Group Title: Boletin Salesiano.
Title: Boletâin Salesiano
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 Material Information
Title: Boletâin Salesiano
Uniform Title: Boletâin Salesiano (Turin, Italy)
Physical Description: v. : ill. ; 27 cm.
Language: Spanish
Creator: Oratorio Salesiano
Publisher: Oratorio Salesiano
Place of Publication: Turin Italia
Frequency: monthly
regular
 Subjects
Genre: periodical   ( marcgt )
 Notes
General Note: Description based on: Aäno 7, n. 1 (enero de 1892); title from caption.
 Record Information
Bibliographic ID: UF00075624
Volume ID: VID00013
Source Institution: University of Florida
Rights Management: All rights reserved by the source institution and holding location.
Resource Identifier: oclc - 35918727
lccn - sn 96026719

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BOLETIN SALESIANO


Debemos ayudar A nuestros her.
manos & fin de cooperar a la
difusi6n de la verdad.
(III S. JUAN, 8).
,&tiende a la buena lecture, A la
exhortaci6n y A la ense anza.
(I TMOTIr. iv, 13.)
Centre las cosas divinas, la mas su-
blime, es la de cooperar con Dios
a la salvaci6n de las almas.
(S. DioxsisIo.
-1 amor al pr6jimo, es uno de
los mayores y mas excelentes
dones, que la divina bond.ad
puede conceder A los hombres.
(El Doct. S. FRANC. do Sales).


Quien recibiere A un nifio en mi
nombre, A mi me recibe.
(MATH. XVIII.)
Os recomiendo la fine y la ju-
ventud; cultivad con grande es-
mero su educaci6n cristiana; y
proporcionadle libros quo le en-
sefien A huir del vicio y a prac-
ticar la virtud.
(Plo IX.)
Redoblad vuestras fuerzas A fin
de apartar A la niiiez y juven-
tud de la corrupci6n 6 incredu-
lidad y preparar asi una nueva
generaci6n.
(LEON XIIL)


--3( DIRECCION en el Oratorio Salesiano Calle de Cottolengo N. 32, TURIN (Italia) )+-
~r;~-;s"7~.~'"-----h" -~N-??l~y~-JI?(irY~~~~-Y N--~~EESI


SUMAnIO.
TFelicitaci6n.
3arta del Sr. Presbo. Don MIGUEL RUA, Rector Mayor
de la Pla Sociedad de San Francisco de Sales, a
'3iuestros Cooperadores.
Nuevos Misioneros Salesianos.
:Do la amabilidad, dulzura y buen trato del propagan-
dista.
Not.icias de nuestras Misiones. Paraguay.
Rep blica Argentiua. Colegio Pio IX. Ilustre visit.
colombia. Una hermosa fiesta en los Talleres Salesia-
nos de Bogota.
-Congreso Cat6lico de Sevilla.
Don Bosco ap6stol de la devoci6n a Marfa.
Gracias de Maria Auxiliadora.
Historia del Oratorio de San Francisco de Sales.

-m tf ti til I i 7 iiT t tt


4i nuestros Cooperadores


El Sr. Don MIGUEL RUA, los
Salesianos y los nifios educados
por ello ; desdan A todos sus bien-
hechores un feliz afio nuevo, en
el cual Dios los come de ben-
diciones y les concede toda clase
de prosperidad.


Los niflos ofrecerAn especial-
mente una comuni6n con este
objeto, sin olvidar pedir cada dia
al Sefor que llene de paz y con-
suelo a cuantos les ayudan a re-
cibir educaci6n cristiana y A a-
prender un honrado oficio.

I I i ll I'I l Il 1 1 111111 11 1.1 1 1 1 I' I 111:. 11. I' I,:,-

OARTA
del sacerdote Don MIIIUEL RUA
Rector Mayor de la Pla Sociedad Salcs iaa
a los Cooperadores del Instituto Salesiano

BENEMARITOS COOPERADORES:
Quienes conocieron a nuestro .inolvi-
dable padre Don Bosco recordarAn cier-
tamente la delicadeza de su reconoci-
miento por la ayuda que se le prestaba
para realizar sus obras. Escribia en un
registro el nombre de sus bienhechores, y
muy grabado lo conservaba en su cora-
zn ; aprovecbaba todas las ocasiones quo
seo e presentabau. para demostrarles sir


Aft VIII. N. 1.


Publicaoift mensual.


ENERO do 1893.







-2-
l


gratitude frecuentemente, y en especial
el dia de afio nuevo y en los de mayor
solemnidad, invitaba a todos los suyos 4
hacer comuniones y partilculares oraciones
por las personas que como instruments
de la divina Providencia le habian ayu-
dado en sus empress; y, por fin, reco-
mendaba pr6cticas de piedad especiales
por el descanso eterno de las almas de
los Oooperadores que falleclan.'
Confiad, amados Cooperadores, en que
todos los Salesianos, aun los esparcidos
en regions remotas, continfian imitando
semejante ejemplo de Don Bosco y po-
niendo en prActica sus santos consejos.
Y muy grato me es al escribiros la pre-
Ssente daros en nombre de toda la familiar
Salesiana las gracias mas encarecidas por
el favor que le habdis dispehsado y con-
tinudis dispensindole tanto con vuestras
oraciones como con vuestras limosnas.
En medio, de los grandes cuidados y
trabajos propios de mi cargo me consuela
vivamente el advertir que, en los cinco
afios que han transcurrido desde la muerte
de -nuestro venerado fundador, ni se ha
disminufdo el afecto hacia 61 ni la cari-
dad hacia sus pobres hijos.
Os doy tambidn las gracias por ello, y
pido al Senor que os pague con largueza.
Al concluir el anio 1892 y considerar
las numerosas obras efectuadas en 61,
creo necesario haceros *una breve expo-
sici6n de todas ellas a fin de que conoz-
cais los frutos de vuestra caridad. '

Somera reseia de los trabajos realizados
en el aiio 1892.
Comenzar6 por la casa tan entrafiable-
monte amada de Don Bosco, esto es, el
Asilo del Sagrado Coraz6n establecido en
Roma. Bien sab6is, mis queridos Coope-
radores, que despues de haber edificado
la iglesia parroquial por encargo de la
Santidad de Le6n XIII, concibi6 el de-
signio de fundar al lado de la misma
iglesia im vasto establecimiento para la
juventud pobre y abandonada. Me com-
plazco en anunciaros que la fabrica de.
dicho Asilo Utoea ya su t6rmino, que
muchos nifios se hallan albergados en 61l
y quo se inaugurarA solemnemente al ce-
lebrarse el jubileo episcopal del Santo
Padre, ya que ning6n homenaje podremos
presentarle mas grato a su coraz6n que
la apertura de in asilo para tantos de
sus hijos menestersosos los cuales serA


dado recibir educaci6n 6 instruction er-
daderamente cristianas. Es cierto que ha
sido precise contraer una deuda crecida;*
pero confio en que Dios mandara opor-
tunamente los medios para pagarla.
Continiase en la iglesia del Sagrade
Coraz6n de Jesus en Roma la celebraei6n
de seis misas cotidianas por todas las per-
sonas inscritas en la Pia Obra del Sagrado
Coraz4n. Y pues son tantas las ventajas
espirituales que se obtiehen con former
parte de ella,. no dudo que nuestros' ce-
losos Cooperadores a mas de ingresar
en ella ejercitaran una. especie de apos-
tolado para darla a conocer a los miem-
bros de sus families y a sus amigos.; e-
cu6rdese que es sobremanera important
para aliviar a las almas del Purgatdrio,
como que la Pia Obia esta establecida
no s6lo para los vivos sino tambidn para,
los files difuntos.
Innumerables han sido las solicitudes
recibidas en 1892 para fundar nuevas
casas. En la imposibilidad do responder
favorablemente a todas ellas se han esta-
blecido las que paso a enumerar:
A instancias del Illmo. Sr. Obispo de
Ivrea, abri6se una casa en dicha 'cijdad
para albergar, instruir y educar A los j6-
venes que siguen la carrera eclesiAstica
y se preparan para servir de maestros en
nuestros colegios 6 de catequistas en hues-
tras misiones.
Por disposici6n de Su S. Leon XIII
y gracias a su generoso concurso s4 pre-
para un Asilo en Orvieto, donde ya un
rreligioso salosiano tiene la direccioeh del.
Seminario.
Se ha establecido un asilo en Mlscali,
en Sicilia, para los 'j6venes que quieren
ingresar en el institute salesiano y con-
sagrarse A la educaci6n de los nifios po-
bres.
Se ha ensanchado en Oatania la Casa
de San Francisco de Sales, donde hay
actualmente 140 nifios.
Conform A la promesa que, visi;tando
]a Sicilia, hice A principios del ai o pa-
sado a nuestros Cooperadores de Marsala
de aceptar la Casa de la Divina Provi-
dencia, que con un celo digno d todo,
elogio habian preparado, he dadol cum-
plimiento mandando en el mes de octu-
bre a various salesianos, que han sido aco-
gidos con entusiasmo y que se dpdican
con paternal afecto al cuidado de la gran
familiar que la divina Providencia les
confia.







-3-


Terminado ya los trabajos de fabrica
de una casa en San Pablo, en Spezia, se
han albergado en ella numerosos alumnos.
Otro tanto ha ocurrido en Macerata.

