Group Title: Boletin Salesiano.
Title: Boletâin Salesiano
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 Material Information
Title: Boletâin Salesiano
Uniform Title: Boletâin Salesiano (Turin, Italy)
Physical Description: v. : ill. ; 27 cm.
Language: Spanish
Creator: Oratorio Salesiano
Publisher: Oratorio Salesiano
Place of Publication: Turin Italia
Frequency: monthly
regular
 Subjects
Genre: periodical   ( marcgt )
 Notes
General Note: Description based on: Aäno 7, n. 1 (enero de 1892); title from caption.
 Record Information
Bibliographic ID: UF00075624
Volume ID: VID00015
Source Institution: University of Florida
Rights Management: All rights reserved by the source institution and holding location.
Resource Identifier: oclc - 35918727
lccn - sn 96026719

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BOLETIN SALESIANO


Quien recibiere & un nifio en mi
nombre, A mi me recibe.
(MATH. XVIIi.I
Os recomiendo la iiinez y la ju-
ventud; cultivad con grande e.s-
mero su educaci6n cristiana ; y
proporcionadle libros que le en-
sefien A huir del vicio y & prac-
ticar la virtud.
(Pro.Io .
Redoblad vuestras fuerzas A fin
de apartar & la nifiez y ju-nu-
tud de la corrupci6n e incrcdui-
lidad y preparar asi una nL',.'.
generaci6n.
(LEON XIII)


Debemos ayudar & nuestros her-
manos A fin de cooperar Ala
difusi6n de la verdad.
(III S. JUAN, 8.)
Atiende a la buena lectura, & la
exhortaci6n y A la ensefanza.
(I TIMOTI. IV, 13.)
Entre las cosas divinas, la mAs su-
blime, es la de cooperar con Dios
& la salvaci6n de las almas.
(S. DIromIo.)
El amor al pr6jimo, es uno de
los mayors y mas.excelentes
dones que la divina bondad
puede conceder a los hombres.
(El Doct. S. FRANC. de Sales).


--_ ( DIRECCION en el Oratorio Salesiano Calle de Cottolengo N. 32, TURIN (Italia) )$+-

SUMAiIO. rige todas las cosas al honor del Dios
verdadero, consagr6 los meses del afio a
SAN JosA. la memorial de los grandes sucesos de
LA CAMPANA Y EL REPIQUE.
ESPAA.- Gerona. Gaa Salesiana do San idro. nuestra religion. Junio es el mes del
Barcelona. Los Salesianos de Sarrii. Sagrado Coraz6n de Jesus, Mayo el de
MiJIco. 'Primer viaje de los Salesianos i Mejico. Su Maria Santisima y Marzo el de San JosA;
arribo y recepci6n.
ECUADOR. Guayaquil. Una triste noticia. es decir el mes consagrado 6 considerar
PATAGONIA. De la Repfblica Argentina d Chile, en los privilegios insignes y las virtudes
misiones.
GRACIAS DE MARiA AUXILIADORA. sublimes de esto santo.
Elegia la muerte de Don Bosco. Cual es la importancia de este mo-
Ufihermoso libro: Al Cielo por Maria.
stori del Oratorio de San Francisco de Sales. desto artesano ante quien doblan la ca-
_____________ ___ beza 16s pueblos cat6licos, como subyu-
gados por el ascendiente de su misma
sencillez ?
S-AIN-J JOSE J gloria tridd riiaa.
San JoO, gloria de la autoridad cristiana.


Era costumbre en lo antiguo dedicar
los moses del afio a los hombres mas
iluutres 6 insignes bienhechores de la
patria 6 de la humanidad. Asi los Ro-
manos consagraban el mes de marzo a
Marte, a quien atribuian el 6xito de sus
victorias; a Julio C sar, famoso con-
quistador, el mes de julio, y al gran
emperador Augusto el de agosto.
A la caida del Imperio romano, entro-
nizada la cruz redentora.sobre las ruinas
del paganismo, la santa Iglesia, que di-


San Jos6 fu6 elegido y enviado por
Dios para ejercer en el mundo la mayor
autoridad que hubo jams: la autoridad
sobre su unig6nito Hijo encarnado. Mas
que el de los reyes y emperadores fu6
sublime el poder de Jos6, que tuvo por
subdito al mismo Dios. Mandaba Jos6 y
Dios obedecia; y las menores palabras
de este humilde carpintero eran decretos
do inmediata ejecuci6n para Jes6s. L Quidn
pudo nunca gloriarse de haber mandado
por tan soberana manera 6 de haber te-
nido sfibdito iguall


A10 VIII.-N 3.


Publicaci6n mensual.


MAR1ZO de 1893







- 34 -


Mas Jos6 mandaba como debia man-
dar, y por eso es su autoridad glorioso
modelo de lo que deben ser todos los
que ejercen poder en el pueblo cristiano.
No mandaba segin los antojos de sn
humor, ni segin los dictAmenes de su
sola raz6n, aunque tan recta y bien or-
denada; sino que en conformidad siempre
cQn las disposiciones del Eterno Padre
que le eligi6 para tal cargo. Mandaba
muy acertadamente, porque era el pri-
mero en obedecer A quien tenia todos
los derechos sobre 61., Asi debe ser el
gobernante cristiano: el primer stbdito
de Dios, y el primer esclavo de sus
santos mandamientos y el primer pro-
movedor de su divina gloria.
No serA mAs que un tirano do sus
sAibditos el que entienda poder desenten-
derse de toda sujeci6n a otro mas alto
superior. Ni seran justas leyes las que
no, empi'ecen por reconocer, hasta los
filtimos apices, la soberania de la divina
luz. Por eso si bien hay muchos gober-
nantes en el dia de hoy, dignos de este
nombre, segin Dios, como Jose, poqui-
simos en todo el mundo.

San Jose, gloria de la virginidad cristiana.
La saila de la impiedad y la maledi-
cencia de los libros sectarios se han ce-
bado muy especialmente en las classes
que han adoptado para si como camino
de mayor perfecci6n el de la santa vir-
ginidad. Y no obstante, Dios nuestro
Sefor para realzar 6. los ojos de los
hombres ese estado nobilisimo, del cual
no tenia mAs que muy vaga y oscura
idea el mismo antiguo pueblo de ele-
cci6n, quiso presentarlo al mundo en
la familiar de su unig4nito Hijo Jesus,
en la persona de su padre legal y puta-
tivo el glorioso San Josi6 Bajo la hon-
rosa divisa del matrimonio escondi6 Dios
en Jos6 y en Maria el tesoro de la vir-
ginidad de que,habian de ser ambos en
el mundo cristiano gloriosos ejemplos y
caudillos. ueste numerosisima y brillante
de j6venes y, doncellas consagrados At
Dios, habia de ser despu6s el cortejo de
esos virgenes esposos; y la casa de Jos6
y de Maria, ademAs de ser el tipo comfin
del hogar dom6stico cristiano, habia de
serlo a la par de ese otro hogar 6 col-
mena spiritual de las almas, que se
llama convent 6 monasterio. Asi por
tan maravillosa manera queria el Cielo


unir lo que _mas discord pudiera apa-
recer en la tierra, haciendo que tanto
virgenes como desposados pudieran mi-
rarse sin confusion en este claro espejo,
encontrando ambos en 61 un trasunto de
sus mAs estrechos deberes.
Mirense en 61 de un modo particular
los corazones consagrados con voto per-
petuo A Dios nuestro Sefior y al santo
apostolado de la vida religiosa para bien
de nuestros hermanos. Vos, castisimo
Jos6, les ensefiar6is cuAnto deba ser ex-
quisita su modestia, cufn delicado su
pudor, cuAn susceptible de empafiarse el
cristal de s. pureza, cuan necesitado de
continues precauciones el vaso fragil en
que encierran tanto bien. Vos los alen-
tar6is en sus vacilaciones, los sostendr6is
en sus desmayos, los fortalecer6is en sus
luchas, los alzar6is en sus caidas.

San Jos gloria del trabajo cristiano.
San Jos6 es el blas6n y la gloria del
trabajo cristiano. Por el pecado original
fu6 condenado el hombre A trabajar para
comer, vestir y satisfacer sus demAs ne-
cesidades..La naturaleza daba antes al
rey de la creaci6n cuanto habfa menester;
hoy no se lo da sino A. costa de con-
gojas, sudores y sacrificios. Mas Cristo
Dios, que rehabilit6 al hombre caido,
rehabilit6 tambi6n el trabajo del hombre,
haciendo le fuese su gloria y su bienestar
y su alegria eso mismo que le iinpuso
como dura expiaci6n y castigo. Y al
tomar care humana el Verbo de Dios
]a tomo i oh maravilla! de la Esposa de
iun pobre trabajador. Y al nacer A la vida.
y al crecer y desarrollarse en ella, quiso
que el glorioso scenario de todas sus
grandezas fuese el taller humilde de un
trabajador. Y al presentarse al mundo
para predicar su ley, consinti6 que no le
reconociese ni llamase el pueblo de en-
tonces mAs qlue como oscuro hijo de un
oscurisimo trabajador. Y con el trabajo
de sus manos comi6 su pan, y en el
trabajo de artesano emple6 treinta afios
de los treinta y tres de su visible exis-
tencia sobre la tierra, glorificando con
esto la condici6n del pueblo trabajador,
las fatigas del trabajo, los enseres y
herramientas del oficio mecAnico... todo
eso que el mundo orgulloso no sabia
antes sino despreciar y aborrecer.
Desde entonces el sudor que bafia la
frente del obrero es tan glorioso como





































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/ V Wit












A....


























































-4
IlGo-
*>Vok~V l








la diadema de los reyes; la herramienta
que empulian sus manos resplandece con
mis lustre que la espada de los conquista-
dores; el honrado cantar con que acom-
pafia y endulza sus fatigas sube al cielo
tan grato i Dios como la salmodia del
monje que dia y noche le rinde misticas
alabanzas. Le es musica armoniosa el
rumor de las mdquinas del obrero; suave
incienso el humo de sus chimeneas,
himno y plegaria el eco de ]a granja y
del taller. Razas enteras de Santos han
ganado en esos humildes, pero gloriosos
combates, sus palmas y sus coronas; el
Juez divino desde. entonces ha hecho
sentar en magnifico trono de luz 46 cientos
y a miles de bienhadados hijos del journal.
Y al lado de Maria Virgen compare uno
de los mas encumbrados Jose, el pobre
carpintero de Nazaret, el principle de
esa aristocracia popular, el tipo del oscuro
trabajador enaltecido y glorificado. Mi-
rense en 61 los obreros honrados y ]a-
boriosos, que ahi estin los blasones de
sunobleza. Contemple y aprenda. Aprenda
a trabajar en la 'maquina 6 en la herra-
mienta, pero elevado el coraz6n & Dios,
A trabajar para ganar el pan del cuerpo,
y para ganar ademis la eterna felicidad
del alma; a trabajar como correspond
al que es, aunque pobre hoy, heredero
mariana de gloriosos destinos.


