Group Title: Boletin Salesiano.
Title: Boletâin Salesiano
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 Material Information
Title: Boletâin Salesiano
Uniform Title: Boletâin Salesiano (Turin, Italy)
Physical Description: v. : ill. ; 27 cm.
Language: Spanish
Creator: Oratorio Salesiano
Publisher: Oratorio Salesiano
Place of Publication: Turin Italia
Frequency: monthly
regular
 Subjects
Genre: periodical   ( marcgt )
 Notes
General Note: Description based on: Aäno 7, n. 1 (enero de 1892); title from caption.
 Record Information
Bibliographic ID: UF00075624
Volume ID: VID00004
Source Institution: University of Florida
Rights Management: All rights reserved by the source institution and holding location.
Resource Identifier: oclc - 35918727
lccn - sn 96026719

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BOLETIN SALESIANO


Debemos ayudar A nuestros her-
manos a fin de cooperar la
difusi6n de la verdad.
(III S. JUAN, 8).
Atiende a la buena lectura, A la
exhortaci6n y & la ensefianz".
(I TIOTII. IV, 13.)
Lntre las cosas divinas, lamAs di;
viet, es la de cooperar con Dioi
A la salvaci6n de las almas.
(S. DIONIslo.)
El amor al pr6jimo, es uno de
los mayores y mas excelentes
dones, que la divina bondad
puede conceder A los hombres.
(El Doct. S.:FrAxc. de Sales).


Quien recibiere
nombre, A mi


a un nifio en mi
me recibe.
S(MATH. XVIII.)


Os recomiendo la iinez y la ju-
ventud; cultivad con grande es-
mero su educaci6n cristiana; y
proporcionad libros que les 'i-
sefien A huir del vicio y A prac-
ticar la virtud.
(Pio IX.)
Redoblad todas vuestras fuerzas
& fin de apartar A la nifiez y
juventud de la corruption e
incredulidad y preparar asi una
nueva generaci6n.
(LEON XIII.)


-+M( DIRECCION en el Oratorio Salesiano Calle de Cottolengo N. 32, TURIN (Italia) )-+-


SUMARIO.
Jubilco Episcopal de S. S. Ledn XIII.
Origen de la Jiesta del Sagrado Coraz6n de Jesus.
Maria Madre de gracia y misericordia.
Gracias de 21Maria Auxiliadora.
Educacidn de la nifiez.
Conference Salesiana en Roma.
Francia. Oratorio de San Pedro y San Pablo.
Los Salesianos en Santiago de Chile.
Noticias de nuestras Misiones. Tierra del Fuego.
Ecuador. Arrivo do nuevos misioneros y religiosos
salesianos d Quito.
Riobamba. Fundaci6a de una Casa Salesiana.
fistoria del Oratorio de San Francisco de Sales.

A"....::*::...- -:.. ....-. ..-.: ... :: ::::: :: : :::
SII I I I II II I II II I I I II II I I II I I I I I I II II II I I III I I I. ll


JUBILEO EPISCOPAL
de Su Santidad Le6n XIII

Impreso conservamos aun en la me-
moria y en el coraz6n el recuerdo de las
grande demostraciones de afecto recibidas
por el inmortal Pontifice Le6n XIII en
1888. El 1 de enero de aquel afio qiedari
como fecha memorable en la historic del
,papado, como quiera que con el fin de
honrar al Vicario de Nuestro Senor Jesu-


cristo llegaron i l1 millares de cat61icos
a manifestarle su profunda veneraci6n y
amor.
Pero no sera menos memorable el ho-
menaje que Su Santidad reciba de la
cristiandad entera en febrero do 1893,
al celebrarse el quincuag6simo aniver-
sario de su consagraci6n episcopal, efec-
tuada en la iglesia de San Ldtenzo en
Roma.
Se han organizado ya diversas juntas
para disponer y preparar semejante ce-
lebraci6n de un modo digno y con el
mayor esplendor y solemnidad.
Los homenajes que se hacen al Padre
comin de los fieles merecen el concurso
entusiasta y generoso de todos sus hijos,
pues que son homenajes alrepresentante
visible de Cristo, a su divina Esposa, la
Iglesia, a Dios mismo que la asiste, pro-
tege y bendice. Justo y laudable, santo
y nobilisimo es el empeno que se pone
en que el Jubileo. Episcopal, cuya cele-
braci6n se proyecta, sea la mas fiel y
elocuente expresi6n de amor universal de
los cat61icos al ilustre Pontifice reinante.
Por nuestra parte nos unimos gustosos
al designio que se trata de realizar y ro-
gamos a Dios lo corone con el mas feliz
6xito.


ANO V11. -- N. 4.


Sale una vez al ines.


ABRIt de 1892.








Origen do la fiesta del Sagrado Coraz61n.

Consagrado el mes de Junio al divino
Coraz6n de Jesus, para disponernos a sole-
mnizarlo, convene recorder al menos elori-
gen de ]a fiesta establecida en su honor.
En el siglo xvii vivia en el monasterio
de la Visitaci6n de Paray-le-Monial una
santa religiosa, Margarita Maria Ala-
coque. Aquel ,ngel de la tierra, modelo
de sumisi6n y penitencia, estaba en ora-
ci6n delante del santo altar, cuando el
Dios de las almas puras le dejo oir su
voz, y descubri6ndole su coraz6n ado-
rable, le dijo: < Mira este coraz6n que
ama tanto a los hombres y el cual en
cambio s61o recibe ingratitud con el me-
nosprecio, las irreverencias, los sacrile-
gios y la tibieza de que es objeto en este
Sacramento de amor. Deseo por esto que
el primer viernes despu6s de la bctava
del Corpus se dedique 4 celebrar una
fiesta particular para honrar mi coraz6n. >
Apenas cont6 la venerable Margarita
Maria la revelaci6n que habia tenido, la
trataron de visionaria y la abrumaron con
desprecios, burlas, y hasta penitencias.
Los Jansenistas especialmente se desen-
cadenaron con inaudita violencia contra
la devoci6n propuesta; pero el papa Cle-
mente VIII aprob6 la fiesta y el oficio
del Sagrado Coraz6n para el reino de Po-
lonia, y Pio VI, de santa y gloriosa me-
moria, di6 una nueva aprobaci6n 4 esta
devoci6n saludable, A la vez que conden6
a los quo se atreviesen A combatirla.
La devoci6n por excelencia al Coraz6n
de Jesfs manifi6stase con visitarle pia-
dosamente, oir ain en dias feriales la
santa misa y recibir con frecuencia y
vivo afecto la sagrada comuni6n. Muchas
son las personas que a la manera de
soldados de santa milicia revisten la in-
signia del escapulario del Sagrado Corazdn,
establecido en 1720 por revelaci6n divina
y enriquecido con indulgencias por la
Iglesia. Consiste tan s61o en una pequefia
imagen del Coraz6n de Jesfis adherida a
una tela de lana blanca y con esta
inscripci6n; Detente; el Coraz6n de Jes(is
estd conmigo. Los devotos de este
Sagrado Coraz6n jams perecerAn, dijo
Nuestro Seior a la Beata Margarita Maria,
y aiadi6: Dare la paz a sus families;
los consolar6 en todas 'sun penas; sere
su seguro refugio durante la vida y sobre
todo en la muerte; llenar6 de bendiciones


sus empresas; los pecadores encontrarin
en mi coraz6n el fecundo manantial y
el oc6ano infinite de misericordia; las
almas tibias se haran fervientes; las
fervorosas se elevaran rapidamente 4 gran
perfecci6n; bendecir6 las casas en que se
tenga expuesta y se honre la image de
mi Sagrado Coraz6n; inscribir6 para
siempre en mi Coraz6n el nombre de las
personas que difundan esta devoci6n.
t Quidn no se sentira, pues, animado a
consagrarse de un modo especial al Co-
raz6n de Jesfs? Semejante devoci6n con-
viene a hombres y mujeres, a ricos y
pobres, 4 nifios, adults y ancianos. Ella
es una serial segura de predestinaci6n.

* ** .


MIRIA
madre de gracia y misericordia


Sea que la Santisima Virgen consider
su propia excelencia, sea que fije los ojos
en nosotros 6 en Dios si6ntese ne todo
caso inclinada 4 amarnos de un mode
indecible. Porque 4 la verdad, si se con:
sidera a si misma se ve constituida ma--
dre nuestra, madre de nuestra alma cuya
salvaci6n entraiablemente desea; que al
aceptarnos por hijos su designio prin-
cipal es ayudarnos a conseguir la gloria
eterna.
Si pone los ojos en nosotros esta vista
s61o sirve para inspirarle amor, que una
madre parece amar mas a sus hijos 4
media que mayores dolores le cuestan;
y Maria nos ha engendrado con acerbo
dolor al pie de la cruz, con dolores tan
agudos y grande que la Iglesia la llama
justamente Reina de los Mdrtires. En efecto,
la pasi6n del Hijo lo es a la vez de la
Madre; y si bien no es de extrafiar que
una madre de la vida por su hijo, que
Maria Santisima d6 la vida de su Hijo
divino por nosotros es por decirlo asi la
locura del amor. '< Si una madre, dice
S. Alfonso M. de Ligorio, viese, A un es-
clavo redimido por un hijo suyo muy
querido, con los padecimientos de veinte
afios de carcel y trabajos, I cuanto no
estimaria por esta sola razon 4 ese es-,
clavo? Bien sabe Maria, que su Hijo
s61o vino al 'mundo para salvarnos a no-,


7 50






- 51 -


sotros miserablee, conforme lo declar6 61
Smismo, y que para salvarnos quiso darnos
tambi6n la vida, liacindose obediente
hasta la muerte. Si Maria, pues, nos
amase poco, manifestaria estimar en poco
la sangre de su Hijo, que, es el precio
de nuestra salvaci6n. >
Si fija, por fin, sus ojos en Dies, siendo
inenarrable el amor quo le tiene, no puede
dejar de amar singularmente i las cria-
turas infinitamente amadas del Supremo
Creador. Porque conviene observer, con
Santo Tomas, quo el amor de Dios y el
del pr6jimo no son dos virtues distintas
entire si, sino una solar; y de tal manera
semcjantes que lo son mass que los dos
ojos de una misma persona y dos gotas
de aigua de una misma fuente. De aqui
que mientras mis crece el amorde Dios
mas se aumenta el del pr6jimo. Por esto
los saitos que amaban miicho a Dies I qu6
\no hicieron por amor del pr6jimo ? L6ase
lo que hizo un San Francisco Javier en
las Indias, un S. Francisco de Sales en
el Chabl6s, un S. Paulino de Nola, un
S. Carlos Borromeo etc., I qu6 diremos
entonces de Maria quo ama a Dios cual
ninglun otro ?
Jien se comprende, por tanto la mi-
sericordia con que nos favorece, que con
las mismas gracias aun temporales que
nos dispense, quiere avivar nuestra con-
fianza en ella 6 fin do atraernos al cielo.




