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HIDE
 Frontispiece
 Title Page
 Ofrenda
 Aqui abajo
 Incendiada!
 En memoria del decano de la poesia...
 Fiez-vous
 La belleza
 Flores de otoño
 En la cumbre
 Mariposas negras
 Intima
 Musica moderna
 Frente a las "palisades" del...
 Ensueño
 Escorzos
 Ante el mar
 Maximo Gomez
 Lux
 La serpentina
 El pinar
 A un vencido
 A un poeta muerto
 Despertar
 Imitacion D'annunziana
 Table of Contents
 Back Matter






Group Title: Ediciones Espiral Colombia
Title: Poesías juveniles
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 Material Information
Title: Poesías juveniles
Series Title: Ediciones Espiral Colombia
Physical Description: 62 p. : illus. ; 18 cm.
Language: Spanish
Creator: Henríquez Ureña, Pedro, 1884-1946
Publisher: s.n.
Place of Publication: Bogotá
Publication Date: 1949
Edition: [1. ed.
 Subjects
Genre: non-fiction   ( marcgt )
 Notes
Statement of Responsibility: Colección de E. Rodríguez Demorizi.
 Record Information
Bibliographic ID: UF00073989
Volume ID: VID00001
Source Institution: University of Florida
Holding Location: University of Florida
Rights Management: All rights reserved by the source institution and holding location.
Resource Identifier: aleph - 000707382
oclc - 22444213
notis - ADP9244

Table of Contents
    Frontispiece
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    Title Page
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    Ofrenda
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    Aqui abajo
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    Incendiada!
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    En memoria del decano de la poesia patria
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    Fiez-vous
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    La belleza
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    Flores de otoño
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    En la cumbre
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    Mariposas negras
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    Intima
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    Musica moderna
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    Frente a las "palisades" del Hudson
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    Ensueño
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    Escorzos
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    Ante el mar
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    Maximo Gomez
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    Lux
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    La serpentina
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    El pinar
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    A un vencido
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    A un poeta muerto
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    Despertar
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    Imitacion D'annunziana
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    Table of Contents
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    Back Matter
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Full Text

































P. Henriquez Ureiia
en 1904






PEDRO HENRIQUEZ URERA


POESIAS


JUVENILES


Colecci6n de
E. RODRIGUEZ DEMORIZI













Ediciones Espiral Colombia
1949







Primera edici6n, junio, 1949.










AMIBcA*


Impreso en EDITORIAL IQUEIMA, carrera 10*, No. 21-2















OFRENDA


La poesia es el suefio de la mafana de las gran-
es vidas; contiene en sombras todas las reali-
ades futuras de la existencia... iDesgraciado
el que no ha sido poeta una vez en su vida! Es-
s bellas palabras de Lamartine parecerian es-
ritas para Pedro Henriquez Ureiia, porque el
ibio humanista, el maestro de discipline tan ds-
era como la filologia, se inici6 en las letras co-
o poeta. Antes de cosechar, con manos de fil6-
)fo, los maduros frutos del pensamiento, culti-
Sen sus huertos interiores la flor de la poesia.
fue siempre poeta: en lo hondo de sus escritos,
n en la parquedad de la frase en que ocultaba
z emoci6n, hay esa poesia recondita que es qui-
Sla mis pura expresi6n del d6n divino.
Su fuente de gracia la hall en el seno de la







madre poeta, de la excelsa Salom4 Urefia; rep(
s6 la infantil cabeza sobre el coraz6n de la ma
egregia mujer dominicana; aspire los hdlitos d
la poesia en el ambiente de la esclarecida cas
solariega. Al despertarle, en la dulce mariana, lI
versos maternales, cant6 tambign. Habia de se
poeta donde asentaba su reino la poesia. Dent?
del verso conocio el sentido de las palabras y e
ellas puso, con pasmo de todos, el juvenile esp
ritu.
Asi nacieron sus versos, antes de los dias a
ci6neos de su precoz adolescencia. De tal rman
ra, que en carta al poeta Osvaldo Bazil, del 21 c
enero de 1907, decia don Americo Lugo: "Coi
fieso que siento admiraci6n por Pedro Nic9lds,
quien tengo por el mayor poeta de la iltima g.
neraci6n, aunque usted le aventaje en rareza
delicadeza de emoci6n. Su falta misma de orig
nalidad tiene plausible explicaci6n meditando i
la pasmosa lentitud del crecer de las encina
Ninguna juvenile pluma poetica dominicana, s
embargo, podria escribir Lo Inasequible y
Mar. Podrd dejar de escribir en verso.y golpei
y romper con la maza del critic las mallas de
diamantina cota que le cubre el coraz6n; pee
6ste serd siempre el de un poeta. No me gusti
las profecias, por mds que s6lo en Wstas sean t







tables las equivocaciones; pero dudo much que
egard a ser el primer hombre de letras de la
!epiblica; y cuenta que tiene competidores co-
to Tulio Cestero. Si figure, jovenzuelo ifnico en-
o le saque verdadero a quien de el afirmara que
re tantos viejos, es porque creo que su penacho
adea por cima de casi todas esas cumbres".
iQue claros vaticinios! Aios despues, ahora,
m motive de la muerte del sabio humanista,
caba de escribir el doctor Lugo: "Pedro creci6
.jo profetico influjo. Fluctu6 primero entire dos
undos: la poesia y la ciencia. Pag6 tribute a
estirpe materna, y fue musageta en Lo Inase-
ible y Al Mar, en Flores de Otofio y Mariposas
egras; pero rindiole al fin el pujante tempera-
ento paterno, y ya en 1905 era el mins notable
itico dominicano".
Si Pedro Henriquez Ureia vivi6 en el mundo
la ciencia -de la ciencia literaria, prefe-
temente- nunca estuvo ausente de los altos
inos de Apolo: pervivian en l1 las inquietudes
irituales de la infancia, el dulce acento apos-
lico de la madre, parte enseianza y parte poe-
. Que toda la sabiduria y todos los caminos del
nocimiento y de la vida tienen por meta esa
inica.









