Group Title: Boletin Salesiano.
Title: Boletâin Salesiano
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 Material Information
Title: Boletâin Salesiano
Uniform Title: Boletâin Salesiano (Turin, Italy)
Physical Description: v. : ill. ; 27 cm.
Language: Spanish
Creator: Oratorio Salesiano
Publisher: Oratorio Salesiano
Place of Publication: Turin Italia
Frequency: monthly
regular
 Subjects
Genre: periodical   ( marcgt )
 Notes
General Note: Description based on: Aäno 7, n. 1 (enero de 1892); title from caption.
 Record Information
Bibliographic ID: UF00075624
Volume ID: VID00008
Source Institution: University of Florida
Rights Management: All rights reserved by the source institution and holding location.
Resource Identifier: oclc - 35918727
lccn - sn 96026719

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BOLETIN SALESIANO


Debemos ayudar & nuestros her-
manos a fin de cooperar a la
difusi6n de la verdad.
(III S. JUAN, 8).
Atiende & la buena lectura, A la
exhortaci6n y & la enseianza.
(I TIMOTHY. IV, 13.)
Entre las cosas divinas, lamas di-
vina, es la de cooperar con Dios
A la salvaci6n de las almas.
(S. DioNisIo.)
El amor al pr6jimo, es uno de
los mayores y mis excelente.
dones, que la divina bondad
puede conceder A los hombres
(El Doct. S. FRANC. de Sales).


Quien recibiere A un nifio en mi
nombre, A mi me recibe.
(MATH. XVIII.)
Os recomiendo la linez y la ju.
ventud; cultivad con grande es-
mero su educaci6n cristiana; y
proporcionad libros que les en-
sefien A huir del vicio y A prac-
ticar la virtud.
(Pro IX.)
Redoblad todas vuestras fuerzas
fin de apartar A la nifiez y
juventud de la corruption 6
incredulidad y preparar asi una
nueva generaci6n.
(LEON XIII.)


-+W( DIRECCION en el Oratorio Salesiano Calle de Cottolengo N. 32, TURIN (Italia) )N*-


SUA RIA IO.
Maria Auxiliadora.
Gracias de Maria Auxiliadora.
BAGlCA. Lieja. Primera casa Salesiana en esta naoi6n.
FRANCIA. Navarra. Establecimijento agricola de San
Jos6.
ITALIA. Mathi. Fbrica Salesiana de papel.
ESPAfiA. Nuevo favor Tel Cielo. Casa Salesiana en
Gerona.
Barcelona. Fiesta en el Colegio de San Jose.
Barcel6na. Sarrid. Inaugluracin de una iglesia en honor
de Maria Auxiliadora.
Oratorio Festivo de Barcelona.
AMARICA. Colombia. El Lazareto de Agua de Dies.
La Semana Santa en dicho Lazareto.
CHILE. Los talleres Salesianos en Santiago.
Historia del Oratorio de San Francisco de Sales.

\ .-^ f ,- -^-^-^ A- *^ -^- "-, -A

Maria Auxiliadora.
Dios nos ha amado hasta dar la vida
por nosotros; pero aunque infinita sea su
bondad, es tambi6n atributo suyo la
justicia. Al contrario el coraz6n de Maria
es todo misericordia. Si su divino Hijo
esta ya por descargar su brazo sobre el
pecador, Maria se interpone, detiene la
espada vengadora y pide gracia en favor
del infeliz culpado. Madre mia, le dice
entonces Jesus, nada puedo rehusaros; si
el inferno pudiera arrepentirse, serials capaz
de salvarlo.


La Santisima Virgen es mediadora
omnipotente. Cuanto mids miserables so-
mos, tanto mayor es su compasi6n, como
que el hijo. predilecto de una madre es
el que mas ligrimas le ha costado. ~ No
ocurre ella acaso con mayor presteza en
auxilio del mas d6bil y expuesto de sus
hijos? ~No cuida un m6dico con parti-
cular diligencia del enfeimo que mds
padece ?
AMaria es la herencia de los cat6licos
humildcs y obedientes: auminntase la
santidad a media que crece su devoci6n;
todos los Santos se distinguen por su gran
devoci6n a Maria y estan vaciados en
el molded de su amor.
El enemigo mas terrible del pecado es
Maria: pensar en ella es ya un hechizo
contra la culpa; y los demonios tiemblan
a su nombre.
Ninguno puede amar al Hijo sin que
crezca en el amor a la Madre; ninguno
puede amar a la Madre sin que su co-
raz6n se deshaga de ternura hacia el
Hijo. Por eso la puso Jesus al frente de
su Iglesia para auxilio, consuelo y espe-
ranza de sus devotos y piedra de escan-
dalo de sus enemigos.
Los hijos files de Maria son los queo
guardian los mandamientos de Dios; y


Sale una vez al mos.


ASO V11. N. -8.


AGOSTO, de 1892.





- 114 -


ella es s61o ofendida con la transgresi6n
que de estos se hace.
Un dia se recomendaba cierta persona
SMaria con esta oraci6n de la Iglesia:
Monstra te esse Matrem: i Oh Maria,
muestra con tu proteccidon podcrosa que sois
nucstra madre. Y ella le respondio: Mons-
tra te esse filium: M11 .-stra que ercs'verda-
dero hijo nmio.
Los buenos hijos, los verdaderos de-
votos de Maria la honran con comulgar
en sus festividades, inscribirse en sus
Cofradias, llevar consigo unaimagen suya,
ganar indulgencias por las almas del
purgatorio que en vida le fueron mis
fieles, rezar cada dia una tercera part
del rosario. No hay ninguno, por mnuy
ocupado que se halle, que no pueda
ejercitarse por lo menos en alguna de
estas devociones. Pero no olvidemosjamas
que es necesario tener ilimitada conflanza
en las oraciones a nuestra Madre bendita,
gran seguridad y fervor en las stuplicas
que le hacemos, muy viva fe en su pro
tecci6n. Maria Auxiliadora se complace
en tales invocaciones, y por muchas y
grande que scan ya sus gracias, mas
numerosas y mayores esti dispuesta to-
davia a concedernos.

&y Jr^Ty^-y-^-y-_---yI-y-^ ^-a-^^--.-



Gracias de laria Auxiliadora
(Del Registro que so guard en Turin)


Eficacia de una novena. Emilio
de Natale Convalle de edad de 32 ailos cay6
enfermo de pulmonia y fiebre violent que le
postr6 en el lecho el 22 de marzo de 1888.
El mal fu6 creciendo de dia cn dia, y el 6
de abril era ya desahuciado por una junta
de mddicos. En esta aflicci6n y esperando
una pr6xima catistrofe, pedimos se celebrara
nna misa por la salud del enfermo en la
iglesia de Maria Auxiliadora en Turin, y el
diez del mismo mes, dia en que se confess
y comulg6 el paciente, di6se alli comienzo,
con el fin indicado, d una novena de ora-
ciones y comuniones por los nifios del Ora-
torio. i Admirable! El 11 comenz6 el nfermo
a mejorar a ojos vistas. Los mBdicos, sor-
prendidos de lo que pasaba, aseguraban to-
davia que la curaci6n era impossible. Entre
tanto, con empezar una segunda novena a
Maria Auxiliadora, le suplicamos que la me.
joria de Emilio continuase de modo que el
d -,,ivyo, dia (ie 1:: lvi'.st!i ( q'e, o i e-


lebran en Turin, pudiera ir A visitar su San-
tuario. Pues bien el 24 de Mayo Emilio, con
asombro de todos, se levant6 y fu6 a visitar
i nuestra misericordiosa Protectora.
PAULINA CONVALLE.
ANA CONVALLE.
Pescia, 16 de Mayo de 1889.

*
Poder de Marlia. El 14 de enero
de 1889, el hijo finico de una'joven esposa.
de edad de dos aiios, jugando con un tene-
dor, se enterr6 uuo de los dieutes de 6ste
en un o jo. S)brevinieron al niio grande
dolores y se temi6 que quedara ciego. Creci6
el sentimiento de sus padres cuando pocos
dias despu6s se le produjo la cangrena. En
tal desolaci6n, le encomendaron 4 Maria
Auxiliadora, promieti6ndole hacer celebrar
diez misas en el Santuario de su nombre. Y
la Virgen Santisima se digu6 escucharlos,
pues el nifio no tard6 en sanar completa-
unente. Sus padres, llenos de reconocimiento
por tamaiio favor, ie encargan le maride la
cantidad que le acompafio para la celebra-
ci6u de las misas ofrecidas, y piden que,
para alentar la confianza en la Madre de
Dios, se publique la gracia en el Boletin
Salesiano.
FRANCISCO MAESTRI
Cooperador Salesiano.
Castellotto Scazzoso, 14 do abril de 1889.


g Benlita sea MIaria Auxiliadoral
- Uno de mis hijos de quince alios fu6 ata-
cado de una fiebre tifoidea tan fuerte que
en lo human no parecia tener remedio, y
luns no siendo esta enfermedad frecuente en
nuestro pais.
Al tener noticia de las gracias de Maria Au-
xiliadora la invoqu6 con todo coraz6n, po-
niendo por intercesor al glorioso san Pablo
de la Cruz; rec6 la hora de quince misterios
por various dias, y hoy le doy infinitas gra-
cias por haber sanado al niio, y como tes-
timonio de mi gratitud d esta divina Madre
quiero que sea pfiblico mi reconocimiento
por tan gran favor.
PAULA Ma de V. de IBANOLA.
Tacubaya, junio 7 do 1892, Mexico D. I
*
Gracia
de Maria Sant.a Auxiliadora.
Desde various aiios me atormentaba un vio-
lento y continue dolor de cabeza que me im-
pedia absolutamente estudiar. Dias hubo en
que apenas.pude oir misa.
Rec6, volvi a rezar, pero sin obtener me-
joria. Paseabame constantemente, cambi6 de
(;.a p:)r 1f'in






- 115 -


;,Qu6 bacer? H]ablo con Mr. Cagliero,
le comunico nuevamente lo que me pasa.
IHaz una Novena, a la Virgen, que si
hasta abora te ha ayudado en lo spiritual
no te ha de privar de su auxilio en lo ma-
terial, me dijo.
Lo hice, mas al acabar dicha Novena
me senti con un dolor tan fuerte que hube
de guardar cama por dia y medio. Me pas6
entonces, y hace ya un ano que s6lo mny de
tarde en- tarde me vuelve.
Cumplo con la promesa hecha de poner
esta gracia en conocimiento de V. R. para
que se publique, si lo cree V. R. conve-
niente.
Siu hum. y o0)mo. 1ijo
Luis PEDEMONTE.
Almagro Bs. As., Coloego rio, mayo 28 de 1892.