Si de Italia pasamos a Francia con-
viene notar que so han establecido nue-
vas escuelas, bajo ]a protecci6n de San
Antonio de Padua, en uno de los barrios
mis populosos de Marsella. Empeiiado
estaba grandemente en ello el Ilustrisimo
Sr. Obispo de la di6cesis, y bien se ad-
vierte cunn fundado era su interns al
considerar el gran nuimero de niios que
las frecuentan, y los cuales A mis de es-
tudiar los ramos de ensefianza asignados
por el program gubernativo, aprenden
la mfisica, el canto y so ejercitan en las
ceremonies litirgicas para prestar sus ser-
vicios en la magnifica cathedral de la
ciudad.
El 21 de noviembre iltimo inauguri-
rouse los nuevos talleres del Oratorio de
San Le6n, y bendecidos fueron por cuatro
obispos que se dignaron concurrir 6 la
celebraci6n solemne del 500 aniversario
de la fundaci6n de la Obra de D. Bosco.
En marzo me cupo la satisfacci6n de
bendecir en Navarra, cerca de Tol6n, un
puente de 24 metros, que facility nota-
blemente el acceso a nuestra colonia a-
gricola de aquel lugar, y de inaugurar al
mismo tiempo la nueva construcci6n con
que se ha ensanchado dicha casa.
Mucho nos contristaba no powder aten-
der sino una minima part de las solici-
tudes que se nos hacian para la admisi6n
do nifios pobres en nuestra casa de Paris.
Nos resolvimos, por tanto, 4 construir un
nuevo cuerpo de edificio que permitiera
albergar double nimero de niios que antes.
El edificio esta muy abanzado, y una
part ocupada ya por los alumnos. Estos
costosos trabajos ban gravado con no es-
casa deuda al Oratorio de M6nilmontant;
pero no faltard el auxilio del Cielo para
poder dar pronto t6rmino a la obra.
Importantisimas mejoras so han hecho
en el Asilo de Jesfs Obrero, en Dinin de
la cat6lica Bretafia, y aumentado notable-
mente el ndmero de alumnos.
La casa de Sal6n, cerca de boca la delR6-
dano, de importancia capital para nuestra
Pia Sociedad, merece especial recomen-
daci6n, como que esta destinada a former
Ssacerdotes y maestros para los diversos
establecimientos salesianos de Francia,
como son colegios y colonies agricolas y


ann para las misiones extranjeras. Grande
es la escasez de brazos para los trabajos
rurales y chase despertado una especie de
fiebre por abandonar el pais natal para
ocurrir a las ciudades populosas. Esto
ocasiona males sin cuento y es necesario
poner grande empefio en former h:biles
obreros, diestros agricultores y buenos
cristianos. La casa a que me refiero pa-
dece estrechez y much necesita de la
caridad de nuestros Cooperadores (1).

Al hablaros de las casas de Francia
mi pensamiento uwela a sus dominios do
Africa, donde se han establecido los Sa-
lesianos, y de done se nos describe que
la mies crece abundantemente y que no
es poco el bien que se hace en atenci6n
a los medios de que se dispone. Mucho
convendria ensanchar la casa de Oran
tanto para los niiios que frecuentan el
Oratorio Festivo como para los que, po-
bres y desamparados, se albergan en el
asilo existent.

En Espafia edific6se una iglesia en ho-
nor de Maria Auxiliadora en Sarrii de
Barcelona, iglesia cuya dedicaci6n se hizo
con gran solemnidad al conmemorar la
fundaci6n de las Obras de Don Bosco.
La escuela de San Jos6 de Barcelona
ha visto multiplicarse de tal modo sus
alumnos que llegando a ser insuficiente
fuW menester edificar una capilla mas
vasta, ]a cual bendecida por el Illmo. Se-
for Obispo diocesano fu6 inaugurada ain
para beneficio de los adults el dia de la
Innaculada Concepci6n.

Al enumerar ]as diversas obras lleva-
das a cabo en el afio de 1892 debo hacer
especial menci6n de una que llenaba de
consuelo a Don Bosco y que aplaudira
ahora desde el cielo: es la de los Orato-
rios Festivos. Bien sab6is que nuestrc
buen Padre comenz6 con ellos sus tra-
bajos, y si bien con el tiempo ensanch6
notablemente su campo de acci6n, la mir6
siempre con interns particular; no igno-
rais tampoco que en estos aciagos tiem-
pos en que los malos se afanan en co-
rromper A la juventud, ya con ensefianzas
contrarias a ]a religion, ya con la fria

(1) H6 aquf la direcci6n para los socorros que
se quieran enviarle:
Monsieur le Directeur de S. Pierre de Canon
par P lissanne (Bouches- du-Bh6ne).







-4-


indiferencia, ya con los alicientes del vi-
cio, los Oratorios Festivos ponen al sacer-
dote en relaci6n con muchos nifios, que
de otro modo no oirfan jamAs una pala-
bra sobre las verdades de la fe cat61ica.
A estos Oratorios se atrae A los nifios
eonjuegos variados 6 inocentes, y en ellos
se les instruye con las ensefianzas de la
religion y se les da toda comodidad para
asistir A las funciones sagradas y frecuen-
tar los santos sacramentos. Inmensas son
las ventajas que se obtienen en semejante
instituci6n.
Damos, por tanto, gracias al Sefior por
haber, en 1892, conseguido abrir Orato-
rios Festivos en Treviglio, Lugo, Savona,
All, Catania, Niza de Sicilia, Niza Ma-
ritima, Lila, Utrera y Sevilla.
El present Boletin os anuncia el apre-
cio hecho de los Oratarios Festivos Sa-
lesianos por el Congreso Cat61ico de Se-
villa, y yo los recomiendo particularmente
A vuestra caridad.

Por lo que toca A la Am6rica no ne-
cesito hacer una exposici6n circunstan-
ciada, pues bien conozco con cuanto in-
ter6s leen nuestros Cooperadores las no-
ticias enviadas por nuestros Misioneros.
Baste advertir que los Salesianos envia-
dos en noviembre A M6jico llegaron con
felicidad y fueron recibidos alli con grandes
muestras de benevolencia.
Nuestros Cooperadores que miran con
singular interns las Misiones Salesianas
celebrarAn saber que la Santa Sede, de
acuerdo con el Gobierno de la Republica
del Ecuador, ha confiado A los Salesianos
un nuevo Vicariato Apost6lico en Jivaros,
Mundez y Guallaquiza, que son los pue-
blos mAs salvajes de aquel pais. El 9 de
diciembre pr6ximo pasado partieron al
efecto de San Nazario cinco sacerdotes
para aquella repdblica, y entire ellos un
Ssacerdote y un catequista para esplorar
el campo de la nueva misi6n y llamar en
su ayuda A otros hermanos tan pronto
Scomo hayan fijado un lugar de residen-
cia. Fund6se tambi6n un asilo con es-
cuelas y talleres en Riobamba.
Junto con los misioneros que partieron
para el Ecuador embarcAronse otros para
la casa de Bogota en Colombia y un sa-
Scerdote y un catequista para Agua de
Dios, adonde van A compartir los trabajos
con el sacerdote D. Miguel Unia, que
con heroic abnegaci6n se ha consagrado
al servicio de los leprosos, pobres 6 in-


felices que sienten gran consuelo al verse
atendidos por manos caritativas y gozar de
los consuelos que proporciona la religion.
EmbarcAronse casi al mismo tiempo en
Burdeos nueve Salesianos para Patago-
nia, y ocho en Genova para el Brasil, A
la vez que seis Hijas de Maria Auxilia-
dora para Chile y seis para el Brasil.
EchAronse los fundamentos de una casa
de artes y oficios en Montevideo y, fun-
d6se un Oratorio Festivo en la ciudad
de Mercedes, en Uruguay.
Abri6se en Mendoza de la ReptFblica
Argentina un nuevo asilo con talleres y
escuelas, y en Bernal, cerca de Buenos
Aires, se construy6 un edificio para' edu-
car A los j6venes, A los cuales anima
el deseo de prepararse A former parte de
nuestro Instituto y cooperar personal-
mente A los trabajos de nuestras misiones.
En Santiago de Chile, despu6s de gran
insistencia y largo tiempo de espera, se
ha torado la direcci6n de los nifios hu6r-
fanos en la Altima guerra, quienes se han
albergado en el Asilo de la Patria.
Bien conocen nuestros Cooperadoies los
esfuerzos de nuestros Misioneros phra e-
vangelizar la Patagonia meridional, y los
trabajos hechos en la isla de Dawson en
la Tierra del Fuego. El capitAn de la nave
que condujo allA A Monsefior Cagliero re-
petia con viva satisfacci6n al visitar aquel
lugar: << Diriase que esta es una escuela
rural de un pais europeo. >> Los indige-
nas se habitian poco A poco al trabajo
y A tender con inter6s sus families. En
Puntarenas hemos debido lamentar un
gran incendio que en pocas horas hizo
desaparecer el fruto de largos y penosos
trabajos de los pobres misioneros de a-
quella tierra.
Estos son en compendio, mis amados
Cooperadores, los resultados de vuestra
perseverante caridad.

Obras propuestas para el aiio 189.
Un dia que nuestro buen Padre Don
Bosco conversaba con un excelente Coope-
rador salesiano, 6ste crey6 convenient
insinuarle que en vez de emprender nue-
vos trabajos so concretara A robustecer
los ya establecidos. i
Si, acepto la idea con una condicidn, con-
test6 61. i Cudl seria? -" A condici6n de
que el demonio no emplee nuevos artificios
y asechanzas. Pero como dl es infatigable ev
el em peio de perder las almas, fuerza es que
pongamos todo el nuestro para salvarlas.








-5-


Yo a mi vez deseo arrancar muchas
almas de las manos del demonio y por
esto unido A los esfuerzos de vuestra ca-
ridad me propongo consagrar el mAs sin-
gular interns al bien de ciertas obras de
capital importancia.
Os ruego ante todo que os dign6is ayu-
darme A dar un nuevo impulso 6 las mi-
siones que con tanto celo y abnegaci6n
dirige nuestro hermano el Illmo. Sr. Don
Juan Cagliero, Vicario Apost6lico de la
Patagonia, quien se halla actualmente
en Europa, A donde ha venido A solicitar
encarecidamente la generosidad de todos
los files que se interesan en la difusi6n
de la fe y civilizaci6n cristiana y la ex-
tensi6n del reino de Jesucristo. Indecibles
son las necesidades de aquella santa mi-
si6n 6 innumerable los sacrificios que los
obreros del Sefior padecen para atraer y
catequizar A los ne6fitos.
Mil veces la carencia de recursos los
detiene en sus excursions 6 les obliga a
volver atras con gran sentimiento al pre-
ver que en pocas semanas desaparecera
en gran parte el fruto de sus fatigas.
iQuiera Dios que Monsefior pueda lie-
varles un buen socorro al volver A Ame-
rica!
Tambien los misioneros de la Patago-
nia meridional y de la Tierra del Fuego
me piden por medio de su superior, Mon-
seiior Jos6 Fagnano, que les made so-
corros. Devorada por un incendio la igle-
sia parroquial en lefio que habian edificado
en Puntarenas, como antes he dicho, ne-
cesitan emprender el trabajo de otra de
material s61ido y mas costosa. En la isla
de Dawson, siendo precise edificar habi-
taciones para los indigenas, y proporcio-
narles vestido y alilientos no cuentan
sino con las limosnas de nuestros Coo-
peradores. Aquellos infelices, si bien de
salvaje aspect, como .se ha visto filti-
mamente en la exposici6n de G6nova, ban
sido redimidos con la sangre de Nuestro
Divino Salvador, y saben corresponder 4
los cuidados de quienes se consagran a
mejorar su condici6n.
Vuestra caridad-hara mas llcvadera su
suerte en la tierra y les abrird las puer-
tas del cielo ; uridos asi vuestros trabajos
& los de los misioneros ser6is los conti-
nuadores de la obra civilizadora de Co-
16n y dilatar6is los dominios de la reli-
gi6n hasta los confines del mundo.
Para facilitar los trabajos del aposto-
lado cristiano en Jivaros (Ecuador) serA