En la muerte de Pedro Henriquez Urefia m
devoci6n de amigo, de compatriota y de discipu
lo no acierta a dedicarle ofrenda mds pura qu
estas poesias juveniles suyas, manojo de olvida
das rosas inmarcesibles cultivadas por el en e
propio huerto de su espiritu (*).


EMILIO RORIGUEZ DEMORIZI



(*) 1946. Holgaria advertir que Pedro Henriquez Urefia de)
dispersas y en olvido estas Poeslas Juveniles, desviadas por otro
rumbos sus aficiones literarias de la mocedad. "Una de las pri
meras poesias de sabor genuinamente modernista, si n6 la pri
mera, de un autor dominicano, fue Flores de Otolio", segf
afirma el doctor Max Henriquez Urefia en su Panoramj histc
rico de la literature dominicana (Rio Janeiro, 1945, p. 187, not
219). Para utilidad de los que deseen conocer las fuentes d
donde hemos torado estas composiciones, se indican a conti
nuaci6n: Aquf abajo, (Letras y Ciencias, Santo Domingo, 1 fel
1898); Incendiada, (Letras y Ciencias, S. D., No. 168, 20 Junli
1899); En memorial del decano de la poesia patria, (Inedlta, mE
nuscrito de Pablo Del Monte, S. D.); Fieux-vous, (Nuevas Pi
ginas, S. D., No. 2, 15 oct. 1900); La belleza, (Nuevas Pdginas, I
D., No. 8 ,15 enero, 1901); Flores de otoAo, (El Ideal, No. 1, S. I
4 nov., 1901); En la cumbre, (Listin Diario, S. D., 25 sept. 1902
Mariposas negras (La Cuna de America, S. D., No. 2, 8 mars
1903); Intima, (La C. de A., S. D. No. 63, 11 sept., 1904); Misi(
modern, (L. C. de A., No. 44, 1 mayo, 1904); Frente a las "PI
lisades" del Hudson, (Cuba Literaria, Santiago de Cuba, 14 Ji
nio, 1904); Ensuefo, (La C. de A., S. D., No. 48, 29 mayo, 1904
Escorzos (La C. de A., S. D., No. 76, 11 dicbre., 1904); Ante
mar, (La C. de A., S. D., No. 80, 8 enero, 1905); Mdximo G6me
(Copia del doctor M. H. U.); La serpentina, (La C. de A., S. I
No. 60, 23 feb., 1908); Lux, (Cuba Literaria, No. 44, S. de 0.,










)ril, 1905); El Pinar, (La C. de A., S. D., No. 42, 20 oct., 1907);
un vencido, (La C. de A., S. D., No. 140, 3 oct. 1909); A un
,eta muerto. (Blanco y Negro, S. D., No. 66, 19 die., 1909); Der-
.rtar, (omitida la procedencia); Imitaci6n D'Annunziana, ea
ortesia, por Alfonso Reyes, M6xloo, 1948.


















AQUI ABAJO

De Sully Prun'Homme.

Aqul abajo las lilas todas mueren,
de las aves los cantos breves son,
lay! con estios que subsisten siempre
sofiando voy...

Aqui abajo los labios todos queman
sin de su suavidad nada dejar;
y yo suefio con besos que no sean
crueles jamis...

Aqui abajo los hombres todos lloran
sus perdidos amores y amistad;
yo suefio con amantes que se adoran
eternamente con pasi6n igual!...

(Oct. de 1897, a los 18 aios)

13















i INCENDIADA!


En la plicida aldea
-punto visible en el abierto valle-
la casita azulada es el detalle
que mAs la vista al viajador recrea.

En su frente, de azul engalanado,
resalta, como en mar la nivea espuma,
de las puertas el blanco nacarado;
y la tornan extrafia y peregrina
los adornos moriscos y persianos;
como velo de bruma,
de finas alambreras el cercado;
y el jardin i que jardin! "Ni en la vecina
culta ciudad hay uno de su grado"
dicen a unica voz los aldeanos.

Alli florecen lirios y azucenas;
esplende la gardenia delicada;
se irgue la corola oriflamada
de la cafia de India; de miel llenas







se a'bren las rosas que la brisa mece;
el olor de jazmines adormece;
de arbusto generoso
fantAsticas orquideas been vida
y enridase en las ramas amoroso...
el conv6lvulo oculto, y sonreida
la blanca stephanotis florecida.

Pero no es el jardin, no es el persiano
adorno, ni el color oue cabrillea,
-lo mds bello en lo bello de la aldea:
la casita gentil, cual del milano
esconde a la paloma
su apacible morada,
encierra flor de virginal aroma
y de blanca corola inmaculada...

La nifia que sin padre vio su aurora,
libre de afan, bajo maternas alas,
creci6; la juventud arrobadora
la orn6 con todas sus radiantes galas;
y hoy, aunque no ha visto veinte mayos,
en medio de sus flores escondida,
es orgullo del pueblo donde anida.
~AmarA? Quien lo sabe! Entre sus rayos
la envuelve sol de maternal ternura,
y ve correr su placentera vida
como de suave arroyo linfa pura...

Mas, quinn vaticinar puede el mafiana?
Squien del future mal halla la fuente?
iD6nde naci6 la chispa incendiadora






que prende en la casita, y descolora
el azul que engalana,
destruye el arabesco y la persiana,
la pulida madera carboniza,
y mustia tanta floor esplendorosa?

jQu6 sera de la madre casi anciana
y la nifia gentil en quien hechiza
la dulce juventud color de rosa?

