Group Title: Boletin Salesiano.
Title: Boletâin Salesiano
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 Material Information
Title: Boletâin Salesiano
Uniform Title: Boletâin Salesiano (Turin, Italy)
Physical Description: v. : ill. ; 27 cm.
Language: Spanish
Creator: Oratorio Salesiano
Publisher: Oratorio Salesiano
Place of Publication: Turin Italia
Frequency: monthly
regular
 Subjects
Genre: periodical   ( marcgt )
 Notes
General Note: Description based on: Aäno 7, n. 1 (enero de 1892); title from caption.
 Record Information
Bibliographic ID: UF00075624
Volume ID: VID00011
Source Institution: University of Florida
Rights Management: All rights reserved by the source institution and holding location.
Resource Identifier: oclc - 35918727
lccn - sn 96026719

Full Text








BOLETIN SALESIANO


Debemos ayudar a nuestros her-
manos & fin de cooperar A la
difusi6n de la verdad.
.(III S. JUAN, 8).
Atiende A la buena lectura, A la
exhortaci6n y a la ensefanza.
(I TIMOTH. iv, 13.)
Entre las cosas divinas, la ms di-
vina, es la de cooperar con Dios
A la salvaci6n de las almas.
S (S. DIONISI.)
El amor al pr6jimo, es uno de
los mayores y mis excelentes
dones, que la divina bondad
puede conceder a los hombres.
(El Doct. S. FRANC. de Sales).


Quien recibiere A un nifio en mi
nombre, A mi me recibe.
(MATH. XVIII.)
Os recomiendo la iiinez.y la ju-
ventud; cultivad con grande es-
mero su educaci6n cristiana; y
proporcionadle libros que le en-
sefien A huir del vicio y A prac-
ticar la virtud.
(Plo IX.)
Redoblad todas vuestras fuerzas'
A fin de apartar a la nifiez y
juventud de la corrupci6n 6'
incredulidad y preparar asi una
nueva generaci6n.
(LEON XIII.)


-S-( DIRECCION en el Oratorio Salesiano Calle de Cottolengo N. 32, TURIN (Italia) )MS-


Sulnario.
S Santidad Le6n XIII y el Santo Rosario.
El Mes de las Animas.
La cnesti6n social.
INGLATERRA. Colocaci6n de la primer piedra de la
iglesia del Sagrado Coraz6o de Jestis.
FrANCIA. Niz La Obra del Pan Cotidiano.
Nuevo Oratorio Festive. Una gracia de san Jos6.
NOTICIAS DE NUESTRAS zMISIONES. Tierra del Fuzego.
Nuevos ne6fitos.
BELEN. Asilo de la Santa Familia.
Gracias de Maria Auxiliadora.
Historia del Oratorio de San FrancisBo de Sales.
Privilegio especial.
Grabados. Iglesia del Sagrado Coraz6n de Jestis. Una
,oasa Salesiana en la isla de Dawson. La Misi6n Sa-
lesiana en la Tierra del Fuego.




SU S. LEON XIII

y el Santo RIosario


El objeto del Boletin es el de dar noticia
de las Obras Salesianas d nuestros Coope-
radores. No podemos, por tanto, reproducir
regularmente todas las enciclicas del Sunmo
Pontifice ; y asi con respect d la del Santo
Rosario nos es grato reconmendar siquiera su
lecturea d los files y llamarles la atenci6n


sobre la importancia de la devocidn le que
tratra.
Manifiesta Su Santidad cuun grato le
es recomendar la devoci6n a Maria, de-
voci6n que ha cultivado desde sus pri-
meros afios, y i la cual debe innumera-
bles beneficios y consuelos.
Grades son los males que hoy en dia
afligen a todos los pueblos: el espiritu
de impiedad y libertinaje siembran la
desolaci6n; apenas si en alguna parte so
trabnja cono es debido para contenerlos,
y al contrario fom6ntanse con la indife-
rencia y la libertad con que los autori-
zan los Ilamados a reprimirlos; ]a ense-
fianza piblica avergii6nzase de pronun-
ciar el nombre de Dios; insdutase a la
Iglesia, relajase la fe de no pocos cat6-
licos... De aqui la necesidad de la oraci6n,
sobre todo para desagraviar a la divina
Providencia.
Y bien sabido es que el Rosario es una
de las oraciones mds eficaces para repa-
rar tantas desgracias y mejorar las cos-
tumbres.
Si la Iglesia triunf6 de los Albigenses
y salv6 6 la religion de mil peligros fu6
mediante la proteci6n que por medio del
Rosario obtuvo de la Santisima Virge)
Recurramos, pues, a ella con la misn


'Publicaci6n monsual.


ISO VIT. N. 11.


NOVIEPdBRE de 1892.






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confianza con que tan solemnemente se
la invoc6 en tiempos pasados y no tar-
daremos en atraernos singulares favors
del Oielo.
Despues del sacrificio de la Misa y de
los Sacramentos, dice Sald4, la oraci6n
es la part m6s esencial del Catolicismo,
y el Pater, Ave y Gloria son las f6rmu-
las mas completes y acabadas de ella.
Toda la sabiduria de los inms eminentes
te61ogos no hubiera acertado A prescribir
un medio mrs sencillo y mas complete
de orar.
El Padre nuestro es el memorial dictado
per el mismo Jesucristo en persona, que
lo dej6 como en borrador a sus discipu-
los, para que de alli lo copiasemos todos
cuantas veces tuvi6semos que dirigirnos
on demand de algo. al Padre celestial.
La primer dificultad que aqueja al lu-
garefo que ha de present r una auto-
ridad elovada una suiplica cualquiera, es
el mode do expresarla. Por esto la cos-
tumbre ha pu'esto en practice ciertas f6r-
mulas de pedir que, con ligeros cambios,
sirven para todos los cases. Por esto se
dice al atribulado en tales apuros: < Ponga
V. una solicitud 6 memorial. > Y si por
su rudeza no sabe c6mo empezar, no
falta per alli un official caritativo quo le
tome la pluma de las manos y se lo en-
dilgue en un dos per tres, y le diga
luego: < Ea, firm V. ahora aqui al pie,
y asunto concluido.
El ejemplo es vulgar y ordinario, pero
exactisimo. Somos delante de Dies much
menos que rudos lugarefios ante el go-
bernador de la provincia, y con todo y
sentir much nuestras necesidades, no
acertamos con el rcmedio que hemos de
pedir por ellas, ni aunque lo acertAramos
sabriamos tal vez pedirlo. Cristo, minis-
tro, y come secretario de Dios Padre, y
enviado porE1l para instruirnos, vi6 esta
necesidad y nos dijo un dia (Math. vi, 9):
Mirad de qu6 modo habeis de pedir: Padre
nuestro que estds en los cielos, etc. Y. dict6,
el Padre nuestro. Al memorial cuyo bo-
rrador nos puso Cristo en las manes no
..le falta punto ni coma. Comprende todas
las necesidades, empezando per las del
alma, siguiendo per las del cuerpo, y aca-
bando con aquel tan expresivo Libranos
de mal que lo dice todo. Y es brevisimo
como ha de serlo todo memorial, que des-
pu6s del Illmo. Exmo. Sr. hasta lo de Gra-
cia que espera, etc., no ha de contener
mns que lo sustancial de la siplica. Aqui


el Illmo. Sr., el encabezamiento, lo forman
aquellas palabras Padre nuestro que estds
en los cielos, y la conclusion la constitute
aquel Amen que afiadimos, y que sigli-
fica, segin el Catecismo Asi sea, que no
es mas que aquello de Gracia qute espera
obtener del buen coraz6n etc., etc.
El Ave Maria no forma part del me-
morial. Es, digSmoslo asi, la carta de ie-
comendaci6n, como que tambi6n valen
en el cielo los empefios y las cartas de i'e-
comcndaci6n, porque el dogma catolico
las admit con el nombre de intercesidn,
aunque rabien los protestantes. Y cabal-
mente la doctrine cat6lica nos dice que
hay alli cerca del trono de Dies una Mu-
jer, a quien los Angeles de parte de Dios
llamaron ya en este mundo llena de gra-
.cia, y a quien nosotros reconocemos 1lena
de gloria, de powder y de majestad. Es
M31adre del Rey, y con osto esta dicho
todo. Y es ademas de una hermosura in-
comparable, en su alma mas aun (lue en
su cuerpo. Y por ser tal puede muchlo y
muchisimo, y una palabrilla suya, vamsos
al decir, un gesto solo, un movimiento
del coraz6n bastan para arrancar del trono
de Dios la merced que suplicamos. Por
esto nos asimos su manto y despu6s
de firmado el memorial consabido, uninos
A 61 otro memorialito 6 la Ma(lre del Roy
para que apoye al primero, y si conviene
lo present olla misma en persona.
Por esto, despu6s de dirigirla algunos
saludos le decimos Ruega por nosotros pe-
cadores, es decir, recomienda, apoya, haz
valor tu empefio. En suma, lo dicho, una
verdadera carta de rccomendaci6n, un
empenio como cualquier otro.
El Padre nuestro es el memorial. El
Ave Maria es la recomendacin. El iGlo-
ria Patri viene 4 ser la direcci6n 16 el
sobrescrito.
La gloria de Dios es el flu supremo de
todo, asi en el 6rden natural come en el
sobrenatural. Por ella fueron criados cie-
los, tierra, Angeles, hombres, cuerpos y
almas. Lo que a ella no se dirige es esen-
cialmente defectuoso. El que disease la
mayor y mas elevada suma de her6icas
virtudes, si no dirigiese implicita 6 ex-
plicitamente este deseo para gloria de
Dies, no serfa un santo, sine un sat&nico
egoista. Hasta el deseo de salvar nues-
tras almas debe star subordinadob este
fin anico y supremo: que sea para gloria
de Dies. Por esto aquel lema bendito do
un gran Santo y de una gran sociedl0l







