Group Title: Boletin Salesiano.
Title: Boletâin Salesiano
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 Material Information
Title: Boletâin Salesiano
Uniform Title: Boletâin Salesiano (Turin, Italy)
Physical Description: v. : ill. ; 27 cm.
Language: Spanish
Creator: Oratorio Salesiano
Publisher: Oratorio Salesiano
Place of Publication: Turin Italia
Frequency: monthly
regular
 Subjects
Genre: periodical   ( marcgt )
 Notes
General Note: Description based on: Aäno 7, n. 1 (enero de 1892); title from caption.
 Record Information
Bibliographic ID: UF00075624
Volume ID: VID00020
Source Institution: University of Florida
Rights Management: All rights reserved by the source institution and holding location.
Resource Identifier: oclc - 35918727
lccn - sn 96026719

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BOLETIN SALESIANO


Quien recibiere A un nifio en mi
nombre, A mi me recibe.
(MATH. XVII.)
Os recomiendo la finez y la ju.
ventud; cultivad con grande es-
mero su educaci6n cristiana; y,
proporcionadle libros que le en-
sefien A huir del vicio y & prac-
ticar la virtud.
(PIo ix.)
Redoblad vuestras fuerzas A fin
de apartar A la nifiez y juven-
tud de la corrupci6n e incredu-
lidad y preparar asi una nueva
generaci6n.
(LEON XIII.)


Debemos ayudar A nuestros her-
manos a fin de cooperar & la
difusion de la verdad.
(III S. JUAN, 8.)
Atiende & la buena lectura, A la
exhortaci6n y a la ensefanza.
(I TIMOTII. I, 13.)
Entre las cosas divinas, la ms su-
blime, es la de cooperar con Dios
E la salvaci6n de las almas.
(S. DioNSIO.)
El amor al pr6jimo, es uno de
los mayores y mas excelentes
dones que la divina bondad
puede conceder & los hombres.
(El Doct. S. FnANc. de Sales).


--+ ( DIRECCION en el Oratorio Salesiano Calle de Cottolengo N. 32, TURIN (Italia) )M.--
__ ~ r -~,r-
*..- "W`VyT- f -- ... ....- 4* S 44- 4~; -


SUMAJIIO.
Los Ni-ios.
Conferencias del Illustrisimo Sr. D. Juan Cagliero.
BRASIL. Une excursion por el interior del Eatado
de San Pablo.
Sarri,-Barcelona. Obra de Don Bosco.
Santander. Oratorio de Don Bosco.
Valencia.
Sevilla.
Oratorio Salesiano.
Espana. La obra de Don Bosco. (Continuacidn).




LOS NINOS


LImalos la Yoz de Dies y la de la serpiente.

Los nifos... ved ahi una porci6n her-
mosa del gdnero human, que tiene la
suerte y la desgracia de atraerse las mi-
radas de todos, de ser objeto de la soli-
citud, del desvelo y, por decirlo asi, de
la persecuci6n de todos, buenos y malos.
Mientras su existencia so desliza risuefia
y tranquila entire la alegrfa y bullicio de
sus juegos, ignorant ser objeto de lucha
,encarnizada entire dos poderosos enemi-
gos que se disputan la posesi6n de sus


corazones. Los impios, las seclas tene-
brosas, los hijos de Satands, como hijos
de tal padre, los persiguen con el odio
nums profundo en el coraz6n y la sonrisa
en los labios.
La Iglesia, como nacida del Coraz6n
divino de Jesfs, fuente de caridad y
amor infinitos, los persigue tambidn, pero
con la pe erselci6n, permitasenos la pa-
labra, de una madre qu4Pno sabo pensar,
ni respirar, ni vivir sino para procurar la
folicidad mils cumplida del fruto de sus
entraias.
Las sectas ven en los nifios valiosas
flores que, andando el tiempo, se han de
convertir en regalados frutos; pero como
su coraz6n late s61o t impulses del odio
contra el pr6jimo y contra la sociedad,
quiere, y para ello no perdona fatigas ni
trabajos, infundir en esas flores el veneno
y conseguir que sus frutos sean frutos
de odio, corrupci6n y libertinaje.
La Iglesia ve en los nifios A los pre-
dilectos de Jesus, cuyo coraz6n amanto
se recrea en abrazarlos, en bendecirlos;
pide que se acerquen & ~l, y asegura
que quien no se hiciere semejante i
ellos no entrard en el reino de los cie-
los. La Iglesia ve tambien n los nilos


ANO VIIf .- N.8.


AGOSTO de 1893


Publicaci6n mensual.






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graciosas flores, y las riega con riego be-
n6fico y las cultiva con esmero para que
sus.frutos scan frutos de amor, de cari-
dad, de todas las virtides: los ve perse-
guidos por el furor de Satanas y se apre-
sura A defenderlos, A evitar que los hiera
algdn dardo del feroz enemigo.
H6 aqui por qu6 las sectas se empefian
en apoderarse de la ensefianza, en fundar
escuelas en las que jams se oiga el nom-
bre de Dios, como no sea cuando se le
insult con asquerosas blasfemias, y de
las que se destierra todo objeto que pueda
excitar la mis leve idea religiosa, en tanto
que se multiplican y amontonan libros,
cuadros y cuanto puede contribuir a fo-
mentar la impiedad y los vicios en los
tiernos corazones que les han sido con-
fiados: y h6 ahi por qu6 el Soberano
Pontifice y los Obispos exhortan cons-
tantemente A los files para queaparten
a los nifios de semejantes centros de abo-
minaci6n y para que trabajen en contrar-
restar lainflnencia que en lanifiez quie-
ren ejercer los hijos de Lucifer.

La Primera Comunibn.
Para procurar el bien y felicidad de
los pobres niflos, para librarlos de los
peligros que por todas parties los rodean,
para modelar esos tiernos corazones de
mode que, s6lidamente religiosos, lleguen
6 sor hombres de quienes se glorien la
Iglesia y la Patria, el medio principal y
mas adecuado es fomentar en ellos sin-
gular amor 4 la Sagrada Eucaristia.
Sabido es el fausto religioso con qlue
en Francia suefe celebrarse la primera
Comuni6n de los nifios: preparados 6stos
con various dias de retire, y an a veces
de ejercicios espirituales, revistese el acto
de tanta pompa, de tanto lujo y de tanta
devoci6n, que no puede menos de impre-
sionar vivamente la fantasia y el coraz6n
de los que tienen la dicha de recibir por
primera vez en su pecho al Rey de los
angeles y de los hombres.
IY cierto que en esto son muy dignos
de imitados los franceses, puesto que ese
acto solemn es tan important, tan trans-
cendental que, por decirlo asi, forma 6-
poca en la vida del hombre, y su recuerdo
es el consuelo de muchos corazones ex-
traviados mas tarde y aun corrompidos;
recuerdo que produce con frecuencia la
vuelta de muchos hijos pr6digos A los
brazos de su Padre Oelestial.


Comuni6n frecente.
Pero la primera Comuni6n no basta
para que esos ninios, en cuya frente se
reflejan, en dia tan solemne, el candor y
la inocencia, arrastrados por las pasiones
no llegueh a ser esclavos de los vicios,
el martirio de sus mismos padres, y hasta
el oprobio de la familiar y de la sociedad.
Es menester que la Sagrada Eucaristia
sea siempre su escudo y su defense. Nues-
tro Seinor desde el Sagrario repite: De-
jad que los nifios se acerquen d mi. Bien
se puede asegurar que seran hijos d6-
ciles, hijos suinisos, hijos que no arran-
caran de los ojos de sus padres otras la-
grimas que las que hace brotar el gozo
-y la dicha, aquellos en que sus mismos
padres hayan infiltrado el ldeseo de-acer-
carse con frecuencia A Jesus Sacramen-
tado, para inspirarse en su caridad, su
mansedumbre, su humildad infinitas.
< El nifio en su vida, dice el c6lebre
P. Felix, es un artist que forma un
cuadro, teniendo delante el modelo. Si
el modelo esta tornado en baja esfera, la
vida sera degradada; si esta torado en
una esfera median, la vida sera vulgar;
si en una esfera elevada, la vida sera
noble, porque, como imita un modelo su-
sublime, se levant por si misma, se eleva
en el verdadero y mas bello sentido de
esta palabra. Asi, pues, para que league
a su verdadera altura, necesita un mo-
delo vivo lo mas acabado y lo mis per-
fecto possible. Querbis saber ahora cuAl
es ese modelo que la Iglesia pone de-
lante de la familiar cristiana para .a for-
maci6n de su vida ... El ideal, de todos
los santos, el Hombre Dios, Jesucristo
Sefor Nuestro. A El es 6 quien debemos
imitar. El es nuestro model; > Si los
padres de familiar, si cuantos estan en-
cargados de la educaci6n de los nilios les
repiten a menudo esta ensefianza de la
Iglesia, si constantemonte les ponen a la
vista modelo tan sublime, la afici6n de
los nifios se convertira en amor, cuyo
fuego ira siendo mis ardiente a media
que con mas frecuencia se acerquen 4 la
Sagrada Eucaristia: y el niflo tratarA a
su modo de copiar en su alma la image
de Jesus, y para copiarla mas exacta-
mente lanzard de su coroz6n el egoismo,
la soberbia, la insubordinaci6n, la negli-
gencia, los caprichos, dando en cambio
lugar en 61 a la obediencia, la docilidad,
la aplicaci6n y la caridad.







