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 Table of Contents
 Editorial
 Los epigrafes de medicina en la...
 Comparacion entre los terminos...
 La decimasexta (16) edicion de...
 Libros
 Noticias y comentarios
 Literatura profesional
 Publicaciones recibidas
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Group Title: Cuba bibliotecologica.
Title: Cuba bibliotecológica
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STANDARD VIEW MARC VIEW
Permanent Link: http://ufdc.ufl.edu/UF00074948/00005
 Material Information
Title: Cuba bibliotecológica
Physical Description: 8 v. : ; 26 cm.
Language: Spanish
Creator: Asociación Nacional de Profesionales de Biblioteca
Colegio Nacional de Bibliotecarios Universitarios
Publisher: s.n.
Place of Publication: La Habana
 Subjects
Subject: Libraries -- Periodicals -- Cuba   ( lcsh )
Genre: periodical   ( marcgt )
 Notes
Dates or Sequential Designation: ser.1 v. 1-2 (no.2) 1953-June 1955; 2 época, v. 1-5 (no.2), 1956-June 1960.
Issuing Body: 1953-55 issued by Asociación Nacional de Profesionales de Biblioteca; 1956-60 by Colegio Nacional de Bibliotecarios Universitarios.
 Record Information
Bibliographic ID: UF00074948
Volume ID: VID00005
Source Institution: University of Florida
Rights Management: All rights reserved by the source institution and holding location.
Resource Identifier: aleph - 000304653
oclc - 04111731
notis - ABT1236
issn - 0574-6442

Table of Contents
    Table of Contents
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        Page 68
    Editorial
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        Page 70
    Los epigrafes de medicina en la practica bibliotecaria, por Lydia Pazos
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    Comparacion entre los terminos y los epigrafes, por Jorge Aguayo
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    La decimasexta (16) edicion de la clasificacion de Dewey, por Jorge Aguayo
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    Libros
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    Noticias y comentarios
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    Literatura profesional
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    Publicaciones recibidas
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    Advertising
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        Page 98
Full Text





























RE VISTA TRIMESTRA L
Organo Official del COLEGIO NATIONAL DE BIBLIOTECARIOS UNIVERSITARIOS

29 Epoca, Volumnen III Octubre-Diciembre de 1958 Nilmero 4

Inscripta como correspondencia de segunda clase en la Administraci6n de Correos de La Habana



SUMARIO

Pdgina
___ ^---- -- a=r






























EDITORIAL ........ S...A T M..E...... 69

LOS EPIGRAFES'DE MEDICINE EN LA PRACTICE BIBLIOTECARIA, Por Lydia Pazos 71

COMPARACION ENTIRE LOS TERMINOS Y LOS EPIGRAFES, Por Jorge Aguayo .. 73

LA DECIMASEXTA (16a.) EDICION DE LA CLASIFICACION DE DEWEY, Por Jorge
Aguayo ..a de s a c e en la ........................................ 80

LIBROS ....... ... ............... 84


NOTICIAS Y COMENTARIOS ......... .... .. .... .. ...... .. 91

LITERATURA PROFESIONAL .. .. ...... .. .. .. .. .. ...... 94

PUBLICACIONES RECIBIDAS ... .............................. 96



LA HABANA CUBA
,0. '
gdf a/
-
















CUBA BIBLIOTECOLOGICA

Organo official del Colegio Nacional de Bibliotecarios Universitarios

Redacci6n y Administraci6n: Calle 27 No. 663 Vedado, Habana, Cuba
Apartado 3268










DIRECTOR:

Dra. CARMEN ROVIRA









El Colegio Nacional de Bibliotecarios Universitarios fu6 constituido de acuerdo con la Ley
No. 4 de 13 de noviembre de 1944, que dispone la colegiaci6n de los profesionales universitarios.
El Colegio se constituy6 oficialmente con fecha 31 de mayo de 1955, y sus Estatutos se publi-
caron en la Gaceta Oficial de la Repfiblica de Cuba del dia 15 de julio del mismo afio. El Colegio
National de Bibliotecarios Universitarios agrupa en su seno a todos los bibliotecarios graduados
en la Escuela de Bibliotecarios de la Universidad de la Habana y en los Cursos de T6cnica Bi-
bliotecaria (1946-1952) de la Escuela de Verano en la propia Universidad. Esta regido por un
Comit6 Ejecutivo, foilmado en la actualidad por las personas siguientes: Blanca Rosa Sanchez,
President; Ana Rosa Nfifiez, Vicepresidenta; Maria Iglesias, Secretaria; Maria de los Angeles
Acosta, Vicesecretaria; Evidia Blanco. Tesorera; Maria Victoria Morales, Vicetesorera; Carmen
Rovira, Estela Giroud, Miriam Tous (Vocales).
CUBA BIBLIOTECOLOGICA se public trimestralmente. Precio de suscripci6n: $1.50 al afio.
Nfimero suelto: $0.50. Los miembros del Colegio Nacional de Bibliotecarios Universitarios tienen
derecho a recibir gratuitamente la revista.
La responsabilidad de los articulos firmados recao exclusivamente sobre sus autores. El Colegio-
Nacional de Bibliotecarios Universitarios y la Direcci6n de la revista se hacen responsables sola-
mente de los editoriales, informaciones y notas sin firmar.
CUBA BIBLIOTECOLOGICA solicit cenje con publicaciones similares, nacionales y ex-
tranjeras.
Los articulos que aparecen en CUBA BIBLIOTECOLOGICA se encuentran indizados en Li-
brary Literature y en Contents in Advance.
Los materials de este numero se entregaron a la revista antes de finalizar el aiio. Debido
a los acontecimientos del dia Iro. de 1959, Cuba Bibliotecol6gica no entr6 en prensa hasta me-
diados de enero.


IMPRENTA DE LA UNIVERSIDAD DE LA HABANA
























El COLEGIO NATIONAL DE BIBLIOTECARIOS UN VERSITA-
RIOS, nor conduct de CUBA BIBLIOTECOLOGICA, saluda profundamen-
te reconocido a las huestes revolucionarias que ban nuesto en fuga a la dictadura
mds oProbiosa que recuerda nuestra historic. El a3o de 1959 comienza con el
restablecimiento de las garantias conculcadas, propiciando at COLEGIO un
nuevo period de fecunda y vigorosa actividad.
El COLEGIO saluda tambidn al Sefor Presidente de la Republica, doctor
Manuel Urrutia Lle6 g a todos los miembros del Gobierno Revolucionario,
desedndoles toda clase de exitos nor el bien de Cuba y el triunfo de la demo-
cracia, y les ofrece su mds decidida y entusiasta cooperacidn en la ingente labor
de reconstruir la patria, devastada moral y materialmente por la ,derrocada
tirania.
Nosotros, los bibliotecarios graduados en la Universidad, fuimos de las
primeras victims del cdio de Batista contra todo lo universitario. Apenas
transcurridos ocho meses del golpc de cstado del 10 de marzo de 1952, la tirania
dictaba la Ley-Decreto No. 534, por la que se pretendia regular la ensenanza
bibliotecaria, y que no era otra cosa que una agresi6n velada a la Escuela de
Bibliotecarios anexa a la Facultad de Filosofia y Letras de la Universidad de
la Habana, a la que se colocaba en plano de igualdad con asociaciones privadas,
desconociendo su derecho a determinar sus propios planes de studios y quitdn-
dole la facultad de revalidar los titulos extranjeros. La Asociaci6n Nacional de
Profesionales de Biblioteca, que agrupaba a los bibliotecarios graduados en la
Universidad hasta el moment de la fundaci6n de nuestro COLEGIO, protest
contra aquella agresi6n en todas las formas posibles bajo una dictadura, como
puede verse en la prensa habanera de noviembre y diciembre de 1952 y en CUBA
BIBLIOTECOLOGICA, Vol. 1, No. 1, enero-marzo de 1953.
Mds adelante, y ya fundcdo el COLEGIO NATIONAL DE BIBLIOTE-
CARIOS UNIVERSITARIOS, defensor de los ideales democrdticos que ins-
piraron sus Estatutos y conscientzs todos sus miembros de la necesidad de luchar
contra la tirania al lado de todas las demds classes profesionales del pals, el CO-
LEGIO prest6 su mds decidido apoyo y colaboraci6n al Conjunto de Institu-


(*) Ya en prensa el present nfliero, los acontecimientos nacionales nos han hecho
sustituir el editorial que teniamcs preparado por el que aparece aqui.









CUPA BIBLIOTECOL6GICA


clones Civicas y a la Confederaci6n Nacional de Profesionales Universitarios
en su lucha constant contra la dictadura, concurriendo a todas sus reuniones
y suscribiendo todos sus manifiestos y declaraciones al pais.
En declaraciones pdblicas hechas a travds de la radio, la television y la
prensa inmediatamente despues del triunfo de la revoluci6n, el COLEGIO ha
ofrecido su mds decidida cooperaci6n al Gobierno Revolucionario. Nosotros
entendemos que el COLEGIO es el organismo mds capacitado y adecuado en
estos moments para contribuir a la organizaci6n del sistema bibliotecario que
nuestro pais reclama. Es necesaria una estructuracidn total del servicio de biblio-
tecas pdblicas en todo el territorio national, desde las mds humildes bibliotecas
ambulantes, que puedan lleqar al poblado mds remoto de la Sierra Maestra,
hasta la Biblioteca Nacional, a cuyo majestuoso edificio debe darse vida me-
diante los recursos y el personal adecuados para que cumpla su funci6n a pleni-
tud. Es necesaria la derogaci6n inmediata de la Ley-Decreto No. 534, asi como
de tantas otras en que se atacaba sin tregua a las profesiones universitarias, como
media de elemental justicia hacia una clase tan maltratada por la dictadura.
Es necesario, finalmente, crear en todo el pals una verdadera conciencia biblio-
tecaria, un deseo de saber y de cultural en todo el pueblo, para alejarlo definiti-
vamente del vicio y de las garras de las bajas pasiones que la tirania fomentaba
por todos los medios.
Sabemos que esta es una tarea de titanes: Solamente un gobierno revolucio-
nario, im-buido del deseo sincere e irrefrenable de asegurar el bienestar de la
patria, y respaldado plenamente por todo un pueblo, puede intentar Ilevarla a
cabo. Este es el caso del Gobierno del Dr. Manuel Urrutia, inspirado por el
lider mdximo de la revoluci6n, Dr. Fidel Castro, y en 6l tenemos puestas todas
nuestras esperanzas.















