Group Title: Boletin Salesiano.
Title: Boletâin Salesiano
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 Material Information
Title: Boletâin Salesiano
Uniform Title: Boletâin Salesiano (Turin, Italy)
Physical Description: v. : ill. ; 27 cm.
Language: Spanish
Creator: Oratorio Salesiano
Publisher: Oratorio Salesiano
Place of Publication: Turin Italia
Frequency: monthly
regular
 Subjects
Genre: periodical   ( marcgt )
 Notes
General Note: Description based on: Aäno 7, n. 1 (enero de 1892); title from caption.
 Record Information
Bibliographic ID: UF00075624
Volume ID: VID00007
Source Institution: University of Florida
Rights Management: All rights reserved by the source institution and holding location.
Resource Identifier: oclc - 35918727
lccn - sn 96026719

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BOLETIN SALESIANO


Debemos ayudar A nuestros her-
*manos A fin de cooperar A la
difusi6n de la verdad.
(III S. JUAN, 8).
Atiende & la buena lectura, A la
exhprtaci6n y & la ensefianza.
(I TIMOTH. Iv, 13.)
Entre las cosas divinas, la mas di-
vina, es la de cooperar con Dios
& la salvaci6n de las almas.
(S. DIoNIslo.)
E1 amor al pr6jimo, es uno de
los mayores y mis excelentes
dones, que la divina bondad
puede conceder A los hombres
(El Doct. S. FRANC. de Sales).


Quien recibiere & un nifio en mi
nombre, & mi me recibe.
(MATH. XVIII.)
Os recomiendo la Binez y la ju-
ventud; cultivad con grande es-
mero su educaci6n cristiana; y
proporcionad libros que les en-
sefien A huir del vicio y A prac-
ticar la virtud.
(Pio IX.)
Redoblad todas vuestras fuerzas
A fin de apartar & la nifiez y
juventud de la corruption 6
incredulidad y preparar asi una
nueva generation.
(LEON XIII.)


-t-( DIRECCION en el Oratorio Salesiano Calle de Cottolengo N. 32, TURIN (Italia) )N+-
* ~----Y,7- W ..W .... .. ..


SU1MARIO.
El Benedicite de los Cristianos.
Gracias de Maria Auxiliadora.
SUIZA. Colegio y Oratorio festivo en Mendrisio.
ESPA.A (Satander).Establecimiento de los Salesianos.
Geroia. Oratorio Salesiano.
AMIurCA (Colombia). Fiesta on honor de San Fran-
cisco do Sales en Bogota.
Peril. Iinstalacid i de los Salesianos 6 Hijas de Maria
Auixiliadora en Lima.
CLiL i'atagonia. Nuevo temple en Pantaronas.
Tiwroc dr Ft'uergo. Visita del Ilustli'simo Sr. Cagliero.
Las Misioines do la Patagonia y Tierra del Fuego, y
log (Goliurtios do Chile y Repiblica Argentina.
Biohamna. Oda pronunciada en la inauguracidn de los
Talleres Salesianos,
Historia del Oratorio de San Francisco de Sales.
1.l,_ I.,I I I I I I I II I I I I I I I II I I I I I I I I II I II I II I I I I I II
. ... .v .. .. .. ._ g..v u ..* ... .. .. -.


EL BENEDICITE

de los cristianos


La media del amor 6 Dios es amarle
sin media, ha dicho ingeniosamente un
santo. Lo mismo respect do M aria: en
la divoci6n con que se la honra no cabo
limited ni exceso. Debemos empefiarnos
en amarla. tanto como la am6 Jesfis. El
amor que los catolicos le profesamos y


los homenajes que no cesamos de tribu-
tarle no son mis que una forma del amor
a Dios y una expresi6n de nuestra ado-
raci6n y gratitude al Altisimo. Siendo
Maria su obra maestra no hay cosa en
el mundo que El estime tanto como la
defense y propagaci6n de su honor, en
sentir del c6lebre P. Faber. Si el sacra-
tisimo Coraz6n de Jesis esti misericor-
diosamente empefiado en la salvaci6n de
las almas, a Maria ha elegido como re-
tugio de pecadores y abogadla de aque-
llas; si, por otra part, todas las obras del
Creador cantan su gloria y cuando t11
contempl6 la tierra qne sac6 de la nada
se sinti6 movido A bondccirla y decla-
rarla muy buena, al propio tiempo que
los angeles entonaban himnos de rego-
cijo, i cuinto mSs duce y armoniosa debe
ser la canci6n que ahora canten las mer-
cedes y dones de Maria0? jccuinto mas
viva la complacencia del Crcador ?
Antiguanente los siervos de Dios, dice.
el autor citadlo, compoiifan su PBenedicite,
cligiendo por tema de seminjante canci6n
los montes y los mires las aves y los
peces,>las fuentes y los pralos, los astros
y las brisas, los homibre', y los annimales,
convidando a todas las criaturas a ben-


Sale una vez al me-,.


Aft W 11.I -- N. 7.


JUJLIO do 1892









decir, alabar y ensalzar la gloria del
Sefior. Pero el Benedicite de los cristianos
es Maria. La Iglesia nos convida a dar
gracias A la Santisima Trinidad con el
entusiasmo del mas abrasado amor por
los dones y gracias con que enriqueci6
. la Reina del Cielo. Muchos sacerdotes
lo hacen entire la hostia y el caliz. Si,
Maria es el Benedicite de los cristianos;.
y por eso llenos de santo jdibilo clama-
mos: Benditos sean los gozos de Maria
en la tierra; benditas su anunciaci6n y
visitaci6n, bendito su regocijo en la Na-
tividad, Epifania y hallazgo en el temple;
bendita en la resurrecci6n y a'scensi6n.
Gracias y alabanzas infinitas 6 la Tri-
nidad Beatisima por haber encumbrado
a Maria en el Oielo sobre todas las de-
mas criaturas; por haber ensalzado su
virginal pureza sobre todos los angeles y
santos; por haber alumbrado el Paraiso
con el vivisimo resplendor de su gloria.
Gracias y alabanzas infinitas a Dios por
las adoraciones que como a Madre suya
se le tributan incesantemente en la glo-
ria; por su mediaci6n omnipotente; por.
las innumerables gracias que recibi6 en
la tierra y el galard6n preparado a sus
devotos en el cielo.
Honor y gracias y alabanzas .infinitas
. Dios por la gloria que ella ha recibido
y recibird por los siglos de los siglos.
Maria vale mas que toda la creaci6n,
pues es la criatura mas digna, y mas
bella, y mas poderosa, y mas amada de
Dios; asi que, ante los ojos del Eterno,
es el himno mds precioso y el de su en-
tera complacencia.
Pero este Benedicite sublime no solo es
grato al Sefior, sino que lo cs igual-
mente i Maria. Cierto monje, al pasar
por delante del altar de la Santisima
Virgen, solia saludarla con una antifona
que comenzaba Begocijaos, Madre de Dios,
Virgen inmaculada, regocijaos con el gozo
que recibisteis del Angel... Al cruzar un dia
la iglesia el siervo de Dios oy6 unia voz
incomparable que desde el altar le decia:
Me anuncias gozos, hijo mio, y los gozos
serdn tu corona. Y en cierta ocasi6n que,
santa Gertrudis invocaba a Maria con
aquellas palabras de la Iglesia en la
SALVE REGINA: Ea, pues, abogada nuestra
vi6 6 la excelsa Madre de Dios inclinarse
graciosameute ante ella. Con lo que enten-
di6 la Santa que cuantas veces llama uno
a Maria con devoci6n, su abogada, de tal
suerte mueve 6 compasi6n sus materna-


les entrafias, que parece impossible se nie-
gue a otorgar lo que se Je pide. Al llegai
la misma sierva de Dios A aquellas pa.
labras: Esos tus ojos miserircodiosos, dijole
la Virgen con dulce sonrisa: Estos son,
sefialando los ojos de Jesis, los miseri-
cordiosisimos ojos de que puedo yo valerme
para la salvaci4n do cuantos me invocan, ojos
divinos de los cuales reciben el mds ricofruto
de salud eterna (1).
La historic de la Iglesia esta llena de
maravillas semejantes, y dia 6 dia oimos
aclamar por todas parties la gracias y bon-
dades de Maria. No pocas hemos referido
en nuestro Boletin y publicado en las
Lecturas Catdlicas. Nos concretaremos por
ahora a dar cuenta de las siguientes:
,1.1 I i 1 1i I I I I I I, I 1 1 1 1 1 i 1 1 .1 1 I .1.1.
.t.t. ..tt .t-t, f t1 t .t .t: f t-'-. tl .tl t t: -lt A


Gracias de Maria Auxiliadora


Una medalla de Maria Auxilia-
dora. Una joven escolar que se enterr6
un instrument de fierro en la extremidad
superior de la palma de la mano hacia cinco
dias que no podia hacer con ella el menor
movimiento. El m6dico le prescribi6 una me-
dicina, cuya elicacia si. no dudosa debia ser
muy lenta y exigia singular paciencia.
El 12 de este mes la Directora del colegio
aconsej6 d la enferma que durmiera en la
noche teniendo-en la mano la medalla de
Maria Auxiliadora.
Grande fu6 el content de la joven cuando
observ6 & la mainana siguiente que ya podia
mover los dedos y valerse de la mano en-
ferma. Habia sanado prodigiosamente; y to-
das las niifas educandas la vez que la Di-
rectora, testigos de tan sefialada gracia, se
unieron 6 la favorecida con ella para alabar
y bendecir 6 la Santisima Virgen Auxilia-
dora.
AMELIA TEDESCHI.
Klagenfurt, 14 do marzo de 1892.

Salus infirmorum. El nifio Juan
Rossi hacia tres mess que yacia en la cama
atormentado con una tenaz fiebre tifoidea.
Los m6dicos, despu6s de probar todos los
recursos de la medicine, le habian desahu-
ciado, y causaba compassion ver consumirse
sin esperanza alguna de remedio a aquella
tierna criatura.


(1) FAER. 'Todo por Jeszis.