BELGICA
Primera casa do Doln Bosco cn sta naci6n

LIEJA.
Inauguraci6n del Asilo
de San Juan Berchlmans

El 8 do mayo de 1890, Su Excelencia Rev.
Mons. NavaK Nuncio Apost6lico en Brnselas,
en presencia del Ilmo. Sr. Obispo de Lieja,
del R. Sr. Don Rua, de numeroso clero y
una concurrencia extraordinaria de gente de
todas las classes sociales, colocaba la primer
piedra del Asilo de San Juan Berchimans en
Lieja, primera casa Salesiana de B6lgica.
El 8 de diciembre de 1891 el mismo ilus-
trisimo prelado Obispo de Lieja, el Sr. Dou-
treuloux inauguraba con gran solemnidad el
nuevo establecimiento salesiano.
Pocos dias antes de esta inauguraci6n ha-
bianse dirigido A Lieja tres de nuestros sa-
cerdotes con algunos cl6rigos y maestros de
artes y oficios A fin de tomar posesi6n del
local y comenzar la obra con treinta huer-
fanitos. Algunas Hermanas de Maria Auxi-
liadora Ilegaron al mismo tiempo 6 prestar
sus servicios 6 las nifias. pobres en un local
contiguo.
El 4 do diciembre el Presidente de la Obra
que atiende al esplendor del culto en las
iglesias pobres, el Sr. Can. Greban, presen-
taba al Sr. Obispo y A los Salesianos, reci6n
llegados una hermosa colecci6n.de ornamen-
tos y vasos sagrados que la providente so-
licitud de nuestros bienhechores y de unas
sesenta piadosas seioras habia preparado
para la iglesia de Maria Auxiliadora que
debe edificarse alli, con la intenci6n de que
sirva entire tanto para la capilla provisional
levantada en el Asilo, y cuyo gracioso altar


es un precioso obsequio hecho por el digni- i
simo Capitulo de la cathedral.
Grande era el content del eminente Pre-
lado al bendecir la fundaci6n debida a sus
trabajos, proyectada por 61 y, nmediante sus
ruegos, acordada por Don Bosco dos meses
antes de su muerte. Y no era menor la com-
placencia y agradecimientos de los Salesianos
al venerado Arzobispo y d los generosisimos
bienhechores que no s61o concurrieron a la
obra con su dinero sino que le atrajeronlas
simpatias de todo el pueblo.
Dign6se el Santo Padre Le6n XIII apro-
bar semejante empresa, alentarla con vivo
interns y bendecir tanto a los fieles que to-
maban part en ella comeo los niiios a quie-
nes se albergaba en el reciente Asilo. Por
esto la funci6n se celebr6 con entusiasmo y
ponmpa singular. El Ilmo. Sr. Doutreloux
celebr6 alli la misa el dia S de diciembre y
distribuy6 la santa comuni6n 6 log primeros
protegidos.
A la bendici6n del vasto local preparado
para seiscientos niiifn asisti6 gran part de
la nobleza y una multitud de obreros y pro-
letarios. Antes de subir al altar el Sr. Obispo
pronunci6 un sentido discurso para atesti-
guar pfiblicamente su gratitude Maria Au-
xiliadora, para exhortar t los niios A mos-
trarse dignos hijos de tan buena Madre y
protectora y decir que la inauguraci6n de
esta obra era como la expresi6n visible de
la bondad divina y de sus santos designios
respect de la cat6lica Lieja. Los ilustres
Cooperadores participaban de la profunda
emoci6n de su Pastor, y los nilios estaban
radiantes de alegria.
A las 10 se cant6 misa. solemn por el
Parroco de Santa. Veronica con asistencia de
pontifical del mismo Sr. Obispo quo quiso
bendecir personalmente los departamentos
del Asilo y consagrar todo aquel dia 6 las
fiestas que alli tenian lugar.
Ofici6 las visperas el Sr. Can6nigo Her-
mann y di6 la bendici6n con el Santisimo
el Sr. Vicario General, Mons. Rutten.
El Rector del Seminario Sr. Can. Le Roy,
antiguo amigo de Don Bosco, no s6lo pro-
porcion6 cordialisima hospitalidad 6 los Sa-
lesianos, en tanto se preparaban las habita-
ciones del Asilo, sino que mand6 una nu-
merosa porci6n de seminaristas a prestar sus
servicios ya en el canto, ya en las sagradas
ceremonies.
El mismo Sr. Le Roy en un banquet pre-
parado por nuestros caritativos Cooperadores
hizo notar la coincidencia de la fiesta de
Maria en cada una de las circunstancias
principles que dieron margen al estableci-
miento y feliz t6rmino de este Asilo. En
todas las obras de Don Bosco se advierte la
intervenci6n especial de Maria; pero en nin-
guna quizA tanto como en la de Lieja. Ai
brindis del Sr. Le Roy siguieron otros no
menos elocuentes del Sr. Can. Greban, del





- 116 -


Ilmo. Sr. Obispo, del Director Salesiano de
este Asilo, etc.

w La Obra Salesiana de Lieja, describe JEl
Pais de aquella ciudad, cuesta mas de un
mill6n de francos (1,300,000). La instituci6n
es digna de todo encomio: es menester tra-
tar ahora de mantenerla, de dar el sustento
A los hu6rfanos para quienes se ha establecido
y a quienes no ha de faltar el apetito. L Quien
enviara caudales para tanto La Providen-
cia. Ella es la que ha mandado lo necesario
para pagar los trabajos efectuados y ella es
la que sustenta A todo el institute de Don
Bosco. > Si, la Providencia protege diaria y
patentemente cada una de.las casas salesia-
nas. Basten para ejemplo de la B61gica los
bechos siguientes:
Con fecha 3 de diciembre de 1891 escri-
biase al Ilmo. Sr. Doutreloux la carta que
copiamos :
EXCELENCIA:
Mi hermanito y yo tenfamos 20 frs. que
destinabamos para la fiesta de San Nicolts;
pero preferimos, enviarlos A V. E. para los
numerosos huerfanitos que recoge. Cuando
hayamos hecho nuevas economies tendremos
el gusto de ofreedrselas para el mismo objeto.
Suyos I. T.
*
No es menos digna de menci6n la limosna
de 25 frs. hecha por los pobres nifios del
Patronato de San Juan Berchmans, de San
Frond, y cuya suma proviene de las econo-
mias hechas por ellos en sus honestos pla.
ceres.
*.
Es de admirar la piadosa industrial de una
joven ocupada en el servicio de una casa
noble, y la cual da regularmente a su padre
todo lo que gana. Sin tener nada de qu6
disponer, cort6se los cabellos, los vendi6, y
llev6 al Sr. Obispo el preeio obtenido para
cooperar A la construcci6n del Asilo de San
Juan Berchmans.



F A IRAN-sCIA

(Navarra).

Establecimiento agricola de San Jos6.
El Asilo de Don Bosco en la Navarra fran-
cesa, cerca de La Crau d'fHyres, es una
f6rtil y amena soledad. Para ir alli era ne-
cesario hasta ahora tomar un camino largo
y dificil.
La familiar Raymond-Arran, excelente
cooperadora de las obras salesianas, acaba


de hacer un gran beneficio A dicha casa con
conceder A los Salesianos paso libre por su
propiedad, una magnifica casa de campo,
situada en la ribera izquierda del rio Real
Martin. Con esto abr6viase notablemente el
camino, y, como el nuevo es excelente, des-
aparecen los peligros de que vuelquen los
carruajes, queden en retardo 6 no puedan
seguir adelante.
A fin de aprovechar tan precioso favor se
ha construido un puente de acero de vein-
ticuatro metros sobre el Real Martin, y el
24 de narzo, A las 5 de la tarde, el sucesor
de Don Bosco, nuestro muy amado Don Rua,
lleg6 A inaugurarlo con general regocijo.
Los nifios le vivaban entusiastas y la mfi-
sica del Asilo tocaba su mfisica select.
SLa ceremonia fu6 imponente en medio dei
gran concurrencia de pueblo, que se uni6 A,
los cantos y oraciones de nuestros nifios. Al
discurso de Don Rua, relative A semejantco
suceso, y en el cual express su mAs pro-
fundo agradecimiento A la familiar Raimond
ArrAn, se sigui6 un canto sin par del Lau-
date Dominum, lleno de majestad y poesia,.
como que el Real Martin lo acompafiaba con
su dulce murmurio.
Terminada la funci6n Don Rua se dirigi6
A la capilla del Asilo, donde para agradecer-
a Maria su constant y maternal protecci6u,
se cant6 el aI~lryfi,irit, al que so sigui6 la
bendici6n con el Santisimo Sacramento.
El dia siguiente, fiesta de la Anunicia6n,
se celebr6 con una comuni6n general y misa
cantada por el Sr. Dean de Rians, con asis-
tencia de muchos sacerdotes y Cooperadores.
Despu6s de ]a comida, A que asistieron nu-
merosos bienhechores que expresaron su sa-
tisfacci6n por los trabajos de la Colonia agrf-
cola, Don Rna procedi6 A ]a bendici6n de
una nueva fabrica, y por fin se puso t6rmino
A las fiestas de este memorable dia con una
hermosa representaci6n teatral, preparada.
por los niios del Asilo.



ITALIA

(Mathi).

Fabrica Salesiana de papel.
Mathi es una antigua ciudad del Piamonte,
A las faldas de los Alpes y A mitad del ca-
mino ferreo que comunica la cindad de Lanzo
y demas intermedias con la capital de la pro-
vincia. Sus habitantes robustos y trabaja-
dores se ocupan en varias empresas indus-
triales y sobre todo en la agricultural tan-
lozana y floreciente en toda aquella region.
Como A un kil6metro de la ciudad mencio-
nada se encuentra la fAbrica salesiana de
papel, establecida por Don Bosco con las.











