Group Title: Boletin Salesiano.
Title: Boletâin Salesiano
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Title: Boletâin Salesiano
Uniform Title: Boletâin Salesiano (Turin, Italy)
Physical Description: v. : ill. ; 27 cm.
Language: Spanish
Creator: Oratorio Salesiano
Publisher: Oratorio Salesiano
Place of Publication: Turin Italia
Frequency: monthly
regular
 Subjects
Genre: periodical   ( marcgt )
 Notes
General Note: Description based on: Aäno 7, n. 1 (enero de 1892); title from caption.
 Record Information
Bibliographic ID: UF00075624
Volume ID: VID00021
Source Institution: University of Florida
Rights Management: All rights reserved by the source institution and holding location.
Resource Identifier: oclc - 35918727
lccn - sn 96026719

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BOLETIN SALESIANO


Quien recibiere A un nifio en mi
nombre, A mi me recibe.
(MATH. XVIII.)
Os recomiendo la finez y la ju-
ventud; cultivad con grande es-
mero su educaci6n cristiana; y
proporcionadle libros que le en-
sefien A huir del vicio y a prac-
ticar la virtud.
(Pio IX.)
Redoblad vuestras fuerzas A fin
de apartar & la nifiez y.juven-
tud de la corrupci6n e incredu-
lidad y preparar asi una nueva
generaci6n.
(LEON XIII.)


Debemos ayudar A nuestros her-
manos A fin de cooperar A la
difusi6n de la verdad.
(III S. JxAN, 8.)
Atiende A la buena lecture, A la
exhortaci6n y A la enseianza.
(I TIroTH. iv, 13.)
Entre las cosas divinas, lamas su-
blime, es la de cooperar con Dios
A la salvaci6n de las almas.
(S. DIONIslo.)
El amor al pr6jimo, es uno de
los mayores y mas excelentes
dones que. la divina bondad
puede conceder A los hombres.
S(El Doct. S. Fr:ANC. de Sales).


.-.W( DIRECCION en el Oratorio Salesiano Calle de Cottolengo N. 32, TURIN (Italia) )F+-


SUMARIO.
La ensefanza del Catecismo y los Catequistas.
La conversion de la Patagonia y de la Tierra del
Fuego.
El congress Eucaristico de Jerusalin.
TLERRA SANTA. La Obra Salesiana de la Santa Fa-
milia en Belen.
COLOMBIA. Lazareto de los leprosos de Agua de Dios.
ESPASA. La Obra de Don Bosco.
Gracias de Maria Auxiliadora.





LA ENSER ANZA DEL CATECISIO

y los Catequistas


La instrucci6n de los pueblos fu6 entire
los sabios de la antigiiedad el primer
objeto de la legislaci6n: cultivar el espi-
ritu y former el coraz6n de los hombres
fu6 el gran fin de las instituciones
political. Si leemos con atenci6n los
fragments de sus leyes, los hallamos
mas -henchidos de maximas de educaci6n
que de reglamentos de policia. Todas se


dirigen a engrandecer las almas, y si
algunas a perfeccionar las facultades fi-
sicas del cuerpo, era s6lo para arraigar
en los ciudadanos aquellas dos grades
virtues sobre que descausan los estados:
el valor, como el primer apoyo de la se-
guridad puiblica, y el amor al trabajo,
como primera fuente de la felicidad in-
dividual.
Por grande que sea en nuestros tiem-
pos la corrupci6n de ideas y cbstumbres,
reconociendo todos los gobiernos que la
fortune de las naciones es inseparable
de la de los pueblos y que para hacer 4
los pueblos felices es menester ilustrarlos,
soehan dado ~ porfia a multiplicar los
institutes de ensefianza puiblicay difundir
el conocimiento de las letras.
Mas en tanto que se da gran impor-
tancia al conocimiento de las ciencias
tiless al bienestar del hombre en la
tierra, el espiritu de impiedad destierra
la mis noble y sublime que nos ensefia
el camino para ir al cielo, conocer al
Creador y a conocernos a, nosotros mismos,
cual es la religion.
Por esto nunca como ahora es tan
honrosa y necesari a la enseiauza del
Catecismo < magnifica sintesis que explica


Publioaci6n inensual.


INO VIM- -N. 9.


SETIEMBRE do 1893







- 130-


todos los enigmas, disipa-todas las dudas,
rebate todas las dificultades, lazo miste-
rioso que une al hombre con Dios,, el
cielo con la tierra, el tiiepo coni la eter-
nidad; y todo esto sin esfuerzo de pa-
labras, sin ambajes, con suma claridad,
de tal modo que bastaa tener oidos para
escuchar y coraz6u d6cil para career y
amar. >)
Honroso es imitar al que es la honra
del human linaje y el ejemplar de today
verdadera grandeza, Cristo Jesis. Pues,
Squ6 hizo Cristo sino, primero con ejem-
plos y despues con palabras y ejemplos,
ensefiarnos su doctrine salvadora, la
doctrine cristianal
I Qu6 hicieron los ap6stoles? San Pablo
lo dice con exquisite delicadeza: < Nos
hicimos parvulos en medio de vosotros,
como una madre que esta criando llena
de ternura para con sus hijos. De tal ma-
nera apasionados por vosotros, que de-
seabamos con ansia comunicaros, no's61o
el Evangelio de Dios, sino tambi6n daros
nuestra misma vida. >
Desde que el divino Redentor mani-
fest6 su preferencia por los nifios, los
mayores santos y los genios mis ilustres
les han consagrado esforzadamente su
colo, abnegaci6n y solicited. El Ap6stol
de la nifiez en nuestro siglo, Don Bosco,
ino cifr6, en verdad, today su honra, en
la imitacion de Oristo y sus Ap6stoles,
no1 slo dejaudo que los niiios se accr-
caran 61, sino yendo en su busca para
adoctrinarlos y transformarlos a su vez
en, catequistas y misioneros
A honra tuvieronlos mos i grades
Santos, y Doctores y Pontifices de la
Iglesia, abajar sus intoligencias y su elo-
cuencia hasta el nivel de los pequefiuelos
para adoctrinarlos; y hombres como San
Oirilo de Jerusal6n, San Gregorio Niceno,
San Agustin, San Francisco Javier, Bos-
suet, Fenel6n y Dupanloup no se desdefia-
ron de emplear su palabra y su pluma en en-
sefiar la religion d los niios y on escribir
tratados para los catequistas.
SCon qu6 copia de arguments y belli-
silas comparaciones prueba el ilustre
Obispo de Hipona, no s6lo la dignidad
del empleo de catequizar a los rudos,
sino aun la suavidad y dulzura quo hallai
en tan santo ejercicio los que de veras
tienen amor a las almas de los pobres y
pequefiuelos!
< LPor ventura, dice, deleita di no ser
por el amor, el balbucear entrecortadas


y mutiladas palabras ? Y sin embargo,
los hombres desean tener hijuelos con
quienes hablar asi. Y mas dulce es a la
madre trasladar de sus labios a los labios
infantiles de siu hijo el bocadin mascado,
que comer ella pedazos mayors. No debe
por lo tanto apartarse tampoco de nuestro
animo el reciierdo de alqiella gallina que
cubre con sus lacias plumas a-sus tiernos
polluelos, que llama con quebrada voz 5
los que le responded piando; y recorder
tambi6n que los que soberbios huyen de
sus blandas alas son presa de los mi-
lanos. >
A la objeci6n del fastidio que causa
repetir siempre lo mismo y tan sabido,
responded el sublime ingenio de Agustin
con una verdad y novedad deliciosa. ( nos fastidia, el volver tantas. veces sobre
las mismas. cosas tan, trilladas y propias
de los nifios, hagamonos pequefiuelos
como ellos, y unidos nuestros, corazones
a los.suyos por un amor fraternal,. pa-
ternal y maternal, aun A nosotros nos
parecera nuevo lo que les decimos .....
Ouando ensefiamos 6 los que antes no
los habian visto jams, los grandiosos
monumentos de las ciudades 6 la hermo-
sura do los campos que por la costumbre
recorremos ya sin niugun deleite,,nos
sucle suceder quoe se nos rcinuiev.n'u agra-
dables impresiones con la ilmpresi6n que
ellos reciben, y tanto mAs gozamos cuanto
ellos son mas amigos: pues por li vili-
culo del amor en cuanto vivimoscn ellos,
en tanto se torna para nosotros nuevo lo
viejo y conocido. >
Mas dado que uni honroso ni deleitablo
fuese el empleo de enseiiar la doctrine
cristiana; supuesta la escasez de clero
que todos deploramos, y el culpable des-
cuido 6 ignorancia de la mayor part de
los padres de families entire las classes
menesterosas y aun en: las acomodadas,
esta ensefiauza cristiana es absolutamente
necesaria, y el Apostolado seglar debe
de un modo especialisimo tomarla ai s
cargo.
Como all en su tiempo Jeremfas, po-
demos dolernos, de que los pequefiuelos
pidan pan y no haya quien se los
parta > (1).
Cada dia van siendo m6s. necesarios
en los pauses civilizados catequistas segla-
res que ayuden los parrocos y al clero
en general, a semejanza del auxilio que
(1) Pari'tv i peterutit panem et ion erat qui frangeret
eis (Thren. Ij, *).






- 131 -


reciben los misioneros de los catequistas
seglares en los paises salvajes 6 en las
misiones de herejes. Porque bajo las
apariencias espl6ndidas de una civiliza-
ci6n verdaderamente fascinadora se des-
cubren bien a las claras los sintomas de
la vuelta al paganismo y a la barbarie.
Hay, pues, que hacer un llamamiento a
los voluntarios de Cristo para que miren
con singular predilecci6n la ensefanza
del catecismo.
El mal es gravisimo; tan grave que
segun el sentir del Maestro de todos los
maestros, el Pontifice Le6n XIII, escri-
biendo sobre las escuelas de Roma, el
mas funesto de -todos los caminos que
desembocan en la incredulidad y en el
vicio, es la exclusi6n, aunque no sea
total, de la ensefianza del Catecismo en
las escuelas. Pues k qu6 decir de la total
carencia de instrucci6n religiosa en que
yacen tantos millones de nifios cat6licos
4 hijos del pueblo?
Mal funestisimo sobre toda pondera-
ei6n; como que del conocimiento 6 igno-
rancia del Catecismo 6 de lo mAs nece-
sario para salvarse, depend originaria-
mente el vivir 6 no vivir como cristianos,
el morir como cristianos 6 no, y en fin
la eterna vida 6 la eterna muerte.
Para remediar el mal que tanto deplo-
ramos es precise que a la escuela pagana
so oponga la escuela exclusivamente ca-
t6lica, la ensefianza religiosa dominical,
los oratorios festivos, las escuelas noc-
turnas.
Muy grande es el m6rito de estas
obras.
Dad esa limosna de instrucci6n los que
am'is a Dios y 4 vuestro pr6jimo, dadla
por amor de entrambos, pues mayor es
la caridad de alimentar las almas que la
de mantener los cuerpos.
i Y hay tantas almas hambrientas!
SHay tantos corazones desfallecidos!
I I I I I I I I I ,1.1 I I I i ''.E I I -I I I 'l I. I 'i I1I 1 1 1 1

