Group Title: Boletin Salesiano.
Title: Boletâin Salesiano
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 Material Information
Title: Boletâin Salesiano
Uniform Title: Boletâin Salesiano (Turin, Italy)
Physical Description: v. : ill. ; 27 cm.
Language: Spanish
Creator: Oratorio Salesiano
Publisher: Oratorio Salesiano
Place of Publication: Turin Italia
Frequency: monthly
regular
 Subjects
Genre: periodical   ( marcgt )
 Notes
General Note: Description based on: Aäno 7, n. 1 (enero de 1892); title from caption.
 Record Information
Bibliographic ID: UF00075624
Volume ID: VID00038
Source Institution: University of Florida
Rights Management: All rights reserved by the source institution and holding location.
Resource Identifier: oclc - 35918727
lccn - sn 96026719

Full Text




ANO X_ -N. 2.PbiainiesulERR o19


BOLETIN


Quien recibiere a un nifio en mi
nombre, & mi me recibe.
1 (MATH. XVIII.)
Os recomiendo la nifiez y la ju-
ventud; cultivad con grande es-
mero su educaci6n cristiana; y
proporcionadle libros quo le en-
sefen A huir del vicio y a prac-
ticar la virtud.
(Pro IX.)
Redoblad vuestras fuerzas & fin
de apartar a la niiiez y juven-
tud de la corrupci6n e incredu-
lidad y preparar asi una nueva
generaci6n.
(LEON XIII.)


SALESIANO


Debemos ayudar A nuestros her-
manos & fin de cooperar A la
difusi6n de la verdad.
(III S. JUAN, 8.)
Atiende & la buena lectura, & la
exhortaci6n y & la enseianza.
(I TIMOTH IV, 13.)
Entre las cosas divinas, la m&s su-
blime, es la de cooperar con Dios
t la salvaci6n de las almas.
(S. DIONISIO.)
El amor al pr6jimo, es uno de
los mayores y mns excelentes
dones que la divina bondad
puede conceder A los hombres.
(El Doct. S. FRANC. do Sales)


.4( DIRECCION en el Oratorio Salesiano Calle de Cottolengo N. 32, TURIN (Italia) )Mj-


SUMARIO.
D(olorosa nueva.
Una flor sobre la tumba de D. Bosco,
i Pobres niios !
Peligros que traen consigo las malas lectures.
ESPA~A. Sarria-Barcelona. Yelada. Discurso de D. Ma-
nuel M." Pascual. Santander. A los cat6licos san-
tanderinos. En el Oratorio de Don Bosco.
PORTUGAL. Los Salesianos en Braga.
AMERICA. Mdjico. Solemne inauguraci6n de los nuevos
talleres en la capital. Santiago de Chile. La
escuela de agriculture de Melipilla. Otras noticias.
NOTICIAS DE LOS MISIONEROS DE DON BOSCo. Tierra del
Fuego. Misi6n de Nuestra Senora de la Candelaria.
Paraguay. Monsenor Luis Lasagna en la capital
de la Repiblica del Paraguay.
GRACIAS DE MARIA AUXILIADORA.
NOTICIAS Y VARIEDADES.
NECROLOGIA.
BIBLIOGRAFIA.




DOLOROSA PERDIDA



En el moment de meter en
maquina el present nimero, re-
cibimos la dolorosa y triste nue-


va de la muerte del Salesiano Don
CAMKx LO ORrfTUZAIt sacer-
dote chileno. Fu6 por various afios
director del BOLETIN SALE-
SIANO espafiol y al present se
encontraba en Niza (Francia) a
done se habia retirado para a-
tender a su quebrantada salud.
Esperamos dar en el pr6ximo
numero, algunos pequenos apun-
tes sobre su laboriosa y virtuosa
vida. En tanto no podemos me-
nos de recomendarlo encarecida-
mente a las oraciones de nues-
tros buenos Cooperadores y Coo-
peradoras, en favor de los que
tanto trabaj6 durante su larga
vida salesiana.
R. Ij, I. A.

t aTg.TgaTa.AF TJ T.TdT^T--


PublioaadW- mensual.


ANo x N. 2.


FEBRtERO de 1895







- 26 -


SOBRE 'LA TUMBA DE DON BOSCO


I dulce y consolador nos es ha-
blar todos los dias del aiio de
nuestro caro D. Bosco, nuestro
Padre muy amado y amantisimo,
Smucho mas sube de punto esta
consolaci6n y dulzura el 31 de
enero que nos recuerda la triste
y memoranda fecha do su par-
tida de esta miserable tierra.
Qu6 luto, desolaci6n y tristeza nos traia
consigo, site alos hace, este nefasto dia !
Su aurora era para nosotros la fatal porta.
dora de la muerte que nos arrebat6 A qui6a
mas amdbamos sobre la tierra, al amigo de
nuestros corazones al padre de nuestras
almas, a nuestro gran bienhechor.
i Oh Don Bosco i Don Bosco De cuanta
resignaci6n necesitamos entonces! Ahora
nuestro coraz6n se llena de celestial regocijo
al poder dirigir nuestros pensamientos d
aquella bendita tumba que guard tus ve-
nerandos despojos. Los tristes sauces que la
rodean, renuevan nuestro antiguo Ilanto at
recordarnos el luto que os acompaAi6 cuando
devolvimos 6 la tierra tus restos muy ama-
dos; mas .los alegres y frondosos jardinillos
que la cercan, nos consuelan tray6ndonos A
la memorial las grandes virtudes que tu, i oh
querido padre! nos dejaste y que todavia
nos predican con tu imperecedera memorial.
i Amado Don Bosco! han pasado site
afios' desde el en que volaste a Dios; pero
tu dulce recuerdo, el inmenso amor que to
teniamos y el incesante ardor con que tra-
baj'Abamos para consolar tu paternal cora-
z6n, no s61o no han disminuido un punto en
nosotros, sino que por el contrario cada dia
les sentimos mas y ms crecer y arraigarse
en nuestros dnimos.
T t volaste 6 la celestial morada, mAs no
nos abandonaste. Nosotros te vemos como
en los mAs risuenos dias de tu existencia;
hos parece sentirte y descubrirte en todos
nuestros trabajos: tu espiritu nos estA siem-
pre present, tu coraz6n afin late vivamente
dentro de los nuestros: llevamos tu bandera
a nuevas lides, nuevos paises se abren A
nuestro humilde apostolado y alli y en todas
parties esta Don Bosco que vive, tu espiritu
que nos guia, tu coraz6n que nos inflama.
i Oh tumba bendita nosotros to envidiamos
esos despojos que guards, aun que el espi-
ritu, el coraz6n del padre esta siempre con
nosotros.


Acoge benigno, oh Padre amado, los su-
fragios que con ferviente piedad deposita-
mos sobre esta tumba como igualmente los
que tus muy amados hijos, esparcidos por la
redondez de la tierra, elevan al cielo por ti
en todas sus igl6sias. En el reposo de la
vida eterna, ruega por tus hijos que otra
cosa no quieren, que no A otra cosa aspiran
que A difundir tus admirable obras y 6 se-
guir tus sapientisimos consejos.
Requiem aeternam dona ei, Domine!
Et lux perpetual luceat ei!





I POBR S NIROS I
El maldito Carnaval empieza ya su rei-
nado. Los inmundos albafiales del inferno
abren sus compuertas para anegarnos
en las asquerosidades de las mas ab-
yectas y pestilenciales pasiones. Luzbel
que ve con placer inmenso y satdnico lle-
gado el fatal moment de su annual re-
colecci6n de los inmensos frutos de im-
piedad y desmoralizaci6n que sus perver-
sos secuaces siembran por doquiera fieles a
sus malditos intentos, pasea por todas
parties sus miradas impregnadas de una
diab61ica alegria al ver el establecimiento,
podemos decir absolute, de su reinado en
el mundo en esos dias de desolaci6n y
ruina. Causa honda pena y dolor inmenso
contemplarle en solemn triunfo por ca-
lies y plazas, ciudades, villas y aldeas, en
el suntuoso palacio y en el humilde al-
bergue del artesano. La Religi6n con
sus mis santos y sagrados misterios es
escarnecida y vilipendiada; el crime y
la desvergiienza se pasean bajo el vil
antifaz, sin que nadie ose contenerles en
su vertiginosa carrera; el pudor, el recato,
la modestia, bello 'adorno de las almas
puras y castas, empanfan desgraciadamente
su hermosura y se pierden por complete
para muchos. Ya se abren los deslum-
brantes salones; ya aturde la estrepitosa
musica bacanal; ya turban el silencio de
la noche los gritos y alaridos de la infa-
mia. Oorre desalada y 6bria la juven-
tud tras esas inmundas orgias y aun tal
vez la edad madura compite con aqaella
en insensatez y en desenfreno de brutales
apetitos. L16rase con amargo llanto en
m6s de un honrado hogar; madres y
esposas cristianas se estremecen al s61o
recuerdo de esos sdbados del inferno; la







- 27 -


madrugada del domingo no lo es sin6 de
vergiienza y crueles remordimientos para
millares de almas redimidas con la pre-
ciosisima sangre de N. S. Jesucristo.
Tanta ruina y miseria tanta no es lo
mas horrible que trae consigo el infame
Carnival. Hay otra cosa que lo es mas
ain; hay otra cosa que debe Ilegarnos
hasta lo mas hondo del alma y que em-
barga y detiene nuestra pluma horrori-
zada; invenci6n salida de lo mas profundo
del inferno y que ha torado carta de
naturaleza en nuestra querida al par, que
desgraciada Espafia. Me refiero 4 los lla-
mados Bailes infantiles que mas bi6n de-
bieran 11amarse Carnicerias de la inocencia
infantil. Infanticidio ain mas abominable
que el que con tanto horror y repugnan-
cia nuestra ejercen algunas de las nacio-
nes 4 las que llamamos bdrbaras.
Los nifios, esa porci6n predilecta del
Coraz6n de Jesis, dejad que los niios se
acerquen d mi; los nifios, que personifican
en si la celestial fragancia de la pureza
virginal y de la humilde sencillez, por
cuya raz6u Jesucristo se complace tanto
en ellos, los acaricia, los bendice, y no
deja pasar ocasi6n de inculcar a sus dis-
cipulos y en ellos A todos los hombres
la mas grande ternura y la mas afectuosa
solicitud hicia. ellos, y por cuyo motive
la Iglesia, siempre fiel 4 las celestiales
ensefanzas de su divino Maestro, ha dado
siempre y esta dando A su educaci6n la
mas exceptional importancia; los nifios,
debieran ser para nosotros los mas pre-
ciados tesoros, las prendas mis queridas
de nuestro coraz6n y a cuya formaci6n
debieran parecernos insuficientes los mas
exquisitos cuidados, las mas delicadas
atenciones, los mis improbos trabajos de
nuestra propia existencia. ~No son ellos
acaso, la esperanza y el sost6n de lafa-
milia, el g6nero human que renace, la
patria que se perpetia, la humanidad
que se renueva en'su flor ? 1 Qu6 cosa hay
mas grande, exclama San Juan Cris6s-
tomo, que dirigir los animos 6 inforniar
las buenas costumbres en el c6raz6n de
los nilios ?
< Los nifios, dice Selgas, s6n una espe-
cie de espejos que reflejan todo lo que
v6n. Y como los ojos de los nifios s6n
unos instruments nuevos que no estan
gastados por el uso, todo lo v6n. > Con
la imaginaci6n ardiente de sus juveniles
afios, s61o se dan cuenta de las impre-
siones externas; impresiones que reves-


tidas por nuestros modernos reformado-
res de encantos y atractivos saturados
del inmundo miasma del vicio, s61o sir-
ven para trazarles el camino de la co-
rrupci6n. Impresionados y halagados de
si mismos yalucinados por la pompa y
aparato que se obstenta, por objetos que
cual arma vengativa hieren su noble cora-
z6n, se dejan arrastrar por la corriente
6 impulse de sus m4s bastardas 6 inno-
bles pasiones. Examinad sin6 a vuestros
hijos antes de conducirles por vez pri-
mera 4 esos inmundos lugares; no les
perdais un punto de vista ya en ellos;
volved 4 vuestros hogares y cuando vues-
tra insensatez y ceguera haya dado lugar
4 vuestra raz6n para que pueda ver claro,
dirigid otra mirada escrutadora a vuestros
hijos y i oh Dios mio! ya no son los mis-
mos que eran al dirigirles vuestra pri-
mera mirada; en ellos polreis mirar la
triste realidad de lo que vamos diciendo
que tal vez parezca a alguno exageraci6n
6 engaio 6 delirios de mi imaginaci6n
calenturienta.
i Oh, padres y madres de familiar! I C6mo
no temblais al adornar vuestros inocen-
tes hijos para levarlos a donde les ro-
baran su mas preciado tesoro, a donde
matarin sus almas, 4 donde os los harin
desgraciados para siempre ? Al que escan-
dalizare d alguno de estos pequeiiitos que
en Mi screen, le seria mejor se atara al
cuello una piedra de molino y se preci-
pitara en lo profundo del mar, dice Jesu-
cristo. Y, I qu6 diremos de vosostros que
no contents con escandalizarlescon vues-
tra diaria conduct, los vais precisamente
A meter, guiados por una ceguedad in-
comprensible, a done todo es escandalo,
4 donde todo es ruina, a donde .todo
amenaza a la inocencia de vuestros po-
bres hijos ? I Con qu6 derecho os quejareis
mariana de esos hijos que creciendo no
os respetan, os desobedecen, se aruinan
y os arruinan a vosotros, y lo que es
peor ain se precipitan vertiginosamente
por la resbaladiza pendiente que conduce
al precipicio? 1 A qui6n os volvereis en
demand de consuelo, si vosotros fuis-
teis la causa de esos mismos males de
que ahora os lamentais ? i Desgraciados !
I Qu6 respondereis a Dios cuando os pida
cuenta de sus almas ? 1 Qud respondereis
A su Justicia justamente irritada, al pre-
guntaros por esas criaturitas a quienes
Dios mira como a las niias de sus ojos ?
La moda.... el qu dirdn..., j Donosa escusa!








- 28 -


i La moda, que anteponeis 4 la salud de
vuestros hijos; el qu6 dirAn, que prefe-
ris 4 su salvaci6n eterna Y i tales padres
se llaman y se tienen por cat6licos I Ca-
t6licos ? Contra mi estd quien no estd con-
rnigo, dice la Eterna verdad. Y I puede estar
con Jesus qui6n trabaja para robarle esas
almas tan caras A su amante Ooraz6n y
por las que derram6 hasta la dltima gota
de su preciosisima sangre ?
i Pobres nifios Desgraciados los niios
cuyos padres de todo se preocupan, a
todo atienden, menos & lo que mas les
import; 4 edificarles con sus constantes
ejemplos y conducir sus almas al cielo
por la via de la virtud.