R --- --- ------- -- --
LA CAMIPAIA Y EL REPINUE

I Habeis oido la campana cuaresmal?
IHace poco que ha resonado en las torres
de nuestras iglesias su severe tafido.
Sus pausados doubles se han confundido
con las iltimas griterfas del carnival.
1 Qu6 dijo esta campana? I Qud advir-
ti6 ? L Qu6 formal precepto vino a traernos
la memorial?
Puddese todo compendiar en la palabra
que fue el tema de las predicaciones del
Precursor: Penitencia.
Es para esto menester entrar en series
cuentas con nosotros mismos. A esto se
endereza el escuchar la predicaci6n de
]a divina palabra, el ayuno y absti-
nencia, Ia limosna, la oraci6n y el cum-
plimiento parroquial.
**
La santa tribune no enmundece. Voz
de Dios la palabra del predicador es


voz para todos, como para todos es so-
berana la autoridad de quien procede.
Con la predicaci6n oral fu4 adoctrinado
el mundo en la fe, y con la predicaci6n
oral ha querido Jesucristo que se con-
servase en ella; y esta predicaci6n oral
por nada puede ser dignamente susti-
tuida. Mucho amamos la propaganda im-
presa, pero no tanto que la consideremos,
ni en dignidad, ni en eficacia, ni en me-
rito igual d la oral predicaci6n. Y no
-por ser este el siglo de la prensa, puede
legitimamente dejar de ser el siglo del
pilpito. Del p6lpito es ]a primera jerar-
quia, como que es la catedra official de
Dios...
*
**
Es la ley del ayuno como todas las
demds de la Iglesia, y obliga severa-
mente A todo field cristiano desde los
veinthin afios de edad hasta los sesenta,
a no mediar falta de salud 6 trabajo de
tal naturaleza, que sea moralmente in-
compatible con su cumplimiento. Y nadie
puede por si y ante si decretarse estas
exenciones: la ley manda que nadie se
consider dispensado sino con el fallo
del confesor y dictamen del facultativo.
Esto desconsuela el est6mago y aflige la
came, y precisamente por esto se llama
mortificaci6n. Si no fuese mortificativo y
duro de hacer, ya no se impondria como
castigo de nuestras culpas y como medio
de satisfacer B Dios por ellas,
*
L Serd temeridad asegurar que la prActica
de la limosna cristiana (pregunta Sarda
y Salvany de quien extractamos estos
parrafos) es otra de las obligaciones de
la santa Cuaresma? Apenas se habla en
el Evangelio de ayuno sin que a su lado
se cite como compafera inseparable la
limosna, hasta el punto de indicirsenos
que, si algo quitamos al regalo de nuestro
cuerpo, es para que eso lo reciba la
mano del indigent. Comparte con el ham-
briento tu pan, y trdete a ti casa para
vestirlos al pobre y al desnudo. Deposit tu
limosna en el seno del pobre, y ella rogard
por ti a Dios. Porque asi como el agua
apaga el fuego, asi la limosna satisface por
los pecados. Podemos, pues, en cierto modo
dejar consignado que la limosna es una
de las obras de piedad especialmente
prescritas a los catolicos en la santa Cua-
resma. Pero digimoslo claro:
Dar limosna es un deber, y darla del
modo prescrito es otro deber. Son, pues,


- Y(i -








-.37 -


dos deberes que vienen a, constituir uno
solo: el de la limosna cristiana. Elsta se
da mis que con la mano con el coraz6n;
no se content con remediar la necesidad
del pobre; hace mas, lo eleva hasta
nuestro nivel, nos hace ver en 61 un
hermano; mas adn, nos hace contemplar
en 61 la imagen de Oristo. Por eso los
grades heroes de la caridad cristiana
no s6lo no han exigido agradecimiento
por sus limosnas, sino que aun han agra-
decido ellos al pobre el haber podido
otorgarselas. Esto significa el beso que
muchos Santos daban a aquellos 6 quie-
nes acababan de socorrer. La limosna
crytiana ama la oscuridad; pero alli es
intr6pida, celosa, active, incansable; sube
a la bohardilla del arrabal, baja al hfi-
medo subterraneo de los calabozos; no
espera la gratitud del pobre, bastale ser
vista de Dios. La limosna cristiana obra
prodigios. Saca recursos de donde parece
impossible sacarlos. A fuerza de abnega-
ci6n y de sacrificios y de privaciones
tiene siempre algo que dar, porque quien
bien quiere siempre tiene. Los grandes
limosneros que hallamos en la historic
io han sido por lo regular grandes ricos.
No proporciona limosnas la much ri-
queza, sino el much desprendimiento.
**
La oraci6n es necesaria al cristiano en
todo tiempo, pero la cuaresma es por
excelencia el tiempo de oraci6n. La ora-
ci6n es la llave del cielo. Yo desearia
que todas mis predicaciones y escritos
fueran la repetici6n de esta palabra:
orad, orad, orad, decia San Alfonso M.
de Ligorio. Y agregaba: No creo haber
compuesto un libro m6s 6til que el de
la oraci6n; desearia me fuese possible
publicar de 61 tantos ejemplares como
fieles hay en el mundo, A fin de dar uno
A cada uno, y de que todos comprendiesen
la necesidad de orar; lo digo y repito
que nuestra salvaci6n depend de la ora-
ci6n; el que ora se salva, el que no ora
se condena. Sabe bien vivir, afirma San
Augustin, el que sabe bien orar. Somos
mendigos de Dios, y, pues, vivimos tan
s6lo de sus limosnas, debemos solicitar
continuamente sus misericordias.
**
Por fin, la Cuaresma trae consigo el
precepto de la confesi6n y comuni6n
pascual. Y aqui es el repique de la cam-
pana de cuaresma. Es digno de notarse.


A nadie le parece tan pesada esta ley
como aquel que menos ]a practice. Z Se
me hace cuesta arriba purificar mi alma'.
Pero 6 no lo necesito, y entonces soy un
prodigio sin igual sobre la tierra, un
santo Santoo extrafo con horror a las
cosas santas), 6 lo necesito, y entonces...
iAh! si me llegase ya la hora de morir;
si me fuese intimado que dentro de tres
horas habia de presentarme al soberano
Juez 4 dar cuenta detallada y rigorosa
de mi vida, no se me haria tan cuesta
arriba tomarme esta pequefia molestia.
Y el dia y la hora de la gran liquida-
ci6n llegardn: Ilegaran para mi y para
todos los demis. Y la Iglesia quiere por
esto que no vivamos desprevenidos, y como
madre amorosa nos llama ,t la confesi6n
y comuni6n pascuales. Las campanas re-
pican: 6yense ya los gozosos aleluyas de
la Pascua cristiana; y los aleluyas do
esta Pascua resuenan muy tristes y acu-
sadores en el coraz6n .del cristiano que
aun no ha despertado a nueva vida y
sigue envuelto en las tinieblas de la
culpa.
; Cu n dulces son los desahogos del alma
atormentada por el remordimiento! No
podia Jesucristo discurrir para nuestro
consuelo un medio mis eficaz que la
confesi6n. La confesi6n es humillaci6n,
cierto; pero es tambi6n dulcisima confi-
dencia. Referir en ella ciertas penas es
tenerlas ya medio aliviadas; lo restante
es obra de la gracia, de aquel suavisimo
Yo te 'absuelvo que borra del libro de
nuestra vida todo lo pasado, y le de-
vuelve a nuestro ser la integridad do sus
aiios de inocencia que parecian ya para
siempre perdidos. Una sola l grima de
arrepentimiento es mis agradable que
todas las pretendidas alegrias que pueden
dar los deleites; cuando el pr6digo derra-
maba un torrent de ligrimas a los pies
de su padre experimentaba una felicidad
infinitamente mayor que cuando entre-
gado A su loca liberdad malgastaba en
orgias su salud y sus bienes. Ouando la
Magdalena a.los pies de Jesfis regaba
con 6Igrimas los de su Dios gozaba de
mayor consuelo que durante today su vida
escandalosa. Padre mio, j qu6 feliz soy!
decia un pobre pecador al venerable Cura
de Ars. No quisiera por mil francos haber
dejado de confesarme. Hasta ahora tenia
un vacio en el coraz6n; vos lo hab6is
llenado; ya no lo siento, nada me falta.
y estoy satisfecho.








- 38 -


ESPANA



Gerona.