La conversion de la Patagonia
y de la Tierra del Fuego


La fe, segrin expresi6n de San Am-
b)rosio, es una limpara que luce en las
tinieblas de esta vida: pero las buenas
obras son el alimento de esa lampara.
La fe, segfin San Agustin, es una gene-


rosa plant que, arraigando en la tierra,
eleva sus ramos hasta el cielo; pero las
huenas obras son el riego que de con-
tinuo ha menester esta plant, si no so
quiere que languidezca, y se seque y
muera.
Por eso deben temblar los que con-
tentos con la fe, no viven en caridad y
gracia do Dios, al oir aquellas palabras
de San Pablo, que no son encarecimiento
ni hip6rbole sino pura doctrine cat61ica:
81 tuviera today la fe possible, de manera
que tragladara de( una part d otra los
montes y no tuviera caridad, nada soy (I a
los Cor. 13, 2).
Muy deplorable es el estadow de aque-
llas almas que ademas de la caridad han
perdido la fe verdadera y necesaria para
la salvaci6n; pero es tambi6n harto deplo-
rable el de las que conservando adn la
fe, han perdido por el pecado la caridad,
el de las que olvidando que los bienes
do fortune nos han sido concedidos por
Dios para hacer el bien, apartan los ojos
del pobre y si so dejan enternecer a veces
por los clamores mds cercanos a sus
oidos, se concretan' dar algunas limosnas
en su pueblo y no les merecen compa-
si6n los desgraciados que gimen lejanos
en las sombras de la muerte. La verda-
dera caridad no se limit a la tierra
natal ni al alivio de las necesidades de
los que nos rodean; y Dios antes que el
6bolo dado al mendigo que llega a las
puertas de vuestra casa, donde abunda
lo soperfluo, las joyas y sedas, mira con
preferencia el que contribute on apar-
tado confin 5 la salvaci6n do las almas
y extension del reino de Cristo.
Entre todas las virtudes dignas de ala-
banza la limosna ocupa el primer puesto:
apaga el fuego del inferno, las puertas
del cielo le estan abiertas, y cuando entra,
como reina, ningfh porter, ningun
guardian so atreve a preguntar quidn es,
ni a dodoe va, sino que todos la reciben
en triunfo, venga de donde viniere (1).
Si hac6is limosna, recibir6is a Dios por
recompensa, y si esta limosna se ende-
reza a la propagaci6n de la fe, a la sal-
vaci6n de nuestros pr6jimos aumenta in-
deciblemente su merito.
Puesto que las empress de Dios son
nuestras empress, para interesarnos en
esta que nos ocupa, recordemos lo quo
el Senior ha hecho por la salvaci6n de


(1) S. Greg. Niceno.








aquellos pobres indfgenas. La historic
del descubrimiento y conquista de Amd-
rica, los anales de las misiones cat61icas
nos hablan con maravillosa elocuencia.
ijCun preciosos vinculos los estable-
cidos por la religion entire el hombre ci-
vilizado y el salvaje, vinculos de amor
y fraternidad que ninguna raz6n ilustrada
desconoce, que todo coraz6n puro respeta,
y en los cuales estd cifrada la gloria de
la especie humana.
No indaga el Misionero de Oristo d6nde
hay pauses que conviden a gozar de en-
vidiable paz y bienestar, sino d6nde hay
lugares ignorados y desiertos, pueblos
condenados 6 oscuridad 6 infortunio,
para volar a su consuelo, llevandoles, con,
las virtudes humans, con las ciencias
Tiles y las artes pacificas, todos los dones
de la abundancia y de la paz, para agre-
garlos 4 la gran familiar del gdnero hu-
mano, y para llenar asi el mAs santo y
sublime designiode la creaci6n.
Dios, en su misericordia, se ha dignado
tener piedad do aquellos pueblos, y los
esfuerzos de los pontifices de otros tiem-
pos por atraerlos a la luz de la fe y los
de congregaciones religiosas eminentes
por sis trabajos apost6licos, han venido
a cobrar nuevo vigor bajo los pontifi-
cados de Pio IX y Le6n XIII y con la
obra providencial del siervo del Dios
Don Bosco, el Institute Salesiano.
Para el 6xito de esta grandiose obra
no debemos olvidar que nada es tan ne-
cesario como la oraci6n. Muchos son los
estorbos, muchas la dificultades que le
suscita el espiritu del mal. A la propa-
ganda de las sectas se une la acci6n de
los cristianos depravados.
Si bien es verdad que las Misiones se
sostienen con s61o las limosnas; no s61o
de pan vive el hombre, ni es el pan el
principal sosten de nuestros misioneros
para el alivio de tantas penalidades y
privaciones como sufren; lo que nece-
sitan, mas que comer, para tan arduas
empresas, es el vigor de la voluntad, el
fervor de espiritu, la perseverancia en el
bien comenzado.
Y esto que vale mas sin comparaci6n,
se lo pueden dar aun los que nada po-
seen, pidiendo A Jesuis y A Maria las
gracias que necesitan, y ofreciendo con
este fin sus buenas obras;
Si el Senor, pot las oraciones y buenas
obras, se mueve a library de tantos pe-
ligros de que estan rodeados 4 los obreros


de aquella vifia inculta; si les da forta-
leza de alma y el fervor de espiritu que
se require para la predicaci6n del Evan-
gelio; si, finalmente, perseveran hasta
morir, si es precise, en la demand, se
habra contribuido poderosamente 4 la
conversion de las vastisimas regions de
la Patagonia y Tierra del Fuego.
Oremos adem1s por los ya convertidos
en aquellos. paises, y pidamos sobre todo
que cada uno de ellos se transform en
un ap6stol para la conversion de los
suyos, y que todos convertidos perseveren
en el seno de nuestra santa Madre Iglesia.
Esta esperanza sonrie sin duda a nues-
tro anciano Pontifice Le6n XIII, como
consta por sus palabras 4 los Misioneros
salesianos y en particular al Ilustrisimo
Sefior Don Juan Cagliero, Obispo de
Magida y Vicario Apost6lico de la Pa-
tagonia.
Esta esperanza debemos abrigar en
nuestro coraz6n los cat6licos al considerar
los frutos obtenidos en breves afios y la
manifiesta protecci6n de Maria Auxilia-
dora.

AAcAMA*MM AAAAAtUA*tAtMA JMA JL


EL CONGRESS EUCARISTICO
DE JERUSALUN


La Iglesia ha alcanzado un verdadero
triunfo en Jerusal6n.
Los peregrines que en tal ocasi6n !le-
garon a la Oiudad Santa, dirigidos por
los P. P. de la Asunci6n, unidos a los
que venian de Oriente y otras parties,
prestaron al Congresd una asistencia de
mas de 2000 personas.
El nfmero de Patriarcas, Arzobispos,
Obispos y abades mitrados lleg6 a 40.
Delegados de las di6cesis mas impor-
tantes del mundo entero, notabilidades
eclesiasticas y laicas de diversos pauses
de Oriente y Occidente dieron un carac-
ter singularmente important A las asam-
.bleas.
A los 400 sacerdotes de la peregrina-
ci6n europea so unian los' sacerdotes
orientales, el clero secular y regular de
Palestina, llegando 4 ser mAs de 4000 los
sacerdotes, de los cuales 400 religiosos
de 6rdenes.


- Ija -


"O"(I~OZI~L~\O"d"L"SL~2CL~3LEJr~JVL~,~


T YfT TV V(T'', ,







- 133 -


Ingreso del Legado del Papa.
El dia 13 de mayo, a las tres de la
tarde, hizo su entrada solemn en.la ciudad
el cardinal Legado, concurriendo el Con-
sulado francs y las delegaciones de los
otros Consulados, todos de uniform. Las
autoridades y el ej6rcito turco con sus
generals y today la poblaci6n escoltaban
al Legado, a quien recibi6 el Patriarca
en la puerta de la ciudad con cincuenta
Obispos, todo el clero, comunidades re-
ligiosas y peregrines de varias naciones.
Por todas parties se oian exclamacioncs
de iViva Le6n XIII! iViva el Legado!
Todos fueron al Santo Sepulero en so-
lemne procesi6n, y alli se cant6 el Te
Deum. La ovaci6n fue inmensa.
El Rdo. P. Jer6nimo de Sigean, Vi-
cario General de los franciscanos, pronun-
ci6 un hermoso discurso de bienvenida.

Las Sesiones.
El Congress Eucaristico se celebro en
la iglesia de franciscanos del Salvador y
abri6 sus sesiones el Obispo de Lieja,
Mons. Doutreloux, con un discurso en
que trat6 de la piedad cristiana, la cues-
ti6n social y la significaci6n religiosa de
la Tierra Santa. El Patriarca griego,
Gregorio, ley6 una memorial. acerca del
Santisimo Sacramento en la antigua li-
turgia griega, y la Misa de.los presanti-
ficados, que si en la Iglesia latina se ce-
lebra el Viernes Santo, on Oriente se
observe durante muchos dias de la cua-
resma. La fiesta del Corpus data en esta,
Iglesia desde el siglo XIV. Tambi6n se
habl6 de la gran solemnidad de la pro-
cesi6n del Corpus en Zaariet, adonde
concurren peregrines de todas las regio-
nes de Siria.
El Patriarca latino de Jerusal6n, Mon-
sefior Piavi, record las glorias de la
Santa Ciudad y los esfuerzos de Le6n XIII
por la uni6n do ambas Iglesias y 6 con-
tinuaci6n ley'6 una monografia sobre la
liturgia de Santiago; Mons. Gaigiry, o-
bispo griego de Paneas, otra sobre la
misma liturgia, y las de san Basilio de
Cesarea y san Juan Cris6stomo; Mon-
sefior Kandalafte, obispo de Tripoli, di-
sert6 acerca de la liturgia siriaca; el
Dr. Atanasio Aben Said, de la liturgia
copta; el presbitero Martin, parroco de
Ausage (Dr6me, Francia) ley6 una docti-
sima memorial sobre la liturgia eslava, muy


aplaudida por los prelados de esta raza
asistentes al Congreso. Mons. Rahmain,
arzobispo de Bagdad, trat6 de la liturgia
siriaca y de la legua sirocaldea, que era
la que, en su concepto, hablaba el Sal-
vador, como parecen probarlo algunas fra-
ses del mismo Evangelio. El Rdo. Padre
Michel record varias Bulas y constitu-
ciones pontilicias de los ritos orientales,
especialmente de la titulada Allate sunt,
del papa Renedetto XIV y de las dlti-
mas de Leon XIII. El cardinal Legado
Laing6nieux 'pronunci6 un elocuente dis-
curso de clausura.
Asistieron al Congreso; de la Iglesia
maronita, el Arzobispo de Acre, el de
Berito, el de Tripoli, el de Baalbek, el
de Chipre y el Superior General de los
monjcs del Libano; de la Armenia, el
Obispo de' Adana; de la Caldea, el Ar-
zobispo de Kerkuk; y las Iglesias abisi-
nia y copta estaban representadas por
dos sacerdotes.