Gracias de Maria Auxiliadora


El 23 de noviembre de 1888 Dios me fa-
vorecia con darme un cuarto hijo. Celebr6
muy de coraz6n este acontecimiento con las
personas de la familiar durante el dia; mas en-
trada la noche, cuando ya pensaba retirarme
A dormir, sobreviene A mi mujer una convul-
si6n terrible acompafiada de ataque cerebral.
Llamado el m6dico, en el acto so emplearon
todos los medios indicados por 61, pero int.
tilmente. Perdiendo toda esperanza me dijo:
No hay remedio; es meuester resignarse 6
la voluntad de Dios. Al oir este fallo mis
tres hijos mayors, que estaban junto A mi,
se afligieron no menos que yo: en la casa
no se ofan mAs que tristes lamentos. El mal
continuaba progresando. Vine el PArroco,
administr6 a mi mujer la Santa Extremaun-
ci6n y le di6 la bendici6n papal. En aquel
memento, como si una luz repentina ilumi-


nara mi pensamiento, invoqu6 de rodillas 6
\Maria Auxiliadora y verdaderamente con-
trite le prometi rezar una novena en su ho-
nor, hacer aplicar una misa y visitar el san-
tuario que leoestA consagrado en Turin, en
compaifia de ini esposa si se dignaba sanarla.
. Cosa admirable! Cesan al instant las
convulsiones de mi compailera y le sobre-
viene un sueieo que parecia precursor de la
muerte. Duerme toda la nocho, y al dia si-
guiente principi6 una convalescencia rapida
y manifiesta. El m6dico reconoci6 el hecho
come humanamente inexplicable. Mi mujer
y yo dames ahora las mas rendidas gracias
.a nuestra misericordiosa protector.
IVICENTE DEL ARBO.
Rosasco (Pavfa), 14 do febrero de 1889.


La image de Maria. En la vispera de
la fiesta de San Pedro, al descender las gra.
das del p6rtico de la cathedral me dai6 nuna
pierna, de tal mode que apenas podia cami-
nar. Llegue penosamente, A casa y alli me
fu6 creciendo el dolor hasta serme impo-
sible hacer ni el mAs ligero movimiento.
Me ocurri6 entonces la idea de pedir una
imagen de Maria Auxiliadora y de ha-
cerme con ella la serial de la cruz en la
pierna. No. s6 come expresar mi impresi6n
al advertir el prodigio que se efectu6 en eso
memento. Me incorpor6 solar en el acto y
baj6 de la cama con estupefacci6n de cuan-
tas personas me rodeaban. Perfectamente
sana pfiblico la gracia para gloria de Maria
Auxiliadora.
JULIA SETTANASSI.
Modigliana, 14 de julio do 1889.
(Del Registro de las gracias de Maria Au-
xiliadora).



EducaeiO dO la ninez.

La duda, la falta de ideas fijas es el es-
tado caracteristico de nuestra 6poca. Aun'
las naciones mAs adelantadas viven inquie-
tas porque no bastan las riquezas ni las ar-
mas dar la paz A 16s espiritus, que mAs
que espadas y caliones necesitan s6lidos
principles y nobles sentimientos, alma y vida
de los pueblos. Mas 6stos no se adquieren
sino con una esmerada educaci6n. i OuAnta
verdad y sabiduria entraifan A este respect
las siguientes reflexiones de El Circulo Ga-
t6lico de Mejico!
<< Sin nfimero de sabios que se han ocu-
pado en profundas investigaciones sobre el
curse de los astros, sobre los misterios de
la political, 6 sobre las peripecias del artel








military, hubieran hecho sin duda, un uso
mis provechoso y mas practice de sus cono-
cimientos, aplicdndolos al studio, al mejo-
ramiento, a la perfecci6n de los niiios que
pululan en nuestras calls, sin merecer una
mirada siquiera de nuestros encopetados fi-
16sofos.
Dos peligros corre la pobre nifiez en nues-
tros dias: el de career completamente de
educaci6n, 6 el mayor afin, de recibir una
educaci6n falsificada. Es decir, 6 el peligro
de la ignorancia, mal gravisimo que i ojalA
se pudiese extirpar del g6nero human! 6
el de la falsa ciencia, mal incomparable-
mente mas grave y contra el cual nunca
combatiremos bastante.
Dad una ojeada a esos grandes centros de
poblaci6n en que el bienestar es poco menos
que general, en que abundan los buenos
jornales, en que se viste con elegancia y se
come con esplendidez,' en que hay espectd-
culos y toda suerte de diversi6nes aun para
las classes mas infimas. La civilizaci6n pa-
rece haber llegado en ellas A su apogeo. La
industrial ha derramado alli todos sus bie-
nes. g Qui6n no diri que es 6sta una socie-
dad I la cual nada le falta? Levantad, sin
embargo, una punta del hermoso velo que
os present al exterior tantas magnificen-
cias. La primera llaga que observar6is en
ese cuerpo, dotado al parecer de tanta vida
y robustez, es la llaga asquerosa de la ig-
narancia. Y no de una ignorancia cual-
quiera, sino ignorancia de lo mds primor-
dial 6 indispensable, de lo mis ifunda-
mental, de lo mas precise y rigurosamente
necesario, si el hombre ha de ser algo mis
que una bestia con dos pies. Abundan los
infelices que 4 los quince ailos de edad no
tienen idea alguna de Religi6n ni practice
alguna de culto, ni conocen el nombre de
Dios, ni han oido hablar de Jesucristo, ni
han habierto una vez siquiera sus labios
para el rezo, ni su coraz6n 4 las esperanzas
6 6, los temores de una vida future. La res-
puesta de aquel pobre minero ingl6s que
contest 4 uno que le preguntaba si conocia
A Jesucristo: < No conozco 4 ese caballero,
porque nunca he trabajado en sus minas, >
esta respuesta la darian parecida algunos
sores desgraciados niquienes hemos tenido la
desgracia de encontrar aqui. en nuestra pa-
tria, en el coraz6n de ella, en ese centro de
luces y de cultural que se llama la capital
de la Reptiblica. Y ademas de estos infe-
lices i cuAntos y cilAntos presentan igno-
rancia menos monstruosa, es verdad, pero
no por esto menos deplorable! De veinte
niios de diez aRios que componian aqui una
clase de cierta escuela dominical, seis no sa-
bian el Padrenuestro, echo ignoraban el Credo,
pocos decoraban perfectamente los manda-
mientos del Decdlogo. Las doctrinas parro-
quiales de preparaci6n para el cumplimiento
pascual ofrecen cada anio en Cuaresma so-


brados ejemplos de esta triste verdad. Aun
las nifas, mAs d6ciles que los nifos por lo
regular, y mis atentas A cosas de religion,
ignoran A veces en edad muy crecida lo mAs
rudimentario de ella, y tienen de Dios, de
Maria, de su propia alma, de la vida future,
de los santos Sacramentos, del Papa, de la
Misa y de muchos otros puntos, ideas tan
extravagantes, que le hacen asomar al ca-
tequista la risa 4 los labios' pesar de la,
profunda compasi6n que inspiran. La codicia
de los padres ha atado muy temprano aque-
lias pobres criaturas A la rueda de una ma-
quina, y esa es toda su educaci6n y todo su
ideal. Aguardan con impaciencia los rapazue-
los tender algunos anios mas de edad y algunos
palmos mas de estatura para duplicar sujornal
y sacudir la tutela de los padres. Trabajan las
doce horas .del dia esperando la noche para
tender los miembros cansados, y cuentan los
dias que median' hasta la pr6xima fiesta,
para dejar en ella los andrajos del taller, y
vestirse y peinarse y bailar, pues A todo esto
se reduce para muchos obreros la santifica-
ci6n de la fiesta. Preciso es confesar que
semejante estado social tiene bien poco do
envidiable, y, no obstante, ese es el de mu-
chas importantes poblaci6nes.
Sin quererlo' he indicado ya la causaprin-
cipal de tanta ignorancia y degradaci6n. Es
la codicia. Es la codicia vil, y digo codicia,
porque no puede suponerse necesidad done
por otra part reinan el lujo y las superflui-
dades; es la codicia la que en temprana
edad arranca al nifio y & la nifia de los bra-
zos de la madre y de la f6rula del maestro
para embrutecerlos en la atm6sfera de los
talleres. Es la codicia la que vende por uit
journal aquellas almas tiernas, y es la codicia
a su vez la que las compra y socalifia.
Poco le importa 6 aquel padre el embrute-
cimiento de su hijo con tal que entren el
skbado algunos reales mAs en casa; poco le
importa a aquel industrial el embrutecimiento
de aquel trabajador con tal que entren cada
aeio algunas piezas mAs de g6nero en su al-
mac6n. A nadie excuse aqui de grave respon-
sabilidad; ni a los ricos, ni a los pobres.
Y ante esta espantosa miseria del alma;
mil veces mas dolorosa que la de los cier-
pos, ante esta hambre de las inteligencias,
mks desastrosa que la carestia del pan, I qu6
vale la opulencia de una poblaci6n, su fama
de culta, la grandeza de sus edificios, el lujo
de sus teatros, la frondosidad de sus paseos
y alamedas, la amenidad de sus campifias
pobladas de quintas y casas de recreo, si
abriga en su seno tales ignominias ? t qu6
valen esos obreros que visten el domingo de
lana y de seda, y asisten al teatro, y aplau-
den la opera nueva 6 silvan al mal cantante,
si su espiritu no ve mis alli del panem et
circenses, comer y divertirse, de los antiguos
romanos prostituidos ? Asi crece la mala se-
milla que el genio del mal derrama abun-


S52






- 3 -


dantemente sobre un terreno tan bien pre-
parado para sus fines: asi los pueblos son
victims del primer embaucador que los ha-
laga para corromperlos, y los corrompe para
subyugarlos. Asi dejan de ser pueblos los
pueblos, para convertirse 6 en fieras cuando
se rebelan, 6 en viles rebafios cuando se so-
meten. Porque sucede tambi6n que un pue-
blo asi ignorant no sabe lo que es la obe-
diencia noble y altiva del buen ciudadano:
s61o entiende por libertad los furores de la
anarquia, 6 por 6rden las bajezas de la es-
clavitud.
Y si estas son las conse6uencias de la falta
do educaci6n religiosa de los niios, g cuales
serAn las consecuencias de una educaci6n
falsificada ?

