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Group Title: Ensayo biografico del procer Jose Leon Sandoval
Title: Ensayo biográfico del prócer José León Sandoval
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Permanent Link: http://ufdc.ufl.edu/UF00075440/00001
 Material Information
Title: Ensayo biográfico del prócer José León Sandoval
Physical Description: 65 p. : ; 19 cm.
Language: Spanish
Creator: Alvarez Lejarza, Emilio, 1884-
Publisher: Editorial Atlántida
Place of Publication: Managua Nic. C.A
Publication Date: 1947
 Subjects
Subject: Politicians -- Biography -- Nicaragua   ( lcsh )
History -- Nicaragua -- 1838-1909   ( lcsh )
Genre: bibliography   ( marcgt )
individual biography   ( marcgt )
non-fiction   ( marcgt )
 Notes
Bibliography: Includes bibliographical references.
Statement of Responsibility: Emilio Alvarez L.
 Record Information
Bibliographic ID: UF00075440
Volume ID: VID00001
Source Institution: University of Florida
Rights Management: All rights reserved by the source institution and holding location.
Resource Identifier: aleph - 001054139
oclc - 24435264
notis - AFD7522

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EMILIO ALVAREZ L.
De la Academia de Geograffa e Historia de Nicaragua,
C. de la Real Academia de la Historia, etc.


ENSAYO BIOGRAFICO

DEL

PROCER


JOSE LEON SANDOVAL











Editorial ATLANTIDA,-Managua, Nic. C. A.
194-







0
I0

(El ] rsente ensayo fuld
premi(jdo en el Concurso
del ATENEO DE MA-
SA YA, de 1945; y el Mi-
nisterio de Educacion
Puiblica, le otorgo al
author una Medalla de
Oro).

El Dr. Emilio Alvarez es:
Miembro de la Aca-
demia de Geografia e
Historia de Nicaragua.

M. de N. de la Aca-'
demia de la Historia de
Granada.

Correspondiente de la
Real Academia de la
Historia de Madrid.

M. de N. de la Acade-
mia Nicaraguense de la
Lengua, Correspondien-
te de la Real Espaiola,
(Censor y Director del
Boletin).

Correspondiente de las
Sociedades de Geogra-
fia e Historia, de Costa
Rica y Honduras.

Correspondiente d e I
Institute Sanmartiniano.

Correspondiente d e I
Institute Peruano de In-
vestigaciones Geneal6-
gicas.

*0
0


THIS VOLUME HAS BEEN
MICROFILMEDO
BY THE UNIVERSITY OF
tORiO LIBRARIES.






EMILIO ALVAREZ L.
De la Academia de Geografia e Historia de Nicaragua,
C. de la Real Academia de la Historia, etc.


ENSA YO BIOGRAFICO

DEL

P ROCER


JOSE LEON SANDOVAL











EditotHal ATLANTIDA,-Managua, N!c; C. A.
194





irn _____ sin:~ i:i:is n n I:in


Aquella costumbre antigua de escribir y dejar me-
moria para los descendientes, los hechos y costumbres de
los varones esclarecidos, sigue viva afin.
Y muchos hubo en las edades antiguas, a quienes
les parecio que, el contar ellos mismos su vida, era m6s
confianza que tenian en sus nobles hechos, que arrogancia.
El pr6cer Jos6 Le6n Sandoval escribi6, hace un siglo
just, p6ginas en que relata pasajes de su vida nobilisima
que ha de servir a la juventud de ejemplo de las cualida-
des de pundonor, entereza de Animo y constancia, indis-
pensables en los conductores de pueblos.
El historiador don Jos6 Dolores GAmez es el ini-
inico que ha echado un borr6n sobre la fama de Sandoval,
de quien Jer6nimo P6rez, Pedro Francisco de la Rocha,
Anselmo H. Rivas, Francisco Ortega Arancivia, etc. hablan
con el mayor respeto.
Sin embargo, el Sr. Gamez-despu6s de juzgar con
acritud a Sandoval-advierte que eran repetidos los movi-
mientos revolucionarios en que tomaron parte los coquim-
bQs, considerados como anarquizadores, y calamidad so-
cial, por lo que el Sr. Sandoval (a pesar de su honradez>
se mostrara tan inhuman y arbitrario con ellos.-(Histo-
ria de Nicaragua, p6g. 519).
/i Vamos a esbozar en este ensayo la egregia figurea de
Jos6 Le6n Sandoval, quien recorri6 desde la humildisima





4 ENSAYO BIOGRAFICO

condici6n de pedineo y despu6s marino, en su juventud,
hasta el cargo de Jefe de Estado de Nicaragua.
El lector sabrd dispensar las omisiones, si toma en
cuenta que en este pais no existen archives donde consul-
tar. Los de Granada, particulares, del Estado y del Muni-
cipio, fueron devorados por el incendio de Granada, orde-
nado por el filibuster William Walker en 1856; los tem-
blores fuertes que la misma ciudad ha sufrido y mas atrAs
las irrupciones de los pirates. Los archives de Managua
se acabaron en el terremoto de 1931, seguido del incendio,
del Palacio Nacional y del Archivo Nacional.
Como proemior de este studio vamos a recorder un
pasaje de la historic patria, prueba de la simpatia que la
venerada figure de Jose Le6n Sandoval, inspiraba a sus
contemporaneos: en la triste ocasi6n en la cual los nicara-
giuenses-en loco desvario-se aniquilaban y los choques de
armas cuerpo a cuerpo habia familiarizado a los combatien-
tes con la muerte; y los saqueos y asesinatos, incendios y
devastaciones se multiplicaban dia a dia, durante el sitio
que sufri6 la ciudad de Granada desde mayo de 1854 hasta
el mes de febrero siguiente, ocasi6n en que los sitiados
resistieron las embestidas de fuerzas mayores, y los animos
de los guerreros se hallaban exacerbados hasta la morbo-
sidad, se vi6 algo que los mismos contemporaneos califi-
caron de maravilloso e ins6lito: al pasar el cadaver de Jose
Le6n Sandoval el 20 de octubre de 1854, las tropas com-
batientes de uno y otro bando-con los fusiles caldeados por
lI lucha-suspendieron los fuegos y al propio tiempo que
los soldados presentaban armas, los jefes se cuadraban con
religioso respeto. Este armisticio ces6 al apagarse los ecos
del higubre clarin anuncio de que los restos del pr6cer
bajaban a la tumba.






"' -' 9-v--- -
-.-- -.


II


Jose Le6n Sandoval-de la estirpe del Capitan Gonzalo
de Sandoval, de quien Sahagun dijo: "Valiente Capitan,
gran amigo de Cortes"-naci6 de la antigua y esclarecida
colonia (1) qte Felipe II fund en la actual ciudad de Nan-
daime y sus alrededores, como recompensa a los descen-
dientes de los bravos capitanes de la conquista de Mexico.
El Rey Prudente no quiso exponer a families de tan
grande linaje a las animosidades y malquerencias de los
Virreyes: quiso evitar las probables exigencias en las tierras
tan valientemente ganadas por sus padres; y, sefial6 a San-
doval, Rui-Lugo, Espinosa, Alvarez Montalvan, Rueda,
Verdugo, etc., tierras en la entonces llamada provincia de
Nachori, hoy Nandhime, despues de una complete y just
coordinaci6n con los seis caciques, con respect al aco-
(1)-Ley VI Tit. 6. Ordenanza 99.
Don Phelipe....Por honrar las personas hijas y descendientes
legitimos de los que se obligaron a hacer poblaci6n y la hubiesen
acabado y cumplido su asiento, les hacemos hijosdalgo de solar
conocido, para que en aquella poblaci6n y otras cualesquier parte de
las Indias sean hijosdalgo y personas nobles de linaje y solar cono-
cido y por tales sean habidos y tenidos y les concedemos todas las
honras, preeminencias que deben haber y. go ar los hijosdalgo y
caballeros de estos Reinos de Castilla, segin fuOros, leyes y costum-
bres de Espefia.
Ley VIII.-Libro IV Tit. 6-Ordenanza 92.
Don Phelipe....Declaramos por vecinds de la nueva poblacidn
al hijo o hija del nuevo poblador o sus parientes en cualquier grado,
aunque sean fuera del cuarto grado, teniendo sus cases y families
distintas y apar-tadas y siendo casedo.





6 ENSAYO BIOGRAFICO

modo de tan ilustre colonia, cabe las feraces riberas de los
rios y arroyos de Nandaime.-(I)
La burocracia de la Metr6poli no di6 el tratamiento
cual correspondia en justicia y en political, a los descen-
dientes de los que engarzaron a la corona espahola, la
mejor y mas preciosa gema. Las lamentaciones de Bernal
.Diaz del Castillo son el testimonio irrecusable de la injus-
ticia con que fueron considerados tan ilustres varores.
Este sistema politico tuvo fatales consecuencias al
cabo de los siglos: los movirtientos de Granada de fines de
1811, de que luego hablaremos, fueron el estallido de los
criollos que ya no querian seguir soportandoetantas humi-
Ilaciones, pero que permanecian fieles al Rey.
Gran numero de los segundones de las principles
families granadinas y leonesas de tan ilustre abolengo, re-
currieron a la artesania para subvenir a sus necesidades.
Frueba de ello es la elegancia y prestancia de los artesanos
de Nicaragua, verdaderos arist6cratas de la sangre; y otros
muchos se volvieron campesinos incultos e ignorantes, pero
conservaron las tradiciones hisp6nicas y cat6licas.
La rama de donde desciende Sandoval baj6 las escalas
sociales "por cortedad de posibles", y es por ello que le

(I)-Lista de los fundadores de haciendas de Nandaime, hijos
de los conquistadores de Nueva Espafia (Mexico) a quienes el Rey
de Espafia mand6 a repartir las tierras de Nandaime el ario 1601.
Hizo la escritura de traspaso de las tierras el Escribano Real
don Fernando Morales: don Luis Cerrano de Espinosa, dofia Beatriz
de Leiva, dofia Isabel Berdugo, don Pedro de Sandoval Guerrero, don 4
Francisco Biachica, don Gabriel Alvarez de Montalvan, don Francisco
Rui Lugo, don Juag Ruiz de Ocafia, don Francisco Cerrano de Es-
pinosa, dofia Maria Llanes, don Bartolo Sea y Rueda.
De don Pedro de Sandoval y Guerrero descienden entire otros
las siguientes personas muy conocidas en Nicaragua: Jos6 Le6n San-
doval, objeto del present studio, dofia Francisca Sandoval, Mon-
sefror Jose Antonio Lezcano y Ortega, Coronel don Jose Dolores
Estrada, los sefiores Cuadra Pasos, la familiar Sacasa y otros m6s
que seria prolijo enumerar.





DR. EMILIO ALVAREZ LEJARZA 7

vemos en su juventud hacienda el humildisimo oficio de
pedaneo, y mas tarde el de marine en el rio San Juan y
Gran Lago de Nicaragua, no obstante de que sus deudos,
los Sacasas, Lugos, Rosales, Munioces, Espinosas podian
mantener el brillo de su linaje.
En los peligrosos raudales del San Juan y en los re-
cios chubascos del Mar Dulce aprendi6 Sandoval a enfren-
tarse con valor a las tempestades y a correr riesgos. Supo
yencer difictritades y domar la ind6cil y agresiva marineria.
El caracter de Sandoval se templ6 desde la juventud
y tal es el secret de que con suave voz lograba ser obe-
decido: atributo tan solo otorgado por la Providencia a los
hombres que conducen a los pueblos.
"Porque mis padres fueron de condici6n humilde y
porque en aquellos-tiempos de ignorancia y fanatismo--
nos dice Sandoval en su autobiografia-la gente de color
estaba relegada de las letras, deseaba sin embargo ver
establecido un Gobierno de leyes, en que estuviesen traza-
dos a punto fijo mis deberes y el aseguramiento de mis
derechos. Este Gobierno me parecio el Republicano, POR
LA IGIIALDAD POLITICA quc en Ie se proclama y por
estar basado en la virtud".
"Poreso fue-contincua-que desde que se esparcieron
por aca los primeros destellos de la Libertad, me arroje con
otros en un mar de peligros y trabaje y lidie con tes6n y
constancia por ver flamear en el suelo de Nicaragua el
pabell6n alhagueiio de las instituciones liberalss.













III


Nos habla Sandoval de la division de casts en la Ni-
caragua de la colonia y de las humillaciones que sufriera
en su juventud. Tal sistema aun perdura en muchos passes
que van a la vanguardia de la civilizaci6n El ahondamien-
to de esta cuesti6n es digno de un studio que se aparta
del present ensayo.
SNo obstante esta aseveraci6n del pr6cer nicaragiense,
es una verdad hist6rica que la democracia americana tiene
honda raigambre. Comenz6 con el primer ayuntamiento
ambulante creado por Cortes en los medanos de Veracruz
que, antes de echar raices urbanas, ech6 raices juridicas de
democracia a que se someti6 la espada invencible de
Cortes, su fundaoor.
El principio de igualdad del Conquistador con el con-
quistado: del espaiXpl con el indio, naci6 en la Iglesia de
Santo Domingo, bajo techo de pajas y paredes de barro, el
Cuarto Domingo de Adviento del aiio 1510
Se celebraba la Santa Misa y estaba present el Virrey
don Diego de Col6n, hijo del Gran Almirante y Descubri-
dor: la autoridad que ejerce, casi iguala a la del Rey de las
Espaias. Le acompana su esposa dofia Maria de Toledo,
hija de don Fernando de Toledo, hermano del Duque de
Alba, de los primos, hijos de hermanos del Rey Cat6lico.
Doia Maria de Toledo, la Virreina, era Grande de Castilla
y prima del Arzobispo de Toledo.
E. B.-2.