.. 09 -
99 -- __ '


Un dia ocurri6 4 los suyos la feliz idea
de recomendarlo A Maria Auxiliadora;, y no
tardaron on presenciar un hecho verdadera-
mente sorprendente. El niio en pocos dias
recobr6 enteramente la salud. En serial de
reconocimiento hallari Ud. unida A 6sta la
cantidad de 100 liras para el decoro del
santuario de nuestra celestial Bienhechora.
Sae. JUAN FINOCCHIARO.
Nunciata de Mascali, 18 de febrero de 1892.


La oracion de una madrc. Una
hija mia se hallaba afligida con una enfer-
medad sumamente grave y que tenia cons-
ternada A toda la familiar. Poniendo toda mi
confianza en Maria Auxiliadora, la enco-
mend6 A ella y le prometi hacer una'limosna
y una visit a su santuario de Turin, si le
alcanzaba la salud.
SOh bondad de Maria! La mejoria co-
menz6 casi en el acto y una convalecencia
gradual y rapida calm6 nuestro dolor y nos
llen6 de consuelo. Llena del mas vivo reco-
nocimiento por tan preciosa gracia me apre-
suro A cumplir mi promesa y bendigo de todo
coraz6n A Maria Auxiliadora.
CLARISA CANOVA.

*
Una novena A 1~1aria Auxilia-
dora. El mes de febrero p. pdo. ata-
cado mi padre de una violent pulmonia, se
agrav6 de tal suerte que ya en las iltimas
recibi6 los santos sacramentos.
En semejante angustia yo y toda la fa-
milia nos volvimos A Maria Auxiliadora re-
zAndole una novena y haci6ndole la promesa
de dar una limosna de 100 liras para la or-
namentaci6n de su temple. Parece que Maria
quiso probar nuestra fe y confianza durante
los primeros dias de la novena; pero al fin
de ella advirti6se una singular mejoria, de.
sapareci6 todo peligro, mi padre recobr6 bien
pronto sus fuerzas y ya al present, con gran
maravilla de los mismos m6dicos, estd perfec-
tamente restablecido. Llena de reconoci-
miento mi familiar y yo cumplimos gustosas
nuestra promesa.
ALEJANDRINA COGGIOLA.
Cooperodora salesiana.
Lu Monferrato, 10 de marzo de 1892.


SUIZA


Colegio y Oratorio festive en Mendrisio.
En Mendrisio, ciudad principal del Cant6n
Ticino, al pie del monte Generoso y en una
sana y amena situaci6n hallase el Colegio
llamado Cantonal 6 cargo del Institute Sa-
lesiano, y en el cual, conforme. a los princi-
pios de la moral cristiana y al sistema de
persuaci6n y suma caridad, tan recomendado
por Don Bosco se da una instrucci6n com-
pleta, segfin el program escolAstico admi-
nistrative. PrepAranse alli los alumnos ya
sea A una carrera industrial 6 commercial, ya
A la cientifica 6 de bellas artes. Los certifi-
cados y diplomas de promoci6n son recono-
cidos por los gobiernos extranjeros; la pen-
si6n es m6dica y se concede una rebaja del
10 y 15 01 cuando dos 6 tres hermanos se
educan en el mismo establecimiento (1).
Poco hace que alli se ha abierto tambi6n
un Oratorio Festive para cuantos nifios quie-
ran asistir. A prop6sito de este Oratorio el
Greyente Catdlico, diario de la localidad, con
fecha 9 de mayo dice lo que sigue:
< Ayer en el espacioso patio del Colegio
Cantonal se reunian una muchedumbre do
niios, escolares y obreros, A la vez que nu-
merosas personas invitadas a una fiesta del
todo nueva en este Cant6n. El prop6sito de
ella era de alentar A la juventud en sus tra-
bajos; y el resultado fa6 en verdad consolador
y digno del mayor aplauso. Tal Instituto, ins-
pirado s61o en el amor de Dios y del pr6jimo,
no tardard en dar bien copiosos frutos en el
campo civil y religioso.
> Los celosos sacerdotes Salesianos han
abierto en el Colegio Cantonal un Oratorio
festive para los niios pobres, y no menos de
docientos concurren ya A gozar alli de los
beneficios que gratuitamente se les propor-
cionan. Este solo hecho basta para probar
que tal instituci6n A mas de fitil era nece-
saria.
La fiesta celebrada ayer en honor de San
Jos6, con que se ponia t6rmino A los ejer-
cicios espirituales hechos A los alumnos y A
no pocos Cooperadores Salesianos, fu6 her-
mosa y solemne. El discurso pronunciado por
uno de los hijos amados de Don Bosco, el
sacerdote Don Francisco Dalmazzo, tan elo-
cuente como abundant en preciosas ense-
fianzas llen6 de satisfacci6n al pfiblico.
En un elegant tablado, preparado en el
patio y en cuyo centro resaltaba el retrato
del venerado fundador de la Obra Salesiana,

(1)'Las personas que deseen el program y demos
informes pueden dirigirse al R. Sr. Don'Miguel Rua,
Rector Mayor del Institute Salesiano, Turin, Via Cot-
tolengo, 32, 6 bien al Director del Colegio Cantonal
de Mendrisio.








- 100 -


recitaronse discursos y poesias, alternados
con escogidas composiciones musicals. Ve-
rific6se la distribuci6n de premios y no podia
menos de sentirse particular impresi6n al
observer el content de aquellos hijos del
pueblo, a quienes por su aplicaci6n y asis-
tencia perseverante al Oratorio se regalaban
libros y otros objetos adecuados a su condi-
ci6n y necesidades.
> Tan simpatica fiesta no pudo terminal
mejor que con una improvisaci6n llena de
afecto y sentimiento en que Don Dalmazzo
record los santos trabajos de Don Bosco,
quien encontr6 la resoluci6n del gran pro-
blema social sobre la clase obrera, retirAn-
dola del vicio y aliviando sus necesidades,
infundi6ndole con el espiritu cristiano el de
sus propios deberes y resignado sacrificio. >




ESPANA (Santander)
---G--.4-

Establecimiento de los Salesianos.
El IIustrisimo obispo de Santander lleno
de santo celo por el bien de su grey y con-
siderando que segin la educaci6n de la ge-
neraci6n present sera la sociedad en no le-
jano porvenir, en una circular publicada el
18 de diciembre de 1888 decia:
No puedo contemplar sin honda pena la
muchedumbre de phrvulos y de adolescents,
que a, todas horas andan por las calls, si
no abandonados, a lo menos sin los cuidados
oportunos; expuestos a crecer en la mas conm.
pleta ignorancia 6, lo que es peor, A ser
aleccionados por la irreligi6n y la impiedad;
sin que alcancen 6 remediar su suerte ni el
cariio de los padres, ni la beneficencia o-
ficial.
> Yo los abrazo i todos en el seno in-
menso de la caridad cristiana: y, si fuesen
grandes, como el amor que les profeso, los
recursos de que pudiera disponer, edificaria
asilos donde albergar durante el dia a los
que sus pobres madres, para ir en busca de
un pedazo de pan, se ven precisadas a en-
comendar d personas extraias: y estableceria
escuelas en que los pequeios y los mayores
fuesen debidamente educados.
> Movido de tal deseo, hace mis'de tres
aros que abri la de San Jos6 con la coo-
peraci6n de piadosos bienhechores, cuyos do-
nativos la sostienen en la cual hallan
s6lida y cristiana educaci6n ciento cincuenta
niios en las classes diurnas, y setenta adults
en las nocturnas.
> Mas esas cifras son exiguas, comparadas
con el gran nimero de los que carecen de
instrucci6n: y a muchos, que ban acudido
A buscarla, ha sido forzoso desatender por


falta de local. El clamor de esos niiios pa-
rece que resuena incesante en mis oidos; y
yo no quedaria tranquilo si no procurase
extender hacia ellos la acci6n salvadora de-
la caridad.
> Para lograrlo veo un medio bien sen-
cillo; fundar nuevas escuelas; y, mejor,
traer con nosotros la Familia religiosa doe
Don Bosco, que, no solamente atiende a la
educaci6n de los pequenos, sino que esta-
blece y dirige talleres para los adults. No-
hace much que tuve el: gusto 6d Visitar
esos talleres en Sarrid, y observe con satis-
faccion c6mo' trabajaban contents, y ade-
lantaban en sus respectivas arts oficios,.
zapateros, sastres, ebanistas, tip6grafos, pin-
tores, mfisicos y escultores.
,I, No ha do ser possible proporcionar tan
sefialado beneficio a nuestro pueblo ? ,A-
caso parecera muy costoso? Pues yo creo-
que no lo sera tanto. Si cien suscritores,
aproximadamente, sostienen nuestra escuela
de San Jose, con otros ciento tendriamos dos
escuelas; y afiadiendo cien suscritores mas,
tal vez no faltarian los talleres salesianos'
Y Lquien duda que en Santander hay min
de trescientas personas de buena voluntad
> Pues, queramos todos, y sera hecho;,y
digo < queramos > porque apenas so necesita
mds que querer.
> Bien conozco que las atenciones son mdl-
tiples, y 6 veces costosas; pero tambien es
obvio que, si todos, 6 la mayor part, con-
tribuimos, pequefio serA el esfuerzo que to-
que A cada uno; y, si miramos bien, no de-
jaremos de ver algfin gasto superfluo que,
cercenar, 6 algfn pasatiempo, espectaculo 6-
diversi6n inftil, que sacriticar; con lo cual
la misericordia quedarA expedite para soco-
rrer al desvalido. Bien podria .yo decir
aqui, a'imitaci6n de San Vicente de Paul en
una ocasi6n aniloga: < mirad esos niios:
su suerte estA en vuostras muanos. Serdn al-
gdn dia ciudadanos honrados, si vosotros-
,sois compasivos y generosos; pero seran per-
turbadores y desdichados, si los abandondis-
6 apartdis de ellos vuestra misericordia. >
Los deseos expresados A sus files por el
Ilustrisimo Sr. Obispo de Santander han sido
escuchados, en cuanto que el Instituto Sa-
lesiano acaba de establecer alli una casa se-
gdn so manifiesta en la carta escrita al seflor
Director de los Talleres Salosianos de Sarri&i
por uno de los sacerdotes eAviados a la fun-.
daci6n de aqu61la. H6la aqui:

Santander, Palacio Episcopal,
6 de mayo de 18922
Sn. DIRECTOR:
iBendito sea Dios! Nuestro viaje ha sido,
'felicisimo. De paso por Zaragoza el Sr. Za-
balo nos dispens6 today suerte de atenciones:
concluido el almuerzo nos llev6 al Oratorio
festivo que dirige y al cual asisten cerca de-






- 101 -


iloscientos j6venes. Tienen alli buen patio,
-excelente escuela gimndstica, classes perfec-
tamente planteadas, escuela de dibujo, teatro
y orquesta. Cuenta con dignisimos auxiliares
y una junta que busca los recursos; pero en
el inter6s de prolongar la vida de semejante
obra y de verla agrandarse y prosperar de-
sean muy de veras a los Salesianos. Estuvi-
mos tambi6n 4 ver al Sr. Presbitero Don
Joaquin Garcia Ruiz, catequista de dicho
oratorio, y el cual espera A Ud. con gran
inter6s para tratar del asunto. Zaragoza es
una gran ciudad donde hay mies abundan-
.tisima para los Salesianos. Dos hechos sin-
.gulares presenciados en un mismo dia han
contribuido'a arraigar en mi la convicci6n
intima de que debemos consagrarnos con-
todas nuestras fuerzas la instrucci6n y
mejoramiento de la juventud. El dia 5 en el
mismo tren en que partiamos de Zaragoza
para Castell6n, vi llegar escoltado para ajus-
ticiarle A un joven de unos 25 ailos. Luego
en Miranda observe un gran golpe de gente
y viva agitaci6n. I Qu6 ocurre ? pregunt6.
Se trata de la ejecuci6n de un tal Canales,
-que hace poco asesin6 A un joven y le ech6
al rio. Venga U. y vera. Me acerco al
lugar indicado y veo al reo, de unos 22 ainos,
vestido de negro y ya difunto, sentado en
una silla y atado d un palo sobre un ta-
blado. Qu6 triste espectaculo! Dicen que
el infeliz joven, pr6ximo a morir, liabl6 a la
multitud, y dirigi6ndose d los padres de fa-
milia les recomend6 que educasen bien a sus
propios hijos. iAh, cudntos prematuros cri-
minales por haber carecido de los beneficios
de una cristiana educaci6n! Ante aquel cua-
dro desgarrador no pude menos de pensar en
ello y de afirmarm6 en el prop6sito de tra-
bajar durante toda mi vida por el bien de
la niiiez pobre y abandonada.
Hecha una corta refecci6n seguimos de
Miranda A Burgos. Entre los viajeros s61o
se hablaba del infeliz Canales. Iba en el
tren con nosotros un muchacho como de
diez y seis anos andrajoso, sucio, dcsali-
fado el cabello, largas las uiias, pero de
facciones no ordinarias y tan vivo y alegre
que era una pascua. Los soldados do la bri-
gada se divertian con 61; sus chistes tenian
A todos entretenidos, cantaba zarzuelas y
bailaba a lo flamenco. Gracioso en sus gestos
y con singulares disposiciones para decla-
mar, los via'eros le aplaudian y regalaban
cigarros y golocinas. Pasadas unas dos horas
en tales fiestas y cuando el cansancio lleg6
A apoderarse del joven buf6n me acerqu6 4
& 61 y le pregunt6:
C6mo te llamas ?
Gaspar de la Torre, me contest.
De d6nde-vienes?
De Miranda, donde estuve a ver la eje-
cuci6n de Canales.
kY qu6 tal?
(El muchacho qued6 un moment pen-


sativo y luego me dijo) : Padre cura, me he
convencido de quo es necesario no hacer mal
4 nadie, que do lo contrario.el garrote...
Qu6 oficio tienes ?
Soy cerrajero.
1,De d6nde eres?
De Burgos.
I Tienes padres ?
Si, pero no me consienten en casa.
1Pues d6nde vives, trabajas y comesT
No tengo vivienda; voy vagando, y
duermo, ya en la fonda, ya en el campo;
pido por ac y por all qu6 comer, pues no
trabajo ni gano nada. He buscado coloca-
ci6n, pero sin poder conseguirla porque no
se leer ni escribir.
LY qu6 haras cuando ya tengas unos
veinte aros? 7 seguirds pidiendo limosna? t to
la darn ? (El joven baja los ojos, que se le
bafan en ldgrimas y no contesta. LPor qu6
no te admite en casa tu padre ?
Yo me march.
Mal hecho! y por qu6?
iAh Padre cura, si Vd. supiera! no
tengo la culpa; yo no podia vivir en mi casa!
1,Y por qu6?
Por que mi padre me pegaba con barras
de hierro; y un dia me peg6-tanto, que me
escap6 y no he vuelto mds 6 mi casa.
ID6nde estA tu padre?
En Burgos.
io te ve nunca?
Ni siquiera me saluda.
Si alguno so interesara por ti y to en-
seiara 6 leer y escribir y un buen oficio para
ganarte la vida, te gustaria?
Ah Padre cura...!
PPero series constant en Ilevar buena
vida?
Si, Padre cura, pues esta que llevo me
aburreo; y si soy male, no tengo today la
culpa; pues la gente, viendome alegre me
hace hacer lo que no quisiera; pero. qu6 he
de hacer para ganarme un real 6 un cuarto
en recompensa de mis travesuras?
La gente que oy6 esta conversaci6n con el
joven, y que le conocia, me asegur6 que iba :
enteramente perdido, y que era una obra de t
caridad socorrerle y retirarle de su patria,
porque si no iba camino del garrote 6 de a
carcel cuando menos. Entonces me dirigi a
un senior que so habia interesado mas por
el muchacho y le recomend6 que cuidara del }
pobre joven, mientras yo en llegando a San-
tander le escribiria sobre lo que podria hacer
en'bien de tan desgraciado sujeto. El sofior
me lo prometi6; y me'rog6 much hacer algo
por el infeliz. Me pareci6 ser aquel joven uno
de los que la Providencia quiere protejamos
y encaminemos al bien. Quien sabe si cui-
dando nosotros de 61 con amor y caritio lo-
gremos un alma para el cielo y un buen
obrero para la sociedad!
Adverti en 61, un caracter vivo, una in-
teligencia despejada y un coraz6n noble serd







- 102 -


la piedra angular de Santander? el coraz6n
parece decirmelo. Dios bendiga la obra. 6 Qu6
le parece a Vd. ?
Seguimos felizmente el camino: pasamos
la noche en Valencia, bien acogidos por
nuestro amigo Don Pablo Madrid, que tantos
recuerdos me encarg6 para V. A la mafiana
siguiente, 6 de los corrientes, nos pusimos
otra vez en camino para Santander, a done
llegamos 6 las 2 y 45 de la tarde. En la es-
taci6n nos esperaba el Revdo. Sr. Secretario
de Camara del Sr. Obispo: tomamos el co-'
che y al palacio episcopal. Aqui nos espe-
T-aba con ansias el Ilmo. Sr. Obispo, cuya
bondadi y carifio para con nosotros no acer-
taria 6 expresar mi pluma. Su Ilma. bendijo
al Seflor por haberle concedido la gracia de
tener A los hijos de Don Bosco en su casa
y Di6cesis: nos ama y trata como un padre
6- sus hijos. Quiera Dios huestro Sefor pa-
garle tanta bondad, que nosotros se la pa-
garemos con eterna gratitud y trabajando
empeflosamente por la salud de la juventud
*Santanderina.
Otras cosas he de decirle, pero no quiero
cansarle mds por hoy.
Q. S. 3M. B.
ANGEL TABAIINI
Sacerd. sales.




GERONA


Oratorio Salesiano.

MI AMADO DIRECTOR:
.Deo gratias, que ayer, Patrocinio de San
Jos6, hemos inaugurado nuestro Oratorio
festive en la Manola. Asistieron mis de 80
nifios, la mayor part de Pedret; y ademis
muchisimas nifias y personas adults, pues
la entrada ha sido plblica. Se han elevado
globos, ha habido rifa, etc. Parece que hemos
hecho unapequefia revoluci6n. Esperamos que
el Sefor y la VirgenAuxiliadora bendecirdi
nuestros pobres trabajos.
Aqui todos buenos- Salude 6 todos. Se re-
.comienda en sus oraciones este su
Afmo. S. 8. y Cap.
MANUEL'B. HEIRMIDA
Pbro.
Granja de Gerona, 9 de mayo de 1892.