menester fundar una casa en Cuenca, no
tan lejana de las provincias salvajes.
Otro trabajo que deseo ver pronto co-
ronado es el de la construcci6n de la
iglesia del Sagrado Coraz6n en Londres.
El Boletin Salesiano os ha dado cuenta
de la bendici6n solemn de la primer
piedra y del comienzo de la obra. Entre
tanto las funciones parroquiales se hacen
en una sala del colegio, y today demora
en la construcci6n es en gran manera sen-
sible y perjudicial A las almas del pobre
y populoso barrio de Battersea.
Se han recomenzado los trabajos en
nuestra casa de Mesina. Macerata no
tiene afin una iglesia piiblica; la necesi-
dad de una es manifiesta, y conflados en la
Providencia vamos A dar principio A una.
De gran importancia seria una casa de
artes y oficios en Montpellier. (en Fran-
cia). El venerando Obispo de aquella di6-
cesis nos insta 6 fundar una en 1893. Los
Cooperadores de aquella ciudad que con
tanto jfibilo recibieron A D. Bosco cuando
estuvo alli quieren tener cuanto antes un
Oratorio Salesiano. Parece llegada la hora
fijada por la divina Providencia para rea-
lizar sus deseos, pues una piadosa sefiora
ha proporcionado ya el terreno, otros Coo-
peradores han dado algunas limosnas para
el mismo objeto y es de esperar que 6stas
no faltarAn al poner manos A la obra.
Como no me sea dado extenderme de-
masiado omito hablaros de otras obras
que, si Dios me conserve en vida, qui-
siera ocuparme en el nuevo afio.
Terminar6 recomendando muy de co-
raz6n A vuestra caridad las casas y mi-
siones existentes que tanto necesitan de
ayuda en estos tiempos dificiles.
Y no dejar6 la pluma sin pediros antes
excusas, mis amados Cooperadores, si
abuso de vuestra bondad'y paciencia. Las
grades necesidades de nuestro Instituto
me mueven i dirigirme A vosotros quiza
con demasiada frecuencia; pero me alien-
tan las palabras dichas A Don Bosco por
various insignes bienhechores al expresar-
les los mas sinceros agradecimientos: << No
me lo agradezca, le decia cada uno, que
soy yo quien debe dar A U. las gracias;
pues que he advertido que cada vez que
doy una limosna para la educaci6n de
sus nifios 6 necesidades de sus misiones
Maria Auxiliadora me ha pagado con
gran largueza. >>
Esto no es mAs que el cumplimiento
de la promesa de Nuestro Senor, quien








-6-


asegur6 la recompensa nune in tempore
hoc (1), esto es, aun en esta vida mortal
por el bien que se haga al pr6jimo en
su nombre. : Cuantos no deberdn. sus
obras de caridad el haber sido preserva-
dos de mil contratiempos y peligros y
haber obtenido feliz 6xito en sus traba-
jos ? Cada dia rogamos a Dios, por inter-
cesi6n de Maria Auxiliadora, para que con-
ceda todo g6nero de bendiciones a nues-
tros bienhechores, y si Il no se digna.
concederles siempre gracias temporales
es ciertamente porque, como decia Don
Bosco, quiere que al fin de la vida reco-
jan todo el fruto de las butenas obras.
SEl Sefior os conceda vida larga y feliz
y la suerte de enriqueceros de m6ritos
para el cielo.
Rogad 4 vuestra vez por quien se pro-
fesa siempre con el mayor reconoeimiento
de vosotros
Obligadisimo y ~. 'S.
MIGUEL RTUA
Prcsbitero.
Turin, 10 de enero de 1893.




NUEVOS IISIONEROS SALESIAIOS
PARA AMERICA

Fiesta de despedida en el santuario
de Maria Auxiliadora.
El 4 de diciembre pr6ximo pasado ce-
lebr6se con gran solemnidad on la igle-
sia de Maria Auxiliadora el cuarto cen-
tenario del descubrimiento de Am6rica y
tributaronse rendidos homenajes a la me-
moria de Crist6bal Col6n. Hermosisima
fu6 la misa cantada con mfsica de los
m4s insignes maestros y numerosisimo
el concurso de files de todas las gerar-
quias sociales.
SEn la tarde se represents en el Cole-
gio Salesiano de San Juan Evangelista
un nuevo drama, del R. P. Juan B. Le-
moyne, titulado Cristdbal Coldl, obra de
gran m6rito, tanto por su fidelidad his-
t6rica como por el gusto artistic que lo
distingue. Asistieron 4 la representaci6n
el Ilmo. y Revmo. Sr. Arzobispo de Tu-
rin, el Illmo. Sr. Cagliero, Vicario Apos-
t6lico de la Patagonia, muchos Coopera-


(1) S. Marcos x, 30,


dores Salesianos, algunos misioneros y
various indigenas de la Patagonia y Tierra
del Fuego, de que hablamos en miestro
boletin anterior. Uno de los patagones
tomo parte active en el concerto con la
banda de mnnsica del Oratorio y uho de
los fueguinos, de edad de seis afios, con-
ducido por un ilustre personaje, recogi6
las ofertas que so hicieron para Ids mi-
siones Salesianas. La escena fu6 tierna y
muy aplaudida.
El dia cinco se celebr6 todaviA un
grandiose acto literario musical en el
Oratorio de S. Francisco de Sales y, por
fin, el seis presenci6se un hecho que ma-
nifiesta la singular bondad de Dios con
la obra de D. Bosco. Las Misiones! Sale-
sianas toman de dia en dia un desarrollo
mis extraordinario. Con la protecci6n ver-
daderamente prodigiosa dispensada por
Maria, la humilde semilla so ha trans-
formado en arbol gigantesco. Setenta mi-
sioneros, religiosos y religiosas de las
Casas Salesianas van a compartir Ips tra-
bajos en que se hallan empefiados mu-
chos otros salesianos.
Crist6bal Col6n no podia ser honrado
mas dignamente en su cuarto glorioso
centenario.
El seis de diciembre a las tres postme-
ridiano el gran temple de Maria |Auxi-
liadora, vestido de gala, desbordaba de
gehte. Las miradas de la concurrencia
entels se dirigian al presbiterio, done
el Ilm., y Revmo. Sr. Arzobispo Riccardi
administiba solemnemente el bautismo
a Daniel Acaluf, indigena de la Tierra
del Fuego, tie edad de unos treinta anos,
que no hace micho fu6 traido de Ila isla
de Dawson por el R. P. Beauvoir. El cate-
cumeno, que ya de antemano se alegraba
con el pensamiento del bautismo, mani-
festaba gran consuelo al recibirlo.
Es 4ste el primer salvaje que se bau-
tiza en el santuario de Maria Auxilia-
dora. La ceremonial fu6 de 16 mds con-
movedora, como quiera que recordaba los
grandes esfuerzos de Don Bosco para es-
tablecer las Misiones en las apartadas
regions de America y las bendiciones
dadas a tantos y tantos misioneros que
han ido 4 acristianar aquellos lugares.
Subi6 al pilpito Mons. Cagliero y pro-
nunci6 un discurso que enterneci6 sobre-
manera. < Descubierta la America y co-
menzada la conquista do aquellas tierras
virgenes, didronse a conquistar almias los
ilustres hijos de San Francisco de Asis,







-7


Ignacio de Loyola y sigien ahora sus
Shuellas los salesianos. La palabra de Je-
sucristo: Euntes docete omnes gentes, re-
suena todavia y repitela su representante
el Soberano Pontifice y, 4 nosotros, nues-
tro amado fundador y Padre Don Bosco.
La obra es grande. Muchos miles de in-
digenas permanecen todavia envueltos en
las tinieblas de la ignorancia con todas
las miserias y horrores de su condici6n
salvaje. Tan solo en el Brasil. bay mies
para un ejercito de misioneros. Valor y
confianza en Dios. En el nombre del Se-
fior y con el auxilio de Maria los sale-
sianos existentes en Am6rica llegan ya
4i 500 y sus casas, colegios, oratorios,
'asilos, etc., a sesenta. >)
.El Illmo. Sr. Caglicro se extendi6 en
manifestar el trabajo de las misiones en-
tre los salvajes, y el de la labor no es-
easa entire los pneblos civilizados y entire
los italianos emigrantes. Improba y muy
dura es la tarea; pero cada gota de sudor
que por amor de Cristo se derrama en
el campo apost61ico es fecundo en ben-
.diciones.
Fu6 sobre todo elocuente el Illmo. Sr.
Obispo cuando habl6 de Colombia y del
lazareto de leprosos en Agua de Dios.....
,et nos debeimus animas nostras ponere pro
fratribus nostris...
Di6 en.seguida la bendici6n con el San-
tisimo Sacramento el I11.mo y Rev.t0 S. Ric-
.cardi, quien dirigi6se despuds con palabra
vibrant y conmovida A los nuevos mi-
sioneros, 6 hizo gran elog'o de D. Bosco
y de su obra. Los misioneros recibieron
reverentes su entusiasta saludo, abraza-
ron en seguida 4 Don Rua, al Illmo. Se-
fior Cagliero y demas superiors y par-
tieron atravesando el templo por medio
de la muehedumbre que hacia los votos
mas fervientes por su felicidad.
Los misionetos dejan la patria y fa-
milia, todo lo ofrecen, hasta la propia
vida por la salvaci6n de las almas; los
que aprecian su important obra sabran
ofreceries el concurso de su caridad y
-oraciones. Dios bendecirA el 6bolo dado
por mane cristiana y generosa y llenard
de consuelos a los que se empeiian en ex-
tender su reino en la tierra y acrecentar
su gloria.


