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 Table of Contents
 Editorial
 Mision del librero, por Domingo...
 Manuel Perez Beato y Blanco: Su...
 Algunas ideas para una ciencia...
 Libros
 Literatura profesional
 Noticias y comentarios
 Domingo Buonocore
 Publicaciones recibidas














Group Title: Cuba bibliotecologica.
Title: Cuba bibliotecológica
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Permanent Link: http://ufdc.ufl.edu/UF00074948/00004
 Material Information
Title: Cuba bibliotecológica
Physical Description: 8 v. : ; 26 cm.
Language: Spanish
Creator: Asociación Nacional de Profesionales de Biblioteca
Colegio Nacional de Bibliotecarios Universitarios
Publisher: s.n.
Place of Publication: La Habana
 Subjects
Subject: Libraries -- Periodicals -- Cuba   ( lcsh )
Genre: periodical   ( marcgt )
 Notes
Dates or Sequential Designation: ser.1 v. 1-2 (no.2) 1953-June 1955; 2 época, v. 1-5 (no.2), 1956-June 1960.
Issuing Body: 1953-55 issued by Asociación Nacional de Profesionales de Biblioteca; 1956-60 by Colegio Nacional de Bibliotecarios Universitarios.
 Record Information
Bibliographic ID: UF00074948
Volume ID: VID00004
Source Institution: University of Florida
Rights Management: All rights reserved by the source institution and holding location.
Resource Identifier: aleph - 000304653
oclc - 04111731
notis - ABT1236
issn - 0574-6442

Table of Contents
    Table of Contents
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        Page 38
    Editorial
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    Mision del librero, por Domingo Buonocore
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    Manuel Perez Beato y Blanco: Su obra bibliográfica, por B. Evidia Blanco Millán
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    Algunas ideas para una ciencia y conciencia de la profesion de bibliotecario, por Jorge Aguayo
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    Libros
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    Literatura profesional
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    Noticias y comentarios
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    Domingo Buonocore
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    Publicaciones recibidas
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Full Text









CNBU.
C.
)I C
) C


RE VISTA TRIMESTRAL
Organo Official del COLEGIO NATIONAL DE BIBLIOTECARIOS UNIVERSITARIOS

29 Epoca, Volumen III Julio-Septiembre de 1958 Nimero 3

Inscripta como correspondencia de segunda clase en la Administraci6n de Correos de La IHabana




SU MARIO
Pdgina

EDITORIAL ............... ............ ... .. .... ... .... .. 39

MISION DEL LIBRERO, Por Domingo Buonocore ........... ............ 41

MANUEL PEREZ BEATO Y BLANCO, Su Obra Bibliogrifica, Por B. Evidia Blanco
Millan ...... ... .............. .......... ... ...... ... .... .. 44

ALGUNAS IDEAS PARA UNA CIENCIA Y CONCIENCIA DE LA PROFESSION DE
BIBLIOTECARIO, Por Jorge Aguayo .................. ............. 54

LIBROS ............. .... ........ ......... ... ............. 56

LITERATURA PROFESIONAL ............ ...................... 62

NOTICIAS Y COMENTARIOS .... ................................ 63

DOMINGO BUONOCORE ...... .. .... .. ........................ 64

PUBLICACIONES RECIBIDAS ............... ................. .... 66




LA HABANA CUBA
2^. QL


















CUBA BIBLIOTECOLOGICA
Organo official del Colegio Nacional de Bibliotecarios Universitarios

Redacci6n y Administraci6n: Calle 27 No. 663 Vedado, Habana, Cuba
Apartado 3268










DIRECTOR:
Dra. CARMEN ROVIRA










El Colegio Nacional de Bibliotecarios Universitarios fu6 constituido de acuerdo con la Ley
No. 4 de 13 de noviembre de 1944, que dispone la colegiaci6n de los profesionales universitarios:
El Colegio se constituy6 oficialmente con fecha 31 de mayo de 1955, y sus Estatutos se publi-
caron en la Gaceta Oficial de la Repfiblica de Cuba del dia 15 de julio del mismo aiio. El Colegio
Nacional de Bibliotecarios Universitarios agrupa en su seno a todos los bibliotecarios graduados
en la Escuela de Bibliotecarios de la Universidad de la Habana y en los Cursos dc Tecnica Bi-
bliotecaria (1946-1952) de la Escuela de Verano en la propia Universidad. Esti regido por un
Comit6 Ejecutivo, formado en la actualidad por las personas siguientes: Blanca Rosa Sanchez.
President; Ana Rosa Niiiez, Vicepresdenta; Maria Iglesias, Secretaria; Maria de los Angeles
Acosta, Vicesecretaria; Evidia Blanco, Tesorera; Maria Victoria Morales, Vicetesorera; Carmen
Rovira, Estela Giroud, Miriam Tous (Vocales).
CUBA BIBLIOTECOLOGICA se public trimestralmente. Precio de suscripci6n: $1.50 al afio.
Nimero suelto: $0.50. Los miembros del Colegio Nacional de Biblio'ecarios Universitarios tienen
derecho a recibir gratuitamente la revista.
La responsabilidad de los articulos firmados recaq exclusivamente sobre sus autores. El Colegio
Nacional de Bibh'otecarios Universitarios y la Direcci6n de la revista se hacen responsables sola-
mente de los editoriales, informaciones y notas sin firmar.
CUBA BIBLIOTECOLOGICA solicita canje con publicaciones similares, nacionales y ex-
tranjeras.
Los articulos que aparecen en CUBA BIBLIOTECOLOGICA se encuentran indizados en Li-
brary Literature y en Contents in Advance.
Los materials de este nimero se entregaron a la imprenta con fecha 22 de septiembre de 1958.


IMPRENTA DE LA UNIVERSIDAD DE LA HABANA :























A los ocho aios de establecida en Cuba la profesi6n universitaria de biblio-
tecario, parece que va siendo ya necesario aclarar dos cosas fundamentals que
afectan al porvenir de la profesi6n y a los principios en que se basan las normas
del ejercicio profesionai.
En primer lugar se impone respetar el derecho a la permanencia en el tra-
bajo adquirido con prioridad a la existencia de la Escuela de Bibliotecarios de
la Universidad de la Habana, siempre y cuando tal derecho conlleve como con-
dici6n el ejercicio efectivo de una actividad professional. En otras palabras, debe
respetarse a los bibliotecarios en ejercicio, pero no a los que detenten el puesto
en comisi6n, desempeniando actividades no profesionales.
En segundo lugar, se debe luchar porque las corporaciones sabias, las aso-
ciaciones dedicadas al fomento del bienestar social, los colegios profesionales,
los de enseianza en cualquiera de sus grades, las logias mas6nicas, etc., limi-
ten el uso de la palabra bibliotecario a aquellos casos en que real y efectivamente
-y con adecuada remuneraci6n-se ejerzan a plenitud las funciones del cargo.
Consecuentemente, las personas que dentro de las juntas de gobierno de socie-
dades e instituciones tengan la encomienda de supervisor el funcionamiento y
la buena march de la biblioteca, s6lo podrdn Ilevar el nombre de bibliotecario
si ejercen las funciones efectivas del cargo y perciben un sueldo que corresponda
a su categoria y studios profesionales.
Es fdcil apreciar, por la consult de directories de las bibliotecas de los pai-
ses latinoamericanos, el gran ndmero de instituciones dirigidas por llamados
"bibliotecarios" que, ni son profesionales de la carrera, ni perciben ingresos
per el ejercicio del cargo, las mds de las veces desempenado s6lo por estaciona-
rios o cuidadores. En realidad, la nomenclatura adecuada para esas personas
seria la de vocal de biblioteca, porque su intervenci6n las mds de las veces se re-
duce a llevar a la junta directive de la sociedad o instituci6n lo que su "leal
saber y entender" le dicta acerca de la manera como estas entidades deben fo-
mentar sus bibliotecas.
Precede tambien destacar que ninguna persona tiene derecho a atribuirse ti-
tulo de profesi6n que no ha estudiado. Nadie que no sea graduado en medicine
puede hacerse llamar medico, como nadie que no sea graduado en asistencia so-
cial puede hacerse Ilamar trabajador social. Igual podemos decir del optome-
trista, farmacdutico, abogado, etc. jPor qu6 el bibliotecario ha de tolerar la com-
petencia professional, aunque no sea mds que nominal, de los que, en realidad.









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no son mds que vocales de biblioteca de las sociedades e instituciones del pais?
Delimitense en buena hora las funciones del vocal y ot6rguesele a este el titulo
que se quiera; pero nunca el de bibliotecario.
No debe interpretarse lo que antecede como un afdn exclusivista, ni critical
irresponsible a los colegios profesionales, sociedades regionales, corporaciones
sabias, etc., que tienen tradicionalmente entire los cargos de sus juntas directives
uno llamado Bibliotecario, reliquia de otros tiempos cuando no se sonaba. to-
davia que este titulo se convertiria, siguiendo la tendencia modern a. la espe-
cializaci6n, en una verdadera y distinta profesi6n universitaria. No se trata de
casos de intrusismo professional, puesto que estos supuestos bibliotecarios no rea-
lizan labores propias de la profesi6n, ni perciben oor ello remuneraci6n alguna.
Se trata, simplemente, de poner las cosas en su lugar.
Esperamos de la comprension y cooperaci6n de las entidades que se encuen-
tran en este caso, y muy especialmente de los colegios profesionales que tan ce-
losos se ban mostrado siempre de los derechos de sus miembros, que al seiralar
nosotros esta anomalia se tomen las medidas necesarias para superar el anacro-
nismo que represent que un arquitecto, un abogado, un medico, etc., ostente,
por un period mds o menos largo, un titulo que corresponde a una profesidn
universitaria ajena por complete a la suya propia.















MISSION DEL LIBRERO


Por Domingo Buonocore


El oficio de librero tiene una honrosa tradici6n y goz6, en todos los tiem-
pos, de fama como uno de los quehaceres mis nobles y tiles del hombre.
jPero, que es, ante todo, un librero? En el sentido recto y literal del vo-
cablo, librero es el que tiene por oficio vender libros. Asi lo define escueta-
mente el diccionario academico. Es evidence que, por encima del concept de
mero comerciante, se ha visto siempre en esta profesi6n un lado cultural que la
enaltece y le atribuye un contenido y una significaci6n de prestigio y dignidad
que no tienen los otras actividades mercantiles.
El librero es tan antiguo como el libro mismo, aunque su misi6n como in-
termediario entire el autor y el lector haya variado un tanto en el curso de la
historic, de acuerdo con ia forma y naturaleza de la mercancia objeto de tri-
fico y la mayor o menor abundancia de ella. Conviene recorder, en efecto, que
el libro primitivo--consistente en tab!etas de madera, de barro o de metal, rolls
de papiro o pergamino, todos manuscritos-en nada se parecia al libro de hoy,
conjunto de hojas de papel impresas y encuadernadas en forma de volume.
Y por ello, como es de imaginarse, las librerias de antaiio-muy distintas a las
del tiempo actual-ofrecian una fisonomia caracteristica, con sus paredes divi-
didas en pequefios casilleros, semejantes a la estructura de un palomar, para
guardar los rollos, esto es los libros, acostados horizontalmente. Eso explica que
Marcial, el celebrado poeta latino, en un rasgo de ingenio y buen humor, lla-
mara nidos, en sus epigramas, a las librerias de su epoca. Tambien, como se
comprenderi ficilmente, las tareas profesionales del librero antiguo y del libre-
ro contemporineo, habrin tenido que ser, por fuerza, diferentes.
En Roma, con la palabra libraries y en Grecia con la expresi6n equivalent
de bibliopola, se designaba tanto al copista, esto es al que hacia la escritura ma-
terial del rollo al dictado, como al vendedor del mismo. Originariamente, pues,
los trabajos del comerciante (librero) y del industrial de libros (editor), que
boy constituyen dos actividades especificas bien distintas e independientes, es-
taban refundidas en una sola persona: el librero, artesano y negociante del libro.
En el siglo XV, con el desarrollo del humanismo, la invenci6n de la im-
prenta y el empleo del papel como material prima, los libros adquieren la forma
que conocemos y se multiplican prodigiosamente. Italia, que habia sido el prin-
cipal centro editorial durante la Edad Media, mantiene y acrecienta el sefiorio
de esta tradici6n. Dos ciudades ilustres: Florencia, cuna del helenismo clisico
y de la Academia Plat6nica y Venecia, sede del memorable taller impresor de
Aldo Manucio, produce las mis bellas ediciones. Y con ellas surgeon los pri-
meros y verdaderos libreros de la historic y aquellos geniales bibliotecarios re-
nacentistas de que nos habla Ortega y Gasset, grandes cazadores de libros, as-
tutos y tenaces.
Imagen de ese especimen de librero humanista fu6 el florentino Vespasiano
da Bisticci, el mis famoso de su tiempo, que nos leg6 un delicioso libro de me-
morias, en cuyas paginas desfilan, en recuerdos y an&cdotas, muchos de sus
clients y amigos, todos ellos grandes personajes de las letras y de las artes.









