• TABLE OF CONTENTS
HIDE
 Table of Contents
 Editorial
 La biblioteca nacional "Jose Marti"...
 La biblioteca de un banco comercial,...
 Las bibliotecas universitarias...
 Algo mas sobre la nueva edicion...
 Los seudonimos en las nuevas reglas...
 Libros, por Carmen Rovira
 Noticias y comentarios
 Literatura profesional
 Publicaciones recibidas
 Advertising














Group Title: Cuba bibliotecologica.
Title: Cuba bibliotecológica
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Permanent Link: http://ufdc.ufl.edu/UF00074948/00006
 Material Information
Title: Cuba bibliotecológica
Physical Description: 8 v. : ; 26 cm.
Language: Spanish
Creator: Asociación Nacional de Profesionales de Biblioteca
Colegio Nacional de Bibliotecarios Universitarios
Publisher: s.n.
Place of Publication: La Habana
 Subjects
Subject: Libraries -- Periodicals -- Cuba   ( lcsh )
Genre: periodical   ( marcgt )
 Notes
Dates or Sequential Designation: ser.1 v. 1-2 (no.2) 1953-June 1955; 2 época, v. 1-5 (no.2), 1956-June 1960.
Issuing Body: 1953-55 issued by Asociación Nacional de Profesionales de Biblioteca; 1956-60 by Colegio Nacional de Bibliotecarios Universitarios.
 Record Information
Bibliographic ID: UF00074948
Volume ID: VID00006
Source Institution: University of Florida
Rights Management: All rights reserved by the source institution and holding location.
Resource Identifier: aleph - 000304653
oclc - 04111731
notis - ABT1236
issn - 0574-6442

Table of Contents
    Table of Contents
        Page 1
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    Editorial
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    La biblioteca nacional "Jose Marti" bajo el proceso de la revolucion cubana, por María Teresa Freyre de Andrade y María Iglesias
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    La biblioteca de un banco comercial, por María Teresa Xiqués Graell
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    Las bibliotecas universitarias al servicio de la investigacion, por Jorge Aguayo
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    Algo mas sobre la nueva edicion de las clasificacion de Dewey, por Carmen Rovira
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    Los seudonimos en las nuevas reglas de catalogacion, por Jorge Aguayo
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    Libros, por Carmen Rovira
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    Noticias y comentarios
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    Literatura profesional
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    Publicaciones recibidas
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    Advertising
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Full Text



--------------


CN(


SCNBU C
)i

arnrh~dr n~r. .~ .


REVISTA TRIMESTRAL
Organo Official del COLEGIO NATIONAL DE BIBLIOTECARIOS


UNIVERSITARIOS


2 Epoca. Volumen IV Enero-Junio de 1959 Nilmeros 1-2

Inscripta como correspondencia de segunda clase en la Administraci6n de Correos de La Habana




SUMARIO

Pagina

EDITORIAL .......... ........ ............. .. ...... 3
LA BIBLIOTECA NATIONAL "JOSE MARTI" BAJO EL PROCESS DE LA'RE-
VOLUCION CUBAN'A, por Maria Teresa Freyre de Andrade y Maria Iglesias.. 5
LA BIBLIOTECA DE TIN BANCO COMMERCIAL, por Maria Teresa Xiquis Graell .. 8
LAS BIBLIOTECAS UNIVERSITARIAS AL SERVICIO DE LA INVESTIGATION,
por Jorge Aguayo .. .. .. .. .. .. .. .. .. .. .. .. .. .. .. .. .. .. 11
ALGO MAS SOBRE LA NUEVA EDICION DE LA CLASIFICACION DE DEWEY,
por Carmen Rovira .. ........... ... .... ......... .. .... 16
LOS SEUDONIMOS EN LAS NUEVAS REGLAS DE CATALOGACION, por Jorge
Aguayo ........ .. ...... .... ...... ...... ...... 23
LIBROS, por Clrmen Ruiirt .. .... ... ... .............. .. 25
NOTICIAS Y COMENTARIOS .. .. .. .... .. ... .. .......... 28
LITERATURA PROFESIONAL .... .. .. ...................... 32
PUBLICACIONES RECIBIDAS ........................... .... 34


LA HABANA






y&L ~z~


CUBA
















CUBA BIBLIOTECOLOGICA
Organo official del Colegio Nacional de Bibliotecarios Universitarios

Redacci6n y Administraci6n: Calle 27 No. 663 Vedado, Habana, Cuba
Apartado 3268


DIRECTOR:
Dra. CARMEN ROVIRA


El Colegio Nacional de Bibliotecarios Universitarios fu6 constituido de acuerdo con la Ley
No. 4 de 13 de noviembre de 1944, que dispone la colegiaci6n de los profesionales universitarios.
El Colegio se constituy6 oficialmente con fecha 31 de mayo de 1955, y sus Estatutos se publi-
caron en la Gaceta Oficial de la Repiblica de Cuba del dia 15 de julio del mismo afio. El Colegio
Nacional de Bibliotecarios Universitarios agrupa en su seno a todos los bibliotecarios graduados
en la Escuela de Bibliotecarios de la Universidad de la Habana y en los Cursos de Tecnica Bi-
bliotecaria (1946-1952) de ]a Escuela de Verano en la propia Universidad. Esta regido por un
Comit6 Ejecutivo, formado en la actualidad por las personas siguientes: Blanca Rosa SAnchez,
President; Ana Rosa Nfiiez, Vicepre identa; Maria Iglesias, Secretaria; Maria de los Angeles
Acosta, Vicesecretaria; Evidia Blanco, Tesorera; Maria Victoria Morales, Vicetesorera; Carmen
Rovira, Estela Giroud, Miriam Tons (Vocales).
CUBA BIBLIOTECOLOGICA se public trimestralmente. Precio de suscripci6n: .$1.50 al afio.
Nimero suelto: $0.50. Los miembros del Colegio Nacional de Biblio.ecarios Universitarios tienen
derecho a recibir gratuitamente la revista.
La responsabilidad de los articulos firmados recao exclusivamente sobre sus autores. El Colegio
Nacional de Bibliotecarios Universitarios y la Direcci6n de la revista se hacen responsables sola-
mente de los editoriales, informaciones y notas sin firmar.
CUBA BIBLIOTECOLOGICA solicita crnje con publicaciones similares, nacionales y ex-
tranjeras.
Los articulos que aparccen en CUBA BIBLIOTECOLOGICA se encuentran indizados en Li-
brary Literature y en Contents in Advance.
Los materials de este nimero PC entregaron a la revista antes del mes de julio de 1959.


IMPRENTA DE LA UNIVERSIDAD DE LA HABANA
























Al cumplirse los seis meses del cambio radical sufrido por el pais con motivo
del derrocamiento de la dictadura y cl triunfo de la Revoluci6i, es convenient
hacer un recuento de las consecuencias que ello ha tenido hasta el, moment en el
panorama bibliotecario cubano.
Las esperanzas que cifrdbamos en el Gobierno Revolucionario en nuestro
iltimo Editorial no se han visto defraudadas. El nuevo Gobierno tiene un ver-
dadero interds en la cultural en todos sus aspects, y las bibliotecas no podiand
permanecer olvidadas.
La media mids transcendental Ilevada a cabo hasta ahora es haber puesto
la Biblioteca Nacional en manos de profesionales, liberdndola de una Jun-
ta de Patronos casi unipersonal, cuyo (inico legado fue un edificio costosisimo y
lujosisimo, que no podia prestar servicio por falta de recursos para la adquisi-
cion de libros y la casi total ausencia de personal preparado. La nueva Directora
de la Biblioteca Nacional-bibliotecaria y maestra de bibliotecarios-se estd ocu-
pando ahora de dar nueva vida y razdn de scr a aquella ostentacin de ricos
iMldrmoles, y sus distintos departamentos y servicios estdn ya funcionando bajo
la direction de bibliotecarios capacitados.
Otro acontecimiento que nos permit abrigar las mejores esperanzas es la rea-
nudacidn de los cursos en la Escuela de Bibliotecarios de la UiTiversidad de la
Habana. Despues de dos aios y medio de receso forzoso, un grupo numerosisi'mo
de alumnos acude a sus aulas, prepardndose para ejercer una profesion que va
a-lquiriendo cada vcz mayor prestigio y dignidad. Una part de los alumnos
arude a la Escuela por su vocacidn hacia esta nueva carrera, por amor a los' libros
y por deseo de prepararse para el porvenir; otra part acude porque estd ya
trabajando en una biblioteca, y se ha dado cuenta que le son indispensable una
seric de conocimientos que sdlo la Escuela le puede dar. Ambos grupos estudian
con entusiasmo para recuperar el tiempo perdido, a pesar de los calories del ve-
rano y del horario intensico.
TambiCn en la Universidad, en todas las reuniones, conferencias, mesa re-
dondas y otros actos que se organizan para tratar de la reform universitaria, se
ha discutido cl problema de las bibliotecas. Un nuevo tipo de estudiante univer-
sitario deja sentir su influencia: un estudiante que por fin se ha dado cuenta de
que no puede haber enseitanza universitaria sin un buen servicio bibliotecario.
Esperamos que de todos estos proyectos surjan las bibliotecas universitarias que
todos deseamos: mejoradas en su organizacisn, si presupuesto y mity especial-
;iente en su personal. Esto serd ahora rmds fdcil que nunca, puesto que el Go-
bierno Revolucionario ha ofrecido el imximo apoyo financiero a las tres univer-
idades oficiales del pais. Ya las Unirersidades de Oriente y de Las Villas pres-
fian alencidn preference a sus bibliotecas; la Universidad de la Habana no puede
quedarse atrds.








CUBA BIBI,IOTECOL6GcucA


A reserve de lo que pueda resultar del plan de reform univcrsitaria, cn et
q.ue el COLEGIO dard a conocer su opinion en lo que respect a las bibliotecas,
la Universidad de la Habana debe cumplir, de ahora en adelante, el acuerdo
tornado por el Consejo Universitario de fecha 18 de abril de 1956, acerca de la
provision de cargo profesionales en las bibliotecas universitarias. Mientras las
delmis bibliotecas importantes de Cuba clamaban por profesionales salidos de las
aulas universitarias, la Universidad de la Habana no ha nombrado hasta ahora
ninguin graduado de su Escuela de Bibliotecarios para ocupar (ii r, o en sus biblio-
tecas. Los pocos que han estudiado, to han hecho despues de haber sido nom-
brados. Si esta political incredible no se modifica, podrd decirse que la Revoluciin
no ha llegado a las bibliotecas de nucstra bicentenaria U!niversidad.
Tenemos ya, pues, una Biblioteca Nacional funcionando debidamente, una
Escuela de Bibliotecarios con un buen ni'mero de alumnos, y esperamos que la
reform universitaria resuelva la situaci6n lamentable de las bibliotecas de la
Universidad de la Habana. Lo que rest por considerar es la neccsidad do una
reglamentaci6n de la profesi6n de bibliotecario, para evitar de una vez y para
siempre que en el future se vuelvan a producer situaciones como las del pasado.
Es necesario que una ley defina categoricamente el nivel universitario de nuesira
profession y que, salvaguardando los interests de las persons que ocuparon
plazas en bibliotecas sin teoer titulos, o con titulos no univorsitarios, se fijen las
condiciones que en el future deban poseer las personas que aspiren a ser nom-
bradas en las bibliotecas del pals. El COLEGIO NACIONAL DE BIBLIOTE-
CARIOS 1 NIVERSITARIOS no descansard hasta conseguir del Gobierno Revo-
lucionario la legislation adecuada. Solamente entonces podrd decise que Cuba
ha entrado de lleno en cl t.. i, ,r,, de paiscs que marchan a la vanguardia del
movimiento bibliotecario.














LA BIBLIOTECA NATIONAL "JOSE MARTI" BAJO EL PROCESS
DE LA REVOLUCJON CUBANA

Por Maria Teresa Freyre de Andrade y Maria Iglesias.


