Group Title: Boletin Salesiano.
Title: Boletâin Salesiano
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 Material Information
Title: Boletâin Salesiano
Uniform Title: Boletâin Salesiano (Turin, Italy)
Physical Description: v. : ill. ; 27 cm.
Language: Spanish
Creator: Oratorio Salesiano
Publisher: Oratorio Salesiano
Place of Publication: Turin Italia
Frequency: monthly
regular
 Subjects
Genre: periodical   ( marcgt )
 Notes
General Note: Description based on: Aäno 7, n. 1 (enero de 1892); title from caption.
 Record Information
Bibliographic ID: UF00075624
Volume ID: VID00014
Source Institution: University of Florida
Rights Management: All rights reserved by the source institution and holding location.
Resource Identifier: oclc - 35918727
lccn - sn 96026719

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OLETIN SALESIANO


Debemos ayudar & nuestros her-
manos A fin de cooperar A la
difusi6n de la verdad.
(III S. JUAN, )i.
Atiende & la buena lectura, a la
exhortaci6n y a la enseianz-
(I TIMOTHY. IV, 1S. I
Entre las cosas divinas, la ms i i-
blime, es la de cooperar con Di .
& la salvaci6n de las almas.
(S. DIONISIO. I
E1 amor al pr6jimo, es uno de
los mayores y mas excelentes
dones que la divina bondad
puede conceder & los hombres.
(El Doct. S. FRANC. de Sales).


Quien recibiere & un nifio en mi
nombre, A mi me recibe.
(MATH. XVIII.)
Os recomiendo la nfinez y la ju-
ventud; cultivad con grande es-
mero su educaci6n cristiana; y
proporcionadle libros que le en-
sefien A huir del vicio y & prac-
ticar la virtud.
(Pro IX.)
Redoblad vuestras fuerzas A fir
de apartar & la nifiez y jthven-
tud de la corrupci6n e incredu-
lidad y preparar asi una nueva
generacion.
(LEON XIII.)


.-4T( DIRECCION en el Oratorio Salesiano Calle de Cottolengo N. 32, TURIN (Italia) )m.--
~. ... ~ .. C ,


SUMARIO
Jubileo de S.S. Leon XIII.
"tViva el Papa!
E1 Misionero Salesiano de America en el cuarto cen-
tenario del desoubrimiento del Nuevo Mundo.
El Secret de la Ensenanza laica.
Noticias de nuestras Misiones. Tierra del Fuego: una
nave Salesiana.
Las lectures Cat6licas.
Ecuador. Talleres del Sagrado Coraz6n.
Colombia. Agua de Dios.
Uruguay. Fiesta Salesiana.
Gracias de'Maria Auxiliadora.
Historia del Oratorio de San Francisco de Sales.
I I I I 1 I f I 1, i I I I 1 ,1 I I II I I T ill '
TJ '.. T ,. .t .t.T.11 ". j T T T T J.j .T. T T
' .. ..- ... f .- -. .. -..- -.. ........ . .




JUBIE O EPISGOF T
DE
S. S. LeOn XIII


El present mes de febrero es de gran
gloria para la jglesia y el Pontificado.
Dios confunde asi 6 sus enemigos y
demnestra que gobierna, conforme a su
promesa, el tim6n de la nave de San
Pedro.


El julbileo episcopal del Sumo Pontifice,
esto es, el feliz aniversario del quincua-
g6simo afio de su consagraci6n episcopal
es motive bien fundado de fiesta que
llena de entusiasmo i los cat6licos del
mundo enter.
SHay acaso en ]a tierra persona mis
ilustre que Le6n XIII? Todas las gran-
dezas se eclipsan delante de 61.
Principe prudent, en6rgico y miseri-
cordioso es modelo de gobernantes.
Filosofo, te61ogo, literate insigne con-
templa con vista de aguila las vicisitudes
de las naciones, previene y aconseja -
los pueblos, y con maravillosa sabiduria
resuelve. los mas dificiles problems so-
ciales.
Enemigo invincible del error, sefiala
una a una las aberraciones de nuestro
siglo y confunde el espiritu del mal y
los secuaces desgraciados de las doctrinas
de Satands.
Ancian6 octogenario conserve vigorosa
la mente y toda la actividad de la ju-
ventud, con mas la santidad que encanta.
Vicario de Jesucristo, Pastor supremo,
Maestro universal y Pontifice infalible,
Le6n XIII es una prueba manifiesta de
la asistencia de Dios a la Iglesia. Si, a


Publicaci6n mensual.


Aft VIII. -- N. 2.


FEBRERO de 1893.






- 18 -


Dios, que tan admirables cosas ha hecho,
debemos gratitud y alabanzas infinitas.
Cat61icos, alzad los ojos al cielo, y con-
solaos porque Dios est6 con nosotros.
Expuesta la Iglesia a continues com-
bates, cada 1pagina do su historic nos
muestra uno de sus triunfos, y today en-
tera confirm la eterna palabra; que las
puertas del Infierno no prevalecerAn
contra ella.
SiQu6 toda la cristiandad celebre gozosa
el Jubileo del augusto Pontifice! Llama-
sele Padre Santo, porque a la verdad
ama a sus hijos con singular ternura. Y
ahora para avivar el content de todos
ha acordado las gracias siguientes (1):
10 Indulgencia plenaria a los peregrinos
que vayan & Roma.
2 'Indulgencia plenaria a los files que,
unidos en espiritu con los que van a
Roma, hagan una novena rezando una
tercera parte del rosario, ya en los dias
que inmediatamente precedent al 19 de
febrero de 1893, ya en los que fijare el
ordinario de cada di6cesis.
3 Indulgencia plenaria a cuantos hi-
cieren los ejercicios espirituales 6 toma-
ren part en las misiones que se die-
ren en 1893, con tal que se confiesen,
comulguen y rueguen segun la intenci6n
del S. Padre.
4 Indulgencia de 300 dias por cada
dia de la novena, ejercicios 6 misiones.
5 Dichas indulgencias son aplicables
a las almas del Purgatorio.

S. ..



iVIVA EL PAPA!


Este es el grito en que llenos de jU-
bilo prorrumpen los corazones de la cris-
tiandad entera.
1 Viva el Papa! Dias de honor y gloria,
dias de fiesta sin par se preparan al an-
ciano venerando que gobierna la Iglesia,
al Padre amadisimo de la gran familiar
cristiana, al Vicario augusto de Jesu-
cristo.
El 19 de febrero, como palomas atrai-
das misteriosamente volarin A Roma la
mente y el coraz6n de todos los fieles

(1) Audiencia dei 16 de diciembre de 1892.


del mundo cat6lico; y al contemplar en
el mis alto personaje de la tierra tantbs
tesoros con que le han dotado la natu-
raleza y la gracia entonaran un himno
de purisima alegria y bendeciran mil y
mil veces al Sefor.
SViva el Papa! Este es el grito entu-
siasta que con today el alma repiten los
hijos de la hiz en los montes y en los
valles, en las ciudades y los campos,
entire las ondas de los mares y hasta en
las arenas de los desiertos.
iViva el Papa! es el grito de la fe y
del amor; grito que encierra los votos
mis fervientes al Cielo por la felicidad
del Pontificf Santo, por el cumplimie4to
de sus constants deseos y el triunfo
espl6ndido de la Iglesia. Viva el Papa!


Le6n XIII y Don Bosco.
SAh si viviese todavia Don Bosco!
i Cuinto amaba 61 al Padre Santo! Aun
del echo de muerte su pensamiento vo-
laba con frecuencia al Vaticano y. con
el mis tierno afecto hablaba de Le6n XIII
con el Eminentisimo Cardenal Alimoida
que proyectaba viaje a Roma.
La primer vez que Don Bosco se en-
contr6 en la cindad eterna con Su San-
tidad Le6n XIII fu6 cuando la Iglesia
llorando la muerte de Pio IX trat ba
de darle un sucesor.
H16 aqui como D. Bosco mismo describe
aquel moment en su bellisima obra sobre
el nuevo Papa:
< Un sacerdote forastero (asi so esconde
en el an6nimo) debiendo hablar con' el
Cardenal Secretario de Estado sobre iun
asunto urgente, caminaba por las salas
y corredores del Vaticano, sin saber
d6nde hallarle, cuando de repente le pre-
sentan al Card. Camarlengo, el Eminen-
tisimo Pecci. El sacerdote contempli el
semblante ang6lico del Purpurado y con
afecto filial le dice:
Permitame V. Em. besarle la mano.
I Qui6n sois?
Un pobre sacerdote que al besar
ahora la mano de V. Em. ruega con
firme esperanza para poder dentro de
poco besarle el pie.
i Cuidado! que os prohibo rogar con
tal intenci6n.
V. Em. no me puede prohibir que
ruegue a Dios para que se haga lo ;que
sea (do su agrado.











































SUISANTIDAD EL PAPA LEON XIII.







