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HIDE
 Front Cover
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 Abolicion de la esclavitud en la...
 La trata
 Primera causa - necesidad imprescindible...
 Seguna causa - naturaleza...
 Tercera causa - Influencia del...
 Cuarta causa - malos motivos atribuidos...
 Segunda parte
 Emancipados
 Conclusion
 Cuadros














Group Title: La cuestion africana en la isla de Cuba : considerada bajo su doble aspecto de la trata interior y esterior
Title: La cuestión africana en la isla de Cuba
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 Material Information
Title: La cuestión africana en la isla de Cuba considerada bajo su doble aspecto de la trata interior y esterior
Physical Description: 63 p. : ; 30 cm.
Language: Spanish
Creator: Santos Suárez, Joaquín, 1798-1869
Publisher: El Glamor Público
Place of Publication: Madrid
Publication Date: 1863
 Subjects
Subject: Slavery -- Cuba   ( lcsh )
Genre: non-fiction   ( marcgt )
 Notes
Statement of Responsibility: por un cubano propietario.
 Record Information
Bibliographic ID: UF00074054
Volume ID: VID00001
Source Institution: University of Florida
Rights Management: All rights reserved by the source institution and holding location.
Resource Identifier: aleph - 000316352
oclc - 24164464
notis - ABU3146

Table of Contents
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    Abolicion de la esclavitud en la isla de Cuba
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    La trata
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    Primera causa - necesidad imprescindible de la continuacion del contrabando
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    Seguna causa - naturaleza del trabajo
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    Tercera causa - Influencia del clima
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    Cuarta causa - malos motivos atribuidos a la nacion inglesa
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    Segunda parte
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    Emancipados
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    Conclusion
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    Cuadros
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Full Text



















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LA QUESTION AFRICANA

EN LA ISLA DE CUBA.


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LA QUESTION AFRICANA


mm LLA ISA 1M C192A,1


COISIDERADA BAJO SU DOUBLE ASPECT




TRATA INTERIOR Y ESTERIOR.


For un cubano propietario.
















MADRID.
i eat dl a EUm ao MPlicn, a car iE D, D la ra
LOPE UE VEA, .15
18.






















ABOLICION BE LA ESCLAVITID EN LA ISLA D CUBA.









Hay para la isla de Cuba una question que predomina sobre todas, grave,
al par de complicada y dificil; que ninguno de sus hijos se atrevi6 a tocar
todavia, que la prudent reserve del Gobierno tampoco se permitid discutir;
pero que la presion de las circunstancias actuales, la indole de los acontc-
cimientos que se suceden conla mayor rapidez yla efervescencia dela opinion,
no consienten, sin embargo, condenarla por mas tiempo al silencio: hablo de
la question africana, por una triste fatalidad tan intimamente ligada con la
existencia de este pueblo. Y la reputo grave 6 importantisima, porque afecta
el 6rden social y se internal en el mecanismo organico de sociedades de ante-
mano instituidas que se pretend reformer, no ya como el pasado las planteara
en la forma que entonces se les did, sino como en el porvenir convenia que
existieran; especie de trasformacionpolitica, por lo comun arrancada en medio
de sangrientas convulsiones, sobre pueblosque cuentan, bien que no con una
historic complete, al menos, si, con tradiciones, memories, recuerdos y un
modo de existir particular.
Es dificil tambien la question, porque ese 6rden social que vA a regene-
rarse, ha levantado un inmenso cimulo de intereses que habrA de ser necesa-
riamente hostile a la reform; ha arraigado hibitos inveterados que crearon un
sistema entero de costumbres, de que no fuera ficil desprenderse; ha fomen-
tado preocupaciones y despertado celos rencorosos, que al menor conflict
pueden tal vez llegar A presentarse bajo la forma y A tomar el aire de una revo-
lucion. Condenada en Europa y casi maldecida en el mundola institution que
en general la constitute, frecuentemente atacada con violencia, cabe tambien
que sea violentamente defendida y ensanchado el debate bajo la base del ddio













-6-
y de la persecution, es possible que se encone hasta un punto cuyo termino fuera
dificil prefer. Tan delicada, ardua y comprometida me ha parecido siempre
esta question, que jams la hubiera acometido, si la premura de los acon-
tecimientos de la 6poca y el empuje de la opinion que se desborda como un
torrente, no me obligasen a emprender semejante tarea, abrumadora y, tal
vez, insostenible para mis debiles fuerzas; pero que mirada bajo el aspect de
ser de vida 6 muerte para el pais, a quien consagro mis mas vivos esfuerzos,
me he propuesto dilucidar sin afecciones ni simpatias por ninguna de las elases
cuya suerte se trata de discutir, sin el mentor 6dio ni passion, con la mas per-
fecta impersonalidad, estrafio a toda preocupacion y con aquella complete
severidad de juicio que pide por su naturaleza un asunto por todas parties
erizado de escollos y dificultades. Hablar finicamente A la razon de todo el
mundo y apartar6 del campo de la discussion toda idea de increpacion y de
censura, ni aun bajo el pretesto de sostener los fueros de la humanidad ofen-
dida, ni de vindicar ultrajes hechos a la religion, que suponiendolos cometidos,
estoy, sin embargo, distance de atribuir a otra causa cualquiera, como no sea
A los estravios de la pobre y mezquina razon humana.
No fuera tampoco la oportunidad la que hoy se me ofrece de discutir el
principio religioso y humanitario. Aun euando ellos no figurasen de un modo
tan director en la question, bastaria solo que el voto piblico, el juicio univer-
sal, el unanime consentimiento, se hubiesen deelarado tan decididamente
contra un 6rden cualquiera ya establecido, para que este flaquease por sus
cimientos y fuese al cabo indispensable hacer un sacrificio mas en el altar de
la comun inteligencia. Preseindiendo, pues, de esa part del debate, nuestro
unico fin, el empeiio a que nos hemos comprometido, sera contemplarla, no
bajo el aspect irritante, triste y doloroso, a que antes me he contraido, sine
bajo consideraciones mas practices y solo references a los dos puntos que se
discuten en el dia, relatives a la total y complete estincion de la trata este-
rior, ya generalmente adoptada por las mismas naciones que antes la ejecuta-
ban, y A la consiguiente interior, infinitamente mas ardua y dificil que la
primer, acerea de la eual y como en grupo muy compact se reunen el temor,
la desconfianza, los peligros, una infinite serie de males que se suponen de-
rivar de esa nueva organization, tan contrapuesta A la antigua, especie de
area santa que el tiempo ha consagrado, y i que parece rodea eierto
genero de veneracion. Entrare en el examen de cada una de estas cuestiones
con la mayor sineeridad, aunque con desconfianza, inicamente inspirado por
el amor a mi pais, y hacienda siempre los mas fervientes votos por su pros-
peridad, iniciart el debate par la discussion de













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LA TRATA.
Afortunadamente el campo que se nos abre aqui es much mas restrict y
limitado de lo que parece demandaba la inscription puesta A este capitulo.
No nos encontramos ya en los tiempos de Wilberforce, ni teniendo que re-
currir tampoco I esa inmensa compilation de testimonies que ha agrupado
Helper en su libro para hacer la condenacion de aquel comercio. Por un co-
mun acuerdo, y como estimuladas de un mismo sentimiento, las naciones
que antes se dedicaban A aquel trifico, cualesquiera que fuesen sus utilidades,
ban desistido de el y lo han prohibido severamente en sus dominios. No con-
sentido en parte alguna y separado de las vias legitimas de la especulacion,
celebrados various tratados para estinguirle de una vez, a pesar de la fidelidad
que se muestra en cumplirlos, y no obstante el empeio con que por parte de
las autoridades locales se ha intentado en todos tiempos contenerle, el con-
trabando se hizo y continia realizAndose en una escala, que es dolorosamente
much mas estensa de lo que convenia A la f prometida por el Gobierno y
A los interests reales y verdaderos del pais. Y en tan abierta contraposicion
entire los actos de los gobernantes y los manifiestos conatos del pueblo, es
incontestable que existed, 6 un motive real que apoye semejante oposicion, 6
una idea equivocada y errdnea que la sostenga y vigorice, no embargante su
complete inconveniencia.
Siempre que A un especulador se le ofrece un campo abierto que le
procure incalculables ventajas, por mas escabroso que este sea, y por erizado
que se encuentre de peligros y dificultades, el incentive de las ganancias y la
fructuosa compensacion de los provechos ofuscan enteramente su vista y le
esfuerzan A arrostrar por todo: de manera que puede estarse seguro de que
cuando se present una rica miles de utilidades, no hay peligro que baste A
contender jams la codicia de los especuladores. Se arrojan con la mayor impa-
videz A todos ellos; nunca cejan ni aun ante el horror de la misma muerte,
y mientras predomine en el pais la malhadada opinion de que no puede exis-
tir ni prosperar sino con el auxilio de esos brazos africanos, la carrera del
contraband tampoco tendri tdrmino y se conservara con menosprecio de la
ley, burldndose aun de la active vigilancia de sus autoridades. Se pide una
incesante provision y la grangeria crece al par de esa supuesta necesidad:
h6 aqui la verdadera raiz del mal y el origen de la tenaz persistencia en con-
tinuar tan doloroso trafico. Error de los hacendados, que no conciben la
posibilidad de continuar sus faenas agrarias sin el constant auxilio de esos
brazos que traen del Africa, y de que deriva la pugna entire el deber de la
obediencia y las locas aspiraciones de un interns mal comprendido.













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Pero una creencia popular tan arraigada y sostenida, que olvida los
peligros inminentes que de su ejecucion se siguen, ha de emanar de causes
que sirvan para justificar, 6 al menos ofrezcan un pretesto plausible al que-
brantamiento de ese principio sagrado, del respeto debido y la legitima obe-
diencia a la autoridad de la ley.
Estas causes, bajo cuya dgida es just decir que se cubren nuestros ha-
cendados, son:
I.' La errdnea creencia en que se encuentran de que no hay otro medio
para mantenerse en el estado de su bien adquirida prosperidad.
2.' La falsa idea de que la clase de trabajos a que se destinan aquellos
brazos no pueden ser desempeilados por otro alguno.
3.' Lo riguroso de nuestro climax, fatal y mortifero para cualquiera otra
especie de colonizacion, agregAndose A todo esto, ia amarga queja que dirigen
i Inglaterra en su calidad de promotora del pensamiento, acusada de mala
`e, porque lo intent poco despues de habersela despojado del monopolio
esclusivo que ejercia sobre ese ramo lucrative de comercio; y por el estrano
deseo que la atribuyen de anonadar a un poderoso rival para levantar sobre
sus ruinas el coloso de sus posesiones de la India.
Una gran parte de estos motives ban side ya habilmente discutidos y
rompletamente examinados por un digno patricio, cuyos brillantes talents le
dieron la mas merecida y legitima reputation, porque hizo de este ramo el
studio especial de today su vida. Hablamos del Sr. D. Jos6 Antonio Saco, cuya
MIemoria, publicada antes en Paris, obtuvo recientemente los honors de la
reimpresion en las columns de La America, periddico que se public en
Madrid, y que por su imparcialidad, su vasta erudicion, variada amenidad y
la nobleza de sus principios, merece distinguirse entire los muchos que figu-
ran en la prensa de la Corte.
Tratadala material con tanta maestria por escritores de merito notorio y
reconocido, tendri que referirme A ellos, y poni6ndolos A veces en mi lugar,
darles las gracias porhaberme precedido en esa obra generosa deconviccion y
desengaio, que ardientemente desea trasmitir, y si es dable connaturalizar en
el corazon de sus conciudadanos.
Bajo la inspiration de este imico sentimiento que me anima, y con el solo
deseo de estirpar una preocupacion que repute funesta para este suelo, voy
desde luego a recorrer, bien que ligeramente, cada una de esas sdriesdecausas
que han enumerado y que son las que, en mi opinion, mantienen todavia
vivo en el espiritu de los habitantes de Cuba el fatal error, que tan desgra-
ciadamente les adhiere A la injustificable continuacion del contrabando.



















PRIMERA CAUSA.



IECESIDAD IEPRESCIIDIBLE DE LA COITIUACIOI DEL COITRABAIDO.




He calificado de err6nea, y aun pudiera lamar absurd, la creencia de
que no hay para el pais otro medio, sino el de esa lejana provision de brazos,
si se ha de conservarla en su actual prosperidad: error que deriva de falta
absolute de nuevos ensayos practicados, y de la pobreza de la razon huma-
na, que cuando adopt cierto drden de ideas, dificilmente se desprende de
ellas, y pagada de sus propias convicciones, las encarna y prohija como si
fuesen otras tantas verdades dogmiticas, que ni aun se permit discutir:
especie de circulo de hierro que la comprime y la atormenta. Con aquellos
brazos africanos hicieron hasta hoy los cubanos sus zafras y recogieron sus muy
abundantes cosechas: con ellos se elevaron A una altura, que les coloca entire
los pueblos mas ricos, opulentos y productivos, y es natural que deduzcan de
alli que para engrandecerse much mas, para concurrir ventajosamente con
sus rivals, para superarles en la lucha 6, al menos, para no decaer ni decli-
nar, todo su empefso debe cifrarse en sostener por su cuenta un comercio
que, en su concept, inicamente se les ha prohibido por una gratuita y su-
puesta debilidad del Gobierno.
El also razonamiento de nuestros hacendados, es muy semejante al de
aquellos A quienes en tiempos anteriores A los de la invention de la pdlvora y
del descubrimiento de los cahones rayados, se les hubiese propuesto el pro-
blema de asaltar en menos tiempo una plaza fortificada. Usada entonces como
arma de sitio el ariete de los antiguos, todos a la vez, y como por un comun
acuerdo, habrian sin duda indicado ser la mas legitima solution del problema
former arietes de fuerza infinitamento mas prodigiosa: como para su mayor
fomento, nuestros hacendados piden negros. Y si entonces se hubiese pre-
sentado el ingenioso inventor de la p6lvora y las armas de fuego, seguramente
se le hubierareputado porloco, insensato, y apenas digno de los honorees de la
compassion. Y esto que digode la pdlvora y lasarmas de fuego, puede tambien
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10 -
aplicarse con la mas perfect analogia a la locomocion maritima y terrestre,
a la via telegrafica, al arte de la imprenta y A todo aquello que pone en evi-
dencia el espiritu inventive ylos notorious progress de la actual generation.
Cierto es que el gnnio no obra alli donde convenia que hiciese sus milagros,
ni desenvuelve sus recursos a la simple y mera voluntad de los que quieran
invocarle; pero no lo serA menos que se mostrarA mas sordo todavia, y aun
dormira en un suefo letargico, sino se ve aguijoneado por la necesidad, 6 si
se le deja descansar en la mas profunda quietud. Cuando vivimos contents de
lo que tenemos y no aspiramos A mejorar, es absolutamente impossible todo
adelanto y progress, y un estado estacionario viene A ser la natural conse-
cuencia de semejante situation; testigo si no la historic, que con numerosos
hechos nos confirm la verdad de este aserto.
Territories pobres y mezquinos, depauperados y casi desprovistos de recur-
sos, como la Holanda, la Inglaterra y la Suiza, se convirtieron en campos
abundantes, feraces y productivos, merced a la active energia de la ingeniosa
industrial humana, escitada por el poderoso resort y la eficacia de la necesidad.
La fuerza del ingtnio y el instinto de conservacio ban hecho alli tanto 6 mas
de lo que otros deben A la naturaleza. En ninguna parte se present tan
prospera la agriculture, la industrial y el comercio, para former contrast con
aquellos pueblos que mas ricamente dotados por ella, y profusamente prote-
gidos per sus favors, fados de sus prodigalidades, se abandonan al 6cio y at
reposo, sin ocuparse en buscar otros medos de subsistencia, como no sean
los de que voluntariamente les provee ese mismo suelo, feraz y sin cultivo: se
entregan A una vida casi n6mada, y no es de esperar que, A falta de la nece-
sidad, tengan otro estimulo A levantarse de la esfera, pars ellos feliz en que
nacieron.
Semejante necesidad en el ramo A que voy contraido, gracias al fatal con-
trabando, todavia no se ha sentido entire nosotros; pero ha sido tal, sin
embargo, el saludable efecto de la corriente de civilization que por mil cir-
cunstancias felices en estos idltimos aios se ha difundido en el pais, que A pesar
de tantos motives de remora, no dejaron de surgir proyectos y tendencies
seguramente muy tiles a esas apetecidas mejoras. Una de sus distinguidas
corporaciones, cuya vida se marcd por la mas complete s6rie de beneficios,
hace tiempo que llam6 la atencion del pdblico con un generoso program de
premios ofrecidos a los que presentasen, practicado entire nosotros, el impor-
tante sistema de dividir, en sus dos ramos, la principal de nuestras empress
agrarias ; es decir, la part agricola de la fabril, cuya aglomeracion, cuya
conmixtion indebida es quizd uno delos motives que mas ietardan la anhelada
reform de tan rico venero de la agriculture cubana.