- 115 -


Ni puede ser de otro modo; porque si
el Sacramento de la Eucaristia produce
en el alma los efectos que el manjar cor-
poral produce en los cuerpos, segfin afir-
man los santos Padres, debe sustentar la
vida spiritual, rehacer las fuerzas del
alma, robustecer la virtud y fortalecerla
contra las tentaciones del enemigo.
Podrd tal vez ese nifio tan regalada-
mente favorecido en la Mesa Sagrada
extraviarse cuando leaguee A la edad de
las pasiones, podrA caer, porque es frd-
gil; pero es muy dificil que el fuego de
amor encendido en su coraz6n se extinga
del todo, que su coraz6n se enfrie por
complete; y es muy ficil, como lo acre-
dita la experiencia, que los remordimien-
tos, los desengafios, los sinsabores, la
gracia, soplen y vuelvan a reanimar la
llama que parecia pr6xima a apagarse.
SSe dird qne tienen pocos ailos? Pues
precisamente por eso necesitan mas luz
para conocer y evitar las asechanzas de
sus enemigos, mis fortaleza en los peli-
gros, y hasta mis consuelo en las penas;
que tambi6n los nifios saben sufrir y
tienen penas tanto mas amargas cuanto
que todos las miran como cosa de nin-
guna importancia. Si, en sus pocos aios
necesitan un amigo que los aconseje y
dirija, un protector que los defienda, un
padre que cuide de ellos, que les mues-
tre los afectos de su coraz6n, la ternura
de su amor, la solicitud de su carifio,
todo lo cual encuentran abundantemente
en el Coraz6n dulcisino de Jesis Sacra-
mentado. iAh! CuiAntas higrimas hubie-
ran dejado de quemar las mejillas de
muchos padres y de muchisimas madres,
si hubiesen puesto empefio en que sus
hijos desde la nifiez se enamoraran de
este Imin de los corazones!
Se objetard que por su falta de refle-
xi6n se acercan & la Sagrada Mesa sin
pensar en lo que van a hacer, sin tener
idea cabal de lo que es el Sacramento de
la Eucaristia, y que se habittian a fami-
liarizarse con nuestro Sefior Sacramen-
tado digno de toda veneraci6n y respeto.
- Es verdad que el nifio no tiene la
reflexi6n de que goza un hombre ; su in-
teligencia no puede discurrir ni racioci-
nar con la exactitud, profundidad y ener-
gia de un hombre; su imaginaci6n viva,
ligera y voluble, le impide fijar su aten-
ci6n con la seriedad con que la fija un
hombre reflexive; pero t qui6n ignore que
si el nifo no sabe discurrir con la per-


fecci6n del hoinbre, sabe en cambio amar
ardientemento lo que le. encanta y atrae
su coraz6n y sabe aficionarse a lo que le
halaga? Si ese nifio tiene uso de raz6n,
si sabe distinguir la diferencia que hay
entire el pan del cuerpo y el del alma,
no le alej6is, decia Don Bosco, de esa
fuente inagotable de misericordias. A-
caso para que el niio sienta los afectos
del manjar corporal, para que crezca y
adquiera vigor y robustez, necesita cono-
cer los elemehtos de que ese manjar esta
compuesto ?
M6s ain: supongamos que el niio que
se va habituando a comulgar, y por lo
tanto d estar en gracia, se acerque a ese
inefable Sacramento varias veces como
por rutina y maquinalmente, I qui6n puede
dudar que, si el pecado no ocupa su co-
raz6n, si esta en amistad con Dios, aun
en ese case saca fruto de la Sagrada Eu-
caristia, puesto que este sacramento pro-
duce su efecto por si mismo 6 indepen-
dientemente 'de la voluntad de quien le
recipe: ex opere operator, segin el lenguaje
de los te6logos?... iQu6 se familiarizan
con Dios!... Y I que otra cosa desea ese
Dies de amor infinite, cuyas delicias son
estar con los hijos de los hombres y en
especial con los niios?
Los nifios, afiaden otros, a pesar de sus
frecuentes comuniones, nada adelantan;
caen en las mismas faltas, en los mismos
pecados, lo cual indica que su contrici6n
no es verdadera.
i Valganns el Cielo! Pluguiera a Dios
que cantos asi hablan sacaran de la Sa-
grada Mesa todo el fruto que seria de
desear! Seriau todos santos, puesto que
santos pueden ser con sola una comuni6n
bien hecha. La recaida prueba la fragi-
lidad de nuestra naturaleza, fragilidad
que muestra bien a las claras la nece-
sidad de la frecuente comuni6n, puesto
que esa debilidad nos manifiesta que es-
tamos enfermos, que tenemos necesidad,
para no caer, de ser sostenidos por unia
nueva comuni6n antes de qun haya des-
aparecido de nuestras almas la acci6n
vivificadora de la comuni6n precedent,
y de volver 6 recobrar fuerzas para com-
batir con energia contra las tentaciones
de todos nuestros adversaries.
Basta; fuera vanos pretextos y escu-
chad la voz dulcisima de Jesus: Dejad
que los nifios se acerquen mni.







- 116 -


CONFERENCIAS

del llustrisimo Sr. D. JUAN CAGLIERO


El viaje del Ilmo. Sr. Cagliero por Italia,
para visitar las diversas casas del Instituto
Salesiano, ha dado lugar A numerosas con-
ferencias del mismo Monsefior, en el interns
de saludar a nuestro .Cooperadores, de ma-
nifestarles el fruto de los trabajos empren-,
didos y expresarles su particular gratitude.
Habiendo llegado a Marsala el 16 de marzo,
el 19 ante una numerosa concurrencia habl6
especialmente de las misiones salesianas de
America del Sud, y despues de dar A cono-
cer el triste estado de los salvajes y de enu-
morar los peligros y privaciones a que alli
los misioneros se exponen, manifest6 los con-
soladores resultados obtenidos.
Agreg6 que el trabajo de los Misioneros
es tambi6n en sumo grado provechoso a la
gente civilizada y on particular a los mu-
chos italianos establecidos en aquellas re-
giones, donde forman estaciones y colonies
que parecen verdaderos pueblos de Italia.
El 9 de abril la vasta iglesia de S. Fran-
cisco, en Catania, desbordaba de gente ani-
inada de vivo interns de oir al Ilmo. Senfor
Cagliero. Refiri6 alli Monsefior los trabajos
ie los Misioneros salesianos de la Tierra del
Fuego y la cooperaci6n poderosa que alli
como en todas parties les prestan las Her-
Inanas del Institute de Maria Auxiliadora.
El 23 asistia a la iglesia de la Sapienza,
en NApoles, la gente mAs distinguida de
aquella ciudad, a la vez que mucios repre-
sentantes de las sociedades cat6licas de ca-
ridad. Habl6 Monsefor Cagliero de la mi-
si6n providencial de Don Bosco, suscitado
para salvar A los ninios pobres: refiri6 los
origenes del Oratorio de San Francisco de
Sales, su rApido desarrollo, etc.
Innumerables son ya los nifios educados
en las casas salesianas, los artesanos que
han aprendido oficios en sus talleres, los
sacerdotes quo han cultivado su vocacion en
los seminaries de dicho institute. ; CuAnta
gloria -para Don Bosco! Pero es menester
haberle conocido para apreciar su gran vir-
tud. Con raz6n, exclamaba Mons. Cagliero,
el Sumo Pontifice me ha repetido varias
veces que el fallecimiento de Don Bosco ha
sido una calamidad para la misma Iglesia.
I Manifest6 ademns c6mo A D. Bosco le ayud6
Dies por medio de una sociedad que sirve
aun de apoyo y providencia visible a sus
obras; a saber la Pia Sociedad de Coope a-
dores Salesianos, y concluy6 con exponer
brevemente, pero en magnifico cuadro, lo
que a estos Cooperadores se debe, ya en Eu-
ropa, donde existen tantos asilos salesianos
sostenidos por ellos, ya en Am6rica done


es indecible el bien que consiguen las mi-
siones.
El 30 de abril, de viaje de Loreto, subi6
al pfilpito en la iglesia de Jesfis, llena de
bote en bote. Alli estaba el diocesano del
lugar, que tanto aprecia las obras de Don
Bosco. En la conferencia que dur6 una hora,
Monsehor trat6 tanto del objeto de las fun-
daciones salesianas, como de las misiones de
Am6rica. Se entretuvo ademAs en la cues-
ti6n reLtiva A la clase obrera y en mani-
festar la importancia de la educaci6n de los
niios pertenecientes A esta clase.
Monsefior fu6 ofdo en todas parties con
singular atenci6n, pues que a su reconocida
elocuencia une el m6rito de haber sido tes-
tigo y muchas veces actor de lo mismo que
refiere.


vv ................... ', ,

BRASIL


Una excursion por el interior del Estado
de San Pablo.

REVMO. SR. D. RuA :
La Obra de Don Bosco va tomando en
San Pablo tal desarrollo que causa admira-
ci6n particularmente a cuantos no tienen
conocimiento cabal de ella.
Lo que llama ahora mAs la atenci6n de
los files es la nueva y magestuosa iglesia
del Sagrado Coraz6n de Jesus con una im-
ponente torre de mAs de 40 metros de alto
que sera coronada con una estatua del Sa-
grado Coraz6n. Todo el mundo es de opi-
ni6n que es la mejor de las iglesias del Es-
tado, y no pocos afirman que lo es aun de
las del Brasil entero. Los trabajos estan muy
adelantados: decorado el presbiterio va A
comenzarse la pintura de la nave central;
luego se seguirA con las laterales y se cele-
brara en seguida la solemn consagraci6n.
Si bieu los Salesianos estamos vivamento
interesados en verla pronto t4rminada, siendo
la obra tan gigantesca ha sido menester bus-
car recursos con gran empeiio; y nuestro
venerable Arzobispo viendo que ya bien
poco podia recogerse en la capital, resolvi6
con nuestro Director mandar A uno de los
nuestros a pedir limosnas para el objeto al
interior de este vastisimo estado. El designado
fui yo. Antes de partir me di6 el venerado
diocesano la carta siguiente para el Revmo.
Sr. Vicario:

REEVM. Sn.:
El portador de 4sta es el R. P. Luis Zan-
chetta de la Congregaci6n Salesiana, resi-








- 117 -


dente en el Colegio de Artes y Oficios del
Sagrado Coraz6n. El objeto principal, si no
finico de la excursion que hace al interior
del Estado es pedir limosnas y donaciones
para llevar A tdrmino el majestuoso temple
del Sagrado Coraz6n, el cual como sabe
V. R. es un ex-voto solemne del clero y fieles
de esta Di6cesis consagrada a6 El.
Con algfin esfuerzo mas de nuestra part
veremos que en breve, con la protecci6n
de Jesfis y la eficaz intercesi6n de Maria
Auxiliadora, se dara termino A tan majes-
tuoso monument y que la gran estatua de
seis metros de altura, en actitud de bendecir
A la capital y al Obispado, coronary la torre
de la iglesia.
Espero en Dios, que a pesar de todas las


desde luego con todo reconocimiento y con
la mayor efusi6n de mi alma bendigo A V. R.
y a todos sus feligreses.
De V. R.
Hfumilde Prelado y servidor
en N. S. J. C.
L LINO, Obispo diocesano.