...iS61o escombros y pilida ceniza
ilumina la Luna misteriosa...!

(1899, a los 14 aios)















EN MEMORIAL DEL DECANO DE LA
POESIA PATRIA


(Felix Maria Del Monte)

Ayer, cuando al impulso de su anhelo
de Patria y Libertad glorioso y vivo
la noble juventud dominicana
dio de Separaci6n el grito altivo;
cuando agrupada en inmortal baluarte
lanz6 su reto al tiranismo haitiano,
de uno de aquellos juveniles pechos
brot6 el himno de guerra quisqueyano
a cuyo acento b6lico al combat
la falanje vol6 libertadora
armada de valor y enardecida
iy volvi6 del combat vencedora!

Despu&s aquella lira prepotente
que vibr6 con los tonos de Tirteo
cant6 la Patria: su tenaz recuerdo
en la ausencia, y el linico deseo







que al desterrado alienta; cuando esclava
la vio vendida por traici6n impia
llor6 su postraci6n; y de su historic
sac6 raudales de viril poesia.

Hoy ya no late el pecho que alz6 un dia
el himno que lanzara a la victoria
las guerreras legiones quisqueyanas...
Mas guardari la Patria su memorial!

(Abril 30, 1899)















FIEZ-VOUS


De Oswald Durand
Traducido para "Nuevas Paginas"

Confiad en Ia mordida
de sierpe; en los blancos dientes
del le6n; en la zarpada
del tigre de ojos ardientes;
confiad en la onda amarga;
en la mujer misma, mas
p6rfida -la vanidosa-
que los reflujos del mar;
ioh! confiad en la fiebre
amarilla, que, traidora,
mata al posar en el labio
su caricia abrasadora;
en la peste, aun cuando nadie
espera de ella piedad;
-en el toque de agonia
iy jamAs en la amistad!
(1900)















LA BELLEZA


Pardfrasis de un soneto de Baudelaire

A Andres Julio R. Aybar
Para Nuevas Piginas


Cual sofiada escultura soy hermosa;
mi seno vencedor, que ahoga y mata,
enciende en el poeta amor eterno
y mudo como el mdrmol de la estatua.

Mi reino es el azul: soy una esfinge
de helado coraz6n, cual cisne blanca;
odio el gesto que rompe la armonia:
mi faz ni el llanto ni la risa exaltan.

Ante mis soberanas actitudes,
imperatorias, de desden supremo,
consumiran su vida los poetas,

20







esclavos del poder de dos espejos
donde s61o refl6jase lo hermoso:
jmis grandes ojos de fulgor eterno!

(1901)
















FLORES DE OTOSO


Crisantemas,
crisantemas como el oro,
crisantemas cual la nieve,
desplegad vuestras corolas,
las corolas como el sol de mediodia,
las corolas como el mdrmol inmortal.

i Que lucientes
en el rico invernadero-
o tras limpidas vidrieras,
entire rosas como auroras,
entire vividos claveles como sangre,
entire timidas violetas como el mar!

,Es que suefian
en atAvicos ensuefios,
en olimpicas nostalgias,
con su pais encantado,
con su patria luminosa que no han visto,
con Cipango, el lejanisimo Jap6n?







Desterradas,
s6lo nacen con las nieblas,
s6lo viven en Otofio.

iFlor de oro, flor de nieve,
ya ha pasado entire esplendores el estio,
ya es la hora, desplegad vuestro bot6n!

(Nueva York, octubre 1901)















EN LA CUMBRE


A Mercedes Mota
Por encima del bien y del mal
NIETZSCHE
Elsa que imploras con clamor ferviente
ante la muda inmensidad del cielo
y afn aguardas que acuda a tu defense
el armado, invencible caballero;
zves surgir en el pilido horizonte
dulce esperanza de solar destello,
o se acerca fatidica y silent
la noche en que se apagan los luceros?

Como el Arbol que roto y desolado
tenaz retofia, y resistir intent
contra el soplo letal de los inviernos
que el fuego vivo de la savia hielan;
el hombre en las batallas de la vida
arranca al seno de la madre tierra,







cuando le postra enfurecido embate,
nuevas viriles y pujantes fuerzas.
Mas la d6bil mujer, la d6bil plant
que el leve soplo de la brisa quiebra,
Sc6mo podri vivir cuando le azotan
las alas de drag6n de la tormenta?
iC6mo gallarda se alzarA, esparciendo
el casto aroma de su gracia excelsa,
si la mata el aliento ponzoiioso
de una egoista sociedad enferma?


i Ay de la sociedad que envilecida,
no alza a reinar, hieritica y supreme,
a la mujer, vestal incorruptible
que el temple augusto del hogar sustenta!
SAy si niega, sarcastica, homenaje
al genio, a la virtud, a la belleza,
-los fnicos blasones de la raza
en que su fe del porvenir alienta,
y pone en su camino, no las palmas,
ni glorioso laurel, ni flor risuefia,
sino el lodo de escarnios y calumnias
y el lazo infame de la envidia artera!...
Son sus mismas ind6mitas pasiones
la llama que consume su existencia
y la imperiosa mano del destiny
a esclavitud o a muerte la condena.
Almas que al bien y a la verdad dais culto
en una triste sociedad enferma,
haced de la altivez vuestra arma blanca
y portad como escudo la conciencia.







Elsa que imploras con clamor ferviente
ante la muda inmensidad del cielo,
y esperas que ilumine el horizonte
la argentina armadura del guerrero,
el cielo no responded; esta vacio;
pas6 la edad del noble caballero.
SSea tu paladin en la batalla
el sol de tu radioso pensamiento!