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Sus fervorosas escitaciones, segun suele suceder, no produjeron entonces
el inmenso bien A que eran dirigidas; pero no se perdieron infructuosa-
mente, y para honor de una sociedad que ha adquirido titulos legitimos
nuestra gratitud, empezamos ya A ver cumplidos tan solemnes votes en los
esfuerzos dichosamente coronados de La Perseoerancia que, con un celo
pAtrio, digno del mayor reconocimiento, intent con Axito feliz en grande
ing6nios, ya formados, la ansiada division de los dos ramos; repartiendo el
terreno por lotes 6 porciones A colonos blanco, que dedicindose con prefe-
rencia al cultivo de la catia, proven la fAbrica de abundante material prima
con venta segura de su parte y una suma de utilidades que remunera com-
pletamente su trabajo. Los resultados finales de tan dichoso ensayo fueron
publicados en los periddicos de la capital, y es de esperar, que correspon-
diendo A su noble divisa aquella sociedad, y vencidos los primeros obstAculos,
Ileve a cabo la empresa, que no dudo cubrira de verdadera gloria A sus
autores (1).
Desprendida la fabricacion de la sobrecarga de las faenas agrarias, se logra-
ri con mayor facilidad y sin sacrificios de fuerza ni el actual desperdicio del



(1) En el Diario dea 1Marina del 2 de Odtubro de eat aso, 1862, se ha publicado la
crta de uno de loa colonos de la Emprean ofreoelndo l pdblio n eadro tan sencllo como
eapreairo de los resultados obtenidos, tanto en su particularpor elcolono mismo, como respect
de la Empreea, actual propietria del ingdnio. En el llamado -Santa Eleona, segun son datos,
tiene el eolono eaballeria y media do tierra en arrendamiento, y ha coechado de coe
campo 1,800 carretadae de caa de 100 arrobas, que al precio de 18 rs. Io produjeron 2,926 pe-
sos fuertea. Dedueida de esta cantidad, por gasto del trabajo de 10 hombres en cuatromeseo
par el corte y tiro de ol cana, at pecio elevado de 22 pesos mensales cada uno, importer esa
partida suma 880 pa. f.; por renta del terreno, 300 ps. Por rental de media caballerL
mas para la labranza, 50 p. f. Por limpia del terreno y aaisteneia de la cada (gato que es
meramente accidental), 600 ps Por alquilor de bueyes y earreta, abonado al duefo de la
finea, 105. Eatas partida formnan un total de erogaciones ascendente A 1,835 pe. fs., que ba-
jadod del product bruto antes asignado, dejaron liquid para el oolono 1,090 ps. fa., y esto
solo de la cafia, y sin contar con el valor de las iembras recogida de la tierr de labor y de ls
varias ri oa do gallinas, cerdos y otros animals.
Las rentajas para el fabriette 6 propietario de la Rina no serin menos notorias y evidentes
De una arretada de caila de 100 arrobas se otraon, como tesmino medio, 5 liqaida de adet ,
y sindo 1,300 la vendidas por el colono al propietario, computando la arroba de azica al pe-
cio minimo de on peso fuerte, producirc la snma de 6,500, qu unidoa A los 850 de ls rental,
darin para el amo la cantida d de 6,850 p0 f. Bebajando lo 2,925, imported de la caa, y 115
por gaston de elaboraion, conduccion y comoion, refultart el prodoeto liquid de 3,810 pesuo
fuertes, que es ma del double de lo obtenido por el eolono. Y eoto in contar la otras ventajao
que sobrevienen al dueio de a finca por el ahorro de trabajo quo do eete modo puede prpor-
ionar i so dotaeion, mennos obreeargada do ateneone, y con elbneio do d nontrae major
compartide su vigilancia entire la dotacion y lo coloao, que so all ton en toes n eor apti.
tud de evitar ineendio, fugas de esclavosy deanimales, con otras muchas pdodidas que ahorr
rin considerablemente eu gasto y on aquallr en n muho mejor estado.
















sueio, desempefar mas desahogadamento las variadas operaciones del meca-
nismo de los ingenios; y concurriendo de acuerdo los dos ramos, reciproca-
mente auxiliados el uno por el otro, y dandose fraternalmente la mano, pros-
perarin cada cual por su parte sin estorbo ni collision y prestAndose reciprocos
servicios. La fabrication por su parte, mas suelta y espedita, intentari tambien
mejoras; buscando maquinas mas perfectas 6 de mas adelantados procedimien-
tos, podra, si no alcanzar un considerable ahorro de brazos, al menos, si, mayor
economic de tiempo y de dinero, y un drden y distribution en el trabajo, que
al fin le abrevie y facility. Aplaudo con todo mi corazon y elevo al cielo los
votos mas fervientes en favor de los conatos de una empresa, que tanto bien
habrA de producer en los futures destinos de este suelo, y que inicia una era
de regeneracion y de mejora, porque ese proyecto, me atrevo A vaticinarlo,
sera el origen de otros muchos que habran de sucederle. La necesidad, que
hasta ahora no se habia sentido, comienza ya A vislumbrarse sobre nuestro
horizonte, y el espiritu emprendedor es fuerza que empiece a despertarse.
Pero si por acaso nos hubiesemos engaiado; si aun fuese cierto que des-
deoisemos las mejoras 6 que establecieramos su absolute negacion, suponien-
dolas del todo imposibles por el mas loco de los caprichos humans, todavia
asi no encuentro razon alguna para continuar apoyando el contrabando. Segu-
ramente que por su medio no dejarian de obtenerse mas riquezas, pero es
cierto tambien que no es solo A ellas a lo que debemos aspirar. Bueno es ser
rico y opulento, y just hacer honrosos sacrificios para llegar A ese tdrmino;
pero buscar la riqueza con el mas inminente riesgo y peligro de nuestras vi-
das; constituirla bajo la base do una perpetua instabilidad y hacerla precaria e
insubsistente, fuera lo mismo que reducirnos A la triste y fatal condition del
miserable convidado de Damocles, que mal podria entregarse A los placeres del
festin, al dirigir la vista, aterrado y despavorido, A la amenazadora espada
pendiente sobre su cabeza y atada de un debil hilo.
Y qud, porquerealmente nosasistiera esainfaustanecesidad de colonizarnos
con negros del Africa, itendriamos por esojustos titulos 6 nos asistirialegitimo
derecho para irlos arrancar de sus natives playas? Nada hay que baste Ajus-
tificar la atroz violencia del robo de las Sabinas, y considerada, segun lo estd
en todo el mundo, la expatriacion como una de las penas mas several, esa
simple necesidad de un pais, que por su escasa poblacion se enouentra en de-
manda de colonizadores, no le autoriza ni puede sancionar el hecho irracional
A infundado de irlos sacar por la violencia del punto que mas le conviniere,
cualesquiera que sean los pretestos con que se intent cubrir semejante vio-
lacion. Voluntario y espontAneo debe ser ese desprendimiento; no ha de tener
por causa la astucia y el engafo; ha de nacer del mas puro convencimiento y














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de una mejora real y efectiva en la situation y en las condiciones y modo de
vivir de aquellos A quienes se pretend atraer en calidad de colons.
Mas si la indole misma de esa industrial y el empeio de su engrandecimien-
to no bastasen A legitimar la incesante provision de brazos africanos, que con
tanto empeho demandan nuestroshacendados, Zderivard al menos esa necesidad
de la clase y naturaleza del trabajo A que ha;br de consagrirseles aqui?














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SEGUNDA CAUSA.




HATURALEZA DEL TRABAJO.




;Se consider este de tan rceia y dura condition, que supomendole cas
impossible para los blancos,se ha consagradola idea de que solopuede ser de-
sempehado por brazos africanos, inieos que se reputan competentes para ello?
La Perseverancia, sociedad a que ya antesnos hemos referido, y cuyos ventu-
rosos esfuerzos comienzan a hacernos concebir la mas alta idea de sus ventajo-
sas utilidades, es un testimonio irrecusable que demuestra la falsedad de aquel
razonamiento. Lo que import, sobre todo, es subdividir las dos industries,
procurando que, si bien concurran A un propio fin, se encuentren, sin embar-
go, desligadas, y que cada cual funcione dentro del rAdio de su respective
demarcacion, atendiendo mnituamente y, si puede decirse asi, de una manera
,sclusiva a la mejora y al adelantamiento de aquelramo peculiar qcue se halle
desde luego consagrada.
Bien sabidos son, y no habri idioma en que no se hayan proclamado, los
admirables y prodigiosos efectos que por medio de la subdivision del trabajo
Iha podido en todas 6pocas procurarse la prodigiosa industrial humana, y qud
inmensa s6rie de entorpecimientos, de estorbos, infructuosas pdrdidas de
tiempo, complicaciones y funesta confusion no Ileva en su seno el fatal agru-
pamiento.
Divididas convenientemente las dos industries en nuestro sistema de fabri-
car azucar, no se v6 motivo alguno para calificar, ni a la agraria, ni i la ma-
nufacturera, en esa categoria inadmisible de trabajos rudos y de dureza tal,
que no puedan ser en maneraalguna soportables sino para la clase de trabaja-
dores a quienes se le ha destinado entire nosotros: prop6sito de suyo insoste-
nible, y que no hay razon bastante A legitimarlo. Laparte agraria es quizAde
las mas ficiles y sencillas; y aun cuando no existiese entire nosotros La Per-
severancia, la prActica inveterada y de largo tiempo establecida en el pais,













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donde Is cana constitute uno de nuestros cultivos menores, vendria en apoyo
y serviria de fundamento A nuestra asercion.
En los ing6nios el mal no consiste solo en la acumulacion de las dos indus-
trias concurrentes, y en su constant y continue conmixtion pars robarse la
una la mayor part de los cuidados y atenciones que la otra demands, sino,
ademis, en la inmensidad de los campos que ban de ponerse en cultivo, y en
la estrechez del tiempo en que por una forzosa y necesaria consecuencia del
curso gradual de las estaciones y de la condition de la material prima ban de
ejecutarse los procedimientos manufacturers.
Tales inconvenientes terminarin desde luego, separadas que sean las dos
industries, y marcharin ambas con pasos mas francos, mas libres y espeditos.
Entonces la part agricola, reducida A una facil operation, lejos de parecer
trabajo duro y que pida un esceso de fuerza bruta que le fuera inaplicable,
apenas podra compararse, en cuanto a su rigor, ni aun con la mas practicable
de la sencilla horticultural, y circunscrita A pequesos espacios y no A los vas-
tos campos que ahora se le destinan, serA fAcilmente desempenada sun por los
blancos de menos fuerza, y podra aspirar A las mejoras de los abonos y otros
procedimientos de que no son susceptible en el dia.
La parte industrial 6 manufacturers, hecha que sea la subdivision del tra-
bajo, ganari much en las facilidades de ejecucion, y desprendidos los obreros
de today intervention estraea, y libres de las faenas que se les acumulaban per
las demas operaciones del cultivo de la caia, prestarin con menos embarazo
sus servicios, aprovecharin mejor su tiempo, no se les comprometerA la pdr-
dida del sueno, y el resultado seri infinitamente mas provechoso al interest
comun del empresario y de la misma dotacion, para ceder todo en beneficio
public.
Si A ellos se agregare, cosa muy presumible en estos tiemposde adelanta-
miento y progress, la mejora de los procedimientos 6 la perfection de las mi-
quinas, seria consiguiente la disminucion 6 economic de las fuerzas humans.
Entonces esa labor, que se consider como el violent esfuerzo de titanes,
vendria tal vez a mirarse como el facil juguete 6 el entretenimiento de la ni-
fiez; simple pasatiempo reputable, no ya como un trabajo, sino masbiencomo
objeto de mero recreo, y para servir de solaz a otras tareas mas several.
Ni aun en su actual estado, y bajo la pesada complicacion en que se en-
cuentran, seria justo reputarlas en la escepcional categoria en que se las ha
colocado. Su estrema dureza, como lo ha demostrado con tanta claridad el
Sr. Saco, no emana de la condition penosa del trabajo, sino de los abuses que
con 6l se ban cometido, sobrecargAndolo A veces, y quizi fuera de media.
Son infinitamente mas recios, y acaso mas peligrosos algunos otros, como













16 -
el de las herrerias, construction de caminos, puentes y canales, laboreo de
minas y la estraccion de products quimicos, que no por eso dejan de practi-
carse aqui como en todo el mundo, por la clase blanca y sin el auxilio de bra-
zos africanos. Exentos y libres de cierto genero de enfermedades, que atacan y
son la consecuencia forzosa de profesiones determinadas, y el hAbito que ad-
quieren en el trabajo mismo, y que como proverbialmente se dice, forma se-
gunda naturaleza, les fortifica y habilita, dejandoles cada dia mas dispuestos
a el, para el cual siempre seran mas a prop6sito los blancos por su mayor cul-
tura y civilization, cualquiera que sea el esceso de fuerza fisica con que se
intent dotar A los negros.
Aun en el estado de aglomeracion de las dos industries, no ha referido
tambien el ilustrado Saco mil hechos contemporAneos que prueban, sin dejar
lugar a duda, que la dureza del trabajo no es, ni ha sido nunca tal, que le
haga inaccesible para laclase blanca? iLa Europa no cuenta sin semejante
auxiliomultiplicadas fibricas de remolacha? ;No se fabric tambienelazicar
de cafia en Java, y en las inmensas posesiones de la India inglesa? iDej6 desert
un ramo de gran lucro en Mejico yenotros varies puntos de Am6rica y la Pe-
ninsula Ilerica? ,De ddnde, pues, derivara tan estraia exclusion, que quiere
hacerse anicamente de esta Isla? iSeremos acaso los cubanosel ultimo tIrmino
de la humanidad, y estaremos perp6tuamente condenados A mendigar del
Africa brazos abyectos que cultiven nuestros campos? iO habri sido la Provi-
dencia dadivosa hasta la profusion con nosotros, para vedarnos el uso de esas
riquezas cn quenosha favorecido? Semejantesabsurdos, porchocantesdesuyo,
y por ser una subversion de las leyes mismas de la naturaleza, no cabe que
sean por mas tiempo prohijados, y deben relegarse entire los atejos errors de
una epoca atrasada y que ha dominado ya demasiado tiempo el espiritu de
nuestros conciudadanos. Ni esta la dureza del trabajo comprobada en la part
agricola, ni puede atribuirse tampoco A la puramente industrial manufacture-
ra, ni es imputable en fltimo t6rmino A la acumulacion de todas ellas; y con-
vencidala falsedad de esta doctrine, hubo de apelarse a la otra teoria, no me-
nos exagerada, de la influencia de los climas.













- 17 -


TERCERA CAUSA.




IIFLUENCIA DEL CLIA.




Ha sido tal la exageracion en esta part y tan funestas sus prevenciones,
que se recibe ya como verdad constant que las condiciones rigorosas de
nuestro clima inhabilitan A los blancos para entregarse A las areas agrarias
del cultivo de la calia y la fabrication del az6car que se estrae de su jugo; na-
ciendo de ahi la fire creencia de que solo pueden consagrarse A ese fin los
naturales del Africa, dedicados constantemente A semejante servicio.
Es ciertamente rigido y caloroso el clima de la mayor de las Antillas, por-
que situada en el limited septentrional de la zona t6rrida, se encuentra espuesta
a la action mas direct de los rayos del sol que la hieren y bafian de continue;
pero es tambien una verdad que aun en los dias mas ardorosos del verano la
dureza de su temperature se dulcifica y suaviza por la corriente de las brisas,
que reinan casi periddicamente durante aquella estacion del abo, y por la fre-
cuente humedad que le causan sus copiosas y abundantes lluvias. Separada
por otra part A corta distaneia del Continente por el estrecho Canal de la Flo-
rida, estA mas bahada que otra alguna por los vientos del N. y N. O., rqe la
hacen, especialmente en lo que nosotros Ilamamos invierno, de Noviembre A
Marzo, uno de los puntos mas deliciesos de la tierra. Sin dibujarse aqui de una
manera bastante clara las estaciones intermedias de otoho y primavera, hay
sin embargo durante aquellos intervals una mareada depression de la tempe-
ratura, que ya que no baste A delinearlas perfectamente, dejan con todo sen-
tir una diferencia que se hace notar de sus constantes moradores. El clima
es, por estas causes que hemos procurado determinar, muy soportable y Ile-
radero, no obstante la exageracion con que se intent hacerle desmerecer.
Su salubridad, por otra part, se hall generalmente reconocida, y si bien
es cierto quo en estos 6ltimos tiempos sufrid varias epidemias, entire otras la
fatal y destructora del c6lera, que en sus dos distintas invasions ocasiond un
3














18 -
numero considerable de victims humans, no deja de serlo tambien que ese
azote, especie de viajero universal, no es unicamente en este pais donde se ha
cebado, y que no depend del clima, ni es 61 tampoco la causa que le hubiese
traido A nuestro suelo.
El clima es, come los demas objetosde la creation, muy susceptible de me-
joros, y cabe ademAs que se subsane y rectifique por efecto sucesivo de la labor
de los hombres y de los constantes progress de su respective civilization.
Paises antes mal sanos 6 insalubres llegaron A hacerse habitables y a servir de
una residencia bella y agradable, fnicamente por ese powder constant y civi-
lizador que, obrando con su acostumbrada perseverancia, ha logrado al cabo
superar los mas grandes obstAculos que por lo comun se presentan al iniciarse
today colonizacion.
Adelantada como se halla la Isla de Cuba en esa via, dichosamente abierta
i su progress, y habiendo ilegado i una posicionenvidiablede riqueza y pros-
peridad por un conjunto feliz de circanstaneias con que la ha marcado el dedo
de la Providencia y las dotes venturosas de sus moradores, tampoco hay que
temer que avanzada como se alla en la carrera, ceje y decaiga, envez de pro-
gresar y engrandecerse. Sucolonizacionno puede tocarcon otro inconvenient,
luera de los politicos de opinion, 6 procedentes de creencias religiosas, como
no sea el fisico y natural de la enfermedad end6mica que se padece, y que ins-
pirando temor a los colonizadores, tal vez arrojard de sus playas felices y
hospitalarias a muchos de los que sin ese peligro correrian a establecerse entire
nosotros: enfermedad que per cierto no acomete a los naturales del Africa.
li aqui otra razon que les impulsa A buscarlos.
Se exageran, acaso mas de lo que era rational, los funestos estragos de esa
dolorosa enfermedad; pero lo que hay de cierto es, que ni ella reina en todas
las estaciones del aso, ni se desarrolla indistintamente en las poblaciones de
la Isla, sine en la estrecha faja de su literal, ni es siempre igualmente nociva,
ni acomete con una absolute generalidad; y es bien sabido ya qua los que se
preservan un verano, tienen casi cierta garantia de aclimatacion. Tampoco se
oculta A nadie que sin trasladarse del literal, con prudentes precauciones, con
medios preservatives 6 higidnicos, y adoptando algun cambio de habits y de
costumbres, es facil, si no precaverse enteramente desus ataques, hacerlos al
menos no tan mortiferos y funestos; no siendo absolutamente impossible que en
los progress actuales de la ciencia de curar y en el mas esmerado studio de
las causes y naturaleza de la enfermedad, Ilegue per ultimo a vencerse ese
terrible y fatal enemigo.
No cabe duda de que al trasladarse a este suelo la raza africana se en-
cuentra libre de aquella dolencia, pero en cambio la afligen otras no menos