DE LA AMABILIDAD, DULZURA Y BUEN TRATO
del Propagandista.
Que las palabras intransigencia, horror
4 la herejfa, odio A la falsa caridad, suenan
a cosa dura y por lo mismo son antipiticas
a la muelle generaci6n de hoy, no tratare-
mos de negarlo. Ciertas cosas han de ser
por necesidad asi y querer ofrecerlas
saves y azucaradas es darlas falsificadas
6 por lo menos con notable averia. Sin
embargo, eso mismo que es en si de una
dureza y austeridad que espanta a los
afinados caracteres del siglo en quo vi-
vimos, puede tener gran compensaci6n
en otras cualidades del que lo ha de
poner al servicio de Dios y de la fe
cristiana. Estas cualidades que debe tener
el Propagandista cat6lico para templar
en algo la aspereza y austeridad de su
oficio, deben ser una suma amabilidad
en su trato social, y una hermosa y ga-
llarda dignidad en el mismo ejercicio de
sus mas acerbos deberes.
SC6mo Procurando que sus palabras
y maneras, sus costumbres. y acciones,
sean todo lo possible simp6ticas y actrac-
tivas a los mismos a quienes tiene ne-
cesidad de vivir combatiendo, y esfor-
zAndose en que los mismos que sienten
el poder de su brazo para desarmarlos,
vean al propio tiempo la hidalgufa de
su coraz6n cuando sea oportimo favore-
cerlos.
1 Qu6 misterio es este, exclama no s6
d6nde el profundo conde de Maistre, que
el military, cuyo oficio es el mas duro,
pues no es otro que destruir y matar,
sea a la vez en todos los siglos y en
todos los pueblos el tipo mis simpatico
y caballeresco? Vedle: la espada que le
cuelga al into es de acero lo mismo
que el puilal, y come 61 hiende y tras-
pasa; sin embargo, hasta las damas miran
con simptico interns el brillo de la hoja
toledana que blande el bizarre official, al
mismo tiempo que los mas impavidos ven
con horror y estremecimiento la otra quo
esconde bajo su capa el asesino. I Qu6
hay aqui ? Sucede que el mismo instru-
mento de horrores y carnicerfas es noble
y simpatico cuando significa la defense
de la fe, de la patria y del verdadero
honor, tanto como es vil y degradanto
cuando recuerda el atropello y la ale-
vosla.
-Ahora bien. Soldado es el Propagan-








dista cat6lico de buena ley; soldado es,
pero no asesino y bandolero. Hiere y
machaca cuando su deber le manda herir
6 machacar; pero es con la espada noble
del valeroso military, no con el cobarde
punal de los criminals. Caballero de
Oristo es, no menguado alquil6n 6 con-
dottiere de las humans pasiones. Arda
en sus ojos la santa indignaci6n contra
lo que odia y odiar debe; pero en sus
labios dibujese A la par la bella sonrisa
del que much ama, porque (como diji-
mos) sus odios no deben ser mas que
Una forma de su mismo intense amor.
Terco le llamarA el mundo, pero ; cuin
bella no es tambi6n una frente terca que
no se doblega ante el halago ni ante la
amenaza, sobre todo cuando a su rededor
no mira mas que frentes avasalladas y
envilecidas por el miedo 6 por la adula-
ci6n! No presto su brazo a todos los
abrazos, ni su coraz6n 6 todas las amis-
tades: porque ha de saber que hay abra-
zos que deshonran y amistades que el
c6digo del honor llama traiciones.
I Ah! Bien sabe Dios c6mo quisi6ramos
nosotros al Propagandista de la verdad.
Intolerant como ella misma; pero como
ella misma sereno, radiante de luz, flo-
Teciente de divinas sonrisas. Si, no olviden
esta prevenci6n nuestros amigos. Sin
abdicar ninguno de los eternos derechos
de la fe, sin entrar en pacto 6 transacci6n
implicita 6 explicit con sus enemigos,
sin aceptar ni de lejos la falsa caridad
modern, que no es en el fondo mas que
impia tolerancia racionalista; procuren,
,sin embargo, hacerse cuan amables, cuin
,simpaticos puedan a sus propios adver-
saries. 1 Qui6n es capaz de enumerar aqui
las mil y una ocasiones on que se puede
dar muestra do esta amabilidad? Poned
cuanto podais rostro alegre a todo el
mundo que nada hay que desacredite
tan pronto una causa como el ceho y
malhumor habituales de quien la predica
6 defiende. Si os encontrais en una calle
con un amigo y con un adversario, sea
para 6ste vuestro mas pronto y afectuoso
saludo, porque al otro le tennis ganado
ya, y d6ste le hab6is ain de ganar.
Adelantaos 6 61 en esta demostraci6n de
social y cristiana cortesia; asi le oblig6is
4 que, 6 se muestre 61 descort6s, u os
pague con la misma moneda. Un acto
de estos puede ser principio de una re-
laci6n, y 6sta de un cambio de ideas en
nuestro enemigo. Un afectuoso saludo no


cuesta un centimo, pero puede conquistar
un alma. Hay la preocupaci6n muy 0o-
mdn de que los corazones se rinden con'
arguments, cuando lo usual es que po
se rindan sino con el afecto de otro 6o-
raz6n. No negu6is el vuestro, i oh ap6stol
cristiano! al mismo 6 quien tennis dealer
de sonrojar y combatir. La mano misma
que causa con la espada profundas he-
ridas durante la batalla, si es generosa,
vierte sobre ellas el balsamo despu6s Ide-
la victoria, y extrecha con dulzura la del
propio contradictor.
Haced favors 6 cuantos podais, pero
tened 6 gran dicha poder hacerlos a quien
disienta de vuestras ideas. Oh qu6 oe-
guro camino es para apoderarse de todol
el hombre el hacerle esclavo de un be-
neficio! Ni so lo escatim6is, ni cercen6s,
ni se lo vendais caro de sdplicas, ni dois
a entender que el hacerlo os cnesta
un esfuerzo. Hilarem datorem diligit Dest :
Gusta Dios del que da con alegre y
abierto coraz6n, y tambi4n gusta de eso
el hombre. Mostrad' mas bien .que ps
honrais con hacer un favor, que no quo
pretend6is con 61 que os tengan por al-
guna cosa. No exijAis el agradecimiento:
ya se vendra 61 por su propia voluntad.
Amad del hombre a quien quer4is ga-
nar para Dios, no s61o su persona, sino
todas las cosas que le son mas allegadas.
Hablad bien de su profesi6n, enteraos
con placer de su familiar, acariciad 6 sus
nifios. jOh! los nifos, qun6 admirable
auxiliares son para la Propaganda! Hay
soberbios castillos de error y de odio ia
la verdad, que han sucumbido ante esas
demostraciones de afectuoso interns, ha-
biendo resistido 6 las mas vehementea
embestidas de la pol6mica. Pol6mica lia
de haber, LquicLi lo duda? Lc6mo de otra
manera se desvaneceria ante los incautos
el eterno sofisma de la impiedad? Pero
la pol6mica es casi siempre de suyo en-
venenada y envenenadora del amor prO-
pio. Y el amor propio herido es el muio
de mIs altura y espesor que levantarse
pueda entire el coraz6n del hombre y el
conocimiento de la verdad. Import, pues,,
que 4 las buenas razones y a la intrani-
sigente profesi6n de la fe acompafen ]a
abnegaci6n y el amor quo nos abran pdr
si solos (con el auxilio de la gracia)
brecha en el campo enemigo, no o1s
arranques del orgullo lastimado que ha-
gan imposible'todo acceso 6 la fortaleza
que se quiere rendir.


L8-









En suma, hagamos simpatica la verdad
no desfigurandola, no parti6ndola a me-
dias con el error, no cediendo el mas
minimo de sus imprescriptibles derechos,
- quddese eso para la muy menguada
escuela equilibrista que aborrecemos m6s,
mil veces mas que la impfamente ra-
dical;- sino con la alegria. del sem-
blante, la magnanimidad del coraz6n, la
buena disposici6n para el olvido de la
injuria, la mano extendida 6 todas horas
para dispensar beneficios. Amemos como
A hombres y como 6 hermanos a los
mismos a quienes hemos de combatir
y perseguir como 6 enemigos. Nada que
huela a transacci6n, nada que parezca
afici6n al banco componedor y concilia-
dor. Firme y constant debe ser nuestra
actitud, inmutable la divisa, < para la
yerdad todo, para el error nada; > pero
esas armas sepAmolas tambi6n cubrir
de galas y flores cuando lo demand la
ocasi6n: nada perderan de su temple y
file, aunque se present gallardamente
enguantada y con arreos de caballero la
mano que las ha de blandir. No tratemos
de hacer amables nuestras personas a
costa de la verdad, sacrificandola A ella
para que nos miren con buenos ojos sus
enemigos; esa es traici6n de viles y co-
bardes. Busquemos, si, hacernos amables
a todo el mundo a pesar de la crudeza
de nuestros principios, para que se refleje
en ellos la simpatia con que nos mire el
mismo enemigo. El mundo suele pagarse
muy much de ciertas naderias que son
pura forma, y que el hombre superficial
so siente tentado a mirar con desprecio
6 compasi6n. Pero el verdadero fil6sofo
debe considerar que, aunque en si nada
sean, son much en concept de la ge-
neralidad, y debe juzgarlas a tenor de
este comlin concept y servirse de ellas
el Propagandista, en lo que no ofendan 6
Dios, como de moneda corriente para el
logro de su hermosa y honrosa Propa-
ganda.- Circulo Catdlico de Mdjico.
.I --- --- --- .--- 3 I1
NOTICIAS DE NUESTRAS MISIONES

