Group Title: Boletin Salesiano.
Title: Boletâin Salesiano
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 Material Information
Title: Boletâin Salesiano
Uniform Title: Boletâin Salesiano (Turin, Italy)
Physical Description: v. : ill. ; 27 cm.
Language: Spanish
Creator: Oratorio Salesiano
Publisher: Oratorio Salesiano
Place of Publication: Turin Italia
Frequency: monthly
regular
 Subjects
Genre: periodical   ( marcgt )
 Notes
General Note: Description based on: Aäno 7, n. 1 (enero de 1892); title from caption.
 Record Information
Bibliographic ID: UF00075624
Volume ID: VID00030
Source Institution: University of Florida
Rights Management: All rights reserved by the source institution and holding location.
Resource Identifier: oclc - 35918727
lccn - sn 96026719

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ANI.N6 PulcoI meuua JU10de18L


BOLETIN


Quien recibiere A un nifo en mi
nombre, & mi me recibe.
(MATH. xvIII.)
Os recomiendo la ninez y la ju-
ventud; cultivad con grande es-
mero su educaci6n cristiana; y,
proporcionadle libros que le en-
sefien A huir del vicio y & prac-
ticar la virtud.
(Pio IX.)
Redoblad vuestras fuerzas A fin
de apartar & la niiez y juven-
tud de la corrupci6n e incredu-
lidad y preparar asi una nueva
generaci6n.
(LEON XIII.)


SALESIANO


Debemos ayudar A nuestros her-
manos A fin de cooperar A la
difusi6n de la verdad.
(III S. JUAN, 8.)
Atiende & la buena lecture, A la
exhortaci6n y A la ensefinza.
(I TIMOTH. iv, 13.)
Entre las cosas divinas, la m&s su-
blime, es la de cooperar con Dios
A la salvaci6n de las almas.
(S. DIoxISIo.)
El amor al pr6jimo, es uno de
los mayores y mAs excelentes
dones que la divina bondad
puede conceder A los hombres-
(El Doct. S. FRANC. de Sales)


-+3( DIRECCION en el Oratorio Salesiano Calle de Cottolengo N. 32, TURIN (Italia) )M3-


SUMAR IO.
Homenajes al Sagrado Coraz6n.
Fiestas en honor de Maria.
El primer centenario del nacimiento de Pio IX.
ESPARA. Una visita a la nueva casa de Valverde del
Camino.
AMtnICA. Recepci6n hecha al Illmo Sr.. Obispo Don
Juan Cagliero.
Carta de Mons. Cagliero al Revmo. Sr. Arzobispo de
Buenos Aires.
PERIU. El Oratorio festivo Salesiano de Lima.
Gracias de Maria Auxiliadora.
Bibliograffa.
Historia del Oratorio de San Francisco de Sales.




HOMENAJES AL SACRADO CORAZON
--- --
Al mes precioso de Maria sucedese el
mes bendito del Sagrado Coraz6n de Je-
sis. La devoci6n al Sagrado Coraz6n se
ha extendido de un modo maravilloso.
Nuestro Seior mismo ha expresado el
deseo de quo sea. propagada por todo el
mundo, y ha hecho promesas valiosisi-
mas que merecen recordarse.
Oomo se apareciese en Paray-le-Mo-
nial a la religiosa Margarita Maria Ala-
coque le dijo: << Los devotos de este Sa-


grado Coraz6n jams pereceran. Dare la
paz a sus families. Los consolard en todas
sus penas. Ser6 su seguro refugio du-
rante la vida y sobre todo en la muerte.
Llenar6 de bendiciones sus empresas. Los
pecadores encontrardn en mi coraz6n el
manantial tecundo y el oc6ano infinito
de misericordias. Las almas tibias se ha-
ran fervientes. Las fervorosas se elevardn
rdpidamente a una gran perfecci6n. Yo
mismo bendecir6 las casas en que se
tenga expuesta y se honre la image de
mi Sagrado Coraz6n. Dar6e los sacer-
dotes el talent de mover los mas empe-
dernidos corazones. Inscribird para siem.
pre en mi coraz6n el nombre de las per-
sonas quo difundan esta devoci6n. >
Estas singulares promesas manifiestan
no s61o cuin dispuesto esta el Sefior a
derramar todo g6nero de gracias y ben-
diciones sobre quienes cultivan la devo-
ci6n de su Sagrado Coraz6n, sino el in-
terds que tiene en quo por medio de ella
recordemos las ensefianzas quo ese mismo
Coraz6n divino nos da, a fin de que
puesta en ellas nuestra consideraci6n se-
pamos estimarlas como se merecen y
seguirlas con' buen animo, confiados en
su ayuda. Es menester que conformemos


i --
--- ~-------


AkO IX.- N. 6.


Publicadi6n mensual.


JUNIO de 1894;







- 66 -


nuestro espiritu. con el espiritu de Jesus,
nuestra vida con la suya, y para que nos
alentemos en este prop6sito la Iglesia
nos invita a encomendarnos al Sagrado
Coraz6n y a tributarle particularmente en
este, mes los m is preciosos homenajes.
Honr6mosle, pues, con visitarle en la igle-
sia, con rezarle ardientes jaculatorias, con
oir la santa Misa y especialmente con re-
cibirle en la sagrada comuni6n.

7- 7 7 ,*, .,0^ ,,,. .., ., ...a. .


LA FIESTA DE MARIA AUXILIADORA

Si hay ocasiones en que nos escasean
las palabras para expresar lo que desea-
mos, una de ellas es !a present. Muy
pobres son nuestras frases para dar a
nnestros lectores una idea mas 6 menos
cabal del esplendor con que en el san-
tuario de Valdocco en Turin se ha ce-
lebrado el mes consagrado a la Virgen
Santisima, y sobre todo la fiesta de Maria
Auxiliadora.
Esta tuvo lugar el dia 25 del mes pr6-
ximo pasado, ya que el 24 fu6 la solem-
nidad del Corpus Christi; y excusado
parece decir. que la iglesia, adornada con
todas sus galas, cautivaba la vista de la
concurrencia infinite de gente que, mo-
vida de particular devoci6n, llegaba alli
a gozar de la majestad incomparable de
los oficios religiosos. Y no lo es menos
hablar de la music de los maestros mas
eminentes, interpretada con arte exqui-
sito por el renombrado coro de cantores
del Oratorio de San Francisco de Sales.
Dignmronse asistir 4 la fiesta y darle
mayor realce con su presencia el Ilmo.
Sr. Obispo,de Mondovi y el Rovmo. Se-
fior Arzobispo de Turin. Celebr6 el uno
la misa de pontifical a las 10 112 de la
maiana y pronunci6 el otro un elocuente
panegirico antes de la bendici6n y vis-
peras solemnes de la tarde.
Grandiosas fueron la exequias hechas
el 26 por nuestros Cooperadores difuntos;
interesante sobremanera una conferencia
dada el 27 por el Ilmo. Sr. Obispo Ma-
nacorda; pero es digna de mencionarse
sobre todo la hermosa y simpatica cere-,
monia efectuada el 26 por la tarde. A
las 3 112 p. m. hallabase nl iglesia llena
de bote en bote. Querian los fieles pre-
senciar la bendici6n y adi6s de un nue-
vo grupo de misioneros salesianos que


muy en breve iban a partir para Ame-
rica: unos a Colombia, otros a fundar
una gran casa en Valparaiso, puerto prin-
cipal de Chile, etc.
Los misioneros estdn al pie del altar
de Maria en el presbiterio, rodeados del
clero y ac6litos, y alli cerca sus parientes
y amigos, junto A la barandilla del co-
mulgatorio. Se invoca al Espiritu Santo,
se implora la protecci6n de Maria y luego
sube al pilpito'uno de dichos misioneros.
No es este de los sacerdotes noveles. que
van a probar por primera vez las gran-
des impresiones de un vi;je semejante;
es un misionero bien conocido de nues-
tros lectores, Don Miguel Unia, que
vuelve, si no enteramente restablecido,
much menos aquejado do sus males, a
Agua de Dios, a cuidar de sus amados
leprosos. .Hace present las fatigas inau-
ditas que debe estar dispuesto a sufrir
un misionero; las dificultades que encon-
trari muchas veces de parte de los mis-
mos a quienes va 4 hacer el bien, las
qu e e proporcionari el espiritu del mal;
el esfuerzo que debe constantemente ha-
cerse a si mismo para no decaer de animo
y corresponder a los \altos designios de
Dios.... Pero Don Unia mas que con la
palabra nos habla con su presencia.
Quienquiera qu e le ve n el pulpito,
palido, demacrado, con las .-'fi:-ls, en el
rostro de los padecimientos liuroicamente
soportados en sus viajes y trabajos, quien-
quiera que conoce un poco la vida que
pasa entire centenares de infelices leprosos
se siente movido a amarle y admirarle.
; Qu6 hermosos rasgos podriamos re-
ferir aqui concernientes 4 este hermano
nuestro! Pero nos falta el tiempo y es-
pacio para ello.
Por fin diose la bendici6n con el San-
tisimo Sacramento; acerc6se Don Unia
5 dar un apretado abrazo 4 nuestro Rec-
tor Mayor Don Miguel Rua y a nuestros
demrs Superiores que forman el Capitulo
General; acercaronse en seguida uno 4
uno los demis misioneros, cuyos sem-
blantes no podian ocultar la emoci6n
que los dominaba.. Luego salen de la
iglesia; todo el mundo quiere besarles
las manos; todos aplauden en su coraz6n
la abnegaci6n con que van a emprender
la obra santa por excelencia de ganar
almas para el Cielo. El coro canta un
precioso himno.
El espectivulo es el 'mas tierno, pat&-
tico y conmovedor.