- -?
-1 -:------


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7M-; 3 ----


ESTABLECIMIENTO AGRICOLA DE SAN JOS2 EN NAVARRA,


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q1


VIT;JRAT


~ ~ i CC~ ~ __ ~


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- 118 -


miejores miquinas modernas, y que perfec-
cionadas de dia en dia permiten proporcio-
nar papel de variada y excelente calidad al
precio mis econ6mico possible.
A esa fAbrica tan acreditada y visitada
constantemente por los mins ilustres perso-
najes nos ocurri6 ir hace poco con nuestro
amigo el Sr. Don Miguel Le6n Prado, pa-
rroco de Santiago de Chile, y, despuds do
una prolija visit en que nos acompali6 con
exquisite bondad 6 instruy6 con sus indica-
ciones el Director de la fibrica, Don Benve-
nuto Graciano, tomamos los apuntes que
ahora publicamos.
En una fabrica como la que nos ocupa es
menester distinguir tres operaciones: el blan-
queo de las materials con que so prepare el
papcl, la coloraci6n de 6stas y la fabrica-
cin.
Establecimiento.
Diremos antes dos palabras sobre el esta-
blecimiento.
La fabrica salesiana de papel en Mathi es
un vasto edificio de dos pisos, de cal y la-
drillo, con grande patios, buen huerto y ar-
boleda, al lado de un canal do cristalinas
aguas y en medio de hermosos y bien cul-
tivados campos.
Dos motors de vapor, como de 200 caba-
Ilos de fuerza y uno de agua do 100 caballos
ponen en movimiento todas las mAquinas de
la casa, en tanto que 150 empleados, la
mayor part mujeres, atienden los trabajos
bajo la vigilancia inmediata de los Salesia-
nos, quienes junto con cuidar de la part
material con no menos esmero se consagran
A la moral y religiosa.

Blanqueo.
Al entrar en el establecimiento llaman
desde luego la atenci6n various rimeros de
trapos sucios, montones inmensos de los de-
sechos abandonados por el rico y el pobre
de la telas de mil classes elaboradas en otra
industrial mis antigua 6 important.
Esos trapos serian un hervidero de micro-
bios, portadores de todo g6nero de contagio
si A, estos series les fuera possible vivir en el
ambiente impregnado de cloro que se respira
en cada departamento de la fibrica; y bien que
esos desechos mugrientos y asquerosos pare-
en de todo punto inservibles, se pagan a ra
z6n de diez a diez y siete pesetas por quintal
m6trico, si son de algod6n 6 de bile colo-
rado, y de 22 a 30 pesetas, si blancos. Ex-
lfiyense los tejidos do soda y de lana quo
siendo de origen animal no se desgregan tan
facilmente y demandan particular cuidado y
un procedimiento especial en la fabricaci6n
del papel.
Pasamos en seguidaa una estancia de
mAs de veinte metros do largo, y la cual no
era de las mayors, pues todas en esta casa


son de tamaio extraordinario, segin lo re-
quiere la naturaleza de los trabajos estable-
cidos; habia alli unas 25 mujeres quo des-
cdsian los trapos, les quitaban los botones,
los cortaban en pedazos come de diez centi-
metros, y clasificados en veintis6is classes,
segun su color, vejez, calidad de la fibra,
etc., los mandaban a otra sala, done for-
maban otras tantas pilas. Singular almac6n
en que tales trapos por ruines quo sean
tienen su lugar, parece quo so aislan, inco-
munican y huyen unos do otros; son la mi-
seria en su mas triste expresi6n; pero que
tiende A transformarse y come a resucitar
didfanay blanca, para llegar alasmanos do
cualquier persona y hasta las mis nobles
y aristocriticas.
De aquella sala pasan en seguida, en la
media quo se van necesitando, a una md-
quina aventadora que los limpia de la tierra,
suelta, y luego con cierta cantitad de cal
van a una caldera colosal, giratoria, llena
de vapor de agua, done en continue movi-
miento se cuecen durante ocho, quince,
treinta y f yeces cuarenta y echo horas se-
guidas. En la humeante caldera, quoe leva
]a imaginaci6n 6 representarso las infernales
de Pedro Botero, los trapos sueltan la mugro
y colors, come que el fuego todo lo purifica.
Sacados de alli 6chanse una pila do agua,
lamada holandesa, que los desmenuza com-
pletamente, y luego a un lavadero con cloro
y azufre, done se blanquean para pasar
despuds a ciertos dep6sitos, quo so deno-
minan cajas, en numero de 20 como antes.

Coloracidn.
Transformados ya los trapos en pasta, es
ahora menester colorarlos.
Para esto, segin el papel que se quiere
fabricar, so echan diversas classes de tal pasta
en una pila de agua con cilindros enden-
tados, llenos de pfias y en constant movi-
miento, con lo cual quedan tan limpios y
hermosos como el algod6n 6 la nieve. Suele
entonces agregarse a tal mezcla cierta can-
tidad de madera blanca, preparada al objeto
y de recortes de papel hecho harina en dos
poderosas muelas de piedra semejantes A las
quo se usan en la molienda del trigo. Todo
esto pasa luego A otra pila do agua, en
done se colora 6 voluntad y recibe cierta
cola, compuesta de f6cula de papa y pez.
blauca 6 de Castilla para evitar la capilari-
dad del papel, que sin tal cola queda espbn-
joso y secante.
Fabricaci6n.
Asi colorada y preparada la pasta con la
liga necesaria so precede i la fabricaci6n
del modo siguiente: la pasta diluida eu
agua entra en un gran cubo, cuyo movi-
miento constant no permit so former dep6-
site alguno; y de aqui se derrama en una







-119t -


especie de cedazo, revestido de una tela de
franela, la cual camina y gira llevando con-
sigo aquella masa diluida que se hace mis
y ms consistent al pasar por una nume-
rosa sucesi6n de cilindros metalicos, l!enos de
vapor caliente. Lo que al caer en el cedazo
era come un agua 6 mazamorra espesa, al
.pasar per el filtimo cilindro es terso papel.
La operaci6n se ha hecho en tres minutes.
Y lo que hace poco eran trapos sucios se
ve convertido en una come sabana primoro-
samente fabricada, de un metro setenta cen-
timetros do ancho y de largo indefinido;
pues que 6 la verdad puede no tener fin.
En una hora mide ya mts de 500 metros;
pero come tanta extension es innecesaria, al
extreme de esta miquina hay otra que sirve
para cortar el papel, y otra para satinarlo.
Operaciones finales.
Luego quo el papel estti satinado condfi-
cese i una gran sala done unas 20 mujeres,
al cuidado de dos Hermanas de Maria Au-
xiliadora, trabajan en separar el que ha re-
sultado con algdn defecto. En otro departa-
mento varies hombres, vali6ndose do grandes
prensas, enfardan el quo ha de expedirse;
y en otra salad mayor 30 mujeres atendidas
per cinco Hermanas so ocupan en rayar el
papel, hacer cuadernos y libros en blanco,
cosidos con alambre, todo per medio de ex-
celentes m~quinas. El orden.y buen m6todo
empleados contribuyen a que el trabajo, sin
abrumar las fuerzas de nadie, produzca los
mis satisfactorios resultados. Gran part del
papel que se produce pasa a servir en las
numerosas casas de educaci6n salesiana, y
no poco sirve especialmente para la impre-
si6n de este Boletin, quo cada mes se pft-
blica en italiano, frances, espafiol 6 ingl6s,
para la estampa de las Lecturas Catdlicas y
libros de enseflanza y para tantas otras pu-
blicaciones que ocupan de continue las echo
maquinas de imprenta del Oratorio de San
Francisco de Sales, las del Oratorio de San
Benigno Canavese, las de los Talleres Sale-
sianos de SarriA (Barcelona), etc., etc. Ya
tendremos ocasi6n de hablar mis tarde de
estas imprentas, quo per ahora ponemos
punto final al articulo, de cuyo asunto que-
riamos tratar.


ESPA~SLA.

NUEVO FAVOR DEL CIELO
(Casa Salesiana en Gerona).
(De la BIevista Popular de Barcelona).
Es indudable que cuando Dios facility 6
los pueblos los medios para su santificaci6n
y progress cristiano, la raz6n de tan mani-
fiesto beneficio esta en que esos mismos pue-
den haberse hecho a ellos acreedores, 6 bien
que la bondad divina graciosamente los dis-


tingue, porque asi conviene i los altos y
sabios fines de su Providencia admirable.
Gerona, quo so honra con su titulo de in-
mortal y se enaltece con su dictado de pia-
dosa, es digna en verdad de que el Sefor
la mire con predilecci6n, haciendo que en
su suelo so implanted y fortifiquen obras
grande por la idea que entraian, utilisimas
a la sociedad por los bienes que le reportan;
obras verdaderamente providenciales, puesto
que vienen ,I satisfacer necesidade. que a-
premian, 6 restablecer sublimes enseifanzas
por desdicha olvidadas, y trazarnos, por
fin, derroteros de luz y de esperanza en la
pavorosa oscuridad de los problems sociales
que conmu ven el mundo.
No es mi Animo hablar aquf de la obra de
Don Bosco, que la mayor part de mis lec-
tores conocen ya, sine dirigir mis placemes
a Gerona por el establecimiento de una Casa
Salesiana, que, come digo, consider nuevo
favor del cielo para premier el catolicismo
acendrado de la casi totalidad de sus hijos.
Pocos dias hace que los reverendos Padres
Salesianos so hallan alfrente de las obras que
estan levantando en una granja pr6xima 6
la capital, Ilamada la << Manola; > y con esa
santa impaciencia de las almas A quienes
consume el celo por la gloria de Dios y el
amor entraiable a nuestros hermanos en
Cristo, sin casa propia afin, sin local 6 pro-
p6sito para el Oratorio festive, que tanto
bien ha de producer a la juventud, han im-
provisado en un extenso campo algunos jue-
gos, come trapecios, palancas, volante 6 re-
hilete, y otros entretenimientos que sirven
al cuerpo de saludable ejercicio, y al espiritn
de solaz y esparcimiento, y que han sido
eficaz y poderoso seluelo para atraer A ni~os
y j6venes que en los domiugos y demas dias
festivos vagaban, aquellos abandonados per
las calls, y 6stos se recogian Ai gastar lo
poco que ganan A la taberna 6 sitio peor.
Inaugur6se dicho recreo el dia 8 de mayo,
Patrocinio del Patriarca San Jos6, con glo-
bos, rifas, etc., acudiendo desde luego o-
chenta niios de todas edades, nimero quo
lleg6 en los domingos siguientes hasta dos-
cientos, habiendo entire ellos muchisimos j6-
venes obreros de las flbricas y talleres de
Gerona.
Superior A todo encarecimiento es el cariflo
y la caridad con que los Salesianos tratan 6
los nifios: parecia ver `t otras tantas madres
rodeadas de sus hijos muy queridos; y si
este especticulo conmovia dulcemente el co-
raz6n, regocijaba el alma el que ofrecian los
j6venes seminaristas y los estudiantes del
Institute, trabajando aqu6llos infatigables en
hacer jugar y divertir 6 los pequefiuelos,
cooperando asi % la obra de Don Bosco, y
adestrandose ellos mismos en ganarse las in-
fantiles voluntades para el dia en que sean
ministros de aquel que dijo: << Dejad que
los nifos se acerqucn ii Mi; o y 6stos, hijos