AMERICA (Bogota)



Fiesta en honor de San Franciseo de Sales,

AmADiSImo PADRE:
La fiesta de nuestro gloriosisimo Padre
S. Francisco de Sales se ha celebrado con
toda solemnidad en Bogota. Segfin costum-
bre, precedi6 una novena, durante la cual se
not6 gran concurrencia de fieles : los san-
tos sacramentos, y & las funciones de la
mafiana y de la tarde. En los tiltimos dias
especialmente los confesionarios estaban do
continue como sitiados de penitentes.
S. Seloria Ilr" el Nuncio Apost6lico de
Colombia Monsefor Sabatucci, que tantas
pruebas nos ha dado de simpatia y protec-
ci6n, dign6se en la vispera de la fiesta, como
su digno secretario, confesar & nuestros ni-
iios. El dia 29, que fu6 el de la fiesta de
S. Francisco, desde las cinco hasta a las
once celebrdronse misas casi sin interrupci6ni.
S. S. el Sr. Delegado dijo la de la Comuni-
dad y distribuy6 el Pan de los Angeles a
various centenares de personas, mientras re-
sonaba la iglesia con -los [mis preciosos mo-
totes y suaves melodies.
Echadas 6 vuelo las campaiias, la hora
de la misa cantada, habiase llenado literal-
mente la iglesia. Celebr6 esta misa el M. R.
Doctor Caicedo, nuevo obispo electo dePasto,
con asistencia de S. S. el Nuncio Apost6-
lico. Ejecut6se con acompailamiento de or-
questa la misa 6 tres voces de Maria Auxi-
liadora, en que nuestros nifos desempeiaron
con gracia y lucimiento un papel principal.
Predic6 el Rev. Padre Mario Valenzuela de
la Compaiia de Jesfis, proponi6ndose por
tema principal el de desvanecer la preocu-
paci6n de los que imaginan que la dulzura
y mansedumbre son seal de animo men-,
guado, y cortedad de miras. Consigui6 ple-
namente su objeto con el recuerdo de los
rasgos mis brillantes de la vida del Santo.
A mediodia tuvimos la visit del Ilmo.
Sr. Arzobispo Bernardo Herrera y Restrepo
con su muy estimado secretario doctor Sa-
lustiano G6mez, y el nuevo obispo,electo do
Medellin, doctor Pardo. Se pas6 al refectorio,
que gracias A la generosidad de, algunas
personas bienhechoras, se habia preparado un
banquet digno de los ilustres convidados;
esto es dos arzobispos con sus respectivos
secretaries, dos obispos electos, el padre pa-
negirista, etc.
A los postres el:Ilmo Sr. Delegado brind6
en honor del Sr. Arzobispo, agradeci6ndole
S.nombre de los Salesianos ser tan grande
admirador y protector de las obras de Doh
Bosco. A su vez el Ilmo. Sr. Arzobispo con
manifesto entusiasmo dijo : lacemos votos






- 103 -


porque la Obra Salesiana prosper, crezca, se
desarolle y derrame pronto en toda Colom-
bia sus ben6ficos frutos de verdadera civili-
zaci6n cristiana.
Nuestros pequefos mfisicos aumentaron la
alegria dela fiesta tocando lo mas escogido
de su repertorio.
A eso de las dos y media, ya estaba la
iglesia nuevamente atestada de gentle de
todas las classes de la sociedad, y debase
principioe la .conferencia de los Coopera-
dores.
El Ilmo. Sr. Arzobispo, nos quiso dar una
prueba mds de su cariiio haciendo 61 mismo
la Conferencia. Despu6s de la lecture de cos.
tumbre, y del canto de un motete, subi6 al
pfilpito, y con palabra f6cil y afectuosa tuvo
al numeroso auditorio como extasiado por
nas de media hora.
Empez6 diciendo que Don Bosco con su
Congregaci6n era una prueba mts de la ina-
gotable fecundidad de la Iglesia de Cristo,
l. cual en todos los siglos ha tenido varones
asntos conforme A las necesidades de los
ti3mpos.
Si, lo que fueron en sus 6pocas un San
Fiancisco de Asis, un santo Domingo de
G-zmAn, un S. Ignacio de Loyola, esto fu6
Den Bosco en nuestro siglo, y su Obra es
la ibra de Dios. Expres6 su gran content
y satisfacci6n por hallar entire su grey A los
Salsianos; y se propuso estimular el celo
de los Cooperadores, deteni6ndose sobre
los puntos principles del Reglamento de
tal Sociedad. Trat6 de la uni6n indispen-
sablE para las grandes obras, de la uni6n
tambien spiritual que debe mantenerse por
medio de la oraci6n, y de los various medios
de cooperaci6n. Concluy6 recordando el tes-
tanento de Don Bosco y el sincere agrade-
ciniento que siempre demostr6 a sus Coo.
peradores, y que no los olvidaria en el Pa-
raiso; excitando 6 todos 6 ser verdaderos
Cooperadores de coraz6n y de obra, y alen.
taido 5 los Salesianos A mantener siempre
vio entire si el espiritu del santo Fundador.
Se di6 en seguida la bendici6n con su Di-
visa Majestad, funcionando nuevamente el
S:. Delegado. Al salir de la iglesia los bue-
nis Cooperadores dejaron una discreta li-
nbsna para sost6n de la Obra Salesiana. -
los Salesianos de Bogota conservarAn grata
iemoria de este hermoso dia, y recordarAn
stmpre con particular afecto y con los mis
tbrnos sentimientos de agradecimiento y ca-
ino A SS. SS. Ilmas. el Sr. Nuncio Apos-
tilico, y el Sr. Arzobispo, 6 quienes pode-
ios llamar nuestro primeros Cooperadores
Colombia. Mil gracias enviamos tambi6n
c cuantas personas han concurrido de algin
iodo A hacer mas solemn nuestra fiesta,
rientras les encomendamos en nuestras ora-
(ones, solicitando particulares gracias y:ben-
dciones de Maria Auxiliadora y de Don
Josco.. :


Fiesta en honor de Don Bosco. Un precioso regale.
El primer dia de febrero conmemoramos
solemnemente el aniversario, 6 mejor dicho
celebramos la fiesta de Don Bosco. Los
adornos de la iglesia, el tafiido de las cam-
panas, la mfisica, los cantos que se ejecu-
taron en las funciones, fueron como lo exigia
el rito eclesiastico; sin embargo no produ-
jeron en aquel dia los efectos de costumbre.
Sentimientos, no de dolor, sino del gozo mis
puro, eran los que embargaban el coraz6n
de cuantos asistieron A la fiesta. Si, el re-
cuerdo de Bon Bosco, elevaba nuestras al-
mas al Paraiso, en done El debe de estar
muy alto, y una inefable alegria, como es
la que domina 6 un pueblo fervientemente
cat6lico se pintaba en el semblante de todos.
En la vispera de tal dia al anunciar a
nuestros niios la fiesta que se iba 6, cele-
brar, todos con entusiasmo y santa porfia
fueron como corriendo 6 reconciliarse y pre-
pararse'o4 regular asi 6 D. Bosco una santa
Comuni6n: todos querian dar un testimonio
espontaneo de sincere agradecimiento y tierno
cariio 4 quien tanto am6 la nifiez y le con-
sagr6 today su vida. En efecto al dia si-
guiente la comuni6n de nuestros niiios fu6
de veras general; y con ellos comulgaron
tambien numerosos Cooperadores.
A la hora de la Misa solemn una con-
currencia extraordinaria llenaba nuestra i-
glesia. La funci6n empeo6 con el canto de un
nocturno del Oficio de difuntos; y luego'
cant6 la misa el Ilmo. Doctor Pardo, obispo
electo de Medellin. Nuestro coro se luci6
cantando con particular sentimiento la misa
ffinebre 6 tres voces del Ilmo. Mr. Cagliero.
No hubo oraci6n flnebre, 6 mejor diria pa-
negirico; mas Don Bosco nos estd predicando
continuamente con los preciosos ejemplos de
su santa vida. Eh fin todo parece que haya
concurrido 6 la mayor gloria de Dies, y A
honra de nuestro inolvidable padre D. Bosco:
Deo gratias.
A. nuestra llegada & esta arquidi6cesis, 6
los primeros de abril del aio pp. encontra-
mos al Ilmo. Pastor enfermo de gravedad y
ya d6sahuciado por los medicos. Los Sale-
sianos todos con nuestros nifos, lamentando
tamaila desgracia, nos unimos luego 6 tantos
millares de files a pedir por tan preciosa
existencia, empezando una solemn novena
6 Maria Auxiliadora. Mas el Sehor queria
6 su siervo field para si; y despuds de una
semana de angustiosa esperanza, Bogota que-
daba viuda de su Pastor.
Fu6 grande amigo de los Salesianos, y nos
dej6 una prueba inequivoca de su predilec.
ci6n con legarnos una hermosa maquina de
imprenta y varias cajas de caracteres de di-
ferentes cuerpos.
i Qu6 el Senor le haya remunerado acto
tan generoso con el eterno descanso! Agra,






- 104 -


decides los Salesianos de Bogot6 por tan
precioso regal y por muchos otros favors,
asistimos con nuestros nifios a las funciones
de entierro, y pocos dias despu6s celebramos
Vn nuestra iglesia solemnes honras ffinebres
en sufragio del alma del ilustre finado 6 in-
signe bienhechor nuestro. Pero tales mues-
tras de agradecimiento no son suficientes y
por esto deseamos que todos los Salesianos
bendigan su memorial profesdndole perpetual
gratitud. El generoso donador fu6 S. S. Iln"
Ignacio Pafl, arzobispo de Bogota, q. e. p. d.
Otros nombres, veneradisimo Padre, po-
driamos citar aquf, de various bienhechores
nuestros; y por quienes pediremos cada dia
a Don Bosco y A M. S. Auxiliadora, para
que bendigan de un modo particular A las
families de tales bienhechores, y prosperen
tambi6n en sus negocios temporales, 6 fin
de que puedan continuar en sus grande
obras de celo y caridad.
. Dignese, amadisimo Padre, bendecirnos 6
todos, Salesianos, niflos y Cooperadores, y
en particular 6 quien mas lo necesita.
Su afmo. en J., 3M. y en D. B.
IMAYORINO OLIVAZZO
Pbro.
Bogotd, 7 de febrero de 1892.

-: l'II I I ll :111.1 Ii II Il l I 1 1 II:11 II II-: 11:1

PERU (Lima)


(De la Bevista Catolica de Lima).

Lima esta de plAcemes. Cuenta en su seno
una select porci6n de la por mil titulos be-
nem6rita Congregaci6n Salesiana, fundada
por el santo Don Bosco.
El domingo lleg6 del Sur en el vapor Are-
quipa, el Rdo. P. Antonio Riccardi, quien
ha sido hasta ahora secretario de Monsefor
Juan Cagliero Obispo salesiano, infatigable
ap6stol de la Patagonia y Superior de las
escuelas y talleres que la Congregaci6n tiene
establecidas en Argentina, Chile y Ecuador.
El Rdo. P. Riccardi, que tan honroso cargo
ejercia, ha sido designado para Superior de
la nueva Comunidad salesiana llegada el
lunes en el vapor Lautaro, compuesta de
dos Padres, un Hermano y nueve Hermanas
de Maria Auxiliadora.
El Sr. Candamo, que como Director de la
Beneficencia habia llamado 6 esos religiosos,
los recibi6 en el Callao con la delicadeza que
tanto le distingue y con marcadas muestras
de afecto hacia individuos que tan impor-
tantes servicios vienen 6 prestar al Peru.
Nuestro Ilmo. y Rdmo. Sr. Arzobispo, que
6 la saz6n administraba el sacramento de la
Confirmaci6n en.la iglesia Matriz del vecino


puerto, recibi6 d los hijos de Don Bosco con
las mds tiernas expresiones de paternal ca-
riio, y con toda la efusi6n de su alma los
bendijo para que derramasen en nuestro suelo
la semilla del bien por medio del amor A la
virtud y al trabajo, como saben hacerlo los
Salesianos en cuantas poblaciones tienen la
fortune de poseerlos.
El capitdn del puerto y cuantas personas
intervinieron en la llegada de los Salesianos
les prodigaron todo g6nero de atenciones;
pero de un modo muy especial el Edo. Padre
Cosme Mivielle, Superior de los Lazaristas,
las Hermanas de la Caridad del Hospital de
Guadalupe y las de Santa Teresa en Lima,
donde se hallan hospedadas las Hermanas
hasta que puedan instalarse en el espaciosY
local quo se denominar4 Institute Sevilla.