- 67 -


PRU-I'R IGETTi lAM.O1
DEL NACIMIENTO DE PIO IX

Recordaran nuestros lectures que en
1892 se trat6 de celebrar la data memo-
randa del nacimento del Pontifice de la
Inmaculada; y que debido a bien fun-
dados motives se aplazaron las fiestas
para el present afio. Pio IX naci6 en
el mes de mayo, un dia sdbado, es decir
en el mes y dia consagrados a Maria; y
ya en las faldas de su madre comenz6 a
manifestar singular devoci6n A la San-
tisima Virgen.
Pio IX y Don Bosco, tienen muchos
puntos de semejanza y se profesaron
mutuamente singular afecto. Fu6 Pio IX
quien alent6 particularmente a D. Bosco
4 fundar la Pia Sociedad Salesiana y
quien hasta cierto punto fu6 tambi6n fun-
dador de ella. Es pues natural que los
Salesianos distingamos de un mode es-
pecial 5 Pio IX.
Damos aqui el program de las fiestas
organizadas con motive del centenario:
En Sinigaglia.
Domingo 13 de mayo y mie'rcoles
13 de junio:
Inauguraci6n de la capilla del Baptis-
terio. Romeria a la image milagrosa
de Nuestra Sefiora de la Esperanza, ante
la cual solia rogar cuando nifio Juan
Maria Mastai Ferretti (Pio IX).
En Loreto.
11 de mayo.
Visita 6 los lugares done vivid.


10 de junio.
Romeria a la Santa Casa done
br6 Pio IX en 1857.


cele-


En Roma.
Mi6rcoles 30 de mayo y sdbado 2 de junior.
Misa solemn de requiem en San Lo-
renzo. Oraci6n finebre en honor de
Pio IX, por el Emmo. Cardenal Parocchi,
Vicario de Su Santidad. Inauguraci6n
de la capilla monumental done se halla
la humilde tumba de Pio IX. Solemne
Academia. Audiencia de Su Santidad
a los Arzobispos, Obispos y representan-
tes de las diputaciones diocesanas para
las fiestas del centenario.


Estas fiestas duraran hasta el mes de
diciembre, y en Roma se les pondra tdr-
mine el dia 8, celebrandose una misa en
San Pedro 4 la hora en que Pio IX defini6
el dogma de la Inmaculada. Se cantara
otra en Sinigaglia en la iglesia de Nuestra
Senora de la Esperanza. En Loreto ter-
minardn el 10 de diciembre, sexto centena-
rio de la traslacidn de la Santa Casa.
Se ha efectuado ya buena parte de este
program, y los peregrines han llegado
en gran ndmero de todas las naciones A
presenciar llenos de satisfacci6n las muy
lucidas fiestas con que se honra la me-
moria mil veces bendita del inmortal
Pio IX.



ESPANA

Valverde dcl Camino, 24 do abril de 1894.
IMY REV. SR. D. RUA,
Turn.
Grande es el honor que me cabe y la sa-
tisfaci6n que experiment al dirigirme a
V. R. como Superior y Jefe del Institute
Salesiano; satisfaccinu tanto mayor, cuanto
mds grato es el asunto, do que voy A tratar;
a saber hacor 4 V. R. una somera exposi-
ci6n del acontecimiento que ha tenido lugar,
hace pocos dias en esta villa: la oportuna
y fructuosa visit que el R. P. D. Felipe M.
Rinaldi acaba de hacer a las Hiijas de Maria
Auxiliadora recientemente establecidas en
este apartado rinc6n de Espalia.
Con today felicidad, aunque no sin el con-
siguiente cansancio, que su ardoroso celo le
hacia disimular, lleg6 el R. Padre 6 esta
villa a las 9 y media de la noche del 6 del
corriente, acompaiiado de D. Ernesto Oberti
superior del Colegio Salesiano do Utrera.
Para tenor el gusto de darle la bienvenida
y saludarlo cuanto antes, lo esperaban el
Sr. D. Jos6 M. Vizcaino, dignisimo arci-
preste de este pueblo y alma y vida de esta
fundaci6n, con varies otros sacerdotes'y coo-
peradores. Hechas por D. Oberti, come ya
conocedor del personal, las correspondientes
presentoaciones, cediendo el R. Padre a las
insinuacionis del Sr. Arcipreste, con las que
interpretaba la voluntad de las Hermanas,
nos dirigirnos a la morada done estas se
hallan provisionalmente establecidas, conti-
gua i la hermita de S. Ana.
No es para descrito el espectaculo agra-
dable y conmovedor que se ofreci6 aute nos-
otros al llegar d la puerta do dicha morada.
En ella esperaban al R. Padre las buenas
Hermanas, rodeadas de un crecido n6mero





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--



I-


K""~


S. S. el Papa Pio IX de venerable memorial.







- 69 -


de alumnas con otras varias personas que,
sin embargo de lo intempestivo de la hora,
de lo desapacible de la noche y de cuantas
exhortaciones en contrario se les habian he-
cho, no quisieron aplazar para el dia si-
guiente la satisfacci6n de ver desde luego
y saludar afectuosamente a quien, sin cono-
cerle amn, ya amaban como 6 verdadero y
bondadoso Padre. Este entrailable amor y,
en cierto modo, filial afecto, qued6 patenti-
zado cuando, no bien le descubrieron al atre-
vesar la primer puerta, cual si hubiesen
sida movidas por un resort, prorrumpieron
en calurosos vitores y entusiastas aclama-
ciones, que vinieron a ser. como el desahogo
espontaneo de aqu61 entusiasmo.
Confieso, luy Revdo. Padre, que aquellos
vitores tan de coraz6n, y todo aqu6l espec-
taculo tan pat6tico, me conmovieron sobre-
manera y me hicieron derramar lAgrimas,
haciendo venir 6 mi mente aquellas inspi-
radas palabras de David: Ex ore infantiumn
et lactentium perfecisti laudem. Una vez aca-
lladas por el Revdo. Don Rinaldi aquellas
aclamaciones entramos en la capilla de
Sta. Ana, junto al colegio y habitaci6n de
las Hermanas. Era verdaderamente en-
cantador el aspect que ofrecia la capilla,
adornada con sumo gusto. Alli las Hijas de
Maria Auxiliadora, ayudadas y secundadas
por sus discipulas y families de estas, pa-
recia como que habian querido hacer osten-
toso alarde de su afecto hacia el Padre, no
menos que de su especial tino y acierto para
embellecer y dar magico atractivo a aquel
sagrado recinto.
El R. P. Rinaldi so qued6 agradibilisima-
mente sorprendido ante tan arrobador es-
pectaculo; y raz6n tenia para estarlo; aque-
1lo era la voz no ya s6lo de las Hijas de
Maria Auxiliadora sino de casi todo un
pueblo, que precedido de su celoso Pastor
aclamaba a la Obra de Don Bosco, para
quien hay en esta villa amor grande, carilo
dir6 particularisimo, desde afos ha; todos
aquellos preparativos eran obra de muchas
families que ya de un modo, ya de otro se
hicieron brazos en servicio de las Hermanas.
La cabeza de este edificante movimiento era
el Sr. Arcipreste.
Alentados de la mayor confianza en la que
es Auxilio de los Cristianos, y no sin sentir
vivos deseos de permanecer alli ante su au-
gusto trono diciendo con s. Pedro: Bonum
est nos hie esse, dado el fascinador atractivo
del lugar, nos separamos por fin de 61; y
despu6s de haber pasado los Revdos. Pa-
dres al contiguo sal6n del colegio, gallar-
damente decorado con palmas y festones
arcos de flores y verde follaje, se encami-
naron hacia la morada del Sr. Arcipreste,
quien como buen cooperador salesiano puso
su casa 6 disposici6n de los hijos de Don
Bosco, siendo estos objeto de las mas'finas
atenciones durante los tres dias que alli per-


manecieron. Este tiempo, lo consagr6 casi sin
descanso, el Sr. D. Rinaldi 6 los asuntos
propios de la misi6n que traia en orden &
las Hermanas y al Colegio, asi como 6 ins-
peccionar el local, donde habran de estable-
cerse, definitivamente para estudiar sobre el
terreno el plan a que deben atemperarse las
no poco dispendiosas obras que estan por
hacerse, dejando zanjadas de paso algunas
dificultades que habian venido a entorpecer
la realizaci6n del proyecto.
La tarde del domingo, 8, la destiny a dar
en la capilla a los cooperadores la confe-
rencia de regla. En ella, lleno de unci6n
evang6lica, describi6 en breves, bien que
interesantisimos rasgos la Obra Salesiana,
exponiendo su origen, su progress, su actual
extension, su importancia, las ventajas y
remedies que ofrece a la sociedad que en
la 6poca present march ciega por derro-
teros de muerte, el apoyo eficaz que le vie-
nen prestando los Romanos Pontifices y to-
dos los Obispos de la cristiandad, ya con
sus encarecidas recomendaciones, ya con las
innumerables gracias, indulgencias y privi-
legios que han concedido a sus cooperado-
res; el papel que 6stos desempenan en la
Obra etc. Termin6 con una afectuosa y tierna
exhortaci6n a los presents para que no de-
jen de prestar su desinteresado apoyo ` today
la Obra y en particular 6 la naciente co-
munidad que en alas de su amor 6 Dios y
al pr6jimo'ha venido consagrar sus tra-
bajos, sus desvelos y cuidados a la s6lida y
cristiana educaci6n de la niiez y juventud
del sexo d6bil, para que algin dia sean la
felicidad de sus respectivas families, de su
'pueblo y de la sociedad enter.
Como digno coronamiento de tan bien em-
pleado rato, despues de hecha por dos Coo-
peradores la acostumbrada colecta, se dign6
impartirnos la bendici6n con el Augusto Sa-
cramento, oportuhamente expuesto a la ado-
raci6n de los feles.
A la caida de la tarde, comenzamos a dis-
ponerios para asistir a una funci6n: teatral
de las alumnas del Colegio, 4 cuyo acto ha-
bian sido, -cort6smente invitadas las auto.
ridades locales y las families de las alumnas
y cooperadores; funci6n que, preparada en
honor del R. Padre, iba exclusivamente di-
rigida a darle la bienvenida y d rendirle
gracias por la visit.
Media hora antes de comenzar la funci6n
era ya tanto el nfimero de concurrentes, que
no hubiera sido possible dar cabida a uno
mis con ser el sal6n tal vez el mas estenso
que cuenta la villa. i Tanto era el empeho
de todos por presenciarla!
Delante del scenario fu6 obligado 4 colo-
carse en primer fila y en sitio de preferen.
cia el R. Padre Rinaldi, acompaiado del
Sr. Alcalde, que quiso dar esa muestra de
afecto y simpatia a la Instituci6n que aqu61
representaba, 4 la vez que a este colegio,