19 -
mortiferas y desoladoras; entire otras, la disenteria, lamada aqui de los bar-
racones, la fatal epidemia de las viruelas, las bubas y otras erupciones cutA-
neas que, tomando el caricter epid6mico, invaden al comun de la poblacion,
lo que no sucede con la fiebre amarilla, que jams pas6 de su condition ende-
mica; de manera que el mal de la unaeslimitado y circunscrito, cuando el de
la otra se generalize y se propaga hasta el punto de diezmar la poblacion ya
constituida.
En las dos 6pocas, de triste recordacion, en que el pais se vid invadido del
sclera, la mayor parte de sus estragos se hicieron sentir sobre la poblacion
de color, como era natural, por sus hibitos groseros, la naturaleza de sus
trabajos y el genero particular de vida que Ilevan entire nosotros, much me-
nos cauta y moralizada, y con las tendenciasque ordinariamente conservan de
su estado anterior y primitive; resultando de alli, que si en el cambio de clima
ganan hasta el punt de no star sujetos A la influencia de la enfermedad en-
d6mica, su misma condition, la terquedad de sus habitos, su imprevision, su
falta de luces, les somete A otras no menos crueles y que acaban por neutra-
lizar aquella buena influencia que se les atribuye. Si la estadistica de mortali-
dad se encontrase mas adelantada, presentaria resultados numdricos bastante
decisivos para comprobar de la manera mas incontestable que la p6rdida de
vidas en la colonizacion africana es infinitamente mayor y much mas desas-
trosaue qu que se esperimenta en la de la raza blanca; porque es incesante
la provision de la primer, & la vez que escasa y mezquina la segunda, com-
putado el prodigioso nimero de los que se han introducido, no ya solo durante
la legitimidad de aquel comercio, sino despues de haberse legalmente estin-
guido.
El hombre es per su naturaleza cosmopolitan y est& liamado A habitar indis-
tintamente en todas las zonas de la tierra. Sobre abundante la poblacion en
algunospuntos de ella, ydificultindose por su n6mero la facilidad de subsisten-
cias, es natural que se estienda y dilate por otros territories en que menos
agrupada se la abran vias mas propicias para una vida cdmoda, y cuando esa
perspective se present, no hay peligro alguno que la impida cumplir con su
destino.
ZY sera cierto que en realidad el clima pueda ser obstaculo invincible para
llevar cabo la colonizacion blanca de este suelo? Laevidencia de los hechos
con todo su powder y la fuerza de su conviction nos demostraran cuan absurd
fuera semejante hip6tesi. Examinese si no Io que ha ocurrido en el Archipid-
lago de las Antillas : a pesar de las contrariedades incesantes que en al se
opusieron A tan provechosa colonizacion con el foment de la africana, todas
ellas aumentaron la poblacion blanca, en un grado tal, que demuestra con













20 -
evidencia que en el clima no hay esa supuesta incompatibilidad que se la atri-
buye, y que per el contrario, es perfectamente realizable entire nosotros.
Escuso reproducir aqui los cuadros luminosos y en estremo convenientes
que ha presentado el sAbio cubano Saco en su Memoria, y circunscribi6ndome
fnicamente A este pais, la historia de su colonizacion ino nos deja plena-
mente convencidos de la posibilidad que existe de aumentar much la de la
raza blanca?
Comenzada aquella en 1511, y hecho su primer censo en 1774, la cifra de
blancos existence en la Isla solo ascendid A 96.000. Verificada la misma ope-
racion en 1841 did el resultado de 418.000: entire el primero y el segundo
espacio se cuentan 262 anos con esceso, y solo media la diferencia de 66 entire
el segundo y ultimo period. Sin embargo, el namero de los blancos es
cuatro veces mayor en el segundo que en el primero; prueba indudable de
que el clima en nada se opone A su fomento; y crece la fuerza de esta argu-
mentacion cuando se reflexiona que no se hace aqui lo que en otras parties se
intent y se media para favorecer activamente esa colonizacion blanca, que
con tanto prodigio crece en otros paises.
Examinando con atencion la abultada influencia de los climas, venimos a
obtener por resultado, que lo que en realidad los constituye es la combination
de dos elements principles, que mas 6 menos ligados centre si, llegan por
ultimo A formarlos. Constituye el primero de esos dos elements la situation
geogrifica del pais, de que procede la mayor 6 menor elevacion de su tempe-
ratura. El segundo, que le sirve de modificador, lo componen los various
accidents fisicos del terreno en que respectivamente se hallan establecidos, y
que en tal concept disminuye 6 aumenta el poder de esa misma temperature,
haciendola segun su mas 6 menos elevation sobre el nivel del mar, su position
topografica, ya hfimeda 6 seca, ventilada d sofocante, salubre 6 insalubre, A
proportion que sea baja 6 montalosa, cercada de rios, de cienagas 6 panta-
nos, espuesta a los vientos 6 azotada de las tempestades 6 huracanes.
Tal temperature por si misma, y cualquiera que sea el grado de su respec-
tiva elevation 6 depression, nada tiene de opuesta ni de contraria a la cons-
titucion organica del hombre. En cualquiera latitud del globo puede y esta
Ilamado a vivir, y existiendo en ella, ha de trabajar, ya que el trabajo es la
ley indeclinable de su destiny, porque el mundo, bien considerado, es solo
una perp6tua y comun colaboracion A que coneurre la humanidad enter.
Si entire los climas hay alguno que se consider como menos propicio al trabajo,
no seri por cierto, ni el calido, ni el templado, donde la tierra se viste por lo
regular de una eterna primavera, y en que los campos jams pierden su verdor
y lozania; sino mas bien los glaciales, en que, cubiertos de nieve y sin el auxi-













21 -
lio de un sol constant vivificador, la naturaleza parece que se agota y como
que se mantiene exhaust y agobiada bajo el peso abrumador de los hielos del
invierno; y si es verdad que cualquiera raza, por ingeniosa que ella sea, ha
de contar como con un auxiliar obligado sobre las dotes de los terrenos en que
se halle destinada A vivir, ninguno habr que pueda reputarse mas propicio
que aquel que la naturaleza ha favorecido, dotAndole de una rica y perenne
vegetation : de manera que si existen regions que pueden hallarse inhabita-
bles, sera menester remontarse hasta los polos sin ir a buscar esos paramos
en el corazon de la zona tdrrida.
Acaso se dira que aunque el hombre haya nacido para habitar en todas las
latitudes del globo, no por eso se ha de sacar la consecuencia de que le sea
licito cambiarlas A su antojo, trasladindose indistintamente, y A merced de su
propia voluntad, de uno en otro clima, por mas contrapuestos que sean. Se-
mejante cambio v6mosle realizado diariamente, sin que entire tanto se noten
efectos desastrosos. Lo hemos dicho ya; el hombre es por su naturaleza
cosmopolitan. Verdadero ciudadano del mundo, ha nacido para habitar ean todo
l6, y la prueba patent de que la Providencia lo ordend asi, la palpamos en esa
gradualalternativa de las estaciones A que estAn sujetas todas laslatitudes de la
tierra, como si por su medio se procurase habituarnos A pasar casi periddica-
mente de los ardientes calories de la canicula A los frios del invierno. No es la
temperature la que puede impedir sus constantes y repetidas traslaciones; y los
accidents del terreno, que obran como un modificador de las condiciones clima-
tericas, y que el gunio del hombre consigue mejorar al menos en provecho y
utilidad, tampoco deben presentarse como fundamenos legitimos y vAlidos
para sostener la doctriua fatal de la absolute influeqcia del clima sobre el
hombre y el trabajo A que esta destinado. A falta de ese poder letal y del
que se atribuye a la dureza del trabajo 6 A la indole de la industrial misma,
para justificar tan inicuo contrabando, serecurre en idtimo tdrmino al egoismo
que se atribuye A la nation inglesa, como niica razon para abolir aquel
comercio.




















CUARTA CAUSA.


IALOS IOTIVOS TRIBUIDS T A LA IACIOI INGLESA




Para el comun de lo hombres y en cierto circulo de ideas, parece que
'xiste una especie de moral, cuyo anico merito se cifra en el escesivo rigor de
st tfallos. Entre los afiliados a esta escuela no hay acto alguno que no se
consider farsa 6 hipocresia; la virtud es mentira, puro engaho la amistad, y
una mascara el patriotism. La sociedad, en su concept, es un abismo, y
cuando se busca, la realidad es espantosa. Hay seguramente, y por una triste
desgracia, bastante de cierto eneste cuadro; pero reconociendolo asi, fuerza sere
tambien confesar que ni el mundo yace en semejante degradation, ni han
lgcenerado de tal modo los hombres que en medio de esos tristes ejemplos no
,e presented a veces models dignos de imitar, y verdaderos tipos de virtud
,u qulenes el sentimiento de la filantropia no se mantilla por el mezquino e
impuro tacto del interns, ni por otro cualquiera de esos muchos motives
egoistas que en general se atribuyen al comun de los aetos humans.
Los que en el present caso se arguyen A la nation inglesa, segun ya de
antemano se ha visto, derivan: primero, del espiritu de despique de que se
la supone animada, por el hecho de habersela despojado del monopolio de que
gozaba respect del comercio de esclavos en el tratado preliminary que prece-
dio a la paz de Utrecht, celebrado por Felipe V en 1713, concediendola lo que
so llam6 el asiento de negros con una series de gracias y privilegios estrema-
mente favorable A aquel Gobierno; y segundo, a su manifesto empeho de
anqnadar y destruir, si fuese possible, un rival poderoso, y levantar sobre si
ruina el inmenso powder de sus vastas posesiones de la India.
Al simple examen de estos dos motives formulados, concurriran desde
luego otras tantas observaciones generals, que sin ulterior discussion basta-
rian parareducirlas a su mas complete nulidad. Seri la primer de ellas, la
maxima prudent y sabia, de que para adoptar una resolution cualquiera, 6
admitir una doctrine que se nos present como acceptable no hay para qu6













23 -
consultar sobre los verdaderos i ocultos motives que se hayan tenido para
producirla, sino imicamente si lo que se nos dice 6 aconseja es, bien exami-
nado y maduramente discutido, lo que en realidad nos conviene y aprovecha,
y si lieva consigo y arrastra nuestra conviction.
PrActica cierta es, y que diariamente vemos confirmada por nuestra propii
esperiencia, que aprendemos A veces y encontramos frecuentemente la verdad
en la boca de nuestros enemigos y no en la de los amigos, porque mas con-
descendientes estos, 6 menos severos que aquellos, suelen ocultarnos defects
y cubrir debilidades que la entereza de los primeros se guard de disimular-
nos; sobreviniendonos un mal por su falta de sinceridad que la aspereza de lus
otros nos obliga a precaver. He aqui de hecho confirmada la teoria de que
en nuestras resoluciones no nos toca consultar los motivos de los consejos que
se nos dirigen, sino si en realidad lo que se nos propone es en el fondo bueno
y acceptable.
La otra observation general es la que con tanta razon ha indicado el cele-
bre Csar Canti, cuando al tratar esta misma material, y refiriendose A las
miras interesadas atribuidas i la nation inglesa, ha dicho con tan notable im-
parcialidad: amil y mil veces dichosa la nation que asi ha podido hermanar y
confundir de una vez sus propios y peculiares intereses con los comunes y
generals de today la humanidad." Porque es cierto, y no se concibe mayor
gloria para un pueblo cualquiera, que esa intima fraternidad, esa santa
commixtion de suspropios interests con los del genero human, unifieandolos
de tal modo que no se puedan promoter los unos sin acelerar el progress de
los otros.
Pudieramos limitarnos en imputaciones tan vagas i esas respuestas gene-
rales que hemos dado; pero como la question sea tal vez una de las mas
importantes entire las que deben resolverse en este siglo, y la que llama por lo
mismo decididamente sl atencion del mundo enter en el actual period que
present, no queremos reducirnos A ellas solas, y vamos i circunscribirla y
particularizarla con relation i la propia nacion inglesa.
El asiento de negros le fuW concedido en li73,es decir, muy al principio
del siglo pasado, y las primeras propuestas hechas en el Parlamento ingles
acerca de la abolicion de latrata datan de los iltimos aios de aquella centuria,
6 sea mientras duraba su monopolio. Defendida con ardor la mocion, pre-
cisamente por el metodista Wilberforce y otros filintropos, que jams se
mezclaron ni tuvieron part en tan funesto comercio, fuera absurdo quererles
atribuir el estimulo del despique con que se intent denigrarles. Eran
sin embargo ingleses, y como tales, se dirA, intentarian revindicar y desqui-
tarse de la pdrdida que iba & hacerse sufrir A la nacion; y filintropos 6 no, se













24 -
aprovecharon del pretesto para privar a otros del beneficio que A ellosse les
negaba, encubriendo asi su egoismo bajo la 4gida protectora de un senti-
miento religioso y humanitario.
Pero el hecho no es cierto todavia, y si apelamos a la ley inflexible de los
niuneros, de fuerza decisive como medio de convencimiento, resultara que
los ingleses calcularon muy mal, 6 lo que es lo mismo, sacrificaron su pro-
pio interns, que es la nmica divinidad a que se supone que rinden culto por un
neeio despique, 6 sea por la termination de un contrato, que al hacerlo, tam-
poco podian ignorar que no debia ser eterno.
No nos es possible determinar aqui en numeros precisos la crecida suma
de dinero que la Inglaterra ha consagrado para obtener al cabo, aunque im-
perfectamente, la absolute abolition de la trata africana; pero cabe formarse
una aproximada idea de la exorbitancia de sus costs, luego que se contemple
que a mas de los millones de libras esterlinas dados en indemnizacion A Ios
Gobiernos con quienes celebrd sus tratados, son incalculables, tanto los fondos
que ha invertido en mantener una estacion naval en estas aguas y en las costas
de Africa, como los que absorben los distintos empleados que A consecuencia de
aquellos convenios se ha visto en la necesidad deconstituir en a Isla y en Sierra-
Leona, perteneciente al territorio de Africa. De manera que reuniendo A la
cifra de los gastos hechos por la nation inglesa en los 43 aios que se cuentan
desde el de 4820 hasta el present en el mantenimiento y conservation de una
parte de su eseuadra en estos mares y los de la costa en que se hace aquel co-
mercio, la de los altos sueldos que acostumbra pagar a sus servidores a fin de
que vigilen sobre el exacto y field cumplimiento de los tratados, y el considera-
ble fondo invertido en las respectivas indemnizaciones, se liegarA por iltimo
a reconocer, si no nos ciega la passion, que la Gran-Bretafia al proponer aque-
lla media, muy lejos de consultar sus propios interests, hizo de ellos un noble
sacrificio, guiada sin duda por la mas bella de las inspiraciones del cora-
zon, 6 sea el evangelico sentimiento y el amor ardiente a la humanidad, que
es sin dispute una de las mas gloriosas virtues de que es A los hombres licito
envanecerse.
El otro motive alegado de inutilizar la concurrencia de un rival, no sera
por cierto mas legitimo, ni cabe alegarse como un argument que merezea
eria consideration. Si tal hubiera sido su objeto, fuera la mayor imprevision
de su part apelar a semejante via, costosisima para ella, y de muy inciertos
resultados; porque aun sin la trata, y habidndose realmente abolido, ningun
coto se ponia a la prosperidad de la Isla, y antes bien esta hubiera podido pro-
gresar, como de hecho ha sucedido en los Estados-Unidos, a pesar de haberse
prohibido aquel comercio de care humana.













25--
Habria tambien ceguedad de su part, porque para perder este pais no
era aquel el medio que mejor le convenia adoptar. Su via mas certera hubiera
side entonces dejarle seguir por el sendero despelado en que, por una incon-
cebible y fatal terquedad, se habia propuesto precipitarse, yaque se hall fuera
de today duda que, continuando en la carrera que habia emprendido, la incesante
provision de africanos habria inundado su suelo, y al cabo de cierto tiempo,
por el efecto mismo de esa inmensa acumulacion, se renovaria entire nosotros
la sangrienta y hororrosa catAstrofe de la isla hermana de Santo Domingo,
cuya proximidad es para Cuba un inminente peligro mas entire los que la
amenazan. No hay razon, no dire que lastime, pero ni aun que preteste
salver el desafuero cometido y la tenaz resistencia que se hacen al field y exacto
cumplimiento de los preceptos de la ley; y como su infraccion, no solo implica
un crime contra la autoridad de aquella, sino que ademas lleva consigo un
mal de estraordinaria trascendencia que entorpece la prosperidad de Cuba,
fuerza seri prescindir de today idea contemplative para llevar a cabo la estin-
cion del contrabando, y colocar en el alto puesto que correspond la buena fe
del Gobierno en la field observancia de sus compromises. Cumplido asi el mio,
en lo que me permitian mis d6biles fuerzas, con relacion a la primer part
de este escrito, pasar6 seguidamente A ocuparme de la segunda, much mas
grave, complicada y dificil, y en la que carezco, ademis, del poderoso apoyo
que en la precedent me habian procurado sAbias y anteriores resoluciones
del Gobierno.





