- 20 -


Os amenazar6 con una censura.
V. Em. no tiene afn 'autoridad de
fulminar censuras; cuando la tendra sabr6
respetarla.
Qui6n sois?
Soy N... (y Don Bosco dijo su
nombre).
Oh basta! no me hableis de esto;
es tiempo de trabajar, no de chancearse.
Parti6 Don Bosco con el coraz6n lleno
de afecto hacia el future Pontifice, afecto
que unido A la mayor veneraci6n le movi6
a ir repetidas veces A Roma para ver y
oir al Papa y presentarle los mas deli-
cados homenajes.
No es, pues, fuera de prop6sito estam-
par aquf lo que Don Bosco decia. con
respect A Le6n XIII al celebrarse el
Jubileo sacerdotal de Su Santidad.
Como se le pidiera un aut6grafo para
un Album que se queria publicar en
honor del Santo Padre, escribi6: << Hago
mios todos los sentimientos de fe y esti-
maci6n, de respeto, veneraci6n y amor
de San Francisco de Sales al Sumo Pon-
tifice; repito gustoso todos los titulos de
gloria con que le han honrado los Santos
Padres y Concilios, y formando con ellos
a manera de corona de piedras preciosas
la ciiio a'la cabeza del Papa...
JamAs los miembros de la humilde
Sociedad de San Francisco de Sales se
separen de los sentimientos de nuestro
Santo Patrono respect A la Sede Apost6-
lica; acojan pronta y respetuosamente y
con simplicidad de mente y coraz6n no
s61o las decisions del Papa sobre el
dogma y la discipline, sino ann en las
cosas de libre discusi6n abracen la opi-
ni6n que.61 como Doctor privado sustenta
antes que la de cualquier otro te6logo 6
doctor del mundo.
iOjala que tal sea la line de conduct
de los Salesianos y de sus Cooperadores;
nms afin, que lo sea de todos los files
y en especial del Clero, porque a mis
de los deberes que los hijos tienen de
respetar A su padre, i mas del que los
cristianos tienen de venerar al Vicario
de Jesucristo, el Papa merece la mayor
deferencia, como que ha sido escogido
centre todos los hombres mis ilustres por
su doctrine, mas. estimados por su pru-
dencia, mas insignes por su virtud y
porque el Espiritu Santo le asiste parti-
cularmente en el gobierno de la Iglesia. >


Le6n XIII y los Salesianos.
Es para nosotros hijos de Don Bosco
prenda de honor muy estimada el imitar
en todo y siempre a nuestro muy que-
rido y venerado Fundador y Padre.
Si bien nuestro afecto y deferencia al
Santo Padre no haya tenido limits y
en 61 veamos al Principe de los Ap6stoles,
al Vicario de Dios, los sentimientos de
Don Bosco, su coraz6n y su espiritu son
nuestro tesoro, sus palabras son las nues-
tras, su conduct la que nos proponemos
seguir.
Los Salesianos, y sus Cooperadores con
quienes forman una sola familiar, se ufa-
nan, por tanto, en presentarse en la pri-
mera fila en el ej6rcito de los hijos mAs
sumisos y admiradores mAs decididos
del Gran Pontifice que rige los des-
tinos de la Iglesia de Dios, el inmortal
Le6n XIII.
Nuestras escuelas y talleres, colegios
y asilos, oratorios y seminaries, colonies
agricolas y misiones, nuestra palabra y
nuestra acci6n, nuestra pluma y nuestras
imprentas, todo hasta la misma vida lo
ofrecemos rendidamente al Sumo Pon-
tifice.
La Exposici6n Vaticana y la de Lon-
dres, la de Bruselas y la de Barcelona
(1888), la de Colonia (1889) y la de
Edimburgo (1890) acordaron honrosos
premios A nuestra tipografia de Turin
por el riquisimo volume trabajado ex-
presamente para obsequiar A Su Santidad
Le6n XIII.
De nuestras casas, tres estAn dedicadas
al Papa de un modo particular. La pri-
mera, con el nombre de S. Le6n, es
la de M3arsella fundada el afo mismo de
la coronaci6n del Pontifice reinante. La
segunda, en Lorena en el Brasil, llAmase
de San Joaquin. La tercera, en la capital
de Colombia, se apellida de Le6n XIII.
' Qu6 haremos ahora para celebrar la
fiesta que se aproxima?
El monument salesiano que recuerdo
A la posteridad el glorioso Jubileo episcopal
de Le6n XIII estA ya erigido, su inau-
guraci6n solemn tendrA lugar en este
mes: es un monument en que puso
mano Don Bosco mismo antes de volar
al cielo, monument alzado con el 6bolo
de nuestros amados Cooperadores y des-
tinado al bien de los hu6rfanos de cual-
quier part de la tierra que lleguen
6 61.







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Este grandiose monument ofrecido al
Papa por los Salesianos y sus Coopera-
dores es el Asilo del Sagrado Coraz6n
de Jesus en Roma, establecido junto a
la iglesia del mismo nombre, que bien
sienta esta vecindad, pues Jes6s decia:
Dejad que los nifios se acerquend mi.
I Qu6 monument mis digno del Papa ?
En 61 se compendia la obra Salesiana, y
41 es como un cuadro vivo de cuanto la
divina Providencia inspire a Don Bosco
para bien de la Iglesia y consuelo de
su augusto Vicario: Oratorio festivo,
escuelas, classes diurnas y nocturnas, in-
ternado, talleres para estudiantes, talleres
para artesanos, y no pocos seminaristas
y sacerdotes que se preparan para mu6l-
tiples trabajos.
Aquellos niiios y aquellos muros repe-
tiran diariamente y con elocuente voz
un grito dulcisimo: i Yira el Papa! i Viva
el Jubileo episcol l de S. S. Ledn XIII!


EL MISIONERO SALESIANO DE AMERICA
en el IV Centenario
del descubrimieato del Nuevo Iundo.

i Oh Sefior, Dios omnipotente y eterno,
creador de los cielos, de los mares y de
la tierra, bendecido y glorificado sedis
en todo el universe, porque os hab6is
dignado permitir que vuestro santo nom-
bre sea predicado por vuestro humilde
siervo en esta otra part del mundo!
Tal es la oraci6n que, hace cuatro-
ciehtos afios, Crist6bal Col6n, con las
lagrimas en los ojos, elevaba ai Dios
postrado en la tierra donde acababa de
enarbolar el estandarte de la cruz.
Tal es tambi6n la oraci6n que lleno
de gratitude y entusiasmo hace ahora el
Misionero Salesiano:
Bendito y glorificado sedis, amantisimo
Senior, que por efecto de vuestra bondad
infinita me hab6is escogido entire vuestros
numerosos siervos y me hab6is conducido
A este lugar para continuar la obra comen-
zada por aquel h6roe cristiano a quien
enzalsa todo el mundo.
El antiguo y el nuevo continent, sal-
vando toda distancia, y animados de igual
alegria, han celebrado el cuarto cente-
nario del descubrimiento de Am6rica.
Haciendo la apoteosis de Col6n se ha
festejado al ap6stol de la fe, porque,
segun las palabras de S. S. Le6n XIII,


al atravesar el oc6ano, Col6n tenia la
mis alta mira, cual era la de difundir
la predicaci6n del Evangelio.
Aquel inclito navegante con su genio
intuitive vefa ya en lo por venir disemi-
nados los misioneros en toda America y
se felicitaba de participar do sus m6ritos.
Y ahora ve desde el cielo realizada su
previsi6n y se alegra de los triunfos quo
la Iglesia de Cristo obtiene hasta en la
Patagonia y Tierra del Fuego.
Cierto es que apenas descubierto el
Nuevo Mundo se estableci6 una corriente
impetuosa de emigrantes en busca de
dinoro, y que la sed del oro fu6 grand
obstaculo a la conquista spiritual; pero,
dicho sea en honor de la Iglesia, jams
el Vicario de Jesucristo dej6 de enviar
hombres apostlicos & arrojar la semilla
del Evangelio y regarla con sus sudores,
cuando no con su sangre.
Muchos son los heroes de la caridad
que en cuatrocientos aiios han trabajado
con colo indecible en salvar las almas
de los Americanos indigenas: Francisca-
nos, Dominicanos, Jesuitas, Mercedarios,
Benedictinos, etc., cuentan numerosos
campeones y quizA no pocos mArtires.
En cuanto a los Salesianos, puede de-
cirse que son do ayer, si bien ya hace
diez y site aii6s que (on todas las santas
industries inspiradas por el celo de su
fundador se empefian en ganar almas
para el cielo. Llenos de confianza en la
Providencia y seguros de la protecci6n
de Maria Auxiliadora continuan la grande
obra comenzada por Col6n, dan gracias
i Dios por haber suscitado aquel genio
para tan alto designio, y celebran do
todo coraz6n y en la mejor manera po-
sible el cuarto centenario de tan feliz
acontecimiento.
SegCn lo hemos dicho en el Boletin
anterior, una numerosa expedici6n de re-
ligiosos Salesianos 6 Hijas de Maria
Auxiliadora recibi6 el 6 de diciembro
en- la iglesia de Maria Auxiliadora la
bendici6n del diocesano y del superior,
di6 un adi6s a la patria y parti6 para
Am6rica. Esta fiesta coninovedora en
extreme coincidi6 con la que los Sale-
sianos hacian en Turin para gloria de
Col6n. No podia ser mejor interpretado
el espiritu del descubridor del Nuevo
Mundo, ni tampoco el de Don Bosco,
como quiera que entire las cosas divinas
la inds sublime es la de cooperar con Dios
a la salvacidn de las almas.







