santa para
el espfritu, escuelas donde educar A sus hijos, y
una tierra feracisima que devuelve en tempranos
y 6pimos frutos las fatigas que se emplean para
cultivarla. Muchos nifos jibaros habian abando-
nado ya la .vida salvaje, y se habian acogido al
amparo de los Misioneros para transformarse, me-
diante la instrucci6n cristiana, en ciudadanos fiti-
les al Estado. Todo marchaba pr6speramente,
cnando he aqui que un incendio inesperado y sli-
bito, acontecido la noolie del 17 al 18 del mes
pr6ximo pasado, acaba de reducir A cenizas la
casa de la Misi6n con cuanto en ella se contenia;
habiendo los que la habitaban salvado sus vidas
como por milagro. Ornamentos, edlices y objetos
de culto; libros, mapas, instruments cientificos;
ropa, provisions de boca; todo, todo ha sido de-
vorado per las llamas. Los Misioneros han tenido
que despedir 4 sus alumnos y buscar hospedaje
en casa de personas caritativas.
La cat6lica y generosa ciudad de Cuenca la-
mentard, estamos seguros de ello, como suya pro-
pia la dolorosa prrdida que acaba de sufrir Gua-
laquiza, y se apresurari A repararla con prontos
y cuantiosos donativos. Se estima en seis mil du-
ros la p6rdida ocasionada por el incendio; y siendo
muy escasos los fondos de la Misi6n, es impossible
con ellos solos tender ni A lo mas imprescindi-
ble sin el auxilio de la caridad cristiana. No es
necesario que las erogaciones se hagan precisa-
mente en dinero: oriiamentos sagrados y dem4s
objetos del culto, ropa, articulos alimenticios, y
cuantas cosas son -itiles para la vida, pueden ser
ofrecidas 4 la Misi6n, y servirAn para reponer al
menos en part las pdrdidas causadas por el de-
sastre.
Las personas que se dignaren escuchar el pre-
sente llamamiento, pueden enviar sus donativos
al R. P. Superior de los Talleres Salesianos, 6 6
las personas piadosas que generosamente se han
prestado 4 hacer una colecta en el pueblo, 4 favor
de la necesidad indicada. Y como entire todas las
obras de caridad ninguna es mas excelente que
la que se dirige A remediar las necesidades espi-


rituales del pr6jimo; y entire estas la mas impe-
riosa es la propagaci6n del Evangelio en las. re-
giones donde no se le conoce todavia; no duda-
mos que Cuenca dard una vez mns expl6ndidas
pruebas de su nunca desmentido catolicismo y ab-
negada caridad.
Cuenca, Enero 2 de 1895.
Amigos de la Mision de Gualaquiza.




PATAGONIA

Tres meses de mis6in on la Cordi-
llera. Dos eientos scsenta y tres
nuevos Cristianos.
D. Domingo Milanesio, cuyo retrato anti-
cipamos nuestros lectures en el Boletin de
Febrero, el Misionero de la Patagonia su-
perior, el Padre de los Ifdios, como ellos
mismos le Ilaman por lo much que hace
est& con ellos y por que habla a perfecei6n
su idioma, despu6s de una Misi6n de tres
meses por las Cordilleras patag6nicas, lleg6
6 nuestra casa de Concepci6n (Chile), des-
conocido 4 todos por su larga barba que
causes imprevistas y fuertes le habian obli-
gado a dejarse. Desde alli nos dirige la si-
guiente relaci6n:

RDO. SR. D. REA.
Concepoi6n (Chile), 22 de Mayo de 1894.
Le dirijo la present desde Chile, en
done me encuentro desde hace ya veinte
dias. Hace tres meses que dej6 f D. Vacchina
en Raws6n, territorio del Chubut, y despuds
de grandes idas y venidas y de' nmensas
vueltas y revueltas por el centro de Pata-
gonia y los Andes, sentia la necesidad de
dirigirme 6 alguna de nuestras casas para
reanimar algfin tanto mi Animo y dar un
poco de descanso al cuerpo tronzado de
tantas y tan grandes fatigas. En este viaje
me he internado mAs que nunca y visitado
al mismo tiempo las varias tolderias situadas
al pie y en las Cordilleras.
Como siempre, me acompafiaba el cate-
quista Gregorio M6ndez. Durante el trayecto
de unas 300 leguas, 900 millas, fuimos juntos
con D. Juan Bautista Ferrero, negociante
italiano y hombre honrado y religioso. Nos
ayudamos mutuamente: yo le prest6 mi ca-
ballo y 61 nos condujo en su carro 6 nosotros
y a todos nuestros equipajes. El resto del
viaje, 200 leguas, lo hicimos A caballo. Para
pasar A Chile, atravesamos los Andes por
Lonquimayo, que comunica A Junin de los
Andes, de la Repfiblica Argentina, con
Victoria, de la de Chile; dos extremes de
ambas fronteras, que distan entire si cerca
de noventa leguas.







- 71


En verdad que no s6 como empezar a
hablarle de las peripecias de mi viaje, pues
son tantas, que a quererlas contar todas con
sus pelos y seniales, necesitaria escribir un
grueso volume, lo que no me permit la pre-
sente estaci6n, que me amenaza cerrarme el
paso de los Andes con una barrera de nieve.
Por lo que, dejando para otra vez una mas
detallada relaci6n, me limito ahora a darle
una breve resefa de lo poco que, con la
ayuda de Dios, en estos tres meses se ha
podido hacer.
Las tribus visitadas pertenecen a las de
los araucanos, pampas y tehuelcas; y
pesar de que para muchos era la primera
vez que recibian la visit del Sacerdote, el,
6xito de la misi6n ha sido felicisimo. Dia-
riamente me veia rodeado de infinidad de
Indios que, atentos, me escuchaban con
placer y se preparaban 6 recibir el Bau-
tismo, la Confirmaci6n y no pocos la Sagrada
Eucaristia.
Con el divine auxilio, he podido admi-
nistrar el Bautismo a 263 personas, de las
cuales 245 eran Indios de pura raza y adults
en su mayor part; a cerca de 300 la Con-
firmaci6n y casi A otros tantos ]a Santa Co-
muni6n. A mis de esto, bendije 15 matri-
monios, de los que todos menos uno, eran
entire indigenas.
Como V. v6, amadisimo Padre, debemos
dar gracias a Dios que se sirve de nuestra
humilde Pia Sociedad para difundir mis y
mas cada dia nuestra sacrosanta Religi6n
entire los Patagones, llamAndolos a la f6.
Sin embargo y A pesar de todo esto, yo no
puedo esconderle una pena que aflige mi
coraz6n. Al mismo tiempo que experiment
un inenarrable gozo por el nfimero grande
de Bautismos administrados, el pensamiento
de que, en aquellos lugares, donde tan
grande es el nimero de nuevos cristianos,
no tenemos afin ninguna residencia, llena
mi coraz6n de honda pena; pues que no cul-
tivando y fortificando continuamente su fe,
se corre un inminente peligro de que 6sta
en ellos venga A menos y hasta que por
complete perezca. Estos pobres indigenas
nunca se mueven del pie de las Cordilleras,
por la abundancia que alli encuentran de
caza, agua y leiia; por, la fertilidad de los
campos y la abundancia de pastes. Estas
ventajas nos serian muy favorables tambi6n
a nosotros, pues que la casa que alli se fun-
dase podria casi por. si misma sostenerse; y
contribuiria eficazmente 6 conservar entire
los Indios la buena semilla de todo bi6n y
virtud, que ahora sembramos en la tierra
mas 6 menos apta y dispuesta de sus co.
razones.
Antes de terminar, creo sera% de su agrado
le present en un pequefio cuadrito el nom-
bre de las tolderias visitadas, el nimero de
toldos y de sus habitantes, y su distancia
intermedia.