- 70 -


por cuya instalaci6n harto eficazmente so
habia, interesado. Seguian en la misma fila
A uno y otro lado el R. Sr. Arcipreste otros
sacerdotes y varias personas caracterizadas
de la poblaci6n.
Larga tarea serfa entrar en detalles acerca
de la ejecuci6n del program. Baste consig-
nar, que fu6 mas que satisfactoriamente
ejecutado en todas sus parties, que algunas
de ellas hubo necesidad de repetirlas, para
acallar las exigencias del pftblico.
No parecia sino que cada uno de los de-
talles de la funci6n teatral era el destinado
A poner de manifesto la aptitud de las Her-
manas para la ensenanza, cuando en tan
poco tiempo y con tal perfecci6n habian en-
seiado la declamaci6n y el canto 6 ninas
de tan corta edad en su mayor parte, faltas
en absolute de costumbre y experience para
el caso; y a la circunstancia de ser la pri-
mera vez que se presentaban en escena,
unian la de no haber asistido jams a se-
mejantes 6 analogos expecticulos, siendo por
consiguiente para ellas la empresa' comple-
tamente desconocida y nueva.
Incalculables deben ser, por tanto, muy
R.. Padre, los resultados prActicos del acto,
que tan superficialmente he descrito, porque
41, no hay duda, que habla muy alto en pro
de las Hiljas de Maria Auxiliadora y habri
contribuido sobremanera a que ganando las
simpatias generals, puedan extender su be-
n6fica acci6n por mAs dilatados horizontes.
Abrigando tan halaguena esperanza nos re-
tiramos de aquel sitio donde tan agradable-
mente habiamos pasado las dos horas que
dur6 la fiesta y que nos parecieron dos mi-
nutos.
Infitil parece ahiadir que fueron numerosos
y afectuosisimos los placemes que al termi-
nar recibieron asi las Hermanas y las alum-
nas como el R. P. Visitador, que dificil-
mente podia reprimir la impresi6n de grato
consuelo que tan sinceras demostraciones lo
producian. Grandemente satisfecho debe de
haber quedado de su visit a Valverde.
Y concluyo, muy R. Seior, por donde
quizas y sin quizAs debia haber comenzado,
por hacer constar nuestra gratitude, al ver
realizados nuestros mas vivos deseos de tener
instaladas en esta villa a las Hijas de Ma-
ria Auxiliadora, al frente de un colegio donde
tan s61ida, esmerada y cristiana instrucci6n
recibe el sexo d6bil, base muy esencial de
la familiar y de la sociedad entera. Gracias,
incesantes gracias sean dadas por ella ante
todo A Dios K. S. y 6 su bendita Madre y
Madre nuestra Maria Auxiliadora, cuya po-
derosa intercesi6n reconocemos haber influido
tanto en el feliz y por largos afios apetecido
resultado, removiendo cuantos obstdculos
.han vehido interponi6ndose. Gracias tam-;
bi6n V. R., que con haber permitido que
tan buenas Hijas se instalen y abran casa
de educaci6n entire nosotros nos ha propor-


cionado tal ventura. Gracias no menoi sin-
ceras, A la muy digna Superiora de la casa
de SarriA en Barcelona, que con tanta ab-
negaci6n no vacil6 en arrostrar las penali-
dades de un largo viaje, para acompanar,
hasta dejarlas establecidas a sus buenas
Hijas. Y gracias por fin al dignisimo Senor
Arcipreste, a quien tanta part cabe en la
instalaci6n y sostenimiento de esta familiar
religiosa, como en el lucimiento de esta
su primera fiesta; gracias la Sra. Dofia
Manuela Macias que con su desprendimiento
supo de una manera tan practice, como es la
fundaci6n de un centro de cristiana educa-
ci6n y ensenanza, favorecer a nuestro pue-
blo; gracias por fin a cuantas personas han
cooperado y tornado parte active en obra tan
provechosa para este pueblo.
i Quiera Dios N. S. continuar derramando
sobre ella su bendici6n, para que en no le-
jano dia podamos contemplarla llena de ro-
bustez y exuberante vida!
Pidalo asi V. R. en sus fervientes ora-
clones, encomendandola 6 la vez A las de
todos los hijos de D. Bosco: y no se olvide
de hacorlo tambi6n en favor de este su muy
atento y S. S.
Q. S. M. B.
Un Cooperador Salesiano.

4I I' ,, .l m m1 1m4. .4 i ,l 14,-i1. 1. m'e,,lI II. I .A I I I i ll lIIII





LLEGADA DE MONS. CAGLIERO


Honor al Ilustre Viajero.
(De el diario Rio Negro).
Nuestro peri6dico, en honor al Ilustrfsimo
Obispo Doctor Don Juan Cagliero, suspended
hoy con placer verdadero su material acos-
tumbrado en el dia de su segundo cumplea-
ios para dar cabida 6 la cr6nica y demas
detalles de las fiestas que en su homenaje
le rindi6 6 su llegada el culto pueblo de,
Viedma.
De esta manera humilde pero pat6tica,
pues, Rio Negro a la vez que se une a los
sentimientos del vecindario, express los su-
yos propios en favor de tan grande perso-
nalidad.....
Somos justos, injenuos, francos y recono-
cidos con una Instituci6n noble, generosa y
abnegada que ha dedicado todo su poder y
esfuerzos,.no solamente d establecer misiones
civilizadoras en toda la extension lejana del
territorio, sino qu6 en la Capital es el factor
principal de nuestro progress moral d intelec-
tual.







- 71 -


En ellos no bay hipocresia, no hay farsa,
no hay especulaci6n innoble; todo esta a la
vista: sus trabajos, sus obras y aun su
misma ordenada existencia.
En ellos el pobre, el desheredado de la
suerte encuentra asistencia m6dica, aloja-
miento y alimentos; el hu6rfano, vestidos y
consuelos: las families la luz civilizadora
para sus hijos y el pueblo ejemplos vivos de
honest y perseverante labor. En fin, son
los verdaderos obreros de mas positive pro-
greso en estas regions embrionarias que
sino fuera por ellos aun permancerian en el
primitive estado de continue decadencia, gi-
miendo en la barbaric.
iY con que fe trabaja 6sta instituci6n!
Muchas veces cuando contemplamos la obra
colosal de su edificio, aqui donde para los
denis el porvenir no se vislumbra clara-
mente, pensamos en la perseverancia de ellos
al emplear tanto capital, tantos sacrificios,
tantas existencias, donde no es possible cos-
tearse ni siquiera la subsistencia.
Es que ellos no desesperan del destiny,
guiados per la fe y el amor de Dios.
Deseariamos extenderpos mas respect A
tan interesante asunto pero el espacio de
que disponemos lo necesitamos para relatar
tan s6lo la gran festividad del dia que nos
ocupa.
Al tener conocimiento el vecindario de
nuestro telegram avishndonos de la salida
de Monsefor Cagliero, various vecinos se
apersonaron al padre Director del estableci-
miento Salesiano D. Mario Luis Migone con
el objeto de recibir A dicho Obispo.
Convenidos en este sentido se acord6 exten-
der la siguiente acta que fu el, program
principal de los festejos.
En Viedma capital del territorio del Rio
Negro, A 25 dias del mes de febrero del afio
1894, reunidas en la casa parroquial las per-
sonas suscritas, con asistencia del Director
del establecimiento Salesiano, del Goberna-
dor interino del territorio y del Presidente
Municipal, se procedi6o acordar la manera
de recibir al Iustrisimo Monsenor Juan Ca-
gliero en atenci6n, no solamente A su alta
gerarquia eclesiAstica, sino tambi6n a sus
elevadas prendas de virtud y bondad.
En tal concept, por acuerdo unAnime de
los presents, se resolvi6 observer el siguiente
program en todas sus parties.
1 Dar la iniciativa de esta festividad A la
Honorable Corporaci6n Municipal, que como
genuina representante del pueblo es la que
debe encabezarlos. En consecuencia la Mu-
nicipalidad invitarA al vecindario, A reunirse
en su locaf para de alli ir en corporaci6n A
la cabeza del muelle a recibir al ilustre via-
jero, donde el Comandante Don Martin W.
Gras, le dara en nombre del pueblo y las
autoridades la bienvenida. La reuni6n en
la casa municipal se indicara con cohetes
y bombas.


Al pisar tierra, la artilleria saludarA, al
reci6n llegado, con una salva.
2 Formada la column de recepci6n,
esta acompaiara 6 Su Seiloria hasta el tem-
plo parroquial, donde se cantara acto conti-
nuo un solemne Tedeum.
3 Terminado este acto piadoso, la Mu-
nipalidad, obsequiara al Sr. Obispo y a l1i
concurrencia con un refresco, el que tendra
lugar en los salones del colegio, proporcio-
nados al efecto por los Padres Salesianos.
40 La calle del Terrapl6n y la Plaza Ge-
neral Wintter, serAn profusamente adorna-
das con arcos, banderas y fiores.
5 A la noche, si el tiempo lo permit,
habra iluminaci6n, misica, bombas ycohetes.
6 Las invitaciones oficiales para el acto,
serin hecas por la Municipalidad:
Gerardo Gasquet; Luciano A. Greloni;
Mario Luis Nigone; Martin W. Gras; Pedro
Inda; Joaquin Balda; MAximo Lucero; Pe-
dro Orsi; Gregorio del Cerro; Juan Orsi;
Fermiu Lavayen; Juan Ohla y Benigno Ar-
danas, actuando en este acto como Secreta-
rio, de que doy fe, Julio M. Philipps.
Con un bellisimo dia y con un program
tan complete y hermoso, las fiestas se rea-
lizaron espl6ndidamente sin que la mas to-
nue sombra empanara un solo instant la
armonia y el content. Sin equivocarnos po-
demos asegurar que jamAs se vi6 otra fiesta
igual en el territorio del Rio Negro.
El terrapl6n en toda su larga extension
estaba profusamente adornado con infinidad
de banderas y banderolas de variados colo-
res, levantandose en los extremes de 61, dos
arcos triunfales : el primero, frente al muelle
decia seucillamente: Bienvenida a MonseKor
Gagliero, y en el segundo se leia tambi6n
con la elocuencia de los verdaderos senti-
mientos del pueblo, lo siguiente: El pueblo
de Vzedma Cariio Amor Gratitud.
La plaza principal lo mismo que el terra-
pl6n estaba adornada con gusto y elegancia.
A las 6 el inmenso espacio del muelle y
terrapl6n estaba completamente repleto por la
concurrencia, pudi6ndose asegurar que estaba
alli todo el pueblo, grandes y chicos.
A la 7 pr6ximamente se divis6 el Vapor
Litoral, grandes vitores y aplAusos reper-
cutieron en el espacio, dados por cientos de
*voces al viajero ilustre.
La Banda de misica hacia oir sus acordes
contribuyendo A la alegria general.
En 6ste instant se desprendia del muelle
una chalana conduciendo al vapor la comi-
si6n que debia recibir y acompaiar 6, Mon-
seiior Cagliero a tierra; la componian el
distinguido Director presbitero Mario Luis
Migone, el Gobernador interino de la Go-
bernaci6n Gerardo Gasquet, el Presidente
de la Municipalidad Luciano Greloni, el
presbitero doctor E Garone y el Secretario
de la Comisi6n Julio M. Philipps.
Pocos minutes despu6s volvia dicha Co-