OOsL~s ----s 04 i- i $olo





10 ENSAYO BIOGRAFICO

La seda y el oro no pueden usarse en Las Indias, mas,
por especialisima pragm6tica, si pueden usarlos el Virrey y
la Virreina: simbolo este de la grandeza y del sefiorio que
han de ejercer los Virreyes en el mundo nuevo que se esta
estructurando.
La entrada de la Corte al temple ha sido aparatosa: los
altos oficiales cumplen la several etiqueta de Arag6n; aun
el clero se ha sometido a las inclinaciones que la liturgia
impone.
Sube al pilpito Fray Ant6n de Montesinos-cuya
estatua se erigira en todas las\ plazas de America. Esta
explicando el Evangelio del dia. Habla despacio con se-
vera entonaci6n: Todo barranco se rellenara. Lo torcido se
rectificarA y las asperezas se harAn caminos llanos y vera
toda care la salud de Dios". En seguida se yergue altivo
el humilde predicador. Su voz penetrante y aguda, tem-
blorosa por la emoci6n, Ilega hasta lo mas hondb del cora-
z6n del entonces encomendero Bartolome de las Casas.
"Soy la voz de Cristo-grita Fray Antdn.-Soy la voz
del que clama en el desierto de esta isla, y por tanto con-
viene que con atenci6n, no cualquiera, ,ino con todo el
coraz6n y con todo vuestro sentido la oigais, la cual ser6 la
mas nueva que nunca oisteis". 0
"Decidme, con que derecho, con que justicia tennis a
los naturales de estas tierras en tan cruel servidumbre?
C6mo los tennis de opresos y fatigados sin darles de comer,
sin curarlos de sus enfermedades? Estos, no son hombres?
No tienen almas racionales? Esto no sentis?".
Al salir del temple, la Corte deliber.a: "Conviene inti-
midar a ese frayle pordiosero". Y el Virrey en persona,
con select sdquito, se dirige al Convento. Fray Pedro de
C6rdoba lo recibe y se inclina con impecable cortesia, como
quien sabe de estas etiquetas, ya que ha poco dej6 la bri-





DR. EMILIO ALVAREZ LEJARZA 1I

llante Corte donde figure como astro, para cefiir el tosco sayal.
-"Hablad, senior, dice respetuoso".
-"Mirad, Fray Pedro, habla el Virrey con several en-
tonaci6n: que en la fiesta de Navidad pr6xima, el mismo
padre diga lo contrario de lo que antes dijo". El prior ha
oido de pies la tajante orden del Virrey. Se inclina con
acatamiento, mAs al alzar la cabeza un extrafio fulgor relam-
paguea en su mirada y con voces claras y serenas, habla asi:
"Seior: lo que ha predicado aquel padre, ha sido de
parecer, voluntad y consentimiento de todos; y con much
consejo y madura deliberaci6n se ha determinado se pre-
dicase como verdad evangelica".
El famoso tratadista americano Brown Scott resalta la
significaci6n de este magno suceso y lo sefala como el
jal6n del Derecho de Gentes; y Vossler exclama con entu-
siasmo: "Espaina, la Espafia del Siglo XVI, es la Maestra de
Moral de Europa".
Paulo III decide que Fray Ant6n de Montesinos ha
predicado la verdad de Cristo y el Cesar Carlos V se inclina
respetuoso.
La conquista de America se fundamental en el san-
tuario sagrado de la conciencia cristiana.
Hubo abusos, ciertamente. Y cu6ndo los hombres no
han abusado de la fuerza? Pero dice la Historia que las
relaciones entire el espafol y el indio se fueron suavisando
al grado que al finalizar la colonia era perfectamente cor-
diales. Los indios eran duefios de tierras que nadie les
podia arrebatar y ante las leyes, eran iguales con los espa-
fioles. No, habia una diferencia: la pena era mayor, si el
delincuente era espafiol; y sobre el indio no tenia jurisdic-
ci6n ni competencia el Tribunal del Santo Oficio, ni el de
la Inquisici6n.
Aunque a muchos parezca un desatino, a la verdad que





ENSAYO BIOGRAFICO


los hombres de la repuiblica no continuaron la obra de re-
generaci6n del indio, y mas bien dieron .leyes especiales
en que apoyar los despojos de sus tierras y los han aban-
donado a su miseria.
Tambien existia otia cast, que la ley parecia relegar.
Se les Ilamaba NEGROS, PARDOS, MORENOS, ZAMBOS,
MULATOS, segiin el grado y la mezcla de sangre africana
en sus venas. Muchos permanecian, a fines de la colonia,
en la triste condici6n de esclavos; y ni la Iglesia permitia
que hombres de tan servil origen pudiesen ser sacerdotes y
las leyes civiles impedian str entrada en las Universidades
y de consiguiente tampoco podian aspirar a la-licenciatura
ni el ejercicio de'ninguna profesi6n honrosa. Fuera de eso
no sufrian otra clase de opresi6n que la humillante condi-
ci6n de no ser considerados como iguales en una sociedad
en que ellos convivian, aunque quiz6 descendian de padres
de ilustre linaje.
Tendremos que valernos much de la ttadici6n gra-
nadina en este ensayo y esta tradici6n nos cuenta que Jose
Le6n Sandoval era de nobles facciones y que no obstante
el color moreno de su tez, venia de sangre que no tenia ni
pisca del africano. Don Gonzalo de Sandoval tuvo hijos
con una princess tlaxcalteca. El historiador Ortega Aran-
civia dice que don Jose Le6n era de alta estatura, de con-
tinente apuesto y venerable. Y otros hablan de que sus
ojos eran claros entire celestes y azules, destello de la no-
bleza de su ascendencia y que se ha venido repitiendo
hasta ahora en los que llevan-la sangre del pr6cer.
Conviene saber que ese color de la tez de Sandoval
le impidi6 la entrada de la Universidad, pero no la lecture
de los enciclopedistas franceses que pasaban por las adua-
nas de la colonia con la pasta de la vida de San Agustin, y
Santo Tornms y las novenas de los santos de la Iglesia.


12





DR. EMWIO ALVAREZ LEJARZA


Con la amargura en el coraz6n al verse postergado
Sandoval por una sociedad que era hostile a los hombres de
color, su alma no se enferm6 con el odio de classes; y, asi
lleg6- a dominar a la misma sociedad, primero, con su ma-
trimonio cen dofia Basilia de la Cerda, de la aristocracia
criolla; y mas tarde con el ejercicio del poder supremo de
Nicaragua; y ain fue nombrado Jefe de la Dieta, o sea de
la Federaci6n de Nicaragua, con los Estados del Salvador
y Honduras, cargo que no quiso aceptar.











4
















,AI leerse en la esquina de la casona de don Francisco
Alvarez el bando del Alcalde revolucionario de Granada,
presbitero don Benito Soto, de que los esclavos habian de
emanciparse por sus duefios, el 6 de .enero de 1812, el
caballero fiel al Rey hasta su muerte, reunion a sus esclavos
y les di6 libertad en el mismo acto. Dice la tradici6n fa-
miliar que los siervos, en lugar de alegrarse se entristecie-
ron y se arrojaron a los pies de sus amos pidiendo que no
se cumpliera el bando; y es que en realidad-para honre
de Espafa-los esclavos no sufrian en estas tierras opre-
si6n alguna ni despotismo. El trato que recibian era como
el que se da a los que hoy Ilamamos "hijos de casa".
A las bodas de los esclavos concurrian los amos y la casa
se adornaba como para una fiesta; y los amos y esclavos
rezaban juntos el santo rosario y al toque del Angelus se
congregaban para recitar en coro la salutaci6n del Arcangel.
Que no hayan querido mezclarse con la sangre afri-
cana las families principles, esto es relative. La raza
peninsular, compuesta en el crisol en que se fundieron las
sangres de cartagineses, romanos, egipcios, arabes, suevos,
alanos, godos y visigddos, celtas y cien mas, di6 el vigoroso
tipo que maravill6 al mundo 'on sus hazafas. Pero es la
verdad que los espafioles se cruzaron con las indias; y nos
cuenta Bancfoft unas historietas acerca de estas relaciones,
que pueden dar argument a noveletas picarescas. Tam-


- il- ui -- --- ui ~- -LC- u- y






16 ENSAYO BIOGRAFICO

bien se cruz6 el espaiiol puro, con la mulata y no es aven-
turado el career que Sandoval haya sido nieto de mulata.
La verdad es que los mulatos no vivian a gusto en
una sociedad que les mirqba con desapego. Y tambien
habia otras gentes que vivian a disgusto; y eran precisamen-
te los criollos arist6cratas al verse postergados para los
cargos oficiales de la colonia, no obstante de que en los
centros de ensefianza la totaltdad de los alumnos que egre-
saban cada afio, ya graduados, eran de la clase criolla y uno
que otro de sangre india.
Los CHAPETONES, con las chapas rojas en las meji-
llas, de donde les vino el cognomento, hijos de segundones
peninsulares o de los bur6cratas que escalaban los princi-
pales puestos, llegaban de Madrid a tomar los cargos, que
por derecho correspondia a los criollos. Estos chapetones,
cuyos padres no sufrieron los peligros de la Conquista, ve-
nian a sojuzgarlos y los verdaderos duefios de la tierra, de
tez palida por el paludismo, sufrian la humillaci6n de que
la corona los considerase indignos de escalar los altos
puestos de la administraci6n public.
El indio, sumiso y medroso, no levantaba la cabeza,
quizA porque no tenia que resentir de la sociedad; se ded-
caba a la agriculture y a la industrial con enter libertad y
los tributes que pesaban sobre ellos, apenas representaba,
per-capita, unos treinta centavos al afo.
Pero entire los criollos arist6cratas, y los mulatos, aun-
que no habia vinculaci6h alguna political, si estaban unidos
en sus mutuos resentimientos contra la Madre Patria. Con
respect a los criollos, los tratadistas espafioles, entire otros
don Juan de Sol6rzano y Pereira-ascendiente director de
los Sol6rzanos de Nicaragua-hacia advertencias discretas
y oportunas a la Corona de que se cambiara el tratamiento
que recibian y aconsejaba que se les confiaran cargos pdbli-





DR. EMILIO ALVAREZ LEJARZA


cos delicados, pues estaban aptos para ejercerlos. Tan
solo podian escalar los Consejales.
En estos cabildos-dice Marius Andr6-ensayaron los
criollos las practices del Gobierno y fueron los moldes
donde se vaciaron estas nacionalidades.
El grito de Granada de 1811 no era de emancipaci6n
de la Madre Patria. Tan solo se pedia que a los criollos se
confiaran los cbrgos politicos y administrativos y echaban
vivas al Rey. Los mulatos gritaban contra las diferencias
sociales. Triunfaron los ideales del movimiento revolu-
cionario de Granada puesto que en enero de 1812 fueron
emancipados los esclavos, medio siglo antes de la procla-
maci6n de Abraham Lincoln.
Dos meses despu6s del Decreto del padre Benito Soto,
el Alcalde revolucionario de Granada, las Cortes de Cuidiz
proclamaron la igualdad entire los hombres; y esto no obs-
tante de que la clase popular no tuvo asiento en sus sesio-
nes, y se escribi6, a moci6n del Sacerdote Diego Muiioz
Torredo, que la soberania reside en la Nacion.


E. B.-3.






__ sin: *:sini-i'n"sin-in In :, n


Sobre el portal de los Sandoval en Granada campea
el escurdo que el Rey mand6 a dar a don Gonzalo de San-
doval, rudamente esculpido en piedra de Posintepe.
En esa tosca piedra veian los granadinos el beso de
Espafia en el front6n de la casona de los hijos del valiente
capitAn, el mejor amigo de Cort6s. Asi sellaba la leona la
frente de sus cachorros, con mordiscos de amor, cual dice
el poeta venezolano Carlos Borge.
Ese escudo y los otros que orgullosos ostentaban los
criollos granadfnos, fue borrado de orden de Cleto Ord6fiez
por ser monumento triste de la opresi6n y degradaci6n,
rriuy contrarios al liberalism del actual sistema".
Y don Jose Le6n mira indiferente la profanaci6n, como
que su espiritu, amargado por el desprecio con que en su
juventud se le miraba, se habia formado con la lectura de
sus favorites Voltaire y Rousseau y se habia enfilado de
todo corazdn en el liberalism y milita primero con los fac-
ciosos que rechazaron al realist Pedro Guti6rrez en 1818
y f'u de los capitanes de Ord6fiez en la oposici6n al im-
perio de Iturbide en 1823.
Sandoval hizo esculpir mas tarde, en piedra de Posin-
tepe, el escudo de armas de la federaci6n centroamericana,
cuyas lines, ya borrosas, dibujan los cinco volcanes, repre-
sentativos de las cinco tolderias; el sol, simbolo de la igual-
dad y el gorro frigio, el de la libertad.





ENSAYO BIOGRAFICO


El fundador de los Sandoval representaba una 6poca:
la del conquistador; y, su descendiente don Jos6 Le6n, con
el mismo brillo y nobleza, fu6 el representative del acto
final; y a fe que supo dar dignidad a la primer magistratura
de la naci6n, que ejerci6 en circunstancias dificilisimas, de
que luego hablaremos.
Con el mismo orgullo de don Gonzalo de Sandoval, a
los tres siglos justos su descendiente don Jose Le6n Sando-
val esculpe en el front6n, el escudo de la Repiblica.
Pero ese retrato al 6leo de don Gonzalo, en marco de
plata que ocupa un testero del sal6n de recibo y el del
marques del Valle del otro testero, alli se guardaron con
veneraci6n, aunque en verdad; ya nb con la ostentaci6n de
antafno.
El incendio de Granada de noviembre de 1856, daii6
las efigies de los bravos capitanes, testigos mudos de la
barbarie de los que se titulaban de raza superior y que
venian a civilizarnos.
En el movimiento politico de 1823 acompainaron a
Ord6fiez los Sandoval, Bolanos, de la Rocha, Alvarez,
Galeanos, Castillos y otros muchos; y, era precisamente
porque en esa epoca las gentes de Granada eran liberals
y las de Ledn, conservadores.-(1)
Gonzalez Saravia, el tltimo Gobernador espafol, mar-
ch6 sobre Granada en febrero de 1823; pero sus fuerzas se
estrellaron contra los valientes capitaneados por Cleto
Ord6inez y Jose Le6n Sandoval.
Dueno Ord6fiez de la situaci6n political se sinti6 ya

(I)-"Es falso que la hez del populacho rodease a Ord6fiez,
hombres puros y patriots esclarecidos lo acompanaron, Sandoval,
Rocha, Sol6rzano, Alvarez, Bolafos, Galeano, Castillo y otros mu-
chos. Si por hez del populacho se entienden artesanos y los obreros
que empufnron las armas los APUNTES dicen bien". Tornado de
la obra ARTICULOS POLITICOS-Carlos Selva-Tomo 1, Pag. 324.
Tipografia EL DIARITO-Granada de Nicaragua, 1894.