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religiosa: Ad maiorem Dei gloriam: A la
mayor gloria de Dios, es mas elocuente y
dice mas que cien libros. Si la gloria de
Dios ha de ser el fin de todo, con mayor
raz6n debe ser el fin de la oraci6n. A
esta debe dirigirse toda. Bueno es, pues,
consignarlo despu6s de ella, y como si
dij4semos, afiadir en el sobre del memo-
rial que, acompaiiado de la recomenda-
ci6n de Maria. enviamos a Dios esta di-
reccidn: < Todo lo que acabo de pedir es
para la gloria del Padre, del Hijo y del
Espfritu Santo: > Gloria Patri t Filio, etc.
El Rosario es, pues, una excelente f6r-
mula de oraci6n, un medio poderoso para
encendernos en la devocidn de los predes-
tinados, para conservar ]a fe y conseguir
'de la Reina del Oielo toda suerte de
gracias.
--~-------~,--,--'- ~--


EL MES DE LAS ANIMALS


Noviembre es el mes de las almas del
Purgatorio, el mes consagrado por la
Iglesia para hacer especiales sufragios a
fin do abreviarles sus penas y llevarlas
al Cielo.
La devoci6n a Ids animas es de las m6s,
populares, y en muchas iglesias se con-
serva aiin la antigua costumbre de tocar
las campanas 6 cierta hora de la noche
para avisar a los files que rueguen 6
Dios por las benditas almas del Purga-
torio. Esto indica la generosidad de los
sentimientos del pueblo y Sit buen co-
raz6n; pues que sabe recorder agrade-
cido a sus deudos y bienhechores, no con
vana ostentaci6n de palabras 6 con obras
puramente terrenas que mas halagan el
amor propio de los vivos, que sirven de
consuelo 6 los muertos, sino con sufra-
gios, misas, oraciones, ayunos, indulgen-
cias etc., quo son la expresi6n mas va-
liosa del verdadero afecto hacia ellas.
< Vosotros preguntdis, dice Bourdaloue,
qu6 es lo que un alma sufre en el Pur-
gatorio, y yo os respond que seria mis
oportuno preguntar qu6 es lo que no su-
fre, tantos y tan grades son sus pade-
cimientos. A la verdad, todos los males de
este mundo nada son en comparaci6n de
lo que aquellas almas padecen. San Agus-
tin y San Gregorio lo aseguran, siendo
asi que los martires sufrieron que los


metiesen lentamente en aceite y pez hir-
viendo, quo los descoyuntasen, que los
recostasen en parrillas hechas ascuas, que
los revolcasen sobre piedras agudas y
cortantes, que los arrojason entire escor-
piones y los devorasen las fieras.-
*
Cada alma vale m6s que un mundo, y
por consiguiente library 6 una de ellas de
las llamas del Purgatorio es causar 6
Jesucristo un placer tan vivo como si se
le libertase a El1 mismo y se le abriese
el cielo.
Si, Jesus que ha derramado su sangre
por cada uno de los hombres los ama
infinitamente, y si no los Ileva luego del
Purgatorio al Oielo es porque en el cielo
no puede entrar nada manchado.
Bienaventurados los miscricordiososporque
ellos alcanzarda misericordia. i Qu6 con-
suelo powder decir: Hay un alma en el
cielo que me debe en parte su felicidad,
que estal obligada a rogar por mi! Ah!
si Dios por expresa revelaci6n os hiciera
ver un alma en la gloria que con vues-
tros sufragios hubierais sacado del Pur-
gatorio, I Con qu6 fe la invocariais ? Pero
aunque no la conozciis ella os conoce,
y en el cielo no hay ingratitud. I Per-
mitirdis, Sefior, que se pierda mi liber-
tador ? clamar6 ella. I Dejar6is de usar
de miscricordia con quien ha sido tan
misericordioso conmigo ?
Refi6rese que en otro tiempo una nave
llamada La Redenci6n, de las costas de
Espafa se hacia 6 la vela para las playas
de Africa, llevando el dinero destinado
al rescate de los cautivos cristianos. A
vista- del barco libertador, los prisionieros
cargados de grills, se esforzaban en darse
prisa para acercarse 4 la ribera, espe-
rando ver con tal arrive el fin de su cau-
tiverio. Y luego, con mirada, inquieta y
temblorosa voz, preguntaban al capitan:
I Capitan, me tra6is la libertad ? I Mis
hijos, mi esposa, mi madre, mis herma-
nos os han entregado el precio de mi
rescate? Representaos su aflicci6n cuando
so los respondia: No, no, aun tennis que
esperar. Ah, exclamaban en su deses-
peraci6n, hijos desnaturalizados, esposas
ingratas, crueles padres que no vend6is
algunos bienes, que no os priv4is siquiera
de vuestro lujo, de vuestras alhajas para
tener con vosotros A quienes tanto llo-
ramos vuestra separaci6n! Mas, con qu6
trasportes de entusiasmo y alegria ben-







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decian otros las manos bienhechoras que
les enviaban el precio de su libertad.
Ved, de un modo semejante, al angel
del Senior que desciende al Purgatorio.
Mirad cuantas almas le rodean. Celestial
mensajero, le dicen, venis a romper
nuestras cadenas? Si, toc6 el fin de
vuestros tormentos: las oraciones, las li-
mosnas, las buenas obras de vuestras
padres, esposas, hijos y amigos hainlle-
gado hasta Dios y satisfecho su justicia.
; Almas dichosas, subid al Cielo! (1).
Oigamos los lamentos de las benditas
almas: Apiadaos de mi, d lo menos voso-
tros, amigos mios, nos dicen. Apiadaos de
mi porque soy mis miserable que el po-
bre andrajoso que golpea a vuestra puerta,
(iue el enfermo que reclama un remedio
que el huierfano que os pide amparo, que
el encarcelado que suspira por la liber-
tad; pues todas esas miserias son ficiles
de remediar y son s6lo miserias del cuerpo
pero yo i ay de mi! soy una pobre alma
que liena de deudas, no tengo c6mo pa-
gar y soy atormentada con rigurosa jus-
ticia.
En el filtimo dia Jesus nos dirS:
Ilienaventurados vosotros, porque tuve
hambre y me dist6is de comer, tuve sed
y me disteis de beber, estaba desnudo y
me vestisteis, enfermo y me socorristeis,
encarcelado y me visitasteis; porque lo que
hab6is hecho con el dltimo de los mios con-
migo lo hicisteis.

S1411



La question social.

Nuestro siglo, dice un c6lebre escritor,
tiene una dificultad que no acierta b re-
solver. Es la eterna cuesti6n entire ricos y
pobres, es la, cuesti6n llamada como por ex-
celencia la cuesti6n social.
El siglo y sus fil6sofos se ven en tales
apuros porque para nada cuentan con Je-
sucristo, solution supreme de todas las difi-
cultades. Nosotros cat6licos acudamos a esa
finica soluci6n, cojamos el pavoroso problema,
y vdmonos con 61 A Jesucristo.
SJesucristo! Precisamente le tenemos ahi
entire nosotros en la mejor disposici6n para
responder a nuestras dudas; so acerca la
fiesta do su dichosa Navidad, y entire el re-
gocijo del universe y los cantares del cielo
(1) ORTizau, Catecismo en Ejemplos.


vamos 6 adorarle niio y pobrecito on un
establo ruinoso, envuelto en pobres ienvol-
turas; sin cuna, porque yace en un pesebre
de bestias. Alla va todo el mundo, alli han
ido desde mil ochocientos aiios atras todos
los siglos, allA han ido pobres, all se han
presentado ricos, los mendigos con sus hara-
pos, los reyes con sus coronas. AlIA han ido
todos, gpor qu6 no hemos de ir nosotros?
g Por qu6 no ha de ir tambi6n nuestro
siglo xix, con su abrumadora cuesti6n entire
pobres y ricos, 6 ver si se la resuelye con
una palabra 6 con un sollozo este Dios, quo
es Dios do ricos y pobres?
Vedle. La casa no es tal, sino cueva des-
trozada y abierta a toda lluvia y 6, todo
viento, y ;cuidado que la estaci6n es cruda
y la noche destemplada! Y aun asi aquel
portalejo no es habitaci6n propia, sino pres-,
tada: menos que prestada, tomada de li-
mosna, despu6s de groseros desaires 16 igno-
miniosos desdenes. El mueblaje es tan ruin
como la habitaci6n. Unas pobres pajas, un
tosco pesebre, telarafias por toda colgadura,
suciedad y miseria por todo adorno.' g Resta
afadir alguna cosa a este cuadro de po-
breza? Si, porque la vecindad, a los aco-
gidos en aquei albergue, les es completa-
mente forastera, el poder pfiblico no tarda
en convertirseles en perseguidor. Todo cuanto
tiene de desconsoladora la miseria hall
alli reunido. I
Y no obstante, Cristo Jesus no "s pobre
por necesidad, sino por elecci6n. iQu6 ha
de ser pobre si es el Criador de todas las
riquezas, y el Remediador de todas las ne-
cesidades! Es Dios y puede formarso un pa-
lacio en un moment, del mismo modo que
con una palabra form un mundo. Puede
dar a sus miembros entumecidos por el frio
lecho mullido y regalado, puede improvi-
sarse corte obsequiosa que atienda 'los
menores detalles de su comodidad personal,
puede rodear a su Madre de cuantas deli-
cias ha imaginado la princess mUs capri-
chosa. Y puede y no lo hace. Luego si no
lo hace es porque no quiere. Y no quiere
porque asi debe de convenir 6 alguien. Y
6a qui6n puede convenir sino nosotros?
; Misterio profundo! se. dir6. Si pero no
tan profundo que no lo alcance al moment
cualquiera que se digne observarlo. Mejor
dicho: no es misterio, sino leccion oportu-
nisima. El Dios de ricos y pobres al entrar
en el mundo quiere hablar muy alto a ricos
y pobres, y en el silencio de esta noche he-
lada, en la soledad de este desquiciado por-
tal, su ensenanza es mas elocuente que la
de los liceos y academias del mundo quo
han asombrado a los siglos con sus altas
cuestiones, sin haber resuelto afin la cuesti6u
principal.
La soluci6n que'con su ejemplo da el mismo
Dios a la gran cuesti6n actual entire pobres.
y ricos, es la siguiente.