Giranja Salesiana de San Isidro.
San Isidro (Gerona),
23 de diciembre de 1892.
REVMO. SR. D. MIGUEL RUA,

Recibi su (iltima carta, que me llen6 de
consuelo.
En la que yo escribi d V. R. le daba noti-
cias de las classes de los externos y del Ora-.
torio festivo, y le decia que, aunque el ni-
mero de los ninos fuera bastante reducido,
esperaba se iria aumentando. Mis esperanzas
no salieron fallidas; el nfmero ha ido siempre
en aumento, hasta el punto de que el pobre
maestro no sabe ya d6nde ponerlos. Al Ora-
torio festivo vienen tambi6n bastantes. Para
atraerlos hicimos una pequenia rifa el dia
de la Purisima. Ahora estamos preparAndo-
nos para representar el drama compuesto por
Don Bosco, titulado La Casa de la Portuna.
Con estos medios esperamos atraer mis.
Lo que siento much es no poder aumen-
tar los nifios interns, a pesar de las muchas
peticiones que se hacen. Al present tenemos
tan s61o dos. No podemos admitir mas por
falta de local, porque aun estamos en la
casa vieja. Se esta acabando la nueva fa-
brica; pero los albaiiles van muy despacio;
trabajan s6lo dos, y aun hay much por
hacer. Este retardo es causado por la falta
de dinero, no pudiendo pagar al fin de la
semana ni a los dos albafiiles que trabajan.
Aqui en Gerona las limosnas son muy
escasas y los gastos al present son muchos.
Asi es que supiico a V. R. se sirva recorder
en sus oraciones esta casa, para que la Virgen
Auxiliadora y Don Bosco la miren propicios
desde el cielo. Durante los tres meses que
mediaron desde mi venida, el nfmero de los
Cooperadores se aument6 con 30, pero a,
pesar de la buena voluntad que todos tienen
pueden hacer poco en favor nuestro.
Aprovecho gustoso la ocasi6n para felicitar
V. R. y d todos los del Capitulo superior en
las fiestas del Santo Nacimiento, y tambi6n
les fMlicito A todos a nombre de lps hermanos
&e esta Casa, y pediremos al Nino Dios que
tndiga 6 V. R. y A today nuestra Congrega.
ci6n.
De V. R.
Afmo. hijo en J. C.
SANTIAGO GHIONE.


Barcelona.

Los Salesianos de SarriA.

Con la solemnidad de costumbre celebraron
estos religiosos en su casa de Sarrid la fes-
tividad del titular San Francisco de Sales.
Por la tarde se reunieron los sefiores Coope-
radores de ambos sexos en ]a hermosa ca-
pilla (afin no terminada), y alli el M. R. Don
Felipe Rinaldi les di6 una conferencia basada
en la necesidad en que esta dicha obra, del
apoyo director de los Cooperadores, pues si
bien son atendidos cerca de cuatrocientos
nifos, en aquel establecimiento, muchos so
presentan deseosos de ser admitidos, no
siendo possible la admisi6n por la escasezile
recursos en que se hallan los benem6ritos
Salesianos.
Ain no hace nueve afos que la distin-
guida y caritativa Da Dorotea Ohopitea de
Serra, de feliz recordaci6n, trajo A Barcelona
A los hijos del inmortal Don Bosco entre-
.gndoles casa y capital suficientes entonces,
para que so estableciesen entire nosotros,
cual lo hicieron,
Para esta obra santa, no ha habido la
nfienor contradicci6n ciertamente, y la vemos
pujante y vigorosa civilizando (permitasenos
la frase) a los infelices que antes pululaban
hambrientos y haraposos por los arrabales
de la culta 6 industrial Barcelona.
Consu6lase el alma al contemplar aquellos
muchachos que no ha much corrian por
nuestras calls y plazas vagabundos y desa-
seados, y hoy sanos y robustos, vestidos
con decencia 6 instruidos con amor por los
Salesianos, son esperanza de la patria. Alli
al abrigo de todo peligro para el. alma y
para el cuerpo reciben s6lida ensefanza cris-
tiana, y el aprendizaje de un oficio que en
su dia los pondrd tambi6n al abrigo de la
miseria.
iBendita obra, la de Don Bosco! y mil
veces bendita la memorial de la virtuosa
Senora, en cuyo cerebro no cupieron otras
ideas sino aquellas puras y grandes que re-
dundaban siempre en beneficio de los pobres
y de la patria espafiola.
Sentimos vivamente no poder dar una
just estadistica de los miles de nifios quo
desde la fundaci6n de dichos Talleres Sale-
sianos han recibido educaci6n 6 instrucci6n
en tan santo asilo.
Seis casas cuentan los hijos de D. Bosco
en Espana, siendo las mAs importantes las
de Sarri6, y Barcelona. En esta filtima lla-
mada Recreo Dominical y establecida en la
calle de Floridablanca se ven muchachos de
todas edades, que gracias a sus profesores
han entrado en el camino del bien despu6s
de una vida aragana.
N o hace muchos dias que el Superior Pro-
vincial de Espania Don Felipe Rinaldi nos









decia : Q Qi Q buenos son estos pobres chi.
cos! Ko les falta otra cosa sin6 educaci6n,
bienen gran coraz6n y son agradecidos.>
Ayudemos segfn nuestras fuerzas a los
Salesianos, busquemos por todas parties esos
desventurados niiios, que faltos del alimento
necesario para el cuerpo y atrofiada la vida
lel espiritu perecen sin remedio. ConduzcS-
molos al santo asilo salesiano. Si los ricos
;odos, aquellos cuya desahogada posici6n
les permit tirar miles de duros, en ban.
;tuetes, saraos, y apuestas en carreras y
juego de pelota, se fijasen un tanto en el
;riste estado en que se hall el pueblo, ah!
mtonces, habria cesado el clamor incesante
le los desheredados de la fortune, que con
-az6n justisima levantan la voz contra el
capital. Si, con just raz6n, porque muchos
3on los que insultan A los desgraciados, si no
-on frases mortificantes con ese desmedido
lujo, con ese fausto loco al que se entregan
ho pocos de aquellos engrandecidos con el
sudor del pobre. Multitud de ricos, de estos
que hoy habitan en grandiosos palacios y
rinden culto 6 Ia diosa fortune, eran pobres
obrerbs no ha muchos ailos, si, avergiien-
zanse de su plebeyo origen hasta el punto
de mirar con desprecio A sus semejantes y
acaso 6 los compaleros de su infancia.
Dichosos los que saben emplear sus tesoros
en bien de la humanidad, dichosos los descen-
dientes de ilustres families espaiiolas que
hallan su verdadero placer entire los necesi-
tados, y buscan los medios de hacerlos fe-
lices.
Para reformar al bajo pueblo, instruirle y
colocarle en el lugar que le correspond,
han nacido en el bollisimo jardin de la Iglesia
cat6lica, como hermosas flores para que
despidan el aroma de sus virtudes por el
mundo universe, las nuevas instituciones
religiosas, los hijos de Don Bosco, nuestros
Terciarios Capuchinos, que se pondran al
frente delas casas correccionales y las virtuo-
sas religiosas Franciscanas hijas del inolvi-
dable P. Buldfi...
Al hablar de los hijos de Don Bosco, hemos
creido muy oportuno recorder & estas Ter-
ciarias Franciscanas, tan benem6ritas porque
si en el barrio titulado de Santa Madrona
de esta ciudad, los Salesianos instruyen y
civilian a los muchachos, las niiias, desde
la mds tierna edad hasta que toman estado,
son atendidas y cuidadas con cariiio y esmero
por estas amantes hijas de aquel que se ena-
mor6 locamente de la pobreza.
(Barcelona. La 8enmana Catdlica).


MEJICO


PRIMER VIAJE DE LOS SALESIANOS
A M1iJICO

De Turin a Barcelona.
A bordo del Antonio Ldpez,
6 de noviembre de 1892.
REV.do Y MUY QUERIDO D. RUA:
Es ya tiempo de que le d6 algunas noti-
cias de nuestro viaje hasta esta ciudad. Ha-
biendo partido de Turin & las 11 112 el 19
de octubre llegamos a Grenoble A las 8 r1Z
del dia siguiente. Nos esperaba en la estaci6n
el Sr. Raineri, advertido por un telegram
de uno de nuestros hermanos, el P. Roussin.
Nos hizo subir en coche y nos acompai6 &
la iglesia parroquial de San Lorenzo, done
los tres sacerdotes salesianos celebramos la
santa Misa, y los demas recibieron la sagrada
comuni6n. En seguida el Sr. Parroco nos
condujo & ver la cripta y en ella un her-
moso cuadro de Maria Auxiliadora, que nos
dijo habia alli bendecido Don Bosco. El
Sr. Raineri nos llev6 luego 6 su casa donde
nos habia preparado una magnifica colaci6xt
y donde su esposa nos di6 una important
limosna para nuestra misi6n. i Cuanta bon-
dad la de aquella familiar!
A las 10 y 20 a. m. volvimos 6 la esta-
ci6n acompailados siempre del excelente so-
iior Raineri, y habi6ndole dado nuestros mas
encarecidos agradecimientos partimos para
Valencia; atravesamos la Francia y el 21
llegamos a Port7Bon en la frontera de Es-
pafia.
No nos sometieron felizmente a fumiga-
ciones, porque no habiamos tocado en Mar-
sella; pero no pocos fastidios nos di6 la a-
duana; de tal modo que, para no perder
mayor tiempo y evitar mas incomodidades,
nos vimos obligados a mandar el equipaju
de la misi6n a Marsella, para que alli 1t
embarquen nuestros hermanos para M6jico.
El 21 A media noche llegamos & la casa
salesiana de Gerona, done nos hospedaroi
y recibieron con entusiasmo los nuestros; y
A la maiiana siguiente seguimos camino do
Barcelona a los Talleres Salesianos de Sa-
rria. Creiamos poder tomar el vapor del 25
de octubre; pero en el que zarpaba en tal
dia faltaba lugar, lleno como iba de sold.
dos para Cuba. Esto nos oblig6 a hacer un.i
estadia muy agradable entire nuestros buenos
hermanos de Sarrid. Querria hacerme len-
guas, como suelen decir, para darle idea do
la benevblencia y carifo con que fuimos tra-
tados. El R. P. Rinaldi y, todos alli nos han
dejado confundidos y edificados con tanta
bondad.