Lleno de confianza en el Seiior me puse
en camino y recorriendo los pueblos de San.
tos, Piracicaba, Campifias, Rio Claro, Bro-
tas, Santa Maria, Dons, Corregos y Jalii
procure dar A conocer A Don Bosco y su
obra. En todas parties me recibieron con
suma cordialidad.
El punto en que tenia fundadas mayores


BOTOCUDOS (cerca del Puerto de Angicos, en el Brasil).


dificultades, se realizarA esta empresa entire
nosotros, como se edific6 en Francia el san-
tuario de Nuestra Sefora de la Guardia en
Marsella, y de Nuestra Sra. de Fourvibres en
Lyon, y como se han edificado otros seme-
jantes, en que se manifiesta la intervenci6n
de la Providencia, en diversas naciones.
El sacerdote susodicho va con la autori-
zaci6n nuestra y con la de su Superior, y
espero que V. R. le prestara grande apoyo,
presentindole A sus feligreses, ayudindole
con sus consejos y tratando de que tenga
buen 6xito su cometido.
Concluyo con asegurarle que agradecer6
como servicio hecho A mi mismo todo lo que
V. R. haga en favor de mi recomendado, y


esperanzas era Jalifi, uno de los pueblos
mis importantes del Estado. A penas llegu6
alli, las personas mas animosas por la glo-
ria de Dios se me acercaron y me pidieron
que trabajara un poco por su bien spiritual.
No habian pasado tres dias que me hallaba
alli y ya la iglesia parroquial parecia un
nuevo santuario del Coraz6n de Jesus, tal
era el gran concurso de files que llegaban
a recibir los santos sacramentos. Dios ben-
decia mis trabajos: llegado el domingo, como
debiera subrogar al parroco, se me presen-
taba la mejor oportunidad para llenar mi
cometido. En la misa parroquial me con-
crete a hacer una instrucci6n religiosa, que
bien adverti no caia en terreno est6ril. Ter-









- 118 -


minadas mis funciones de pilrroco comence
las de salesiano y me di visitar las fainilias
mis importantes, diciendo para mi: H1asta
ahora he sembrado, cs ya ticmpo de recoycr.
Todos me aco-
gieron con ex-
traordinario a-
fecto; todos oye-
roncon singular
placer 6 interns
lo referente 6
Don Bosco, y
todos quisieron
contribuir gus-
tosos A la obra
que les reco-
mendaba.
Mas lo que
me enternecia
hasta saltarse-
me las I1grimas
era el ver los
pobres negros
venir 6 mi palra
darme el 6bolo
que destinaban
al santuario del
Sagrado Cora-
z6n y At los hudr-
fanos de Don
Bosco. Era esta
como la moneda
de la vinda del
Evangelio tan
encomiada de
Nuestro Senior.
Recorrido que
hube casi todo
el pueblo, como
me aconsejaran i'
que visitase los
alrededores, I
mont6 a caballo
y me dirigi Alas
llamadas fazen-
dus, vastas es-
tancias de caf6.
; Qud hermosas
plantaciones !
iqu6 .irboles tan
frondosos y lle-
nos de fruto! A-
un en aquellas
estancias se me
prodigaron todo
g6nero de aten-
ciones: no me
trataban como CUPID
nn pobre hijo (en la ribera derech;
de Don Bosco
sino como A miembro de sus propias fami-
lias. Ya conocia yo al pueblo brasileiio coimo
de coraz6n grande y hospitalario; pero no
creia que fuera tan exquisite su bondad.
Lamentase aqui la escasdz de obreros evan-


gdlicos: muebos hay que tienen hambre del
)1n spiritual y no hay quien se lo dB.
i Ah, Revnmo. Sr. Don Rua, si hay una
ticlra que merezca la mas particular aten-
ci6n de los Sa-
lesianos es 6sta
de S. Cruz! Nue-
stras pobres fa-
tigas serian co-
ronadas aqui de
copiosisimos
frutos de vida
eterna : la indo-
le de la gente
es muy buena
no necesita mhs
que de celos
gufas.
Al acercarse
la Semana San-
ta, conociendo
los muchos tra-
bajos que abru-
man a nuestros
hermanos del
santuario del
Sagrado Cora-
z6n en tales di-
as, resolvi dejar
;i Jalifi v volver
A San Pablo.
Esto me era muy
doloroso ; pues
todos me supli-
caban quo per-
maneciese afin
siquiera unos
quince dias; y
hacianme las
mns halagiiefias
promesas para
retenerme. Pero
creyendo que e-
ra de mi deber
regresar, procu-
r6 hallarme muy
de madrugada
a decir la misa
el dia de San
Jos6; mas gran-
de fu6 mi sor-
presa cuando
F me dijeron que
hacia ya rato
que muchas per-
sonas me espe-
raban en el con-
HARO fesionario para
del rio Tocantino). recibir un (ilti-
mo consejo. Con
descendi en cuanto el tiempo me lo per-
nmitia; pero luego adverti que l1egaba la
hora de partir. La gente me circund6 y
folmose una concurrencia indecible que me
acompaFi6 hasta la estaci6n. Aun alli recibi


a]
El









119 -
-~ ~ ~ ----------


no pocas limosnas. Feliz, dice el Profeta,
el que se compadece del indigent, porque el
dia de la tristeza serd consolado. Y afiade:
Que el Sefor le conserve, le vivifique, le haga
feliz en esta tierra y no le dcje caer en manos
de sus enemigos. Esto repeti muy de coraz6n
al separarme de aquel amado pueblo. Si, que
el Sefor lo conserve muchos ailos y lo llene
de todo g6nero de bendiciones.
El dia de la Anunciaci6n me encontraba
de vuelta en San Pablo y ponia en manos
del Director de la iglesia del Sagrado Co-
raz6n el fruto de mi peregrinaci6n.
Deo gratias.
Todos en casa estan buenos: todos salu-
dan A V. R. con particular afecto, solici-
tando su bendici6n, del mismo modo que su
Afino. hijo y 8.
LuIS. M. ZANCHETTA
Sacerdote Salesiano.
S. Pablo 7 de abril de 1893.

i.. .. .. i 'i, i'* i 'i i '* '' 1
-7-



SARRIA-BARCELONA



Obra de Don Bosco.

Muy solemnes han side las fiestas con que
en el Colegio Salesiano de Sarria se han
conmemorado las virtues del fundador del
Institute Salesiano, el venerable sacerdote
Don Juan Bosco.
Si en todas las casas de este siervo de
Dios es visible la acci6n de la Providencia,
que mira con marcada predilecci6n a los
ni.ios pobres y abandonados, parece dsta po-
nerse todavia mAs de manifesto con respect
a la de Sarria, la cual en s6lo nueve ailos
de existencia, abriga en su seno a unas cua-
trocientas personas; esto es: artesanos a-
prendices de artes y oficios, estudiantes, c16-
rigos, maestros y religiosos.
Comenzaronse las fiestas el 23 de junior
con celebrar el aniversario del visitador de
las casas salesianas de Espalia, el R. P.
Felipe Maria Rinaldi. Efectu6se con este
motive nn precioso acto literario-musical; y
como aun los mas espaciosos salones del es-
tablecimiento habrian sido estrechos en tales
circunstancias, uno de los patios engalanado
con banderas, pendones y variados adornos
qued6 transformado en lucida sala para el
objeto.
Largo seria hablar de la mfisica y canto:
baste saber que el coro de cantores y la nu-
merosa orquesta son dignos do la fama de
que gozan; fama de tal modo notoria quo
casi no hay fiesta alguna de importancia en


SarriA y aun en Baicelona, A la cual no sea
llamada la mfisica salesiana.
No seriamos menos prolijos si tratAramos
de dar cuenta de las composiciones que en
prosa y verso se pronunciaron tanto en me-
moria de Don Bosco como para festejar al
amado Inspector.
Nos concretaremos A transcribir aqui lap-
dos siguientes:

A DON BOSCO.
No canto la grandeza del monarch
Que so alberga en el alczar suntuoso,
Ni la del sabio cuya vista abarca
El confin del espaoio esplendoroso;
No canto 6 Lope, Dante ni Petrarca,
Ni al magnate, al soberbio 6 poderoso,
Que las grandezas de la vida, en suma,
So deshacen al fin como la espuma.
Canto al humilde, al noble, al doctor, al santo,
De ooraz6n sencillo y generoso
Que al ajeno dolor brind6 su llanto
Y su mano tendi6 al menesteroso;
A Don Bosco santo, terror y espanto
De la impiedad que combati6 afanoso;
Luz y splendor del genio cristiano
Padre del Institute Salesiano.
De In verdad apostol incansable
Teniendo el bien y la virtue por gula
El bien y la virtud, infatigable,
Difundio con oeroica valentia.
A su voz ponderosa, incontrastable,
Humill6 la cerviz In hueste impia;
Siempro ante la verdad pura y sencilla
Doblo el error veneido la rodilla. '
IY qui6n resistiria al blando acento
Dulco como la miel do los panales,
Suave como el rmnor del manse viento
Quo jucga entire las flores virginales;
A aqu(lel voz quo en migico concento
La piedad y el amor vertia i raudales
Derramando en el alma dolorida;
Bilsamo bienhechor, salud y vida?
iQuidn al mirar aquella noble frente
De aureola divina circundada,
Y aquel afable y digno continent
El alma no sintiera subyugada,
Si la bonded tranquil y dulcemente
Brotaba do su limpida mirada,
Como una luz que en apacible calm
Irradiaba del fondo do su alma?
SGloria 4 Don Bosco, cuyo ardiente celo
El ingrato erial de la existencia
A su paso cubri6 con noble anhelo
De puras flores de divina esencia,
Y hoy esperamos que de Dies en el cielo
Goce ya de la divina presencia
Do eterna luz vestido, y coronada
Do luceros ia frente inmaculada!
Perdona i oh Santo! si mi voz so atreve
A cantar la grandeza de tu gloria
Y haz que, no on balde, mientras viva llovo
Fija en el alma tan sublime historic:
1 Animo coraz6n! La lucha es breve
Y el fin de la jornada es la victoria;
Un esfuerz o no ms, y habrls veneido
Logrando el triunfo eterno apetecido!
Y til, joh Don Bosco! que en la excelsa altura,
Libre ya do las luchas de este mundo,
Contemplas del Eterno la hermosura
Gozando el premio de tu aftn fecondo,
HIaz quo A esa patria de oterna ventura
Que suneia el hombre en su anhelar prufando,
Al quebrantar sus lazos etertales
Asciendan nuestras almas inmortales.
MAnRTN SCHEROF.