DR. EMILIO ALVAREZ LEJARZA


con fuerzas suficientes para gobernar sin apoyo de los
criollos; y mis bien con animo de dominarlos y para vengar
las pasadas humillaciones sufridas por las gentes de color,
ya emancipados y libres, se lanz6 abiertamente al grito de
"Se acabaron los dones" Es decir, el tratamiento de DON.
Se anarquiz6 Granada y los criollos principles tuvieron
que huir y se refugiaron en Managua, en donde el cura Poli-
carpo Irigoyen hace de Jefe de los Sacasas y los Chamorros.
Don Pedro Chamorro y don Crisanto Sacasa desde
Managua nombran a Jose Le6n Sandoval para que Jes ad-
ministre los bienes que se hallaban en la jurisdicci6n donde
gobierna -Ord6iiez, como que conocian la probidad de San-
doval y su influencia sobre el Jefe Ord6niez. Tambi6n don
Ignacio Zelaya, salv6 bienes de los Chamorros amenazados
de la vor6gine de esos dias.--1)
En esa fiera lucha de classes, fugaz, pero peligrosa,
entire criollos y mulatos, vencieron los criollos, por su mejor
preparacion para las cosas de la political y por eL auxilio
que del exterior les Ilegaba. Es por ello que resultaron
electos jefe y vice-jefe, respectivamentq, don Manuel An-
tonio de la Cerda y don.Juan Argiiello, ambos de la aristo-
cracia criolla granadina.

(1)-"Conste por este qe. he recibido de la C. Josefa Alfaro la
cantidad de Quarenta pesos en dinero por via de gratificaci6n, en
raz6n de haverle sacado de su casa de Granada various efectos en
tpo..qus estaba obstruida la comunisaci6n con aquella ciudad: y tam-
bien por la venta qe. le hice de algunos de ellos, cuya cuenta hemos
cortado en esta fha. Expresando q. esta gratificaci6n salda, o satis-
face mi trabajo. Y pa. constancia lo firmo en Managua a 4 de Novbre.
de 1825.-(f) Ygnacio Zelaya. (El document inserto se hall en el
Archivo Particular del autor).
NOTA:-Dofia Josefa Alfaro Monterrosa era la esposa de don Pedro
Jose Chamorro, ambos los progenitores de don Pedro Joaquin,
don Dionisio, don Fernando Chamorro y las Sritas. Carmen y
Mercedes Chamorro.
Don Ignacio Zelaya era el abuelo del Gral. Jose Santos Zelaya.


21





ENSAYO BIOGRAFICO


Estos dos pr6ceres, que habian militado juntos en las
luchas por la patria y que fueron condenados a muerte por
la Corona por facciosos, conmutada la pena capital por la
de prisi6n perpetua y despues indultados, habian sufrido
juntos calamidades y dolores hasta el de permanecer en-
cadenados por aios en Ceuta; y sin embargo ensangren-
taron la patria que ellos habian contribuido a estructurar
con heroismo, con acciones tremendas, en guerra fratricida
interminable.
Venci6 Argiello y de la Cerda subi6 al patibulo.
En este period, que hemos esbozado con la rapidez
de todo ensayo, Sandoval, fiel liberal, se enfila con Argie-
1lo. Sirve el cargo de Sindico Municipal de Granada de
1823 a 1824 y ademds es Guarda Federal.
A principio de 1825 fu6 nombrado Sandoval Jefe Po-
litico y sub-Delegado de Hacienda del Departamento de
Granada y Jefe del Batall6n de Patriotas. Con fecha 25 de
mayo se dirige el Jefe de Estado en estos t6rminos: "En
grades complicaciones political me -encuentro metido,
deducidas todas de la oscuridad en que me hallo, por ca-
recer de los Decretos de esa Legislatura y providencias
tomadas por Ud. (se refiere a la noticia que circula de que
tropas salvadorefias vendran a Nicaragua a pacificar el pais)
y concluye su oficio: "Yo, que pudiera trabajar en apaci-
guar los animos, carezco del parte (es decir, de la comuni-
caci6n official) que creo se me debia haber dado de esta
media que h3 tomado el Gobierno; salvo que se quiera
entablar un Gobierno enteramente military, que juzgo no
es conform al sistema liberal, ni a las luces del siglo; y en.
este caso estoy dem6s en esta jefatura political .
Cuan resonante es este lenguaje franco de la verdad
cuando la nacionalidad nicaragiiense daba sus primeros
vagidos! C6mo vemos al pr6cer frente a los avances de la





DR. EMILIO ALVAREZ LEJARZA


dictadura military. Al verse desoido puso su renuncia y
encarga a don Silvestre Selva, otro de los pr6ceres de 1811,
a la saz6n en Le6n, para que gestione a fin de que su re-
nuncia sea aceptada. El senior Selva le contest asi: "Yo
influi en el nombramiento que se le confiri6 a Ud., como
igualmente Zavala (el Licenciado don Juan Jos6 Zavala,
otro criollo arist6crata) j los demas que conocimos que
esta med'ida era necesaria, necesarisima, para deshacer to-
dos los motives que puedan traernos las inquietudes que se
asomaban; ya Ud. me entiende. Con que, seria caer en
una inconsecuencia empefiarme para contrariar lo que
solicit como iXtil".
Sandoval vuelve a escribir a Selva, ya a fines del
mismo mes de mayo: "Soy enemigo de la impunidad de los
delitos; pero soy un verdadero constitutional que quisiera
primero ser victim, que ver ajados los derechos indivi-
duales. Ud. es testigo de las ansias con que he peleado
por una Constitucidn que asegure mi libertad: y ahora que
la veo echada por tierra, de quc me sirve tenerla en el
nombre? Que m6s facultades y reunion de poderes tiene
un Monarca que el Gobierno mas despotico? Seamos exac-
tos y confesemos de buena f6 que las voces no son las que
hacen la esencia de las cosas y si los medios que las cons-
tituyen. Mientras todo el poder se halla reunido en una
sola persona y no haya una fuerza que la cuarie y la obli-
gue a no salir de los justos limits que le prefinen las
leyes, el Gobierno sera siempre tiranico y arbitrario por
mas que la observancia de estas le sea recomendada por
la equidad y la justicia", y sigue refiriendo al Sr. Selva los
abuses del poder y que 61 no puede evitar"; los Ilevan al
cuartel a los detenidos, no les toman declaraci6n siquiera,
les embargan sus bienes. A muchos los han declarado
proscritos, dice, y este tal es un sistema que por desgracia





24 ENSAYO BIOGRAFICO

se ha implantado en Nicaragua, mAs de una vez; y que
Sandoval se empefi6 en evitar que se enraizara en nuestra
patria.
De 1828 a 1829 desempefia Sandoval en Le6n el cargo
de Consejero, sin retribuci6n. Volvi6 a Granada en 1830 y
hasta 1831 ejerce el cargo de Guarda Federal; y en .el
bienio siguiente el de Regidor Municipal, (1832-1833).
Siempre es el pundonoroso empleado, digno de con-
fianza por su probidad.
En 1834 se compenetra de la protest de los granadi-
nos contra la injusticia del pacto federal; y Sandoval, en
uni6n de don Narciso Espinosa, se traslada a San Salvador
a tratar directamente con el Presidente Gral. Francisco
Morazan. Llevan poderes del Cabildo de Granada.
Sendoval fu6 el escogido porque Morazan much le
estima, pero el Caudillo da largas a la soluci6n de los pro-
blemas que los piafantes granadinos piden que se resuelvan
prontamente.
Sandoval y Espinosa proponen al Gral. Morazan dis-
tintos planes, de los cuales este no se decide adopter nin-
guno; asi acontece con los hombres encumbrados; los
informes que oyen de amagos hostiles de rebeli6n, de
sintomas de descontento, de protests airadas, no les amie-
da, porque se atienen a la fuerza pfiblica de que disponen;
no obstante de que la Historia repite a cada paso que toda
esa fuerza bruta cede muchas veces ante un grito a tiempo.
Juzgan que, si ceden a las demands de los pueblos opri-
midos, es serial de debilidad y que con ello pierden prestigio;
y en realidad no es mars que obstinaci6n y orgullo, que los
va conduciendo, sin ellos notarlo, a su ruina y perdici6n.
Morazan desoy6 a los granadinos que deseaban que
se fundamentara el pacto federal sobre bases justas, a fin
de que la federaci6n fuese durable; y vaticinaron que, si las





DR. EMILIO ALVAREZ LEJARZA 25

cosas seguian asi, no tardaria en romperse la uni6n.
El sabio nicaragiiense don Manuel Barberena redact6
las reforms constitucionales de 1835 que Nicaragua aco-
gio, si bien esperaban que la reform contuviese otros
puntos sustanciales. De manera, que, el fermento de des-
composici6n sigui6, y tres afos despu6s, los nicaragilenses,
sin distingos partidistas, celebraron el Decreto Federal que
en sustancia dispuso que los Estados podian disgregarse, si
S lo tenian a bien.
Y la federaci6n se acab6.
Sandoval era ferviente unionista y trabaj6 much
porqiue se mantuviese; y despu6s de la rupture, fu6 uno de
los adalides con que Moraz6n contaba en Nicaragua para ,
restablecer la Uni6n.
Pero Sandgval reconoca, que para restablecer la Gran
Patria, era necesario que se fundamentase en la justicia.
Entre otras reclamaciones-quiza la que mayor encono e
irritaci6n causaba a los Estados-era la arrogante y no
disimulada preponderancia d el Estado de Guatemala,
puesta de manifiesto en la organizaci6n del Congreso Fe-
deral, el cual contaba con quorum y podia deliberar, con la
sole presencia de los diputados guatemaltecos.
Los nicaragilenses recordaban tambi6n, con irritaci6n
profunda, la desintegraci6n territorial que habia sufrido Ni-
caragua por un Acto injtfto del Congreso de la Uni6n, el
cual deliber6 sin estar present la representaci6n de Nica-
S ragua; y sin oir siquiera al Estado Nicaragiiense se dict6 el
decreto de 9 de diciembre de 1825 por el cual segreg6 de
Nicaragua las provincias de Nicoya y Guanacaste para
agregarlas a Costa Rica. Este Decreto nunca fu6 sancio-
nado por las Asambleas de los Estados, como lo ordena
la Carta Fundamental. La protest de Nicaragua fu6
enviada a Comisi6n y la Comisi6n del Congreso Federal-
E. B.-4.





26 ENSAYO BIOGRAFICO

como era just esperarlo-di6 un dictame'n favorable a
los intereses nuestros, pero el Congreso no siguio ade-
lante para liegar hasta la derogatoria, que clamaba la
,Justicia; y Costa Rica sigui6 poseyendo un territorio que le
habia llegado en simple dep6sito, por un Decreto injusto
y arbitrario.
La misma Constituci6n Politica de Costa Rica de 21
de enero del mismo afio del Decreto de despojo, dice.asi,
en su Art. 15: "Que Rio Salto lo separa con Nicaragua" y
este Rio esta precisamente al sur de Nicoya y Guanacaste.
De manera que estas dos provincias, de Nicoya y Guana-
caste conforme a la propia Constituci6n de Costa Rica,
eran netamente nicaragdienses.
Para dar una idea de como los nicoyanos y guana-
castecos protestaron por la desiembraci6n de su patria; y su
repugnancia de pasar a otra bandera, veamos el Decreto
draconiano de Pedro Zamora, quien lleg6 con tropas a
consolidar el Decreto Federal de despojo a Nicaragua., El
document dice asi: ,
"CUARTEL GENERAL.-Nicoya septiembre de 1826.
-Por esta mi orden compareceran los vecinos de Santa
Cruz, (digo los que no hubieron jurado a este pueblo el diez
y seis de este) a celebrar la jura el diez y siete, prometiendo
a los que asi lo hicieren verlos cogno vecinos obedientes, y
a los que no, pasar con la bayoneta a esa costa, embargar
sus bienes, quemar sus cas-as y traer sus families a morar a
este pueblo.-(f) Pedro Zamora".
Ante semejante amenaza los vecinos contestaron:
"Prestaremos el juramento en virtud de la fuerza con que
nos obligan".
Los Jefes de Estado de Nicaragua mantuvieron siem-
pre viva la protest; y el senior Sandoval envi6 risi6n





DR. EMILIO ALVAREZ LEJARZA


diplomAtica a Costa Rica en demand de justicia, pero todo
esfuerzo fu6 vano.
Volvamos a la 6poca de la narraci6n.
Regres6 Sandoval del Salvador ha poco de consumado
el horrendo crime del 20 de enero de 1837, en que fu6
asesinado 'vilmente el Jefe de Estado, Gral. don Jose Zepe-
da, quien habia militado con Morazan.
Fu6 Z6peda un hombre de orden y su asesinato caus6
espanto porque, ademis, triunf6 la canallocracia.
Dichosamente surgi6 el Alcalde Jerez, quien sereno y
valeroso, salv6 al pais de la anarquia.
Sandoval fu6 Diputado en el bienio 1835-1836, y en el
siguiente bienio 1837-1838 sirvi6 de nuevo la Jefatura Po-
litica y sub-Delegaci6n de Hacienda de Granada' al propio
tiempo que ejercia el cargo de Vocal de la Junta de Ins-
trucci6n Publica que contaba con los bienes de las Congre-
gacioaes religiosas extinguidas por 61 Gobierno Federal en
tiempos del Gral. Moraz6n.