(Nueva York, 1902)
















MARIPOSAS NEGRAS


Recuerdo de las "Mariposas negras" de
Schumann

Para La Cuna de America

In me misero fan tumulto porte
gli interni sogni, e con dolor novello
del'un vago desio l'altro risorge.

GABRIEL D'ANUNNZIO

Cual esas tristes notas doloridas,
tal son mis pensamientos,
nocturnas mariposas
que se agitan con lfgubre aleteo
en la prisi6n oscura de mi espiritu.

Es alli donde ruge el sentimiento,
naufrago de la vida,






do el insaciable anhelo
entire sus ligaduras se debate
en infructuoso empefio,
se alza tenaz el indomable orgullo,
vibra sus rudos yambos el despecho,
y extiende el desengaflo,
enemiga de luz, su ala de cuervo.

Mariposas sombrias de la noche,
vagan los pensamientos
en la carcel oscura en que se agitan
esos torvos, vencidos prisioneros
que guard y atormenta,
implacable, el recuerdo.

iOh notas doloridas!
1Oh tristes pensamientos!
Cesad, cesad, no sea, mariposas,
vuestro pausado y ritmico aleteo
quien despierte en su carcel
a los pAlidos, torvos prisioneros.

(Nueva York, 1903)














INTIMA


A mi tia Ramona Urefia

Desde el solar native,
-el nido de los palidos recuerdos-,
la casa palpitante de memories
que viven y se agitan como espectros;
me Ilega tu palabra,
henchida de magnificos consuelos,
mensajera piadosa del terrufio,
hasta el extrafio techo,
el techo que indolente me cobija,
mudo y escueto,
intacto por los fuegos de las luchas,
intacto por las alas del ensuefio.

iEn la vida, en la lucha,
cual sangra el coraz6n, cual Ilora el pecho!
iQuB much que el postrado combatiente
destierre el sentimiento,







vulnerable tal6n que el dardo hiere,
y haga del estoicismo su remedio?

En la vida, en la lucha,
icudn temprano senti, llor6 cudn presto!
i cuanto de penas supe!
Solitario me encuentro,
sin patria, sin hogar, sin ilusiones,
-todas volaron con volar ligero-;
busco para las penas interiores
las aguas del Leteo,
y tiendo del espiritu las alas
al pais irreal de invicto ensuefio.


Todo cuanto fue amores,
luz de la edad y juveniles suefios,
yace entire los escombros del pasado,
apenas en los lindes del recuerdo.
Sobre esas ruinas
la vista tiendo
con muda indiferencia.
No renace el extinto sentimiento,
cualsi el ansia de dulces efusiones
fuese muerta en el pecho.

El fatigado espiritu
no se enciende en la llama del deseo,
y contempla a trav6s de las edades
como un campo vastisimo de hielo.







i Ah! que cuando resuena tu palabra
del letargo despierto,
y la nostalgia del amor antiguo
dentro del alma siento.

SOh td, la sofiadora, la constant!
iOh td, sacerdotisa .del ensuefio!
jNo sientes bajo 'el cielo de la patria,
de ruisefior parlero
cual se ha trocado el himno de esperanzas
por la canci6n macabrica de un cuervo?
SNo sientes que las vivas ilusiones ,
la vieja tradici6n, el dulee ensuefio,
vuelan en el confuso torbellino
que azota el patrio suelo,
y hechos jirones en la hoguera caen,
perecen de la patria en el incendio?

iQue con tu fe radiante,
que con tu amor perpetuo,
reconstruyes las muertas ilusiones
y guards el altar de los recuerdos,
y en las frdgiles notas de tus cartas
el alma envias del terrufio entero!
En mi noche de amargo pesimismo
el instant adn espero
en que escuche, sofiando,
tus palabras de nuevo,
sobre las ruinas de la triste patria,
"sobre las ruinas del hogar deshecho".
(Nueva York, 1904)















MUSIC MODERN


A Consuelo de Castro.

Para La Cuna de America

El alma triste, cual corriente oculta
de muertas aguas, gime entire las sombras:
su inc6gnito dolor canta en el blando
Nocturno de Chopin, vibra en la Er6tica
de Grieg, suefia de Brahms en el Adagio,
o a la noche con Schumann interroga.

El alma pasional, violent rio,
en luminosos campos se desborda:
ruge celosa con Otelo, rie
con el payaso, mata con la Tosca,
con Isolda y Tristan de amor se embriaga,
icon la valkiria esplhndida se inmola!

(Nueva York, 1904)















FRENTE A LAS "PALISADES" DEL

HUDSON



El cielo de otofio, do van confundidos
l gris de las nieblas y el diAfano azul,
palidece apenas, en vago crepisculo,
del sol decandente a la mustia luz.


La tarde esta pAlida. El viento muy leve
apenas agita el paisaje otofial:
an una ribera, los verdes pefiascos,
en otra, callada, la inmensa ciudad.


Las aguas tranquilas del rio reflejan
azules y pAlidas el cielo otofial,
y viajan muy lentas entire ambas orillas
las velas blanquisimas de sportivo yacht.







El viento dormita. El yacht se detiene:
sus velas reciben del astro la luz.
Delante del barco la lumbre riela:
un surco de oro en campo de azul.

(Nueva York, 1904)















ENSUERO


Para La Cuna de America.

Es regio palacio de suefios
el bosque.
Los arboles tristes
se rinden a suave letargo,
que el invierno llega
mecido en las rAfagas
de los tormentosos vientos boreales.

El regio palacio,
el bosque,
.se adorna de raros matices,
de rojos purpireos,
de sangrientos rojos,
de rojos que tienen fulgores de incendio,
de palido rosa,
del mis moribundo amarillo.
Y danle los pinos su verde,
su verde triunfante.