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Supuesto que ha de haber pobres y ha de
haber ricos, los dolores de la pobreza deben
templarse con la resignaci6n cristiana; los
placeres de la riqueza deben templarse con
la moderacidn cristiana. Esta resignaci6n y
esta moderacidn acercarin las distancias que
separan al pobre del rico, alzando un po-
quito al uno y bajando otro poquito al otro,
con lo cual, y con la caridad que d6 la
mano A entrambos, quedaran unidos y her-
manos los que, aconsejados por solas sus
pasiones, se han mirado siempre como ene.
migos.
Y dadle las vueltas que querais al teme-
roso problema, no hay otra salida que 6sta:
que sea resignada la pobreza, y que sea mo-
derada la riqueza.
t Pero qu6 entender por resignaci6n ? -
SQu6 por moderaci6n ?
Resignaci6n es una virtud cristiana que
.s6lo la fe puede comunicar, por la cual,
aunque podemos practical los medios para
salir 6 librarnos de nuestras aflicciones, sin
embargo, sometemos con humildad nuestro
coraz6n a ellas, sabiendo que es Dios quien
las ha ordenado 6 las ha permitido.
Pobres' de Jesucristo, grabad en vuestro
coraz6n estas palabras: no se os prohibe
buscar arbitrios con que salir de vuestra.
pobreza, y mejorar la posici6n de vuestros
hijos.
No es pecado desear ser rico, ni es pecado
trabajar honradamente para serlo, Pero es
pecado, si, rabiar dia y noche contra la po-
breza, y renegar de Dios que no os ha dado
]a salud 6 la fortune de vuestro vecino, y
odiar al rico, s6lo por no poder serlo como
d1. Es pecado murmurar de la Providencia
de Dios, quien, porque es duefio de todo y de
todos, da lo que quiere y d quien quiere y del
modo que quiere. Es pecado desesperarse y
rechinar de dientes contra el Cielo, maldi-
ciendo la necesidad de trabajar para comer,
como si el que come sin trabajar se viese
por esto s6lo libre de trabajos. Es pecado,
en una palabra, olvidarse de la resignaci6n,
que no es otra cosa que acomodar nuestra
voluntad a la de Dios.
La resignaci6n no es una mortificaci6n, es
una verdadera virtud de conveniencia. Hemos
de padecer sin remedio; qu6 vale mas, pa-
(decer rabiando 6 padecer consolado ? Hemos
de trabajar; qu6 es mas duro, trabajar
maldiciendo la necesidad que nos obliga 6
ello 6 trabajar alabando 6 Dios que nos ha
criado para esta suerte? Ya que hemos de
llevar la cruz, levarla con aire, y asi se
hard mis ligera. La pobreza resignada es
mas feliz, muchas veces, que la misma ri-
queza, y no es raro encontrar pobres, muy
pobres, en cuya casa reina mas tranquilidad
que en los palacios. Mil veces lo he oido de
los labios de un pobre resignado: < i Pobre
soy, pero... ialabado sea Dios! > H6 aqui
la resignaci6in.


Mas el Niflo del portal no habla solamente
d los pobres. Tambi6n los ricos dependent de
.l y han de ser ensefiados por El, y por 1El
han de ser rigurosamente juzgados. A, los
pobres encarga la resignaci6n en el sufrimiento
de su pobreza, a los ricos encarga la mode-
raci6n en el goce de sus riquezas.
Mloderacidl significa templanza, sobriedad,
limited en el uso de los goces de la tierra:
significa privarse de esa borrachera de lujo
y de diversions en las cuales se consumer
grades caudales sin utilidad para el rico y
con grave escAndalo del pobre. No significa
guardar el dinero, sino saber gastarlo hon-
rada y cristianamente en el aumento de la
Religion, en el consuelo de los necesitados,
en la instrucci6n de los ignorantes, en obras
de utilidad pfiblica, en el fomento de las
bucnas costumbres.
; Ricos de la tierra! Muchas veces os por-
t6is mal, muy mal, y por esto estallan sobre
vuestras cabezas todas las iras del cielo y
braman bajo vuestros pies todos los volcanoes
del inferno. Tennis grande riquezas, y como
aquel rico de que nos habla el Evangelio,
sentados en vuestro trono de dinero, vivis
finicamento para vosotros solos y para los
deseos de vuestro cuerpo y para los capri-
chos de vuestra vanidad. No es vuestro so-
lamente el dinero que tennis, es de Dios, y
de consiguiente s6lo pod6is gastarlo del modo
que ha dispuesto Dios. La Religi6n, la patria
y el pobre gimen abrumados de necesidades;
,A qu6 ese lujo que os llega a poner en ri-
diculo de puro exagerado? g a qu6 esos espec-
taculos en los cuales disip6is en una sola
noche lo que bastaria para mantener ,f una
familiar una porci6n de meses? ia qu6 ese
banquetear sin qu6 ni para qu6, convirtiendo
el alma humana en esclava vil de la part
ims grosera del cuerpo, el est6mago?
No obraban asi nuestros abuelos, quo sa-
bian adular menos d las masas y obrar mds
y mejor por ellas. Nuestros abuelos tenian
teatros menos suntuosos, pero sabian fundar
vastos hospitals, y no s6lo fuudarlos, sine
enriquecerlos con rentas. Nuestros abuelos
hacian menos discursos sobre la suerte de
las classes jornaleras, pero sabian mejor el
camino de la casa del jornalero enfermo, y
legaban dotes para sus hijas. Nuestros abuelos
hablaban menos de soberania popular y de
derechos del pueblo, pero vivian en medio
de 61 mis que nosotros, y compartian con 61
sus alegrias y sus tristezas mas que no.
sotros, y eran menos altivos con 61 que
nosotros. Nuestros abuelos, en una p'alabra,
eran mks cristianos, 6s decir, creian mas en
Dios, obedecian mis a la Iglesia y amaban
mAs A sus hermanos. Hoy para ciertos ricos
no hay mis Dios que su dinero, ni mas re-
ligi6n que su negocio, ni mas temple que su
fabrica, ni mAs pr6jimo que sts yo. Hoy para
muchos ricos el pobre no es su hermano, es
una mAquina alquilada A la cual se da cada.







- 166 -
I ,t


dia un journal, como se da cuerda 6 an reloj,
sin amor, sin piedad, sin entrafias. No es
esto lo que debe ser la riqueza cristiana.
iLa limosna! ; Ay Dios mfo! A Qui6n da
limosna en el dia de hoy? Porque, no es
dar limosna arrojar un ochavo un men-
digo para librarnos de su asquerosa pre-
sencia. No es dar limosna consignar una
partida en una suscrici6n piblica para que
luego la trompeteen todas las gacetillas de
la ciudad. Dar limosna, oh ricos, es dar
vuestro dinero en abundancia si lo tennis
en abundancia; es darlo con modestia, sin
herir la dignitad personal del que lo recibe;
es darlo con la mano y con el coraz6n, es
decir, acercdndoos al pobre, interesandoos
por 61, am6ndole, consoldndole, instruy6n-
dole y mejorandole. Dar limosna es ir en
busca del necesitado antes que 61 venga en
busca de vosotros, es visitarle en su barraca
6 en su buhardilla, es sufrirle aunque os sea
repugnant.
;Ricos de la tierra! old la voz del Niuio
de Bel6n, que es vuestro Dios y sera vuestro
Juez I Moderacion en todo, moderaci6n en
vuestro lujo, moderaci6n en vuestras em-
presas, moderaci6n en vuestras ganancias,
moderaci6n en vuestro placeres. No querais
gozarlo todo, ni ganarlo todo, ni explotarlo
todo. Al fin vendrd la muerte, pasito 6 paso,
lenta y silenciosa, 6 sorprenderos en vuestras
casas y en el bullicio de vuestros negocios,
y no hardn mas dulce vuestra agonia mil
duros mas 6 mil duros menos que dej6is 6
la otra part de la losa. Y en cambio el
buen uso de vuestro dinero, el goce mode-
rado de vuestras riquezas puede haceros fe-
lices en vida y en eternidad.
i Ricos y pobres! Escuchad otra cosa y es
la fltima. No en vano la primer pdgina de
nuestra sacrosanta Religi6n, finica verdadera,
nos muestra un Dios en la miseria y en la
persecuci6n. Si hab6is creido poderos former
de este mundo un valle de delicias en lugar
de un valle de 16grimas, errdsteis la cuenta,
y and6is soberanamente equivocados. Los
pobres sufrirdis por vuestra ipobreza, y los
ricos sufrir6is 6 pesar de vuestra riqueza,
y todos creer6is diclhso al vecino, y nadie
tendrd la suerte de creerse dichoso 6 si
propio.
Besignaci6n, pues, en el llanto cuando
acaezca tener que llorar, y moderaci6d en ela
risa cuando haya ocasi6n de reir, ya que de
risas.y ilantos se compone al fin nuestra
vida. En medio de todos los goces y de todas
las penas la fe en Dios, la esperanza en
Dios, la caridad segin Dios.
Cada dia se os predican nuevos derechos
y se os ofrecen nuevas libertades y se os in-
ventan nuevos progress. Nuevos 6 la ma-
fiana y viejos ya y desacreditados al ano-
checer. La palabra de Bel6n, la voz del ca-
tolicismo es la verdad inmortal siempre an-
tigua y siempre nueva, que nunca envejece