- 79 -


misi6n al punto de su partida conduciendo
al ilustre Prelado.
Este es el moment indiscriptible para noso-
tros, ver esa inmensa concurrencia que aplau-
dia, vitoreaba y se precipitaba disputAndose el
camino, para llegar A saludar al Obispo,
mientras que el bronco caii6n desde la plaza
General Avear tronaba magestuoso, salu-
dando al reci6n llegado; la mfisica, las cam-
panas a vuelo, los cohetes, los nihios, todo con-
tribuia a dar 6 aquel acto una majestad, una
elocuencia que verdaderamente encantaba.
Por algfin tiempo Monsefior Cagliero se
vi6 acosado con los saludos y felicitaciones
de la inmensa concurrencia.
Arrancado, asi puede decirse, del carifio
del pueblo, pfdose por fin organizer la co-
umna ,' la que con la mfsica a la cabeza
desfil6 por la calle Buenos-Aires hasta el
temple parroquial, donde se cant6 un solemni-
simo Tedeum.
Mucha parte de la concurrencia se vi6
obligada 4 no penetrar en el temple, pequelo
para tantos.
Terminado 6ste acto de gracias, la concu-
rrencia invitada de antemano por la Muni-
cipalidad pas6 al Colegio Salesiano, donde
so habia preparado por ella un abundante
refresco, en los espl6ndidos nuevos salones,
que causaron con justicia el asombro y el
aplauso de todos.
El patio del establecimiento estaba ador-
nado con galerias de arcos, de follaje y pro-
fusi6n de faroles chinescos.
Los cohetes y bombs no cesaban de ale-
grar con sus resplandores y estruendos.
Una vez en el espacioso sal6n, la espan-
si6n franca y alegre se hizo general.
El Comandante Martin Gras comisionado
para expresar 4 Monsefor Cagliero los sen-
timientos del pueblo hacia su ilustre y que-
rida persona cumpli6 su cometido con pala-
bras que merecieron el aplauso y la acep-
taci6n general.
Contest el Obispo con palabra persuasive,
que agradecia de todo coraz6n las praebas
inequivocas que en ese instant le manifes-
taba el pueblo de Viedma; Viedma, pueblo
de sus mAs grandes afecciones, dijo qu oen
todos los instances habia recordado durante
su larga ausencia viajando por Europa.
Manifest6 c6mo arrodillado ante los pies
del Vicario de Jesficristo Su Santidad. el
Papa habia implorado su bendici6n para el
territorio del Rio Negro.
SRecord6 con carilo al general Benavidez
que tantas pruebas le labia dado de bondad.
Estruendosos aplausos y felicitaciones aho-
garon los ecos de sus palabras.
Yasi en cordial amistad y afectuosas de-
mostraciones sigui6 por una hora mas el re-
gocijo de todos hasta que, en atenci6n & las
molestias del viaje experimentadas por Mon-
sefor, la concurrencia se retire, volviendo nue-
vamente 6 repetirse la escena pat6tica de antes.


Informe sore las Misiones.
Al Illmo. y Revmo. Sr. Dr. D. Federico
Aneiros
Arzobispo de Buenos Aires.
En conformidad con lo acostumbrado en
los afios pasados, me cabe 'la honra de pre-
sentar 4 V. E. Revma. el informed de los
adelantos verificados en nuestras Misiones
durante el ailo ppdo. de 1893, indicando
despuds brevemente los planes que nos pro-
ponemos realizar, mediante el concurso de
la Divina Providencia.
Esperamos que V se dignard tomar
en consideraci6n estos datos y nos conse-
guirA del Sup. Gob. los medios para sufra-
gar siquiera en part, los ingentes gastos
que la empresa require.
Actualmente nuestra Misi6n cuenta con
ocho Residencias de Sacerdotes Salesianos
y cirico de Hermanas de la Caridad, Hijas de
Maria Auxiliadora. En Carmen de Patago-
nes se ofician ya con toda la regularidad de
los pueblos civilizados las funciones del culto,
con numerosa concurrencia de la poblaci6n:
ni son menos concurridos los colegios y Ora-
torios festivos para niiios y niiias que res-
pectivamente de los Padres y Hermanas re-
ciben instrucci6n y educaci6n.
En Viedma, capital del territorio del Rio
Negro, la Escuela de' Artes y Oficios, la
Escuela Agricola, los Colegios de los Pa.
dres y Hermanas, dieron afin mayores resul-
tados. En ambos pueblos hubo aumento en
la frecuencia de los S. S. Sacramentos y en
la asistencia 4 las funciones religiosas, y ad-
mirable empefio en regularizar los vinculos
sociales y religiosos de la familiar con el Ma-
trimonio Sacramento. Las Congregaciones de
las Hijas de Maria para nilas y de San Luis
Gonzaga para pkrvulos y nifas, y las con-
ferencias de S. Vicente de Seforas demues-
tran una vez mis la proficua y principali-
sima importancia de las obras de piedad y
caridad cristianas en el adelanto moral y
civil de los pueblos.
: El hospital, la botica y la asidua asis-
tencia que los Padres y Hermanas dispensan
64 los enfermos, lograrou salvar ya a muchos
de ellos, indigenas, hijos del pais y extran-
geros; los cuales, con la salud del cuerpo,
cobraron tambi6n la del alma, como quiera
que muchos de ellos hicieron su primera co-
muni6n en edad avanzada y decr6pita y
otros' aliviados en sus padecimientos han
bendecido una vez mas aquella Religi6n que
trajo del cielo 4 la tierra, aquella caridad
que tanto sacrificio y abnegaci6n inspire y
tantos beneficios prodiga A la humanidad
doliente.
En Guardia Pringles y en Roca continfian
asimismo trabajando las Misiones con resi.
dencia de Padres y Hermanas, ejerci6ndose
las funciones del culto con today regularidad







-73 -


en las respectivas capillas, colegios y ora-
torios festivos, cosechandose abundantes
frutos de piedad y religion. El espiritu re-
ligioso y moral de estas poblaciones se va
levantando y la educaci6n especialmente de
nifios y nifas hace rdpidos y notables pro-
gresos, con no pocas ventajas de la moral
y del bienestar social.
Para tender a las poblaciones que ocu-
pan los puntos intermedios entire Guardia
Pringles y Gral. Roca, es decir: S. Javier,
Cubanea, Conesa, Colonia Frias, Choele-
Choel y en los establecimientos pastoriles
intermedios various sacerdotes misioneros
recorrieron: repetidas veces estos parajes,
haciendo paradas mas 6 menos prolongadas
en las referidas poblaciones, donde se han
habilitado capillas provisionales mientras
no se puedan construir mejores edificios para
former otras tantas residencias estables.
En Chosmalal se ha podido hacer much
bien; pues mientras que un sacerdote atiende
a las necesidades de la poblaci6n reunida en
aquella capital del territorio del Neuqu6n,
otro va recorriendo continuamente las nu-
merosas colonies que estan diseminadas en
las gargantas y quebradas de la cordillera
sobre las orillas del Rio Agrio y sus afluen-
tes, no menos que las que estan esparcidas
en la margenes del Neuqu6n, Rio Barrancas
y nacientes del Colorado, en cuyos puntos
se hallan poblaciones de muchos miles de
almas. Las confesiones y comuniones del ailo
p.pdo. pasan de dos mil quinientas y muchos
son los matrimonies que se han legitimado.
En el Chubut la Misi6n que desde hace
poco menos de un aio esta nuestro cargo,
tambi6n ha hecho notables progress. En
Rawson, capital del territorio, sobre cumplir
todas las funciones religiosas y ministerios
propios de una parroquia, se ha fundado un
oratorio festivo y escuela dominical para en-
tretener a los nifios con honestas diversiones
y darles al mismo tiempo lecciones de reli-
gi6n, moral y urbanidad; AsistiBronse ade-
mas en la casa de la misi6n algunos enfer-
mos pobres que lo solicitaron y se fund un
asilo para hu6rfanas, dirigido por las Hijas
de Maria Auxiliadora; cuya institution
promote en breve un 6xito el mas saludable
para aquellas apartadas regions. A media-
dos del aio pasado uno de nuestros misio-
neros, acompaiado por un solo catequista
y con una pequefia tropilla de caballos, sali6
de Viedma para reoorrer las numerosas tol-
derias de families indigenas que se hallan
esparcidas en aquellas inmensas 6 inexplo-
radas pampas, que se estienden entire Rio
Negro y el Chubut.
R, Eemont6 el Rio Negro por su margen de-
recha en un trecho de mas de trescientas
leguas, cortando despu6s hacia el Sud hasta
el Rio Valeheta, que recorri6 en todo su
curso. Siguiendo viaje con rumbo Sud-Oeste,
con toda clase de privaciones, sacrificios y