-I: m -- : MuM:


En 1839 don Jos6 Le6n Sandoval fu6 Alcalde Seguhdo
de Granada; y en el afo siguiente designado Consejero de
Estado, y por ello se traslad6 a Le6n.
En 1841 volvi6 a Granada de Juez de Agricultura,
cargo que dej6 para servir otra vez la Jefatura Politica de
Granada hasta 1842. Al dejar este cargo, la Municipalidad '
le nombr6 director de los trabajos de arreglo del temple de
la Merced y 61 dirigi6 la construcci6n de la calle, al ponien-
te de esta Iglesia, Ilamada mAs tarde de LAS BARRICADAS
porque en 1854 fue precisamente esa calle, donde Sandoval
mand6 a construir, en mayo de 1854, las trincheras para la
defense de Granada, cuando aun no habia regresado don Fru-
to Chamorro de su derrota del Pozo; y, cuando los granadi-
nos nada sabian de la suerte de su caudill'. Al Ilegar don
Fruto aprob6 las medidas de defense de la ciudad, planea-
das y ejecutadas por Sandoval.
Como dejamos dicho atrAs, el 30 de mayo de 1838 el
Congress Federal dej6 a los Estados en libertad de cons-
Stituirse del modo que lo tuvieran por convenient. Ya
nuestro Congreso constituyente se habia anticipado, hacia
justamente treinta dias, con su declaraci6n de que Nicara-
gua,es naci6n libre, soberana e independiente.
La ruptura no produjo conmociones en Nicaragua,
como que los dos partidos querian acabar con la federaci6n;
y mas bien los pueblos dieron muestras de regocijo.





30 ENSAYO BIOGRAFICO

En el mismo aiio se dict6 ra primer Constitucidn
Political, de las tantas que ha promulgado como naci6n so-
berana. Tomaron parte en esta Constituci6n los hombres
mejor preparados del pais, imbuidos todos de ideas abs-
tractas.
Si se hubiese dictado para angeles, seguramente estos
habrian entrado en choque, porque la Carta, al propio tiem-
po que limitaba los poderes del Ejecutivo, pues queria UN
ALACRAN SIN PONZONA, multiplicaba los derechos y
garan-tias de la ciudadania.
Volvi6 Sandoval a la Jefatura Politica de Granada, y
es convenient observer que este nombramiento es la serial
inequivoca de su propiedad para mantener el orden y la
tranquilidad en un sector del pais, piafante e inc6modo, que
necesita de gran habilidad political y versaci6n en el arte
de gobernar. Al propio tiempo form .parte Sandoval de la
JUNTA DE AMANTES DEL PAIS y de la comisi6n espe-
cial encargada de arreglar las rentas fiscales del tabaco.
Esta Junta de Amantes del Pais estaba integrada por
los hombres m6s entusiastas por la cultural patria, y tuvo
especial empeiio en fomentar la instrucci6n pt(blica.
Hubo inquietud, pero bien dirigida, hacia las conquis-
tas del saber.
Ya habia regresado de Mexico el Lic. Jos6 Benito Ro-
sales, despues de cerca de diez afios de studio en aquella
urbe, que entonces irradiaba esplendente luz. En M6xico
estuvo en contact Rosales con los jurisconsultos mexica-
nos mis notables de la epoca. Se empap6 en las obras de
Manuel L6pez de la Plata y su hermano don Pascual; y, !fu
companiero del pr6cer Larreynaga a quien estimaban en alto
grado el Presidente Victoria y su Ministro Ramos Arispe.
Rosales trajo a Granada las filtimas palpitaciones de
la ciencia juridica, y como Rector de la Universidad, im-





.DR. EMILIO ALVAREZ LEJARZA 31

plant nuevos metodos de ensefanza y nuevos sistemas.
Las obras de Hevia Bolalos y Pefa, que eran lo mas grande
de la 6poca, servian en las aulas granadinas y explicaba
esta clase el Lic. Rosales. Fu6 Granada el mas potente
foco de cultural del pais y esa tradici6n juridica se mantiene
fire, ain despu6s de un siglo.
Contaba con imprenta propia esta Universinad de
Granada, ta cual estaba a cargo del pr6cer don Fruto Cha-
morro. Los Rosales, Sandoval, Benavente, Vijil, en afan de
superaci6n y emulaci6n contribuyeron a la formaci6n de
ese espiritu patri6tico y de confianza en si mismos y se
valian de la CAtedra, del libro, de la prensa, con produccio-
nes que ain hoy dia son admiradas.
El Lic. Rosales y don Fruto Chamorro estaban distan-
ciados en ideas political, aunque unidos, y muy estrecha-
mente, en el prop6sito de elevar el nivel cultural de Nica-
ragua. Discutian en presencia de los tertulianos y alumnos,
con elevaci6n de pensamiento y cada cual sostenia sus
doctrines con argumentaciones s6lidas, y jams descen-
dieron a la diatriba.
Eran hombres de buena f6, inspirados en el amor a la
Patria. Rosales era un enamorado de la libertad hasta el
romanticismo, al grado de mirarla con ojos de poeta y
fil6sofo y de calificarla como "el perfume de la existencia
S political de las nacionalidades". No es possible concebir,
decia, eso de que ha, de existir una formula por la cual
pueda haber armonia entire la libertad, entire el orden y la
democracia, entire la estabilidad y el progress. LA LIBER-
TAD ES SAGRADA; Y NADIE PUEDE VIOLARLA".
El radicalismo liberal de Rosales rayaba en pasi6n y
hasth los filtimos afios de su vida (muri6 en 1,850), en las
aulas y en la prensa fulminaba sus ataques contra los aris-
t6critas; los j6venes de las principles families, sus alum-





32 ENSAYO BIOGRAFICO

nos, sufrian las inclementes arremetidas del catedrdtico.
Le irritaba al Lic. Rosales la progresiva desnivela-
ci6n de las classes sociales en una republica democratic; y
fue un incansable propagandist de sus ideas en toda oca-
si6n y principalmente en su semanario EL OJO DEL
PUEBLO, que editaba en la ciudad de Granada.
Don Fruto Chamorro, matemitico y-estratego, le lle-
vabs la contraria. El conservatism, decia, es al progress
lo que el centro de gravedad al movimiento. El conserva-
tismo aspira a defender el orden, impedir la demagogia y
establecer el equilibrio entire el orden y la libe'rtad, pues
no puede existir libertad donde impera la anarquia.
Asi como Rosales, Chamorro se valia de la prensa y
en la imprenta de la Universidad, a su cargo, y donde el
uabajaba como tip6grafo, editaba El Mentor Nicaragiiense
con esta leyenda: c sino tambien para la patria>.
Dice el historiador Garme, que don Fruto Chamorro
tenia una especie de monomania por el orden. Se habia
declarado, dice mas adelante, orden tuvo que ser para el una consigna rigurosa>.
Pero a Chamorro le falt6 fundamento para consolidar
sus doctrinas, en algo fuerte y duradero. Si se ha inspirado
en el ideal de cooperaci6n, bajo la uni6n de Cristo, de la
igualdad de lengua y raza, la patria se habria salvado de
la vor6gine de las luchas fratricidas. El ideal de Chamorro
triunf6 en Granada, en donde se le reconoci6 y se le
proclam6 caudillo maximo. Pero Chamorro estaba imbuido
de liberalism, lp mismo que sus copartidarios y creian que
la fe era opuesta a la ciencia.
Rosales y Chamorro estaban distanciados en ideas
politics como hemos visto; y no obstante, les unia el afan





DR. EMILIO ALVAREZ LEJARZA


de advance en la sociedad, por medio de la cultural y en este
punto, los dos astros fueron incansables.
En la imprenta que dirige Chamorro se edita la obra
, que por un siglo just fue
el texto de las 'escuelas facultativas de Nicaragua. El
<>, del mismo Rosales,
fue calificado con grandes encomios.por Menendez y Pelayo
y afirm6 este mismo poligrafo que la obra de Rosales
inspire a Joaquin Escrich la idea de escribir su conocidisima
obra Diccionario de Legisraci6n y Jurisprudencia.
La dedicatoria del Manual dice asi:
de este Departamentp (Granada) cumplidor de la ley cuyos
conatos solo miran al bien comunal del patrio suelo, crea-
dor de la instrucci6n cientifica del pais oriental; en grato
obsequio a tan relevantes' merits, tantas virtudes, dedica
esta pequefia obra su compatriota, deudo y migo.-(f) JOSE
BENITO ROSALES>./
En estasjustas del saber, tomaban parte los hombres
de ideas political contrarias, sin que se lamentasen escenas
desagradables. Concurria Sandoval, ansioso de que la
instrucci6n se divulgase; y aunque carecia de la prepara-
cidn cientifica de Rosales y Chamorro, era un hombre de
criteria claro y sereno y alcanzaba la hondura de las
* discusiones filos6ficas de los graves catadrAticos de la
Universidad granadina, y puso en practice en el Gobierno
de la Naci6n muchas de las nobles ideas de los hombres
S de pensamiento.
Sandoval era de acci6n y siempre se revel6 como el
hombre honest que aspira a un regimen de leyes.
Don Fruto Chamorro dijo una vez: < son verdaderos patriots en Nicaragua: Sandoval y yo>.
El escritor Andr6s Vega Bolafios, acucioso investiga-
E. B.-5.


33





34 ENSAYO BIOGRAFICO

dor de historic y acad6mico notable, dice que a don Fruto
Chamorro debe estimarsele como propulsor de la culture
national.
En el bienio 1844-1845 volvi6 Sandoval al Congreso.
Alli se encontraba cuando los pueblos lo llevaron a la
primer Magistratura. de la Naci6n.






1 __ __


En 1843 habia ocurrido la elecci6n del Director Su-
premo del Estado de Nicaragua y recay6 el mando en el
Teniente Coronel Don Manuel P6rez, vecino de la villa de
San Jorge, del hoy Departamento de Rivas.
Los diputados Juan B. Sacasa y Sebasti6n Escobar,
astros de primer magnitude, no obstante de la influencia
de que gozaban en las Camaras, no pudieron evitar que la
mayoria official impusiese a P6rez. Sacasa y Escobar ale-
garon que Perez carecia de dotes y de capacidad para
ejercer puesto tan delicado.
El vaticinio de Sacasa y Escobar se cumpl16 al pie de
la letra. La falta de previsi6n de Perez y mAs aun, su falta de
prestigio y de prudencia y don de mando, di6 lugai a la san-
grienta devastadora guerra del 44 que tanto desastre caus6
a Nicaragua, siendp el mayor el haber dado pAbul9 a esa
honda division entire leoneses y granadinos que se recru-
S deci6, no obstante de que en la destrucci6n de Le6n, el
factor granadino no fu6 decisive, y ni siquiera responsible
del estallido de la guerra, como luego veremos; pero los
S politicastros anarquizadores apelan a la mentira para agitar
y encender los odios.
Se hallaba instalada en San Vicente (El Salvador) la
Suprema Delegaci6n de los EstCados Confederados de Ni-
caragua, El Salvador y Honduras, coino emanacion del
Pacto de Chinandega del 17 de julio de 1842.





ENSAYO BIOGRAFTCO


Era el Presidente de esa Delegaci6n don Fruto Cha-
morro y aunque Guatemala ofreci6 que se incorporaria a
la Uni6n, mas bien trat6 de acabar con la nueva nacionali-
dad. Para ello arm6 al pr6cer Arce, el que habia sido el
primer Presidente de Centroamerica, y lo lanz6 sobre El
Salvador, cuyo Gobierno arm6 a cuatro mil hombres que
puso a las 6rdenes del Supremo-Delegado Chamorro, pero
el Jefe Directo fue el Gral. Francisco Malespin, quien, con
sus fuerzas se enfrent6 a Arce y avanz6 hasta Jutiapa, cu-
ya plaza tom6 el 26 de mayo de 1844. Su lugarteniente,
el Gral. J. Trinidad Cabafias, lleg6 hasta Chiquimula, pero
con gran sorpresa,'Malespin retrocede, sin mediar acci6n
de armas; y Cabafias hace lo mismo. Y es que Malespin,
odiado por su pueblo, recibe informes de que se estd fra-
guando el plan de deponerlo; y entonces se vuelve a Santa
Ana y sabiendo que Cabafias est6 en ese plan, se lanza en
su persecuci6n; mas 6ste, en compafifa de los otros co-
quimbos, logra escapar y Ilega con todos, sanos y salvos,
a la ciudad de Le6n, donde se les recibe muy, bien, lo mis-
mo que en Granada.

El Supremo Delegado Chamorro pidi6 auxilio a Nica-
ragua; y hay quien sostiene que pensaba seriamente en de-
poner a Malespin y a Ferrera y a continuaci6n lanzarse so-
bre Carrera para consolidar la uni6n centroamericana.