Cual lamento vago
como lento arrullo,
de las hojas secas el caer se escucha.
i Oh las hojas muertas,
oriental alfombra
del regio palacio de suefios!
Invierno, cefiudo,
con gelido soplo deshace
el regio palacio de suefios,
levanta el palacio imperial de la muerte,
de alfombras muy blancas,
de escuetas columns,
de cielos muy grises.

En tanto, los arboles suefian.
Ensuefios de vida, de savia bullente,
de ramas profusas,
de frescas y vividas flores.
iY de brisas calidas, ,
de fecundo riego,
de aves amorosas, de cantos, de nidos!

(Nueva York, 1904)
















ESCORZOS


A Enrique Ap. Henriquez

I
ADELINA PATTI

Como vive en los siglos la leyenda
del arte giego, la perenne magia
que ain en sus rotas, desoladas ruinas
suspended el pensamiento y le entusiasma,

Tal viaja por los afios tu leyenda,
diosa del canto y de la escena maga,
y corren los asombros de tus triunfos
en el carro fulgente de la fama.

Tal se finge la absorta fantasia
tu voz --diamante, lirio, seda, nAcar-,
tus glorias de Rosina y de Violeta.







Mas hoy si a ti se acerca, toda en ansias,
Ilora la adniiraci6n al contemplarte,
itriste ruina, doliente, desolada!

II

MARCELLA SEMBRICH
Es el triunfo sonoro de tus arias
rival de la mel6dica floresta
donde impera en su trono de esmeralda,
monarca de los trinos, Filomela.

A la gracia vivaz y luminosa
con que animals la clAsica comedia
loh compatriota de Chopin! adunas
dulces melancolias de Bohemia.

La cascada de perlas de tus trinos,'
tus cavatinas linguidas y lentas,
rememoran antiguos esplendores,

glorias fugaces de lejana 6poca:
iel genio de Mozart canta en tu canto
sus divinales notas postrimeras!

III

LILLIAN NORDICA

En la gloria divina de tu canto
palpita un alma melodiosa y tierna:







el alma, toda luces y dulzuras,
del arte ensofiador de Italia y Grecia.

En la urna radiante de tu pecho
prende su sacro fuego la tragedia:
la llama de heroismos y de amores
de la magna teut6nica leyenda.

Cuando encarnas de Wagner las creaciones,
en gracia y en pasi6n, sobre la escena,
de tu genio evocadas al conjuro

mirificas se abrazan y conciertan
la sublime alma trigica del Norte
y el alma sofiadora de la Grecia.

(Nueva York, 1904)















ANTE EL MAR


(Pardfrasis)

Mi coraz6n oh mar! tiene sus olas,
sus furores, sus calmas, sus tormentas,
sus glaciales regions solitarias
donde la nieve impenetrable reina,
hondas grutas pobladas de cantares
falaces cual la voz de la sirena,
naufragios espantosos, torreones
de altos castillos, de blancura arg6ntea,
que alzara la ilusi6n en sus delirios
a ser mansiones de la dicha excelsa
y cambi6 el tiempo en tumbas resonantes
do yacen hoy las esperanzas muertas.

Todo cual tf poseo, mas tu altivo
desden jocundo de la suerte fiera,
ioh perpetuo inconstante,
ansiara yo imitar!







Ante tu altar de rocas implacables
que enguirnalda la espuma iridescente,
mecido por el choque clamoroso
de olas votivas mil, cuando Selene
repose en la armadura de tu pecho
la joya nacarada de su frente,
mientras avanzan cual luciente coro
de vestales cantoras las rompientes,
y la mistica estrella de la tarde
en el azul purisimo aparece,
te ofrendar6 mis muertas alegrias,
mis tristezas profundas y perennes,
mis sonrisas ya mustias en su aurora,
mis ensuefios que en nieblas desfallecen,
tfi, escdcha mi plegaria,
joh mar, soberbio mar!

(Habana, 1904)
















MAXIMO GOMEZ


Fu6... Sobre el campo, tenebroso y yermo
bajo la tempestad embravecida,
acosada en la furia de los odios,
el alma de la tierra perecia...

Hondos clamores de infinitos duelos,
sordos gritos de c6leras altivas,
eran voz de las ansias inmortales
del alma de la tierra dolorida.

Surgi6... Postrero paladin gallardo
de la heroica legi6n de almas luminicas,
ifue roja llama de volcin que ruge
con la explosion de seculares iras!

iLa roja llama enardeci6 los campos,
de uno en otro confin corri6 bravia,
cual sacro fuego redentor que infunde
al alma de la tierra nueva vida!








iEra del legendario Hatuey hercleo
el fiero orgullo, la pujanza invicta,
resurgiendo, en la noche tempestuosa,
albor triunfal del esperado dia!

iEra la fe del genio de los Andes,
su alta vision profitica cumplida!
iLa centuria de magnas epopeyas
todo un mundo, una raza redimia!

iHijo postrero de la heroic estirpe,
6ltimo paladin de alma luminica,
hoy te besa, al sentirte en su regazo,
el alma de la tierra estremecida!

(Habana, junior 18 de 1905)
















LUX


Inspirado en el dibujo "Lo inasequible" del
pintor ingles Patten Wilson

Fue en tiempos lejanos: cuando florecia
la raza de heroes bella y varonil;
cuando el milenario su sombra extendia,
cuando fe sincera las almas prendia,
y Amadises hubo, y hubo un Lohengrin.

Fu6 en tierras extraiias: reinos que se ignoran,
que en trigicos sueiios puebla Maeterlinck
de bosques y alcazares do virgenes moran
esbeltas y magras cual las de Puvis.