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Es possible que en esta simpitica y extrafia figure de librero antiguo, con
much de artist y de erudito y algo de mercader, habria pensado Gregorio Ma-
raii6n cuando afirm6, en cierta ocasi6n, que el librero es el prototipo de la fe-
licidad. Recuerda, en efecto, que hace algunos afios, hallindose de visit en Es-
tados Unidos, un periodista tuvo la ocurrencia-de preguntarle que hubiera que-
rido ser, de no haber sido medico, a lo que contest, sin vacilar: librero, librero
de libros raros. "Oficio-agrega el egregio pensador-que tiene todas las deli-
cadezas de una elevada artesania y todas las complicaciones de una finisima
ciencia".
Anatole France y el novelist Carlos Dickens nos ban dejado, en piginas
inmortales, la semblanza del clisico librero anticuario de Paris y de Londres,
del librero avaro de sus riquezas, de vocaci6n y de sacrificio, que hace de la
tienda su biblioteca y de la profesi6n mercantil un sacerdocio de bibli6filo.
Nosotros no nos ocuparemos de 6l, para referirnos brevemente al tipo de
librero com6n, que esti al servicio del gran pfiblico lector, y del librero espe-
cializado en la venta de libros de una rama determinada de conocimientos. El
primero, por lo general, es un empleado que ha hecho su formaci6n professional
bajo la tutela de un colega de mayor edad y experiencia. Muchas veces suple, de
esta manera, y con un poco de sagacidad e inteligencia, la falta de cultural, de
ticnica y discipline en el oficio. Pero esto no basta, claro esti. Hoy todos reco-
nocen la necesidad de una escuela de libreria para que en ella, tanto el librero
propietario como el dependiente, puedan adquirir un minimo de adiestramiento
professional.
En Europa, como se sabe, existen cursos organizados de especializaci6n li-
breril. Alemania fund en Leipzig-famoso centro editorial-la primera es-
cuela de libreros en 1884, modelo de muchas otras que luego se establecieron en
el mismo pais. En Francia "Le Cercle de la Librairie" inaugur6 la ensefianza
professional en el afio 1909 y los cursos revisten double caricter: unos de capa-
citaci6n y aprendizaje para los aspirantes y otros superiors de perfeccionamien
to y especializaci6n para aquellos que han obtenido el titulo elemental.
En Espafia, recientemente, el Instituto Nacional del Libro ha reglamentado,
siguiendo los ejemplos anteriores, la carrera professional. Entre nosotros, en
1943, por iniciativa del destacado hombre pfblico, doctor Tomas A. Le Bre-
ton, se inaugir6 en Buenos Aires una esciuela para libreros pero, desgraciada-
mente, el ensayo no di6 los resultados que se esperaban.
El librero cabal es much mis que un mero comerciante. Y bien se sabe que
el primer deber de iste-deber de itica profesional-consiste en conocer la ca-
lidad del product que vende. Y la calidad del libro-precisamente por ser fru-
to de la inteligencia del hombre-no se aprecia y valora, si quien lo ofrece no
siente amor por esta noble mercancia e interns por difundirla. El librero, pues,
'debe hallarse poseido de un claro espiritu social en el ejercicio de su ministerio.
Debe persuadirse, en una palabra, de que 1l constitute un agent active de cola-
boraci6n y guia para el piblico, a quien asesora, en no pocos casos, orientan-
dolo en sus lectures. Ello exige, naturalmente, cierta responsabilidad intellectual
y conocimientos bibliograficos, literarios e hist6ricos. iC6mo lograr estas apti-
tudes? Hasta tanto no se establezca sobre bases series un regimen de ensefianza
professional esta omisi6n y deficiencia tal vez podria subsanarse parcialmente
por virtud del influjo educador de un contact mis frecuente entire el librero
y el author, elements que hoy viven un tanto divorciados e ignorindose entire
si. No existe uni6n ni solidaridad spiritual entire ambos y s6lo se conocen por
el nombre. El author debe acercarse mis al librero y, especialmente, al vendedor,
al dependiente. Aqui, tanto en Buenos Aires como en el interior, es habitual
que los autores concurran a las librerias, ocultindose, por falsos escripulos, al









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solo fin de averiguar si tienen sus obras y, en su caso, el curso de venta de las
mismas. Una buena political cultural y commercial aconseja a los autores la con-
veniencia de establecer una vinculaci6n mis o menos continue y efectiva con los
vendedores. El diilogo, a6n breve, muchas veces ilustra mejor acerca del merito
de un libro y de sus posibles compradores, que el simple enunciado del titulo
o la inserci6n del mismo en un catilogo o aviso.
El libro argentino muchas veces no se vende o se vende poco, no por falta
de lectores, sino. mis bien, por falta de propaganda. Uno de los factors efi-
cientes de esa propaganda es, o debe ser el librero. Los editors no pueden ni han
podido prescindir de este medio de enlace entire el libro y el lector. El librero
busca el libro, lo persigue, lo anuncia, lo muestra al client, lo recomienda y,
al final, casi siempre, lo impone con su consejo.
Signo de progress de nuestra libreria es su tendencia, cada vez mis firme,
a especializarse. De este modo atiende mejor los gustos y necesidades del pi-
blico. La traditional libreria de viejo o de ocasi6n, originariamente enciclope-
dista, se va limitando, cada vez mis, al fondo literario.
Hace various afios, una revista bibliografica de Espafia realize una encuesta
entire destacados escritores de Madrid con el fin de determinar el concept de
"librero ideal" para el autor. Segun Luis Astrana Marin-uno de los interro-
gados-el librero perfect era aquel que mejor le proporcionaba los libros pe-
didos; no el que vendia mas libros, sino el que tenia todos los libros que solici-
taban sus clients. Y agregaba el ilustre cervantista: "Los mejores libreros de
Espafia carecen de libros. Por que no hay libros en Espaiia? No porque no los
tienen-dice-sino porque no los buscan. Una vez que han dejado de consti-
tuir novedad, no se preocupan de adquirirlos".
Algo similar ocurre en el pais y en otra ocasi6n nos hemos referido a la
crisis del libro entire nosotros, crisis double en el sentido de escasez del libro viejo,
y de elevado costo, siempre progresivamente en aumento, del libro nuevo. Pero
es, a todas luces injusto culpar de ello al librero. la primera victim de la inexis-
tencia de libros. Desde luego, la obligaci6n esencial del librero es proveerse de
libros y de todos los libros. Asi lo reclama su interns commercial y su condici6n
de auxiliar de la cultural. Pero, si por razones de hechos ajenos a su voluntad,
no dispone de libros para la venta, cumple igualmente su misi6n educadora in-
dicando la forma y oportunidad de obtenerlos en prestamo, ya sea de un par-
ticular o de una biblioteca pfblica que los posea.
De este modo el librero se sentira siempre mis amigo de Atenea que de
Mercurio y, asociado a las inquietudes de su client estudioso, se cultivars 61
mismo espiritualmente y contribuira al progress de la ilustraci6n popular.


Universidad Nacional del Litoral, Santa Fe (Argentina).
















MANUEL PEREZ BEATO Y BLANCO:


Su Obra Bibliogrifica

por B. Evidia Blanco Milldn


Hay existencias que nos produce la impresi6n de vivir en el future, deam-
bular por entire el nebuloso panorama del porvenir, como envueltas en sus pro-
pios ensuenos cuyas perspectives entrevistas por una ambiciosa imaginaci6n
tomasen por engafiosa realidad. Tal es la vida de los tipicos sofiadores, miopes
de lo pr6ximo, que buscan la autosatisfacci6n de las aspiraciones colocindose
mentalmente en un tiempo posterior al que les toc6 vivir.
El hombre corriente, en carabio establece con la realidad ambiente nexos
firmes y absolutes. Vive el present del mismo modo que el ensofiador cree
vivir en tiempos a los que no ha arribado todavia. No seri necesario decir de
este tipo nada mis: todos les conocemos. Seguramente nosotros mismos perte-
necmos a su clasificaci6n.
Y, en fin, otros hombres hay que, sin ausentarse del present vuelven su
rostro al pasado para satisfacerse con los horizontes del pretirito, y vincularse
de un modo especial con los episodios registrados por la Historia, fijando en
esta discipline los intereses que explican constantemente su quehacer.
La vida de Manuel Perez Beato, cuya obra bibliografica es tema de este tra-
bajo, permit clasificarlo como perteneciente al ultimo de estos tres grupos.
Su muerte ain relativamente reciente nos permit career que se encuentra todavia
fisicamente entire nosotros aquel fervoroso amante del pasado-el pasado cu-
bano-que supo entregar su vida laboriosa a la investigaci6n hist6rica, regis-
trando archives, despolvando volfmenes, poniendo en claro el contenido lite.
rario de obscures infolios, y divulgando toda suerte de curiosidades acerca del
vivir cubano de otros tiempos.
La obra bibliogrifica de Manuel Pirez Beato no ha sido todavia suficien-
temente valorada. La critical sobre la misma es todavia incomplete y cercana
y se encuentra dispersa. Precisa que se la estudie y estime con la perspective que
hoy nos separa de aquella existencia fecunda en la investigaci6n y en la publi-
caci6n, para dejar claramente definido su perfil en la Historia de las letras cu-
banas.

1.-El Curioso Americano: La obra fundamental de Don Manuel Perez
Beato, aquella que mejor represent su tesonero amor por la historic y la ar-
queologia es la revista "El Curioso Americano".
Esta revista comenz6 en forma de prospect, publicindose ininterrumpida-
mente durante cuarenta y siete aiios, desde el afio de 1892 hasta diciembre de
1939.
Segfn lo declaran casi lapidariamente los avisos aparecientes bajo el titulo
"El Curioso Americano", se trata de una "revista de todo genero de noticias
interesantes". Claro es que debe entenderse que esa universalidad se refie-
re exclusivamente a noticias del pasado-noticias al detalle-que no aparecen









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en los textos conocidos, y se entiende ademis, que para Perez Beato "noticias in-
teresantes" eran las referidas al preterito, y el editor las consideraba de interns
para todos. Pero es lo cierto que "El Curioso Americano" result una revista
para especializados.
La revista apareci6 por vez primera con fecha 10 de diciembre de 1892, y
como dije anteriormente, como simple Prospecto. En este primer n6mero y a
manera de editorial, aparece una explicaci6n mas explicit sobre los prop6sitos
de la revista. Entre otras cosas, su editor dice: "Si existe en el hombre el deseo
innato de investigar, conocer el origen y causa de todas las cosas; si el resultado
de su constant labor di realidad a lo que llamnamos ciencia; y si este deseo no
puede verse nunca satisfecho por la misma ley que rige el progress human
que conceptuamos indefinido, 16gico seri entender que todo conato, todo es-
fuerzo realizado al objeto de satisfacer esta imprescindible necesidad de nuestro
espiritu, merecern el aplauso general y la mis cordial aceptaci6n de los amantes
del saber en sus variadas manifestaciones".
"En este concept, "El Curioso Americano", publicaci6n modest pero de
extensa esfera de actividad, cree contribuir al fin expresado llamando a sus co-
lumnas a todos los que deseen prestar su cooperaci6n en tan (ftil empresa, en
la seguridad de que ninguno quedar6 excluido, cualquiera que sea el ramo y
entidad de sus conocimientos, porque todos y cada uno, saben e ignoran muchas
cosas que pueden ensefiar o aprender por el sencillo medio de transacci6n lite-
raria, objetivo principal de esta revista".
"Los trabajos de este peri6dico comprenden dos secciones principles y cu-
yos fines son los siguientes:
19 Organizar, bajo la forma de preguntas y respuestas, una corresponden-
cia entire literatos, americanistas, anticuarios, etc., segin el sistema implantado
ya hace much tiempo en Europa y America, por numerosas publicaciones
anilogas.
2' Dar publicidad a cuantos documents, noticias, descubrimientos, etc.,
sean dignos de sacarse del olvido, contando anticipadamente la redacci6n con
un archivo de curiosidades interesantisimas, y entire ellas muchos documents
ineditos y poco conocidos.
En ambas secciones se publicari cuinto remitan los sefiores suscriptores, ex-
ceptuando aquellos asuntos que tratan de political o de caricter religioso dog-
matico.
Las comunicaciones vendrin firmadas por sus autores, y en su publicaci6n
se seguira un orden perfect.
El present nfimero dari idea exacta de las condiciones de esta publicaci6n".
Hasta aqui las palabras de presentaci6n de "El Curioso Americano", con el
modo de expresar de la epoca.
En este primer n(mero aparece la secci6n MOVIMIENTO BIBLIOGRA-
FICO, compuesta de dos parties: obras que se desean comprar, y obras que se
desean vender. En la primera se ofrecen los detalles siguientes: titulo, autor,
lugar de publicaci6n y fecha de la misma; en la segunda, ademis de los detalles
anteriores, se ofrecen los siguientes: tomos, precio de la obra, avisos sobre li-
minas, material y estado del ejemplar. Esta secci6n se public en todos los niu-
meros de la revista, unas veces con menos y otras con mis materials.
En lo que se relaciona con el contenido puedo afirmar que la revista se re-
fiere a temas de historic political, artistic, cientifica y literaria, por lo cual mis
adelante el editor solicit "Correspondencia entire literatos, anticuarios, ameri.
canistas, timbr6logos, etc."