LOS EPIGRAFES DE MEDICINE EN LA PRACTICE BIBLIOTECARIA

Por Lydia Pazos


Los epigrafes de medicine en la prictica bibliotecaria crean a veces confu-
si6n. Muchas bibliotecas medicas hispanoamericanas usan epigrafes traducidos
del inglis. Se explica que lo hagan asi porque es en Norteamerica donde mis
se ha trabajado en la asignaci6n de epigrafes a la material de medicine.
Los bibliotecarios confrontan no pocas dificultades al asignar epigrafes m&-
dicos traducidos del ingles. Pero si no pierden el entusiasmo y cuentan con un
sentido prictico positive pueden derivar una labor itil de tales dificultades.
Buenos diccionarios medicos, los propios libros de text y las monografias de
trabajos de especialidades constituyen buenas fuentes de informaci6n para esta
area.
La medicine es tan amplia y compleja, y los avances cientificos se produce
con tal rapidez que se hace necesario un dinamismo constant en el lenguaje
tecnico de sus bibliotecas. Si los epigrafes tienen que ser concisos, tambi6n deben
ser enfAticos. La consistencia del catilogo se traduce por epigrafes seleccionados
cuidadosamente. Es precisamente en las bibliotecas cientificas donde cuenta
much la consistencia.
A veces los catalogadores se ven presionados por medicos que les sugieren
tal o cual epigrafe para el catalogo; pero los bibliotecarios que obtienen epigra-
fes a travis de buenas fuentes de autoridad no deben ceder la designaci6n de los
mismos por el criteria mis o menos prictico de un buen medico pero no biblio-
tecario.
Las especialidades son un buen ejemplo de posibles confusiones en las biblio-
tecas medicas. Cardiologia, Gastroenterologia, Neurologia y asi muchas mis,
son remitidas en los catilogos al sistema o al 6rgano. Es decir, Cardiologia
remite a Corazdn; Gastroenterologia a Sistema Digestivo; Neurologia a Sistema
Nervioso. Pero en cambio Otorrinolaringologia, por ejemplo, en un catilogo
de buena consistencia debe estar vigente; y asi vemos que este epigrafe permanece
firme, con remisiones -a traves de vease tambien- a Faringe; Garganta; La-
ringe; Nariz: Oido. Otorrinolaringologia, con sus subepigrafes, cuenta con un
respectable espacio en el catilogo de cualquier biblioteca especializada en medicine.
Y tiene que ocurrir asi porque al registrar el catilogo libros que tratan de pato-
logia otorrinolaringol6gica, nada mis sensato que ponerlos bajo el epigrafe que
16gicamente les corresponds. Los libros que tratan de la patologia de 6rganos
determinados deben ser registrados en el catalogo bajo el nombre de 6rgano.
Los catalogadores de bibliotecas medicas deben tener muy en cuenta que los
medicos buscan en los catilogos bajo la material o el asunto que desean, y para
muchos de estos lectores la clasificaci6n es 6sa y no precisamente la que tiene
dispuesta la biblioteca en sus estantes. Por eso la asignaci6n de los epigrafes es
una de las labores de mis responsabilidad en la biblioteca medica.








72 CUDA BIBLIOTECOLOGICA

Los bibliotecarios que tengan entire sus labores la de asignar epigrafes a
monografias medicas deben consultar los epigrafes usados por el Quarterly Cu-
mulative Index Medicus, de la American Medical Association; el Armed Forces
Medical Library Catalog, Washington, Library of Congress; y el Subject
Catalog, Washington, Library of Congress. Mediante la consideraci6n cuida-
dosa de esas fuentes de autoridad pueden seleccionar de una de ellas, o de entire
las tres, los epigrafes que mis y mejor convienen a la biblioteca, teniendo
present que la traducci6n de algunos epigrafes debe hacerse consultando el cri-
terio de m6dicos estudiosos que siempre estin dispuestos a ayudar al biblioteca-
rio. Las rectificaciones que se nos sugieran, de acuerdo con las fuentes de auto-
ridad de que hacemos uso y de acuerdo con los principios de la tecnica bibliote-
col6gica deben ser aceptadas con confianza y entusiasmo. Asi veremos desgra-
narse en el catilogo los epigrafes tiles, que darin valor funcional a la biblio-
teca poniendo a la vista de su clientele todo lo que no debe escaparse por causa
de nuestra apatia o nuestro poco sentido practice, esos dos enemigos de la efi-
ciencia del bibliotecario.















COMPARACION ENTIRE LOS TERMINOS Y LOS EPIGRAFES

Por Jorge Aguayo


Cada idea o concept, dentro de un sistema de clasificaci6n, se enuncia con
un termino diferente de cualquier otro. El t&rmino, o la palabra 16gica, es, por
lo tanto, una idea inconfundible, expresada con una o mis palabras gramaticales
(v. gr. zoologia, derecho international, la Torre Inclinada de Pisa).
La palabra termino esti tomada de la proposici6n 16gica, en la que los dos
extremes reciben ese nombre en consonancia con su significaci6n etimol6gica.
En la proposici6n el primero de los terminos es el sujeto; el segundo, el predicado
(v. gr. los perros son fieles; la Torre Inclinada de Pisa es imponente; Napole6n
fuj un genio).
Las ideas recogidas en una clasificaci6n, lo mismo de tipo general que espe-
cializada, deben ser dispuestas en una ordenada relaci6n. Los terminos bisicos
o pilares y los que expresan las divisions consagradas o can6nicas de una disci-
plina (v. gr. las de la botinica, zoologia, medicine, etc.), no suelen estar (aun-
que haya excepciones) subordinados uno con respect al otro, sino mis bien
relacionados cronol6gica, metodoi6gica o hist6ricamente, v. gr. filosofia y reli-
gi6n, anatomia y fisiologia, derecho civil y derecho mercantil. No siguen estas
relaciones algunas subdivisions de gran importancia, como ocurre con la histo-
ria europea en la clasificaci6n de Dewey, en que el orden expuesto: Inglaterra,
Alemania, Polonia, Hungria, Francia, Italia, Espafia, Rusia, Escandinavia, es
arbitrario y no obedece por lo tanto a ninguna raz6n, sea cronol6gica (origen
de las naciones) o practice (ordenaci6n alfabitica).
En las nueve secciones en que se divide el Derecho en el sistema Dewey es
facil advertir el mismo fen6meno. En efecto el primer termino de la subdivision
es el derecho international, cuando en buen principio este termino debiera ocu-
par un lugar posterior al derecho civil y al derecho procesal, porque estas dos
ramas de las ciencias juridicas se conocieron en la historic much antes que la
discipline que fundaran Vitoria y Grocio.
Los cordados (vertebrados), en cambio, en el propio sistema (edici6n 16'),
presentan un orden de relaci6n: peces, anfibios, reptiles, aves, mamiferos, que
es el rnismo que el de su aparici6n en la naturaleza. Tambi4n el orden de las
matematicas (edici6n 16) : aritmitica, algebra, geometria elemental euclidiana,
geometria modern post-euc!idiana, geometria infinitesimal, geometria no-eucli-
diana, trigonometria, geometria descriptive, geometria analitica y cilculo obe-
dece a una raz6n metodol6gica e historic.
En cuanto a la subordinaci6n que Ilamamos, para usar la expresi6n de Ranga-
nathan, en cadena, la l6gica obliga a relacionar los t6rminos de tal manera que
cada uno de ellos sea como una parte de las cosas comprendidas en el anterior
(denotaci6n) y un aumento de atributos o cualidades (connotaci6n) en relaci6n
con el termino que le precede. (Asi, ciencias puras, matemiticas, cilculo, funcio-
nes de variables complejas y funciones algebriicas representan una ordenaci6n
decreciente en que cada t6rmino posee mayor denotaci6n y menor connotaci6n
que el que le sigue).








CUPA BIILIOTECOL6GICA


Vemos, pues, que la ordenada relaci6n de terminos que es un sistema de
clasificaci6n se refiere, 1') a los :erminos bisicos (o pilares) de la clasificaci6n,
2) a los t6rminos en que se ha dividido uno mis amplio, y 3') a la subordi-
naci6n en cadena de los terminos a partir de'cada pilar
Pongamos para explicar esto iltimo un ejemplo basado en el pilar Ciencias
sociales (edici6n 16'), desmesuradamente extenso en el sistema Dewey.
Ciencias sociales 300
Economia political 330
Problems econ6micos laborales 331
Relaciones entire el capital y el trabajo 331.1
Desempleo 331.13
Prevenci6n del desempleo 331.137
Reempleo 331.138
Como es ficil de apreciar cada termino de la cadena es mis amplio en con-
tenido que el que le sigue; pero, por lo mismo, posee menor niimero de atributos.
El termino Problemas econ6micos laborales, v. gr., comprende el contenido de
los terminos que le siguen; pero no sus atributos especificos, por lo mismo que
6stos no entran en la idea general que uno se forma de aquel termino. Si decimos
Prevencidn del desempleo estamos refiri6ndonos a una cuesti6n especifica del
trabajo. Significa, en otras palabras, que, dentro de Problemas econ6micos la-
borales podemos hallar incluido el desempleo como uno de sus elements inte-
grantes; mas no incluidos sus atributos especificos, que no son propios de las
cosas que entran en el primero.
Algunas parties del sisteina Dewey (edici6n 1'") usan las divisions de un
termino sin conservar la misma notaci6n basica -355, en el caso de Cieicia
nilitar-, lo que da lugar a que parezcan parte de un termino superior.
Ejemplos:

.Administraci6n pdblica 350-354
Administraci6n de los gobiernos centrales 351
Administraci6n de los gobiernos locales 352
Gobierno federal y estatal de los EE. UU. 353
Administraci6n de los gobiernos centrales de otros paises 354

Ciencia military 355-359
Elementos de la lucha armada 355
Infanteria 356
Caballeria y servicios montados 357
Otras armas y servicios 358
Fuerzas navales 359

Vemos aqui c6mo las divisions sefialadas con las notaciones 355, 356, 357,
358 y 359 son parte de la Ciencia military, aunque se han dispuesto en lugares
que, en buena teoria, corresponderian a divisions del derecho administrative,
cosa que la clasificaci6n, al introducir al lector en el uso de los sumarios, deno-
mina t6picos coordinados, citando como ejemplo 440 Frances, provenzal y cata-
lan, aunque no se ve c6mo se aplica esto a la notaci6n 350, que comprende dos
ciencias tan diferentes como el derecho administrative y la ciencia military.
Asimismo la filosofia medioeval aparece en el mismo sistema como una sub-
divisi6n (la novena: 189) de la filosofia antigua y oriental (180). Lo mismo
acontece con los Estados del Nordeste de los Estados Unidos, que aparecen como