SEGUNDA PART.






ABOLCIONISMO.




Desde el moment que el poder de la opinion y la fuerza irresistible de las
convicciones decidieron a los Estados que antes bacian la trata A suprimir
este comercio injustificable, debi6 presumirse que semejante resolution Ilevaba
envuelta implicitamente, y como una consecuencia inmediata, la otra, que le
es aneja, de la abolicion de la esclavitud, impossible de contrarestar obtenida
que fuese aquella solemne declaratoria. Esta importaba nada menos que la
condenacion mas absolute del fatal trafico de came humana, devolviendo A
los hombres la personalidad, y con ella sos derechos al goce complete de su
libertad y conciencia, de que ignominiosamente se les habia destituido. Y
una vez que recobraban sus nobles prerogatives, y en tal concept no se per-
mitia su comercio, tampoco podian servir de base al establecimiento de un
derecho de propiedad que les despojaba de sus esenciales condiciones para
constituirles, por la mas estraia perversion del drden establecido por la natu-
raleza, en la calidad de simple cosa, y no de persona que debian A la Pro-
videncia.
Mas 6 menos tarde, el principio reconocido debia inevitablemente producer
sus 16gicos y necesarios efectos, y se acerca ya el tiempo en que se cumpla la
ley indeclinable del destiny, borraudose al terminar este siglo el negro estig-
ma que tal institution habia grabado sobre 6l. Cierto es que existen en el
orden moral algunas verdades, que, aunque por much tiempo realizadas en la
conciencia p6blica, no lo estfn, sin embargo, en su practice y ejecucion, bien














28 -
proceda de su origen, 6 de la misma complication de su naturaleza, 6 porque
se encuentren rodeados de obsteculos propios, 6 creados con tal artificio, que
impidan su complete plantificacion : he aqui precisamente lo que ha ocurrido
con la question que nos ocupa.
El abolicionismo, como idea destinada A germinar en el campo de la discu-
sion, arranca desde principios del siglo, y se present por primer vez en el
Parlamento Britdnico, sostenida por la elocuente voz de uno de sus primeros
oradores, el celebre Fox, y apoyada por los distinguidos parlamentarios que
se hallaban afiliados a las banderas de aquel jefe ilustre de la oposicion. Tam-
bien en Francia se habia ya levantado una brillante pleyada de hombres emi-
aentes, que con el titulo de Amigos de los negros, y Ilevando A su frente el
coloso de Mirabeau, so pusieron en abierta hostilidadcontra latrata interior y
esterior.
Al declararse la independencia de los vecinos Estados de la Confedera-
cion Americana, los que pertenecian a la section del Norte se pronuneiaron
decididamente por la abolicion; pero como en aquellas circunstancias dificiles
cualquiera otra question que no fuese la de su propia autonomia era para ellos
de much menos importancia, tuvieron que circunscribir los nobles impulses
de su filantropia hacia una sola de las secciones components, contempori-
zando asi con las exigencias de la otra, y dejando a las lecciones del tiempo,
poderoso auxiliar de la idea, el cuidado de realizarla en adelante.
Esta cundid despues por todas parties, y un sinnumero de sociedades abo-
licionistas organizadas en Inglaterra y en los Estados-Unidos, la esparcieron por
el mundo con tanta profusion y bajo formas tan variadas y diversas, que aque-
Ila doctrine, admitida antes con sumo recelo y desconfianza, ha venido a con-
vertirse en firmisima profession de fe en la culta Europa, como va si6ndolo
tambien en la mayor parte de la America. De manera que, si antes fue un
principio que se aventuraba con cierta timidez, se hizo en el cursor de pocos
ahos uno de los articulos que forman el credo de la preseute generation, muy
empeilada en lavarse de la mancha que la legaran sus antecesores, porque es
indudable ue es ees la tendencia de nuestro siglo, y no terminarA su carrera
sin limpiarla de semejante borron.
La prueba de esta manifiesta tendencia se encontrard en los numerosos he-
chos que present la historic, conciencia piblica on que se registran los actos
de la humanidad, y que con una voz que no puede ahogarse, nos manifiesta
que aquella idea arrojada en el campo de la discussion, y como un pensamiento
acceptable, ha empezado A trasladarse del terreno especulativo al de la practi-
ca; verificadaprimero en la gran Repdblica de Washington, 6 sean los Estados
libres de su Confederacion, y mas tarde en las naciones hispano-americanas,














29 -
donde un problema de tan dificil solution vino pacificamente A resolverse, sin
ninguna de las fatales consecuencias de que se le consideraba inevitablemente
rodeado.
Dado asi este primer impulse, y vencidoel horror que inspird la catistrofe
dominicana, los Gobiernos europeos poseedores de provincial en estos domi-
nios pensaron sdriamente, y se ocuparon con la mayor actividad, en realizar la
emancipation de sus esclavos. Fub la primer Dinamarca, que lo realize con
el mas feliz dxito; sigui6ndola despues la Inglaterra en susAntillas, y la Fran-
cia en sus posesiones trasatlanticas.
Decidida la Rusia i seguir en ]a carrerade prosperidedquehaemprendido,
y emperado el Emperador en senalar A su Gobierno con el acto mas glorioso
que recomendara su memorial a las futures generaciones, ha decretado la
emancipacion de los siervos, restituy6ndoles sus antiguos derechos y la digni-
dad de hombres que la mas estrafia injusticia les habia usurpado; terminando
esta larga snrie de realizaciones prAdticas de la filantr6pica idea por la que aca-
ba de darnos otro imperio, el imico que existed en el mundo de Colon, con
cuyo hecho adquirid nuevos titulos al reconocimiento de la humanidad. Ha-
blamos del Brasil, que por un decreto soberano dispuso la abolicion gradual
de la esclavitud en sus Estados, declarando libres los que nazean desde prin-
cipios de este ano, y mandando emancipar cada decenio un ninmero determi-
nado de los que se conservaren en cautiverio.
Trazado este ligero resimen hist6rico, tanto del curso que ha seguido la
idea especulativa de la abolition, como el de su planteamiento en el terreno
prictico de la ejecucion; y A fin de entrar mas de Ileno en el complete des-
arrollo de una question compleja, dificil y complicada, continuaremos este
examen principiando por el de


LAS DISTINTAS SOLUCIOEBS QUE HASTA EL DIA TUVO EL
problema de la emancipacion.


El primero, y seguramente el mas espantoso de todos, es el que a fines
del siglo pasado present la terrible revolution de Santo Domingo, 6 sea el de
la emancipation de los negros, arrancada por ellos A sangre y fuego en rebe-
lion contra los blancos, suscitada por el influjo y la violencia de la revolution
francesa, en cuyo desbordamiento sus mas exaltados tribunos proclamaron
la idea de que -se salvasen los principios, aunque pereciesen las colonias:-
funesta teoria de que derivaron, como de una fuente impura, tan atroces














30 -
ealamidades para los habitantes blancos de aquella isla, y que sirvi6 por
much tiempo de ejemplo aterrador para contener y paralizar el pensamiento
de obtenerlo por un medio mas pacifico y conciliador.
Se verified esta segunda solution, primero en los Estados del Norte de la
Confederacion Americana; despues en las repablicas que fueron provincial
espaiholas, y por idtinio en las islas dinamarquesa, britinicas y francesas de
este Archipielago, como ya comienza A serlo tambien en el imperio del Brasil;
debida en todas parties A la espontinea voluntad de los mismos blancos, 6 sea
por su generosa coneesion; otorgadas en unas por simples motives de conve-
niencia y humanidad, y arrancadas en otras por las necesidades urgentes de
la guerra: solution mas tranquila, y que cuenta en su apoyo con el irrecusa-
ble testimonio de la esperiencia, Anico crisol en que se aquilatan estas ver-
dades.
La tercera de las resoluciones al problema de la emancipation, es la estre-
nmadamente dolorosa, y que aun no ha terminado, de la sangrienta lucha por
desgracia comprometida entire nuestros vecinos de la Union-Americana, 6 sea
la guerra mas encarnizada por los mismos blancos para favorecer la libertad
de los negros; y que cuenta ya tal nhuero de victims y tan enorme consume
de caudales, que bastaria por si sola para contristar al corazon mas empeder-
nido, aun cuando quisiesemos prescindir de otras muchas consideraciones, y
en particular del retroceso que por ese trastornosufrira un pueblo, cuyos altos
destiuos parecian de antemano sefialados por la Providencia para servir A los
demas de model vivo de perfection, cultural y adelantamiento. Deriva, sin
embargo, el destiny de la divinidad, y cualesquiera que sean los tormentos y
las aflicciones de la actual situation, nunca por eso debemos desconfiar de
Dios, que en su infinita sabiduria se vale en ocasiones, para llegar A los fines
que se propone, de vias misteriosas que el hombre en vano se empeoa en
deseifrar.
Esta tercera solution no llegd aun a realizarse, y casi puede decirse que
esta sujeta A los imprevistos azares de la guerra. Sin embargo se acerca a su
termino, porque un estado, tan violent como anti-natural, y del todo opuesto
A las condiciones regulars y permanentes de la sociedad, tampoco es possible
que dure much tiempo. Mas sea como fuere, y sin aventurarme demasiado
en el inciertocampo de las congeturas, ni hacer alarde de profeta, estoy intima-
mente convencido, visto el actual curso de la opinion, y el prospect respec-
tivo de las fuerzas beligerantes, de que cualquiera que sea el cxito de la lucha
fratricida, ya triunfe el Norte y haga sucumbir al Sur, deste obtenga su auto-
nomia, el resultado final sera tanto en una como en otra eventualidad, que el
segundo no podrt conserver su inslitucion dom6stica bajo el pi en que hoy la













31 -
tiene, y que se vera forzado A emanciparla gradualmente, ya que no de buen
grado, por el poder inflexible de la opinion del siglo, A que no es dable re-
sistir por mas tiempo. Irrevocable es el decreto pronunciado contra la escla-
vitud, y locura nos parece luchar con el pensamiento de la humanidad. No
hay fuerzas que basten A destruir su poder incontrastable.
A falta de esta ultima solution del problema, y no habikndose presentado
hasta shora otra alguna sobre el propio objeto, como la primers y la ultima
coinciden en su cardeter, y se asimilan en sus terrible efectos, nada parece
mas natural que dar la preferencia A la segunda, que tan felices resultados
ofrecid hasta aqui A la tranquilidad y prosperidad de los pueblos. Propdngome
examinarla mas detenidamente, y al efecto me ocuparo en el siguiente ca-
pitulo


DE LOB SISBTEAS PROPUEBTOS PARA CONSEGUIB
la emancipation.


El prop6sito de intentar una reforms tan intima y radical como la de que
se trata, en sociedades ya de antemano bien 6 mal constituidas, es sin dispute
una de las mas Arduas y dificiles tareasque A los Gobiernos pueden presentarse.
Para acometerla es precise, nada menos, que la evideneia meridian de su
justicia y absolute necesidad; asi como para asegurar su exito fuera indispen-
sable rodearse de cuantas luces, studio y meditation pudieran bastar al
termino deseado. El reshmen hist6rico que voy A presenter de los diferentes
sistemas propuestos pars conseguir tan important objeto, servird de honroso
testimonio del esmerado empefio con que se procured hasta el dia dilucidar la
question, salvando sus graves inconvenientes, con el objeto de conciliar de la
manera mas armoniosa los importantes intereses que se hallaban comprome-
tidos en el debate, como son, la suerte future de las Antillas, so no inter-
rumpida prosperidad, la conservation del comerio, del mundo, y el flore-
ciente estado de Is marina mercante de las respectivas metropolis.



Propuests de Mr. PEasy.


Entre laspropuestas hechas con esta mira tiene derecho a ocupar uno de los
primeros lugares la del honorable Mr. Passy, disponiendo que A datar de la













32 -
le que debia promulgarse, todo nifionacido de padres eselavos en las colonies
fiancesas fuese desde luego libre, y que los demis tuvieran el derecho de
emanciparse. Por semejante medio la abolicion seri complete con respect
a la future poblacion, y mas gradual y partial con relacion A la present.
Aquel ilustre filantropo, con objeto de facilitar ambas libertades, proponia que
el Estado reuniese fondos, ya para indemnizar los antiguos dueios en su tota-
lidad de los gastos del mantenimiento y conservation de los nacidos, ya para
cubrir A sus espensas la tercera part, al menos, del precio que se impusiese
;i la libertad de los segundos; lo que equivalia A la abolicion, mas 6 menos
lenta pero cierta e irrevocable, de la eselavitud de los negros. De manera,
que sin perjuicio de los amos se conseguiria una total emacipacion con poco
gravAmen de los fondos piblicos, y llenando A la vez deberes de justicia sin
incurrir en peligros de ninguna clase.
Muy chocante y absurd parecia & la razon que los nacidos en nuestro
propio suelo, que son nuestros compatricios, verdaderos compasieros de in-
fancia, y con quienes nos ligan vinculos de afecto, por su sola procedencia
africana se viesen constituidos en la dura condition de esclavos. La equidad
public el sentimiento religioso, reclamaban se les otorgase esta justicia; y si
hien es verdad que se impone al Estado el oneroso gravamen de su manteni-
miento, parece tambien cierto que tal es la ley de su organization, de que no
puede prescindir, segun sucede con las demas classes desvalidas y abandonadas
del proletariado que adopt como padre y acoge bajo su protection en today
sociedad medianamente culta y civilizada.



Propuesta de Mr. Petit de Baroncourt.



La segunda propuesta de este gdnero, aunque no tan autorizada come la
primer, hecha A las CAmaras francesas, fu6 la particular de Mr. Petit de
Baroncourt, dirigida al ministerio de la misma nation y formulada como un
proyecto de ley. En la nota que la precede, y en que el author, esplieando su
pensamiento, reconoce, que si el sistema colonial antiguo estaba destinado i
perecer bajo los golpes del propio Gobierno, es indispensable y de today equi-
dad que no se proceda a su demolicion antes de haber fundado sobre bases mas
tirmes el que se intent subrogarle; persuadido, como o esta, de que de las
entrahasde la servidumbre colonial puede salir una hija mas bella, mas legitima
y vigorosa que su misma madre, si en vez de ayudarla no se intent matar
su alumbramiento, antes de que este se realize.













33 -
Laservidumbre colonial, en concept del autor, tiene un double y muy
distinto caricter, que abraza dos cosas diferentes entire si, A saber: la posesion
del hombre por el hombre y el trabajo necesario y forzado. El primero do
aquellos caractores se manifiesta por la compra-venta, location y traslacion
arbitraria del individuo poseido como esclavo, que el amo conceptia de su
esclusiva propiedad, tal como si fuese una cosa,'d bien un utensilio n otro
mueble cualquiera destinado para su uso: de suerte que, segun este autor, en
el estado actual de la legislation colonial se otorga al amo por el hecho de la
esclavitud reconocida el double derecho: 14. de traficar con la persona del
negro; y 2." el de obligarle A un trabajo forzado y necesario, ejecutado inica-
mente en su propio beneficio. En su opinion, bien podria despojarsele del
primero, que es tan odioso como injustificable, conservAndosele el segundo,
que sin dasar los interests del propietario, tampoco perjudica al africano,
cuyo deber es ocuparse del cultivo del suelo y concurrir, en la esfera de so
capacidad, A fecundar y enriquecer el pais por el beneficio que recibe de la
civilization.
Cree el autor que de este modo queda sin costo alguno del Estado destruida
la esclavitud para convertirla en una especie de tutela 6 patronato, inico que
en ese plan se reconoce como de derecho A los antiguos amos, d los que con-
sagrarAn sus pupils cinco dias del trabajo de la semana, dejando el sesto para
ellos, y el s6timo dedicado a las pricticas y cultos religiosos'; con cargo A los
primeros de alimentarlos, vestirlos y curarlos, segun se practice en el estado
present de las cosas.
Semejante plan es eminentemente moralizador; porque si hubiera de otor-
garse A los negros inconsideradamente su libertad, no podrian menos de
recaer en el estado salvaje, traduciendo A so manera la palabra emancipacion;
y hacienda de la esclavitud la correlativa del trabajo, habrAn necesariamente
de suponer, que ser libres equivale A cruzarse de brazos 6 entregarse al 6cio
mas complete, sin embargo de que la ocupacion es la ley indeclinable del
hombre en este mundo, obligatoria y comun en todos tiempos, y alli donde
el trabajo disminuye, la naturaleza bruta y material recobra su imperio y la
vida civilizada desaparece y se aniquila.
No es menos 6til y ventajoso a los amos, porque desprendidndose estos de
un derecho injusto 6 insostenible sobre las personas, adquieren otro mas legi-
timo con respect al trabajo de sus patrocinados, especie de area santa del
progress, con particularidad en las Antillas, vinculo mas estrecho de union y
armonia entire dos raas que se consideran hasta aqui en abierta hostilidad.
Establecido en subrogacion de la eselavitud ese derechode patronato, pro-
cura conciliarle despues con el estado de familiar y domesticidad, con los
5















34 -
medios de prevenir la vagancia y proletariado, la libre traslacion de los patro-
cinados, y los demas inconvenientes que puedan estorbar a su mas pronto y
feliz planteamiento.


Propuests de Mr. Helper.