y nunca decae, que posee siempre, Icuando
es obedecida, su maravilloso poder do salvar
a los individuos y a los pueblos. Esta per-
manece eternamente.
i Ricos y pobres! Con ella ser6is hermanos
y ser6is dichosos en lo que quepa serlo en
este mundo. Sin ella lay de la sociedad!
I ay de vosotros!



INGLATERRA


Colocaci6n de la primera piedra
de la iglesia del Sagrado Corazbn do Jesis
en Loudres.
Entre las obras recomendadas especial-
mente 6 nuestros Cooperadores, en enero
del present aio, por nuestro Rector General
Sr. Don Rua, enumerAbase la iglesia para
la Casa salesiana de Londres.
La capilla que habia alli servido hasta
ahora de iglesia parroquial era ya demasiado
estrecha para el nfmero siempre creciente
de fieles que acudian a ella.
La necesidad de edificar otra mayor era
manifiesta; pero sin poder esperar gran-
des socorros de aquella naci6n donde las
obras cat6licas estin recargadas de deu-
das, no podia emprenderse la nueva obra
sino poniendo today conflanza en Dios y en
nuestros Cooperadores.
Habi6ndose encontrado un sitio convenient
al objeto, se di6 principio al trabajo, y el
3 de agosto se coloc6 solemnemente la pri-
mera piedra de la iglesia. H6 aquf la rela-
ci6n correspondiente:

REVMO. Se. D. RUA:
Por fin comienzan 6 efectuarse nuestros
ardientes votos y esperanzas. El 3 de agosto
sera memorable para esta Casa, como que
se echaron entonces los fundamentos de
una obra de suma importancia.
Bien conoce V. R. cuAn indispensable es
en este barrio, donde nada falta 6 las se-
ctas, la construcci6n de un temple cat6lico,
y comprendera por tanto el content de
toda nuestra pobre feligresia al asistir 6 la
colocaci6n solemn de la primer piedra
de la iglesia del Sagrado Coraz6n.
Desedbase dar el mayor esplendor possible
a la ceremonia tanto para consuelo de los
cat6licos para quienes tales funciones son
como viva manifestaci6n de la luz despu6s
de espesas tinieblas, cuanto para.dar a co-
nocer a los protestantes la majestad de
nuestro culto.
Adornado convenientemente-el local, ie-.
ndse de files y aun de protestantes atraidos
por la curiosidad. Todos los balcones del






































































Iglesia del Sdo. Coraz6n de Jesi~s en Londres.


~i~~
..


r~i~h







- 168 -


vecindario estaban igualmente atestados de
gente. .
A las cuatro *de la tarde di6se comienzo 6
la ceremonial por el Ilmo. Sr. Obispo Butt
acompailado de los sacerdotes salesianos. Si
bien el rito correspondiente A una funci6n
semejante es hetmosisimo y encierra gran
ensefanza, en esta ocasi6n parecia tener
mayor significado. Cerca de tantos templos
de distintas sectas, cada una de las cuales
pretend anunciar la verdadera doctrine de
Jesuoristo, el temple cat6lico en nombre de
la Iglesia les dice: < Vosotros sois de ayer
y mi origen es antiguo como el mundo. >>
La colocaci6n, pues, de la primera piedra
es un acto importantisimo que reviste un
character de censura, profecia y triunfo. La
unidad, perpetuidad y santidad de la Igle-
sia recordadas en las oraciones que el
Sr. Obispo recitaba en alta voz acusaban la
desuni6n, instabilidad y esterilidad de las
trecientas sectas que dividen este pueblo y
que son como vastagos Bridos 6 infructuosos
de la vid del Selor.
Asi que se hubo hecho la aspersi6n de
las'cruces, el Sr. Obispo bendijo la piedra
fundamental, la cual encerrando un perga-
miho con la relaci6n del becho y algunos
retratos y medallas, fu6 sellada y colocada
al son de un precioso cantico acompailado'
de mfisica. '
Terminada la funci6n, el Ilmo. Sr. Butt
tom6 asiento y di6 la bendici6n al Sr. Ca-
n6nigo Akers quien subiendo 6 una tribune
pronunci6 el discurso correspondiente a las
circunstancias, y en el cual con gran copia
de doctrina.y singular elocuencia manifest
cuan grande era el beneficio con que la di-
vina Providencia regalaba a este pueblo, y
cuin ardiente era el afecto que sentia hacia
Don.Bosco y la Pia Sociedad Salesiana.
Luego que termin6 el discurso el Ilmo.
Sr. Obispo visit el establecimiento y se
dign6 aceptar un modesto t6 6 que asistieron
varies invitados. Dificil es expresar la pa-
ternal benevolencia con que nuestro insigne
Prelado nos honra y alienta.
Todos abrigamos la esperanza de que el
Senior bendecird singularmente esta obra.
Los trabajos se continfian con gran actividad,
y confiamos no habran de suspeiiderse aun-
que sea grande nuestra estrechez. Los de-
votos del Sagrado Coraz6n vendrAn en nues-
tra ayuda a fin de ganar aqui muchas almas
para el cielo.
Sit iv;.sI V. R. aceptar los mis afectuosos
re.iierdos de mis hermanos y bendecirnos 6,
todos.
De V. R.
Afmo. hijo
JUVENAL BONAVIA
Presbitero,


Londres Battersea, 7 de agosto de 1892.


FRANCIA

NIZA.
La Obra del Pan cotidiano.
Los Cooperadores Salesianos de Niza qi
de aios atras ban torado bajo su protecci6
A los hu6rfanos del Patronato de San Pedro
recogiendo limosnas y proporciondndoles tra
bajos, han establecido ahora una obra emi
nentemente cristiana con el titulo de Obri
del Pan cotidiano, cuyo objeto es proveer e'
pan necesario a los hu6rfanos del Patronato.
Bastan cuarenta pesetas para el pan de un
dia : una persona 6 familiar elige,.por ejemplo,
el dia de su santo, el de su cumpleaios, el
de su matrimonio fi otro de su agrado para
celebrarlo y atraer las beudiciones del Senor
con la limosna correspondiente al pan dental
dia y da aviso al Director del Patronato.
Don Rua .J pasar no hace macho por
aquella ciudad expres6 la mis viva, gratitude
i ios fundadores de esta preciosa Obra. En
una reuni6n tenida entouces uno de los
miembros del Consejo refiri6 el hecho si-
guiente: Dos Cooperadores Salesianos que
viven en una misma casa y que acostumbran
reunir en la tarde 6 sus families para rezar
el Rosario, luego que hubieron terminado
su devoci6n, se pusieron 6 hablar de la re-
ciente Obra del Pan cotidiano. Haciendo cum-
plidos elogios de semejante instituci6n, de-
terminaron suscribirse A ella y tomar cada
uno de su cuenta el pago correspondiente al
pan de un dia. Dos sirvientas de aquellas.
families, que habian oido la conversaci6n,
dijeron a sus amos que tubieran a bien
suscribirlas tambi6n i cada una con la li-
mosna para el costo del pan de un dia. Con-
movidos 6stos, aceptaron el encargo y a
nombre de los hu6rfanos del Patronato die-
ron las gracias a aquellas buenas mujeres.
Pero vine la noche y & cada uno de aque-
llos Cooperadores le vino a la mente el re-
cuerdo de semejante caridad, pareci6ndoles
que para sirvientes que ganaban 30 6 40 pe.-
setas mensuales aquella limosna era dema-
siado crecida.
Al dia siguiente al verse de nuevo ad-
vierten que les habia ocurrido el mismo'
escrfpulo. Hablan a las sirvientes y les dicen
que much harian con tomar una suscrici6n
entire ambas. Tiempo perdido. Es verdad que
somospobres, dijeron; pero ,lo poco que gana-
mos es nuestro y nining empleo mejor podemos
hacer de ello que ddndolo d los mds necesita-
dos. Queremos tener cada una nuestro dia y
nos sentiremos muy felices con ser una vez al'
ano como padres de los hijos de Don Bosco.
.Dios nos recompensard.
Si, Dios las premiarA con largueza. ; Que;
tan noble ejemplo sirva para tocar en el
coraz6n 6 quienes viven en la abundancia!