CUBA BIBLIOTEC0L6G1CA


Todo cuanto la revista era o aspiraba ser aparecia grifica y elocuentemente
resumido en un dibujo de portada, harto original, firmado por el grabador La-
calle. En este dibujo aparecen combinados simbolos convencionales de la escri-
tura, objetos antiguos, una calavera, un sello de correos, un sello social de la
Sociedad Econ6mica de Amigos del Pais, las iniciales de la ciudad de La Ha-
bana, etc.
De acuerdo con este dibujo encontramos, como contenido o material de lec-
tura de "El Curioso Americano", cosas como 6stas: catilogo general de ape-
Ilidos, apuntes hist6ricos sobre el episcopado cubano, joyas y curiosidades bi-
bliogrificas, cartografia cubana, noticias sobre terrenos, partidos y mayorazgos,
catilogos bibliogrificos, noticias sobre sucesos, testamentos, expedientes reli-
giosos, canciones, poesias, partidas de defunci6n, de expulsion, temas filos6-
ficos, folklore cubano, fiestas piblicas, reglamentos, objetos de venta. Entre el
material ilustrativo encontramos dibujos, fotografias panorimicas y al detalle,
cartas manuscritas, firmas o aut6grafos, mapas, efigies, lipidas, monedas y
diplomas. Tambien encontramos como material de lectura: temas etnol6gicos,
curiosidades numismiticas, documents militares y medicos, correspondencia ge-
neral y epistolario. Este material, de riquisimo valor para el historiador, estaba
torado directamente de sus fuentes. La revista reproducia documents, sin ania-
dir critical del editor. S6lo en casos polemicos el director cobr6 esta norma de
la publicaci6n. Habia cierto orden anarquico-valga la paradoja-en la forma
de aparecer el material de lectura, lo que hace suponer que se seguia el criteria
de aprovechar los espacios disponibles mis o menos.
A lo largo de sus cuarenta y siete afios de publicaci6n la revista tuvo una
periodicidad harto irregular, siendo oportunamente mensual, o bimestral, o tri-
mestral y hasta cuatrimestral. Salia los dias 15 de mes, y no se edit6 siempre
en la misma imprenta. El tamafio es de siete por diez y medio centimetros, en
papel cromo o satinado, y carecia de anuncios comerciales, lo que prueba que
la publicaci6n era enteramente sostenida por el editor.
"El Curioso Americano", por lo mismo que era una revista para historia-
dores profesionales, tenia una circulaci6n limitada, encontrindose incomplete la
colecci6n en las bibliotecas de Cuba. Por ejemplo, la biblioteca de la Sociedad
Econ6mica de Amigos del Pais posee los n6meros desde 1892 a 1912, faltando
dos nimeros. En la Biblioteca Nacional y en la Biblioteca General de la Uni-
versidad de La Habana se encuentra incomplete; la Biblioteca Municipal haba-
nera carece de ella, y la Biblioteca del Congreso de Washington posee ejem-
plares de los afios 1893 a 1895, y su contenido se encuentra comentado en
"Bibliografias Cubanas", del Dr. Fermin Peraza Sarausa.
Revisando "El Curioso Americano" encontramos que el material bibliogri-
fico que contiene puede ser clasificado en estos tres grupos:
19 Catdlogo (Biblioteca de "El Curioso Americano"), afio de 1893.
2V Datos sobre imp'entas, impresos e impresores, bajo el titulo de "Ti-
pografia Cubana".
Y 3" Datos sobre cartografia cubana y cienfueguera.
La Secci6n de Biblioteca de "El Curioso Americano" comenz6 a publicarse
en el nfimero correspondiente al mes de junior de 1893, afio I, no. 13, pigi-
na 220. La "Biblioteca" comprende obras raras y curiosas que, seg6n textual-
mente se anuncia, pueden consultar los subscriptores de la revista en la admi-
nistraci6n de la misma.
Los libros aparecen en orden cronol6gico por fecha de impresi6n, con no-
ticias sobre el autor, titulo, format, tiempo que dur6 la impresi6n, dedicatoria,
notas aclaratorias sobre el asunto, lengua en que estin escritos, vol6menes, etc.









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La primera obra que aparece en la lista es una Biblia impresa en 1522, ofre-
ciendo datos sobre ella en latin, tal como aparecen en la obra. En el n6mero
perteneciente a julio de 1893, pigina 253, finaliza la publicaci6n de la "Biblio-
teca" con obras de los siglos XVI y XVII, siendo la filtima impresa en 1635.
En el nfimero de 15 de diciembre de 1892, aiio I, Manuel Perez Beato
comenz6 a publicar la secci6n titulada "Tipografia Cubana". En la misma el
editor se propuso ofrecer noticias sobre obras impresas en Cuba desde el esta-
blecimiento de la imprenta en la Isla hasta el afio de 1840 y no mencionadas
en los catilogos de los eminentes bibli6grafos Antonio Bachiller y Morales,
Francisco Jimeno, Domingo del Monte y Eusebio Vald6s Dominguez.
En este n6mero P6rez Beato redact6, a manera de indispensable explicaci6n,
unas lines relacionadas con la nueva secci6n. Asi, decia: "Conocida es de los
aficionados a los studios bibliogrificos la dificultad de completar un trabajo
de esta naturaleza, siquiera sea de una localidad determinada y con el caricter
de una simple exposici6n cronol6gica. Los trabajos salidos de la imprenta an
tigua cubana tienen un valor inapreciable, no s61o por la dificultad de encon-
trarlos, en virtud del deterioro que el clima himedo determine y la facilidad
con que se multiplica el anobio de las bibliotecas, causa que ya sefial6 el emi-
nente sabio A. Humboldt, sino porque forman los elements constitutivos de
nuestra historic local y los que pueden servir para un trabajo de esta clase que
carezca de los defects de que adolecen la mayoria de los publicados en dife-
rentes 6pocas. Es necesario, pues, reunir materials y darlos a conocer a quienes
de ellos necesitan, contribuyendo cada uno con los elements precisos para un
conjunto de verdadera importancia".
"Debemos suplicar y esperamos ser atendidos, que aquellos que conozcan
obras no mencionadas en esta noticia ni por los bibli6grafos sefialados, faciliten
nota detallada de ella y con exposici6n del lugar donde paran y de donde toman
la descripci6n".
Acto seguido, Perez Beato present los trabajos siguiendo riguroso orden
cronol6gico, dando nombre del autor, n6mero de piginas y de ejemplares, for-
mato, el lugar de impresi6n, lengua, imprenta y procedencia del ejemplar-mu-
chos dicen: "De mi colecci6n"-, la forma de escritura, erratas, si es en prosa
o en verso, o si la obra es dialogada, si faltan piginas al ejemplar, si posee li-
minas, cuando es un reimpreso, etc. La mayoria de esta relaci6n son sermones,
discursos, devociones, bandos, memories, constituciones, novenas, cartas, elo-
gios, informes y anecdotas de la vida habanera. Cuando son de Lecler, da a
continuaci6n del nombre, un nimero.
Encontramos la continuaci6n de Tipografia Cubana en las piginas siguien-
tes correspondientes al volume de dicho afio: Pig. 24, 44, 54, 69, 84, 99,
115, 131, 147, 166, 177, 203 y 228.
Formando parte de la misma secci6n, Perez Beato public una relaci6n de
los impresores cubanos habidos desde el establecimiento de la imprenta en la
Isla hasta el afio de 1840. En esta exposici6n, como en la anterior, el autor
se atiene a un orden cronol6gico, ofreciendo la mayor cantidad de datos que
posee, incluyendo noticias sobre las imprentas. En ocasiones ofrece noticias so-
bre la muerte del impresor en la forma siguiente: "Debi6 morir en 1839, en el
que dice la viuda de Palmer e hijos".
En el primer nfmero sobre impresores-Aiio I, no. 14, pagina no. 228-
ofrece unos diez y seis titulos, comenzando por Carlos Habr6, del afio de 1724,
y terminal con Antonio Jose Valdes, del afio de 1812, con notas tomadas a
Calcagno. Al terminar esta primera relaci6n dice Perez Beato: "Con este im-
presor terminal el period comprendido entire la creaci6n de nuestra imprenta









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y la libertad concedida a la misma, libertad de la que se abus6 entonces y tam-
bien despuds en 6pocas analogas".
Perez Beato continue la publicaci6n de la secci6n "Tipografia Cubana"
en el n6mero correspondiente a enero de 1895. Ahora, el autor comienza a de-
tallar un nuevo period en la historic de la prensa cubana, aquel que comenz6
en el afio de 1812 con la libertad de imprenta que garantizaba la Constituci6n
de Cidiz. Asi, Perez Beato explica brevemente: "Cuantos autores se han ocu-
pado del period hist6rico que empez6 en 1812 con la promulgaci6n del C6-
digo liberal de las Cortes de Cidiz, estin conformes en sefialar como inmode-
radas y abusivas las manifestaciones pfiblicas a que dieron lugar las libertades
en el mismo consagradas".
"Apoder6se de la imprenta una falange de hombres mas delirantes que cul-
pables que dieron el especticulo mas lastimoso que pueda idearse, de una li-
bertad que bien ejercida hubiera influido en la prosperidad de este pais, que
empezaba por entonces en la vida commercial y political de los pueblos".
"Muestra potente de ello tenemos separando los escritos de Arango, Ara-
zosa, Romay y algunos otros-no muchos-que dedicaron sus plumas al in-
teres general de sus conciudadanos y cuyas producciones leemos con admira-
ci6n y aplausos".
El autor agrupa las noticias en la forma siguiente: fecha, nombre del im
presor, nombre de la imprenta y sitio de esta; a veces se afiaden noticias sobre
bibliotecas y diaries donde se encuentran o se anuncian las obras que se expresan.
A partir del no. 12 dice: "Suplemento y adici6n a los catdlogos de la Bi-
bliografia Cubana de los Apuntes para la Historia de las letras e instrucci6n
pdblica de la Isla de Cuba. Impresos que no aparecen ni en la obra ni en lo pu-
blicado por su autor en la Revista de Cuba.
Para Perez Beato !a obra bibliogrifica de Antonio Bachiller y Morales
(1812-1899) era de inapreciable valor, pero desde luego, incomplete. Su amor
por la bibliografia lo llevaba ahora a complementary aquel ejemplar esfuerzo
hecho por aquel otro amante de esta especialidad.
En el numero correspondiente a julio de 1893, afio I, no. 14, comienza la
lista de impresores cubanos, y la finaliza en el afio II, no. 4, pig. 15 (enero
de 1895), dando como filtimo impresor a Tomis Federico Kid, afio de 1825,
impresor matancero, quien titulaba su casa del Gobierno de Matanzas.
El desenvolvimiento de estas noticias llev6 como de la mano a P6rez Beato
al tema de la introducci6n de la imprenta en la ciudad de Santiago de Cuba
Al iniciar esta parte de la publicaci6n, el autor afiade una nota aclaratoria es-
crita en los siguientes terminos: "En la tabla cronol6gica de los sucesos de San-
tiago de Cuba, de don Ambrosio Valiente, se dice que la imprenta se introdujo
en aquella ciudad en 1698. No hay nada que pruebe la verdad de esta cita, ni
siquiera tampoco, como piensan algunos, la de que Valiente quiso poner 1798
y no 1698, porque hay conocimientos de libros impresos alli, con anterioridad
a la primera de estas dos fechas".
"Bachiller reproduce otra cita de Valiente de un serm6n del presbitero don
Felix Veranes, que suponen impreso en Santiago de Cuba, y Calcagno refiere
haber visto "un tomo de sermones" impreso tambien en dicha ciudad en 1792.
Todo esto es dudoso y tal vez tenga su origen en citas de Valiente".
"En el Archivo Nacional existen dos documents encontrados por el inte.
ligente empleado Sr. Ponce de Le6n, de los que ha tenido la bondad de facili-
tarnos copia, que son de gran interns para la historic de la imprenta en San-
tiago de Cuba. Son 6stos una comunicaci6n del Gobernador de Cuba D. Juan