Peligros que tratn consigo las malas leduras

Un padre de familiar tenia un hijo inico
en el que fundaba todas sus esperanzas y
la ventura de su vida; por lo cual no cesaba
de prodigarle los cuidados mas tiernos y de
rodear sus niiez de ]a vigilancia mAs active.
Conociendo cuAn grande influjo ejercen en
el porvenir de un nifio las primeras impre-
siones que recibe, se esmer6 este excelente
padre en inspirar al hijo de su coraz6n, ar-
diente amor & la religion y a la virtud;
hizo mas arin: apoy6 sus lecciones con la
autoridad del ejemplo; y tuvo el consuelo
de ver fructificar en ese tierno coraz6n las
benditas semillas que en 61 depositaba de
continue.
1 ejemplo del divine Infante, que es modelo
de todos los nifios, Enrique crecia en cien-
cia y sabiduria. Manifestaba las mAs felices
disposiciones y parecia baber nacido para
la virtud. Docilidad, afici6n al trabajo, man-
sedumbre, agrado en el trato, candor, ale-
gria, respeto, piedad, tales eran las prendas"
que brillaban en su conduct. i.Qui6n po-
dria expresar la dicha de que rebosaba ese
'bu6n padre, al ver las disposiciones de un
hijo tan querido G? Qu6 dulces lagrimas le
corrian per las mejillas al recibir las felici-
taciones de sus parientes y amigos, al saber
que otros padres envidiaban su' felicidad!
Tal fud la conduct virtuosa y encantadora
del amable Enrique hasta los quince anos.
Pero entonces se verific6 en 1l un cambio
notabilisimo y cada dia mAs sensible. Se
vi6 empafiarse en 61 el brillo de tan preciosas
cualidades : su carActer, antes tan jovial,
se vuelve triste y pensativo; corresponde
con fria indiferencia A las dulces caricias
de su padre, A los tiernos abrazos de su
madre; evita las miradas de sus padres,
que antes le llenaban de inefables delicias;
/


busca los lugares solitarios; no siente mas.
que disgust en las sencillas 6 inocentes di-
versiones de su edad, para las que mani-
festaba tanto ardor en otro tiempo, huye de
sus antiguos compafieros buenos y juicio-
sos, A cuyo lado se solazaba con los encan-
tos de una tierna y sincera amistad; en vane
le invitan ellos a tomar parte en sus juegos
y paseo; los mira con desd6n y parece te-
merlos. Sus maestros, A quienes amaba y de
quienes era correspondido, lo encuentran
rehacio 6 ind6cil A sus paternales consejos
y amonestaciones, y les causa extrafieza esa
indolencia tan contraria 6 lo que antes pa-
recia y 4 la viveza de su carActer. El padre,
alarmalo 6 inquieto-, no sabe qu6 atri-
buir tan funesto cambio, y tiene el dolor de
no reconocer ya A su hijo. En vano procura
sondearle el coraz6n y hacerle declarar la
causa de tan extrala conduct: sfiplicas,
lagrimas, amenazas, todo lo emplea a fin de
descubrir el mal que va consumi6ndolo 6
sordas. El desgraciado joyen, tan sensible
en otro tiempo A los mAs leaves pesares de
su padre, no correspond A sus lIgrimas sin6
con t6trico silencio, con fria obstinaci6n.
Bi6n pronto el cambio que ha notado en la
conduct moral de su pobre Enrique se mta-
nifiesta en todas las facciones del joven:
tiene descolorido el semblante, empaiada la
frente, agitado el sueno, cae enfermo, se en-
flaquece y pierde la lozania; el que rebosaba
antes salad y robustez, va consumi6ndose A
ojos vistas. Consfiltase al m6dico; mas 61
no puede 6 no quiere explicar el mal que
carcome a ese desventurado joven, ni pro-
cura calmar las inquietudes tan fundadas de
los padres.
Sin embargo, tenia el padre un amigo dis-
creto, ilustrado y sincere, A qui6n siempre
habla profesado lab mAs sincera amistad, y
que habia mostrado por Enrique vivisimo
interns. Era este amigo de la familiar un
respectable eclesidstico. Lleno de confianza
el padre, en las luces y experiencia de este
hombre de Dios, va a visitarle, le pone al
corriente de sus amarguras, y le suplica que
le ayude con sus consejos. < Qub es lo que
me dice Ud. ? exclama el sacerdote. i Y c6mo,
de Enrique es de qui6n Ud. me habla!
probablemente alguna enfermedad descono-
cida ha producido tan espantoso trastorno. x
- Nada pueden descubrir los medicos, con-
test6 el padre; i ya no hay remedio.; he per-
dido A mi'hijo, A mi querido Enrique! Dig-
nese rogar pop 61 y por mi; s61o Dies puede
curarlo. En efecto, hace much que no
le he visto; antes venia Enrique A visi-
tarme A menudo, afadi6 el venerable ecle.
siAstico; se mostraba muy grate a la amis-
tad que yo le manifestaba y varias veces
me pedia libros. Ahora ya no vuelve mAs;
cuando le encuentro, parece fastidiado, tur-
bado. Pero le ver6, le examinar6, y estoy
seguro de que se abrirA conmigo.







- 29 -


Al dia siguiente, Enrique, bajo un pre-
-texto inventado por su padre, va & casa del
eclesiAstico, y entra con aire desconcertado.
El sacerdote le recibe con su ordinaria cor-
dialidad. DespuBs de algunas palabras in.
significantes, le habla de su conduct actual,
del cambio que todos notan en 61, del pesar
que consume A su padre. El joven se rubo-
riza y calla; sin embargo, movido con las
palabras tan afectuosas del antiguo amigo de
la familiar, se enternece, y una I~grima de


ben ambos, y Enrique le introduce al gabi-
nete de su padre; toma un libro de la bi-
blioteca, y lo present al sacerdote, dici6n-
dole: He aqui, Seior, lo que me ha perdido.
El sacerdote lo abre, y se encuentra con
una novela licenciosa.
I Cual fu6 la sorpresa del desventurado
padre, al saber que 61 mismo era la causa
de tantas desgracias y el verdugo de su
propio bijo ... Se reproch6 toda la vida la
imprudencia criminal que habia cometido


- ..~~~a~ 7*


iV:


f180 BAJO H LA CIA8A 8ALSIANA DB M8 JOO
bendecido 6 inaugurado el 9 de Juuio de 1894.


arrepentimiento se le asoma A los ojos. En-
tonces el sacerdote le toma en los brazos,
le estrecha contra su coraz6n, y ambos se
ponen A Ilorar. Enrique, vencido ya, ex-
clama: << Ay de mi! yo soy el mAs desdi-
chado de los j6venes! N6, no merezco escusa
alguna; soy culpable, me avergiienzo de mi
mismo! ; Oh! cuAn caro he pagado hasta
ahora mis criminals extravios, cuantas 1a-
grimas me han costado! No estoy enfermo;
- mAs bi6n, si, me hallo devorado por una
enfermedad mAs cruel y tirAnica que todas
las enfermedades. Desea Ud. conocer la
causa de ello; sirvase ir mailana A casa de
mi padre, y se la indicar6. > Al dia si-
guiente no falt6 A la cita el piadoso ecle-
siastico, y lo recibi6 Enrique, por hallarse
ausente el padre. El joven, que habia pa-
sado violentamente agitado toda la noche,
estaba mAs pAlido que de ordinario y dijo
al sacerdote: < Sirvase Ud. seguirme. > Su-


conservando libros malos; 61 mismo no los
habia leido jams, y i cuAndo habria sospe-
chado que hubiesen caido en manos de su
hijo! Ufano no obstante con haber descu-
bierto el origen del mal, suplic6 al buen sa-
cerdote, 6 qui6n era deudor de tan impor-
tante descubrimiento, que continuara la obra
que habia principiado. No era aiin dema-
siado tarde; la f6 no se habia apagado to-
davia en el coraz6n tierno de Enrique. El
sacerdote despert6 en 61 los buenos princi-
pios que habia recibido en la infancia, y
bi6n pronto restituy6 la Religi6n al sendero
del deber y de la virtud A este tierno cor-
derillo descarriado; volvi6 a ser lo que an-
tes, no sin largos y penosos combates, y la
virtud devolvi6 E Enrique la salud del cuerpo,
la paz del alma y todos los tesoros que le
habia arrebatado el vicio, fruto de las malas
lectures.
(Lecturaspopulares. Quito, noviembre 15-94)


' ~







- 30 -


E SPAI-TA


SAR RRIA (Barcelona)

Velada.
Sabedora la Junta de Sefiores Protectores
de la Obra Salesiana de la necesidad extrema
que la Casa de Sarria tiene de un dormitorio
para poder admitir 6 un mayor n6mero de
pobres nibos obreros que cada dia llaman 6.
sus puertas, acord6 organizer una Velada,
poni6ndose de acuerdo con las juntas de Se-
foras Cooperadoras a fin de que el 6xito
resultase mAs satisfactorio. Se acord6 tambi6n
que en dicha Velada se obsequiara 6 los
concurrentes con algunos objetosde arte elabo-
rados en los talleres de dicha Casa, sorteAndo-
los como en efecto se hizo.
'La Velada tuvo lugar el 23 del pasado
diciembre en el local de la Asociaci6n de
Cat6licos, y era consolador ver el grAn sal6n
completamente lleno de los sefiores y seioras
mas distinguidos de Barcelona.
Presidi6 la sesi6n, delegado por el Excmo
Sr. Obispo, el Muy Il.e Sr. D.T D. Jos6
Casas, can6nigo, Dean de la Santa Basilica.
Ley6ronse varias poesias y so egecutaron
distintas piezas musicales, mereciendo todas
ellas muchos aplausos de todos los concu-
rrentes.
El Sr D.r D. Manuel M.a Pascual insig-
ne bienhechor salesiano, ley6 un discurso
encaminado a encarecer la importancia de la
Obra de D. Bosco y los grandes beneficios
que presta 6 la sociedad. Exhort6 A todos -6
contribuir al sostenimiento de instituci6n
tan bendfica y provechosa, ya con limosnas
6 ya con el apoyo moral que puede prestarse
a la misma. Puso de manifesto las necesi-
dades de las Casas de Sarria y de Hosta-
franchs, donde se halla establecida la Insti-
tuci6n, 6 hizo un llamamiento A los que
conocen su importancia, A fin de que coad-
yuven 6 sotenerlas. El Sr. Dean dirigi6 en
nombre del Sr. Obispo, su autorizada palabra
al numeroso pfiblico, dandole las mas expre-
sivas gracias por el grande interns que se
toma en prb de la Obra Salesiana, y de un
modo especial 6 las Juntas de Cooperadores,
por ser los que inmediatamente trabajan en
beneficio de la misma.
Asi termin6 con satisfacci6n de todos
este solemn acto que dejard imperecedera
memorial en nuestros corazones.

Discurso del Sr. D.r D. Manuel
M.a Pascual
leido en la Velada de que acabamos de hacer menci6n.

Suponiendo sea del agrado de todos nues-
tros bienhechores la lectura del discurso


del que hemos indicado algo en la anterior
resena, lo transcribimos integro 6 continua-
ci6n.
Sedores y dignos Cooperadores
y Cooperadoras:
El deber de aminorar, ya quo no me es posi-
ble extinguir, la deuda de gratitud que tengo
contraida con el insigne fundador de la Sociedad
de San Francisco de Sales, deuda que integra
ha sido transmitida A sus dignos hijos, me ha
obligado, cediendo 4 reiterada y carifosa instan-
cia, A dar lectura A este sencillo trabajo, en quo
se consignan los datos estadisticos que demues-
tran, con irrefutable 'elocuencia, 6 la par que
los grades beneficios que la Obra Salesiana pro-
cura a6 las classes desvalidas, la escasez de medios
con que cuentan para realizarlos.
Temeria ofenderos si intentase probaros el de-
bery deberimperioso, que nos obliga al ejercicio de
la caridad, en la que se funden todos los preceptos
del Sto. Evangelio. Bi6n s6 que sois caritativos
y que teneis clara idea de la caridad de Cristo,
y que, por tanto, no es para vosostros su ejer-
cicio dar desdefiosamente al pobre algo de l6
que os sobra, y much menos contribuir con vues-
tra cooperaci6n A ciertos espectdculos llamados,
de beneficencia, en los que no se practice P
caridad que no cabe practicarla vali6ndose de
medios que ofenden A Dios.
La caridad evang6lica es amar a Dios, y por
Dios y en Dios, amar al pr6jimo. Virtud, reina
de todas las virtudes; uinica inmortal, ya quo
extinguidas la fM y la esperanza en el Cielo,
s61o existira la caridad, ya que la caridad es la
vida de Dios. Caridad desconocida del mundo.
antiguo; complete compendio de la Ley nueva.
Caridad que constitute el tinico medio de con-
vertir A Dios en deudor del hombre, puds su
ejercicio nos hace acreedores de Dios, que con-
signa en la banca del cielo, la deuda que con
nosostros ha contraido; pues dar al pobre por
amor de Dios, equivale a prestar A Dios, pros-
tamo que reditfia intereses centuplicados de gra-
cia para esta vida y de gloria para la venidera.
Caridad que constitute uno de los medios mns.
eficaces para reparar algo 6 much de lo que
hemos cometido i omitido faltando 6 nuestros
deberes. Caridad, en fin, que forma precioso arbol
plantado por Dios y que al contrario de los demis
6.rboles, tiene las raices en el Cielo, extendiendo,
sus frondosas ramas por toda la tierra, donde el
Sto. Evangelio ha sido predicado; arbol que re-
cibe la sAbia del mismo Dios, en cuyo tronco so
apoya la Sta. Iglesia y cuyas ramas cobijan al
mundo.
De igual suerte que los arboles no pueden vi-
vir y desarrollarse sin el alimento que por las
hojas reciben, el 6frbol de la caridad, no en sf,
que vivirA eternamente pu6s constitute la vida
de Dios, sino en sus mfiltiples ramas, s61o ten-
dran vida lozana y Iproduciran abundantes fru-
tos, prodig6ndoles el alimento que les es indis-
pensable.
Esto me conduce 6 hablaros de la rama de la
caridad que integra la Obra de Don Bosco.
Los que tuvimos la dicha de conocerle, no pu-
dimos dejar de amarle, y amarle con todas las
veras de nuestro coraz6n.
Los que, por la Divina Misericordia, conoce-
mos su Obra no podemos dejar, asi mismo, do
amarla, admirarla y favorecerla.