-22-


EL SECRET
DE LA
ENSENANZA LAICA

(Sonpalabras de Sardd y Salvany).
El objeto de la Revoluci6n es pura y
simplemente la descristianizaci6n del
mundo y la proclamaci6n en 41 del also
derecho del hombre rebelde, en sostitu-
ci6n del derecho verdadero de la auto-
ridad de Dios. Por esto todo lo quo hasta
hoy se ha visto en el mundo con el
nombre de Revoluci6n, no han sido, si
bien se mira, mans que las avanzadas de
ella, los tiroteos y escaramuzas que pre-
ceden al combat definitive. Lo que so
ha realizado y so va realizando en el
terreno de los sistemas politicos; .las
transacciones y formulas conciliatorias
que se han discurrido para ir sosteniendo,
por un dia a Menos, cierta aparente paz;
las reforms icon6mico-sociales con que
so amenaza al rico; los ideales ut6picos
con que se halaga al pobre; las mil y
una triquiiuelas legislativas con que so
quiere tener amordazada a la Iglesia, todo
eso no son mas que preparativos para el
Ultimo tremendo abordaje. Dia vendr4,
y sera muy presto, iojala fuese hoy! en
que no habrd mas que dos t6rminos en
el problema, dos banderas en el campo
de batalla. El ateismo franco, que al fin
por todos se llamara asi; y el Catoli-
cismo enter, que por todos sera con
este nombre reconocido.
Entre tanto que esto no llega, es ine-
vitable cierta confusion: el enemigo viste
a veces nuestro propio traje y adopt
nuestras mismas divisas para lograr de
flanco lo que afin no podria de frente;
se content con ataques parciales, pero
que con todo y ser parciales, cada dia
se van mAs 4 la raiz. Ahora bien; el
combat de hoy es el de la enscfianza.
Atended una observaci6n.
La Revoluci6n, hasta bace poco, para
hacer un ateo tuvo que deshacer antes
un buen 6 mal cat61ico, porque no ha-
biendo en el mundo mas que buenos 6
malos cat6licos, claro esta que de nin-
guna otra cosa podia echar mano para
formarse pros6litos. Hacer de un cat6-
lico, sobre todo de unl mal cat61ico, un
ateo, no parece cosa dificil A primer
vista. i Son tantas las pendientes ver-
gonzosas por donde se puede ir de la fe


a la incredulidad! i Son tantos los atracti-
vos del mundo, demonio y care (esta
iltima sobre todo), que le hacen suave
y resbaladizo al hombre el camimo de
]a duda y de la negaci6n! ;Es tan se-
ductora la libertad! Es tan bella la
ancha vida! ; Es tan irreflexiva la ju-
ventud! Ejerce tan desp6tico ascendiente
la moda!
Sucedia, empero, que un ateo Ihecha
de esta manera rara vez llegaba 4 ser
ateo de veras. Parecialo casi siempre A
primer vista; pero la antigua levadura
catolica permanecia mas 6 menos en el
fondo de su coraz6n. El ateo de tal
suerte construido blasfemaba, si, como
un demonio; maledecia al cielo, asesi-
naba frailes y saqueaba conventos, de-
rramaba veneno con su lengua 6 con su
pluma, era, en una palabra, lo que ohemos
visto en muchos de nuestros desdichados
bermanos, bautizados como nosotros y
educados por madres cristianasi como
nosotros, que sin embargo han sido el
azote de su fe y de su patria desde el
principio de este siglo aca. Ms que
ateos, eran malos cat6licos, al servicio
del ateismo. Asi que, A lo mejor, 6 por
el mayor sociego de la edad, 6 por
un repentino desengafio, 6 por la voz
fervorosa de un misionero, 6 por cual-
quier otro de los medios que tiene la
divina gracia 4 su disposici6n, nuestro
fiero revolucionario acordabase, sin saber
como, de su primitive ser de cat61ico,
despertibase en 61 de subito ]a fe largos
afios aletargada, volvian a sus labios las
oraciones de la nifiez por tanto! tiempo
olvidadas, confesabase y envejecia y
moria tal vez como un santo, el! que du.
rante la mayor parte de su vidA no fu6
sino un verdadero instrument y sat6lite
do Satanas.
Cada dia estamos recogiendo en el
confesionario y en el lecho dei muerte
los filtimos restos do esta generaci6n cri-
minal, si; pero, mas afin que criminal,.
seducida; cada dia recobra Dios muchos
de esos pr6digos infelices, queo con 14-
grimas en los ojos tornan al paterno
hogar,
Por donde claramente se ve que el
trabajo revolucionario no producia asi
resultados mas que A medias. Primero,
porque nunca podia ser verdadera revo-
luci6n una revoluci6n que en 'el fondo
no era hecha ni sostenida mas que por
cat6licos. Segundo, porque esos minsmos








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cat6licos revolucionarios no lo eran por
lo comun toda la vida, y al fin de ella
salvaban muchos sus almas y procuraban
reparar los males causados, con buenos
ejemplos, 6 aun con buenos escritos
tal vez.
No, el anhelo de la Revoluci6n habia
de ser, y era, y es boy, tener revolucio-
narios hechos ad hoc: revolucionarios
francamente tales 6 sea francamente
ateos; revolucionarios sin lastre cat61ico
de ninguna clase que templase sn fiereza
6 paralizase su acci6n; revolucionarios
con la menor probabilidad possible tde
dejar de serlo; revolucionarios, no hechos
de un cat61ico deshecho 6 pervertido,
sino hechos a priori, hechos tales al nacer
al mundo, 6 por lo menos al nacer a la
vida intellectual. 861o 6stos serian revo-
lucionarios sin resabio alguno de cleri-
calismo, con todo el vigor de su savia
native, con today la virginidad de su
temple infernal.
Para eso era indispensable tomar al
hombre, no ya desde joven, sino desde
nifio; no desde la edad de la educaci6n;
no irle a buscar precisamente al taller 6
A la universidad para conducirle al club,
sino ir como 6 tomarle del regazo de su
madre para conducirle 6 una escuela
especial. Esta escuela especial, done se
ha de former el ateo, claro esta que no
puede ser ni la escuela sinceramente ca-
t61ica ni afin la simple escuela official en
que ain no se ha abjurado el Catolicismo.
Esta escuela especial, escuela prepara-
toria para el club, es la escuela laica:
escuela atea, dirigida por maestros ateos
para sacar discipulos ateos; .que tales,
seg-in dicen por ahi, conviene que sean
los ciudadanos todos del porvenir.
He aqui la escuela laica. Lo que alli
se hace es lo siguiente, con lo cual .se
le acabari de ver la satanica intenci6n.
En primer lugar se procura que el
maestro sea lonml-a .;in Religi6n. Natu-
ralmente, para t;:rniar discipulos ateos,
lo procedente es ponerles por de pronto
a la vista del ejemplo prictico de una
vida atea. Conviene que los niiios vean
desde us tierna edad que su maestro,
del cual siempre tienen los nifios un
concept superior, no oye misa, ni entra
en la iglesia, ni respeta al sacerdote, ni
saluda al crucifijo, ni vive casado en
regla con su mujer, ni envia a bautizar
A sus hijos, ni reza en casa, ni tiene en
ella cuadros 6 libros de santos, ni dai,


en una palabra, serial alguna chica ni
grande de tener creencias. Eso natural-
mente lo ven & todas horas los chicos,
y saben adema's de p6 ai pa toda la
historic del personaje, y been de esta
suerte en 61 las primeras leociones de
incredulidad practice, que han de hacer
de cllos en lo future hombres sin Dios,
sin ley y sin fe.
En segundo lugar se hace que los
textos 6 libros que se ponen en manos
de las tiernas criaturas est6n saturados
de esta misma incredulidad que lenta-
mente ha de envenenarlas y corromperlas.
Nada de Dios criador de cielo y tierra;
nada de alma spiritual 6 inmortal; nada
de premios y castigos en la vida future;
nada de Jesucristo y de Iglesia cat6-
lica; nada de Catecismo y de Sacra-
mentos; nada, en suma, de concepts
de Religi6n, siquiera de la mis rudimen-
taria y trivial. Se quiere que el hombre
empiece a vivir como potro en la dehesa,
sin freno de clase alguna, con solos los
principios de una falsa honradez natural,
que le baste para no ir a la horca 6 al
presidio. Esta es la educaci6n del ciuda-
dano libre, y tan libre, valganos Dios!
; Ya se le ir6n viendo al tal potro libre
los saltos y cabriolas que se permitiri
con tal libertad!
En tercer lugar, ni aun como asignatura
de ensefianza, se le impondri al nifio el
studio de su Religi6n. De suerte que el
ninio potdra saber por la geografia 6
historic, la mitologia pagana, 6 los ritos
de la superstici6n celta, india 6 del Ja-
pon; pero nada de la verdadera Religi6n
de su patria y de sus padres, porque
6sta en tal escuela es considerada como
peligroso contrabando.
Empero, que tales maestros no ense-
iiasen Religi6n, menos mal fuera, aunque
por eso seria gravisimo mal; pero lo peor
del caso es que la ens'efian sus disci-
pulos falsificada, enbrutecida, para que
desde nifios la empiecen a aborrecer. Que
el Papa es un malvado tirano; que el
clero es una casta explotadora y corrom-
pida; que los conventos son focos de
maldades; que las iglesias son guaridas
de ladrones 6 hip6critas; que el Sillabus
es el c6digo de la reaeci6n; que las
ideas religiosas son todas ignorancias y
atraso; que el catecismo envilece y em-
brutece; que el m6nstruo de los tiempos
presentss es lo que se llama el jesui-
tismo. Todo eso les ncselaiu' el hlico en