- 120 -


de families acomodadas y holgada posici6n
social, confundirse con alegre expansion entire
los pobrecitos hu6rfanos, cubiertos de an-
drajos, y los humildes aprendices de taller,
jugando con ellos como hermanos 6 antiguos
amigos, realizando asi el sublime ideal de la
fraternidad cristiana, pensamiento que sin
duda alguna concibi6 el insigne Don Bosco
al reunir A los niios de las diferentes classes
sociales en las horas de placer, para que
unidos estuviesen tambi6n en las horas de
dolor, y el fuerte fuese apoyo del d6bil, el
poteitado tendiera la mano al desvalido, y
los felices consolaran a los que lloran, que
tal es la norma y ley de las sociedades
ideadas por Dios.
Ocioso de todo punto es encarecer y pon-
derar el bien que dicho recreo dominical estA
llamado producer en la sociedad en gene-
ral, y muy especialmente a la pobre clase
trabajadora; asi que nos atrevemos a su-
plicar, por las entrailas misericordiosas de
Jesfis y Maria, a, los amos de fibricas y ta-
lleres, no ocupen las mainanas de los domin-
gos y dias festivos A los aprendices y j6-
venes obreros, para que desde las primeras
horas, y siquiera un dia a la semana, pue-
dan sentir el dulce y salvador influjo de los
hijos de Don Bosco, quienes inculcAndoles
su espiritu de caridad, trabajo y sacrificio
haran de ellos obreros cristianos instruidos
en sus respectivos deberes, sufridos en las
privaciones y los trabajos, alegres en su con-
dici6n, que eligi6 el mismo Iijo de Dies
para vivir en el mundo.
Hase visto en el recreo dominical j6venes
de diez y seis y diez y siete aiios que no
han hecho arn la primer Comuni6n, y al-
guno que ni el Padre inestro ,sabe. t Qud
freno podran tener esos desdichados cuando
vientos de doctrinas disolventes y anarqui-
cas aticen pasiones connaturales al hombre
sin Religi6n, que no reconociendo otra ley
que la del mas fuerte, no puede convenir
en que el rico goce y el pobre padezca ne-
cesidad, el uuo huelgue y el otro trabaje?
, Sera de maravillar que, juzgando la dife-
rencia de classes y fortunes una injusticia
del acaso, la propiedad un robo, el capital
un tirano que los veja y prime, quieran
hacerse la justicia por su mano, convirtiendo
en ruinas la sociedad? Planes satknicos y
aviesos prop6sitos de los unos, glacial indi-
ferencia y desdeiloso egoismo de los m&s,
han cargado la mina que amenaza estallar
bajo nuestras plants: aqui y alli se expe-
rimentan ya alarmantes convulsiones, pre-
sagios del gran cataclismo que todos confe-
samos inminente y pr6ximo: Ile aguarda-
r6mos cruzados de brazos?
La sabiduria de Dios provee 6 las necesi-
dades de cada 6poca, inspirando obras ade-
cuadas a las mismas: por ese lado D. Bosco
moralizando, instruyendo y deleitando al
obrero viene como A conjurar el peligro de


males irremediables, a encauzar el torrente
que se desborJla, y a producer, sobre todo,
plantel de j6venes honrados, laboriosos, in-
teligentes, que en su dia sean virtuosos y
dignisimos jefes de familiar en las diferentes
esferas sociales en que los ha colocado la
voluntad de Dios.
Relevante prueba de cordura y buen acierto
ha dado Gerona al proteger 6 los hijos de
Don Bosco; pero es precise no olvidar que
su mis 6 menos amplia esfera de acci6n de-
pende de la cooperaci6n mis 6 menos eficaz
que todos y cada uno podamos y queramos
prestarles.
Tiempos son 'los nuestros de acci6n, de
lucha encarnizada y continue, en que la pro-
pia satisfacci6n no basta: hoy estamos en
el deber de combatir con vigor y denuedo
para arrebatar almas al enemigo, puesto que
esas almas extraviadas, ilusas 6 descarada-
mente criminals, son al igual que la nuestra
redimidas con la sangre de Dios. Cuando
los hombres eran buenos 6 aparentaban serlo,
podiase en buena hora tender s61o A la sal-
vaci6n de cada cual, dejando al otro id6n-
tico: hoy hanse desencadenado los poderes
infernales, merced en gran part a la apatia,
6 todas luces culpable, de gran nftmero de
cat6licos: hoy es obligaci6n manifiesta 6 ine-
ludible, a los que debemos al cielo el don
de la fe, en just recompensa 6 la bondad
divina, que ha separado de nuestros pi&s
los escollos, 6 dAdonos fuerzas para salvar-
los y vencerlos, conquistar almas para Cristo
I Qu6 diriamos del marine que por suerLe
evitara el naufragio, si contemplara desde
la orilla, impAvido 6 indiferente, luchar con
las convulsas olas A sus hermanos hasta pe-
recer, sin tenderles un cable, sin darles un
aviso, una voz, una palabra, que les infun-
diera animo y consuelo I Le valdria 6 ese
hombre el decir que aquellos infelices pere-
cen por su culpa, porque fueron temerarios,
locos y hasta criminals? Los desdichados
que ponen fin A su existencia buscan los si-
tios apartados y solitarios para perpetrar el
nefando crime, seguros de que no habria
hombre bien nacido que por salvar aquella
vida no hiciera poderosos y desperados es-
fuerzos ain con peligro deo la suya propia.
SY miraremos nosotros tantos naufragios,
tantos suicidios de almas, con rostro indife-
rente, 6 con leves conatos de auxilio, que
puedan servir s61o para satisfacer nuestro
orgullo 6 acallar la voz de nuestra no muy
escrupulosa conciencia, pero en ningfin mode
para pagar la deuda que tenemos contraida
con el mismo Dios. Para no cooperar a la
obra de Don Bosco ni siquiera nos asistira
las excuse de que aquellos que se nos invita
6 proteger son desgraciados 6 criminals por
su,culpa; se trata de inocentes nilios, de
j6venes extraviados en la edad mis peligrosa
de la vida. & Qui6n podrA negar su concurso
a obra tan provechosa y simpatica ? i Ah, si







- 121 -


acudamos todos en auxilio de los niiios aban-
donados; de la juventud, tan asediada y per-
seguida por los corifeos de la'impiedad, que
no perdonan medio para corromperla y per-
vertirla. i Ah que no se diga con harta ver-
dad como se repite hoy, que los hijos de las
tinieblas trabajan con celo, con perseveran-
cia, con ahinco y afin en sus obras de abo-
minaci6n y desdicha, mientras los hijos de
la luz duermen con la fe muerta en'sus en-
traias de hielo, con la antorcha de la cari-
dad apagada a sus pies, sin impulses de viril
energia en la voluntad, sin arranques de en-
tusiasmo y abnegaci6n en el alma, y sin dis-
pertador en la conciencia. Empecemos por
hacernos acreedores A las bondades del Se-
fior, trabajando infatigables por su causa
bendita, y E1 conjurarA por maravillosa ma-
nera todos los males que nos cercan y ago-
bian. Hoy es la santa Obra de Don Bosco
por la que Dios demand nuestro concurso:
d6moselo hasta donde nuestras fuerzas al-
cancen; cooperemos A ella todos, llevando
nuestro trabajo, nuestras oraciones, nuestras
limosnas y talents, los dones todos con que
nos haya enriquecido la munificencia de Dios
y de los cuales tendremos que darle estrecha
cuenta, presentdndole cuanto menos el ca-
pital doblado, como los siervos fieles del E-
vangelio. Reitero por consiguiente mis pl1-
cemes A Gerona, porque much hace por la
Casa Salesiana, y porque de esperar es de
su piedad y desprendimiento haga much,
muchisimo mds afin, mereciendo asi las ben-
diciones del cielo y bien de la sociedad.
AUnonA LIsTA.

(Barcelona)
COLEG.-CIO 3DE S. TJOSf-.
MUY REV.do Y A3IADO PADRE:
Acabo de asistir A una fiesta que me ha
1lenado de indecible consuelo.
Hoy, despu6s de un mes de preparaci6n
han recibido por vez primera el pan de los
Angeles unos 60 obreros, de la clase mas po-
bre y desgraciada de este barrio, sin duda el
mas miserable de Barcelona. Harto sabido es
que en todas las grandes ciudades donde a-
bunda el lujo y la riqueza superabunda la
indigencia moral y material con todas sus
terrible consecuencias. Una prueba palpable
de ello tuvimos en la fiesta A que me refiero.
Pobres j6venes! 'A los 12, 15, 18 y hasta 20
anos de edad afin ignoraban las cosas esen-
ciales para salvarse, y no falt6 quien no su-
piera qu6 representaba el Crucifijo. 5,Qub decir
del estado de sus personas Sus rostros en-
negrecidos por el fuego, el humo y el carb6n,
sus vestidos rotos, casi incoloros por lo de-
masiado sucios, y el mal olor que despedian
demostraban sobradamente su condici6n mi-
serable. Al oirlos hubi6rase formado de ellos
cl concept de j6venes indomables 6 incapaces