+3-" I I' 11111 I' I' I I1111 I' 11 1: 11'' '1: 11 'il,'11 1 'iTii, 11.i ..--

CONFERENCIA SALESIANA EN ROMA


La primera de las conferencias salesianas
dadas este afo en la iglesia del Sagrado
Coraz6n de Jesfis en Roma, encomendada al
R. P. de nuestro istituto D. Juan Bautista
Francesia fu6 honrada con la asistencia del
Ilustrisimo Sr. Arzobispo de Ofeso, Mon-
sefior Tobias Kirby, del Obispo de Eritrea
Mons. Vanden Branden de Reeth, de Mon-
sefior Hilario Passerini, Mons. Miguel An-
tonini y muchas otras distinguidas personas
y excelentes Cooperadores, presididos por el
Cardenal Parocchi, Vicario de S.S. Le6n XIII
y Protector de nuestra Sociedad.
Don Francesia hizo una resefia de las casas
abiertas filtimamente por la Pia Sociedad
Salesiana, manifest el progress obtenido en
las fundadas anteriormente el interns y sim-
patia que Dios infunde por las obras estable-
cidas por Don Bosco en favor de los pobres,
los verdaderos prodigies con que las ha fa-
vorecido en ocasiones repetidas, como ha sido
el de apagarse solo el fuego, que amenazaba
consumer la Casa de Lila, al Ilegar junto A
una estatua de Maria Auxiliadora, la reciente
instalaci6n de la Cada de Lima cuyo origen
ha sido el haber salvado de un peligro in-
minente de naufragio tres padres capuchinos
que durante la tormenta se encomendaron A
Maria Auxiliadora y a su siervo D. Bosco.
La tempestad ces6 como por encanto, y los
religiosos cumpliendo una solemne promesa
publicaron en reconocimiento las maravillas
hechas por Don Bosco y sus hijos, cual ins-
trumentos de Maria Auxiliadora.
i Oh cu~nta ninez cunutos pobres huer-
fanitos se hallan bajo el techo salesiano,
bajo el manto de Maria Auxiliadora! Todas
las casas de:Don Bosco estin llenas, y dia
A dia crece el numero de solicitudes para
admitir sinnfmero de hijos del pueblo en


lastimoso desamparo, y para abrir nuevos
talleres, nuevos oratorios y casas de edu-
caci6n.
Todos los aios parten de Europa hasta
cien salesianos misioneros que van a evan-
gelizar desde las regions apartadas de Pa.
tagonia y Tierra del Fuego hasta las altas
comarcas del Ecuador: los particulares, y los
gobiernos y los pueblos enteros los llaman
para confiarles la educaci6n de millares de
criaturas expuestas a la corrupci6n, A los
viciosde todo g6nero, A lospeligrosde lain-
diferencia, del sensualismo y de las sectas...
Digitus Dei est hie. Don Francesia termin6
recomendando especialmente la Casa de Roma
y luego se di6 la solemn bendici6n con el
Santisimo Sacramento y con excogida m-isica
se puso trmino a tan important acto.



FIRANCIA

Oratorio Salesiano de Paris.
Entre las obras que nuestro Rector Mayoi
Don Miguel Rua ha recomendado 6 la ca-
ridad de nuestros Cooperadores en el pre-
sente aio enum6rase el ensanche del Ora-
torio de San Pedro y San Pablo en Menil-
montant, uno de los barrios mAs populosos
de Paris.
No es fuera de prop6sito recorder el origen
de aquella casa:
Al visitor Don Bosco a Paris en 1883, re-
fiere el Sr. Don Carlos d'Espiney, fueron
grandes las instancias que se le hicieron
para que fundara una casa en aquel centro
tan important. Accedi6 el var6n de Dios &
condici6n de que los bienhechores y amigos
de la Obra le ayudasen A buscar un local.
Despu6s demuchas diligencias propisi6ronlo
el Patronato de Menilmontant, y habiendo
sido de su agrado, se convino en com-
prarlo en ciento setenta y cinco mil francos.
Mas al firmar el contrato era necesario hacer
un primer desembolso de sesenta mil francos
y la junta directive, formada bajo la presi-
dencia del sefor Franqueville, apenas habia
podido reunir veinte mil.
Pasaron yarios meses: Don Bosco estaba
en Turin y como el asunto nada avanzara,
el vendedor declare que si el primero de enero
no estaba firmada la escritura se consideraba
libre de su compromise.
Corrian los filtimos dias de diciembre y las
limosnas colectadas eran escasas.
Di6se esta mala noticia & Don Rua para
que la comunicara A Don Bosco; y la res-
puesta que Don Rua recibi6 fu6 que se en-
cargara de advertir que la oraci6n era el
finico recurso con que, tanto en Paris como
en Turin, debia contarse.









Cerrada ya la carta iba 6 enviarla al co-
rreo, cuando se present Don Durando tra-
yendo otra reci6n llegada de Roma. Era do
la condesa 8***, que ponia cuarenta mil
francos 6 la disposici6n de Don Bosco, con
la express condici6n de que se destinaran
a la fundaci6n de un Oratorio en Paris.
Importa notar que la donate no tenia la
menor noticia de las circunstancias que po-
nian en peligro la fundaci6n proyectada.
Don Rua abri6 su carta y afiadi6 una pos-
data, anunciando haberse obteuido la suma
Sy pidiendo que se extendiese la escritura a
Sla mayor brevedad.


nueva fabrica, de modo quo ya en setiembre
est6n prontos los salones y patios para niios
interns y externos, para el ensanche de las
escuelas de artes y oficios y i;Lm,,II estable-
cimiento del Oratorio festive.
Los gastos de la nueva construcci6u se
estiman en 150,000 francs que aun deben
colectarse. Los empresarios tienen confianza
en los hijos de Don Bosco, como que saben
que jams hasta ahora han dejado do cum-
plir sus compromises, porque la Providencia
en cuyas mauos se abandonan enteramente
les envia en tiempo oportuno lo que nece-
sitan.


Oratorio de San Pedro y San Pablo en Parfs. Construcci6n nueva.


Asi fu6 como so fund en Paris el Oratorio
de San Pedro y San Pablo, done so han esta-
blecido ya seis talleres y educad gran nii-
mero de niflos pobres.
Pero las necesidades de una capital como
Paris exigen Ihucho mAs: hormiguean alli
los nifios pobres y abandonados y muy con-
tados son los asilos existentes para reci-
birlos.
En la actualidad el nfmero de los alum-
nos de nuestra Casa llega A 75; pero mu-
chisimos otros solicitan ser aceptadps, sin
que pueda complac6rseles a causa de la es-
trechez del local.
SPor esto en la pr6xima primavera se tra-
bajard activamente en la construcci6n de una


LOS SALESIANOS
en santiago de Chile.
El 6 de enero, en el antiguo local del A-
silo de la Patria, dice El Porvenir de aquella
capital, tuvo lugar ante una escogida y nu-
merosa concurrencia, el acto de la instala-
ci6n de la casa de los Salesianos enSan-
tiago.
So habia preparado una sencilla fiesta para
dar realce al important y significativo acto
quo debia verificarse alli. El sal6n elegido
estaba adornado con exquisite gusto y pre-
sentaba an agradable aspect.
Poco antes de la cuatro de la tarde lleg6


- 54 -







-55 -


S. E. el Presidente de la Repfiblica acom-
paiiado de los sefiores Ministros Don Ven-
tura Blanco Viel y Don Francisco Valdes
Vergara. S. E. pas6 6 ocupar el asiento de
honor, teniendo a su lado a los Ilustrisimos
Obispos de Ancud y de Mlagida, el senior
Cagliero.
La Canci6d Nacional, primera part del pro-
grama, se ejecut6 por las bandas de mfsica
de nifios de las casas salesianas de Concep-
ci6n y Talca, ilamando much la atenci6n
por la novedad del asunto y por el grande
adelanto que manifiestan. Luego us6 de la
palabra el fundador del Asilo de la Patria,
senior presbitero Don Ram6n Angel Jara, en
un brillante y hermoso discurso, entregando
en forma el establecimiento.
Pronunciaron en seguida bien sentidos dis-
cursoslos seiores diputados Luis Barros M6n-
dez y Guillermo Cox.
Al terminar el acto, M.onseior Cagliero
dirigi6 6 la concurrencia algunas palabras
de agradecimiento por la buena acogida con
que habia sido recibida en Chile la congre-
gaci6n de los Salesianos. Se express especial-,
mente en favor de S. E. y de los sefiores
Ministros por el alto honor conferido con el
hecho de asistir al acto y por la decidida
protecci6n prestada al nuevo establecimiento.
Una vez terminada la ceremonia de la
instalaci6n, una buena part de la concu-
rrencia pas6 al temple donde se cant6 un
solemn Te Deum en acci6n de gracias al
Senor por la feliz llegada de los nuevos hues-
pedes, el que fu6 oflciado por el Illmo. sefor
Lucero.
La matricula para la incorporaci6n a la
Escuela-Taller se organiLar, en el local ce-
dido a la nueva corporaci6n, destinada es-
pecialmente a la ensefianza de los huerfanos
de la pasada guerra.
SH6 aqui; casi integrQ, el elocuente discurso
del Sr. Jara:
< De gloria para Dios, Autor de todo bien,
de gratitud para la Reina del Carmelo, pa-
trona de este hogar, y do bendici6n para la
patria sean los primeros acentos que broten
de nuestros labios al recibir en nuestros bra-
zos 6 los hijos queridos del hombre provi-
dencial de nuestro siglo, el inmortal Don
Bosco.
>> Desde el 16 de julio de 1880, dia en que
- llegamos A este sitio, jamAs se apag6 nues-
tra plegaria porque legara presto el dia en
que alzaran aqui sus tiendas estos obreros
infatigables de la religion y del trabajo,'
estos humildes Salesianos, que han sabido
armonizar el himno mistico del temple con
-el ruido confuso del taller; la blanca nube
del incienso que se quema ante el altar con
los negros espirales que arroja de sus cal-
deras el vapor.
> Y jams nos abandon la conflanza de
que se realizaria este deseo, porque la cadena
de singulares sucesos que, por mis de un