- 24 -


su escuela, porque todo eso es lo que
predica semanalmente en los peri6dicos
escandalosos que salen de ella.
Digasenos ahora con toda imparcia-
lidad. I Qu6 padre 6 madre de buen juicio
puede tolerar para sus hijos 6 hijas tan
perverse educaci6n ?
Alto ahi, sale muy altanero el
maestro lhico; ensefiar no es educar. Y
en la escuela se debe dar s6lo la ense-
fianza; en la familiar la educaci6n. -
Pasemos por alto la primera falsedad,
esto es, la de que la escuelano deba ser
Sla vez casa de instrucci6n y de educa-
ci6n; pasemos por alto esta que es gro-
sera mentira, porque en todos los siglos
y en todos los paises los maestros de
ensefianza primaria han entendido que
debian, no s6lo ensefiar, sino educar,
porque realmente en el niio estas cosas
son inseparables. Decidme: si en la escuela
dais una instrucci6n mala, j es possible
que el nifio adquiera con sola la familiar
una educaci6n buena? La instrucci6n versa
sobre las ideas, la educaci6n principal-
mente' sobre los sentimientos y costum-
bres; pero da la casualidad que no puede
haber sentimientos buenos y costumbres
buenas, si previamente se tienen ideas
malas. Nifio con perverse instrucci6n es
moralmente impossible que sea luego nifio
con honrada educaci6n; edificio con ci-
mientos de incr6dulo, es dificilisimo que
tenga continuaci6n y remates de edificio
cristi:mo; semilla de cardos y espinas en
la nifiez, es impossible que d6 en la edad
viril cosecha de buenos frutos. No; que
el Salvador lo ha dicho con inefable
verdad: Lo que siembre el hombre, eso co-
sechard.
Cuando os tiente, pues, el diablo, oh
padres! oh madres! para que mand6is
vuestros 'hijos A una de tales escuelas
en que se ha suprimido el inico prin-
cipio de moralidad, que es la idea de
Dios, decios 6 vosotros mismos:
o No puedo, porque sin el fundamento
del temor de Dios, mi hijo no puede ser
hombre de bien. Porque, por ejemplo,
para no ser ladr6n es indispensable career
antes que el robo es cosa mala; y no
puedo creer que el robo es cosa mala si
no consta cierto que hay una ley superior
que lo declare malo, y no puede darse
esta ley superior si no se empieza por
career en un legislator supremo que es
Dios. >
< No puedo, porque si mi niio tiene


dcrecho a ser un mal cristiano, lo tieno
tambi6n 6 ser un mal hijo, mal esposo,
mal padre y mal ciudadano; porque quien
se dispensa de sus deberes para con
Dios, 16gico es que se crea dispensado
tambi6n de sus deberes para con los
demas hombres. Hay deberes 6 no los
hay. Si no los hay para con Dios, no los
hay para con ninguno otro. Y el mundo
ha de ser entonces 6 un presidio en que
no reine otra autoridad que la brutal del
cabo de vara, 6 una horda de shlvajes
en que cada cual haga lo que le aco-
mode al grito de << Viva la libertad! >
He aqui lo que es la enseiianza llamada
Idica, he aqui el secret de iniquidad ique
se esconde tras los programs de esa
falsa educaci6n sin Dios. T Un secret
he dichot Es verdad, pero secret
voces, como suele decirse; secret que
lo sabe todo el mundo; secret tan
public que por lo mismo ri nadie puede
ya enganiar. La Revoluci6n, al llamar
Idica a esta su ensefianza, no ha qudrido
sino 11amarla atea, s61o que esta palabra
es dura de oir todavia para una gran
part del pueblo: la otra escandaliza
menos y guard mis las aparencias do
pudor social.
i Padres y madres! i No entregudis vues-
tros hijos 6 hijas a tales maestros de co-
rrupci6n! i Cualquier mal de sus cuerpos,
cualquier vicio de sus almas es menos
terrible que ese calculado envenenamiento
de su primera nifiez! Padres y madres!
iComet6is el mayor de los crimenes cuando
dais vuestros hijos a tales centres de
perdici6n !



NOTIGIAS DE NUESTRAS MISIONHES

TIERRA DEL FUEGO

Adquisici6n de una nave para las Mision
Con fecha 20 de julio de 1891 Monseior
Jos6 Fagnano, Prefecto Apost61ico de la
Tierra del Fuego, escribia de Puntar6nas al
Revmo. Senor Don Rua, manifestAndole el
progress conseguido en la Misi6n de San
Rafael establecida en la isla de Dawson
(Tierra del Fuego), y le aliadia: < gracia algunas veoes el retardo en Irecibir
los viveres llena A los indigenas de inquie-
tud, y temo que esto llegue alguna vez 4
causar consecnencias deplorables. Para evi-








2- 25 --


ir semejante peligro me parece no s61o
onveniente sino necesario adquirir una. go-
,eta de la cual poder disponer en tiempo
oportuno para el transport de provisions.
Itepetidas veces ocurre que sin poder con-
seguir una barca ni mariners, con inmenso
pesar nuestro, debemos esperar semanas y
mis semanas ilenos de aflicci6n por la suerte
de nuestras Misiones...
Revmo. Sr. Don Rua, por el bien de la
Misi6n, de nuestros hermanos y de los po-
bres salvajes yo no puedo vivir tranquil
hasta no salvar.esta necesidad. Una goleta
4 pequeino buque de vapor es indispensable
para el servicio de la Misi6n de San Rafael.
A las sfiplicas de Monsefior Fagnano para
conseguir un barco uni6ronse entonces las
de Don Rua, y, gracias A la caridad de
nuestros Oooperadores, se pudo comprar un
barco, no de vapor como habria sido de
desear, sino de vela y demasiado pequeilo
para resistir A las tormentas de los mares
Saustrales.
He aqui una carta en que el R. P. Jos6
Maria Beauvoir nos da uoticias de la-con-
ducci6n del mencionado barco:

De Chilo6 A la Tierra del Fuego.
Puntarenas, 12 de Mayo de 1892.
REVMO. DON RUA:
Despu6s de una ausencia de cerca de siete
meses, me encuentro de nuevo en Punta-
renas en la buena compafiia de los queridos
hormanos. Y tomando la pluma en los ratos
libres que me deja el cuidado de los niilos
educandos le dar6 breve noticia de mi -il-
timo viaje, emprendido por orden del muy
amado Prefecto Apost6lico, Mons. Jos6 Fag-
nano, para comprar una nave para el ser-
vicio de la Misi6n de Tierra del Fuego.
Tendr6 asi ocnsi6n de dar un testimonio
pfiblico de la extraordinaria protecci6n de
Maria Santisima Auxiliadora, en seilal de
viva gratitud por haberme librado varias
veces en tal viaje de inminente naufragio.
Habiendo partido de Puntarenas el 30 de
Setiembre del aiio pasado, no pude volver
hasta el 10 de abril del present. Como a
las 4 de la tarde de este dia, catorce per-
sonas embarcadas en la nave tan deseada,
dejAbamos al puerto de Dalcahue, en Ohilo6,
y, aprovechando el viento favorable, endere-
zamos rumbo por los canales del archipi6-
lago, hacia el mar Pacifico.
De paso nos detuvimos apenas en Coraco,
tierra natal de nuestro pilot, y en Melinka,
una de las islas Guaitecas, residencia del
Gobernador maritime. Por fin, los cinco
Alias de viaje entramos en el grande Oc6ano.
i Ay de nosotros que apenas tocamos las
aguas del Pacifico comenz6 a bailar azoga-
damente el barco sin aquietarse en treinta
horas: un viento fuerte de la part de oeste,


una espesa niebla y una luvia desecha pu
sieron a prueba la paciencia de los tripu
lantes. Las olas que se levantaban come
montaiias jugaban con nuestro pobre barc<
y amenazaban con tremendo fragor sepul.
tarlo de un moment A otro en los profundos
abismos. i Tristisimo recuerdo 1 I Cudntos ge.
midos y cu6nto espanto on aquellas horas
mortales! Pas6 la mailana y la tarde y el
dia entero sin que disminuyese un punto la
furiosa tempestad. Llegada la noche, au-
ment6 la zozobra: azotada la nave por un
horrendo golpe de mar, sinti6se un fracaso
indecible : era la vela mayor que caia al agua
con la entena correspondiente, al mismo
tiempo que se destrozaban en part las de-
mas. Fu6 menester arriar las que quedaban
y seguir A merced de las olas palo seco.
A poco nos vimos delante de un escollo.


gigantesco. Parecia Ilegaba nuestra filtima
hora; la consternaci6n fu6 general; el pe-
ligro inminente.
Sin medio alguno en lo humane para evi-
tarlo, todos invocamos el socorro del Cielo.
Las jaculatorias nos venian espontaneas '
los labios: i Jes'is mio, misericordia! i Oh
Maria, concebida sin pecado, rogad por noso-
tros que recurrimos d Vos I! Maria, Auxi-
liuns Christianorum, ora pro nobis!
Y Maria vino en nuestro auxilio.
El pilot, rendido de fatiga, baffado, de
agua y de sudor, hacienda todo el esfuerzo
possible para gobernar el tim6n, gritaba d&
tiempo en tiempo: i Valor, amigos mEos!
Mas luego murmuraba en .voz baja: No hay
escapatoria; estamos perdidos.
Pero no, que Dios gracias, la barca'
tom6 rumbo hacia alta mar, y s61o al aclarar
el dia nos dirigimos a la costa.
Deseabamos llegar al puerto Otwai, en el
promontorio de Tres Montes; pero impelidos
por el viento continuamos afin nuestro viaje
todo el dia a palo seco, pasamos el golf
Penas (6 dB las penas) y, por fin, llegada
la tarde, conseguimos anclar on Puerto de