El Gobierno de Nicaragua aTist6 dos mil hombres,
pero Ferrera, Presidente de Honduras, se neg6 a dar el pa-
se por su territorio, por desconfianza; y despu6s, cierta-
mente, averigu6, por la declaraci6n de don Jos6 Vanegas,
tio abuelo del poeta leon6s Juar de Dios Vanegas, .que
Casto Fonseca habia mandado a colocar trescientas armas
en Texiguat; que las armas salieron de Le6n el 18 de ju-
nio para que se armaran los descontentos contra el r6gi-





S DR. -EMILIO ALVAREZ LEJARZA


men de Ferrera. Tambien declararon lo mismo Hermene-
gildo Torres, Victor Mayorga y Trinidad Villas.
Ferrera y Malespin no vieron otro remedio que el de
echarse en brazos de Guatemala; y al efecto se firm en la
S Hacienda , el tratado de paz de 5 de agosto de
1844, por dem6s humillante para El Salvador.
El 30 de junio habia atacado Ja plaza de Choluteca el
Gral. J. Santos Guardiola, jefe military de Ferrera; y esta fue
la genesis de la guerra que se hizo mas tarde a Nicaragua.
El 19 de Agosto salid de Le6n el Gral. Valladares con
mil hombres y fue derrotado por Guardiola. La segunda
division, al mando de Cabanas, fue tambien destrozada en
Nacaome, el 24 de agosto siguiente.
S Inmediatamente despues de esta acci6n, salierot las
tropas salvadorefias y hondurefias contra Nicaragua. Iba
como primer Jefe Malespin, el segundo era Guardiola y
Mayor General el Gral. Jose Trinidad Mufioz, amigo de don
Jose Le6n Sandoval.
Es convenient advertir al lector que el regimen de
Perez habia recibido en palmas a los coquimbps, o sean los
morazanistas Cabafias, Gerardo Barrios, Orellana, Alvarez
Castro, etc. quienes habian hecho career a Casto Fonseca,
que el era'el llamado a restablecer la Uni6n Federal. El
Gran Mariscal crey6 a los emigrados y los acogi6 sin di-
simulo y esto despert6 recelos en FerreYa y Malespin, quie-
nes se empenaron en exigir al Gobierno de Prez la entrega
de los morazanistas.
Tambien. conviene saber a quien leyere, que Casto
Fonseca, duefio de las armas de Nicaragua, mantenfa al
Director Supremo Perez, bajo la mas humillante tutela. El
que mandaba y gobernaba el pais era el Gran Mariscal
Casto Fonseca, que se creia emulo del ,Gran Mariscal de
Ayacucho.





38 ENSAYO BIOGRAFICO

Casto Fonseca estableci6 un regimen de opresi6n y
terror. Deportaba a las gentes, los mandaba asesinar, les
arrebataba sus bienes, confiscaba por aqui y alla. En las
prisiones habia gente principal, sin distingos de sexo y
todo Nicaragua deseaba la caida de un regimen tan ver-
gonzoso.
Era un despotismo, el de Casto Fonseca, de la peor
de las classes. El cuerpo consultivo del Gobierno de la
Naci6n era el cuartel de los milites, acostumbrados a la
violencia y la opresi6n de la ciudadania. Esos milites eran
gente sin ilustracion ni cultural y no conocian ni la mas ru-
dimentaria noci6n de la political.
Y no se crea que este nefasto regimen representaba
la opinion de un partido o contaba con el apoyo de Grana*
da o de Le6n. Nada de eso. Todos los ciudadanos nicara-
giienses soportaban por igual la persecuci6n y la tirania y
el peor de los despotismos.
Los hombres principles de Le6n sufrieron hasta la
pena de flagelaci6n en la plaza public. Salinas, Guerre-
ro, Diaz Zapata, etc., se fueron en peregrinacidn a donde
Malespin en busca de auxilios para acabar con el regimen
de Casto Fonseca. Tambi6n, numeroso pueblo del barrio
de San Felipe, de la 'ciudadania de Le6n, se fue a engrosar
las filas de Malespin, cuando se preparaba para invadir Ni-
caragua. El propio Gral. Jos6 Trinidad Mufioz era el Ma-
yor del Ejercito invasor.
El pueblo de Granada, que se resuelve a morir cuan-
do ya no soporta la tirania, se'sublev6 en la noche del 29
de agosto de 1844 y los rebeldes llegaron hasta machetear
las ventanas del cuartel. Por supuesto que el Jefe Politi-
co Jose de Jesfis Osejo logr6, por la superioridad de sus
armas, repeler la agresi6n; pero le entr6 gran miedo y pi-
di6 a Casto Fonseca que le repusiera en el mando. Al





DR. EMILIO ANAREZ LEJARZA 39

propio tiempo el Gobierno de P6rez busc6 un modus vi-
vendi con la sociedad granadina y llam6 a sus hombres
principles. Concurrieron entire otros el Dr. Rosalio Cor-
tes, don Francisco Bolafios y don Jose Dolores Lejarza,
abuelo, este iltimo, del autor de este ensayo. Estos caba-
lleros ocurrieron al llamamiento, con el objeto de evitar la
anarquia y procurar que se restablecieian las garantias in-
dividuales.
Lleg6 personalmente Casto Fonseca a Granada y
fue a visitar a Jos6 Le6n- Sandoval, en su quinta de Tepetape
(precisamente donde hoy se hall el Colegfo Centroam6ri-
ca que regent la benem6rita Compafiia de Jesus, en Gra-
nada). Mejor oigamos al propio Sandoval: <(El mismo
senior CastoFonseca, titulado Graft Mariscal del fstado, fue
en uni6n de muchos sujetos de alta consideration al lugar
de mi labor y alli se me habl6 y rog6 e inst6-por todos
para que no desairase los deseos del Comisionado del Go-
bierno . Sandoval dijo a Casto Fonseca: acostumbrado a acatar" la ley, pero cl Gobierno se ha
apartado de este sistema>.
Casto Fonseca no se inmuta y le contest al punto:
Tom6 posesi6n Sandoval de la Jefatura Politica de
Granada en tan dificiles circunstancias y sucedi6 lo que 61
habia previsto: Casto Fonseca se entrometia en las atri-
bucione propias y ati libertaba y daba salvaconducto a
los foragidos que mantenian en inquietud y anarquia al pais.
No obstante de los resentimientos de los granadinos
contra ese regimen tan itroz, y teniendo ya conocimiento
de la invasion de Malespin, enviaron al Gobierno de Perkz,
mejor dicho ante Casto Fonseca, a un Comisionado muy
capaz por su prudencia. Este fue donde don Jos6 del
Montenegro, quien entrp a la plaza de Le6n cuando ya las





40 ENSAYOBIOGRAFICO

fuerzas de Malespin estaban asediando la ciudad. Monte-
negro se concrete a ofrecer los servicios de Granada para
repeler la invasion; y no se pedia en cambio mas que se
nombrasen, para servir los cargos gubernativos de Granada,
a gente honrada. El Director Supremo, Sr. P6rez acept6 y
no asi Casto Fonseca; no obstante de que ya habia princi-
piado el ataque y el sitio de Le6n.
A Casto Fonseca se le respetaria en su persona y
bienes y en cuanto a los coquimbos, cinco de ellos podrian
salir con salvoconducto fuera del pais y ain se les daria el
pasaje y alg6n ainero, mas los equipajes que tenia en su
poder Malespin. Todos los sitiados de la plaza quedaban
garantizados en su persona y bienes. Solamente habria
de reconocvse como legitimo, al nuevo Gobierro que se
erigiria y se pensaba en designer al Senador Silvestre Sel-
va en lugar de Perez, en car6cter de provisorio; y que Sel-
va convocaria al Congreso para que este alto Cuerpo de-
signase a! provisorio. Tales eran las bases.
Como lo repetimos, Perez acept6 el convenio, que tie-
ne fecha uno de diciembre de 1844 pero Casto Fonseca,
que se habia convertido, en el amo y senior de la naci6n,
recibi6 a Montenegro con risa burlesca y dijo a Montene-
gro que el.Gobierno no trataba con rebeldes; que los gra-
nadinos procedieran como lo tuvieran a bien, pero que 6l,
Casto Fonseca, se reservaba el derecho de castigarlos en
su oportunidad. Y al concluir dijo asi al Comisionado
Montenegro: < amigos, de d6nde sacar6 la plata?. Prefiero en cambio te-
nerlos como enemigos, pues asi podre sacarles dinero sin
consideraciones>.
Malespin estaba ya a las puertas de Le6n y Monte-
negro se fue al campamento de Malespin a ver si se Ilega-
ba a algin arreglo con el invasor.





DR. EMILIO ALVAREZ LEJARZA


Malespin reconoceria al Gobierno que se establecie-
ra bajo la jefatura del Senador Silvestre Selva. Es bueno
hacer saber que ya se habian rebelado las ciudades de
Managua, Masaya y el Setentri6n contra el regimen de
Perez; y era necesario preveer al establecimiento del Go-
bierno que, por otra parte, evitaria la anarquia, pues el re-
gimen de Perez estaba ya circunscrito al recinto de la ciu-
dad de Le6n y tambien comprendieron que, si Malespin
no tenia Gobierno national en frente, se convertiria en el
amo y senpr del pais; y, del cruel guerrero salvadorefio se
tenian las peores referencias. En cambio el Gobierno de
Selva ayudaria a Malespin para que pronto se liquidara
el regimen de Perez y Casto Fonseca.
ObligAbase Malespin a reconocer al nuevo Gobierno
presidido por Selva. Tornm posesi6n don Silvestre Selva
en la ciudad de Masaya el 8 de diciembre de 1844. In-
mediatamente nombr6 Jefe de Secci6n a don Domingo
Aleman y el 17 siguiente empez6 a ejercer el cargo de Di-
rector Supremo de Nicaragua y design como Ministro
General de Gobierno al Lic. don Jos6 Maria Estrada, hijo
de un tejedor del barrio de Jicote de Granada; y rnas tarde
President de la Repufblica, a la muerte de don Fruto Cha-
morro.
El ataque de las fuerzas aliadas del Salvador y Hon-
duras contra la ciudad de Le6n empez6 el 26 de noviem-
bre y el auxilio de Selva se redujo al envio de cuatrocien-
tos flecheros de Matagalpa y cien fusfleros de Rivas, bajo
e4 mando de don Juan Jos6 Ruiz. Los principles hombres
de Granada consideraron que tropa granadina no debia
de tomar part en el asedio; y cuando Malespin exigi6 mAs
contingent, lo que al fin lleg6, no tomaron part en el
saqueo de la ciudad.
Despues de sesenta y dos dias de sitio, la plaza fue
E. B.-6.


41 J





42 ENSAYO BIOGRAFICO

tomada, no sin que Malespin pensara, y asi lo dijera, que
los granadinos habian sacado las castafias del fuego por
manos ajenas, lo cual le irrit6 en gran manera.
Malespin cometi6 los mayores excess en la ciudad y
esta es la pagina mas sangrienta de nuestra historic
La organizaci6n del Gobierno de Selva ha sido califi-
cada por algunos de illegal y de impolitica, pero que hacer
en medio de situaci6n tan andrquica? Despu6s de haberse
agotado los medios de conciliaci6n, que debi6 haberse
hecho?
Destruida la riqueza piblica y privada, expatriados
sus hijos mas principles, abandonados el comercio y la
industrial y las autoridades supremas encerradas dentro de
la ciudad de Le6n, quien convocaria a las Camaras? Dentro
de qu6 plazo y d6nde habian de reunirse?
Por otra part, si Malespin vencia, a quien correspon-
deria la Jefatura del Estado? Recordemos que estaba en
vigor el pacto de Confederaci6n de Chinandega. Se que-
daria indudablemente, el feroz military, como Gobernante
de Nicaragua. En el convenio de Malespin con Montene-
gro, a quien tambien ecompafiaba don Fulgencio Vega,
Malespin y Guardiola aparecian como auxiliares del Go-
bierno de Selva, y asi se salvaba el principio de la sobera-
nia national. Tambien dice el Convenio que el senior
Selva mantendria una comisi6n permanent ante Malespin,
integrada por Montenegro y Vega.
Estos dos comisionados, a quienes nadie les podra
negar luces y patriotism, al contemplar los horrores del
sitio, se esforzaron en procurar que la guerra cesara y ob-
tuvieron que Malespin aceptase los terminos del mismo
convenio que Perez habia firmado el uno de diciembre an-
terior, y que ya conocemos.
Advertimos tambi6n que el Gobierno de Le6n habia





DR. EMILIO ALVAREZ LEJARZA 43

enviado ante Malespin, cuando este venia de camino con-
tra Le6n, una comisi6n integrada por los caballeros Lic.
don Hermenegildo Zepeda y don Jer6nimo Carcache. Se
habian juntado en la hacienda Satoca el 16 de noviembre
del mismo afio de 44, pero no se llego a ninguin avenimien-
to.
Asimismo, el Supremo Delegado don Fruto Chamo-
rro, en su afin de evitar la guerra, desde San Vicente, sede
de su gobierno, comision6 a don Anselmo Pais (Presiden-
te de la Corte Suprema de Justicia), ante el Gobierno del
Salvador; al ilustre Can6nigo don Pedro Solis, ante el Go-
bierno de P6rez y ante el de Honduras al Ilmo. Obispo Sr.
Campoy y en sustituci6n, al Vicario General, Rev. padre
Casiano Flores.
El Salvador contest con evasivas, como que desea-
ba, en verdad, la guerra. Los comisionados Solis y Cam-
poy no contestaron, probablemente porq.ue los mensajes
fueron interceptados por Ferrera y Casto Fonseca.
El Gobierno de Perez hizo otra tentative de paz.
Fueron comisionados el Maestrescuela Desiderio Cort6s y
el padre Cura Anselmo Alarc6n. Malespin design por
su parte al Gral. Jose Trinidad Muiioz y a don Nicol6s Es-
pinosa. Estos cuatro se reunieron en los suburbios de la
plaza sitiada y celebraron el convenio en el cual se estipu-
16 que los coquimbos saldrian de Nicaragua y que tambien
el Gran Mariscal Casto Fonseca se iria del pais.
Pero Casto Fonseca se opuso al avenimiento y la lu-
cha sigui6 inmisericorde y con mayor ferocidad.
Como se v6, ya el sitiador no exigia la entrega de los
morazanistas o coquimbos. Tan solo que abandonaran el
pais, exigencia que hoy, en plena civilizaci6n, estamos pre-
senciando a cada moment en Centroam6rica.
Los morazanistas, a la cabeza Gerardo Barrios, salie-