de tender las palabras de quien les hablara
con mansedumbre y carifio. Qu6 engaiio! Hace
dos ailos que tengo la suerte de tratar con
j6venes aprendices y s6 por experiencia pro-
pia que bajo de la pobre blusa y los andrajos
del obrero abriganse corazones capaces de
amar y agradecer, almas genorosas y A veces
inocentes. Tan s61o falta quien se les acer-
que con carilo y paciencia, para llegar A con-
seguir de ellos los mismos y mayores frutos
que los que se obtienen de j6venes de me-
diana 6 elevada posici6n.
Por dos meses continues, despu6s de pasar
los dias enteros en penoso trabajo, venciendo
la imperiosa necesidad del suefio y descanso,
asistieron a la clase nocturna de catecismo
unos 60 j6venes aprondices, fundidores de
metal, curtidores, herreros, vidrieros etc. !Oh
qu6 feliz me sentia yo al entretenerme un
rato con ellos enseiidndoles A conocer y amar
a Dios N. S., explicAndoles las principals
verdades de nuestra santa Religi6n y exor-
tandolos a practicar los deberes del cristiano!
Lleg6 por fin el 6 del corriente mes, se-
gundo de Pentecostes, dia determinado para
cumplir el grande acto de la primer Comu-
ni6n. Confes6 en la vispera hasta las 10 y
media de la noche, ayudado por el Pbro.
D. Antonio Gili, y 6 la mafiana siguiente
antes de las cinco de la madrugada ya vol-
viamos al confesonario hasta las ocho y me-
dia. A los j6venes que debian recibir la pri-
mera comuni6n uni6ronse otros 60 que de-
seaban tener la dicha de recibir el pan de
los Angeles. A las 7 112 empez6 la santa misa
celebrada por el Muy Iltre Sefor D. Jaime
Almen can6nigo de esta iglesia Catedral.
Asistieron al acto de la primer comuni6n
los Senores, Don Jos6 Mund6, Don Juan
Blanch y las Selloras Dofia Mariana 6 Isa-
bel Serra, dignas hijas y 6mulas de las vir-
tudes de nuestra insigne bienhechora,, a
quien Dios guard, la Exma. Diia. Dorotea
Chopitea de Serra. Estos seiiores quedaron
tan prendados de la devoci6n y recogimiento
de nuestros j6venes, que qaisieron servirles
personalmente el almuerzo costeado por al-
gunos bienhechores y principalmente por la
caritativa Selora Doila Isidra Pons Serra
de Pascual.
Despues del almuerzo el Sr. Don Juan
Blanch, que con tanto celo trabaja en favor
de la clase obrera, aprovech6 la ocasi6n para
dirigir A los reci6n comulgados un sentido
discurso en cataldn animdndoles a continuar
siempre en el camino emprendido, herma-
nando el trabajo con la virtud. Para esto
les encareci6 la asistencia A este ecreo Do-
minical y su inscripci6n en el Patronato del
Obrero, que tan grandes y saludables re-
sultados produce en esta capital, gracias al
celo de la Junta directive y de su digno Pre-
sidente el Sr. D. Narciso M0 Pascual de Bo-
farull, nuestro excelente amigo y protector.
A las diez del mismo dia celebramos un








- 122 -


oficio solemn en que nuestra escolania eje-
cut6 una Misa del Maestro Concone. Por la
tarde, despu6s de la Bendici6n con S. D.
M. hubo una sencilla pero muy amena fun-
ci6n de teatro en lengua catalana, intitu-
lada << La guerra de Africa > que entretuvo
por espacio de dos horas d todos los nifos,
2uyo numer6 ascendi6, A mIs de quinientos.
Naturalmente nuestra banda hizo resonar
los aires con sus armonias; pues desempeii6
en todos los actos un papel muy important,
tocando con afinaci6n y gracia singular las
mejores piezas de su repertorio.
Acabamos aquel dia memorable repartien-
do a todos los presents dulces y confites
costeados por la mencionada Senora D." Ma-
riana Serra. A los jovenes de la primera
comuni6n regal la Sra. D" Isabel V.da de
Gisbert un cuadro come recnerdo del dia y
el Sr. D. Jos6 Matabosch, fabricante, nui
par de pantalones. Quiera Dios N. S. que el
fruto conseguido por tantos j6venes en este
dia se conserve muchos aflos y sea germen
precioso de nuovas bendiciones y gracias.
Saluda con el mayor afecto 6 V. S.
S. H. y S. S.
ANTONIO Ai-nIE
Presbitero.



INAUGURACION DE UNA IGLESIA
En oonur do Maria Auxiliadora.
El establecimiento salesiano de Sarrii, cerca
de Barcelona esti de plcelmes. El 28 de Mayo
celebr6 solemnemento la inauguraci6n de la
primer, iglesia que se lhaya edificado en
Espafia en honor de Maria Auxiliadora. El
Ilustrisimo Senor Obispo mismo quiso hon-
rar esta fiesta con su presencia y bendecir
gustoso la iglesia, esto es la part posterior
ya concluida, que el resto, Dios mediate, so
ird edificando poco a poco Ai media que las
erogaciones de los files lo permitan. Termi-
nada que sea la obra, la part que acaba de
bendecirse se destinarA a los niflos interns
de la Escuela de Artes y Oficios y del Colegio
del Angel, cuyo nfmero llega ya i trescientos
cuarenta y ocho, ciento quince de los cuales
son hu6rfanos. Si a 6stos se agregan los a-
lumnos externos el total es de cerca de qui-
nientos.
Bien que la Congregaci6u Salesiana vive
de la caritad, y para subvenir a los grades
gastos que tal establecimiento demand no
cuenta con rent alguna, Maria Auxiliadora
quo quiere derramar abundantemente sus gra-
cias sobre sus devotos hijos de Espaila, y en
especial de Cataluiia, ha movido el coraz6n
de sus siervos 6 edificarle un temple, y la
obra que pocos meses hace parecia una qui-
mera es ya una consoladora realidad.


No es esta la ocasi6n de hacer menci6n da
cada uno de los caritativos Cooperadores So-
lesianos que han concurrido con sus limosnas
a la erecci6n del temple; poro es oportuno re-
cordar que el alma de ella y la singularmento
escogida por Maria para tan noble empresa
fu6 la dignisima 6 inolvidable sefiora Doiia
Dorotea Chopitea de Serra. Una de las ideas,
dice su bi6grafo el B. P. Nonell, que en los
postreros alos de su vida tuvo Dofia Dorotea
fu6 la de dejar s6lidamento cimentada su obra
do Sarrid. Desde que las IIijas de Maria Au-
xiliadora se establecieron en esta poblaci6n,
aquella ilustre matrona concibi6 el proyecto
de levantar una iglesia A Maria Auxilio do
los Cristianos. Carecia de recursos para la
obra; y lejos do desmayar, ide6 una gran rifa,
en la cual obtuvo que tomaran part y al-
canz6 la protegieran las primeras autoridades
de Barcelona, Su Majestad la Reina Regente,
y hasta el Sumo Pontifice Le6n XIII. Ex-
pusi6ronse los lotes en los salones de la csa
de la ciudad que para este efecto consigui6
le cediera el alcalde do Barcelona, que era
ain el Sr. Marques de Olerdola, D. Francisco
Rius y Taulet. Con el product do esta rifa
y las limosnas de various particulares empren-
di6 D. Dorotea la fabrica del temple, cuya
primer piedra coloc6 el Br. Obispo de la Di6-
cesis el 26 de Mayo de 188). El gozo quo
experiment este dia D." Dorotea, fa6 extra-
ordinario. Ya desde aquella ocasi6n uno de
sus mas ardientes deseos fu16 ver terminada
la iglesia. < Si, decia, Maria es el auxilio
de los cristianos; y Espafa, qoue tanto le debe,
no sera la filtima en tributarle el honor que
le correspond. >>
El S. D. Enrique Sagnier, que so interest
muy de veras por la Casa Salesiana de Sar-
ria, es el arquitecto a quien estan encomen-
dados los trabajos.
La plant de la fibrica inaugurada mide
veinticinco metros de largo per diez y seis
de ancho. Consta de una sola nave de estilo
g6tico; y el artesonado del mismo estilo, des-
causa sobre seis pilares que rematan con un
angel de medio cuerpo, de tamailo natural,
construidos en el taller de escultura de la
misma casa.
Por debajo del artesonado corre un friso
pintado al 6leo por artists de la casa, en el
cual entire el ramaje, so lee la antifona do
la fiesta de Maria Auxilio de los Cristianos
< Sancta lMaria sucurre miseris, etc.
Las ventanas que miden cuatro metros do
alto por uno de ancho, construidas tambi6n
en los Talleres Salesianos de Sarrid llevan
los cristales artisticamente pintados por D.
Antonio Iigalts de Barcelona.
Por debajo de las ventanas va el z6calo de
madera con asientos y reclinatorios, todo he-
cho en dichos Talleres, como asimismo las tres
puertas de entrada de estilo serio y elegant.
Donde estA presentemente el altar se eleva
un grandiose arco ojival dentro del cual en







- 123 -


su part superior se admiral una hermosa es-
tatua de la Virgen, alta dos metros, obra
del maestro de escultura de la casa Salesiana.
Todo el conjuuto es dovoto, elegaute y gra-
ve; pero teudra su verdadero aspect s6lo
cuando Dios quiera que desaparezca la pa-
red quo est:i detrtis del altar mayor y de la
Virgen: esto es, cuando so concluya todo el
templo.

Oratorio Festive de Barcelona.
La Revista Popular de 23 de Junio public
el suelto que damos d continuaci6n:
< Los recreos dominicales, la obra predi.
lecta de Don Bosco, establecida en Europa,
Africa y Am6rica, estan dando copiosisimos
frutos. Y nosotros felicitamos de corazon al
pueblo de Sarrid y al barrio de Hostafraianhs,
6 los cuales cabe la dicha de poseer uun casa
salesiana. El dia 0 del corriente, en la de di-
cho barrio sesenta j6venes aprendices se a-
cercaron por primera vez A la Sagrada Mesa,
y lo hicieron con admirable recogimieuto y
devocion, mas digno de alabanza en cuanto
todos ellos vestian blusa, el uniforme del o-
brero. ;C6mo queda ennoblecido ese uniform
cuando es llevado por j6venes que saben her-
manar todo el vigor de la juventud con la
piedad del fervoroso cristiauo! Despues de
la function religiosa so obsequi6 los nifios
con un abundant almuerzo, costeado por al-
gunos bienhechores del-Instituto, y presidido
por el Sr. D. Juan Blanch y por las Sras.
D.1 Mariana y D." Isabel Serra, hijas y dig-
nas emuladoras de la Sra. D.a Dolores Cho-
pitea.
Nuestros sinceros placemes 4 los Padres
Salesianos y 4 todos los bieinhechores. >




AMERICA (Colombia)


El Lazareto do Agua de Dios.
De La Rivista Bogotana, peri6dico de la
capital do Colombia tomamos los siguientes
parrafos :
Agua de Dios, con sus inmediaciones, puede
calcularse forma hoy un centro de dos mil
habitantes, distribuidos asi:
Enfermos . . 730
Niiios menores de 10 ailos .. 140
Transedutes y arrieros 100
Moradores sanos en el Distrito 900
El aspect del lugar no puede ser mas ri-
sueiio A la legada: la torre blanca de la
iglesia, los nuevos y rosados tejados del Hos-
pital y de los :departamentos construidos en
el fltimo aio, las casas pajizas rodeadas de
'arbustos y de flores, y mas que todo las ca-


lies sin lodo, las mas aseadas de todas las
poblaciones de Cundinamarca.
Alguien nos preguntaba por qu6 so le ha-
bria ilamado 4 ese lugar Agua de Dies.
Con raz6n, coutestamos inmediatamente,
porque no tiene ni ha tenido maIs agua que
la que viene del cielo en forma de Iluvia.
Y es la verdad: en cerca de una milla 6
la redonda no se encuentra uu rio, una fuente,
un manautial, una cisterna.
La poblaci6n so prove do agua potable
acarreada eii burros, desde dos millas de
distancia, agua que so caldea con el trans.
port y el sol.