CITBA BIBLIOTECOiAGICA


division de la America del Norte y no de los Estados Unidos como naci6n. Lo
correct hubiera sido subdividir el termino Historia de los Estados Unidos sin
ocupar el espacio destinado a otros aspects de la Historia de la America del
Norte, dentro de la cual hay que situar a Mexico, paises de la America Central
y las Antillas.
Las ideas (terminos) que ocupan un sistema no deben cerrar el paso a los
nuevos aportes del saber. En las clasificaciones abstractas, es decir en las que
estin desprovistas de todo utilitarismo, sin mis fin que la exposici6n del cono-
cimiento, no existe ningun inconvenient prictico que se oponga a cualquier
expansion, porque el sistema carece de notaciones o simbolos que dificulten la
interpolaci6n de nuevos terminos. En las clasificaciones bibliogrificas depen-
deri del sistema de notaci6n usado el que las interpolaciones se produzcan sin
menoscabo del orden l6gico y previamente establecido de los tirminos.
Esta propiedad de la notaci6n para acoger en su seno a los nuevos terminos
recibe por Ranganathan el nombre de hospitalidad. Dependeri, pues, de esta
propiedad el que un sistema pueda expansionarse segfin convenga a sus necesi-
dades, o se convierta en un obsticulo para dar acogida a los nuevos aportes del
conocimiento. Dewey, por ejemplo, produjo, con la introducci6n de las deci-
males en la notaci6n, el advance mis notable operado en su tiempo en un sis-
tema de clasificaci6n. Por lo contrario la clasificaci6n de la Biblioteca del Con-
greso de Washington represent, aunque no lo parezca, un.paso atris en punto
a notaci6n, aunque en algunos lugares del sistema se ve el interns en-introducir
tambien los nfimeros decimales, especialmente cuando no es suficiente la hospi-
talidad de los nimeros absolutos usados por el sistema original.
Aunque la notaci6n en si, por muy alta que sea su bondad, no es el expo-
nente de la calidad de una clasificacidn, es evidence que su hospitalidad en los
dos extremes del mismo simbolo, como ocurre con la notaci6n ranganathiana,
unida a su capacidad para traducir artificialmente el significado especifico del
termino, han convertido al simbolo en la piedra angular del sistema de clasifi-
caci6n. Tal ha ocurrido tambien con Dewey despues de ochenta afios, en que.
a despecho de sus numerosos errors y de las anticuadas relaciones entire sus
terminos, todavia sigue imponiendose y conquistando ad'eptos. Es possible, como
afirma Ranganathan, que la Biblioteca Congresional de Washington, al auspi-
ciar las nuevas ediciones de Dewey, haya contribuido a darle una vida artificial
mis alli de sus propias posibilidades; mas es evidence que sin su peculiar nota-
ci6n decimal de nada hubiera valido el apoyo official de la biblioteca national
de los Estados Unidos, interesada mis en su propio sistema que en otro alguno.
Hasta aqui hemos tratado del termino en la clasificaci6n. Veamos ahora
c6mo el catilogo alfabetico de materials, al expresar el contenido o asunto de los
libros, tropieza con la prinr.era dificultad insalvable. Cada libro (el libro-con-
cepto, por supuesto) present siempre una modalidad en el asunto que no vuelve
a hallarse en otro alguno, a pesar de lo cual el catalog no puede destacar a la
vez, con un epigrafe particular, la especificidad y la modalidad del tema.
El hecho result ficil de comprender. El termino es la palabra l6gica que
expresa una idea enteramente separada de otra; el epigrafe es la palabra o frase
(o palabras o frases separadas por un sign) con la que se da a conocer el
asunto de que trata no s61o un libro, sino muchos.
El termino no tiene otro interns que el de expresar una idea. El epigrafe
atiende a cuestiones eminentemente prActicas. Y ya que en esto esti la esencia
de la cuesti6n, esclarezcamos el punto con algunos ejemplos:








CUrA PIBLIOTECOL6GICA


(1) Termino. Relaciones entire el capital y el trabajo en Francia durante
el period 1918-1930.
Epigrqfe possible. Capital y trabajo Francia Siglo XX.
Habria que preguntarse si se han escrito muchos libros sobre el asunto ex-
presado por el tirmino, y si valdria la pena destacar el period exacto que el
libro estudia. Si asi fuese el epigrafe diria: Capital y trabajo Francia 1918-
1930.
(2) T"rmino. La Biblia y la moral de los primitives habitantes de las
trece colonies inglesas en los Estados Unidos.
Epigrafe possible. Biblia Influencia moral EE.UU. Colonias inglesas.
Admitiendo que este complicado epigrafe fuese el mejor para expresar el
asunto del libro, es lo cierto que no alcanza a captar la totalidad de la idea.
El epigrafe, ya de por si extenso, tendria que hacerse mis precise a6n, estre-
chando el concept con otro subepigrafe, lo que daria: Biblia Influencia mo-
ral EE.UU. Colonizaci6n inglesa Siglo XVII.
SQuiin, sin saber de antemano el orden de prelaci6n entire las parties del
epigrafe, o sin la ayuda de todo un aparato de envios, podria adentrarse por los
vericuetos de este complicadisimo epigrafe y captar lo esencial y propio de la
material de los libros representados en el catilogo por ese encabezamiento
comun?
Pero a6n admitiendo que tal dificultad no fuese insalvable, todavia habria
un punto que quedaria en pie y es que tal epigrafe expresaria en fin de cuentas
no s61o la influencia moral de la Biblia en los primitives habitantes de las trece
colonies inglesas en los EE. UU., sino en los colonizadores ingleses de todo el
siglo XVII, lo que no se aviene con el asunto especifico. Habria que precisar
aun mis el epigrafe de la siguiente manera: Biblia Influencia moral EE.UU.
- Colonizaci6n inglesa 1620-1690.
Los epigrafes, como son formas de clasificar (agrupar) el contenido de los
libros (clasificaci6n en el catilogo), no representan el asunto de una sola obra,
sino el de todas aquellas que poseen las mismas caracteristicas, atributos o cua-
lidades. El termino, por el contrario, no expresa mis que una sola idea entera-
mente separada de otra. El primero es un instrument prictico de access al
libro-concepto o al libro-objeto; el segundo, una palabra 16gica de valor pura-
mente abstract.
La consecuencia direct de lo anterior es que el epigrafe require todo un
cuerpo de normas para su aplicaci6n, que conciernen: (1') a la parte de la
oraci6n por la cual debe principiar el epigrafe, segun el idioma, (2") a la cons-
trucci6n literaria, (39) al numero gramatical, (4") al mayor o menor grado
de su precisismo cientifico o ticnico, (5") a la subdivision de las palabras o fra-
ses empleadas, y (6') al orden alfabitico o de otra indole de la colocaci6n de
las fichas.
Los epigrafes y los t6rminos pueden a veces coincidir en su construcci6n;
v. gr. Anatomia humana, psicologia, geometria, Biblia, pintura, derecho admi-
nistrativo, urbanismo, etc. En otros casos la coincidencia es improcedente, v.
gr. filosofia de la education. Cualquier persona comprendera en el acto que la
idea fundamental expresada en este termino se destacari mejor si el epigrafe
escoge el segundo substantive (educaci6n) y lo coloca de tal manera que el
primero venga a ser -como es en realidad- una idea subordinada. En la pric-
tica el epigrafe quedaria redactado asi:








CiIRiA BIBLIOTECOL6GICA


Educaci6n Filosofia
Esta libertad de que se goza en la formaci6n de los epigrafes es precisamente
lo que hace dificil la organizaci6n de un catalog alfabetico de materials, sobre
todo si deseamos hallar un equilibrio entire el epigrafe especifico y los epigrafes
vecinos, relacionados por un parentesco ideol6gico. Ese equilibrio dependeri
del genio propio de cada idioma, del tipo de biblioteca, de los hibitos imperan-
tes en el medio ambiente cultural en que se organize el catilogo y de la prepa-
raci6n professional de los catalogadores; porque, a despecho de todo lo que se
dik.a en contrario, la maestria en usar las palabras como vehiculos intermedia-
rios centre el libro-concepto y el lector esti menos difundida de lo que a primera
vista pudiera suponerse, aun entire personas de formaci6n universitaria. No es
de extrafiar que sea asi teniendo en cuenta que el hAbito de pensar 16gicamente
-que a tal cosa equivale manejar con 6xito una encyclopedia o un catilogo-
es much menos comfin de lo que parece.
Para comprender este equilibrio escojamos los mismos terminos que sirvie-
ron de ejemplo mis arriba, al hablar de las subdivisions en cadena. Veremos
que el termino Prevenci6n del desempleo expresa una idea cuya claridad result
inobjetable como frase; no asi como epigrafe, pues la 16gica no quedaria bien
parada si el asunto del libro se expresase de otro modo que con la palabra des-
empleo. Por lo tanto el substantive que va a convertirse en epigrafe iri a ave-
cindarse junto a los otros que, con distintas subdivisions (subepigrafes), com-
pondrin un grupo de modalidades especificas dentro del mismo asunto funda-
mental.

Ejemplo:
Desempleo. (Como asunto general: textos, tratados, etc.)
Desempleo Agencias.
Desempleo Bibliografia.
Desempleo Prevenci6n.
Desempleo Argentina.
Desempleo Cuba.
Desempleo EE. UU.
Desempleo Francia.

Se ve mejor en otros ejemplos la necesidad de agrupar los epigrafes corres-
pondientes bajo una sola palabra, y hacienda caso omiso del orden alfab&tico
basado en la construcci6n direct. Asi tenemos los signientes casos:
Historia de Francia.
Geografia de Francia.
Arqueologia francesa.
Biografias francesas.
Condiciones econ6micas de Francia.
Constitucicn francesa.
Estadisticas de Francia.
Obras piLblicas de Francia.
Political francesa.
Political econ6mica en Francia.
Relaciones exteriores de Francia.
Vida intellectual de Francia.
Viajes por Francia.








CUPA BIBLIOTECOLOGICA


En todos estos terminos escogidos como ejemplos hay un comun denomi-
nador que es como la idea fundamental en relaci6n con la cual el tema de cada
termino no es sino una variante. Ese comuin denominador es, en algunos casos,
el substantive propio (Francia), o, en otros casos, el adjetivo de nacionalidad
(francesa); pero ambos pueden fundirse en el primero. Asi, la palabra Francia
ha hecho el milagro de avecindar asuntos que el sistema de clasificaci6n y la
construcci6n gramatical del tirmino mantendrian separados, tanto por raz6n
de la ordenada relaci6n del sistema como por la situaci6n alfabetica de las pri-
meras palabras.
Con Francia como palabra ordenadora, tendremos el siguiente grupo:

Francia Arqueologia.
Francia Biografias.
Francia Condiciones econ6micas.
Francia Constitucion.
Francia Estadistica.
Francia Geografia.
Francia Historia.
Francia Obras pfblicas.
Francia Politica.
Francia Politica econ6mica.
Francia Relaciones exteriores.
Francia Viajes.
Francia Vida intellectual.

La agrupaci6n bajo la misma palabra inicial no es siempre possible, y, en
algunos casos, considerando el idioma, no result aconsejable, especialmente
cuando el adjetivo, convertido en substantive, le hace perder al epigrafe el sen-
tido que conservaba en su construcci6n direct. Examinemos el tirmino Bomba
at6mica. Convirtimoslo 1P) en Atomo Bomba, 2) en At6mica, Bomba.
En el primer caso pareceri como si quisieramos decir que Bomrba es una sub-
divisi6n de Atomo, o que Bomba es como una modalidad del studio del Atomo
lo que result a todas luces absurd. En el segundo caso violamos una norma
fundamental del epigrafe en espafiol: la de pricipiarlo siempre por un substan-
tivo. Lo correct, en este caso, es usar el epigrafe en la misma forma direct
que el termino.
Lo que se ha tratado hasta aqui puede compendiarse contrastando en una
series de puntos las dos ideas estudiadas, a saber:
(1') Los terminos son ideas que toda clasificaci6n relaciona y ordena; los
epigrafes son las palabras o frases que procuran destacar en el catilogo alfab6-
tico las ideas fundamentals contenidas en los libros.
(29) El termino es capaz de precisar con exactitud el alcance de la idea; el
epigrafe rara vez logra ese precisismo, ni comparado con el tirmino ni con la
notacion.
(39) El conjunto de los t6rminos de un sistema de clasificaci6n represent
el conocimiento universal o la parte de este a que va destinado el sistema; el
conjunto de los epigrafes, generals o especializados, es el instrument de acceso
al contenido de los libros clasificados. El primer conjunto represent un valor
potential; el segundo, un valor real.