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B. Vaillant y la contestaci6n de Las Casas sobre la proposici6n de don Matias
Alqueza para establecer una imprenta en dicha ciudad".
A continuaci6n present los documents a que hace referencia en la expli-
caci6n previa, o sea, la comunicaci6n del Gobernador de Cuba (lease Santiago
de Cuba) don Juan B. Vaillant, la que tiene fecha 28 de febrero de 1792, y
la contestaci6n de don Luis de Las Casas, que tiene fecha 12 de abril de 1792.
En el nfmero correspondiente a marzo-abril de 1908, nos. 3 y 4, pigina
no. 33, public la exhortaci6n del Dr. Joaquin de Ozis y Alzua, hecha a todos
los fieles, editada por don Matias Alqueza, dando noticias varias sobre precio,
format, nimero de piginas y renglones por pigina, sobre la portada, correc-
ciones ortogrificas, y la pobreza de tipos o pequefiez de prensa.
A estas noticias afiade el nombre de la persona que le facility el document
-el Sr. Luis M. Perez-; a continuaci6n present un facsimil de la misma,
asegurando que es la primera obra en que aparece el nombre de Alqueza como
impresor. Este ejemplar perteneci6 a la colecci6n privada de Perez Beato, pa-
sando luego a ser propiedad de la Biblioteca Nacional.
Este asunto de la publicaci6n de datos sobre la introducci6n de la imprenta
en Santiago de Cuba tuvo desde el principio un tono marcadamente polemico;
sobre todo, una explicable rivalidad professional sostenida con el bibli6grafo e
historiador Carlos M. Trelles y Govin, a la saz6n bibliotecario de la Biblioteca
P6blica de Matanzas, fue acicate poderoso que espole6 el asunto y di6 tono a
la prosa empleada. Por esta raz6n Perez Beato estim6 estos aportes como "notas
adicionales al ensayo de Bibliografia Cubana de los siglos VII y XVIII del
senior Carlos Trelles". Por lo mismo, dice mis adelante, luego de hacer un elo-
gio de Bachiller y Morales: "La bibliografia cubana es una caja de sorpresas.
Los que con mis o menos dedicaci6n nos hemos consagrado a ella no podemos
menos de sorprendernos al ver que un bibli6grafo extraiio a nuestro suelo haya
superado al menos en la part mis obscura y dificil de ella a cuantos la han cul-
tivado con tanto empefio y perseverancia. El senior J. T. Medina, distinguido
bibli6grafo chileno, conocido por sus apreciables y numerosos trabajos, se ha
ocupado de nuestra imprenta, y ha dado a conocer muchas preciosidades biblio-
grificas de las que no teniamos ni siquiera indicios de existencia".
"En el present trabajo dare a conocer las obras mencionadas por dicho
senior, que no conoci6 el senior Trelles, y aquillas de que tengo constancia y
que faltan en el aludido ensayo, y ademis, algunas anotaciones a los datos que
consider defectuosos o equivocados".
Esta buena lid, librada textualmente, fu6 desde luego fecunda, toda vez que
sirvi6 para ampliar el horizonte de la bibliografia cubana del siglo XVIII.
Asi Perez Beato aporta datos sobre la "Gazeta de Santiago de Cuba", afio
de 1796, primer peri6dico de dicha ciudad segfin afirma Bachiller y Morales,
ofreciendo a continuaci6n datos sobre las fuentes de informaci6n, y aclarando
detalles que han ofrecido con anterioridad otros bibli6grafos, y que a su juicio
son veridicas. Substancia los avisos que da con noticias sobre el lugar de naci-
miento del Sr. Matias Alqueza y partidas de nacimiento de los hijos de este
impresor. Y concluye presentando documents veridicos sobre la historic de la
imprenta en Santiago de Cuba y su primer impresor, facilitados por el senior
Emilio Bacardi, como eran el acta del Ayuntamiento de dicha ciudad, de fecha
7 de octubre de 1793, en la que se hace constar el permiso otorgado al Sr.,Matias
Alqueza sobre el uso de la imprenta. Ademis, estos: "En 1781 se crearon pa-
peletas para canje de plata macuquina... "hasta que llegue el dinero que se aguar-
da". Y en 1782 se "crean monedas de cartas de a real y medio, y por iltimo
se da circulaci6n y valor a barajas francesas", datos que da por seguros P&rez
Beato, y que prueban la ausencia de una imprenta en la ciudad.










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Sus trabajos sobre cartografia aparecieron en la forma siguiente: Cartografia
Cubana, afio de 1910, v Cartografia Cienfueguera, afios de 1919 y 1920.
Al publicar esta lista cartogrifica Perez Beato hace constar que se trata de
una colecci6n de pianos pertenecientes a la colecci6n del editor, adquirida por
el Estado para enriquecer los fondos cartogrificos de la Biblioteca Nacional.
Perez Beato ordena los avisos sobre cada ejemplar en la forma siguiente:
naturaleza de la carta (mapa, piano o croquis), asunto, anexos, medidas y afio
del levantamiento, director del trabajo, dibujantes o agrimensor. A estos avisos
afiade otros particulares de cada ejemplar, referentes a la lengua, uso del piano,
reimpresi6n, historic del document, origen del dibujo, nombre del impresor,
adornos o atavios simb6licos que aparecen, estadisticas, procedencia del ejem-
plar, marcas especiales, colors, escudos, noticias militares adjuntas, liminas,
versos, marcas eclesiasticas, etc.
Algunos de estos pianos tienen las leyendas en lengua francesa, cuyos datos
se reproducen con exactitud en dicha lengua.
En lo que se refiere a la Cartografia Cienfueguera P6rez Beato sigue la mis-
ma norma que en la pnblicaci6n anterior de Cartografia Cubana, 6nicamente
qu en este caso se trata de la region de Jagua y la ciudad de Cienfuegos, y los
datos se encuentran tornados mis al detalle. Por lo demis, los avisos que se
ofrecen sobre esta cartografia particular son los mismos que se ofrecieron en la
otra relaci6n, es decir, se ofrecen datos sobre la naturaleza de la carta, asunto,
avtor o autores, tamafio, fecha de levantamiento y lugar donde se encuentra el
ejemplar. A veces dice: "En mi biblioteca", y otras: A. N. (l1ase Archivo Na-
cional). A estos datos generals se afiaden otros datos particulares, como son:
profesi6n del autor o los autores, forma de la reproducci6n, clase de papel em-
pleado, lengua en que aparece el original, notas aclaratorias de las marcas es-
peciales, historic del ejemplar o relacionada con el mismo, calidad artistic del
dibujo, y nombre y direcci6n del lit6grafo que lo imprimi6, etc.
No obstante ser de reconocida importancia toda esta labor bibliogrifica, el
hallazgo mas important realizado por Pirez Beato fu6 el relative a la primera
obra impresa en Cuba. Una vieja cuesti6n venia sosteniendose entire los bibli6-
grafos profesionales acerca de esta cuesti6n. En relaci6n con ella habian opi-
nado, principalmente, Antonio Bachiller y Morales, Beristain y Jose Toribio
Medina.
Bachiller asegur6 haber tenido en mano una obra impresa en el afio de
1720, un "Tratado del Hombre" de la que existia, ademis, una edici6n inex-
plicablemente idintica del afio de 1732. Seg6n datos posteriores, el mismo Ba-
chiller no di6 much credito a estos "hallazgos", toda vez que asegur6 mis
tarde-con Jose Maria de la Torre-ser posiblemente un "Reglamento de las
milicias de la Isla de Cuba", publicado en 1724, el impreso mis antiguo de
que se tenia noticias.
Jose Toribio Medina, ilustre chileno que trabaj6 ejemplarmente entire nos-
otros dentro del campo de la bibliografia, habl6 de un impreso de 1727, hecho
por Carlos Habr6, tratindose de unas "Ribricas generals del Breviario Ro-
mano".
Por otro lado, ciertos avisos dados por Jose Martin Felix de Arrate sobre
una disertaci6n del medico Francisco Gonzilez del Alamo, hecha en la ciudad
de La Habana, en el aiio de 1707 asegurando que la misma "corre impresa",
lo que fue interpretado por Beristain como impresa en ese afio en esta ciudad,
sin detenerse a observer que el mismo Arrate aclara que la tal disertaci6n pas6
luego a cierto impresor de Mexico, quien la di6 a conocer.









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A estas pesquisas, consideraciones y discusiones opone finalmente Perez
Beato su "Tarifa General de Precios de Medicinas", impresa en La Habana,
"con licencia de los superiores, en la imprenta de Carlos Habr6, en el afio de
1723.
La importancia del hallazgo hecho por Perez Beato se explica asi mismo.
Desde entonces se tiene, sin discusi6n sobre el particular, como primera obra
impresa en Cuba, esa "Tarifa General de Precios de Medicina", publicada en
1723.

2.-Historia de la Vacuna:
El origen de este interesante trabajo bibliogrifico se debe a un certamen con-
vocado en septiembre de 1895 por la Diputaci6n Provincial de La Habana, a
iniciativa de un centro de vacunaci6n, para conmemorar el primer centenario
del gran descubrimiento de Jenner.
En aquella oportunidad Manuel Pirez Beato concurri6 al certamen convo-
cado en uni6n de otros dos concurrentes, mas como la just no hubo de llegar
nunca a termino, el author concluy6 por recoger su trabajo, publicindose luego
en los "Archivos" de la Policlinica, a inicativa del Dr. Enrique L6pez. Des-
pues fue reimpresa en 1899, en La Habana, separadamente.
La memorial presentada por Perez Beato tiene por titulo "Historia de la
vacuna y progress realizados en este ramo de la administraci6n en la. Isla de
Cuba". El texto se encuentra dividido en la forma siguiente:
a) Advertencia; b) Los precursores de Jenner; c) Jenner. Descubrimiento
de la vacuna; d) Disposiciones oficiales. Cuba. Espafia; e) Romay. La vacuna
en la Isla de Cuba; f) Bibliografia Cubana.
La memorial es, desde luego, de caricter hist6rico, con riqueza de detalles
precisos como son nombres propios, fechas, nombres de publicaciones referentes
a la vacuna, estadisticas simples y de comparaci6n, etc. Ademis, el trabajo se
encuentra avalorado por tres fotografias sobre inoculaci6n cientifica y un gra-
bado antiguo de la efigie de Jenner.
La quinta parte de esta memorial, es decir, la referente a Bibliografia Cu-
bana, es la que en particular nos interest. A esta bibliografia sigue otra bajo el
titulo de "Bibliografia de la inoculaci6n de la viruela". Estas dos listas biblio-
grificas se ven continuadas por una suerte de apendice de la misma naturaleza
textual, ordenado bajo el titulo de "Bibliografia de la inoculaci6n de la Va-
cuna"
La primera de estas tres listas bibliogrificas esti toda en espafiol. Compren-
de un total de dieciocho obras, entire trabajos formados por cartillas pricticas,
memories, reales 6rdenes, reglamentos e informes oficiales, con fecha y lugar de
edici6n, format, nuimero de piginas. fuentes textuales en que fueron tomadas,
tomos, dedicatorias, circulaci6n, etc. La presentaci6n de estos trabajos no sigue
un determinado orden.
La segunda de estas bibliografias se encuentra presentada en riguroso orden
alfabitico. Comprende un total de ciento treinta y dos obras, la mayor parte de
las cuales se encuentran en francs, aunque las hay tambien en espafiol, ingles
e italiano. Entre ellas encontramos memories, monografias, cartas, discursos,
disertaciones academicas, reflexiones, etc. Sobre estas obras ofrece detalles como
los siguientes: nombre del autor, afio de impresi6n, orden de la edici6n, ciudad
donde fu6 impresa, forma de encuadernaci6n, nfimero de piginas, volimenes
de que consta, galard6n recibido por el autor con motivo de la obra y lugal
donde se conserve el ejemplar.
La tercera de estas bibliografias se encuentra tambien expuesta en orden al-
fabetico. Comprende un total de unas 304 obras, escritas casi todas en francs,
si bien las hay tambien en espafiol, italiano e ingles. Se dan sobre las mismas