Una visit al Paraguay;
Bahfa Negra 6 Puerto Pacheco,
25 de junio de 1892.
REVDO. PADRE:
Hace una semana que me encuentro entire
los indios chamacocos, al oriented del Para-
guay, A 172 leguas al norte de la Asunci6n,


capital de la Repfiblica del Paraguay, y 6
65 del rio Apen, afluente del Paraguay, que
senala el limited de la provincia de Matto
Grosso con la del Paraguay. Son paises muy
atrasados particularmente con respect A la
religion. Desde Concepci6n hasta Coimbra
esto es, en una extension de 126 leguas no
hay sacerdote alguno, ni jams pasa ningfin
misionero a predicar, adoctrinar y adminis-
trar los sacramentos a los numerosos indi-
genas de esta regi6n. Igual abandono se nota
en la part del este del Brasil y en las co-
marcas de Bolivia confinantes con estas na-
ciones. He visitado y catequizado dos tolde-
rias, habitadas por unos 300 chamacocos. A
derecha del rio Paraguay hay otras ocho
gobernadas por caciques, y como viniera 6
verme el principal de 6stos, casi desnudo,
le regal algunos vestidos, tabaco, mandioca.
y otras fruslerias, con lo que qued6 suma-
mente content y muy deseoso de que visi-
tara sus dominios.
A la izquierda del rio, en el territorio bra-
silehio, me entretuve con unos 40 indios que
se ocupaban en la caza de tigres, panteras,
jabalies, etc. Las tolderias de 6stds estAn
lejos, por lo que no me es possible visitarlas
ahora, ni tampoco las de otros indios agri-
colas de que me han hablado, los cuales
mantienen vacas y caballos y se sirven del
arco y flechas y aun de fusiles.
Tambi6n los chamacocos saben manejar el
fusil; pero no se alejan much de sus toldos
por temor 6 los tigres.
Me faltan los medios para llegar 6 Cu-
romb6, Matto Grosso y Madeira 6 irme 6
embarcar en el Para; por lo cual habr6 de
esperar un vaporcito en Santa Fe que me
Ileve a Curomba, de donde seguir6 camino
a la Colonia Esperanza. Para conseguir el
resultado que seria de desear en estos lu-
gares es necesario tiempo y paciencia.
Se recomienda en sus oraciones su afecti-
simo hermano servidor y capellan.
ANGEL SAVIO.
Al Revno. Sr.
Don Santiago Gostamagna.
Villa Concepci6n, 16 de julio 1892
QUERIDO P. COSTAMAGNA:.
Estoy de vuelta del alto Paraguay, mal.
content de haberme podido detener tan cortc
tiempo en regions mas necesitadas de mi.
sioneros que la misma Patagonia,, en raz6n
de ser muy pobladas de indios de various
tipos, costumbres 6 idiomas. No son las tol-
derias de 6stos como las de los indigenas de
las Pampas 6 de los tehuelches; sin ser o-
bras maestras estan mejor cubiertas por me-
dio de caulas y de cierta chamiza llamada
caragnata. Me dicen que he corrido no poco
peligro; pero aun conserve la cabeza en el







- 10 -


tronco y algunos cuartos para pagar el viaje
de vapor.
Cuando llegue A San Carlos le'contar6 cu-
riosas cosas que puedan interesar a nuestros
misioneros quo no teman el calor de 45 gra-
.dos en el verano, que el invierno es una
verdadera primavera con flores y frutos y
18 grades centigrados -sob e cero. Nada le
dir6 de los zancudos y de otros mosquitos
'que por aca hierven. Algdu bien so ha he-
cho y espero que A su tiempo fructificari la
semilla esparcida.
Los protestantes procuran hacer pros61itos
-en una part del Chaco y en San Salvador.
La antigua iglesia de este lugar ya en rui-
nas la ocupan ahora los protestantes.
La autoridad y el pueblo deseau vivamente
obreros cat6licos. Espero que el Senor no tar-
ldari en mandAlrselos.
Le saluda con todo afecto su hermano ser-
-vidor y capellAn
ANGEL SAvIO.
Villa Concepci6n, 16 de julio de 1892.
IEVMO. SR.. D. EUA:
Acabo de dar una fatigosa misi6n en el
Paraguay, con todas las facultades de la
.autoridad eclesiAstica y manifiesta satisfac-
ci6n del poder civil. He recorrido gran part
del Chaco, del Paraguay y de la dilatada zo-
na brasileia de la provincia de Matto-Groso.
No me fu6 possible llegar & Cujaba ni a
Curomba, sin barco para pasar el rio 6 causa
de estar interrumpida la comunicaci6n con
motive de la revoluci6n quo agita 4 esta
provincial.
Me detuve en Bahia Negra, Puerto Espe-
ranza, Olimpia, Apen, Puerto Casado, Co-
lonia Risso, San Jos6, San Salvador y otros
;puntos intermedios de menor importancia,
viajando ya en barco de vapor 6 de vela,
ya en chalupas de indios, en las cuales pueden
ir dos 6 tres personas. Los indigenas de
estas regions son de diferente idioma y cos-
tumbres: chamacocos, caineos, sanapanes,
angait6s, senguas, tobas etc., apenas si usan
vestido alguno y tienen cierta idea de Dies.
Nadie sabe calcular el nfmero de pobladores;
pero son algunos miles. Pocos se relacionan
con los pueblos civilizados y los habitantes
de ahora no conservan memorial de habei
visto sacerdote alguno en tales parajes, si
so exceptfia Apen donde hace aiios estuvo
varies dias un misionero. Muy convenient se-
.rfa establecer m;siones, si bien las dificultades
son muchas: el clima, los animals veneno-
zos, las vivoras, los mosquitos, los tigres,
etc.; pero la caridad todo lo sufre, todo lo
soporta y es capaz de veneer mayores obs-
:tculos. Si yo no fuese tan viejo le diria :
Ecce ego, mitte me; desgracia haber nacido
tan presto y haber conocido tan tarde A es-
tas gentes. Dios inspire A otros 6 venir a
aalvarlos, que la mie s es grande,


Ahora partir6 para la Asunci6n para dai
.cuenta de los bautismos, matrimonios y co-
muniones, y en seguida volver6 A Buenos
Aires.
Tiempo es de cerrar la present antes que
zarpe el vapor Huimaitd, que ya silva para
indicar su partida.
Dignese rogar por su afmo. S. S. yCap.
ANGEL SAVIO.

Las Hermanas del Instituto de Maria Auxiliadora
en el Brasil.
Hace pocos meses que anunciamos e) viaje
de estas Hermanas al Brasil, donde no ha-
bian afiu establecido casa alguna. Much
celebramos advertir ahora que ya ban abierto
tres casas para nifias pobres en Lorena, Gua-
rantigueta y Pindamonhangaba, como lo pi-
blica el Lidiador de San Pablo, del cual to-
mamos los prrrafos siguientes:
>> E estos tiempos de guerra y odio sa-
tHnico a la Iglesia es grato al cristiapo oir
contar sus triunfos y los prodigies de celo
que hacen sus hijos.
> Habiase esparcido ya la voz de que las
Hermanas del Instituto de Maria Auxilia-
dora vendrian A abrir colegios en Lorena,
Guarantigueta y Pindamonhangaba para la
educaci6n de las nilias pobres, y el 14 do
marzo tuvimos la satisfacci6n de ver as de-
sembarcar en Rio y partir en breve a Lo-
rena.
SAlli fueron recibidas con vivos aplansos
de todas las classes sociales y tomarol pose-
si6n de la casa que para el estableciniento
de un colegio les regal6 el Sr. Moreirai Lima.
Obsequidronlas con exquisitas atenciopes las
mds distinguidas seiioras de la socieddd y en
la tarde asistieron 6 una funci6n solemn
quo tuvo lugar en la iglesia de San oenito,
en acci6n de gracias por el beneficio que
Maria hacia A los loreneses, y & la maiiana
siguiente partieron para GuarantiguetA y
Pindamonhangaba las destinadas & aquellos
lugares y las cuales fueron recibidas! igual-
mente como en triunfo...

C .. ( 0((0t't.lf. ACLI I'

REPUBLICAN ARGENTINA

Ilustre visit. Feliz presagio para la Repfiblica.
Buenos Aires, Colegio Pfo IX.
Almagro, 28 de julio de 1892.
REV. SENoR D. RUA:
Este filtimo tiempo ha sido de pruepa para
nuestras casas de esta naci6n: la grande
escasez do recursos ha ocasionado la sus-
pensi6n de los trabajos do fAbrica; la in-
Sfluencia la han padecido no pocos escolares








- 11 -


7 producido gran pAnico. Pero Dies nos re-
gala la vez con sus consuelos, y grande
es el que acaba de concedernos con una vi-
sita tan inesperada como honrosa y estima-
ble, es A saber la del Presidente electo de
la rep-iblica, el Sr. Dr. D. Luis Saens Peila.
Ayer 27 a las 4 p. m. fu6 recibido por
nuestro Superior el I. P. Santiago Costa-
magna cuando los muchachos del Colegio
jugaban en el patio con el entusiasmo de
costumbre. Luego que 6stos oyeron pronun-
.ciar el nombre del Sr. Saens Pefia prorum-
pieron en fragorosos vivas. El noble magis-
trade se entretuvo alguncs instances con
ellos y respondi6 & sus 'aclamaciones con
estas palabras: Sed d6ciles y respetuosos con
vuestros superiores y conseguir6is gran sa-
biduria.
Pas6 en seguida visitar los talleres, y en
tanto que admiraba que se hubieran podido
establecer los deimprenta, litografia, fun-
dici6n.de caracteres, eicuadernaci6n, sas-
treria, etc., todo sin el concurso del Gobierno
tavo tiempo de ordenarse la banda military
de los alumnos y saludar al Presidente fu-
turo con lo mejor de su repertorio.
El ilustre personaje tenia para todos una
palabra de aplauso y aliento; mostraba es-
tar bien informado del espiritn de nuestro
institute y nos dej6 entender, que el vivo
interns que abrigaba por la instrucci6n del
pueblo le habia movido 6 conocer personal-
mente el estado y condiciones de esta casa
s;alesiana.
Al ver delante de si a trecientos niiios
internos y 4 mAs de docientos externos les
- cristiana; felicit6 A los Salesianos quo so
consagran A una obra de tanta importancia
para la sociedad luego exhort6 A los j6ve-
nes A corresponder A los esfuerzos de sus
maestros y les declar6 que sentia gran pla-
cer al encontrarse en medio de j6venes pia-
dosos y amantes del deber, y aiiadi6 que si
la Divina Providencia le Ilamaba 6 regir los
destinos de la naci6n protegeria con vivo
interns los establecimientos de este g6nero
y proporcionaria los medios para que se ter
minase la fAbrica del colegio de Almagro.
Nuestro Superior le di6 las gracias en
nombre de todos por el grande honor con
que habia distinguido a los niiios pobres y
de humilde condici6n,A la manera quo el
Divine Salvador habia manifestado su pre-
ifrencia por los mAs humildes, y pidi6 A los
'niios que rogaran por el Presidente electo
para que pudiese subir al poder sin obstA-
culo y gobernar con toda tranquilidad. To-
-dos respondieron: 8i, seiier. Que pueda
subir al poder para hacer el bien, dijo el ilus-,
tre magistrado. Los vivas fueron entonces
mAs nutridos y clamorosos.
SPas6 el Sr. Saens Peria a visitar el Insti-
tuto de las Hijas de Maria Auxiliadora. Re-
:ibido allf por las Hermanas y alumnas al