Otras funciones.
Cada mailana se celebr6, bajo la pre-
sidencia del Cardenal Legado, misa so-
lemne en rite diferente, pontificando el
tiltimo dia dicho Cardenal en la iglesia
del patriarcado, rodeado de los Obispos
con sus mitras, ornamentos 6 insignias.
Todas las noches, terminada la sesi6n
de la tarde, se hacia una procesi6n es-
pl6ndida del Santisimo Sacramento on
las Comunidades de Jerusaln;, con asis-
tencia del Cardenal, gran nimero de
Obispos y centenares de sacerdotes. Los
peregrines, los files y los eslablecimien-
tos cat6licos con sus mfisicas realzaban
la pompa do esas grades manifestacio-
nes de fe y amor al Santisimo Sacra-
mento, hechas al aire libre, A la vista do
Jerusal6n.
Hay que afiadir a todo eso el *Yiacru-
cis solemne, A trav6s de las calls, el vier-
nes, con dos grades cruces. Los Obispos,
en numero de doce,'llevaron una al re-
dedor del sauto Sepulero.
El Congress ha superado todas las es-
peranzas: ha side un acontecimiento ver-"
daderamente extraordinario que no dejar6'
de tener consecuencias importantisimas
para las relaciones religiosas del Oriente
y del Occidente. Desde el punto de vista
de la uni6n y del retorno possible de los
cismaticos, es una semilla, una prepara-
ci6n preciosa. Se han contado hasta trienta
sacerdotes de las Iglesias cismiticas en-







- 134 -


tre los asistentes 6 las reuniones del Con-
greso.
Este envi6 al Papa el siguiente tele-
grama:
A Su Santidad Leon XIII. Vaticano.
< Los Patriarcas, Obispos y mas do dos
' mil presbiteros, y los fields de Oriente
> y Occidente reuuidos bajo la presiden-
> cia del Cardenal Langenieux, Legado
Sde la Santa Sede para las fiestas eu-
Scaristicas de Jerusalen, ponen a los
> pies de S. S. el homenaje filial de su
> amor y veneraci6n, 6 imploran la ben-
Sdici6n del Pastor Supremo.
< El Presidentc del Consejo
permanent de las Obras
Eucaristicas. >

Asilo de Belen.
Muchas y muy importantes visits l!e-
garon al Asilo salesiano de Bel6n con
motivo del Congreso Eucaristico en Jeru-
sal6n; muchos fueron losprelados que lo hon-
raron con tomar alli alojamiento, sierido
de notar, entire los mis ardientes amigos
y devotos de Don Bosco, al ilustrisimo
Sr. Obispo de Lieja, nuestro insigne bien-
hechor, t Mons. Montes de Oca, obispo
de Mejico y 6 Mons. Pampirio, Obispo
de Vercelli.

Fausto anuncio.
El fin principal de los Congresos Eu-
caristicos es promover el honor y devo-
ci6n a Jesfis Sacramentado. El promoter
.de estos Congresos fiu6 Mons. de Segur.
El 1 tuvo lugar en Lila en 1881; el 20
en Avifi6n en 1882; el 30 en Lieja en
1883; el 40 en Friburgo en 1885; el 5 en
Tolosa, en 1886; el 6 en Anveres en 1889;
el 7 en Napoles en 1891; El 8 es el re-
cientemente verificado en Jerusal6n. Se
nos anuncia que los Arzobispos y Obis-
pos del Piamonte, reunidos en Vercelli,
A mediados de junio ultimo, establecie-
ron unInimemente celebrar el 9 Conci-
lio Eucaristico el aiio de 1894 en Turin,
la ciudad llamada del Santisimo Sacra-
mento.


TIERRA SANTA
(BELtN)


La Obra Salesiana de la Santa Familia.
(Del diario El Tiempo, de M6jico).
Sr. Lie. D. Victoriano Agiieros, Director de
El Tiempo. M6jico.
MuY SENOR MIO Y FINO AMIGO:
En los seis meses de estadia en este nuevo
viaje A M6jico, muchos de los amigos y
bienliechores de la Obra de la Santa Familia
de Belen me han pedido noticias acerca de
ella, no sin grata satisfaccibn de mi animo,
pues esto revela que en los corazones meji-
canos no es pasajero el interns que toman
por las obras que se emprenden para la
gloria de Dios y el bieu del pr6jimo. Tuve
para. cuantos me hablaron 6 escribieron muy
buenas noticias que darles; pero siendo mu-
chisimos y casi incontables los bienhechores
de la Obra y no menos grande sn interest
en saber de ella, como no me sea pesible
verlos 6 todos personalmente, pienso hacer
cosa grata en decirselo por el 6rgano del
muy acreditato peri6dico de Usted, cuyas
columns me prest6 en otro tiempo, con final
y exquisite bondad, para dar a conocer la
importancia de la Obra, asi coimo su pro-
greso y desarrollo. Tengo -que comunicarles
hoy noticias de nuevos y consoladores ade-
lantos.
El dia 27 del mes de Junio de 1891 es la
fecha de un acontecimiento bien grato en
los anales de la Obra de la Santa Familia
de Bel6n: en ese dia unos hijos del siervo
de Dios, el Sacerdote D. Juan Bosco, es
decir, tres Padres Salesianos desembarcaron
en el puerto de Jafa y pisaban por primer
vez la Tierra de Promisi6u, con rumbo A
Bel6n, al establecimiento de la Santa Fa-
milia, en compaiia del Rvdo. Padre Belloni,
que fu6 su fundador, el cual habia ido iL
Turin (Italia) para traerlos.
Ese dia fu6 dia de regocijo para cuantos
conocian A los Salesianos, la altura de su mi-
si6n en el mundo enter, y las necesidades
de Palestina. A ellos debian seguir otros.
Voy A explicarme.
A mi regreso a Bel6n, en el mes de Julio
de 1890, encoutr6 los establecimientos de
Bel6n para artes y oficios, y los dos de agri-
cultura en remizin y en Beitgemal, muy
llenos de ninos hurrfanos salvados de la
miseria y de la perdici6n, repartidos en los
tres establecimientos,, seguin su inclinaci6n y
edad, avidos de conocer A Dios y de instruirse
en algdn arte ft oficio. El personal directive
atareado con tanta juveutud era poco 6 in-
.- -- veian agotarse cad,








dia mis: era por esto imperiosa la necesidad
de algfin refuerzo. gD6nde hallarlo ?..... El
clero de Palestina no Ilena las necesidades
de la Di6cesis, en la cual eran y son todavia
muchos los pueblos cismAticos que piden al
misionero cat6lico para ayudarles d volver
al redil de la Iglesia: de ese escaso clero
nada teniamos que esperar. Los colegios en
Europa, aunque en buen nfmero para former
misioneros para la propagaci6n de la fe,
cuentan con muy pocos alumnos para tantas
mies de un extreme al otro del mundo: era
tambi6n infitil esperar ayuda de este otro
lado. No nos habria quedado otra salida que
la de traer 6 Bel6n personal pensionado, queo
no habria nunca correspondido las exigen-
cias de la Obra; y A mas de eso ni recursos
habia para ello. & Qu6 hacer pues? Las ne-
cesidades eran urgentes...
En esos mementos Dios, si, Dios sin.duda,
vino en nuestra ayuda, inspirandonos 61 pen-
samiento de dirigirnos 6 la Casa Central de
los Salesianos en Turin (Italia), y propo-
nerles la agregaci6n de nuestra familiar A
la de ellos, la fusion de las dos families
en una.
La Obra de los Salesianos, fundada por
el santo sacerdote D. Juan Bosco, es
muy conocida; no hay para qu6 yo lo
repita aqui: sn misi6n era, y es todavia, la
misma que la nuestra en Bel6n; es decir,
recoger niiios pobres, abandonados, educarlos
en la Teligi6n y en el trabajo, artes y off-
cio, enseifarles mfisica, agriculture, etc., y
luti proiiiver entire ellos las vocaciones al
estado -eclesiAstico.
La Pia Sociedad Salesiana tiene institutes
con este mismo ben6fico y grandiose objeto
en todas parties del mundo: el personal de
que dispone es bien apto para todo, y nn-
meroso, aunque no tanto como se desea,
para poder responder A las mil solicitudes
que dicha Sociedad se hacen constante-
mcnte de todos puntos, de Seiiores Obispos
y hasta de los mismos Gobiernos civiles en
la America del Sur en mode particular,
absorbiendo la mayor part de su personal
la misi6n de today la inmensa region de
la Patagonia y la Tierra del Fuego, dividida
en dos Vicariatos Apost6licos y en una Pre-
fectura Apost6lica, a mas del -nuevo Vica-
riato Apost6lico del vasto territorio de
M1ndez al Oriente de la Repfiblica del
Ecuador.
Con todo, el Superior General, el Sr. Dr.
D. Miguel Rua, di6 buena acogida A nuestra
solicitild; y en pocas semanas, de acuerdo
con la Santa Sede, cuyo beneplAcito se ne-
cesitaba, y con el del Ilmo. Patriarca de
Jerusal6n, Mgr. Piavi, se realize la deseada
uni6n 6 fusi6n de las dos families, la de la
S. Familia de Bel6n con la de los Salesianos
de Turin, continuando nuestra Obra bajo el
mismo piadoso y por cien razonesjusto titulo
de < Santa Familia de Belen. >