3 de ootubre de 1891.

Instalaciln.
De La Opini6n de aquella capital tomamos
los parrafos siguientes:
Antes de la hora' designada para la no-
desta y significativa fiesta se hallaban ya
congregados en los hermosos salones lel
local gran nufmero de seioras y caballeios.
Como la elegantisima y artistic capills en
que se venera la sagrada efigie del Corsz6n
de Jesis, no podia contender c6modamerte 6
la numerosa concurrencia, se habia levan-
tado un altar portktil en el hermoso patio
interior, de forma octagonal, cubierti con
un gran told, y donde se babian colocado
bancos y sillas, y se encontraban sim6trica-
mente distribuidos maceteros de hermosas
plants y flores.
Antes de la. misa, que fu6 oficiada por
el Ilustrisimo Seifor doctor Don Nanuel
Tovar Obispo de Marc6polis, asistido delos
seiores can6nigos doctors Jaime Tovwr y
Carlos Garcia Irigoyen, acompaiiados delos
Padres Salesianos y de los Superiores delos
Lazaristas y Redentoristas, Su Ilustrisiaa
pronunci6 un brilante discurso encomianio
los filantr6picos sentimientos del fundado.,
los desvelos de la Sociedad de Beneficen.a
para llevar cabo la instalaci6n del Inst-
tuto y muy especialmente de su Director,
recomendando a las alumnas contracci6i,
moralidad y virtud, 6 insinuandoles que ei
todo imitaran el ejemplo de las respetable
madres de la orden establecida por el em-
nente sacerdote doctor Bosco, Ilamadas 6 di
rigir su educaci6n civil, moral y religiosa.
Terminada tan hermosa peroraci6n, proce
di6se 6 la bendici6n del local, sigui6ndost
la misa cantada que principi6 A mas de la
diez de la maiana. Durante ella las alumna
de los hospicios que mds arriba hemos men
cionado, entonaron diversos canticos, acor
pafiadas graciosamente en el melodio por e
conocido y reputado professor senior Guillerm,




























































DON JUAN BOSCO
^ ---- ._ _sj
^(S/f)-^


~T* T~-n~l




- 106 -


Brandes. Concluida la ceremonia religiosa,
los concurrentes pasaron A visitar el local,
del que dar6mos una ligera descripci6n:
Como se sabe el Instituto se ha estable-
tido en la hermosa y conocida casa-huerta,
situada on el costado del beaterio del Pa-
trocinio.
En el ala derecha del edificio se hall un
hermoso sal6nYcon diez y seis camas perfecta-
mente arregladas con sus respectivas sillas
y mesitas de noche; viene despu6s un otro
sal6n que A la vez sirve de lavatorio y ro-
pero; sigue un dormitorio igual al primero
y un cuarto para vestuario.
En el ala izquierda se encuentra la Di-
recci6n, modest pero elegantemente arre-
glada, con muebles tapizados de borl6n punzo,
y en cnyas paredes se destacan el retrato al
6leo del fundador senior Don Jos6 Sevilla,
de Don Bosco fundador tambi6n de la 6rden
de los Salesianos, una imagen de Maria Au-
xiliadora, patrona de 6sta, y una fotografia
del padre Miguel Rua actual Superior Ge-
neral.
Sigue un escritorio, donde se ha colocado
un aparato telef6nico, un saloncito para de-
p6sito y el dormitorio de las madres.
En el sal6n del frente (principal) so ha
estableeido el studio 6 taller en el que exis-
ten muy buenas y c6modas carpets, bancas,
mAquinas de coser etc., etc. Detras esta la
capilla.
En el segundo patio, A izquierda y dere-
cha estAn las salas destinadas a los diversos
talleres quo pr6ximamente han de estable-
cerse; el comedor con cuatro mesa para las
alumnas, que se comunica con una magni-
fica cocina y despensa.
A la izquierda de la hermosfsima y ex-
tensa huerta se instalarA una lavauderia, y
A la derecha los salones que serAin para re-
cibir.mayor nimero de alumnus. Se piensa
igualmente construir al fondo una escuela
taller para hombres, que correrd A cargo de
los padres Salesianos, que habitan en un
local completamente separado del Instituto
por el lado de la estaci6n del ferrocaril ur-
bano.
A mAs de las doce del dfa concluy6 tan
simpatica como significativa fiesta, levando
los concurrentes los mas gratos recuerdos de
ella y de la manera como fueron atendidos
por los religiosos de ambos sexos encargados
del Instituto y' por los galantes socios de
la Beneficencia.
Un aplauso, pues, A tan humanitarian ins-
tituci6n, y una entusiasta felicitaci6n, A su
digno Director por el triunfo alcanzado de
que tanto bien y provecho espera la Repfi-
blica today. Educar A la mujer es uno de los
mAs nobles, hermosos y grande deberes de
todos y cada uno, de los encargados y 11a-
mados A difundirla. Bien por los que cum-
plen tan sagrada misi6n.


CHILE

PATAGONIA (Puntarenas)

(De El Porvenir de Santiago).

Inaguraci6n de un temple.
La poblaci6n de Puntarenas estd de pl-
cemes. Acaba de ser testigo de una de esas
funciones que forman 6poca en los anales de
un pueblo y que por su majestad 6 impo-
nencia dejan indelebles recuerdos en el alma:
me refiero A la inauguraci6n de un nuevo
temple.
Hacia much tiempo que Monseior Jos6
Fagnano, superior deestas misiones, queria
dotar A este pueblo' con un temple que
guardara relaci6n con su creciente adelanto
6 importancia, puesto que hasta estos 61-
timos dias el culto divino se ejercia en una
capilla de reducidas dimensions; pero todos
sus esfuerzos se estrellaron contra las difi-
cultades que le ofrecia la escasez de recursos
y la distancia de la capital; finalmente hoy
desaparecidas 6 superadas aquellas, ha visto
realisados sus deseos y on verdad que puedo
star orgulloso de su obra.
No enteramente concluida 6sta, acert6 A
pasar por aqui el Ilmo. Sr. doctor Don Juan
Cagliero, obispo salesiano, que venia' visi-
tar las misiones de la Tierra del Fuego; tra-
t6se, pues, de concluir la iglesia, aprove-
chando su venida, A fin de quo 61 presidiera
la ceremonia de la bendici6n y el acto re-
vistiera mayor solemnidad 6 importancia.
Asi se hizo; y.el catorce de febrero fu6
el dia sefalado para la inauguraci6n del
nuevo temple. Desde por la maliana echadas
A vuelo las campanas, notabase en el pueblo
un inusitado movimiento; la bandera chilena
flameaba en el frente de los edificios azo-
tada por el viento; la alegria y el placer
veianse pintados en los semblantes, y todo
anunciaba que dentro de poco iba A tener
lugar un acontecimiento nuevo, singular,
grandiose, que bastaba por si solo para lle-
nar el coraz6n de alegria y entusiasmo.
A las'ocho A. M. sali6 la procesi6n de la
capilla de Nuestra Sefora Auxiliadora. Abria
la march la cruz, seguian los nifios del co-
lejio, las nifias, las Hijas de Maria, la So-
ciedad del Coraz6n de Jesus con sus respec-
tivos estandartes, doce ac6litos, luego el
clero, detras del cual venia el sefor Obispo
revestido de hAbitos pontificales y asistido
por un arcipreste, un diceono y un subdiA-
cono. A estos seguia una turba de pueblo.
Era por cierto la primer vez que en las ca-
lles de Pantarenas so ofrecia un espectAculo
tan imponente y grandiose.
Llegada la procesi6n al nuevo templo que
se levanta en la calle de Aconcagua, frente &






- 107 -


la plaza, detuvo su march; el Ilustrisimo
senior Obispo se situ6 frente 6 la puerta que
permanecia cerrada y di6 comienzo 6 las
oraciones y ceremonies prescritas por la I-
glesia para el cumplimiento de esos actos.
Acompailado del clero di6 luego vuelta al-
rededor del temple por su part exterior,
rociando las paredes con agua bendita mien-
tras se cantaba el salmon Miserere; llegado
de nuevo a la puerta principal y pronun-
ciada nna oraci6n, la puerta se abri6 en-
.tonces por primer vez para dar entrada al
,Ministro del Seinor que habia de habilitarla
,para ofrecer en ella el incruento Sacrificio.
'Una vez dentro y terminada las ceremo-
nias prescritas por el Ritual, se di6 libre en-
trada al pueblo, el cual se precipit6 en la
espaciosa nave y la llen6 completamente.
En el centro y frente al altar habiase co-
locado dos reclinatorios, que fueron ocupa-
dos por el padrino y la madrina, que lo eran
el senior Gobernador Don Daniel Bricefio y
su esposa. Al lade derecho, en lugar prefe-
rente, hallabanse las autoridades civiles y
militares de la colonia y el senor Coman-
dante y algunos oficiales de la Pilcomayo.