Bajo un techo de madera y teja, rodeado
de arboles frondosos y de algunas flores, so
levanta sobre s6lidas paredes un modesto
edificio, el hospital. El aseo y concerto
luceun o todos sus departanentos. Ochenta
catuas convenientemeute dotadas velan y a-
brigan las llagas de sendos atacados del te-
rrible mal.
El ala derecha esta destinada a los hom-
bres; la izquierda las mujeres. En el cen.
tro hay una pieza dispuesta para oratorio,
en done se celebra el santo y consolador
sacriticio do la Ieedenci6n. Del muro prin.
cipal pende un cuadro de la image de la
Concepci6n, de gran tamaiio, cuya celestial
figure rodeada de dorados querubines, con-
trasta con los rostros deformes y demacrados
de los leprosos.

A los desvelos constantes, i las visits no
interrumpidas del verdadero fihintropo senior
Jorge Vergara P., se debe la terminaci6u
del Hospital; t las seioras bogotanas y al
Sindico, el apropiado mobiliario con quo
cuenta. Beudita sea la caridad bien enten-
dida y mejor practicada!

Asilo do Santa Maria.
A la una de la tarde del dia 4 de marzo
coloc6 el senior Luis G. Itivas la primera
piedra de este asilo, consagrado a la memo-
ria venerada del seuor Don Raimundo San-
tamaria.
El sitio escogido est. situado en un lugar
elevado, inmediato al cauce por done pasa
el acueducto, inmediato tambi6n al edificio
destinado 6 las Hermanas de la Caridad,
distant cinco cuadras y media de la iglesia
y por consiguiente, alejado del contact in-
timo de los enfermos, de los servicios del
Hospital y de los departamentos destinados
para albergue de los individuos sin familiar.
El P. Unia, salesiano, hour y prez de la
orden 6 que pertenece, < nuestro Padre Da-
miain, > come lo llamarau las generaciones
futuras, bendijo, vestido de capa pluvial, la
primer piedra y su inscripcion.
La seiiora Carmen Silva y el senior Don
Alejo Garcia, acompabiados de varias voices









infantiles, entonaron un himno cuyas dulci
simas notas, de sin par melancolia, llevaron
consuelo y recogimiento a todas las con-
ciencias.
Al bendecir la piedra todos los enfermos
se descubrieron, las vendas cayeron de mu-
chas cabezas, las filceras aparecieron con
toda su corrosiva deformidad, y ante los ojos
se rasg6 un velo para presentar el especta-
culo mis terrible y conmovedor que pueda
presenciarse en la tierra.
Las tintas rojas de ese cuadro desgarrador
s6lo estaban templadas por las caritas ri-
suenias 6 inocentes de ciento y mas niuos,
alli mezclados y confundidos para hacer me-
nos amarga la desgracia present, para anun-
ciar mas desastrosa la desgracia future.
El Asilo estar& terminado antes de no-
viembre. Para su construcci6n se cuenta con
3,000 pesos donados por el senior Rivas, y con
2,000 ofrecidos por otro caballero ausente que
por ahora oculta su nombre.
Los niflos van a quedar bajo la direcci6n
del P. Unia, con los cuidados de las Her-
manas de la Caridad; y si los enfermos son
trasladados 6 una isla lejana, desde ahora
contaran los huerfanos con un techo hospe-
dador que les ofrezca abrigo, cariios y ali-
mentos.
Se habia pensado. construir el Asilo en un
lugar distant como Tocaima 6 Tena; pero
era casi impossible arrebatar de un golpe sus
hijos a individuos demasiado abrumados por
el infortunio. < Es el finico lazo que nos
queda nos decian con la existencia y
con la sociedad. >> Ademas, si el contagio
viene amenazador per herencia, para qu6,
antes de los cinco aiios, arrancarlos del re-
gazo materno Marcado el desarrollo a. los
siete aiios, si el mal no present ningin sin-
toma, si deber6 preocuparse la noble Socie-
dad de San Lazaro de aislar 6 los adults y de
separar los dos sexos, por razones de obvia
moralidad de higiene.
.Hombres del mundo: cuando. en el seno
de vuestros hogares acarici6is tranquilos los
ensortijados rizos de vuestros hijos y bes6is
sus mejillas de color de aurora, no olvid6is
que en el Lazareto de Agua de Dios, hay
tambi6n ninos a quienes toc6 por lote en el
juego caprichoso de la vida, el hambre en
el present, el dolor, el contagio y la mi-
seria en el porvenir. Almas descreidas me-
did ese infortunio supremo, y tendr6is, 6 que
recoger vuestra mirada en la conciencia 6
que levantarla al cielo !

La Semaila Santa en el Lazareto
do Agua de 1)ios.
(De El Orden de Bogota)
Los oficios de la Semana Santa se han
hecho en el Lazareto de Agua de Dios con
la mayor devoci6a y compostura.


Dos ceremonies del Jueves Santo llamaron
la atenci6n, por lo imponente de estos actos:
el Layatorio y la Cena. En el Lavatorio fi-
guraron como Ap6stoles doce nilios, entire
ellos algunos enfermos, los cuales recibieron
del Sr. Capelln, el R. P. Unia, ese 6sculo
simbolo de humildad, que el Maestro di6 6
sus discipulos.
En la Casa Cural se habia preparado al-
muerzo para los nifios de la escuela, su Di-
rector y dos caballeros que hicieron un bello
Monumento, que habria lucido en cualquier
poblaci6n important, ocupando asiento entire
ellos el Capellan.
La noche de este dia, serena y tranquil,
a las nueve, en el Hospital del Lazareto
ofrecia un cuadro doloroso y pat6tico, en una
espaciosa mesa, colocada en el patio; las
bujias iluminaban trointa y seis rostros des-
figurados por la terrible enfermedad, a quie-
nes el Capellan del Establecimiento ofrecfa
la cena: eligi6 su asiento entire dos de los
mAs agravados; su amable y simpatica fiso-
nomia estaba aninmada por una sonrisa de
placer indefinible.
I Oh, vosotros los felices de la tierra, con-
templad con los ojos de la imaginaci6n esta
escena sorprendente y decid si en medio del
dolor no gozan las almas grandes con el
alivio del pesar ajeno, y si la caridad no
hace heroes, que olvidan la pequenieces del
mundo y se remontan hasta el Cielo!...
Nuestro buen Dios'se habra regocijado en
presencia de este espect6culo sublime, viendo
que sus santas ensefianzas no fueron infruc-
tuosas, y que al trav6s'de diez y nueve si-
glos su semilla, al caer en campo f6rtil,
produce saludables frutos; y el inmortal Don
Bosco habra bendecido al Revdo. Salesiano
que ha sabido corresponder A su brillante
deseo, de que esa Sacra Congregaci6n fuera
el bdculo del infeliz, 6 int6rprete field de las
doctrinas del Crucificado.

(Chile)

Los Talleres Salesianos en Santiago.
(Publicado por El Porvenir el 26 de Abril de 1892.)
El poco tiempo trascurrido desde el 6 de
Enero del corriente afio, dia en que se inau-
gur6 solemnemente la Casa de los Padres
Salesianos en Santiago, ha sido suficiente
para que veamos comprobadas por nuestros
propios ojos las maravillas que los hijos del
inmortal Don Bosco saben realizar en favor
de la nifiez desvalida. No sin raz6n ha sido
clasificada de providencial la empresa aco-
metida por el humilde hijo de Castelnuevo
de Asti; no sin raz6n el Institute Salesiano,
por 61 fundado, ha sido bendecido per la
autoridad de la Iglesia, y no sin raz6n lo,
gobiernos y los Obispos se han apresurado
a solicitar esa semilla bienheohora para ar







- 125 -


raigarla en los pueblos cuya direcci6n. les
estA confiada. Y asi se comprende que lo
Sque fu en 1847 un humilde y estrecho asilo
de pobres niilos, en Valdocco de Turin, sea
hoy el vastisimo semillero de donde han
brotado esas legiones de sacerdotes salesia-
nos que se han derramado por las naciones
de Europa y de America, y que han levan-
tado sus tiendas entire los salvajes de la
Tierra del Fuego y entire los mahometanos
de la Palestina.
No hace muchos afios que los hijos de
D. Bosco se establecieron en. Concepci6n y
en Talca. Y vencidas muchas dificultades, se
ha podido llevar a cabo la fundaci6n de San-
tiago en el antiguo local del Asilo de la Pa-
tria de Nuestra Sefora del Carmen.
En presencia del Presidente de la Repfi-
blica, Ministros de Estado y otros altos dig-
natarios, el Ilmo. sefor Cagliero, Obispo
salesiano y Superior de las casas estableci-
das en America, declare iniciada la funda-
ci6n de Santiago destinada especialmente A
socorrer los nifios que hubieran quedado
hu6rfanos A consecuencia de la guerra civil.
Los Salesianos son hombres de acci6n.
Prometen poco y realizan much. Junto con
abrir las puertas de su nueva casa, dedica-
ron sus esfuerzos A reparar, en lo possible,
los desastres que en los patios, edificios y
hasta en el temple habian hecho, durante
ocho meses, las tropas de la Dictadura. El
Asilo de la Patria que se encontraba con-
venientemente preparado por su fundador
el presbitero don Ram6n Angel Jara para
recibir en su seno 6 los sacerdotes salesia-
nos y A unos doscientos nifios, qued6 tro-
cado en un verdadero muladar. Las salas de
studio y dormitories habian sido destinadas
a caballerizas, y de todo el menaje de aquel
establecimiento no qued6 ni siquiera un
vaso y hasta las imggenes y paramentos
sagrados fueron robados 6 destrozados.
Con sacrificios que parecerian una leyenda,
los abnegados sacerdotes de Don Bosco des-
tinaron las primeras limosnas que cayeron
en sus manos a limpiar la Casa, rehacer
murallas, blanquear paredes y surtirse de
los fitiles que eran indispensables para dar
albergue 6 los niiios mds necesitados que gol-
peaban A sus puertas.
Verdadera sorpresa nos ha causado ver
c6mo en tan pocos meses aquella casa ha
sido transformada. De los talleres salesianos
de Concepci6n y Talca se han hecho venir
obreros competentes; alli mismo han sido
trabajados los catres, muebles y cocinas, al-
gunos patios han sido aprovechados para
proveerse de legumbres, y lo que ciertamente
vale much mas, el < Templo de la Gratitud
Nacional al Coraz6n de Jesfs > se ha abierto
de nuevo al pfblico, y los files encuentran
en 61 un esmerado servicio religioso.
A los que conozcan un poco las graves
necesidades de la clase menesterosa en San-