A los tres meses pudieron 'ser mandados
A Bel6n 30 Salesianos, unos sacerdotes,:otros
jefes de talleres, otros agricultores, unas
Hermanas de Maria Auxiliadora, y tambi6n
algunos estudiantes de Filosofia y Teologia,
6stos fltimos para que A Ia vez que:hicieran
tales studios, pudiesen dedicarse i los de
la lengua Arabe, la cual es muy dificil, :y
se hallasen asi aptos, a1 su tiempo, para la
enseianza del catecismo y la predicaci6n A
los alumnus, y para tender tambi6n, con
fruto de las almas, al servicio de la hermosa
nueva iglesia del Sagrado Coraz6n de Jests
anexa al Instituto de la Sagrada Familia en
Bel6n, a cinco minutes de distancia de la
Gruta Sagrada en que naci6 nuestro divino
Redentor.
Ese personal, despues de haber satisfecho
su piedad cristiana en visitar los santuarios
principles de los Santos Lugares, fu6 re-
partido en las tres casas, y trabaja desde
entonces con ahinco y abnegaci6n her6ica,
en uni6n de nuestro antiguo personal, para
la gloria de Dios y el bien de la juventud
desvalida de Palestina.
Esto no es todo. Con la fusi6n de las dos
families, la Obra logr6 una cosa mAs y de
alta importancia y es superpetuidad. ; Cuan-
tas obras se deshacen y caen por complete
6 la muerte de sus fundadores..... 6 cuando
menos pierden de vista el primitive objeto
de su fundaci6n. Hoy, la nuestra, que tantos
sacrificios ha costado a sus fundadores y
bienhechores, entire quienes figuran en pri-
mera line *los Mejicanos, aquella Obra que
de tantos ataques que le movieron las po-
tencias infernales, sali6 siempre vencedora,
la Obra de la Sagrada Familia de Belhn
tendrA la vida de los siglos, como las demnis
instituciones dirigidas por Congregaciones
religiosas aprobadas por la Iglesia: tal es
la de los Salesianos: y esa vida sera fecunda
en el bien, pues alli en donde la Iglesiapone
su sello, brotan manantiales de prosperidad
y salud.
Y al decir esto, el coraz6n me dice que
dia ha de.llegar, y no sera muy lejano, en
que los Salesianos lleguen 6 favorecer con
su caridad A la juventud de la Siria del
Monte Libano, regions de las cuales habia-
mos nosotros recibido, hace alios, reiteradas
solicitudes para establecer alli institutes
como el del asilo de Belen; y bien que no
pudimos aceptarlas por falta de personal, hoy
que el porvenir se nos present mis hala-
giiefo, deseamos de todo coraz6n que la
ciudad de David, la mil veces querida Bel6n,
sea de veras la cuna de los nuevos bienhe-
chores del Oriente, come fu6 un dia la ben-
dita cuna del Salvador del mundo, y que
sea tambi6n el lugar de reposo para los Mi-
sioneros Salesianos que vayiA las Indias,
China y Jap6n (en donde se les aguarda con
impaciencia desde hace no pocos anios) para
inspirarse en el espiritu de sacrificio alli en






- 130 -


donde derram6 sus primeras 16grimas para'
la salvaci6n del mundo el Hijo de Dies y
de la Virgen Santisima de Nazaret, y para
retemplar los que vienen de aquellas regio-
nes, sus corazones, sus almas, su fe, su ca-
ridad, en aquella cuna de fe y caridad y do
religion santa, que es la patria del Salva-
dor, Bel6n. Si es Alejandria de Egipto el
puerto de reposo para los mercaderes y na-
vios que van al Oriente y vienen al Occi.
dehte, sea Bel6n, A pocas horas do distan-
cia, el puerto de descanso de los nuevos
ap6stoles, los Salesianos: sea Jerusal6u, el
Calvario, su faro salvador en sus idas y ve-
nidas... Los dos fundadores de la. Sagrada
Familia de Bel6n, entire los cuales me cabe
la honra de haber sido uno, est&n orgullosos
de haberles preparado Casas 6 Iglesias.
Pero con haberse dichas Casas agregado
a los Salesianos, no quiere decir que ya no
necesiten vivir mas do'la .caridad. piblica;
no, sus necesidades, al contrario, ban au-
mentado grandemente y aumentan cada dia
en proporci6n de la importancia quo va ad-
quiriendo la fusi6n de las families, como
arriba lo le expresado, y del desarrollo de
la Obra, que es su 16gica consecuencia. Ne-
cesitamos, pues, recursos siempre, mientras
hay hu6rfanos y desvalidos que protejer.
La Obra de la Santa Familia sigue orando
por sus bienhechores presents, y tambi6n
por los pasados, celebrando para vivos y
difuntos las misas fundadas en perpetuidad.
Su gratitud, pues, como se ve, sera eterna;
y sigue pidiendo A Dios que vengan nuevos
cooperadores 6 que se enciendan los corazo-
nes.delos primeros para hacer mayores ac-
tos de caridad.
Ya tienen mas de una prueba de que sus Ii-
mosnas no quedaron perdidas, y, que dieron
al contrario frutos consoladores do gracia y
salud; y si han sido bien empleadas en lo
pasado, lo seran mucho mejor en adelante.
S H6 aqui, senior Director, lo que he creido
ftil, 6 mis bien, interesante, decir a los in-
contables' amigos mios personales y a los de
]a Obra de la Santa Familia. Me tiguro que
todos han de quedar contents y satisfechos
de este nuevo paso y de la nueva vida en
que ha entrado la Obra, como contents he-
mos quedado nosotros, y con nosotros las
respetables autoridades eclesiAsticas de la
Tierra Santa y la Santa Sede de Roma; seguro
estoy que todos bendecirAn con nosotros la
mano del Seilor, que tan visiblemente pro-
teje aquella Obra, fundada por la caridad
cristiana.
Reciba, U. Sr. Director, mis expresiones
de profundo respeto y sincere gratitude.
S. A. S. S. y C.
RAFAEL M. PIPERNI.

Colegio Salesiano. Alameda de Santa Maria de la
Rivera, 24 de marzo de 1893.


COLOMBIA


Lazareto de los leprosos de Agna de.Dlos.
Del diario titulado El Orden tomamos los
phrrafos siguientes, de un artfculo publi-
cado, el 15 do marzo, por el seflor D. Angel
M. Gaitan:
La virtud y el talent, motors poderosos
del mundo moral, que inspiran respeto y
subyugan sin hacer sentir el imperio de su
Spoder, sino de una manera suave y ben6fica,
no pueden contemplarse sin una mezcla de
admiraci6n y reverencia, como emanaci6n de
un S6r Superior, "quo rige los mundos con
armonia maravillosa.
Este es el modo como estimamos la Con-
gregaci6n de los Muy .Reverendos Padres
Salesianos, que con talent especial, apia-
dados de nuestro infortunio, nos prodigan
toda clase de consideraciones y consuelos.
El Todopoderoso, que vela hasta por la
filtima de sus criaturas, nos manda a este
refugio del dolor su protecci6n amante. Pa-
rece que el inmortal Don Bosco, viendo los
brillantes prop6sitos de sus dignos hijos en
favor del desvalido, interponga sus preces
para que las grandes aspiraciones de aqu6&
los .se realicen.
Honorable y hermoso grupo de nobles bien-
hechores rinde en este asilo cult'o A la virtud
por excelencia: la Caridad. El Muy Reve-
rendo Padre Miguel Unia, verdadero mi-
nistro del Seiior, que.nos acompala hace aiao
y medio, ha conducido por la send del
progress moral y material el Establecimiento;
es infatigable en la sublime tarea que se ha
impuesto; en su alma elevada y su hermoso
coraz6n abriga los mas generosos sentimien-
tos. A imitaci6u suya, el Muy Reverendo
Padre Rafael Crippa, desde Italia, concibe
la idea heroica de venir al Lazareto A com-
partir con nuestro querido CapellAn las fa-
tigas y desvelos que minan tan preciosa
existencia. Ha comenzado por las prActicas
mas humildes de la religion, auxiliando A
los moribundos en sus filtimos instantes de
vida y administrandoles la extreinaunci6n
como si hiciera tiempo viviera en estas re-
giones. Caritativo y humilde, es un espiritu
bienaventurado; le acompaila el Hermano
Juan Lusso, no menos caritativo y generoso.
El Reverendo Padre Crippa atendera el Cu-
rato de Nilo, sostenindose de sus emolu-
mentos, por exigirlo un rasgo de exquisite
delicadeza del Reverendo Padre Unia, y
con residencia en este lugar. De este bene-
ficio tambi6n le somos deudores al Supe-
rior general de la Congregaci6n, Reverendi.
simo sefor Don Rua, que los envi6, movido
por el carifo de padre que nos profesa.
Toda expresi6n de elogio es insignificant







- 137 -


ante la grandiose obra de nuestros bien-
hechores; todo encomio pAlido ante el brillo
de sus virtudes.
Al Dispensador de todo bien corresponde,
allA en la mansion del infinito, darles su
merecido galard6n.


De una larga 6 interesante corresponden-
cia publicada en El Telegrama, con fecha'
28 de marzo, por el Sr. D. Luis G. Rivas
reproducimos las lines que van a continua-
ci6n.
Empezando su excursion por Cop6, resi-
dencia patriarcal de la familiar Vergara, y
mansi6n del senior Don Jorge, quien con
un espiritu verdaderamente cristiano, dirige6
impulsa todas las fuerzas que mantieneii
en vigor este Asilo de dolores, sigui6 viaje a
Juntas de Apulo y A Tocaima.
Tomadas aqui las caballerias, dice el
Sr. Rivas, dos horas mas tarde divisAbamos
el blanco campanario que airoso levanta la
cruz consoladora, inuico emblem:a, fiica faz
que se alza sin abatirse en *el Lazareto de
Agua de Dies.
Nos apeamos tras un alio de ausencia en
los umbrales de la casa del Padre Unia. En
vez de la roja arena que rodeaba la modest
casa pajiza, se -veia verde grama imperial
que refresca al calcinado viajero: al triste
rariaje del guarumo ha sucedido el erguido
habano 6 la caprichosa bellisima que con su
vistoso ramaje forma cortinas al penetrar en
las habitaciones. El Padre Unia nos recibi6
con los brazos abiertos : o Apretad sin re-
clo, nos dijo, me he puesto la sotana nueva
de dril para recibiros. >>
AcabAbamos de sentarnos, cuando se nos
present un nino que nos entreg6, i. nombre
.del senior Enrique Agnilera, el inas diligente
y servicial Administrador que ha tenido el
Lazareto, una atenta carta de bienvenida.
A las seis ,de la tarde se sirvi6 la comida:
presidia la mesa el Padre Unia, A su dere-
cha el sefor Vergara, a su izquierda yo y
al otro extreme el Roverendo Padre Ra-'
fael, salesiano tambi6n, sacerdote model
en silencio y en indulgencia., Rod6 natural-
mente la conversaci6n sobre los escasisimos
recursos con que contaban para aliviar sus
necesidades la azolada poblaci6n y sus mo-
radores.
Largo rato permanecimos cabizbajos, des-
pu6s de la comida, midiendo la unci6n di-
vina que necesita un hombre para abandonar
el mundo, la sociedad, la familiar, los mis
caros afectos, las mas gratas ilusiones, los
goces mas delicados y escondidos, para con-
sagrarse en absolute y de por vida al servicio
de enfermos demacrados, cuya facciones estAn
surcadas por las filceras, y cuya conciencia
esta despedazada por el dolor y por las de-
cepciones. La bondad divina de la religion
'el Calvario no puede comprobarse A los