- 31 -


Haber conocido A Don Bosco equivale A haber
conocido al hombre de Dios, en quin replande-
cfan los caracteres de la Santidad; conocer su
Obra es lo mismo que tener clara idea del re-
medio providencial que Dios nos ha deparado,
en los tristes dias que alcanzamos, para con-
jurar la grin crisis social, que es causa de los
temores, de los recelos, de las angustias y de
los acontecimientos horrosos que, en nuestra mis-
ma ciudad, triste y recientemente henmos pre-
senciado.
La obra de Don Bosco es obra de caridad
salvadora que transciende del individuo que la
recibe, 6 la Sociedad que se hace digna de sus
beneficios.
Obra que debe su nacimiento en nuestra tierra
A la poderosa iniciativa y acrisolada caridad de
una ilustre dama, de santa memorial e impere-
cedero recuerdo, cuyo nombre vA unido A todas
las instituciones de caridad, muchas de las cua-
les la deben su existencia y todas su eficacisima
cooperaci6n; nombre, asi mismo, vinculado al
alivio de un nimero sin numero de necesidades
A las que con mano pr6diga y el amor de madre
socorria. Same licito este sincere desahogo, hAcia
la que no supe qu6 mis admirar, si la bondad
de coraz6n, la claridad de inteligencia, la energia
de voluntad, el espiritu de sacrificio, la profun-
disima humildad, todo realzado por una piedad
acrisolada que recordaba y [recuerda la vida de
las almas mis privilegiadas.
La Obra do Don Bosco, como obra de Dios,
ofrece el character de la fecundidad. Nacida en-
tre nosostros hace poquisimos afios, se ha exten-
dido considerablemente y en proporci6n muchi-
simo mayor que la de los reducidos medios con
que se.cuenta para sostenerla.
Los Talleres Salesianos de Sarrid y el Arilo de
San Josd de Hostafranchs, bi6n lo sabeis Sefiores,
constituyen verdaderos umbraculos de la f6, co-
bijados por Maria Auxiliadora, en los que s6lo
se respira el suave ambient de la virtud.
Los alli acogidos oran, aprenden y trabajan:
Oran, principalmente, por sus favorecedores; a-
prenden, ante todo y sobre todo, los deberes que
tienen para con Dios para consigo y para con
el pr6jimo; trabajan, para hacerse un dia, iti-
les A si mismos, A sus families y a la sociedad,
que tan necesitada se halla de obreros que, re-
conociendo la santidad del trabajo, lo miren como
providencial y amoroso castigo impuesto por Dies
4 todos los hombres, para hacerlos [dignos de
eterno galard6n.
Los nifios que ban recibido los beneficios de
la Obra de Don Bosco, en las casas de SarriA y
de esta ciudad, durante el afo que terminal, ban
side en nimero de 1.398, habiendo excedido de
150.000 pesetas la suma que ha importado su
mantenimiento, vestido, educaci6n 6 instrucci6n
en los studios y en las artes y oficios A que se
dedican. S61o de los 1.398 nifios asilados, 166, re-
sidentes en los talleres de Sarrih, han contribuido
con la m6dica pension de 25 pesetas mensuales,
A sufragar gasto tan extraordinario, quedando,
p6r tanto, un deficit considerable.
Don Bosco, con mirada providencial, no des-
conoci6 las grandes dificultades con que, por falta
de medios materials, habia de tropezar la Santa
Obra que acometi6 per inspiraci6n de Dies. Pars
subvenir A tan grave dificultad, y siguiendo el
ejemplo del Patriarca de Asis y del exclare-
cido fundador de la Orden de Predicadores, ins-


tituy6 una Orden tercera que la constituyen los
Cooperadores Salesianos.
Hombres y mujeres de toda condici6n y de
todo estado, con tal qne sientan amor al pr6jimo,
por amor de Dios, pueden alistarse A dicha mi-
licia y con sus oraciones y con sus limosnas, con
su palabra y con su ejemplo coadyuvar A la O-
bra Salesiana, era contribuyendo A los esplendo-
roses cultos que tribute en sus igl6sias a Dios la
Congregaci6n; ora ayudando A sostener las casas,
escuelas, talleres y establecimientos por aquella
erigidos, ora, en fin, socorriendo a los misioneros
para que vivan en las inhospitalarias tierras quo
evangelizan.
Pio IX, nunca bastante Ilorado, y Le6n IXIII
jams encomiado come piden sus merecimientos,
amaron con amor intensisimo A Don Bosco; re-
conocieron ser su Obra extraordinaria y sobre-
humana y abrieron los tesoros de las celestiales
gracias A favor -de la que constituy6 el delirio
de Don Bosco, delirio sublime, cual el de Col6n
al sofiar un nuevo mundo al traves de los mares
para agregarlos A los dominios de Cristo. MAs
que delirio, locura fu6 la que tuvo D. Bosco
para su Obra; locura de amor para la salvaci6n de
los infelices nifis hu6rfanos y abandonados, lo-
cura cual la de Teresa de Jesfs y Francisco Ja-
vier; la de la Beats Margarita y Estanislao de
Kostka; locura de todos los Santos; de todos los
mArtires que morfan riendo locura del mismo
Cristo que realize el mds grande de los sacrificios
A impulse de infinite amor.
Pio IX y Le6n XIII ban enriquecido con innu-
merables indulgencias los actos todos de piedad
y caridad que practiquen los Cooperadores Sale-
sianos, A fin de estimularlos para trabajar y tra-
bajar asidua y eficazmente A favor de la Obra
Salesiana. Para esto nos hallamos aquf reunidos
puds el fin de la present velada no so limits al
sorteo de los objetos que, cual aguinaldo de Na-
vidad, nos ofrecen los nifies asilados en los Ta-
Ileres. En manera alguna, Sefores; nos hemos
reunido, yo el primero,. para reconocer que no
hemos hecho A favor de la Obra de Don Bosco,
lo que de los caritativos sentimientos de los bar-
celoneses tenian derecho A esperar, ayer su insi-
ne fundador y hoy sus muy dignos hijos.
Bidn s6 que podreis objetarme que son muchos
los que piden y, desgraciadamente, pocos los que
dan, A lo que contestar6 que es de oportunidad
suina la limosna con que contribuimos al soste-
nimiento y desarrollo de la Obra Salesiana, pu6s
al favorecerla construimos un antemural que de-
fienda A nuestras families y A nuestra propiedad;
de suerte que el auxilio que se presta A los Sa-
lesianos, se asemeja al que demand el ej6rcito
que defiende nuestras fronteras, por cierto terri-
blemente amenazadas por los que, con infernal
rabia, maquinan contra el alcAzar de nuestra fV,
A la par que contra el Santuario de nuestras fa-
milias y la propiedad de nuestros bienes. Al ha-
cer biWn A los Salesianos no olvidemos que, apart
del galard6n que espera A los que practican la
caridad, construimos potent para-rayos que nos
defienda de las chispas que se desprenden de las
densisimas nubes que sobre nosostros so ciernen.
Dias, per cierto, muy ;adecuados y oportunisi-
mos para ejercer la caridad son los en que nos
encontramos. En vispera del nacimiento del Nifio
Dies, recordemos que pobre en el Portal de Be-
len recibi6 los dones de Pastores y Reyes para
ensefarnos que la limosna pueden y deben ha-







- 32 -


cerla, en proporci6n & sus medios, todas las cla-
ses sociales
Veamos, Sres. y dignos Cooperadores, en los
talleres de SarriA y en el Asilo de Hostafranchs,
nuevo Bel6n en que pobre se hall nuestro bu6n
Dios, en la persona de los hu6rfanos alli acogi-
dos, y prescindiendo de algo de lo much que,
sup rfluamente gastamos, mAxime en estos dias
en que el lujo y la gula, con el mayor descaro,
insultan ti laimiseria, ofrezcAmoslo 4 los pobres
nifios, que por sus manos lo recibir, Dios, rena-
ciendo en nuestros corazones y colmandolos de
sus celestiales gracias.
Antes de terminal, permitidme, Sefores, que os
trasmita, por mi conduct, la sincera felicitaci6n
quo os dirigen los Salesianos y sus amados nifios.
Tened la seguridad que siempre, y especialmente
durante estas festividades, aquellos en el Santo
Sacrificio y estos en sus comuniones y plegarias
pedirAn l Dios, por conduct de Maria Auxilia-
dora, os derrame today suerte de venturas, que
es, sin dispute, la mis tierna y eficaz felicitaci6n
que pueden enviaros.
He dicho.




SANTANDER

A-los cat6licos santanderinos.
Puros en nuestras ideas sin mixtificaciones
y sin trampa ni cart6n, no somos, en verdad,
de la gente mas atendida, y no es, lo con-
fesamos, La Regi6n Cdntabra el peri6dico
que en Santander mks se lee.
i QuB se ha de hacer! Nosotros nos re-
signamos 6 eso y 6 mis, y continuamos ha-
ciendo sacrificios para que no les falte un
peri6dico sano a los que nos lean.
Por esa raz6n, dudamos que el llama-
miento que vamos A hacer aqui d la caridad
del vecindario result eficaz; pero no en
esta duda nos abstendremos de cumplir lo
que entendemos un deber nuestro.
Sabemos donde estorbamos y sabemos
donde nos admiten, y alli donde nos reciben
con agrado, esperamos que se oiga nuestra
voz d6bil.
En el salbn de recreo del Instituto de los
Salesianos se celebr6 ayer una funci6n 6 la
que asistieron multitud de personas, entire
ellas muy distinguidas. Alli se vi6 qu6 in-
fluencia ejercen en la juventud estos buenos
Padres, que han arrancado a las concu-
piscencias, 6 los atractivos de la taberna y
del baile A cientos de j6venes. En vez de
pasar estos muchachos horas que les sobran
en malas areas, se instruyen alli en muchas
artes tiles 6 la vida, y a la par se acos-
tumbran a honestas diversions. Los fines
del Instituto son laudabilisimos, y nunca
nos cansaremos de elogiar al muy digno
Prelado de esta di6cesis por haber contri-
buido eficazmente 6 que se estableciesen aqui
esos buenos Padres.


Mas para toda esta misi6n que se han im-
puesto los Salesianos, misioneros ciertamente
enviados A civilizar en pueblos civilizados,
se ha menester de recursos con que los reli-
giosos no cuentan.
Todas las personas distinguidas que se
reunieron ayer en el Instituto de Don Bosco
hubieran podido ellas solas, comprometi6n-
dose A dar para el Oratorio una cantidad
mensual, sacar de apuros a los buenos Padres,
que se hallan realmente en la penuria, por
no poder pagar algunos de los gastos que,
se han hecho, y por no poder tampoco hacer
obras muy necesarias.
Ko pedimos grandes donativos; pedimos
inicamente que las personas humanitarias,
las que rezan todos los dias, como las que
de tarde en tarde entran en los temples,
todas las gentes de buena voluntad que de-
sean el bi6n de sus semejantes y, sobre todo,
el bi6n de los pobres, acudan a comprome-
terse en una suscripci6n a favor del Instituto.
gNo habra en Santander mil personas que
puedan dar una peseta al mps? No habrA
otras mil que puedan dar dos reales men-
suales? ,N~o habra dos mil que se puedan
desprender de un real todos los meses? Pu6s
hagan un bi6n 6 los pobrecitos niios que
reciben educaci6n en el Instituto Salesiano,
enviando su nombre a estas listas que abri-
mos de suscripci6n ben6fica. Nosotros nos
lanzamos a esta obra de caridad. Abrimos
una suscripci6n por quotas de dos reales
mensuales, pudiendo las personas que ten-
gan bi6n contribuir al sostenimiento del
Institute Salesiano, enviarnos solamente un
apunte con su nombre y el nfmero de las
cuotas porque se inscriben. Las listas se las
enviaremos a los Padres, que se encargarAn
de efectuar la recaudaci6n.
Rogamos encarecidamente ~ nuestros lee-
tores que patrocinen y favorezean la idea, y
hagan circular este nfmero por entire sus
parientes y amigos, 6 indiquen a todos la
obligaci6n en que estdn los buenos cat6licos
de ayudar a la obra iniciada.
La Region Cdntabra se suscribe por diez
cuotas mensuales, que suman cinco pesetas.
Queda abierta la suscripci6n en la admi-
nistraci6n de este peri6dico, Vad-Ras, 3, y
esperamos que en las carteras de cuantos
lean este nfmero.
(La Regidn Cdntabra, enero-2-95).

I I ii I I I I I ,1.',1 I II 1 '1,1, I I 'II.- I I I'I'I,,! .'I ,I II ,IIE '1'1 1' 1.

En el Oratorio de Don Bosco


Bu6n dia fu6 el de ayer para los ninios
acogidos en este ben6fico Instituto. Por la
mariana, como habiamos anunciado, cant6
misa el nuevo presbitero del Oratorio Don
Santiago Bernab6, que fu6 apadrinado por








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el senior Don Angel Jado Acedo y su dis-
tinguida esposa doia Pilar Canales de Jado.
La fiesta fu6 solemnisima, cantando la
preciosa misa de S. Jos6 del Sac. Don San-
tiago Costamagna y las Visperas y Tantum
ergo del Excmo. Sr. Obispo Dr. D. Juan
Cagliero, Vicario Apost6lico de la Patagonia,
los niilos que -asisten a las classes del Insti-
tuto, y pronunciando un elocuente, serm6n
alusivo al acto el reverendo Padre Miner-
vino, de la Compafia de Jesfs.
La orquesta, muy numerosa, se componia
tambi6n de nifios del Oratorio.
La concurrencia, muy distinguida.
Por la tarde tuvo lugar la funci6n dramA-
tica, que tambi6n anunciamos, representAn-
dose < La adoraci6n de los pastores y
<< Los tres jibosos de Egipto. o>
Los j6venes int6rpretes de las obritas fue-
ron muy aplaudidos. El amplio sal6n del
Institute Salesiano era insuficiente para con-
tener A todas las personas que acudieron a
la funci6n, y que desde much antes de em-
pezar 6sta, se agolpaban 4 las puertas del
edificio. La concurrencia, de la cual formaba
part numerosa, ]a gente menuda de muchas
distinguidas families, ri6 los chistes de las
obras y pas6 agradablemente la tarde viendo
convertidos en actors 6 los niios que acu
den 6 recibir educaci6n en el Instituto. Tan
estrepitosas fueron las manifestaciones de
regocijo, que el mismo << Luzbel >, 4 poco
de haber salido por un escotill6n, tuvo que
mandar callar al respectable pfblico.
En los intermedios toc6 diversas piezas
de su repertorio la banda de los nifios sale-
sianos, que ha adelantado much en estos
filtimos meses.
La fiesta result para los pequefuelos y
para los mayores deliciosa. La presentaci6n
del < nacimiento > result bi6n, en una bo-
nita decoraci6n de b.osque, complet4ndose el
cuadro con los personajes que tomaron part
en la obra.
Termin6 la funci6n a las site, saliendo la
concurrencia muy complacida.
Los niiios salesianos disfrutaron ayer de
una abundant y. buena comida, de que
pocas veces pueden disfrutar por la penuria
en que se halla el Instituto. Por ]a tarde
se les di6 una merienda.
(La Atalaya).
La Region Cdntabra terminal asi la casi
simile relaci6n que hace de esta fiesta:
< Despu6s de la anterior breve resefa,
solo nos ocurre decir: si estos frutos obtienen
al present los PP. Salesianos, con poqui-
simos recursos y en locales no del todo apro-
piados, j qu6 no sera cuando tengan con-
cluido el grandiose edificio que tienen co-
menzado en el Alta, con destino a escuelas
y talleres? >
Poco ascendiente tenemos en Santander
-lo confesamos-para interesarle en favor


de tan ben6fica obra. Sin embargo, y por lo
que valga no tenemos inconvenient en ase-
gurar-tal es nuestra creencia-que es una
de las que mas ventajas, sobre todo mo-
rales, puede ofrecer A esta ciudad, y que en
tal concept todos tenemos obligaci6n de
contribuir con nuestro 6bolo a que se realize
pronto. >



PORTUGAL

Los Salesianos en Braga.
En el anterior Boletin dabamos a nues-
tros lectures la noticia de la apertura de la
primer casa salesiana en Portugal. Las pri-
meras noticias que de alli hemos recibido,
s6n las que se nos comunican en la carta
que a continuaci6n publicamos.
AMADiSIMO PADRE D. RUA:
Me he retrasado algo en escribirle, por-
que deseaba tomar antes alguna idea del
Colegio, que se llama de S. Cayetano.
Al segundo dia de nuestra salida de Bar-
celona, Ilegamos por Madrid y Salamanca,
4 Braga. Llegamos por la tarde y en la es-
taci6n nos esperaban todos los alumnos del
colegio con el excelente Sr.r. r. D. Fran-
cisco de la Cruz que hasta ahora ha diri-
gido el colegio, various sacerdotes y sefiores
y numeroso pueblo deseoso de ver 6 los Sa-
lesianos a quienes desde tanto tiempo es-
peraba y de quienes varias veces han hablado
los diaries. El edificio del Colegio estaba
iluminado como en las mayors solemnida-
des y al entrar en l1 fuimos saludados con
los dulcisimos acordes de la banda de la
casa. En todos los rostros se retrataba la
mas grata emoci6n y la espresi6n sincera de
gratitud y estima A los Salesianos
Ante Jesfs Sacramentado, 6 cuyos pi6s
nos dirigimos para rendirle las debidas gra-
cias, yo, todo conmovido, tome la palabra;
les di las gracias por el solemne recibi.
miento que nos habian dispensado, les sa-
lud6 en nombre de D. Rfia y de todos los
hijos de D. Bosco y les expliqu6 el fin que
nos habiamos propuesto al dirigirnos alli,
es 6 saber; ser, aunque superiores, los ami-
gos de aquellos buenos j6venes y los cola-
boradores de la 6ptima persona que hasta
entonces habia gobernado la casa.
Le he dicho, buenos j6venes y 4ptima per-
sona ; y en verdad, los 149 interns que hay
en la actualidad, de los cuales unos estu-
diau y otros trabajan, repartidos por los
talleres de sastreria, zapateria y carpinte-
ria, ya existentes, son verdaderamente bue-
nos; esto redunda en honor de los excelen-
tes maestros que hasta ahora han tenido y