- 120 -


FANTASIA,

en honor del Sr. Inspector
de las Casas Salesianas de Espaina


Prestadme ofdos
Un breve instant,
Buenos amigos;
Quiero contaros
Un caso raro
Aqui sucedi do.
Notorio es de tierra y cielo
Que el Nifo Dios generoso,
En nuestra tierra espafiola,
Apareoi6se sin velo
Al fundador muy famoso
San Ignacio de Loyola.
Y sin salir de la patria amada
Ved 6 la serafica Teresa,
A San Pedro Pasaual y a otros ciento,
Como Antonio Paduano, en su morada
Recibir I la inefable Alteza
Inflamados de sin par content.
Para predmbulo basta, y voy al caso:
Un dia inolyidable que en la iglesia
Celebraba nuestro Padre y Superior,
Con grande asombro y temblor no esoaso,
I Oh ougnto el Altisimo nos aprecia!
Vi convertida el ara en un Tabor.
Yo vi que en sus manos el sacerdote
Estgtico como angel oontemplaba
Al Nifio Jesias que le sonreia,
Tierno, dulce, afable con sin igual dote,
Y oi que oon'encanto que arrobaba
Aquel divino Nino le deoia:
Tu trabajo me es muy grato y tu celo.
Tantas almas que en esta casa moran
Y on dulee paz viven d ti confiadas
Escogidas una a una para el'oielo
Estin por mi, pues que mi nombre adoran
En la doctrine santa bien fundadas.
A mi padre adoptive has consagrado
Talleres, y al que es el ingel tutelar,
Las escuelas. Bajo la muy augusta
Protecei6n de mi Madre has amparado
A todos; a ella has erigido temple y altar.
Plausible es tu obra y del todo just.
Lo que hasta power el mas pequeao haoes
Muy larga recompensa to asegura,
Qu6 6 mi lo has heeho, y soy yo su padre.
Habl6 el Nino, bendijole; y mil haces
De angeles cantaron con gran dulzura
Hosannas en honor de nuestro Padre.
Esto vi yo may claro, os lo repito,
Con los ojos de la fe abiertos
Y clamar debo a voz en grito
Que la fe much aloanza en sus aciertos.

El dia 24, fiesta de San Juan Bautista,
celebrdronla los alumnos con una funci6n
teatral y fuegos artificiales, y el 25, dia do-
mingo, tuvo lugar el solemne bautismo de
un moro y la apertura de una exposici6n de
los artefactos de Jos artesanos del estable-
cimiento.
A las cuatro de la tarde la iglesia de
Maria Auxiliadora, contigua & la Casa sa-
lesiana de Sarrid desbordaba de gente, que
tanto del lugar, como de los alrededores y
de Barcelona misma habia venido a pre-
senciar tan hermoso acto.
Era de notar entire los concurrentes 6 al-
gunos regidores del ayuntamiento de Sarri|


A otro de Barcelona, en representaci6n del
Sr. Gobernador Civil, y al may ilustre Sr.
Vicario General del Obispado, quien admi-
nistr6 el bautismo al catecumeno, el moro
Jamete Mojador, de 20 ailos de edad.
Naci6 Jamete de padres moros en la ciu-
dad de Tetudn. Una sefora de Ldrida, que
estuvo en aquel pueblo, movida de caridad,
le propuso que viniese 4 Espaha para abra-
zar- la religion cat6lica, y, aceptada su indi-
caci6n, le coste6 el viaje.
Para cumplir su: prop6sito hubo Jamete
de manifestar no s6lo una decision & today
prueba sino muy heroico valor; pues al em-
barcarse en Ceuta, tres hermanos suyos, sa-
bedores del designio que tenia, quisieron es-
torbarle el viaje, y armados de rev6lveres
trataron de impedirselo. Pero, por providencia
de Dios, la autoridad civil acudi6 6 tiempc
para defender al inocente y encarcel6 a los
agresores.
Al llegar Jamete 6 L6rida el Imo. Obispc
de aquella di6cesis interes6se en catequi-
zarle; mrs convencido de que convenia tam
bi6n enseiiarle nn oficio, confi6le al ciudado
de los religiosos salesianos del institute de
Don Bosco, quienes hace ya diez moses
que le instruyen en la doctrine cristiana y
le tienen aprendiendo el oficio de zapatero.
Al regenerarse con las aguas del bautismo
Jamete Majador tom6 los nombres de Juan
Jos6 Antonio Maria, ya por devoci6n & Don
Bosco, ya en gratitud 6 su padrino.
Sirvi6le come tal el muy distinguido sefioi
Don Antonio Satrfistegui, y de madrina
la Exma. Sra. DoRa Isabel Serra vda. de
Gispert.
La ceremonia fu6 majestuosa y conmove-
dora, y todo el mundo la presenci6 con Avido
interest.
Mucho contribuy6 al esplendor de ella el
canto del justamente renombrado Laudate
pueri del maestro Capocci y un Tantum ergo
de Mons. Cagliero, antes de darse la bendi-
ci6n con su divina Majestad.
Concluido el bautismo la numerosa con-
currencia pas6 al patio graciosamente ador-
nado, y done para inaugurar la exposici6n,
A manera de certamen, de los trabajos de los
niios pertenecientes 6 las escuelas de artes
y oficios de la casa, se toc6 un duo del
cuarto final de los Hugonotes y luego se ley6
un saludo 6 las autoridades y demis perso-
najes y sujetos que honraban el acto con su
presencia.
Declam6se despuds un himno que fu6 can-
tado en seguida, pronunci6 un important
discurso sobre la Obra Salesiana, lleno de
hermosas reflexiones, el Sr. Don Gustavo
Gispert, y por fin al son de misica se pro-
cedi6 6 visitar los trabajos de la exposici6n.








- 121 -


SANTANDER


Oratorio de Don Bosco.

MUY R. SR.:
'No sabria explicarle la grande y santa
alegria de esta pequefia comunidad de San-
tander. Acabamos de celebrar la bendici6n
de la nueva capilla levantada en honor de
Maria Auxiliadora, nuestra buena madre.
Con esto, nos parece haber Ilenado un'gran
vacfo en nuestros corazones. Sabe U. lo poco
A prop6sito que esta casa era para nuestra
obra, ya por su estrechez ya por su cons-
trucci6n; mas con los auxilios de las per-
sonas benem6ritas de Santander, hemos po-
dido, derribando por una part y levantando
,por otra, hacerla capaz para albergar unos
300 nifios. Muchisima falta hacia una capilla
donde poder reunir los domingos y dias fes-
tivos, no solamente A los 300 chicos que
frecuentan nuestras escuelas diurnas, sino
tambi6n A unos 60 j6venes de 18 A 25 aios,
de nuestras escuelas nocturnas, que despues
de haber pasado toda la semana en un taller
trabajando para ganar honradamente la vida
acuden 6 nuestro Oratorio para distraerse y
cumplir con los deberes de todo buen cris-
tiano.
A principios de noviembre de 1892, se di6
principio A los trabajos de la nueva capilla
que acabamos de inaugurar. En el piso in-
ferior 6 esta, se ha preparado un magnifico
sal6n para studio, teatro y actos acad6mi-
cos; y A los lados dos excelentes galerias
con vistas muy amenas.
Qu6 content reinaba en nuestras fiestas
del 3 y 4 de junio. Este Oratorio no presen-
taba ya el aspect de un colegio, sino el de
una numerosa familiar que prepare un local
para recibir al padre que viene de lejanas
tierras. Superiores y nifios, todos se junta-
ban; quien iba por una part, quien por
otra sin que ni uno solo estuviera parade:
unos pintaban, otros barrian y otros limpia-
ban. Todos los ninios dieron en esta ocasi6n
verdaderas muestras del grande amor que
profesan A nuestra casa. Y era consolador
ver A aquellos niios que poco hace vagaban
por las calls, c6mo trabajaban sin mas re-
compensa que la del gusto de contentar A
sus Superiores que tanto se afanan para ha-
cerlos hombres tiles A si mismos y la so-
ciedad.
El sAbado 3 de junior, A las 4 de la tarde,
hora en que se di6 principio A la bendici6n
de la capilla, muchos seliores y sefioras lle-
naban toda la casa. El Sr. Provisor bendijo
solemnemente la capilla en nombre del Ilus-
strisimo Sr. Obispo, que aun convalesciente
de una larga enfermedad no pudo asistir, no


sin gran sentimiento suyo, pues tanto nos
quiere, y de nosotros que nos preciamos de
ser sus humildes y sumisos sibditos. La ce-
remonia fu6 brillantisima.
Celebr6se en seguida un acto literario-
musical, en que se declamaron hermosas
composiciones en latin y en castellano. Los
cantores, nifios de este Oratorio, interpreta-
ron muy bien el Sacerdos de Mons. Cagliero
y el Ave Maria del maestro Dogliani, sale-
siano, y muy A satisfacci6n de la numerosa
y distinguida concurencia. Por fin el senor
Provisor dirigi6 la palabra en nombre del
Sr. Obispo, A los circunstantes, con grande
elocuencia y gran entusiasmo, proprio de un
verdadero admirador de la Obra de Don
Bosco. Mucho siento no powder transcribir
aqui las encendidas palabras con que exhort6
A los.niiios 6 perseverar en el bien y A ser
agradecidos al inmenso favor de haber sido
cobijados bajo el manto de la Virgen Auxi-
liadora. Di6 gracias A nuestros Cooperadores
por el potent apoyo dado para el desarrollo
de la Obra de D. Bosco, y los anim6 A se-
guir adelante con mAs brios, por ser la Obra
salesiana la destinada A resolver el gran
problema social que agita A todos los go-
biernos europeos. Concluy6 prometiendo nn
dia de campo A los niios, en nombre del
Sr. Obispo, como prueba del cariio que su
Ilma. les profesa. En medio de .entusiastas
aplausos y estruendosos vivas A Maria Au-
xiliadora, A Don Bosco y al Sr. Obispo, la
numerosa y distinguida concurrencia se re-
tir6 muy complacida de los progress de los
Salesianos.
El domingo 4 los corazones de los nifios
rebosan de alegria. Desde las 6 A las 8 112
dos sacerdotes los oyen en el confesionario.
A las 7 112 hubo comuni6n general, en que
26 nifios recibieron por primera vez el Pan
de los Angeles. La comuni6n fu6 muy nume-
rosa. El Sr. Don Francisco Lamera, distin-
guido sacerdote de esta ciudad, anim6 A los
niios A que prepararan una digna morada
al rey de los reyes.
A las 10 ofici6 el Sr. Provisor. La capilla
estaba completamente llena. Nuestros niilos,
seg(n los inteligentes, se distinguieron can-
tando con orquesta la misa de la Santa In-
fancia de Mons. Cagliero, con el Oredo de
la misa de S. Jos6, de D. Costamagna. To-
dos los asistentes quedaron muy satisfechos.
Fu6 tan numerosa la concurrencia de la
tarde que los niios no pudieron asistir A las
funciones, debiendo quedarse en la galeria
contigua. El serm6n A cargo del M. R. S.
Don Juan B. Rubin de Celis, doctoral de
esta S. I. Catedral, fu6 muy notable. Con
gran erudici6n y elocuencia demostr6 c6mo
la Virgen es y ha sido siempre el Auxilio de
los Cristianos. Se cant6 solemnemente el
Magnificat, el Quasi arcus, el Tantum ergo,
todo de Mons. Cagliero. Tanto el Director
del Oratorio, como el maestro de mfisica re-