- 26 -


Ballenas, donde pudimos tomar el reposo
de que tanto necesitabamos.
Restablecidos un tanto, continuamos viaje
A la maiana siguiente y en la tarde llega-
mos A la isla Black donde nos detuvimos
para confortarnos corporal y espiritualmente.
Digo espiritualmente porque toda la tripu-
laci6n, para cumplir aqui una promesa hecha
A Maria durante el peligro, se confess y al
dia siguiente, Domingo de Ramos, recibi6
la santa Comuni6n. Los que no pudieron
hacerlo en aquel dia no tardaron much en
cumplir su promesa, inclusive el piloto, el
cual asistia con frecuencia A misa y a re-
citar 6 coros el rosario conmigo y la mari-
neria.
Continuamos camino y entrando en el
estrecho ingles 6 Angostura anclamos en la
isla Victor, done tanto por causa del viento
contrario como para reparar los dafios sufri-
dos nos detuvimos una noche y un dia.
El jueves, aunque el tiempo no era mejor,
pasamos A la isla Saumarez, donde abun-
daba la nieve.
En el puerto de Grappler encontramos
una canoa con ocho Indios, A los cuales A
mAs. de regalarles algunos vestidos y varies
embelecos los invite A acompaiiarme; pero
no pude conseguirlo; espero ser mAs afor-
tunado si los encuentro de nuevo.
El SAbado Santo el tiempo continuaba
tan malo como en los dias precedentes, y sin
encontrar buen fondeadero casi nos estre-
lamos contra una roca;. nos pusimos, en
consecuencia, A la capa durante la noche.
Luego que ray6 la aurora seguimos por el
canal, con gran peligroo de extraviarnos A
causa de la niebla, y A las tres de la tarde
llegamos A Puerto Bueno.
Este puerto es mAs que bueno, excelente:
lo visit todo, no obstante la lluvia, y me
pareci6 encantador, un gran parque real
con graciosas islas, senos, caidas de aguay
prados bellisimos. No es, pues, extratio que
toquen -aqui casi todos los buques que viajan
por estos mares. En este puerto encontramos
recuerdos del ibuque de guerra italiano Am6-
rico Vespucio y de los mercantes alemanes
Gulf Suez y Roma. Habriamos deseado de-
tenernos siquiera un dia, pero en el in-
ter6s de llegar cuanto antes A Puntare-
nas, al dia siguiente, si bien era el de
Pascua de WRsurrecci6n, apenas celebrada
la misa y pronunciado un corto serm6n, le-
vamos andlas y nos dirigimos A la punta
Hamilton A la rada Deep A done llegamos
6 los cuatro dias, y luego, pasando por sirtes
y escollos, A un puerto seguro en el canal
de Tamar, aun sin nombre conocido y que
llam6 de Maria Auxiliadora.
El 21 de abril soplaba un fuerte viento
sud-oeste, y como el piloto no conocia el
lugar, vacilaba en darse A la vela; pero
examinado un poco el fondo, nos resolvimos
. partir y en breve nos hallamos en el es-


trecho de Magallanes que nos recibi6 con
viento tan propicio que conseguimos andar
como sesenta millas en menos de cuatro
horas. i
Se nos dilataba el coraz6n al pensar que
nos aceraebamos A nuestra querida Mii6dn.
oPero i ay I cuantos peligros esta expuesta
acA la vida del navegante... A cada mo-
mento puede sobrevenir una borrasca impre-
vista, dar en una pefa 6 en algdn bajo y
salir de este mundo.
Nuestras pruebas no habian conclufdo,
que otras no menos duras nos estabaii re-
servadas.
Despu6s de una navegaci6n propicia,j con
viento en poca hasta las cinco de la tarde,
se oscureci6 de improvise, vino la nocho tan
negra que no nos veiamos unos con gtros,
una lluvia torrencial y un viento que ides-
pert6 de nuevo la mAs grande inquietud
en today la tripulaci6n. Anclar, sin coniocer
el lugar, no era possible; continuar el viaje
era en extreme arriesgado, A causa de la
vecindad del estrecho de la Angostura y
del Chroket en una parte cubierta de picos
y rocas. L Que hacer ? Nos quedamos A la
capa y con grandisimo temor nos pusimos
d voltegear de un lado a otro. i
Mas en esta situaci6n terrible si6ntese de
repente un grito: J Escollo, escollo! Era
nuestro hermano Forcina quien primerol que
todos distinguia una gran roca contra la cual
ibamos ya a estrellarnos. Un instant' mas
y nuestra barca se precipitaba en la punta
norte de la isla Carlos III.
Se nos held la sangre en las venas.
i Fuerza, fuerza, virar pronto! grita el pi-
loto. Y todos A una, sin p6rdida de tiempo
nos dimos A la maniobra y conseguimos des-
viar el barco cuando ya estAbamos sobre
aquella mole. i Bendito sea Dios! i Gracias
sean dadas A Maria Auxiliadora quien di-
rigia nuestros esfuerzos y nos demostraba
una vez mis la eficacia de su proteccin !
Salvado este peligro, pareciame que no
podia temerse otro tan pronto; continuamos
toda la noche a la capa, y apenas comenzd
a aclarar, aprovechando el viento y la co.
rriente favorables, alzamos velas y pusimos
rumbo a la isla de Dawson, que ya divisa
bamos.
Bajo entretanto A mi camarote cuando oig<
que me llaman para preguntarme si la bare,
iba bien. I Cspita! demasiado bien. Habia
mos abanzado mAs de lo necesario y entrado
en el canal de la Magdalena. Nos empeiia
mos en retroceder, pero se declare un te.
rrible uracan que impidi6ndonos la maniobra
nos oblig6 a dirigirnos hacia el promontorio
de San Isidro. Habriamos querido IlegAr en-
tonces al puerto Famine; pero no bien pabia
bajado de nuevo A tomar un ligero alimento
siento un fracaso que me puso el alma entire
los dientes. Nuestra goleta habia embancado
en un bajo de arena.








27 -

Monsefior Fagnano partir conmigo bien
Spronto en ella A la isla de Dawson.
_______,_ ~ Saluda 'con todo afecto a V. R.
-S- u afmo. hijo en J.-.
JosE MAniA BEAUVOIR
Presb. Salesiano.


Las olas comenzaron a azotarla con gran
fragor. La nieve caia en abundancia y el
viento soplaba impetuoso. Arriamos velas
en el acto y nos pusimos a impeler la nave
afirmando palos en la arena. Todo esfuerzo
era infitil y corriamos gran peligro de que
perdiera el equilibrio y se hundiese alli
mismo. Pasadas largas horas de vano tra-
bajo, estabamos ya para embarcarnos en
una chalupa y salvar, al menos, la ,vida,
cuando me vino una idea. Sin decir nada
a nadie, me fuf a rezar el Rosario en mi
camarote y luego las letanias lauretanas que
conclui con la oraci6n Acordaos de San Ber-
nardo i Oh portento Apenas concluidas las
oraciones la nave se alz6 como por encanto
y qued6 libre del bnjo en que estaba presa.
Era esta una gracia seilalada de Maria Au-
xiliadora y me atrevo 6 decir un verdadero
milagro.
Continuando viaje el 23 de abril llegamos,
por fin, todos salvos y sanos a Puntarenas.
Tales han sido, Sr. Don Rua, las peripe-
cias de mi viaje A Chilo6. Si V: R. lo cree
convenient, puede hacer publicar esta carta
en el Boletin Salesiano para que mejor se co-
nozca la protecci6n bondadosa de Maria
Auxiliadora y para expresi6n piblica de mi
agradecimiento y:del de mis compaferos de
viaje.
Gracias tambi6n 6 nuestros buenos Coo-
peradores, que nos han proporcionado los
recursos necesarios para conseguir el barco
sobredicho de tanto interns para el servicio
do nuestra Misi6n de la Tierra del Fuego.


Lecturas Cat6licas


A Dios gracias, la publicaci6n mensual,
titulada Lecturas Cat6licas, fundada por .Don
Bosco en 1853, tiene ya cuarenta ahios de
vida. Establecida con el prop6sito de ensefiar
y defender la religion con libros morales y
amenos adaptados i la inteligencia de todo
el mundo, consigui6 desde un principio exce-
lente acogida, y muchas fueron las personas
que asociAndose : ella quisieron contribuir
eficazmente al prop6sito de Don Bosco.
Era bien merecida recompensa para quien
no s6lo habia escrito y dirigido una buena
part de dichas Lecturas, sine que por ello
habia basta puesto en peligro su vida.
Al ver los protestantes que estas Lecturas
pasaban de mano en mano y tener conoci-
miento tanto de la recomendaci6n que hacian
de ellas prelados ilustres, como del encomio
que habian merecido de various cardenales y
del mismo Santo Padre, trataron de comba-
tirlas con las Lecturas Evangdlicas; pero come
con este arbitrio s61o consiguieran atraer so-
bre si mayor desprestigio, empefiaronse en
una controversial con Don Bosco, que los
llen6 de confusion.
Advirtiendo entonces que no eran estos
los medios de hacer desistir a Don Bosco de
continuar escribiendo contra las sectas, in-
tentaron ora halagarle con dinero, ora inti-
midirle con amenazas.
Desdeii6 indignado Don Bosco los halagos
y Dios le libr6 de los inicuos atentados que
repetidas veces pusieron en peligro su vida,
Tan tremenda fu6 la lucha que no se podia
encontrar en Turin quien quisiera encargarse
oficialmente de la revisi6n eclesiastica de
dicha publicaci6n. Uno de los revisores res-
pondia una vez d l1ou Bosco, restituy6ndole
los manuscritos qua Ic habia confiado al e-
fecto: < Le devuelvo su trabajo en el cual
se encara con el emna'!igo y le llama a la
controversial. No quieeo contribuir con mi
nombre A una lucha que me puede costar la
vida; como que frescos esthn los recuerdos
de lo ocurrido al sacerdote Jim6nez y d Mon-
selor Palma. >
Informado el Arzobispo sobre las dificul-
tades en que se tropezaba recomend6 que so
publicasen las Leeturas Cat6licas en Ivrea,
di6cesis de Mons. Moreno, y asi se hizo.