Era un caballero. Tan joven: su frente
afin tifie un destello de gracia infantil;
en su ser la vida es ritmo potente,
y un ciclo de ensuefios se anima en su mente,
que en sus vivas ansias se juzga feliz.








i joven, anhela emular los nobles
udos caballeros de fazafias mil,
ue ha fuerza en su pecho cual de recios robles
es diestro en las armas cual un Belianis.

as histories cu6ntanle las magnas proezas,
as dulces victorias tras la brava lid:
uales por amores, cuales por riquezas,
uales en defense del patrio pais.

1 mundo a sus ojos magnifico extiende
ampo de heroismos, de lucha viril,
o triunfa el que osado su espiritu enciende
n el noble culto de un excelso fin.

Sl seduce aquesta sublime armonia,
ofiada en visions de austero ideal:
a cumbre do esplenden, en perpetuo dia,
a inmortal Belleza, la suma Verdad.

Nunca oy6 en las trovas de tal maravilla,
concept mds santo que el Santo Grial;
fue en libros vedados a gente sencilla,
cual past de herejes y origen de mal.

Libros en que el griego Plat6n discurria
sobre la potencia fecunda, esencial
que anima del mundo la inmensa armonia,
cuya ley supreme descubrir ansia
afanoso, el hombre, con empefio audaz.

En nocturnos suefios vislumbr6 distant
un temple marm6reo, de blancura astral,








donde custodiaba querube radiant
el alto misterio: la Luz inmortal.

La Luz, fuente pristine de toda la ciencia,
fuente de la hermosa, perfect Verdad.
Un solo destello mis rara excelencia
darA a nuestra vida...
Firme en su creencia
el temple sofiado parti6se a buscar.

A traves de tierras, feudos y ducados,
visit castillos, donde gran senior
era el que, pirata de tiempos pasados,
expoliaba ahora en nombre de Dios.

Vio los caballeros de forma pomposa
armados y prestos a lucha feroz
por ofensa nimia, por ruin quisicosa
que desden inspira cuando burla n6.
Mir6 las princess, gentiles y blondas,
servir de botines al mas luchador;
ilas pilidas virgenes, de ojeras muy hondas,
en celdas sombrias sofiando de amor!
Habl6 con los sabios, frailes y doctors,
de filosofia, saber superior,
mas no de sus labios escuch6 loores
de las aromosas, de las ricas flores
del pensar amable, sutil de Plat6n.

A cuantos propicios su platica oian.
la ruta del temple pregunt6 con fe;






e inquiri6 de todos qu6 fin perseguian,
qu6 empefio juzgaban mAs digno de prez.

ijeronle muchos: el sacro tesoro,
a tumba de Cristo, salva del infiel.
n Espaiia: hidalgo, lucha contra el moro;
in sabio alquimista: de crear el oro
jndaga do existe, oculto, el poder.

Cont6le un trovero que en valles perdidos
se hallaba la fuente de eterno placer,
el eden pagano de amores prohibidos,
el ansiado, espl6ndido, r6seo Venus-berg.

Dijole el piadoso, venerable anciano
Gurnemanz: si aspiras al supremo bien,
si eres fuerte y puro, sin mancha, si ufano
renuncias los goces de tu ser mundano,
la gloria inefable del Grial te dare.

Mas nadie escanci6le de la ciencia el vino
que dulcificara su ardorosa sed;
ilusi6n Ilamaron su temple divino,
y negaron, ciegos, la luz de su fe.
Al palor violiceo de un lento crepisculo
llam6 en apartada, several mansion
que poblaba en casto y sereno j6bilo
de una nueva Hipatia el semblante filgido,
del genio y la gracia mirifica uni6n.

Escuch6 la dama sus cuitas. Y dijo:
-S6 extrafios secrets de ciencia y dolor.






El temple que buscas con afin prolijo
existe... mas nadie sus puertas franque6.

-Quizis un valiente de esforzada mano.
-Jamas: serA victim del fiero drag6n.
-Yo habr6 de vencerle. -Tu empefio es en van
-- Soy el destinado a triunfar!
Parti6.

Fue larga la ruta... Montafias bravias
do rugen locuras en rudo aquil6n;
abismo de bocas siniestras, sombrias,
done en igneos v6rtices gira la pasi6n.

Desiertos de mustias, est6riles vidas
que consume el ansia de un mundo mejor;
jardines do extiende sus ramas floridas
el arbol malefico de la Tentaci6n.

Aurora irisaba el cristal sidereo
cuando, cual contrast de mas puro albor,
rasgando de nieblas el cendal et6reo,
a su vista el temple sofiado surgi6.

Mientras anhelante, rapido marchaba,
mil huellas extrafias a trechos not6:
rotas armaduras que el tiempo oxidaba,
cascos, esqueletos... i Ay de quien osaba
hollar del Misterio la austera region!

Cercano, extasi6le tan alta armonia:
inunca tan radiosa la que en suefios vi6!







En el manso ambiente su gloria esparcia
el inmarcesible, divino Esplendor.

De los sauces glaucos surgia en la fronda
de mdrmol y acero firme torre6n;
brillaba en su altura, cual regio Golconda,
premio ansiado, el dnfora de niveo licor.

Pero alli, extendidas las alas ingentes,
vigilaba el angel exterminador;
y a sus pies abria sus fauces rugientes
el hambriento Enigma, el voraz drag6n.

Y endriagos perversos, junto de los fosos,
con fuerza indomable y astuta traici6n,
ataban con ferreos lazos espantosos
al irreverente que avanzar os6.

iPr6ximo su triunfo! El doncel avanza,
recoge el aliento con viva ansiedad;
embraza su escudo y enristra su lanza.
iMil otros peligros venci6 su pujanza:
rindansele ahora los genios del mal!

Mas cuando llegaba frontero del p6rtico,
invisible mano le at6 sin piedad.
Agit6 los sauces un rumor ins6lito
e hiri6 los espacios cual Iay! melanc6lico
de blancas palomas el vuelo fugaz.