siglo, han ido reuni6ndose en esta casa, era
un augurio feliz de que venia preparando
sus caminos para levantar aquf una obra
jigantesca aquel Seiior Altisimo que con
igual poder saca los mundos de.la nada 6
hace que los hombres y los acontecimientos
sirvan deinstrumento 6 sus insondables do
cretos.
> A un hecho providencial, que guardian
las Cr6nicas del Municipio de Santiago, so
debi6, que el Gobernador de Chile, en los
dias del coloniiaje, alzara un temple y un
clAustro en este sitio. A los religiosos de Nues-
tra Sefiora de la Merced, que por muchos
aros fueron los duefios de esta propiedad,
se deben los tesoros de virtudes y de ciencias
que enriquecieron esta morada. En los pri-
mitivos clAustros de esta casa ejercieron por
primer vez, su ministerio de caridad, al
llegar ai Chile, las Hijas de San Vicente de
Paul, y despues de mil vicisitudes, quiso
Dios, que la generosidad de nuestros ciuda-
danos nos permitiese reuuir una fuerte suma
solicitada de puerta en puerta en nombre
de la Iglesia, para comprar esta casa al Banco
de Valparaiso y cobijar bajo este techo a
centenares de tiernas avecillas a quienes arre-
bat6 su nido el huracan pavoroso de la
guerra.
> Trescientos veintinueve nifios recibieron
en esta Casa pan, techo y abrigo para sus
cuerpos y luz, verdad y vida para sus al-
mas. Y, demasiado retribuidos estamos de
las amarguras, contrariedades y decepciones
que son inseparables de estas obras de ca-
ridad cristiana, con saber que esos nifos ya
hoy son hombres que ganan honradamente
su vida, ocupando muchos de ellos puestos
aventajados en el comercio y en la agricul-
tura, en el ej6rcito y en la marina de la na-
cion.
Pero no estaba concluida nuestra obra.
Los estatutos del Asilo de la Patria apro-
bados por el diocesano de Santiago, dispo-
nen que terminada la educaci6n de los hu6r-
fanos de la guerra del Pacifico, continue el
establecimiento la educaci6n de los nifios que
quedaren hu6rfanos 6 desvalidos por otros
hechos de armas 6 calamidades pfiblicas a-
caecidas en el pais; pero con la condici6n
expresa de que se proporcione 4 los nifios
una ensefianza industrial.
Bien comprender6is las poderosas razones
que aconsejaban la organizaci6n definitive
de esta Casa sobre la base inseparable do
la escuela y el taller. Instruir al nifio des-
valido, proporcionarle el alimento y el ves-
tido es una santa obra de misericordia; pero
no es asegurarle el porvenir. Mas ain: una
triste experiencia viene enseifindonos que el
cultivo de la inteligencia y el cfmulo de cui.
dados y solicitudes que se gastan en estos
Asilos para rodear de comodidades a los
nifios, muchas veces se convierten en lecho
de espinas para el menesteroso, cuando se





- 56 -


le entrega A los azares de la vida sin el ha-
bito del trabajo y sin el bagaje indispensable
de un oficio 6 de una.industria.
>> La escuela sin el taller engendra aspi-
raciones incompatible con ]a miseria, que
es la herencia obligada del pobre que no
sabe trabajar; estas mismas necesidades de
Ia abundancia, del orden y del aseo que se
han adquirido en los Asilos de Caridad a-
rrastran a la desesperaci6n en la desnuda
thoza del desvalido, que no aprendi6 en el
taller a prolongar esas ventajas por medio
de.la industrial y el trabajo.
> La escuela y el taller son las dos ruedas
que necesita para su march el carro de todo
hijo del pueblo. Cualquiera de esas ruedas
que falte el carro' queda derribado en el
camino, sirviendo de peligro constant A los
transeuntes y expuesto A ser destrozado.
'> No s6 si me equivoque, pero a esta falta
de Talleres cristianos, que habitian al hom-
bre desde su nifiez a considerar el trabajo
como element indispensable de la virtud y
de la moralidad, 6 esta falta, repito, se debe
tal vez el que con tanta facilidad encuentre
desarrollo en el pueblo esa plant maldita
del socialism, cuyos frutos tambi6n nosotros
hemos alcanzado a conocer.
A remediar esta gravisima necesidad
social estA destinada especialmente la obra
de Don Bosco. Condici6n necesaria de la
estabilidad de los gobiernos y de la tranqui-
lidad de las naciones ha llegado A ser en
nuestro siglo, el restablecimiento de la edu-
caci6n cristiana y de la enseilanza industrial
de las masas del pueblo. Por eso, senores,
no se ban enfriado todavia las cenizas de
Don Bosco y casi no queda ya una naci6n
civilizada, donde, reclamados por los obispos
y soberanos, no abran sus puertas a los hi-
jos del pueblo los Talleres salesianos.
> No conozco la estadistica de los Sale-
sianos en estos filtimos afios; s6lo s6 que el
anlo 1888, 4 la 6poca del fallecimiento de bon
Bosco; existian cerca de trescientos mil niios
*en sus escuelas, dirigidos y cuidados por cen-
tenares de hijos suyos, entire los cuales ha-
bia lumbreras en la historic, en la teologia,
el derecho, en las industries y en las artes.
Centenares de temples, colegios, talleres y
asilos, distribuidos por el mundo enter, hi-
cieron gemir el bronce de sus campanas
cuando se apag6 el fuego de ese volcano de
insaciable caridad, cudndo la lMgrima pos-
trera de este nuevo. Abrahan cay6 sobre el
pecho acongojado del mis esclarecido de sus
hijos, el ilustre Obispo que hoy tenemos 4
nuestro lado...
No debe pues sorprender 'que nuestra.
aspiraci6n de cada dia fuese el ver aprove-
chados todos los dineros y sacrificios que
cuesta esta casa, pbr medio de la fundaci6n
de talleres salesianos. Como congregaci6n
religiosa le darAn la estabilidad que no puede
darle la corta vida de nu hombre, y aquella


esmerada vigilancia que hace impossible la
escasez del clero secular.
> Largos, muy largos han sido los cuatro
anios co'ridos desde el dia en que a los pies
de Don Bosco, en aquella estancia de Turin,
de la cual nadie sali6 desconsolado, tuvimos
el consuelo de presentarle nuestra sfplica y
de escuchar su sencilla peio segura res-
puesta: < Tened un poco de paciencia; esa
obra se harA. >
> D)os afios despu6s, el Reverendisimo se-
iior Arzobispo de Santiago solicit del digne
sucesor de Don Bosco, la fundaci6n de va-
rias casas salesianas en el Arzobispado, y
esta frace, que tenia en su favor la autoridad
del Metropolitano de nuestra iglesia aceler6
la remoci6n de las muchas, dificultades que
retardaban la fundaci6n de Santiago.
> Atendido el escaso personal de que po-
dian disponer, los superiors salesianos tu-
vieron sobradisimaa raz6n para empezar en
Chile por llevar la luz de la civilizaci6n a
los salvajes pobladores de Punta Arenas y.
Tierra del Fuego, que son tambi6n nuestros
hermanos. Mas tarde, echaron los cimientos
de las casas talleres de Concepci6n'y Talca
que reclamaban con urgencia esas funda-
ciones.
> Debemos sin embargo confesar que los
mismos resultados maravill6sos obtenidos en
aquellas dos ciudades contribuian ,A encender
mAs la vehemencia de nuestro deseo. Es pre-
ciso haber puesto en la tierra una semilla y
haberle prodigado solicitos cuidados para
comprender cuanto se sufre al ver que esa
planta puede morir por falta de riego en los
ardores del estio...
> Mas, seiobres, por encima de los hom-
bres esta Dio. No somos nosotros los lla-
mados .A sefalar la hora y el moment en
que deban realizarse las obras do su amo-
rosa providencia. Esa elecci6n corresponde
4 Aquil que regular los instances en que ha
de levantarse on el firmamento el sol y en
que ha de colgar su nido el pajarillo del
bosque.
> Habiamos abierto este asilo plara los.
hu6rfanos de una guerra extranjera, y Dios
que, en lo grande y en lo pequefio, cuida
de este pueblo como de la pupila de sus
ojos, todo lo habia dispuesto para quo en-
contrasen este hogar preparado, con escuela
y taller, y con sacerdotes de entralias pater-
nales, los pobres niios que han quedado
huerfanos y desvalidos, porque en guerra fra-
tricida sucumbieron sus padres como buenos.
> i Ah! en los moments precisos en que
el pueblo do Chile como le6n apasionado
rugia de indiguaci6n y con sus potentes
manos tronchaba las cadenias que en hora
de suelo habian ceiido A su garganta; en .
los moments mismos en que la bandera de
la Constituci6n enarbolada al tope de nues-
tras naves nos arrastraba 4 la reeonquista
de la libertad, en esos mismos moments j,






SANTUARIO DE MARIA AUXILIADORA.
[Pintura de la Cfupula por el Maestro Rollini.


I s


Parte del frente, sobre el altar mayor.