Con el advenimiento de la libertad en Cuba no podia escapar la Biblioteca
Nacional al process renovador iniciado con la Revoluci6n en todo el pais, mar-
cando nuevas pautas en la vida intellectual y spiritual de los cubanos.
Desde 1941 gobernaba la Bibliotcc comio organism aut6nomo, una Junta de
Patronos que tenia personalidad juridica y decidia todo lo concerniente a la ins-
iituci6n.
Tenia entire sus dcreclos el do libertad absolute de acci6n; sin embargo el pri-
mordial y inico desvclo de la Junta fue el de dotar a la Biblioteca Nacional "Jou6
Marti" de un ostentoso edificio a expenses de su organizaci6n internal, y, lo que
os mis lamentable, a costa de su riqueza bibliogrifica.
])e acuerdo con esa political seguida por la Junta de Patronos, durante nias
(le quince afios la Bibliotoca dej6 dc adquirir libros por compra. El perjuicio
eausado es irreparable ya que es bien conocida la situaci6n que se crea cuando
ino sc siuie una political do adquisici6n continue: los aios que quedan vacios son
extremadamente dificiles dc llenar...
Ese descuido ha dado lugar a que hayan escapado del pais grande colecciones
cubanas, y documents de gran valor, vendidos por particulares y libreros al ex-
tranjero, quo ya no podrin rescatarse, a menos que sus poseedores actuales nos
faciliten esa riqueza por medio de microfilms y fotocopias.
Al asumir la Dirccci6n dc la Biblioteca, nuestro primer cuidado ha sido esla-
Ilecer relaciones con esas instituciones o entidades extranjeras para que esos va-
liosos documents vuelvan a Cuba a fin de ponerlos al alcance de nuestros in-
vestigadores.
Tambi6n nos ocupamos do aquellos papeles importantes para nuestra historic
que nunca han estado en Cuba, por former part de los archives de otros passes,
especialmente Espafia. No obstante, esta preocupaci6n que sentimos por recu-
perar el acervo cultural eubano y nuestro constant desvelo por incrementar la
importancia de la Biblioteea Nacional como centro de investigaci6n y alta cultural,
no restaril nada al servicio de divulgaci6n cultural que instauraremons, proyce-
t;indonos hacia el pfblico en general mediante otra biblioteca anexa, en el mismo
edificio, para la que crearemos otros Departamentos, ademAis de los que detallamos
inis adelante.
Estrenado cl edificio de la Biblioteca Nacional "Jos6 Marti" en pleno poderio
de la tirania derrocada, no fue asimilado con simpatia por el pueblo que so man-
tenia al margen de toda participaci6n en instituciones estatales, aunque 4stas
iueran de servicios piblicos. Por otra part, innumerable restricciones impuestas
al pfiblico restaban agrado a los servicios que podian prestarse.
Iloy, a cuatro mess escasos de disolverse por la Ley Revolucionaria No. 93 la
Junta de Patronos, y asunir nosotras la Direcci6n de la Biblioteea, podemos decit,
con entera satisfacci6n, que el nfimero de visits y lectores que acuden a la Bi-







CUr. aI OTII;1OvECOL6(oICA


blioteea asciende al double, y que al cabo dc un afio nos proponemos, por lo
menos, cuadruplicar cl actual record.
Hasta aqui atribuimos nuestros progress al hecho de haber llevado a vias de
echo la aplicaci6n de los conocimientos modernos de biblioteconomia, concediendo
gran importancia a o1 que a su dinamica sc refiere.
Aunque la Biblioteca Nacional contaba con presupucstos capaccs de sopor-
tarlo, no sc le habia dado la estructuraci6n departmental que require cl cunm-
plimiento de sus objetivos principles. Al crear ahora los Departamentos de
Selecci6n y Adquisici6n de Libros; el de Consulta y Referencia, en su double
labor de auxilio a los investigadores y orientaci6n a los lectores de otro tipo;
y el de Catalogaci6n y ClasificaciOn, de acuerdo con las mis modernas proyee-
eiones, ha quedado dotada la Biblioteca de un cientifico "modus-operandi".
Nuestro orgullo esta en ;-ti in i que se han seleccionado y adquirido hastn la
techa mis de 200 discos y 3,000 obras, entire ellas algunas de Referencia; se ha
comenzado la investigaci6n de las obras cubanas que posee la Biblioteca, y se
ha introducido la Clasificaci6n Decimal de Melvil Dewey para las nuevas adqui-
siciones, sin descuidar la modernizaci6n del catAlogo antiguo que qucdard uni-
ficado al nuevo. A las 48 horas de compradas, las obras nuevas estin al servicio
de los lectores, mediante fichas azules provisionales de autor y de material.
Tamlbin estamos en las negociaciones finales para adquirir un aparato Multi-
lith, el cual facilitard la duplicaci6n de las fichas y nos permitiri proporcio-
narlas a otras bibliotecas, cunanas y extranjeras, por muy m6dico prccio.
Ya en march estos departamentos, con nuestro nuevo presupuesto, podremo:
extender el servicio al pfiblico hasta las 11 de la noche, y sobre todo, organizer
tres nuevos Departamentos:

A-Biblioteca Pfiblica Circulante.
B-Biblioteca Juvenil.
C-Sala de Mfsica y Arte.

En estos moments, los departamentos crcados estin regidos por las siguientes
personas:

A-Seleeci6n y Adquisici6n de Libros
Dra. Regina Trobo (Bibliotecaria).
)ra. Graciela Pogolotti (Asesora).

B-Consulta y Referencia
Sra. Blanca Bahamonde (Bibliotecaria).

C-Clasificaci6n y Catalogaci6n
Dra. Dolores Rovirosa (Bibliotecaria).

1)-Actividades Culturales
Dra. Estela Giroud (Bibliotecaria).

E-Relaciones Pfiblicas y Publicidad
Dra. Marta Vesa (Asesora).









CUBA 3IBLIOTECOL6cICA


Otros Departamentos ya existentes en los que tambi6n ha habido modifi-
caeiones esenciales o aumento de emplendos, son los siguientes:

A-IHemcroteca
Sr. Carlos Villanucva
Sra. Rosina Carone.

B-Salas de Lectura
Sra. Xiomara Sosa
Sra. Cecilia L6pez
Dra. Ma. Victoria Morales Torriente
Sra. Hilda Miranda.

C-Restauraci6n y Encuadernaci6n
Sra. Ma. Victoria Bru.

DI-Anlacenes

E--)epartamento de Fotostat, Laininaci6n y Microfilm.

Si a toda esta labor de creaci6n y rcorganizaci6n, so afiaden las actividades
que hcmos mantcnido, por las cuales se ban montado tres exposiciones, al mismo
ticmpo que se ha ofrecido un ciclo dc conferencias por reconocidos intelectuales
eubanos, en ]as que se ha distribuido al pfiblico asistente las bibliografias de cada
toma, sin que sc haya dejado de proyectar para los pr6ximo meses, cursillos de
Biblioteconomia para maestros, comentarios de libros y conciertos, no nos queda
duda de que la Biblioteca Nacional "Jos6 Marti" cada dia se acerca mAs al ideal
de una biblioteca modern, y para orgullo de los cubanos, es mais digna del nombre
que leva.















LA BIBLIOTECA DE UN BANCO COMMERCIAL


Por Maria Teresa Xiques Graell


Cuando la bibliotecaria de un banco del Canada le dice a cualquier persona
que trabaja en la biblioteca de un banco, muchas de ellas exclaman: "lPara qu6
necesita un banco biblioteca?", y se muestran sorprendidas dc que haya muchos
hancos y oficinas de negocios; por lo menos en ese pais (Canada), que las posen.
Hoy en dia se public much material que todo hombre de negocios debe
leer para mantener al dia su trabajo, para lo cual necesita tender a mano dicho
material. En los distintos campos de los negocios hay ciertas publicaciones que
sc deben examiner regularmente, siendo necesario que cierta informaci6n so
ponga a disposici6n de las personas cuando 6stas las necesiten. Es con este fin
que la biblioteca puede prestar servicio. La biblioteca es el lugar donde debe
converger el material publicado, donde puede ser manipulado, guardado y por
medio de la cual puede ponerse en circulacion.
Sabemos que una biblioteca de negocios, o biblioteca especializada, so dife-
rencia de una biblioteca pfiblica en que es una parte integral de la compafiia,
banco o negocio a la cual pertenece. Mientras una biblioteca pfiblica necesita
publicaciones que traten sobre todas las materials en todos los niveles, una biblio-
teea de negocios s61o contiene lo relacionado con su campo de negocios. Mien-
tras una biblioteca pfiblica est6 preparada para servir a todos los miembros de
una comunidad, la mayoria de los lectores o clients de una biblioteca de nego-
cios pertenece al staff de la compaiia.
En cl caso de una biblioteca de un banco, el bibliotecario debe toner una
clara idea del trabajo del banco para que pueda conocer las necesidades de cada
departamento. Por eso a primera vista resalta que una de las primeras cosas es
relacionarse estrechamente con las operaciones bancarias, de modo de poder pe-
nctrar profundamente para descubrir en verdad cuales son las mayores necesi-
dades. Por supuesto que una buena parte del material seri sobre creditos, in-
versiones, cambio exterior, analisis de estados financieros, y otros asuntos sobre
finanzas. Esto por si mismo esia ligado con material referente a distintas in-
dustrias, condiciones de los negocios en el pais o fuera de 61, si el banco tiene
sucursales en el extranjero, para saber las condiciones de los negocios en estos
paises. Es necesario tencr tambi6n una buena colecci6n de eyes para saber o
conocer las relaciones con cl control del sistema bancario a trav6s del Banco
National.
Como sabemos, los bancos cuentan con distintos departamentos, entire los
cuales se cncuentra el administrative, de empleados, que debe de estar interesado
on las regulaciones de los impuestos, seguros de empleados, planes de pension,
desenvolvimiento del ejecutivo y otras cuestiones. El departamento responsible
de las propiedades necesita regulaciones de fabricaci6n, publicaciones sobre ma-
terias de fabricaci6n, arquitectura, decoraci6n interior, etc. Es necesario quo
cl personal de la biblioteca conozca las necesidades del resto del personal de!
banco para servir mejor a su desenvolvimiento y tiitili.-ii. a sus necesidades.
Seria convenient que el bibliotecario estudiara banca, para que su ayuda por
inedio de notas de la biblioteca recomendando material, pueda ser de la mayor
utilidad.








CUBA BIBLIOTECOLOGICA


Como centro de informaci6n del banco, ]a biblioteca hard uso de diversos
tipos de publicaciones. Lo primero, por supuesto, serin los libros, que serin
la base de la colecci6n. QuizAs los mfs fitiles seran los de referencia, entire los
cuales se encuentran las enciclopedias, diccionarios de una lengua o bilingiies,
"Qui6n es quien", directorios de negocios, anuarios de estadisticas, reports anua-
les, etc. Al lado de 6sto son necesarios libros en todos los campos que scan de
interns para el banco.
Los libros, no obstanto, forman s6lo una part de la colecci6n, porque cuando
qe publican, en muchos casos, estin fuera de actualidad, encontrandose el ma-
terial mas al dia en publicaciones peri6dicas. Por eso la biblioteca puede re-
cibir revistas que contengan anailisis econ6micos valiosos de todas parties del
mundo; peri6dicos de distintas ciudades y algunos especiales dedicados a dar no-
ticias financieras, de comercio, de banca; publicaciones semanales, mensuales,
quincenales, que proven los mis recientes puntos de vista; publicaciones de
departamentos del gobierno, climaras de comercio, instituciones educacionales y
financieras, que por medio de memories, estadisticas, reports, dan a conocer
datos econ6micos de importancia. Es obvio que todo este material no interest
a todo el personal del banco por igual, pero es la funci6n de la biblioteca que
cada empclado reciba el material que necesita. Muchas bibliotecas indizan ar-
ticulos interesantes y tambi6n hacen una lista que reparten entire el personal,
para que 6ste pueda solicitar el material que desee consultar.
Una part important del trabajo de la biblioteca es el curso quc se dari a
las publicaciones peri6dicas. Para ello so debe hacer una lista de las personas
interesadas en cada publicaci6n, e inmediatamente que son recibidas por la bi-
blioteca, deben ser enviadas a las personas por el turno en que las han pedido.
El trabajo de referencia es para muchos bibliotecarios el trabajo mis intere-
sante, y muchos sienten ansias de prestar la mejor ayuda para que el personal
pueda encontrar la informaci6n que necesita. Infortunadamente, muchas perso-
nas se creen que cuando preguntan cstdin causando trastornos al personal que tra-
baja en la biblioteca. Entre las distintas cuestiones que este departamento puede
contestar estarun algunas como: I.Es Lybia o Libya?, .cuinto trigo export
Canadi?, i cuAnto arroz importamos en 1958?, cutintos tercios de tabaco o huaca-
Ies de pifia export Cuba el filtimo afio? Otras proguntas necesitan ser investi-
gadas en diferentes fuentes, y Ilevan un largo tiempo para ser contestadas.
Otro trabajo es la catalogaci6n y clasificaci6n del, material. Estas opera-
ciones son de vital importancia para poder contestar con la mayor rapidez
cuando se hace una progunta, o se inquiere por algfin material, ya sea libro,
revista o folleto. Cada libro, como sabcmos, tiene su lugar en los estantes y se
localiza por medio del catilogo. Si por un descuido se coloca en otro lugar
que no le pertenece, por el nomento estarn como si estuviera perdido. Por esta
raz6n muchos bibliotecarios prefieren que el pfiblico no coloque los libros en los
estates. Si la coleccidn es pequefia, la catalogaci6n de las materials debe ser lo
mins detallada possible, de modo que se haga un uso complete de todos los libros.
Los folletos deben catalogarse por materials, bajo un encabezamiento apropiado,
y deben deseeharse cuando ha pasado un tiempo prudential. Las publicaciones
pcri6dicas de mias valor se guardian para futuras referencias. Los peri6dicos
ofreccn much a dificultad por el espacio que ocupan. Aunque ahora se pueden
liacer ediciones en microfilm, que ahorra espacio, pero se necesita un proyector.
Muchos bancos consideran que su biblioteca juega un papel important en el
progress de sus relaciones pfiblicas, y por eso son invitados a usar la biblioteca
otras personas que no son empleados, pues asi se ganan amigos y clients para
ci banco.








10 CUBA BIBLIOTECOL6GICA

Algunas bibliotecas de banco poseen una colccci6n de libros de ficci6n y no
ficci6n para uso del personal. Este servicio es muy apreciado y proporciona un
conocimiento mis amplio del personal. Este servicio es muy apreciado y pro-
porciona un conocimiento mas amplio del personal, que de otro modo seria muy
limitado.
En fin, la funci6n de la biblioteca de un banco cs servir como centro de
informaci6n, contestando preguntas, prestar y guardar publicaciones, y ayudar a
ganar amigos y clients para el banco. Su existencia estA justificada por el uso
que se haga de ella.

Bibliografia: The Canadian Banker, vol. 62, no. 2, 1955.