LAnsi6 un impossible? iSus fuertes cadenas -
romper4? No gime ni jura el audaz:
imitigando el torvo negror de sus penas,
emerge el destello que en ondas serenas
en torno difunde la Luz inmortal!
(Habana, 1905)
















LA SERPENTINA


Gira, corre, flota, vuela, canta, rie...
la bullente serpentina,
en las ondas del espacio policroma se deslie,
gricil, rapida, divina.
Cuando suena sus plateados cascabeles
Carnaval,
ella surge como reina de los gozosos tropeles,
como silfide en farindula triunfal.
Es entonces suave y leve.
Tal se escapa de una mano -mano tersa como
(flor-,
con ritmo lento se mueve,
y se enrosca sobre un cuello tentador.
En la luz que incendia el aire,
bajo el regio palio azul,
su donaire
es ligero, vaporoso como el tul.
Ya sus vuelos apresura.
Ya domina.
Es sefiora de la altura







la bullente serpentina.
iCual se agita! Centellea,
todo lo cubre y enflora,
como espuma de una ripida marea,
cual diluvio de los tintes de la aurora.
Teje lazos, velos, mallas...
es Proteo: brota y salta por doquier.
La enloquecen, cual si fuera el clamor


de las
(batallas,


el taf taf del autom6vil y la trompeta del break.
Es vertigo su carrera
Ya es la reina del turbi6n.
Es de viboras su larga cabellera.
Es su ritmo como un ritmo de Aquil6n.
Mas a poco, dulcifica los ardores de su frente
una linguida caricia
del fulgor opalescente
que en el ocaso se inicia.
Y terminal, fatigada, su carrera
en un largo diminuendo...
cuando emergen de la azul c6ncava esfera
las estrellas maliciosas sonriendo.
Y es marchita, muelle alfombra cual de follaje
(otofial,
y en los arboles, fantAstica cortina,
cuando cesa su far6ndula triunfal
la bullente serpentina.

(Habana, 1905)
















EL PINAR


Para La Cuna de America

En el pinar, detienese callada
la mirifica luz frente a lo austero
de la violada sombra; abajo, el rio
corre en sordo rumor, profundo y lento;
entire las oquedades del pefiasco
temerosos reffigianse los ecos;
no se advierte un camino
abierto al dia, en la region del suefio.
iAh! Brillando en la ignota lejania,
cual presagio fugaz, surgi6 un destello.

(Mexico, 1907)















A UN VENCIDO


Para La Cuna de America

ICaiste? Di: Zdeshecha la coraza,
libre tu pecho al enemigo dardo?
iLa fuerte lanza, rota
rod6 a tus pies acaso?

iAh n6! Sofiaste con supremas lides:
el duelo del Peleida y el troyano;
Ares bronco vencido por Diomedes...
Y viste, con angustia y con espanto,
heroes y triunfadores,
a Tersites y a Pindaro.

iY esquivaste la liza!
Tornaste, sin heridas y sin lauros,
al hogar silencioso,
al fiel terruio patrio
donde, pensando en los que lejos luchan,
cantan su triste coro los ancianos.







i Ah! Tornaste sin gloria!
Sin herida y sin lauro!
iMas qu6! LS61o vileza hallaste? iNunca
viste flotar sobre el ardido campo,
envolvindolo en luces diamantinas,
la veste de la diosa de ojos claros?
DD6nde tu fe, tu esperanzado brio,
d6nde el arrest y la virtud del brazo.
iY si un blas6n al menos
Ilevaras a tu albergue solitario!
Si en tu cuerpo una herida
nutriera el germen de los odios santos!

iAh! Vencido sin lucha,
porque no viste en liza a los gallardos,
porque mancharon, al pasar, de lodo
tu escudo refulgente los enanos;
te doblega el primero
juvenile desencanto,
y las armas guerreras
intactas vuelves a los lares patriots.

Pero no sabes, palido vencido,
vivir feliz en el hogar lejano,
indiferente al estridor de guerra;
y no podrAs, con tu dolor amargo
y tu anhelo marchito,
vivir seguro como el persa bardo
en la gran soledad de sus ensuefios,
en el sonoro orgullo de sus cantos.

(Mxzico, 1909)















A UN POETA MUERTO


(En memooria de Rene L6pez,

iCaiste! Van de pfrpuras vestidas,
tu ocaso a acompafiar, las nubes lentas;
y muere en el confin p6stumo rayo,
iltima luz de tu fugaz promesa.

iQuien vi6 la aurora pristine, radiosa!
i Quien oy6 el canto, al despertar la selva!
Mientras emerge el sol con lumbre flava,
tu voz en trino inacabable suena...

iY las arpas del bosque!
iY la mafiana esplendida!
Tu voz, diafana y pura,
es todo el canto de la primavera.

Yo no s6 cuil malifico Faetante
del gran carro del sol asi6 las riendas!







Sibito es un delirio la mariana
con el furor de la solar carrera.

Se torna aciago el dia.
Arde y abrasa, o ya se nubla y vela.
Vientos asoladores
azotan por el valle y la eminencia,
y en pAvidos clamores se convierten
las voces seculares de la selva.

Te arrastra el torbellino.
Torvo rumor se eleva;
y en medio del horror que te circunda
y el birbaro fragor que ruge y truena,
tu voz en gritos estridentes rompe
como la del alci6n en la tormenta
pero a veces, venciendo el rudo estrago,
vuelve a sus notas limpidas, gorjea,
y entona, con arpegios cristalinos,
el dulce canto de la primavera...

Y alli vas, con la racha tormentosa,
lanzando, en gritos de tu voz enferma,
notas de plata entire clamores roncos...
Con el furor de la solar carrera,
es un vertigo el dia,
y el ocaso esti cerca...