- 28 -


Los Valdenses, contra quienes se dirigian
especialmente algunos opfisculos fueron A
Don Bosco y le ofrecieron por lo pronto
4000 liras, con la promesa de una suma
mayor para que no molestase a la secta;
pero el buen sacerdote, sin aceptar el vil
dinero continue su empresa (1).
Los grandes bienes producidos por las
Lecturas Cat6licas indugeron 4 los Salesianos
6 establecerlas en America, y hace diez
alos que al igual del Oratorio de Tu-
rin se estampan en la casa salesiana de
Buenos Ayres para mantener la integridad
de la fe y mejoramiento de las costumbres.
Cada mes se da 5 luz un opfisculo de 100 6
150 paginas, que se envia a los senores sus-
critores que con su abono concurren al bien
de la sociedad y tambi6n de los niios pobres
que se emplean en los talleres donde se im-
primen las ecturas y 4 los cuales se destina
el product que se obtiene de la venta.
Precio de suscripcion
(pago adelantado).
En Buenos Aires: un aio pesos m1n. 1 50
- En provincias: 1 75
- En el extranjero : 1 50
A los selfores Suscritores, que quieran
constituir centros de suscrici6n, se les conce-
dera un 10 01 de descuento.
Para los pedidos y precio de la suscrici6n
se ocurriri a cualquier casa salesiana, a los
respectivos agents 6 a la Direcidn de las Lec-
turas en el Colegio Pio IX de Artes y Oficios
on Almagro (Buenos Aires).

Hj e.J+i2t tt.I '* *' ':l' ; t .'+.at..tA nt t- t..

ECUADOR

Talleres Salesianos del Sagrado Coraz6n.
Quito, 20 de agosto de 1890.
REV.mo Sn. D. RUA:
El domingo primero de este mes se veri-
fic6 en esta casa la distribuci6n de premios
4 los niios de las escuelas de artes y oficios
que mas se han distinguido en el ailo por
su conduct y aprovechamiento. En esta
misma ocasi6n se celebr6 un solemn acto
literario musical en honor de Crist6bal Co-
16n y en celebraci6n del cuarto centenario
del descubrimiento de este continent.
Asistieron al acto todos los obispos del
Ecuador, quienes por fortune se hallaban 6
la saz6n en Quito, y tambi6n el Excmo. Se-
ior Presidente de la Repfiblica, Don Luis
Cordero, grande amigo nuestro, los Coope-

(1) VWase Don Bosco por d'Espiney, y Don Bosco, a-
menos y preciosos documents sobre su vida por un
Cooperador Salesiano.


radores Salesianos y otros distinguidos se-
nores.
No le dir6 con cudinto entusiasmo fu6 re-
cibido el Exmo. Sr. President, con cuanto
cada uno de los ilustres Obispos ni le h4-
blar6 del canto y mfisica y de los discursos
y composiciones de diverse g6nero. que die-
ron gran brillo 6 la fiesta. Quiero limitarme
a darle noticia de dos hechos que en tal
ocasi6n conmovieron singularmente a la con-
currencia y fueron celebrados con grande
aplausos. I

Un diploma.
A mas de los premios y certificados
que en esta casa sirven de estimulo a los
estudiantes, confiErese el diploma de maestro
en su propio arte fi oficio al que concluido
el aprendizaje del ramo 6 que se ha consa-
grado rinde con buen 6xito un examen ante
una comisi6n de maestros. Nadie hasta ahora
habia alcanzado este honor; pues siendo to-
davia reciente la fundaci6n,de la casa nin-
guno habia llegado al fin de su aprendizaje.
Mas este afo cupo la gloria de ser el pri-
mero al joven sastre Rafael Pera, quien des-
pu6s de rendir examen ante la comisi6n do
maestros y en presencia del Presidente 'do
la Repfiblica, y pasados various meses de prac-
tica como director del taller de Sastreria,
fu6 juzgado digno de recibir el diploma, y.
estableci6se en consecuencia ddrselo el dia
de la distribuci6n de premios. En efectol al
acordarse en este acto las distinciones de-
bidas a los aprendices de sastre el joven
Pera fue proclamado maestro en su oficio y
el Exmo. Sr. President mismo quiso poner
en sus manos el diploma al propio tiempo
de darle un apretato abrazo, que fu6 acla-
mado con grades vivas y aplausos de los
concurrentes.
No fu6 esta la finica recompensa del jo-
ven, sino que recibi6 ademAs una mdquina
de cocer, various fitiles correspondientes a su
oficio y buen nimero de monedas ganadas
en el taller.
El buen joven pidi6 entonces licencia para
manifestar su gratitud, conmovido como es
de imaginarse ante los eminentes personajes
y los doscientos compafieros que le felicita-
ban. Ley6, pues, un sentido discurso en el
cual express su reconocimiento A las THer-
manas de la Caridad que le habian recogido
en la calle, hu6rfano y desamparado, A los
magistrados de la naci6n que le abrieron las
puertas de este colegio y A los Salesianos
que le han educado' paternalmente y ense-
iiado un honrado oficio. Di6, por fin, un
adi6s muy afectuoso a sus superiors y sus
compeileros, de los cuales ilegaba el tiempo
de separarse. Aquella escena fu6 la mas
tierna que cabe.






- 29 -


El primer indio premiado.
So fu6 menos simpatico y conmovedor el
premio de un indio del pais de Zambisa, no
lejos de Quito, llamado Pablo Quahuano. Es
el primero de los siete indios albergados en
nuestro Colegio.
Cuando leido su nombre se alz6 de su
puesto, y con los cabellos sueltos hasta los
hombros, descalzo, con calz6n corto y poncho,
segfn costumbre de los indios, fu6 4 recibir
del Presidente de la Repfiblica su premio,
todos los circunstantes prorrumpieron en fra-
gorosos aplausos. Recibido que hubo el
objeto que le estaba destinado, con gran sim-
plicidad y lleno de content lo estrecho a-
fectuosamente. Redoblaronse entonces los
aplausos.
Estos dos hechos fueron los mas celebra-
dos en nuestra fiesta de 7 agosto.
Su Excelencia el Presidente de la Repfi-
blica pronunci6 un discurso al terminarse
el acto, en el cual manifest la mis pro-
funda satisfacci6n 6 hizo votos muy sinceros
por la prosperidad de la Obra Salesiana,
deseoso de que extendiese sus beneficios a
todas la provincias de la naci6n y en espe.
cial a la de Cuenca su patria.
Quiera Dios que esta fundaci6n tan de-
seada del Excmo. Sr. President no tarde
macho en efectuarse.
Sirvase aceptar, Revmo. Sr. Don Rua, las
expresiones de mayor respeto, veneraci6n y
afecto de todos los Salesianos de esta casa
y en especial de su humilde hijo en J. C.
G. RoccA.

0 ..... ...-... .. ... -.*." ..: ---

COLOMBIA


Agua de Dios.
Los diaries de Colombia del mes de junio
del p. pdo. contienen preciosos articulos so-
bre los leprosos de Agua de Dios. El Padre
Unia en diez meses pasados ya con aquellos
infelices ha podido conocer las necesidades
principles, y entire 6stas la de agrandar el
hospital, pues de dia en dia crece el nimero
de los enfermos. Escribi6 con este objeto al
Excmo. Sr. President de la Repfiblica y
luego inici6 una suscrici6n entire los buenos
colombianos. Los primeros en responder A
su invitaci6n fueron los 300 encarcelados del
Pan6ptico de Bogotb, quienes, con el per-
miso del alcaide y de la Inspecci6n respec-
tiva, se suscribieron cada uno con un cuar-
tillo (tres centavos). Esto les ha merecido
las mas encarecidas gracias de part de los
leprosos y grande aplauso del pfblico que
.no ha tardado en seguir su generoso ejemplo.


**
Ya que hablamos de Agua de Dios cree-
mos oportuno incertar aqui copia de la co-
municaci6n que tiempo ha recibi6 el Revmo.
Sr. D. Rua del Ministro de Colombia ante
la Santa Sede a nombre del Exmo. Sr. Pre-
sidente de aquella naci6n.


Legacidn de Colombia
ante la Santa Sede.