LAS BIBLIOTECAS UNIVERSITARIAS AL SERVICIO
DE LA INVESTIGATION

Por Jorge Aguayo


IIubo una epoca en que los studios eientificos habian torado el camino de
una lenta y normal evoluci6n. De tarde en tarde un descubrimiento (o un in-
vento) conmovia o echaba abajo la armaz6n del saber acumulado. i\as era un
period en que los cambios se operaban-dentro del marco de la capacidad hu-
nana para similar los aportes mas extraordinarios del pensamiento-, sin que
se quebrasen siempre los valores de la ciencia traditional. Habia como una
sucesi6n de nuevos hechos en que se daba la apariencia de 16gica continuidad. Al
menos, ello es lo que se observa que ha venido ocurriendo despu6s de cerrarse ]a
(poca de los grades descubrimientos que acompafiaron la alborada del Rena-
eimiento.
Pero ante los adelantos de la biologia modern, la fisica nuclear, las ciencias
mindicas, la quimica industrial, etc., y, en t6rminos generals, ante los progress
cientificos y tecnol6gicos de los filtimos veinticinco afios, la mayoria de los hom-
bres de ciencia, de formaci6n universitaria anterior al advenimiento de esta
naeva era (at6mica), ha venido sufriendo el miis tremendo impact intellectual
de que se haya dolido jamins el hombre de studio. No es que muchos cientificos
y profesionales esten incapacitados para entender la epoca en que vivimos; es
que muchos de los libros en que se formaron-es decir, muchos de los libros que
manejaron de j6venes y con los cuales forjaron su mcnte cuando estudiantes y
so convirtieron en hombres de ciencia en la edad madura-han envejecido irre-
inisiblementc, y ya s61o representan en conjunto criterios, teorias y m6todos im-
perantes en otras ctapas del saber.
Mientras los descubrimientos se limitaban a contribuir cuantitativamente al
advance del saber, nada impedia que la mayoria de los hombres de ciencia y profe-
sionales se mantuviese al dia en sus conocimientos. S61o cuando el descubri-
miento, como contribuci6n cualitativa, como ocurre hoy, es tan trascendental
que resquebraja hasta los mismos cimientos del saber consagrado, obligando a re-
visar de nuevo los valores "inconmovibles" en que se basaba aquel, es que muchos
hombres de ciencia y profesionales suelen quedarse sin lograr la actualizaci6n de
sus conocimientos. Factores de muy diverse indole, tales como el vertigo de tra-
bajo y la rapidez conque se produce los cambios, contribuyen a producer este
I'en6meno, que ya se ha dado, aunque no siempre en media semejante, en otras
ipoeas.
Para remedial esta cuesti6n, particularmente aguda en estos tiempos, el Estado
no halla otro recurso que el de echar mano a la formaci6n de una nueva genera-
ei6n de hombres de ciencia, tal como estAn haciendo todos los paises situados a
la avanzada del saber. Y por lo mismo que este fen6meno de divorcio entire una
generaci6n y otra es particularmente grave en este period de transici6n, y, desde
luego, inevitable en t6rminos generals en cualquier epoca de la historic, no
deben las universidades-depositarias del saber y propulsoras de la investiga-
ei6n-contribuir a ahondar ain mas la distancia entire el estado actual de las
cicncias y los libros que las representan.








12 CUBA BIBLIOTECOLOGICA

La inutilidad de mantener una colecci6n de obras carente de actualidad esti
fuera de toda discusi6n. A lo sumo tal colecci6n s6lo es necesaria para la historic
de las ciencias o como simple punto de comparaci6n. Pero dejar envejecer las
coleeciones de libros, descuidando la compra de las obras actuales que representan
la filtima palabra del conocimiento, vale tanto como si las universidades renuncia-
sen a una de sus principals funciones: la de llevar el saber a metas mis altas. Por
ello es que se dice que una universidad vale en la media en que valgan sus bi-
bliotecas, y tambien que es preferible un profesorado deficiente que una biblio-
l eca mal dotada. Claro esti que esta verdad resplandecera cuando se comprenda
correctamente qu6 es una biblioteca universitaria digna de tal nombre.
Por supuesto que aunque todos los autores no coinciden al respect, discre-
pando entire si en cuanto a las caracteristicas que se consideran de mayor impor-
tancia para valorar la cuesti6n, hay un criterio predominante en la literature
de la material, y es considerar la biblioteca no como un simple complemento uti-
litario de la ensefianza, sino como fuerza spiritual capaz de former estudiantes
con vocaei6n cientifica y facilitar tambi6n la investigaci6n entire los profesores.
Debe haber, pues, una rclaci6n causal entire los libros y la labor universitaria,
no s61o con respect a aquella parte de la colecci6n necesaria al cumplimiento del
lamado program de las asignaturas-que impera todavia desafortunadamente
on buen nfimero de universidades en todo el mundo-, sino en cuanto a la obra
do investigaci6n realizada por los profesores en sus citedras y departamentos.
No es necesario sefialar aqui la proporci6n del presupuesto que debcn las uni-
versidades destinar a la compra de libros, porque esta proporci6n no puede de-
pender de un esquema prefijado, sino de las necesidades propias y reales de cada
universidad. Ello quiere decir, en otras palabras, que la inversi6n, pongamos por
caso, de $200,000.00 en un solo afio para comprar libros, en vez de los $100,000.00
g(istados en otras universidades de presupuesto general igual, s61o ha de defender
de las necesidades actuales en un moment dado y no de proporciones fijas.
Pero el punto en cuesti6n tiene dos aspects fundamentals: 1', c6mo man-
tenor al dia cada parte de la colecci6n, de tal manera que los nuevos aportes
del saber vengan a ocupar el lugar de los viejos; 29, c6mo habilitar las nuevas
ndquisiciones para mantener organizada y active la colecci6n de libros, ya que no
cs suficiente cumplir con la condici6n primera, si la segunda queda sin
realizar.
El primer aspect de la cuesti6n esti condicionado por el rango acad6mico
que las universidades hayan establecido, es decir, esta condicionado por los re-
quisitos exigidos por la instituci6n para la expedici6n de los titulos que otorga,
pesto que si catedras y departamentos se interesan porque In biblioteca pose
cuanto sea de interns para la lectura asignada a los alumnos y para la investi-
gaci6n de los graduandos y profesores, cs porque la universidad los exige a estos
6itimos un alto nivel en su labor docente.
El deer que tiene el professor do servir como consejero on la sclcci6n de
libros de las bibliotecas universitarias no excluye la ohligaci6n de los bibliote-
carios on jcfe de suplir con su diligencia las laguna que puedan laber sido uno-
:adas en la colecei6n, siempro y cuando el cumplimiento de tal obligaci6n se Ilove
a cabo dentro de los limits impucstos por cl tipo de universidad y por la indole
de la ensefianza y de Ia investigaci6n. Error muy comif on el que so incurred
al analizar este primer punto del problema cs el de considerar esta nctualizaci6n
como una cuesti6n quo s6lo concierne a las ciencias y a la tecnologia; pero no asi
a las otras parties de la colecci6n, especialmente a la literature o al arte. Sin
embargo, nada es menos cierto que esta afirimaci6n.








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Las colecciones literarias envejecen tambi6n, especialmente las de los clAsicos,
uniquee desde luego este fen6neno no ocurre tan rapidamente como en las ciencias
o en la tccnologia. Por ejjcmplo, do tarde en tarde un investigator da a la luz
una nueva edici6n do un texto conocido, eselareciendo algfin punto fundamental
olvidado en las viejas ediciones, o eliminando algfin error proveniente de algfin
descuido en la transcripci6n del texto original o mas antiguo. Y otras veces la
eritica aclara algfin punto descuidado que deja atrAis los viejos comentarios, ha-
eiendo inevitable la bfisqueda de los nuevos. Igual ocurre con los libros de arte,
unas veces porque sullen reproducir las obras de los artists con una t6cnica
niis modern; otras, porque representan una opinion autorizada sobre una obra
do arte, o una interpretaei6n diferente del fen6meno artistic.
En otras palabras, con mayor o menor rapidez-a veces silo de un afio a otro,
o aun dentro del mismo afio en que se public un libro-los aportes al saber hacen
sufrir cambios de iniprevisibles consecuencias. Ignorarlos o desconocerlos cs
vivir de espaldas a la verdad, y, sobre todo, vivir en un tiempo y clima cultural
,diferentes del mundo en percnne transfornaci6n n eque nos toc6 vivir.
El segundo aspect de la cuesti6n debatida: c6mo habilitar la colecci6n do li-
bros, manteni6ndola organizada y active, es el mas dificil de hacer llegar a las
personas no iniciadas en las disciplines bibliotecol6gicas. Y no deja de ser in-
teresante constatar las repetidas veces conque ciertos profesores consuran al bi-
bliotecario por tencr libros que no se han integrado afin al concerto de la colec-
ei6n organizada, sin pararse a considerar la diferencia que existed entire adquirir
libros y proceder a su habilitaci6n. Lo primero puede y debe hacerlo el mismo
professor, mediante su recomendaci6n; lo segundo, s6lo el que sabe describir (ca-
lulogar) un libro y clasificarlo segfin el sistema que haya adoptado la bibliotcca.
AJora bien, aunque no vamos a entrar en detalles profesionales sobre una
catalogacin de libros que respond a los dictados de una modern political biblio-
tecol6gica, ni tampoco sobre lo que debe entenderse por una clasificaci6n en el
catalogo o en las estanterias-para los entendidos la explicaci6n seria obvia; para
los profanos, demasiado breve y oscura-, lo important cs constatar que el tiempo
profesionalmente necesario para dejar catalogado y clasificado un libro, habili-
tindolo para que presto servicio en una bibliotcca, es algo impossible de ser acor-
tado mis alhi de ciertos limits.
Cada nuevo libro que entra en una biblioteca: libro propiamente dicho, revista,
folleto, mapa, microfilm, libro parlante, etc., consume inevitablemente part del
horario del catalogador, que no puede a voluntad reducir el tiempo que ese tra-
bajo require. No podemos olvidar que lo que el bibliotecario catalog y clasi-
'ica no son simples objetos materials (libros-objetos), sino tambien, y muy prin-
cipalmente, concepts (libros-conceptos), y esto filtimo demand del bibliotecario
una preparaci6n acad6mica al nivel del tipo de colecci6n que habilita.
Nada mis absurdo que proclamar la necesidad de aprobar nuevas erogaciones
para mejorar la colecci6n de libros (cualqniera que sea su tipo), sin votar al mismo
tiempo los creditos indispensables para que la designaci6n de un niunero de
('atalogadores profesionales (titulados) guard relaci6n con el total de libros
regularmente adquiridos por ]a biblioteca, o que osta proyecta adquirir en un caso
dado. Las tareas del catalogador son tan variadas y complejas que todo intent
de relacionarlas aqui nos llevaria un espacio que sobrepasaria este trabajo en su
intenci6n y en sus limits.
Pero aunque la existencia de una buena colecei6n de libros en una biblioteca
universitaria es condici6n sin la cual la universidad no puede Ilevar a cabo, a la
altura de los tiempos, su labor docent y su obra de investigaci6n, es lo cierto
(que so precise de dos puntos complementarios: 1) de la informaei6n acerca de
los recursos existentes en las otras biblioteca univeritarias y centros cientifiens








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dl pais, y 2Q) de la cooperaci6n entire los bibliotecarios de estas intituciones, res-
paldados por los representantes oficiales de las universidades.
La tendencia actual en las bibliotecas de investigaci6n (cientificas o t6cnicas),
]o mismo universitarias que no universitarias, no es tanto competir entire si, tra-
tando de repetir infitilmcnte en cada colecci6n todos los libros que las otras
poscen, como mantener informados a los estudiosos acerca de los recursos exis-
tentes fuera de sus propias bibliotecas. Las lagunas pueden cubrirse, pues, no
s6lo por la adquisici6n del material necesario, sino por el procedimiento do in-
formar al estudioso d6nde puede consultar las obras que no est6n a su disposi-
ci6n en esa biblioteca.
Claro que esto filtimo s61o es aconsejable con las obras que no son de actua-
lidad y, por lo tanto, do uso constant, porque no es de suponcr que ]a biblioteca
vaya a privarse de una obra litil para que esta pueda servir a otra instituci6n.
Lo mis frecuente es que los bibliotecarios se refinan y estudien un program que
tiene por objeto distribuirse los materials provenientes de determinados paises,
o sobre ciertos aspects particulars de un pais o region, como la historic, Al
folklore, la arqueologia, ]a geografia, etc. Resultaria inconcebible que todo esto
se hiciera, sin poner en juego los resorts necesarios para mantener un instrument
de informaci6n (catalogo colectivo) en que los libros adquiridos por las biblio-
tecas que hayan suscrito el acuerdo de cooperaci6n esten representados en el indice
por una ficha descriptive.
En los Estados Unidos, siguiendo un plan parccido-aunque en mayor escala-
al de las bibliotecas prusianas (Gesamtkatalog der Preussischen Bibliotheken),
un crecido nAmero de bibliotecas, en cooperaci6n con la Congressional Library, so
ha comprometido a enviar al catalog de csta filtima una ficha descriptive de todo
libro extranjero que so presuma pueda ser de interEs a un investigator national.
Por supuesto que esto esti basado en una political de compra en que cada biblio-
teca pacta la adquisici6n de un tipo de obra. Este plan sc conoce con el nombre
de Farmington.
E'n un pais como Cuba seria suficiente que dos universidades convinieran en
un plan de compra de ciertas obras fundamentals de algunos pauses extranjeros.
Y lo que al principio pudiera limitarse al intercambio de las fichas de los libros
comprados por las dos parties contratantes, podria derivar mrs tarde a la confec-
ci6n de un catalogo colectivo de las obras, organizado dentro de la biblioteca que
tenga mejores recursos para hacerse cargo de la empresa, y, desde luego, con ]a
contribuci6n econ6mica de ]a otra instituci6n.
Acerca de la necesidad de consultar los illtimos aportes cientificos sobre un
tema cualquiera, veamos lo que sobre el particular dice Aznar en la revista "Hu-
imanidades", en un articulo titulado Precursores de la bibliografia historic ame-
ricanista, cita usada por Don D)omingo Buonocore en su trabajo, La investigacidn
cientifica en las universidades, publicado en su obra, Temas de I" ,lr,,i,,'.v uni-
Versitaria, compilaci6n de ensayos sobre la educaci6n superior y la enscfianza c
investigaci6n.
"Nadie discute ya"--dice Luis Aznar-"la importancia que tiene para la inves-
tigaci6n el conocimiento minucioso de la literature referente a una especialidad.
Porque, a despecho de quienes hablan despectivamente de la ensefianza libresca,
no sc ha encontrado todavia un medio mins eficaz de vinculaci6n intellectual que
los libros. En la ensefianza superior y en el dominio de la investigaci6n cientifica,
donde se supuso que el libro iria cediendo terreno en beneficio del instrumental
y de la influencia direct del professor, la bibliografia reafirma su importancia.
El investigator aut6ntico coloca junto al instrumental de su laboratorio, el tra-
tado o la revista especializada donde se consignan los resultados de las fltimas
expcriencias y las sugestiones provenientes de otros colegas que trabajan paralela-