44 ENSAYO BIOGRAFICO

ron furtivamente de Le6n, por el lado del LDborio, dejan-
do abandonados los puestos de defense de la plaza sitiada
que se les habian confiado.
Dejemos a los morazanistas en su camino y volvamos
al sitio de Le6n. En el empuje final del 24 de enero de
1845 cedieron al fin los sitiados y fue el General Manuel
Quijano a la cabeza de los felipeiios (del barrio de San Fe-
lipe, de Le6n) quien primero entr6 a la plaza'sitiada.
Advertimos que Manuel Quijano habia desertado de
las filas de Casto Fonseca para ayudar a Malespin, y pe-
netr6 por el lado de la Iglesia de San Francisco, distant
apenas dos cuadras de la plaza principal.
Estos felipeios fueron los que se habian tornado poco
antes la Iglesia de Subtiava y envalentonados con su triun-
fo se lanzarpn contra la plaza y desembocaron en el Angu-
lo nordeste de lo que boy se llama Parque Jerez. Los
doscientos hombres del Gral. Manuel Quijano entraron a
la plaza sin disparar un solo tiro.
Quijano, ya en la plaza, subi6 al atrio y mand6 a to-
car atenci6n. Form6 sus compamias frente a la Santa
Iglesia Catedral, orden6 que cerrasen las bocacalles de la
plaza con patrullas armadas y entr6 a la Iglesia. Frente
al Altar Mayor se arrodill6 e hizo una corta oraci6n.
Ya afuera orden6 que el clarin tocase diana y que
dos soldados repicasen las campanas de la Basilica.
En seguida arranca de su carter una foja de papel y
describe:
< la plaza, no hay ni un solo enemigo en la ciudad, espero sus
6rdenes.- -(f) Manuel Quijano>,
Los sitiadlres se laozaron sobre la indefensa ciudad,
cual hienas hambrientas, y so dedicaron al robo, al incendio





DR. EMILIO ALVAREZ LEJARZA 45

al asesinato de varones y mujeres y aun de nifios que no
oponian ninguna resistencia. *
Las naves de la Basilica se Ilenaron de personas
espantadas y hasta en los s6tanos se refugiaron centenares
de personas sobrecogidas de terror. Los que pudieron
huir, se libraron de ser victims de los actos del mayor sal-
vajismo.
Malespin viol6 los compromises contraidos con el
Gobierno de Selva, al ordenar los fusilamientos y primero
saquearan las tropas salvadorefias por tres horas y a su
turno los hondurefios saquearon por tres horas. Despues
ampli6 el saqueo a tres dias, a uno y otro ejercito.
Los Generales Mufioz y Guardiola, con los Comisiona-
dos Vega y Montenegro, reclamaban con energia ante
Malespin, pero Malespin ebrio de alcohol y envanecido
por el triunfo, no oia la voz de la Justicia. En seguida
impone Malespin fuertes contribuciones a los leoneses y se
apropia de quinientas fusiles que acababan de Ilegar al
Gobierno nicaragiiense procedente de Europa que se halla-
ban aun abordo del barco que los trajo, mis seis piezas de
artilleria de bronce y dos mis de acero.
Lleg6 ante Malespin el virtuosisimo sacerdote don
Dionisio Crispin Urcuyo, Cura de Subtiava, a' pedirle una
orden que salvara a los heridos del Hospital de Dios>, y el gran despota, indispuesto por malos infor-
mes de Quijano, da la orden de que fusilaran al padre
SCrispin, y el crime lo ejecutan en la propia acera de la
casa donde se aloja Malespin, ubicada media cuadra al
norte de la actual casa Prio.
Fueron tambi6n fusilados de orden de Malespin, el
Senador encargado del Poder Ejecutivo, don Emiliano Ma-
driz, frente de la Iglesia de la Merced, en la acera de la ca-
sa donde vivid el historiador don Alfonso Ay6n.
N





ENSAYO BIOGRAFICO


El Jefe de Secci6n don Crescencio Navas, al cruzar
la calle, en busca de asilo seguro, fue reconocido, captura-
do y fusilado en la plaza de la Catedral.
A don Francisco Lacayo lo fusilaron bajo un Arbol
de mango que estaba en el patio donde hoy se hall el
Palacio Departamental.
El Capitan Balmaceda, bisabuelo materno del nota-
ble escritor don Juan de Dios Vanegas, fue ultimado a ba-
lazos; lo mismo el official Esteban Madriz, don Juan Gir6n,
el Capitan Dinarte, este en la acera de la casa de dofia Cu-
pertina Rivas, frente a la Iglesia de la Recolecci6n; e inme-
diatamente sube al patibulo un hermano de Dinarte; y un
nimero crecido de personas cuyos nombres la historic no
recogi6, perecieron fusilados por la soldadesca ebria y
cruel.
Malespin mand6 a seguir process a Casto Fonseca y
dispuso que el acto de la fusilaci6n revistiese gran aparato
y teatralidad.
El cadalso se levant en la acera oriental de la actual
Casa Prio, frente a la Basilica. No existia arboleda en la
plaza llena de espectadores; y al son de marchas belicas, y
la oficialidad de uniform de gala, subi6 al tablado el Gran
Mariscal Casto Fonseca, el mismo que habia .ido Co-
mandante General de los ej6rcitos de Nicaragua durante
las administraciones de Niiiez, Buitrago y Perez; el mismo
que habia impuesto su voluntad y su capricho y que siem-
pre actu6 como sehor omnipotente.
Casto Fonseca era de median estatura, algo robusto,
de color blanco y de cutis sonrosado. No usaba barba, de
ojos vivisimos y de palabra perezosa.'
Vestia el Gran Mariscal siempre de blanco, fuera de
las grandes solemnidades en las que aparecia con arreos
militares vistosos, para llamar la atenci6n de las gentes.





DR. EMILIO ALVAREZ LEJARZA 47

Subi6 al patibulo con paso firme. Iba trajeado de
blanco con sombrero de fieltro color castafio. Le acompa-
fiaba el Padre Villami.
Se sent en el taburete con toda tranquilidad y sin
inmutarse pidi6, como gracia, mandar en persona la fusila-
cion.
Su confesor el Padre Villami se le acerca y le dice:
< la postrer absoluci6n>.
<--Padre Villami, Morazan acaba de ordenar 1l mismo
a la patrulla que lo fusil6; y por qu6 nadie se lo impidi6?>
-<-Aun no sebemos, dice el padre Villami, qu6 reli-
gi6n profesaba el General Morazan. La religion cristiana
prohibe esto, porque equivale a un suicidio>n.
(<-Esta bien, dice Casto Fonseca, me arrepientoh.
Se apart el Sacerdote despu6s del Ego te absolvo...
Mira tranquilo Casto Fonseca sin cambiar de color a
los dragones salvadorefios que le apuntan. Se oye la des-
carga y el Gran Mariscal dobla la cabeza hacia adelante,
sin que una sola gota de sangre manche su blanco traje de
lino.
Eran las cuatro de la tarde del 9 de febrero de 1845
Malespin sigui6 sediento de sangre, al grado de que
un poeta que visit la ciudad de Leon poco tiempo des-
pues usa esta hiperbole:
' de carmin y plata, porque mezcladas iban en ellas sangre
Sy agua>.
Malespin vuelve su mirada hacia los comisionados Vega
y Montenegro. Esta irritado. Les increpapor la falta de
auxilios y de cooperaci6n: porque sus promesas de enviar
gente nunca se cumplieron y les dice airado:
-Mandar6 ochocientos hondurefios a Granada a sa-






48 ENSAYO BIOGRAFICO

car plata; si no me entregan el dinero suficiente para pa-
gar mi tropa>.
Los comisionados Vega y Montenegro mandan a toda
carrera a Granada a Paulino Ramirez con la orden termi-
nante de que no debe detenerse en ninguna parte. Detras
iban cuarenta dragones salvadorefios, escogidos por Males-
pin como encargados para recibir la plata.
Tan rapido vo6i el correo y tan rapidamente corrieron
los granadinos los cordones de sus bolsos que, al Ilegar los
dragones a Nagarote, de ida a Granada, ya estaban de
vuelta el granadino Paulino Ramirez y otros compaferos
con alforjadas de soles, las cuales, con gran regocijo- reci-
bieron los intrepidos dragones, quienes volvieron gru-
pas para Le6n, encantados del botin.
El Gral. Belloso llev6 a Chinandega la mission de
arrancar plata a los conservadores y a fe que desemped6 a
gusto de Malespin esa misi6n.
Los que instaron a Malespin a venir.a Nicaragua olvi-
daron la sentencia eterne: < jera, hall sefiores, que no auxiliares>>. Pero el nicaragiense
no aprendi6 la lecci6n: a los diez aiios justos trajeron fili-
busteros como auxiliares y estos se convirtieron en sefiores
y que sefiores, Dios Santo!
Un suceso inesperado apresur6 el regreso a El Salva-
dor del d6spota y cruel Malespin. Los salvadorefios apro-
vecharon la coyuntura para quitarse el yugo del hombre
cruel.
Como epilogo: a Malespin le cortaron la cabeza y
frita en manteca fue puesta en una picota, para ejemplo
de los que gobiernan con despotismo a sus pueblos.
Hemos dicho atrAs que en el sitio de Le6n y en los
saqueos que esta ciudad sufriera, no tomaron parte las tropas
de Granada, ni las de Managua y Masaya, cuyas ciudades





DR. EMILIO ALVAREZ LEJARZA 49

se habian rebelado, como sabemos, contra el regimen de
Pdrez y Casto Fonseca. Con todo, no queremos significar
que estos pueblos deseaban el triunfo de Casto Fonseca.
Nicaragua entero se alegr6 de la caida del nefasto
regimen del Gran Mariscal.
Qaien ahonde con sana filosofia estos sucesos y
logre apartarse de los prejuicios partidistas y recelos loca-
listas, ha de colocarse en la 6poca en que ocurrieron los
sucesos que narramos.
Por una parte se sufria la m6s cruel de las las tiranias
y nadie atinaba c6mo podria libertarse el pais del yugo de
una casta military ignorante y desatentada.
Y, por otra parte, el juicio de aquellos tiempos era
distinto del criterio de hoy, y vamos a explicarlo.-
En 1844, afio de los terrible sucesos de que estamos
hablando, apenas hacia 2 afios (27 de julio de 1842) que
se habia firmado en Chinandega el pacto que restableci6
la Uni6n de El Salvador, con Honduras y Nicaragua, fecha
esta iltima en que apenas habian transcurrido cuatro afos
de la en que la Federaci6n se rompiera.
En tal grado no ha de extrafar a nadie que ciudada-
nos tan prominentes como los Guerreros, Salinas, Diaz Za-
pata, etc., de la sociedad de Le6n, hayan ido en peregrina-
ci6n a San Salvador en demand de auxilio para acabar
S on el despotismo de Casto Fonseca.
Los tiempos de 1845 son bien distintos a los de 1945,
S pues en un siglo, los lazos de uni6n de estas nacionalidades
* centroamericanas se han venido extinguiendo al grado de
qug hoy apenas si se habla del restablecimiento de la uni6n,
las intenciones, no son otras que las de propaganda
political y nada m6s.
En aquella 6poca, Nicaragua, con El Salvador y Hondu-
ras form un solo todo, bajo la Jefatura del nicaragiiense
E. B.-7.





ENSAYO BIOGRAFICO


don Fruto Chamorro, en su caracter de Supremo Delegado
de la Confederaci6n, creada en Chinandega.
El Coronel Jose Maria Valle, quien debia su grado
military al propio Gral. Francisco Morazan, era, a jui-
cio del histori6grafo don TomBs Ay6n, un military que,
aunque carente de instrucci6n, si era hombre de "buenos
sentimientos. Valle con Bernab6 Somoza y otros cuantos
bravos capitanes fueron los que hicieron prodigio de arrojo
en la defense de la ciudad de Le6n; y cuando los coquim-
bos abandonaron sus posiciones, al huir, como ya hemos
dicho, se persuadieron Valle y Somoza de que la derrota
era inevitable y lograron ocultar armas y municiones con
las que m6s tarde, movidos del espiritu de represalias, se
lanzaron a la montonera, en la 6poca en que gobernaba el
pais don Jos6 Le6n Sandoval.
Otras facciones treniendas se alzaron tambien contra
el regimen de Sandoval, siendo una de las m6s feroces las
encabezadas por Francisco Cacho y Trinidad Gallardo (a)
Siete Paiuelos. A este ultimo, el bajo pueblo, lo miraba
con terror supersticioso, pues se decia que era brujo. Siete
Pafuelos prendi6 la tea en el Setentri6n con el asesinato de
Juan Fabrega, muy estimado en Granada.
Sigui6 Gallardo cometiendo tropelias y en ese enton-
ces sali6 en Granada una hoja suelta impresa, an6nima, con
el titulo LA CUNITA. La hojita an6nima aconsejaba a
Sandoval que fusilara a cuatro del bando opositor para ci-
mentar la tranquilidad pfiblica.
En el Registro Oficial cohtest6 asi el Director Supre
mo Sandoval.
< ra que broten nuevos retoios. ,El enemigo muerto no se
venga>. Este lenguaje es de cobardes y propio para crear





DR. EMILIO ALVAREZ LEJARZA 51

tiranos. Tal es la contestaci6n que merece el autor de LA
CUNITA.-(f)-Jos6 Le6n Sandoval>.
Habiamos dicho atrds que Sandoval frecuenWba la
tertulia de hombres principles en casa de don Fruto Cha-
morro, en Granada, donde se discutian los problems na-.
cionales, principalmente los relacionados con la ciencia
political.
En una de tantas discusiones acerca del verdadero
significado de la palabra AUTORIDAD, fu6 aceptada como
la mejor la que di6 don Jose Le6n Sandoval, quien dijo:
"La autoridad es para el funcionario que la ejerce, como la
pastilla de jab6n en un lavamanos: cuantas veces haga uso
de su autorided el funcionario, tantas veces la va gastando
hasta quedarse sin nada".
El regimen de Sandoval fue sacudido por levanta-
tamientos a mano armada, que, degeneraban en asesinatos
a sangre fria.
El chato Lara y otros malhechores figuran en el catd-
lago de los machetones que mantuvieron en zozobra al pais.
Y en cuanto cesaba la lucha, Sandoval decretaba la
amnistia como sedante, el m6s poderoso.
Como remate de este capitulo vamos a copiar unas
cuantas palabras pronunciadas por el Gral. Jos6 Maria
Valle, testigo y actor principal del sitio de Le6n, de que ya
hemos hablado, dijo asi: "Los conservadores granadinos no
nos hubieran quitado la plaza de Le6n por si solos; son los
S salvadorefos y hondurefios los que tomaron el cuadro de
Subtiava y la ciudad sin viveres, La tropa que defendia la
plaza, la dej6 desierta, vacia y el enemigo entr6 sin disparar
un tiro; sacrificaron a una ciudad inerme. Cuando Quijano
entr6 a la plaza les di6 parte y no fu6 sino hasta entonces
que cantaron victoria".
No obstante esta autoridad irrefutable, los demagogos





52 ENSAYO BIOGRAFICO

encendedores de odio, soliviantaron los animos y las pasio-
nes localistas, diez afos despu6s, en 1854, con el grito de
que hbbia que ser incendiada Granada, porque los grana-
dinos habian quemado Le6n en 1844.
Y Granada fu6 quemada en 1854, como luego veremos.
Estas p6ginas debe conocerlas la juventud nicara-
giiense para que no se vuelva a repetir la lucha entire
hermanos, pues como dice el fil6sofo *griego: "LAS GUE-
RRAS CIVILES SON MAS CRUELES Y DEVASTADO-
RAS'.