-- 39








S En la vigilia de nuestra partida celebr6se
en honor nuestro un acto literario-musical,
en el que so pronunciaron hermosas com-
posiciones y discursos, alternando con la
mfisica que en poco cede A la de nuestro
Oratorio de Turin (1). Todos los misioneros
nos sentiamos profundamente conmovidos.
No podremosjamas olvidar los preciosos dias
y los testimonies de particular afecto de
nuestros hermanos y educandos de las Casas
de Sarria y Barcelona:
Visitamos a la familiar Chopitea, insigne
bienhechora de los Salesianos, la cual field A
sus tradiciones nos di6 una limosna para las
misiones. iDios la bendiga'I
Ayer 5 nos separamos con gran senti-
miento de la amada casa do Sarria. El R. P.
Rinaldi, los PP. Hermida, Gil y otros de
los nuestros. tuvieron la bondad de acompa-
fiarnos hasta el vapor Antonio L6pez de la
Compaliia Transatlhntica Espaiola, y a las
2 partimos para Milaga.
Hemos tenido a bordo el consuelo de en-
contrar capilla y capellan. Este senior nos
acogi6 perfectamente, y nos ha dado today
facilidad para la celebraci6n del santo Sa-
crificio.
El R. P. Rafael Piperni es nuestro san
Rafael. El y todos los nuestros saludan a
V. R. con singular afecto y se recomiendan
como yo en sus oraciones.
Disponga V. I. do su A. H. y S.
ANGEL PICCONO
Sacerd. Salesiano.

Malaga.
Visita al Ilmo. Sp. Obispo en Utrera.
11 do noviembre de 1892.
REVMO. Sn.:
Estamos en' el Atlntico. El vapor baila
como un oso de los Alpes en las plazas de
Turin, si bien el mar es tranquilo y el tiempo
favorable. Esto depend de la forma del
barco: muy largo y estrecho. Con todo ya
mal que mal atino a escribirle.
Espero, mi querido Padre, haya recibibo
una que le eavi6 de Malaga, a cuyo puerto
llegamos el 7. Visitado que hubimos alli la
cathedral fuimos a ver el Ilustrisimo Seior

(1) 16 aqui el program:
Marcha, Iomnenaje l e] MLto, Caitocci,
8aludo, Don Tomns Serra.
Barber de Sevilla, del Mtro. Rossini.
i Quidnes son Zlos Misionero ? Sr. Vilasal,.
Laudate pueri, del Mtro. Capocci.
Don Bosco y los Misioieros, Sr. Domenech.
Necesidad de misiones, Sr. Roses.
La Zingara, del Mtro. Balfe.
Sonmi d'un vailet, Sr. Ventura.
Herndit Cortds y los Salesianos, S. Casanovas.,
Oracida d la Virgqn de Guadalbpe.
JMarcha final.


Obispo. Como nose hallara en casa nos recibi6
muy cort6smente su- Secretario, quien al sa-
ber que eramos Salesianos nos coln6 do a-
tenciones, nos mostr6 el palacio episcopal y
nos acompafi6 al colegio do las Hermanas
de la Caridad adonde habia ido a predicar
el Sr. Obispo. Tabimos alli gran placer de
saludarle. Es este Obispo el que antes lo
era de Milo, el escritor elegant y profundo
del studio sobre Don Bosco y su Obra.
Nos pregunt6 luego por V. It. y por Mon-
senor Cagliero, nos di6 su bendici6n y tor-
namos al Antonio Ldpez. Continuamos viaje
A las 4 p. m.; pasamos el estrecho de Gi-
braltar en la nodhe y el 8' por la mafiana
llegamos a Cadiz, la ciudad blanca y ri-
suefia.
Vimos alli dos naves del mismo tipo de la
Santa Maria y La Pinta, de que so sirvi6
Col6n en sa expedici6n a America. Enarbo-
laban bandera yankee, pues las han comprado
hace poco los norte-americanos para hacer-
las figurar en la exposici6n de Chicago.
Corta es ladistancia de Cadiz ~ Utrera.
En Utrera tenemos colegio salesiano, unos
doce compaileros muy queridos, asi como su
Director el P. Oberti; y pues el L6pez no
zarpara antes de la diez de la noche, i vamos
a Utrera ; Qu6 hermoso colegio, qu6 iglesia
tan devota y qud magnifica acogida! El
P. Oberti nos condujo a casa del Sr. Mar-
quis de Ulloa y luego i la del Sr. Marquds
de S. Marcial a quienes salud6 en nombre
del Revmo. Sefor Don Rua y del Ilustri-
simo Sr. Oagliero. El R. P. Oberti tuvo la
gentileza do acompafiarnos hasta el mismo
Antonio L6pez, donde le dimos con gran seu-
timiento el adi6s.
Hemos entrado con bellisimo tiempo en el
Atlantico. Estamos ya en alta mar: nada
mas que cielo y agua. Todo hasta aqui nos
es favorable; la salud excelente, y tenemos
la satisfacci6n de decir cada dia la misa ib
las 4 112.
Mal tiempo. Puerto Rico. Cuba.
15 de noviembre.
; Qu6 feos dias el 11, 12 y 13 Con el mal
tiempo y la agitaci6n del mar todos senti-
mos las consecuencias, salvo el R. P. Pi-
perni que nos sirvi6 de enfermero y conso-
lador.
En ]a noche del 12 rompi6se la cadena del
tim6n y no poco espanto produjo la parade
del vapor para repararla.
Sin caer de animo cantamos el Ave maris
stella y la canci6n del Marinero de Monsefor
Cagliero.
Aquella operaci6n dur6 s61o un cuarto do
hora. El tiempo ahora es hermoso y ya'po-
demos celebrar como antes.
Estamos en la region tropical: el calor es
sofocante; de tiempo en tiempo cae algulta
lluvia; el mar es traquilo. Ni un solo barco


S40







- 41 -


hemos topado en nuestro camino; ni los pe-
ces se han asomado A ver al L6pez, que es
un colmenar de gentle, toda espafiola menos
nosotros y un mozo de servicio tambi6n ita.
liano.
Esperamos llegar el 20 A Puerto Rico.
Puerto Rico, 21 de noviembre.
Ayer A las 7 p. m. Ilegamos A este puerto
tan renombrado por su caf6. El cielo es se-
reno; pero de un moment A otro se cubre
de nubes y viene un aguacero. E calor es
tan grande que hace tres noches dormimos
vestidos sobre cubierta.
Cuba. Habana.
24 de noviembre.
Despu6s de costear la isla de Sto. TomAs,
la de las Culebras y la de Sto. Domingo
(donde esperan A los Salesianos), hemos lle-
gado A este hermosisimo puerto. Nos deten-
dremos tres dias, y luego, en otro vapor que
esperamos, partiremos para Vera Cruz. Sera
la part mAs peligrosa de nuestro viaje, por
el golfo de M6jico y en la temporada de los
ciclones.
Hasta ahora, A Dios gracias, estamos to-
dos sin novedad. Ruegue V. R. por noso-
tros. Como 6sta le llegara alia por Navidad
le deseamos feliz pascua y ailo nuevo.
De V. R. afmo. hijo y S. S.
ANGEL PICCONO
Sacerdote Salesiano.
Habana. Exquisita bondad de los
PP. de la Compailia de Jesus y del
Ilmo. Sr. Obispo. ; Pobres Chinos;
A bordo del Ciudld Condal,
26 de noviembre de 1892.
REVMO. Y MUY QUERIDO
De RuA :
El 24 bajamos A tierra A visitar al Ilmo.
Sr. Obispo de la Habana; pero no nos fu6
possible verle por hallarse en ejercicios espi-
rituales en el Seminario. Fuimos entonces a
ver la hermosa iglesia de los RR. Padres de
la Compalia de Jesfs. El Superior de la
casa tuvo la bondad de mostrarnos el gran-
lioso colegio y el notable museo de historic
natural, y luego nos di6 un billete para el
Ilmo. Sr. Obispo, con el cual fuimos en el
acto admitidos A verle en el Seminario.
Apenas nos hubo saludado nos dijo: -
SC6mo! g vais A M6jico y ninguno de voso-
tros se queda aqui? L Habr6 de continuar
esperando A los Salesianos Escribid A vues.
tro superior que en esta ciudad, con mAs de
doscientas mil almas, abundan los nilos po-
bres y apenas si hay quien cuide de ellos.
La Sociedad de San Vicente de Pafil no
puede ampararlos y educarlos; hay si reli-
giosas para la educaci6n de las niias. Para
la clase media y alta tenemos los excelentes
colegios de los Jesuitas y Escolapios; pero


para los pobres abandonados ninguno, nin-
guno. Es, pues, necesario que vengan pronto
los Salesianos.
Se entretuvo un rate con nosotros, nos
di6 toda clase de facultades y, por fin, su
bendici6n. Mas ain: encarg6 A un semina-
rista quo nos acompaiara A visitar la cate-
dral, el rico tesoro de ella y una urna con
las cenizas que se creen de Crist6bal Col6n,
si bien Mons. Coccia opina que son las del
hijo primog6nito, Diego.
La ciudad de la Habana nada tiene de
particular : calls estrechas y tortuosas, mu-
cho fango, much inmundicia, la cual es una
de las causes del v6mito negro, terrible epi-
demia que aflige especialmente A los euro-
peos.,. La part nueva es bella, c6moda 6
higi6nica. Visitamos una vez mAs A Jesis
Sacramentado y volvimos a embarcarnos.
Apenas habia descendido a mi camarote me
llama el cl6rigo Osella: Venga, venga A
ver esta gente.
Subo y veo en una barca carbonera unos
cincuenta chinos sucios, apenas vestidos y
flacos de dar lIstima. Cada uno tenia de.
late de si una taza de arroz, que llevaba A
la boca con dos baritas que movian que era
un gusto.
Me acerqu6 A ellos, los salud6 y les pre-
gunt6 si eran cristianos; pero ninguno me
entendi6. Les ofreci medallas y no las acep-
taron; hablaban centre ellos su lengua y
reian. Supe despues que eran todos paga-
nos. I Y quien piensa en convertirlos ? Na-
die. Vienen acA contratados A centenares y
se vuelven A si tierra mAs paganos que
antes.
Aquel especticulo me llen6 de pena. Hoy
pasamos del Antonio Lopez A La Ciudad
Condal, vapor mAs pequeiio donde quizA no
podremos celebrar la santa Misa.
Partiremos mariana si el viento, no lo es-
torba.
27 de noviembre.
Esta mariana invitados por el Ilmo. Sefor
Obispo fuimos el R. P. Piperni y yo a vi-
sitar la casa ofrecida a los Salesianos : hay
alli una tipografia, un taller de encuader-
naci6n y una libreria; y otra mis grande
en Guanacatoa...
29 de noviembre.
Estamos al frente de Progreso, ciudad del
estado de Yucathn de Mejico. Se acercan A
nosotros las canoas de indios y muchos pe-
sOS canes.
;Qud sorpresa! IIa venido 4 vernos cl
excelente sacerdote P6rez Capetillo que pre-
para para los Salesianos una casa en Md-
rida. Me ha encargado saludar con el mayor
afecto A Don Rua.
1 do diciembre.
Llegamos esta mariana A las 7 A Veracruz.
El viaje ha sido felicisimo. Es ya menester







- 42 -


,que, dejando las sotanas, nos vistamos de se-
culares y nos preparemos a bajar. Mafiana
estaremos en Mejico.