Y Ilega al fin. i Cuin presto!
Ya la noche comienza...






I Oh cantor sin ventura y sin reposo!
Tu vida breve me arranca una queja,
porque tuviste la virtud del canto
y fuiste inada mis! una promesa.
(Mexico, 1909)















DESPERTAR


iEsplendor del liberrimo dia!
Tras el suefio y la noche falaz,
el tropel fugitive de sombras
ante el brusco y veloz despertar...

A la absorta mirada se ofrece
el camino de sol y de paz.
Mas no el cielo de albas se cubre
ni seduce miraje ideal:
es la luz que ilumina las sendas
roja luz de la muda verdad.

A lo lejos en niebla se esfuma
cuanto fue deleitoso y vivaz,
y en color y sonidos mentia
el portento de un mundo inmortal.

iVolveran las mirificas formal
la fantastica noche a poblar:






las marm6reas columns del temple:
bajo el p6rtico, lucha y solaz;
sombra amiga del plitano agreste,
del Iliso en la margen feraz?

SAy, si el suefio me asalta en la ruta
sin que el tkrmino logre alcanzar...!
SOh visions! Dejad que camine
en mi senda de sol y de paz.

(Mixico, 1910)














IMITACION D'ANNUNZIANA


Quando nella mia casa, hospite caro...

A Alfonso Reyes, orillas del Lago de
Chapala, envidndole una ofrecida diser-
tacidn plat6nica. ,


Cuando en mi humilde casa, hu6sped caro,
te tome a ver, si Cronos es propicio,
veras c6mo el mundano maleficio,
ahuyenta de mi espirith, con raro,
sutil influjo y paternal amparo,
el sereno Plat6n. Tfi, que el bullicio
urban esquivas (iR6stico Salicio
anhelas ser!) y bajo el cielo claro
junto a la clara onda, plena aspiras
la paz rural ,presientes, manso y quieto,
este hortus deliciarum de la idea?






Dime, zaorprendes m6sica de liras
del lago y frondas en el gran secret?
Va el tribute amistoso: igrato sea!
"La Mariscala" (Mzxico),
15 de septiembre de 1911


















I N D I C E

Pdas.

Ofrenda ................................................ 7
Aqui abajo ............................................. 13
iIncendladal ........................................... 14
En memorial del decano de la poesia patria ......... 17
Flez-Vous .............................................. 19
La belle a .............................................. 20
Flores de otofio ........................................ 22
En la cumbre .......................................... 24
Mariposas negras ...................................... 27
Intim a ................................................. 29
MWsica modern ....................................... 32
Prente a las "Palisades" del Hudson .................. 33
Ensueno ............................................... 35
Escor o ............................................... 37
Ante el m ar ........................................... 40
MAzimo G6mes ........................................ 42
Lux ................................................ 44
La erpentina ......................................... 51
El .pinar ............................................... 53
A un vencido ............................... ....... 54
A un poete muerto ...................................
Despertar ............................................. 5
Imitact6n IDAnnunm ana .............................. 61




















Esta primera edicdin de "Poeslas Juve-
niles", que ha sido dada al ptblico por
EBDICIONES ESPIRAL,
balo la direccidn de Clemente Air6,
se termind de imprimir el dia 20 de
junio de 1949, en la Editorial Iqueima,
carrera 10, nfmero 21-22, Bogotd, sien-
do linotipista Elias Ramirez G., arma-
dor, Jorge Eduardo Contreras, prensis-
tas, Bernardo Uribe y Jesis Larrahondo.








LIBROS PUBLICADOS

POESIA. Guillermo Payin
Archer, "La Bahia Ilumi-
nada". Eduardo Mendoza
Varela, "La Ciudad Junto
al Campo". Alvaro Sancle-
mente, "Jaula de Cancio-
nes", P6rez Cadalso, "Jica-
S ral", Maruja Vielra, Cam-
panario de Lluvia". Carlos
Ramirez Argilelles, "Co-
marca del Stlencio". Carlos
Medellin, "Poemas". Eduar-
do Santa, "Sonoro Zarzal".
Jorge GaitAn Duran, "Pre-
sencia del Hombre". Ma-
nuel del Cabral, "Compa-
dre Mon". Carlos L6pez
Narviez, "Cartas a una
Sombra". Jorge Rojas, "So-
ledades". Gullermo Payln
Arch6r, "Noche que Su/re".
Jorge Rojas, "Rosa de A-
gua". Octavio Am6rtegul,
"Manolete".
NOVELA Y CUENTO. Cle-
mente Air6, "Viento de Ro-
mance". Manuel Zapata 0-
livella, "Tierra Mofada".
Carlos Ramirez Argilelles,
Ronda de Humo". Clemen-
te Air6, "Yugo de Niebla".
GUstavo Wills Ricaurte.
"Tres Caminos".
TEATRO. Arturo Camacho
Ramfrez, "Luna de Arena".
Jorge Rojas, "La Doncella
de Agua".
ARTE. Juan Fride, "El Pin-
tor Colombiano Carlos Co-
S rrea". Walter Engel, "Pro-
blemas Sociales en las Ar-
tes Pldsticas. Juan Fride,
Luis Alberto Acufa". Mar-
co Ospina, "Pintura y Rea-
lidad".

ENSAYO. Antonio Garcia,
"Rdgimen Cooperativo y E-
conomia Latinoamericana".
Juan Fride, "El Indio en la
lucha por la Tierra". Otto
Morales Benitez, "Estudios
Crtticos" Emillo Rodrlguez
S Demorizi, "Rubdn Dario y
sus Amigos Dominicanos".
Fernando Gullltn Martinez.
"El Secreto y la Imagen".



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