- 34 -


especialmente de su santo Director el Padre
Francisco de la Cruz, de solos treinta y
cuatro anos, pero tan rico en virtud, que
en Braga suele lamarsele el Padre Santo.
Es un acabado modelo de humildad, obe-
diencia y piedad; basta mirarle para que-
dar edificados. Desde que hemos Ilegado se
nos profesa ,de palabra y con sus hechos
sfibdito sumiso y tan dispuesto A obedecer,
que casi nos hace salir los colors A la cara,
de santa emulaci6n. Sirvase N. Sefior con-
solarlo siempre y fortalecer su delicada
salud.
No s6 c6mo explicarle la much fama
que nos ha precedido, la grAn estima que
todos nos profesan y las esperanzas que
ponen en nuestra obra. Desde que Ilegamos,
no hemos parade de recibir visits. Ayer,
nos visitaron en corporaci6n las senoras que
forman part del Apostolado de la Oraci6n;
hoy, todo el Seminario, compuesto de mAs
de ci6n cl6rigos, con su venerando Director;
despuss, otros Institutos con sus respectivas
bandas, muchos sefores y senoras y un gran
numero de eclesiAsticos..... varias de estas
personas nos ban hablado de otras casas
que desean confiar a los Salesianos, estando
muy animados A pagar inmediatamente el
viaje a cuantos salesianos D. Rfia estuviera
dispuesto a mandar a Portugal. Uno de los
diaries de Oporto anunciaba hoy que el P.
SebastiAn Vasconcellos pasaba A Braga A
visitar A los Salesianos. Si no me equivoco,
es el mismo que con tantas ansias nos es-
pera en Oporto.
Nosotros, por nuestra part, hemos hecho
las visits que debiamos; visitamos, ante
todo, al Arzobispo Primado, que nos recibi6
muy cordialmente y nos recomend6 saluda-
ramos de su part A D. Rfia. En la primer
ocasi6n, pasaremos A Lisboa a visitar al
Nuncio Apost6lico.
Muchas otras cosas podria aun decirle,
bi6n de nuestros cars j6venes 6 bi6n de
estos benem6ritos Cooperadores; mas hago
punto para no retrasar mAs la salida de esta
carta.
Encomi6ndenos, amadisimo Padre, A N. Se-
nor, y bendiganos A todos pero en particu-
lar modo A su
Obedientisimo hIjo
PEDRO COGLIOLO, Pbro.
Braga, noviembre 12[94.

NB. En el Boletin de Enero y en la pigina 3, line 43, primera
column, pusimos inadvertidamente, hablando de esta casa,
1893, debiendo ser 1894.


MIEIJICO

Solemne inauguration de los nuevos
Talleres Salesianos en la capital.
Los Salesianos de M6jico, despu6s de ha-
ber seguido los pasos con que el Oratorie
de Turin principiaba, pu6s han tenido quo
residir sucesivamente en Santa Maria, en
la factoria de la Ascensi6n y en la colonial
de Santa Julia, se hallan por fin definitiva-
mente instalados en la nueva y grandiosa
casa, afin no acabada, que merced A las li-
beralidades de aquellos distinguidos sefores
Cooperadores, han podido levantar :en muy
breve espacio de tiempo.
La posici6n topogrAfica de la casa es mag-
nifica; pu6s se hall enclavada en una vasta
llanura que rApidamente se va poblando,
situada al noroeste de la ciudad de M6jico.
Dos lines f6rreas la cruzan, la una que
Ileva A los Estados Unidos y la otra que
llegara muy pronto hasta el Occ6ano Pa-
cifico.
El 9 del pasado junior, celebrAndose la fiesta
de Marfa Auxiliadora, Monsefor el Arzo-
bispo de M6jico, bendecia solemnemente las
mAquinas que la egregia munificencia de
nuestra Cooperadora Sra. Dofia Isabel Lo-
zano, Vda. de Betti, regal6 A la casa.
Sublime y solemn fu6 el moment en que
S. Illma. aproximAndose al motor di6 el pri-
mer impulse al regulador. Silv6 el vapor,
crugieron los ejes y al punto today aquella
maquinaria, confundiendo sus mon6tonos ru-
mores con los acompasados ecos de la banda
que daba al aire sus arm6nicos acentos, se
puso en movimiento y comenzaron los tra-
bajos. El numeroso pfiblico que presenciaba
el acto se hallaba muy conmovido y no me-
nos lo estaban los Salesianos.
Las notables palabras que el Superior de
dicha Casa dirigi6 A la concurrencia moments
antes del acto, las transcribimos A continua-
ci6n para conocimiento y satisfacci6n de
nuestros caros Cooperadores.
Palabras del PresbiterolAngel J. Picc6no, Director de los Ta-
lieres Salesianos, en la bendicibn solemne de las miquinas,
para los mismos Talleres, dada por el Ilmo. y Revmo. Sr.
Dr. Pr6spero M. Alarc6n Arzobispo de Mljico, el 9 de junio
de 1894.
En la fiesta de San Francisco de o Sales
del aio pr6ximo pasado, la Bendici6n de
Dios pasando por las manos sagradas de
nuestro amadisimo Prelado consagraba la
primera piedra del Asilo Salesiano. Admi-
r6mos, Seniores, la potencia y fecundidad de
la Bendici6n divina. Apenas ha pasado un
afo, cuatro meses y diez dias, yya tenemos
aqui catorce amplios salones, cinco grades
piezas, siete talleres, dos classes, una banda







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de misica y sesenta nihios que reciben el
alimento del cuerpo y el del alma, albergue,
instrucci6n y educaci6n convenient A su
estado social.
i A qui6n, despuds de Dios, debemos todos
estos beneficios? A vosotros, Seiores Coo-
peradores y Seiioras Cooperadoras, a vos.
otros, que con tes6n digno de la causa que
protegeis hab6is dado raz6n A vuestro Pas-
tor cuando proclamaba << la caridad virtud
proberbial de Mejicanos. >
Si, Seiioras y 8eiiores: con la generosidad
que hab6is manifestado hAcia este Asilo,
hab6is probado que si M6jico puede dispu-
tar con Chile la primacia en la virtud de la
religion entire los Estados americanos nin-
guno puede competir con 61 en el ejercicio
de la caridad cristiana. i Ah! i cuando se
piensa que en esta tierra de bendiciones, la
Iglesia, el clero, el culto divino, los San-
tuarios, la ensefanza cat6lica, los asilos para
la ninez y la ancianidad desvalida, todas
las obras pias viven de la caridad particu-
lar, y que esta despu6s de haber hecho
tanto bi6n en su casa hall todavia recur-
sos para hacerlo en paises lejanos, sube es-
pontaneo del coraz6n 6 los labios el grito
entusiasta de viva M6jico patria de la ca-
'ridad cristiana en la mas vasta acepci6n de
la palabra!
Y ahora nos hallamos aqui otra vez reu-
nidos en torno del Principe de la Iglesia
Mejicana para admirar otro rasgo de gene-
rosidad, para aplaudir un nuevo acto de
esta inagotable caridad, que raya en muni-
ficencia, para invocar las bendiciones divi-
nas sobre estas maquinas, dAdiva espl6n-
dida ,de una de las mejores hijas de esta
tierra bendita que derrama por doquier el
rocio ben6fico de su tierno amor A sus her-
manos desamparados, escondiendo su mane
bienhechora en los pliegues de la mAs pro-
funda humildad evang6lica. Pero su humil-
dad no acallara la voz de la gratitud, que
prorrumpe en un viva fragoroso a la sefiora
Betti, A la modest, A la par que munifica
bienhechora del pueblo y de la Iglesia.
Y si alguno me preguntase para que ser-
viran estas maquinas en un establecimiento
-servido por sacerdotes, yo le contestaria que
el Sacerdote cat6lico no esta refido con la
mecanica y que cuando esta bamboleaba en
los pasos vacilantes de su niiiez, un monje
sacerdote, Gerberto, que fu6 Papa con el
nombre de Silvestre II, le infundi6 vigor
con invenciones asombrosas no s6lo para la
edad media, sino para la present; contes-
taria que el sacerdote Alberto Magno, maes-
tro de santo TomAs de Aquino, habia cons-
truido un aut6mata que pronunciaba una
frase en veinte idiomas: aut6mata que con
todos los adelantos de la mecAnica no se
sabe ahora reconstruir; contestaria que esa
mdquina de vapor, que tantas maravillas
produce en este fin de siglo, reconoce por


padre A un Jesuita italiano, Francisco Lana
qui6a hizo los primeros experiments con e
agua evaporizada un siglo antes que nacie-
ran Watth y Stephenson; contestaria con
los nombres inmortales de Beccaria Cas-
telli, Cavalieri, Denza, Embriaco, Grimaldi,
Secchi, Spina, Zamboni y de otros A cente-
nares, sacerdotes cat61icos todos 6 hijos de
aquella tierra privilegiada, que es la patria
del Papa y de Crist6bal Col6n.
Estas maquinas servirAn aqui para pro-
porcionar A los nifos ensefianza, trabajo y
pan, para despertar en ellos el amor al es-
tudio y a la aplicaci6n, para transformar
esas avispas zumbadoras de las calls en
abejas obreras del grande colmenar human.
Ensefando estas maquinas A nuestros ni-
los les dir6mos: He aqui lo que puede la
raz6n humana desarrollada con la atenci6n
y ejercitada con el studio y el trabajo: ob-
servad lo que produce el capital y el tra-
bajo arm6nicamente asociados: admirad la
sabiduria de Dios que del mal aparente de
la diferencia de classes ha sacado el bien
real de la industrial y civilizaci6n.
A nuestros niflos que tienen los honorees
de la pobreza, segfin la grAfica frase del
Papa Le6n XIII, en su alocuci6n A los pe-
regrinos espafioles ensefiaremos A respetar
y amar A los que tienen las prerrogativas
de la opulencia y usan bi6n de ella segfin
las lecciones del Evangelio, y aun cuando
el rico no merezca respeto por su orgullo,
lujo y despilfarro, por su ociosidad y sus
crApulas, por su indiferencia y egoismo, por
su desprecio de toda ley divina y humana,
les ensefiaremos A no envidiarlo, sine mas
bi6n A compadecerlo, y les recordaremos las
sentencias de Jesucristo: i Ay de vosotros
los ricos I (Luc. vI, 24). Mas fAcil cosa es
pasar un camello por el ojo de una aguja,
que entrar el rico en el reino de Dios.
(Luc. VI, 10).
Les ensenaremos que el origen mAs noble
de la riqueza es el trabajo honest, inteli-
gente, perseverante; pero que no existed el
derecho al trabajo, sino el deber del trabajo
para todos, ricos y pobres segfin su condi-
ci6n, porque el trabajo es una ley penal
impuesta por Dios al hombre como castigo
del primer pecado. Les ensenaremos que es
una utopia la limitaci6n del dia de trabajo
A ocho horas, porque su mayor 6 menor
duraci6n depend del clima, del sexo y la
edad y de la form de la industrial. Les en-
seiaremos que las huelgas son una culpa
por el desorden y un error por la falta de
producci6n que disminuye la riqueza pi-
blica y con ella los jornales; que el descanso
festive es una obligaci6n y una necesidad
religiosa, moral, higi6nica, econ6mica; que
el obrero tiene tres buenas amigas que lo
ayudarAn A volverse acomodado, sine rico,
y son la economic, la moralidad, la religion
y que la economic tione por enemigos el






- 36 -


juego, la loteria, la embriaguez y el vicio.
Les enseilaremos que el finico comunismo
possible es el de los conventos y que fuera
de estos el comunismo es el medio de hacer
con un todo, fttil A uno, una porci6n de
pedazos pequeiios que no sirven A nadie.
Les enseiaremos la asociaci6n bajo la
6gida de la religion como el mejor medio de
. defense en la opresi6n, de auxilio en la des-
gracia, de emulaci6n A la virtud y al per-
feccionamiento.
Les inspiraremos el deseo de adquirir con
sus ahorros una propiedad raiz, por pe-
quefia que sea, porque el obrero que se
vuelve propietario ya no serA socialist y
la propiedad es un capital que asociado con
el trabajo produce la riqueza.
A fin de que no desfallezcan en su ruda
tarea, les pondremos delante de los ojos al
Divine Obrero Jesucristo; les haremos in-
vocar todos los dias al Padre nuestro que
estA en los cielos, Padre de pobres y ricos,
pero mis inclinado a los pobres; les hare-
mos confiar en la maternal Providencia Di-
vina cuando hayan hecho por su parte
todo lo que pudieren; les hablaremos 6 me-
nudo de las esperanzas sobrehumanas y de
la patria celestial y los alentaremos al bi6n
con la oraci6n y los Sacramentos, fuentes
inagotables de fuerza moral.
Este es nuestro program Seffores, pro-
grama que esperamos cumplir, con la gra-
cia de Dios, segdn las ensefianzas de nuestro
Padre Don Bosco, program que formara
del obrero no el anarquista feroz y deses-
perado, sin6 el mAs fiel servidor y amigo de
la sociedad y de la Iglesia.
Y ahora same permitido recomendar una
vez mAs A vuestra eficaz protecci6n, Ilmo.
Sefor, Senores y Sefioras, nuestra humilde
obra. Gracias A Dios y A vosotros, algo se
ha hecho, pero much mAs es lo que queda
por hacer. Aqui se han de alojar, alimentar,
instruir, recrear quinientos nilos, y al pre-
sente, apenas si caben sesenta. Faltan tres
cuerpos de edificio y todo el segundo piso
para completar el magnifico plan de nuestro
valiente y caritativo ingeniero Don Antonio
Torres Torrija; falta la iglesia capaz de
tantos nifios; falta la casa de las Herma-
nas; falta trabajo para estas mismas mA-
quinas que hasta ahora no podian necesa-
riamente producer otra cosa que gastos.
MAs que nunca necesitamos vuestra pro-
tecci6n, Seilores Cooperadores y Sefioras
Cooperadoras: la necesidad de socorrer y
educar los nifios pobres en M6jico es ex-
trema, todos lo saben; pero no todos saben
que mas de mil se nos han presentado en
poco mAs de un afio pidi6ndonos el pan del
alma y el del cuerpo.
Mas que nunca necesitamos vuestra pro-
tecci6n en estos dias cuando lloramos la p6r-
dida de nuestro experimentado consejero,
sincere amigo, decidido bienhechor al par


que cariBoso padre D. Eduardo Zozaya. El
tambi6n debia former pIarte en vuestras fi-
las, Seflores Padrinos; 1l habia aceptado
con todo el entusiasmo de su acendrado
amor A la Obra Salesiana la participaci6n
a esta humilde fiesta, pero este asiento en-
lutado os dice que su alma ya no pertenece
6 la Iglesia militant, sine, como esperamos,
4 la Iglesia triunfante, donde habra reci-
bido el premio de su caridad.
A vosotros, pues, Seniores Padrinos y Se-
floras Madrinas, pertenece el m6rito y la
honra de representarlo y de sustituirlo; A
vosotros la imitaci6n de sus nobles ejem-
plos de generosidad en favor de la clase
mas desamparada; a vosotros la continua-
ci6n de su obra; A vosotros la dicha de
verla concluida, come pedimos a Dios.
Y ahora descienda abundante y santifica-
dora Vuestra Bendici6n sobre estas maqui-
nas, Reverendisimo Prelado: Vuestra Ben-
dici6n es la de Dios, y asi como aquella que
derramBsteis sobre la primer piedra de este
edificio le infundi6 una fecundidad asom-
brosa, comunique Vuestra Bendici6n A estas
mAquinas insensibles, vida, fuerza, movi-
.miento, actividad, trabajo, para la gloria de
Dios y para el bi6n de sus hijos predilectos,
los nifos pobres y desvalidos.