ojos profanos sine con ejemplos de personas
como el Padre Unia que miden en su talla-
tal altura moral.
DespuBs de las once nos retiramos A nues-
tras sendas .habitaciones ; fatigado me re-
cost6 en una hamaca, sin poder alcanzar el
sueflo que me rodeaba, sin tocarme. Tres
largas horas de meditaci6n y de angustias
percibi algo como la march fatigosa de una
caravana en el desierto : respiraciones entre-
cortadas y anhelosas; pisadas como de ca-
balgaduras sofrenadas; carreras de ninos y
descargas de objetos voluminosos y pesados;
al mismo tiempo una atm6sfera cargada de
miasmas llen6 la habitaci6n, y pocos mo-
mentos despu6s se ofan las acordes notas de
una ruidosa serenata, con que los enfermos
de Agua de,Dios festejaban agradecidos mi
llegada: se unian d la voz dulcisima de la
interesante Carmelita Silva., ciega y paralf-
tica, las vibrantes notas de la garganta pri-
vilegiada de Alejo Garcia, hasta la cual no
ha llegado la acci6n destructora del contagio;
las guitarras, las bandolas y los violines
eran rasgados por dos ulccrados; las uiltimas
teclas del armnnio no las alcanzaban los
encogidos miembros. En el fondo y en el
conjunto de esta serenata habia una armonia
indescriptible que s6lo el exceso del dolor
puede producer. Por entire las rejas de la
ventana distingniamos el cuadro pavoroso
que llamas rojizas realzaban en vistoso, tro-
pel. La danza macibrica sofiada por Saint-
SaBnz apenas ignalaria A la fiesta nocturna
de los lazarinos. Seiisnci6n profunda nos
produjo esta demonstraci6n, especialmente
cuando various niflos unieron sus voces al
coro de los desgraciados. No pudiendo corres-
ponder.personalmente A muestra tan obli-
gante de carinio, recogi presuroso el nece-
sario de viaje que Ilevaba mis iniciales y lo
envi6 al senor Alejo Garcia, quien dirigia
la serenata, con una tarjeta, dici6ndole: que
en la mejor jornada de mi vida debia desti-
nar esa carter al cantor de Agua de Dios.
Luci6 espl6ndida la mnaiaua del 19; en
compafia del Padre Unia y del seiior Jorge
Vergara, Ilegu6 al oratorio del Asilo; en la
puerta principal flotaba la bandera colom-
biana; en las columns laterales, gallardetes
en que se mezclaban los colors de los pa-
bellones italiano, francs y mejicano: ligero
tribute de agradecimiento A la caridad del
Padre Unia y de las Hermanas.
Niveas y transparentes cortinas tapizaban
todos los muros del oratorio salpicadas por
macetas de Lellisimas y de jazmines del cabo,
que con su aroma tropical perfumaban el
recinto sagrado. El .Padre Unia revestido
con nuevo y morado ornament, oficiaba.
Las cuatro Hermanas do la Caridad dejaban
por primera vez sus eufermos y se arrodi-
llaban en la puerta del oratorio: en la pri-
mera pieza de la izquierda estaban colocados
treinta nifios con mejillas aperladas, con la-







- 138 -


bios risuefios, los cuales ensayaban, por pri-
mera vez, el aislamiento, y carecian ya de
los cariios y cuidados de sus padres. En
silencio pas6 el Santo Sacrificio, pero al re-
cibir la comuni6n las Hermanas de la Ca-
ridad y el senior Jorge Vergara, llenaron el
espacio de las notas angelicales de un himno
que acompafaba el arm6nio y que s61o
interrumpian los sollozos lejanos de las
padres de los asilados, colocadas en el co-
rredor exterior.
En mi humilde concept el padre Unia es
nuestro padre DamiAn.
-
*
Volvamos al Asilo: Situado a cinco cuadras
de la plaza de la poblaci6n; en lugar apro-
piado para aprovechar el agua del acueducto;
separado del camino'y de la calle que lo
circunda por un estrecho jardin unido por
angosto pasadizo 4 la casa pequefia desti-
nada al servicio de las Hermanas de la Ca-
ridad y en la cual luce hoy como esmaltada
joya, el modesto oratorio.
El Asilo no esta todavia concluido.
Terminado. el Asilo podra contener cien
niios.
Fui invitado At las doce de ese dia por las
Hermanas de la Caridad para visitar el
Hospital en compaiia del padre Unia y del
seflor Vergara. Las Hermanas nos recibieron
por turn, pues.en la misma forma debian
tender el premioso servicio del estableci-
miento.
Cuatro sefioras, con today la delicadeza de
una educaci6n esmerada, con todos los en-
cantos que dan la virtud y la belleza, hacen
el servicio sin ayudantes, sin pajes, sin sir-
vientas. Es decir: cocinan, lavan, aplanchan
y muchas veces acarrean los viveres para
ochenta personas; en la noche,, terminadas
las rudas faenas del servicio econ6mico in-
terior, lavan A los leprosos, limpian de gu-
sanos, vendan las flceras, colocan para el
repose los miembros adoloridos y una ora-
ci6n repetida p6r bocas ulceradas lleva el
inico consuelo possible al coraz6n de tantos
desgraciados. A esas cuatro Hermanas debe
el pueblo colombiano entero pagarles con
agradecimiento 'indestructible, las lagrimas
quo enjugan y los dolores que disipan.
Con solicito interns, preguntamos el senior
Vergara y yo A las Hermauas, qu6 hecesi-
taban, on qu6 podiemos servirlas. En nada,
nos dijeron, estamos contents y esperamos
ensanchhr nuestros servicios el dia en que
el padre Unia realice la obra redentora ya
emprendida de construir, dos nuevos tramos
y una capilla en el antiguo hospital. Este
edificio serA Ilamado, con el tiempo, el del
6bolo national.
Creemos, con entera conciencia, que entire
los problems fiscales mas dificiles y graves
que tiene que resolver la actual Administra-
ci6n ejecutiva, inclusives el deficit que dej6


la pasada y las reclamaciones 6 indemniza-,
ciones A la Compafiia del Canal, se cuenta
como el primero, por humanidad, por nece-
sidad imprescindible, el del sostenimiento y
organizaci6n de los lazaretos. El terrible
azote lastima hoy 6 todas las classes sociales,
6 todos los gremios alcanza el desastre. No
sabemos si los azficares de Santander, los
frutos y harinas del Valle de Tenza, los va-
riados viveres del inmediato valle de Rio-
negro, el tabaco de las hoyas de Magdalena,
traen a4 la boca el peligroso contagio. Desde
hace largo tiempo hemos estado recogiendo
y solicitando datos y podemos asegurar, hoy,
con honrada franqueza, que los lazarinos
existentes en la Repfiblica de Coloib ia pasan
,de 22,500. Abrumadora estadistica: el crue-
lisimo mal, la peor de las desgracias huma-
nas conocidas, aflige hoy a 25,000 ciuda-
danos que podian ser tiles A su patria, y
que, en vez de serlo a la industrial, gan-
grenan en silencio todos los hilos de la tela
social.
Santa es la caridad, es cierto, entire nos-
otros; pero ella no alcanza, por milagrosa
que sea, A alimentar permanentemente su
lhmpara bienhechora. Pronto, pronto, esa
lampara se extinguira 6 se carbonizar6 por
falta de alimeuto.
So ha cubierto con fragments de telas de
ol1n, con flores de azahares, con algnnas
joyas, con didivas relativamente insignifi-
cantes ante la magnitude de la necesidad, la
Ilaga social, cuya superficie puede velarse;
pero que corroe ocultamente las entrailas de
la naci6n. El malcrece con la sorprendente
rapidez con que se multiplican lo calculos
geom6tricos, aiiadiendo cifras A las cifras.
La Junta de Beneficiencia, la Sociedad de
San Lazaro, el Sindico del Lazareto han hecho
muchos bienes, no se puede negar, pero los
remedies aplicados son insuficientes, comple-
tamente insnficientes.
*
*
Del mismo peri6dico tomamos lo siguiente:
El dia 30 de Noviembre pr6ximo pasado
embarc6 en Hamburgo el senior Don Gui-
llermo Doitilzweig, d(iez y siete bultos de
mercancias destinadas al << Lazareto colom-
biano de Agua de Dios. >>
El obsequio en si revela la bondad del
donante, y nos limitariamos a darle nuestras
expresivas gracias A nombre de los pobres
enfermos y de todos los Colombianos si la
clase de los objetos enviados no demostrara
ademts su singular nobleza. de carActer. En
efecto con carifiosa solicitud ha buscado no
s6lo el proporcionar abrigo 4 los pobres en-
fermos, sino que hay detalles dignos de una
alma templada, como la de l1, por el celo
de la verdadera caridad cristiana: Envia
trajes y juguetes para los infelices nifios y
acaba su factura con Unas varas do tela







- 139 -


negra para un dibito del muy Benerendo Padre
UTnia.
Cuanto consuela que en el viejo como en
el nuevo mundo conmuevan ain las grandes
virtues.
Esta parte del obsequio, la agradecemos
especialmente, porque especial es el recono-
cimiento quo los Colombianos tenemos A este
ap6stol de Don Bosco que se ha consagrado
Saliviar a nuestros desgraciados hermanos,
despreciando los dolores que le amenazan.


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ESPANA


LA OBRA DE DON BOSCO


CAPITULO III.
La Obra de Maria Auxiliadora. Ejercicios de 1886.
Preparativos para el hospedaje de D. Bosco. Don
Bosco en Barcelona. Afectos de D" Dorotea. -
Don Bosco en Sarrid. Comunica DI) Dorotea sus
gratas impresiones A la M. M" Teresa. Ovaci6u
de Barcelona d D. Bosco. Promesa que hace a
Dl Dorotea D. Bosco al salir de Barcelona. Las
Hijas de Maria Auxiliadora en Sarria. Ejemplos
de virtud de D" Dorotea. Es de nuevo invitada
Turin para suplir la falta de D. Bosco. Rehusa
tanto. honor. Negocia la fundaci6n en Barcelona
de un colegio salesiano para niios pobres. Cons-
trdyese en la calle de Floridablanca. Abundantes
frutos que produce.
1886.
A principio de febrero do este aiio de 1886
tuvo D" Dorotea la inefable dicha de ver
abiertos los cuatro talleres, que el aflo ante-
rior se habian construido; y lu6go di6 prin-
cipio a otra obra, no de edificio material,
sino de auxilio spiritual con la cooperaci6n
de muchas personas a un fin muy excelente,
que form part del fin total de la Obra de
D. Bosco. Tal fue la instituci6n de una con-
ferencia de seioras, que tomasen parte en
la << Obra de Maria Auxiliadora, > estable-
cida por el var6n de Dios con el objeto que
aqui dir6.
Habiase D. Bosco fijado en el hecho, tris-
tisimo por cierto, de la notable diminuci6n
de vocaciones al estado eclesikstico, las cua-
les se van haciendo mas raras A media quo
la impiedad va extendiendo su dominion por
todas las classes sociles. Movido, pues, del
deseo de remediar tan grave daio, estable-
ci6 la Ilamada < Obra de Maria Auxilia-
dora, > asociaci6n que se compone de tres
classes 6 categories de miembros (1), titulados
- oferentes, > < correspondientes > y < bien-


(1) D. Bosco y se O'ra, loc. cit.


hechores, > y encaminada a promoter y pro-
teger vocaciones eclesidsticas. Los medics de
que se vale la asociaci6n ;para realizar su
pensamiento son cuatro: 10 la ora;ciin i ,r.
pedir al Senior de la mies, que envie obreros
A su caipo; 2' la limosna A los estudiantes
que por su pobreza no pueden seguir su vo-
caci6n al sacerdocio; 30 la formaci6n de pa-
trimonio eclesiAstico a los que carecen de
medios y no tienen otro titulo de ordena-
ci6n; 4" finalmente la vigilancia sobre ,los
j6venes que aspiran al estado sacerdotal, A
fin de impedir que las distraciones munda-
nales ahoguen en ellos las inspiraciones de
la gracia y se les desvanezca la vocacion.
Esta obra fue sumamente elogiada por Pio IX
y por 61 mismo enriquecida con copiosas gra-
cias espirituales A favor de los que toman
part en ella.
Apenas la hubo establecido D" Dorotea en
Barcelona, comunic6sele la nueva que mas
grata podia ser a su coraz6n. Don Bosco
queria con sus propios ojos contemplar la
obra de Sarria, que tan rapidamente pro-
gresaba; no queria morirse sin conocer per-
sonalmente A la sefora, que tan de antemano
el cielo le habia representado como la grand
cooperadora de sa instituci6n. . .