4





mt:m.:m.uusm:m:mmmmsm:sm::m:


VIII


El 20 de enero de 1845 termin6 el mando provisional
del Director Supremo, don Silvestre Selva, por haber expi-
rado su period de Senador y le sucedi6 el Senador por
Rivas don Bias Antonio Sienz.
Es f6cil comprender que no existia tesoro national
despu6s de una guerra devastadora y de un regimen rapaz
como el de Casto Fonseca y ni siquiera habia tesoro par-
ticular.
El Gobierno hubo de recurrir a los empristitos entire
particulares, pues para tender las exigencias del ejercito y
los gastos de la Administraci6n no podia haber demoras.
El 10 de marzo de 1845 se reuni6 el Congreso Nacio-
nal y su principal empefio fu6 el de proveer a la elecci6n
del Director Supremo para el bienio siguiente.
En tales moments la ciudadania, alerta con lo que
acababa de pasar, tuvo much cuidado en la escogencia. Y
en verdad que despues de tales calamidades, los pueblos
tienen acierto en la elecci6n.
Todos los hombres de buena voluntad pensaron sin
distingos partidistas en Jose Le6n Sandoval, liberal desde
su juventud. La Comisi6n del Congreso, encargada de
hacer el escrutinio, cont6 290 votos de igual nimero de
electores, (entonces se practicaba la elecci6n indirect) y
el nfmero de candidates fu6 de diez.
El Sr. Sandoval obtuvo 223 votos, lo que representaba





ENSAYO BIOGRAFICO


mas del 76o, o del electorado o sean mas de las tres cuartas
parties de la votaci6n total.
Es oportuno advertir aqui que, conforme la Constitu-
ci6n vigente entonces, los electores estaban obligados a
votar por dos personas para el cargo de'Director Supremo
y simultAneamente: uno de los cuales habria de ser veci-
no, por lo menos, de otro Departamento distinto del que
pertenece el elector.
El 4 de abril siguiente tom6 posesi6n Sandoval en la
ciudad de San Fernando (Masaya), despues de haber de-
clinado el alto 'honor; pero el Congreso no le admiti6 ni la
renuncia, ni la excuse que Sandoval present.
Sandoval restableci6 las relaciones de Nicaragua con
los demis paises del istmo.
El Congress recess el 1I de mayo. En 62 dias emi-
ti6 cuarenta decretos con entera libertad de espiritu.
A mediados del mes de junio aparecieron los prime-
ros disturbios en Chinandega, Le6n y Managua. Eran los
mismos descontentos que habian acuerpado a Casto Fon-
seca y que lograron esconder armas, y ansiaban la revan-
cha. Estos disturbios se mantuvieron activos por unos
tres meses.
En septiembre se traslad6 Sandoval a Le6n y dict6 un
decreto de amnistia y nombr6 Ministros, en lugar de Lino
Cesar y de la Rocha, a los Licenciados Buitrago y Jerez.
Y como estos no aceptaron, llam6 al Lic. don Jos6 Guerre-
ro, quien tampoco quiso aceptar y entonces con fecha 13
de octubre nombr6 Ministro de Hacienda a don Fruto
Chamorro.
Las rentas publicas mejoraron notablemente, pues se
imprimi6 ese orden que el Sr. Chamorro comunicaba a las
cosas donde ponia su mano. Hombre de probidad recono-
cida y de acci6n, las aduanas y las otras rentas fiscales


54





DR. EMILIO ALVAREZ LEJARZA 55

empezaron a producer lo suficiente para no recurrir a los
empr6stitos entire los particulares y a las contribuciones
mas o menos forzosas.
El comercio y las gentes en general tenian confianza
en el regimen, ya que el cr6dito no depend tanto de las
garantias materials en una naci6n-como de la honesti-
dad y probidad de los hombres del gobierno.
El product annual de la Aduana de San Juan del
Norte, antes de Sandoval rentaba treinta mil pesos; y aho-
ra, en los primeros ocho meses de 1845 recaudaronse cua-
renta mil pesos. La renta del aguardiente subi6 de cuatro
mil pesos, a treinta y cinco mil pesos, sin que mediara mas
que la buena Administraci6n.
Todo presagiaba una reorganizaci6n total del pais por
el sendero de la paz y del orden, cuando apareci6 otro
foco de revoluci6n alentado por el Gobierno del Salvador,
que asi se burlaba del convenio de paz suscrito por su
agent Sr. Gotay.
El Gobierno de Sandoval encarg6 el manteniiiento
de la paz al Gral. Jose Trinidad Muiioz, Jefe del Ejercito
y 6ste parti6 como un rayo y acab6 con la revoluci6n.
En ese entonces el Poder Ejecutivo no acostumbraba
fincarse en punto fijo. Salia en lo que se Ilamaba visitt>
o seguia a la Asamblea.
En su decreto de 7 de agosto de 1845 asi lo aclara el
Director Supremo Sandoval cuando de Masaya se trasla-
d6 a Managua. Mas tarde, ya residiendo el Gobierno en
Le6n, el Director Sandoval decret6, con fecha 22 de enero
de 1846 que el Congreso se reuniria en Masaya para cele-
brar sus sesiones ordinarias.
Politicos leoneses protestaron por escrito y Sandoval
contest con serenidad. Se apoya con citas hist6ricas opor-
tunisimas. Demuestra ser cierto que en 1832 la Asamblea





56 ENSAYO BIOGRAFICO

design como sede la ciudad de Le6n, pero que en el-aiio
siguiente escogi6 Managua. El afio de 1835 volvi6 a
Le6n hasta 1837; pero que la Constituyente 'de 1838 se
reuni6 en Chinandega; y sigue citando fechas y lugares
hasta concluir que, precisamente, en 1845 se reunieron las
dos Camaras en Masaya.
Lleg6 a oidos del Jefe del Ejercito, Gral. Mufioz, la
noticia de la discusi6n entablada entire el Director Supremo
Sandoval y los principles hombres de Le6n y el Gral. Mu-
fioz se enfil6 al partido de los leoneses.
El 23 de marzo del mismo afio 1846, en el pueblo de
Limay, donde Mufioz se encontraba, los oficiales del ej6rci-
to, bajo la direcci6n de su Comandante Gendral firmaron
lo que la historic llama ACTA DE LIMAY. Es un docu-
mento digno de meditaci6n. Hablan los militares de" acata-
miento al poder supremo de Sandoval, pero califican de
extraviada la conduct del Ministerio y se titulaban ser
ellos, los militares, los encargados de mantener intacta la
Constituci6n. Y aunque reconocen que el ejercito ha de
ser estrictamente obediente, en el caso ocurrente, dicen,
que no pueden serlo, y se declaran en favor de la libertad
de las Camaras.
En el Acta de Limay el ejercito desconoce el Decre-
to de 22 de enero y hace un Ilamamiento a los pueblos.
Duro ha de haber sido para Sandoval este trance.
Se sinti6 humillado y su Ministro don Lino C6sar contest
que la mente del Ejecutivo fue la de excitar tan solo y no
estrechar a las Camaras a celebrar sus sesiones en Masaya.
El Gral. Mufioz, repuso que ley6 a sus oficiales la
contestaci6n del Ministro Cesar y que la oficialidad, al fin,
encontr6 aceptables las razones que tuvo el Gobierno.
El 24 de julio del mismo afo de 1846 deposit San-
doval en el Senador Juan Bautista Sandres, quien trasla-






DR. EMILIO ALVAREZ LEJARZA


d6 el Gobierno a Managua, donde se install el Congreso
el 10 de diciembre siguiente.
El Gral. Jose Trinidad Mufioz, naci6 casualmente en
Nicaragua, (1), de padres guatemaltecos y don Fruto Cha-
morro, naci6 en Guatemala, de padre nicaragfiense. Los
dos tenian poderosos parientes en Granada, varones que
tenian gran importancia, tanto political como social y eco-
n6mica. Entre los parientes de Mufioz, en Granada, se ha-
Ilaban los Mufioces y en esa casona se hospedaba el Gral.
Mufioz cuantas veces Ilegaba a Granada, la misma en que
estuvo el Hotel de los Leones.
Tenia arraigo y gozaba de simpatia el Gral. Mufioz
en Granada y pudo ser la cabeza del partido de los grana-


(I)-He aqui el Decreto por el cual fue nacionalizado el Gral.
Jos6 Trinidad Muioz: "El Gobierno supremo, impuesto de que el senior
General de Brigada Josd Trinidad MuRioz es oriundo de este Estado
(a) y observando segfin el articulo 18 (debid decirse 19) (b) de la Carta
Fundamental, el nacimiento u origen (c) es uno de los motives de
adquirir la cualidad de ciudadano nicaragiiense, y, que el general
Mufioz, ademas de sus buenas recomendaciones personales esta pres-
tando importantes servicios al Estado. en uso de las facultades que
se le han conferido, acuerda: 1.-El General de Brigada Jose Trinidad
Muioz, es ciudadano de Nicaragua. 2.-El Secretario General queda
encargado de circular el present acuerdo-San Fernando marzo 4 de
1845.-SAENZ. Conforme-Ministerio General San Fernando Abril
4 de 1845.-AlenmAn". (Torado del REGISTRO OFICIAL, No. 11 de
5 de abril de 1845. Prg. 46.)
(a)-El Gral. Mufoz naci6 en El Castillo. Sus padres, de origen gua-
temalteco, iban de triansito por el rio San Juan. Como es sabido
El Castillo fu6 defendido en la 6poca colonial por la heroin
Rafaela Herrera en 1762;
(b)-El Art. 19 de la Constituci6n de 1838 dice: "Son naturales los
nacidos en este Estado, o en cualquier otro de Centroamerica y
aun los hijos de 6stos que nacieren en otro pais extranjero, siem-
pre qud este al servicio de la Repdblica, o del Estado, o que su
ausencia o pase de cinco ainos y fuere con noticia del Gobierno".
(c)-La Constituci6n de 1838 mantiene el principio del jus soli al igual
de la vigente de 1939, y como el nacimiento del Gral. Mufioz
,ocurri6 en Nicaragua, en la epoca en que Nicaragua era
parte integrante de Guatemala, el citado decreto de naciona-
lizacidn no tiene nada objetable.
E. B.-8.


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58 ENSAYO BIOGRAFICO

dinos, y asimismo tenia el Gral. Muioz grandes afectos en
Le6n y pudo tambi6n ser el lider de los leoneses, pues es
sabido que en esa 6poca estas dos ciudades se disputaban
la hegemonia del pais.
Pero Mufioz prefiri6 ser el fiel de la balanza; a veces
somete a su f6rrea voluntad al Director Supremo Sandoval;
y otras persigue con la rapidez del rayo y somete a los
facciosos que se levantan contra el mismo Sandoval.
Con esto y otros recursos de gran habilidad, se atrae
la simpatia de las gentes, puesto que se le reputaba como
el mantenedor de la paz y de la tranquilidad public.
Sigamos hablando del General Mufioz.
Cuando los leoneses presenciaron, en febrero de
1855, el regreso de las huestes de Jerez, diezmadas y des-
organizadas, que nueve meses antes habian visto salir
con entusiasmo a la conquista de Granada, pensaron los
leoneses que eso se debia a la falta de tdctica del Gral. Je-
rez, y Ilamaron al Gral. Munoz.
Llega Mufioz a Le6n con la rama de olivo en la ma-
no-dice en su proclama-y se enter del pacto fatal entire
los democrAticos y el filibuster William Walker; y Mu-
fioz se yergue como un patriot y echa en cara a sus ami-
gos el gravisimo error que estan cometiendo.
Walker acusa a Mufioz de haber dado parte a los
granadinos de la invasion a Rivas que Walker proyectaba.
Y la historic agrega que hubo platicas secrets entire Mu-
fioz y el Jefe legitimista Corral para establecer un Gobier-
no binario, para deshacerse de Walker y fundamental la
paz.
En seguida se va Muioz a detener a Guardiola a El
Sauce y aunque le vence, una bala asesina troncha su pre-
ciosa existencia y asi qued6 libre el campo al filibuster Wal-
ker para llevar adelante sus planes de predominio del pais.
