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los avisos siguientes: nombre del autor, sitio, afio y oficialidad de la impresi6n,
traducciones hechas, contenido, tomos y nimero de piginas, premios recibidos
por el author y format.
Para comprender la importancia que en este trabajo de Manuel Perez Beato
tiene la parte bibliogrifica basta con decir que de las ciento diez y siete paginas
de la edici6n de 1899, cuarenta paginas estin dedicadas a bibliografias.
3.-Cervantes en Cuba:
Aun cuando esta obra, de exclusive contenido bibliogrifico, apareci6 en "El
Curioso Americano" y en la revista "Cuba y America", y se public luego en
folleto aparte, gracias a la generosa iniciativa del Dr. Gonzilez Curquejo, va-
mos a tratarla en el present epigrafe separadamente.
Este trabajo se original en un concurso convocado por el "Diario de la Ma-
rina" en el aiio de 1905, con motivo de un nuevo centenario de la publicaci6n
de la primera parte del Quijote, a iniciativa de la Sociedad del Vedado y a pro-
puesta de un socio el Dr. Antonio Gonzilez Curquejo.
El lema de dicho trabajo seria el siguiente: "Bibliografia comentada sobre
los escritos publicados en Cuba relatives al Quijote".
Manuel P6rez Beato concurri6 a dicho concurso sin obtener premio. En
realidad, el premio no se entreg6 a nadie a pesar de ser el finico concurrente a la
just. En los afios que siguieron el autor enriqueci6 el contenido bibliogrifico
de este trabajo, dindole a conocer en un folleto de ciento veinte piginas, pu-
blicado en 1929, en la Imprenta de F. Verdugo, de La Habana.
La fuente bibliogrifica principal de este trabajo son los diaries y revistas
habaneros y extranjeros, asi tambiCn libros, cartas, memories, folletos y publi-
caciones de muy diverse indole, tanto cubanos como extranjeros.
Lo mis interesante de este "Estudio Bibliogrifico" son los avisos y comen-
tarios que se hacen acompafiando a las citas bibliogrificas. Por ejemplo: en el
case del "Vejamen' escrito por fray Jose Rodriguez (Capacho), en el afio de
1735, da, entire otras, las siguientes noticias: "Calcagno dice que el Vejamen
este se efectu6 con motive de la erecci6n de la Universidad, en cuyo caso seria
el primero de estos articulos e inmorales actos, que parece, se establecieron como
una costumbre, hasta el afio de 1794, en que fueron suprimidos".
En otra parte explica con claridad la pol6mica surgida sobre la paternidad
literaria del conocido soneto "La Mis Fermosa", de Enrique Hernindez Mi-
yares. En su comentario Perez Beato dice: "Se public por primera vez en el
peri6dico "El Mundo", en 1903; en Arpas Cubanas. Poetas Cubanos, en 1904,
y despues se ha reproducido en innnmerables ocasiones. La primera vez apa-
reci6 con el pseud6nimo de Cris6stomo".
"Este soneto alabado justamente por todos, realz6 la personalidad de su
author, todo modestia y bondad, al aparecer en escena un escritor, que bien
por imperdonable ligereza o ya por otro fin poco noble, manifest de manera
enfitica, por medio de la prensa, que dicho soneto era un plagio, y su verdadero
autor el eminente poeta Rodriguez Marin".
"Despu6s de un largo y enojoso process, la verdad se abri6 campo y Her-
nandez Miyares recibi6 el homenaje de desagravio a su honor ultrajado por
uno que no merecia mis castigo que el despectivo dicterio de Sicofante que al-
guno en justicia le aplic6 en aquellos dias".
En total, Perez Beato reuni6 214 obras o citas en esta lista bibliogrifica,
ofreciendo noticias sobre el autor, fecha de publicaci6n, format y sitio de la
nisma, comentarios aclaratorios y reproducciones posteriores. Ademis, se re-
producen algunos grabados, como los de los peri6dicos "Don Quijote" y "La
Pluma", una caricature del personaje Sancho Panza y una fotografia de la es-
tatua levantada a don Miguel de Cervantes, en el parque de San Juan de Dios,
en La Habana.









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4.-Publicaciones en la Revista Bibliogrdfica Cubana:
En la Revista Bibliogrifica Cubana colabor6 de modo muy estimable Ma-
nuel Perez Beato. Uno de los trabajos aparecientes en la expresada publicaci6n
es sobre "Impresos Cubanos del Siglo XVIII".
En este trabajo, cuidadosamente documentado, Pdrez Beato amplia los avi-
sos dados con anterioridad en "El Curioso Americano" sobre Carlos Habr6,
Francisco Jose de Paula, Bias de los Olivos, Matias Jos6 de Mora, Matias Al-
queza, etc., ofreciendo ademis de datos biogrificos, avisos sobre impresos de los
mismos, tales como la "Tarifa General de Precios de Medicinas" (1723),
"D.D. Petri Augustini" (1754), "Meditaciones Piadosas" (1775), "Letras
de los Villacicos que se han de cantar en la Santa Iglesia Catedral de Cuba en
los Maitines del Nacimiento de Cristo Nuestro Sefior", una "Exhortaci6n a
todos los fieles de la Di6cesis de Cuba", etc., todas con fotografias de las res-
pectivas portadas.
La parte propiamente bibliogrifica Perez Beato la dedica a comentar, un
tanto extensamente, impress raros. Uno de estos impress es una Novena Pia-
dosa escrita por Jose Martin Felix de Arrate, autor conocido de "La Llave del
Nuevo Mundo ante mural de las Indias", escritor-segun testimonio de Cal.
cagno-ademis, de una comedia y algunas poesias.
Perez Beato, en uno de los dos trabajos que de d1 conocemos en este sentido,
comenta ese otro trabajo de Arrate, en cuya portada aparecen titulo y otros avisos,
en la forma siguiente: NOVENAA AL INCLITO MARTIR SAN CYRIACO",
compuesta por el Caballero Regidor perpetuo de esta Ciudad, D. JOSEPH
MARTIN FELIX DE ARRATE. A devoci6n de Sor Rosalia de S. Joseph
Gelabert, Religiosa del monasterio de Santa Clara.
Se hace constar que la publicaci6n se hace "con licencia", en la imprenta
de Blas de los Olivos, en el afio de 1757. La portada es orlada y el impreso
tiene un total de diez y seis piginas. numeradas al pie. La iltima pagina es un
poco mis pequefia de tamafio.
A continuaci6n Perez Beato transcribe complete la obra, hacienda constar
la parte en que se encuentra roto el original. La obra result muy interesante
desde el punto de vista de la historic de la Literatura cubana, toda vez que sirve
para conocer, entire otras cosas, la ortografia de la 6poca.
El otro document es un Serm6n finebre dicho en memorial de la monja
clarisa sor Maria de la Ascensi6n Sotolongo y Figueroa, muerta en el verano
del aiio de 1713, e impreso en la ciudad de Puebla de los Angeles, Mexico, en
el afio de 1714. El original de dicho impreso se encontraba en el convento de
Santa Clara, de La Habana.
El primero en hablar de este Serm6n de fray Jose Bullones fud Arrate.
Perez Beato aprovecha la oportunidad para demostrar que siendo un impreso
de 1713, hecho en Mexico, por un impresor angelopolitano cuyas generals ha
podido reunir-Miguel Ortega y Bonilla-demuestra de paso que en ese aiio
no habia sido introducida todavia la imprenta en Cuba.
Seguidamente ofrece noticias sobre la madre Maria de la Ascensi6n Soto-
longo y Figueroa, detallando su ascendencia hasta el afio 1531. Asi mismo,
da noticias sobre el R.P. fray Jose Bullones. author del Serm6n Funeral, de
quien dice ser ascendiente por linea nmaterna de Jose Antonio G6mez Bullones,
el celebre heroe criollo de 1762, mis conocido por Pepe Antonio.
Adentrindose en el terreno de la critical, Perez Beato estima a R.P. fray
Jose Bullones como uno de los mis destacados oradores sagrados de mediados
del siglo XVIII, por lo cual su nombre debe ser registrado en la historic de la
literature cubana.
















ALGUNAS IDEAS PARA UNA CIENCIA Y CONCIENCIA DE LA PRO-
FESION DE BIBLIOTECARIO.:.

Por Jorge Aguayo


1) Ciencia en la organizaci6n de las bibliotecas y conciencia de la impor-
tancia de 6stas en el sostenimiento de las instituciones: democriticas son como
las dos directrices estatales fundamentals para el mantenimiento de una red
de bibliotecas que pueda rescatar a la naci6n de la subordinaci6n en que se halla
con respect a las fuentes de informaci6n extranjeras fundamentals al progress
spiritual y material del Pais.
2) En la organizaci6n de las bibliotecas contemporaneas se ha pasado ya
del empirismo (repetici6n constant de practices desconectadas entire si y sin
ninguna base te6rica) a las experiencias de miles de profesionales, concretadas
en normas te6ricas, y acatadas por un nimero cada vez mayor de bibliotecarios.
3) Debemos tener present que la repetici6n constant de las mismas prac-
ticas s6lo conduce a darle caricter de consagracion a los mis crasos errors, re-
sultado de la falta de un espiritu cientifico en la elaboraci6n de las normas de
trabajo.
4) La experiencia de cada individuo es s61o parte insignificant en el largo
process que conduce al saber. Se require ademis la teoria representative de mifl-
tiples experiencias ajenas como paso previo y a la vez.como basamento de nues-
tro propio aprendizaje. Y, por supuesto, la prictica rutinaria, que nada tiene
que ver con la experiencia, no es mis que una caricature de esta iltima.
5) La verdadera conciencia del bibliotecario no es la 6tica y la responsa-
bilidad del professional, sino es el "conocimiento exacto y reflexivo de las co-
sas" que mis convienen a la profesi6n. En otras palabras es aquella propiedad
que consiste en saberse asomar a la ventana de los asuntos que no son de nuestra
exclusive especialidad, y apreciar debidamente qu' conviene hacer en bien de to-
dos. La conciencia se hermana aqui con la cultural de los hombres que tienen
en sus manos la oportunidad de hacer.
6) La vieja discusi6n entire la teoria y la prictica, ya felizmente superada,
prende de vez en cuando sus viejos sofismas en las actividades que, aunque pri-
meramente empiricas, han forjado con el tiempo un conjunto de noveles teo-
rias basadas en mfiltiples y elaboradas experiencias.
7) La bibliotecologia, nacida en la era de la democracia y a imperatives
de vista, ha surgido para organizer el saber acunulado en el mis important de
los instruments de la memorial social: la biblioteca. Y no s6lo surge esta insti-
tuci6n para preservar, como en el pasado, la herencia cultural recibida de las
generaciones precedentes, sino para difundir, democratizando el uso del libro,
los nuevos aportes del saber.
8) La cultural y el saber: dos manifestaciones del ser social que dan la
media de su nivel de educaci6n, no se heredan de padres a hijos. Es necesario
que cada generaci6n se disponga a retransmitirlas, comenzando la educaci6n del
nifio, desde muy tempr-no, en un process que, dicho sea sin hiperbole, ya s61o
terminal con la muerte.