La iglesia es today de madera, cortada,
aserrada y labrada en Puntarenas; tiene la
forma de una cruz latina de treinta metros
de largo, per diez de ancho y nueve de alto;
el crucero es de veinte metros.
Sus'paredes estin prolijamente tapizadas
con hule gracioso y severamente floreado,
que ofrece la double ventaja de adornar 6 im-
pedir la entrada del aire por las rendijas que
podian quedar en ellas.
La b6veda pintada de azul, los arcos ador-
nados con vistosas lecenas, los capiteles de
madera labrada, las columns acanaladas,
las cornizas ribeteadas de oro y los espejos
artisticamente colocados forman un hermoso
conjunto que recrea la vista, alegra el co-
raz6n y eleva el alma.
El altar mayor y los dos laterales, aunque
improvisados y adornados de prisa, contri-
.buyen a dar realce a la belleza del temple.
La torre exterior de veinte y dos metros
de altura, domina toda la poblaci6n y el es-
trecho; en ella pronto se colocard un juego
de campanas y un reloj, que ya han side
encargados expresamente 6 Europa.
*
Lefda desde el pfulpito el acta de inaugu-
raci6n, que fu6 firmada per algunos de los
asistentes, se di6 principio 6 la misa de pon-
tifical, que debia ser acompailada con fun-
ci6n de ordenaci6n, en la cual seria elevado
al sagrado 6rden del Presbiterado un joven
diAcono salesiano.
Durante el santo Sacrificio las Hermanas
Hijas de Maria Auxiliadora, y las nifias edu-
candas, cantaron con acompafiamiento de ar-


monio algunos motetes con buena entonaci6n
y perfect armonia.
Terminada la misa S. S. Ilma. dirigi6 una
entusiasta alocuci6n al pueblo. En ella feli-
cit6 0 los habitantes de Puntarenas por la
dicha que les cabia de tener un nuevo tem-
plo; explic6 la importancia que encerraba su
dedicaci6n y demostr6 cuanto importaba que
el pueblo acudiera 6 61 con frecuencia para
rendir culto al Soberano Senor y darle gra-
cias por sus beneficios. Acab6 expresando las
esperanzas que alentaba de que la nueva
casa de Dios pronto se llenaria de sus hijos,
puesto que de la asistencia al temple se puede
deducir la firmeza de la fe de un pueblo y
el estado de adelanto de su civilizaci6n.



TIERRA DEL FUEGO


Yisita del Ilmo. Sig. Cagliero
El Ilmo. Sr. Cagliero aprovech6 de su ve-
nida 6 Puntarenas para visitar la Misi6n
salesiana de la isla de Dawson en la Tierra
del Fuego. Como se sabe, el Excmo. Gobierno
de Chile concedi6 dicha isla. por un plazo
de veinte ailos 6 los Salesianos a fin de que
establecieran en ella una misi6n-colonia y
reunieran alli el mayor nimero possible de
indios de la Tierra del Fuego para civili-
zarlos 6 instruirlos.
Monseior Cagliero, A su paso por Santiago
solicit una audiencia del senior Presidente
de la Repiblica Don Jorje Montt, y en ella
le manifest cudl habia sido el objeto de su
venida a Chile, como le habia animado tam-
bi6n el deseo de visitar la misi6n de la isla
de Dawson. Su Excelencia prometi6le su coo-
peraci6n para que la visit pudiera ser mas
fAcil, y A este efecto puso a su disposici6n
la corbeta chilena Pilcomayo, que se hallaba
de estaci6n en las aguas del Estrecho.
Debida ( esta liberalidad del primer magis-
trado de la naci6n fu6 que 6 los pocos dias
de su llegada A Puntarenas, el Ilmo. senior
Obispo pudo disponerse A visitar la isla,
acompaiado del sefnor Gobernador de la co-
lonia y de algunos otros caballeros.
Durante la travesia del Estrecho, que durd
unas seis horas, hemos tenido la ocasi6n de
trabar relaci6n con el sellor comandante de
la Pilcomayo, sumamente afable y atento, y
con los demas oficiales, y hemos quedado
prendados de la caballerosidad de esos j6-
venes marines, asi como de su actividad y
exactitud en el cumplimiento de sus deberes
y desempefio de sus respectivos cargos.
A pesar de ser de buen porte el vapor qu6
nos llevaba, el mar alli bastante borrascoso,
no dej6 de hacernos sentir sus efectos; esto
nos hizo considerar cudles son los trabajos





- 108 -


.A que se exponen los misioneros que una vez
al mes tienen que hacer ese viaje en d6biles
esquifes A fin de visitar la isla, conocer las
necesidades, en que est4n sus moradores y
proveerlos'de los alimentos y el ajuar nece-
sarios.
SDoblada la punta Valentin, comenzamos A
navegar con un mar bonancible; el fuerte
viento oeste que soplaba henchia las velas
y hacia andar el buque con una velocidad
extraordinaia. Pronto se avist6 la casa y el
sotechado que se hallan en esa parte de la
isla, que por ser la mas abundante en pastos
y la que ofrece mayor seguridad se ha elegido
para pastoreo de las ovejas, que se hallan
6 cargo de los hermanos y los indios.
Anduvimos dieziocho millas mas en el ca-
nal del Almirantazgo y luego entramos.en
la bahia Harris donde se halla establecida
la colonia. El espectAculo que se ofrecia A
la vista era encantador. La casa de la mi-
si6n se elevaba alli en el centro de una pe-
quefia esplanada al pi6 de los cerros que
forman la bahfa y la bandera chilena des-
plegada al viento cobijaba bajo sus colors
cierto nfimero de ranchos, alineados centre la
playa y la casa, done habitan las families
de los indios.
Estos, al ver el vapor, corrieron luego 6
la playa, formados en dos grupos, acompa-
eados de los padres y hermanas. Ya se co-
nocia que nos las teniamos que haber con
gente civilizada. En efecto bajamos y nos en-
contramos con un grupo de indios bastante
limpios y bien vestidos, que con su sombrero
en la mano nos saludaban, dandonos los
buenos dias (aunque era la tarde). S61o les
faltaban los zapatos, y al inquirir la causa
se nos contest, que 6 pesar de (todos los
esfuerzos hechos, aun no se habia podido
conseguir que se calzaran.
Al ver al Obispo luego le rodearon y co-
menzaron A mirarle con los ojos desmesura-
damente abiertos y la mirada fija como si se
hallaran delante de un ser singular, que lla-
mara en sumo grado su atenci6n. Ya les
habian hecho comprender el cargo que in-
vestia, y les habian dicho que debian be-
sarle el anillo; por esto se aproximaban A
41 y le tomaban la mano, pero no sin hacer
Antes mil morisquetas.
De la playa nos dirigimos todos juntos a
la pequefia capilla, donde se rez6 un Te
SDeum y los indiecitos nos hicieron oir por
primera vez sus voices ya ensayadas en el
canto.
Acompaiados por el professor, y con la
asistencia del sefor Obispo y del senior go-
bernador, dimos en seguida comienzo a un
breve examen de los nifios. Luego que oimos
leer a aquellas pobres criaturas de pocos
afios, y muy poco tiempo despu6s de haber
dejado la vida salvaje, con tanta fluidez y
franqueza, luego que les ofmos contestar tan
satisfactoriamente A las diversas preguntas de


Catecismo, aritm6tica y lecciones de objetos
que les dirigi6 el maestro, y luego que ojea-
mos sus cuadernos de caligrafia tan limpios
y correctos, nos llenamos de nuevas y repe-
tidas sorpresas; jams hubi6ramos creido
encontrar tan adelantados aquellos pobres
salvajes, al parecer abandonados en uno de
los filtimos rincones de la tierra. Otro tanto
podemos decir de las niilas, menos nume-
rosas, pero que tambi6n nos sorprendieron
por sus buenos trabajos de costura.
Al mismo tiempo quo los sacerdotes atien-
den A la instrucci6n intellectual de los pe-
queiuelos, los hermanos se dedican a la ins-
trucci6n manual de los indios mayores, en-
sefinndoles los diferentes oficios 6 industries
que ya se han establecido en la isla, como
ser de carpintero, ovejero, esquilador, le-
chero y quesero.
Hemos quedado sumamente complacidos
de esta obra eminentemente civilizadora que
con tanta abnegaci6n estdn llevando A cabo
los hijos de Don Bosco, y al mismo tiempo
que los felicitamo's cordialmente por los bue-
nos resultados adquiridos, hacemos votos
porque, estos vayan en aumento y pronto
vean coronados sus esfuerzos y sacrificios
con la conversion de todos los fueguinos que
aun viven esparcidos en aquellas estensas
regions.
Antes de dejar la isia tambi6n nos hemos
divertito much, viendo A los indiecitos Ile-
var al rodeo el ganado, enlazar los terneros,
ordefiar las vacas, tirar al blanco con flechas
y atravesar arcos, colocados A grande altura
con arpones de madera, arrojados con la
mano.
Grato nos es esperar, pues, que esta pe-
queiia colonial pronto contarA con suficientes
medios de vida y alcanzard gran desarrollo.
La falta que por ahora mAs se hace sentir
es un medio de trasporte, para que los mi.
sioneros puedan tener mas 4 la mano los co-
mestibles y provisions, sin los peligros que
actualmente corren y sin los grandes gastos
que import el flete de una goleta cada
vez que se tiene que hacer la travesia de
la isla. No cabe duda que la generosidad
de los cat6licos chilenos tambi6n proveer& A
este gran inconvenient, facilitando a Mon-
seiior Jos6 Fagnano los medios para adquirir
un vaporcito.

Puntarenas, 19 de febrero de 1892.







- 109 -


LAS MISIONES DE LA PATAGONIA
y Tierra del Fnego y los Cobiernos de Chile
y la Repiblica Argentina.