S iDISTANCIA
TOLDER1AS | Tribus i
TOLERAS Trib desde Raw:bn al Chubut


Paso de Indios 2 Arau- 8 901egu.s
Quichahur 5 canos 40 130 >
Yemsageyen 4 > 20 150 > a
Choyquenilahue 4 a 18 170 >
Rio Singuer 3 12 172 a g
Plateroid. 6 40 187 7
Rio Mayo 14 Tehucl- 130 197
Lago Lak-nail 5 cas 50 207 > )
Dist.desdeellago Lak-nall
Samfin 3 Pampas 25 36 lognas
Salina 4 Arau- 30 39 >> o
Patha-Cloyque 17 canos 200 53
RiEfo Teja 5 a 40 63 >
I 2 15 69 >) a
Colonia 17 Octub. 8 > 70 75
Nahuel Xuapi 10 100 145 >
Junin delos And. 15 >> 150 185 > )
Victoria (Chile) 90 > '"

Total 107 948 482 leguas

Resulta, pues, que hemos visitado 107 fa-
milias; predicado la fe i 948 indigenas y
recorrido 482 leguas, 1446 millas.
Ad majorem Dei gloriam.
Bendiga, carisimo Padre, a su
Afmo hijo
DOMINGO MILANESIO, Pbro.
Misionero Salesiano.




GRACIAS DE MARIA AUXILIADORA

Le6n (M4jico) 18 de diciombre de 1894.
Rdo. Angel Piccono.
MUY RESPETABLE PADE :
Cumpliendo un deber de gratitud publi-
cando la bondad de Dios que me acaba de
favorecer de una manera sobrenatural, par-
ticipo a V. R. que habiendo padecido por
espacio de tres alos de una tos cr6nica que
me molestaba muchisimo, qued6 curada, con
solo aplicarme una medalla de Maria Auxi-
liadora.
Si V. R. lo cree oportuno, puede hacer
que se inserted en el Boletin Salesiano.
ANGELA GORDOA Vda. de GORDOA.

;CuAtn buena es Maria! Con el
animo lleno de gratitud hacia nuestra bon-
dadosa Madre Maria Santisima Auxiliadora
le doy, as mas sinceras gracias por un sin-
gular favor que por intercesi6n de tan gran
Madre he obtenido del amoroso niflo Jesus.
Ya que en mi pobreza evang6lica no puedo
hacerlo de otro modo, lo hago hacienda pu-
blicar esta gracia en el Boletin alesiano, y







- 72 -


exortando 6 cuantos leyeren estas lines a
confiar y entregarse sin reserve 6 tan buena
Madre, seguros de obtener cuanto con sin-
cero coraz6n le pidamos.
ADOLFO J. M. TORo.
Niza Maritima, 1 de enero de 1895.
*
*
Sr. Director del Boletin Salesiano.
MUY SR. Mio
Suplico V. se sirva insertar en el < Bo-
letin Salesiano >o el siguiente favor obtenido
por intercesi6n de Maria Auxiliadora.
No teniendo posibilidad de librarme de la
quinta y siendo muy cercana la 6poca del
sorteo, grande era mi intranquilidad te-
miendo no me tocara un nifmero bajo lo que
hubiera contrariado y perjudicado en gran
manera 6 mis studios y en especial temia
un entibiamiento en lo que concierne al es-
pirita religioso : en tan critical circunstancia
me encomend6 6 las oraciones de toda la
Comunidad y 6 las de mis discipulos, mien-
tras algunos de mis parientes y amigos tam-
poco me olvidaban en las suyas; por mi
part hice del mejor modo que supe una
novena Maria Auxiliadora, pidi6ndola me
obtuviera la gracia de poder sacar en el
sorteo un nfimero alto 6 fin de quedar libre
de ese peso que tanto me abrumaba, y
! oh prodigio singular Cinco dias despuds
del sorteo recibo carta de mis padres y
con indecible satisfacci6n veo que no sola-
mente la Virgen me otorgaba la gracia que
le habia pedido, sino que quiso favorecerme
mis, concedi6ndome en suerte el nuimero
m6s alto de todos.
En testimonio de agradecimiento a mi
Santisima Madre, deseo se haga pdblico tan
insigne favor para que el. mundo entero en-
tienda una vez mas que la Virgen es ver-
daderamento Auxilium Christianorum.
Soy de V. affmo. S. S. Q. S. M. B.
SANTIAGO MARIA BAGui, Sal.
Sevilla, Instituto Salesiano de la Santisima Tri-
nidad, 1 de enero de 1895.