son de un precioso himno, el Sr. Saens Peila
express con today franqueza el grande apre-
cio que hacia de la educaci6u religiosa, ft-
nico medio para reformer la sociedad, y dijo
que sentia vivo consuelo al contemplar tan
hermoso plantel destinado al bien de la
patria.
Visitado quo hubo la casa di6 un abrazo
A D. Costamagna dicid6dole: Me congratulo
del bien que hace d la juventud y lo felicido
por ello may de veras.
El Seiior que quiere iluminar esta Repfi-
blica con una nueva aurora de esperanza,
precisamente cuando acaba do hacerse una
grandiose romeria 6 Nuestra Seiiora de Lu-
jiin, so digne bendecir la elecci6n del Senor
Saens Pefia, sincere cat6lico y magistrado
integ6rrimo.
Cuando esta mia Ilegue 4 sus manos, el
tel6grafo le habri anunciado, muy querido
Don Rua, la sanci6n del Congreso national,
quo ha de verificarse el 15 de agosto (1),
debiendo ser investido del. poder el 12 de
octubre.
Asi el cuarto centenario del descubri-
miento de Aimrica sera aca, para los cat6-
licis, doblemente solemn.
Tenga a bien, Revmo. D. Rua, comunicar
esta grata noticia 6 Mons. Cagliero, quien
celebra'r saber cuanto ha estimado el Senor
Saens Pela la visit que de l6 recibi6 antes
de partir para Europa.
Sirvase dar su bendici6n a esta casa y re-
cibir las expresiones de mayor veneraci6n y
afecto de su hijo en J. 0.
Josi VESPIGNANI
Sacerdote.




COLO MBIA (Bogo tt)


Una iermosa fiesta en los Talleres Salesianos.
El 26 de mayo se verific6 en los Talleres
Salesianos la distribuci6n de premios A sus
alumnos. H6 aqui lo que sobre ella dice El
Griterio, diario muy acreditado de aquella
capital :
A ella concurrieron la mayor part
de las families do los j6venes educandos, pro-'
sidida por el Ilustrisimo Sefor Sabatucci,
Delegado Apost6lico, y por el senior Doctor
Jos6 I. Trujillo, Ministro de Instrucci6n PA-
blica. Rlepiti6se la representaci6n del precioso
dramita COlpa y perdl6, que tan a lo vivo
nos exhibe la lucha constaute entire el Bien
y el Mal.

(1) Telegramas de Buenos Aires del 13 de octubre
anuncian que el nuevo president Sr. Saens Peiia ha
abierto la sesi6n del Congreso y prestado juramento








- 12 -


SLos entreactos los llenaban coros de j6-
venes, en muchos de los cuales se notaban
progress en el canto, de cuyo arte algunos
obtendrAn mAs tarde honrosa subsistencia.
Al terminar el drama empez6 la distribuci6n
de los premios, consistentes en diplomas de
honor y en piezas de vestido, que eran en-
tregados por las personas quo presidian la
funci6n. El acto acab6 con el discurso del
sefor Ministro de Instrucci6n Pfiblica, que
se leerA en seguida ... .
Estos talleres estan yA medianamente pro-
vistos de mAquinas y de instruments que
facilitarAn el trabajo 6 introducirAn mejoras
notables en los procedimientos de nuestros
actuales talleres, en los cuales es tan desi-
gual la lucha con la producci6n extranjera.
Empezamos A presenciar una evoluci6n en
nuestra incipiente industrial fabril, que re-
quiere de part de todas las classes sociales
atenci6n y esfuerzos que hagan suave la
transici6n.
Los motors de vapor hacen ya ofr sus
pitos en nuestra ciudad, por lo cual ,lo re-
petimos, es precise que se eduquen los cora-
zones al propio tiempo que se desarrollan
los elements de la producci6n. De los ta-
lleres salesianos saldrAn obreros que tendrAn
Ia honradez que siempre ha distinguido 6
nuestro gremio de artesanos y que A esa gran
cualidad unirAn una habilidad mayor, escru-
polosidad en la perfeoci6n de los products,
puntualidad mAs estricta y h6bitos, apren-
didos en la vida comfin con sus maestros,
tAles como la pureza, el recato, la frugali-
dad, el espiritu de orden y de economic,
padres del ahorro y de la previsi6n, el aseo,
el trato dulce y sincere, la suavidad en las
correcciones y tantas otras cosas mAs que no
pueden aprenderse on las escuelas pfblicas,
-inicas a que concurren los hijos de nuestro
pueblo. Tambidn se les ensefia en los talleres
canto y mfisica (contando yA con una banda
regular), lectura y escritura, dibujo y rudi.
mentos de aritm6tica, geografia, etc .

'Discurso de Su Sei oria el Ministro
de Instrucci6n Piblica.
ILvSTRISIMO SEROR, SCORES:
Hemos sido congregados en este asilo de
paz, en el que el trabajo, embellecido y poe-
.tizado con todos los encantos de ia inocen-
cia, se ofrece A nuestra vista, libre de fati-
gas y cuidados, en el regazo de la caridad.
Estamos en presencia de una nueva faz
del prisma maravilloso de la civilizaci6n ca.
t6lica: el de la redenci6n de la miseria y el
desamparo, consumado por la industrial cre-
yente; por la industrial que invoca al Divino
Autor de la inteligencia al comenzar su la-
bor, y la suspended 6 la tarde con una ora-
ci6n de gratitud y esperanza.
La Instituci6n que nos ofrece este espec-


taculo tan rico en promesas, y que recorre
el mundo por todas parties derramando cpn-
suelos y beneficios, esta ahora en sa primera
infancia.
Afn tibias estaban las cenizas de Don
Bosco, el serdfico protector de la niiiez des-
valida, y yA sus hijos por millares tomaban
posesi6n de ambos mundos en solicitud de
la indigencia, tan olvidada de los felices,de
la tierra, para redimirla por la fe y el tra-
bajo, sin ahorrar fatigas ni sacrificios', con
la avidez y empeiio con que los avaros bus-
can tesoros.
Y estos humildes misioneros, que pasan
inadvertidos por los centros populosos y opu-
lentos de la ciudades, en busca de un rinc6n
de sus arrabales para levantar en 61 un po-
bre asilo al hu6rfano y tn modesto taller al
ignorant, no son bohemios oscuros y extra-
ios A la obra de la paz y del progress en
el camino de los pueblos, son nada medos
que los grades ministros de la Providencia,
que llegan en su dia A allanar sus senda y
A revelar sus disignios.
Los arduos couflictos de la industrial y los
temerosos problems que el proletarismo viene
planteando por el mundo, no pueden ser, no
serAn resueltos por los economists; la so-
luci6n de esos problems, que tienen hby
sobrecogidas de terror a las naciones, dos-
cendera de las alturas del Vaticano, por el
auxilio y por el ministerio de esas innume-
rables asociaciones cat61icas que estun en
posesi6n de la formula soberana de todas las
ecuaciones sociales: la caridad. La caridad,
que ensenla 6 los pobres el trabajo y la ab-
negaci6n, y A los ricos la humildad y la mi-
sericordia.
Y nosotros no hemos sido olvidados en eqa
munifica distribuci6n de la panacea maravi-
llosa. Este naciente plantel, al que la Prb-
videncia reserve grande y gloriosos desti-
nos, es prueba elocuente de esa liberalidad
divina. ct
Sublimidad y ternura son los character
que distinguen por todas parties las obras
inspiradas por el pensamiento cat6lico.
Contemplad esta muchedumbre de nifies
congregada al reclamo de la caridad, A la
sombra de la cruz redentora. Ayer no mjs
vagaban hambrientos y desnudos, enervad"s
por la ociosidad, acechados por el vicio y
privados de todo consuelo, de todo carilfo,
de toda esperanza: y ved hoy 6 estos pe-
quenos resucitados de la indigencia en cuyos
ojos, vueltos 6 la luz de la fe en Dios y eh
la felicidad, brillan con vivo fulgor el gozb
y la gratitud.
Esta obra grandiosa, ejecutada sobre el
plan divino de la rehabilitaci6n de los pup.
blos por el amor, la justicia y el trabajo ;
esta obra, que lleva en su seno el germen
del future bienestar y del ben6fico y sano
prestigio de nuestra clase obrera, nervio de
la Repdblica; esta obra no es mia, no es







- 13 -


61o nuestra, es de todos los que tenemos
igrado deber de protegerla y fomentarla sin
istinci6n de classes ni agrupaciones y apo-
os politicos porque todos estamos llamados
participar de sus provechosos frutos.
Bajo este techo levantado para dar abrigo
los hijos predilectos de la Providencia, no
ay extrafios; aqui no hay mAs que una
asta comuni6n de benefactores y beneficia-
os, organizada en nombre y para gloria de
inestro Padre Celestial, soberano remune-
-ador de los dones del rico y de la piadosa
Yraci6n del pobre agradecido.
YA lo hab6is oido, queridos nifios. Desde
que pisasteis este asilo, preparado con pa-
ternal solicitud para consolaros, para ins-
truiros y para amaestraros en la virtud, yA
no sois hu6rfanos, ya no sois desgraciados:
de hoy mAs yA poseeis un hogar en que no
echar6is menos ni las tiernas caricias mater-
nales, ni la dulce conflanza del compalero
de vuestros juegos inocentes, ni el prudent
consejo de la previsi6n paterna.
Todos esperamos, llenos de confianza, que
vosotros sabr6is corresponder a estos bene-
fioios de nuestro buen Dios con vuestra
docilidad, consagraci6n y respetuoso carifi6
filial. La copiosa lista de los nombres esco-
gidos por vuestros virtuosos directors para
premier, en muchos de vosotros, el aprove-
chamiento y las virtudes, me da la seguridad
de que nuestras halagiiefias esperanzas serIn
logradas, y de que no muy tarde vuestras
families y la Patria y la Religi6n tendrAn
en vosotros un poderoso apoyo y un gran
consuelo.