CUBA BIBIAOTECOL6OICA-


mente a l1. Y en la citedra, ningiln professor responsible pontifica por su cx-
rlusiva cuenta ni ticne derecho de prescindir del estado actual de una asignatura
o de una cuesti6u determinada. La labor cientifica es, por definici6n, tarea de
colaboraci6n; y quien desdefia confrontar sus experiencias o sus atisbos con los
de sus colegas, terminal casi siempre, inventando el paraguas".
Es precisamente para no caer en el fracaso del invento del paraguas, de que
nos habla el autor de la cita, que Cuba necesita que sus universidades adquieran
verdaderas colecciones de libros al servicio de la investigaci6n, y en las condiciones
que hemos expuesto. Acordar en alguin symposium, congress, mesa redouda,
etc., el desarrollo, por ejemplo, de los recursos naturales de un pais es adquirir el
(eompromiso de fomentarla riqueza "libresca" indispensable a toda informaci6n.
Tal seria el paso prcvio para ]a integraci6n de un cuerpo de investigadores, inde-
pendizado en parte de las bibliotecas forAneas, y apto para llevar a cabo el desa-
rr'ollo industrial que ]a 6poca y nuestros recursos naturales demandan.
IAientras el mundo sabio, en afanosa emulaci6n, tanto mis necesaria cuanto
mayor es la rapidez conquer se produce los aportes cientificos y los cambios en
]a t6cnica, labor febrilmente en laboratories, clinics y bibliotecas, ningfin pais
puede permanccer en actitud contemplative esperando que el mand caiga del cielo.
Porque toda paralizaci6n de las funciones docentes y de la investigaci6n univer-
sitarias significa no solamente un estancamiento del saber y de la cultural, sino
un vcloz retroceso hacia etapas de progress inferiores a las que el pais tiene
doeecho a disfrutar.
La reconstrucci6n de un pais, si no queremos hacerla defender totalmente de
]a ayuda extranjera, obliga a una meditada consideraci6n de los recursos "li-
brescos" que deben poseer las bibliotecas universitarias y de investigaci6n. A la
terminaci6n de la Segunda Guerra Mundial cl fen6meno de la reconstrucei6n
material y de la reorganization social de los paises mas afectados por la contienda,
s65o fue possible por una buena informaci6n de los filtimos advances del saber y por
la cooperaci6n centre los cientificos, los tecnicos y la maquinaria estatal.
En sintesis, el porvenir de un pais y la rapidez en incorporarse al concerto de
las naciones progresistas depend de la capacidad de sus bibliotecas para ofrecer
a los estudiantes e investigadores la informaci6n actual indispensable a la soluci6n
de los problems que present la vida social en todas sus manifetaciones. De-
fender la actualizaci6n de las colecciones de libros en las bibliotecas universitarias
y de investigaci6n es deber de todo professional consciente.














ALGO MAS SOBRE LA NUEVA EDICION DE LA CLASIFICACION
DE DEWEY

Por Carmen Rovira


Desde que se hizo evident, al poco tiempo de su aparici6n, que la edici6n 1 5'
(standard) de la clasificaci6n de Dewey no satisfaria las necesidades do la ma-
yoria de sus usuarios, se esperaba con gran expectaci6n la salida de una nueva
edici6n, que conservara los indudables aciertos de aquflla, aunque rectificando
su orientaci6n y sus caracteristicas en todos aquellos puntos que habian sido
objeto de fuertes critics por part do bibliotecarios norteamericanos y de otros
pauses.
La aparici6n de ]a edici6n 169, hace pocos mess, parece haber convertido en
realidad por lo menos una buena part de esas esperanzas. Aunque el poeo
tiempo transcurrido desde su publicaci6n no nos permit todavia conocer la
reacci6n de los bibliotecarios norteamericanos y ]as revistas especializadas no
han publicado todavia sus critics, ]a impresi6n general parece ser infinita-
mente mis favorable, y ]a aeogida much mis entusiasta que ante ]a ediciOn
precedent.
Segfin Benjamin A. Custer, editor de la obra, en un articulo publicado en
otofio de 1957 en la revista "Library Resources and Technical Services", las
critics de que fuera objeto la edici6n 15" se concentraron en tres puntos: es-
tructura general de la obra, grado de expansion y cambios de asuntos de un
lugar a otro.
La estructura general de la obra, aquel edificio cuidadosamente simntrico
ideado por Melvil Dewey, su creador, habia sido algo maltratada en la edici6n
159. Todos sabemos que la division en classes, divisions y secciones, en forma
regular pero mis o menos arbitraria, tiene que resultar forzosamente artificial,
pues el conocimiento human no puede dividirse en nueve classes, y cada una
de I stas en nueve mis, y asi sucesivamente. Para obtener este resultado cs
necesario forzar algo ]a estructura num6rica y expandir a veces un tema en dos
o mis divisions, o colocar juntas, en una misma secci6n, materials que en buena
16gica deberian estar separadas. Y si, por ejemplo, las Manufacturas ocupan
las divisions 670 y 680, en cambio el nfimero 660 include, ademas de la Tecno-
logia quimica que ocupa sus oeho primeras secciones, la Metalurgia, que tiene
el nfumero 669. Lo mismo ocurre, en grado much mayor, en las secciones y
subsecciones.
La edici6n 15E ignor6 en muchos casos esta estructura 16gica y suprimi6 el
Tercer Sumario, tan fitil para situar un asunto dentro de la totalidad del sis-
lema. La edici6n 167 la restituye en su totalidad, indicando la subordinacion
de unos temas a otros mediante recursos tipograficos tales como distintos tipos
y tamafio de letra, de los que tione una gran variedad, asi como por la sangria
indentionon") de las distintas lines. Ambos recursos dan una gran claridad
a la estructura del sistema y el usuario puede darse cuenta inmediatamente de
las relaciones de coordinaci6n o subordinaci6n de unos temas con respect a
otros. Otro recurso, usado a menudo en esta edici6n, es la colocaci6n de ciertos
encabezamientos en el centro de la pagina, en vez de estar en column como los








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docmis. Estos encabezamientos agrupan series de n6meros que no tienen un
-'ceabezamiento comfin en las tablas. Por ejemplo, inmediatamente desouA~
de la divisi6r- 740 Drawing and decorative arts hay un encabezamiento en el
centro que ir-ica 741-744 Drawing and sketching, y al terminal el desarrollo
do estos nfimeros hay otro que dice 745-749 Decorative arts and crafts. Asi so
iiidican claramente las dos parties, perfectamente definidas, en que se divide la
notaci6n 740.
El segundo punto po6imico, o sea el grado de expansion de las tablas, ha
sido resuelto en la edici6n 16W en forma muy acertada. La edici6n 149 tenia un
total de 31.364 asientos distintos; la edici6n 15?, destinada a bibliotecas de
nienos de 200,000 volfimenes, rcdujo este nfimero a 4.688. En la edici6n 16"
el nfimero total de asientos asciende a 17.928. La mejora, sin embargo, no
debe medirse solamente por los totales apuntados. Las grandes desigualdades
qule habia en la edici6n 149 con respect al desarrollo de distintos temas se ban
reducido en lo possible. Asuntos excesivamente subdivididos, como 710-719
Landscape and civic art, 611 Human anatomy, 612 Human physiology y otros
muchos, han sido reducidos a dimensions razonables. Otros asuntos como 296
Judaism, 330 Economics, 331 Labor economics y otros, han sido muy ampliados
y en algunos casos, como el filtimo ejemplo, la terminologia ha sido moderni-
zida. En general, puede decirse que la edici6n 16' ticne un mayor equilibrio
cntre sus distintas parties que cualquiera de sus predecesoras.
El otro objetivo de los ataques de los detractors do la edici6n 159 consistia
c.i el nfimero considerable d canmbios efectuados en las tahlas, Ilevando temas
a nfimeros totalmente distintos de los que tenian en cdiciones anteriores. Un
total de miis de mil asuntos fueron cambiados de lugar en dicha edici6n, pro-
vocando las quejas de bibliotecarios para los cuales tal nfimero de cambios hu-
biera causado graves inconvenientes y gastos incalculables. Esta era la con-
secuencia de la vieja polemica entire los defensores de la "continuidad c inte-
gridad do los nuimeros" y los partidarios de "mantenerse al dia en cl campo del
conocimiento", en ]a que los segundos habian ganado una batalla. En la edi-
ci6n 16" se ha Ilegado a una transacci6n entire los partidarios do ambas teorias.
Aiis de 500 temas han vuelto a su nfimero original de ]a edici6n 149 Un nfimero
algo menor de cambios efectuados en ]a edici6n 15" se ha matenido en la 169.
Los restantes cambio se refieren a temas que no aparecian subdivididos o no
estaban claros en la edici6n 159 y s61o unos pocos cambios (134 de un total de
1600) se separan tanto de la edici6n 14" como de la 159 So mantiene, pues, en
lo possible, el principio de la integridad de los numeros, except en aquellos
casos en que realmente era necesario el cambio, a pesar de los trastornos que
pueda ocasionar la reclasificaci6n en las bibliotecas.
En la edici6n 159 los cambios realizados con respect a la edici6n anterior
no siempre estaban sefialados en Ins tablas. En ]i edici6n 16" todos estos cam-
hios se indican por medio de signos convencionales. Cuando un nfumero apa-
rece entire corchetes significa que ya no se usa, o que tiene otro significado que
cl indicado. Si el nuimero va precedido do una cruz (t) quiere decir que se
usaba en la edici6n 149, con el significado que se indica; si va precedido de un
asterisco (") significa que so usaba asi en la edici6n 15". En cl indice alfa-
b6tico, que ocupa la mayor parte del segundo volume de la obra, se indican
al mismo tiempo las notaciones nuevas y las que tenian en las ediciones ante-
riores, usando para distinguirlas los signos que acabamos de mencionar.
Un caso especial lo constituyen las notaciones correpondientes a las seccioncs
546 Quimica inorgdnica y 547 Quimica orgdnica. Los cambios que han sufrido
los fundamentos mismos de ]a quimica en los iltimos afios han obligado a los
elitores a rehacer totalmente estas dos secciones. Para aquellas bibliotecas que
no deseen o o p)uedan adoptar las nuevas notaciones, so afiaden en un apndiice








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las antiguas, algo ampliadas y mejoradas, pero con la advertencia de que on la
pr6xima edici6n 6stas serin suprimidas totalnente.
En general, puede decirse que on la nueva edici6n so han conservado las
mejoras introducidas en la edici6n 159, al mismo tiempo que se han salvado casi
todos los errors que se le imputaron. La terminologia, en muchos casos anticua-
disima, que se conserve religiosamente hasta la edici6n 149 (1942) y que fue con-
siderablemente modernizada en la ediei6n 159 (1951), aparcce en la nueva ediei6n
puesta totalmente al dia. Ejemplo claro de lo que afirmamos lo dan los nombrcs
de algunas de las classes:
Ed. 14 Ed. 15g Ed. 16"
4- Filology 400 Linguistics 400 Language
6 -Useful arts 600 Applied science 600 Technology
7 Fine arts 700 Arts and recreation 700 The arts

En las ciencias sociales y en la teenologia es donde los cambios de tcrminolog! a
ocurren mis o menudo, de acuerdo con los avances do esas ciencias.
Otra de las buenas cualidades de la edici6n 15" que so ha conservado y me-
jorado en la 169 es ]a abundancia de notas que definen, explican y delimitan cl
alcance de los terminos. Es raro el termino que no vaya acompafiado de una
aclaraci6n o un ejemplo. Y para relacionar mejor unos terminos con otros,
aparecen tambi6n-en letra cursiva, para diferenciarlas do las antcriores-nu-
merosas notas que envian a otros t6rminos afines, con sus respectivas notaciones.
En la list complete de determinants de forma, que se incluye al principio
de las tablas, aparecen algunas determinants de nueva creaci6n, que pueden ser
de gran utilidad, tales como: 026 Laws and regulations; 027 Patents; 075 Col-
lecting; 086 Models and modelmaking y 091 Zones and physical regions, subdi-
vidido a su vez en zona t6rrida, templada, etc.
Al hacer una comparaci6n cuidadosa centre las tres filtimas ediciones de la cla-
sificaci6n de Dewcy, on algunas de sus classes, queremos hacer notar algunas de
las variaciones que nos lan llamado la atenci6n.
100 Filosofia. Se restituyen various t6rminos al lugar que ocupaban en
la edici6n 14": Est6tica (111.85 en vez de 101); Alma (128 en vez de 233.5);
P'lil,,,.sl,i,,id topics (140-149 en vez de 180-199). El termino 132 Abnormal
psychology y sus subdividisiones se ha modificado de acuerdo con las teorias mils
modernas; 133 Occult sciences include ahora tambidn los aspects del ocultismo,
teosofia, etc., que estaban antes incluidos entire los sistema filos6ficos (149.3). En
Jas secciones 180-199 se habla ahora de filosofias, no de fil6sofos. No se ha po-
dido eliminar esta vez la separaci6n entire las dos divisions que tratan de psico-
logia (130 y 150), que en la edici6n 159 se intentaba resolver suprimiendo total-
mente 140.
200-Religidn. HTay varias concesiones a religions que no son ]a protes-
tante, la que predominaba antes en el sistema. Por ejemplo, al relacionar las
parties del Antiguo Testamenlo (222-224) se ponen entire par6ntesis los nombres
de los libros seguin el can6n cat6lico, cuando se diferencian de la version protes-
tante. El t6rmino 232.93 Virgen Maria estai bastanto ampliado. Tambien lo
esta 296 Judaismo.
300- Ciencias sociales. Esta clase es, despuns de la Tecnologia y Ciencins
puras, la que mis modificaciones ha sufrido desde la edici6n 14? Esto no es de
extrailar, pues las ciencias sociales han evolucionado grandemente en las filtimas
decadas, especialmente en la part de economia y asistencia social. Las dicta-
duras de derecha e izquierda y el totalitarismo aparecen alora como subdivi-