peligros, lleg6 despu6s de tres mess de
march al Chubut, recorriendo en todo mas
do 300 leguas. En Rawson, capital de ese
vastisimo territorio, se confort6 con la visit
y compania de sus Hermanos de misi6n y
descans6 de las fatigas de su atrevida ex-
ploraci6n. En su trdnsito, como poseyera
bien el idioma indigena, logr6 catequizar 6
mas de mil indigenas, de los cuales tres-
cientos entire parvulos y adults recibieron
el santo bautismo y muchos los SS. Sacra-
mentos de la confesi6n y comuni6n, legiti-
mando ademas sus unions matrimoniales.
El mismo Misionero debe proseguir ahora
su viaje de excursion, remontando el Rio
Chubut hasta sus nacientes, para visitarlas
distintas tribus de Tehuelches, Araucanos y
Pampas Manzaneros que estdn a las faldas
de las Cordilleras y Marquinchenes, al lado
Sur del Lago Nahuel-Huapi: aquellos infe-
lices esperan todavia con la religion el
grande beneficio de la civilizaci6n.
Alla en el circuit de unas diez leguas se
encuentran como cuatro mil habitantes en
tierras f6rtiles y de gran porvenir. Nues-
tro Misionero, en sus informes y relaciones
nota la necesidad de former reducciones de
estos pobres indigenas para poderlos instruir
y educar en la vida honrada del trabajo.
Reduci6ndolos, pues, en colonies agricolas
y pastoriles, dejarian la vida n6mada, se
aficionarian al trabajo, cobrarian amor al ho-
gar y al suelo que les produce lo necesario
para la vida; esto se veria verificado si se
consiguiera del Gobierno la propiedad del
terreno a que tienen derecho y tuviesen to-'
dos los fueros y garantias que protejen los
bienes de cualquier otro argentino. Es asi,
y tan s6lo asi como se puede mejorar la
existencia de estos pobres indigenas, en pro
del pais y de la civilizaci6n cristiana.
Las necesidades de la Misi6n reclaman
poderosamente el aumento de personal en
las residencias actuales y en la fundaci6n
de otras. Al efecto, acabamos de traer de Eu-
ropa un refuerzo de diez sacerdotes, de al-
gunos catequistas y maestros de artes y
Hermanas de Maria Auxiliadora.
Trajimos ademas con nosotros no pocas
ofrendas de nuestros cooperadores salesianos,
muchos ornamentos sagrados de iglesia, esta-
tuas, campanas, fitiles de clase, instruments
de labranza agricola, medicines para nues-
tros hospitals y ropas cob qu6 vestir 6 los
pobres indigenas. Con esta providencia espero
dar algunos auxilios a las antiguas Residen-
cias y fundar otras en Junin de los Andes,
en Valcheta en el Colorado, en las Cordi-
lleras, en donde abundan las families de
colonos y de indigenas y en donde se hace
indispensable levantar capillas, colegios y
asilos para los hu4rfanos y hospitals para
los enfermos.
En la gobernaci6n de Santa Cruz y Ga-
llegos, dos Misioneros estan actualmente re-







- 74 -


corriendo las margenes de esos rios y atien-
den A las necesidades espirituales de los
argentinos alli establecidos, al paso que ins-
trnyen en la religion a las muchas families
de indigenas esparcidas por aquellos parajes.
En las costas orientales y argentinas de
la Tierra del Fuego se estableci6 una Re-
sidencia de Misioneros, los cuales ya se pu-
sieron al habla con los Indios Olnas y muy
pronto iran tambi6n a establecerse alli las
Hermanas Hijas de Maria Auxiliadora, para
hacerse cargo de la infancia desvalida, de
las nifias, mujeres y enfermos de aquellos
infelices fueguinos quienes ignoran, que son
hechos a imagen de Dios, y que por tanto
tienen ellos tambien derecho a former part
de la familiar humana, y a gozar como cual-
quiera otro cristiano de los beneficios de la
vida civilizada. Asimismo dos de nuestros
Padres y un catequista asisten la Misi6n
Inglesia de Stanley, en las Islas Malvinas,
y d pesar del contact con los protestantes,
siempre se consigue algo de los cat6licos
de buena voluntad.
Todo este movimiento de Salesianos, mi-
siones, hermanas de caridad, catequistas,
maestros de arte y agriculture, edificios, ca-
pillas y asilos de indigenas, de hu6rfanos y
enfermos, como facilmente se persuadira V.
Sefioria Ilma., exige gastos colosales; la
congregaci6n a la cual tengo la honra de
pertenecer, concurre todos los anos con una
fuerte suma, sin la cual seria impossible sos-
tener aquellas misiones: son ademas un- po-
deroso auxilio los 6bolos de piadosas per-
sonas extranjeras y del pais que se inte-
resan por el bien spiritual y material de
aquellos pobres moradores del desierto.
El Superior Gobierno, ante el cual V. Se-
fioria Ilma. se dignara recomendar este
informed como en los ailos anteriores, lo
tomara en cuenta, y reconociendo que en
ello protege los interests de sus territories
nacionales, nos prestara su decidido apoyo
moral y material para 11evar a feliz cabo la
obra de la Religi6n y civilizaci6n de la vas-
tisima Patagonia destinada por la Divina
Providencia a ser de gran porvenir para
'bien de la humanidad y en pro de la Re-
pihblica Argentina.

Firmado :
9 JUAN CAGLIERO
Obispo Titular de Magida.

Buenos Aires, febrero de 1894.


PERU

El Oratorio Salesiano en Lima.
(De El Comercio).
Febrero 22 de 189..
En medio de la voragine que nos arrastra,
no sabemos adonde, y cuando toda nuestra
atenci6n esta absorbida. por grandes 6 pe-
quefos acontecimientos del moment, com-
place encontrarse, aunque sea de tarde en
tarde, con iniciativas, que responded a la
necesidad de pensar en el maiana ; como la
que on la fltima sesi6n municipal tom6 el
Alcalde, en favor del < Oratorio Festive >
establecido en 1892 por los Padres Sale-
sianos.
TUna subvenci6n de cincuenta soles, para
contribuir al sostenimiento de una escuela
taller en que se educan gratuitamente cin-
cuenta niios pobres, es bien poco, cierta-
mente, para un municipio rico, come el de
Lima; pero por creerlo asi justamente es
que hemos calificado el proyecto del senior
Barreda de simple iniciativa, con la espe-
ranza de que en breve se pueda hacer por
ese establecimiento todo lo que 41 merece.
Hace pocos dias tuvimos ocasi6n de dar
cuenta de los satisfactorios resultados que
comenz6 a producer ya la escuela taller para
mujeres inaugurada en 1889. De ella han
salido este aifo. por primer vez, alumnas
que han completado su educaci6n industrial,
perfectamente preparadas para dirigir un
taller por si solas y soportar la competencia,
no s61o de los que de su g6nero existen en
Lima, sine los que, 6 trav6s de los ma-
res, mandan sus artefactos desde lejanos
pueblos, en solicitud de los buenos precious
a que nuestro mercado los paga. Pues cosa
semejante es lo quo estan hacienda los Pa.
dres Salesianos en su escuela para'hombres;
de la que en breve comenzarAn a salir, car-
pinteros, zapateros, sastres etc., en propor-
ci6n a las limosnas que el establecimiento
reciba, para tender a la educaci6n indus-
trial y a la alimentaci6n de los niios pobres
que abriga en su seno, arrancados per esos
caritativos maestros a la mendicidad, cuando
no al vicio. Pero en una sociedad empobre-
cida, que es el case de la nuestra en la ac-
tualidad, las limosnas no puedan ser cuan-
tiosas: y, por lo mismo, si queremos que
aumente el nimero de los ciudadanos fitiles
que estan preparando los Padres Salesianos,
es indispensable que se deje sentir la in-
fluencia de la instituci6n mfinicipal, que por
fortune continfia contando con todos sus re-
curses de los buenos tiempos.
Esta bien que se principle per una sub-
venci6n modest; pero cuando los resultados
puedan palparse ya y est6n demostrando la
eficacia del sistema, la Municipalidad no









debe vacilar en ir hasta donde sus fuerzas
se lo permitan, buscando el ensanche de las
escuelas de este g6nero; en las que en ma-
teria de instrucci6n primaria ganan tanto los
nihios como en las que ahora sostiene por
su cuenta, y sobre las cuales tienen aquellas
la ventaja. inestimable de que cada uno de
los alumnos que completan su educaci6n,
sale amaestrado en an oficio quo le per-
mite vivir con honrosa independencia..
Cuando se estableci6 la escuela-taller para
mujeres so proyect6, tambi6n, el estableci-
miento de otro semejante para hombres;
pero ciertas pequelias dificultades que han
entorpecido la realizaci6n de este proyecto,
han privado hasta ahora A Lima de los be-
neficios que se esperaban de 61. Tales difi-
cultades no son por fortune inseparables, y
la iniciativa tomada por el senior Barreda
debe servir para poner nuevamente A la or-
den del dia esta interesante cuesti6n. Deje-
mos al Gobierno cumplir con la misi6n que
la ley le impone de contribuir 6 former sa-
bios en las Universidades mientras el Mu-
nicipio de Lima forma artesanos en las es-
cuelas-talleres; que no por ser mIs modest
la iltima de 6stas empresas, propenderA
menos a nuestro progress social.




GRACIAS DE MARIA AUSILIADORA


Del Estrecho de Magallanes. -
El Sr. Prefecto Apost6lico D. Jos6 Fagnano
me encarga referirle la gracia siguiente: -
En el mes de enero del present aflo a un
indio de la isla de Dawson, llamado Felipe
Canales, joven de unos 16 ailos y de buena
conduct, le sobrevino un c6lico con una
pulmonia aguda que le puso en pocos dias
A las puertas del sepulcro. Conducido A Pun-
tarenas fu6,visitado por dos m6dicos, quie-
nes no vacilaron en declarar que la enfer-
medad era incurable. El enfermo se agravaba
de dia en dia y no habiendo esperanza de
salud, recibi6 devotamente el santo ViA-
tico y la extremaunci6n, la bendici6n papal
y hasta se le recitaron las preces de los ago-
nizantes. Parecia que de un moment A otro
debiera expirar. Movidas 6 compasi6n dos
hermanas de Maria Auxiliadora que lo asis-
tian aconsejaron al agonizante que confiase
en Maria Auxiliadora y le pusieron al cuello
una medalla de la misma advocaci6n.
Maria quiso obrar un gran milagro: era
ya la caida del sol, y las Hermanas se re-
tiraron dejando al enfermo con el enfermero
A su cabecera. Cuando volvieron A la mafiana
siguiente le encontraron sentado en cama,
de buen color y comiendo galleta. Grande
fu6 la maravilla de ambas, y como le pre-


guntasen si se sentia mejor. Si, contest
sonriendo, estoy mejor; ya no siento dolor. Y
bien se advertia que decia la verdad, 'pues
que despu6s de no haber podido probar bo-
cado de dias atras, ahora comia con buen
apetito.
La gracia fu6 complete. Despu6s de ocho
dias de convalecencia, Felipe torn6 a la isla
de Dawson a consolar A sus compaiheros que
ya le creian muerto, y que admiraron inde-
ciblemente su curaci6n.
Ahora parece que no haya estado nunca
enfermo. Bendita sea Maria Auxiliadora !
MAGGIORINO BORGATELLO
Mission. Sales.
Puntarenas, 24 de mayo de 1893.
*
Sn. DIRECTOR DEL BOLETIN SALESIANO:
Estando mi esposo gravemente enfermo de
tifo le ofreci a Maria Auxiliadora que si me
hacia la gracia de sanarlo, la publicaria, y
se dign6 conced6rmela, por lo quo le suplico
a Vd. tenga la bondad de insertarla en el
Boletin Salesiano.
S. S.
PAZ PLIEGO DE HAGIIENBECH.
Mexico, marzo 2-94.