El afin con que era esperado no sola-
mente por D' Dorotea, sino tambi6n por
todos los bienhechores que contribuian con
sus limosnas al desenvolvimiento de la obra
Salesiana, era vivisimo. Ya en libros y pe-
ri6dicos se hablaba de D. Bosco como de un
var6n de rara santidad y del hombre pro-
videncial de este siglo, enviado por Dies
.para bien y remedio de la clase obrera, la
cual se veia abandonada de los hombres y
arrastrada por el torrent desbordado de la
impiedad a abandonar A Dios y renunciar 6
la divina herencia, que sin acepci6n de per-
sonas estd preparada en el cielo para el
hombre, que obra conform 6 su alta digni-
dad de hijo de Dios. Pero no hay duda que
en D5 Dorotea el ansia de conocer A Don
Bosco, de oir sus palabras, de gozar do su
presencia, eran tanto mayorss, cuanto su
espiritu estaba mAs indentificado con el de
D. Bosco y comprendia mejor la grandeza
de su misi6n.
En cuanto D. Branda, Superior de Sarrid,
supo el dia fijo de la llegada, el cual estaba
muy pr6ximo, envi6 A la buena seilora un
recado participandoselo y representandole
que carecia de muebles y adornos para po-
ner una sala con la decencia convenient 6
las personas que sin duda pasarian A visitar
6 D. Bosco en Sarria. El tempo urgia y la
cosa no admitia dilaciones. Cont6stale DW Do-
rotea: < No se pure V. Subir6, y lo arre-
glaremos todo. > Y en efecto: al instant
maind6 alli pintores, que adornasen una sala,
6 hizo trasladar muebles ricos de su casa
para colocar en ella.







- 140 -


Lleg6 a Barcelona D. Bosco el 6 de abril
de este aio do 1886, tres dias despu6s que
D' Dorotea habia dado fin 6 sus ejercicios:
fue 6 apearse en la casa de su devota en la
calle de Cortes. La buena senora no sabia
lo que le pasaba con la presencia de tal
hu6sped, cuya santidad reconocia: y la que
entire las demas personas caritativas, que se
le asociaban para sus buenas obras, desco-
llaba por la elevaci6n de sus pensamientos
y lo heroico de su caridad y beneficencia,
delante de D. Bosco parecia una nifia que
ni A hablar acertaba; y esto, no' por enco-
gimiento natural, sine porque en su humil-
dad se tenia por nada en la presencia del
var6n de Dies. Todo su afin era mirarle,
oirle, agasajarle, y aprender de cnantas pa-.
labras proferia y cuantas acciones ejecutaba.
Por la tarde le llev6 en su coche A Sarri6.
Alli admire Don Bosco la liberalidad de
la seilora, que en dos afioshabia dado tal
desarrollo a su ben6fica obra.
Rodearonle sus hijos; los niilos de los
Talleres no sabian apartar la vista de aqu6l
cariloso padre, que sin conocerlos les habia
procurado tanto bien; la muchedunibre de
bienhechores. acudieron a ver y tratar a.
aquel hombre extraordinario, cuya fama se
extendia ya por toda Europa y gran part
de Am6rica. Todos se disputaban la honra
de ver y hablar 6 D. Bosco. Teniase por
dichoso el que alcanzaba sentarse a la mesa
con 61.
La pobreza de la casa hacia un vivo con-
traste con lo distinguido de las personas de
la mAs elevada sociedad que la frecuentaban.
D Dorotea proveia a todo. Ella, cual soli
cita Marta, per si misma y por su criados
preparaba los plates que se habian de servir
A D. Bosco y A los que lograban la suerte
de comer con 61. Para no fatigar al buen
anciano, so abstenia de hablarle con la fre-
cuencia que se deseaba, contentAndose con
contemplarle y oirle; y recibir sus bendicio-
nes, que daba el siervo do Dios a la muche-
dumbre arrodillada en el patio, y oir la misa,
en la cual so derretia de pura devoci6n la
buena seliora. Pero lo que bailaba de suavi-
sima ternura su coraz6n era el oirse dar por
aquel santo var6n el dulce nombre de o< Ma.
dre, > con lo cual daba A entender que la
asociaba A su propia persona en el honor de
la paternidad que le correspondia respect
de su nuevo institute y de todos los hijos
suyos que en Barcelona residian.
Los santos afectos que hervian en el co-
raz6n de D'1 Dorotea, no podian contenerse
en tan estrecho recinto, y hubiera deseado
poderlos comunicar 6 todos los demis. Oua-
tro dias pasaron despu6s de la llegada de
D. Bosco; y no pudiendo ya.reprimirse toma
la pluma, y comunica la gloria de que estA
gozando, a su cufiada, la M. Moeria Teresa
Serra, residence, como dijimos, en elcolegio
de Talca, en Chile. Di6le cuenta de las dos


gracias que en pocos dias habia recibido del
cielo; la una la de haber hecho ejercicios
espirituales; la otra, la de tener en su com-
paiia 6 D. Bosco. En 12 de junior le escribia
la M. Teresa lo sigtiente on contestaci6n 6.
su carta:
< Talca, junior 12 del 86. Mi querida
Dorotea. Recibi tu carta del 10 de abril.
Por ella veo que has estado con el grand
gusto de poseer al Rdo. D. Bosco en la vi-
sita que ha hecho a su casa de Sarrid. Me
regocijo contigo de haber tenido per hu6s-
ped en tu propia casa tan santo y tan digno
sacerdote: su fama ha llegado hasta aqui:
he leido su biografia, que es interesantisima
y llena de prodigies los mas sorprendentes.
Con raz6n sabes apreciar su visit y con-
versaci6n guardando sus miximas come un
tesoro spiritual. Nada le has hablado de
fundar en Talca: ya casi pierdo la espe-
ranza; pues es tan deseado en todas parties,
que sera casi impossible lleguen hasta por
ac sus hijos. Mucho lo siento. No hay mas
que resignarse. >
< Tienes, gracias 6 Dios, todos los medios
de santificaci6n que puedes desear, ejercicios
sobre todo que haces tan tranquilamente y
con el consuelo de poseer el crucifijo que tan
elocuentes recuerdos dispierta en tu cora-
z6n (1). Mucho me alegro de esta adquisi-
ci6n tan preciosa, que te acompa-iarA, no lo
dudo, hasta tus ufltimos mementos. El Senor
no se deja, veneer en generosidad: ti haces
tanto bien .a los pobres; por eso derrama el
Sagrado Coraz6n tantas gracias sobre ti y
today tu numerosa familiar. > Hasta aqui ia
M. Teresa.
Pero volvamos A D. Bosco. Desde el 6 de
abril en que lleg6 A Barcelona hasta el 4
de mayo, en que sali6 de ella para regresar
6 Italia, su permanencia en la capital del
principado fu6 una continue ovaci6n. Los
hechos y dichos de D. Bosco, las curaciones
obradas por su virtud, las ventajas que re-
portaba la sociedad de las obras per 61 ins-
tituidas, eran el objeto de todas las conver-
saciones, y se referian profusamente en no
pocos de los peri6dicos locales: en una pa-
labra, fu6 un acontecimiento en Barcelona
la visit hecha por D. Bosco. Durante su
estancia entire nosotros presidi6 una de las
primeras reunions 6 conferencias habidas
por la Asociaci6n de senoras Oooperadoras,
que acababa de instituir Doiia Dorotea. Esta
al despedirse de aquel hombre admirable,
encomend6se eficazmente en sus oraciones y
mereci6 oir de aquellos labios las siguientes
consoladoras palabras: He rogado y ro-
gar6 6 Dies per V y per today su familiar. Y
para V. en particular he pedido que al salir

(1) No hay noticia de que D. Bosco regalase algin
crucifijo il D' Dorotea. Parece, pues, que la M. Teresa
so refiere al quo a dieha sefiora entreg6 el P. Font al
morir, como se ha dicho en otra part.







- 141 -


de esta vida, suba directamente al paraiso
sin pasar por el purgatorio. >
La visit de D. Bosco encendi6 mas y
mAs en el pecho de DI Dorotea el ansia de
dar 6 la Obra salesiana toda la perfecci6n po-
sible. Provistos ya de talleres los niios, trat6
de proporcionar A las niiias de los obreros
otro lugar de refugio ademAs de los que ya
habia establecido. A este fin escribi6 A Don
Miguel Rua, resident en Turin, que acti-
vase el negocio de la venida de algunas re-
ligiosas de Maria Auxiliadora A Espafia, si-
quiera fuesen en poco nfimero, y aunque A
los principios no se ocupasen en otra cosa
que en cuidar de la ropa de los nifos de los
Talleres. A esta carta contest el P. Rua
con fecha 21 de julio de este mismo aino de
1886 en los t6rminos siguientes: o He ha-
blado A D. Juan Bonetti, Director de las
Hermanas, de la segunda parte de la men-
ciohada carta de V. Dijome, que lu6go que
tengan ahi local A prop6sito para ellas no
serA menester mAs que avisArnoslo, y lo mAs
presto que serA possible, se enviarA el nfl-
mero de Hermanas, que se creera conve-
niente. Ciertamente nos gustaria mas, y seria
mAs decoroso, que al principio no tuviesen
que ir allA solamente para cuidar de la ropa,
sino que pudiesen desde lu6go dedicarse A
las doncellas en algiun oratorio festivo, 6 en
algunas classes 6 sala de labores. Nuestro
amado D. Bosco, como sabria V., hace una
semana que con D. Viglietti, se ausent6 de
Turin. EstA bastante bien: y no se olvida
de encomendar A Dio cada dia en la santa
misa A la benem6rita persona de V., A toda
su familiar y A todos nuestros amigos de Bar-
celona. o
Al recibir esta carta, no so di6 Da Doro-
tea punto de reposo hasta que hubo hallado
local apto para hospedar A las Hermanas de
Maria Ausiliadora. Alquil6 por de pronto
una pequeia torre, entretanto que iba bus-
cando lugar. prop6sito para que se esta-
bleciesen en 61 y estuvieran de asiento. Or6
ella y pidi6 A otros oraciones para alcanzar
de la Santisima Virgen indicase el sitio
en donde queria se fijasen sus Hijas. Bien
pronto pudo comprarse una filica, contigua
A la que ocupan los Talleres Salesianos,
ofreciendo D" Dorotea para su compra la
cantidad de quince mil duros. Por octubre
de este mismo anio Ilegaron de Turin A Bar-
celona cuatro Hijas de Maria Auxiliadora;
y al poco tiempo de- haber torado posesi6n
del nuevo edificio, de tal manera qued6 lleno
todo el local. y ocupado por niifas, que fu6
precise pensar en agrandarlo. No deseaba
otra cosa D1 Dorotea. Llama al Sr. Granelli
para quo levant pianos y naga presupuestos,
y A los pocos meses tuvieron las religiosas
levantada una capilla y espaciosas salas para
las classes de las niftas.
DO Dorotea amaba a las Hijas de Maria
Auxiliadora con afecto verdaderamente ma-