CONGRESS DE SEVILLA.
El c6lebre Congreso celebrado iltimamente
en aquella ciudad, en su sesi6n tercera, dis-
cuti6 detenidamente las ventajas de la san-
tificaci6n del domingo, y entire las conclusio-
nes A que arrib6 se hall la siguiente:
< Se recomienda especialmente para lograr
la observancia del descanso dominical 1 Tra-
bajar para que se extienda todo lo mis possible
la Pia Sociedad Salesiana que en sus Ora-
torios de los dias festivos, asilos y talleres,
con la palabra y con 1el ejemplo por modo
excelente ensefia y acostumbra A los obreros
a santificar las fiestas. >>

DON BOSCO ap6tol de la devoci6n a Maria.(1
El insigne educador en nuestro siglo, de la
juventud pdbre y abandonada, fu6 A la vez un
ap6stol ferviente de la devocion A Maria. La
vida enter de Don Bosco fu6 una manifesta-
ci6n no interrumpida de la intervenci6n y
asistencia particular que la Virgen Santisima
(1) Del libro titulado: Al Cielo por Maria, por el
Presbo D. Camilo Ortdzar.


dispensa A sus devotos. Todo lo grande y
marivilloso que hizo leva el sello delabondad
de laReina del Cielo. De aqui que el tema
principal de sus predicaciones y consejos fuera
siempre el amor a la Madre de Misericordia.
Infatigable en propagar esta devoci6n, su
celo, acompafiado de suma bondad y dulzura,
conseguia resultados indecibles. Todo lo es-
peraba de Maria: no emprendia cosa de im-
portancia, ni resolvia cuesti6n de algfin in-
teres sin encomendarse antes A aquella, A quien
atribuia el fruto de sus trabajos. Y, si le en-
comiaban por ellos y por la difusi6n asom-
brosa de sus obras, Maria es quien lo ha he.
cho todo, decia. En su sentir ella era no s6lo
la inspiradora, sino la fundadora y patrona
de la sociedad que apellid6 con el titulo do
Salesiana; y al fundar un institute de reli-
giosas para la educacien de niias pobres, lo
puso bajo la advocaci6n y amparo de Maria
Auxiliadora. Para infundir en sus niios la
devoci6n A la Virgen Santisima dispuso que
se estableciera una congregaci6n de Maria en
cada uno de sus colegios, que las fiestas
en honor de la Madre de Dios so celebraran
en ellos con el mayor esplendor y que loP
ninios fueran en tales ocasiones recreadoe
con grandes festejos, de modo que por todos
respects las amaran y desearan singular-
mente. Sabed,. les decia, que nada os dard
tanto consuelo en la hora de la muerte como el
haber sido devotos de Maria.
Nadie se llegaba d 61 sin recibir encargo muy
encarecido de acudir confiadamente a Maria
Auxiliadora, al mismo tiempo de ser 6bse-
quiado con una medalla 6 imAgen de la misma
advocaci6n. No content 'con ser ap6stol
de esta devoci6n de los predestinados, quiso
que tambiin lo fueran los religiosos de su
Institute, recordAndoles las palabras de Ma-
ria A Santa Brigida: Labora ut filii tui sint
etiam filii mei; esto es, Trabajad para que
sean verdaderos hijos de Maria todas las per-
sonas que estdn 6 vuestro cuidado. Y les agre-
gaba: < No perdAis jamAs la confianza en la
tierna y especial protecci6n de nuestra Ma-
dre clementisima, por grandes que sean las
dificultades que se os presented, particular-
mente en el ejercicio de vuestro ministerio
sacerdotal; poned todo asunto en sus manos
con la seguridad de que, si conviene A vues-
tra propia salvaci6n y A la gloria de Dios,
os escucharA. >
No es 6ste el lugar de referir los mil
preciosos episodios que manifiestan A las
claras el celo ardiente con que trabajaba por
inspirar la devoci6n mAs viva y sincere ha-
cia Maria. Sus bi6grafos nos refieren gracias
tan extraordinarias obtenidas por 61 con tal de-
voci6n que ha llegado A merecer el nombre de
taumaturgo del siglo. Nos limitaremos a re-
ferir el hecho siguiente (1):
(1) V6ase Don Bosoo. Amenos y preciosos documentos
sobre su santa vida y admirables obras, por un Coo
pcrador Salesiino.







- 14 -


Lleg6 una vez 6 Don Bosco una pobre
madre conduciendo de la mano A un hijo
ciego. Sin hacer caso de las personas que
se hallaban presents, postr6se de rodillas 6
los pies del santo y le dijo: < Soy una ma-
dre desgraciada. Despu6s de muchas oracio-
nes, Dios me di6 es:e hijo y ahora me lo
priva de la vista. Al fin de dos aiios de o-
peraciones, los medicos concluyen por decla-
rar que no bay medio de sanarle y que es
menester resignarse. Senior, he procurado
resignarme, pero impossible: el sacrificio es
demasiado grande. No me puedo persuadir
de que Dios envie tamaiia desgracia A esta
inocente criatura; y lo que mas me aflige
es el pensamiento de que quiza quiera casti-
gar en el las faltas de sus padres. Si asi fuese
yo seria la mujer ms desdichada del mndo.>>
Y con decir esto el llanto le embargo la pa-
labra.
Dej6la Don Bosco desahogar un tanto su
dolor y luego con gran caridad trat6 de
alentarla. < IIab6is ya rogado 6 la Santi-
sima Virgen para que os sane a este que-
rido angelito ? le pregunt6. I No sab6is que
Dios puede haber permitido su enfermedad
para probaros, hacerle objeto de su miseri-
cordia y glorificar a su Santisima Madre ?
Llamad, pues, en vnestro favor 4 Maria Au-
xiliadora y, persuadios de qne ella sabr4
hacer lo que no es possible 4 los medicos. >
Estas palabras no bastaron' 4 calmar la
indecible angustia de aquella mujer. < Yo
no partir6 de aqui, replica, sin que antes le
haya dado su bendici6n u mi hijo. Una a-
miga mia me ha asegurado que habiendo
ella caido enferma, la bendici6n de V. la
habia sanado. iY por qu6 yo he de dudar
qne otro tanto suceda a mi hijo ? Si la sola
sombra de San Pedro bastaba 4 sanar A los
enfermos, enderezar 4 los cojos y dar vista
6 los ciegos, por qun no he de esperar lo
mismo de la bendici6n de otro ministry del
Seilor ?
Don Bosco la mir6 maravillado de tan
fire confianza, y luego Os engaiidis, le
dijo, yo no soy. mas qne un d6bil instru-
mento en manos del Senor. No es de mi de
quien' debris esperar la bendici6n sino de
Dios, mediante el poderoso patrocinio de
Maria Auxiliadora.
La pobre madre no decay de animo, y
tanto persisti6 en su empeilo quo Don Bosco
hizo arrodillar al niio, le bendijo, le di6 una
Inedalla de Maria Auxiliadora y renov6 su
exhortaci6n de poner toda conflanza en la
Reina del Cielo..
Pocos dias despu6s la madre con su hijo
perfectamente sano se presentaba de nuevo
al siervo de Dios. < Los medicos del hos-
pital me habian dicho que mi hijo habia de
quedar para siempre ciego exclamaba, sin
poder contender las lagrimas de emoci6n y
alegria. Yo los desaffo ahora a encontrar
otro nifo que tenga mejor vista que' el mio.


Ah! Seilor, yo no s6 c6mo manifestar, por
tanto favor, las debidas gracias 6 Maria Au-
xiliadora. >>
D)o Bosco le respondi6: < Dad una buena
y santa educaci6n 4 vuestro hijo: esa sera
la mejor y mas just expresi6n de reconoci-
miento que de ros espere Maria.





&racias de Maria Anxiliadora


Viva Maria 8. Axiliadora
Buenos Aires, setiombre 15 de 1892.
M UY REVDO. SEROR:
Cumplo con un sagrado deber, publicando
los admirable efectos de la bondad de nues-
tra piadosa Madre Maria SS., que se dign6
socorrerme y librarme de muerte inminente
y dolorosisima. Hacia la mitad del mesj de
mayo cai gravemente enferma y atormeiit4-
banme continues y atroces dolores que no
me dejaban descansar ni de dia ni de noche.
El medico, despu6s de haber tentade inutil-
mente contrarrestar la fuerza del mal que
cada dia mas se agravaba, declare que mi
enfermedad era mortal y no quedaba ya es-.
peranza de vida. Llam6se luego al sacer4ote
de la parroquia de San Carlos de Almagro
y el 23 de mayo fu6ronme administrados los
SS. Sacramentos de la Confesi6n, Comuni6n
y Extremaunci6n.
Despu6s de cumplidos estos deberes reli-
giosos el mismo sacerdote que me asistia,
para consolarme e inspirarme c(.illi;ln/;i, me
habl6 de los prodigies que suele hacer Ma-
ria SS. invocada bajo el titulo de Auxilia-
dora de los Cristianos y me aconsej6 recibir
su santa bendici6n. En efecto se abri61mi
coraz6n a la esperanza y recibi por primera
vez la bendici6n de Maria Auxiliadora.
Al dia siguiente, 24 de mayo, celebrtn-
dose con extraordinaria devoci6n la fiesta
de Maria Auxilio de los Cristianos, en mi
parroquia de San Carlos, pedi al sacerdote
que me visitaba me diera de nuevo la Ben-
dici6n de la SS. Virgen, con promesa de que
si alcanzaba la gracia de mi curaci6n haria
publicar esta nueva bondad de nuestra buena
Madre en el Boletin Salesiano.
i Oh gracia singularI desde el moment
que recibi la bendici6n empec6 & experimen-
tar una mejora extraordinaria, que fu6 cre-
ciendo de tal manera que 4 los pocos dias
me encontr6 restablecida. El m6dico estra-
fiando el cambio tan repentino declar6 li-
lagrosa mi curaci6n.
De la misma manera las personas que me
rodeaban y que se habian juntado conmigo







- 15 -


para pedir a Maria SS. su auxilio, admira-
das por la gracia tan pronto concedida, me
acompaliaron en agradecer A nuestra sobe-
rana Auxiliadora el beneficio recibido. Sirva
pues esta declaraci6n mia no s6lo para pa-
gar mi deuda de gratitude, sino para estimu-
lar a los demas fieles a recurrir con fe y
amor a la poderosa Reina del Cielo en toda
necesidad. Encomi6ndome a sus oraciones y
tengo el honor de ser
S. S. S.
JUANA B. DE ALMEDA.
Copia del certificado midico.
El medico suscrito certifica haber atendido
A Doila Juana de Almeida A consecuencia
de una oclusi6n intestinal ( c6ico miserere),
de la cual salv6 despu6s de quince dias de
un modo milagroso y para constancia espido
el present.
Buenos Aires, agosto 31 de 1892.
Firmado:
FRANCISCO SARMIIENTO.
Almagro, Calle Rivadavia 4007.