Mr. Helper, escritor americano, en su muy notable obra la Inminente
Crisis que amenazaba a los Estados-Unidos, y que puede decirse fu6 la seal
de su actual rompimiento, al ocuparse del modo con que debia estinguirse la
esclavitud, hace tambien una propuesta, que aunque circunscrita con mas
particularidad a las circunstancias de aquel pais, podia quizas generalizarse
a los demis. Repugnando toda indemnizacion a los amos, comienza por esta-
blecer como punto preliminary, que aquella no les era debida bajo ningun
aspect, y que si bien la oligarquia esclavista la reclama como un derecho
anejo y que nace de la propiedad, desconoce absolutamente semejante titulo,
porque tampoco cable que le haya, ni pueda reconocerse jamAs como legitima
esa injustificable propiedad anti-natural del hombre sobre el hombre.
Consider ademas, prescindiendo de aquel principio general, que aun
dado que existiese semejante inconcebible titulo de dominion, si se calculase el
daiio y la influencia depresiva que en el valor de las tierras ha ejercido inva-
riablemente la esclavitud, se Ilegaria por una sencilla computacion numdrica
al resultado final do que en vez de ser indemnizados los injustos poseedores de
esclavos, deberian ellos compensar A los que no lo son en una inmensa suma
de dinero, a masdeotorgar graciosamente la libertad n sus siervos. Para es-
tablecer sus cdmputos present el date comparative del actual precio en venta
de la propiedad territorial enlosEstados libres y esclavistas de la Union Ame-
ricana, y como este sea muy inferior en los idtimos, A pesar de sus notorias
ventajas en las eondiciones de clima y fertilidad, vista la respective extension
del territorio, y atribuyendo esclusivamente aquella depression al sistemaadop-
tado de la esclavitud, acusa A sus mantenedores por esta pdrdida, y se la im-
puta como una deuda que contrajeron con los otros y respeeto al mismo pals.
Como la suma calculada asciende A muchos millones de pesos sobre el valor
actual de los esclavos, pretend que la una se compense con la otra. Estima,
ademas, que removido aquel obstAculo constantemente opuesto por la escla-
vitud al aumento del precio en el terreno, recobrara este, ya que no todo el
valor que le corresponde, A lomenoselque tienen los Estados libres, sus colin-
dantes, acrecentdndose en consecuencia los capitals por el efecto inmediato













-35 -
de esa media en una cifra muy superior de aquella A que computan actual-
mente su p6rdida.
Dejando establecida asi que la institution domsltica es un gran mal moral,
social, civil y politico, el peor enemigo de la riqueza y prosperidad national,
y que es nuestro deber para con el cielo,la tierra, la America y la humanidad,
para con nuestras generaciones sucesivas, nuestras conciencias y bien enten-
didos interests abolirla completamente, opta per esta media en el t6rmino
mas corto y sin recurrir al sistema de indemnizaciones, en cuyo favor no
encuentra razon alguna que le sirva de apoyo.
Reconoce desde luego su terapeutica como aspera y desabrida, que cau-
sara al paciente crueles y terrible dolores; pero advierte tambien que este en
estraordinariamente refractario, es el caso de los que so Uaman en medicine
desesperado, y que por lo mismo se hace forzoso apelar A remedies tan es-
tremos como la propia enfermedad. Propone, pues, que haga Virginia, Te-
nessoe y otros Estados de eselavos en 1869 6 4870 lo que Massachusset en 1780
y Nueva-York en 1799, y i fin de obtener de un modo coercitivo estas medi-
das, indica para lograr su realizacion como mas eficaces los siguientes
medios: 1.', mejor y mas independiente organization del powder politico
de los blancos no escavistas residents en el territorio del Sur; 2.*, inha-
bilidad complete de los poseedores de esolavos para ser elegidos al servicio
de los destines pfblicos; 3., total abandon de la political sostenida per la
oligarquia esclavista ; 4., ningun patronato A los que pertenezean A aquella
categoria; prohibicion de cohabitar con ellos en los hotels, y absolute esclu-
sion de sus servicios, como abogados, mndicos y parrocos; 5., impedir que
los no esclavistas asalarien los esclavos de sus poseedores; 6., inmediata se-
paracion como suscritores y lectures A los periddicos de los esclavistas; 7., el
mayor y el mas inmediato estimulo al trabajo libre de los blancos. Tal es en
compendio el plan de Mr. Helper; y cuenta tanto con su fuerza y eficacia, que
esta seguro que Ilevado A ejecucion sin debilidad y con perseverancia, no pa-
sarian quince asos sin que el territorio de la Union, hoy mareado con la igno-
minia de la esclavitud, se encontrase de una vez exento de esa calamidad y
rejuvenecido con las ventajas de la libertad, termino A que todo americano
debe aspirar, despues que se halle convencido de que la esolavitud, no solo
es una vergienza y un gran crime, sino el peer de los males que afligen la
humanidad, la mas injusta opresion A una raza, como es infausta y dahosi-
sima i la otra, un oprobio national, obsticulo continue del progress, el
veneno letal impuesto A los mas nobles instintos y el mas cruel enemigo de
todo interns noble y verdadero.













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Propuesta de Mr. Lincoln.



A la propuesta anterior de Mr. Helper, en que se descubre la exageracion
del espiritu de partido y el acloramiento dal inimo much mas que la tran-
quila reflexion, ha sucedido la muy mesurada, digna y meditada que el primer
magistrado de la Union acaba de presentar I la resolution de la Asamblea ge-
neral en el reciente mensaje que dirigi6 a los dos Cuerpos legislativos. Exami-
nadas may detenida y circunstanciadamente las causasque trajeron el conflict
empeiado entire sus dos secciones disidentes, y considerando impossible trazar
entire ellas ninguna line divisoria, entiende que el Anico origen de la actual
guerra civil solo es consecuencia de la malhadada institution domistica, A que
los unos se encuentran tan apegados, como en oposicion a los otros. Derivada
de la misma constitution, nace de alli la necesidad de modificarla en esa parte
por los medios que ella propia establecid; habiendo formulado aquella altera-
cion en tres articulos, references todos A estinguirse en los anos que restan de
este siglo la referida institution domdstica donde quiera que exist.
Previdnese en el primero de aquellos articulos que todo Estado esclavista
que decree la estincion de tal sistema, sea cual fuese la epoca, 6 durante los
anos del present siglo, habrA de recibir de los Estados-Unidos per compen-
sacion bonos con interest a la razon que al efecto se estipulara, equivalentes al
valor del nunero de esclavos empadronados en el censo que se cita, y entrega-
dos los mismos bonos A los respectivos Estados, bien en plazos, 6 de una solar
vez al terminal la 6poca de la abolicion, segun que esta haya sido gradual e
instantinea en cada uno de aquellos, y corriendo el interds de los bonos desde
su entrega, A media que se fuere realizando; en el supuesto de que los Es-
tados que, admitiendolos, introduzcan 6 toleren despuesdentrode su territorio
la espresada institution, deberin devolver al Gobierno, asi los bonos recibi-
dos, como los intereses que por ellos hubiesen devengado.
El segundo articulo disponequelos esclavos que por las eventualidades de la
guerra hayan dejado materialmente de considerarse tales, permanecerin para
siempre libres, resarci6ndose la pdrdida de su valor A sus antiguos propieta-
rios, A condition de que no hayan sido desleales 6 que fraudulentamente no se
les haga figurar de una manera duplicada.
Por el articulo tercero se pide al Congreso que procure asignar fondos y pro-
veerse de los recursos necesarios para colonizar con los emancipados, pr6vio
su consentimiento, elpunto6 puntos fuera de la Repfblica que se contempla-













37 -
sen mas a prop6sito para elobjeto. Discutiendo y razonandoen aquel documen-
to importantisimo, y de seguro el mas notable de los que salieron de su actual
administration, y volviendo A considerar la servidumbre africana como el
origen de la present guerra, que no habria podido ocurrir sin ella ni conti-
nuar tampoco, nota que ha reinado dolorosamente entire los defensores de
la Union marcada diferencia de ideas y de opinions con respect al modo
de estinguirla: unos aspiran a la abolicion instantanea y sin resarcimiento;
otros A la gradual y por compensation; estos pretended que se espulsen
del pais A los libertados, mientras otros desean conservarlos en el. A se-
mejante divergencia de opinions y A tanto disentimiento de pareceres, atri-
buye, con no poca razon, el Presidente Lincoln la p.rdida de tiempo, de
sangre y de dinero que se estan consumiendo en luchas fatricidas: perdidas
que pudieran evitarse adoptando un sistema de mituas concesiones, a que de-
cididamente tienden los articulos propuestos, porque su objeto mas capital es
estinguir la institution domestica, fijar un tiempo para levarla b cabo y otor-
gar una just y debida compensation.
El primer termino es de absolute e imprescindible necesidad; el segundo
salva A los emancipados de la vagancia y la miseria, que de seguro les sobre-
vendria si la media fuese repentina, especialmente en las localidades donde
semejante poblacion estuviese muy condensada; y el resarcimiento a los amos,
que en el articulo se prescribe, es un medio de conciliacion y el recurso mas
seguro para atraer sus simpatias en favor de la media. Los cAlculos que se
establecen en el mensaje para probar, tanto la posibilidad de llenar en lo su-
cesivo el compromise que se impone por esta media al Gobierno, como los
numerosos razonamientos que se alegan para probar la perfect justicia que
existed de que recaiga sobre el total de la poblacion, llevan tras si una fuerza
de convencimiento tal, que no cabe resistirse, ni es possible dejar de prestarle
el mas complete asentimiento.
Recorridas asi, ya que no todas las diversas soluciones dadas al problema
de emancipacion, al menos si cuantas Ilegaron A mi noticia que bajo coal-
quier aspect merezcan Ilamar la atencion de los Gobiernos ilustrados y amigos
del progress; continuando desde luego mi exAmen, y antes de presenter deft-
nitivamente mi pensamiento, aplicado con particularidad a esta Isla, ocupard-
me en el siguiente capitulo, desenvolviendo

El double aspect que presents Is palabra abolition.

De la enumeration hecha en el precedent capitulo sobre las varias pro-
puestas obtenidas hasta ahora acerca de los medios mas aceptables para llegar














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at fin deseado de abolir la esclavitud, lo inico que parece cierto es que solo
existen dos para conseguirlo: el de su estincion total y en masa de una sola
vez y sin contemplation de ninguna clase, 6 por un 6rden gradual y progresi-
vo, a fin de que verificandose parcialmente y no de una manera violent,
pueda al cabo producer el bien, evitando toda clase de peligros, para conciliar
asi esta media y salvar todos los interests que por desgracia se encuentran
comprometidos en la question.
El sistema de la abolicion gradual y sucesiva se subdivide, segun se ha
visto, en distintas categories; ora se intent por generaciones, como la pro-
puso A las Camaras francesas el c6lebre Mr. Passy, ora por un nimero deter-
minado de los esclavos existentes, segun lo ha indicado en su mensaje el
President Lincoln, 6 bien para aliviar el cost de las indemnizaciones, que
estas se verifiquen, en part por el Gobierno y en parte tambien por engan-
ches de la misma poblacion esclava con sus antiguos duenos por un tiempo
determinado de servicio. Los demAs planes A que nos hemos referido, mas
por seguir el drden cronoldgico, que por la importancia que nos mereciesen,
tales como el de Baroncourt y el de Helper, no son por cierto propios para sa-
tisfacer todas las exigencias y superar lasdificultades que present la cuestien.
El uno cambia solo de nombre, y convirtidndola de servidumbre en patro-
nato, perpetia la institution sin mejorar much por eso la condition de los
esclavos. El otro establece una escomunion de nueva especie, political y civil,
incompatible con el estado actual de civilizacion, y tan insostenible en princi-
pio como antes lo fu6 la religiosa.
Examinando mas intimamente el valor que encierra la palabra abolicionis-
mo, notard que se hall compuesta de dos muy distintos elements; relative
Il uno A la restitution de la personalidad A los esclavos y del derecho que les
did la naturaleza sobre su inteligencia, su corazon y su conciencia, de que el
sistema de la esclavitud es una constant y absolute negacion; y el otro at
interest poderoso y al derecho de propiedad que sobre ellos reclaman sus
amos.
Establecida por laley, y sancionada por el hAbito y la costumbre; herede-
ros nosotros de instituciones A que no concurrimos sino por nuestra necesaria
conformidad; y hallAndose, por efecto deesas mismas circunstancias, intima-
mente ligada i ella, con especialidad en nuestras industries agrarias, con el
principio fundamental de nuestra riqueza public, cuyo drden simatrico,
alterAndose, podria conducir aquella a la ruina, 6 recobrar contra la activi-
dad productora del pais, es de todo punto indispensable que esos derechos
6 intereses contrapuestos began por hermanarse, de modo que las medidas
adoptadas al otorgar los unos no daien ni perjudiquen A los otros : y h aqui













39 -
el gran tema, la verdadera dificultad que realmente ofrece el problema de la
emancipacion A que deben dirigirse los esfuerzos de los que la desean en la
sinceridad de su conciencia.
La restitution de sus derechos al esclavo al volverle su personalidad, de
que ha sido injustamente despojado, puede estar sujeta y ser legitimamente
acusada de dos muy graves inconvenientes, A saber: su incompatibilidad con
la conservation del 6rden y la tranquilidad publica, y la no menos perjudicial
que tambien resultaria de la continuation del trabajo, si es cierto que el ne-
gro libre ha de resistirse necesariamente A 61 para recobrar su primitive esta-
do salvaje, imico A que parece predestinado en el sentir de muchos por su
condition etnol6gica.
Ahora, en cuanto se refiere al interns de los amos y A la indemnizacionque
les es por ellos debida, A mas de que no faltan severos contradictores a esta
doctrine, hay tambien que calcular que, exagerandola otros, no solo aspiran a
la natural indemnizacion de sus valores, sino que exigen much mas per el
grave perjuicio que, en su concept, habria de ocasionar aquella media sobre
el suelo y su fertilidad, hasta el estremo de hacer casi improductivas sus em-
presas; porque es cierto que cualquiera innovacion que se intent sobre el
regimen del trabajo puede Ilegar A ser fatal y ruinosa para el mismo, espe-
cialmente en un pals constituido como Cuba con tan escasa poblacion, lo que
hace la oferta de jornales muy inferior A su demands, y per lo mismo au-
menta notablemente su carestia. Siendo estos los dos ladies adversos, 6 sean
las inicas fases oscuras que sirven de obsticulo A la plausible resolution del
problema, per su misma importancia exigen un especial eximen detallado y
circunspecto.


OBBTACTULOB QUE BE OPONEN A LA BESTITUCION
del derecho de personalidad & los esoavos.


SEGURIDAD PUBLIC.


De lo espuesto en el capltulo anterior result que un double inconvenient
se present A la media de restituir sus derechos naturals al eslavo. Emana
el uno de la conservation de la paz pAblica y la comun seguridad, que se
contemplan comprometidas per el efecto inmediato de aquella. Procede el
otro de considerIrsela incompatible con la continuacion del t'abajo, vista la













40 -
natural tendencia del negro libre a recobrar sus primitives hfbitos de indo-
lencia y de ociosidad, inherentes a su antiguo estado salvaje.
Reconozco desde luego que una innovation tan profunda y radical, come
lo es en el regimen del trabajo la media de que se trata, algunas dificultades
habrian necesariamente de oponerse i su pronta y feliz ejecucion. Ellas eran de
esperarse indefectiblemente, y lo que importaba saber no era si con efecto
semejantes obsticulos habrian de seguirse a la reform, sino si su naturaleza era
tal que fuesen de todo punto insuperables, y solo con temeridad pudieran ar-
rastrarse; porque de no ser asi, la humanidad, la justicia y la religion reclaman
de nosotros tan santo sacrificio. Y que ellos pertenecen a la segunda clase,
una grande esperiencia hecha con el 6xito mas feliz me autoriza suficientemente
A proclamarlo. Que ante el terror quenhabia inspirado el desastroso ejemplo
ie Santo Domingo se hubiese dicho con una plausible apariencia de razon
que era impossible buscar remedio al al de la escavitud, no disto de conce-
birlo; pero que aun se propague la idea despues de tan numerosos ensayos
como se ban practicado felizmente para dar tranquil solution al problema,
es to que no puedo comprender sin asombro.
En esta parte la nation inglesa, acaso de todas las que existen una de las
mas sesudas, precavidas y reflexivas, aventur6 quizi el ensayo atrevido en las
islas que posee en este Archipielago; adoptando en masa la emancipation y
generalizAndola de una vez en todas ellas, provia la indemnization quedecretd
para sus duefos. Tom6, es verdad, medidas anticipadas de precaution, y en el
trascurso de tiempo que medid desde la suspension de la trata hasta la defini-
tiva abolition de la esclavitud en 1833, nada omitid de cuantos esfuerzos le
eran dables para lograr la moralizacion e instruction de aquella clase, empleando
hibilmente el celo de las sectas disidentes de los hermanos Morabos, Metodistas
y Anabaptistas, A fin de llegar mas pronto al termino deseado. Decret6 una
especie de aprendizaje 6 enganche de los antiguos esclavos con los que fueron
sus amos per un termino seialado, para conservar asi el trabajo y evitar el
proletariado de los emancipados, A quienes debian sus antiguos seiores por lo
mismo todos aquellos buenos oficios que en el sistema de la esclavitud estaban
obligados a prestarles.
La historic no ha de ser un libro cerrado para nosotros: nos toca consultar
asiduamente sus leceiones y aprovecharnos de sus ensefianzas para introducir
lo bueno que nos viene de los estranjeros, y utilizarlo en nuestra casa de una
manera ventajosa.
Existe en la Isla de Cuba, como poblacion esclava, un numero total de
370.553 habitantes, dando por cifra la blanca, con deduction de asittica y
yucateca, de transeuntes, nacionales y estranjeros, y de individuos de tropa