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9) La frase "la cultural se respira" s6lo tiene sentido si la tomamos como
aquella estratificaci6n cultural yacente que hallamos al nacer y que hiere nues-
tros sentidos y nuestras facultades mentales en la primera etapa de la vida, de-
jando una huella indeleble favorable a la asimilaci6n de los cinones educativos
de la comunidad en que nos ha tocado crecer.
10) El aprendizaje de un oficio o de una profesi6n es, en la sociedad
modern, una parte del process de adaptaci6n al medio ambiente cultural, y,
tratridose de actividades relativamente nuevas, como las ciencias de biblioteca,
es un sintoma de nuestra capacidad para emproar dignamente el future.
11) Sin bibliotecas profesionalmente bien organizadas, vale decir con un
regimen de subbibliotecas-que es lo que prevalece entire nosotros-no hay es-
peranzas de independizarnos de la cultural forinea. La independencia econ6mica
no seria mis que un simple slogan politico si no conllevase tambi6n la forma-
ci6n national de nuestros hombres de ciencia y tecn6logos, cosa literalmente
impossible si el pais no les ofrece los instruments adecuados a su labor.
12) El bibliotecario professional es el ainico que puede dar sentido a la
biblioteca. Otros profesionales de reputaci6n pueden Ilevar mis o menos bien
su encomienda en una instituci6n de esta clase; jams le darin una orientaci6n
cientifica al trabajo.
13) Mis que el hibito de leer lo que el bibliotecario debe contribuir a
former es la conciencia de que la lectura es un medio para fin, no un pasatiempo.
Debemos hallar en el libro una respuesta a cada problema spiritual o material
de la vida; no un narc6tico contra las feas realidades de la existencia.















LIBROS


C6mo se hace una tesis doctoral. Manual de tecnica de la documentaci6n cienti-
fica y bibliogrdfica, por Javier Lasso de la Vega. Segunda edici6n. Madrid.
Editorial Mayfe, 1958. 597 p.
Chavigny denomina, con acierto, propedcutica general a la ciencia de los
metodos de trabajo del espiritu y la consider como una introducci6n obliga-
toria para todos los que quieran abordar con exito la investigaci6n cientifica.
Este eminente educador frances, escribi6 un manual, muy conocido entire nos-
otros, para iniciar a los principiantes, con indicaciones preceptivas y consejos
tiles, en la t&cnica del trabajo intellectual.
Con una finalidad mis especifica-e inspirindose sustancialmente en las
obras de Bernheim, Langlois, Seignobos y Fonck, models clisicos en el genero,
-Garcia Villada public en Espafia, hace algunos afios, una excelente "Meto-
dologia y critical hist6ricas", destinada a servir de guia a todos aquellos que
se dedican a este tipo de investigaci6n. De otro caricter, pero tambi6n de inten-
ci6n didictica, Henri Capitant-reputado civilista franc6s-nos dej6 una librito
precioso, "La these de doctorate en droit", que contiene normas provechosas y
una select bibliografia orientadora, para ayudar a redactar sus tesis a los aspi
rantes a la licenciatura.
Entre nosotros, nada existe en este orden de ideas, salvo el op6sculo de Fran-
cisco C. Bendicente, "El m&odo en la investigaci6n y exposici6n de las mate
rias econ6micas", cuyo contenido, adaptado a los alumnos de seminario de la
especialidad, responded esencialmente a la obra de Fonck "II metodo del lavoro
scientifico.
Llega en buena hora, pues, la important obra del docto bibliotecario y do-
cumentalista de la Universidad de Madrid, que sirve de objeto a este comen-
tario, cuya primera edici6n qued6 agotada poco tiempo despues de aparecida.
No dudamos que la misma habra de ser recibida con viva simpatia y curiosidad
por parte de los estudiosos en general. La larga experiencia y autoridad profe-
sional del autor-considerado hoy en Espafia como el publicista mis serio y
fecundo en las disciplines bibliotecol6gicas-constituyen los mejores titulos de
garantia de este libro fundamental y finico en la bibliografia de lengua castellana.
La obra de Lasso de la Vega tiene la ventaja sobre la aniloga de Paul Otlet
-de corte rigurosamente t6cnico, como se sabe-de hallarse escrita en estilo
ameno, "huyendo del libro tipo tabla de logaritmos", y nutrida de referencias
y an&cdotas oportunas, calidades que la hacen accessible, no s6lo a los especia-
listas, sino tambien a las personas de cultural general.
Para ello el author ha tenido en cuenta, especialmente, el piblico a que esti
dirigida la obra, constituido en su mayoria por estudiantes de origen latino, con
una formaci6n distinta de los norteamericanos y otros europeos, sobre todo
alemanes, belgas e ingleses, habituados desde la escuela primaria a utilizar los
recursos de la biblioteca con los "project-class", ejercicios de "rediscovery" y
otras pricticas similares.
Entre nosotros el problema es distinto, pues tanto los alumnos de la es-
cuela primaria como los de la ensefianza superior, ignoran el manejo del cati-
logo y los sistemas de clasificaci6n bibliogrifica mis en boga. En este sentido
nos parece oportuno renovar una vez mis nuestro anhelo de que las autoridades
educacionales incluyan en los planes respectivos, cursos elementales de biblio-









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teconomia para capacitar a los estudiantes en la compulsa de las fuentes de in-
formaci6n, fichado simple, b1isquedas bibliogrificas, etcetera, vale decir, adies-
trarlos en el uso de todo el material erudito de que habri necesariamente de ser-
virse para sus investigaciones futuras. Hasta tanto ello ocurra, la obra que co-
mentamos suplira con sus normas y consejos, la ausencia de classes pricticas
sobre estas disciplines.
Una sumarisima enunciaci6n de las materials de que trata el libro de Lasso
de la Vega dari idea del contenido del mismo. En la primera parte se refiere a
la investigaci6n cientifica y al problema del genio espafiol. La segunda versa
sobre las reglas y consejos de Ram6n y Cajal y la tesis doctoral. Estudia dete-
nidamente las etapas diversas de su elaboraci6n: la elecci6n del tema, la tecnica
del studio y de la lectura, el plan, el mitodo y la clasificaci6n bibliografica y
cientifica.
En la tercera y cuarta parties el autor se ocupa del papel que desempefia la
documentaci6n en el trabajo cientifico y enumera minuciosamente los centros
nacionales e internacionales especializados en esta actividad: Instituto de Biblio-
grafia de Bruselas, Federaci6n Internacional de Documentaci6n, Asociaci6n de
Bibliotecarios y-Bibli6filos de Espaiia, el Instituto Nacional de Racionaliza-
ci6oi ifelfTrabajo, la Unesco y la International Standard Organization. Pasa
luego revista a los seminaries alemanes, el pristamo international de libros, las
universidades y la investigaci6n cientifica, los archives, bibliotecas y museos.
La quinta parte del libro estudia el aspect ticnico de la documentaci6n y
los materials necesarios para la misma, con referencia especial a la documen-
taci6n en medicine, en la ingenieria y en la empresa. Por iltimo, en la sexta
parte, el author analiza concretamente las etapas de la redacci6n de la tesis, estilo,
formas de citar, impresi6n tipogrifica, correcci6n de pruebas y el problema de
la propiedad intellectual y requisites que se exigen para el registry legal de la
misma. El capitulo final esti dedicado a la bibliografia y sus diferentes tipos,
obras de referencia de uso indispensable para el estudioso y publicaciones pe-
ri6dicas.
No hay duda que el author ha logrado felizmente los prop6sitos fundamen-
tales de su libro: facilitar la b6squeda de toda suerte de material cientifico entire
los diferentes paises y despertar el gusto por la investigaci6n y el cultivo de la
ciencia, fomentando las vocaciones y allanando en lo possible los caminos y los
procedimientos ticnicos.
Un ligero cotejo del indice de la primer edici6n con el que corresponde a
la segunda, sefiala los nuevos capitulos que la enriquecen y las importantes co-
rrecciones, variantes y agregados que mejoran considerablemente el texto ori-
ginal.
Es igualmente alabable que el author haya recogido las observaciones que
formulamos en otra oportunidad acerca de algunas erratas y trocatintas, espe-
cialmente en lo que hace al empleo de nombres propios y titulos de libros. No
obstante, es sensible-por la indole misma del libro, destinado a adoctrinar a
los principiantes-que subsistan pequefias fallas en el tecnicismo de las citas,
done es dable advertir algunas vagas o incompletas por omisi6n del titulo de
la fuente invocada o del lugar precise de donde se ha extraido la referencia.
Pero estos detalles-es ocioso repetirlo-no afectan el mnrito sobresaliente
del trabajo de Lasso de la Vega, que es, por sobre todas las cosas, una guia eru-
dita, met6dica, que recoge multiples ensefianzas y conocimientos de caracter
prictico, de provechosa consult tanto para el bibliotecario como para el inves-
tigador, el estudiante en trance de redactar la consabida tesis como el estudioso
en general.
Domingo Buonocore
*









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E. U. Library of Congress. Subject Cataloging Division. Subject headings used
in the dictionary catalogs of the Library of Congress. 6 ed. Washington,
D.C., 1957. viii, 1357 p.
La tarea ingente que realize la Divisi6n de Catalogaci6n por Materias de la
Biblioteca del Congreso se comprueba de un niodo tangible con la apariencia
fisica de la nueva edici6n de su lista de epigrafes, aparecida recientemente. Pu-
blicada a casi diez afios de distancia de la anterior, esta sexta edici6n incorpora
todas las adiciones y los cambios realizados en los epigrafes que aparecen en su
catilogo, hasta diciembre de 1955. La preparaci6n del material, correcci6n de
pruebas e impresi6n de la obra han torado cerca de dos afios de labor continue,
lo que nos puede dar una idea de la magnitude de la obra.
En su presentaci6n, la sexta edici6n nos ofrece dos novedades. Una de ellas
consiste en poner todas las referencias que acompafian a un epigrafe en column,
una debajo de la otra, en vez de estar formando un solo pirrafo por cada tipo
de envio (indicados por los simbolos sa, x y xx). Esto contribute cnorme-
mente a la claridad del texto y facilita ver de una ojeada, si se hacen las marcas
correspondientes, qud referencias de y hacia el epigrafe ha hecho la biblioteca
que usa la obra. Como es natural, esto trae como consecuencia un aumento con-
siderable en la extension del material lo que se ha querido contrarrestar, para
que no adquiriese un tamafio desmesurado, con la segunda novedad tipogrifica:
el texto esti impreso a tres columns por pigina, en vez de dos, como la edici6n
anterior, con lo que el aumento total en el nrmero de piginas no pasa de 150,
a pesar de la gran cantidad de epigrafes nuevos y de las referencias puestas en
column. Como resultado, los mirgenes de las piginas, especialmente el inte-
rior, son much mis estrechos, y la column central de las tres en que se di-
vide la pigina no tiene margen alguno.
El inconvenient que esto represent lo sentiremos much mis vivamente
los usuarios extranjeros de la lista que los propios norteamericanos. A 6stos les
basta sefialar con una pequefia marca a lipiz los epigrafes y referencias usados
y, si es necesario, las modificaciones locales en el uso de la lista, o las adiciones,
para lo cual hay espacio suficiente en los margenes superior e inferior. Nosotros,
en cambio, estamos acostumbrados a escribir al lado de cada epigrafe usado su
forma correspondiente en castellano, para lo cual no queda apenas espacio en
los mirgenes de la obra. Unicamente usando una escritura casi microsc6pica he-
mos podido trasladar a nuestro ejemplar nuevo las traducciones al espaiiol adop-
tadas en nuestra biblioteca. Es una listima, pero suponemos que la fnica alter-
nativa hubiera sido publicar la obra en dos tomos, con el consiguiente aumento
de precio.
Sobre el contenido de la obra, poco podemos afiadir a nuestros comentarios
a la edici6n anterior, publicados en "Los epigrafes en el catalogo diccionario".
A pesar de sus pocos defects, sigue siendo la obra fundamental de consult
para toda biblioteca que use el catalogo diccionario y cuya colecci6n sea tan ex-
tensa o especializada que la lista de Sears no cubra sus necesidades. Estas listas,
y muy especialmente la de la Biblioteca del Congreso que estamos comentando,
siguen siendo la fuente principal de nuestra prActica catalogrifica, mientras no
se compile una lista original en espaiiol, complete y correct.
A pesar de las dificultades con que tropieza una instituci6n de la magnitude
de la Biblioteca del Congreso para realizar cualquier cambio o modificaci6n
en su catalogo, lo que implica la renovaci6a de un gran nfimero de fichas, y que
lo hace en muchos casos totalmente impracticable por razones econ6micas, se
nota en cada nueva edici6n un intent de modernizar algunos de los epigrafes
ya usados, aparte de los que se crean continuamente para responder a las nuevas
necesidades de la ciencia y de la ticnica. En la iltima edici6n, por ejemplo, se
ha cambiado Advertising, Art in por Commercial art, frase de uso corriente y