Sos es grato insertar en las columns del
Boletin un trozo de la Memoria presentada
por el senior Ministro de cultos de la Re-
pfiblica Argentina a las Cdmaras de Sena-
dores y Diputados, por el cual result que
el Gobierno mismo reconoce el bien que ha-
cen nuestros Misioneros en pro de los Indios
y de las nuevas colonies de la Patagonia.
Be~iores Senadores y Diputados:

< Las Misiones para la conversion de in-
digenas han extendido visiblemente su campo
de acci6n en la Arquidi6cesis, distingui6n-
dose los Rdos. Padres Salesianos, dirigidos
por el Ilustrisimo Obispo Cagliero, que han
establecido su centro de operaciones on la
Patagonia.
> Cuenta esta Congregaci6n con una Es-
cuela de artes y oficios en la capital del te-
rritorio, y con doce colegios diseminados en
diversos puntos del mismo, done frecuentan
mAs de mil alumnos.
> Es satisfactorno observer c6mo estos dig-
nos sucesores del euinnente Bosco luchan, con
la perseverancia del maestro, contra las di-
ficultades, en el desempefio de la m"s noble
y augusta misi6n del clero! > Hasta aqui
el senior Ministro argentino.
Creemos que serA tambien del agrado de
nuestros lectores el que les haggemos conocer
el texto de la hermosa carta que el senior
President de la Repdblica de Chile dirigi6
A Mons. Cagliero en contestaci6n a otra en
que 6ste le daba cuenta de su visit a las
Misiones de la Tierra nel Fuego.
El nuevo Presidente, acompafiado de al-
Sgunos de sus ministros y generals, habiase
dignado asistir A la inauguraci6n de los Ta-
lleres Salesianos de Santiago.
Monsehor Cagliero, quo ocupaba un asiento
su lado, conversando con 61 le manifesto
quo, volviendo 6 la Patagonia, pensaba vi-
sitar de paso nuestras Misiones de Puntare-
nas y de la isla de Dawson en la Tierra del
Fuego. En vista de esto el senior Presidente
dijole que ponia 4 su disposici6n la caibonera
Pilcomayo, que se hallaba de estaci6n en Pun.
tarenas, para que hiciera la travesia del Es-
trecho.
Monseior acept6 tan generoso ofrecimiento,
y llegando 6 Puntarenas, acompafiado del
Prefecto Apost6lico, Mons. Fagnano, de su
Secretario D. Mario Luis Migone, del seinor
Gobernador de la colonial y de la oficialidad
del buque se embarc6 el 12 de febrero il-
timo en la Pilcamayo, y despuds de seis horas
de viaje lleg6 A la bahia de la isla de I)awson,
done fu6 recibido con grande demostra-


ciones de jfibilo por part de los Misioneros
y hasta de los mismos salvajes quo ellos
educan.
Tres dias despu6s Monsefior se hallaba de
vuelta en Puntarenas y escribia la siguiente
carta:

Excmo. Sr. President de la Rep'iblica de
Chile Don Jorge llontt.
Excuo SENOR:
Me es grato comunicarle que debido lai
deferencia do V. E. de poner 6 mi disposi-
ci6n la corbeta chilena Pilcomayo, he tenido
el placer de visitar la Misi6n de la isla
de Dawson, haciendo la travesia del Estrechoo
con toda felicidad.
He quedado sumamente complacido del es-
tado de adelanto y prosperidad de la pe-
quefia colonial Las escuelas de nifios y niiias
en las cuales se educau unos veinte indie-
citos, han llamado especialmente mi aten-
ci6n, como tambien la del selmor Gobernador
de Puntarenas quo tuvo ]a amabilidad de
acompaniarme por sus notables progress
en los ramos de lectura, escritura, aritm6-
tica 6 instrucci6n religiosa.
Asimismo nos hemos alegrado much de
ver que los indios van adquiriendo ya hi-
bitos de trabajo, ocupados como estan, bajo'
la direcci6n de los Misioneros, en los dife-
reutes olicios 6 industries que se han esta-
blecido en la isla.
Al agralecer, pues, A V. E. el valioso con-
curso que para alcanzar este grado de pros-
peridad en las Misiones de su gobierno he
recibido, hago votes para que siga siempre
prestando su cooperaci6n en pro de esta obra
eminentemente civilizadora.
De V. E.
S. .y C.
i JUAN CAGLIERO,
Obispo.
Puntarenas, 19 de febrero de 1892.
He aqui la contestaci6n del.Exmo. Seifor
President, fechada en la ciudad y puerto
de Valparaiso, A cinco de marzo del auio co-
rriente.
inmo. Bdmo. Sr. Juan Cagliero,
Obispo de Magida.
ILMO. Y RD31O. SENOR:
Con double satisfacci6n me he impuesto del
contenido de su estimable comunicaci6n fe-
chada en Puntarenas el 19 de febrero del
present aio. Primeramente porque por ella
he tenido conocimiento del feliz viaje reali-
zado por S. S. I. y R. en la caiionera de la
Repfiblica, Pilcomayo, visitando las Misiones
existentes en la isla de Dawson; y en segundo
lugar porque veo, con verdadero player, que
debido a la abnegaci6n y labor incansable






- 110 -


,de sus Misioneros ya se abre A las luces de
la ciencia el oscuro horisonte de esas apar-
tadas regions, y que llevando la civiliza-
ci6n al centro mismo de ]a barbarie promote
hacer de sus habitantes hombres tiles A la
patria.
Agradeciendo, pues, la humanitarian obra
que S. S. I. y R., juntamente con sus demAs
companeros, estin Ilevando a cabo y prome-
tiendo ayudarlos en cuanto me sea possible,
me suscribo de S. S. I. y R.
kSu A. y S. S.
JORGE MONTT.

Estos dos documents honran sobremanera
la obra eminentemente cristiana y social de
nuestros Misioneros; constituyen una digna
compensaei6n de sus fatigas y estimulan mas
y mAs A nuestros excelentes Cooperadores 6
continuar, promoviendo y ayndando las mi-
siones de la Patagonia y de la Tierra del
Puego.




TRABAJO, PAN Y CIELO
0
llisi6n de Don Bosco en el siglo XIX

Oda del Revmo. Sr. De(n Dr. Don Felix Proaifo en la inau-
guraci6n de los T'allres Salesianos de Biobamba (Colombia).
Quo con lira sonora,
De inspiraci6n ardiente arrebatados,
Vates ilustres canten en buenhora
A las flores, al sol, al mar 6 al viento
En ritmos variados,
O de Marte sangriento
Ensalcen las hazafas ponderadas
De padres y de esposas odiadas;
Yo celebrar preilero
Si bien ajeno al canto y la armonia -
Las glorias del amigo verdadero
Del pueblo y bendecir su empresa pia:
Quiero ensalzar al genio soberano,
En el modern siglo sin segundo,
Que viene con aliento sobrehumano
En brazos del amor A ahogar el mundo.
En obras poderoso,
Radiante y bello con cristianas galas,
En el cielo de Italia esplendoroso
Aquel genio inmortal cierne sus alas.
Al sacudirse lentas
Desatan lluvia de oro
Que millares de manos macilentas
Reciben con afin: i rico tesoro
Con que dulcee convida
Bosco A la infancia tierna y desvalida
El triste proletario
Sin goces, sin hogar y sin fortune,
Para quien el vivir es un calvario,
Y el niTio desvalido
Que el dolor arrull6 desde la cuna,
Escuchan al oido
Dulce sonar palabra de esperanza
Q'1ue b1' a'i:< 1P !ti, ohn en TrtonniT7.


Es el callado, misterioso acento
Del Angel del taller que penetrando
SEn la guardilla, el arrabal, el foro,
Cual fugitive rumoroso viento,
De amor palabras pasa murmurando.
Al sentirlo pasar suspended el lloro
La viuda desolada
Que en el hogar sin lumbre,
De niiios macilentos rodeada,
Sufre de la horfandad la pesadumbro.
Pasa el genio, y alli do su ala toca,
Talleres y palacios
Al hu6rfano infeliz abren sus puertas:
Oro, diamantes, perlas, y topacios
En areas siempre abiertas
Halla la Caridad; y al desvalido
Hijo del pueblo sin hogar ni herencia,
Ofrece en un albergue bendecido
Pan para el cuerpo, para el alma ciencia.
Desde la cumbre alpina,
Con sacro ardor y majestuoso vuelo,
De Europa a recorrer el anucho suelo
El Angel del taller ya se encamina :
La hija opulent del Danubio ameno.
La populosa Albi6n, y la que bafia
El manso Sena de placeres Ileno,
Clarisimas ciudades, y la Espfia,
Le ven alborazadas
A sus puertas llegar entusiasmadas.
Miseras muchedumbres
Que postr6 el vicio y sofoc6 la duda,
Y entreg6 la codicia A faena ruda,
Le salen al encuentro; los monarchs
Desde las regias cumbres
De sus tronos, suspensos y pasmados,
Los cetros inclinados,
Le ven pasar por villas y comarcas,
Con paternal anhelo
Ofreciendo A los pueblos pan y Cielo.
TambiBn el,tenebroso Socialismo,
El pecho airado y la mirada torva,
Le ve venir; la fuerza, la pujanza
Que da a su brazo el rencoroso abismo,
Hoy contra el genio que su triunfo estorba,
Y desconcierta y turba su esperanza,
Apresta furibundo;
Mas, al sentir la faz resplandeciente
Del Angel del taller y de la infancia,
El monstruo que encadena al viejo mundo
La derrota presiente,
Humillada y vencida su arrogancia.
SQuien al genio esforzado
De Bosco el orbe A conquistar envia?
Quien da A sus alas vigoroso vuelo
Con que remonta al cielo,
Y luego descendiendo arrebatado
Nueva feliz de celestial ventura
Lleva A la infancia tierna?
Qui6n ?... Sus alas le presta la fe pura,
Su ardor le da la caridad eterna,
Y aliento sobrehumano
.El Augusto Le6n del VaticAno.
I Oh tierra bendecida,
Hermosa Italia, de mil genios cuna,
Del Dante, de Col6n y el grande Aquino;
Tu rica cual ninguna,
Con Roma y el papado enaltecida:
Si el cetro diamantino
De Augusto en otro tiempo poderosa
Te torn6; si temibles tus legions
'De la tierra y el mar A los confines
Llevaron el espanto; afin mAs gloriosa
Los humildes, pacificos pendones







- 111 -
!