41 -
y marineria, segun los datos mas recientes del ltimo empadronamiento, el
nfmero 713.675, de que no me es dable prefijar exactamente el cupo verda-
dero de los tenedores de esclavos: de suerte que por la media propuesta se
trata nada menos que de restituir en el goce de sus derechos naturales a 370.553
personas, y de indemnizar los interests, sino al todo de la clase blanca, a una
considerable part de aquella; 6 en otros t6rminos, va a resolverse sobre el
destino y la suerte de casi toda nuestra poblacion. Y hl aqui motive suficiente
para meditar con much detenimiento, antes de tomar resoluciones definitivas,
sobre una question de tan colosales proporciones.
Indtil serA decir que es indispensable trazar antes un plan de cauta previ-
sion, tal como la de perseguir con inflexible severidad la trata africana, la
que le es consiguiente de establecer un vasto sistema prudent y bien medi-
tado, de colonizacion blanca, tan ardientemente recomendado en todos tiempos
per la sibia prevision de los monareas, y tan pocodichosamente realizado hasta
el dia por la funesta habilidad de los especuladores, el error de nuestros
hacendados y la debilidad con que se ejecutaron las drdenes soberanas.
Las tres quintas parties del territorio de la Isla se encuentran por desgracia
despobladas, y esta falta de colonizacion no viene por cierto, ni de la esterili-
dad de los terrenos, ni de su insalubridad, sino Anicamente por esa desastrosa
oposicion que se le hizo siempre en el pals, cubriendola a veces con el velo
mentiroso de una necesidad political y con la mira de establecer no se que es-
pecie de equilibrio en que se cifra el vinculo sagrado de su union a la metr6-
poli: doctrine engahosa y que no puede subsistir por mas tiempo, porque es
sabido ya que no hay otra political sostenible en el dia, sino la que se apoya
en la razon y lajusticia, aquella que march con las luces del siglo y responded
cumplidamente a sus legitimas exigencias.
Verdad es que el nuimero de esclavos entire nosotros es considerable, y que
si a dl se agregara el de los libres de color, ascedentes A 22~.843, el guarismo
que forman reunidas estas dos partidas considerable no dejart de infundir
temor en el pecho mas varonil; y de este sentimiento se prevalecen los enemi-
gos de la media para estimarla imprudente y desoladora; porque, como ellos
dicen, si en su calidad de esclavos nos inspiran justisimo recelo, dAndoles la
libertad el peligro sera much mayor; sin advertir que el mal no depend del
ndmero, sino del estado de esclavitud que per el quebrantamiento de la ley
natural ha de colocarse en abierta hostilidad contra los blancos.
Mucho tiempo hace que esti conocido, y la esperiencia ha confirmado, el
grave error en que cayd Mr. de Tocqueville, cuando en una obra inmortal, y
que puede considerarse como imica en su clase, no dudd afirmar que el ester-
minio de una de las dos razas era la final solution possible del problema, y que
6














42 -
la servidumbre de los negros era la que permitia vivir de acuerdo a aquellos
con los blancos. Semejante doctrine no puede sostenerse en el dia, y hechos
numerosos practicados en nuestra propia vecindad atestan convincentemente
su estraia equivocacion.
Si los esclavos deben inspirar temor, es porque se quebrantan con ellos las
leye: sagradas, impuestas A los hombres por la naturaleza; y la injusticia,
siempre que se compete, Ileva consigo amargos y copiosos frutos; pero cuando
se restablece el regimen del 6rden y del derecho, cuando espontineamente se
les hace la mas complete y cabal justicia, nada hay tampoco que temer de su
part, y la mas grata sumision es lo que debe esperarse de ellos, en vez de
ese espiritu de hostilidad y rebellion, que nada justificaria despues de esas ge-
nerosas medidas. Tambien import procurar moralizarles 6 instruirles, hacerles
amar la civilization, y asegurarles los infinitos bienes que proporciona: asi
podrA Ilevarse A cabo la media sin incurrir en ninguno de los peligros que se
temen.



CONTINUATION DEL TRABAJO.


La paralizacion del trabajo que, como efecto inmediato, se atribuye al sis-
tema de la abolicion, bien examinada, no parece en el fondo mas sostenible
que la otra de su incompatibilidad con el 6rden y la seguridad public. Los
principios fundamentals en que se apoya aquella doctrine, consistent, ya en la
indolencia natural del negro, debil inteligencia de niio, segun la espresion de
Mr. Caning, en el cuerpo de un hombre; ya tambien en la equivocada idea
que ellos tienen de que la libertad debe traducirse en la complete exencion del
Irabajo y en el derecho que recobra de no hacker cosa alguna y de powder entre-
garse al 6cio mas absolute.
Nada hay, sin embargo, ni en la naturaleza, ni en la fuerza fisica de
aquella raze, que la exima de la ley natural del trabajo, y parece estrailo que,
cuando precisamente se la ha escogido por su condition escepcional para powder
servir en los climas mas ardientes y en las faenas mas rudas, se intent ahora
atribuirles esa estrema debilidad que, por consiguiente, no es, ni puede con-
siderarse como inherent y propia de su naturaleza; muy al contrario, se les
ve trabajar con empeno, y prefieren A veces consagrarse A sus areas bajo el
sol reverberante de los tr6picos.
Verdad es que huyen y les disgust dedicarse en las ineas rurales al culti-
vo de la caia y la fabricacion del azicar; pero esa repugnancia depend














43 -
mucho mas de las condiciones impuestas A aquel trabajo, que del trabajo
mismo: le miran como el sign mas caracteristico de la servidumbre, y le con-
funden con aquella en un 6dio comun, y hasta cierto punto justificado, aun-
que desapareceria inmediatamente asi que obtuvieran su anhelada libertad:
hecho que no aventuramos al acaso y por un simple espiritu de controversial,
sino que hemos visto realizado de la manera mas absolute por lasgrandes espe-
riencias practicadas en los pueblos en que se ha verificado con el dxito mas
eliz ]a emancipacion voluntaria.
Contrayendonos, entire otros, i las islas britinicas, y consultando los resul-
tados obtenidos, el mismo lord Broughmanha declarado en pleno Parlamento
que sumado todo el trabajo colonial, lejos de disminuir, se ha elevado A una
altura que no podia concebirse por los mismos promotores de la media, y el
Secretario de las Colonias, escribiendo A los Gobernadores, se espresa en los
terminos siguientes: "Los restados obtenidos hasta el presenteporlagrande
,esperiencia de la abolicion de la esclavitud, ban sido tales, que legitimanlas
,mas confiadas esperanzas concebidas antes de su ejecueion; y yo me creo con
,derecho A afirmar que en tan corto espacio de tiempo como el que ha cor-
,rido desde que se adopted, se ha conseguido una mejora tal para la sociedad,
vy un aumento tan considerable en la escasa suma de la felicidad humana,
"que acaso no se presentarA otro ejemplo igual en la historic de ningun pueblo.
Y ese inmenso estado progresivo no le hemos comprado A costa de ninguna
.perturbacion ni del trastorno de las instituciones political, ni de la menor
,relajacion n los vinculos que unen al poder soberano con el pueblo. Muy al
.contrario, ha reinado el mayor respeto hicia leyes que aseguraban una pro-
.teccion mas equitativa y mas igual A todas las classes de la comunidad; y al
,paso que se ha visto acrecentar el sentimiento de una mas intima seguridad.
,y que se ha alzado el valor de la propiedad, se aumenta tambien la fundada
.esperanza de un 6xito feliz en la venturosa transition que tenemos ahora en
perspectivea.
Estas manifestaciones oficiales, heehas por los 6rganos masautorizadosdel
Gobierno inglis al Parlamento y los Gobernadores, Ilevan la fecha de los hlti-
mos meses del aio de 1835; es ueeir, cuando apenas habian pasado dos del
period en que se intent la reform. Despues, en el trascurso de los treinta
alos que han corrido de aquella A la present ppoca, los hechos han justifica-
do plenamente tan sabias y venturosas predicciones, y los que visitaron en ese
tiempo las posesiones inglesas de las Antillas proclaman altamente los portento-
sos efectos que en la suma de su prosperidad produjo la realization de la
filantrdpica mejora.
Mr. Senell, en su exomen del trabajo libre en las islas britinicas, obra













4U -
escrita en 1861, ha recorrido detenidamente losrespectivos elementosdepros-
peridad, los recursos peculiares y los males politicos y sociales que aquejaban
a las colonies inglesas antes de proclamarse el decreto de la abolicion; y
hacienda despues un resumen mas compact de sus observaciones con respect
a cada una de ellas en el cuadro comparative que form entire sus importa-
ciones y esportaciones, circunscribiendo estas fltimas relativamente al ramo
del azicar, el mas considerable de todas ellas; obtiene por final resultado, que
despues de la reform ascendid aquella A la suma de 265.000.000 libras contra
187.500.000 a que Ilegaba su cupo antes de laemancipacion, con una diferen-
cia de 77.700.000 que patentiza la ventaja del trabajo libre.
No es menos prdspero en las importaciones el 6xito de la reform, porque
liegando en los aios anteriores A 8.840.000 ps. fs., despues alcanz6 la cifra
de 14.600.000, 6 sean 5.760.000 en favor del trabajo libre. Cierto es que este
desarrollo commercial se manifesto mas completamente en cuatro de las cinco
colonies que la Inglaterra posee en la India Occidental, presentfndose como
una escepcion la regla general del acrecentamiento la isla de Jamaica, y no
por cierto a causa de la reform, sino por otros motives precddentes y que en
nada se rozan con aquella; porque no es concebible que el regimen que fua
bueno y sirvid para el engrandecimiento de las cuatro, solo fuese fatal para la
quinta. Verdad es, y parece comprobado hastala evidencia, que el derecho
que tiene una clase, cualquiera que ella sea, al goce legitimo de losprovechos
y frutos de su trabajo, parece impossible ni cabe concebirse que pueda afectar
a los que pertenezean A la otra, y much menos aun que se oponga a la pros-
peridad de unpais, como se pretend sin razon.
ApelarAvanos arguments de etnologia, cuando aun no se ha echo ensayo
alguno para mejorar la condition de aquella raze, fuera agregar el scarnio a
la injusticia; pero aun reconociendo la inferioridad intellectual del africano,
seria el mas chocante de los absurdos suponer que su inteligencia pueda per-
feccionarse bajo el regimen de la esclavitud, y muy triste serial condenarle A
ella precisamente por defects que nacen de su miserable condition. Querer
que el cambio de esta produzca instantineos efectos, que solo han de verifi-
carse por el lento trascurso del tiempo, es exigir lo que fuera impossible ni se
adapt las leyes comunes de la organization humana, y lo que equivaldria A
ponerse en contradiction con la misma naturaleza.
Plenamente conseguido ya el feliz exito de la reform mas gloriosa de que
ha sido testigo este siglo, y desvanecidas las dudas que se suscitaban con res-
pecto A su adoption por part de la raz africana, la examinard ahora por lo
que toca A los perjuicios que por ello se infieran A los blancos.












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INDEMNIZACION.


De todas las cuestiones que se ligan con la complicadisima, y par lo mismo
dificil, de la abolicion de la esclavitud, ninguna fue mas controvertida ni abrid
campo tan dilatado a la diversidad de pareceres, como la de la indemnizacion
con que se ha intentado remunerar A los blancos, 6 lo que es lo mismo, el in-
teros que es debido A los antignos amos, siempre que se rate de restituir en
el goce de sus derechos naturales A los negros. Negado por los unos todo titulo
A semejante indemnizacion, aspiran los otros, no ya solo A obtenerla, sino que
esta no se circunscriba al estrecho circulo del valor real del esclavo emancipa-
do, queriendo que se estienda, ademAs, A resarcir A los amos de la deprecia-
cion que par aquella causa ha de sobrevenirles en el precio y estimacion de
sus empress agrarias 6 industrials. Me contraer6 A cada una de estas opi-
niones, y estudidndolas bajo sus diferentes aspects, me decidird en favor de
aquella que, en mi concept, ofrezca en su apoyo mejores fundamentos.
Helper, a la cabeza de los primeros, desconoce el derecho A today indemni-
zacion de part de los actuales poseedores de esclavos; y como la bace deri-
var niicamente del que emana de la legitima propiedad, que es impossible
reconocer en el hombre sobre el hombre, se decide desde luego per la abso-
luta negacion. Hace tambien clculos laboriosisimos en la comparacion depre-
siva del trabajo esclavo sobre el libre, para probar en consecuencia que aun
cuando existiese un titulo real y verdadero para exigir la compensation, la
pdrdida esperimentada por causa de la esclavitud era muy superior y bastaba
a remunerar el perjuicio atribuido 6 los duenos. Sin querer disputar ni com-
prometerme en el debate, de si cable 6 no sostener el principio legitimo de
propiedad sobre el esclavo, me bastard el hecho authentic y reconocido de
que tal propiedad, per mas contraria que quiera suponerse al derecho de la
naturaleza, habia sido, sin embargo, sancionada por las leyes, y entraba como
un element de organization en el mecanismo de nuestras sociedades. Sea
como fuere, y consid6rese 6 no al hombre come objeto de propiedad, el he-
cho es que se adquiria y trasmitia como tal; supone un capital considerable
invertido en su csostosa adquisicion, que como todos los demis, se encuen-
tra empleado en el fomento y prosperidad de la riqueza pablica, que habria
de sufrir inevitablemente per su violent separation del servicio A que estaba
destinado.
La propiedad, en iltimo tdrmino, y hablando en sentido moral, no puede













46 -
legihmarse; pero autorizada como lo esta por la ley y permitida a todo el
mundo, just parece que si aquella vuelve sobre si misma, repare tambien
los males que ha causado y no impute inicamente i las otras los crueles efec-
tos de un error que ella propia habia autorizado. Esa computacion de p6rdi-
das, 6 especie de liquidation que se intent hacer contra los duelos, desapa-
rece tambien ante el principio sagrado que ha establecido, de que no es legal
de parte de los poderes phblicos despojar A nadie de capitals A que hemos
dado una legitimainversion, y que se han destinado A prestar verdaderos ser-
vicios de comun utilidad; asi como no debe imputarse a otros, ni cabe que
scan responsables, por efecto de errors cometidos, en que antes que ellos in-
rurrid la autoridad de la ley; y ya que esta les otorgd una propiedad indebi-
da, tampoco puede quitarsela sin su adecuada compensation; es el caso do
ina verdadera espropiacion por causa de utilidad public.
Tambien sa que este derecho se dispute A los amos, porque se supone que
no existe de parte de ellos, cuando se trata de destruir 6 remover un estorbo
que perjudica a los interests de la sociedad. No se compensa la p!rdida de
aquel a quien se priva de una cosa notoriamente perjudicial A la comunidad,
sino inicamente al que se despoja de una propiedad privada que no dana,
pero que aplicada de otro modo podria concurrir mejor al beneficio procomu-
al ; resultando de alli la diferencia que establecen entire el caso de espropia-
cion, en que solo se incurre cuando se aplica la propiedad particular A un ob-
jeto de servicio piblico, y el de aquel en que se la condena y se la remueva,
porque es evidentemente nociva i los fines del bien general.
Positivamente hay no poca habilidad en este nuevo 6rden de argumenta-
cion; pero cualquiera que ella sea, flaquea porla base y bajo los propios con-
reptos con que he desvanecido las anteriores. Para el hecho de la indemniza-
cion es perfectamente igual que la cosa que se espropia haya de aplicarse en
vez de un servicio privado a otro much mas general, 6 que se confisque
aquella para restituir derechos indebidamente anonadados, y cuya violent
counservacion al cabo vendria A ser dafios a la sociedad; ya que esta repara-
cion tiene tambien per objeto el fomento y prosperidad del pais, de que por
su misma institution han de ser garantes y custodios los espresados poderes
publicos, que en su calidad de tales concurrieron de una manera muy direct
y por su inmediata autoridad A causar aquel perjuicio.
No debe negarse su otorgamiento; pero exigir mas alla del valor de la
propledad de que se les priva, y estenderla ademis al demerito que la innova-
cion pueda tambien atraer a las empress industrials 6 agrarias, es una pre-
tension que carece de fundamento para ser apoyada con buen 6xito. A mas de
que el cambio habra de series muy ventajoso, siempre que se prepare y Ulegue













47 -
a realizarse con today la prudeneia, corduray medilacion que demand su reco-
nocida importancia, vista la superioridad que tiene el trabajo libre sobre el
eselavo. Hay tambien que considerar que el beneficio de la media no se cir-
cunscribe solo en pro de los no tenedores de esclavos, sino que se estiende
igualmente A sus mismos propietarios, mas amenazados que otro alguno en ce
caso de una insurreccion servil.
Por lo pronto, y si la reform se adoptase de un modo violent y sin que
la precediera la calma y la reflexion, 6 que no se tomasen medidas prelimi-
nares y preparatorias, no solo habria que temer los peligros de un proletariado
incontinente y escesivo, sino la estremada carestia de los jornales, en cuyo
exorbitant pago vendria quizd A consumirse todo 6 la mayor parte del pro-
ducto de las cosechas. Estos males no habri que temerlos, si con anticipacion,
como ya lo he dicho, se propone un plan mejor coordinado de colonizaciol
blanca para la Isla, y si no se abandoned la codicia de los especuladores la cul-
tura intellectual, moral y religiosa de los esclavos. Por tales medios, sencillos
a la ves y ficiles de remediar, se lograria obviar tales inconvenientes; y mas
despejado el campo, ya much menos erizado de semejantes estorbos y emba-
razos, los progress en la carrera de la abolicion tampoco podrian ser en
adelante contenidos, siguiendo su curso con majestuosa serenidad. Las vias
que conducen A aquel fin muy pocas veces dejan de encontrarse obstruidas per
un sinnimero de dificultades: la lucha es indispensable, y como la condition
forzosa del progress, el quietismo y la fatal indolencia se parecen y casi se
dan las manos con el idiotismo del salvaje, porque es menester persuadirse
que tampoco es possible en la vida aprovecharse de las rosas sin estar espuesto
a herirse las manos con sus espinas; y si es necesario entrar en ]a lid,, que
le tocarA hacer A un pueblo que en el mecanismo de su organization cuenta,
como Cuba, con el alarmante element de la esclavitud, y tiene y le es precise
depurarse de esa mancha?