CUBA BIBLIOTECOL6GICA


(4') El t6rmino y la notaci6n pueden ser (aunque s61o en teoria) dos ma-
neras de expresar la misma idea; el epigrafe y el tirmino no consiguen expresar
lo mismo en un pie de igualdad.
(5") Los tirminos siguen una ordenada relaci6n que variari segun el sistema
de clasificaci6n; los epigrafes cambiaran segun vayan volvi6ndose anticuados o
inadmisibles los t6rminos que sirven de base.
(6') La agrupaci6n de los t~rminos es un hecho invariable en cada sistema;
la agrupaci6n de los epigrafes es obra del ingenio creador y capacidad de adap-
taci6n del bibliotecario en jefe.
(7') Los terminos ya existentes en un sistema de clasificaci6n ofrecen hos-
pitalidad a otros s6lo en la media en que la notaci6n tenga la debida flexi-
bilidad; los epigrafes presentan problems de hospitalidad que son mas bien
de tipo professional: recatalogaci6n por material, rectificaci6n de envios, modifi-
caciones de la ficha de control, etc.
(8') Los terminos del sistema necesitan de un indice alfabetico correspon-
diente; los epigrafes usados en el catilogo, de una lista official.
(9") Los terminos, como paiabras l6gicas, no necesitan subdivisions; los
epigrafes, como vehiculos intermediaries, no pueden cumplir su cometido sin
constantes subepigrafes.
(10') Un solo termino logra expresar una idea global y finica, inconfun-
dible y l6gica; un solo epigrafe logra eso muy raras veces.
(11") En espafol, como en otros idiomas, el termino y el epigrafe deben
principiar con un substantive. S1lo en el indice alfabetico del esquema (lo que
se conoce con el nombre de indice relative), con el fin de facilitar la bfisqueda
de los terminos, aparecen istos con una construcci6n irregular.
















LA DECIMASEXTA (16') EDICION DE LA CLASIFICACION
DE DEWEY(*)

Por Jorge Aguayo


La vitalidad del sistema de clasificaci6n decimal de Melvil Dewey entra ya
en el dominion de lo fabuloso. Tal parece que la fama que lucia que iba a extin-
guirse en 1942, con la aparici6n de su d6cimacuarta edici6n, desafortunada por
muchos concepts, vuelve de nuevo ahora a resurgir, como modern ave finix,
para ofrecernos un espectaculo 6nico de asombroso renacer.
Desde la publicaci6n de la d&cimacuarta edici6n en 1942 el sistema Dewey,
enormemente expandido, presentaba sintomas de inevitable decadencia. Parecia
como si la afortunada estrella de su fundador se fuese a hundir en el ocaso, en
plena alborada de sistemas nuevos, que habian aprovechado los cambios que
el tiempo dejara en la clasificaci6n del conocimiento human prevaleciente en
la epoca de Dewey.
Esta filtima edici6n, aunque s6lo posee 17,928 asientos separados, en vez
de los 31,364 de la edici6n decimacuarta, lo que represent un 43% menos en
comparaci6n con esta iltima, ha recolocado 1603 t6rminos, cantidad que signi-
fica un 9% de alteraciones, elevada proporci6n que ya empieza a cambiar la fiso-
nomia del sistema. Y es que a este le ha venido ocurriendo lo que a las antiguas
obras de texto, que, cuando el plan es excelente y el credito del autor universal,
las reediciones, ain apartandose cada vez mas del original, siguen conservando
en la portada el nombre de su fundador.
La trascendente innovaci6n que introdujera Dewey, sin embargo, no radica
en las relaciones 16gicas de los t6rminos ni en la clasificaci6n filos6fica del cono-
cimiento, tal como el autor las forj6 en 1876, sino en el lenguaje artificial que
concibiera para traducir las ideas. Lo que atrae todavia, hasta el extreme de
apasionar a sus defensores, es su notaci6n decimal, a cuyo encanto ha sucum-
bido la inmensa mayoria de sus adeptos.
No creemos nosotros, como algunos autores, que la peri6dica revision del
sistema constituya un atractivo especial. Los bibliotecarios, como hombres de
orden, poseen un espiritu opuesto a los cambios producidos con regularidad.
Conocen en la practice todo el trastorno que significa reclasificar una colecci6n
de libros, aunque s61o sea de modo parcial, y si los profesionales han sido sedu-
cidos.por este sistema desde su invenci6n es por su ingenioso lenguaje num6rico
de resonancia universal.
No vamos a explicar aqui los defects que saltan a la vista en la clasifica-
ci6n que ahora estudiamos, y que son consubstanciales al sistema mismo, cual-
quiera que sea la edici6n. Nos limitaremos a enumerarlos: 1) el reducido nil-
mero (nueve) de pilares o terminos bisicos, 2) el corto numero (nueve tam-

(*) Los editors de esta obra solicitaron de la Directora de CUBA BIBLIOTECOLOGICA
una nota critical. Imposibilitada de realizarla por hallarse ausente del pals le fu6 enco.-
mendada la labor al Dr. Jorge Aguayo, professor de Catalogaci6n y Clasificaci6n de la
Escuela de Bibliotecarios de la Universidad de la Habana. Dada la importancia de la
obra, nuevos juicios aparecerdn en el pr6ximo nmero.








CU-1A BIBLIOTECOI.6GICA


bien) de expansiones que admite cada termino, 3) la inevitable extension alcan-
zada por algunas de sus notaciones (a veces siete u ocho cifras), 4) los numero-
sos tdpicos coordinados observados en el sistema (para sefialar la existencia de
terminos colocados en formaci6n, es decir uno a continuaci6n de otro, ocupando
las ultimas notaciones que te6ricamente son parte de la expansion future de los
terminos anteriores), y, 5) la err6nea ubicaci6n de ciertos pilares bisicos que,
como la lingiiistica y la literature, debieran hallarse pr6ximos entire si, tal como
lo han hecho el sistema de la Biblioteca del Congreso de Washington y otros
mis. (Para un tratamiento complete del asunto remitimos al lector a la consult
del bibliotecario norteamericano Bliss, The organization of knowledge in libra-
ries and the subject-approach to books y del indio Ranganathan, Prolegomena
lo library classification.)
La lecture de secciones enteras de la nueva edici6n, comparandolas con las
mismas de las ediciones dicirraquinta y decimacuarta, es convincente. Y es extra-
ordinario que eso nos ocurra a los que hemos sentido el impact de la critical
de Bliss y conocido dia a dia, durante mis de veinte afios, en el trabajo y en la
ensefianza, los enormes defects de un sistema que apasiona y decepciona a la
vez.
Prescindiendo de su forma tipogrifica, notablemente mejorada, lo primero
que salta a la vista al hojear el texto y el indice de la obra que estamos comen-
tando es la ingeniosa manera de que se ha valido el editor para mantener infor-
mado al clasificador de los cambios de terminos y notaciones hallados en las dos
ediciones anteriores. Si la edici6n se hubiera limitado a alterar notaciones
sin hacer mis aclaraci6n, puede asegurarse que esa eficacia se hubiera
reducido en enorme proporci6n. Ahora, con esta referencia constant a las dos
ediciones anteriores, es possible seguir usando, por ejemrplo, la clasificaci6n deci-
macuarta sin necesidad de consultar, salvo casos especiales, otra edici6n que esta
que comentamos.
El otro punto que llama poderosamente la atencion, aun sin necesidad de
leer la introducci6n del editor, es la multiplicaci6n de los sumarios al pie del
termino,bAsico de cada material, siempre y cuando las subdivisions de esta ilti-
ma sean tan numerosas que result confuso abarcar de una ojeada su contenido.
Es'esto especialmente util en las ciencias puras y en la tecnologia (ciencias apli-
cadas), en las que son mis extensas y frecuentes las expansiones.
La terminologia del sistema ha sido cuidadosamente modernizada y expan-
dida, y, en ciertos casos, aclarada debidamente. Es de notar que, para los lec-
tores de habla espafiola, muchas ideas han perdido con el ingles usado en esta
edici6n la confusion que se notaba en la edici6n decimacuarta. En algunos casos,
cuando el t6rmino nuevo pierde el poder de evocar la idea anterior, una nota nos
recuerda cual fue el termino antiguo. De parecida manera las notas puestas al pie
de multitud de tirminos sefialan otros que expresan ideas iacluidas en la misma
notaci6n. La mayor parte de los concepts expresados por various terminos dife-
rentes, colocados a la cabeza de la secci6n, han quedado aclarados en tdpicos
coordinados, enlazados estos con conjunciones copulativas o con el uso de comas;
otras veces se logra esa aclaraci6n con el uso de un t6rmino incluido entire parente-
sis. Todo esto significa tna important comprensi6n de la psicologia de los que
trabajan con obras de consult.
Muchos terminos estin imuy bien definidos o aclarados en notas; en algu-
nos casos se establecen verdaderas normas de clasificaci6n, tan tiles como las
que pudieran hallarse en un c6digo de la material. En la mayor parte de los
casos el termino y su notaci6n remiten a otras parties del sistema que contienen
ideas conexionadas, muy parecidamente a como se hace en el indice.
De las tablas suplementarias: determinantes geogrificas, de forma (0), de
puntos de vista (00), comunes varias (000), lengua y literature y divisio-








CUr-% BIBLIOTECOLOGICA


nes filol6gicas, s61o se han mantenido la primera (determinantes geogrificas)
y la segunda (determinantes de forma), esta uiltima situada al principio del tomo
primero (p. 89-93), a continuaci6n del tercer sumario. La notaci6n internal
especial para Shakespeare, que no aparece en la edici6n decimacuarta y si en la
decimatercera, vuelve a ocupar un lugar al final del indice, sirviendo de ejemplo
para la elaboraci6n de otras esquemas similares.
Es muy interesante hacer notar c6mo los editors han sabido incorporar,
como determinante de forma, ademis de la biografia, ya aceptada en la edici6n
decimaquinta, la bibliografia, para cuando se quiera ubicar 6sta junto a los
libros de la misma material. En adelante una bibliografia de quimica general se
podri situar con los libros de quimica en 540.16 o en la bibliografia general,
en 016.54, y una de quimica inorginica en 546.016 lo mismo que en 016.546.
Asimismo los editors han resuelto el problema de la legislaci6n especializada
cuya ubicaci6n no se encuentre previamente sefialada en el sistema. En lo suce-
sivo la determinante 026 podri usarse en vez de la antigua notaci6n 00037, de
engorrosa aplicaci6n.
La cultural (hibitos, tradiciones, ticnicas, valores, creencias, etc. del homo
sapiens), cuya soluci6n se intent ya en la edici6n decimaquinta, tiene ya una
clasificaci6n propia (301.2), ubicindose la cultural de un solo pais en la parte
en que se describe 6ste, junto a sus caracteristicas nacionales (914-919). Esta
cuesti6n habia venido siendo motivo de constant preocupaci6n y duda entire
muchos bibliotecarios.
El derecho ha sido notablemente mejorado, no s61o modernizando la termi-
nologia antigua, sino modificando y ampliando la clasificaci6n. Tal vez no
satisfagA plenamente al entendido en las ciencias juridicas; pero que sirva de
atenuante a sus deficiencies el que estas disciplines son de las mis dificiles de
enmarcar dentro de un esquema de clasificaci6n de biblioteca. Digalo si no la
clasificaci6n de la Biblioteca del Congreso de Washington, que ha dejado para
el final, despues de mis de cincuenta afios, la clasificaci6n del derecho.
Algunos aspects del sistema pudieran haber merecido, a nuestro entender,
un tratamiento mejor. Nos limitaremos a sefialar cinco:
(1) Al referirnos a la edici6n espafiola de la decimaquinta edici6n en ingles
dijimos en esta misma revista(*) que los catilogos impress de las bibliotecas,
actualmente clasificados en 017; 018 y 019 debieran clasificarse en 025.36,
025.37 y 025.38, dejando el termino intercalacidn de fichas para ser ubicado
en 025.39. Nuestro argument es que si los studios sobre el arte y la ciencia
de organizer estos catalogos se clasifican en 025.3, no vemos la raz6n para no
dar a estos catilogos la misma notaci6n bisica. Otra soluci6n seria como si el
catilogo de los insects de un museo tuviese que clasificarse fuera del lugar en
que se sittian los textos de entomologia. A mayor abundamiento conviene decir
que bibliografia y catilogos de biblioteca son, como todq el mundo sabe, dos co-
sas diferentes.
(2) La parte destinada a la historic de los Estados Unidos de America,
comparada con el resto del sistema, sorprende por su excesivo tamaiio. Hubiera
sido mejor -tal vez ese sea su destino- hacer una edici6n especial para uso
de las bibliotecas especializadas.
(3) No nos satisface poner en una misma notaci6n historic econ6mica, geo-
grafia commercial, geografia econ6mica y condiciones econdmicas. El segundo
sobre todo result chocante.