N. 577
Roma, 27 de febrero 1892.


REVERENDO PADRE :
En cumplimiento de una orden del Exce-
lentisimo Seior Presidente de la Repftblica
me es grato presentar a Vuestra Reverencia
la expresi6n de su reconocimiento por la re-
vocaci6n de la orden en que se habia dis-
puesto que el Padre Unia, actual capellAn
del Lazareto de Agua de Dios se ausentase
de Colombia.
En virtud de esa nueva providencia, dice
el oficio en que se me hace la recomendaci6n
. que he aludido, muchos de nuestros com-
patriotas que adolecen de una de las mAs
terrible enfermedades que pueden afligir 6
la humanidad, continfian recibiendo los im-
ponderables servicios que les presta aquel
abnegado religioso. El Gobierno y la Repfi-
blica aprecian debidamente la heroica virtud
del Reverendo Padre Unia y agradecen al
Superior de la Orden la benevolencia con
que ha acogido sus deseos.
Tengo el honor de suscribirne de Vuestra
Reverencia con la mAs distinguida conside-
raci6n muy atento seguro servidor
Q. B. 8M.
JOAQUiN J. YELEZ.
Reverendo Padre Don Riua Rector
del Instituto Salesiano.

-- --- --- --- --- --- ---

URUGUAY

Fiesta Salesiana.
Monumento A Don Bosco.
El Bien, excelente diario de Montevideo,
con fecha 25 de octubre del alio p. pdo., da
noticia de una hermosa fiesta celebrada por
los Salesianos el 23 del mismo mes en la
iglesia del Cord6n de aquella ciudad.
Los Cooperadores y personas amigas del
Institute Salesiano que concurrieron A ella
quedaron sobre todo en extreme complacidos
del discurso magistral de su dignisimo o-
bispo el Illmo. Sr. Don Mariano Soler. To-
mando dicho prelado portextode su elocuente
discurso las palabras del Ap6stol San Pablo
en que declare a los files coadjutores y au-
xiliares de su apostolado, dijo que habia
aceptado con gusto la invitaci6n ques e le
habia hecho, porque era la primer vez qu'






- 30 -


iba 6 presidir una asamblea de esa indole,
y era tambien la vez primer que en esa
parroquia se celebraba una reunion de los
Cooperadores Salesianos, y porque ademais
estaba plenamente convencido de que se co-
nocia muy poco esa obra admirable del es-
clarecido y santo var6n Don Bosco.
Agreg6 que si esta instituci6n fuera bas-
tantemente conocida etre nosotros se le ha-
bria prestado, sin duda alguna, con mayor
decision y generosidad todo el apoyo que
ella se merece.
Preguntando en qu6 consistia y qu6 era,
la Sociedad de los Cooperadores Salesianos,
dijo en respuesta, que ella constituia una
Asociaci6n Auxiliar del Instituto Salesiano;
una especie de Congregaci6n 6 Tercera Or-
den Salesiana, que tenia algo comin con las
demas 6rdenes de esa naturaleza; pero que
poseia un caracter especial y un distintivo
peculiar y exclusive, y 6ste consistia en su
misi6n providencial que es la de dedicarse A
arbitrar recursos para la educaci6n de la
nifiez desvalida y abandonada por la tutela
social.
En este orden de ideas prosigui6 el sabio
Prelado ocupando agradablemente el Animo
del escogido y numeroso auditorio que le es-
cuchaba suspense de su palabra, siempre sen-
cilla y ajena do todo afeite, pero encantadora
y elocuente.
Hizo la apologia de la Congregaci6n Sa-
lesiana en breves y brillantes rasgos, sefia-
lAndola como el acontecimiento religioso mas
notable de los filtimos tiempos. Cit6, con
feliz oportunidad, las palabras encomidsticas
del eminentisimo cardenal Parocchi para de-
mostrar la misi6n providencial de esa bene-
m6rita instituciCn adaptada 6 las exigencias
y necesidades de la 6poca actual.
Inquiriendo las razones de la particular
predilecci6n que han manifestado siempre
por la sociedad de Cooperadores Salesianos,
tanto el inmortal Pontifice Pio IX, de feliz
memorial, come su sapientisimo y glorioso
sucesor Le6n XIII, que los llev6 hasta de-
clararse los primeros miembros Cooperadores
de esa hermosa sociedad, nos revel6 el ca-
racter original de su espiritu observador y
reflexive, en una argumentaci6n de trabaz6n
16gica irrefutable.
Le6n XIII en las clarovidencias de su en-
tendimiento privilegiado contempl6 la mar-
cha de las sociedades hacia la democracia
pura, y al dar una soluci6n supreme al gran
problema que agita todos los Animos refle-
xivos, a la cuesti6n capital de los tiempos
modernos, en su enciclica sobre la condici6n
de los obreros, Berum novarum, vi6 en la
masa popular el porvenir de las naciones
cristianas y civilizadas.
Dirigi6ndose al pueblo abandonado, todos
los esfuerzos de las instituciones de Don
.Bosco, hall6 en esta obra magna de la ca-
ridad apost6lica el auxiliar mas eficaz y o-


portuno de la misi6n redeutora que ha aco-
metido la Iglesia en la 6poca present.
Despu6s de hacer resaltar vivamente la
analogia del' fin que se propone la Congre-
gaci6n de Don Bosco, con el augusto pen-
samiento del Pontifice reinante, concluy6
con un bello y tierno simil su magnifica pe-
roraci6n.
Refiere un acontecimiento singular acae-
cido fltimamente en Nueva York en que ha
sido protagonist un generoso bomber que
enltre las llamas de un voraz incendio, para
salvar la vida de un inocente nifio, se arroja
de una altura de treinta metros ; sosteni6n-
dolo sobre la cabeza y pereciendo her6ica-
mente a fin de conservar la existencia de
aquel s6r mas fitil que 61 a la sociedad.
Nueva York consagra la heroicidad con
un soberbio monument al martir de tan su-
blime abnegaci6n por la salvaci6n de un niio;
y el virtuoso Prelado, entusiasta por todo lo
que import un progress para la educaci6n
de la nifez y una, grande redenci6n para la
juventud, pide a sus antiguos y queridos
feligreses levanten tambi6n su monument
a Don Bosco ese i6roe glorioso en las Ar-
duas empresas, de la generaci6n social y en
la educaci6n de la clase proletaria, contri-
buyendo en la capacidad de sus fuerzas la
erecci6n de la Escuela Taller de Nifios po-
bres.
Concluida ]a conferencia, varias sefioras y
caballeros hicieron la colecta de costumbre
y el Prelado imparti6 la bendici6n con el
Stmo. Sacramento.
La Untitb Cattolica aplaudiendo vivamente
el felicisimo pensamiento del Obispo del U-
ruguay hace suyo el consejo y describe un
notable articulo recordando los italianos
que gloria de su naci6n es Don Bosco y que
con ningin monument pueden mejor enal-
tecerle que con hacer perdurables sus obras,
con robustecer sus oratorios, asilos, escuelas
y talleres y con protejer a sus misioneros.
Ese es en verdad el homenaje que se me-
rece.



GIACIAS DE MARIA AUXILIADORA

Salus infirmorum. Muy querido
Sr. Don Rua: Cumplo un deber sagrado,
que me imponen los motives de gratitud 6
Maria Santisima Auxilio de los cristianos,
al referirle dos gracias obtenidas por la bon-
dad de tan piadosa bienhechora:
Habiendo estado por algunos meses ocu-
pado come capellAn del Gran Hospital de
la ciudad de San Pablo, y teniendo cos-
tumbre de visitar dos veces al dia a los en-
fermos, encontre una vez muy grave, 6 causa
de una inflamacii6 punluionua. 5i nn it-ilinno.






- 31 -


Me acerqu6 a su lecho, y tuve luego el sen-
timiento de advertir que apenas tenia el
nombre de cristiano. No bien quise entablar
conversaci6n con 61, comenz6 A blasfemar y
prorrumpir en imprecaciones contra los sa-
cerdotes. Volvi a 61 no menos de veinte 4
treinta veces con la esperanza de que se
ofreciera un moment propicio para inspi-
rarle confianza en Dios; pero siempre me
acogia con insultos, desprecios 6 imprope-
rios.
Perdia toda esperanza de ganarle el co-
raz6n y me afligia el pensamiento de que
muriera impenitente. El mal aumentaba A
ojos vistas y la muerte parecia no terdar en
arrebatarle. Una mariana que iba ya 4 salir
del hospital para ir al Liceo del S. Coraz6n
una Hermana me llama: el enfermo estaba
en las Altimas y bronca la voz casi no po-
dia articular palabra.
Al sentir mi voz y la de la Hermana que
me acompaiiaba abri6 los ojos y hacienda
gran esfuerzo torn6 a los insultos esforzan-
dose afi n en escupirme 6 la cara.
Con el coraz6n oprimido, pero con viva
fe, recurri A la Santisima Virgen y present
al desgraciado enfermo una medalla de Maria
Auxiliadora. Como no consinti6 en tocarla. ni
much menos en que se la pusiera al cuello,
la ate al echo junto k la almohada 6 in-
vocando A la Madre de Dios en su ayuda
me retire de alli.
; Oh maravilla! aun no habia concluido de
bajar la escalera cuando me Hlaman de nuevo:
el enfermo pedia confesor. Se confes6 en
efecto y luego recibi6 la extremaunci6n con
signos manifiestos de grande arrepentimiento.
Una semana despu6s hallAndome en el Li-
coo, donde daba classes me llaman a la puerta.
- ,Qui6n es? Aquel italiano, poco an-
tes moribundo en el hospital, ahora ya
sano venia A confesarse y comulgar y dar
gracias A Maria por haberle curado de su
enfermedad fisica y moral. Mostr6me enter-
necido la medalla que lleva al cuello con
profundo reconocimiento. H6 ahi un lobo a
quien Maria ha cambiado ahora en cordero.