PLAN DE SU ABOLICION.


Lo he dieho ya, y lo repito agui: el monstruo de la esclavitud esta herido
de muerte, y en adelante fiera impossible volverle de nuevo A la vida. Aban-
donada aun per los mas decididos apologistas, su idtimo recurso se reduce en
el dia A reconocerla come un mal real y positive, pero de la clase de aquellos
que son necesarios y forzosos, que la costumbre ha hecho tolerables y la civili-
zacion dulcificado en lo possible, como si cupiese aminoracion en semejante














1s -
especie de injusticia, que no legitimaria ni aun la aparente felicidad del esela-
vo. porque no es concebible con la destitucion de sus derechos mas sagrados.
Aun siendo indulgent, y Ilevando mi tolerancia hasta el punto de convenir
con opinions que no son las mias, y quo de part de los que las sdstienen,
sere franco en reconocerlo, no proceden de miras interesadas, y suelen A veces
ser el efecto de un sentimiento irreflexivo que nada argue contra su since-
ridad, tendria siempre que venir A parar en que habiendo Ilegado a tal punto
el empuje de la opinion universal, y hallindose ya resuelta la question, d casi
en el period de serlo definitivamente con el termino de la guerra americana,
pareceria por consiguiente absurd oponerse a su march, ni resistir por mas
tiempo A que el principio de la abolition de la vuelta al mundo y se present
triunfante en todas parties. Y este resultado inevitable, ldgico y providencial
fuera todavia much mas de esperarse en la Isla de Cuba, y no ya por su pro-
\imidad y su contact con la Union-Americana y los demis pueblos circun-
vecinos que se decidieron por el sistema de la reform; sino mas bien porque
en tales circunstancias, emancipados los cuatro millones de esclavos que
existen n aquella region, tampoco habria medio alguno para negarse A adop-
tarla respect del medio million que ahora cuenta como poblacion esclava.
Estraio pareceria que viendo venir sobre nosotros, y apareciendo ya en nues-
tro horizonte, la nube tempestuosa que nos amenaza, fu6semos, sin embargo,
tan omisos 6 indolentes que ni aun nos ocupasemos en discurrir sobre los re-
cursos que debamos emplear para disminuir la violencia de la borrasca.
No se trata ahora de saber si la abolition es just y necesaria; bAstenos re-
conocerla por absolutamente inevitable, y la obligation que de alli nace, para
irla preparando de un modo que nos sea menos funesta y dolorosa. H8 aqui el
objeto primordial y el fin niico y verdadero que me ha guiado al emprender
este trabajo. Ante todo se tendrin presents las circunstancias especiales
y verdaderamente critics en que se encuentra el pais, escaso, y aun pudiera
decirse, exhaust de la poblacion que demandaba su estenso y feraz territorio,
y subdividida su misma poblacion en varias y distintas razas que se confunden
y esparcen por todo 61, constituyendole en un verdadero mosAico de la es-
pecie humana.
Establecido el trabajo, con especialidad el que se dirige a las faenas ru-
rales, como un sign caracteristico de la servidumbre, y degradado por lo
lismo en la elase blanca; reputados los negros come medios mecinicos de
procurarse aquel, y eondenados A prestar maquinalmente cuantos servicios han
querido exigirles, su moralizacion Ainteligeniaquedaron atrasadas; resultando
de ahi, que lejos de procurarles el beneficio de la civilizacion, preparandoles
A entrar plenamente en los goces de aquella vida, casi se les alej6 de ella por













49 -
las vias de la coaccion yla violencia, que leshacen recalcitrantes y renuevan en
su corazon las aspiraciones y el deseo mas vivo que les asiste, y en general se
les atribuye, de recobrar su estado ndmada y salvaje.
En much part se debe esa conduct de los amos y los malostratamientos
de que por lo comun son victims sus esclavos, la incesante provision de
brazos que la codicia de los especuladores', escitada por la fatal demand de
los hacendados, ha venido i procurarles por el funesto comercio del contra-
bando, tan dolosamente estendido en nuestras costas. Porque es cierto que
si realmente hubieran carecido de aquella abundant provision, de seguro
guiada por el propio interns, su plan de conduct y el 6rden de las operaciones
habrian sido muy diferentes del que ahora se han propuesto. En necesidad de
conservar los esclavos hubieran mejorado su condition, proporcionandoles
mayors comodidades y hacidndoles la vida mas grata y levadera, sin apelar
a aquel calculo atroz y tan justamente condenado por el Baron de Humbolt,
en su Ensayo politico sobre esta isla, de los que antes decian A los mayorales y
administradores de sos fineas: aenviadme la mayor cantidad possible de azfcar
saun a costa de la misma dotacion, que yo os remitird negrosen cambio:" doc-
trina horrorosa, y que pars honor de los hacendados, y en desagravio del pais,
no es ya por cierto el regimen disciplinario que se obeerva en nuestros cam-
pos, si por acaso alguna vez Ilego A dominar en el animo de un corto nfimero.
Tomando en cuenta todas y cada una de aquellas circunstancias particula-
res, y en cierto modo propias y esclusivas de este suelo, par powder preparar
debidamente el terreno a la reform, convendra adoptar como medidas preli-
minares:
1.' La total, absolute y several prohibition de la trata africana, bien sea
declarAndola crime de pirateria, d dando la libertad A los bozales existentes
cuando no lleguen a los 30 anos, supuesto que de esa edad, siendo procedentes
del Africa, no han podido venir aqui sino por las vias ilegitimas del contrabando;
medio que es quizas much mas eficaz que el primero, porque impediria la
demand de los hacendados, y con ella el interns de los especuladores, que
cesarian en la oferta por el hecho de haberse suprimido aquella.
2.' La meditada combination de un plan mas acertado, mas Amplio y ge-
neral, para atraer y fomentar la colonizacion blanca entire nosotros, desvane-
ciendo de una vez y persuadiendo a la Europa cuan infundados son los temores
que retraen a sus naturales de estableeerse en estas playas; y ofreciendo un
nimero tal de comodidades, ventajas, privilegios y exenciones, que fasten
para atraerles con sus families A fijarse en este territorio, ya por medio de una
fortune real y positive, ya por la propia seguridad individual, de opinion y de
conciencia.














-50-
3.' Cuidar para lo sucesivo much mas esmeradamente, de 1o que hasta
aqui se ha practicado, de la moralizacion y cultural religiosa 6 intellectual con
respect i la poblacion esclava, tanto en los campos, como en las villas y
ciudades, para hacerla entrar sin otro inconvenient en la vida civilizada y
apartarla de esos torpes instintos que Ia alejan de nuestra communion.
i.V Favorecer y estimular con la autoridad de la ley, no solo el reconoci-
miento de so peculio propio, legitimamente adquirido por el trabajo, sino
ademis promoter y auxiliar sus emancipaciones voluntarias, obligando i los
unos a reconocerlas por el minimum de su valor, y otorgandoseles gratuita-
mente las documentaciones que fuesen indispensables para comprobar su
condition de libres.
5." Prefijar, por iltimo, un termino dentro del cual haya de realizarse la
emancipacion, 6 sea el reconocimiento legal del principio de que ella habri de
verificarse, marcando aquel termino para la prictica y ejecucion de las medi-
das preliminaries.



REALIZATION DEL PLAN QUE BE PROPONE.



Reconocido legalmente el principio de la abolicion, y prefijado un plazo
para llevarle A cabo, que seri por lo menos de veinte afos, durante el cual
podrAn ponerse en practice todas d la mayor parte de las medidas preliminares
indicadas en el anterior capitulo, con las demAs que la ilustracion y esperien-
cia del Gobierno contemplare conducentes al mejor sxito de la empresa, voy
A demostrar con el auxilio de datos numbricos, deducidos de un documents
official, el mas authntico y complete que hasta el dia se ha publicado, el re-
ciente empadronamiento verificado en toda la Isla el aoa anterior, la posibi-
lidad, aun pudiera aiadirse, la estrema facilidad de loevar A cabo tan impor-
tante trascedental reform.
Hase visto ya que existen anicamente dos 6rdenes de emancipacion: el
uno la promueve en masa y simnltineamente: el otro gradual y sucesiva, ya
por categories de edades, de situaciones y families; ya por la via proportional
de un nimero dado de esclavos que se emancipan A periods fijos y determi-
nados.
El primero de estos medios, que no carece de partidarios, Ileva sin em-
bargo consigo dos muy graves 6 insuperables inconvenientes: A saber: ., el
de crear de moment un inmenso proletariado con so 1(gubre cortejo de












51 -
males y peligros, que son de todos conocidos; 2.", el de una repentina y vio-
lenta exhibition de part del Gobierno, que podia muy bien arrastrarlo a una
dolorosa bancarrota, mas del perjuicio que seria consiguiente la instantAnea
suspensiondel trabajo y el golpe que se diera A sus fuerzas productivas. Lo
que imports y lo que, sobre todo, convene asegurar al intentarse la reform,
po es per cierto que se obtenga la abolicion inmediatamente y sin la pdrdida
de un solo dia, sino que se logre library al pais de la lepra de la esclavitud
con el menos daio possible, conservando, y si cabe aumentando, sus actuales
condiciones de riqueza y prosperidad.
A ese termino, que es prudent y just desear, imicamente podrd Ilegarse
por la abolicion gradual, que sin los males dela instantinea, permit el empleo
de las medidas preparatorias, abre campo la transition deseada y propor-
ciona al Estado medios para cubrir las indemnizaciones que en beneficio de
los amos y de las empress agrarias A industrials, asi como per un movi-
miento de noble y generosa equidad, se propone distribuir entire ellos.
Dando desde luego la merecida preferencia i este plan de abolicion noto-
riamente ventajosa, tratard de aplicarle en todas sus parties A las condiciones
especiales en que he visto se encuentra la isla, y al efeeto detallard sus linea-
mientos mas capitales. LaAntillacuenta, segun el lttimo empadronamiento,
una poblacion esclava cuyo total asciende i 570.5S3 habitantes, compartidos
por edades en el drden que present el cuadro nim. 4. Rebajando los 2.797
comprendidos desde la edad de 80 aisos en adelante, A quienes no puede dar-
se valor alguno, el real y verdadero total de los esclavos sujetos a la indemni-
zacion, quedart circunscrito i 367.756.
Prefijando abora sus valores respectivos per edades A cada una de aquellas
categories, y elevindoles A la mayor altura possible, muy lejos de pretender
disminuirlos, segun so verA en el euadro nAm. S. resultari que por esas apre-
ciaciones subiri el capital que ha de emplearse en indemnizacion y que tendrA
que invertir el Gobierno, i la suma de 258.380.584 pesos, cantidad consi-
derable, y que de seguro lamara desde luego la atencion asustadiza A irrefle-
xiva de la generalidad, que veri en su exorbitancia misma el irremisible de-
creto de su condenacion.
Bueno sera no dejarse llevar por las impresiones del memento y aprender
a resistirse poco meditados sentimiento, que tan ficilmente pueden condu-
cirnos al error. Sin asombrarnos de aquel niunero, y continuando por los
cilculos un eximen inflexible y severe de la question, present el cuadro nm-
mero que ofrece a un golpe de vista el total de la poblaion blanca y libre
de color, ascdente A 4.019.427. Suprimiendo de las ifras respectivas i eatas
dos categories, 401.498 1 la primer y 85 l la segunda, por pertenecer A la













52 -
tropa, transeuntes nacionales y extranjeros, asiAticos, yucatecos, jornaleros
blancos y pobres de solemnidad, que no cuento con que concurran por su
part a la contribution que se impusiere, se circunscribiri el nbmero de
contribuyentes A 947.078.
Repartidndose en ellos el total de la indemnizacion, tocard A cada uno,
segun aparece demostrado en el cuadro nim. 4, A pesos 281-64 por persona
en los veinte aiios, que compartido entire estos darA por exhibition annual
la cantidad de pesos 44-08 por individuo, no muy gravosa por cierto,
y que nadie se negaria A prestar en cambio del inmenso beneficio que por
la media habri de sobrevenirles en su particular, y much mas aun en la
riqueza y prosperidad del pais. Entiendese suponiendo que durante los veinte
aiios no haya disminucion alguna en los eselavos, y que la colonization blanca
no progresase ni tuviese el menor incremento, manteniendose contra toda
razon en el estado estacionario que hoy se encuentra.
En estos calculos, que por cierto no se acusarAn de mezquinos ni de visio-
narios, lie procurado favorecer, much mas alli de Io que permiten los dicta-
dos de la razon y la justicia, el interest de los actuales poseedores de esclavos;
porque es cierto que si tieneirun just titulo para ser indemnizados del valor
de los que adquirieron por un medio legal y autorizado, no sucede lo mismo
ni les sirve de pretesto para reclamaria respect de aquellos que se proporcio-
naron indebidamente y con el mas visible quebrantamiento de la ley: de ma-
nera que en terminos de rigorosa y estricta legalidad, ellos no son, ni pue-
den decirse duehos de los negros que, procedentes del Africa, no pasen de 50
afios; porque estinguido el legitimo comercio de 1820 en adelante, es evidence
que no pudieron conseguirles sino por la via ilegitima del contrabando, que
justifica por consiguiente su inmediata abolition.
No creo, sin embargo, que el Gobierno deba adoptar semejante media;
y en bien de la misma agriculture y de la riqueza agraria e industrial del pais,
por un sacrificio mas le toca cerrar los ojos sobre esta clase de abusos; pero
como no por eso haya de imponerse una pena, cuando se han quebrantado
sus mandates, lo inico que te correspond hacer en tal caso es dejar bajo el
patronato de sus antiguos amos A los pertenecientes A esta clase en el propio
pie en que ya existed en el dia, durante el period de los veinte amos sefalados
a la emancipation, y que con el trabajo que aprovechen queden satistechos de
los costs que hicieron, ya sea en su adquisicion, ya en los auxilios que se
encuentran obligados A prestarles por su asistencia, vestidos y alimentos en
todo el trascurso de este tiempo. Si se baja de la suma de la indemnizacion
todo el alcance de esta partida, como se vB en el cuadro n6m. 5, el resultado
que obtendremos sera que la suma indemnizable por el Gobierno no pasari













63 -
de 480.856.584 pesos, que dan para cada individuo en los veinte alos 138-in
pesos 6 sean 6-91 en cadauno de ellos.
No se me oculta que entire todas las imposiciones, la que se rige por capi-
tacion, esla que bajo la apariencia de mas absolute igualdad possible, encierra,
sin embargo, la mayor desigualdad que se conoce; porque prescindiendo de
today consideration respect A haberes y fortunes individuals, los mide A todos
por un propio rasero y les hace contribuir de un mode uniform, cualquiera
que sea la disparidad de posibilidades que medien entire ellos. Reconozco des-
de luego el mal anejo A tal g6nero de imposicion; pero tambien es de todo
punto inevitable, al obtener una reform de tan alta importancia, que deje de
incurrirse en inconvenientes, hasta cierto punto imprescindibles. A fin de sal-
varlos en cuanto sea compatible en el alcance de la prudencia humana, pre-
sento los cuadros nimeros 6, 7 y 8: el sesto comprende un repartimiento del
impuesto sobre el product de la riqueza en el pais; el setimo su combination
per via de suplemento con el de la capitacion antes indicada; y el octavo
el de esa misma combination, ampliando la primer a los products de la ri-
queza peninsular, nivelAndola con la de esta Isla, A pesar de ser muy superior,
y circunscribidndola & ese solo limited con la mira de hacer menos sensible
aquel gravamen.
Del primer estado resultari que, ascendiendo el valor de los products
anuales de la Isla A 135.05.694 pesos, y deduciendo de esa suma el 2 por 400
annual para la imposicion, producira esta 2.701.074 pesos, y en los veinte anos
de la emancipacion 54.021.477 !, con un deficit para su amortizacion de
126.815.106-50, cuya suma habrA de cubrirse con la capitacion que, segun el
estado ninnero 7, ascenderia enlos veinte anos por individuo A pesos 148-28, y
por ao A 6-91; pero que estendiendo el impuesto sobre los products de la
riqueza, no solo A la Isla, sino tumbien A la Metr6poli, porque la primer
hace part de la misma nacionalidad, y porque ademis entrambas se ban
aprovechado de las ventajas de la institution domestic, como tendrian que
sufrir en comun por los males que resulten A Cuba de su complete abolicion;
y dando, segun se v0 en el cuadro nimero 8, un cupo igual de products at
vasto territorio de la Peninsula, resultaria que laexhibicion individual por ca-
pitacion en los veinte anos imicamente ascenderia A pesos 79-57 i, y que la
annual solo alcanzaria lade pesos 3-97, suma muy insignificant y que en poco
6 nada afectard i la posibilidad de los contribuyentes.
Indemnizados los que se declarasen emancipados a si mismos en pago de
su aprendizaje, como sucede en esta clase de contrataciones, y quedando el
de los otros i cargo del Gobierno, este se hara por periods de uno 6 dos anos,
mttodo c6modo, sencillo y soportable para los amos y los contribuyentes, que














54 -
ademas ofrece la facilidad de deducir las bajas que sobrevengan al tiempo de
la exhibition por causa de falleeimiento i otros motives justos y racionales;
llenwndose asi las mas esenciales condiciones que debe reunir un bien com-
binado sistema de emancipacion, y que llegue a realizarse sin los graves pe-
ligros ni los abultados perjuicios que se les atribuyen.
Fuera inutil decir que en este plan ban de considerarse libres los que
nazcan desde el moment en que se reconozca por el Gobierno el principio de
la emancipacion, bien que aquella libertad no haya de tener efecto hasta el
cumplimiento de los veinte aios enque deberealizarse la total y comuneman-
cipacion, quedando al abrigo de sus padres y al cuidado de sus patrons, que
se utilitarian entire tanto de los servicios que le prestaran, como en retribution
del patronato que reciben y de la moral 6 instruction que es tambien de su
cargo inspirarles. Por medio de este plan, field y exactamente ejecutado, se
lograria con el menor trastorno possible obtener los beneficios de la reform,
conciliando el interest de los unos con el derecho de los otros, salvar la paz
phblica sin alterar el curso regular del trabajo, y preparar i los actuales es-
clavos por una mas cristiana y religiosa cultural inteleetual A los goces y be-
neficios de una vida mas regular y civilizada.
La question africana, despues de Ilegar o este t6rmino, nos parece por eso
que alcanzo su final resolution; queda aun el otro gran problema de saber
que haya de hacerse entonces con los























EMAICIPADOS.