(*) La traducci6n espafiola de la d6cimaquinta edici6n de Dewey. (2 6poca, vol. 1,
no. 2, abr./jun. 1956).








CUBA -BI3I.IOTECOi,6GICA


(4) Las revistas de habla espafola generals, publicadas fuera de Espafia,
se dividen como 940-999; ej. Argentina 056.982. Seria de desear, sin embargo,
que se siguiese en esto el mismo consejo dado para resolver la literature hispa-
noamericana, es decir que se usasen las letras antepuestas; ej. A056, Argentina;
E056, Ecuador; U056, Uruguay.
(5) La preceptiva del idioma (que no es exactamente la ret6rica, al menos en
el sentido que esta palabra tenia entire los clisicos de Grecia y Roma) debe tener
un lugar aparte en el esquema, dentro de cada idioma o literature, cosa que no
vemos resuelta en esta iltima edici6n.
Conclusion. La edici6n decimasexta de la clasificaci6n de Dewey, despo-
jada ya de multiples errors, inexactitudes y antiguallas, vuelve de nuevo a ocu-
par el lugar que por su pasado prestigio le corresponde, bien entendido que ello
no significa que el sistema haya vencido -cosa imposible- todos y cada uno
de los defects inherentes a su naturaleza y estructura. Las conexiones entire sus
terminos (lo que se conoce con el nombre de l6gica de las relaciones) y el limi-
te de nueve para divisions y subdivisions son sus defects estructurales mis im-
portantes, irremediables mientras se mantenga el sistema de notaci6n decimal.
Las ciencias, especialmente las aplicadas, progresan hoy en dia a un ritmo
veloz. De un afio a otro nuevos inventos y descubrimientos tornan anticuados
los concepts cientificos y los m6todos de la ticnica. Lo que antes parecia incon-
movible, hoy no es mis que terreno movedizo. Ninguna concepci6n del mundo
pasa ya de ser un esquema provisional. Y lo que precisamente no preve el
sistema Dewey es la ubicaci6n de los libros cuyos concepts han perdido actua-
lidad en el curso de los afios.
A pesar de todo lo dicho Dewey vuelve a despertar la atenci6n y el interns,
esta vez no s61o por su notaci6n, sino por la reconstrucci6n y modernizaci6n
de su terminologia, que, durante muchos afios, habia sido su lado debil. Viejas
peticiones de los mas entendidos bibliotecarios han sido satisfechas. El derecho,
la literature hispanoamericana, la historic de los paises del continent iberico.
los nuevos adelantos de la tecnologia y multitud de pequefios y grandes erro-
res han merecido la'mis acuciosa consideraci6n por parte de los consejeros de la
edici6n. Y si todas las rectificaciones no han sido llevadas a cabo se ha dado
por lo menos un gran paso de advance.
Dewey subsistira mientras no surja otro sistema capaz de Ilegar comb 61 a la
biblioteca standard, o no vengan controls automiticos, con la tecnica mis
avanzada a la cabeza, a introducir notaciones mis ajustadas a la tarea mecinica
que hari las veces del tedioso trabajo de buscar la informaei6n apetecida.















L IBROS


McColvin, Lionel R. Servicios para nifios en las biblidtecas piblicas. [Paris]
Unesco [1957] 114 p. (Manuales de la Unesco para las bibliotecas p6bli-
cas, 9).
"Escrito desde un punto de vista international mas bien que national" que
asegura su universal aprovechamiento, el ultimo de los manuales para las biblio-
tecas publicas de la Unesco es una obra de valor y utilidad, especialmente para
aquellos paises que aun no han desarrollado debidamente sus servicios biblio-
tecarios, pero que ya comienzan a salir de su inercia y a actuar. por superar esa
deficiencia lamentable. Lionel R. McColvin, bibliotecario de prestigio y expe-
riencia, desarrolla el tema que le ha sido encomendado con capacidad y eficiencia.
Dentro de la brevedad y la concisi6n requeridas en esta clase de trabajo, sin que
la exposici6n pierda interns, el autor va trasmitiendo sus conocimientos, proba-
dos en largos afios de fructifera labor professional, y consigue lo que es todavia
mis important: contagiar a sus lectores su optimism y su sincera fe en la
eficacia de estos servicios que todo pais debe ofrecer a sus nifios y j6venes como
parte de la educaci6n que esta obligado a darles.
La comprensi6n cabal de lo que la lectura puede representar.en las primeras
etapas de la vida, la confianza en su influencia benefica y el entusiasmo en la
tarea de dar a los nifios ese tan necesario alimento de realidad y fantasia, se ma-
nifiestan en toda la obra y, como profesi6n de fe, quedan sintetizados en el pie
de grabado de la hermosa lImina del frontispicio, "El libro es siempre para los
nifios una ventana migica abierta sobre el mundo" y desde le primer pirrafo de
la Introducci6n: "Los libros son esenciales para que los nifios gocen plenamente
de su nifiez y para que aprendan a utilizar ampliamente sus dotes y sus aptitudes
en servicio de la comunidad y de la felicidad propias. Si no establecen el debido
contact con buenos libros, o si ese contact se corta al terminar el period esco-
lar, la pirdida sufrida es grave y a menudo irreparable".
La obra se present dividida en trece capitulos. En ellos se estudia la orga-
nizaci6n de los servicios para nifios, tal como pueden desarrollarse en una biblio-
teca, aun cuando Ista no disponga de grandes recursos econ6micos. El autor ha
excluido deliberadamente aspects de la organizaci6n que resultan faciles de en-
contrar en manuales corrientes de prictica bibliotecaria: descripci6n de boletas,
models, formularios de pedidos, etc., y ha seleccionado para ilustrar el texto,
como ejemplo de lo que se ha echo en los mis diversos medios, un sugestivo
grupo de fotografias que proceden de proyectos experimentales y asociados de
la Unesco: bibliotecas pfiblicas de Delhi y Medellin, Internationale Jugendbi-
bliothek (Munich), de Malmo (Suecia), y los servicios bibliorecarios organi-
zados en Sirs-el-Layan (Egipto) como parte del program de educaci6n funda-
mental de esa comunidad.
La estructura de los servicios y los principios en que se basa es el tema del
capitulo primero. Dentro de 61 se tratan las entidades que suelen respaldarlos,
el caricter de los mismos, sus elements esenciales, d6nde pueden estar localiza.
dos, y se estudian los problems de la ubicaci6n de acuerdo con los recursos: dispo-
nibles. Bajo el titulo Normas, reglamentos y actividades ordinarias se discuten
en el capitulo siguiente la amplitud de los servicios, los derechos y obligaciones
de los lectores, los requisitos y condiciones para el prestamo, y expone el autor









CUBA 131B.IOTECOlOGICA


su criteria respect a la eficacia de las "multas" y sanciones y la mejor manera
de Ilevar los registros. El capitulo 39 trata sobre la disposicion y clasificaci6n del
fondo de libros atendiendo a los distintos grupos de lectores y al uso de las
obras; sobre el trabajo de orientaci6n y asesoramiento, ocupindose tambien del
tipo de catalog que estima mis ventajoso y de la utilidad de las listas selectivas
y las exposiciones como medios de atracci6n del lector. Termina con excelentes
sugerencias y consejos sobre la orientaci6n individual y colectiva del lector infan-
til, sefialando los limits y oportunidad de vista para que sea efectiva en vez de
contraproducente. Dentro de la misma cuesti6n hace 6nfasis en la posici6n del
bibliotecario de nifios con respect a su lectures, su mutuas relaciones, y el ascen-
diente que puede Ilegar a adquirir sobre su public.
El trabajo de extension es asunto del capitulo IV. En 61 se estudian los
recursos de que dispone el bibliotecario para incrementar el interns por los libros
y el uso de la biblioteca: la hora del cuento como la actividad mis comfin y ca-
racteristica de la biblioteca infantil; las charlas, audiciones musicales, proyec-
ciones de peliculas, y la gran variedad de actividades de grupo (clubes de lecto-
res, de coleccionistas, teatrales, etc.) eficacisimos no s6lo para crear y fomentar el
gusto por la buena lectura, sino cambien como medios para desarrollar las apti-
tudes infantiles, la expresi6n oral y escrita correctas, el talent artistic, las con-
diciones de organizaci6n, la iniciativa, etc.
Los problems que se confrontan para crear una atm6sfera atractiva (ubica-
ci6n convenient, instalaci6n funcional, buena distribuci6n de las dependencias,
muebles y equipo adecuados, capacidad suficiente, decoraci6n atractiva, etc.) se
discuten en el capitulo V. A estos temas se afiaden las condiciones de caricter y
la vocaci6n del bibliotecario. que McColvin consider fundamentals para el
6xito. y cuya falta seri de todo punto insustituible por muchos meritos que en
otro sentido se posean; la formac'6n professional del bibliotecario infantil y las
condiciones del servicio.
Tres capitulos (7", 8" y 9") se dedican a la integraci6n de la colecci6n: la
seleccidn y sus principios; el suminisrro de libros y la posibilidad de su mejora-
miento y el fondo de libros. su establecimiento, conservaci6n y mantenimiento
de su equilibrio y calidad. Refiriendose a la segunda cuesti6n sefiala McColvin
la conveniencia y la necesidad de estudiar la bibliografia infantil; de fomentar y
estimular la producci6n de obras escritas para nifios; de emprender la'traducci6n
de las obras mis valiosas de la literature infantil y la adaptaci6n de aquellas que
habiendo sido escritas para adults tienen interns y atractivo para los j6venes.
En los dos capitulos que siguen el author pasa a considerar la colaboracion
de la biblioteca con las escuelas y con los jdvenes, y estudia las funciones y respon-
sabilidades del bibliotecario y del maestro y la forma de compartirlas. Muy ati-
nadamente apunta la conveniencia de que en los planes de studios de las escuelas
normales se incluya instrucci6n en el uso de libros para beneficio inmediato de
los estudiantes y para que istos puedan emplearlos en sus labores docentes y ofre-
cer la necesaria orientaci6n a sus futures alumnos. En el segundo aspect de la
colaboraci6n, que se refiere al trabajo con los adolescents, destaca la important
ayuda que el bibliotecario puede prestarles para vencer las dificultades de su
especial condici6n y evitar asi que Ilegue a perderse el terreno ganado en la etapa
anterior.
El capitulo XII trata brevemente de los problems que plantean al trabajo
bibliotecario los grupos especiales de lectures: individuos enfermos y fisicamente
defectuosos: cojos,, lisiados paraliticos, retrasados mentales, etc., y el fltimo,
"C6mo poner en march los servicios", es el resultado de los conocimientos y la
practice del autor acerca del servicio de extension. Ambas cosas le han permitido
hacer este manual animado del espiritu de la modern y active biblioteca infan-