- 1(19 -


NUVJ GRATORIO FmmTiVO EN NIZ1


Una gracia de San Jose.
Todos conocen ya el bien que los hijos del
pueblo reportan en los Oratorios Festivos.
Tres afios Lacia que lo Salesianos de Niza
buscaban un local done powder establecer
esta regeneradora instituci6n, sin poderlo
consegi ir.
Don Kia tuvo entonces la buena idea de
reconmenlar el asunto 6 San Jose, 6 insi-
nu6 A todos los socios del Patronato que
recitaran al efecto durante todo el mes de


imarzo tres Padrelnestros, Aveinarias y Glo-
ri;ilatris a San Jose, uua Salve a Maria
Auxiliadora y un Pater, Ave y Requiem
por )ou Bosco.
Antes de concluido el mes se obtenia el
deseado local, y el 1 de abril el Director
Salesiano de la Casa de Niza firmaba el
contrato de arriendo por nueve aBos. El
local comprende un patio y una barraca, li
mitad de la cual se destinara para capilla.
Aquello es tan pobre que trae ficilmente
la memorial el recuerdo de Bel6n. Ojala lot
Hijos de Don Bosco puedan atraer alli nu.
Incrosos niiios para ensefarles a conocer
aim;r y servir a aquel que por nuestro amo"
naci6 pobre y humilde en un portal.


Una casa Salesiana en la isla de Dawson.


NOTICIAS DE NUESTRAS MISIONES


TIERRA DEL FUEGO

Nuevos ne6litos.
Puntarenas, 10 de mayo de 1832.
REVMO SR. D. UA :
No hace much que le decia que la ins-
trucci6n religiosa que los fueguinos reciben
en la isla de Dawson no es s61o en provecho
de ellos, sinb que contribute a atraer a los
demas salvajes. Me cabe ahora la satifacci6n
de avisarle que los indios, que en la prima-
vera partieron en sus canoas en busca de
otros de sus contpatriotas, comienzan ya A
volver acompailados cum exultatione, portautes
manipulos suos.
El 5 de los corrientes despuds de unos
ejercicios espirituales a nuestros herinanos


de aquella isla, recomendaba que se rogase
i Dios para que otros salvajes llegaran A
aumentar nuestra Misi6n. Oraron tambi6n
los fueguinos y once hicieron la comuni6n
ese dia con tal intenci6n. Pues bion a las
diez de la mailana de aquel inismo dia,
cuando me hallaba retirado en mi pieza lle-
gan A anunciarme que se acercan dos pirogas.
Con gran content tomio unos anteojos y
diviso las canoas que vienen al puerto. Los
indios celebran a sa vez ver llegar nuevos
huespedes. Venciendo la corriente de las
aguas y baniados con la lluvia que caia &
torrentes llegan por fin, y con gran con-
tento desembarcan diez y seiz indios. Todos
los nuestros corren 6 recibir a los recien lle-
gados, ponen en seguro las pirogas, encien-
den fogatas y se prepare care, galletas, pan
etc., para festejarlos. Las Hermanas de Maria
Auxiliadora se encargan de vestir y dar alo-
jamiento a los nifos y mujeres apenas cu-
biertos con algunas pieles, en tanto que los
Salesianos proporcionan los hombres todo
lo que necesitan.







- 170 -


Cuando so hubieron calentado y torado
alimento con el apetito que es de imaginarse
el jefe de ellos, un tal Santiago que ya
habia estado en nuestras Misiones, nos di6
cuenta de sa viaje: dijo que habia encon-
trado muchos indios; pero que no le habia
sido possible traer por ahora mhs de quince
por escasez de pirogas ; que otros vendrian
tan pronto come hubieran concluido de fa-
bricar varias que estaban trabnjando con
gran ernpefio.
;Pobre Santiago! Cuando habia partido


habia ido bien provisto por el P. Pistone
de vestidos y alimentos, y ahora llegaba ha-
rapiento en un estado miserable.
Mucho gozaba yo con oirle hablar con
tanta confianza con el P. Pistone, y en su
lengua dar A sus compaferos noticia de nues-
tros trabajos, talleres, habitaciones etc. Pa-
recia volver a su propia casa y con today
desenvoltura conducia a los indios reci6n
llegados ya k una parte, ya A otra, dici6n-
doles: Ved, si es cierto todo lo que os habia
dicho. Aquellos le seguian d todas parties y


La Misibn Salesiana de la Tierra del Fuego.


parecian at6nitos al ver tantas cosas que
eran para ellos verdaderas maravillas, una
especie de nuevo mundo.
Senti verme obligado 6 dejarlo bien pronto;
pues otros trabajos me llamaban a Punta-
renas; pero bien saben atenderlos r todos
el P. Pistone. y demis auxiliares.
Las limosnas que me ha enviado y que
acabo de recibir han side providenciales; la
necesidad era extrema. iDios recompence
con largueza A nuestros Cooperadores !
Se continuan los preparativos para la Mi-


si6n que vamos a establecer en el Cabo Pe-
has, donde se hallan los salvajes de la tribu
de Onas y en la cual no ha llegado hasta
ahora la menor luz de civilizaci6n.
Comienzan ya A blanquear de nieve las
alturas y a sentirse valientes frios; por lo
que es menester suspender las misiones en
movimiento, hasta que vuelva la epoca fa-
vorable.
El P. Bouvoir va con algunos indios a
Montevideo, de donde aeguirA camino a G6-
nova.







- 171 -


Sirvase, Revmo. Don Rua, bendecirnos d
todos y recordarnos en sus oraciones.
De V. R. A. y H. S.
Jost FAGNANO
Pref. Apost61.
----.- -

TIERRA SANTA (Bel6n)


Asilo de la Santa Familia.
Bel6n, 8 de junio de 1892.
REVMO. SR. D. UA :
Por encargo de mi Superior, el R. Padre
Belloni, le escribo gustoso la' present para
darle noticia de nuestras filtimas fiestas y
renovarle las expresiones de mayor afecto y
veneraci6n de todos los Salesianos de Tierra
Santa.
Iglesia del Sagrado Corazon de Jesils
en BIelen.
Esta iglesia de treinta metros de largo y
de catorce de alto es esbelta y graciosa como
nuestras antiguas catedrales g6ticas: el ar-
quitecto un sacerdote, compailero del can6-
nigo Belloni, ha side el ingeniero, que ins-
pirado per su devoci6n al Sagrado Coraz6n
ha impreso en ella un sello particular de
grandeza y armonia, que contribuyen a avi-
var la devoci6n y el recogimiento.
Al entrar en ella el alma se siente come
atraida per el Sagrado Coraz6n, cuya grande
y rica estatua ocupa alli el puesto de honor.
En la cipula que domina el core hallase
representada la aparici6n del Senor 6 la
Beata Margarita Maria.
El altar mayor de m&rmol blanco, sobre
el cual se ve una preeiosa estatua de tres
metros de alto, es un obra maestra, y las
decoraciones ligeramente doradas de exqui-
site gusto. La iglesia en forma de cruz la-
tina es de tres naves, y en las laterales se
han hecho tribunas que permiten aumentar
considerablemente el nfimero de los files
que concurran & las fiestas. Si bien en la
decoraci6n domine el estilo griego, el con-
-junto general es de estilo romano con her-
mesas b6vedas, pilastras coronadas de capi-
teles corintios, y colors suaves y bien es-
cogidos.
Hay siete graciosas capillas laterales alum-
bradas con la luz suave y fantAstica de las
ventanas de vidrios de colors. Todo inspira
devoci6n. No dude que elSagrado Coraz6n
de Jesis y Maria Auxilladora derramarAn
aqui abundantes bendiciones.


SFiesta de Maria Auxiliad6ra.
Solemne y sumamente, concurrida fu6 la
fiesta celebrada este afio el dia de Maria
Auxiliadora. Cant6se una misa en que pon-
tific6 el Illmo: Sr. Obispo de Capitolia y con.
asistencia de los can6nigos, las diversas 6r-
denes religiosas de esta ciudad y de un in-
meuso gentio. El canto ejecutado por los:
nilios de la casa mereci6 singular aceptaci6n.
El C6nsul general de Francia, queriendo
que el recuerdo de esta fiesta quedase inde-
leble entire los pobres, les hizo distribuir :
abundantes hmosnas.
La fiesta civil con iluminaci6n, fuegos etc.
llen6 de entusiasmo al pueblo.
Las abundantes lluvias que halt cafdo en
estos filtimos meses han tapizado de verdura
los campos, alegrado 6 los agricultores y
contribuido poderosamente al 6xito de la co-
secha.
Sin m~s per ahora le saluda con profundo-
respeto y afecto S. S. S.
A. NEPLE.