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much mis sencilla y direct que la anterior. Buying se ha convertido en Pur-
chasing, creindose al mismo tiempo nuevos epigrafes por tipos de compras, tan
importantes en la vida actual como Government purchasing e Industrial pro-
curement. Tambidn muy acertada ha sido la substituci6n del epigrafe Associa-
tion and associations, que agrupaba un concept abstract con un concept con-
creto, aunque vago. La primera parte ha sido reemplazada por Social groups,
en lo que concierne al studio sociol6gico del tema y por Freedom of association
en su aspect de derecho politico. La parte concrete del tema va ahora en Asso-
ciations, institutions, etc., de caricter general, y otros tipos de asociaciones por
su nombre especifico.
No hemos tenido tiempo todavia de hacer un cotejo complete de la iltima
edici6n con la anterior, pero por lo que acabamos de sefialar se desprende que
lenta pero constantemente la lista va eliminando algunas de las inconsistencies,
terminologias anticuadas y otros fallos que distintos estudiosos de la material
habia sefialado. La aplicaci6n de las indicaciones pricticas sentadas por David
J. Haykin en su obra "Subject headings; a practical guide" y en el c6digo para
la asignaci6n de epigrafes en que estaba laborando activamente cuando le sor-
prendi6 la muerte, ha contribuido notablemente a csta mejora. Es de esperar
qu la Biblioteca del Congreso prosiga y termine la obra del ilustre desaparecido,
para seguir orientando con su lista, cada vez mis complete y mejorada, a todas
las bibliotecas que siguen su ejemplo.
Carmen Rovira

Kapsner, Oliver L., O.S.B. Catholic subject headings; a list designed for use
with Library of Congress Subject headings or the Sears List of subject
headings. 4. ed., with an appendix on names of saints. Collegeville, Minn.,
St. John's Abbey Press, 1958. xxi, 418 p.
Cinco afios despues de publicada la 3a. edici6n de esta obra, comentada en
las piginas de CUBA BIBLIOTECOLOGICA en su nfmero de octubre-di-
ciembre de 1954, aparece la cuarta edici6n, muy ampliada y mejorada, esfuerzo
magno del sabio monje benedictino, excelente bibliotecario y catalogador, Padre
Oliver L. Kapsner, O.S.B.
El hecho, anotado en el prefacio, de que la edici6n anterior quedara ago-
tada a menos de un afio de su publicaci6n, indica el interns despertado por la
obra y su utilidad para las bibliotecas cat6licas norteamericanas, en pleno auge
en los filtimos tiempos. Por las mismas razones que sefialibamos hace cuatro
afios, y muy particularmente por la tradici6n cat6lica de nuestra cultural, la
consideramos tambidn de gran interest para nosotros.
La obra se nos present muy mejorada en su aspect fisico, pues aparece
impecablemente impresa en multilith, con unos tipos muy claros y legibles,
mientras que las ediciones anteriores eran mimeografiadas. El texto de la lista.
a dos columns, sigue exactamente el modelo de la lista de la Biblioteca del Con-
greso, comentada mis arriba. La mayoria de los epigrafes va acompafiada de
su clasificaci6n correspondiente, segin las tablas de Lynn, que modifican la cla-
sificaci6n de la Biblioteca del Congreso en lo que se refiere a religion, y las de
Walsh, que modifican la clasificaci6n de Dewey.
La lista esti concebida para ser usada como suplemento de la lista de la
Biblioteca del Congreso en todos los epigrafes que se refieren a teologia cat6-
lica, la Biblia, derecho can6nico e historic de la Iglesia. En algunos casos, subs-
tituye el epigrafe de L. C. por otro mis apropiado a la terminologia cat6lica
(Eucharist en vez de Lord's Supper) ; en otros hace el asiento directamente bajo
lo que la Biblioteca del Congreso usaba como subepigrafe, por considerar inne-
saria la primera parte (Missions en lugar de Catholic Curch-Missions) y en
muchos casos crea nuevas subdivisions, o epigrafes nuevos.









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Algunas importantes modificaciones a ciertos epigrafes de la L. C. aparecen
por vez primera en esta edici6n, aparte de los ya sefialados en nuestra critical a
la edici6n anterior. El epigrafe Christian art and symbolism, que incluia dos
temas relacionados pero distintos-y que traducido al espaiiol nos daba el mal-
sonante Arte y simbolismo cristianos-ha sido dividido en dos: Christian art
y Symbolism, Christian, cada uno de ellos perfectamente claro y definido, pues-
to que las dos cosas no tienen necesariamente que tratarse al mismo tiempo. Otro
epigrafe largo y desafortunado, Monasticism and religious orders ha sido tam-
bien dividido en dos: Monasticism, que se refiere a la forma de vida monistica,
contemplative, en comunidad; y Religious orders, que se refiere a la expresi6n
externa y a las actividades de las comunidades religiosas. Creemos que estas dos
modificaciones, entire otras, son tan acertadas que debieran ser adoptadas sin de
mora por la propia Biblioteca del Congreso.
Ulna de las caracteristicas mis tiles de la obra que estamos comentando es
el gran n6mero de definiciones y explicaciones con que aclara el significado y
alcance de muchos epigrafes. Tambien result de suma utilidad la lista de nom-
bres de santos en su forma inglesa, latina y vernicula, que aparece como un
ap6ndice de la obra a partir de la edici6n anterior. Recordamos a nuestros lec-
tores que el P. Kapsner es partidario de iniciar el asiento de los nombres de
santos, tanto cuando estAn considerados como author como cuando van como
material, bajo su nombre de pila en su forma mis conocida en ingles entiree nos-
otros seria en espafiol) en vez de seguir la regla de la A.L.A. que asienta algu-
nos bajo su nombre en latin, otros bajo su nombre verniculo y otros, final-
mente, bajo su apellido.
La obra incluye una extensa lista de autoridades consultadas, tanto en obras
de referencia en general como en obras de bibliotecologia. La autoridad de estas
fuentes, asi como el saber y la experiencia del compilador, que ha consultado
asimismo la opinion de las principles bibliotecas cat6licas de los Estados Uni-
dos, no dejan lugar a dudas acerca de la importancia de esta lista especializada
de epigrafes cat6licos.
Carmen Rovira

Colegio Provincial de Arquitectos de la Habana. Biblioteca. Catdlogo. Habana,
Tipografia Costales, 1958. 68 p.
Con un pr6logo que firman Alfonso L6pez Saldafia, Estacionario y Arq.
Vicente de Castro Jones. Bibliotecario (aunque no se aclara si el professional de
biblioteca es el Estacionario o el arquitecto que firma como Bibliotecario) acaba
de llegar a nuestras manos un ejemplar del Catilogo de la Biblioteca del Colegio
Provincial de Arquitectos de la Habana.
Las personas que se han responsabilizado con la publicaci6n del trabajo
demuestran que conocen "las mis modernas normas de catalogaci6n y clasifi-
caci6n" (segun reza el Pr6logo). Hecho en forma estrictamente alfabitica, se
limita exclusivamente a presentar la parte de material del catilogo, siguiendo la
ordenaci6n de los epigrafes, con algunos envios o referencias, v.gr. CONCUR-
SOS vasee EXPOSICIONES). Se echa de ver la falta de la parte de autores,
indispensable para conocer ripidamente que libros posee la biblioteca escritos
por un mismo autor.
La descripci6n de los libros es excelente. Se ve que los autores del catilogo
(digimoslo de una vez: los catalogadores) han seguido practices modernas, al
menos en trrminos generals. Algunos errors saltan a la vista; por ejemplo, la
Constituci6n de la Repfiblica de Cuba se indiza bajo Cultural, S.A., ed., cuan-
do s61o a Cuba, como naci6n, puede atribuirse la paternidad de la obra, no
siendo Cultural, S.A. otra cosa que el editor financiero. Curioso error si se tiene
en cuenta que los catalogadores demuestran conocer los autores corporativos.









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Profesionalmente hablando merece toda clase de elogios el trabajo del Co-
legio Provincial de Arquitectos. Deja bien atrrs la 6poca de los viejos catilogos
impress editados en Cuba, que mis se asemejaban a la lista de un almacin de
viveres que a una relaci6n de libros.
Una iltima observaci6n. La frase Indice Bibliogrifico puesta al principio
del Pr6logo debiera decir mejor Indice, porque de otro modo luce como si se
presentase una bibliografia.
J. Aguayo

Cuba. Institute Nacional de Cultura. Catdlogo de la Biblioteca de Arte. Habana.
1958. 39 p.
Con la cuidadosa y elegant presentaci6n tipogrifica a que nos tiene acos-
tumbrados el Instituto Nacional de Cultura, acaba de aparecer el Catilogo de la
Biblioteca de Arte instalada en el Palacio de Bellas Artes. El catilogo ha sido
editado por la Dra. Isabel Seijo, Directora de la Biblioteca y graduada de la
Escuela de Bibliotecarios de la Universidad de la Habana, y a ella se debe la
calidad professional que tiene la obra.
La lista esta ordenada alfabiticamente por materials, seg6n los epigrafes del
catilogo diccionario de la instituci6n. A pesar de que esta es la ordenaci6n mis
ftil a la mayoria de los lectores, hubiese sido convenient incluir al final un in-
dice alfabetico de autores, que remitiera a la secci6n principal por materials. La
descripci6n de las obras es, por lo general, correct, con algunos pequefios erro-
res, en su mayoria tipogrificos.
Los epigrafes usados para las distintas materials siguen las reglas general-
mente adoptadas en la catalogaci6n modern. Por tratarse de una colecci6n es-
pecializada, la mayor parte de ellos empieza con las palabras Arte, Escultura,
Pintores, Pintura. Por esta raz6n nosotros hubidsemos preferido la forma di-
recta Expresionismo y Futurismo, por ejemplo, en vez de Arte expresionista y
Arte futurista. En cambio, por excepci6n, se usa el epigrafe Cubismo y no Arte
cubista. El uso de referencias cruzadas minimize el anterior inconvenient.
El agrupamiento de las monografias y biografias de artists individuals
bajo epigrafes tales como Artistas espaFoles, Pintores holandeses, Escultores
griegos, etc., es admisible en este catalogo porque la biblioteca es todavia peque-
fia. Mis adelante seri aconsejable reservarlos para las biografias colectivas, y
poner los artists individuals bajo sus nombres respectivos.
Queremos sefialar a los editors de esta obra. merecedora de elogios, un error
que seguramente pasari inadvertido para muchos: el cuerpo del catilogo va en-
cabezado por la frase "Catilogo clasificado por materials cuando de lo que
realmente se trata es de un catilogo alfab6tico por materials. El catalogo clasifi-
cado como todos saben, es el que sigue el orden 16gico de un sistema de clasifi-
caci6n, bien sea el decimal u otro cualquiera, lo que no ocurre en la obra que
estamos comentando.
Hace algunos afios se discutia much la utilidad de los catalogos impresos
de bibliotecas y, en los Estados Uidos especialmente, se consideraban definiti-
vamente superados por los catilogos en fichas. Recientemente la opinion vuelve
a inclinarse a favor de ellos, pues no hay duda que contribuyen a dar a conocer
ampliamente el contenido de una colecci6n. Su mayor inconvenient, cuando
se trata de bibliotecas de ripido crecimiento, consiste en que el catilogo impreso
deja de estar al dia desde el mismo moment de su aparici6n. Esperamos que el
Institute Nacional de Cultura mantenga el suyo al corriente mediante sucesivos
suplementos, para dar a conocer dentro y fuera de Cuba una de las pocas biblio-
tecas especializadas con que cuenta nuestro pais.
C. Rovira















LITERATURE PROFESSIONAL


En el nfmero correspondiente a enero-marzo de 1958 del Boletin de la
Asociaci6n Colombiana de Bibliotecarios aparece una nota sobre el n6mero de
enero-diciembre de 1957 de CUBA BIBLIOTECOLOGICA. Agradecemos a
su autor, Luis Florin, las amables frases que nos dedica y felicitamos a nuestros
colegas colombianos por el magnifico esfuerzo que estin realizando con la pu-
blicaci6n regular de su Boletin, tarea bastante ~rdua en nuestros medios, como
sabemos por experiencia.