CURA BIBLIOTECOL6GICA


il, y cuya utilidad va mas alli del campo cxclusivamente professional Padres,
maestros, autoridades educativas, dirigentes de organizaciones que laboran por
el mejoramiento de la juventud, hallarin en esta obra una orientaci6n inteli-
gente y expert cuando su preocupaci6n los Ileve a promover la creaci6n de biblio-
tecas infantiles.
Raquel Robes


American Library Association. Code Revision Committee. Code of cataloging
rules: bibliographic entry and description; a partial and tentative draft for
a ney edition of bibliographic cataloging rules. Prepared for the Commit-
tee by Seymour Lubetzky. (Washington) June 1958. iv, 71 p.
Este anteproyecto de parte de las nuevas reglas de catalogaci6n de la Ame-
rican Library Association ha sido circulado entire los miembros concurrentes al
Stanford University Institute on Catalog Code Revision. El comity encargado
de la revision tiene a su cuidado el studio de los problems que plantea la
elaboraci6n de un nuevo c6digo de catalogaci6n que respond a los principios
funcionales que sirvieron de base a las reglas descriptivas publicadas en 1947
por la Biblioteca del Congreso de Washington.
Mucho es el esfuerzo realizado por la Comisi6n para reunir bajo cada
secci6n los casos similares dispersos a trav6s del vigente c6digo. Se pretend
dar termino a la repetici6n constant de la misma soluci6n de casos que s6lo
varian en la forma, simplificando al mismo tiempo las entradas de los autores
individuals y corporativos a tenor de los dos objetivos del catilogo en lo que
respect a las entradas, y que se pueden resumir de la siguiente manera: bajo
que encabezamiento (autor individual, autor corporativo o titulo) debe pro-
ducirse el asiento de una obra, A) para que ella pueda ser hallada ripidamente
cuando se la busque por alguna de las caracteristicas mrs apropiadas a su identi-
ficaci6n, y B) para que no s61o esa obra, sino sus diferentes ediciones y traduc-
ciones, asi como las diferentes obras de un mismo author, aparezcan juntas en el
catalogo.
Debido a que se hace precise resolver estas dos cuestiones, existe la posibili-
dad de un conflict entire ambas soluciones, mayormente debido a la necesidad
de sacrificar el segundo de los objetivos en interns del primero.
El Sr. Seymour Lubetzky, en la Introducci6n del anteproyecto que comen-
tamos, expone los principios esenciales sobre los-cuales se ha de basar el future
c6digo. La version que hacemos aqui es s6lo de la parte de la elecci6n de las
entradas:
1) La obra de un autor conocido se asienta bajo el nombre de este (sea in-
dividual, corporativo o parte institutional de este iltimo), y esta o no sefia-
lado en la obra. Si la obra esti escrita o preparada por un autor individual o
corporativo para un individuo o corporaci6n a cuyo nombre se public (o cuyo
pensamiento se trasmite) el asiento se hace bajo el nombre de este iltimo, except
cuando sea nombre imprecise o ficticio.
2. Las obras producidas por un autor en colaboraci6n con otros, o compi-
ladas por uno tomando de las obras de otros, se asientan bajo el autor principal
o el compilador en jefe responsible de la obra como un todo; pero una obra
producida conjuntamente por various autores, ninguno de los cuales aparece clara-
mente.comd author principal o compilador responsible, se asienta bajo el autor
designado primeramente en la obra, si no hay mis de tres, o bajo su titulo. ;
hay mis de tres autores.









CU13A 1IBLIOTECOL6GICA


3. La obra cuyas sucesivas parties o ediciones estin preparadas por diferen-
tes autores individuals o corporativos se asientan bajo su titulo; pero si el con-
tenido o titulo es de tal indole que no pueda atribuirse la paternidad a diferen-
tes autores se asienta de la misma manera que otra obra.
4. Una obra reeditada o traducida con o sin adiciones u omisiones se asien-
ta bajo el autor y titulo de la original; pero una obra refundida se asienta bajo
el author y titulo de la refundici6n, relacionindola por medio de una ficha se-
cundaria con la obra original.
5. Los suplementos o parties de otra obra se incluyen en el asiento de esta
si carecen de titulo propio; pero si tiene un titulo distintivo se asientan como
obra separada.
De los principios de selecci6n del nombre del autor s61o sefialaremos, por su
importancia, el que se refiere a los seud6nimos. Dice asi: Si un author puede ser
identificado por varies reud6nimos, o por su verdadero nombre y un seud6-
nimo, el asiento se debe hacer bajo su verdadero nombre; pero si el verdadero
nombre y un solo seud6nimo son consistentemente usados por el propio author
para diferentes tipos de obra, el asiento se harA bajo ambos nombres. (Dada la
importancia de este punto estimamos que merece una exposici6n mas detallada
y clara en la edici6n definitive del C6digo ahora en proyecto.) Es nuestra
opinion que esta cuesti6n debiera enuciarse asi:
Las obras cuyos autores ocultan su identidad bajo un seud6nimo, o bajo
various, deberin ser catalogadas bajo cada nombre supuesto, except, 1V) que el
author use -un seud6nimo que no pueda ser confundido por su apariencia con un
nombre real y se conozca su verdadero nombre, 2") que el autor sea conocido
por su verdadero nombre en las enciclopedias, repertorios y bibliografias del
lugar de su nacimiento.
La distinci6n que hace en la Introducci6n el Sr. Lubetzky entire el uso de
multiples seud6nimos y el uso de uno s6lo no va a nuestro entender al fondo de
la cuesti6n. Siendo el catilogo, en su primer objetivo, un instrument de acceso
al libro, no vemos la raz6n para privar al lector del derecho a hallar con rapidez
la obra buscada, aunque haya de sacrificar el segundo de los objetivos, que, a
nuestro criteria, tiene una importancia menor, que no por eso subestimamos.
La objeci6n que se nos pudiera presentar de que las notaciones internal se-
rian diferentes, segun sean la inicial y demis letras del seud6nimo o las del
verdadero nombre, no hace mAs que eludir la cuesti6n, trasladando el problema
del catilogo a las estanterias, que no es lo que se ha tornado en consideraci6n
al enunciar en las reglas los objetiyos del c6digo de las entradas, aparte de que
la soluci6n propuesta en el anteproyecto divide tambien las obras sin manifes-
tar preocupaci6n por este punto.
El objetivo de las entradas es, primeramente, encontrar el libro particular
deseado, y s6lo despues facilitar el hallazgo de las demis obras por el procedi-
miento de la invariabilidad del encabezamiento. Asi lo ha entendido el ante-
proyecto que analizamos cuando sugiere que las revistas se asienten bajo el titulo
correspondiente a los nuimeros descriptos, de tal manera que haya tantos asien-
tos como titulos cambiados, sin tomar en consideraci6n otro aspect de la
cuesti6n que el de satisfacer el primero de los objetivos mencionados.
Nuestro criteria es que, salvo casos especiales, es preferible tantos encabeza-
mientos diferentes como seud6nimos, remitiendose unos a los otros (como se
sugiere para las revistas) para suplir el segundo de los objetivos de las reglas
de las entradas.








CUFA 131BLIOTECO1,6GICA


Los encabezamientos de los autores oficiales no parece que vayan a sufrir,
en lo fundamental, un canbio apreciable. Los ministerios seguirin siendo enca-
bezados por el nombre del pais correspondiente, cosa que no es de sentir entire
nosotros mas que por las publicaciones de Cuba, ya que nuestra experiencia es
que los lectores van tan naturalmente a buscar el nombre del ministerio como
al apellido de un autor. S61o en las publicaciones oficiales extranjeras tiene esto
sentido. Claro que son pocos los organismos oficiales que tienen dentro de cada
pais un nombre tan definido como el de los ministerios o agencies del gobierno:
pero la excepci6n es tan important que bien merece un tratamiento especial.
En cuanto a las que llama el anteproyecto obras de jurisdicci6n national o
local (como las-constituciones, los tratados, etc.) nos parece correct un cambio
de forma que destaque mejor la paternidad del pais respective, sin dejar de sefia-
lar claramente el tipo de publicaci6n.
Otro aspect notable del anteproyecto es la separaci6n definitive de las
publicaciones del gobierno de la secci6n de los autores corporativos, que apare-
.cia unidas en la segunda edici6n de 1949, considerando como autores corporati-
vos solamente las sociedades e institucioues, entire las cuales ya no habri tantas
diferencias como en las ediciones anteriores.
Y para terminal esta presentaci6n nada creemos de mis interns que dar a
conocer la tabla de materials del c6digo en proyecto, alguna de cuyas parties no
han sido afn bosquejadas. Indicaremos solamente los nombres de los capitulos,
a saber: (Reglas de las entradas:) Glossary (no incluido), Works of personal
authorship, Works of corporate authorship, Works of religious bodies, Gover-
ment publications, Anonymous work, Works based on others works, Special
materials, Special cataloging. (Reglas descriptivas, no incluidas ain en este
anteproyecto, aunque formaran parte del c6digo, como en la segunda edici6n pre-
liminar de 1941, publicada por la American Library Association.)
Jorge Aguayo


Museo Julio Lobo. Bibliografia sobre Revolucion Francesa, Consulado e Im-
perio. La Habana, Imp. Ucar, Garcia, 1958. xi, 161 p.
Redactado "con esmero", como dice en el'prefacio Josy Muller, Conservador
Adjunto de los Reales Museos de Arte e Historia de Bl6gica, acaba de publicarse,
a los cinco meses de terminar su impresi6n, la primera parte del catilogo de la
biblioteca napole6nica de la colecci6n de libros del Sr. Julio Lobo, Director de
la Fundaci6n Lobo-Olavarria.
Aunque la bondad de un catilogo impreso no puede juzgarse s61o por la
forma tipogrifica que adopta, y nos result impossible cotejar aqui la descripci6n
de cada libro con el ejemplar correspondiente -tarea que esti fuera del alcance
del critico-, es lo cierto que la ticnica catalogrifica puesta en prictica en la con-
fecci6n del trabajo no, dice bien a las claras de la presencia y'el espiritu profesio-
nales de la persona entendida que es Audry Mancebo, nuestra inteligente discipula
y distinguida colega. Muy a las claras salta a la vista, pues. el olvido en men-
cionar en la portada de la obra el nombre de la que ha llevado el peso y la
responsabilidad del trabajo desde sus inicios. Es un punto de estricta justicia
que, como biblio:ecarios, estamos en el deber de sefialar.
El orden de los asientos es invariablemente hist6rico. Carecemos sin embar-
go de datos para conocer si la secnencia cronol6gica de las secciones de este cata-
logo impreso (que ed un catilogo de material) es la misma que ha sido empleada
en la colocaci6n de los libros en las estanterias, o sea en la clasificaci6n de la
biblioteca. Podemos, no obstante, afirmar que esta ordenaci6n cronol6gica









CUBA BIBI.IOTECOLOGICA


responded perfectamente a los intereses del entendido en la material que es objeto
de la colecci6n. El indice no es suficientemente explicit, sin embargo, para
conducir al.lector al encuentro del dato buscado. Asi, el titulo: Vie politique,
litteraire et privde de Charles-James Fox (754) no se halla en el indice buscando
bajo Fox. Tampoco la obra Memoires historiques et militaires sur Carnot (422),
puede hallarse bajo Carnot, pues iste, lo mismo que Fox, personajes biografiados
ambos, no aparecen en el indice alfab&tico, que esta estrictamente limitado a los
autores.
Curioso result, ademns, que el indice s61o remita a las piginas del texto,
dentro de cada una de las cuales se incluyen de quince a veinte asientos. Hallin-
dose numerados consecutivamente los libros catalogados (2321 asientos en
total), hubiera sido much mis correct sefialar el numero exacto que le ha sido
asignado en el catalogo a cada obra, tal como hemos hecho al mencionar los
libros que hemos tomado de ejemplos.
Para el bibliotecario es possible que nada llame tanto la atenci6n en este
catilogo como el titulo de Bibliografia adoptado por su autores. Y nada puede
parecer mis extrafio teniendo en cuenta que bibliografia y catilogo son cosas
diferentes en sus objetivos y en sus m6todos, aunque no se nos oculta la frecuencia
con que personas mal informadas -lo que no es el caso de la Dra. Mancebo-
usan un termino por otro.
Tratindose de las obras poseidas por una o mis bibliotecas, el termino bi-
bliografia result iniprocedente, aun admitiendo que, en algunos casos, como
ocurre en las grandes bibliotecas de Paris, Londres y Washington, la colecci6n
representada es tan grande que, desde el punto de vista estrictamente prdctico,
el catilogo presta los servicios de una bibliografia enumerativa. Y aun asi el
nombre del instrument de acceso a la colecci6n debe ser siempre el de catdlogo,
ya que la bibliografia comporta objetivos bien definidos que el catilogo no tiele
el deber de cumplir.
Pese a estos puntos objetables la descripci6n de las obras del catilogo del
Museo Julio Lobo nos luce excelente, hecha con el cuidado del que conoce a fon-
do el compromise contraido con la profesi6n en un pais que todavia necesita
del dolor de la experiencia, sin el cual nada se gesta ni nada fructifica.