--
Gracias de Maria Auxiliadora


La paz en casa. Hacia tiempo que
vivia atligida 6 inquieta por cierta discordia
que se habia originado entire mis primos. Su
ejemplo era causa de habladurias y de es-
candalo para cuantos les conocen; pero nin-
guna consideraci6n era suficiente 6 calmar
su dnimo. Asi las cosas ocurri al Oratorio
Salesiano a fin de que los hijos de D. Bosco
rogaran Maria Auxiliadora por la paz tan
suspirada. Y la Virgen Santisima no tard6 en
conceder la gracia: el 19 de los corrientes
uno de mis primes me trajo la noticia de
haberse todos reconciliado perfectamente.
SBendita sea. Maria Auxiliadora!
Tengo el gusto de acompaiarle una li-
mosna para las Misiones salesianas y de sa-
ludarle con todo respeto
MARGARITA A.
Turin, 22 de noviembre del 1889.

Una conversion en la hora de la
muerte. Hacia diez y seis anos que yo
vivia con una sefora de 64 afios, que de
nina habia abandonado la religion cat6lica
y pasado A una secta protestante; Grande
era mi temor de que le ocurriera la muerte
sin haberse convertido.
El 21 de mayo de 1889 habi6ndole con-
fiado mi inquietid 4 una amiga, resolvimos
no hablarle de sacerdote ni confesi6n, re-







- 17r


*comendarla d Ma ria Auxiliadora y conseguir
tan s6lo que llevara al cuello una medalla
de esta advocacion.
En el mismo dia hablamos con ella, y ob-
tenido esto, dos horas despu6s le sobrevino
an ataque apopletico. Llamados los m6dicos
.declararon ser el caso:muy grave y apenas
dieron alguna esperanza de sanarla.
Seiiora, le dijo entonces mi amiga, un dia
que yo cai mny enferma'hice llamar un sa.
cerdote y luego que me di6 la benlici6n me
sentii notablemente mejor; haga U. lo mismo,
y no le pesara.
Todas las personas que aquf la acompa-
fiamos deseamos aliviarla; pero nada pode-
mos. El finico que puede sanarla es el Seiior,
duelo de nuestra existencia. L Quiere hacer
la prueba ? Quiere que llame un sacerdotel
La seilora la mir6 y con cierta ir6nica
sonrisa le contest burlescamente, no ha-
ciendo aprecio alguno de los sacerdotes ni
de la Iglesia. Luego quedamos en silencio.
Pero poco con sorpresa general exclam6 :
Si, si, llamad un sacerdote, que venga
luego.
Vino luego un eclesifstico que la exhort
a confiar en Maria Auxiliadora.
La enferma le oy6 atentamente, y en se-
guida besando la medalla y cstrechandola
al coraz6n termin6 por confesarse con gran-
des muestras de arrepentimiento. Vivij al-
gunos dias todavia, casi sin darse cuenta de
lo que pasaba a su al rededor; pero pronto
que llegaba el sacerdote recobraba sus fa-
cultades y manifestaba singular content y
reconocimiento.
Por fin expire en gran paz el 24 de mayo,
dia de Maria Auxiliadora.
ANA VALINO.
Varasse, 23 de noviembre de 1889.

Maria Auxiliadora y los hu61ifa-
nos de Don Bosco. Antes da 1887 ha-
bia yo prestado, sin document legal, una
gruesa suma de dinero d una persona que
hallandose en cierta estrechez no *so mani-
festaba dispuesta i pagIrmiela. Como nece-
sitara aquella cantidad se la pedi repetidas
veces, y me vali de personas inflayentes para
conseguirla, aunque fuera concedi6ndole una
reducci6n; pero todo en vano, pues que en
vez de darme esperanza alguna me amenaz6
y calumni6.
Sin saber que recurso tomar me volvi ,
Maria Auxiliadora y le prometi que, si re-
icobraba dicho dinero, daria la d6cima part
i los hu6rfanos de Don Bosco. Mas afn,
para alcanzar su protecci6n hice desde luego
una limosna al Asilo Salesiano. jC osa ad--
mirable! A lospocos dias el dtl.inl,, cam-
biando de sentimientos, sin qI y, le ha-
blara una palabra, me di6 un document legal
en que reconocia la deada; al cabo de pocos


meses me pag6 todo el valori yacosado de
deudas huy6 a America.
Alentado con semejante 6xito encomend6
& Maria Santisima otros valores prestados
que consideraba perdidos, y los cuales .n
tard6 en recobrar. Le confi6 entonces A
ella todos mis intereses, renovandole la pro-
mesa de dar la d6eima parte de las ganan-
cias al Instituto de Don Bosco, y he visto
sin demora Hlover las bendiciones sobre mi
casa sin que desgracia alguna turbe el bie-
nestar de la familiar'
Es mis : en la primavera de 1888 como en
una noche le robaran a mi padre sobre 2000
pesetas, que eran cani todo su capital, fuf
a consolarle, 6 invoqu6 al propio tiempo A
mi protector Maria Auxiliadora. Aun esta
vez fui escuchado, pues ai poco tuvimos no-
ticias de haberse encontrado lo robado y no
tard6 mi padre en recibirlo todo enteramente.
Indigno de tan seialados beneficios, agra-
dezco de todo coraz6n la bondad de Maria
Auxiliadora y para su mayor gloria pfblido
con toda fidelidad lo sucedido.
RAFAEL MELLONI
Cooperador Salesiano.
San Pedro do Casale, 21 do enero de 1891.


REvAMO. Sn. DON RUA:
Hacia doce dias que padecia agudisimos
dolores en una mano cansa de una enfer-
medad, que el mddico calific6 de muy grave,
cuando el Sr. D. Francisco Atzeni Pro. Sa-
lesiano, me recomend6 que en nombre de
Maria Auxiliadora, me pasara por, la mano
una medalla de la misma que dicho senor
tuvo la bondad de darme; hicelo asi, y senti
una mejoria tan notable quoe los dos dias
el m6dico me daba de alta admiradisimo de
ver un cambio tan repentino.
En prueba de mi agradecimiento y para
honra y gloria de la Santisima Virgen le
dirigo la present carta escrita de mi propfa
mano, que, aunque d6bil todavia, es un tes-
timonio evidence del poder de Maria Auxi-
liadora.
Con este motive tengo el honor de ofre-
cerme como su mas afectisimo y humilde
servidor
Q. B. S. IM.
MARTIN GONZALEZ GrARCiA
Setiembre de 1892.

*
AMADMO. PADRE.:
Desde Sevilla y del convento de la Tri-
nidad le escribo: e.tos dos renglones para
decirle que en UtTtera la seiiora Da Tomasa
Escribano de Murube ha vestido A doce ii-







- 173 -


fios pobres, en acci6n de gracias, por un
favor quo ha recibido de nuestra Madre Maria
Auxiliadora per intercesi6n de Don Bosco.
Soy siempre de V.
Afmo. hijo y servidor
FRANcisco ATZENI Pbro. Sal.
Sovilla, 11 de setiembre de 1892.





HISTORIC DEL ORATORIO DE S. FRANCISCO DE SALES


PARTE SEGUNDA


CAriTULO IX.
Elogio del sistema preventive de educaci6n. Prueba
do su bondad. La Generala.- Un paseo A Stupi-
nigi. Relaci6n del Conde donestabile. Palabras
de Don Bosco.
Una de las preguntas que el Sr. Ratazzi
hizo a Don Bosco, en la visit de que hemos
hablado, fu6 sobre los medios de que so
valia para conservar el 6rden entire tantos
nifios que concurrian al Oratorio.
-gNo tiene U., le pregunt6, uno 6 dos
guardias civiles, sin traje military, que le
ayuden A mantener la paz entire tantos chi-
cuelos ?
No es menester, seinor.
EEs possible? Estos nifios deben de ser
inquietos y traviesos como son los do todo
el mundo. gDe qud castigos se.vale entonces
U. para impedir la contiendas y disturbios?
La mayor part de ellos son vivos y
bulliciosos, como que no han bajado del
cielo; pero con todo no se emplea con ellos
castigo de ninguna suerte.
Esto es bien estrabo; tonga la bondad
de explicarme semejante misterio.
No ignore U., senior, que dos son los
sistemas usados parala educaci6n de laju-
ventud: el sistema represivo que emplea la
severidad, la fuerza y el castigo, y el sis-
tema preventive quo basado tan s61o en la
caridad, ayuda con dulzura d observer los
propios deberes y suministra los medios efi-
caces al efecto. 1Este es el adoptado en esta
casa: se comienza por infundir en el coraz6n
del niieo el santo temor de Dios 6 inspirarle
amor 6 la virtud y horror al vicio; se em-
plea gran vigilancia y acompailando siempre
A los muchachos se les eensnia con el ejem-
Splo, con amor de padre, precise es servirles
de guia a cada paso, aconsejarlos con gran
paciencia y bondad, prevenirlo todo para
ponerlos casi en la imposibilidad de faltar.