- 58


nos Ilegaba por conduct de Mons. Fagnano,
el infatigable Superior de las Misiones Sa-
lesianas en la Tierra del Fuego, la noticia
de que en poco tiempo mis se establecerian
en este Asilo los hijos de Don Bosco.
> Meses despu6s, el Reverendisimo Arzo-
bispo de Santiago, impulsado por un sin-
cero patriotism, con fecha 17 de setiembre,
nos estimulaba con sus" consejos y bendicio-
nes f orillar duantas dificultades se presen-
taran para la proita instalaci6n de esta Casa
bajo la direcci6n le los Padres Salesianos.
I' Y h6los aqui, seiores, sin mas caudal
que la confianza en Dios, dispuestos A rea-
lizar en Santiago las mismas maravillas que
asombran al viajero en Turin y Marsella,
en Barcelona y Londies, en Montevideo y
Buenos Aires, y las que acaban de iniciarse
en Colombia y Ecuador, bajo los auspicios
de sus respectivos gobiernos.
> Protejamos esta obra, seiiores', y yo os
respond que en pocos aieos mas ver6is trans-:
formada esta Casa, doblados sus edificios;
oir6is los silbidos del vapor y el crujido de
sus mdquinas, y como enjambre de abejas
que van y vienen, encontrar6is centenares
de niios que revolotean festivos trabajando
todos el rico palial de donde fluye la rega-
lada miel de la civilizaci6n del pueblo.
>> Nada falta 4 estafundaci6n que no ins-
pire confianza en su porvenir, ni siquiera el
sello indispensable del sacrificio que ha de
grabarse en el genesis de today obra s6lida-
mente cristiana. I
> Desde que se h'icieron diligencias para
conflar 4 los hijos de Don Bosco la direcci6n
de esta Casa, nos pareci6 que era un deber
no s6lo de fraternidad sacerdotal, sino de
caballerosa cortesia el que estos heroicos
obreros, al llegar a este asilo, encontraran
para ellos y sus nihos, las comodidades que
son propias de los establecimientos de este
g6nero. Y ya lo sab6is, sefiores; burlados
hau sido nuestros deseos y frustrados que-
daron nuestros sacrificios.
> La dictadura se apoder6 por la violencia
de este asilo, y cinco de sus batallones por
aqui pasaron con sus bagajes y sus caballos,
no dejando en pi6 sino los muros. Todas'
nuestras quejas fueron desoidas, y cuando
no quedaba una sola pieza del menaje que
destruir toc6 su turn al temple que vi6 pro-
fanar sus imAgenes y destrozar sacrilega-
mente sus paramentos sagrados.
> En estas cohdiciones de pobreza y des-
nudez inician los Salesianos la fundaci6n de
esta Casa. Dios en sus designios adorables
ha queridq aseniejarlos, al nacer, al hu6sped
divine del pesebre, para que brillen despu6s
con las luces del Tabor. Sab6is, seiores,
en que dia lleg6 4 esta Casa el Ilustrisimo
Obispo que venia dar el soplo de vida 4
esta nueva fundaci6n ? ; El 24 de diciembre!
Cuando la cristiandad entera se postraba en
torno del pesebre de Belen, aqui nos reu-


niamos para saludar el nacimiento de esta
hija de la fe.
Y para que el simil sea complete, hoy,
cuando recordamos la visit de los reyes del
oriented al Dios Niio recostado en el humilde
establo, hoy vemos 6 este reci6n nacido que
sonrie de alegria al ver llegar- hasta ella a
los grandes y poderosos de la tierra.
> Present6mosle entonces, sefores, la triple
ofrenda del'oro, incienso y mirra: el ore de
nuestras limosnas que tanto las necesita j
porque nada tiene; el incienso de nuestras
plegarias para que Dios derrame sobre ella
sus bendiciones, y la mirra de nuestros con-
suelos para curar las heridas abiertas en
el coraz6n de los nibos por el dolor y la or-
fandad.
> Es cierto que aqui no brilla aquella es-
trella misteriosa, que fu6 compafera y gufa
de los Magos en el desierto, pero, en cam-
bio, derrama sus resplandores la estrella so-
litaria de nuestra gloriosa bandera, simbolo
de Maria, la estrella mis brillante de los
cielos.
>> Hermoso nacimiento y singularmente
para Vos, Excelentisimo Sefior Presidente,
serA celebrar el feliz aniversario de la pagina
mks honrosa de vuestra vida abriendo hoy. las
puertas de esta casa para recibir desde ma-
fiana .los hijos de aquellos que derramaron
su sangre por sostener triunfante la enseia;
de redenci6n que el 7 de enero alzasteis
en vuestra nave.
> En esta hora solemne descargaios el
peso de una deuda sagrada de gratitud y de
justicia. Si nos fuese dado consultar la yo-
luntad de esos valientes que cayeron en la
lid, de seguro que, antes que coronas para
sus sepulcros y marmoles y broncos para sus
nombres nos pedirian carifio y protecci6n
para sus hijos.
> Pero, la caridad es reina do sin par no-
bleza. Hija del cielo, derrama come 61 su
lluvia sobre todos los campos, sin distinci6n,
de amigos ni enemigos. Bajo su blanco-
manto encuentran asilo todos los dolores y
desgracias, sin odiosas separaciones. Por eso,
A la viuda infeliz quo venga 6 golpear 4 esta
casa, en demand de protecci6n para sus
hijos, nadie le preguntar& bajo qu6 bandera.
rindi6 la vida el padre de sus hu6rfanos.....
Come ciudadanos, miraremos en cada nifio
una esperanza para la patria, y, como hom-
bres de fe, un heredero de los cielos !
> i Ah i bendita sea la amnistia del dolor!
>> Recibid, pues, esta casa, queridos Sale-
sianos; y en nombre de la Iglesia que la ha
fundado, de la patria que. va A conflaros el
dep6sito sagrado de sus huerfanos, y en nom-
bre del pueblo que va a contaros en el ni-
mero de sus mejores amigos, os agradecemos
de antemano vuestros generosos sacrificios.
>> La recompensa no la hallar6is en la
tierra: para los ap6stoles del bien Dios la
reserve en la eternidad! l







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NOTICIAS DE NUESTRAS MISIONES


Tierra del Fuego.
Puntarenas, 15 de setiembre de 1891.
REVmO. Sn. DoN EIUA:
Despu6s de visitar nuestra Misi6n de San
Rafael segui viaje 6 las Islas Malvinas con
el objeto de ver a nuestros hermanos, esta-
blecidos alli, y darme cuenta mas cabal del
progress de sus trabajos.
En viaje a las Malvinas.
El 28 de julio me embarqu6 al efecto en
el vapor )Karnak de la Compaila Cosmos.
Mientras navegando por el Estrecho de Ma-
gallanes veia A la derecha el campo vasti-
simo de la Tierra del Fuego, encomendado
a mis d6biles fuerzas, comparaba los indios
de la tribu de Gente Grande, Bahia Felipe
y Bahia Lomas, de la raza de Ona, con los
Tehuelches de la Patagonia. Si bien se ase-
mejan en lo fisico no asi en lo intellectual
ni en sus usos y costumbres : los Tehuelches
de la Patagonia saben montar admirable-
mente a caballo, manejan el lazo con gran
destreza, se proporcionan por medio de la
caza de guanacos el alimento y vestido y
comercian en Puntarenas, Gallegos y Santa
Cruz las pieles, plumas de avestruces etc.,
al paso que los Fueguinos solo son hAbiles
para disparar flechas, se alimentan de los
frutos que el mar arroja a las playas, apenas
se C brea con alguna piel de guanaco 6 zorro
y huyen del comercio con la gentle civilizada,
que no le ha tratado sino con el fusil. Mas,
en cuanto a Jas costumbres sin duda que
llevan ventaja a los patagones tehuelches, pues
son fieles la familiar y guardian la hones-
tidad que indica la ley natural, en tanto que
estos 6ltimos se dan 6 la embriaguez, a la
poligamia y 6 repugnantes orgias. El Mi-
sionero obtiene bien poco de ellos, pues se
obstinan en que no se eduquen sus hijos,
mientras los hbbitantes de la Tierra del
Fuego comprenden mejor los beneficios de la
civilizacion y no se oponen de mode alguno
i la instrucci6n de sus hijos.
Ocupado en estds y otros pensamientos se
me pas6 el primer dia de viaje. La navega-
ci6n continue con toda felicidad en el AtliAn-
tico, y el 10 do agosto 1 las site de la ma-
Ilana diviaaba la costa norte de la Isla grande
del Este.
Un poco de geograffa political.
Como bien sabe V. B., las Islas Malvinas,
entire los grades 51 y 52,45 de latitud aus-
tral, correspondientes geogrAficamente al te-
rritorio de la Patagoaia, estAn ocupadas por
los ingleses, quienes la han poblado de co-


lonos escoceses 6 irlandeses que se ocupan
en el pastoreo de ganados. Dividense. en Is-
las del -Este 6 Islas del Oeste. En la Isla
Grande del Este, en Stanley, reside la auto-
ridad y administraci6n, compuestas de un
gobernador, dos secretaries, un juez, aduana,
oficina de correo, banco del gobierno, dos
escuelas mixtai gubernativas, un m6dico, dos
iglesias protestantes y una cat6lica. Una so-
ciedad lRamada Falkland islands' Company,
que posee vastos terrenos destinados para
past do ganados, tiene como un monopolio
en el puerto de Stanley, A cuyo astillero 11e-
gan los buques: que necesitan reparar las
averias, ocasionadas generalmente en el Cabo
de Hornos. La poblaci6n es do unos dos mil
habitantes ;-a saber cuatrocientos campesinos
cat6licos y los demis protestantes.
Al anclar el vapor Karnak y saludar a la
poblaci6n con un caiionazo, enarbolaron to-
das las casas la bandera inglesa, pues el
arrive de un vapor es para los de la isla un
motive de regocijo, no s6lo por lo que toca
al comercio sine por las cartas y noticias que
reciben.
Vino A bordo para hacer la inspecci6n sa-
nitaria el Dr. Hamilt6n, persona gentilisima
y buen amigo nuestro, y, por atenci6n espe-
cial, permiti6se viniera con 61 a nuestro mi-
sionero el sacerdote Don Patricio O'Grady.
Luego revisAronse los papeles por un encar-
gado de la aduana y i las once y media me
fu6 dado bajar a tierra y tender el gusto de
ver al sacerdote Don Mario Migone y al
coadjutor Pablo Frattini do nuestra 3Ii'iin.