SaNTIaGO DE CHILE

La escuela de agriculture de lelipilla.

El pueblo de Melipilla y la sociedad de
Santiago se aprestan para celebrar el do-
mingo una fiesta que es just motive de re-
gocijo para cuantos se interesen por el bien-
estar de la clase obrera y el progress de
nuestro pais.
Mediante los esfuerzos verdaderamente
dignos de elogio del senior presbitero Don
Manuel de la Cruz Flores y el celo y acti-
vidad de los miembros de la Congregaci6n
Salesiana, se ha logrado levantar en Meli-
pilla una escuela practice de agriculture.
Era una necesidad largo tiempo sentida
la de tener en Chile un establecimiento para
dar educaci6n prActica A las numerosas per-
sonas de nuestras classes pobres que se de-
dican a los trabajos agricolas.
Chile es un pais eminentemente agricola;
su mayor riqueza esta en sus tierras culti-
vadas cada dia con mayor esmero.
A media que la propiedad se subdivide
y que las exigencias del progress s6n ma-
yores, se hace necesario implantar en nues-
tros campos procedimientos mAs modernos,
sistemas que faciliten los cultivos y aumen-
ten y mejoren la producci6n.






- 37 -


Nuestros agrioultores no pueden ser ya
los sencillos labradores de otros tiempos, sin
mas conocimientos que el arte de. trillar
con yeguas y manejar el viejo arado de los
tiempos coloniales.
Hoy la maquinaria se ha introducido en
las haciendas desde el arado americano hasta
]a trilladora y hasta el motor que da vida
a los aparatos de lecheria; de vinicultura y
ci6n mAs.
Un obrero del campo necesita ahora cono-
cimientos que antes no le exigian y un grado
de cultural general much mas elevado.
Mayor es anu la necesidad que se siente
de que haya personas debidamente prepara-
das para ejercer los cargos de administra-
dores 6 mayordomos, ya en funds donde
se cultiva el trigo, ya en otros donde es la
villa el principal interns, ya en bosques
donde se esplotan las maderas.
La Escuela Practica de Agricultura de
Melipilla llenara esas necesidades y propor-
cionarA 6 las faenas agricolas de Chile obre-
ros instruidos, administradores inteligentes,
personas, en fin, dotadas de las aptitudes
necesarias para que sean prenda de pros-
peridad en el fund que las ocupe.
La circunstancia de ser los Padres Sale-
sianos, los activos hijos de Don Bosco, los
directors de la nueva escuela, es una ga-
rantia de su 6xito y de que su porvenir estA
asegurado.
El pueblo de Chile lo sabe ya demasiado
bi6n: done quiera que los Salesianos han
puesto el esfuerzo de su celo cristiano y su
en6rgica actividad, las obras de enseilanza
popular prosperan y viven protegidas por
Dios, mediante la intercesi6n del venerando
fundador Don Bosco.
Testigos de estos hechos son las Casas
Talleres de Sautigo, Talca y Concepci6n,
done los Salesianos ensenan oficios 6 miles
do nilios pobres, preparando asi obreros que
sean orgullo de este pais.
Con raz6n, pu6s, la sociedad de Santiago
se prepare para acudir el domingo pr6ximo,
18 de noviembre, A la ceremonia de inaugura-
ci6n de la escuela de agriculture de Meli-
pilla.
El Ilustrisimo y Reverendisimo senior Ca-
sanova bendecir6 la nueva instituci6n.
El President de la Repfiblica, don Jorge
Montt, honrard el acto con su presencia,
llevando la aprobaci6n de los poderes pi-
blicos 6 aquella obra consagrada al bi6n del
pueblo y de la patria.
(El Amigo del Pueblo, noviembre 17-94).

(Se continuard).


El < Torino. Despubs de cerca de
un m6s de viaje regres6, en la noche del
sabado 3 de noviembre, el vapor < Torino, >>
de la casa M. Gilli, de su viaje & Rio
Grande, al sur de bahia San Sebastian,
punto en el cual los PP. Salesianos de Punta
Arenas ban establecido una misi6n y van
6 establecer una hacienda lanar.
La misi6n de Rio Grande est7"situada en
territorio argentino de Tierra del Fuego,
habiendo concedido el Gobierno de esa Re-
pfiblica 20 leguas 6 los PP. Salesianos para
fundar alli un asiento de misiones para ci-
vilizar 6 los indios onas.
Como un aio atrds, los PP. Salesianos
fundaron la misi6n y el < Torino > les ha
llevado ahora una gran cantida de madera
y viveres para aumentar los edificios y pro-
veer A la alimentaci6n del personal de ella.
- (El Magallanes).
Una retribucion. El Gobierno Fe-
deral del Brasil reconociendo pfblicamente
los importantes servicios prestados por los
sacerdotes cat6licos durante la calamitosa
6poca de la revoluci6n, ha decretado se en-
tregue al R. P. Superior del Colegio Sale-
siano de Sta. Rosa una respectable suma
<< por haber espontdneamente cedido, sin
interns alguno, su colegio, para que en 61
se instalara un hospital para recibir d los
her6icos defensores de la Repdblica y por
los sefialados servicios que estos virtuosos
sacerdotes prestaron en dias tan calamito-
sos, socorriendo 6 los enfermos, no s61o con
los consuelos de la Religi6n de que s6n
dignos ministros, sin6 tambi6n con today
suerte de solicitudes, cuidados y otros be-
neficios materials que la caridad cristiana
inspira. i Qu6 ser6 que todos y s61o los
sacerdotes cat61icos s6n siempre y en todas
parties lo mismo; desinteresados hasta de si
propia vida, y her6icos cuando se trata del
bi6n de sus semejantes!


VVVvYVV

NOTICIAS DE LOS MISIONEROS
DE DON BOSCO

TIERRA DEL FUEGO

Misi6n de Nuestra Sra, de la Candelaria'
runtarenas, 30 de abril de 1894.
AMADiSIMO SR. DON RuA :
i Bendito sea el Seior en su infinite mise-
ricordia y bendita la cara memorial de nues-
tro llorado Don Bosco que previ6 lo que
debia suceder en esta Misi6n, 6 la que nin-
guno atendia! V. sabe, amadisimo Padre,
que en junio del pasado ailo hicimos una







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penosa y costosisima espedici6n para fundar
una estaci6n en el centro de la Tierra del
Fuego y las muchas dificultades con que
hubimos de luchar. N. Seior ha bendecido
y coronado nuestro esfuerzo con un muy
consolador 6xito. Le adjunto la siguiente
carta de Don Beauvoir en la que me anuncia
la legada de ciento setenta Indios, cuyo nit-
mero aumentard, Dios mediante, al verse
tan bi6n recibidos y tratados, ayudados en
Ssu pobreza y en la educaci6n de sus hijos y
defendidos contra la avaricia delos que vienen
en busca de oro y de los pastors que legan
hasta el punto de matarlos para poder mAs
libremente perpetrar otros mil ilicitos abuses.
So cumplen los descos de los Misioneros.
Los Indios acuden a ellos.
Rio Grande de la Tierra del Fuego,
12 de abril de 1894-
REVERENDO SR. PREFECTO APOST6LICO:
Ya desde un principio nuestro mas grande
deseo era recojer en nuestra nueva morada
A algunos de los muchos Indios que viven
en esta grande isla.
El viernes santo por la mafana vimos en
la part opuesta del rio, y precisamente
frente & nuestra casa, nueve Indios seguidos
de mujeres y nifios y de una multitud de
perros.
A tal vista, lleno de alegria, mand6 luego
A su encuentro con una barquita al hermano
Juan Ferrando, al indio Miguel Calafate y
al coadjutor carpintero Roberto Aravena,
los que, cambiadas algunas palabras, vol-
vieron inmediatamente trayendo consigo tres
Indios. Estos dijeron que eran de la Bahia
Tetis, la iltima al sur de la Tierra del
Fuego, que, habiendo sabido nuestra llegada
al Rio Grande, se habian unido para venir A
visitarnos, y que los otros esperaban que el
agua del rio bajara con el reflujo del mar
para poder pasar, como en efecto lo hi-
cieron.
Estos Indios de la Bahia Tetis saben un
poco el espanol, y uno de ellos en mode
particular llamado Capello, se hizo entender
bi6n. Nos dijo en nombre de todos que ellos
eran buenos, que venian como amigos y que
a la orilla opuesta estaban sus families, las
que al dia siguiente vendrian 6 visitarnos,
porque saben que les queremos much y
que amamos de un mode particular A sus
hijos.
Principiamos por demostrarles que ver-
daderamente les queriamos bidn: les distri-
buimos galleta y dimes a cada uno una
manta de lana para cubrirse, y despu6s los
despedimos dici6ndoles que los esperibamos
al dia siguiente y que les regalariamos ca-
misas, pantalones y otras cosas.
Al amanecer del dia siguiente vimos descen-
der de las alturas del rio una interminable
column de gente, cubierta con pieles de
guanaco y seguida de una infinidad de pe-


rros... se acercaron A la orilla, y, apenas el
reflujo del mar se lo permiti6, pasaron 1
nuestra orilla. Los mayores ayudaban A los
pequenos, y las mujeres A mas de levar 6
los ninios, venian cargadas con pequefios
bastoncitos, pieles, cuerdas de cuero, cubos
de corteza, canastillos, piedras para las fle-
chas y con yesca para el fuego, etc. etc.
Colocaron sus tiendas a nuestro alrededor.
A las d6s de la tarde todos habian ya
pasado el rio, y habian depositado sus uten-
silios sobre nuestra orilla. Se presentaron
en nuestra casita tan sucios y Ilenos de
fango que daban asco. Distribuimos una
manta A cada uno de los mayors y media
A los menores; despu6s pasamos A la ga-
lleta, A los confites y ii otras golosinas, que
eran recibidas y comidas con signos de
'alegria y de reconocimiento. En honor de
estos pobres salvajes debo decir que en ge-
neral los hombres llevan una sola piel de
guanaco sobre los lomos, pero las mujeres
y las niias van cubiertas desde el cuello
hasta los pies, de modo que servirian de
ejemplo A ciertas personas esclavas de la
moda.
Recibidos estos regalos, las mujeres fueron
a levantar sus tiendas a unos doscientos
metros de nuestra casa, y los hombres se
desbandaron.
Estando siempre alguno de nosotros ha-
ciendo de guardia, les dejAbamos entrar en
casa, haci6ndoles comprender que debian
respetarlo todo, y se mostraron muy d6ciles
A nuestras indicaciones.
A las cinco sentimos un grito, y en un
momento,todos los hombres se retiraron 6
sus tiendas, donde las mujeres habian en-
cendido el fuego, del que se alzaban co-
lumnas de humo. I QuB habia sucedido? -
Pregunt6 al indio Copello y me respondi6
que por el norte se veiau venir B otros In-
dios (del cabo Sunday, 6 unas 11 millas de
distancia) y que por lo tanto ellos se debian
preparar a la defense. Eu efecto, preparados
los arcos y flechas, salieron de sus tiendas
y se dirigieron hacia aquella parte: como
unos doce formaron la vanguardia, y el
cuerpo, compuesto de unos cuarenta, se de-
tuvo A poca distancia de las tiendas.
Poco despu6s llegaban algunos Indios se-
guidos de otros muchos; todos train con-
sigo 6 sus families, sus utensilios y sus pe-
rros. Despuds de algunas reverencias de.
ambas parties, la vanguardia les dirigi6 la
palabra y parece les respondieron amigable-
mente; el hecho es, que sin demonstraci6n
alguna hostile, los dejaron venir d nuestra
casa, donde recibieron los acostumbrados re-
galos, y se retiraron con signos de alegria
A levantar sus tiendas A cincuenta metros
distantes de las de los otros.
Este fu6 para nosotros un verdadero dia
de fiesta: al anochecer hicimos cocer dos
grandes calderas de came y de judias, que








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ristri buidas A nuestros hu6spedes, las devo.
adron con gran satisfacci6n.
Al dia siguiente volvi6 cada uno A tomar
su raci6n de came y de judias, y nosotros
aprovechamos aquella ocasi6n para ensefiarles


Don Delturco y los hermanos Ferrando y
Ronchi contaron los Indios que han llegado
hasta ahora; son ciento setenta. LD6nde
hallaremos viveres para mantener tanta
gente? Y advierta que estos Indios no s6n


STpFI)N1 P1H 14A WILMbB3A DO PUNTAKENAS
dedicada al Sgdo. Coraz6n de Jests


nuestro modo de guisar, que llamaba much
su atenci6n.
Al tercer dia principiamos a hacerles al-
gunas instrucciones religiosas. ;Bu6n Dios!
i qu6 feliz combinaci6n,! en el mismo dia en
que el mundo recuerda el gran misterio de
nuestra redenci6n, principiaba para estos
Indios su instrucci6n cristiana.


los que vimos el afio pasado en nuestra
esploraci6n; Lqu6 haremos cuando vengan
tambi6n ellos? Para tender 6 la civiliza.
ci6n de todos estos Indios como convene,
no basta el personal que tenemos. S6 que
V., amado Sefor Prefecto, hace cuanto puede
por esta Misi6n; pero ahora es absoluta-
mente necesario dirigirse a los Superiores








- 40 -


de Turin y rogarles hagan lo que puedan
para ayudarnos y lo mas pronto possible.
Con la primer embarcaci6n que vaya a
Puntarenas, mandar6 al hermano Bergese,
que le llevard la nota de cuanto nos falta.
Reciba los saludos de todos nosotros y ben-
diganos juntamente con los Indios.
Afmo. hijo
Josi B1EAUVOIR, Pbro.

Como vB, Rdmo. sefor Don Rfia, las ne-
eesidades s6n grades y es necesario que
Y. R. nos ayude, como dice el Director de
aquella Misi6n, y que nos ayude con per-
sonal y con medios materials. Esta es ver-
daderamente obra del Sefor, y la Congre-
gaci6n Salesiana, que la ha emprendido, es
necesario que la sostenga. Quiera por lo
tanto indicar esta obra A la caridad de los
benem6ritos Cooperadores Salesianos tanto
en las conferencias, como en el Boletin y las
circulares; quiera tambi6n indicarla en las
cartas 6 los Directores de las varias Casas
y Noviciados Salesianos, para que ya en un
modo ya en otro, qui6n con limosnas, qui6n
con oraciones y qui6n con su misma per-
sona, todos concurran a esta santa obra.
Bondigame, y con los mas respetuosos sa-
uIdos de todos los Salesianos, ninos 6 In-
dios de esta Prefectura Apost61ica reciba
los de su
A fmo. en J. C.
Jost FAGNAN), Pbro.
Prefecto Apost6lico.