tiago no estraiari absolutamente el saber
que son centenares de nifios desvalidos los
que han solicitado ser admitidos en los ta-
lleres salesianos. Los sacerdotes de Don Bo-
sco, impulsados por esa santa audacia, que
inspira la confianza en Dios, no han podido
resistir por mas tiempo A las olas amargas
del llanto y la miseria que diariamente vie-
non 6 estrellarse sobre sus puertas.
Y sin contar todavia con rent alguna
fija, se han adelantado A recibir bajo el
manto de la caridad mis de cincuenta nifios
desamparados, que reciben junto con la man-
tenci6n, el hospedaje y el vestido, la instruc-
ci6n para sus almas y el aprendizaje de un
oficio en los p'rimeros talleres que han em-
pezado 6 funcionar, bajo la direcci6n de cinco
sacerdotes y algunos hermanos salesianos.
de los cuales es superior el que lo era antes
en Talca, reverendo padre Domingo Tomatis.
Pero, los crecidos gastos que han exigido
la instalaci6n de los talleres salesianos y el
sostenimiento de cincuenta nifos 1 c6mo han
podido hacerse? HI aqui lo que nos hemos
preguntado muchas veces al repasar una 6&
una las obras que han acometido aquellos
infatigables sacerdotes, y no habriamos ati-
nado con la respuesta si no supi6semos de
antemano que Dios jams abandon a los que
en El confian, y que El es el Padre de los
hunrfanos y desvalidos.
Instrumento de esa Providencia adorable
han sido, en el caso A que nos referimos, la
autoridad eclesidstica de Santiago y las per-
sonas caritativas que en nuestra capital han
acudido con sus limosnas 6 dar el primer im-
pulso A la obra salvadora de Don Bosco re-
ci6n establecida en Santiago.
De este modo se ha logrado dar el primer
paso; pero es precise continuar esta noble 3
cristiana empresa. Es menester que las al-
mas jenerosas hagan en Santiago lo que 1E
caridad ha realizado donde quiera quo se
han fundado las casas salesianas. No hay
limosna mas grata 6 Dios que la que se dis.
pensa en favor del nilio, ni hay manera
mejor de socorrerle que por medio de vir
tuosos sacerdotes encargados de proporcio-
narles el alimento, el abrigo, la educaci6n
el caudal valioso de un oficio para ganar la
vida.
En atenci6n a los pocos edificios de que
se ha podido disponer en los talleres de Nues-
tra Senlora del Carmen, no habria por ahora
local sino para un centenar de niiios nl-
mero que podria quintuplicarse si, por me-
dio de piadosas erogaciones, les fuera per-
mitido 6 los directors del establecimiento
ensanchar aquellos edificios y dar mayor de-
sarrollo A los talleres.
Ahora mismo los hijos de Don Bosco tie-
nen todo list, inclusa la ropa de cama, para
admitir sesenta hu6rfanos mas, tan pronto
como obtengan recursos que aseguren la mau-
tenci6n de esos niios.







- 126 -


Toca al vecindario de Santiago tender una
mano protectora A los talleres salesianos,
donde casi todas las obras de misericordia
son ampliamente ejercitadas. Bastaria que
las personas acaudaladas ccrcenaran una
pequeiia part a sus gastos superfluous para
que muchos pobrecitos nifios, que hoy vagan
hambrientos y desnudos, encontraran un
puerto de salvaci6n que los hiciera fitiles A
su patria y, nms tarde, jefes honrados de
un hogar cristiano.
No debemos olvidar, que si es verdad que
en Santiago abundant las casas de benefi-
ccncia para asilar nihias mujeres, tratandose
de nifios hombres, pertenecientes a laa clase
menesterosa, no hay sino la caa de Talleres
de San Vicente de Paul, que esta repleta,
y ]a que acaban de fundar los Salesianos,
para la cual solicitamos el apoyo de la cari-
dad pfiblica.
Estamos ciertos de que si los hombres de
fortune y nuestras distinguidas matronas se
acercaran a este nuevo asilo de beneficencia,
abierto por los padres Salesianos, y se infor-
maran personalmente del estado en que se
encuentra, se sentirian impulsados A fomentar
una obra destinada A producer inmensos bie-
nes en nuestra sociedad. Verfan con dulce
satisfacci6n que un buen nimero de nifios,
arrancados al -vicio y i la miseria, hoy viven
felices y contents a la sombra de esa casa;
verian con asombro que todos ellos ya apren-
den un oficio en algunos de los talleres de
carpinterfa, herreria, sastreria y zapateria
que los Salesianos han logrado establecer,
y deducirian que el mayor goce de los que
tienen fortune no es el hacerse envidiar por
aquellos que carecon de ella sino el hacerse
colmar de bendiciones por los desgraciados
cuyos dolores alivian y cuyas l6grimas en-
jugan.
Despu6s de la purificaci6n de nuestras
conciencias en los dias de la santa cuaresma
que ha terminado, nada mis oportuno para
abrirnos las puertas de las misericordias di-
vinas quel el ejercicio de la caridad con
nuestros hermanos indigentes. < Ella cubre
la imuchedumbre de los pecados, > dice la Sa-
grada Escritura, y < en la hora de la muerte
es cuando se cosecha lo que en la vida se ha
sembrado, > repetia A sus cooperadores el
inolvidable Don Bosco.
SQuiera el cielo que mis -de un coraz6n
jeneroso, despuds de leer estas lines, deje
caer sus monedas sobre la mano que estiende
el pobre hu6rfano diciendo: Una limosna
yor amor de Dios


lHISTORIA FEb ORATORIO DE SAN FRANCISCO DE SALES

CAPiTULO VII.
Un santo joven del Oratorio. Pequefio ap6stol. -
Favorito d(l cielo. Una profecfa. Angel al cielo.
Quiza, como premio de cuanto el Oratoric
habia hecho durante la epidemia del c61era
el Seiior le mand6 al afio siguiente un alumno
que Ie sirvi6 de lustre y de gloria. En los
tres nios que alli pas6 fu6 tal el perfume de
las virtudes que practice que sus efectos se
sentiran ain por muchos alios. Me refiero 4
Domingo Savio, nacido en Riva de Chieri
el 2 de abril de 1842 y muerto en Mondonio
el 9 de marzo de 1857.
Su residencia en el Oratorio reviste un
cardcter tan singular y extraordinario que
no puede dejar de considerarse como acon-
tecimiento digno de recuerdo on esta his-
toria.
El mismo Don Bosco escribi6 con gran
cuidado su preciosa vida que dada 6 luz en
]a colecci6n de las Lecturas Cat6licas ha pro-
ducido inmenso bien A la juventud (1).
Una de las virtudes que mds lo distin-
guian era un gran celo por la salvaci6n de
las almas, cosa rara en tal edad, de modo
que era como un pequeiio ap6stol. A fin de
alentarse en el santo ejercicio de procurar
el bien del pr6jimo y aprender la manera de
hacerlo con buen resultado, lefa con gran
placer ]a vida de los santos mas renombra-
dos en tal g6nero de trabajos; como la de
San Felipe Neri, San Francisco Javier, San
Francisco de Sales, etc. Se entretenia par-
ticularmente en hablar de los misioneros que
evangelizan los infieles, rogaba a Dios por
ellos y envidiaba su suerte. MAds de una vez
se le oy6 exclamar: i Cudntas almas se pier-
den por no haber oido la palabra de Dios!
; Y cuSntos pobres niflos sera6n desgraciados
por no tener quien los instruya en la fe!
Pero no se conformaba con simples deseos
sino que eran mas dignos de notarse sus
hechos. En cuanto lo permitfan su edad 6
instrucci6n se dedicaba gustoso A ensefiar
el catecismo A los mas pequefios 6 ignorant.
tes en la iglesia del Oratorio; y con la mejor
voluntad se ofrecia A dar lecciones de reli-
gi6n en cualquier dia y hora de la semana.
Todo le era ffacil y llevadero cuando se
trataba de cooperar 6 la salvaci6n de un
alma.
SAlgunos nifios del Oratorio, amantes del
bien spiritual de sus compaileros, se habian
unido en una como sociedad para consagrarse
A la conversion de los estudiantes discolos.
Domingo, que formaba parte de ella, era de
los mds celosos y como el alma de los de.
(1) La mejor edici6n estampada en espaiol ha sido
publicada este ano en la Tipografia de los Talleres
Salesianos de Sarrig.