J. Aguayo.
I

Cortazar, Agusto R. Vision sintetica de un curso de introduccidn a la bibliote-
coloqia. Santa Fe [Arg.] Instituto Social, Universidad Nacional del Litoral,
1956 [colof6n 1958] 26 p. (Temas de bibliotecologia no. 8).
"He abogado siempre -dice el author de esta interesantisima conferencia-
por una actitud esencialmente humana [del bibliotecario], evitando, por una
parte, que la tecnica mecanice al professional, y por otra, que olvidemos, parape-
tados tras de ficheros y anaqueles, que todo se hace en beneficio del hombre, de
la persona a la cual servimos".
Por supuesto que "todo se hace" political sacerdocio, administraci6n pui-
blica, educaci6n, ejercicio professional, etc.) en beneficio del ser human. Que
ello se.produzca sin que tengamos plena conciencia de su finalidad puede ser un
mal en los que estin lamados a dirigir y puede ser una felicidad para los que.
"parapetados tras de ficheros y anaqueles", s6lo miran el microscosmo en medio
del cual viven y laboran.
El razonamiento del distinguido folklorista argentino y exbibliotecario de
la Biblioteca Central de la Facultad de Filosofia y Letras de la Universidad de
Buenos Aires, nos parece just s6lo si nos referimos a los que no se hallan a gusto








CUBA BIBILIOTECOLOGICA


dentro de la biblioteca; en otras palabras, a los que s6lo trabajan para vivir, sin
que le hayan cobrado amor a su diaria tarea.
El progress human esti hecho de miriadas de desinteresados, que trabajan
por amor al trabajo mismo; pero que no conocen el sentido de su obra ni el
beneficio de sus esfuerzos. Trabajan porque si, porque sienten placer en ello,
sin importarles si estin bien o mal pagados. Otros aprovecharin a conciencia
ese trabajo y le darin contenido human conscientemente realizado. Y en esto
ocurre como con la educaci6n. Pedir que cada maestro tenga una actitud evan-
gelica es pedir una perfecci6n imnosible; seria como renunciar a tener maestros.
Lo important es que la mayoria ame su profesi6n y se aplique a hacer bien su ta-
rea. Otros, los elegidos, sabrin sacar partido de ello.
El Dr. Cortazar ha arrojado con su brillante conferencia una viva luz sobre
lo que debe entenderse por un curso de introducci6n a la bibliotecologia. Los
objetivos sefialados, o sea el alcance del curso, sintetizados en once incisos, son
los siguientes, abreviados aqui por nosotros por razones de espacio. Ellos son:
a) Panorama de'los problems bibliotecol6gicos.
b) Conceptos bisicos, criterios y normas generals.
c) Consolidaci6n de la "conciencia bibliotecaria".
d) Vinculaci6n de los alumnos a los imbitos que reclaman su actividad.
e) Propiciar un equilibrio cntre la especializaci6n t&cnica y la iniciaci6n
cultural.
f) Propender a que la biblioteca sea considerada como unidad orginica y
funcional.
g) Afianzar la concepci6n de esta unidad frente al desarrollo de los departa-
mentos y secciones especializados de las grandes bibliotecas.
h) Servir de nexo entire las diversas materials del plan de studios.
i) Desplegar el panorama de las materials bibliotecol6gicas, estin o no inclui-
das en el program.
j) Ejercitar en el conocimiento y uso de los trrminos t6cnicos.
k) Iniciar a los alumnos en una metodologia del trabajo intellectual.
Termina el Dr. Cortazar con un emocionado mensaje a la juventud, que.
por su trascendencia, va dirigido tambiin a todos los bibliotecarios del mundo:
"Perfeccionen con ahinco -dice- su condici6n de ticnicos, aprovechando
al miximo las enseiianzas de sus profesores y el asesoramiento de sus jefes exper-
tos, pero en su afin de "tecnificarse" no olviden que son personas, criatura de
Dios con una vida de fin trascendente, dotados de un espiritu que debe cultivarse
con la dignidad que corresponde a la excelsitud de su origen y de su destino.
En manos de cada uno esti el modelar una personalidad [... ] que sin desmedro
de su reciedumbre intellectual y del vertigo de la actividad dinimica, conserve
su aptitud para enternecerse con la emoci6n, refinarse con el arte, ahondarse
gracias a la actitud meditativa, valorizarse por el ejercicio habitual de una fecun-
da vida interior".
"Creo legitimo afirmar, j6venes amigos -dice ya al final-, que nuestra
vida cumple su finalidad supreme cuando, convenientemente cultivada, tiene la
dicha y la gloria de ser puesta al servicio de los demas".
J. Aguayo.















NOTICIAS Y COMENTARIOS


De paso hacia Puerto Rico estuvo breves dias en la Habana Miss Marietta
Daniels, subdirectora de la Biblioteca Conmemorativa de Col6n, de la Uni6n
Panamericana. La dinimica colega norteamericana, bien conocida de todos los
bibliotecarios cubanos por sus repetidas visits a nuestro pais, tuvo un extenso
cambio de impresiones con nuestra Presidenta, various miembros del Comite
Ejecutivo del Colegio y otros compafieros colegiados. La conversaci6n, que re-
sult6 interesantisima, gir6 en torno a las actividades de la Uni6n Panamericana
y sus proyectos para el future en material bibliotecaria. Entre ellos se encuentran
la compilaci6n de un vocabulario de bibliotecologia, un studio de los planes de
las escuelas de bibliotecarios de Latinoamerica, la concesi6n de becas para studio
y trabajo, etc., etc.
*

El Dr. Hans-Joachim Bock,--Director de la Biblioteca Ibero-Americana de
Berlin, estuvo various dias en la Habana, iniciando un recorrido por todos los
paises de la America Latina, de various meses de duraci6n. El Dr. Bock visit
varias bibliotecas e instituciones de nuestra capital y tuvo un interesante cambio
de impresiones con un grupo de miembros de nuestro Colegio, encabezados por
la President, Blanca Rosa Sanchez.
La Biblioteca Ibero-Americana de Berlin cuenta en la actualidad con unos
270,000 vol6menes, entire libros y revistas, sobre todos los aspects de Espafia
y America Latina, con pristamo gratuito a todos los lectores de Berlin y pros-
tamo interbibliotecario con otras instituciones de Alemania y el resto de Europa.
El objetivo principal del viaje del Dr. Bock consiste en estrechar relaciones con
las instituciones culturales y bibliotecas de los distintos paises, y recoger mate-
riales para aumentar los fondos de su colecci6n.


La Federaci6n Internacional de Asociaciones de Bibliotecarios celebr6 una
reunion en Madrid, del 13 al 16 de octubre pr6ximo pasado. La invitaci6n para
concurrir a la misma fu6 recibida por el Colegio con incredible retraso, lo que
impidi6 realizar'las gestiones para nombrar una representaci6n que concurriera
a la reunion. Esperamos conocer los resultados, para darlos a conocer a nuestros
colegiados.


La Biblioteca del Congreso de los Estados Unidos anuncia la formaci6n de
un comite conjunto de especialistas en derecho y en clasificaci6n de libros, con el
fin de supervisor la confecci6n de un esquema para el derecho anglo-americano
como parte de la clasificaci6n de la Biblioteca del Congreso, Clase K. Las enti-
dades representadas en el comiti son la Biblioteca del Congreso, American Asso-
ciation of Law Libraries, Association of American Law Schools y American
Law Institute. El comit6 ha recibido'la ayuda financiera del Council on Library
Resources, Inc.


Hemos recibido de la Federaci6n Internacional de Asociaciones de Bibliote-
carios (IFLA) el Boletin no. 1 de la Conferencia Internacional de Catalogaci6n








CURA BIBTIOTEcTCO GICA


que tiene en proyecto, con el ruego de darle la mayor difusi6n possible. A conti-
nuaci6n traducimos el contenido de dicho Boletin:
"El Consejo de la Federaci6n Internacional de Asociaciones de Bibliotecarios
(IFLA) esti preparando la celebraci6n -probablemente a inicios de 1961--
de la Primera Conferencia international dedicada enteramente a promover un
acuerdo international en rrateria de catalogaci6n. La organizaci6n de esta Con-
ferencia ha sido confiada al IFLA Working Group on the Coordination of Cata-
loguing Principles. Una reuni6n preliminary, en la cual el Grupo seri ampliado
hasta unas veinte personas, sera celebrada en Londres en julio de 1959, para
formular los problems a considerar por la Conferencia, redactar una agenda
provisional y encargar trabajos de base. El costo de esta reuni6n preliminary sera
cubierto mediante un donativo ofrecido generosamente por el Council on Library
Resources, Washington, D.C."
"La utilidad de sistemas estandardizados de catalogaci6n ha sido reconocida
desde hace tiempo en el piano national: esto esta comprobado por la compilaci6n
de numerosos c6digos nacionales de leglas de catalogaci6n. Dichos c6digos no
s6lo han permitido a los lectores y estudiantes pasar de una biblioteca a otra
con la confianza de que los catalogos que van a encontrar estaran de acuerdo con
ciertas convenciones establecidas, sino que ban elevado el nivel general de la
catalogaci6n y han demostrado su importancia cada vez mayor como base para
una cooperaci6n entire bibliotecas y para una mayor economic en los esfuerzos
de los catalogadores".
"El interns en la posibilidad de extender estas ventajas a un plano interna-
cional no es nuevo; pero los intentos del pasado dirigidosia ese fin no han tenido
6xito porque se dedic6 demasiada atenci6n a los detalles de los distintos sistemas,
o a un intent de formular un 'c6digo universal de catalogaci6n'. Esto no es ne-
cesario. Si se puede llegar a un acuerdo acerca de unos pocos principios bisicos,
sin gran dificultad sera possible usar en cualquier pais los asientos de catalogaci6n
compilados en otro pais cualquiera, o combinar asientos que provengan de various
paises en un solo catilogo".
"El Consejo de la IFLA cree que este es el moment favorable para conse-
guir este fin. No s6lo se estan llevando a cabo revisiones de los c6digos nacio-
nales en muchos paises, sino que hay sefiales evidentes de una tendencia general
hacia una convergencia en estas revisiones y hacia una disminuci6n de las dife-
rencias internacionales".
"El nombramiento del Grupo de Trabajo en 1954 fu6 el primer paso hacia
la promoci6n de una uniformidad international en la catalogaci6n. El informed
del Grupo acerca de las obras an6nimas y obras de autor corporativo (publicado
en Libri, vol. 6, no. 3, 1956) demostr6 que catalogadores que representaban
tradiciones completamente distintas podian alcanzar un grado sorprendente de
coincidencia en temas muy polemicos. Hasta que punto este acuerdo era acepta-
ble a las autoridades realmente responsables de los c6digos nacionales, era, sin
embargo, algo incierto. Saltaba a la vista que, si se deseaba llegar a resultados
practices, los representantes responsables de las corporaciones nacionales debian
reunirse en una Conferencia general."
"Antes de la Reuni6n Preliminar de 1959, los miembros del Grupo, auxilia-
dos por otros catalogadores representatives, haran un studio comparative de los
mis importantes c6digos de catalogaci6n, para indicar las principles diferencias
entire ellos y descubrir los principios en pugna sobre los que se basan estas dife-
rencias. La reuni6n tendri la tarea de seleccionar aquellos problems que la
Conferencia debera considerar, e invitari a redactar trabajos de base en los que
se propongan soluciones".