Veracruz. Aspecto de la ciudad. -
El fundador de la primer casa sa-
lesiana en Mejico.

H6nos aqui en Veracruz: estamos, al fin,
en tierra mejicana. EstAbamos ya para dejar
el vapor cuando lleg6 a nosotros un distin-
guido sefor que nos salud6 con efusi6n. Era
Don Angel (Lascurain, el fundador de la
casa que vamos a ocupar. i Qu6 buen suj to!
Toma un bote y dispone en un moment
nuestro desembarco; nos hace despachar sin
sin demora en la aduana, nos acompaia a
la iglesia, donde celebramos, y luego A casa
de su cuiado, el ingoniero D. Eduardo Mel-
gar, quien nos recibi6, a su vez, como A prin-
cipes. El Sr. Lascurain ha querido poner a
V. R. un telegrama para anunciarle nuestro
feliz arribo, y nos hemos debido conformar
6 su deseo, agradeci6ndole en el alma tanta
fineza (1).
Dormiremos aqui esta noche y mariana ai
las 6 a. m. partiremos con D. Angel Las-
curain para M6jico, adonde deberemos legar
& las 7 p. m.
El viaje de Cuba a Veracruz, tan temido
en esta estaci6n, fu6 excelente. JamBs tuvi-
mos un mar mis piAcido, ni un cielo mis
sereno. Deo et Mariae gratias.
Veracruz tiene hermosos edificios, calls
espaciosas y aseadas; pero su clima es mal-
sano i el v6mito negro y la fiebre amarilla
son hulspedes muy importunos.
Hoy es dia de fiesta civic A causa de to-
mar posesion de su cargo el nuevo Gober-
nador del Estado de Veracruz y de solem-
nizarse la reelecci6n del Presidente de la Re-
pfiblica D. Porfirio Diaz. En las naves y
edificios flamea el tricolor mejicano.
SCosa extrai3a! Se ven en las calls no
pocos pAjaros negros y grande zopilotes lla-
mados que hacen la policia.
Lo que mas nos llama la atenci6n es el
volcAn Orizaba,. alto de mAs de 5000 metros
que con su manto, de nieves perpetuas do-
mina las demts'montanias.
S6 que en M6jico nos esperan con entu-
siasmo. Siento mi pequefiez, pero confio en
Maria Auxiliacdora.
Es digno de notar que los primeros sale-
sianos que vamos a establecernos en Am6-
rica del Norte hemos llegado durante ]a no-
vena do la Inmaculada Concepci6n, y la
fiesta de ]a Inmaculada ha sido de grande
y felices acontecimientos en el Institute sa-
lesiano.

(1) El telegram lleg6 & manos de Don Rua opor-
tunanente; y deefa: Rua. Oratorio Salesiano. Turin.
Llecaron sin novedad. Deo gracias. LAscuAAIN.


De Veracruz a Mejico. Gran reci-
bimiento. El colegio confiado a los
Salesianos.
Mdjico, 8 de diciembre de 1892..
Fiesta de la Inmaculada Con-
cepci6n.
El 2 de diciembre A las 6 114 partimos de
Veracruz A M6jico. El Presidente del Con-
sejo de la Administraci6n del Ferrocarril
tuvo la gentileza de darnos gratis cinco pa-
sajes de primer clase.
Describir el viaje es impossible : serla me-
nester otra pluma que la mia y mas tiempo
del de que yo puedo disponer. Baste saber
que de la tierra caliente se pasa A la tem-
plada y de 6sta A la fria, ascendiendo siem.
pre hasta llegar a M6jico, a 2300 metros so-
bre el nivel del mar, atravesando prados,
sembrados, pantanos plantaciones de caf6,
de cafa de azficar, de platanos, de maguey
planta de la cual se extra el pulque, es-
pecie de chicha), florestas virgenes, monta-
fas, volcanes, lagos, una naturaleza exube-
rante y variadisima. Se part de Veracruz
transpirando y se llega casi tiritando de frio.
En las estaciones muchos indios, vestidos
como en tiempos de la conquista, ofrecen de
venta toda clase de frutas mejicanas, ente-
ramente desconocidas en Europa, pues no
resisted A tan largo viaje. AcA y allA bos-
ques y montes y el Orizaba con 5000 metros
de altura, dominandolo todo.
A las 8 p. m., con una hora de atrazo,
Ilegamos A Me.jico, y no obstante el retardo
y haber sido esperados tambi6n el dia an-
terior numerosos Cooperadores nos espera-
ban. Uno de ellos dirigi6 la palabra en in-
gles al R. P. Piperni, otro en alemAn al
R. P. Visintainer. Nos invitaron A montar
en coche y i A los Talleres Sdlesianos! en
una parte suburban de la ciudad. ''
Nueva sorpresa. El Sr. PArroco de la pa-
rroquia de San Cosme, en cuya feligresfa se
encuentran lo Talleres, nos aguardaba A la
puerta, revestido de los sagrados paramen-
tos y acompatiado de varies ac61itos con la
cruz alta y luces. Nos di6 agua bendita y el
bezo de paz y entramos, entire una turba
compact y los generals aplausos, en el co-
legio preciosamente iluminado con faroles
chinescos y venecianos. Entramos en la igle-
sia y caui.do un Tedeum se di6 la bendici6n
con el Saitisimo.
Di luego las gracias mis sinceras al senor
PArroco, A los excelentes Cooperadores, A los
j6venes, A todos y en especial al Sr. Lascu-
rain. Asistimos en seguida A un breve y her-
moso acto titerario-musical y luego so nos
invite a una buena cena. No podia ser mAs
noble, generosa y cordial la acogida. Era
viernes primero del mes.
Al dia siguiente, sAbabo, fiesta de san
Francisco Javier, celebramos nuestra pri-
mera misa en M6jico y conocimos A nuestros
37 chicos. 'Luego fuimos A visits al Revmo.








- 43 -


Sr. Arzobispo A quien dimos ]a carta co-
mendaticia de Su Em. el Cardenal Secreta-
rio de Estado. Nos recibi6 con suma bondad,
y sinti6 no hubiera llegado A sus manes la
carta en que V. R. le anunciaba nuestro
viaje. Nos di6 toda clase de facultades para
el ejercicio de nuestro ministerio y nos pro-
meti6 todo su apoyo. i Dios sea bendito!
Hemos ya comenzado a confesar y predi-
car en nuestra capilla. No le faltard trabajo
al R. P. Visintainer con sus alemanes.
Estamos, como he dicho, en la part subur-
bana, al oriented de la ciudad: es, segfn di-
cen, la part m4s sana de la misma. La casa
es pequena y no se puede albergar ni un
niio; pero a su alrededor hay terrenos que
esperamos poder obtener en buenas condi-
clones. Ademas nos ofrecen otro hermoso
terreno de otro lado de ]a ciudad y comien-
zan a llegar elmpeiios de fundaciones de di-
versos puntos de la Repfiblica. Confio poder
enviarle antes de much un buen plan de
edificio y de iglesia; para dedicar esta f
Maria Auxiliadora y aqu6l & San Miguel.
El clima es sano: en la noche se siente
frfo; que a 2300 metros de altura hiela como
en diciembre en Turin : en el dia se siente
el sol del tr6pico y el calor es como el de
allA en abril.
M6jico es tres veces mas grande que el
imperio austro-fingaro y tiene afin cuatro
millones de indios salvajes y feroces. i CuAnta
mies para los Salesianos !
Hoy es fiesta de la Inmaculada. La hemos
celebrado lo mejor que nos ha sido possible:
varies nifios y fieles han recibido la santa
comuni6n.
El R. P. Piperni es siempre nuestro buen
Angel Rafael.
Reciba V. R. con nuestros saludos m4s
expresivos los del Sr. Lascurain, de quien
le llegar4 carta.
Pasado maiiana comienzan aqui las vaca-
ciones de un mes, en cuyo tiempo se podra
combinar algfin trabajo.
Bendiga R. P. A estos sus hijos y ruegue
en e.'ecial por su afmo.
ANGEL PICCONO
Sacerdote Salesiano.