Los Indins aumentnin. Insiuficiencin de has
barcas pair atendler i las necesidades de esta
nIisi6n. Neeesilad deI un vapor.
Puntarenas, 25 de mayo de 1894.
AMADiSIMO SR. DoN RuA:
Despu6 de la filtima que le escribi, he
recibido la adjunta de Don Beauvoir, que
se hall en verdadero aprieto para proveer
de alimentos, vestidos, casas, instrucci6n y
educaci6n A mas de trescientos cincuenta
salvajes.
Yo hago cuanto puedo para mandarle lo
indispensable, afin A costa de contraer gran-
des deudas. He comprado cincuenta bueyes
y se los he mandado: ahora estoy contra-
tando quinientas vacas y cuarito me querran
dar al fiado en el comercio de esta plaza:
cargaremos una gran nave y so la mandar6;
despu6s volveremos nuestro pensamiento i
Turin para dar algfin mal de cabeza 4 V.,
senior Don ThEa.
Para sostener esta Misi6n nos es de abso-
luta necesidad un vapor, que pueda entrar
en el Rio Grande. Se trata ciertamente de
soltar una gran suma, pero es absolutamente
necesario. Ahora todos los salvajes acuden
A la Misi6n: es Dios que los manda, es


Maria Auxiliadora que los cubre con su
manto y los quiere A todos Cristianos. Las
provisions y por lo tanto los viajes se ha-
brAn siempre de multiplicar; y con estos
benditos barcos de vela no se va nunca
seguro, cada dia se levantan borrascas que
ponen en peligro no s61o las grandes canti-
dades de g6neros que llevan sino afn tam-
bi6n a las personas.
Solamente en el mes pasado, una furiosa
tempestad arroj6 por dos veces A la arena a
la pobre goleta Adelmira que volvia de llevar
socorros A la Misi6n; y el hermano Bergese
que venia en ella 6 Puntarenas, revuelto
con las ondas, con much fatiga pudo sal-
varse nadando, y mAs muerto que vivo tanto
por el susto como por el cansancio, tuvo la
fortune de hallar alojamiento en la Junta
Argentina para los studios de los confines
con Chile. Y entire tanto el pobre Don Beau-
voir, que esperaba con impaciencia nuevos
socorros para los nuevos salvajes que lle-
gan A la Misi6n, debi6 mandar de prisa .
otros por tierra, los que, atravesando la
Tierra del Fuego, se preentaron con la
adjnnta carta en nuestra Misi6n en la Isla
Daws6n, de donde con la goleta Maria Au-
xiliadora vinieron a Puntarenas.
Estas desgracias que continuamente se re.
piten y el peligro que se corre de no poder
socorrer 6 tiempo 4 nuestros hermanos de
la Isla Grande, con grave dafio suyo y mas
especialmente de los Indios que se alejarian
de los Misioneros en busca de qu6 comer,
me dan much que pensar.
Mientras le trasmito la adjunta, pongo 4
su consideraci6n esta nuestra urgent nece-
sidad y hago votos para que Dios toque el
coraz6n de algfin potent, de algdn rico, y
lo haga digno de participar de la civiliza-
ci6n y de la salud eterna de tantos pobres
salvajes, procurandonos lo necesario para
proveernos de un pequefio vaporcillo. Si,
quiera Dios inspirar A cualquier alma gene-
rosa el venir en nuestra ayuda, para que
nuestras Misiones, aunque con grandes deu-
das y sin lo necesario, puedan continuar su
empren lido camino de progress y civiliza-
ci6n cristiana.
Bendiganos, oh amado Padre, y recomi6n-
denos A la caridad de los buenos Coopera-
dores Salesianos. Cr6ame siempre su
Devmo. y afmo. en J. 0.
JosS FAGNANO, Pbro.
Prefecto Apost6lic.a


Damos principal i la instrucci6o religiosa. -
Primer bantismo. Los Indios pasan ya
do 350-
N. Sra. de la Candelaria, Tio Grande,
10 do mayo de 1894.
MI AMADO SUPERIOR :
Hace ya algunos meses que le mand6 A
V. una carta con el hermano Bergese, encar-







- 41-


gAndole que volviera pronto con viveres,
ropas, animals, etc., etc.; dudando de su
pronta llegada 6 causa del mal tiempo qune
reina desde su salida, me decide a mandarle
esta con el hermano JacintoVillacura, acorm-
pafiado del joven Cesario Villabos y de otros
dos, los cuales atravesando la Tierra del
Fuego de oriented A occidente van a pedir
socorros A la Misi6n de la Isla Daws6n. La
urgent necesidad me obliga A hacer tam-
bi6n este sacrificio, quitando A la Misi6n
cuatro personas y por lo tanto su fuerza
material, y exponiendo a estos queridos ayu-
dantes al grave peligro de un camino casi
intransitable entire bosques y pantanos (tem-
bladeros), terrenos donde se ahonda caballo
y caballero, por la formaci6n del terreno que
tiene una ligera capa de yerba y uno 6 dos
metros de agua y fango por debajo.
Despu6s de salir Bergese, reuni A Don
Delturco, A los hermanos Ferrando, Villa-
cura y Ronchi y i los j6venes aspirantes
Aravena, Villabos y Calafate, y les expuse
la dificultad de mantener tanta gentle hasta
que volviera la barca, que poco mas 6 menos
tardaria dos meses. Les recomend6 tuvieran
much cuidado en su conversaci6n y mayor
parsimonia en la distribuci6n de los viveres;
les hice ver la necesidad que teniamos de
animar a los hombres A la caza y A la pesca.
El hermano Ferrando al oir esto: < Padre,
dijo, tomo yo el encargo de animarlos, y si
es necesario, los acompatiar6 yo mismo en
todas estas operaciones. > Insisti sobre la
prudencia y precauci6n de estar armados y
prevenidos cuando se habla con los Indios
y de no dejarse rodear demasiado. Entonces
el animoso Ronchi para quitarnos toda in-
quietud: << Padre, dijo, no tenga miedo :
Maria Auxiliadora nos ha traido A todos
estos Indios y Ella los mantendra pacificos.
Y ademas... no estoy yo con mi barba?... >
Al salir de la reuni6n, estabamos much
mas animados que antes.
Al dia siguiente principiamos A tener en
nuestra pequeiia capillita, adornada del
mejor modo possible, el Santisimo Sacramento,
nuestro inico conforto y fortaleza. Si alguna
vez en mi vida he orado con devoci6n, ha
sido sin duda en aquella ocasi6n, vi6ndome
rodeado de tanta gente y con tan grAn res-
ponsabilidad.
Lon Indios comprendieron las circunstan-
cias en que nos hallAbamos y principiaron
A cazar, A pescar, A recojer una cierta yerba,
A cojer algunas raices..... volviendo siempre
cargados.
Por la tarde se reunen para las oraciones
y para una corta esplicaci6n del catecismo,
que se les trasmite por el int6rprete. Se
canta, se reza y vamos marchando bien. -
Don Delturco y el catequista, hablAndoles,
les dicen que tengan paciencia, que tan
pronto como se pueda se les fabricarA una
grin casa para cada uno, y despu6s otra


much mAs grande para sus hijos 6 hijas y
que vendrA much gente..
Al domingo siguiente bautizamos al pe-
quefio Indio recojido sobre la playa de San
SebastiAn en el setiembre pasado, y, segin
su deseo, lo Ilamamos Pedro y le pusimos
por apellido Gama, nombre del rio que corre
junto A dicha playa. Los Indios tenian fijos
los ojos observando todas las ceremonies.
Les diriji la palabra, que period por pe-
riodo iba traduciendo el int6rprete, y por
cuanto vi, parece que tan solo compren-
dieron que aquella funci6n era una grdn cosa.
Ooncluida la funci6n, les regal6 galleta,
confites y otras cosas, y en seal de fiesta
al anochecer se quemaron algunos fuegos
artificiales, que habiamos traido de Punta-
renas, lo que llam6 much la atenci6n de
todos, y especialmente de los niiios, A quie-
nes Don Delturco explicaba por seilas lo
que eran.
El dia 27, A eso de las 11, los Indios
vieron venir del septentri6n A otros salvajes
y decian que eranmuchos. Inmediatamente
se reunieron junto a sus cabalas y se pre-
pararon A la defense. Despues de tres horas
llegaron seis. Sabe quien venfa entire ellos?
El indio Benizio, el mismo que en el pasado
marzo no quiso seguirnos mAs, adelante.
Estos formaban la vanguardia, y venian
para saber cuantos 6ramos y para avisarnos
que vendrian tambi6n ellos con sus families.
El 28 los esperAbamos a todos, pero no
legaron hasta el 30. Eran como las diez de
la mariana, cuando sent vocear en las ca-
banias; miro desde la ventana, y veo A los
hombres en pi6 con el arco y flechas, des-
pu6s correr come hasta unos doscientos
metros, aqui se detuvieron unos veinte y
los otros continuaron hAcia el norte. Qu6
pasa? pregnnt6 al int6rprete y sin esperar
respuesta corro A alcanzar a los que se ha-
bian detenido. Entre estos estaba el capitan,
joven de 20 A 30 afios, de unos dos metros
de alto, de character sencillo y bueno, al que
pregunt6 si venian Indios. Me respondi6 que
eran muchos los que venian; y luego se
pusieron A correr para unirse con sus com-
pafieros. Entonces vuelvo corriendo a casa,
hago ensillar un caballo y en seguida les
alcanc6 A todos. Por medio del int6rprete
hize comprender al capitAn que no queria
pelearan, y que-se volvieran todos A nuestro
campamento para recibir galleta, care y
otras cosa. Yo fui el primero en hacerlo;
mi ejemplo fu6 seguido por todos, pero no
quisieron entrar en sus cabanias hasta que
no hubieron fijado el sitio para los que lle-
gaban, A unos 300 metros de distancia de
sus cabafias. Son 150, asi que entire estos y
los que ya estaban son mas de 350. Se pre-
sentaron en nuestra casa, se les distribuy6
galleta y came, y se consumi6 entire ellos
una grande olla de judias, patatas y harina.
Principiamos ya A enseiarles las palabra







- 42 -


mas necesarias, y parece que las aprenden
con facilidad.
Venga 6 vernos, amado Don Fagnano;
soc6rranos y pronto, pu6s en pocos dias
quedard todo consumido, y tal vez no po-
dremos hacer comprender a esta gente que
nos faltan viveres. Confio que la Providencia
y su grande amor A los Indios nos mandarin
prontos socorros.
Cierro esta recomendAndola al Angel tu-
telar de la Tierra del Fuego, para que ayude
6 las personas que la levan. Reciba los sa-
ludos de estos hermanos, de los ayudantes
y tambidn de estos Indios que lo aman sin-
ceramente por el empeio que siempre V. de-
mostr6 por su conversion.
Su Devmo. en el Seior
JosE BEAUVOIR, Pbro.







Mons. Luis Lasagna en la capital
de la Reptiblica del Paraguay.
AMADISIMO PADRE,
Asumpci6n, 19 Mayo 1894.
Heme aqui en el Paraguay, en esta tierra
suspirada de tantos corazones Salesianos, y
en cuyos sitios se abrirA sin duda el campo
mds vasto A la laboriosidad y al celo de
nuestra Congregaci6n.
He recibido cordiales recibimientos de la
Autoridad. El Excelentisimo Presidente de la
Repfiblica, senior Juan Gonzalez, mand6 al
Comandante del Puerto a recibirme 6 bordo,
el cual me condujo 6 tierra en su barca de gala.
En el muelle me esperaba la carroza del se-
nior Presidente, la del Embajador argentino
y otras mas que nos condujeron al palacio
del senior Ministro de hacienda, que se nos ce-
di6 gentilmente para nuestra morada.
En el muelle se hallaba tambi6n el Rev.
Sefor Arria, administrator de la di6cesis,
con su secretario, el Rector del Seminario,
Padre Montagna, muchos sacerdotes y gran
pueblo. El mismo dia por la tarde fui a vi-
sitar al selor Presidente, que me recibi6
cordialmente, me present A su egregia fa-
milia y despuds se dign6 acompafiarme a pie
hasta mi habitaci6n en uni6n con el Minis-
tro de cultos, el senador Miranda, y otras
dignidades del Clero.
Los diaries de la capital han publicado la
hermosa nota, en la que el Eminentisimo
Cardinal Rampolla prometia el afio pasado
trabajar vivamente junto A V. en nombre
del Santo Padre, 6 fin de que se extendie-
ra 6 este pais la obra de Don Bosco para,


la educaci6n de la juventud y la evangeli-
zaci6n de los pobres salvajes que cubren de
una punta & otra este inmenso territorio.
Los Gobiernos de otros paises de Am6rica
apelaron al inhumane medio de destruir
6 los pobres Indios con la metralla, cazAn-
dolos como si fueran fieras hasta en las mas
ocultas cavernas de las montailas; mas el
Paraguay providencialmente los ha dejado
siempre vivir en paz, de modo que forman
diversas tribus divididas en diversos sitios y
florestas, desnudos, ignorantes y desgracia-
dos, esperando un alma buena que les lleve
la luz del Evangelio.
No se puede andar por los caminos sin
ver algun grupo, medio desnudos, andrajo-
sos, que llevan de una a otra parte el espec-
taculo de su horrible miseria, vendiendo
algun tejido de hojas de palma 6 de otros
juncos, 6 tambi6n ofreciendo alguna piel de
fiera 6 plumas de pijaros.
Aqui en la misma Asumpci6n, sobre la
ribera izquierda del Rio Paraguay, acampa
una pequefiatribu, completamente apartada
de la ciudad por costumbres, religion y len-
gua. Tienen una especie de sacerdote-mago
que preside los actos mds importantes de
la vida, nacimientos, matrimonios y sepul-
turas con ritos y ceremonies estrafisimas.
A la otra part del rio, en frente a la
misma ciudad, acampan otras muchas tri-
bus. Figfrese que todas estas regions, hasta
las faldas de la Cordillera de Bolivia, no
cuentan ni siquiera una ciudad, ni una al-
dea de gente cristiana: el suelo se hall
todo cubierto de tribus errantes, en general
de indole humilde y d6cil. ; Oh, cuantas con-
quistas se podrian hacer, cuantos pueblos
nuevos se podrian unir 6 la gran familiar
cristiana, si tuvi6ramos Misioneros y medios
adecuados 6 la necesidad !
Por otra part la necesidad do hacer algo
por la juventud de este pais es grande. V.
sabrd que esta Repfiblica del Paraguay ha
sostenido por si sola una guerra gigantesca
contra los Estados aliados de Brasil, Argen-
tina y Uruguay, por espacio de seis anos.
Apesar del insuperable heroismo que mos-
traron tanto los hombres cuanto las muje-
res, debi6 sucumbir 6 la grAn masa de los
ej6rcitos invasores, fu6 saqueada, destrui-
da y disperse. Desde esta fecha (1870)
ha hecho grades esfuerzos para levantarse
de tanta postraci6n, para reorganizarse, y
sus esfuerzos hacen esperar dias mejores;
mas por ahora tiene una gran necesidad
de ser ayudada 6 former nuevas genera-
clones.
Por esto es de gran importancia fun-
dar cuanto antes un asilo para nifios po.
bres, alguna colonia agricola para los j6ve-
nes embrutecidos por las campilias. i Oh, lloro'
de coraz6n al ver tantas miserias sin poder-
las poner remedio pronto !
En tanto que me estoy lamentando por