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siones del Absolutismo (321.6) en vez de star bajo National state (321.8) como
en la edici6n 159 Estc iltimo tdrmino, a su vez, ha sido sustituido por Republic
en la edici6n 16". Muchas seccioncs, como 330 y 331, han sido muy ampliadas
y su terminologia puesta al dia. En 331.28 Wages in specific occupations, apa-
rece una de las novedadcs de esta edicin : la posibilidad de subdividir alfabeti-
camente, usando notacion internal, en vez de una subdivision sistemdtica, siguiendo
la totalidad de la clasificaci6n. Para usar el mismo ejemplo del libro, los salaries
para fotografos pueden tener Ia clasificaci6n 331.28 P5 (en espaiol seria 331.28
F6) o bien 331.28177 (770 Fotografia). Esta alternative, inspirada sin duda
on casos similares que ocurreen n la clasificaci6n de la Biblioteca del Congreso,
se repite en various lugares del esquema, siendo los nmis importantes la posibilidad
de ordenar alfab6ticamente los condados dentro de cada estado de los Estados
Unidos y las ciudades, pueblos, etc., dentro de cada provincial del Canada.
700 Artes. Esta es una de las classes en las que hemos encontrado mayors
aciertos en sus innovaciones y una de las que mis necesitaba una buena revision,
pues tenia graves deficiencies. Lo mas important, se ha eliminado el conflieto
6poca vs. lugar, puesto que ahora se clasifican las obras sobre arquitectura, es-
cultura y pintura de un pais, respectivamento, en 720.9, 730.9 y 759, con sus
subdivisions geogrificas y so reservan las subdivisions cronol6gicas y esti-
listicas (722-724; 732-735; 759.01-759.06) solamente para las obras que tratan de
la producci6n artistic do mais de un pais en una 6poca o un estilo determinados.
En la secci6n 730 Escultura, hay un gran nimero de aciertos. Se ha subdi-
vidido sistemiitcamente 762 Escultura antigua. La Escultura etrusca, que antes
so consideraba subdivisi6n de la escultura roman, ahora ticne su nfimero propio
dentro de la escultura clasica. En todas las secciones de la escultura, y en otros
lugares dentro del 700 se ha suprimido la subdivision .1 General Questions, que
no tenia raz6n de scr pues era repetici6n del nfimero mas amplio. A las secciones
736-739 so les da por fin cl titulo comfln Artes menores relacionadas con la es-
cdltura, que explica la inclusion de todas cllas como subdivisions de 730. Por
primer vez aparece un nifuero propio para la historic de la tapiceria (746.39),
alfombras (756.79), cristaleria (748.29) y vidrieras emplomadas (748-59) y todos
ellos puedon subdivirse geogrAficamcnte. Hasta la aparici6n de la edici6n 16
la historic de estas arts industrials, que cucnta con abundante bibliografia,
tonia que clasificarse junto con las obras quo trataban de sus aspects tecnicos.
En la division 770 Fotografia, las secciones 774 a 777, que trataban de proce-
dimientos fotomecanicos, se suprimen, y dicho tema pasa a ser subdivision de la
!aprenta (655.32) a la que realmcnte pertenece.
En la division 3Misica, las secciones 748 a 789 han sido muy ampliadas, con
subdivisions para obras acerca de la miisica y para a mfisica propiamente dicha.
Las policulas, radio y television, que en la ed. 15" habian pasado, no sabemos
par qu6 razones, a ser una subdivision de Teatro (792.93-792.95), vuelven ahora
a su colocaci6n 16gica, en Diversiones publicas (791.4). Tambidn se eliminan de
la secci6n Teatro la producci6n de operas, operas c6micas y operotas (792.4-
792.6) que pasan a unirse a la 6pera en su aspect musical (792.07).
800--Literatura. El nfunero do cambios introducidos en esta clase es
infimo, menor que en cualquicra de las otras. Se han suprimido del todo los
niumeros para autores individuals, d-.ijiil s61o las divisions por generous lite-
rarios dentro de cada literature, y por periods dentro de cada g6nero literario.
En todas las literaturas so ha dividido el period contemporineo, es decir, el siglo
xx, on dos parties: 1900-1945 y 1945 en adelante. Suponemos que esta fecha,
que sefiala el fin do la guerra mundial, so consider mis significativa que 1950,
por ejemplo, y por otra part csti suficientemente cerca de la mitad del siglo
para que este pueda scr dividido en dos parties casi iguales.








CUBA BIBIiIOTECOL&6OIC


En la Literatura espaiiola (860) sc han suprimido las subdivisions por pe-
riodos propias de las literaturas hispanoamericanas, quc sc habian introducido en
la ed. 15', aunquc se sigue recomcndando la adici6n de la initial de cada pais parr
diferenciar las literaturas de los distintos paises de Latinoamerica. Es que s-
supone que se sigan en cllas las mismas subdivisions que en la literature espa-
niola, que no coincidcn en nada con las 6pocas reconocidas de la literature hispa-
noamericana? La supresi6n de estas subdivisions cs quizis la objeci6n mis scria
que un bibliotecario hispanoamcricano pueda lhaer a la nueva cdici6n de la
obra de Dewey. Y no puede objetarse quc la mayoria de las bibliotecas de los
Estados Unidos no ticne un nfimero suficiente de obras de literature hispano-
americana que haga necesaria una subdivision cronol6gica, pues la edici6n 15Z-,
que iba dirigida a bibliotecas mis pequefias y era much m;ls abreviada, consi-
der6 fitil tenerla.
900- Iistoria. La historic de la civilizaci6n y de la cultural por fin tiene
un nfimero propio (901.9) pues antcriormente lo compartia con ]a Filosofia de la
historic (901). No sabcmos hasta qu6 punto sea acertado el canbio de la Geo-
grafia commercial y economic de 911.3 a 330.9, junto con la Historia econ4mica.
Creemos que la raz6n haya sido el querr dejar la sccci6n 911 exclusivamente para
la Geografia hist6rica, pues tambien sc ha suprimido la subdivision 911.2 Geo-
grafia political. En ]a division 920 Biografia aparece por priinera vcz la sub-
divisi6n 920.002 Biografia como forma literaria.
En la historic, se ha restablccido an historic antigua dc la (China y la India
como secciones de la Historia antigua (931 y 934, respectivamente). En casi
today la Historia se han aumentado las subdivisions geogrificas y cronol6gicas,
afn con rcspecto a la ed. 149 El intcrcs despertado por los praises de Asia v
Africa despu6s de la Segunda Guerra Mundial se reflcja en las nuevas subdivi-
siones de la historic de Asia como un todo, de Corei, India, Iran y Oriente Cer-
cano. Casi todos los paises de Africa ticncen ahora subdivisions cronol6gicas y
geogriificas. Por el contrario, en las secciones 966 West Africa, 967 Central
Africa y 968 South Africa, se han suprimido muchas subdivisions geogrificas,
que eran totalmente innecesarias. En Europa, por otra part, sc han ampliado
notablemente las subdivisions ,.. I,1i.i .., do Espafa, Italia y Rusia.
Las subdivisions g>... ,~i,'.-.I de Canad, cstin muy ampliadas. Lo mismo
ocurre con various estados del Ocste de los Estados Unido. Como ya dijimos an-
leriormente, en ambos paises se ofrece la alternative de ordenar estas subdivisio-
nes en forma sistemitica o alfabetica.
La clasificaci6n de la historic de Hispanoamnrica (972 y 980-989) ha quedado
practicamente igual que n ]a ed. 15, en la que represcntaba uno de sus mcjores
aciertos. La finica difcrencia consist en que cuando las subdivisions cronol6-
gicas llegaban a utilizar las cifras .07, .08 y hasta .09, estas cifras se han dejado
ahora en blanco, como reserva para 6pocas futuras, y se han utilizado cn cambio
las subdivisions .06, .061, .062, etc., para i] 6poca contemporinea.
Conclusionss. En general, y sin haber podido detencrnos en la considera-
ei6n dctallada dc las classes 400, 500 y 600, que no hemos tcnido ticmpo dc estu
diar, se puede Ioilnli,,. que la edici6n 169 de la Clasifieaci6n Decimal de Dewey
represent un gran paso de advance en la evoluci6n del sistcma. Despu6s de
ocio decadas de existcncin, y dando muestra4 de una vitalidad asombrosa, la edi-
ci6n 16' sc .nos present con las mejores caracteristicas de las dos cdiciones
a nteriorcs.
Comparada con la ed. 149, constitute un progrcso considerable en cuanto a
la modernizaci6n de ]a terminologin ya a n revision do notaciones que los avances
d( la ciencia abiaia convortido on cosas albsurdas. El equilibrio entire las distintas
parties del sistema csta muy mcjorado: ni subdivisions minuciosas para tcmas








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sobre los que no sc puede haber escrito nada por su excesiva especificidad, ni la-
gunas en la clasificaci6n, que dejaban, por ejemplo, todas las obras acerca de la
Astoria del Paraguay y del Uruguay en cl mismo niunero. Las reclasificaciond
estin perfectamente justificadas, en la mayor parte de los casos, y claramente in-
dicadas, tanto en el nuevo lugar como en cl viejo.
Comparada con la cd. 15:, so mantienc la prescntaci6n tipogrifica mis mo-
derna, clara y legible, y sc mcjora ainC con los cncabezamientos al centro de las
paiginas. Las notas explicativas, quizais Ia mejor caractcristica de la edici6n 159,
se mantienen y se mejoran afin mas, y hay profusi6n de referencias. El indice
relative, una de las parties mas flojas de la ed. 15%, aparece en ]a 161 muy
ampliado.
Este indice, que ocupa la casi totalidad del tomo segundo de la obra, es miis
complete afin quc el de la edici6n 149. En 61 aparecen todos los t6rminos usados
en las tablas, sus sin6nimos y sus relaciones. Cuando se ha variado la notaci6n
do un t6rmino, se indican ambas, la antigua y la nueva, sefalando las no usadas
iiediante una cruz o un asterisk, scgmin aparecieran en la edici6n 14 o la 15q,
respectivamente. En el indice aparccen tambi6n numerosos nombres propios
de lugares y do personajes, que aumentan su utilidad.
El acierto final de los editors de csta nueva edici6n de ]a obra de Dewey
ha sido el de adoptar un sistema de revision continue de las tablas, similar al que
la Biblioteca del Congreso realize desde hace tiempo con su clasificaci6n y con
su list de epigrafcs. Estas revisions, ampliaciones o correcciones que se vayan
iaprobando por el comit6 editorial, aparecerin peri6dicamente en una hojas infor-
mativas que se cnviaran gratis a los que hayan adquirido la obra. Todas estas
niodificaciones se incorporartin, por supuesto, a la pr6xima edici6n. En esta
forma se mantendrA al dia, progrcsivaiente, la clasificaci6n de Dewey, sin los
saltos bruscos que hlabia hasta ahora cntre una edici6n y la siguiente.
El lector que haya tenido la pacicncia do seguirnos hasta aqui, so habra dado
sobrada cuenta quo consideramos esta nueva edici6n de la clasificaci6n de Dewey
muy superior, en todos sus aspectos, a las cdicioncs anteriores, y muy especial-
mente a la 15, y creemos que la gran mayoria de las bibliotecas norteamericanas
---excepci6n hecha de las muy pequefias, que csperardn la aparicidn de una nueva
cdici6n abreviada, basada on la edici6n 16"--no dudarain un moment en aceptarla
en su totalidad y efectuar poco a poco los cambios que en ella se aconsejan.
En nuestro pais, sin embargo, so nos present un problema, compartido por
cl resto de Iispanoam6rica. Algunas grandes bibliotecas, que se mantuvieron
files a la edici6n 149 porquc la edici6n "standard" (15-) no ilenaba sus nece-
sidades, podrAn llevar a cabo folizmente la transici6n a la edici6n mfs reciente,
con un minimo do trastornos. Pero en las hibliotecas mis pequefias (que son la
mayoria) que acogieron con jfibilo la edici6n 15' on su version espafiola, pues les
venia a resolve la mayoria do sus problems, y muy especialmente la falta do
conocimientos del ingl&s por part de sus catalogadores, Iqu6 va a I-I..I.'
i Seguirin estas bibliotecas aferradas a la edici6n en espailol, con cl grave incon-
veniente do que, si en alglin moment nccesitan cambiar para la edici6n mas
reciente, tongan que reclasificar un buen niumero de obras?
Es una lAstima que un esfucrzo tan grande como cl que represent la version
espanola, haya quedado parcialmente anulado en tan pocos afios. Si bien es cierto
que la intenci6n de los editores do la edici6n 159 fue la de hacer una edici6n
"standard", que siguiera vigente por muchos afios, este intent result fallido,
cosa que no podian prcver los promotores de la edici6n espafiola. Por lo que re-
sulta que ahora, do esta traducei6n s6lo qucda una part aprovechable: la clasifi-
caci6n del dorecho.