Lo hecho en cuatroaios.
i CuAnta diferencia! Cuando hace cuatro
anos desembaredbamos con el sacerdote Don
Patricio Diamond por primer vez en esta isla
necesitamos alojarnos como desconocidos en
una fonda. Ahora me hosped6 en la modest
Casa Salesiana, done se educan cincuenta
niios, much mhs estudiosos y vivaces que
los de Puntarenas. Tuve el consuelo de re.
cibir visit de varias personas que se inte-
resan por la propagaci6n de la verdadera fe,
y de administrar el sacramento de la confir-
maci6n a numerosos niiios que con gran com-
postura y piedad.recibieron antes la sagrada
comuni6n. La funci6n fu6 tierna y conmo-
vedora: asistian el Gobernador, el Juez, el
Secretario, el Mddico y muchas personas de
las principles families de Stanley tanto ca-
t6licas como protestantes, siendo de notarse
el'Sr. Baill6n agent general de la Compa.
nia Falkland, buen cat6lico y amigo de nues
tro institute. Cant6se bastante bien la misa
de la Sta. Infancia,- de Mons. Cagliero, una
hermosa Salve Regina y el Veni Creator en
ingl6s.
Grande es mi satisfacci6n al ver el bieni
hecho en estos cortos anos por nuestros sa-
cerdotes Diamond, O'Grady, Migone, nuestro'





- 60 -


coadjutor Frattini y nuestros cooperadores
siendo digna de especial agradecimiento la
familiar irlandesa Biggs, la cual con celo y
esmero ejemplar trabaja. en dar esplendor
A las fiestas que se celebran en nuestra
iglesia.
Deferencia de la autoridad civil.
Esperanzas.
Durante los dias que pas6 en la Isla el
Sr. Gobernador me invite repetidas ocasiones
A comer, vino muchas veces A verme, mostr6
vivo interns por nuestras Misiones y me ase-
gur6 que ayudaria en lo possible A los maes-
tros, pues ve el bien que hacen A la juven-
tud. MAs arin; ante una reunion de las per-
sonas principales'-de Stanley manifesto su
aprecio & las escuelas cat6licas.
Todo esto me mueve A exclamar: i Ben-
dito sea DiosI Y me convenzo mAs y mAs
de que nos ha traido aca para dar comienzo
6 la conversion de toda esta Colonia. No
est .quizA distant el dia en que la iglesia
protestante se transform y sirva al culto de
nuestra religion in unam fidem. No son pocos
los protestantes que al toque de las campa-
nas para los oficios cat6licos, atraidos por
el esplendor de nuestras ceremonies llegan
A nuestra iglesia y expresan ingenuamente
la satisfacci6n de que gozan.
Me congratul6 con nuestros hermanos de
semejante resultado, los acompaid todo el
mes de agosto para animarlos A continuar
en sus santos trabajos, y el cinco de setiem-
bre; parti para Puntarenas a ver A los indios
de quienes me habia despedido en julio.
Gracias, Rev" Sr. Don Rua, por los nue-
vos recursos que ha tenido la caridad de
enviarme; Dios pague con abundantes gra-
cias la generosidad, de niestros Cooperadores
que se interesan por la difusi6n de la fe entire
estos pobres salvajes.
Recomiendo a las oraciones de V. R. y de
todos los nuestros estas Misiones y quedo
de V. R.
Afmo. H. y S.
Josh FAGNANO, Prefecto Apost.




ECUADOR.

Quito.
El 6 de octubre de 1891 llegaron final-
mente A Quito los misioneros Salesianos que
partieron de Turin en agosto del mismo afio.
Solemne y conmovedora en extreme fu6 la
recepci6n que alli se les hizo tanto por los
nifos de los Talleres del Sagrado Corazd6n
como por nuestros Cooperadores y excelentes
amigos de todas las classes sociales.


AlegrAbanse los alumnus al ver A los
nuevos catequistas y maestros que permitirAn
dar ensanche a los trabajos y aumentar no-
tablemente el nfimero de educandos. Felici-
tabanse los buenos Ecuatorianos al dar la
bienvenida A los campeones que llegaban A
trabajar por difundir los beneticios de la re-
ligi6n y de la civilizaci6n, A los ap6stoles
del bien A ]a vez que A los maestros de
artes y oficios A quienes ofrecian carifioso
hospedaje y franca amistad y favor. Rego-
cijibanse sobre todo los demAs hermanos al
ver acercarse el moment de realizar el santo.
prop6sito de internarse en los bosques y
llegar A evangelizar A los pobres Ivaros de
Gualaquiza y M6ndez. Tales fueron los sen-
timientos respectivamente expresados en un
hermoso acto literario-musical celebrado en
semejante ocasi6n.
Mas el largo y penoso viaje y los violentos
cambios de temperature h'Vbian rendido de
tal modo A los reci6n llegados viajeros, que
no pocos se vieron obligados A guardar cama
por ocho, diez y mAsdias atormentados por
la fiebre. A Dios gracias, todos se restable-
cieron y & poco principiaron qui6nes A ocu-
parse en los Talleres, qui6nes A prepararse
para ir A fundar una casa en Riobamba.


Riobamba.
Fundacion de una Casa Salesiana.
Riobamba, ciudad importahte por sus minas
de azufre, present un panorama fnico en
la repfiblica del Ecuador. HAllase situada A
mitad de camino entire Quito y Guayaquil,
en una vasta llanura circundada enteramente
de altas montafias cubiertas de nieve y co-
ronadas de volcanoes. Su aire es puro y su
temperature benigna, si bien oAirren 6 veces
algunas heladas que causan no poco dafio
las mieses nacientes. La ciudad actual, de'
anchas y rectas calls, fu6 fundada el afio
1805 A dos leguas de distancia de la antigua
Riobamba que un terrible terremoto destruy6
por complete el afo 1797.
SHacia anos que se nos instaba para que
fu6semos A educar A los nilios pobres on
aquella ciudad, y ya en 1890 nuestro visi-
tador D. Santiago Costamagna, rogado en-
carecidamente por el Obispo y Municipio,
visit, en su viaje A Quito, el terreno ofie-
cido para el establecimiento ;de un Asilo
Salesiano.
Determinada la fundaci6ni que tanto se
solicitaba, parti6, pues, el ano pasado, el
personal necesario para servirla.
Di6se A esta casa el titulo de Talleres del
Apdstol Santo Tomds y design6se para di-
rector de ella al R. P. Antonio Fusarini.
He aqui una carta que filtimamente hemos
recibido del R. P. Luis Calcagno, director
de los Talleres Salesianos de Quito:






- G1 -


Quito, 5 de noviembre de 1891.
REVMO. SR. DON RUA:
Esta maiiana parti6 de Quito para Rio-
bamba el R. P. D. Antonio Fusarini en
compaifia de cinco religiosos Salesianos mas
y de un maestro de artes y oficios.
Ayer, A imitaci6n de las preciosas fiestas
que en tales circunstancias se celebran en
nuestro Santuario de Turin, les dimos un
tierno adi6s. Mucho hemos sentido la par-
tida, en especial la de Don Fusarini, que
tanto ha trabajado en Quito durante cuatro
anos; pero nos ha consolado el pensamiento
de que va a trabajar por el bien de las
almas en un lugar donde tantas sienten
igual sino mayor necesidad de instrucci6n
religiosa y aliento spiritual.
La sociedad de Riobamba proyecta inau-
gurar solemnemente los Talleres el 8 de di-
ciembre, dedicando A nuestro amado Don
Bosco un acto literario-musical. Para celebrar
la instalaci6n de los Salesianos, se ha orga-
nizado una Comisi6n directive la cual en
invitaciones y circulares impress anuncia
que en tal dia se celebrard en la cathedral
una misa pontifical con asistencia de las
principles autoridades; se echaran a vuelo
las campanas, habrA fuegos artificiales, ilu-
minaci6n general, etc., lo cual prueba < el
entusiasmo que anima a los habitautes del
Chimborazo con motive de tan fausto acon-
tecimiehto.
En verdad que este pueblo ama entraiiable-
mente A los hijos de Don Bosco. Dios nos
ayude A fin de que podamos corresponder
dignaniente A la esperanza puesta en no-
sotros.
De V. R.
A. H. y S.
LuIs CALCAGNO.

*
Poco despu6s recibimos de uno de nuestros
sacerdotes fundadores de la Casa de Rio-
bamba la carta siguiente:
Riobamba, 19 do diciembre de 1891.
REVMO SR. DON RUA:
No nos habiamos ain enteramente repuesto
de las fatigas del viaje, cuando nos fu6 for-
zoso partir de los Talleres Salesianos de Quito
paravenir A establecernos en Riobamba done
ardientemente se nos esperaba.
Antes de dejar la Casa de la Capital, se
nos honr6 en ella con una double fiesta. En
vispera de viaje se celebr6 unafunci6n lite-
raria y un concerto musical y luego se re-
nov6 en la capilla del Colegio la ceremonial
del Adi6s que fu6 no menos conmovedora
de la efectuada en Turin, como quiera que
D. Calcagno nos repiti6 con sentido acento
las palabras inolvidables de V. R.