Llegada y reception de los Salesianos.
Fundaci6n de una casa.
SENOR DIRECTOR :
El 2 de diciembre de 1892, 6 las 8,35 p. m.,
se ha recibido en M6jico A los hijos de Don
Bosco.
Habia sonado la hora en que el tren debia
Ilegar, y el tren no parecia. Cada instant
era para los ninios y para nosotros motive de
sobresalto y dudas que confundian nuestras
ideas en un mar de conjeturas.
No brilla el sal6n, en que numerosas per-


sonas los esperan, con refinado lujo, vani-
dosa pompa y deslumbrante magnificencia.
Humildes adornos tricolores, desde el p6r-
tico, en cuyo frente flamea majestuoso el
pend6n mejicano, hasta el interior de los
corredores, se ven en todas parties. Festones
de heno entretejen la portada y faroles
de color la iluminan. Los pasadisos se
obstruyen de gente: Engalanan la sala en
derredor verdes festones de cipres y oloro-
sas coronas suspendidas A trechos sobre la
pared, entrelazando banderas, unidas-pox
mofios a su extremidad inferior, a cuyo pi6
aparecen elegantes mapas de una colecci6n
espafiola.
Al extreme S. del sal6n, sobre blancos
cortinajes, Alzase suspendido el cuadro 6
lpiz de S. Francisco, de cuya espalda brotan
dos portabanderas. En el recinto, sobre la
puerta al 0. descuella el cuadro de D. Bosco,
sobre las enseilas italiana y mejicana, hechos
por el Cooperador D. Fabian Cuenca.
Una hilera de sillas se extiende de un
extreme al otro del sal6n, A cuyo N. sobre
blancos velos se destaca un cortinaje azul,
bajo el cual aparece un elegant cuadro de
Maria Auxiliadora. Al pie hay un sofa sen-
cillo, sobre una tarima, a cuyos lados brillan,
como pebetes romanos, dos altos mecheros
que esparcen su luz por todas parties. A la
sinistra, la misica y el piano. Todo sencillo
y humilde.
Un pobre asilo de indigentes fiinos, desti-
nado a la caridad, a la abnegaci6n la
fatiga del trabajo, una casa de talleres,
donde se canta, se trabaja y el alma se san-
tifica en sus propias inclinaciones, un san-
tuario donde habitan las vigilias y la fe del
artesano, adornado con sencillez y genero-
sidad al par que con pobreza, debieron' im-
presionar mas vivamente al auditorio, que
los adornos m4s ricos y de exquisite gusto.
Eso expresaba elocuentemente la fidelidad,
ternura y lealtad de nuestra raza. Pero el
tren se habia atrasado, y nos habia parecido
un siglo. Todos nos inquietabamos dema-
siado, cuando se da la noticia de que los PP.
se acercaban. Nos preparamos al punto a reci-
birlos. Entretanto el Sr. Cura Samuel Argue-
las, revestido de pluvial, acompafiado del Pbro
Fabiaun rejo, monaguillos con ciriales y cruz
alta, engalanados de guirnaldas, se habia ade-
lantado hasta la puerta para bendecir sus pri-
meros pasos y hacerles tomar posesi6n de
nuestro Colegio. Los cohetes atruenan el
aire y alegran con su luz el firmamento.
Mientras la campana aturde los oidos, la
misica los regala. El Sr. PArroco se ade-
lanta a la entrada con el agua bendita. En
estos moments pisan nuestro umbral los
PP.: Angel Piccono, Rafael Piperni, Sim6n
Visintainer, Sr. Augustin Osella (estudiante)
y. Sr. Pedro Fugiferri. Despu6s de una
frase de cumplimiento y unas palabras de
ceremonia, el Sr. Arguellas bendice A los







Si44


peregrines. Entregales las Haves del colegio
y nubes de incienso los esconden por un
instant de nuestra vista. Cuando se dirigen
A la capilla, en cuyo altar se levanta una
hermosa estatua de la Virgen, para cantar
un Te Deum en acci6n de gracias, una iluvia
de graciosas y aromaticas flores alfombra el
suelo por donde pasan, cariiosa int6rprete
lde las emociones y terniura del Mejicano.
Llegados al temple iluminado, apenas caben
los Cooperadores de ambos sexos. Cantado
el Te Deum y dada la bendici6n con.el San-
tisimo, el P. Piccono, arrodillado con los
suyos en el presbiterio, se levanta, sofocando
apenas sus emociones. Express su recono-
cimiento A M6jico y 4 la sociedad por la
acogida que se les habia hecho, su admira-
ci6n por tan inesperadas manifestaciones;
bendijo A la Sra. Garcia Conde por su rasgo
generoso, levantando un monument inolvi-
dable a la caridad; felicit6 cordialmente o
los Cooperadores por haber sido tan constan-
tes en sostenerse, y principalmente al Pre-
sidente D. Angel de Lascurain, a quien se
dirigi6 de un modo pat6tico: < La gente os
llama Angel, como os llama el acta de
vuestro bautismo; pero la obra que hab6is
hecho, impulsandola con el ejemplo y el de
vuestra piadosa familiar, os repite mis alta-
mente vuestro nombre. Ah! gracias sean
dadas una y mil veces al Dios benign,
porque hemos arribado felizmente a unas
regions done ha de implantarse la obra
Salesiana, aumentarse los hijos de D. Bosco
y atraerse abundantes bendiciones del Cielo!
Gracias sean dadas a todos los Cooperadores,
pues, enseilando A sus hijos ser generosos,
sacrificando algunos bienes, recogeran tres
veces el ciento por uno! i Gracias! si,
Sr. Angel Lascurain, por haberos mostrado
digno Presidente de la sociedad y padre ca-
rifioso de esta porci6n escogida por Cristo,
de estos pobres 6 inocentes nifos que son
el porvenir de la patria y de quienes dijo
Jesucristo: Dejad & los nifios que se
acerquen a mi. Gracias, si, gracias A
M jico por tan magnifica acogida en su hos-
pitalario suelo. >
Tal fu6, en resume, el discurso que con
afectuosas y sentidas palabras dirigi6 al au-
ditorio el Sr. Piccono.
Saliendo de la capilla regres6 a la sala la
concurrencia, donde se habian ensayado
dos coros de Facubaya, titulados: < Les
Infants terrible > y << Al Colegio..., > que
no se ejecutaron por no fatigar i nuestros
viajeros. Los niios s6lo cantaron A su en-
trada el Himno Nacional, otro A la Ciencia,
escrito por Teodomoro Lopez para el Co-
legio S, Cosme, despues de ejecutarse por
la mnisica magnificas piezas y cantarse una
Aria a M1jico, letra acomodada al asunto y
nota de J. N. Loretto, dedicada a la Escuela
Normal de Profesores. Con esto concluy6 la
fiesta, se hicieron las presentaciones acos-


tumbradas y,cada cual con el gozo en el
coraz6n tom6 el camino de su casa.
Deseamos que la inclita sociedad salesiana
prosper y haga prosperar 6 M6jico, nuestra
querida patria, en lo religioso, lo moral y
lo cientifico.
ENRIQUE G. BRAVO.
Mejico, 14 de diciembre de 1892.


Alameda de Santa Maria, 2705 (Mdjico),
12 de enero de 1893.
MUY REY. Y QUERIDO HERMANO:
HBme aqui a darle noticias de los Sale-
sianos en Mejico.
Ya sabrd U. c6mo nos han recibido, cuintos
y cuan buenos nifios tenemos, qu6 d6cil y
religiosa es la indole de este pueblo y cudnt'a
caridad atesoran los corazones mejicanos.
SSi viera Ud. c6mo nos auxilia tambi6n la
clase pobre!
Ya son nifios que nos traen sus pequenos
aguinaldos, ya costureras que para nuestros
hu6rfanos sacrifican sus ahorros, ya indios
que nos ofrecen su 6bolo. Y qu6 le dire de
nuestro Angel precursor en M6jico, el sei-or
D. Angel G. de Lascurain ? Es padre de
familiar, tiene hacienda, es miembro de todas
las buenas Sociedades de esta grande y bella
capital: sin embargo, siempre esta con noso-
tros; piensa en todo, nos lleva 6 todas parties,
nos ha presentado a todos sus amigos, nos
ha auxiliado con dinero y otros regalos y es
todo para nosotros.
El 2 de este mes quiso proporcionar a.
.nuestros nifios y i nosotros un dia de campo
y nos llev6 a la hacienda de San Juan de
Dios de los Morales, perteneciente i un cu-
fado suyo, senior I). Eduardo Cuevas. De
paso admiramos la esbelta y expresiva estatua
en bronce erigida a Cuantemoc emperador
azteca y el castillo de Chapultepco, antigua
morada de Moctezuma, y ahora Colegio Mi-
litar. No tengo palabras para describirle el
magnifico parque que lo rodea, los gigan-
tescos ahuehuites altos unos 30 metros, dr-
boles de la tierna edad de diez siglos, bajo
cuyo frondoso ramaje paseabanse los empe-
radores de este misterioso pueblo mejicano,
cuyo traje, cuya arquitectura y escritura,
cuyos rites y costumbres recuerdan 6 cad;v
paso el pueblo egipcio. En ese parque so
ostentan en jaulas casi todos los animals
del continent americano y se surte de agu:a
sacada con bombas colosales de un manan .
tial caudaloso y purisimo toda la ciudad do
M6jico.
Pero ya estamos en la hacienda del senior
Cuevas. Este senior, que sabe entire sus mu-
chas tareas hallar el tiempo para pintar
hermosisimas Virgenes y po6ticos paisajes,
nos recibi6 con la mayor amistad, como si
fu6ramos antiguos conocidos; nos hizo probar
el mexcal, excelente licor, del cual se dice :