- 122 -


cibieron los mais cumplidos placemes por lo
bien que los cantores desempeilaron su di-
ficil cometido. Despuns de esto se distribuy6
una abundant merienda A los niflos. A las
7 112 empezaron los fuegos artificiales, muy
lucidos y en medio de ellos apareci6 la Vir-
gen Auxiliadora rodeada de luces. La salud6
nuestra mfsica con la march real, y asi ter-
min6 la fiesta que dejarA un recuerdo impe-
recedero en todos, tanto por ser la primer
como por el entusiasmo con que todos par-
ticipamos de ella. La afluencia de gente en
este dia fu6 extraordinaria. Parecia que todo
Santander habia venido al Oratorio. Todos
nuestros vecinos se unieron ai nuestra ale-
gria, poniendo en los balcones de sus casas
hermosas colgaduras. Concluir6 transcribien-
do aqui algunos parrafos del peri6dico La
Atalaya:
<< En una de las salas del Oratorio halld-
> base ayer expuesto el proyecto de los gran-
> des Talleres salcsianos y de la hermosa
> iglesia que se construira cuando la caridad
> de los Santanderinos haya facilitado me-
dios iim llI, ,-i paira ello. Este proyecto
> muy bien ideado, es obra del distinguido
>> arquitecto Don Emilio de la Torriente;
> cuantas personas lo vicron expresaron el
>> deseo de que pronto so realicen los pro-
> p6sitos laudabilisimos de los Salesianos,
> de que se empreuda cuanto antes la cons-
> truceci6n. >
< Las funciones celebradas ayer en el Ora-
> torio de Don Bosco resultaron, pues, muy
> lucidas, recibiendo el Director de la Obra
> muchos plAcemes, A los cuales unimos los
nuestros. >

<< Mientras estas funciones se celebraban,
> Lallabanse en Lierganes en reunion de
> conflanza, invitados por los sefores Don
> Manuel Canales Don Carlos Saro y el
> Sr. Chanton (apoderado del Sr. Marqu6s
>> de Hazas), que tambi6l asistian ai la reu-
> ni6n; los seuiores Fernandez Baladr6n,
> Garcia del Solar, Saro (hijo) Hazas (Don
> Federico), Jado (DonAngel), Don Candido
> GonzAlez hlijo, Gomez (Don Tomas), Cal-
> deron y algin otro del gremio de comer-
> ciantes capitalistas. >
< Hlabl6se en la reunion de asuntos de
> interns general, entire ellos, de la necesidad
> de fundar una sociedad de padres de fa-
> milia contra la inmoralidad, A semejanza
> de los que tanto benetician a las buenas
> costumbres en Madrid y otros puntos. >>
< Los sentores reunidos acordaron desde
J luego constituir tan noble asociaci6n, de-
x signando para que la presidiera al respe-
> table senior Don Manuel Canales y com-
> prometi6ndose todos los alli presents A
> former parte de ella y procurar el ingreso
> del mayor nfimero possible de personas.
<0 Entonces el Sr. Canales, con el espiritu


>> prActico y profundamente religioso que b
> carateriza, habl6 de la Obra de D. Bosco.
> de las escuelas de artes y oficios que tra
>> tan de establecer para la enselianza de li
> juventud, del papel importantisimo quf
> esta instituci6n lleva en la sociedad, re
>> cogiendo cientos de chicos abandofiados en
> su mayor part a sus proprias fuerzas y I
> sus iuclinaciones; y dijo que no se consi-
>> deraba capaz de desempeliar el cargo que
> se le queria confiar y que creia que lo
>> mas convenient y provechoso serfa pres-
>> tar el mayor auxilio possible a los Salesia-
>> nos, puesto que esta instituci6n llena por
> complete el fin que se persigne al crear
> las asociaciones de padres de familiar.
<< Despu6s rog6 el Sr. Canales 6 todos los
> senores presents, que como demonstraci6n
,> de sus buenos deseos, se hiciese desdo
> luego una colecta para la Obra de Don
>> Bosco. La colecta so hizo y produjo 50
>> pesetas, que el Sr. Canales tuvo el gusto
>> de entregar por la noche al dignisimo di-
> rector D. Angel Tabarini.
< Mucho. celebrarfamos que los sofiores co-
> merci:ites capitalists on uni6n delas por-.
>> sonas de buena voluntad que puedan au-
> xiliar esta Obra, llevasen cabo el lau-
> dable proyecto de ayudar en su piadosa
> empresa i los Salesianos, que con tanta
> paciencia saben ensefiar d los nifios ser
>> hombres virtuosos y ti ganarse la vida
> honradamente. >
< Si se construyese el edificio destinado A
> talleres podrian acudir 6 ellos 6 instruirse
> unos 400 j6venes, que saldrian de alli pro-
>> vistos de sana doctrine y de la aptitud
> necesaria para ganarse el pan y ayudar a
sus families. >
Hasta aqui el diario Santanderino. Qu6
prueba tan patented de la bendici6n de Maria
Auxiliadora.
De V. R.
Afmo. en J, C.
D. EPIFANIO F. FUMiAGALLI Pbro.

.4. M, 4. 1.,


VALENCIA


En La Semana Cat6lica del 18 de junio
leemos lo que sigue:
El Rvdo. P. Hermida, superior de los Ta-
lleres balesianos de Sarria, di6 el pasado
domingo en la iglesia de San Bartolom6, y
ante bastante concurso-de files, una confe-
rencia.
Con sencilla frase, propia del hombre evan-
g6lico, di6 noticias interesantes de Don
Bosco y su admirable obra; explic6 la orga-








- 123 -


nizaci6n de las diversas ramas que este com-
prende, como son: los Talleres Salesianos ,
Oratorios dominicales, vocaciones eclesias-
ticas, culto a la Santisima Virgen, bajo la
advocaci6n de Auxiliadora, y misiones en la
Patagonia y Tierra del Fuego, y termin6
excitando A los cat61icos hijos de Valencia,
para que prestasen su auxilio 6a tan bienhe-
chora instituci6n que vendria A ser en nues-
tra ciudad completivo perfeccionamento del
Patronato de obreros y aprendices, cuyos
resultados son de todos bien conocidos.
Despnus de la conferencia se descubri6 A
S. D. M., rez6se la estaci6n al Santisimo y
se di6 la bendici6n por el mismo P. Her-
mida.
Deseamos que su palabra haya caido en
terreno bien preparado, a fin de que on breve
produzca opimos y abundantes frutos en la
caritativa Valencia.

ililit 11ll I ,llll1l ll 1111


SEVILLA


Oratorio Salesiano.

1MUY REVDO SR. D. RUA:
Permitame V. R. darle una idea do la
fiesta de Maria Auxiliadora, que por vez pri-
mera se ha celebrado por los hijos de D. Bosco
en la encantadora capital de Andalucia, la
hermosa ciudad del Betis. Varias circuns-
tancias favorables juntabanse a dar mais
realce A tan fausto dia, y nos estimulaban
A celebrarla con el mayor esplendor possible.
Nuestro querido hermano D. Pedro Ri-
caldono cantaba su primera Misa en la so-
lemnidad de Maria Auxiliadora y habiase
determinado celebrarla el 28 de mayo, dia
de la Santisima Trinidad, que como V. l.
sabe, es titular la Obra Salesiana aqui en
Sevilla. Hubidramos querido echar, como
suele decirse, la casa por la ventana, y si
no se hizo fu6 por la sencilla raz6n de no
tenerla; come que estamos aqui tan s6lo
interinamente ly que podian hacer tres po-
bres hijos de D. Bosco, faltos de recursos y
come arrinconados en uno de los mas infe-
'ices barrios de Sevilla? Teniamos es ver-
lad, una grandisima iglesia, pero tan des-
nantelada y pobre, que impossible nos hu-
diera sido en las presents circunstancias
idornarla decentemente, y tan apartada de
i poblaci6n que pocos hubieran asistido A
1 funci6n A causa del sol abrasador de An-
alucia que amedrenta afin A los mis fuertes.
Fos encontridbamos en esta dificultad cuando
I celosisimo Cura-PArroco de S. Andrds,
atusiasta admirador de D. Bosco y de su
ibra, y muy fervoroso cooperador salesiano


(inspirado sin duda por Maria Auhiliadora)
nos ofreci6 su hermosa y artistic iglesia
para la celebraci6n de nunestra triple fiesta,
prestAndose al mismo tiempo A hacer el pa-
negirico de la SS. Trinidad, de la Virgen
de D. Bosco y del sacerdote cat6lico, y el
cual fue digno de la fama de que goza. Con
oportuna invitaci6n convidAronse A los Coo-
peradores y otras personas.
Desde la noche anterior el alegre repique
de las campanas, convidaba al regocijo y
alegria. Lo primeros arreboles del alba fue-
ron tambi6n saludados con los festivos ta-
fidos del bronco sagrado que con voz ca-
riiiosa parecia llamar A los vivarachos
pilluelos de la Paerta del Sol. Y no so hi-
cieron esperar. Unos cuarenta habianse pre-
parado para hacer su primer Comuni6n 6
iban acudiendo presurosos para disponerse
con el mayor fervor A tan grande acto.
Mientras el patio so llena y Anima cada
vez mas con la griteria y el bullicio propios
del Oratorio festive un nfmero considerable
se prepare n n la iglesia para la.confesi6n.
Asistieron a la misa rezada, terminada.la
cual el nuevo sacerdote distribuy6 el Pan
de los Angeles : los que por vez primer
so acercaban a la sagrada mesa; no sin
dirigirles antes de repartirles el manjar di-
vino, con voz enternecida, unas pocas, pero
conmovedoras palabras. Siendo la primer
vez, les dijo, que yo tomo en mis manos al
dulce Jesus y vosotros le recibir6is en vues-
tros corazones gqu6 os dir6, mis amados ni-
fibs ? Ah, os repetir6 con todo el fervor de
mi alma la divina invitaci6n de Jesfs, que
lleno de amor, cariiiosamente os llama: Ve-
nite ad me ones qui laborati et onerati estis.
et ego 1 '% ;,"", Cs.