A la mafiana siguiente, dado un abrazo A
los hermanos, dejamos aquella simpAtica y
dulce Casa que sera siempre para nosotros
la mas querida, como que ha de ser aeA
como el coraz6n de las demas.
Tomamos una diligencia y al cabo de dos
dias estAbamos en Ambato, donde los exce-
lentes Padres Dominicanos nos brindaron
alojamento y todo g6nero de atenciones.
Descansamos un dfa en tan carifioso hospe-
daje y en seguida continuamos nuestro viaje
a Riobamba, A cuya ciudad llegamos despu6s
de otros dos dias de march.
Al entrar alli sali6 a recibirnos toda la
nobleza y autoridades locales y acompai6-
senos como en triunfo la casa que nos
estaba destinada y donde se nos esperaba
con buena cena y demAs necesario para
nuestra estancia.
Era ya tarde, y s6lo al dia siguiente nos
fu6 dado visitar el edificio: no es un palacio
con vastos salones, anchis p6rticos y grandes
patios, antes bien es una modest y antigua
fabrica de adobes, esto es, de barro seco al
sol, que reclama urgentes reparaciones. Ante
todo comenzamos por hacerlos en la capilla,
que quince dias despu6s tuvimos la satisfac-
ci6n de ver ya en servicio y en estado de
recibir A Nuestro Senor.
Entre tanto sucedi6ronse las vistas, prin-
cipiando por las de la Autoridad eolesiAstica
y civil. Todo el mundo nos muestra singular
benevolencia y somos deudores de seilalados
beneficios A los religiosos ya existentes en
esta ciudad.
El 8 de diciembre, dia en que se celebr6
la instalaci6n de nuestra Casa de artes y
oficios, los hijos -de Don Bosco recibieron
honors reales. En la mailana, un cortejo
de nobles sefiores nos condujo A la cathedral
donde juntamente con las principles Auto-
ridades asistimos a la misa pontifical. Regre-
samos A casa con igual homenaje. En la
tarde se celebr6 una gran fiesta misico-lite-
raria en la sala mas espaciosa de la casa,
y A la cual asistieron mAs de trescientas
personas de la principal nobleza de Rio-
bamba. Los escritores mAs ilustres, los mAs
distinguidos literatos pronunciaron composi-
ciones en prosa y verso en que elogiaron
A Don Bosco y sus hijos con toda suerte de
encomios. Bien comprenderA V. R. cuAn
confundidos hemos estado al recibir tamailas
demostraciones. Soli Deo honor et gloria.
H6 aqui la relaci6n que el Sufragio del
Ecuador hace'el 10 de diciembre, precisa-
mente en sa primer nfimero prospect: '
< El ocho del present se efectu6 en 6ste
lugar la solemne instalaci6n de los Talleres
de artes y oficios dirigidos por los Rove-
rendos Padres Salesianos, y esta fiesta ce-
lebrada con un entusiasmo general, propor-
eion6 A la hija del Rey de los Andes un
dia de los mAs felices en los anales de su
historic, porque la apertura de dste bendfico'





- 62 -


plantel ha venido a llenar la premiosa nece-
sidad que se sentfa de proporcionar educa-
ci6n A tantos nifios que, anbelantes por
adquirir conocimientos artisticos, no podian
hacerlo antes por falta de un establecimiento
adecuado al objeto. Hoy se present A los
hijos del Chimborazo una nueva era de
prosperidad y ventura, una vez que el
plantel de que nos ocupamos, a cargo de
los virtuosos y abnegados hijos del benem6-
rito Don Bosco, ofrece sus classes los que,
ambicionando el aprendizaje de un arte,
buscan tambi6n, junto con el studio de los
preceptos evang6licos, trabajo y porvenir;
de modo que con raz6n exclamamos: ilos
Talleres de los PP. Salesianos van A pro-
digar alimento para el alma y pan para el
cuerpo! ya que el tema de 1ste Instituto
es: virtud y trabajo.
> Como era de esperarse, podemos decir
la poblaci6n en masa contribuy6 A dar el
mayor realce a esta tan notable fiesta; y
desde la vispera del.ocho se veia la alegria
que dominaba en todos con las manifesta-
ciones de content general; y el dia sena-
lado, la fiesta religiosa y la academia lite-
raria celebradas por la instalaci6n de que
nos ocupamos, no dejaron nada que desear.
En esta ocasi6n Eiobamba, vestida de gala,
demostr6 una vez m s que se halla a la altura
de una poblaci6n altamente civilizada, que
mira con frenetico entusiasmo todo aquello
que contribute 6 enaltecer a sus hijos d6n-
doles educaci6n, virtud y trabajo que son
los timbres finicos en que cifra la escala de:
su engrandecimiento y los titulos de su
nobleza.
> Notables y Ificidas composiciones en prosa
y en verso se pronunciaron en la academia
literaria y los oradores que ocuparon la tri-
buna merecieron estrepitosos aplausos por
sus admirables concepts que, engalanados
con bellisimas frases, inflamaron cual chispa
electrica, e1 content que palpitante rebosaba
en todos los corazones.
> Los caballeros que ocuparon la tribune
sucesivamente fueron los Srs: Dr. Emilio
Uquillas como Presidente de la Comisi6n di-
rectora, D. Anjel F. Araujo, Dr. Juan B. Le6n
en representaci6n del Clero de la Di6cesis,
Dr. Jos6 F6ix Proaio, D. Adelberto Araujo,
a nombre de la juventud riobambefa, Dr. E.
milio Chiriboga, Dr. Pacifico Villag6mez en
representaci6n de S. E. la Corte Superior,
Dr. Daniel Le6n y Dr. Pedro Ignacio Li-
zarburu Presidente del I. C. y en represen-
taci6n de 6ste:.y todos con su adecuada y
ficida declamaci6n, realzaron sus hermosos
trabajos literarios y dejaron satisfecho al
auditorio.
> Ademds, la preciosa orquesta en la que
se distinguieron los Sres. COsar Cordovez y
Dr. Julio A. Vela, fu6 del content general,
asi como los magnificos cantos de los nifos
de los establecimientos de los Rdos. Padres


Jesuitas y de los HH. Cristianos y el del
Sr. Luis F. Araujo. En fin todo contribuy6
para que la fiesta fuese cumplida bajo todos
aspects.
> iobamba estI pues de placemes por el
inmenso bien que ha recibido con la venida
de los esclarecidos hijos de Don Bosco; y
por 6ste beneficio elevamos nuestros votos
de gratitude al Excmo. Sr., Flores que tanto
ha contribuido para llevar 6 cima 6staobra,
asi como al I. C. M. del Cant6n, a su
progresista y digno Presidente y en fin a las
demas Autoridades que le han prestado su
eficaz y valiosa cooperaci6n.

*
j C6mo corresponder nosotros a tanto en-
tusiasmo y aclamaciones? Confiamos en Dios
y nos recomendamos en las oraciones de V. R.
y de todos nuestros hermanos, alumnos y
Cooperadores.
En aquel solemne dia, y al inaugurarse
esta Casa Salesiana,' unidos de coraz6n a
nuestros Superiores y hermanos de Turin,
los acompaiinbamos tambi6n 6 celebrar el
quincuag6simo aniversario de la Obra de Don
Bosco.
Nos preparamos ya a celebrar la Natividad
con una novena durante la cual predicard
nuestro Director D. Fusarini. Quiera el
Sefior bendecir estos primeros trabajos!
Dignese V. R. aceptar las expresiones do
profunda veneraci6n y afecto de

Su devotisimo hijo
AGUSTiN BRUZZONE
Presbitero.




IIISTORIA DEL ORATORIO DE S. FRANCISCO DE SALES


SEGUNDA PARTE.
CAPITULO V.
(Continuaci6n.)
Fomentaba este temor el saber que ningfin
remedio se habia encontrado que pudiera
hacer frente a tan mortifero mal, afadiendo
a esto de ser no s6lo epid6mico sino aun
contagioso. Reinaba la preocupaci6n en el
pueblo, de que los m6dicos suministraban a
los enfermos una bebida envenenada, conocida
en Turin con el nombre de agiiita, destinada a
anticipai la muerte y evitar asi mds fdcil-
mente el peligro del mal, tanto para si como
para los otros.
Prueba de la consternaci6n que se apode-,
raba de todos los animos, por la presencia'
del morbo destructor, era el cesar el comer-





- 63 -


cio, el cerrarse las tiendas y el huir pronto
del lugar invadido todos cuantos podian.
SQu6 mas ? En algunos puntos apenas uno
era atacado, los vecinos, y algunas veces
los mismos parientes se amedrehtaban de tal
manera, que lo abandonaban sin ayuda y sin
asistencia alguna, ya que no siempre se ha-
llaba una persona caritativa y de valor que
le pudiera prestar el auxilio necesario. Lleg6
el caso de tener que pasar los sepultureros
por las ventanas 6 rompiendo las puertas,
para poder entrar en las casas y extraer
los cadaveres que comenzaban ya A despedir
p6simo olor. En suma, en algunos puntos,
se vieron repetidos en aquellos dias, los ac-
tos de 'terror acaecidos en las pasadas pes-
tes, de cuyas descripciones estAn llenos los
libros de los escritores, tanto antiguos como
modernos.
Con todo, el c6lera no daba treguas al
comfin temor, antes bien como enemigo en-
valentonado por la cobardia de sus adver-
sarios proseguia su carrera de pueblo en
pueblo, de ciudad en ciudad, dejando en pos
de.si innumerables victims. Ni los puntos
mas sanos como las colinas y montafias eran
de 61 olvidados. El 30 de julio atravesando
los Apeninos, se present en el territorio de
Turin, y en los primeros dias de agosto co-
menz6 a hacer victims en sus caserios.
Apenas sfipose el peligro de tanta des-
gracia, el Municipio di6 un hermoso ejemplo
de piedad .4 todo el pueblo. El Alcalde Notta
despu6s de haber dictado las mAs oportunas
medidas de sanidad, y provisto de todo
cuanto era necesario en pro. de la poblaci6n,
quiso que a mas se recurriese A la Reina de
los Cielos, de la cual en otras andlogas cir-
cunstancias se habia probado el valioso pa-
trocinio. Orden6, por lo tanto, una funci6n
religiosa en el'santuario de Ntra. Sra. de
la Oonsolaci6n; al cual en la maiana del 3
de agosto, junto con una inmensa multitude
de files acudi6 una digna representaci6n del
Cabildo municipal) El mismo Sr. Alcalde
pasaba comunicaci6n 4 'la Autoridad ecle-
siAstica, en la cual, entire otras palabras, se
leian las siguientes:
< El Cohsejo delegado, interpretando los
sentimientos de todos los ciudadanos de esta
capital con occasion de la temida invasi6n
del c6lera asidtico, ha asistido esta maiana
A una Misa, seguida de la Bendici6n con el
Santisimo, celebrada en la iglesia de Ntra.
Sra. de la Consolaci6n, fin de alcanzar su
patrocinio. >>
Y Maria Consoladora no desatendi6 estas
sfiplicas, ya que la terrible enfermedad, con-
tra todo lo que era de esperar, cundi6 menos
en Turin que en otras muchas ciudades y
paises de Europa, de Italia y del mismo
Piamonte.
N: o obstante los casos llegaron 6 10, 20,
30, 50 y .60 al dia. Del 10 de agosto hasta
el 10 de noviembre la ciudad con sus arra-