Reanudemos nuestra relaci6n-volvamos la vista
atras. Hemos dejado al Director Supremo Sandoval en
medio de las mayores dificultades. Las Camaras se reu-
nieron al fin en San Fernando (Masaya) bajo la presiden-
cia de don Norberto Ramirez, quien en el discurso de esti-
lo habl6 de la importancia de restablecer la federaci6n.
La Camara decret6 por unanimidad de votos el envio
de Delegados a la Dieta de Nacaome; y en seguida resol-
vi6 la traslaci6n definitive a Managua, por decreto de
24 de Julio de 1846.
En este estado el Director Supremo Sandoval se reti.
r6 del poder para que el Congreso pudiese examiner su
conduct, con mayor libertad.
El Congress design al Senador Sandres y como
6ste enferm6 le sustituy6 el famoso jurisconsulto Lic. Don
Hermenegildo Zepeda.
En ese entonces el presupuesto General de gastos
del Esta'do montaba $74,632.80 al a-io.
El Supremo Director recibia $125.00 de suetdo al
S mes. Sus ministros C$100.00; los Magistrados $50.00
pesos, el Tesorero General $40.00 pesos y los Jueces
$30.00 pesos mensuales.
En cierta ocasi6n lleg6 a la Iglesia Catedral el Direc-
tor Supremo Sandoval y observ6 que estaban exhumando
un cadaver en descomposici6n, para inhumar otro cadaver.


"' '' '" '"'
Ir





60 ENSAYO BIOGRAFICO

Juzg6 que esto era fatal para la salubridad del vecindario y
orden6 que no se volviese a enterrar dentro de los templos.
La Administraci6n de Sandoval fue excelente no
obstante de las asechanzas de que fue victim. Fue probo,
desinteresado,'valeroso e imprimi6 a su Administraci6n el
sello de la pureza y la correcci6n.
El 20 de marzo de 1847 hizo el Congreso el escrutinio
del Director Supremo que iba a sustituir a Sandoval.
Ninguno de los candidates tenialos votos que la ley exigia,
pues de los cuatrocientos nueve electores, votaron dos-
cientos cuarenta y ocho por el Lic. Jos6 Guerrero y ciento
noventa por el Lic. Jose Laureano Pineda. El Congreso
por unanidad eligi6 al Sr. Guerrero; quien se habia ganado
la confianza de los granadinos por un impreso en que
condenaba ese sistema de que el Jefe del Ejecutivo no
tuviese anexo el cargo de Comandante General del Ejercito.
Esta opinion, dice la historia, fue un ardid de Guerre-
ro de acuerdo con Mufoz, para poder contar con los votos
de los granadinos.
Guerrero al tomarel poder no hizo mutaci6n alguna
en el Ejercito.
Despu6s de Guerrero, sigui6 e! excelente caballero
don Norberto Ramirez y despu6s de este el Lic. Jos6 Lau-
reano Pineda, una de las figures mas brillantes de Nicara-
gua.
En otro studio hemos dado unos brochazos acerca
de Pineda, quien despu6s de restaurado en el poder, con-
voc6 a los pueblos y salio electo don Fruto Chamorro.
Yq en esa 6poca la fama del Sr. Chamorro se habia
extendido por todo el pais. Gozaba de prestigious por su
probidad y amoral orden. Habia formado una escuela de
civismo en su tertulia de Granada y divulgaba en el Men-
tor Nicaragiiense, con gran entusiasmo, sus ideas de orden





DR. EMILIO ALVAREZ LEJARZA


y de paz social. Antes de cumplir los cuarenta afios,' co-
mo vimos atrAs, habia sido el Supremo Delegado en San
Vicente; y en las Secretarias de Estado que habia servido
en Gobiernos liberals, le habia dado gran prestigio su co-
S rrecci6n y habilidad.
Era enemigo del desorden. Jamas el nombre de Fru-
to Chamorro en toda su vida figure al lado de movimiento
revolucionario alguno.
El Partido politico que el formara-se apart de la
tradici6n esencial del fundador mas de una vez y sufri6 las
fatales consecuencias que Chamorro predijo.
La escuela de Chamorro habia dado copiosos frutos.
Los antiguos partidarios de Ord6fiez-que seguian llamAn-
dose liberales- formaban en Granada un poderoso nicleo,
pero concurrian a las tertulias de don Fruto, donde se ha-
blaba y se hacian comentarios con enter libertad.
El Lic. Rosales, como ya hemos dicho, Ilevaba la con-
traria al Sr. Chamorro y Sandoval y los otros que tambi6n
habian sido compafieros de Ord6fiez, empezaron a career
mejores las ideas del Sr. Chamorro, que los romanticismos
de Rosa4es; y podemos asegurar que antiguos calandracas
.0 liberals, como entire otros el que fue Jefe de Estado Li-
cenciado Pineda; el mas tarde h6roe de San Jacinto, Jos6
Dolores Estrada; y aun el propio Sandoval y otros mas se
fueron afiliando al partido politico que jefeaba Chamorro y
seguian a Lebr6n, Vega y Corral.
Don Fruto inici6 su gobierno en complete paz y, co-
S mo contaba con fuerte opinion, quiso ajustar la Carta
Fundamental del pais a sus ideas -que todo el mundo co-
nocia ya-con el objeto de estabilizar las instituciones de
la Repiblicu, sobre el fundamento del orden.
El Sr. Chamorro jams en su vida, como hemos dicho
estuvo incorporado en ninguna de las revoluciones que ha-





ENSAYO BIOGRAFICO


bian estallado en el pais. Sirvi6 en las Administraciones
liberals con probidad y patriotismo y por ello es que lo
hemos visto, sin sorpresa para nadie, en el alto ejercicio de
Supremo Delegado de la Conferencia Centroamericana, que
tenia en San Vicente su capital, en la 6poca en que el libe-
ralismo tenia la hegemonia political en Nicaragua.
La Constituci6n Politica, ideada por don Fruto Cha-
morro, empezaria a regir en mayo de 1854, pero la revolu-
ci6n que estall6 en ese mismo mes, lanz6 a Nicaragua a la
vordgine de la guerra. Los revolucionarios, ya vencidos,
trajeron en su ay6da a los filibusteros, y la nacionalidad
nicaraguense estuvo a punto de naufragar.
Al cabo de cuatro arios de cruenta guerra; restable-
cida la paz, se dict6 la Constituci6n Politica de 1858, la
misma mutatis mutandis de la de 1854.
X
Cuando lleg6 a Granada la noticia de la derrota de
don Fruto Chamorro en El Pozo (13 de mayo de 1854),
aun no se sabia si el sefor Chamorro habia quedado con
vida, despu6s de la pelea.
Don Fulgencio Vega reuni6 en su casa a los hombres
mas principles para deliberar y hubo quienes dijeran que
sin Chamorro a la cabeza, nada se podia hacer. Mas tar-
de se apareci6 en la junta una persona de alta estatura y
de continent apuesto y venerable en la puerta y todos
simultdneamente se pusieron de pies, con respeto, diciendo:
JOSE LEON SANDOVAL; este hizo serial de que se sen-
taran>.
Se enter el pr6cer del objeto de la reunion; oyo el
dictamen de los notables de la ciudad, se pone de pies y
dijo: el pueblo despierte, nos encuentre a todos haciendo trin-
cheras para defender la ciudad como la defendimos cuan-





DR. EMILIO ALVAREZ LEJARZA 63

do Sacasa, Saravia y Baltodano, que en diferentes ocasio-
nes la sitiaron, pero no la tomaron: Granada no sucumbira
si los granadinos de hoy imitan a los granadinos de aque-
llos tiempos, vamos, pues al trabajo>.
Como insistieran los amiedados, Sandoval responded
al punto: (Aun para capitular con algunas ventajas, es ne-
cesario aprestarse a la defense y combatir; y agreg6 con
los ojos nublados por las ligrimas, al propio tiempo que
alzaba en alto su brazo vigoroso: te para esgrimir la espada con valor y defender a mi pa-
tria).
Aun no habia aparecido el sol cuando ya Sandoval a
la cabeza de las guarniciones, terminaba la fortificaci6n
de la ciudad. Entre otras disposiciones resolvi6 que las
trincheras se construyesen en la desde entonces bautizada
con el nombre Calle de Las Barricadas, la cual p os atras
habia abierto el propio Sandoval y que corre de norte a
sur, detras de la Iglesia de la Merced de uno a otro barran-
co, de los que circundan la ciudad, y que se Ilaman Arro-
yos, en Granada.
Don Fruto regres6 y aprob6 los planes de Sandoval
y le co-nfiri6 con fecha 16 de junio el grado de General de
Brigade.
El 26 de mayo de 1854, en las horas de la tarde, en-
traron por Jalteva (barrio granadino) situado al poniente de
la ciudad las tropas que comandaba el Gral M6ximo Jerez'
en numero de cinco a seis mil hombres, segin CAstulo
C6rdoba, que venia incorporado en esas filas. Tomaron la
direcci6n de la Calle Real, que corre en la ciudad de orien-
te a poniente, en dos filas, ) en el centro las carretas tira-
das por bueyes, con la artilleria y los pertrechos de guerra.
Los defensores, en nimero de trescientos, tras las
trincheras de la calle de Las Barricadas, detuvieron el em-





64 ENSAYO BIOGRAFICO

puje y los atacantes tuvieron que guarecerse dentro de las
naves de la Iglesia de Jalteva.
La embestida de los sitiadores, al dia siguiente 27 de
mayo, fue formidable. Se vieron obligados los sitiados a re-
ducir el frente, para compactar sus filas, pues el enemigo
era veinte veces mayor en numero. Los sitiados vieron
con espanto que las manzanas que habian abandonado, al
compactar sus filas, eran incendiadas por las huestes de
Jerez.
Sandoval recorria personalmente las trincheras dia y
noche y la vislumbre del incendio de los hogares granadi-
nos, en lugar de entristecerle, exclam6 con alegria.
( cendio, regresaran todos los que han huido, persuadidos
de que la guerra no se hace solamente contra Vega, Corral
y Chamorro, sino contra el pueblo de Granada, incendian-
do las casas que no son de aquellos sefiores).
Y asi fue: tan luego lleg6 la noticia del incendio de las
casas de Jalteva a oidos de los granadinos que andaban
huyendo con sus families, regresaron a tomar el rifle a
defender sus hogares; y como un solo hombre lograron de-
tener a los sitiadores.
El vaticinio de Sandoval se habia cumplido.
CAstulo C6rdoba, testigo presencial del sitio de
Granada, puesto que lleg6 enrolado en las huestes del
Gral. Jerez, dej6 en su obra <(Recuerdos dolorosos>, paginas
vividas del pavoroso y cruento sitio de Granada que d.rr6
de mayo de 1854 a febrero de 1855.
<...Entramos al mes de octubre, dice, y los dem6cratas
en la misma escasez de viveres, sucios y andrajosos y en
los mismos desvelos y fatigas; y sin poder distraer el recuer-
do de las miles victims de ambos bandos que habian
perecido en lucha fratricida).





DR. EMILIO ALVAREZ LEJARZA 65

<<...El dia ocho de febrero (1855), contin6a C6rdoba,
se hicieron los preparativos para verificar la retirada Los
heridos, imposibilitados, Iloraban, se lamentaban porque
quedaban a merced del enemigo. Oh, qu6 enemigo!
S nada sin excepci6n era implacable en su odio hacia los
dem6cratas y no quedaron en la plaza sino los muy nece-
sarios. Todos nos siguieron haciendo fuego en todo el
camino. La tropa de Martinez nos esperaba en la entrada
de Masaya y sobre ella cargaron nuestras d6biles tropas,.
tSuspendo este relato, sigue C6rdoba, por no poder
ni someramente bosquejar nuestro transito por esta ciudad,
(Masaya), de calls torfuosas y repelidos por todos los
fiancos, sin dejarnos de perseguir hasta que nos perdimos
de sus vistas>.
Ya estaba postrado en cama, de la enfermedad que
lo llev6 a la muerte, un mes despu6s, el Presidente don
Fruto Chamorro. Oye los informes de la retirada y derrota
de las huestes de Jerez, y orden6 al Coronel Ubau: Sigan-
los con un tambor>>.















E. B.-9.





U~n1I ininii *in,,. er


En septiembre de 1,854, segin Pedro Francisco de la
Rocha, yerno de Sandoval, en el mes de octubre siguiente,
seg6n don Anselmo H. Rivas, se rindi6 a la muerte don
Jos6 Le6n Sandoval.
Tenia 65 afios de edad, pero eso no le impedia el
ejercicio de sus deberes de General de Brigada del Ej6rcito
sitiado Los desvelos, las fatigas y mas aun las angustias
de su noble coraz6n al ver como se desgarraban las entra-
fias de la patria, minaron su salud tan vigorosa.
En el proemio de este ensayo, hablamos del armisti-
cio ante el luctuoso suceso; y de c6mo, al paso del cadaver
del egregio patricio, los combatientes del uno y del otro
bando presentaron sus armas: DIGNA ESCENA DEL SI-
GLO XIII.






me in: mer me mi me ins in m n


Desde los movimientos contra la corona espafio-
la de fines de 1811 hasta el sitio de Granada en 1855, no
hay un solo suceso digno de importancia en la historic de
Nicaragua, en que no aparezca como astro de primer mag-
nitud la figure de Jose Le6n Sandoval.
Jos6 Le6n Sandoval era alto, esbelto, de severe y dig-
no continent, de color moreno, cabeza grande. Escaso
cabello lacio y de color castafio. De 'ojos celestes, vivos.
De amable y final expresi6n y de tacto exquisite. Su con-
junto inspiraba simpatia, y respeto su varonil semblante.
La juventud, al conocer la vida de Sandoval, apren-
derr muy saludables lecciones de probida dle valor, de
entereza de dnimo y de amor a la patria.

EMILIO ALVAREZ LEJARZA.



0




[Este trabajo-fue premiado en el
Coycurso del Ateneo de Masaya
de 1945, y el Ministerio de Edu-
caci6n Pdblica, le otorg6 al
autor una Medalla de Oro.]






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000


Obras del mismo Autor:
-Ensayo Hist6rico
sobre el Derecho
Constitucional de
Nicaragua.

Historia del Dere-
cho, 2 t.

C6digo de Moral
Professional.

Divulgaciones del
conflict territo-
rial con Hondu-
ras.- Cuadernos
1, 2, 3, y 4.

Asignaciones
/ Forzosas.

i/t q
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