Viendo B nuestros niiios pensaba yo cuAnto
gozaria nuestro amado Padre D. Bosco al
considerar A aquellos pobrecitos cubiertos de
andrajos y miseria, y que un dia pesadilla de
sus padres y parroquianos, se hallabau ahora
arrodillados a los pies del altar recibiendo
a su Dios, para muchos, pocos meses antes,
-desconocido. A las once debiamos star
en la iglesia de S. Andrds. La fila de nues-
tros pilluelos, que por primer vez asi sa-
lian, iba aumentando A media que pasaba
por calls y plazas; y cnando vieron el her-
moso campanario engalanado con numerosas
banderas su gozo no tuvo limits. Llegada
la hora, el nuevo sacerdote acompaiiado del
Sr. D: Jos6 Camacho, del Sr. D. Ernesto
Oberti, Director de nuestro colegio en Utrera,
y del Sr. D. Juan Romero, celoso coopera-
dor que tanto trabaj6 por la instalaci6n de
los Salesianos en esta capital y que desem-
peiiaba el cargo de padrino del nuevo un-
gido, entr6 en la sacristia para revestirse de
los ornamentos sagrados y pocos minutes
despuds subia las gradas del altar santo A
ofrecer la Augusta Victima. La iglesia
estaba primorosamente adornada. Un her-









moso coro de voices dirigido por nuestro dis-
tinguido cooperador Don Agapito Insausti
hacia resonar sus alegres melodies bajo las
majestuosas b6vedas del temple, Numeroso
-concurso de Cooperadores y fieles asistian a
la funci6n. El recogimiento y conmoci6n era
general. El panegirico del Rdo. Sr. PArroco
fu6 verdaderamente inspiiado. Conla maes-
tria que le es propia supo enlazar tan be-
llamente los diversos puntos del variado tema,
que super today esperanza. Su palabra sen-
cilla y vibrant encendia los corazones,
enterneciendo sobre todo cuando hablaba
de Maria Auxiliadora y de D. *Bosco. Hacia
votos para que el granite de semilla
sembrado en esta capital por la mane del
Emmo. Sr. Cardenal prosperara cada dia
mAs y mAs y fecundado por la vivificadora
savia de la caridad cristiana, produjera los
copiosos frutos que la necesidad reclama.
Concluida la misa hubo el besamanos. Tu-
vieron la preferencia los nifios del Oratorio
festive, que rebosando de jibilo, al pasar
por medio del numeroso pueblo dAbanle una
mirada de satisfacci6n y generoso orgullo
como queriendo decirle: D. Pedro es nuestro.
DespuCs del besamanos hubo la conferencia
de los Cooperadores. Siendo ya muy tarde
tuve que ser muy breve: Les expuse en cor-
tas palabras nuestra situaci6n present, la
necesidad apremiante en que se encuentra
sinnimero de nifios que andan vagando
por las calls, criAndpse en el vicio y hol-
gazaneria, y conclui con exhortarlos A soco-
rrer, por amor de Maria Auxiliadora y de
i). Bosco 6 tantos huerfanitos y desampa-
rados. La funci6n termin6 las tres y me-
dia. Despu6s de un Agape fraternal que nos
proporcion6 el ilustre padrino, volvi presu-
roso A la Trinidad, donde una escena bien
triste nos esperaba. Siendo el personal tan
reducido habiase quedado nuestro hermano'
D. Juan Dominguez con otrojoven aspirante,
solo al frente de unos 300 pilluelos vivara-
chos y alborotadores como los tiene Sevilla
y particularmente la Puerta del Sol. De
suyo indisciplinados, y entusiasmados ade-
mAs per las emociones del dia, su algazara
y alboroto no tenian limits.
Cuando mAs enloquecidos estaban en sus
juegos, he aqui que un hombre con la cara
ensangrentada y agitando un nudoso ga-
rrote so precipita en el patio repartiendo
palos A troche y moche, con un furor ver-
daderamente endemoniado y lastimando prin-
cipalmente A los pequeilitos. La impresi6n
en nuestros niiios fu6 de espanto terrible;
quidnes huian, qui6nes gritaban: < al loco,
al loco: > pero recobrando Animo volvian A
entrar armados todos hasta los dientes con
piedras, palos y ramas de los Arbolitos fru-
tales, que per desgracia los desgajAron casi
todos, para defenders del atrevido. A no ser
Maria Auxiliadora drama sangriento hay en
casa. En el moment de mayor furor por


part de uno y otros fu6 cuando ponia los
pies en el patio, y al ver tan fatal escena
me arroj6 corriendo sobre el desgraciado, a
quien a duras penas pude salvar del furor
de nuestros pequelios salvajes, que con ate-
rradores gritos querian tomar terrible ven-
ganza de los golpes recibidos. Pude calmarle
y le conduje A mi aposento para que se
lavara. Entretanto sali para calmar los aui-
mos de nuestros valientes. No era faoil tarea
el conseguirlo, pero persuadi6ronse al fin.....
Y g cudl era la causa de este funeste inci-
dente que hubiese podido tener series con-
secuencias Al pobre hombre le habian he-
ride con una piedra, y 61 no conociendo al
que se la habia echado, quiso tomar ven-
ganza de todos.
Calmado todo, tom6 a mi buen hombre del
brazo y acompan6le hasta la calle, advir-
ti6ndole no repitiera la escena si es que tenia
amor A su vida y costillas, y todo cabizbajo
come persuadido de ello, parecia repetir a-
quello de: < Al que no quieras 6chalo A los
chiquillos. >
Pasado esto vuelve de nuevo la imponen-
te y acostumbrada griteria. El largo pa-
so que da entrada A la casa y convent A di-
estra y siniestra cubierto de Arboles, flores
y vistoso follaje aparece en un memento al-
fombrado como per encanto de rescas yerbas
y A todos agitando en sus manes las ramas
desgajadas de los Arbo les, tallos y flores.
Pas6 a nuestro jardin algo peor que al hu-
ertecillo de mama Margarita. A un grito
corren, vuelan A la cancel y lascampanas
se echan a vuelo, la animaci6n crece y raya
en frenesi. jQu6 pasa? Han visto A D. Pe-
dro, y < D. Pedro > es el finico grito que re-
suena en los labios de todos. Y agitando sus
ramas y flores rodean al nuevo sacerdoto, y
entire vitores y aplausos entran con 61 triun-
falmente en el patio interior. Habianse tro-
cado los papeles: al crucifige sucedia el ho-
sanna.
Qui6n grita, qui6n canta, qui6n baila,
qui4n salta queriendo todos manifestar de
algin mode su carinfo y regocijo. Calmado
el primer entusiasmo y siendo ya tarde (eran
las 7) se les agasaj6 con unos dulces. Aquf
fu6 Troya. Cada uno queria ser el primero.
Satisfechos y contentos se iban ostentando
su chucheria, gritando desde lejos: << Hasta
el domingo, hasta el domingo. > Pero para
borrar toda la triste impresi6n del funesto
incident just era hubiera un sainete y 6ste
no falt6. Ouaudo a nuestros rapazuelos agol-
pados 6 la reja se les hacia una dulce vio-
lencia para enviarlos A sus casas, h6 aqui
que se adelanta una seniora, que su modestia
no me permit nombrar, acompaiada de una
anciana criada que llevaba una riquisima
batea de dulces para obsequiar al nuevo sa-
cerdote. A la vista de aquella golosina nues-
tros tamiguitos, que aun tenian los labios
endulzados, per lo que antes se les habia


- 1Y~-







- 125 -


dado, no pudieron contenerse: Esos son
ph nosotros, > de'cia uno. << Deme V. uno >>
decia otro. Huelen bien, gritan todos y sin
mAs ni mis toman de asalto ia apetecida
batea y armaron una de populo barbaro.
No es possible describir el content de los
unos, el pesar de los otros que no habian
podido llegar en el moment de la mari-
morena y,que corrian preguntando si aun
quedaba algo.
La sefiora, que conoce muy bien 6 nuestros
rapazuelos, se calm6 ffcilmente, y nos reia-
mos luego todos pensando en las aventuras
serio-c6micas de aquel dia. Pero aun no ha-
bia concluido todo. A eso de las ocho vino
la banda de mfisica mandada por la misma
buena seiiora para dar digno remate 6 la
fiesta. Entre las melodies de la mfisica y el
disparo de cohetes, y entire los entusiastas
gritos de: < Viva la SS. Trinidad, Viva
Maria Auxiliadora y D. Bosco concluy6se
nuestra variada y gitanesca fiesta, dejando-
nos muy gratos recuerdos.
Por la narraci6n que le he hecho bien podra
V. B. figurarse con que clase de criaturas esta-
mos. La miseria y una funesta maldad, origi-
nada por la mins supinaignorancia dominant en
los barrios de esta capital. j Cual sera el
porvenir de la generaci6n present, si el
Senor no la mira con ojos compasivos ? Qui-
taron al pueblo su Dios y el pueblo vuelve
al paganismo y 16gicamente al salvajismo.
La necesidad es apremiante sobre manera.
Ah, amado Padre D. Rua 1que vasto campo
se present aqui al Salesiano! Faltos do todo
estamos, y todo lo esperamos de nuestra buena
Madre Maria Auxiliadora. Ella nos ha traido
y Ella se cuidard de los hijos de su amado
siervo D. Bosco.
Los hermanos y todos se encomiendan a6
sus oraciones y piden su bendici6n, en es-
pecial manera este
Sit afmo. en J. y M.
MATfAS BUIL
Pbro. sales.




ESPANA


LA OBRA DE DON BOSCO
(Continuacion).