- 45 -


SPara todo mal Mexcal.
Para todo bien tambi6n.
Si es grande la pena,
La copa llena;
Y si no se quita,
Que se repita. ,
nos hizo pasear poi su extensa y rica ha-
cienda, donde se hall todo bien de Dios :
alli olivares, alli campos de trigo, de maiz,
se extrae pulque, el vino de aqui, blanco
c6mo la ]'eche, mexcal, aguamiel, papel para
escribir, hilo para tejer), alli arboledas y
alamedas y. huertas y jardines y cascadas
de agua, alli molinos y almacenes de cereales
donde esta' esperando ser molido el trigo de
valor de un mill6n de pesetas, alli una en-
tera poblaci6n de labradores que trabajan
contents al amparo de la Cruz que se ve
levantada por todas partes... Pero 1 qu6 estoy
haciendo ? Sin querer me vuelvo prolijo. De-
jar6 pues en el tintero lo much que hay
por decir tocante a esa linda posesi6n, la
gran comida que nos di6 su ilustre dueiio, el
aceite que nos regal para la himpara del
SS. Sacramento, y muchas otras cosas, y pa-
sar6 a decirle lo que hubiera debido decir
primero.
Y es que no bien pudimos, los Salesianos
fuimos (i rendir homenaje 4 la Celestial Reina
y Madre de los Mejicanos, N" S de Guada-
lupe. ; Oh c6mo nos conmovi6 la fista de
ese insigne Santuario, done la Virgen San-
tisima manifest una vez mas su amor 4 los
pobres y humildes, apareciendo en 'figura de
doncella india al indio Juan Diego, y ensalz6
una vez mis .su poder con las innumerable
gracias que obtuvo de Dies 4 los que alli
la invocaran! Quia respexit hUonilitatem an-
cillae suae, ecce enim ex hoc beatam me dicent
omnes generations. iCon cudnto amor nos
postramos a sus pi6s y colocamos bajo su
maternal protecci6n nuestras personas, nues-
tros nifios, nuestra casa present y futura,
todos nuestros planes y esperanzas! Casi,
i Dios me perdone olvidaba 6 Maria Auxi-
liadora.
Ahora se estd restaurando el Santuario
con much gusto y muchisimo gasto: pero
todo sale bien, porque la obra est, encomen-
dada a un sacerdote activisimo, todo zelo
por la gloria de Dios y de su SS. Madre, el
Padre Blancarte, fundador de sinniumero de
obras buenas en Mejico.
No le hablo de la encantadora vista de
que se disfruta desde la cumbre del Tepeyac,
"el cerro donde apareci6 la Virgen de Guada-
Inpe, porque seria de no acabar. i Que mon-
taiias, qu6 sierras, qu6 volcanoes, qu6 lagos,
que cielo! ;Ah si fuera poeta!
Basta por ahora. En otra carta le hablar6
de la paternal 'acogida que nos hizo este
santo y sabio Arzobispo selnor Alarc6n, de
las esperanzas que ciframos en la genero-
sidad de los Cooperadores, del terreno de
20 mil metros cuadrados que nos regal el


senior D. Eduardo Zozaya en su colonia de
Santa Julia, de las conferencias que empe-
zamos a tener para hacer conocer la obra
de Don Bosco, de omnibus rebus et de... qui-
busdam aliis.
Adi6s por ahora: muchas expresiones a
nuestros muy amados Superiores y muy par-
ticularmente al senior D. Rua; pidan por
nosotros a Maria Auxiliadora, recu6rdennos
delante de la tumba de D. Bosco, y si Ud.
describe A Barcelona, diga que en el Santuario
de Guadalupe no hemos olvidado el Ave Maria
prometida 4 nuestros bienhechores de a114.
Su afino. hermano en J. C.
ANGEL PICCONO.


ECUADOR

Guayaquil.
Una dolorosa noticia so nos ha anunciado
por telegrafo el 18 de enero:
MiurJd el R. P. Savio.
El R. P. Angel Savio habia partido con
los filtimos misioneros embarcados para el
Ecuador, encargado de visitar a los salvajes
de Jivaros, de MWndez y Gualaquiza, A fin
de organizer alli un nuevo centro de misio-
nes. Largos aiios habia trabajado con gran
celo en las misiones de la part austral de
la America del Sud, recorrido la Patagonia
y el Paraguay. Robusto y animado de sin-
gular espiritu apost6lico preparabase A em-
prender una labor importantisima para el
bien de las almas; pero el Senor habia dis-
puesto darle ya la corona merecida.
Fu6 el R. P. Savio uno de los primetros
alumnos de Don Bosco y era de los mAs an-
tiguos religiosos de nuestro Instituto.
Lo recomandamos particularmente 4 las
oraciones de nuestros Cooperadores.
Mas tarde daremos noticias mis extensas
sobre sus preciosos trabajos y sensible falle-
cimiento.


PATAGONIA

Iisiones en la riera del Limay.
El 13 de enero de 1892 saliamos de Roca
el R. P. Rogerone, el hermano Manuel M6n-
dez y yo, cada uno en su cabalgadura y lle-
vando en otra el altar portdtil y demis pro-
visiones indispensables para las misiones.
Las margenes del Limay las habian ya
visitado Mons. Fagnano y el R. P. Beauvoir,
acompailando como capellanes al ej6rcito ar-
gentino en 1881-1883.
Ahora ibamos nosotros sin compaiiia ni
defense, con el finico objeto de predicar el
Evangelio y llevar 4 aquellas gentes los
consuelos de la religion.







- 46 -


El alio ha sido malisimo. Las langostas
han invadido los campos y los han desolado.
Nuestra misi6n dur6 un mes. Visitamos
iuchas cabafias de indigenas y no pocas fa-
milias de blancos. Los bautismos fueron nu-
merosos. En una sola cabafia recibi6 el agua
bautismal toda la familiar, compuesta de
diez personas; s61o la abuela habia recibido
el bautismo de pequeiia. Su semblante y ca-
bellos indican que es de raza europea. Ella
se acuerda que cuando niiia fu6 arrebatada
de la casa paterna por los indios y llevada
por 6stcs A lejanas regions : pero no tiene
memorial de c6mo se llamaban sus padres ni
de cual era el nombre del pais. i Desgra-
ciada! Habia olvidado su propia lengua y
la religion de sus padres; pero quiso ahora
instruirse en ella y hacer su primera confe,
si6n y comuni6n con sus hijos y nueras y
dispftsose al efecto con gran devoci6n.
Ciento cincuenta nuevos cristianos.
Recorito que hubimos la vasta llanura
que separa A Roca de la Cordillera, esto es
unos 400 kil6metros, caminando casi siempre
6 la izquierda del Limay, llegamos a Junin
de los Andes.
Junin es un caserio fundado en 1879 por
el ej6rcito argentino con acasi6n de cierta
expedici6n hecha para contener los abances
de los indios, y hay actualmente alli un des-
tacamento military apostado en fracciones en
various puntos de la froitera. Hallase a los
pies de los Andes; sus campos son feraci-
simos: bajo los bosques inmensos y frondo-
sos se extienden hermosos prados que en la
primavera colorean de fresas. Abundan en
algunas parties las manzanas, de cuyo fruto
se sirven los habitantes para hacer la sidra
que alli llaman chicha.
En el distrito de Junin pasamos otro mes,
:tiempo muy corto por cierto, para visitar las
poblaciones esparcidas acA y alli en valles
y montes. Fu6 tambi6n aqui bendecida de
Dies nuestra labor, porque conseguimos bau-
tizar unas 150 personas, la tercera part de
las cuales indigenas adults, de edad de 15
6 18 afios.
Otros cincuenta bautismos.
En Sanicovado instruimos en la fe como 6
cincuenta salvajes. Resistianse al principio
muchas personas a persuadirse de las ven-
tajas de la religion cat6lica y a oir la di-
vina palabra; pero Dios las toc6 en el co-
raz6n y un buen dia vinieron suplicantes A4
pedir el bautismo.
Ejemplo de sacrifieio por la fe,
Volvimos de Sancovado a Junin. Supimos
alli con gran sentimiento que un iidio habia
hecho noventa leguas de camino con su fa-
milia para venir a recibir el bautismo; pero
no habi6ndonos encontrado, esper6 dos dias,
y sin poder demorarse mas-volvi6 contrig-


tado con los suyos a su tierra. Espero que
el Senfor haya & esta hora colmado sus deseos;
pues deben aliora haber pasado por aquellos
lugares los Padres Roggerone y Gavotto.
Trecientas millas al pie de los Andes.
Un osario.
Saliendo de Junin debfamos recorrer '300
millas 4 lo largo de los Andes para Ilegar
a, Norquin, donde era menester evangelizar
d muchas families de blancos 6 indigenas.
No nos fu6 possible ver mas que a una part
de (stas, dejando para la vuelta de nuestro
viaje la visit de las deinms.
A poca distancia de Cura-Chara-Milla (ro-
cas doradas) enconiramos un osario, restos
de unos treinta caddveres. 4 Qu6 significa ?
La cruel matanza de una caravan de indios
venidos de los Andes orientales...
En este viaje nos ocurri6 una aventura
providencial. Como se perdieran nuestros ca-
ballos, no bastaron ocho dias para encon-
trarlos.
El hambre los habia inducido C ir 6 bus-
car past 4 lugares may retirados y desco-
nocidos. Pedimos prestados otros para ir en
busca de ellos, y esto nos hizo cambiar de
rumbo: necesitamos de guias para library de
series peligros; pasamos rios y montes, dor-
mimos varias noches a cielo razo, atravesa-
mos campos habitados por s6lo avestruces,
guanacos y zorros, y por fin 6 los quince diasn
nos encontramos en nuevos lugares de mi-
si6n: Cadihue, Vurinchenque, Norquin y
Nireco. Nos detuvimos ocho dias en cada
uno de estos y conseguimos no escaso fruto
de nuestras fatigas, pues era gente casi toda
chilena, cristiana y de gran fe.
Feliz encuentro.
En las riberas del rio Lileo nos hallamos-
con nuestro querido hermano el R. P. Ga-
votto. Es dificil expresar la dulce impresi6n
que uno experiment al encontrar un her-
mano en tan apartados lugares. El R. L~. Ga.
votto, que venia por la ribera opuesta del
Lileo, pas6 casi t nado con su caballo para
venir a nosotros. Nos abrazamos y se nos
anudaban las palabras en la garganta de
puro contents. Nos dirigimos todos juntos
A la casa de nuestro antiguo amigo un se-
for Lucas, quien nos recibi6 con su acos-
tumbrada benevolencia.*
En Chile.
Dicen que la noche es mensajera de bue-
nos consejos. Tomamos, pues, en la que pa-
samos en la casa sobredicha la determina-
ci6n de separarnos y de pasar Manuel M6n-
dez y yo A Chile en tanto que el R. P. Ga-
votto, el R. P. Roggerone y un catequista
iriain 4 Chos-Malal d ayudar el R. P. Pa-
naro. Asi lo hicimos; y el mi6rcoles santo
llegabamos con M6ndez A la casa salesiana
de Talca, donde su Director el R. P. Garbari
y demas hermanos nos recibieron con entu-







- 47 -


siasmo. Para complacer al R. P. Garbari
celebr6 las funciones de Semana Santa en
la iglesa de las Religiosas del Sagrado Co-
raz6n, las cuales tuvieron. despuns la cari-
dad de regalarme various objetos para la mi-
si6n. Conforme A los deseos del mismo Padre
Garbari fui A Panghilemo, a dos leguas de
Talca, a1 confesar A unas cuarenta personas.
Al llegar A Panghilemo hice anunciar el
objeto de mi viaje y la gente afluy6 en tal
nimero que me vi obligado 5 permanecer
ocho dias, durante los cuales hacia dos pre-
dicaciones diarias y catecismo. Mucho me
ayudaron en mis trabajos los propietarios,
el excelente Sr. Valdivieso y su esposa. El
resultado de la misi6n fueron unas 500 co-
muniones.
Esto es en breve lo hecho hasta ahora
desde mi salida de Roca.
No me extender en esta ocasi6n en ma-
yores relaciones, que ya tendr6 lugar de dar-
selas personalmente antes de much.
Le saluda con todo afecto
DOILNGO MILANESIO
Misionero Salesiano.