- 43 -


la escasez de persona], el Senor me hace
pasar por una nueva prueba. En estos dias
(14 mayo) la muerte inesperadamente se a-
poder6 de nuestro amado Don Carlos Ci-
priano, Director del Colegio de las Piedras,
aquel que hacia mis veces en el Uruguay
durante mis largas escursiones. Naci6 en
Front (Piamonte) y visti6 el habito de nues-
tra Pia sociedad en 1870, haciendo los san-


deramente grande y fervorosa, ejemplar en
todos sus actos, el inolvidable Don Oipriano
era amado y venerado de todos por su prn-
dencia y experiencia; y ahora el Senor nos
lo ha quitado para siempre! Nuestros
novicios y aspirantes, ; c6mo lloraran la p6r-
dida dolorosa del que les era guia segur.
en la perfecci6n y tiernisimo Padre!
Lo recomiendo A sus oraciones y A las de


EL MISIONERO SALESIANO D. MILANESIO
de vuelta de una de sus misiones a los Indios.


tos votos perp6tuos cuatro ailos despuds.
Ordenado sacerdote en 1875, parti6 con la
cuarta expedici6n de nuestros Misioneros en
1879. Despuds de haber sido modelo de obe-
diencia en varias Casas de la Argentina, fu6
mandado A Montevideo, donde fu6 muchos
aflos activisimo Prefecto del Colegio Pio de
Villa Col6n. De alli fu6 promovido al cargo
de Director de la Casa y Noviciado de Las
Piedras, que convirti6 en un verdaderojar-
din de toda hermosa virtud, con su palabra,
y much mas con su ejemplo. Alma verda-


todos nuestros amados hermanos, y ruego A
V. quiera reforzar nuestras filas, yd dema-
siado claras.
Me ofreci6 V. que, cuando hubiera llegado
entire los pobres salvajes, me habria soco-
rrido con buenos Misioneros; y ahora heme
circundado de centenares de tribus salvajes
que invocan auxilio. Se hallan tanto en el
alma cuanto en el cuerpo, en la mas espan-
tosa y repugnante miseria, es necesario al-
zarlos de la postraci6n en que se hallan,
hacerlos hombres y cristianos y tal vez an-


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- 44 -


geles, en virtud 6 inocencia. Por gran suerte
aqui no reina la poligamia y nos serS ftcil
reducirlos al suave yugo del Evangelio.
Apelo por lo tanto 4 su bu6n coraz6n en
favor de esta grande obra y al de nuestros
j6venes hermanos que aspiran 6 recoger pal-
mas y laureles en el campo de las Misiones.
A ellos estin abiertas las puertas del Para-
guay, del Gran Chaco y del Matto Grosso.
i Adelante, 6 valientes I Los Angeles de estas
florestas ha ya dos mil aios que os esperan,
Don Bosco os sonrie y anima desde el
Cielo. No tardeis mas, y nuestros buenos
Cooperadores os armen con su caridad de
los medios necesarios 4 tan gran empresa.
Yo doy las gracias anticipadas A todos es-
tos nuestros Bienhechores y los bendigo con
toda la efusi6n de mi coraz6n.
Con gran estima y veneraci6n me profeso
de V., veneradisimo Padre,
Affmo. y Obligadisimo en el Selnor
f LUIS
Obispo de Tripoli.


\ \,- \ \,-\\ \\ \ \ \ \ \


GRACIAS DE MARIA AUXILIADORA


i Cuan buena es Maria! Desde que
se hallan entire nosotros las venerandas Hijas
de Maria Auxiliadora para la direcci6n de este
nuestro Asilo infantil, parece que Maria Santi-
sima haya levantado aqui el trono de sus mater-
nas gracias para aquellos quoe Ella recurren
en sus mayores necesidades. En confirma-
ci6n de lo que digo valga el hecho siguiente
que tiene verdaderamente algo de prodigioso.
Una tal Paulina Macchia, esposa de An-
selmo Carlo, de esta parroquia, fu6 asaltada
de una enfermedad internal, que la debia sin
dudallevar a la tumba, siendo impossible toda
operaci6n quirfirgica. Agrabdndose siem-
pre mas el mal, le fueron administrados
los santos Sacramentos y le fu6 dada la
bendici6n papal. En aquel moment me vino
A la mente la santa inspiraci6n de proponer
A la moribunda recurrir 6 Maria Auxilia-
dora con la promesa de ir 6 su Santuario
de Valdocco, apenas pudiera alli trasladarse.
Dicho y hecho. DespuBs de pocos dias nues-
tra enferma desde su casa era trasladada en
brazos A la carroza; primeramente en esta y
despu6s con el tramvia lleg6 hasta Turin, y
aqui fu6 de nuevo trasportada en brazos 6
la sacristia del Santuario de Maria Auxilia-
dorai done fu6 presentada al Revmo. Su-
perior Mayor de los Salesianos D. Miguel
R a, para que la diera la bendici6n de Ma-
ria Auxiliadora. El dignisimo sucesor del
inmortal y venerando Don Bosco, despu6s


de haber bendecido y rogado por la enferma,
la aconsej6 se trasladara al altar de la
Virgen, recitando un Ave Maria 6 la Vir-
gen Auxiliadora y, si era possible, oyera la
santa Misa, que hacia celebrar. Asi lo
hizo. Apenas terminada la santa Misa,
dicha enferma declar6 4 su esposo, alli pre-
sente, que se sentia much mejor y con un
gran deseo do andar y de comer, cosas que
hacia much tiempo no podia hacer. Y oh
prodigio! A la voluntad correspondi6 la
fuerza; y despues de haber salido del San.
tuario andando sin ningfn apoyo y habiendo
comido con escelente apetito, prob6 la ale-
gria de poder volver 6 su propria habitaci6n
completamente sana, y tender, como a-
tiende con sus maternales cuidados, 6 los
afanes dom6sticos y a la cristiana educaci6n
de su joven familiar, con grande estupor del
m6dico que la asistia y de todo el pueblo.
En prueba de su imperecedero reconocimiento
A Maria Santisima Auxiliadora ella present
una pequefa limosna para su Santuario y
me ruega hacer publicar en el Boletin Sa-
lesiano la gracia obtenida.
Pbro. JUAN MAnIA PRTGARZI
Prev. V. F. y Cooperador Salesiano.
Scandeluza (Monferrato), 28 de Mayo 1994.
*

Una novena de oraciones. En
el pasado julio y agosto me sobrevino una
grave enfermedad de la que el m6dico tenia
pocas esperanzas de que curara. Con gran
fe recurri 4 Maria Auxiliadora, con una no-
vena de oraciones y prometiendo una limos-
na a su c6lebre santuario de Turin.-i Oh
bondad de ]a Santisima Virgen I el primer
dia de la novena principi6 a mejorar y ahora
me hallo bastaute bien. Por lo que me apre-
suro a mandar mi pobre limosna de 50 Pts.
Me recomiendo 4 las oraciones de los nifios
del Oratorio, y ruego se publique esta en el
Boletin Salesiano.
G- PEDUZZI.
Como 8 de setrembre de 1894.
**
Confianza en Maria. Una enfer-
medad nerviosa agrav6 de tal mode 6 mi
hermana que la ciencia m6dica se declar6 im-
potente, corria peligro su vida. Habiendo yo
leido en el Boletin Salesiano los numerosos
milagros que la Virgen Santisima obra cada
dia, recurri Ileno de confianza a tan piadosa
Madre esperando que mediante su protec-
ci6n obtendria un milagro. Y lo obtuve: en
dos dias mi hermana cur6 i Gracias 1 Maria
Auxiliadora! Quiera ella continuar su.po-
tente protecci6a sobre nuestra familiar.
JORGE DESCOVICH.
Atepo 2 de julio de 1894.







- 45 -


*
**
Maria Santisima Auxliadora sa-
lud de los enfermos. Sobrevino A
mi querida tia Isabel Calderoni una grave
pulmonia que en breve la redujo al punto
de muerte. Una tarde el medico la hall
muy grave y dijo que temia no llegara a la
mailana siguiente. Eu tan apurado caso se
invoc6 con grin confianza A Maria Auxilia-
dora, hdcia qui6n la enferma tenia una tierna
devoci6n y cuya oleografia habia colocado
& la cabecera de la cama, para que la doe
fendiera y protegiera en su enfermedad.
Maria oy6 nuestras oraciones. Aquella mis-
ma noche que,- segiin previsi6n del m6-
dico debia ser la ultima de su vida, fu6 el
principio de una crisis'bendfica que la sacb
de peligro. El mddico a la manana siguiente,
contra todas sus esperanzas, la hall toda-
via viva y afirm6 que la enfermedad habia
torado un bu6n aspect, y lleno de mara-
villa: < Senora, la dijo, yo no esperaba vol-
verla a ver y por el contrario la hallo al-
gin .tanto mejorada y espero que curark.
Ciertamente la Virgen ha intercedido por
V. > Desde entonces ha ido siempre mejo-
rando y al presented esti casi completamente
restablecida. Reconocida por el favor reci-
bido, da pfblicas gracias a Maria Santisima
Auxiliadora, invitando A todos los que se
hallan en cualquier necesidad 4 recurrir lle-
nos de esperanza a su potent patrocinio.
ANDRiS BELTRAMI Pbro.
Valsilice Turin 4 de julio de 1894.


Una madre. consolada. i Oh cfan
buena es Maria Auxiliadora! i Cuan bi6n
sabe consolar el adolorado coraz6n de una
madre! Tres afios hace, mi hija Elvina su-
fri6 una terrible enfermedad que termin6 en
locura. Grandemente adolorada por tal des-
gracia, recurri llena de confianza A la Au-
xiliadora de los Cristianos, a la Consoladora
de los afligidos, para que se dignara enju-
gar mis l1grimas, obteniendo del Senior la
salud para mi pobre hija. ; Oh bondad de
Maria! Despuds de dos mess de descon-
cierto, mi Elvina recobra su primitive lu-
cidez de mente y una salud tal, como si no
hubiera nunca estado enferma. iOh, gra-
cias infinitas sean dadas A Maria Santi-
sima! Mas en el octubre pasado pare-
cia que mi pobre Elvina volviera a la lo-
cura. Ella misma, notiudolo por algunos
signos externos, con las 16grimas en los ojos
me anunciaba la gran desgracia que le ame-
nazaba. Pero no; Maria no consentir4 que
se me renueve tan gran dolor. Ella que ha
probado los desvelos de una madre, fu6
pronta a oir mis suplicas, y alej6 pronta-
mente tal desgracia de mi hija. ; Oh, cuanto
reconocimiento debo 4 Maria Santisima!
Si me fuera dado, quisiera gritar y hacerme


sentir por todo el mundo, que Maria es mi
gran Consoladora! Todavia he obtenido
otro senaladisimo favor por intercesi6n de
Maria Auxiliadora en favor de mi hijo
Juan Carlos. Vuelto de la Germania y hallan-
dose sin ocupaci6n alguna, yo le indicaba
se buscara algiin empleo, en tanto que
rogaba 4 Maria para que nos ayudara en
tal necesidad. Un dia, fuera de casa, oigo
decir 4 una amiga que habia una vacant
aqui en Turin aprop6sito para mi hijo. Sin
p6rdida de tiempo hago que mi Juan Carlos
present su petici6n ; mientras yo A los
pies de la Virgen Auxliadora la suplico y
la ruego quiera ayudarnos. Y Maria nos
ayud6. La petici6n de mi hijo, todavia no
conocido en Turin y sin protecci6n alguna
humana, con la potente intercesi6n de Ma-
ria fue antepuesta a todas las otras peticio-
nes en nufmero de ciento veintinueve; y ahora,
gracias A Maria por esta y por las anterio-
res gracias obtenidas mediante su potente
intercesi6u, cumplo el voto hecho de hacer-
las publicar en el Boletin Salesiano.
ANA MADON-ZENI.
Turin, 30 de junior de 1894.



NOTICIAS VARIAS


Desagravios.
Sabido es de todos los innumerables pecados
que en estos dias de carnaval so cometen, asi
como tambi6n las solemnes funciones religious
que con S. D. M. de manifiesto, en las iglesias
de todas las parties de Espaia en dichos tres dias
se celebran para desagraviar en part al Sefior
de esos pecados. No se nos oculta que nuestros
muy queridos Cooperadores y Cooperadoras est4n
muy lejos de asistir ni adn contribuir en lo mis
minimo a las inmundas bacanales de estos dias.
Permitannos sin embargo poner aqui, por si este
Boletin cayera en manos de qui6n lo necesitara,
trees medios que nos parecen muy A prop6sito
para desagraviar dignamente a N. S. Jesucristo
de tanta injuria como recibe. Ante todo, no con-
tribuyamos ni permitamos contribuyan nuestros
dependientes A ninguna manifestaci6n del car-
naval. En segundo lugar, demos siempre, pero
en modo especial estos tres dias, generoso al-
bergue en nuestro pecho a Jesus sacramentado;
all4 en el sagrario nos aguarda. Los verdaderos
amantes, cuanto mas injuriada v6n a la persona
amada, tanto mis se esfuerzan en manifestarla su
amor. Hagamos por filtimo, casa del temple, y si
nuestras ocupaciones nos lo impiden, hagamos
temple de nuestra casa, y que las frecuentes y
fervorosas jaculatorias que elevemos al cielo, su-
plan los ejercicios de reparaci6n que harfamos si
asisti6ramos al temple. No puede Dios mirar con
indiferencia estos esfuerzos amorosos de sus cria-
turas, por lo que estemos seguros descenderin
abundantemente sus gracias sobre nuestras ca-
bezas.








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El agna de Lourdes.
Un sacerdote de Rivarole Ligure (Italia), que
se hallaba impedido de celebrar por los agudos
dolores neurAlgicos que padecia, se cur6 radical-
mente la vispera de la Concepci6n, mojAndose
con agua de Lourdes la part dolorida, con cuyo
motive tuvo lugar el siguiente dia una solemne
funci6n de gracias A la Virgen Inmaculada.

Lo qne solo puede hacker la religion.
Un pobre negro comprado en las costas del
Africa fu6 transportado A las Indias Occidentales.
Abraz6 el Cristianismo, y por su ordenada con-
ducta mereci6 la conflanza de su duefo que le
encargaba trabajos de suma importancia.


Admirado el amo del carifio extraordinario
que Tom profesaba A su subordinado, quiso ave-
riguar las razones que para ello tenia.
L Es ese anciano tu padre 9 le pregunt6.
No, senior, no es mi padre.
Es un hermano de mAs edad que t it
Tampoco es mi hermano.
Es, acaso, tio tuyo 6 alguno de tus pa-
rientes 1 pu6s que no me parece possible tomes tan
extraordinario cariflo A un extraflo.
No, mi amo, ni es pariente, ni aAn amigo.
Explicame, pu6s, por qu6 te muestras tan
solicito y cariioso con 61.
i Es mi enemigo respondi6 el eselavo; me
vendi6 A los blancos en las costas de Africa: pero
yo no puedo aborrecerle, por que el Padre misio-


Colegio de la Misihn Silesiana de Puntarenas.