Ah, ciertamente que este es el m6todoe
mds a proposito para la educaci6n! I pero
es acaso convenient para todos I
De noventa, entire ciento, el resultado,
es sobremanera consolador, en cuanto a los
otros diez se consigue al menos mejorar su
indole, y rara vez ocurre que sea necesario
expulsar 6 alguno come incorregible. A veces
vienen aqui algunos rapazuelos que han de-
sesperado t sus padres; pero al cabo de
pocas semanfs se transforman completa-
mente; de lobos, per decirlo asi, se cam-
bian en corderos.
Es 1astima que el Gobierno no pueda
adoptar el mismo sistema en sus estableci-
mientos penales donde le es precise emplear
centenares de guardias y done los encar-
celados en vez de corregirse, empeoran de
dia en dia.
Y qu6 impide al Gobierno adoptar tal
sistema en sus cLirceles? Que haga ensefiar
alli la religion, quo d6 tiempo para las ins-
trucciohes y practices de piedad, que les d6
a 6stas la importancia que merecen, quo so per.
mita entrar alli con frecuencia al sacerdote .
fin de que consuelo a los desgraciados, quienes
oigan siquiera de sus labios algunas pala-
bras de caridad y de paz, y el sistema pre-
ventivo producira analogos resultados. An-
dando el tiempo bien poco 6 nada tendrian
que hacer los guardias y cabria al Gobierno
la satisfacci6n de dar a las families y d la
sociedad tiles y morales ciudadanos. De
otro mode gastard grades sumas de dinero
en el encierro y castigo de los criinnales, y
luego puestos en libertad, al terminal el
tiempo de condena, deberd no perderlos de
vista temeroso de que sean peores quo antes.
Entretfivose un rate Don Bosco en ha-
blarle sobre la material A Ratazzi; y cgmo
desde 184t couocia el estado de las carceles
y las habia visitado no pocas veces no le
fu6 dificil demostrar cutnto necesitaban de
rehabilitarse por medio de la religion. Al
ver al sacerdote, aiiadi6 Don Bosco, al oir
sus palabras de aliento, el encarcelado re-
cuerda los felices aiios en que asistia 6 las
instrucciones de catecismo, recuerda los con-
sejos del parroco 6 del maestro, reconoce que
si esta en una prisi6n es por haber dejado
de asistir a la iglesia y de poner en practice
las enseianzas recibidas; se siente conmo-
vido, el coraz6n le dice la verdad, una 16-
grima asoma & sus ojos, so arrepiento, sufre,
con resignaci6n, se propone enmendar su
conduct, y cumplida la pena vuelve a la
sociedad dispuesto 6a reparar los pasados es-
candalos. Si por el contrario se le priva de
la ben6fica influencia de la religion, si le
falta un amigo sincere que se interest por
su alma que podra esperarse de tal infeliz.
entire. cuatro paredes que odia mbrtalmente?
Sin sentirse alentado a levantar el espiritu
sobre las cosas de la tiera, sin retlexionar
quo con su falta no s6lo ha quebrantado las,







- 174 -


eyes del Estado sine tambi6n las de Dios,
Legislador Supremo, sin sentirse movido a
implorar perd6n, ni & sufrir resignado la
pena temporal en vez de la eterna, no ver4
en su miserable condici6n sino el resultado
fatal de una adversa fortune, y por tanto
en vez de bafiar sus prisiones con 1Agrimas
de arrepentimiento las morderA 6con desen-
frenada rabia; en vez de proponerse mudar
*de vida se obstinar6 en el mal; aprenderd
nuevas iniquidades d6 sus compaiieros en la
prisi6n, y combinarA con los mismos la ma-
nera de proceder con mds sag.cidad en la
ejecuci6i de otros crimenes en proyecto.
Demostr6 Don Bosco 6 Ratazzi la utilidad
del sistema preventive sobro todo para la
enseiianza en las escuelas, donde se cultiva
el espiritu y so forma el coraz6n de los niiios
d6ciles & la voz de la persuaci6n y del amor,
inocontes aun de verdaderos delitos. Bien
comprendo, dijo al Ministro, que el implantar
este sistema no es incumbencia del minis-
terio de su cargo; pero una palabra, una
indicaci6n suya serA de gran importancia en
el Ministerio de instrucci6n piblica.
El senior Ratazzi escuch6 con vivo interns
A Don Bosco, convcnci6se perfectamente de
la bondad del sistema estableecido en el Ora-
torio, y prometi6le que haria todo lo possible
para conseguir que se nllptara en los esta-
blecimientos del Gobierno.
Si no cumplid su palabra respect A todo
lo que prometi6 6 Don Bosco fu6 porque no
tuvo valor para expresar sus convicciones
religiosas.
Apenas habia trascurrido un ano *de esta
conversaci6n, cuando, despues de la Pascua
de 1855, un hccho singular vino 6 hacer
tocar como con la mano al ministry Ratazzi
la eficacia de tal sistema, aun entire los mu-
-chachos discolos.
Debemos comenzar por advertir que existed,
desde 1845, en Turln una c6rcel, llamada la
General, para muchachos menores de veinte
altos. Los detenidos pasan la noche en celdas
separadas, y durante el dia trabajan ora en
la agriculture, ora en algin arte fi oficio
siempre vigilados por guardias con vara y
bayoneta. Excusado es referir las rinias, pen-
dencias, revueltas, atentados contra la buenas
costumbres y demans deplorables excess que
alli diariamente ocurrian. Mas confiada por
-el Gobierno la direcci6n al Institute de San
Pedro ad Vincula, obtuvo Don Bosco el per-
miso de visitar con cierta frecuencia 6 esos
pobres desgraciados y de ensoiarles la reli-
gi6n: instruialos con el mayor afecto, con-
fesabalos, y en las horas de recreo so entre-
tenia con ellos cual si fueran sus hijos. Los
j6venes, prisiouteros al verse tratados con
tanta ternura le miraban como 6 propio pa-
dre, empefikbanse en expresarle su estima.
ci6n y simpatia, y procuraban cumplir sus
-consejos al pie de la letra.
Un dia obraron por decirlo asf un milagro


y demostraron claramente la importancia doe
sistema preventive, ain tratandose de los
Animos mas obstinados y rebeldes. El hecho.
ha sido ya publicado, entire otros autores,
por el Presbo. Luis Mendre, el doctor Carlos
d'Espiney, el conde Carlos Conest6bile etc.
Es el siguiente :
Dando una vez Don Bosco ejercicios esr
pirituales A los detenidos fu6 escuchado con
tanta atenci6n y cariloso respeto, y sali6 61
tan satisfecho y edificado que resolvi6 acor-
darles un premio por su buen comporta
miento. Con esta idea pide al Alcaide que
le permit hacer con aquellos j6venes un
pasdo 6 Stupinigi, aldea con unas mil almas
cerca de Sangone, 6 cuatro millas de Turinl
y donde hay un parque real.
Para el prisionero un dia de aire libro,
lejos de los estrechos muros que le encie-
rran, es el solaz mas ambicionado. j
Vengo, dijo Don Bosco al Alcaide a
hacerle una propuesta, que le ruego tenga
6 bien aceptar.
Hard lo que pueda por complacerle,
pues tan buenos servicios presta U. 6 esta
cArcel.
Gracias, senior. Desearia que para dar
una recompensa 6 estos pobres j6venes, que
de tiempo atras no dan motive alguno do
queja, que tenga U. la bondad de darles
permiso para hacer conmigo un dia de passed
a Stupinigi. Esto convendrA no s61o 5 su
salud corporal sino tambi6n 6 su espiritu.
El Alcaide le mir6 at6nito y luego le res
pondio : I MIe habla U. seriamente 9 !
Con toda seriedad, senior; y much le
agradecer6 que atienda mi sdplica.
Larga fu6 la entrevista. Por fin, excus6n-,
dose el Director con la inflexibilidad del re-
glamento, concluy6 por decirle que hablarfi
con el Ministro de lo Interior, el Sr.,Urbana
Ratazzi.
Ratazzi oy6 no si extraiieza la solicited;
pero, como quiera que ya conocia 4 Don
Bosco, contest que deseaba verle, Se pre-
sent6 Don Bosco al Ministro con aquella
actitud humilde, sencilla y franca, inalte-I
rable delante del pobre aldeano, como del
mas, ilustre personaje. Recibi6le aqu6l con
gran gentileza',. y habldndole del asunto let
dijo: Me pide U. un impossible.
No, senior; permitame insistir: las dis-
posiciones de los encarcelados son excelen-
tes: seguro estoy de su docilidad y de que
ninguno burlard mi confianza...
Supo Don Bosco hablarle con tan persna-1
siva elocuencia que, al fin, el Ministro vino
en lo que le pedia. j
Bien, le dijo, accede 6 la petici6n de
usted, y le proporcionar6 un piquete de ca-
rabineros, que vayan disfrasados con traje
de paisano 6 la distancia y 6 quienes U.1
pueda ocurrir en caso necosario.
El Ministry habia pronunciado estas pa-,
labras con grave y blando acento, como si)