Hemos recibido los tres ultimos numeros de "El libro y el pueblo", revista
bimestre editada por el Departamento de Bibliotecas de la Secretaria de Educa-
ci6n Piublica de Mexico. De caracter mis literario y bibliogrifico que bibliote-
col6gico, contiene sin embargo muchas informaciones acerca de los autores me-
xicanos e hispanoamericanos en general, asi como critics de libros, que pueden
resultar interesantes para nuestros bibliotecarios.



El "Boletin de la Unesco para las bibliotecas" del mes de julio, tiene, como
de costumbre, various trabajos de gran interns. Entre ellos se destaca el articulo
de Robert L. Collison, bibliotecario ingles, titulado "El examen de conciencia
del bibliotecario", que todo bibliotecario debiera leer, y "La conservaci6n y la
protecci6n de libros, revistas y peri6dicos en las regions tropicales", por Wilfred
J. Plumbe, bibliotecario de Nigeria, con muchos consejos aplicables a las biblio-
tecas de nuestro pais.



El Boletin del Comiti de Archivos de la Comisi6n de Historia del Instituto
Panamericano de Geografia e Historia, en su n6mero de abril pr6ximo pasado
(publicado en la Habana), ha reproducido un articulo de C6sar Real de la Riva,
Director de la Biblioteca Universitaria de Salamanca, titulado Normas para la
ctalogaci6n de manuscritos. Este trabajo, torado de la Revista de Archivos, Bi-
bliotecas y Museos (Madrid), contiene una interesantisima exposici6n sobre el
modo de proceder en la descripci6n de los manuscritos, lo mismo en los de auto-
res conocidos que en los an6nimos. Aunque referidas sus normas a las incluidas
en las Instrucciones para la Redacci6n del Catdlogo Alfabitico de Autores y
Obras An6nimas en las Bibliotecas Piblicas del Estado (2' ed., 1941), publi-
cadas por el Estado espaiiol, el trabajo (de ocho piginas) tiene un gran interns
para todos los bibliotecarios que se vean precisados a catalogar manuscritos.















NOTICIAS Y COMENTARIOS


Hemos recibido de la Unesco el Informe de la Biblioteca Publica Piloto de
Medellin en su tercer aniversario (oct.: 1954 oct. 1957), por su Director, Julio
CUsar Arroyave. De dl tomamos algunos datos interesantes:
La Biblioteca lleg6 en abril de 1957 a un mill6n de lectures. El nfimero de
libros clasificados y catalogados alcanza a 37,000. El personal de la Biblioteca
esta formado por 24 personas, incluyendo profesionales y empleados subalter-
nos. Ademis de la Biblioteca Central, posee ya tres sucursales. Se han organi-
zado gran nfmero de actividades culturales. Se ha prestado ayuda para la orga-
nizaci6n de un buen nuimero de bibliotecas y se han realizado cursillos de capa-
citaci6n para bibliotecarios de aldeas, planeindose que a fines de 1958 el Depar-
tamnto de Antioquia contari con 30 bibliotecas de aldeas.



La Federaci6n Internacional de Asociaciones de Bibliotecarios esti organi-
zando una reuni6n, que tendri lugar el afib pr6ximo en Londres o en Paris,
para discutir la coordinaci6n international de las reglas de catalogaci6n. Este
studio, que puede ser de gran trascendencia para el future de la catalogaci6n,
esta siendo possible gracias a un donativo del Council on Library Resources, Inc.,
de los Estados Unidos, que preside Mr. Werner W. Clapp.



; El Council on Library Resources, Inc., ha concedido un donativo de
$55,000 a la Biblioteca del Congreso de los Estados Unidos para llevar a cabo
durante un afio un proyecto pilot de "catalogaci6n en la fuente", "de primera
mano", o preliminary. El plan consiste en catalogar 1,000 libros de diversos
editors a partir de sus pruebas de pigina, y remitir la ficha complete a la casa
editor, para que la incluya en la propia obra, bien sea en el reverse de la por-
tada, el colof6n, o cualquier otro lugar que consider convenient. De este modo
la biblioteca que adquiera el libro no tendri mis trabajo que reproducir la ficha
catalogrifica, de acuerdo con sus necesidades. Al mismo tiempo, se nombra una
comisi6n que estudiari el efecto que el nuevo sistema tiene en la labor de las
'bibliotecas, la forma en que es recibido, su influencia en el cost de la catalo-
"gaci6n, etc., para determinar si el experiment tiene 6xito y debe continuarse.



En San Francisco, California, tuvo lugar la 77' Conferencia Anual de la
American Library Association. Mas de 4,000 colegas norteamericanos y algu-
nos de otros paises asistieron a las sesiones que se efectuaron del 13 al 19 de
julio, con el tema "Responsabilidades internacionales de la A.L.A." En varias
oportunidades los asistentes destacaron la importancia de la cooperaci6n inter-
nacional en material de bibliotecas mediante el uso de becas y el intercambio de
estudiantes, bibliotecarios y profesores de biblioteconomia.









CUBA BIBLIOTECOL6GICA


En una de las sesiones, Marietta Daniels, de la Uni6n Panamericana, se re
firi6 a la enseiianza de la bibliotecologia en Latinoam6rica, sefialando que es
muy dificil llegar a conclusions de caricter general, por la gran variedad de
problems y de niveles de desarrollo alcanzados por los distintos paises. En otra
sesi6n de la Secci6n de Catalogaci6n y Clasificaci6n, dedicada a tratar acerca del
c6digo para la asignaci6n de epigrafes, la Sra. Maria Teresa Chivez, de Mexico,
trat6 acerca del modo de traducir los epigrafes en ingles a sus equivalentes cas-
tellanos. En la misma sesi6n Richard S. Angell, de la Biblioteca del Congreso,
inform acerca del progress en la confecci6n de un c6digo de epigrafes, afir-
mando que la Biblioteca del Congreso proseguiri la labor iniciada por David
J. Haykin, recientemente fallecido.
Otros muchos temas de interns fueron tratados, cuya simple enumeraci6n
alargaria demasiado esta nota. La pr6xima reuni6n tendri lugar en Washington,
en junior de 1959.
*

En el "Diario de la Marina" del dia 13 de julio pr6ximo pasado, y en la
secci6n "Actividad cultural" que redacta Adela Jaume, apareci6 reproducida y
comentada muy elogiosamente una carta que nuestra compafiera Dra. Esther
Ma. Mencia Bravo le envi6, con motivo de una campafia Pro Defensa del Libro
y en pro de la aprobaci6n de la Ley Santovenia, en que se declara libre de dere-
chos e impuestos al libro y se establecen medidas en pro de la producci6n im-
presa cubana.



En el mes de agosto de 1943, hace ya quince afios, apareci6 la primera edi-
ci6n del libro del Dr. Jorge Aguayo, Manual prdctico de clasificaci6n y cata-
logaci6n de bibliotecas. Su autor, muy conocido en el extranjero por sus nume-
rosos trabajos sobre esa especialidad, es un infatigable colaborador de nuestra
revista. CUBA BIBLIOTECOLOGICA, que tanto debe al entusiasmo del
Dr. Aguayo, desea dejar constancia de la importancia que ha tenido el texto
del colega en la formaci6n de muchos bibliotecarios de habla espafiola.

*

DOMINGO BUONOCORE

CUBA BIBLIOTECOLOGICA se ve honrada en este n6mero con la co-
laboraci6n de uno de los mis destacados publicistas en el campo de la biblio-
logia y bibliotecologia hispanoamericanas. Dificilmente habri un solo bibliote-
cario en los paises de habla espafiola que no haya tenido en sus manos algunas
de sus valiosas producciones.

Decano de la Facultad de Ciencias Juridicas y Sociales y Profesor en esta
de Derecho Administrativo de la Universidad Nacional del Litoral (Santa Fe,
Argentina), nuestro colaborador es tambi6n Director de Biblioteca en la propia
Facultad. Su copiosa producci6n-casi no transcurre un solo mes sin que nos
ofrezca una nueva contribuci6n profesional-no cabria en los limits de esta
nota. Por ello vamos a destacar solamente: Elementos de bibliotecologia (tres









CUBA BIBLIOTECOL6GICA 65

ediciones), Vocabulario bibliogrdfico (1952), El mundo de los libros (1955),
Bibliografla literaria y otros temas sobre el editor y el libro (1956) y Temas;
de pedagogia universitaria (1957).

En su primera series. cuando CUBA BIBLIOTECOLOGICA era el 6rgano
de la Asociaci6n Nacional de Profesionales de Biblioteca, el Dr. Jorge Aguayo
public en la revista una nota critical sobre el Vocabulario bibliogrdfico, rara avis
en el campo de los studios de la profesi6n.

Con el trabajo del Dr. Buonocore iniciamos la inclusion de ensayos ineditos
de autores extranjeros de reconocida reputaci6n, y esperamos que el espacio nos
permit publicar otros trabajos en los nimeros siguientes.














PUBLICACIONES RECIBIDAS


CUBA BIBLIOTECOLOGICA agradece el envio de las siguientes publi-
caciones:
Asociaci6n Colombiana de Bibliotecarios. Boletin. vol. 2, no. 1, ene-marzo 1958
Asociaci6n Costarricense de Bibliotecarios. Boletin. t. 1, no. 9, marzo 1958.
Asociaci6n Cubana de Bibliotecarios, Boletin. vol. 10, no. 1, marzo 1958.
Boletin de la Unesco para las Bibliotecas. vol. 12, no. 7, jul. 1958.
Bookbird; international children's book bulletin, no. 3, jul. 1958.- Munich,
International Youth Library.
Companhia de Seguros de Vida "Providencia do Sul". Biblioteca. Porto Alegre.
Bibliografia de obras de biblioteconomia e referencia. Porto Alegre, 1958.
25 p.
Cuadernos de meteorologia. afio 1, no. 4, oct. 1957. Santa Clara, Universidad
Central "Marta Abreu".
Cuadernos hispanoamericanos. no. 88, abril 1958. Madrid.
Federaci6n Internacional de Asociaciones de Bibliotecarios. Actes du Conseil de
la F.I.A.B., 23e. session. Paris, 23-26 septembre 1957. La Haye, Martinus
Nijhoff, 1958. 192 p.
Florin, Luis. El intercambio cientifico y documentaci6n del CINVA. Ed. preli-
minar. Bogota, 1958. 15 h.
El Libro y el pueblo, no. 32, nov.-dic. 1957; no. 33, ene.-feb. 1958; no. 34,
mar.-abr. 1958. M6xico, Depto. de Bibliotecas de la Secretaria de Educa-
ci6n P6blica.
El Noticiario; publicaci6n mensual de divulgaci6n literaria y variedades. aiio
19, no. 246, jun. 1958; no. 247, jul. 1958; no. 248, ago. 1958. San
Jose, Costa Rica.
Suplemento bibliogrifico de Turrialba. vol. 8, no. 1, enero-marzo 1958. Tu-
rrialba, Costa Rica, Instituto Interamericano de Ciencias Agricolas.

Donativo de la Embajada de los Estados Unidos:
Baruch, Bernard M. Una filosofia para nuestro tiempo. Buenos Aires, Agora,
1956. 93 p.
Beke, Laszlo. Diario de Budapest, octubre de 1958. Buenos Aires, Agora,
1956. 123 p.
Dallin, David J. Espionaje sovietico. Buenos Aires, Agora, 1956, 123 p.
Eberle, Irmengarde. Descubrimientos medicos modernos. Buenos Aires, Ago-
ra, 1957. 124 p.
Friedrich, Carl J. La nueva irnagen del hombre comin. Buenos Aires, Agora,
1957. 254 p.
Gabriel, Ralph H. El derecho de gobernar; cartas federalistas. Buenos Aires,
Agora, 1957. 219 p.
Menken, Jules. Economia y rearme. Buenos Aires, Agora, 1956. 127 p.
Pearson, Lester B. La democracia en la political mundial. Buenos Aires, Agora,
1957. 125 p.










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