eternal, ya' por ser st institute fundaci6n de
D. Bosco, ya por la entrafiable devoci6n que
tuvo a la Virgen Sanitisima venerada con el
titulo de Auxilio de los cristiatios. Con fre-
cuencia la oian repetir las Hermanas esta
frase: < Yo la amo much A Maria Auxi-
liadora. > En las calamidades, asi privadas
como pfiblicas, le hacia novenas con gran
fervor. Puso una estatua de Maria Auxilia-
dora en el jardin de la casa, y nunca salia
ide ella sin rezarle tres Avemarias. Si al-
guna vez se olvidaba de esta devoci6n, al
caer en la cuenta de su olyido, volvia atrds
A rezarlas.
<<.Acostumbraba, > dice una- de estas re-
ligiosas, < acostumbraba Da Dorotea venir A
visitarnos muchas tardes, y agrade'cia que
le ofreci6semos algo para merendar. La pri.
mera vez que esto sucedi6, como no cono.
ciamos su costumbre y su gusto, le ofrecimos
por creerlo lo mas A prop6sito para el caso
un pocillo de chocolate con bizcochos. Al
verlos, dijo en seguida: e Aunque tengo
mala la dentadura, sin embargo el est6mago
lo tengo bueno para comer pan, como he
siempre comido desde mi juventud; porqfie
nunca he querido regular demasiado mi
cuerpo: por favor, pues, les pido me traigan
un poco de pan. > Trajimosle el pan, y lo
comi6 con gusto, repartiendo los bizcochos
centre los nietecitos que traia consigo. >
Otra vez dio A las Hermanas un raro ejem-
plo de pobreza. Subi6 una tarde DT Dorotea
A la sala de labores done trabajaban las
ninias, con las cuales solia tener sus com-
placencias. Ofreci6se ocasi6n, > dice la
mencionada religiosa, ( de tener que arre-
glar un paquete para entregArselo. No en-
contrando en aquel moment un hilo con
que atarlo, cogi un ovillo de algod6n para
tomar de 61 una hebra, y atar con ella al
paquetito. Da Dorotea al instant me detuvo
por el brazo, dici6ndome: iLAstima! esta
hebra puede servir para mejor uso: busque
V. otro hilo inservible. >
Al verse la Congregaci6n Salesiana (1888)
hu6rfana de su padre Don Bosco, dirigia
espontAneamente sus ojos A su carifiosa ma-
dre. El aio anterior rehus6 D" Dorotea ir
A la fiesta de Maria Auxiliadora, que pre-
sidi6 D. Bosco. Este aio deseabai los bue.
nos Padres que Ilenase tan profundo vacio
la presencia de su madre de Barcelona. Pa.
.reci6le A D* Dorotea muy just tal deseo.
No so neg6 A la invitaci6n que se le hizo;
y esto bast6 para que se creyera que habia
aceptado; y la nueva de quo iban A tener en
Turin A D" Dorotea fub recibida con verda-
dero entusiasmo. De 61 da cuenta D. Miguel
B a en carta de 27 de abril de 18SS. < Don
Carlos > (1), dice, < al llIgar aqui y al dar-
nos nuevas de V., nos di6 la may grata de

(1) D. Carlos Viglietti, uno de loa secretaries del
difunto D. Bosco.







- 142 -


que usted vendria A la fiesta de Maria Au-
xiliadora, como-Priora de la solemnidad; y
Don Branda, escribi6ndome en los ultimos
dias, me confirm la buena noticia ,i Qu6
Dios sea benditoe! Desde ahoralos Salesianos
con todos sus niios ruegan por V., pidiendo
que la Santisima Virgen cubra conu su manto
A V. y la libre de today enfermedad y de
todo peligro, cuando emprenda su viaje. Yo
juzgo que este, pensamiento le ha sido suge-
rido por niestro queridisimo Padre D. Bosco
que ciertamente seo unirA A sus hijos A rogar
por V. Apenas se publique el. invito sacro,
lu6go se lo enviaremos a V.: y V. nos es-
cribira el dia en que tendremos la dicha de
verla con los compaileros y compafieras que
traerA consigo.: >
Y en la posdata ailade: Yo espero que
A su llegada aqui 'ya tendremos noticias
abundantes de la njeva fundaci6n Salesiana
en Talca. >
Pero tan halagiiefas esperanzas salieron
fallidas. La humildad de D? Dorotea se su-
blev6 contra su cariio a los hubrfanos PP.
Salesianos. Los festejos y regocijos, de que
hubiera sido objeto en Turin, la hicieron
desistir de su prop6sito; y asi se 16 mani.
fest6 al sucesor de D. Boscoeen la siguiente
carta: -
S< Rdo., P. D. Miguel Rua. Barcelona,
16 mayo 1888. MAuy estimado y respetado
P. Rua: 'Abrigando la esperanza de hacer a
V una visit, habia dejado de contestar sun.
atenta carta del 27 de abril: al present
tengo que decirle que no me es possible em-
prender este largo viaje,, por tener el pecho
algo delicado A causa de la tos que me ator-
menta. La Sautisima Virgen me priva de la
satisfacci6n que hubiera tenido en poder
asistir A su fiesta: ella sabrA por qu6: de
todos modos aprecio en el alma su invita.
ci6n, y deseo que & los nifios se les d6 una
merienda en mi nombre, para cuyo efecto
destino 500 francos, que remitir6 A V. por
una letra. >
< Hubiera deseado tratar con V. de viva
voz una fundaci6n que deseo se haga en,
S esta, en.un barrio muy pobre y desampa.
radio; pero creo que V. comprendera perfec-
tamente, y por escrito sera lo mismo. Tengo
la intenci6n de comprar un terreno que sea;
espacioso, y hacer alli uua sala grande, que
sirva de escuela y capilla, siendo la primer
diaria, A fin de moralizar aquel barrio, que
lo necesita much: para 6ste se podrian
venir dos sacerdotes desde SarriA, y volver
tI la noche, y los subvencionaria con 150
francos cada mes, durante cuatro afios, en
los cuales podrian ir buscando lecciones ex-
traordinarias, y despuds ya poder subsistir
por vida propia. >
<< Hemose hablado varias veces con el
Rdo. P. Branda sobre la necesidad. que tie-
nen los Talleres de Sarri' de una iglesia
.mAs grande quoe a que tienen, en la que no


pueden colocar los nifios externos 'por falta
de local. Yo decia al! P. Branda que despu6s
de haberlo Vdes. aprobado, fuese A Roma A
pedir al Santo Padre su bendici6n, y que
diese alguna alhaja que fuese buena, para
con su product empezar la iglesia, y al
mismo tiempo abrir aqui una suscripcin, A
fin de ir recogiendo fbndos: yo empezar6 A
suscribirme por 5,000 pesetas, y me parece
que algo se recoger. >,
< Le estimar6 A V. inucho que en mi nom-
bre salude al Sr. Obispo Cagliero y A Don
Viglietti, mandando V. como guste A esta
S. A.. S. Q. B. S. M. DOROTEA
CHOPITEA, Vda. de Serra. >
Cuatro dias:despu6s contestaba el P. Run
a la carta de D1 Dorotea, en los: t6rminos
siguientes:
Turin, 20 de mayo de 1888. Estima.
disima Seiiora Dorotean Ohopitea. Muy
querida madre, Dofia Dorotea. i QB( ili-
fausta noticia: nos trajo la respectable suya
del 16 del corriente mes! EsperAbamos con
gran gozo su, venida; ya lo habiamos dicho
a muchas personas; ya prepar6bamos c6mo
recibir, A: V. de la mejor manera quo nos
fuese possible, pensando recibir A una madre
querida, cuando nos lleg6 su carta, que cort6
todas nuestras esperanzas. IPaciencia Su
salud no lo permit: debemos resignarnos A
la' divina disposici6n; mas esto no nos im-
pedira el rogar mucho en la fiesta de nues-
tra Seiora Auxiliadora por V. y por todos
los que la quieren. >
SN0osotros recibimos "od'ii grid' agradeci-
miento todo lo que su caridad quiera en-
viarnos; tanto mds, cuando muchas, por no
decir muchisimas, son nuestras necesidades.
Que la Virgen Auxiliadora se lo pague cen-
tuplicado con una lluvia de gracias y ben-
diciones. Desde ahora nosotros le damos las
mas vivas gracias. >
< Creyendo que vendrA al menos nuestro
querido D. Branda, no contest afin sobro
los dos asuntos de que me habla V. en la
apreciable suya. Aqui trateremos con 61, quo
bien conoce sus caritativos sentimientos, y
haremos lo possible para secundarlos. >
SReciba, Sra. madro, la expresi6n de
nuestro carinio y agradecimiento por todo lo
que hizo hasta ahora y que harA en adelante
por los pobres liudrfanos y obras de Don
Bosco; y viva segara de que como Don
Bosco nunca so olvida en el cielo de V., asi
sus hijos siempre se acuerdan de an amada
mama y ruegan por ella. Sn afmo. -
Pbro. MIGUEL UA. >>
< P. D. Monsehor Oagliero.no ha llegado
todavia de su viaje ARoma -y Sicilia. Lo
esperamos el 22. Don Viglietti le envia dis-
tinguidos respects, y le da nuevamente gra-
cias por la bondad que tavo hacia 61 en su
morada en Barcelona. >
La respuesta dada en esta carta no satis.
fizo A D1 Dorotea, la cual, sospechando. si