- 175 -


Mas Don Bosco replica:
Agrddezco, seflor, profundamente la
bondad de U.; con todo no me seria dale
asf realizar mi deseo: la vista de aquella
gentle podria infuudir sospecha en el auimo
de los agraciados y amargarles el placer.
Nadi tema U. Yo me constituyo responsible
y me someto A sufrir la prisi6n si ocurre el
menor desorden.
El Ministro quedo como estupefacto.
Asi so le escaparian todos y U. vol.
vera solo a Turin.
Confil U., senior, que volver6 con todos
ellos.
Don Bosco no cedia un punto en su in-
tento. No habia mas que permitir 6 near.
Ocurri6 entonces un fen6meno extraordina-
rio: Don Bosco inspiraba toda conflanza al
ministry Ratazzi, quien curioso de teutarla
prueba y no dudando quizA de que fuera facil
coger de nuevo a los que se fugaran, acept6
la indicaci6n.
En la vispera do tan memorable fiesta
Don Bosco se present A sus protegidos y
les dice: Hijos mios, vengo a daros una
buena noticia: en premio de la benevolencia
que hab6is usado conmfgo, en premio de la
buena conduct que desde hace algin tiempo
venis observando, en premio sobre todo de
vuestra correspondencia a mis trabajos en
los ejercicios espirituales, me he visto con
el Sr. Alcaide y con el Sr. Ministry y he
obtenido la licencia de conduciros maiana
A paseo al parque real de Stupinigi.
Los pobres j6venes, al oir estas palabras,
dieron un grito atronador de sorpresa y ale-
gria. Restablecida la calma, continue Don
Bosco: Bien comprend6is cuan grande
sea este favor, que nunca jams se ha con-
cedido.
i Viva Don Bosco! i Viva el Ministrol
exclaman todos.
,- Si, viva el Ministro; rero no olvid6is
lo que voy a deciros: Yo he empeiiado mi
palabra de quo todos vosotros, del primero
al filtimo, os conducir6is tan bien que no ha-
bra6 necesidad de guardias ni de carabine-
ros; he empefiado mi palabra de que ni uno
solo dejara mariana de volver acA. ~Podr6
estar tranquil ? Podro star seguro de que
ninguno procurara huir ?
Si, si, est6 seguro; nos portaremos per-
fectamente, respondieron unanimes. Uno de
los mas adults aiadi6:
i Cuidado, que si alguno intontara huir
correria tras de 61 y le estrujaria como a un
polio !
Y yo, dijo otro, le quebrarfa. una pie-
dra en la cabeza.
INo volveria vivo a casa, grit6 un ter-
-cero!
IBasta, basta! interrumpi6 Don Bosco;
estas palabras son duras y estan de mas.
Yo confio en cada uno de vosotros; s6 que


me quer6is bien y que no me dar6is disgust
alguuo. La ciudad de Turin tendra mafanam
puestos en vosotros los ojos. Una falta cual-
quiera caeria sobre todos y particularment,
sobre mi que he alcanzado este favor; mnn
acusarian de imprudente y de quo me he
dejado engaliar. Por otra part kqu6 apro-
vecharia una fuga ? La policia la descubriri;t
al dia siguiente y la haria pagar con mfia-
severa prisi6n. En cambio vuestra buen;r
conduct os atraera aplauso general y o.
acarrearA nuevos favors. Mas, aparte dt-
estas consideracione humans, vosotros, hijo.s
mios, habeis prometido A Dios no volverle t
ofender. El os mira desde el cielo, pronto
para bendeciros ahora y en el porvenir. Vais,
pues, A darle mailana una prueba manifiesta.
de la fidelidad de vuestra palabra, de la fir-
meza de vuestras resoluciones. Conque asi,
todos en orden; ninguna desobediencia, nin-
guna riiia ni altercado. l Me lo promet6is
Si, si, lo prometemos, le damos nuestra
palabra. U. serA nuestro capitAn, afadi6
uno, y ya yera que ningfin capitan ha te-
nido soldados mas files y disciplinados.
Cuando Don Bosco les hubo dado las bue-
nas noches, aquellosj6venes no cabian de gozo.
A la mariana siguiente, despu6s de misa,
se abren las puertas del presidio y salen los
trescientos detenidos, radiantes de content,
guiados tranquila y paternalmente s6lo por
Don Bosco. No les acompaiia ni un soldado;
todos van sueltos, festivos, en complete li-
bertad. Palpitales vivamente la sangre en
las venas y en su rostro se pinta la mAs
apacible alegria. El dulce regocijo y la sa-
tisfacci6n que ven en el sacerdote que los
acompaiia parece reflejarse en todos ellos.
Jamis se vi6 paseo mis hermoso.
Han tornado el camino de Stupinigi, y lle-
gados alla se derraman por las sendas, pra-
dos y florestas del castillo; se sientan A la
sombra de los Arboles y junto 6 las puras
aguas del lago, juegan, saltan, se divierten,
come y se entregan al m as delicioso pasa-
tiempo y a la mas tumultuosa alegria. El
goce de la espansiva libertad ha echado all
olvido la oscuridad y tristeza de la carcel.
Describir las escenas de placer, las impre-
siones de los muchachos en aquel dia es
impossible.
Lo cierto es que no ocurri6 ni sombra de
desorden. La gran preocupaci6n do todos
era llenar de tiernas manifestaciones al buen
Padre, y, como lo notasen un tanto fati-
gado, descargan el animal que conduce los
cestos de provisions, y en 61 montan a Don
Bosco, sin permitirle siquiera la molestia de
tener las riendas. En cuanto A los cestos,
los mismos j6venesencargAronse de llevarlos
A hombros.
El Ministro esperaba con impaciencia el
resultado de la prueba. No obstante la con-
fianza que Don Bosco le inspiraba, no podia
sentirse del todo tranquilo.
L







- 176 -


En ]a tarde, de vuelta los j6venes a la
carcel, pas6 lista el Alcaide. No faltaba nin-
guno.
Don Bosco, sin perdida de tiempo, va a
Ratazzi y le da cuenta del resultado.
At6nito el Ministro, le dijo: Le quedo.
reconocido de cuanto U. ha hecho por nues-
tros prisioneros; mas desearia saber c6mo
alcanzaU. sobre ellos una influencia que
ojala fuese possible obtuviera el Estado.
Seior, la fuerza que los sacerdotes te-
nemos, como U. lo sabe, es tan s6lo moral;
A diferencia del Estado que ordena y cas-
tiga, nosotros hablamos principalhente al
coraz6n, y nuestra palabra es la palabra
de Dios.
El Ministro debi6 comprender que la Igle-
sia posee un misteriosa fuerza superior a
todo recurso human y A cuanto pueda in-
tentarse parar abatirla ,(1).
(Continuard).

- .I III II II I II II I'I II I I I;l I I I I I I I I II I:


PRIVILEGIO ESPECIAL.

I Nuestro Santisimo Padre el Papa Le6n XIII
accediendo las sfiplicas del Revmo. Prior
General de la Orden Carmelitana, se ha di-
gnado promulgar un important decreto quo
so nos pide demos a conocer a los files d
fin de que gocen de nuevos favors en be-
neficio propio y de las.almas del Purgatorio.
Hl1o aqui:

Le6n Papa XIII.

Para perpetual memorial.

A fin de que aumente mas y mis la de-
voci6n y piedad de los fieles hacia la Bea-
tisima Virgen del Carmen, con lo que pueden
derivarse abundantes y saludables frutos
para las almas de Jos mismos, inclinado Nos
benignamente a la piadosa demand de nues-
tro carisimo hijo Luis Maria Galli, sumo
moderador de la Orden de la Bienaventu-
rada Virgen Maria del Monte Carmelo de
la Antigua Observancia, hemos determinado
enriquecer las Iglesias Carmelitanas con un
privilegio especial. Por cuya raz6n es quo,
por la misericordia de Dios omnipotent y
usando de la autoridad de sus Ap6stoles
San Pedro y San Pablo, concedemos a todos
y 6 cada uno de los fieles cristianos, de uno
y otro sexo, verdaderamente contritos y con-

(1) EL CONDE CONESTABILE, Opere religiose e moral
in Italia. -- (2) EL CARDENAL ALIMOxDA', Don Bosco
3 su siglo.


fesados y que hayan recibido la Sagrada
Comuni6n, que devotamente visitaren cual-
quiera de las iglesias 6 cualquiera dA los
Oratorios pfiblicos, asi de los Hermanos
como de las Monjas de toda la universal
Orden Carmelitana, tanto de los Calzados
como de los Descalzos, en cualesquiera lu-
gares existentes, en el dia diez y seis del mes
de julio de cada ano, en que se celebra la
festividad de la Virgen Madre (,e Dios del
Monte Carmelo, desde las primeras visperas
hasta el ocaso del sol del mismo dia, y alli
dirigiesen pias prices a Dios por la con-
cordia de los Principes cristianos, extirpa-
ci6n de las herojias, conversion de los pe-
cadores y exaltaci6n de la Santa Madre la
Iglesia, cuantas veces esto hicieren, tantas
veces (toties quoties) Indulgencia plenaria y
remisi6n de todos sus pecados, la cual pue-
dan aplicar por modo de sufragio a las almas
de los files en Cristo, que unidas con iDios
i.or la caridad hubieren salido de este mundo.
No obstante nuestra Regla y la de la Can-
cilleria Apost6lica de no conceder Indulgen-
cias ad instar, las otras Constituciones y
Ordenaciones& Apost6licas y las demas y
cualesquiera quo existan en contrarioi Va-
liendo las presents para los futures tiempos
perpetuamente. Queremos tambi6n queo los
trasuntos 6 copies de las presents Letras,:
6 asimismo ejemplares impresos, autorizados
por mano de algfn notario pfiblico y refren-
dados con el sello de persona constituida en
dignidad eclesidstica, se les presto desde
luego la misma fe que se prestaria las
propias presents Letras, si fuesen exibidas
6 manifiestas.

Dado en San Pedro de Roma, bajo el anilio del
Pescador, dia XVI de nayo de MDCCCXCII, aio d6-
cimoquinto de Nuestro Pontificado.

S. Cardenal VANNUTELLI.

Lugar E- del sello.




j-7 e ,e.


Con aprobaci6n de la Antoridad Eclesihstica Gerente JOSE GAIBIN
Turin, 1892 Tipograffa Salesiana.
i




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