Un dia su amo quiso comprar una veintena de
esclavos; y dirigi6ndose en compafia del field
Tom al mercado, en donde los desgraciados esta-
ban expuestos a la venta, orden6 este eligiese
los que, A su juicio, habian de ser mejores obre-
ros. Con sorpresa vi6 que Tom le present entire
otros esclavos A un viejo caduco que decia era
convenient comprar; el amo rehusaba hacerlo y
el viejo negro no habria sido aceptado, si el co-
merciante de esclavos no hubiese ofrecido darlo
A precio mis bajo que el corriente, a trueque de
que le comprise veinte mas. Su proposici6n fu6
admitida y la venta se llev6 a cabo.
Al regresar A los dominios de su principal,
Tom no cesaba de prodigar al viejo los mas so-
licitos cuidados, y colocandole en su cabafa le
hacia comer con 61, y cuando tenia frio, 61 mismo
le conducia al sol, asi como cuando le sofocaba
el calor haciale sentar A la sombra de los coco
teros; en una palabra, hacia todo lo que un hijo
agradecido puede hacer per el mejor de los pa-
dres.


nero me ha dicho: Si tu enemigo tiene hambre
dale de corner; y si tiene sed, dale de beber.
Boletin Salesiano Alemi.
Con sumo placer anunciamos A nuestros lecto-
res que al fin han tenido plena satisfacci6n los
deseos de nuestros queridos Cooperadores alema-
nes, pu6s A mediados del pasado enero sali6 el
primer nimero del Boletin en dicha lengua. A-
quellos de nuestros Cooperadores que desearen
recibir el Boletin en alemAn, no tienen mAs que
avisarnos y serAn al moment servidos.
Con esta s6n ya cinco las lenguas en que nues-
tro Boletin se public, es A saber: italiana, es-
patola, francesa, inglesa y alemana.
Conflados en la bondad del Sefor y en la ca-
ridad de nuestros Bienhechores, emprendemos
gustosos, A pesar de los nuevos gastos que nos
ocasiona, esta nueva publicaci6n para contribuir
con nuestros trabajos a la difusi6n de la buena
prensa y A la salvaci6n de las almas, dnicos fines
nuestros.







- 47 -


Prohibici6n acertada.
En Alsacia Lorena, como todos los afios, se han
prohibido los, bailes pdblicos durante el Adviento
y la Cuaresma. Suiza impone la misma obligaci6n
en los cantones cat61icos. b Se hace lo mismo
en Espatia ? Yo no lo s6, pero me parece que
no. Serd, tal vez, por que nuestros dignos
gobernantes no quieren privarse de tan inocente
distracci6n en sus penosas tareas?
Los frutos.
No ha much falleci6 en el hospital de Albi-
gni un pobre anciano, victima de los golpes que le
habian dado dos enfermeros, A quienes durante
la noche su t6s impedia dormir como hubieran
deseado. Este es el trato que dan los enfermeros
liicos, y esas s6n las consecuencias del laicismo
aplicado A las escuelas. Pero t cuando que-
rran convencerse esos sefiores laicistas de que
sin religion es un absurdo lo que pretended,
i Les serfa tan facil! Bastaria tan s61o que se mi-
raran a si mismos.

Congress Salesiano.
El primer Congreso de los Cooperadores Sale-
sianos que como ya saben nuestros lectores se
celebrara en Bolonia (Italia) los dias 23, 24 y 25
del pr6ximo Abril, promote tender un 6xito extraor-
dinario. Ya se ha constituido una numerosa Junta
Promotora bajo la presidencia honoraria del Ar-
zobispo de dicha ciudad, Emmo. Cardenal Do-
mingo Svampa. Las sesiones prometen estar muy
animadas y concurridas. Con gusto publicariamos
el Program, mas no nos es ain possible por haber
sido presentado al Santo Padre para su aproba-
ci6n. Esperamos que los benem6ritos Coopera-
dores espafioles y americanos contribuirAn eficaz-
mente, al menos con sus oraciones, al feliz 6xito
del primer Congreso de Cooperadores Salesianos.
[Suplica.
Rogamos A nuestros buenos Cooperadores nos
dispensen si en este nilmero nada decimos de las
solemnes fiestas y Conferencias que con motive
de la solemnidad de nuestro Patrono S. Fran-
cisco de Sales, por todos serAn celebradas. El deseo
de que nuestros bienhechores reciban mas pronto
el Boletin, nos lo impide; pu6s sale con anticipaci6n
de las mdquinas. Esta sdplica la hacemos extensive
A todos los casos semejantes de los meses venideros.



NECROLOGIA

Muerte del Sr. D. Ignacio Benitez.
Puebla de los Angeles (MEjico),
diciembre 4 de 1894.
SR. D. MIGUEL RUA,
Rector Mayor de la Pia Sociedad
de S. Francisco de Sdles.
Turin.
AMIADISIM PADRE:
El dia 2 de diciembre ha sido para mi coraz6n
y para toda esta Casa salesiana un dia de grande
tristeza, pu6s en la tarde de este mismo dia, A
las 5 112, falleci6, en el seno de la Sta. Madre
Iglesia cat61ica, despu6s de haber recibido de una


manera muy edificante todos los auxilios do la
Religi6n, el Sr. D. Ignacio Benitez. Su enfer-
medad, muy penosa por cierto, dur6 solamente
tres dias. Su muerte ha sido la de los justos,
santa y edificante para cuantos estuvieron pre-
sentes alrededor de su cama en aquellos pocos
moments de agonia. Me cupo el dulce consuelo
de asistirle a bien morir: espir6 entire mis bra-
zos, estrechando sobre su pecho la amable imA-
gen de un Crucifijo, que siempre llevaba consigo,
6 invocando con amor los dulces nombres de
Jesfis y de Maria Auxiliadora.
Pas6 su vida derramando beneficios de un modo
muy particular entire los pobres: hasta-en los
iltimos mementos tuvo para cada uno de sus
parientes y amigos una palabra de recuerdo cris-
tiano y de consejo. A varies, especialmente A su
hermano, no menos fervoroso cat6lico que 61, en-
comend6 la protecci6n del colegio salesiano, cuya
fundaci6n, repetia enseguida, habfa sido el deseo
mds ardiente de su coraz6n, en beneficio de la
juventud desvalida, en los iltimos cuatro afios
de su vida, y en aquel moment decia que moria
content por haber visto realizadas sus queridas
esperanzas. Los sacrificios que 61 hizo, y unica-
mente 61 para fundarlo, han sido grandes. Nadie
le ayud6: de suerte que la fundaci6n es exclusiva-
mente suya.
SQui6n le reemplazarA?... No dudo que Dios
N. Sefior haya a estas horas designado el alma
generosa (y las hay muchas en esta Ang6lica
Ciudad) que siga la Obra santa comenzada por
cl Senor Benitez. Esta es mi finica esperanza y
la esperanza de muchos centenares de niflos po-
bres, A favor de quienes el senior Benitez se habia
propuesto abrir un gran asilo, en done se les
ensefiara juntamente con el temor de Dios, el amor
al trabajo. Cuando en los uiltimos moments le
/decia yo que nuestros j6venes internos eran ya
92 y que rogaban todos por 61, se le asomaba
a los labios una dulce sonrisa, y los movia di-
ciendo: < Ah!... bendito sea Dios: muero con-
tento. )
iCuantos podrian morir igualmente contents
de haber heoho bi6n y haberlo visto con sus mis-
mos ojos antes de morir, imitando al Sr. Benitez,
hoy de grata y santa memoria!...
Cuando A las 6 112 volvf al colegio y junt6 a
todos los nifos y maestros para anunciarles la
tristisima noticia, la pflicci6n fu6 general, y al-
gunos nifos derramaban tantas lagrimas que pa-
recian inconsolables.
La mafana del dfa siguiente, el P. Don Sim6n
Visintainer fu6 A celebrar la misa de requiem al
mismo oratorio de la casa del difunto y un gran
ndmero de nifos le acompahiaron para recibir allf
la santa Comuni6n.
Al entierro asisti6 todo nuestro colegio. En el
Camposanto, propiedad del mismo difunto y de
uno 6 dos senores mAs, cant6 yo mismo la
misa de requiem, asistiendo nuestro cl6rigo el
Sr. Viaceli como subdiAcono, y otro sacerdote
diocesano como diacono.
Asistieron casi todos los socios de la Sociedad Oa-
tdlica, de la cual era president el finado, y un gran
nimero de niios de las escuelas cat6licas, de las
que habia sido promoter. El duelo fu6 uni-
versal, y en modo particularisimo de los pobres,
de quienes mAs que amigo fu6 verdadero 'padre.
Todos nuestros niios se estAn preparando
para cantar la misa fdnebre en sufragio de la
bendita alma de su bienhechor que en paz des-
'canse.







S -- 48 -


Amadisimo Padre, -suplicole le encomiende Ai
las oraciones de todos y le beso humildemente
las manos.
RAFAEL M." PIPERNI
El Amigo de la Verdad, peri6dico de dicha lo-
calidad,,en su nimero del 7 de dicembre decia
lo quo sigue:
La muerte de un just.
< El domingo 2 del actual, las cinco y media
de la tarde, falleci6 en el seno de la Santa Igle-
sia cat6lica el Sr. D. Jos6 Ignacio Benitez y No-
ri'ega.
i El pesar de todo Puebla es profundo; la p6r-
dida que hemos sufrido, irreparable. El Sr. Be-
nitez era justo y espejo de justos. President de
la Sociedad Cat6lica, era el alma de todas sus
levantadas empresas. Las escuelas cat61icas y el
Colegio Salesiano estAn como hu6rfanos desam-
parados y miden con espanto la profundidad del
mal que les ha caido encima con ]a muerte de
su principal sost6n, de su amparo, de su mnartir,
por decirlo asi, porque ; cuanto y cuanto hacian
sufrir al Sr. Benitez las obras que sostenia!
> El Sr. Benitez era la humildad personificada.
Todo su affn era pasar desapercibido; Vestfa con
tan suma pobreza, que si no se supiera cuan ge-
neroso era para socorrer, se atribuiria a mezquin-
dad; pero no, que el Sr. Benitev vestia con mis
galas el cuerpo del pobre que el suyo propio.
> Su entierro fu6 toda una ovaci6n de esta
Puebla agradecida. Pobres, ricos, artesanos, obre-
ros, asociaciones, corporaciones, todas las classes
sociales estaban representadas en 61. Y eso que
no hubo invitaciones, ni se prepare nada, ni se
organize mnoda..... iy una inmensa muchedumbre
acompafi6 el cadaver de aqu6l bienhechor hasta
su uiltima morada! Entre 6stos iba un amigo mio,
que me probaba cuan dificil es reemplazar al
Sr. Benftez. Quiza, me decia, quiza entire tantas
cabezas encanecidas como hay aqui, no seria del
todo impossible hallar alguno que se pareciese al
ilustre amigo que lloramos; pero yo lo quisiera
joven, aunque esto si que no puede ser... 1 ay!
h por qu6 nuestros hijos no sirven para nada
I SerLi por lo que dice Horacio: Aetas parentum,
pejor avis, tullit nos nequiores etc. La edad de
nuestros padres, peor que la de nuestros abuelos,
nos trajo mas malos A nosotros que daremos la
vida A una progenie llena de vicios t
i Descanse en paz el Sr. Benitez! Por fortune
no somos nosotros, miserable y pobres, quienes
hemos de galardonar su m6rito, sino un Dios in-
finito, rico en bondad y misericordia! >



Bibliografia

Lectures populares. Publicaci6n semanal;
Afio 1., N.O 1. Quito, Tip. Salesiana.
Nuestro prop6sito.
Con el titulo que encabeza estas lines, nos
proponemos publicar peri6dicamente una series de
lectures sencillas para el pueblo, i fin de preca-
verlo, en lo possible, de las$ malas lecturas que lo
van inficionando y haci6ndole perder ese timbre
tan legitimo de su gloria: la Fd augusta here-
dada de nuestros padres. En verdad, no puede


menos de causar espanto ese torrent de inmun-
dos escritos que, ora en hojas sueltas, ora en pe
ri6dicos, 6 en folletos y en libros, se va desbor-
dando sobre nuestra Patria, cual lava infernal
que todo lo arrasa y destruye, dejando en p6s do
si desolaci6n y ruinas, y arrebatando a las classes,
populares el inico remedio para sus males, el
uinico consuelo en sus aflicciones, la uiltima espe-
ranza que les queda de salvaci6n y vida.
Si los engendros del inferno, siempre divididos
centre si, por lo que mira li sus intereses perso-
nales se aunan para mover guerra a muerte a
Cristo Sefior nuestro y i su Iglesia santa, h ha-
brLn de permanacer inactivos y mano sobre mano
los hijos de la luz, y dejar que el lobo rapaz les
arrebate las almas de sus hijos, de sus herma-
nos?... En esta contienda de Belial contra Jesds,
h serA de almas nobles y de corazones generosos
el volver la espaldas en lo nmis crudo del com-
bate, y desertar de la bandera de la Cruz? No
s6lo los generals y oficiales superiores deben ter-
ciar en la lucha: los simples soldados s6n los
que nutren el fuego y decide la victoria, obe-
deciendo a sus jefes.
Undmonos tambi6n nosotros, que ya es llegado
el tiempo de defender palmo d palmo el terreno
de nuestras sagradas creencias, bajo la igida de
nuestros Pastores, y alentados con su ejemplo.
No incumbe s6lo i los sacerdotes del Sefior el
salir id la palestra: todos los files estamos obli-
gados a defender nuestra Religi6n sacrosanta, y
4 conservar inc61umes sus imprescriptibles dere-
chos. Nuestros adversaros emplean la prensa como
arma de ataqne y de desmoralizaci6n; emplee-
mosla los cat6licos como arma de defense y de
moralizaci6n. Demos a la propaganda de las sanas
lectures la importancia y difusi6n que le dan las
naciones que ban experimentado ya, y experi-
mentan cada dia sus ben6ficos resultados. Vayan
en burn hora los peri6dicos de grades columns
y de elevada pol6mica religiosa, A ilustrar 6 lis
classes pudientes y i lucir en los salones las galas
del ingenio; lancemos nosotros nuestras hojas di-
minutas, derrainmoslas A manos llenas, sin per-
donar sacrificios, en el taller del artesano, en el
hogar del menestral, en el tugurio del deshere-
dado de la fortune, y hasta en los bancos do la
escuela. Abramos los ojos de las turbas, arran-
quemos la careta con que se disfrazan los pre-
suntos amigos del pueblo; demos i este, en po-
cas lines, lectures instructivas de purisima moral
cristiana y l1enas de poderoso atractivo, y logra-
remos sin duda en nuestra humilde esfera, me-
diante la ayuda de Dios y la protecci6n de su
Madre Santisima, por cuya gloria trabajamos,
contribuir 6 la salvaci6n de nuestros hermanos,
a la salvaci6n de nuestra amada Patria libran-
dola del cataclismo con que la amenazan las sec-
tas que, cual aves de rapiia, se albergan en los
16bregos y espantosos antros de las tinieblas.
Noviembre 15, de 1894.
El Naturalismo en la segunda Ense-
hianza 46 eflexiones sobre la reform introducida
en ella por el Sr. froizard, por D. J. M. ORTz
T LARA Catedratico de Metafisica de la Uni-
versidad Central y Miembro de la Academia Ro-
mana de Santo Tomis de Aquino.
Un opusculo de 52 pAiginas, 0,75 pesetas. Socie-
dad -Editorial de San Francisco de Sales, Bolsa,
lo, pral. Madrid.
Con aprobaciin de la Antoridad Eclesiastica Gerente JOSE GAMBINO.
Turin Tipografia Salesiana.




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