CUIA 1IISLIOTECOL6GICA


"En la fase actual, el prop6sito es definir problems, no proponer solucio-
nes. Se solicita de las asociaciones de bibliotecarios y otras organizaciones intere-
sadas en la catalogaci6n que den a conocer a sus miembros el contenido de este
Boletin y los que le seguirin: y todos aquellos interesados en los fines de la pro-
puesta Conferencia estan invitados a comunicar sus puntos de vista y sugerencias
a uno de los Secretarios Ejecutivos del Grupo. Noticias de nuevas discusiones
acerca de la revision de los c6digos, y copias de articulos e informes recientes acer-
ca de los problems de catalogaci6n seran especialmente bien recibidos".
La informaci6n es suficientemente clara para que necesite mis comentarios.
S61o nos resta agregar que el Colegio ha sido invitado a enviar a Londres infor-
maciones sobre el estado actual del problema en Cuba y sugerencias para el,futuro.
La Dra. Carmen Rovira, director de CUBA BIBLIOTECOLOGICA, ha sido
designada representante del Colegio ante el Grupo de Trabajo, para transmitirle
cualquier sugerencia o informed que los colegiados deseen dar a conocer.
*

La Asociaci6n Costarricense de Bibliotecarios nos envia los nombres del
Directorio que regiri sus destinos durante el period octubre 1958-septiembre
1959, que son los siguientes: Presidente, Srta. Carmen Quir6s; Secretario Gene-
ral, Prof. Efrain Rojas Rojas; Secretaria de Actas, Sra. Cecilia Alvarado; Teso-
rera, Srta. Nelly Kopper D.; Fiscal, Prof. Salvador Umafia C. Muchas felici-
dades y exitos les deseamos.


Recibimos atenta carta del Bibliotecario Prof. Samuel Amaral, de La Plata,
Argentina, en la que nos ofrece varias noticias de interns, que demuestran el grado
de desarrollo alcanzado por las ciencias bibliotecarias en aquel pais. La primera
se refiere al funcionamiento de la Escuela de Bibliotecologia que depend del
Ministerio de Educaci6n de la Provincia de Buenos Aires, que forma, principal-
mente, maestros-bibliotecarios. Comenz6 sus actividades el afio 1951 y las rei-
nici6 en 1958. Han egresado de ella mis de 60 docentes, que ejercen en 27 bi-
bliotecas escolares de La Plata. Este afio hubo una inscripci6n de 67 alumnos.
Se cursa un afio de studios, con las siguientes materials: Introducci6n a la biblio-
tecologia y Biblioteconomia, a cargo del Dr. Edgardo Augusto Scotti; Catalo-
gaci6n, a cargo de la Prof. Maria EsterPDrez y Padilla de Fornacciari; Clasifica-
ci6n, por la Prof. Elvira Vergara; Servicios piblicos, por el Prof. Alcides O. De
Giuseppe y del Dr. Abel Benitez; Bibliografia y Bibliologia y nociones de biblio-
tecnia, amnbas a cargo del Prof. Samuel Amaral.
Otras noticias es la creaci6n del curso de elements de bibliotecologia y orga-
nizaci6n del trabajo intellectual para auxiliares docentes en el preseminario de la
Facultad de ciencias juridicas y sociales de la Universidad Nacional de La Plata,
y la creaci6n de la asesoria bibliogrifica del Instituto de studios econ6micos y
financieros de esa misma casa de studios, a propuesta de su director, Dr. Rodolfo
P. F. Bledel.















LITERATURE PROFESSIONAL


Hemos recibido el folleto de Marietta Daniels, Estudios y conocimientos en
accion, que acaba de publicar la Uni6n Panamericana. El poco tiempo de que
disponemos y la importancia del tema -el papel de los servicios bibliotecarios,
el comercio del libro y la comunicaci6n cientifica en la provision de informaci6n
esencial para el progress tcnico, social y cultural de America Latina- nos obli-
gan a dejar su comentario para el pr6ximo numero.

*

Saludamos la aparici6n en el mes de septiembre del primer nfmero del
Boletin bibliotecario, 6rgano de la Asociaci6n de Bibliotecarios de El Salvador,
que viene a aumentar el n6mero ya considerable de publicaciones bbiliotecol6gicas
de nuestra America.



El n6mero 37 (enero-junio 1958) de la revista Universidad, publicaci6n
de la Universidad Nacional del Litoral, Santa Fe, Argentina, reproduce en su
secci6n "Temas bibliotecarios" el trabajo del Dr. Jorge Aguayo titulado "El
concept del libro", publicado inicialmente en CUBA BIBLIOTECOLOGICA
Tambien incluye el articulo del Dr. Domingo Buonocore "Misi6n del librero",
publicado en nuestro nfimero anterior y un articulo titulado "La biblioteca pi-
blica", firmado por Francisco Scibona. Todo esto, junto con su secci6n de
"Bibliografia", que incluye critics de varias obras importantes de biblioteco-
logia, hace que la lectura de este nfmero, al igual que los anteriores, result de
sumo interns para los bibliotecarios.



La Editorial Kapelusz de Buenos Aires acaba de editar la traducci6n espa-
fiola del C6digo para clasificadores, de Merrill, obra que, a pesar de haber sido
publicada hace cerca de veinte afos, sigue teniendo vigencia y es instrument
indispensable de consult para los clasificadores. La traducci6n se debe a
Mr. Edward M. Heiliger, uno de los bibliotecarios norteamericanos que mejor
conoce nuestro idioma y nuestros problems, por haber sido professor hace afios
de la Escuela de Bibliotecologia de la Universidad de Chile, y posteriormente
Chairman del Special Committee on Cooperation with Latin American Cata-
logers and Classifiers de la American Library Association. Mis adelante comen-
taremos la obra con la extension que merece.



La Memoria de la Biblioteca Nacional del Peri, correspondiente al afio 1957,
que acaba de aparecer, ofrece muchos datos interesantes, que permiten apreciar
la labor que puede desarrollar una instituci6n de este tipo cuando esti bien orien-
tada tcnicamente y posee los recursos econ6micos y el personal adecuado a sus
fines. La Biblioteca. que posee mis de 350,000 libros y folletos y un conjunto









CUBA BIBLIOTECOL6GICA


de mis de medio mill6n de piezas bibliogrificas, cuenta con un personal com-
puesto de 183 plazas, siendo los cargos ticnicos ocupados por graduados de la
Escuela de Bibliotecarios. Durante 1957 concurrieron a ella 572,740 lectores,
cifra notabilisima si se tiene en cuenta la poblaci6n total de Lima.



El vol. II, no. 2 del Boletin de la Asociaci6n Colbmbiana de Bibliotecarios,
correspondiente a abril-junio de 1958, contiene various articulos e informaciones
interesantes, destacandose la "Bibliografia bibliotecol6gica y bibliogrifica" com-
pilada por Luis Floren. Queremos destacar que se celebr6 por vez primera en
Colombia el Dia del Bibliotecario en 23 de abril, escogiendose esta fecha por ser
festejada en otros paises como Dia del Idioma o Dia del Libro, y como homenaje
a Cervantes y a Shakespeare. Nos parece bien la iniciativa de los colegas colom-
bianos, pero nos permitimos lanzar la sugerencia de ponernos todos de acuerdo
para escoger un Dia del Bibliotecario comin a todos los paises de Hispanoam6-
rica; un dia propio, que no estuviera ligado con el del libro, o el del idioma que,
aunque estrechamente relacionados con nuestra profesi6n, le restan brillantez e
importancia a la exaltacion de la labor del bibliotecario, que esti mis necesitada
de esta clase de publicidad que el libro en si, o que el idioma, por muy maltra-
tados que estin actualmente.















PUBLICACIONES RECIBIDAS


CUBA BIBLIOTECOLOGICA agradece el envio de las siguientes publica-
ciones:
Boletin bibliotecario; 6rgano de la Asociaci6n de Bibliotecarios de El Salvador,
vol, 1, no, 1, sept. 1958.
Boletin de la Unesco para las Bibliotecas. vol. 12, no. 8-9, ago.-sept. 1958.
Buonocore, Domingo. Bibliografia literaria y otros temas sobre el editor y el
libro. Santa Fe, Universidad Nacional del Litoral, Instituto Social, 1956.
49 p. (Temas bibliotecol6gicos, no. 7).
Castagnino, Raul H. Perspectivas de la leclura. Santa Fe, Universidad Nacio-
nal del Litoral, 1948. 20 p. (Publicaci6n de "Extensi6n universitaria"
no. 92).
Cortazar, Augusto Raiil. Investigaciones bibliogrdficas en inslitutos universi-
tarios. Santa Fe, Universidad Nacional del Litoral, Instituto Social, 1946.
23 p. (Temas bibliotecol6gicos, no. 4).
-- Visi6n sintetica de un curso de introducci6n a la bibliotecologia. Santa
Fe, Universidad Nacional del Litoral, Instituto Social, 1956. 26 p. (Temas
bibliotecol6gicos, no. 8).
Daniels, Marietta. Estudios y conocimientos en acci6n. Washington, D.C.,
Uni6n Panamericana, 1958. 81 p. ilus.
Gietz, Ernesto G. Bibliotecas universitarias; consideraciones relatives a su im-
portancia y misi6n. Santa Fe, Universidad Nacional del Litoral, Instituto
Social, 1945. 35 p. (Temas bibliotecol6gicos, no. 3).
Habana. Museo Julio Lobo. Secci6n Biblioteca. Bibliografia sobre Reuolucidn
Francesa Consulado e Imperio. I parte. Habana, Imp. Ucar, Garcia, 1958;
xi, 161 p.
Lasso de la Vega, Javier. La selecci6n de libros. Santa Fe, Universidad Na-
cional del Litoral, Instituto Social, 1956. 41 p. (Temas bibliotecol6gicos.
no. 6).
Penna, Carlos Victor. Experiencias recogidas en la traducci6n de la lista de
encabezamientos de material de Sears. Santa Fe, Universidad Nacional del
Litoral, Instituto Social, 1949. 12 p. (Temas bibliotecol6gicos, no. 5).
Santa Fe (Arg.). Universidad Nacional del Litoral. Boletin informative. 2'
series, no. 2, ago.-sept. 1958.
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