*
.uijico, nov. 15 de 1892.
Sr. Prcsb. Don Miguel e u a,
Turin.
MuY SR. MIiO DE MII RESPETO:
El dia dos de julio de este aiio me atac6
una enfermedad pulmonary que pocos dias
despues revisti6 un carHcter de gravedad tal
que puso en iuminente peligro mi vida y aun
se me administraron el Sagrado Viatico y
la Extremaunci6n.
En ese estado invoqu6 de coraz6n A Maria
Auxiliadora y por su intercesi6n obtuve la
salud; pues A fines del mismo m6s decline
mi enfermedad de una manera favorable, a
mediados del signiente entr6 en plena con-
valecencia, y ahora estoy en mejor salud
que antes de enfermarme.
Profundamente agradecido por tan selia-
lada merced y deseando dar un testimonio
pfiblico de mi gratitude a Maria Auxiliadora;
he de merecer a Vd. se sirva publicar la
present en el Bolctin Salesiano, por lo cual
le quedarA reconocido su afmio. atento servi-
dor Q. B. S. M.
MANUEL MONTENUBIO.


Buenos Aires, 21 de octubre de 1892.
MUY RnVDO. PADRE:
Hallabame atormentado de una dolorosa
enfermedad de la garganta, que apenas me
permitia respirar y tomar algfin alimento.
El mal no era de peligro, segfin el medico,
pero la curaci6n. era; lenta y yo deseaba sa-
nar para comulgar el primer viernes del mes
y era ya la antevispera


Pues bien, habiendo leido en esos diase
la relaci6n de algunos portentos obrados po-
intercesi6n de Maria Auxiliadora, quise ea-
sayar este medio. Comenc6 pues acto conti-
nuo un triduo, con el rezo de las cortas ora-
ciones del caso.
SA poco rato, senti un aumento de inco-
modidad, consiguiendo sin embargo un corto
sueiio. Al despertar ensay6 tragar la saliva,
(lo que Antes me era muy molesto), y lo con-
segui sin experimentar estorbo alguno; con
la alegria y el agradecimiento en el alma,
me dormi hasta el amanecer, en que me tra-
jeron alimento liquid, que acept6 y tragu6i
sin atreverme A decir nada de lo que me-
pasaba; pues temia ser victim de una ilu-
si6n.
Sin embargo, la enfermedad no me inco-
modaba ya, y pedi alimentos s6lidos, que
tome con la mayor facilidad y sin dolor ni
incomodidad alguna. Yo me sentia sano.
Vino el medico a su hora acostumbrada,
y del mal no encontr6 ya sino huella.
Como lo he insinuado mis arriba: yo es-
taba sano y bien sano: y vengo A pagar mi
deuda de agradecimiento a la buena Madre
de Dios, bajo la advocaci6n de M. r; a Auxi-
liadora, enviando esta sencilla relaci6n de
lo que conmigo ha pasado.
Deseo, con esto, extender la conflanza y
la devoci6n a tan bondadosa Sefora.

S. S. S.
GEERARD.




HISTORIC DEL ORATORIO DE S. FRANCISCO DE SALES


CAPiTULO 1.

Nueva fibrica y nueva catistrofe. Prueba de la pro--
tecci6n divina. Otra loterfa. Subsidio del Go-
bierno. Decreto del ministry Ratazzi.
La guerra de Crimea y otras tristes cir-
cunstancias fueron causa de que de ,dia en
dia se presentaran nuevas solicitude A Don
Bosco para que tuviese la caridad de al-
bergar gran nimmero de nifos pobres on eI
Oratorio 6 Asilo de San Francisco de Sales.
A mas de los que A 61 se acercaban con
instancias do sus padres 6 con encarecidas.
recomendaciones de los parrocos, sociedades-
de beneficencia y municipios, no eran pocos
los que hu6rfanos y abandonados llegaban
sin mas recomendaci6n que la de su abso-
'luto desamparo y atroz penuria.
Casi todos los domingos, entire los j6venes
que asistian al Oratorio Festivo, Don Bosco
se encontraba con alguno reci6n venido en
tan manifiesto.peligro de perder la vida y el






- 16 -


alma, que si no se le daba pronto socorro
*era casi seguro lo arrastrase el torrent de
la maldad y del vicio.
Igual cosa sucedia con muchos nifios del,
Oratorio de San Luis, en PortaNuova, y
del Angel Custodio, en Vanquiglia.
Cada semana, los directors de aquellos,
le presentaban criaturas dignas de today conm-
pasi6n. Y a 'menudo el 'Gobierno mismo le
recomendaba, ora el cuidado del hijo de un
empleado, ora el de algfin muchacho, cuya
conduct no le ponia ain en estado de ser
encerrado en una prisi6n, pero que inspiraba
temor de que fuese A parar alla, si no era
pronto albergado en una dasa de sana edu-
caci6n. Estas recomendaciones, como A las
que se le hacian por una Intendencia 6 Pre-
fectura, Don Bosco casi nunca dejaba de
escucharlas.
En consecuencia A fines de 1855 no habia
ya rinc6n del Asilo de Valdocco done co-
locar una cama. Ocurri6 que 6 veces, en el
verano, fuese menester que alguno durmiera
-en la torre de la .capilla.
En vista de tanta miseria resolvi6 Don
Bosco levantar la fabrica que se extiende
aahora desde la puerta que hay en el fondo
del patio principal hasta la capilla de San
Francisco de Sales.
.Hizo llamar al efecto al Seiior Don Ju-
venal Delponte, constructor empresario, y le
pregunt6 si tenia dinero para dar comienzo
los trabajos.
Hada tengo, respondi6 aqu6l.
Ni yo tampo, .le d14 Don Bosco.
Y entonces '
Comenzaremos como si lo hubiera, que
,el Senor mandar& algunos cuartos antes que
league el caso de pagar 4 los obreros. Pfisose
nanos a la obra en marzo de. 1856: demo-
li6se la vieja casa 6 cobertizo, que era una
-como reliquia de nuestra vida primitive y se
-comenz6 la fabrica. Durante las horas de
recreo todos los niiaos del Oratorio nos ocu-
pabamos con gran content en derribar mu-
ros y acarrear ladrillos ( fin de obtener no
pequefia economic de tiempo y de dinero.
Distinguianse entire nosotros como buenos al-
baiiles los hermanos Carlos y.Jos6 Buzzetti,
primeros alumnos de Don Bosco. Dotados do
fidelidad 6 toda prueba y de singular inte-
ligencia progresaron de tal modo en el arte
de construcci6n que hoy dia gozan de me-
recida fama entire los mejores empresarios
de Turin.
Como urgia concluir la construcci6n antes
-del otofio, se hicieron con tanta actividad los
trabajos que 6 fines de julio la nueva fa-
brica estaba no s6lo techada, sino abovedada
en los cuatro pisos de que se componia. Son-
refa ya la esperanza de poderla pronto ha-
bitar cuando sobrevino un desastre.
El 22 de agosto, 6 eso de las diez de la
maiana, mientras un albafiil quitaba los an-
damios de la b6veda superior y retirados ya


los de las inferiores, un grueso leoo se le.
resbala, y al caer de punta sobre la b6vyda
la rompe, 6sta rompe 4 su vez la inferior y
asi sucesivamente todas hasta la filtima que.
dan destrozadas, y en un minute conver-
tidas en un mont6n de ruinas.
Gran desgracia fu6 esta para el Oratorio;
pero si muy lamentable fu6 el desastre, ad-
mirable en extreme fu6 la protecci6n divina.
Como que el piso bajo estaba desde dias
atras libre de palos y enseres, hall4base con
frecuencia Ileno de nifios que buscando fresco
y sombra se entretenian alli en los recros.
Pocos mementos hacia que al toque de la
campana, que ]lamaba a clase, se habian
retirado cuando tuvo lugar el suceso.
Apenas habia cada uno ocupado su puesto
cuando se siente un fragor espantoso: era
el de la ruina de las b6vedas. Si este de-
sastre hubiera ocurrido poco minutes antes
no pocos nitios habrian muerto aplastados.
No menos admirable fu6 la suerte del al-
bailil que se eucontraba sobre la b6veda su-
perior: apenas vi6 que.esta cedia, agil c mo
una ardilla, salt al muro lateral, y como
resbalaran los ladrillos, sobre los cuales
pis6 ech6se como por instinto 4 un rinc6n
de la b6veda que felizmente no cay6. Alli
qued6 sin mars que el espacio necesario para
tener el cuerpo y con las piernas al aire.
Hasta las sandalias que tenia en los pies
cayeron con todas aquellas ruinas. La mano
de Dies se veia claramente; que de un
modo tan singular habia salvado A aquel
pobre de una muerte segura.
Ninguno de los demds obreros que all
trabajaban sufri6 tampoco ni un rasguilq.
Don Bosco se hallaba fuera de casa.
Cuando volvio en la tarde al Oratorio y vi6
el desastre, proftindo fu6 su sentimiento;
pero al saber que ninguno habia perecido
di6 gracias al Seiior, y, cobrando su buen
humor, dijo en chanza a los nifios: < Taitos
como 6rais en casa no fuisteis capacesl de
ir A poner ni un dedo bajo las b6vedas para
impedir que cayeran?
i Qu6 buenos sois para nada! Es ya la
segunda vez que pateta nos echa abajq la
casa; pero no tengais miedo: se las ha de
haber con Dios y Maria Auxiliadora. Hare-
mos nuevas b6vedas y no volveran 6 caer. k


Con aprobaci6n de la Autoridad Eclesikstica Gerento JOSE GA INO
Turin, 1893 Tipografla Salesiana.




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