- 127 -


mas; y cran admirables las industries de
que en la recreaci6n se servia para conse-
guir su noble fin.
Si tenia dulces 6 frutas, medallas, estam-
pas 6 cosas semejantes las guardaba para
este objeto. Quiin la quiere ? I qui6n la
(qiere? preguntaba en alta voz. Yo, yo,
gritaban todos corriendo A 61. Despacio,
despacio les decia la dar6 al que sepa
responder mejor a una pregunta de cate-
cismo. Entonces hacia la pregunta a los que
mis necesitaban de estimnlo, y si contesta-
ban satisfactoriamente les hacia el regalo.
De esta manera se ganaba el afecto de todos
y en especial de los menos aplicados.
En los colegios hay nifios que suelen que-
dar olvidados de sus compaiieros, ya por ru-
dos 6 ignorantes, ya por poco comedidos y
mal humorados. Estos sufren el peso del
abandon cuando mnis necesidad tienen del
consuelo de un amigo. Tales eran los amigos
de Domingo. Acercabase a ellos, los recreaba
con su conversaci6n, les daba buenos con-
sejos, y mas de una vez sucedi6 que niinos
que ya parecian incorregibles volvieron a
mejores sentimientos animados con las pa-
labras sabias y consoladoras del amigo.
Otra santa industrial de que se servia para
encaminar almas al bien era la siguiente:
Como advirtiera que alguno de sus compa-
fieros habia dejado pasar mis tiempo de lo
ordinario sin confesarse, buscaba ingeniosa-
mente ocasi6n de hablar 6 jugar con 61; pero
de pronto suspendia el juego y le decia: -
,Querrias darme un placer? Si, si, 1qu6
deseas? Que me acompaiies A comulgar
el domingo. El compailero generalmente le
respondia. Bien, con much gusto. Al dia
siguiente proponia a otro ]o mismo; y de
este modo Ilegado el sAbado era edificante
verle acercarse al confesionario con dos 6
ties colegas y 4 veces con site Ai ocho de
los m4s negligentes en lo que toca A la pie-
dad. Tales hechos eran frecnentes, de gran
provecho 6 los escolares y de singular con-
suelo Don Bosco, quien decia que Do-
mingo Savio pescaba m6s y mejor con la
red de sus juegos que ciertos predicadores
con sus discursos.
Habia Domingo estudiado los principios
de la gramatica latina en Mononnio, por lo
cual con su asidua aplicaci6n al studio y
capacidad no comfin, pudo en breve tiempo
pasar a la cuarta de humanidades, 6 sea 4
la segunda de latin.
Ours6 esta clase bajo la enseiianza del ca.
ritativo professor Don Jos6 Bonzanino; pues
en aquel entonces no se habian ain estable-
cido en el Oratorio mks que las classes ele-
mentales. El professor Bonzanino mis de una
vez repiti6 que no recordaba haber tenido
un nifo mas atento, d6cil y respetuoso que
Savio, como que era en todo un modelo. Sin
afectaci6n alguna en el vestido y peinado
cra si s~mant (1l nfno dy v may cortds: de,


modo que los mismos compaineros de noble
condici6n, que asistian 6 tal escuela, alegrd-
banse much de poder entretenerse con Do-
mingo, no s6lo por su ciencia y piedad, sine
tambien por sus finos modales y agradable
trato. Y si el professor veia un alumno ha-
blador poniale al lado de Domingo, el cual
con gran paciencia y bondad trataba de in-
ducirle 6 guardar silencio y cumplir bien
con sus deberes.
En el curso de este aio la vida de Do-
mingo nos present un hecho que raya en
heroismo y que apenas parece credible on un
nijio de tan corta edad. El suceso ocurri6
entire dos de sus condiscipulos, los cuales
trabkndose de palabras llegaron 4 agriarse
seriamente, y despu6s de algunos insults
se desafiaron A hacer valor sus razones 6
pedradas. Lleg6 Domingo A descubrir aquella
discordia; pero Lc6mo impedirla siendo los
dos rivals mayores que 61 en fuerza y edad?
Con todo trat6 de persuadirlos d que desis-
tieran de tal prop6sito, observindoles que
la venganza es contraria A la raz6n y 4 la
ley santa de Dios; escribi6 carts llenas de
prudencia y bondad 4 uno y otro, los ame-
naz6 con referir la cosa al professor y 5 sus
padres; pero todo en vano; los Animos do
aquellos estaban tan exasperados que no
oian consejo alguno.
A mas del peligro de causarse daflo ofen-
dian gravemente 5 Dios. Domingo estaba
sumamente inquieto; deseaba evitar el mal,
y no sabia c6mo; pero h6 aquf que Dios le
inspir6 un medio.
Pnes que persists en vuestro barbaro
prop6sito, les dijo, os ruego que acept6is al
menos una condici6n.
La aceptaremos, respondieron, con tal
que no impida nuestro desafio.
Yo no puedo entenderme con un bri-
b6n, a iadi6 uno de ollos, aludioudo al com-
paiero con quien estaba ofendido.
Ni yo quedar6 satisfecho hasta rom-
perte la cabeza, Ie replica el otro.
Domingo temblaba al oir tan brutal alter-
cado; pero deseando impedir mayores males
se contuvo y les dijo:
La condici6n que voy 5 poner no im-
pedird el desafio.
iCuAl es?
Prefiero decirosla en el mismo lugar del
combat.
Td te chances y tratas de ponernos
estorbo.
Ir6 con vosotros, y estad seguros de
que no os engafiar6.
Tal vez querrAs ir para llamar 4 al-
guno.
Deberia hacerlo, pero no lo har6, y ya
que no estorbar6 vuestras intenciones, cam-
plid 4 la vez vuestra palabra.
Se lo prometieron; y encamindronse 6 los
prados de la Citadella, mrs alla de la Puerta
Susn.







El odio de los contendientes era tal que
, duras penas pudo impedir Domingo que
viniesen a, las manos durante el corto ca-
mino que habian de andar.
Llegados al lugar designado Domingo hizo
lo que'nadie habia podido imaginary. Dej6les
que se colocaran 6 cierta distancia, y tenian
ya las piedras en las manos, cuandos les ha-
b16 asi:
Antes que empec6is el desaffo quiero que
cumplais con la condici6n que hab6is acep-
tado; y en diciendo esto sac6 un pequefio
crucifijo que llevaba al cuello, y teni6ndole
en alto en una mano, quero, dijo, que ambos
fij6is los ojos en este crucifijo, y arrojando
luego una piedra contra mi digais en voz
alta y clara: Jesucristo muri6 perdonando 6a
los que le crucificaban, y yo, pecador, quiero
ofenderle y vengarme barbaramente.
Dicho esto fu6 4 arrodillarse ante el que
se mostraba m6s enfurecido y le dijo: Des-
carga sobre mi el primer golpe y dame una
pedrada en la cabeza.
Iste, que no esperaba tal propuesta, se
sinti6 conmovido. No, jamids, contest; tf
no me has ofendido, y eres amigo mio. A-
penas Domingo oy6 esto, fuse al otro y con
repetirle las mismas palabras igualmente le
desconcert6. Jamis te hare mal alguno,
le dijo.
Entonces Domingo se puso en pie y te-
niendo con la mano en alto el crucifijo les
dijo: C6mo, vosotros est6is dispuestos
en favor mio, aunque soy una miserable cria-
tura, ly para salvar vuestras almas, que
cuestan la sangre del divino Redentor a quien
quer6is ultrajar con vuestro pecado, no sois
capaces de perdonaros una injuria ?
Ante tamailo espectaculo de caridad y de
valor los dos compaiieros quedaron vencidos.
En aquel moment asegura uno de ellos
yo me senti conmovido; un sudor frio
me bai6 de pies 6 cabeza, y me senti pro-
fundamente avergonzado por haber obligado
a tan buen amigo 6.usar de medios tan ex-
tremos para impedir mi malvado intent.
Queriendo darle al menos una seal de a-
gradecimiento, perdon6 de todo coraz6n al
que me habia ofendido y dias despu6s fui
con mi rival 6 confesarme.
Nadie se maravillarA en vista de todo esto
al tener noticia de las gracias extraordina-
rios con que Dios se dign6 favorecer 6 tan
piadoso joven. Por otra part la vida de los
santos estA llena de hechos semejantes.
Muchas de las veces que Domingo iba k la
iglesia, especialmente en los dias en que re-
cibia la santa Comuni6n 6 estaba expuesto
el Santisimo Sacramento, se quedaba como
arrobado, de suerte que si no era Ilamado
para cumplir sus deberes permanecia alli por.
largo tiempo. Ocurri6 que cierto dia no fu6
6 desayunar, ni 6 la clase, ni siquiera 6
comer, sin que-nadie supiera donde estaba.
Informaron a Don Bosco sobre ello, y Don


Bosco sospechando que, como otras veces
habia sucedido, hubiera quedado en la igle-
sia fu6 all` y le hall inm6bil como una es-
tatua: tenia un pie apoyado sobre otro, una
mano sobre el atril del antifonario, la otra
sobre el pecho, los ojos fijos y como im6-
biles en el tabernAculo. Le llama, y no res-
ponde. Le mueve, y entonces Domingo vol-
viendo en si se vuelve 6, Don Bosco y ex-
clama: i Oh! gya se acab6 la misal
Mira, le dijo Don Bosco, mostrdndole
el reloj, son las dos. Pidi6le Domingo humil-
demente perd6n por haber faltado al regla-
mento de la casa, y Don Bosco le mand6 A
comer dici6ndole: Si alguno te pregunta
de d6nde vienes, dile quo de cumplir una
orden mia. Quiso evitar asi las importunas
preguntas que habian de hacerle sus com-
paneros.
Otro dia lleg6 de prisa 6 la pieza de Don
Bosco y le dijo: Tenga la bondad de ve-
nir pronto conmigo, que so ofrece ocasi6n
de hacer una buena obra.
b A d6nde quieres conducirme?
Venga, no hay que perder tiempo.
Don Bosco, que ya otras veces habia ex-
perimentado el valor dado por Dios A las
palabras de Domingo, condescendi6. Sale con
61 de casa, se dirige por una calle, luego
por otra sin detenerse ni proferir palabia.
Por fin se para, sube una escalera, Ilega al
tercer piso y agita fuertemente la campa-
nilla. Aqui es dolide debe entrar, dijo 6 Don
Bosco y se march.
Abri6 una seiora la puerta, y al ver t
Don Bosco, venga pronto, le dijo, quo de
otro modo no llegard a tiempo. Mi esposo
esta moribundo; tuvo hace tiempo la des-
.gracia de abrazar el protestantismo, y ahora
pide por piedad un confesor, que quiere
morir como cristiano.
Dirigi6se Don Bosco al lecho del enfermo
quien estaba ansioso de reconciliarse con Dios.
Arreglados con presteza los intereses de a-
quella alma lleg6 el cura de la parroquia de
San Agustin, que llamado anteriormente a-
penas tuvo tiempo de administrarle el sacra-
mento de la ExtremaUnci6n, pues el mori-
bundo no tard6 en dormirse en el Seior.
Quiso mis tarde Don Bosco preguntar A
Domingo c6mo habia sabido que en aquella
casa habfa un enfermo; pero 61 le mir6 afli-
gido y ech6se A llorar. Desde entonces Don
Bosco no le dijo ni una palabra sobre el
asunto, recordando las palabras de la santa
Escritura: Conviene guardar el secret del
Rey: Sacramentum regis abscondere bonum
est, pues que 6 las almas de Dios les cuesta
mas revelar los dones con que Dios los dis-
tingue que las faltas cometidas.
(Continuard).

Con aprobacidn de la Autoritad Eclesiistica Gerente JOSE GAMBING
Turin, 1892 Tipografa Saleslana.




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