Sr. Director del Boletin Salesiano.
HallAndose enfermo de muchisima grave-
dad un hijo mio, en nuestra aflici6n recu-
rrimos a la Virgen Santisima Maria Ausilia-
dora, por medio de una novena. Gracias 6
su protecci6n, mi hijo ha recqbrado comple-
tamente la salud.
Agradecido a tan gran beneficio se lo par-
ticipo 6 V. para dar un pfiblico testimonio
de agradecimiento 6 la Virgen Santisima
nuestra buena madre.
Su A. y S. S. Q. S. M. B.
MARIANO P. E. Tous.
Barcelona, 29 de Enero de 1895.


Un cooperador Salesiano de Olot (Gerona)
se muestra muy agradecido a la Virgen Au-
siliadora por un favor especial que ha con-
seguido por su intercesibn, y se complace
en publicarlo. Y en testimonio de su m6s
profundo agradecimiento envia una limosna
para los pobres nifios de la Granja Salesiana
de S. Isidro, que con sus oraciones le ayu-
daron a alcanzar el favor, y otra para la
construcci6n de la iglesia que d Maria Auxi-
liadora se levanta en Sarrii (Barcelona).

Dan gracias especiales 6 Maria Auxilia-
dora por sefialados favors obtenidos:
'Matilde Mogna, Turin. D. Luis Noverini de
Fiorenzuola, en su nombre y en el de otras pia-
dosas personas. G. D. P., Especia. D. Luis
Colavioti do Chions del Friuli, por varies favors
obtenido por sus feligreses. Lucia Rossi. Bo-
lonia.
* ,i
Bibliografia

Catecismo explicado con ejemnplos
por el Salesiano D. Camilo Or-
tiizar ]Pbro.
La Tipografia Salesiana de SarriA-Barcelona
acaba de publicar la tercera edici6n. Es una obra
do sumo interns, la que recomendamos do un
modo especial a los sefiores Parrocos y personas
dedicadas al espinoso cargo de instruir 4i la ju-
ventud, no si6ndolo menos a toda suerto de per-
sonas, y mayormente a los padres de familiar. El
piadoso autor ha expuesto con claridad, no s6lo
las ense9ianzas de nuestra santa Religi6n, sine
que, con acierto, ha reunido variados y preciosos
ejemplos que elientan A practical la virtud.
e El Catecismo constitute el fundamento in-
destructible de la educaci6n cristiana. En 61 se
resuelven todas las grandes cuestiones y se ense-
fan los mas sagrados deberes: es el lazo miste-
rioso que une al hombre con Dios, el cielo con la
tierra, el liempo con la eternidad.
> Para facilitar su conocimiento nada mas a
prop6sito que afiadir los ejemplos a la doctrine.
Las palabras muevcn; los ejemplos arrastran. El
camino de los preceptos es largo y penoso, el do
los ejemplos corto y agradable. Nuestro Sefior
sembraba de parAbolas sus ensefianzas.
El Catecismo en ejemplos de D. Ortdzar, ademas
de su valor doctrinal, seria inapreciable libro de
lecture para los hogares cat6licos, principalmente
aquellos que no tienen muchos libros a sn dispo-
sici6n. Seria una lecture, A la par que interesan-
tisima, de una utilidad moral que no es nece-
sario encarecer. Es pues, un libro indispensable
en un hogar cristiano; 61 suple admirablemente
la obra de las padres, que por lo general se li-
mita a inspirar la fe con el ejemplo pero no A
ilustrarla con los ejemplos.
El Catecismo explicado con ejemplos que anun-
ciamos, tiene, pues, el objeto propuesto. Consti-
tuye un tome de 1010 p6ginas, y se vende al
precio de ptas. 4 en riistica, y 6 encuadernado.
Cn aprobacibn de la Autoridad Eclesiastica Gerenta JOSi GAMBINO.
Turin Tipografia Salesiana.




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