Paso 6 referirle el otro hecho:
Enviado por mi Director, en el mes de
julio del afio pasado, al Liceo de artes y
oficios de San Pablo, con ocasi6n de las
solemnes fiestas que alli se celebraban para
honrar al Sagrado Coraz6n de Jesfis, una
maiana que delante de la iglesia estaba
contemplando el grandiose edificio y el
magnifico temple ideados y dirigidos por
nuestro hermano Delpiano, veo llegar apre-
suradamente una sefiora que con 1lgrimas
en los ojos pide un sacerdote italiano que
vaya a confesar a su marido que estaba 6
las puertas de la muerte.
Fui en el acto. El enfermo estaba con el
lminat entire los dientes. Mo ennsn,,ol destle


luego ver en su cuarto el retrato de nuestro
querido padre Don Bosco, y no tard6 en
recibir con gran fervor los santos sacra-
mentos. Advirtiendo la pobreza en que se
hallaba y la dificultad de cuidarse conform
lo requeria la gravedad de su mal, le pre-
gunt6 si estaba dispuesto a ir al hospital y
le anim6 dici6ndole que yo le recomendaria
A las Hermanas de Caridad las cuales le
prodigarian toda suerte de atenciones, y
como no presentara dificultad, le dije 4 su
hijo que viniera al dia siguiente al Liceo a
saber el resultado de mi empefio. Fui luego
al hospital y habl6 con la Madre Superiora.
Inform6se ella de la enfermedad y respondi6
que le acogeria gustosa; pero que, pues, el
mal era incurable y sin ejemplo de que al-
guno sanara, creia que no pasarian mfAs de
ocho dias sin que el enfermo parties al
otro mundo. Volvi al Liceo pensando c6mo
dar la noticia A la familiar sin afligirla de-
masiado y me encomend6 a Maria Santisima
para que me inspirara el modo de expre-
sarme. Vino el buen hijo de Pedro A recibir
la respuesta. Ve, hijo mio, le dije, ve A
la iglesia, ruega por tu padre delante del
altar de Maria Auxiliadora y hasle alguna
promesa para que le sane, pues s6lo ella
puede sanarle. Fu6 el joven y alli con
la fe recibida de sus padres y robustecida
en el seminario de Bra, donde habia cur-
sado humauidades, estuvo en oraci6n una
media hora y volvi6 A mi. Padre mio,
me dijo, le prometi a Maria que entraria en
la religion salesiana si obtiene la salud de
mi padre.
Pues bien al regresar A su casa encontr6
mAs aliviado 6 su padre: le cont6 y tambi6n
A sn madre la promesa que acababa de hacer,
y obtuvo de ambos complete aprobaci6n; do
modo que no tard6 en venir conmigo al co-
legio de San Joaquin A Lorena.
Pocos dias despu6s recibe una carta de
puno y letra de su padre: < Querido hijo,
le dice, me alegro de saber que estas bien.
Agradezco al Seiior la gracia que to ha
hecho, pues has encontrado un lugar pio y
santo como deseabas. ; Bendecido sea Dios!
Maria ha rogado por mi; y en corto tiempo
he pasado de la muerte 6 la vida: hace ya
cinco dias que dej6 la cama, no me queda
mas que la debilidad, pero el apetito es ex-
celente y gano fuerzas de dia en dia.
> Querido mio, ruega de coraz6n por m
a Jesfis y Maria.
No tard6 el reci6n curado en hacer con
su mujer un viaje de tres kil6metros a pie,
para agradecer a Maria Santisima en el
altar que le est4 erigido en el temple del
Sagrado Coraz6n en los Campos Elisios, y
recibir alli la.santa comuni6n.
El hijo recibi6 bien pronto la sotana y fu6
admitido A la segunda prueba con enter
satisfacci6n de sns snp-erirs.
La bondad de Maria con esta familiar no






- 32 -


termin6 anui. Como esta padeciese suma
estrechez, la hija fu6 recibida gratuitamente
en el Colegio de Nuestra Sefiora del Car-
men, dirigido por las Hijas de Maria Auxi-
liadora, y los padres encontraron A la vez
una buena ocupaci6n. A menudo los veo en
Lorena, y no cesan de dar gracias a Maria
Auxiliadora por tantos y tan seialados be-
neficios que de ella han recibido.
Pueda esta somera narraci6n servir para
avivar la fe de otras personas.
Disponga S. D. Rua de
Su afmo. hijo en J. C.
SEBASTIAN GASTALDI, Presbitero Salesiano.
26 do junio de 1892.

* llli:Ill, ', I; I 11111 1 III II 'I III 1 11 Ill illl :l l l :I, 1 !: 1.11 I l:'l '111 ll -

IIISTORIA DEL ORATORIO DE S. FRANCISCO DE SALES
(Continuaci6n).


Nueva loteria. Socorro del Gobierno.
Mucho sintieron lo ocurrido los bienhe-
thores de Don Bosco, y no demoraron en
ayudarle en este contratiempo. Con todo,
esta ayuda no bastaba 4 cubrir los gastos
hechos y por hacerse en NI nueva fibrica,
y Don Bosco crey6 convenient solicitar
nuevamente la caridad por medio de una
loteria. Queria por este medio dar ocasi6n &
muchos fieles a tomar part en un acto de
gran caridad ya con ofrecerdones, ya con tomar
6 colocar billetes; queria ademas excusar
mayores desembolsos 6 sus bienhechores, y
trataba por fin de proporcionarse los valores
necesarios para llevar d cabo la construcci6n
emprendida 4 despecho del enemigo de todo
bien, que en vez de ganar perdia, al mul-
tiplicarse de esto modo las buenas obras y
dar motive 4 nuevos actos de amor de Dios
y del pr6jimo.
Apenas manifest Don Bosco la intenci6n
de hacker otra loterfa, muchas distinguidas
personas so apresuraron 6 ofrecerse como
promotores y auxiliaries: llegaron 6stos d
trescientos cuarenta, y el nftmero de objetos
recogidos 6 dos mil novecientos.
Digna es do ser publicada una especie de
circular difundida por la Coniisi6n promo-
tora, concebida en los t6rminos siguientes:
< Invitaci6n 6 una Loteria de objetos cuyo
product se destinari A los Oratorios de
San Luis, en Porta Nuova, San Francisco,
en Valdocco, y del Santo Angel Custodio,
en Vanchiglia.
La caridad evang6lica que inspira al hom-
bre las mAs hermosas obras de beneficencia,
si bien procura no atraer sobre si las mi-
radas de nadie, cuando la gloria de Dios y
el bien del pr6jimo lo exigen no vacila en


veneer los sentimientos quo le mueven a
ocultarse, extiende la mano 6 las personas
caritativas y manifiesta el bien que se ha
hecho para quo sirva de aliento a socorrer
A los necesitados.
Esta consideraci6n ha determinado A la
Comisi6n establecida para esta Loteria 4
exponer brevemente el bien que se hace en
dichos Oratorios.
Todos saben que el sacerdote Don Juan
Bosco, deseoso de mejorar la condici6n moral
de la juventud abandonada, fund6 tres Ora-
torios para niios en tres de los barrios mas
necesitados de esta ciudad & donde los con-
voca en el mayor nimero possible todos los
dias festivos. Tales Oratorios tienen una ca-
pilla para los oficios religiosos, algunas salas
para escuela y grandes patios para recreo.
Atraidos con premios, juegos gimnasticos y
bonestos entretenimientos, los muchachos
que los frecuentan llegan a veces 4 tres mil.
Alli se les ensefia lectura, escritura, canto y
mfisica; various sefores de notoria piedad
hacen el cateoismo y con paternal afeeto
tratan ademis de proporcionar trabajo y
ocupaci6n & los nifios vagabundos.
En el Oratorio de Valdocco existen tam-
bi6n classes diarias y escuela tornurna para
aquellos d quienes las circunstancias no les
permiten asistir 6 otra hora.
En estas escuelas nocturnas, 4 las cuales
asisten multitud de j6venes, se ensena igual-
mente A leer, escribir y la mfisica vocal 6
instrumental, con el fin de retraerlos de las
malas compaiias que los pondrian en peligro
de perder el escaso product de su trabajo,
la moralidad y la religion.
Entre estos ninios, ya de la ciudad, ya de
los afueras y lugares vecinos no faltan pocos
hu6rfanos on extremada pobreza y desam-
paro 6 los cuales se da pan, abrigo y te-
cho. A tal efecto so ha conseguido junto
al Oratorio de Valdocco una casa donde ya
se albergan ciento cincuenta (1), y done
so forman buenos cristianos y honrados ar-
tesanos.
El alquiler, el mantenimiento de las escue-
las y capillas, el sustento y abrigo para
ciento cinbuenta asilados demand, cierta-
mente, crecidos gastos; y.conseguir el di-
nero necesario para cubrirlos es el objeto de
esta Loteria.

(1) Hoy dia su ndmero se acorca mil.

(Continuard).


Con aprobacibn de la Autoridad Eclesihstica Gerente JOSE GAMBINO.
Turin, 1893 Tipografla Saleslana.




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