Sr. Director del Boletin Salesiano.
MuY Sr. mio:
Habiendo leido en el Boletin Salesiano las
gracias obtenidas por medio de Maria Au-
xiliadora y teniendo una ninia gravemente
enferma, ofreci a la Sma. Virgen, si me
concedia la salud de mi hija, publicar esta
gracia en dicho Boletin, lo que ahora agra-
decido cumplo.
En el mes de abril del aflo p.pdo. se en-
ferm6 repentinamente mi hija, (de mes y
medio de edad) de tal gravedad, que estuvo
10 dias entire la vida y la muerte, y sin sa-
ber con certeza la enfermedad que tenfa. En
tal tiempo qued6 paralizada enteramente
de las piernas y con dolores agudisimos, en
cuyo estado dur6 mes y medio.
Se pretendia hacerle una operaci6n doble-
mente peligrosa por la edad de la nifia,
pero, gracias 6 la Sma. Virgen cambi6-la
situaci6n de tal suerte que mi hija, sin ope-
operaci6n alguna, recobr6 enteramente la sa-
lud y esta ahora perfectamente buena y sana.
MIGUEL CORTINA.
6 ICAZA.
Mexico, marzo de 1894
*
W. J. M. J.
Acci6n de gracias a Maria Sma. Anxiliadora
y al Patriarca S. Jose por una gracia obtenida.
Hacia tiempo me veia obligado a guardar
silencio en un asunto de familiar por evitar


75S







I46


disgustos serious; pero habi6ndome liegado
una inesperada noticia que me ponia en la
necesidad de tener que revelarlo todo i pe-
sar del mal resultado que podia dar, y pen.
sando por otra parte que sin el auxilio di-
vino era impossible salir bien de caso tan
extreme, determine hacer una novena a Ma-
ria Sma. Auxiliadora y al Patriarca S. Jos6;
y habiendo side favorecido por tan celestia-
les protectores, con much mas de lo que
yo les pedia, tengo el gusto de publicar esta
gracia, para honra y gloria de la Santisima
Virgen Maria Auxiliadora y de su purisimo
Esposo el Patriarca S. Jos6.
Huelva y abril 30 de 1894.
A. C.


Bibliograffa


Entre las obras escolisticas que se han
publicado par la Tipografia Salesiana me-
rece darse A conocer la que acaba de salir A
luz con el titulo'siguiente:
Sancti Basilii Magni et Sancti
Joanni Chrysostomi, orationes selec-
tae ad optimas editions exegit et animadver-
sionibus auxit JOANNES BAPTISTA GARINO
sodalitatis Salesianae sacerdos.
Es esta una publicaci6n grandemente apre.
ciable, ya porque se conform del todo d la
intenci6n del sabio Pontifice Le6n XIII, ya
porque son muy raras las obras de este g6-
nero. El Sr. Garino conocido por otras im-
portantes publicaciones, entire las cuales so-
bresale la Imitaci4n de Cristo en griego de
Mayr, ha llevado a cabo con gran diligen-
cia y studio la de que ahora tratamos, y la
ha ilustrado con una notable introduci6n en
que se refiere la vida de los dos santos doe-
tores arriba dichos y con eruditas y copiosas
notas. La frase latina es correct y elegant
y las oraciones estan escogidas con grande a-
cierto; porque public, de san Basilio, aquella
famosa ad juvenes, sobre el mbdo de leer con
provecho los autores profanes y la titulada
Attended tibi ipsi, en la cual el santo doctor
explica con gran sabiduria el dicho de los
antiguos sabios Nosse te ipsum, y luego in-
serta de san Cris6stomo las intituladas De
reditu Flaviani y Pro Eustospio.
La edici6n si bien esta hecha con hermo-
sos caracteres, en buen papel y con suma
diligencia es muy econ6mica. Precio del li-
bro Pts. 1,20.


HISTORIC DEL ORATORIO
de San Francisco de Sales


CAPiTULO XIV.
(ContinuacinJ).
Digno es de notarse que en aquel tieupo
(1857-1858) el ilustre can6nigo Mons. Luis
Anglesio, Director del hospital fundado por
el Venerable Cottolengo, sigui6, para mayor
gloria de Dios el ejemplo de Don Bosco,
acogiendo en su casa mayor nfmero de j6.
venes llamados al estado sacerdotal. El fin
de ambos sacerdotes era el de concurrir de
este modo A dar cl6rigos y sacerdotes A la
di6cesis de Turin, donde eran muy necesa-
rios y tener al mismo tiempo eclesiAsticos
que les fuesen tiles en sus respectivos asi.
los. De acuerdo con dicho Can6nigo, Don
Bosco hacia cada afio una excursion A los
lugaves de campo, sobre todo de las regio-
nes de Saluzzo y Mondovi; interrogaba a
los parrocos si conocian j6venes de buena
indole, con aptitudes para el estndio, y lla-
mando 6 si A los de mejores disposiciones
hablaba con sus padres y los aceptaba, ya
mediante una modest pension, ya gratui-
tamente, segfn las circunstancias, y luego
colocaba 6 unos en la casa del, Cottolengo
y otros en el Oratorio. Con esta diligen-
cia el nfimero de estudiantes fu6 creciendo
de ailo en afo y en 1858 no eran ya menos
de ciento.
Estableciose entire tanto en el Oratorio
el internado para la ensefianza de las pri-
meras letras, con maestros de la misma casa;
y el Can6nigo Anglesio, que no tenia aun
profesores suficientes para sus alumnos, ob-
tuvo de Don Bosco se sirviera aceptar en
sus classes a los alumnos de aquella casa,
que de otro modo se veian obligados A asis-
tir A las escuelas pfiblicas. En consecuen-
cia del 1856 al 3859 todos los dias 4 horas'
fijas venian mafiana y tarde numerosos j6-
venes A nuestras classes, y unidos A nosotros
oian las mismas explicaciones y se empefia-
ban en no quedar en zaga en cuanto a su
aprovechamiento y conduct. Al fin del aio
escolar so'celebraba la distribuci6n de pre-
mios, con hermosas piezas de canto y mfi-
sica, recitaci6n de escogidas composiciones,
etc., que era honrada regularmente por dis-
tinguidos personajes, por los Directores de
ambos institutes y no pocos bienhechores.
Varios de nuestros condiscipulos de la Casa
del V. Cottolengo obtuvieron grandes aplau-
sos: algunos Ilegaron a ser sacerdotes ejem-
plares, y otros en diversas carreras logra-
ron empleos importantes y se distinguieron
en el ej6rcito.
He recordado con placer este hecho que
manifiesta las excelentes relaciones que ha







7P7


cultivado siempre el Oratorio de San Fran-
cisco de Sales con la Pequenfa asa de la
Divina Providencia. Estas dos obras conti-
guas y casi del mismo tiempo son amicisi-
inas y es de esperar que segfin sus fuerzas
se seguirAn ayudando siempre para servir
fielmente a Dios que las ha suscitado en
nuestra 6poca para alivio de las miserias hu-
manas, y consuelo de la religion y de la1so-
ciedad.
Entretanto, en abril de 1859 se declar6 la
guerra entire el Austria y el Piamonte aliado
con.Napole6n III. Sin hablar de este suceso
me limitar6 a referir lo que toca a nuestra
casa: La autoridad civil mand6 dos peritos
para hacer una visit al Oratorio A fin de
saber si podia transformarse en cuartel 6 en
hospital de la sangre. Don Bosco recibi6
cort6smente a dichos senfores y despu6s de
mostrarles toda la casa, les dijo: Ahora
ruego A ustedes so sirvan manifestar a ]a
autoridad mis sentimientos y deseos. Todo
ciudadano debe ayudar en la media de sus
fuerzas A la patria en peligro 6 necesitada.
Don Bosco no faltarA a este deber: lo cum-
pli6 ailos hace en tiempo de epidemic y sa-
bra ahora cumplirlo igualmente en tiempo
de guerra. Pero es menester observer que
esta casa da hoy dia asilo A unos 400 niios
de los mAs pobres y abandonados, y ruego
por esto al Gobierno no me cause el dolor
de obligarme A echarlos a la calle. No faltan
ciertamente en Turin edificios pfiblicos que
puedan, much mejor que esta humilde casa,
servir de cuarteles y hospitals.
No sabemos qu6 expusieron los peritos al
Gobierno; pero no se habl6 ya del Oratorio
y permanecimos tranquilamente en 61 sin
ser molestados en manera alguna.
Por lo demAs nuestra casa prest6 en aquel
tiempo un servicio importantisimo. La im-
provisa llamada de varias classes A las ar-
mas en la primavera y verano priv6 A mu.
chas families de los brazos que las sostenian
y de aqui que muchas madres con numero-
sos hijos se vieran reducidas a la mayor
miseria. Estableci6ronse entouces comisiones
en las principles cindades A fin do recoger
limosnas para tender 6 las families mas
indigentes. Don Bosco, aunque a causa de
la guerra y de la carestia de los viveres
hubiera de sufrir A veces grandes penurias,
acept6 various hijos de pobres soldados para
alivio de sus families, debiendo nsi multi-
plicar su solicitud..
No fu6 esto s6lo; sino que el Oratorio
bien que no se transformase en cuartel ni
hospital lleg6 A ser el centro de los soldados
franceses, sobre todo de los invAlidos, que
hacian alto en Turin. Comenz6 uno de nues-
tros alumnos, que hablaba regularmente'su
lengua, por contraer relaciones con algunos
de ellos. Come les hablara de Don Bosco
y se lo presentara, Don Bosco los recibi6
con grande afecto, se entretuvo en hablar