Comp6nese la Congregaci6n de sacerdotes
y legos. Aqu6llos se ocupan en el gobierno
de la Gongregaci6n, cuidan en lo spiritual
de los niilos y adults que asisten 6 sus ta-
lleres, y ensean 6 los que frecuentan sus
colegios: fomentan ademnis el culto divine y
la piedad de los pueblos ejcrcitAndose en


todos los oficios propios del ministerio sa-
cerdotal. A los hermanos legos toca el de-
sempefio de los oficios materials de la casa
y la direcci6n de los tallcres y estableci-
mientos agricolas 6 industriales. Los talleres
estan destinados 6 la ensefanza de todas
las artes y oficios: en los. colegios se da a,
los nifios la instrucci6n primaria elemental
y superior, y tambi6n en algunas localidades
la segunda ensefianza, en todo 6 en parte.
En muchas poblaciones tienen asilos para.
recoger hu6rfanos, y en algunos lugares co-
lonias agricolas de grande importancia. Naci6
la obra en Italia, y tiene su casa matriz -y
centro principal en Turin; mas encontr6so
bien pronto oprimida en tan estrechos li-
mites: salv6 los montes, extendi6se por Eu-
ropa, y atravesando los mares ha llegado
hasta los postreros confines del globo. En
todo el mundo se ha hecho c6lebre y glo-
rioso el nombre bendito de su fundador Don
Juan Bosco, no solamente por la piedad y
religion de sus hijos, y por las inmensas
ventajas materials y espirituales que de su
institute se reportan, sino muy principal-
mente por la fama de sus raras virtudes y
de los dones y gracias gratis dadas, de que
estuvo adornado, como son, de un modo par-
ticular, la curaci6n de enfermedades, la pro-
dicci6n de lo porvenir, y el conocimiento de
lo mAs escondido en lo secret del coraz6n
human.
Que Dios nuestro Seiior le hubiese mairi-
festado la pr6xima fundaci6n de su institute
en Barcelona, con la precise circunstancia
de ser llamado all por una sefiora, y de'
que habia de ser la de Barcelona una gran
fundaci6n, parece ser cosa fuera de today
duda. Pero la misma importancia de la obra
hubiera sido causa de que se retardase su
ejecuci6n, A no haberse interesado en la fun-
daci6n una seTiora del caracter en6rgico y
emprendedor de D" Dorotea. Al Ilegar .
manos de D. Bosco la carta que esta seiiora
le escribi6 pidi6ndole una fundaci6n de su
obra salesiana en Barcelona, se hallaba el
fundador en suma escasez de personal for-
mado, d causa de las numerosas colonies
que desde Italia habia expedido a diversos
paises de Europa. No hubo de sosprenderlo
la petici6n hecha por la senlora de Barce-
lona, de la cual habia tenido aiios antes
superior conocimiento. Sin duda su deseo
era satisfacer A los de la piadosa dama bar-
celonesa, destinada por Dios 6 ser en nuestro
pais la madre de los hijos de Don Bosco:
mas por la raz6n que hemos insinuado tuvo
que contestarle no ser possible por entonces
acceder A sus ruegos, y que debia esto di-
ferirse para basta que tuviese bien formados
los sujetos que habian de dar el primer im-
pulso y la forma primer 6 la grande obri
de la fundaci6n de Barcelona.
Fu6 sobre todo encarecimiento la desaz6n
que produjo en Da Dorotea semejante, no






- 126 -


dire negative, sino solamente dilaci6n del
cumplimiento de sus deseos. La viva imagen,
que dentro de su mente llevaba impress de
la obra salesiana, y el deseo que ardia en
su coraz6n de ver con sus ojos realizada
aquella grande idea, tras la cual por tanto
tiempo habia andado, no le daban memento
de reposo en raz6n de obtener con toda la
prontitud possible la realizaci6n de aquel ideal
que absorbia toda su atenci6n. No hubo
medio que no emplease, ni resort que no
movies, ni influjo de personas de autoridad
que no invocase, para inducir A D. Bosco.
que no dilatara el cumplimiento de la mAs
elevada de sus aspiraciones, cual era el ver
establecidos y funcionando los Talleres Sa-
lasianos en Barcelona. Todo fu6 en vano:
faltaba gente : era necesario formarla, y Don
Bosco no queria comprometer su obra en los
mismos comienzos de ella. Sin desmayar la
active seiiora y sin desistir de su prop6sito,
elev6 sus sfiplicas al mismo Romano Ponti-
fice : y Dios bendijo su constancia de la ma-
nera que se dird.

CAPITULO II.
Establecimiento de los Talleres Salesianos en Sarriid.
Ejeroicios de 1883. Ensinchase el local de'
los Talleres. D. Jer6nimo Granell. Carta no-
table de DI Dorotea. -- Arbitrios para subven-,
cionar los nuevos gastos de los Talleres Salesia-
nos. Progresos de la Obra Salesiana. Noticia
de las religiosas de Maria Auxiliadora.
1883-1885.
Hemos dicho ya que D Dorotea no per-
don6 medio ninguno ni dej6 piedra por
mover en raz6n de alcanzar el pronto estable-
cimiento del institute salesiano en Barcelona.
Bendijo el Cielo su constancia; y la buena
seiiora obtuvo lo que con tantas ansias pre-
tendia. A principios del anio de 1883 llegaban
,A Barcelona enviados desde Italia por Don
Bosco dos de sus hijos, D. Juan Cagliero y
D. Albera, para tratar de la nueva funda-
ci6n con D Dorotea. La primer cosa que
se propuso fu6 determinar el lugar 6 sitio
en que convenia dar principio A la grande
obra. Habia en las afueras de Sarria, y casi
pegada A la poblaci6n, una finca, llamada
Torre de Prats, de flcil adquisici6n, y niuy
A prop6sito para el objeto 64 que se la queria
destinar. Lo salubre del sitio, el estar a. la
vez fuera de poblado y muy pr6ximo, por
no decir contiguo, d Sarrid, y la comodidad
de tener tan poco distant la estaci6n del
ferrocarril que ponia 6 la casa en facil co-
munici6n con Barcelona, llamaron la atenci6n
de Da Dorotea, y merecieron la aceptaci6n
de los dos comisionados de D. Bosco. La
fundadora entreg6 desde luego la cantidad
de veinte mil duros para la compra del terreno
y para los gastos mis precisos de la insta-
laci6n, y al instant se di6 principio a la
ejecuci6n del proyecto, que por tanto tiempo
habia acariciado.


Por marzo vino desde Utrera A Barcelona
D. Juan Branda, Superior* la saz6n de los
Salesianos en Andalucia. Las ansias de este
buen Padre por conocer y ver con sus pro-
pios ojos a la seflora profetizada por Don
Bosco tres afios antes como instituidora de
la Obra Salesiana en Cataluina, a-4.1ti'1 en
proporci6n con lo vivo de la grata sorpresa
que experiment al leer la carta de D" Do-
rotea del anio anterior y al recorder las pa-
labras profiticas de su Superior General
cuando le envi6 a Espafia. Llegado 6. Bar-
celon'a D. Branda,. hosped6se en casa de la
misma seiora, a quien tanto deseaba cono-
cer; y tuvo la dicha de ser su hu6sped por
espacio de un mes enter, durante el cual
se fu6 preparando todo lo precise para po-
derse etablecer la comunidad Salesiana on
lanTorre de Prats recientemente adquirida. A-
quel mismo auio qued6 la Torre transformada
en casa religiosa y se abrieron para los nifios
de la clase obrera los Talleres Salesianos.':
Desde su llegada reconoci6 D. Branda en
Da Dorotea no 6 una simple fundadora de
un establecimiento Salesiano, sino 4 una
tierna y cariliosa madre de los hijos de Don
Bosco y de los alumnos que el Cielo con-
flaba A sus cuidados. Ella en persona iba 6
comprar los muebles necesarios para la nueva
casa, y los pagaba de su bolsillo; ella pro-
curaba las provisions necesarias para el
sustento de la nueva familiar; ella velaba
de continue por su bienestar, y visitaba con
gran frecuencia la casa para conocer por si
misma las necesidades de ella y remediarlas,
como lo pudiera hacer por sus amados hijos
la madre m`s solicita y cariiiosa; ella por
fin se encarg6 del lavado de la ropa de la
sacristia y cocina, que por sus propias manos
remendaba.
No es para pasado en silencio un caso de
much edificaci6n, que sucedi6 en estos dias.
Un Padre de los de Sarri6 tuvo en cierta
6casi6n necesidad de verse con D" Dorotea.
Va a casa de la seiiora, y se la encuentra
atareada en remendar un trapo viejo de co-
cina, que por su antigiiedad y largos servi-
cios ya prestados era bien merecedor de ju-
bilaci6n y de ir A parar dentro del saco del
trapero. Admirado el Padre al ver tanta hu-
mildad, tanto afin y tal espiritu de econo-
mia, dijo 6 la sefiora: << A qu6 perder el
tiempo y el trabajo en remendar ese tra-
pillo, si con lo que se necesita para ponerlo
en estado de servir un par de veces, se
-podria comprar uno nuevo? > < Es pre-
ciso, > responded con dulce sonrisa, << apro-
vecharlo todo. Dios, > continfia, < me pe-
diria cuenta del hecho, si yo desechara por
infitil este trapo. > Y sigui6 adelante re-
mendAndolo; de lo cual qued6 no poco edi-
flcado y maravillado el buen Padre, al ver
que una seiiora tan principal y tan abundante
de medios, sin haber hecho voto de pobreza,
le diese de ella tan elocuente lecei6n,






- 127 -


El mayor deseo de D.' Dorotea era ver
3stablecidos los talleres, y 6 los j6venes ocu-
pados en ellos. Hasta en el retire de los
santos ejercicios la preocupaba este pensa-
miento, como se ve en uno de los prop6si-
tos que en ellos form este afo.
<< En vista de mi filtimo fin, > dice, '< re-
suelvo hacer todas mis acciones dedicadas
a Dios, purificando mi intenci6n en todas
ellas. Mirar6 con indiferencia todo lo que no
sea ofensa de Dios, amoldAndome al gusto
de los demas. Tendr6 un particular cuidado
en hacer bien el examen. >,
<< Me entregar6 euteramente 6 trabajar en
la salvaci6n de las almas por medio de las
escuelas, las que procurar6, en lo que mis
fuerzas alcancen, extenderlas lo mils pcsible.>
<< Procurar6 una nueva regla de vida, se-
gfin me ha indicado el P. Director de los
ejercicios, rezando, cuando pueda, el oficio
parvo de la Sma. Virgen. Vrn c6OMO SE
PODRA LOGRAR LA ESTANCIA DE LOS CHI-
COS EN LOS TALLERES. Corregir el genio con
la dulzura. >>
Como lo determine en los ejercicios, asi
lo realize, ocuplindose con increible tes6n en
atrier ,niiios a los talleres, a pesar de ha-
ilarse estos tan a los principios, que care-
cian de today comodidad. Fu6 tal el entu-
siasmo que se despert6 en Barcelona por
estos talleres, que ya el aiio siguiente de
1884 ni bast6 para darles cabida la primera
casa, ni fu6 suficientemnente capaz la sala
que se destiny para capilla, sucediendo otro
tanto con los talleres y los dormitories. En
vista de tal afluencia de niiios y de tanta
estrechez de local, llama D.' Dorotea a su
maestro de obras, y le bace levantar los pla-
nos de una nueva capilla y de un segundo
dormitorio, former los presupuestos y pro-
ceder a today prisa 6 su construcci6n.
Era el maestro de obras de D.i Dorotea
Don Jer6nimo Granel, sujeto digno de es-
pecial menci6n. A su grande honradez 6 in-
teligencia alladia el Sr. Granell el alto apre-
cio en que tenia a > santa Dorotea fanda-
dora > como 61 la llamaba por verla toda
ocupada en bien del pr6jimo y en particular
de los pobres y de los nifios. Como sabia
que a veces no le alcanzaban & la caritativa
selora los recursos necesarios para empren-
der todas las obras, que su caridad le ins-
piraba, el Sr Granell se avenia facilmente
que no le pagara, sino cuando pudiese,
las cuentas de las construcciones que le en-
comendaba. Con esto Dofa Dorotea se atre-
via a emprender cualquiera obra que juz-
gase convenient, esperando en Dios q ue no
faltarian medios para satisfacer tarde 6 tern-
prano el imported de ellas. Otras veces, cuando
el cost de las obras era considerable, con
anuencia del maestro seiior Granell lo satis-
facia a p]lzos, entregando en cada uno can-
tidades relativamente pequelias hasta llegar
con el ticmpo a amortizar tuda la deuda.