22 CUlA BIBLIOTECOL(0AICA

SSeria possible una traducci6n espafiola de la nuiva edici6n que hemos estado
comentando? Las razones econ6micas, siempre tan poderosas, no permiten
alentar esta cspcranza, ni por un moment. Por lo tanto, el finico camino a
seguir es el que nosotros hemos sostenido sicipre: se debe exigir al catalogador
un conocimiento, lo mns profundo possible, del idioma ingl6s. Toda opinion con-
traria a este hecho irrebatible no se basa en arguments s6lidos, sino en un pueril
nacionalismo que solo lograria retrasar durante afios cl desarrollo de ]a biblio-
tecologia en nuestro pais.














LOS SEUDONIMOS EN LAS NUEVAS REGLAS DE CATALOGACION

Por Jorge Aguayo


Gracias a la diligencia del COLEGIO NATIONAL DIE BIBLIOTECARIOS
UNIVERSITARIOS he tenido la oportunidad de leer y estudiar el proyecto dc
reglas concernientes a los autores naturales que prepare el Catalog Code Revision
Committee, organismo que tiene a su cargo la revision y publicaci6n del nuevo
c6digo de catalogaci6n de las reglas descriptivas y de las entradas, edici6n con-
junta que no habia salido dcsde !a 2" preliminary do 1941, publicada bajo los aus-
picios de la American Library Association y de la (British) Library Association.
Publicadas por la Biblioteca dcl Congreso de Washington con el respaldo
moral de la American Library Association, aparecieron en 1949 las reglas des-
criptivas que venian gestandose desde 1947, compiladas con un criterio funcional,
y desprovistas en su casi totalidad de aquel precisimo que los catalogadores here-
daron del trabajo biblioigrAfico de otros tiempos.
Al aparecer en el propio aio de 1949 el cuerpo de reglas de catalogaci6n para
las entradas, compilado por la American Library Association, se ech6 de ver en
seguida la falta del criterio funcional que habia inspirado las reglas descriptivas.
IEra natural, pues, que la opinion autorizada dc los mejores catalogadores se
orientase a reformar el c6digo a la luz de los mismos principios que habian servido
de base a la confecci6n de las reglas de la Biblioteca del Congreso de Washington.
Seymour Lubetzky, cuyos Cataloging rules and principles (1953) habian
sacudido dc su letargo a los catalogadores norteamericanos, conducia ahora la
critical hacia metas m6s altas, dindole a las reglas de las entradas un sentido
16gico de marcado sabor funcional.
Al estudiar las reglas 37 a 46, que son las que reproduce el folleto, se nota al
instant la rectificaci6n que hace afios veniamos esperando en puntos de capital
importancia, como la tendencia err6nea a sacrificar el primero de los objetivos
de un catilogo (encontrar la obra particular que buscamos) a ]a uniformidad exi-
gida para el cumplimiento del segundo de los objetivos (hallar bajo un encabe-
zamiento comfin todas las obras y sus ediciones, cualquiera que sea el idioma en
que se publiquen).
Sc dio el caso de proscribir como encabezamiento a seud6nimos, nombres de
pluma, etc., usados sin variaci6n en todas las obras, hasta el extremo de encabezar
las del novelist italiano Alberto Moravia bajo su verdadero nombre, Alberto
Pincherle, hallado una sola vez en doce importantes repertorios y enciclopedias,
pero no como encabezamicnto, sino como envio al seud6nimo usado. Incluso la
E'nciclopedia italiana di science, letter ed arti (37 tomos) s6lo contiene este
autor bajo el seud6nimo, sin menci6n alguna del verdadero nombre. Tambi6n la
Storia della letteratura italiana (3 t.) por Francesco de Sanctis y Francesco
Flora, obra clisica, habla del author bajo su seud6nimo.
Las reglas proyectadas (que esperamos no se alteren en este aspecto) exponen
asi el problema de los seud6nimos y nombres cambiados: "41. Pseudonyms,
sobriquets, nicknames, etc. a. An author identified by a name other than his
original or real name, or one most frequently so identified, is entered under that








CUBA BIBIAOTECOL6GICA


name, with a reference from the original or real name". Y miis adelante: "45.
Change of name or title, a. A person who has changed his name or adopted
another name for political, professional, religious, or other reasons is entered
under the latest name used by him, with references from his earlier names". No
creemos necesario poner aqui la traducci6n del texto, tan ficil es ain para los quo
no saben mas que un poco de ingl6s.
Caso similar, que ha producido buen niimero de dolores de cabeza a los aman-
tes de la discipline escolUstica, es el de los personajes (principalmente artists)
universal o generalmente conocidos por sus apodos. De acuerdo con el articulo 41,
inciso c, en proyecto, el nombre verdadero del artist s6lo quedari como envio o
menci6n aclaratoria; v.gr. Tintoretto, en vez de Robusti, Jacopo; Correggio, i e.
Antonio Allegri, en vez de Allegri, Antonio, conocido por Correggio; Greco, en
vez de Theotocopuli, Domenico, conocido por el Greco.
La regla mas liberal de todas en la soluci6n del caso de los seud6nimos es ]a
del inciso b, pirrafo segundo del mismo articulo 41, concerniente a las obras
populares mAs corrientes (principalmente novelas), las que se asentarhn bajo
cada uno de los seud6nimos que hayan usado los autores, e incluso, simultAnea-
mente, bajo el verdadero nombre, si alguna vez lo us6.
Hemos dejado para el final un reparo que tenenos que hacer al prinlero de
lcs articulos que se incluyen en el folleto. En su inciso b, al hablar de los afios
do nacimiento y muerte del autor, dice que 6stos se ailaden al nombre cuando
sea necesario o descable evitar la confusion proveniente de personas con los
mismos nombres de pila y apellido. La expericncia demuestra, sin embargo, que
la verdadera raz6n no esti en la necesidad de distinguir personas con id6nticos
nombres, sino en la de fijar la 6poca en que el autor escribi6, evitindose asi el
equivoco de obras reeditadas, escritas por personajes con nombres tan poco carac-
teristicos que result dificil conocer si son o no escritores contemporineos.
Como professor de Catalogaci6n nos place tener ya algo actual on qu6 basar la
eosefianza de estas reglas, hoy en process de transici6n, y, por lo tanto, muy difi-
ciles de hacerlas comprender a los alumnos, como no sea usando el terreno fecundo
pero movedizo de la critical.














LIBROS


Gutia de escuelas y ciursos de bibliotecologia en America Latina; 2 ed., comp. por
Emma Linares. Washington, D. C., Uni6n Panamericana, 1959. vii, 51 p.
(Bibliographic series, 36).
Desde la aparici6n de la primera edici6n de esta Guia, en 1951, hasta el mo-
mento prcsente, la ensefianza de la bibliotecologia en la America Latina ha dado
un gran paso de advance. Las cifras totals que ofrece Mr. Arthur E. Gropp,
Director de la Biblioteca Conmemorativa de Col6n de la Uni6n Panamericana, en
su breve introducci6n a la obra, son bien significativas. En la primera edici6n
de ]a Guia figuraban 50 cursos, de los que 28 eran temporales y 22 permanentes.
El nfimero total de cursos que aparecen en la edici6n actual alcanza la cifra de
125, de los que 80 han pasado a la historic y 45 siguen dictdndose actualmente.
Estas cifras, de por si impresionantes, no son el dato mi s important que nos
ofrece la nueva Guia. Much mtis significativos son los detalles que nos da
acerca de cada uno de los cursos, o afin mejor, de la escuelas, que nos indican que
los progress on ]a ensefianza bibliotccol6gica en Am6rica Latina no lo han sido
solamente en cantidad, sino tambi6n, en grado much mayor, en calidad.
Brasil y Argentina son, por razones obvias, los dos paises que marchan a la
cabeza del movimiento bibliotccol6gico, con el mayor inumero de escuelas y de
alumnos inscritos. De los dos paises, y juzgando solamente por los datos que
nos ofrece la Guia, es evident que Brasil Ileva una gran ventaja, y la profesi6n
esta alli firmemente estableecida sobre la base de un nivel universitario y con el
requisite de un titulo secundario para el ingreso. En Argentina, por el contrario,
existen dos tipos de escuelas: las universitarias (en Buenos Aires y La Plata) y
otras del nivel mis elemental, para las que se exige solamente haber terminado ]a
ensefianza primaria.
En Mexico y Colombia, paises quo siguen en importancia a los anteriores, la
ensefianza es tambi6n de nivel universitario. En M6xico, la Universidad esta
ofreciendo ahora la carrera complete de bibliotecario; la Escuela Nacional de Bi-
bliotecarios, aunque no esta incorporada a ningfin centro superior, es de nivel
francamente universitario. La otra escuela que existed, la de Paitzcuaro, es de un
tipo especial, pero exige asimismo un titulo secundario para el ingreso. En Co-
lombia, antes de la creaci6n de la Escuela Interamericana de Medellin, que aspira
a ser la de nivel mis elevado en Latinoamerica, existian ya cursos en la Univer-
sidad Javeriana y on el Colcgio IM.i\ !o de Antioquia, de nivcl universitario.
En Venezuela hay actualmente cuatro escuelas: ]a de la Universidad de Ca-
racas y tres Escuelas de Bibliotccarios de Historias A.Fdicas cuya abundancia,
necesidad y alcance resultan totalinente inexplicables para nosotros, y que por lo
qtie podemos deducir por los datos ofrccidos, solo tiencn un lremoto parentesco
con la profesi6n de biblioteeario tal como la concebimos nosotros.
Otros paises que tienen escuelas para hiblioteearios on sus respectivas univer-
sidades son: Chile, El Salvador, Guatemala, Panama y Uruguay. Tambi6n
ofrecen cursos las dos universidades de Puerto Rico y la de la Repfiblica Domi-
nicana. Dc ellas las mas antiguas son las de Chile y Uruguay; la de Guatemala
es ]a quo ofrece mayor variedad dc titulos; la de PIanamai consist en cursos de
verano, y la de El Salvador acaba de iniciar sus labors. En todos los easos,








CUBA IH3LIOTEcoiL6GIcAk


6stos son los tnicos cursos que se ofrecen en los paiscs respectivos, con la excep-
ci6n de El Salvador, que ofrece adenis,, en su Facultad de Medicina, un curso
practice de bibliotccologia m6dica.
Nos queda solamente por considerar la Escuela Nacional de Bibliotecarios del
Peril, que aunque no esti afiliada a la Universidad exige titulo secundario para
su ingreso, y ofrece studios de nivel superior. Lo mismo ocurre con las otras
dos escuelas de bibliotecarios que dependent, respectivamente, de las Bibliotecas
Nacionales de Buenos Aires y Rio de Janeiro, aunque estas dos, ademis del
titulo superior, obtenido tras dos aflos de studios, ofrecen un titulo mis ele-
mental, despu6s del primer afio.
Resumiendo, con la excepci6n do unas poeas escuelas elementales en la Argen-
tina y de los aspirantes al titulo de Bibliotecario Auxiliar en Guatemala, es nece-
sario poseer un titulo secundario para el ingreso en las escuelas de bibliotecarios
de Latinoam6rica. Otras posibles excepcioncs: las universidades de Montevideo
y Caracas, en las que se exige un examen de ingreso o, en la segunda, haber ter-
minado el 3er. afio de escuela secundaria.
Es interesante notar que, en muchos casos, ademis del titulo secundario es
necesario realizar un examen de ingreso, o demostrar competencia en uno o mas
idiomas extranjeros.
Ain mis significativo que los requisitos de ingreso result ser el studio de
los afios de duraci6n de la carrera y las materials que en ella se cursan. Con
excepci6n de las escuelas de tipo elemental de la Argentina, y de algunas otras
instituciones quo otorgan el titulo de Bibliotecario Auxiliar o su equivalent,
todas las dem~s escuelas de bibliotecarios ofrecen cursos de dos o tres afios do
duraci6n. La duraci6n mis corriento es 2 afios. Las escuelas que dan el titulo
despues de 3 afios de studios son: las universidades de Buenos Aires, M6xico
y Caracas, la escuela de Minas Gerais, la Escuela Interamericana de Medellin y
la Escuela Nacional de M6xico para su titulo miximo. La Universidad de Gua-
temala ofrece su duraci6n en semestres, que son cinco o scis, segin el titulo a
que se aspira.
En cuanto al plan de studios, son pocas ya las escuelas de bibliotecarios quo
se limitan a ofrecer las materials profesionales; la mayoria de ellas ofreco un
nfumero mias o menos important de materials do cultural general, asi como idiomas.
Estas materials se ofrecen al mismo tiompo que las propiamente profesionales, a
lo largo de toda la carrera, y pertenecen en su mayoria a studios de tipo hu-
manistico, o, cuando mins, a una historic de la ciencia.
Hemos evitado deliberadamente hasta ahora toda menci6n a la enscfianza bi-
bliotecol6gica en Cuba, sobradamente conocida por nuestros lectores, pero que-
remos hacer resaltar algunas cosas. La Escuela de Bibliotecarios de nuestra
Univeridad es la iinica cuyo plan de studios tiene una duraci6n de cuatro afios,
y la finica tambi6n en la cual tries ailos completes estin dedicados a materials no
profesionales. Debido a ello tiene la particularidad de ser la escucla que mayor
nilmero de materials culturales tiene en su plan do studios (con la finica excep-
ci6n de Guatemala, para el titulo de Biblioteeario Universitario) y al mismo
tiempo una de las que tiene un niunero menor de materials profesionales. Este
plan, hijo de circunstancias especiales ya superadas, debe ser modificado lo antes
possible. En vista de lo que sucede en otros paises de Am6rica y de las experien-
cias adquiridas, nosotros propondriamos aumentar los studios profesionales a
dos cursos completes, disminuyendo al mismo tiempo las materials culturales en
la misma proporci6n. Esto, en cuanto corresponds al titulo de Bibliotecario. Para
los aspirantes al titulo de Auxiliar, dejariamos solamente un curso, con las
materials basicas de la bibliotecologia que so cursan ahora, manteniendo firme-