He considerado siempre tan complicada y dificil la question de la esclavi-
tud, que aun resuelta per la via del abolicionismo, y hacienda este sacrificio
Sla conciencia p6blica, no habremos logrado dar una cumplida solution al
problema; porque aun queda en pi6 y subsiste para el pais, con todos sus
peligros 6 inconvenientes, el no menos grave delantagonismo de las razas, que
se suponen en tan abiertaoposicion, que no pueden existir conjuntamente y
sin tender la una i la destruction de la otra 6 a su enter y cabal some-
timiento.
Unido al hecho material de la esclavitud el otro mas aparente, y que vA con
aquella acompanado, de la diferencia de color, es incalculable c6mo el acci-
dente de la epidermis influye en el fondo de nuestras ideas y hace permanent
una condition, que sin l6, serial del todo transitoria y fugaz. La coloracion
de la piel es como el signo caracteristico de la servidumbre; la seal de Cain
6 la marca de Redgunttet, vi denunciuidola en todas parties y lleva inscritas
las indelebles manchas de la esclavitud. De alli nace ese jurado y persistent
antagonismo de las razas, y como una consecuencia que le es aneja, el 6dio
mortal y la eterna enemistad con que se miran y que constituyen nuestra si-
tuacion, muy distfnta de la en que se encontraban los pueblos antiguos y el
imperio moscovita en nuestros dias; habiendo podido decretar la emancipa-
cion de sus siervos con much mas facilidad, sin los peligros que aqui corre la
abolition de la esclavitud.
Habia previsto Toequeville, en su obra inmortal de La democracia en Amd-
rica, este gran riesgo que amenaza i las poblaciones de nuestro hemisfdrio en














56 -
qua tan profundamente se adopt el fatal sistema de la esclavitud africana, i
much antes que el, el calebre baron de Humbolt, al escribir con su ojo de
aguila y su vasta inteligencia el Essayo politico sobre esta Isla, estudiando el
porvenir de las razas que la pueblan, lanz6 sin piedad contra nosotros el ter-
rible anathema de que el Archipielago de las Antillas estaba destinado a conver-
tirse en otras tantas poblaciones africanas, y el Continente perteneceria a la
raza caucasica, desapareciendo enteramente y para siempre la indigena, que
tan compact y numerosa era en los tiempos del descubrimiento y la con-
quista.
Dichosamente este vaticinio y la doctrine desalentadora del cdlebre Toc-
queville han venido a anonadarse ante la brillante y noble esperiencia, gene-
rosamente ejecutada por la nation inglesa, que en un period todavia corto,
de treinta ahos, que ya cuenta la reform, aun no ha producido, en los puntos
londe se ha verificado, los acerbos males que generalmente se auguraban.
Sin duda que no podemos prometernos por su medio, como de ninguno de los
actos humans, esa acumulacion de bienes sin tropiezo alguno, pues no es
dado ni possible en el drden gradual de los acontecimientos: todo se hall en la
naturaleza mezelado, y no cabe concebir que el bien se adquiera sino A costa
de algunos sufrimientos. Todavia, segun la bella espresion de Gasparin,
nadie encontrd el secret de hacer un cambio tan radical y tan profundo en el
actual mecanismode las sociedades, sin que vaya acompahado de un penoso
cortejo de padecimientos.
Forzoso es someterse a esta ley eterna y desoladora de la humanidad, y en
ultimo termino averiguar que es lo qua convene hacer con los emancipados
luego que se les otorgue la libertad. Hasta hoy son tres los sistemas que se
presentaron como los mas f.ciles para la solution de este problema. Es el pri-
mero, que parece mas pronto y eficaz, el de la expulsion de los emancipados
a media que fuere dandoseles la libertad. Redilcese el segundo A la sucesiva
fusion de las dos razas, que por sumezcla y cruzamiento vendrian por iltimo,
y al cabo de algunas generaciones, A unificarse mejorAndolas. El tercero se
refiere a la sencilla coexistencia de aquellos que con el trascurso de los alos, y
luego que pasase el influjo de las actuales preocupaciones, llegarian, si no a
hermanarse, A vivir al menos en una pacifica tranquilidad, tanto mas realiza-
ble, cuanto mayor fuese el impulso que se diera i la colonitacion blanca, que
es la primer y la mas urgente de todas las necesidades de Cuba.
De esos sistemas, el de las grades espulsiones en masa, 6 UImense de-
portaciones, nada tiene en si que baste a legitimarlo: funestisimas bajo cual-
quier aspect que se miren,llevan, no solo elsello de una injusticia manifiesta
y el de una pena impuesta sin razon, sino que son ademas dahosisimas a la














57 -
prosperidad del pais y un golpe de muerte que se d&i las fuentes de su ri-
queza agraria A industrial, por la consiguiente enervacion que imprimen en
so fuerza y vitalidad productoras. A tan grave inconvenient se agrega ade-
mis el otro, no menos trascendental 6 insuperable del inmenso cost y la
enormidad del gasto que habria de exigir una media de colosales dimensio-
nes, por cuyo motive no es possible sostenerla ni aceptarla.
La fusion nunca fuera dable imponerla como ley, porque solo depended y
es el resultado de la concurrencia de voluntadesparticulares, que libres como
ellas son, habri siempre dificultad en avenirlas; y tampoco se concibe que se
intent forzarlo hasta el punto de constituirla en calidad obligatoria, 6 por una
fuerza coactive, que tan facil seria eludir.
Foroso es optar per la consistencia de las dos razas, y como la hemos
limpiado ya depurAndola de los riesgos de que antes se creia amenazada, casi
podremos star seguros de que con su prudent y mensurada adopcion, muy
lejos de esos sofados perjuicios con que se nos amedrantaba, venceremos al
cabo todos y cada uno de los obstlculos reales y efectivos de que se juzgaba
rodeada la reform, que mas gloriosa y triunfanteque nunca, podria entonces
recorrer despejadamente so brillante carrera, legandonuestro siglo a las futu-
ras generaciones la mas noble conquista de cuantas puedan registrarse en el
catilogo de la humanidad.














- 58 -


CONCLUSION.









Despues de una larga ypenosa peregrinacion por uncampo poco esplorado,
y cuando aun resuena en mis oidos el estampido del canon, que lievando en
pos de si victims humans, nos certifica de la existencia de un partido que
con encarnizamiento pugna por conservar intact su supremacia; despues,
repito de una escursion, tan azarosa como aventurada, lie llegado per fin al
termino de mi area y puesto cima al dificil trabajo que habia acometido. El
camino recorrido, fuerza sera confesarlo, ha sido aspero y escabroso a lo
sumo, y no pocas veces por el estreeho sendero en que me deslizaba, he visto
delante de mi el abismo. Hombre del siglo, y peosando como en l6 se piensa,
no por eso me deje arrastrar de ningun movimiento irreflexivo, ni de senti-
inientos exagerados; incline siempre la cabeza ante el poder de la verdad y la
razon, y prestado un culto casi religioso A la f6 que es debida y que ahora
se consagra A la idea, ante cuyo altar se humillan todos los poderes de la
tierra.
El tiempo calm las pasiones y hace que desaparezcan los intereses ; pero
ese mismo tiempo que asi produce tan maravillosos efectos, es tambien el que
vigoriza y engrandece la fuerza formidable del poder y de la idea, y siguisn-
dole en su curso, ciertos de su victoria, estudiandola paso a paso, nada tam-
poco se ha omitido de cuanto pudiese concurrir y eontribuyese a demostrar
la oportunidad y, si cabe decirlo asi, la posibilidad y necesidad de optar
espontineamente por el partido de la reform.
Dividido este trabajo en dos parties, que debian ser distintas entire si, se
ocupa la primer en combatir y refutarsin acritud, y con today la sinceridad del














59 -
buen deseo, el fondo de argumentaciones con que aun el error de nuestros
hacendados y el interest much mas s6rdido de los especuladores se empetla en
justificar, 6 por lo menos en cubrir bajo pretestos plausibles, el odioso con-
trabando que todavia se esti haciendo en esta Isla de ese comercio funestisimo
con la costa de Africa. Fortificado y sostenido con la autoridad de la ley y el
unanime asentimiento de la sensate generalidad, no me ha sido tan dificil
alacar al mercantilismo hasta en sus filtimos atrincheramientos, desalojandole
de una vez de las falsas posieiones en que se habia colocado.
Mucho mas ardua la area que me impose en la segunda parte, mi studio
sobre ella ha sido, si cabe, mas severe y circunspecto : historiador fiel y pe-
cando A veces de minucioso, trazo el curso de la idea desde que A principios
del siglo aparecid en el mundo como un pobre destello que se presentaba en
nuestro horizonte, poco refulgente y at parecer condenado a desvanecerse en
la oscuridad y las tinieblas : pero que en vez de ese triste destiny que se la
presagiaba, vimosla surgir despues much mas espldndida que en su aurora,
y engrandecerse y crecer hasta el punto de convertirse en hechos reales y
consumados por diferentes pueblos y regions de la tierra.
Desde esa dpoca el abolicionismo, dejando de ser un pensamiento ut6pico,
tomd la consistencia de una realidad enteramente cumplida, y pas6 del do-
minio de la idealidad al campo de los hechos. Adoptando esa nueva forma,
salvd el espacio que mediaba entire el tipo primitive de idea especulativa al
de verdad prdctica, unas veces por medio de sangrientas revoluciones y de
penooso padecimientos sociales, y otras por movimientos pacificos y de natu-
raleza mas conciliadora y tranquila. Sancionados estos por una esperiencia,
que aunque no muy larga, ha sido, sin embargo, tan feliz como consoladoe
ra, mi empeio decidido fud fijarme en esta solution y buscar en la variedad
de las obtenidas cuil era de entire ellas la que merecia con seguridad unajusta
preferencia; y como en iltimo termino no haya sino dos modos positives de
emancipacion, el uno en masa 6 instantineo, y el otro gradual y progresivo,
al declararme por este no lo hice sin discutir cada una de las diversas pro-
puestas meditadas para resolver mejor la question.
Surgieron de semejante exiamen los inconvenientes respectivos que natu-
ralmente vienen de los dos contrapuestos elements que envolvia la palabra
mnancipacion; 6 en otros t6rminos y para darnos mas claramente A entender,
la oposicion y antagonism que se suscita por el simple hecho de restituir al
eselavo los derechos de su personalidad y su conciencia, y el contrapuesto
interest de los amos, a quienes se despoja del capital empleado por su legitima
adquisicion.
Animados de un espiritu de concordia, que muchas veces fuW desatendido














60 -
en el debate, si bien procured desvanecer la primera, no por eso he dejado de
ser tan indulgente como era possible con los segundos, y purgando el campo
de la discussion de unos estorbos que tanto la embarazaban, ya del todo des-
pejada la question y abordandola de frente con respect a su aplicacion prAc-
tica en esta Isla, examinadas sus peculiaridades y la condition actual en que
se encuentra, despues de esponer sumariamente el conjunto de medidas pre-
liminares que debian preceder al complete restablecimiento de la reform,
ofrezco por iltimo el plan definitive que par conseguirla con menos su-
frimiento del cuerpo social, he considerado mas convenient.
Lejos estoy, y dista much de mi pensamiento, la vana presuncion de
creerle el imico y el mas acertado possible; mejor que otro alguno reconozco
mi propia insuliciencia, y tratandose precisamente de una question que es
quiza de todas la mas trascendental para este suelo, ya de antemano concebi
que no era mi voz, sino otras mas autorizadas, A las que competia dilucidarla;
pero en el silencio general, just al menos parecia que alguno, por pequefia
que fuese su individualidad, rompiendole, iniciara tan irdua y solemne dis-
cusion. Haciendolo asi, lo dije ya, no cedi a un vano, ciego A irreflexivo sen-
timiento de actualidad, sino antes bien al impulse de un corazon que esta
todo consagrado al mayor bien y prosperidad de Cuba; huyendo A un tiempo,
tanto de herir la fibra irritable del interns, como de despertar la susceptibili-
dad demasiado viva y sensitive de las pasionesexaltadas. A pesarde miesmero
en esta part, much temo no haberlo conseguido: intransigibles como unas
y otras lo son por su naturaleza, habrd sin embargo de resignarme a la suerte
que tal vez me cupiera. Firme en el grito de mi conciencia, y apoyado en la
sinceridad y buena fe de mis convicciones, descansare con abnegacion reli-
giosa en su incolumidad, y dejard al tiempo y A la madurez de las agenas re-
tlexiones, A Dios y a los hombres imparciales, que hagan lajusticia, que acaso
se atrevan a negarme la irritabilidad y las prevenciones del moment.
















61 -



CUADRO NIJM. 1.



ENo demo demo to 1. eldritlld de .h Isd Cb...


EDADBS. VABONES. HEXRBM TOTAL.

De menos do 1 aio. 3.837 3.886 7.723
1 6 7 21.868 21.612 43.480
8 15 30.369 24.711 55,780
S 16 A 20 24.432 17.482 41.914
S21 25 21.860 14.478 36.338
S 26 6 30 25.770 17.818 43.588
S 31 A 40 38.031 23.867 61.898
S41 a 50 25.491 14.137 39.628
S51 60 14.373 7.603 21.976
S 61 A 70 7.214 3.741 10.955
S 71 80 3.655 1.621 5.176
81 & 85 7 732 373 1.105
86 4 90 707 291 998
S91 & 95 205 109 314
96 100 213 85 298
De mas de 100 65 17 82
218.722 151.831 370553






CUADRO NUM. 2.



Val-a1 i pr dd.a t& UiMo dio.


EDADE. ESCLAVOS DE IABOS APBBCIACION TOTAL EN PBBOB
BXOS. A TEMINIO MSDIO. FBBTS.

De meno d 1 afio. 7.723 A pesos 100 ano. 772.300
S1 6 7 43.480 300 13.044.000
8 i 15 55.080 600 33.048.000
16 6 40 183.738 1.000 183.738.000
S41 50 39.628 500 19.814.000
S51 60 21.976 300 6.592.800
61 a 70 10 500 1.0965500
*71 A 80 .176 34 175.984

367.756 258.280.584





















CUADRO NUM 3


Poblaion blaa y libre de colorn I 1la


BLSCOS. TOTAL. L1ES DO COLOR TOTAL. TOTAL GENEBAI

Varoaes 468.087 6arones 109.027 577.111

HIemb.rs 3...397 Hemb ras 11 81 442. 31
793481 225.8.13 1.019.427





CUADRO NOM. 4



Reparticion del impueto por cabela.



nTB-roTo LNTaES IE N R 0 0 P IDIDo EX OHIBICIOO ANiL.
DOE COLOB, EL 20 o Aos.


917.068 258.280.581 S 281-64 $ 14-08





CT-ADRO NUM. 5



Valor de los eolavko que deben er iademn.ido. deducie.do .la itd de Io de 8 a 30
aine, por uponere fraudaleotmeite introducidos.



TOTALL INTRODVCIDOS NDSEBO oEAL VEBDADERO COST
UE DEL DE LOS DE LA
ESLtAVOS. AbO DE 20 ACA. InSDEXIZABLES. INDEMSIZACoN.

3770553 88.463 282.090 8 180.836.58t















63 -

CUADRO NUM. 6.


Impmrto mobae l riqoeu .


VALOR DB LOB PRODUCTS 2 POE 100 TOTAL
ANUALIM DE LA ISLA. DU STA CANTIDA. EN LOS 20 AOs.


135.053.694 2.701.074 54.021.477 )



CUADRO NUM. 7.


BE.otiui- del iop-to por kiq-eu r pit eom.


BAS E TOTAL EXHIBICION EXHIBICION
DEL EN INDIVIDUAL AIUAL
IMPUESTO. PESO8 FCUERTE. EN 20 AiOS. POE PEHRONA.

2 por 100sobre los p
ductos de la Isla en 20
aos. . 54.021.477-5
Capitacion en los mis-
mo. . 126.815.106-5 138-28 8 6-91

$ 180.836.584



CUADRO NTTM. 8.


Reported del imply to hobre Io produatm de la .rque de la Penioula y de euta Ia,
y7 obe opitoion.


BASES TOTAL EXHIBICION EXHIBICION ANTUA
DEL EN INDIVIDUAL POR PERSONA
IMPURSTO. PDos PUT. EN LOS 20 A8OS. EN 1 Aio.

2 por100 obre los pro
doctors de la Ila en 20
aos . 54.021.477-50
Id. por los de la Peni-
sua enid. .. 54.021.477-50
Capita2on de "la S en
aos. 72.793.629 $ 79-37 t S 3-97

180.836.584




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