Cuando le Ilamaba D.a Dorotea, solia de-
cirle: < M2ande V. cuanto quiera; y a pagar,
cuando pueda. > Estaba bien persuadido
que mis ansia se daria la senora para ver
de pagar, que no 61 en querer cobrar. A la
muerte del Sr. Granell, ocurrida poco antes
que la de Dofia Dorotea, 6sta se hallaba en
descubierto con 61 de una no despreciable
cantidad, cuyo imported se satistizo a la hija
de D. Jer6nimo, segin consta de un recibo
por ella firmado. Este Sr. Granell fu6 el que
este aiio de 1884 levant6 la actual capilla
de la casa de Sarrid y construy6 el nuevo
dormitorio. Ademnls edific6 una sala espa-
ciosa con destine a taller de encuadernacio-
nes, cuya maquinaria toda costed Dofa Do-
rotea, no cabiendo en si de pura satisfacci6n
al ver lo much que su obra prosperaba.
El dormitorio construido el afo anterior
de 1884 pronto fu6 insuficiente para conte-
nor a todos los nifios que se iban admitiendo.
Ademas era necesario instalar nuevos talle-
res para ocupar a todos los que acudian A
Sarrid con objeto de aprender oficio con-
forme 6 sus inclinaciones y aptitudes. Las
necesidades aumentaban: los deseos que de
satisfacerlas sentia la buena senora, eran
ardentisimos; pero escaseaban los medios
pecuniarios con que tender a ellas. En si-
tuaci6n tan angustiosa acudi6 D.a Dorotea
a su recurso ordinario al verse en aprietos
semejantes; y fu6 el de interesar 6 las per-
sonas de su familiar y a cuantos amigos juz-
gaba dotados de posibilidad y deseo de hacer
bien, a que coadynvasen a obra de tanta
utilidad para ]os hijos de la clase obrera y al
mismo tiempo de muchisima gloria de Dios.
No escaseaban afortunadamente en Barce-
lona los amigos de D." Dorotea dotados de
las dos cualidades que hemos dicho, y a la
vez .admiradores del espiritu emprendedor y
active de la seilora. Muchos y muy conoci-
dos nombres podriamos citar de personas
ilustres que se ofrecieron generosamente .
secundar los vastos planes de D.1 Dorotea;
mas nos abstenemos de nombrarlas por no
offender su modestia, contentandonos con
citar el nombre glorioso de D. Antonio Es-
colano, administrator del Banco de Barce-
lona, por haber ya fallecido y pasado a re-
cibir la recompensa debida a sus virtudes y
a su grande caridad con los pobres y nece-
sitados. D." Dorotea para atraer con mis
disimulo y no menor eficacia a sus amigos a
que contribuyesen & la obra, ide6 una rifa,
cuyas suertes fueran los mismos objetos que
dichas personas ofreciesen para este fin. En-
carg6se ella de recoger los donativos, de co-
locarlos y exponerlos en el local de los Ta-
lleres; y mas de una vez durante la prepa-
raci6n de la rifa se la vi6 tomar la regadera
y la escoba, y regar y barrer, cual si fuese
una pobre sirvienta, los patios y transitos.
Y tan poco se parecia 6 si misma cuando
estos oficios de hamildad ejercitaba, que en






- 128-


alguna ocasi6n se la confundi6 con una per-
sona de mAs humilde cuna, y come 6 tal se
la trat6. Entre los ninios que trabajaban en
los talleres, habia uno, andaluz mAs vivo
que un azogue, haragAn como el que mAs,
con un palique que dejaba atras A los de su
tierra, y per ailadidura sumamente travieso.
Todos los asilados profesaban tal respeto y
veneraci6n A D." Dorotea, que se acercaban
A besarle la mane como si fuera su madre.
Estaban en una ocasi6n barriendo varies do
los niios, entire ellos el andaluz, y por alli
andaba D.1 Dorotea trasteando. Ofreci6sele
6 esta tender necesidad de una escoba; y vol-
viendose al primer chico que vi6 cerca de
si, le dice: Mira, nitio, traeme aquella es-
coba. < Pue, vayaze ozt6 per eya, >le
respondi6 mirandola con cierto desd6n el
desleuguado andalucito, creyendo ser la que
le hablaba una mujer cualquiera, que so ha-
bia metido donde nadie la habia llamado.
Los compaileros, al oir tal respuesta, grave-
mente escandalizados y sentidos de contes-
taci6n tan poco respetuosa, le reprendieron
agriamente, dici6ndole: < &No ves que es
nuestra madre, D.0 Dorotea? El pobre no
la habia reconocido. El conjunto del hecho
hizo gracia A la buena seiora, que se go-
zaba de verse en aquel traje y ocupada en
tal vil oficio: gust6 del desparpajo del tra-
viesillo andaluz, y se console con las seiia-
les de respeto que manifestaron los demnAs
niiios y el dulce nombre de ( madre ; con
que la apellidaron.
MAs que-todo la alegr6 no solamente el
buen resultado de la rifa ideada por ella,
sine tambi6n la abundante limosna que ofre-
Ci6 una persona distinguida para cooperar A
tan santa obra. Y en efecto: este mismo aflo
de 1885 se comenzaron nuevas obras para
el ensanche del edificio, que consistieron en
cuatro salas destinadas A otros tantos talle-
res: fueron estos el de carpinteria, escul-
tura, sastreria y zapateria. El gozo de D.1*
Dorotea al ver los rapidos progress de su
obra favorite, no tenia limits, Pareciale un
sueiio aquella misma realidad, que con sus
ojos veia y con sus manes palpaba. No sabia
c6mo agradecer al Senor el insigne beneficio
que le habia hecho en darle A conocer A los
hijos de D. Bosco, con cuyo auxilio habia
logrado poner per obra aquel ardiente deseo
que tantos ailos atrAs habia concebido de pro-
curar el bien corporal y spiritual de los
hijos del obrero, y ahora veia realizarse y
tomar gradualmente dimensions tales, cuales
ella nunca hubiera osado imaginary.
Mas no estaba todavia satisfecho su co-
raz6n. El estado actual de los Talleres y el
impulse que. se habia impreso A la obra,
daban esperanzas seguras de que se habria
atendido al bien de los niilos segin su po-
sibilidad permitia. Pero faltaba un vacio per
llenar. No estaban menos necesitadas que
los hijos, las hijas de los pobres obreros.


Era precise tender & esta necesidad con
tanto ahinco y empefio come se estaba aten.
diendo A la primera. Ya anos antes habia
D. Bosco concebido y realizado el plan de
llamar A las mujeres A participar de los
combates y de los triunfos de los soldados
del Oratorio de San Francisco de Sales.
Era el 5 de agoslo, fiesta de nuestra Se.
fora de las Nieves, del ailo 1872. Quince
denodadas y animosas j6venes recibian de
manos del Sr. Obispo de Acqui en Mornese,
linda poblaci6n de Italia en la mencionada
di6cesis, el habito religioso, dando principio
A la Congregaci6n de las Hijas de Maria Au-
xiliadora (1). A la cabeza de esta reoidn na-
cida Oongregaci6n fu6 colocada Maria Maz-
zarello, doncella piadosa, que con ejemplos
de virtudes no comunes habia durante algfin
tiempo side la edificaci6n de sus vecinos.
Bajo la direcci6n de esta virtuosa mujer pro-
pag6se rApidamente el nuevo institute; y en
pocos aios las fundaciones de casas,: asilos,
escuelas, oratorios festivos y casas de hu6r-
fanos surgieron como por encanto en varias
ciudades y villas de Liguria y de Sicilia, y
en alginos otros puntos de Italia.
Las Hijas de Maria Auxiliadora no sola-
mente emularon la industriosa lahoriosidad
de sus hermanos los hijos de D. Bosco, traba-
jando dia y noche sin darse punto de reposo
en la educaci6n do la nifiez desvalida, sine
que rivalizaron con ellos en heroismo: y ya
en 1878 seis ainos despu6s de su fundaci6n,
partia para la Am6rica meridional una co-
lonia 6 ayudar A los misioneros en sus em-
presas apost6licas. A esta primer expedi.
ci6n sucedieron otras y otras: y las Hijas
de Maria Auxiliadora hicieron prodigios de
abnegaci6n y de caridad en el Uruguay y en
la Repiblica Argentina, y Ilegaron hasta el
centro mismo de la Patagonia.
La devoci6n A Maria Auxiliadora naci6.en
el Animo de D.a Dorotea desde el moment
en que conoci6 y trat6 personalmente A los
Padres Salesianos. < Desde el primer dia >
dice una de ellos, (< que D.2 Dorotea cono-
ci6 A los Salesianos, concibi6 en su corazon
una devoci6n ternisima & Maria Auxiliadora
y se consagr6 de una manera particular A
]a propagaci6n del culto de la Santisima
Virgen, invocada con el hermoso titulo de
< Maria Auxilio de los cristianos. < Habiendo
sabido que D. Bosco habia fundado una con-
gregaci6n religiosa para\mujeres, bajo la ad-
vocaci6n de Maria, Auxilio de los cristianos,
cuyo fin es hacer con las nilas lo que los
Salesianos hacen con los niiios, animada
siempre del deseo de ver establecida en su
totalidad en esta tierra (la Obra de Don
Bosco), tanto trabaj6, que pudo conseguir...
viniesen algunas de dichas religiosas A fun-
dar su primer casa en SarriA > como ve.
remos en el capitulo siguiente.

Con aprobacik6 de la Antoridad Eclesihstica Gerente JOSE GAIBIND.




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