- 143 -


habria alguna causa, que motivase la dila-.
ci6n, tal que no osasen los Padres declarAr-
sela, escribi6 al P. Rua en estos tdrminos:
o Rdo. D. Miguel Rua. Barcelona, 26
mayo de 1888. Muy estimado y respetado
Padre: tambi6n yo he sentido no powder asis-
tir A la fiesta de la Santisima Virgen y ha-
cerles Vdes. una visit; pero Dios nues-
tro Seiior no lo la querido, mandindome
esta tos, que me ha molestado estos dias :
es precise conformarse con su divina vo-
luntad. >>
< Tengo a, la vista su estimada del 20 del
corriente, por la que veo esperaba V. al
Edo. P. Branda, para decidir las dos peti-
ciones que hacia a4 V. Siento este retardo;
pero creo que el Consejo podria muy bien
decidir esta cuesti6n: lo que no veo dificil,
atendido A que aqui hay personal suficiente
para llenar esta necesidad. Si tiene V. que
hacerme alguna pregunta sobre el particu-
lar, podri V. hacerlo con today franqueza,
seguro que yo no me resentir6 por cual-
quiera. objeci6n que V. me haga; pues tra-
bajando para un.mismo fin, que es la gloria
de Dios, no podemos estar muy discordes, y
poco A poco nos pondremos enteramente de
acuerdo; pues A mis de la escuela, podria
haber un oratorio festive, en el que se po-
dria hacer much bien. >
< En dias pasados escribi 4 V. remitidn-
dole una letra de 1500 francos sobre Paris,
la que deseo saber si ha llegado A sus ma-
nos, destinados para las fiestas de nuestra
(Madre), l Santisima Virgen. DOROTEA.>
No tard6 muchos dias en tener D1 Doro-
tea la siguiente contestaci6n:
< Turin, 3 de junior, 1888. Estimadisima
Senora Dorotea Chopitea, Viuda de Sierra.
- Muy benem6rita Seiiora nuestra madre.
- Pensando que debo tratar con una madre,
me atrevo d escribirle a peshr de mi largo
retardo: yo estoy cierto que V. sabe excu-
sarme, .conociendo los muchos negocios que
cargaron sobre mis d6biles espaldas, despu6s
de la muerte de nuestro querido Padre.
Siempre he tenido ante mis ojos sus precio-
sas cartas; mas solamente hoy me es dado
contestarle. >>
<< Gracias muchisimas le doy por las 1500
pesetas que su caridad nos envi6; y nos
ayndaron grandemente a soportar los gastos
de la fiesta de nuestra Sra. Auxiliadora.
Que Dios se lo pague con inmensidad de
favors y bendiciones. La fiesta fu6d verda-
deramente solemne como los aiios pasados,
y muchisimo fu6 el concurso de todas parties,
consolantes el numero de comuniones y el
recogimiento de los devotos; mas nos faltaba
el amado Padre y la buena de nuestra ma-
dre. Por la primer vez no se encontr6 en
dicha solemnidad ni Prior ni Priora. Pa.
ciencia. >
< Ahora viniendo A los asuntos de que nos
habla en' la suya del 26 de mayo, le dir6


que nosotros hemos tratado en capitulo con
toda seriedad de ellos; y nos encontramos
todos deseosos de secundar las piadosas in-
tenciones de V. Solamente dos dificultades
se nos presentaron: falta de personal; y falta
de medios pecuniarios. D. Bosco antes de su
muerte, y el Santo Padre despu6s de la misma
nos recomendaron suspender por algfin tiempo
toda construcci6n y toda nueva fundaci6n.
Yo he prometido observer tales 6rdenes, y
encomend6 a todos mis hermanos las mismas
cosas ya por obediencia, ya por necesidad.
Sin embargo si D. Branda puede emprender
la construcci6n de la nueva capilla y tener
la escuela en el barrio de que V. nos habia,
sin pedir nuevo personal 6 socorro de dine-
ros, nosotros vamos muy contents. Con la
vAlida aynda de V., de su generosidad, in-
fluencia y adtividad, yo espero que todo le
podra suceder bien, y A tal efectorogamos
con fervor A Dios todopoderoso. .
o Que Ntra. Sra. Auxiliadora bendiga y
proteja a V. y a todos los que V. quiere, y
la conserve muchos afios. Afectos 4 todos
sus numerosos hijos: y V. me tenga siempre
como Su afmo. servidor en J. C. Pbro.
MIGUEL RUA.
<< P. D. Ya sabrA V. noticias de la nueva
fundaci6n Salesiana en Talca. Las cosas em-
pezaron muy bien, en gran pobreza de todo;
lo que hace esperar gran desarrollo en lo
porvenir. Si V. tierie preparada alguna cosa
para aquella casa, Monseilor Cagliero esta
pronto A recibirla aqui, 6 pasar A tomarla A
su casa en el viaje de vuelta A Am6rica. >
En virtud de esta carta comenz6 desde
lu6go Dofia Dorotea A poner por obra su plan
de construir la, escuela para niios de la casa
obrera en uno de los barrios de la ciudad
mas necesitados de cultivo. Sobre la elecei6n
del sitio en que debia levantarse la escuela,
hubb no poca variedad de opinions. Unos
querian que.el punto favorecido fuese San
Martin de Provensals, otros el Pueblo Nuevo,
qui6n preferia los barrios del lado de Mon-
juich, tales como el Pueblo Seco fi Hosta-
franchs. Un dia Da Dorotea llamaal Padre
Brauda y ll1vale A ver un terreno situado
entire Barcelona, Pueblo Seco y Hostafranchs.
Estaba en despoblado y algo distant de
aquellos tres puntos. Preveia D~ Dorotea que
aquel sitio no tarderia en poblarse y seria
un punto centrico, y deseaba prevenir una
necesidad antes que esta se sintiese. Otros,
que no miraban tan lejos, prefirieran un
punto menos despoblado y mas c6ntrico.
D" Dorotea, con la intuici6n y perspicacia
que tanto la distinguia, mirando lo porvenir
como si lo tuviera present ante sus ojos, se
formalize, y ataj6 las dificultades que se le
.oponian, diciend6 estas palabras: < O en este
sitio se fund la escuela, 6 no se la fund. >
Cedieron todos a su autoridad, porque no
dudaban que la seilora vein mas que ellos.
Compra en seguida el terreno, inanla le-







- 144 -


vantar a today prisa los plaanos de la obra y
edificar sin p6rdida de tiempo la escuela. En
marzo de 1890 con asistencia del Excmo.
Sr. Obispo de la di6cesis y del M. R. Don
Miguel Rua se inaugur6 la escuela de la
calle de Floridablanca.
Cuuin acertada estuvo D' Dorotea en la
elecci6n del sitio, lo prob6 el buen 6xito que
tuvo la escuela, pues A los pocos dias de su
inauguraci6n estuvo poblada deo niiios. Bien
pronto se ech6 de ver quo debia darse nuevo
ensanche 6 la obra. La capilla, cuya fabrica
estaba ya a floor de tierra, se vi6 lu6go que
debia tener proporciones much mayores. El
patio para el recreo festive no bastaba para
admitir la mitad de los niios que acudian.
Fue necesario comprar buena porci6n de te-
rreno contiguo para dar al patio today la
extension que exigia la numerosa concurren-
cia. El dueiio del terreno aument6 el precio
Sms del double del que habia vendido el pri-
mnero. Los Padres desconfiaban de poderlo
adquirir a un precio tan subido; pero Dofia
Derotea no desmay6 ante tal dificul4ad. En-
terada del caso por el Director de la es-
cuela, le dice: < Siempre que me he encon-
trado en semejautes aprietos, he salido de
apuros enterrando en los solares que nece-
sitaba, medallas del Sag.rado Coraz6n 6 de
san Jos6. Haga V. lo mismo; y el cielo le
favorecerd. > Hizolo el buen Padre y alcanz6
lo que tanto deseaba.
Tan prcnto como se inaugur6 aquella casa,
dice el Sr. Figueira de Aguilar, de todas
parties acudieron niiios yj6venes 6breros an-
siosos de recibir el pan de la instrucci6n.
En el: primer alio asistieron 6 las classes
diurnas 300 alumnos y A las nocturnas unos
150; en el segundo, aumeiltaron los primeros
hasta 460 y los segundos hasta 180. En la
actualidad, entire las classes diurnas, noctur-
nas, de solfeo y milsica instrumental, los
que acuden i aquella casa ascienden & mis
de 650. Los hay de Pueblo Seco, de Fransa
Chica, de Hostafranchs, de Sans, del centro
de la ciudad y de los puutos mas apartados
de la misma, como son el Paseo de S. Juan
y de Gracia y hasta de Hospitalet. Lo cual
prueba hasta la evidencia la necesidad de
que hay no s61o de una, sine de varias casas
salesianas por el estilo de la de que habla-
mos. 'En vista del creciente nimero de nifos
y' de la estrechez del local, vi6ronse los Sa-
lesianos precisados a adquirir mAs terreno,
y A pensar seriamente en ensanchar el edi-
ficio, so pena de suspender la .admisi6n de
nuevos nifios y reducir el nfimero de los que
ya asistian regularmente a las classes. A fin
de evitar este trance tan triste para today
alma en cuyo coraz6n late el amor de Dios
y del pr6jimo,. se empez6 una parte del edi-
ficio destinado 6, capilla y classes, esperando
que para el pr6ximo afio se podria llevarlo
6 cabo, y asi no solamente continuar con el
mismo nfimero de niios, sino aumentarlo


hasta unos 200 mas., Pero come toda obra
de Dios estA sujeta a pruebas y dificultades,
se ban visto en la dolorosa situaci6n de sus-
pender dichas obras por falta de recursos.
Ocurre hacer aqui una pregunta. Con qu6
medios contaban los hijos de Don Bosco al
emprender estos trabajos ? Con los que
esperaban de la divina Providencia, con la
inagotable caridad de las personas piadosas
y con la generosidad de cuantos aman de
veras la restauraci6n moral de la socielad.
Pues que han renunciado d todo para con-
sagrarse al cuidado de la juventud menes-
terosa y en areas de la caridad han sacrifi-
cado cuanto hay de mas caro para el coraz6u
humano, come son la patria y la familiar,
coufian en que el Seior no dejara de sus-
citar almas caritativas que les dispensen con
largueza sus auxilios.




Gracias de Maria Auxiliadora


Recurrid A Maria. Ei 29 de abril
una niiia de una estimable familiar enferm6
gravemente de difteria. Vino el m6dico,
apel6 a todos los recursos del arte, y sin con-
seguir resultado alguno'desahuci6 a la pobre
nifia.
Afligida profundamente su madre record
haber leido en el Boletin Salesiano multitude
de gracias obtenidas por mediaci6n de Maria
Auxiliadora.
Recurri6, pues, 6e ella, y apenas hecha su
petici6n se not6 un sensible mejoramiento en
la enferma. Al dfa siguiente la curaci6n era
complete; y con gran asombro general, y
especialmente del m6dico, la niiia se levant
y fue 6 la iglesia de Maria Auxiliadora &
expresarle todo sa agradecimiento por tan
seialada gracia.
ODonIco MALVINO
Cooperador Salesiano.
Tortona, 5 de mayo de 1893.
*

CuAn piadosa es Maria. Hacia
auo y medio que me sentia atormentado de
fuertes dolores intestinales, sin poder conse-
guir de m6dico alguno el alivio que de-
seaba.
Pens6 entonces recurrir 6 Maria, y cosa
admirable, la enfermidad desapareci6 en
tres dias como por encanto.
Sac. CALISTO PASINI
Parma, 2 de mayo do 1893.

Con aprobaciau de la Aitoridad Eelesihstica Gerents JOSE GAMBINO.




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