Gracias de Maria Auxiliadora


Celestial protecci6n de los camn-
pos. Hacia seis aiios que el granizo ve-
nia destruyendo en estos lugares las vifias en
flor y los sembrados nacientes. Este aio qui-
simos imitar el hermoso ejemplo de Castel-
linaldo', recurriendo a Maria Auxiliadora,
y nos unimos todos a las oraciones de los
hijos de Don Bosco para obtener la gracia
que solicitAbamos.
Maria so ha dignado escucharnos: si bien
todos los paises vecinos han sufrido las
consecuencias del pedrisco aqui hemos que-
alado excentos de tamaio azote.
Mis feligreces reconocidos le mandan 190
liras para el santuario de Maria Auxilia-
dora. JUAN PANDOLCE
Arcipreste.
Brescia de Loria, 29 de noviembre de 1892.
*
La salud de los pequefiuelos. -
Una hijita nuestra, atacada por una enfer-
medad epid6mica que hacia estragos en este
lugar estaba A las puertas de la muerte.
Los m6dicos no nos daban ya esperanza al-
guna; no habia recurso que tocar en lo hu-
mano; pero habiamos nosotros puesto today
conflanza en Maria Auxiliadora, cuyas bon-
dades hemos oido tantas veces repetir. Nos
encomendamos, pues, d ella con oraciones
especiales y no tardamos en obtener la de-


seada gracia. Nuestra hija goza ya de per-
fecta salud. Ha sido una como resurrecci6n
quo ha sorprendido A los doctors y que es
para nosotros un patent milagro.
I. OLIVIERI y familiar.
Corpolo de Rimini.
*
Confianza en Maria. En 1890 me-
sobrevino un mal extratio que me ocasionaba.
grandes convulsions y me postraba de tal
modo que ni siquiera podia tomar alimento.
En 1891 repiti6se la enfermedad hasta el
punto de que se me creyera al borde del se-
pulcro.
Si much sufria en el cuerpo mis sufria
en el alma, pensando que moriria antes do
hacer mi profesi6n religiosa. El 16 de julio
me visit el Revmo. Sr. Don Rua, Rector
Mayor de la Pia Sociedad Salesiana, me di6
la bendici6n y me dijo confiara en Maria
Auxiliadora, que me obtendria la salud. Co-
menc6 una novena: el 19 me levant y re-
cibi la santa comuni6n en la iglesia. Me
sentia buena y sana como si jams hubiera
sufrido mal alguno.
Desde entonces aca mi salud ha sido ex-
celente; he podido seguir las prActicas del
reglamento, como todas mis hermanas, y he-
tenido la dicha de hacer la profesi6n reli-
giosa. Lo declare llena de reconocimiento A.
Maria Auxiliadora.
Sor MAGDALENA DE LA PASI6N
del Instituto del Baen Pastor.
Turin, 18 de agosto de 1892.


Feliz quien invoca A Maria. -
Lleno de profundo agradecimiento le envio,
100 liras que prometi a la Virgen de Don
Bosco y para contribuir a su culto si me
concedia una gracia que ardientemente de-
seaba. La Santisima Virgen me ha mostrado
su singular misericordia, y me encomiendo
ahora en las oraciones de V. R. para que-
la gracia obtenida sea fuente de bienes es-
pirituales y eternos.
PAULINA FALCON. '
Placencia, julio 25 de 1892.
*
**
La mAs augusta Bienhechora. -
Un hijito mio de edad de 4 afios guardaba
cama afligido de mortal enfermedad: habia
ya perdido el uso de la palabra y parecia
afectado do pardlisis. Desahuciado de los-
medicos no conflaba yo sino en la protecci6n
del Cielo. Recurri, pues, 5a Maria Auxilia-
dora y mi oraci6n fue escuchada. Mi hijo ha
sanado perfectamente. Uno a esta relaci6n
una ofrenda como debil expresi6n de eterna,
gratitude A mi augusta bienhechora.
AQUILES FOSSATI.
Gargagnano, 25 de julio de 1892.










ELEGIA
A LA MUERTE DE DON BOSCO

I Por qu6 piadoso el Cielo
no llev6 mas alli su fuerte amparo ?
SPor qu6 tan pronto nos sumi6 el duelo
ante la tumba del Var6n preclaro ?
De humilde rapazuelo
hizo el sostdn de su misi6n humana,
y al inspirarle paternal anhelo
le di6 tambi6n su fuerza soberana.
En Ia confianza ciega
de Ia Virgen Santisma quo adora,
su funci6n salvadora
Semprendi6 con la fe que su alma anega ;
y sus fuerzas todas
vi6 coronadas por distintos modos
A favor de Maria Auxiliadora.
En su amoroso pecho
inextinguible ardi6 la luz divina,
y no hubo nio, que encontr6 maltrecho,
que a su snerte mezquina
no hallase amparo y singular provecho.
Nutri6 sus almas con la fe sincere,
la oraci6n 6 Maria;
y al darles la virtue por compaliera
i Ina Madro de Dios les da por guia.
Sus pasos marcan prodigiosos hechos;
mensajero de Dios lleva sus dones;
donde el bien y su afan ve satisfeclos
prodiga el bienhechor sus galardones.
Cura al enfermo quo con fe le implora;
vuelve al redil la descarriada oveja;
por todas parties deja
seal de su misi6n reparadora.
Cuando en su asilo la escasez le aqueja
se vuelve hacia Maria Auxiliadora.
Madre amorosa, que encendi6 en su seno
la santa inspiraci6n que sn alma anima;
y al temor y 4 la duda siempre ageno,
da ,i sus empresas venturosa cima
en tierra estdril y en el lejano clima.
Dondo fija su onsenanza -
alli del triunfo el galard6n alcanza.
Su fe se erige de las almas duefa,
que es sn misi6n de paz y de esperanza.
Ante sus triunfos enardi6se en ira
el coraz6n malsano del protervo
y 4 oscurecer aspira
del santo Ap6stol el cristiano verbo.
Desgraciada tarea:
ante la injuria y la calumnia viles,
que sin 6xito emplea,
vienen los buenos 6 Don Bosco i miles;
mas fire su pend6n, m4s alto ondea.
La santa Caridad, que su alma abrasa,
no hall 6 su fuego suficiente past
con dar A la nifiez amparo y casa,
y en campo quiere trabajar mas vasto.
Y cre6 las misiones,
y 6 luengas tierras la doctrine pura
llovaron sus campeones,
con ]a suerte feliz que lo asegura
doquiera d sn prestigio les ampara;
doquier ve su doctrine vencedora,
que cubre el sitio do levant un ara
la sombra de Maria Auxiliadora.
Cumplida su misi6n con paz profunda
la muerte abraza quo 4 sus puertas toea;
s61o exhala su boca
el suspiro de amor que su alma inunda.
i Ay! con qu6 acerbo Ilanto
los fieles ven desaparecer del suelo
aqnel ungido Santo,
pero es de su quebranto
bilsamo al par de sin igual consuelo
pensar que cubre con su excelso manto
Ens obras y sus hijos dosdo el Ciclo.
JElarclona.
ADOLFO DE LA FUENTE.


UN HERMOSO LIBRO:

AL CIELO FOR MARIA



La Tipografia de los Talleres Salesianos (1t
Turin acaba de dar a luz un important librc
sobre la devoci6n a Marfa. El autor, el Presbi-
tero Salesiano D. Camilo Ortfizar haunido al i
con singular esmero a la doctrine de la Igle-
sia sobre las glorias y virtudes de la Madre
de Dios mil preciosos ejemplos que confirman
la importancia y eficacia de la devoci6n con
que se la honra.
Es dicho libro un tratado select lleno de
doctrine y de escogidas historians.
Dividido en dos parties, trata en la primer
de la dignidad de Maria, de su santidad, de
los honors que se le tributan, de los bene-
ficios que nos concede, del amor que nos tiene,
y demuestra, finalmente, que la devoci6n A
Maria es una seal inequivoca de predesti-
nacion.
Enumera en la segunda part los medios,
para conseguir esta devoci6n; como son re-
cordar las.prerrogativas de la Reina del Cielo,
invocarla y obsequiarla.
Design las invocaciones y practices reco-
mendadis especialmente por la Iglesia, las
mis enriquecidas de indulgencias y las mis
predilectas de los Santos.
Sefiala, por filtimo, los obsequios mis gra-
tos a la Madre de Dios; a saber: elegirln
por madre, reverenciar sus imigenes, visitar
devotamente sus santuarios, celebrar sus fies-
tas, consagrarle un mes en el aiio, bacer
celebrar i oir misas en su honor, honrarla
especialmento- los sabados, hacer limosnas en
su obsequio, asociarse en una de sus cofra-
dias, abstenerse de todo pecado y propagar
su devoci6n.
Todo esto esta indicado con exhortaciones
de las mas autorizadas y con narraciones
amenisimas que deleitan tanto como edifican.
Nos permitimos, pues, recomendarlo enca-
recidamente 6 today clase de personas.









Con aprobaci6n de la Autoridad Eclesiastica Gerente JOSE GAMBINO
Turin, 1893 Tipografia Salesiana.




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