bales experiment 2500 casos, de los cuales
1400 fueron fatales. La region mas invadida
fu6 la de Valdocco, pues s6lo en la parroquia
del arrabal Dora, en un mesfueron atacadas
800 personas, de los cuales 500 murieron. Ve-
cinas a nuestra Casa muchas-familias queda-
ron no solo diezmadas sino aun destruidas. En
las casas de Bellezia, Defilippi y Moreta, a po-
cos pasos de nuestro Oratorio, algunasfamilias
desaparecieron. por complete y esto en pocos
dias. En otras parties del Parque Real y de
Bertola sucedi6 otro tanto.
Ahora bien, en la invasion y enfureci-
miento del mortal morbo que tan cerca lo
tuvimos y en el acobardamiento de los hom-
bres de mas valor, cual fu' la suerte del
Oratorio de San Francisco de Sales ? Bre-
vemente lo diremos.
Cuando corri6 la noticia de que la epide-
mia comenzaba A esparcirse por la ciudad,
Don Bosco port6se con sus hijos, cual amoroso
padre, cual otro buen pastor. Y para no tentar
al Sefior us6 de todos los medios de precauci6n
posibles que le sugirieron la prudencia y el
arte. Hizolimpiar el local, preparar otros dor
mitorios, disminuir el nfimero de camas en al-
gunos de ellos y mejorar los alimentos;cosas
todas que le ocasionaron graves gastos (1).
Pero no tan s6lo recurri6 4 medios terre-
nales sino tambiun a otros de mas valia, A
los celestiales. Por persona digna de todo
cr6dito supimos que desde los primeros dias
del peligro, D. Bosco postrado ante el altar di-

(1) En aquollos dias la cat61ica y benem6rita Ar-
nmolza, habiendo sabido la estrechez en que se hallaba
Don Bosco, hacia para 61 y sus niios un ardoroso
llamamiento 6 la caridad de los fieles con este breve
cuanto sensato articulo:
( Socorro para el Oratorio de San Francisco de Sales.
< A todos es conocido con cuanto colo y caridad el
sacerdote Don Juan Bosco-se sacrifice por la instruc-
ci6n y educaci6n de los niflos del pueblo abandona-
dos 6 si mismos en lo que so refiere 6 la educaci6n.
Cual sea el resultado de este abandon, nadie podr6
decirlo mejor que los mismos magistrados encargados
de castigar 6 los delincuentes, los cuales en su mayor
part correspondent 6 esta clase. Y cugntos delitos no
previene la caridad de tan piadoso sacerdote! A todos
es notorio igualmente que esta Obra, bajo el patroci-
nio de San Francisco de Sales, no tiene otros medics
de subsistencia que aquellos que le 8uministran las per-
sona caritativas, ya que no recibe ningin sooorrod de
la beneficencia pfblica. Cada uno podrA imaginarse
facilmente los gastos que ocasiona el mantener 6 mas
de eien muchachos, mayormente en este afo en que la
carencia de viveres so hace sentir en todos los bolsill .
os. Al acercarso el c6lera, ha sido 'necesario hacer
nuevos y urgentes gastos: limpiar el local, quitar ca-
mas en unos dormitories y colocarlas en otros prepa-
rados al efecto, proveer de ropas etc., etc. Nos consta
que el buen sacerdote no obstante de conservarse siem-
pre sereno y de confiar firmemente en la Providencia
que no atiende menos 6 las aves del cielo que 6 las
fieras del bosque, se enouentra en suma extrechgz y
est dispuesto a todo sacrificio, antes que a abandonar
A/sus queridos nifios, m6xime en las aotuales circun-
stancias en que mas que nunca neoesitan de socorro.
No dudamos que corazones generosos vendrn en ayuda
del celoso y caritativo Sacerdote, que l seles declare
deudor de todo anto hasta ahora han hecho en bien
de la juventud. o Asi el cat6lioo diario en su nfimer
95 del ano 185.






- 64 -


rigia al Sellor esta sfiplica: < ; Mi Dios, cas-
tigad al pastor y tened piedad de estepobrere-
balo > Despu6s dirigi6ndose A la Santisima
Virgen le decia: < Maria, vos sois Madre
amorosa y potent; pIri.vle ;\ i. mis amados
hijos, y si el Sefor quisiera una victim, de
entire nosotros h6me aqui, pronto & morirt
cuando y como a4 El le plaza. >.
Era el buen Pastor que ofrecia la vida por
sus ovejillas.
E1 5 de agosto, fiesta de 'tra Senora de
las Nieves, que en aquel aio caia en sabado,
reunidos al anochecer todos los j6venes en
torno suyo, dirigioles un breve sermon;
con ayuda ya del uno ya del otro, hemos
podido recoger en part la sustancia.
< Como habr6is oido les dijo, el c6lera
ha aparecido en Turin y han acaecido ya
algunas defunciones. Muchos en la-ciudad
estan coiisternadds, y s6 que algunos de vo-
sotros abrigAis iguales temores. Asi pues
quiero daros algunos avisos, que si pon6is en
practice, espero todos os ver6is libres de
tan terrible enemigo.
> Ante todo hab6is de saber que esta peste
no es nueva en el mundo. Ya se nos hace
menci6n de ella-en los Libros Santos, en
los cuales el Seiior\nos manifiesta la causa
primaria que la produce. El much co-
mer, dice el EclesiAstico, ocasiona enfer-
medades, y la gula conduce al c6lera: In
multis escis erit infirmitas, et aviditas appro-
pinquabit usque ad choleram (1). Pero Dios
que nos indica los g6rmenes fatales de esta
enfermedad, nos present al mismo tiempo
los preservatives para evitarla. Sed.sobrios,
nos dice, de las bebidas que. se os ponen
delante. Poco vino es suficiente 6 un
' hombre bien educado. En, otra part dd
el Senor el remedio, que vale mts que nin-
gin otro, y dice: Apirtate del pecado, re-
gula tus acciones y limpia tu coraz6n de
toda culpa. H6 aqui, pues, mis queridos hi-
jos, los remedies que os present para pre-
servaros del c6lera. Estos son los mismos
que los prescritos por los m6dicos : Sobriedad,
templanza, tranquilidad ,d e espiritu y valor.
Pero j c6mo podrd tener tranquilidad de es-
piritu y valor, quien esta en pecado mortal,
que vive apartado de Dios y pensando que
muriendo ha de caer en el inferno ? Yo quiero
por lo tanto que nos arrojemos con cuerpo y
alma en brazos de Maria. El c6lera t vendri,
como dicen, por causes naturales, como por
la infecci6n del aire, por el contact 6 cosas
semejantes ? En este caso tenemos nece-
sidad de, una buena medicine que de 61
nos preserve. Ahora bien; y cual medicine
mejor y mas eficaz que la Reina del cielo,
llamada por la Iglesia Santa, Salud de los
enfermos, Salus infirmorum ? O0 .sera mis
bien la enfermedad homicide, un azote ,
puesto en las manos de Dios, indignado por
los pecados del mundo ? Entonces tenemos
necesidad de una elocuente abogada, de una


piadosa madre, la cual con sus valiosas sfi-
plicas, con la suavidad de su amor plaque
el enojo, desarme la mano justiciera, y nos
obtenga misericordia y perd6n. Y h6 aqui
que Maria es justamente esta' abogada y esta
madre: Advocata nostra; Mater misericordiae;
Vita dulcedo et Spes nostra.
< En el anio 1835 esta misma enfermedad .
hizo su visit a Turin, mas la Virgen San-
tisima la despidi6 bien pronto. Como re-
cuerdp de esta, gracia la ciudad de Turin
levant6 la bella column de granite, y co-
loc6 en ella la rica imagen, en minrmol
blarico, de la Bienaventurada Virgen, que
todavia vemos en la plaza del santuario
de la Consolaci6n. Y quien duda que Maria
no est6 todavia pronta A defendernos de tan
maligna peste en este aio, 6 al menos a im-
pedir sus desastrosos 'efectos entire nosotros?
< Hoy es fiesta de Ntra. Sra. de las Nie-
ves y mainana comienza la novena de la mas
hermosa solemnidad (tue celebra la Iglesia
en honor de Maria Santisima; solemnidad
que nos recuerda su feliz y:preciosa muerte,
su triunfo, su gloria y su poder en el Cielo.
Yo os recomiendo que mailana cada uno de
vosotros haga una buena confesi6n y una
santa comuni6n, & fin de que os pueda o-
frecer a todos juntos A Maria y suplicarle
os guard y proteja como A sus. hijos, pre-
dilectos. A Lo har6is asi ? Si, si, respondieron
todos A una voz. >>
Aqui Don Bosco se par6 un instant, y
poco despu6s, tomando de nuevo la palabra,
continue con.un tal tono de voz que no sa,
bemos como explicarlo. Dijo asi y concluy6 :
< Si todos os pou6is en :'gra.ia de Dios
y no .comet6is ningdu pecado mortal, yo
os aseguro que ningano de vosotros se
vera atacado por el c6lera; al contrario si
alguno permaneciera siendo enemigo de Dios
y osara gravemente ofenderle, desde este
moment yo no garantizo las consecuencias,
ni 4 61 ni a ningiu otro (de la casa. >
Asi Don Bosco en la tarde del 5 de agosto
de 1854.
No es possible describir el efecto que estas'
palabras memorandas produjeron en el animo
de aquellos niios. Part pn aquella misma
tarde y part al dia siguiente, todos los j6-
venes del Asilo y muchos otros del Oratorio
festive, fueron A confesarse y recibieron la
santa comuni6n.
S (Continuard)


Con aprobaci6n de la Autoritad Eclesiistica Gerente JOSE GAMBINO
Turin, 1892 Tipografia Salesiana


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