con ellos y los invit6 A venir al Oratorio y
A conducir otros compaiieros.
Pod6is venir cuando querais, les dijo para
escribir A vuestros parientes: aqui hallar6is
papel, pluma, tinta, sellos. Poddis venir A
leer libros franceses que abundan en nuestra
biblioteca, y si algunos quisieran aprender el
italiano y la aritm6tica yo les proporcionar6
un maestro. AdemAs, come estamos en tiempo
pascual, aiiadi6 Don Bosco, y no todos ha-
br6is tenido comodidad de cumplir ya con
el precepto de la Iglesia, en esta capilla en-
contrar6is confesores que conocen vuestra len-
gua y que tendrAn gran placer en serviros.
Esta amable acogida y estas caritativas
palabras, llenaron de entusiasmos A aquellos
soldados; per lo que, de vuelta en el cuartel,
refirieron todo A sus camaradas despertando
en muchos de ellos el deseo de conocer el
Oratorio. El hecho es que al cabo de pocos
dias, en las horas libres que tenian, iban
come en procesi6n A Valdocco para entre-
tenerse con Don Bosco y con nosotros, cual
si fu6ramos hermanos. Algunos centenares
de ellos recibieron los santos Sacramentos
con tanta piedad que demostraba pertene-
cian A muy religiosas families. Content Don
Bosco en extreme invitaba algunos A comer
en su compailia, y era hermoso espectAculo
el que ofrecian entonces los uniforms mili-
tares con las sotanas negras y la alegre reu-
ni6n de militares con cl6rigos y sacerdo-
tes, chapurreando unos el italiano y otros el
francs.
Pasado algfin tiempo eran tantos las sol-
dados franceses que conocian A Don Bosco,
que era rare el dia que salia en que no
se le acercaran algunos A saludarle y ha-
blarle. Un dia que debia ir A visitar un en-
fermo A Colegno, & cuatro millas de Turin,
encontr6se en ]a calle de Rivoli con una
docena de turcos (tal era el nombre con que
los llamaba el pueblo), part convalecientes,
part heridos en un brazo 6 en una mane.
Come estuvieran de paseo pidieron a Don
Bosco les permitiese acompailarle uu rate.
Don Bosco condescendi6 con el mayor gusto;
y conversando amigablemenle, bajo los afiQ-
sos olmos plantados A las orillas del camino,
casi sin advertirlo llegaron todos con Don
Bosco hasta Colegno. Quisieron entoeces
volver atras; pero Don Bosco les dijo: Ya
que come invAlidos tennis permiso de vues-
tros superiors para star fuera de casa,
esperadme un poco, que yo me desocupar6
pronto, y volveremos juntos A Turin. Con-
sintieron en ello con gran placer; mas Don
Bosco no pudo desocuparse tan pronto come
esperaba, y cuando sali6 de la casa del en-
fermo era mediodia. Al unirse A sus compa-
fieros les dijo: Siento haberos hecho esperar
tanto tiempo; ya es mediodia, ciertamente
sentir6is apetito y come couvalecientes ten-
dr6is necesidad de restauraros. Venid, pues,
conmigo. que quiero obsequiaros con una







- 78 -


modest comida. Dicho esto los condujo 6
una fonda, comi6 con ellos y les hizo pasar
uno doelos mdts agradables dias. Impo-
sible es expresar el content de aquellos
turcos, quienes de regreso en la ciudad re-
firieron lo ocurrido a su superior. Qued6
6ste tan admirado de la bondad de Don
Bosco que al dia siguieute vino al Oratorio
A darle las mas encarecidas gracias.
Por estas y otras razones los soldados fran-
ceses residents en Turin tomaron tanto
afecto al Oratorio, quo cuando recibieron or-
den de partir vinieron a dar el mis cordial
adi6s a Don Bosco y A expresarle su pro-
fundo reconocimiento.
Various le escribieron despu6s, como tam-
bi6n a algunos de nosotros y especialmente
6 Don Miguel Rua que les habia dado cla-
ses de aritm6tica.
La sangrienta batalla de Solferino (el 24
de junio) puso t6rmino 6 la guerra, quedando
duefio de la Lombardia el Piamonte. Muchos
niios quedaron hu6rfanos; como pudo no-
tarlo bien pronto el Oratorio. Casi cada dia
veiamos llegar nuevos companieros, debiendo
nosotros estrecharnos para darles puesto.
Pero tantos nuevos hu6spedes aumentaron
notablemente los gastos y Don Bosco lleg6
i encontrarse en grande escasez. Si bien
confiaba 61 en la Providencia no dejaba do
usar de todos los medios que sugiere la pru.
dencia; por lo cual vali6ndose de la influen-
cia del conde Luis Cibrario hizo al Rey
Victor Manuel una humilde petici6n de sub-
sidies para el Oratorio; y el 31 de agosto reci-
bia de dicho Condo une carta en que le decia:
j< He tenido el honor de hablar a Su Ma-
jestad sobre la dificil situaci6u en que so
hall actualmente la piadosa Obra fundada
por usted para albergarj6venes abandona-
dos, ya 6 causa del gran nfimero de prote-
gidos, con ocasi6n de la guerra, ya (, causa
de la disminuci6n de las limosnas motivada
por la pobreza quo trajo la misma. Su Ma-
jestad, queriendo ayudarle una vez mlts, se ha
diguado acordarle una subvenci6n extraor-
dinaria de 250 pesetas, que le entregara el
tesoro Mauriciano.
'Algunos meses despuds el Ministro de lo
Interior le daba 200 pesetas. He aqui las pa-
labras del secretario Capriolo: < Con el fin
de contribuir al mantenimiento del Asilo de
pobres nifios abandonados existentes en esta
ciudad, este Ministerio ha acordado conceder
al fundador y Director Don Juan Bosco una
subvenci6n de 200 pesetas, y ha ordenado
el cumplimiento de este mandate. >
Ciertamente que estas sumas estaban lejos
de corresponder A las necesidades; pero
atendidas las consecuencias de la guerra no
eran de despreciarse, tanto menos cuanto
que con ellas se demostraba que el Rey y
su Gobierno reconocian 1 utilidad de la
obra de Don Bosco y alentaban a los ciu-
dadanos 6 prestarle su cooperaci6n.


CAPITULO XV.
Breve de Pfo IX. Espinas y amarguras. Protesta.
Allanamiento del Oratorio. Beneficencia y ma-
levolencia. Efervescencia de los j6venes. Pa-
labras de Don Bosco. Angustias de Don Alasonatti.
Buria reparada. El cesto y el abogado. -
Registro del cuarto. Revisi6n de cartas. Episo-
dios. El breve ponfificio. Los Bolandistas. -
La confesi6n. Brindis. Palabras de aliento.
El afio de 1860 fu6 de grandes consuelos
y tribulaciones para Don Bosco y los suyos.
Expondremos lo ocurrido. El 9 do noviem-
bre de 1859 Don Bosco escribia en nombre
propio y de sus hijos adoptivos una respe-
tuosa carta 6 Pio IX en la cual le expresaba
gran sentimiento por ciertos hechos sucedi-
dos en perjuicio de la religion y de la Santa
Sede, y se manifestaba al mismo tiempo
cuanto trabajaban los buenos en Turin para
impedir mayores males. El glorioso Pontifico
agradeci6 profundamente esta manifestaci6n
de filial obsequio 6 inalterable fidelidad, y
por un acto insigne de bondad, con fecha 7
de enero de 1860, respondi6 a Don Bosco
con un Breve que es un monument impe-
recedero de la benevolencia de Pio IX para
con nosotros. Recibido que hubo Don Bosco
el precioso document lo tradujo del latin
al italiano y nos lo ley6 a nosotros para ha-
cernos participes de su consuelo.


Decia asi:


Al anado Hijo


el Sacerdote Juan Bosco
Pio P. P. IX.
AMADO HrIJ: Salud y apost6lica bendi-
cin :
< En la carta que escribiste 6 Nos el 9
del filtimo noviembre, vemos una nueva
prueba de tu singular fe piedad y reve-
rencia a Nos y a nuestra supreme dignidad.
> Bien comprendemos, amado Hijo, cuanto
sea tu dolor y el de los demis eclesiasticos
en este grand desconcierto de Italia y de
la cosa pfiblica y en la rebell6n de algunas
provincias de nuestro dominion temporal.
> Esta rebeli6n, como es do todos cono-
cido, ha sido provocada por instigaciones y
maquinaciones externas y fomentada y sos-
tenida con toda suerte de medios.
> Ahora se ha publicado un escrito lleno
de hipocresia que difundido en el pueblo
tiende a engailar a los sencillos y atenta
contra el comfin consentimiento del orbe
cristiano quo defended el Principado civil de
la Sede Apost6lica.
> La fe misma de la peninsula italiana
esta en peligro: so han divulgado con pro-
fusi6n los malos libros y diaries no s61o en
las ciudades .sino afia en las aldeas, y no
s61o en el Piamonte sino en la Toscana y
on las provincial que confinan con ella, &
la vez que los protestantes vomitan el ve-