Por los hijos de Don Bosco conducidos
Luego te hardn: los pueblos conquistados
Por el amor vencidos,
Por el trabajo y la oraci6n formados,
Echarin en olvido ficilmente
Las Aguilas de Roma omnipotente!
Mas ya hacia las regions
De Am6rica apartada
Las alas vigorosas encamina
De Bosco el claro genio; las naciones
En las andinas faldas reclinadas
V6nle venir envuelto en luz divina,
Al Nuevo Mundo con ferviente anhelo
Ofreciendo trabajo, pan y Cielo.
Las olas del Atlante
Se inclinan i su paso reverentes,
Y suspended al ver la faz radiante
El Plata y Orinoco sus corrientes.
El gaucho, el araucano,
El rudo patag6n y ain el fueguino,
Despiertan A la luz resplandeciente
Del nuevo sol que alumbra soberano
El suelo inmenso andino:
i Sol de cristiano amor, sol de esperanza
Cuyo calor alcanza
Hasta el hijo del polo
Retirado en su mar inmenso y s61o!
STambien la hija del Pichincha hermosa
Y Santaf6 gallarda en mil maneras
Zagalas de los Andes hechiceras -
Reciben en la frente puderosa
Caricia celestial del genio amante,
Que flotando en las alas de la aurora
Sobre Am6rica se alza deslumbrante;
Que con su lumbre dora
Remotas cumbres, villas apartadas
De las brisas del mar siempre ignoradas.
Al genio bendecido
Saludan ya las resocantes playas
Del Pacifico mar: estremecido
De gozo puro el caudaloso Guayas,
En vidndole venir hoy su corona
Sacude de naranjos y palmeras,
Y mil aves parleras
Bulliciosas bendicen con su canto
Al que pasa de Bosco genio santo.
Miradle alli radiant,
Dominando el excelso Chimborazo
Se aparece gentil: desde la cumbre
Del rey de las montaias, vedle, amante,
La faz rodeada de celeste lumbre
Y alzado en alto el vigoroso brazo;
Era nueva, sagrada,
Por el trabajo y la oraci6n formada,
Al suelo americano
Annncia con acento soberano.
Ved cual viene A su encuentro
De Bolivar la sombra majestuosa,
Y c6mo desde el centro
'De nube luminosa,
'Ante el paciente genio del trabajo
Que viene a ennoblecer el vil andrajo,
La altiva sien inclina reverente
El genio de la guerra armipotente.
4 Celeste mensajcro,
Le dice, del empire desprendido:
Ven, que el atento 'odo,
Ansiosa do progress verdadero,
Presta 6 tu voz Am6rica inocente:
'La ley que traes, Bosco, soberana,
,Ley de trabajo y oraci6n cristiana
Tornard venturoso el Continente.


< t Qu presta a mi ventura,
A mi nombre, a mi fama y 4 mi gloria,
El haber tantas gentes libertado
Con rudo afin de servidumbre dura,
Si de Colombia el canto de victoria
En higrimas y duelo se ha trocado?
SA esta tierra adorada,
Con mi espada y mi sangre rescatada.
Si el genio de la paz no le es propicio,
De que le servird mi sacrificio? 4
SePor qu6 tantas naciones
Hijas de mi valor y mi fortune,
Leyes ronpiendo, hollando instituciones,
Empnfianse en rasgar una por una
De su historic las pdginas brillantes?
SPor que insensatas, ciegas, delirantes,
De la discordia en brazos entregadas
Viven a eterna guerra condenadas ...
Ven, genio venturoso,
Mensajero de paz, si ores enviado
Del cielo bondadoso,
Calma.este triste pecho, desolado
Con angustioso afin; ven y redime
Del ocio, la discordia y anarquia,
Y de la guerra impia
Estas naciones con tu ley sublime:
1 America 6 tu voz rendida vea,
Mi obra de libertad complete sea!
S! Oh guerrero invencible,
Libertador de un mundo, te conozco!
- Con carifioso acento y apacible,
Contesta tl dulce Bosco -
El Cielo es quien me envia
Con el ramo de paz 4 estas naciones,
Con el trabajo y la plegaria pia
A unir los corazones.
H6me aqui: mi favor y tus hazaias
De America en el vasto Continente
Bendecirin las villas y cabafias;
Si di6 tu espada ardiente
Al hijo de los Andes libre suelo,
Yo le dar6 trabajo, pan y Cielo.
Dice, y al punto luminosa nube
El monte rey envuelve,
Cual ala blanca, inmensa de querube,
Y oculta misteriosa
En el nuevo Tabor la faz radiosa
De Bolivar y Bosco; conmovidos
De America los bosques y montafas
Agitan resonates la alma frente
De gozo estremecidos;
Palmas batiendo pueblos y cabafias
Del Ocaso al Oriente,
Ensalzan de los genios la victoria,
Y A la celeste aparici6n bendicen
Con cAinticos de gloria.
Y ti, patria querida,
Que yaces reclinada en el regazo
Del excelso, sublime Chimborazo,
Con suefo secular adormecida:
Alza la sien radiante,
Alegre, ufana ostenta tu semblante;
Que el Angel del taller hoy carifoso
Acude a tus umbrales
En las manos Ilevando generoso
Para tus hijos dones inmortales:
Desde hoy reconocida
A tanto bien, a Bosco agradecida,
Si en el honor te miras la postrera,
Serds, Riobamba, on el amor primera.








- 112 -


HISTORIA DEL ORATORIO DE FRANCISCO DE S~LES


SEGUNDA PARTE
CAPITULO VI
(Continuacidn)

Y ponemos fin a este capitulo con el til-
timo echo. Primeramente tributando un acto
de alabanza al Municipio Turines de aquel
entonces, el cual no s6lo us6 do todos los
medios para prevenir y disminuir los tristes
efectos de tan pestifero mal, publicando a
su debido tiempo sabias reglas de higiene,
creando lazaretos en varias parties y sobre
todo proveyendo al cuidado y asistencia de
los enfermos, y lo que es mAs, socorriendo
A, tantos desgraciados nifios que se veian
privados de sus queridos padres. Con este
fin abri6 provisionalmente un Asilo para
huerfanos, cerca de la iglesia de Sto. Do-
mingo, en donde se les proporcionaba lo mis
necesario para la vida, que sin esta caritativa
media hubieran estado abandonados, en tan
critics ciecunstancias, en medio de una calle.
Y no s61o atendi6 el Alcalde 6 proporcionarles
un bien; pues quiso en especial modo que
no se descuidase la cultural de la mente y del
coraz6n, y 6 este fin, suplic6 a Don Bosco qui-
siera encargarse de ser su institutor. Por
demas, es decir, con cuanto placer nuestro
buen padre secund6 los deseos del Presi-
dente del Municipio Turines. Comenz6 pronto
por dividir el tiempo entire los col6ricos y
los pobres huirfanos, pasando diversas horas
del dia con 6stos, atendiendo a su instrueci6n,
y aun eligi6 a algunos de los ms habiles j6-
venes del Oratorio, para que durante algunas
horas del dia atendieran su ensefanza sin
olvidarse de la del Catecismo.
Asi vinose practicando hasta el fin del
mes de noviembre en que el Municipio cerr6
el Asilo, confiando los nifios, parte en uno
y part en otro Instituto de beneficiencia.
Veinte de aquellos pequefiitos se confiaron 6,
Don Bosco, y desde aquel dia fueron sus
hijos adoptivos. Formaban una clase apart
que por broma los compaileros llamaban la
clase de los enanos, por ser compuesta de
los mas pequeiios. Algunos de ellos, una vez
aprendido un oficio, salieron' del Asilo, o-
tros se quedaron y permanecen todavia,
encarifiados siempre con aquel que fu6 su se-
gundo padre.
La instrucci6n dada a los hu6rfanos de
S. Domingo y el albergue que se di 64 mu-
chos de ellos en el Asilo de S. Francisco
de Sales faeron dos actos que complacieron
sobremanera 6 la Comisi6n de beneficencia
pfiblica, elegida en aquel entonces con el
fin de tender a los col6ricos de Turin, cuyo
President agradecido por ello, escribi6 a


Don Bosco la siguiente carta, que como he-
cho hist6rico reproducimos aqui:

Ciudad de Turin.

Turin, 7 diciembre 1854.
llmo. Seior :
El Alcalde, infrascrito, en nombre de la
Comisi6n de beneficencia pfiblica, en bien
de los pobres col6ricos y sus families, da A U.
S. I. las mids expresivas gracias por el apoyo
prestado en instruir a aquellos pobres hu6r-
fanos que dia por dia eran recogidos en la
casa de Sto. Domingo; y los cuales no dejan
de elevar sus prices al Sefor por su digno
instructor.
Al cumplir el que suscribe este digno en-
cargo, suplica en particular modo a U. S. I.
tenga A bien aceptar las mds distinguidas
muestras de aprecio y consideraci6n.

El Alcalde Presidente
NOTTA.

En otra comunicaci6n con fecha 4 del
mismo mes, en sfplica que le hace, 6 fin do
que quiera recoger en su Instituto A un
hutrfano llamado Andr6s Giaccardi, dicho
Sr. Alcalde se expresa asi: << Se vale el
infrascrito de esta oportunidad, para dar &
V. S. I. las mds expresivas gracias y asi-
mismo en nombre de la Comisi6n, con este
tin instituida por los servicois quo V. S.
ha prestado para amparar 6 aquellos pobre-
citos hu6rfanos, cuyos padres fueron victi-
mas del fatal c61era que afligi6 casi por cua-
tro meses a nuestra ciudad y sus alrede-
dores. >>
SLos hechos arriba expuestos y estos docu-
cumentos del Municipio de Turin, son una
evidence prueba del bien que ya de tiempo a-
tris venia haciendo la Instituci6n del Oratorio
de S. Francisco de Sales, bien, que, en el
espacio de 40 aiios no se ha disminuido en
lo mAs minimo, y muy al contrario, con la.
ayuda del Sefor y de los buenos, continia.
de dia en dia yendo en aumento, no s6lo
en una part determinada, sino en mds de 250
casas de Europa y America.
A. M.



Con aprobaci6n de la Autoritad Eclesiistica Gerente JOSE GAMBINO:
Turin, 1892 Tipografia Salesiana.




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