CUBA BUILIOTECOL6GiCA


encnte el titulo de Baehiller como requisite indispensable para el ingreso. Te-
niendo en cuenta que un buen n(imcro de aspirantes al titulo de Biblioteeario
estA compuesto por graduados de Filosofia y Letras y en los filtimos aiios algunos
de otras escuelas universitarias, concentrariamos las materials profesionales en dos
(ursos: cl primero y cl filtimo. El graduado do una facultad universitaria sola-
mente tendria que cursar estos dos anlos para obtener el titulo de Biblioteeario.
El bachiller obtendria al eabo de un afio el titulo de Auxiliar, quo le habilitaria
para trabajar on bibliotecas; si despues deseaba seguir adelante, cursaria los
dos aiios de studios culturales y el filtimo afio de nuevos studios profesionales,
obteniendo en esta forma cl titulo de Biblioteeario. De este modo creemos que
un mayor nfunero de personas so interesaria en ]a carrcra de bibliotecario cn <
moment en que se escoge una profesi6n, cs dccir, al terminar la ensefianza secun-
daria, pero al mismo tiempo so daria una oportunidad a aquellas personas que
ban estudiado Filosofia y Letras impulsadas por su amor a los libros, y mas
tarde se encuentran sin vocaci6n para la enefianza, inico camino abierto a los
graduados de esa facultad.
La reform del plan de studios de la Escuela de Bibliotecarios de la Uni-
versidad de la Habana es de gran urgencia y hay que aprovechar la pr6xima
reform total de la Universidad para llevarla a cabo. Algo se esta haciendo en
este sentido, pero creemos quo cl folleto de la Uni6n Panamericana que estamos
comentando puede servir de orientaci6n y base de studio.
Antes de terminar, quercmos hacer notar unas omisiones en la menci6n de los
ui-sos do bibliotecologia quc se han ofrecido en Cuba, de las que probablemente
seamos culpables los propios cubanos, por no habor aportado los datos correspon-
dientes a los editors dc la obra, aunque ya estaban mencionados on various tra-
bajos anteriorcs, como el de Maria Villar Buceta "La cnsefianza bibliotccon6-
mica en Cuba" (Bolctin de la Asoc. Cubana de Bibliotecarios, vol. 1, no. 3-4, die.
1949, p.93-97) y el de Carmen Rovira "Formaci6n professional del bibliotecario"
(Primeras Jornadas Bibliotecol6gicas Cubanas, La Iabana, 1953. Trabajo de
base correspondiente al punto 2). Nos referimos al primer curso de bibliote-
cologia ofrecido en Cuba, el "Curso do iniciaci6n bibliotecon6mica" dictado por
Maria Villar Buccta en el Lyceum, do junio a agosto de 1936, y a los dos cursos
de la Escuela dc Servicio de Biblioteca, auspiciados por la Asociaci6n Biblio-
tecaria Cubana y ofreeidos tambi6n en e l Lyceum, el primero, de marzo a mayo
de 1940, y el segundo, de octubre do 1942 a marzo de 1943. Estos dos filtimos
cursos fucron los antecedents director de los Cursos de Verano de la Universidad
y de ellos salieron varias de las primeras figures con que cuenta hoy la bibliote-
cologia en nuestro pais. Esperamos que en futuras ediciones de esta fitil Guia,
que ha recogido tantos cursos braves, de caricter temporal, no faltarA la menci6n
de los cursos arriba indicados y de otros que se hayan dictado on distintos paises.
De este modo, la Guia ofrecera los datos necesarios para el future historiador de
la ensefianza dc la bibliotecologia en la Amirica Latina.


Carmen Rovira.














NOTICIAS Y COMENTARIOS


La noticia mais destaeada del pasado semestre ha sido probablemente el nom-
bramiento de la Dra. Maria Teresa Freyre de Andrade comio Directora de la Bi-
blioteca Nacional, y de nuestra compaiiera Dra. .\L ri; Iglesias, actual Secretaria
General del COLEGIO, en el cargo de Subdirectora. Por primera vez en su
historic, nuestra Biblioteca Nacional estai dirigida por personas professional y
culturalmente preparadas para estas labors. En el poco tiempo que llevan
aetuando se han realizado ya grande mejoras en el servicio, sc ha nombrado per-
sonal capacitado en los distintos departainentos, y se han organizado diversos
actos de extension bibliotecaria.
La Dra. Maria Teresa Freyre de Andrade es una de las iniciadoras del movi-
miento bibliotecario en nuestro pais. Interesada profesionalmente en las biblio-
tecas desde su estancia en Paris, done estaba exilada con motivo de la lucha
contra la dictadura de Machado, al regresar a Cuba fue una de las organizadoras
de la Asamblea Nacional Pro Bibliotcas, iniciativa del Dr. Antonio Alemin Ruiz,
que se celebr6 en noviembre de 1938. Al fundarse la AsociaciOn Bibliotecaria
Cubana, como resultado de aquella Asamblea, ella fue uno de sus miembros mias
distinguidos. Su labor como profesora de Obras de Consulta y Bibliografia, la
c6tedra que profesa actualmente en la Escuela de Bibliotecarios de la Universidad
de la Habana, se inici6 en 1940, en el primer curso de la Escuela de Scrvicio
de Biblioteca ofrecido en ce Lyceum, y ha seguido enscfiando easi ininterumpida-
mente hasta hoy, no slo er; La Habana, sino tambi6n en Santiago de Cuba. La
mayoria de los bibliotecarios de Cuba han sido alumnos de ella, y han reeibido
!a influencia de su entusiasmo por la profesiOn, su deseo de proyectar la biblio-
teca hacia el exterior y su cultural de raiz europea. Durante largos aios fue
cncargada del Departamento de Revistas de la Biblioteca General de la Univer-
,idad de la Habana, cargo que dej6 para ocuparsc de la organizaci6n de In biblio-
leca de laFundaci6n jobo-Olavarria, hasta que sc vio nuevamente obligada a
exilarse, esta vez por sus actividades contra la tirania de Batista. A la doctor
Freyre se debe tambien en gran media el auge de la Biblioteca del Lyceum, que
ella convirti6 en Biblioteca PWiblica, y la fundaci6n de la Biblioteca Juvenil de
esa instituci6n, la primer que hubo en Cuba. Tambien ha ocupado various cargo
en el extranjero, habiendo trabajado en la Secei6n de Biblioteeas de la UNESCO,
en Paris, en dos oportunidades distintas, y durante various meses en la Biblioteca
Pfiblica de New York, especialmente en su departamento infantil, como becaria
de la Fundaci6n Carnegie. A lo largo de los ultimos veinte aios, la doctor
Freyre ha publicado un buen nfimero de folletos y articulos de revista, siempre
tratando de liacer Iler al pfiblico el conccepto modern de la biblioteca, y ha pro-
nunciado varias coni'crencias. AdemAns del Diplome Technique de Biblioth6caire,
obtenido en Francia, la Dra. Freyre pose el Titulo de Bibliotecario, otorgado
por la Eseuela de Bibliotccarios de la Universidad de la Habana a sus profesores
fundadores.
La Dra. Maria Iglesias Tauler, graduada de la Escuela de Filosofia y Letras,
'ue alumna de la primera promoei6n de la Escuela de Bibliotecarios anexa a la
misma, en el curso 1950-51, y desde entoncces tenia a su cargo la biblioteca de la
Escuela de Servicio Social de in Universidad de la IIabana. Posteriormente fue
nombrada tambinl biblioteearia del Instiluto del Radium. Al cacr la dictadura
uec designada por el Sr. Ministro de Eldunacin como siu delegada personal








CUBA BIBLIOTECOL6GICA


en la Biblioteca Nacional, siendo posteriormente nombrada Subdirectora. La
)ra. Iglesias ha actuado como uno de los miembros mas activos y entusiastas
del COLEGIO NATIONAL DE BIBLIOTECARIOS UNIVERSITARIOS desde
su fundaci6n, ocupando actualmente el cargo de Secretaria General, como men-
clonamos mns arriba. Ella aportara a su cargo, adcmas de su reconocida capa-
eidad, una gran dcdicaci6n a ]a biblioteca como instrument de mejoramiento
social .
*
Otros nombramicntos realizados en la Biblioteca Nacional, y que han recaido
en compaieras cologiadas, son los de nucstra ex Presidenta, Blanca Bahamonde,
cn el Departamento de Consulta y Referencia, Estela Giroud en el Dept. do
Actividades Culturales, Maria Victoria Morales en el Sal6n de Lectura, Dolores
Rovirosa como Jefe del Departamento de Catalogaci6n, y Miriam Tous en el
Departamento de Catalogaci6n. A todas ellas nuestra enhorabuena.
*
La compaiiera colegiada Dra. Asunci6n Diaz Cuervo ha sido nombrada nue-
vamente para el cargo de Directora de la Biblioteca del Ministerio de Educa-
eion, del que habia sido dejada cesante por el gobierno de Batista. Felicidades.

El Dr. Jorge Aguayo, miembro destacado del COLEGIO y professor de Cla-
sificaci6n y Catalogaci6n de la Escuela de Bibliotecarios, ha estado muy active
en los planes de la reform universitaria, y en especial de sus bibliotecas, habiendo
tornado part destacada en un ciclo de conferencias que ofreci6.la Asociaci6n de
Alumnos de Filosofia y Letras en meses pasados, concretando su opinion acerea
do la reform de las bibliotecas universitarias en ocho puntos fundamentals, quo
han sido profusamento repartidos entire las personas interesadas y que seran
rccogidos en un volume sobrc la reform universitaria.

La Dra. Raquel Rob6s, profesora de Administraci6n de Bibliotecas de la Es-
euela de Bibliotecarios de la Universidad y director de la Biblioteca de la.
Escuela Normal para Maestros de la Habana, esta actualmente laborando on el
Centro Regional do la UNESCO en la organizaci6n de un Centro de Docu-
mentaci6n Pedag6gica, que tendrA, entire otras cosas, un catilogo colectivo de
obras de educaci6n que so encuentran en las principals bibliotecas de La Habana.
Colaborando con la Dra. Robhs en esta tarea se encuentra la Dra. Marta Terry,
otra graduada de ]a Escuela de Bibliotecarios.

La compafiera colegiada Dra. Olinta Ariosa se encuentra organizando una
biblioteca en el Ministerio de Comunicaciones.

El dia 7 do junio, con motivo de celebrarse el dia del Libro Cubano y del
Bibliotecario, el Colegio ofreci6 un cocktail a sus miembros en el Hotel Presidente.
Este acto fue la primer actividad social despu6s de dos afios de cooperar con
la resistencia civic contra ]a dictadura, y se vio muy concurrido.

Con una matricula do 55 alumnos, so inici6 el dia 9 de junior el nuevo curso
de la. Escuela de Bibliotecarios de la Universidad de la Habana, despues de dos
4;ios y medio de inactividad debido a las circunstancias political porque atrave-
s l ba cl pais. El nfmero do alumnos so divide casi por igual centre aspirantes al
titulo de Bibliotecario y al de Auxiliar de Biblioteca. Entre ellos hay muchos que
estAn ya trabajando actualmente en bibliotecas, y para hacer possible su asistencia
a las classes, 6stas so estAn dictando por primer vez con un horario nocturno.
*








CUBA BIBLIOTECOL6i)GICA


El senior Efraim Rojas Rojas, Director de la Biblioteca de la Universidad de
Costa Rica, estuvo breves dias en La Habana, de regroso de un viaje de estu-
dios a los Estados Unidos, que dur6 various meses. El Sr. Rojas visit varias de
nuestras mis importantes bibliotecas, y convcrs6 extensamente con los principles
bibliotecarios culanos, asi como con la Presidcnta de nuestro COLEGIO, Blanca
Rosa Sinchez. Para fostejar al distinguido visitante, el Sr. Carlos Victor Penna,
del Centro Regional de ]a UNESCO, ofreci6 un almuerzo en el Centro Vasco, al
que asistieron los Dres. Maria Teresa Freyre de Andrade, de la Bibliotcca Na-
cional, Carmen Rovira, de la Biblioteca de la Universidad de Villanueva, y Jorge
Aguayo, de la Biblioteca General de la Universidad de la Habana. El Sr. Efraim
Rojas dej6 un excelente recuerdo entire sus colegas cubanos, que esperan tener
algfin dia la oportunidad de volver a saludarle personalmente.