- 79 -


neno de su maldad instituyendo escuelas
clandestinas y pfiblicas 4 las cuales so em-
pefian en atraer con premios A la incauta
juventud.
> Mas en esta horrible tempestad susci-
tada por Satanas, Nos,damos humildemente
gracias A Dios que sostiene y conforta A los
Obispos de Italia para custodiar cada uno
intr6pidamente el dep6sito de la fe en su
propia grey.
>> Nos consuela la suma concordia de Ani-
mos con que el Clero trabaja por la sal-
vaci6n de las almas en este tristisimo tiempo,
y la firmeza y constancia con que soporta y
sufre today adversidad por la causa de Dios
y de la Iglesia.
> No podemos expresar con palabras, a-
mado IIjo, el consuelo que nos di6 aquella
part do tu carta que nos manifiesta que
las calumidades presents han acrecentado
tu solicitud y la de los demas eclesiAsticos.
> Esforzaos con todo vuestro poder en
oponeros A las maquinaciones de los enemi-
gos de la Iglesia, ora con la predicaci6n de
la palabra de Dios, ora con la difusi6n de
buenos libros y buenos escritos.
> Nada mejor que este trabajo, y nada
mAs ftil para promover 6 inflamar la piedad
del pueblo.
>> No ha dejado d d dar fruto tu eximia
solicitud gracias A la cual asistiendo mu-
chos j6venes A los Oratorios en los dias fes-
tivos, y cotidianamente y A horas oportunas
A la escuela, se ha informado su espiritu en
las enseilanzas cristianas y robustecido con
la frecueniia de los Sacramrentos.
El cuidado que tienes de los nilios po-
bres A quienes has dado asilo obtiene de dia
en dia exito miAs favorable, y crece el nfi-
mero de aquellos que poIJrn ser un dia
fitiles ministros de la Iglesia.
> Continiia, amado Hijo, la obra que has
emprendido para, gloria de Dios y bien de
la Iglesia. Soporta la tribulaci6n, si eres vi-
sitado por ella, y sost6u con Animo esfor-
zado las adversidades de estos tiempos.
> Tenemos puesta nuestra esperanza en
Dios, quien por la protecci6n de la Reina
del Cielo y Seliora del mundo, la Madre de
Dies, Inmaculada Virgen Maria, nos librar`a
de estos grandes males y consolara 6 su
Iglesia alligida haciendola triunfar de sus
enemigos.
> No dudamos de modo alguno que a
este fin y para implorar que el Sefior syndo
y socorra prontamente nuestra debilidad,
continutras rogaudo siempre con mayor fer--
vor en unin6 de los alumnos y discipulos
de tu Asilo.
> Nos rogamos ardientemente A Dies que
6A ti y A aquu6llos custodie con su paz, os
cubra con su diestra y os defienda con su
santo brazo.
> Dese;mnos que sea prenda de esta ayuda
celestial la Apost6lica Bendici6n que con


efusi6n y paternal afecto y amor impartimos
A ti, amado Hijo, y tambi6n A tus alumnos
y discipulos y a cuantos contigo se ocupan
en esta piadosa obra 6 la frecuentan.
Dado en Roma en S. Pedro el 7 de enero de 1860,
Afo d6cimo cuarto do nuestro pontificado.
Pio P. P. IX.
Espinas fueron para Don Bosco y para
todos nosotros las sospechas engendradas en
el Animo de algunas personas del Gobierno
de que nuestra casa fuese un foco de cons-
piraci6n contra el Estado; espinas fueron
ciertos enemigos ocultos, ciertos viles dela-
tores que para congraciarse con los Minis.
tros y obtener altos empleos les dijeron que
Don Bosco tenia relaciones secrets y com-
promitentes con los jesuitas, con el Arzo-
bispo el Revmo. Sr. TFransoni, con el Oar-
denal Antonelli, con el Papa Pio IX y aun
con el Austria, A fin de sembrar el descon-
tento en el pueblo y preparer una reacci6n
contra el estado present de la cosa pfiblica.
Se lleg6 hasta dar A entender que habia en
el Oratorio un cuarto lleno de fusiles para
armar, en tiempo oportuno, A los j6venes
contra el Gobierno. Espinas fueron los alla-
namientos de la casa, las torturas morales
A que fueron sometidos los alumnos, las ame-
nazas de encarcelar a quien nos proporcio-
naba el pan y nos deparaba un honroso por-
venir, las de cerrar el Oratorio y echarnos
a todos nosotros A la calle 6 enviarnos 6
nuestras pobres families. Espinas fueron,
por fin, los poligros prolongados de ver des-
truido como por un vendaval la obra del
Oratorio que durante 19 anlos habia costado
tantos cuidados, fatigas y sudores A Don
Bosco y A sus auxiliares. Es verdad que el
Oratorio habia tenido no poco que padecer
en otras circunstancias, como lo hemos visto
en la primera parte de esta historic; pero
esos padecimientos habian sido originados por
personas privadas, y las autoridades y aun el
Rey Carlos Alberto nos prestaban su ayuda;
pero en 1860 el asunto cambiaba de aspect
porque se presentaba contra nosotros quien
reo)resentaba al Gobierno y tenia la fuerza
en sus manos.
No eran vanos nuestros temores, pues que
en aquellos mismos dias la autoridad mand6
cerrar varies casas de educaci6n y orden6
la p)risi6n de distinguidos eclesiAsticos secu-
lares y regulars, y el domicilio obligatorio
en Turin, al cual en mayo del mismo afio
(1860) hablia sido condenado afn el Cardenal
Corsi, Arzobispo de Pisa.
Iar6 menoii6n de algunas de estas espi-
nas; pero'ante todo protest que no quiero
haer aqui apreciaciones sobre la conduct
de la autoridad pfiblica.
Don Bosco y los suyos saben distinguir
dsta de los hombres que la ejercen; los hom-
bres pueden abusar; pero de este abuse no
se sigue que se haya de despreciar la au-







- 80 -


toridad y sea licita a los sfibditos la deso-
bediencia y la rebeli6n contra el poder ge-
neralmente reconocido. San Pedro, primer
Pontifice, ordena, para el buen orden, obe-
decer A los superiores aun cuando fueran
malos (1). Muchas veces no son los superio-
res sino los' subalternos, por ignorancia 6
false celo, quienes se muestran tiranos con
los sfibditos. Hay ocasiones en que algunos
empleados, ora por adquirir fama de intr6-
pidos, ora por aparecer como libres-pensa-
dores en material de religion y obtener al-
gin ascenso en su carrera, suelen proceder
del modo mas illegal con ciudadanos paci-
ficos 6 inocentes. Semejantes miserias son de
todos los tiempos y gobiernos; per lo cual
en la Sagrada Escritura vemos que Asuero
Rey de Persia lamentaba ya tal desgracia,
cuando escribia 6 los Gobernadores de sus
127 provincias: < Muchos han abusado de
la bondad de los Principes, y han llevado
su refinada maldad hasta el punto de tentar
con engalios y mentiras la ruina de aquellos
que cumplen. fielmente sus oficios y que son
dignos de pfblica alabanza (2). Quiero su-
poner haya sucedido algo semejante en la
circunstancia que me refiero. Si asi no fu6
otros sabran decirlo mas tarde. Sin mas co-
mienzo exponer lo ocuryido.
El 26 de mayo, vigilia'de Pentecost6s, a
eso de las dos de la tarde subia Don Bosco
la escalera para ir a su pieza cuando viene
.a 61 una pobre seiiora acompafiada de un
hijo y le entrega una carta del Ministro de
lo Interior, que le recomendaba a 6ste para
que le aceptara en el Oratorio. No concluia
afin de leerla cuando se le presentan tres
seoiores, uno de los cuales interrumpi6ndole
le dice:
Necesitamos hablar con Don Bosco.
Estoy A vuestras 6rdenes; permitidme
tan s61o ver si es possible complacer A esta
madre de familiar y a este niio.
No podemos esperar.
Si estais tan de prisa en ',qu6 puedo
serviros'?
Debemos hablarle a solas.
Bien; vamos al cuarto del Prefecto.
No al del Prefecto; nos es indispensable
ir al de usted.
Servlos decirme quienes sois y que que-
r6is de mi.
Yo soy el abogado Grasso, delegado de
seguridad pfiblica, y estos seinores el abo-
gado Tua y el abogado Grasselli represen-
tantes del Gobierno; y venimos a hacerle
una visit domiciliaria.
4 Tra6is orden escrita ?
Ninguna.
,Qui6n os autoriza entonces t hacerme
esta visit domiciliaria ?


(1) S. Pedro, i, 18
(2) Eater xvi.


Las autoridades no necesitan ser au-
torizadas.
Excusadme; yo creo seais cumplidos
caballeros, pero podria engaiarme;. mientras
no me present6is vuestra autorizaci6n, con los
limits de ella, no estoy obligado 4 recibiros.
L Quiere usted ponernos en el caso de
hacer uso de la fuerza?
Os guardar6is de usarla en esta casa.
La Constituci6n garantiza la inviolabilidad
del domicilio, y yo pondria querella si este
se violase.
EsparciBronse entonces diez y ocho solda-
dos en el patio y escaleras, en tanto que otros
diez y ocho apostados 6 las puertas del Ora-
torio A nadie dejaban salir sin registrarle
los bolsillos.
El delegado Grasso llam6 various guardias
y una vez a su lado, en voz alta y several,
como para intimidar' 6 Don Bosco le pre-
gunt6:
- Nos conduce & su cuarto ?
No puedo conduciros, y no os condu-
cir6 hasta que me manifest6is qui6n os manda
con qu6 autoridad y por que raz6n. Si lle-
garais a obligarme por la fuerza, toque
de campanas llamaria a mi socorro a todos
los mios y mis vecinos, y os obligaria, con
perjuicio vuestro, a retiraros como agresores
y violadores del domicilio ajeno.
A estas palabras hizo un guardia cierto
ademdn de amenaza; pero ol delegado, me-
tido ya en raz6n, dijo: Hagamos las
cosas tranquilamente; y dirigi6ndose a uno
de los suyos, afiadi6: Vaya a buscar el
decreto que dejamos olvidado en la sala del
Prefecto.
Continue Don Bosco el asunto interrum-
pido con la mencionada madre 6 hijo, que
contemplaban estupefactos todo esto.
No sabia Don Bosco por su parte de qu6
manera armonizar la recomendaci6n de este
niio p6r un ministry, con la orden do alla-
namiento de part del Gobierno. Era esta
una celada, una falsia, 6 el decreto venia
de alguna autoridad subalterna sin conoci-
miento del Ministro de lo Interior. Sea lo
que fuere Don Bosco no vacil6 un instant
en acceptar al pobre nifio; es mds: se ale-
gr6 de qe la Providencia le ofreciera oca-
si6n de pagar bien por mal'd aquellos quo,
en vez de estarle reconocidos por cuanto tra-
bajaba para aliviar la suerte de los nfilos
pobres 6 infelices y para dar buenos 6 ins-
truidos ciudadanos a la sociedad, le corres-
pondian con actos de hostilidad, tratandole
como a conspirador y perturbador del orden
pfiblico.
(Se continuard).


Con aprobacibn de la Autoridad Eclesihstica Gerente JOSi GAMBINO.
Turin Tipografia Salesiana.




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