El primer gran acontecimiento bibliotecario, despu6s del triunto de la revo-
luci6n del 1Q de enero, fue la inauguraci6n del nuevo edificio de la Biblioteca
Central en la Universidad de Las Villas, on la ciudad de Santa Clara. La Uni-
versidad de Las Villas, que tanto esti laborando en pro de la cultural national,
quiso que ese acto tuviera una exceptional resonancia, e invite al mismo al
Dr. Manuel Urrutia, Presidente de ]a Repuiblica, y al Dr. Fidel Castro, lider
miximo de la Revoluci6u. Asimismo so. extendieron gentiles invitaciones al
Comit6 Ejecutivo del COLEGIO NATIONAL I)E BIBLIOTECARIOS UNI-
VERSITARJOS y a los principles biblioteearios del pais.
Los bibliotecarios habaneros que concurrieron al acto fucron gcntilmente
atendidos por el Dr. I o i; .ii Rodriguez Solveira, Rector de la Uiniversidad, y por
el Sccretario General, Dr. Jose Rojas ilontero, asi como por el compafiero cole-
giado Dr. Felipe Pacheco Rodriguez, Director de la Biblioteca, por Orlando Pa-
riente, uno de sus colaboradores, y por various de los profesoros de aquel gran
ccntro docente, los que les mostraron los distintos edificios de que consta la
Universidad.
La poblaci6n entera de la ciudad de Santa Clara parceia haberse volcado on
los amplios terrenos de la Universidad, cuando el Sr. President de la Repfiblica,
acompafiado de su distinguida esposa, cort6 la cinta de ritual, dejando inau-
gurado el nuevo edificio de la Biblioteca. Este estil magnificamente situado y
equipado con modernas estanterias de acero. Para la dcscripci6n del mismo re-
mitimos al lector al articulo del Dr. Felipe Pacheco, su Director, publicado en
un nfimero anterior de CUBA BIBLIOTECOLOGICA.
En los discursos pronunciados en l acto de la inauguraci6n, el Dr.Fidel Castro
prometi6 la eficaz ayuda econ6miea del Gobierno Revolucionario mediante red-
litos par la adquisici6n de libros. Anteriormente cl Sr. Rector y el Sr. Secretario
de ]a Universidad habia manifestado su interns en becar algunos funcionarios
de la Biblioteca para que concurrioran a los cursos de la Escuela de Biblio-
tecarios de la Universidad de la Habana. Todo cllo, unido a la labor eficaz que
viene realizando el Dr. Felipe Pacheco al frente de la Biblioteca, nos permit
esperar que cl future de aquella instituci6n sea Ian brillante como todos ]e
dcseamos.

La Uni6n Panamericana estai preparando la compilaci6n do un diccionario de
t6rminos bibliotocol6gicos, tomando como base inicial el Vocabularium Biblio-
thecarii de la UNESCO y el folleto Terminologia profeional que ha publicado
la Escuela Interamericana de Bibliotecologia de Medellin. Las asociaciones de
bibliotecarios de Latinoam.riea, y centre ellas nuestro COLEGIO, han sido in-
vitadas a colaborar on el proyecto, que so espera est6 listo para la publicaci6n
on el afio 1959-60.
*







CUBA BIBLIOTECOL6GICA


La Asociaci6n de Bibliotecarios cl El Salvador nos envia una atenta comuni-
caci6n informando sobre la elecccidn dc su nueva Junta Directiva, integrada como
sigue: Presidente: Roberto Galeano y Somoza; Vicepresidente: Carlos Arturo
R'end6n Reyes; Primer vocal: Arturo Benjamin Siinchez; Segundo vocal: Trfnsi-
to IIuezo C. dc Ramirez; Secretaria: Nora Soundy Mendoza; Pro-Secretaria: Mar-
garita Felluny; Tesorero: Victor RenB Marroquin; Pro-Tesorero: Jos6 Eulalio
Candray; Sindico: Baudilio Torres. Muchos 6xitos descamos a ]a nueva Directiva
de nuestros colegas salvadorfcios.


La Special Libraries Association de los Estados Unidos celcbr6 su 50Y. Con-
venci6n Anual en Atlantic City, del 31 de mayo al 3 de junio pr6ximo pasado,
con un interesante temario.
*

El COLEGIO NATIONAL DE BIBLIOTECARIOS UNIVERSITARIOS
recibi6 una invitaci6n para asistir a ]a Primera Convenci6n de Colegios de Pro-
fesionales Universitarios de Venezuela, que se celebr6 en Caracas del 25 de abril
;a 2 de mayo. Aunque no le fue possible enviar sus delegados, el COLEGIO
-,gradece profundamente la invitaci6n.


La segunda National Library Week se celebr6 en los Estados Unidos del 12 al
18 do abril, con un gran nuimero de actos, articulos en peri6dicos y revistas, etc.
Por el hecho de coincidir con la Semana Panamericana, la Uni6n Panamericana
sugiri6 que so celebra la Semana de ]a Biblioteca en toda ]a America, lo que
entire nosotros no pudo rcalizarse por falta de tiempo.


La reunion annual de la American Library Association tuvo lugar este afio en
Washington, del 21 al 27 de junio. Mas de cinco mil bibliotecarios concurrieron
a las sesiones, establcciendo un record do asistencia a estas reuniones. La Bi-
blioteca del Congreso ofreci6 una recepci6n a los asistentes, que pudieron asimismo
conocer las distinas bibliotecas de ]a capital de los Estados Unidos.
*

La Asociaci6n de Bibliotecarios Profesionalcs de Rosario (Argentina) acaba de
elegir su Comisi6n Directiva compuestat del modo siguiente: Presidente: Fran-
cisco Scibona; Vicepresidente: Demctrio Dimitroff; Secretaria: Maria I. Marti-
nez de Dimitroff; Prosecretaria: Nylda G. Urrutia; Tesorera: Clides Gajate;
Protesorera: Teresa Lavarello; Vocales: Ana Maria Buompadre, Maria del Car-
men Aravena L6pez, Lelia Degiovanni; Vocales Suplentes: Flora Miller, Olga
Dreyer, Maria Isabel Ador, Nicollis A. L6pcz; Sindico Titular: Nicolis Rosa;
Sindico Suplente: Dolores Dolores De Thomas. Agradecemos a la Secretaria, se-
iiora Maria I. Martinez de Dimitroff, su atenta conlunicaci6n, asi como las gen-
tiles frases que dedica a CUBA BIBLIOTECOLOQICA.


El 25Q Aniversario de las dos obras de S. R. Ranganathan Colon Classification
y Classified Catalogue Code va a scr conmencrado con la publicaci6n de un
libro jubilar dedicado al ilustre bibliotccario indio. Los trabajos enviados a ese
fin serin leidos en la Delhi Library Conference de 1959. CUBA BILIOTECO-
LOGICA se une de coraz6n a este homenaje tan mcrcido a una de las personas
qqe han hecho una contribuci6n miis original a la tooria de la clasificaci6n.














LITERATURE PROFESSIONAL


Acaba de aparecer la 80 edici6n abreviada de la Clasificaci6n Decimal de
Dewey, en ingles. Segfin el Information Bullettin de la Biblioteea del Congreso,
se trata de un tomo de 495 p6ginas y estli destinado especificamcnte para el uso
de bibliotccas escolares y bibliotecas piblicas de pequefio tamafio. Estai basada
totalmente en la edici6n 164, recictentment aparccida, do modo que se pueda
pasar de la edici6n abreviada a ]a edici6n complete mediante la simple adici6n
dt una o mis cifras a la notaci6n. En la introducci6n so explica el uso de la
obra y se ofrecen noeiones de la tcoria de la clasificaci6n. La obra puede ser
adquirida al precio de $6.50 dirigi6ndose a sus editors: Forest Press, Inc., Lake
Placid Club, New York.
Seria muy convenicnte tratar de quc esta edici6n abreviada fuese traducida
al espafiol, porque precisamente las liblioteeas pequeias, a las que va destinada,
son las que no pueden contar en la mayoria do los casos con un bibliotecario que
conozea el ingl]s. En las bibliotecas grandes, donde so usa In edici6n complete,
esto no es ya tan necesario, puosto que sus elasificadores deben conocer uno o
various idiomas extranjcros, principalmente el ingles.

El laborioso bibliolccario Rub6n Alfonso Quintero, que fuera Director do la
Biblioteca Piblica de larianao hasta liace poco, public recientomente el Indice
General de la Revista Uviversidad de la IIabana (1934-1956). D) presentaci6n
similar a su anterior Indice de ln Revista Cubalna. y siguiendo In t6cnica del
icaders' Guide to I'eriodical Litcrature do la casa Wilson, este indices serfi do
gran utilidad a todos os s qu deseen conocer el contenido de la revista Universidad
de la lfabana, a ]a que han contribuido tantas firms prestigiosas, tanto cubanas
como extranjeras.

Siguen apareciendo articulos de gran interis para los bibiiotccarios en la re-
vista Universidad, de la Universidad Nacional del Literal, Santa Fe, Argentina,
gracias, sin duda, a su Director ad-honorem Sr. Domingo Buonocore. En el nit-
moro 38 recomendamos la lecture de los trabajos "Objeto y definici6n de la biblio-
,4,iti:p" por Noelle Malels, traduccion del capitulo primero de su obra "La Bi-
bliographie" (Paris, Presses Universitaires de France, 1956) y "Conceptos de
organizaci6n administrative bibliotecaria", por Demetrio Dimitrol'f, que prescnta
novedosos puntos de vista do organization y administraci6n de empress aplicados
a las biblioteeas. En el nfimero 39 reproduce un articulo "Concepto y misi6n de
la Biblioteeca Nacional", por Nicolis FernAndez-Victorio, publicado originalmente
on Espafia, y otro sore "La biblioteca como nuxiliar de la educaci6n", por Emma
Linares.
*

La IUN Is-1 '. ha publicado recientemente un Repertorio de publicaciones pe-
riodicas actual. latinoam ericancas, compilado por la Uni6n Panamericana. En
61 aparecen 3376 titulos de revistas quo so publican actualmente, ordenadas si-
gaiendo la clasificaci6n decimal. En este utilisimo repertorio figuran 147 re-
vistas publicadas en Cuba. La obra vione a Ilenar un vacio e n la 1. il lit., I,
la'tinomcricana, y serli do consult indispensable en nuestras liblioteeas.
+##








(CIUBA 113,IOTECOIAOUICA


La segunda cdici6n de la utilisima Union List of Serials csti agotada hace
tiempo. Actualmente sc csta planeando la tcrcera edici6n. que aparecerd a fines
de 1962. Esta edici6n reunira en un solo alfabeto los titulos que aparecian en
la edici6n anterior y sus dos suplementos, asi como muchos titulos nuevos. La
obra tendri de 4,000 a 5,000 paginas, incluyendo las revistas y la informaci6n
hasta el afio 1950. Las revistas aparccidas despuns de esta fecha seran incluidas
en la publicaci6n sensual acumulada New Scrial Titles, quc public la Biblio-
ieca del Congreso.















PUBLICACIONES RECIBIDAS


CUBA BIBLIOTECOLOGICA agradece el cnvio de las siguientes publicaciones:

Asociaci6n Colombiana de Bibliotecarios. Boletin, vol. 2, no. 2, abr.-jun. 1958;
vol. 2, no. 3, jul.-scpt. 3958.
Boletin de ]a Ulcsco para las Bibliotecas. Mol. 12, no. 10, oct. 1958; vol. 12, no. 11-
12, nov.-dic. 1958; vol. 13, no. 1, nce. 1959.
Books from the U.S.A. vol. 2, no. 4, July 1958; vol. 2, no. 5, Sept. 1958; vol. 2,
no. 6, Nov. 1958.
Carnegie Endowment for International Peace. Reference and Information Ser-
vice. Select list of recent acquisitions, the James Thomson Shotwell Library,
no. 7, June 1958; no. 8, Dec. 1958.
Cuba Postal. afio 1, no. 1, jun. 1959. I abana, Ministerio de Comunicaciones.
Cuba Profesional. afio 8, no. 16, enc. 1058-59.
Chaves, Alfrcdo. Fuentes principals de la bidli'i,,;ji,r; ecuatoriana. Quito, Edi-
torial Casa de la Cultura Ecuatoriana, 1958. 24 p.
Federaci6n Internacional de Asociaciones de Bibliotecarios. Actcs du (onscil de
la FIAB; 24e. session. Madrid, 13-16 octobre 1958. La Haye, lartinus Nijhoff,
1959. 162 p. (Publications, vol. 23).
Fisher de Duque, Victoria. Terminologia professional; una list de tUrminos en
inglds, de use en la literature conltempordnea professional, clasificados segn?
el aspect de la bibliotecologia con que mi, directamente sc relacionan. Ed.
preliminary. Medellin, Universidad de Antioquia, Escuela Interamericana
de Bibliotecologia, 1958, 1 v. (sin paginar).
Lexington, Ky. University of Kentucky Libraries. M gagaret I. King Library.
Occasional contribution no. 91, 92, 95, 96, 97, 98.
Nouvelles, Association des Biblioth6caires Suisses, Association Suisse de Docu-
mentation, annie 34, nr. 2-3, mars-juin 1958; annie 34, no. 4, juillet-aout
1958.
Nouvelles bibliographiques, vol. 8, no. 1, jan. 1959; vol. 8, ,no. 2, mars 1959;
vol. 8, no. 3, mai 1959. Paris, Unesco.
Oriented Occidente. vol. 2, no. 1, marzo 1959. Paris, Unesco.
Penna, Carlos Victor. Plan de reorganizacio; de la Biblioteca Nacional de
Colombia. Bogota, 1956. 76 p. (Pullicaciones de la Asociaci6n Colombiana
de Bibliotecarios, v. 4).
Ramirez, Jesfis Emilio, S. J. La necesidad de la 1i.li,,i:r '.;fir cieniifica para cl
progress de la investigae.in. Bogotai, 1958. (Publicaciones de la Asociaci6n
Colombiana de Bibliotecarios, v. 3).
Santa Fe (Arg.) Universidad Nacional del Litoral. Guia de canj e e la revista
"Universidad". Santa Fe, Imprenta de la Uiniversidad, 1959. 67 p.
Suplemento bibliogriifico de Turrialba. vol. 8, no. 3, jul.-sept. 1958.
Turrialba; revista interamericana de ciencias agricolas. vol. 8, no. 2, abr.-jun.
1958.
Unesco. Current school enrollment statistics, no. 5, jul. 1958.
Universidad; publicaci6n de la Universidad Nacional del Litoral. no. 37, one.-
jun. 1958; no. 39, ene.-mar. 1959. Santa Fe, Arg.
Universitas. no. 14, jun. 1958. Bogota, Pontificia Universidad Cat6lica Jave-
riana, Ciencias Juridico-Sociales y Letras.








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